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Prensa Obrera N° 628

27 de mayo de 1999 · 18 notas

Notas de este número

27 de mayo de 1999
Una visita a Yugoslavia

La Unidad de Drogadependencia del Hospital de Salud Mental estatal de Attica (Atenas, Grecia), dirigida por la doctora Katerina Matsas, una reconocida psiquiatra y activista trotskista, miembro del Comité Central del Partido Revolucionario de los Trabajadores (EEK), organizó exitosamente una visita especial a Yugoslavia. Tres ómnibus con terapistas y pacientes ex drogadependientes, médicos, artistas, sindicalistas y activistas de izquierda transportaron ayuda médica y sanitaria y desarrollaron un completo programa de actividades antimperialistas y de solidaridad internacionalista con los pueblos de Yugoslavia contra la agresión de la Otan. Dos partidos obreros respondieron al llamado de la Unidad de Drogadependencia y participaron en la misión: una delegación del Partido Revolucionario de los Trabajadores (EEK), encabezada por su secretario general Savas Michael-Matsas, y una delegación del Partido Comunista de Grecia, encabezada por miembros de su Comité Central. El Sindicato de Médicos del Hospital de Atenas y El Pireo (Einap) también participó en la misión con una fuerte delegación en importante ayuda médica. Como consecuencia del bloqueo impuesto por la guerra imperialista, los ómnibus debieron pasar a través de Bulgaria. Pero esos mismos días, 17 y 18 de mayo, la ruta entre Sofía y Belgrado se convirtió en blanco de los ataques de los aviones de la Otan y Estados Unidos. Por lo tanto, la caravana debió realizar varios desvíos, porque muchos puentes habían sido destruidos, pasando por muchas aldeas y áreas destruidas, incluyendo Nis y el centro minero de Alekcinak. En todos lados, nuestra misión fue saludada por los campesinos en las áreas rurales, por los trabajadores en las ciudades, por los soldados, porque había sido roto el aislamiento impuesto por el terror. En Belgrado, la misión fue recibida en la sede central de la Asociación Médica Serbia por una ovación de pie de los científicos y trabajadores de la salud reunidos en asamblea. Se realizaron dos actos especiales el mismo día: uno sobre "Psiquiatría y guerra" y el otro sobre "Economía Mundial y Guerra", en el cual el secretario general del EEK presentó el trabajo "Otan, globalización y la guerra en los Balcanes". Todo el material de los dos actos será publicado en lengua serbia. Esa noche, la Otan realizó su más bárbaro ataque contra Belgrado, en el cual destruyó un hospital neurosiquiátrico, una clínica pediátrica y un hospital de ginecología. Uno de los misiles que destruyó el hospital neurosiquiátrico, donde fueron muertos tres pacientes parapléjicos, cayó en el centro del viejo Belgrado, a pocas cuadras del hotel en que se hospedaba nuestra misión. Al día siguiente, 20 de mayo, ex adictos a las drogas, ayudados por reconocidos pintores y escultores griegos, pintaron una serie de murales antimperialistas en el edificio del Instituto de Salud Mental. Frente al edificio, artistas griegos y yugoslavos erigieron un monumento a las víctimas de la guerra. La escultura, que representa a una niña, fue realizada por el escultor y terapista griego Klio Makri, con materiales provenientes de las ruinas de los bombardeos. Después de esta importante intervención cultural, toda la misión, pacientes bajo tratamiento y sus terapistas, artistas y activistas obreros hicieron una gran manifestación antimperialista contra la guerra en las calles céntricas de Belgrado. Al frente iba una gran bandera con la consigna "Fuera la Otan de los Balcanes". La delegación del EEK marchó con su bandera roja con el nombre del partido y la sigla de la IVª Internacional. Los miembros del partido comunista mantuvieron la bandera nacional griega. El pueblo de Belgrado saludó a los manifestantes y gritó consignas, levantando sus puños con el saludo comunista. La movilización se dirigió a la Plaza de la Libertad, en el centro de la capital, el lugar tradicional de todas las movilizaciones contra la guerra. Allí encontramos a una orquesta de cámara con un soberbio violinista, una mujer vestida de rojo, tocando una elegía a las víctimas de las últimas noches. Los manifestantes griegos fraternizaron con los habitantes de Belgrado y con su aplauso completaron la demostración. La Unidad de Drogadependencia visitó diferentes lugares destruidos por los bombardeos y el Einap visitó los hospitales destruidos. Se decidieron nuevas relaciones de solidaridad en el futuro próximo. La Segunda Conferencia de los Balcanes sobre las consecuencias de la guerra sobre la salud mental tendrá lugar en Atenas a fin de año. En todos los sentidos, fue una experiencia histórica única. No sólo porque se rompió el bloqueo imperialista a Yugoslavia. Un flujo imparable de sindicalistas griegos está visitando Yugoslavia, desafiando los peligros y expresando su solidaridad. Esta vez, ex adictos a las drogas, condenados por el sistema capitalista a la miseria y a la muerte, se transformaron en luchadores de vanguardia contra el imperialismo en un frente único con científicos, artistas, sindicalistas y militantes de partidos de izquierda. En este frente, indudablemente el EEK trotskista jugó el papel principal, un papel en la barricada de los pueblos de los Balcanes contra la Otan y sus partidarios del centro izquierda, de la falsa izquierda y de la ex extrema izquierda.

27 de mayo de 1999
En Chaco, la Alianza reprime una carpa municipal
Corresponsal

Como no sucedió “ni en las peo­res épocas”, denunció la Unión del Personal Civil Provincial (Upcp), el gobierno de Rozas impidió por de­creto “cualquier manifestación en un radio de 150 metros de la casa de gobierno” (Clarín, 21/5), para prohibir el jueves 20 la insta­lación de una carpa de protesta de los estatales provinciales que, des­de mediados de 1998, vienen recla­mando un aumento salarial de 150 pesos. Luego, cuando los trabajado­res se movilizaron igualmente sobre el centro de Resistencia y al ser “re­basadas Gas fuerzas policiales) por los manifestantes” (ídem), la “Montada y el Comando de Ope­raciones Especiales” desataron una brutal represión en la que “56 manifestantes recibieron heri­das” (La Nación, 21/5). Un día después, la Upcp convocó a un paro general de repudio, se hizo un abandono de tareas a partir de las 9,30 horas y se marchó sobre la casa de gobierno, barriéndose con el decreto del gobierno aliancista. La movilización arrancó paros de soli­daridad de los docentes, los munici­pales de Resistencia, los empleados de la Dirección de Rentas, de Viali­dad Provincial y del Instituto de Servicios Sociales, “cuyos adherentes se fueron encolumnando a medida que pasaba la manifestación por las calles céntricas” (Clarín, 22/5). ¿´Anticipos´ de la política que eje­cutará, por un lado, un gobierno na­cional ‘aliancista´, y de la reacción obrera y popular que desatará, por el otro?

27 de mayo de 1999
Ernesto Foix (Marcelo Martín)

Apenas una semana después del Cordobazo, el 7 de junio de 1969, Política Obrera y la vanguardia mecánica cordobesa sufrieron una pérdida irreparable: en un accidente automovilístico nunca completamente esclarecido, falleció Ernesto Foix (Marcelo Martín). Marcelo Martín era el máximo dirigente de Política Obrera en Córdoba y uno de los cuatro miembros de su dirección nacional. Activista de la fábrica Transax (Ford), Marcelo consolidó la regional Córdoba del PO y fundó la que era la principal agrupación clasista de la ciudad en los días del Cordobazo: Vanguardia Obrera Mecánica. Marcelo Martín fue uno de los principales protagonistas del Cordobazo. No sólo en términos de su participación en la clarificación política y el reagrupamiento político de los activistas mecánicos; no sólo en términos de su participación en la lucha callejera sino también en términos de su comprensión del proceso político cordobés: en una reunión de la dirección del PO realizada una semana antes del Cordobazo, Marcelo Martín no sólo pronosticó el levantamiento de los obreros cordobeses sino también las líneas generales de su desarrollo. A su decisión militante y a su claridad política se debe el volante que la regional Córdoba del PO distribuyó en las calles ocupadas por el pueblo cordobés, una enorme hazaña práctica en una ciudad completamente paralizada. Pasados treinta años, el ejemplo de Marcelo Martín está presente en cada compañero que se suma a la tarea a la que él dio su vida: la construcción de un partido revolucionario de la clase obrera.

27 de mayo de 1999
Malvinas y los monopolios de la pesca

Tras la cancelación unilateral de Chile de los vuelos comerciales a Mal­vinas por la crisis diplomática en tor­no del reclamo de liberación de Pinochet, los británicos han obligado a los kelpers, “por primera vez desde la guerra de 1982” {Clarín, 7/5), a sen­tarse en una misma mesa con la diplomacia argentina. La reunión tendrá lugar‘simbóli­camente9 el 25 de mayo, en Londres, y ha sido presentada en el país como una ‘victoria9 nacional. Las versiones indican que los prin­cipales interesados en la reunión son los mismos kelpers. Ambito (18/5) informa que un reciente incidente pesquero en­tre Gran Bretaña y la Argentina en la zona de aguas “en disputa” fue “su­perado por el impulso de los agen­tes económicos que viven de los re­cursos marítimos”. Ahora esa ‘cola­boración’ debería ser profundizada para combatir “el flagelo de la pesca ilegal de terceras banderas” (ídem). Quiere decir que el eventual resta­blecimiento de los vuelos con la Patagonia vendría a reforzar la expoliación y el saqueo de la riqueza ictícola. Quien ha sido ´seducida´ por esta política es, indudablemente, la Alianza, al punto de que una de sus cabezas en la Comisión de Relaciones Exteriores de la cámara baja, el radical Marcelo Stubrin, ha sido !reprendido9 por exceder­se más de la cuenta en “mantener una posición blanda y similar a la ofi­cial” (La Nación, 15/5). Para no apare­cer en relaciones tan ‘carnales´ con el Foreign Office, la Alianza viajaría a Lon­dres fuera de la agenda ‘oficial9 para evitar “quedar atado a los titulares de los diarios del ‘día siguiente9 a la negociación que planteará Gui­do Di Tella” (Ambito, 18/5).

27 de mayo de 1999
Central de Trabajadores, no sucursal de la Alianza
Partido Obrero

Esta es la disyuntiva que enfrentan los delegados que se reunirán el fin de semana en Mar del Plata en el congreso de la CTA. El congreso deberá discutir la ‘problemática del trabajo’, como si el responsable de la desocupación fueran los trabajadores y no el capital. Es el capital, sin embargo, el que no puede asegurar su sobrevivencia ni su reproducción sino explotando en forma creciente a la fuerza de trabajo, destruyendo sus conquistas y fomentando la competencia entre los obreros, o sea la desocupación. Se discurrirá sobre el ‘trabajo’, pero no sobre un plan de lucha y una huelga general para imponer que los desocupados sean tomados por los patrones con la simultánea reducción de la jornada laboral. El tema del ‘trabajo’ servirá para evitar el debate sobre la situación política, que se caracteriza por el hecho de que dos coaliciones o partidos antiobreros monopolizan el proceso político. Los dirigentes de la CTA ya hicieron su elección cuando, en 1997, oficiaron de casamenteros entre el Frepaso y la UCR. Entre los candidatos de la Alianza figuran numerosos dirigentes de la CTA. El ‘trabajo’ será el pretexto para no decirle francamente a los trabajadores que esos partidos son sus enemigos. Se hablará así del trabajo para reforzar la dominación política de su contrario, el capital. Los dirigentes de la CTA proclaman su intención de ‘acumular fuerzas’ en una central obrera ‘autónoma’, pero no se acumulan fuerzas sin planes de lucha ni se conquista la autonomía mediante el apoyo vergonzante a la Alianza. Pero hay una salida. Un desarrollo clasista de la CTA sería un gran paso adelante para todos los trabajadores. Para eso, proponemos: 1. Aprovechar el recule de Menem, la bancarrota del ‘modelo’ y la creciente lucha popular para votar un plan de lucha. Este plan deberá ser propuesto al MTA. Por un inmediato aumento de salarios, por la reincorporación de los desocupados con la reducción de la jornada laboral y por la ruptura de los pactos de ‘recortes’ e ‘impuestazos’con el FMI. Por la satisfacción de estas reivindicaciones necesitamos preparar la huelga general. 2. Denunciar que Duhalde y la Alianza son las patas de este sistema de hambre, por lo que ningún trabajador debe confiar en ellos o apoyarlos. Reivindicar la autonomía de la CTA como un proceso político de diferenciación de los partidos que expresan los intereses capitalistas contrarios a los de los trabajadores.

27 de mayo de 1999
"Juanjo" Boggiato, ¡presente! entre los trabajadores del INTI
Trabajadores del PO del Inti y el Segemar

El miércoles 19/5 falleció en el par­que del Inti, alrededor de las 18 ho­ras, Juan José Boggiato, un gran compañero. Tenía 36 años y un infar­to acabó con su vida. Químico de profesión, albergaba una profunda convicción a favor de la unidad de los trabajadores por enci­ma de sus diferencias profesionales. Recientemente, había actuado muy activamente en defensa de sí mismo y de todos los técnicos y pro­fesionales de la química del Inti, ame­nazados por una resolución judicial que pretendía imponerles el pago de sus matrículas, incluso en forma re­troactiva. En los días previos a su muerte, ´Juanjo´ estaba profundamente consternado porque había fallecido su abuela, a la que quería entrañable­mente. Este hecho ya habla por sí solo de su calidad humana. El día que falleció, él y sus com­pañeros de sector (centro de enva­ses y embalajes) debían jugar un partido de fútbol del campeonato organizado por los trabajadores del Inti y el Segemar. Como la Comisión Interna convo­caba ese día a movilizarse a Plaza de Mayo contra los recortes de presu­puesto, ´Juanjo´ manifestó su volun­tad de que el partido se suspendiera para poder asistir a la movilización. El partido se hizo igual, pero ’Juanjo9 participó muy poco. Mani­festó sentirse sin fuerzas (lo mismo ocurrió durante las horas de traba­jo). Sin embargo, era muy difícil pre­decir lo que luego ocurriría. Cuando se descompuso al regre­sar al sector, sus compañeros llama­ron a Provincia ART (la que asegura al Inti). La ART se negó a atenderlo, con el argumento que el tema no era de su competencia, dado que un in­farto no es considerado accidente la­boral. Luego los compañeros llamaron a un servicio de ambulancia que tardó más de treinta minutos. Hace algunos años se había logra­do que hubiera una ambulancia del Inti frente a la puerta por cualquier emergencia. Más tarde esto se perdió. Los re­cortes siempre afectan primero a los trabajadores y sus más caras conquistas. ´Juanjo´ lo sabía. Seguramente por eso tuvo ese último pronuncia­miento a favor de la movilización. ‘Juanjo´ estará presente perma­nentemente para su familia y sus compañeros, y especialmente lo estará en cada lucha, en cada movili­zación, en cada reunión de trabaja­dores donde se debata cómo enfren­tar los ataques con que este régimen en descomposición nos quiere hacer pagar su bancarrota económica y política.

27 de mayo de 1999
¿Sólo cuentan el PJ y la Alianza?

Todo duró menos que un parpadeo. Lejos de haberse amortiguado, la crisis internacional ha cobrado nueva fuerza en varios centros simultáneamente: Estados Unidos, Brasil y la Argentina. En la Argentina, se ha desatado incluso el ‘pánico’, pues a la cesación de pagos de unos seis grandes grupos económicos se le han agregado las advertencias acerca de una devaluación del peso o de una dolarización monetaria, es decir de la desaparición del peso. Pero incluso cualquiera de estas alternativas no pondría fin a la crisis porque, según asegura Martín Redrado de la Fundación Capital, "no resolvería el principal problema argentino: el creciente endeudamiento, que deja a los acreedores externos preocupados con una moratoria" (Folha de Sao Paulo, 23/5). Se calcula que el total de la deuda pública argentina es de 160.000 millones de dólares, en tanto que la privada sería de unos 110.000 millones (el 40% bajo la forma de deuda con el exterior). Pero sólo en 1999 el pago de los intereses más el capital que debe cancelarse en concepto de deuda pública es de 20.000 millones de dólares, a lo que habría que sumar una cifra incierta que puede ir de 5.000 a 10.000 millones de dólares en concepto de deuda externa privada. Como Argentina no tiene superávit comercial con el exterior sino un déficit de alrededor de 4.500 millones de dólares, sólo puede hacer frente a sus compromisos con un mayor endeudamiento. Pero lo que no existe en el mercado internacional de capitales es interés en renovar el crédito a la Argentina. La euforia menemista ha concluido en la quiebra; la ‘estabilidad’ que, según la Alianza, ‘hemos conquistado todos los argentinos’, resultó un espejismo. Sin hablar de los cuatro millones de desocupados. Aunque el gobierno niega cualquier intención de devaluar el peso, el dólar ya se está cotizando a 1,09 pesos en los contratos futuros de compra de dólares. El representante de la banca Morgan le dijo al diario La Prensa (23/5) "que ya hay gente de afuera o de adentro que se está cubriendo o apostando contra el peso". El mismo individuo agregó que "la Argentina, refinanciando su deuda al 12% anual, no aguanta porque el gobierno no tiene esa capacidad para generar recursos". Cómo va a tener capacidad si el déficit fiscal consolidado del gobierno nacional y de las provincias se aproxima a los 14.000 millones de dólares, estimándose que las provincias tienen comprometido en el pago de la deuda el 80% de sus ingresos corrientes. Hay quien ha expresado el temor de que el primero en declarar una moratoria de pagos no sea el gobierno nacional sino alguna provincia, como acaba de ocurrir con el estado brasileño de Minas Gerais. El epicentro, Nueva York Para hacer frente a una crisis de pagos o a una corrida contra el peso, la Argentina reivindica poseer recursos por 50.000 millones de dólares. La mitad están formados por las reservas en poder del Banco Central y la otra por encajes de bancos que operan en el país y por distintos convenios de apoyo firmados con bancos del exterior. Pero para todo el mundo está claro que si la crisis se hace intensa los recursos prometidos no van a venir y que los que se encuentran en el país no podrán ser utilizados sino hasta cierto piso, que podría ser de 10.000 a 15.000 millones de dólares. Es decir que la mentada ‘fortaleza’ de la ‘convertibilidad’ es un mito. La solvencia argentina está condicionada a las posibilidades de renovación del crédito internacional, es decir que no existe. Pero es este crédito el que no se encuentra en su mejor momento, como lo demuestra la suba de los intereses en los Estados Unidos. Los intereses de los bonos del Tesoro norteamericano (a 10 años) han pasado del 4,6% al 6% en muy pocos meses, e incluso acaba de fracasar una reciente licitación de esos títulos debido a que se reclamaban tasas aún más altas. Además de sacarse de encima los bonos norteamericanos, las empresas están también retirando sus acciones de la Bolsa de Nueva York, lo cual es otra señal de que no les interesa invertir el dinero que les sobra en deuda pública o en el exterior. También hay una corriente de retiro de dinero de los fondos de inversión. Es que los Estados Unidos tienen también su problema de cesación de pagos, como lo demuestra su déficit de cuentas con el exterior del orden de los 300.000 millones de dólares. Esto significa que el capital norteamericano ha aumentado su propia deuda externa por el mismo monto. El banco central norteamericano se verá obligado, entonces, a aumentar su tasa de interés de corto plazo, que es hoy de 4,25%, porque de lo contrario se armará una ‘bicicleta’con préstamos que serán tomados a esas tasas para comprar bonos del Tesoro que rinden ya un 25% más. Si se produce este aumento de la tasa de interés norteamericana se encarecerá todo el crédito internacional —con todo lo que significará para Brasil y la Argentina. Brasil No es sobre la Argentina sino sobre Brasil que más se ha ensañado la especulación en los últimos días. Los títulos públicos brasileños han caído casi un 15% y el desvalorizado real se devaluó todavía más. Es que la vulnerabilidad de la deuda externa brasileña es todavía mayor que la de la Argentina. Para pagar los intereses y las amortizaciones de capital del año en curso, Brasil necesita contraer fuertes préstamos extranjeros. La tendencia al alza de la tasa de interés norteamericana está provocando el retiro de capitales de Brasil y no favorece, por supuesto, la renovación de deuda. La bolsa brasileña, por eso, ha caído más que la argentina. Lo que importa de todo esto es que si se reanuda la caída del real brasileño, la situación argentina, que ya lleva ocho meses de recesión industrial espectacular, se transformaría en terminal. Si, por el contrario, se intensifica la cesación de pagos en la Argentina y el dislocamiento comercial del Mercosur, aumentaría la especulación contra la deuda brasileña y contra el real. El proceso ya ha sido desencadenado y lo más probable es que siga su curso hasta agotarse en una crisis monetaria conjunta de las dos naciones. Los atrasos en los pagos de las importaciones argentinas de textiles desde Brasil ya equivale al 40% de las operaciones de seguro de crédito desde febrero, con un riesgo comercial de 300 millones de dólares (Gazeta Mercantil, 21/5). Dolarización No solamente el gobierno de Menem ha respondido que enfrentaría una corrida contra el peso con una completa dolarización monetaria sino que lo mismo recomienda la mayoría de deuda externalos economistas ‘neoliberales’ y hasta los aliancistas; Machinea dijo, por ejemplo, que una devaluación del 25% costaría 45.000 millones de dólares, es decir que la , medida en pesos, aumentaría por ese monto. Este cálculo es, sin embargo, completamente interesado, porque el impacto de una devaluación sobre la deuda externa de un país depende de una variedad de factores y no solamente del porcentaje de esa devaluación. Si la devaluación sirviera para mejorar el balance de pagos de un país y por lo tanto su solvencia, debería ayudar a reducir los intereses que se pagan por la deuda externa y, por lo tanto, su costo real. Claro que, en este caso, la solvencia se obtendría por medio de una fabulosa caída de los salarios y del consumo popular. La dolarización, o sea el retiro de circulación de los pesos a un cambio de uno a uno con el dólar, crearía un desajuste mayor en el Mercosur, porque Brasil tiene una moneda subvaluada y flotante. La producción argentina se encarecería artificialmente y la brasileña se abarataría del mismo modo. El intercambio automotriz volaría por los aires; es muy probable, entonces, que los pulpos automotrices estén jugando un papel muy fuerte a favor de la devaluación del peso y para que no se dolarice. El comercio exterior saldría muy golpeado y, por lo tanto, crecerían las quiebras. Entre la catástrofe de la devaluación y la catástrofe de la dolarización, oficialistas y opositores han elegido apretar más las clavijas, algo que está más cerca del escapismo que del realismo. Pretenden aumentar el IVA a un 28-30% mediante la introducción de un IVA provincial a cambio de derogar los impuestos internos y a los sellos. Nadie cree que esto pueda aumentar a corto plazo la recaudación fiscal y disminuir el déficit presupuestario; tampoco producirá una reactivación ya que encarece el consumo interno. Para lo único que sirve, a la larga, es para crear un incentivo adicional para que el capital extranjero confisque al capital nacional que quiebre, al asegurarle una menor carga de impuestos directos (además, a los exportadores se les devuelve el IVA). Lo mismo pasaría con la intención de eliminar por completo los aportes patronales. Pero en este caso se apunta, además, a liquidar la prestación básica universal a los jubilados. Es precisamente porque existe esta intención que Menem se vio obligado a echar a Erman González (un ‘jubilado de privilegio’ que, además, se oponía a eliminar PBU). El dólar está verde El gobierno norteamericano estaría dispuesto a apoyar procesos de dolarización, pero con la aclaración de que no actuaría en ningún caso como banco central de los bancos locales en dificultades (Business Week, 10/5). Esto significa simplemente que el sistema bancario local debería extranjerizarse al 100%, para que puedan ser respaldados por sus casas matrices, las que, a su vez, sí serían respaldadas por sus bancos centrales. En la Argentina, significaría básicamente poner fin al Nación y al Provincia. En resumen, la dolarización equivale a la defunción de la burguesía argentina. Una mayúscula crisis política. La dolarización tampoco sería sinónimo de estabilidad monetaria, porque, como lo demuestra el déficit de pagos norteamericano, el dólar deberá devaluarse a corto o mediano plazo y provocar, con ello, una guerra comercial con Europa. Es sintomático que se discuta la posibilidad de una dolarización en América Latina en general cuando ha fracasado hasta ahora una integración comercial con Estados Unidos, que lógicamente debería precederla. Sin embargo, el proteccionismo comercial norteamericano es uno de los más fuertes del mundo. La crisis en desarrollo afecta directamente la solvencia capitalista, no es sólo un movimiento cíclico de la producción. Por este motivo la crisis política que se ha abierto con el hundimiento del menemismo va a tener un carácter más fundamental y va a barrer con el aparente ascendiente que aún conservan el PJ y la Alianza y que parece incrementarse en forma ilusoria y ficticia con la propia crisis, como si Duhalde o De la Rúa y la Meijide fueran los canales de su solución.

27 de mayo de 1999
1969-1999: El Cordobazo

Córdoba en las vísperas A comienzos de 1969, se habían concentrado en Córdoba un conjunto de luchas y contradicciones políticas y sociales potencialmente explosivas. En el curso de los dos años del onganiato, los salarios habían caído el 8% y la desocupación superaba el 10%; en el mismo período, la ‘productividad’ en las plantas automotrices (que ocupaban al 50% de la mano de obra industrial de Córdoba) había aumentado, según las propias patronales, entre un 60 y un 80%. La clase media y el pequeño comercio, golpeados por la caída del mercado interno, estaban agobiados por los impuestazos. La rebelión de la pequeñoburguesía encontraba su expresión más combativa en la lucha de los estudiantes universitarios, que protagonizaban sistemáticas movilizaciones callejeras. El aumento del transporte y de los artículos de primera necesidad, decretado por la dictadura a principios de mayo, terminó de poner a la población en virtual estado de sublevación. También en Córdoba, las luchas obreras venían en ascenso. Desde diciembre de 1968, la UOM venía con una serie de exitosas huelgas por la derogación de las ‘quitas zonales’, una disposición que permitía la reducción de los salarios en el interior del país. El protagonismo del bloque vandorista en este movimiento le permitió retomar el control de la rebelde seccional cordobesa de la UOM; también la UTA y el Smata-Córdoba estaban enrolados en el vandorismo. A principios de mayo, después de años de retroceso y debilidad gremial, la UTA cordobesa ‘sorprendió’ con un muy masivo paro de transportes por el reconocimiento de la antigüedad y las categorías de los choferes. El ‘laboratorio’ del Cordobazo El ‘laboratorio’ de la huelga política que alteraría la historia argentina se encontraba, sin embargo, en las fábricas automotrices, en Santa Isabel, Perdriel, Transax, Ilasa. Varios hitos revelan la evolución de este activismo. El 28 de junio de 1968, en el aniversario del ascenso de Onganía, los obreros de Perdriel abandonaron la planta, se movilizaron junto a los estudiantes y sostuvieron enfrentamientos callejeros con la policía en el barrio Clínicas. Dos meses después, el 16 de agosto, durante un paro del Smata, los obreros de Santa Isabel se defendieron valientemente contra la represión policial. En octubre, esos mismos obreros ovacionaron en un acto de mil personas la propuesta de la agrupación clasista Vanguardia Obrera Mecánica (VOM, orientada por Política Obrera) de convocar un paro regional en solidaridad con la huelga petrolera de Ensenada. Las patronales tenían planes para despedir a mil compañeros, lo que llevó a que desde principios de mayo comenzaran sistemáticos paros, quites de colaboración y petitorios. Durante todo 1968, los activistas mecánicos cordobeses discutieron la necesidad de una movilización política general contra la dictadura y los medios organizativos para garantizarla. "La prueba clara de la madurez (de esta vanguardia) —afirmaba Política Obrera una semana antes del Cordobazo— es la gigantesca influencia que ha alcanzado la agrupación clasista VOM en los últimos cuatro meses. Las principales secciones de la fábrica han seguido las orientaciones prácticas de los volantes de la agrupación en el 90% de los conflictos, en especial en la lucha contra la ‘racionalización’. Pero esta influencia no es sindical solamente sino también política. Para construir la agrupación se discutieron los problemas tácticos del movimiento obrero y revolucionario, la lucha contra la represión, la unificación con el resto de las luchas proletarias y la construcción del partido" (1). El Cordobazo fue concebido y protagonizado por esta vanguardia. La dirección ongarista de la CGT-A, cuyo principal representante en Córdoba era Agustín Tosco, no hizo nada para favorecer esta evolución política. Al contrario, los ongaristas de Córdoba siguieron durante los movimientos de lucha de 1968/69 una cuidadosa política de ‘no injerencia’ en los ‘asuntos internos’ del Smata. El Cordobazo empezó el 14 de mayo El proceso político que desembocó en la huelga general del 29 de mayo comenzó dos semanas antes, con la histórica asamblea del Smata en el desaparecido Córdoba Sport. Dos días antes, la dictadura había derogado por decreto el ‘sábado inglés’ que regía en cinco provincias, entre ellas Córdoba. Esta antigua conquista obrera establecía que se trabajaban semanalmente 44 horas, pero se pagaban 48 horas. El ‘decretazo’ —que establecía un alargamiento gratuito de la semana laboral del 10%— desató una rebelión en las fábricas mecánicas y en todo el proletariado cordobés. Para el día 14, el Smata convocó a una asamblea general para discutir un plan de lucha contra la derogación del‘sábado inglés’, que fue prohibida por el gobierno provincial. A pesar de la prohibición, 5.000 mecánicos entraron al Córdoba Sport y otros mil debieron quedar afuera. Desde el vamos, el activismo impulsó el paro y la manifestación callejera. Pero antes de que concluyera la asamblea, la policía empezó a reprimir a los trabajadores que estaban fuera del estadio y, poco después que Elpidio Torres —el secretario general del gremio— planteara un paro general de 48 horas para el 15 y 16 de mayo, la masa de mecánicos que estaba dentro salió a la calle a defender a sus compañeros que luchaban con la policía. Desde los techos, los trabajadores arrojaban a la policía todo lo que encontraban a mano; en la calle, la lucha duró varias horas. La actitud de los trabajadores, que no retrocedieron frente a la represión, prenunciaba lo que sucedería apenas quince días después. Al día siguiente, pararon el Smata, la UOM y la UTA, gremios vandoristas, pero no la CGT-A de Ongaro-Tosco. Durante el día, bajo la intensa presión de abajo, fueron parando distintos gremios y fábricas. Recién al otro día, y ante la evidencia de que la ciudad sería paralizada por los trabajadores, la regional Córdoba de la CGT-A ‘decretó’ la huelga provincial. La lucha estudiantil en el interior La lucha de los obreros cordobeses empalmó con un agudísimo movimiento de lucha estudiantil del interior del país. El 15 de mayo, en Corrientes, miles de universitarios manifestaron contra el aumento de los precios del comedor universitario y chocaron con la policía. Cae muerto el estudiante Juan José Cabral. Tres días después, la bronca estudiantil estalla en Rosario, donde cae asesinado Adolfo Bello. A su entierro concurrieron más de 10.000 manifestantes. Lejos de atemorizar, la represión exacerbó la lucha. El 21 se declara la "huelga universitaria" en Rosario y cae un nuevo mártir, el estudiante y aprendiz metalúrgico Norberto Blanco. La combatividad de los manifestantes obliga a la policía a retroceder, por segunda vez en dos días. Se trata de una enorme victoria popular. La dictadura acusa el golpe: pone a Rosario bajo mando militar. La CGT regional, a instancias de la UOM vandorista, responde con un paro general que es cumplido masivamente. Las manifestaciones estudiantiles y los choques con la policía se repiten el 24 en el barrio Clínicas de Córdoba y el 27 en Tucumán. El 28, en las vísperas del Cordobazo, la dictadura establece Consejos de Guerra para juzgar a los huelguistas y a los manifestantes. Pocos días antes, el 21, un plenario de delegados con barra del Smata había votado un paro de 48 horas con movilización para la semana siguiente. "Los activistas de Kaiser arrancaron esta línea contra las vacilaciones de Torres, lo que luego fue aceptado por el conjunto de la burocracia sindical, en especial A. Tosco" (2). También la UOM de Córdoba vota un paro de 48 horas, en un plenario en el que juegan un papel destacado los delegados de Vanguardia Metalúrgica. Es muy interesante observar cómo recibieron los activistas mecánicos de base la resolución del paro de 48 horas con movilización que arrancaron la barra y los delegados clasistas el día 21. "Aprobado este curso de acción, el entusiasmo cundió entre la gran masa de obreros, al mismo tiempo que se discutía ahora qué clase de gobierno debía reemplazar a la dictadura derrocada. No se esperaba derrocarla con una manifestación, pero la perspectiva política era claramente discutida, aunque confusamente resuelta" (3). Resulta evidente que la consigna de "un gobierno obrero y popular" que dominó el Cordobazo no fue un slogan de circunstancia sino que formaba parte de una maduración política de conjunto de la vanguardia mecánica y obrera de Córdoba. En función de las resoluciones del Smata y la UOM, Vandor se entrevistó con Tosco, Torres, Simó (UOM Córdoba) y Atilio López (UTA Córdoba). Fue entonces que la CGT vandorista, seguida por la de Ongaro, declaró un paro nacional para el 30 de mayo. En Córdoba, el paro comenzaría un día antes, el 29 de mayo. El Cordobazo estaba en marcha. La histórica jornada del 29 de mayo A las once de la mañana, las primeras columnas obreras comenzaron a convergir sobre el centro de la ciudad. Las más numerosas y aguerridas, las del Smata y, en particular, la de Santa Isabel, sostiene los primeros choques con la policía y cae el obrero mecánico Máximo Mena, el primer mártir del Cordobazo. Los obreros van preparados con gomeras y bulones, botellas con combustible y ‘miguelitos’ para enfrentar a la policía; se levantan las veredas para arrojar las baldosas a los represores y se construyen barricadas. La lucha es sin cuartel. Ante la inusitada resistencia que oponen los trabajadores, la policía retrocede y desertan 400 efectivos. "La policía de Córdoba —decía entonces Política Obrera—, en menos de un año, apaleó a todas las clases sociales de la ciudad; el 29 de mayo, la casi totalidad de la ciudad apaleó a la policía" (4). A media tarde, la ciudad está en manos de los huelguistas que demuestran una abnegación, un heroísmo y una disciplina que la prensa reaccionaria de la época, contra su voluntad, se ve obligada a reconocer. La jornada del 29 de mayo superó las previsiones de todos los sectores, quienes se encontraron con que los trabajadores habían derrotado a la policía y habían ocupado el centro de la ciudad. Ninguna dirección sindical había previsto esta posibilidad ni, una vez producida, le dio una respuesta. Al contrario, en las primeras horas de la tarde comienzan a percibirse síntomas de que las direcciones sindicales, tanto la vandorista como la tosco-ongarista, intentan frenar la lucha. Breenan da una muestra ‘física’ del abismo que separaba por esas horas a los trabajadores mecánicos de la burocracia sindical: "La dirigencia de la UOM se retiró a su sede central en la más segura zona este de la capital y dejó de participar por completo en el levantamiento. Juan Carlos Toledo, un periodista local (...)visitó la sede de la CGT, donde habían buscado refugio Correa y otros líderes gremiales. Allí encontró trabajadores asustados y dirigentes aturdidos, una visión que contrastaba con el desafío y la ira que había advertido en los rostros de los obreros de la columna del Smata en la Plaza Vélez Sarsfield. (Elpidio) Torres había estado en su sede sindical desde las primeras horas de la tarde y pasado de la euforia a la petulancia y de ésta al abatimiento. Desde el comienzo de los incendios en la avenida Colón, se había sumido en un sombrío malhumor y cortado temporariamente las comunicaciones con Tosco, apartándose durante un período de varias horas de la participación directa en el levantamiento" (5). En un fuerte contraste con el abandono de la movilización por parte de la burocracia sindical, a las 17 horas, el Comité Regional Córdoba de Política Obrera emite un comunicado "dado en territorio cordobés ocupado por el pueblo". Allí se plantea toda una perspectiva estratégica para la lucha: "Comités de barrio y de barricada que junto a las CGTs se constituyan en gobierno provisional, obrero y popular de Córdoba. Por el inmediato desarme de todas las fuerzas de represión, por el levantamiento inmediato del estado de emergencia en todo el país, por el armamento de los trabajadores, estudiantes y el pueblo. Por el derrocamiento revolucionario de la dictadura y por la implantación de un gobierno obrero y popular de las CGTs apoyado en la formación de comités de acción por fábricas, barrios y barricadas en todo el país" (6). Por la noche, la resistencia se trasladó del centro a los barrios estudiantiles Alberdi y Clínicas. El Ejército hizo su entrada con demora en la ciudad, de modo de sacar tajada de la crisis a favor de la fracción de Lanusse. "Alrededor de las once de la noche, piquetes de trabajadores de Luz y Fuerza entraron en la planta eléctrica de Villa Revol y produjeron un apagón en la ciudad. El apagón desorientó temporariamente a las tropas del ejército, permitiendo que los manifestantes recuperaran la iniciativa. Los incendios y los combates duraron toda la noche. Cuando la infantería se movilizó para el asalto final al barrio Clínicas, las marchas de protesta previamente planificadas para la huelga general de ese día atrajeron a gran parte del pueblo y obstruyeron las calles céntricas, obligando a los jefes militares a posponer su ataque" (7). El ejército sólo logró ‘normalizar’ la situación en los primeros días de junio. El 30 de mayo, el paro general decretado por las dos CGTs fue de una excepcional masividad, reflejando el respaldo de la Argentina obrera y popular a los huelguistas cordobeses. Después del 29 Cuando todo el activismo cordobés y del interior esperaba la continuidad de las medidas de lucha, la CGT-A se reunió el 3 de junio y resolvió pasar a un cuarto intermedio hasta el 11. También la regional cordobesa dejó pasar el tiempo y sólo ante una presión descomunal de su base, el Smata declaró un paro general para el 16 y 17 de junio. Mientras tanto, la dictadura había reorganizado su gabinete. Dagnino Pastore había reemplazado a Krieger Vasena y el general Carcagno, un hombre de Lanusse, fue designado interventor en Córdoba. Carcagno decretó feriado para el 16, ante lo cual la CGT regional levantó el acto que debía seguir al paro. De cualquier manera, miles de trabajadores se movilizaron en concentraciones improvisadas por el activismo en los barrios. El 1° de julio, la CGT-A lanzó por la suya un paro nacional de 24 horas, que fue cumplido por muchos trabajadores a pesar de la deserción del 90% de la burocracia. Pero ése fue el canto del cisne del ongarismo. La ‘reorganización de las 62’ ordenada por Perón progresó rápidamente. Vandor no alcanzó a verla porque fue asesinado el 30 de junio, pero el vandorismo, ahora aliado a Perón, retomó el control de las regionales cegetistas. En Córdoba, el vandorismo obtuvo por primera vez la mayoría en un plenario realizado el 25 de julio; pocos meses después, Elpidio Torres fue designado secretario general de la regional. La reunificación de la burocracia alrededor de las 62 tenía un carácter defensivo frente a la irrupción antiburocrática que se multiplicaba a medida que nuevos contingentes de trabajadores se iban sumando a la lucha. En el seno de la vanguardia obrera, en Córdoba y en todo el país, la experiencia comenzada por el Cordobazo estaba lejos de haber terminado. La CGT-A se agotó rápidamente. Estuvo a la cabeza de la CGT en oportunidad de un movimiento de envergadura histórica, pero esto no le hizo superar sus limitaciones. Se mantuvo de espaldas a las masas que revolucionaban al país. Decir que fue incapaz de superar su letargo pese al soplo de vida y la renovación sindical que significó el Cordobazo es escribir su definitivo epitafio. Quién dirigió el Cordobazo La gigantesca movilización nacional que tuvo su epicentro en Córdoba no fue un desborde espontáneo de una masa hambrienta y enardecida. Lo demuestran los métodos de lucha empleados y la actitud consciente de los manifestantes en la calle —que no retrocedieron frente a la policía y buscaron por todos los medios extender su dominación territorial—. "Algunas de las características distintivas de la destrucción que rodeó al Cordobazo fueron la baja incidencia del pillaje y la preferencia por blancos de algún simbolismo político e ideológico(como el incendio de las oficinas de la empresa Xerox)" (8). Lo demuestra también la alianza combativa entre el proletariado y los estudiantes —conscientemente promovida por la vanguardia obrera— y el lugar dirigente ocupado por ésta en el curso de toda la movilización. "Las radios cordobesas no vacilaban en decir (que) ‘los estudiantes siguen en todas partes las iniciativas de los obreros’..." (9). La consistencia del movimiento y su sostenido ‘crescendo’ desde la asamblea del 14 de mayo en el Córdoba Sport hasta la jornada del 29 —durante casi tres semanas, a pesar de no tener una dirección política reconocida— y las consignas coreadas por los manifestantes —de lejos, la mayoritaria fue de la de "por un gobierno obrero y popular"— confirman que el Cordobazo estuvo lejos de ser un acto de espontaneísmo. Fue largamente preparado por el debate y la actividad de la vanguardia obrera mecánica.

27 de mayo de 1999
Política Obrera y el Cordobazo

Política Obrera (el nombre que identificó a nuestro partido hasta 1983) fue una corriente viva y actuante en el Cordobazo. Esto se revela en la actividad de las agrupaciones Vanguardia Obrera Mecánica y Vanguardia Metalúrgica, sumamente activas tanto en el proceso de los años 68/69 como en el ‘rearme político’ del activismo cordobés que dio lugar al Cordobazo. La actividad de Política Obrera no se reflejó sólo en la de los agrupamientos sindicales que impulsaba sino, fundamentalmente, a través de la prensa y la agitación partidarias. En la edición de Política Obrera inmediatamente anterior al Cordobazo (21 de mayo de 1969) se trazaba un balance de la extraordinaria huelga de los días 15 y 16 y de las movilizaciones estudiantiles: "Córdoba marca el camino: por un inmediato paro nacional (...) Ni recambio burgués ni salida burguesa, ni planteos tácticos burgueses. Córdoba indica el camino: derrocar a la dictadura, imponer un gobierno obrero y popular que expropie a los monopolios y llame a una Asamblea Constituyente". Desde fines de abril, la regional Córdoba de Política Obrera venía repartiendo una declaración llamado a "ocupar la ciudad para realizar una asamblea popular frente a la CGT". El lunes 26 de mayo, tres días antes delCordobazo, una nueva declaración de la regional Córdoba llamó a "ocupar la ciudad el 29" y a "hacer una Asamblea Popular frente a la CGT". Este volante planteaba que la movilización obrera y popular, ocupando la ciudad, planteaba una crisis de poder. Llamábamos a resolverla con la consigna que el Cordobazo hizo historia: con"un gobierno obrero y popular". La edición de Política Obrera posterior al Cordobazo reproduce otros dos volantes que hoy, a treinta años, se han convertido en documentos históricos. El primero es el que PO repartió en las fábricas y en las barriadas del Gran Buenos Aires en apoyo a la lucha cordobesa ("Viva el levantamiento obrero y popular de Córdoba. Por un inmediato paro nacional el jueves y viernes (6 y 7 de junio) con salida de fábrica y concentraciones barriales(...) La Argentina tiene que acompañar a Córdoba". El segundo es el volante que la regional cordobesa del PO repartió en las calles y en las barricadas dominadas por los trabajadores: el "comunicado número 1 (de las) 17 horas del día 29 de mayo; dado en territorio cordobés ocupado por el pueblo". Esta es la tradición política y militante sobre la que se construye diariamente el Partido Obrero.

27 de mayo de 1999
Vigencia del Cordobazo

En un artículo publicado en el último número de Todo es Historia, Horacio Tarcus refiere, sin juzgamiento de valor alguno, que "el Cordobazo ya no es entendido como el preludio de una onda social expansiva que se irradia a todo el país sino el producto de una excepcionalidad histórica, única e irrepetible" (1). Naturalmente, la conclusión de que el Cordobazo no habría obedecido a razones históricas de peso —cuya vigencia en la actualidad habría que analizar— sino a una especie de ‘azar’ histórico es enteramente tranquilizadora para los democratizantes de hoy. Pero la propia historia se encarga de desmentir que el Cordobazo haya sido una ‘excepcionalidad histórica’. Al Cordobazo lo siguieron el Rosariazo, el Tucumanazo, el Choconazo, el Rocazo, el Mendozazo y, nuevamente en Córdoba, el Viborazo de 1971. Todas fueron huelgas políticas de masas que siguieron la huella del Cordobazo. Bajo la democracia fondomonetarista de Menem y Alfonsín, el Santiagueñazo, el Jujeñazo y el Cutralcazo fueron ‘los Cordobazos de los ‘90’. Como se señalaba oportunamente en Prensa Obrera, "comparado con el Cordobazo de 1969, el Santiagueñazo sólo pierde en cuanto a la importancia social y política de Córdoba y a la presencia en ésta de un concentrado proletariado industrial. En todo lo demás, lo supera. Porque en el Cordobazo el poder político no fue sometido a la implacable demolición que sufriera a manos de los explotados santiagueños hace diez días. La Casa de Gobierno primero, luego la legislatura y el poder judicial, finalmente las lujosas y corrompidas mansiones de los políticos patronales (tanto oficialistas como opositores), este recorrido no dejó de lado a la capital, ni a buena parte de los municipios del interior. A diferencia del Cordobazo, el Santiagueñazo se extendió al interior de la provincia" (2). Todos estos ‘azos’ —que hasta en la etimología se reconocen como herederos del Cordobazo— tienen en común el haber sido gigantescas huelgas políticas de masas que, en su desarrollo, se convirtieron en semi-insurrecciones populares contra el poder político del Estado capitalista, dictatorial o democrático. El Cordobazo, sin embargo, no desarrolló las tendencias potencialmente revolucionarias que anidaban en su seno. En esto, no es una excepción: tampoco lo hicieron ni el Rosariazo, ni el Tucumanazo ni las puebladas de la era menemista. El Cordobazo abrió una crisis revolucionaria, es decir, de poder en la Argentina, que la burguesía y el imperialismo resolvieron a su favor mediante el recurso excepcional del retorno de Perón y, ante el fracaso de éste, mediante la dictadura de Videla y Massera. La dictadura genocida fue la respuesta al Cordobazo. El curso que siguieron los acontecimientos expone las debilidades políticas de la vanguardia obrera, en particular sus ilusiones democráticas en el peronismo. La debilidad política del Cordobazo radicó también en que "la enorme militancia clasista y antiburocrática de la década del ‘70 fue canalizada por organizaciones que no planteaban la independencia de clase como viga maestra de su estrategia" (3). La necesidad de la ruptura de las organizaciones obreras con los partidos patronales y con su Estado, es decir, la organización clasista de la clase obrera, es la forma concreta que asume, a fines de siglo, el planteamiento político estratégico puesto en cuestión por el Cordobazo. Aquí radica su vigencia y actualidad.

27 de mayo de 1999
Las elecciones en Santa Cruz

La elección provincial de Santa Cruz se polarizó en forma absoluta entre Kirchner y la Convergencia por Santa Cruz (acuerdo entre la Alianza y el funcionario menemista Puricelli). La polarización se vio reforzada por la ley de lemas, donde los sublemas permiten sumar los votos de propuestas políticas que nada tienen que ver unas con otras y que surgen incluso de diferentes partidos. Hubo decenas de candidaturas a intendentes y concejales, colocados en distintas boletas y en varias combinaciones de candidatos cada uno, sumando a todos se obtiene un candidato cada 80 electores. En los festejos de Kirchner se gritaba "es para Menem que lo mira por TV". Sin embargo, no se podría decir seriamente que el voto a Kirchner es un voto antimenemista. Esencialmente, es un voto de temor a perder lo poco que se tiene, de temor a perder el contrato precario. Es un voto al verdugo, robustecido por un aparato electoral de características impresionantes, que llevó en taxi a votar un elevado porcentaje del padrón, que regaló colchones y artefactos del hogar los días anteriores al comicio. Otro aspecto es la relativamente importante construcción de escuelas y viviendas, así como el festival de inauguraciones, puesto en marcha el último mes. Otro más es el control férreo de los medios de difusión oficiales, que llegan a toda la provincia. El triunfo de Kirchner fue ajustado, si tenemos en cuenta antecedentes, pues pasó del 66% en el ‘95 al 53%, según los porcentajes trucados del propio gobierno (no toman para los mismos los votos en blanco). Por escaso margen, ganó la Intendencia de Gallegos, donde fue decisiva la ley de lemas ya que el candidato radical logró el 36% del total de votos y quien asumirá la Intendencia sólo el 25%. La campaña del FUT se concentró en denunciar la desocupación ocasionada por la privatización petrolera, explicar el planteo del reparto de las horas de trabajo y levantar las reivindicaciones obreras y populares en general. Sobre el final, se hizo una agitación en la Universidad y se mostró la continuidad natural entre la movilización estudiantil-docente, el retroceso del menemismo y la perspectiva política propuesta por el FUT. Durante la campaña se inauguraron tres locales y Altamira visitó cinco localidades de la provincia con despliegue en los medios y charlas públicas. El esfuerzo realizado, quizás con algo de retraso, puso un límite al aislamiento relativo en que nos colocó la presencia de los dos grandes bloques patronales. En estas condiciones, si bien mejoramos respecto de la elección de gobernador de 1995, en la que habíamos sacado 517 votos (ahora 800), retrocedimos respecto de las elecciones de diputados del ‘97 (2.600) y a la constituyente del ‘98 (3.174). En la mejor categoría de diputados provinciales ahora sacamos 1.230 votos. Comparando por localidad, se destaca la votación de concejales de 28 de Noviembre (138 votos, más del 5,7%), donde retenemos los mejores niveles históricos de votación y superamos a la mitad de los sublemas de la Alianza y el justicialismo. Los porcentajes del FUT retrocedieron menos en Gallegos (superamos el 1% para gobernador y el 2,5% para diputados) y cayeron absolutamente en las localidades pequeñas del interior donde no tenemos trabajo o no hicimos campaña. El valor de la lucha política librada por el FUT reside en haber utilizado la campaña electoral como medio para realizar una caracterización pública de la situación y trazar un pronóstico y una orientación. La prueba de fuego siempre está por venir: poner a prueba en las luchas que se avecinan nuestra capacidad de llevar a la práctica esa orientación y, paralelamente, en consolidar los avances organizativos que nos afiancen en las localidades donde hemos sumado compañeros a la construcción del partido.

27 de mayo de 1999
La movilización estudiantil en Tucumán

La lucha estudiantil ha proseguido, a pesar del esfuerzo del aparato de la Franja, la Alianza y el Ptp para desconocer las resoluciones de la asamblea interfacultades realizada el viernes 14 en la sede de Filo, donde se había votado una Plataforma de lucha, una concentración para el miércoles 19 y una nueva asamblea interfacultades para el viernes 21. El miércoles 19, en coincidencia con la Marcha Federal Educativa, se realizó una concentración en la Plaza Independencia que reunió a alrededor de 300 estudiantes. Esta convocatoria fue impulsada sólo por la Comisión de Lucha y Movilización que agrupa al Centro de Artes, Filo y varios agrupamientos surgidos al calor de la lucha en diversas facultades (Derecho, Tecnológica, Educación Física, Psicología) y la participación de los secundarios. En la concentración se planteó que el recule del gobierno era una maniobra que mantenía en pie el acuerdo con el FMI. Se denunció a la Alianza y al duhaldismo que habían cerrado filas con el gobierno para liquidar el proceso de movilización estudiantil, y se llamó a proseguir la lucha. El viernes 21 se reunió el plenario interfacultades que reunió al activismo de la Comisión de Lucha y Movilización. Se hizo un balance a fondo del proceso de lucha, se caracterizó como momentáneo el reflujo del movimiento, se planteó la necesidad de una intensa campaña de clarificación sobre el papel de freno y desorganización de la lucha por parte de las corrientes oficialistas y el Ptp. En el curso del debate, se conocieron diversas medidas que han comenzado a implementarse en la UNT, como la imposición del arancel obligatorio en la Facultad de Medicina. En función de todo ello, se decidió convocar para el viernes 28 a un acto festival frente al Rectorado (donde a su vez funciona la Facultad de Medicina) con la consigna de: a 30 años del Cordobazo, abajo el recorte presupuestario, fuera el FMI, ingreso irrestricto, fuera los aranceles, abajo el régimen de regularidad con dos materias aprobadas por año.

27 de mayo de 1999
Las elecciones en el Colegio Moreno
Corresponsal

El viernes 7 se realizaron las elecciones para Centro de Estudiantes del Colegio Mariano Moreno. Su sola realización fue un importante triunfo del movimiento estudiantil. Es que, en los finales de la cursada del ‘98, una patota dirigida por algunos preceptores y profesores fachos impidió a golpes la realización de las elecciones del Centro (vuelco de urnas, etc.). Pocos días después, la dirección del Centro era ‘electa’ —en un clima de intimidación— por el ‘dedo’ de las autoridades, que hicieron una parodia de elección para nombrar al caballo del comisario. Esto fue impugnado por el Frente de Lucha (FLE) del Moreno, integrado por la UJS y estudiantes de izquierda e independientes, quienes llevaron adelante una fuerte campaña. Desde inicios del ciclo lectivo, el FLE comenzó una campaña por elecciones para el Centro, desconociendo a la dirección digitada por el normalizador y los jefes de preceptores. Se formó un Cuerpo de Delegados electo por las divisiones, se juntaron firmas, se realizaron movilizaciones hasta que... se logró imponer la convocatoria a elecciones. La lista oficialista (Ademm), apoyada por el rector y una parte de los preceptores y profesores derechistas, ganó en el turno mañana. Mientras que el FLE ganó en el turno tarde. Los dirigentes del FLE vienen siendo hostigados y sancionados por las autoridades del Colegio. Estas, junto con el Ademm —apoyado por la juventud radical y aliancista—, han realizado una campaña maccartista (y antipolítica) contra el carácter de izquierda y combativo del FLE. El triunfo del Ademm en el turno mayoritario tiene entonces su contrapartida en una fuerte y militante agrupación de izquierda que ha demostrado su consecuencia en la lucha contra la reforma educativa menemo-delaruista. El jueves, antes de la elección, por iniciativa del FLE, los estudiantes del Moreno abandonaron masivamente el Colegio y realizaron una marcha para plegarse a la resistencia de los universitarios contra la reducción presupuestaria en la educación.

27 de mayo de 1999
La Lsr: secta descompuesta
Corresponsal

La llamada Liga Socialista Revolucionaria viene apoyando en el Colegio Moreno al Ademm, integrando su lista,‘orientándola’, sin preocuparles que fuera armada por las autoridades radicales. Ante las elecciones para Centro, repartió un volante que reconoce que "el interventor viene trabajando para convertir al Ademm en un títere, al mismo tiempo que sanciona a activistas del FLE", pero luego seabstienen (aunque tenían ‘su gente’ dentro de la lista oficial). Frente a la lucha entablada en el colegio entre la izquierda y la derecha, entre los esfuerzos por tener un centro independiente y el intento de su copamiento por fuerzas centroderechistas de la Alianza, después de meses de lucha donde los estudiantes dirigidos por el FLE se movilizaron, hicieron asambleas, pusieron en pie un fuerte y representativo cuerpo de delegados para lograr que se anulen las elecciones fraudulentas del año pasado y se convoquen a nuevas elecciones, aterriza la Lsr pidiendo que... se posterguen. Se dirigen a "los compañeros honestos... integren la lista que integren" —‘olvidando’ el carácter de títeres de las autoridades del Ademm. El que en la lucha huye del bando clasista no es más que una pequeña secta descompuesta.

27 de mayo de 1999
Los obreros irrumpen en la crisis azucarera

Las patronales cañeras, luego del tractorazo del miércoles 12, han iniciado cortes de las principales rutas de la provincia por tiempo indefinido. Reclaman la refinanciación de pasivos y deudas con el Banco Nación, la Caja Popular y el ex Banco Provincia; la eliminación de impuestos; que el estado se haga cargo de la exportación de 200.000 toneladas de azúcar para eliminar los excedentes que han hundido los precios internos. Las patronales cañeras han denunciado que, bajo las actuales condiciones, no van a iniciar la cosecha y que van a mantener los cortes, incluso impidiendo la realización de los comicios del 6 de junio. Todos los partidos patronales, con Bussi a la cabeza, compiten en el apoyo a los reclamos de las patronales azucareras. En este cuadro, han comenzado a irrumpir los reclamos de los obreros. Primero fueron los del Ingenio Concepción que, con manifestaciones y cortes y la amenaza de iniciar un paro por tiempo indefinido, obligaron a la patronal a rediscutir punto por punto un convenio que rebaja los salarios, el aguinaldo y las indemnizaciones, y despedía a 330 trabajadores. Ese convenio negrero lo aplicaron otros ingenios, como ocurrió en el Corona, pero allí también, los obreros, siguiendo el ejemplo del Concepción, iniciaron cortes, ollas populares y manifestaciones. El clima de protesta se extendió luego al ingenio Leales. Todo este panorama ha llevado a la directiva de la Fotia, que hasta ahora se había limitado a apoyar los tractorazos patronales, a impulsar un paro general de 24 horas para esta semana, rechazando los despidos, la rebaja de los salarios y de las indemnizaciones. El paro, en caso de concretarse, será un paso adelante, pero insuficiente. La Fotia tiene que romper con las patronales azucareras y con los partidos que defienden sus intereses y, sobre esa base, ir a una lucha a fondo, la huelga general y la ocupación de los ingenios para obligar a la molienda de todos los ingenios, para recuperar los salarios e imponer la reincorporación de todos los obreros despedidos y asegurar las estabilidad de los zafreros. En el marco de una lucha independiente de los obreros azucareros, la Fotia debe llamar a los cañeros trabajadores, que hasta el momento van disueltos detrás de los reclamos de la oligarquía cañera y de los ingenios, a un frente común que les abra una nueva perspectiva a sus reivindicaciones.

27 de mayo de 1999
Docentes Universitarios: adelante con la lucha

Con la ‘promesa’ de restituir los fondos del último ‘recorte’ a las Universidades, los rectores aliancistas y oficialistas llamaron rápidamente al repliegue general. Pero en lugar de bajar del caballo en la mitad del río hay que seguirla para imponer nuestros reclamos. La Asociación Gremial Docente de la UBA, activa protagonista de todas las últimas movilizaciones, acaba de plantear la necesidad de un Congreso Nacional Extraordinario de la Conadu, con delegados mandatados, para resolver un plan de lucha, de conjunto, de todas las universidades nacionales. Los apetitos personales, la disputa por el control del dinero de los afiliados, el seguidismo a los partidos del sistema vaciaron la Conadu y acabaron por dividirla en dos facciones, igualmente responsables por transformar al gremio en un aparato burocrático. Ahora se han sumado a la voz de mando del CIN. Daniel Ricci y Javier Hermo, jefes del ‘sindicato’ trucho de la UBA, no pueden tener el reconocimiento de ninguna auténtica asociación de base de Conadu. Estamos en una nueva etapa; hay que dar un paso al frente con la democracia sindical, con la deliberación común, con una organización nacional independiente de los partidos del sistema.

27 de mayo de 1999
El 28/5 paro y movilización de los municipales de Buenos Aires

El reclamo de un aumento salarial mediante el otorgamiento de un suplemento por antigüedad es el eje del conflicto que ha estallado entre el gobierno de De la Rúa y los trabajadores municipales. El martes 11 se cumplió un paro decretado por Sutecba masivamente acatado, con cortes de calle frente a numerosas reparticiones. De la Rúa está violando un acuerdo establecido con el Sutecba de restituir la bonificación reclamada; lo único que estaba en discusión era el monto de este aumento (el reclamo del gremio es de 15 pesos por año de antigüedad). Pero el dinero que De la Rúa les niega a los trabajadores no tiene dificultades en otorgárselo a los multimillonarios contratos de las empresas privadas que explotan los servicios privatizados de la ciudad, o para beneficiar a Benito Roggio con un aumento en el precio de los cospeles del subte, o para reconocerles a los curas el mantenimiento de todos los subsidios y privilegios, aún luego de que éstos lo basurearan en un acto público. Necesitamos un plan de lucha llevado hasta sus últimas consecuencias, votado y controlado por la Asamblea General de los trabajadores de la Ciudad.

27 de mayo de 1999
Recule patronal en Perfil
Corresponsal

La patronal de Perfil, "empresa que comenzó con dos pequeñas revistas deportivas y hoy es una de las editoriales más importantes", pretende descargar su crisis sobre las espaldas de los trabajadores. Como parte de un recorte de gastos al estilo menemista, intenta mantener sus ganancias mediante el despido de trabajadores y el ataque a las condiciones laborales de los que quedan (flexibilización). En las primeras semanas de mayo, se produjo el despido encubierto de dos periodistas colaboradores (‘en negro’) de la revista Noticias. Con el apoyo de la comisión interna, uno de esos compañeros decidió pelear por su puesto de trabajo. A partir de ese momento, comenzó a profundizarse el clima de movilización con asambleas masivas en las redacciones, que desembocaron en una asamblea general. Mientras la comisión interna y el sindicato se reunían con el jefe de personal para exigir la reincorporación del compañero, la asamblea general estaba reunida. Frente a esta presión, la empresa propuso una impasse hasta el 26 de mayo, con el compañero adentro. La asamblea resolvió mantener el clima de movilización con asambleas hasta ese día, para defender el puesto de trabajo del compañero y no aceptar ningún despido. Como lo demostraron los telefónicos, los trabajadores de Metrovías y los estudiantes, el único camino para imponer nuestras reivindicaciones es la lucha. Y los trabajadores de Perfil lo están confirmando.