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Prensa Obrera N° 403

7 de octubre de 1993 · 34 notas

Notas de este número

7 de octubre de 1993
¿Reglamentación o derogación?

En el último plenario de delegados, compañeros de la Lista Rosa reclamaron a la Directiva de la UTE que definiera su posición frente a la Ley de Educación (a favor o en contra). Ante los reiterados reclamos, Eduardo López, miembro de la actual conducción y apoderado de la Lista Celeste, tuvo finalmente que pronunciarse. Planteó que “así como las Madres de Plaza de Mayo ya no pelean más contra el indulto, tampoco se puede pelear contra una ley que ya está”. Agregó que su posición es lograr una “reglamentación” que la mejore en lo posible. Primero. La lucha contra el indulto y por el juicio y castigo sigue vigente, salvo para aquellos que como Mary Sánchez o el Frente Grande se han sumado al “realismo” amnistiador de la camarilla militar genocida. Segundo. La Ley de Educación fue votada en contra de la mayoría del pueblo y de la comunidad educativa, como se expresó en las masivas movilizaciones del ‘92. Tercero. La aplicación de la Ley significará golpear más a fondo a la educación estatal y laica; por ejemplo, al dividir la primaria y destruir la secundaria, reemplazándola por “polimodales” de “carreras cortas”. Todo esto va a ser resistido por los docentes, padres y alumnos, como se expresa hoy en los normales y en los colegios artísticos. La posición no es obtener la “mejor reglamentación posible”, sino luchar contra la aplicación de la Ley y exigir su derogación. La posición de Eduardo López y la UTE no puede asombrar si se siguen las declaraciones de Mary Sánchez planteando las virtudes de la Ley. La política de CTERA-UTE-Celeste lleva a entregar la escuela pública, la estabilidad laboral y a aceptar la Ley privatista y clerical de Menem y cía.

7 de octubre de 1993
Eficiencia, garantías y Palermo

Señor director de Prensa Obrera: Según información escrita proporcionada por Policía Federal a la Asociación de Abogados de Buenos Aires, el total general de detenidos por haber supuestamente contravenido Edictos policiales fue de 35.350. Esa elevada cifra corresponde al período 01/01/92 al 31/12/92. La discriminación por sexo arroja los siguientes datos: Detenidos masculinos: 24.745. Detenidos femeninos: 10.605. Nivel de instrucción —en general—: primario. Las infracciones imputadas más frecuentes son: Ebriedad, escándalo y desorden. Las absoluciones fueron 1.767 y las apelaciones: 313. Las cifras antedichas ponen de relieve: a) Pese a la prédica vigente, la Policía Federal no sería pasible de la tacha de “insegura”, en la represión contravencional. Se tiene en el año 1992 un promedio diario de detenciones de cien personas y un promedio de 92 condenas diarias, sobre la base de computar todos los días del año. De mantenerse el total informado por el año 1992, a no largo plazo la suma de contraventores detenidos en años anteriores a partir de la fecha en que la Federal aplica los Edictos y en no muchos años más —la tendencia es al incremento de las detenciones— se tendrá un número de detenidos equivalente a la población total de la Capital Federal (unos 3.000.000). Es un récord de detenciones y de condenas diarias inigualable en el mundo; b) La contribución del Congreso de la Nación en el récord obtenido. Este ratificó por gran mayoría en 1984 el Pacto de San José de Costa Rica. El Pacto-Ley Suprema de la Nación (art. 31 de la Constitución) dispone imperativamente que toda persona aun tratándose de contraventores, debe ser juzgada por un “juez imparcial e independiente”. Ni uno ni otro requisito cumple ni cumplirá en el futuro el Jefe de la Policía Federal. Nuestros legisladores nacionales vienen demorando sin motivo atendible la aprobación del denominado “código contravencional” de la Capital Federal y del proyecto de creación de la Justicia Nacional en lo Contravencional. Este hace efectiva la garantía del Pacto sobre la calidad del juez que debe juzgar contravenciones. Por si ello fuese poco, en fecha reciente, nuestros legisladores en forma unánime han conferido al Jefe de la Policía Federal, el carácter de Juez Contravencional, para que juzgue y sancione a las personas imputadas de “violar” el orden en los espectáculos deportivos. Se preconiza en el mundo la necesidad de un nuevo orden internacional. Si éste debe hacer primar el derecho, ello ratifica la perentoriedad que todas las personas en cualquier parte del mundo deban ser juzgadas con garantías. Las garantías brillan por su ausencia en los juzgamientos contravencionales que hace el Jefe de la Policía Federal. Inclusive para agravar la falta de garantías, el citado Jefe delega responsabilidades en esa materia, en funcionarios de menor jerarquía. Se desconoce si el reclamo actual del embajador norteamericano en Argentina sobre “mayores garantías de seguridad jurídica” incluye o excluye a los que sin garantías sigue juzgando el Jefe de la Policía Federal y a las detenciones masivas de jóvenes durante los fines de semana, tanto en locales bailables, recitales musicales o espectáculos deportivos o cuando a los detenidos no se les hace conocer el derecho a apelar. Esta conducta omisiva de la autoridad policial explica el escaso número de apelaciones. La Policía Federal desde principios de este año tiene instalado y opera un sistema de video-filmación de partidos de fútbol. Resulta inexplicable que la Policía Federal se hubiera abstenido de utilizar esa técnica en oportunidad de la reciente inauguración en Palermo de la Exposición anual de Ganadería y Agricultura. A ello la obligaba el denominado “deber de diligencia”. Video-filmar las marchas de los jubilados, estudiantes y otras expresiones de protesta es una medida de control de la libertad de expresión que al Estado Nacional le prohíbe al art. 13 del Pacto de San José . Video filmar para la mayor y mejor individualización de los que “organizados” y “convocados” para ello fueron a empujar, insultar y agredir en Palermo a disidentes del Gobierno Nacional, periodistas, fotógrafos, hace a la garantización efectiva de la libertad de expresión, del derecho a la información y a la preservación de la integridad psico-física de los que fueron agredidos. Esos derechos ni se supenden en circunstancias extremas (guerras, situaciones de peligro público). Menos aún por la decisión política de quienes montaron las 3A. Tampoco se conoce a la fecha qué explicación debe darle al país el actual ministro del Interior, en cuanto a las responsabilidades de tal abstención y las consecuencias negativas que ello produjo (impunidad para la mayoría de los agresores). Finalmente debe recordarse que tampoco garantiza “el pleno ejercicio sobre bases igualitarias del derecho a elegir y ser elegido” el funcionario público que pretenda “que el actual modelo es irreversible”. Buenos Aires, 23 de agosto de 1993.

7 de octubre de 1993
La meningitis y el bloqueo a Cuba
Corresponsal

Mientras ya hay más de 2.000 infectados (un 55% más que el año pasado) y más de 160 muertos, el ministro de Salud, Alberto Mazza, sigue negando tozudamente la existencia de una epidemia. El brote de meningitis, sin embargo, tiene características de catástrofe en La Pampa, Misiones y algunos distritos del Gran Buenos Aires. Menem pronosticó que el brote bajará a fin de año —como consecuencia de la estacionalidad de la enfermedad— pero se ha cuidado muy bien de decir lo que alertan los mismos especialistas: que el año próximo el brote será todavía más grave como consecuencia del aumento de los portadores asintomáticos (que se calculan en 10 por cada enfermo). La función de estas declaraciones “optimistas” —que no coinciden con la gravedad de la situación, según la mayoría de los especialistas— es justificar la resolución del gobierno de no importar la vacuna cubana contra la meningitis tipo B, que es la que azota hoy a la Argentina. La aplicación masiva de la vacuna permitió que Cuba, uno de los países históricamente más afectados por la meningitis, pasara, en el curso de pocos años, de una tasa de 10 a 0,7 enfermos por cada diez mil habitantes (Página 12, 16/9). La misma vacuna se aplicó en Brasil donde, según el infectólogo Daniel Stamboulian, “funcionó muy bien, excepto en San Pablo, donde aparentemente a los menores de cuatro años otorgó sólo inmunidad relativa” (Clarín, 30/9). Además se aplica en Colombia, la ex URSS, China y algunos países africanos. ¿Y por qué motivo impide el gobierno traer una vacuna que podría salvar centenares de vidas? El infectólogo Stamboulian explica: “porque hay en esto intereses económicos que presionan” (La Nación, 30/9) ... “hay intereses involucrados muy importantes” (Página 12, 21/9). Esos “intereses” no son otros que los de los grandes pulpos farmacéuticos, ante los cuales el menemismo se ha comprometido a dictar una “ley de patentes” que les garantice el monopolio del mercado. La vacuna cubana no producirá ningún beneficio para esos monopolios. Al contrario, los pulpos farmacéuticos lucran con la enfermedad ya que el remedio, una vez declarada la meningitis, son los antibióticos, una especialidad, ésta sí, patentada por los grandes laboratorios. Por eso, el ministro Mazza repite que “no hay forma de prevenir el contagio” ... De paso, el ministro pasa una esponja a las responsabilidades del Estado en la prevención sanitaria. La meningitis, “tranquiliza” el ministro, “no deja secuelas neurológicas si es tratada a tiempo”. De las secuelas neurológicas de los que no han sido “tratados a tiempo” se hará cargo la población ... y su contrapartida serán las ganancias de los monopolios farmacéuticos. Otro firme defensor de la “ley de patentes” —el diario “La Nación”— editorializa que “no hay que politizar” la cuestión de la meningitis. “La Nación” — que en su momento no tuvo empacho en “politizar” el envenenamiento con propóleos para reclamar la aplicación de la “ley de patentes”— reclama ahora no discutir las razones políticas y económicas que empujan al gobierno a vetar el ingreso de la vacuna cubana. El editorial de “La Nación” no es ni “serio” ni “objetivo”, es una “operación de prensa” de los grandes laboratorios. Con su negativa a traer la vacuna cubana, el gobierno menemista ha aplicado “de facto”, sin la aprobación del parlamento, la “ley de patentes” que convierte al país en un coto cerrado de los grandes monopolios farmacéuticos imperialistas. Lo sucedido con la vacuna es sólo un anticipo de lo que le espera a la salud de la población si es aprobada la “ley de patentes” medicinales.

7 de octubre de 1993
La mujer y el aborto en Rusia
Franco Osmar

Compañero director de Prensa Obrera Un reciente informe del diario conservador británico “Financial Times” (21/8) ilustra el alcance de la política de reacción que lleva adelante la burocracia restauracionista, no sólo en el terreno de la propiedad sino en todos los planos de la vida social. El informe de marras se refiere al debate sobre la nueva ley de aborto que impulsa la burocracia y su título es por demás significativo: “Las mujeres de Rusia frente a un nuevo reino del miedo”. “Exactamente cuatro años después de que revoluciones democráticas transformaron la cartografía del bloque soviético —comienza diciendo el informe— las mujeres corren el peligro de perder uno de los derechos fundamentales que se les había garantizado bajo el comunismo —el derecho a un aborto legal, seguro”. Este es el camino que ya ha recorrido toda la Europa del Este, Polonia, “que ahora se destaca junto a Irlanda en tener las leyes de aborto más restrictivas de Europa”; Hungría, “donde las mujeres deben ir a un comité antes de que puedan realizarse un aborto”; y la antigua Alemania del Este, donde “deben pasar antes por un asesoramiento oficial”. Ahora el parlamento ruso está considerando una nueva ley que las organizaciones de mujeres caracterizan como “el primer paso hacia la restricción, y eventualmente prohibición, del aborto en Rusia”. La ley contiene un artículo que establece que el Estado “reconoce” a los niños “el derecho a la vida” —“el más litigioso aspecto de la legislación”— y una disposición que exige garantizar a los hombres y a las mujeres “iguales derechos en la decisión de todos los asuntos de la vida familiar, incluyendo cuestiones de la planificación familiar”. Mientras los defensores de la ley insisten en que esta última disposición “está destinada a mejorar los derechos de los padres en los juicios por tenencia, los cuales en gran medida son ignorados en Rusia”, las organizaciones de mujeres sostienen que tiene por objeto que “las mujeres deban obtener autorización de sus parejas antes de realizar un aborto”. “Si esta ley pasa, la libertad de elección que una mujer tiene hoy será destruida”, dice Ludmyla Zavadskaya, abogada y diputada. “Puede presentarse una situación cuando una mujer vaya a realizarse un aborto y el médico le diga: ‘déjeme ver la decisión de su esposo’”. La Unión de Mujeres de Rusia, una organización no gubernamental con más de dos millones de miembros, protestó recientemente al parlamento acerca de la ley. “Consideramos necesario, escribieron, preservar la presente norma por la cual la decisión final pertenece a la mujer... una mujer no puede ser forzada a la maternidad contra su voluntad”. Otra disposición rechazada por las organizaciones femeninas —y que también aparece en la versión de la nueva constitución de Rusia de Yeltsin— establece que el gobierno tiene el derecho de llevar a cabo una “política demográfica progresiva”, “un bien conocido eufemismo, dicen las mujeres, para reintroducir la prohibición del aborto”. Semejante ley, sostienen, sería un retroceso a las políticas pro-natalistas del stalinismo, cuando la maternidad era considerada una obligación hacia el Estado y las mujeres podían ser encarceladas por interrumpir un embarazo. Las consecuencias de semejante política han sido bien documentadas. En 1966, después de que el gobierno de Rumania anuló su política liberal de aborto... el número de nacimientos vivos casi se duplicó. Pero exactamente dos años después la tasa empezó a caer y las muertes por abortos ilegales crecieron. Elena Yershova, una diputada liberal, sostiene que “es terrible que las mujeres en nuestro país tengan que tener muchos abortos en condiciones que están muy lejos de las ideales. Pero esto es mejor a que tengan que hacer un aborto ilegal”. Cualquier mujer argentina puede sentirse plenamente representada por estas palabras. Hoy el 70% de los desempleados en Rusia son mujeres. “En lugar de re-entrenarlas laboralmente, la ley propone que las desempleadas embarazadas permanezcan en casa y reciban la mitad del salario mínimo de 7,74 dólares. Un salario mensual de 18 dólares es considerado en el nivel de pobreza. Semejante hecho, dicen las mujeres, sólo crearía una subclase de mujeres pobres”. La ley del aborto pretende imponer una expulsión masiva de las mujeres del mercado laboral y hasta convertirlas en “instrumentos biológicos para la continuidad de la raza humana”. “La nueva legislación propuesta —señala el “Financial Times”— parece parte de una campaña para promover roles sexuales tradicionales”, es decir, el retorno forzado de la mujer a la “esclavitud hogareña” y su completa subordinación al hombre. El “culto al hogar” —“esa institución arcaica, rutinaria, asfixiante, que condena a la mujer de las clases laboriosas a trabajos forzados, desde la infancia a la muerte”, León Trotsky— y el “retorno de las mujeres a su destino natural, la maternidad”, según reclaman los defensores de la ley anti-aborto, se encuadra en la pretensión de la burocracia restauracionista de reimplantar el derecho burgués en todas las esferas de la vida social rusa, desde la propiedad a la familia. Refleja, también, la necesidad de la burocracia restauracionista de una jerarquía social estable y de una juventud “disciplinada” por millones de “hogares” opresivos y embrutecedores. A la vanguardia de la horda reaccionaria se encuentran, no podía ser de otra manera, las iglesias —como en toda Europa del Este— y los “nacionalistas”, es decir, la burocracia que “frecuentemente hablan de la declinación de la tasa de nacimientos en términos apocalípticos”. Día tras día, la prensa abunda en informaciones sobre el incremento de los niños abandonados, los “chicos de la calle” de Moscú y de toda Rusia, y hasta de la existencia de “maffias” destinadas a explotar la prostitución y la delincuencia infantil. La ilegalización del aborto dejaría en las calles a nuevas oleadas de niños abandonados. Zárate, 30/8/93

7 de octubre de 1993
Después del 3
Corresponsal

La victoria menemista del domingo pasado no suprime en absoluto la realidad de tres millones de jubilados que sólo ganan 150 pesos por mes; de cinco millones de trabajadores con sueldos inferiores a los 500 pesos; de dos millones y medio de desocupados; de escuelas y hospitales que se caen; de las víctimas del vino adulterado, del gas tóxico, de la meningitis y del cólera. Tampoco suprime la certeza de nuevos ataques contra el pueblo, como la “reforma laboral”, que acaba con los derechos sociales; la arancelización de la educación; la mayor represión policial; nuevos impuestos y tarifas. La victoria menemista no ha suprimido las perspectivas de nuevas y grandes luchas; al contrario, las ha acentuado. Si el domingo pasado las víctimas del actual gobierno superexplotador votaron, en algunos distritos mayoritariamente, por su victimario, este hecho delata la naturaleza de la oposición política actual. Storani, Solanas, Chacho Alvarez y Polino no se cansaron de reivindicarse como los más consecuentes defensores de la “estabilidad”, ocultando, claro, que esta “estabilidad” supone aquellas jubilaciones, aquellos salarios, aquellos desocupados y aquellas víctimas. No percibieron que como hijos putativos, uno del alfonsinismo, otros del menemismo, tenían menos títulos ante el electorado que los hijos legítimos como Pierri, Erman González o el sanjuanino Escobar. Otro hijo putativo del menemismo, Aldo Rico, no consiguió avanzar como prometía, a pesar de su descarada demagogia. Encerrado en la alternativa de dos polos igualmente capitalistas, el electorado trabajador prefirió extender al gobierno el plazo para resolver sus problemas. Dio un indicio de esta posición al votar por Duhalde, que se desmarcó todo el tiempo de Menem, y no por Cavallo en Córdoba o Reutemann en Rosario. Las realidades de estas dos grandes ciudades difieren poco del Gran Buenos Aires, y sin embargo en las primeras triunfó la oposición. Al final, el electorado trabajador repudió los discursos “éticos” y “jurídicos” que, pretendiendo capitalizar la corruptela existente en el gobierno, en realidad escondían la complicidad con éste en los ataques a las condiciones de vida y conquistas sociales del pueblo. Con la moral y el derecho no se come. Entre el código civil y los dineros que repartió Duhalde, sustraídos al Fondo de Reparación Histórico del conurbano, los electores se quedaron con estos últimos. La izquierda que se presentó al margen del Frente Grande, hizo de conjunto una mala elección, principalmente porque el proceso de desintegración del PC y del viejo Mas aún no ha concluido. Pero el Partido Obrero, a través del FIT y de una campaña política enérgica, hizo una buena elección. Superamos por lejos nuestros registros electorales pasados, no solamente en Buenos Aires, sino también en Santa Cruz, Neuquén y San Luis. El FIT no tuvo una mayor presencia electoral, porque recién se formó a fines de agosto, razón por la cual una gran parte del electorado llegó a ignorar su existencia. Las elecciones no suprimieron la crisis del régimen político, solamente le dieron a la burguesía un nuevo plazo para enfrentarla. No se ha hecho aún el escrutinio definitivo y sin embargo Cavallo enfrenta su mayor crisis política, como consecuencia del fracaso de su tentativa de copamiento de la Corte Suprema. La UCR, por su lado, luego de su charlatanerismo contra la corrupción se apresta a firmar un pacto con el gobierno corrupto para reformar la Constitución. Recibiría a cambio de ello la posibilidad de alterar la composición de la Corte, otro senador por provincia y hasta un ministerio coordinador. Exactamente el plan del embajador Cheek. La variante del plebiscito habría sido por el momento desechada, porque el gobierno teme perderlo. No se puede descartar que las negociaciones para un pacto PJ-UCR terminen provocando la división del radicalismo. A partir de las perspectivas de una crisis política que deberá acentuarse y de un calvario popular que no se atenuará sino que se agravará, la consigna que emerge es unidad para luchar; unidad para recuperar las organizaciones obreras para la lucha; unidad para movilizarnos por la defensa de las libertades democráticas y las conquistas sociales contra los proyectos oficiales y contra la propuesta de reforma constitucional. La consigna es unir en todos lados a los luchadores. El Frente de Izquierda y los Trabajadores ha trazado un rumbo, que el Partido Obrero va a defender para poder profundizarlo. Las elecciones permiten efectuar un recuento momentáneo de fuerzas, pero no alteran los datos de fondo. El Partido Obrero pretende aprovechar el crecimiento que registró en las elecciones para impulsar la alternativa social y revolucionaria.

7 de octubre de 1993
Envenenamiento en Avellaneda
Corresponsal

No hay responsables, no hay acusados, no hay detenidos. Este es el estado de las “investigaciones” a una semana de la muerte de seis vecinos de Avellaneda envenenados por gas cianhídrico despedido por las cañerías de su propia casa. Desde el mismo momento del envenenamiento, los funcionarios oficiales de todo tipo y categoría, desde el intendente de Avellaneda hasta María Julia Alsogaray, secretaria de Medio Ambiente, se dedicaron a “autoabsolverse” con el “argumento” de que “lo sucedido no se encuentra dentro de mi área de responsabilidad”. La movilización de los vecinos, que en varias oportunidades cortaron la avenida Mitre para protestar, ha desnudado la hipocresía oficialista. Fotocopias en mano, los vecinos mostraron la enorme cantidad de denuncias que habían presentado en el curso de los últimos meses a causa de los olores nauseabundos que emanaban de sus cañerías e inundaban toda la zona, y de las muertes “inexplicables” de varias de sus mascotas. Ninguna de esas denuncias, recordaron los vecinos, fue atendida por autoridad alguna. Ni siquiera el escándalo creado por el envenenamiento masivo logró “movilizar” a los organismos del Estado supuestamente encargados del control de las redes cloacales y de los desperdicios tóxicos. Dos días después de la muerte de los seis vecinos fue necesario desalojar una clínica ubicada enfrente de la casa de los envenenados, como consecuencia de “nuevas emanaciones de gas” (La Nación, 30/9). En lo que sí coincidieron María Julia y el intendente de Avellaneda fue en culpar del envenenamiento a “algún loco, algún asesino, que actúa ilegalmente”, es decir, sacarse de encima sus propias responsabilidades. Pero, una semana después, no hay detenidos ni acusados, a pesar de haberse comprobado la existencia de por lo menos dos depósitos clandestinos que, sin lugar a dudas, vertían cianuro en los desagües cloacales. Esto es así porque, según el juez, “no hay pruebas suficientes”. Los capitalistas gozan de una impunidad absoluta para envenenar a la población. En su edición del 29 de setiembre, Clarín hace una reseña verdaderamente escalofriante: “Noviembre de 1990: veintitrés enfermos renales contagiados de sida por reutilización de filtros. Agosto de 1992: veintitrés muertos por la ingestión de propóleos contaminados; no hay detenidos. Febrero/Marzo de 1993: veintisiete muertos por la ingestión de vino adulterado. Abril de 1993: veinte enfermos renales contagiados de sida y veintinueve contagiados de hepatitis C por la reutilización de filtros. Setiembre de 1993: veintiseis muertos por vino adulterado”. A esto hay que agregarle el caso de los capitalistas que han convertido el río Reconquista en una cloaca, todos los cuales han sido absueltos “por falta de pruebas”. Las “privatizaciones” han agravado la inseguridad de la población, esto porque los “privados” no invierten un peso en las empresas y sólo se dedican a esquilmar a los consumidores con las tarifas. La empresa Aguas Argentinas, que se ha quedado con las redes de Obras Sanitarias de Avellaneda, ha negado toda responsabilidad en el envenenamiento con el curioso “argumento” de que “nuestra tarea se limita al control de la red pública (y) la intoxicación se produjo en el interior de una vivienda particular”(Clarín, 29/9). ¿Pero por dónde, sino por la “red pública”, llegó el veneno a la casa de los envenenados? Para los “privatizadores”, los responsables son los muertos ... El de Aguas Argentinas no es el único caso. Hace poco más de un mes, “más de 40 manzanas estuvieron a punto de volar por los aires como consecuencia de una sobrepresión de gas ... El 29 de agosto la red domiciliaria de Villa Celina recibió 500 veces más presión que la que deben recibir los artefactos del hogar, produciéndose incendios y explosiones. Lo que los usuarios de estos artefactos ignoran es que barrios enteros de Villa Celina pudieron haber volado por los aires provocando una masacre jamás vista en nuestro país” (La Nación, 9/9). La “libertad de mercado” no es otra cosa que la libertad de los capitalistas de envenenar y matar impunemente a la población.

7 de octubre de 1993
Aborto y burocracia stalinista
F. Osmar

El aborto fue legalizado en Rusia por Lenin en 1920. “El poder revolucionario ha dado a la mujer el derecho al aborto, uno de sus derechos cívicos, políticos y culturales esenciales mientras duren la miseria y la opresión familiar... Pero este triste derecho fue transformado por la desigualdad social en un privilegio” (León Trotsky, “La Revolución Traicionada”). “A mediados de 1920, había escasez de camas en las clínicas estatales para abortos y se abrieron clínicas ‘comerciales’ pagas” (Financial Times, 21/8), explica Andrei Popov, un investigador médico que ha estudiado el aborto en Rusia por 13 años. A esas clínicas “comerciales” concurrían las mujeres de la burocracia, mientras que las obreras y campesinas estaban obligadas a concurrir a las clínicas estatales, en las que las precarias condiciones sanitarias produjeron miles de muertes y mutilaciones —algo que Trotsky denunció en “La Revolución Traicionada”. Después de haber mostrado su incapacidad para proporcionar los socorros médicos necesarios y las instalaciones higiénicas a las mujeres obligadas a recurrir al aborto, la burocracia cambió bruscamente y se lanzó a la vía de la prohibición. Cuando el aborto fue re-legalizado, dice Popov, “se formó un formidable lobby abortista. Dentro de los más altos escalones del ministerio de salud, un poderoso grupo de jefes médicos, que ganaban generosos honorarios proveyendo servicios ‘extras’ como anestesia durante los abortos, ‘bloquearon la producción y el desarrollo de la industria de anticonceptivos para proteger sus propios intereses’”. El cuerpo de las mujeres rusas fue convertido, por la burocracia, en una fuente inagotable de “ahorros”. Es altamente probable que sea este mismo “lobby abortista” el que se encuentre hoy detrás de su prohibición. La ley significa, en definitiva, una gigantesca “privatización” de la salud pública y la conversión del aborto en una “mercancía” ... que sólo podrán pagar, en las debidas condiciones de seguridad e higiene, las mujeres de los burócratas y de los gerentes de las empresas devenidos en “nuevos millonarios”. Zárate, 30/8

7 de octubre de 1993
Importante campaña

Las elecciones catamarqueñas repi­tieron las mismas cifras del '91. Como en aquella oportunidad, el triunfo del Frente Cívico fue de alrededor de 10.000 votos sobre el saadismo. El Frente pudo conser­var esta ventaja por la crisis del PJ, ante el surgimiento de dos vertientes, el FUC (Frente de Unidad Catamarqueña) y OP (Opción Provincial), que sumaron 12.000 votos, con los cuales el PJ habría triunfa­do. La sensación de un triunfo contunden­te por parte del Frente Cívico, que en realidad retrocedió en 1.000 votos en rela­ción al '91 (y con un padrón mayor), obe­dece a que pudo obtener dos de las tres bancas de diputados nacionales, y ganar en los departamentos claves para la reno­vación legislativa, entre ellos, el bastión saadista de Belén, con lo cual ha logrado tener mayoría en ambas cámaras de la Legislatura. La crisis del PJ tuvo carácter de escán­dalo y diluyó el mensaje (el saadismo giró a fondo a favor de la reforma y la reelec­ción) en favor de ser los garantes de la "estabilidad”. El Frente Cívico adoptó la pose de defensor de la provincia y los jubilados, al rechazar la firma del Pacto Fiscal, y con la emisión de un bono (similar al que circula en Tucumán) otorgó un aumento general promedio del 30% (en algunos sectores, por ejemplo, la docen­cia. el aumento fue del 50%) con el que terminó de influenciar a importantes secto­res de trabajadores, especialmente en el interior. Con el resto, la elección del PC, que la disfrazó detrás del Frente Grande, obtuvo cerca de 800 votos, basados esencialmente en la "onda "propalada por los medios, del ascenso del FG en la Capital Federal y en Buenos Aires. El PO debutó electoralmente en la pro­vincia y obtuvo casi 600 votos (0.5%). Este porcentaje aumenta en las zonas donde se concentra la campaña: en la capital llega al 0.8% y en el Municipio de Valle Viejo supera el 1%. Los resultados son más relevantes si se tiene en cuenta el raquitismo organizativo inicial (debilidad extrema del PO, carencia completa de recursos), cuestión que se fue superando en base al impacto que causaron una serie de planteamientos y denuncias, especialmente en relación al negociado entreguista que se está realizando de la minería provincial, como asimismo en relación al Pacto Fiscal, al bono, al caso María Sole­dad, y la cuestión educativa. En relación a la cuestión minera, hubo importantes de­bates en los medios y en una sesión abier­ta del Senado, donde está en debate la modificación de la Ley de Regalías Mine­ras. La intervención del PO refutando a los técnicos de la Cámara Minera, y al presi­dente del YMAD, fue reflejado en los me­dios: "en el Senado se vivieron escenas que hacían recordar a la década del 70", al plantear que los yacimientos debían ser puestos bajo control de los trabajadores. La firmeza política permitió superar los obstáculos iniciales, y en el curso de la campaña se fue operando un importante reagrupamiento de fuerzas (10 compañe­ros provenientes del Mas se sumaron, en distintas fases de la campaña) y se logró influenciar a sectores de la dirigencia gremial de ATECa (docentes), periodistas, a sectores de la intelectualidad y de artistas de la provincia. En dos reuniones (una en Valle Viejo y otra en la capital) más de 15 compañeros decidieron seguir organizados en el PO, se hizo el balance político electoral y se votaron planes de trabajo.

7 de octubre de 1993
¿Dónde está Miguel Bru?
Corresponsal

Miguel Bru, un joven estudiante de periodismo de la ciudad de La Plata, se encuentra “desaparecido” desde hace más de 45 días, sin que la justicia ni la policía atinen a decir una palabra sobre su paradero. Sus familiares y los estudiantes de la Escuela Superior de Periodismo (donde Miguel estudiaba) ya organizaron dos “marchas del silencio” frente a los tribunales platenses reclamando la aceleración de las investigaciones judiciales, que 45 días después de la desaparición del joven siguen en punto muerto. Exactamente antes de su desaparición, Miguel había presentado una demanda judicial por “abuso de autoridad” contra los oficiales de la Comisaría 9º de La Plata por el allanamiento realizado por la policía en su vivienda el 14 de agosto pasado. Miguel Bru desapareció tres días después del allanamiento. La última persona que lo vio con vida fue un almacenero de la zona de Punta Blanca, cercana a La Plata, hacia donde Miguel se dirigía a pescar en bicicleta; esto ocurría el 17. Un día después, el mismo almacenero observó en la zona a un patrullero del Comando Radioeléctrico de La Plata ... al tiempo que un baqueano de la zona le informaba haber encontrado ropa y una bicicleta abandonadas en el monte. Al día siguiente, en ese monte los hermanos de Miguel encontraron toda su ropa, incluso la interior, y la bicicleta. La gente de la zona opina que no puede tratarse de un suicidio ya que, en ese caso, la corriente hubiera devuelto el cuerpo a la costa (Clarín, 29/9). El secretario de Seguridad bonaerense, Eduardo Pettigiani, reconoció que “podemos considerar como una hipótesis que oficiales de la comisaría 9º de La Plata tendrían algo que ver con la desaparición de Miguel Bru” (Clarín, 29/9). Sin embargo, Pettigiani aclaró que “todavía no se ha abierto ningún sumario interno contra la comisaría 9º” (ídem), ¡a pesar de las declaraciones del almacenero sobre la presencia del patrullero y, más aún, a pesar de que en esa comisaría “desapareció” (¿casualmente?) el acta policial del allanamiento del 13 de abril! Precisamente, en el mismo día en que se realizaba la segunda “marcha del silencio” , aparecieron “dos testigos” que dijeron haber visto a Bru con vida, “vagando con el torso desnudo, perturbado en los montes de Punta Blanca, deprimido y como desconociendo la realidad” (Clarín, 1/10). Esta versión se originó... “en fuentes policiales y fue confirmada por el comisario de la seccional de Magdalena” (ídem). Mientras tanto, y sin prueba alguna, el juez declara su “íntima convicción” de que el joven desaparecido está vivo. La conducta de los funcionarios provinciales y la justicia tiene todos los visos de un nuevo encubrimiento a la policía “brava” y del “gatillo fácil” .

7 de octubre de 1993
“El trotskismo en América Latina” de Osvaldo Coggiola
Ediciones Magenta

Compañeros del Partido Obrero: Aprovechamos la oportunidad y si es posible el espacio de Carta de Lectores de vuestro periódico Prensa Obrera para invitarlos a la presentación del libro El trotskismo en América Latina, de Osvaldo Coggiola. Este estudio sobre el movimiento de la IV Internacional en Latinoamérica, que fue editado originalmente en Brasil en 1985, se publica ahora actualizado y por primera vez en español. La presentación contará con la presencia del autor y se realizará el día 15 de octubre a las 19 hs. en el Aula 100, 1º piso de la Facultad de Ciencias Sociales (Marcelo T. de Alvear 2230). Los esperamos

7 de octubre de 1993
Militantes del Mas adhieren a la campaña del PO y del FIT
Varias firmas

Quienes firmamos este pronuncia­miento hemos sido militantes o simpati­zantes del Mas, y ahora nos hemos sumado a la actividad que está impulsando el Partido Obrero en la provincia de Catamarca. Declaramos nuestra adhesión a la po­lítica frentista que impulsó el PO y que dio lugar a la formación del FIT (Frente de Izquierda y de los Trabajadores) y que marca una superación a la política de carácter democratizante, centroizquierdista, que dominó en el pasado en el seno de la izquierda y que cobró expresión a través del Frente del Pueblo e Izquierda Unida, frentes en los que el Mas se subordinó a la estrategia política del stalinismo. Entendemos que el FIT debe trascen­der el marco electoral, para transformarse en un frente político de lucha, que contri­buya al reagrupamiento independiente y revolucionario de los explotados en la lu­cha por un gobierno de los trabajadores. Entendemos también que las pers­pectivas consecuentemente revoluciona­rias de un frente están dadas por la política que sostiene el partido revolucionario. Por eso planteamos la necesidad de fortalecer al PO. Hacemos un llamado al conjunto de la militancia del Mas, incluido a sus dirigen­tes, para que abandonen la política de autoaislamiento. que detrás de una falsa ortodoxia trotskista, sólo conduce a la des­moralización de la militancia como ha ocu­rrido aquí en Catamarca, desapareciendo prácticamente del escenario político. Pollo (carpintero) de Valle Viejo - Daniel (primo de María Soledad) de Valle Viejo - José Krutoy (docente) - Pablo R. (empleado de comercio) - Mónica M. (estudiante)

7 de octubre de 1993
¿Las urnas indultan?

El descubrimiento de la sustracción del libro de registros de una sentencia de la Corte Suprema desfavorable al Banco Central ha desatado una crisis de fondo, que se ha visto agravada luego de las elecciones. La maniobra fue inducida por el propio presidente del tribunal, instigado por el Poder Ejecutivo. El fallo “desaparecido” establecía los honorarios, unos 150.000 dólares, del abogado de un banco liquidado por el BCRA. Según “La Nación” (30/9), “un ministro del tribunal con vinculaciones con el Poder Ejecutivo habría recibido una llamada del Ministerio de Economía. Alguien habría pensado en hacer circular nuevamente el citado expediente entre los ministros, como si nunca hubiese sido sentenciado para dictar una resolución más favorable al BCRA”. El fallo original fue sustraído del libro de registro de sentencias. Los números faltantes del foliado de dicho libro fueron atribuidos por un funcionario de la Corte a “una falla en la máquina foliadora” (Página 12, 30/9). Frente al deschave de sus “gestiones” ante la Corte, Cavallo perdió los estribos. No dudó en justificar el robo de la sentencia con el argumento de que obligaría al BCRA a pagar 2.000 millones de dólares. Cavallo calificó, incluso, como “delincuentes y corruptos” a los denunciantes... pero no pudo decir una palabra acerca del verdadero “fondo de la cuestión”: la sustracción del fallo de la Corte. No serían 2.000 millones sino apenas 150.000 los que estarían en juego en la sentencia (Página 12, 2/9). Cavallo encubre que el verdadero curro, que sí esquilmó los bolsillos populares, fue la liquidación de los 600 bancos y financieras por quiebras fraudulentas armadas por los banqueros,... lo que costó nada menos que 50.000 millones de dólares, pagados religiosamente con impuestazos e inflación. Encubrimiento e impunidad El escándalo de los jueces ladrones de sentencias y de los ministros instigadores planteaba, objetivamente, la caída de Cavallo y hasta el juicio político a Menem. Por eso, todos los sectores de la burguesía —sin distinción— reclamaron “un gesto de patriotismo” a los jueces implicados: sus renuncias. El “patriotismo” circunscribe las responsabilidades al ámbito de la justicia y salvaría, por lo tanto, al ejecutivo. La renuncia de los jueces debería evitar un juicio político a los jueces, y la posibilidad de que salten las responsabilidades de Cavallo, de todo el gabinete (Maiorano, la Side, etc) y del “jefe” de todos ellos, Menem. Alternativamente, se planteó una “intervención del Poder Ejecutivo avalada por el Congreso” (Página 12, 5/10). La burguesía rechazó los ataques de Cavallo contra los “corruptos” Belluscio y Petracchi, que habían denunciado la sustracción. En un editorial del sábado previo a las elecciones, “La Nación” le exigió a Cavallo que se calle la boca: “Es indispensable que los hombres que tienen altas responsabilidades de conducción en la esfera gubernamental —incluido el ministro de Economía— se llamen a silencio”. El propio mediterráneo sintió esta exigencia en carne propia cuando percibió la “sorpresa” (Clarín, 6/10) con que lo recibieron los trescientos banqueros y capitanes de la industria convocados por el ministro para que lo apoyaran en su enfrentamiento con Belluscio y Petracchi. Más rotunda fue la “respuesta de los mercados”: la Bolsa cayó más del 1% al día siguiente de que Cavallo fuera a la TV a denunciar violentamente a Petracchi y a Belluscio. En esta etapa de la crisis, “después de un agitadísimo día en la Corte y en la Casa de Gobierno, se decidió que, entre los jueces del Tribunal, la sangre no llegara al río” (Clarín, 6/10). En consecuencia, en un imprevisto plenario, la Corte Suprema resolvió por unanimidad mantener el fallo contrario al BCRA y, por sobre todo, acordar que “la sentencia que se denunció robada, nunca se sustrajo ni se ocultó; todo se debió a una confusión involuntaria” (ídem). Aquí no hubo delito ni, tampoco, injerencia del Poder Ejecutivo en la Justicia ... todo fue un “mal entendido”. ‘ Esta “solución”, sin embargo, está muy lejos de cerrar la crisis. Es apenas un remiendo. El Poder Judicial es la garantía última del cumplimiento de los contratos y del resguardo de los capitales y patrimonios. La completa podredumbre que ha saltado a la luz en los últimos días inhabilita a la Corte a cumplir con su cometido. La crisis política desatada por las denuncias en la Corte se vincula al plebiscito reeleccionista que Menem anunció la misma noche de las elecciones, dado el rol que se le asigna a la Corte en el control de los actos de una Asamblea Constituyente. El menemismo, que con el resultado electoral creía tener “piedra libre” para imponer la reelección, se ve ahora obligado a llegar a un acuerdo con el radicalismo para recomponer la Corte Suprema. Pero un acuerdo sobre la Corte sólo puede “madurar” si, paralelamente, radicales y menemistas alcanzan un acuerdo general sobre las características de la reforma constitucional. Así, cuando los menemistas pensaban “apretar” al radicalismo con los resultados electorales, serán los “ganadores” quienes deban otorgar concesiones a los “derrotados”: los diarios ya mencionan la elección de un tercer senador por provincia, la creación del cargo de “ministro-coordinador” y, lógicamente, el “consenso” para la designación de los nuevos jueces de la Corte. El menemismo, que con la reforma aspiraba a reforzar las características “unipersonales” (bonapartistas) del régimen político, deberá conformarse, aún antes de la reforma constitucional —e incluso, como condición para esa reforma— a marchar a una suerte de gobierno de “unidad nacional”. La otra cuestión que plantea la crisis es la situación de Cavallo, quien después de su derrota en las elecciones cordobesas, pretendió recuperarse políticamente imponiendo una reestructuración de la Corte bajo su batuta. Pero Cavallo fue nuevamente derrotado y “el ministro —dice “La Nación” (7/10) — está en peligro como nunca antes lo estuvo”: ¿su propia caída? Las razones económicas para este derrumbe no faltan cuando la crisis fiscal vuelve a dispararse y hasta hombres tan encumbrados del “establishment” como Alsogaray y Juan Alemann comienzan a criticar abiertamente la “convertibilidad”. Luego de la victoria electoral, la crisis política sigue su marcha.

7 de octubre de 1993
Catamarca: El Partido Obrero responde al Mas
Varias firmas

En relación al reportaje aparecido en vuestro diario, en la sección "Domingo a Domingo" del 19/9/93, a la candidata del Partido Obrero. Srta. Elsa Ponce, desmen­timos rotundamente la falaz afirmación que el Movimiento al Socialismo (Mas) "... no sólo se negó, sino que ni siquiera quiso discutir el punto..." (En relación a un Frente con ellos); y que "... un grupo importante de compañeros vinculados anteriormente al Mas, integran hoy nues­tras listas, como el caso de José Krutoy, y otros se expresan con una militancia activa...". Estas afirmaciones son mentirosas ya que en primer lugar nos enteramos por vuestro diario que el PO quería hacer un frente con nosotros aquí, en Catamarca, y en el susodicho reportaje Afirmamos que no hubo ningún tipo de contac­to. Ni oficial o extraoficial para tratar ningún tema, por lo tanto, a NADA nos hemos negado, o intentado discutir con el PO, como lo afirma la Srta. E Ponce Dada esta situación croemos nece­sario aclararles a nuestros compañeros y simpatizantes, que NO haríamos un frente con el PO, por claras diferencias programáticas También es falaz que un grupo impor­tante de compañeros integren sus tetas, y que militen para ellos. Lo os en el caso puntual del Sr. José Krutoy El ex compañero J. Krutoy, tuvo impor­tante participación en la lucha contra el REVISIONISMO encamado en nuestro partido por el diputado Luis Zamora, hoy, paradójicamente, esta ALIADO a aquél Zamora fue expulsado sin importar su condición de diputado, que usufructo gracias a los trabajadores y al Mas, por entre otras cosas, pretender hacer creer que con más diputados socialistas en el Congreso, cambiarían las condiciones para los traba­jadores y el pueblo. Así debe pensar hoy el compañero Krutoy, como seguramente piensa la Srta. Ponce, ya que su referente principal (Altamira) del PO, dijo en el acto de la facultad de Humanidades de La Pla­ta: "... el Poder Ejecutivo cierra el Con­greso... cierra el UNICO símbolo que a esta democracia burguesa le queda de DEMOCRACIA, porque todo lo demás no tiene de democracia absolutamente nada...". Altamira miento a los trabajadores y estudiantes que lo escuchan (como tam­bién lo hace Zamora) al desparramar peli­grosas ilusiones sobre la eficacia de la acción electoral y parlamentaria; así tam­bién miente la Srta. Ponce. Lamentable­mente el ex compañero Krutoy ha girado al REVISIONISMO también, sólo así se ex­plica su carta pública en el diario El Ancasti, del jueves 19 de agosto del comente arto, en la sección “Lo Bueno, Lo Malo, Lo Feo", bajo el título de... “Mentir siem­pre...", donde bajo la excusa de atacar a la «x burocracia del gremio de ATECa, de­fiende a capa y espada a la actual burocra­cia Más temprano que tarde, tendrá res­puestas de sus propios compañeros de trabajo el Sr. Krutoy. Sin otro particular y agradeciendo vues­tra gentileza, lo saludamos con distinguía consideración. Enrique Reina - Apoderado del Mas Catamarca 29 de setiembre de 1993 Sr Director del Diario “El Ancasti” Nos dirigimos a Ud. A fin de solicitar la publicación de esta carta en respuesta a la que el Mas publicara en vuestro diario el 25 de setiembre pasado. a) En dicha carta, la dirección del Mas declara que se enteraron por el reportaje a Elsa Ponce el 19 de setiembre (Diario El Ancasti, en el espacio Domingo a Domin­go), que el PO “quería hacer un frente con el Mas”, pretendiendo ignorar que durante más de un mes, la dirección nacio­nal del PO, el Mas y el Mst, llevaron adelan­te una discusión frentista, que culminó con la aprobación de una plataforma política con la cual luego se formó el FIT, el frente integrado por el PO y el Mst, donde el Mas, en una clara actitud divisionista, se retiró inventando diferencias políticas (no olvide­mos que el Mas había firmado la platafor­ma tripartidaria) con el solo objeto de inva­lidar la candidatura de Luis Zamora. Igualmente la dirección del Mas sedes- chava cuando en su carta declara que no habrían realizado un frente con el PO en Catamarca por divergencias políticas, pero los lectores se quedan en ayunas porque no dicen cuáles serían esas divergencias. Lo que sí corresponde señalar es que el Mas está completamente incapacitado para plantear cualquier divergencia relativa a cuestiones provinciales, porque carecen de política; esto se demuestra cuando no tiene posición sobre la cuestión minera, ante la emisión del bono, ante el pacto fiscal, o cualquier cuestión que tenga signi­ficación para la lucha de los trabajadores. b) La dirección del Mas, en un esfuerzo por encontrar alguna agachada a la inter­vención política del PO, publica parte de un supuesto discurso de Jorge Altamira en un acto público en la ciudad de La Plata. Desde ya declaramos que se trata de un invento, lo que constituye un claro acto de delincuencia política. La dirección del Mas de Catamarca en este sentido sigue fiel­mente el método de su dirección nacional, que últimamente ha usado el recurso de la falsificación política como vía de oculta- miento de su derrumbe político-organizati­vo. Entonces desafiamos a la dirección del Mas a que publique las pruebas del discur­so de Altamira, ó sino, a que confiesen qué son unos delincuentes políticos. c) En su carta, la dirección del Mas critica a José Krutoy, primer candidato a diputado nacional, porque el PO ha realiza­do una alianza con el Mst que preside Luis Zamora, con el argumento de que Krutoy luchó políticamente contra el zamorismo, omitiendo que esa lucha se llevó a cabo cuando el Mas orientó toda su política a una alianza estratégica con el Partido Co­munista, como fue el Frente del Pueblo e Izquierda Unida. Krutoy ha roto con toda esa porquería de política democratizante, y ha abrazado la defensa de una política frentista revolucionaria que se expresa en la política del FIT y del PO. Ustedes en cambio han roto con Zamora sólo por cues­tión de manija, pues siguen defendiendo la política del zamorismo, como lo demuestra la reivindicación del Frente del Pueblo, una alianza electoral con el PC encabezado por un burócrata sindical peronista d) En un claro signo de bancarrota política, pretenden difamar al compañero Krutoy por la carta en la que cuestiona a la camarilla burocrática presidida por E. Tissera y en la que defiende a la dirección de ATECa. Compañeros del Mas, durante este año el gremio de ATECa llevó adelante la lucha más importante de los trabajadores catamarqueños. Esta lucha fue impulsada y organizada por la actual dirección de ATECa, que convocó a tres congresos de dele­gados en los que se votaron los reclamos y el curso de la lucha. Mientras esto ocu­rría, la dirección del Mas miraba el conflicto desde la tribuna, hasta el punto de que sus militantes docentes estuvieron borrados de la lucha, incluso no concurriendo a las asambleas. CONCLUSION: el Mas está atravesan­do un proceso de descomposición política imparable, y es lo único que explica todas las imposturas y el completo alejamiento de la lucha de clases en la provincia Daniel Blanco - Apoderado Partidario

7 de octubre de 1993
España: Los catalanes prometen una “acción fuerte, muy fuerte”
Corresponsal

El cierre de la subsidiaria española de la Volkswagen —la Seat— en las cercanías de Barcelona, ha dejado en la calle a 9.000 trabajadores, y amenaza con precipitar un gigantesco conflicto de clases. Desde Alemania, la patronal “justificó” el cierre de la planta por las enormes pérdidas sufridas en sus operaciones en España ... y también en Alemania. El presidente de la Seat tuvo que renunciar cuando el directorio alemán rechazó por “insuficiente” la propuesta de su ejecutivo español de despedir “sólo” a 5.000 trabajadores. El cierre de su planta de Barcelona provocará, según fuentes sindicales, la pérdida de otros 40.000 empleos adicionales en las industrias proveedoras. El anuncio provocó, asimismo, un “extremo nerviosismo” entre los trabajadores de las subsidiarias de la Nissan y la Fiat que, como la Seat, también están “en rojo”. El cierre de la planta se produce en una ciudad en la que la desocupación ya supera el 20%. “Una catástrofe para Barcelona”, resume el “Financial Times” (30/9). Los trabajadores de la Seat han comenzado a organizar la resistencia. “‘VW simplemente no podrá hacerlo’, declararon voceros sindicales... los trabajadores de la Seat de Barcelona prometieron una ‘acción fuerte, muy fuerte’ si se fuerza el cierre” (Financial Times, 1/10). Las amenazas obreras han sido debidamente tomadas en cuenta por el gobierno, cuyos funcionarios prevén que “el cierre puede provocar agitación política y sindical” (ídem). La primera víctima de la “acción muy fuerte” que prometen los obreros de la Seat puede ser el “pacto social” que están negociando las burocracias de las centrales stalinista (Comisiones Obreras) y socialdemócrata (UGT) con el gobierno. En las negociaciones en curso, los burócratas ya han aceptado el “principio” de una rebaja de los salarios para, dicen, “combatir el desempleo”. La capitulación, sin embargo, no dará dividendos, porque la pretensión de la burguesía es reducir también los haberes jubilatorios, aumentar la edad de retiro, endurecer las condiciones para el cobro del seguro al desempleo y suprimir otros seguros sociales. Una lucha a fondo en la Seat, que por sus repercusiones movilizaría a todo el movimiento obrero catalán, inviabilizaría las pretensiones de la burocracia de firmar este “pacto social” antiobrero. El gobierno del “socialista” Felipe González podría ser otra de las víctimas de esta crisis, porque el PSOE no tiene mayoría propia en el congreso y los diputados de “Cataluña (¿reflejados por el presidente de la Seat?) tiene(n) el balance del poder en el parlamento español” (ídem).

7 de octubre de 1993
El FUT suma y sigue
Corresponsal

El Frente de los Trabajadores, integra­do en Santa Cruz por el Partido Obrero y una cantidad importante de activistas y dirigentes sindicales independientes, fue concebido como un Frente para luchar, desechando de entrada hacer un Frente electoralista (propuesta del Mas). Desde esta óptica entendimos la parti­cipación electoral como una palanca para reagrupar al activismo con vistas a las futuras luchas. Fuimos la única fuerza que en el proce­so electoral defendió una perspectiva so­cialista y de gobierno de los trabajadores. Claramente posicionados en la denuncia de la democracia burguesa, los periodis­tas del medio nos caratularon como un “perfil anti sistema". La campaña electoral estuvo centrada en las consecuencias para la provincia y los trabajadores de la política capitalista de Menem, la desocupación, el congela­miento salarial, la reforma laboral y jubilatoria, etc. “Quieren quitamos todo", fue la frase central de nuestros volantes y cortos de radio y TV. “Vote luchadores" y "Súmese al FUT”, fueron las consignas más usadas acompañando el desarrollo del programa. Un aspecto esencial de la campaña fue desenmascarar la maniobra de Kirchner al no firmar el pacto fiscal, y luego el carácter “trucho" de la oposición de Puncelli y de la UCR a Kirchner. ya que ambos sectores colaboraron para permitir el decretazo que confiscó los salarios a principios del 92 y la prolongación de la política de "retiros voluntarios", "la privatización" de YCF y de los servicios municipales. En el caso de Puncelli denunciamos su carácter abier­tamente menemista. Desde este ángulo redamamos el voto para la única oposi­ción real. La campaña se extendió a seis locali­dades de la provincia, abriéndose locales en Gallegos y Turbio, que permanecerán luego de las elecciones. El FUT se ha organizado además en Caleta Olivia y Calafate, planteándose ahora la organiza­ción de un grupo de compañeros en Gregores, donde la campaña realizada por el compañero Mercado (dirigente docente independiente) nos permitió recaudar un extraordinario 11% de los votos locales para diputado nacional. Los resultados electorales nos colocan como tercera fuerza en Caleta Olivia, la cuenca de Rio Turbio, Calafate. Gregores y otras localidades. La votación recibida resultó en su mayoría con boleta entera, reflejando el apoyo a la posición política desarrollada por el FUT y el carácter com­bativo de sus candidatos. En Rio Gallegos obtuvimos 1.040 vo­tos, que suman el 2,9% de los emitidos, y el promedio provincial es del 2,5% con casi 1.700 votos. En vanas localidades, simpatizantes del Mas fueron fiscales del FUT y están participando activamente en la construc­ción del Frente de Trabajadores El Encuentro Popular, que se presentó como representante del Frente Grande en Santa Cruz y como portador del "verdadaro peronismo ", hizo un "sapo" electo­ral, siendo doblado en votos por el FUT en todas las localidades. Ahora se plantea para el FUT el gran desafío de sumar en la lucha concreta a muchos activistas que no se decidieron a participar de entrada, pero que nos vota­ron y se entusiasmaron con el buen resul­tado electoral. A corto plazo lanzamos un plan de charlas públicas para denunciar las leyes provisional, laboral, educativa y la reforma de la Constitución.

7 de octubre de 1993
Alemania: Preparan una huelga nacional
Corresponsal

En Alemania, la tensión social se palpa en el aire. La recesión interna, la caída de las exportaciones y la drástica reducción de los beneficios industriales han llevado a “las corporaciones alemanas a sufrir su cataclismo más doloroso desde el fin de la guerra” (Newsweek, 20/9). El “cataclismo” golpea al corazón industrial del oeste capitalista, las industrias eléctricas y mecánicas: “la situación económica de las industrias es peor que en cualquier otra época” declaró un vocero de la cámara patronal; las cifras lo confirman: “la producción cayó un 14% en la primera mitad del año y se espera que la inversión caiga el 19% en todo 1993” (Financial Times, 29/9). Frente a las condiciones creadas por la crisis, la burguesía y el gobierno alemán se han lanzado a una verdadera guerra contra el movimiento obrero alemán para liquidar sus conquistas históricas y reducir brutalmente el valor de su fuerza de trabajo. Aunque en los últimos dos años ya han sido despedidos miles de trabajadores de las cuatro industrias claves: automotrices, máquinas herramientas, químicos y equipos eléctricos, los despidos continúan a toda máquina; sólo la Mercedes Benz ha anunciado 14.000 para el año próximo, otros 30.000 la Telekom; y otros 30.000 la industria química. La Bosch —el mayor pulpo dedicado a producción de equipos eléctricos y autopartes— ha lanzado una campaña para imponer un recorte sustancial en los “beneficios sociales” de sus trabajadores, tales como el pago de la “cantina” en la planta y préstamos sin interés para la compra de vivienda de los trabajadores. Si las “negociaciones secretas” (Financial Times, 1/10) que sostiene la Bosch con la burocracia sindical para liquidar estas conquistas tienen éxito, inmediatamente serían extendidas a todas las empresas de la rama. El programa de las patronales va todavía más lejos, pues la cámara patronal de la industria metal-mecánica acaba de desconocer los contratos vigentes sobre salarios y vacaciones. En consonancia, el gobierno de Helmuth Kohl también ha lanzado una campaña de “austeridad fiscal”, que prevé el desmantelamiento de la seguridad social, lo cual dejará en la miseria a 250.000 desocupados, jubilados y madres solteras (El Cronista, 25/8); el corte de los subsidios a las minas de carbón, lo que provocará otra oleada de despidos, y la privatización de las empresas estatales de telecomunicaciones, ferrocarriles, energía y seguros, con la consiguiente “racionalización” y “flexibilización” de su personal. El gobierno acaba de hacer aprobar en el parlamento una ley que reduce en un 20% el pago de los días de vacaciones y otra que reduce el seguro de pago de los días no trabajados por mal tiempo en la construcción. El ministro de economía, Gunter Rexrodt, declaró abiertamente que los trabajadores deben aceptar una reducción salarial por un período prolongado, jornadas de trabajo más largas y vacaciones más cortas (Le Monde, 4/9). En su ataque al movimiento obrero, el gobierno y las patronales cuentan con la colaboración de la burocracia sindical y de la oposición socialdemócrata. Mientras los burócratas sostienen “negociaciones secretas” de toda índole con las patronales para recortar conquistas obreras en las empresas, el SPD ha establecido una virtual “gran coalición” con el gobierno (Financial Times, 24/9) para imponer en el parlamento los cortes presupuestarios, las leyes de liquidación de conquistas obreras y las privatizaciones. El SPD dio su voto para la ley que reduce un 20% el pago vacacional (International Herald Tribune, 22/9). Pero no en vano el proletariado alemán es el más fuerte de Europa. Las protestas, manifestaciones y huelgas se suceden. En las últimas semanas se han organizado en Alemania oriental numerosas y masivas manifestaciones contra el desempleo y el desmantelamiento de la seguridad social; está en progreso una marcha de los desocupados de Alemania oriental a Bonn; se han realizado huelgas de protestas contra los despidos en la Mercedes Benz y en la Deustche Aeroespace y el sindicato de la construcción ha organizado una protesta nacional contra la liquidación del seguro por mal tiempo. La burocracia de la IG Metall ha anunciado una campaña de agitación para preparar una huelga metalúrgica nacional para el año próximo, en respuesta a la ruptura unilateral de los contratos sobre pagos y vacaciones por parte de la cámara patronal. “Creciente ola de protestas”: así resume la situación del movimiento obrero alemán “El Cronista” (25/8).

7 de octubre de 1993
Se fortalece
Corresponsal

Neuquén está atravesada por la lucha de los sectores de la salud pública, que lleva ya más de dos meses. El conflicto se agudizó con la toma de la Subsecretaría de Salud hace Iros semanas. El gobierno, en plena campaña electoral, apeló a las sanciones y sumarios contra la Junta Interna del Hospital y de la Asociación do Profesionales, buscando dar una imagen de fortaleza, cuando en realidad (tal como quedó demostrado ape­nas horas después de cerrado el comicio), vivo un proceso de fracturas internas. Las sanciones se transformaron en un boomerang, ya que el conflicto se magnificó y el 90% de las direcciones de hospitales y servicios do salud, presentaron su renun­cia en solidaridad con los sancionados. La toma se transformó en un centro de apoyo a la lucha, y en el lórmino de las últimas semanas en el epicentro de dos grandes movilizaciones (de hasta 6.000 compañe­ros) con gran apoyo de vecino de las barriadas, "en defensa del hospital público" Dos amagues de la policía por presio­nar con un desalojo se transformaron en verdaderas concentraciones de centena­res de personas que aventaron cualquier intento, a pesar de la orden judicial que pesa desde el primer día do la toma. El gobierno, incluso tuvo que recular en sus intenciones de desalojo por la fuerza poli­cial y optó por crear una Subsecretaría de Salud “fantasma” en otro edificio. Con la población polarizada alrededor de esta lucha se llegó al 3 de octubre. El FIT tuvo desde el inicio una impor­tante tarea de solidaridad con esta lucha e importantes columnas en ambas moviliza­ciones. lo cual golpeó sobre muchos com­pañeros, incluso sobre los propios parti­dos patronales, que quedaron "impre­sionados" de la presencia masiva de la izquierda. El PO desarrolló una gran campaña de agitación y de explicación puerta a puerta de nuestros planteos del FIT. Volanteamos sistemáticamente más de 20 grandes concentraciones: organismos estatales, judiciales, bancos, hospital, las fábricas del parque industrial, colegios, la universidad. etc. y centramos la campaña en im­portantes barriadas obreras: San Loren­zo, Progreso. Islas Malvinas, Cordón Co­lón. etc. Fuimos recibiendo en estas tareas muestras permanentes de adhesión, de allí surgieron muchos fiscales y sobre todo decenas de simpatizantes que nos pedían volantes y folletines para llevar a su vez a amigos, vecinos, etc. multiplicando la pe­netración de nuestros materiales. Se fue perfilando así, antes de la propia elección, una conquista del voto que después se corroboró plenamente. El día pre­vio a la elección en nuestro local nos reunimos con más de 50 fiscales, y el domingo, alrededor de 70 compañeros cubrieron más de 300 mesas de Neuquén Capital y alrededores Otras escuelas y localidades fueron garantizadas por el Mst Esta potencialidad del FIT no pasó desapercibida para los grandes medios de prensa, que desarrollaron un cerrado boi­cot informativo, para directamente hacer campaña en favor del centroizquierda "como única variante contra el ajuste”. Con esto pretendían cerrar la posibilidad de que el FIT se transformara en la cuarta fuerza política electoral. Incluso el diario “La Mañana del Sur", de Julio Ramos, presentó al votoblanquismo como la pro­puesta de "la" izquierda, ignorando la existencia del FIT. Esto a pesar que este diario, tanto como el “Río Negro" de Julio Rajneri, no pudieran evitar que en sus primeras planas se evidenciara la presen­cia del FIT en las movilizaciones de la salud. Los candidatos del FIT fueron excluidos de las invitaciones a programas políti­cos, a charlas debates y hasta se nos proscribió en una mesa redonda organiza­da por la Federación Universitaria del Comahue, dirigida por la Franja Morada. Los resultados electorales muestran una tendencia a votar contra los partidos que aparecen como sostenedores del ré­gimen y de la política cavalliana Nuestra denuncia sobre el carácter menemista del centroizquierda. que en Neuquén se pre­sentó bajo dos variantes (Frente Justicia y Solidaridad: JDP, DC. PSP y PSD, y Pro­puesta Neuquina: Pl. PTP, MODEPA), caló en las barriadas obreras. En los ba­rrios obreros de Neuquén capital, como San Lorenzo. Valentina Sur. Islas Malvi­nas, Progreso, etc., aventajamos al cen­troizquierda, y lo mismo ocurrió en locali­dades de neto corte obrero. Cutral Có y Plaza Huincul, Senillosa, Chos Malal, Plottier, Centenario, etc. La ventaja de 500 votos que nos sacó el Frente Justicia y Solidaridad a nivel provincial y que impidió que fuéramos la cuarta fuerza, la obtuvo en las mesas de 6 escuelas del área centro de Neuquén capital. El triunfo del MPN no es una victoria política, porque en los centros urbanos donde se concentra la vida política, fue derrotado. En algunos casos por abruma­dora ventaja. La UCR capitalizó este voto "castigo", en especial en Neuquén capi­tal, Cutral Có y Plaza Huincul (base de YPF), donde también el PJ fue apabullado por los radicales. En estas 3 localidades, la UCR tenía 10.000 votos de ventaja, que el MPN recuperó hasta sobrepasarla por escaso margen, en las zonas rurales del norte provincial, donde el apriete desde el aparato estatal sobre peones y crianceros actúa con toda impunidad. La primera manifestación del "triunfo " del MPN ha sido la profundización de las fracturas internas. El acto de festejo se transformó en un violento ataque a las fracciones internas rivales. Esto debilita al gobierno aún más, ante una huelga de la salud que no ha cesado un minuto, ante la toma que continúa. Todo esto en una semana que ha comenzado con carava­nas a las localidades vecinas, con una nueva movilización para el jueves y el paro provincial programado para el viernes 8 de octubre. El FIT festejó los más de 4.300 votos obtenidos (un 2.4%), concurriendo con una delegación numerosa a la toma de la Subsecretaría. Ya estamos preparando nuestra intervención en las actividades del plan de lucha para esta semana. Neuquén, 5 de octubre de 1993.

7 de octubre de 1993
Gran Bretaña: John Major y una “misión imposible”
Corresponsal

El gobierno de John Major ha limitado los aumentos salariales de los trabajadores estatales a un miserable 1,5% para todo el año próximo. Al mismo tiempo, pretende “la abolición de los consejos que garantizan un salario mínimo para los 2,4 millones de británicos que se sitúan más abajo en la escala salarial” y, por ley, “ha limitado considerablemente la deducción automática de las cotizaciones sindicales” (Le Monde, 14/9). Estos ataques han llevado a la huelga a prácticamente todos los sectores de empleados públicos británicos. En estos momentos se desarrolla una importante huelga en el área de la salud y los 49.000 trabajadores del servicio de bomberos se aprestan a entrar en huelga a principios de noviembre. Desde hace tres semanas, los trabajadores del London’s University Hospital College (UCH) vienen sosteniendo una huelga indefinida contra la pretensión gubernamental de cerrar el hospital para “fusionarlo” con otro hospital vecino. En el camino quedarían centenares de despedidos y la pérdida de cientos de camas de internación. Como los trabajadores argentinos sabemos por experiencia propia, el ataque a los trabajadores de la salud siempre va de la mano con la destrucción del hospital público. A pesar de la persecución patronal a los activistas, la contratación de rompehuelgas y hasta la represión policial contra una marcha organizada por los trabajadores del UCH al ministerio de Salud, la huelga se mantiene firme. Cuenta con el apoyo de los pacientes y de los trabajadores del hospital con el cual se pretende “fusionar” al UCH: éstos ya han organizado dos huelgas de 24 horas en solidaridad con sus compañeros. Desde el comienzo de la huelga, la política de la burocracia fue aislarla. El periódico inglés “Workers Power” (setiembre de 1993) relata que los dirigentes del sindicato de la salud pública “recorrieron los hospitales del sur de Londres llamando a no participar en una demostración local (de apoyo a los huelguistas) porque no era ‘oficial’’”... La conducta de los dirigentes del gremio de la salud está en línea con la política que viene sosteniendo la burocracia de la central sindical británica frente al gobierno. A pesar de la catarata de ataques al movimiento obrero, John Moks, su recientemente electo secretario general, se declaró partidario de “seguir el diálogo” con el gobierno y las patronales... Entre la presión de las bases y los ataques patronales y gubernamentales a las condiciones de vida de los explotados, la política de la burocracia va a un callejón sin salida. “Le Monde” (14/9) no duda en calificarla como “una misión imposible”.

7 de octubre de 1993
Balance del FIT en San Luis
Ricardo de Lupi

Las elecciones en San Luis estuvie­ron precedidas por una grave crisis po­lítica, a partir del estallido de varios escándalos que involucraban al gobier­no provincial. Entre ellos, la privatiza­ción de la energía eléctrica y la gestión de créditos externos para empresas "amigas" de la gobernación. Uno de los miembros de la Corte provincial (desti­tuida en bloque) reveló negociados de Rodríguez Saá que plantean la quiebra del Estado provincial. En medio de una situación que plan­teaba el juicio político al Ejecutivo puntano. la UCR salió al salvataje de Rodrí­guez Saá, firmando con el gobierno un “acta de responsabilidad institucio­nal”, que planteaba una "acción con­certada" para "sanear al aparato judi­cial". Se trataba, en definitiva, de "concertar" la designación de la nueva Corte... con los malversadores de la provincia. El pacto provoco una ola de desafiliaciones en el radicalismo. La campaña del FIT (que estuvo expresada en la lista y la militancia de PO) se centró en la denuncia de este pacto UCR-Rodríguez Saá como parte do un sistema de exacción al pueblo puntano, a través de salarios misera­bles, desconocimiento de los convenios colectivos, y explotación de los vecinos a través de tarifas y cuotas usurarias en la provisión de servicios públicos. La disgregación radical fortaleció re­lativamente a la oposición patronal ex­presada en el Frente de la Esperanza (ex funcionarios de Saá que contaron ahora con alguna "palanca" del menemismo) y la Nueva Opción (la "vieja” oligarquía provincial), los que obtuvie­ron un diputado provincial cada una. En el campo de la izquierda, en el departamento Capital nuestra votación (1.100) sobresalió frente a la versión local del Frente Grande (900) y el Mas (400), y alcanzó al 2.07% de los sufra­gios emitidos. En el plano provincial ese porcentaje decayó por la ausencia do un trabajo organizado en la ciudad de Villa Mercedes.

7 de octubre de 1993
Francia: “¿Quién manda en los puertos, en los bancos ...?”
Corresponsal

Los ataques patronales contra las condiciones de trabajo no excluyen a ningún país europeo ni a ninguna rama industrial. En Francia, los banqueros se han lanzado contra el régimen jubilatorio y la duración de la semana laboral. Las patronales pretenden -a la usanza menemista- aumentar los descuentos jubilatorios que sufren los trabajadores, bajar el monto de los beneficios y aumentar la edad de retiro. Al mismo tiempo, han lanzado una campaña contra un decreto de 1937 que establece para los bancarios la semana laboral de cinco días y la prohibición de los turnos rotativos y del trabajo sabatino y dominical. La pretensión de los patrones es tener los bancos abiertos durante los siete días con semanas laborables de seis días rotativos. La primera respuesta a la pretensión patronal fue una huelga de 24 horas y una marcha que, según el periódico francés “Lutte Ouvriere” (24/9), marcó un récord de adhesión entre los trabajadores de los grandes bancos. En Marsella, los trabajadores portuarios realizaron a mediados de agosto una huelga contra la práctica patronal de reclutar obreros contratados. En 1992, y luego de una larga serie de huelgas de protesta, entró en vigor una “ley de puertos” que “flexibiliza” las condiciones de trabajo. Los portuarios de Marsella -uno de los bastiones del movimiento sindical francés- han respondido con sistemáticos paros parciales (como el de mediados de agosto) y una reducción de los ritmos de trabajo que tiene como “resultado dificultar las actividades del puerto con la imposibilidad, por falta de brazos, de asistir a los navíos, tanto a su arribo como a su partida” (Le Monde, 15/8). “El fondo del problema —declaró un funcionario gubernamental— es saber quién organiza el trabajo en Marsella” (ídem). El mero planteamiento de esta pregunta —“¿Quién manda, en los puertos y también en los bancos, en la industria?”—revela la envergadura de los choques de clase planteados.

7 de octubre de 1993
El FIT en el Gran Buenos Aires

El FIT en el Gran Buenos Aires orilló el 2% de los votos. El grueso de la votación provino de los barrios donde se había realizado un intenso trabajo de agitación y proselitismo políticos. Las votaciones más altas se registraron en Lanús, (2,3%), Berazategui (2%), General Sarmiento y Florencio Varela (1,9%), donde en escuelas importantes hubo picos de 16 y 18 votos por mesa, un 5,5% del total. Se destacaron barrios como Los Polvorines, Pablo Nogués y Kilómetro 30, en Sarmiento; Ceballos y Barrio Luz, en Varela; Bernal Oeste de Quilmes, Castelar de Morón, Kilómetro 24 de La Matanza y Pellerano de Lanús, donde se registró casi el 4% de los votos como promedio. El FIT fue la quinta fuerza política en el Gran Buenos Aires, delante de la Ucede (1,9 a 1,5) en todos los distritos, con la excepción de San Isidro y Vicente López; la cuarta fuerza en Escobar, delante del Frente Grande, y muy pareja con éste en Florencio Varela. Conspiró contra una votación mayor en el Gran Buenos Aires la falta de boletas en algunos distritos claves como Sarmiento, Tigre, San Martín y Quilmes, que fueron repuestas por los fiscales recién después de las primeras dos horas. En las mesas existió una política intimidatoria por parte de los fiscales del PJ y de Rico contra todas las corrientes de izquierda y en algunos casos contra los presidentes de mesa (los cuales, significativamente, este año eran gente sin experiencia). Sólo la presencia de casi 2.000 fiscales del FIT impidió una acción más ostensible de estos punteros y logró que se mantuvieran las boletas del FIT. Hay que tener en cuenta el voto al Mas, que no refleja en nada su nula campaña. Muchos de los que pretendieron votar a Zamora lo asociaron con el Mas. Es por esta razón que el Mas registra un 0,7% sin casi haber aparecido físicamente en el Gran Buenos Aires durante la campaña. Cinco semanas no fue tiempo suficiente para dar a conocer al FIT más allá de la vanguardia. Incluso la propaganda televisiva a cargo del MST contribuyó a mantener la confusión con el Mas, al no hacer hincapié en el frente y en la unidad de la izquierda. Diez años de un nombre asociado a un partido no pueden superarse sino mediante un intenso trabajo de delimitación, que subrayara la unidad de la izquierda y la construcción de un nuevo Frente. De conjunto, el resultado del FIT en el Gran Buenos Aires reflejó unos 80.000 votos de la vanguardia fabril, barrial y estudiantil. El PO dentro del FIT realizó una excelente campaña política. Sólo Jorge Altamira habló en más de doscientos medios radiales, escritos y televisivos. El PO intervino en casi 900 medios de prensa; agitó con camiones e incluso con aviones los principales barrios y distritos del Gran Buenos Aires; realizó más de 40 charlas políticas y en más de 30 mesas redondas se destacaron los candidatos zonales del PO. Todo esto, sin contar los actos de la Federación de Box, la Fiesta de la Juventud y los actos de Mar del Plata, La Plata, General Sarmiento y Ciudadela, que fueron realizados conjuntamente con el MST y que resultaron un verdadero éxito. Mil fiscales reclutó el PO en el Gran Buenos Aires.

7 de octubre de 1993
Italia: “Octubre caliente”
Corresponsal

“Octubre se preanuncia caliente”, advierte el corresponsal de la montevideana “La Juventud” (30/9) en Génova, refieriendose a las luchas del movimiento obrero. Como preanuncio de ese “octubre caliente”, a fines de setiembre, más de 300.000 trabajadores marcharon en Roma contra los despidos y la desocupación. La crisis capitalista, que empujó a Italia a devaluar su moneda, a la recesión y a una sucesión de corridas bancarias, amenaza con hacer desaparecer decenas de enclaves industriales, particularmente en Calabria (en el sur del país), como los de Gioia Tauro -acerías- y los de Crotone -química. La desocupación en la región llega al 30%. Pero los trabajadores no se resignan a “desaparecer”. Para octubre, los sindicatos programaron una ola de paros, en especial en el transporte. Pero las huelgas que ha convocado la burocracia son apenas un pálido reflejo de la “caldera” que está levantando presión por abajo. Las “autopistas y ferrocarriles de Calabria —dice el corresponsal de “La Juventud”— están bloqueados por piquetes de trabajadores que protestan contra el cierre de grandes industrias y el desmantelamiento de la red ferroviaria” (ídem). Recientemente, para resistir centenares de despidos, los trabajadores de la química de Crotone ocuparon la planta y la estación de ferrocarril, formaron piquetes y amenazaron con volar la planta si la policía intentaba desalojarlos.

7 de octubre de 1993
El FIT en el interior de la provincia de Buenos Aires

La mejor votación del PO-FIT en la Provincia, sin considerar los diecinueve partidos del conurbano, fue la de Mercedes. Allí se obtuvieron 955 votos para concejal (2.89 %) y 784 (2.35 %) para diputados, con un corte del 20 % en favor de Miguel Pastorini, primer candidato para el Concejo. El Mas obtuvo 150 votos, el Frente Grande (FG) el 4.5 %. La votación del FIT supera la suma de los votos del PO (380) y del Mas (300) en las elecciones del ’91. El PO tuvo una intervención en la lucha de clases y una agitación política sistemática : apoyó las “marchas del silencio” por el asesinato del niño de Goldney; impulsó las luchas obreras —Ducilo, amenazas de cierre de fábricas—; denunció el brutal negociado del clero, la intendencia y el gobierno provincial detrás de un proyecto faraónico en la ciudad; organizó la lucha contra la burocracia sindical (La Lista 90 Bordó bancaria ganó en la ciudad y la Naranja de Señaleros del San Martín está encabezada por Wálter Altavista, también candidato). En Villa Gesell, la votación del PO-FIT fue de 184 votos para concejales (2.5 %) y 134 (2.3 %) para diputados. El Mas obtuvo 19 votos y el FG 239 (2.8). Superó así los 126 votos (concejales) y 80 (diputados) de las elecciones del ’91, incluso si se sumaran los votos del Mas de hace dos años (30). El PO intervino activamente en la organización de un movimiento de desocupados (trabajadores de la construcción) ante el crecimiento feroz del desempleo en la Villa, reclamando trabajo y seguro al desempleo y exención de impuestos mientras no lo hubiera. En Ensenada, centro de la concentración obrera y de lucha de la zona —Astilleros Río Santiago, Propulsora—, la votación del Frente llegó al 2.08 (Mas 0.45, FG 5.24). Similar porcentaje de votación se obtuvo en San Nicolás, donde el PO logró por primera vez organizar una red de fiscales en la ciudad. En Berisso se llegó al 1.5 (Mas 0.6, FG 6.02) y en La Plata al 1.46 % (Mas 0.5, FG 5.14). En estos casos la votación del FIT está muy cerca de lo obtenido por el Mas y el PO en las elecciones del ’91. En Bahía Blanca la votación fue de 1.545 votos —un 1.1% (Mas 0.5, FG 3.3). En Mar del Plata, de 3.100 —casi un 1%. En Olavarría, 534 votos —0.93 (Mas 0.29, FG 3.25). En Chacabuco, el PO-Fit obtuvo también el 1 % de la votación —216 votos— (Mas 0.9), y reagrupó compañeros en sus filas, como también ocurrió en Nueve de Julio, donde hubo 197 votos —0.69 (Mas O.35, FG 1.44). En Carlos Casares, ciudad eminentemente rural existe un hermoso local que es la “Casa del Fit”. El Frente, que se ha formado con compañeros provenientes de Izquierda Unida, obtuvo 60 votos, un 0.5% (FG 130, un 1). Significativo es que en una ciudad próxima y de concentración industrial, pero en la que no existen el PO ni el MST, se obtuvieran 162 votos, aproximadamente el promedio provincial (1.5%). En la misma ciudad, el Mas obtuvo 70 votos y el FG 400.

7 de octubre de 1993
China: Gobierno preocupado por las huelgas
Corresponsal

La agitación social en China está en pleno ascenso. “Trabajadores en las fábricas propiedad de extranjeros en el puerto chino de Tianjin han ido a la huelga por bajos salarios y malas condiciones de trabajo por lo menos diez veces en este año, según informó un diario oficial ... en uno de los raros informes sobre descontento laboral en China” (Financial Times, 29/9). “China —recuerda el “Financial Times”— ha realizado un gran esfuerzo para evitar la amenaza de huelgas en sus fábricas de propiedad de extranjeros”. Estas huelgas son muy significativas porque revelan que los trabajadores han logrado quebrar la regimentación de los sindicatos burocráticos y la represión policial a los activistas. El mismo diario sostiene que “las huelgas han despertado la preocupación en altos niveles del gobierno central, incluyendo una reunión especial de estudio en el ministerio de Trabajo ... una huelga que se está realizando actualmente, siendo seguida por autoridades relevantes”. La preocupación de la burocracia es justificada. Es que una de las bases del “boom” de inversiones extranjeras, de enriquecimiento de los burócratas y de integración económica con el imperialismo mundial —en resumen, del proceso de restauración capitalista— es la superexplotación y regimentación de la clase obrera. O, como dice el “Financial Times”, “la promesa de una mano de obra dócil e inteligente y el paraguas de los sindicatos controlados por el gobierno”.

7 de octubre de 1993
San Nicolás: El FIT, casi el 2%
Corresponsal

Apenas una semana antes de las elecciones, las encuestas locales no atribuían al PJ más del 20% de los votos y un virtual empate con la UCR y el MODIN. Naldo Brunelli, el candidato “del lugar” había brillado por su ausencia durante toda la campaña electoral. La borrada obedecía a que muchos dirigentes locales del PJ sostenían la “inconveniencia” de pasear por San Nicolás al entregador de 6.000 puestos de trabajo en SOMISA. Brunelli desembarcó, sin embargo, en la ciudad unos días antes de las elecciones, acompañado del Ministro de Trabajo Rodríguez, para anunciar con bombos y platillos la posible radicación de la empresa automotriz Mazda. En San Nicolás, las “gestiones” de Naldo consistieron en obtener de la CGT nicoleña un “compromiso de paz social” para con Mazda, que Brunelli se llevó bajo el brazo para exhibir a sus nuevos mandantes japoneses. “Muchos van a salir a decir que estamos decretando la esclavitud —reconoció el propio Brunelli al diario “Norte”— ... pero las cosas están bien encaminadas”. A la hora de votar, la lista de Pierri y Duhalde ofreció la posibilidad de trabajo (“esclavo”, al decir del propio Brunelli) ante una población condenada al desempleo en masa. Pero mientras la burocracia formulaba sus anuncios, la multinacional Mazda anunciaba, a su turno, el peor año de su historia, con pérdidas multimillonarias. La “paz social” de Brunelli no va a arrimar puesto de trabajo alguno, pero servirá para debilitar la organización gremial de los compañeros de Aceros Paraná y otras concentraciones obreras de la zona. Estas maniobras no impidieron que en San Nicolás el oficialismo recibiera diez puntos menos que el promedio provincial (es decir un 25% abajo), que favorecieron en su mayor medida al MODIN. El FIT De acuerdo a un muestreo que abarca al 30 % de las mesas de la ciudad, el FIT obtuvo 1.300 votos, equivalentes al 1,8% de los votantes. La campaña electoral sirvió para impulsar un reagrupamiento de fuerzas del activismo de izquierda que se encontraba en completa dispersión luego de la crisis de IU y del Mas. Ello se tradujo en la posibilidad de formar una lista municipal, en el trabajo práctico que comenzaron a desplegar compañeros de la lista a favor del voto al FIT (recorridas casa por casa con volantes y boletas) y en la incorporación de compañeros para actuar como fiscales.

7 de octubre de 1993
Especulación fuera de control
Corresponsal

Por primera vez en muchos años, Domingo Cavallo no concurrió a la asamblea anual del FMI celebrada a fines de setiembre en Washington. La decisión, según “Clarín” (27/9), “es un indicador de la poca importancia que el gobierno le asigna a la reunión este año”, porque, dice “La Nación” (25/9): “no caben dudas, para los analistas, que los problemas externos argentinos parecen algo de otra época” . Difícilmente la ceguera podría ser mayor. Ocurre que, para “The Financial Times” (25/9) la asamblea del FMI se reunió en un clima de “gran inseguridad y temor” sobre la economía mundial... “y no sólo como consecuencia de las presentes dificultades de Rusia” . Alemania, Francia, Italia y Japón están atenazados por la recesión, que en el caso japonés puede hacerse mucho más profunda en 1994 (ídem); la “recuperación” norteamericana es anémica y errática. La desocupación bate récords en todos los países imperialistas y continúa en alza. Pero no son sólo sus “problemas internos” sino sobre todo la precariedad y volatilidad de los “mercados globales” lo que preocupa a los banqueros del FMI. Y, más todavía, “las posturas diametralmente opuestas” (Clarín, 26/9) que sostienen las potencias imperialistas en cada una de las cuestiones. El enfrentamiento interimperialista ha convertido al “G-7” en algo “nada efectivo” (Financial Times, 25/9), es decir, casi en un cero a la izquierda. La primera “preocupación” de los banqueros son los movimientos especulativos de enormes masas de capital, que amenazan a todo el sistema monetario internacional, al tiempo que se agravan los choques comerciales entre las potencias imperialistas en la llamada “Ronda Uruguay” del GATT. Esto sucede apenas tres meses después de la “cumbre” de Tokio del “G-7” donde se anunció, con bombos y platillos, un “acuerdo histórico” que, según sus firmantes, constituía “la mayor reducción de barreras comerciales de la historia”. En el curso de la asamblea del FMI, Francia ratificó su decisión de que “se revise el acuerdo de Blair House” (Clarín, 26/9) firmado a fines de 1992 entre Estados Unidos y la Comunidad Europea, y que establece una reducción de los subsidios a las exportaciones agrícolas. Estados Unidos se opone “frontalmente” a la revisión del acuerdo, lo mismo que la Comunidad Europea, liderada en este punto por Alemania y Gran Bretaña. “El precio de rechazar (el reclamo) del gobierno francés —advierte el “Financial Times” (25/9)— (es el) aumento de la amenaza de un veto francés al futuro acuerdo del GATT”. El fracaso del GATT y el fortalecimiento del proteccionismo en los principales países provocaría una dislocación del comercio mundial, que profundizaría la recesión actual. Otro motivo de “temor” de los banqueros es la perspectiva de una ola de cracks bursátiles. Según los medios especializados, la relación entre los beneficios que rinden las acciones y sus precios es una de las más bajas de la historia reciente. Si todavía las Bolsas no han comenzado a caer es por la expectativa de los especuladores en que las empresas mejoren sus beneficios de aquí en más. Pero, según “The Economist”, nada permite pronosticar que los beneficios industriales y comerciales vayan a subir en medio de la recesión mundial. Los bajísimos dividendos bursátiles han llevado a los especuladores a invertir sus capitales en papeles cada vez más “riesgosos” ... como los bonos y acciones argentinos y brasileños. Esto es lo que explica que toda América Latina haya recibido 60.000 millones de dólares en 1992. Para cubrir los “riesgos” de estas inversiones “peligrosas”, un puñado de grandes bancos ha diseñado lo que se ha dado en llamar “mercados derivados”, en el cual los especuladores se “cubren” de posibles pérdidas que las oscilaciones en la moneda o en los intereses puedan ocasionar a sus inversiones en títulos públicos y privados o acciones. El de los “derivados” fue el renglón de operaciones de más rápido crecimiento de los grandes bancos norteamericanos en los últimos tiempos, llegando a alcanzar un volumen de 8 billones de dólares. Esta “bicicleta” de dimensiones planetarias es una suprema expresión del parasitismo capitalista, pues en el afán de obtener beneficios a cualquier precio, los bancos garantizan operaciones especulativas que no estarían en condiciones de afrontar en el caso de un desorden monetario generalizado o de caídas bursátiles importantes. Precisamente, “los riesgos en que los ‘derivados’ ponen a los mercados financieros será uno de los tópicos principales de discusión de los banqueros en la asamblea del FMI” (Financial Times, 24/9). Poco antes, el FMI había lanzado una “fuerte advertencia” acerca de este mercado, que “puede haber creado riesgos desconocidos”, ya que es “difícil medir el riesgo de insolvencia de la otra parte”. En cualquier punto que se corte la cadena, todo el “mercado de derivados” —y las “operaciones riesgosas” que éste resguarda— pueden venirse abajo como un castillo de naipes. En esta situación de contradicciones explosivas en todos los mercados mundiales, la asamblea del FMI “felicitó” a los países de América Latina que hicieron “progresos” en la “liberalización” de sus economías. Pero la situación está muy lejos de ser idílica. El Banco Mundial, después de recordar que América Latina tiene la “distribución del ingreso más desigual de todo el mundo”, previene de que “un fracaso de los gobiernos latinoamericanos para actuar agresivamente contra la pobreza puede llevar (al continente) al caos” (Financial Times, 25/9). Pero los gobiernos latinoamericanos, están obligados a ofrecerles crecientes beneficios y prebendas a los capitales especulativos que ingresaron en los últimos años; de lo contrario, un retiro masivo de estos capitales “golondrina” alcanzaría para hundir a los países latinoamericanos y a sus bancos centrales, y a los “mercados derivados”, en el curso de pocos días. La recesión mundial, las tendencias proteccionistas y al dislocamiento del comercio, la volatilidad de los mercados cambiarios, financieros y bursátiles, como plantean un crack de dimensiones mundiales, que cualquier acontecimiento puede disparar.

7 de octubre de 1993
Fraude electoral contra el Partido Obrero del Chaco

El PO chaqueño no sólo fue privado de su personería federal y de la provincial, sino que aun en el único rubro que pudo participar (municipio de Resistencia), fue objeto de una maniobra política proscriptiva. La Junta Electoral no incluyó al PO en los partes de correo ni en los certificados de escrutinio. Al denunciar esta situación el 3/10 a las 9.30 horas, la prosecretaria de la Junta Electoral nos aseguró que estábamos incluidos en las Actas Oficiales de cada mesa, agregados con un sello (situación parcialmente cierta). Dado que en los certificados no figurábamos, numerosos presidentes de mesa se negaban a incluir nuestros votos en los cuartos oscuros, y en los lugares que se incluían, al no figurar en el parte de correo, no ponían los resultados. En las mesas que pudimos fizcalizar, se nos incluyó a mano, y también en otras que no fiscalizamos. Pero por lo menos en una quinta parte de las mesas no se llenaron los datos de las Actas Oficiales, sino solamente los certificados de escrutinio donde no estábamos incluidos. El centro de cómputos nos adjudica un total de 293 votos, pero en las 8 escuelas que fiscalizamos (sobre 48) ya obteníamos 90 votos. Hoy, 6/10, comenzó el escrutinio definitivo. No se nos aceptaron denuncias. No se nos permitió revisar las Actas Oficiales (para poder detectar en cuántas mesas hubo irregularidades). Y uno de nuestros apoderados fue retirado por Gendarmería en el momento de plantear su denuncia, por orden de uno de los vocales de la Junta. Todo esto se suma al hecho de que en varias mesas nuestras boletas no estaban en el cuarto oscuro, y los encontrábamos “cajoneados” por las autoridades de mesa. Por supuesto, no hubo ninguna solidaridad por parte de ningún partido.

7 de octubre de 1993
Nicaragua: “Ensayo de insurrección popular”
Corresponsal

En la huelga del transporte que paralizó a Nicaragua durante cuatro días con gran apoyo popular, se verificó un giro fundamental en la situación del país y, particularmente, en la situación del movimiento de masas. La huelga fue un estallido de la rebelión popular contra el gobierno fondomonetarista de la Chamorro, que ha llevado al 70% de la población del país a vivir debajo de los niveles de miseria. En las últimas semanas, la Chamorro lanzó un ataque devastador, al descargar una catarata de impuestos sobre la población pauperizada y aumentar un 25% el precio del combustible. El impuesto a la tenencia de vehículos fue la gota que desbordó el vaso de la paciencia popular y desencadenó una huelga de características revolucionarias. Managua y las principales rutas y ciudades del país se llenaron de barricadas y las hogueras con neumáticos se extendieron por todos lados. El apoyo popular a la huelga fue fulminante: “desde el triunfo de la revolución sandinista, nunca antes la población había apoyado de tal manera una huelga”. La policía fue incapaz de enfrentar la situación. Según el corresponsal de AP en Managua, “en menos de seis horas, la ciudad se convirtió en un extraordinario ensayo de insurrección popular” (La Nación, 27/9). Todo esto está reflejando un extraordinario giro político. Durante cuatro días, el gobierno fue impotente ante el “ensayo de insurrección”, “el poder estuvo en la calle” ... pero la Chamorro logró retenerlo a pesar de estar “huérfana de apoyo” (ídem). Esto retrata la responsabilidad de la dirección sandinista, que se negó a dar una salida política a la movilización popular planteando la caída del gobierno. Después de la huelga, la polarización del país es agudísima. Con las masas en la calle, la fractura y descomposición sandinistas saltan a la vista. Mientras una fracción sandinista llamaba a sostener la huelga, “la mayoría sandinista y del ‘grupo de centro’ que controla la Asamblea Nacional puso una tabla de salvación en sus (del gobierno) manos para encontrar una solución a la huelga ... bajo la supervisión del ex ministro y ex guerrillero sandinista William Ramírez” (ídem). La fractura reproduce el enfrentamiento planteado en el sandinismo un mes antes de la huelga: mientras un numeroso grupo de dirigentes intermedios reclamaban una “oposición frontal” al gobierno y la renuncia de la dirección histórica del FSLN, otro sector —parlamentarios, funcionarios— planteó que era “una locura” abandonar la colaboración con el gobierno. También la derecha abandonó al gobierno y se reagrupa en la Alianza Liberal Constitucional dirigida por el alcalde de Managua, Arnoldo Alemán, con el apoyo de los terratenientes que recuperaron “sus” tierras en los últimos dos años. La Alianza Liberal es, según “Newsweek” (23/8), “la vieja máquina de Somoza revivida...” Un gobierno acabado, una polarización política aguda y las masas en la calle “ensayando” una insurrección general.

7 de octubre de 1993
Las elecciones del 3 de octubre

“Menemazo” Desde el oficialismo, la prensa y aun la oposición se intenta vender esta imagen del resultado electoral del domingo 3, para justificar los nuevos golpes de fuerza que prepara el gobierno contra los trabajadores (reforma reaccionaria de la constitución, reforma laboral antiobrera, ataque a la universidad y a la educación pública, etc). Se afirma que el menemismo obtuvo un 43% de apoyo popular. Pero si se incorporan al cálculo los votos en blanco y anulados esta cifra desciende al 40% y si las cuentas se hacen sobre el total de empadronados tenemos que las listas menemistas han obtenido un 30,9%, menos de un tercio de la ciudadania. Salvo en la provincia de Buenos Aires, el menemismo perdió posiciones en casi todo el país. “Apoyo al modelo” dicen los voceros del gran capital, que pasa eso suman a los votos menemistas de la Ucedé, de partidos provinciales y hasta de Angeloz y Massacessi. Con esto se trata de minimizar la derrota de Cavallo-Menem en Córdoba. Pero operar con un criterio tan “amplio” significa simplemente ignorar las profundas contradicciones que existen en la burguesía y en el propio “modelo”, e incluso la tentativa, por parte de los trabajadores, de superar al “modelo” a través de sectores de la oposición burguesa y pequeño burguesa (Storani, Solanas, Polino). Mas acertado sería destacar la heterogeneidad del voto oficialista, ya que a todas luces Duhalde hizo una campaña “populista”, diferenciada del menemismo. Lo concreto es que las listas menemistas mantuvieron su caudal gracias a que se “chuparon” a la Ucedé, lo que nos está hablando de la pérdida de un cierto caudal de votos de trabajadores. Esto es clave para interpretar los resultados de Capital y Buenos Aires. En Santiago del Estero y en Corrientes el PJ fue derrotado rotundamente luego de sus campañas fraudulentas para imponer a sus elementos camarillescos. En Santa Fe, Reuteman se impuso por escaso margen, y fue derrotado en Rosario. En Entre Rios el menemismo también retrocedió. (La UCR se impuso por primera vez en Santa Elena, localidad dominada tradicionalmente por el justicialismo, donde se cerró el frigorífico, principal fuente de trabajo de la ciudad). En Formosa también disminuyó el caudal del PJ. En Mendoza cae la votación del PJ, mientras que la UCR ganó en la capital. En La Pampa, el PJ pasa del 46% en 1991 al 43%. En Neuquén, el PJ pierde por primera vez una elección de diputados nacionales, y pasa al tercer lugar. En Chubut, el PJ mantiene su mayoría por un escaso 1%, cuando en el ‘91 la diferencia fue de 10 puntos. En Santa Cruz mantiene su mayoría gracias a su alianza con un movimiento provincial, donde aparece como opositor al “pacto fiscal” que impulsa el gobierno nacional. En San Juan y Rio Negro vuelve a ser derrotado. En Tucumán, “Palito” perdió 30.000 votos, bajando del 47 al 39% y Bussi ganó la elección en la capital provincial (aun retrocediendo del 43 al 32,8%)) Derrota en Córdoba, en Rosario y Neuquén; retroceso en Mendoza, en Tucuman y en Santa Fe. Capital: retroceso electoral, triunfo político. De conjunto, el menemismo no avanzó electoralmente en el distrito. Veáse el cuadro. 1991 1993 Diferencia PJ 538.872 616.721 77.849 Ucede 160.509 58.445 (-)102.064 Total 699.381 675.166 (-)24.215 El PJ se “chupó” los votos de la Ucedé. Esto se evidencia en que el PJ ganó en el Barrio Norte y en todos los distritos de clase media alta donde tenía su fuerza la Ucede. El PJ obtuvo un claro triunfo político, sin llegar a ser electoral. El PJ aprovechó (y alentó) la fuga de votos del radicalismo hacia el centroizquierda. La UCR cayó de 750.710, en el ‘91, (y 897.313 en la elección a senador, en el ‘92) a 567.360. Perdió casi 200.000 votos. El Frente Grande capitalizó una parte de los votos que descontaron de la UCR. 1991 1993 Diferencia Partido Verde 28.266 Frente Popular 29.533 Fredejuso 69.640 PC 32.940 Frente Grande 258.095 160.379 258.095 +97.716 La Unidad Socialista, en cambio, retrocedió, a nivel de diputados, de 118.495 votos en 1991, a 107.236 (perdió 11.259 votos). El centroizquierda aumentó su caudal, por lo tanto, en un 60% y se quedó con solamente el 40% de los votos que perdió el radicalismo. La derecha “nacionalista” retrocede con respecto a las elecciones de senador del ’92. 1991 1992 1993 Fuerza Republicana Nacional 24.972 Constitucionalista 8.181 Generación Intermedia 2.927 MODIN 101.402 75.075 MAP 305 Orden y Justicia 5.269 ——————————————————————————— 36.080 101.402 80.649 En cuanto a la izquierda, a las elecciones de 1992 sólo concurrió el Mas (ya en plena disgregación) que sacó un poco más de 9.000 votos. El domingo pasado, el Mas transfirió sus votos al Pts, 7428 sufragios; el PO (aliado con el Mst) saco 9.175, unos 700 votos por encima de 1991. Buenos Aires El PJ obtuvo el 45,9% de los votos emitidos —y no el 48,1 como dice el gobierno si se computan los votos en blanco y anulados, y el 36,5% del padrón electoral. Una parte de estos votos proviene de la Ucedé (Albamonte directamente se afilió al PJ), la que desciende de 423.499 votos en el ‘91 a 153.740. Pero la UCR y el Modin también crecen. La primera pasa de 1.261.499 votos en el ‘91 a 1.559.052, y Rico de 498.769 a 665.063. Los votos en blanco disminuyen (de 312.960 a 223.817 en la actualidad), contrariando a encuestadores y a sectarios La desaparición del Frente Independiente de Santiago de Estrada repartió sus 147.899 de 1991 entre el PH, la UCR, el Modin y otras variantes derechistas. El Frente Grande pierde votos. Retrocede. En 1991, el cuadro era el siguiente: Frejuso 148.411 Acción Popular (Ubaldini) 129.282 PC 47.387 325.080 Los 254.659 votos del Frente Grande del 3 de octubre significan un retroceso de 70.421 votos, un 20%. En el campo de la izquierda, el Mas había sacado en 1991, 134.093 votos y el PO 27.748. Ahora el Mas bajó a 42.487 votos y el frente PO-MST sacó 91.871 (Patria Libre obtuvo 12.753 votos). El retroceso de conjunto de la izquierda es inferios al 10%. Pero politicamente, el PO registra, a través del FIT, un avance notable. El FIT es la sexta fuerza en la provincia y la quinta en el Gran Buenos Aires. En cuanto a la Unidad Socialista, el frente del PSD con Pablo Cafiero sacó 90.852, mientras que la alianza del PSP con la Democracia Cristiana obtuvo 55.265. La izquierda mao-nacionalista del PTP (con Fontenla) bajó de 35.477 a 15.774 votos.

7 de octubre de 1993
Domingo sangriento

El pasado 3 de octubre, Boris Yeltsin completó el golpe de Estado que había perpetrado dos semanas antes cuando disolvió el Parlamento de Rusia. El desalojo de las instalaciones de la Casa Blanca fue realizado sin ningún tipo de contemplaciones, lo cual provocó una masacre cuyo número de víctimas aún se desconoce. Mientras blandía sus argumentos contra el “fascismo” y el “comunismo” que, según él, encarnaban los atrincherados en el Parlamento, Yeltsin apelaba a los métodos clásicos del fascismo sin comillas y del stalinismo más consecuente. A la hora de resolver el asalto, el “demócrata” ruso ignoraba los reclamos de los parlamentos de 62 de las 88 regiones y repúblicas autónomas de Rusia en favor de un acuerdo que previera la realización de elecciones parlamentarias y presidenciales simultáneas. Esta salida democrática frente a las circunstancias que se estaban viviendo fueron rechazadas por Yeltsin con el argumento de que hubiera entrañado “un vacío de poder”, exactamente la misma razón que esgrimió durante la crisis un editorial del diario norteamericano “The New York Times”. Luego de la masacre, Yeltsin disolvió el Consejo municipal de Moscú y los representativos de los diversos barrios de la ciudad, y funcionarios de su gobierno reclamaron la “autodisolución” de los parlamentos de las regiones y repúblicas rusas. Para un “demócrata”, la perfomance no es nada mala: equivale a querer dirigir un territorio de casi 20 millones de kilómetros y más de 200 millones de habitantes mediante un sistema de prefectos napoleónicos. Para quien hace dos años se presentaba como el portavoz de la independencia de Rusia, sometida durante setenta años al centralismo soviético, el golpe no deja de ser otra proeza, toda vez que fue arreglado al milímetro con el gobierno de Clinton y la Otan. “El influyente senador demócrata Sam Nunn, informa Clarín (4/10), dijo a la televisión italiana que la administración Clinton había revocado el pedido a Yeltsin de no utilizar la fuerza para reprimir a la oposición”. Aun antes de la disolución del Parlamento, el ministro de Defensa de Rusia, “General Grachev, había viajado a los Estados Unidos para hablar con el presidente Clinton en la oficina del consejero de seguridad nacional, Tony Lake”, según informa el columnista de “The New York Times”, William Safire (24/9). Rusia se ha desembarazado de la centralización soviética pero sólo para caer bajo la dependencia del imperialismo norteamericano. El desenlace de la crisis lleva todas las marcas de una provocación montada por Yeltsin. Luego de haber cercado al Parlamento para impedir que ingresaran nuevos ocupantes, el gobierno ruso no tomó ninguna medida ante la anunciada manifestación opositora del domingo 3. Los ocupantes del Parlamento interpretaron la falta de presencia militar y la ambigua reacción de la policía como indicios de que se derrumbaba el respaldo de las fuerzas armadas a Yeltsin. A partir de aquí incitaron a una insurrección, que era más bien un putsch callejero sin ninguna clase de perspectiva. Diez días antes, sin embargo, la prensa norteamericana ya estaba en condiciones de informar acerca del “éxito de Yeltsin en mantener la lealtad de las unidades militares de despliegue rápido localizadas cerca de Moscú. Junto a las fuerzas internas especiales del Ministerio del Interior, conocidas como la División Dzerzhinsky, las guardias del ejército de Tamar y Kantemir y la División Aerotransportada de Tula sirven como una guardia efectiva del Palacio. Fuentes occidentales dijeron que todas ellas apoyarían a Yeltsin en una crisis” (The New Yor Times, 25/9). Fueron precisamente estas fuerzas las que liquidaron la resistencia del Parlamento. La burocracia rusa La cuestión de fondo, sin embargo, es que Yeltsin consiguió encarnar los intereses sociales fundamentales y establecer la línea política estratégica que se suponía que estaban representados por los parlamentarios. Cuando Yeltsin disolvió el Parlamento, dos semanas antes, a raíz de las divergencias sobre el presupuesto, no sólo contó para ello con el apoyo militar y de la banca internacional, sino que también fue respaldado por el presidente del Banco Central, Viktor Geraschenko —uno de los principales representantes de los “capitanes de la industria” de Rusia. La disolución del Parlamento colocaba, de facto, el control del Banco Central en manos de Yeltsin. Del Banco Central depende no solamente la financiación de la industria rusa, el pago de la deuda externa y la cotización del rublo frente al dólar, sino también una de las conquistas mayores de la burocracia rusa en los últimos dos años: la reintegración de la totalidad de las ex repúblicas soviéticas, con excepción del Báltico, al redil económico ruso. A fines de julio pasado, Ucrania “se vio obligada a firmar un ‘protocolo de intención’ para una reunión económica con Rusia y Bielorrusia, que prevé una coordinación de políticas presupuestarias, la supresión de las barreras aduaneras y una moneda común”. El diario “Le Monde” (5/9), que da cuenta del hecho, no vacila en admitir que “la independencia de Ucrania está en juego”. Por si esto fuera poco, Ucrania cedió a Rusia la Flota del Mar Negro y su arsenal nuclear, una de las máximas reivindicaciones de las fuerzas armadas rusas. Yeltsin acusaba al Parlamento de ultranacionalista, precisamente en el momento en que lograba imponer (aunque aún no esté dicha la última palabra, ni mucho menos) los objetivos nacionalistas rusos a las repúblicas supuestamente emancipadas. La misma manifestación de “rusificación” se puede apreciar en las injerencia militar rusa en Georgia y Azerbaidjan; en éste último Yeltsin logró neutralizar los esfuerzos de Turquía para quedarse con el control del petróleo. Yeltsin ha restablecido la Comunidad de Estados Independientes, una réplica de la vieja URSS, con excepción de las naciones bálticas. La recreación del llamado “espacio económico soviético” no constituye solamente un reclamo vital de los “capitanes de la industria” de Rusia y de las otras repúblicas, y naturalmente de los militares, sino del propio imperialismo. El FMI ha insistido reiteradamente en esta política ante la imposibilidad económica de absorber a las ex repúblicas soviéticas en el mercado común europeo. De esta manera, la centralización que impulsa Yeltsin no responde a las necesidades económicas propias de la ex URSS sino a una tendencia impuesta por el capital financiero internacional, que necesita un banco central y una moneda únicos para cobrarse la deuda externa y concretar la colonización financiera de la industria de la ex Unión Soviética. Esto explica que la Nato no haya objetado de ningún modo las aventuras del ejército ruso en el conflicto de Georgia-Abjazia o Armenia-Azerbaidjan. En estas condiciones, la oposición parlamentaria quedó reducida a una función de “desestabilización” de los intereses que se suponía que debía representar. El planteo de realizar elecciones simultáneas pretendía dar una salida a posiciones afines, pero tenía el defecto de dejar suspendida en el aire la cuestión de mantener en manos inequívocas la dirección del Estado. “Doctrina Monroe” La dinámica nacionalista rusófona y la dependencia del gobierno de Yeltsin respecto a las fuerzas armadas ha provocado una divergencia entre el gobierno ruso y los gobiernos imperialistas, al vetar el primero la posibilidad de que las naciones de Europa del Este puedan ingresar en la Otan. Rusia ha reclamado también que se le reconozca un rol militar “pacificador” en los países próximos a sus fronteras. Pero un editorial del “Washington Post” asegura que Estados Unidos “no quieren respaldar una Doctrina Monroe rusa” (2/10). Los militares yeltsinianos están procurando un derecho de intervención conjunta con la Otan, o sea al servicio del imperialismo mundial. Las ambiciones militares de Rusia están íntimamente ligadas a la “privatización” de su industria de defensa, es decir, a un negocio de billones de dólares. La tendencia a la centralización estatal rusa, que es impulsada por el capital financiero internacional y la burocracia civil y militar de Rusia, choca con las tendencias opuestas, centrífugas, que provoca la privatización de la economía y las aspiraciones nacionalistas de las ex repúblicas soviéticas. Esta centralización se enfrenta también a las aspiraciones democráticas de los trabajadores rusos, que van a necesitar de las libertades de organización para hacer frente a la ola de desocupación que provocará el “ajuste” capitalista. Considerando estos factores históricos, el golpe de Yeltsin no pasa del nivel de tentativa; estará obligado, por lo tanto, a nuevas maniobras, pactos y alianzas, y a nuevos ensayos seudo-democráticos. Las fuerzas armadas no han demostrado que puedan hacerse cargo del país. A la luz de estas caracterizaciones nos pronunciamos por las siguientes consignas: abajo la dictadura pro-imperialista de Yeltsin; independencia para las ex repúblicas soviéticas; vigencia plena de las libertades democráticas; abajo la privatización en masa; expropiación de la burocracia; inmediatas elecciones generales para una Asamblea Constituyente soberana; poner en pie a la clase obrera construyendo sindicatos independientes, comités de fábrica y consejos obreros.

7 de octubre de 1993
Las elecciones del 3 de octubre

“Menemazo” Desde el oficialismo, la prensa y aun la oposición se intenta vender esta imagen del resultado electoral del domingo 3, para justificar los nuevos golpes de fuerza que prepara el gobierno contra los trabajadores (reforma reaccionaria de la constitución, reforma laboral antiobrera, ataque a la universidad y a la educación pública, etc). Se afirma que el menemismo obtuvo un 43% de apoyo popular. Pero si se incorporan al cálculo los votos en blanco y anulados esta cifra desciende al 40% y si las cuentas se hacen sobre el total de empadronados tenemos que las listas menemistas han obtenido un 30,9%, menos de un tercio de la ciudadania. Salvo en la provincia de Buenos Aires, el menemismo perdió posiciones en casi todo el país. “Apoyo al modelo” dicen los voceros del gran capital, que pasa eso suman a los votos menemistas de la Ucedé, de partidos provinciales y hasta de Angeloz y Massacessi. Con esto se trata de minimizar la derrota de Cavallo-Menem en Córdoba. Pero operar con un criterio tan “amplio” significa simplemente ignorar las profundas contradicciones que existen en la burguesía y en el propio “modelo”, e incluso la tentativa, por parte de los trabajadores, de superar al “modelo” a través de sectores de la oposición burguesa y pequeño burguesa (Storani, Solanas, Polino). Mas acertado sería destacar la heterogeneidad del voto oficialista, ya que a todas luces Duhalde hizo una campaña “populista”, diferenciada del menemismo. Lo concreto es que las listas menemistas mantuvieron su caudal gracias a que se “chuparon” a la Ucedé, lo que nos está hablando de la pérdida de un cierto caudal de votos de trabajadores. Esto es clave para interpretar los resultados de Capital y Buenos Aires. En Santiago del Estero y en Corrientes el PJ fue derrotado rotundamente luego de sus campañas fraudulentas para imponer a sus elementos camarillescos. En Santa Fe, Reuteman se impuso por escaso margen, y fue derrotado en Rosario. En Entre Rios el menemismo también retrocedió. (La UCR se impuso por primera vez en Santa Elena, localidad dominada tradicionalmente por el justicialismo, donde se cerró el frigorífico, principal fuente de trabajo de la ciudad). En Formosa también disminuyó el caudal del PJ. En Mendoza cae la votación del PJ, mientras que la UCR ganó en la capital. En La Pampa, el PJ pasa del 46% en 1991 al 43%. En Neuquén, el PJ pierde por primera vez una elección de diputados nacionales, y pasa al tercer lugar. En Chubut, el PJ mantiene su mayoría por un escaso 1%, cuando en el ‘91 la diferencia fue de 10 puntos. En Santa Cruz mantiene su mayoría gracias a su alianza con un movimiento provincial, donde aparece como opositor al “pacto fiscal” que impulsa el gobierno nacional. En San Juan y Rio Negro vuelve a ser derrotado. En Tucumán, “Palito” perdió 30.000 votos, bajando del 47 al 39% y Bussi ganó la elección en la capital provincial (aun retrocediendo del 43 al 32,8%)) Derrota en Córdoba, en Rosario y Neuquén; retroceso en Mendoza, en Tucuman y en Santa Fe. Capital: retroceso electoral, triunfo político. De conjunto, el menemismo no avanzó electoralmente en el distrito. Veáse el cuadro. 1991 1993 Diferencia PJ 538.872 616.721 77.849 Ucede 160.509 58.445 (-)102.064 Total 699.381 675.166 (-)24.215 El PJ se “chupó” los votos de la Ucedé. Esto se evidencia en que el PJ ganó en el Barrio Norte y en todos los distritos de clase media alta donde tenía su fuerza la Ucede. El PJ obtuvo un claro triunfo político, sin llegar a ser electoral. El PJ aprovechó (y alentó) la fuga de votos del radicalismo hacia el centroizquierda. La UCR cayó de 750.710, en el ‘91, (y 897.313 en la elección a senador, en el ‘92) a 567.360. Perdió casi 200.000 votos. El Frente Grande capitalizó una parte de los votos que descontaron de la UCR. 1991 1993 Diferencia Partido Verde 28.266 Frente Popular 29.533 Fredejuso 69.640 PC 32.940 Frente Grande 258.095 160.379 258.095 +97.716 La Unidad Socialista, en cambio, retrocedió, a nivel de diputados, de 118.495 votos en 1991, a 107.236 (perdió 11.259 votos). El centroizquierda aumentó su caudal, por lo tanto, en un 60% y se quedó con solamente el 40% de los votos que perdió el radicalismo. La derecha “nacionalista” retrocede con respecto a las elecciones de senador del ’92. 1991 1992 1993 Fuerza Republicana Nacional 24.972 Constitucionalista 8.181 Generación Intermedia 2.927 MODIN 101.402 75.075 MAP 305 Orden y Justicia 5.269 ——————————————————————————— 36.080 101.402 80.649 En cuanto a la izquierda, a las elecciones de 1992 sólo concurrió el Mas (ya en plena disgregación) que sacó un poco más de 9.000 votos. El domingo pasado, el Mas transfirió sus votos al Pts, 7428 sufragios; el PO (aliado con el Mst) saco 9.175, unos 700 votos por encima de 1991. Buenos Aires El PJ obtuvo el 45,9% de los votos emitidos —y no el 48,1 como dice el gobierno si se computan los votos en blanco y anulados, y el 36,5% del padrón electoral. Una parte de estos votos proviene de la Ucedé (Albamonte directamente se afilió al PJ), la que desciende de 423.499 votos en el ‘91 a 153.740. Pero la UCR y el Modin también crecen. La primera pasa de 1.261.499 votos en el ‘91 a 1.559.052, y Rico de 498.769 a 665.063. Los votos en blanco disminuyen (de 312.960 a 223.817 en la actualidad), contrariando a encuestadores y a sectarios La desaparición del Frente Independiente de Santiago de Estrada repartió sus 147.899 de 1991 entre el PH, la UCR, el Modin y otras variantes derechistas. El Frente Grande pierde votos. Retrocede. En 1991, el cuadro era el siguiente: Frejuso 148.411 Acción Popular (Ubaldini) 129.282 PC 47.387 325.080 Los 254.659 votos del Frente Grande del 3 de octubre significan un retroceso de 70.421 votos, un 20%. En el campo de la izquierda, el Mas había sacado en 1991, 134.093 votos y el PO 27.748. Ahora el Mas bajó a 42.487 votos y el frente PO-MST sacó 91.871 (Patria Libre obtuvo 12.753 votos). El retroceso de conjunto de la izquierda es inferios al 10%. Pero politicamente, el PO registra, a través del FIT, un avance notable. El FIT es la sexta fuerza en la provincia y la quinta en el Gran Buenos Aires. En cuanto a la Unidad Socialista, el frente del PSD con Pablo Cafiero sacó 90.852, mientras que la alianza del PSP con la Democracia Cristiana obtuvo 55.265. La izquierda mao-nacionalista del PTP (con Fontenla) bajó de 35.477 a 15.774 votos.

7 de octubre de 1993
Un paso al frente de los trotskistas de Chile
Corresponsal

Un grupo de militantes obreros y socialistas, la Organización Socialista Revolucionaria, acaba de publicar en Chile el primer número del periódico “Prensa Obrera Socialista”. El periódico consta de 16 páginas, con una amplia cobertura de luchas obreras en regiones de fuerte concentración obrera, como en el cobre, pesca y carbón. El periódico incluye una separata con un pormenorizado análisis de la situación económica de CAP, Corporación de Aceros del Pacífico, que brinda valiosos elementos a los trabajadores para enfrentar la ofensiva patronal. Además del esfuerzo por reflejar la lucha obrera, “Prensa Obrera Socialista” también refleja las discusiones y las problemáticas de los sectores socialistas que denuncian la colaboración del PS con el régimen demopinochetista. Dos páginas están consagradas a un balance del gobierno de la Unidad Popular (1970-73) y una nota de un dirigente de una seccional del PS cuestionando el apoyo y la integración a la coalición gobernante de la Concertación. La lucha contra la amnistía a los militares impulsada por Aylwin y Pinochet ocupa un gran espacio en el periódico, destacándose los pronunciamientos de la Unidad por el Juicio y Castigo, un agrupamiento de compañeros familiares de asesinados y desaparecidos. En el plano internacional se reproduce el análisis del PO sobre el Foro de San Pablo y un balance de la huelga de la construcción en Uruguay. De conjunto el periódico refleja una concepción de trabajo enderezada a servir de vocero de la lucha obrera y de los militantes obreros y socialistas que buscan sacarse de encima a la burocracia sindical y colaboracionista del PS y del PC, con el objetivo de “debatir los lineamientos que nos orienten a la construcción de un gran partido revolucionario de los trabajadores”. El programa de reivindicaciones surge de los análisis, reportajes y artículos sobre la realidad obrera y social de Chile, que “Prensa Obrera Socialista” tiene la virtud de hacerlas aflorar como expresión directa del relato obrero, de la lucha, la huelga y el volante de una fábrica o un grupo de compañeros. La seriedad con que ha sido encarada la edición refleja la madurez de los compañeros y la claridad de objetivos que se han trazado, lo cual abre un amplio campo para el desarrollo de una vanguardia revolucionaria en Chile.

7 de octubre de 1993
Elecciones en UTE (CTERA) Capital

La oposición antiburocrática en UTE (docentes de Capital) se ha unificado en la Lista Rosa y acaba de ser legalizada por la Junta Electoral para las próximas elecciones del 5 de noviembre en el gremio. La Rosa está integrada por diversas agrupaciones —Tribuna Docente (PO), Alternativa Docente (Mas), Docentes en Marcha (Mst) y delegados y docentes independientes. La sola constitución de la Lista obligó a una movilización del activismo para superar las condiciones proscriptivas fijadas por el estatuto-cárcel del marysanchismo —unos 180 candidatos con determinada antigüedad. La otra corriente de oposición existente en el gremio es la agrupación “3 de julio”, un frente entre sectores que han formado parte del tronco marysanchista hasta hace muy poco tiempo, delegados independientes y otras corrientes (PTP, emigrados del PC). La Rosa le propuso constituir un bloque sobre la base de: derogación del estatuto proscriptivo, reincorporación de todos los expulsados por la burocracia Celeste (pertenecen a la Rosa), elección masiva de delegados en las escuelas, un plan de lucha a ser resuelto en asamblea general, y nuevas elecciones en 90 días sin ningún tipo de traba. La “3 de julio” condicionó todo al monopolio de las candidaturas centrales, no presentó lista y se ha abierto una crisis en sus filas, con activistas que pueden sumarse a la campaña de la Rosa. La campaña electoral de la Lista antiburocrática se basará en tres ejes: uno, defensa de la escuela pública y de la estabilidad laboral contra la Ley de Educación privatista (en estos momentos la Intendencia prepara la reforma al Estatuto del Docente comunal); dos, por un sindicato fundado en la democracia sindical, independiente del Estado y sin expulsados; tres, asamblea unitaria para resolver un plan de lucha consecuente. En estos momentos la Rosa impulsa un petitorio en las escuelas reclamando la asamblea general. Las medidas de fuerza aisladas y burocráticas de la UTE no apuntan a generalizar un movimiento de lucha ni pueden golpear la política divisionista de las direcciones de otros gremios (Sedeba, Udam, Camypd) que han llamado a carnerear las últimas medidas y actúan como cómplices del gobierno.

7 de octubre de 1993
Carta abierta a las direcciones del MST y PO
Varias firmas

Buenos Aires, 21/9/93 Estimados compañeros: La 8ª reunión del Comité Central del Partido de la Liberación discutió —entre otros temas— la táctica electoral. Hemos resuelto votar en forma crítica al Frente de Izquierda y los Trabajadores que integran sus dos partidos, en Capital Federal, Buenos Aires, Córdoba y otros distritos. Votaremos al FIT porque plantea consignas como “Fuera el gobierno de Menem”, “Abajo el plan Cavallo”, “Unir todas las luchas obreras y populares y preparar el paro general”, “Libertad de los presos políticos”, “Solidaridad con la lucha de todos los pueblos contra el imperialismo”, etc. Hemos coincidido a veces con ustedes en el impulso a algunas huelgas (como la ferroviaria de Buenos Aires), listas antiburocráticas (docentes de Salta, judiciales de Córdoba y Conadu), actos del 1º de Mayo en la Plaza de Mayo y en Córdoba, etc. En las listas del FIT, si bien están armadas de tal modo que siempre las encabezan dirigentes del MST-PO, en otros lugares van luchadores del movimiento obrero. Desde el punto de vista del PL estas elecciones eran importantes para avanzar en tres cuestiones. En primer lugar, para denunciar al gobierno entreguista y a la oposición radical cómplice (también a Rico y al Frente Grande). En segundo lugar, para llamar a la lucha hacia la rebelión popular. En tercer lugar, para agrupar al activismo obrero y de otros sectores populares como base para una alternativa de la izquierda revolucionaria. Al servicio de esos objetivos bregamos por un frente electoral de la izquierda y de los que luchan. Nosotros no integramos el FIT y creemos que ese acuerdo MST-PO tiene muchos límites respecto al frente que necesitaba nuestro pueblo. Pero de todos modos vamos a votarlo, porque le vemos los aspectos positivos que consignamos al principio, lo que ratifica el carácter unitario del Partido de la Liberación. Nuestro voto será crítico porque reiteramos nuestra denuncia a los manejos divisionistas que ustedes realizaron durante los meses de julio y agosto de este año. En ese período, detrás de una fraseología “frentista”, el MST-PO excluyeron al PL de los debates, y terminaron alumbrando un frente trotskizante. No aceptaron ni una sola opinión sobre el programa y menos aún sobre las candidaturas, principio y —sobre todo— el fin del FIT. También mantenemos nuestra crítica a un programa que no plantea abrir una situación revolucionaria, que no impulsa la línea de las puebladas, que no se solidariza con Cuba socialista agredida por el imperialismo. En estos aspectos seguiremos luchando en lo político y teórico contra las concepciones trotskistas y reformistas. Ello no será óbice para que votemos las listas del FIT el 3 de octubre y, lo más importante, para que nos encontremos al día siguiente en la lucha obrera y popular contra el gobierno de Menem, las patronales y la burocracia sindical. Los saludamos en nombre del Comité Central. Manuel Malvicino, Eduardo Maturano y Sergio Ortiz (sec.gral.) PD: Solicitamos la publicación de esta carta, completa, en vuestras prensas