politicaobrera.com Archivo de Política Obrera
Prensa Obrera › Prensa Obrera N° 425

Prensa Obrera N° 425

10 de agosto de 1994 · 33 notas

Notas de este número

10 de agosto de 1994
Patria Boba

Lo que distingue al pequeño burgués en la política es su tendencia psicológica a la susceptibilidad enfermiza y su tendencia política a la cobardía. La caracterización se confirma una vez más, esta vez en el caso de Patria Libre. En lugar de hacer frente a la crítica que Luis Dellamea les hizo en un periódico anterior (ver Prensa Obrera, 1º de junio), reaccionan ofendidos por el título (“Al Frente Grande le ha salido una patita...”). Dellamea, sin embargo, se había limitado a denunciar que Patria Libre defendía la permanencia del Frente Grande en la Constituyente e incluso su política, cuando en la campaña electoral del 10 de abril había llamado a “votar en blanco”, so pretexto del carácter trucho que tenía la Constituyente. En una voltereta olímpica pasaba a reclamar más tarde “que se anule el paquete cerrado entre Menem y Alfonsín para avocarse a consagrar los derechos al trabajo, a la salud y a una vida digna para todos los argentinos”. Una exhortación de las más patrióticas, si las hay, en esta conmovedora preocupación por “todos”. El éxito de Patria Libre no podría haber sido más completo, pues como consecuencia de la incorporación a la Constitución de los Tratados Internacionales, todos los derechos reclamados por PL han sido reconocidos, y esto gracias al voto de menemistas, duhaldistas, alfonsinistas, storanistas, bordonistas y, por supuesto, chachistas y solanistas. Como ocurriera con el maxilar de la abuela de Caperucita Roja, la “patita” centroizquierdista que, como un retoño, le había salido a Patria Libre, ha crecido y crecido y se ha multiplicado bíblicamente. Solamente acrecentemos, que los“derechos” incorporados son los de recibir enseñanza religiosa en las escuelas del estado; imposibilidad para recibir asistencia pública en el caso de aborto y aplicación del código al que lo haga; prohibición de la asociación de soldados y suboficiales; autorización a reprimir las ofensas a la moral y orden públicos (disposiciones del Tratado de Costa Rica). ¡Ah!, se nos olvidaba, y el derecho “patriótico” y “libre” a la intervención de la Corte de la OEA en los asuntos argentinos. El pequeño burgués susceptible no responde a nada de esto, porque, repetimos, la susceptibilidad, en política, es directamente proporcional a la cobardía. A Patria Libre no le “picó” la crítica política sino la ironía del título de aquel artículo. Es que el pequeño burgués susceptible carece, obvio, de cualquier sentido del humor. Afectada, Patria Libre imagina ahora (ver En Marcha Nº 77) que el Partido Obrero, “desde que se lanzó la Marcha Federal en marzo, hasta unos pocos días antes del 6 de julio, fustigó duramente a la convocatoria y a todos sus participantes”, por lo cual le sorprende que estuviera presente en la Plaza de Mayo y que Altamira estuviera en el Palco. Dice, entonces, que hubo “una patita trosquista (sic) en el palco” y, mintiendo, asegura que Altamira “saludó efusivamente a Jesús Rodríguez, Storani, Chacho Alvarez o Juan Carlos Gaviola”. Los “chicos” de PL, si no estaban arriba, ellos también, vigilaban con lente telescópico. Como todo el mundo lo sabe, el PO fue quien con más consecuencia apoyó a la Marcha Federal, y por eso denunció su aplazamiento, la alianza con organizaciones patronales que están combatiendo las conquistas obreras y la ausencia de un paro nacional para apoyar la Marcha. La falsificación de PL simplemente demuestra que apoya lo que el PO criticó y, en especial, a los patrióticos aliados patronales, que en su mayoría se encuentran lucrando en alguna Administradora de Fondos de Pensión. Como la Marcha Federal fue una genuina creación popular, el PO se identificó permanentemente con ella, delimitándose de las direcciones que han venido frenando, y aún lo hacen, al movimiento sindical. Fuimos al palco porque nuestra política y nuestro método no es apartar a los revolucionarios de los movimientos que las masas sienten legítimamente como propios, sino luchar para excluir a sus usurpadores, especialmcente si son patronales. Haciendo gala de una hipocresía extrema, PL destaca el papel jugado en la Marcha por el “Perro” Santillán, quién estuvo naturalmente también en el palco, al igual que Altamira. El 2 de agosto pasado se realizó el paro general planteado en la Marcha Federal y los “amigos” de Patria Libre, es decir Federación Agraria, Apyme, Bancos cooperativos, lo carnerearon —sancionando incluso a los trabajadores que lo acataban. Los amigos de la burocracia del CTA y del MTA, e igualmente de Patria Libre, revelaron así, en la primera ocasión que se les presentó, su condición traidora, dandole la razón al PO, y esto, repetimos, en la primera actuación práctica de la alianza “patriótica”.

10 de agosto de 1994
Justifica el atentado

22 de julio de 1994 Ante el atentado al edificio de la DAIA y AMIA, cabe analizar quiénes son las víctimas para clarificar. En San Francisco, California, una organización judía, la Anti Defamation League B´nai B´rit, ADL, que posa de progresista y defensora de los derechos civiles, se confirmó que espiaba a organizaciones y militantes que iban desde organizaciones de izquierda a movimientos de solidaridad anti-apartheid, palestinos, con Centroamérica y toda la gama imaginable. La información era pasada a un oficial de la policía de San Francisco que huyó a las Filipinas y regresó luego y fue expulsado, recibiendo una sanción menor, y por supuesto, se lo encontró como el único responsable sin nunca implicar a altos mandos. Sin embargo, por investigaciones realizadas por organizaciones afectadas se sabe que la información no sólo era pasada a la policía de San Francisco, que facilitó el acceso a la lista de nombres y organizaciones denunciadas, sino también al FBI, la CIA, y el Mossad israelí, comprobada por palestinos o norteamericanos que viajaban a Israel y eran interrogados en base a estos informes. En EE.UU. también existe la Jewish Defense League y otras organizaciones judías responsables de asesinatos aquí en EE.UU., y también de organizar a judíos norteamericanos para ocupar tierras en Palestina y realizar ataques y matanzas como el caso de Baruch Goldstein, judío norteamericano que asesinó a decenas de palestinos en una mezquita, con la complicidad del ejército israelí. También está el cabildeo judío (jewish lobby), que se encargó de hacer campaña por los “amigos” de Israel y atacar a los “enemigos” en el Congreso, y asegurarse que la ayuda de 4 mil millones de dólares anuales a Israel continúe fluyendo. Existe también el control de los medios de difusión y principalmente de la industria cinematográfica para la tergiversación de la realidad histórica y la perpetuación del papel de víctimas. También el museo del holocausto en Nueva York. Y aunque la película de Spielberg es la última de la serie, y más conocida, existe cantidad de este tipo de programas en televisión, cine, etc., donde no se dice que los muertos por los nazis no eran mayoritariamente judíos, más de 20 millones de rusos y millones de serbios, gitanos y otros en Europa oriental; y en Alemania primariamente militantes obreros comunistas, socialdemócratas y otros. Ni qué mencionar que a la mayoría de los judíos de EE.UU. no se la encuentra entre la clase obrera, y mucho menos en los países semicoloniales, sino que son abogados, empresarios, profesores e intelectuales. En Sudáfrica, el Estado de Israel colaboró en el armamento del ejército y en el programa nuclear sudafricano. En Centroamérica agentes israelíes colaboraron con el gobierno de Somoza y con otras dictaduras represivas. En Colombia, hay videos de expertos israelíes entrenando a las patrullas civiles, organizadas por hacendados y el Estado para asesinar a militantes populares. Hasta en EE.UU. detuvieron a un espía judío, Johnathan Pollard y a su esposa, que espiaban para Israel. Mordechai Vanunu, que había trabajado en el programa nuclear de Israel e hizo declaraciones a la prensa en Inglaterra sobre el mismo, fue secuestrado en Italia por los servicios judíos y ya nunca más nadie pudo entrevistarlo. En Argentina todos sabemos del secuestro de Eichman y otras actividades violatorias de la soberanía nacional y actos criminales que son el modus operandi de las instituciones y embajadas judías internacionalmente, como el constante bombardeo y secuestros llevados a cabo en Líbano y el bombardeo de un reactor en Irak en los 70. El sionismo es un argumento oportunista cobarde de quienes quieren absolver a la verdadera raíz ideológica detrás de esta política que se encuentra en la religión judía, que como toda religión es una ideología. Cualquiera que se moleste en leer el viejo testamento podrá ver esta base ideológica, y así para ocupar la tierra prometida, Palestina, se justifica la matanza de los pueblos que la habitaban, en nombre de Dios: “los niños también deben ser muertos, porque si los padres son pecadores los hijos también lo son”, y en cuanto a las mujeres “se pueden salvar algunas para los servicios en nuestras casas o para el placer de nuestros hombres”. Por supuesto que el rol del Estado de Israel encaja en los planes del imperialismo internacionalmente, pero su existencia tiene sus bases ideológicas propias y no pocas veces actúa por su propia cuenta. Al margen de quienes atentaron contra la embajada israelí en Buenos Aires en el 92 o ahora contra el edificio de la DAIA y AMIA, debe decirse que están cosechando los frutos de lo que han estado sembrando y recibiendo una dosis de su propia medicina. California, USA

10 de agosto de 1994
Espectacular progreso de “Lucha Obrera”
Corresponsal

Las elecciones que acaban de finalizar en el sindicato de la construcción (Sunca) —el principal sindicato obrero del Uruguay— se han caracterizado por el espectacular progreso de la agrupación clasista y antiburocrática “Lucha Obrera”, integrada por militantes del Partido de los Trabajadores y activistas independientes. En la elección del ´91, “Lucha Obrera” recogió el 14% de los votos; en la que acaba de finalizar —realizada exactamente un año después de la derrota de la histórica huelga de 83 días en la cual “L.O.” se erigió como el principal organizador del activismo de la construcción y, según un enemigo político de la agrupación, en la “vanguardia política de la huelga” (Brecha)— “Lucha Obrera” obtuvo nada menos que el 23% de los votos. Se trata de un salto sorprendente, si se considera que los delegados y activistas nucleados en la lista antiburocrática fueron el blanco principal de la catarata de despidos que se produjeron —con la connivencia de la burocracia— después de la traición de la huelga. El progreso de “Lucha Obrera” es aún más pronunciado allí donde se concentran la gran masa de trabajadores de la construcción y el activismo. En el departamento de Montevideo, el principal del país, su votación trepó al 27% y tuvo un carácter homogéneo en toda la departamental: incluso en los lugares donde la burocracia tiene sus delegados o los trabajadores están sindicalmente desorganizados, la votación de “L.O.” superó el 20%. Y en las grandes obras y en las zonales que se destacaron por su combatividad durante la huelga y donde la agrupación tiene un trabajo sistemático, la votación de “L.O.” fue, directamente, apabullante: obtuvo el 90% de los votos en el Hospital Pediátrico, el 57% en la zonal del Cerro, el 55% en la zonal de Carrasco y el 33% en la obra de Bucco Malvin. “Lucha Obrera” basó su campaña electoral en la denuncia del carácter patronal de la burocracia frenteamplista, apoyándose en la experiencia concreta que vivieron los trabajadores en la huelga del ´93, que indicaba claramente la necesidad de expulsar a la burocracia del sindicato, y en la defensa del programa de reivindicaciones que levantó el gremio durante la huelga. En consecuencia, la gran votación que recibió “L.O.” revela que una importante fracción de la masa obrera de la construcción ha emprendido, de la mano del PT, el camino de la lucha por la expulsión de la burocracia de los sindicatos. En la vanguardia sindical esta tendencia es mayoritaria, como lo revela el carácter plebiscitario de la votación de “Lucha Obrera” en las grandes obras y zonales donde se concentra el activismo, y el hecho, además, de que LO fue la que presentó un mayor número de delegados de base en su lista de candidatos y un mayor número de fiscales. Otra expresión de esta tendencia política fue el generalizado repudio (90% de votos en contra) de una importante asamblea de base del Sunca al “preacuerdo” de la burocracia con las cámaras patronales, que establecía un control por parte de la patronal en la elección de delegados de obra. En este cuadro político, la “victoria” de la burocracia apenas logra esconder su retroceso y, aun, su proceso de desintegración. La burocracia, que responde a la dirección del FA, cayó del 55% de los votos (en el ´91) al 45%, un porcentaje que logró (fundamentalmente en el interior del país) merced a la discrecional utilización del dinero, del fraude del aparato del sindicato y a la colaboración patronal, que despidió activistas en masa en los últimos meses. La traición a la huelga terminó de disgregar a una burocracia que ya se había fracturado abiertamente como consecuencia de la mortal descomposición del stalinismo y la crisis del Frente Amplio. La crisis de la burocracia, sumada al crecimiento de “L.O.”, abrían la perspectiva de una victoria política antiburocrática de campanillas en el sindicato más importante del Uruguay. Para abortar esta perspectiva, la burocracia del Pit-Cnt y la dirección del FA, en particular el stalinismo, impusieron un acuerdo entre los diferentes clanes contra “L.O.”. En las semanas previas a las elecciones, varios dirigentes del PCU del gremio se pasaron de su lista a la de la burocracia —que antes habían abandonado. Otra fracción stalinista, encabezada por el burócrata Mesa (el que antes que todos los demás llamó a levantar la huelga del ´93 y a abandonar su pliego de reivindicaciones) desistió de presentar su propia lista y llamó a votar al oficialismo. Lirio Rodríguez, el dirigente más “popular” de la lista burocrática, anunció poco antes de las elecciones que no se presentaría a la reelección y nada menos que el presidente del Pit-Cnt, José D´Elía, se reunió en reiteradas ocasiones con él para “convencerlo” de no abandonar la lista. Como en cada una de las maniobras podridas que llevan adelante la dirección del FA y la burocracia sindical, tampoco en ésta estuvo ausente la “izquierda”: el MPP —con el concurso de los maoístas del PCR— presentó una lista perdedora, con la única finalidad de evitar que el repudio contra la burocracia se canalizara exclusivamente a través de “Lucha Obrera”. Pasadas las elecciones, la alianza estratégica que mantienen la burocracia frenteamplista y el MPP —en la dirección de la central obrera y en el Frente Amplio—volverá a expresarse, como en el pasado, en una política común: basta ver las actas de las votaciones de la directiva saliente para comprobar que los representantes del MPP actuaron permanentemente en acuerdo político con la burocracia y que la única voz de oposición fue la de los representantes de “Lucha Obrera”. El operativo montado por la burocracia del Pit-Cnt y por la dirección del FA jerarquizan políticamente la gran votación obtenida por “Lucha Obrera”. Las elecciones en el Sunca reflejan un importante avance de la vanguardia obrera (el PT) en el camino de la lucha por la independencia política del proletariado y confirman que el llamamiento del PT a romper con el Frente Amplio empalma con una tendencia profunda de los luchadores sindicales.

10 de agosto de 1994
Sobre el atentado a la AMIA

El Estado de Israel es y ha sido desde que surgió, el policía que custodia los intereses petroleros internacionales en Medio Oriente ... que “combate” con métodos terroristas cualquier perturbación en esa zona (palestinos). Es una cuña del imperialismo en esa región ... Desplazado de sus territorios por el terrorismo israelí, el heroico pueblo palestino ha venido luchando para recuperar sus tierras ... en los “ghettos” de Gaza y Jericó luchaban los niños, mujeres y viejos contra el ejército israelí ... Solamente la constancia indómita de este pueblo fue capaz de hacer retroceder a los israelíes a la situación de reconocerles una autonomía y retirar a los colonos judíos que había puesto en esos territorios (la mayoría ultraderechistas armados hasta los dientes). ... La dirección de la OLP se lanza a frenar la Intifada firmando estos acuerdos de paz que incluyen la autonomía (que no es la independencia) y la creación de la policía palestina. Pero de todas maneras no puede ser caracterizado de otra manera que como un triunfo del pueblo palestino, aunque por ahora queden recluidos en tres pequeñísimos territorios dentro de Israel. El servicio de inteligencia israelí es uno de los más grandes del mundo. ¿Para qué querrá Israel semejante servicio de Inteligencia? Pues para mantener vigente el conflicto árabe-israelí y justificar “venganzas” del ejército israelí ... mercenario del imperialismo y el Mossad es el encargado de efectuar ataques terroristas, crear grupos “islámicos”, etc., etc. Por otro lado, los Estados árabes son Estados teocráticos y que dominan también a sus pueblos con mano férrea, pero a pesar de eso han comenzado a surgir en ese territorio algunas agrupaciones obreras revolucionarias (PT de los kurdos, etc.). El resquebrajamiento del capitalismo tira para abajo el precio del petróleo y produce una descomposición de las burguesías árabes, que se disputan espacios de poder con sus propios ejércitos privados. Uno de estos “locos” quiso “sacar los pies del plato” (Hussein) y el imperialismo yanqui dio una respuesta ejemplificadora matando sin piedad a miles de civiles iraquíes (mujeres y chicos). Conflicto ante el cual el títere que tenemos como presidente no podía permanecer indiferente y en una actitud desaforada para dar señales de confiabilidad a los banqueros internacionales, envía tropas al Golfo, metiendo las manos hasta los codos en la mierda. ... Entonces: 1) Tanto si fueran árabes, israelíes, como nazis criollos, el atentado a la Amia tiene un carácter reaccionario; 2) Existen culpables (que tal vez no sepamos nunca exactamente quienes fueron). Pero existe un responsable y sabemos quien es: el gobierno de Menem-Cavallo. Por lo tanto, reclamarle al gobierno que descubra a los culpables es un acto de absoluta ingenuidad. Como partido revolucionario nuestro deber es desenmascarar este juego de intereses intercapitalistas; ser solidarios con los trabajadores israelíes y árabes, alentándolos a destruir sus respectivos Estados burgueses. Repudiar el accionar terrorista del Estado de Israel. Reclamar el retorno inmediato de los soldados argentinos, en cualquier parte del mundo que se encuentren. Desenmascarar el intento del gobierno de deslindar su responsabilidad en el hecho ... ocultando el hecho probable de que el Mossad operara desde allí, como lo hizo desde la embajada. Escobar, 25/7/94

10 de agosto de 1994
Los hijos del Pacto
Partido Obrero

El lunes se anunció, sin el menor asombro de verguenza, la formación de un frente antimenemista, que declara estar exento de todo “mesianismo” y motivado sólo por “el interés de la gente”. Pero como en el cambalache de Discepolo, el frente lo integran quienes acaban de votar, en la Constituyente, la reelección de Menem y el régimen de gobierno por decreto impuesto por éste, y quienes votaron en contra, aunque sin ofrecer ninguna resistencia popular e incluso destacando despues que la experiencia de la Constituyente les había resultado muy valiosa. Lo que sí votaron en total acuerdo, eufóricos y abrazados, fue la reforma clerical de la Constitución, mediante la incorporación a ella de los Tratados internacionales que proscriben el derecho al aborto, establecen el derecho a la enseñanza religiosa, coartan las libertades de reunión y asociación e introducen la tutela internacional de la OEA sobre las instituciones políticas del país. El despacho que promovió este engendro de lesa democracia y de lesa soberanía, partió de la iniciativa del Frente Grande. La incorporación de los “opositores” al sistema político establecido por el pacto de Menem y Alfonsín, se manifiesta tambien en que este frente derechista promovido por el Chacho Alvarez con dos hombres ligados desde hace tiempo al Departamente de Estado norteamericano, no hubiera visto la luz sin el sistema de “ballotage” establecido por la reelección y el pacto. Bordón, Storani y Alvarez se han puesto de acuerdo en montar cada uno su negocio sin molestar al otro, e intercambiar votos a la hora del segundo turno electoral. Los tres coinciden en que hay que respetar los compromisos establecidos por el menemismo en materia de deuda externa, privatizaciones, jubilación privada, flexibilización laboral —con el agregado, de cosecha propia, de proteger aun más a los capitanes de la industria vernáculos de la competencia internacional, incluso mediante la devaluación de la moneda, si es necesario. Es lo que propugna el economista frentista, Claudio Lozano, al plantear el pago adelantado de los intereses de la deuda externa mediante el uso de las reservas internacionales. Con esto han manifestado su acuerdo público Aldo Rico y su asesor económico, Eduardo Conesa. La cría del pacto ha cobrado una previsible aunque súbita existencia en la Convención de la provincia de Buenos Aires con el acuerdo, de parte del alfonsinismo y del riquismo, de otorgarle la reelección a Duhalde, aparentemente autorizándolo a convocar a un plebiscito, pero más probablemente dándole los votos necesarios en la Constituyente. Duhalde ofrecería, además de lo que todos sabemos, la introducción de la enseñanza religiosa en la Constitución. Cubierta la reelección de Menem en la Convención nacional, la ofensiva de Duhalde ha ganado su oportunidad política. La oposición reglamentarista y leguleya del Frente Grande se ha caído por el peso de sus congénitas limitaciones. Los pichones de estrategas modernistas, se han ido de bruces con su propia miopía. El clero, formado en dos milenios de conspiraciones, se ha valido de los democratizantes frentistas en Santa Fe y de los carapintadas en La Plata. Lo que resta por saber es si esto facilita o no la tarea de copamiento de la administración menemista a la que está lanzado Domingo Cavallo. Mientras esto ocurre en el plano “político”, en el sindical la burocracia del MTA se entrevista con Bauzá, para “dar la batalla política dentro de la CGT”. Se pone en marcha, de este modo, lo que previmos en numeros anteriores, de un vaciamiento de la Marcha Federal y del paro del 2 de agosto, con el fin de evitar la quiebra de la CGT integrada al Estado y su reemplazo por una Central Obrera Independiente. La burocracia del CTA ha manifestado su “comprensión” hacia la política de sus aliados del MTA, mientras prosigue su política de “pluralismo sindical” dirigido a consagrar la existencia de varias centrales de trabajadores. Tanto el frente anti-menemista como la burocracia sindical opositora se esmeran por demostrar que pretenden ser más papistas que el papa, en lo que se refiere a la defensa del orden existente. Estas maniobras superestructurales, sin embargo, no pueden dar cuenta de la fenomenal impasse en que ha entrado el menemismo y su “plan” económico y de la creciente agitación popular. El reciente convenio del Smata y la UOM con las patronales automotrices ha puesto de manifiesto que las masas no pueden esperar de los de arriba ninguna salida, fuera de una mayor explotación. El ejemplo de lo que está ocurriendo en Tierra del Fuego es, en este sentido, terminante. Pero los convenios que firman los burócratas, entregando las conquistas obreras, significan al mismo tiempo una mayor desocupación, la que de acuerdo con las nuevas cifras, supera a los dos millones y medio de desocupados. El dato no computa la mayor inseguridad laboral que surge del crecimiento del personal de contrato precario, ni la perspectiva de mayores y mortales accidentes laborales que imponen la superexplotación. Estos fenómenos componen el escenario histórico típico de los regímenes agonizantes. La violenta derechización del Frente Grande y la impotencia de la burocracia sindical opositora para darle una perspectiva a la lucha popular, comienza a ser percibida por lo que de más lúcido tienen los trabajadores y los explotados. A ellos los convocamos para luchar por una nueva dirección obrera en los sindicatos y a ayudar a los trabajadores a agotar la experiencia con las direcciones actuales, reclamando al CTA y al MTA que rompan su alianza con los patrones y luchen por una Central Obrera independiente. Al conjunto de la izquierda la llamamos a un gran frente político, basado en la discusión de un programa y de los métodos de acción. A los trabajadores más avanzados los llamamos a incorporarse al Partido Obrero, que está demostrando en la lucha por las reivindicaciones cotidianas la consistencia de su programa y de sus cuadros y el acierto de su estrategia política.

10 de agosto de 1994
¿Son éstos los Tupas de Sendic?

En la edición anterior de Prensa Obrera informamos del llamamiento del PT de Uruguay al ala izquierda del FA a romper con esa coalición. Todas esas organizaciones, sin embargo, se han encolumnado (informamos también) detrás de la candidatura de Tabaré Vázquez-Nin Novoa (dirigente de una fracción del partido Blanco, oficialista) y de su “programa de gobierno” de cuño abiertamente proimperialista. Pocos días después, Mate Amargo, quincenario del MLN-Tupamaros, daba una respuesta, en una nota editorial, al planteamiento político del PT. Allí, la dirección del MLN sostiene que se iría del FA sólo “si se arrían las banderas en función del futuro cogobierno con Sanguinetti (partido Colorado) o Volonté (partido Blanco) ... si se cogobernara con estos dirigentes de los lemas tradicionales” (reproducido por La República, 28/7). La hipocresía de esta “amenaza” radica en que los dirigentes del MLN-Tupamaros la formulan cuando ya saben que van a violarla ... Desde el momento en que el FA se ha comprometido a gobernar en el cuadro del actual régimen político y constitucional, está obligado, necesariamente, a cogobernar con los lemas tradicionales ... de la misma manera que esos lemas tradicionales han cogobernado con el FA todos estos años desde “la reinstauración de la democracia”. Las votaciones para darles mayorías parlamentarias a gobiernos minoritarios, la integración de los directorios de las empresas públicas, el apoyo a la “política exterior uruguaya”, son distintas expresiones del “cogobierno del FA con los lemas tradicionales”, las cuales, sin embargo, no le han movido un pelo a los dirigentes del MLN. Pero si el FA llega al gobierno, inevitablemente, estará obligado a acentuar este “cogobierno con los lemas tradicionales”, algo que no puede ocultársele a los dirigentes tupamaros. Al pasarle la esponja a casi una década de “cogobierno desde el llano” del FA con los “partidos tradicionales” (y al “amenazar” que se retirarán si llegara a existir en algún momento un “futuro cogobierno” —y sólo en el caso de que para llegar a él “se arríen las banderas”), el MLN oculta al mismo tiempo el actual cogobierno del FA con los partidos patronales contenido en el acuerdo con Nin Novoa y en el programa de la “macrocoalición”, que los Tupas mismos integran. Más aún, puede afirmarse, sin la menor posibilidad de error, que la principal función del acuerdo con Nin Novoa es, precisamente, promover todavía más la integración del FA con los partidos de la gran burguesía uruguaya y el imperialismo. No se puede abjurar de un “futuro” cogobierno mientras se adhiere a la política que lleva, inexorablemente, hacia él: la única forma de luchar contra el “futuro” cogobierno del FA con los partidos patronales es romper ya con la coalición, algo que los dirigentes del MLN han rechazado vivamente. La vida te da sorpresas, sorpresas te da la vida La dirección del MLN lanzó su “amenaza” a la dirección del FA con la “tranquilizadora” presunción de que semejante “futuro cogobierno” sólo podría formalizarse después de las elecciones de noviembre. Pero se equivocan. Aún no se había secado la tinta del editorial de Mate Amargo cuando los capitostes del Encuentro Progresista y del FA anunciaron que están montando un acuerdo político con el senador Singlet (del partido oficialista) y el diputado Caputi (del partido Nuevo Espacio, una escisión del PGP de Batalla, el candidato a vice de Sanguinetti) con vistas a formar una “lista común departamental” , encabezada por el propio Caputi, en Canelones, el segundo departamento en importancia del país. Esta “lista común” tendría candidatos únicos a nivel departamental, a la vez que “dejaría en libertad de acción” a sus votantes para apoyar a cualquier partido en el plano nacional. La reciente aprobación del proyecto “mini-reforma constitucional” (será plebiscitado dentro de un par de semanas), permite el voto a listas distintas a nivel departamental y nacional (algo que hasta ahora estaba vedado), precisamente para reforzar la posibilidad de un régimen de “cogobierno”. No es ocioso señalar que, precisamente por esto, el FA apoya taxativamente esta reforma, que agrava todas las características antidemocráticas del sistema electoral uruguayo (“ley de lemas” ). Tabaré Vázquez, candidato presidencial del FA, fue todavía más lejos al plantear la formación de un “partido departamental progresista” único en Canelones con esas fracciones patronales (La República, 30/7). Semejante planteamiento corona y completa la política orgánica del FA, de “cogobierno con los lemas tradicionales” . La dirigencia del MLN no se ha pronunciado frente al planteamiento de Tabaré, que es el “non plus ultra” en materia de “cogobierno con los lemas tradicionales”. Pero no puede hacerlo sin hipocresía, sin renunciar, al mismo tiempo, al FA. A todo esto hay que agregar el llamamiento de Mariano Arana, candidato del FA a la intendencia de Montevideo, a “posibilitar un gobierno comunal de amplitud” (La República, 30/7). Frente a esto, los dirigentes del MPP se han guardado su “amenaza” en el bolsillo y siguen empujando el carro de los derechistas. Más aún, sin que se les caiga la cara de vergüenza, declaran que “ahora empieza la reafirmación fundacional del FA” (La República, 28/7) ..., precisamente cuando el FA se ha convertido en una cáscara completamente vacía porque su propia dirección está abocada a la construcción de “macrocoaliciones”, “súper-macrocoaliciones” y “partidos progresistas únicos” que “superen la estrechez” de la coalición. El MLN se ha convertido en el defensor de algo que ni sus propios dirigentes defienden y, para peor, a cuya política dice oponerse. ¡La del MLN ya no es una bancarrota, es la madre de todas las bancarrotas! Para la vanguardia obrera y juvenil uruguaya, la ruptura política con el FA se ha convertido en una urgente cuestión de “salud pública”, es decir, una cuestión de supervivencia.

10 de agosto de 1994
Los bolcheviques y la jubilación social

Compañeros: El artículo del compañero Rafael Santos publicado en el Nº 423, sobre la seguridad social, bajo el lema “Aprender conociendo”, al menos a mí, me ha alegrado enormemente. Uno de esos viejecitos sabios que deambulan por ahí, dijo una vez que lo que pasaba generalmente con la gente es que (ésta) “solamente quería pensar y hablar, pero no quería escuchar”. La nota del compañero Rafael aborda el fenómeno de manera explícita, y da a mi entender el primer paso firme y decidido en torno a la preocupante cuestión, a la que apresurada y certeramente el sabio viejecito aludía. No sé, para finalizar esto, si de publicarse ésta ayudaría o no en algo al intento del compañero. De lo que sí estoy convencido es que del ser capaz de mantenerse firme en el propósito es en donde está la esencia de la cosa. Posadas, julio 31 del 94

10 de agosto de 1994
La iglesia impuso la reforma clerical de la mano del Frente Grande
Editor

Una verdadera algarabía suscitó la aprobación, “por abrumadora mayoría”, dice Pagina 12 (5/8), de la incorporación de los Tratados internacionales a la Constitución. “El festejo se prolongó hasta la madrugada...” Es que había sido “la primera sesión que terminó a los abrazos entre peronistas, radicales y frentistas”. El pacto podrido entre Menem y Alfonsín había ganado un aliado más. Lo reconoció así Juan Pablo Cafiero ese mismo día: “Nosotros, la gente del Frente Grande, dijo, tenemos que reconocerlo... nobleza obliga: encaramos la Convención con muchas reservas, continuó en tono de autocrítica. Sin embargo, hoy debemos reconocer que para el Frente Grande, la Constituyente es una experiencia y ensayo político muy importante” (diario Rio Negro, 5/8). Ciertamente, debió haber sido muy importante la experiencia de una Convención que pudo consagrar la reelección del privatista Menem y de su régimen de gobierno por decreto. En forma imperceptible y discreta, el Frente Grande ha logrado cambiar su camiseta antipactista y traicionar todos sus compromisos electorales, sin impedir que ello lo perjudique en las encuestas. Es un caso fascinante de marketing político, porque cuanto más traicionan, más suben en el rating; esto ya había ocurrido luego de que votaran la intervención de la gendarmería y Cavallo a Santiago del Estero. El Frente Grande, a través precisamente de Juan Pablo Cafiero, tuvo a su cargo la presidencia de la Comisión que aprobó el despacho que incorpora los Tratados Internacionales a la Constitución, en especial, el de San José de Costa Rica. Gracias a esto, la prohibición del aborto adquirió un rango constitucional, tal como fue reconocido y saludado por el obispo auxiliar de Lomas de Zamora y presidente de la Comisión episcopal de Fe y Cultura del Episcopado, Juan Carlos Maccarone (Pagina 12, 6/8). Pero el clero no solamente logró introducir este reclamo en la Carta, toda vez que el Tratado admite también el “derecho de los padres” a determinar la educación de sus hijos, lo que equivale al derecho a reclamar a que se imparta educación religiosa en las escuelas del estado, algo que ya fue impuesto en una mayoría de provincias y que ahora Duhalde quiere meter en la de Buenos Aires, en una alianza directa con Aldo Rico. Las previsiones que hicimos en la campaña del 10 de abril se han confirmado hasta el abuso, en particular en lo que se refiere a la reforma clerical y más en particular todavía en lo que se refiere a la condición clerical del Frente Grande. Por alguna razón propia de la formación moral y política de los centroizquierdistas, estos argumentan que el Tratado consagra el derecho al aborto, al circunscribir su prohibición con el eufemismo “en general”. Gracias a esto, dicen, una mujer violada podría tener el derecho a abortar, pero también gracias a esto, ninguna mujer podrá nunca confesar francamente un aborto sin ir a parar a la cárcel y mucho menos solicitar una atención médica pública y gratuita cuando lo necesite. A Quarracino la incorporación del Tratado no le alcanzaba porque él pretende prohibir el aborto incluso en el caso de una violación. Pero fuera de la vía aplicada, no existía ninguna posibilidad de introducir la prohibición, esto porque lo vedaba la ley que declaró la reforma y porque el propio Episcopado había exigido, en su oportunidad, que no se tocara la parte “dogmática” de la Constitución. Con su política de lesa democracia y de atentado contra los derechos de la mujer, el Frente Grande se ha ganado el salvoconducto del clero para integrar un frente con Bordón y Storani. Lo curioso es que asi como a medida que traiciona el Frente Grande crece en popularidad en el mercado electoral, tambien a medida que se clericaliza va perdiendo a los pocos curas progresistas que había logrado agrupar. A la deserción del obispo De Nevares se acaba de sumar la del padre Eliseo Morales, que ha denunciado la “propuesta del Frente Grande (de) constituirse como un partido más del actual sistema”. El Tratado de Costa Rica no solamente consagra los atropellos ya enumerados, sino que como corresponde a un documento elaborado por los gobiernos que integran la OEA, autoriza la represión contra las ofensas al “orden y la moral públicas” y condiciona los derechos de reunión y de asociación a las reglamentaciones de cada gobierno. Los diarios en general y Pagina 12 en particular, han mentido generosamente a este respecto, y han presentado a la Convención de Costa Rica como al equivalente mejorado de la Declaración de los Derechos del Hombre de la Revolución Francesa. Es necesario dejar en claro, con todo, que entre los tratados internacionales que se han incorporado no figuran los diversos convenios de la Organización Internacional del Trabajo, por la muy comprensible razón de que varios de ellos protegen al trabajador contra el abuso capitalista. Si el Frente Grande cree que por esta vía tiene asegurado el éxito político, le advertimos que “tanto va el cántaro a la fuente....”

10 de agosto de 1994
Negocian la invasión inminente

Las Naciones Unidas acaban de dar, otra vez, su “disciplinado” acuerdo a una nueva invasión norteamericana, esta vez a Haití. La resolución revela el fracaso del gobierno de Clinton para deshacerse en forma ordenada de una parte de la junta militar haitiana, lo que a su vez refleja las divisiones dentro del imperialismo yanqui en torno a la salida a la crisis haitiana. Pero lo que es más importante es que la decisión de invadir aún forma parte de todas las medidas dilatorias adoptadas por el imperialismo mundial para mantener en vida a la dictadura militar que encabeza Cedrás, desde hace más de tres años. Las expectativas en una salida “democrática” impuesta por los Estados Unidos sirvieron para que la dirección del movimiento Lavalás, el partido del depuesto presidente Jean Bertrand Aristide, evitara plantear la cuestión de la lucha armada y de la guerra civil contra la dictadura, a pesar de contar con el apoyo del 80 por ciento de la población haitiana. El movimiento, que debutó como una expresión de la lucha popular por la independencia nacional haitiana, se ha ido convirtiendo en un instrumento de la política del imperialismo. Esto se ve claramente en las declaraciones que formulara recientemente Renaud Bernardín, ex ministro de Aristide, y que todavía “sigue perteneciendo al pequeño círculo de sus confidentes y allegados”: consultado (Brecha, 22/7) sobre “el riesgo de una respuesta violenta de la población”, respondió que “no habrá tal reacción, mucho menos ahora, sabiendo la gente que el retorno de Aristide podría verse complicado con una reacción de esa naturaleza”. Está claro, entonces, que la decisión de votar una invasión constituye, antes que nada, un intento último de impedir un levantamiento popular. Todo el mundo admite sin la menor vergüenza que la invasión para derrocar a Cedrás sería un simple paseo. Lo que la detiene es, entonces, una razón eminentemente política: la seguridad que necesitan los invasores de contar con los cuadros del ejército haitiano para reconstruir el aparato político-militar del Estado que sería afectado por una invasión, y para formar una policía independiente de las fuerzas armadas. Esta fue la salida prevista en el acuerdo de la Isla de los Gobernadores, en julio de 1993, que finalmente fracasó por la oposición de la mayoría del alto mando haitiano y de la burguesía instalada en el país, al retorno a la presidencia de Aristide, aun con un gabinete de “unidad nacional”. De cualquier manera, la invasión es un intento último de rescatar al Estado duvalierista y a la oligarquía haitiana, procediendo “manu militari” a una reforma política democratizante. Mientras que en los últimos días la prensa tuvo una tendencia a contraponer la invasión militar con la negociación política, como factores excluyentes, una y otra se están complementando para asegurar el éxito político de la operación militar. El diario The Washington Post (28/7) informa, por ejemplo, que se está negociando el reemplazo de Cedrás por su segundo comandante, quien a su vez removería a los jefes del golpe contra Aristide (el general Blamby y el general Francois), destinándolos “a importantes nuevos puestos”, y que incluso se canjearía la renuncia de Cedrás por la de Aristide. Aunque para el diario, un éxito de estas negociaciones evitaría la invasión, lo más seguro es que la precipite, porque sólo una presencia militar extranjera podría garantizar el cumplimiento de estos acuerdos y porque la presencia de Aristide continúa siendo importante para evitar un levantamiento popular. La principal resistencia contra Aristide parte del Vaticano y del clero local, que han expulsado a este padre salesiano de sus filas. Es sabido que en ningún lugar anida tanto rencor como en los que profesan la necesidad de perdonar al prójimo. La invasión a Haití ha confirmado nuestro pronóstico acerca del completo colapso del Foro de San Pablo, dominado ampliamente por los partidos de la izquierda democratizante continental. En tanto que Cuba y sus seguidores advierten contra el peligro de que la invasión siente un precedente contra la revolución cubana, Aristide y Lula han dado su apoyo a la invasión, en especial el sector del Foro que forma parte de la clique que dirige la política latinoamericana de Clinton. La expedición militar y las negociaciones políticas forman ya un solo paquete, en el que se condicionan recíprocamente, no se excluyen de ningún modo. A partir de esto, la única auténtica salida del pueblo haitiano es levantarse en armas para repetir la gesta de principios del siglo XVIII, que mantuvo en jaque a los ejércitos consulares e imperiales de la Francia colonialista.

10 de agosto de 1994
Diario La Prensa: Campaña nacional contra un fallo menemista
Círculo de Trabajadores de Prensa del PO

El mismo día en que la patronal de La Prensa sufrió en las urnas una paliza a manos de los trabajadores, al ser reelecto por quinta vez consecutiva (y segunda desde que está en la calle) Jorge Brodsky, uno de los delegados de la Comisión Interna, un juez laboral sentenció la pérdida de estabilidad gremial de este delegado. La medida ya fue apelada y la resolución pasó a Cámara. El conflicto de La Prensa tiene otro antecedente en el gremio: el juicio por desafuero del secretario general de la interna de Clarín, a quien se le impide el ingreso a planta desde hace varios años. Pero en el caso de La Prensa, asistimos a una profundización del ataque empresarial, pues combinó el trámite legal con la represión policial y la utilización del fuero penal, no sólo contra Brodsky, sino también contra otros trabajadores que testimoniaron como testigos en el juicio. Con indiferencia de los respectivos juicios penales abiertos por la patronal, ésta ya dictó “sentencia”: uno de los compañeros fue suspendido y el otro despedido. Este ataque se da en el preciso momento en que la patronal se ha lanzado a imponer a fondo la precarización laboral, la “flexibilización” y la destrucción práctica de nuestros estatutos y convenio. Adicionalmente, existe una alevosa intención de sentar jurisprudencia para desalentar la concurrencia de aquellos trabajadores que quieran presentarse a los estrados para accionar contra la empresa. ¿Justicia para todos? En su sentencia a favor de la patronal, el juez laboral omite que la empresa pretendía desde un inicio despedir al delegado gremial por hechos irrelevantes (un supuesto error en su trabajo) que, como tales, incluso fueron desestimados por el propio magistrado. La obvia finalidad era liberarse de la “molesta” presencia del representante sindical. Los hechos que evalúa, entonces, el juez para desaforar al delegado habrían ocurrido el 24 de marzo de 1993, fecha que incluso para cualquier desprevenido tiene una connotación especial, más tratándose del oligárquico diario La Prensa, que apoyó todos los golpes reaccionarios y antipopulares que hubo en nuestro país. El juez considera probado que ese día el delegado ingresó “por la fuerza” en la planta contra una prohibición expresa de la empresa en base a testimonios de la parte patronal que transcribe y que no reflejan en absoluto las conclusiones que obtiene. En efecto, ninguno de los testigos aportados por la empresa —todos empleados jerárquicos, de mucha antigüedad— estuvo presente en ese momento; todos dicen que se los narró un tercero, del departamento de Intendencia, quien —a pesar de las posibilidades que tuvo la empresa para su identificación y declaración testimonial en autos— no fue identificado ni ofrecida su declaración personal. Luego, el juez afirma que este “ingreso forzado” se perpetró “pese a habérsele informado (al delegado) que no podía hacerlo”, ignorándose de dónde extrae esta conclusión, ya que la presunta prohibición de entrada no constaba en la carta documento que hubiera debido remitir la empresa que, por otra parte, el delegado no había recibido al 24/3/93. Por otra parte, el juez sostiene que en el accionar durante ese 24 de marzo, este delegado aprovechó “las funciones gremiales que cumplía, en resguardo de un interés puramente personal” y “a fin de obtener el apoyo (del personal) en su disputa con la empleadora”. El señor juez olvida que el acceso de un delegado a su empresa no es un problema “personal”, y que como tal está contemplado entre los derechos gremiales de los artículos 40, 43 y 44 de la ley 23.551 que la empresa debe garantizar. Pretender que el derecho al ingreso de un delegado a su empresa resulta “un problema personal del demandado”, resulta un franco absurdo, más aún si se tiene en cuenta que el juez, en su propia sentencia, le reconoce al delegado en cuestión la representatividad sindical que la empresa le negaba. Hay abundante jurisprudencia, por otra parte, que indica que es “función sindical resistir la presión del empleador y no ceder posiciones logradas que interesan no sólo a su persona sino también a sus representados”, y más todavía, que aun cuando la empresa accione judicialmente con la finalidad de “excluir de las garantías que le acuerda la ley 23.551 al representante sindical, la promoción del referido proceso no importa la automática privación al delegado del derecho de prestar servicios, y mucho menos de ejercer sus atribuciones gremiales durante el desenvolvimiento del trámite ante la Justicia, cualquiera de ser el resultado al que se arribe en definitiva”. Todo esto fue sistemáticamente violado por la empresa con la anuencia y complicidad del juez, quien por otra parte admitió el progreso de las acciones pese a que la empresa infraccionó el artículo 52 de la ley 23.551, al impedirle al delegado cumplir con sus funciones gremiales y al negarle el pago de sus remuneraciones. Por una campaña contra la proscripción Más allá de la apelación, que ya ha sido planteada, es necesario iniciar con todo una campaña que tire por la borda la pretensión patronal de proscribir a la organización gremial de los trabajadores. Están por iniciarse los procesos penales contra los compañeros que salieron de testigos, y en este punto es donde más álgidamente se nota la ofensiva patronal, que se contextualiza no sólo en el gremio de prensa, sino también en gremios como la UOM (Propulsora y Sevel), la UTA, etc. Hay que elevar entonces la apuesta política y salir ya a recoger pronunciamientos y expresiones de solidaridad no sólo en el gremio de prensa, sino también en otros que soportan la misma política de ilegalizar al movimiento obrero. El objetivo debe centrarse entonces en formar una Coordinadora contra la Proscripción de la Clase Trabajadora, cuya elemental tarea democrática será denunciar esta situación y ampliar las redes de solidaridad, para brindar cobertura político-gremial y apoyo a todos aquellos que han quedado huérfanos por la deserción y la traición de la burocracia sindical. La dirección de la UTPBA debe pronunciarse inmediatamente contra este fallo y por la reincorporación plena de Brodsky y demás compañeros sancionados.

10 de agosto de 1994
Fuera yankis y menemistas de Haití
Corresponsal

El menemismo está fingiendo una disposición a discutir el envío de tropas para invadir a Haití, en el Congreso, cuando en la realidad tres naves argentinas se encuentran participando ya en el bloqueo a ese país, conjuntamente con los “marines” norteamericanos. La posibilidad misma de que Argentina participe del operativo invasor ya fue excluida, no por el Congreso argentino o por el gobierno, sino por el Pentágono de los Estados Unidos, que no admite interferencias “operativas” en la invasión. El imperialismo requiere la presencia argentina, así como la de otros países, para la etapa siguiente a la ocupación militar de la isla, cuando sea necesaria una guardia internacional que custodie la reestructuración del Estado haitiano. En resumen, el gobierno no pretende que el Congreso discuta nada de lo que ya ha hecho sin consultarlo, ni tampoco pretende obtener el visto bueno para una acción que no pretende realizar. Su objetivo principal lo ha logrado en la Convención Constituyente que, al incorporar a la Constitución los Tratados Internacionales, otorga visto bueno constitucional a cualquier acción unilateral del gobierno que se fundamente en una resolución de las Naciones Unidas. La Constituyente reacccionaria le ha transferido a las instituciones trasnacionales imperialistas, la facultad constitucional de declarar la guerra y establecer la paz. Como se explica en esta página, la invasión tiene la función política de salvar al cuerpo de oficiales del ejército haitiano y de reconstruir, sobre esta base, un aparato represivo autónomo de las cliques que amenazan con llevarlo a la disolución; como en Argentina, se pretende “profesionalizarlo” y entregar las funciones policiales a una institución específica. Esto desvirtúa que se trate de una “invasión democratica”, como si tal cosa pudiera existir de la mano del imperialismo. Lo dicho desenmascara a los charlatanes que dicen oponerse a la invasión reclamando su discusión en el Congreso, y en especial a los del Frente Grande, que tuvieron la iniciativa de la incorporación de los Tratados Internacionales a la Constitución. La única vía para impedir que Argentina haga de ladera del imperialismo yanqui en la violación de la soberanía nacional de un país sometido y de recurso último para salvar al militarismo haitiano, es mediante una movilización de masas.

10 de agosto de 1994
Rechacemos al convenio negrero de Rodríguez y Brunelli

El SMATA y la UOM acaban de estampar su firma a uno de los acuerdos más negreros de la historia. La médula del acuerdo, que fue firmado por el gobierno, las empresas automotrices y los gremios establece que “Las mejoras salariales se discutirán por empresa y los aumentos que se negocien deberán ajustarse a metas de incremento en la productividad” (Clarín, 3/8). En otras palabras: desaparece el salario de convenio y el convenio mismo, y se consagra definitivamente el salario a destajo. Una semana antes de los acuerdos, Mauricio Macri, vicepresidente de Sevel, le había dicho a El Economista (29/7): “Pretendemos que el aumento de salarios sea cero, y que todo mayor beneficio sea producto del incremento de la productividad”. Dicho y hecho. Las patronales se han ahorrado el pasaje de la reforma laboral por el Congreso. El convenio SMATA-UOM se inscribe en los acuerdos recientemente firmados entre la CGT y la UIA. Los dirigentes sindicales, empezando por los de la UOM y el SMATA, les resultaron mas “baratos” a los patrones que los propios legisladores. El “modelo” que ahora se intentará aplicar en las plantas automotrices es el convenio que Rodríguez firmó hace unos meses atrás con la General Motors. “Los convenios que se están negociando en el sector automotor forman parte de la llamada ‘polivalencia funcional’, donde se permite utilizar jornadas de trabajo más largas ante eventuales necesidades de la empresa, o que cada operario pueda cubrir, en forma flexible, varios puestos” (Clarín, 2/8/94). El arreglo firmado en CIADEA (ex Renault) apenas unos días antes, ya daba una pista de los que se venía, al acordar “un módulo del 5% de salario a partir de junio por productividad, al que se agregará otro 5% en diciembre” (ídem). En las declaraciones ya citadas, Macri pretende subir la productividad por auto, de las 50 horas actuales, “a 22, 23 como en Europa”, pero sin valerse de la tecnología que allí se usa. Esto da una dimensión de la superexplotación que se viene. Es mediante esta superexplotación que las patronales pretenden hacer frente a la competencia con Brasil e internacional. SMATA-UOM. Un final anunciado El Partido Obrero señaló, de entrada, el callejón sin salida al que conducía la política de la burocracia. “La burocracia del SMATA ha respondido al fin del acuerdo tripartito con el reclamo de una negociación del convenio y de los salarios por empresa, lo cual significa atomizar al gremio y adaptarse al planteo de discutir ‘cada caso por separado’, no sólo por empresa sino incluso dentro de ellas... Va derecho, entonces, a un callejón sin salida. En la manga se guarda la posibilidad de ofrecer a las patronales el mismo régimen que acaba de pactar con General Motors a cambio de salarios que oscilan entre 400 y 600 pesos” (PO Nº 419). No nos equivocamos tampoco cuando afirmamos que la UOM, a su turno, con la firma del preacuerdo había “entregado todo”. El preacuerdo incluía una cláusula de paz social hasta el 31 de octubre, lo que significaba autorizar la continuidad de la política de “flexibilidad laboral” de las patronales al prohibir cualquier forma de lucha sindical. Esta misma cláusula de paz social también está presente en el acuerdo SMATA-UOM: “Las partes signatarias negociarán de buena fe y en un clima de paz social y mutua comprensión las bases y los mecanismos necesarios para la plena operación de este acuerdo”. Un régimen parasitario y en crisis El régimen de la industria automotriz funciona sobre la base de excepcionales prebendas a las empresas (protección aduanera, rebaja de impuestos). Esto, sin embargo, no ha sido suficiente; la viabilidad de la industria automotriz depende de una nueva vuelta de tuerca contra el movimiento obrero. Pero esto, por sí solo, denuncia una crisis de fondo, si tenemos en cuenta que se han estrechado los márgenes para una mayor explotación dado el alto nivel que ya tienen la intensidad y los ritmos de producción. Es sabido, por otra parte, que la industria no ha compensado las importaciones que realizó hasta ahora con las exportaciones a las que estaba obligada. El gobierno, luego de varios cabildeos, ha optado, sin embargo, por renovar la vigencia del mismo régimen que parecía desechar, prolongando, de ese modo, su crisis. Las patronales, en este marco, ya han recibido nuevas concesiones. “Hace unos días fue emitido un decreto, el 1179, que le pone paños fríos a las obligaciones de los fabricantes modificando nuevamente las formas de medición del déficit comercial del sector y permitiendo —entre otras cosas— restar 6.000 unidades anuales por importaciones efectuadas al amparo del Mercosur” (Clarín, 29/7). Más importante son las concesiones que se vienen: “las terminales esperan subirse a fin de año a la posibilidad de pagar una multa y que ese castigo sea punto final para los tres años en los que pudieron importar con ventaja” (ídem). La lucha por una nueva perspectiva sindical Se avecina, en este marco, un período de despidos, de sustitución de efectivos por contratados y de modificación en la jornada y ritmos de trabajo. Pero aun esto no asegura un horizonte de expansión de la industria nacional. “Actualmente CIADEA (ex Renault) está evaluando la factibilidad de instalar una nueva fábrica de automóviles en Brasil o en la Argentina y la decisión mucho depende de la posibilidad de incrementar drásticamente la productividad en las plantas argentinas”. La política de integración de los pulpos en el Mercosur consiste en descargar el peso de la crisis sobre la clase obrera, abriendo una feroz competencia entre los trabajadores de ambos países. La burocracia sindical, por su lado, está en un proceso de franca descomposición. Vamos a un enfrentamiento industrial de grandes proporciones y esto plantea una nueva política, una nueva estrategia y coloca en primer plano la cuestión de la dirección. Esta lucha debe ser librada de conjunto en torno a un programa común cuya plataforma básica debe ser: rechazar el convenio SMATA-UOM que nos enchufa la reforma laboral, la incorporación de los contratados al plantel permanente y plantear un salario que, como mínimo, debe ser igual a la canasta familiar.

10 de agosto de 1994
Por una nueva dirección obrera clasista

La jornada del 2 de agosto fue un nuevo golpe de los trabajadores y explotados contra el gobierno menemista y la burocracia traidora de la CGT. Frente al vaciamiento total de las organizaciones obreras por parte de la burocracia oficialista, que se está transformando abiertamente en empresaria (AFJPs, propiedad participada en las empresas privatizadas, compra de empresas estatales, etc.), se alza un importantísimo activismo que, el pasado martes, garantizó el paro y la protesta contra el gobierno de la desocupación, la miseria salarial, la superexplotación y el arrasamiento de las conquistas sociales de las masas. En bancarios, telefónicos, gráficos, prensa, importantes sectores de la UOM del interior, estudiantes secundarios, los delegados y activistas se agruparon, convocaron a plenarios, realizaron autoconvocatorias, asambleas en las fábricas y secciones, para transformar al martes 2 en una jornada de lucha y movilización. Tomaron en sus manos lo que incluso las direcciones del CTA y MTA no encaran a nivel de todo el movimiento obrero: la lucha práctica por una nueva dirección, una dirección clasista y revolucionaria, la única que puede ser independiente del Estado y superar la crisis de dirección del movimiento obrero. El Partido Obrero está plenamente lanzado a la lucha por imponer esta dirección en las fábricas y en los sindicatos, organizando en agrupaciones de base a los delegados y activistas. Para todo ello se necesita, también, dinero. Dinero que permita financiar la salida de periódicos y boletines sindicales; volantes; afiches; la realización de congresos y plenarios. Por eso, compañero, nos dirigimos a usted para pedirle su aporte. Para que ayude a la construcción de una nueva dirección clasista en el movimiento obrero. Para impulsar la recuperación de los sindicatos y la constitución de una Central Obrera Independiente. Aporte y súmese a la campaña financiera del PO.

10 de agosto de 1994
Rebelión en Cormec (Sevel) de Córdoba
Corresponsal

Cuando el jueves 4 los trabajadores cobraron la quincena, se dieron cuenta de los reales alcances de la traición de la burocracia de la UOM. No sólo no había un peso de aumento sino que, además, el descuento de los días de paro se llevaba más del 60% del salario. Inmediatamente (eran las 10 horas) una de las plantas se autoconvocó en asamblea y arrastró al resto de los trabajadores; cerca del mediodía, toda la fábrica estaba reunida en el playón, deliberando. Las protestas y reclamos airados acorralaron a la CI, burocrática, que resolvió bajarse de la tarima para “descabezar” la asamblea. Los trabajadores tomaron la posta y sesionaron igual, resolviendo esperar al turno tarde. Cuando gran parte del turno tarde se sumó a la asamblea se decidió exigir a la directiva de la UOM que bajara a planta al día siguiente, que no firmara absolutamente nada con la patronal, porque los trabajadores no lo aceptarían, y que si no respondían a este requerimiento renunciaran o los trabajadores formarían un nuevo sindicato. En la asamblea del viernes, Salusso, secretario adjunto, bajó a planta a informar que las negociaciones se “orientaban a conseguir” un 12% para repartir en 3 años, y que faltaba resolver las cláusulas de productividad. La asamblea rechazó el 12%, exigió el 15% para este año, más 150 pesos no remunerativos para compensar lo perdido por los descuentos y rechazó cualquier compromiso de productividad. Cuando Salusso manifestó que esto último no dependía de él, ya que estaba en juego la posición del resto de las fábricas de Sevel, la asamblea respondió que los trabajadores de Cormec se debían retirar de cualquier acuerdo que no contemple lo resuelto allí. Con esta posición se pasó a cuarto intermedio para el lunes.

10 de agosto de 1994
La lucha por las finanzas en Lanús
Corresponsal

“En el comité de Lanús-Avellaneda decimos que estamos de Campaña Financiera ‘permanente’. Es que venimos de una importante actividad de recoleción de fondos en los meses de mayo y junio para alquilar nuestro nuevo local en el centro de Lanús”, nos dice Lisandro, responsable del seguimiento de la Campaña Financiera en el Comité. Ahora se han lanzado a la Campaña Financiera Nacional del PO. Esperan que la campaña sea “una escuela que permita comprender los problemas que plantea el sostenimiento económico del partido revolucionario y su relación con la penetración de nuestras ideas en las masas y el movimiento obrero”. Los compañeros quieren sumar a la Campaña a los nuevos militantes particularmente de la juventud secundaria. “En Lanús-Avellaneda hacemos hincapié en la caracterización del VIº Congreso partidario, acerca del trabajo de penetración sobre el proletariado industrial”. El 60% de los aportistas previsto se encuentra en las empresas y fábricas de la zona. Se destacan en primer lugar los trabajadores metalúrgicos (casi 20% del plan), los docentes (14%), trabajadores de prensa (6%), gráficos (6%), municipales (7%) y los estudiantes secundarios (10%). “Este es el norte adonde nos orientamos políticamente, para constituir agrupaciones y ser el nexo entre activistas ante la inevitabilidad de nuevas y crecientes luchas reivindicativas y políticas de los trabajadores”. “Hoy, viernes 4, tenemos ingresado 26% del dinero (estaba previsto el 30%), pero con los ingresos que aún hay que sumar hemos superado tranquilamente el primer objetivo financiero fijado. En cantidad de aportistas estamos en un 22% de los planes elaborados, pero con compromisos con fecha fija estamos superando el 42%. Empezamos con la actividad pública de la Campaña Financiera, realizando una COLECTA en la Plaza de Lanús donde obtuvimos en una actividad de agitación y propaganda de 45 minutos, un total de 15 aportes a las alcancías del PO”. “A los trabajadores y estudiantes de la zona Sur los invitamos a que conozcan nuestro nuevo local en Sitio de Montevideo 1254, participen de nuestras actividades y que se sumen y aporten a la Campaña Financiera del PO para extender nuestra influencia en esta vasta zona del conurbano bonaerense”.

10 de agosto de 1994
El nuevo proyecto de ley de accidentes es criminal

El gobierno dio a conocer un proyecto de ley que liquida las indemnizaciones por accidente de trabajo. Este proyecto tiene el apoyo activo de la burocracia sindical, porque le da una parte en el nuevo negocio de la privatización del seguro de accidentes laborales. Para que esté claro que se trata de una estafa, las empresas encargadas del nuevo seguro serán parientes de las AFJP y llevarán el pomposo nombre de ART (Administradoras de Riesgo de Trabajo). El proyecto liquida la indemnización por accidente de trabajo porque establece que cuando el trabajador tenga una incapacidad laboral, el seguro cubrirá, en lugar de la indemnización, una renta parcelada equivalente a un porcentaje del salario por un período determinado. “Frente a accidentes de trabajo, las indemnizaciones se pagarán en forma de renta (en cuotas mensuales)” (Clarín, 1/8/94). Esa renta, sin embargo, será temporaria, esto según el grado de la incapacidad o la invalidez permanente que le provoque al trabajador. Así, si la invalidez es del 10% de su capacidad laboral, la renta será equivalente a 8 salarios, pero no podrá superar, en total, los 5.500 pesos, lo que equivale a 700 pesos por mes. Si la incapacidad es del 30%, el tope será de 24 sueldos, o de 16.500 pesos, el que fuera menor. Entre el 40 y hasta el 66%, el trabajador recibirá una renta mensual del 49% de su sueldo hasta alcanzar la edad jubilatoria. ¿Y qué pasa si la invalidez es absoluta (más del 66%) o el accidente le ocasiona la muerte? En este caso el accidente pasará a ser absorbido por la pensión de invalidez o muerte prevista en la ley de “jubilaciones privadas”. “Acceden a los beneficios de la pensión por invalidez o muerte, sin soportar (el seguro) su financiamiento” (La Nación, 30/7/94). La pensión prevista por invalidez no pasa del 70% del sueldo promedio de los últimos 5 años anteriores al momento del siniestro. En caso de muerte, el cónyuge cobrará una pensión por viudez del 35% del sueldo promedio de los últimos 5 años de la persona fallecida. ¿Y si se produce una “gran invalidez”, que requiera que el mutilado reciba “la asistencia continua de otra persona para los actos elementales” (La Nación, 30/7/94)? En ese caso, el inválido cobrará la pensión por invalidez, “más una renta mensual equivalente a 3 AMPO” (hoy de 189 pesos), (Ambito, 2/8/94). Para conseguir la asistencia permanente de una enfermera el victimado contará con ... esos189 pesos mensuales. El proyecto pretende establecer un seguro parcial en el tiempo para cubrir la incapacidad permanente de un trabajador. Si esa incapacidad es absoluta, el seguro no cubre nada, sino que lo hace el seguro contratado por las AFJP con la plata de los trabajadores aportistas. ¡Esto se llama “reducir los costos laborales” sin ninguna vacilación, y, por sobre todo, caritativa, cristiana y occidentalmente! El proyecto suprime el concepto mismo de la reparación económica por accidente de trabajo. Hasta ahora, en forma directa o a través de la contratación de seguros, las patronales debían indemnizar al trabajador por el grado de incapacidad producida durante el trabajo, al margen del pago de los salarios caídos provocados por esa incapacidad. En el caso de muerte, por supuesto, el cónyuge tenía derecho, además de la pensión jubilatoria, a una indemnización por la muerte producida. La indemnización por accidente de trabajo no es otra cosa que el costo capitalista que debe pagar la patronal por no disponer de condiciones de seguridad apropiadas; el patrón no compromete en este verdadero crimen de explotación social, su responsabilidad personal. Aunque las patronales se quejan de que las indemnizaciones por accidente de trabajo son altas, ellas no son más que la contracara de la completa inseguridad que reina en las fábricas y cuya consecuencia recae por completo sobre el trabajador y su familia. La eliminación de la indemnización por accidente de trabajo es, por lo tanto, un incentivo económico para la perpetración de crímenes de explotación social, ya que las patronales invertirán menos aun en seguridad e higiene, y aumentarán aun más los ritmos de producción, extenuando al trabajador (hasta el límite de su capacidad física). Todos estos factores originan los accidentes, que a partir de la sanción de la ley tendrán un costo equivalente a cero. Según los “especialistas”, precisamente “el costo (del seguro) sería en promedio del 1,5% sobre la nómina salarial...” (Ambito, 2/8), lo que para el sueldo medio argentino (500-600 pesos) representa menos de 10 pesos por mes por trabajador. Peleas El proyecto ha abierto, sin embargo, una pelea en el campo patronal y de la burocracia, pero no por el perjuicio que ocasiona al movimiento obrero, sino por la repartija del negocio. Es que el proyecto crea las ART, Aseguradoras de Riesgo de Trabajo, en lugar de dar el negocio del seguro a las compañías existentes. La burocracia sindical podrá formar parte, de este modo, de las ART, y por eso, según Ambito (2/8), “los sindicatos aparecen como el sector que con más entusiasmo apoya la reforma al régimen de accidentes de trabajo...”. En cambio, “en el mercado asegurador argentino se ve con preocupación esta reforma que, en principio, implicaría introducir una nueva competencia...”. El Partido Obrero llama a los trabajadores a tomar conciencia del atentado criminal de explotación que significa esta nueva entregada de las conquistas obreras, y a luchar por una plataforma que plantee: 1) Pago inmediato de todos los juicios por accidentes de trabajo que ya tienen sentencia firme. 2) Defensa de la indemnización integral por accidente de trabajo. 3) Control obrero sobre los ritmos de producción y sobre las condiciones de higiene y seguridad de las fábricas. 4) Régimen de seguridad laboral a cargo del Estado, financiado con un impuesto o pensión especial a cargo de los patrones.

10 de agosto de 1994
Proyecto “antiterrorista” fue pedido por la policía
Corresponsal

El menemismo ha decidido “usar” el atentado a la AMIA para atacar todavía más las libertades democráticas. A la ya abundante legislación represiva que “adorna” a la “democracia” , y a caballo de la creación de la “supersecretaría de seguridad” y del proyecto de “ley antiterrorista” —un engendro represivo que llega al extremo de imponer penas de prisión por la simple pertenencia a una organización “sospechosa”—, en los últimos días el gobierno anunció un proyecto de ley para reformar el Código de Procedimientos Penales. El proyecto constituye, ni más ni menos, que la legalización del apriete, de la tortura y de las provocaciones policiales. En efecto, establece que “la policía podrá interrogar a cualquier persona ... sin la presencia del juez”. Pero para reforzar aún más este poder de la policía sobre los detenidos y “sospechosos”, el proyecto establece la elevación de 6 a 12 horas del plazo en que éstos pueden ser detenidos sin ser puestos a disposición del juez, y hasta un máximo de 120 horas para que el juez lo mantenga incomunicado. También, “la policía podrá efectuar requisas y secuestros (sin orden judicial pero) dando cuenta al juez con inmediata posterioridad” ... lo que les permitirá a los “investigadores” policiales “plantar” e inmediatamente “encontrar” armas, drogas y cualquier otra cosa que “justifique” y “pruebe” las declaraciones obtenidas bajo tortura. Esto deroga la inviolabilidad del domicilio, consagrada por el artículo 18 de la Constitución, y “reafirmada” cínicamente en la Convención de Santa Fe. Los alcances de estas modificaciones pueden verse en lo ocurrido recientemente, por ejemplo, en el barrio San Jorge de la capital de Córdoba, donde se produjo una auténtica sublevación popular cuando cuatro policías (sin chapa identificatoria y en un auto sin patente) pretendieron allanar, sin orden judicial, la vivienda del joven Miguel Angel Rodríguez, de quince años, asesinado a sangre fría por el policía Mario Romero. El allanamiento pretendía “plantar” las armas que “probaran” que el asesino actuó en “legítima defensa”. Pero los vecinos y familiares inmovilizaron a los policías por cuatro horas y les impidieron llevar a cabo el “acto de servicio” ordenado por “la superioridad”. Si la ley menemista hubiera estado en vigencia, la policía habría tenido plena libertad para cumplir el objetivo de plantar la coartada del asesino de un muchacho desarmado. En resumen, el proyecto de ley menemista equivale a la liquidación de los últimos derechos legales de los ciudadanos frente a la prepotencia policial. Pero tanto o más importante que lo que dice el proyecto es lo que los leguleyos llaman “el espíritu de la ley” ... , lo cual en este caso equivale a dar “carta blanca” a la policía del “gatillo fácil” ... (asesinatos de Budge, de Dock Sud, de Wálter Bulacio, desaparición de Miguel Bru, la masacre de Wilde y tantos otros). Esta es la razón de fondo por la cual “la fuerza venía requeriendo estas modificaciones (desde 1991)” (Página 12, 2/8). El proyecto de ley sirve también para desnudar la hipocresía de los convencionales de todos los pelajes reunidos en Santa Fe, quienes hacen bambolla acerca de “los nuevos derechos y garantías de los ciudadanos” mientras el Estado los liquida efectivamente. La aprobación de la reelección presidencial, y la Constituyente en su conjunto, son la auténtica señal de partida para poner en ejecución la andanada de medidas represivas de las últimas semanas. Y es que la conclusión necesaria y obligada del fortalecimiento del Ejecutivo frente a los restantes poderes del Estado (gobierno por decreto, reelección, ballotage) y del fortalecimiento del Estado frente a la ciudadanía lleva a la necesidad de dotarlo de sus instrumentos: la “supersecretaría”, la ley antiterrorista y las reformas al Código de Procedimientos. Con esto se pretende “proteger” al “plan” económico que hace agua por todos lados. Por eso el “técnico” Cavallo ha sido el principal impulsor de la creación de la “supersecretaría” . Con evidente conocimiento, La Nación (31/7) señala que “está claro que las creencias de un peso pesado como Cavallo en temas tan delicados como éstos son algo más que un parecer”...

10 de agosto de 1994
Cavallo autoriza a las AFJP a realizar fraudes contables

Una nueva manifestación del fraude de la “jubilación privada” acaba de salir a luz a raíz del pedido de las AFJP para que los títulos públicos y bonos privados que aquéllas compren en la Bolsa sean contabilizados, no al precio de adquisición, sino al valor nominal más los intereses corridos. La decisión de acceder a este pedido es inminente, con lo cual las AFJP presentarán balances completamente inflados, con niveles de ganancia extraordinarios, aunque puramente contables, con la oscura finalidad de engañar a los trabajadores y ganarlos a la idea de afiliarse a las AFJP. El pedido pretende evitar “el impacto diario de la variación de las cotizaciones y quedar sujetos sus rendimientos a las fluctuaciones del mercado” (Ambito Financiero, 2/8). En momentos en que las acciones y los títulos están bajando, la medida apunta a ocultar las pérdidas correspondientes y a presentar ganancias ficticias e inexistentes. “Desde el punto de vista del sistema —dice Ambito— la posibilidad de devengar un rendimiento cierto momento a momento deja a las AFJP mejor paradas frente a sus clientes en momentos de volatibilidad, evitando la incertidumbre de los ahorristas en un momento donde todavía el sistema tiene que probar sus ventajas”. Los estafadores, como se ve, saben muy bien lo que están haciendo. El temor de la burguesía es la huída en masa de los afiliados al sistema estatal, ante la evidencia de que los quebrantos en la “jubilación privada” son inevitables, ante la crisis financiera. Por eso, “a pedido del sector y con el apoyo de Economía” (Ambito) se dictaría una resolución favorable a la posibilidad de este fraude contable. Para el gobierno, el fraude tiene la ventaja de que le permitiría colocar títulos y letras de deuda pública en las AFJP, sin que éstas corran el riesgo de que baje este precio contable. Como Cavallo ya no puede endeudarse en el exterior, necesita crear este mecanismo fraudulento para conseguir que los aportes de los trabajadores vayan a financiar al gobierno. Claro está que el fraude obliga a las AFJP a inmovilizar en su cartera esos títulos hasta el vencimiento, lo cual achica el negocio en la Bolsa al frustrar operaciones de compra y venta diaria de una masa respetable de títulos públicos. Esto perjudicaría la especulación bursátil y podría acentuar una tendencia a la fuga de capitales. En fin, todo esto vuelve a revelar que detrás de la “jubilación privada” existe simplemente un fraude monumental y sin límites, el cual puede concluir con estafas que dejarán en el olvido al Hogar Obrero, al BIR o a los Oddone.

10 de agosto de 1994
La única verdad: El morenismo fue sionista, monárquico, pro-inglés y antisemita

Sin dejar traslucir el menor síntoma de vergüenza, la dirigente del Mst, Mercedes Petit, escribe en el periódico Semanario Socialista (27/7), que “desde el siglo pasado el movimiento obrero mundial, con los revolucionarios judíos al frente, combate al sionismo...”. La finalidad principal de lo que pronto se verá no es más que una catarata de mentiras, es ocultar las posiciones reaccionarias que, sistemáticamente, ha mantenido su corriente, el morenismo, y en especial su fundador y exclusivo “inspirador”, Nahuel Moreno. Cualquier persona que tenga una mínima información sabe que el “movimiento obrero mundial” ha sido, desde hace más de medio siglo, pro-sionista en forma casi permanente. La socialdemocracia y los partidos comunistas apoyaron la partición de Palestina, resuelta por las Naciones Unidas en 1948, y la creación del Estado sionista. La “guerra de liberación”, librada por el sionismo contra los palestinos y los Estados árabes a partir de esa fecha, fue abastecida militarmente por Stalin a través de Checoslovaquia. El propio “trotskismo”, una vez consumada la partición, defendió el derecho de los judíos a su propio estado, el Estado de Israel, y como consecuencia de esto creó, más adelante, la Organización Socialista Israelí, que como lo indica su nombre lucha por el “socialismo” en los marcos del Estado sionista y, de ningún modo, a través de la destrucción de los dos estados nacidos de la partición, el sionista y el jordano, y, por lo tanto, por medio de la lucha por la autodeterminación y unidad nacionales de Palestina. Hasta donde sabemos, sólo la corriente del Partido Obrero planteó la reivindicación de la destrucción del Estado sionista, desde 1967, dos años después de su fundación (ver Política Obrera, Nº 17, 28/6/67), y más tarde la OCI, de Francia, la cual fundó, en l970, precisamente la Liga Obrera de Palestina. La corriente morenista planteó durante más de treinta años que los trabajadores del mundo debían (textual) “apoyar el derecho del pueblo judío a la autodeterminación y a tener su propio Estado en el marco de una Federación de Estados Socialistas del Medio Oriente” (cita del periódico Avanzada Socialista, del PST de Argentina, 10/10/73). La fecha de la cita está escogida ex profeso para mostrar al lector (y a la impostora que afirma lo contrario) que el morenismo defendía políticamente la reivindicación fundamental del sionismo aun después de cuatro guerras en Palestina —la del 48-49; la de 1956; la de los “seis días”, en 1967; y la de 1973. Agreguemos que el morenismo continuaba siendo confesadamente sionista aun casi una década después de la fundación de la OLP, cuya carta fundacional reclamaba una “República única, democrática y laica de Palestina”. Es decir, que el “movimiento obrero mundial” de Mercedes Petit, se enfrentaba con posiciones reaccionarias al movimiento nacionalista pequeño-burgués de Palestina. Pero la defensa del “derecho del pueblo judío a tener su propio Estado”, no solamente significaba apoyar todas las guerras libradas por este Estado en su propia defensa; no solamente significaba, también, apoyar todas las medidas de expropiación forzosa impuestas por el sionismo contra los árabes palestinos necesarias para asentar un “estado propio”. Significaba, además, defender y apoyar a la otra pata de la resolución de partición de Palestina: la creación del Estado jordano, entregado por los ingleses a la monarquía beduina de la rama hachemita. Desde poco después de 1948 existe un pacto inviolable de esta monarquía con el sionismo, como acaba de publicarlo toda la prensa mundial sin excepción, con motivo del reciente acuerdo de “no beligerancia” entre Jordania e Israel, que incluso prevé la entrega de la custodia de los “lugares santos” al monarca jordano, Hussein. Una de las variantes que se contemplan para el futuro de los “acuerdos de paz” entre Israel y la OLP es, precisamente, que los palestinos pasen a formar una Confederación con la monarquía hachemita. Al defender la reivindicación histórica del sionismo, el morenismo defendía de hecho, inevitablemente, la existencia “nacional” de la monarquía jordana y, con ello, a esta criatura del imperialismo inglés en la región. Como se puede apreciar, el “combate”, nada menos que “desde el siglo pasado”, del “movimiento obrero mundial” (eufemismo para designar al morenismo) “contra el sionismo”, constituye un miserable ocultamiento de las posiciones sionistas, monárquicas, pro-británica y pro-Onu del morenismo. Pero el prontuario morenista no termina aquí... En 1980-1, en una de sus acostumbradas volteretas organizativas, los morenistas llegaron a un acuerdo con la ya mencionada OCI de Francia, con la cual formaron un Comité Internacional. París le dio vuelta, entonces, la cabecita a los impostores, convirtiéndolos en partidarios de la “destrucción del Estado sionista”. ¡Y con qué fanatismo! Como auténticos renegados, se pasan de rosca a la hora de metamorfosearse. N. Moreno saca dos conclusiones básicas de sus novísimas posiciones. La primera es que hay que echar a los judíos al mar, convirtiéndose así en el primer marxista conocido claramente antisemita y genocida. En la revista “Correo Internacional”, de setiembre de 1982, N. Moreno escribe lo siguiente: “Uno de los problemas básicos de la guerra que, bajo diversas formas, se desarrolla desde hace 34 años, es la disputa sobre quién tiene derecho a permanecer en Israel... Pero si (el Estado sionista) es destruido por la guerra palestina significará que los sionistas salgan de Israel y, con ellos, quienes les dan su base social y política. Esta consigna fuera los sionistas es decisiva...” ¿Quiénes componen la “la base social y política” del sionismo? Pues los pobladores judios. “Si se quiere insinuar, dice Moreno, que la constituyente se haría con pobladores judíos no sionistas, implícitamente ya hemos respondido antes. Esos habitantes imaginarios no existen”. Conclusión: la destrucción del Estado de Israel ¡significa para Moreno la expulsión forzosa de tres millones de personas! Esto demuestra que el inspirador teórico de Mercedes Petit, no era más que un compañero de ruta del stalinista cambodiano Pol Pot. El pobre Moreno ni se había dado cuenta, siquiera, que cuando la OLP reclamaba una República laica, tenía en cuenta, precisamente, la perspectiva de abrigar en un mismo Estado nacional a las distintas confesiones y nacionalidades, abriendo así una vía de salida a la impasse histórica inevitable que deberían enfrentar, y que ya enfrentan, los trabajadores judíos de Palestina. Lo que resulta imperdonable del inmoral travestismo ideológico de Mercedes Petit, es que todo esto ya lo dijimos y ya lo escribimos en vida de Moreno, muy recientemente, en fecha tan próxima como mayo del 84 (ver Prensa Obrera Nº 55, 56, 57 y 58), sin que el susodicho nos respondiera en aquel momento, como tampoco lo hace Mercedes ahora, algo que es una verdadera obligación por más “petite” que Mercedes sea. Cuando Moreno se convirtió, de este modo, al antisemitismo militante, entendía por Estado no racista en Palestina... ¡al estado de una raza sola! Por eso llega a decir que “hoy el racismo árabe es progresivo”, algo que constituye una verdadera animalada en un partidario de la abolición de la explotación del hombre por el hombre. Moreno convertía en una monumental burrada las expresiones marxistas del tipo “defendemos al oprimido contra el opresor, aun cuando el primero sea racista y el segundo liberal o democrático”, es decir, no porque sea uno racista o el otro democrático, sino a pesar de ello, es decir, porque elevamos a un plano superior la distinción histórica y objetiva de opresor y oprimido. En forma simultánea con esta posición, Moreno abogaba para que los trotskistas se disolvieran en la OLP, con el argumento casuístico de que la OLP no era una organización política sino la nación palestina como tal. Rabin, Kissinger y Clinton llegaron a la misma conclusión y decidieron firmar los “acuerdos de paz”, que el Mst apoya por ser “triunfos parciales que pueden ser aprovechados para luchar por los objetivos históricos” (ver nota en la página de al lado), con el presidente de la “nación palestina”, Arafat, que de este modo no habría capitulado ante nadie sino solamente concretado un mandato nacional. No importa para los morenistas que la mayoría de la población palestina se oponga a los acuerdos firmados bajo el patrocinio yanqui. La realidad histórica se ha encargado de desmentir, entonces, la caracterización de Moreno de la OLP, confirmando con ello que el morenismo tiene el récord histórico de desmentidas históricas. Esta es la verdad, Mercedes, la única. Y quizá sepas que la verdad es la condición humana y política del revolucionario.

10 de agosto de 1994
AFJP: Pagan la primera pensión “privada” por el 35% del salario
Corresponsal

La AFJP Máxima acaba de informar, con bombos y platillos naturalmente, el otorgamiento en un tiempo récord, de la primera pensión por fallecimiento. “La viuda recibirá una pensión equivalente a 250 pesos mensuales, teniendo en cuenta que el salario promedio de su marido era de 390 pesos. El matrimonio tiene dos hijos menores de 16 y 13 años” (El Cronista, 3/8/94). ¿Esto quiere decir, entonces, que la “jubilación privada” paga pensiones equivalentes al 65% del salario? No. De ninguna manera. Ocurre que esta información oculta lo fundamental. En verdad, la viuda recibirá una pensión de 136,50 pesos, el 35% del sueldo de su marido. Cada hijo, a su vez, tendrá una pensión de 54,60 pesos, equivalente al 14% del sueldo del padre. Sólo entre los tres (esposa y dos hijos) recibirán la pensión total de 245,70 pesos. Esta aclaración tiene su importancia porque la pensión por los hijos concluye cuando éstos cumplan los 18 años. Dentro de dos años, cuando el hijo que hoy tiene 16 cumpla 18, la pensión total se reducirá a 191,10 pesos (136,50 más 54,60) y en 5 años (cuando ocurra lo mismo con el segundo) a 136,50 pesos. La pensión otorgada por Máxima no prevé ningún ajuste, sea por inflación o por aumento de salarios, o sea que se deteriorará a pasos agigantados. Mientras la AFJP Máxima presenta su primer pago de pensión como todo un logro, este ejemplo ilustra que la nueva ley previsional consagra los 130 pesos como pensión permanente y vitalicia, confirmando todo lo que el PO ha estado denunciando.

10 de agosto de 1994
La mala fe y la ignorancia no alcanzan como programa

¿Qué es lo que explica el artículo del Mst que afirma que el “PO apoyó al Estado de Israel y a Menem”: la mala fe o la ignorancia? Por una vez, vamos a ser concesivos: principal, aunque no exclusivamente, la ignorancia. Por eso, empecemos por la mala fe. El 18 de mayo pasado (ver nota en esta página), el Mst publicó un artículo en el que apoya los “acuerdos de paz” entre Israel y la OLP, al caracterizarlos como un “triunfo parcial que...puede ser aprovechado por los luchadores palestinos para seguir luchando por el objetivo histórico de la destrucción del estado sionista racista de Israel”. Ahora, apenas un mes despues, dice lo contrario: “El fundador y presidente de la OLP, Arafat, finalmente abandonó la lucha histórica por la destrucción del Estado israelí...” ¿Qué es lo que ha ocurrido para llegar a tan lapidaria conclusión? Pues la firma de los “acuerdos de paz”, que treinta días antes el Mst había caracterizado como un “triunfo parcial” que podía ser “aprovechado” para alcanzar los objetivos históricos, que en ese mismo acto estaban siendo abandonados. Como se puede apreciar por los métodos que emplea, el Mst no está en condiciones de dar lecciones de moral, y como se puede apreciar por sus inconsistencias, no puede dar lecciones de política. Pero esto no es todo, porque ahora viene la parte de la ignorancia. Después del acuerdo de Israel con la OLP vino el acuerdo con Jordania y ya se anuncia la inminencia de otro acuerdo, esta vez con Siria. Si se tiene en cuenta que ya existe desde hace tiempo un acuerdo con Egipto y que Israel mantiene relaciones estrechas con Irán, a cuyo gobierno apoyó militarmente durante la guerra con Irak: ¿quiénes son los que pueden justificar el atentado contra la Amia en nombre de la lucha nacional del pueblo palestino? Pues nadie. Si el atentado no fue realizado por los propios servicios sionistas, entonces fue encargado por algunas de las organizaciones o estados que ya han firmado o están por firmar un “acuerdo paz”. En efecto, todos los cables de prensa que atribuyen el atentado al Hezbollah, coinciden en que si el régimen sirio quisiera poner fin a las actividades de esta organización libanesa, lo podría hacer en menos de lo que canta un gallo. Si aun no lo ha hecho, es porque la está usando como prenda de negociación o chantaje respecto a Israel. Todo esto explica, a su vez, por qué los yanquis e Israel quieren echarle la culpa del atentado a Irán, precisamente para poder seguir negociando con Siria. La operación de encubrimiento del atentado responde a la necesidad de proseguir con los “acuerdos de paz”. Para el Mst, el atentado no responde a la política de chantaje de las fuerzas históricas interesadas en un acuerdo con el sionismo, sino que fue perpetrado por quienes deberían ser caracterizados como “luchadores”, y a quienes, dice sí el Mst, “la represión sionista y las capitulaciones crecientes de la OLP y Arafat (condujeron) a un camino monstruoso y equivocado: el terrorismo indiscriminado contra blancos civiles, provocando víctimas inocentes...”. Claro que lo mismo se puede decir del IRA, de la ETA, del FIS de Argelia, los cuales, que sepamos, no están afectados por la “represión sionista”. En todos estos casos, los marxistas, sin apoyar en lo más mínimo el terrorismo indiscriminado y denunciando sus limitaciones y consecuencias negativas, estamos sin embargo del lado de los “terroristas” contra el imperialismo inglés, contra el Estado monárquico español y contra el imperialismo francés, respectivamente, y en ningún caso “repudiamos” esos atentados; lo que repudiamos, sí, es a los opresores que han creado la situación de opresión y que se benefician de la situación de opresión que lleva a esos atentados. Pero el Mst comete otro error inpedonable al justificar el atentado por la “represión (u opresión) sionista”: el error de poner a Argentina como un país opresor de los árabes o los palestinos, en cuyo caso el atentado podría representar un ataque contra el imperialismo. La política rastrera de Menem no ha cambiado de ningún modo la condición histórica de Argentina, lo que convierte al atentado en dos veces reaccionario, por tratarse de un ataque contra una Nación también oprimida por el imperialismo. Alegar, en estas condiciones, la desesperación o el desconocimiento por parte de los terroristas, es pretender convertir a la ignorancia en excusa y en querer tomarnos por imbéciles. Entonces, una de dos: o el Mst “repudia” un atentado ejecutado por luchadores con desviaciones terroristas, y en este caso actúa como agente de los opresores de esos terroristas y de los pueblos a los que éstos pretenden servir (que es lo que ha hecho el Mst en el caso de la AMIA, convirtiéndose de este modo en una vulgar agencia sionista); o el atentado No fue perpetrado por luchadores de ningun tipo, sino por Estados u organizaciones para-estatales que están a la búsqueda de un acuerdo con el sionismo y los yanquis. En este caso, el atentado debe ser repudiado y sus autores combatidos, por responder a intereses reaccionarios y porque, como dice el comunicado del PO, “constituye un ataque ... a la causa del movimiento obrero internacional”. Si esto es así, es un deber llamar a las organizaciones obreras a tomar la iniciativa de lucha contra este terrorismo reaccionario y denunciar el encubrimiento que practican los diferentes estados y el propio gobierno menemista. El Mst, en cambio, actúa al revés, y denuncia el llamado del PO a que “las organizaciones obreras, democráticas y de izquierda convoquen a un paro general”. Esta posición del Mst reduce a la nada su mentado “repudio” y pone de manifiesto la completa contradicción en que cae al repudiar un atentado, que si no llega a apoyar, sí defiende y justifica. Es por esto que el Mst no fue a ninguna marcha ni tampoco convocó a ninguna otra alternativa, propia o independiente. El Mst que, recordemos, “repudió” junto al partido comunista el asalto al cuartel de La Tablada, pero no la represión que montó el ejército (basado precisamente en esa clase de “repudios”); el Mst, simplemente hace gala de una enorme ignorancia al pretender que la diferenciación política principal, en el caso de la AMIA, hay que hacerla con respecto al sionismo y no contra los que encubren con estos atentados su trabajo político de traición a la causa nacional palestina y de completo acuerdo con el Estado sionista. El Mst nos “denuncia” por ir a la par del sionismo en la denuncia del encubrimiento del atentado por parte del gobierno menemista. Pero en su mala fe, el Mst esconde que el PO fue el unico que denunció tambien el encubrimiento de parte del sionismo y la CIA. El encubrimiento de estos atentados tiene un carácter internacional, que procura preservar el proceso de “paz” en Medio oriente. Denunciar hoy al sionismo no es nada más que demagogia o una coartada; lo que hay que denunciar es lo que el Mst apoya: los “acuerdos de paz” y a las direcciones nacionalistas que participan de ellos. El delito más grande de encubrimiento está por producirse en estos días, por exigencia de la CIA y del Mossad, que consiste en responsabilizar del atentado a Irán para sacarle las papas del fuego a los sirios. Pero para el Mst, hablar de encubrimiento sería complicidad con el sionismo. Preguntamos: si el sionismo no es, junto a la CIA, el principal encubridor, ¿cómo se explica que no haya “esclarecido” el atentado a la embajada, esto luego de más de dos largos años? Como decimos antes, el Mst no critica solamente nuestra participación en la marcha de repudio convocada por la comunidad judía; el Mst nos critica, antes que esto, y cuando aun nadie hablaba de una marcha, por haber llamado a un paro general. El Mst actuó como una oficina de prensa: sacó un comunicado de “repudio”, repartiendo golpes por igual contra víctimas y victimarios, sin solidarizarse para nada con las primeras. El solo hecho de quedar reducida a la condición de una oficina de prensa, es una señal inconfundible de bancarrota política. Lo que ya deja de ser una manifestación de bancarrota para convertirse en síntoma de descomposición, es adjudicarle a la marcha de la comunidad judía un carácter menemista, cuando se asistió en ella a una de las mayores expresiones de repudio a Menem y, lo decimos nosotros, a la oportunidad de un planteamiento internacional a favor de un recambio burgués, moralizante, chachista y naturalmente pro-imperialista del menemismo, reflejado en el discurso del presidente de la DAIA, Rubén Beraja. La marcha provocó una crisis descomunal en el gobierno. Como lo señalamos en nuestra anterior edición, el embajador de Israel se opuso a su realización, al igual que el jefe de la DAIA, y su convocatoria concluyó imponiéndose como consecuencia de un conato de “rebelión popular de las bases de la comunidad judía” (informa Joaquín Morales Solá, en Noticias). En la marcha, una judía sionista hizo lo que el Mst se niega a plantear, junto al Mas y al Pts: le gritó en la cara al riojano ¡”fuera Menem”! ( ver Clarín, 22/7/94). La masa judía y no judía que asistió a la marcha de repudio, estuvo políticamente a la izquierda de los charlatanes del Mst. Toda la prensa se vio obligada a registrar el contraste entre la marcha contra el atentando a la embajada, cuando las naves argentinas estaban en el Golfo, con Menem a la cabeza, y la marcha contra el atentado a la AMIA, de marcada hostilidad anti-menemista. La marcha formó parte del mismo proceso que encadena las elecciones del 10 de abril último, la marcha federal y el paro del 2 de agosto, y en lo que hace a su componente de clase media, sus protagonistas son los mismos. Sólo un imbécil de mala fe puede decir que la marcha impulsó la creación de la Supersecretaría, que hasta fue rechazada por el reaccionario y menemista presidente de la DAIA. Todo lo contrario: la marcha y las otras luchas y movilizaciones populares han provocado que la SS naciera sin fuerza y semi-muerta, como lo prueban las mediocres designaciones que se hicieron para dirigirla. La SS todavía está por crearse, y lo será de la mano de la reforma ministerial promovida por la Constituyente de Menem, Alfonsin, Rico y el Chacho Alvarez. En otro artículo del mismo periódico, Luis Zamora afirma que “Menem es responsable por los hechos de la AMIA”, lo que es bastante más que denunciar un encubrimiento “como lo hace el sionismo”. Repitiendo las pavadas de los radicales anti-alfonsinistas y del Frente Grande, Zamora adjudica esa responsabilidad al hecho de “haber alineado al país con EE.UU. e Israel en la guerra del Golfo”. De acuerdo a esta “explicación”, el atentando sería poco menos que antiimperialista. Pero ocurre que la guerra del Golfo fue contra Irak, enemigo de Siria y de Irán, los dos países a los que se les imputa el atentado. El contrasentido es completo y sirve a la tarea de confusionismo y hasta de encubrimiento que realizan el sionismo, el imperialismo y los regímenes árabes enfrascados a fondo en la “paz” con Israel. La ignorancia no es excusa; ni en el derecho, ni en la política. Pretender convertir a la ignorancia y a la demagogia en un programa político es también un atentado criminal —esta vez contra las necesidades de emancipación social del proletariado.

10 de agosto de 1994
Docentes: Marca una nueva etapa de reanimamiento
Corresponsal

Una mayoría muy significativa cumplió el 2 de agosto el paro interno aprobado por ADOSAC. Es la primera vez desde que nos impusieron el presentismo que se logra un paro mayoritario y que los docentes nos “animamos“ a parar. En Caleta Olivia, un nutrido grupo de docentes se movilizó, ocupando una cuadra la manifestación, que fue destacada por la prensa de Comodoro. En Río Turbio, una importante cantidad de docentes concurrió al acto y posterior movilización, la que congregó a unas 250 personas. Hay que destacar que esta medida de fuerza se cumplió a pesar de las amenazas, de la ilegalidad y de las listas de quién trabaja y quién no que se les pidieron a los directivos y, en algunas escuelas, a la policía. Por otra parte, el congreso de ADOSAC no decidió la medida con antelación por la nieve, y muchas escuelas o docentes no tenían la suficiente información sobre las características de la medida y cómo actuar en cada caso. Debemos interpretar, entonces, que la adhesión al paro se debió en muchas escuelas a que los docentes, por su propia conciencia gremial y la bronca contra el presentismo, encontraron el 2 un modo de manifestarse. Así, una medida nacional sirvió de cobertura para encontrar una vía de combate contra el presentismo. No debemos permitir que esta nueva situación se enfríe. Este es el momento de plantear las reivindicaciones, comenzando por la incorporación del presentismo al salario, y por la defensa de la Caja de Previsión y el régimen jubilatorio. Ligado a esto hay que profundizar la denuncia sobre las consecuencias de la nueva ley de educación, especialmente la cuestión del nuevo régimen laboral docente, que bajará las conquistas del Estatuto y el peligro de la privatización. Cavallo acaba de declarar que no quiere incluir la gratuidad de la enseñanza en la Constitución (tampoco quiere que estén las Cajas Provinciales). Los docentes del FUT, alrededor de estos ejes, nos proponemos estructurar nuestra agrupación y reconstituir los cuerpos de delegados.

10 de agosto de 1994
El Mst apoya los “acuerdos de paz” del sionismo y los yanquis

El Mst tiene la poco envidiable peculiaridad de integrar la legión de partidos, grupos y tendencias de izquierda que han apoyado los acuerdos de “paz” entre el sionismo y la OLP, bajo la batuta del imperialismo yanqui. Para una organización que se empeña en hacer gala de una furibunda demagogia anti-sionista, esto no deja de ser una proeza. Pero el malabarismo de contenido reaccionario, de parte del Mst, sirve precisamente para ratificar que es una corriente profundamente morenista, en lo que es una característica genética y congénita del morenismo: pegar el grito en un lado y poner los huevos en otro. En su número del 18 de mayo pasado, el periódico Semanario Socialista, celebra con lenguaje épico lo que, al mismo tiempo, denomina “acuerdo con trampa”. Dice el diario: “La bandera de los ocupantes sionistas fue arriada en Jericó y Gaza. En su lugar flamea ahora la bandera palestina. El ejército genocida israelí se retiró...La retirada sionista fue festejada en las calles por miles de palestinos que LEGITIMAMENTE lo ven como resultado de su lucha heroica. Sin embargo, agrega el tero emesetista, otros sectores palestinos acusan a Arafat de traición ” (aunque aquí el Mst no lo considere“legítimamente”). Es lógico, entonces, que para el Mst la “retirada sionista de Gaza y Jericó (sea) un triunfo parcial de la Intifada”. Pero como esa retirada es una consecuencia de los “acuerdos de paz”, son estos acuerdos los que constituyen un “triunfo parcial”, el cual como todo triunfo parcial es mejor que nada, en especial cuando los triunfos totales, totales, totales, no existen. Esta caracterización explica la celebración épica del acontecimiento por parte del semanario come-sionistas. Para que, a pesar de su lenguaje mañero y sus contradicciones continuas (dice, por ejemplo, que “de hecho el territorio “autónomo” palestino es totalmente dependiente de Israel”); para que a pesar de esto, el lector no se confunda, el Mst insiste: “el triunfo parcial que significa la retirada militar sionista puede ser aprovechado (es decir, “el triunfo”, no “la retirada”) por los luchadores palestinos para seguir organizándose y luchando por el objetivo histórico de la destrucción del estado sionista racista de Israel”. En castellano corriente, un “triunfo” que puede ser “aprovechado”, no debería rechazarse bajo ningún concepto, como lo hace la oposición palestina a Arafat, sino que debe ser apoyado con alma y vida. Despues de todo, el “acuerdo”, según el Mst, ACERCA a los palestinos a la realización de su “objetivo histórico”. Claro que los sionistas piensan distinto del Mst, pues ellos creen que los “acuerdos” acercan sí, pero a la completa realización del objetivo histórico del sionismo, que es la existencia de su Estado y el reforzamiento de su influencia y dominación regionales. La verdad está considerablemente más cerca de los sionistas que de la OLP y del Mst, pues mientras que los “acuerdos” significan para los primeros una ratificación de su objetivo histórico, para los segundos significa ponerle la firma al abandono “histórico” de los propios. ¿Quién lo hubiera dicho, no? El Mst, Rabin y Arafat coinciden a pleno al menos en algo: en que los “acuerdos de paz” son un “triunfo parcial” que acerca a todos a sus respectivos “objetivos históricos”, algo que lógicamente no puede dejar de ser “aprovechado”. Buen provecho, entonces, ¡que tengan una buena... indigestión!

10 de agosto de 1994
La cordinadora frente al paro

El miércoles 27/7, el día de reanudación de las clases, se realizó la reunión de la Coordinadora de Estudiantes secundarios con el fin de discutir el paro del 2 y luchar para que fuera efectivamente activo. La reunión fue bastante masiva a pesar del escaso tiempo que hubo para convocarla. Concurrieron 20 colegios de Capital y de Gran Buenos Aires y 60 estudiantes. Se realizó un amplio debate y se acordó el apoyo al paro; pelear por su triunfo en los colegios y en todo el país, y para que los estudiantes lo apoyáramos con nuestros reclamos: derogación de la Ley Federal de Educación, triplicación del presupuesto educativo, juicio y castigo a los asesinos de O. Carrasco y Wálter Bulascio, contra la represión y la Supersecretaría. Y por los reclamos de los trabajadores en lucha, abajo la “reforma laboral” y la “jubilación privada”. La reunión resolvió asegurar el paro en todos los colegios mediante reuniones con los docentes y la realización de una marcha estudiantil de Congreso a Plaza de Mayo. Se publicó una declaración que se repartió en todos los colegios. También un comunicado de prensa que fue publicado en Clarín y Popular y que difundió América TV. El día del paro se realizó la marcha a pesar de la falta de transporte y de un clima desfavorable. Concurrieron delegaciones de distintos colegios que marcharon junto a jubilados, terminando en Plaza de Mayo con un pequeño acto. FRENTE AL PARO NACIONAL LA COORDINADORA DIJO, PRESENTE!!

10 de agosto de 1994
La lucha política en el seno del pueblo judío

En la primavera de 1903, Europa fue sacudida por las noticias del “pogrom” de Kishinev. La palabra rusa “pogrom” se ha hecho universal y significa, según el diccionario, “movimiento popular dirigido por las autoridades zaristas para la exterminación de los judíos”, y al que éstas recurrían con mayor frecuencia a medida que avanzaba el proceso revolucionario en Rusia. La cuestión fue decididamente encarada por los partidos obreros socialdemócratas. “A nuestras tareas anteriores se sumaba una más: la autodefensa. Esa fue la consigna que se lanzó y que se empezó a cumplir inmediatamente en los hechos”, declara Vladimir Medem, uno de los dirigentes del BUND (Liga de los obreros judíos, adherida al Partido Obrero Socialdemócrata de Rusia) en su libro autobiográfico (Mi Vida, 1922). El sionismo, movimiento político surgido a fines del siglo XIX, fue, en cambio, impotente frente a este acontecimiento. Relata Medem que el movimiento sionista se había refugiado en la “lealtad” al zar: “un año antes, el abogado Rosenbaunm, uno de los dirigentes sionistas rusos, había proclamado en el congreso sionista de Minsk: ‘Somos más que leales’. ¡Más que leales al gobierno zarista ruso!”. En el Congreso sionista mundial de Basilea, el líder de este movimiento, Teodoro Herzl, que acababa de volver de Rusia, donde había estado negociando con el Ministro del Interior, el reconocido antisemita Plehve, rendía su informe. “El tono y el lenguaje con que se refirió a ese verdugo en el congreso mismo, bastaban para provocar la repugnancia de cualquier persona de buen sentido” (Medem). Sólo tímidamente, “Jaim Weizmann, el líder de la ‘fracción democrática’(quien sería luego primer presidente del Estado de Israel) , se limitó a declarar con su habitual estilo diplomático que ‘han sido dichas algunas cosas que mejor hubiera sido no decir’. Esa fue toda su protesta contra Herzl, con la cual dio por concluido su deber ‘democrático’” (ídem). Del relato de esas entrevistas, que hace el propio Herzl en sus “Diarios”, se desprende que Plehve deploró que muchos judíos adhirieran a los partidos revolucionarios y reclamó al líder sionista ayuda para contenerlos, a cambio de libertad de organización para los sionistas, ayuda financiera para la emigración judía a Palestina (recogida por medio de impuestos obligatorios a la comunidad judía) y su gestión ante el Sultán para que autorizara la colonización en Oriente. Herzl y la dirigencia sionista se aliaron a lo más nefasto de la reacción incluso contra el propio pueblo judío. “Las negociaciones diplomáticas con el Sultán turco y con los soberanos europeos y sus gobiernos, indujo a la Organización Sionista a eliminar de raíz toda sospecha de tendencia hacia la izquierda socialista revolucionaria. Fueron los sionistas de Rusia los que más velaron por ello...” (Historia del Movimiento Sionista, Tomo II, Itsjak Grinbboim). El silencio de Herzl frente a las matanzas de Kishinev produjo una crisis en las filas sionistas. “En el ala izquierda de la juventud sionista se encendió un espíritu de protesta política. La radicalización de los sionistas de izquierda comenzaba...” (Medem). “El crecimiento de la efervescencia revolucionaria... las masacres antijudías... la necesidad interna de salir a la calle para defender a los hermanos perseguidos —todo ello alejó a la juventud del sionismo oficial y la obligó a buscar solución a todos aquellos problemas que el sionismo dejó de lado...” (Historia...). Medem cuenta que en una gira de actos contra el “pogrom” de Kishinev, coincidió en una actividad común con Trotsky (en representación del Partido Socialdemócrata) y un grupo de jóvenes sionistas en la ciudad alemana de Karlsruhe, donde había una importante colonia judía. En el debate, Trotsky se enfrentó con “dureza” a las posiciones del Bund sobre la cuestión nacional, mientras que “a los sionistas les respondió con humor y de buena manera”. Crisis con el Bund En 1903, el Bund se separó del Partido Obrero Socialdemócrata de Rusia. Lenin combate sus tendencias “nacionalistas” y su pretensión de ser reconocido como único representante del proletariado judío. Lenin comenta “la excelente proclama” del comité socialdemócrata de la ciudad de Ekaterinoslav, la cual “explica magníficamente a los obreros judíos la posición de la socialdemocracia ante el sionismo y el antisemitismo. Advertimos, dice, que la proclama muestra un cuidado tan exquisito, de verdaderos camaradas, para no herir los sentimientos, el modo de pensar y los deseos de los obreros judíos, que expresa y subraya la necesidad de luchar bajo la bandera del Partido Obrero Socialdemócrata de Rusia ‘inclusive para mantener y seguir desarrollando su cultura nacional (la proclama se dirige a los obreros judíos), inclusive en aras de los intereses puramente nacionales’ (subrayado con letra cursiva en el mismo texto de la proclama)”. La proclama explicaba que el antisemitismo “se desplazó de Alemania a otros países, y en todas partes reclutó sus secuaces entre las capas burguesas, y no entre las capas obreras de la población”. Denunciaba el “carácter social del antisemitismo actual” y “se subleva (y con razón) contra las fábulas de los sionistas acerca del carácter eterno del antisemitismo”, en tanto que el Bund acusaba no sólo a los capitalistas sino también a sectores populares y obreros de participar en este movimiento. El Bund, dice Lenin, “no hace más que embrollar el problema y sembrar entre los obreros judíos ideas que conducen a embotar su conciencia de clase” (todas las citas son de Lenin, en su artículo “¿Necesita el proletariado judío un ‘partido independiente’?”, 1903). Crisis y reorientación sionista Frente a la pasividad sionista y a la movilización de autodefensa revolucionaria de los socialdemócratas y Bundistas, muchos sectores rompen con el sionismo y se incorporan al torrente revolucionario. “Los judíos, cuyas aspiraciones elementales no fueron satisfechas, se encontraban en las primeras filas de los partidos revolucionarios...” (Historia...). La revolución de 1905 dio un nuevo impulso a esta tendencia . “Las masas del pueblo los abandonó (a los sionistas) en la primer época de la revolución y hasta se alejó del sionismo. En la calle judía dominaban los partidos socialistas, especialmente el Bund...” (Historia...). La dirigencia sionista se vio obligada a alterar su orientación y a pasar a una especie de “oposición” al zarismo para no perder por completo su influencia. Pero lo hizo ligándose a los partidos burgueses liberales y constitucionalistas (KDT). Cuando el zarismo pasó al contraataque posterior a la derrota de la revolución de 1905, luego de una ola de “pogroms” “los sionistas de todos los partidos y tendencias proclamaron... día de duelo y huelga general en señal de protesta; la gente del Bund no pudo evitar la gigantesca demostración llevada a cabo por todos los judíos. Este fue el primer golpe que se batió sobre el Bund; su posición incalificable frente a este asunto posibilitó a los partidos sionistas robustecer su posición entre el pueblo”. Los sionistas formaron un bloque con el partido KDT y el partido Trudoviki (campesino) para presentarse a las elecciones para la 1ª Duma (parlamento regimentado), que fueron boicoteadas por los partidos obreros. En esa oportunidad fueron electos 12 diputados judios en las listas de los kadetes y trudoviques, 5 de ellos sionistas. Pero en Polonia, “el Comité Sionista” organizó junto a los socialistas las manifestaciones contra “las masacres antijudías y apoyó los preparativos para la autodefensa, ante los temores que los ‘pogroms’ se propagaran y llegaran hasta Varsovia. La dirección sionista se abstuvo de participar en las elecciones, creyó en la fuerza de la revolución y porque los partidos radicales y socialistas polacos las boicotearon...”, se lamenta el historiador sionista. El planteo bolchevique En todo este período, los bolcheviques organizaron la autodefensa judía mediante acuerdos con todas las fracciones que adoptaban una actitud combativa, por ejemplo vuelve a saludar al comité de Ekaterinoslav “que en un momento crítico (¡se esperaba un ‘pogrom’ de las centurias negras! ¿Es que existe actualmente en Rusia una ciudad o un pueblo donde no se espere algo semejante?) realizó un acuerdo entre los bolcheviques por una parte, y los mencheviques y el Bund por la otra” (Lenin, Las Centurias negras y la insurección, 1905). Colectas comunes de dinero para armas, asambleas, mitines, patrullas. Cuando la reacción comienza a profundizarse, el bolchevismo reclama, incluso a los liberales, una acción directa para detener los “pogroms”. “El ‘pogrom’ de Bialistok —dice Lenin en su artículo “La reacción inicia la lucha armada”, 1906— muestra con particular claridad este comienzo de las acciones armadas del gobierno contra el pueblo”. Saluda que los dirigentes liberales (y sionistas) convoquen a una “interpelación” a los funcionarios zaristas, pero señala las limitaciones de ésta. Ante las denuncias de los mismos diputados de que los judíos de Bialistok no se atreverán a acusar concretamente a los ejecutores del “pogrom”, Lenin dice: “Saben que esos seres castigados no se atreverán a nombrar a los auténticos culpables del ‘pogrom’. Ustedes deben nombrarlos”. “Acusen directamente a esos asesinos, ese es su deber inexcusable ante el pueblo. No pregunten al gobierno si se tomarán medidas para defender a los judios y para evitar nuevos ‘pogroms’... Acusen al gobierno abierta y claramente, llamen al pueblo a organizar las milicias y la autodefensa como único medio de protegerse de los ‘pogroms’. Lenin señala que en el distrito industrial de Lugansk “el ‘pogrom’ no adquirió proporciones pavorosas sólo porque... los obreros inermes, a mano limpia y a riesgo de ser aniquilados por la policía, corrieron a los progomistas”. Fue así que el bolchevismo ganó a toda la vanguardia de los trabajadores judios para su causa. En las elecciones de la IIª Duma, que los socialdemócratas (con la oposición de Lenin) también boicotearon, los sionistas decidieron presentarse por primera vez con partido propio; pero aislados de la comunidad judía, sólo lograron sacar un diputado (“sionista pero no de los dirigentes” (Historia...). Antisionismo y antisemitismo Durante todo este período y hasta la Segunda Guerra Mundial, el sionismo quedó reducido a una pequeña minoría, “muy activa... pero no lograron convencer nunca a la mayoría de sus correligionarios. Fueron los trabajadores... que hablaban yiddish... quienes se mostraron más furiosamente hostiles al sionismo y a toda idea de emigración a Palestina”, relata Isaac Deutscher, “Los judios no judios”). En 1939, cuando se procedió por última vez a la elección de las autoridades de la AMIA, en Polonia, el sionismo perdió estrepitosamente a manos del Bund y de otras corrientes (los comunistas stalinistas, de gran peso entre los trabajadores judios, boicotearon). El sionismo sólo logró prevalecer luego de las masacres de la Segunda Guerra Mundial, ante la debacle de la dirección revolucionaria del proletariado a manos del stalinismo. Los judios, en época de Lenin y Trotsky, fueron un bastión fundamental del Partido Bolchevique y nutrieron sus filas dirigentes en la URSS y en todo el mundo. Bajo la dictadura proletaria de Lenin se lanzó una vasta campaña antinacionalista, antireligiosa y anticlerical. “Lo hicieron con un espíritu de total imparcialidad, denunciando y condenando todo tipo de nacionalismo y, en particular, el chovinismo gran ruso, y proclamando la igualdad de todas las naciones y minorías nacionales” (Deutscher). Se alentó a los judios a sacar sus propios periódicos y libros en yiddisch. El más grande teatro hebreo de la historia, el Habina, fue fundado en Rusia bajo la iniciativa del comisario de Instrucción Pública, Lunatcharsky. Todas las corrientes judías, incluidas las sionistas, tuvieron existencia legal irrestricta, hasta 1925, en que se inició la contrarrevolución stalinista, a la cual sí se aliaron los sionistas. La creación del Estado de Israel no ha resuelto ni uno solo de los problemas planteados al pueblo judio y sólo ha servido, como un instrumento del imperialismo, para reforzar la opresión nacional de los pueblos del Oriente Medio y de Palestina . A nivel mundial, el sionismo se convirtió en cómplice de régimenes tan reaccionarios como los de Pinochet, Videla y Somoza; del régimen racista sudafricano; del Sha de Irán; es decir, de la reacción criminal de la peor especie. En Argentina, la dirección sionista de la DAIA fue reiteradamente acusada dentro de la propia comunidad por su complicidad con la última dictadura y hoy es una activa aliada del menemismo. La aplicación de la “desregulación” en la AMIA, produjo en el último año una completo desmantelamiento de servicios sociales y despido de trabajadores, cuyos detalles pueden leerse en el periódico “Nueva Sión”. La oposición entre sionismo y socialismo se encuentra, por lo tanto, hoy más vigente que nunca. En oposición a la división, el enfrentamiento y la opresión nacionales que encarna el sinonismo, el socialismo plantea la unidad de los explotados judIos y árabes de Palestina para establecer una República Socialista de Palestina, que liquide para siempre las consecuencias de la partición nacional de Palestina entre el Estado sionista y la monarquía hachemita de Jordania. El programa socialista en Palesitna va cobrando mayor actualidad a medida que los acuerdos de “paz” patrocinados por el imperialismo asocian a los explotadores de ambos bandos, lo cual debe servir para poner en evidencia la comunidad de los intereses históricos de explotados de las masas árabes y judías. Como miembros del Estado opresor, le cabe a los trabajadores judíos la mayor responsabilidad en luchar contra la política de colonización y explotación que impulsa el sionismo y tender la mano de la unidad revolucionaria a los explotados todos de Palestina.

10 de agosto de 1994
La UJS impulsó el paro

La tarea inmediata que surgió de la Marcha Federal del 6 de Julio fue indiscutiblemente el paro activo para el 2 de Agosto. La Federación Universitaria de Córdoba en ningún momento adhirió al paro y, por lo tanto, no hizo absolutamente nada. Salvo la UJS, nadie llamó a concretarlo. Con un volante titulado “Toma de facultades y asambleas”, comenzamos una discusión con todas las fuerzas y activistas para concurrir a la reunión de junta representativa de la FUC. En los debates previos las agrupaciones fueron mostrando su falta de iniciativa y de interés. Sin embargo, en la reunión de FUC, la UJS tomó la iniciativa y toda la polémica se desarrolló entre Franja Morada, que pretendía “comenzar una lucha contra la Ley de Educación Superior mandando una gacetilla a los medios el día del paro”, y la UJS, que la denunciaba por inmovilista y cómplice del gobierno y llamaba al apoyo activo del paro. Algunos centros de estudiantes independientes y otros del Frente Grande comenzaron a cambiar de posición y finalmete se resolvió un acto frente al rectorado. Este acto, que se realizó el día lunes 1º de Agosto, concentró a 200 estudiantes y llenó un vacío político enorme gracias a una iniciativa de la izquierda. En nuestra intervención planteamos que el acto debía convertirse en el comienzo de una lucha de conjunto contra la Ley de Educación Superior y de Financiamiento, y que se debía impulsar el juicio y castigo a los asesinos de Miguel Rodríguez (ver notas obre proyecto “antiterrorista”). Para eso reclamamos el juicio político al gobernador, al ministro de Gobierno y al juez participante en la causa, por la impunidad con que dejan actuar a la policía y la represión que éstos descargan sobre la juventud. Quedó en claro que Franja Morada está atada de pies y manos a la política del gobierno y que por lo tanto está entregada.

10 de agosto de 1994
¡Yo, argentino!

El antisemitismo en la Argentina tiene una larga trayectoria. Empezó en la oligarquía, en el siglo pasado, como un sentimiento de odio al no-cristiano. Algún escritor tomó la posta, a fines del siglo XIX, viendo en el judío la encarnación del usurero y chupasangre de los obreros. La crisis del 90 se la achacaron a los judíos, por ejemplo, dos “socialistas” como Julián Martel y Roberto J. Payró. Pero también en la Bolsa de Comercio, en plena crisis, se gritaba “¡Mueran los judíos!”. Cuando en la primera década del siglo la insurgencia obrera amenazó con derrumbar al Estado capitalista, este mismo Estado reprimió a sangre y fuego y se conformaron las primeras Tres A del siglo: bandas de “señoritos” inquietos, policías de franco y lúmpenes descerebrados que circulaban libremente por la ciudad quemando locales anarquistas y atacando a balazos manifestaciones obreras. Al poco tiempo se dieron a la tarea, también, de ir al barrio de Once a atacar a los judíos por apátridas. Exhibieron un nacionalismo ultrarreaccionario, que consistía en defender al Estado católico y humillar y reprimir a todo el que no fuera parte de ese Estado. En la Semana Trágica (enero de 1919) estos grupitos de fascistas se allegaron al barrio de Once (particularmente la zona que rodea el ahora destruido local de la AMIA) y además de romper vidrieras y amedrentar a los habitantes de la zona, quemar libros y destruir el mobiliario de las casas, humillaban a los religiosos judíos tirándoles de sus largas barbas. Como la barba no es un atributo exclusivo de los rabinos, los que iban a ser amenazados y se querían salvar, alzaban los brazos y gritaban: “¡Yo, argentino!”. Así nació esta expresión tan típica de nuestro lenguaje, característica del bípedo de las pampas, el “porteño piola” que sabe abrirse a tiempo ante los problemas, no sea cosa que tenga que afrontar responsabilidades y manifestar sus opiniones ante los demás. Paradójicamente, los que gritaban “¡Yo, argentino!” ante las bandas fascistas de 1919, no eran argentinos, eran otros inmigrantes (como los judíos) o bien judíos que no querían reconocerlo, que en el apuro de salvarse no atinaban a conjugar el verbo ser. Bueno sería que los porteños racistas de hoy reconozcan que la misma expresión con la que ellos se “borran”, es una expresión nacida de la inmigración y no de la cepa nacional más pura. En la Semana Trágica se constituyó la Liga Patriótica, organizada por lo “mejor” de la clase “alta”, financiada públicamente por los grandes oligarcas, sus empresas y sus instituciones, que tuvo un enorme y poco honroso papel en el golpe de setiembre de 1930, cuando Uriburu volteó a Yrigoyen. Fue un “grupo de tareas”, una Triple A que, como la isabeliano-videliana, identificaba como enemigos tanto a los anarquistas y socialistas como a los judíos, rusos, polacos, y todo lo que oliera a “maximalista”. Por otra parte, acusaban a los judíos de proveer de dirigentes a los grupos socialistas y de contar entre ellos grupos de obreros organizados en torno a las ideas del socialismo. Efectivamente, en el país aparecieron varios diarios en ídisch que llevaban las nuevas ideas a los inmigrantes recientes. La represión irracional y fascista es la reacción que la élite que detenta el poder descarga sobre todos los otros grupos que, en su delirio de persecución, podrían disputarle la primacía “cultural” sobre el Estado. Pero se descarga particularmente sobre el enemigo más filoso y profundo que el Estado moderno tiene que enfrentar: el proletariado. Las persecuciones antisemitas fueron un capítulo, en cierto modo secundario, de la represión contra las masas trabajadoras, descargada luego de la derrota de la huelga e insurrección de enero de 1919. La frase “¡Yo, argentino!”, olvidada ya de su origen histórico, se incorporó a nuestro lenguaje, pero siempre caracterizando la actitud del individualismo, del egoísmo de quien busca evadirse de los problemas y no enfrentar la situación. Pero no nos olvidemos que los socialistas buscamos una transformación en la cultura social: contra la cultura del egoísmo, propugnamos la cultura de la solidaridad y el compromiso, de la lucha y el enfrentamiento a la injusticia, de la conciencia frente a la represión y nunca la evasión y el conformismo. Al Yo, Argentino debemos oponer el Yo, Socialista, el Yo, Revolucionario, y despertar de la modorra escapista a todos los que pretenden quedarse en sus casas cuando algún sector oprimido es atacado.

10 de agosto de 1994
La Utpba se ahorca con su propia soga
Corresponsal

Como si fuese una empresa publicitaria más, el sindicato de los trabajadores de prensa (Utpba) acuñó en los últimos tiempos tres sloganes con los que inundó las calles de la Capital y el Gran Buenos Aires a través de afiches multicolores: “La peor opinión es el silencio”; “1994, Año de la Comunicación”; y “la gente existe”. Bastó, sin embargo, que los 100 mil trabajadores que colmaron la Plaza de Mayo el 6 de julio, en la Marcha Federal, aclamaran el paro general, para que a la Utpba se le atragantaran sus propias consignas. Porque frente al paro del 2 de agosto, la Utpba se calló olímpicamente la boca y se olvidó del año de la comunicación y hasta de la propia existencia de la gente. No solamente no convocó a un plenario de delegados para organizar la medida... ¡ni siquiera sacó una triste circular de adhesión al paro! Porque el comunicado que llegó a unas pocas empresas, escasas horas antes del 2 de agosto, no puede ser considerado de adhesión, salvo que lo sea llamar a “respetar la cobertura de la medida”, es decir, ir a trabajar. O sea, carnerear. La conducción de la Utpba, además, se lavó las manos por las represalias que pudiesen tomar las empresas contra los trabajadores que parasen. Para eso dispuso que la “‘adhesión’”“se cumpla con la modalidad que adopte cada rama”, cuando todo el mundo sabe que la organización por ramas es inexistente. Conclusión: en muchas redacciones, el propio 2 de agosto, la gente se preguntaba qué posición tenía la Utpba frente al paro. Así las cosas, salvo en Página 12, donde hubo una asamblea que resolvió parar, en las demás empresas periodísticas se trabajó. El fracaso del modelo... de la Utpba Para terminar de estirar la soga alrededor de su propio cuello, el mismo día del paro nacional apareció, en Página 12, una columna firmada por Néstor Piccone, secretario adjunto de la Utpba, en la que no decía nada sobre la medida en su propio gremio, lo que no le resultó un obstáculo para afirmar, en forma realmente insólita, que “La opción de parar nace de una visión de la realidad que exige otro camino”. Parecería, entonces, muy claro que la Utpba no quiere ir por otro camino, dada su absoluta falta de voluntad y convicción de parar (actitud que ya tiene un antecedente en la carnereada del 9/11/92, cuando la CGT llamó al primer paro nacional que se realizó bajo el gobierno menemista). Por otra parte, tanto el tema de la “jubilación privada” como el del avance de la “flexibilidad laboral” en prensa (CUIT, autónomos, etc.), demuestran que la Utpba sabe adaptarse perfectamente bien a la realidad de la Argentina menemo-cavallista. Lo más interesante de todo es que la nota firmada por Piccone se titula “El fracaso del modelo”, cuando el propio Picone pregonaba hasta meses atrás que “el modelo neoliberal” era “imparable”, por lo cual, sostenía, la única política “racional” era negociar con las patronales el “modelo de ajuste”. “El fracaso del modelo” menemista arrastra al fracaso al “modelo” político sindical de la Utpba de atomización y parálisis del gremio, lo que se verificó prácticamente en la jornada del 2. La campaña de la Lista Naranja La Lista Naranja de Prensa impulsó el paro a través de volantes (ver recuadro) y la organización de una radio abierta, el mismo 2 de agosto, en Perú y Avenida de Mayo, que a pesar de la lluvia inclemente sirvió para reagrupar a compañeros de cuatro importantes empresas. La lucha por una nueva dirección, que emerge como tarea práctica a partir de la Marcha Federal y el paro del 2, incluye superar a la dirección impotente y entregada de la Utpba.

10 de agosto de 1994
Carta abierta a la militancia del Partido Comunista
ex miembro de la dirección del Partido Comunista de San Martín · Gerardo Omar Montero

Introducción La disolución del Partido Comunista es la consecuencia lógica, inevitable y única de la política que ha venido siguiendo este partido en los últimos tiempos. La sangre y el sacrificio desplegado por miles de militantes a lo largo de casi ochenta años de historia, serán despilfarrados por una camarilla burocrática traidora, en una actitud que, a quienes rompimos con ese aparato hace un tiempo, no nos toma por sorpresa. Nada podía esperarse de quienes llegaban a acuerdos políticos con la burocracia sindical —llámese Mary Sánchez, Víctor De Gennaro u otros—, fueron cómplices de la intervención menemista-cavalliana en Santiago del Estero o participan de la estafa de la “jubilación privada” a través de “Previsol”, la AFJP del “Credicoop”, es decir, del Partido Comunista. Sabemos que muchos confiados o incautos militantes comunistas, que habían dado un paso al costado en los últimos tiempos, esperaban el surgimiento de una corriente opositora dentro del PC. Algunos de ellos militaron la propuesta de “La Corriente”, a través de la difusión de los folletos de sus varios centros de estudio. Hoy, con la definitiva extinción del aparato de Echegaray y compañía, queda claro para quien quiera ver la realidad sin prejuicios que, para estos compañeros —y muchos de los que se encuentran dentro del PC—, ha llegado el momento de delimitar con exactitud de qué lado de la trinchera se encuentra cada uno. Y actuar en consecuencia. La situación política actual Es evidente que se ha operado un giro en la situación de las masas a partir del “santiagueñazo” y de las grandes movilizaciones en el interior del país —Jujuy, La Rioja— como consecuencia de la enorme crisis que enfrentan el régimen menemista y el “plan” Cavallo. Es una importante expresión de esta crisis y de este giro político el rotundo fracaso de la jubilación privada. Las luchas de los metalúrgicos, fundamentalmente en Tierra del Fuego —con una metodología que incluyó la huelga, el piquete y la toma de fábricas— marcan claramente la tendencia general de desarrollo de esta situación. Como sucede siempre que se agudiza la lucha de clases, las fuerzas en combate se reacomodan. El Frente Grande aparece como uno de los ejes de este reacomodamiento, en su carácter de dique de contención de la tendencia de las masas. En este cuadro, se hace más necesaria que nunca la consolidación y el fortalecimiento de una organización independiente de los trabajadores y el pueblo, que agrupe en su seno a lo más combativo, a la vanguardia. Una organización con un programa capaz de orientar a las masas y llevarlas a la victoria. Esa organiación existe; es el Partido Obrero. Mi incorporación al Partido Obrero Llegué al Partido Obrero luego de un tiempo de profunda reflexión. Habiendo roto con el Partido Comunista por diferencias programáticas claras, basadas en conceptos doctrinarios específicos —cuestiones cardinales del marxismo, como la del Estado, la independencia de clase, la necesidad de poner en pie un partido revolucionario de la clase obrera, entre otras— llegué a la conclusión que la única actitud política e intelectualmente honesta, era sumarme al único Partido que lucha abiertamente por un programa marxista revolucionario. El Partido Obrero es el legítimo heredero de las mejores tradiciones políticas e ideológicas de Marx, Engels, Lenin y Trotsky y por ser el único partido que lleva en su programa aquellos conceptos antes mencionados —y su expresión máxima: la dictadura del proletariado— es al mismo tiempo, el único partido con derecho a llamarse COMUNISTA. La actual política contrarrevolucionaria del PC dejará, entre sus militantes, un tendal de “quebrados”, que se transformarán, como siempre sucede en estos casos, en un pesado lastre desmoralizante en el movimiento político y social de las masas. Es imperioso encontrar para estos compañeros una perspectiva de lucha revolucionaria, que los saque de la confusión política en que los ha sumido el centrismo liquidador. Porque en política todo lo que no avanza retrocede y porque la lucha de clases no espera, llamo a mis ex compañeros del PC, en especial a su militancia juvenil, a sumarse al Partido Obrero y a su juventud, la Unión de Juventudes por el Socialismo.

10 de agosto de 1994
Carta abierta a la conducción de Camaño-Picone

Compañeros: La situación por la que atraviesa el gremio de prensa no admite más parálisis, dilaciones y evasivas. El paro convocado para el próximo 2 de Agosto, llamado con un mes de anticipación, era y es una oportunidad excelente para intentar coordinar una respuesta común, organizada, que suponga un primer paso hacia la puesta en pie del gremio. Lamentablemente, tal cual viene siendo la característica de la política de la conducción, nada se ha hecho hasta ahora para aprovechar esta medida de lucha. No olvidamos que ustedes, con la excusa de que era la burocracia de la CGT la que convocaba, llamaron a no parar en el único paro general realizado contra el gobierno menemista, el 9 de Noviembre de 1992. Ahora, que el paro fue llamado desde una Plaza de Mayo repleta de trabajadores, tampoco han hecho hasta el día de hoy absolutamente nada para garantizar la adhesión del gremio. Sin embargo, consideramos que todavía estamos a tiempo para que la Utpba llame a un plenario de delegados el día lunes 1º de Agosto, a fin de concretar un acto o movilización que le den un carácter activo a la jornada. Más vale tarde que nunca. 29/7/94

10 de agosto de 1994
A los camaradas del PC Corriente Marxista-Leninista

Leí el comunicado de prensa aparecido en correo de lectores de PO Nº 424, y me permito, en mi calidad de ex militante del PC, la siguiente reflexión: En principio, no dudo de la honestidad de ustedes y les creo cuando establecen como objetivo fundamental de la corriente recuperar al PC para el marxismo-leninismo, es en función de este objetivo que me permito marcar algunos planteos que en mi opinión son contradictorios. Por ejemplo, ya que de Leninismo hablamos, la tan cacareada “crítica y autocrítica” debe entenderse como un método dinámico y global de análisis, no se puede autocriticar “un pedacito de historia”, con la añadidura de reivindicar un XVI Congreso que no fue otra cosa que un verdadero ejercicio de masturbación política, ya que en esencia dejó intacta la “tradición histórica” del PC, que es la de atar a la clase obrera al carro de la burguesía y que en el comunicado ustedes siguen reivindicando a través del planteo del FLNyS y de la “JUSTICIA SOCIAL”, por lo que en esencia, los planteos de la corriente ML no difieren de los de Pereyra o los de Patricio, y por lo tanto son contrarrevolucionarios, entiendan camaradas que el Marxismo-Leninismo no es una cuestión de “rótulos” sino de conductas, y que alguien que se reivindique revolucionario no puede apañar a un rompehuelgas como el Chacho Alvarez, ni apoyar actitudes desmovilizadoras como la de la Coordinadora de Jubilados. Un revolucionario debe, a partir de un método de análisis (el Leninista), analizar su conducta particular a lo largo de toda su historia, enmarcada ésta en el terreno nacional e internacional, y a partir de allí, sacar conclusiones, y, autocrítica mediante, modoficar rumbos, ¿se entiende?, para ser más claro, diré que no es muy coherente el nombre de su periódico (Orientación) (*) con los objetivos que dicen perseguir, ya que dicho nombre más se parece a una velada defensa de la historia “Codovilliana” del PC que al nombre de un periódico revolucionario. Creo, camaradas, que la disyuntiva ante la que se encuentran es terminante, o se convierten en una corriente revolucionaria lo que inevitablemente los llevará a la ruptura orgánica con el PC, o conforman una nueva “rosca”, como la que llevó a la nueva dirección (Patricio- Pereyra-Fava-Mosquera, etc) al “poder” y entonces no serán otra cosa que una hez más, en la trágica diarrea del stalinismo. Paternal, 4/8/94 (*): Orientación: Semanario del PC en la época de Codovilla, su primer ejemplar apareció en octubre de 1936.

10 de agosto de 1994
Asi fue el gigantesco paro del 2 de agosto
Corresponsal

El paro del 2 de agosto fue la ocasión para una importantísima batalla política del activismo sindical, que se empeñó por garantizar la medida y darle un carácter de lucha. En este combate, no sólo debió enfrentar la declaración de ilegalidad, los ataques del gobierno y de los patrones y el carnereo activo de la burocracia de la CGT sino, también, empeñarse a fondo para superar las limitaciones de la política de sus convocantes, las burocracias del CTA y el MTA, quienes se opusieron sistemáticamente a darle un carácter activo a la jornada y, por lo tanto, a impulsar el paro entre las bases de los gremios de la CGT carnera. Lo que se podrá leer a continuación es un informe sobre cómo se desarrollaron esta lucha política del activismo y la jornada del 2 en las grandes concentraciones obreras del país, elaborado a partir de las distintas regionales y organizaciones del Partido Obrero. El Gran Buenos Aires En el Gran Buenos Aires, las centrales convocantes están integradas por tres gremios “de servicios” (UTA, Suteba y ATE) sin incidencia en la clase obrera industrial. En estos tres gremios, y en particular entre los docentes y choferes, la adhesión al paro de los trabajadores contrastó notoriamente con la política que desarrollaron sus direcciones. En Suteba, la dirección no garantizó la masividad de las asambleas seccionales, ni convocó a reuniones de delegados por escuela, ni siquiera realizó una agitación en los colegios y, sin embargo, el paro fue muy importante. Los primarios adhirieron en mayor medida, apoyados por los padres que no enviaron sus hijos a clase; en secundarios, el paro se cumplió masivamente porque los estudiantes tampoco concurrieron a clases. En algunas seccionales del Suteba se libró una importante batalla política. En General Sarmiento, la Lista Rosa-Tribuna Docente derrotó a la burocracia en una asamblea preparatoria, al lograr que se aprobara que el paro fuera activo, que se definieran las reivindicaciones del gremio y la necesidad de un plan de lucha. En la jornada, convocada por la burocracia el día lunes anterior al paro, la presencia de Tribuna Docente fue la más numerosa. En La Plata, Berisso y Ensenada, los docentes protagonizaron el paro más masivo de los últimos tiempos, superando ampliamente la tarea divisionista de la FEB. En la UTA, la dirección no convocó a asambleas ni hubo plenarios de delegados. El paro —que fue parcial— fue garantizado por entero por el activismo sindical, allí donde éste se encuentra organizado, como en la zona Sur, algunas líneas del Oeste y, en menor medida, en La Matanza. ATE fue el gremio que presentó una mayor adhesión al paro; en los grandes hospitales (Posadas, Paroissien) y en las reparticiones públicas, el paro se hizo sentir. La dirección de ATE, sin embargo, se opuso a darle un carácter activo al paro y a arrastrar a los demás gremios a la huelga. Esto es fundamental, porque en las distintas reparticiones y hospitales los afiliados de ATE “conviven” con afiliados de UPCN y Sanidad y con sindicatos de empresa (como Inta Castelar). Sólo en el Inti hubo una actividad conjunta por el paro de delegados de ATE y UPCN y un acto en común, esto por iniciativa de la Comisión Interna de UPCN. El paro fracasó en el Smata y en el tabaco, donde las direcciones sindicales “apretaron” a fondo a los trabajadores. En la UOM, sin embargo, el paro tuvo una importante repercusión. Antes que nada hay que destacar el importante ausentismo en Sevel, precisamente en el momento en que los dirigentes de la UOM estaban en la Rosada firmando el “acuerdo flexibilizador”. En las fábricas de San Martín, Ciudadela y Quilmes, el ausentismo llegó al 30%; en la Corni (Vicente López) paró el 80% y en otras se produjeron faltazos colectivos impulsados por los activistas con la “excusa” del transporte. En otras grandes empresas, donde la burocracia nacional carnereó, el activismo y los delegados y comisiones internas combativos libraron importantes batallas para cumplir el paro. En Terrabussi (alimentación) se hicieron importantes esfuerzos mediante asambleas de sección y, a pesar de que la fábrica pone micros, se registró un importante ausentismo. En Editorial Atlántida paró un 90% y su comisión interna realizó un acto por la tarde en Panamericana y 197 con la presencia de unos 50 compañeros. En el gremio del neumático, Pirelli paró totalmente, pero no Fate, donde aún se hace sentir la derrota de la gran huelga. Rosario, San Lorenzo, sur de Santa Fe El paro en Rosario y el sur santafesino fue contundente: los choferes de la UTA pararon en un 100% y la paralización fue masiva en docentes provinciales, judiciales, empleados de comercio y bancarios. En Villa Constitución pararon la UOM, los docentes y el comercio. En el cinturón industrial de San Lorenzo, a excepción de la Refinería (ex YPF), de los petroleros privados y, parcialmente, de los aceiteros, el paro fue total. Es importante señalar que en un conjunto de plantas (Pasa-Pérez Companc, Sulfacid, Duperial, Celulosa) los importantes paros que se registraron significan un principio de superación de las derrotas (despidos en masa, despidos de activistas y delegados) sufridas tiempo atrás. En las plantas que no paraban —como la Refinería— los trabajadores recibían los volantes del PO denunciando a la burocracia por el carnereo. Fue muy importante el paro en los municipales: en San Lorenzo pararon masivamente (100%) y, muy importante, en Rosario se registró un paro espontáneo del 50% de los trabajadores de las grandes concentraciones, que desobedecieron los llamados de la burocracia a trabajar. En el Banco Provincial —que sufre una brutal ofensiva privatizadora— el 90% de los trabajadores votó el paro y la realización de una movilización sobre la Casa de Gobierno, en Santa Fe. La posición del Banco Provincial fue decisiva para obligar a la Bancaria, enrolada en la CGT, a apoyar el paro. En docentes, Amsafe Rosario votó la realización de una movilización el mismo día del paro, a la que concurrieron más de 500 compañeros, a pesar de que la convocatoria se realizó con sólo 24 horas de anticipación. La contundencia del paro —a pesar del boicot de la CGT Rosario y de la política abstencionista del CTA-MTA respecto de las bases de los gremios de la CGT— fue un claro pronunciamiento obrero contra el gobierno y, por eso, ha abierto una crisis en el aparato burocrático: apenas dos días después del paro, La Capital de Rosario (4/8) anunció la inminente ruptura de la CGT rosarina. Córdoba El paro fue unánime en los gremios convocantes: decididamente total en docentes, en los hospitales, en el Area Material Córdoba, en EPEC, en Obras Sanitarias, en la administración provincial y en la UTA. La decisión de la UOM provincial de dar marcha atrás en su adhesión al paro y el carnereo del Smata, sin embargo, hicieron que el cordón industrial trabajara normalmente, rompiendo la unidad lograda con el paro provincial del 10 de junio. Sin embargo, como pudo comprobar el PO en su agitación, los trabajadores del cordón industrial querían parar. En Ciadea (ex Renault) y Cormec (Sevel), los comentarios en puerta de fábrica el día del paro eran “nos obligan a carnerear”... y hasta un vocero del gran capital internacional, que recibe información de las propias patronales y el gobierno (Financial Times, 3/8) debe reconocer que en esas dos grandes plantas se registraron “altos niveles de ausentismo”. Reafirmando esto, dos días después los trabajadores de Cormec se autoconvocaron en asamblea general pidiendo la cabeza de la burocracia de la UOM y de la Comisión Interna por los sueldos de miseria cobrados: en la asamblea muchas intervenciones “le pasaron la factura” a la dirección de la UOM por el carnereo del paro (ver nota sobre Cormec en página 3). La burocracia sindical cordobesa está a las puertas de una crisis brutal, que el paro se encargó de poner en evidencia. La Mesa de Enlace que agrupa a las tres centrales sindicales provinciales (CTA, CGT-MTA y MOAS) decidió adherir al paro, pero al mismo tiempo daba “libertad de acción” a los gremios cuyas conducciones nacionales carnereaban (Smata, UOM, telefónicos, no docentes, alimentación). El CTA y el MTA apañaron el carnereo de sus “colegas” de la burocracia. Tucumán También en Tucumán el paro tuvo características masivas en la administración pública provincial y en los municipios del interior, esto a pesar de que el paro de transportes fue parcial. Lo importante, sin embargo, es que el paro de los estatales afectó a gremios pertenecientes a la CGT local que, abiertamente, había hecho campaña por no parar. Es el caso de ATSA donde, por resolución de asamblea, pararon el hospital Padilla —el más importante de la provincia—, el Obarrio y el Centro de Salud. Más aún, la burocracia se vió obligada a levantar un plenario previsto con anterioridad —y referido a la lucha reivindicativa que viene desarrollando el gremio— al informarse que varios hospitales llevaban el mandato de adherir al paro del 2. En Luz y Fuerza, donde también se inició un movimiento reivindicativo, el 1º de agosto se realizaron asambleas en varios sectores declarando el apoyo al paro. En el ámbito educativo, el paro en la docencia fue masivo. La directiva de ATEP, sin embargo, se jugó a disolver la tendencia favorable al paro activo (que había sido el mandato de capital en el congreso provincial de delegados); en la Universidad el paro fue muy masivo y arrastró a buena parte de los no docentes, cuya directiva llamó a boicotearlo. Enfrentando las posiciones del CTA y el MTA opuestas al paro activo, el Frente de Sindicatos Municipales del Interior y la Unión de Trabajadores Estatales, con el apoyo del Centro Unico de Estudiantes secundarios, partidos de izquierda y agrupaciones estudiantiles, convocó para el mismo día 2 a una marcha en la Plaza Independencia, a la que concurrieron 500 trabajadores y jóvenes. *** La contundencia del paro, la bronca de los trabajadores que fueron obligados a carnerear por sus direcciones, la “desobediencia” de muchas empresas, seccionales y gremios a las directivas de la CGT y el papel jugado por el activismo en la huelga del 2 de agosto, han agudizado la crisis de la burocracia de todas las tendencias. Esto es claro en Córdoba, en Rosario, en Tucumán, y también en Buenos Aires. La crisis de la CGT es mayúscula y lo revela el “duro conflicto interno que se desató en las últimas horas en el seno del Secretariado Nacional de la UOM (como consecuencia de) la negociación salarial con Sevel, ya que violaría el principio de discusión por actividad establecido en el plenario de delegados de la UOM de Parque Norte” (Crónica, 5/8). La cuestión de la dirección está en el centro de la situación política. Como lo venimos señalando insistentemente desde Prensa Obrera, ha empezado la cuenta regresiva de la burocracia. Está planteada por primera vez la lucha por una nueva Central Obrera, independiente, que debe acabar con los “amigos de Menem” y superar a las burocracias opositoras que quieren “arreglar” indoloramente la definitiva crisis del sindicalismo peronista integrado al Estado.

10 de agosto de 1994
Sobre nuestra intervención en el acto de repudio al atentado a la AMIA
Patricia La Matanza

Coincido con la decisión tomada por la dirección del partido de convocar y concurrir al acto, por ser éste una manifestación popular de repudio a un ataque contra el pueblo trabajador; por lo que también comparto el llamamiento al paro nacional. Pero considero que la intervención del partido con su volante debería haber sido un tanto más profunda en la caracterización política del hecho, y explicativa para las masas, en un marco de “confusión organizada” desde el “oficialismo-oposición”, y medios de comunicación. Creo que es correcto todo lo que dice el volante, pero hay cosas que no dice, que me parecen esenciales para la compresión del hecho político. 1º) No se denuncia al “sionismo” ante las masas, como ideología nacional opresora de los pueblos de Medio Oriente, a través del Estado de Israel. 2º) No se aclara su carácter netamente “imperialista”. 3º) Tampoco se hace referencia a la relación que puede tener el atentado con el “compromiso chupa-medias” que el menemismo tiene con el imperialismo, entre otras cosas, al haber enviado tropas al Golfo. 4º) Si bien se responsabiliza al gobierno por encubrir éste y otros atentados, no figura nuestra consigna central: “Fuera Menem-Cavallo”. Considero que la intervención del PO debería haber tenido ese carácter, que quizá podría haber caído como una provocación en un acto convocado por la DAIA, AMIA y OSA. Pero en todo caso, se podría haber volanteado las bocas de acceso a la concentración. Me parece importante que el Partido debata sobre este tema, y que además del artículo que seguramente figurará en el próximo periódico sobre el atentado, deberíamos sacar un material masivo de explicación (volante o cartel), puesto que es algo que ha conmovido profundamente a todo el pueblo, y que merece una explicación, más allá de los argumentos de la burguesía.