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Prensa Obrera N° 504

1 de agosto de 1996 · 37 notas

Notas de este número

1 de agosto de 1996
Plenario de delegados de la UOM Matanza

El miércoles 16 de agosto se realizó un plenario de delegados de la UOM de La Matanza, con el objetivo de analizar la situación del gremio y la actuación frente a los conflictos que se vienen desenvolviendo en la zona, en especial el de KLIA (ver nota aparte). Previamente, notorios miembros y colaboradores de la dirección zonal habían repartido un volante sin firma, donde se detallaba la situación de los trabajadores del distrito y se señalaba que “entre todos los gremios existe un promedio de 180 despidos mensuales y, en el caso de las metalúrgicas, ya han visto cerrar sus puertas las fábricas Yelmo, Portella, MAN, Roura Lametal, Iñico, Luzmar...”. El volante responsabilizaba por esta situación al no cumplimiento del “Plan Quinquenal” de fomento de la producción. En estas condiciones, el plenario adquirió un carácter tumultuoso, cuando los delegados opositores a la conducción de Gdansky levantaron sus voces para condenar la actitud de la directiva de dejar pasar los ataques que sufren los trabajadores metalúrgicos: atrasos en los pagos, suspensiones, cierres de fábricas, etc. Esto colocó en crisis al propio planteamiento de la directiva, que pretende presentarse como una conducción cuasi empresarial —Gdansky viene batiendo el parche de la instalación de un parque industrial de la mano de Duhalde y Pierri, que “daría trabajo a 10.000”. La UOM ocupa la Secretaría de Industria de La Matanza y el propio ‘ruso’ se augura un futuro en la política. Lo que está claro es que las soluciones sólo pueden provenir de la lucha que emprendamos los trabajadores contra la voracidad capitalista individual o institucional (a través del gobierno) e imponer las reivindicaciones mínimas. Esto era lo que se evidenciaba en las intervenciones de los delegados, que superaron a la directiva y forzaron a un cuarto intermedio para un nuevo plenario, que se realizó el 23 de julio. Este nuevo plenario no logró avanzar nada en lo que respecta a la situación de los metalúrgicos de la zona, y raleado y regimentado, votó una movilización de los presentes (50 compañeros) hasta la fábrica KLIA. Entre los metalúrgicos de La Matanza reina bronca y confusión, pues no se ve una salida a la situación de desangre de las fábricas de la zona. Las luchas sostenidas por los desocupados de Cutral Co y La Matanza, y la de los choferes de TDO, indican que es hora de imponer a los patrones y su gobierno las reivindicaciones de los explotados. Abajo el convenio Fiat-Smata. Paritaria única de la UOM, con paritarios elegidos en asamblea. Por un paro activo en La Matanza de apoyo a KLIA y todas las fábricas en conflicto. Por un paro activo nacional.

1 de agosto de 1996
¡¡Defendamos el derecho a estudiar y nuestras escuelas!!
Asamblea permanente por la formación de los centros de estudiantes

El gobierno está llevando adelante la reaccionaria reforma educativa. Reforma que decreta lisa y llanamente el desmantelamiento de la escuela secundaria, poniendo una educación primaria de 9 (nueve) años, integrando los 2 (dos) primeros años del secundario, junto al séptimo grado, al llamado ciclo superior de enseñanza general básica (EGB). Esto tendrá un primer efecto en el despido de miles de docentes, preceptores y trabajadores de la educación. Los tres años que quedan del secundario se convertirán en el ‘polimodal’, una educación devaluada que ni siquiera otorgará títulos de alcance nacional como en la actualidad, sino un certificado de aptitudes básicas y conocimiento. El polimodal no entra en la enseñanza “obligatoria”, el Estado podrá desentenderse de su financiamiento y entonces asumirá mayoritariamente un carácter privado. La educación será así, un servicio al que cada vez más, sólo se accederá pagando. Se les cierran las puertas a los jóvenes trabajadores para estudiar, porque se cerrarán los colegios y los turnos vespertinos, y para colmo se persigue y se encarcela a los trabajadores y estudiantes que luchan por sus derechos. Por todo esto y por muchos más puntos que se ocultan bajo la “ley federal de anti—educación”, los estudiantes de Avellaneda comenzamos a organizarnos para enfrentar la reforma reaccionaria, llamando a organizar lo que será la base de nuestra lucha, la formación de los centros de estudiantes y los cuerpos de delegados, y luchar junto a nuestros docentes y al resto de la comunidad educativa y los trabajadores. Marchemos el 17/7/96 a las 12 horas en Avellaneda (Plaza Alsina) los estudiantes y sumemos nuestras fuerzas junto a los docentes el 18/7/96, marchando hacia la Casa de la Provincia de Buenos Aires desde las 15 horas, con las siguientes consignas: 1. Derogación de la Ley Federal. 2. Por una escuela pública, gratuita y laica. 3. Derecho a aprender, enseñar y a elegir nuestra orientación. 4. Defensa de los títulos técnicos medios y artísticos y su validez nacional. 5. No al cierre de turnos vespertinos y talleres. 6. Ningún docente en la calle ni reducción salarial. Aumento del presupuesto educativo. 7. Basta de persecuciones y amenazas a los estudiantes que luchan por sus derechos. 8. Derogación de la Ley Superior de Educación.

1 de agosto de 1996
UOM Matanza: Hay que parar en apoyo a KLIA

Los trabajadores metalúrgicos de KLIA, San Justo, La Matanza, realizan desde hace más de 20 días una toma de fábrica con el objetivo de evitar su vaciamiento. KLIA es una importante planta de fabricación de máquinas viales, instalada por capitales suecos. Desde enero de este año no se produce. Se adeudan salarios desde el mes de octubre de 1995. Mientras se realizaban las negociaciones, la patronal, en sigilo, comenzó a retirar algunas máquinas con la idea de vaciar la planta y liquidarla. Esto motivó la ocupación y la puesta en pie de una olla que bloquea la salida. El aislamiento que sufre el conflicto de KLIA lo mantiene ausente de casi todos los medios de comunicación, y la acción (?) desempeñada por la UOM colabora con este silencio. Las reuniones convocadas por el gremio no han arribado a ninguna conclusión, y han tenido como único efecto la realización de dos concentraciones en puerta de fábrica de escasísima concurrencia. Esta situación se ha repetido una y otra vez en el distrito (Motormech, Yelmo, Roura Lametal), una larga agonía de la lucha de los trabajadores en el más crudo aislamiento, donde se termina imponiendo la arbitrariedad patronal. Para romper el aislamiento, una medida elemental es la concentración y corte del Camino de Cintura, en un marco de paro y movilización de todos los metalúrgicos de La Matanza, que dé inicio a un plan de lucha que logre imponer la derrota de la patronal de KLIA y parar la ofensiva de las patronales metalúrgicas de la zona.

1 de agosto de 1996
AMSAFE: Un salto en la lucha
Graciela Mesina

AMSAFE San Lorenzo participó con 80 docentes —y 30 compañeros de la Celulosa Andino, que están luchando por la reapertura de la fábrica (ver nota)—, de la movilización del magisterio contra el decreto del gobierno que liquida tres mil cargos docentes. La columna fue compacta, bajo las consignas de Congreso de Delegados de Escuela, Paro activo provincial, La lucha de los compañeros de Andino es nuestra lucha. La firmeza y la fuerza de la columna logró imponer dos oradores en el acto central a la burocracia marysanchista: el compañero secretario general del sindicato Papelero de Andino, Sergio Germinale, y el secretario general de AMSAFE San Lorenzo, Miguel Martorell. La marcha fue muy combativa, al igual que la anterior del 25 de junio, pero duplicó la cantidad de docentes participantes. Asistieron aproximadamente 4.000 personas, sin que mediara un paro, y se firmaron pronunciamientos por el Congreso de Delegados. El departamento San Lorenzo de AMSAFE y Tribuna Docente sostienen que están dadas las condiciones para que el paro del 8 de agosto sea el inicio de un plan de lucha hasta la huelga general, responsabilizando al CTA, MTA y las CGTs -regional y nacional- si el mismo no se cristaliza. Es necesario un Congreso de Delegados de escuela, de fábrica, de lugares de trabajo, de desocupados, de jubilados, que lleve adelante la organización de la lucha ¡ya!, por el aumento de salarios del 50%, la jubilación mínima de 450, el seguro al desocupado de 500, la derogación de los decretos antisalariales, el reparto de las horas de trabajo sin afectar los salarios.

1 de agosto de 1996
Cayó

La lucha continúa, por supuesto. Más que nunca. Infinitamente más encarnizada, más dura, más implacable, como la misma vida que hasta aquí y de aquí en más el capitalismo le augura a las masas explotadas. Pero no ya en las mismas condiciones políticas. Porque hemos tirado abajo a Cavallo. Hemos volteado al hombre que personificó la mayor entrega del país en toda la historia; la mayor liquidación de derechos sociales y laborales; la mayor miseria social; el mayor y más descarado enriquecimiento capitalista. El hombre que impulsó una política que reunió, en un mismo frente, a todos los intereses capitalistas contra los trabajadores. El ‘héroe’ del embajador norteamericano. El ‘imprescindible’ de Wall Street. El iniciador de las ‘relaciones carnales’. El ‘gran organizador’ de las victorias electorales del menemismo. Domingo Cavallo transformó al menemismo en un régimen político con características propias. Los decretos de necesidad y urgencia y los vetos parciales de las leyes, que resumen la organización política anti-constitucional, camarillesca y discrecional del menemismo, surgieron como una necesidad del ‘plan Cavallo’. Cavallo logró que la oposición los incorporara a la Constitución reformada. La caída de Cavallo no solamente cambia las características del gobierno, sino también las del régimen político de este gobierno. La primera prueba de esta modificación la tenemos en la heterogeneidad del nuevo gabinete, donde conviven por lo menos cuatro fracciones capitalistas enfrentadas, además de sus sub-fracciones, lo que transforma al Ejecutivo en un Parlamento ministerial, en un gobierno de retazos, es decir, en un cero a la izquierda a corto plazo. Por la naturaleza social, económica y política del menemo-cavallismo, la caída de Cavallo es una victoria popular. Es incuestionable que esa caída es la consecuencia de las contradicciones insalvables del ‘plan económico’, que ningun periódico del país denunció con mayor anticipación, claridad, previsión y firmeza que Prensa Obrera. Pero la comprobación de la inviabilidad del ‘plan’, que el frepasista Alvarez se había arrepentido de no haber votado, que todos los opositores defendieron cuando lo ‘atacaban’ como “insuficiente”, pero señalando siempre que era “necesario”; la comprobación de esta inviabilidad también es una victoria, de naturaleza ideológica, de los explotados. Es el régimen de ‘ellos’, no el ‘nuestro’, el manifiestamente inviable. La ‘utopía’, reaccionaria, es de ellos. También es incuestionable que Cavallo cae como consecuencia de una feroz lucha entre fracciones capitalistas: entre los acreedores internacionales, que quieren cobrar la deuda externa y seguir prestando y privatizando aun a costa de la más implacable recesión y de impuestos a los otros sectores capitalistas; la ‘patria exportadora’, que quiere mayores prebendas fiscales, menores salarios, un ‘alivio’ de su deuda en dólares; los capitalistas que producen para el mercado interior, que se achica sin cesar; los privatizadores, que defienden a rajatablas la ‘convertibilidad’ para conservar sus tarifas usurarias en dólares y mandar sus beneficios al exterior. Todos estos grupos se encontraban unidos en el período del ‘boom’ o el ‘efecto licuadora’, cuando entraban once mil millones de dólares por año de capital especulativo. Pero ahora que esto se terminó, la lucha que se ha desatado es por la simple subsistencia. En los últimos meses, importantes grupos de la burguesía nacional tuvieron que ceder posiciones estratégicas al capital extranjero. Desde diciembre pasado existe una persistente salida de capital del país, que se encuentra disimulada por el ingreso de dólares debido al extraordinario endeudamiento del Estado. Pero la quiebra del frente explotador es también una victoria política popular, porque pone al desnudo los límites que la lucha popular ha puesto al intento de descargar toda la crisis sobre las espaldas del pueblo. La reacción ante los decretos antisalariales amenazaba propagarse en el marco de esta crisis política y convertirse en una amenaza de conjunto para el Estado. Teniendo en cuenta este conjunto de factores que precipitaron la crisis política y que seguirán teniendo un peso excepcional en los próximos acontecimientos de esta crisis, la caracterización fundamental es que Cavallo fue derribado por la amenaza representada por las movilizaciones populares que irrumpieron, en algunos casos, con características revolucionarias, al margen de todos los aparatos populares y sindicales de este sistema. En señalar esta amenaza consistió la actividad principal del clero en los últimos meses. El levantamiento de Cutral Co y Plaza Huincul; la situación de creciente sublevación que existe en los principales municipios de Neuquén; el crecimiento de los movimientos de desocupados en todo el país y, en especial, en el Gran Buenos Aires; la ‘pueblada’ de Tucumán; las huelgas fabriles en Córdoba; la decena de huelgas de choferes victoriosas en Capital y provincia; desde el ‘santiagueñazo’, esto fue derribando a Cavallo. La burguesía comprendió que tenía que abandonar una política que la llevaba a peligros enormes, incluso si no existía dentro de ella un consenso o acuerdo sobre cuál debía ser la política de recambio. Pero es esto mismo lo que le da a la caída su carácter de crisis fundamental. El reemplazo del ‘plan Cavallo’ por un ‘collage’ de remiendos es una evidencia contundente de la improvisación que reina en la clase capitalista y del carácter político excepcional de la caída de Cavallo. A Roque Fernández, Menem lo puso por descarte y fue más un ‘ascenso de escalafón’ que una designación ministerial. En suma, a Cavallo lo tiró el pueblo. Es esto, por sobre todo, lo que la califica como una victoria popular. Los capitalistas tienen una imperiosa necesidad, ahora, de disimular ante el pueblo la envergadura de esta crisis y de desligar a la crisis del papel que jugó en ella el protagonismo popular. Por eso se escuchan en estos días pavadas de antología, como las que atribuyen la crisis al ‘carácter’ de Cavallo, o la conclusión del frepasista Alvarez de que lo ocurrido demuestra que “no existen hombres imprescindibles”. Pero todos somos imprescindibles para aquello que se nos necesita. El acierto de una buena caracterización política del momento actual consiste en señalar por qué Cavallo se transformó en inútil. El nombramiento de un ‘ultra-liberal’ en el ministerio de Economía ha impresionado, naturalmente, a los impresionables, que ven en esto ‘un giro a la derecha’ o, por lo menos, que ‘todo sigue igual’. Pero esto no alcanza para una caracterización. El menemismo está obligado a dar demostraciones de fidelidad a la ‘ortodoxia liberal’ , para no dar la impresión de que está cediendo ante el movimiento popular. La sustitución de Cavallo por un gobierno de concesiones habría producido un desbande político entre los grupos capitalistas que sostienen al gobierno. La cuestión que importa es que los ‘ultraliberales’ tienen menos condiciones políticas para llevar a cabo su programa ‘extremista’ que las que tuvo Cavallo para su ‘plan’ ‘moderado’. Por esto mismo, la lucha en la próxima etapa será más dura e incluso más difícil, pero será inevitable, al igual que el crecimiento del descontento popular, el espíritu de movilización y las posibilidades de mayor organización de los explotados. Las crisis políticas serán también más numerosas y crecientes. Para las masas, en su conjunto, es extremadamente importante una comprensión adecuada de la nueva etapa política. El inicio de un período de crisis políticas sucesivas del menemismo; de mayores contradicciones dentro de los capitalistas; de giros brutales en la política económica; todo esto le dicta al movimiento popular una política de iniciativa y de acción, de lucha por defender lo que se nos pretende sacar —como las obras sociales, los convenios colectivos, las asignaciones familiares, o reducir salarios— y por recuperar lo perdido y avanzar. Sólo golpeando a las patronales y a su Estado con nuestras reivindicaciones se puede cambiar el ‘modelo’, ya que el cambio del ‘modelo’ explotador por el ‘modelo’ de los explotados no consiste en otra cosa que en imponer por medio de la acción y el cambio del poder político las reivindicaciones de los explotados. Esas reivindicaciones fundamentales son: la derogación de los decretos antisalariales; la convocatoria de paritarias libremente elegidas para discutir el aumento de los salarios y el cese de la flexibilidad laboral; la defensa de las obras sociales bajo control obrero; un salario mínimo igual al costo de la canasta familiar; la reducción de la jornada de trabajo sin afectar el salario; 82% móvil para los jubilados; 500 pesos mínimos para todos los desocupados; ocupar y estatizar toda fábrica que despida; un plan de obras públicas bajo control obrero; la nacionalización bajo control obrero de la banca; el cese del pago de la deuda pública a los acreedores internacionales y grandes acreedores nacionales. La burocracia sindical sigue diciendo, sin embargo, que no es la hora de poner sobre la mesa las grandes reivindicaciones populares, debido a que lo impediría ‘la recesión’, o ‘el aislamiento’, o ‘la correlación de fuerzas’. Pero el derribamiento de Cavallo es una victoria popular contra la política de ‘recesión’ y contra el ‘aislamiento’, y mejora ‘la correlación de fuerzas’. Y esto fue logrado —a pesar de los agoreros— ¡por los santiagueñazos y cutralcazos! La caída de Cavallo no debe disimular un hecho fundamental —que los decretos salariales no fueron derogados. A esto se agrega ahora la tentativa de imponer la eliminación de las indemnizaciones por despidos, la liquidación de los convenios de trabajo y la privatización total de las obras sociales. Menem y el imperialismo quieren limitar la salida de Cavallo a una operación ‘sacrificamos al hombre para dejar en pie su política’; es decir, poner un límite a la derrota que han sufrido. Imponer la derogación de esos decretos mediante la huelga es por eso fundamental. La política de la burocracia de los sindicatos, en todas sus tendencias, no es luchar por la derogación de los decretos anti-salariales sino, nuevamente, sacrificar, si es necesario, las asignaciones familiares y el no descuento de los tickets-canasta a la posibilidad de su participación en la desregulación de las Obras Sociales, de donde la quieren sacar varios ministros privatistas de la salud del nuevo gabinete. De todos modos, la crisis le impone al nuevo ministerio medidas como el impuesto al gas oil, los aumentos de tarifas del transporte y otras medidas confiscatorias (incluyendo la devaluación que pregona Alsogaray), lo que indudablemente ampliará el campo de las masas en lucha. Para la nueva etapa proponemos: reivindicaciones, lucha, organización.

1 de agosto de 1996
Aurora Avellaneda: una ‘solución’ a la medida de la patronal

En reuniones de sección, los delegados de Aurora Avellaneda han comenzado a informar sobre la ‘salida’ al conflicto que se está negociando entre la patronal, la UOM y el Ministerio de Trabajo. De acuerdo a estas versiones, el Estado tomaría a su cargo parte de las deudas salariales de Aurora con los trabajadores, mientras que el Banco de la Provincia de Buenos Aires le facilitaría a la patronal los fondos para que vuelva a poner en funcionamiento la planta. Pero con toda esta andanada de subsidios, la patronal, sin embargo, suspendería a la mitad del personal de Avellaneda (150 ó 200 compañeros) durante un período aún no definido, que podría ir de los 6 meses hasta un año. Durante ese tiempo, los suspendidos recibirían un ‘haber’ de 300 ó 350 pesos. No es difícil darse cuenta que no se trata de ‘suspensiones’, sino de verdaderos despidos. Como ya pasó en otras fábricas que adoptaron suspensiones prolongadas (Sevel), la patronal comenzará a llamarlos, uno por uno, para forzarlos a ‘arreglos’ individuales y pagarles una cifra ínfima por el ‘retiro’. Es probable, inclusive, que parte de la deuda salarial acumulada —casi cuatro meses— quede ‘retenida’, para ser cancelada solamente con aquellos ‘suspendidos’ que renuncien. Con este panorama de reducción drástica del plantel, a los trabajadores que queden “adentro” les espera la liquidación lisa y llana del convenio. En numerosas oportunidades, la dirección de la UOM Avellaneda destacó su ‘protagonismo’ en las gestiones que se realizaban ante el Estado y el Banco Provincia para financiar el salvataje de Aurora. Pero ahora que -según las versiones gremiales- el dinero gestionado por la UOM estaría por ‘aparecer’, una buena parte de los metalúrgicos de Aurora quedarían en la calle. Durante estos cuatro meses, la crisis de Aurora fue pagada íntegramente por los trabajadores. Ahora, la que recibiría dinero barato... es la patronal. Pero si esto es así, entonces no deben admitirse las suspensiones prolongadas, ni dilaciones en el pago de la deuda. La que debe ‘ponerse’ es la patronal: que la planta se ponga en marcha con todos los compañeros adentro, y con un turno de seis horas sin afectar el salario. Por el cobro integral de toda la deuda salarial. Por este programa, es necesario poner en marcha un verdadero plan de lucha, que ha sido completamente abandonado por la UOM en aras de ‘soluciones’ contrarias a los intereses obreros.

1 de agosto de 1996
Triunfó el ‘No’ a las evaluaciones
Corresponsal

El gobierno santacruceño pretendió iniciar la implementación de la ley educativa menemista mediante la aplicación de un sistema de exámenes de evaluación de los docentes, que sería el primer paso para una posterior ‘racionalización’ de personal. Frente a esto, la lista Rosa realizó una campaña que culminó con un masivo boicot a los exámenes. Los porcentajes del boicot son elocuentes: Caleta Olivia, 97%; Pico Truncado, 97%; Río Gallegos, 60%; Río Turbio, 60%; Puerto Deseado, 50%. En el proceso previo, el gobierno se vio obligado a maniobrar para tratar de convencer a los docentes de que participen. De un examen individual, con aprobados y desaprobados, con un certificado para entrar a la “red”, que era la modalidad original, se pasó primero a eliminar el certificado, después a aceptar una instancia grupal previa a la contestación del examen, y finalmente, a decir que se estaba evaluando sólo a los “equipos de capacitación” y que daba lo mismo, en lo individual, hacerla o no hacerla. En una localidad (Perito Moreno) en que los docentes se negaron a firmar las pruebas, el gobierno llegó a aceptar escritos sin nombre. Nunca en la historia tanto capacitador, supervisor o funcionario visitó las escuelas primarias y se reunió con los maestros como en los días previos a las evaluaciones. Al final, tuvieron incluso que cambiar las sedes de la evaluación en Gallegos, porque allí los docentes iban a dar clases normalmente y no tenían aulas para realizar ‘las pruebas’. Un verdadero derrumbe. En las escuelas, el debate subió de tono, replanteándose todos los problemas derivados de la aplicación de la Ley Federal. En Caleta Olivia, los docentes exigieron la presencia del gremio en la reunión a que los convocó el ‘equipo técnico’, que fue vapuleado por las maestras. Es de destacar que este retroceso del gobierno se impuso a pesar de la política de la secretaria local del CTA y del secretario general de la ADOSAC (que integra la conducción nacional de la Ctera), quienes se negaron a convocar al congreso para coordinar las acciones y desconocieron las resoluciones de las asambleas en donde ellos mismos participaron, trabajando para que los docentes fueran a rendir el examen, en una actitud patronal y antigremial que fue repudiada expresamente por la asamblea de Río Gallegos. Esta traición impidió que en Gallegos, el ‘No’ a la evaluación tuviera cifras de catástrofe para los funcionarios educativos de la provincia. La iniciativa ha estado en todo momento en manos de la lista Rosa y de filiales independientes como Río Turbio; en el caso de Gallegos, la conducción celeste de la filial se sumó también a la campaña por el ‘No’. Ante la persistente negativa a llamar al Congreso, es necesario que la Rosa, juntamente con las filiales más organizadas, impulsen la convocatoria a un Plenario de Bases de todas las localidades, para elaborar la continuidad de la lucha contra la aplicación de la ley antieducativa.

1 de agosto de 1996
Hospital de Clínicas

La agrupación Bordó de trabajadores no-docentes del Hospital de Clínicas, llamó en un volante “a impulsar una enérgica campaña contra los decretos antiobreros de Menem-Cavallo y a movilizarse el 26”, y a la Comisión Interna, que no se pronunció, a que convoque a asamblea para organizar la concurrencia a Plaza de Mayo. La Bordó también le reclamó a la Comisión Directiva de APUBA, que fije fecha para una Asamblea General.

1 de agosto de 1996
Convenio Fiat-Smata en Mercedes Benz

La patronal de Mercedes Benz ha echado a rodar la especie de que estaría atravesando problemas en las ventas, debido a la prórroga de tres años, dada por el gobierno a las patronales del transporte, para la renovación de unidades. Más allá de esto, lo cierto es, sin embargo, que la patronal se prepara para comenzar a producir una nueva camioneta en las instalaciones de su nueva planta. Tiempo atrás, el gremio y la interna, valiéndose del voto que ingenuamente dieron los trabajadores contratados, y que luego fueron despedidos, hicieron aprobar un cronograma de suspensiones de hasta... ¡¡18 meses!! para los efectivos de planta y, dentro de ese paquete, el compromiso de discutir “nuevas condiciones de trabajo” para el personal que se incorpore a partir del vencimiento de ese acuerdo, o lo que es lo mismo, el 16 de setiembre próximo. He ahí el problema. Los lamentos por “caída de las ventas” preanuncian las intenciones de la patronal de comenzar a discutir ¡ya! la implementación del convenio Fiat-Smata, para que entre en vigencia el 16/9 para el nuevo personal, para después ver cómo se lo implementa a los suspendidos que se reincorporen y luego a los efectivos más antiguos. Parte de esas nuevas condiciones ya fueron ‘comentadas’ por los voceros patronales. Según ellos, el nuevo personal entraría sin reconocimiento ni pago de antigüedad, y sin los premios por productividad, que oscilan en este momento entre 2,10 a 2,15 pesos por hora, incurriendo así en una rebaja salarial de hasta el 50%. Los trabajadores de Mercedes Benz tienen por delante el desafío de organizarse para exigir que el 16/9 se vuelva a las condiciones anteriores al acuerdo de suspensiones. Que se reincorpore a todos los suspendidos, respetando su categoría, antigüedad y premios. Que no haya trabajadores de segunda, que todo nuevo trabajador entre con el mismo convenio de planta. Rechazo a los decretos anti-salariales del gobierno. Fuera el convenio Fiat-Smata.

1 de agosto de 1996
“Es imprescindible llegar a las 6.000, para que otros compañeros también puedan leer la prensa de los trabajadores”
Néstor y Alicia

En el marco de una movilización generalizada de los pobladores de Neuquén, especialmente del interior, donde han habido instancias de asambleas populares y ocupación de municipios, una delegación de cuatro compañeros del Partido Obrero (uno de ellos, de la Coordinadora de Desocupados, y dos de la UJS) fuimos a militar por la campaña de suscripciones a San Martín de los Andes, una localidad distante 450 km de la capital neuquina. Pese a no poder tener un contacto más estrecho con los trabajadores de esa localidad, la tarea ha sido todo un éxito, ya que hemos logrado, en menos de 48 horas, la suscripción de ocho compañeros (delegados de ATE, docentes, integrantes de la Comisión de Desocupados, estudiantes secundarios, etc.) y el compromiso de varios compañeros con las mismas características, además de un padrón a visitar bastante significativo. Esta tarea en San Martín de los Andes fue aprovechada también para visitar, junto a compañeros de la Comisión local, los medios de difusión como integrantes de la Coordinadora Provincial de Desocupados, remarcando fundamentalmente la lucha de Cutral Co y Plaza Huincul y los pasos seguidos después del 1er. Encuentro Provincial. Hubo un par de reuniones con un grupo de jóvenes, lo que permitió programar, para mediados de agosto, una charla sobre la Ley Federal de Educación. Cabe señalar, particularmente, con qué interés y aprecio los compañeros leían la Prensa Obrera, y la importancia que le daban al hecho de poder seguir recibiéndola periódicamente, para poder leer “algo distinto”.

1 de agosto de 1996
Adónde va el IRA

Las manifestaciones, protestas y choques que sostuvieron los nacionalistas irlandeses del Ulster con la policía y el ejército de ocupación británico, a mediados de julio, fueron unánimemente considerados como “los más violentos de la historia”. ¿Significa esto que los nacionalistas irlandeses se plantean hundir el ‘proceso de paz’ auspiciado por los norteamericanos? Más bien, significa todo lo contrario. Provocaciones y advertencias Las manifestaciones republicanas fueron la respuesta a la provocación montada por los ‘unionistas’ (pro-británicos) del Ulster, que organizaron un desfile cuasi-militar por los barrios católicos (nacionalistas) para ‘celebrar’ el aniversario de la incorporación de Irlanda a la Corona británica. Major fue un cómplice activo de la provocación, ya que después de varios días de negarse a autorizar la marcha, terminó cediendo en toda la línea frente a los ‘unionistas’. La provocación ‘unionista’ fue “centralmente organizada” por el UPP, el principal partido pro-británico de Irlanda del Norte (Financial Times, 11/7). Gerry Adams, el principal dirigente del Sinn Fein –el ‘brazo político’ del IRA–, no tuvo dudas en caracterizar que “la marcha constituyó un golpe de estado unionista contra el proceso de paz” (Clarín, 14/7). El gobierno irlandés –y el norteamericano, que habla por boca de éste– responsabilizó directamente a Major: “un furioso John Bruton (primer ministro irlandés) ... acusó públicamente al gobierno británico de provocar los desórdenes” (The New York Times, 16/7). La posición irlandesa (en realidad, norteamericano-irlandesa) “abrió una crisis fundamental entre Londres y Dublin” (ídem). La policía y las tropas de ocupación mostraron su completa impotencia frente a los manifestantes. “(Las protestas) terminaron, dice la gente aquí, no por la policía, sino porque los ‘hombres duros’ –las fuerzas de vigilancia del movimiento republicano irlandés– las hicieron terminar” (The Washington Post, 18/7). Un testigo de las manifestaciones en Derry declaró: “Si no hubiera sido por el movimiento republicano, los manifestantes habrían quemado toda la ciudad” (ídem). Resulta claro que la dirección nacionalista irlandesa impulsó las manifestaciones –y luego las contuvo. La crisis de las negociaciones Pasadas las manifestaciones, recomenzaron las ‘negociaciones de paz’ bajo la presidencia del norteamericano George Mitchell, enviado especial de Clinton a Irlanda. Bajo una descomunal presión norteamericana, los británicos ya aceptaron dejar de lado la exigencia de que el IRA entregue las armas antes de ser aceptado en el ‘proceso de paz’. Aún ausente de la ‘mesa formal’, el Sinn Fein es un factor activo del ‘proceso de paz’: sus dirigentes se reúnen “diariamente” con el gobierno irlandés (Financial Times, 18/6) y también mantienen contactos –aunque menos regulares– con los de Gran Bretaña y Estados Unidos. Las negociaciones, sin embargo, parecen llegar a un punto muerto, porque los ‘unionistas’ y sus aliados británicos acusan a Mitchell y al gobierno nor-teamericano de “favorecer a sus aliados del IRA y del Sinn Fein” (International Herald Tribune, 21/6). Pero como los propios británicos reconocen que “las conversaciones no valdrán un penique si el Sinn Fein no está presente” (Financial Times, 18/6), resulta claro que lo que enfrenta a británicos y norteamericanos es quien dominará la Irlanda ‘pacificada’ y quién se apropiará de los beneficios que arroje su ‘pacificación’. Los norteamericanos Bajo Clinton, el gobierno norteamericano está mostrando un ‘interés’ en la ‘cuestión irlandesa’ como no lo había hecho ningún otro en más de un siglo. A las razones de política interna (“Clinton no habría ganado las elecciones sin el voto de la comunidad irlandesa” –Foreign Affairs, mayo/junio de 1996), hay que sumarle la agudización de la guerra comercial. Los norteamericanos pretenden usar a Irlanda como una gran vía para su penetración comercial en la ‘Europa comunitaria’. El gran capital norteamericano ya tiene una posición dominante en la República de Irlanda: el 60% de la inversión externa es norteamericana, y del mismo origen son las empresas que encabezan el ‘boom’ de inversiones externas que se registra –tanto en el norte como en el sur– desde el inicio del ‘proceso de paz’. En 1995, Irlanda registró un “récord de inversiones externas”: el 14% de todas las destinadas a Europa (Financial Times, 25/6). El Ulster no le va en zaga: en 1995, las inversiones externas crecieron un 71% (International Herald Tribune, 15/6). Por su retraso relativo respecto de los restantes países de la Unión Europea, Irlanda goza de una serie de privilegios impositivos y subsidios ... que el capital norteamericano quiere utilizar a su favor para penetrar en Europa. Aunque pueda parecer sorprendente, el Sinn Fein actúa con el mismo programa. En efecto, la norteamericana Emerson Electric anunció la construcción en el Ulster de una planta para la fabricación de compresores con destino a toda Europa; la inversión “es la primera por la cual el Sinn Fein ... hizo un lobby muy activo, como parte de su campaña para atraer inversiones externas a la provincia” (International Herald Tribune, 15/6). ¿El IRA pretende resolver la cuestión nacional irlandesa con las inversiones yanquis? El imperialismo británico sólo puede mantenerse como asociado menor de los nuevos amos. Precisamente por esto, los ‘unionistas’ se verán obligados a capitular. En Irlanda, como se ve, “estamos ante un choque típicamente interimperialista” (Prensa Obrera, nº 482, 20/2). La cuestión nacional ¿Tiene interés la burguesía irlandesa en la unificación nacional? Según la burguesía británica, “Irlanda superó el trauma de la partición (y) salió del ghetto de la anglofobia” (Financial Times, 26/6). Claro que la burguesía irlandesa no abandona la perspectiva de una integración política y económica a largo plazo con el norte. En lo inmediato, sin embargo, la perspectiva de ‘hacerse cargo’ de Belfast y Derry “horroriza a los dirigentes irlandeses” (ídem). La política del IRA está condicionada (subordinada) por esta situación histórica y por el papel que empieza a jugar el imperialismo norteamericano. Un informe aparecido en la au-torizadísima Foreign Affairs (mayo/junio de 1996) –en la que escriben habitualmente todos los ‘hacedores’ de la política exterior norteamericana– pone en evidencia esta subordinación al citar, nada menos, que las actas de la reunión secreta de la dirección del IRA, que resolvió –por 5 votos contra 4– adoptar el ‘cese del fuego’ unilateral ... “principalmente porque Clinton es el primer presidente norteamericano en décadas en ser sustancialmente influido por el lobby norteamericano irlandés”. Este ‘lobby’ está integrado también por los capitalistas norteamericanos que ‘colonizaron’ Irlanda y que ahora se prepararan, ‘negociaciones de paz’ mediante, a ‘colonizar’ el Ulster. Prensa Obrera no necesitó leer las actas de las reuniones de la dirección del IRA para caracterizar, que “los planteos propios del IRA ... están subordinados (al imperialismo norteamericano)” (Prensa Obrera nº 482, 20/2). El giro del IRA se produce –al igual que el giro de la OLP o del Congreso Nacional Africano–después de la disolución del ‘enfrentamiento Este-Oeste’, es decir del marco interestatal en que se insertaron los movimientos nacionalistas en el pasado. Esta historia de falta de independencia política, en particular con referencia al stalinismo, explica su pasaje a las posiciones del imperialismo yanqui.

1 de agosto de 1996
Trabajadores de Shell en lucha

La lucha contra la flexibilidad laboral se va profundizando: a la asamblea convocada para el 24 de julio concurrieron más de 100 compañeros. Allí se acordó dejar de hacer horas extras y limitar al máximo la colaboración con la empresa. No se declaró el quite de colaboración para evitar la conciliación obligatoria. Además, se decidió concurrir a la movilización del 26 a Plaza de Mayo (a pesar de que nuestro gremio está en la CGT) y adherir al paro del 8 de agosto y a otra posible movilización, si la hay. El viernes 26, mientras un grupo de compañeros volanteaba en Plaza Alsina, de Avellaneda, un micro con 30 trabajadores salía de la refinería hacia la Plaza de Mayo, donde se repartió un volante explicando nuestra situación. Lentamente, los trabajadores se van reagrupando en la convicción de que la lucha es el único método para lograr nuestras reivindicaciones. ¡No a la flexibilidad laboral! ¡Aumento de salario ya!

1 de agosto de 1996
Turquía: Salvar las vidas de los huelguistas de hambre
Corresponsal

Casi 300 presos políticos turcos —pertenecientes a distintas organizaciones de izquierda— ya han cumplido 80 días de huelga de hambre ‘dura’ en 16 cárceles del país. Tres militantes han muerto, nueve están en coma y varias decenas se encuentran en estado gravísimo y quizás irreversible. Otros varios centenares de presos políticos realizan huelgas de hambre “rotativas”, de duración limitada, para sostener la lucha de sus compañeros. Las manifestaciones de apoyo a los huelguistas, que se han realizado en las afueras de las prisiones, han sido brutalmente reprimidas. La huelga de hambre tiene un único reclamo: el mejoramiento de las condiciones de detención. Los presos del régimen turco —militantes de izquierda e integrantes de los movimientos nacionalistas kurdos— están sometidos a un régimen carcelario de aniquilación y exterminio. Sólo en 1995, 147 detenidos, oficialmente reconocidos por el gobierno, ‘desaparecieron’ dentro de las cárceles; otros 63 murieron como consecuencia de las torturas recibidas (Le Monde, 25/7). Esta sistemática masacre de los opositores políticos y de la minoría nacional kurda oprimida es ‘santificada’ tanto por la ‘democrática’ Unión Europea —que acaba de firmar un acuerdo aduanero con Turquía, con vistas a su posterior integración a la UE— como por el no menos ‘democrático’ Estados Unidos —que ha integrado a Turquía a la OTAN. Durante dos meses, el gobierno islámico recientemente electo dejó correr la huelga y dejó morir a los huelguistas. Ante la repercusión nacional que ha alcanzado esta lucha —se trata de la “primera crisis seria que enfrenta el nuevo gobierno” (Le Monde, 24/7)— y las denuncias de los organismos de derechos humanos internacionales, es probable que el gobierno pretenda imponer una ‘salida de fuerza’, obligando a los presos a abandonar la huelga por medio de la represión. Sumamos nuestra voz a todas las que se levantan para denunciar la salvaje represión del régimen turco y para reclamar la satisfacción de las reivindicaciones de los presos políticos en huelga.

1 de agosto de 1996
Yeltsin ‘ganó’, pero el régimen se cae

Los banqueros y los ‘estadistas’ occidentales, y la delgada capa de burócratas que se apropió de la ‘parte del león’ de las privatizaciones rusas, pudieron al fin respirar aliviados: su hombre, Boris Yeltsin, derrotó al candidato ‘comunista’ en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales. El fraude, la injerencia imperialista, la cooptación del ‘nacionalista’ Lebed y la capitulación de los ‘comunistas’ –cada uno en su medida– jugaron los papeles principales en esta victoria. El fraude fue simplemente fantástico: en Chechenia, donde el ejército ruso no puede doblegar por las armas a la resistencia popular, ¡Yeltsin sacó el 64%! Las ‘urnas volantes’ recogieron más de 3,5 millones de votos. Además, mientras todos los estudios demográficos revelan que la población rusa disminuye –¡otra consecuencia bárbara de las ‘reformas’!– el número de inscriptos para votar creció en más de tres millones (de 105 a 108) entre diciembre y junio, y el de ‘votantes del exterior’ creció en más del 40%. Para evitar ‘inconvenientes’, las autoridades electorales ya anunciaron que “no publicarán resultados ‘detallados’” (Le Monde, 3/7). En cuanto a la injerencia imperialista, baste señalar que sólo gracias al monumental préstamo de 10.000 millones del FMI, el gobierno pudo pagar parte de los salarios y las jubilaciones atrasadas y evitar un colapso bancario en la víspera de los comicios. La incorporación del ‘nacionalista’ Lebed al gobierno le permitió a Yeltsin, además de sumar los votos del general, el 15% en la primera vuelta, retomar la iniciativa política, desembarazarse de la camarilla de Korjakov-Soskovetz (el primero, jefe de la ‘guardia personal’ de Yeltsin, que mantenía un choque abierto con el FMI y los gobiernos occidentales alrededor de la clave cuestión petrolera), y, muy importante, ‘verticalizar’ al ejército detrás del presidente. Con la incorporación de Lebed, Yeltsin terminó de montar las condiciones para mantenerse en el poder, por las buenas o ... La clave de la victoria de Yeltsin, sin embargo, fue la capitulación de los ‘comunistas’. El PC no denunció el fraude, ni en la primera vuelta ni en la segunda. Entre ambos comicios, su candidato Zyuganov realizó una “enigmática campaña a media máquina” (The New York Times, 5/7): se ‘encerró’ en Moscú y ‘dejó pasar’ una oportunidad única para denunciar al gobierno: la brutal crisis política desatada por la ‘llegada’ de Lebed y el desplazamiento de la camarilla de Korjakov, con su secuela de acusaciones cruzadas de corruptelas, ‘ejércitos personales’ y crímenes políticos. La anticipada y pasiva aceptación de la derrota por parte del PC ha sido unánimemente interpretada como el ‘precio’ que los ‘comunistas’ pagaron, gustosos, por su futura integración al gabinete yeltsiniano. Todo esto sirvió para que Yeltsin se alzara con las elecciones. Pero ni el fraude, ni la injerencia imperialista ni la integración de Lebed, ni la capitulación ‘comunista’, podrán impedir que Yeltsin –cuya salud es definida como “especialmente precaria”– se vea obligado a abandonar pronto el poder, ni pueden impedir, tampoco, la lucha abierta que ya se ha desatado por su sucesión entre las camarillas gubernamentales. Mucho menos, lo que le permitió a Yeltsin ganar las elecciones, le permitirá hacer frente a la crisis fiscal y bancaria que amenazan explotar en cualquier momento. Por todo esto, reiteramos nuestro pronóstico de que “el nuevo gobierno de Yeltsin no debe iniciar un período de estabilización política sino de acentuación de la crisis en todos los planos” (Prensa Obrera nº 500, 27/6). Esta perspectiva de crisis, más o menos inmediata, es la que explica que apenas una semana después de las elecciones, las relaciones del FMI con el nuevo gobierno hayan entrado “en un período de fuerte tensión” (Le Monde, 24/7). El ‘nuevo’ gobierno yeltsiniano presenta un delicado y frágil equilibrio entre las tres camarillas fundamentales en que se ha escindido la burocracia: el ‘lobby’ de los grandes pulpos privatizados del gas y el petróleo, cuya cabeza es el primer ministro Chernomyrdin; el bloque de los banqueros beneficiarios de las privatizaciones, cuyo representante es Anatoli Chubais, antiguo encargado de las privatizaciones, recientemente retornado al entorno presidencial, y Aleksandr Lebed, representante del ‘complejo militar-industrial’. Las contradicciones entre estas camarillas son flagrantes: los banqueros reclaman que se anulen los grandes subsidios impositivos que gozan las empresas gasíferas y petroleras, para garantizar el pago de la deuda estatal; las empresas energéticas, por su parte, reclaman la liberación de los precios, lo que ocasionaría una ruina industrial masiva e inmediata; unidos en su oposición al ‘lobby energético’, los bloques de Chubais y el de Lebed son, a su vez, mortalmente hostiles: los banqueros, que se han apropiado a precios de regalo de los mejores activos industriales rusos, pretenden ahora desplazar a los llamados ‘directores rojos’ –los viejos gerentes ‘comunistas’– para poner sus propios hombres al frente de sus empresas. Está, además, la cuestión chechena, donde Lebed ha debido renunciar rápidamente a su promocionado ‘plan de paz’, a causa de la “salvaje oposición por parte del lobby de la energía” (Le Monde, 9/7), ya que “a través de Chechenia pasan los oleoductos” que llevan el crudo y el gas a Occidente (Le Monde, 13/7). En este cuadro, “si Yeltsin se viera obligado a renunciar por cuestiones de salud y no hubiera un reemplazante obvio, una sucesión de crisis puede ser más desestabilizante que la actual lucha sin piedad por el poder” (The New York Times, 3/7). En otras palabras, la lucha por la propiedad puede convertirse en guerra civil abierta. Sin embargo, no sólo la salud de Yeltsin puede hacer estallar la crisis: otros detonantes de primer orden son el hundimiento de las finanzas públicas y “la inminencia de algún tipo de colapso en el ya tambaleante sistema financiero” (The New York Times, 3/7). El déficit fiscal –engordado en 10 billones de rublos durante la campaña electoral– triplica los compro-misos con el FMI, lo que amenaza con desatar una hiperinflación y provocar “el colapso del mercado de bonos de deuda del Estado” (ídem). En cuanto a los bancos, “en los pasados seis meses varios de los mayores bancos de Rusia han requerido el salvataje del Banco Central” después de entrar en cesación de pagos (The Wall Street Journal, 12/7). La perspectiva es sombría: “otros le seguirán” (ídem) porque “los cinco mayores bancos no sobrevivirían una crisis seria” (The Economist, 20/4). El sistema bancario y el de la deuda pública han sido los instrumentos privilegiados que utilizó la burocracia para apropiarse de las empresas ‘privatizadas’ y fugar al exterior miles de millones. Todo esto explica que “un diplomático occidental en Moscú” haya declarado que “estoy convencido de que si gana Yeltsin, las elites dominantes traerán al PC a su gobierno. Es la única forma de evitar otra problemática lucha por la sucesión” (Financial Times, 3/7). El propio PC está interesado en esta perspectiva: son varios los dirigentes ‘comunistas’ que se declararon “dispuestos a integrar el gabinete de Chernomyrdin”, pero lo más importante es que “el PC renunció a denunciar los resultados electorales porque su verdadera apuesta es la lucha por la influencia dentro del Kremlin, con un presidente fatigado si no seriamente enfermo” (Le Monde, 6/7). La base de esta integración es que las camarillas dirigentes del ‘comunismo’ ruso están profundamente entrelazadas con las camarillas que integran el gabinete; para muestra, un botón: Nikolai Ryzhkov, uno de los principales dirigentes del PC, es el accionista mayoritario del Tveruniversalbank, el 17º banco ruso que acaba de ser intervenido después de entrar en cesación de pagos ... La misma lucha por la propiedad que desgarra a las camarillas gubernamentales, empuja al PC a “una escisión inevitable” (Le Monde, 5/7). La integración del PC al gabinete de Yeltsin provocaría, de inmediato, la fractura del amplio frente que encabezó en estas elecciones ... pero lo mismo sucedería si la rechazara: la mayoría de los ‘aliados’ del PC, “especializados en intercambiar ministerios y subsidios por el apoyo a Yeltsin ... no resistirían cuatro años en la oposición” (Le Monde, 5/7). El ‘gobierno de coalición’, dice el Financial Times (3/7), es “el resultado más probable de una elección que muchos en Rusia –y en Occidente– veían como una lucha entre dos ideologías incompatibles”. En un cuadro dominado por la desintegración –tanto entre los vencedores como entre los vencidos–, la lucha sin piedad por el poder y la catástrofe económica, tal ‘gobierno de coalición’ sería apenas un efímero puente hacia la crisis abierta, revelador del terror de las camarillas dominantes a la guerra civil que engendra, sin remedio, la restauración capitalista.

1 de agosto de 1996
Elección en el Centro Gallego
Corresponsal

El miércoles 31 se realizan las elecciones para Comisión Interna y Cuerpo de Delegados en el Centro Gallego, uno de los establecimientos más grandes del gremio de la sanidad (Atsa) de Capital. A pesar de que la conducción burocrática de Atsa dejó menos de una semana de plazo para presentar la lista, los delegados combativos y el activismo pudieron reagruparse y presentaron candidatos para interna y delegados en todos los sectores. En esto jugó un rol fundamental la agrupación ASIS, y el hecho de que hace un par de meses se presentó a elecciones de seccional el frente Verde-Bordó. En aquella contienda lograron triunfar en el Gallego, aunque no por muchos votos. Pero ahora votan todos los trabajadores (afiliados y no afiliados) y, a pesar de que no se ha logrado aún que la patronal presente los padrones, la experiencia del último año, donde los delegados combativos de la minoría desarrollaron un gran trabajo antipatronal, enfrentándose con el bloqueo de la actual interna antiburocrática, plantea excelentes perspectivas para triunfar. En la movilización de los trabajadores del Gallego está la posibilidad de impedir que se consume alguna maniobra fraudulenta.

1 de agosto de 1996
“Fuera Menem-Cavallo”
Corresponsal

“Fuera Menem-Cavallo” es la consigna que caracterizó al PO entre las corrientes de izquierda. No era un simple slogan y no tenía nada de abstracto ni ultrista. En el Balance de las elecciones del 14 de mayo (junio de 1995) caracterizábamos —en el momento de mayor euforia burguesa por el triunfo electoral menemista— “que sigue vigente la consigna de conjunto ‘Fuera Menem-Cavallo’, no importa las conclusiones que los encuestadores o los constitucionalistas (o el Pts y el Mas) saquen de las elecciones. En tanto la crisis se agrave; en tanto la cesación de pagos no cese; en tanto la situación económica del cono sur siga empeorando; en tanto la miseria de las masas aumente geométricamente; en tanto la propia burguesía se cuestione la conveniencia del ‘plan’ actual, y en tanto el régimen político en vigencia no sea capaz de encontrar una salida; en tanto prevalezcan estos factores de conjunto, nuestra consigna será ‘Fuera Menem-Cavallo’, que es la consigna de la ‘tercera vuelta’, de luchas crecientes contra la explotación capitalista”. La caída de Cavallo es una victoria de la lucha de las masas. Cavallo tuvo que ser destituido aun cuando era considerado por todas sus fracciones como un héroe de los capitalistas. Porque su permanencia se había convertido —en la actual situación de crisis y de crecientes levantamientos populares— en un grave peligro para la burguesía. Lo voltearon Tucumán, Cutral Co, Transportes del Oeste, los desocupados de La Matanza, luego de los santiagueñazos y rionegrazos. El gobierno no pudo esperar: la destitución incluso se dio simbólicamente, con el trasfondo de una movilización convocada por los sindicatos a la Plaza de Mayo y con la amenaza de un paro general para el 8 de agosto. La burguesía necesita maquillar la caída de su ‘héroe’ . Pero no puede ocultar la derrota completa de ‘su’ política y la creciente presencia de las masas trabajadoras en la calle. La burguesía nos quiere engañar, pero no se autoengaña: la caída de Cavallo abre un desequilibrio en su poder por un largo período. Que los trabajadores debemos aprovechar. “Fuera Menem-Cavallo” fue una consigna estratégica de nuestra lucha política. Media consigna se ha consumado. En la lucha por sus reivindicaciones, la clase obrera tendrá la oportunidad de organizarse para hacerla realidad en su totalidad.

1 de agosto de 1996
Cayó

Derogación de los decretos antisalariales • convocatoria de paritarias libremente elegidas para discutir el aumento de los salarios y el cese de la flexibilidad laboral • defensa de las obras sociales bajo control obrero • salario mínimo igual al costo de la canasta familiar • reducción de la jornada de trabajo sin afectar el salario • 82% móvil para los jubilados • 500 pesos mínimos para todos los desocupados • ocupar y estatizar toda fábrica que despida • plan de obras públicas bajo control obrero • nacionalización bajo control obrero de la banca • cese del pago de la deuda pública a los acreedores internacionales y grandes acreedores nacionales

1 de agosto de 1996
La manifestación del 26 de julio y el movimiento obrero

La caída de Cavallo, anunciada cuando se desarrollaba la concentración que, el viernes 26, el MTA había convocado en la Plaza de Mayo para reclamar la derogación de los decretos anti-salariales del gobierno, fue recibida y festejada como un triunfo de la movilización popular, de la cual los 20.000 asistentes al acto eran una expresión concreta. Al calor de la movilización, Moyano y Palacios insistieron en que la lucha continuaba hasta “cambiar el modelo”. Convocaron al paro general para el 8 de agosto, adhiriendo, así, a la fecha lanzada por la CGT. Pero en lugar de un paro activo con salida de fábrica hacia Plaza de Mayo y las casas de gobierno provinciales, el MTA planteó que se instalaran “ollas populares” en todas las plazas del país, “para que pueda comer cada trabajador que no tenga para hacerlo”. Es decir que se atomiza la protesta de los trabajadores en un operativo en el que, seguramente, intervendrán sectores clericales. El grueso de los manifestantes fue movilizado por los gremios del MTA, particularmente camioneros y los choferes de la Uta. CTA ‘simbólico’ El CTA tuvo columnas minúsculas. No hay que olvidar que la primera reacción del CTA fue la de rechazar el paro del 8. Marta Maffei, la secretaria general de Ctera, había declarado que su gremio “no hará el paro porque considera que la CGT traiciona” (Crónica, 19/7), adhiriéndose a las posiciones de la UCR y el Frepaso. Recién el martes 23, De Gennaro anunció la adhesión al paro del 8 y a la marcha del 26. Pero tampoco pasó de las palabras, como lo evidenciaron las débiles iniciativas para movilizar a su gremio. Las bases de la CGT Un hecho importante fue la presencia de delegaciones de fábricas y gremios enrolados en la CGT. El plenario de delegados de la seccional Capital de la Asociación Bancaria adhirió a la movilización en oposición al boicot de Zanola. La presencia de la oposición a la burocracia, en Telefónicos; delegaciones de diversos talleres gráficos convocados por la Naranja; los trabajadores de Télam y sectores convocados por la Naranja en el gremio de prensa (UTPBA); numerosos grupos de metalúrgicos, etcétera, que revelaron un principio de movilización desde las bases que sobrepasó a las direcciones burocráticas. Fue destacable también la presencia de sectores de los movimientos de desocupados (Villa Lanzone, zona Sur, etc.). Los partidos El Ptp y su Corriente Clasista y Combativa se colocó incondicionalmente tras el MTA (“propuestas a las que adhiere activamente la Corriente Clasista y Combativa”, periódico Hoy, 24/7). En su programa de 20 puntos, el MTA defiende a la industria nacional y la necesidad de “créditos blandos” para las Pymes. Avala también el carácter atomizado que el MTA le ha dado a la jornada de paro del 8 de agosto. El PC, que pronosticaba “que ni Menem, ni Duhalde cuentan con el tiempo ni el escenario para reemplazar a Cavallo” (Propuesta, 25/7), reclamó “una amplia convocatoria del CTA al conjunto de trabajadores en lucha para constituir... una verdadera Asamblea de Resistencia que coordine las acciones para derrotar este modelo”. Un planteo vago, que se acomoda bien con las intenciones de la burocracia sindical de dejar pasar los decretos anti-salariales. La presencia del Frepaso y de la UCR fue simbólica. El Pts estuvo ausente (¡una vez más!), como lo está siempre que hay movilización y lucha. El PARTIDO OBRERO impulsó la presencia de columnas obreras de los sindicatos adheridos a la CGT y tuvo, también, una combativa columna. Sus consignas destacadas: Abajo los decretos anti-salariales de Menem y Cavallo. Paro activo nacional. La marcha posterior que se realizó al finalizar la concentración en Plaza de Mayo, recogió muestras de entusiasmo y simpatías entre los vecinos y la población. La lucha por el paro general Al día siguiente, la CGT se reunió con Corach y otros funcionarios para negociar el levantamiento del paro del 8 de agosto. El ‘nuevo’ ministro, Roque Fernández, declaró que mantenía la reducción de las asignaciones familiares. El paro debe mantenerse, entonces, más que nunca, hasta lograr la derogación de los decretos anti-salariales. No es lo que propone la burocracia de la CGT, que oscila entre levantar el paro por presión de Duhalde, o hacerlo para que muera ahí. Es posible que la CGT reciba la renuncia de Caro Figueroa como ‘prenda’ para rehabilitar su presencia en la mesa de la concertación. En el acto se planteó que, en el próximo Confederal de la CGT, se reclamaría un plan de lucha y un paro activo de 48 horas. En todas las fábricas debemos realizar asambleas y plenarios para votar un plan de lucha nacional. ¡Paro general el 8! Realicemos plenarios interfabriles para garantizar que las ‘ollas’ en las Plazas se transformen en verdaderas asambleas populares. Plan de lucha con paros activos y manifestaciones. Derogación de los decretos anti-salariales de Menem y Fernández. Convocatoria a paritarias por industria para recuperar todas las conquistas avasalladas e imponer un aumento salarial de emergencia.

1 de agosto de 1996
Un gabinete dividido con políticas enfrentadas

Lo que caracteriza al ministerio de Roque Fernández es la acentuada heterogeneidad de las fracciones capitalistas que se encuentran allí representadas. Aunque los ultraliberales del CEMA (capitales bancarios y financieros) se quedaron con el Ministerio de Economía, áreas enteras siguen en manos de la ‘troupe’ de Cavallo, además del Ministerio de Trabajo. El agente de los exportadores del Mercosur y enviado de Duhalde, Alieto Guadagni, capturó la Secretaría de Industria, Comercio y Minería, mientras el semiproteccionista Guillermo Calvo pasó a integrar la elite de asesores. Todo indica que un equilibrio completamente inestable se ha adueñado del Palacio de Hacienda y que son inevitables choques inmediatos. Planes Al momento de la caída de Cavallo, había en la burguesía varios ‘planes’ sustitutivos del quebrado ‘plan mediterráneo’. Consejo Empresario Agrupa a un selecto grupo de banqueros, vinculados a los fondos de pensión, seguros y salud. El año pasado, de la mano de Solanet y Ruette Aguire (Banca Roberts), le plantearon a Menem la completa e inmediata desregulación y privatización de todo el sistema de seguridad social. Este sector tiene vasos comunicantes muy sólidos con el CEMA, que es la cuna de Roque Fernández. El Consejo Empresario sostiene que el actual déficit fiscal es manejable y que se puede financiar incurriendo en mayores deudas, a condición de que se anule el actual sistema de seguridad social y se desmantele la legislación social, porque esto iría reduciendo, con el tiempo, el déficit fiscal aun cuando se eliminaran los aportes patronales por completo. En especial, plantea meter la mano a fondo en las obras sociales y en el PAMI. La asesora de Roque Fernández, Carola Pessino, ya planteó que “debe hacerse una reforma laboral profunda, similar al plan de convertibilidad para atacar la inflación, en el sentido de que el gobierno asuma el compromiso de rebajar cargas patronales y otros costos, como indemnizaciones, obras sociales, accidentes de trabajo, con el compromiso de mantener la rebaja hacia el futuro, atándose como lo hizo con el tipo de cambio” (El Cronista, 30/7/96). En este planteo reaccionario, las obras sociales serían sustituidas por entidades de salud privadas, que recibirían el aporte obrero que en la actualidad va a las obras sociales. Estas empresas privadas darían una cobertura estándard y, con pagos adicionales, podrían brindar una mayor cobertura. El aporte será fijo por beneficiario, y no un porcentaje del salario como ocurre actualmente. Se reduciría el aporte patronal a un porcentaje muy bajo, para integrar un Fondo Compensador que haga frente a las necesidades de los trabajadores de salarios de subsistencia. Para el PAMI, la propuesta es que los trabajadores activos aporten a una AFJP unos 45 pesos por mes para hacer frente a los gastos de salud que se les presente a partir de que se jubilen. Los actuales jubilados serán atendidos, entonces, por planes de salud privados, que se financiarían con impuestos generales. Para reducir aún más el aporte patronal jubilatorio, el Consejo propone modificar la actual ley de jubilaciones en los siguientes puntos: eliminar la prestación básica a la que tienen derecho todos los futuros jubilados –de unos 190 pesos mensuales–, estén en una AFJP o en el Estado; subir a 65 años la edad jubilatoria de las mujeres restringir la pensión por viudez solamente a las mujeres con más de 50 años bajar la pensión de invalidez, actualmente del 70% del sueldo de los últimos 5 años, al 49%, como en el caso de la viudez. En asignaciones familiares plantea eliminar gran parte de los salarios familiares (esto ya se hizo). Convenios colectivos Con todo, el plato fuerte es la eliminación de la indemnización y su reemplazo por un fondo de ahorro del propio trabajador, administrado por las AFJP. Un elemento central en este ataque es la eliminación de los convenios colectivos de trabajo, algo que Caro Figueroa tiene en carpeta, a la espera del momento oportuno para lanzarlo. Con este esquema, el Consejo Empresario plantea que se podrían bajar los aportes patronales y reducir el déficit fiscal futuro, ya que toda la seguridad social pasaría a ser financiada por los trabajadores. De implementarse este plan ultrarreaccionario y antiobrero, según sus propios integrantes, se podrían renegociar las ‘metas fiscales’ con el FMI y los acreedores internacionales, quienes volverían a prestarle al Estado argentino porque se les aseguraría la devolución de los préstamos. Este plan no es contradictorio con la devaluación que plantea Alsogaray. Porque como dijera Ricardo López Murphy, “si ello no alcanzara, en todo caso, disminuye el trauma de la corrección necesaria e inevitable” (Ambito, 12/6/96). Este plan de guerra contra los trabajadores también afectaría a la burocracia sindical, que quedaría desplazada por completo del negocio de las obras sociales. La viabilidad de este plan requiere de un ataque a fondo, para el cual el menemismo no ha reunido las condiciones políticas necesarias, y más bien ha perdido muchas de ellas con la caída de Cavallo. El dúo Calvo-Guadagni Guillermo Calvo tiene otro diagnóstico: “bajar el déficit fiscal con el menor costo social posible”. Plantea aumentar los aranceles a la importación, lo que permitiría aumentar la recaudación de impuestos y estimular el mercado interior por la vía de menores importaciones. En una línea parecida está el privatista-duhaldista Alieto Guadagni. Se trata de un planteo de corto vuelo, que la gran burguesía considera poco eficaz y muy lento, que implica una tregua con el movimiento obrero y que choca con los grandes sectores importadores-exportadores, que han establecido armadurías o ensamblajes de conjuntos importados para reexportarlos con reembolsos. Devaluación Alsogaray insiste en que hay que “examinar a fondo la interrelación existente entre la recesión y la desocupación y la ley de convertibilidad”. Para Alsogaray, la convertibilidad está agotada, su mantenimiento profundiza la recesión y la desocupación, y lleva a la quiebra de sectores enteros de la burguesía. Básicamente, propone un plan general de refinanciación de las deudas en dólares y que la devaluación actúe como una desvalorización general de los salarios y de los capitales, lo que serviría para fomentar más las exportaciones y para reiniciar un ciclo de entrada de capitales. La línea de Alsogaray se encuentra respaldada por una persistente salida de capitales privados, que aún no se nota en las reservas del Banco Central debido al todavía mayor endeudamiento del Estado. El choque entre estas posturas capitalistas es inevitable, y el actual equilibrio deberá alterarse para uno u otro lado. El ministerio Roque Fernández tiene todos los hilos de la provisoriedad de la propia situación política.

1 de agosto de 1996
El 8 de agosto Paro General y Plan de Lucha

Cavallo cayó. Pero los decretos de reducción salarial que eliminan total o parcialmente las asignaciones familiares para el 80% de los trabajadores siguen vigentes. El ‘nuevo’ equipo económico los ha ratificado; todos sus integrantes han apoyado a Cavallo y han sido habitués de los gobiernos antiobreros desde el Rodrigazo del ‘75, pasando por la dictadura militar hasta el día de hoy. El nuevo gabinete tiene en carpeta una serie de medidas antiobreras, como la extensión del IVA al transporte, el aumento del gasoil, la profundización del ataque contra las Obras Sociales sindicales, los despidos en la administración pública, etc. Se trata de seguir pagando la deuda con los bancos imperialistas a costa del hambre y la miseria de los de abajo. Por eso: la caída de Cavallo ha sido para el movimiento obrero y de los explotados sólo un paso. Ahora hace falta derogar los decretos contra el salario y la salud de los jubilados (le retiran más de 500 millones de pesos al PAMI). Esta es la consigna central de la lucha de los trabajadores: De-ro-ga-ción de los decretos antisalariales de Menem y Cavallo. Por eso es necesario ratificar en Asambleas de Fabrica y Plenarios de Delegados de los sindicatos el paro general del 8 de agosto al que han ido convocando todas las centrales obreras y votar un Plan de Lucha Nacional, con un paro activo de 36 horas para la semana siguiente. La lucha debe continuar hasta que se deroguen los decretos. En el transcurso de esa lucha tenemos que avanzar en la organización y coordinación de interfabriles, de asambleas populares que reúnan no solo a los obreros, sino también a los desocupados, a los estudiantes y a las barriadas en lucha.

1 de agosto de 1996
Comienza la reacción de los bancarios

Los bancarios somos uno de los gremios más afectados por los decretos anti-salariales. Casi la totalidad de las empresas abonan parte de sus sueldos en tickets y, además, la mayoría de los compañeros se encuentran entre las franjas más castigadas por la quita de las asignaciones familiares. No hay que olvidar tampoco que nuestra obra social ha llegado al colapso. Todo esto en el marco de salarios congelados, incumplimiento total del convenio, miles de despidos (tan sólo en esta semana, la patronal del Quilmes echó a 200 compañeros), extensión de la jornada laboral sin pago de horas extras, etc. Con estos decretos, la pérdida promedio bordea un sueldo por año, sumando a las asignaciones familiares el descuento sobre los tickets. Organizar la lucha El estribillo de la burocracia para dejar pasar todos estos atropellos es que “la gente no da” para enfrentarlos. Los plenarios de delegados son convocados “cada muerte de obispo”, y muchos delegados burocráticos ni siquiera llevan adelante las resoluciones de la propia burocracia, demostrando su mayúscula integración a sus respectivas patronales. En esta política de adaptación y claudicación ante la ofensiva patronal, el CTA bancario no le va en zaga, como lo demuestra su bochornosa actuación en el último congreso de la Bancaria, donde terminó aprobando por unanimidad los despachos del zanolismo o, en el caso del Banco Provincia, su seguidismo a Frigeri y Duhalde. La seccional Buenos Aires aspira a diferenciarse como ‘combativa’, pero sus acciones no pasan de ser demostraciones de aparato. En realidad, lo que ‘no da’ es la política de la propia burocracia. Los compañeros en los bancos están empezando a reaccionar, y si esa reacción no se generaliza y masifica es precisamente por la política del zanolismo. La demostración palpable es la actitud desigual que ha tenido la respuesta ante los decretos de Menem y Cavallo. La situación del Banco Patricios es un ejemplo claro. Desde el día que se conocieron los decretos, la Comisión Gremial Interna comenzó a realizar asambleas en todos los sectores con una política clara: DEROGACION DE LOS DECRETOS, QUE LA PATRONAL SE HAGA CARGO DE LOS DESCUENTOS SOBRE LOS TICKETS, MOVILIZARSE EL 26 A LA PLAZA, PARO ACTIVO NACIONAL. Este programa fue avalado con la firma de 170 compañeros de la Casa Central, y presentado ante el plenario de delegados de la Bancaria, fue aprobado por el resto de los bancos. El jueves 18, junto a otras gremiales de oposición, tomamos la iniciativa de realizar un acto de denuncia en la esquina de Diagonal y Florida, que durante las dos horas que duró, contó con una importante adhesión de los trabajadores que pasaban por el lugar. Durante la semana previa a la marcha, continuamos con las asambleas y, sin duda, la columna del Patricios fue, el 26, de las más numerosas entre los bancarios. En realidad, los únicos bancos que concurrieron encolumnados fueron los de las gremiales opositoras (Patricios, Mayo, Credicoop) y su participación superó largamente a lo que aportó el zanolismo. Pero los trabajadores de estos bancos no tienen ninguna particularidad que los distinga del resto de los bancarios. Ahora está planteado mantener toda la agitación, para lograr un gran paro el 8 de agosto. Demos un paso adelante El impulso a la lucha que están dando las gremiales y el activismo opositor es justo e importante. Pero no se puede quedar allí. En este sentido, es muy importante que la convocatoria a realizar un ENCUENTRO DE TRABAJADORES BANCARIOS, que han planteado las gremiales opositoras para el próximo 29 de agosto, tome una envergadura real en todo el gremio. Si la lucha general del movimiento obrero contra los decretos triunfa, es posible un cambio de situación aun en sectores tan castigados como los bancarios. El reclamo por las paritarias, por la discusión acerca de los salarios y las condiciones de trabajo, pasará a estar a la orden del día. La Lista Naranja se compromete a impulsar a fondo esta perspectiva.

1 de agosto de 1996
¿Si se va Caro Figueroa, la CGT levanta el paro?
Corresponsal

Habitualmente, un relevo ministerial habría bastado para que la burocracia sindical levantara un paro general lanzado con suficiente antelación para negociarlo. No parece ser ésta, sin embargo, la postura de Gerardo Martínez, quien rechazó el planteo de Cassia y de otros burócratas títeres de dejar sin efecto el paro del 8 de agosto. ¿Por qué Martínez mantiene el paro? Todo indica que la burocracia cegetista sabe que el gobierno estaría por lanzar la anulación de los convenios colectivos de trabajo, y que por eso mantiene a Caro Figueroa al frente del Ministerio de Trabajo. Más todavía, sabe que Roque Fernández y sus seguidores ven con simpatía el plan del Consejo Empresario que desmantela las obras sociales, del cual son autores. Por ese motivo, la CGT mantendría el paro y plantea otro relevo como prenda de negociación del paro. Más concretamente, la cabeza de Caro Figueroa y su reemplazo por un menemista afin a la burocracia, como podría ser Rodolfo Díaz. El paro del 8 de agosto sigue pendiente de las pugnas en el menemismo.

1 de agosto de 1996
Mandato del Banco Patricios
Corresponsal

El personal del Banco Patricios, ante la gravísima situación creada para todos los trabajadores por la promulgación de los decretos antisalariales, que eliminan las asignaciones familiares y gravan los pagos en tickets, mandata a su Comisión Gremial Interna para que eleve ante el Plenario de Delegados Generales de la Asociación Bancaria las siguientes resoluciones: 1) Plan de lucha de todo el gremio bancario hasta la derogación de los decretos. 2) Comenzar la semana próxima con Asambleas en todos los bancos, con la presencia del Plenario de Delegados. 3) Adherir y participar masivamente de la movilización a Plaza de Mayo del 26 de julio. 4) Paro Activo Nacional de todo el gremio. Unificar la lucha junto al resto de las organizaciones de los trabajadores. 5) Ante el tema de los tickets, exigir en todos los bancos que sea la patronal la que se haga cargo de la totalidad de los aportes. Esta moción fue avalada con la firma de 170 compañeros de la Casa Central del Banco, y posteriormente aprobada por unanimidad en el Plenario de Delegados de la Asociación Bancaria.

1 de agosto de 1996
La caracterización del PO
Corresponsal

Ya cuando se produjo la primera gran crisis política entre Cavallo y el clan menemista, señalamos: “Contra lo que puedan hacer suponer los pronunciamientos capitalistas de apoyo a Cavallo, es probable que el desenlace de una crisis ministerial sea la salida de Cavallo, porque al imperialismo se le plantea ahora, más que el rescate de un ‘plan económico’, el salvataje de un gobierno y de un régimen político” (editorial de Prensa Obrera, 13/6/95). El 4 de julio pasado decíamos en Prensa Obrera que el desbarranque de la situación económica “plantea desde hace mucho la necesidad de alterar la política económica, algo que viene haciendo el propio Cavallo en abierta violación del llamado ‘plan de convertibilidad’. Es este fracaso el que conduce a la caída de Cavallo. Pero en el panorama nacional se está agregando otro factor más para esa caída, lo que los consultores llaman el ‘riesgo político’ que encierra la alta tasa de desocupación, o sea la rebelión de los desocupados. Estos factores fueron, precisamente, los que provocaron en su momento la caída de Krieger Vasena (1969), el hundimiento del plan de Martínez de Hoz (1981) y el final de Sourrouille y el ‘plan austral’ ”. “Cavallo se va a ir por el fracaso total del menemismo y del imperialismo —las intrigas palaciegas son el lado menor y grotesco de la historia”. Los analistas patronales, en cambio, caracterizan ahora que Cavallo se fue debido a que su “fuerte personalidad” lo llevaba a chocar con el Congreso y los restantes miembros del poder ejecutivo. En la edición anterior de Prensa Obrera (18/7) titulábamos en la tapa: “¿El principio del fin?”, y señalábamos que “el choque contra Cavallo... tiene lugar con el fondo de una gran bronca popular, que realmente asusta a las patronales... En las próximas semanas se podría plantear, entonces, la salida de Cavallo. Este hecho no debe abrir en los trabajadores ninguna expectativa. El sucesor pretenderá aprovecharla para lanzar nuevos paquetazos. Los trabajadores tenemos que armarnos de un programa, cuyo eje es éste: que se convoquen a paritarias con delegados elegidos en asamblea. De este modo pondremos en pie de lucha al movimiento obrero y barreremos con la burocracia sindical. Por una vez, que la crisis de los de arriba sea plenamente aprovechada por los de abajo”.

1 de agosto de 1996
“Meten mano en nuestros bolsillos para financiar a los patrones, al Tesoro y pagar la deuda externa”
Corresponsal

Que se deroguen los decretos anti-salariales De un plumazo, el gobierno le bajó el sueldo mensual al 80% de los trabajadores argentinos, incluyendo una gran parte de los que ganan menos de 500 pesos. Eliminó a todos el salario por esposa, las escolaridades y las asignaciones por preescolaridad y matrimonio. A los que ganan más de 1.000: Asignación por nacimiento, adopción, hijo e hijo incapacitado. A quienes ganan entre 500 y 1.000: Sólo les quedó asignación por nacimiento y adopción y los 20 pesos de salario por hijo. Tickets Canasta: La rebaja salarial es mucho mayor, por la eliminación o el “blanqueo” de los mismos, pues en este último caso habrá que pagar las cargas sociales, 16% para el trabajador. La recaudación de impuestos se ha hundido, sube el déficit fiscal y el endeudamiento del Estado; de aquí que las grandes patronales dicen que la salida es reforzar el ataque a los trabajadores. Meten mano en nuestros bolsillos para financiar a los patrones, al Tesoro y pagar la deuda externa. ¿Qué hacer frente a estas medidas? Tenemos dos buenos ejemplos de caminos acertados: Cutral Co y los choferes de la zona Oeste, que con la decidida lucha independiente de los trabajadores, organizados desde la base, lograron vencer las políticas hambreadoras. La CGT amenaza con un paro para el 7 u 8 de agosto, el MTA promete una movilización para el 26 de julio y un paro para la “primera quincena de agosto”. Los trabajadores de Sanidad proponemos que hay que actuar ya, que ATSA Capital se pronuncie en contra de las medidas del gobierno, que llame a un plenario de delegados donde se vote un plan de lucha (pues un paro aislado no sirve). • Ninguna devaluación (porque sería una reducción salarial). • Ningún impuesto al gas oil (porque significa un aumento del transporte y de los productos en general). • Aceptar el aumento de las asignaciones familiares para los que ganan menos de 500 pesos (porque significa un aumento de sus ínfimos salarios). • Que la crisis la paguen “ellos”. Comisión Interna Hospital Francés julio 17 de 1996

1 de agosto de 1996
Devaluación argentino-brasileña
Corresponsal

El gobierno brasileño debería relajar la política monetaria y realinear el cambio para reducir el costo Brasil” (Gazeta Mercantil, 23/7/96). Esta recomendación devaluacionista fue formulada el pasado 21 de julio por el Banco Mundial, a quien no se le escapa, sin embargo, que una medida de esa naturaleza obligaría a una inmediata devaluación de la moneda argentina, pues de lo contrario, los exportadores brasileños arrasarían con sus competidores argentinos. Como nada indica que el Banco Mundial impulse la desintegración del Mercosur, se desprende que está presionando por una devaluación combinada. Justamente, en Prensa Obrera 503, del 18 de julio, o sea antes del pronunciamiento del BM, planteábamos que era significativo “que en Brasil se hubiera operado, en las últimas semanas, un viraje proteccionista, que también anhela una parte de la burguesía argentina. ¿Podría haber, entonces, concluíamos, una devaluación conjunta del real y del peso?”.

1 de agosto de 1996
La oposición convocó a la marcha del 26
Corresponsal

La oposición antiguillanista de delegados y activistas telefónicos, reunida en el Plenario de trabajadores telefónicos - Mesa de Enlace, emitió un pronunciamiento por la derogación de los decretos de Menem-Cavallo, por la estabilidad laboral y contra la rebaja salarial. Denuncia que la consecuencia de estas medidas será una reducción del salario de más del 20%, y exige que se anulen los decretos, que los tickets canasta se incorporen al salario y que las empresas se hagan cargo de los descuentos de los trabajadores. Por la estabilidad laboral: basta de despidos, de aprietes y de entrega de trabajo a contratistas o microemprendimientos de FOETRA. Sobre la base de este programa, se fijó una cita de concentración para concurrir a la marcha del 26 y se designó una delegación de compañeros para intervenir en el plenario abierto que el MTA realizó en UTA. Pero no pudieron intervenir, porque la mesa del plenario les negó el uso de la palabra. El guillanismo, por su parte, levantó un plenario de delegados que debía realizarse el jueves 25, ante la certeza de que allí se impondría la convocatoria a la marcha. Marcharon 150 compañeros a Plaza de Mayo, destacándose un numeroso grupo del edificio Balvanera.

1 de agosto de 1996
Para la izquierda Cavallo seguía

El conjunto de la izquierda aseguró que Cavallo no iba a caer. El PC, en su periódico (Propuesta, 25/7), un día antes del despido de Cavallo, planteaba: “Ni Menem ni Duhalde cuentan con el tiempo ni el escenario para reemplazar a Cavallo más aún cuando ese cambio no se justificaría en ninguna alteración de la actual política...”. Para el PC, una caída de Cavallo sería incluso intrascendente. El Ptp, en su periódico (Hoy, 24/7) caracterizaba que “Ese miedo al desborde popular y a la posibilidad de que la renuncia de Cavallo haga colapsar la economía y precipite la crisis política fueron determinantes para que la cúpula del PJ —con Duhalde a la cabeza— pasara de la crítica al apoyo de las medidas tomadas por el ministro”. Para el Ptp: “Está claro entonces que lo único que permite la sobrevivencia del plan Cavallo son los sucesivos ajustes contra el pueblo y la mayor entrega y sometimiento nacional, en un tirabuzón sin fin hacia abajo”. Pero, a diferencia del PC, al Ptp le interesa que se “transforme todas las deudas y activos financieros en moneda extranjera a la moneda nacional”, para “permitir revertir la actual situación de ahondamiento de la crisis económica y social”. Es, precisamente, lo que preparan muchos economistas burgueses, para lanzar una devaluación monetaria que perjudique a las masas sin tocar las posiciones de la burguesía endeudada en dólares, marcos o yenes. Para las corrientes del tronco ‘morenista’ (Mas, Pts, Mst), cuyas prensas salen más espaciadas y tienen análisis aún más rudimentarios, la burguesía seguía apoyando también a Cavallo y a su ‘plan’. El fracaso de la izquierda argentina para pronosticar la caída de Cavallo traduce su completa incomprensión de las contradicciones del régimen capitalista y de la crisis catastrófica de su economía y de su política.

1 de agosto de 1996
Telam quiere ganar
Corresponsal

En medio de una situación caracterizada por cierres (El Expreso), despidos (La Prensa, Radio El Mundo), persecuciones a los delegados de la oposición (La Unión, Diario Popular, juicio penal contra los delegados de La Prensa) y una criminal parálisis de la Utpba, jugada a fondo a la privatización y entrega de la Obra Social, Télam se ha levantado con una fuerza que pulveriza la tramposa afirmación de que “con la gente no pasa nada”. Pasado un mes de anunciada la liquidación de la agencia oficial, una masiva asamblea resolvió, por 130 votos a 11, medidas de acción directa. La realización de un paro preventivo de 3 horas por turno, que se cumplió masivamente el miércoles 24, se impuso por sólo 12 votos (71 a 59) al paro de 24 horas. En vísperas de la marcha del 26, los dirigentes de la Utpba anunciaron en un plenario que el sindicato, sin consultar absolutamente con nadie, había decidido no convocar a la marcha, demostrando patentemente que es una burocracia cavallista. El plenario, anodino, cambió sus características cuando irrumpió un delegado de Télam (cuyos representantes no habían sido invitados), quien anunció que más allá de lo que resolviera hacer la Utpba, Télam marcharía, y que invitaba al resto de los delegados a acompañar dicha movilización. La marcha El viernes 26, a la salida de Administración y Publicidad, 100 trabajadores de la agencia, con pancartas, marcharon hacia Plaza de Mayo. El secretario de Medios, Raúl Delgado, ha decidido recibir a los representantes de los trabajadores el próximo martes 30, pero todavía no se ha firmado ninguna acta oficial que revea la decisión de liquidar Télam . La única bandera del gremio en la marcha, además de la de Télam, fue la de la Lista Naranja de Prensa, culminando así un trabajo de agitación en Clarín, Crónica, La Maga, La Nación, con un volante que invitaba a marchar junto a Télam, y exigiéndole a la Utpba una Asamblea General.

1 de agosto de 1996
No canten victoria ...

La lucha de Ciadea se ha cerrado con una derrota. La burocracia aceptó la “última oferta” de la patronal, de reincorporar a 75 de los 152 trabajadores cesanteados. A esta altura, una treintena de cesantes había optado por cobrar la indemnización ante el desangre del conflicto y la única expresión de lucha era la olla popular en la puerta de planta, sostenida tenazmente por un núcleo de los despedidos. Paralelamente, el conflicto por los 78 despedidos de Pritty se cerró con la cesantía de los compañeros y el pago de una indemnización disminuida. El conflicto tuvo su punto culminante el 11 de julio, cuando 2.000 trabajadores de Ciadea movilizados estuvieron a un paso de imponerle a la burocracia una asamblea en el centro de la ciudad, en Colón y General Paz, luego de cuestionar duramente a la dirección del SMATA (Campellone) por la ausencia de un plan de lucha. Existe la conciencia de que las cesantías son el prólogo de una ofensiva mayor, porque la patronal ha ‘tercerizado’ Mantenimiento a una subsidiaria —Polimon— para imponer un convenio ‘flexibilizado’ y con reducción de salarios, primero en este sector y luego en toda la planta. Campellone, aún abucheado y tratado de traidor, pudo imponer su estrategia. La mediación de Mestre para “discutir caso por caso” las cesantías, sirvió para el cese de la lucha y el principio del despido para los ‘casos’ en los que no hubiera acuerdo. La burocracia pudo manejar los hilos del conflicto recostándose en la impotencia de la oposición, que contaba con la expectativa del grueso de la planta pero que no pudo articular una política alternativa. La oposición mantiene una caracterización negativa de las posibilidades de lucha y de victoria de los trabajadores, incluso después de la derrota electoral de la burocracia en las principales plantas del Smata-Córdoba y de la salida a la lucha contra los recientes despidos. Ahora bien, ¿la entregada de la dirección del Smata significa que la patronal tiene ahora ‘vía libre’ para sus planes? Después de la caída de Cavallo y con todas las luchas en curso, una caracterización de este tipo es redondamente falsa. El retroceso en Ciadea puede impulsar a las patronales a profundizar su embestida, y éste puede ser el punto de partida de una nueva ‘tormenta’ en el movimiento obrero industrial de Córdoba.

1 de agosto de 1996
¡¡Sigue el ejemplo de los choferes del Oeste!!

En el proceso de descuartizamiento de Celulosa Argentina, el Citibank arrendó la planta de Andino —una localidad cercana a San Lorenzo— a la empresa Compagnucci (empresa fabricante de papel moneda convertida en cartonera). Compagnucci no pagó nunca la luz, ni los impuestos provinciales y comunales, y adeuda además aguinaldos, quincenas y aportes a los trabajadores, por un total aproximado de 1.400.000 dólares. Italcorrugado (¿grupo Pierri?) compró la fábrica en 1.200.000 dólares en cómodas cuotas, exigiendo la eliminación de la comisión del sindicato y la renuncia a los fueros sindicales, para implementar la flexibilización total y el despido masivo, y no pagar las deudas pendientes. Quince días atrás, los trabajadores exigían la reapertura de la fábrica y el conocimiento de “¿a quién pertenecemos?”, expresando expectativas hacia el Ministerio de Trabajo. Hoy los compañeros han tomado la fábrica y la calle y montaron una olla popular (con el apoyo de toda la comunidad de Andino), demostrando de esta forma un viraje hacia la confianza en sus propias fuerzas y en el movimiento obrero. El martes 30 tienen otra entrevista con el Ministerio de Trabajo, y en caso de no llegar a un arreglo que implique el pago de salarios, el reconocimiento del sindicato, el respeto al convenio colectivo y ningún despido, se procederá a la toma real con puesta en marcha de la producción.

1 de agosto de 1996
Robert Bosch por el paro activo

La indignación por los decretos anti-salariales, conmovió a la fábrica hasta los cimientos. Compañeros que después de la traición del Plan de lucha de la UOM del ´94, no quisieron saber más de movilizaciones, se anotaron sin vacilaciones para concurrir el 26. Aun quienes no venían, veían con simpatía la marcha. Si la movilización se veía como justa, muy rápido se generalizó en fábrica la idea de su insuficiencia y la necesidad de un paro activo, y algunos compañeros defendían la idea de la huelga general. Concurrimos en un micro 25 compañeros de R. Bosch y algunos delegados opositores a la comisión directiva, junto a 6 delegados de la lista azul (oficialista). Durante el viaje se coreaban consignas antigubernamentales y ya en la Plaza nos encolumnamos detrás de un cartel firmado “Metalúrgicos de San Martín”. Desde el vamos, los compañeros manifestaron desconfianza en los oradores. Primero fueron los comentarios de rechazo al toque clerical: “No vinimos para esto”. Después, la oposición a los intentos de ‘peronizar’ la propuesta: “No tengo nada contra Evita, pero que lo hagan a otra hora”, protestaba un compañero. Cuando alguien repartió en la Plaza un volante reclamando Paro Activo, la respuesta de un compañero fue “para eso vinimos”. Rápidamente, la columna matalúrgica comenzó a corear Paro Activo y se fusionó con un grupo de jóvenes (¿de dónde serían?) que pusieron sus bombos al servicio de la consigna. Nos fuimos de la Plaza con la sensación de estar haciendo historia, no de que nos hubieran usado —a diferencia de otras veces—, porque había una consigna por la cual pelear. La presencia organizada de trece delegados y ex-delegados de la seccional, contrasta con la parálisis de la UOM. Esta contradicción debería reflejarse en una lista de oposición a la burocracia en las próximas elecciones de la UOM. Esta es la tarea.

1 de agosto de 1996
Plenario Pro-Marcha de desocupados del conurbano

El día sábado 27 de julio se realizó, en San Justo, el plenario pro-marcha de desocupados del conurbano bonaerense. Asistieron alrededor de 160 personas en nombre de 87 organizaciones, en su mayoría políticas. La mesa, constituida por representantes de comisiones de La Matanza, Berazategui, Villa Unión y de la Correpi, puso a consideración del plenario un documento “Contra el hambre, la desocupación y la represión”. En ese programa se señalan las reivindicaciones de los desocupados, comenzando por un seguro de desempleo, derecho a la utilización de las obras sociales, eximición del pago de servicios e impuestos, viajes gratuitos, que se declare la emergencia ocupacional y plan de obras públicas. Junto con esto, se levantan otras reivindicaciones contra la flexibilidad laboral, la segunda reforma del Estado y el juicio y castigo e inmediata captura del personal policial acusado de asesinatos, torturas, etc. Numerosas intervenciones de representantes de los barrios fueron proponiendo agregados al programa: Fijación del monto del subsidio en 500 pesos a partir de los 16 años, No pago de la deuda externa e impuestos progresivos a las grandes fortunas, Paritarias por industria y un Congreso Nacional de Desocupados. Si bien había representantes de los barrios, la mayoría de la concurrencia era de organizaciones políticas y sindicales que pretendían ‘encauzar’ el plenario en función de sus políticas. Por eso, la compañera Lily, del Movimiento de Trabajadores Desocupados de La Matanza, señaló que los que deben decidir el rumbo de la lucha de los desocupados son ellos mismos y “si las organizaciones sindicales quieren colaborar que se dejen de mirar para otro lado y nos respalden”. También criticó a quienes en nombre del MD habían firmado un volante en común con el CTA sin haber consultado a nadie. Se convocó a un nuevo plenario para el 10 de agosto en Avellaneda, para definir la fecha de la marcha, que sería entre el 6 y el 7 de setiembre. Paralelamente, se informó que se montará una olla popular en Berazategui, como parte de una campaña por colocar ollas en los municipios, para preparar la movilización de setiembre.

1 de agosto de 1996
Indignación de delegados de la UOM Capital
Corresponsal

El texto del pronunciamiento Compañero Secretario General de UOMRA, compañero Lorenzo Mariano Miguel: Por intermedio de la presente los abajo firmantes, delegados que participamos del Congreso de Delegados citado por la organización el 4 de julio de 1996, queremos expresar y demostrar nuestra indignación por la actitud asumida por el Secretario General compañero José Stazzone; que con su forma irritante y soberbia, menoscabó a todos los allí presentes al manifestar desde el escenario, que las resoluciones las determina la Comisión Directiva y no los delegados, ya que los mismos no son para debatir; demostrando de esta manera una actitud dictatorial e hiriente para todos los trabajadores en su conjunto, los que con murmullos se retiraron de la reunión. Es de destacar que también se impidió a un grupo importantísimo de compañeros, poder manifestarse y de esta manera hacer llegar a los congresales elegidos, una serie de inquietudes y propuestas alternativas para la obtención de un mejor nivel de vida para todos los trabajadores metalúrgicos y por otra parte demostrar nuestra bronca al gobierno, por tantos despidos y suspensiones que estamos padeciendo y que son de público conocimiento. Además, considerando que el movimiento obrero hoy más que nunca necesita unificación de criterios y planteos más profundos en defensa de la clase trabajadora, pretendemos que se cambie la metodología de traer elaborada de antemano la lista de candidatos a congresales, sin que medie una mínima discusión de alternativas. Por todo lo expuesto, solicitamos a Ud. se convoque un nuevo Congreso de Delegados y que el mismo cuente con su presencia, ya que consideramos que es la única garantía de transparencia y lograr de esta manera que los congresales exhiban posiciones más claras y profundas, como sucedió en el Congreso Nacional realizado en Mar del Plata.

1 de agosto de 1996
“Nuestro reclamo es el derecho al trabajo”

PO: Recién, en tu intervención, hiciste referencia al trabajo de organización que se está realizando en algunos barrios de La Matanza. Contanos en qué situación se encuentra el movimiento. LG: Integramos una organización que es el Movimiento de Trabajadores Desocupados, que desde hace un año viene reclamando y organizándose desde abajo. Tenemos un programa cuyo punto de reclamo fundamental es el trabajo; creemos que no tenemos que levantar otra bandera que no sea la del trabajo, más allá de los petitorios que ya hemos entregado en la Municipalidad de La Matanza, donde reclamamos un subsidio al desocupado, el boleto libre, que aquellos que no tienen para comer no paguen los impuestos, es decir, todas las medidas paliativas ante la emergencia, pero nuestro reclamo principal es el derecho a trabajar. PO: ¿Cuáles son los próximos pasos que se han propuesto? LG: La semana pasada, el día 21, tuvimos un plenario donde resolvimos, entre otras cosas, nuestro funcionamiento. Vamos a funcionar con un plenario abierto cada 15 días, con asambleas en los barrios donde estamos, para que se acerquen con su aporte todos los vecinos. También estamos tratando de conectarnos con otras organizaciones del conurbano, cosa que ya logramos con gente de zona Sur, de La Plata, de San Martín, con jóvenes y desocupados de Ciudad Jardín, que nos acercaron su volante. También estamos acompañando el proceso de ollas populares en La Matanza (el lunes hay una reunión aquí mismo por ese tema), y todo tipo de hechos que refuercen la resistencia. PO: Justamente, un compañero de Ciudad Jardín propuso la realización de un congreso nacional de desocupados como instancia de organización independiente para todos estos movimientos; tu opinión al respecto. LG: Me parece que un congreso de los desocupados es la única manera de que nos animemos a hablar, a decidir, a pensar por nosotros mismos. Que no dejemos que nadie decida por nosotros en qué forma vamos a luchar. Nuestra forma es estar de pie, en la calle, con ollas, con cortes de ruta, con piquetes, como en Santiago, en Cutral Co, en Ezeiza, en Dolores. Ese es el camino y allí vamos a estar.

1 de agosto de 1996
“Lix-Klett/Carrier presente”

Con esta bandera fuimos el 26 a la concentración en Plaza de Mayo. Ibamos con muchas expectativas, porque percibíamos en la gente, en la fábrica, mucha bronca y un gran entusiasmo de “salir a la calle”, desde el primer día en que anunciaron el recorte de las asignaciones familiares y la amenaza a los tickets canasta. Era como ‘la gota que rebasaba el vaso’ y había que participar de la convocatoria del MTA, a pesar de que la UOM se hizo a un costado para estar más cerca del ‘oficialista’ Martínez. Los compañeros decían: la UOM debería estar en esta manifestación y el MTA, CTA y toda la oposición aquí presente deberían confluir en una movilización el 8, junto al paro de la CGT. “La división sólo favorece al gobierno”. Fuimos unos 25 compañeros en un micro que nos facilitó la UTA; otros, aunque acordaban, no pudieron venir. Lamentablemente, tuvimos que enfrentar también un freno en la fábrica de una posición ‘orgánica’ que repetía que “ir era hacer política”, era “apoyar los espacios de la oposición a la CGT”. La respuesta de la mayoría de la interna fue que “no ir era apoyar los decretos antisalariales y al gobierno”. La vuelta La cantidad de trabajadores en la Plaza, algunas frases combativas de los oradores, el anuncio de que nosotros estábamos presentes (por el altoparlante) y de nuestra consigna, suscitó una enorme satisfacción de haber concurrido. Sin embargo, y analizando más detalladamente, era evidente que faltaba algo. Los trabajadores encolumnados no coreaban consignas, desde el palco se escuchaban dos ejes: el reclamo de “cambio de modelo” y la pelea con la CGT, y lo de la “Marcha Federal” fue sólo una mención. Las ollas populares en cada plaza pintaba como un paso para atrás. El anuncio de la caída de Cavallo no se vio como un triunfo, sino expresión de la terrible crisis política en el gobierno, pero... “los decretos no cayeron” —como dijo un compañero. La vuelta sirvió para analizar y concluir que hay una enorme voluntad de lucha por parte de los trabajadores, pero también hay limitaciones que habrá que sortear, pero lo más importante: comenzamos a despertar un enorme espíritu de combatividad por parte de los compañeros de fábrica.

1 de agosto de 1996
Avellaneda: Irrumpe la ‘Asamblea estudiantil’

A partir de las reuniones de los “Docentes Autoconvocados”, estudiantes de varios colegios de la zona nos encontramos y comenzamos a discutir la necesidad de poner en pie al movimiento estudiantil de Avellaneda, contra la ofensiva del gobierno y de sus leyes impuestas por el Banco Mundial. En Avellaneda, apenas un par de colegios se encuentra organizado en centros de estudiantes. Pero a través de una amplia recorrida, logramos interesar a muchos compañeros en la organización de sus colegios. Así, llegamos a un primer plenario de estudiantes, donde se sumaron compañeros de doce colegios. Entre ellos, las Medias 3, 9 y 7, el Longobardi, la ENCA, el Simón Bolívar, el Palaá, el Gallardo y la Escuela de Música Popular de Avellaneda. El principal planteo del plenario fue organizar a los colegios desorganizados, e informarlos respecto de la Ley Federal de Educación y sus consecuencias. Se constituye la “Asamblea” En ese plenario, se suscitó un debate con el MUS (Ptp), que planteó la formación de una “pro-FES” basada en “un representante por escuela”, que además debían estar organizadas en Centros de Estudiantes. El planteo conducía a la exclusión del 80% de los compañeros presentes, que habían concurrido, precisamente, para abrir un rumbo de organización en sus escuelas. Rechazado este planteo burocrático, el plenario resolvió constituir la “Asamblea Permanente por la Formación de los Centros de Estudiantes de Avellaneda”, abierta a la participación de delegados, activistas y centros de los colegios de la zona. La “Asamblea” votó una declaración constitutiva —ver recuadro— y movilizarse el día 18 hacia la Casa de la Provincia de Buenos Aires, junto a “Autoconvocados” y Suteba de Avellaneda. La ‘Asamblea’ copa el Puente Pueyrredón El día 18, nos enteramos que Suteba había cambiado el horario de la marcha a la Capital (de las 18 a las 13), en un evidente intento por vaciarla. Autoconvocados y la Asamblea Estudiantil resuelven mantener la convocatoria original. Así, y luego de varias horas de agitación en la Plaza Alsina, la “Asamblea” emprendió el camino hacia la Capital. Más de doscientos estudiantes, junto a un grupo de docentes y padres, marchamos a pie durante dos horas. En el camino, tuvimos que enfrentarnos al aparato represivo montado para parar la movilización. Pesó más nuestra posición de repudio al gobierno que sus métodos de intimidación. En un posterior plenario, la “Asamblea” ratificó su política de organización del movimiento secundario, con las siguientes resoluciones: a) Impulsar un petitorio con nuestras principales reivindicaciones y entregarlo en el Consejo Escolar de Avellaneda con una gran movilización; b) editar un boletín de la Asamblea, que sirva como herramienta de clarificación y organización; c) aprovechar el petitorio para recorrer todos los colegios, promoviendo la elección de delegados y formación de Comisiones pro Centro. La UJS de Avellaneda seguirá comprometida en darle un verdadero rumbo de lucha a todo este nuevo proceso de ascenso en el movimiento estudiantil.