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Prensa Obrera N° 436

12 de enero de 1995 · 22 notas

Notas de este número

12 de enero de 1995
“Superar los fracasos del Frepu e IU debe ser el objetivo de la Conferencia”
Corresponsal

Daniel es activista docente universitario en la facultad de Ingeniería de La Plata y votó y participó de la campaña electoral del Frente Gremial Docente en las últimas elecciones de la Conadu. Angela es delegada de ATE Salud en La Plata y tiene una larga militancia gremial entre los estatales (participó del movimiento que puso en pie la Coordinadora Interestatal en el ’90). PO: ¿Qué opinan del planteo del PO de constituir un Frente de Izquierda? D: Me parece válido siempre que tenga una finalidad de lucha, no meramente electoral. Los partidos de izquierda tienen que dejar de lado la pretensión de hegemonizar y deben luchar juntos contra la política de despidos, las leyes antiobreras y demás ataques del gobierno. A: Estoy de acuerdo, siempre que no sea una propuesta electoralista. PO: ¿Qué opinan de la posición de algunas corrientes que quieren que el Frente lo encabece Pino Solanas, Brunatti o Molinas? A: Terriblemente negativo. No sería correcto. Caeríamos nuevamente en el oportunismo. Haríamos un Frente con todos los que queremos luchar para darles todo en bandeja a estos señores. Trabajaríamos “para el macho” y eso no lo quiero. D: La candidatura de Solanas o cualquiera de estos políticos cumple una función electoralista, para explotar la popularidad de la figura. Hay que construir un Frente para la lucha, no para las elecciones solamente. Por la vía electoral no se va a ganar nada. PO: ¿Cuál es el balance que ustedes tienen del Frepu e IU? A: Negativo. Alianzas electoralistas que no quedaron en nada. Si el fin son las elecciones, se va a volver a fracasar. D: La razón principal del fracaso de esos frentes es que fueron acuerdos de cúpulas que no tuvieron en cuenta la opinión de los militantes. Además, pesaron más las diferencias que las coincidencias, porque cada partido quería ser el “padre de la criatura” y hegemonizar el Frente. En la lucha concreta hay que superar las diferencias ideológicas, porque el capitalismo nos oprime a todos y hay que enfrentarlo unidos. PO: ¿Qué programa debe levantar el Frente de Izquierda? A: Estamos debatiendo en nuestro partido, porque hay muchas críticas a las “Propuestas programáticas de emergencia para el debate” que se publicaron en el Nº Extra de Nuestra Palabra (diciembre ’94). PO: ¿De qué naturaleza son las críticas? D: Se cuestiona que no es un programa revolucionario, sino que está planteado como un programa de transición dentro del capitalismo. PO: ¿Cuál es la posición de ustedes? A: Yo estoy en contra y hay una mayoría de compañeros que está en contra. D: Yo creo que hay que hacer la revolución, pero hace falta mucho tiempo. ¿Mientras tanto que hacés? Como vos decís, si planteás un programa alternativo capitalista le preparás el terreno a un potencial “nuevo Menem” que aparezca. Sin embargo, hoy los trabajadores no son mayoritariamente de izquierda y tienen muchos prejuicios. PO: ¿Qué opinan de realizar una Conferencia de la Izquierda para discutir el programa y superar los acuerdos de cúpulas dándoles protagonismo a los militantes? A: No lo veo mal. No me parece descabellado darle la oportunidad a la militancia de base para debatir, porque somos los que vamos a sostener el Frente. D: Me parece muy positivo. Espero que se concrete y se superen los fracasos anteriores.

12 de enero de 1995
“Para llenar un vacío político”
Corresponsal

“Me parece una propuesta válida que es interesante desarrollar, sobre todo si se junta suficiente gente que sea representativa de esa izquierda. Es evidente que hay un vacío. Sabemos que no se va a revertir nada con una voz en el Parlamento, pero por lo menos sería interesante que exista esa voz. En ese sentido es válido, aunque si uno apunta a eso nada más, no alcanza. “El Frente de Izquierda tiene sentido si representa algo desde abajo, desde los distintos gremios y organizaciones, incluyendo las organizaciones intermedias. Tiene que existir una representación política en contra de esta política de vaciamiento, que atenta contra la clase obrera y todos los derechos de los trabajadores. Todo lo que está pasando en este momento: flexibilización laboral y ataques por todos lados que estamos sufriendo los trabajadores”. PO: ¿Te comprometerías a trabajar por el éxito de esta Conferencia? LS: No formo parte de ninguna organización de izquierda, tengo simplemente una postura más cercana a la izquierda que a otras. Si de alguna manera, desde el lugar donde estoy, puedo colaborar, me comprometo a hacerlo.

12 de enero de 1995
Un derrumbe anunciado
Partido Obrero

1) La situación política tiene un nuevo eje, la debacle del plan económico, que se añade a la tendencia de luchas reivindicativas iniciada hace varios meses. Ya no se trata de una perspectiva de derrumbe del plan, ni de una nueva manifestación de sus limitaciones, sino del ingreso a un período de disgregación del plan. Se discute su alteración e incluso el recambio de la dirección económica. Esto se manifiesta en los violentos choques que se han producido en el gobierno, la amenaza de renuncia de Cavallo, la caída de la Bolsa, la debacle de los títulos públicos, las pérdidas de los bancos, la fuga incipiente de capitales y la pérdida de reservas, las declaraciones de John Reed (Citibank) poniendo en duda la reelección de Menem, la salida del grupo Macri de la industria automotriz, etc. En este marco tiene lugar la movilización de Río Turbio, de Senillosa, de Santa Fe, Jujuy y las victorias políticas del PO en el Nacional Buenos Aires, en la Conadu y en los resultados en distintos colegios de Capital y Gran Buenos Aires... 6) La salida a la disgregación del plan económico plantea en la burguesía diferentes alternativas, muchas de las cuales producen nuevas divisiones y realineamientos. Mientras en principio existe un acuerdo entre la burguesía industrial, los exportadores y el conjunto del gobierno en proseguir con la reducción de aportes previsionales y en no tocar los impuestos o los reembolsos (con lo cual chocan con los planteos de los acreedores y el FMI, que quieren eliminar el déficit fiscal y recomprar títulos); mientras existe, por un lado, este acuerdo, sus partidarios se dividen a la hora de tener que decidir sobre la reducción de las transferencias a provincias o bajar gastos electorales, precisamente para no comprometer los resultados de estos últimos. Los acreedores pretenden, a su vez, que se aumenten los impuestos y no se reduzcan aportes, aunque sí que continúe el subsidio a la exportación, para corregir el balance comercial y mejorar la capacidad de re-pago de Argentina. Cavallo ha tratado de zafar de esta situación mediante la propuesta de aumento de las tarifas de teléfonos, porque ese aumento conllevaría un aumento también del impuesto que se recauda sobre ellas. Pero el tarifazo no sólo afectaría a los trabajadores, sino que disminuiría el poder adquisitivo de los consumidores y la capacidad de repago de éstos de los créditos al consumo financiados por los bancos en dólares. López Murphy, un economista que se considera alineado con Angeloz, viene diciendo desde hace tiempo que es necesario recuperar un superávit fiscal para recomprar deuda pública y evitar el aumento de los intereses sobre ésta. Han comenzado a circular versiones de que este hombre sería el reemplazante de Cavallo; aunque su posición parece aproximarse a la de los bancos acreedores, todo depende de si el rescate de los títulos públicos se pretende hacer al valor que fueron adquiridos por los bancos o a la cotización actual... 7) Ya no estamos en la etapa del pronóstico sobre el futuro del plan, ni del señalamiento de sus limitaciones y del alcance político y social de éstas; estamos en la etapa de su disgregación y de la discusión de su alternativa y de los enfrentamientos en torno a ella. Es fundamental para nuestro partido señalar este hecho, es decir, destacar la importancia de esta caracterización ante las masas, porque ella es un elemento objetivo fundamental para preparar y motivar a las masas a la acción y para comprender la táctica a seguir en el momento actual. El partido está obligado a dar una salida de conjunto, es decir, un programa de transición conforme a las características de la crisis actual. El elemento singular de nuestro planteo debe ser que las reivindicaciones del no pago de la deuda pública usuraria, el salario mínimo de mil pesos y la jubilación del 82% móvil, más la reestatización del sistema previsional y la confiscación sin pago de las privatizaciones; de que estas reivindicaciones deben unirse al reclamo de la unidad política de los países del cono sur y de América Latina bajo la dirección de la clase obrera. Este planteo da una salida a la crisis de la integración monopolista con Brasil —una crisis que afecta al mismo tiempo a los explotados de todos los países del Mercosur—, y también destaca la crisis del plan Cardoso en Brasil, el cual no puede controlar la inflación a pesar de una revaluación del 15% del real y de una apertura en gran escala a la importación extrazona. La unión política de América Latina no solamente no será nunca la consecuencia de la integración económica (capitalista), sino que ésta es incompatible con aquélla. La crisis mundial le ha dado a la consigna de la unidad política de América del Sur y de América Latina una actualidad inmediata, que sólo puede ser resuelta bajo la forma política de una unión de repúblicas obreras y socialistas. El planteo de la unidad política significa que las consignas de escala móvil de horas de trabajo; jornada de seis horas; abolición de la flexibilización laboral y vigencia de las negociaciones paritarias con sindicatos independientes del Estado; control obrero y reestructuración económica e industrial en los términos de un plan económico democráticamente elaborado por los trabajadores, toman un carácter continental y oponen a la anarquía capitalista la colaboración política de los explotados en pos de objetivos comunes de progreso social. La crisis presupuestaria y bancaria muestran el fracaso de la llamada reestructuración de la deuda externa, y el comienzo de la fuga de capitales condena al derrumbe la convertibilidad monetaria. Se trata de una constatación objetiva. Cualquier salida capitalista a esta crisis debe entrañar una nueva confiscación económica de los trabajadores, ya que disparará el costo de vida y las deudas de los consumidores y depreciará sus ahorros. Contra esta confiscación oponemos el no pago de la deuda a los grandes capitalistas; la expropiación de la banca bajo control obrero; la nacionalización del comercio exterior y el control de cambios, y una estabilidad económica basada en la conversión de las reservas monetarias en oro y en la asignación presupuestada de los ingresos y egresos del comercio internacional del país. Toda la agitación del partido debe apuntar al señalamiento de la salida obrera a la crisis en contraposición a las salidas capitalistas, tomando como base la acción internacional común de los trabajadores de los países de Sudamérica y América Latina. Al mismo tiempo, la cuestión de esta salida, es decir, del programa de transición, debe ser un eje de delimitación política, para separar a los partidos pequeño-burgueses que se orientan a la colaboración con el imperialismo o la burguesía nacional, y en especial a las cúpulas de esos partidos pequeño-burgueses, de los partidos o grupos pequeño-burgueses o de trabajadores que puedan ser ganados a la formación de un frente revolucionario...

12 de enero de 1995
PAMI: Un botín codiciado por los grandes pulpos

La obra social de los jubilados ha vuelto a ser noticia con el desplazamiento del interventor Alderete y la entronización de Abad, un hombre de Bauzá. Todas las versiones indican que Alderete pretendía “ampliar” el círculo de prestadores privados del PAMI a sectores vinculados a la burocracia sindical, cuestión que Bauzá bloqueó para pasar a controlar más de cerca el codiciado botín de 3.000 millones de pesos anuales de recaudación del Instituto. Una parte de ese dinero debe aportar a la “caja de campaña” del PJ, especialmente ahora, en vísperas de la jugada por la reelección de Menem. El desplazamiento de Alderete habría contado también con el visto bueno de Cavallo, que logró, sobre el fin de año, incorporar los recursos del PAMI al presupuesto estatal, lo que le permite manejar directamente y “ajustar” sus cuentas. Cavallo quiere una reducción de 65 millones mensuales en los gastos de las prestaciones de PAMI para llenar agujeros del presupuesto fiscal. Por ejemplo, de allí deben salir los subsidios por pobreza y los gastos por sepelios, que hasta ahora pagaba el ANSeS. El PAMI es una presa de donde tiran todos los lobos en favor de sus propias camarillas y políticas. Los convidados de piedra son los jubilados, que ven deterioradas las prestaciones médicas y sociales de su obra social. Menem declaró que el PAMI no se va a privatizar. Seguro que se viene la privatización, porque semejante bocado como el PAMI no va a escapar a la “desregulación”, es decir, privatización de las obras sociales que se viene con este 1995. Los diarios ya reflejaron que funcionarios del Banco Mundial y el BID, que estudian la privatización de la medicina en Argentina, se detuvieron en el estudio del PAMI, con vistas a algún tipo de privatización del gerenciamiento de la institución. Ninguna obra social ha sido más preparada para la privatización. Como bien dijo el nuevo interventor, “en este momento todas las prestaciones del PAMI las están dando institutos privados... en realidad el PAMI lo que hace es contratar la gran mayoría de sus servicios” (Alberto Abad, La Nación, 7/1/95). Fuera del PAMI las manos del gobierno. El PAMI para los jubilados A pesar de la cacareada autonomía (legalmente es un organismo de derecho público no estatal), el PAMI siempre fue un instrumento político y económico de los gobiernos de turno. Matilde Menéndez lo convirtió en una unidad básica del PJ de la Capital y en una fuente de recursos de campaña. Alderete, por su lado, no se quedó atrás y nombró centenares de jubilados “asesores” rentados en todo el país para hacerse de un aparato propio y una masa de manipulación política. Ahora Bauzá quiere controlarlo para evitar “sorpresas” antimenemistas en las elecciones y financiar la campaña, y Cavallo para meter la mano en la lata y preparar su privatización. A último momento circuló, incluso, una versión de una maniobra demagógica de la nueva intervención, que presentaría un recorte en los recursos del PAMI como base para alguna concesión económica pre-electoral a los jubilados. El nuevo interventor “aseguró que tiene previsto llevar adelante una asamblea de jubilados en un estadio de fútbol para tratar los temas como el aumento de los haberes” (Clarín, 9/1). La versión incluye una racionalización de los trabajadores del PAMI. La única independencia y saneamiento real del PAMI puede venir de un gobierno del Instituto en manos de los propios beneficiarios, los jubilados y los trabajadores. Para ello hay que echar a los interventores del gobierno y colocar al PAMI bajo administración y control de jubilados y trabajadores.

12 de enero de 1995
La crisis de la “convertibilidad”
Corresponsal

Manuel Fernández López, profesor de Historia del Pensamiento Económico de la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA, acaba de publicar un artículo (El Economista, 30/12) sobre las pasadas experiencias de la “convertibilidad” en la Argentina. La conclusión del profesor es que la “convertibilidad” ha terminado, siempre, en un espectacular derrumbe financiero como consecuencia del “veloz retiro” del “capital especulativo internacional” y del “exceso de importaciones sobre exportaciones”. Precisamente, el cuadro que enfrenta la “convertibilidad” cavalliana, con el agravante de que ésta es de muy inferior “calidad” a las que rigieron antaño: mientras los pesos de antes eran “convertibles” en oro, los de Cavallo sólo pueden “convertirse” en dólares, una moneda inconvertible al oro y sujeta a las manipulaciones de la Reserva Federal norteamericana y los especuladores internacionales. La “convertibilidad” debutó en 1867, gracias a los “enormes ingresos de capital ocurridos desde 1866. En marzo de 1873 estalló la crisis económica en el exterior y dejaron de entrar capitales nuevos. En mayo de 1876 (en un párrafo que podrían suscribir perfectamente Menem-Cavallo), el presidente Avellaneda debió tranquilizar al acreedor externo: ‘los tenedores de bonos argentinos deben, a la verdad, reposar tranquilos ... Hay dos millones de argentinos que economizarán sobre su hambre y su sed para responder en una situación suprema a los compromisos de nuestra fe pública en los mercados extranjeros’. El 17 de mayo, después de disminuir drásticamente las reservas, una ley suspendió la convertibilidad”. Se reanudó en 1881 y “durante cinco años se importó oro en abundancia ... pero el balance comercial se tornó deficitario en 1882 (y) en 1884 duplicó el ingreso neto de capitales. En 1885 se suspendió la convertibilidad”. “Recién en 1903 se puso en práctica, tras un período de fuertes inversiones extranjeras y superávit comercial. A partir de 1907, una excesiva expansión crediticia puso a la Caja de Conversión al borde de la quiebra en 1913, lo que se concretó en agosto de 1914 a causa de la guerra mundial”. La última “experiencia” comenzó en 1927 y “no pudo resistir el comienzo de la ‘Gran Depresión’ (agosto de 1929) y en diciembre la Caja había perdido todo el oro que había acumulado en el anterior período de prosperidad”. La conclusión de Fernández López es lapidaria. “En ninguno de los casos, dice, la convertibilidad pudo resistir una gran crisis internacional”.

12 de enero de 1995
Aparecio
Corresponsal

El folleto “La privatización de la salud es un crimen social” desarrolla el programa de intervención de los trabajadores ante la enorme ofensiva que el gobierno ha puesto en marcha contra las condiciones de salud de las grandes masas. El folleto analiza las políticas oficiales llamadas de “desregulación de obras sociales”, del “hospital de autogestión” y de los “seguros de salud”, demostrando su convergencia hacia el gran negocio de la privatización completa de la medicina. Se pronostican sus efectos en materia de monopolización de los servicios de salud por un grupo de grandes pulpos nacionales y extranjeros de la medicina privada. Y sus consecuencias, en el encarecimiento general del gasto de salud, el deterioro de la calidad de la atención médica y la exclusión de masivos sectores del pueblo de la cobertura de salud. Se realiza un análisis de las posiciones de distintas corrientes políticas, en particular del centroizquierda sobre el tema, entrampadas en la demagogia oficialista de la “autogestión” hospitalaria, que no es otra cosa que el autofinanciamiento del hospital público. En el capítulo de las conclusiones se plantea un programa de tareas y consignas para la organización de la lucha de los trabajadores de la salud y el movimiento obrero en general, contra esta ofensiva capitalista sin precedentes, sobre la base de la expropiación de los laboratorios y sanatorios, el financiamiento exclusivo a cargo de las patronales y el control obrero.

12 de enero de 1995
Bancarrota

Argentina es ciertamente diferente de México. En Argentina las condiciones para el estallido de una crisis similar, y aun superior, a la mexicana son francamente superiores porque a la desintegración propia del plan económico se le suma ahora el derrumbe azteca, de los fondos norteamericanos y asiáticos y la anunciada devaluación en Brasil. Solamente ésta última anticipa como mínimo la devaluación combinada de las monedas de los países del Mercosur. El hundimiento del plan económico es anterior a la devaluación mejicana, como se revela en el simple hecho de que la Bolsa viene en caída libre desde comienzos de 1994. El banquero John Reed, en noviembre, de paso por Buenos Aires, hasta puso en duda la reelección de Menem por el nivel de la crisis bancaria y por las pérdidas especulativas que habían tenido los bancos extranjeros, revelando una división en la base del menemismo. Desde que México devaluó, la crisis se ha acelerado y la inoperancia del gobierno tambien. La caída del Banco Extrader y Finansur y de los operadores de Bolsa Argenbonex y Finmark es la punta del iceberg de una aguda crisis del sistema financiero y bancario, golpeado por la caída de las acciones y los títulos públicos que están en su poder y el crecimiento de la mora e incobrabilidad de sus préstamos. En estas condiciones, “cualquier medida dirigida a aliviar los problemas patrimoniales y de liquidez de los bancos puede restar fortaleza a la convertibilidad, y por ende, conspira contra los intentos oficiales de alejar el fantasma de la devaluación. Por el contrario, si el gobierno se inclina por cumplir la convertibilidad, se expone a que la crisis del sistema financiero se generalice, con consecuencias imprevisibles para el conjunto de la economía” (Ambito Financiero, 3/1). La falencia financiera es muy anterior al derrumbe mexicano y ya se había manifestado en la caída de Argenbonex, en el derrumbe de la Bolsa platense y aún en el asesinato del financista Juan Bader a principios de marzo de este año. Antes de la crisis mexicana, la Bolsa acumuló una pérdida del 20% a lo largo del año, los “bonos Brady” perdieron el 30% de su valor y los Bocones entre el 40 y el 50%. Al mismo tiempo, se incrementó la incobrabilidad de los créditos bancarios: el 28% de los préstamos están en situación “irregular”; en la banca privada..SE ESTIMA LA MOROSIDAD BANCARIA EN 14.000 MILLONES, EQUIVALENTE AL PATRIMONIO DE LOS BANCOS Y A LAS SUPUESTAS RESERVAS QUE TIENE EL BANCO CENTRAL. El crédito interbancario se ha cortado y la situación es tan grave que ciertos bancos se vieron obligados a renovar compulsivamente por 24 horas los depósitos de sus clientes (ídem), o lo que es lo mismo, han caído en la cesación de pagos. En el gobierno dicen que “hay que evitar que se repita lo del BIR (uno de los mayores bancos privados, que quebró a principios de 1980, desatando la maxidevaluación)” lo que significa que están todas las condiciones dadas para que ello ocurra ... La “red de seguridad” creada por 5 bancos privados y 3 estatales para rescatar a los bancos en crisis es un rescate para estos 8 bancos y la segura bancarrota de los supuestamente socorridos. Es que los “salvadores” reciben dinero del Banco Central con lo cual le ofrecen a los bancos en crisis la compra de su carteras de préstamos “al 18 % anual en dólares más las comisiones del caso” (La Prensa, 10/1).. Como los bancos “salvadores” quieren las carteras solventes, a los “ahogados” les quitarán la “crema“”y les dejarán “la parte menos interesante y más riesgosa de su cartera. Si esto resulta efectivamente así, la suerte de esos bancos y de los que se agreguen en la lista está sellada” (La Prensa, idem). Inclusive se dice que para cubrir los retiros de depósitos, algunos bancos estarían echando mano a los fondos de las AFJP , lo cual asegura la bancarrota compelta de los debutantes fondos de pensión, quienes tenían como destino cavallista generar....un mercado de capitales genuino. y a 6 meses del debut registran casi todos pérdidas colosales. Argentina tiene en común con México, Venezuela, Perú y toda América Latina, el hecho de que sus economías han sido exclusivamente financiadas por el ingreso de capital especulativo, por montos sin precedentes, provocando un fenomenal incremento del endeudamiento externo. A pesar de las “quitas” y “reducciones” del “plan Brady”, y a pesar de las privatizaciones, la deuda externa latinoamericana ha crecido de 350.000 millones en 1982 a 513.000 en la actualidad. El déficit anual de la balanza de pagos argentina –déficit comercial más pagos de la deuda externa– alcanza los 13.000 millones de dólares. Para reunirlos, Cavallo estará obligado, en ausencia del ingreso de capitales externos, a aumentar las tasas de interés por el cielo para acaparar los dólares con los cuales pagar la deuda., y aun así no podrá reunirlos. Un aumento de las tasas de interés tendrá un efecto demoledor sobre la crisis bancaria: en forma directa, porque aumentará las dificultades de los bancos para mantener su liquidez, y en forma indirecta, porque la recesión y las quiebras que provocará aumentarán la incobrabilidad de los créditos bancarios. La pretensión de escapar a la recesión mediante el aumento de las ventas a Brasil es una utopía. Brasil también está en la lona , está preparando una devaluación y como dijera el ex-ministro Delfim Netto “las reservas brasileñas de 40.000 millones de dólares son ilusorias porque cerca de 25.000 millones son créditos a corto plazo que entraron al país para aprovecar las altísimas tasas de interés internas y que se han transformado en deuda publica brasileña, mientras que otros 15.000 millones son aplicaciones especulativas, en el mercado accionario también de corto plazo” (La Nación, 10/1). En consecuencia, el “Jornal do Brasil” (6/1) asegura que “Cardoso devaluará gradualmente el real”. Por otra parte, al déficit fiscal hay que agregarle el que puede resultar de una caída del ingreso de capitales externos y de la propia la recesión consiguiente, toda vez que la recaudación fiscal se basa, exclusivamente, en los impuestos al consumo. En medio de este cuadro de bancarrota completa, el gobierno ha lanzado espectaculares golpes . sobre las masas explotadas: suspensión de los juicios a los jubilados, veto a las partidas asignadas por el congreso a salud y educación, anuncios de despidos masivos en la administración pública, “flexibilidad” en las Pyme. Después de habernos obligado a pagar el “boom” –con menores salarios, mayor desocupación y jornadas de trabajo más largas y agotadoras– ahora quieren hacernos pagar el “crack”. No lo permitamos. No al pago de la deuda pública; la expropiación de los bancos; control obrero; ningún despido; anulación y confiscación sin indemnización de las privatizaciones; salario mínimo de mil pesos. 82% móvil jubilatorio. Jubilación estatal bajo la dirección de los obreros y jubilados. Fuera Menem-Cavallo.

12 de enero de 1995
Abajo la “flexibilidad para las Pymes”

El impacto que tiene y tendrá en la gran industria la flexibilización de las Pymes no se reduce a la posibilidad futura de ampliar el número de trabajadores (máximo 50) para considerar a una empresa como Pyme. Esto está previsto en la ley (o el decreto) y por supuesto ocurrirá si el movimiento obrero no frena este atropello tal cual está. Hoy los trabajadores de las grandes industrias sufrimos la “competencia” por áreas de las Pymes. En Editorial Atlántida, por ejemplo, se mandan afuera trabajos de fotografía, encuadernación y desintercalado; se tercerizaron ciertas áreas de mantenimiento, etc. En el diario La Nación se tercerizó casi por completo el mantenimiento y la limpieza de máquinas fue entregada a Limpiolux, al igual que en Crónica. Ciertos suplementos de diarios son realizados en talleres externos y así de corrido. Y el núcleo de este problema es la inmensa diferenciación salarial y las brutales condiciones de explotación en la que trabajan todos los “boliches” en los que se realizan esos trabajos. Por importante que sea la organización sindical en las grandes plantas industriales gráficas, que las hay, no puede alterar por sí sola la realidad de superexplotación que se abre camino ante la mirada ciega de la burocracia sindical. Un sector patronal mediano optó por otro camino: seccionar sus empresas en varias Pymes (Tabaré, Indugraf, Conforti, etc.). Negocio redondo, fracturan la organización sindical y encima son Pymes con las ventajas que ya tienen y las que tendrán con el nuevo decreto. Por otra parte, ¿cuánto tiempo podrán subsistir dos regímenes laborales distintos si el 65% de la clase trabajadora está regida por el decreto de las Pymes? Después se dirá que ciertos sectores tenemos “privilegios inadmisibles”, como se dijo para arrasar con las conquistas de estatales, docentes, luz y fuerza, bancarios y tantos otros. Por otro lado, el propósito de terminar con la figura del delegado en las Pymes es un ataque de enorme envergadura. De esa manera se termina con media organización del movimiento obrero en gremios como el nuestro (gráficos), metalúrgicos, plásticos, textiles, vestido y tantos otros. Y en ese tipo de industrias es donde más importancia cobra el delegado de fábrica, porque no perteneciendo por sí misma a una gran concentración proletaria, el representante sindical es el nexo con el resto de compañeros de esa rama industrial. Si pasa este atropello se consuma otra vuelta de tuerca del vaciamiento sindical de los últimos años. Sería el comienzo del fin de una de las grandes conquistas del movimiento obrero argentino de los años 45-46: las comisiones internas. Frenar la flexibilización en las Pymes es una bandera esencial para lo más concentrado de la clase obrera. Debemos reaccionar como en el interior de una fábrica cuando una pequeña sección es atacada: es un ataque al conjunto. Esto significa un programa, un planteamiento que fusione una reacción ante el conjunto de la ofensiva capitalista. El CTA y MTA, al plantear la colaboración de clases con la burguesía de las Pymes, quiebran (como se vio en el fracaso de la jornada del 9/12) desde el interior del movimiento obrero toda alternativa de reagrupamiento independiente. Los activistas de izquierda tenemos que intervenir como una alternativa político-sindical discutiendo un programa, organizando las fábricas y lugares de trabajo, impulsando interfabriles, agrupando a la masa de estatales colocados en la mira del “recorte de gastos”. La conferencia de la izquierda y los trabajadores es el método para tomar la tarea en nuestras manos.

12 de enero de 1995
Una crisis de alcance internacional

A tres semanas de la devaluación, el derrumbe financiero mexicano no tiene límites. El peso se ha depreciado un 60% frente al dólar; las acciones y los títulos públicos mexicanos están en caída libre y las reservas del Banco Central continúan disminuyendo a toda velocidad: la última información las sitúa en 5.500 millones ... cuando superaban los 20.000 millones a principios de noviembre. Ni el anuncio del “plan de salvataje” de Zedillo ni el del “fondo de garantía” de 25.000 millones, aportado por los Estados Unidos, Canadá, el FMI, el Banco Mundial y grandes bancos norteamericanos, han causado ningún efecto. El intento de Zedillo de frenar la fuga de divisas que estaba vaciando el Banco Central (desde noviembre hasta la devaluación se fugaron 15.000 millones de dólares) mediante una devaluación “controlada” —y pactada con la Reserva Federal norteamericana— ha terminado en un completo colapso. La magnitud de la fuga de capitales que ha seguido a la devaluación del 19 de diciembre está dictada por la necesidad de los Fondos de Inversión y los bancos norteamericanos —que tenían en su poder más del 80% de los títulos públicos mexicanos— de cubrir las enormes pérdidas que les ocasionó la devaluación. Distintas estimaciones sitúan las pérdidas sufridas por los inversores norteamericanos en los 20.000 millones de dólares (Clarín, 4/1). La situación es de tal gravedad, que uno de los mayores Fondos de Inversión, Lehman Brothers, virtualmente ha caído en la cesación de pagos: se vio obligado a “suspender temporalmente el retiro de dinero por parte de los ahorristas ... (en) tres fondos de inversión de paraísos fiscales”, como consecuencia de que “el fondo Mexican Appreciation perdió hasta el 23 de diciembre (es decir, en apenas cuatro días) cerca del 30% de su valor de 1994” (The Wall Street Journal, 3/1). Como consecuencia del derrumbe, México carece de las reservas necesarias para hacer frente al pago de los títulos que vencen en las próximas semanas. Con reservas de 5.500 millones (y en constante disminución), México debe afrontar pagos de 5.200 millones de bonos del Tesoro en los próximos 30 días, otros 5.000 millones entre febrero y marzo y más de 11.000 entre abril y junio. “Hasta diciembre próximo se producirán vencimientos de sucesivas emisiones de Tesobonos por 28.905 millones de dólares, una cantidad que es casi imposible de obtener ...” (El Cronista, 11/1). Ni aun cuando usara el “fondo de garantía” externo, México estaría en condiciones de cancelar los títulos públicos. Pero además de los títulos públicos, México debe encontrar otros miles de millones para pagar la deuda externa privada (el endeudamiento en dólares de las empresas mexicanas es, en promedio, el 40% de todas sus deudas), para pagar sus importaciones (el déficit comercial mexicano será de 20.000 millones este año) y las ventas de acciones por los tenedores externos. No hay ninguna posibilidad, ni aun con el “apoyo externo”, de que México pueda “honrar” sus deudas. La devaluación, la fuga de divisas, la caída de las acciones y los títulos públicos, y el encarecimiento del crédito, han puesto en quiebra a todo el sistema bancario. Mientras sus capitales se han depreciado al compás de esta caída, sus créditos —utilizados por los capitalistas para especular con los títulos y las acciones— se han vuelto incobrables. “Según la Asociación Nacional de Tarjetas, la cartera vencida de los bancos mexicanos se acerca ya a los 10.000 millones de pesos, lo que representa un riesgo para la banca, pues el monto es, para muchos bancos, superior al capital contable” (La Prensa, 9/1). El informe señala que “ya el año pasado, México tenía un nivel de cartera vencida del 10%, porcentual que es cinco veces superior al standard internacional y que ahora se va a duplicar” (ídem). En consecuencia, la calificadora internacional Moody‘s disminuyó la calificación de las deudas en dólares de los dos bancos más grandes de México: Bancomer y Banamex; las acciones del Banpaís se derrumbaron en un 46% en un solo día (Río Negro, 9/1). Para escapar a la quiebra inminente, los bancos están cobrando tasas de hasta el 70% a sus deudores ... lo que sólo conseguirá acelerar su quiebra y la de los propios bancos. El aumento de la tasa de interés provocará “inminentes quiebras” (Ambito Financiero, 29/12) de decenas de grandes corporaciones industriales y comerciales, que ya tienen grandes deudas en dólares sin posibilidad de renovarlas. “No permitiremos que quiebre un solo banco, aunque sea pequeño”, declaró un vocero del gobierno mexicano. ¡Pero el Fondo de Garantía ya se ha quedado sin capitales, como consecuencia de los pagos que tuvo que afrontar en los últimos seis meses para rescatar a los bancos quebrados! En caso de intentar un salvataje de los bancos mediante la pura emisión monetaria, México seguirá el camino de Venezuela: hiperinflación, aceleración de la fuga de divisas, cesación de pagos y, finalmente, derrumbe general. Derrumbe internacional El colapso mexicano es la expresión más concentrada de un derrumbe financiero que tiene una amplitud internacional. Tres días antes de la devaluación mexicana, The Wall Street Journal (16/12) informaba a sus lectores que “al 1º de diciembre, el New Asia Fund había bajado un 17% para el año vencido debido a las pérdidas de capital de Hong Kong, Tailandia y Malasia”. En efecto, las bolsas asiáticas perdieron un 30% de su valor en 1994. También antes de la devaluación mexicana, el índice de los mercados latinoamericanos elaborado por el banco J. P. Morgan, había caído un 18,68%, “la primera pérdida anual de los cuatro años de historia de los bonos Brady” (The Wall Street Journal, 3/1). El rendimiento total de los bonos Brady registró una pérdida del 29%; los bonos de menor liquidez se derrumbaron en proporciones todavía mayores. Según un informe de la International Finance Institute previo a la devaluación, las inversiones y préstamos cayeron 27.500 millones en 1994 respecto de 1993 (de 205.000 millones a 177.600) y pronosticaban una caída adicional de 55.000 millones en 1995 (The Wall Street Journal, 16/12). La fuga de capitales de los “mercados emergentes” no es, como se ve, la consecuencia del derrumbe mexicano sino su causa. El derrumbe de los “mercados emergentes” es, apenas, la punta del iceberg. Las acciones de los bancos norteamericanos han perdido, en promedio, un 10% de su valor a causa del derrumbe mexicano. Algunos bancos, como el Chemical Bank, han anunciado pérdidas de decenas de millones por sus operaciones mexicanas. A esta cadena de pérdidas deben sumarse las originadas por operaciones especulativas fallidas en los propios Estados Unidos, como la quiebra del Fondo de Inversión del condado de Orange (estimadas en 2.000 millones de dólares), por la caída de los títulos norteamericanos y por la devaluación del dólar, como consecuencia de la salida de capitales de los propios Estados Unidos. Para cancelar las deudas originadas por estas pérdidas, los grandes pulpos financieros norteamericanos están obligados a malvender activos, lo que explica que “los analistas proyecten un primer trimestre terriblemente difícil para la Bolsa de Nueva York” (The Wall Street Journal, 3/1). Europa, por su parte, ya ha comenzado a sentir el cimbronazo del derrumbe de México, al que la mayoría de los analistas atribuyen la caída de sus bolsas en la última semana. A su turno, el crecimiento de las pérdidas financieras y el aumento de la tasa de interés que impulsa la Reserva Federal (banco central) norteamericana, plantean una caída de la producción y hasta la perspectiva de una recesión en los Estados Unidos (Financial Times, 3/1). Trece años después de la “crisis de la deuda” de 1982, ésta irrumpe con más fuerza: la cesación de pagos mexicana se suma a una falencia generalizada de las operaciones especulativas en todo el planeta. La ola de quiebras e insolvencias —que pasando por México, Turquía o Filipinas, llega a los fondos de inversión norteamericanos, del Sudeste asiático y a los bancos japoneses— y los muy abultados déficits fiscales de las grandes potencias imperialistas —las deudas públicas de los países del G-7 casi se han duplicado en la última década hasta alcanzar el 70% de su PBI conjunto—, excluyen cualquier posibilidad de financiamiento internacional que ponga freno al derrumbe.

12 de enero de 1995
Organizar la lucha por la elección

El 13/7/94, a través de una resolución conjunta de los ministerios de Trabajo y Economía, se suspendieron —argumentando deficiencias en el padrón— las elecciones para el Programa de Propiedad Participada de Telefónica y Telecom. A pesar de que la citada resolución exigía que deberían “llevarse a cabo los actos necesarios para que en el menor lapso posible se esté en condiciones de llevar a cabo el acto eleccionario”, lo único que se realizó es una nueva exhibición de padrones para posibles correcciones de datos. Incluso este período finalizó el 7 de octubre. Las postergaciones se deben al temor burocrático-gubernamental-patronal de que los burócratas sean derrotados en el terreno del PPP. Es evidente que la burocracia de Rodríguez-Guillán no ha podido todavía encontrar una “solución” para perpetuarse en el manejo del programa de propiedad participada. El camino que instrumentó con ese fin en el Acuerdo General de Transferencia de diciembre de 1992, que firmó con el gobierno, fue derogado un año después como producto de reclamos administrativos y judiciales que estuvieron apoyados por varias movilizaciones. En dicho Acuerdo se obligaba a todo telefónico que cesara de trabajar (por jubilación o retiro) a vender sus acciones a un aproximadamente 15% del valor de plaza, a un Fondo de Recompra formado por parte de los dividendos depositados por Telefónica y Telecom, teniendo la facultad de voto de esas acciones el Comité Organizador que maneja la burocracia. Esta no ha renunciado a conseguir un “supervoto”, sólo que hoy pretende conseguirlo mediante la autorización por parte del gobierno de que los sindicatos puedan ser titulares de acciones de clase C, es decir, que sus dirigentes se presenten a votar por la cantidad de acciones que puedan comprar. Aprovechando las necesidades económicas que sufren los trabajadores, pretenden crear condiciones para que se realice esta estafa: ventas de acciones a los “sindicatos” por valores ínfimos. La burocracia trabaja directamente con las patronales. No fue casual que la decisión de esta suspensión sin fecha de las elecciones por el PPP se haya concretado al mismo tiempo que la burocracia firmó una modificación del convenio, por la que cambiaba plata del salario por tickets, con lo que las patronales se “ahorraron” cargas sociales. No sería extraño que ahora que estamos con muchas de las cláusulas convencionales en discusión, por haber vencido el 31/10/94, nos encontremos un día con pérdidas de beneficios convencionales y mayor flexibilidad laboral, por un lado, y la autorización ministerial para que los sindicatos compren por el otro. Es el precio que “paga” la burocracia: la entrega de conquistas. Qué hacer La Lista Nº 2 (Frente por la Liberación de las Acciones), que se presentó a las suspendidas elecciones con el objeto de destruir el PPP, fue conformada sobre la base de tres puntos: pago inmediato al Estado de la deuda por la compra de las acciones con los dividendos depositados por las empresas, liberación de las acciones para que cada trabajador pueda disponer de ellas de acuerdo a sus necesidades e investigación de los manejos de fondos efectuados por el Comité Organizador. Esta lista representa en el ámbito de la seccional Buenos Aires a un frente de la oposición antiburocrática al guillanismo. En el interior, aunque con menor definición política, es objetivamente una base de reagrupamiento del activismo. La lista resolvió iniciar una campaña financiera en los edificios para costear la salida de una solicitada que publicite las denuncias de la conducta del Comité Organizador, así como la exigencia de la realización inmediata de elecciones y, sobre estos ejes, realizar una campaña de agitación en el gremio. Desde la lista Naranja impulsamos estas tareas como parte de las necesidades de los trabajadores de luchar contra un intento de que le metan la mano en sus bolsillos, como también de derrotar a la burocracia en sus objetivos de asociarse aún más estrechamente a las patronales. No al sindicato-patrón.

12 de enero de 1995
Toda Salta es Güemes
Claudio y Daniel B · Cristina

Una decisión judicial decretando la quiebra del ingenio San Isidro, reclamada por la DGI, fue el detonante de un movimiento de protesta que terminó en una pueblada con violentos enfrentamientos con la gendarmería. La decisión judicial fue la gota que rebasó el vaso, en una zona que se encuentra completamente hundida económicamente y los trabajadores en la más completa miseria luego del cierre del ferrocarril Belgrano, con talleres que daban ocupación a 1.000 trabajadores que fueron cesanteados; una parte de ellos formó cooperativas de servicios con la promesa de la empresa de que serían contratadas para el mantenimiento de las vías, cuestión que no se ha concretado. Simultáneamente a esto, cerró una de las pocas industrias de la zona, la cementera de Minetti. Toda la producción agraria del departamento está en situación de quebranto (tabaco, tomates, etc.). En el ingenio San Isidro (virtualmente quebrado desde hace varios años) se había despedido a la mitad de los trabajadores cuando éste aún estaba en manos de Cornejo (el ex-gobernador de Salta), y a la otra mitad se le dio como salida la formación de una cooperativa para que arrendaran el ingenio, creando por esa vía una división de los propios trabajadores, pues el sector despedido que aún no pudo cobrar su indemnización, acordaba con el decreto de quiebra, pues veía que era la única salida para cobrarle las deudas al ingenio, mientras que el sector organizado en cooperativa se oponía a la decisión judicial para mantener su fuente de trabajo. A todo este panorama, que llevó a que el 50% de la población activa esté desocupada, se sumaba la situación del personal municipal, al cual se le adeudaba el sueldo de los dos últimos meses. Del corte a la pueblada Los dirigentes de la cooperativa de trabajadores azucareros, y el sindicato azucarero, fueron los que promovieron el corte de ruta con 300 trabajadores, para reclamar básicamente que se levante la quiebra del ingenio. Fue la intervención de la gendarmería, que procedió a una feroz represión, con gases, balas de goma y de calibre 38, persiguiendo a los manifestantes dentro del mismo pueblo, lo que dio lugar a la reacción popular, que en forma inmediata y masiva se volcó a enfrentar a las fuerzas represivas. Hubo un cierre del comercio, los sectores juveniles se repartían áreas del pueblo para actuar organizadamente como mejor forma de enfrentar y derrotar a la gendarmería. Los 300 trabajadores del corte pasan a ser 3.000. Todo Güemes se transformó en un campo de batalla, con enfrentamientos que duran hasta entrada la noche. Todos los gremios se volcaron a la lucha, y durante la jornada, salvo las gomerías, no hubo saqueos de los comercios. Los cortes y barricadas se levantaron en diversos puntos del pueblo. Al día siguiente se conoce el saldo de numerosos heridos y detenidos, pero se mantiene una firme disposición de profundizar la lucha, que queda testimoniada en que se vuelve a cortar la ruta, pero esta vez con más del doble de manifestantes. La presión popular obliga al juez a decretar la libertad de los detenidos y a levantar la quiebra del ingenio. Situación actual La dirección del movimiento popular terminó en manos de una “Multisectorial”, que a la par de reclamar el levantamiento de la quiebra del ingenio San Isidro, plantea créditos blandos y refinanciación de las deudas de los productores locales, la reapertura del ferrocarril Belgrano, y como cuestión central, la instalación de una zona franca en el departamento, repudiando un veto de la gobernación a la expropiación de una zona de 400 hectáreas, que iba a ser destinada para esos fines. Por la vía de la “Multisectorial”, la intendencia y el PJ, en nombre de las llamadas “fuerzas vivas” del pueblo, le dan su dirección al movimiento, disolviendo los reclamos de los trabajadores en un conjunto de planteos patronales que como el de la zona franca (ya, diversos medios demostraron la inviabilidad de Güemes como enclave productivo e incluso comercial), se insiste en levantarlo, con el interés de apoderarse de los subsidios que, en nombre de la zona franca, el gobierno nacional pudiera enviar. El propio intendente de Güemes tiene abierto un juicio político por pasarle a una cooperativa dirigida por su hermano, un crédito de 45.000 dólares que la intendencia había recibido para fomentar los microemprendimientos. Esta “Multisectorial”, luego del segundo día de corte de ruta, abrió una tregua para negociar con el gobierno provincial su petitorio. Salta es Güemes Simultáneamente a la pueblada en Güemes, los obreros municipales de Embarcación, que ocupaban el municipio, eran reprimidos y para defenderse se vieron obligados a quemar la intendencia. El motivo de la protesta es el retraso en dos meses del pago de los salarios. En la capital, los trabajadores y médicos de la sanidad estatal paraban repudiando el plan de destrucción del hospital público y por los bajos salarios. Paralelamente, la población era sacudida por un aumento del boleto, lo que dio lugar a que se formara una coordinadora de centros vecinales que está reclamando la derogación del aumento. El gobierno de Ulloa ha permitido el remate de la riqueza provincial (petróleo) y vaciado las arcas de la provincia a favor de los ricachones, y todo el déficit pretende resolverlo atacando a la educación y salud públicas, transfiriendo las Cajas y recortando y demorando la entrega de los fondos de coparticipación provincial a los municipios. Ante este cuadro de ataques en profundidad a las condiciones de vida de los trabajadores y de revuelta popular, los explotados carecen de una dirección por medio de la cual encarar una lucha de conjunto, la huelga general por sus reivindicaciones. La CGT vigente, alineada con el MTA (y ahora, como brazo sindical del Frente Grande local), está completamente borrada, al igual que el CTA. Es en relación a ello que surge con más necesidad que nunca que se lleve a la práctica el planteo que FOECYT, ADIUNSA, el Comité de Movilización Docente y otros gremios menores, efectuaron hace poco tiempo atrás, de convocar a un plenario de base, con la idea de poner en pie una coordinadora intersindical. El porvenir de los reclamos de los trabajadores está en íntima relación a que estén dirigidos por una dirección independiente. De la mano de los partidos patronales y de las patronales locales y regionales, los reclamos de los explotados sólo son usados para la demagogia y van a concluir en una frustración. Los reclamos de derogación del aumento del boleto, por un abono obrero-estudiantil del 50%, por la defensa de las Cajas, satisfacción a los reclamos salariales de la sanidad, no al hospital de “autogestión”, por el cobro automático de la coparticipación en los municipios, por la estatización del ingenio San Isidro y su funcionamiento bajo control obrero, por la reapertura del ferrocarril Belgrano y sus talleres, son las reivindicaciones de un programa de acción que deberá servir de base para convocar a un plenario intersindical, que vaya iniciando el camino de reconstrucción del movimiento obrero de Salta.

12 de enero de 1995
¡Cárcel a Carlos Yabrán!
Corresponsal

Cuando la periodista del diario La Prensa, Florencia Alvarez, fue baleada en la pierna, un nuevo caso se sumaba a los más de 500 hechos denunciados de agresiones a periodistas y otros trabajadores de prensa. De esta larga lista de compañeros amedrentados e incluso asesinados (Mario Bonino), las autoridades no han encontrado nunca a los culpables. Pero en el caso de Florencia Alvarez, no caben dudas, fue Carlos Yabrán quien disparó contra la compañera e incluso se sabe el arma que utilizó. La Utpba, a pesar del tiempo transcurrido, no montó una campaña para que Carlos Yabrán pague con la cárcel el haber atentado contra una trabajadora del gremio, más todavía después de que el juez que entiende en la causa resolviera la libertad del acusado(Clarín, 29/12/94). De esta manera, el sindicato de prensa quedó incluso por detrás de las patronales periodísticas (ADEPA), que manifestaron en un comunicado su disidencia con la resolución judicial. Sin embargo, son las propias patronales las que utilizan a los trabajadores como carne de cañón, enviándolos a la “boca del lobo” sin la menor cobertura o apoyo logístico. En el caso concreto de Florencia Alvarez, el atentado se produjo horas después de un “apriete” nocturno que sufriera la misma compañera por parte de tres sujetos, en un pueblo que es el asiento geográfico de alguien sospechado nada menos que por Cavallo de trabajar con el narcotráfico. No hay que olvidar, por otra parte, que la dueña del diario La Prensa, Amalita Fortabat, es embajadora “itinerante” de Menem, amigo a su vez de Alfredo Yabrán, hermano del agresor. En ocasión del secuestro y la golpiza que sufriera el periodista de Página12, López Echagüe, Amalita manifestó: “Nadie anda a las tres de la mañana por Avellaneda. Es como andar ‘buscando guerra’” (extraído de Noticias). Las víctimas serían entonces responsables de las agresiones que sufren, y los agresores, simples víctimas del “acoso periodístico”. Con este criterio encubridor, podemos estar seguros de que la impunidad va a seguir campeando de no mediar una respuesta contundente del gremio. Una actitud lamentable Luego del atentado contra Florencia Alvarez, hubo una reunión de dirigentes del gremio con el ministro del Interior, Carlos Ruckauf. Los delegados de La Prensa concurrieron a la Casa de Gobierno, pero se encontraron con la ingrata sorpresa de que su acceso fue impedido por ... la propia Utpba, que les negó a los representantes directos de la periodista agredida, la posibilidad de participar en la entrevista. ¿Acaso los dirigentes del sindicato querían “robar cámara sin sombras” ante los medios y los compañeros del gremio (para justificar que sí hacían algo por la compañera), o no quisieron aparecer mezclados con miembros de una interna perseguida por la patronal del medio al cual pertenece la damnificada? Esta actitud de los dirigentes de la Utpba, que les cerraron la boca a los delegados de La Prensa a pesar de que “la peor opinión es el silencio”, se da en medio de un profundo conflicto gremial y legal de la Interna con la empresa (ver nota).

12 de enero de 1995
Angeloz no paga los sueldos
Corresponsal

El gobierno de Córdoba no ha pagado al día de hoy (6/1/95) los sueldos de diciembre a los empleados públicos, docentes, médicos y enfermeras. Negando su famoso slogan de que “Córdoba es una isla”, el gobierno radical ha salido a responder que es el resultado de la “iliquidez” que se vive en el país como consecuencia de la “crisis financiera”; sin embargo, todos los datos indican que los bancos provinciales han quedado atrapados en especulaciones financieras de alto riesgo. El Banco Social suspendió los préstamos personales y los créditos en efectivo a los poseedores de la Tarjeta Social, después de haber quedado pegado con 12 millones de dólares en el Banco Extrader y de haber efectuado especulaciones bursátiles con títulos mexicanos. El Banco Provincia, que actúa como agente financiero del Estado, entregó los 180 millones que tenía en efectivo para pagar operaciones que se vencían y a empresas privadas, lo cual indica que su cartera está totalmente comprometida, y la provincia salió a sostener al Banco a costa de los sueldos de los empleados provinciales. La capacidad de endeudamiento del Banco está sobrepasada (tiene tomados dos créditos internacionales) y ha efectuado (según declaraciones de los propios funcionarios) operaciones de “alto riesgo” en el mercado mundial. Todo indica que lejos de ser el Banco el que financia a la provincia, es ésta la que socorre al primero. Angeloz utiliza los fondos provinciales para salvar a los clientes del Banco, capitalistas harto beneficiados con créditos baratos e incobrables. Lo de Córdoba es una buena demostración de hacia dónde se orientan las políticas de los gobiernos capitalistas para salir de la crisis que ellos mismos han fabricado: a que la paguen los trabajadores. Los sindicatos, con la excusa de las vacaciones (hay receso en la administración provincial durante todo enero), se han dedicado a medidas inocuas de protesta (forcejeos en el Ministerio de Economía, agitaciones en la peatonal), para terminar acordando un cronograma de pagos con el gobierno (sería entre el viernes 6 y el miércoles 11) que está suspeditado a la aparición de “líquido”.

12 de enero de 1995
Prensa: Consagran violación del fuero gremial
Círculo de Trabajadores de Prensa del PO

Sobre la base del testimonio de un gerente de la empresa, quien incluso definió en su declaración que un delegado debe colaborar con la empresa en lugar de llevar la voz de sus representados, la Cámara Nacional del Trabajo convalidó el desafuero de Jorge Brodsky, delegado del diario La Prensa, por haber sido presuntamente responsable de una figura novedosa: la de “tumulto”. A pesar de que el 24/3/93 la empresa llamó a la policía para que, sin orden judicial, se llevara a Brodsky detenido, estando éste en su lugar de trabajo; a pesar de que la policía se mostró inhibida de actuar ante la evidente ilegalidad del hecho; a pesar de que se lo llevaron detenido 6 horas después, con orden judicial transmitida telefónicamente, tras lo cual Brodsky fue liberado por falta de mérito; a pesar de que éste fue sobreseído en la causa penal que le iniciara la patronal por supuesta “violación de domicilio” y “obstrucción a la libertad de prensa”; a pesar de que en el proceso de desafuero se violaron normas legales y constitucionales (como impedírsele a un delegado cumplir con su representación gremial y negarle el pago de sus haberes); a pesar de que Brodsky fue reelecto dos veces consecutivas por los compañeros aun estando en la calle; a pesar de que el grueso del gremio respaldó en sendos petitorios su reincorporación y la de los compañeros que le salieron de testigos en el juicio de desafuero; a pesar de todo esto, la Cámara resolvió el desafuero y habilitó el despido de Brodsky por parte de la empresa, apelando a la inédita figura de... “tumulto”. En una encuesta publicada recientemente por la revista Noticias (30/12/94), donde los jueces opinan sobre sí mismos, el 68 % de los magistrados consultados opinó que en nuestro país el Poder Judicial es “poco independiente” o directamente “no es independiente”. A confesión de parte, relevo de pruebas... Aquí no terminó nada Se ha presentado el recurso de queja a la Corte Suprema de Justicia para que dé vuelta esta aberrante y antisindical resolución de Cámara. La conducción de la Utpba, sin embargo, no se ha pronunciado aún públicamente frente a esta barbaridad gremial, jurídica y política. ¿Significa que decidió enterrar el problema, aunque quede sentado un precedente gravísimo en el gremio? La patronal de La Prensa acaba de despedir a 22 trabajadores del diario, aprovechando la situación creada por el fallo judicial contra la organización gremial interna. Sin embargo, el sindicato considera “respetados sus derechos” por el hecho de que les fue pagada la indemnización a esos compañeros (cosa que ni siquiera es cierta en todos los casos). La dirección centroizquierdista de Utpba está así liquidada en sus posibilidades de dar respuesta a uno solo de los problemas del gremio. El movimiento obrero debe pronunciarse en favor de la estabilidad gremial de los delegados electos por los trabajadores.

12 de enero de 1995
La tarea del Frente de Izquierda
Corresponsal

Asistimos al completo derrumbe del gobierno menemista. Al borde del abismo descarga nuevos ataques, como la congelación de las jubilaciones y los salarios, despidos de trabajadores públicos, privatización del PAMI, ataque a los trabajadores provinciales y a las conquistas obreras (flexibilización para las Pymes, etc.), destrucción de la educación y la salud públicas, privatización de lo que queda de las empresas estatales, aumento de las tarifas. Ni aun así esos ataques podrán detener el colapso menemista. Las medidas necesarias para sacar al país de la grave crisis pasan por atacar a los banqueros y capitalistas que se han llenado los bolsillos hundiendo a la población en la desocupación y la miseria, y que ahora fugan los capitales que embolsaron sobre la miseria de los trabajadores. Es necesario impedir que la Nación y los trabajadores sean arrastrados al abismo por el régimen capitalista. Para enfrentar la enorme crisis, los trabajadores se encuentran sin sus sindicatos y la CGT, sin las organizaciones de masas que los organicen para la resistencia, entregada por la burocracia sindical al gobierno menemista. Surge más que nunca, la necesidad urgente de superar la dispersión y atomización en que se encuentran la clase trabajadora y los explotados. Frente a la traición burocrática se impone la necesidad de construir un Frente de Izquierda para reagrupar fuerzas y fortalecer la resistencia. Muchos activistas del movimiento obrero, de la juventud, de la izquierda, ven la necesidad de un eje político clasista, revolucionario, que supere la debilidad, crisis y dispersión en que se encuentra la izquierda argentina. Esta es producto de la crisis de los partidos “tradicionales” de la izquierda —PC, Mas— y de los frentes democratizantes y electoralistas que constituyeron en el pasado y que pretenden continuar. En este número, en varios reportajes, justamente ex militantes del Mas y del PC hablan de la necesidad de “superar los fracasos del Frepu e Izquierda Unida”. Se plantea la necesidad de terminar con las cooperativas electoralistas y los frentes cuya función política consiste en subordinar a los explotados detrás de candidaturas y programas democratizantes (“democracia con justicia social”). Un hecho sintomático acaba de desarrollarse en la provincia de Catamarca (ver artículo). La dirección nacional del PC viene de intervenir políticamente en la provincia para romper un acuerdo frentista realizado entre el PC, activistas independientes y el PO, para participar con una lista frentista en las elecciones municipales anticipadas de febrero próximo. Necesitamos un Frente de Izquierda para intervenir en la descomunal crisis política y económica, para luchar por la recuperación de las organizaciones de masas de los trabajadores y explotados, para organizar la resistencia a la política de hambre y miseria en marcha, para enfrentar la nueva “ofensiva” de un régimen en crisis, para enfrentar a las candidaturas y partidos burgueses. El objetivo de candidaturas obreras y de lucha, independientes de la burguesía, es el de reagrupar políticamente a los trabajadores, para enfrentar a través de la acción directa la crisis capitalista. Hay que ponerle un freno a la disgregación y dispersión de la vanguardia. Por eso es que el PO y otras organizaciones de la izquierda han convocado a la Conferencia Nacional de la Izquierda, para poner en pie un Frente de Izquierda. Un lugar fundamental, central, tienen en la misma los delegados y activistas independientes del movimiento obrero y de la juventud, sin partido, pero que son partícipes de la lucha cotidiana contra este régimen de opresión clasista. A ellos en particular, nos dirigimos. Los invitamos a participar plenamente, a constituir comités por fábrica, gremio, colegio, facultad o barrio para discutir allí las propuestas y elevarlas a través de la elección democrática de sus delegados a la Conferencia Nacional. El activismo se ha comenzado a pronunciar —y a organizar— con vistas a su participación protagónica en la Conferencia Nacional de la Izquierda. Las organizaciones de izquierda también deben hacerlo, rompiendo con el frentismo proburgués y electoralista, trabajando lealmente por una Conferencia Nacional que ponga en pie un auténtico Frente de Izquierda.

12 de enero de 1995
“Una necesidad urgente del movimiento obrero”
Corresponsal

PO: ¿Cómo ves la propuesta del PO de Conformar un Frente de Izquierda? CR: Lo veo como una necesidad urgente del movimiento obrero y popular, esto debido a que hace tiempo que el grado de globalización de la economía mundial tira por tierra y no deja espacios reales a todo tipo de reformismos, llámense socialdemócratas, frentepopulistas o nacionales y populares, en cuyo contenido está la contradicción imperio-nación. Esta es una estrategia históricamente agotada. Muy por el contrario, la perspectiva del Frente de Izquierda debe contener la negación del imperialismo, construyendo el Frente a partir de la clase obrera, afirmando su carácter clasista, característica que ha estado ausente la mayoría de las veces en este país. PO: Algunos partidos están haciendo campaña por un frente encabezado por Solanas, ¿qué opinás de esto? CR: El programa que reivindica Solanas es de los denominados nacionales y populares; programas éstos que desarrollan prácticas políticas ambivalentes entre el oportunismo y el sectarismo y se subordinan al Estado burgués en momentos de crisis (¡Santiago del Estero!). Pienso que el Frente de Izquierda debe tener una práctica política inmensamente más democrática que la de los sectores del solanismo y de quienes los rodean. Esta democracia la encontramos en las asambleas obreras, estudiantiles, barriales, etc. Justamente, el programa y la práctica política del Frente de Izquierda es la negación del Estado de la burguesía, a la vez que la construcción de un tipo de sociedad superadora; por ello, en modo alguno estos procesos políticos y sociales deben dirigirlos “políticos profesionales”, sino la clase obrera y los oprimidos. Además, hay que tener en cuenta que han habido en la Argentina experiencias similares a la de Solanas y Cía. Las expectativas de sectores de la izquierda en el PI y la motorización de la candidatura de Néstor Vicente por parte del PC, por ejemplo, no hicieron más que frustrar a una parte importante de la militancia y atar a sectores obreros a proyectos pequeño-burgueses. Un Frente de Izquierda debe cambiar los términos: la hegemonía la deben tener los sectores obreros.

12 de enero de 1995
“La Conferencia permitirá superar el sectarismo y el aparatismo"
Corresponsal

PO: ¿Qué opinás del planteo del PO de constituir un Frente de Izquierda? R: Es una necesidad imperiosa. El gobierno está poniendo la economía al servicio de los grandes monopolios y destruyendo la organización sindical para dejar indefenso al movimiento obrero. Por otro lado, el peronismo ha dejado de ser la representación política de los trabajadores, y si lo siguen votando es porque no tienen alternativa. A pesar de todo siguen las luchas contra los ataques del gobierno y la patronal, y hay una gran acumulación de cuadros revolucionarios que están dispersos y atomizados. Los partidos de izquierda son los únicos que los pueden organizar en un Frente de Lucha y antisistema. Para sacar adelante el frente vamos a tener que luchar contra los vicios de la izquierda, que para mí son el sectarismo y el “aparatismo”. PO: El Ptp y el PC, e incluso el Mst, quieren un frente encabezado por Solanas. ¿Cúal es tu opinión? R: Estoy en contra de ir a un frente con Solanas o cualquier otro representante de la patronal. Cualquier organización que plantee un frente con ellos está faltando al principio central de un partido revolucionario, que es luchar por la independencia política de la clase obrera. Esto no se va a conseguir detrás de los Solanas, que nos van a atar al carro de la burguesía. Este planteo es una variante de un frente de colaboración de clases. PO: La crítica de las experiencias anteriores tiene que estar presente en la construcción del Frente. ¿Cuál es tu balance del Frepu y de IU? R: No tengo un balance profundo, pero a primera vista fueron experiencias negativas. No lograron unir a la vanguardia y fueron planteos oportunistas para salvaguardar la legalidad de los partidos que hacían el frente. El FP fue un fiasco. Levantó la candidatura de Villaflor y se armó porque en el morenismo se caracterizaba que el peronismo se rompía por izquierda. No pasó nada y se llegó a IU con el mismo planteo. A pesar de las expectativas que despertó, no logró organizar a la vanguardia. Producto de esta política estalló el Mas. Se demostró que las maniobras oportunistas no tienen solidez y que la vanguardia necesita políticas justas aunque parezcan caminos más largos. PO: ¿Qué opinás de la convocatoria a una Conferencia de la Izquierda para constituir el Frente? R: Estoy de acuerdo. Es un método obrero y democrático, que va a permitir superar los vicios que mencioné antes. Después de la Conferencia hay que salir con una política común a partir de las coincidencias que los partidos trotskistas podemos tener, y desarrollar la movilización con una perspectiva revolucionaria. PO: ¿Cómo se puede impulsar el Frente de Izquierda en el barrio? R: Hay que salir a abrir. Acá tenemos la ventaja de que hay muchos compañeros que estuvieron en la izquierda (en el Mas). Hay que ir a discutir con ellos para formar un Comité por el Frente. El Frente de Izquierda tiene que tomar también los pro.

12 de enero de 1995
“Para recuperar los sindicatos”
Sergio-La Matanza

PO: ¿Cómo ves la situación política presente y la posibilidad de realización de la Conferencia Nacional de la Izquierda? A: Hay una clara atomización del activismo y desconcierto de sus direcciones políticas y sindicales. Si bien hay luchas, el gobierno busca la salida a su crisis siempre por el lado del ataque a los trabajadores. La diáspora de la izquierda y sus múltiples fraccionamientos sólo favorecen a la burguesía. La Conferencia, como instancia de debate, podría ayudarnos a superar los errores cometidos en el pasado. A conformar un frente que actúe como una salida de clase y que no se remita a lo meramente electoral, superando experiencias anteriores de la izquierda que considero nefastas. No lo digo por el PO, sino por el Mas y por el Mst y por las experiencias frustrantes del Frepu e Izquierda Unida. Para no caer de vuelta en lo mismo, tenemos que tomar como propios estos errores y balancearlos, ya que todos hemos sido parte de esa izquierda. PO: ¿Cómo ves en concreto la realización de esta Conferencia? A: Yo estoy de acuerdo con el planteamiento de mantener la independencia de los sectores participantes, siempre y cuando todo se realice entre los distintos sectores del movimiento obrero, sea cual fuere su posición, y otros sectores de trabajadores o campesinos, si los hubiere. Pero que no aparezca ningún burgués a imponernos nada. No como hacen los muchachos del Frente Grande, que tienen a toda la burguesía metida ahí; están las Pymes, los ruralistas, que son tanto o más explotadores que los grandes empresarios. PO: Antes de comenzar la entrevista nos comentabas que tuviste oportunidad de participar de los plenarios de los Autoconvocados. ¿Qué te pareció esa experiencia? A: Que fue todo una maniobra distraccionista para lograr un frente con Solanas a la cabeza. Después de tanto bla-bla viene Solanas, un candidato burgués, e impone sus programas y condiciones. Algo similar ocurrió en el encuentro del Mst, que después de enumerar luchas y decir todos lo mismo, proponen la candidatura de Santillán. Todos hacen seguidismo; unos con un burgués, otros con el luchador de moda, una política rastrera que sólo devela que no tienen salida para la clase. PO: El Partido Obrero presenta como punto de partida para la discusión el programa que presentara para la constitución del FIT. ¿Ves este programa válido como punto de partida? A: Yo creo que como punto base de partida, como iniciación de algo, es válido. El tema es que se le dé continuidad, que no se remita a lo electoral o a un acuerdo entre partidos que después se fractura y no hay una construcción y quedamos peor que antes de empezar. PO: ¿Agregarías algún elemento al programa, a la discusión que ya está en marcha? A: Yo creo que el eje central es una campaña con el tema del desempleo y de la indefensión que sufre la gente frente a la superexplotación y la inutilidad de las direcciones sindicales burocratizadas. Hay que recuperar los sindicatos para los trabajadores, creando una herramienta de lucha. Hoy veía a los trabajadores del ferrocarril Roca puteando contra Pedraza que admitía los despidos. Ese es el rol de la burocracia, son agentes del gobierno y de los privatizadores. Sólo buscan el negocio de las AFJP y de las ART (Aseguradoras de Riesgos de Trabajo). Yo creo que organizando a los trabajadores lo podemos hacer.

12 de enero de 1995
Patricio Echegaray ordenó romper el Frente de Izquierda

La convocatoria a elecciones constituyentes para elaborar la carta orgánica municipal de Valle Viejo (el municipio más importante después de la capital) dio lugar a una importante discusión política entre el PO y el sector histórico del Frente Grande (alineado con Pino Solanas), dirigido a conformar un Frente de Izquierda. La iniciativa fue tomada tanto por el PO como por los referentes independientes de la mesa del FG, quienes con sólidos argumentos le impusieron al sector del PC la necesidad de concretar una reunión con el PO. Esta se realizó el martes 27 de diciembre, con la participación de 4 compañeros por sector. Durante toda la reunión se pusieron de manifiesto dos conductas: una, la del PC, que intentó con cualquier argumento que el frente no se concretara. Así, de entrada, planteó que venía a discutir las divergencias estratégicas entre el PO y el PC; que una alianza encerraba el peligro de perder las identidades; que un acuerdo debía estar condicionado a que el PO cesara en toda crítica al PC y a Pino Solanas, y “cosas” por el estilo. El PO demolió cada uno de los argumentos del PC, y lo obligó a acordar la conformación de una alianza de izquierda cuya plataforma (por consecuencia su acción), debía estar orientada a defender la independencia política de los trabajadores. Se aceptó el criterio de que la lista de candidaturas debía estar integrada por luchadores y que el PO debía encabezarla (reconociéndole su mayor influencia militante en el municipio); se establecía una clara delimitación con la política de las fuerzas patronales que impulsaban esas elecciones, al denunciarlas como un intento por parte del Frente Cívico y el saadismo de consagrar por medio de la carta orgánica toda la política antidemocrática, entreguista y superexplotadora, que tanto el gobierno nacional, el provincial y la intendencia local ya le están imponiendo a los trabajadores. En concreto, las dos delegaciones habíamos establecido las bases políticas y organizativas mínimas y necesarias para la inscripción de la alianza. Es más, el acuerdo era tan claro, que al día siguiente un representante del PO lo anunció por medio de una de las FM más influyentes de la capital. Ese mismo día (miércoles) se había convocado a una reunión simplemente para formalizar y poner por escrito el acuerdo. Sin embargo, el PC no asistió a la reunión con el argumento de que la justicia electoral había prorrogado los plazos para la inscripción de alianzas. Posteriormente, comenzó a dilatar la concreción de la reunión, esta vez con el argumento de que debía consultar a sus “bases”. Un partido que históricamente ha ignorado a las bases, que vive en permanentes autocríticas sobre el verticalismo, sobre el orden y mando desde arriba, en el que la militancia en numerosas oportunidades se enteró de importantes decisiones por los diarios burgueses, el brote de democratismo que le surgió al PC local no era sino una maniobra de distracción, ya que había una decisión tomada por Patricio Echegaray de romper el frente de cualquier manera, aprovechando la circunstancia de contar con la propiedad de la personería electoral en el distrito. La dirección del PC ignoró la voluntad de los independientes, que lo forzaron a una discusión con el PO. El PC habitualmente ha usado a las figuras independientes de carácter centroizquierdista y hasta derechistas, para justificar, en nombre de respetar esas identidades y a los aliados, su política hacia la derecha. En esta oportunidad, esa metodología fue dejada de lado. Adaptarse a los independientes hubiera significado esta vez un giro a la izquierda del PC catamarqueño, y eso significaba sacar los pies del plato de la política que el PC está sosteniendo, de conformar un frente con un carrerista devaluado a la cabeza. Esta experiencia catamarqueña echa luz, por si faltara, del carácter contrarrevolucionario del PC y la función de su frentismo, orientado por sobre todas las cosas a impedir la intervención independiente de los explotados, o a abortar, como en este caso, la concreción de un frente de contenido clasista y de lucha. Los luchadores catamarqueños y, en particular, los vinculados al PC y al FG, deben sacar todas las conclusiones de esta experiencia.

12 de enero de 1995
La LSR también convoca a la Conferencia Nacional de la Izquierda
Partido Obrero

“El Partido Obrero (PO) y la Liga Socialista Revolucionaria (LSR) coinciden en el llamado a una Conferencia para impulsar un Frente de Izquierda”. Así se inicia el acta acordada entre el PO y la LSR la semana pasada. Mientras que el PO pone como base de la discusión de esta Conferencia, la Declaración de Principios del Frente o Comando Político de la Izquierda, “la LSR se compromete a presentar la suya o los aportes que estime necesarios”. La LSR coincide con el objetivo de que la Conferencia sea una instancia de reagrupamiento y participación de la vanguardia independiente. Pero mientras que el PO considera necesarios para su realización reunir a 200 delegados en representación de unos 1.000 activistas independientes (sin contar a los que representan a las organizaciones convocantes), la LSR considera suficiente una representación mínima de 500, “debido al escaso tiempo de preparación de la Conferencia y el adverso período del año en que se la convoca”. “Ambas organizaciones acuerdan que como el frente que se forme tiene el propósito de participar en las elecciones del ’95, la fecha conveniente para su realización debe ser a principios de marzo”.

12 de enero de 1995
Jubilados constituyeron un Comité
Varias firmas

El sábado 7 se reunieron en plenario constitutivo un grupo de jubilados de la Capital para discutir su participación en la Conferencia Nacional de la Izquierda. Votaron el pronunciamiento que se reproduce y decidieron militar por la Conferencia en las marchas de los miércoles, y convocar a un nuevo plenario para el sábado 21 de enero, a las 17 horas, en Espinosa 1817 (a 1 cuadra de Juan B. Justo y Av. San Martín). “Un conjunto de compañeros jubilados reunidos en el día de la fecha vemos la necesidad de construir una herramienta para luchar consecuentemente por nuestras reivindicaciones. “En ese sentido, nos pronunciamos por la realización de una Conferencia de Izquierda y los Trabajadores, donde debatamos un programa común que exprese y sintetice la lucha contra la política de Menem y Cavallo. Y también contra los Massaccesi, Chacho Alvarez o Pino Solanas, que se llenan la boca de demagogia pero no plantean otra cosa que el despojo de los jubilados, ya que en la práctica acuerdan con esta política que nos hunde día a día en la miseria. La solución a nuestros problemas no surgirá de esta gente, que usa a los jubilados y al conjunto de los trabajadores. Sólo la unidad y la movilización de los que construimos la riqueza podrán luchar y triunfar por lo que es nuestro y nos lo están quitando. “Por eso proponemos trabajar por el éxito de esta Conferencia, que culmine en la construcción de un Frente de Izquierda y los Trabajadores”. Firman Mario Santino, C. Cura, Irene J. de Dios, R. Escobar, J. López, D. Cortez. Siguen las firmas de una decena de compañeros más.

12 de enero de 1995
“Una herramienta para luchar”
Corresponsal

PO: ¿Qué te parece la propuesta del PO sobre la Conferencia Nacional de la Izquierda, con la perspectiva de un Frente de Izquierda? A: Estoy totalmente de acuerdo con la Conferencia Nacional de la Izquierda; ésta debe ser el yunque donde, entre todos, elaboremos la herramienta política de los trabajadores para luchar contra la voracidad capitalista y por el socialismo. Para que este Frente de Izquierda no sea un nuevo fracaso (y seguramente no lo será si sacamos experiencias del pasado), deberá priorizar la lucha a lo electoral, la participación de la militancia a los arreglos cupulares. PO: ¿Qué opinás de la posición política de Solanas, Alvarez y el resto del centroizquierda? A: Todos estos políticos (aprendices de Felipe González) que llaman al pueblo a que los vote y no a luchar, a que tengamos confianza en su persona y no en la propia fuerza de los trabajadores, son traidores o futuros traidores, por la sencilla razón de que nada se puede hacer sin la movilización de las masas; si les agregamos el programa burgués que tienen, y a esto le sumamos la actuación política que han tenido estos personajes a lo largo de su carrera, el resultado es tenebroso. Nuestra fuerza militante, nuestras esperanzas e ilusiones serían confiscadas por estos carreristas políticos si pusiéramos los ojos en ellos. PO: ¿Qué mensaje les enviarías a tus ex-compañeros de militancia del PC? A: El mensaje a los compañeros de base del PC y de otras agrupaciones que participaron en el Frepu, Fral, IU, es un llamado a adoptar una política revolucionaria, no oportunista juntavotos, una política de confrontación, no de adaptación al sistema. Poner nuestros brazos y cerebros al servicio de la puesta en pie de una organización revolucionaria de los trabajadores. Ciertos “marxistas” como Echegaray y Cía. se han “olvidado” que la emancipación de los trabajadores ha de ser obra de los mismos trabajadores, no así cientos y cientos de honestos compañeros cuyas aspiraciones de redención humana fueron llevadas siempre por vía muerta por estos dirigentes. A los imprescindibles, a todos los militantes y luchadores, convoco a participar en esta Conferencia. Dijo el poeta: “Hay otro mundo y está en éste”. Hoy ese otro mundo es luchar, luchar y luchar hasta vencer e instaurar el socialismo en Argentina, en Latinoamérica y en todo el planeta.