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Prensa Obrera N° 423

14 de julio de 1994 · 42 notas

Notas de este número

14 de julio de 1994
Las propuestas del FUT desenmascaran a la constituyente de Santa Cruz
Corresponsal

El país está viviendo, no una, sino dos experiencias constitucionales. La más difundida tiene por escenario a Paraná y a Santa Fe, donde al igual que en varias provincias que asisten a procesos reformistas (en especial Buenos Aires), el espectáculo es la puja entre diferentes partidos patronales y pequeñoburgueses para probar ante la burguesía quién de ellos es el más servil y, ante la opinión pública en general, quién es el que despliega una mayor capacidad para engatuzarla y engañarla. En esos escenarios existe una total coincidencia entre los convencionales para votarse para sí mismos abultadas dietas; aceptar las reelecciones presidenciales, inmediatas o no; evitar que se plantee la defensa de los salarios y de las jubilaciones, o que se ponga un límite real a la superexplotación o a la constante represión al derecho de huelga; autorizar la liquidación de las Cajas provinciales y de la educación y la salud (estas últimas mediante la transferencia a las provincias, o el encubrimiento o respaldo a la educación privada —cínicamente rebautizada como “escuelas públicas de gestión privada”); aceptar convertir a Argentina en una enorme “zona franca”, donde no rija la legislación laboral, pero sí el lavado de “narcodólares”; en fin, aceptar el “lobby” del clero y de la embajada norteamericana, los cuales reclaman otorgarle “status” constitucional a los tratados internacionales, lo que permitiría penalizar el derecho al aborto para los unos, y violar la soberanía nacional para los unos y los otros. El otro escenario es Santa Cruz, donde también dominan los “pactistas”, como en el resto del país; donde también se han votado elevadísimas “dietas”; donde su gobernador y señora esposa, los Kirchner (más conocidos por aquellos pagos como el Lupin y la Lupina), trafican sus votos en el Litoral a cambio de ventajas para sus negocios en Santa Cruz; en fin, donde también están en el poder los representantes de los explotadores y de la entrega de la Nación. Pero en Santa Cruz está el Frente Unidad Trabajadora, el FUT, que ha logrado la elección de dos convencionales, Miguel Del Plá y Ricardo Mercado; que está sometiendo a una crítica y denuncia implacables a los traficantes del PJ y de la UCR, algo que la prensa y los medios de comunicación de la provincia no pueden evitar difundir. El FUT está realizando la primera experiencia en Argentina de utilización socialista del parlamentarismo burgués —que es precisamente uno de los aspectos en que más ha fracasado el Mas-Mst cuando contó con Luis Zamora, elegido por Izquierda Unida. En función de este propósito declarado, proclamado y gritado, de desenmascarar a los políticos patronales y a los explotadores, y de permitir a través de este trabajo la organización política conciente e independiente de los explotados; en función de esto, el bloque de convencionales del FUT presentó un conjunto de proyectos que los lectores podrán apreciar en las notas que reproducimos (así como su reproducción por la prensa provincial). Exigencia de que el salario de los parlamentarios no supere, por todo concepto, los 1.200 pesos (costo de la canasta familiar); salario y jubilación mínimos iguales a esa canasta; prohibición de la reelección y de los decretos de “necesidad”, así como de cualquier tipo de veto, por parte del poder ejecutivo; prohibición de entregar las Cajas Provinciales y afiliación a ellas de todos los trabajadores privados y públicos; jubilación a los 50 y 54 años con el 82% móvil; aporte patronal exclusivo y control obrero de las Cajas; elegibilidad y revocabilidad de todas las funciones públicas, incluidas las judiciales, policiales y administrativas; confiscación, bajo control obrero, de los pulpos que se han apropiado de las riquezas energéticas; control obrero y apertura de las cuentas del Banco Provincial; prohibición de intervenir los municipios, seguridad de su financiamiento y control de los trabajadores sobre sus ingresos y gastos. Qué contraste con la cobarde y deslucida actuación del Frente Grande en Santa Fe, Paraná o La Plata. Ahora vendrá, en Santa Cruz, el debate de los temas en las comisiones y plenarios. Estamos seguros que alcanzará con dos convencionales para desenmascarar los intereses de clase y la hipocresía de las varias decenas de lupines y lupinas del PJ y de la UCR, y ayudar a través de esta labor a la organización y conciencia de las masas trabajadoras.

14 de julio de 1994
Chile: El horno no está para bollos

El pasado lunes 11 se realizó, en Santiago de Chile, una masiva marcha obrera convocada por la CUT (Central Unica de Trabajadores). La marcha denunció los despidos arbitrarios —desde noviembre se han producido más de 30.000 (Clarín, 11/7)— y reclamó la apertura de negociaciones colectivas por rama industrial (y no por empresas), y la modificación de la legislación laboral de la dictadura pinochetista. La CUT, convocante de la marcha, está dirigida por una coalición DC-PS, al igual que el gobierno contra el cual iba dirigida la marcha. Los partidos de la coalición gubernamental se dividieron; unos (PS, PPS) se pronunciaron en apoyo a la marcha, mientras otros (DC) se pronunciaron en contra ... sin que nada de esto obstaculizara la continuidad de su colaboración gubernamental. No fue éste el único “equívoco” (y ni siquiera el mayor). Uno de los funcionarios contra los cuales apuntaba la marcha obrera —el ministro de Trabajo, Jorge Arrate— es miembro del PS, un partido que apoyó la marcha y que al mismo tiempo apoya al ministro contra el cual marchan los trabajadores. El acto final de esta “comedia” estuvo a cargo de Manuel Bustos, principal dirigente de la CUT y militante de la Democracia Cristiana, quien tres días antes de la marcha no tuvo el menor reparo en declarar que “la manifestación de la central sindical ‘no es contra nadie’” (La República, 8/7) ... Toda esta manifestación del control que los hombres del gobierno y del imperialismo tienen sobre las organizaciones obreras chilenas, no alcanza para ocultar que, “por abajo”,el horno no está para bollos. Apenas a 500 kilómetros al sur de Santiago, los trabajadores mineros levantaron barricadas y cortaron las rutas en apoyo a su plan de movilización contra las pretensiones oficiales de liquidar la minería estatal del carbón. “El plan de movilización acordado por los trabajadores consiste en la ocupación con carácter indefinido de las minas, la ‘bajada’ de las mujeres y los niños, huelgas de hambre masivas en su interior y una marcha hacia el palacio presidencial de La Moneda en Santiago, de no ser acogida la propuesta de viabilidad que ellos han elaborado” (Crónica, 28/6). A diferencia de Manuel Bustos, los trabajadores mineros saben “contra quién” luchan y “contra quién” marchan. La marcha de la CUT ha puesto en el primer plano tanto las tendencias combativas de la clase obrera como el lastre político que significan la burocracia sindical y de los partidos de la coalición, los dos polos de la contradicción política que enfrenta el proletariado chileno.

14 de julio de 1994
Salario mínimo. Igualdad para la mujer y la juventud. Defensa de las jubilaciones

Artículo nuevo: Todo trabajador, ya sea empleado público o privado, tiene derecho a un salario mínimo vital y móvil. El salario mínimo deberá cubrir los costos de la “canasta familiar”, cuyo valor será determinado por una comisión elegida democráticamente en representación de las organizaciones de trabajadores y populares, con apoyo técnico de los organismos provinciales especializados en la materia. Se reconoce el derecho a percibir adicionales salariales por tareas riesgosas e insalubres, sin perjuicio de otros beneficios que al efecto existan, como compensación del carácter penoso de dichas tareas. Artículo nuevo: El Estado Provincial deberá garantizar los derechos de la mujer: igualdad de oportunidades laborales, salario y condiciones de trabajo. Comedores y guarderías gratuitas. Seis meses de licencia paga por embarazo y nacimiento para todas las trabajadoras sin discriminación. Protección económica a la madre sola y a la niñez abandonada. Educación sexual y provisión gratuita de anticonceptivos a cargo del Estado. El aborto no será penalizado y se realizará gratuitamente en los hospitales públicos. Artículo nuevo: El Estado deberá garantizar los derechos de los jóvenes: derecho al trabajo, igualdad de salarios y oportunidades laborales. Derecho a una educación pública, gratuita y laica en todos los niveles, libertad de organización en los Centros de Estudiantes, planes de estudio que colaboren a la politización y organización de la juventud. Derecho a participar del gobierno de la educación. Plenos derechos políticos y civiles a partir de los dieciséis años. Quedan prohibidos los edictos policiales, Ordenanzas, reglamentaciones o cualquier tipo de legislación que restrinja o reprima la libertad de ejercer su sexualidad y la libertad de expresión o agremiación de la juventud. Artículo nuevo: El Estado provincial tiene la obligación de garantizar el derecho al trabajo y en caso de no poder asegurarlo establecerá un subsidio a los trabajadores desocupados. Artículo nuevo: La Provincia asegurará los beneficios jubilatorios a toda la población trabajadora que se desempeñe en el ámbito público o privado dentro de su territorio a través de una Caja de Previsión Social, cuyo control mayoritario corresponde a los trabajadores afiliados, ya sean activos o pasivos. Son derechos garantizados por esta Constitución, la jubilación basada en el 82% móvil y la edad de 50 y 54 años para la mujer y el hombre respectivamente. La jubilación será financiada sobre la base de los aportes patronales. Convencionales Constituyentes FUT

14 de julio de 1994
Derrota y lecciones

En la segunda semana de junio, luego de casi 40 días, fue levantada la huelga de profesores y no docentes de las tres universidades paulistas (Usp, Unesp y Unicamp). Las concesiones económicas obtenidas son irrisorias: un “abono” (premio, no incorporado al salario) y una promesa de reajuste el próximo mes en caso de haber inflación en la nueva moneda (el real). Esto, y el hecho de que la huelga fue levantada sin que el Consejo de Rectores hubiese reabierto las negociaciones, permite calificar el resultado final como una derrota (apreciación no compartida por los seis sindicatos que encabezaron la huelga). Nuestra propuesta de continuidad de la huelga en una asamblea realizada una semana antes (respaldada en dos asambleas de base) ganó en esa ocasión por escaso margen. Las causas del desgaste y derrota son varias. La huelga estuvo aislada del resto del movimiento sindical; los sindicatos docentes no son afiliados a la Cut (Central Unica de Trabajadores), y el propio dirigente de ésta, el petista “Vicentinho” , bajó a las asambleas no para ofrecer el respaldo incondicional, sino para ofrecer su intermediación frente a los rectores. Dentro del propio movimiento docente, la huelga de los profesores primarios y secundarios había sido levantada luego de una semana de duración, también derrotada. La propia reivindicación salarial fue planteada dentro de los parámetros impuestos por el gobierno al presupuesto universitario —que es definido como un porcentaje del Impuesto a la Circulación Monetaria (ICM)—, que hace que ese presupuesto sea una hipotética proyección mensual de un impuesto todavía no cobrado. La discusión salarial se transformó en un rompecabezas matemático acerca de si la reivindicación sindical “cabía o no cabía” dentro de las proyecciones. En dos de las tres universidades (Unesp y Unicamp), el rector es elegido por sufragio universal paritario de docentes, no docentes y estudiantes (no habiendo, sin embargo, gobierno tripartito), pese a que el acto formal de su nombramiento continúa en manos del gobernador estadual. El hecho de que estos “democráticos” rectores hayan sido los más represivos durante la huelga, echó tierra con las ilusiones en el democratismo formal, y replantea sobre nuevas bases el debate sobre la autonomía universitaria. El efecto inmediato de esta derrota es el fortalecimiento de la política de congelamiento salarial, que constituye la base del nuevo plan económico y de la nueva moneda. Más allá, está planteado también el avance de la política de privatización y desquiciamiento universitario, justamente en las universidades que concentran casi el 60% de la investigación en el Brasil, siendo no apenas el símbolo de la tan sonada “independencia tecnológica y científica” del Brasil. Pero los vencedores también salieron heridos (el jefe de gabinete, una especie de primer ministro universitario, debió renunciar inmediatamente después de la huelga), pues por primera vez debieron enfrentar una huelga durísima, en la que cayó la máscara del “coleguismo democrático” (los rectores son profesores), para revelarse en su carácter de agentes del régimen y del Estado reaccionarios. La ilusión de la “isla universitaria”, una de las más fuertes ilusiones democráticas brasileñas, se está haciendo añicos. La asamblea que levantó la huelga aprobó, por propuesta nuestra, un manifiesto de repudio al asesinato de los dos sindicalistas trotskistas de la Universidad Federal de San Carlos (ver artículo).

14 de julio de 1994
Si al paro activo nacional
Partido Obrero

La Marcha Federal con la Plaza de Mayo llena de punta a punta fue una victoria indiscutible del movimiento obrero, que congregó a los trabajadores en lucha, a la juventud decidida a enfrentar la degradación capitalista, a los jubilados que repudian la “jubilación privada” y reclaman el 82 %, a los productores de la riqueza nacional. Porque reunió a la mayoría nacional explotada, y no a los parásitos explotadores, es que la Marcha Federal le asestó un duro golpe a Menem y a Cavallo, sacó a la luz la enorme descomposición del régimen menemista y acentuó las divergencias en el campo patronal-menemista. Porque agrupó a los trabajadores de todo el país, la Marcha Federal le pasó la aplanadora a la burocracia sindical menemista, desesperada porque los trabajadores salen a la lucha y porque en masa, optando por la jubilación estatal, el pueblo trabajador le arruinó el negociado y la estafa de las AFJP, de los que son socios y comisionistas. La Plaza del 6 de julio dio así mandatos cristalinos: 1) Sí al paro activo nacional, como una expresión de lucha de todos los sectores en conflicto, para luchar por el aumento de los salarios y las jubilaciones, el retiro de la reforma laboral, la derogación de la “jubilación privada”, la anulación de las cláusulas de productividad y flexibilización laboral, el juicio y castigo a los asesinos de Carrasco, contra la transferencia de las Cajas provinciales. 2) La Marcha Federal acentuó la crisis irrevocable de la CGT, así como el plan de lucha metalúrgico lo hizo con la burocracia de la UOM. Por eso, desde las filas de la burocracia menemista se busca abrir un negociación con el CTA y el MTA, para vaciar de distintas formas el paro activo del 2. La Marcha Federal ha colocado a la orden del día la lucha por una Central Obrera Independiente y la expulsión de la burocracia de los sindicatos, tareas que tienen en la defensa, desarrollo y organización del paro activo nacional del 2 de agosto una prueba decisiva. 3) La Marcha Federal fue también un repudio claro a la Asamblea Constituyente reaccionaria, que quiere meter en la Constitución lo que los trabajadores y el pueblo salieron a repudiar en las calles: la perpetuación de la camarilla entreguista, la reforma laboral, los decretos de necesidad y urgencia, la penalización del derecho al aborto. Todos los partidos de la Constituyente son responsables y cómplices por votar o avalar con su presencia todos estos atropellos contra el pueblo. 4) Porque ésta es la perspectiva abierta por la Marcha, es que los Chacho Alvarez están asustados y llaman a apaciguar a los trabajadores, mientras prometen y juran a los explotadores que respetan las privatizaciones, que respetan las AFJP, que está bien pagar la deuda externa, que hay que “consensuar con Storani y Bordón”. Compañeros: la fuerza de la Marcha Federal, la fuerza de los metalúrgicos en lucha, la fuerza de la juventud y los jubilados en movilización, el repudio generalizado del pueblo, combinado con un plan en agonía y sin perspectivas, todo esto es lo que hace temer a Menem y a los explotadores y burócratas que sean desalojados por el pueblo de la Casa Rosada. La tarea entonces es defender el paro activo, garantizarlo gremio por gremio, con asambleas, pronunciamientos, formar coordinadoras, para organizar las columnas que reúnan a todo el pueblo, como en 1975 hicimos con el “Rodrigazo” y como hicimos en la Marcha Federal. Las direcciones del CTA y del MTA deben llamar al parso activo, y llamar a los trabajadores de los sindicatos en lucha y que están en la CGT a impulsar, organizar y votar el paro en sus gremios. El mandato del 6 de julio no es otro que el paro activo nacional el 2 de agosto. ¡Fuera Menem-Cavallo!

14 de julio de 1994
Los honorarios de los convencionales provinciales
Redacción

Los sueldos para quienes tienen la responsabilidad de reformar la Constitución se fijaron con un valor entre los 4 a 5 mil pesos, y de 2 mil pesos para los asesores. El presupuesto mensual de la Convención asciende a unos 250.000 pesos. El FUT rechazó estos montos, y mantendrá su postura inicial de percibir sólo 1.200 pesos. Al parecer, el debate nacional sobre los sueldos de los convencionales se trasladó a la Provincia. Tras el comienzo de los trabajos por parte de algunas comisiones en lo que hace a la organización institucional y orgánica de sus tareas para la reforma de la Constitución provincial, el punto de debate de los convencionales constituyentes se centró en la Comisión de Presupuesto, que determinó en su última reunión el presupuesto mensual de la Convención y los sueldos de quienes tienen la tarea de reformar la Constitución provincial. Los sueldos para los convencionales fueron determinados en una suma que se encuentra entre los 4 a 5 mil pesos, mientras que los asesores percibirán sueldos de alrededor de 2 mil pesos. Los votos del PJ y la UCR sumaron cuatro, mientras que el FUT quedó como única oposición con 1 voto, para la fijación de estas sumas. La información oficial notificaba que para comenzar los trabajos, el presupuesto inicial describía 210.000 pesos, suma que incluye los sueldos de los convencionales. El presupuesto mensual estará fijado, según las declaraciones extraoficiales de un convencional, en 250.000 pesos. Luego de la notificación de los sueldos, se produjo un debate de opiniones entre los principales implicados y beneficiarios de esta determinación, y encontronazos por momentos, por lo elevado de las sumas previstas para las dietas. Las posturas de los principales participantes detallan la voluntad y el interés por las sumas que se manejan. La última opinión, la tiene usted. “No son sueldos altos” Hugo Muratore, convencional constituyente provincial por el Justicialismo, declaró que “no considera que los sueldos que percibirán los convencionales constituyentes sean altos, puesto que son equiparables con los sueldos que perciben los diputados de nuestra Provincia”. “Yo renuncié a percibir cualquier tipo de remuneración por una cuestión personal, pero no considero que sea elevado el monto descripto para los salarios, ya que hay gente, particularmente del interior, que desatendió sus labores: empresarias, en estudios jurídicos y otros tipos de empleo, para abocarse al trabajo de la Convención, (por lo que resaltó que) estos sueldos son una forma de compensar ese esfuerzo, con un sueldo por su trabajo”. El rechazo del FUT El Frente de Unidad Trabajadora (FUT) expresó su disconformidad por el presupuesto destinado a la Convención Constituyente provincial, que asciende, según declararon, a 250.000 pesos mensuales, contra los 112.000 que ellos proponían. El grueso de este gasto lo representan los sueldos de convencionales y asesores, cifra que es de aproximadamente 5.000 pesos para los primeros y de 2.000 pesos para los segundos. Ricardo Mercado, convencional de dicho partido, expresó que “en la última reunión de la Comisión de Presupuesto, de la que es miembro, se resolvió cuál iba a ser el monto del presupuesto para que funcione esta Convención”, señaló Mercado, quien agregó que “el FUT no ha estado de acuerdo en ningún momento con los valores que se estipularon como presupuesto mensual, porque es una vergüenza que se gaste un millón y medio de dólares en esta Convención, cuando son tantas las necesidades del pueblo y de cada uno de los trabajadores”. El dirigente del FUT aseveró que “no compadeciéndose de los sueldos promedio de los trabajadores, que rondan en los 400 pesos, los convencionales piden cobrar 5.000, cosa que no se condice con lo manifestado por el propio gobernador Kirchner, que en estos días manifestó su repudio de que los convencionales nacionales perciban sueldos de hasta casi 10.000 pesos”. Mercado enfatizó que “el presupuesto general de la Convención provincial se desajusta por los sueldos que se han impuesto los propios constituyentes”. El FUT propuso para esta Convención que los encargados de reformar la Constitución provincial percibieran sueldos de 1.200 pesos, justificando este pedido en que era ése el monto aproximado de la canasta familiar de emergencia, y un salario mensual justo que permite vivir a cualquiera. Mercado aseguró que “tanto Del Plá como él van a cobrar el monto que propusieron desde un principio, destinando el resto del dinero, y ante la presencia de escribano público que dé fe del hecho, al Frente de los Trabajadores, es decir, para el partido, ya que ha habido una negativa de los convencionales a entender que esta propuesta del cobro de 1.200 pesos les permitía estar un poco más cerca del pueblo, entendiendo sus necesidades”. La posición radical Por su parte, Mario Nicoliche, convencional provincial de la UCR, destacó que “es justa la cifra que ganarán los convencionales, que es similar a la de un diputado, porque muchas veces de ese sueldo salen pagos para pasajes de gente que no puede viajar para atenderse por problemas médicos a Buenos Aires, y son los diputados los que la ayudan”, y agregó que “si bien se determinó un presupuesto de 250.000 pesos, el presupuesto total es mayor a los 2 millones de dólares”. (Extraído de La Opinión Austral, de Río Gallegos)

14 de julio de 1994
Los obreros norteamericanos contra la “flexibilidad laboral”

Los 14.000 obreros de ocho plantas del pulpo Caterpillar —el mayor productor mundial de tractores y maquinarias de construcción— han comenzado una huelga nacional el 20 de junio, que tanto el sindicato, la United Auto Workers (UAW) como los analistas de Wall Street coinciden en pronosticar como prolongada y que constituye la batalla final de una larga guerra entablada hace ya más de tres años. En abril de 1992, después de cinco meses de huelga y bajo la amenaza patronal de contratar reemplazantes permanentes, los trabajadores debieron regresar al trabajo sin lograr imponer un nuevo contrato colectivo. Desde entonces, la patronal lanzó una campaña sistemática para imponer nuevas normas de “flexibilidad” (mayores ritmos de trabajo, peores condiciones de seguridad laboral) y para quebrar la presencia del sindicato en sus plantas. La National Labor Relations Board (el organismo estatal encargado de arbitrar las disputas laborales) constató que, desde abril de 1992, la patronal de la Caterpillar despidió y suspendió ilegalmente a docenas de trabajadores por actividades sindicales, desconoció derechos laborales y sindicales y violó los mecanismos de conciliación de los conflictos. Pero los trabajadores de la Caterpillar, desde que regresaron al trabajo, también vienen manteniendo una sistemática campaña de resistencia a estos ataques. En una primera etapa, la UAW realizó una intensa campaña de agitación, con afiches, remeras y prendedores con consignas antipatronales. La Caterpillar despidió y suspendió a muchos activistas por vestir esas remeras y usar esos prendedores... pero la resistencia no amainó. Desde setiembre pasado, cada uno de los ataques patronales fue respondido con huelgas parciales —más de diez en apenas ocho meses—, que en algunos casos impusieron la reincorporación de los despedidos. La ruptura de las negociaciones en curso —por la negativa patronal a resolver mediante negociaciones las disputas planteadas— desató la huelga nacional, que se viene cumpliendo masivamente en todas las plantas de la Caterpillar (excepto en dos, en las que la burocracia ha firmado cláusulas de “paz social”). A diferencia de la huelga de 1992, la actual se desarrolla en condiciones más favorables para los trabajadores. En primer lugar, porque la huelga de Caterpillar entronca con un ascenso de los movimientos huelguísticos en todo el país (ver aparte). Pero, además, porque el aumento de la demanda de maquinarias y la competencia japonesa, dificultan la capacidad de la patronal de hacer frente a una paralización prolongada. Los inventarios escasos que mantiene —en virtud de las prácticas empresariales en boga (“just in time”)— agudizan esa dificultad. Por la envergadura de lo que está en juego (la “flexibilidad” y la propia existencia del sindicato en la empresa) y por la enorme dureza del conflicto (The Wall Sreet,17/6, llega a hablar de las “fuertes pasiones” que priman en ambos bandos), la huelga de Caterpillar es un “caso testigo” para todo el movimiento obrero norteamericano... y, claro, para la burguesía también.

14 de julio de 1994
La Marcha Federal

Si desde las veredas del Banco Nacióne hasta las ochavas del Hipotecario hay más de 150 metros; y si desde un poco más acá de Balcarce hasta bastante más allá de Bolívar hay otro tanto; la multitud que llenó la Plaza de Mayo el 6 de julio, a partir de la tribuna levantada de espaldas a la Rosada, llenó una superficie compacta de 30.000 metros cuadrados, aproximadamente. Si es verdad, por otro lado, que cada metro cuadrado puede albergar hasta a cuatro personas, fueron entre 90 y 120.000 trabajadores los que coparon el espacio del acto de la Marcha Federal. Estas decenas de miles de trabajadores no pudieron contar entre sus filas a otras decenas y decenas de miles que en ese horario se encontraban trabajando, debido a la ausencia de un paro activo nacional que diera un impulso a la jornada. La del 6 de julio fue, por lo tanto, una de las mayores manifestaciones de masas en mucho tiempo, y con una excepcional asistencia, además, de la juventud. La divergencia en torno a los números tiene que ver con la lucha política; por eso no puede ser considerada un dato menor. Fue precisamente por su envergadura que sepultó políticamente a la burocracia de la CGT, y no por la calidad de sus convocantes, entre los que se encontraban notorios frenadores del movimiento obrero y sindical, como lo han probado y aún lo siguen probando los dirigentes de CTERA o la UTA —y por qué no también, ATE, y si no echemos una mirada a lo que ha venido pasando en los Astilleros Río Santiago en estos últimos años. Fue también el número, es decir, el nivel de la mo-vi-li-za-ción, lo que le amargó la vida a los Chacho Alvarez, para quienes el límite de la oposición al menemismo no debe superar la manifestación electoral del 10 de abril último ni las propuestas de “garantizar la continuidad jurídica de las privatizaciones”; o de “construir a partir de la estabilidad”; o de “consensuar con Storani y Bordón”, esto con el asesoramiento de economistas que revistan en las grandes “consultoras” capitalistas, que pillan una parte del esfuerzo de los trabajadores que explotan las grandes patronales. Es la fuerza masiva del número lo que hace temer a Menem, no tanto una derrota electoral en el ’95, sino el “acortamiento” de su mandato, lo que podría ocurrir, precisamente, bajo una presión conjunta excepcional del agotamiento del “plan” económico y de la movilización de los explotados (“Menem teme un santiagueñazo”, titula La Nación del 30/6). Esta importancia política que tiene el número de más de 100.000 asistentes en la culminación de la Marcha Federal, explica por qué la mayoría de sus organizadores “oficiales” no salió a rebatir los cálculos truchos del oficialismo y, en lugar de ello, poner el énfasis en la “calidad” de los que estaban “abajo”, pretendiendo calificar así al frente obrero-patronal que se intentó gestar con la “pequeña” producción, sin importar que la cúpula de ésta tiene el suficiente “tamaño” como para asociarse a Metropolitan Life en la Administradora “Orígenes” (caso de la Federación Agraria) o a la Union d’Assurances (el monopolio francés del seguro), en el caso de las cooperativas bancarias que están en “Previsol”. A partir del “santiagueñazo”, y en conjunción con las huelgas metalúrgicas de Tierra del Fuego, con el paro del Smata, con el actual plan de lucha de la UOM, con las movilizaciones provinciales cotidianas y con la incorporación de nuevos sindicatos al movimiento huelguístico; a partir de esto, la Marcha Federal forma un hito dentro del movimiento que tiende a convertir a la explosión reivindicativa que cubre a todo el país, en un verdadero ascenso obrero, esto a caballo de la creciente insatisfacción que expresan todas las clases sociales como consecuencia de las contradicciones y limitaciones cada vez mayores del “plan” Cavallo y, por lo tanto, del conjunto del menemismo como régimen político. “Perdedores” y “ganadores” En el país de la adulteración de los vinos y de los panes (sin que por eso a los curas se les agiten las sotanas), por qué debería sorprender la adulteración del lenguaje, practicada a diestra y siniestra, es decir, por derechistas e “izquierdistas”. Este tipo de adulteraciones es, dígase de paso, esencial a la dominación ideológica de los obreros por parte de los capitalistas. Es así que la Marcha Federal ha sido vista, por unos y otros, como protagonizada por los “perdedores” del “modelo”. Entre los “perdedores” habría obreros y patrones, y lo mismo ocurriría entre los “ganadores”, es decir que la política de Menem-Cavallo no tendría ningún contenido de clase concreto y afectaría y beneficiaría indistinta (y también discriminatoriamente) tanto a los obreros como a los patrones, a la Nación como al imperialismo, a los explotados como a los explotadores. Este asunto de los “perdedores” y “ganadores” sirve idealmente para blanquear al “plan” Cavallo, al gobierno y al propio Estado capitalista, a todos los cuales se los podría hasta acusar de “arbitrarios” o “injustos” en lo que hace a la distribución de las riquezas entre las personas, pero completamente equitativos y neutrales en relación con las antagónicas clases sociales. Cualquiera puede comprender que esta adulteración del lenguaje, es decir ideológica, le viene como anillo al dedo no solamente a los Cavallos o Alfonsines, sino a los Chacho Alvarez y “Pinos” Solanas, que así se pueden poner a hablar de los beneficiados y de los “excluidos” por el “modelo”, y propugnar en consecuencia una mayor “inclusión” de los explotados dentro de él, es decir, perfeccionar, si esto fuera aún posible, la integración de las masas al engranaje de la explotación y de la miseria capitalistas. La calificación de “perdedora” que se adjudicó a la masa que copó la Plaza, apunta a mucho más que lo peyorativo: pretende ser una descalificación histórica del proletariado. Invierte la proposición de Marx, que afirmaba que el proletariado no tiene para perder más que sus cadenas y sí “todo un mundo por ganar”. Para los Cavallos, los trabajadores podrían ganar todavía algunos eslabones más para sus grilletes, pero deben abandonar el propósito de “cambiar el mundo” —algo que los explotadores se reservan para sí; para Grondona, lo contrario sería una “utopía” y para Alvarez una de las “cuatro o seis boludeces” en las cuales “creíamos” en “los ’70” (dixit en La Maga, 7/7). Los “perdedores” y los “ganadores” se distribuyen al azar, no guardan relación con la estructura clasista de la sociedad. Si a uno les va de una manera y a otros de otra, ello sólo prueba la diferencia de capacidades. Los “perdedores” serían los “discapacitados”; los que fugan capitales al exterior y luego obtienen la estatización de su propia deuda externa, serían los mejor dotados. Este “mal social” inevitable se podría remediar del mismo modo que se hace en algunas competencias deportivas: formando una rueda de “perdedores” para establecer los “premios consuelo”. Caridad cristiana, mayor atención en la medicina mínima, controlar que los chicos no se mueran a la vista de todo el mundo, vacunar a tiempo —en síntesis, limitar la expansión de la epidemia. A estas recomendaciones se reducen las diferencias de programa entre Menem-Cavallo, de un lado, y Alvarez-Bordón, del otro. Es cierto que entre los “perdedores” también hay capitalistas, pero éstos no solamente constituyen siempre una minoría y se las arreglan para obtener protección del Estado y de las leyes (ley de quiebras, estatización de deudas, sociedades de responsabilidad patrimonial limitada), sino que son víctimas de su propio sistema —del sistema en el cual juegan de clase dominante. Desenmascarada toda esta mistificación ideológica, emerge con claridad que en la Plaza de Mayo estuvo presente la mayoría nacional explotada; los productores, no los parásitos que viven a costa de ellos; el movimiento obrero con vocación de lucha; la juventud que está decidida a imponer su futuro contra la degradación capitalista; los que tenemos todo por ganar contra los que quieren perdernos en su propio hundimiento y descomposición. Descomposición La Marcha Federal sacó a luz la enorme descomposición que afecta al régimen Menem-Cavallo y al capitalismo en general. Una parte importante de la clase capitalista ha tomado conciencia de las posibilidades de una quiebra económica inminente. Está lo que ocurre en Venezuela; pero además, la vertiginosa caída de la Bolsa en Argentina y el fracaso de la “jubilación privada”, han provocado una desvalorización enorme de los títulos y acciones que constituyen la principal inversión de los bancos instalados en el país y de los fondos de inversión extranjeros. La tendencia a una quiebra se aprecia en la suba de la tasa de interés en el mercado doméstico, en más de un 35 por ciento en sólo un mes. Esta situación explica que desde el “establishment”, con Alsogaray incluido, se reclame un abandono del régimen de convertibilidad (algo en lo que coincide el economista de ATE, Claudio Lozano, quien asegura que los problemas del país comenzarían a arreglarse pagando por adelantado unos tres mil millones de dólares de los intereses de la deuda externa, en 1995). Pero, por sobre todo, esto explica que una parte del propio “establishment” haya coqueteado con la Marcha Federal, con la visible intención de instrumentarla para modificar el “plan” Cavallo. Javier González Fraga, por ejemplo, ex presidente del Banco Central y hombre del Citibank, le dijo a “Página 12” que “es entendible la bronca de la gente... y la reacción de la gente (a la) suerte de provocación oficial (como) construir casinos”. Para el banquero González Fraga, “el gobierno presenta una seria falencia, que es una política demasiado concentrada en lo financiero, en mostrar los éxitos en el ingreso de capitales del exterior y haberse olvidado del interior”. La conclusión del hombre es que “la bronca va a ser mayor” (7/7/94). Parecería que el que escribió esto fuera el Chacho Alvarez o hasta el Perro Santillán. La burguesía prepara un viraje. Pero si lo anterior no alcanzara para el muestrario, el representante de los Fondos de Inversión de Estados Unidos, Martín Redrado, le dijo al diario “La Capital”, de Rosario, que “La Marcha Federal es un hito en la política argentina”. La síntesis del matutino santafesino dice que “El ex presidente de la CNV valoró positivamente el ‘mensaje’ que envió la protesta en Plaza de Mayo, aunque lamentó que se haya utilizado ‘un discurso un poco viejo’”. La letanía de quejas de Redrado se parece como dos gotas de agua a la de Víctor De Gennaro, por ejemplo. “Las exportaciones no crecen”; “la desintegración de las economías regionales se ve simplemente caminando el país”; hay que “trazar una nueva agenda”; “revisar los costos fiscales... tenemos un IVA demasiado alto”; “el costo del crédito”; “no estoy en contra de los subsidios ni me parecen una mala palabra. Tienen que ser subsidios explícitos en el presupuesto y deben ser acordados por todas las fuerzas políticas” (10/7/94). Con esto último, el “boy” preferido del menemismo se aparta del tándem Menem-Cavallo y empieza a plantear un gobierno de coalición, como el que reclaman Angeloz, Alfonsín, Alvarez y Bordón. Todo esto vuelve a plantear una constante histórica argentina: ¿las masas volverán a ser la carne de cañón de un recambio capitalista, cuando se agota el “modelo” vigente? Desde la creación del Virreynato del Río de la Plata hasta la subida “hiperinflacionaria” de Menem, es lo que ha ocurrido siempre, pasando por la Revolución de Mayo, la caída de Rivadavia, la Revolución del ’90, el 17 de Octubre y la vuelta de Perón en 1972/3. Es lo que pretenden que vuelva a ocurrir los dirigentes del CTA y del MTA, que han formado una “Mesa del Trabajo y de la Producción” con los que levantan los mismos planteos que González Fraga y Redrado. “¿Paro activo?” “¡No!” El coqueteo de la gran, gran, burguesía con la Marcha Federal no se extiende, sin embargo, al paro nacional anunciado por De Gennaro y por Moyano desde la tribuna. Menos aún a un paro activo, aunque en este caso los “aliados” que se quedan en el camino incluyen a los Volando y Chacho Alvarez (que, consecuente, no quieren volver “a las boludeces” de los ’70). La orden de partida para parar la pelota, o para dar por concluido el primer tiempo, la dio al día siguiente de la Marcha Federal el diario “Clarín”, en abierto contraste con la campaña a favor que estuvo realizando durante más de dos semanas. Para “Clarín”, la Marcha no fue “un fracaso”, como dice el gobierno, pero tampoco se justifica “la euforia de los organizadores”; “ni invalidación de la protesta... ni punto de inflexión histórica”. Hay que volver a barajar, o mejor, sentarse a discutir. Para “Clarín”, “En la Plaza confluyeron... los habitantes de los agujeros negros de la gestión menemista”, como si los que se “chuparan” las estrellas galácticas fueran los obreros y no los capitalistas. Ignorante en astronomía, para “Clarín” “la marcha entregó un espejo heterogéneo de la incomodidad social” —toda una definición del extremo de perturbación anímica que al diario le ocasiona la miseria sin límites de las masas. La “heterogeneidad” habría consistido en la asistencia de “docentes, universitarios, empleados estatales y sin techo” (el diario se olvida, nada menos, que de los obreros), lo que lleva a suponer que para “Clarín” lo único homogéneo son los clones. Para el diario, el paro del 2 de agosto se presenta “como un desafío mayor”, cuyo “éxito” plantearía “la pelea” por el “poder político”, esto siempre “desde la oposición”, es decir, desde Angeloz-Storani-Bordón-Alvarez. Para “Clarín”, debe entenderse, entonces, un “paro activo” sería un “exceso” o, por lo menos, prematuro. Angeloz fue más claro, porque puso en duda que el paro sea “una posición sindical asumida” (Crónica, 9/7). De todos modos, para el cordobés “se podría evitar el paro”, aunque no crea que “el gobierno pudiera dar una respuesta categórica a los reclamos sociales”, pero “es posible sentarse a la mesa para dialogar... si el gobierno tiene la inteligencia de ser flexible y abrir las puertas...” (diario Río Negro, 8/7/94). Para el Chacho Alvarez, por su parte, la Marcha “no alcanza”, el Frente Grande “no alcanza” y el paro “no alcanza”, es decir que hay que irse a la derecha en materia de aliados y “pensar” en las elecciones del ’95. Víctor De Gennaro le dijo a “Página 12” (10/7), que él se “toma (estas declaraciones de Alvarez) con buena leche” (es decir que son de “mala leche”), y que “ahora se acabó el tiempo de subestimar la necesidad de la pelea”, algo que ya va más allá de una denuncia del chachismo para convertirse en una autocrítica en regla. Mientras la burguesía y la pequeña burguesía plantean que la Marcha Federal debería tomarse un respiro para abrir negociaciones con la cúpula menemista, todo el cuadro de luchas que se desarrolla en el país exige más que nunca impulsar el paro general, pero con carácter activo, con movilizaciones, con salidas de los lugares de trabajo, con piquetes y con otra concentración popular. ¿Paro activo? ¡Sí! Sí a la Central Obrera independiente En la Plaza de Mayo, el único que se refirió a un paro activo para el 2 de agosto fue el Perro Santillán; De Gennaro y Moyano sólo hablaron de un paro general. Si se impone esta última posición, la posibilidad de éxito de la jornada del 2 depende del acatamiento de la huelga por parte de UTA y La Fraternidad, y de que se encuentre efectivamente en marcha la prevista huelga indefinida de la UOM. De Gennaro le dijo a “Página 12” que “llamamos a los trabajadores, no a los gremios. Llamamos a los activistas, a los delegados, a las comisiones internas, a quien se lo banque en definitiva”. El planteo es inevitable, porque en la masa trabajadora existe conciencia de que la CGT y sus burocracias no van a ir a una lucha contra el gobierno. Pero lo que no es correcto es plantear que los trabajadores “banquen” una huelga, es decir que la hagan sin organización; es un planteo impropio de una dirección obrera —ni los anarquistas compartían esta impostura de la huelga individual contra las patronales y el Estado. Para superar la contradicción del momento, a saber, ansias de lucha y organizaciones cegetistas entregadas, es necesario que el paro sea activo y que las columnas de los sindicatos y establecimientos que adhieran, marchen hacia las fábricas vecinas principales a impulsar el paro. Fue de esta manera que un 3 de junio de 1975, la comisión interna de Ford largó a toda la fábrica a la Panamericana y provocó en un par de días la huelga general de junio-julio que derribó a López Rega y que, con una mejor conducción política, hubiera podido acabar con el gobierno de Isabelita, pero a manos de los trabajadores. En la entrevista al diario, De Gennaro hizo un gran planteo: “ofrecemos como perspectiva, dijo, la construcción de una verdadera central de trabajadores”. Esto quiere decir, luchar de un modo general y sindicato por sindicato, para expulsar a la burocracia cegetista. No “otra” Confederación paralela a la CGT, ni un “Congreso” paralelo a la CGT, sino una nueva CENTRAL. Las condiciones han madurado para este objetivo y su necesidad se expresa por todos los poros del movimiento obrero. La Marcha Federal ha provocado la crisis irrevocable de la CGT, así como el plan de lucha metalúrgico lo ha hecho con la cúpula de la UOM. Se trata de una constatación objetiva. Una semana después de la Marcha, “Clarín” se vio obligada a titular: “La CGT entró en crisis” (12/7). Es un hecho, sin embargo, que un ala de la burocracia de la CGT quiere salvar el pellejo mediante una negociación. Cuando Moyano dijo en la Plaza que allí “estaba el Confederal”, estaba respondiendo sin dudas a algunos “avances” del oficialismo que querrían convocar al Confederal de la CGT para hacer algún cambio de maquillaje. Pero el MTA, en la Plaza, se presentó con los carteles de la CGT, y todos sabemos que el órgano colectivo de ésta es el Confederal. Para el archiburócrata West Ocampo, hay que negociar con sus adversarios. “Decir que la Marcha Federal fue un fracaso, declaró, parece un acto de frivolidad” (La Nación, 8/7). “No podemos encerrarnos —agregó— y dejar que De Gennaro y Luis Zamora se queden con las banderas de los reclamos sociales... y dar la espalda a mucha gente que en el interior pasa meses sin cobrar y tiene que venir a Buenos Aires para que Duhalde y Pierri (sic) les dé un plato de sopa”. El entregador de Sanidad está pensando, como se puede ver, en una negociación con el MTA y hasta en un bloque político liderado por Duhalde. También la AOT se queja de que “el gobierno (no) puso aún diques de contención adecuados (a la importación) para mantener las fuentes de trabajo. Nuestra organización... está luchando por revertir este proceso de desindustrialización” (Crónica, 28/6/94). Pero quien mejor dio expresión a la situación de crisis que existe fue Carlos Gdansky, del secretariado de la UOM: “La gente no quiere saber nada con la CGT”, dijo, en uno de los reconocimientos más contundentes del agotamiento definitivo de una etapa histórica del sindicalismo estatizante, burocrático, pro-patronal y gangsteril. “En el propio seno de la UOM, agregó Gdansky, hace rato que se está debatiendo el tema, pero bueh... no sé qué puede pasar”. Para el autor de la nota (ver Página 12, 12/7/94) “el lanzamiento de la Mesa Sindical Menem ’95 anunciado por el titular cegetista Cassia fue la gota que rebasó el vaso y no parece tan descabellado que se trate el alejamiento en el próximo plenario de la UOM. En sintonía con sus compañeros, Brunelli bregó por tomar cierta distancia del modelo oficial...”. En la seccional San Martín de la UOM ya habría un acuerdo tomado para pedir la desafiliación del sindicato de la CGT. Pero la propia burocracia de la UOM tiene su crisis interna y la necesidad de dar una respuesta a la creciente radicalización y organización de las bases sindicales. El planteo de De Gennaro, en favor de una Central de Trabajadores, constituye objetivamente una alternativa a las evidentes maniobras para recomponer la dirección de la CGT, expulsando a Cassia y Lescano y negociando con el bloque del MTA. Pero ese planteo no tendrá una verdadera consistencia si no enfrenta la prueba de fuego del 2 de agosto, llamando al paro activo y a la formación de columnas para desenvolver el paro desde abajo. Si el paro del 2 se reduce a una convocatoria de aparato, su relativo fracaso será la voz de orden para alumbrar una recomposición de la burocracia cegetista. Abajo la Constituyente. Fuera Menem-Cavallo Mientras los explotados hacen un esfuerzo cada vez mayor, y por momentos extremos, para mandar a la tumba a la “reforma laboral”, al congelamiento de los salarios, a la entrega de las jubilaciones o al pago de la deuda externa (que se ejecuta año a año mediante la confiscación sistemática de los trabajadores); mientras ocurre esto, en la Asamblea Constituyente los partidos patronales grandes y menores se aprestan a votar una reforma que autoriza a dictar la “reforma laboral” por decreto; a liquidar el régimen estatal de jubilaciones y las Cajas provinciales por decreto; que consagra definitivamente el pago de la deuda externa mediante el otorgamiento de status constitucional a los tratados internacionales (por ejemplo, el que estableció el Fondo Monetario Internacional o el Acuerdo de Aranceles y Tarifas); y que también pretende profundizar la penetración del clero en la vida cotidiana mediante la penalización del aborto. El medio del cual se ha valido el Episcopado para que se trate esta norma no contemplada en la ley que declara la necesidad de la reforma de la Constitución, es la incorporación del Tratado de Costa Rica a través de la Comisión presidida por el frentegrandista y chachista Juan Pablo Cafiero —lo cual constituye uno de los más monumentales e impresionantes aciertos del PO en la campaña electoral, cuando denunció al Frente Grande como el instrumento fundamental del clero en la Constituyente, precisamente por reclamar la incorporación de ese tratado. Otro tema que se apresta a aprobar la Constituyente es una autonomía trucha de la Capital Federal, para viabilizar, mediante el “acuerdo de todos los partidos”, el negociado número 1 de la Argentina post-privatizaciones: la especulación inmobiliaria con los terrenos más caros por metro cuadrado de todo el territorio nacional, lo que elevaría por las nubes los precios de las propiedades y los alquileres, y por lo tanto, del insoportable costo de vida. Todos los partidos de la Constituyente son responsables y cómplices de semejante atropello, por votar o avalar con su presencia a una Convención que tenía las cartas marcadas desde el comienzo; cautiva de un “pacto” saludado por los “capitanes de la industria” y los bancos internacionales (ver la opinión en este sentido de uno de los principales, Bahring, en Página 12, 26/6/92, suplemento de Economía). Reclamar contra las decisiones que vaya a tomar la Constituyente es estrictamente conforme con las reivindicaciones formuladas desde abajo durante la Marcha Federal, lo que significa plantear la movilización política contra la Constituyente hasta lograr su fracaso y disolución. Aunque uno de los oradores de la Plaza se haya desdicho luego de sus proposiciones, concordamos con él en que la perspectiva de toda esta lucha es poner fin al régimen de Menem-Cavallo y poner laboriosamente en pie la posibilidad de un gobierno de trabajadores.

14 de julio de 1994
Sueldo de los convencionales; La democracia del privilegio

La Comisión de Presupuesto de la Convención Constituyente Provincial ha aprobado su plan de gastos, que asciende a 250.000 pesos mensuales. El grueso de este gasto son los sueldos de los convencionales y asesores, que ganarán alrededor de 5.000 pesos y más de 2.000 pesos respectivamente. El convencional Mercado del FUT, rechazó este gasto abusivo y propuso un plan de gastos alternativo, basado en una retribución de 1.200 pesos para los convencionales, que cubre la canasta familiar de emergencia. Respecto al gasto se proponían 112.000 pesos mensuales, es decir menos de la mitad. Los votos del PJ y la UCR sumaron 4, quedando el FUT como única oposición con 1 voto. Resulta lamentable que los convencionales aleguen la imposibilidad de vivir con 1.200 pesos, mientras los trabajadores estamos percibiendo salarios de 300, 400 o 500 pesos. El sistema capitalista necesita funcionarios bien pagos y estómagos satisfechos a su servicio, para asegurarse que sean fieles servidores. Esta es la explicación de esta verdadera “democracia del privilegio” en la que vivimos. El FUT siempre ha exigido que desaparezcan los privilegios de los funcionarios y, consecuente con este planteo, ha rechazado la actitud de los partidos mayoritarios, de adjudicarse sueldos tan alejados de la realidad de nuestro pueblo. Tanto los convencionales, como los asesores del bloque del FUT, entregarán ante Escribano Público todo lo que exceda de su salario habitual a la Caja del FUT, para que sea utilizado precisamente al servicio de la lucha contra los privilegios de capitalistas y funcionarios. En este cuadro de la convención provincial, las críticas de Kirchner a los aumentos salariales que se otorgaron los convencionales nacionales en Santa Fe parecen un chiste de mal gusto. Cosas del doble discurso…

14 de julio de 1994
Ascenso huelguístico en los Estados Unidos

La gran huelga de la Caterpillar está en el centro de un movimiento huelguístico más general Estados Unidos. En abril, una huelga de 75.000 camioneros (Teamters) bloqueó un intento patronal de extender la contratación de trabajadores de tiempo parcial, con salarios y beneficios inferiores. En las plantas de la General Motors en Ohio y en Louisiana, los trabajadores quebraron los intentos patronales de incrementar la producción con menos obreros. Una huelga de los trabajadores de la Navistar, afiliados a la United Auto Workers, impidió que la patronal impusiera una reducción salarial para los nuevos empleados. Los metalúrgicos de la Allegheny Ludlum lograron, después de una huelga de diez semanas, impedir que la patronal impusiera la extensión de la jornada laboral en el nuevo contrato; lo mismo obtuvieron, con apenas dos días de huelga, los ferroviarios de Long Island. Y junto con la de Caterpillar, hay en estos momentos otras huelgas en desarrollo y en preparación, como la de las trabajadoras textiles de la Leslie Fay, un pulpo de la costura que tiene una decena de plantas en todo el país, contra los despidos, o las de los ferroviarios de la Canadian Pacific, de Minnesota. Según los propios registros oficiales, el número de huelgas de este año es el más alto en los últimos cinco años; en comparación con 1993, el número de huelguistas se ha triplicado y el de “horas de producción perdidas” por huelgas se ha cuadruplicado. En consonancia con estas cifras, el número de afiliados a los sindicatos ha crecido por primera vez en los últimos catorce años, esto es desde el ascenso de Reagan al gobierno. La ola de huelgas no está restringida a un sindicato o a una región geográfica en particular, sino que tiene un carácter general, nacional, y marca un giro político en la situación de las masas y del país. (La “onda expansiva” del movimiento huelguístico norteamericano se extiende, incluso, al Canadá, una economía con un elevado grado de integración con la estadounidense: allí se están registrando huelgas y movilizaciones de los trabajadores estatales de las provincias contra los intentos gubernamentales de imponer despidos, reducciones salariales y cortes de los servicios públicos). La ola de huelgas en Estados Unidos pone en primer plano las abultadas “cuentas pendientes” que el proletariado norteamericano ha acumulado con su burguesía. El alza obrera se produce junto con los primeros síntomas de una mejora cíclica en el nivel de actividad económica, que se manifiesta en el aumento del empleo de los últimos años. Las nuevas contrataciones han impulsado a importantes sectores del proletariado a luchar para recuperar las conquistas que las patronales lograron arrebatarles en los años recientes. En la mayoría de los casos, las huelgas no tienen reivindicaciones salariales sino que van contra la “flexibilidad laboral” y en defensa de los sindicatos. Es que desde Reagan, la burguesía norteamericana ha llevado adelante una sistemática política de “flexibilización” que ha ido más lejos que cualquiera otra en cuanto a extensión de la jornada laboral, reducción salarial, reemplazo de trabajadores efectivos por contratados y reducción de beneficios sociales y jubilatorios. Concomitantemente, la burguesía ha llevado adelante una política de ataque a los sindicatos, con el despido de afiliados, contrato de no afiliados y campañas (ilegales) contra la afiliación de sus trabajadores a los sindicatos. La actual ola de huelgas cuestiona este cuadro político de relaciones entre las patronales y los obreros al interior de las plantas. Por eso, la cuestión de las “relaciones laborales” se está convirtiendo en una verdadera “cuestión de Estado”. Hace ya un año, Clinton designó una comisión encargada de estudiar una reforma general de la legislación laboral, que data de 1935. “Los cambios —dice The New York Times (4/6)— se presentan para frenar un clima crecientemente hostil entre las gerencias y el movimiento sindical”. Aunque las grandes empresas han rechazado toda pretensión de modificar la legislación y mantienen una férrea política “anti-sindicatos”, el responsable de esta comisión, John Dunlop, señaló que el objetivo de la nueva legislación laboral sería “lograr una nueva colaboración sindicato-empresa” (Business Week), lo que pone claramente de manifiesto la conciencia de los funcionarios del Estado sobre la necesidad de una acentuada colaboración de la burocracia sindical para enfrentar el ascenso obrero.

14 de julio de 1994
Estado de guerra en el transporte colectivo
Corresponsal

Los empresarios del transporte se han lanzado a un lock out no declarado para forzar un nuevo aumento del boleto y avanzar en la destrucción del salario y las condiciones de trabajo de los obreros del volante. Cinco mil choferes de las líneas del sur del conurbano arrancaron el pago del sueldo de junio y el aguinaldo luego de una huelga “salvaje” de 24 horas, frente a la decisión de las patronales de postergar el pago de salarios, invocando “falta de recursos”. Prácticamente la totalidad de las empresas de transporte de Rosario descontaron 150 pesos del sueldo de los choferes pretextando “menor tarea”, esto por la incorporación de guardas a las unidades. Varias líneas de la Capital y el conurbano han reducido servicios y suspendido trabajadores. En todos los casos las patronales del transporte reclaman un aumento del 25% del boleto frente al gasto de instalación de las boleteras y al “lucro cesante” que les producirían las nuevas máquinas, esto debido a que “son lentas, suben menos pasajeros y hay menos recaudación”. Los “argumentos” de la patronal del transporte se caen solos: el último aumento autorizado por el gobierno fue justamente para “compensar” la instalación de las boleteras. Desde el inicio de la “convertibilidad”, el boleto mínimo aumentó un 60%, en tanto que los salarios de los choferes tuvieron un “ajuste” que no superó el 20%. Los patrones se beneficiaron, además, con el “vía libre” a servicios “diferenciales”, “semi-rápidos” o con cualquier otro nombre, que permitieron un aumento encubierto del boleto. Los patrones han sometido a los choferes a una superexplotación feroz, haciendo desaparecer la jornada de ocho horas, achicando los descansos por vuelta o aumentando al doble el tamaño de los colectivos (todo esto “autorizado” por sucesivas actas de “flexibilización laboral” y “empleo temporario”, que suscribió invariablemente la burocracia de la UTA). El propósito de los empresarios es un nuevo “boletazo” pero también avanzar en la reducción salarial y el trabajo a destajo. En lo posible, seguir aplazando la colocación de las máquinas expendedoras de boletos o de los guardas. Las patronales de Rosario han “hecho punta” reduciendo directamente el jornal de sus asalariados y han anunciado el inminente despido en masa de los guardas. El 12 de agosto vence el acuerdo de “paz social” suscripto por la UTA y las cámaras empresariales, y éstas se han lanzado a un ataque en regla para reimponer el congelamiento salarial y la destrucción de conquistas frente a la inminente discusión sobre el salario y el convenio en todo el gremio. La burocracia de la UTA ha actuado como “bombero” ante el reguero de luchas que se ha abierto ante la ofensiva patronal. Postergó el inicio de la huelga indefinida en Rosario y ha evitado toda medida de conjunto frente a conflictos que se suceden hora tras hora. Ha dejado al garete a los trabajadores de las líneas 140 y 142, cuyas licencias retiró el gobierno —según Palacios— porque “desde el Ministerio de Trabajo nos aseguraron (que) serán absorbidos por quien se adjudique la licitación”. Para el dirigente de UTA, “este tipo de conflictos puede extenderse por la mala administración de muchas líneas que no pueden seguir funcionando como lo están haciendo” (Página 12, 12/7), lo que no excluiría el aumento del boleto reclamado por las patronales, punto sobre el cual los dirigentes mantienen un silencio cómplice. El problema político que enfrentan los empresarios del transporte es el clima explosivo en la base de la UTA y la gestación de condiciones similares a las que precedieron al colectivazo del Gran Buenos Aires, ahora con síntomas claros también en el interior. El PO plantea: no al aumento del boleto, instalación ya de máquinas o guardas en todas las unidades, denuncia del convenio —básico de 1.200 pesos, fuera los “plus”, derogación de todas las “actas” de “flexibilización”, paro activo de advertencia.

14 de julio de 1994
Señoras y Señores Constituyentes de la Provincia de Santa Cruz
Varias firmas

Su despacho Tenemos el agrado de dirigirnos a Uds., nuestros constituyentes provinciales, a los efectos de elevar a vuestra consideración el apoyo formal a todas las propuestas elevadas con relación a la Caja de Previsión Social respecto a su permanencia intransferible, dependiendo del Gobierno Provincial. Al dirigirnos a Uds., señoras y señores constituyentes de la Provincia de Santa Cruz, a quienes tienen la responsabilidad histórica de elaborar con equidad y justicia, la ley de leyes de nuestra querida Santa Cruz, queremos resumir nuestra inquietud en el siguiente párrafo. Los empleados públicos que dieron todo su esfuerzo al crecimiento y desarrollo de nuestro territorio requieren de un taxativa disposición para no perder una vida consagrada al trabajo, artífices como tantos otros de que Uds. y nosotros, como representantes, efectuemos con efectividad los mandatos para los cuales fuimos elegidos, requiriendo como reaseguro que nuestra Caja de Previsión Social se transcriba en el articulado de la Constitución Provincial como organización, entidad e instrumento de la política social provincial. Aguardando vuestra respuesta a lo solicitado, les saludamos atentamente. Secretariado General Provincial de la A.P.A.P. Rafael Agulló - Secretario General Provincial-A.P.A.P. Pedro Sandoval - Secretario de Prensa y Propaganda-A.P.A.P. Provincial Etelvina E. Perales - Secretaria de Acción Gremial-A.P.A.P. Provincial (Solicitada aparecida en La Opinión Austral de Río Gallegos)

14 de julio de 1994
El asesinato de militantes trotskistas en Brasil
Asamblea General de Adusp

Leído en acto público de la Cámara Municipal, el 29 de junio La asamblea general de la Asociación de Docentes de la Universidad de San Pablo (Adusp), del 21 de junio de 1994, declara su repudio a los asesinatos de José Luis Sunderman (vicepresidente del Sindicato de Trabajadores de la UFSCar), Rosa Sunderman, Reinaldo Guedes de Miranda y Hermógenes de Almeida Silva Filho. Estos asesinatos demuestran los métodos que la clase dominante está dispuesta a utilizar en defensa de sus privilegios sociales. Representan una advertencia a los que luchan por la tierra, contra la masacre de menores e inocentes y también a los que luchan en defensa de la enseñanza pública y de una universidad volcada a los intereses de la mayoría de la población. Aquéllos que luchan por el salario, por la defensa de los servicios y la enseñanza pública, por el acceso a la tierra para los que la trabajan, enfrentan a los mismos enemigos y, por eso, deben unirse en un solo frente de lucha. Las universidades estatales paulistas, unidas en el Foro de las Seis Entidades, acaban de realizar una huelga de más de 30 días contra el congelamiento salarial de los docentes y empleados, en defensa de la universidad pública, gratuita y de calidad. Los asesinatos fueron cometidos durante nuestra huelga y recibieron el inmediato repudio por parte de los docentes de la USP, que homenajearon a los compañeros en su asamblea general del día 17 de junio. La Adusp no sólo repudia estos asesinatos sino que también exige su inmediato esclarecimiento, así como el castigo de sus ejecutores y sus mandantes y está, desde ya, realizando esfuerzos frente a los poderes públicos, al movimiento sindical y universitario y a la opinión pública para que se haga justicia.

14 de julio de 1994
Propulsora: Cuadro de situación

Los trabajadores de Propulsora forman parte indiscutible también del giro nacional y del ascenso reivindicativo que se ha abierto entre las bases de la UOM. Tres hechos ratifican esta caracterización del Partido Obrero. Primero: El 100% de los trabajadores de Propulsora se anotaron en la jubilación estatal, quebrándole el espinazo a las AFJP que merodeaban la fábrica, y en particular a “Activa” —el fondo de pensión asociado a la burocracia de Lorenzo Miguel— y promocionado por los “interventores” designados a dedo por Di Tommaso. Segundo: También por unanimidad, el 100% de los compañeros paró el 4 de julio cumpliendo el paro activo votado en el Congreso de Delegados de la UOM (reunido en la Federación de Box). El “parazo” en Propulsora sorprendió y descolocó a Techint, y es ilustrativo del clima que reina en la fábrica. Con las asambleas prohibidas, sin una dirección sindical reconocida por la patronal y con los delegados proscriptos por Di Tommaso, el activismo se las ingenió para llevar el paro al corazón de las secciones hasta convertirlo en una gran manifestación de fuerza. Como en ningún otro lado, este “parazo” tuvo el mérito extra de sobreponerse al repudio generalizado que enfrentó a los trabajadores de Propulsora con la burocracia súper podrida de Di Tommaso, que actúa como agencia a sueldo de Techint y que, a pedido de la patronal, expulsó sumariamente a todo el Cuerpo de Delegados, desafiliándolo de la UOM después de la huelga del ’93. El repudio colectivo a los privatizadores de la jubilación y el paro unánime del 4 traducen el cuadro convulsivo en que se encuentra Propulsora. Las “carpetas” de flexibilización laboral no sólo han llevado la superexplotación patronal a límites intolerables (empujando a la resistencia a los sectores flexibilizados), sino que han extremado la desigualdad y diferenciación salarial, promoviendo una ola de reclamos salariales por sector que anuncian nuevos combates. Tercero: Los delegados expulsados han retomado la campaña de movilización para exigir el levantamiento de las sanciones y su inmediata reincorporación a la Unión Obrera Metalúrgica. Como parte de esta campaña y con la firma del Cuerpo de Delegados de Propulsora, se repartió masivamente una declaración en el Congreso de la Federación de Box donde se denuncia el pacto entre Techint y la burocracia de Di Tommaso para descabezar a una fábrica que ha luchado denodadamente contra la flexibilización laboral, y se llama a la solidaridad activa de todos los trabajadores metalúrgicos para derrotar esta maniobra proscriptiva. En Propulsora se están incubando los elementos de una explosión reivindicativa que volverá a tener como protagonistas a los trabajadores de esta fábrica —la más importante y con mayor trayectoria en la UOM La Plata. Que esto es así lo revela la discusión abierta entre el activismo para reclamar que el 30% que pide la UOM no absorba “aumentos” anteriores (por flexibilidad y productividad) y que sea aplicado sobre la totalidad del salario. 7/7/94

14 de julio de 1994
Caja de Previsión única y estatal, bajo control de los trabajadores

Artículo nuevo: Se establece el derecho de los trabajadores y jubilados de la Provincia de Santa Cruz al control y administración general de una Caja de Previsión que otorgue beneficios jubilatorios a todos los trabajadores sin distinción. La Caja de Previsión no podrá ser transferida a la Nación ni a cualquier otro ente privado o estatal. El Directorio de la Caja será elegido democráticamente, será revocable y durará un año en sus funciones. La jubilación será financiada sobre la base de los aportes patronales. La jubilación con el 82% móvil y los 50 y 54 años de edad para la jubilación ordinaria son derechos inalienables de todos los trabajadores.

14 de julio de 1994
Por el éxito del paro general del 2 de agosto apoyemos la Campaña Financiera del PO

La Marcha Federal ha sido un nuevo y duro golpe que los trabajadores hemos asestado al gobierno antiobrero. Ahora se plantea la posibilidad del paro del próximo 2 de agosto. El PO estuvo presente con una importante columna el 6 de julio en la Plaza de Mayo. Su campaña en favor de la Huelga General se ha revelado acertada y realista. Hay que profundizar la política revolucionaria en la organización y en la acción, y para eso hace falta dinero. Dinero para la agitación, dinero para pintadas, dinero para afiches. Dinero para editar más boletines y volantes de las agrupaciones sindicales clasistas que impulsa nuestro partido; para organizar plenarios obreros en cada zona; para enviar propagandistas a todas las localidades. Para sacar camioncitos a la calle. Por eso nos dirigimos a Ud., compañero trabajador, estudiante o vecino: aporte a la Campaña Financiera del PO para ayudar al triunfo del paro general. En este proceso de lucha es fundamental la construcción de un Partido Obrero que pueda coordinar y guiar en forma consecuente estas luchas de las masas, para terminar con este régimen (Fuera Menem-Cavallo es una consigna central del PO) y luchar por su poder político (gobierno de los trabajadores). Para financiarse, el PO necesita del aporte de los trabajadores, de su sacrificio. Los partidos del Pacto (menemistas y alfonsinistas), y en general todos los partidos burgueses, se financian con el dinero que les entregan los grupos empresarios nacionales y del extranjero, y del saqueo despiadado de los fondos estatales como los “retornos” del Pami para la “caja” menemista (o los de Epec de Córdoba, para Angeloz), o anteriormente en las maniobras fiscales de los tinglados de Tierra del Fuego de Koner-Salgado para el alfonsinismo. Por eso, compañero: no vacile. Aporte a la Campaña Financiera del PO. Aporte a la lucha por el éxito del paro general contra el gobierno antiobrero y por la construcción de un gran Partido Obrero, y por un Frente de Lucha de los Trabajadores.

14 de julio de 1994
Sobre la Marcha metalúrgica (Carrier)

La experiencia que vivimos los trabajadores de Lix Klett (Carrier) fue realmente positiva. La asamblea, que votó masivamente participar de la movilización, era absolutamente conciente que la Directiva no persigue el mismo reclamo que resolvió el congreso de la seccional Ciudadela (moción nuestra) de imponer el 60% como reclamo concreto ante los miles de trabajadores que estarían en la calle. La desconfianza en la dirección de la UOM es tal que los compañeros no querían pasar por el sindicato para ir a la Plaza y tuvimos que hacer tiempo para sólo “pasar” por la seccional y no tener que compartir tiempo ocioso con la burocracia. Así y todo llegamos muy temprano al Congreso con nuestra bandera, que identificaba la fábrica y “Queremos el 60%”; esto mereció que “Crónica TV” nos hiciera el reportaje de bienvenida, donde aclaramos que nuestra bandera dice lo que la Directiva se niega a plantear en la Solicitada y que sin embargo reconocen: el 60%, como desfasaje perdido en los últimos 38 meses. En Ciudadela, la Directiva no bajó a organizar ni el paro ni la movilización, y sólo un día antes vino a “ofrecer” micros y convocó a Congreso recién para el día viernes a última hora. Toda esta situación era sabida por los compañeros e incluso iban pensando en la posibilidad de un fracaso de la marcha si sólo dependía de cómo la organizacen los delegados de fábrica. El resultado, entonces, superó la expectativa creada, muchos carteles de fábricas y no tan regimentada como la del ’92, se gritaban consignas contra Cavallo y “escuchábamos” con simpatía a Morón puteando al “Loro” y “Lorenzo nos cagó”; un compañero de Avellaneda se acercó a comentarme cómo ellos corearon “Fuera Menem-Cavallo, nosotros queremos aumentos de salarios”. Ciudadela intentaba imponer “queremos el 60” y acercaba la bandera a las cámaras de TV con mucho entusiasmo. A pesar de ir el 70% de la fábrica, volvíamos pensando y comentando, en el micro, que la próxima tenemos que ser más y mejor organizados (reclamaban los compañeros a los delegados). Lo importante ahora es ir creando esa dirección consecuente con la combatividad de los metalúrgicos y los intereses de la clase obrera. Hoy se escuchaba en la fábrica: “Necesitamos una bandera más grande”, pero esa bandera tendrá que ir ahora a Plaza de Mayo. 6/7/94

14 de julio de 1994
Estatización sin pago de los capitales energéticos

Artículo 52º: Los minerales, las caídas de agua, los yacimientos de petróleo, de carbón, de gas y las demás fuentes naturales de energía, son propiedades imprescriptibles e inalienables de la Provincia, incluyendo las instalaciones, maquinarias y equipos destinados actualmente a su explotación. Se organizará una empresa provincial de energía, bajo control de los trabajadores, para asegurar que la renta energética sea la base de un plan de desarrollo económico de Santa Cruz. Cláusula Transitoria Artículo nuevo: La Provincia procederá a expropiar sin indemnización todas las fuentes de energía que actualmente se encuentran en manos privadas y a declarar nulos los contratos y concesiones de explotación en vigencia.

14 de julio de 1994
Una gran experiencia
Corresponsal

Con una asistencia de casi 80 compañeros, la Unión de Juventudes por el Socialismo, la juventud del Partido Obrero de la Capital y el Gran Buenos Aires, realizó un campamento durante 4 días que sirvió de “escuela” de formación política marxista para una nueva horneada de jóvenes. Divididos en dos niveles básicos (un primer nivel para quienes hacían su primer curso: “El Estado”; y un segundo nivel: “Introducción a la Economía política”) el desarrollo del curso puso en relieve, también en este plano, el viraje político que se está abriendo en el país. Durante horas y horas, se sucedieron debates del más vivo interés entre jóvenes que no superaban en su inmensa mayoría los 17/18 años. Indudablemente, aquí está la simiente de una poderosa vanguardia revolucionaria, que seguramente reavivará (y superará) la tradición (y las limitaciones) de las grandes gestas juveniles de otros períodos. Ha sido destacadísima la labor militante de los cuadros de la UJS, que han sabido realizar una tarea proselitista muy importante. Trece compañeros se probaron como responsables de Comisión, muchos de ellos por primera vez. La UJS tiene planteada ahora desafíos enormes, pues cada vez más reposa sobre sus hombros la perspectiva de reconstrucción de las organizaciones de masa de la juventud estudiantil. El curso es un acicate para enfrentar el nuevo período a partir de las conclusiones que hemos podido sacar: hay una tendencia de masas en la juventud a la lucha y a la organización, que la UJS tiene la oportunidad histórica de aprovechar como nadie, porque está preparada, porque está munida del programa Reflexiones de los compañeros asistentes Rocío (ex-Nacional de Comercio de Varela): Me sirvió mucho este curso. No quería ser responsable de Comisión porque temía que los chicos no iban a aprender. Pero acepté y logramos entre todos algo muy importante. El PO nos ha enseñado cosas que no se aprenden en otros lados, en particular en la escuela. Nadie dedica a la juventud el tiempo que le dedica el PO. El curso me deja incorporados conceptos fundamentales, y me ha enseñado la importancia de dedicarle tiempo a la lectura y el estudio, para poder explicar los problemas que enfrentamos los jóvenes. Ha sido muy importante para mí dominar las cuestiones que hacen al Frente Popular y al bonapartismo. Eva (Nacional Buenos Aires): Como independiente, no sé si el comunismo es la solución o no, pero creo que los cursos del campamento ayudan bastante a saberlo. Me parece maravillosa la idea de tratar de informar y concientizar a la gente que se lleva a cabo en estos cursos. María (Echeverría de La Matanza): El curso fue un acontecimiento muy importante, que demuestra que la UJS ha vivido un crecimiento muy destacado en este período debido al desarrollo de una política correcta en los secundarios y demás frentes juveniles. Ser responsable política de una comisión en la cual hay un grupo de compañeros que se acercan por primera vez al partido, fue una instancia de gran desafío político. Queda fijado como tarea que desarrollemos una fuerte militancia política en base a un programa acertado, con nuestras reivindicaciones, para hacer cada vez mucho más fuerte la principal herramienta de la juventud revolucionaria: la Unión de Juventudes por el Socialismo. Fernando (ex-Nacional de Vicente López): Los cursos son interesantes porque te muestran una realidad diferente a la de los medios de comunicación. Y tengo que reconocer que el curso te acerca al partido. Reflexión colectiva de 8 compañeros del Colegio de Pablo Nogués: El curso nos sirvió para descubrir una posición encubierta sobre el Estado, disfraz que también observamos en el colegio. El curso nos mostró cómo el capitalismo nos explota y explota a los trabajadores. Esto es importante porque nos forma, nos arma de una herramienta para debatir y discutir mejor con los compañeros. Clara (ex-Nacional de Vicente López): Me parece que el curso es muy importante, pues sin formación política no se pueden hacer militantes. A mí el curso me da una base para militar en un partido político. Y me parece que ese partido es el PO. Javier (ex-Nacional Avellaneda de Capital): El curso me pareció bueno a nivel debate, donde por esta vía se pueden resolver las dudas y las contradicciones que tenemos. Me parecieron buenos los cuatro días compartidos, el hecho de estar juntos por el mismo fin y saber que no estamos solos en la lucha. Jacin (ex-Nacional Avellaneda de Capital): Me pareció muy positivo e importante para la formación de una vanguardia. Es importante que hayan asistido 75 compañeros militantes o no de la UJS, que durante 4 días seguidos se formaron y debatieron sobre el marxismo y sus perspectivas, sin tornarse esto, de ninguna manera, en un embole. Sebas (ex-Nacional de Pablo Nogués): El curso me sirvió para entender que el Estado juega un papel de opresión sobre la juventud y los trabajadores. Además me demostró que es la única posición que desenmascara la realidad política, la democracia que nos oprime y la única salida posible: tirar abajo este Estado.

14 de julio de 1994
Paro de la UOM en Rosario
Arturo Rodríguez

El duro golpe propinado al gobierno y a la burocracia a través del repudio expresado en el rechazo masivo a la “jubilación privada” (Activa, UOM), fue el puntapié inicial con que los metalúrgicos rosarinos comenzaron a ponerse de pie. En el congreso regional realizado en Rosario se impulsó asistir al Congreso Nacional de la UOM con la moción de parar con tres modalidades: 24, 48 y 36 horas con movilización. En las fábricas comenzaron a realizarse asambleas, que en el caso de Fric Rot hacía más de un año y medio que no se hacían. Estas asambleas reflejaban el descontento general, que posteriormente se plasmó con el paro del día 4 de julio donde, en las metalúrgicas más importantes —Cimetal, Marietta, Daneri y Fric Rot— el paro fue masivo. En el caso de Fader, donde los compañeros sólo trabajan por el básico de convenio y que venían de una suspensión sin goce de sueldo de casi un mes y medio, el paro fue total. Todos estos elementos señalan la efervescencia que existe dentro del gremio y que no hace más que ratificar, como en Tierra del Fuego, Sevel y Ford, la entrada en acción del proletariado industrial y la explosión reivindicativa. Esto nos impone la tarea de organizar a través de un programa y una agrupación a aquellos activistas y delegados que pugnan por abrir un rumbo de lucha, superando el control político de la burocracia.

14 de julio de 1994
Prohibición del gobierno por decreto

Artículo 118º: 3) Iniciar leyes o proponer la modificación o derogación de las existentes por medio de proyectos presentados a la Cámara. Se prohíben expresamente los Decretos de necesidad y urgencia y cualquier otro mecanismo de aprobación automática de las leyes. No es potestad del Poder Ejecutivo el veto parcial o total de las leyes sancionadas por la Cámara de Diputados.

14 de julio de 1994
Lamentable actitud de la diputada por el Frente Grande Graciela Fernández Meijide
Mesa Nacional Corriente Patria Libre

7 de julio de 1994. Capital Federal El día 6 de julio pasado, durante un reportaje realizado por la periodista Magdalena Ruiz Guiñazú en el programa “Tempranísimo” de Radio Mitre, la diputada nacional por el Frente Grande, Graciela Fernández Meijide, tuvo expresiones agraviantes y de vergonzoso macartismo hacia nuestro Movimiento. Preguntada respecto de si conocía a Patria Libre, esta señora —que dice ser representante de una fuerza política popular— dijo primeramente que no, que no la conocía, para agregar a continuación que no sabía si dicha organización no estaba compuesta por provocadores de los servicios de inteligencia o si directamente no trabajaba para el gobierno. Digamos por lo pronto que es llamativo que esta diputada supuestamente progresista sostenga que no nos conoce. Patria Libre es un movimiento político fundado hace ya 7 años, con fuerza organizada en doce provincias. Hemos en su momento integrado el Fral e Izquierda Unida , e intervenido con dichas alianzas en las elecciones de 1987 y 1989. En los comicios del 3 de octubre de 1993 nos presentamos con candidatos propios en las 4 provincias (Corrientes, Tucumán, Córdoba y Buenos Aires) donde tenemos personería electoral otorgada, y tenemos personería en trámite en seis provincias más. Somos una fuerza política que ha tenido presencia visible en cuanta lucha y manifestación opositora han habido tanto contra el gobierno de Alfonsín como contra el de Menem; y que ha estado también en la primera línea del enfrentamiento a los intentos golpistas de los carapintada en su momento. ¿Puede aducir esta señora que no nos conoce? ¿Puede ser tan deshonesta como para pretender justificar así las barbaridades que ha expresado? ¿O no sabe ella, que alguna vez ha estado vinculada al movimiento de los derechos humanos, que los servicios de inteligencia nos hacen objeto permanente de persecución? ¿Desconoce acaso que nos pinchan los teléfonos, nos controlan la correspondencia y los locales partidarios, que somos objeto de amenazas de todo tipo, que nuestros dirigentes y militantes son permanentemente seguidos, que se nos filma y fotografía en las marchas y actos con particular empeño, que sistemáticamente se violentan domicilios de nuestros compañeros? Esta señora que, como decimos más arriba, ha sido parte del movimiento en defensa de los DDHH y atacada ella misma por la represión en la persona de su hijo, sabe perfectamente cómo actúan los dueños del poder con fuerzas políticas consecuentes y serias como Patria Libre, lo que hace doblemente condenable su difamación. Digamos finalmente respecto a su imputación de que trabajamos para el gobierno, que nuestro Movimiento ha tenido desde su fundación a la fecha una inequívoca y pública postura de intransigente enfrentamiento con aquéllos, como el gobierno radical ayer y el justicialista hoy, que agreden los intereses y derechos de nuestra nación y nuestro pueblo. Algo que obviamente no necesitamos explicar con más detalles y ejemplos por ser absolutamente conocido. Nos preguntamos si tiene la misma coherencia y consecuencia en la defensa de los intereses populares la señora diputada que aprobó en el parlamento nacional la intervención de Menem y Cavallo a Santiago del Estero, o que públicamente ha señalado que la jubilación privada puede ser una solución válida para los trabajadores argentinos. Si Fernández Meijide no comparte las posiciones y conducta políticas de Patria Libre debiera explicitarlo exponiendo sus argumentaciones, y no recurrir a difamaciones de la más baja calaña. Si no está de acuerdo con la dureza de nuestra postura frente al menemismo y cree que hay que ser más moderado y conciliador con el mismo, que lo diga en esos términos, en lugar de ocupar su tiempo en decir falsedades de quienes, con sus aciertos y errores, luchan día a día por su país y por su pueblo.

14 de julio de 1994
“Estamos pidiendo un sinceramiento, ni tan siquiera un incremento” (Minguito)
Corresponsal

Para cualquiera que acompaña el conflicto metalúrgico solamente a través de los titulares de los diarios o noticieros, la impresión que se recibe es que la UOM habría desatado una formidable ofensiva contra las patronales, que desde hace 38 meses tienen congelados los salarios de los obreros. Pero como ocurre la mayor parte de las veces, esa impresión es falsa; mirando con un poco más de cuidado, lo que se observa es una ofensiva de la patronal para destruir aún más las condiciones de trabajo de los metalúrgicos, mientras la burocracia de la UOM plantea una reivindicación que ella misma niega o afirma que no existe. La frase del título, que admite que la UOM no está reclamando un aumento salarial, sino sólo la oficialización de incrementos ya obtenidos por las organizaciones de fábrica, del orden del 30% (la mitad de lo que subió el costo de vida desde el último convenio); esa frase pertenece a Gregorio Minguito, secretario de organización de la UOM, y la reproduce “Crónica” el pasado 9 de julio. Para que el reconocimiento no pasara desapercibido, la repitió Naldo Brunelli en ocasión del paro del lunes 11: “durante 39 meses no pudimos obtener un sinceramiento de haberes” (El Cronista, 12/7). ¿En qué estamos, entonces: en un plan de lucha o frente al Muro de los Lamentos? ¿El objetivo es quebrarle el brazo a la patronal o arrancarle un acto de contricción? Para el “sinceramiento” basta con juntarse con una copa de vino, de ningún modo fingir que se dirige un plan de lucha. En estas condiciones, es completamente natural que la patronal de la rama 17 (¿no era que no se discutía más por ramas?) asegure que no tiene inconvenientes en “otorgar” (perdón, en “sincerar”) el 30%, pero claro que a cambio de una demoledora lista de exigencias. De este modo, la falta de política de la UOM, o mejor, su política capituladora, ha puesto a la patronal a la ofensiva y a la UOM a la defensiva, no importando para el caso el alto acatamiento que tienen los paros activos. Como en el judo, la patronal, gracias a la ineptitud de la burocracia de la UOM, utiliza la fuerza de la movilización obrera contra los trabajadores. La patronal quiere: convenios por empresa; congelamiento del salario por un año; cláusula de “paz social”; que presten servicios simultáneos o alternativos en más de una máquina (polifuncionalidad) (lo cual equivale a trabajar el domingo); “vacaciones en cualquier momento del año calendario, como expresión de la emergencia ocupacional de público y notorio conocimiento” (textual); restricciones a la actividad de las comisiones internas; eliminación del delegado en empresas de menos de diez trabajadores. En una palabra, las patronales pretenden ahorrarse el pasaje por el Congreso del proyecto de “reforma laboral” y enchufárselo en vivo y directo a la UOM. Esto sí que se puede llamar “ahorro de costo laboral” en la tarea de liquidar conquistas; la dirección de la UOM resultaría “más barata” a los patrones que los propios legisladores. La patronal tiene fundados motivos para suponer que la burocracia de la UOM no está en desacuerdo con estas exigencias, en primer lugar porque ha tolerado sin chistar que fueran siendo impuestas en las fábricas durante todos estos largos cuarenta pasados meses. Pero, además, porque así lo reconoció otro miembro del secretariado de la UOM, apenas terminara el congreso de delegados en la Federación de Box. A la pregunta del periodista de “Página 12”: “¿Ustedes canjearían el aumento por la flexibilización?”, Gdansky respondió: “Sólo si se llegan a acordar los tres puntos que demandamos”, los cuales había resumido, antes, en los siguientes: “cumplimiento del aumento del 32 por ciento acordado por la rama 17; que ese aumento se extienda a las otras ramas, y que se vuelva a la negociación por actividad” (28/6/94). Resulta claro de esto que la burocracia de la UOM está dispuesta a aceptar las brutales condiciones patronales y que el roce se concentra, exclusivamente, en que la burocracia no acepta convenios por empresa, porque quiere el monopolio de la representación sindical. Como se puede ver, la burocracia la tiene clarita —lo que para los metalúrgicos es por lo menos muy oscuro. Es por eso que importa citar aquí la declaración de Brunelli referida a que el secretariado de la UOM no fue desbordado de ninguna manera en la Federación de Box, como se ilusionaron muchos compañeros y se engrupieron, como es ya costumbre, muchos partidos de izquierda, esto a pesar (otra vez más) de las advertencias que hiciera contra cualquier auto-engaño el Partido Obrero. A “El Cronista” (12/7), el entregador de Somisa le dijo: “sobre el protagonismo de las bases obreras en la asamblea que resolvió la protesta en curso —a pesar de los mensajes contrarios enviados por Lorenzo Miguel a través del secretario adjunto de la UOM, Luis Guerrero”, (que) “en definitiva no se hizo ninguna cosa que no estuviera estipulada por los secretarios generales”. Brunelli ratifica así el control del plan de lucha por parte de la burocracia de la UOM y la crisis que se ha abierto en esta cúpula acerca de cómo manejar la explosión reivindicativa que recorre al país, el ascenso obrero y el deterioro político creciente del gobierno menemista. Esta crisis innegable no debe paralizar a los activistas, inclinándolos hacia un bloque u otro, y menos aún llevarlos a pensar que la “nueva generación” es capaz de plantear una salida obrera a los problemas de superexplotación y de perspectivas propias o independientes de la clase obrera. Hay que organizarse para barrer a la “vieja” como a la “nueva” generación de burócratas (de “nueva”, claro, no tiene ni el pelo), y poner en pie una realmente nueva dirección obrera.

14 de julio de 1994
El FUT pide jerarquía constitucional
Redacción

El dirigente del Frente de Unidad Trabajadora (FUT), Miguel del Plá, señaló que “se está trabajando en un proyecto que otorgue jerarquía constitucional al sistema de jubilación provincial, no permitiendo que se transfiera de esa manera la Caja al ámbito nacional”. “Si la Caja se pasa al ámbito nacional, pasamos todos automáticamente a regirnos por el sistema de cesión a los 65 años, eliminándosenos el 82% y cobrando una jubilación que con suerte asciende al 50%”, conjeturó Del Plá. Sin duda, este proyecto otorgaría de esta manera jerarquía constitucional tanto a la Caja de Previsión como a los principales derechos emanados de ésta. De esta forma, la incorporación del tratamiento de este proyecto en la Convención Constituyente implica lógicamente que los beneficios que otorga el ente previsional no se podrían bajar el día de mañana por un decreto o por una ley, sino que quedarían establecidos como derechos fundamentales de los trabajadores de Santa Cruz. Del Plá aseguró que uno de los grandes problemas que tiene la Caja de Previsión es que “durante muchos años el Estado provincial ha gastado los fondos de la Caja para otros fines que no son los estipulados para el pago de las jubilaciones, y ese dinero jamás fue reintegrado y nunca se estimó siquiera cuál es la deuda que el Estado mantiene con el ente previsional; porque es muy fácil decir ‘la Caja da pérdida’ si el propio Estado es el que la ha estado vaciando durante tanto tiempo”. El Convencional del FUT agregó que esto no lo dice él, “sino que es la opinión de los vocales de la Caja de Previsión con los que se ha estado trabajando en estos días sobre este tema”. “La Caja tendrá futuro si la administran los afiliados y si se la incorpora a la Constitución”, enfatizó Del Plá.

14 de julio de 1994
Maradona y el Mundial

Sr. Director de “Prensa Obrera” En el análisis de las causas determinantes de la responsabilidad de los que hicieron posible la separación de Maradona del Seleccionado Nacional que participaba en el Mundial de Estados Unidos, se viene observando la omisión de tratamiento de una cuestión esencial. Entre la AFA y los jugadores, sean titulares o suplentes que integran el Seleccionado Nacional, existe una relación de trabajo. La AFA es la “empleadora” y los jugadores son los “empleados”. Esa relación, entre otras normas, está regulada por la ley de contrato de trabajo. Desde 1974 la Ley define el denominado deber de seguridad a cargo del empleador. Entre 1974 y 1994 existió tiempo por demás suficiente para que el Comité Ejecutivo de la AFA tuviera conocimiento de ese deber y lo hiciera cumplir en todas sus variantes. Sobre todo porque también en ese lapso la AFA contó con Asesoría Letrada permanente. Dice el art. 75 de la Ley: “El empleador debe hacer observar las pausas y limitaciones a la duración del trabajo establecidas en esta Ley y demás normas reglamentarias, y adoptar las medidas que según el tipo de trabajo, la experiencia y la técnica sean necesarias para tutelar la integridad psicofísica y la dignidad de los trabajadores, debiendo observar las disposiciones legales y pertinentes sobre higiene y seguridad del trabajo”. Ese deber impuesto a la AFA como empleadora rige aun mediando fama mundial de cualquiera de sus jugadores “empleados”. Las regulaciones de la FIFA sobre el “doping” guardan directa relación con la “indemnidad física y psíquica” del jugador. Además de la circunstancia de ser desde hace años el Presidente de la AFA, Julio Grondona, y otros integrantes del Comité Ejecutivo de la AFA, directivos de la FIFA, es evidente que ello les debe haber permitido adquirir “la experiencia y la técnica necesaria”, para haber adoptado las medidas conducentes que hubiesen imposibilitado las conductas que determinaron las causas de la separación de Maradona. Según la propia confesión de Julio Grondona (ver “Página 12” del 2/7/1994, pág. 4): “Diego estaba haciendo una dieta desde hace muchísimo tiempo con todo su staff, su preparador físico, su dietólogo, el señor Cerrini, que lamentablemente pareciera que fue el de la equivocación, el que adentro de la alimentación le daba esas pastillas, ya sea para mantener el peso o para fortalecer los músculos…”. Requerido en la misma oportunidad para que aclare sobre “si entre las obligaciones de la AFA no se encuentra el de tener absolutamente todo bajo control”, el mismo Grondona contestó que “obligaciones tenemos todos, pero nunca había pasado nada extraño y además se sabía positivamente que Diego debía estar en las mismas condiciones…”. Tales respuestas son propias de un trasgresor de deberes. Lo sucedido con Maradona y Caniggia, después del Mundial de 1990, no era “extraño” para la empleadora AFA. No obstante ello, el Comité Ejecutivo y en especial el Sr. Grondona —como así lo confiesa— se abstuvieron de toda medida para que el staff de Maradona no incurriera en conductas contrarias al deber de seguridad. Aun cuando no existiera relación de trabajo, los hechos ponen de relieve una violación por parte del Comité Ejecutivo de AFA y de su presidente Grondona, del “deber de diligencia”. Este está regulado en el Código Civil desde el año 1871. Todo ello determina la prioritaria responsabilidad de la AFA como empleadora de Maradona o como deudora de la obligación hacia todo el país de cumplir con el deber de diligencia. Son también responsables de trato “degradante” que afecta a todos los argentinos. El escenario mundial en que los hechos se revelaron, sus características y consecuencias, trasmiten sospechas en todo el mundo sobre la “ética deportiva” en el desempeño anterior, actual o futuro de exitosos deportistas argentinos. No se observa a la fecha por parte del gobierno haberse instruido a los Fiscales para el inicio de las acciones judiciales para que la AFA y los integrantes de su Comité Ejecutivo, sean obligados a resarcir patrimonialmente la afrenta a la dignidad nacional como consecuencia de esa conducta prolongada de trasgresores de deberes. De cualquier manera, el haber “flexibilizado” la empleadora deberes a su cargo, con consecuencias asimilables a los de una “bomba neutrónica” (ésta destroza personas pero deja intactas sus viviendas), nos debe alertar sobre las consecuencias que provocarán otras “flexibilizaciones” pendientes. Buenos Aires, 5 de julio de 1994 Angel F. Di Paola CIPF 3455257 Abogado

14 de julio de 1994
Cómo defender y profundizar el plan de lucha
Corresponsal

Tanto el primero como el segundo paro de 20 horas realizados por los metalúrgicos tuvieron un alto índice de acatamiento. Quedó demostrado (una vez más) que el paro activo y, en especial, la perspectiva de la huelga indefinida, tiene una consecuencia movilizadora que nunca lograron, ni podrían lograr, los “paritos” de desgaste que proponía el Secretariado nacional. El éxito de los dos paros con movilización no fue el resultado de la acción o de la política de la dirección del gremio, el cual hizo poco y nada por organizarlos. No llamó a plenarios de delegados, salvo en contadas seccionales; no llamó a asambleas en fábricas ni en seccionales; ni siquiera puso todos los micros necesarios. La dirección del gremio tampoco hizo una agitación adecuada del plan de lucha, lo que pone de total manifiesto que no está buscando la victoria de este conflicto. A dónde quiere ir la UOM Los dirigentes de la UOM están negociando bajo la batuta del Ministerio de Trabajo un “aumento” del 30% de los salarios, que para la enorme mayoría de los metalúrgicos no representa NINGUN AUMENTO. Simplemente significa blanquear o absorber aumentos ya obtenidos por fábricas, sin la participación de la UOM, que estuvo “empantanada” durante 38 meses en discusiones por Ramas, mientras que los Macri y los Techint se llenaban los bolsillos como nunca. Algunas cámaras patronales (Paladini, en Córdoba) han salido a decir que si el pedido de aumento es del 30% no hay motivos de litigio. Para las patronales, el interés reside en la posibilidad de introducir el aumento por fábrica y la “flexibilidad” laboral. Incluso para que esto figure con cláusulas concretas en el convenio nacional. La dirección de la UOM, a pesar de que esto fue rechazado en el plenario de la Federación de Box, se ha metido a discutir por Ramas; concretamente con la Metalmecánica (Rama 17), a la cual reclama un blanqueo de aumentos ya concedidos por empresa, del orden del 30%. Por un aumento real y la denuncia de la “flexibilidad” En las dos marchas, los carteles de las fábricas volvieron a “hablar” por sí mismos. Quieren el 60% de aumento. Este, entonces, debe ser el reclamo de todo el gremio y no el blanqueo que aceptan con gusto las patronales. Es necesario, además, que la UOM declare (unilateralmente) inválidas las normas de “flexibilidad” y “productividad” que las patronales han impuesto al margen del convenio. Es necesario que todo el gremio esté informado de lo que se está negociando, porque hasta ahora se lo está haciendo casi en secreto, de espaldas a los delegados y al conjunto de los metalúrgicos. No se puede aceptar acuerdos ni preacuerdos de ningún tipo sin que antes lo discuta y lo decida una asamblea general. El conflicto, a partir de esta semana, entra en una etapa decisiva. Está previsto para el próximo lunes 18 un paro de 48 horas y una nueva movilización. Es muy posible que el Ministerio de Trabajo intente imponer antes la “conciliación obligatoria”, pues de lo contrario el Secretariado estaría obligado a reunir a un nuevo congreso de delegados y a pensar en la huelga por tiempo indeterminado, lo cual “empalmaría” con el paro “federal” del 2 de agosto. Está muy claro que el principal problema del conflicto metalúrgico es el problema de la dirección, que está buscando un arbitraje del gobierno. El propio Secretariado ha entrado en una crisis. Ausente Lorenzo Miguel de las negociaciones directas, y luego de la bochornosa intervención de Guerrero en el plenario nacional, le han pasado la “batuta” a Naldo Brunelli para que “pilotee” la tormenta. Pero Brunelli viene de fracasar estrepitosamente como secretario general de la CGT, luego de entregar SOMISA a costa de miles de despedidos y la destrucción de medio San Nicolás. Por sobre todas las cosas, quiere contener el ascenso obrero y evitar que quiebre la CGT menemista; de ningún modo, abrir la posibilidad de una nueva dirección sindical. Hay que entrar en la huelga indefinida con piquetes que la garanticen, como en Tierra del Fuego, así quebraremos la super-explotación disfrazada de “flexibilidad” y obtendremos el 60 por ciento de salarios que es el reclamo genuino del conjunto del gremio. En función de esta comprensión de conjunto de la situación, es necesario reclamar una Asamblea general del gremio para, de un lado, arrancar un verdadero aumento salarial y que no nos metan la “flexibilidad” en el propio convenio. Hay que desconocer naturalmente cualquier “conciliación obligatoria”, haciendo cumplir la resolución adoptada en la Federación de Box, pero luego nunca reconocida públicamente por la dirección del gremio. Pero, por otro lado, la reivindicación de la Asamblea General sirve para poder intervenir en la dirección del plan de lucha y en una solución verdadera, de abajo, de la crisis de dirección de la UOM. Para llegar a esto es necesario que los activistas nos unamos organizativamente para preparar a los cuadros y a los hombres que puedan reemplazar a la burocracia sindical.

14 de julio de 1994
El “plan” Cavallo de Venezuela reventó en menos de treinta días

Cuando en febrero pasado, en Prensa Obrera (Nº 411, 1/2/94) dijimos que la crisis bancaria que había estallado en Venezuela con la quiebra del Banco Latino, desembocaría en “una impresionante fuga de divisas financiada por el gobierno, lo que llevará a corto plazo a la devaluación, a una crisis cambiaria y a una fenomenal inflación”, el comentario general en la prensa argentina fue que todo eso no era posible porque en Venezuela cada bolívar estaba respaldado por más de un dólar (más exactamente, por dos dólares y medio). Pues bien, desde febrero el bolívar pasó de 118 a 230 dólares; la fuga de capitales se estima en el orden de los 5.000 millones; la tasa de interés supera el 100% anual; el salto inflacionario resultante es impresionante. Ahora hay una virtual paralización de la actividad económica, con marcada recesión y una crisis financiera, bancaria y cambiaria que ha abierto una crisis de gobierno a tan sólo 6 meses de haber asumido el nuevo gobierno de Rafael Caldera. Tan sólo un mes antes de que quebrara el Banco Latino, en Venezuela “las reservas cubrían nada más y nada menos que cerca de 250% de la base monetaria” (El Cronista, 27/5). Más aún, esas reservas eran equivalentes a la casi totalidad del dinero primario (billetes) y secundario (depósitos) en circulación. En Venezuela existía, no una “convertibilidad” , sino una “ultraconvertibilidad”, lo cual no impidió que estallara. ¿Qué pasó? Pues que la “ultraconvertibilidad” permitió, aún más que en Argentina, una revalorización general de los bonos, acciones, títulos y propiedades, todos respaldados por una tan sólida como ficticia cantidad de divisas. Venezuela era un... mercado “emergente”, al punto que los precios en la Bolsa en 1991 “emergieron” entre 5 y 6 veces, esto en dólares. Estos valores inflados sirvieron, a su vez, para respaldar la toma de créditos y para la financiación de negocios, con lo cual el producto bruto registró crecimientos espectaculares, del 25% en sólo 3 años. ¡Qué estadísticas tan parecidas a las nuestras, ¿no?! Pues bien, cuando en enero se cayó el segundo banco del país, el Latino, la razón fue la caída del precio que comenzaron a experimentar los títulos, bonos y acciones, a partir de la crisis financiera internacional y de lo que, en ese momento, parecía una duradera caída en la cotización internacional del petróleo. Los clientes del banco, que tomaron préstamos para especular en el Mercado de Valores, no pudieron devolver esos préstamos, y el propio banco debió contabilizar además grandes pérdidas por la desvalorización de los bonos, acciones y títulos que él mismo había comprado. Mientras todos decían que la caída del Latino no afectaba al resto del sistema bancario, a los pocos días siguieron por la misma senda los bancos Construcción, Barinas, Maracaibo, Metropolitano, La Guaira, Bancor, Amazonas y la financiera Fiveca, y también las empresas industriales vinculadas a esos bancos. “Según estimaciones privadas, para salvar a toda la banca en problemas habría que aportar desde aquí a diciembre 12.000 millones de dólares, cuando todo el presupuesto anual está calculado en 8.940 millones” (Clarín, 15/6). Ni el dinero del narcotráfico, que financiaba a gran parte del sistema (ver The Wall Street Journal, 13/2/94), pudo bancar el colapso. En lugar de imponer el control de cambios y confiscar los bienes de los dueños y accionistas de los grupos financieros, el gobierno salió a rescatar a los grandes depositantes, en su inmensa mayoría grandes especuladores, a través de la emisión de moneda y de la colocación forzosa de un bono del FOGADE (Fondo de Garantía de Depósitos) por unos 5.000 millones de dólares, el cual se financiará con impuestos sobre la población. Para salvar a los grandes capitales, el gobierno fabricó un déficit público del 8% del producto bruto. El gobierno “descartó (drásti-camente) la posibilidad de que se aplique un control de cambios” (El Cronista, 24/1), precipitando de este modo el caos. La crisis venezolana sirvió para acelerar la tendencia al derrumbe que ya venían sufriendo los bonos latinoamericanos (cayeron más del 20%), esto porque México y la Argentina son un espejo perfecto de Venezuela. Mientras los diarios argentinos dicen que la caída de los bonos latinoamericanos se debe a que los inversores son incapaces de diferenciar entre países y que desconocen las realidades nacionales, lo cierto es exactamente lo contrario; quienes no ven ni entienden nada son los “diarios”. Venezuela es apenas un anticipo y será, sin dudas, el primero que dejará de cumplir con los pagos del Plan Brady, en momentos en que los mercados internacionales están prácticamente cerrados para la colocación de nuevos préstamos por la fuga de capitales que experimenta Estados Unidos (crisis del dólar). Cavallo ya tuvo que suspender la colocación de un bono de la Transportadora de Gas; la Bolsa cayó más del 20% desde enero pasado y los préstamos bancarios están “descalzados”, esto porque mientras los depósitos están colocados a menos de 90 días de plazo, los créditos que ellos financian lo están de 2 a 5 años, y más aún en el caso de los hipotecarios. Pero lo más importante es que el crédito y los fondos libres de los bancos están colocados en una Bolsa que cae. El gobierno venezolano impuso, recién después de la maxidevaluación del bolívar y de una fuga de capitales de 4.000 millones, el control de cambios. Sin embargo, como el Estado es el mayor proveedor de divisas, esto a través de las exportaciones de la empresa estatal de petróleo, el control de cambios, tal como ha sido estructurado, sirve para vender dólares a los importadores y a las empresas que remiten utilidades y dividendos al exterior a un precio inferior al que se cotiza en el mercado negro. Con el control de cambios, “los inversionistas extranjeros podrán repatriar sus capitales” (El Cronista, 11/7). A pesar de su condición de calvo y lampiño, Cavallo debería poner sus barbas en remojo, y aún más que él deberían hacerlo los Chacho Alvarez, que quieren, dicen, “construir a partir de la convertibilidad” de Menem y el FMI.

14 de julio de 1994
Lavado de cabeza a los docentes
Graciela San Martín

Desde hace unos años se vienen implementando en la provincia de Buenos Aires unos cursos de “capacitación docente”, que permiten adquirir la habilitación e incluso puntaje para concursar en cargos directivos. Este año me vi obligada a ingresar a uno de estos cursos, debido a que los que no poseemos título estamos amenazados con perder el derecho a ejercer la docencia; profesionales y técnicos son colocados en listados de emergencia y el futuro es incierto y oscuro. El centro de capacitación al que ingresé, CAPACYT, es un perfecto exponente de la política oficial en materia educativa; desde su acto de apertura, donde se presentó la plana mayor del menemismo de 3 de Febrero (senador Torres, burócratas de la UOM, etc.), bajan línea a lo loco. Su personal directivo está compuesto por reconocidos punteros peronistas de Villa Bosch y el director es el “profesor” Gustavo A. Rodríguez, un siniestro personaje al que los estudiantes de la Universidad de Morón expulsaron de su dirección, realizando varias sentadas acusándolo de ladrón. La teoría pedagógica está compuesta por los mismos autores que recomendaban en la época del Proceso e incluso un análisis de la Ley Federal, que es una síntesis bien acomodada al gusto del menemismo, tratando de esta manera de utilizar a los docentes e involucrarlos en su reglamentación, hacernos partícipes para que todos seamos responsables. ¿Puede ser posible?, además de imponernos una ley como ésta, fabrican cursos bajo el emblema de capacitación para seguir sometiendo a los trabajadores docentes. Como docente siento que constantemente me escupen la cara, y sufro por nuestro futuro y el de los niños y adolescentes que se eduquen bajo esta ley autoritaria; como madre rechazo la idea de que mi hijo sea un polimodal. Si esta ley pasa, desaparece la educación del pueblo, y no olvidemos que un pueblo sin educación es un pueblo sometido.

14 de julio de 1994
Balance de las elecciones del Suteba

La lista Celeste, que responde a Mary Sánchez, obtuvo un holgado triunfo en las elecciones del Suteba, con el 61 por ciento de los votos. Segunda fue la lista Azul y Blanca (ubaldinistas, socialistas y Ptp) con el 21 por ciento; tercera la Naranja-Bordó (Mas-Mst) con el 6,9 por ciento, y cuarta la Rosa (PO) con el 4 por ciento. En el conurbano y La Plata las diferencias se achican. La Celeste obtuvo el 51 por ciento; la Azul y Blanca, el 28; la Naranja-Bordó, el 8,5 y la lista Rosa, el 4,9. En las 12 seccionales del Gran Buenos Aires donde la izquierda presentó listas en alianza con otros sectores, el triunfo de la Celeste también fue holgado. La Celeste obtuvo una elección superior a la de hace dos años. Con las excepciones de La Plata (donde casi pierde la elección) y de General Sarmiento (donde mantuvo las diferencias de la elección pasada), la Celeste mantuvo y amplió la ventaja allí donde ya era dirección, y levantó mucho donde era oposición (Berazategui, San Martín). Este triunfo se destaca en función de que votaron muchos más afiliados que hace dos años: 56,9 por ciento, contra un 33 por ciento en el ’92. Al cuadruplicar los lugares de votación, la Celeste hizo más difícil (sino imposible) un cabal control electoral de parte de los opositores. Algunos escrutinios son todo un ejemplo de cómo se puede, sin fiscales opositores, “ensanchar” una votación. Según la propia junta electoral, hubo en Adolfo Alsina “10 mesas; votos emitidos, 122; lista Celeste, 119 votos; lista Azul y Blanca, 1 voto; en blanco 2 votos”. Esto se repite en Gesell, Carmen de Patagones, Ramallo, Pinamar, Chivilcoy, Magdalena y otros. Allí donde el escrutinio no pudo verificarse, votó “casualmente” casi el 80 o el 90% del padrón. La votación real del Suteba se refleja, por lo tanto, sólo en forma cabal en el conurbano, donde Mary Sánchez saca el 51% de los votos, contra el 41% del conjunto de la oposición. Este dato revela lo acertado del planteo del PO, que reclamó una lista única de oposición. La Azul y Blanca, al rechazar esta posibilidad, dejó el camino abierto al triunfo holgado de Mary Sánchez. La izquierda La izquierda, de conjunto, tomando como referencia el conurbano, bajó del 16% al 13% en relación a las elecciones del ’92, aunque en esa oportunidad la lista Rosa contó con la presencia del partido comunista, el cual ahora apoyó en forma fervorosa a todas las listas de Mary Sánchez. La izquierda mantuvo, entonces, “su” padrón en votos. Disminuyó en Varela, del 18% al 13%; en Berazategui del 17 al 15; en La Matanza conservó el 15%; cayó en San Martín, como producto de la polarización de Celestes y Azules; mantuvo el 28% en General Sarmiento; subió en Morón y en La Plata; realizó en general una elección sin grandes variantes con relación al ’92. La división de la izquierda en dos listas provinciales tiene que ver directamente con el desastre del FIS, el cual nunca existió en la práctica y fue totalmente abandonado luego de las elecciones nacionales del 10 de abril. Hacer un balance de esta división, entre el PO de un lado y el Mst-Mas del otro, es relativamente simple. El Mst volvió a canjear con el Mas puestos por posiciones políticas y volvió a pactar con éste un relegamiento político del PO. Al igual que con el FIS, el Mst hizo todo esto a sabiendas de que el Mas no desarrollaría una campaña electoral común, como efectivamente ocurrió. El Mst compartió con el PO la lucha por una lista única de oposición (llamando a la Azul y Blanca), sin embargo fue a la rastra del Mas, el cual es un peso muerto que sólo pretende reivindicarse... a sí mismo y que no juega ningún papel activo en asambleas o movilizaciones de los docentes. Este “frentismo” sin programa común se reveló como un obstáculo, y sus alianzas seccionales no constituyeron ningún paso adelante en la estructuración de la izquierda contra el aparato del gremio. Por ejemplo, en la elección de congresales, los resultados en Morón y en La Plata dejan a la lista Rosa mejor colocada en relación a la división entre el Mst y el Mas, los cuales no tienen el mismo balance de las elecciones, ni la misma política a seguir. Pero la diferencia sustancial es política, pues la lista Rosa llegó a 476 escuelas con planteos homogéneos y con una agitación de conjunto. Obtuvo 183 fiscales efectivos, lo que le permitió al PO aparecer, por primera vez, como corriente organizada en el gremio a través de una lista provincial, con 1.200 avales reconocidos por la propia burocracia. Se pasaron más de 10.000 folletos, cobrados a manera de colaboración, y una tarea explicativa en reuniones con decenas y decenas de maestros. Conclusiones El triunfo de la lista Celeste traslada al Suteba el éxito electoral de Mary Sánchez como candidata del Frente Grande, votado por miles de maestros. Esto le permitió sacar un rédito político contra la Azul y Blanca, a la cual paradójicamente acusó en forma sistemática de “menemista”. Mary Sánchez utilizó incluso a fondo la Marcha Federal para disfrazar ante el gremio un “plan de lucha” que no existe. Esta maniobra espuria no fue denunciada sino saludada por el Mst. Pero los docentes no están en una isla. Son parte del giro político que están viviendo las masas en el país. La votación refleja distorsionadamente un voto opositor al gobierno. La huelga de los docentes salteños y la propia concurrencia de centenares de docentes a la Marcha Federal (no todos en las columnas esmirriadas del Suteba), reflejan, al igual que el 10 de abril, que el marysanchismo no es el límite del ascenso que necesariamente se reflejará en la docencia.

14 de julio de 1994
Fracaso de Previsol y de los “pactistas” en Secundarios

Centros de Estudiantes” convocado por el centro del Normal “Mariano Acosta”. En este encuentro, el PC-Frente Grande y los radicales de Franja Morada pretendían lanzar la formación de una “Central de Estudiantes Secundarios” (CES) para regimentar al movimiento estudiantil y borrar la importante trayectoria de lucha y movilización de la “Coordinadora Secundaria” de la Capital, nacida en ocasión de la lucha contra el asesinato de Wálter Bulacio, y que organizara la “rebelión educativa” del ‘92 contra la ley de educación menemista. Se pretendía lanzar la “CES” luego de sabotear la lucha por el “juicio y castigo a los asesinos de Carrasco” y de ayudar a la política de encubrimiento del crimen por parte del gobierno, con la cuestión distraccionista del servicio militar optativo (sea optativo o no, no dejará de ser represivo, y sea optativo o no, el encubrimiento del crimen seguirá impune). Para crear esta “CES”, el PC y la Franja contaron con la colaboración del Pts y el Mas. El Pts incluso “se olvidó” que existía la Coordinadora, y al propósito reaccionario de montar la “CES” lo llamó el primer intento “serio” de organizar al movimiento estudiantil (parece que algo es “serio” cuando intervienen los partidos patronales). Sólo la UJS no traicionó la lucha de la Coordinadora de Estudiantes Secundarios. ¿Se consiguió regimentar al movimiento secundario? A pesar de que el radicalismo y el PC se esforzaron por sacar la mencionada “Central” adelante, demostraron tener una capacidad de movilización casi nula: a la hora de contar los mandatos para votar las consignas a plantear para la Marcha Federal —el primer punto de la reunión—, sólo un colegio se pronunció por la diluyente propuesta de “un país para todos” (los partidarios de la “CES” intentaban con esto olvidarse de las consignas obreras que dieron origen a la Marcha). Una amplia mayoría, en cambio, levantó las reivindicaciones combativas que fueron bandera de lucha de la Coordinadora: contra la represión, por el juicio y castigo a los asesinos de Carrasco, por el aumento del presupuesto educativo, contra la ley de educación y por la unidad de obreros y estudiantes. Como era de esperarse, las tendencias de estos mandatos no simpatizaban al PC y a los radicales, quienes hicieron lo posible para que no se vote absolutamente nada. Su fracaso arrastró a las seguidistas corrientes de la izquierda. La Coordinadora: única alternativa La Coordinadora no puede dejar de funcionar porque es la única alternativa de organización para los colegios secundarios (no está regimentada ni depende de los partidos patronales). Por eso los centros de estudiantes y los cuerpos de delegados (y las agrupaciones que se consideran combativas) tienen que ayudar a desarrollarla. ¡Compañeros, no dependamos de que los aparatos de la Franja y el PC se pongan en marcha! Primero, porque quizá no lo hagan nunca, y segundo, porque si lo hacen, su único objetivo será aniquilar al movimiento estudiantil (ver lo que pasa con la FUA). El seguidismo a estos partidos está condenado a la derrota. Reconstruyamos la Coordinadora y organicemos, por el único camino viable, un verdadero sindicato de estudiantes.

14 de julio de 1994
Respuesta a Mario Tamarit

Buenos Aires, 8/7/94 Estoy en un todo de acuerdo con el compañero Tamarit, por fin alguien puso el clavo en el problema cardinal de la propaganda partidaria, que es el hecho de que “genera irritación en la burguesía y temor en la población trabajadora” (sic); yo he visto cómo un obrero portuario se orinaba de pánico ante un cartel del PO y he sabido de casos similares, ¡no podemos seguir en la misma!, no es posible que las madres amenacen a sus hijos con que “viene Altamira si no tomás la sopa”, por lo que propongo llevar hasta el fondo el planteo del compañero Tamarit y, reunión del CC mediante, adoptar las siguientes medidas: 1: Reemplazar la consigna de revolución mundial por algo como - Por un futuro de amor, concordancia, luz y paz. 2: Reemplazar la obsoleta y atemorizante bandera roja por dos margaritas. 3: Reemplazar la irritante Internacional por “Yo tengo fe”, cuyo autor es el PO (Palito Ortega). 4: Cambiar la consigna huelga general por jornada de encuentro y armonía energética con el Cosmos. 5: Reemplazar la consigna Fuera Menem-Cavallo por ¡Gobernantes, sean más buenos! 6: Terminar con los bombos y redoblantes en los actos partidarios, reemplazándolos por una batería de cítaras, liras y violines. 7: Asimismo, todo camarada que hable en alguna actividad partidaria, deberá vestir con una toga blanca y una corona de flores silvestres. Dado que me consta que otras cartas respondiendo a posiciones del camarada (…qué digo camarada, ¡¡del hermano Tamarit!!) no han sido publicadas por carecer de espíritu constructivo, espero que esta misiva sí lo sea, ya que no se le puede negar “constructividad”; es más, pongo al camarada Tamarit como un arquetipo, ya que para llevar adelante todas las modificaciones que propongo, harán falta muchos compañeros como él; pienso que Mario, como digo al principio, ha puesto el clavo, sólo falta martillarle la cabeza, … fuerte, … muy fuerte. ¡¡Que la fuerza los acompañe!!

14 de julio de 1994
Se hunde la Celeste, crece la oposición antiburocrática

Con un ajustado “triunfo” y un retroceso efectivo del 50% de los votos con respecto a la última elección del gremio, la conducción celeste fue, sin lugar a dudas, la gran derrotada en las elecciones del Suteba La Plata. Los celestes se “impusieron” por siete votos —echando mano a la urna de “votos observados”; perdieron la mayoría absoluta del sindicato; resignaron congresales (entre ellos el que ganó la Lista Rosa, encabezada por Amelia García, dirigente de Tribuna Docente) y quedaron en minoría frente al resto de las listas opositoras (la Azul y Blanca obtuvo el 40% de los votos y la Rosa el 20%). Previo a la elección, el oficialismo Celeste había sido derrotado en todas las asambleas (de las cuales surgieron mandatos a favor de un plan de lucha activo). Durante toda la campaña electoral fue notable el repudio y el rechazo de una franja mayoritaria de los docentes de La Plata y Ensenada hacia una dirección que vació las asambleas y el cuerpo de delegados, que es responsable de la destrucción del sindicato (el padrón de afiliados se redujo a la mitad), que entregó el salario y se adaptó al presentismo antihuelgas y que, además, mantiene proscripto al viejo activismo opositor (expulsado del gremio o que renunció luego de las traiciones del marysanchismo). Con este clima, la conducción Celeste apenas pudo “compensar” su derrota con el voto de los funcionarios y la manipulación tramposa del aparato, la junta electoral y los padrones. Si aún en su derrumbe la Celeste conserva la conducción de la seccional, esto se debe a la política de la Azul y Blanca (reúne a elementos desgajados del aparato marysanchista —ubaldinistas— y del Ptp), que saboteó el frente unido de la oposición, privilegiando el salvataje de la Celeste. La constitución de la Rosa permitió reagrupar en torno a Tribuna Docente al activismo histórico del gremio. La Rosa hizo una excelente elección, creció un 60% y obtuvo el 20% de los votos (la Naranja-Marrón morenista entró cola con 4 votos en la provincial). La Rosa tiene ahora el desafío de ponerse a la cabeza de la campaña contra el gran negociado montado entre el IOMA y los institutos privados de educación especial, por medio del cual el organismo provincial financia con el aporte de los docentes a los institutos privados.

14 de julio de 1994
Se hizo el Vº Congreso y se acabó la LIT

El Vº Congreso Mundial de la LIT (Liga Internacional de los Trabajadores —IV Internacional, morenista) que se realizó en la primera semana de julio, confirmó las previsiones acerca de esta corriente política, a la que analizáramos en Prensa Obrera Nº 421 (ver “El Vº Congreso de la LIT”). De las cinco fracciones declaradas dentro de la LIT, cuatro contaban con una real representatividad (las encabezadas por el “Socialismo Rivoluzionario” —SR— de Italia, por el PST colombiano, por el Mas argentino y por la Convergencia Socialista —PSTU brasileño); las dos fracciones que realmente habían motorizado el debate interno (las dos primeras) simplemente abandonaron la LIT, una antes y otra inmediatamente después del Congreso. El SR italiano, que impulsó la revisión de todas las tesis del trotskismo y del propio marxismo, no compareció al Congreso y envió un comunicado igualmente firmado por sus aliados (entre los que se destaca la mayoría del PST español, prácticamente la única organización de la LIT en Europa), que declara inútil cualquier discusión. Proclamó asimismo su intención de constituir una nueva organización internacional, que además de no hacer ninguna referencia a la IVª Internacional, se sitúa abiertamente en el campo democratizante de la burguesía. En diversas organizaciones latinoamericanas (por ejemplo, en el PSTU brasileño) existen fracciones vinculadas al SR. El PST colombiano, a su vez, proclamó su decisión de abandonar la LIT en el propio Congreso, juzgando también inútil cualquier debate ulterior. La principal reivindicación de esta corriente en el período previo al Congreso había sido la expulsión del SR italiano, considerado como el padre del revisionismo de la LIT. El PST de Colombia declaró poseer una centena de militantes organizados en fracción en el Mas argentino. Los restantes componentes, entre los que se manifestó también una violenta tensión, llegaron finalmente a un acuerdo en la madrugada posterior al cierre, sobre la base de resoluciones que son hasta ahora desconocidas. El tema que permitió este acuerdo fue la “reconstrucción de la LIT”, sin reparar, claro, que la LIT se había trazado, en su momento, el objetivo de reconstruir la IV Internacional. Esta conclusión, más que un espectacular retroceso político, es en realidad la manifestación de la descomposición final de esta corriente. A este panorama debe sumarse que la principal fracción “externa” de la LIT (la CIR-LIT, del Mst argentino) ya proclamó su intención de constituir otra corriente internacional con el minúsculo POR español (el tenor revisionista del acuerdo Mst- POR está analizado en el Nº 7 de En Defensa del Marxismo). La realidad es que la organización creada por Nahuel Moreno en 1982, inmediatamente después de su ruptura con el lambertismo, y proclamada como la continuación de la IV Internacional fundada por León Trotsky, se ha desparramado en una media docena de grupos, sin que ninguno de ellos haya conseguido siquiera explicar públicamente las divergencias políticas que los separaban de los otros (lo que mide el exabrupto proclamado en 1982). Lo peor es que lo que insiste en continuar siendo la LIT prosigue con la metodología que la llevó a estos resultados. Durante el Congreso, los actuales dirigentes se dieron al trabajo de enumerar las listas de organizaciones con las cuales “se puede” y “no se puede” trabajar (la primera está encabezada por el Worker´s Revolutionary Party de Inglaterra). Cuestionados por un delegado observador acerca de los criterios utilizados para la elaboración de las listas, los dirigentes no consiguieron responder. Lo que sobró de la LIT no es de ninguna manera una organización y menos aún una corriente. En realidad, ya no lo era en el período previo. La única campaña internacional de la LIT en los últimos años fue la “caravana obrera de ayuda a Bosnia” (también noticiada en Prensa Obrera), que no fue una iniciativa de la LIT, sino de un acuerdo entre el WRP británico y el Secretariado Unificado (SU). Dígase de paso que la “caravana”, una vez que llegó a Yugoslavia, se dividió como consecuencia de que una parte de ella (la del SU) aceptó el ultimátum de los “cascos azules” de continuar viaje bajo la bandera de la ONU (es decir, del imperialismo), y ya sin referencias a la “ayuda obrera” en sus camiones; los que no aceptaron tuvieron que volver sobre sus pasos. La LIT nunca fue una corriente internacional, y nunca superó su característica inicial de ser un apéndice del Mas argentino, por eso no consiguió pasar por la prueba de la crisis de esta organización (ruptura del frente con el stalinismo, escisiones del Mst y del Pts, fundición de centenas de militantes, etc.). La actual dispersión confirma el pronóstico que hiciéramos en 1991 de que la LIT no superaría el “nacional-trotskismo” del Mas (ver En Defensa del Marxismo Nº1). Basada en el oportunismo organizativo del Mas, la LIT entró en crisis junto con éste, y no debido al “viraje de la lucha de clases” de 1989, o a la “contraofensiva del imperialismo” posterior. La absoluta ficción de esta supuesta “organización internacional” se prueba por el hecho de que en el primer debate en el que fueron tocadas realmente las cuestiones de principio (vigencia de las caracterizaciones del trotskismo, papel revolucionario del proletariado, centralismo democrático, etc.), las tendencias constituidas declararon simplemente la imposibilidad de discutir entre sí, y llevaron a la práctica esa declarada incapacidad. La propagandeada proclamación del PSTU brasileño como el “elemento positivo” que permitiría superar la actual situación reincide en los defectos anteriores, con la desventaja de que el PSTU es un caso de patente fracaso. El PSTU no se declara trotskista ni es parte de la LIT (la LIT sería una “fracción” que actúa dentro del PSTU, con el agravante de que éste tiene prohibidas las fracciones). La prohibición de tendencias y fracciones (es decir, de democracia interna) está al servicio del ingreso del PSTU en el Frente Popular del PT y sus aliados burgueses, con lo que el PSTU se integra en el “círculo de gobernabilidad” de la burguesía brasileña. Los diversos grupos y organizaciones de lo que fuera la LIT, incluyendo los que continúan proclamándose LIT, como también los restos de organizaciones lambertistas que la LIT recogió en su trayectoria, están ahora abandonando la caracterización de revisionistas (y, por lo tanto, incompatibles con el trotskismo) de las corrientes emanadas de la crisis de la IV Internacional (principalmente del SU y del lambertismo-healysmo). En este desplazamiento hacia la derecha elaboran las más increíbles fórmulas político-organizativas. La LIT nunca resolvió, y mucho menos ahora, la cuestión de la puesta en pie de una verdadera tendencia trotskista internacional que fuese un punto de reagrupamiento frente a la liquidación y dispersión de la IV Internacional. Esta tarea continúa planteada. Para los grupos y militantes que participaron de la LIT está planteado en lo inmediato un balance sin concesiones de esa desastrosa experiencia, como condición para continuar vinculados a la lucha por la IV Internacional.

14 de julio de 1994
De docentes de la Escuela 8 - DE 1º
Lucila A. Llado

Buenos Aires, 29 de junio de 1994 Señora Graciela Molle Ayacucho 444 Buenos Aires Los docentes de la Escuela Nº 8 - D.E. 1º, nos dirigimos a Ud. para agradecerle la deferencia que ha tenido para esclarecernos lo referente a la elección de un sistema jubilatorio, información que ha sido muy bien recibida por el personal de la escuela. Sin otro particular, saludamos a Ud. muy atte. Lucila A. Llado Directora Escuela Nº 8 - D.E. 1º “Nicolás Avellaneda”

14 de julio de 1994
Destacada intervención de Mamerto Verón
Maro – Mar del Plata

El acto por la “Marcha Federal” se realizó en la sede local del CTA con la presencia de los compañeros de la columna Sur. En un día de intenso frío y ante 300 trabajadores y jóvenes, hablaron representantes del sindicato de Maestranza de Casinos Nacionales, de Apyme, de la Federación de Estudiantes Secundarios, de la Federación Universitaria de Mar del Plata, de la Lista Celeste del Pescado (Mamerto Verón), de Luz y Fuerza, de la Lista Marrón de Municipales, de la Coordinadora de Jubilados y de ATE. Mamerto Verón denunció el fraude que Saravia (conducción del Sindicato del Pescado) prepara para las elecciones del 18 de julio en el gremio y denunció la parálisis de la CGT local “dirigida” por este personaje, llamando a luchar por su expulsión del SOIP y de la CGT. Con respecto a la presencia de la Apyme en el acto y en la convocatoria de la Marcha, luego de señalar el compromiso de estas organizaciones con la “reforma laboral” y la “jubilación privada”, concluyó: “estamos de acuerdo en un frente de los patrones chicos y los obreros contra los patrones grandes, pero no con un frente entre los patrones chicos y los obreros contra los obreros, porque no hay que olvidar que el sueño del patrón chico es hacerse patrón grande y el sueño del obrero es acabar con el régimen capitalista”. Detalló la lucha de la Celeste y cómo habían derrotado a las AFJP en el puerto, reclamando la derogación de la Ley de “jubilación privada”. Denunció a Saravia como menemista y flexibilizador laboral, por los convenios que ya firmó y llamó a luchar por el retiro de la Ley de “reforma laboral” del Congreso. Culminó llamando a hacer realidad el “Fuera Menem-Cavallo” a través de la huelga general. La intervención del representante de la Celeste fue la única que cosechó un aplauso unánime y levantó a la concurrencia por su tono vibrante. Luego de él, el orador por Luz y Fuerza (“acordamos con el planteo del compañero De Gennaro por un paro nacional”) y el representante de ATE, plantearon la perspectiva del paro nacional. Luego hubo peña hasta la partida de los micros a Plaza de Mayo.

14 de julio de 1994
Nueva crisis en el POR
Extraído del periódico Poder Obrero de Bolivia

Lora ha expulsado de su partido a quien fuera durante casi dos décadas su segundo hombre, Juan Pablo Bacherer; la acusación es la de ser un delator. Con los antecedentes, esto es algo difícil de creer. Bacherer se mantuvo como un alto dirigente del POR en la clandestinidad durante dos dictaduras. En el POR no ha existido una plena democracia interna. Lora no es capaz de discutir políticamente las diferencias. Las resuelve expulsando a quien las formula, calumniándolo con cualquier cosa. En 1975, él desde una máquina de escribir fabricó un congreso y expulsó al resto del POR que se reunía en congreso. En 1984 hizo un congreso extraordinario para expulsar sin derecho a apelación a Jorge Cueto (uno de los poristas que más veces estuvo preso), por el delito de “mentiroso”. En 1985 expulsó a dirigentes de las regionales de Oruro y Huanuni acusándolos de “delatores” y demás calumnias. Lora ha acusado a mandelistas, espartacistas y varguistas de agentes de la CIA. Todo trotskista consecuente (que lucha por el internacionalismo proletario) es acusado por Lora de ser agente de los “gringos”. Esta es una visión racista y profundamente opuesta al internacionalismo proletario. El POR se niega a luchar seriamente por una internacional. Lanza consignas racistas contra “k´aras y gringos”. Llama a defender las “sagradas fronteras patrias” y a bolivianizar el ejército; da vivas a las religiones de los déspotas pre-colombinos (“Viva la Pachamama”). Llama también a “Yugoslavizar” Bolivia, dividiéndola en varias micro-repúblicas burguesas y semicoloniales indias, “autodeterminación de las naciones quechua, aymará, tupí-guaraní, etc.”, en lugar de luchar porque se dé una conciencia de autodeterminación en el marco general, es decir, unidad de todos los aymarás, quechuas, etc. del continente. Bajo estas críticas y otras editadas por Poder Obrero, llamamos a todos los militantes y disidentes del POR a discutir con nosotros. Bacherer ha formado una “Oposición Trotskista” que sigue reivindicando el programa centrista del POR. No cuestiona al POR por su programa ni a Lora por la línea que dicta, sino a ciertos aspectos menores, como luchar contra la dictadura burocrática del POR. Llamamos a todos los camaradas que vienen del POR y de URUS a que discutan con Poder Obrero y lean nuestro material de crítica y deslinde con el porismo. Los compañeros disidentes han llamado a todos los que vienen del POR a sumarse a su lucha. Nosotros les llamamos a que hagan un balance radical con el POR y nos manifestamos dispuestos a discutir con ellos. Algunas de las imposturas del POR En el congreso de 1981, el POR anunció que durante la dictadura militar crecería a 10.000 militantes y que en un año de situación revolucionaria tomaría el poder. Diez años después de ese pronóstico el POR, es cada vez más pequeño. Apenas agrupa a un centenar de militantes básicamente de la clase media. En marzo de 1985, Lora juró que las condiciones subjetivas estaban dadas para el éxito de una insurrección porista, pero falló al no plantear consignas transitoriales como hacer soviets en todo el país y principalmente en La Paz. El POR viene planteando, hace 13 años, que vivimos en situaciones pre-revolucionarias y revolucionarias. A principios de este año el POR planteó que estábamos pasando a una situación francamente insurreccional. La última huelga ha evidenciado que la mayor parte del proletariado industrial, actor primordial para el éxito de una insurrección, está disminuido y no es el actor principal actualmente. El POR no quiere ver la gran derrota de 1986, con la que se abrió un período de reacción democrático- burguesa y que ha ido avanzando durante ocho años. Ni Lenin ni Trotsky jugaban a la insurrección. Para ellos la insurrección debería darse sólo cuando el partido obrero sea de masas, tenga la dirección del movimiento obrero y también de órganos de poder dual tipo soviets. El actual ultraizquierdismo del POR (plantear que ahora estamos viviendo momentos insurreccionales) le llevará a un giro a la derecha. Mayo de 1994

14 de julio de 1994
La Lista Celeste en marcha

Al acto-baile de lanzamiento de la Lista Celeste del Pescado concurrieron 80 compañeros —se habían vendido más de 120 entradas—, a pesar de la tempestad que se descargó sobre Mar del Plata durante toda la jornada. La actividad es el fruto de un trabajo de agitación y organización en las fábricas del pescado, a las que llegamos con un volante de presentación de la lista y luego con una declaración que llama a culminar la batalla contra la “jubilación privada”, exigiendo la presentación de los formularios R —la inmensa mayoría de trabajadores del pescado ha optado por la estatal. En el acto, luego de las intervenciones de Mamerto Verón, por la Unidad Obrera del Pescado —lista Celeste— y de José Nuñez, de la agrupación 1º de Mayo —lista Marrón— que integra el frente antiburocrático, habló Rosana Burges, candidata a secretaria general. Sintetizó la situación por la que pasa actualmente la mujer —que en el gremio es mayoría— y llamó a organizarse para arrancar las guarderías y el pago de un plus de parte de las patronales para las madres con niños menores de 6 años. Destacó la necesidad de recuperar el “día femenino”, conquista vendida por el burócrata Saravia en los convenios por empresa que fijan los premios por productividad y bonos por presentismo para plantear luego que “la fuerza y la decisión de luchar contra la patronal es un patrimonio nuestro, el sindicato sin nosotros no es nada, mas tarde o mas temprano el ‘chancho’ tendrá que salir del SOIP porque no le corresponde ese lugar”. Derrotar el fraude La burocracia saravista está organizando un fraude “de aquéllos”. Corre con ventaja, como la inmensa mayoría de la burocracia, por contar con una junta electoral nombrada por ella misma y sin presencia de la oposición, por el voto prácticamente cautivo de unos 300 jubilados que la burocracia mantiene alejados de todo contacto con los activos y por la desafiliación impuesta a la masa de “cooperativizados” (todo un sector de viejos luchadores debió refugiarse en las “cooperativas”, integradas por trabajadores despedidos y sometidos a las condiciones que fijen las patronales).Por si todo esto fuera poco la lista Celeste ha detectado en el padrón general trabajadores de fábricas “fantasmas”, cerradas hace tiempo pero que la burocracia hace aparecer en actividad. La lista Celeste presentará en las próximas horas una denuncia fundada del truchaje del padrón y llamará a una movilización reclamando la incorporación de representantes de las listas opositoras (también va la Verde, auspiciada por el duhaldismo) a la junta electoral, la depuración de los padrones y su inmediata entrega para ser sometido al veredicto de los trabajadores. Esta campaña es, a la vez, la campaña por los fiscales.

14 de julio de 1994
La lucha por la seguridad social en el desarrollo del Partido Bolchevique

Después de la derrota de la revolución de 1905, sobrevinieron años de profundo retroceso y dispersión del movimiento obrero y revolucionario. El 3 de junio de 1907 fue disuelta la II Duma y reformada la ley electoral por orden de Stolypin, ministro del Interior. Los diputados socialdemócratas fueron encarcelados o desterrados. Se inicia así el período de la “reacción stolypiniana”, que se prolongará hasta 1911. Desde 1908 cesó prácticamente de existir una dirección centralizada de la actividad revolucionaria dentro de Rusia. Pero la reactivación económica fue primero fortaleciendo socialmente las filas del movimiento obrero, y luego la crisis de esta reactivación puso en crisis al régimen político reaccionario. Lenin convocó (enero de 1912) a una Conferencia para reorganizar a la socialdemocracia revolucionaria y dotarla de una dirección centralizada. Conocida como la Conferencia de Praga, se la considera prácticamente como la cuna de la constitución del Partido Bolchevique diferenciado dentro de la socialdemocracia rusa. La mayoría de las corrientes mencheviques habían planteado, durante el período de la reacción stolypiniana, disolver (liquidar) las estructuras clandestinas del Partido Socialdemócrata para adaptarse a la “legalidad” zarista y llegar a acuerdos con la burguesía liberal en una campaña por “democratizar” la autocracia. La Conferencia de Praga reconstituyó a la socialdemocracia bajo la dirección bolchevique como un partido nacional y votó un plan de intervención política y una plataforma de trabajo. Uno de los puntos centrales de dicha resolución fue la llamada “campaña de los seguros”, que ayudó a los bolcheviques a penetrar en el mundo fabril. El zarismo había enviado a la III Duma, en el otoño de 1911, un proyecto de ley que modificaba el régimen de seguros para los obreros. La resolución votada por la VI Conferencia del POSDR, o Conferencia de Praga, partía de considerar que “La parte de las riquezas producidas por el obrero asalariado, que éste recibe en forma de salario, es tan insignificante, que apenas basta para satisfacer sus necesidades vitales más urgentes; por consiguiente, el proletariado está privado de toda posibilidad de ahorrar una parte de su salario para el caso que quede incapacitado para el trabajo a consecuencia de un accidente, de una enfermedad, de vejez o invalidez, así como en el caso de desempleo... Por eso, en todos los casos indicados el seguro obrero es una reforma imperiosamente dictada por todo el curso del desarrollo capitalista”. En segundo lugar, definía abiertamente que “La mejor forma es el seguro estatal (subrayado del original) para los obreros”. El proyecto de la reacción zarista-burguesa limitaba los seguros sólo a los casos de accidente o enfermedad y cubría únicamente a una parte de la clase obrera y del territorio nacional (excluyendo a regiones enteras como Siberia, etc.). Fijaba indemnizaciones miserables (sólo 2/3 del salario en caso de incapacidad total) “con la particularidad que toma como base un salario inferior al real” (cita de la resolución). Aparte, hacía “pagar al obrero la mayor parte de los gastos del seguro”. Los bolcheviques reclamaban, en contraposición, un seguro completo (incapacidad, vejez, pensión para viudas y huérfanos, etc.) que “comprenda a todos los asalariados y a sus familias”, y que “todos los asegurados deben recibir subsidios equivalentes a su salario completo, y todos los gastos de seguro deben correr a cargo de los patrones y del Estado”. También planteaba la necesidad de que los seguros fueran “administrados... sobre la base de la independencia total del asegurado”, es decir, que propugnaba la administración obrera de las Cajas de seguros. En torno a la cuestión del seguro se desarrolló una amplia campaña de agitación política y de organización entre los obreros. Las denuncias de los diputados bolcheviques en la III Duma sirvieron para evidenciar el rol antiobrero de la burguesía (incluida su ala liberal Kadete), que apoyaba el proyecto zarista “pronunciándose contra la actividad independiente de la clase obera y se opusieron en forma virulenta a las principales enmiendas presentadas por el grupo socialdemócrata”. La campaña por los seguros no fue adoptada como una campaña “sindical”, sino política. La Conferencia planteó que la preparación de los bolcheviques para las elecciones de la IV Duma era una tarea “absolutamente necesaria” para la conquista política de la vanguardia y de las grandes masas obreras. La representación socialista en la Duma debía “supeditarse” a la realización de una tarea de “propaganda de clase, socialista, y la organización de la clase obrera”. Las principales consignas para dicha campaña fueron: jornada de 8 horas, república democrática, confiscación de todas las tierras de los terratenientes. “La propaganda de todas las demás reivindicaciones del programa mínimo socialdemócrata... seguros sociales del Estado para los obreros, etc., deben estar estrechamente vinculadas con las tres reivindicaciones mencionadas”. La campaña de los seguros fue un ariete para desarrollar una campaña pública del partido sobre las fábricas, lo cual le permitió salir de las difíciles condiciones de clandestinidad, y acompañar la explosión de huelgas y movilizaciones reivindicativas y políticas que se comenzó a desarrollar desde 1912. “Todas las memorias de los militantes bolcheviques, al referirse al período anterior a 1914, dan mucha importancia a la llamada ‘campaña de los seguros’... El partido pone de relieve todos los puntos débiles del texto legal, con el fin de movilizar a los obreros que, en primer lugar, conseguirán el derecho a tener asambleas sobre las cuestiones de seguridad social, más adelante el de elegir delegados que los representen en la administración de los fondos y, por último, la enmienda del texto en lo concerniente a las condiciones que deben reunir los beneficiarios. Esta será la única ocasión que tuvieron los militantes de intervenir legalmente en las asambleas obreras, llevando a cabo, en todas las fábricas, una agitación concertada”, cuenta Pierre Broue en su historia sobre “El Partido Bolchevique” (pág. 82). En todas las épocas, los partidos marxistas revolucionarios hicieron de la defensa de las condiciones de vida de la clase obrera y los explotados contra la explotación capitalista, una de sus banderas centrales. Pero no adoptaron para ello un punto de vista sindical sino político, socialista, desnudando el carácter explotador de la sociedad capitalista y la necesidad de la explotación creciente frente a las crisis. Junto a la campaña por los seguros (un aspecto poco estudiado en la historiografía marxista), los bolcheviques tomaron otras iniciativas que terminaron colocándolos a la cabeza del proletariado ruso (salida del Pravda como diario obrero; participación en las elecciones a la IV Duma; impulso al movimiento huelguístico en desarrollo; etc.), las cuales, como lo caracterizó la reunión ampliada del Comité Central Bolchevique, realizada en febrero de 1913 en Cracovia, con la participación de dirigentes que “habían desempeñado un papel muy destacado en varias sociedades obreras legales y en la utilización de las denominadas ‘posibilidades legales’” (“Obras Completas”, Lenin, tomo 19, pág. 35), hicieron de 1912 “un año de un grande e histórico viraje en el movimiento obrero de Rusia”. Pero este viraje no fue espontáneo, sino que estuvo abonado por la política y la lucha empeñadas por los bolcheviques; “la nueva ola que se inicia, de acciones revolucionarias, ha confirmado plenamente las decisiones anteriores del POSDR (y en particular las de la Conferencia de enero de 1912) en cuanto a la construcción del partido. La marcha del movimiento huelguístico de 1912, la campaña de los socialdemócratas para las elecciones a la IV Duma, la marcha de la campaña de seguros, etc.”, así lo evidenciaban.

14 de julio de 1994
Desafiliemos al 15% restante

Ni la publicidad, ni las noticias interesadas, ni las informaciones compradas han podido ocultar el colosal fracaso de las AFJP. Desesperados por las largas filas que se formaron a fines de junio ante la ANSeS para optar por el régimen estatal, las estafadores de la jubilación privada se largaron a regalar camisetas y pelotas de futbol para enganchar afiliados. Sin embargo, la oficialista Telam registró “promotoras aburridas y asesores con la mirada fija en la puerta de entrada, que de vez en cuando desviaban hacia alguna tapa de diario o taza de café, indicaban que el trabajo no tomó un ritmo vertiginoso” (Rio Negro, 30/6/94). “Acaso, agregaba Telam, para cumplir con esos cálculos ( de afiliaciones), promotores de esta Administradora (Siembra) regalaban hoy una pelota con las banderas de los países que se disputan el Mundial de Fútbol a cada persona que se afilie” (ídem) —todo lo cual, dicho sea de paso, está prohibido por la ley. Pero esto también sirve para retratar a los estafadores de la “jubilación privada” y los encargados de hacer cumplir las leyes, cuando de negocios patronales se trata. Por supuesto, los trabajadores que se afiliaron compulsivamente a ellos, lo hicieron bajo la amenaza de ser despedidos, de no renovarles el crédito, o con promesas de tarjetas de créditos, medicina privada gratuita y otras mentiras. Buena parte del millón de afiliados a las AFJP (¡¡apenas el 15% del total!!) está formada por personal superior o estrechamente dependiente de las patronales o las gerencias. Pero si éste fue el debut, lo que sigue va a ser para alquilar balcones. Es que ya se habla de que varias AFJP van a quedar en el camino “Si el cierre de la primera etapa de afiliaciones significó para algunas AFJP una luz amarilla... ya comienza a hablarse de algunas instituciones bancarias que estarían desertando del negocio” (El Cronista, 11/7). Para algunos capitostes de las AFJP, en Argentina no habría lugar para más de 10 Fondos, contra los 25 en funcionamiento. Esto es, sin embargo, sólo una parte de todo el asunto. Es que apenas comiencen a manejar el dinero de los aportes, en el mes de agosto, los trabajadores podrán ver con rapidez la envergadura de la confiscación que van a sufrir (además de la suculenta comisión del 35 % que se van a quedar estas AFJP), como consecuencia de los quebrantos que provocará la caída general que se pronostica para las acciones, títulos y demás inversiones financieras. En lo que va del año, la Bolsa cayó más del 15 % y los fondos comunes de inversión tuvieron una pérdida de entre el 15 y el 25%. Estos fondos de inversión son muy similares a los fondos de pensión y están manejados por los mismos “expertos”. A desafiliar El objetivo debe ser ahora explicarle a la minoría de los trabajadores que fueron forzados a caer en la trampa, que deben desafilarse de las AFJP y pasarse al régimen estatal, si no quieren ver sus aportes confiscados por estos especuladores del dinero ajeno; esto en primer lugar. Cada quiebra de una AFJP, cada pérdida que originen a los aportes de los trabajadores, debería ser objeto de una denuncia particular. Tenemos que señalar tambien que los trabajadores se pasen cuanto antes al sistema estatal porque a medida que se generalicen las quiebras de AFJP y las pérdidas de los fondos , se acentuará la posibilidad de que el gobierno elimine la llamada “doble vía”, algo que tratará de hacer de cualquier modo liquidando el régimen estatal. No olvidemos que esa “doble vía” fue una medida desesperada para lograr que los trabajadores se animaran a ir a alguna AFJP, es decir que fue un anzuelo. Por eso, va a ser anulado o derogado apenas se evidencie alguna “corrida” de trabajadores al sistema estatal como resultado de las quiebras y quebrantos. El Partido Obrero llama a los trabajadores a desafiliarse de las “privadas”, para posibilitar la lucha por una jubilación estatal única, en base al 82% móvil , el aporte exclusivo de las patronales y la adminstracón y control obrero y de jubilados de las Cajas.

14 de julio de 1994
El testamento de Richard Nixon
Corresponsal

Desde la caída del Muro de Berlín, se encuentra planteada una polémica acerca de cúales son las fuerzas históricas que han producido ese acontecimiento y, más allá de él, el proceso de disolución de la URSS y de sus estados satélites como Estados Obreros. Para la versión oficial se trataría, ni más ni menos, que de la victoria histórica del capitalismo sobre los estados basados en la expropiación del capital e incluso sobre el propio comunismo. Para los marxistas revolucionarios, se trata de un episodio, que aún no se ha revelado en todas sus proporciones ni alcances, del proceso de la revolución y de la contrarrevolución mundial, en el cual las burocracias “comunistas” han buscado su salvación del peligro de ser derrocadas por las masas, en una alianza con el imperialismo mundial y en su transformación en clase capitalista (privada), en directo enlace con el gran capital internacional. Un insospechable observador del escenario internacional, el ex presidente Richard Nixon, acaba de dejar (en el sentido literal de la palabra, pues inmediatamente después se murió) un testimonio que debe ser apreciado en toda la medida de lo que representa su autor. De acuerdo a la revista francesa “Nouvel Observateur” (24/3), en su última visita a Moscú, Nixon tuvo la oportunidad de hablar ante el parlamento ruso, o más precisamente la Duma, donde dijo exactamente lo que sigue, y que para Jean Daniel, el responsable editorial del semanario, constituye “una fórmula muy hermosa”: “NO CONSIDERAMOS A RUSIA COMO A UN PAIS QUE HAYA SIDO VENCIDO POR OCCIDENTE, SINO COMO A UN SOCIO GRACIAS AL CUAL HEMOS VENCIDO EN COMUN AL COMUNISMO”. “Voilà! ” —como dirían los que manejan el idioma de Molière. La historia ha comprobado en forma ya definitiva, y el imperialismo lo reconoce “ex post factum”, que la burocracia “comunista” no era, en última instancia, más que un agente restauracionista de la burguesía mundial en el seno de los Estados Obreros. Esta constatación irrefutable condenó, y aún continúa haciéndolo, a todas las corrientes que fueron seguidistas del stalinismo a la completa bancarrota política y a la inevitabilidad de su completo pasaje a la burguesía. Al proletariado de la ex URSS y de Europa del Este le impone la obligación de pasar de los golpes severos que asestó al totalitarismo burocrático, a la revolución obrera, para consumar al mismo tiempo la extirpación de la burocracia restauracionista y la implantación de una auténtica dictadura del proletariado. El democratismo vacío de contenido sólo lo llevará a la derrota más completa ante sus enemigos de clase.

14 de julio de 1994
Saab Scania: Importante repudio a la “jubilación privada”
Alberto - Manuela

El día 17 realizamos una jornada de agitación en la fábrica Saab Scania con la declaración donde denunciábamos el sabotaje de las patronales l entregar los formularios. Cuando llegamos nos encontramos con equipos de promotores de cuatro AFJP que bloqueaban los diversos accesos en el playón de entrada de la fábrica. Allí, durante las cuatro horas en que se distribuyen los horarios de entrada y salida (entre las 14 y 18 horas), pudimos corroborar que la decisión adoptada un mes atrás contra la “jubilación privada”, cuando José Rodríguez (secretario general del SMATA) fue silbado al impulsar que los trabajadores se afiliaran a la AFJP vinculada al SMATA, seguía en pie. Cuando los trabajadores salían de la planta, pasaban de largo, esquivaban a las bellas promotoras y recibían nuestros volantes. Muchos, que ya nos conocían, venían directamente a darnos sus palabras de aliento. A medida que pasaba el tiempo, los promotores se corrían de lugar, pensando que eso les iba a cambiar la suerte. Fracasaron. Se llegó a un punto en que nos ofrecieron “algo” para que nos fuéramos, porque les habíamos jodido completamente la actividad. Finalmente, se tuvieron que ir antes de lo que habían planeado.

14 de julio de 1994
Una masacre “tribal”... del imperialismo francés

En Ruanda, una ex colonia belga devenida en virtual “protectorado” francés desde su independencia, en 1962, y una de las repúblicas más pobres y atrasadas del Africa central, se libra una sangrienta guerra civil. Sólo en los últimos dos meses fueron asesinadas más de medio millón de personas (sobre una población de siete millones); la inmensa mayoría, a sangre fría, a manos del ejército y los paramilitares gubernamentales. La tragedia de Ruanda, como ayer la de Somalía, pone en el primer plano el completo hundimiento y el retroceso sin límites que sufre el Africa “negra”, un aspecto inseparable de la crisis capitalista mundial. Precisamente, el imperialismo mundial —y particularmente, el francés— es el principal instigador y responsable del genocidio ruandés. Al cabo de una ofensiva de dos meses, el Frente Popular de Ruanda (FPR) acaba de tomar Kingali, la capital, y las principales ciudades del país, derrocando al régimen masacrador y pro-francés de Juvenal Habyaramana. El FPR se apoya fundamentalmente en la etnia tutsi (la minoritaria, el 15% de la población) pero, también, en amplios sectores de los hutus, la etnia mayoritaria, en particular en el sur del país, y cuenta con el respaldo del régimen de la vecina Uganda, donde residen decenas de miles de refugiados ruandeses. Con el argumento de “detener la masacre” —que llevó adelante el régimen pro-francés para detener el avance del FPR—, Francia, con el consentimiento de la ONU, envió a Ruanda una “misión humanitaria” de 2.500 hombres. La hipocresía del argumento no puede ser más evidente: las tropas francesas, en número considerable, están estacionadas en Ruanda desde que hace tres años comenzó la guerra civil y en todo ese tiempo no han movido un dedo para evitar la masacre ... ya que actúan como “asesoras” e “instructoras” del ejército, es decir, de los propios masacradores. Pero el avance del FPR desnudó rápida y definitivamente la impostura del imperialismo francés: ante “el crucial avance del FPR ... (las tropas francesas) recibieron orden de París de detener cualquier otra avanzada rebelde” (Clarín, 5/7). Nada de “humanitarismo”; el “socialista” Mitterrand y el derechista Balladour enviaron las tropas para salvar a un régimen “amigo” que se hundía. Y no es la primera vez: ya en 1990 y también en 1993, la intervención directa de las tropas francesas —con el empleo masivo de artillería pesada y de helicópteros— logró evitar la caída del régimen ruandés. Durante años, Francia armó y sostuvo el régimen del ex presidente Habyaramana, donde “la única vía —según la organización Human Rights Watch (The New York Times, 15/4)— para mantener los 21 años de monopolio en el poder era asesinar a sus enemigos tan rápido como pudiera”. Francia es el principal instigador y responsable de la masacre. En agosto de 1993, bajo el auspicio de Tanzania, Habyaramana había llegado a un acuerdo con los cinco partidos de oposición para poner fin a la guerra civil; este acuerdo, sin embargo, nunca llegó a ponerse en vigencia porque Habyaramana, junto con el presidente de Burundi, fue asesinado el pasado 6 de abril en un atentado montado por el alto mando del ejército de Ruanda. Después del atentado, el ejército y las bandas paramilitares asesinaron a varios ministros y se lanzaron a la masacre de los tutsis y de todos los opositores políticos. “Los belgas —antigua potencia colonial en Ruanda— acusan a los franceses de obstaculizar los esfuerzos internacionales para contener la violencia ... dicen que Habyaramana fue muerto por extremistas hutu descontentos con la liberalización iniciada por el presidente asesinado (y que) dos acusados (del asesinato) fueron asilados por Francia” (Ambito Financiero, 20/6). El imperialismo francés ha acicateado la masacre en defensa de sus propios intereses, de los intereses de los pulpos vendedores de armas —como la Dassault— y de los banqueros acreedores. No en vano, “durante las décadas del 60 y del 70, Ruanda se convirtió en el centro de distribución de la importante industria de armamentos franceses, bajo contrato de varias dictaduras de Africa central” (La Nación, 7/7). Por eso precisamente ahora, que el régimen pro-francés ha colapsado, la diplomacia francesa —con el “apoyo” en el terreno de la intervención armada— “se pronunció a favor de una división del poder en Ruanda, en base a los acuerdos de paz de Arusha de 1993” (La Nación, 7/7) y hasta de una partición del país (Clarín, 11/7). La intervención de Mitterrand-Balladour no sólo pretende “defender” a Ruanda; otro “protectorado” francés en la zona, Burundi (tiene la misma estructura étnica que Ruanda y antiguamente formaban un único reino), se encuentra también al borde del estallido y casi lo mismo puede decirse del Zaire, el ex Congo francés. La guerra que se libra en Ruanda está muy lejos de ser una “guerra tribal” entre hutus y tutsis, y esto no sólo por el hecho de que una parte importante de los hutus apoyan al FPR y luchan contra el gobierno (a menos que se considere a Mitterrand el jefe de una tribu), sino porque los dos bandos luchan con armas modernísimas (misiles, artillería pesada, helicópteros) entregados y financiados por distintas potencias imperialistas y regionales, y con ejércitos entrenados y encuadrados por éstas (Francia arma al gobierno; Bélgica ha sido acusada de armar bajo cuerda al FPR, que además recibe armas de Uganda). La guerra civil en Ruanda es el resultado de la profunda descomposición del imperialismo en Africa, lo cual se manifiesta en el agotamiento de las tierras, el endeudamiento y el saqueo financiero y el cierre del mercado mundial para las escasas mercancías de Ruanda. Esta descomposición económica, política y social es común a toda Africa. Según el Banco Mundial (Financial Times, 11/3), ¡a Africa le tomará por lo menos 40 años retornar a los niveles de ingresos por habitante que tenía en 1970! Esto confirma lo que ya habíamos señalado cuando los “marines” norteamericanos invadieron a Somalía: “El desastre somalí — decíamos entonces, hoy el ruandés— denuncia el descomunal fracaso del nacionalismo africano y de los llamados ‘procesos de descolonización’, que no superaron la explotación del imperialismo en el plano social ni económico ... Este es el resultado de la llamada ‘descolonización’, a la que durante tres décadas se mostró como una evidencia de la democratización de las relaciones internacionales (y que aun en el terreno de la izquierda se la caracterizó como una prueba del avance de la revolución mundial)” (Prensa Obrera Nº 378, 15/12/92). Estamos ante la manifestación de la excepcional agudeza que ha alcanzado la crisis capitalista, que ha condenado a todo un continente a la condición de “excedente” mundial.