politicaobrera.com Archivo de Política Obrera
Prensa Obrera › Prensa Obrera N° 589

Prensa Obrera N° 589

18 de junio de 1998 · 19 notas

Notas de este número

18 de junio de 1998
Por qué Lula violenta la democracia interna del PT

Para consumar el frente con los partidos patronales, PSB y PDT, la dirección del PT tuvo que vetar la resolución de la convención estadual de Río de Janeiro, que había lanzado la candidatura al gobierno del Estado del petista Vladimir Palmeira. Ese veto fue una exigencia del PDT, para imponer a su candidato, Antonio Garotinho, un hombre calificado casi como delincuente, incluso, por la prensa brasileña. A fines de mayo, una Convención Nacional del PT ratificó —por 310 votos contra 201— el veto de la Dirección Nacional. Lula, amenazó con retirar su candidatura presidencial si la Convención Nacional no ratificaba ese veto. Los partidarios de Palmeiras han declarado que no harán campaña por Garotinho y han recurrido a la justicia. "La ruptura con el ala radical (fue la) clave para garantizar el frente (...) el momento en que Lula rompió con el ala radical era la señal que Brizola y Arraes esperaban (de que) Lula estaba libre para desplazarse al centro" (O Estado de Sao Paulo, 31/5). Ahora que se derrumba literalmente el plan real, el carácter reaccionario del frente del PT con la burguesía se hará más notorio aun, ya que su eje pasará por ofrecer el rescate económico de la clase capitalista, a costa naturalmente de las masas. La izquierda del PT Tanto la derecha como la izquierda del PT son frentistas. Pero para la izquierda, ese frente debe estar encabezado por el PT; no debería incluir a los partidos del gobierno, y su programa debe combatir al neoliberalismo y la ‘globalización’; la izquierda del PT dice, repetidamente, en sus documentos, que la salida a la crisis nacional pasa por el desarrollo del mercado interno. Esta estrategia la ha llevado a oponerse a la posibilidad de frentes encabezados por disidentes del gobierno, pero del mismo modo apoya el frente que se ha establecido con el PDT y el PSB. El veto de la dirección del PT a las resoluciones del PT de Río de Janeiro le plantea, objetivamente, una crisis política muy clara, porque la violación de la democracia interna se ha fundado en la necesidad de viabilizar el frente con el que comulgan igualmente la derecha y la izquierda. Lo sucedido en Río de Janeiro se reproduce con pelos y señales, en el Estado de Pernambuco. El PT de este Estado no apoya la reelección del gobernador Arraes, del PSB, porque es derechista, privatizador, hostil a los movimientos de los trabajadores, represor de los Sin Tierra y tiene un gabinete oligárquico. El PT pernambucano rompió con el gobernador hace ya más de un año. De una manera general, en cada uno de los Estados donde el PT apoya un candidato ‘aliado’, la base petista se encuentra sometida a la extorsión de la dirección nacional: o se somete o sufre la ‘intervención federal’ como en Río de Janeiro. Una auténtica crisis La izquierda del PT ha ofrecido alternativas ‘razonables’ a la crisis planteada, siempre sobre la base del respeto a la democracia interna. Por ejemplo, excluir la gobernación de Río y, eventualmente, de Pernambuco del Frente Popular, que se mantendría en todo el país y en el resto de los estados. Pero ni Brizola ni Arraes aceptan estas variantes ‘pluralistas’, es decir que lo que está en juego es la propia sobrevivencia del Frente Popular. La autenticidad de la crisis que enfrenta la izquierda del PT consiste precisamente en que los acontecimientos han puesto en cuestión la concepción estratégica que comparten con el conjunto del partido: el frente popular con los partidos de la burguesía. Lula y la derecha del PT conciben al frente como un ofrecimiento de colaboración de clases dirigido al conjunto de la burguesía y del imperialismo; la izquierda lo entiende como una alternativa combativa: por eso reclama siempre que sea encabezado por el PT y por Lula, y que impulse un programa combativo. Pero ni Brizola ni Arraes aceptan esta versión combativa del frente popular, ni tampoco lo hace Lula; la estrategia que plantea la izquierda resulta, entonces, claramente abstracta. Un frente combativo o revolucionario con partidos ligados al orden social prevaleciente es una contradicción sin salida. Incluso si se planteara que el frente popular se efectúa con la pequeña burguesía y no con la burguesía, esto sólo sería así si la presencia de esa pequeña burguesía estuviera claramente fisonomizada, es decir, libre de ataduras con los partidos que la someten al orden capitalista en vigencia — y esto no ocurre con el frente popular brasileño. La crisis dentro del frente popular y dentro del PT tiene lugar en circunstancias en que existe la posibilidad de que la situación del país evolucione hacia una situación pre-revolucionaria o incluso revolucionaria. Las opciones políticas que se adopten pueden tener un carácter decisivo. La intervención al PT de Río y, probablemente, al de Pernambuco, como antes lo fueron la expulsión de Causa Operaria y del PSTU, no responde a una no querida violación de la democracia partidaria que resultaba imprescindible para asegurar el frente que pudiera derrotar a Cardoso. Se trata de otra cosa. Es una medida de liquidación de la independencia de clase del PT para proceder a someterlo a un frente burgués, que sirva como carta última de la burguesía que hoy apoya a Cardoso para el caso de una evolución revolucionaria de la crisis actual. De esta caracterización surge también la alternativa: la ruptura con el frente popular y estructurar en su lugar un frente de la clase obrera, de los trabajadores sin tierra y de los campesinos pobres. Se trata de una estrategia política incompatible con la actual dirección del PT, que exige la formación de un nuevo partido obrero.

18 de junio de 1998
El principio de una salida
Corresponsal

La dirección nacional del PT oficializó su apoyo a la candidatura derechista y patronal de Garotinho. La izquierda del PT ya declaró que no hará campaña por el candidato oficial del frente PT-PDT, pero es improbable que la justicia electoral la autorice a presentar la candidatura de Vladimir Palmeira encabezando una lista del PT. El Partido de Causa Operaria no presenta candidatos en Río de Janeiro. En estas condiciones, la única candidatura obrera independiente que se presenta en Río de Janeiro es la del Partido Socialista de los Trabajadores Unificado (PSTU). ¿No deberían, entonces, todas las corrientes obreras formar un frente de apoyo al candidato del PSTU en Río y realizar una campaña común en base a un programa anticapitalista, de denuncia del frente popular de colaboración de clases, en la perspectiva de un verdadero partido obrero que supere al PT?

18 de junio de 1998
La "democracia" se moviliza en defensa de Videla

El mismo día que el juez Marquevich ordenó la de tención de Videla se puso en marcha la ‘movilización democrática’ para sacar al genocida de la cárcel y para evitarle un sinsabor similar a sus numerosos compinches. Luis Moreno Ocampo, el ‘mediático’ ex ayudante de la fiscalía en el juicio a las Juntas, sacó a relucir la cosa juzgada para justificar que Videla fuera liberado por un delito del que ya había sido absuelto. La Nación, Ambito y El Cronista se lanzaron como fieras a la defensa de esta posición, que venía respaldada por un ‘demócrata’ con foja impecable. Pero lo que Moreno Ocampo dejó al desnudo no es de ningún modo la inocencia o inimputabilidad de Videla y de los ex comandantes en la ejecución de un plan integral de secuestro de niños nacidos en cautiverio, sino la perfidia del Tribunal que los juzgó en 1985, al absolverlos del único delito que no podía ser anulado, eventualmente, por ningún indulto. El domingo 14, La Nación publicó un editorial casi soez contra Marquevich, que llega incluso a la reivindicación de Videla. Sin ninguna prueba, alude a una motivación política de la detención, que el diario vincula al viaje de Menem a París; se apodera sin escrúpulos del argumento de Moreno Ocampo, aunque para ese día la ‘tesis’ de éste ya había sido objetada por el ex fiscal Strassera y hasta en parte por Arslanian; y no ‘olvida’ por supuesto de recordar los vínculos que se le atibuyen al juez con Yabrán. Al final, el ‘democrático’ diario afirma que "A Videla lo espera el juicio de la historia", algo que linda con la apología al delito y que en todo caso revela que a La Nación lo tienen sin cuidado los fallos del Tribunal que juzgó a los ex comandantes, tanto para los casos en que los absolvió como en aquéllos que los encontró culpables y por los cuales los condenó a candena perpetua. El diario de los Mitre no se detuvo aquí. Comenzó a titular su primera página con referencias a "planteos militares" e inició simultáneamente una ofensiva sobre Martín Balza, el comandante del ejército, para que saque a Videla de la cárcel. Es así que volvió a mentar todos los negociados en los que Balza aparece con alguna responsabilidad, en especial los contrabandos de armas a Ecuador y Croacia y la explosión del arsenal de Río Tercero.‘Coincidentemente’, empezó una nueva serie sobre Yabrán que apunta a sus vínculos con el gobierno. Menem acusó el impacto, porque pasó de declarar que Argentina tenía la mejor justicia del mundo a objetar a Marquevich porque no habría tenido en cuenta que el delito que imputa a Videla es "cosa juzgada". El establecimiento, en principio, de un plan criminal para el secuestro de niños nacidos en cautiverio, no solamente afecta a los ex comandantes; llega incluso a militares que se encuentran en actividad y hasta con pedidos de ascenso. El Estado capitalista no puede permitir que se cuestione a los protectores armados de la propiedad privada; cuando se insinúa una posibilidad semejante, el verso democrático se agota. Lo reemplaza el ‘estado de derecho’ de la ‘cosa juzgada’ o el estado de fuerza de las cosas que en ninguna circunstancia se pueden juzgar. ¿Cuál es la lógica humana o el elemental sentido común que puede aplicar el concepto de "cosa juzgada" a un crimen "imprescriptible"? En el juzgado de Marquevich, los abogados de las Madres y las Abuelas han acumulado una cantidad enorme de nuevas evidencias que ponen de manifiesto la existencia de un plan criminal de secuestros de niños. Una de dos: o estas evidencias no pueden ser examinadas por lo de la cosa juzgada y en este caso los delitos no pueden ser sancionados, es decir que prescriben; o para que esto no ocurra y los delitos conserven su carácter de imprescriptibles, las evidencias nuevas deben tomarse como elementos de un nuevo juicio. Hay que decir, por otra parte, que el secuestro de niños respondió a un plan de caracter internacional, establecido expresamente en los reglamentos de las fuerzas armadas norteamericanas. Es decir que el juzgamiento de Videla obligaría a declarar a los militares yanquis y pondría de manifiesto el papel criminal internacional del Pentágono. Moreno Ocampo es un simpatizante de la Alianza y el más entusiasta defensor de las ambiciones de ‘mani puliti’ del Frepaso. ¿Cuál fue la actitud de los locuaces frepasistas con motivo de la detención de Videla? ¡Dudar de Marquevich! Es decir, acompañar la vocinglería de los genocidas, sus amigos y sus financistas. Pero si Marquevich debe ser puesto en duda en este caso, es porque seguramente acabará liberando a Videla, no por haberlo detenido. La Alianza y el Frepaso han sido puntales en la ‘movilización democrática’ en favor de Videla, porque su encubrimiento es fundamental para que se lo pueda liberar en nombre de la ‘seguridad jurídica’ de la ‘cosa juzgada’. El espectáculo es miserable, pero instructivo. La miseria enseña más que la grandeza; ésta aprende de aquélla. De un solo golpe, Videla se ha transformado en la medida de la democracia y de los demócratas. El pueblo debe intervenir con todos sus métodos para poner fin a esta situación. El capitalismo es una historia de crímenes de lesa humanidad.

18 de junio de 1998
Una pelea de fondo

La huelga de los trabajadores de la planta de matricería de la General Motors en Flint, Michigan, entró en su segunda semana, fortalecida con la entrada en la huelga de una planta vecina, que fabrica autopartes. Ya son casi 10.000 los trabajadores que están en huelga y la casi totalidad de las plantas de ensamblaje de la GM en América del Norte están paralizadas como consecuencia de la falta de insumos producidos por las fábricas en huelga. El sindicato denuncia que, en su intento de promover la ‘productividad’, la patronal viola sistemáticamente numerosas normas de seguridad e higiene en la planta. El objetivo final de la patronal –denuncia el sindicato– es el despido de 11.000 trabajadores en los próximos años y el cierre de las plantas ‘ineficientes’para traspasar su producción a empresas contratistas, que emplean personal no sindicalizado, cuyo salario no alcanza al 30% del que cobran hoy los obreros de la GM. A menos de un año de la gran huelga postal de la UPS –contra el empleo temporario y de tiempo parcial– y la gran batalla de los trabajadores de Caterpillar –que obligó a la patronal a reincorporar a 160 activistas despedidos después de una lucha muy prolongada–, la huelga de las plantas de la GM, en Flint, pone en evidencia el grado de saturación de la clase obrera norteamericana con la política ‘flexibilizadora’. Hay, también, otras manifestaciones sintomáticas: huelgas y acciones de protesta entre los mecánicos de las líneas aéreas Northwest, United y TWA; huelgas metalúrgicas en Iowa; huelgas en locales de McDonalds, huelgas de transportistas en Anheuser-Busch, huelgas de mineros en Hazleton. Se trata de una expresión del estado de ánimo que comienza a recorrer a la clase obrera norteamericana. Una activista de la UAW lo resume así: "muchos de ellos piensan que debíamos haber hecho esto hace ya mucho tiempo" (International Herald Tribune, 11/6).

18 de junio de 1998
Las elecciones están muy lejos

Es frecuente escuchar decir que la campaña electoral se ha adelantado en más de un año. ¿Es esto realmente así? Se trata más bien de una mirada complaciente de la realidad. No estamos asistiendo a una campaña electoral sino a un furioso proceso de canibalismo político, que afecta tanto al peronismo como a la Alianza. Para que comience la campaña electoral, primero habrá que superar esta situación, si es que eso es posible. Incluso habrá de depender de cómo se resuelva, que la campaña electoral tenga un carácter u otro. Una nueva polarización entre el PJ y la Alianza sería la variante más optimista para los defensores de la realidad actual del país, pero no pueden descartarse divisiones que segmenten la polarización en cuatro o cinco rivales. La base de ese canibalismo es el agotamiento del menemismo como fenómeno popular y hasta como fenómeno político. La crisis económica internacional no solamente ha puesto al desnudo las limitaciones de las privatizaciones ‘neo-liberales’, también ha provocado entre ellas una fuerte bancarrota, porque no se pueden pagar las deudas en que se ha incurrido para financiarlas. Varios pulpos argentinos han debido renunciar a obtener capitales de la bolsa y de los mercados internacionales; en poco tiempo más no obtendrán tampoco la posibilidad de refinanciar los vencimientos de sus deudas. Desde todos los rincones se ha comenzado a denunciar el "inmovilismo" o "piloto automático" de Roque Fernández. El derrumbe del menemismo ha comenzado a afectar a la Alianza de dos maneras. Por un lado, si quiere llegar al gobierno como una fuerza ‘del orden’, la Alianza tiene que esforzarse por defender la estabilidad del gobierno menemista hasta diciembre del 99. Esto explica su apoyo a la campaña para que Videla sea declarado inimputable y su reforzado silencio ante la inminencia de un derrumbe económico con origen en la crisis internacional. Es decir que la Alianza tiene un pacto estructural con Menem, lo que cada vez más la desvirtúa como una oposición popular. Más incluso que el propio Menem, los aliancistas están ejecutando en las provincias que gobiernan, en la capital y en la Universidad, la reforma educativa del Banco Mundial. Por otro lado, el acecho de la crisis económica internacional ha paralizado a la Alianza, que no tiene otra política que la defensa a rajatablas de la convertibilidad. Pero la convertibilidad es la principal víctima en la presente crisis mundial, con su tanda de devaluaciones. En estas circunstancias, los aliancistas no pueden ponerse de acuerdo en un programa, y con toda razón. La interna para la que se preparan para seleccionar al candidato a presidente o presidenta, se ha transformado como consecuencia de ello en un juego de gallo ciego. Nadie sabe lo que pasará con esa interna y menos todavía con lo que resulte de ella. Hasta ahora ha servido para ilustrar los negociados en la capital; los ‘hobbys’ estudiantiles de los hijos del alcalde; el apoyo de De la Rua y de Alfonsin al yabranista Angeloz; y los incesantes acuerdos del Frepaso con los ‘hijos del proceso’ en Salta, La Rioja, Catamarca y Capital. Lo más explosivo es, con todo, la crisis del peronismo. Se tuvo que suspender el congreso del PJ para evitar que los delegados se mataran en el recinto. Pero esto le sirvió a Menem para ‘patear’ para abril del 99 la elección del candidato peronista. Menem puede así continuar con sus maniobras re-reeleccionistas y Duhalde ha vuelto a quedar relegado de su pretendida ‘candidatura natural’ por el peronismo. Este último recule de Duhalde es lo más próximo a lo que el bonaerense podía haber protagonizado como una capitulación. Está claro que el núcleo de intereses privatistas que maneja a Menem, comandado por el Citibank, Exxel, Moneta, Merril Lynch, etc. no está dispuesto a dejar que el sucesor de Menem no sea del redil menemista. Si Duhalde quiere ser candidato debería romper abiertamente con Menem, es decir, hacerlo en forma programática, denunciando al menemismo como una camarilla al servicio del capital financiero de manejo internacional. Pero Duhalde tambien quiere ser, como la Alianza, candidato de la ‘gobernabilidad’, por lo que no puede denunciar a Menem ni siquiera en forma demagógica. En la medida en que se van concretando las amenazas que parten de la crisis mundial (Argentina es parte objetiva y subjetiva de esta crisis), las posibilidades de división en el peronismo y en la Alianza se acentúan. Pero tambien afectan la posibilidad de Menem de completar su mandato, porque un derrumbe de la convertibilidad lo obligaría a anticipar la convocatoria electoral. Es necesario que los militantes y organizaciones obreras y de izquierda clasista se hagan de una radical comprensión de la situación política, la cual apunta a una gigantesca impasse, acompañada por un agravamiento de la crisis social. No hay salida para ningún lado en el marco de los partidos y programas oficiales, incluso de aquellos que se reivindican policlasistas. Es necesario romper con los partidos patronales y con los frentes meramente democratizantes. Es necesario unir los movimientos reivindicativos y políticos de la clase obrera en un frente independiente. El momento histórico plantea la rápida construcción de un partido obrero.

18 de junio de 1998
El ‘milagro’ norteamericano

"Mientras el mundo se hunde, nosotros nos amamos" —le decía Ingrid Bergman a Humprey Bogart en la película "Casablanca", cuya trama se desenvuelve durante la última guerra mundial. Lo mismo parecen decir ahora los economistas de las más diversas estirpes con relación a la economía norteamericana: la economía mundial se hunde, yanquilandia en cambio florece. En recientes declaraciones ante el Senado de Estados Unidos, el presidente de la banca central aseguró que el país "goza de un círculo virtuoso". Lo describió de esta manera: "el aumento del precio de las acciones impulsa el gasto y el crecimiento", lo cual a su vez vuelve a animar el precio de las acciones (International Herald Tribune, 11/6). Otro diario lo resumió así: "La fortaleza del gasto doméstico ha sido fogoneada, en parte, por las condiciones en los mercados financieros. ‘En síntesis, nuestra economía está gozando aún de un círculo virtuoso, en el que, en condiciones de una inflación dominada y condiciones de crédito genéricamente positivas, el aumento del valor de las acciones impulsa el gasto y, a su vez, la expansión del producto, del empleo y de la productividad, reforzando la inversión de capital’..." (Financial Times, 10/6). Esto fue dicho, claro, antes del derrumbe de la bolsa de Nueva York, el lunes 15. ¿Candidez o ignorancia? Es claro que una economía que está impulsada por la especulación en la bolsa tiene límites infranqueables y marcha a una crisis no sólo segura sino tremenda. Exactamente esto llevó a la ruina a Japón, incluso contando con la ventaja que su especulación estaba alimentada por el ahorro interno en tanto que la yanqui lo está por el ingreso de capital del exterior. Por eso Estados Unidos es el principal deudor internacional, mientras que aún hoy Japón es tambien primero, pero entre los acreedores. Este mismo señor Greenspan informó al Senado que del total del aumento del precio de las acciones en Estados Unidos, nada menos que 12 billones de dólares fueron a incrementar, desde fines del 94, las tenencias financieras de los individuos, quienes transformaron en una pequeña parte en gastos de consumo (Financial Times). De cualquier manera, en una economía que tiene un consumo personal por año de casi nueve billones de dólares, una fracción de aquellos doce distribuídos en tres años, representa un incremento colosal. Contrariamente, una caída de la bolsa del tipo de la de octubre de 1987, del orden del 25%, haría desaparecer en un solo día la bonita suma de tres billones de dólares. Comenzaría entonces un ‘círculo vicioso’, en el cual la caída bursátil disminuiría el gasto y el producto y por sobre todo el crédito, lo que provocaría una disminución más pronunciada de las acciones, y así de seguido. Es decir, que una parte de las familias norteamericanas, de clase media alta principalmente, está sentada sobre un ahorro ficticio, porque si lo convierte en dinero derriba su valor (el de las acciones) y si no lo hace, corre el riesgo de que otras circunstancias provoquen ese mismo resultado y se esfume lo acumulado. Tambien el presupuesto norteamericano se ha beneficiado del efecto especulación, al punto que se estima que la desaparición del déficit fiscal obedece en su totalidad a los ingresos por impuestos a las ganancias de capital que se obtienen cuando se vende una acción a un precio superior al de su compra. Al equilibrio de estas cuentas le caben las mismas consideraciones señaladas más arriba, en el caso de una caida de la bolsa. Pero incluso con esta inyección de dinero especulativo, no se puede decir que a la economía norteamericana le haya ido muy bien. Entre 1990 y 1996 creció a un 2% anual, una tercera parte de lo que crecía en los 50 y la mitad de lo que crecía en los 60. El salario real es inferior hoy, en promedio, al de hace veinte años; el porcentaje de la población que vive en la pobreza aumentó del 12,8 al 13,7% entre el 89 y el 96. Desde 1979, los salarios del 20% de los trabajadores que reciben menor remuneración bajaron un 12% y, desde 1990, un 1.6%. De todos modos, en el cuarto trimestre del 97, en plena crisis asiática, el PBI norteamericano creció un 3.7% y en el primer trimestre del 98, un 4.8% (Ambito, 12/6); algunos dicen que los salarios habrían comenzado a crecer, lo que la huelga en la General Motors no parece confirmar. De todos modos, con las cifras mencionadas, el círculo parece haberse convertido ahora en ‘revirtuoso’, precisamente porque la crisis asiática provocó un gran flujo de capitales hacia Estados Unidos. No todo lo que brilla, sin embargo, es oro. Ni el consumo ni la inversión explican el mayor crecimiento, sino el aumento de los inventarios, es decir, de las mercaderías sin vender. De acuerdo a Ambito, los stocks subieron 74.000 millones de dólares en el último trimestre del 97 y otros 100.000 millones de dólares en el primero del año en curso. Dado que cada dólar que se deja de consumir implica una reducción proporcionalmente mayor de la producción que es estimulada por ese dólar de consumo, el despeje de una acumulación de inventarios por 400.000 millones de dólares al año, amenaza con una fortísima reducción del crecimiento si no llega a ser una recesión. Hay otra cosa distorsionante, además. El producto bruto interno norteamericano está inflado por un déficit comercial del orden de los 250.000 millones de dólares anuales. Como un crecimiento del 4.8% anual significa 600.000 millones de dólares, el déficit comercial es responsable por el 40% de ese crecimiento. La mención de todos estos datos revela la formidable vulnerabilidad del crecimiento norteamericano. Es precisamente este análisis el que explica que, mientras el empleo en los servicios, o sea en la comercialización principalmente minorista, creció en 314.000 personas en mayo, en la industria cayó en 26.000 puestos —"la mayor caída", dice el Financial Times (6/6), "en más de un año y la tercera en los últimos cuatro meses". Más interesante todavía, las quiebras personales por créditos al consumo impagos, han batido un record histórico (Financial Times, 2/6). Un millón y medio de personas se declaró insolvente en 1997, por 44 mil millones de dólares, con perspectivas para arriba en el 98. Estos datos revelan la enorme tensión que existe en los hogares norteamericanos que supuestamente cuentan con colocaciones en la bolsa, porque en lugar de desprenderse de ellas prefieren recurrir a maniobras de quiebra. Las devaluaciones de las monedas asiáticas deberán minar aún más las bases de la industria norteamericana. De acuerdo a un informe del Washington Post(The Guardian, 7/6) "el porcentaje de componente extranjero en la industria computadora norteamericana subió del 42 al 65% entre 1989 y 1995. Estas importaciones crecieron tres veces más que las exportaciones. El 80% de este equipo de computación vino de Asia, por supuesto". Pero los capitalistas norteamericanos no son tontos, agregamos nosotros; por eso instrumentan la crisis asiática para apoderarse de la mayor parte de la industria de componentes de esa región. Por eso, este choque entre la potencia financiera de Estados Unidos, que reposa en realidad en su potencial político y militar, y la potencia industrial de Asia, en especial Japón, acabará necesariamente en una gigantesca crisis política internacional. Algo similar ocurre en la industria del automóvil, donde recientemente la alemana Mercedes Benz se engulló a Chrysler. "Por primera vez en años, construyeron los dos autos más vendidos en Estados Unidos, destronando al Ford Taurus. Se adjudica a los modelos de lujo de Alemania y Japón la responsabilidad por la declinación del 7% de las ventas de la General Motors en el comienzo del corriente año" (The Washington Post). Más grave es la situación de la Boeing, que no puede satisfacer los enormes pedidos de sus clientes sin incurrir en pérdidas económicas cada vez más severas. Esta es la realidad del ‘milagro’ norteamericano, donde los graduados en ciencias de la computación cayeron de 50.000 en 1986 a 36.000 en 1994 (The Guardian). La estrategia de los monopolios norteamericanos es salir entonces hacia el exterior, pero para eso deben liquidar la competencia de sus rivales europeos y asiáticos y sojuzgar a las naciones dependientes y a los ex Estados obreros. La compra a precios de remate de sus rivales asiáticos en quiebra y la tercerización de su producción marcan la línea del capital norteamericano. Pero la crisis mundial amenaza dejarlo sin su fondo de guerra. Porque una volatilización de los ahorros de los individuos y de las familias; una quiebra de los fondos de pensiones; una desvalorización del capital oculto de las empresas en la forma de acciones en otras empresas; todo esto, puede barrer con lo que históricamente fue el as en la manga del capital yanqui —las posibilidades de formación de capital de su mercado interno.

18 de junio de 1998
El agotamiento del peronismo

Si uno pensara en un lugar donde el peronismo fue fuerte alguna vez, el sitio sin dudas es La Matanza. Y dentro de su heterogeneidad, su poderío mayor lo alcanzó en Laferrère. Basta recordar que Menem inició su campaña presidencial del ‘89 con un acto en esta localidad. Hoy la situación es bastante diferente. En el barrio La Loma se ha conformado desde fines de febrero una Comisión de Mujeres, en el marco de la campaña por el acto del Día Internacional de la Mujer. Esta comisión discutió un programa reivindicativo del barrio: bolsones de alimentos, eliminación de aranceles en el Hospital, sala móvil para el barrio, organización contra la violencia a que son sometidas las mujeres, etc. Fue propuesto llevar adelante todos los pasos necesarios para concretarlo, partiendo de la premisa básica de la independencia política de la comisión respecto a los partidos patronales. Así se logró que luego de numerosas gestiones y una vigorosa movilización a la Secretaría de Acción Social del municipio, a principios de mayo nos entreguen 50 bolsones de alimentos. No era todo lo reclamado, pero fue un primer triunfo de la comisión. Antes de esto, se debieron sortear los intentos de algún puntero del PJ de entregar los bolsones a cambio de trabajar políticamente para él. Al puntero lo echaron a patadas del barrio. El segundo logro fue sacar el primer número del boletín de la comisión, donde se balancea lo hecho y se analiza que los bolsones de alimentos son apenas el primer escalón de una larga lista de reclamos. Por lo tanto, la comisión llama a formar una Coordinadora de Desocupados del barrio que integre a las mujeres y a los hombres para reclamar el subsidio al parado, o cupos del ‘Plan Trabajar’. Una asamblea de 35 compañeras aprobó este planteo y el primer paso fue comenzar el empadronamiento. El miércoles 10/6 se consiguió la segunda entrega de mercadería. Otra vez los 50 bolsones para repartir entre 85 familias. El reparto se hizo en forma solidaria para que todos se lleven algo. Esto generó algunos roces con compañeras que no aceptaban este criterio. Las delegadas de la comisión decidieron que el primer punto de la reunión del domingo 14, debe ser poner a votación el criterio solidario en la distribución de lo obtenido. Pero lo más importante fue otra cosa. Dos manzaneras del barrio se acercaron a la comisión, explicando su situación: llevan trabajando gratis dos años en el reparto del Plan Vida sin ningún tipo de beneficios, a pesar de las promesas. Ni siquiera les entregan una bolsa con mercadería, estando ambas igual que sus maridos, todos desocupados. Además, está la obligación de realizar afiliaciones y movilizar gente para los actos del PJ. Estas compañeras están iniciando una campaña para exigir el pago de un sueldo por el trabajo que realizan como manzaneras. Ambas elogiaron el trabajo independiente realizado por la comisión y están dispuestas a extender el reclamo a otras manzaneras de este sector de Laferrère. En sus propias palabras, o exigen un sueldo o igualmente no tienen nada que perder, ya que han tenido que anotarse para recibir mercadería en la comisión de mujeres. Esto indica la quiebra de la red duhaldista, y las posibilidades de organización que se abre en las barriadas, allí donde se está poniendo en pie, frente a los despojos del peronismo, un poderoso movimiento independiente de la mujer, y también un partido propio de la clase obrera.

18 de junio de 1998
¿Del derrumbe al crac?

La continua devaluación del yen japonés ha desatado una nueva ronda de derrumbes bursátiles, es decir, de quiebras capitalistas, que podrían desatar una guerra comercial de devaluaciones. Las expectativas de los observadores internacionales se concentran ahora en China, ante la posibilidad que responda con una devaluación a la presión comercial japonesa. En este caso, se dice, caería la convertibilidad en Hong Kong y, esto provocaría un derrumbe bursátil en Gran Bretaña y Estados Unidos. La devaluación del yen obedece a la fuga de capitales de Japón, donde se teme una bancarrota generalizada de su sistema bancario. Los bancos japoneses tienen más de un billón de dólares en créditos que no podrán recuperar. En consecuencia no prestan ni pueden prestar, lo que acentúa el declive económico, que ya ha provocado la caída del PBI en un 5%. Esta caída ha agravado la insolvencia de las empresas y, por lo tanto, la cada vez más intensa del sistema bancario. Las posibilidades de pérdidas son ilimitadas. El gobierno ha agotado su capacidad de socorro, porque su deuda pública ya equivale al 250% de su PBI, o sea que es de ocho billones de dólares. Gran acreedor internacional, Japón (y el conjunto de Asia), está aplastado por su deuda doméstica. Un país con gran capacidad de acumulación de fondos, debido a la altísima explotación de su clase obrera, los canalizó por medio del crédito y de la especulación hasta encontrarse con sus propios límites de expansión. La veloz devaluación del yen ha sido consentida por Estados Unidos y Europa, a pesar del perjuicio que puede provocar a su propio comercio. Es que la política de estos estados está dictada por los intereses del capital financiero, a los cuales les interesa la quiebra de la banca japonesa. Aunque la devaluación puede servirle a algunos grandes grupos industrial-financieros-exportadores de Japón, agrava la crisis bursátil y acelera la quiebra industrial y bancaria. El gobierno norteamericano ha reclamado repetidas veces que Japón deje caer a sus bancos insolventes, mientras que la banca de inversión norteamericana comienza a instalarse en grande en Japón. Los capitalistas yanquis siguen con Tokyo la misma política que han venido aplicando a toda Asia: provocar la quiebra de sus competidores. Encuentra resistencia, por supuesto, en todos lados, como lo ejemplifica Corea del sur con la decisión de su gobierno de socorrer con fondos públicos a los grandes capitales nativos. Para mantener esta política, el imperio yanqui necesita el concurso de China, porque una devaluación de la moneda de ésta acabaría en una formidable crisis en Nueva York. Clinton habría decidido ofrecer a China un ingreso preferencial en la Organización Mundial del Comercio a cambio de que no devalúe el yuan. Semejante acuerdo convertiría a China en una plaza preferencial para las inversiones norteamericanas, en un momento en que las tendencias recesivas en China están provocando una salida de capitales. Debido a todo esto es que los ‘especialistas’ coinciden en caracterizar a China como la clave en la presente crisis. La semana pasada, el banco central de China vendió dólares en forma maciza para que no se quebrara la convertibilidad de Hong Kong. El problema para que funcione el acuerdo chino-norteamericano es que la crisis ya se está jugando en numerosos tableros. La deuda interna dolarizada de Brasil, por ejemplo, que vence en los próximos seis meses, iguala a la totalidad de las reservas de ese país, de 55.000 millones de dólares; si no se renueva y debe ser pagada, la emisión de reales correspondiente dejaría hecho un poroto al tequila mexicano de fines del 94; el total de la deuda interna brasileña asciende a la descomunal suma de 250.000 millones de dólares. La desconfianza ha llegado al punto que los inversores ya no aceptan títulos indexados al dólar, por lo cual ahora se emiten bonos del gobierno indexados a las tasas de interés de 24 horas —la más volatil y explosiva. Rusia, por su lado, tiene vencimientos dentro del año de 33.000 millones de dólares, con reservas que son la tercera parte de esto. Los bancos europeos y norteamericanos han otorgado préstamos secretos al gobierno ruso, o sea al margen de cualquier convenio internacional, para que no se cayera el rublo. En Indonesia, la refinanciación de la deuda externa privada de 80 mil millones de dólares es una ficción, ya que se desconoce que los deudores puedan pagarla; no solamente la rupia sigue cayendo sino que aquella renegociación no incluye otros 20 mil millones de dólares por "contratos derivativos", un tipo de operación financiera que no se registra en los balances. De acuerdo a la revista Time (25/5), "Los 25 bancos norteamericanos con mayores contratos de este tipo, tienen créditos expuestos a estos negocios por más de 350 mil millones de dólares —lo cual es más que suficiente", dice, "para barrer por completo con los 250 mil millones de dólares en acciones que estos mismos bancos tienen a mano como protección para absorber pérdidas". A la luz de esta situación ya hay algunos economistas que piensan que el derrumbe bursátil puede convertirse en un crac, es decir, en una cadena de quiebras bursátiles. El semanario Bussines Week editorializa que "Una desvastadora espiral deflacionaria ha comenzado en Tokio, Japón, y amenaza apoderarse de China, si no logra pronto revertir su sentido... Quienes en Estados Unidos y Europa minimizan este problema están soñando; no es ya esa economía regional, sino la mundial, la que súbitamente ha sido puesta en peligro por la crisis japonesa" (Citado por La Nación, 3/6). No se puede decir, sin embargo, que la opinión del semanario se haya anticipado a los acontecimientos. Ver también Prensa Obrera, nº 583, del 30 de abril de 1998, página 7, sección Internacionales, la nota con el título "En las vísperas de otro derrumbe"

18 de junio de 1998
Lo que nos enseña el Mayo neuquino

La huelga estudiantil que ha estallado en Neuquén, expresa mucho más que la reacción contra una Resolución del Consejo Provincial de Educación (CPE). Aunque esta sóla reacción es ya expresión de un nuevo estado de ánimo que había salido a luz con el primer y segundo cutralcazo y la huelga docente-popular de los 37 días, es evidente que estamos ante un viraje político de las masas. Las nuevas generaciones han hecho en un par de años toda una experiencia con los aparatos patronales en su conjunto (no sólo con el MPN) y con la burocracia sindical. De allí que no esperan el visto bueno de nadie para abrir un proceso masivo de ocupaciones y que cuando la CTA abandonó por completo la lucha, el movimiento estudiantil siguiera su curso. En esta generación de jóvenes, el peso de la tutela de los aparatos patronales y la burocracia está reducido a su mínima expresión: sólo actúan sus correas de transmisión, por caso, el Ptp y Patria Libre. Los grandes partidos patronales no tienen la menor atracción para la juventud. Sólo en la universidad sobrevive, cada vez más alicaída, la Franja Morada como expresión de la UCR. Un bloque de ‘izquierda’ contra las ocupaciones Las corrientes nacionalistas (Ptp y Patria Libre) y la izquierda democratizante (Mst y Pts) han actuado en un frente común con la CTA y en acuerdos con el propio CPE y el rectorado (pro-aliancista) de la UNC para bloquear cualquier posibilidad de lucha consecuente. Todos empecinados en desconocer a las organizaciones existentes del movimiento estudiantil: la CES, la CET y la FUC. La conducción de esta última se sumó rápidamente a esa maniobra, a tal punto que dejó de actuar como tal. Usaron el planteo de la unidad de la lucha de los estudiantes de los tres niveles (secundarios, terciarios y universitarios) para tratar de quebrar a las organizaciones existentes (en unidad de criterio con el gobierno que pintaba las paredes contra la CES). So pretexto de una Interestudiantil con mandato de base, realizaron todo tipo de maniobras y acciones, por supuesto sin ningún mandato de base, sino con el solo mandato de su maccartismo (en especial contra el PO). Hubo que esperar apenas unos días para que quedara expuesto el espíritu que animaba a los nacionalistas e izquierdistas democratizantes con la Interestudiantil. Esta surgió a mediados de mayo, cuando las ocupaciones ya llevaban más de dos semanas, impulsadas precisamente por la CES, la CET, la FUC y activistas independientes y constituyó una maniobra para desmontar las ocupaciones y bloquear nuevas ocupaciones. Para eso largaron la falsa disyuntiva entre ocupación y "tomar las calles". Esta disyuntiva obviamente es falsa porque no son, en sí mismas, dos medidas contrapuestas. Los que sí son contrapuestos son los objetivos políticos. En el caso de quienes bregaban por la desocupación para "ir a la calle", esta posición nacía de su sometimiento a la política de la CTA y del rectorado (y el gobierno), los que a través de expresas directivas a autoridades de colegios y facultades amenazaban con represalias y presiones para que cesen las ocupaciones. Por ejemplo, en un volante de la Venceremos titulado "Tomemos las calles", se remarca que "... el rector Jorge Rabassa ha expresado su adhesión a los reclamos", cuando en realidad Rabassa se colocó en la perspectiva del acuerdo con Sapag y la línea de la ‘oposición’ aliancista, es decir, de suspender y no anular la Resolución en cuestión. Más tarde Rabassa se manifestó contra las ocupaciones y los cortes de ruta y puentes. Es completamente coherente que quien considere que el rector "apoya los reclamos" no considere necesario ocupar ninguna facultad. El Pts, en su variada gama de disfraces (Mojuvor, En Clave Roja, CeproDH, etc.), se dedicó a montar todo tipo de intrigas y maniobras con volantes, boletines y "Encuentros" que no se resolvieron en la Interestudiantil, pero que ellos distribuyeron y organizaron en su nombre y ‘a piacere’ bajo el sospechoso manto de "estudiantes terciarios, universitarios y secundarios en lucha". Recorrieron los colegios secundarios llamando a no sumarse a la CES, con argumentos maccartistas. Por ejemplo, en los CPEM 18 y 21 ese maccartismo terminó en que algunos estudiantes, en la marcha al puente, corearon consignas (junto a Patria Libre) contra el trotskismo. Una vez más, como ya ocurrió en la huelga docente del año pasado, los ‘luchadores’ y los ‘izquierdistas’ se vuelven reaccionarios y conservadores, en los momentos de mayor polarización política de la lucha. Como un taparrabos de su política de bancarrota y desconfianza en que ‘la gente da’, ya llevan tres semanas batiendo el parche entre los que tienen‘güevos’ y los que no los tienen, entre "ganar la calle" versus las ocupaciones (Ptp-Patria Libre), entre la Interestudiantil versus la CES, la CET, la FUC, los Centros de Estudiantes, los gremios (Pts-CTA). El Mst juega el papel de acompañamiento, ora de unos, ora de otros. Todos ellos pasan por alto un ‘pequeño’ detalle: la CES y la CET, por ejemplo, pusieron el acento en la consigna de anular la 597/98, cuando los demás se limitaban a planteos generales contra las leyes de educación y universitaria. Y han sido la CES y la CET quienes tomaron en toda su dimensión el problema de las faltas y amonestaciones como arma del gobierno para desarticular lo mejor del activismo estudiantil. En tanto los demás se contentan con sólo ‘güevos’ y ‘calle’. Pero ... ¿y el problema?, ¿y la defensa incondicional de lo mejor de la vanguardia juvenil? Trabar el debate en la Interestudiantil con chicanas, en vez de potenciarla como factor de lucha por estos objetivos (como lo hacen las corrientes descriptas), eso sí que es hacerle el juego al gobierno en un sentido estratégico: descabezar el movimiento para permitirle retomar las riendas del dominio político sobre la juventud, algo que ahora ha perdido.

18 de junio de 1998
Ninguna sanción a los estudiantes

A pesar de que las directivas del sindicato docente (Aten Capital y Provincia) decidieron el levantamiento de las medidas de fuerza por la derogación de la resolución 597/98 —contrariando los mandatos otorgados por la mayoría de los docentes—, los estudiantes secundarios y terciarios han continuado con su lucha. Esa resolución pretende poner en marcha la reforma educativa en la provincia, modificando los planes de formación docente. Durante seis semanas los estudiantes terciarios, secundarios y sectores universitarios ocuparon numerosos establecimientos, lo cual obligó a decretar su ‘suspensión’ por 180 días. Los estudiantes creyeron que estaban dadas todas las posibilidades para anularla lisa y llanamente y plantearon continuar la lucha. Pero las directivas de Aten —una vez más— le dieron la espalda a la lucha de conjunto. A pesar de ello los estudiantes continuaron haciendo actos y ocupaciones. Marcharon al puente sitiando la ciudad por siete horas y resolvieron un plan de movilización para la semana en curso (festival de los compañeros de teatro y música de las Escuelas de Arte de Neuquén el lunes 15; marcha al Consejo Provincial de Educación (Cep) el miércoles 17; etc). El martes 16 la ciudad se vio sacudida por la ocupación de los tres colegios secundarios de la vecina Plottier. Los estudiantes reaccionaron de esa forma porque el Cep les ha puesto trece faltas a todos los que participaron de las seis semenas de lucha. El revanchismo del sapagismo debe ser enfrentado. El miércoles 17 hay una marcha ante el Cep para que se anulen las sanciones. La suspensión de la resolución 597/98 por 180 días evidencia que los estudiantes tenían razón. Ahora no se los puede sancionar.

18 de junio de 1998
La crisis mundial y la IVa Internacional

Todo método de actuación política debe responder a la situación histórica que debe enfrentar. Si por un lado, ninguna situación concreta puede ser concretamente encarada sin un método político, el método en cuestión debe ser el producto de una caracterización correcta de esa situación. La situación histórica se caracteriza desde hace un tiempo por un viraje político en el plano internacional. La primera expresión de ese viraje es el pasaje de una situación de euforia capitalista, que precede por poco tiempo a la disolución de la Unión Soviética y a la absorción del sector oriental de Alemania, a una clara tendencia de depresión capitalista, que se manifiesta hasta el momento en el conjunto de Asia, Oceanía y Europa del este, y que ha comenzado a extenderse a América Latina, Estados Unidos y el conjunto de Europa. La solución de las contradicciones capitalistas mediante la penetración en China y la ex URSS ha entrado en una impasse e, incluso, se está convirtiendo en un fracaso. La devaluación de las divisas china y rusa, por ejemplo, podría provocar una desvalorización de capitales de tal envergadura, que podría cancelar y hasta revertir todo el proceso de acumulación de los últimos diez años. La segunda expresión del viraje es la modificación que se va produciendo entre los distintos sectores de la economía mundial; en primer lugar entre Estados Unidos y Asia, en particular Japón; y entre Estados Unidos y Europa y América Latina. La crisis asiática se va desarrollando según una línea general impuesta por el imperialismo yanqui, que básicamente consiste en liquidar a una parte importante de sus rivales económicos, en especial de la banca de inversión y de la industria de alta tecnología. Al gobierno de Clinton no le ha temblado hasta ahora el pulso para acentuar el derrumbe de los países del sudeste asiático y lo mismo está haciendo ahora con Japón, incluso a pesar de las consecuencias que este derrumbe puede tener sobre la bolsa neoyorquina y la economía norteamericana. Un sometimiento de la economía asiática al capital financiero norteamericano modificará sus relaciones con Europa y acentuará la tendencia a una asociación yanqui-alemana dentro de la Unión Europea. En este caso la crisis política tomará cuenta de países como Francia e Italia y de la mayoría de los europeo-orientales. Este agravamiento extraordinario de las tensiones económicas internacionales se manifiesta en una acentuación de la presión del capital norteamericano sobre la clase obrera de su país. Para manejar la crisis mundial en beneficio propio, el imperialismo yanqui necesita una completa libertad de maniobra frente a la clase obrera de su país. El furioso intento de la General Motors, así como de otros pulpos, de tercerizar al máximo su producción, está llevando a un enfrentamiento estructural con el sindicato automotriz. Las huelgas y las luchas sindicales han venido creciendo sin pausa en los Estados Unidos en los últimos dos o tres años. Otra manifestación del viraje político mundial es la transformación de las crisis económicas en políticas e incluso revolucionarias. Es lo que ocurrió el año pasado en Albania, Yugoslavia y Ecuador y este año en Indonesia, Corea y Rusia; es lo que se encuentra en gestación en este momento en Brasil, Argentina, México, Venezuela y Chile. Es indudable que la revolución albanesa ha influido en los levantamientos en Kosovo, dentro de Yugoslavia, y de este modo, ha puesto en jaque los acuerdos imperialistas de Dayton, referidos a Bosnia. La Otan no esconde que uno de sus principales objetivos en la actual crisis en los Balcanes es la recomposición del ejército albanés barrido durante la crisis pasada. Lo que los teóricos imperialistas califican como crisis ‘geo-políticas’ son, en realidad, las consecuencias de la hecatombe económica capitalista sobre los débiles o artificiales estados o federaciones nacionales montados en los pactos de posguerra entre el imperialismo y el stalinismo. Las crisis políticas o revolucionarias han demolido a los gobiernos y partidos de derecha (conservadores ingleses y gaullistas franceses, o la derecha coreana, indonesia y albana) y han dado lugar en casi todos lados a gobiernos de centro-izquierda o de frente popular, incluso en Europa (Italia, Francia, Gran Bretaña). Las huelgas obreras y las movilizaciones populares se han incrementado con fuerza e incluso han surgido tentativas de construir "partidos obreros" (Corea, Indonesia); incluso, en Estados Unidos, numerosos sindicatos ya han anunciado que impulsarán "candidatos obreros" distritales en las próximas elecciones. El ascenso de la izquierda democratizante al gobierno ha puesto al desnudo el completo agotamiento político del reformismo y del ex stalinismo o comunismo nacional, pues esos gobiernos ejecutan políticas de ataque a las conquistas obreras, privatizadoras y de recomposición del capital. En la mayoría de esos partidos de izquierda se manifiestan crisis internas excepcionales y en algunos casos la aparición de izquierdas de características revolucionarias (en el PC francés, probablemente en el PT de Brasil). Los gobiernos centro-izquierdistas aparecen algunas veces para prevenir una crisis revolucionaria (en Europa y Corea) y, en otras, pueden aparecer para frenar una crisis ya desatada (Indonesia). En todos lados, la situación política evoluciona de un modo concreto en respuesta al derrumbe económico y a la lucha de las masas. La cuestión estratégica que plantea esta situación histórica es la construcción del partido obrero revolucionario, es decir, la superación de la crisis histórica de dirección del proletariado. Pero tal cuestión no se plantea como una cuestión de tal o cual país, más maduro desde el punto de vista de la crisis de conjunto, o de una suma de países, sino como una cuestión internacional, independientemente (aunque no aisladamente) de lo que ocurre en los diversos países. Caracterizar la crisis mundial y a las fuerzas en presencia, y señalar una salida de conjunto y un programa de reivindicaciones y de lucha para arribar a esa salida, ésta es la tarea del momento para la vanguardia obrera internacional. Es a partir de aquí y de ningún otro lado, que debe y puede abordarse la refundación de la IV Internacional. Es la única forma concreta de hacerlo. Ante la falta de partidos revolucionarios en las inmensa mayoría de los países e incluso la ausencia de una vanguardia obrera que sea realmente tal, la tarea internacionalista por excelencia es ofrecer un punto de referencia internacional, en el plano del programa y en el plano de la organización. Si la pequeña vanguardia obrera internacional es capaz de proclamar seriamente la refundación de la IV Internacional, ella se convertirá, de este modo precisamente, en la palanca de Arquímedes que permitirá impulsar al proletariado internacional a la lucha mundial por el socialismo. Esa pequeña vanguardia obrera internacional tiene un capital histórico y político imbatible para afrontar esta tarea. Ese capital es la verificación del acierto del programa cuartainternacionalista frente a todos los problemas cruciales del actual momento histórico. En particular de que la inevitabilidad del derrumbe de los regímenes burocráticos y de la tendencia de la burocracia a convertirse en capitalista, deberá desatar un gigantesco cataclismo social; y de que ese cataclismo social, lejos de atenuar la descomposición mundial del capitalismo, acentuará sus características catastróficas. Esta pequeña vanguardia obrera mundial necesita, fundamentalmente, despejar su propio campo de confusiones. Una gran parte de las tendencias que se reclaman del socialismo y del internacionalismo se han convertido en democratizantes y han concluido aferradas a la pequeña burguesía académica. Esto ha ocurrido principalmente (aunque no exclusivamente) con el Secretariado Unificado de la IV Internacional, que ha pasado hace mucho tiempo a jugar un papel contrarrevolucionario. Rechaza la dictadura del proletariado para abrazar la democracia formal o abstracta; repudia la acción histórica independiente de la clase obrera y pregona el frente de colaboración de clases; abandonó el principio de construir un partido internacional obrero y lo sustituyó por una federación de grupos librepensadores; considera consumados los procesos de restauración capitalista y anuncia el fin de la época histórica abierta por la revolución internacional de 1917. Es decir que no ha dejado una piedra en pie de la política de revolución mundial. La más neta y brutal delimitación de campos con estas tendencias contrarrevolucionarias es la condición para refundar la IVª. Pero la conjugación de la crisis mundial capitalista con el agotamiento del reformismo y del stalinismo, plantea una auténtica crisis política para una enorme masa de luchadores de todo el mundo, que actúan dentro de las organizaciones históricas de la clase obrera dominadas por aquellas direcciones. Los partidos que luchamos por la refundación de la IVª Internacional y que recientemente protagonizamos un gran acto político en Buenos Aires, hemos redactado un documento sobre la presente situación histórica y las tareas revolucionarias que emergen de ella. Llamamos a discutirlo en todos lados y a verificar en común las posibilidades de una conferencia obrera y de la izquierda clasista de todo el mundo, para poner en marcha un plan de acción y dar los pasos hacia la construcción de un partido obrero mundial, la IVª Internacional.

18 de junio de 1998
"La revolución y el socialismo son la alternativa mundial"
de Rifondazione Comunista · Franco Grisolía

Compañeras y compañeros: Hace apenas pocos años, los grandes de este mundo, los corifeos y los siervos de esos grandes, nos proponían una imagen del mundo a partir de la caída del Muro de Berlín, de paz y de desenvolvimiento pacífico. Hablaban de un ‘nuevo orden mundial’, de una época en la que la lucha de clases habría terminado, de una época en la cual la cuestión de la transformación de esta sociedad no estaba más a la orden del día. Compañeros, Lenin acostumbraba a repetir un viejo proverbio ruso: los hechos tienen la cabeza dura. Y los hechos han tendido la cabeza dura. Estas ilusiones de los grandes de esta tierra y de sus siervos, han chocado con el desarrollo de la lucha en los últimos años. En Corea, el país símbolo de las transformaciones tecnológicas del capitalismo moderno, tal cual nos era presentado, en Indonesia hoy, en Albania dos años atrás, hemos visto desarrollarse en el mundo, frente a una crisis capitalista, respuestas o tentativas de respuesta de la clase obrera y de las masas oprimidas, de los más diversos países del mundo. Y esta respuesta se ha desarrollado incluso en el Viejo Continente, padre del capitalismo y del imperialismo, en la Europa occidental. ¿Quien habría pensado, hace apenas tres años, que se desarrollaría en Francia en contra del gobierno de centroderecha y de su proyecto de reforma jubilatoria, el más grande movimiento huelguístico desde el Mayo de 1968? Naturalmente, nosotros, como Asociación Marxista Revolucionaria Proposta, entendemos que la realidad debe ser analizada con nuestro propio método, o sea no apenas teniendo en cuenta sus aspectos positivos sino también los otros, las contradicciones. La lucha por una nueva dirección revolucionaria se desarrolla en un cuadro que, también lo sentimos así en Italia y en Europa, amplía el espacio para los marxistas revolucionarios, o sea para los trotskistas. Porque vivimos todavía las consecuencias, que en este sentido son positivas, del papel del derrumbe del stalinismo en el plano internacional. Porque si ciertamente los acontecimientos en el este europeo representaron un retroceso para la clase obrera a causa del avance del proceso de restauración capitalista, la caída de aquello que fue una agencia del dominio imperialista sobre el mundo, la dirección stalinista, tiene un efecto positivo sobre la lucha de clases y para la perspectiva de la IVª Internacional. En los países en que el stalinismo tenía un papel dominante en Europa Occidental, los casos concretos de Italia y Francia, se abre un espacio político sin precedentes. En el Partido Comunista francés, diversos militantes con años y hasta décadas de militancia dentro de este partido, han iniciado dentro de él una batalla abierta contra la política de colaboración de clases de su dirección. Quién hubiera pensado que se podría desarrollar abiertamente una tendencia en el Partido Comunista más stalinista de Europa occidental tan claramente referida a estas tendencias revolucionarias. Nuestro trabajo en el interior del Partido de la Refundación Comunista tiene por eje justamente el final del dominio stalinista no solamente en Italia, sino también a nivel internacional. Es a partir de este trabajo que se da en el cuadro de la crisis del stalinismo, que en Italia se dio un reagrupamiento político después de la caída del Muro de Berlín, que reunió una gran parte de lo que eran las fuerzas del antiguo Partido Comunista y también a una gran parte de lo que antiguamente fue la llamada extrema izquierda. Esto ha permitido a un grupo relativamente pequeño como el nuestro, hablar y dirigirse a decenas y decenas de miles de militantes que constituyen la vanguardia de clase del proletariado italiano. Y que nos permitió reagrupar en el interior de este partido de la Refundación Comunista, bajo la bandera del trotskismo consecuente, a centenas de militantes de diversos orígenes tanto del antiguo Partido Comunista como de la antigua extrema izquierda, como de la juventud radicalizada y luchadora de los últimos años. Esta es la cuestión central. Nunca se trató, para nosotros, de adaptarnos a una fuerza que aparecía como más antagonista o más de izquierda, sino de llevar a la vanguardia revolucionaria el programa revolucionario, aprovechando esa oportunidad. Porque no es válida en una situación como la actual una respuesta apenas parcial a los problemas que están planteados por el desarrollo de la lucha de clases. Y así lo que sucedió es que un partido que nació intentando preservar la referencia comunista y el antagonismo clasista se ha transformado en pocos años hasta adaptarse completamente al dominio capitalista en Italia. En primer lugar, porque no fue capaz de dar respuesta a los amplios movimientos de clase que también se han desarrollado en Italia, en primer lugar las grandes luchas de fin de 1994 contra la reforma jubilatoria, que tuvieron envergadura semejante a las que se desarrollarían después en Francia. La conducta de ese partido fue la de adaptarse completamente al movimiento y a sus tendencias espontáneas, recusando la propuesta, lanzada sólo por nuestra corriente, tanto al interior de este partido como fuera de él, de organizar la huelga general hasta la retirada definitiva del proyecto de reforma jubilatoria por parte del gobierno. En segundo lugar, debido al nacimiento, como respuesta a la crisis política italiana, de un gobierno de centroizquierda. Un gobierno basado en una alianza de los representantes del gran capital con los represntantes de la burocracia sindical y de las direcciones de los partidos mayoritarios de izquierda. Un gobierno que desarrolló una ofensiva neoliberal contra las principales conquistas de las masas, como se hizo en otros países europeos. Y en estas condiciones el Partido de la Refundación Comunista, le brinda el llamado ‘apoyo externo’; lo que privó a la clase obrera de un punto de referencia antagónico al actual gobierno. Es por eso que el eje central de nuestra lucha en el interior de este partido es la lucha contra la colaboración de clases y, por lo tanto, la lucha contra el apoyo que este partido da al gobierno de centroizquierda. Pero a diferencia de otras fuerzas, centristas y confusas, que se limitan a plantear que el partido de la Refundación Comunista debe dejar de apoyar al gobierno de centroizquierda, nosotros planteamos también la necesidad de dotar a la clase obrera de un programa anticapitalista. Y de dotarse de un programa que signifique una movilización general inmediata en torno a cuatro consignas: por la reducción drástica del horario de trabajo en términos reales, por un salario a los desocupados, por la transformación de todos los contratos precarios y flexibles en contratos estables por tiempo indeterminado y por un aumento general de salarios igual para toda la clase obrera; y con ese programa constituir un bloque social de la clase obrera y la juventud desocupada con base en un programa anticapitalista. Esta es nuestra batalla, tiene una finalidad político-organizativa específica, nunca nosotros afirmamos la posibilidad de reformar o de regenerar el Partido de la Refundación Comunista. Para nosotros ésta es la única perspectiva realista, tanto en Italia como en el mundo entero. Ahora podemos repetir las palabras con las que León Trotsky cerró su análisis de la Revolución Rusa, pero no de la victoriosa sino de aquella que fracasó, de 1905, que preparó el camino para la de 1917: "Cuando las obras de los grandes de este mundo, las obras de sus siervos y las obras de los siervos de sus siervos estén pulverizadas, muchos de los partidos actuales estarán sepultados, en ese momento la causa que servimos se impondrá al mundo, y nuestro partido se transformará entonces, en el gran partido de la humanidad que será finalmente dueña de su propio destino". ¡Y así será compañeros!

18 de junio de 1998
Comienza la movilización contra el ajuste
Soledad

El martes 8/6 se realizó en la Facultad de Ciencias Sociales una Asamblea Interclaustros de Sociología (convocada por la Junta de Carrera) con el objetivo de encontrarle una solución a la caótica situación que vive la carrera: cursos superpoblados, docentes sin salarios, escaso presupuesto, Fomec, plan de estudios. Cuando empezaron las clases, las Juntas de Carrera elevaron un reclamo al Consejo Directivo (mayoría Moves-Frepaso, minoría Franja Morada) anunciando la cantidad de nuevos docentes que debía designarse para cubrir el aumento de la matrícula estudiantil (recursantes, ingresantes del CBC). Recién a mediados de abril el Consejo Directivo discute el problema y resuelve no dar curso a los reclamos (sólo nombró algunos de los docentes, ad honorem) planteando que si ellos no aplicaban el ajuste, lo aplicarían desde el Rectorado. En esa misma reunión de Consejo se aprobó el presupuesto de 9 millones de pesos, sabiendo que con ajuste incluido alcanzaría sólo hasta septiembre. Las aulas volvieron a superpoblarse e incluso hubo cursos que se quedaron sin docentes. La construcción en Ramos Mejía se paralizó, con lo que se esfuma la pretensión de construir el edificio único para la Facultad y así muchos cursos de Comunicación volvieron a dictarse en la sede de Marcelo T. de Alvear. No hay un peso para mantenimiento: en Ramos Mejía llueve dentro de la Facultad y en Marcelo T. de Alvear, no funcionan los ascensores ni hay matafuegos. Los no docentes también están en conflicto: la planta está congelada y (sobre llovido, mojado) a muchos no les renovaron el contrato; a unos los despiden y los otros tienen que laburar el doble. La Asamblea votó por unanimidad el reclamo de aumento de presupuesto y que el Consejo Directivo designe a todos los docentes necesarios para cursar en condiciones dignas (40 estudiantes como máximo en los prácticos y 100 en los teóricos), sabiendo que la guita está y que aparece cuando nos movilizamos. Votamos también el rechazo al Fomec y el apoyo a la heroica huelga que están desarrollando los estudiantes de Neuquén, remarcando que ése es el camino para enfrentar la destrucción de la educación pública llevada adelante por el gobierno y la Alianza, aplicando la LFE y la LES y con los decretos de De la Rúa de cierre y fusión de cursos. El programa votado por la Asamblea no es otro que el levantado por los estudiantes de la Reforma del 18: el principio democrático de un hombre-un voto y la resolución de que todas las mociones tenían un carácter resolutivo y vinculante respecto de las Juntas de Carrera y del Consejo Directivo, contra las camarillas profesorales que manejan la facultad. Se planteó, objetivamente, la necesidad del cogobierno con mayoría estudiantil en todos los órganos de gobierno. La Asasmblea defendió la autonomía de la Universidad frente al Fomec, que no es más que un intento del Banco Mundial y del Poder Ejecutivo para meter sus garras en la universidad. Defendió la gratuidad, enfrentando una resolución del Consejo Directivo que pretende arancelar los post-grados; en definitiva, defendió la Universidad Pública frente a los intentos del gobierno, del FMI y sus aliados en la universidad (Alianza) de privatizarla y convertirla en un instrumento útil a sus intereses. A 80 años de la Reforma Universitaria, sus reivindicaciones mantienen plena vigencia. Debemos incorporar todas sus enseñanzas para profundizar sus aciertos y revertir sus errores: "...la transformación educativa es inseparable de la transformación social dirigida por la clase obrera contra la opresión y la miseria capitalista. La revolución educativa sólo puede realizarse como revolución social..." (G. Solano, "Fundación del movimiento estudiantil universitario"). En esta semana se desarrollarán nuevas asambleas en las carreras de Trabajo Social y Ciencias de la Comunicación, para confluir en una movilización al Consejo Directivo el martes 23, y posteriormente una asamblea de toda la facultad para votar un plan de lucha que nos permita conquistar nuestras reivindicaciones.

18 de junio de 1998
Procesan a los obreros de Atlántida

Esta semana volvieron las citaciones para indagar a delegados y activistas de la huelga de Atlántida. Los ‘pianitos’ y la declaración —la primera— ante la jueza penal de Campana, en una causa unificada por "usurpación y otros (delitos)", denota la intención de procesar a los dirigentes de la histórica lucha. La‘diligencia’ está dirigida, también, a poner el acelerador al juicio por desafuero contra Néstor Pitrola, cuyas actuaciones se completaron a fines del año pasado. En resumen, ofensiva a las grandes respuestas obreras contra los despidos y la flexibilidad. Llama la atención que en la antesala de la reforma laboral Ménemo-alianzo-cegetista se esté citando en todo el país a piqueteros, ocupantes y huelguistas de todo orden, por procesos penales similares. Tal vez un reflejo ante las grandes luchas del momento, como la ocupación de la cervecera y el paro activo cordobés. En cualquier caso está planteada una gran campaña de movilización contra estas persecuciones. Así lo entienden los propios afectados de Atlántida, que a 48 horas de las citaciones, lanzaron una campaña de pronunciamientos, un volante y afiche al gremio, una asamblea general de la huelga para el 28/6, la formación de comités solidarios en la zona y la propuesta a las organizaciones obreras y populares de iniciativas de movilización que saquen a la calle los procesos penales contra estatales, lucifuercistas y piqueteros de Mar del Plata, de Jujuy, Santiago, Neuquén, F. Varela y tantos otros afectados. El texto del pronunciamiento a todas las organizaciones sindicales, populares y políticas dice: "Los firmantes reclamamos la anulación del proceso penal tramitado en el juzgado Nº3 de Campana y del desafuero a Néstor Pitrola radicado en el Juzgado laboral Nº37 de Capital Federal, iniciados por la patronal de Editorial Atlántida en represalia a la lucha de los trabajadores gráficos en defensa de sus puestos de trabajo." Cartas documentos y Faxes enviar a: Juzgado en lo Criminal y Correccional Nº3, Dra. Angeles Andreini, Güemes 1112, Campana, Pcia. de Buenos Aires.

18 de junio de 1998
Ante cualquier incumplimiento: Asamblea General y Plan de Lucha

Otra vez la patronal del Mayo se tuvo que sentar a discutir con la Gremial del Patricios. El éxito de la "cadena humana", que tuvo caracteres realmente emotivos, bloqueó las entradas y salidas al banco por espacio de una hora y media. Durante ese tiempo, otra vez más, las consignas, los bombos y la cohetería de los trabajadores del Patricios fueron incesantes, y también, otra vez más, nuestra lucha fue saboteada por la Asociación Bancaria. La fuerza de esta movilización, el hecho que en la asamblea que hicimos en la calle hubiéramos votado realizar una nueva marcha 48 horas después, la firmeza con que se mantuvieron los paros después de 45 días sirvió como ‘disuasivo’ para la gente de Beraja, que tras mantener una semana de silencio de radio, retomó las conversaciones. La propuesta consistió en ofrecer un plan de retiros voluntarios, comprometiéndose a respetar estrictamente la voluntad de los compañeros reconociendo sus derechos (condiciones de trabajo, salariales y de antigüedad) a todos los que pasen al Mayo. Es decir, no aplicar la cláusula ‘ex novo’ del Banco Central. La gremial trasladó esto a la Asamblea General, que lo consideró una base para la resolución del conflicto, exigiendo que todo se ponga por escrito. Pese a su negativa inicial, la patronal firmó la propuesta de retiro en un acta, lo que llevó a la asamblea a considerar la suspensión transitoria de las medidas. El viernes, en una nueva reunión del cuerpo de delegados de base, se resolvió avanzar sobre los demás puntos comprometidos, para que se pongan también por escrito. En tal sentido se reclamó su inclusión en un segundo acta. Por lo tanto, ante el menor incumplimiento, queda convocada la Asamblea General y se retoman las medidas de lucha. Se votó también darle una difusión masiva a esta resolución y a la situación del personal, empezar con asambleas en horarios de trabajo en todas las sucursales, e ir preparando una nueva movilización. Se formó la agrupación Con un programa clasista que parte del objetivo estratégico de la nacionalización de la banca, del carácter absolutamente antagónico de los intereses de los trabajadores con los de la patronal, el estado, el gobierno y los partidos patronales (PJ, Alianza) de la necesidad de reagrupar al activismo del gremio para recuperar la Asociación Bancaria de manos de la burocracia, se realizó el primer plenario de la agrupación de trabajadores del Patricios. Se resolvió integrarse a la Naranja, editar el boletín para el gremio, convocar a un nuevo plenario, abierto a todos los bancarios, y lanzar desde la lucha del Patricios, un llamamiento a todos los bancarios para empezar a construir, ante la inminencia de las elecciones de seccional, un frente de lucha contra la burocracia.

18 de junio de 1998
Se reabre la lucha minera

El viernes 12 se reabrió la lucha de los mineros de Río Turbio. Se dieron varias causas para esto. Una, es que a los compañeros contratados se les adeudan dos meses y que al cobrar, esta semana se encontraron con pagos a cuenta de miserables 200 pesos. La otra es que la patronal está haciendo firmar nuevos contratos en condiciones todavía más negreras que los anteriores (con jornadas ya no de lunes a viernes, sino de martes a domingo, etc.). Otra más, es que se liquidó mal ex profeso el 20% del BAE. En interior de mina se realizaron asambleas, entonces, que determinaron no realizar tareas hasta tanto se abonen correctamente las deudas. Todas estas medidas se adoptaron en forma independiente de la dirigencia gremial. La conducción ni siquiera estaba en Río Turbio; se encontraba en Gallegos negociando presuntamente con la patronal y funcionarios del gobierno provincial el "gerenciamiento empresario". Es decir, la extensión de la concesión de la mina y la incorporación de la burocracia sindical al Directorio de la empresa. Pero Kirchner adelantó a La Opinión Austral que también trató la extensión del uso de contratos precarios. ATE acepta la existencia de trabajadores de 1ª y de 2ª, lo cual abre el camino directamente al reemplazo de los trabajadores con derechos a la generalización de los contratos basura. El martes, en caso de que la patronal no recule, se generalizará el conflicto. Hay que rearmar, nuevamente, la cadena nacional e internacional de solidaridad con los mineros.

18 de junio de 1998
Por qué liquidan la "propiedad participada"

"Los empleados prefirieron cobrar algo a no cobrar nada" (Página 12, 31/5). Así, primero en YPF y ahora en las telefónicas (Telecom y Telefónica), los Programas de Propiedad Participada (PPP) están siendo liquidados. De este modo, los PPP en lugar de abrir las puertas al "capitalismo popular", se revelaron simplemente como un instrumento para rebajar los salarios e imponer una mayor superexplotación, con el pretexto de la futura participacipación en los dividendos. Cumplido ese papel, los PPP están siendo enterrados. Realidad Junto a las privatizaciones, el gobierno había establecido que entre el 10 y el 20% de las acciones, según los casos, fueran a manos de los trabajadores, que las adquirían con los dividendos que esas acciones irían produciendo a lo largo del tiempo. El precio de la acción era el mismo al que lo habian comprado los privatizadores como Telecom o Telefónica. Como no tenían que desembolsar ni un peso y las acciones se compraban con su propio dividendo, estos PPP tuvieron una amplia adhesión en los trabajadores de todas las empresas privatizadas. El precio original del PPP de las telefónicas fue de aproximadamente 0,19 pesos por acción y ahora su valor es de 3,50. Esta valorización accionaria —18 veces— se explica por los enormes beneficios de Telefónica y Telecom, a lo largo de 7 años de monopolio exclusivo de la telefonía básica. Los trabajadores telefónicos no participaron ni vieron un centavo de esos enormes beneficios. Peor aún, hubo despidos, racionalización, congelamiento de salarios, prolongación de la jornada de trabajo. Con el argumento de que "ahora todos somos propietarios de las empresas", la burocracia llevó adelante una rigurosa política de colaboración con la patronal y entregó incondicionalmente el convenio de trabajo. Más aún, en todos las empresas privatizadas hay convenios de empresa con claúsulas de flexibilidad laboral más intensas que en el resto de los gremios. Mientras tanto, como los trabajadores no podían disponer de esas acciones, estuvieron obligados a ‘sindicarse’ para actuar como supuestos accionistas. Las acciones quedaban depositadas en un banco fideicomiso, que fue cobrando una comisión. A la hora de vender las acciones, hay otros perjuicios. El banco vendedor cobra una comisión. Por ejemplo, en el caso de YPF, "hubo que apartar 1,5 millón de dólares para enfrentar sentencias judiciales de los despedidos de la emrpesa y pagar 12,5 millones de dólares a los bancos intermediarios" (Clarín, 17/7/97). Pero, además, como la venta de esas acciones es anunciada con bastante anticipación, normalmente se produce una caída en el valor de la acción. En el caso de YPF "el momento de la venta coincidió con un bajón generalizado en los mercados de capitales. Por eso, por cada acción se obtuvieron 29,25 dólares contra los casi 33 estimados la semana anterior" (ídem). En el caso de las telefónicas, el precio de venta de cada acción sería de 3,50 por unidad. "Pero si cae por debajo de ese precio — como ocurrió el viernes, en que cerró a 3,27 — la gente cobrará el valor bursátil. A los telefónicos puede pasarles lo que a los trabajadores de Gas Natural BAN, que recibieron una oferta de $ 1,20 y terminaron pagándoles 1,05 por acción, el mismo día en que el Estado vendió a 1,27... En el caso de YPF, Salomon Brothers ganó 100 millones en tres días por el solo hecho de que la acción bajó de 33 a 29 cuando vendieron los empleados y luego volvió a 33" (Página 12, 31/5). Si en nombre del PPP las empresas mantuvieron un riguroso congelamiento salarial, ahora tras el dinero que recibirán los trabajadores por la venta de las acciones utilizarán este argumento para oponerse a cualquier aumento de los salarios. La liquidación de los PPP ayudará a clarificar la extrema superexplotación de los trabajadores de las empresas privatizadas. Por eso, la tarea inmediata es plantear la derogación de los convenios de empresa y el aumento de los salarios.

18 de junio de 1998
La lucha de los desocupados
Coordinadora de Desocupados de Berazategui · Miguel Vittone

De un tiempo a esta parte los gobiernos nacional, provincial y municipal se dieron la política de intentar desconocer a las organizaciones de desocupados y sus crecientes luchas. Claro que para esto el gobierno tuvo que echar lastre. Es así como se crearon (con el asesoramiento del Banco Mundial) 400.000 puestos de trabajo a nivel nacional (plan Trabajar), 65.000 en Buenos Aires (plan Barrios, etc). Para confirmar lo dicho, el cupo fijado para Florencio Varela donde la población por debajo del nivel de pobreza es abrumadora, fue de 4.000 y para Berazategui 2.000. Por la lucha del MTD el gobierno se vio obligado a ampliar los cupos en más de 700 puestos en Varela, mientras que en Berazategui nunca superó los 1.600 (200 de los cuales fueron otorgados a la Coordinadora en los barrios donde milita). Sin embargo, esta política de echar lastre, lejos de aminorar la lucha de los desocupados la potenció, al provocar que 20.000 parados en Berazategui se anoten en lista de espera. Sólo pudo desmontar este proceso cuando prometió nuevas vacantes para marzo y se lanzó al reparto masivo de alimentos. Dos frentes de lucha En marzo vencían los ‘contratos’ firmados por los compañeros del Plan Barrios, en octubre del año pasado. La elección de delegados (donde milita la Coordinadora) y la constante movilización al municipio reclamando que no se trabaje los días de lluvia y posteriores, herramientas, materiales, ropa, alimentos, colchones, chapas, etc. y, por sobre todo, contra la eventualidad de los despidos, hizo recular al gobierno. Otorgó así la mayoría de los reclamos y prometió la continuidad del plan hasta el 99. Fortalecidos por esto, algunos compañeros están debatiendo la posibilidad de emprender la lucha reclamando la estabilidad (pase a planta municipal), aumentos de la ‘ayuda’ económica y el medio aguinaldo. Pero lejos de abrir nuevas vacantes en marzo, que estaban previstas para reemplazar a los que habían ingresado en octubre, tal como lo denunció la Coordinadora en su momento, el gobierno comenzó a despedir selectivamente a compañeros que faltaban por distintos motivos, en los barrios menos organizados. Los desocupados que esperaban con lógica ansiedad la apertura de nuevas vacantes se acercaron a los integrantes de la Coordinadora procurando asesorarse cómo organizarse para luchar. El 29 de abril una delegación de 25 compañeros entregó un petitorio reclamando 200 nuevos puestos de trabajo al intendente Infanzón y la reincorporación de los cesantes, entre otros reclamos. El intendente prometió que elevaría el pedido al Instituto provincial del empleo y nos aseguró que se radicarían nuevas empresas en Berazategui y que no dejaría a ningún desocupado sin comer, prometiendo 80 bolsones mensuales de alimentos. A un mes de entregado el petitorio y habiendo fracasado el PJ en el intento de subordinar a su base desocupada, la Coordinadora ha extendido su influencia a diez barrios, se fortalecen tres nuevas comisiones en los barrios 202, Los Pinos y Los Ciruelos y se prepara una gran movilización para el viernes 12 al Municipio. Por 400 puestos de trabajo. Por la reincorporación de los despidos. Por la efectivización del Plan Barrios (pase a planta municipal). Abajo la arancelización de la salud (Rayos, análisis, etc.). Provisión gratuita de medicamentos. 400 bolsones de alimentos. Pase gratuito en el transporte automotor. Reconección de los servicios (gas, luz).

18 de junio de 1998
Cardoso se cae junto con sus privatizaciones

La difusión de las encuestas que registran un ‘empate técnico’ entre Fernando Henrique Cardoso y Lula, causó una enorme sorpresa, pues hasta hace poco más de un mes la reelección de Cardoso parecía asegurada e incluso se anunciaba que no sería necesaria una ‘segunda vuelta’. Pero Cardoso perdió, en apenas un mes, los casi 20 puntos de ventaja que tenía sobre Lula, en todas las regiones del país y en todas las fajas de edad, de educación, de ingresos y entre hombres y mujeres. En los primeros días de junio, "la insatisfacción del electorado con FHC siguió subiendo" (Folha de Sao Paulo, 14/6) y su ventaja desapareció, incluso, para la ahora inevitable ‘segunda vuelta’. Por primera vez en toda la campaña electoral, Lula pasa a encabezar las encuestas en algunos grandes Estados (como Río de Janeiro y Río Grande do Sul) y en todas las principales capitales del país. La reelección de Cardoso responde esencialmente a los intereses de los grandes grupos privatizadores. Cardoso llevó adelante —con toda su secuela de estafas, negociados y chanchullos— la privatización de las enormes empresas siderúrgicas brasileñas: la CSN, Usiminas y la Compañía del Valle del Río Dulce. La importancia de estas privatizaciones siderúrgicas puede medirse en la siguiente afirmación de The Wall Street Journal (27/5): "a largo plazo las siderúrgicas de Brasil pueden dominar el mundo (por que) la mano de obra, la energía y el mineral de hierro son muy baratos y abundan en Brasil". Pero todavía quedan por privatizar la energía, las telecomunicaciones y el petróleo, lo que según algunas estimaciones equivaldría a un traspaso de capitales de 100.000 millones de dólares. Lula ‘marca posición’ A diferencia de las elecciones del 89 y de gran parte de la campaña electoral del 94, cuando la burguesía debatía como salir de la hiperinflación y de un probable derrumbe económico, en las actuales circunstancias la línea general de los capitalistas ya estaba definida. Una nueva candidatura de Lula se enfrentaba ahora a la completa oposición de la burguesía. Las encuestas reflejaban la unidad del frente político burgués (y de sus medios de comunicación) en ‘defensa de la estabilidad’. Este aislamiento político en relación al ‘establishment’ explica por qué Lula fue por largo tiempo reticente a ser candidato y por qué ponía como condición para ello la formación de un frente que incluyera a gran parte de dos partidos oficialistas, el PMDB y el PSDB. Una vez que esta tentativa fracasó, Lula se resignó a encabezar una lista con la única finalidad de cumplir con su rol de único líder del PT, o sea una candidatura testimonial para el 2002, o, como se dice en Brasil ‘para marcar posición’. Lula declaró, incluso, su disposición a resignar su candidatura presidencial como ‘prenda de unidad’ con los oficialistas ‘críticos’. El frente entre el PT y los ‘disidentes’ del gobierno —una especie de ‘cardosismo sin Cardoso’— era, claramente, una alternativa perdedora. Pero parece, en realidad, que el planteo era antes que nada una excusa de Lula para rechazar la candidatura presidencial. Lula quedó reducido a un frente con partidos menores de la patronal, el PDT de Brizola y el PSB del gobernador de Pernambuco, Arraes. Pero este frente es una confirmación acentuada del carácter ‘testimonial’ que pretendía darse a la candidatura de Lula, pues se trata de partidos en completo retroceso electoral, con candidatos repudiados, que participaron de todas las maniobras que se armaron en el curso del año 97 para formar un frente de centro-izquierda que desplazara al PT como principal oposición política y que, como en el caso de Arraes, ha gobernado Pernambuco en defensa de la gran oligarquía azucarera. Crisis política Pero la crisis internacional cambió el panorama oficial, porque puso en cuestión toda la política de privatizaciones. La licitación de Telebras —la telefónica estatal— ya fue suspendida en una oportunidad, y se especula que lo será otra vez, como consecuencia de la fuga de capitales. En el plazo de unas pocas semanas, su cotización cayó de 25.000 millones de dólares a poco más de 10.000. Incluso para esta pobre performance el propio Estado deberá poner el dinero —a través de la banca oficial— para concretarla. Se calcula que en los próximos meses, cualquiera sea la tendencia electoral, más de 15.000 millones de dólares —el 20% de las reservas— se fugarán del Brasil. Pero como consecuencia de esto, no hay lugar para una baja de la tasa de interés" (O Estado de Sao Paulo, 31/5), lo que habrá de agravar la recesión y el desempleo, y tornará más oneroso el pago de la deuda pública, que ha crecido un 40% en los últimos ocho meses hasta alcanzar la astronómica suma de 250.000 millones de dólares. La política establecida entró entonces en una impasse: "Una economía sin oxígeno" (O Estado de Sao Paulo, 31/5) y "sin chances de mejora por el crecimiento de las expectativas de una nueva crisis mundial" (ídem, 14/6). La burguesía brasileña percibe cada vez más claramente el fracaso de su política, pero carece de recambios políticos y económicos. Esto explica su preocupación ante la posibilidad de "un período de inestabilidad política que puede desembocar en una fortísisma crisis económica como consecuencia de que los capitales se fugan y las inversiones no llegan" (ídem). Este fracaso es lo que ha derrumbado la candidatura, hasta hace poco invencible, de Cardoso. La crisis, las masas y el PT La crisis mundial impactó decisivamente sobre las masas. Los campesinos hambrientos del nordeste comenzaron centenares de saqueos y cortes de ruta. En el curso de esa pueblada surgió el Movimiento de Sin Tierras nordestino, hasta entonces inexistente: "en cuatro meses de sequía, el Mst del nordeste consiguió una proyección que no tuvo en los últimos diez años" (ídem, 31/5). Los profesores de las universidades federales sostuvieron una huelga que duró más de sesenta días y los desocupados organizaron una marcha hacia Brasilia, sede del gobierno, que reunió a 80.000 trabajadores. El PT actúa concientemente para cerrar esta crisis. En el plano de las luchas de masas, el ejemplo más brutal fue la represión a la marcha de los desocupados por parte de la Policía Militar del Distrito Federal, que actúa bajo las órdenes del gobernador del Estado, miembro del PT. El frente del PT con la burguesía desplazada tiene como objetivo desmovilizar a los trabajadores y desmoralizar a la izquierda. Este frente pondrá cada vez más el eje en ofrecer a la burguesía una política de recambio, que garantice las privatizaciones efectuadas pero que permita hacer frente a la cesación de pagos inminente. Desde hace varios meses, Juan Alemann, desde su columna diaria en La Razón, asegura que es inevitable la aplicación de un ‘plan Bonex’ para la deuda interna de Brasil, o sea, producir una refinanciación unilateral que derribaría espectacularmente su cotización y ofrecer la posibilidad de usarla, alternativamente, para pagar privatizaciones a su valor nominal. El frente que encabeza el PT reclama la "revisión" de las privatizaciones, que es el eufemismo que usa el centroizquierda en todo el mundo para señalar que seguirá con ellas. O Estado de Sao Paulo afirma que "el PT propone un programa económico igual al que el gobierno ya está desarrollando" (14/6).