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Prensa Obrera N° 477

12 de diciembre de 1995 · 17 notas

Notas de este número

12 de diciembre de 1995
La Europa de los banqueros contra el proletariado francés

La huelga francesa ya se ha con vertido en un hecho histórico. Tanto sus protagonistas como los observadores coinciden en señalar, que no se había visto nada semejante desde el lejano y mítico 1968. El aparato estatal está paralizado y las manifestaciones de masas son casi cotidianas. Los ferroviarios ya han entrado en su tercera semana de huelga; los trabajadores de los transportes de París están terminando la segunda. Y a ellos se suman los telefónicos, los del gas, los de la electricidad, los del correo, los de Air France, camioneros, aduaneros, trabajadores de los hospitales, empleados del Banco de Francia y de las cajas de ahorro, recaudadores de impuestos. Y detrás de ellos, están los estudiantes. Pasadas dos semanas, la huelga sigue en ascenso. En estos días se sumarán a la huelga los maestros primarios, considerados como “la espina dorsal” de los trabajadores estatales. La adhesión de los docentes puede significar “un acontecimiento significativo” para el desenlace de la huelga (La Repubblica, 7/12). La defensa de la seguridad social (de las jubilaciones y de la salud) y de la educación, se ha convertido en el nervio unificador del proletariado francés. En algunas ramas privadas, como la química, han comenzado a aparecer llamamientos a sumarse a la huelga general con la consigna de la derogación del aumento de la edad jubilatoria impuesta por el gobierno hace dos años. La política del gobierno y la de la burocracia Después de diez días de huelga, el primer ministro Alain Juppé convocó a los sindicatos a ‘concertar’, siguiendo una recomendación que, pocos días antes, había formulado el capitoste de la cámara patronal francesa, la CNPF. ¿Juppé se apresta a capitular ante los sindicatos, como sugirió Clarín (8/12)? Ciertamente no. Después del “estrepitoso fracaso” (La Repubblica, 7/12) de su intento de formar “comités de usuarios” para enfrentar a los trabajadores con los huelguistas, y del no menos estrepitoso fracaso de su amenaza de convocar a un referéndum o convocar a elecciones anticipadas, Juppé ha lanzado una nueva maniobra para derrotar la huelga con la colaboración de la burocracia, se ha señalado que pretende‘ganar tiempo’, desgastar a los huelguistas y extremar las presiones de la ‘opinión pública’ al acercarse las fiestas navideñas. El gobierno, señala El País de Madrid (7/12), “prefiere que las huelgas se pudran”. Ciertamente, a la burocracia sindical no le falta disposición al ‘diálogo’: “los sindicatos, especialmente la CGT (stalinista), emiten claras señales de voluntad negociadora” (ídem). En su reciente congreso, celebrado en medio de la huelga, la burocracia stalinista rechazó expresamente la convocatoria a una huelga general que incluyera a los trabajadores privados e, incluso, a los propios estatales. Un dirigente de la CGT en la planta de Renault, en Le Mans, lo dijo muy claramente: “no somos cultivadores de huelgas. Por el momento, no vislumbramos la huelga general” (Le Monde, 5/12). La dirigente de otra de las centrales sindicales, Natalie Notat, de la CFDT, apareció por la TV apoyando ‘globalmente’ el ‘plan Juppé’. Pero incluso para una burocracia dispuesta a capitular, lo ofrecido por Juppé, es todavía demasiado poco, tanto más cuando los ferroviarios y los trabajadores del transporte urbano “no le creyeron” al primer ministro (La Repubblica, 7/12) y reafirmaron la huelga. El gobierno, dice La Repubblica, sólo hace “concesiones de forma, reafirmando la línea del rigor” ... “los operadores (de la Bolsa y los mercados monetarios) están convencidos de que el primer ministro no cederá”. Lo que está en juego Para los trabajadores franceses, es evidente lo que está en juego: la continuidad de una conquista social que ha costado años de luchas y que los sucesivos gobiernos capitalistas han venido golpeando sistemáticamente en los últimos años. Para la burguesía, también lo que está en juego es decisivo. Existe una tendencia a una unión de esfuerzos de los gobiernos de Alemania y Francia para enfrentar la huelga; los diarios se refieren con insistencia a la “preocupación cada día mayor del canciller alemán por el desarrollo de la huelga francesa” (ídem). El capital germano quiere evitar, de paso, que la crisis sea aprovechada por el presidente de la Asamblea Nacional, Philippe Séguin, o el ex ministro del interior, Charles Pasqua, debido a que “ni uno ni otro inspiran confianza a los inversores extranjeros (porque) ambos votaron No en el referéndum sobre Maastricht” (ídem). “Toda Europa, sus Bolsas y sus dirigentes cifran en la solución de la crisis francesa el futuro de Europa. Si el ‘plan Juppé’ no pasa, dicen los alemanes, será inalcanzable la moneda única en 1999” (El País)... “si el gobierno cede, muere la moneda única” (Reuter, 6/12). Para hacer todavía más evidentes los paralelos con la huelga de 1968, el presidente Chirac acaba de viajar a Baden-Baden, la ciudad donde se encuentra el comando de las fuerzas de ocupación francesas en Alemania, y adonde peregrinó De Gaulle en 1968 a discutir la organización de un golpe militar para derrotar la huelga. Hacia allí también viajó Chirac, para discutir la organización de un golpe contra los huelguistas, pero no con los militares franceses sino con la banca alemana. En Baden-Baden, Kohl anunció el “apoyo político incondicional” y “la mayor ayuda posible” a Chirac contra los huelguistas. Kohl, incluso, hizo circular la versión de la implementación de un sistema de cambio fijo entre el marco y el franco. Aunque difícilmente se aplique, el trascendido es una fenomenal indicación de que el Bundesbank y el gobierno alemán estarían dispuestos a bancar con muchos millones de marcos una derrota de los trabajadores franceses. “La suerte de la moneda única y de la unidad europea puede decidirse en las calles” (Reuter, reproducido por Ambito Financiero, 6/12). La ‘cuestión europea’ se ha convertido en la ‘cuestión obrera’ en Europa. Esto retrata la envergadura de lo que está en juego en Francia.

12 de diciembre de 1995
Explosión estudiantil en Europa
Corresponsal

Europa está asistiendo a una gran ‘explosión reivindicativa’ de la juventud estudiosa que ha dejado atrás las fronteras, y que es una respuesta de lucha a la política común de los gobiernos ‘comunitarios’ de destruir la educación pública. En Francia, después de varias semanas de huelgas, ocupaciones de facultades y manifestaciones masivas en todo el país, los estudiantes universitarios le impusieron una derrota al gobierno, al obtener el libramiento de créditos de emergencia para las universidades y el compromiso de la designación de 2.000 docentes en los próximos años. Sin embargo, las huelgas siguen porque lo que ofrece el gobierno está todavía muy lejos de lo que reclaman los estudiantes. En Bélgica, manifestaciones de masas de estudiantes secundarios —las mayores de los últimos veinticinco años— han chocado con la represión policial. El primer punto del largo programa de reivindicaciones de los estudiantes secundarios, plantea textualmente: “Reafirmar alto y claro el principio del libre acceso a la educación superior y, en particular, a la facultad de medicina” (La Gauche, 26/10/95). Los últimos en sumarse a la ‘explosión’ europea han sido los secundarios de Roma, que ocuparon los colegios en un movimiento que rápidamente se extendió a las universidades. El programa de los estudiantes romanos ‘suena’ conocido: “no al presupuesto del gobierno Dini que aumenta las cuotas, no al financiamiento público para la escuela privada; aumento del presupuesto a la universidad y a la escuela públicas; no a la gestión privada de los servicios universitarios ... ” (La Repubblica, 7/12). En Francia, en Bélgica y en Italia, como en Argentina, se libra una lucha común: contra la destrucción de la educación pública, que abre una vía al negocio de la educación privada.

12 de diciembre de 1995
Las consignas del VIIº Congreso Del Partido Obrero
Partido Obrero

1 • Abajo el régimen fundido de Menem y Cavallo, que arrastra y quiere arrastrar todavía más a los explotados y al país a su propio hundimiento; 2 • Que la crisis la paguen ellos; 3 • Que se abran las cuentas del Estado y de los capitalistas; 4 • Por un seguro al parado de 500 pesos; por una jubilación mínima de 400 pesos; por un salario mínimo igual a la canasta familiar (1.100 pesos); escala móvil de horas de trabajo; abajo todas las formas de flexibilización laboral y de desconocimiento del contrato colectivo de trabajo; apoyo a todas las reivindicaciones populares; 5 • No a la privatización de la salud ni de las Obras Sociales, por una salud estatal y gratuita bajo control y gestión de los trabajadores; 6 • Por la unificación de todas las luchas con una plataforma única: huelga general; 7 • Fuera Menem-Cavallo y sus gobernadores; 8 • Asambleas Populares, congresos de bases y congresos de trabajadores en todas las provincias y el país; denunciamos el planteo de formar ‘multisectoriales’ con las patronales grandes y ‘pequeñas’ , como una política de recambio del sistema, de ‘paz social’ y de derrota de los trabajadores. 9 • Reconstruyamos y desarrollemos la organización obrera y de las masas, reventada por la burocracia sindical de todas las tendencias; 10 • Formemos una dirección revolucionaria reclutando a la nueva generación de luchadores; 11 • Por un gobierno de los trabajadores. Por la unidad socialista de América Latina.

12 de diciembre de 1995
Ahora, el apoyo a Beraja-Menem

En Prensa Obrera (28/11) denunciamos el “Homenaje a I. Rabin” por parte del ICUF (Federación de Entidades Culturales Judías), organización ‘simpatizante’ del PC argentino, con el slogan “Apoyemos el proceso de paz palestino-israelí”. El PC acompañó este acto publicando en su periódico (Propuesta, 23/11) un documento conjunto firmado por el CC del PC de Israel y el Buró de Hadasch, igualmente aprobatorio de la política imperialista (“La respuesta al asesinato del primer ministro Rabin debe ser acelerar las negociaciones diplomáticas para una paz abarcativa y estable en primer lugar con el pueblo palestino, en base a dos estados para dos pueblos, Israel y Palestina; y con Siria y el Líbano”, y por la “unidad nacional entre los que hacen la paz”). El ICUF-PC interviene, además, en la lucha política que se ha establecido dentro de la comunidad judía (a mediados de mayo habrá elecciones para renovar la dirección de la Amia y la Daia), del lado del bloque ‘progresista’ que defiende los ‘tratados de paz’. Ahora apareció una nueva solicitada (Página 12, 6/12), donde el ICUF, junto a otras organizaciones simpatizantes del PC, firma una convocatoria junto a organizaciones sionistas como “Convergencia” y el “Mapam”, defensoras de dichos acuerdos de paz. A pesar de que apoya la reciente Marcha de la Resistencia, la solicitada no critica a las direcciones comunitarias de la Amia y la Daia que, bajo la dictadura, hicieron la vista gorda a la represión antisemita. Esto tiene que ver con que los “progresistas” pretenden llegar a un acuerdo con el actual dirigente de la Daia, Beraja. Así, el diario La Nación (12/12) señala que el doctor Jorge Kirszenbaum, actual secretario general de la Organización Sionista Argentina, ha planteado: “Adhiero con reservas a las ideas políticas de Beraja, pero rescato su intención de cambiar un manejo comunitario muy tradicionalista y caduco”. Kirszenbaum “representa a la agrupación Convergencia, ubicada a la izquierda en la comunidad, que actúa como una suerte de representación del Mapam, el partido socialista israelí” (ídem). Beraja también recibiría el apoyo de la derechista y religiosa B’nai B’rith. Sería efectivamente, entonces, un candidato de la “unidad nacional entre los que hacen la paz”. Pero Beraja es un hombre ligado al riñón del menemismo. Se recuerdan sus esfuerzos para defender a Menem cuando la gran mayoría de la comunidad judía criticó la responsabilidad gubernamental por el atentado a la Amia. Banquero, impulsor de la jubilación privada, tiene una AFJP “cooperativa” (otro de los lazos que lo unen con el Instituto Movilizador de Fondos Cooperativos, que está presente también en la jubilación privada con Previsol). A este extremo ha caído la política “nacional y popular” del partido comunista.

12 de diciembre de 1995
Triunfó la Rosa

El gremio docente de Santa Cruz vive un prolongado reflujo, desde la derrota sufrida con la imposición del presentismo hace ya 3 años. La actual conducción ‘unipersonal’ de Hugo Moyano ha buscado sostenerse en base a la desmovilización, a los acuerdos de aparato con la CTERA y al manejo discrecional de los fondos en perjuicio de las filiales opositoras. Todo esto en el cuadro de la ‘convivencia’ con el gobierno de Kirchner, al que reclama una “ley provincial” de educación (que es precisamente lo que prepara el gobierno provincial para barrer las conquistas de los docentes). Durante 1995, varios congresos exigieron una rendición de cuentas y, luego de comprobar graves malversaciones de fondos, se convocó a un Congreso especial para revocar el mandato de Moyano. Este Congreso no logró quórum y el secretario general se salvó con la colaboración de los celestes. En ese momento, la Celeste incorpora a Moyano y unidos van a realizar el fraude de las elecciones de congresales a la CTERA, el 14 de agosto. Padrones ‘agregados’ el día de la elección, validación de los votos de una localidad que votó al día siguiente; imposibilidad de votar en varias localidades, y falseo de firmas y resultados de una mesa del interior. Con todo esto lograron 17 votos de diferencia ante la lista Rosa, que era la legítima ganadora de este comicio totalmente irregular. La Junta Electoral Nacional de la CTERA avaló conscientemente el fraude, y la justicia se declaró incompetente, todo lo cual fue denunciado paso a paso a los docentes en los boletines de la lista Rosa. Debatimos, entonces, con los compañeros de la lista Rosa de Caleta, un plan de organización para transformar a la agrupación en un factor real de reagrupamiento y reconstrucción de la Adosac. Interesamos a los docentes en el tema jubilatorio, impulsando la candidatura de Antiman para la Caja de Previsión, y ganamos entre los docentes en todos los pueblos donde realizamos este trabajo. Nuestro boletín Rosa inició una campaña concreta de pronunciamientos por escuela (y declaraciones que lograron trascender en la prensa de Gallegos y Caleta), para denunciar los cambios en el calendario escolar 1996. En este cuadro, se realizaron las elecciones de congresales en Río Gallegos Un sector importante de docentes independientes se sumó a la Rosa, que presentó a 34 candidatos muy representativos de todos los niveles de enseñanza. Por su parte, la Celeste se dividió por el apoyo de la CTERA a Moyano (ya un sector de los celestes no estaba dispuesto a sostenerlo y se fracturó). El triunfo Rosa fue de 129 a 99 votos, en una elección donde votaron más docentes que en las dos elecciones anteriores, pero que refleja todavía la participación de un sector minoritario de los 1.500 afiliados de Gallegos. El 12/12 se hace la elección de congresales de Caleta Olivia, donde la Rosa ha ganado elecciones anteriores y que, de repetir nos daría la mayoría absoluta del Congreso. Esto en circunstancias en que la filial de Pico Truncado ha denunciado que Moyano se les quedó con 28.000 pesos de convenios comerciales de esa filial. A la Celeste nacional (Moyano forma parte de la Comisión Nacional de la CTERA), que se enoja cuando alquien denuncia sus ‘cajas negras’’, bien le cabe una frase: “Dime a quién apañas y te diré de qué adoleces”. Se abre para nosotros la posibilidad de llevar a la práctica eso de que “La Rosa es la única posibilidad de que vuelva a existir la Adocac”. Este es el desafío.

12 de diciembre de 1995
La oposición obtuvo el 25% de los votos

El 29 de noviembre se realizaron en el gremio de los no docentes de la Universidad Nacional de Córdoba las elecciones a comisión directiva. El gremio se encuentra dirigido, desde hace 12 años, por la burocracia de Vallejos, diputado del PJ que obtuvo casi 1.000 votos. En el marco de una gran desmovilización provocada por la burocracia, con casi un tercio de desafiliación y con el adelantamiento de casi un año de las elecciones, se conformó la lista antiburocrática FRENTE DE TRABAJADORES NO DOCENTES (PO, Mst, independientes), que logró el segundo puesto con 425 votos (25%). Superó a la lista Azul, un desprendimiento de la burocracia a cargo de un puntero de Duhalde, quien hizo durante la campaña una gran demostración de “recursos financieros”. Lo más relevante es que las elecciones se desarrollaron en el marco de paritarias nacionales y locales de los trabajadores no docentes. El consejo de rectores, CIN, presentó a la negociación colectiva un temario cuyos puntos, entre otros, son: jornada de trabajo, estabilidad, derechos y deberes del no docente, régimen de licencias y franquicias, antigüedad, y una cláusula de ‘paz social’. Este temario muestra la disposición por parte del CIN a poner en funcionamiento la Ley de Educación Superior, como ya lo viene haciendo con los estudiantes, aplicando la política arancelaria en los cursos de posgrado o la “contribución obligatoria”, pero ahora en el seno de los trabajadores de la Universidad. La Ley de Educación Superior, un instrumento de desmantelamiento y destrucción de la educación pública, cuyo fin último es la reducción violenta de estudiantes y la privatización, necesita de la aplicación de la flexibilidad laboral a los empleados de la Universidad, la eliminación de la estabilidad y de conquistas como la jornada laboral, franquicias y demás. Pero este temario de los rectores también muestra el acatamiento ante la segunda reforma del Estado de Menem, un manotazo al conjunto de los trabajadores, la educación y la salud, ante el hundimiento del plan Cavallo. Sin embargo, quien se ha mostrado como un verdadero adelantado en el manotazo contra los trabajadores es la propia burocracia de la Federación de Trabajadores no docentes (FATUN), la cual “prestó conformidad” ante el temario, con una sola objeción: que se incorpore en la negociación colectiva el punto Obras Sociales. La FATUN vuelve a lanzarse con su intención de formar una obra social nacional propia. Pretende incorporarse al negocio de privatización de las obras sociales. (En esto existe una puja con los rectores, porque actualmente, las obras sociales organizadas por la universidad con docentes y no docentes, se encuentran dirigidas por las camarillas rectorales). La burocracia, en su ansiedad por no perderse el negocio de la privatización de las obras sociales, ha abandonado a cambio cualquier terreno de defensa de las conquistas. Se ha transformado en una punta de lanza del planteo menemista de destrucción de las obras sociales y, paralelamente, de eliminación de las conquistas. El Frente de Trabajadores No Docentes intervino en las elecciones desenmascarando la verdad de la negociación en paritarias y logrando un importante agrupamiento de activistas. Ahora se le plantea el gran desafío de organizar la defensa de las conquistas y de la obra social, colocándola bajo control de los trabajadores.

12 de diciembre de 1995
¡¡Abajo la ley de racionalización!!
Sergio-La Matanza

Los trabajadores municipales de La Matanza se dieron cita durante cuarenta y ocho horas para impedir la aprobación de una ordenanza que faculta al Intendente a disponer de todos los servicios y entes municipales para su privatización. La Ordenanza, basada en la Ley Provincial 11685, dispone la “pronta transferencia... (de numerosas áreas municipales) a la órbita del capital privado”. Para ello faculta al “Departamento Ejecutivo para disponer la ... escisión, fusión o extinción”, de los servicios de alumbrado, limpieza, estacionamiento, conservación de caminos, parques y plazas. En su artículo 4º, establece que todo lo que se privatice deberá ser aprobado por el Concejo Deliberante como “sujeto a privatización por ordenanza”, pero en su anexo ya declara “sujetos a privatización” a los 25 rubros más rentables de los que dispone el municipio. Los elementos de mayor gravedad contenidos en esta ordenanza son dos: 1) que se faculta al Ejecutivo a despedir o contratar a cuantos trabajadores le venga en gana, y 2) que se transfieren todas las deudas de los organismos al municipio, entregando activos de enorme rentabilidad al capital y quebrando las arcas del municipio definitiva e irreversiblemente. Pero todo este festival de despilfarro del tesoro del municipio tuvo un marco de lucha sin cuartel. Los trabajadores municipales y los desocupados, que habían concurrido a reclamar por el seguro al parado, tuvieron que ser desalojados por la policía para que el Concejo pudiera sesionar. Pero no está dicha la última palabra. Es el turno de Buenos Aires, y las luchas de los trabajadores provinciales, los municipales, los desocupados, de todos los bonaerenses, comienzan a confluir en un mismo rumbo. ¡Fuera Menem-Cavallo!. Fuera Duhalde de Buenos Aires! Que se abran las cuentas de la provincia y los municipios.

12 de diciembre de 1995
El planteamiento internacional
Editor

Los compañeros Christian Rath y Jorge Altamira tuvieron a su cargo la formulación de dos informes sobre la situación internacional —el primero, de apertura de los debates; el segundo, de cierre—, que mostraron la continuidad teórica y metodológica –el nexo interno– del conjunto de los análisis y caracterizaciones del Partido Obrero sobre la evolución de la lucha de clases a escala mundial. A continuación, resumimos lo fundamental de ambas intervenciones. El centro de gravedad de la política mundial es la profundización de la crisis económica capitalista, como consecuencia del agotamiento del ciclo especulativo montado para evitar el colapso de la Bolsa de Nueva York (de 1987) y, subsecuentemente, el hundimiento del sistema bancario y financiero internacional. La crisis de la economía mundial se expresa en el estancamiento de la producción mundial, en la quiebra de grupos industriales y bancarios de gran magnitud, en la tendencia recesiva mundial, en la guerra comercial, en los desequilibrios monetarios y en el colapso económico de países enteros. Todos estos factores se condensan en el excepcional crecimiento de la deuda pública y los déficits fiscales de todos los países, como consecuencia de la política de salvataje estatal del gran capital en quiebra. La crisis económica es una cuestión política esencial, porque determina el hundimiento de regímenes políticos —en particular, en los países más débiles– y una acentuación de los enfrentamientos nacionales y estatales entre las grandes potencias por la conquista de mercados que, incluso, asumen la forma de guerras por procuración (por cuenta de terceros) y cuyo ejemplo emblemático es Yugoslavia. En segundo lugar, porque las conquistas históricas de la clase obrera de todos los países y de las naciones oprimidas están en violenta contradicción con la desvalorización de la fuerza de trabajo que imponen la crisis y los planes de todos los gobiernos. El derrumbe de los regímenes burocráticos —que con estructuras económicas diferentes estaban unidos al mercado mundial por medio del comercio, la acumulación de abultadas deudas externas y la penetración financiera imperialista— es una consecuencia decisiva de la crisis capitalista. Al mismo tiempo que ha impulsado el derrumbe de los regímenes burocráticos, la crisis capitalista es un límite objetivo a las tentativas de restauración capitalista, esto porque —en el cuadro mundial de sobreproducción de mercancías y capitales— los burócratas reconvertidos en propietarios no encuentran un lugar en el mercado. La izquierda, de una manera general, carece de una caracterización de conjunto de la crisis, de su carácter capitalista y de su lugar histórico, como se prueba en su recurrencia a los clichés del ‘neoliberalismo’ y del ‘ajuste’, según los cuales no estaríamos en presencia de una catástrofe económica y social de dimensiones históricas, sino de una mera ‘reestructuración productiva’. La revolución política, los estados obreros en disolución y la restauración capitalista Los movimientos antiburocráticos de Europa del Este de 1988/89, que tuvieron su punto culminante en la caída del Muro de Berlín, tienen una continuidad histórica con los levantamientos obreros de Berlín (1953), de Hungría (1956), de Checoslovaquia (1968) y de Polonia (1980). A pesar de sus enormes limitaciones, la irrupción de las masas quebró el proceso de restauración pacífica que el imperialismo y la burocracia venían implementando desde hacía ya mucho tiempo (bajo el manto de la ‘coexistencia pacífica’ y la ‘cooperación’). El colosal endeudamiento de los regímenes burocráticos y los acuerdos políticos —como el pacto de Helsinki o el acuerdo chino-británico por Hong Kong— que colocaron a la burocracia como la defensora de los derechos establecidos por el orden internacional en el interior de los estados obreros, fueron los signos de la restauración que se estaba operando bajo la dominación de la burocracia. La restauración capitalista abierta es, sin excepción, la política oficial en todos los ex estados obreros. Ella se ha abierto paso, precisamente, a causa del estrangulamiento del proceso de la revolución política, esto como consecuencia, primero, de la ausencia de una dirección revolucionaria, y segundo, del aislamiento de estas revoluciones respecto del proletariado de los grandes países imperialistas. El desarrollo de la lucha obrera en Europa occidental y su unidad con las luchas obreras de Europa oriental hubieran dado un impulso espectacular a la revolución política en el Este y a la revolución proletaria en el Oeste. De una manera general, los regímenes políticos burocráticos han dejado de defender la propiedad colectiva y se orientan abiertamente a su destrucción y a la restauración capitalista. Por eso se caracterizan como ‘estados obreros en disolución’; no sólo la ex URSS y los países de Europa oriental sino también China, Vietnam, Corea y Cuba. Frentes populares El agravamiento de la crisis mundial refuerza las tendencias del imperialismo hacia los dos polos clásicos de las salidas contrarrevolucionarias: el fascismo, por una parte; el frente popular, de la otra. Los acuerdos Mandela-De Klerk en Sudáfrica, Rabin-Arafat en Palestina, y el Frente Brasil Popular, son las manifestaciones de la tendencia frente-populista en el escenario de la crisis mundial. Las victorias electorales de los partidos ‘comunistas’ reciclados en Europa oriental y en Rusia, corresponden a esta tendencia. La clase obrera y el movimiento de los explotados La agudización de la crisis imperialista impone a la burguesía de todos los países la necesidad de atacar a fondo las conquistas fundamentales de la clase obrera y los explotados: la liquidación de los convenios colectivos para imponer la flexibilización laboral, y la destrucción de las conquistas jubilatorias, de salud y educativas de los explotados, están a la orden del día en todos los países. En respuesta a estos ataques fundamentales, la clase obrera de los grandes países imperialistas está comenzando a librar importantes luchas. El punto más alto de esta movilización es la actual huelga general francesa —contra el intento oficial de liquidar la seguridad social—, pero estuvo precedida por las grandes movilizaciones metalúrgicas alemanas —contra la liquidación del convenio colectivo— y las enormes luchas de los trabajadores italianos –contra la derogación de la escala móvil primero, y contra la destrucción del sistema previsional más tarde. Con diferencias de ritmos y de puntos de partida, esta tendencia integra, también, al proletariado norteamericano que, en los últimos dos años, protagonizó un importante número de muy significativas huelgas (mineros del carbón, Caterpillar, GM, Bridgestone). La combinación del movimiento huelguístico y el fracaso completo de su política tradicional condujeron a una crisis en la AFL-CIO (la central sindical norteamericana), que provocó el desplazamiento del ala más conservadora de la burocracia. La acentuación de la miseria social y el ascenso de la derecha norteamericana —es decir, el completo fracaso del ‘integracionismo’ racial— es también el telón de fondo de la irrupción del movimiento negro, con un carácter de masas. Esto abre la posibilidad de que se forme un movimiento nacionalista y aun de una separación estatal y territorial dentro de los Estados Unidos. La dirección de la “marcha del millón de hombres negros” ha dejado en pie lo más reaccionario del separatismo (“la auto-responsabilidad de la comunidad negra”) y del integracionismo, pues se opone al planteo de un partido negro independiente y ha llamado a inscribirse en los registros electorales para negociar con demócratas y republicanos. La emergencia de un partido de explotados negros abriría enormes posibilidades de desarrollo revolucionario en los Estados Unidos. De conjunto, estamos en presencia de manifestaciones de lucha de naturaleza desigual, que se enfrentan con poderosos intentos de liquidarla desde su interior. Pero lo que se puede afirmar es que la crisis mundial conduce a colocar a los destacamentos fundamentales de la clase obrera —el proletariado de los países imperialistas— en el centro de la lucha de clases mundial. El planteamiento del trabajo internacional El contenido del internacionalismo proletario es la lucha por la dictadura del proletariado. Para el PO, el trabajo internacional consiste en identificar y reagrupar —por medio del debate, la clarificación política y una actividad en común— a la vanguardia obrera internacional, es decir, aquella que lucha realmente por la revolución proletaria. El VIIº Congreso destacó la esterilidad teórica y de cualquier carácter de las discusiones, ‘reagrupamientos’ y escisiones que se han procesado en los cenáculos ‘trotskistas’ internacionales, y reivindicó el principismo y la vitalidad política de la lucha ideológica y política del Partido Obrero en el Foro de San Pablo, con relación a las tendencias democratizantes de masas de América Latina y Europa, del castrismo y del Frente Popular. El VIIº Congreso aprobó una línea de trabajo de discusión y reagrupamiento internacionales, sobre la base de la verificación de las posiciones políticas y de la estrategia histórica de la IVª Internacional. Impulsaremos la tarea de clarificación política alrededor de la revista En Defensa del Marxismo, y crearemos las condiciones para un trabajo en común con otras organizaciones, sobre una base de principios.

12 de diciembre de 1995
Política Nacional: una situación prerrevolucionaria
Corresponsal

1. Abajo el régimen fundido de Menem y Cavallo, que arrastra y quiere arrastrar todavía más a los explotados y al país a su propio hundimiento; 2. Que la crisis la paguen ellos; 3. Que se abran las cuentas del Estado y de los capitalistas; 4.Por un seguro al parado de 500 pesos; por una jubilación mínima de 400 pesos; por un salario mínimo igual a la canasta familiar (1.100 pesos); abajo todas las formas de flexibilización laboral y de desconocimiento del contrato colectivo de trabajo; apoyo a todas las reivindicaciones populares; 5. No a la privatización de la salud ni de las obras sociales, por la salud estatal y gratuita bajo control y gestión de los trabajadores; 6. Por la unificación de todas las luchas con una plataforma única: huelga general; 7. Fuera Menem-Cavallo y sus gobernadores; 8. Asambleas Populares, Congresos de Bases y Congresos de Trabajadores en todas las provincias y el país; denunciamos el planteo de formar ‘multisectoriales’ con las patronales grandes o ‘pequeñas’, como una política de recambio del sistema, de ‘paz social’ y de derrota de los trabajadores; 9. Reconstruyamos y desarrollemos la organización obrera y de las masas, reventada por la burocracia sindical de todas las tendencias; 10. Formemos una dirección revolucionaria reclutando a la nueva generación de luchadores; 11. Por un gobierno de los trabajadores. Por la unidad socialista de América Latina; Con estas once consignas, votadas en forma de resolución, el Congreso del PO resumió —para la comprensión de las más amplias capas de trabajadores— las conclusiones de su debate sobre la situación política. En esa apretada fórmula se encuentra concentrado el derrumbe del ‘plan’ Cavallo, que se manifiesta en una crisis industrial, bancaria y comercial sin precedentes, en la quiebra de las finanzas públicas en todos sus niveles y en el incontenible crecimiento de la deuda pública. Y que se manifiesta, también, en sus consecuencias políticas: enfrentamientos de las camarillas, derrumbes de los gobiernos provinciales, fractura del oficialismo y de la oposición. El derrumbe del ‘plan’ Cavallo ha llevado a un agravamiento insoportable de la situación de las masas hambreadas, desocupadas, superexplotadas y privadas de la educación, la salud y la previsión social. Pero los trabajadores se están rebelando en todo el país contra la pretensión de la burguesía de atacar todavía más a fondo sus condiciones de vida. Esta rebelión va tomando cada vez contornos más agudos: las ocupaciones de edificios públicos, las manifestaciones políticas de masas —en las que toman parte trabajadores ocupados y desocupados, pasando por encima de las divisiones que pretende imponer la burocracia—, los ataques a los locales del poder político, la organización de los desocupados. Todo esto confirma que el movimiento obrero ha entrado en una nueva etapa. El ‘mensaje’ común que surge de las manifestaciones, las huelgas y las luchas es que los trabajadores no están dispuestos a pagar las consecuencias de la crisis creada por la bancarrota capitalista. El mandato común de las luchas es uno solo: Que la crisis la paguen ellos. Pero la lucha por determinar quién pagará la crisis es una lucha por el poder. Los explotadores imponen y sólo podrán imponer el conjunto de su programa —reducción salarial, más despidos, más flexibilización, privatización de la salud— a través de la acción despótica del Estado, que actúa como un capitalista colectivo contra los trabajadores. Y porque los trabajadores sólo podrán impedir que esta catástrofe se descargue sobre sus espaldas imponiéndole una derrota política decisiva al capitalista colectivo, el Estado. Detrás de la lucha por el pago en fecha de los salarios o por el subsidio a los desocupados, se plantea una lucha —aún en términos embrionarios— por el poder político, porque sólo mediante el ejercicio del poder político una clase podrá imponer a la otra que pague los costos económicos y sociales de la crisis capitalista. Esta lucha embrionaria por el poder político, que se esconde detrás de cada reivindicación acuciante de los explotados, indica el carácter prerrevolucionario de la presente etapa política. El VIIº Congreso del PO realizó un debate minucioso sobre las consignas fundamentales que, planteando una salida para las necesidades apremiantes de los trabajadores mediante la lucha, permitan desenvolver la conciencia de los explotados sobre la naturaleza capitalista de la crisis y sobre la necesidad de organizarse independientemente en la perspectiva de su propio poder. La consigna de “Que se abran las cuentas del Estado y los capitalistas” juega este papel, porque —a la vez que plantea una respuesta inmediata a la pretensión de los explotadores de que ‘no hay plata’— plantea la cuestión decisiva de quién debe determinar a dónde se destinan los fondos. ¿A pagar la deuda externa o a pagar el subsidio a los desocupados? ¿A subsidiar a los capitalistas o a pagar un salario igual a la canasta familiar? ¿A subsidiar a la educación clerical o a sostener la educación pública? La consigna de “Que se abran las cuentas del Estado y los capitalistas” plantea, en última instancia, quién debe apropiarse de la riqueza social —los que la producen o los parásitos. Para imponer las reivindicaciones, el Congreso llamó a desarrollar a fondo todas las luchas existentes y organizarlas allí donde haya un reclamo pendiente, en la perspectiva de su unificación nacional: la huelga general. En las provincias, las movilizaciones políticas de los explotados y el dislocamiento económico han planteado —y seguirán planteando— objetivamente el problema del poder. Cayó Angeloz; el gobernador electo de Jujuy, Snopek, declaró que si no le mandan fondos no asumirá, y el ‘vacío de poder’ deberá ser cubierto por un interventor federal. ¡Pero si le envían los fondos, el propio Snopek, como lo es Mestre, será un interventor federal! Lo mismo sucede en Córdoba, Río Negro y Tucumán —sólo por citar algunos casos donde la bancarrota económica es fulminante. La bancarrota del ‘plan’ Cavallo y el derrumbe de los regímenes provinciales plantea, en todos lados, la supresión de los gobiernos provinciales y su reemplazo por interventores federales ... aun cuando estén disfrazados de ‘gobernadores elegidos por el voto popular’. En defensa de las reivindicaciones apremiantes de los trabajadores de las provincias, levantamos la consigna “Fuera Menem-Cavallo y todos sus gobernadores”. La diferencia entre las provincias del interior y Buenos Aires es apenas de grado. Los municipios bonaerenses ya se encuentran en la cesación de pagos y deberán proceder a despedir a miles de trabajadores e ir a una liquidación aún más a fondo de la salud pública, ya en bancarrota. La aplicación de la Ley Federal de Educación provocará el despido de miles de docentes en el conurbano. La desocupación en el Gran Buenos Aires es récord y la crisis social empuja a los trabajadores a la ocupación de tierras. El pronóstico de que “ha llegado el turno de Buenos Aires” preside la intervención del PO. Cuando los trabajadores necesitan con mayor urgencia de sus organizaciones de masas para combatir la catástrofe, el vaciamiento de los sindicatos por parte de la burocracia es absoluto. En esto, nada diferencia a las burocracias de la CGT, del MTA y del CTA, cuya única preocupación es que ‘no los dejen afuera’ en los grandes negocios que se montan con la destrucción de las conquistas obreras: la jubilación privada, la privatización de la salud y la creación de las ‘Aseguradoras de Riesgo del Trabajo’ (ART), que vendrán a lucrar con la liquidación de las indemnizaciones por accidente. La reconstrucción de las organizaciones obreras sólo puede plantearse en estrecho contacto con las reivindicaciones apremiantes de los trabajadores y la lucha por imponerlas. No se trata, sin embargo, sólo de reconstruir los sindicatos, sino de desarrollar las organizaciones de las masas, extendiendo todas las formas de agrupamiento que se den en el curso de la lucha. Los plenarios abiertos de delegados y activistas de los gremios cordobeses y en Río Negro, están indicando la tendencia de los trabajadores a dotarse de organizaciones propias, superando a la burocracia sindical. Por embrionarias que sean, se trata de formas de organización de consejos obreros, desde el momento que en todo el curso de la lucha, esos plenarios se convirtieron en un poder alternativo, sustituyendo en los momentos de alza a la burocracia en la determinación de las consignas; en caso de haberse generalizado y desarrollado, se hubieran convertido, además, en una referencia para todo el movimiento obrero provincial frente al poder del estado. La consigna de organizar Asambleas Populares, Congresos de Bases de los sindicatos, Congresos de Trabajadores, para proceder a la deliberación común de los explotados y dotarse de un pliego de reivindicaciones único para una lucha de conjunto, se dirige en la misma dirección: plantear un polo de organización independiente de los explotados frente al poder del Estado y los capitalistas. Las ‘multisectoriales’ con la Iglesia y los patrones —incluso los muy, muy grandes, como los ingenios Esperanza o Ledesma en Jujuy— son una estrategia de estrangulamiento del movimiento obrero, porque con ellas se pretende embarcar a los trabajadores en una operación de salvataje del capitalismo en quiebra y provocar su derrota política, y subordinar los reclamos de los trabajadores a los de los grandes capitalistas. La tarea de reconstrucción de las organizaciones obreras, de la organización de Asambleas Populares y Congresos de Bases, de organización de las luchas, requiere el desarrollo de la dirección revolucionaria. El Congreso subrayó una y otra vez que los nuevos contingentes de esa dirección revolucionaria se encuentran en la nueva generación de luchadores y en la minoría de la vieja generación que pueda romper con los partidos democratizantes. Esto porque el partido y su juventud sólo podrán desarrollarse interviniendo a fondo en estas luchas y unificando, mediante sus planteos y su organización, a los luchadores que se movilicen para imponer las reivindicaciones populares, elevándolos políticamente a la comprensión del programa revolucionario de conjunto: la lucha por el gobierno de los trabajadores y la unidad socialista de los explotados de América Latina.

12 de diciembre de 1995
Un Congreso con el estilo y los métodos del Partido Obrero
Corresponsal

Entre los días jueves y domingo de la semana pasada se realizó el VIIº Congreso del Partido Obrero. Participaron 105 delegados con voz y voto, sobre los 108 electos por sus regionales, y los miembros del Comité Nacional y de la Comisión de Control salientes. En calidad de invitados, participaron los compañeros Peter Johnson (de la Liga Trotskista de los Estados Unidos), Franco Grisolía (del Grupo Proposta de Italia, que milita como fracción interna de la Rifundazione Comunista), ambas organizaciones integrantes de la Oposición Trotskista Internacional, el compañero Juan Pablo Bacherer (de la Oposición Trotskista del POR, de Bolivia), los compañeros Rui Costa Pimenta y ‘Ze’ Luis (de Causa Operaria, del Brasil), Juan Vital Andrade (del Partido de los Trabajadores, de Uruguay) y el compañero Federico (de la Organización Socialista Revolucionaria, de Chile). Fue leído un mensaje del Colectivo En Defensa del Marxismo, de España. El trabajo del VIIº Congreso comenzó, como es tradición en el PO, por el informe de la Comisión Central de Control. Este fue el primer debate político de fondo del Congreso, a la luz del cual se verificó la necesidad de introducir modificaciones a los estatutos partidarios (aprobados en nuestro Iº Congreso de 1975). Los informes centrales del VIIº Congreso estuvieron a cargo de los compañeros Rafael Santos —Informe de Actividades—, Juan Ferro —Situación Política— y Christian Rath —situación internacional. Entre los aspectos más destacables del Congreso figura la muy activa participación de los delegados. En el debate del Informe de Actividades se registraron más de 70 intervenciones.También hubo un muy importante número de intervenciones en los debates sobre la situación política y la situación internacional. El trabajo de los miembros del Congreso continuó en las comisiones —informe de actividades, situación política, situación internacional, juventud—, en las que participaron los compañeros de las delegaciones invitadas, y en la redacción de las resoluciones. En la sesión plenaria del domingo fueron aprobados los documentos de las comisiones con observaciones, agregados, enmiendas y hasta reformulaciones surgidas del debate. Las intervenciones de los compañeros de las delegaciones invitadas no se redujeron a un saludo protocolar. Intervinieron con posiciones, planteamientos y propuestas concretas, incluso polemizando con el partido. En este sentido, cabe señalar la intervención del compañero Peter (de la Liga Trotskista de los Estados Unidos), que analizó la posición del PO sobre la cuestión negra en los Estados Unidos, dejando establecidos sus acuerdos y divergencias, así como el texto que presentaron Peter y Franco al Congreso —redactado a la luz del debate plenario y en la comisión respectiva— sobre la caracterización del estado en Rusia, China, Cuba y los restantes ex ‘países socialistas’. El rasgo más distintivo del Congreso fue el esfuerzo colectivo e individual de sus miembros para desarrollar, elaborar y elevar la calidad de la política revolucionaria, y la masiva participación de jóvenes trabajadores, desocupados, estudiantes secundarios y universitarios. El ‘peso específico’ que adquirió la juventud se puso en evidencia a la hora de elegir el nuevo Comité Nacional ... al punto que un delegado de algunos años comentó que ‘los pibes se largaron a copar la dirección del PO’. Fueron numerosos los delegados juveniles que fueron propuestos para integrar el nuevo Comité Nacional; muchos de ellos obtuvieron una votación muy expresiva y cuatro fueron elegidos para integrar el nuevo Comité Nacional —uno de ellos como suplente. El cierre estuvo a cargo del compañero Jorge Altamira, con un discurso muy vigoroso cuyos conceptos fundamentales vamos a reproducir en el próximo número. Con las estrofas de ‘La Internacional’, la histórica canción de lucha y de unidad del proletariado internacional, el VIIº Congreso cerró formalmente su tarea.

12 de diciembre de 1995
Oposición Trotskista (POR): “Un Congreso Internacionalista”
Corresponsal

P: ¿Con qué planteamientos vino la Oposición Trotskista del POR al VIIº Congreso del Partido Obrero? R: La Oposición Trotskista del POR de Bolivia vino al Congreso del PO, en primer lugar, con la intención de generalizar la experiencia del Tribunal Moral Internacional, porque es fundamental que en el movimiento obrero y revolucionario se extirpen las prácticas stalinistas de utilizar la calumnia y la mentira como forma de resolver los problemas políticos y las discusiones internas que se dan en las organizaciones. El PO participó, conjuntamente con la OT (POR), en la lucha por la estructuración del Tribunal Moral Internacional. En segundo lugar, desde el punto de vista político, la OT(POR) se hace presente con toda la experiencia, en gran parte negativa, que hemos vivido al interior del POR. En esa medida, se trata de internacionalizar estas experiencias para poder potenciar el movimiento por la reconstrucción de la IVº Internacional. P: ¿Qué balance te llevás del Congreso? R: Para nosotros ha sido muy importante observar el funcionamiento de una organización que definitivamente se diferencia, yo creo que de una manera cualitativa, en su funcionamiento, en su metodología, en su forma de abordar los problemas revolucionarios, al de la experiencia que nosotros hemos tenido al interior de la secta en que se ha convertido el POR. En esa medida, el balance que nosotros hacemos es muy positivo, porque nos ha permitido ver en funcionamiento una organización que no se ha degenerado. Por otra parte, es muy importante el intercambio que se ha podido dar entre diversas organizaciones que se reclaman del trotskismo del mundo entero, como los compañeros de Italia, de Estados Unidos, de Uruguay, de Brasil, de Chile, de Argentina y Bolivia. Creo que el Congreso ha sido una oportunidad en la que se han discutido los problemas políticos más importantes del movimiento obrero internacional. En ese sentido, es indudable que se ha tratado de un Congreso internacionalista, donde el PO discutió a fondo estos grandes problemas y les da una respuesta revolucionaria. Finalmente, para nosotros era muy importante este Congreso en la medida en que es parte, si se quiere, de nuestro proceso de crítica, que debe realizarse en la perspectiva de ir superando todas las taras de las que hemos sido víctimas al interior del POR y, en este caso, lo que se ha podido constatar es una experiencia positiva en una serie de aspectos, como el método, que nos permite asimilar críticamente la experiencia que hemos vivido. En esa medida, creo que la asistencia al Congreso servirá para potenciar en gran medida el movimiento de la Oposición Trotskista y, en definitiva, la rearticulación de los revolucionarios trotskistas en Bolivia, en la perspectiva de dar una respuesta al problema fundamental de la revolución boliviana en este momento, que es el problema de la superación de la crisis de la dirección revolucionaria. Creo que este congreso del Partido Obrero servirá, en lo fundamental, de palanca para la superación de esta crisis de la dirección revolucionaria.

12 de diciembre de 1995
Hacia dónde va el Partido Obrero
Corresponsal

La discusión del Informe de Actividades fue uno de los puntos más elevados del trabajo congresal, tanto por la participación de un gran número de delegados en el debate —70 compañeros— como por la calidad de sus conclusiones políticas. El informe dejó en claro que se ha producido un viraje en el desarrollo del PO a partir de su numeroso crecimiento en la juventud trabajadora y estudiantil. La conclusión general a que arribó el VIIº Congreso es la necesidad de profundizar la comprensión política, por parte del PO, de la situación de crisis y luchas actuales y de someter a una crítica constante la práctica partidaria, para ponerla a la altura de las exigencias tácticas y estratégicas del momento presente. El derrumbe del ‘plan’ Cavallo, las crisis provinciales, la emergencia de enormes luchas de masas, confirmaron los pronósticos y caracterizaciones fundamentales del VIº Congreso. Una intervención política ajustada requiere asimilar la reacción de las masas y esforzarse por encontrar las reivindicaciones y las consignas de organización y movilización más adecuadas a la etapa. El Congreso ha podido verificar que el PO se presentó como un factor de organización, desenvolvió sus caracterizaciones, las tradujo en consignas que sirvieron a los trabajadores de herramientas para movilizarse y organizarse; actuó como una fuente de iniciativas concretas de intervención, generando actividades, imprimiendo consignas, organizando y politizando a los nuevos elementos que surgían a la lucha. Tal es, por ejemplo, la experiencia de los secundarios que pusieron en pie la Coordinadora, de los docentes de Salta, de Santa Cruz o de San Lorenzo, de los compañeros de Tafí Viejo, de los no docentes, de los desocupados y de la juventud de Neuquén. Los problemas de desarrollo que identificó el Congreso fueron los siguientes. Las masas están abrumadas por la amplitud de la catástrofe que se descarga sobre ellas y con sus organizaciones vaciadas por la burocracia sindical. Para la izquierda desmoralizada, ‘no pasa nada’ ... Pero en todos lados el proceso político real de los activistas, los trabajadores y los jóvenes —mucho más profundo, oculto y subterráneo— sólo espera una pequeña chispa para estallar. La volatilidad de las masas y del conjunto de la situación política es un rasgo específico de la presente situación, como se puso de manifiesto en la lucha de Tierra del Fuego, en los planteamientos del Congreso de delegados de la UOM por una nueva dirección en Córdoba, el plan de lucha metalúrgico. Estos procesos no fueron el resultado de una acumulación ‘orgánica’ precedente (al revés, ha habido despidos y destrucción de organizaciones), sino verdaderas explosiones de lucha reivindicativa. Una insuficiente comprensión de la volatilidad de la situación impide el trabajo preparatorio sistemático que debería dar una dirección a esas explosiones, y obliga a ir a la rastra de las alzas y las bajas del movimiento –es decir, de sus manifestaciones externas– y no de su tendencia más profunda: la necesidad de los trabajadores y activistas de encontrar una salida de lucha a la catástrofe, de un lado, y al vaciamiento de los sindicatos, del otro, con la seguridad de que —cualquiera sea la aparente profundidad del retroceso— un nuevo movimiento de alza es inevitable. La reconstrucción de la organización obrera y de las masas (viejas y a crear) es inconcebible sin considerar estas violentas alteraciones del estado de ánimo de los explotados. Otro aspecto que debatió el Congreso es la vía para el desarrollo del partido. ¿Son los viejos activistas ligados a la centroizquierda o a la izquierda en descomposición —que cargan con los prejuicios y las frustraciones políticas de estas organizaciones— o las nuevas camadas de activistas y luchadores, despolitizados y hasta atrasados, pero que se organizan y protagonizan las luchas? La primera vía lleva al estancamiento y al ‘discusionismo’; la segunda, abre una vía de desarrollo ... incluso hacia la minoría de los activistas del centroizquierda y la izquierda democratizante, que se sentirán atraídos por el PO cuando éste revele, en la práctica, su condición de factor de organización de los trabajadores para la lucha. En el proceso de caracterización, formulación de pronósticos, planteamientos, reivindicaciones y consignas de organización y lucha, y de su reformulación y profundización a la luz de la experiencia, la prensa partidaria juega un papel fundamental e insustituible, como lo prueban los procesos de organización de los desocupados de Bahía Blanca y La Matanza, a la luz de las posiciones de Prensa Obrera respecto de la Coordinadora de Desocupados de Neuquén. La concepción de que el periódico no juega este papel en la intervención política del partido es equivalente a afirmar que las luchas pueden organizarse y progresar con independencia del desarrollo del partido. La revista En Defensa del Marxismo juega, también, un papel fundamental en nuestro desarrollo: el de ayudar a la formación política de la vanguardia obrera y juvenil que se organiza junto al partido. El debate del Informe de Actividades ha dejado en claro las grandes responsabilidades políticas que la situación le plantea al Partido Obrero.

12 de diciembre de 1995
Saludos de los revolucionarios de España

A los compañeros del Partido Obrero de Argentina. Los compañeros del colectivo “En Defensa del Marxismo”, de España, queremos enviaros un afectuoso saludo revolucionario, aprovechando la celebración de nuestro congreso. En los últimos días habréis podido leer en los periódicos la gigantesca huelga general que paraliza en estos momentos a Francia. Algunos la han comparado con la de Mayo del 68. Sin embargo, otros más clarividentes, han advertido que la situación es infinitamente más “peligrosa” en la actualidad; hace 27 años el capitalismo crecía, en la actualidad ocurre todo lo contrario. Existen más de 30 millones de parados en los países de la OCEE. Francia supera los tres millones de desempleados. Sin embargo, y pese a la importancia de los hechos, la situación no es nueva. En los últimos años hemos asistido a grandes movilizaciones en la práctica totalidad de los países europeos, en defensa de las condiciones de vida y de trabajo. Los trabajadores franceses, italianos, españoles, alemanes, ingleses y del resto de Europa están diciendo que no están dispuestos a continuar soportando los ataques del gran capital bajo el paraguas de Maastricht. Argentina y América Latina, aunque en condiciones muy distintas, marchan por el mismo camino. También vosotros estáis viviendo el final de una época. Los trabajadores argentinos y latinoamericanos estáis diciendo “basta” al brutal expolio que llevan adelante el FMI y las multinacionales, que cuentan con la complicidad de los gobiernos corruptos de turno, como el de Menem o el de Cardoso. En los últimos meses hemos asistido a grandes movilizaciones y estallidos sociales en Argentina, Bolivia (que provocaron el estado de sitio), Brasil con los petroleros, Venezuela, Colombia y en la mayor parte de los países del continente. Hoy, más que nunca, se hace cierta aquella frase de León Trotsky de que la crisis de la humanidad se reduce a la crisis de su dirección revolucionaria. En el próximo período esperamos poder colaborar de una forma más estrecha con vosotros. Creemos que es un paso pequeño, pero también creemos que es un buen principio para alcanzar algo mucho más grande: la reconstrucción de una Internacional Revolucionaria, la IVª Internacional, que tendrá que dirigir, en el próximo siglo el combate de los trabajadores y de los oprimidos por su emancipación. Barcelona, 3 de Diciembre de 1995.

12 de diciembre de 1995
“Mis expectativas fueron satisfechas”
Corresponsal

P: ¿Qué planteamientos trajiste como representante de la Oposición Trotskista Internacional al VIIº Congreso del Partido Obrero, y cuáles eran tus expectativas personales? R: Conozco al Partido Obrero desde hace quince años y he recibido una gran cantidad de sus materiales. En particular, seguí de cerca sus posiciones en los primeros años de la década del 80 y también en los últimos tres años. De un modo general, encuentro correctas las posiciones políticas levantadas por el Partido Obrero. El trabajo partidario descripto en la Prensa Obrera suena realmente interesante. Vine, en parte, para confrontar esa realidad que veía en el periódico con la organización en sí misma, pero vine también, como miembro de la Oposición Trotskista Internacional, para establecer relaciones más estrechas con el PO. Pienso que hoy en día, la tarea más importante de los trotskistas es reunir esfuerzos en función de la reconstrucción de la IVº Internacional. Con mi compañero Franco, de Italia, entendíamos que era posible establecer ciertos importantes acuerdos con la dirección del Partido Obrero. P: ¿Cuál es tu apreciación del desarrollo del Congreso, de sus debates y de sus conclusiones? R: En relación al Congreso, mis expectativas fueron satisfechas; el Partido Obrero aparecía en realidad tan sólido como yo lo veía en la lectura desde lejos. Particularmente impresionado, vi la intensa participación y actividad de los compañeros de la juventud y del movimiento obrero en el Congreso, y su fuerte inserción en los procesos de organización sindical en el país. El Congreso realizó un proceso de crítica muy profunda a su propia actividad. En la lectura de los periódicos sólo veo tal vez un número reducido de nombres que aparecían como los dirigentes del partido, pero en el Congreso realmente lo que vi fue un número muy extenso de dirigentes que se expresaban como tales y que mostraban un espectro de dirección partidaria muy amplio. Vi al PO como una organización muy fuerte y efectiva. P: ¿Cómo viste el Congreso del PO en relación a los de otras organizaciones en los que participaste? R: He participado en congresos de organizaciones norteamericanas y lo que veo es que aquí la lucha de clases está más avanzada, y por lo tanto veo al PO discutiendo con mucha atención los problemas que hacen al desenvolvimiento de la lucha de clases, que aquí es francamente más agudo. P: ¿Cuál es tu opinión sobre el debate de la situación internacional y, en especial, con tu corriente? R: Dos cosas me llamaron la atención. La primera es qué metido está el Partido Obrero en la discusión internacional. La segunda es que la visión de la lucha de clases desde la Argentina aparece diferente: hay tendencias aquí que no existen o no tienen importancia en los Estados Unidos y viceversa. Esto expresa la necesidad de confrontar la realidad desde los diferentes puntos de partida, como elemento para superar un mensaje más limitado. Creo que el procedimiento de clarificar los acuerdos y las divergencias políticas es el correcto. Hay muchas experiencias de organizaciones unidas en base a falsos acuerdos que han terminado en rupturas más o menos inmediatas.

12 de diciembre de 1995
Por la libertad de Horacio Panario contra la represión, por el cese de las persecuciones políticas
Varias firmas

Las organizaciones abajo firmantes, luego de debatir sobre la represión lanzada por el gobierno el pasado lunes 2 de octubre a los desocupados, decidimos formar un comité por la libertad de Horacio Panario y en apoyo a los reclamos de la Coordinadora de Desocupados. Esta represión y detención del compañero Horacio Panario se da en el marco de una campaña política nacional con el fin de intimar a los trabajadores que luchan contra el ajuste tal es el caso de los compañeros Oscar Martínez (MAS) de la UOM Río Grande; Silvia Mansilla (PO) de Adunc Neuquén; Jorge Brodsky (PO) del diario La Prensa; Monte (PTS); el intento de despidos a los delegados del Astillero Río Santiago; JIR-TE de Córdoba, entre otros, como parte de un proceso de persecuciones políticas contra organizaciones políticas como Patria Libre y Quebracho, y el procesamiento de 600 dirigentes gremiales y trabajadores que participaron en movilizaciones contra el ajuste. Llamamos a las organizaciones de Derechos Humanos, Centros de Estudiantes, agrupaciones sindicales, especialmente ADUNC y ATEN y llamamos al CTA a que cambie su actitud y, al igual que su máximo dirigente De Gennaro, firmen el petitorio, y sumarse a este Comité para impedir que esta justicia que deja libre a militares genocidas y policías asesinos como el cabo Epulef, encarcele a los trabajadores que reclaman por sus derechos. • Por la libertad de Horacio Panario. • Contra la represión. • Por el cese de las persecuciones políticas a los integrantes de la Coordinadora de Desocupados y dirigentes de izquierda: Chiguay, Christiansen, Etchebáster, Barriga, Sandoval.. • Juicio y castigo a los militares asesinos del soldado Carrasco y a sus encubridores. Coordinadora de Desocupados - MAS - PO - Patria Libre - PTS - Frente 4 de Mayo - En Clave Roja - Lista Naranja UJS - Lista 16 de Setiembre - Naranja y Blanca (ATE) - Venceremos - Naranja y Roja (Bo. Islas Malvinas) - MST

12 de diciembre de 1995
Dos políticas para luchar por la libertad de Panario y el cese de las persecuciones

Desde las páginas de Prensa Obrera hemos reflejado las distintas actividades e iniciativas que la Coordinadora de Desocupados llevó a cabo desde el mismo momento posterior a la represión en Casa de Gobierno, el pasado 2 de octubre. Una de las primeras iniciativas fue la realización de un acto de repudio a la represión y por la libertad de Horacio Panario, y el cese de las persecuciones, el que tuvo lugar a apenas horas de la represión, el 5 de octubre. Luego, la campaña siguió con las volanteadas casa por casa, la campaña de pintadas, la olla popular, la intervención en la asamblea de ATEN (hoy reivindicada por el Mas y el Mst, que en su momento, se oponían a que la Coordinadora ingrese a la asamblea), la juntada de firmas para el petitorio, las mesas, etc. Tanto el Mas como el Mst no concurrieron al acto del 5 de octubre y también se mantuvieron al margen de todas estas actividades de la Coordinadora. Al principio, interpretamos esta conducta como una inconsecuencia e incluso como una actitud derrotista, pero en realidad se trataba de una cuestión más de fondo: por un lado, un desconocimiento explícito de la Coordinadora (“no es representativa”, “carece de legitimidad”, “hay un solo partido en su seno”, etc.) y, por el otro, una orientación limitada a obtener pronunciamientos de personalidades como vía para presionar por la libertad del compañero Panario. Se llegó a juzgar como “inconveniente para la libertad de Horacio” que la Coordinadora realice actividades públicas. Los morenistas optaron por asumir, como tarea central, el ‘lobby’ y abandonaron toda línea de impulsar acciones públicas y de masa como estrategia para liberar a Panario y hacer cesar las persecuciones contra el resto. Cuando a mediados de noviembre se convocó a una reunión para coordinar una campaña, pensamos que habían recapacitado. Pero nos equivocamos. Los morenistas habían montado una nueva maniobra para desconocer a la Coordinadora. Con el entusiasta y siempre verborrágico apoyo del Pts, proponían crear un Comité y “toda actividad fuera del mismo sería denunciada como un escollo para la causa”. El PO y la Coordinadora propusimos crear un Comité de Apoyo y coordinar una campaña común. Esta posición fue atacada histéricamente por el Pts (que oficiaba de vocero de todo el morenismo, haciendo gala de su especialidad: la provocación y verborragia), reclamando “menos palabras y más hechos”. Algo que sólo podía decirlo alguien que hubiera ignorado todo lo hecho hasta ese momento, precisamente a ... 40 días de la represión. Como no se trataba de poner trabas a una campaña común, propusimos —y se aprobó— una serie de actividades a ejecutar hasta la próxima reunión. El plan comenzaba de inmediato, al otro día, con una salida a pintar con varios piquetes unificados de todos los presentes. Los compañeros del PO y de la Coordinadora estuvimos en el lugar y a la hora de la cita, y esperamos casi una hora... no apareciendo nadie de los que reclamaban “menos palabras y más hechos”. Tampoco estuvieron en el resto de los compromisos. Por ejemplo, sólo el PO y la Coordinadora montamos una agitación callejera el día de la jornada a Plaza de Mayo, el pasado 20 de noviembre. Desarticulada su demagogia de una “campaña unificada”, los morenistas crearon una nueva maniobra contra la Coordinadora: una Comisión de Familiares, en vistas a la audiencia de apelación ante la Cámara, que tuvo lugar el pasado 1º de diciembre. Como se convocó a una movilización para ese día, los morenistas plantearon que debía ser encabezada por la Comisión de Familiares y las ‘personalidades’ presentes, a las que se sumaron otros archienemigos de la Coordinadora y de los desocupados: los ‘bolcheviques’ de ATEN capital. La Coordinadora se hizo presente con un inmenso cartel y aportó la mitad de los movilizados (unos 200 compañeros). Luego de manifestar frente a la Cámara, se recorrió las calles céntricas y se culminó con un acto en el Monumento a San Martín. Allí hablaron la esposa de Panario y un representante de las ‘personalidades’. La Coordinadora fue impedida de hablar y a duras penas un compañero consiguió que le pasen el megáfono para anunciar el festival que se hacía esa misma noche. Horacio Panario, en su carta desde la cárcel, convoca a fortalecer la Coordinadora. La orientación impuesta desde las direcciones del morenismo van en camino contrario y centradas en negociaciones de cúpula y confianza en las instituciones del Estado, a las que no quieren irritar apareciendo junto al movimiento que logró irritarlas a todas juntas: el movimiento de desocupados y la Coordinadora. La conducta del morenismo es nefasta. Por ejemplo, un volante que el Mst distribuyó el 1º/12 denuncia que el gobierno “limita el subsidio al 15% de los desocupados” y que “... quiere (el gobierno) terminar con el subsidio y el reclamo de los desocupados...”, y como conclusión de esto afirma que “... los desocupados eran la vanguardia en la lucha contra el ajuste...”. Precisamente porque el gobierno reduce el pago del subsidio al 15% de los desocupados, y porque intenta terminar con el subsidio, es que los desocupados y la Coordinadora siguen siendo una vanguardia (negritas mías). Pero no queda ahí lo del Mst. Mientras acusan a la Coordinadora de “no ser representativa”, para liberar a Panario dicen que hay que “... reclamar que se pronuncie públicamente Felipe Sapag sobre todo esto”. Y ojo, no hay el menor engaño sobre Felipe Sapag, ya que el mismo volante, unos renglones antes, afirma que “la misión de Felipe Sapag” es “sumar a Neuquén al ajuste que están discutiendo los gobernadores con Menem y Cavallo”. Compañeros del Mst, Felipe Sapag es un verdugo para Panario; lo demás es ser víctima de la ilusión de que si lo “embretamos a Felipe” favorecemos la libertad de Horacio. Recordemos que el objetivo del gobierno (al que según hasta Uds. reconocen que Felipe Sapag viene a sumarse), ha sido destruir el movimiento de trabajadores desocupados y su organización. Haberse mantenido al margen del acto del 5 de octubre y durante un mes largo, no facilita la lucha por la libertad de Panario ni el cese de las persecuciones. Boicotear la Coordinadora tampoco. Por eso hay dos políticas aquí: el ‘lobby’ de presión a las instituciones, incluida la justicia y el arreglo de cúpula, o la movilización y organización de los explotados. Uds., compañeros morenistas, han subordinado la segunda a la primera. Una política revolucionaria trata de lo opuesto. Esa es la cuestión. 5/12/95

12 de diciembre de 1995
Freno morenista al Comité de Laferrere
Sergio y Mauro

El domingo 10/12 se realizó la tercera reunión del Comité de Laferrere por la libertad de Horacio Panario y el Cese de las persecuciones a los militantes de izquierda y a los luchadores populares. Con una concurrencia sensiblemente inferior a la de la reunión anterior, y con la ausencia del Mas, sesionó el Comité a pesar de los frenos que intentó poner el Pts. Encubierto tras el formato de abrir una discusión de la política a seguir con el Comité, los abstencionistas petesianos comenzaron a divagar acerca de la necesidad de poner en pie un “movimiento nacional de organizaciones obreras” con el ‘Perro’ Santillán y la 1º de Mayo de Córdoba, para conseguir la libertad de Panario. Detrás de su ‘plan’ se escondía un claro intento de boicot al festival propuesto para el sábado 23 en Rafael Castillo, fruto del trabajo de los compañeros de la UJS y de Poder Negro, y la permanente negativa a poner en pie una Coordinadora de Desocupados en La Matanza. A tal punto sus argumentos significaban una falsificación, que se cayeron a la reunión con un tal Keith del Work Power, de Inglaterra, para que diera un informe de la lucha por Panario en su país. Pero a la reunión anterior se habían traído a un universitario de Neuquén, que habló del comité que funcionaba en esa provincia. ¿Qué pasó? Que el Comité de Neuquén se rompió y la única organización popular que lucha por la libertad y el cese de la represión es la Coordinadora de Desocupados de Neuquén. La evidencia de que esto se trata de una ‘pantalla británica’ para la inactividad de estos delincuentes políticos saltó en el informe de actividades. La UJS anunció la concreción del festival con 5 bandas de la zona, los compañeros de Tribuna Docente anunciaron la firma del petitorio por alumnos y centros de estudiantes, docentes y delegados del colegio Echeverría; el equipo de Castillo destacó su trabajo junto a los compañeros desocupados de La Matanza en su movilización al municipio por el reclamo del subsidio de 500 pesos y demás reivindicaciones (ver PO nº 476). Con este clima de trabajo, el Comité votó una nueva agitación, esta vez en la estación de Laferrere, y su total apoyo al festival. Compañeros de La Matanza: rompamos el inmovilismo de los charlatanes y los abstencionistas. Por la libertad de Horacio Panario, por el cese de las persecuciones a los militantes de izquierda y a los luchadores populares, pongamos en pie una gran Coordinadora de los Desocupados de La Matanza, juntemos miles de firmas y el 23, TODOS AL FESTIVAL. La Matanza