politicaobrera.com Archivo de Política Obrera
Prensa Obrera › Prensa Obrera N° 415

Prensa Obrera N° 415

5 de abril de 1994 · 21 notas

Notas de este número

5 de abril de 1994
Viva el Jujeñazo Fuera Menem-Cavallo
Corresponsal

La pueblada que está viviendo Jujuy ha venido a confirmar, por si hiciera falta, la incompatibilidad absoluta entre los más elementales reclamos populares y el régimen menemista. En una provincia hambreada y sometida a una miseria y desocupación brutales, el gobierno respondió a la movilización de los estatales que reclaman la aplicación de un aumento salarial aprobado por la Legislatura con el veto de la ley y la militarización de la ciudad. La salvaje represión desatada contra el pueblo jujeño —en la que participaron la policía federal y la gendarmería— no se privó de utilizar balas —de goma y de las otras—, gases, incluso vomitivos, caballería y perros contra una población desarmada y hambrienta. El menemista Ficoseco —gobernador provincial— ha puesto al movimiento obrero fuera de la ley: después de la represión, las detenciones de activistas y dirigentes sindicales se extendieron durante toda la madrugada y los sindicatos amanecieron “rodeados” por la policía. El dirigente del Frente de Gremios Estatales —Carlos Santillán— fue detenido, golpeado y trasladado subrepticiamente a una localidad del interior de la provincia. Los salarios de los estatales jujeños son de 135 pesos .... los de los jueces de la Corte Suprema provincial de 10.000. Después del Santiagueñazo, la pueblada jujeña ha confirmado la situación convulsiva de las masas y su tendencia a la rebelión contra el régimen menemista: para los explotados jujeños, como para los salteños y los santiagueños, la expulsión de los gobiernos menemistas ha pasada a ser una necesidad de vida o muerte. El jujeñazo ha confirmado otra vez —y van...— la complicidad de la burocracia sindical con este régimen de hambre, miseria y represión y ha marcado a fuego, también, la ficción política de la oposición patronal al menemismo, y en particular del Frente Grande. Estos “opositores” han utilizado la campaña electoral para ocultar las luchas fundamentales que libran los explotados del interior, distraer a los trabajadores con sus recetas de “reformas” y, sobre todo, ocultar que la reforma reaccionaria que han montado Menem y Alfonsín tiene como objeto profundizar el saqueo al interior y atacar aún más a fondo las conquistas obreras y populares y la democracia política. Ninguno de los “opositores”, a excepción del FIS, ha denunciado al régimen de “genocidio social” contra el que se levantan los trabajadores jujeños. En Buenos Aires, el ministro Ruckauf anunció que el gobierno no intervendría la provincia. Lógicamente, para reforzar el engaño del domingo, dejará esta “tarea sucia” para después de las elecciones. Como cuando intervino Santiago, podrá contar entonces, con el voto de los “éticos” del Frente Grande. Como en Santiago, la Intervención no resolverá nada sino que promoverá nuevos ataques a los trabajadores. Inmediata libertad de todos los detenidos, fuera la represión y la intervención federal e inmediata vigencia del aumento salarial: el levantamiento jujeño, la huelga de los docentes salteños, la continuada lucha de los trabajadores santiagueños ponen sobre el tapete la necesidad de organizar un paro general de todos los trabajadores para terminar con el hambre y la miseria menemista.

5 de abril de 1994
La juventud y el movimiento obrero asestan brutal golpe a la “reforma laboral”

Los jóvenes franceses acaban de obtener una victoria histórica. Después de un mes de constantes y masivas manifestaciones en todo el país, el gobierno derechista se vio obligado a retirar su repudiado proyecto de “contrato juvenil”, que permitiría a los capitalistas contratar a los jóvenes por salarios hasta un 80% inferiores al mínimo. Semejante saqueo se justificaría, según las patronales y el gobierno, para “combatir la desocupación”. “Las manifestaciones contra el contrato de inserción profesional que se suceden en las principales ciudades —cuenta el corresponsal de Página 12 (17/3) en París— poco o nada tienen que ver con las mesuradas protestas de los últimos años y se asemejan en mucho a los volcanes sociales que sacudieron al país entre 1965 y 1968”. El mismo corresponsal describe las pancartas y consignas de las manifestaciones: “Viva la revolución del trabajo, abajo los provechos de la especulación”, “Balladour al paredón”, “Estudiante hoy, desempleado mañana”, “No estamos muertos, aquí volvemos, somos la legión olvidada”, “El capitalismo es un plato para pocos” ... El desempleo llega en Francia ya al 13%, pero alcanza al 20% si se incluyen los trabajadores que se encuentran en programas de reinserción profesional. Las manifestaciones juveniles son, entonces, una rebelión de la juventud frente a la descomposición del capitalismo. En el curso de los últimos meses, el gobierno de Balladour sufrió importantes derrotas a manos de los explotados. La primera fue la huelga de la Air France, que le impuso el congelamiento del plan de despidos en la empresa. La capitulación de la burguesía en el caso Air France marcó toda una tendencia política para el movimiento de los explotados, cuyas luchas no cesan hasta imponer la completa capitulación del gobierno. Después de la huelga de Air France, gigantescas manifestaciones y huelgas de padres, alumnos y docentes quebraron la pretensión oficial de aumentar los subsidios a la educación privada y clerical en desmedro de la educación pública; poco después, grandes manifestaciones de pescadores le impusieron una serie de reclamos para evitar los despidos en la industria. Todo esto ilustra la sofocante temperatura de la “caldera social” francesa. La juventud expresa cada vez más abiertamente su exasperación en las calles. El corresponsal de Clarín (17/3) señala que “los jóvenes comienzan a reaccionar con creciente agitación y violencia”. Un ejemplo de esta “reacción” la relata el mismo corresponsal: “A veces se trata de hechos aislados pero muy significativos. Por ejemplo, la muerte de un adolecente ... en una localidad muy golpeada por la desocupación ... desató dos jornadas de dura violencia juvenil. Un rumor falso —los asesinos iban a ser puestos en libertad— desató la indignación de los jóvenes que salieron a destrozar y quemar todo lo que tenían a mano. Salieron a relucir cócteles molotov y se atacaron edificios públicos, comercios y automóviles privados. Desbordada la policía local, tuvieron que acudir a las unidades antidisturbios. El alcalde comunista y el padre de la víctima pidieron calma pero fue inútil: el alboroto —concluye el corresponsal— es contra la falta de trabajo, la marginación, los estudios inútiles para encontrar un empleo”. Las elecciones cantonales que se realizaron por estos días han mostrado un panorama de vacío político completo del Estado capitalista. Si bien Balladour obtuvo poco más del 45%, la abstención trepó al 48% con lo que Balladour recogió el voto de apenas el 23% del padrón (y la “izquierda” el 40% nominal y el 18% real). Los resultados electorales más bien confirman la tensión social reinante y la creciente oposición política al cogobierno socialista-derechista (Mitterrand presidente, Balladour primer ministro). Balladour no oculta su “terror a que en Francia se ponga en marcha otro proceso similar al de mayo de 1968”, es decir, una huelga general de masas. “Este temor es compartido por todos los gobiernos europeos” (Clarín, 17/3).

5 de abril de 1994
El Frente Grande y el FIS
Extraído de Punto Crítico

P: ¿Cómo evalúa la posibilidad de un voto masivo hacia el Frente Grande en la Capital? JA: En primer lugar, es un fenómeno negativo, en el sentido de que es un receptáculo de la debacle de la UCR. El Frente Grande no aparece conquistando a la población para ninguna idea fundamental propia, simplemente porque el Frente Grande no tiene ideas propias, es decir, un programa. Hasta el día de hoy no logró, redactar un programa ni tiene una plataforma para la campaña constitucional. Como tampoco ha hecho elecciones para elegir a sus candidatos. Es el fenómeno políticamente más frágil del país. Registra una masa de votos que huye en estampida. Estos votos no van al Frente Grande; es éste el que va a los votos radicales, es decir, es el Frente Grande el que se hace radical, y no hay ninguna diferencia entre los planteamientos de Chacho Alvarez y de Alfonsín del ’83. Es el Chacho Alvarez el que va al encuentro del radicalismo, y no el votante radical el que va al encuentro de una fuerza nueva. Estamos asistiendo a un caso de mimetización, que no sólo revela la impotencia política del Frente Grande sino la mediocridad de los que lo dirigen. Porque en todo fenómeno de mimetización hay una falta de personalidad de los dirigentes. P: De tomar aquello que ya fue dicho. JA: Claro. Lo duro es hacer lo que hace el Partido Obrero, que quiere ganar a las masas para su política y no simplemente dar un lenguaje político a los prejuicios de las masas. P: ¿La constitución del FIS es parte de esta política? JA: En primer lugar, el FIS está concebido para facilitar la lucha contra esta reforma. Hubiera dificultado tener que dar explicaciones por la presentación de varias fuerzas de izquierda. Lo importante es que el FIS admite que la reforma es reaccionaria y que la constituyente es reaccionaria, y que se trata de una conspiración política de la burguesía contra los derechos democráticos del pueblo. El PO lo dice abiertamente dentro de la campaña del FIS. Y esto ya le da una función progresista en el panorama político. Es a partir de aquí que debemos ver las limitaciones del FIS. Si no tuviera esta función progresista no se justificaría su formación. Pero, porque la tiene, se justifica su formación, y a veces, uno tiene que aceptar limitaciones importantes, que son impuestas por las maniobras y la lucha política. Las limitaciones que nos han sido impuestas son crudamente oportunistas. P: ¿Cuáles son las perspectivas del FIS para después del 10 de abril? JA: Son difíciles porque es un frente que está concebido en términos puramente electorales. Al desaparecer la elección, el frente pierde razón. En segundo lugar, esto está impidiendo que se procese una discusión política en las organizaciones del frente, para hacer el recuento de los acuerdos y de las divergencias, y poder dejar claramente establecido cómo debe concebirse un frente de lucha común. En realidad, la tarea principal sería abrir esa discusión, para que ninguna clase de división o de disolución poselectoral del frente se haga en la confusión. Si tiene que producirse la disolución, que se diga claramente en qué consisten las divergencias y que los militantes de la izquierda puedan entonces juzgar. Pero además, si hubiera una discusión, puedo asegurar que este frente se transformaría en un frente de acción. Porque en toda discusión política el Partido Obrero pondría de relieve hasta qué grado la izquierda debe unirse en un frente, y el que no lo hace así, es porque tiene una actitud oportunista frente al panorama político actual, o se prepara para entrar en combinaciones políticas oportunistas. Cualquiera que tenga una posición principista de oposición a este régimen político y social tiene que luchar por profundizar el desarrollo de un frente de izquierda. P: ¿De qué manera actuarán los convencionales del FIS en la Constituyente? JA: Primero hay que dejar en claro que esta constituyente va a estar “muy movida”, porque hay una pugna muy grande de intereses en ella, en un marco de crisis abierta del plan económico, como lo prueba el hecho del enfrentamiento entre sus principales voceros. Porque Redrado es, a igual o mayor título que Cavallo, representante del plan económico. No por nada presidió la institución que más se benefició con el plan económico, que es el mercado de valores. En este marco, la constituyente va a ser un epicentro de importantes conflictos. Una bancada del FIS lo podría aprovechar enormemente, para denunciar en forma sistemática los intentos de alteración reaccionaria de la Constitución e incentivar la movilización del pueblo. Podría jugar un gran rol orientador. Una bancada de tres personas sobre 300, es decir, con el 1% de los constituyentes, en este marco conflictivo, el FIS podría sacudir la Asamblea.

5 de abril de 1994
Paraguay: 25.000 campesinos coparon Asunción
Corresponsal

Después de un mes de cortes de rutas y manifestaciones en todo el país, las organizaciones campesinas coparon Asunción, en lo que fue la manifestación más importante de la historia reciente de Paraguay. Ante la ausencia del presidente del país, los campesinos marcharon a la Legislatura, donde reclamaron: aumento del precio del algodón, expropiación de los latifundios improductivos, entrega de la tierra a los campesinos asentados ilegalmente y condonación de las deudas. La manifestación campesina fue “efusivamente saludada” por la población asunceña, es decir que se transformó en un gigantesco acto de oposición política al gobierno de Wasmosy, que en poco tiempo más deberá afrontar una huelga general convocada por las tres centrales sindicales —la primera en 36 años. El régimen de Wasmosy sintió el golpe de la manifestación campesina. El presidente debió “inventar” la inauguración de una obra pública en el Brasil para escaparse de la capital. Wasmosy huyó de la manifestación, no sin antes ordenar la militarización de la ciudad y recordar la vigencia de un decreto de la dictadura stronista que prohíbe la utilización del transporte público para acudir a manifestaciones. Pese a las veladas amenazas, al despliegue policial y militar y a las “chicanas” legales, la manifestación fue contundente y los miles de campesinos que no pudieron marchar a Asunción bloquearon las principales rutas del país durante varias horas. Desde Brasil, Wasmosy reiteró que “no piensa subsidiar el precio del algodón”, a pesar de que éste viene subiendo sostenidamente en los mercados internacionales. El gobierno paraguayo no acierta a encontrar una iniciativa política ante una rebelión campesina que crece y que se extiende a las ciudades y al movimiento obrero, que ha comenzado a realizar huelgas. La caldera paraguaya sigue levantando presión.

5 de abril de 1994
“Hasta el Frente Grande está contra el derecho al aborto”

Cada lunes de por medio, las compañeras de la Comisión por el derecho al aborto se concentran en la esquina de Callao y Rivadavia para propagandizar su reclamo. Aprovechamos, entonces, esa oportunidad para entrevistar a Eleonor Aquino, miembro de esta Comisión: PO: ¿En qué consiste la campaña que han lanzado contra la Constituyente? E.: Hemos lanzado una campaña de firmas para publicar una solicitada denunciando: “En vísperas de la Convención Constituyente para reformar la Constitución, el ala más conservadora del clero católico, apoyándose en otros sectores políticos intentan incorporar como garantía constitucional la defensa de la vida desde la concepción, pretendiendo que ese principio se incluya como defensa de los derechos humanos... ... Si se lograra introducir tal propuesta sería la imposición autoritaria de ese mandato religioso al resto de la sociedad civil, que no ha sido consultada, y entrarían en colisión con el derecho humano de la mujer a decidir sobre la interrupción del embarazo...” (esto es parte del texto). PO: Pero el arco antiabortista abarca a otros sectores además de la Iglesia. E.: Sí, es una arco que abarca hasta al Frente Grande, que defiende el Pacto de San José de Costa Rica, en el que se plantea lo mismo que la Iglesia: vida desde la concepción. Pero cuando se habla de SIDA o de aborto siempre aparecen los curas. ¡¡¡Ellos que no tienen familia ni hijos. Ellos que son célibes!!! No ejercen su sexualidad de ninguna manera ¿Por qué quieren condenar la de los demás? ¿Quién les da atribuciones para determinar sobre nuestra vida? PO: En relación al Día de la Mujer trabajadora. ¿Qué plantean? E.: En referencia a este día, reconocemos que hay miles de formas de opresión de la mujer pero te digo una: Nosotras nos podemos operar la cara, las orejas, la cola menos... ligarnos las trompas. Para ello se necesita autorización del marido. Ese órgano no nos pertenece. Le pertenece al marido. PO: ¿Qué otros pasos están dando en relación al derecho al aborto? E.: Nuestra campaña abarca el reclamo de educación sexual y anticonceptivos al alcance de todos, en hospitales y salas. Fijate que paradójicamente, la píldora anticonceptiva ha sido probada en Latinoamérica antes de ser utilizada en USA. ¡Nos usan como chanchitas de prueba! Hemos presentado un proyecto de ley que plantea: El derecho al aborto. Que éste sea practicado en hospitales públicos, por obra social y en clínicas. Asesoramiento sobre métodos anticonceptivos. Además, ante esta ofensiva de la Iglesia para imponer la “vida desde la concepción”, realizaremos una Mesa Redonda sobre el derecho al Aborto, el 5 de abril en el Colegio de Abogados.

5 de abril de 1994
La fuga de capitales provocó la crisis

El Partido Obrero adelantó con dos años de anticipación, los términos exactos del choque que se acabó produciendo entre Domingo Cavallo y Martín Redrado. Mientras los diarios siguen “explicando” esta crisis por los supuestos “celos” de Cavallo con el “golden boy”, el Informe al Vº Congreso del PO (enero 1992) se movía más objetivamente al señalar que el plan de convertibilidad planteaba “un choque entre los Fondos financieros, los Bancos de Inversión y los pulpos extranjeros, de un lado, y los ‘capitanes de la industria’ vernáculos, del otro”. Este choque tuvo, desde entonces, diversas manifestaciones. Las más notorias tuvieron por protagonistas a Pérez Companc, a Acindar y a Loma Negra; en los dos primeros casos, cuando Redrado objetó los balances presentados en razón de que disminuían con maniobras contables los beneficios, para pagar menores dividendos, y en el último caso cuando rechazó un planteo de Fortabat que inflaba el patrimonio de la empresa con la finalidad de emitir títulos de deuda por un valor superior al capital. En todos estos ejemplos Redrado actuó como vigilante de los intereses de los inversores en acciones y por exigencia de la Security Exchange Comission (Comisión de Valores de Estados Unidos), cuyo manto de protección a los capitales financieros norteamericanos se extiende a todas las Bolsas del mundo. Estos choques traducían la contradicción entre la burguesía nacional, que “abre” el mercado dentro de los límites de sus necesidades de financiamiento, y el capital financiero, que pretende apropiarse de la mayor proporción posible de beneficios de las empresas que financia, e incluso pasar a dominar sus capitales accionarios. Redrado señaló en muchas oportunidades que la finalidad última de su gestión era obligar a los “grupos de control” de las empresas argentinas (Macri, Pérez Companc, Fortabat, Roggio, Rocca) a dispersar el capital accionario entre mayor cantidad de tenedores y a fijar un tope inferior al 20% para la tenencia de acciones de los grupos dominantes (que hoy es del 70%). Hace dos años, precisamente, Redrado logró anular una propuesta de Cavallo para establecer un Fondo de Inversiones gubernamental, que sirviera para evitar las caídas de precios de las acciones y garantizar, mediante subsidios, un valor estable y creciente de los capitales accionarios locales. Semejante operación apuntaba a que los capitales internacionales pudieran apropiarse de una mayor parte del capital nacional. El boom de la Bolsa, en 1991 y 1992, le permitió a la gran burguesía argentina realizar un jugoso beneficio, porque pudo cancelar sus deudas con el Estado vendiendo una ínfima parte de sus acciones al doble o triple de su valor previo y porque también pudo financiarse a bajo costo, vendiendo otra parte en la Bolsa. “Pero el límite para (la expansión de) esta clase de licuaciones de deudas es que los acreedores sólo podrían aceptarlas si les permite obtener alguna clase de control sobre las empresas (y por lo tanto sobre las ganancias que no se distribuyen a los accionistas)”, señalaba el Informe al V Congreso. A partir de este análisis, se decía dos años atrás, “es posible asegurar que Cavallo y Redrado producirán un cambio en la legislación de sociedades que fuerce a las compañías que cotizan sus acciones a abrir el capital. Quedará planteado, de este modo, un choque entre los Fondos financieros, los Bancos de Inversión y los pulpos extranjeros, de un lado, y los ‘capitanes de la industria’ vernáculos, del otro”. Y el choque se produjo, precisamente cuando la Bolsa se va a pique. Según Página 12 (27/3/94), “al estallar la nueva guerra con Economía, Martín Redrado preparaba una resolución que lo volvería muy popular entre los castigados inversores bursátiles. Esa medida daría a los accionistas el derecho de elegir en qué cobrar los dividendos, sin verse obligados a aceptar el pago en acciones, del que suelen abusar las compañias locales”. Según un informe preparado por el propio Redrado, “de los 1.700 millones de dólares que 76 compañías dijeron ganar, sólo se repartió 47% de esas ganancias (y la mayor parte se concentró en tres compañías: YPF, Telefónica y Telecom). Hay otras, consideradas de primer niviel, que no pagan dividendos desde 1986”. “Este informe —dice Ambito Financiero— también hubiera provocado una controversia con Cavallo”. El diario de Julio Ramos identifica bien los intereses en pugna, pero hay que hacer notar que el informe de Redrado tiene el mérito de poner de relieve que la llamada “desregulación” no tocó para nada a los grandes capitales nacionales, y que no fue, por lo tanto, la “desregulación” la que atrajo a los capitales especulativos, sino que ha sido el ingreso de estos capitales lo que ha abierto un choque con la protegida y atrincherada burguesía nativa. No por casualidad fue Roque Maccarone, presidente del Banco Río (de Pérez Companc) durante varios años, el encargado de hacerle saber que debía renunciar. Según Ambito Financiero (28/3), “Roque Maccarone tiene un enfrentamiento particular con la CNV y sus fiscalizaciones... Hace tiempo, antes de que ocurrieran estos sucesos, Roque Maccarone llamó al Banco Mundial y dijo que no debía concederse a la CNV de Argentina un crédito por 4 millones de dólares para saneamiento de las formas de control de transparencia del mercado pese a que había sido gestionado durante largos 18 meses”. Si el detonante que desató la reciente crisis fue el rescate anticipado de las acciones de YPF en poder de los jubilados, ello se explica muy fácilmente: sin las usurarias comisiones ofrecidas por Cavallo al First Boston y a Merril Lynch, no había posibilidades de atraer capital especulativo al pinchado “mercado emergente” argentino. Cavallo le entregó a estos dos bancos la posibilidad de levantar estas suculentas comisiones, como ya lo había hecho con la “privatización” de YPF, en compensación por el “esfuerzo” que estos bancos debían realizar para colocar las acciones en el mercado internacional, cuando todas las Bolsas están cayendo. Digamos de paso que para viabilizar este negocio, el gobierno está obligado a mantener el precio de los combustibles al altísimo nivel actual, aun cuando cae en el mercado internacional. En esta cuestión, Redrado vino a defender los intereses de las bancos de inversiones extranjeras excluídos de la operación, como Salomon Brothers, Goldman Sachs, etc. La defenestración de Redrado no ha resuelto la crisis, que en verdad recién comienza, porque en el plano mundial asistimos a una debacle financiera y bursátil que impactará de manera muy particular sobre Argentina. Por de pronto, ha comenzado un proceso persistente de fuga de capitales —venta récord de dólares por 700 millones—, de quebrantos bursátiles (evidencia de que el boom fue especulativo y basado en operaciones en “el aire”, sin dinero, que ahora habrá que cancelar), en condiciones de un feroz endeudamiento en dólares del orden de los 100.000 millones de dólares. Es esta perspectiva la que ha llevado a los “capitanes de la industria” a defenestrar al “golden boy”, un representante de los fondos extranjeros. Si Redrado subió a mediados de 1991 como nexo con los fondos del exterior, su caída es una consecuencia política de la fuga de capitales que se ha iniciado.

5 de abril de 1994
Chacho Alvarez, macartista

Cuando el lunes pasado Menem demostró su falta de honestidad intelectual al afirmar “que en el Frente Grande hay sectores marxistas, trotskistas, comunistas”, el Chacho Alvarez le respondió que “Menem todavía cree que no se cayó el Muro de Berlín y pretende asustar a la gente con fantasmas y rótulos del pasado”. Si el Chacho se hubiera quedado aquí simplemente habría demostrado que integra la legión de oportunistas y carreristas que han tomado a la caída del muro de Berlín como un pretexto para refugiarse en el campo capitalista y reconvertirse en elemento activo de defensa del sistema capitalista. Pero el hombre que votó la intervención a Santiago del Estero no podía quedarse ahí. La respuesta anterior es muy vaga como garantía a la clase capitalista de que en el Frente Grande no hay comunistas. Sabueso viejo en el arte de detectar lo que conforma y aplaca a la opinión pública burguesa, es decir en mimetizarse, el Chacho no podía limitarse a decir —sí, hay comunistas pero ya no son como los de antes. Entonces, luego de un ejercicio superficial de honestidad (“siempre dijimos que nuestra lista está integrada por sectores que van del centro a la izquierda”), produjo el acto de humillación que de él se esperaba: “aseguró” —dice Clarín (5/4) que “ninguno de los primeros cuatro candidatos de nuestra alianza tuvo o tiene una militancia de izquierda”. No sólo se trata de una descalificación; es una proscripción. Es una declaración de seguridades de que el FG nunca admitirá que sus “sectores de izquierda” ocupen una posición relevante o dirigente —no importa si esto lo decidiera, incluso, una elección democrática. Se trata de un planteo macartista, es decir de delación, que demuestra de paso que el FG ya tiene rasgos represivos aun antes de tomar una forma organizada. No debe sorprender esto en una alianza donde se encuentran desde Mary Sánchez hasta ex stalinistas. El macartismo del Chacho Alvarez caracteriza al Frente Grande como una fuerza del orden, no en vano (lo decimos de nuevo) debutó legislativamente votando la intervención menemista a Santiago del Estero. Para terminar: si los cuatro primeros candidatos del FG “no son de izquierda”, ¿que són? La respuesta hay que ir a buscarla al último ejemplar de Noticias, donde el Chacho Alvarez definió al FG como “una sumatoria de identidades en crisis”. El hombre no sabe quién es pero sí lo que quiere.

5 de abril de 1994
“Inflación cero”: qué hay para festejar
Corresponsal

Por segundo mes consecutivo, Argentina tendría una inflación cero. Pero este dato esconde más de lo que revela, porque bien mirado es un factor adicional de confiscación de los trabajadores. Ocurre que debido a la crisis internacional, es decir a la sobreproducción capitalista, hay una deflación de activos y precios. El precio del petróleo, por ejemplo, cayó de 22 dólares a menos de 14 dólares el barril, en el curso de sólo un año. Los precios del aluminio, el cobre y las materias primas en general están en su punto más bajo, con caídas del 50 al 60%. Lo mismo sucede con los precios de los productos manufacturados, desde el acero hasta las máquinas. A su vez, aun antes de la caída generalizada actual de las Bolsas, hubo en varios países de Europa y en Japón, una desvalorización, y hasta de remate, de propiedades, bonos, acciones y títulos. Ante este proceso de deflación de precios, la inflación cero oculta una brutal inflación, que tiene lugar en la fase comercial y en la acción impositiva del Estado. Si los precios que pagan los consumidores se mantienen constantes, mientras caen los precios de los bienes importados, o incluso vienen cayendo también los precios mayoristas agropecuarios (nada menos que un 11% en los últimos 12 meses), esto significa, en primer lugar, un gigantesco aumento de la rentabilidad de los grupos capitalistas, a costa del bolsillo de los consumidores. Pero este aumento del beneficio capitalista tiene otra vertiente, porque una gran parte del precio al consumidor está formado por los impuestos, que de este modo evitan que la caída de los precios beneficie a los consumidores. Esto se vio claramente con el precio de los combustibles, cuando al caer el valor del crudo, Cavallo aumentó el impuesto a las naftas en la misma proporción, con lo que el Tesoro y las petroleras se apropiaron de la diferencia. Pero el dinero que recauda el Tesoro va de nuevo a los capitalistas en la forma de pagos de la deuda externa, pagos por el festival de bonos y pagos por subsidios. Todo esto explica que, en términos internacionales, Argentina siga siendo un país carísimo porque toda la política oficial está enderezada a mantener artificialmente altos los precios. Pero todo esto es sólo un aspecto de la cuestión. El gobierno se “alegra” por la inflación cero como el agricultor que sufre inundaciones cuando se le anuncia un período de sequía. Ocurre que esta inflación cero se produce cuando comienza a verificarse en Argentina una deflación generalizada en la Bolsa y un comienzo de fuga de capitales. De mantenerse esta tendencia, deberá producirse igualmente una retracción del crédito y, consecuentemente, del consumo financiado. Quiere decir que se ha puesto en marcha el mecanismo de una recesión, la que deberá deprimir aun más los precios industriales y de mercado, con las consiguientes bancarrotas y quiebras industriales y comerciales, y caída en la recaudación de impuestos. Esto demuestra que la burguesía argentina sólo consiguió un periódo de “estabilidad” como consecuencia de la acción de otro de los flagelos capitalistas, la deflación. La deflación, al afectar los beneficios capitalistas, plantea la inminencia de importantes crisis bancarias e industriales. Estos fenómenos económicos echan una luz sobre la “súbita” ola de rumores y anuncios, que pronostican la partida de Cavallo. Es que el “plan” Cavallo, es inadecuado para hacer frente a una fuga de capitales y a una retracción del crédito, porque no admite la emisión de moneda por causas ajenas al ingreso de dólares. A la burguesía se le plantea revisar la ley de convertibilidad para impulsar una política anti-deflacionaria, es decir, inflacionaria. Mientras tanto, los trabajadores que sufrieron una caída del salario, congelado por la “estabilidad”, y un aumento de la desocupación, debido a la superexplotación, están frente al peligro de un mayor aumento de la desocupación, provocada por la recesión, y de una nueva baja del salario, cuando el gobierno opte por abandonar la ley de convertibilidad. En los períodos de aguda crisis económica capitalista, la quiebra financiera de los gobiernos (inflación) y las quiebras industriales (deflación) son inevitables, tanto la una como la otra, y se condicionan y motivan recíprocamente.

5 de abril de 1994
La situación política

En abierto contraste con la indiferencia con que ha sido seguida la campaña electoral, el final de ésta se desenvuelve en el marco de una crisis política aguda. Una simple prueba de ello es que la renuncia de Cavallo está siendo discutida pública y oficialmente, incluido el afectado. Esta crisis reúne diversos aspectos. El primer lugar lo ocupa, por las consecuencias generales que tiene, el comienzo de fuga de capitales, que se ha “comido”, de un lado, unos mil millones de dólares de las reservas estatales, y que ha producido, del otro lado, un derrumbe bursátil de varias decenas de miles de millones de dólares. Para un régimen político que está sentado enteramente en el financiamiento del capital especulativo internacional, semejante tendencia es mortal. Ya el aumento de las tasas de interés que ha provocado esta fuga de capitales, amenaza la liquidez y el patrimonio de numerosos bancos, que están obligados a pagar más cara la afluencia de depósitos. La retracción del crédito deberá provocar, asimismo, una recesión económica, con el consiguiente tendal de desocupados, la caída de la recaudación de impuestos y el crecimiento del déficit fiscal. La “tabla salvadora” de los especuladores, la “jubilación privada”, podría quedar herida de muerte como resultado del bajón de la Bolsa, ya que quedaría privada de la posibilidad de poner la plata en títulos y acciones. Detrás del operativo de preparación política y psicológica del “retiro” de Cavallo, se encuentra la necesidad de abandonar el esquema monetario de la ley de “convertibilidad”. Esto plantea una crisis de gobierno y una política de devaluación monetaria. El segundo aspecto, que no le cede en importancia al primero, es la sublevación popular creciente en el noroeste argentino —que está acompañada de las movilizaciones agrarias en Misiones y Santa Fe, y de una agitación que no cesa entre los docentes de todo el país, los Astilleros de Río Santiago, Propulsora, el Polo de Bahía Blanca y numerosos otros conflictos. Esta rebelión popular (“el cordobazo de los ’90”) pone límites incuestionables al régimen menemista y es la única que lo ha obligado a retroceder en los últimos tres años de ofensiva anti-obrera. Los santiagueños pararon la “ley ómnibus”; ahora los tucumanos le sacaron 100 millones de dólares a Cavallo para hacer frente a la zafra; pero nada de esto, tampoco, ha podido aplacar una ira popular que apunta más lejos. El gobierno ha evitado hasta ahora la intervención federal a Jujuy, no sólo para evitar un conflicto que lo perjudicaría electoralmente a él, sino para evitarle a todo el arco político patronal, incluído el Frente Grande, la tarea de votar la intervención antes del 10 de abril. Todo el régimen político nacional se siente sitiado por la perspectiva de la rebelión popular, desde el momento que ha comprendido que el “santiagueñazo” ha sido un factor de ordenamiento y de orientación para todas las movilizaciones por venir. El sacudimiento político que han provocado el agotamiento del “plan” Cavallo y la belicosidad que está ganando a las masas ha tenido una manifestación espectacular en una de las instituciones más sensibles de la organización clerical del Estado: la Iglesia. La Semana Santa fue testigo de una polémica abierta y cruda, pública por otra parte, con el púlpito convertido en tribuna, que tuvo por eje al “plan” económico y al gobierno. Mientras Quarraccino ataca a los críticos del gobierno como “mundanos” y “populistas”, Hesayne, desde Viedma, calificó al plan económico de “muerte gradual”. El obispo llegó a decir que “los que nos gobiernan han optado por el neoliberalismo que es más engañoso y anti-cristiano que el propio marxismo” (!!!). La política seguida por el obispo Ruiz, en Chiapas, y por los curas de Santiago, durante la rebelión pasada, es objeto de enormes controversias, y desde las más altas instancias del clero se está exhortando a formar “comunidades de base” y a “reunirse semanalmente”, en una manifestación de izquierdismo y demagogia social que hacía algunas décadas no se veían en Argentina. La tercera cuestión es que las elecciones se presentan mal para el menemismo, en especial en lo que tiene que ver con su alcance político. Cualquiera sea el porcentaje que obtenga el justicialismo con relación a los votos válidos, éste disminuirá drásticamente con relación al total del padrón electoral, como consecuencia de las abstenciones y votos en blanco, que, para algunas provincias como Santa Fe, se prevén del orden del 15 al 20%, y que en Capital Federal podría llegar al 6%. En estas circunstancias, el PJ bajaría del 31% del total del padrón, que obtuvo el pasado 3 de octubre. En las condiciones de crisis y de luchas populares que deberá afrontar en el último año de su mandato, un apoyo inferior al tercio de la ciudadanía no le da ni mandato ni base popular para gobernar. Pero el derrumbe electoral más serio que enfrenta el oficialismo es la bancarrota que sufrirá la UCR, su socia en el pacto constitucional. Los menemistas parecen no tener en cuenta que, como en todo negocio, el “pacto” Menen-Alfonsín tiene al lado de su cuenta de beneficios, su cuenta de pérdidas. Ha logrado que se declare la necesidad de la reforma, pero al precio de un movimiento de opinión de repudio, ciertamente confuso y desorientado pero masivo, que se expresa en el votoblanquismo y en la fuga del radicalismo. En lugar del bi-partidismo, Menem ha recogido el mono-partidismo y hasta el a-partidismo, esto último si se tiene en cuenta la tremenda división interna que reina en el PJ. ¡Pero un a-partidismo que no obtiene el 30% de los votos de la ciudadanía! En este cuadro, la perspectiva de una derrota en la Capital, y nada menos que a manos de un rejunte de “identidades en crisis” (palabras de Chacho Alvarez), podría convertir a las elecciones en una catástrofe, esto porque la Capital es el centro del poder y porque está previsto autorizar la elección directa del intendente. De este panorama sólo se destaca a favor del gobierno la elección que hará Duhalde en la provincia de Buenos Aires, y principalmente en el Gran Buenos Aires, poniendo de relieve el cautiverio político en que se encuentra todavía un grueso sector de los explotados de Argentina. Sin embargo, con lo ocurrido en Santiago, Tucumán, Jujuy ... A la luz de este análisis, en la Argentina de hoy no faltan los elementos de una situación revolucionaria. Pero para que exista efectivamente una situación revolucionaria es necesario que esos elementos se conjuguen, que algunos de ellos maduren todavía más, y por sobre todo que las masas se vean obligadas a actuar al unísono, y aunque no necesariamente al mismo tiempo, sí como un movimiento de orden nacional. Frente a una situación de estas características, que es ya mismo revolucionaria en un sentido potencial o de perspectivas, la aparición del Frente Grande, alentada desde el oficialismo, desde la Iglesia ni qué decir, y por amplios sectores de la burguesía, no puede ser interpretada como un factor de contención política, o como un recurso para contener a los obreros y explotados. Semejante función contrarrevolucionaria es demasiado grande para el Frente Grande. El Frente Grande es una cooperativa de cooperativas electorales, no refleja una ilusión de las masas y ni siquiera la alienta. En un rapto de lucidez sociológica, el Chacho Alvarez lo definió muy bien al decir que es un movimiento político adecuado para Austria. En una entrevista para Ambito Financiero (5/4) señaló que la aceptación de los planteos del FG “Se da en sociedades urbanas, más desarolladas. La Capital tiene el producto bruto interno de Austria, no estamos expresando a los golpeados por la crisis económica ...” ¡Qué tal! La conclusión que emerge de esta caracterización de la situación nacional tomada como conjunto, es que la responsabilidad política por una salida conforme a los intereses históricos de la clase obrera, recae sobre el FIS y el Partido Obrero. En el curso de la presente crisis no surgirá ninguna fuerza obrera revolucionaria al margen de ésas. Pero el FIS demostró en la campaña electoral, tal como lo previmos, que no es un frente ni siquiera en el sentido electoral. Esto significa que no luchó por su programa. No sólo estuvo ausente la acción unitaria en la lucha electoral, sino también la discusión política que pudiera determinar los acuerdos y las divergencias. Los señalamientos para el debate que el Partido Obrero efectuó en el anterior FIT y en el actual FIS, fueron simplemente ignorados. Lo que nadie podrá ignorar, de aquí en más, es la crisis aún mayor que se desatará entre quienes no se quieren definir sobre la unidad de la izquierda revolucionaria. El Frente de Izquierda Socialista tuvo la posibilidad de intervenir en esta campaña con un planteo realmente movilizador, a saber que la reforma y la constituyente eran reaccionarias, que eran un gran Congreso nacional puesto a votar leyes laborales y educativas liquidadoras del movimiento obrero y de la democracia (establecer el gobierno por decreto para gobernar con métodos de emergencia), y que era necesaria una bancada obrera consecuente para luchar por el fracaso de esos intentos, mediante la utilización revolucionaria del escaño parlamentario. Este planteo se conjugaba con la misma movilización que están protagonizando las masas para que esas leyes sean retiradas del Congreso y con toda la lucha obrera contra la “flexibilización” laboral. Pocas veces la izquierda tuvo la posibilidad de luchar por un planteo y una política tan claras. Cuando ya faltan pocos días para las elecciones, es claro que este planteo no ha calado, ni ha sido objeto de interés o discusión, aun en los más reducidos círculos de los trabajadores. Es evidente que no fue posible modificar la indiferencia popular por el conjunto del tema constitucional, en el cual no ha visto un nuevo frente de ataque político de la burguesía, sino sólo una maniobra distraccionista. Gran parte del frente de izquierda adoptó este punto de vista, más propio del votoblanquismo. El Partido Obrero llama a hacer el balance y a encarar las nuevas luchas. El desarrollo de la Asamblea Constituyente (que se dará en un marco de crisis y que podrá naufragar como consecuencia de sus contradicciones internas); la crisis del “plan” Cavallo; la rebelión popular; los dos frentes de lucha abiertos, contra la reforma laboral y contral la “jubilación privada”; todo esto plantea la necesidad de una política de lucha de la izquierda revolucionaria que se haga en la claridad.

5 de abril de 1994
Temores de un diputado que no es negro, judío, comunista ni homosexual
Mónica Santino - Vicepresidente

Comunicado de prensa Buenos Aires, 31/3/1994 El diputado Carlos Alvarez del Frente Grande se muestra muy preocupado de que digan de él: “Van a decir que soy homosexual, negro, judío o comunista”, al denunciar una campaña en su contra. Alvarez debe retractarse de lo dicho para poder seguir en la lista de los que dicen luchar por la libertad y los derechos humanos además de otros postulados con los que llegó a la Cámara de Diputados como representante del pueblo y que espera reproducirlo como constituyente. El lenguaje no hace más que expresar las ideas de los individuos. Con discriminación y represión no vivimos en una verdadera democracia

5 de abril de 1994
En el ARS también sube la marea
Corresponsal

El martes 29 de marzo, luego de una movilización interna convocada por el cuerpo de delegados, se realizó una asamblea masiva, con más de 400 compañeros que votó: 1) Reclamar el pago de una deuda por vacaciones mal liquidadas, que implica un mínimo de 300 pesos por compañero. 2) Reclamar un adelanto de 100 pesos a cuenta de esta deuda. 3) Nueva asamblea al día siguiente para evaluar la contestación patronal y para discutir el futuro de la fuente de trabajo, dado que continúa paralizada la construcción de buques, se finaliza con las reparaciones en curso, y la masa de los trabajadores del ARS se queda sin trabajo. La asamblea del miércoles 30 ratificó los puntos referidos al salario e incorporó el reclamo de que la empresa informe cuál es el estado de los trabajos paralizados (buque Trans Ona y corbetas misilísticas), la situación de los “contratos anunciados” cuya vigencia finaliza en 60 días, y cuál es la relación entre los anuncios de privatización y la inclusión del ARS en la Zona Franca. Las dos asambleas en el curso de 24 horas fueron una gran victoria de los trabajadores sobre el acta de paz social y flexibilidad laboral firmada por la burocracia duhaldista de ATE Ensenada, y que avaló el Consejo Directivo Degennarista, porque la “paz social” viene atada de la prohibición de asambleas dentro de fábrica para impedir la deliberación de los trabajadores. Fueron una derrota de la patronal, que se largó con todo a intimidar a los compañeros amenazándolos con sanciones si concurrían a las mismas, contando con la colaboración de la directiva de Ensenada. Esto fue denunciado y repudiado, y se votó que ante el primer castigo se convocaba a inmediata asamblea para decidir medidas de acción. Fue una derrota de la burocracia de ATE Ensenada, que en nombre del acta flexibilizadora y de sus compromisos con la patronal y el gobierno, se opuso, boicoteó e intentó romper la asamblea. El pliego de reclamos, las asambleas, la masiva marcha interna por los talleres, están indicando el agotamiento de una situación: a cuatro meses de la firma del acta —que los burócratas presentaron como la superación histórica de la situación del ARS—, los salarios no alcanzan a la mitad de la canasta familiar, se corta el incentivo de las extras, la “reactivación” con cuentagotas entra en un nuevo parate, y como lo han denunciado los delegados del Astillero, los anuncios de la construcción de 12 buques (en vísperas de las elecciones del 10/4), no pasa de ser una carta de intención sin obligación contractual de las partes. La movilización ascendente del ARS por reclamos salariales y en defensa de la fuente de trabajo, nuevamente ha sido encabezada por el cuerpo de delegados contra la política de la Directiva de ATE Ensenada, que colabora con la empresa y el gobierno, que apoya la flexibilización laboral, la privatización del ARS, y la Zona Franca. La nueva situación abierta, demuestra que también en el ARS sube la temperatura.

5 de abril de 1994
Un motivo más que demuestra lo negativo de la privatización
Rosa

Por motivos justificados tuve que trasladarme a la Capital, siendo oriunda de Córdoba. Como ciudadana mi deseo es emitir mi voto para la próxima Constituyente y me encuentro con la novedad de que la privatización de los ferrocarriles no responde por los pasajes que por derecho se le otorgaban a los ciudadanos que se encontraban a una distancia x del domicilio de votación. Con esto una vez más se sufre el atropello a las viejas conquistas y se pierden votos.

5 de abril de 1994
¡Luchemos por la vida contra la reforma laboral!
Carlos Raymundo

La muerte de Feliciano Zapata no fue una “fatalidad” ni mucho menos un “hecho aislado”. Pocos días antes de que se produjera la explosión en la destilería que mató a Zapata, hirió gravemente a otro compañero y amenazó a toda la ciudad, dos trabajadores de Petroquímica La Plata (ex PGM) casi mueren asfixiados por escape de gases. Esta seguidilla de “accidentes” arrancó en enero con la muerte de Juan Damonte, quien trabajaba en Copetro —una fábrica que además de envenenar Ensenada tiene el “récord” de tres muertes “accidentales” sobre 23 compañeros trabajando. ¿Fatalidad o negligencia criminal? La tragedia de YPF fue debidamente advertida y anticipada por los delegados del SUPE. Más aun, por esta misma razón la empresa los persiguió y represalió, encubriendo la absoluta falta de seguridad en la destilería, que pone en peligro la vida de sus trabajadores y de toda la comunidad de Berisso y Ensenada. La muerte de Zapata no puede quedar impune porque es la consecuencia de la brutal flexibilización de las condiciones de trabajo que han impuesto los pulpos privatizadores, y de la superexplotación obrera que agota física y sicológicamente a los trabajadores. ¡Es el futuro previsible para quienes están sometidos a un régimen feroz de recargo de trabajo, multiplicidad de tareas, rotaciones y jornadas extenuantes! No son accidentes sino asesinatos, porque son el resultado de la voracidad capitalista que incrementa el beneficio y el lucro a costa de la seguridad y la propia vida del obrero. ¡Cuántos Zapatas más tendrán que morir porque los capitalistas han expulsado más de 5.000 puestos de trabajo convirtiendo a YPF y a Petroquímica en una trampa mortal para los trabajadores y vecinos de Berisso y Ensenada! A Zapata y a Damonte los mató esta reforma laboral esclavista; esta contrarreforma que arrasa con las conquistas y convenios colectivos, la “flexibilización” laboral que liquida la jornada de ocho horas y la extiende hasta extenuar las resistencias del obrero y que abarata y termina con las indemnizaciones por accidentes y enfermedades profesionales. La lucha contra la reforma laboral es una cuestión de vida o muerte para el movimiento obrero. ¡Basta de muertes! Urge movilizarse para denunciar el asesinato de Feliciano Zapata reclamando el paro activo regional e impulsando una Marcha y Asamblea Popular convocada por los familiares de las víctimas, sus compañeros de trabajo, los delegados del SUPE y la UOCRA, los cuerpos de Delegados de Astilleros y las demás fábricas de la zona, los partidos obreros y populares y las organizaciones vecinales. La Plata, 21/3

5 de abril de 1994
Maestrazo en Salta
Corresponsal

La marcha de los docentes ha conmovido a toda la provincia. Después de cinco semanas de huelga, más de 7.000 docentes, acompañados por padres y alumnos, “bajaron” a la ciudad de Salta para reclamar por un aumento salarial y defender la educación pública. El espectáculo de la marcha fue conmovedor. Hasta la ciudad de Salta llegaron docentes de todos los rincones la provincia, incluso de los pueblitos más recónditos y de las escuelas de fronteras. Desde San Antonio de los Cobres, por ejemplo, llegaron treinta docentes después de cuatro días de marcha a pie. Lograr el triunfo de la huelga docente se ha convertido en una causa popular en toda la provincia: las maestras de San Antonio de los Cobres contaban que a lo largo de todo el trayecto, “cuando veníamos por la quebrada, veíamos personas que nos esperaban con jugos y mateadas para darnos su apoyo” (Crónica, 4/4). La huelga docente ha puesto sobre el tapete la política oficial de destrucción conciente de la educación pública: los maestros denunciaron que el gobierno provincial no los provee de los más elementales materiales, no digamos ya libros sino simplemente tizas y borradores. Otros maestros, además, denunciaron que los chicos salteños, atenazados entre una escuela sin presupuesto y sus familias con hambre y mayores despedidos— se ven obligados a abandonar la educación para ir a trabajar al campo o a los salares. Otro aspecto fundamental de la huelga es el decidido apoyo de los padres —estatales con salarios de miseria, desocupados y trabajadores rurales superexplotados. La lucha docente, en resumen, condensa la lucha por todo lo que hay de humano y de vivo en la provincia de Salta. El gobierno, hasta el momento, ha sido impotente para enfrentar la huelga. Pero es necesaria una movilización general de los trabajadores salteños para ponerlo de rodillas y obligarlo a capitular. Una victoria docente abrirá un curso de lucha para todos los explotados de la provincia.

5 de abril de 1994
Balance del paro docente

El paro de CTERA se cumplió dividido en Capital y en el conurbano (logró una adhesión entre el 30 y 40% en los distritos del Gran Buenos Aires y 50% en Capital) y cosechó, en cambio, una adhesión más importante en el interior, en particular en las provincias en conflicto (Salta). Esto es consecuencia de la política de sabotaje a la lucha de parte de CTERA. El aparato de CTERA no realizó el menor empeño en organizar el paro. Las asambleas por distrito fueron superminoritarias y el dispositivo de organización y propaganda no superó lo estrictamente cosmético. El paro nacional docente confirma la necesidad de desembarazarse de la conducción marysanchista y abrir un giro de 180% en la política de CTERA. En oposición a la política de impotencia, desgaste y desmoralización que ha sumido Mary Sánchez al gremio, ahí tenemos el ejemplo de Salta: una lucha vigorosa que demuestra la enorme reserva y disposición de lucha que anida en la docencia, cuando ésta es convocada a una acción con continuidad y perspectivas. En este cuadro, Tribuna Docente viene de realizar un intenso trabajo de propaganda denunciando la política de la burocracia marysanchista y llamando a organizar el paro, como un aspecto de la lucha por una nueva perspectiva y una nueva dirección para el gremio docente. ducación para ir a trabajar al campo o a los salares. Otro aspecto fundamental de la huelga es el decidido apoyo de los padres —estatales con salarios de miseria, desocupados y trabajadores rurales superexplotados. La lucha docente, en resumen, condensa la lucha por todo lo que hay de humano y de vivo en la provincia de Salta. El gobierno, hasta el momento, ha sido impotente para enfrentar la huelga. Pero es necesaria una movilización general de los trabajadores salteños para ponerlo de rodillas y obligarlo a capitular. Una victoria docente abrirá un curso de lucha para todos los explotados de la provincia.

5 de abril de 1994
400.000 despidos en tres años
Corresponsal

“Durante los 35 meses del Plan de convertibilidad un total de 381.189 trabajadores se quedaron sin trabajo”. Por si hacía falta alguna prueba adicional que el “plan Cavallo” es una sangría para el pueblo trabajador, ahí están los resultados de la encuesta realizada por la Consultora de la Investigación Sindical Independiente (CISI). Desde el inicio del “plan Cavallo”, el 3% de la fuerza laboral ha perdido el trabajo. Con sus familias, suman casi dos millones de personas. Durante la “estabilidad”, 363 compañeros y compañeras por día se fueron quedando en la calle. Pero mientras miles de trabajadores perdían sus empleos, la producción crecía ... y con salarios congelados. La superexplotación obrera, bajo el “plan Cavallo” ha alcanzado récords históricos. Como consecuencia de esto, desde que comenzó la “estabilidad” se han registrado casi 2.200 conflictos sindicales —dos por cada día— en todos los gremios. Casi una tercera parte de estos conflictos se registró en las empresas privadas ... algo que viene a desmentir a quienes —en el gobierno pero también fuera de él— sostienen que el “movimiento obrero ha dejado de luchar” . La estadística del CISI es una radiografía de la verdadera “guerra social” que se viene librando en el país.

5 de abril de 1994
Terrabusi: reclama elección de delegados
Corresponsal

La burocracia de Daer (Alimentación) ha lanzado una campaña para que los trabajadores adhieran a una Administradora privada de Pensión. Los burócratas se han asociado para ello a grandes bancos y aseguradoras. Mientras tanto, los salarios siguen congelados, y las patronales siguen presionando para imponer una creciente “flexibilización” (superexpotación). Para que no se le agüe el estofado, Daer hace ya casi un año que viene postergando la elección de delegados. En fábrica, hay una agrupación, la Naranja, que se viene oponiendo a la burocracia. Entre jefes y supervisores se acrecientan las versiones de que antes de elegir delegados, la burocracia quiere “limpiar” la fábrica de opositores. En estos momentos, está recorriendo un petitorio entre los trabajadores reclamando la inmediata convocatoria a elecciones de delegados. El rechazo a la estafa de la jubilación privada es un eje importante para reagrupar fuerzas contra la burocracia colaboracionista y empresaria.

5 de abril de 1994
Elecciones en el Polo Petroquímico de Bahía Blanca
Mario Bahía Blanca

Para el 6 y 7 de abril habrá elecciones en el Polo Petroquímico de Bahía Blanca. Cabe señalar que la burocracia adelantó ocho meses las elecciones posiblemente para evitar la formación de más listas. Para tal fin, se presentarón, dos listas una, la actual que avala Reynaldo Hermoso de la Federación Química, y otra, conformada con dos elementos disidentes de la anterior (Adalberto Saade ex- secretario gremial que renunció en el sonado conflicto de Indupa, en el que quedaron afuera 35 activistas, entre ellos Román Haig (candidato a primer concejal por el FIT el 3/10/93 y Claudio Giménez, actual secretario adjunto. Es de suponer que el nervio de esta lista son Saade y Giménez apoyada por los trabajadores del Grupo Indupa (grupo de cuatro plantas de las nucleadas en el Polo que son: Indupa, Induclor, Petropol y su última adquisición Monómeros Vinílicos), las dos restantes son Polisur y Petroquímica Bahía Blanca, para las cuales hubo que resignar el 50% de los puestos, imposición que garantizaría un funcionamiento democrático en las decisiones de la lista. Se desprenden de esta lista dos elementos de la anterior, los cuales ocuparán los mismos puestos: Sade gremial, Giménez adjunto. ¿Es ésta una lista antiburocrática? Otro de los condicionamientos propuestos por asamblea es la “no participación política” de los integrantes ¿No es éste un “condicionamiento antiizquierdista”? Por los datos obtenidos la lista no plantea ninguna posición de lucha por el decreto 470, como asi tampoco se declara en defensa del convenio colectivo de trabajo. ¿Es ésta una lista de activistas? Llamamos a luchar en contra del decreto 470 y en defensa del convenio colectivo de trabajo. No a la reforma laboral, en defensa de las ocho horas. Abajo el plan Menem- Cavallo que pretende la anulación de todas las conquistas de los trabajadores.

5 de abril de 1994
Multitudinaria movilización y retención de tareas contra Ortega
Corresponsal

En Sarmiento es habitual pintadas que dicen: “Ortega, con virtudes y defectos te queremos”, aludiendo sin duda a la fama de nuestro intendente como habitué de los boliches de los que sale no precisamente caminando... Sin embargo, los que han demostrado no quererlo justamente por otro gran defecto, son los trabajadores municipales. Ortega ha retenido fondos de la obra social sindical por más de 400.000 dólares, además de adeudar horas extras, tener los sueldos congelados (una enfermera cobra 200 pesos), no nombrar en los puestos vacantes, etc. Esto sumado a que el Señor Intendente ha colaborado para que la Iglesia monte un Vía Crucis con 30.000 dólares, hizo que los municipales estallaran y resolvieran en una gigantesca asamblea de 1.000 trabajadores la retención de tareas (a deudas de la patronal se responde con brazos caídos) y una marcha hacia el municipio para demostrar la bronca y reclamar a través de un petitorio la devolución inmediata de los fondos retenidos, el pago de horas extras, la cobertura de vacantes y el aumento de sueldos. En la asamblea se resolvió también continuar con estas medidas hasta obtener los reclamos. La combativa movilización de los 1.000 municipales al grito de “Ortega ladrón”, muestra cómo en amplias capas de trabajadores comienza a prosperar la idea del paro y movilización para enfrentar al gobierno, tal como lo enseñaron los santiagueños. 29/3/94

5 de abril de 1994
¡No al estatuto del despido!

Duhalde ya “adelantó” el congelamiento salarial por los próximos 12 meses, y la reforma del estatuto del empleado público bonaerense. En yunta con el gobernador, Orlando Caporal —secretario general de la gobernación provincial— también aportó lo suyo: “el ajuste que teníamos que realizar en 5 años, deberemos hacerlo íntegramente durante 1994”... ¡Congelamiento salarial y 10.000 estatales provinciales a la calle! El estatuto duhaldista es una “ley ómnibus”, una “reforma laboral” para someter al trabajador estatal a la inestabilidad permanente y en condiciones inmediatas al despido. Como lo ha denunciado el Plenario de Delegados de ATE La Plata: ¡El nuevo estatuto escalafón es la herramienta legal para echar a 10.000 estatales! Impidamos que pase la ley ómnibus de Duhalde Esta ofensiva admite un sólo camino: la movilización de los estatales provinciales para derrotarla. ¡No hay conciliación posible! Porque el estatuto cierra el círculo abierto con la “reforma del estado”, las “disponibilidades” y“las emergencias administrativas”, liquidando definitivamente la estabilidad laboral. Es el estatuto del despido, porque condiciona la permanencia en el empleo a la “aprobación” de exámenes anuales arbitrarios y tramposos. Porque el estatuto liquida derechos comprendidos en la ley 10.430, eliminando un conjunto de licencias (que, por otra parte, no se pueden usufructuar en la actualidad porque están “penalizadas” por el chantajista premio al presentismo). El estatuto dispondrá unilateralmente la modificación de los regímenes horarios, yendo todavía más lejos en la “flexibilización” horaria para forzar la deserción de los trabajadores que tienen más de un empleo, estudian o realizan changas para llegar a fin de mes. Destruye la carrera administrativa y hospitalaria comprimiendo el escalafón en 8 “categorías” y condenando a la masa de los estatales a vivir sumergidos en las escalas más bajas. ES EL ESTATUTO DEL DESPIDO porque bloquea la posibilidad de ascenso, congela el salario de los trabajadores e “incentiva” el “retiro voluntario” por hambre. Plan de lucha único y unificado contra el estatuto del despido La cueva de este ataque y donde se llevan adelante los “tanteos” previos es la “Comisión de Reforma del Estatuto” (presidida por Orlando Caporal e integrada por todas las direcciones sindicales burocráticas), donde está prohibido hablar del salario. En la “comisión” comparten elenco el “club de amigos”, la UPCN y AGEPBA, y también ATE (CTA). Los que como Fotios Cunturis de AERI aplauden el estatuto cesanteador, y los que, como Barragán de ATE, señalan sus “reservas”. ¿Qué hacen los sindicatos en este engrendro que le pone el moño al despido de 10.000 estatales? ¿Qué quieren consensuar si el rumbo ya está fijado y este ataque sólo podrá ser derrotado mediante una movilización enérgica de los estatales? Lo que necesitamos es derrotar la LEY OMNIBUS y no que la convaliden con la firma y presencia de los sindicatos colaboracionistas. ¡FUERA LOS SINDICATOS DE ESTA COMISION ANTIOBRERA! El Partido Obrero denuncia el camino de derrota de la burocracia y llama a luchar por ASAMBLEAS UNIFICADAS EN LAS DEPENDENCIAS, por PLENARIOS DE DELEGADOS CONJUNTOS DE TODOS LOS SINDICATOS, y por un PLAN DE LUCHA UNICO Y DE CONJUNTO para unir a los estatales y para impedir que esta ofensiva pase. Llamamos en particular a los afiliados y al plenario de delegados de ATE a exigir el retiro inmediato de ese sindicato de la “comisión” cesanteadora. Si el nuevo estatuto escalafón ES LA HERRAMIENTA PARA CONSUMAR 10.000 CESANTIAS, nada hay que hacer ahí dentro. ¡Hay que denunciar a esta “comisión”, desenmascarar su propósito, alertar sobre la traición en marcha de quienes la integran y llamar a la lucha unificada de todos los estatales! Llamamos a impulsar este mandato para organizar la movilización contra la ley ómnibus, por el salario y paritarias estatales libres y sin condicionamientos.

5 de abril de 1994
La campaña del PO contra la “jubilación privada”
Corresponsal

El PO continúa desarrollando una muy enérgica campaña para que los trabajadores no se afilien a las Administradoras Privadas de Pensión y para que opten por el “sistema estatal”. En miles de volantes y afiches, el PO está denunciando ante la población trabajadora el mentiroso folleto editado por el Ministerio de Trabajo para “ilustrar” sobre los “beneficios” de la “jubilación privada”. En ellos, con cifras y cálculos exactos, demostramos la mentira alevosa de la “historieta oficial”, que con cálculos y cuadros truchos pretende demostrar que la jubilación futura será mayor en el “régimen de capitalización” que en la “estatal”, lo que es absolutamente falso, y que en el primero, los aportes acumulados están garantizados por el Estado, lo cual es más falso aún. Precisamente, porque el folleto del Ministerio es una mentira, que pretende concientemente engañar a los trabajadores, el PO se ha presentado a la justicia exigiendo la incautación de la publicidad oficial. Además de esta denuncia de carácter nacional, el PO ha continuado editando una serie de volantes, en los que denuncia la campaña de la burocracia sindical para que los trabajadores se afilien a los Fondos impulsados por los burócratas (“Gerardo Martínez miente”, “Daher no mientas más”, “José Rodríguez lo quiere ‘currar’”). Estos volantes están siendo distribuidos por miles en las obras, las fábricas y las empresas, donde se registra un muy vivo interés de los compañeros por las denuncias del PO. El Partido Obrero llama a los trabajadores a quedarse en el sistema público, porque ofrece una remuneración mayor y tiene la garantía del Estado y, por sobre todo, porque así derrotaremos a los ladrones de la “jubilación privada” y crearemos mejores condiciones para retomar la lucha por el 82% móvil y el exclusivo aporte patronal a las Cajas, que deberán ser administradas por los trabajadores y los jubilados. El lugar de los ladrones de la “jubilación privada” no debe ser la próxima Asamblea Constituyente sino Devoto.