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Prensa Obrera N° 529

6 de marzo de 1997 · 29 notas

Notas de este número

6 de marzo de 1997
La ‘pueblada’ de Pueblo Unido
Corresponsal

Gumersindo Parajón, el máximo dirigente de Pueblo Unido, de Tucumán, dio a conocer, hace quince días, una declaración política que equivale a una definición programática. Los planteos de Parajón se difunden en un momento por demás oportuno, porque salen al cruce a una campaña de prensa que lo instaba a aceptar la candidatura a diputado nacional dentro de las listas del Frepaso. El contenido de la declaración confirma el análisis efectuado en Prensa Obrera (nº 521, 28/11) en el sentido de que Pueblo Unido utiliza los planteos y los slogans democráticos en una dirección combativa, al revés de lo que hace el centroizquierdismo, el cual se vale de la democracia para reclamar a las masas que ‘no pateen el tablero’ y de que se sometan a la ‘gobernabilidad’. Hay que destacar el hecho de que la Carta Abierta de Parajón se distingue de la politiquería burguesa en un aspecto esencial: en lugar de reclamar el apoyo de los trabajadores a Pueblo Unido, plantea como tarea de Pueblo Unido apoyar a los trabajadores en sus esfuerzos de organización. Este planteo constituye incondicionalmente un progreso político, es decir, con independencia del grado de consecuencia o inconsecuencia con que Pueblo Unido o sus líderes desarrollen en el futuro estas ideas programáticas. El Partido Obrero se encuentra empeñado en una colaboración mutua con Pueblo Unido para organizar a las masas tucumanas en forma independiente.

6 de marzo de 1997
Neuquén: Más de 1.000 docentes en asamblea votan el no inicio por tiempo indeterminado

Las clases en Neuquén empiezan el 10/3. En febrero, a pesar de que un grueso número de compañeros todavía no había regresado de sus lugares de origen, ya había ‘comenzado’ el año con importantes asambleas y movilizaciones. El año 96 había cerrado con una victoria de los trabajadores. Bajo la figura de "decretos de emergencia", el gobierno provincial había rebajado el salario docente a través del quite del porcentaje de zona patagónica y el congelamiento de la antigüedad. Estos caducaban a fin de año. Ni corto ni perezoso, Sapag presentó un proyecto de ley de remuneraciones que le daría continuidad a los decretos. La reacción contundente de los estatales y docentes: toma de la Legislatura, vigilia y movilización permanente, impidieron la maniobra e impusieron al gobierno una derrota en toda la línea, al no lograr los votos necesarios (año electoral mediante). Teníamos que volver a cobrar como antes. Pero el mes de enero del 97 nos encontró con el mismo sueldo, provocando una deliberación que culminó en la asamblea general que acaba de realizarse. Allí, la directiva Rosa de Neuquén Capital, que hasta ahora no definía una política a seguir aguardando "que la decisión la tome la gente" y "todavía somos pocos para votar", ante el calor y la bronca de los compañeros, luego de hacer una "autocrítica" (Liliana Obregón) por la debilidad de la lucha del año pasado y planteando "no repetir la misma historia", se vio obligada a encabezar la indignación de los trabajadores. Las intervenciones se sucedieron planteando el no inicio indefinido y en un clima combativo que culminó en una votación aplastante por el esa moción. La única excepción fue un dirigente del Mst, integrante de la CD de la seccional Neuquén, que con una serie de argumentos extorsivos y dilatorios (descuentos, etc.) mocionó contra el no inicio (por un paro de 72 horas) y quedó totalmente aislado. La asamblea, sin embargo, no decidió el curso de acción frente a la posibilidad de que la burocracia desconozca la votación de la seccional que representa la mayoría de la docencia neuquina, a través del filtro del plenario de secretarios generales que, manejado por la Azul Celeste y con el sistema de voto "por seccionales", puede tergiversar la voluntad de los compañeros. La tarea es llevar este mandato a todas partes y reconvocar la asamblea de Neuquén Capital para defender el mandato votado.

6 de marzo de 1997
Carta Abierta al pueblo de Tucumán
Gumersindo Parajon

La situación de la provincia es la de una verdadera catástrofe económica y social. Acá se encuentra la mayor desocupación, deserción escolar y mortalidad infantil del país y los más bajos salarios, además de todas las carencias que significa la pobreza. En contraste con ello, grupos económicos y financieros concentran una enorme riqueza, son las grandes empresas citrícolas, azucareras, shoppings e hipermercados y por detrás, los grupos y bancos que por monedas se han quedado con el patrimonio público de la provincia (agua, Banco Provincia, energía, etc.). Es esta minoría la que quiere seguir teniendo el poder para seguir engordando sus beneficios; son los que reclaman que se reduzcan los presupuestos destinados a la salud y educación pública, los que quieren que se despida a 5.000 empleados, los que han conseguido ya que se destruya el sistema jubilatorio y sus conquistas (82% móvil) y que han obligado a la provincia a que regale las empresas públicas y sus bancos, obligando al Estado a que absorba 150 millones de pesos que ellos mismos debían... Hoy pretenden el cierre de 5 o 6 ingenios, dejando a miles de trabajadores en la calle, y condenando a pueblos y ciudades del interior a la desaparición como ocurrió en 1966. Es esta minoría de monopolios la que dicta la política de Tucumán y su ejecutor administrativo es Bussi, que gobierna con la colaboración de los partidos tradicionales que se dicen "opositores". En resumen, sus objetivos son que la crisis económica que ellos están produciendo la paguen los trabajadores y el pueblo. Trabajador, joven, ama de casa, jubilado, así no se puede seguir más. Es necesario dar la espalda a las políticas antipopulares y a los políticos que sólo piensan en sus ingresos personales y de sus familias. Pueblo Unido ha surgido como una alternativa de lucha, para organizar al pueblo, porque sólo por medio de la organización y la lucha vamos a hacer valer nuestros derechos y a defender nuestra dignidad. Pueblo Unido está conformado por hombres y mujeres que provienen de otras fuerzas políticas, peronistas y radicales, con la convicción de que si los de abajo nos unimos y luchamos, podremos hacer que la crisis la paguen sus autores. Defendiendo nuestras conquistas podremos abrir una vía de salida a nuestras aspiraciones. Pueblo Unido apoya a los trabajadores que quieren que sus sindicatos sean herramientas de autodefensa y de lucha. Apoya a la juventud, sea desocupada en los barrios o estudiosa en los colegios y la universidad, que quiere organizarse para enfrentar la destrucción de la educación y a la represión policial. Quiere defender el derecho de la población a acceder a una educación universal, científica y pública y a la asistencia sanitaria de salud integral y gratuita. Pueblo Unido también se solidariza con las masas de desocupados e impulsa la organización y la lucha por un seguro y asistencia a los desocupados y sus familias. Pueblo Unido quiere ser un espacio de organización y de lucha del pueblo. Su único compromiso es con la gente y vamos a ser alternativa real en las elecciones de Octubre con una lista de hombres y mujeres honestos y luchadores. Pueblo Unido está abierto a todo aquel que quiera cambiar esta realidad de miseria, hambre, corrupción e impunidad. Por eso los convoco a marchar con sus banderas el 21 de Marzo al Acto Público que realizaremos en Plaza Independencia. Allí, como lo he hecho en toda mi vida política, voy a hacer oír la voz de los que no tienen voz.

6 de marzo de 1997
Santa Fe: Crisis educativa y "asambleazo" docente

La asamblea provincial de AMSAFE debió pasar a cuarto intermedio y decidir que el lunes 3 de marzo se realizarían actos únicos en las escuelas y movilizaciones, ante una virtual rebelión de la docencia al conocerse la magnitud de los cierres y fusiones de grados. El lunes 3 fue escenario de una movilización generalizada. Los docentes de AMSAFE San Lorenzo marchamos a la movilización central en el Complejo Rosario, animados por cantos, uno de los cuales encabezó el artículo de La Capital: "Lo sabía, lo sabía, los cargos se defienden con la huelga noche y día". Cuando llegó la columna de San Lorenzo, todos cantando "Obeid cesanteador, te está buscando el BID para darte guita y seguir echando, pero esto se termina con la huelga general, deroguemos todos juntos la Ley Federal", fue masivamente aplaudida y la gente comenzó a corear nuestras consignas. La movilización, que se repitió en el resto de la provincia, llevó al gobierno a decir por todos los medios que se "retrotrae" de todo lo actuado con respecto a cierres y fusiones. Pero la realidad es que no derogó ningún decreto y algunos compañeros recibieron la orden de reincorporarse pero sin alumnos. Otros no recibieron nada. Lo que está planteado es extender la moción, que levanta AMSAFE San Lorenzo, de parar hasta que se derogue toda la normativa legal del ‘97 y que todos los docentes estén en las aulas con los alumnos.

6 de marzo de 1997
Una candidatura independiente
Gumersindo Manuel Parajón- Presidente Rodolfo T. Burgos - Secretario de Prensa

Pueblo Unido refutó, por medio de un comunicado de prensa, todas las ‘especulaciones periodísticas’ que pretendían asociarlo a un frente con el Frepaso para participar en las internas de éste. El comunicado expresa un desprecio por las ‘ventajas’ financieras que aportaría a Pueblo Unido una alianza con el frepasismo y la confianza en un desarrollo y una campaña electoral apoyados en la movilización popular. Parajón no participará de alianza electoral con partido alguno "Contrariamente a ciertas versiones que señalan que el Partido Pueblo Unido constituiría un frente electoral con otros partidos políticos, Gumersindo Parajón aclaró que su nucleamiento no participará en alianzas electorales con partido alguno. El único acuerdo que tenemos, y lo digo públicamente, es con la gente, no con partidos políticos... "El Partido Pueblo Unido va a llevar sus propios candidatos, gente respetada por su honestidad y consecuencia, gente que va a tener como único mandato el servirle a la provincia, a los trabajadores, a los pequeños y medianos productores, y defender la salud y la educación pública y científica ... "Consultado acerca de la posibilidad de integración con otras fuerzas progresistas, Parajón dijo que ‘todos los que quieran enfrentar al modelo económico, al genocida Bussi, terminar con los privilegios de clase política y aniquilar la corrupción, tienen un puesto de lucha a mi lado. Pero los acuerdos deben pasar primero por una coincidencia programática e ideológica; no podemos ser cadeneros de nadie por nuestra historia y nuestra conducta’...".

6 de marzo de 1997
Francia: La ‘izquierda’ contra la democracia

La victoria del derechista Frente Nacional del ex torturador Jean Marie Le Pen en las elecciones municipales de una pequeña ciudad del sur de Francia ha dado lugar a una verdadera catarata de artículos sobre el ‘resurgimiento del fascismo’: desde los derechistas Financial Times o Le Monde hasta el trotskista Rouge, todos batieron el parche del ‘ascenso irresistible’ de la extrema derecha racista y xenófoba, frente al cual sería necesario unir a todos los ‘demócratas’. Contra estas opiniones, en Prensa Obrera sostenemos que en Francia no existe ningún ascenso de la derecha; más aún, pensamos que el ‘peligro fascista’ es un invento de la izquierda capituladora para encubrir sus agachadas. Veamos porqué. El Frente Nacional se ha impuesto en las elecciones municipales de Vitrolles, una localidad cercana a Marsella. Aunque éste es el cuarto municipio que conquista en la región, no puede decirse que una elección en la que votan apenas 15.000 personas esté indicando una tendencia nacional. Menos aún que esté indicando un ‘progreso’ de la derecha: el Frente Nacional acaba de obtener el 52% de los votos en Vitrolles… ¡cuando en esa localidad ya había logrado el 56% en las legislativas de 1993! Cuando se ven los números contantes y sonantes, el ‘ascenso irresistible’ de la extrema derecha es, en realidad, una caída del 4% en el lapso de cuatro años. El candidato del Frente Nacional compitió en la segunda vuelta electoral con el candidato del PS. Para ‘agrandar’ la victoria derechista, la prensa remarca que el candidato socialista contó con el apoyo del partido gubernamental, los gaullistas de Chirac-Juppé. Pero no dice lo fundamental: el candidato socialista –y actual intendente– está acusado de corrupción y una parte de la base de su propio partido lo rechazaba. Como señala el periódico trotskista francés Lutte Ouvrière (14/2), "la dirección del PS ha facilitado la tarea del FN. Seguramente se podrían encontrar dentro del PS candidatos no corruptos. Pero la dirección prefirió el riesgo de perder antes que descartar a uno de sus notables". Son evidentes las limitaciones de esta victoria derechista para que sea la expresión de un ‘ascenso irresistible’ de los derechistas. Hay que decir, además, que no basta con ser xenófobo, racista y ganar una elección para protagonizar un fenómeno fascista. Para que Le Pen encarne un peligro fascista real e inmediato para la clase obrera francesa serían necesarias dos condiciones, inexistentes en la actualidad. La primera, que lograse organizar y movilizar políticamente a la pequeñoburguesía contra los trabajadores y no sólo que recoja sus votos; la segunda, que contara con el respaldo del imperialismo francés y del imperialismo mundial. Le Pen no cuenta ni con lo uno ni con lo otro. El imperialismo francés y el europeo están sólidamente emblocados detrás del ‘arco republicano’ gaullista-socialista que impulsa la ‘unión europea’, la moneda única, el desmantelamiento de la seguridad social. El imperialismo y sus agentes políticos –el ‘arco republicano’– son el enemigo fundamental de los trabajadores; cuando la ‘izquierda’ plantea que el ‘enemigo’ es Le Pen, embellece al imperialismo y se subordina a él. El ‘arco republicano’ –y no Le Pen– es la auténtica y verdadera vanguardia de la reacción imperialista, como lo está demostrando la llamada ‘ley Debré’ que impulsa el gobierno de Chirac-Juppé. La ley, que está para su aprobación en el parlamento, establece brutales restricciones a la libertad de movimiento de los inmigrantes, que son puestos en una virtual ‘libertad condicional’ bajo la supervisión de la policía. En su defensa, el gobierno derechista argumentó –con plena razón– que la ley se limita a reglamentar el decreto de control de extranjeros que estableció Mitterrand en 1982. En otras palabras, Le Pen levanta contra los inmigrantes el programa reaccionario y derechista que viene aplicando el ‘arco republicano’ desde hace más de una década. El fenómeno político de Francia no es el crecimiento de la derecha sino el ascenso de las masas. A partir de la huelga de los trabajadores de la Air France contra el gobierno de Balladour –en la que Prensa Obrera caracterizó que "el gobierno había capitulado ante los trabajadores"– comenzó un sistemático ascenso de las luchas obreras, populares y estudiantiles, que tuvieron su punto máximo en las grandes huelgas de fines de 1995. Le Monde (18/2), que los caracteriza como "conflictos explosivos y radicales", señala que "en 1995, los conflictos laborales se tradujeron en 6 millones de jornadas de huelga, comparados con un promedio de 1,1 millón por año entre 1982 y 1994". El nivel de actividad de las masas ¡quintuplica! todo lo que han hecho en los últimos quince años: ¡Este es el verdadero y decisivo fenómeno político de Francia! En las últimas horas, este ascenso se está manifestando en las grandes movilizaciones de masas contra la ‘ley Debré’: el pasado sábado 22, una multitud de 200.000 personas manifestó en París contra la persecución a los inmigrantes. "Hace mucho tiempo que no sucedía algo semejante a lo visto ayer por las calles de la ciudad", relataba el corrresponsal de La Nación (23/2). Ahora, que la ley se está discutiendo en el parlamento, las manifestaciones continúan en la capital y se extienden al interior del país (Ambito Financiero, 26/2). La gigantesca marcha parisina fue convocada por un grupo de artistas e intelectuales ante la abierta y declarada hostilidad de la ‘izquierda’. Así, en un informe redactado antes de la marcha, un corresponsal norteamericano señalaba que "aunque la manifestación promete ser una de las mayores en los últimos años, el líder del Partido Socialista, Lionel Jospin, planea estar en otro lado. Marc Blondel, dirigente de Force Ouvrière, una de las tres grandes centrales sindicales, también planea mantenerse al margen. Incluso los dirigentes del Partido Comunista son reticentes a aparecer abiertamente involucrados con la marcha" (International Herald Tribune, 22/2). Según el mismo corresponsal, "los partidos de izquierda parecen temer que su involucramiento (con la marcha) puede ayudar a desviar votos de los trabajadores a los brazos del Frente Nacional" (ídem). Con el ‘argumento’ de ‘combatir’ a Le Pen, el PS, el PC y la burocracia sindical capitulan ante el gobierno que ataca efectivamente a los inmigrantes, aplicando el programa racista de Le Pen. Para quebrar a Le Pen no hay que ‘unir a los demócratas’, sino combatir a muerte al gobierno imperialista y al ‘arco republicano’ que lo sostiene.

6 de marzo de 1997
Las primeras manifestaciones de la campaña electoral
Corresponsal

Se realizó el primer acto público de Pueblo Unido, enmarcado en la campaña electoral a la diputación nacional de Gumersindo Parajón. El Acto fue multitudinario, pues se reunieron 600 personas para escuchar los discursos y planteos de PU en esta ciudad del interior, de 15.000 habitantes. Hablaron primero Godoy y Carbajal, el primero, trabajador municipal de la localidad y dirigente de ATE, y el segundo, actual desocupado y presidente de Centros vecinales. Denunciaron la expoliación salarial de los municipales, la miseria y el hambre en la población y la corrupción en el Municipio, con la complicidad de los concejales radicales, peronistas y bussistas. Carbajal, con larga militancia peronista en la zona, anunció su renuncia al PJ. Habló también Carola Carrillo, delegada municipal de Capital y dirigente de PU. Denunció claramente el carácter traidor y corrompido de los aparatos políticos y la dirigencia gremial, que son inservibles para una lucha consecuente por los reclamos y aspiraciones de los trabajadores y del pueblo. Planteó que sólo con un curso de lucha, organización y conciencia se podrá arribar a una victoria popular y ofreció a PU como una herramienta para ello. Parajón, con singular dureza, partió de denunciar la situación de los trabajadores, de los azucareros y los de Bella Vista en particular, a quienes se les quiere hacer pagar la crisis que han provocado las grandes empresas y bancos, con la complicidad de las políticas de los gobiernos nacional y provincial. Denunció la corrupción e inmoralidad de los políticos de los partidos mayoritarios. Denunció la flexibilización salarial, la desocupación masiva, la actitud colaboracionista de los dirigentes gremiales y de la FOTIA, que "concertan con Busssi en vez de confrontar" (sic); la destrucción deliberada de la salud y la educación públicas; la represión, la impunidad y la persecución policial a la juventud, etc. Planteó que la lucha contra los cierres de ingenios y de las fuentes de trabajo es una lucha popular, pues "las fábricas y las riquezas son del pueblo" (sic); que hace falta sindicatos y "una FOTIA clasista y combativa" (sic) en clara referencia del PJ y la UCR (y también del Frepaso, como lo manifestó en reuniones previas). En distintos momentos, la concurrencia aplaudió espontáneamente y fue visible la presencia de numerosos trabajadores del ingenio, la municipalidad, de sanidad y maestros. Este acto, hecho en un lugar tradicionalmente peronista y refractario a otras corrientes, tiene un importante significado político. Demuestra que hay una enorme tensión social que se alimenta de la irresolución de las aspíiraciones mínimas de las masas.

6 de marzo de 1997
Deng Xiaoping, el carnicero de Tiananmen

Ha muerto Deng Xiaoping, "pionero en introducir las reformas de mercado en China» (Financial Times, 20/2). Las muestras de ‘condolencias’ de parte de los gobernantes de todas las naciones capitalistas y de los burócratas de Moscú, La Habana y Hanoi tienen su explicación. Cuando La Nación dice que "el mundo elogió su labor" (21/2), debe leerse que el orden del capital y los explotadores le agradecen los ‘servicios prestados’. Deng abrió paso a la restauración de la propiedad privada y a la penetración imperialista de China. Casi 30 años después de la gran revolución que había acabado con el régimen de los terratenientes ‘mandarines’ y la burguesía ‘compradora’, Deng impulsó la recolonización capitalista de China. A su modo, la ‘apertura’ económica de Deng, en la nación más grande y poblada del planeta, permitió al capitalismo mundial contrarrestar (aunque sólo en parte) su aguda crisis en los últimos 15 años. Antes que ningún otro régimen burocrático, Deng llevó bien lejos las tendencias a la descomposición y la disolución del Estado Obrero, para restaurar la acumulación capitalista y la explotación despiadada de los trabajadores. Con brutalidad sin igual, no vaciló en recurrir a la masacre de 7 mil estudiantes y trabajadores en la plaza de Tiananmen, el "domingo negro" del 4 de junio de 1989. La burocracia se aterrorizó cuando vio que el movimiento estudiantil y el movimiento obrero se habían lanzado a construir sindicatos independientes y a desarrollar organizaciones de masas. El movimiento había comenzado a calar en las filas del ejército y a irradiarse en las comunas. La tendencia a la revolución política fue ahogada entonces en sangre por Deng. Los líderes ‘democráticos’ de Occidente y el Vaticano, ‘conmovidos’ por la muerte del "guía y arquitecto de las reformas en China" -como dijera el ex-‘comunista’ Yeltsin-, han ‘olvidado’ Tiananmen. La ‘larga marcha’ de Deng La evolución política del Estado obrero burocrático chino se diferenció desde un principio del resto de los regímenes burocráticos por sus convulsiones políticas. La burocracia china se debatió tempranamente sobre la vía para quebrar el atraso del país, dentro de una concepción nacionalista. Desde fines de los cincuenta, Deng Xiaoping, junto a Liu Shao Chi, encarna abiertamente a una fracción partidaria de ‘reformas de mercado’ de tipo ‘bujarinista’. En 1961, Deng acuña una consigna que lo hace famoso: "no importa de que color es el gato, siempre que cace gatos", es decir, no importa si ‘algunos se enriquecen’ mientras la producción crezca, o sea, no importa si es socialismo o capitalismo. Esta consigna "es usada por sus enemigos durante la revolución cultural para ponerlo en la picota" (Financial Times, 20/2). Deng es un "íntimo allegado a Mao" y, por esto, a pesar de haber "sufrido tres caídas en desgracia" (Página 12, 20/2), después que el segundo de Mao, Chou-En-lai, deja el poder, Mao, "reconociendo las habilidades de Deng le delegó el mando" (La Nación, 20/2). Deng reabre los mercados en el campo, lo que desata un proceso de desigualdad social y pérdida de la tierra de millones de campesinos. En las zonas rurales mediterráneas "el ingreso per cápita no sólo no creció, sino que descendió en términos reales según lo sostienen algunos expertos, como Tomas Homer-Dixon, de la Universidad de Toronto" (Clarín, 22/2). Por otro lado, se abren las ‘zonas costeras especiales’, verdaderos paraísos para la colonización industrial capitalista, con una fuerza de trabajo semi-esclava o remunerada a precios sin parangón en el mercado mundial, y regimentada con métodos totalitarios. La burocracia china bajo la dirección de Deng se transforma en el principal factor restauracionista en China y en todo el subcontinente. Bajo Deng, el imperialismo yanqui logra revertir parcialmente el demoledor golpe que había sufrido en la región tras su derrota en Vietnam. La burocracia china, con Deng, da ‘garantías’ al imperialismo mundial al ingresar a las Naciones Unidas —de donde es desplazado el representante de Taiwán— y a su Consejo Consultivo permanente. Más tarde restablece relaciones con la URSS, después de la crisis de principios de los sesenta, y en 1984 se arriba a los acuerdos con Margaret Thatcher, que prevén el restablecimiento de la soberanía china sobre Hong Kong, a partir del 1º de julio de 1997. Deng proclama abiertamente que "hacerse rico es glorioso". El carnicero Deng hizo su ‘contribución’ a esta ‘noble’ tarea.

6 de marzo de 1997
Editorial Atlántida: Basta, basta, basta
Comisión Interna Gráfica de Atlántida

Atlántida ha decidido arrojar a la calle a 330 familias gráficas –más 59 de prensa– con el pretexto del cierre del taller. La realidad es que han montado otro taller, en vías de ampliación, llamado "Atlántida y Cochrane", en el que planean realizar todos los títulos que nosotros hacemos: Gente, El Gráfico, Para Tí, Billiken, Tele Click, Conozca Más, Chacra, Plena, Negocios, etc., además de numerosos trabajos de terceros. Las revistas se hacen y se seguirán haciendo. ¿Qué es esto entonces? Una "reconversión" para tomar personal con salarios de hambre, contratados y flexibilizados. Una apertura disfrazada de cierre. Una maniobra para obtener súper-ganancias que sólo la íntima relación de los Vigil con el régimen de Menem puede presentar como "recurso de crisis", cuando se trata de un multimedios en plena expansión. Se asocian al inversor extranjero para colocar moderna maquinaria offset, pero no quieren trabajadores gráficos con salarios dignos, que hacen respetar el convenio gráfico y sus especialidades. Quieren terminar con 13 años de organización y de lucha que constituyen un bastión para el gremio gráfico, para la defensa de nuestro convenio. Hemos decidido luchar, compañeros. Para romper esta maniobra, para quebrar la estafa del "recurso de crisis" avalado por el Ministerio. Luchar para salvar de la masacre civil de la desocupación a 400 trabajadores cuyo producto se seguirá haciendo. La anunciada tercerización esconde imponerles a los futuros trabajadores las 200 horas mensuales movibles, algo que intentan desde julio del año pasado en el taller paralelo "A" y "C". Por todo esto, les planteamos acompañar nuestra lucha no realizando las revistas de Atlántida en ningún taller del gremio. No se trata sólo del clamor de quienes defienden lo único que tienen, su puesto de trabajo. No es mera solidaridad, es un llamado a la lucha común de un gremio que no tiene ya hacia dónde retroceder. Contra el intento de que desaparezcamos como clase obrera. Alguna publicación podrá ir a Chile y se demostrará que necesitamos la unidad de los gráficos del Mercosur y de América Latina. Pero la mayoría de las revistas no, los cierres calientes no podrán hacerse fuera de Buenos Aires. Que ninguna revista de Atlántida se les robe a quienes las vieron nacer y crecer en su máquina, trabajadores de hasta 40 años de actividad. Invitamos a las Comisiones Internas, cuerpos de delegados y trabajadores al Acto Público que realizaremos frente a la Planta el jueves 5 a las 18 horas.

6 de marzo de 1997
Las suscripciones a En Defensa del Marxismo, un logro internacionalista

Con el número 15 de ‘En Defensa del Marxismo’, superamos las 1.600 revistas vendidas. 1.379 son de compañeros suscriptos. Una cifra que refleja un alto interés teórico y político de nuestros 5.000 suscriptos a la Prensa Obrera; que también lo han hecho a la revista. Para el trabajo internacional de un partido lo más importante es la conciencia internacionalista que tengan sus militantes y su periferia; el gran ascenso que se aprecia en la colocación de la revista prepara de manera formidable al partido y sus simpatizantes para la lucha titánica de crear una conciencia internacionalista en la clase obrera. El nuevo número de la revista (n° 16), dedicada a analizar los problemas de la IVª Internacional, nos lleva a redoblar el compromiso de estudiarla, venderla y discutirla. Politizar las relaciones a través de la revista es, claramente, un paso adelante revolucionario.

6 de marzo de 1997
Editorial Atlántida: Histórica movilización en la Panamericana

Cuando la segunda asamblea de los turnos tarde rompió las cartas patronales llamando a aceptar el cierre de la planta, se empezaron a ver las uñas de los obreros de Atlántida para defenderse de la masacre que intenta la patronal. A esa misma hora, núcleos de activistas de los otros turnos y de Azopardo tenían listos carteles con la consigna No al cierre. 24 horas después, al atardecer del domingo, 200 pintadas invadían la Panamericana, instalando el conflicto en su inicio como pocas veces se recuerda en la zona. Probablemente desde la histórica ocupación de la Ford contra el plan Austral. De este modo, el fin de semana, fríamente planificado por la patronal para la desazón y la angustia familiar, para el descontacto con la fábrica, para el efecto podrido de la carta divisionista, se transformó en el tiempo que necesitábamos para armarnos ante la sorpresa y deliberar, planificar un plan de lucha y hasta instalar el problema en la zona. Semejante fin de semana fue nada más que el preanuncio de lo que sería el lunes, primer paso del plan de lucha con la convocatoria a los cuatro turnos y a Azopardo, juntándonos todos mediante una asamblea con abandono de tareas de los turnos involucrados a realizar en la calle, a la vista del movimiento obrero y del pueblo de zona Norte. De entrada, la masividad y la fuerza del grito no al cierre empezaron a calentar el ambiente que siguió creciendo con los anuncios de la presencia de la Comisión Interna de AyC, del Suteba Tigre, de la CTA zona Norte, de la Comisión Interna de TDO, del INTI, de Fablac, Lumilagro, etcétera. Luego, la fuerza la dio el planteo político de la Comisión Interna sobre el conflicto. La denuncia de la estafa de los Vigil, los Zorraquín, los Terra, de plantear un recurso de crisis de una empresa transformada al calor del régimen menemista en un pujante multimedios con Telefé, Continental, canales de cable y con una nueva gráfica, AyC, en sociedad con el pulpo norteamericano-chileno Cochrane. Sonó fuerte en las narices de Ford, de Alba, de Terrabusi, que los obreros de Atlántida estaban dispuestos a quebrar este nuevo Fiat-Smata del gremio gráfico y la unidad política que hay entre la situación de Atlántida, de Ford y del gremio gráfico, que poco puede esperar para el futuro de su convenio si es derrotado este bastión de organización obrera que es Atlántida. Se vio claro en los gritos y aplausos, la denuncia política de la sintonía de este ataque brutal que es el despido en masa de 390 trabajadores gráficos y periodistas, con la componenda CGT-gobierno para acabar con las indemnizaciones y los convenios colectivos de trabajo. Produjo emoción el rescate de la ocupación de Fiat, de la rebelión de Cutral Co, de los santiagueñazos y las grandes luchas de esta etapa, de la lucha esa misma tarde en el Hospital Naval de La Plata y de la unidad que habrá entre esta movilización y la que se avecina ante los despidos masivos que vienen en Sevel de Caseros. No faltaron lágrimas en los ojos de muchos compañeros que vieron resumirse en esta hora crucial, 13 años de lucha que edificaron la organización de fábrica proyectada como cabeza del movimiento antiburocrático del gremio. Esa emoción de bronca y de lucha, de años de organización y de conciencia, fueron el material para protagonizar un hecho histórico en el movimiento obrero del cordón industrial de la zona Norte, el corte de la Panamericana, ante el aplauso de colectiveros, camioneros y trabajadores que pasaban por el lugar. Aunque el plato fuerte lo dio un numeroso contingente del turno tarde de Ford, que salió a las alambradas a mirar y aplaudir nuestro grito de No al cierre. Se aplaudió nuestro desafío político de decirle basta, basta, basta, a este régimen decadente que nos hunde en la miseria con su propio hundimiento en el crimen político, en la corrupción y en la entrega sin límites al gran capital.

6 de marzo de 1997
Un régimen en descomposición

Tras la muerte de Deng, "el futuro de China está ensombrecido por el caos, porque la imagen de estabilidad que Deng creó a través de la opresión, la represión y la masacre no se puede sostener", dice un especialista en asuntos chinos en el International Herald Tribune del 21/2. "Construyendo la economía de mercado dentro del esqueleto de la planificación central y en el medio de un inmenso sector estatal cargado de déficits y toscos materiales, de corrupción sistemática e inflación crónica ...—dice un editorial del IHT el mismo día— los inversores extranjeros han descubierto que no siempre cuentan con leyes o contratos en China". China está dominada hoy por sus "industrias estatales improductivas, un extendido dislocamiento del trabajo en la agricultura, la contracción de los recursos gubernamentales y la ausencia de una malla de contención social para millones, (lo que hace) que los rápidos cambios económicos resulten inseguros" (ídem). Por otro lado, el ejército chino (EPL) informa un periodista de ese origen en el exilio, "está asistiendo absorto a la expansión reciente de sus actividades destinadas a hacer dinero, que lo han llevado a hincharse en una especie de monstruoso aparato económico. Se dedica al tráfico internacional de armas, al contrabando, opera cadenas hoteleras y lugares bailables y mantiene una amplia gama de otras actividades económicas, tanto legales como ilegales" (ídem). Según otro informe, el EPL "hoy está a la cabeza de un imperio de más de 20.000 empresas con una facturación equivalente a un presupuesto anual –es decir unos 6.000 millones de dólares–, que lo convierte en un factor de poder de influencia decisiva en el futuro" (Página 12, 20/2). Según el periodista chino ya citado "el EPL está haciendo hoy su propia nación dentro de la nación, gozando de todo tipo de privilegios especiales y excepciones" (International Herald Tribune, 21/2). Siguiendo con esta versión, la descomposición social en China está alcanzando características devastadoras. "Decenas de millones de campesinos desplazados que erran a lo largo del país son una fuente natural de mano de obra barata para ser usada como fuerza mercenaria al servicio de cualquier interés. En los dos últimos años una fuerza armada irregular de campesinos y militares retirados, se reclamó falsamente integrante del EPL, presentándose en la empobrecida provincia de Shanxi. El grupo estableció sus propias fábricas de municiones y armó una red de representantes en las provincias vecinas. El desarrollo es significativo porque sugiere la reaparición, en forma embrionaria, de las tradicionales guerras de mandarines" (ídem). "El temor de otro movimiento de las características del de Tiananmen, llevó al régimen a apaciguar a los trabajadores, previéndose durante varios años de adoptar pasos drásticos. En 1994, fueron suficiente simplemente algunas bancarrotas y la incapacidad de pago de los salarios, para estimular un montón de protestas obreras" (ídem). Así, "el Estado continúa subsidiando las ciudades a expensas del campo, forzando a los campesinos a vender su grano a un tercio de su precio de mercado. Durante los últimos 10 años ha habido violentas protestas en las zonas rurales, y recientemente se han incrementado. Pueblos campesinos se han levantado para saquear propiedades y bienes; bandas han robado y vandalizado bienes militares y civiles sin dificultades, incluyendo cables aéreos de alta tensión y líneas subterráneas y oceánicas de telégrafo" (ídem). "La escala y el ímpetu de estos hechos trae el recuerdo de aquellos otros que reforzaron la guerra campesina dirigida por los comunistas y que condujo a los chinos nacionalistas al exilio en 1949. En el período post-Deng podemos esperar más de este tipo de irrupciones campesinas en venganza contra el régimen y las ciudades" (ídem).

6 de marzo de 1997
Reportaje a Ariel Mesigno, Wálter Quiroz y Carlos Ramírez de la Interna de Atlántida

PO: ¿Qué ocurrió hoy? Ariel: Iniciamos un plan de lucha aprobado en asambleas previas dentro del taller. Se puso de manifiesto la intención de defender incondicionalmente la fuente de trabajo. La combatividad de este extraordinario corte de la Panamericana, la fuerza con que hemos gritado no al cierre hasta agotar nuestras gargantas, hablan de la organización, de la salud y de la conciencia que tenemos en el taller desde hace 13 años. Además hemos fijado los siguientes pasos: • Martes: plenario de delegados de los grandes talleres que pueden imprimir revistas de Atlántida. • Jueves: 18 hs., nuevo acto convocando a las familias de los trabajadores. PO: ¿Qué actitud mostró el sindicato? Wálter: Una pasividad exasperante. No mandaron al secretario general ni al de organización, sólo a miembros menores, que se negaban a otorgar a los delegados de AyC un permiso gremial para participar del acto. AyC es la nueva gráfica de Atlántida y la unidad con ellos es esencial para la victoria de nuestra lucha. Convocaron a una reunión de delegados de los talleres en que se pueden imprimir nuestras revistas. Pero nosotros no queremos que la cosa termine ahí, propondremos asambleas en todos esos talleres, y también plenario general de todo el gremio por nuestro conflicto y por todos los que se están dando, como el de Rotográfica Argentina. La posición de AyC y de los demás talleres es esencial, porque serán los encargados de realizar nuestro trabajo en este cierre fraudulento. PO: ¿Cómo empezó el conflicto? Carlos: La patronal logró que el Ministerio de Menem le habilitara un recurso de crisis en menos de 24 horas. Nos metieron en ese encuadramiento para evitar la huelga, paros o toma de fábrica. Nuestra posición fue el rechazo porque viola la estabilidad laboral que tenemos firmada hasta el 31 de marzo. Pero el fondo es que aquí no hay ninguna crisis, las revistas se seguirán haciendo. Lo que pretenden es pagar la mitad o la tercera parte de nuestros salarios como lo hacen ya en AyC, y arrasar los cuatro turnos, las categorías, las especialidades, la salubridad y el conjunto de conquistas del taller. Aquí no hay ninguna crisis, ésta es la flexibilidad de Menem y Duhalde y estamos dispuestos a dar batalla hasta quebrarles el brazo a la patronal y al gobierno.

6 de marzo de 1997
"Vivirá eternamente"

Fidel Castro destacó "su valioso aporte a la causa de la construcción y consolidación del socialismo en China … El camarada Deng Xiaoping vivirá eternamente en el corazón del pueblo chino" , agregó ( La Nación , 21/2). Las condolencias de Castro frente a la muerte del carnicero de Tiananmen no deben sorprender. Castro viró tempranamente hacia el ‘faro’ chino y abrió paso también a una fenomenal penetración capitalista en la isla, la que es materia de crecientes disputas entre los imperialismos europeos y yanqui y otras burguesías menores, incluída la argentina.

6 de marzo de 1997
Editorial Atlántida: ‘Ellos no usan smoking’
Corresponsal

La hija de un activista de Atlántida, fundador de la organización de fábrica y de la Lista Naranja, hace meses que está anotada para entrar a trabajar entre los jóvenes que A&C toma como contratados o aprendices. Un día antes de anunciar el cierre que involucra el despido de su padre, la patronal llamó a la joven, le dio la ropa y elementos de trabajo para presentarse el lunes siguiente. Ese sería el primer día hábil, en el que según el cálculo patronal, la fábrica estaría ocupada por su padre. El sábado a la tarde, entre la primera y la segunda asamblea general de fábrica, se reunió esta familia obrera, de padres ferroviarios y tomó una decisión de familia. Andrea iría el lunes con los elementos de trabajo a devolvérselos a la patronal explotadora que echa a su padre, diciéndole que su padre está en conflicto con ellos defendiendo junto a sus compañeros el puesto de trabajo. La decisión fue informada por el compañero en medio de la emoción de todo el taller. Minutos después ya no había más debate, por unanimidad se votaba definitivamente el plan de lucha propuesto por la interna. Como en la película "Ellos no usan smoking", esta familia, en el momento más crítico, asentó sus vínculos y definió su futuro como una apuesta a la lucha de la clase obrera.

6 de marzo de 1997
La clave es el plan de lucha en Fiat

¿Cómo superamos la encrucijada en que se encuentra la lucha por la reincorporación de los 42 cesantes de Fiat Auto? Después del vencimiento de la conciliación obligatoria trucha establecida por el Ministerio de Trabajo para lograr el levantamiento de la toma, se decretó una conciliación ‘voluntaria’, cuyo objetivo era negociar caso por caso los 42 despidos. Pero ésta ha fracasado. El 99% de los despedidos ha rechazado la cesantía. La patronal y el gobierno no han logrado romper, hasta ahora, la unidad de los desocupados entre sí y con el resto de la fábrica. La clave es hoy, más que nunca, la lucha de los trabajadores de Fiat Auto. El pacto entre la empresa y la burocracia del Smata, que se niega a representar a los trabajadores en conflicto y avala los despidos, tiene otros protagonistas. El MOAS (en que actúan el Smata y la UOM) y la CGT mantienen un absoluto inmovilismo, que sólo busca el entierro del conflicto por el aislamiento y el desangre. En el caso de la CTA, que ha formado una ‘intergremial’ con el Sitramf, y que cuenta entre sus filas al Sindicato de Obras Sanitarias, enfrentado a la ‘privatización’ de la DAS y al desconocimiento del convenio, ha llamado a una "jornada de protesta por el paro activo provincial". Pero aún no le han puesto fecha. Las condiciones en la fábrica están intactas para un plan de lucha, pero existe una deliberación en la dirección del Sitramf y el activismo sobre la oportunidad para lanzarlo. Este es, en nuestra opinión, el punto clave. La lucha dentro de Fiat plantea la inviabilidad del convenio negrero que la patronal no pudo imponer en setiembre por la toma de la fábrica. La patronal y el gobierno no pueden soportar por mucho tiempo el cimbronazo político que implica una lucha que abarque a todos los trabajadores y que los coloque en el centro de la situación. Le temen a este hecho porque podría dar vuelta todo lo que creyó conseguir con la conciliación trucha, que ha dejado a los 42 compañeros fuera de planta. Las energías del activismo y la directiva del Sitramf deben estar puestas en una dirección fundamental: organizar a fondo un plan de lucha en la planta, lo que significa unir a los despedidos y al conjunto de la fábrica en una lucha única que imponga la reincorporación y las conquistas frente al convenio infame. Esto implica también llamar a un paro general del Smata y formar la interfabril automotriz, en momentos en que la patronal de Ciadea planteó la discusión del convenio colectivo (vencido hace tiempo), lo que preanuncia el intento de aplicar el convenio Fiat en la Renault. A su vez, la ‘tercerizada’ Polymont ha tomado a su cargo el ‘gerenciamiento’ de Mantenimiento de Ciadea y ha lanzado una campaña para imponer el traspaso a la contratista, aunque el 90% de los operarios decidió mantener su relación con la terminal. Ante una situación de estas características y una burocracia en estado terminal, la interfabril de base de Fiat Auto, Ciadea, Transax y otras plantas está dictada, por una situación objetiva, como una herramienta fundamental para lanzar un plan de lucha conjunto. Hasta ahora la interfabril no ha pasado de acuerdos verbales entre el Sitramf y la oposición a Campellone en el Smata, pero no se ha planteado ninguna acción común. La interfabril debe ser el resultado de la deliberación y la adopción de resoluciones comunes de los activistas y delegados de las principales fábricas, y constituir en los hechos el plenario de "delegados" del Smata, para superar la política propatronal de Campellone y la parálisis del conjunto de las centrales obreras.

6 de marzo de 1997
Pongamos fecha a la "jornada" por el paro activo

El miércoles 26 se realizó un plenario de activistas y delegados convocado por el Sitramf y los gremios adheridos a la CTA, del que participaron 250 trabajadores. En ese plenario se aprobó el "llamado a una jornada de protesta provincial que desemboque en el paro provincial", la realización de una caravana de autos que partiendo de Fiat enlace a las principales fábricas (Transax y Ciadea); la realización de una peña el viernes 28 para recaudar dinero para el fondo de huelga, y la convocatoria a un nuevo plenario de activistas y delegados para el miércoles 5 de marzo. El plenario del miércoles 26 abundó en intervenciones reclamando el paro provincial. La provincia está plagada de conflictos y el gobierno provincial amenaza con producir mayores ataques a los trabajadores: ya ha anunciado su decisión de denunciar el convenio de la DAS (obras sanitarias) de la mano de la privatización de la empresa y la entrega del agua potable de Córdoba a la Lyonnais des Eaux; hay despidos en el Paicor (asistencia social) como resultado de su privatización. Pero los gremios convocantes al plenario del 25, en su mayoría enrolados en la CTA, no le pusieron fecha al paro, así como tampoco a una movilización común. La línea de reclamar el paro provincial a la burocracia del Moas y la CGT es una vía muerta si no se fija una fecha y se convoca a los trabajadores de todos los gremios, independientemente de sus direcciones sindicales, a impulsarlo y llevarlo adelante. La necesidad de unidad del conjunto de los trabajadores cordobeses va a contramano de la política de la burocracia, por ello el Partido Obrero planteó la convocatoria a un congreso de delegados obreros y activistas que establezca un programa y un plan de lucha. Estas son las tareas que debe resolver el próximo plenario.

6 de marzo de 1997
Por una gigantesca marcha
Partido Obrero

• Para dar con los asesinos de Cabezas, Bru, María Soledad, Carrasco ... y sus responsables y protectores políticos • Para derogar el punto final, la obediencia debida y el indulto El asesinato de Cabezas requirió observación previa, planificación, infraestructura, medios de comunicación y por lo menos tres vehículos y una decena de hombres... Cuesta creer que una cabaretera marplatense fuera la autora intelectual del hecho y que quisiera amedrentar a todo el periodismo con un crimen de resonancia nacional e internacional... Cuesta creer que el supuesto asesino, Luis Martínez Maidana conservara el arma como si se tratara del cabello de su primera novia, y que lo guardara con restos orgánicos de la víctima" (La Nación, 24/2). Detrás del asesinato de Cabezas hay toda una red de protección política que proviene del gobierno nacional y que Duhalde tiene que sostener, porque de lo contrario se desataría una crisis política que barrería a ambos de sus sillones en la Rosada y La Plata. El esclarecimiento del crimen de Cabezas conduce directamente a la Casa Rosada, como el de María Soledad llevó hasta la gobernación de Catamarca. Así como Menem preservó en su momento a Saadi, Duhalde tiene hoy que proteger a Menem. Las 56 pistas que dice tener la policía y las revelaciones oficiales diarias de que se encontraron las pruebas que esclarecen el crimen —como el arma, un video con los que compraron la gasolina, testigos— que luego se demuestran falsas, tienen un claro propósito de confundir y dispersar para que todo quede en la más completa impunidad. Menemistas y duhaldistas dicen que detrás de las movilizaciones por Cabezas habría un interés muy "sugestivo" que no se manifestó en otras oportunidades, como con el asesinato de Bru o Carrasco. No es cierto. María Soledad, Bru, los chicos de Budge o Carrasco dieron lugar a vastas movilizaciones. Y las movilizaciones por Cabezas han vuelto a colocar a Bru, María Soledad y tantos otros en el centro de los reclamos. El 21 aniversario del golpe militar-genocida coincide con el segundo mes del asesinato de José Luis Cabezas. Ambas fechas están unidas. No sólo por los mismos métodos y objetivos. El régimen que indultó a los genocidas, que les dio el punto final y la obediencia debida, es el responsable político y el encubridor de los asesinatos de Bru, María Soledad, Carrasco... Por eso, organicemos una gran movilización. Fuera Menem-Duhalde

6 de marzo de 1997
Los antecedentes de la ‘propuesta’ de Miguel

La propuesta que habría hecho Lorenzo Miguel, de reconocer una seccional ‘autónoma’ de Ferreyra en Córdoba que agruparía a una parte de Fiat Auto y, más problemáticamente, a otras fábricas metalmecánicas, fue gestionada, no casualmente, por Alberto Piccinini, un ex clasista integrado a la dirección miguelista desde su feudo ‘autónomo’ y por sobre todo vitalicio, de Villa Constitución. Esta "mediación’ no solamente delata el objetivo de la burocracia de la UOM de quedarse con los aportes económicos de los obreros de Fiat y de imponerles su política, sino, por sobre todo, saca de nuevo a la luz una política de más de una década que permitió a la burocracia miguelista cooptar e integrar a un conjunto de dirigentes que ‘evolucionaron’ de la guerrilla a la ‘democracia’ y de la combatividad a la conciliación de clases, y que evitó así la dislocación del aparato burocrático y el surgimiento de una nueva dirección en el sindicato metalúrgico. Piccinini, dirigente de la gran huelga de Villa de 1975; el ‘Barba’ Gutiérrez y Gdansky, activos luchadores de la década del 70; sustituyeron la lucha franca contra la burocracia miguelista por una ‘estrategia’ que debería conducirlos a la ‘sucesión’ de Miguel, con la ayuda del ala ‘modernizante’ del secretariado de la UOM, entre otros Naldo Brunelli de San Nicolás. Esta ‘estrategia’ condujo, en realidad, a la completa asimilación de los combativos al miguelismo y, por sobre todo, a las patronales ‘flexibilizadoras’ de Acindar en Villa; de Sevel en Quilmes; de nuevo Acindar y otras en La Matanza; de Techint en San Nicolás. La historia de este proceso integracionista, es decir, de corrupción política de la ex ‘ala combativa’, es ciertamente muy pedagógica. En 1984 se produjo una situación explosiva en la UOM, a partir de un ascenso obrero y una seguidilla de victorias en fábrica. Una movilización de masas, el 17 de julio de ese año, obligó a la burocracia a un plan de lucha preventivo, que luego saboteó concientemente. Por las rendijas de la fenomenal crisis que provocó esta situación en el secretariado de la UOM, irrumpió un movimiento de recuperación de las seccionales, que se expresó en las elecciones del gremio. Por primera vez, las corrientes combativas e identificadas como antiburocráticas conquistaron la dirección de seccionales claves del Gran Buenos Aires. En Matanza, la Lista Azul (Gdansky); en Quilmes, la Naranja (‘Barba’ Gutiérrez); en por lo menos otras diez seccionales, entre ellas las del cordón siderúrgico de Campana y Villa Constitución, además de Salta, Trelew, Bragado y Luján. Sin excepciones, este movimiento fue, sin embargo, regimentado, encuadrado y ‘cooptado’ por la burocracia de la UOM, que integró a sus miembros más relevantes al Consejo Directivo. La integración a la ‘orgánica’ de la UOM significó el desplazamiento o la expulsión de muchos activistas que habían encabezado el movimiento de recuperación de las seccionales (La Matanza) y que no aceptaban la nueva política del ‘realismo’, y asestó un golpe en profundidad al ascenso antiburocrático y de lucha. En tiempo récord se produjo una notable evolución política de este sector, que de ‘combativo y clasista’ en 1975 se transfiguró en oficialista. Carlos Gdansky pasó a reclamarse simplemente peronista y sindicalista sin motes ni adjetivos. ‘Barba’ Gutiérrez pasó a convertirse en peón del engranaje miguelista en la UOM, haciendo creer que el veterano dirigente encarnaba una corriente de resistencia histórica al avasallamiento del convenio único y del sindicato. Alberto Piccinini rechazó el rótulo de ‘clasista’ no bien se instaló en su puesto de secretario general de la seccional para, según él, "quitarle el flanco al enemigo" (reportaje en el periódico de Madres de Plaza de Mayo, marzo del 85). En todos los casos el argumento fue "seguir la pelea dentro de la UOM", un pretexto que, a la luz de la historia posterior, reveló la asimilación completa del ‘triángulo combativo’ (Matanza, Quilmes, Villa) a la política del miguelismo. El operativo de cooptación de los sectores combativos inspira al que hoy se plantea para el Sitramf. Lo que Piccinini presentó como "quitarle el flanco al enemigo" fue un pacto para liquidar la rebelión de las seccionales. El operativo de cooptación de las seccionales combativas por la burocracia de la UOM fue parte de una política conciente de todo el arco democratizante (que luego confluiría en el Frepaso). Todo un sector del sindicalismo argentino —no sólo en la UOM, sino en gráficos (Ongaro), en Ctera (Mary Sánchez), en Foetra (Guillán), en ATE (De Gennaro)— acompañó esta involución política y tiró por la borda los principios de lucha contra la burocracia sindical. No es necesario decir que la ‘autonomía de las seccionales’ en la UOM es un mal chiste, en la que las ‘asambleas generales’ (que la burocracia dejó de lado hace décadas) deben ser convocadas "con no menos de treinta días de anticipación", con miembros del secretariado que "podrán intervenir en los debates con prescindencia de la lista de oradores" y un cuidadoso mecanismo de vaciamiento y sanciones que deja toda decisión en manos del secretariado (Estatuto de la UOM).

6 de marzo de 1997
Caso Cabezas: La política del encubrimiento
Corresponsal

El crimen de Cabezas ha abierto una tremenda crisis política de gobierno. Se ha revelado, como nunca antes, la íntima vinculación del gobierno y la alta plana policial con la red narcotraficante y asesina que está detrás del asesinato de Cabezas como de la de tantos otros asesinatos (Bru, chicos de Budge, etc.). Por eso, tapar el crimen de Cabezas se convirtió en una ‘razón de Estado’. Así lo entendió el amplio arco centroizquierdista que presentó el crimen de Cabezas como "un atentado contra la democracia", que colocaba al gobierno, a Menem y a Duhalde, en el papel de víctima y no de victimario. Se empeñaron por cierto a fondo en esa tarea: impulsaron junto a menemistas y duhaldistas un homenaje a Cabezas en el Congreso. En La Plata, Duhalde mandó a Cafiero y a Mércuri, con el aval de Moreau y el Frepaso, para que se colocara al frente de la manifestación que tuvo lugar en esa ciudad. Por cierto, la pretensión de presentar a ’Pepita la pistolera’ como la desestabilizadora de todo el "sistema democrático" fracasó en toda la línea y el operativo político rápidamente quedó trunco. Por casi unanimidad, según lo revelaron varias encuestas, el pueblo considera el de Cabezas un crimen político que nunca se va a resolver por la acción encubridora del Estado. El 25 de febrero el repudio fue contundente, masivo, en todo el país. A pesar de que se sustituyó la convocatoria a una marcha a Plaza de Mayo por un minuto de silencio, más de 20.000 personas se concentraron en Corrientes y Talcahuano y marcharon hacia Plaza de Mayo. Ningún representante político del gobierno se atrevió a concurrir. Mientras tanto, se suceden las versiones, contraversiones, pistas que se deshacen al día siguiente, informaciones falsas, con el propósito de llevar todo a un punto muerto. Nueva etapa La crisis política ha ingresado en una nueva etapa. El descubrimiento de las vinculaciones del juez Branca, ligado al menemismo, con el contrabando; y la desaparición del juzgado de Bagnasco de "unos veinte cheques que eran prueba documental del caso IBM-Banco Nación" (La Nación, 28/2) –un juicio que compromete a Cavallo– revelan que se ha puesto en marcha un operativo para presionar y obligar al menemismo a un cambio de gabinete que lleve eventualmente a cavallistas y centroizquierdistas a la Casa Rosada. La función de ese cambio de gabinete sería cerrar la crisis abierta con el crimen de Cabezas, con la promesa de que el nuevo gabinete representa un corte en la política de impunidad y encubrimiento. Pero como el Frente Cívico en Catamarca, que llevó las movilizaciones por María Soledad a un punto muerto, la tarea del recambio sería hacer lo mismo con el crimen de Cabezas. No por casualidad, Cavallo, que ahora involucra a Menem en la jefatura de la mafia, y el frepasista Juan Pablo Cafiero, se presentaron políticamente unidos en el programa de Grondona contra Yabrán. Chacho Alvarez, que se arrepintió de no haber votado la ley de convertibilidad, se olvidó de la mafia Cavallo-IBM-Aduana paralela-Federal Express. O precisamente, se alió a esta mafia, que podría contar ahora con el apoyo más abierto, en función de gobierno, de una fracción importante del imperialismo norteamericano. La crisis de la alianza Frepaso-UCR podría tener este telón de fondo. Por una gigantesca marcha Ambito Financiero dice "que la izquierda hasta preferiría que no se descubra a los asesinos del reportero José Luis Cabezas con tal de no perder un ’mártir fresco’ que les permita la propaganda contra la ’impunidad’, como si a alguien le conviniera que siga el crimen sin esclarecerse" (3/3). ¡Qué farsantes! El objetivo del PO no es tener un "mártir", sino desentrañar toda la madeja que vincula a este crimen con el poder político. Sería, en el lenguaje del diarucho financista, mucho más redituable que quedarse en la mera propaganda, porque acabaría con el régimen privatizador, antiobrero, pro-imperialista y asesino. Ambito quiere "mártires frescos", es decir, un régimen que no vacile en golpear y asesinar a los trabajadores para defender la explotación capitalista. Acaso alguien se olvida que el diarucho fue un ferviente defensor de Videla, Massera, Camps y todos los genocidas de este país y alrededor del mundo. Claro que hay alguien a quien no le interesa que el crimen se esclarezca, y por eso hay tanto empeño del gobierno en asegurar su impunidad. Ambito, con su diatriba, quiere desacreditar las movilizaciones contra la impunidad, pero con eso revela que es una pieza títere del gobierno para evitar que el asesinato pueda ser esclarecido en su totalidad. El PO no levanta la figura del compañero Cabezas como un mártir, sino como una bandera de lucha política contra el gobierno y la clase capitalista. Por eso planteamos organizar una gigantesca movilización el 24 / 25 para esclarecer el crimen. Para eso se necesita derogar el punto final, la obediencia debida y el indulto, y terminar con el régimen menemista. ¡Fuera Menem!

6 de marzo de 1997
La ‘Celestina’ metalúrgica

Alberto Piccinini fue ‘artífice’ del encuentro en el que Lorenzo Miguel anunció a Carlos Gallo su propuesta de crear la seccional Ferreyra de la UOM. El dirigente de la seccional Villa Constitución de la UOM es casi veterano en este ‘oficio’. Desde antes que se celebraran las elecciones metalúrgicas del 84 (ver nota), Piccinini se empeñó en definir la conducta de los sectores independientes del gremio en favor de una alianza, en ese momento, con la burocracia opositora a Lorenzo Miguel (Guerrero y Minguito). Como Lorenzo Miguel consiguió la mayoría absoluta de congresales, el ‘frente de oposición’ concluyó en el pacto de los dirigentes de las seccionales combativas con la burocracia ‘oficialista’. Para jugar este papel Piccinini pisoteó la tradición clasista de la que él mismo fue animador. Esto quedó plasmado, ‘programáticamente’, en la declaración de 1985, a 10 años del asalto peronista-lopezreguista y burocrático a Villa, que marcó el comienzo de la gran huelga de dos meses. Allí, en un texto que lleva por título el encubridor "Nunca Más", se traza un curioso balance de la lucha de Villa, de la que ahora se cumple un nuevo aniversario. No menciona la responsabilidad de la burocracia sindical de las 62 (miguelistas y 25, en ese tiempo), ni de la propia UCR en el ataque fascista contra la clase obrera y el pueblo en 1975, ni dice una palabra sobre la política antiobrera del gobierno radical, rehén del FMI y los banqueros. El documento lleva la firma de la UOM Villa, la UCR, el PI, el PC y el Mas.

6 de marzo de 1997
Caso Cabezas: Mil personas en Mercedes

PO: ¿Por qué creen ustedes que siguen ocurriendo estos hechos aberrantes? JG: Esto es una ataque a todo tipo de iniciativa independiente en lo que respecta a los medios de difusión, porque lo que ocurre es que la democracia es una formalidad del régimen, pero los medios independientes sufren constantemente todo tipo de presiones comenzando por las económicas, pero cuando algo ’se escapa’ de ese control se llega a extremos como este crimen. PO: Algo así como: o te controlo económicamente o lo hacemos por la fuerza... JG: Exactamente, cuando se ponen a consideración de la sociedad hechos que revelan la formalidad de la democracia. Cuando un periodista actúa con compromiso social, se arriesga el sistema... PO: ¿Juicio y castigo es la consigna para seguir avanzando? MM: La consigna es que se investigue, se busque a los culpables. Mucho más que juicio y castigo. Que destapen todas las ollas, que nadie olvide todos los hechos aberrantes. Esta es una manera de manifestar que no queremos más impunidad. JG: Aquí existen derechos, constituciones y leyes que aparentemente dan derechos, pero la realidad es otra. Hay que concretarlos, y la lucha popular es un camino. Es necesario un cambio social y la lucha del pueblo se va a tener que dar en ese sentido. Hay que revisar todo, desde el principio mismo de la historia, los genocidas hicieron desaparecer a un centenar de periodistas y a miles de luchadores. El Punto Final, la Obediencia Debida y el Indulto es lo más aberrante y deben ser derogados.

6 de marzo de 1997
La izquierda y el Sitramf

En un reciente reportaje, Carlos Gallo, secretario general del Sitramf, se permitió una aguda observación: "vinieron a verme todos los partidos de izquierda con sus direcciones nacionales, como buscando a un gurú. Quiere decir que aquí está perdida la brújula, porque si vos buscás a un tipo que lo único que hace es luchar coherentemente para entronizarlo como gurú, demuestra que se ha perdido la brújula definitivamente" (Propuesta, 20/2). Este planteo significa una sola cosa: Gallo dice que es responsabilidad de la izquierda ganar para una política revolucionaria al movimiento obrero, y no al revés, que sea una tarea de los luchadores obreros sustituir a los partidos. Precisamente por este hecho de renunciar a su función política, de renunciar a su función de ganar a las masas para un programa socialista, Gallo concluye naturalmente que la izquierda ha perdido la brújula, incluso ‘definitivamente’. Al lector de Prensa Obrera este planteo no lo debe sorprender y con seguridad que lo conforta. Desde estas páginas se ha combatido la tendencia ‘movimientista’ de la izquierda a disolverse en ‘los movimientos sociales’, lo que normalmente significa el sometimiento a un carrerista o dirigente democratizante y patronal. Lo que Gallo dice respecto a él vale también para lo que una parte de la izquierda hace con el ‘Perro’ Santillán o ha hecho con Solanas, y con varios otros, y que intenta hacer ahora con Moyano. Lo que distingue a Gallo es que su crítica parte de alguien a quien la izquierda convida a cumplir esa función de liderar su propia disolución política. Este movimientismo que busca un líder salvador, no solamente explica la tendencia de la izquierda a auto-degradarse, sino también su oposición a un frente de izquierda. Para formar este frente se requiere una política de lucha y por sobre todo un programa. Pero la función del ‘movimientismo’ es precisamente despreciar al programa como una manifestación de ‘sectarismo’ y endiosar el rejunte, la aglomeración, el sometimiento a la moda política del momento, o sea evitar la delimitación política. Lo más sorprendente de todo es que las declaraciones de Gallo son tomadas ahora por una parte de la izquierda, para justificar una oposición a realizar un acto político frentista en Córdoba en defensa del Sitramf y en oposición a los 42 despidos, como ya lo propuso el PO en los plenarios de la izquierda. El argumento es que ese acto sería una confirmación de que la izquierda toma a Gallo por ‘gurú’. Extraño planteo. ¡Para evitar el seguidismo al movimiento obrero o a sus dirigentes, hay que evitar las iniciativas de lucha! Naturalmente que sin estas iniciativas, los partidos de izquierda y la izquierda dejarían de existir. Lo cual prueba la razón que tiene Gallo para dar por ‘perdida’ a la izquierda ‘definitivamente’. La explicación de esta completa falta de orientación es, sin embargo, otra. La izquierda no quiere fijar una posición propia de oposición a la absorción del Sitramf por parte de Lorenzo Miguel; es decir que no defiende la independencia del Sitramf. No lucha por su reconocimiento; no lucha por la formación de una Interfabril en el Smata Córdoba; no lucha por la expulsión de Campellone del Smata, es decir, por la completa derrota del convenio Fiat-Smata, que debe ser un objetivo estratégico para toda la clase obrera. En el caso del Ptp, esta vacilación se explica por sí misma, ya que ha caracterizado al Sitramf como "un sindicato prácticamente de empresa, decisión polémica en estos momentos para la situación del movimiento obrero" (Hoy, 19/2). Lo que el Ptp dice es que el Sitramf es un sindicato rompehuelgas (por empresa), sin mosquearse ante el hecho de que es el único que hace las huelgas que los amigos del Ptp (MTA, CTA) se empeñan en no apoyar, o sea, en quebrar. En el caso del PC, apoya la integración a la UOM, a la cual identifica, contra todas las evidencias, como "enfrentada a la flexibilización en forma global" (Propuesta, 20/2). Esto es falso. Si la UOM hubiera salido en socorro de las posiciones del Sitramf y para luchar contra el convenio Fiat-Smata, no estaría haciendo falta ahora una iniciativa de lucha de la izquierda. No es el seguidismo al ‘gurú’ sino a Miguel, lo que caracteriza la posición del PC. Para el Mas, "volver a la UOM es un retroceso", pero no rechaza el planteo de ‘volver a la UOM’, porque, dice, "sigue en un terreno distinto la pelea por (la) organización independiente" (Solidaridad, 20/2). Esto es una completa banalidad, ya que para los que luchan por la organización independiente del movimiento obrero, esa lucha seguirá naturalmente en todos los terrenos. El asunto es si se oponen ahora, en nombre de esa lucha, a la ‘movida’ de Miguel. El Pts tiene una posición similar a la del Mas. La decisión sobre la situación gremial la deberán tomar los propios trabajadores de Fiat, y ya tomaron, en principio, la decisión de discutir con la UOM la propuesta de Miguel. Sitramf ha condicionado el ingreso en la UOM a la conformación de una seccional autónoma que no se limite a Fiat y que tenga el mérito de obtener un reconocimiento legal. Pero, mientras tanto, hay 42 compañeros despedidos y un estado de ilegalidad del Sitramf. La izquierda debe tomar una iniciativa de lucha que sirva para agitar y para movilizar, o sea, para desarrollar las condiciones de una huelga general por la reincorporación de los despedidos y por el reconocimiento del Sitramf. Si ayudamos a imponer estas reivindicaciones habremos dado un duro golpe al convenio Fiat-Smata, primero, y habremos quitado a la patronal de Fiat y a las burocracias de la UOM y del Smata los medios para coaccionar a los trabajadores que votaron masivamente hace dos meses la formación del Sitramf. Así se plantea, de un modo práctico, en torno a una lucha obrera de la mayor importancia, la cuestión de la acción política de la izquierda y la cuestión del frente de izquierda.

6 de marzo de 1997
Frepaso-UCR: ¿Por qué no se ponen de acuerdo?

Según las últimas informaciones, se ha desvanecido por ahora la perspectiva de una alianza entre el Frepaso y la Ucr para las elecciones de este año. Por poderosos que sean los apetitos y ambiciones de unos y otros –que efectivamente existen–, esto no es suficiente para explicar el porqué del fracaso de la alianza antimenemista. Según los diarios, la ruptura habría sido incluso virtualmente ‘consentida’ entre Alfonsín y el ex-radical Caputo, hoy dirigente del Frepaso, en una reciente cena en la casa del último. Clarín, que recuerda que en ese mismo lugar "se fogoneó el pacto de Olivos", dice que ahora ambos dirigentes "se mostraron herméticos y escépticos sobre la alianza, pero se comprometieron a no entorpecerla" (27/2). Esto indicaría lo siguiente. El pacto Ucr-Frepaso sigue en espera por la profundidad de la crisis política. Existe la perspectiva de que se produzca un recambio ministerial, que podría llevar a una parte de la ‘oposición’ al gabinete. La función del recambio sería fundamentalmente ‘descongestionar’ la situación creada tras el crimen de Cabezas. Como en Catamarca con el crimen de María Soledad, la ‘oposición’ pasaría a ocupar un lugar decisivo para ‘salvar las instituciones’, haciendo el ‘trabajo sucio’ del encubrimiento ‘final’ del asesinato y, fundamentalmente, provocando la desmovilización popular que, claro está, no impulsó nunca. La crisis de la alianza Frepaso-Ucr expresa también la fractura que domina a la burguesía. Por un lado, entre los partidarios de una política económica ‘activa’, dirigida a rescatar a los sectores capitalistas afectados por la ‘apertura’ indiscriminada y por la política brasileña respecto del Mercosur, quienes reclaman la salida de la ‘convertibilidad’; y por otro lado, los partidarios de su defensa, que se visten de ‘anticorrupción’ para quebrar a determinados sectores de la burguesía nacional amparados por el menemismo. Entre los primeros reviste buena parte del radicalismo, mientras que entre los últimos se destacan ‘Chacho’ Alvarez y el ‘Juampi’ Cafiero. Como además ambos sectores dependen profundamente de sus lazos con el Departamento de Estado yanqui, la palabra decisiva la tiene el imperialismo, que apuesta a arbitrar entre las distintas fuerzas políticas patronales. Esto alimenta la tendencia a la integración de una parte de la ‘oposición’ a la tarea de gobierno. La eventualidad de un pacto Frepaso-Ucr sólo se daría si se produce un agravamiento aún mayor de la crisis gubernamental, que impida a la ‘oposición’ integrarse más al gobierno, o como consecuencia del rápido fracaso de su incorporación al gabinete. En ambos casos, su tarea es y seguirá siendo desviar a las masas y hacer pasar los planes capitalistas.

6 de marzo de 1997
Parazo en Metrovías

El jueves 20 de febrero, los trabajadores de Metrovías realizaron un parazo en las 5 líneas de subterráneos y en el Premetro contra el despido de 3 compañeros de las líneas E y B, dispuesto por la patronal. El paro tuvo una adhesión total en el conjunto de los trabajadores, que mostraron una gran disposición de lucha. Ante esta situación, y con la finalidad de desmovilizar a los trabajadores, el Ministerio de Trabajo resolvió en tiempo récord (en menos de 5 horas) declarar la conciliación obligatoria con los compañeros despedidos adentro. El paro comenzó en la línea E por la mañana, cuando luego de ingresar a la empresa los trabajadores se enteraron de que 3 compañeros habían sido despedidos. Inmediatamente se reunieron en asamblea y a pesar de la negativa de la burocracia de la UTA, resolvieron comenzar la huelga. Las restantes líneas, al conocer la resolución de la E, decidieron en asambleas masivas en las cabeceras plegarse inmediatamente. La huelga surgió genuinamente desde abajo, organizada por los activistas antiburocráticos que tomaron la tarea en sus manos, recorriendo las líneas, convocando las asambleas y organizando el paro. La burocracia, por su lado, prácticamente no apareció, y cuando lo hizo fue para hacer de bombero, como en el caso de la línea E, donde un burócrata de la UTA les dijo a los trabajadores que salgan de la vía, que "no era el momento de hacer tonterías", lo que fue respondido con una merecida trompada. La empresa, sin duda, se sintió segura para largar los despidos. Hacía sólo un mes había logrado despedir a 17 trabajadores del taller Polvorines y anteriormente a 30 trabajadores de los talleres de Once. En esa oportunidad, una asamblea de más de 200 trabajadores del subte había rechazado la denominada ‘tercerización’, votó un pliego de reivindicaciones relacionadas con concursos y condiciones de trabajo y decidió comenzar un plan de lucha si la empresa se mantenía en la política de despidos o desplazamiento de trabajadores. Sin embargo, cuando la empresa resolvió despedir a los compañeros de los talleres, tanto la burocracia como un sector de delegados que se reivindican de izquierda no tomaron ninguna medida de lucha para enfrentar a la patronal, y lanzaron una campaña contra las resoluciones de la asamblea por considerarlas ‘ultras’ y por caracterizar que ‘la gente no da’. El parazo del 20 fue el resultado, entonces, de una serie de retrocesos y traiciones, que mostraron al activismo y a la masa de los trabajadores que no se podía esperar las decisiones de la burocracia para salir a la lucha, ya que ésta se encuentra absolutamente comprometida con la política de ‘flexibilidad laboral’. La trampa de la conciliación La ‘conciliación obligatoria’ dictada por el Ministerio de Trabajo tuvo como finalidad desmovilizar a los trabajadores. Justamente por esto, la burocracia sindical se apresuró a aceptarla. Para la empresa significa ganar tiempo para volver a la carga con los despidos, la ‘flexibilidad’ y el pasaje de trabajadores a contratistas de Metrovías (‘tercerización’). El carácter trucho de la ‘conciliación’ se demuestra en que la empresa se ha negado a que el compañero despedido de la línea B vuelva a tomar servicio, aunque se le pague el salario. La burocracia, luego del conflicto, ha mantenido la misma parálisis de siempre. En una reunión de delegados realizada luego del paro, presentó la ‘conciliación’ como un triunfo, ocultando que el gobierno es el principal impulsor de la ‘flexibilización laboral’, la reducción salarial, etcétera; por lo que su resolución es una política para favorecer a la patronal de Benito Roggio. De esta manera, rechazaron, junto con un sector de delegados de ‘izquierda’, la convocatoria a la Asamblea General del gremio, tal cual había sido exigido por la Asamblea de la línea B y del taller Rancagua, realizada durante el paro. Es necesario, entonces, lanzar una campaña denunciando el carácter trucho de la ‘conciliación’, exigir la Asamblea General de toda la UTA, para votar un plan de lucha contra los despidos y la ‘flexibilización laboral’, y organizar al activismo de Metrovías en un comité de lucha que prepare los combates que vienen.

6 de marzo de 1997
La CGT se re-flexibiliza

Rodolfo Daer, en nombre de la CGT, le propuso al gobierno y a la Unión Industrial un acuerdo para "suprimir o reducir las indemnizaciones" y poner fin al principio de "ultraactividad" que rige en las negociaciones de los convenios. La "ultraactividad" significa que si no hay acuerdo entre la patronal y el sindicato en la firma de un nuevo convenio, se mantiene indefinidamente el que está en vigencia. Con esta propuesta, la burocracia cegetista ha aceptado el 80% de los reclamos del gobierno y las patronales. Una de las mayores exigencias de las patronales es que se reduzcan y se ponga un tope a las indemnizaciones de los trabajadores para facilitar los despidos. La CGT propone que la indemnización reducida se aplique a las patronales con menos de 5 trabajadores. Esto, que lo presenta como un límite, es más nefasto aún, ya que divide a los trabajadores por número de establecimientos, con lo que facilita su puesta en práctica. Ya después, el gobierno y las patronales se encargarán de elevar el límite a 10, 50, 200 y luego a todos los trabajadores. Es falso que el objetivo sea, como dice la burocracia, "blanquear la situación laboral de quienes actualmente trabajan en negro y entusiasmar a los pequeños empresarios" a que tomen personal (Clarín, 3/3). Cualquier trabajador se da cuenta de que el objetivo es despedir a los que están trabajando, de manera de reemplazar a trabajadores con años de antigüedad por nuevos y a salarios más bajos. La eliminación de la indemnización facilita el despido y la baja de los salarios. Esto se complementa con la propuesta de eliminar la "ultraactividad". Se trata de un principio jurídico defensivo, que le permite a los sindicatos no aceptar los reclamos antiobreros de las patronales y defender lo conquistado hasta ese momento. También las patronales pueden valerse de la "ultraactividad" para no firmar un convenio con cláusulas más favorables para los trabajadores. Lo decisivo sigue siendo la organización independiente de los trabajadores para defender lo conquistado y arrancarles nuevas conquistas a las patronales. Pero Daer propuso reemplazar la "ultraactividad" por un mediador designado por el Congreso o un "ombudsman laboral", con lo que se avino al reclamo patronal y del gobierno de que haya un arbitraje patronal. Daer sabe que la derogación de la "ultraactividad" es hoy un reclamo fundamental del gobierno y las patronales para imponer los planes de flexibilización laboral, y por eso ha franqueado las puertas para derogarla. Por ejemplo, Funes de Rioja, de la Unión Industrial, dijo claramente que "entre las reformas de la legislación que actualmente se discuten, uno de los puntos centrales es el de terminar con la ultraactividad" (El Cronista, 25/2). Es que para el gobierno y las patronales la entregada sistemática de los convenios por parte de la burocracia, como el de Fiat-Smata, el que firmó el propio Daer en la alimentación o el de Cavalieri en comercio, deben ser completados por una herramienta adicional. Ese instrumento es para garantizarle a la burguesía de que ante una eventual crisis en las negociaciones de los convenios que impida llegar a un acuerdo, el nuevo convenio se destrabe. En el proyecto de ley enviado por el gobierno al Congreso, ese destrabe corre por cuenta del arbitraje del Ministerio de Trabajo, que fija los términos para resolver las disidencias en base al denominador mínimo común de las propuestas sindicales y patronales. Por ejemplo, si la patronal quiere que el convenio sea regional y el sindicato insiste en que sea nacional, el Ministerio debe laudar por el alcance regional. Daer propuso sacar el arbitraje de las manos del Ministerio de Trabajo y conferírselo al Congreso o a un ombudsman. Se trata de una propuesta más perniciosa ya que se reviste de "democrática" cuando el Congreso ha sido la partera de todas las leyes flexibilizadoras de los últimos tiempos. La patronal agarró al vuelo las palabras de Daer y de inmediato el negrero Funes de Rioja dijo que "es admisible que se busque una fórmula ... que resuelva los mecanismos de la transición ... Ese mecanismo puede ser un ombudsman, como propuso el titular de la CGT, Rodolfo Daer" (ídem). En el Congreso, los ‘democráticos-duhaldistas’ también se prendieron a la propuesta de Daer. Por ejemplo, Antonio Cafiero dijo que "la idea es interesante". Sobre esta base, La Nación (26/2) concluyó que "Daer dio una señal de acuerdo". La burocracia está empeñada en imponer la flexibilidad laboral de hecho (firma de convenios flexibilizadores) y de derecho (con las leyes que reclama el gobierno y las patronales). Sin embargo, no ha podido soslayar la resistencia de los trabajadores, que la obligó a lanzar varios paros generales, mientras busca hacer pasar la flexibilidad con ropaje ‘democrático’. Esto significa sacar de las leyes flexibilizadoras algunos puntos ‘irritativos’ para hacer pasar lo fundamental. "Modificar la jornada, admitir la movilidad funcional y geográfica o la rotación del personal y prever la capacitación de los trabajadores para que se adapten a las nuevas tecnologías es adecuar las relaciones laborales ... Pero la precarización laboral y el trabajo sin descanso por 30 días no crea empleo ... Lo que logra es habilitar condiciones de explotación" (Cafiero, Clarín, 22/10/96) . Para Cafiero, modificar (alargar) la jornada de trabajo, eliminar las categorías, desplazar al trabajador por cualquier lugar del país, reemplazar o rotar trabajadores (despidos libres) no ‘habilitan’ condiciones de explotación. Recién se entraría en el terreno de la explotación si se trabajan 30 días seguidos sin descanso. Esta es la concepción laboral ‘democrática’, cuya mediación pide Daer.

6 de marzo de 1997
Camioneros: ¿Los trabajadores de Chile y Brasil son ‘nuestros competidores’?

La Federación Nacional de Camioneros organizó una caravana de camiones que partió de San Martín (Mendoza) y llegó con 1.700 unidades a la ciudad de Luján, tres días después. Según Hugo Moyano, dirigente del gremio camionero y del MTA, la protesta se hizo porque "con la apertura quedamos diezmados... los camioneros extranjeros trabajan en nuestro país en forma ilegal, pero como no hay control es un viva la pepa" (Página 12, 2/3). Se estarían violando normas del Mercosur, según las cuales ninguna compañía puede hacer cabotaje en un país que no es el de origen, y encima, "camiones de Brasil que vienen a descargar acá, antes de volver a su país, pasan por una planta argentina y cargan el camión, cobrando un flete mucho más barato que los locales" (La Nación, 26/2). Según datos del gremio, esto ha hecho que sólo 900 camioneros argentinos lleven actualmente cargas a los países del Mercosur, contra 3.000 que hacían esa tarea siete años atrás. Para Hugo Moyano esto ocurre por la falta de un control de los pactos del Mercosur, que Brasil ejercería rigurosamente. Otro dirigente camionero de esta explicación: los camioneros brasileños pueden cobrar un flete "mucho más barato" por el menor salario y protección social que rige en el otro país (también en Chile o Paraguay). Según Jorge Silva, secretario administrativo de la Federación de Camioneros: "existe competencia desleal por parte de Chile y Brasil, ya que en estos países las tarifas de los transportes internacionales de carga son mucho mas económicas que las nuestras, porque en ambos países no hay una legislación laboral fuerte y, por lo tanto, la mano de obra es más barata" (El Cronista, 25/2). ¿Defensa de las fuentes de trabajo? Para la dirección del sindicato camionero, la defensa de las fuentes de trabajo pasa por una persecución de los trabajadores del transporte de otros países para evitar el "robo de viajes", lo que repite punto por punto el planteo rabiosamente patronal que vienen haciendo las cámaras del transporte desde hace tiempo. Cualquiera puede darse cuenta de que esta política lleva al enfrentamiento entre los trabajadores camioneros de los países del Mercosur y sólo sirve al interés de las patronales, que llaman a defender el ‘trabajo argentino’ mientras se empeñan en hundir el salario y las conquistas obreras, como sus pares brasileñas o chilenas. Una política de clase significa luchar por desterrar la ‘competencia’ entre los miembros de la clase obrera, sean de distintos países o del propio país, lo que significa salario y conquistas únicas dentro y fuera de las fronteras, que, es bueno repetirlo, no son las nuestras. Esto significa organizar el reclamo común de trabajadores argentinos, brasileños, chilenos, etc., por un mismo salario mínimo, equivalente al costo de la canasta familiar, por un mismo régimen jubilatorio, basado en el aporte patronal y el control de los trabajadores, por un mismo convenio. ¿Qué hacemos, sin embargo, mientras esa organización internacional no se constituya o no tenga la suficiente fuerza para imponer reivindicaciones comunes dentro y fuera de nuestras fronteras? Organizar la defensa a rajatablas del salario y del convenio dentro del país, para que las patronales brasileñas, chilenas o paraguayas estén obligadas a pagar lo que se paga a un trabajador argentino y éstos sean "propagandistas" de un movimiento de lucha común en su propio país. La política del sindicato camionero se coloca como furgón de cola de los planteos patronales y no defiende el convenio único, ni siquiera dentro de las fronteras. Silva, de la Federación Nacional, proclama que "la gran mayoría de los camioneros (argentinos) está en relación de dependencia" y tendría el beneficio de una "legislación laboral fuerte", pero la realidad es que los contratados son legión en el gremio, como se reveló en el enfrentamiento con trabajadores changarines a pocos kilómetros del inicio de la marcha (Clarín, 24/2). Un programa patronal Detrás del planteo de "una política para el transporte" que levantó la marcha camionera, la patronal impuso la totalidad de sus "reivindicaciones" y hasta se dio el lujo de aprovechar la agitación creada en torno a ella para insistir en que la mano de obra es más barata en los países limítrofes, una campaña pensada para provocar la caída del salario y el trabajo fuera de convenio. Horacio Rolla, directivo de la Cámara de Asociaciones de Transportistas de Carga Internacional, "arrojó un poco más de luz sobre la cuestión", al señalar que las tarifas de los transportes chilenos y brasileños son mas económicas por "el menor costo de la mano de obra" y también "por otro factor de peso: el reintegro del IVA para las empresas del sector, tanto por la compra de camiones como de insumos" (El Cronista, 25/2), "reintegro" que la marcha pidió que sea generalizado y sin requisitos, para que los patrones argentinos no sean ‘discriminados’ respecto a sus pares del Mercosur. ¿Puede llamar la atención, después de analizar este ‘programa’ que no contiene ni siquiera parcial o mezquinamente una reivindicación obrera, que la marcha camionera haya tenido "el apoyo de los propietarios de camiones" (ídem)?

6 de marzo de 1997
Río Negro gana las calles

El gobierno de Pablo Verani, una virtual agencia del Banco Mundial, está al borde del derrumbe. La provincia se ha sublevado contra el descuento forzoso de una cuarta parte del salario y la enésima ‘racionalización’ de los estatales, que constituyen el grueso de los trabajadores de la provincia. Desde hace un mes se suceden movilizaciones cada vez más masivas: más de tres mil trabajadores y vecinos (!!) acaban de marchar en Viedma el pasado viernes 27; más de mil marcharon en Roca. Los docentes agrupados en Unter resolvieron la huelga por tiempo indeterminado desde el primer día de clase. Para ese día, el 10 de marzo, se plantea un paro activo provincial. El salario de los estatales fue rebajado de un 18 a un 25%, un ‘ahorro forzoso’ que el gobierno presenta como transitorio –cuatro meses–; pero esto es sólo el punto de partida. La devolución de la rebaja salarial está condicionada al ahorro en el gasto salarial de aquí en más, lo que plantea una nueva reducción de personal a través del régimen de retiro, la no reincorporación de los contratados y "la desvinculación de otros trabajadores del Estado … (a través de la tercerización de servicios)" (Río Negro, 2/2). Esta nueva sangría a los estatales es una confesión del fracaso del ‘interventor’ Verani (ex vice de Massaccesi) y del Banco Mundial. En trece meses, la confiscación a los trabajadores casi no tiene parangón con el resto del interior. En diciembre del 95 fueron emitidos bonos por cien millones de pesos que fueron canjeados "hasta por el 34%" de su valor (ídem, 25/1). En julio del 96 se redujeron los sueldos en un 14,5% (rebaja del plus por zona desfavorable); en diciembre, una nueva rebaja. El gobierno adeuda medio aguinaldo del 95, todo el del 96, horas extras, guardias, etcétera, lo que permite prever que el ‘ahorro’ nunca será devuelto. El gobierno dispuso, además, el ‘retiro’ de 2.000 trabajadores estatales, ‘privatizó’ el Banco provincial y la empresa de energía eléctrica, y transfirió la Caja de Jubilaciones a la Nación. Crisis política Esta inmensa confiscación ha llevado a las masas a una situación insoportable y no ha abierto ninguna perspectiva. Literalmente fundido –adeuda a los municipios cinco meses de coparticipación–, el gobierno tiene como política malvender lo que queda del patrimonio público –la empresa de agua, el Instituto de Obras Sociales–, reducir la masa salarial y extremar el cobro de impuestos, lo que sólo puede llevar a una crisis mayor. "En ámbitos partidarios (de la UCR) se temía un acuerdo que el gobernador habría sellado con acreedores de la provincia como el Banco Galicia, para mejorar los términos de la deuda a cambio de la empresa (de aguas)" (Río Negro, 25/2). Todos estos factores hicieron estallar la crisis política. La mayoría del bloque radical tomó distancia del gobierno planteando que "no vamos a acompañar las exigencias menemistas de despidos masivos, ni la municipalización de servicios de salud y educación, ni la privatización de DPA (agua) ni la entrega de la obra social a sistemas de medicina prepaga" (ídem, 26/2). Verani amenazó con renunciar, pero no pudo evitar que se astillara "el patio trasero del poder … por primera vez en trece años" (ídem). El gobierno menemista, a su vez, negó toda ayuda financiera porque duda de la viabilidad de Verani, porque está quebrado por una crisis en la que Río Negro es sólo un engranaje, y porque no quiere que se pudran los negocios que la banca está a punto de lograr en la provincia. El ‘poder’ de Verani deriva del ‘mandato’ del Banco Mundial, que ofrece una refinanciación de las deudas de la provincia ‘si se elimina el déficit’, y de la burocracia sindical de UPCN, que ha pasado a ser una virtual dependencia del Estado. ¿Quién fundió a la provincia? La provincia arrastra una deuda de 700 millones de pesos, que proviene del vaciamiento delictivo del Banco provincial, del endeudamiento para afrontar los créditos incobrables de ese Banco y la virtual huelga impositiva de los capitalistas. José Luis Machinea, asesor del gobierno y mentor del ‘paquetazo’ antiobrero, no tiene vergüenza en reconocer que "la evasión impositiva es muy grande … en el (impuesto) inmobiliario es más alta que en otras provincias, superior al 50% … seguramente los que no pagan no son los empleados estatales" (ídem, 27/1). Una política para derrotar a Verani La extraordinaria movilización popular no ha logrado, sin embargo, hacer avanzar un paso las reivindicaciones en juego. Las direcciones sindicales opositoras han optado por encolumnarse detrás de las Multisectoriales y renuncian a orientar la lucha hacia su unificación y la huelga general. Esto debería llevar a la formación de coordinadoras intergremiales de trabajadores de cada ciudad y localidad, que se propongan la huelga general junto a los docentes y que confluyan en una gran Coordinadora provincial, con delegados electos y revocables por las asambleas locales. Una política de victoria requiere la acción de las masas y una política independiente de las Multisectoriales, que están buscando la vía del salvataje del gobierno en quiebra, a través del inmovilismo frente a la huelga docente y el llamado a ‘suspender’ el decreto de rebaja salarial para dar paso a una ‘reforma del Estado por consenso’. Planteamos: paro activo provincial, huelga general, coordinadoras en toda la provincia. En relación a ATE, UNTER, SITRAJUR, el reclamo elemental es que formen un Comando Unico de Lucha para organizar la huelga general, arrancar las reivindicaciones populares y expulsar a la burocracia de UPCN de la provincia. Que la crisis la paguen los ‘vaciadores’; que se abran las cuentas de la provincia, del banco, de las empresas provinciales y de los capitalistas, y se establezca el control obrero. Fuera Menem-Verani. Fuera el ‘patrón’ Scalise de UPCN.

6 de marzo de 1997
Rebelión docente
Corresponsal

En Río Negro, la huelga docente por tiempo indeterminado debutó con una fuerza impresionante, con asambleas de padres, docentes y alumnos que tienden a convertirla en una huelga de todo el pueblo. Hace unas horas, los docentes neuquinos de la Capital acaban de votar el mismo rumbo y en Santa Fe, la maniobra de la burocracia de comenzar como si no pasara nada, en medio de cierres y fusiones de grados, fue reventada por la movilización docente. Ateca (Catamarca) ‘inició’ el año con un paro de 48 horas. En este escenario, el Congreso de CTERA produjo la "película repetida" de un paro aislado, cuando el caos y la rebelión docente ponen a la orden del día la autoconvocatoria, el plan de lucha y el congreso de bases en todos los rincones del país.