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Prensa Obrera N° 461

22 de agosto de 1995 · 18 notas

Notas de este número

22 de agosto de 1995
Gran colecta en la facultad de Arquitectura
Corresponsal

Hablamos con Hernán, el responsable del trabajo de la UJS en la Facultad de Arquitectura, de la UBA. “El 14 de agosto hicimos una Jornada de colecta en la Facu. El objetivo era ayudar a financiar el curso-campamento que realizara la UJS en Ramallo (Provincia de Buenos Aires) el fin de semana del 19, 20 y 21 de agosto (hay jóvenes desocupados) y para aportar a la Campa­ña Financiera del PO”. PO: ¿Cuál fue el resultado de la jornada? Hernán: Muy bueno. Más de 200 estudiantes aportaron a las alcancías de la UJS. Contabilizamos 175 pesos. Se ven­dieron 4 Prensa Obre­ra y 8 Calderas. Varios compañeros dejaron sus teléfonos para es­tablecer un contacto más regular. ¡Todo un éxito! PO: ¿Ya qué lo atri­buís? Hernán: El excelente resultado de esta acti­vidad sólo tiene una explicación, basada en el reconocimiento de la actuación, el desempeño y la justeza de los planteos políticos plasmados por la UJS en el cuatrimestre pasado, por una parte importante de los estudiantes de la FADU. Sobre todo de aquellos con los cuales luchamos codo a codo contra los ataques y atropellos que viene sufriendo la educación, llamando a Asambleas, construyendo el Cuerpo de Delegados, etc. PO: ¿Y ahora? Hernán: Creo que el objetivo que se le plantea la UJS universitaria, de ahora en más, es el de extender este ejemplo y este método de lucha las finanzas del partido al resto de las facultades, como tarea esencial junto a la lucha política cotidiana, por construir una poderosa organización revolucionaria de masas de la juventud: La Unión de Juventudes por el Socialismo.

22 de agosto de 1995
Amenazan de muerte a un delegado de La Prensa
Secretaría de Prensa UTPBA

La Unión de Trabajadores de Prensa de Buenos Aires (UTPBA) repudia la amena­za de la que fuera objeto el compañero Adrián Álvarez, delegado del diario La Pren­sa, quien encontró en el con­testador automático de su teléfono un mensaje en el que se le dijo que “te vamos a matar”. Como es sabido, Adrián Álvarez fue recientemente condenado por la Corte Su­prema de Justicia de la Na­ción a prisión en suspenso y al pago de una fuerte indem­nización por “falso testimo­nio”, condena que mereció el repudio y una campaña gre­mial de la UTPBA. La Unión de Trabaja­dores de Prensa de Buenos Aires exige de la Justicia un rápido esclarecimiento de este caso, que se suma a otros hechos similares que han afectado a centenares de pe­riodistas y trabajadores de prensa en los últimos años. 17 de agosto de 1995.

22 de agosto de 1995
Del derrumbe económico a la crisis política
Partido Obrero

Cuando hace más de dos meses la cuestión de la ley de patentes había vuelto a plantear un choque muy serio entre el equipo de Cavallo y los legisladores y la camarilla menemistas, opinamos desde esta página que “Contra lo que puedan hacer suponer los pronunciamientos capitalistas de apoyo a Cavallo, es probable que el desenlace de una crisis ministerial sea la salida de Cavallo, porque al imperialismo se le plantea ahora, más que el rescate de un “plan económico”, el salvataje de un gobierno y de un régimen político” (Prensa Obrera, 13/6/95). Los acontecimientos recientes parecen dirigirse en esa misma dirección. Que Cavallo haya tenido que “descender” hasta el “Cavallo” Alvarez y la Fernández Meijide para encontrar voceros propios en la disputa delictiva que lo enfrenta al clan menemista, no es su único síntoma. El “alias” que le pusimos al diputado del Frepaso desde que se declaró arrepentido de no haber votado el “plan de convertibilidad”, ha resultado un acierto en el ciento por ciento. El motivo que llevó a Cavallo a denunciar la existencia de una mafia organizada dentro del gobierno y a decir que la crisis tenía una “seria” gravedad “institucional”, no es otro que el enfrentamiento entre las dos principales “cajas negras” que se mueven en el ámbito oficial: la del propio Cavallo y la de los “amigos” del presidente. Estas “cajas negras” se nutren de las coimas que los hombres del gobierno reciben por las privatizaciones, contratos, negociados y empréstitos que se realizan dentro y fuera del país, y sirven para financiar las campañas políticas de esas camarillas y, por supuesto, para el enriquecimiento personal. Lo novedoso del escándalo actual es que en él se encuentran comprometidos los hombres del “honesto” ministro de Economía, quienes desde el Banco Nación favorecieron a IBM en una contratación que le habría reportado a la empresa yanqui un sobreprecio de 100 millones de dólares. Lo que todavía no está claro es quién se quedó con la coima del negociado; si funcionarios “inferiores” del equipo económico y de la DGI, como dicen los menemistas, o los de la secretaría general de la presidencia, como aseguran los cavallanos. Para atacar a sus enemigos en dos frentes a la vez, Cavallo volvió a plantear el tema de la ley de correos, que debería ser votada esta semana en diputados, cuya confección, dice, está a la medida de los intereses del narcotráfico encabezados por el empresario Yabrán, amigo de Menem, y amigo de los amigos de Menem y de la mitad del Congreso. Según varios diarios, otro “amigo” de Yabrán sería nada menos que el Vaticano. Cavallo se ha colocado, naturalmente, en una posición delicada, porque está imputando prácticamente al propio Menem. De acuerdo a algunas versiones, la embajada norteamericana estaría a punto de intervenir para apoyar al ministro, aunque es más probable, pensamos, que lo hará para designar al sucesor. Pero a ningún trabajador se le tiene que escapar que la causa fundamental de esta crisis política terminal para sus protagonistas, es el derrumbe del “plan Cavallo”, que la izquierda se obstina en no admitir y, peor, que la incapacita para sacar conclusiones adecuadas para la acción política. La lucha entre mafias existe desde antes que Menem llegara al gobierno e incluso el negociado del Banco Nación se encuentra durmiendo en la “justicia” desde hace más de un año. Si ha estallado ahora es porque la crisis económica, que lleva ya nueve meses y que tiene para rato, le ha servido de detonante. Durante todos los episodios del escándalo, el telón de fondo ha sido la disputa en torno al “plan Cavallo”, con la UIA protestando por la “desprotección” industrial, la banca nacional quejándose por los “altos encajes”, el FMI por la “baja recaudación impositiva” y la burguesía en su conjunto por la “alta presión tributaria”. Es un hecho que Cavallo no logró descomprimir esta crisis con los empréstitos que colocó en Alemania y Japón para rescatar anticipadamente los títulos de la deuda pública. Este rescate significará beneficios multimillonarios para los bancos poseedores de esos bonos, porque servirá para aumentar extraordinariamente su cotización en la Bolsa. El fracaso de los intentos de Cavallo por bicicletear la crisis se comprende con facilidad cuando se sabe que solamente en los seis primeros meses de 1995, la deuda pública aumentó en 11.000 millones de dólares, llegando a los 85.000 millones, un incremento de casi el 20 por ciento. La bicicleta de los empréstitos en marcos y yenes está demostrando que la plata va a cualquier lado menos a la reactivación industrial, esto por la simple razón de que media industria se encuentra simplemente quebrada. La desocupación y la ira popular, en consecuencia, siguen creciendo. Es en este cuadro que se extienden las luchas populares por todo el país y que crece la presión para que el 6 de setiembre se realice un paro activo. No es ya solamente el “plan” sino el propio gobierno el que es golpeado por sus contradicciones en todos los planos. La posibilidad de que pierda las elecciones en Santa Fe y la certeza de que esto ocurriría en la Capital, agrega al cuadro de la crisis política menemista. Es el gobierno menemista el que está amenazado por el derrumbe y que los yanquis buscan rescatar con prioridad. Los desfalcos oficiales de sus diferentes mafias esconden, sin embargo, un desfalco aún mayor, que es el que perpetra el conjunto de los grandes capitalistas contra los trabajadores. La gran patronal, Menem y los gobiernos provinciales no pagan los sueldos, rebajan los salarios, despiden trabajadores —con el repetido argumento de que no hay plata. ¿Pero no la hay realmente o, más bien, está en una “caja” a la que los trabajadores no tienen acceso? En estos días se ha dicho que los grandes capitalistas argentinos conservan 40.000 millones de dólares fuera del país. Los desfalcos que ocupan la plana de los diarios son la punta del iceberg del gran desfalco capitalista contra la clase obrera. Si se creó riqueza, si los trabajadores fueron explotados como nunca, si las ganancias crecieron a niveles récords, entonces la plata está. QUE SE ABRAN LAS CUENTAS DEL ESTADO Y DE LOS CAPITALISTAS. Que la crisis la paguen ellos. Esto es lo que no hay que perder de vista en la presente crisis política. Sólo un político a sueldo de las patronales, como el “Cavallo” Alvarez, puede reclamar que la “justicia” ponga las “manos limpias” contra la mafia. Esto es cuento. Es una cortina de humo del gran negociado de la explotación capitalista, con sus grandes beneficios privados y sus millones de desocupados y miserables. QUE SE ABRAN LAS CUENTAS DEL ESTADO Y DE LOS CAPITALISTAS cambia toda la perspectiva de lucha de los trabajadores, porque los saca del pantano que significa discutir medidas de “atenuación de la crisis”, como las que proponen la burocracia sindical y el centroizquierda. QUE SE ABRAN LAS CUENTAS DEL ESTADO Y DE LOS CAPITALISTAS pemite dar vuelta el escenario que obliga a los trabajadores a someterse a las consecuencias de la crisis capitalista. El problema no es si hay o no recursos, sino QUIEN GOBIERNA, QUIEN CONTROLA A QUIEN, AL SERVICIO DE QUIEN TRABAJAMOS. El régimen se ha agotado, nada puede ofrecer, nada se puede esperar de él. ORGANICEMOS NUESTRA INICIATIVA.

22 de agosto de 1995
Concejales y diputados se pronuncian contra la persecución penal a Brodskyy demás trabajadores de La Prensa
Corresponsal

La campaña contra la persecución penal a Jorge Brodsky, Adrián Alva­rez y Ernesto Gutiérrez gana en pro­fundidad y envergadura política. Una serie de diputados nacionales y conce­jales metropolitanos se ha manifesta­do ya "en contra de la persecución penal a los trabajadores y delegados del diario La Prensa”. Entre los fir­mantes se encuentran los concejales metropolitanos Aníbal Ibarra. Norberto Laporta, Abel Fatala, Raúl Fernández y María Elena Naddeo, el diputado electo Marcelo Vensentini y los diputados nacionales Alfredo Bravo. Chacho Alvarez. Héctor Polino, Ricardo F. Molinas y Fernan­do E. Solanas. Respecto de esta causa democráti­ca también se han pronunciado Mar­celino Pollán, congresal del Frente Grande por la circunscripción 19, y Alfredo Llana, apoderado del Frente Grande de la Capital Federal Varios de los entrevistados dieron su confor­midad para constituir la Comisión de Padrinazgo, por lo que sólo falta ter­minar de definir esta iniciativa con personalidades provenientes de otros ámbitos. Todo el partido debe empeñarse en esta campaña. Se trata de impedir que la patronal de La Prensa (Amalia Lacroze de Fortabat) siente un peli­grosísimo precedente contra las liber­tades democráticas y sindicales.

22 de agosto de 1995
Absuelven a los asesinos de Choque, condenan a los luchadores
Partido Obrero

La “justicia” fuegüina acaba de absolver a la plana mayor de la policía provincial y al ministro de gobierno de la provincia, en relación a su responsabilidad en el asesinato a sangre fría del compañero Víctor Choque. Como se recordará, un aficionado había logrado filmar, en oportunidad de la represión a los trabajadores metalúrgicos de la isla, cuando desde un transporte de la policía se disparaba indiscriminadamente a la población fuegüina en diversos barrios alejados del teatro principal de los acontecimientos. La misma “justicia”, sin embargo, decidió el embargo de bienes contra el secretario de organización de la UOM de Río Grande, Oscar Martínez, así como contra otros compañeros, a los que responsabiliza por los “disturbios” que se habrían ocasionado cuando una manifestación sindical reclamaba una audiencia con el gobernador, prosiguiéndoles una causa penal que puede terminar en una condena de cárcel. Esto ocurre en la Argentina capitalista y menemista, no hace falta que gobierne Massera. Ningún político oficial se va a ocupar de defender a nuestros compañeros, como se ve igualmente en la persecución penal y en las amenazas contra los compañeros del diario La Prensa. Es un cometido nuestro hacerlo. Reforcemos la movilización.

22 de agosto de 1995
Del concejal Raúl Fernández
Lic. Raúl Fernández – Concejal

Buenos Adres, 13 de julio de 1995 A los compañeros de la Unión de Trabajadores de Prensa de Buenos Aires PRESENTE Estimados compañeros: Con la presente les hago llegar mi adhesión al acto que realizan hoy para repudiar la persecución judicial contra delegados y trabajadores del diario La Prensa. En esta lucha no sólo están en juego los derechos de los compañe­ros Jorge Brodsky. Adrián Álvarez y Ernesto Gutiérrez, sino también una peligrosa intervención de la Justicia como continuación de políticas empresariales. Comprometo desde ya lodos esfuerzos que pueda hacer lugar en el Concejo para estas actitudes, así como los del de mi bancada. Sin otro particular, los saludo con un abrazo fraternal.

22 de agosto de 1995
Cambia el mapa gremial de la CTERA

A pesar de los títulos rimbombantes que mandaron en sus comunicados de prensa: “Reeligen a Maffei”, “Amplio triunfo de Maffei”, “Los maestros votaron la Celeste”, puedo asegurar que el clima que se vivía en la CTERA el día posterior a la elección era de profunda preocupación. Por primera vez, desde hace 8 años, se rompe el atenazamiento de la Celeste en varias provincias y seccionales. La partición de la CTERA en 1987, su estructuración bajo el dominio Celeste luego de la traición de la huelga de 1988 y de la huída del radical Arizcuren, impuso en la CTERA una política de entrega de las reivindicaciones docentes y de contubernio con los gobiernos de turno. Es al calor de las luchas provinciales, todas y cada una de ellas traicionadas por la dirección Celeste (basta recordar cuando Mary Sánchez se llegó a Santiago, luego de varios días de huelga, y pactó con el gobierno la vuelta a las clases, abiertamente desacatada por los docentes santiagueños, y la soledad en la que dejaron a los chaqueños, salteños, rionegrinos, neuquinos, santafesinos), que comienza a consolidarse una nueva dirección en la docencia. Los contundentes triunfos de la Rosa en Salta y Catamarca, la captación de los votos opositores por el retiro de la Azul y Blanca en Córdoba y Neuquén, y la pelea cuerpo a cuerpo en Santa Cruz, representan un proceso de recomposición del activismo, en la misma línea de San Lorenzo. En estas elecciones, la gran derrotada es la Azul y Blanca. Fundamentó su campaña en la utilización de la figura de Garcetti para reclamar el reparto de cargos donde entrara esta figura devaluada. En plena campaña electoral, Garcetti lanzó una “carta abierta”, planteando que estaba dispuesto a “retirar” su candidatura en aras de la “unidad de la CTERA...”. Fracasada esta política, apela al Ministerio de Trabajo y a la Justicia. Cuando estos verdaderos órganos patronales laudan a favor de la Celeste, se retira. ¡¡Ellos, que han formado parte de esta conducción y fueron junto a Mary Sánchez los que elaboraron los estatutos cárcel de la CTERA!! La realidad es que la Azul y Blanca se ha negado a presentar batalla, esperando mejor momento para negociar con la Celeste. Los resultados de estas elecciones colocan a la Rosa en una verdadera disyuntiva: si este agrupamiento, que durante toda la campaña actuó meramente como una cooperativa electoral, es capaz de intervenir reclamando que el 6 de setiembre se convoque a un verdadero paro activo de 24 horas; si es capaz de organizar una campaña contra los despidos, las modificaciones del estatuto del docente y la rebaja salarial, si da un salto y toma como punto programático una campaña contra el clero y el Banco Mundial, o se diluye con el devenir del tiempo. El Plenario de la lista Rosa del 2 de setiembre tiene la palabra.

22 de agosto de 1995
Triunfo en Córdoba

La Lista Rosa se impuso en las elecciones del 14/8 en Córdoba capital. La diferencia con la Celeste y la Azul y Blanca fue abrumadora: 109 votos contra 28 y 18, respectivamente. En el interior habría un virtual empate, ya que los primeros datos aportados por la junta electoral dan, sobre 15 departamentos escrutados, 405 a la Celeste, 383 a la Rosa y 289 a la Azul y Blanca. El miércoles 16/8, La Voz del Interior daba como ganadora a la lista Rosa, faltando, sin embargo, escrutar un par de departamentos. Estos números son el resultado de un trabajo del activismo en las asambleas, en las marchas y protestas, en las que la única lista que tuvo presencia fue la Rosa, a través de volantes, afiches, firmas de avales (llama la atención los pocos avales reconocidos por CTERA, ya que se presentaron alrededor de 500), presencia con bandera propia y pancartas. En las últimas asambleas, luego de la tregua que dio la burocracia para que asumiera Mestre, no se lograba el quórum necesario para las asambleas resolutivas, pero la presencia de la Rosa era mayoritaria, con la asistencia casi perfecta de los delegados y activistas. Los resultados son importantes, porque son la expresión de la reunión de la vanguardia y de los luchadores docentes de Córdoba, que confluyen detrás de un programa de reivindicaciones elementales a la hora de ejemplares luchas, que hasta en la hora misma de las elecciones debieron dar batalla, porque la burocracia celeste de Grahovac (que no participó) redujo la cantidad de mesas a 12 en 4 locales gremiales del centro y sacó las mesas que estaban en los barrios. Boicot anunciado. Castigo merecido También boicoteó la celeste marysanchista, porque no hubo ninguna convocatoria a las escuelas donde se votaría hasta el sábado 12. La lista Blanca provincial, dirigida por la marisanchista Soledad García, que tiene presencia de delegados en Minoridad, especialmente el Crom (Centro de rehabilitación del menor), donde se dieron la mayor parte de despidos y luchas contra los mismos, no realizó campaña alguna. El castigo al centroizquierda, que no representó ninguna alternativa en las asambleas, llamando sin embargo en forma reiterada a la iglesia a pronunciarse por el problema docente de Córdoba (que se vio satisfecho cuando Primatesta va con Angeloz y la burocracia a hablar con Menem), se tradujo en 28 votos en capital y en un fracaso en el interior, donde los resultados fueron (según La Voz) 467 -Lista Rosa-, no hay datos de la Celeste, y 380 de Garcetti-96 en blanco. Pero es también importante reconocer que estas elecciones se dan en un momento de impasse en la lucha docente, sufrido tras la traición de la burocracia y que permitió el avance de la Ley de emergencia en todas sus consecuencias (clases los sábados, disminución del 20% en la antigüedad, fusión de grados, pérdidas de fuentes de trabajo, desaparición del estatuto docente, de suplentes e interinos, etc.), y la total ausencia de CTERA frente a los conflictos llevados adelante por las provincias. Esto se tradujo en un completo ausentismo de las bases a la votación. En un padrón de cerca de 24 mil afiliados, sólo votaron unos 1.1000, escasamente un 6% del total, es decir solo votó el activismo. En las elecciones pasadas, la lista Rosa había obtenido aproximadamente 250 votos en Córdoba capital, y aproximadamente 350 votos en el interior y el marisanchismo obtenía una importante diferencia sobre la Azul y Blanca. La burocracia local de Grahovac no participó en las elecciones y se encuentra enfrentada al marisanchismo de larga data (tampoco participó en las elecciones anteriores), por lo que aclaró en asambleas que no tomaba posición por ninguna lista. En las elecciones provinciales últimas hubo una asistencia de un 25%, aproximadamente, contra un 6% actual, lo que muestra que la burocracia local posee todavía las riendas del gremio, a pesar del repudio permanente por las políticas de atenazamiento y traición de las luchas. Una salida Es preciso que impulsemos nuevas acciones desde la lista Rosa, para las nuevas luchas que se avecinan (teniendo en cuenta el profundo estado de conflicto por la quiebra de la provincia, que puede hacer naufragar la Ley de emergencia). Tomemos resoluciones en nuestras manos para ser vistos por las bases como capaces de llevarlas a una lucha fructífera y convertirnos en una nueva dirección independiente. Los resultados de estas elecciones prueban que es posible y sobre todo, indispensable para nuestra supervivencia.

22 de agosto de 1995
Salta: aplastante triunfo de la Rosa

Ratificando el masivo repudio a la burocracia de Choque, la docencia salteña acaba de aplastar a la lista Celeste oficialista con 853 votos cotra 464 en toda la provincia. En la capital, la proporción es todavía más favorable a la Rosa (565 a 192) y en pueblos claves del interior como Orán y Tartagal la votación Rosa fue plebiscitaria (84 a 4 y 45 a 5, respectivamente). El intento desesperado de la Celeste de salvar la elección con un curso de “perfeccionamiento” sobre los CBC para dos mil docentes, se convirtió en un búmerang. El activismo repudió allí los planteos participacionistas de la Celeste ante la Ley Federal y se fortaleció la tendencia al voto antiburocrático, que terminó siendo apoyado por el conjunto de la oposición con la sola excepción de una camarilla izquierdista que boicoteó la campaña desde el principio y hasta se abstuvo de ir a votar. La docencia ha condenado a una Directiva que lleva 5 meses sin convocar a asamblea para discutir medidas de acción directa, mientras el gobierno paga con un mes de atraso y ha violado los acuerdos por los que se dio inicio al ciclo lectivo (pago de 50 pesos de suma fija). Choque, además, ha dejado a la ADP al margen de la covocatoria al paro provincial que realizó el CTA-MTA, el miércoles 16. Estos resultados electorales han planteado, objetivamente, la necesidad de un gran frente antiburocrático que expulse a la Celeste del sindicato en las elecciones del próximo 22 de noviembre, para recuperar la ADP como un instrumento de lucha indispensable de los trabajadores y enfrentar al gobierno que viene a liquidar las conquistas del estatuto del docente y a rebajar los salarios. Tribuna Docente ha sido la que ha llevado el peso principal de esta campaña; en esta lucha contra la burocracia se ha fortalecido; ahora el desafío mayor es poner en pie un movimiento para recuperar la ADP para los docentes y para la lucha.

22 de agosto de 1995
Victoria de la Rosa en San Martín

El triunfo de la lista Rosa de CTERA en San Martín (122 votos contra 81 de la Celeste y 89 de la Azul y Blanca) significa la cuadruplicación de los votos respecto de la elección para seccional del año pasado. La Celeste cayó de 206 a 81 y la Azul y Blanca de 277 a 89. La conducción nacional de la CTERA (Celeste) había convocado a estas elecciones para una semana después de las vacaciones de invierno; en una maniobra para evitar la discusión en las escuelas y dificultar el desarrollo de la campaña de la oposición Rosa. La directiva local (Azul y Blanca) hizo, por su lado, todo lo necesario para sabotear los comicios: no organizó las elecciones, las urnas llegaron tarde a muchas escuelas, no nombró presidentes de mesa, pero lo más grave fue que lanzó a último momento una campaña por el no voto (tapando los afiches de Tribuna Docente), aduciendo fraude y, a la vez, contradictoriamente, mandando sus boletas el día de la votación para impedir que su ausencia fuera capitalizada por la Rosa. En la campaña electoral se destacó la gran actividad desarrollada por TRIBUNA DOCENTE. Se hicieron pegatinas con dos afiches sucesivos en 60 escuelas y colegios, más los Consejos Escolares respectivos; se recorrieron decenas de escuelas repartiendo volantes; también en las colas de cobro de los bancos se vendieron más de 100 periódicos de Tribuna Docente y se aportó más del 50% de los fiscales de la Rosa. Sin lugar a dudas, Tribuna Docente fue el referente de la Rosa en la zona. Este resultado desmiente al dirigente Garcetti (Azul y Blanca), que en su carta al gremio, dice que “en la docencia cunde el desánimo”. El co-traidor de la huelga del ’88 planteaba que su objetivo no era “conducir la CTERA” y que “retiraría complacido su candidatura en pos de la unidad orgánica del gremio”, mostrando así su disposición a un contubernio con su ex-socia en la traición, María Vicenta Sánchez (Celeste). Ahora pretende justificar su derrota diciendo que ganó la abstención. El triunfo de la Rosa en San Martín muestra que un sector importante de la docencia ha reflexionado sobre la necesidad de tener una dirección combativa en la CTERA. Donde la Rosa no pudo garantizar fiscales en el comicio, triunfó la Celeste (Tres de Febrero). Ante este resultado, la Rosa tiene un enorme desafío de organizar la lucha del gremio contra los despidos masivos de suplentes y provisionales que determina el decreto 4457 para fin de año. También, hay que organizar el paro y movilización del próximo 6 de setiembre, junto al movimiento obrero de la zona.

22 de agosto de 1995
El Pts no vale un ticket-canasta

En el periódico Nº 78, el Pts dice que “nos enteramos que en Santa Fe se constituyó un frente entre el Mas y el PO... debemos decir que, ante el frente del Mst con stalinistas y maoístas que levanta una política centroizquierdista, éste es progresivo. Profundicemos ese camino...” Pero ni en Santa Fe, ni tampoco en Neuquén, el Pts tiene actividad política visible. A la hora de plantearse la constitución de un frente para las elecciones en la Capital Federal, la dirección del Pts reniega de esa caracterización y la ataca en todos los intentos en este sentido. En el periódico Nº 79 (3/8), caracteriza que “las elecciones en algunas provincias y en Capital, no despiertan muchas expectativas entre los trabajadores...” y llama a “los partidos que nos reclamamos... del trotskismo... a buscar por todos los medios una intervención común en esa lucha de clases y en un reagrupamiento de la vanguardia obrera y popular” . Claro que cuando hubo que luchar por ese “reagrupamiento de la vanguardia” para desarrollar una “intervención común en la lucha de clases” —como lo fue en el Encuentro Nacional de Estudiantes realizado en Córdoba el 1º de julio pasado—, el Pts se alió burocráticamente al zamorismo y a los nacionalistas de centroizquierda para impedir que se votara una plataforma y un curso de acción para llevar al Encuentro al fracaso. Para adornar el “boicot” (sic, que nadie percibirá) a las elecciones en Capital, el Pts saca algunos argumentos de la galera. Para eso afirma que el programa establecido por el frente PO-MAS en Santa Fe y en Neuquén es un “retroceso” respecto al “programa principista” que levantó el frente Mas-Pts en las elecciones del 14 de mayo. Llama la atención este planteo, porque en ese programa “principista” no hay una palabra de lucha contra la jubilación privada y las AFJPs, ni se habla de enfrentar la política en marcha de privatización de la salud o el avance del clero en la educación. Pavada de omisión. El Pts critica que el PO propugne una ley que prohíba los despidos y suspensiones y una ley que reduzca la jornada de trabajo sin afectar los salarios. Dice que esto evidencia que el “PO es reformista” y además “legalista y constitucionalista”. Pero, ¿no era el Pts el que reclamó que la Asamblea Constituyente que convocó el pacto Menem-Alfonsín fuera “soberana” para que pudiera votar reformas estructurales? El PO no cambia de programa, lo levanta tanto frente a las luchas, la acción directa, o a cualquier lucha política (incluida la electoral). ¿Cómo se puede imponer la reducción de la jornada de trabajo a nivel nacional si no es luchando para imponérsela al Estado? Es decir, transformándola no en una lucha sindical aislada a una fábrica, sino en un combate político nacional de todo el movimiento obrero. Por otra parte: ¿ésta no ha sido la experiencia de la lucha internacional de la clase obrera por imponer la jornada de 8 horas? Fueron los metalúrgicos de Tierra del Fuego quienes primero levantaron esta consigna “legal” hace pocos meses. ¡Sólo Alsogaray comparte el “asombro” del Pts ante el reclamo de una ley que prohíba los despidos y las suspensiones! Pero esto no sólo es producto del infantilismo, sino también es gangsterismo político, ya que el propio programa “principista” que reivindica el Pts plantea la “prohibición de todo despido en el territorio del país”, es decir legal, o que “El Estado debe abonar inmediatamente un seguro de $500 mensuales a todos los desocupados”, es decir por ley. Otro ejemplo de necedad facciosa: el Pts nos critica que llamemos a movilizarse sobre las gobernaciones en las provincias y las municipalidades para reclamar que “con carácter de emergencia deberían proveerse tickets-canasta a los trabajadores desocupados con vigencia en todos los comercios” (PO, 18/7). En momentos que las gobernaciones aducen no tener un peso para pagar salarios, mucho menos para fijar seguros de desempleo, ¿está mal obligar a que con “carácter de emergencia” el estado garantice la alimentación de la familia trabajadora?¿Habría que esperar a que el Congreso dicte una ley? ¿El municipio no es parte del Estado? ¿Cuál debe ser la política revolucionaria en los municipios? Evidentemente, la dirección del Pts no vale siquiera un ticket-canasta.

22 de agosto de 1995
La “jubilación privada” liquida las pensiones por invalidez y muerte
Corresponsal

“Juan Ferreyra fue ferroviario toda su vida. Luego de 40 años fue despedido y ya con 60 años no consiguió un nuevo empleo. Abatido por esta circunstancia, tuvo un accidente fatal. Su esposa gestionó la solicitud de pensión que, sin embargo, fue rechazada porque de acuerdo a las nuevas normas previsionales Ferreyra era un aportante irregular sin derecho. La viuda de Ferreyra, como la mayoría de los argentinos, desconoce que la nueva ley previsional establece que el trabajador afiliado al sistema público o privado, que no paga sus aportes previsionales por cualquier circunstancia, pierde parcial o totalmente el derecho a las pensiones de invalidez o fallecimiento” (Revista Estrategas, julio-agosto/1995). ¿Pero qué pasa si el trabajador sí aporta y sufre una invalidez? Para otorgar una pensión por invalidez las Comisiones Médicas, que están supervisadas por la Superintendencia de AFJP, tienen que dictaminar un 66% de incapacidad. “Para llegar al 66 por ciento el obrero tiene que estar mutilado. Tenemos casos de gente con cáncer de más de 50 años y con 20 años de aportes a los que sólo les dan un 30% de discapacidad y no los consideran aptos para trabajar en la construcción. No pueden hacer nada, pero tampoco beneficiarse con la pensión”, comentó al diario de Río Negro, Miguel Torres, el secretario de finanzas de la UOCRA 17/8/95). “Hay un joven, agregó, que perdió tres dedos de su mano derecha y le dieron un 35% de incapacidad”, por lo que no le corresponde la pensión. Los porcentajes de incapacidad (“baremo”) fueron reglamentados por un decreto del año pasado, cuando se puso en marcha la “jubilación privada”, y es una copia del “baremo” chileno aprobado por Pinochet. Por ejemplo, la pérdida de una pierna está valuada en un 60 % de incapacidad, por lo que el trabajador mutilado no tiene el beneficio de la pensión por invalidez. Estos ejemplos son suficientes para plantear la derogación de la ley previsional puesta en marcha el año pasado. La denuncia de la UOCRA Neuquén es contundente, pero sucede que la UOCRA es socia de la AFJP Claridad (Gerardo Martínez es el vicepresidente), es decir que lucra con la confiscación del salario, pues se lleva el 35% del aporte mensual del obrero, y con la propia mutilación de los trabajadores. El PO plantea la derogación de la ley previsional y la expropiación de las AFJP, una jubilación equivalente al 82% móvil, pagada por Cajas administradas y controladas por trabajadores y jubilados y financiadas con el aporte exclusivo de las patronales. También plantea la anulación del “baremo” y su elaboración por una comisión de médicos y trabajadores, independiente del Estado y de los patrones.

22 de agosto de 1995
Campaña contra la persecución judicial a los estudiantes

El dictado de una ordenanza municipal aboliendo el libre acceso a las sesiones del Concejo Deliberante y el anuncio público de que la iniciativa de la concejal Sosa cuenta con el consenso mayoritario del CD para derogar todos los pases del transporte, va de la mano del recrudecimiento de la persecución judicial. Todos los dirigentes de la Coordinadora FES-Terciarios son visitados por la policía que actúa en el marco del proceso abierto por el juez Martinelli. Estamos en presencia de una ofensiva enderezada a imponer sí o sí el aumento encubierto del boleto. La Coordinadora FES-Terciarios ha lanzado una campaña de defensa de sus dirigentes, a través de pronunciamientos, declaraciones y actos públicos. El PO llama a unificar la movilización contra el robo del boleto con el conjunto de luchas planteadas en el movimiento obrero y popular marplatense y en defensa de los estudiantes perseguidos. Llamamos a constituir una comisión por el cese de la persecución y de la causa judicial abierta.

22 de agosto de 1995
Por qué los yanquis tiraron la bomba atómica

Se cumplieron cincuenta años del bombardeo atómico sobre Hiroshima y Nagasaki. En la mañana del 6 de agosto de 1945, cuando la bomba cayó sobre Hiroshima, la temperatura trepó a 300.000 grados durante una décima de segundo; la bola de fuego que se formó –que se desplazaba a 1.600 kilómetros por hora y se extendió varios kilómetros a la redonda– destruyó todo a su paso: en menos de un segundo, 125.000 personas fueron calcinadas en Hiroshima; de muchas de las víctimas sólo quedó una sombra ennegrecida sobre paredes de concreto. Tres días después, 75.000 personas fueron asesinadas de la misma manera en Nagasaki. El bombardeo sigue produciendo víctimas hasta el día de hoy: las enfermedades causadas por la radiación provocaron tantas muertes como la explosión misma. El bombardeo atómico sobre Hiroshima y Nagasaki fue un asesinato en masa, puro y simple, equivalente y comparable a los de los nazis en los campos de concentración. “Aterrorizar” El bombardeo de áreas civiles fue específicamente planificado por los estrategas norteamericanos. “Ni Hiroshima ni Nagasaki eran blancos ‘puramente militares’ ... Hiroshima, merecía ser considerada seriamente ‘por ser el blanco más grande que aún no había sido tocado y porque tampoco se encontraba en la lista de prioridades del décimo primer Batallón Aéreo de Bombarderos’. El blanco mismo debería ser el centro de cada una de estas ciudades. Estaban de acuerdo en que tomar como meta las áreas industriales sería un error ya que dichos blancos eran pequeños ... y dispersos” (Barton Bernstein, en Foreign Affairs). En Nagasaki, se dejó caer la bomba sobre los barrios populares ... evitando cuidadosamente destruir los astilleros del pulpo Mitsubishi, constructor de los barcos de guerra japoneses (Le Monde, 9/8). El objetivo del bombardeo masivo de la población era sembrar el terror entre los no combatientes. Entre las actas del llamado “Comité del blanco” (encargado de “seleccionar” las ciudades sobre las que se lanzaría la bomba), puede leerse lo siguiente: “De importancia vital es que la bomba sería usada con el fin de aterrar, para ‘causar el mayor daño sicológico ...’” mediante lo que Arthur Compton, premio Nobel de Física y miembro del grupo científico especial encargado de asesorar sobre el uso de la bomba, definió como “matanza en masa” (ídem). Por su declarado objetivo de exterminar y aterrorizar a la población civil, el bombardeo atómico sobre Hiroshima y Nagasaki es la continuidad de los que se lanzaron en los últimos meses de la guerra, en los cuales “masas de no combatientes fueron exterminadas durante las últimas batallas de la guerra aérea entre Alemania y Estados Unidos. En 1945, la táctica evolucionó aún más al lanzarse bombas incendiarias en contra de las ciudades japonesas” (ídem). En la noche del 13 al 14 de febrero de 1945, en apenas cuatro horas, cayeron sobre Dresde (Alemania) más de 3.000 bombas de fragmentación, 250 bombas incendiarias pesadas y otras 400.000 “pequeñas”. En el centro de Dresde, la temperatura alcanzó los 1.000 grados centígrados, al punto que se fundieron los vidrios de las botellas y las ventanas. “Un área de 1.600 hectáreas, en su mayoría edificios de departamentos, fueron arrasadas –junto con los hombres, mujeres y niños que vivían en ellos” (The New York Times, 15/2). Los historiadores afirman que más de 135.000 personas fueron asesinadas en Dresde esa noche. Como en Hiroshima y Nagasaki, “los blancos civiles fueron el objetivo principal”, porque el propósito de los bombardeos era “aterrorizar” (Le Monde, 15/2). Desde principios de marzo, los mismos bombardeos se repitieron en las principales ciudades japonesas. Sólo en la noche del 9 al 10 de marzo fueron asesinadas en Tokyo más de 80.000 personas. Los bombarderos norteamericanos descargaron miles de toneladas de “fósforo blanco” (The Economist, 5/8) y de “napalm en las áreas más pobladas con el fin de provocar infiernos imposibles de controlar” (Barton Bernstein, en Foreign Affairs). Estos bombardeos continuaron hasta el fin de la guerra ... y aún después. “(Después del lanzamiento de las bombas atómicas, Truman, presidente norteamericano) siguió dando su aprobación para que se prosiguiera bombardeando a las ciudades del Japón, empleando para ello armas convencionales, a pesar de las altas tasas de mortalidad causadas por las bombas de napalm, incendiarias y otras. Entre el 10 y el 14 de agosto –el último día de la guerra– mil aviones norteamericanos bombardearon las ciudades japonesas, algunos de ellos lanzando sus mortales cargamentos después de que Japón se hubo rendido, y causando así la muerte de 15.000 japoneses más” (ídem). Se estima que medio millón de japoneses fue asesinado por la “implacable lluvia de explosivos y fósforo blanco” de marzo-agosto de 1945 (The Economist, 5/8). Las “democracias” no sólo reprodujeron, a una escala nunca vista, los bárbaros bombardeos de los nazis sobre Londres y Coventry. La masacre sistemática y científicamente planificada de la población civil por medio de los bombardeos incendiarios no tiene nada que envidiarle a la masacre de la población civil en los “campos de la muerte nazis” ... al punto que, cincuenta años después, The Economist (5/8) debe reconocer que “si los aliados tuvieron un holocausto en la Segunda Guerra Mundial, indudablemente parece ser éste”. La dimensión de la masacre perpetrada por el imperialismo “democrático”, la pintó el propio secretario de Guerra norteamericano, Henry Stimson, quien en junio de 1945 escribió en su diario que “le dije al presidente que me encontraba preocupado del aspecto de la guerra porque no deseaba que los EE.UU. adquiriera la reputación de haber sobrepasado las atrocidades cometidas por Hitler” (ídem). Estos “pruritos” fueron rápidamente dejados de lado porque, como dijo The Guardian Weekly (26/2) en ocasión del aniversario del bombardeo de Dresde, “los vencedores nunca cometen crímenes de guerra” ... El terror sembrado por el asesinato en masa de la población civil alemana y japonesa tuvo un objetivo político preciso: evitar que se reprodujera, en 1945, el desenlace de 1917/18, cuando al fin de la guerra los pueblos de las naciones derrotadas se levantaron revolucionariamente contra sus gobiernos, primero en Rusia y luego en Alemania y en los restantes países del imperio austro-húngaro. Las masacres de la población civil alemana y japonesa tenían por objetivo desmoralizar y paralizar a los pueblos para impedir que fueran ellos mismos los que se sacudieran el yugo de los nazis y de los militaristas japoneses. Son varios los autores (ver Ernst Mandel, “Los problemas de la Revolución europea”, mayo 1946) que dan cuenta de levantamientos y rebeliones obreras contra los nazis, que fueron cortados por el inicio de los bombardeos contra blancos civiles; también en Japón, los trabajadores comenzaban a organizarse contra los militaristas. Los bombardeos terroristas del imperialismo aliado fueron una operación concientemente contrarrevolucionaria contra los pueblos. No alcanza, por lo tanto, con decir que el terror atómico es “hijo de la democracia”; hay que decir, además, que las “democracias” que surgieron en Alemania, en toda Europa y en Japón después de la guerra –y que algunos “trotskistas” como Nahuel Moreno llegaron a caracterizar como una “revolución democrática”– son las “hijas del terror” contrarrevolucionario del imperialismo contra los pueblos. El “orden” del terror atómico Al emplear la bomba contra las poblaciones indefensas de Hiroshima y Nagasaki, los imperialistas norteamericanos pretendían, además, “intimidar a los soviéticos y hacerlos más ‘manejables’ –tal como dijo (el secretario de Estado James) Byrnes– en la posguerra, especialmente en los países de Europa Oriental ... (el secretario de Defensa, Henry) Stimson le dio una importancia especial a este tema ... ” (Barton Bernstein, en Foreign Affairs). El bombardeo de Hirsohima y Nagasaki es, por lo tanto, el primer acto de la posguerra –la “guerra fría”. “Diez semanas después de Hiroshima, el Pentágono produjo un estudio super-secreto que planificaba la destrucción de veinte de las mayores ciudades soviéticas con bombas atómicas. Incluía Moscú, Leningrado, Gorky, Bakú y Novosibirsk, aunque no Kiev en Ucrania, porque había sido destruida en la guerra que acababa de terminar” (The Guardian Weekly, 6/8). Todo el “orden” de la posguerra estuvo basado en la amenaza nuclear por parte del imperialismo norteamericano. Apenas tres años después de Hiroshima, “el Pentágono desempolvó sus planes de contingencia para usar bombas atómicas contra la URSS durante la crisis de Berlín de 1948, un año antes de que fuera probada la primera bomba atómica soviética” (ídem). “En 1953, Estados Unidos previno a China a través de canales diplomáticos indios que habían enviado bombas atómicas al ‘teatro de operaciones’ y que estaban considerando usarlas a menos que China acordara un armisticio en la guerra de Corea ... El Pentágono también recomendó el uso de armas atómicas contra las fuerzas vietnamitas que amenazaban la fortaleza francesa de Dien Bien Phu en 1954” (ídem). “Diez años más tarde, enfrentando el tiempo de la humillación norteamericana en Vietnam, Eisenhower recomendó a Lyndon Johnson advertir a Moscú y Pekín que desataría la guerra nuclear para evitar la derrota” (ídem). La amenaza de una guerra nuclear abierta fue utilizada por los norteamericanos durante la llamada “crisis de los misiles de Cuba” de 1962. La “segunda amenaza” tuvo lugar en 1973, cuando “Estados Unidos advirtió a Moscú que la derrota militar de su aliado israelí en los confusos días finales de la guerra del Yom Kippur (a manos de las potencias árabes) no sería tolerada” (ídem). Hay que recordar que, en ocasión de la guerra de Malvinas distintos investigadores señalaron que la Thatcher había amenazado con un bombardeo atómico sobre Santa Cruz si Argentina hundía a la flota “pirata”. La advertencia no era gratuita: los submarinos nucleares británicos estaban frente a la costa argentina y fue uno de ellos el que hundió al crucero General Belgrano. Europa Oriental, China, Cuba, Vietnam, Corea, los países árabes, Argentina, Irak: allí donde los intereses imperialistas estuvieron en cuestión, inmediatamente se planteó la amenaza de un bombardeo nuclear sobre las poblaciones civiles. El imperialismo —la reacción en toda la línea– sigue amenazando a los pueblos de todo el mundo con la destrucción nuclear, algo a lo que no puede poner fin ningún tratado internacional ni ningún “acuerdo de limitación armamentista”. El peligro de una hecatombe atómica es inseparable de la existencia de la dominación imperialista; para acabar con el terror atómico hay que acabar con el imperialismo.

22 de agosto de 1995
Los bombardeos masivos contra la revolución alemana
Ernest Mandel

“En el estado actual de nuestros conocimientos, nos es imposible hacer un balance definitivo de las acciones parciales del proletariado (alemán). Pero lo que tenemos alcanza para destruir para siempre la leyenda de la ‘postración’ completa del proletariado alemán, supuestamente ‘vaciado’, por diez años de dictadura fascista, de su ‘conciencia de clase’. Sabemos que, como lo expone The Economist del 23 de marzo de 1946, en la zona rusa de Alemania, como en otras partes, EL HUNDIMIENTO DEL FASCISMO FUE SEGUIDO POR DEMOSTRACIONES DE UN ESPIRITU SOCIALMENTE REVOLUCIONARIO: LOS OBREROS OCUPARON LAS FABRICAS Y AJUSTARON CUENTAS CON LOS DIRECTORES NAZIS O NAZIFICADOS. LO MISMO OCURRIO EN EL RUHR (la misma observación se encuentra en The Observer del 26/45). Sabemos que al enterarse de la aproximación del Ejército Rojo, los trabajadores agrícolas de Mecklemburgo se apoderaron de las tierras que envidiaban después de tantos siglos. Sabemos que en ese mismo momento los obreros de Sajonia izaron banderas rojas en sus fábricas y eligieron verdaderos soviets. Sabemos que estallaron verdaderas guerras locales, un poco por todas partes, entre las SS, de un lado, y las tropas de asalto y el ejército, del otro. Sabemos, por sobre todo, que en el momento en que el aparato nazi se hundía, los ejércitos imperialistas y el ejército de la burocracia soviética establecieron un régimen policial bastante más estable, y no menos severo, sobre todo el territorio del país. En estas condiciones es una verdadera vergüenza llamar a la conducta valerosa del proletariado alemán, una ‘pasividad general’. “Sin embargo, es un hecho evidente que no hubieron acciones más o menos GENERALES. Se puede deducir la ausencia de una Revolución alemana de factores SUBJETIVOS: ausencia completa de organizaciones obreras, consecuencia de doce años de dictadura fascista, ‘descomposición de la conciencia de clase’ del proletariado. Se pueden, por otro lado, encontrar factores esencialmente OBJETIVOS en la base de la ausencia de esta revolución. Vamos a utilizar primero esta segunda categoría de argumentos, para demostrar enseguida que la primera se apoya en argumentos equivocados...”. Todos los que han seguido, mes tras mes, el estado de ánimo en el ejército y proletariado alemanes podrán afirmar que estos procesos (de avance revolucionario) se desarrollaron exactamente de la misma manera en Alemania, a partir de la derrota de Stalingrado hasta la revolución italiana (1943) y el desembarco de Normandía (1944). La rápida penetración de las ideas revolucionarias, la permeabilidad creciente de los soldados y obreros a estas ideas, la aparición de una prensa obrera clandestina alemana, la multiplicación de pequeños movimientos de protesta y de huelgas, en particular por cuestiones de comedor en las fábricas, caracteriza exactamente este estado de espíritu, que corresponde grosso modo al que reinó en Rusia en 1916 y en Italia en 1942. “Para poder transformarse en un movimiento más vasto, estos múltiples movimientos aislados de descontento reclamaban la presencia de un factor adicional: el debilitamiento del aparato de represión. Ahora bien, este debilitamiento no se produjo en el momento en que las condiciones fueran más favorables para un movimiento revolucionario general...”. “A partir de este momento..., que podemos situar hacia fines de 1943, el proceso se transformó bruscamente en su contrario ... a entrar en descomposición. Hasta cierto punto los bombardeos despiertan a las masas de su apatía (y) constituyen una demostración viva del carácter POLITICO que tienen sus preocupaciones sociales y de la necesidad de aplicarles soluciones políticas. A PARTIR sin embargo de este viraje, los bombardeos desmoralizan a las masas, les arrancan la vida social, las lanzan a la degradación física y sicológica más baja, las disuelven en una multitud histérica de seres aislados, que luchan simplemente por la sobrevivencia...”. “Un factor igualmente importante está constituido además por los efectos objetivos que tenía la prolongación de la guerra para Alemania: destrucción masiva de centros urbanos (la mayor parte de la ciudades alemanas no contaban, al momento de la capitulación, con más del 50 o incluso el 30% de sus habitantes), dispersión de la población laboriosa, movilización de la gran mayoría del proletariado en el ejército, composición heterogénea de la mano de obra en las fábricas...” Por último, a todo esto se agregan los efectos desastrosos de la propaganda imperialista y staliniana, que, sin ‘cimentar’ a los trabajadores en torno de Hitler, como falsamente se ha pretendido, los ha colocado entre ‘dos fuegos’, no ofreciéndoles otra perspectiva que el ‘Terror sin fin’. “Resumamos: en el momento en que la mayor parte de las premisas para el estallido de un movimiento revolucionario habían sido producidas por la evolución de la guerra, faltaba un factor, el factor principal: el debilitamiento del aparato de represión. En el momento en que este debilitamiento se transformó en un hecho, las otras premisas habían dejado de madurar y se encontraban en plena descomposición, como consecuencia igualmente del desarrollo de la guerra”.

22 de agosto de 1995
Brasil: masacre de campesinos sin tierra
Corresponsal

Más de un centenar de campesinos sin tierra fueron asesinados en dos masacres organizadas por los latifundistas brasileños en las últimas semanas. En la primera de ellas, en el estado de Roraima, la policía militar asesinó a más de setenta campesinos cuando, en medio de la noche, intentó desalojar a 600 familias que habían ocupado una hacienda desocupada. Una niña de siete años fue asesinada y los heridos, todos de bala, suman un centenar. Más de trescientos campesinos fueron detenidos. “La descripción del campamento después del asalto policial es abrumadora para las fuerzas del orden. Las tiendas fueron incendiadas, las pobres posesiones de los candidatos a propietarios fueron saqueadas. El suelo está sembrado de cartuchos y en algunas partes cubierto de sangre. Un representante del ministerio de justicia expresó, bajo la cubierta del anonimato, su sorpresa frente a la violencia con que se condujo esta operación contra campesinos que no estaban armados, a no ser por antiguos fusiles de caza” (Le Monde, 13/8). En la segunda masacre, en el estado amazónico de Para, medio centenar de campesinos sin tierra fue asesinado por las bandas armadas de los terratenientes. En la última década, casi un millar de campesinos sin tierra y sus dirigentes y abogados fueron asesinados por los latifundistas. La policía, los jueces y las bandas armadas responden todos a los mismos patrones: los señores de la tierra, el 1% de la población brasileña que monopoliza el 45% de la tierra cultivable. A pesar de sus promesas electorales de “redistribución de tierras”, el gobierno de Cardoso es un firme defensor de los terratenientes: no sólo su ministro de Agricultura, José de Andrade, es uno de los mayores latifundistas brasileños sino que, además, todo el gobierno de Cardoso se apoya en la alianza con el partido de los terratenientes nordestinos, el PFL. La “democracia” brasileña –comandada por un antiguo centroizquierdista– es un régimen de guerra civil contra los desposeídos del campo.

22 de agosto de 1995
Arafat capitula en toda la línea

Con varios meses de retraso respecto de los plazos establecidos en los “acuerdos de Oslo” de 1993 entre Israel y la OLP, Yasser Arafat y Shimon Peres acaban de dar los últimos “toques” a la llamada “segunda fase” de estos acuerdos. Allí se establecen las condiciones para la extensión de la “autonomía palestina” a la ribera occidental del río Jordán, para la organización de las elecciones de la Autoridad Nacional Palestina (ANP) y para la “reubicación” de las tropas del Estado sionista. La “primera fase” del acuerdo, ya en vigencia, estableció la “autonomía palestina” sobre la Franja de Gaza y Jericó. El acuerdo de la “segunda fase” confirma –aún más crudamente que el de la “primera” – que la OLP renunció a la lucha por un Estado nacional palestino. El Financial Times –que en su edición del 11 de agosto reproduce el acuerdo– no deja lugar a dudas: “las concesiones de Arafat a Israel (son) considerables y políticamente sensitivas” (11/8) ... “Arafat capituló en casi todas las cuestiones relativas a la seguridad que habían retrasado la firma del acuerdo” (14/8). La “segunda fase” establece que seis de las siete mayores ciudades de la ribera occidental del Jordán pasarán a manos de la administración palestina. Queda excluida Hebrón, donde se concentra un importante número de asentamientos sionistas y donde la extrema derecha sionista es extremadamente fuerte. En la mayoría de las 420 aldeas palestinas de la ribera occidental, se instalará la administración palestina ... pero su “seguridad” quedará a cargo del ejército israelí. Los miembros de la ANP o de la policía palestina que deban desplazarse de una aldea a otra deberán contar con la autorización de las autoridades sionistas. Las sesenta aldeas palestinas que rodean a Jerusalén quedan bajo pleno control israelí. Según el Financial Times (11/8), “la mayor dificultad” para la firma del acuerdo radicaba en las áreas rurales escasamente pobladas, que cubren aproximadamente dos tercios de toda la ribera occidental. “En los últimos días Arafat, contra la fuerte oposición de sus consejeros, resignó la posición palestina, dejando a Israel libertad para decidir qué tierras abandonará y cuándo lo hará antes de julio de 1997” (ídem). Como, además, la parte oriental de Jerusalén (palestina) y los asentamientos y las instalaciones militares sionistas en la ribera occidental quedarán bajo el pleno control del ejército israelí hasta la firma de la “última fase” (prevista para 1999), incluso uno de los “ministros” de la Autoridad Nacional Palestina debió reconocer que “la parte del león de la ribera occidental permanece en las manos de Israel” (Financial Times, 14/8). La “autonomía” palestina queda así reducida a “un retazo de volátiles cantones palestinos, unidos por rutas controladas por el ejército isrealí ... por lo menos hasta julio de 1997” (ídem). ¡Pero incluso después de 1997 Israel mantendrá un pleno control sobre la seguridad exterior del “territorio autónomo” palestino y sobre la seguridad de los asentamientos sionistas y de los ciudadanos israelíes que vivan en ese “territorio autónomo”! La “segunda fase” establece también la convocatoria a elecciones para el Consejo palestino y para el Legislativo palestino y, separadamente, para la presidencia del Consejo palestino. El retiro de las tropas sionistas de las ciudades y aldeas que pasen a la “administración” palestina se realizará en varias fases: sólo la primera tendrá lugar antes de las elecciones ... las cuales se realizarán bajo el control de las tropas de ocupación. Arafat ha abandonado, por lo tanto, una de sus principales reivindicaciones: la celebración de elecciones sin la presencia de tropas sionistas. El acuerdo establece taxativamente que el Consejo palestino carecerá de todo poder diplomático: no podrá abrir embajadas en terceros países ni permitir la apertura de embajadas extranjeras en el “territorio autónomo”. Sus poderes se limitarán a asuntos tales como el transporte (dentro de cada una de las ciudades y aldeas pero no entre ellas), la energía y el cobro de impuestos indirectos. Pero aun en estas cuestiones “municipales”, el Consejo palestino estará subordinado al Estado sionista: “Israel reclama el derecho de veto sobre toda la legislación aprobada por el Consejo palestino ... la cual deberá pasar por una comisión israelí-palestina antes de convertirse en ley” (ídem). La “segunda fase”, también, establece tres etapas para la liberación de los 6.000 presos políticos palestinos: con la firma del acuerdo, con la realización de las elecciones y con la firma del acuerdo final (en 1999). Pero Shimon Peres se apresuró a aclarar que “ni las cifras ni los criterios de excarcelación han sido fijados” (Página 12, 12/8). Finalmente, la cuestión clave del agua. La “segunda fase” no resuelve la cuestión del control de las fuentes de agua, el recurso natural más vital de la región, es decir que mantiene el actual “estado de cosas” gracias al cual los ciudadanos israelíes disponen de cuatro veces más agua que los palestinos. Desde que comenzó la ocupación (1967), los palestinos tienen prohibido perforar nuevos pozos o reemplazar los que se secan. Se trata de una política conciente para convertir en desiertos las ciudades, las aldeas y los cultivos de los palestinos. Esto se mantendrá en pie porque, como declaró un alto funcionario sionista, “a menos que los palestinos acepten la actual distribución, Israel no se retirará de la ribera occidental, ni siquiera parcialmente” (The Economist, 5/8). “No somos capaces de decidir dónde colocar una parada de autobús sin el acuerdo israelí”, confiesa uno de los negociadores palestinos (Financial Times, 14/8). La denuncia del derrumbe de la política de Arafat no puede ser más gráfica.

22 de agosto de 1995
El golpista Mestre arremete contra El Panal
Américo Guaira Mulluk - Luthier

Córdoba, 20 de agosto de 1995 Sr. Director de PRENSA OBRERA: Soy un integrante de la Fundación “El Panal”, la cual está al borde de perder su edificio. Para entender qué es “El Panal” y qué pretende hacer como movimiento cultural artístico, debería explicar brevemente el problema que radica hoy en las manifestaciones culturales artísticas, y que es el resultado de la falta de participación social masiva en eventos culturales de cualquier índole y en cualquier escala. Lo que responde al hecho de que la sociedad, presionada por necesidades insatisfechas, en término de calidad de vida, se muestra indiferente frente a los eventos culturales, por considerarlos erróneamente actividades decorativas que poco reflejan los problemas sociales del momento. De esta forma es que no existe participación popular en las actividades de expresión artística. Hoy, el golpista Mestre pretende desalojar a la Fundación del edificio público, que antes que lo ocupara la Fundación con autorización del anterior Gobernador, se encontraba poblado de suciedad, ratas y semidestruido, después de haber funcionado allí el Ministerio de Economía de la Provincia (hace aproximadamente tres años). Después de exhaustivas tramitaciones para conocer el motivo del pedido de desalojo de “El Panal”, y no hacer público desde el oficialismo ningún proyecto, es que llego a la conclusión de que es una más de las maniobras para justificar los oscuros negociados con el patrimonio cultural que es propiedad de nuestro pueblo. Por este medio y agradeciendo desde ya la publicación de la presente, convoco a manifestar su solidaridad con los trabajadores de la cultura de Córdoba. Atte.