politicaobrera.com Archivo de Política Obrera
Prensa Obrera › Prensa Obrera N° 627

Prensa Obrera N° 627

20 de mayo de 1999 · 16 notas

Notas de este número

20 de mayo de 1999
La UTN también se moviliza
Corresponsal

En la UTN, los estudiantes han empezado a organizarse. A pesar de la política de la dirección radical, se realizaron asambleas para sumarse a la rebelión nacional. En una clase publica, el rector señalo que era partidario de un ´recorte equitativo´ del presupuesto. Estos argumentos buscan disolver la lucha por el camino de la negociación sin futuro con el gobierno. La UTN se encuentra, sin embargo, con un presupuesto miserable, que apunta a su privatización. La asamblea de la UTN votó un plan de lucha, participar de las movilizaciones y organizar un cuerpo de delegados.

20 de mayo de 1999
El paro y la marcha del 11 en Olavarría

Alrededor de 600 estudiantes secunda­rios, universitarios, docentes y no docen­tes cortaron las calles, marcharon, reali­zaron clases públicas e instalaron una ra­dio abierta en el centro de la ciudad el martes 11. La marcha iniciada por los estudiantes de Sociales (Unicen) sumó a los secun­darios de la ex Enet N° 1 y arribó a la plaza central donde ya se habían instalado con I una sentada otros secundarios, mayoritariamente del ex Nacional. La noche anterior había sido ´tornada´ la facultad de Sociales. Tribuna Docente fue invitada a sus “clases públicas”. Tribuna desarrolló una gran campa­ña de agitación (volantes) y en los medios, impulsando la jomada del 11, por la Huel­ga General Educativa. El paro fue masivo: acatado incluso por casi el 100% de los co­legios privados. La presencia de nuestra corriente en la combativa marcha fue muy destacada. El cartel de Tribuna Docente + Lista Rosa reclamaba: Contra el re­corte: Huelga General Educativa. La clase pública a cargo de docentes de Socia­les, se transformó de a poco en una Asam­blea. Tribuna planteó la necesidad de constituir coordinadoras que discutan y ar­ticulen la lucha hasta derrotar el decreto de Fernández, Menem y el FMI. El jueves 13, una Asamblea en Socia­les votó la participación en la marcha de Capital del 19, fuera de la columna de la FUA franjista, denunciando la conviven­cia de Schuberof (UCR) con la política menemista. El martes 18 se hará una jorna­da por: “Alpargatas sí, libros también”, “en defensa del trabajo, la salud, la vi­vienda, la educación y la dignidad del pueblo argentino”. En Tandil, sede del Rectorado de la Universidad del Centro, el mismo 11 mar­charon también más de 1.000 estudiantes y docentes junto a la comunidad, tras una multitudinaria asamblea que la noche an­terior resolvió la toma de la Universidad.

20 de mayo de 1999
Para ganar: Fuera el FMI y sus lacayos
Partido Obrero

Roque Fernández no tiene la menor intención de respetar el presupuesto educativo. "Una autorización de gasto no es una obligación de gastar", se obstinó. Fue publicado por Página 12 el jueves pasado. Pero este ‘cheto’ fue todavía más lejos. El lunes se dio a conocer el nuevo compromiso que firmó con el FMI, en el que se establece que se les sacarán a los jubilados los 200 pesos de la prestación básica universal. Quiere conseguir el ‘equilibrio fiscal’ a como sea, para seguir pagándoles a los usureros internacionales y para seguir rebajando los aportes a la seguridad social que tienen que hacer los chupasangres nacionales. Esta obstinación antiobrera sólo se puede quebrar mediante la fuerza, o sea la movilización. Ni Menem ni Fernández cedieron, como mienten a sabiendas Duhalde y la Alianza. Han reculado para saltar mejor. Que los estudiantes se vayan de las calles antes de que vengan los obreros, eso quieren el gobierno y las patronales, para mejor aplastarlos a unos y a otros. Lo que es lamentable es que ni la CTA ni el MTA se dan por notificados. Van de congreso en congreso y de reunión en reunión sin plantear un plan de lucha, sin juntarse a los estudiantes en la marcha que éstos han previsto para el 19 de mayo, sin preparar la huelga general. Pero es precisamente esto último lo que hace falta. El recule de Menem ante la presión estudiantil, es decir la anulación del recorte, ha dejado al desnudo el verdadero problema: que no tiene la voluntad política de cumplir y sí la siniestra intención de contraatacar. Se ha llegado a un problema político. El FMI y sus lacayos se tienen que ir. Para eso hay que profundizar la lucha y convocar a todos los trabajadores.

20 de mayo de 1999
Fingen, ceden, pero firman con el FMI un nuevo ataque

El intento de recortar los presupuestos de educación y de las provincias fue solamente la punta del témpano. En la base de la situación presente se encuentra la virtual cesación de pagos tanto del Estado como de las grandes patronales. El periodista Morales Solá lo puso en evidencia en La Nación del último domingo cuando informó que el FMI le acaba de mandar una carta a Menem en la que dice "que la Argentina ya alcanzó su límite máximo de endeudamiento" y donde advierte que "reverá los acuerdos con el país si el gobierno traspone esa raya". La combinación de la deuda pública y privada con el exterior supera holgadamente los 160.000 millones de dólares (si se incluyen los depósitos en los bancos en esa moneda) y el pago anual de los intereses es de aproximadamente 10.000 millones de dólares. La jauría capitalista sigue diciendo que la ‘transformación del país’ en estos años ha sido un‘éxito’, pero la franca realidad es que el Estado y una parte de los grandes capitalistas particulares se encuentran en cesación de pagos. Es esta situación la que ha convertido a la rebelión estudiantil y docente en el detonante de una crisis política y la que ha llevado a que los politicólogos descubran que Menem se encuentra "débil" o que es un "pato cojo". Apenas unas semanas antes, estos mismos ‘analistas’ estaban convencidos de que Menem podía lograr imponer la posibilidad de una segunda reelección. Desde estas páginas, advertimos con la debida anticipación que la operación re-reeleccionista era una maniobra para prevenir la posibilidad de que Menem se viera obligado a concluir su mandato antes de fecha. La cesación de pagos no es un tigre de papel La decisión de la mayoría del estudiantado movilizado de proseguir la lucha se explica, entonces, por esta circunstancia. Ocurre que el gobierno puede haber anulado una parte del recorte, pero no está dispuesto a retroceder.Página 12 informó el jueves 13 que el Ministerio de Economía no estaba dispuesto a llevar a la práctica la ejecución de los gastos que había intentado cortar. Habría que agregar que la repentina campaña publicitaria para cobrar el impuesto especial a los autos y la amenaza de secuestrarle el vehículo al que no lo haga, apunta a usar ese dinero para fines diferentes a los previstos; no para aumentar a los docentes sino para hacer frente al pago de la deuda externa. Todo esto quiere decir que la lucha contra los recortes se ha transformado en un asunto de poder; o sea que es necesaria la caída del equipo fondomonetarista y la ruptura política con el FMI para que se efectivice el reclamo de los docentes y de los estudiantes. Esta crisis ha proseguido, además, en el ámbito de los recortes a las provincias y a la seguridad social. Aquí el tema es el mismo: la bancarrota de las finanzas públicas de las provincias, ya que su deuda se acerca a los 20.000 millones de dólares. Como esta hipoteca fue garantizada con los impuestos que deben percibirse por coparticipación federal, en un plazo muy corto sus gobiernos no podrán pagar a sus trabajadores y proveedores. La mayor parte de esta deuda está contraída con la gran banca local, que se ha asegurado que el gobierno nacional le gire lo adeudado en forma directa, o sea sin que el dinero deba pasar antes por los Tesoros provinciales. Hace un par de semanas, los pulpos Comercial del Plata y Alpargatas no pudieron hacer frente a sus deudas financieras y luego tuvieron que plantear la renegociación de la totalidad de sus pasivos, por una suma próxima a los mil quinientos millones de dólares. Ahora es el pulpo Supercanal quien no pudo hacer frente al pago semestral de sus intereses por 18 millones de dólares. El pulpo tiene una deuda total de 400 millones de dólares y, entre sus accionistas, figuran Clarín y el grupo Mas Canosa. Lo mismo acaba de ocurrir con la Central Térmica Güemes, la cual ha decidido dejar de ‘honrar’ intereses por 60 millones de dólares. Está claro que la cesación de pagos está en marcha, no se trata simplemente de una posibilidad más o menos cierta. Mientras tanto, los mayores pulpos anuncian pérdidas, como Sevel por 61 millones de pesos en el último trimestre y un acumulado de 350 millones (La Nación, 13/5). Página 12 habla de "sombras" en la Bolsa, debido a que "casi todos los cotizantes presentaron ejercicios con saldos negativos o con menores ganancias", lo cual se explica por "los efectos de la recesión" (16/5). Pero según un "experto en ciclos económicos", dice El Cronista (14/5),"habrá recesión por otro semestre más". En estas condiciones, el presidente de la Unión Industrial pide una refinanciación masiva de las deudas de todo tipo contraídas por los capitalistas, los cuales en lugar de pagarlas emitirían un bono a largo plazo que sería garantizado por el Estado (Ambito Financiero, 17/5). Las patronales buscan un salvataje a costa de las quebradas finanzas del Estado, lo cual sólo sería posible por medio de un feroz ataque a los derechos que aún conservan los trabajadores, como la prestación básica para los jubilados, en la salud y en la educación. La rebelión educacional adquiere, a la luz de esta bancarrota capitalista, todo su significado estratégico. El Fondo Monetario Internacional La situación de cesación de pagos ha provocado un aumento de las tasas de interés de la deuda externa argentina (La Nación, 13/5). En un canje reciente de títulos de la deuda, el gobierno pagó un sobreprecio de entre 0.5 y 1.0 punto, o sea un 5 a un 10% más. Además, los títulos viejos fueron canjeados a un precio mayor al de su cotización, lo que provocó un gasto adicional de 40 millones de dólares. Todo esto quiere decir que prosigue, incluso más que nunca, la línea de rescate de los grandes capitalistas, precisamente cuando la crisis financiera se intensifica día a día. La crisis se transforma en un negocio para los bancos que han colocado más de 11.000 millones de dólares en el Banco Central, a tasas de interés que oscilan en torno al 5%, pero que además obtienen como garantía de esa colocación bonos del Estado con los cuales especulan en el mercado de la deuda. Mientras se desarrolla esta lucrativa actividad parasitaria, los préstamos a la producción están parados por causa de la propia crisis al mismo tiempo que la agravan (Ambito Financiero, 18/5). La línea de rescatar a los capitales amenazados de la bancarrota a costa del bolsillo popular está bien expresada en una reciente carta de intención al FMI en la que se insiste en dar continuidad a la rebaja de los aportes patronales, sin que le importe el perjuicio que esta rebaja le causa a la caja del Estado. La intensificación del ataque a los trabajadores está planteada en el punto 8 del texto, donde el gobierno se compromete a eliminar la prestación básica universal a los jubilados, de alrededor de 200 pesos, con lo cual piensa ‘ahorrarse’ unos 8.000 millones de dólares al año. Semejante atropello pone extraordinariamente en claro que toda la lucha contra los ‘recortes’ debe rematar necesariamente en la ruptura con el FMI y que ella plantea la caída del equipo económico fondomonetarista y del gobierno. Cuando los voceros de la gran patronal advierten sobre la ‘gobernabilidad’ o contra una salida anticipada de Menem, están escondiendo su implacable voluntad de producir golpes todavía más brutales contra los trabajadores. Es esto lo que está en juego. Pero no sólo esto. En su columna dominical en La Nación, Mariano Grondona planteó que existían tres corrientes dentro de la burguesía en relación con la llamada ‘convertibilidad’ y colocó en la devaluacionista a Domingo Cavallo, el ‘padre’ de la criatura que se quiere depreciar. Grondona dice que, para los devaluacionistas, la desvalorización del real brasileño perjudicó en forma irreversible a las exportaciones argentinas. Pero para que haya devaluación del peso, dice, debe haber "rigor fiscal". Es decir que hay que llevar adelante el programa pactado con el FMI. El propio FMI estaría en el campo devaluacionista del peso, si creemos lo que acaba de decir su vicedirector gerente, Stanley Fischer, en una reciente reunión en Santiago de Chile, porque, según La Nación (8/5), hizo "declaraciones que dieron que pensar sobre un eventual abandono de la convertibilidad en la Argentina". En la misma línea se pronunció, según este mismo diario, el titular del Dresdner Bank de Brasil. Mientras la banca se preocupa por las ganancias de sus socios exportadores, la desocupación abierta va camino al 18% de la población activa, o sea dos millones de personas, y la encubierta a un 20%, otras 2.200.000 personas. Duhalde-De la Rúa, garantes del FMI El duhaldismo y la Alianza ya se han pronunciado, naturalmente, en defensa de la ‘gobernabilidad’, a sabiendas, claro, que ella significa mayor miseria y mayor saqueo en beneficio de los capitalistas. En defensa de esta misma‘gobernabilidad’, los dueños de La Nación acaban de reclamar oficialmente el relevo de Balza de la comandancia del ejército, con la finalidad de iniciar una "nueva etapa", esto es, nuevamente, que ponga fin a los juicios por secuestros de criaturas y por espionaje a militantes de derechos humanos, y de este modo que permita estabilizar un factor decisivo del poder estatal como lo son las fuerzas armadas (La Nación, 14/5). El eventual ministro de Economía de Duhalde, Remes Lenicov, acaba de explicar bien cuál es el contenido social de esa ‘gobernabilidad’ al decirle a Ambito Financiero (18/5) "que no está mal la forma en que el equipo económico está renegociando con el Fondo", o sea a cambio de cortes presupuestarios en las provincias y de la eliminación de los haberes a los jubilados. Propone "renegociar una ley de coparticipación federal", lo mismo que pide el Fondo, algo que apunta a imponer un IVA provincial, es decir, descargar todavía más el peso de la crisis fiscal en los consumidores. Para Remes, claro, "Roque no se puede ir así nomás". Pero nosotros pensamos que es lo que habría que forzarlo a hacer. Con Roque, el FMI y Menem, no hay salida. Todo este panorama lo conocen muy bien los aliancistas que se empeñan en que no prosiga la movilización estudiantil. Saben que el gobierno no puede cumplir con ninguna promesa en el marco de su política, pero los aliancistas insisten en hacer creer que ‘se ha logrado todo’ y que el ‘resto’ se obtendrá luego de octubre. Después de las elecciones de octubre, el cuadro de la hipoteca será aún más pesado, como lo prueba el anuncio de la Reserva Federal norteamericana advirtiendo que tiene la intención de aumentar las tasas de interés. Esto significará, en forma automática, un aumento de la deuda argentina y un acentuamiento de la fuga de capitales, los cuales buscarán refugios más seguros ante los contratiempos de la crisis mundial. La impasse política y la crisis económica deberán agravarse con el paso de las semanas, como lo demuestra, por otro lado, el fracaso de las negociaciones de las entidades patronales del campo con el gobierno. Pero precisamente cuando más necesaria y más conveniente es una intervención general de lucha de la clase obrera, las direcciones de la CTA y del MTA se llaman a silencio. Los dirigentes del MTA acaban de hacer el ridículo de reunirse con la Alianza para discutir "una propuesta económica alternativa" (Crónica, 13/5). Pretenden verse próximamente con Duhalde. Siguen la línea de esperar a las elecciones de octubre como si hubiera algo de prometedor en ellas. En la CTA pasa lo mismo, pues está reuniendo congresos provinciales y, en los próximos días, lo hará su congreso nacional sin siquiera insinuar un plan de lucha, prefiriendo perder el tiempo con divagaciones sobre la‘acumulación de poder’. Como si el poder se pudiera acumular sin la acción, apenas con frases; como si la organización pudiera crecer discutiendo esquemas y no como consecuencia de la lucha. Las direcciones de la CTA y del MTA han rehusado la propuesta de los estudiantes de participar en la Marcha Federal prevista para el miércoles 19. Es, sin embargo, más que nunca la hora de la acción. Es la oportunidad de un plan de lucha que prepare la huelga general, lo decimos sin pelos en la lengua, precisamente porque la debilidad del gobierno y la confusión general en los medios capitalistas nos ofrecen una brecha. Fue lo que demostraron los estudiantes y los docentes. Que las organizaciones obreras rompan con Duhalde, Menem y la Alianza y se unan para un plan de lucha. De cualquier modo, todas las tendencias de la situación tomada en su conjunto nos dicen que los trabajadores tomarán la iniciativa en sus manos como ya lo hicieron los estudiantes, por encima de toda la burocracia obrera.

20 de mayo de 1999
Por qué se desintegra el Mercosur

"Fue un error estratégico concentrar todo el potencial exportador en el Brasil. Había que comercializar con el mundo. Así el Mercosur no sirve para nada" (Clarín, 23/4). Esto lo dijo sin medias tintas, el ministro de Economía, Roque Fernández. "Los empresarios comenzaron a preguntarse —dice un columnista del diario— qué será de la plata que invirtieron si el Mercosur se disuelve. A los hombres de negocios se les complicaron las cuentas con la devaluación de Brasil, el principal cliente para sus productos. Y creen que las declaraciones del canciller brasileño Luiz Felipe Lampreia son una muestra de que Brasil no descartaría, en algún momento, patear el tablero" (Clarín, 15/4). Tan solo unos meses atrás, la mayoría de la gran patronal argentina presentaba el Mercosur como el mayor éxito de la política económica alegando que había servido para expandir el comercio regional y convertir a la región en un vasto campo de inversiones. Pero bastó que Brasil devaluara su moneda, para que este supuesto éxito estratégico argentino estallara en mil pedazos. Sin embargo, el lamento de Roque Fernández es completamente estéril, esto porque fuera de Brasil, la Argentina no tiene dónde exportar. El comercio argentino con el Nafta (México, Estados Unidos y Canadá) o con la Unión Europea siempre fue limitado y deficitario. Con el sudeste asiático, irrelevante y, cuando cobró alguna importancia, se volvió deficitario. En verdad, el Mercosur y Brasil apenas sirvieron para contener durante unos pocos años la crisis argentina gracias a la demanda especulativa impulsada por el Plan Real y a las suculentas prebendas y subsidios que ofrecieron los gobiernos de ambos países a costa de las finanzas públicas y de una mayor deuda externa. Ese proceso especulativo estuvo limitado a algunas industrias, como alimentos, petróleo y autos. "Los estudios que hemos hecho nos muestran que, si no se cuentan el trigo y el petróleo que la Argentina exporta y el hierro y el café que importa desde Brasil, el superávit que tuvo la Argentina en los últimos cuatro años pasa a ser déficit" (El Cronista, 29/4), aclaró Beatriz Nofal, candidata de la Alianza a dirigir las relaciones en el Mercosur. Otro claro ejemplo fueron las radicaciones de plantas automotrices, con subsidios por parte de ambos gobiernos. Retroceso El Mercosur ya estaba en crisis mucho antes de que Brasil devaluara. "En los últimos tres años, el Mercosur no avanzó en remover las barreras no arancelarias dentro del comercio regional. Todavía carece de un código común aduanero y muchas importaciones requieren todavía de autorizaciones previas. Las conversaciones sobre libre comercio en los servicios y en relación con las compras gubernamentales están detenidas" (The Economist, 24/4). Además, la industria más importante de la región —la automotriz— tiene un comercio administrado (o sea con cuotas en beneficio de cada país). Si se pone fin a esta regulación y a los subsidios, ingresarán en una crisis que deberá llevar de inmediato a la desaparición de una decena de automotrices. Todos reconocen que el Mercosur, con una capacidad de producción de 4 millones de autos por año, solamente podría vender unos 2,5 millones, para lo cual necesitaría 4 empresas y no las 15 que hay hoy en día. Las grandes patronales automotrices reclaman, por eso, que se prorrogue por otros 4 años el régimen automotor, lo que significaría mantener las prebendas actuales y, sobre todo, obstaculizar la entrada de los autos asiáticos. En la siderurgia, la Argentina puso derechos antidumping al acero brasileño para defender las amenazadas posiciones del Grupo Techint, algo que irritó a las automotrices que deberán pagar más cara la chapa que les vende Siderar. De inmediato, "el gobierno de Brasil amenazó con denunciar ante la Organización Mundial del Comercio las últimas barreras comerciales impuestas por la Argentina contra las exportaciones de esa procedencia" (La Prensa, 24/4), aunque la única que reclamó contra este proteccionismo argentino es la Compañía Siderúrgica Nacional, no así los restantes grupos, que tienen acuerdo de especialización (o sea de control de mercados) con Techint. Además de la argentina, Techint controla, también, la siderurgia venezolana —que atraviesa una fenomenal crisis— y gran parte de la mexicana. El otro frente de discordia es el azúcar. La decisión del gobierno argentino de bajar en un 10% el arancel de importación provocó que la oligarquía azucarera argentina se pusiera en pie de guerra, aunque Pepsi y Arcor, entre las alimenticias que usan el azúcar como materia prima, están de acuerdo con la rebaja. Sobre este cuadro de crisis, la devaluación brasileña determinó que muchas patronales decidieran trasladar su producción de la Argentina hacia Brasil. Por ejemplo, "Fiat fue la fábrica que actuó con mayor rapidez después de la desvalorización cambiaria. Transfirió, a partir de febrero y por tiempo indeterminado, el 40% de la producción del automóvil sedan Siena, que era realizada en la planta de Córdoba, a la planta de Betim en Mato Grosso" (Cronista, 15/4). Lo mismo hicieron la autopartista Valeo y Mercedes-Benz con el utilitario Sprinter. De espaldas al Mercosur Todo este cuadro de desintegración del Mercosur explica también que Brasil comenzara a negociar una zona de libre comercio con los países andinos (Perú, Ecuador, Colombia y Venezuela) y con México, sin pedir el acuerdo argentino y en clara violación del Tratado del Mercosur. Brasil firmaría con esos países la posibilidad de comerciar con un arancel inferior al arancel externo común del Mercosur, que es del 35%. Los países andinos o México podrían vender, entonces, en Brasil a precios más bajos los mismos productos que hoy provee la Argentina. "Lo cierto es que para Brasil es más fácil negociar solo que con el Mercosur", admitió el secretario menemista de la Cancillería, Jorge Campbell. Incluso fue más lejos al decir: "El tema es muy complejo, no puedo ni imaginar una solución... El problema de fondo es cuánto tiempo aguanta Brasil sin poder acceder a los mercados andinos por tener que acompañar a sus socios. Y hay quienes creen que vale más entrar en la Comunidad Andina" (La Nación, 16/4).

20 de mayo de 1999
1969 - 1999: El Cordobazo

El Cordobazo fue una huelga política de masas, la más importante de la historia argentina. En el Cordobazo, la clase obrera se opuso de un modo activo, como clase, a la burguesía en su conjunto, es decir al Estado que la unifica para el ejercicio de su dominación política y su explotación económica. A través de esta acción histórica, la clase obrera puso de manifiesto su propia tendencia a la toma del poder. En un momento determinado, la huelga política se transformó en una semi-insurrección, cuando los obreros, que abandonaron las fábricas para salir en manifestación, junto a los estudiantes, derrotaron a la policía en un enfrentamiento directo y ocuparon el centro de la ciudad. Hacia la tarde del 29 de mayo, 150 manzanas de la ciudad estaban en manos de los manifestantes (1). El aparato del Estado fue parcialmente desarticulado: para apagar los incendios, los bomberos debían contar con la aprobación (y el control) de los manifestantes (2). La consigna del día entró en la historia: "luche, luche, luche, y no deje de luchar, por un gobierno obrero, obrero y popular". Como hacía notar inmediatamente después de los hechos el periódico Política Obrera (antecesor de Prensa Obrera), "lo que todos los militantes deben retener como dato fundamental es que el 60% de las consignas de poder que se vivaron en las calles se concentraron en ‘gobierno obrero y popular’; un 30% en "gobierno popular"; pero casi ninguna de ellas hizo referencia a Perón" (3). El Cordobazo marcó un completo viraje político. Hirió de muerte a la dictadura de Onganía. Dio un golpe al monopolio de la burocracia sobre los sindicatos. Abrió una etapa de ascenso de las luchas obreras y juveniles. Una amplia tendencia clasista irrumpió en todo el país, con epicentro en el Smata-Córdoba y, luego, en los sindicatos clasistas de Fiat, el Sitrac-Sitram. "La huelga política de las masas cordobesas ha puesto a la luz el fenómeno fundamental de todo el proceso político y social futuro del país: el surgimiento de una vanguardia revolucionaria obrera" (4). Esto le planteó a la burguesía y al imperialismo, por primera vez, la necesidad de traer de vuelta a Perón para quebrar el ascenso obrero iniciado por el Cordobazo. El fracaso del peronismo en esta tarea —expresado en la propia huelga política de masas de junio y julio de 1975, contra el gobierno de Isabel y López Rega— llevó a la burguesía y al imperialismo a montar el golpe más sanguinario de la historia argentina, cuyo principal‘blanco’ fueron las decenas de miles de delegados combativos y antiburocráticos que se habían formado en la Argentina al calor del Cordobazo. El onganiato El Cordobazo fue una gigantesca rebelión popular, acaudillada por la clase obrera cordobesa, que dejó en estado de agonía al régimen más antiobrero y proimperialista del ciclo gorila abierto en 1955. En junio de 1966, Onganía derrocó al gobierno minoritario de Illia con el objetivo de cerrar el ciclo de alternancia de gobiernos seudo-constitucionales y golpes mediante una dictadura que pusiera fin al régimen representativo constitucional. Onganía recibió el apoyo de la Iglesia, de la burguesía nacional y del imperialismo y contó con la colaboración de la burocracia sindical peronista. Desde Madrid, Perón declaró que recibía el golpe con una"esperanzada expectativa" y los principales burócratas sindicales de la época (Augusto Vandor, de la UOM; Juan José Taccone, de Luz y Fuerza; José Alonso, del Vestido) concurrieron al acto de asunción del dictador. Como hace notar Brennan, el apoyo de la burocracia sindical al nuevo régimen incluía a sus fracciones más izquierdistas. "Luego del golpe, (Agustín) Tosco regresó brevemente a Córdoba (era representante de Luz y Fuerza de Córdoba en la Federación Nacional) (...) en una reunión imprevista, Tosco urgió a actuar con cautela y pidió un período de gracia para ver qué tipo de políticas iba a seguir realmente Onganía" (5). La política de Onganía no tardó en verse: proscribió a los partidos, conculcó las libertades públicas, intervino las universidades, desató una brutal persecución contra la izquierda y atacó sistemáticamente las condiciones de vida y trabajo de los explotados. Reprimió duramente las primeras manifestaciones de resistencia obrera: las huelgas de los ferroviarios, de la Fotia tucumana y de los portuarios de fines de 1966. Apoyándose en estas derrotas y en la traición a la huelga general del 1° de marzo de 1967, Onganía acentuó la represión: intervino sindicatos, suspendió la personería de otros (entre ellos, la UOM) y lanzó un durísimo ‘paquetazo’fondomonetarista: devaluación, congelamiento salarial, cesantías masivas, impuestazo. Los hombres de la banca extranjera coparon los principales cargos: Krieger Vasena en Economía y Alvaro Alsogaray la embajada en los Estados Unidos. La dictadura había alentado la formación de un bloque sindical propio, los llamados ‘participacionistas’, con los cuales pretendió montar un ‘Congreso normalizador de la CGT’ a fines de marzo de 1968. Pero, para esa fecha, las divergencias entre la burguesía y en el propio ejército habían modificado parcialmente el panorama inicial: ante la evidencia de que serían minoría, los ‘participacionistas’ no concurrieron al Congreso y la conducción fue asumida por un bloque democratizante que respondía al cambio de la política de Perón frente a la dictadura, con Raimundo Ongaro, del gremio gráfico, como secretario general. La CGT surgida de este Congreso pasó a denominarse ‘CGT de los Argentinos’ y contaba con el apoyo de Perón, del radicalismo, del PC y de la naciente izquierda foquista. Los vandoristas, en minoría en el Congreso, se retiraron para formar la ‘CGT de Azopardo’, junto con los‘participacionistas’. La descomposición de la dictadura: la crisis por arriba A fines de 1968, eran evidentes los signos de agotamiento de la dictadura. Sin inversiones de significación (que se dirigieron principalmente a Brasil), la penetración imperialista se apropió de las industrias ya instaladas y se acentuó la centralización de los capitales. La devaluación de 1967 había agotado sus efectos reactivadores, en especial en el campo. La recesión hacía intolerable el peso de una deuda externa creciente. Todo esto llevó a un sector de la burguesía a oponerse a la política económica de la dictadura: aparecieron pronunciamientos de Frondizi, de la UIA, de Frigerio y de las asociaciones rurales. Hacia fines de agosto, Onganía relevó anticipadamente a la cúpula de las tres FF.AA. y comenzaron a escucharse críticas de la Iglesia y de hombres como Isaac Rojas. A fines de octubre, Alsogaray rompió públicamente con el gobierno. Otra expresión de la crisis de la dictadura fue el giro de Perón (el apoyo a la CGT de los Argentinos) y, poco después, el realineamiento de la burocracia vandorista con Perón. Vandor y Perón se reunieron en Madrid en octubre de 1968 y éste dio la orden de "reconstituir las 62". La consecuencia de este acuerdo fue la incesante sangría de sindicatos de la CGT-A: decenas de gremios la abandonaron entre fines de 1968 y principios de 1969. Se alejan incluso las dos seccionales antivandoristas de la UOM, La Matanza y Córdoba. A principios de 1969, es decir en vísperas del Cordobazo, la central ongarista había quedado reducida a un puñado de sindicatos. La CGT-A, que luego y sin que nada lo justifique, fue presentada como uno de los ‘motores’ del Cordobazo, se desinflaba de la misma manera en que había nacido: como parte de una maniobra de Perón y de la oposición burguesa. La crisis de la dictadura se orientaba hacia un recambio ministerial y hacia una ‘salida política’. Analizando la situación, Política Obrera caracterizaba que "estos hechos (las críticas de la burguesía y los choques dentro del gobierno y las FF.AA.) significan que la burguesía está comprendiendo que la política actual está llegando a sus límites (...) y que quizás convenga un recambio para preservar lo alcanzado (...) En una palabra, que es urgente un plan de institucionalización que permita el recambio pacífico del poder conservando todas las‘conquistas’ obtenidas por Onganía. Aquí aparecen los ataques al participacionismo, los planteos de‘reformar’ la constitución y, luego, un llamado a elecciones. Todo este programa es de inspiración burguesa proimperialista y su jefatura se la disputan Lanusse y Onganía" (6). Las críticas de la burguesía a la dictadura y las pretensiones de sus distintas fracciones —incluidas las fracciones de la burocracia sindical— por primar en el recambio constitucional tenían un carácter enteramente palaciego. Fue la necesidad de enfrentar el ascenso obrero desatado por el Cordobazo lo que puso a la ‘institucionalización’ en el primer plano de la política de la burguesía y el imperialismo. El proletariado entra en acción El verdadero motor de la crisis de la dictadura fue el reanimamiento obrero que comienza a mediados de 1968. En septiembre, se declararon en huelga contra los despidos los petroleros de Ensenada y la flota de YPF. La huelga duró dos meses y se convirtió en una causa nacional. Luego, en seguidilla, estallaron las huelgas de Good Year, Citroen y, a principios de 1969, la larga huelga de la gráfica Fabril Financiera. La burocracia boicoteó descaradamente estas huelgas, que se sostuvieron por la lucha tenaz de un nuevo activismo de base. Aunque los petroleros de Ensenada estaban enrolados en la CGT-A y la regional platense de la CGT se encontraba bajo su liderazgo, el ongarismo no tomó ninguna medida práctica para llevar la lucha a la victoria. Lo mismo sucedió con la huelga de Fabril Financiera, en el gremio del propio Ongaro: la huelga duró dos meses, durante los cuales, en contra de toda la tradición combativa del gremio gráfico, las publicaciones de Fabril fueron impresas en otros talleres. Desde el punto de vista reivindicativo, todas estas huelgas terminaron en derrotas, pero fueron dejando mojones de la recuperación combativa de la clase obrera y de la aparición de un nuevo activismo de base. Fueron, por sobre todo, un punto de apoyo para la maduración política de su vanguardia en la idea de la necesidad de un enfrentamiento general contra la dictadura. "Salir todos juntos y al mismo tiempo" fue la conclusión que se fue abriendo paso en la vanguardia obrera a la luz de estas luchas. (continúa en el próximo número)

20 de mayo de 1999
La movilización estudiantil profundiza la crisis política

La burocracia aliancista de la Universidad ha pretendido dar la lucha por cancelada y evitar que se profundice la crisis del gobierno. Los estudiantes, sin embargo, continúan las clases públicas, las marchas masivas y las ocupaciones, y se ha producido una radicalización política del propio movimiento que se expresa en el surgimiento de la Interfacultades. Fuera Roque y el FMI Aunque el gobierno nacional tuvo que dar marcha atrás, su programa no ha variado. Es más, Roque ha "vuelto a condicionar la puesta en disponibilidad de los fondos que el Parlamento rescató del recorte presupuestario en favor de la educación" (Página 12, 14/5). El ministro dijo que "si no tenemos recursos, la Ley de Administración Financiera pone límites muy precisos de cómo gastar: no vamos a violar la ley ni a hacer magia" (ídem). Un funcionario de Economía señaló que "no sería la primera ley que no se cumpliría" (ídem). Esta claro, entonces, que para asegurar que el recorte no se efectivice hay que tirar abajo a Roque Fernández y romper con el FMI que, en última instancia, es el que le dicta línea. Esto es justamente lo que la oposición patronal de Duhalde y la Alianza quieren evitar a toda costa. La Interfacultades Luego de la movilización del martes 11, se realizó en Ciencias Sociales una masiva asamblea de estudiantes de varias facultades. Con la presencia de casi 2.000 estudiantes, la asamblea votó un programa de lucha por el aumento del presupuesto, contra la privatización de la UBA y por los reclamos de docentes y no docentes y decidió movilizarse en una columna diferenciada en la marcha convocada por la Fuba para el jueves 13 a Plaza de Mayo. En la movilización, la columna de la Interfacultades superó a la de la propia Federación. Las facultades de Filosofía y Letras y de Ciencias Sociales participaron integralmente en esta columna, así como también la mayoría de los CBC. También participaron otras columnas importantes de varias facultades que se negaron a marchar con su centro dirigido por la Alianza. El repudio a la Alianza es generalizado en el activismo estudiantil. En Ciencias Sociales, fue destituida la dirección del centro integrada por la Franja y el Frepaso y, en Filosofía, fue repudiada la conducción que está en manos del pro-aliancista Ptp (ver nota). El día sábado se reunieron en Filosofía y Letras comisiones de la Interfacultades para discutir el programa y las medidas de lucha. La UJS llamó a continuar la lucha por la triplicación del presupuesto bajo control estudiantil, docente y no-docente; la derogación de todos los aranceles de posgrados y trámites administrativos; el ingreso irrestricto; el inmediato aumento salarial para docentes y no-docentes; la democratización de las estructuras universitarias y la derogación de las leyes ‘educativas’ menemistas. La UJS planteó que la movilización debía levantar la consigna "fuera Roque y el FMI. Fuera Menem", es decir darle una consigna de conjunto contra el gobierno del capital financiero. La UJS defendió la realización de un Encuentro Nacional de Estudiantes para darle a la lucha un alcance nacional y planteó que se realice el día jueves 20 después de la Marcha Nacional.

20 de mayo de 1999
La rebelión educativa continúa. Sus enseñanzas

En su segunda semana, la rebelión educativa se extendió y profundizó. Paralelamente, se fue diferenciando de una manera más nítida. La primera semana de lucha había concluido con una gran concentración que reunió alrededor de siete mil estudiantes y fue presidida por el rector con el apoyo de Franja Morada, la Alianza, el Ptp y Patria Libre. Sólo la UJS había denunciado la política del rector y planteado la necesidad de que una asamblea general universitaria eligiera una dirección consecuente. Luego de esa concentración, todo el arco oficialista convocó a una marcha estudiantil en apoyo a un ‘tractorazo’ que las patronales agrarias (entre ellas, la oligarquía cañera) convocaron para el miércoles 12. Paralelo a esto, estalló un escándalo cuando se supo que el rector aumentó en 1.000 pesos los salarios para él, los decanos y los secretarios, mientras los salarios docentes continúan congelados desde hace años. En este cuadro, por iniciativa de la Lista de Delegados (UJS) de la Facultad de Artes, se decidió efectuar una autoconvocatoria el martes 11, en la Plaza Independencia y la formación de un bloque combativo. Se impulsaron asambleas: en la Tecnológica se reunieron más de 500 estudiantes; en Derecho, se formó un agrupamiento autoconvocado; en Exactas, comenzaron a realizarse asambleas masivas y cortes de calles. Simultáneamente, la Feunt (Federación de Estudiantes Secundarios vinculados a la Universidad) iniciaba contactos con otros secundarios agrupados en la FES. La autoconvocatoria de Artes logró reunir alrededor de cuatro mil estudiantes, docentes de la escuela media y universitarios. Atep, cuyo secretario general es candidato de Pueblo Unido, no movilizó al gremio. Tanto Atep, como la CTA y PU, se esforzaron en hacerlo al día siguiente en apoyo del ‘tractorazo’ capitalista. En el acto autoconvocado por Artes, hablaron diversos representantes de los centros y quedaron expresadas las distintas perspectivas y programas para la lucha educativa. El miércoles 12, día del ‘tractorazo’, asambleas en Artes, Exactas y en la Tecnológica votaron movilizarse a Plaza Independencia, no en apoyo del ‘tractorazo’ sino por el programa de lucha de los estudiantes. En el caso de Artes, en la asamblea se hizo una denuncia a fondo del programa de quienes impulsaban el ‘tractorazo’, que fue apoyado por todos los partidos patronales, incluidos el PJ tucumano y el bussismo (se denunció la postura del Ptp que, al principio, presentaba a los oligarcas como campesinos trabajadores y luego, cuando se quedaron sin argumentos, señalaron que había que forjar la unidad con los grupos capitalistas que luchaban para lograr el ‘argentinazo’). El reclamo central de los capitalistas de los ‘tractorazos’ es de mayores subsidios, a costa de mayores recortes en los presupuestos destinados a educación, salud, etc., como ha ocurrido en el pasado. Al plenario convocado por Artes concurrieron varios centros, agrupaciones y activistas. Se acordó impulsar la convocatoria a una asamblea general para el viernes 14 en Filo, con la dirección de la FUT. El jueves 13 fue conocido el recule del gobierno. Todas las corrientes plantearon desmovilizar y boicotear la asamblea general convocada. Esta vez, los secundarios se encargaron de dar una gran lección a los oficialistas pues, con el apoyo de la Facultad de Artes (con el voto en contra del Ptp), se concentraron unos 700 secundarios de 10 colegios. Los oradores denunciaron a las multinacionales, señalaron que el recorte era sólo un aspecto de un apriete más general contra el pueblo, reclamaron la continuidad de la lucha por la gratuidad y contra las leyes antieducativas. Al día siguiente, delegaciones estudiantiles de la Escuela Superior de Educación Física, de Artes, Derecho, Tecnológica, Filo y Psico se hicieron presentes para participar de la asamblea general que sólo había sido impulsada por la UJS y sectores combativos independientes. En total, eran más de 300 estudiantes. El Ptp y la burocracia de la Franja se retiraron de la asamblea. En ese marco, se decidió marchar a la reunión con la dirección de la FUT, a la que se le impuso la participación con voz y voto de todos los presentes. Luego de decenas de intervenciones, se planteó un programa de reivindicaciones, el reclamo de la asamblea general, un plan de lucha, que fue votado a mano alzada: por la anulación de todo el recorte presupuestario, la derogación de las leyes de Educación Superior y Federal de Educación, el ingreso irrestricto, que Educación Física se transforme en Facultad, por la derogación de la pérdida de regularidad con menos de dos materias aprobadas, contra los aranceles, por la triplicación del presupuesto educativo, por el no pago de la deuda externa, contra los planes del Banco Mundial. En función de ello, se aprobó marchar a Buenos Aires el 19 y, simultáneamente, realizar una concentración ese mismo día en la Plaza Independencia y, para el viernes 21, convocar a una Asamblea General Universitaria (este punto se ganó ampliamente ante la moción del Ptp y la FM de que sea un congreso de la FUT donde sólo voten los delegados).

20 de mayo de 1999
La Interfacultades de la UBA

Al calor de la lucha estudiantil, se puso en pie en la UBA una asamblea Interfacultades. Esta realizó una asamblea masiva de más de 1.500 personas el martes 6, después de la movilización a Plaza de Mayo. Las facultades de Filosofía y Letras y de Ciencias Sociales son las que la han impulsado desde sus inicios, pero luego se sumaron estudiantes de otras facultades de la UBA (Psicología, Derecho, Medicina, Económicas, los CBC, Arquitectura, Veterinaria, etc.). La Asamblea ha sido un centro de atracción para los secundarios y terciarios en lucha. Esto se demostró en la marcha del 13 donde la columna Interfacultades superó en número y combatividad a la de la Fuba. Al finalizar la movilización en Plaza de Mayo, Interfacultades continuó su marcha hasta el rectorado de la UBA para expresar su repudio a Shuberoff. La Asamblea Interfacultades surgió como respuesta a la parálisis de los centros de estudiantes y de las Federaciones dirigidos por la Franja Morada, la Alianza y el complot del Ptp. Se ha pronunciado por la triplicación del presupuesto, por el aumento salarial para docentes y no-docentes, por el no pago de la deuda externa y por la derogación de la‘reforma educativa’ y la ‘reforma de Shuberoff’. El carácter masivo de la Interfacultades expresa el ánimo político combativo y la tendencia independiente del movimiento estudiantil. Dentro de la Interfacultades actúan corrientes por demás heterogéneas. Un sector‘antipartidista’ quiere convertir a la Interfacultades en un foro de debate y no en un organismo de lucha. Otro sector es partidario de desconocer a los centros y federaciones que serían irrecuperables para la lucha. La UJS impulsa la lucha para que la Interfacultades continúe la movilización por la triplicación del presupuesto, el aumento salarial para docentes y no-docentes y la derogación total del decreto. La Interfacultades debe pugnar porque los centros de estudiantes y las federaciones rompan con la Alianza y con los partidos capitalistas y luchen por una alternativa junto a la clase obrera, convocando a la huelga general educativa.

20 de mayo de 1999
Qué revela la mayor movilización del país

Más de 30 mil personas concurrieron a la movilización educativa del jueves 13 en Córdoba, en su inmensa mayoría estudiantes universitarios y secundarios. La marcha fue convocada por la reconstituida Multisectorial por la Educación, en la que confluyen los sindicatos —Uepc, Sdop, Amet— con la FUC, el rectorado, los decanos y la Iglesia, a través del Consudec y la Pastoral Social. Estos lo concibieron como un cierre a más de 10 días de movilizaciones, asambleas y cortes de calle. La presencia de la Iglesia obedece a que la matrícula en las privadas está cayendo brutalmente. Radicalización En oposición a la política de los convocantes está el proceso de rebelión en las facultades y colegios. Como se expresó en la propia marcha y en las consignas votadas en las asambleas de las facultades, los estudiantes querían‘ir por más’, reclamando el aumento del presupuesto, el rechazo al arancel y a la privatización e incluso la cabeza de Menem. El escenario de la imponente manifestación de Córdoba es el de un gobierno en descomposición y una situación social exasperante. La desocupación sigue creciendo en forma implacable por el hundimiento de la industria metalmecánica (en abril, Córdoba y el Gran Buenos Aires registraron los mayores índices), casi el 50% de jóvenes de la clase obrera (15 a 24 años) está desocupado, el ‘asistencialismo’ está en quiebra, Córdoba está a la cabeza en los niveles de deserción escolar (40%), la Universidad se convierte cada día en un lugar más inaccesible no ya para los trabajadores sino para la pequeño burguesía empobrecida (arancelización y cursos de ingreso). En este cuadro, la marcha educativa ha multiplicado, en su escala, la presencia de jóvenes que fue característica de la movilización del 24 el marzo. Los organizadores de la marcha han planteado la concurrencia a la Marcha Federal del 19 como instancia ‘final’ de aquí hasta octubre. Pero en varias facultades (Derecho, Ciencias de la Información) los estudiantes se siguen movilizando. En Derecho se conformó una Comisión de Estudiantes en Lucha en disconformidad con la política del centro (independientes ligados al cavallismo) y de la FUC, de la cual el FEU (Patria Libre) se hace eco. En estas horas, sobre la base de estas expresiones, se discute la creación de una organización interfacultades que oriente la continuidad de la lucha. El creciente activismo da lugar a la organización masiva de cuerpos de delegados para vertebrar esta continuidad.

20 de mayo de 1999
En Filo repudian la política del Ptp

Una asamblea masiva de casi 1.000 estudiantes de la Facultad de Filosofía y Letras votó un repudio a la presidencia del centro de estudiantes que responde a la Nueva Corriente-Ptp. El repudio responde a dos hechos graves: el primero es que el Ptp quiso boicotear la huelga de los no-docentes de la facultad llevando a sus militantes a limpiar el edificio. El segundo es que el Ptp acusó, frente al Consejo Directivo de la Facultad, a estudiantes que habían levantado una barricada para impedir la entrada de los Consejeros. Esta actitud carnera y buchona se explica por su completa subordinación a la Franja Morada-Alianza. El Ptp boicoteó las asambleas interfacultades que le dieron un curso independiente a la lucha en curso y ahora se hizo vocero del aparato radical que quiere que los estudiantes vuelvan a clase. En diferentes facultades, el Ptp ha tenido una actitud similar. Como ha sucedido en Tucumán, carnerea la lucha cuando no tiene un eje patronal de donde agarrarse. Cuando Shuberoff y la Franja quieren dar la lucha por terminada, el Ptp cierra filas porque no quiere perder un aliado para el ‘argentinazo’. El Ptp quiere un frente con la burguesía opositora aunque ésta es antiobrera. La política del Ptp ha desnudado el carácter del acuerdo que hizo con el Mst y la agrupación La Marea.

20 de mayo de 1999
Miguel Bru: la ‘bonaerense’ indultada una vez más

Los dos ex policías responsables de las torturas y muerte de Miguel Bru acaban de ser condenados a prisión perpetua. El suboficial responsable de adulterar el libro de guardia borrando el nombre de Miguel fue condenado a dos años de prisión y el comisario, responsable de la red que dentro de la comisaría fue responsable del operativo criminal, a otros dos años. Sin embargo, el suboficial y el comisario "no irán presos porque ya cumplieron los dos años en prisión mientras esperaban que se hiciera el juicio" (Clarín, 18/5). Tampoco el sargento López, uno de los asesinos, que está libre bajo custodia porque la Cámara de Casación resolvió excarcelarlo al no haberse realizado en dos años el juicio respectivo y sólo podrá volver a prisión en caso de que la sentencia quede firme. El juicio que ha sido presentado por el duhaldismo y la Alianza como el "fin de la impunidad" en la ‘democracia’ ha dejado a uno solo de los responsables en prisión y ha ‘indultado’ a toda la red política del crimen. Rosa Schonfeld, la madre de Miguel, denunció la libertad del titular de la comisaría: "está muy mal, yo esperaba más, porque ese comisario permitió las torturas y, con la aparición del libro de guardia adulterado, quedó en evidencia el grado de impunidad con que se manejaban" (Crónica, 18/5). Esa prueba que permitió el juzgamiento, revela la existencia de un sistema que va mucho más allá de la comisaría 9ade La Plata. Los primeros testigos fueron convocados dos años después del hecho, los detenidos que vieron el calvario de Miguel Bru fueron trasladados y amenazados para garantizar su silencio, la comisaría fue refaccionada para anular el testimonio de los presos que habían visto las torturas. El ex juez Amílcar Vara, encubridor consciente y destructor de pruebas en el ‘caso Bru’, está en libertad con el silencio cómplice de la Legislatura, las Cámaras y la Suprema Corte Bonaerense. El propio padre de Miguel, que es suboficial de la policía bonaerense, advirtió que "van a continuar los apremios ilegales" porque éste es el"método" de los "servicios de calle" de las comisarías (ídem). El testimonio más revelador de la red de impunidad estaba presente en el propio estrado donde se dictó el veredicto a los asesinos de Miguel: allí estaban las madres de Pérez Rojas, asesinado en Quilmes; de José María Biela, muerto en un "confuso hecho policial" en San Francisco Solano; de Mariano Vázquez, otro asesinado por el ‘gatillo fácil’; de Edgardo Godoy, muerto en Gutiérrez; de Leticia Bellested, muerta también en Quilmes en un "no aclarado episodio" que involucra al comisario Viglianco, quien también actuó en la ‘investigación’ por Cabezas. Y los que no pudieron estar: los familiares del obrero Núñez, asesinado como Bru y con todos los responsables en libertad por prescripción de la causa; de Christian Campos; de los chicos de Budge... El castigo a dos de los asesinos de Miguel Bru fue el fruto de una movilización tenaz a partir de circunstancias propias: "el era alumno de la Escuela de Periodismo de La Plata, de la universidad pública, y desde ese lugar es que se gestaron las movilizaciones y el reclamo" (Página 12, 18/5).

20 de mayo de 1999
Gran triunfo de cerveceros y camioneros

Los trabajadores cerveceros y camioneros de la empresa Quilmes acaban de darle un duro golpe a la patronal. Ocupando las instalaciones productoras en Quilmes y Zárate, y cortando las calles y ocupando la distribuidora en Palermo, hicieron retroceder los planes de despidos, reducción salarial y trabajo en negro. Una delegación del Partido Obrero se acercó a los compañeros para expresar la solidaridad activa. De la conversación con ellos salió este reportaje: "El conflicto comienza con una amenaza de despidos, luego de que la empresa parece haber sido comprada por una multinacional. Además, hace unos meses, hubo un recorte salarial y nuestros reclamos por los compañeros en negro no han sido oídos. Esto nos ha obligado a tomar estas medidas, acá en la distribuidora donde laburamos 160 personas, que ha ganado la solidaridad de los obreros de la planta, quienes la han tomado. Nos enorgullece ver que los trabajadores se están jugando. Ha habido apoyo completo del sindicato". La medida había comenzado a la una de la mañana, y a la tarde la patronal estaba entre la espada y la pared. Al final, la patronal aceptó: 1. El pase a planta de todos los contratados. 2. Un aumento de salarios para trabajadores internos y externos. 3. El compromiso de la estabilidad laboral para todos los trabajadores. "Esto es lo más grande que nos pasó", dicen los compañeros. "Con respecto a la lucha de los estudiantes, de los demás trabajadores, como Metrovías, creemos que este es el único camino: la lucha es lo único que hará que triunfemos".

20 de mayo de 1999
¡Plan de lucha ya!
PO Palermo

La patronal de Eurnekian, que hoy es concesionario de aeropuertos y ha usufructuado millones de pesos en base a la labor de los trabajadores de América, amenaza con 200 despidos más. Los trabajadores venimos de llevar adelante importantes luchas en pos de la recuperación de nuestros derechos: los telefónicos que le ganaron al Citibank reincorporando 280 compañeros, los trabajadores de los subterráneos que hicieron un parazo a Metrovías y cuya lucha está parada, pero latente debido a la conciliación obligatoria. Hoy miles de estudiantes y docentes se han lanzado a las calles para exigir mayor presupuesto educativo en base al no pago de la deuda externa. Es tiempo de llevar adelante nuestras reivindicaciones. Usando los métodos de la la clase obrera (ocupación de instalaciones, interrupción de la programación, la huelga por tiempo indefinido), llevaremos la lucha al triunfo. Para esto, nuestros sindicatos deben romper con los partidos patronales como el PJ o la Alianza y pasar a la acción directa y dar la lucha de conjunto en todo el gremio. Hay que iniciar el plan de lucha al primer despido. ¡Preparemos la huelga general de todos los trabajadores que derrote al plan ecónomico del PJ y de la Alianza!

20 de mayo de 1999
Tucumán: Los obreros del Ingenio Concepción marcan el camino

Los 2.500 obreros del ingenio más grande de la provincia decidieron ir a la huelga por tiempo indefinido si, hasta el miércoles 19, la empresa no da marcha atrás con los despidos y la rebaja de los salarios, o sea el convenio que la burocracia del sindicato firmó a fin de año con la patronal. Los trabajadores, en el mes de marzo, ocuparon el sindicato, echaron a los burócratas entreguistas e iniciaron, a partir de allí, la lucha por desconocer el convenio negrero y recuperar conquistas históricas de los obreros azucareros. En las últimas semanas, los obreros del Ingenio Concepción realizaron manifestaciones, cortaron el puente Lucas Córdoba (que une la Banda del Río Salí con San Miguel de Tucumán), hicieron una olla popular y ahora se han preparado para la huelga indefinida. Estamos en presencia de una lucha fundamental. En otros ingenios también crece la bronca por los despidos y rebajas salariales. En el curso de este mes, deberá comenzar la zafra y aún es incierto si lo harán todos los ingenios. Hasta el momento, la Fotia sólo amagó con medidas generales, pero no vaciló en apoyar el tractorazo de los oligarcas que superexplotan al trabajador cañero. Así se va al fracaso. Que la Fotia rompa con la patronales y sus partidos, que convoque a un Congreso sindical y se resuelva la huelga general y ocupación de los ingenios para imponer la devolución de los salarios, la reincorporación de los despedidos y para asegurar la molienda de todos los ingenios.

20 de mayo de 1999
Está en marcha la invasión a Yugoslavia

Las evidencias de una invasión de Yugoslavia por parte de la Otan son cada vez mayores. El fracaso de la mediación rusa dejó nuevamente al desnudo que el imperialismo mundial quiere estacionar decenas de miles de tropas de la Otan en Kosovo. A este fracaso le ha seguido la destitución del primer ministro Primakov, con lo que se abre en Rusia una oportuna crisis de gobierno, lo cual facilitará la tarea de venderle a la opinión pública rusa una resignación ante la invasión. Las ‘organizaciones humanitarias’ participan activamente de este plan, pues se están esforzando para que los refugiados abandonen la frontera con Yugoslavia, lo cual es necesario para proceder a la operación terrestre. Hay evidencias de que se adoptarían medidas de fuerza para producir el desplazamiento, dada la resistencia de los refugiados. Esto ya ocurrió hace tres semanas en el confín con Macedonia. Las críticas a las operaciones aéreas se hacen cada día más insistentes, porque no han alcanzado para doblegar a la nación serbia ni al gobierno y porque son las responsables fundamentales de la catástrofe humanitaria que se ha creado, incluidas las masacres por ‘errores’, que han provocado el repudio de la opinión pública mundial. La línea de doblegar a Yugoslavia mediante la acción exclusiva de los bombardeos deberá conducir a la completa destrucción del país y a una catástrofe humanitaria aún mayor que la que ya se ha producido. Desde el punto de vista militar, la campaña aérea de la Otan ha fracasado en desalojar a las tropas serbias de Kosovo. Toda la prensa imperialista se ha puesto de acuerdo en advertir que si la Otan no logra establecer una "tutela duradera" en Kosovo, toda "la guerra no habría servido para nada" (editorial de Le Monde, 22/4). El ex jefe de Defensa norteamericano, Alexander Haig, calificó como una "derrota" una conclusión de la guerra en términos similares a los impuestos en Bosnia (La Nación, 15/5). No sólo Haig sino también el comandante en operaciones de la Otan está reclamando la autorización para atacar con helicópteros a las tropas serbias en Kosovo para despejar la ruta a una invasión. La Otan ha preparado bases en Hungría para poder amenazar desde un segundo frente al ejército yugoslavo para cuando desencadene la invasión por tierra de Kosovo. El gobierno ‘socialista’ de Blair está reclamando a Clinton la invasión con insistencia creciente, para evitar que el fracaso de los ataques aéreos provoque una crisis internacional en toda la Unión Europea. Pero lo mismo ocurrirá en caso de que la invasión tenga lugar, debido a la enorme reacción popular que habrá de provocar. En Serbia, la inmensa mayoría de las organizaciones democratizantes, incluida la central sindical Nezavisnost, que se había pronunciado por la confraternidad entre kosovos y serbios en una declaración del 1º de Mayo, han emitido una declaración que reclama a Milosevic la capitulación, con el argumento de que no se puede seguir la guerra contra una enemigo tantas veces más poderoso. El texto (publicado en Internet) sigue la línea planteada por el ex viceministro renunciante, Viksovic. Considera aceptable la promesa de la Otan de que Kosovo seguirá siendo una provincia serbia. Se trata de un planteo vergonzoso que, en definitiva, apunta a integrar a Serbia a la Otan luego de que ésta logre derrocar a Milosevic y poner en el gobierno a los signatarios del texto. Los firmantes de la declaración están impulsando movilizaciones populares contra Milosevic. La superioridad militar abrumadora de la Otan está fuera de duda, como lo está también el escalofriante sacrificio del pueblo serbio. Pero la vía de salida es otra: luchar por el derecho a la autodeterminación de Kosovo; privar por medio del reconocimiento de este derecho de su principal pretexto político a la Otan; producir la confraternización, por medio de esa lucha común, entre serbios y kosovares. Fuera la Otan de Yugoslavia, autodeterminación para Kosovo —éstas son las palancas para acabar la guerra derrotando a la Otan y, más aún, asegurar la futura colaboración social y política entre todos los trabajadores de la región. El poder no nace del fusil sino de una adecuada orientación política.