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Prensa Obrera N° 629

3 de junio de 1999 · 25 notas

Notas de este número

3 de junio de 1999
Que la Fotia rompa con la Alianza y vote un plan de lucha

El paro general de la Fotia anunciado para la semana pasada, con el cual se anunciaba el inicio de un plan de lucha contra los despidos, suspensiones y rebaja de los salarios, fue vaciado por la dirigencia de Fotia antes de comenzar. El paro fue transformado en una movilización, que terminó confluyendo con los cortes de ruta de los cañeros. A su vez, la dirigencia planteó que no eran contradictorios los reclamos de los cañeros y de los obreros, pues sólo podía haber una mejora de los salarios si existía una suba en el precio del azúcar, con lo cual la burocracia ha declarado su decisión de mantener a la Fotia de furgón de cola de los reclamos de las patronales. Como los cañeros fueron presionados por la Justicia para que levantaran los cortes y despejar la realización de los comicios del 6 de junio, la Fotia, que había planteado la posibilidad de concretar el paro para esta semana, lo levantó a pesar de que han continuado los despidos en otros ingenios (50 en el Ñuñorco, otro tanto en el Cruz). El vaciamiento de la lucha tuvo como contracara que la Fotia fue llenada por la caravana aliancista que encabezaron De la Rúa y Chacho Alvarez, quienes vinieron a prometer soluciones a los reclamos de los patrones azucareros. Estos cajetillas no pueden comprender que la crisis azucarera plantea que los obreros azucareros necesitan comida y trabajo ya, lo cual sólo se podrá arrancar con la lucha. Por eso comenzó el paro en el ingenio Cruz Alta, hay un clima de gran tensión en el ingenio Concepción y hubo manifestaciones de los obreros del Ñuñorco. Más que nunca es necesario un plenario mandatado de los sindicatos azucareros que vote romper con las patronales y lancen un plan para arrancar los reclamos obreros.

3 de junio de 1999
¿Abolir los sindicatos?
Editor

Uno de los grandes caballitos de batalla de la CTA, que volvió a ocupar un lugar dominante en las deliberaciones del Congreso, consiste en la puesta en pie de las llamadas ‘federaciones’, lo cual es presentado como el ‘nuevo modelo’ de organización. Una de esas organizaciones de ‘nuevo tipo’ sería la federación de la salud, cuya constitución fue sancionada en medio de las sesiones. Proyectos del mismo estilo están en marcha para el área de energía y comunicaciones. Las ‘nuevas organizaciones’ albergarían en un pie de igualdad a trabajadores de la salud, usuarios, organismos intermedios. Bajo la pantalla de que toda la población es ‘afectada’ por el ataque a la salud pública, se iguala a todos bajo el mismo denominador y desaparecen los fronteras de clase. La ‘Federación’ implica una política de disolución de las organizaciones obreras, de los sindicatos en tanto órganos diferenciados representativos de la clase obrera. La CTA considera dicha ‘táctica’ como un gran hallazgo y hasta una prueba de ‘creatividad’ cuando no es más que un producto adulterado e inclusive anacrónico (pues significa retrotraer la situación de los trabajadores a la etapa previa a la organización de los sindicatos). Esa línea de acción, exhibida como una panacea para "acumular fuerzas" en otros gremios fuera de la influencia de la CTA, le viene como anillo al dedo a la CTA para disimular su política de "coexistencia pacífica" con los sindicatos en manos de la burocracia empresaria. La CTA, como es sabido, no sale a disputar la hegemonía en el seno de las organizaciones existentes, por eso no alienta la formación de agrupaciones y fracciones dirigidas a expulsar a la burocracia.

3 de junio de 1999
Mentiras electorales
Partido Obrero

Dos noticias de la semana ilustran como pocas la realidad política del país. Una informa que el gobernador de Catamarca, Castillo (hijo), recientemente electo en forma abrumadora como candidato de la Alianza, resolvió no renovar 6.000 contratos del ‘plan Trabajar’, por 200 pesos mensuales, que había firmado hace dos meses, o sea antes de las elecciones. Es decir que primero compró por poco más de un millón de pesos los votos de muchos miles de obreros —los contratados y sus familias—. Luego no vaciló en dejar a todos ellos en la calle. La plata del ‘plan Trabajar’ no salió tampoco de su bolsillo sino de los recursos del Estado que son obtenidos por medio de impuestos al consumo que pagan los mismos trabajadores. El régimen electoral capitalista es, como se puede ver, un sistema de estafas y de engaños. De él forman parte los ‘progres’ y los ‘combativos’ del Frepaso-Alianza. La otra noticia es que los trabajadores azucareros de Tucumán anunciaron que están dispuestos a cortar las rutas incluso el próximo domingo 6, cuando deben tener lugar las elecciones provinciales, si antes el Estado no garantiza el inicio de la zafra. Es imposible encontrar una manifestación más clara de que los trabajadores no creen en absoluto en las elecciones como una salida a sus problemas. Que esto ocurra, además, en una provincia donde el sistema de lemas ha permitido que exista un candidato cada ocho electores, refuerza esta expresión de conciencia acerca de la incompatibilidad absoluta entre el régimen político actual (con todas sus instituciones, incluidos los partidos patronales, las elecciones y las legislaturas) y las necesidades de las masas. Esta contradicción descomunal entre el proceso electoral y las tendencias de las masas y de la situación nacional en su conjunto deberá estallar sin atenuantes a corto o mediano plazo. Llamamos a preparar una salida mediante la organización de la huelga general y el desarrollo de un partido obrero.

3 de junio de 1999
No, a los obreros del pescado
Editor

El Congreso sesionó en momentos en que Mar del Plata se encuentra conmocionada por el conflicto pesquero. Llamativamente, sin embargo —más tratándose de una central que se reivindica combativa—, los grandes ausentes en las deliberaciones fueron... los trabajadores del pescado. Pero lo más grave es que esa ausencia no fue por voluntad de los obreros en conflicto, sino resultado de la proscripción de la CTA. La mesa le negó el uso de la palabra a la combativa delegación del flamante comité de lucha, elegido en asamblea por los trabajadores en conflicto, quienes se hicieron presentes para dar a conocer su movilización y reclamos. Eso fue ‘reemplazado’ por la lectura de una declaración que gira en torno de la reivindicación de una ley de emergencia —que es la que viene gestionando la patronal fresquera con el apoyo de la Intendencia y el gobierno duhaldista— donde están presentes las reivindicaciones empresarias (subsidios incluidos), pero no los reclamos obreros. En el Congreso de la CTA estuvo presente la voz de los patrones pero no la de los obreros.

3 de junio de 1999
Libertad a Raúl Castells
Corresponsal

Ya se han cumplido 17 semanas de la de­tención de Raúl Castells por impulsar la lu­cha de los jubilados. La justicia del régimen da la impresión de querer retenerlo por tiem­po indefinido y luego condenarlo. Llamamos más que nunca a reforzar la lucha por su li­bertad.

3 de junio de 1999
Un pacifismo imperialista

El Secretariado Unificado ha asumido una posición pacifista frente a la guerra de los Balcanes. Se pronuncia "contra la guerra", reclama "el inmediato cese de los bombardeos", llama a formar un "movimiento por la paz" y reclama "una paz democrática". El SU no plantea la lucha por la derrota de la Otan ni el retiro de las tropas imperialistas de los Balcanes. El SU se declara neutral: "ni la Otan ni Milosevic" y aunque procura embellecerlo agregándole la consigna "guerra a la guerra" (La Gauche, 23/4), no plantea la confraternización entre kosovares y serbios, ni sabotear las acciones militares de la Otan, ni plantea la guerra de clase contra sus gobiernos. En definitiva, el SU pone a la Otan imperialista y a la Yugoslavia dependiente y oprimida en el mismo plano. El SU caracteriza que "hay dos guerras en una: 1º) una guerra de Milosevic para crear una Gran Serbia mediante la depuración étnica; y 2º) una guerra del imperialismo norteamericano (¿y el imperialismo europeo?) contra un país de la ex Europa del Este en transición al capitalismo" (ídem). ‘Olvida’ ¡nada menos! la guerra de Yugoslavia contra la Otan. En tales condiciones, no se puede ser pacifista ni neutral, pues se trata de apoyar la guerra del oprimido contra el opresor. El hecho de que el régimen de Milosevic oprima, reprima y masacre al pueblo kosovar no le da a la guerra de Yugoslavia contra la Otan el carácter de una guerra interimperialista. El movimiento obrero de todo el mundo —y en particular el de los países imperialistas— debe apoyar la guerra de la nación oprimida (cualquiera sea su régimen político) contra las naciones opresoras. Una derrota de la Otan significará debilitar la cadena mundial de la opresión imperialista sobre los pueblos del mundo. Desde el punto de vista de los intereses de la clase obrera mundial, la única política posible es la lucha por la derrota de la Otan y el imperialismo en su guerra contra Yugoslavia. El SU rechaza la posición de "colocarse en uno de los campos en disputa (ídem), sin aclarar claro, si esa colocación se hace o no con una posición independiente de la dirección gobernante del campo del oprimido. ¡Pero es precisamente de eso de lo que se trata! Hay que militar en el campo de la guerra contra la Otan sin apoyar y contra Milosevic, porque a) Milosevic capituló y capitula ante la Otan; b) porque oprime al pueblo kosovar; c) porque impulsa la restauración del capitalismo. La lucha por el derecho a la autodeterminación de los albaneses de Kosovo y por el derrocamiento de la dictadura de Milosevic sólo puede progresar mediante la lucha por la derrota de la Otan y el imperialismo en los Balcanes: son ellos los que han sostenido a Milosevic, han desintegrado a Yugoslavia y se oponen a la autodeterminación de los pueblos. Para que se pueda impulsar la confraternización de serbios y kosovares es necesario plantear la derrota de la Otan, el derecho de autodeterminación para Kosovo y la necesidad de la unión socialista de los Balcanes. Sin la derrota de la Otan, una separación de Kosovo de Yugoslavia la pondrá bajo la tutela del imperialismo mundial. Los principales dirigentes de las secciones francesa y belga del SU —Daniel Bensaid y Francois Vercammen, respectivamente— acaban de suscribir una declaración que lleva el revelador título de Por una paz justa y duradera en los Balcanes. Llamamiento europeo (15 de mayo). ¿Justa para quiénes? ¿Duradera, es decir provisoria, es decir basada en una coexistencia armada; es decir una coexistencia de los antagonismos de clase? La declaración no denuncia el carácter imperialista de la guerra de la Otan, ni mucho menos su carácter contrarrevolucionario con relación a asegurar la restauración capitalista en los Balcanes, el este de Europa, Rusia y China. ¡La denuncia porque favorecería a Milosevic! Dice que los bombardeos "unifican a la población yugoslava alrededor del régimen represivo de Slobodan Milosevic", ¡y no que la unifican también, y por sobre todo, contra el imperialismo! Se trata de una verdadera canallada que refleja todos los prejuicios de la opinión pública democratizante que respalda a los Estados imperialistas. La posición del SU, claro está, también unifica al pueblo serbio contra estos seudo trotskistas de salón, que se emblocan con el imperialismo. Sin una delimitación con el imperialismo no es posible delimitarse en forma revolucionaria de Milosevic ni impulsar la unidad internacional de los explotados de los Balcanes. ¿Qué es lo que entiende el SU por "guerra a la guerra"? "La tarea de la hora —dice La Gauche (7/5)— es presionar sobre nuestros gobiernos para que se des-solidaricen de la alianza". ¡No plantea siquiera el retiro de la Otan como lo hiciera De Gaulle! Que se ‘des-solidaricen’... significa que expresen verbalmente su oposición a los bombardeos, para mejor ocultar su apoyo práctico. Es lo que hacen el Vaticano o incluso el gobierno de Austria, lo que no les impide formar parte de toda la trama de relaciones económicas, políticas y ‘espirituales’ que respaldan a la Otan. El pacifismo del SU defiende a su propio imperialismo. Bensaid y Vercammen afirman que "reabrir el proceso de negociación (...) sería en realidad más desestabilizante para este régimen de Milosevic que las bombas" (ídem). Pero lo que les debería preocupar es cómo ‘desestabilizar’ a sus propios gobiernos belga y francés, y no cómo ‘desestabilizar’ a los gobiernos bombardeados por ‘sus’ imperialismos. Catherine Samary, especialista del SU en la cuestión balcánica, llega incluso a plantear la necesidad de "medios ampliados para que el Tribunal Penal sobre la ex Yugoslavia pueda saber toda la verdad sobre los crímenes cometidos en Kosovo" (La Gauche, 7/5). ¿Hay que recordar que ese ‘tribunal’ es un títere del imperialismo mundial y que sigue el libreto dictado por Washington? La Samary no reclama, sin embargo, un tribunal obrero internacional para juzgar los crímenes de Clinton, Jospin y Blair contra los yugoslavos desde 1991, en Krajina (Croacia) y Kosovo, por ejemplo. Es verdaderamente sorprendente que el SU no reclame un ‘tribunal’ para los genocidas de la Otan, cuando sostiene que estamos "contra ... dos guerras" y no una. Dos varas y dos medidas: el SU eligió su campo. Una paz imperialista La ‘paz democrática’ que plantea el Secretariado Unificado es una paz imperialista. El cese de los bombardeos, dice, debería llevar a "la reapertura del proceso de negociaciones en el marco de las Naciones Unidas" (Llamamiento...), es decir bajo la tutela del imperialismo mundial. El Consejo de Seguridad de la ONU lo integran los países que lideran la Otan y Rusia y China que presionan a Yugoslavia a capitular. Para imponer la ‘paz democrática’ el SU reclama "desplegar una fuerza multinacional que incluya a Rusia, fuera del cuadro de la Otan, mandatada (por la ONU) para asegurar la aplicación de los acuerdos" (La Gauche, 7/5). Es la posición que sostienen el Vaticano y los gobiernos imperialistas de Italia y Alemania, preocupados por evitar la ‘desestabilización’ en Rusia, que podría ocurrir como consecuencia de una victoria total de la Otan. El SU reclama "un estatuto de autonomía que les permita volver a los kosovares y ganar un espacio político" (La Gauche), es decir que tampoco están por la autodeterminación de Kosovo, en lo que también concuerdan con el imperialismo. No serán los pueblos los que decidirán sus destinos sino que será la ONU —es decir el imperialismo— la que establecerá el ‘estatuto de autonomía’, que no es otra cosa que la negación de la independencia que reclaman los kosovares. En este punto, el SU tiene una coincidencia fundamental con el imperialismo y el régimen de Milosevic. El SU reclama la convocatoria a "una conferencia balcánica que trate sobre los derechos nacionales y los lazos entre los Estados, con un programa de ayuda y de cooperación con la Unión Europea" (ídem). Esto es una conferencia dominada por el imperialismo europeo, el mismo que está bombardeando a Yugoslavia y que le servirá para imponer por medios ‘pacíficos’ los mismos objetivos de colonización que hoy busca imponer mediante las bombas. Semejante ‘conferencia’, como hace notar Le Monde, serviría para "rediseñar las fronteras" en los Balcanes, es decir para pisotear todos los derechos nacionales. El planteo del SU es restauracionista hasta la médula. ¿Cuál sería el contenido social de esa ‘conferencia balcánica’ sino el de impulsar la restauración del capitalismo en la región? ¿O es que el SU supone que la ‘ayuda y la cooperación de la Unión Europea’ podrían tener otro objetivo que acelerar la restauración del capitalismo y la penetración económica europea en los Balcanes? Una política revolucionaria frente a la guerra El SU esgrime un pacifismo proimperialista y restauracionista. ¿Actúa así por inocencia o por hipocresía? Antes que nada, por la completa bancarrota de su estrategia democratizante. Catherine Samary lo reconoce explícitamente: "es imposible presentar cualquier tipo de solución coherente y progresiva por el momento. Cada día trae una nueva evidencia de la dinámica incontrolada que está degradando las condiciones para las luchas progresivas" (Critique Comumuniste, mayo de 1999). No es el momento ni el lugar, dice el SU, para desarrollar una política obrera y revolucionaria. Que la salida la den los rusos, la Asamblea General de las Naciones Unidas, la Unión Europea, la Cruz Roja o el Vaticano... a excepción de la clase obrera mundial y los explotados de los Balcanes. Contra lo que sostiene el SU, sin embargo, la guerra de la Otan contra Yugoslavia está creando las condiciones para la única salida progresiva y revolucionaria a la crisis. Como lo revelan las rebeliones de los campos de refugiados, se hace cada vez más evidente que los bombardeos y la intervención de la Otan son un ataque contra la población kosovar y su derecho a la autodeterminación; también lo revelan el reconocimiento de los derechos nacionales kosovares e incluso planteos de confraternización por parte de las organizaciones opositoras serbias, aunque planteen salidas políticas equivocadas como Conferencias de Paz patrocinadas por el imperialismo o la "integración democrática" a la Unión Europea. Una política revolucionaria de confraternización entre los pueblos de Serbia y de Kosovo sobre la base de un programa de expulsión del imperialismo, del derrocamiento del régimen restauracionista y criminal de Milosevic, del mutuo reconocimiento del derecho a la autodeterminación y de la unidad socialista de los Balcanes, es la única realista. Al tomar partido por una paz imperialista en los Balcanes, el SU ha dejado definitivamente en claro su campo. Para proceder al entierro político del SU es necesario refundar de inmediato la IVª Internacional, es decir, poner en pie el internacionalismo proletario como estrategia de clase y como política cotidiana.

3 de junio de 1999
¡Libertad a Marcelo Buzzetto y a todos los militantes del MST!
Partido Obrero

El gobierno brasileño está concentrando la represión contra las ocupaciones de tierra en los estados de San Pablo y Paraná. La presión popular y jurídica consiguió la libertad de la mayoría de los 51 compañeros presos la semana pasada, inclusive el líder Gilmar Mauro. Quedan 6 compañeros presos, entre ellos, Marcelo Buzzetto, profesor universitario e integrante del MST-Consulta Popular, quien renunció a su privilegio de celda especial para quedar con los otros compañeros en la prisión de Porto Feliz. Marcelo fue un activo participante de las reuniones preparatorias de la Conferencia de Atenas y se lo amenaza con una pesada pena de prisión como ‘cerebro político’ de las ocupaciones. ¡Exijamos su inmediata libertad y la de todos los militantes del MST!

3 de junio de 1999
De los municipales de Buenos Aires

La impresionante movilización de alrededor de 20.000 municipales que el viernes 28, virtualmente, paralizaron la ciudad para luego concentrarse frente a la Intendencia, fue la culminación de un proceso que se viene incubando desde hace largo tiempo. El gobierno de De la Rúa se niega a firmar la partida presupuestaria que habilite el pago del plus por antigüedad que ya estaba acordado en más de 400 reparticiones. El paro y la movilización tuvieron un carácter contundente. Claro que no se trata solamente del plus por antigüedad, también se reclama el blanqueo salarial de los numerosos ítem en negro, las condiciones de trabajo enormemente deterioradas por el vaciamiento presupuestario (en función de privilegiar negocios con las privadas), en contra del congelamiento de las vacantes que recarga el trabajo de los que quedan, por la estabilidad. Carecen de todo fundamento, por lo tanto, las pavadas que sale a decir De la Rúa de que el paro fue una "maniobra para desprestigiar su candidatura" y, peor aún, de que los municipales tienen un salario promedio que supera los 1.000 pesos. De aquí sólo se puede inferir que el conflicto se va a agudizar. Llegado a este punto, se plantean dos opciones centrales: 1. Más allá de las declaraciones ‘beligerantes’ de De la Rúa y de la burocracia se abre una nueva instancia de ‘negociaciones’, mientras se suspenden las medidas. 2. El conflicto se agudiza, con nuevos paros y movilizaciones y la eventualidad de una Huelga General. Como alguien dijera... "la piedra ya está en el charco".

3 de junio de 1999
Nuevo mazazo contra las masas

La ley de convertibilidad fiscal, que se aprestan a votar el menemismo, el duhaldismo y la Alianza, es un nuevo ataque contra las masas trabajadoras, los jubilados y la educación. Es que con el cuento de bajar el déficit fiscal, la ley plantea ponerle un tope al gasto público para garantizar el pago de los intereses de la deuda. Sin vueltas lo reconoció Roberto Alemann: "Si los intereses suman 10.000 millones anuales, una cantidad similar o equivalente al déficit, significa que no podemos pagar esos intereses" (Clarín, 30/5). Como la ley de convertibilidad fiscal no propone aumentar los impuestos ni combatir la evasión patronal, los intereses deberán pagarse con el achique de los gastos en salarios de los empleados públicos, en jubilaciones, en educación o salud. Tanto el PJ como la Alianza no disimulan que quieren poner en marcha "una nueva reforma del Estado" para "eliminar organismos redundantes y (promover) la privatización de empresas públicas residuales" (La Nación, 4/10/98), como declaró Jorge Remes Lenicov, el ‘futuro’ ministro de Economía de Duhalde. El aliancista Rodríguez Giavarini dijo también que la nueva ley debe "estar acompañado de una reforma del Estado" (Clarín, 30/5). Entre los organismos "superfluos" está el Hospital Nacional Baldomero Sommer, el Instituto Malbrán o el Servicio Geológico Minero Argentino (Ambito Financiero, 27/5). Este ataque de Duhalde y De la Rúa contra los trabajadores y la educación, no les quita el sueño al MTA o al CTA, que siguen encolumnados detrás de estos políticos patronales, aunque la Alianza, por boca de Rodríguez Giavarini, diga que la votación de esa ley "sería muy bien recibida por los mercados internacionales" (Clarín, 30/5). Derrumbe La ley de convertibilidad fiscal, sin embargo, no puede resolver el hundimiento del plan económico, el colapso de las finanzas públicas y el desborde de la deuda. La propia ley que el PJ y la Alianza pretenden votar dice que la meta de no tener déficit fiscal se suspende "en condiciones de severa crisis internacional o catástrofe o emergencia interna determinada por el Poder Ejecutivo". (Clarín, 30/5). Es decir, si ya rigiera, el Gobierno la habría suspendido. Más importante aún es que el déficit fiscal está en aumento no porque subió el gasto público, sino porque aumentaron los intereses de la deuda y porque la recaudación de impuestos está en baja por la crisis y los suculentos subsidios que el gobierno les dio a las grandes patronales. Por la rebaja de los aportes patronales, como denunciamos en Prensa Obrera, el gobierno transfirió a la burguesía unos 5.000 millones de pesos por año y otros 4.000 millones se llevan las AFJP. Bastaría con anular la jubilación privada y restituir los aportes patronales para terminar con el déficit. Pero tanto el PJ como la Alianza quieren seguir rebajando los aportes patronales, hasta eliminarlos, lo que llevará a un mayor déficit. Entonces, necesitan aplicar a fondo un nuevo ataque a las masas, a los jubilados y a la educación. En este contexto, se explica el proyecto del gobierno de eliminar la jubilación mínima o PBU, postura que tiene ahora el visto bueno del nuevo ministro de Trabajo. El Partido Obrero denuncia al PJ y a la Alianza y plantea: • Desconocimiento de la deuda externa. • Anulación de la rebaja de los aportes patronales • Anulación de la jubilación privada.

3 de junio de 1999
Un triunfo que estaba al alcance de la mano
Corresponsal

El conflicto del subterráneo se cerró con el despido del conductor Méndez, al que la empresa culpó del choque de trenes ocurrido en Palermo semanas atrás. El lunes 3 de mayo, un paro casi total por la reincorporación del compañero, impulsado por el activismo de base y votado en el cuerpo de delegados, amenazaba con extenderse por tiempo indeterminado. El contragolpe vino con 236 telegramas de despido de huelguistas y una conciliación ministerial, con los despedidos adentro, con excepción del conductor, que fue rápidamente aceptada por la burocracia. Durante el período de conciliación un sector de delegados, ligados a la burocracia de UTA, hicieron una intensísima campaña por la aceptación de la propuesta patronal: la reincorporación de los despedidos, pero no del conductor Méndez, para el que ofrecía una indemnización superior a la de ley y un trabajo en otra empresa. Los telegramas fueron, quedaba claro, una medida de presión para imponer el primer despido, como reafirmación del ‘derecho’ patronal de despedir "sin causa". Los delegados de la burocracia y de un sector que se reivindica de izquierda, protagonizaron un derrumbe político y moral completo, entregando a Méndez como chivo expiatorio de la responsabilidad patronal frente a la desastrosa situación en materia de seguridad en Metrovías. Un triunfo completo, sin embargo, estaba al alcance de la mano. La empresa había reconocido públicamente que en el accidente no hubo errores humanos; la Comisión de Regulación del Transporte acababa de multar con 900 mil pesos a Metrovías por múltiples accidentes en el subterráneo y en el Ferrocarril Urquiza, de la misma concesionaria; las calles estaban cortadas y ocupadas por masas de estudiantes y el gobierno, en crisis, retrocedía. Un golpe de gracia En este punto la mayoría burocrática del cuerpo de delegados vino en auxilio de la patronal y le sacó las papas del fuego con una maniobra antiobrera. Contra la propuesta de asamblea general de los delegados combativos, impuso una votación por urna, en todas las líneas, medida favorable a la patronal; ya que la mera propuesta del voto secreto es una señal clara de que la conducción no está dispuesta a luchar. Una cantidad de sectores reaccionó contra esta postura capituladora, mediante asambleas, pronunciamientos y comisiones de activistas que recorrieron las líneas en favor de la reincorporación sin excepciones. En el cuadro armado por la patronal y la burocracia en 20 días de conciliación, no lograron imponer la idea de defender a Méndez, saliendo de nuevo al paro, si fuera necesario. Aun en estas condiciones, el 22% de los compañeros rechazó la propuesta patronal. No se trata de una derrota neta de los trabajadores. La patronal tuvo que emplear recursos extremos, amenaza de despidos masivos, conciliación ministerial, refuerzo policial, a la burocracia como parachoques, campaña de jefes y alcahuetes, indemnización extraordinaria. Demasiados cartuchos para despedir a un solo trabajador según la ley. Por el lado obrero, la lucha por la reincorporación de Méndez dejó más y mejor organización del activismo, expresado en declaraciones de la Coordinadora de delegados y activistas. Nunca hubo un escrache tal de los delegados burocráticos, incluidos los orientados por el Mas, que fueron la vanguardia del bloque pro–patronal con el aporte de la consulta secreta por urna. Esta ‘victoria a lo Pirro’ de la patronal, le va a traer más inconvenientes que ventajas. Hay que preparar a fondo la organización del activismo, para dar batalla contra las condiciones de inseguridad e insalubridad, por la jornada de 6 horas, contra el despido de guardas y boleteros, que está en la agenda patronal, y contra la tercerización de sectores. En ese camino hay que barrer del cuerpo de delegados a los elementos capituladores y alcahuetes.

3 de junio de 1999
Estamos de nuevo ante una situación excepcional
Editor

En un clima de enorme emotividad, el Partido Obrero realizó en la Federación de Box el acto convocado para conmemorar el 30º aniversario del Cordobazo, para extraer las lecciones de sus éxitos y de sus debilidades y para debatir su vigencia. El acto fue, también, un homenaje a dos jóvenes militantes de Política Obrera, Irene Rossi y Marcelo Martín, protagonistas fundamentales de todo el proceso político de la vanguardia obrera que desembocó en el levantamiento cordobés. Irene murió a los 22 años sin llegar a ver el Cordobazo. Marcelo murió a los 27, después de dirigir la actividad de Política Obrera y de Vanguardia Obrera Mecánica durante el Cordobazo. Los dos murieron en accidentes automovilísticos no debidamente aclarados. A continuación, reproducimos extractos de los discursos pronunicados en el acto. "El Cordobazo no es la primera, pero, en la época contemporánea, es la mayor huelga política de masas del país. Los trabajadores se levantan como clase, frente al Estado que es la encarnación de la patronal. Esto es una expresión de la conciencia de clase". • "El Cordobazo no sólo se repitió en Córdoba dos años después; también en Mendoza, en Río Negro, en Tucumán: no hubo ciudad en la que no se produjera un levantamiento. El fenómeno de la huelga política de masas se inscribe en la historia del país: la huelga política de masas de la Semana Trágica de 1919; aunque bajo una dirección nacionalista, el 17 de octubre de 1945; la huelga de enero de 1959 del Frigorífico Lisandro de la Torre. Después del Cordobazo, vinieron la huelga general de junio-julio de 1975, la huelga general de marzo de 1976 (los últimos intentos del proletariado por impedir el golpe) y el Santiagueñazo. Se puede asegurar que la revolución en la Argentina debutará como una huelga política de masas porque eso es lo que marca la historia del país y las tendencias de la lucha de clases. Esa es, además, la experiencia del movimiento obrero internacional." • "El Cordobazo nos da una conclusión enormemente pertinente para el momento actual. En los años 1967 y 1968, la estadística de huelgas del Ministerio de Trabajo marcaba el punto más bajo desde 1899. Pero se palpaba la tensión en la sociedad. Lo que anticipó el Cordobazo fueron tres grandes derrotas: la huelga de la destilería de YPF de La Plata, la de Citroën y la de Fabril Financiera. En la prensa del Partido Obrero de la época se decía que esas derrotas anunciaban un levantamiento general de la clase obrera porque los obreros habían luchado a muerte, en huelgas largas sostenidas hasta el final. La tensión se rompió por dos o tres consignas obreras ligadas al mismo problema que tenemos hoy de la flexibilidad. Y se produjo un tremendo giro de la situación, un giro de características históricas porque el régimen no podía dar una salida. Y hoy estamos, otra vez, frente a un régimen que no puede dar salida. Lo que hay que hacer es poner de manifiesto las tendencias de lucha que empiezan a aparecer en las masas para llevarlas a la victoria". • "La participación del movimiento estudiantil traducía —a través de la movilización de los sectores más progresivos de la clase media— la percepción de la burguesía de que el régimen no tenía salida. En la vida cotidiana, los estudiantes se codeaban con los obreros industriales y se influían recíprocamente. Los revolucionarios en el movimiento estudiantil tienen que prestar atención a este hecho para darle un contenido estratégico a las luchas estudiantiles" • "Al mismo tiempo, la pequeñoburguesía fue la que enterró el Cordobazo. Es mentira que el foquismo sea producto del Cordobazo. Según los foquistas, las condiciones para su éxito era que hubiera una dictadura y que los obreros no tuvieran libertad para actuar como masa. El crimen de los foquistas fue que cuando no se comprobó lo que ellos decían y cuando a la dictadura la hicieron naufragar los obreros con la lucha de masas, no cambiaron de orientación". • "El porqué del eco que encontró el foquismo entre los trabajadores no puede entenderse al margen de otro proceso histórico: la burguesía trae a Perón para detener la movilización. Y como lo logra, la vanguardia obrera más esclarecida se desespera y adopta el punto de vista foquista. Sin el aislamiento político de la vanguardia obrera provocado por Perón (y por el apoyo al peronismo de toda la izquierda argentina), no habría penetrado en la vanguardia la idea de la lucha armada individual". • "No se puede entender a Perón si no es por la amenaza revolucionaria del Cordobazo. Tampoco se puede explicar a la dictadura de Videla sin el Cordobazo. Cuando Perón e Isabel fracasan, la burguesía tiene que exterminar a esa vanguardia de luchadores y no sólo producir un cambio de régimen político." • "Hay quien dice que el Cordobazo fue espontáneo. Pero no puede ser espontáneo un movimiento cuyos métodos y consignas fueron entrando en las fábricas, por medio de la agitación y de la propaganda, por dos años. • "Por las condiciones históricas en que se desenvolvió, por el papel de Perón, del foquismo, de la izquierda, por su insuficiente experiencia, a la clase obrera le faltó dirección política. Más aún, le faltó la idea de que la dirección política quiere decir partido político revolucionario y que no hay otra forma de dirección de la clase obrera si no es a través de un partido, es decir de un programa". • "Se avecinan grandes acontecimientos. La diferencia con el Cordobazo, al menos para nosotros, es que hoy no estamos como en el Cordobazo desde el punto de vista de la formación de una vanguardia revolucionaria. Nuestra influencia en el campo de las ideas y de la estrategia era ínfima. Sólo estábamos en Buenos Aires, en Córdoba y en Bahía Blanca. Hoy nuestros adversarios no pueden ejercer influencia por su falta de coherencia, por sus ambivalencias y por sus oscilaciones. Y hemos formado un partido político que actúa en 20 de las 24 provincias del país". • "No nos confundamos. La Alianza y Duhalde son un espejismo. Son una realidad, pero sólo como espejismo. Parece que dominan la situación política pero son sólo un espejismo. Tienen que recurrir a la ley de lemas porque si no dentro de cada partido se matan entre ellos. En cuanto la crisis se profundice, quedará demostrado que son un espejismo". • "El movimiento educativo está comenzando hoy a conformar la situación excepcional que llevó al Cordobazo. Hay una seguidilla de victorias obreras y de retrocesos del gobierno. Esto está expresando un desequilibrio más general. El gobierno recula porque se desmorona la situación económica. La particularidad del momento político es que el gobierno recula y el movimiento popular comienza a levantar cabeza. Es el momento de la ofensiva, de la iniciativa popular. Por eso el Partido Obrero lucha por el planteo de la huelga general para frenar los despidos, reincorporar a los despedidos, aumentar los salarios y liquidar la reforma educativa. Y hacemos este planteo en medio de una campaña electoral porque caracterizamos que esta situación política es más importante que la campaña electoral, que tiene que estar subordinada a la lucha por la huelga general y por darle una salida obrera a la crisis".

3 de junio de 1999
¡Patti y los radicales!

En los últimos días, apareció en dis­tintos medios periodísticos del distrito de Escobar la noticia de que se formaría un frente político, entre los radicales y Luis Patti, para las elecciones de octu­bre. El objetivo: oponerse a las candida­turas de Eduardo Duhalde y Jorge Landau. Este acuerdo electoral entre los radicales y los Patti-menemistas tuvo sus antecedentes en las recientes elecciones de Santa Cruz, donde tam­bién se unieron la Alianza y los mene- mistas (Puricelli). El propio candidato aliancista Raúl Urbano reconoció ante los medios de prensa la veracidad de los trascendidos sobre este acuerdo. No es un dato menor recordar que el represor de la dictadura videliana y acu­sado por el robo de bebés —por la madre de un desaparecido— hoy se encuentra en libertad gracias a la Ley de Obedien­cia Debida aprobada durante el gobier­no radical de Raúl Alfonsín. Los trabajadores debemos romper con los partidos patronales y organizar- nos en un partido propio como única sa­lida para terminar con la impunidad de los asesinos y la explotación política y económica de los trabajadores. Juicio, castigo y perpetua a los respon­sables de la tortura, desaparición de per­sonas y robo de bebés. -No al pago de la deuda externa. -Fuera el Fondo Monetario y sus laca­yos.

3 de junio de 1999
El estado sionista frente a los atentados antijudíos en la Argentina

Siete años después del atentado criminal a la embajada de Israel, ‘apareció’ una sospechosa cinta con la grabación de la ‘orden’ del Comando Radioeléctrico de la Policía Federal para que su personal de custodia abandone esa institución, minutos antes del estallido de la bomba que la destruyó. Más sospechoso aún resultó que los propios mandos de esa fuerza, y aun el ministro del Interior, declararan inmediatamente que "hay un 90 por ciento de seguridad de que la cinta sea auténtica" (Crónica, 6/5). El periodista Herman Schiller reveló que la comisaría 7ma, bajo cuya jurisdicción está la sede de la Amia, se encontraba en oportunidad de su explosión al mando del comisario Gastón Fernández, un confeso oficial antisemita que actuó en el nefasto Cape (Centro de Adiestramiento de la Policía Especial). En ese mismo momento actuaba también en la central de inteligencia del estado (Side), como director, el ex-‘comando Tacuara’, Tórtora. Según denuncian los familiares de las víctimas, el gobierno israelí prohíbe a su personal pisar los estrados judiciales argentinos y, oficialmente, ese estado ni siquiera es parte de la causa que se sigue por los atentados en la Corte. El estado de Israel ha avanzado en ‘relaciones carnales’ con el menemismo, a pesar del escándalo permanente de la plantación de ‘pistas falsas’ por parte de organismos de ‘seguridad’ que dependen del Poder Ejecutivo, de la ‘obstrucción de justicia’ que ha partido directamente de ese mismo tribunal ‘supremo’ (embajada) y del juzgado de Galeano, en lo que hace a la causa de la Amia, como se denuncia todos los lunes en Plaza Lavalle. Los familiares han denunciado reiteradamente que "no tuvieron respuesta del Estado de Israel" para que éste se comprometa en las investigaciones (Carlos Susevich, familiar de una de las víctimas del atentado a la embajada, en Nueva Sion, 29/6/98). Sorprende más aún que una publicación del Cidipal, un centro de divulgación para América Latina del estado sionista, omita incluir al más importante de los atentados antijudíos de la posguerra —el de la Amia—, entre los "principales ataques terroristas contra Embajadas y Representaciones Israelíes en el mundo" (2/99). Entre sectores progresistas de la comunidad judía local ha comenzado un reclamo para que el estado israelí siga los pasos de la justicia española, italiana o sueca, que han abierto causas por sus ‘connacionales’ detenidos-desaparecidos bajo el ‘proceso’, e investigue el brutal terror dictatorial antijudío. En la causa que sigue el juez Garzón, en España, se ha probado que 1.900 judíos argentinos integran las listas oficiales de detenidos-desaparecidos (es decir, un 16/17% del total, sobre una población de ese origen que no alcanza al 1%). El estado sionista se ha negado sistemáticamente, también, a satisfacer ese reclamo. El problema que enfrenta el reclamo de la izquierda sionista al Estado de Israel es que éste armó hasta los dientes y adiestró a algunos de estos cuerpos represivos fascistas a escala de todo nuestro continente, y otros en Africa, forjados en la escuela del genocidio ‘argentino’ (cosa que se ha hecho bajo todos los gobiernos sionistas de los últimos 25 años como ‘política de estado’).

3 de junio de 1999
La lucha de las mujeres de San Fernando

La organización de las mujeres de los barrios obreros de Presidente Perón, San Martín, Jorge Ardoy y La Paz, de San Fernando, es una de las rutas que la movilización independiente va encontrando para desarrollarse. Con la iniciativa del Plenario Autoconvocado de Mujeres Trabajadoras, conformaron la Comisión de Mujeres, juntaron casi 200 firmas reclamando los bolsones de alimentos y ya concretaron 2 movilizaciones a la municipalidad. El debate en las reuniones abarca desde los relatos indignados sobre la pobreza extrema que golpea sobre todo a las mujeres, el abandono de parte de todas las instituciones, la responsabilidad política de los gobernantes y la salida de lucha independiente, con un programa propio. El PJ ha reaccionado, no sólo con la acción de los punteros comprados con migajas: el propio secretario de Acción Social de la municipalidad, ha operado policíacamente buscando a las compañeras casa por casa, intimidando con “no saben en lo que se metieron”. La aparición en los medios, el acercamiento de una compañera familiar de una víctima del gatillo fácil que está organizando una marcha para el 8 de julio, la colaboración de un sindicato de la zona que puso a disposición el micro para la movilización, la simpatía expresada por la población y, sobre todo, la decisión de las compañeras en continuar la lucha, formándose algunas como dirigentes, son un triunfo de este movimiento. Así el 14 de julio, feriado de Malvinas, se realizará una olla popular para reunir al barrio en apoyo de la lucha. El peronismo sólo puede actuar enfrentando frontalmente a los trabajadores, agotándose. Las compañeras van transitando el camino que lleva a que los trabajadores comprendan que deben gobernar.

3 de junio de 1999
La izquierda peronista fracasó en el Cordobazo
Raúl Cardozo

"Quiero repasar qué fue el Cordobazo, porque pertenecemos a un gremio dirigido por Raimundo Ongaro, que en 1969 era secretario general de la CGT de los Argentinos. En enero del ‘69, Fabril Financiera, una de las más grandes empresa gráficas de la época, con 3.000 trabajadores, fue a la huelga. Durante cuatro meses, estuvieron de paro. Si bien fueron derrotados, esa experiencia sirvió como abono para los trabajadores del Cordobazo. Ya en aquella época, la izquierda peronista mostraba la hilacha dejando aislada a la lucha de Fabril, como hizo la Federación Gráfica Bonaerense, que ni siquiera garantizó la tradicional solidaridad de clase entre talleres para que otros no imprimieran la revista del taller en huelga. Esta traición caló hondo entre los trabajadores de Fabril: 15 años más tarde, en 1984, cuando cae la dictadura y expulsamos a sus colaboradores sindicales, Fabril fue el único taller grande que votó contra Ongaro". • "¿Qué papel juega hoy Ongaro? Está prendido al sistema de las AFJP con Lorenzo Miguel y la patronal de Clarín; fue el primero que embarcó a nuestra obra social en los préstamos del Banco Mundial. Como esto no le alcanzó, arancelizó la Obra Social y le redujo en 10% los salarios a sus trabajadores. Frente a los cierres y despidos, tiene maniatado al gremio." • "Ahora que el nacionalismo de contenido burgués se ha convertido en un agente del imperialismo y del FMI, el programa de la CGT de los Argentinos, basado en la alianza de los obreros con los empresarios nacionales, ha terminado siendo el programa del empresariado nacional, que nos es más que la flexibilización, la privatización de las obras sociales, más miseria salarial y jubilatoria. Esto desnuda el agotamiento del centroizquierda y de la izquierda peronista como alternativa para los trabajadores".

3 de junio de 1999
De nuevo, la rebelión estudiantil

“Hace 30 años, el movimiento obrero y el movimiento estudiantil protagonizaron una gran rebelión contra la dictadura de Onganía. Treinta años después, el movimiento estudiantil se rebela contra los pla­nes del FMI, del menemismo y de la Alianza, para decir basta a la priva­tización de la educación. Treinta años después recordamos el Cordobazo de la única manera posible: luchando en las calles”. “Esta lucha nos dejó dos triunfos: la caída de la Decibe y el recule, aun­que sea parcial, de Menem. Estos dos triunfos aceleran la crisis del gobier­no, que ha sido colocado a la defensi­va mientras los estudiantes están a la ofensiva”. “Se pudo verificar una tendencia a la independencia del movimiento estudiantil en el repudio a Franja Morada y a sus aliados del Ptp. Está planteado echar a Franja Morada y que el movimiento estudiantil concrete un Congreso de bases y un plan de lucha por el conjunto de sus reclamos” “Esperamos que la movilización del movimiento estudiantil sea el primer paso hacia una intervención de conjunto de la clase obrera para echar a Menem, al FMI y para que no asuman nuevos verdugos, sino que los explotados tomemos en nuestras manos la conducción del país y terminemos no sólo con las aulas que se vienen abajo, también con la desocupación, con la miseria, con la desesperanza y con la represión”.

3 de junio de 1999
El camino del Cordobazo sigue abierto

"Frente al despido de 240 compañeros, en el cuerpo de delegados de Metrovías se plantearon dos mociones: la asamblea para organizar la defensa de los despedidos y la colocación de urnas en todas las cabeceras para que los compañeros votaran los despidos. Triunfó la posición de poner las urnas. En las condiciones políticas actuales, con el régimen menemista en crisis; con el estudiantado haciendo retroceder al gobierno; con los telefónicos imponiendo un triunfo a los privatizadores; con los municipales poniendo en jaque a la Alianza, la dirección burocrática nos arrebató con las urnas la posibilidad de un triunfo. • "Lo importante del Cordobazo es que abrió un camino que los trabajadores debemos recorrer. En Metrovías estamos luchando por poner en pie una agrupación clasista, que luego trataremos de extender nacionalmente a la UTA, en el camino de la independencia política y de una nueva dirección".

3 de junio de 1999
Ateneo por la refundación de la IV° Internacional
Editor

El 22 de mayo se realizó en el local de Parque Patricios una charla con Jorge Altamira sobre la guerra de los Balcanes, En medio de las movilizaciones por el recorte del presupuesto educa­tivo en todo el país, Altamira de­mostró la ligazón entre este ata­que del FMI y el gobierno proimperialista aquí, y aquel otro en los Balcanes, como parte del desarrollo de la crisis capitalista mundial. La conclusión de la charla es la necesidad de crear un espacio para el desarrollo permanente de estos debates: “La refundación de la IV° Internacional deber ser una consigna popular”. La propuesta del local es poner en funcionamiento el Ateneo Jorge Fisher. Las reuniones serán quincenales, y la primera se realizara el 26 de junio a las 18 horas. Invitamos al conjunto del partido a impulsar iniciativas semejantes, con el objetivo de asegurar que prospere el esfuerzo del Partido Obrero y otras llevando adelante la tarea de refundación de la IV° Internacional. Extender entre los trabajadores esta propuesta para impulsar la convicción de que la revolución solo sepa posible si es internacional y que para ello es urgente concentrar el funcionamiento de un partido proletario mundial.

3 de junio de 1999
Romper con los partidos patronales
José Argüelles

"Quería destacar la vigencia de las luchas obreras a través de la movilización y de los viejos métodos empleados correctamente. Contrariamente a lo que nos dicen ciertas organizaciones obreras que se llaman combativas, se puede luchar y se puede cambiar la historia como se intentó hace treinta años". • "¿Por qué las luchas obreras todavía no se han unido? Se debe a que las centrales que se autotitulan combativas no están con los trabajadores. Una vez más les decimos que hay que romper con los partidos que representan a los patrones". • "Quiero reivindicar la consigna del Cordobazo: ‘y luche, luche, luche, no deje de luchar, por un gobierno obrero, obrero y popular’...".

3 de junio de 1999
Cuestión agraria
Daniel Gaido Haifa · Israel

Compañeros: Leo vuestro órgano teórico con mucho interés y usual­mente aprendo mucho de él. Algunas de las notas, sin em­bargo, muestran una falta de atención suficiente hacia la teoría marxista. Por ejemplo, el artículo de José Benco, “El maoismo y la cuestión agraria argentina” contiene varios errores garrafales que podrían haber sido evitados con una lectura más cuidado­sa de los escritos económicos de los clásicos. Según el autor, “que la renta absoluta qui­ta al capitalista parte de su ganancia es falso... la ren­ta absoluta no afecta la ga­nancia capitalista... la plus­valía no se ve afectada”. Esto es un disparate. ¿Cómo puede la renta, que es bajo el capitalismo una deducción de la ganancia, no disminuir la tasa de ganancia? Poco des­pués, el autor afirma que “la renta solo aumenta si cre­ce la ganancia”. Esto tam­bién es falso: la renta puede subir precisamente como resultado de la disminución de la ganancia (de hecho, la eco­nomía política clásica hasta Marx explicaba la tendencia decreciente de la cuota de ga­nancia por este hecho). Finalmente, Benco sostiene que “la propiedad latifundiaria no constituyó una traba para el desarrollo del capitalismo sino que, por el contra­rio, lo favoreció”. ¿Por qué llamó, entonces] Lenin a confiscar los latifundios rusos? Y ¿cómo explica Benco el hecho de que el país capitalista que más rápida mente se desarrolló, los Esta­dos Unidos, se haya caracte­rizado precisamente por una ´homestead policy’ que ofre­ció tierras gratis a las familias de colonizadores a principios de este siglo?

3 de junio de 1999
Tiene que haber una organización

"El Cordobazo fue un levantamiento popular protagonizado por la clase obrera de Córdoba, el proletariado de las grandes fábricas. Los estudiantes se plegaron, junto a otros sectores medios, e hicieron entrar el Cordobazo a la historia como un símbolo de los explotados". • "Bajo el régimen democrático, la clase social que gobierna es la misma que lo hacía bajo la dictadura, porque la burguesía, los patrones, los explotadores están disciplinados bajo el Estado. Este es el problema central. Cuando una clase social es capaz de traspasar su deuda privada para que la pague otra clase social, es porque estamos en presencia de una dictadura de clase". • "Después del Cordobazo, surge una camada de activistas antidictatoriales, antipatronales y antiburocráticos. Como aparecen al calor de las asambleas, de las movilizaciones y de las tomas, esta nueva dirección es extremadamente democrática. Pero hay que destacar otro hecho: a la vez que es extremadamente democrática, esta dirección es también tremendamente autoritaria. Una vez que la asamblea decidió defender sus derechos, los impone de prepo, violenta el régimen jurídico, el estatuto y, cuando es necesario, mediante la acción directa ataca el sacrosanto derecho de la propiedad privada, toma las fábricas y toma rehenes y obliga a los patrones a ceder. Esta es una de las grandes lecciones del Cordobazo". • "Hay que sacar el balance de lo que pasó. La burguesía trajo a Perón para desmovilizar a los trabajadores. En un acto en el que participamos juntos, Miguel Bonasso dijo que fue testigo de que la creación de la Triple A tuvo lugar en Puerta de Hierro con el consentimiento de Perón". • "Creo que el trabajador argentino no tiene conciencia clara de quiénes son sus enemigos. Si gana la Fernández Meijide, nos va a mandar al tacho. Es un balance que no ha hecho el movimiento obrero argentino. Pero creo con una certeza casi absoluta que la profundidad de la crisis está creando las condiciones objetivas en la Argentina para grandes cambios sociales. Pero para que eso no se pierda, tiene que haber una organización capaz de organizar y orientar las luchas".

3 de junio de 1999
Unidad obrero-estudiantil

"La política de Shuberoff es la de Menem. La Alianza gobierna la UBA con la misma política de ajuste y privatización". • "Nuestro sindicato lo único que pelea es plata en negro que podemos perder a manos de una futura flexibilización. La conducción de Apuba está integrada por menemistas y shuberoffistas, para los no docentes una prueba más de que son lo mismo". • "En Filo, los docentes estaban de huelga antes del recorte. Con el recorte, se logró la unidad docente-estudiantil-no docente, que siguió después del recule de Menem. El resultado fue que la mayoría de los reclamos de los no docentes de Filosofía y Letras fueron logrados. Quiero destacar este método de la unidad obrera-estudiantil, que es el método del Cordobazo".

3 de junio de 1999
La Alianza capitula frente al clero

Como lo habíamos previsto (Prensa Obrera Nº 625), la Legislatura porteña ha vuelto a capitular ante el clero en relación a los Consejos de Convivencia Escolar. En efecto, en menos de dos semanas, "el bloque de la Alianza de la Legislatura porteña revisó su propuesta sobre los consejos escolares de convivencia, tomando en cuenta algunas observaciones provenientes de la enseñanza privada y la Iglesia" (La Nación, 5/5). El artículo 8 del nuevo proyecto dice que "el Sistema Escolar de Convivencia, en los establecimientos educativos privados, se organiza de acuerdo con su proyecto institucional" (La Nación, 18/5). Los institutos privados tendrán la atribución de aplicar "sanciones intermedias", como ser amonestaciones, suspensiones y expulsiones, las cuales se encuentran derogadas en el proyecto original; además cada establecimiento privado podrá disponer la forma en que se conformarán los Consejos, es decir que se le da vía libre a la Iglesia para excluir a los estudiantes de los mismos. Un estado dentro de otro Con esta capitulación se ha habilitado a la Iglesia para que desconozca las leyes y normas del Estado. La capitulación también demuestra que es un verso que la educación privada forme parte de la "educación pública de gestión privada". Se trata de un eufemismo para que el clero pueda cobrar jugosos subsidios, pero no la obliga a acatar la legislación del Estado. El clero irá ahora con todo a imponer la educación confesional como lo admitió Bergoglio al afirmar que la ‘libertad de enseñanza’ no debe limitarse sólo a los Consejos, sino también a "otras cuestiones en materia educativa que en estos tiempos se están discutiendo en la ciudad de Buenos Aires" (La Nación, 9/5). Es una obvia alusión a la ley de educación de la ciudad, en la que el clero quiere meter la cuchara.

3 de junio de 1999
Congreso de la CTA

Las 8.000 personas, entre delegados y activistas de todo el país, que colmaron las instalaciones del Polideportivo de Mar del Plata son una medida de las expectativas y atención que despertó el 2º Congreso de la CTA. Esta importante instancia para trazar una respuesta de conjunto de los trabajadores, sin embargo, fue llevada a un punto muerto. La dirección de la CTA montó un cuidadoso y estudiado dispositivo de filtros y regimentaciones, de modo de impedir un debate colectivo. No existió una deliberación plenaria —que fue monopolizada por los discursos oficiales—. Todo fue girado a comisiones (las cuales, a su turno, en numerosos casos, fueron subdivididas en subcomisiones) con la particularidad, además, de que estas comisiones no tenían como propósito discutir y tomar posición sobre el informe central de apertura (es decir, la estrategia general) sino sobre cuestiones sectoriales. De manera que, de las 48 horas, la deliberación de los presentes se limitó a dos horas, con las características comentadas. Aún con esas limitaciones, las cuestiones generales de carácter estratégico se filtraron igual. En distintas comisiones, se planteó la necesidad de un plan de lucha, entendiendo por éste, la necesidad de la huelga y de su continuidad y profundización en el tiempo. Donde este reclamo adquirió un carácter más nítido y diferenciado de la dirección fue en la comisión de Educación, en la cual una fracción de la concurrencia, integrada por activistas opositores a la burocracia de Ctera, planteó una moción alternativa a ésta, en la cual se impugnó el pacto Maffei-Decibe y el incentivo docente y se planteó un curso de lucha consecuente. No por casualidad fue allí donde, previendo esa circunstancia, la dirección del Congreso desplegó el mayor aparato adicto, de modo de proceder, a través de bombos y gritos, a tapar los reclamos de la oposición. Se puede decir sin exagerar que, entre los asistentes al Congreso, se respiraba un clima de distanciamiento y desconfianza, cuando no de abierta hostilidad, contra la Alianza. Esto explica que las denuncias que los oradores hicieron en distintas comisiones (en los casos que lograban vencer el cerrojo burocrático) sobre el carácter patronal del PJ y la Alianza arrancaran inmediatamente aplausos y señales de aprobación. Quien fue más consciente de esta situación fue la propia conducción de la CTA, que tuvo que hacer un delicado equilibrio y actuar con prudencia para evitar algún sobresalto en las deliberaciones. Los dirigentes de la CTA se abstuvieron de forzar una definición política del Congreso a favor de la Alianza, como venían reclamando algunos diputados de dicha coalición. Pero no pudiendo avanzar en una definición explícita en ese sentido, se cuidaron muy bien, tanto en los discursos como en la redacción de los documentos, de hacer una condena y una delimitación de la Alianza. No hay una sola palabra al respecto. En este contexto, la autonomía —sobre la que se insistió repetidamente que no iba ser moneda de cambio con ningún gobierno de turno— no fue más que un fórmula para encubrir y persistir, como ya se viene haciendo, en el apoyo vergonzante a la oposición patronal. Esto se constata particularmente en las resoluciones de acción. Como lo sintetiza en un comentario Página 12 (30/5), los dirigentes de la CTA tampoco lograron poner la música esperada por los oídos de buena parte de los delegados como broche del plenario. Mientras muchos esperaban una convocatoria al paro general con movilización, la mesa de dirección de la CTA optó por un prudente llamado a paros y movilizaciones, sin más especificación, para el 6 de julio, cuando se cumplan cuatro años de la Marcha Federal. Es decir, un plan hecho a la medida del cronograma electoral En este cuadro, la propia jornada del 6 corre el riesgo de ser un fiasco o quedar desnaturalizada en sus objetivos. Por lo pronto, el plan de acción no está presidido por un programa que contenga los principales reclamos obreros. Las resoluciones del plenario, por el contrario, se caracterizan por una interminable lista de reivindicaciones donde el aumento salarial, el seguro al desocupado, el reparto de las horas de trabajo sin afectar los salarios (consignas cuya sola mención despertaban el aplauso de la concurrencia) ocupan el mismo lugar y se confunden con el reclamo de subsidios a las Pymes, políticas de protección a la industria, es decir, con medidas de abierto carácter patronal. La política del disimulo, del doble discurso con una gran cuota de demagogia, si bien le permitió a De Gennaro salir del trance y cosechar la adhesión y el respaldo de la concurrencia, no deja de tener patas cortas pues se sostiene en una base extremadamente endeble. La evolución de la crisis y la necesaria irrupción obrera obligará a una clarificación y delimitación de posiciones, colocando a la orden del día la necesidad de una verdadera autonomía, dirigida a convertir a los sindicatos en órganos de lucha para imponer una salida obrera a la crisis capitalista.

3 de junio de 1999
Los 30 años del Cordobazo en el mejor escenario
Corresponsal

En las instalaciones del frigorífico Ardeol, ocupado por sus trabajadores, se hizo el acto reivindicativo del Cordobazo convocado por la CGT San Lorenzo. El frigorífico fue vaciado y sometido a la negrera ley de quiebras, con los compañeros en la calle y sin un peso de indemnización. El reclamo es simple: reincorporación de todos. En el acto, en el que se hicieron presentes más de doscientos trabajadores, participaron Miguel Delfini, dirigente de la Ford durante la ocupación de 1987; Lidia Samorile, secretaria general de Amsafe San Lorenzo; Christian Rath (PO), ex dirigente del Smata Córdoba, y Edgardo Quiroga, secretario general de la CGT San Lorenzo. En la mesa estuvo presente Daniel Serna, secretario general del sindicato aceitero. Delfini hizo una detallada exposición sobre el desarrollo de la movilización que llevó a la insurrección del ‘69, destacando la presencia de la clase obrera industrial en masa pasando por encima o sin el control de sus direcciones y el carácter internacional del ascenso obrero de esa época. Vaticinó la perspectiva de luchas muy duras y la necesidad de convertir cada una de ellas en un escenario decisivo de la lucha de clases y el terreno para expulsar la burocracia de los sindicatos. Planteó que las elecciones no darán salida alguna a los trabajadores y que el eje de todas las preocupaciones es forjar una nueva dirección de la clase obrera industrial. Christian Rath destacó la reivindicación del Cordobazo como una divisoria de aguas, porque no forma parte de la historia de los partidos patronales, que le dieron la espalda, ni de la burocracia sindical peronista, que tuvo como mayor enemigo a las nuevas direcciones clasistas del movimiento obrero. Frente a los que pretenden reducir el Cordobazo a una ‘pueblada’ contra la dictadura militar destacó su continuidad en las rebeliones obreras y populares contra la democracia fondomonetarista (‘santiagueñazo’). Destacó la batalla política pendiente por construir una alternativa obrera independiente, toda vez que el Cordobazo abrió una crisis revolucionaria que la burguesía y el imperialismo resolvieron a su favor imponiendo el "luche y vuelve" (por Perón) para reemplazar el "luche por un gobierno obrero y popular" hecho grito en las calles de Córdoba. Lidia Samorile leyó un pronunciamiento de Amsafe reivindicando el Cordobazo y se hizo eco de la necesidad de construir una comisión de apoyo a la lucha de los trabajadores del frigorífico. Edgardo Quiroga hizo una encendida defensa del método de las ocupaciones y los paros activos que permitieron la reincorporación de los trabajadores de la Papelera Andino (algunos de ellos allí presentes) e impidieron el intento de aplicarles un convenio flexibilizado a los compañeros aceiteros. Destacó que el gobierno de Menem es un gobierno herido y, por lo tanto, más peligroso y denunció la pasividad de las direcciones de las organizaciones obreras frente a la catástrofe que envuelve a los trabajadores, a lo que opuso el llamado de la CGT San Lorenzo a un inmediato paro nacional y plan de lucha. Reivindicó el funcionamiento de esta CGT sobre la base de la deliberación plenaria de delegados y activistas y anunció su convocatoria para debatir una medida de conjunto por la victoria de la lucha de Ardeol. Remarcó que los trabajadores deben estar dispuestos a ir hasta las últimas consecuencias para arrancar sus reivindicaciones porque las patronales están dispuestas a trasladarnos íntegramente su propia crisis. El acto se hizo en una dependencia abierta del frigorífico y bajo una temperatura ‘imposible’ que la calidez del encuentro hizo olvidar. Un nutrido grupo de compañeros quedó ‘haciendo la noche’ de la ocupación. La consigna común: todo y todos por la victoria de Ardeol.