Durante muchos años he venido a actos y luchas en la provincia de Santa Fe, sea en la Capital, sea en San Lorenzo, sea en Capitán Bermúdez, sea en Rosario. Pero esta es la primera vez que realmente estoy impactado por la extraordinaria velocidad y masividad del desarrollo del movimiento obrero en la ciudad de Rosario y en San Lorenzo; me refiero concretamente al extraordinario desarrollo del movimiento piquetero en los últimos años en esta ciudad. Este acto masivo es la demostración de que Rosario, a través del movimiento piquetero, vuelve a ocupar el lugar histórico que siempre tuvo en la clase obrera argentina, un lugar casi de vanguardia para los trabajadores del conjunto del país. Cualquiera que mire este acto desde aquí y lo pueda ver en su conjunto, va a notar, como he notado en tantos otros actos, que la figura dominante en este movimiento piquetero, este movimiento de lucha, son las compañeras mujeres, que dominan mayoritariamente no sólo este acto, sino también las rutas, los puentes y los caminos en los cortes. Y es una verdad para el movimiento obrero de todo el mundo que cuando la mujer interviene masivamente en la lucha, las horas de los explotadores están contadas. Hay en este acto jóvenes y niños. Y no sólo por todos nosotros sino en particular por estos jóvenes y niños quiero hacerles un pedido especial. Quiero que estos jóvenes y estos niños, que vienen quizás por primera vez a un acto obrero, a un acto revolucionario, se vayan de aquí con algo grabado en la memoria, que en el futuro cuando tengan que recordar cómo empezaron a luchar y cómo fueron sus inicios, recuerden lo que les voy a decir: el 26 de junio perdimos a Darío Santillán y a Maximiliano Kosteki, y quiero que graben estos nombres en sus memorias, que sean la bandera de lucha de esta generación, y la mejor forma de que se lo graben y se les meta en la sangre, y no lo olviden nunca, y sepan que el derecho a la emancipación, a una vida digna, costó la sangre de mucha gente nuestra, que no fue un paseo, que fue una lucha muy dura, para que les quede bien grabado, les pido que se pongan de pie y hagamos un minuto de silencio por los compañeros caídos. (Al finalizar el minuto de silencio) ¡Santillán y Kosteki! ¡Presentes! Los últimos diez días han tenido un carácter extraordinario para todos nosotros. Hace cuatro o cinco años, o hace incluso tres o dos, los piqueteros éramos en general, en todo el país, un conjunto de jóvenes, mujeres y hombres, bastante mal vestidos, que cortábamos una ruta o emprendíamos una manifestación por un plan Trabajar o por un subsidio o por un comedor comunitario. La gente nos miraba con cierta misericordia. En los últimos diez días, hemos probado que por nosotros no hay que tener misericordia; somos nosotros los que vamos a tener misericordia por nuestros enemigos. Porque en los últimos diez días, los piqueteros de Argentina demostraron ser el factor político más importante de este país. Hace diez días, un gobierno decidió que para gobernar este país tenía que salir a enfrentar al Bloque Piquetero y provocar la muerte de algunos de sus luchadores y, con seguridad, una enorme represión. Establecieron un plan de operaciones, hicieron amenazas y les dijeron a los piqueteros que se habían reunido en la Asamblea Nacional de Trabajadores Ocupados y Desocupados: "Ustedes no pueden cortar más los puentes, ustedes no pueden hacer más un plan de lucha, ustedes no pueden reivindicar ni luchar. Y si vienen al puente, tendrán su merecido". Y al FMI le dijeron: "El 26, en el Puente Pueyrredón, te vamos a demostrar quién gobierna la Argentina". Y después del 26 en Puente Pueyrredón, y después del 27, en la extraordinaria movilización convocada por el Bloque Piquetero en repudio a los asesinatos de los compañeros Maximiliano y Darío, el gobierno de Duhalde tiene que decir "me voy". El gobierno de Duhalde, que había prometido gobernar este país limpiando las rutas de piqueteros, termina con los piqueteros empezando a limpiar al país de los Duhaldes. La primera conclusión que el Partido Obrero pretende que saquemos es que somos el principal factor político en este país. Hemos reconstruido a la clase obrera diezmada por la desocupación en torno a una nueva forma de organización y de política, la hemos puesto en la calle, la hemos hecho luchar por nuestra dignidad, y ahora estamos tallando y marcando el futuro del país. Porque Duhalde se va porque no pudo doblegar al movimiento piquetero, no lo pudo doblegar con la policía asesina, no lo pudo doblegar con Luis D’Elía, que decía que la culpa la tienen no los policías asesinos sino los trabajadores que salen a la lucha y que por salir a la lucha le dan el "pretexto" a los policías asesinos. No lo pudo hacer a pesar del apoyo de Moyano y de Daer, que están reunidos con la Iglesia, con el Episcopado y con la ONU en un "diálogo nacional", en lugar de estar movilizando a los trabajadores, cuyo salario se ha desvalorizado, en un país donde desde enero hasta hoy han habido 400.000 despidos. A pesar de la policía, de la Gendarmería y de la Prefectura, a pesar del FMI, a pesar de Luis D’Elía, a pesar de Moyano y de Daer, el Bloque Piquetero derrotó al gobierno de Duhalde y le dijo: "Te tenés que ir", y Duhalde, por lo menos, ha tenido que dar un paso al costado, y anunciar una fecha para irse. Cualquiera sea la maniobra pérfida de Duhalde, que con el cuento de que se va antes, en realidad quiere durar un año más; cualquiera sea la maniobra podrida de Duhalde, que dice que vamos a cambiar nada más que al presidente y todos los otros políticos podridos de este sistema siguen en pie; nadie puede cuestionar que como consecuencia de la lucha piquetera, Duhalde tiene que irse. Y esto ha abierto una nueva etapa política. Ha profundizado la crisis. Cobremos conciencia de nuestra propia fuerza política, de lo que representamos políticamente en el país. ¿Qué representábamos hace diez años? Lo dije hace un rato: un movimiento reivindicativo que las otras clases de la sociedad miraban medio con misericordia, medio con sospecha. ¿Qué representábamos hace diez años? Movimientos locales. No representábamos ninguna alternativa de conjunto, apenas tratábamos de sobrevivir. Tampoco era un movimiento nacional. Diez años después, el movimiento piquetero está organizado en todas las provincias argentinas. Yo vengo del Chaco, estuve el fin de la semana pasada en un Congreso extraordinario del Partido Obrero del Nordeste Argentino, donde estaban presentes los delegados de los movimientos piqueteros incorporándose al Partido Obrero, de todas las localidades del Chaco, de Formosa y de Misiones. Están también los piqueteros de Salta, Tartagal, Mosconi, el movimiento piquetero de Catamarca, Neuquén, Cutral Co, todo Buenos Aires, la Capital, los barrios de la Capital, el Polo Obrero organizado en todo el país, como se demostró recientemente en el Congreso del Polo Obrero. Por medio de nuestra lucha, una clase social como la clase media, que nos miraba de reojo, fue cambiando de opinión, porque además de vernos luchando, veía que la clase capitalista la desplumaba y la reventaba y la hundía en la miseria hasta el extremo final de quitarle los ahorros que tenía depositados en los bancos. En el año 2001, el crecimiento de la desocupación entre la clase media fue del 21%. No bastaba tener un título de ingeniero o de médico, de químico o especialista en computación; igualmente eran despedidos, igualmente ingresaban en las filas de los desocupados. Y el 19 y 20 de diciembre, cuando De la Rúa declara el estado de sitio porque hay asaltos en los supermercados, pretendiendo enfrentar a la clase media contra los "vándalos" que asaltan los supermercados, y presentarse como el representante del "orden" para proteger a la clase media de los vándalos piqueteros, la clase media de Buenos Aires sale a la calle contra De la Rúa con un mensaje muy claro: entre los vándalos de abajo y los vándalos de arriba me quedo con los de abajo para luchar contra los de arriba, que son los banqueros, los capitalistas y el Fondo Monetario Internacional. Y cuando esa clase media sale a la calle contra el estado de sitio lanzado contra el movimiento piquetero y hace una causa común con éste, y se empieza a hablar de los piquetes y las cacerolas, el movimiento piquetero logra una victoria histórica, que es haber creado en el país una nueva mentalidad en todas las clases sociales, al punto que cualquier persona que lucha, de cualquier clase social que sea, se considera a sí misma piquetera. Cambiamos la cabeza de toda la nación argentina; salvo los banqueros, el resto del país se considera a sí mismo: piquetero. Esto es un hecho revolucionario. Se ha cambiando la subjetividad, y de vándalos y "loquitos" de la ruta hemos pasado a ser la característica nacional del país; la palabra "piquetero", como el mate y el tango, en todo el mundo es considerada sinónimo de República Argentina. Hemos dado la fisonomía al país, y cuando una clase explotada le da la fisonomía al país, por ese solo hecho está diciendo que es la candidata a gobernar ese país, porque primero lo revolucionó desde abajo para tener el derecho a revolucionarlo desde arriba… Duhalde hizo una maniobra; el tipo se quiere quedar hasta mayo, se tenía que ir ayer o anteayer y quiere seguir hasta mayo. ¿Qué lo hace adelantar la elección? Nuestra presión política. Somos el principal factor de presión política. Los diarios decían que Duhalde adelantaría las elecciones porque se lo pedía el Fondo Monetario Internacional. Al otro día que los diarios dijeron eso, el gobierno norteamericano y el Fondo Monetario Internacional publicaron un comunicado diciendo que ellos no tienen nada que ver con el adelantamiento de las elecciones y que este adelantamiento los tomó por sorpresa. ¡Es que el adelantamiento que ellos querían no era bajo la presión popular y la lucha piquetera, sino en el marco de una "limpieza" de piqueteros! Duhalde les había dicho que el 26 de junio acababa con los piqueteros, pero el 26 y 27 de junio los piqueteros empezaban a acabar con Duhalde y al frente de eso está el Bloque Piquetero, la Aníbal Verón, el Movimiento de Jubilados y Desocupados, y quien está en el corazón de esos movimientos es el Polo Obrero, que desde su famoso plenario del 16 de diciembre del año 2000, en el Sindicato de Prensa de Buenos Aires llamó a todos los piqueteros del país a una gran Asamblea Nacional, a un gran movimiento piquetero nacional y a convertir este movimiento en un factor político nacional para luchar por un gobierno de trabajadores. Por eso, ahora, Reutemann anuncia que él va a convocar a una Convención Constituyente en Santa Fe. Esta palabra, Constituyente la señaló el Partido Obrero cuando comenzó la crisis en octubre del 2000 y, naturalmente, los demás partidos políticos despreciaron nuestro planteo. Ahora es difícil que otro partido no lo repita. ¿Por qué Reutemann larga una Constituyente? El dice que quiere producir una renovación en marzo de todos los cargos en Santa Fe, no sólo de presidente - Duhalde - sino también de diputados, senadores y gobernador. ¿Por qué quiere ir más lejos que Duhalde? En Santa Fe gobierna Reutemann, la Legislatura está gobernada por Reutemann, la mayor parte de los municipios están dominados por Reutemann, ¿para qué quiere él cambiar eso? Porque se da cuenta de que el planteo de Duhalde de irse antes no alcanza frente a la enorme presión de las asambleas y los piqueteros. Duhalde echa lastre y dice: "Adelanto las elecciones", y viene uno atrás y dice que no alcanza el lastre que echaste, hay que echar más lastre todavía; están obligados a actuar contra lo que ellos pretendían hacer originalmente, bajo la presión enorme de nuestra lucha. Ahora, en todas las provincias, la gente va a decir: ¿Pero, por qué para renovar todos los cargos vamos a tener que esperar hasta mayo? Hagámoslo ahora, dentro de 45 días; es decir, la presión popular va golpeando las murallas de contención del sistema y presionando esas murallas está el Partido Obrero, que dice: No queremos ni elecciones truchas ni Constituyentes truchas, queremos una Constituyente libre y soberana, no para cambiar éste u otro cargo, sino para que los representantes que elijamos gobiernen, nacionalicen los bancos, lleven el salario mínimo a nivel de la canasta familiar, pongan en marcha las fábricas ocupadas, repartan las horas de trabajo, terminen con la desocupación, rompan con el FMI y dejen de pagar la deuda externa. Queremos una Constituyente que nos dé de comer, no una Constituyente para cambiarle el arito al político de turno. Queremos una Constituyente que resuelva los problemas dramáticos del pueblo argentino. Estamos hablando de una Constituyente libre y soberana que tome el poder político, no que reforme el artículo 1 y 2 y se vaya. A través del recule de ellos, tenemos que hacer avanzar nuestra perspectiva política. ¿Qué va a hacer Duhalde hasta mayo? Va a llevar adelante el programa del FMI. El ministro de Economía acaba de llegar a un acuerdo en Washington para que cinco extranjeros, representantes de los grandes bancos, redacten el programa financiero de la Argentina, lo que significa que Argentina se transformó en una colonia financiera, esto, bajo la batuta de Duhalde, el PJ y de los charlatanes que hablan del movimiento nacional y popular, de la justicia social, de la independencia económica y de la soberanía política, y que mientras nos meten todos esos perros, firman un acuerdo para que cinco extranjeros pasen a gobernar el sistema financiero argentino. ¡No podemos permitirlo! Siguen el plan de lucha piquetero, la movilización, la convocatoria de Asambleas Populares para que se vayan todos, para que haya una Constituyente libre y soberana; para que se disuelvan las legislaturas, se expulse a los gobernadores y al presidente y el poder del país pase a manos de una Asamblea Constituyente electa. Esta fue la posición del Partido Obrero a partir de la crisis que comenzó con la renuncia del Chacho Alvarez y el soborno del Senado en octubre del 2000; ésta es la política del Partido Obrero, que nos colocó en las primeras filas de lucha de la rebelión popular del 19 y 20 de diciembre, y ésta es la posición del Partido Obrero para valernos de esta falsa retirada de los Reutemann y de los Duhalde para empujarlos definitivamente hacia atrás. En la Argentina se ha desmoronado la organización capitalista; los bancos, que son el pilar, la columna vertebral del sistema capitalista, están quebrados. Los grandes grupos capitalistas también: por ejemplo, Telecom, con una pérdida de 2.500 millones de dólares, está quebrada; Repsol YPF tiene una deuda de 15 mil millones de dólares y no tiene cómo pagarla. El sistema capitalista es un sistema en que un patrón explota a un obrero para producir una mercadería que vende en el mercado; para poder venderla en el mercado todos los países tienen una moneda. ¿Cuántas monedas tenemos nosotros? Diecinueve monedas. Tenemos dislocado todo el mercado capitalista. Nuestra propia moneda, la nacional, no vale nada; todo aquel que tiene un peso trata de comprar dólares. Es decir que tenemos 19 monedas y ninguna vale nada. En el Chaco, el Quebracho lo aceptan con un descuento del 30%; es decir, el que cobra un salario en quebrachos cuando quiere ir a comprar la mercadería ya pierde un 30% del salario. Están fracasando porque es la propia sociedad de ellos la que se encuentra en dislocamiento. El que quiebra se quiere salvar, pero el que compite con él lo quiere hundir. Las empresas petroleras quieren que Repsol quiebre para comprar Repsol, y Repsol quiere que el Estado le dé plata para que el rival no lo quiebre. Hay una lucha terrible entre ellos; por eso Reutemann vacila en ir a elecciones o no, porque hay una lucha, hay un desmoronamiento en el poder político y este desmoronamiento del capitalismo es una prueba de que no pueden gobernar, no sólo nosotros no queremos que ellos gobiernen, el explotador tampoco puede gobernar. Un ejemplo: acá donde estamos parados nosotros, hace un año era un supermercado de un explotador, el tipo se rajó, y desde entonces funciona por los trabajadores. Antes nos explotaban pero no se rajaban, mantenían la fuente de trabajo; ahora seguimos en la miseria, una miseria peor, y encima están huyendo. Si los capitalistas huyen es que el sistema capitalista se desmoronó; entonces está planteada una crisis, y no de las normales, está planteado un desmoronamiento que exije una reorganización del país. La pregunta es quién va a reorganizar el país, ¿el FMI o los trabajadores? Si lo hace el FMI vamos a terminar con 80% de desocupados; si lo hacemos los trabajadores vamos a terminar con el FMI. La Argentina necesita una reorganización profunda y hay dos salidas: o la del FMI o la de los trabajadores. Esto quiere decir que hay un problema de poder. ¿Qué queremos decir? Qu e el país se cae y que o lo levanta el FMI reventando a los trabajadores o lo levantan los trabajadores reventando al FMI; cuando eso ocurre hay un problema de poder; y como hay un problema de poder nosotros decimos: Que se vayan todos, que se convoque una Constituyente libre y soberana. Es necesario que tomemos conciencia de este objetivo político, porque éste es un momento en que tenemos que concentrar las energías, no podemos andarnos con vueltas. El objetivo es el gobierno de los trabajadores. Para marchar hacia ese objetivo es que planteamos una Asamblea Constituyente. Denunciamos a quienes a último momento se anotan con una Constituyente, pero con objetivos bastardos, como modificar el artículo tal o cual. Esa es una Constituyente trucha. El Partido Obrero los convoca a una movilización política y les dice a otras organizaciones, y en particular a los partidos de izquierda, que ésta es la hora de hacer un frente común para que se vayan todos y por una Asamblea Constituyente. No un frente común para que Mengano o Fulano sea presidente en las elecciones truchas de Duhalde, no un frente para apoyar una fórmula electoral. Un frente para terminar con Duhalde y con los gobernadores y con el Congreso y las legislaturas y que se convoque a una Asamblea Constituyente. Para terminar, quiero reivindicar al Bloque Piquertero Nacional por haber mantenido su plan de lucha a pesar de las advertencias del Estado. El argumento de ellos es: si dejan de luchar no va a haber represión y no va a haber muertes como las de Darío Santillán y Maximiliano Kosteki. El Partido Obrero repudia estas críticas al Bloque Piquetero Nacional como simples canalladas. Natalia Mellman, una joven de Miramar, que no integraba ningún Bloque Piquetero y no cortó ninguna ruta, fue violada y asesinada por la Policía de Mar del Plata; Bulacio, que no era piquetero y estaba en un festival de Los Redonditos, fue torturado y muerto en una comisaría de la Capital, sin cortar ninguna ruta; Miguel Brú, estudiante de La Plata, torturado y muerto en una comisaría de La Plata sin haber cortado ninguna ruta; los tres compañeros, los chicos del barrio de Floresta, asesinados en una madrugada porque festejaban el éxito de un cacerolazo, no eran piqueteros ni cortaban ninguna ruta; todos los días en los barrios nuestros de toda la República, humillan, vejan, allanan y matan a nuestra juventud trabajadora, no importa que no estén cortando ninguna ruta. Para terminar con las muertes en los barrios, para terminar con las torturas y con los vejámenes vamos y seguiremos yendo a las rutas y a los puentes. No somos los que vamos a las rutas y a los puentes los que provocamos la muerte, nosotros somos los que luchamos contra la muerte criminal de este régimen que no merece seguir un segundo más en la Argentina. Por eso vamos a luchar como dice el grito popular: ahora y siempre.