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Prensa Obrera N° 495

23 de mayo de 1996 · 29 notas

Notas de este número

23 de mayo de 1996
La política de Bussi

La política del gobierno bussista está dictada por los intereses de clase que representa. Es precisamente esto lo que no tienen en cuenta (o quizá lo tienen demasiado en cuenta) los políticos democratizantes del centroizquierda o la dirigencia sindical, cuando le reclaman a Bussi que deje de ser el mejor alumno de Menem, que cambie de rumbo o que se ponga al frente de los reclamos del pueblo de la provincia. El gobierno de Bussi es el vehículo, como antes lo fue el de Palito, de los intereses del gran capital. Todo su plan de ‘reforma estatal’, de despidos masivos, rebaja de los salarios, flexibilización laboral está dictado por el Banco Mundial. Apunta a la privatización de la salud y de la educación públicas. Ya se ha impuesto el arancelamiento ‘voluntario’ en todos los hospitales, se ha llevado al colapso a la Mutualidad Provincial y al Subsidio de Salud (las dos obras sociales más importantes del personal estatal), y se ha iniciado una política de cierre de escuelas, compactación de grados, modificación del régimen de licencias, liquidación de la conquistas contempladas en el Estatuto del docente. De manera especial, el gobierno se ha empecinado en transferir la Caja provincial. (Ya el intendente bussista de San Miguel logró la transferencia de la Caja Municipal). La Suprema Corte de la Provincia declaró constitucional la transferencia, con la salvedad de que se deben resguardar las jubilaciones de los jueces, altos funcionarios y legisladores, y ya se ha sugerido crear una caja especial para este fin. El gobierno está empeñado en la privatización del Banco Provincia y el mismo viernes de la marcha, la Legislatura aprobó el llamado a una nueva licitación con el voto del bussismo y de las bancadas del PJ y la UCR, y con la venia de la dirigencia de la Asociación Bancaria. La licitación establece que la venta se hará con un tercio del personal y se entregarán 32 millones de pesos de la coparticipación federal para absorber la cartera morosa; esto es lo que entienden el PJ, la UCR y el Frepaso cuando reclaman que Bussi ‘se ponga al frente’. La privatización procura que el pulpo que se haga cargo del banco revitalice la economía con un crédito internacional, pero esto exige la ejecución de la ‘reforma del Estado’, no su dilación. El gobierno sigue una línea de liquidación de activos estatales a ultranza. Acaba de disolver su sociedad con los cañeros en el ingenio Ñuñorco, transfiriendo su participación a los dueños del ingenio Santa Bárbara y a la Pepsi; impide por todos los medios la anulación de la privatización del agua, a pesar de su manifiesta ilegalidad y de que ya ha producido aumentos de tarifas de más de un 100%. El gobierno bussista ha sido autorizado, con el voto de todas las bancadas, a tomar créditos en la banca privada contra garantías de la coparticipación. Esta política de endeudamiento a corto plazo y a altísismos intereses pretende el rescate de los cheques diferidos, los bonos Independencia y el subsidio de diversos negociados, como es el nuevo contrato de provisión de los comedores escolares, cuyo resultado es una dieta de alimentos deshidratados y enormes sobreprecios. La acción del gobierno bussista está dictada, en todos los terrenos, por las necesidades de los pulpos capitalistas. Como bien caracteriza la Gaceta del 19 de mayo, “sin riesgo de equivocación puede afirmarse que hasta ahora, Antonio Bussi gobernó sin oposición política orgánica”. Así como no se pueden pedir peras al olmo, tampoco se puede pedir que Bussi encabece los reclamos de los trabajadores. Es necesario un comando único de las centrales sindicales y un plan de lucha. No hay otra salida.

23 de mayo de 1996
UTA: Triunfo de los trabajadores de la Río

El jueves 16, por una resolución de Conciliación Obligatoria de la Subsecretaria de Trabajo Provincial, fueron reincorporados en forma provisional los 32 choferes despedidos el 30 de abril por la empresa Río de La Plata. Antes, una huelga masiva había paralizado el servicio durante 17 horas. La patronal va a la guerra La empresa que ya despidió a 80 trabajadores desde marzo, quiere imponer un ‘acuerdo’ que desconoce el Convenio Colectivo, reduce el salario básico en un 30% y altera la diagramación de las frecuencias. Para Domínguez —vicepresidente de la empresa— “(el convenio Fiat-Smata) es un ejemplo de lo que se puede lograr sentándose a conversar” (El Día, 12/5). Lo que el patrón pasó por alto es que los obreros de la Fiat mal pudieron “sentarse a conversar” cuando todavía no existen. En qué consiste el convenio negrero El ‘acuerdo’ que pretende la empresa contempla un “ciclo” de las 192 horas mensuales de trabajo (24 jornadas a un promedio de 8 horas y 6 francos). Las horas extras sólo se reconocen a partir de las 192 horas, las cuales se distribuyen en el mes a gusto de la patronal. Elimina la “garantía horaria” (prevista en el Convenio actual), que obliga a pagar 8 horas por jornada aunque se haya requerido un número menor de horas. Los choferes resisten pese a la burocracia Pero —por desgracia para Domínguez— los choferes de la Río no tienen previsto doblegarse. El 30/4, ante las presiones de la patronal, los trabajadores, en una Asamblea, rechazaron el ‘acuerdo’. La empresa respondió despidiendo a 32 choferes (entre ellos, los que habían encabezado el conflicto y desplazado a la Interna burocrática). Los despedidos, con sus familias ‘acamparon’ en la terminal de micros de La Plata hasta el jueves 16, día del paro. La huelga arrancó desde abajo contra la orientación de la burocracia de la UTA, que ‘bajó’ a La Plata para presionar a los cesantes y para que se levantara la ‘olla’. El paro del jueves —que decidió la reincorporación—salió a pulmón y a partir de los despedidos y del activismo del gremio. Los cesantes de la Río armaron una Comisión de Despedidos para difundir la huelga y ganar el apoyo de otros trabajadores y de los estudiantes. Una Asamblea eligió delegados y defenestró a la Interna burocrática, agente de la patronal. La lucha en la Río, que impuso la reincorporación de los ‘32’, demuestra la potencialidad de un movimiento desde abajo para unir a los trabajadores contra el Convenio Fiat Smata, que los capitalistas quieren generalizar a todo el país.

23 de mayo de 1996
Norte: Docentes, al 100%
Corresponsal

La campaña en zona Norte ha llegado ya al 33% de su objetivo planificado. En particular se destaca el equipo de Docentes-Polvorines, que prácticamente ha llegado al 100%. Tigre ha superado el 60%. También se destaca la actividad de algunos compañeros: Débora B. (UJS) ha suscripto a más de 10 compañeras docentes de su jardín (918, J. C. Paz); Ramón Ch. (Tigre), ha suscripto a 10 compañeros en su barrio, Benavídez. Tenemos planteado extender estos ejemplos a otros frentes, donde el partido y los compañeros que lo integran cuentan con un reconocimiento importante.

23 de mayo de 1996
Amenazan a los choferes con rebajas de salarios y horarios desdoblados

Las patronales del transporte automotor se han largado a una verdadera campaña para imponer una rebaja salarial generalizada mediante nuevos convenios. Desde Prensa Obrera destacamos que la línea 148 (El Halcón), una de las más importantes de la zona sur del Gran Buenos Aires, había hecho llegar la propuesta de un convenio tipo Fiat-Smata a los delegados, que los trabajadores rechazaron con una importante lucha. Ahora, Transporte del Oeste, la 60 y la Río de la Plata, amenazan todas con solicitar la convocatoria de acreedores si no se cambia el régimen de trabajo. En la Río de la Plata ya comenzaron los despidos para imponer esta política. Las empresas reducen salarios mediante el trabajo en negro para no pagar el “tome y deje”, las horas extras al 50% y al 100%, y los minutos de las horas nocturnas. Allí donde pueden, imponer el trabajo a destajo por kilómetros, con una evasión muy grande de impuestos y sin reconocer extras, francos ni descansos. Las patronales plantean fraccionar la jornada para adaptar los diagramas (desdoblamiento del servicio) a las horas ‘pico’ y rebajar el salario a través del trabajo a destajo, y un sistema de contratados precarios, sin libreta de trabajo. El ex personal ferroviario fue tomado bajo el sistema de contrato que se renueva cada treinta días. Esto es lo que quieren las patronales de colectivos. Muchas empresas han comenzado la práctica de fraccionar el sueldo. El argumento es que están endeudadas, presentando un panorama de “crisis” que no les consta realmente a los trabajadores. Los grupos Benito Roggio y Macri, sin embargo, se muestran interesados en comprar estas empresas ‘en crisis’, lo que habla a las claras de lo rentables que pueden ser. Dos grandes tareas están planteadas para quebrar esta ofensiva de las patronales. Una es la defensa incondicional de la libreta de trabajo, que es defender el convenio actual contra el nuevo convenio tipo Fiat-Smata; segundo, no permitir la rebaja salarial ni el fraccionamiento del pago, el cual no es otra cosa que el principio de la rebaja del sueldo. Hay que preparar un plan de lucha. Las “retenciones de tareas” aconsejadas por la UTA ante los atrasos en los pagos, de ningún modo pueden parar esta ofensiva. Incluso, la dirección del gremio ya está pensando en cómo adaptarse a los requerimientos patronales. Todas las nuevas direcciones que van surgiendo en la UTA, deben coordinar sus fuerzas para exigir un plan de lucha por un aumento salarial (contra el fraccionamiento y la rebaja de los salarios), y por paritarios elegidos en asamblea para reclamar mayor protección laboral, contra lo que proponen las patronales de El Halcón, Metrovías Subte, la 60 y las grandes empresas. La UTA ha aprobado en la Federación de Box el reclamo de paritarias por industria y un aumento salarial. Es hora que lo ponga en marcha en su propio gremio, defendiendo a los choferes ante el brutal ataque de estas patronales, que se han enriquecido con la brutal súper explotación de los choferes.

23 de mayo de 1996
La curiosa política del CTA para combatir la desocupación

El Cta levanta un programa contra la desocupación (1) que, curiosamente, plantea un subsidio masivo para los capitalistas y la reducción salarial y la flexibilización. En efecto, para resolver el desempleo, plantea “subsidios crediticios y fiscales” para las PyME, “vinculados a la efectiva generación de puestos de trabajo”. Pero los subsidios para quienes despiden no garantizan para nada que se creen puestos de trabajo. Los patrones despiden por razones eminentemente capitalistas, porque no tienen a quién venderle lo que producen, o porque están cargados de deudas que no pueden pagar, o porque necesitan incrementar el rendimiento por trabajador ocupado, o sea superexplotar. La tendencia capitalista a la creación de una masa de desocupados no la puede resolver ningún subsidio, porque ningún patrón –sea pequeño, mediano o grande– va a contratar a un trabajador para producir una mercancía invendible, o para incrementar sus deudas. o para contratar personal estructuralmente excedente. El Cta dice que pretende acabar con la desocupación, pero promueve un nuevo negociado para sus ‘socios’ del Congreso del Trabajo y de la Producción, que han estado en la primera línea del reclamo de la flexibilización y de la reducción de los salarios. ¿El Cta se olvidó de los negociados que se montaron alrededor de los subsidios a la promoción industrial y a las exportaciones? El subsidio a los capitalistas –que no reducirá la desocupación– constituye un fenomenal despilfarro social que sólo servirá para llenar los bolsillos de los patrones. Una catástrofe social de inconfundible carácter capitalista sólo puede encontrar un punto de salida mediante medidas que ataquen ese monopolio capitalista, y no mediante propuestas que favorecen el vaciamiento de las arcas del Estado, de las empresas y la fuga de capitales. Mientras reclama un subsidio para los capitalistas, el Cta se niega a exigir un subsidio para todos los trabajadores despedidos por esos capitalistas. En efecto, plantea “la instrumentación de un urgente seguro de desempleo” ... pero tan sólo “para los jefes de familia”. Según el propio Cta, en esta categoría entrarían únicamente 702.600 trabajadores. El motivo que da para esta restricción es “la necesidad de garantizar el equilibrio fiscal” (Página 12, 21/4), ¡sin que al Cta le importe que la primera razón del ‘desequilibrio’ fiscal es la deuda pública y los diversos subsidios a los capitalistas (6.000 millones a los exportadores, por ejemplo)! El Cta deja fuera del ‘seguro’ (cuyo monto no especifica), ¡a casi tres millones y medio de trabajadores! Con esto renuncia a la obligación fundamental de un sindicato –defender la unidad de los trabajadores frente al capital– y deja en pie una enorme masa de desocupados, que servirá para que las patronales continúen presionando por la rebaja de los salarios y una mayor flexibilización. Pero lo que propone el Cta ni siquiera es un ‘seguro’ al desocupado, porque este seguro estaría “vinculado con el cumplimiento de ... actividades con financiamiento público, incorporando desocupados para producir servicios comunitarios”. Como Sapag o como Duhalde, el Cta reclama una ‘contraprestación laboral’, lo que convierte al ‘seguro’ en un salario ‘basura’, y establece una suerte de salario mínimo en un nivel ‘asistencial’ y en las peores condiciones de ‘flexibilización’ (los desocupados no tendrán convenio, ni sindicato, ni obra social, ni aportes jubilatorios). Así, el ‘seguro de empleo’ deja de ser un límite a la rebaja salarial para convertirse en el instrumento de esa rebaja; esto invierte el slogan del CTA, que dice que el desempleo es la peor flexibilización, en lo siguiente: la peor flexibilización laboral es el ‘seguro al desempleado’ del CTA. Flexibilización y rebaja salarial Sugestivamente, el Cta omite cualquier planteamiento contra la propia flexibilización laboral o contra la rebaja de salarios. Parecería sugerir, por el contrario, una estrategia ‘en etapas’, que reclama primero la vigencia de la flexibilización laboral para poner fin al desempleo. Acepta así la tesis fundamental de la patronal, de que la causante del desempleo no son las tendencias a la superexplotación y a la sobreproducción propias del capitalismo, sino la ‘excesiva rigidez del mercado laboral’. Consecuente con esto, el Cta propone “el fomento de la discusión de salarios por productividad” (diferenciado nuestro). Pero así como es imposible combatir la “flexibilización” sin combatir la desocupación, es igualmente imposible combatir el desempleo sin luchar contra la ‘flexibilidad’. Uno y otra son inseparables, porque el alargamiento de la jornada laboral y la superexplotación creciente de la fuerza de trabajo constituyen los dos métodos principales del capital para producir o crear una sobre-oferta (exceso) de obreros, que le permita bajar los salarios. Cuando el Cta reclama ‘salarios por productividad’, invoca el mismo principio del convenio Fiat-Smata, que redujo los salarios a la mitad. El ‘salario por productividad’ implica que la remuneración no es ya determinada por el tiempo de trabajo ni mucho menos por la jornada de ocho horas, sino por una suerte de ‘pago por piezas’ que obliga al trabajador a una brutal ‘autoexplotación’ y a un alargamiento sin fin de la jornada de trabajo. Con la diferencia de que mientras en el antiguo ‘trabajo por piezas’, el obrero podía controlar el número de piezas que producía, al trabajador actual le resulta imposible medir la ‘productividad’, en virtud del carácter cada vez más socializado de la producción. El ‘salario por productividad’, en consecuencia, no es otra cosa que una ‘excusa’ capitalista para reducir los salarios, alargar la jornada y aumentar los ritmos de trabajo, es decir, para instensificar al extremo la explotación. El salario por jornada –y más específicamente, la jornada de ocho horas– constituye, en cambio, una medida de defensa del trabajador frente a la voracidad del capitalista de extraerle hasta la última gota de sudor. Precisamente por esto, los capitalistas nunca se resignaron a aceptarlo y buscaron, por todos los medios (premios, presentismo, horas extras), relacionar el salario con la medición exacta de la explotación a la que era sometido el obrero. El Cta, como toda la burocracia sindical, ha capitulado ante esta exigencia de la burguesía, que condena a unos trabajadores a la superexplotación y a otros al desempleo. El Cta también reclama “la reducción de la jornada laboral”, pero no dice nada de mantener el mismo salario. En consecuencia, en lugar del reparto de las horas de trabajo sin afectar el salario, el Cta plantea el reparto de la masa salarial entre todos los trabajadores ... sin afectar las ganancias capitalistas. ¡Esto es lo que hizo el cordobés Mestre con la ‘emergencia provincial’ y lo que la CGT está dispuesta a negociar en el Consejo de Empleo! La burocracia del Cta se pone solita atrás de Lorenzo Miguel, Ubaldini y Palacios, que en el Plenario de Gremios del 1º de Mayo votaron un programa de reducción de jornada sin afectar el salario En el trabajo de dos economistas del Cta que sirvió de base a este ‘programa’ se llega incluso a decir que “la reducción de aportes patronales (a la seguridad social) podría vincularse con una estrategia de generación de empleo, en tanto se trate de un subsidio selectivo atado a proyectos concretos de inversión con demanda de mano de obra” (2). Los autores manifiestan, de esta manera, una total coincidencia con la privatización jubilatoria de Cavallo y fingen desconocer que los aportes jubilatorios patronales forman parte de los salarios que le corresponden al trabajador a lo largo de su vida y que, por lo tanto, su reducción no es un ‘subsidio’ sino una reducción salarial, que afecta al obrero cuando se jubila. Cuando se trata de rebajar aportes patronales, a los teóricos del Cta les deja de importar el ‘déficit fiscal’ enorme que esta reducción ha creado. ¿Salida capitalista o salida anticapitalista? El programa del Cta –subsidios a los capitalistas, ‘flexibilización’, reducción salarial– revela que para la central ‘alternativa’ (como para Cavallo) sólo una tasa de beneficio capitalista creciente ofrece una ‘salida’ a la desocupación. Pero esa tasa de beneficio sólo puede aumentar con un aumento de la superexplotación y con una rebaja de los salarios. La primera crea obreros excedentes, y la presión de la desocupación así creada lleva a la reducción de los salarios. La pretensión de combatir el desempleo elevando los beneficios patronales está condenada al fracaso, porque el capitalismo crea y reproduce la desocupación con la misma regularidad y sistematicidad con que una línea de montaje produce automóviles. Una hipotética eliminación definitiva de la desocupación significaría el fin del capitalismo, porque ya nada podría alterar el crecimiento de los salarios y la reducción de los beneficios salvo, que los obreros fuesen sometidos a un régimen de trabajos forzados (fascismo). Como defiende una salida capitalista, en ningún momento del documento el Cta plantea lo que es el punto de partida elemental de cualquier política que pretenda acabar con la desocupación: la organización de los propios desocupados para impulsar sus reclamos ante el poder político. El capitalismo nunca ha podido funcionar sin una masa de desocupados. En la Europa de la posguerra, por ejemplo, cuando la muerte de millones de trabajadores en los campos de batalla y en los campos de concentración había creado una aguda escasez de mano de obra, los capitalistas promovieron el empleo femenino y organizaron una masiva inmigración desde la ‘periferia’ (españoles, marroquíes, turcos) hacia el ‘centro’ (Alemania y Francia). Lo mismo hicieron los capitalistas argentinos, que ‘importaron’ obreros europeos a fines del siglo pasado y, más tarde, del interior y de los países limítrofes, para evitar que la ‘escasez’ de trabajadores elevara los salarios y redujera los beneficios. Cualquier “medida de corto plazo” que no afecte el verdadero motor del desempleo –el capitalismo– es inviable. Es necesaria una acción organizada, práctica y política de los trabajadores ocupados y desocupados para imponer un seguro mínimo de 500 pesos, a financiarse mediante un impuesto a los beneficios y fortunas capitalistas. Esa medida servirá para poner fin al aprovechamiento del desocupado para bajar los salarios o flexibilizar el trabajo de los ocupados. Es necesario prohibir los despidos y establecer el reparto de las horas de trabajo sin afectar el salario. Pero además, es necesario el dinero que se destina al pago de la deuda pública usuraria, nacionalizar la banca, los grandes monopolios y el comercio exterior, para que esos recursos puedan ser invertidos productivamente en función del interés de las masas. Sólo a partir de aquí se puede atacar el problema de la desocupación en masa. Pero la burocracia del CTA ha elegido otro campo de clase.

23 de mayo de 1996
Gran movilización de choferes a la CONTA

El miércoles 15 de mayo, más de mil choferes marcharon al edificio de la CONTA (Comisión Nacional del Transporte Automotor) para protestar por las arbitrariedades cometidas en los exámenes psicofísicos. Las patronales usan estos exámenes como ‘filtro’ —en manos de clínicas privadas que actúan según las instrucciones de las propias empresas— para promover despidos y provocar una amplia racionalización en las empresas. La marcha fue convocada de apuro y sin asambleas previas, como producto de la presión que ejercieron varias líneas y cuerpos de delegados que habían fijado originalmente una concentración por ese motivo para el 11. El clima en la marcha fue de gran tensión y repudio sin que la burocracia pudiera controlarlo. Varias líneas elevaron sus propios carteles pese a que la dirección pidió expresamente que no lo hicieran. La posición de la directiva de UTA frente a este problema fue reclamar que... “la CONTA funcione”, en lugar de solicitar que se suprima el actual exámen médico trucho y que se aparte a las clínicas privadas, para que el estado se haga cargo del mismo bajo control de los trabajadores. Luego de la movilización, la comisión directiva de UTA informó de las tratativas con la CONTA y sobre una campaña por un millón de firmas para que el Congreso derogue la legislación laboral antiobrera y prohiba los despidos. La campaña es distraccionista y apunta a echar agua en la caldera que viene estallando día a día en las líneas (Río de la Plata, 148 y el conflicto de la 522, que viene de protagonizar un corte de la avenida Pavón durante varias horas). Al convenio Fiat-Smata en la UTA y a los despidos no los va a parar ninguna campaña de firmas y eso lo saben mejor que nadie los dirigentes del gremio. La UTA pretende disimular su responsabilidad y total falta de iniciativa urdiendo una verdadera cortina de humo. Exijamos a la UTA asambleas, plenarios de delegados con mandato de bases, asambleas generales por zona, para impulsar un verdadero plan de lucha que imponga el programa que UTA impulsó el 1º de Mayo en la Federación de Box.- Reparto de las horas de trabajo sin afectar el salario. Ante un posible cierre: expropiación por parte del Estado de la empresa, con control obrero de la producción. No a los despidos. ¡¡Que la crisis la paguen ellos!!

23 de mayo de 1996
“Tierra y libertad”

“La verdad siempre es revolucionaria”, dice un viejo axioma. Pero nunca la verdad pareció tan revolucionaria como con la exhibición de la película ‘Tierra y Libertad’, de Ken Loach. El simple hecho de mostrar algo que sucedió y que la ‘historia oficial’ stalinista ocultó sistemáticamente, con ese arte tan propio de ellos que consiste en mezclar la mentira, la calumnia, el asesinato y el lavado de cerebros masivo; el sencillo acto de afirmar ante un público de masas (y no ante el público aislado del libro) que la romántica historia de un pueblo que lucha por su libertad en realidad se basó, primeramente, en el sacrificio de todo el impulso revolucionario de ese mismo pueblo; ese solo acto llevó a que un sector de la izquierda reviviera y recreara en la pantalla una verdadera gesta revolucionaria y, por otro lado, las momias stalinistas resurgieran como venidas de las tinieblas, indignadas de que se denuncien los crímenes que cualquier conocedor de la guerra civil española sabe que cometieron. Como dijeran en el juicio Videla y Massera (que no por coincidencia recibieron su apoyo), los stalinistas claman: “No hemos hecho nada, y nos responsabilizamos de todo”. Mandan cartas a los diarios protestando contra la película que los muestra como unos traidores, afirmando que ellos fueron unos santos, no hicieron ninguna de las perrerías que se les imputa, y que además los trotskistas y los anarquistas querían ir demasiado lejos, estaban demasiado apurados, eran sectas, no comprendían que España no estaba madura para la revolución, de lo que se desprende que si los mataron, bien hecho estaba. ¿España no estaba madura para la revolución? La revolución llegó sin que nadie la convoque. ¿Qué otra prueba de madurez se necesita? Para derrotarla se necesitaron varios meses de maniobras políticas y chantajes internacionales. ¿Qué otra prueba de fortaleza? Pero parece ser que España sí estaba madura para soportar a la GPU en su territorio, para el asesinato de centenares de izquierdistas, para ilegalizar al POUM, para voltear y luego detener a Largo Caballero (primer ministro hasta la subida del PC, líder de la central obrera socialista y líder del ala izquierda del socialismo). España estaba madura para que el general comunista Líster y su famoso 5º Regimiento (¿o era la 5ª Columna?) entraran a sangre y fuego a Aragón para derrocar a la junta de gobierno anarquista de Joaquín Ascaso. El film de Ken Loach tiene el gran mérito de mostrar el primer año de la guerra civil española, cuando frente a la sublevación del franquismo el pueblo se levantó en armas, formó las milicias populares, se hizo cargo de la producción en las fábricas ante la ausencia pavorosa de sus dueños, transformó la propiedad del campo y planteó, por primera vez, la posibilidad de que la revolución socialista se extendiera más allá de las fronteras rusas y con los mismos métodos del bolchevismo. Ese solo mérito ya pone a la película en un sitio preferencial del arte sobre la guerra de España, al menos desde el punto de vista político. Por otra parte, se muestra el trabajo sucio que los stalinistas desarrollan: el chantaje con las armas (las dan a las milicias a cambio de subordinación en varios sentidos), el armamento preferencial de la policía en las ciudades republicanas, la represión a los opositores, las calumnias que se hacen circular en el ejército ‘regular’ sobre las milicias y sobre las mujeres de las milicias, el mismo hecho de desarmar y detener a aquellos que desde el primer día estuvieron en la primera línea de fuego. La brecha entre el stalinismo y la izquierda de la revolución ya no puede pasar como meras ‘diferencias’, ‘discusiones’, ‘disensos’. Aquí se muestra la sórdida realidad del trabajo envenenado, que combinaba la calumnia con el asesinato. Mucho podrán protestar los nostálgicos de la GPU acerca del ‘apresuramiento’ de los poumistas y anarquistas, el ‘salto de etapas’ y la eterna cantinela antirrevolucionaria que asomó en cada proceso insurgente de este siglo. Pero aquí no se trataba de evitar que la revolución salte o no etapas, sino de atravesar la asquerosa etapa de desandar el camino que la revolución ya había transitado: deshacer las colectivizaciones, desarmar las milicias, reprimir a los partidos que habían forjado esa revolución, acallar las disidencias, consolidar el rol dirigente del minúsculo partido comunista y hundir a España. Porque las acciones del PC no eran una ‘táctica diferente’ para llegar a la revolución socialista sino que fue el punto clave que llevó a la victoria de Franco. Otro gran mérito del film de Ken Loach es mostrarnos la evolución ideológica de un militante stalinista. Dave Carr, miembro del PC inglés, escucha en su país una conferencia de un español reclamando ayuda concreta. El se entusiasma con la gesta liberadora y termina gritando como los demás: “¡No pasarán!”. El empieza con el grito romántico, con la unidad contra el fascismo. Subordinar todo a la guerra. Pero ya en España, comprobará que el PC no subordina ‘todo’ a la guerra. La misma guerra es subordinada a los designios políticos de Stalin. El PC español no mantiene la situación ‘tal cual’ se encuentra a partir de luchar contra el fascismo. No hay ninguna ‘unidad’ entre los stalinistas y las milicias populares, y la unidad la rompen los stalinistas, que en pocos meses buscan convertir al gobierno español en su instrumento, no para consolidar la revolución sino para derrotarla. Cuando siempre parecen decirle a la izquierda: “Posterguemos todas las reformas hasta que alcancemos la victoria sobre el fascismo”, aquí se encargan de apurarse a hacer un sinfín de reformas, todas con el objetivo de destruir a la izquierda, destruir la revolución, afirmar el papel del PC en el Estado y consolidar la democracia burguesa en España. Consecuentemente con el aspecto político, el planteamiento cinematográfico de Ken Loach también se separa del stalinismo y su ‘realismo socialista’. Aquí no hay grandes héroes, no hay épica. La guerra y la revolución son mostradas en sus aspectos cotidianos. Cuando los campesinos discuten si colectivizar o no la tierra, no hay grandes discursos, no hay palabras preparadas, nadie se para sobre un pedestal de mármol para hablarle a la historia. Los actores parecen estar improvisando sus palabras, no siempre dicen la palabra exacta. Los personajes hablan todos a la vez. No hay una ficción de lengua común: como es una brigada internacional se habla en inglés, y a los campesinos se les deben traducir las palabras de los milicianos. Lo cual no solo es una muestra de realismo sino también demuestra el internacionalismo de la revolución socialista. El realismo de Loach muestra la vida tal cual es. Y en ello se separa tanto del ‘realismo socialista’, que idealiza a los personajes ‘revolucionarios’, puros e inmaculados, como del cine bélico norteamericano, donde el Schwarzenegger de turno se levanta por sobre los perdigones de sus enemigos y él solo derrota a un ejército de miles de gusanos. En ‘Tierra y Libertad’ la guerra tiene su vida cotidiana, sus bromas, sus cartas, los insultos a los fascistas desde la trinchera, sus confusiones, sus vacilaciones y sus dudas. Aquí el ‘héroe’, además del héroe colectivo de la milicia, es sencillamente un personaje en busca de claridad ideológica, que quiere ubicarse en el resbaloso terreno de la revolución. Lo que lo lleva a romper su carnet de afiliado al PC británico no es la discusión de las grandes estrategias que dividen aguas: avanzar hacia la revolución socialista o consolidar el estado democrático burgués. Su evolución se opera por las mentiras y las calumnias con que se enloda a las milicias. Por el pequeño trabajo sucio con que se va armando una ‘opinión pública’ contra la revolución. Por lo que él ve cotidianamente y se muestra como un reflejo de que la revolución retrocede frente a los embates del enemigo interno. Lo que Ken Loach nos muestra es una pequeña historia en el marco de una gran revolución. Y también debemos agregar que, confirmando que no se muestra una historia de ‘buenos y malos’, en el ámbito de la milicia del POUM también hay contradicciones ideológicas. Primeramente, no son todos militantes del POUM, se ven opiniones de diverso tipo. La milicia acoge en su seno a todos los que quieren combatir al fascismo. Cuando se toma un pueblo en Aragón, no se viene con una idea preconcebida de qué hacer con la tierra. Los mismos campesinos la discuten y los miembros de la brigada participan en la discusión como camaradas. Por otra parte, el acoso del ejército regular, el chantaje de las armas, la obediencia a las órdenes del estado mayor, el desarme y la detención son vividas contradictoriamente. Como si el POUM y el anarquismo hubieran tenido un rol pasivo respecto a la agresiva política de poder del PC. Las políticas militares aparecen ‘como caídas del cielo’, para utilizar el título de otra película de Loach, no como naturales del propio desenvolvimiento de los sucesos. Son políticas venidas de Madrid, de Moscú, casi inesperadas para sus víctimas. Simbólicamente, cuando desarman a la milicia, sus miembros no aciertan más que a gritar, insultar y llorar desesperadamente. Están acorralados, aislados y no aciertan un camino para combatir su aniquilamiento. Pero “las revoluciones son contagiosas”, como dice el protagonista. Y cuando se asiste al entierro de Dave Carr ya viejo (en el tiempo presente), su nieta está retomando su historia, así como Ken Loach retomó la historia de la revolución española. Asistíamos a una escena que parecía un entierro familiar, pero en segundo plano se ve a los otros viejos que despiden el cuerpo del veterano militante con el puño alzado. La revolución española (Blanca) queda enterrada en su pueblo natal, pero la revolución internacional sigue su camino

23 de mayo de 1996
Metrovías a todo tren
Pax

Como ya adelantáramos en una nota anterior de Prensa Obrera, Metrovías no se ha hecho esperar en su atropello a las conquistas de los trabajadores de subtes; envía a los talleres de subterráneos a trabajadores ferroviarios de la línea Urquiza. Estos trabajadores, que ya están flexibilizados, son polivalentes con jornada extendida, con movilidad geográfica y un techo salarial en su categoría más alta: nivel 1 UF 769 pesos, nivel 1 UTA 1.130 pesos. Como se puede ver, pretende utilizar a estos trabajadores como punta de lanza para imponer los 14 puntos de hecho, y así preparar el terreno para la próxima negociación del convenio y el salario. Todo esto ocurre ante la mirada cómplice de Argüello, de la UF, y de Guarachi de UTA. ¿Por qué esta mezcla de trabajadores de diferentes gremios, haciendo los mismos trabajos con diferentes salarios y reglamentaciones laborales? Porque todos son empleados de Metrovías. Que es concesionaria del subte y del Urquiza. Pero esta jugada tiene un flanco verdaderamente interesante, y es que antes de la firma de los 14 puntos (Fiat-Smata) que la UTA se apresta a aceptar: los trabajadores del subte pueden ver hoy lo que les va a ocurrir mañana. Movilidad geográfica de trabajadores del Urquiza trasladados al subte; polivalencia de trabajadores del Urquiza, que descubren que los trabajos van más allá de las tareas sobre los coches, llegando hasta la albañilería; jornada extendida o fraccionada y rebaja salaria; o los contratos como aprendices que está haciendo CAF, donde se desconoce la especialidad de los técnicos contratados. Por estas razones, está a la orden del día que los trabajadores de la Unión y de CAF, que trabajan en subterráneos, pasen a la vía con el mismo convenio y el mismo salario. Además, los trabajadores deben reclamar al cuerpo de delegados y a la dirección de la UTA una asamblea general para tratar: • La elección de paritarios, rechazo a los 14 puntos. • Para que se discuta el monto del aumento salarial. • Para exigir la insalubridad y una jornada de 6 horas. • Para elegir autoridades de control sobre los fondos de la obra social. ación por parte del Estado de la empresa, con control obrero de la producción. No a los despidos. ¡¡Que la crisis la paguen ellos!!

23 de mayo de 1996
Comienza la reacción contra el convenio Fiat
Partido Obrero

A la luz de la firma de nuevos convenios en la industria automotriz e incluso en la de autopartes, dentro de los lineamientos del acuerdo Fiat-Smata, muchos podrían pensar que asistimos a otra derrota más del movimiento obrero argentino. ¿Pero es realmente así? Los convenios recientes con Toyota, Chrysler y las empresas asociadas a Fiat en Córdoba, se refieren a empresas que aún no se han establecido y suponen acuerdos con obreros inexistentes que mal pudieron acordar con nada. La responsabilidad por esta entregada recae por entero sobre la burocracia de José Rodríguez. Pero allí donde las patronales han querido imponer la reducción de los salarios y la desregulación horaria a los trabajadores que efectivamente existen, se han encontrado con una resistencia tenaz y enconada. Es lo que ocurre en el transporte. Los choferes de varias líneas han ido a la huelga para impedir los convenios Fiat en la UTA y lo mismo se puede decir de los trabajadores metalúrgicos de Aurora. Los choferes, ciertamente, han abierto el camino, sin contar para nada con la iniciativa de la burocracia de la UTA, que sólo se hizo presente cuando la lucha se hizo imparable. Es lo que ocurrió, entre otros casos, cuando los choferes de varias líneas decidieron marchar contra los llamados ‘exámenes psicofísicos’, que manipulan las patronales y el gobierno para ‘justificar’ el despido de trabajadores. La conducta de la dirección de la UTA ha puesto rápidamente al desnudo los límites del Plenario de Gremios realizado por el MTA y la UOM el pasado 1º de Mayo. En el caso de la UOM, el derrumbe de su secretariado nacional no podría ser más patético, cuando se tiene en cuenta su falta total de reacción ante la propagación de los convenios Fiat con el Smata en la industria metalúrgica que va a instalarse en Córdoba. Que Lorenzo Miguel haya faltado a su palabra de hacerse presente en el acto que la UOM Avellaneda realizó en solidaridad con los trabajadores de Aurora, está demostrando que se encuentra todavía empeñado en restablecer un acuerdo con Menem y con la cúpula de la CGT. De acuerdo a una información de Clarín, Miguel se reunió con Gerardo Martínez “para pactar una tregua”. De tanta ‘tregua’, la burocracia ha quedado inmovilizada como un fósil. En los próximos días asistiremos a una prueba crucial para el movimiento obrero, ya que se han acelerado los tiempos del previsto traspaso a Fiat de las plantas de Caseros y de Berazategui, de Sevel, que dejará de producir bajo licencia italiana. Esto significa que, mucho antes de fin de año, los trabajadores de estas plantas serán emplazados a aceptar las condiciones del convenio Fiat o a enfrentar el despido masivo. La pasividad de Miguel y de su secretariado anticipa lo que pueden esperar los compañeros de Sevel de parte de la dirección de su sindicato. Que el gobierno menemista participa activamente en el complot patronal para reducir salarios y liquidar la jornada de ocho horas, el descanso dominical y las vacaciones, lo demuestra la decisión del gabinete de liquidar los estatutos especiales en la administración pública y de imponer un nuevo escalafón que arranque con 20.000 despidos y un sueldo básico de 200 pesos. Frente a todo esto, no solamente los choferes marcan el camino a seguir al conjunto del movimiento obrero. La pueblada tucumana del viernes pasado contra el ‘temible’ Bussi demuestra las enormes reservas que existen para una lucha de conjunto contra este régimen anti-obrero y su política. Al fin y al cabo, el menemismo tiene pies de barro; tiene un régimen fiscal en quiebra; falsifica las cifras de recaudación impositiva; el sistema financiero está en bancarrota; los capitalistas exportan sólo con subsidios; su ‘socio’, Brasil, amenaza sacarle jugosos negocios en nombre de la defensa propia; la delincuencia oficial está en expansión (Camilión-Menem, Domínguez-Menem, el BID-Cavallo e IBM-Cavallo, para no mencionar a todos los anteriores). Claro que podemos derrotar al convenio Fiat con la lucha, la huelga, las ocupaciones de empresa, las manifestaciones. Para así poder imponer convenios únicos por industria, salarios básicos iguales al costo de la canasta familiar (1.100 pesos), jornada de ocho horas, subsidio mínimo de 500 pesos a los desocupados y una jubilación igual al 82% móvil.

23 de mayo de 1996
“Hay que rechazar este convenio que es muy parecido al de Fiat-Smata”

PO: ¿Cómo comenzó el conflicto? R: Este año la empresa se largó con todo a un plan para reducir el salario. La reducción quieren meterla en forma encubierta eliminando la “garantía horaria” —por la cual, aunque un chofer trabaje en un día menos de 8 horas, cobra la jornada completa— e imponiendo un ciclo de 192 horas mensuales. Querían hacernos firmar un acuerdo que viola el Convenio Colectivo y reduce el básico. PO: ¿Cómo es eso del ciclo mensual? R: Tenés que cumplir 192 horas, que son un promedio de 8 hs. durante 24 días, y 6 jornadas de franco para completar el mes. Pero las 192 hs. se distribuyen como quiere la empresa —12 hs. en un día, 4 hs. al siguiente, por ejemplo— y no se garantizan. PO: ¿Ustedes se negaron a firmar y reclaman la vigencia del Convenio? R: Sí. Rotundamente. Porque además este acuerdo significa una rebaja salarial importante en el básico (de 740 a 544 pesos). PO: ¿Cuántos son los compañeros despedidos? R: En este momento, 187. Hay 40 más que la empresa presionó con amenazas para que renunciaran. PO: ¿Qué medidas van a tomar? R: Luchar por la reincorporación de todos y rechazar el Convenio que es muy parecido al de Fiat-Smata, como lo señaló el propio vicepresidente de la empresa a un diario local. PO: ¿Cuál fue el papel de la UTA en el conflicto? R: Hasta ahora nulo. La Comisión Interna, avalada por el gremio, fue electa en agosto del ’95. Tomamos contacto con ellos para que nos representaran en nuestros reclamos, y ellos nos evitaban o respondían con evasivas. Ante esto mandamos cartas documento al gremio, que también nos respondió con evasivas. En Asamblea, los trabajadores elegimos a otros representantes. PO: El PO impulsa una campaña nacional contra el Convenio Fiat-Smata. ¿Qué opinás y qué hay que reclamarles al respecto a las organizaciones obreras? R: La campaña del PO me parece muy bien, porque esto no sólo afectará a los obreros de la Fiat. Antes que a nosotros, se le planteó la misma situación a la empresa 148 (El Halcón). Nosotros venimos denunciando que hay un plan empresa-gobierno para denigrar al obrero. Si nos meten estos convenios en la UTA, van a ser tomados en otras ramas. Veo muy bien que el PO luche contra esto. Esto es una dictadura y un sistema de ajuste contra el trabajador. Yo les reclamos a las organizaciones obreras luchar contra este plan de ajuste que lleva a la miseria.

23 de mayo de 1996
Los cuatro mosqueteros de la Capital
Partido Obrero

¿Se dio cuenta, compañero de que al lado de un De la Rúa hay un Angeloz, al lado de Domínguez el Alto Palermo Shopping, al lado de Béliz el Opus Dei y las ‘víboras’ del nido, y al lado de La Porta el Hogar Obrero? Quien no metió la mano en la lata, es socio político de los que sí lo hicieron. Estos representantes de la corrupta política oficial prometen levantar la ciudad en nombre de la ‘autonomía’. Pero la ‘autonomía’ no fue concebida para el pueblo sino para los contratistas de la municipalidad, acreedores por más de tres mil millones de dólares, y para los especuladores inmobiliarios. Como el marplatense Aprile, radical, sólo les queda meter mayores impuestazos y reducir los salarios y los gastos en salud y educación. La autonomía, bajo el ‘plan Cavallo’, es imposible, de la misma manera que es imposible la autonomía nacional bajo el plan del FMI. Pero ninguno de los cuatro mosqueteros se ha pronunciado por la lucha contra el ‘plan Cavallo’. La ‘autonomía’ de los cuatro mosqueteros devastará a la Capital como sus semejantes lo han hecho con el conjunto de las provincias argentinas. Vote al FUT-Partido Obrero para levantar un bastión de los trabajadores contra los planes de hambre del capitalismo.

23 de mayo de 1996
El clasismo presenta su lista

PO: ¿Cómo se formó la lista, qué los decidió a formarla? Jorge: Porque estábamos decididos a presentar una opción independiente frente a las listas tradicionales que representan a la burocracia de la UOEM. Cristina: Cuando tomamos esta decisión, éramos un pequeño grupo de compañeros que no llegábamos a cubrir los candidatos para conformar una lista, que son por lista completa (11 candidatos). Gladys: Es cierto, y hasta dudábamos de poder conseguirlo, porque desde el ’89 que en el Ramos Mejía no se presentaba una lista independiente. PO: ¿Cómo lo consiguieron? Jorge: Mediante la discusión de nuestro programa, y así llegamos a nuevos sectores, que se nos sumaron hasta formar la lista. PO: ¿En qué consistió esta discusión del programa? Gladys: Sencillito, en el gremio manejan la política de Menem-Cavallo y éstos hacen lo que les dice el Banco Mundial. Cristina: Desde antes de las elecciones, veníamos denunciando desde el Frente de Trabajadores del Ramos que la autogestión y la desregulación de las obras sociales significan la liquidación de la salud pública. Jorge: Lo extraordinario de todo esto fue la discusión política que se generaba entre los compañeros con nuestras denuncias, y así surgían los temas de la flexibilización, el convenio Fiat-Smata y la necesidad de diferenciarnos de la burocracia, que defiende la privatización. Cristina: Un auxiliar técnico me decía que teníamos razón con nuestras denuncias sobre la privatización de la salud, y que esto se podía ver en el Clínicas, el Hospital de Morón, etc., y que si queríamos defender nuestra fuente de trabajo teníamos que denunciar la autogestión y prepararnos para una lucha de conjunto. Gladys: Y también se planteó el tema de la entrega de nuestra Caja Previsional y que la burocracia tiene su AFJP. Los compañeros reconocen que nuestras denuncias son justas. PO: ¿Qué consiguieron hasta ahora y qué resultado piensan que van a obtener en las elecciones? Gladys y Cristina: Llegar a sectores que pensábamos que estaban completamente dominados por la burocracia, como el caso de mantenimiento, y comprobar cuánta receptividad teníamos con nuestros planteos. Ahora tenemos allí un candidato muy importante en la lista, que es Omar. Jorge: Lograr que esta lista permanezca más allá del resultado electoral, como una referencia para las luchas que se avecinan. Gladys: Representamos un programa que, para quienes nos voten, tendrá una continuidad. Las elecciones son una coyuntura y no nos juntamos solamente para llenar una boleta. PO: ¿Qué pasó con la 1º de Mayo (agrupación orientada por el Ptp)? Todos: Rechazaron nuestra temprana propuesta de unidad porque prefirieron negociar con la ‘oposición’ burocrática; cuando por razones que ignoramos, este negocio se les pudrió, trataron a último momento de ‘negociar’ cargos con nuestra lista, sin importarles el programa, ni la necesidad de una organización independiente de los trabajadores del Ramos. Este planteo completamente oportunista fue repudiado por la absoluta mayoría de nuestra lista. PO: ¿Quieren agregar algo más? Cristina: Simplemente, agradecer a todos aquellos que, de una u otra forma, han colaborado para que esta lista se presente. Sobre todo, a una compañera que, a último momento, cedió su espacio para que otro compañero pudiera entrar en la lista del frente.

23 de mayo de 1996
Paro de la UOM Avellaneda y acto en Aurora
Corresponsal

El viernes 17, la UOM Avellaneda dispuso un paro en apoyo a los trabajadores de Aurora, y concretó una movilización dentro de la planta de Aurora, a la que concurrieron unos 800 trabajadores. Se destacaron las presencias de SIAT y Galileo, entre otras fábricas. Previamente, había sido profusamente anunciada la presencia de Lorenzo Miguel, quien finalmente no vino. Guerrero, principal dirigente de la UOM seccional, lo ‘disculpó’ alegando “compromisos previamente contraídos”. Pero aun antes de terminar con la excusa, ya era tapado por una sonora rechifla y el grito de “Lorenzo nos cagó”. Menos previsto (al menos para los organizadores del acto) resultó el abucheo que los trabajadores le propinaron al gobernador Duhalde, cuando llegó al turno de ‘excusarlo’ a él ante los presentes. Mientras Belén y Mato (de la interna de Aurora) denunciaron “una conjura internacional” del pulpo Phillips (controlante de Grundig, Alemania), asegurando que habría comprado Aurora para cerrarla, Guerrero anunció “todas las gestiones políticas y legales necesarias” para resolver el conflicto de Aurora. No planteó, en cambio, ninguna continuidad de la lucha, ni tampoco iniciativas de la seccional o de la UOM nacional. “El acto comenzó caliente, cuando comenzaban a llegar las distintas fábricas y sentíamos la fuerza del gremio unido —comentaba a Prensa Obrera un trabajador de Aurora. Terminó frío, por la falta de propuestas. Sentimos que fue una oportunidad desperdiciada”. Es necesario un nuevo congreso de delegados, con mandatos de asambleas de base, para resolver un verdadero plan de lucha por Aurora y todas las reivindicaciones amenazadas.

23 de mayo de 1996
Una Prensa Obrera de masas

Prensa Obrera no puede bajo ningún aspecto ser una publicación marginal dentro del movimiento obrero ni para la intelectualidad, ya que si los luchadores se resignan a no tener su propio vocero habrán dejado en manos de los monopolios “multimedios” la circulación y tráfico de las ideas y hechos, que serán adulterados como el resto de los productos que genera la clase capitalista de la cual forman parte y a la cual sin exclusión representan. Es por eso que este primer objetivo de 6.000 prensas debe ser alcanzado con el fin de exponer mayores luchas, mejores debates y obtener así conclusiones colectivas, que ‘atrapen’ a una vanguardia, para pasar a ser un medio de comunicación de masas. Porque la “victoria parcial” del capitalismo no consiste en haber sobrevivido a crisis y catástrofes inmensas, sino a la imposición de ideas contaminadas por su interés de clase. Por eso es la necesidad de las patronales de mostrar a la desocupación como un “flagelo” externo al modo mismo de la explotación burguesa, o al gatillo “fácil” también como un enemigo de la democracia burguesa, ocultando el carácter opresor no sólo de la policía y las milicias del régimen sino de la justicia y el parlamentarismo del mismo signo. ¡¡¡Si hasta llaman liberal a Alsogaray, combativa a Mary Sánchez y opositores a la UCR y al Frepaso!!!, estas falsedades son tan groseras como el progresismo de Lanata y su nuevo amigo Grondona. A nadie se le escape, entonces, que Prensa Obrera debe imponerse masivamente frente a los “comunicadores adulterados” que hoy son consumidos por los mismos intelectuales o trabajadores a los cuales debemos ofrecer una oportunidad de una prensa veraz y genuinamente pura. Estos son los aspectos que hacen a una autoridad intelectual y política de nuestra Prensa Obrera, que en los frentes donde hemos desarrollado una experiencia, o en donde estamos abriendo un curso de desarrollo, encuentran posibilidades de amplia colocación. De allí que Banco Provincia y docentes sean dos puntales de esta acertada campaña de suscripciones en Mercedes.

23 de mayo de 1996
¿Un impuesto de 300.000 pesos a los docentes de Santa Fe?

En una reunión ‘reservada’ con la CD de AMSAFE y los 19 delegados de los departamentos, Marta Maffei, por CTERA, y Tessa, por AMSAFE, anunciaron un ‘acuerdo’ para pagar la deuda del sindicato docente santafesino con CTERA y para su reingreso a la ‘entidad madre’. AMSAFE se retiró de CTERA en 1993 denunciando las expulsiones de sindicatos docentes de base y el estatuto cárcel. La anterior conducción radical pretendía convertirse en única interlocutora del gobierno provincial (y beneficiaria de sus prebendas). La cuota de afiliación de AMSAFE, un 10% mensual de los ingresos, acumula una ‘deuda’ de 300.000 pesos. En la reunión se anunció que los ex integrantes de la CD radical reconocieron haber descontado fondos a los departamentos para pagar la cuota afiliatoria a la CTERA antes del 93. ‘Conciliadora’, Marta Maffei planteó que dado el ‘reconocimiento’ de la deuda por parte de los radicales, proponía que fuera AMSAFE quien determinara la misma y la forma de pago. AMSAFE San Lorenzo, a través de Miguel Martorell, fue la única seccional que se opuso. Planteó que ‘esta’ CTERA no servía a los trabajadores de la educación y que la cuestión de los fondos sólo debía debatirse “en tanto y en cuanto se impusiese un cambio en la dirección de CTERA a partir de un congreso de bases y de la vuelta a los confederales”. Celeste y Verdes impusieron finalmente su ‘pacto’, que pretende hacer cargo a los docentes del robo de los fondos sindicales por parte de la conducción radical. Este ‘pacto’ ilustra, además, la acelerada negociación entre la UCR y el Frepaso para forzar el reingreso de los sindicatos docentes expulsados como parte de la política de frente patronal ‘antimenemista’ que une a los De Gennaro, Chacho Alvarez y Terragno. La conducción de AMSAFE San Lorenzo llama a organizar una campaña contra la maniobra de meter a AMSAFE en CTERA al margen de los docentes y a pronunciarse por un congreso de bases de CTERA con delegados elegidos en asambleas de base, que tenga como finalidad barrer con los estatutos carcelarios y restablecer las asambleas soberanas y el Confederal de Base. El 29 de mayo hay elección de delegados en todo AMSAFE y la batalla está planteada. Impulsemos un poderoso bloque de delegados para enfrentar el ‘pacto’ de los grandes organizadores de derrotas. A la política de la burocracia hay que oponerle un programa de salvataje de la educación y la docencia: salario básico de 700 pesos, anulación de la ‘reforma educativa’, defensa de la estabilidad y del Estatuto del Docente, ningún cierre, ninguna fusión, fuera el reingreso burocrático a CTERA, desconocimiento de la deuda, tribunal electo por la base para investigar el fraude de los fondos sindicales.

23 de mayo de 1996
Llegamos a las 200 suscripciones de “En Defensa del Marxismo”
Partido Obrero

Es un dato de gran significación política que sobre 1.500 suscripciones registradas, 200 incluyan a la revista “En Defensa del Marxismo”. A pesar de la crítica situación económica por la que atraviesa la mayoría de nuestros lectores, la suscripción a la revista revela una preocupación por profundizar los temas que aborda semanalmente Prensa Obrera. Han causado particular interés los temas de la última revista sobre la situación en China, Cuba y Vietnam, así como la crítica de la película “Tierra y Libertad”, que está siendo comentada y vista por toda la izquierda, y el debate sobre la reconstrucción de la Cuarta Internacional.

23 de mayo de 1996
Prosigue el vaciamiento patronal

Un laudo del Ministerio de Trabajo pretende postergar hasta el 30 de junio próximo el desenlace del conflicto en Aurora Avellaneda. Con anterioridad, los trabajadores se aprestaban a ocupar la planta, luego que la patronal había ratificado los 450 despidos ‘con causa’. Aunque la resolución del Ministerio la intima a pagar las quincenas atrasadas (ya se deben tres), la patronal ni siquiera ha adelantado un vale por lo adeudado. Tampoco se retomó la producción, y varios equipos y productos en elaboración fueron trasladados desde Avellaneda a otros establecimientos de Aurora. Vaciamiento patronal En numerosas intervenciones a la prensa y en el acto realizado por la UOM Avellaneda el día viernes —ver artículos—, miembros de la interna y del sindicato denunciaron un vaciamiento de la planta, sea porque el supuesto nuevo propietario, Phillips, quiere cerrarla para eliminar a uno de sus principales competidores, sea porque Aurora está desabasteciendo a los comerciantes y distribuidores de sus productos. En el curso de las sucesivas treguas y laudos ministeriales, la patronal ha intentado, una y otra vez, avanzar en un plan de ‘retiros voluntarios’, que reconoce sólo el 20% de la antigüedad. Todas estas maniobras fracasaron, como resultado de la resistencia obrera. Prepararnos para una lucha decisiva Está muy claro que el 30 de junio deparará la reiteración de los despidos masivos. Sea porque quieran cerrar la planta, o bien despedir a las dos terceras partes (los trabajadores más antiguos) y hacer trabajar al resto como aprendices (convenio Fiat-Smata). Para ‘salvar’ a los pulpos multinacionales ‘recién llegados’, compañeros que dejaron su vida en la fábrica tendrían que renunciar a sus puestos de trabajo. La UOM, que sabe de esta brutal ofensiva, no se prepara para la lucha que se viene. En el acto del día viernes, Belén y Guerrero no plantearon ninguna iniciativa. La acción de la UOM se concentrará en las gestiones políticas (con los ‘políticos’ que no fueron el viernes) y legales (cuando el Ministerio ya ha dado libertad de acción a la patronal para después del 30 de junio). Es necesario un programa y una lucha que estén a la altura del ataque de la patronal: ¡ningún despido; reparto de las horas de trabajo sin afectar el salario! ¡Pago integral de todas las quincenas adeudadas! Ante el vaciamiento patronal: que Aurora sea expropiada y se garantice su pleno funcionamiento bajo control obrero.

23 de mayo de 1996
Autoconvocatoria de docentes de la EET Nº 4 Ingeniero Emilio Mitre
Silvia - San Martín

El pasado sábado 4 se realizó en el Polideportivo del EET Emilio Mitre, la reunión autoconvocada por docentes de este colegio. Maestros, profesores y varios directivos, representantes de 36 escuelas técnicas, medias, primarias, jardines de infantes de San Martín, 3 de Febrero, Tigre, José C. Paz, Boulogne, San Fernando, Escobar, Vicente López y dirigentes de autoconvocados de zona Oeste, debatieron sobre las características de la Ley Federal, votaron un programa, propuestas de acción y una comisión de enlace con los otros distritos, especialmente apuntando a poner en pie una coordinadora de autoconvocados de toda la zona Norte. La reunión, que duró tres horas y media, fue un verdadero ejemplo de lo que tiene que ser una asamblea de trabajadores, debate democrático, definición de un programa, propuestas de acción y organización. Durante el debate se caracterizó a la Ley, no como “un plan de achique” (consigna que figuraba en la convocatoria original de docentes del Mitre), sino como una ley reaccionaria de destrucción de la educación pública que forma parte de todo el ataque del gobierno y el capitalismo contra los trabajadores (flexibilidad laboral, liquidación de la salud pública, de las obras sociales, de la jubilación, etc.). En este sentido, varios compañeros señalaron que la llamada educación polimodal apunta a la descalificación y a la provisión de mano de obra barata para las empresas capitalistas y que basta ver a quién han puesto a cargo del flamante INET (ex CONET), que centraliza la educación técnica, —el “pibe 10 de Harvard”, Martín Redrado, para darse cuenta que el plan es entregar la polimodal a las empresas privadas, ya que el Estado no la considera obligatoria. Se denunció que esta política es la misma que la planteada por el convenio Fiat-Smata: formar estudiantes ‘polivalentes’ con una enseñanza múltiple y por ende superficial, que vayan a las pocas fábricas que quedan como ‘pasantes’, aprendices de cuarta con un sueldo mínimo. También se destacó que la política salarial del convenio Fiat-Smata ya se está aplicando (rebaja salarial del 40%) en docentes: los provisionales que ingresaron horas en 7º grado (1º de la EGB) cobraron la mitad que los titulares que ya estaban en 7º, y la mayoría renunció apenas cobró y que esto mismo pasará en el 97/98 con 8º y 9º, amén del tendal de despidos que el pase de 12 ó 13 materias a 5 áreas ocasionará. También se denunció el carácter reaccionario de los contenidos, el cierre de cursos, la caída de horas en el primer ciclo y 5º grado, que no tienen música, plástica ni educación física. Otro debate central fue la consigna “no innovar” (que 7º quede en primaria y 8º y 9º en la secundaria), propuesta en la convocatoria original como una consigna puente; no aplicación hasta cobrar fuerzas en el movimiento por la derogación. La mayoría de los presentes consideró que la envergadura de la empresa que se tenía por delante exigía una consigna más definitivamente clara: por la derogación de la Ley Federal de Educación. El debate terminó en un consenso: NO A LA APLICACION DE LA LEY FEDERAL DE EDUCACION HASTA SU DEROGACION. Las resoluciones fueron: a) promover asambleas de padres-alumnos y docentes por escuela, para lo cual se sacará una carta abierta dirigida a esos sectores; b) afiche convocando a una nueva reunión en el Polideportivo del Mitre, el 18 de mayo a las 9 hs.; c) campaña sobre los medios de prensa en cada distrito; d) realización de un campamento de padres, docentes y alumnos en la Plaza de San Martín en la primera semana de junio (fecha exacta a determinar en la reunión del 18/5); e) organizar una fuerte coordinadora de autoconvocados de la zona Norte para unirse con las existentes del Sur y Oeste; f) se formó una comisión de enlace con los distritos de zona Norte. Como corolario, hay que destacar lo que dijo un dirigente de autoconvocados de zona Oeste: “Nosotros estuvimos un año para lograr la organización que tenemos ahora. Ustedes, con esta asamblea, han empezado muy bien”. ¡La tarea es poner en pie a todo el Gran Buenos Aires contra la aplicación, por la derogación de la Ley Federal de Educación!

23 de mayo de 1996
Celulosa-Citibank... en el camino de Fiat

Una asamblea de Celulosa acaba de rechazar por 100 votos contra 12 (de miembros de la Comisión Directiva que se postulan a las elecciones), la propuesta de la patronal y la burocracia el gremio, consistente en 80 ‘retiros voluntarios’ y la imposición de la ‘polivalencia funcional’. Otro objetivo de la patronal es rebajar los salarios y aumentar las horas de trabajo, eliminar el pago de las horas extras, fraccionar las vacaciones a voluntad, establecer un convenio marco para destruir los convenios colectivos por industria y pasar a convenios por fábrica, sector de la misma o individual (por obrero). La patronal banquera que compró la papelera en la timba de la Bolsa de Comercio (con títulos desvalorizados, es decir, a precio vil, porque el Estado se los reconoció al valor de emisión), se ha sumado a esta ofensiva. La CD del sindicato bajó la propuesta de esta patronal de que con 80 ‘retiros voluntarios’ y la ‘polivalencia funcional’ se resolverían todos los problemas. Incluso que se archivaría la idea de ‘tercerizar’ mantenimiento. La CD propuso aceptar el ofrecimiento, que no está siquiera escrito en ningún papel. Pero detrás de los 80 despidos o ‘retiros’ se abren las puertas para una catarata de cesantías y para la tercerización. Es necesaria una Comisión Interna que reúna a lo mejor de los luchadores, para recuperar el sindicato Químico Papelero.

23 de mayo de 1996
Docentes de Morón
Nora

La campaña de suscripciones en docentes de Morón ha arrojado un resultado muy favorable. Llevamos concretadas (al 10 de mayo) 33, lo que ya significa una triplicación en la colocación de la prensa (mantenemos 15 de padrón, además de los suscriptos). En varias escuelas se realizaron “en cadena”; al haber uno o dos que lo hacían, se acercaban otros y también aceptaban la campaña. Lo mismo ocurrió cuando se fue distribuyendo. Lo reciben varios, lo despliegan, lo comentan y allí surge otro docente que se compromete. Al recibir Tribuna Docente de mayo, hemos impulsado que los suscriptos sean pasadores. Con esto nos proponemos llegar a 150 Tribuna Docente y a 70 suscripciones. Lo que vuelca a los docentes a recibir la prensa del PO es la constatación de la actividad permanente de agitación y organización que desarrollan los compañeros del Partido en el gremio. Esto se verificó en la última asamblea para elegir delegados al Consejo Federal de Educación, donde obtuvimos 24 votos contra 30 que sacó el candidato que ganó (sobre 59 delegados). Varias escuelas traían mandato previo de votarnos a nosotros.

23 de mayo de 1996
Carrier y Lix Klett preparan despidos
Beto · delegado UOM-Ciudadela

La planta que Lix Klett posee en Ciudadela está a punto de ser vendida a Carrier para “salvar la fuente de trabajo”. Esto, si tres de los principales acreedores (DGI, Banco Exterior, ANSES) aceptan una ‘quita’ y un plan de pago de las deudas. Por supuesto, lo que aún no se sabe es qué va a pasar con los ‘puestos de trabajo’; aunque la empresa dejó trascender que pretende implementar despidos consensuados vía indemnizaciones. La justificación es que Carrier, empresa norteamericana, no mantendría tanto personal ‘ocioso’ como lo hace Lix Klett, y que buscaría mejorar la ‘productividad’. Pero los trabajadores de Lix Klett sabemos perfectamente que esto no es así. Lix Klett despidió personal en varias ocasiones, con la excusa de ‘salvar la fuente de trabajo’, cuando tuvo plata para hacerlo; ahora, en “concurso preventivo”, no puede decir que tiene plata, y por eso le pide a Carrier que haga de verdugo, disfrazándolo de ‘eficiente’: una forma de unirse para descargar sobre los trabajadores la crisis de los últimos años, ¡¡pero después de hacer fortuna durante 60 años!! Otra opción (también corre como “rumor”) es que Lix Klett despediría sin pagar un mango, porque no tiene... pero esto conllevaría un riesgo legal porque Lix Klett mantendría su planta en San Juan, el negocio de Service y un concesionario. Por eso has ta los jefes hacen cuentas de lo que les tocaría por indemnización por despido. Muchos obreros, en cambio, ya tienen en claro que la indemnización es pan para hoy y hambre para mañana; en un país hundido en la recesión, la competencia entre cuentapropistas recién despedidos sólo alarga la agonía y va desplazando a un sector cada vez más grande de la población al hambre y la miseria. La Constitución establece el derecho al trabajo, la indemnización es el arma del patrón para corromper ese derecho. Por eso, hay otra salida: si Carrier y Lix Klett lucraron durante 60 años con nuestro trabajo, ¡¡que ahora paguen la crisis!! Ante la falta de producción: reparto de las horas de trabajo sin afectar el salario. Ante un posible cierre: expropiación por parte del Estado de la empresa, con control obrero de la producción. No a los despidos. ¡¡Que la crisis la paguen ellos!!

23 de mayo de 1996
Docentes de Lanús
M. del V

Docentes de más de una decena de escuelas de Lanús este ya se han suscripto a Prensa Obrera, y aún quedan muchos compañeros por visitar. Casi todos los compañeros que se suscribieron conocen la actividad gremial de Tribuna Docente y tienen respeto por sus posiciones. El interés de los trabajadores de la educación por recibir Prensa Obrera, y en varios casos la revista En Defensa del Marxismo, muestra el estado de deliberación y de rebelión frente a la aplicación de la Ley Federal de Educación. En general no hemos tenido rechazo, aún en aquellos compañeros que no nos conocían, lo que revela la necesidad de la clase trabajadora de una prensa propia. Desde estas líneas llamamos a los lectores de Prensa Obrera a escribir y mandar sus inquietudes y propuestas, porque ésta es “nuestra prensa”. Esto nos plantea el desafío de llegar a todos los docentes del distrito con la propuesta de suscripción.

23 de mayo de 1996
La pueblada

La enorme manifestación de más de 10.000 personas en la Plaza Independencia, fue la coronación de un proceso de movilización en toda la provincia (ver PO Nº 494). El lunes 13, alrededor de 1.000 trabajadores de la DPA (Dirección del Agua) y de la Dirección de Construcciones Escolares se movilizaron sobre la Plaza Independencia al margen de las distintas CGTs, para rechazar el cierre y pase a disponibilidad de todo el personal. El martes 14 se realizó una concentración de unos 5.000 manifestantes —de los cuales unos 1.000 eran estudiantes secundarios y terciarios—, convocados por la CGT auténtica y la “multisectorial” de la educación. Se sumaron unos 500 bancarios, trabajadores de la Maternidad y la Mutualidad, un grupo numeroso de Construcciones Escolares y delegaciones de diversos gremios docentes que se encuentran agrupados en la Intersindical Docente (Apem, AMET, SADOP, etc.). Esta importantísima movilización marcó la temperatura y profundidad del giro que iba tomando el proceso de lucha en la provincia, radicalizada, porque el gobierno había dispuesto la suspensión de 14 directores de colegios. El miércoles y jueves siguientes hubo asambleas, reuniones y actos preparatorios de la marcha del 17, que convocaba la Asamblea de Trabajadores (vinculada con el CTA). El gobierno intentó impedir la convocatoria en una reunión de emergencia con la CGT oficial y con los dirigentes de ATSA y UPCN, en la que prometió la suspensión de la puesta en disponibilidad de los trabajadores de Construcciones Escolares, el retiro de un proyecto modificatorio del Estatuto del Empleado Público, el levantamiento de la suspensión a los directores escolares y el pago el día viernes, de los salarios de abril para la docencia y trabajadores del interior (aunque con la amenaza de que sólo cobrarían si no marchaban). Bussi también desplegó un operativo represivo impresionante, con volanteos desde helicópteros; militarizó todo el centro de la ciudad con 1.000 policías y 500 gendarmes y cortó las principales rutas para impedir que los micros del interior pudieran llegar a la plaza. En una acción desesperada, Bussi fue el viernes hasta la Banda del Río Salí, para disuadir a los trabajadores que se iban concentrando a que no marcharan; fue repudiado y apedreado. A último momento el gobierno declaró un asueto general, ya consciente de que nada iría a impedir que la gente hiciese abandono de sus trabajos para movilizarse. Venciendo todos estos obstáculos, la Plaza se llenó de trabajadores de las comunas y municipios del interior, de columnas compactas de docentes, de la mayoría de los hospitales, de vialidad y de las distintas reparticiones. Se hicieron presentes algunas fábricas, como la Algodonera del Norte, con carteles contra la flexibilización laboral y la rebaja de salarios. Aunque la presencia de secundarios disminuyó, fue importante la del estudiantado universitario, algunas de cuyas facultades llegaron con columnas. La movilización quebró el divisionismo burocrático. La CGT oficial, se hizo presente con algunas delegaciones a último momento, y luego de pedirle disculpas a Bussi. La CGT ‘auténtica’ se movilizó, pero a reglamento. Sólo lo hicieron algunos sectores, como el SUTEP y la bancaria, pero los gremios de peso, como el SEOM (Municipales de la Capital), se borraron, cuando el gobierno les anunció que se les pagarían los 10 días de huelga que habían realizado contra los atrasos salariales. Tampoco estuvieron la UOCRA o la FOTIA, a pesar de que hay varios ingenios en crisis y amenazados en su continuidad. La propia dirigencia de la Asamblea de Trabajadores se hizo presente en la Plaza sólo para desconcentrar a la multitud. Los miles de manifestantes que durante tres horas estuvieron concentrados en la Plaza, repudiaron a Bussi, a Menem y a Cavallo, e inclusive a Olijela Rivas (representante del ala del PJ que tiene más choques con el bussismo). Algunos dirigentes del Frepaso fueron abucheados y la presencia de Storani pasó desapercibida, salvo para los medios. De Gennaro no se hizo presente. El repudio al gobierno nacional y provincial y a la dirigencia patronal se extendió a la dirigencia gremial, convocante de la marcha, porque hicieron el enorme papelón de no hablarle a la multitud. Es que no tenían ninguna orientación.

23 de mayo de 1996
El Congreso de la UJS se abre paso

Los compañeros del PO de Bahía Blanca han asumido con toda vitalidad la lucha por poner en pie una UJS de masas. El jueves 9 de mayo se realizó la tercera charla en el lapso de 3 meses, con la participación de compañeros de la dirección nacional de la UJS; en la misma se reunieron, en la Facultad de Humanidades, destacados activistas del movimiento estudiantil universitario. El tema convocante fue la ley de Educación Superior y el Fomec (un crédito del Banco Mundial para financiar aquellas universidades que se adaptan a la ley privatista, con el cual se reemplaza el financiamiento público de la universidad con deuda externa). Como en esta Facultad se vivía un clima preelectoral, en vísperas de las elecciones de centro de estudiantes, el debate culminó en una discusión acerca del derecho de los ingresantes de la Facultad a votar en las elecciones. Los ingresantes representan una buena parte de los estudiantes (unos 200 sobre 500). Se los llama así a aquellos alumnos que, una vez completado un curso de ingreso, cursan la carrera pero aún no han aprobado materias. La dirección del Centro resolvió no dejarlos votar, hata haber aprobado materias,reproduciendo de esta manera la letra de la ley universitaria del Banco Mundial que niega la regularidad a aquellos alumnos que no aprueban un mínimo de materias anuales. Por su parte, la lista de oposición “Humanidades”, donde se nuclea gran parte del activismo que pretende superar el inmovilismo y adaptación a la política menemista de la actual dirección del centro, avaló la proscripción a los ingresantes excusándose en que “los sondeos la dan igual como lista ganadora”, o sea le negó los derechos sindicales al sector que más necesita organizarse, porque se encuentra realizando las primeras materias que cumplen, por lo general, el papel de ‘filtro’. Por ello, la charla organizada por el Partido Obrero y la UJS tuvo un gran valor para delimitar aguas entre el oportunismo y el activismo consecuente; luego del debate un grupo de compañeros redactó un petitorio para comenzar una campaña inmediata contra la proscripción a los ingresantes, y al día siguiente ya contaban con más de 90 firmas. En Bahía Blanca, como en todo el país, la juventud es huérfana de una dirección política consecuente y revolucionaria. Hasta este año, la UJS de Bahía Blanca no existía. El Partido Obrero se ha propuesto, no sólo que exista, sino que se desarrolle reagrupando al activismo juvenil en la perspectiva de construir una organización socialista de masas de la juventud. Estamos dando los primeros y fructíferos pasos.

23 de mayo de 1996
El paro provincial puede derrotar al Cavallo Mestre

El paro del miércoles 15 fue masivo y 2.000 trabajadores concurrieron en movilización a la Casa de Gobierno. Estos datos, por sí solos, reflejan el viraje que se ha producido entre los trabajadores de la administración provincial. Se trata de la lucha más importante después de la derrota sufrida el año pasado. La lucha surgió de las reparticiones que se ‘sublevaron’ contra un acuerdo entre la burocracia del Sep y el gobierno que perpetuaba la Emergencia e imponía una rebaja salarial del 10%. El Sep, después de apoyar la unificación salarial, propuesta por el Banco Mundial, que revienta los escalafones, propuso un básico de 350 pesos y aceptó la discusión de los estatutos, empezando por aceptar la liquidación de las vacaciones contadas por días hábiles. Pero Pihén ahora se ve obligado a plantear un básico de 500 pesos para la categoría 1, la incorporación de los adicionales al básico, el levantamiento de la emergencia, la defensa de los actuales estatutos y la reincorporación de los cesantes. Los trabajadores impusieron su programa. Al pasar la movilización por el Episcopado, los trabajadores se detuvieron a putear a Primatesta, con quien la burocracia se alió en junio del año pasado para levantar un paro general. Otro dato clave es la recomposición del cuerpo de delegados y la exigencia unánime de que se convoque a una asamblea general para resolver un plan de lucha y el programa de reclamos. En este cuadro, la directiva convocó a un plenario abierto de activistas y delegados para el viernes 17. Al plenario concurrieron 200 compañeros. Sin embargo, la burocracia logró imponer un plan de medidas por repartición, con una concentración el próximo miércoles, dejando para más adelante los reclamos de un plan de paros y de un paro provincial. La Coordinadora de Gremios Estatales, mientras tanto se limita a sacar comunicados de apoyo, mientras cada burocracia negocia en su gremio (como lo hizo Bazán en Dipas, la UEPC y Luz y Fuerza). La salida es un plan de lucha en serio en el Sep y el paro provincial.

23 de mayo de 1996
Convocatoria del CTA y de la Coordinadora de Desocupados

La Ley 2128, que ‘asigna’ 200 pesos a cada desocupado, fue arrancada con la movilización de los desocupados y, en un principio, tuvo características de un verdadero seguro sin discriminaciones. Luego de la represión del 2 de octubre, el gobierno logró imponer ‘la letra’ de la Ley, obligando a los ‘beneficiarios’ a realizar la ‘contraprestación laboral’ y a cumplir una lista de requisitos. Mientras daba de baja a cientos de compañeros y propagandizaba que estaba pagando un ‘subsidio’, el gobierno utilizaba la Ley 2128 como excusa para rebajar el salario de los trabajadores estatales y docentes. La Coordinadora de Desocupados intervino en los Plenarios de Gremios Estatales, denunciando que no se pagaba un ‘subsidio’ sino un salario en negro, que no cubría cargas familiares, accidentes, obra social, etc. Planteó que la unidad en la lucha también debía expresarse en las consignas Por un seguro mínimo de 500 pesos a todos los desocupados a partir de los 16 años, para romper el chantaje del gobierno. En una lucha política sin cuartel entre el gobierno y la Coordinadora de Desocupados, ni la burocracia frepasista ni la dirección de ‘izquierda’ de ATEN Capital, ni la izquierda democratizante, han aceptado este reclamo elemental. En una de las movilizaciones, la secretaria general de ATEN provincial dijo: “no queremos desocupados con subsidios, sino pleno empleo”, apoyando de esta forma la campaña mentirosa del gobierno en el mismo sentido. Justamente, con la excusa de que los desocupados “son subsidiados”, por medio del Decreto 1070/96, Sapag rebajó de un plumazo este salario en negro de 200 a 150 pesos. Lo que no quiere ver la burocracia, lo están viendo los trabajadores y, principalmente, los propios desocupados. El rechazo a esta rebaja ha sido masiva; en Cutral Có y Zapala se hicieron importantes movilizaciones. Por otra parte, a la Coordinadora le ha servido para hacer un planteo de conjunto con crecientes asambleas, entrega de un Petitorio rechazando la rebaja, con 1.000 firmas, y participando con una columna en el acto del 1º de Mayo. Es por esta recomposición del movimiento reprimido el 2 de octubre, que el CTA, en el acto del 1º de Mayo, cedió la palabra a la Coordinadora de Desocupados. Es por estas razones también, que el CTA convoca para el 24 de mayo a un Congreso Provincial de Trabajadores Desocupados junto con la propia Coordinadora. Pero mientras para el CTA este Congreso “no es para discutir los problemas de fondo”, sino una instancia para formar su propio reagrupamiento de desocupados y lograr una base que pierde cada día en los gremios estatales, para la Coordinadora de Desocupados no solamente significa un paso muy importante para fortalecer a los desocupados. Este Congreso debe votar a la lucha contra la rebaja en la 2128, por No a los bonos o mercaderías, pago en efectivo. Por el reconocimiento en todos los ‘planes’ que se toma mano de obra desocupada, de las cargas familiares, obra social, seguro de accidente, licencia por enfermedad, jubilaciones, etc. Por la apertura del empadronamiento en la 2128 sin discriminaciones. Por la construcción de viviendas por contratación directa, sin intermediarios, y apertura de la obra pública mediante el no pago de la deuda externa y con impuestos a los grandes empresarios. Seguro mínimo de 500 pesos a todos los desocupados a partir de los 16 años. Libertad a Panario y a los compañeros presos y perseguidos movilizados el 2 de octubre.

23 de mayo de 1996
Que la Asamblea de Trabajadores y la CGT ‘auténtica’ encabecen un comando único para continuar con un plan de lucha contra el ‘bussazo’

El proceso incesante de movilización de los últimos 15 días, que coronó en la pueblada del 17 en la Plaza, abrió una nueva etapa en la provincia. La irrupción de los explotados, contra el conjunto de la política del gobierno y las patronales, establece un nuevo escenario de una lucha a fondo y decisiva. El empuje desde abajo asestó un duro golpe al divisionismo, frente a la crisis de las tres centrales que existen en la provincia (CGT oficial, CGT auténtica, Asamblea de Trabajadores). La lucha masiva también puso enormes vallas a la ofensiva del gobierno. Pero aún no se superó la división ni tampoco se derrotó, o siquiera frenó, el ataque del gobierno. Medidas fundamentales, como la rebaja de los salarios, los pagos atrasados, los despidos encubiertos de 4.000 trabajadores de las comunas y municipios, o el traspaso de la Caja Municipal, siguen en pie. Lo mismo ocurre con el transporte de la Caja Provincial y con la privatización del Banco Provincia y de la Caja Popular. El gobierno, luego de la marcha, plantea una ‘concertación’ con los gremios para avanzar en la ‘reforma del Estado”. Bussi dijo que le pediría a la CGT nacional que dirima la ‘interna’ gremial para ver con cuál sector se debería ‘consensuar’. El bussismo tira el anzuelo para cooptar a un sector y asegurarse la división de la lucha. Pero la ‘concertación’ no podría dar más que ‘un cronograma de pagos’, como ocurrió con Angeloz y Massaccesi, que además nunca se cumple, y que sólo servirá para desgastar la movilización popular. Fue esto lo que hizo Bussi con la dirigencia de los jubilados cuando asumió, lo que hizo luego con algunos sindicatos, frenando el pago de los cheques diferidos; y lo que hizo con la CGT, cuando pactó un aporte ´voluntario’ de los salarios al gobierno, que luego se transformó en obligatorio. A pesar de todos estos antecedentes, la dirigencia sindical y de los principales partidos patronales ha declarado al unísono que es necesaria la concertación con el gobierno. Zelarrayán, secretario de Atep (presidente de la Asamblea de Trabajadores), declaró: “esto tiene solución siempre y cuando el gobernador se ponga al frente de los reclamos de su pueblo, para que les diga a Menem y Cavallo que el ajuste que recae sobre la clase trabajadora debe terminar” (El Periódico, 21/5). Para Martín Rodríguez, secretario de ATE, “la única opción es constituir un frente social donde estén representados los sectores de la producción, los trabajadores y el gobierno” (ídem). Aunque el dirigente papelero Aguirre, uno de los referentes de la CGT ‘auténtica’, había calificado de “concertación social trucha” a la convocatoria de Bussi, dos días antes de la marcha, la plana mayor de la CGT ‘auténtica’ se reunió con el vicegobernador Topa como interlocutora ante un nuevo llamado del gobierno. Desde el PJ, el senador nacional Miranda, que dirige el aparato justicialista, llamó a “realizar un ajuste por la vía del consenso”; el diputado nacional del Frepaso, Vitar, declaró por su lado, que “el gobierno debe defender los intereses de la gente y ponerse a la cabeza de los reclamos de toda la región. Es necesario reclamar todos los fondos que nos adeuda el gobierno nacional”. Frente a esta política de convergencia con el gobierno, que sólo puede conducir a la derrota, la marcha del 17 dejó abierta una vía para arrancarle al gobierno los reclamos vitales y perentorios. Para ello es necesaria la unidad y un plan de lucha. Que la Asamblea de Trabajadores y la CGT ‘auténtica’ encabecen un comando único de los trabajadores, que haga factible un plan de lucha único para imponer la reincorporación de todos los cesanteados, la devolución de la rebaja salarial y los pagos al día, un seguro de 500 pesos para todos los desocupados, la anulación del traspaso de la Caja Municipal y Provincial, y el funcionamiento gratuito de la educación y salud públicas. Es necesario imponer el control obrero de los fondos públicos, el control de la Dirección de Rentas y la recaudación de la DGI, para poder asegurar que los recursos se destinen al pueblo.

23 de mayo de 1996
Zanola entrega la Obra Social a una multinacional

Confirmando la denuncia de PO Nº 491, Zanola cerró su negocio: el ISSB fue entregado a una multinacional. La solicitada de la Asociación Bancaria (Clarín, 21/4) no deja lugar a errores de interpretación. En un alarde de cinismo, Zanola les anuncia a ‘sus representados’, que confirmando su posición de que “la obra social bancaria es posible” (los trabajadores necesitábamos de Zanola para darnos cuenta de eso), firmó un acuerdo con IHG para “asistir al sindicato en la reestructuración organizacional” (vulgo despidos), financiera (vulgo negociados, administrativa y operativa (vulgo más despidos). Los despidos anunciados no son producto de la imaginación; en el sexto párrafo critica a la oposición que no se diga “como disminuirlo (al personal) en forma ordenada y no traumática”; para eso Zanola viajó a Washington DC, se reunió con la IHG y allí, entrega mediante del ‘negocio’ de la salud de los trabajadores bancarios, le explicaron cómo sin perder “el debido respeto” se echa al “personal sobredimensionado”. Este negociado, que Zanola presenta en forma tan desembozada y cínica, no es una actitud aislada ni exclusiva; es el camino que toda la burocracia sindical, de adentro y afuera de la CGT, recorre en su afán de ‘morder’ algo de los negocios que monta la burguesía, en su triste papel de ‘socios indeseables’, que ya cumplen en la AFJP, en las ART y ahora en las obras sociales sindicales. Por eso la consigna de la lista Naranja de “plan de lucha” deberá tener como primer punto el raje sin “el debido respeto” de este burócrata.

23 de mayo de 1996
José Rodríguez se metió en las metalúrgicas

La patronal de Magneti Marelli, subsidiaria autopartista de Fiat a nivel mundial, acaba de firmar un convenio colectivo con el Smata para la planta que habrá de levantar en Córdoba, el cual “prevé pautas de flexibilización laboral” y que sería una copia de los acuerdos suscriptos por la burocracia para Fiat, Chrysler y Toyota. La novedad es el ‘desembarco’ de los convenios negreros en la industria autopartista de la mano de la burocracia del Smata. El convenio con Marelli, “la principal autopartista del mundo”, es sólo la avanzada. “Cinco compañías autopartistas de origen brasileño e italiano —proveedores de Fiat— cerrarán en los próximos días acuerdos para la radicación de sus filiales en el parque industrial que se instalará en la zona de Ferreyra (Córdoba)” (La Voz, 16/5). Un mes atrás, el presidente de la Cámara de Industriales Metalúrgicos (CIM) de Córdoba planteó que “las exigencias de entrega ‘just in time’ (entrega de insumos ‘justo a tiempo’) sumadas a la flexibilización de horarios de trabajo que impondrá Fiat, obligará a los proveedores a adoptar un régimen laboral equivalente” (al convenio Fiat-Smata) (La Nación, 17/4). Cuando la CIM hizo correr la versión de inminentes reuniones con la UOM Córdoba para discutir la adecuación del convenio colectivo a los suscriptos por Fiat y General Motors, el sindicato cordobés denunció a la cámara patronal por “la pretensión de degradar salarios y condiciones de trabajo... imitando la barbaridad jurídica y social del nefasto acuerdo Fiat-Smata”. Horacio Sallusso, secretario adjunto planteó que “las pretendidas reuniones son imposibles ya que el convenio que rige laboralmente el sector tiene carácter nacional” (La Voz, 8/5). Pero Marelli ha hecho ingresar al Smata en la ‘jurisdicción’ de la UOM con un convenio de fábrica a la medida de Fiat, y amenaza hacer lo mismo con las nuevas firmas que desembarcarán en Córdoba. Esto forzará en un plazo muy corto la revisión de salarios y condiciones de trabajo en las autopartistas nucleadas en la UOM. El conflicto está planteado abiertamente para los metalúrgicos, como lo está para los mecánicos y empleados públicos, todos atacados por el convenio Fiat o su equivalente para los estatales (plan del Banco Mundial). Las tres centrales de Córdoba —CGT, CTA, MOAS—, sin embargo, no denuncian el convenio Fiat, ni hacen nada. La movilización de empleados públicos, la deliberación en las plantas automotrices y metalúrgicas está planteando, sin embargo, la perspectiva de una nueva situación. Que las centrales sindicales y cada uno de los sindicatos llamen a asambleas, plenarios abiertos y congresos de delegados (también abiertos) para que se discuta un plan de lucha de conjunto del movimiento obrero.