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Prensa Obrera N° 391

17 de mayo de 1993 · 40 notas

Notas de este número

17 de mayo de 1993
Un “entierro de lujo” para la reelección

Las grandes-grandes-grandes patronales acaban de enterrar con una cena de lujo en los salones del Jockey Club los apetitos reeleccionistas de Carlos Menem. Pero con este funeral festivo la gran patronal ha puesto también en marcha una crisis política “La reelección no es imprescindible”, dijo el titular de los agasajantes, presidente del Consejo Empresario Argentino (CEA) y hombre de la banca Roberts, Enrique Ruete Aguirre. Su antecesor en el CEA, Armando Braun prefirió el ángulo “ético”: “no me gusta la relación directa entre la persona que promueve una reforma y después se beneficia con ella”. Pero Luis María Flyn del pulpo exportador devaluacionista, Cargill, puso el dedo en la llaga cuando apuntó que, “Si el partido gobernante no tiene mayoría para sacar leyes cómo puede asegurarse que las modificaciones de la Constitución apuntarán sólo a cuestiones de forma”. Este veto de los “privatizadores” tuvo su eco en la Unión Industrial. Es así que la nueva conducción, de tinte menemista sin embargo, “decidió suspender el seminario sobre la reforma constitucional, el mismo que le había prometido celebrar en mayo Gilberto Montagna a Carlos Corach hace dos meses en un almuerzo en Casa de Gobierno, como una muestra de buena voluntad de los nuevos hombres de la UIA para la reelección de Menem” (Ambito, 14/5). Conocedor del paño, Domingo Cavallo le “puso sordina al debate de la reelección” (La Nación, 12/5), al señalar que era contraproducente para la continuidad del plan económico. La verdad, sin embargo, es la contraria: el agotamiento del “plan económico” se ha transformado en una traba absoluta para la reelección. La burguesía necesita un gobierno multipartidario por que le teme a la catástrofe que pueda provocar una devaluación. Crisis de gobierno ¿Cómo se explica que los grandes beneficiario de las privatizaciones veten al hombre que les regaló las empresas públicas y satisfizo más del 100 por ciento de sus aspiraciones? Se explica porque la gran burguesía entiende que se impone operar un cambio de política. Para los grandes pulpos está planteada la devaluación. Como lo señaló oportunamente a La Nación ( ) el banquero Conrado Hebling, la preocupación de la gran banca es el caos económico que podría producir, en especial con relación a las privatizaciones cuyas tarifas están dolarizadas en la deuda pública que está nominada también en dólares. La revista The Economist acaba de señalar (3/4) que la “convertibilidad” está en un callejón sin salida, que obligará a modificar el tipo de cambio. Pérez Companc acaba de declarar, por su lado, que con este dólar no puede exportar ni siquiera petróleo, una mercancía cuyo costo es, sin embargo, 1/7 del precio internacional. El gobierno comenzó a recorrer la vía de la devaluación con los reembolsos para las exportaciones que anunció en setiembre pasado, y que Menem acaba de reforzar con las rebajas y eximiciones impositivas a granel para los grandes pulpos que anunció en el Parlamento el 1º de Mayo. Pero estos anuncios abrieron un frente de tormenta debido a la liberación completa de las importaciones de bienes de capital. Mientras la Unión Industrial trataba de “tener paciencia hasta las próximas elecciones y no levantar el perfil crítico para poder negociar mejor con el gobierno” (La Nación,12/5), comenzó a producirse “uno de los mayores dramas que presionan hoy sobre la UIA... la dispersión de asociados que en el interior están dejando la entidad y volcándose a las filas de la Confederación General de la Industria...” (Ambito, 14/5), la cual, no casualmente, lanzó un “duro comunicado contra los anuncios presidenciales...” (La Nación, 12/5). La venta de YPF también ha acelerado la crisis, porque al ofrecerla a un precio de remate mandó a pique a la Bolsa, cuyas acciones deberán alinearse con el nivel de cotización de YPF. Valuada en unos 12.000 millones de dólares, YPF se vendería por menos de 5.000 millones. La baja de la Bolsa provoca una crisis para varios grupos especuladores y cierra la canilla para una captación barata de capitales. El encarecimiento en el financiamiento de las grandes empresas se produce porque deja de ser conveniente emitir acciones, que son una especie de deudas a largo plazo y bajo interés y obliga a emitir “obligaciones negociables”, que son deudas a corto plazo y a un interés superior. El remate de YPF ha abierto además una feroz disputa, porque quien se quede con YPF marcará la música a la que tendrán que bailar el resto de los petroleros. Un correlato político parcial de esta crisis es la formación de un frente antimenemista dentro del PJ compuesto por Bordón, Cafiero, que ha bloqueado la reforma constitucional en el Senado y que postula un cambio de política. Naldo Brunelli se ha alineado por completo detrás de este sector. Alicia, una santa La expulsión de Alicia Saadi del Senado fue la oportunidad para el inicio del operativo de recambio político en el oficialismo. Los Saadi habían combinado la reelección de Alicia con Eduardo Menem. La crisis que se armó contra Alicia Saadi fue tan solo un pretexto para golpear a Menem. “Los senadores le complicaron los planes del Presidente por segunda vez en apenas dos meses. No es eso lo peor. Más grave aún es que en las dos oportunidades la revuelta tuvo los mismos líderes: Antonio Cafiero y Bordón. Primero le trabaron la reelección presidencial hasta convertirla en una fantasía de púberes y ahora no cejaron hasta echarla sin miramientos a su ex aliada Alicia Saadi. Más aún: lo obligaron a dar vuelta su posición ante la amenaza —cierta o potencial— de tumbarlo también a su hermano del segundo lugar en la nomenclatura de la República” (Joaquín Morales Solá, en Noticias, 18/4). Ahora la reforma constitucional duerme el sueño de los justos y, como dijera Rodríguez Saa, el proyecto del consejo nacional justicialista “tuvo un estrepitoso fracaso, porque fue redactado por una burocracia que no realizó consultas, en alusión a la tarea de los 11 juristas partidarios, encabezados por Eduardo Menem...” (La Nación, 14/5). Lo cierto es que la comisión de reforma constitucional del Senado “no se reúne desde hace más de un mes” (ídem). El menemismo debería festejar que no haya rodado la cabeza del hermano Eduardo. Otro entierro de lujo: Bill Clinton El nombramiento del “embajador político” Granillo Ocampo a EE.UU. es una confesión de que la reelección de Menem no tiene “luz verde” en el Departamento de Estado. Granillo tiene la tarea de cambiar el color del semáforo. Adelantándose a esto, Clinton le dijo a Menem que viniera personalmente. Es que está cantado que Carlos Menem tendrá en Washington el mismo resultado que el de la cena en el Jockey Club. El veto norteamericano a la reelección de Menem ya lo escuchó Carlos Corach cuando en enero pasado se entrevistó con Phillip Heymann, secretario de Justicia de EE.UU. Ahora Menem lo escuchará de la boca de Clinton. Los yanquis no quieren aventuras políticas, ni cultivan por ahora (Ross Perot) la “cultura del candilerismo”. Los yanquis tienen en carpeta todas las vinculaciones argentinas con la mafia italiana y su publicitación es sólo una cuestión de oportunidad política. Los yanquis están monitoreando un cambio de frente en el propio oficialismo, en torno a Bordón y Cafiero, y en el radicalismo, a través de De la Rúa y Storani. Lo fundamental es que se ha abierto una crisis de gobierno; que la sucesión presidencial se combina de nuevo con una crisis económica, que el oficialismo está dividido, que la burocracia sindical apoya el cambio de frente de los patrones, que el agotamiento del plan económico puede tener una estallido más o menos inmediato y que el cuadro de insastifacción de las masas, e incluso de la pequeña burguesía es manifiesto. La propuesta del PO de un comando político de los trabajadores y la izquierda abre la posibilidad de un reagrupamiento político a la crisis política inminente (es decir planteada).

17 de mayo de 1993
Importante triunfo en el edificio de Valentín Gómez
Corresponsal

El jueves 29 de abril, ante la llegada de las boletas de sueldo con 300 y 400 pesos (el resto se consume en Bonos de mutuales para poder comer), la Comisión Interna de V. Gómez convocó asamblea de edificio donde se elaboró un programa de reivindicaciones. Entre otras, reclamar al gremio la lucha por un salario de 1000 pesos inicial; mayor provisión de chequeras de la Obra Social; exigencia a la empresa de recategorización de las especialidades, pago de viáticos adeudados, reconocimiento del tiempo de viaje, pago retroactivo de los interinatos; no a la múltiple función (“flexibilidad”), que se tomen choferes y que no manejen los operarios; provisión de elementos de primeros auxilios y ropa de trabajo,etc. Se resolvió no salir a trabajar hasta el cumplimiento de las demandas. Con lo que se inició un paro de tres días. Durante el mismo, se logró que un plenario zonal, citado en el Sindicato, se trasladara y funcionara en el edificio en lucha, como manera de difundir el conflicto en el gremio, ya que la Directiva de FOETRA no se hizo presente. Como producto de la lucha se obtuvieron gran parte de las reivindicaciones, cobro de viáticos, recategorizaciones, botiquines en los vehículos y el compromiso de tratativas inmediatas sobre otras. El reclamo de que la Interna participara de las tratativas con la empresa, por la desconfianza en la conducción sindicial, fue desconocido y bicicleteado por los dirigentes de FOETRA. Del boletín Nº 2 (La Voz de Balvanera), que la Interna publicó como “Carta abierta al gremio telefónico”, transcribimos estos párrafos: “Compañeros, esta Comisión Interna siempre lo planteó con claridad: NO HAY NADA SIN LUCHA; no hay negociadores posibles sin la acción directa de los trabajadores”... “Queríamos difundir masivamente este material, porque creemos que los métodos históricos de la clase obrera son los únicos que le dieron, le dan y le darán satisfacción a los trabajadores contra las patronales. Quienes en estos dos años se recostaron en las distintas jefaturas, no sólo no obtuvieron nada, sino lo que es peor, perdieron la dignidad, por eso llamamos al conjunto de los telefónicos a reeditar estos métodos en sus lugares de trabajo...”.

17 de mayo de 1993
“Pacto fiscal”: Los docentes y estatales del Interior financian... a la Unión Industrial

Una semana después de anunciar en la Asamblea Legislativa un conjunto de beneficios impositivos para la gran burguesía, el gobierno se encargó de informar de dónde saldrán esos subsidios. En la “cumbre” realizada por Menem y Cavallo con los gobernadores, el ministro de Economía anunció una “nueva política tributaria que implica la eliminación de los impuestos (provinciales) a los ingresos brutos, a los sellos, la electricidad y el gas para los empresarios” (La Capital, 8/5). A su vez, la eliminación del impuesto a los activos para compensar a los productores agropecuarios “sólo regirá para las provincias que acepten limitar las alícuotas del impuesto inmobiliario rural y urbano”. Para las provincias de mayor desarrollo —Buenos Aires, Santa Fe, Córdoba—, los impuestos provinciales que se pretenden recortar implican de un 30% a 40% de sus recursos totales. El plan de “salvataje” a la gran burguesía y a la oligarquía agravará la bancarrota de las finanzas públicas provinciales. Los “cavallistas” no han encontrado otra salida que proponer, en sustitucion de aquéllos, un nuevo impuesto “que grave a los consumidores finales” (ídem). Los subsidios a la burguesía industrial —concebidos para sacar del pantano a un conjunto de sectores en quiebra— serán, por lo tanto, una fuente de nuevas crisis para el “Plan Cavallo”. El gobierno pretenderá salir de esta nueva impasse redoblando el ataque a las provincias: la transformación del país en una gran “zona franca” (libre de impuestos) pretenderá compensarse con el cierre de hospitales y escuelas en el interior, y el desmantelamiento completo de la obra pública.

17 de mayo de 1993
Apuntan contra la juventud

Asistimos a uno de los ataques más reaccionarios que se han montado contra la juventud en general. Se ha aprobado la ¡¡¡LEY FEDERAL de EDUCACION!!! Esta ley entre otros conceptos eleva de 7 a 10 años el período de enseñanza obligatoria: desde el último año preescolar, pasando por el actual primario hasta el segundo año del secundario. Con el resto de los años (3º, 4º, 5º y 6º en el caso de los técnicos), vaya a saber uno dónde irán a parar, porque en ningún momento esta ley plantea que el Estado se debe hacer cargo de estos años. Entonces los que puedan pagar un colegio privado podrán terminar el secundario, los que no puedan pagar tendrán que salir a la sociedad sin el conocimiento necesario y sin la capacitación para desarrollar un oficio, que alguna vez empezaron y no pudieron terminar. Según Eduardo Amadeo (diputado justicialista) esta ley aspira a: aumentar la calidad, participación, federalismo, “gratuidad” y asistencia como compromiso fundamental del Estado (Clarín 15/4). ANALICEMOS ESTO: Acaso con este magnífico verso no se está tratando de encubrir el desplome del sistema educativo nacional. Acaso, hoy en día no son los estudiantes y los padres, los que tienen que mantener el colegio. Si esto no es así entonces bajemos a los ejemplos concretos. En la escuela de Educación Técnica Nº 2 de Temperley, este año al igual que el año pasado se ha impuesto el pago obligatorio de la cooperadora que es de 45 pesos y una cuota mensual de 3 pesos. A pesar que esta escuela es de la provincia se la está privatizando, las condiciones cada año son desastrosas, faltan elementos para la práctica, sillas, bancos y lo más indispensable, profesores. Este año como el año pasado la dirección a cargo de Díaz, uno de los tantos chorros que tuvo el BA.NA.DE., aplicará un régimen estricto para todo aquel que no pague la cooperadora y tenga al día su cuota mensual, a tal efecto que no se otorgará certificado de alumno regular, no se podrá rendir examen (ya sean estos previos o recuperatorio). En la ENET Nº 1 de Banfield (Passalacqua) se ve con más claridad este problema. En esta escuela el curro va más a fondo, se aplicó el pago obligatorio de la cooperadora por la módica suma de 80 pesos al contado y 85 pesos en cuotas —tomemos en cuenta que a este colegio concurren alrededor de 1.000 alumnos y que sólo la mitad de éstos paguen— la cooperadora se alza con cerca de 40.000 pesos por año (así se encuentra el colegio). Este año en pleno receso escolar se montó una estructura metálica con el fin de que los días que llueve no se filtre el agua, ya que ésta cubre gran parte de las aulas. El problema pasa a ser más agudo que el año anterior. Los días que llueve se deben suspender las clases debido a que se inunda por completo, los talleres deben suspender sus actividades porque se llueve más adentro que afuera, como ésta tiene la especialidad de construcciones (turno noche) los alumnos haciendo práctica de lo que allí estudian, el año pasado remodelaron un aula, este año el cielorraso de la misma corre el riesgo de desplomarse dado que el agua se filtró, los baños se encuentran en condiciones desastrosas, los días que llueve las cloacas se tapan y se forma en el patio una hermosa laguna del mejor corte natural, pero provista nada más y nada menos que de agua servida. A todo esto la cooperadora no mueve un solo dedo, es más, se ha transformado en una pequeña empresa porque además de recaudar toda esta suma por año se ha concesionado el bufet del colegio, colocando allí a dos empleados que trabajan los tres turnos y capturando todas las ganancias que éste deje. Como dice el dicho de que el que más tiene más quiere y las características dan indicios de que esta cooperadora, junto a la dirección, llevarían una regimentación más a fondo para que todos los alumnos paguen la cooperadora. Por esto hoy más que nunca es necesario entablar una discusión a fondo con todos los jóvenes y deben llegar a la conclusión que bajo el actual sistema no tienen salida alguna, en los colegios se debe poner en pie los centros de estudiantes mediante la elección de delegados por curso y darle una orientación a toda esta juventud que busca una salida. (Lomas de Zamora)

17 de mayo de 1993
Apoyemos la campaña por el frente
Partido Obrero

¿Cuál es el alcance que puede llegar a tener la propuesta del Partido Obrero de formar un Comando Político de la Izquierda con el objetivo de unificar a los activistas de la juventud y del movimiento obrero en un solo polo político para la lucha práctica contra el régimen del capital y de la entrega? Anotemos, para responder a la pregunta, algunos hechos de la última semana. Los radicales acaban de hacer su “interna” en Capital y en Buenos Aires. El recuento de votos aún no acabó, pero hay algo que ya se sabe: Angeloz, que apoyó a Alfonsín para presidente del Comité Nacional, no quiere ahora que Alfonsín sea presidente del Comite Nacional. Federico Storani, que apoyó a De la Rúa para candidato a presidente de la Nación, dice ahora que De la Rua no es todavía el candidato de su preferencia a la presidencia de la Nación. Melchor Posse, que mandaba apalear a las Madres de Plaza de Mayo, se presentó junto a Alfonsín para defender a la “democracia”, acaba de renunciar. Todos estos individuos se la pasaron durante la campaña pre-electoral de la UCR elogiando a Cavallo, al mismo tiempo que se quejaban por la pobreza creciente y la “desindustrialización”, que indudablemente ha provocado Cavallo. ¿Se puede decir que este rejunte de contradicciones representa a la oposición popular al menemismo? Casella, un puntero de De la Rúa, llegó al extremo de decir, en el programa de Grondona del 14/5, que si en 1995 los dos principales candidatos llegaran a ser Bordón y De la Rúa, ¡¡a la elección le faltaría aún un candidato popular!! En el peronismo han aparecido a última hora unos opositores al menemismo que, como máxima demostración de respaldo, hacen trascender a cada rato que los apoya el Departamento de Estado norteamericano. Cafiero, Bordón, Rodríguez Saa son chirolas del imperialismo. Bordón quiere ir adelante acompañado de perdedores, como Lorenzo Miguel, Cafiero, Brunelli... Los centroizquierdistas de Solanas y del partido comunista han salido al ruedo como quien rueda una película. El Chacho Alvarez y Cafierito llevaron las cámaras a exteriores, a Roma, a hacer campaña electoral por la “tangente”. Estos dos señores “derechos” y “humanos” tienen el apoyo indisimulado del ideólogo de todas las dictaduras, Mariano Grondona, y de los únicos reconvertidos con éxito al capitalismo, Página 12. El Frente del Sur no ha demostrado capacidad para impulsar la más mínima movilización política, no ya popular. Sus integrantes se devoran entre ellos en pos de una banca que ni siquiera saben si van a poder conseguir. Hasta ahora no hablaron de programa. Prometieron “elecciones abiertas”, pero en su lugar sólo han cocinado chanchullos. Estos personajes pretendían “renovar la política”, pero sin nunca dejar, eso sí, las bancas que consiguieron como pre-candidatos de Cafiero y candidatos de Menem. La burocracia de la CGT, ahora encabezada por Brunelli-Miguel, se ha declarado preocupada ... por los industriales. Ni el centro-izquierda es izquierda, ni la burocracia sindical es una dirección obrera. En el colmo de los fracasos de la burocracia, el pulpo... industrial Techint está organizando una fusión entre Aceros Paraná (ex Somisa) con Propulsora Siderúrgica para “licuar” el valor de las acciones “participadas” de los obreros de la ex Somisa. Hay un inmenso clamor popular, hay incluso una desesperación cada vez más penetrante, que ninguna de las fuerzas de la llamada oposición puede satisfacer. Hay hambre de orientación política de parte del activismo frente al callejón sin salida al que llevan todos los “modelos” capitalistas o seudo-izquierdistas. Si el COMANDO POLITICO DE LA IZQUIERDA se pone en acción, podría colmar este inmenso vacío político. Pero la izquierda combativa y revolucionaria también tiene sus contradicciones, en algunos casos más graves y mortales que la de todos sus opositores juntos. Entonces, depende de los activistas, de nosotros, de ustedes, de vos y de mí que esta situación de impasse se supere, reclamando a las direcciones políticas de izquierda la formación de un Frente o Comando ya, mediante pronunciamientos abiertos, interviniendo en asambleas, organizando el frente en los sindicatos y empresas, discutiendo públicamente los argumentos. No es el socialismo o la revolución que se encuentran en una impasse; están en una impasse las direcciones políticas desgastadas por la presión del imperialismo.

17 de mayo de 1993
Santiago del Estero: Extraordinaria huelga docente

Durante 50 días la docencia santiagueña cumplió una huelga por tiempo indefinido para reclamar el pago de deudas salariales, una recomposición de los salarios (básico de 360 pesos), la titularización de interinos y contratados, boleto gratis para los docentes y alumnos, funcionamiento de los comedores, etc. El gobierno ha desquiciado a tal punto la educación pública, que adeuda 8 meses de sueldos a los docentes suplentes; ha llegado, en las vacaciones, a suspender por completo el funcionamiento de los comedores, y luego de aceptar la transferencia de las escuelas nacionales, ha declarado que carece de fondos para ejecutar la equiparación salarial, y les está pagando con retraso los miserables 85 pesos, que es el salario de los docentes transferidos, cuando en la provincia el básico es de 160 pesos. Con este panorama, en marzo, la decisión de todos los gremios fue unánime de no iniciar las clases. El gobierno maniobró, primero retrasando el inicio del ciclo lectivo, luego decretando el no pago de los días de huelga; posteriormente decretando la conciliación obligatoria, que sólo fue aceptada por las cúpulas de la llamada Intergremial (Sadop, Amet, docentes secundarios, etc.), pero no así por AESyA, que es el gremio mayoritario de la docencia provincial. La docencia logró sortear todos estos obstáculos y la huelga se fue fortaleciendo, con el creciente apoyo de los padres y de los alumnos. Se concretaron varias movilizaciones masivas tanto en la capital como en los pueblos del interior. Se han sumado a la lucha la docencia de los colegios religiosos y también los de las escuelas de la Municipalidad de Santiago (cuya intendencia está a cargo de Bonacina, de la UCR, un hombre ligado a Zavalía), a quienes también se les está negando una recomposición salarial y otros reclamos. La huelga logró sortear también las pugnas y divisiones existentes entre diversos sectores de la dirigencia, especialmente en AESyA, donde está la camarilla del secretario general, Roberto Díaz, burócrata aliado al actual gobierno, cuestionado por diversos actos de corrupción, y también está el sector de “Autoconvocados” (de orientación centroizquierdista) que agrupa a sectores del cuerpo de delegados, quienes en el pasado impulsaron una suerte de paralelismo sindical. El fenomenal impulso de la huelga desde abajo superó la pasividad de la CGT y del CTA (en Santiago se llegaron a realizar los encuentros más numerosos del NOA, en el proceso de formación del CTA). En la Legislatura, el debate del conflicto docente llevó el 6 de abril a que se sancionara una Ley de Emergencia Educativa que autoriza al gobierno a modificar el presupuesto, y así disponer de las partidas para dar solución a todas las deudas salariales, la equiparación a los transferidos, y un salario mínimo de 360 pesos. Esto, lejos de calmar los ánimos, los terminó enervando aún mas, pues el ejecutivo se negó a promulgar la ley. Llegado a este punto hizo su aparición la pandilla de Mary Sánchez, quien recorrió la provincia, con un discurso “combativo” , e incluso llamando a una marcha, pactada con el caudillo radical Zavalía. Todo esto para sembrar el divisionismo, al punto de reclamar a la justicia la intervención de AESyA pretextando los afanos mencionados del secretario general. En ese marco la Mary firma un acuerdo con el gobierno, que accede a una serie de reclamos, pero deja el aumento salarial para ser estudiado por una comisión. Creyendo que el agua le había alcanzado para apagar el incendio, la bombera Mary Sánchez proclama la solución del conflicto. Al día siguiente el 90% de la docencia seguía de paro hasta la obtención de los 360 pesos de básico, e incluso en algunos lugares se combinaron con reclamos de otros sectores, como ocurre en Termas de Río Hondo, donde están parando los trabajadores del casino, y es inminente el paro de los municipales, con lo cual se paralizaría completamente la ciudad. Zavalía no ha sido prescindente en esta lucha. Le dio gran manija a Mary Sánchez y está le devolvió los elogios en sus discursos. Cuando vio que la política de la burocracia de Ctera fracasaba en levantar la huelga, se plegó a respaldar a Roberto Díaz, a quien calificó de “dirigencia honesta y sacrificada”, en momentos en que éste está planteando como salida para destrabar el conflicto, un recambio de gabinete. La victoria de la lucha está a un paso. Para ello es necesario elegir un comité de huelga en base a delegados mandatados de todas las escuelas y lugares de trabajo que unifique en una sola estrategia a toda la docencia, a los padres y a la juventud. Por esta vía se impedirá que alguna maniobra de los burócratas pueda hundir la lucha, y por otra será una palanca para extender la lucha docente con el conjunto del pueblo trabajador, abriendo la vía a la huelga general provincial que aplaste al gobierno hambreador.

17 de mayo de 1993
¡Basta de paz social pre-electoral!

1º de Mayo de 1993 Apartado de Correos 985, Barcelona Estamos sufriendo doblemente los efectos de la crisis económica, además del paro (¡el 21% ya!) y de la carestía de la vida hemos de soportar el congelamiento de los salarios. Es la receta de la patronal para salvar sus beneficios. El gobierno del PSOE ha convocado las elecciones anticipadas para recomponer su frente interno y justificar para la nueva legislatura lo que no ha sido capaz de imponer en la presente, la llamada reforma laboral: facilitar y abaratar el despido colectivo, nuevas “flexibilizaciones” del empleo con la movilidad geográfica y funcional y, encima, una Ley de Huelga seguramente más restrictiva que el proyecto actual. Ni qué decir tiene que la derecha si llegase a ganar las elecciones tendría aún menos escrúpulos en atacar los derechos de los trabajadores e incluso atrasaría varios años la edad de jubilación. ¡Ni un voto obrero al PP ni a CiU! La eficacia contra el desempleo que se atribuyen los políticos burgueses no es más que un cuento para ampliar el trabajo temporal, el prestamismo laboral y el “dumping” social (ganar competitividad a base de salarios míseros y horas extras no declaradas). Parte de estos planes ya están en marcha y funcionan a causa del miedo de muchos trabajadores a la reconversión y por el individualismo insolidario o corporativo de otros. Es el PSOE quien ha preparado la situación en que nos encontramos, su política es la que da alas a la derecha. No podemos, pues, votar al PSOE porque es el gestor de estos planes y empleará el voto para justificarlos. El voto de los trabajadores no puede estar desligado de la lucha y por tanto no podemos apoyar más que a las candidaturas a la izquierda del PSOE. Las centrales sindicales CC.OO. y UGT en primer lugar, deberían estar en pie de guerra contra la agresión que se prepara. En cambio, se conforman con la tregua electoral, ven cómo se destruyen continuamente puestos de trabajo en las grandes empresas y cierran muchas pequeñas o medianas, incluso aceptan pacientemente un retraso inédito de la negociación colectiva de este año. La patronal CEOE se crece, amenaza, exige al Gobierno. Los dirigentes sindicales se arrugan, esperan mejores tiempos. ¡Basta! Hay que responder ahora, organizar la movilización en solidaridad con las empresas en crisis o reconversión y contra el proyecto de reforma laboral que ya ha presentado el PSOE ante el Consejo Económico y Social. El tiempo apremia. Una fuerte movilización ahora recuperaría la confianza de muchos trabajadores en sus propias fuerzas como clase y paralizaría los proyectos antiobreros del Plan de Convergencia con la CE que el Gobierno del PSOE ha recogido de nuevo en su programa electoral. La lucha es el único medio de ganar, de romper el dilema entre lo malo y lo peor! El núcleo que publicamos la revista “En Defensa del Marxismo” queremos agrupar a los trabajadores conscientes para discutir alternativas e impulsar iniciativas en nuestras respectivas organizaciones sindicales y políticas. Nuestro objetivo es incentivar el debate, la unidad y la conciencia de clase en el movimiento obrero. La tarea del momento es impedir el avance de los planes antiobreros que amenazan con arrebatarnos conquistas y derechos históricos. Sólo la lucha obrera decidida y unitaria puede lograrlo. ¡Preparémosla ya!

17 de mayo de 1993
No hablemos de la devaluación por teléfono

El sábado pasado, Clarín publicó en un espacio muy reducido una información destinada a tener consecuencias más grandes. “Los exportadores de cereales, según el diario, hicieron un pacto de silencio a instancias de Luis María Flynn, el hombre de Cargill (por lejos, la número uno). Les pidió no abrir la boca sobre el tipo de cambio. Ni por afuera ‘ni hacia adentro de las empresas en comentarios con las casas matrices, porque la seguridad en nuestras líneas telefónicas deja mucho que desear’...”. Lo que se desprende del resto de la información es que los exportadores esperarían la salida de la “reforma laboral”, de la “jubilación privada” y de otro ‘montón de desregulaciones’, para pasar a “mover” la paridad de 1 a 1 entre el peso y el dólar. Hacia fines del año pasado, bajo el título “Síganme que no los voy a devaluar”, hicimos desde Prensa Obrera la previsión acerca de que Cavallo pretendería hacer una devaluación “ordenada” sólo después de que tuviera aprobada la “reforma previsional”. Numerosos capitalistas se han pronunciado en el último tiempo alertando que una devaluación “prematura” podría debilitar al gobierno en su capacidad para imponer las “reformas” que las patronales están clamando contra las conquistas históricas de los trabajadores. No se puede dejar de hacer notar, sin embargo, que fue Cargill (la primera de todas) la que hace muy poquito tiempo atrás reclamó la devaluación del peso (Clarín, 21/4). Si ahora no quiere que se mencione el tema por teléfono, ello es más bien un síntoma de que está conspirando contra la paridad del peso, más que buscando preservarla. ¿Sí o no? Si se lo escucha a Cavallo, la posibilidad de una devaluación es poco menos que remota, aunque recientemente volvió a insistir en que se podría reemplazar el régimen actual de paridad con el dólar, por otro de paridad con una canasta de monedas. En la actualidad, el peso sólo se mantiene a la par con respecto al dólar, no del resto de las monedas, ya que la cotización del dólar fluctúa todos los días respecto a las demás divisas. Las paridades monetarias de Cavallo son, entonces, completamente relativas. Si en lugar del dólar, se pasara a tomar como referencia una canasta de monedas, el peso comenzaría a fluctuar también con respecto al dólar (y los precios internos a “fluctuar” todavía más). Los argumentos de Cavallo para asegurar que se mantendrá la paridad cambiaria, son perfectamente inconsistentes. La especie de que mientras haya equivalencia entre las reservas del Banco Central y la cantidad de moneda en circulación, el gobierno podría hacer frente a una “corrida” cambiaria, carece de sentido. El dinero en circulación no solamente está compuesto de billetes y depósitos en cuenta corriente; también es dinero el que se encuentra a plazo fijo, en cajas de ahorro o incluso en bonos a corto plazo del Estado. Este conjunto de dinero en circulación asciende a una cifra de 50.000 millones en pesos, en tanto que las reservas del Banco Central apenas pasan los 10.000 millones de dólares. Una “corrida” contra el peso significaría que se venden los títulos públicos y que se retiran los depósitos de los bancos, es decir que se produce al mismo tiempo una “corrida” bancaria y una caída de la cotización de los títulos públicos. Si el ascenso en las tasas de interés que genera una situación como ésta supera la capacidad de re-pago de las empresas endeudadas, el gobierno se ve obligado a devaluar, incluso mucho antes de que se vacíen las arcas del Banco Central. La “ley de convertibilidad”, en sí misma, no aportó nada a la llamada estabilidad, primero del austral y luego del peso. Lo que mantuvo esa paridad, desde la sanción de la ley, es la masiva entrada de dólares generada por los grandes negocios en la Bolsa y en los títulos públicos y por la venta de las empresas estatales. Con estos dólares se fueron pagando los intereses de la deuda externa e interna y acumulando reservas en divisas. ¿“Boom” o “crack”? Desde agosto de 1991 hasta cerca de mediados de 1992 se vivió una “euforia” bursátil, la que prácticamente terminó luego de que quedó en evidencia la estafa perpetrada con la colocación de las “teleacciones”, que se vendieron a valores de hasta diez veces por encima de lo recibido por la venta de Entel, para luego caer estrepitosamente a la mitad. Esta “euforia” estuvo determinada por el ingreso de miles de millones de dólares, que sirvieron para financiar el pago de la deuda pública y para mantener la cotización del peso. Hacia fines de 1992 tuvo lugar una “corrida” cambiaria y bancaria, precisamente porque el negocio bursátil se había secado para el capital especulativo internacional. El peso estuvo a un tris de la devaluación, sin que las reservas, de las que tanto se jacta Cavallo, hubieran podido hacer nada para impedirlo. ¿Por qué, entonces, no se produjo la devaluación? Fuera de algunas maniobras de poca monta, la razón principal para que no se produjera una devaluación fue el regreso de los capitales especulativos, no a la Bolsa, sino a la compra de títulos del Estado y de títulos de deuda de empresas privadas. Este “regreso” se debió, a su vez, a la espectacular caída que experimentaron las tasas de interés en los principales mercados internacionales. En Estados Unidos llegó a colocarse por debajo del 3% anual; las devaluaciones de la libra, la lira, la peseta y el escudo portugués, hicieron bajar las tasas en Europa, incluso en Alemania y en Francia. Tomar prestado en el extranjero al 4% anual y recolocarlo en Argentina (y en otros países con situaciones similares) al 16% al año, se transformó en un negocio redondo, en especial después que Argentina refinanció con los acreedores la deuda externa. (Nota para cavallianos: al 16% anual de interés, la deuda crece con mayor rapidez que las reservas del Banco Central, que el superávit fiscal y que la producción nacional, determinando una devaluación cierta a un plazo más o menos indeterminado). (Otra nota: si para“reactivar” la economía los europeos devalúan, ¿qué le queda a Cavallo para levantar a la deprimida industria argentina, toda vez que en el “crecimiento” menemista solo crecen los servicios?). El fracaso del “boom” de la Bolsa significa que las “inversiones” extranjeras no han quedado retenidas en el país, desmintiendo a todos los charlatanes, que vieron en ese “boom la posibilidad de la reconversión de la industria y desmintiendo también al equipo económico, que afirma haber “revolucionado” la financiación de la economía argentina. En esta “nueva” economía de mercado, los negocios privados siguen girando en la órbita de la deuda pública. Hace un mes, el Banco Mundial condicionó un préstamo a empresas privadas argentinas a que éstas contaran con un aval o garantía del Estado nacional! Escapismo El fracaso de la Bolsa para convertirse en un “mercado de capitales” produjo una crisis importante en la burguesía, que deberá agravarse en un futuro próximo. La Bolsa se vio obligada a admitir en su seno a los grandes bancos, y se verá forzada, en un cierto plazo, a modificar las normas que rigen las relaciones entre los accionistas mayoritarios y minoritarios, para posibilitar el cambio de control de las empresas, es decir su pase a nuevas manos. Martín Pérez (conocido como Redrado), presidente de la Comisión de Valores, dió un anticipo de lo que se viene cuando denunció los fraudes de la contabilidad de Pérez Companc, o cuando hizo lo mismo hace poco la DGI con los “quebrantos” de ejercicios anteriores de Techint. Los bancos, los fondos de pensión y los especuladores en general, pretenden que la burguesía argentina presente cuentas claras de sus beneficios, primero, y abra el capital a otros “inversores”, después. El negocio de los títulos públicos, sin embargo, ha mostrado rápidamente sus límites para mantener el ingreso de capitales especulativos; lo mismo ha ocurrido con los títulos privados. Es por eso que el gobierno apresura la venta de YPF; si utiliza el dinero de este remate para rescatar una parte de los Bocón previsionales, luego reemplazará a estos “bonos basura” por la emisión de nuevos títulos, de manera de mantener el auge de la especulación con la deuda pública. Pero esto es puro escapismo. El remate de YPF ha provocado un verdadero derrumbe de la Bolsa, porque, a partir del precio en que será vendida YPF (menos de 5.000 millones de dólares), no hay ninguna otra acción que pueda asegurar una rentabilidad tan enorme, a su cotización actual. Luego de consumado el remate de YPF, las apariencias llevarían a pensar que la Bolsa podría tener un nuevo “boom”, visto el abaratamiento que se produciría en el conjunto de los capitales en acciones. Pero para ello será necesario introducir modificaciones en la estructura y en la negociación de esos capitales accionarios; es decir voltear algunas cabezas importantes de la burguesía, o sea hacer las “otras desregulaciones” a las que se refería el mandamás de Cargill. De cualquier modo, después del remate de YPF, se acabaron las “joyas de la abuela” como medio de financiar las grandes ganancias de la burguesía argentina y del capital internacional. Contra el reloj Desde que hiciera su ingreso a la “función pública”, Cavallo se ha destacado como un “bicicletero”, para decirlo con suavidad. Siempre anda al rescate de capitales fundidos o a punto de fundirse, cambiando unas deudas por otras y descargando la manipulación resultante sobre el ingreso de los trabajadores. Ahora, por ejemplo, está en plena “carrera”, para llegar por lo menos al 3 de octubre. Pero la situación en su conjunto es cada vez más explosiva. La deuda pública es superior a la que existía en 1989 y la deuda internacional privada ha crecido en forma espectacular. La crisis del peso podría ser detonada por factores impensados hasta hace poco tiempo —por ejemplo las devaluaciones de los pesos de Chile y de México. Se trata por cierto (ver notas) de dos casos ideales “para especular” a una “caída”. En el caso chileno existe incluso el riesgo de que se declaren en cesación de pagos las llamadas “trading” internacionales del cobre, que operan en el mercado de Londres, pues han tomado compromisos de compra a 90 centavos de dólar la libra cuando la cotización ya ha caído a 79 centavos. Si se confirma esa presunción o posibilidad, el mercado del cobre quedaría paralizado y el Estado chileno perdería el 40% por lo menos de sus ingresos por impuestos. Otros factores que pueden precipitar la crisis son, por un lado, la presión devaluacionista en Uruguay, ejercida por todas las cámaras empresariales, el sector Sanguinetti del Partido Colorado y el Frente Amplio, y aún aceptada por hombres del oficialismo, como el ex ministro de Economía, Javier Haedo. Por otro lado, está el derrumbe de la situación brasileña, que antes de llegar a la estabilización deberá pasar por alguna hiperinflación “educativa”. Finalmente, hay que tener en cuenta la propia situación internacional, donde la baja de las tasas de interés ha fracasado para reactivar las economías y sí ha servido para aumentar la especulación con los títulos de la deuda pública, incluso de todos los países desarrollados. Han aumentado, en consecuencia, las presiones inflacionarias, la posibilidad de nuevas devaluaciones, y por lo tanto una caída generalizada de las cotizaciones de los capitales especulativos. La crisis “argentina” constituye, en realidad, un episodio relativamente intrascendente de una gigantesca crisis mundial, identificada por una sobreoferta o sobreproducción de capitales financieros. En los nueve principales mercados cambiarios del mundo se transan 910.000 millones de dólares, por día, en tanto que las reservas en divisas de las naciones industrializadas totalizaban 555.000 millones de dólares en abril de 1992. El total de las tenencias de acciones de residentes de otras naciones en los países que forman el Grupo de los 7 era de 1 billón 300.000 millones de dólares en 1991, en tanto que las tenencias en títulos públicos y privados llegaba a 2 billones 500.000 millones de dólares. Se estima que los Fondos de Pensión de Estados Unidos tendrán invertidos en el exterior de su país, en 1997, entre 280.000 millones y 430.000 millones de dólares. Esta es la base económica de la “sapiencia” cavallana . Para uno de los articulistas que reprodujo esta información (Financial Times, 4 y 6/5), “Todo esto son malas noticias para los gobiernos. Cuando los mercados privados modifican su opinión acerca de una divisa, un banco central puede verse enfrentado a una corrida de 100.000 o 200.000 millones de dólares en una semana y quedarse con las reservas agotadas”. La opinión de Cavallo sobre la solidez de la “convertibilidad” solo la aceptan los incautos. Después del “diluvio” El verdadero problema de Cavallo es que no sabe ni cuándo ni cuánto devaluar. Martinez de Hoz, en febrero de 1991, creyó que arreglaba todo con una desvalorización del 10%, pero en realidad, inició una cadena de devaluaciones que aún no terminó. Cavallo probablemente estime que una devaluación “preventiva”, es decir decidida por el gobierno, sea más dañina políticamente, que una devaluación impuesta por el “mercado”. Un financista de alto copete transmitió, precisamente, la preocupación de los “mercados internacionales” de que Cavallo no fuera capaz de ejecutar la devaluación (que dan por descontada) en “orden” (Conrado Hebling en La Nación, 15/4). Un economista de la “escuela” cavallana se atrevió a afirmar que “devaluar” sería “destruir la República Argentina, porque las relaciones contractuales efectuadas dentro de la Ley de Convertibilidad son dominantes. Por ejemplo, el mercado financiero desaparece... Amen de que el ministro que devalúe (sic) quizás hasta termine preso (Carlos Rodríguez, del Cema, en La Nación, 10/5) Cualesquiera, sin embargo, que sean sus repercusiones sociales y políticas más generales, la devaluación asestará un golpe político al gobierno y a todos los que “imprudentemente” han salido a elogiar a Cavallo (Angeloz, De la Rúa, Alfonsín, Verbitsky, etc), y otro golpe, económico, al nivel de vida de las masas. Pero antes de plantear el “derrumbe” del actual régimen político, la devaluación y el desenlace de la presente crisis habrán de poner a prueba la capacidad de la clase obrera para aprovechar esa situación para comenzar a poner fin a este régimen de entrega y de miseria. Se trata de un problema de política, no de economía.

17 de mayo de 1993
Asamblea del Suteba del 3 de mayo

Con la presencia de sólo 16 docentes se realizó esta asamblea cuyo propósito es tratar la memoria y balance y la cuestión del presentismo. Con respecto a la primer cuestión, la memoria de la burocracia ocultó todo; desde el acta firmada por Yaski el 6 de mayo de 1992 donde acordaba con Farías de Castro una tregua de 90 días y pactaba un aumento para los docentes al frente de alumnos a partir de economías presupuestarias (léase despidos en administración pública) segregando a los gabinetes psicopedagógicos, hasta el estrangulamiento de la huelga educativa. Todo esto fue denunciado por Tribuna Docente en la asamblea, así como el carneraje del paro del 9 de noviembre y el papel divisionista y capitulador del CTA en la cuestión de la flexibilización (UOM Villa Constitución) o el papel de ATE en Astilleros. Con respecto al presentismo, ellos son responsables de su existencia por haber estrangulado la huelga del ‘92, ahora dicen que defienden la incorporación al básico ¿cómo lo harían?. Denunciando ante la “Secretaría de Ingresos Públicos” al Estado provincial por evasor. Ya que a los docentes se les pagan sumas en negro de cuyo monto no hay descuentos y eso afecta a las cajas de jubilación, pero sobre todo “los ingresos al sindicato”, porque como es sabido el SUTEBA es partidario de crear su propio fondo de pensión (art 12 estatutos del CTA) y su pretendida “lucha jubilatoria” está al servicio del aumento de la edad para jubilarse y la eliminación del 82% (proyecto radical, Chacho Alvarez). Ante este planteo desmovilizador Tribuna Docente reclamó que se impulsara la exigencia de un paro de 36 hs al CTA y a la CGT tomando como ejemplo la iniciativa de los trabajadores que en San Lorenzo le exigieron a Brunelli un plan de lucha, muchos de ellos enrolados en sindicatos del CTA. Como el CTA “es chico y no puede largar un plande lucha” y la CGT “son unos traidores” no se puede impulsar nada, salvo.... la traición, claro como la de Mary Sanchez en Santiago del Estero. Es una tarea imprescindible la constitución de un bloque antiburocrático en el cuerpo de delegados y en las escuelas para impulsar la lucha contra el presentismo y por los 500 pesos de básico. No lo harán quienes desde 1988 vienen enterrando huelgas.

17 de mayo de 1993
Reclamo de una compañera jubilada
Clementina Castillo

Merlo, 30 de abril de1993 Sr. director de Prensa Obrera: Me dirijo a usted para saber en qué quedó lo que me deben como pensionada; cobro pensión mínima y soy sola; hace 2 años me fracturé la cadera y tengo artrosis y osteoporosis. Tengo 73 años, y por lo tanto no puedo trabajar, espero que por medio de su diario alguien me escuche. Saludo a usted atte.

17 de mayo de 1993
Hagamos un acto, el 29, por el Cordobazo

Compañeros: El lunes 3 de mayo pasado les solicitamos una reunión inmediata, tanto al Mas como al Mst, para profundizar el impulso de movilización que fuera dado el 1º de Mayo e, igualmente, para concretar o llevar a la práctica las propuestas frentistas que formuló, con sus respectivas variantes, cada uno de nuestros partidos. Han pasado exactamente 12 días y ustedes han dado la callada por respuesta. No se les puede escapar a ustedes, tanto en el caso del Mas como del Mst, que la consecuencia objetiva de la renuencia a concretar la reunión que les habíamos solicitado es interrumpir la movilización y las conquistas de unidad de acción que fueron logradas. Es curioso contrastar los reclamos que ustedes acostumbran a hacer a la burocracia de los sindicatos en favor de la con-ti-nui-dad de los planes de lucha, con la quiebra que ustedes están provocando en la continuación de los “planes de lucha” frentistas que cada una de nuestras organizaciones planteó desde las tribunas del 1º de Mayo y posteriormente, incluso, en los propios órganos de prensa de cada organización. No se les puede escapar tampoco que en este mismo período de tiempo que va desde el 1º de Mayo, los partidos burgueses o patronales continuaron ocupando el terreno político del país y desenvolviendo las distintas combinaciones políticas con las que pretenden mantener el monopolio del voto popular, y por lo tanto de la política. Otro curioso contraste se impone aquí con toda claridad: mientras los partidos de la contrarrevolución y del orden, del conservadorismo y de la explotación, se mueven o movilizan, los partidos revolucionarios responden con la pasividad como conducta práctica y con el inmovilismo como política. Lo que a nosotros, los del Partido Obrero, no se nos escapa a su vez, es que todo este inmovilismo es el resultado de vuestra orientación política, la cual, entre otras cosas, concibe a la política frentista desde un ángulo electoralista. En oposición a esto, nosotros planteamos siempre, sea para un frente o una escisión, sea para un bloque momentáneo o más prolongado, sea para un frente electoral o extraparlamentario, y así de seguido, una política de lucha de clases, porque sólo a través de la lucha de clases puede progresar el movimiento independiente de la clase obrera y posibilitar el derrocamiento de la burguesía. Sostenemos vigorosamente la opinión de que el inmovilismo que ustedes están manifestando frente a la necesidad de impulsar conscuentemente el frente de izquierda, los conducirá aún más que en el pasado a la auto-liquidación. Les renovamos, por medio de esta carta, el reclamo de una reunión. Pero tenemos, además, muy concretamente, una propuesta. El Partido Obrero les propone a ustedes, el Mas y el Mst, que hagamos, junto al PL, la LSR y otras organizaciones de izquierda u organizaciones de base de la izquierda, y junto a representantes combativos y clasistas del movimiento sindical, un acto conjunto para celebrar, el próximo 29 de mayo, un nuevo aniversario del Cordobazo. Sería una excelente ocasión para proyectar un Frente, vigorosamente, ante los trabajadores. No hace falta que les digamos que la celebración del Cordobazo, una jornada obrera y revolucionaria, define una fisonomía política ante la vanguardia obrera y constituye un programa. Desde el punto del programa de reivindicaciones que deberíamos levantar para el acto, creemos que podríamos coincidir, luego de discutirlo, en llamar a una campaña contra el decreto 470 y la “reforma laboral” y oponerles la defensa de los convenios colectivos de trabajo y la convocatoria inmediata a paritarias con delegados elegidos en asambleas. Coincidiríamos en plantear un aumento salarial del 50 por ciento. Frente a la cuestión jubilatoria sostendríamos nuestra oposición a la “privatización”, por el control obrero y por la jubilación mínima de 450 pesos. La entrega de YPF, que amenaza con provocar grandes crisis, la vemos como una ocasión para hacer una campaña antiimperialista, por la expropiación de los “privatizadores” y el desconocimiento de la deuda externa. Este conjunto de reivindicaciones, más las luchas que están desarrollando docentes de Capital, Buenos Aires, Chaco, La Rioja; los gremios estatales de Córdoba; los sindicatos del transporte; Propulsora; Astilleros; el crecimiento de reclamos salariales en numerosas empresas; todo esto nos permite renovar el reclamo de paro activo de 36 horas, dirigido a la CGT y al CTA. Un acto con esta fisonomía y con estas revindicaciones impulsaría enormemente las posibilidades de desalojar en las próximas elecciones sindicales a las burocracias de bancarios y Foetra, por ejemplo, como lo acaban de demostrar las elecciones internas en el Hospital Francés y en el Sanatorio Antártida (No incluimos lo ocurrido en el Hospital Italiano, porque aquí, lamentablemente, el Mst planteó un frente único con la burocracia). Como propuesta de una consigna de conjunto, política, para el acto y para desarrollarla en el futuro, les proponemos, por ejemplo, la que sigue: Fuera los gobiernos patronales del hambre y la miseria; por un frente de trabajadores, para un gobierno de trabajadores. Compañeros, los llamamos a no dilatar más. Los llamamos a lanzar sin más vueltas un Comando Político de Izquierda, para oponerlo a los frentes políticos patronales en la lucha por la conquista de las masas. No nos dejemos robar, ni tiempo ni terreno, por los partidos de la gran patronal y de la pequeña, es decir del centro-izquierdismo. Hagamos un acto Frentista el 29 de Mayo, por el Cordobazo. 14/5/93 Esta carta fue entregada a la dirección del Mas y a la dirección del Mst el día viernes 14 de mayo de 1993 a las 18 horas

17 de mayo de 1993
En Educación: La demagogia duhaldista tiene patas cortas

Duhalde y Gianetasio, su Directora General de Escuelas, han entregado libros y útiles a establecimientos escolares carenciados del conurbano bonaerense, pero no por ello han olvidado su propósito fundamental que es destruir la escuela pública. En efecto, mientras estos libros y útiles son entregados han comenzado a cerrarse direcciones de infraestructura de consejos escolares. Como para muestra basta un botón, daré el de Florencio Varela, que dejó sin efecto la desinfección de algunas escuelas por el motivo mencionado. Junto a esto, la desaparición de infraestructura dará lugar al aumento del abandono de los establecimientos escolares que ya están sumergidos hoy, y muchos de ellos con amenazas de extinción por las condiciones de su edificación, instalación eléctrica, condiciones sanitarias, etc. Se pueden dar algunos ejemplos de lo sucedido en los años más recientes: la escuela Nº 1 de Varela, pintada a nuevo en ocasión de su centenario sufrió el derrumbe de uno de sus techos, hace poco tiempo; en 1992 el padre de un alumno murió electrocutado al intentar una refacción en la escuela Nº 41; hace un mes, una maestra de Barrio Pepsi sufrió una descarga eléctrica mientras tocaba el timbre de la escuela; hace 3 años la escuela 19 se derrumbaba, lo que dio lugar a su abandono. Ahora, que tenemos el Ente de reparación histórica, con 4.000 millones de pesos en su poder, no hay más dinero para las escuelas, lo cual revela que ese dinero será destinado a curros entre camarillas de funcionarios y empresarios amigos. Ahora, con toda seguridad, desde la Dirección General de Escuelas comenzarán a llegar directivas intentando imponer el pago compulsivo de cooperadora y otras apretadas por el estilo, como ya sucede en escuelas medias transferidas de la Nación. El resultado pretendido será el hundimiento definitivo de las escuelas implantadas en barrios de población que vive en condiciones miserables y la privatización de aquéllas cuya infraestructura es apetecida por comerciantes de la educación, como por ejemplo la escuela Nº 10 de La Plata. Es imprescindible denunciar entre los docentes, padres de los alumnos y los estudiantes esta situación exigiendo la triplicación del presupuesto educativo, el no pago de subsidios a las escuelas privadas, 500 pesos de básico para los docentes y defender la escuela laica, gratuita, estatal, única.

17 de mayo de 1993
Respuesta a GATI (II)

Buenos Aires, 30 de abril de 1993.- Compañero director: Quisiera referirme a un aspecto de extrema gravedad de la carta firmada “Gati” —en la cual critica violentamente la política del PO frente a la guerra en la ex Yugoslavia: su posición frente a las masacres contra la población trabajadora bosnia —sea del origen étnico que sea— por parte de las bandas armadas de las camarillas restauracionistas. El compañero dice que “‘las masacres, genocidios y violaciones’... sin duda ocurren por parte de todos los bandos”. A renglón seguido, enumera las cometidas por las milicias croatas y musulmanas contra los serbios y equipara a solamente las perpetradas por las milicias serbias con las inventadas por la propaganda nazi durante la guerra del Golfo. ¿El lector Gati justifica las atrocidades cometidas por las bandas serbias? ¿Cree que son admisibles, si se ejecutan en nombre de la lucha contra “la partición de Yugoslavia” y a favor del “principio socialista” (dos planteos que sólo tienen realidad, claro, en la cabeza de Gati, no en el territorio de la ex Yugoslavia)? ¿A cuento de qué saca a relucir la “colaboración con el opresor otomano” de los musulmanes bosnios hace cinco siglos y “el rol del Estado nazi croata durante la segunda guerra mundial y su matanza de miles de serbios y otros grupos étnicos”? ¿El compañero considera que los trabajadores, obreros y campesinos, musulmanes o croatas de Bosnia que hoy están siendo asesinados o expulsados de sus tierras son hoy “responsables” de la conducta y de los crímenes de los propietarios musulmanes hace ya quinientos años o de los genocidas nazis hace medio siglo? La tesis de la “responsabilidad colectiva” de los pueblos es por completo ajena al marxismo; para éste los pueblos están divididos en clases sociales antagónicas e irreconciliables. Han sido Stalin y los “aliados de Yalta” quienes inventaron la tesis de la “responsabilidad colectiva” para atacar, oprimir y dividir al proletariado alemán... al día siguiente de la caída de Hitler; para los marxistas, los pueblos nunca son los responsables sino las primeras víctimas de los crímenes cometidos por sus Estados contra los pueblos. Nos oponemos a todas las masacres cometidas contra todos los pueblos, y no sólo porque esos crímenes son la expresión más podrida —la única que podía tener— de la política restauracionista de todas las pandillas burocráticas. Nos oponemos porque, como socialistas, repudiamos toda violencia ejercida contra cualquier pueblo, incluso si fuera el caso —que no lo es— repudiamos las violencias ejercidas por un bando “progresivo” respecto a sus enemigos. ¿O piensa que los revolucionarios argentinos habríamos tolerado o minimizado una masacre cometida, por ejemplo, por las tropas argentinas contra la población civil de Malvinas o, incluso contra los propios soldados imperialistas, una vez rendidos y desarmados? A pesar de que considere “progresiva” a la burocracia de Serbia respecto de las de Croacia y Bosnia, el lector aún así tiene la obligación política y moral de denunciar las masacres cometidas por las milicias serbias.

17 de mayo de 1993
Revuelta conservadora contra la “economía de mercado”

El Partido Conservador británico acaba de sufrir en las recientes elecciones de concejos municipales una de las derrotas más humillantes de su larga historia. De los 16 concejos municipales que controlaba, ¡perdió nada menos que 15! Sólo uno de los 47 consejos de toda Inglaterra y Gales ha quedado en manos del partido gobernante. La derrota del partido de Major ha sido especialmente estrepitosa en los distritos del sur de Inglaterra, el tradicional bastión de los conservadores. En uno de ellos, Newbury, donde se celebraron elecciones complementarias para la elección de un diputado, los conservadores —que habían ganado por 12.000 votos en 1992— perdieron por más de 22.000 a manos de los liberal-demócratas; ¡un derrumbe del 33%! “Los votantes le rompieron la nariz al gobierno”, sintetizaron sin matices todos los medios. Ante semejante catástrofe, la prensa británica comenzó a hablar de la “exasperante debilidad” del gobierno y de la “fragilidad y falta de autoridad del primer ministro”. ¿Pero para qué sirve un gobierno débil, frágil y sin autoridad, más aún cuando las huelgas comienzan a estallar en todos los sindicatos, cuando la crisis económica europea se agrava y cuando un tembladeral político sacude a los gobiernos del continente desde Madrid a Berlín? La derrota le ha dado una oportunidad a los opositores de Major de profundizar las divisiones del partido conservador, lo cual podría hacer naufragar la firma del Tratado de Maastricht (de unidad de Europa) en el parlamento. A la luz de los acontecimientos europeos, sin embargo, es difícil decir quién pondrá el clavo final en el cajón del moribundo tratado: si un voto del parlamento británico, el referéndum, la recesión alemana, la devaluación de la peseta, la crisis italiana, el déficit fiscal francés, o todos ellos en conjunto. La prensa conservadora británica detectó “síntomas de pánico” entre los dirigentes del partido conservador. Los parlamentarios reclaman una reorganización del gabinete y la caída de Norman Lamont, el ministro de economía. Lamont es señalado por los conservadores como el “responsable” de la catástrofe por impulsar la ampliación del IVA al combustible de uso doméstico. Por el momento, Major rehúsa deshacerse de Lamont porque teme, según el “Financial Times” (11/5), que “una reorganización del gabinete aislada no restaurará la calma por mucho tiempo”. La otra señal de “pánico” que la prensa conservadora endilga a sus parlamentarios es su reclamo —que el “Financial Times” (8/5) calificó de “medidas demagógicas”— de retrasar la privatización de los ferrocarriles y del sistema de transporte de colectivos de Londres. Esto ocurre después de más de una década de demagogia “liberal” —“capitalismo popular”, “convertir a los proletarios en propietarios”, etc. El abrumador voto anti-conservador en los distritos del sur, favorecidos primero por el “boom” inmobiliario thatcheriano y perjudicados luego por el derrumbe de los valores inmuebles, traduce la revuelta conservadora ¡contra la “economía de mercado”! La depresión ha reducido el precio de esas viviendas por debajo de las deudas contraídas para comprarlas y miles han sido desalojados. “¿Qué es el ‘majorismo’?”, se pregunta el “Financial Times” , sin atinar a responder su propia pregunta: la burguesia no tiene con qué reemplazar el derrumbado “paradigma thatcheriano”.

17 de mayo de 1993
Se votaron 36 horas de paro del CTA y la CGT. Se repudió a Mary Sánchez

Asistieron 35 compañeros, la asamblea se pronunció por un inmediato paro de 36 horas del CTA y la CGT y votó en contra de la memoria presentada por el Consejo Directivo provincial del Suteba. Ahora, y a partir de la ruputura con Mary Sánchez, la Azul y Blanca ha lanzado su artillería verbal contra quien otrora fue su aliada de hierro. La denuncia por ser cómplice de la reforma educativa y haber aceptado el presentismo, e incluso se demarcó de Brunelli cuando se hizo hincapié entre los métodos usados en Somisa y Río Santiago. Hay que señalar además que Tribuna Docente denunció la traición Marysanchista en Santiago del Estero, donde se puso en evidencia el carácter capitulador e intervencionista de la burocracia celeste, que continúa la de Chaco y pugna por hacerlo en Lomas de Zamora cuya dirigencia seccional está intentando sancionar docentes. La Azul y Blanca, que dirige 8 seccionales de Suteba debe convocar a toda la oposición a un congreso de delegados opositores para impulsar lo votado en la asamblea del 3 de mayo. • 500 pesos de básico. • Incorporación del presentismo al básico. • Paro de 36 horas de la CGT y el CTA y plan de lucha, y por la defensa de la oposición y los docentes de las sanciones de la burocracia celeste. • Solidaridad inmediata con los docentes de Santiago del Estero. • Por un congreso de delegados de base de toda la provincia para impulsar un plan de lucha provincial.

17 de mayo de 1993
El Mst en Bahía Blanca
Viviana Aguirre

Quien se detenga a comparar las crónicas sobre el acto del 1º de Mayo en Bahía Blanca del Mst, en “Semanario Socialista”, y de PO, en “Prensa Obrera”, encontrará una diferencia abismal entre uno y otro. “Acto unitario”, titula el Mst, “CTA y PC desnaturalizan la convocatoria”, encabeza el PO. ¿Dos actos distintos? No. Dos políticas distintas. La referencia del Mst al contenido “unitario” del acto tiene que ver con la presencia del CTA y del PC, las otras fuerzas políticas que concurrieron fuera del PO y el Mst. Pero no hubo aquí ninguna clase de “unidad” sino una imposición despótica de los oradores del CTA-PC y una distorsión flagrante del programa votado en las asambleas preparatorias previas por el activismo. Como se informa en Prensa Obrera, el PO y el Mst fueron proscriptos de la tribuna por los “dirigentes” centroizquierdistas. A su vez, el reclamo a la CGT y al CTA de “un plenario regional de delegados y la huelga general de 36 horas”, fue negado y combatido por los oradores impuestos. Se desprende de los discursos que el CTA y el PC habrían aprobado 48 horas antes esas consignas sin otra pretensión que embaucar a los activistas reunidos para organizar el acto y asegurarse de este modo el monopolio de la lista de oradores. Para el Mst valdría más un acto a la rastra del “Frente Grande” que la lucha por construir un polo alternativo a este rejunte de fracasados.

17 de mayo de 1993
Se “pudrió” la reactivación norteamericana
L.G

Se ha pinchado la publicitada “recuperación” de la economía norteamericana. La producción nacional —que había crecido un 4,7% en el último trimestre del año pasado— se desaceleró a apenas un 1,7% en el primero de este año; y más todavía en la industria manufacturera y en la construcción. Las exportaciones se derrumbaron en un 7% sólo en el primer trimestre del ´93 y las ventas minoristas cayeron el 1% en marzo, “porque la confianza post-electoral (de los consumidores) se evaporó” (Financial Times, 2/4). Los inventarios acumulados han aumentado y disminuyó la utilización de la capacidad industrial instalada. El desempleo, que no había disminuido, comienza a aumentar nuevamente. En este terreno, “la economía parece estar en una vía en la cual, por varios años, generará menos empleos que el crecimiento de la población” (Washington Post, 3/5). En la misma sintonía, Hobart Rowen describe en el suplemento semanal del “Washington Post” (26/4) lo que denomina “un escenario de pesadilla: la continua pérdida de empleos por el aumento de la productividad ... pueden pasar décadas hasta que el problema del desempleo estructural pueda resolverse”. ¡Este es el “futuro luminoso” que el capitalismo más poderoso del planeta le ofrece a los trabajadores! A la luz de estos indicadores, la diplomática opinión de un banquero canadiense de que “algunas cómodas suposiciones sobre la recuperación en Estados Unidos pueden cambiar ahora”, parece quedarse corta. El “plan Clinton” Amén de la “recuperación”, los indicadores han pinchado otros globos, entre los cuales se destaca el famoso “plan Clinton” para “volver a poner al país a trabajar”. Mientras la oposición al “plan” por parte del Congreso (dominado por los demócratas) “crece día a día” (Financial Times, 28/4), Jerry Jasinowski, presidente de la Asociación Nacional de Fabricantes (NAM) ha declarado que “el plan simplemente no funcionará”, una opinión que compartiría el 90% de los miembros de esta cámara patronal (suplemento semanal del Washington Post, 26/4). Esta oposición, por parte de quienes hasta hace poco eran los más entusiastas clintonianos, revela que, a poco de andar, Clinton —como antes Bush— ha chocado con los límites insalvables que el déficit fiscal impone a cualquier tentativa de “recuperación”. El enorme y generalizado endeudamiento de la economía norteamericana —es decir, la política de sostenimiento y “engorde” mediante mecanismos especulativos de una inmensa masa de capital excedente— tapona toda salida consistente a la recesión. Pero Clinton, como antes Bush, no puede reducir el déficit fiscal, porque ello disminuiría la demanda pública en proporciones catastróficas. El “problema clave” para Clinton es que “las medidas para fortalecer la economía a largo plazo reduciendo el déficit fiscal —como una reducción sustantiva de los gastos de defensa— produciría una depresion de los negocios” (Washington Post, 3/5). Por eso, los “recortes presupuestarios” que plantea el “programa” de Clinton son insignificantes: apenas lograrán retrotraer el déficit a los niveles de comienzos de los ’80 ... agregando así 100.000 millones de nueva deuda pública al final de su mandato. La crisis económica está convirtiendo a Clinton ... en un Menem. Durante su campaña electoral había prometido, por un lado, “aumentar los impuestos a los ricos” para reducir el déficit fiscal, y por el otro, reactivar la economía con mayores gastos públicos. Poco después de asumir, implementó una reforma impositiva con aumentos notoriamente “devaluados” respecto a sus anuncios electorales. Dada la resistencia que le ha puesto la gran burguesía a los aumentos en los impuestos al capital y a las ganancias, los clintonianos están discutiendo la creación del impuesto al valor agregado. Semejante impuesto al consumo popular, regresivo por definición, provocaría una enorme transferencia de ingresos de los asalariados a la burguesía, pero también una “redistribución del ingreso” colosal en el seno de la propia clase explotadora (por ejemplo, no grava las exportaciones). Es, pues, un impuesto capaz de desencadenar una violenta crisis política. Para mantener a flote la economía Clinton necesita inundar con mercancías norteamericanas los mercados extranjeros ... justamente cuando la recesión en Europa y en Japón ha dejado a esos mercados inundados con sus propias mercancías invendibles. Es natural, en consecuencia, que las tensiones comerciales con Japón se hayan agudizado. El dólar ha alcanzado, con Clinton, su nivel histórico más bajo frente al yen, lo cual abarata las exportaciones norteamericanas y desvaloriza la deuda norteamericana en poder de los japoneses. Pero una política de devaluación rápidamente dará como resultado un aumento de la inflación y de las tasas de interés: la tasa de inflación se proyecta al 5% para 1993, más del doble de la pronosticada pocos meses atrás. Además, mientras el dólar se devalúa frente al yen, el marco aleman y las restantes monedas europeas se devalúan frente al dólar. La creciente disparidad de las cotizaciones de las “monedas mundiales” está creando las condiciones para un nuevo estallido monetario mundial. El “cambio de guardia” en la Casa Blanca no le ha dado a la burguesía norteamericana, ni a su régimen político, las herramientas para superar la crisis capitalista.

17 de mayo de 1993
Paremos, sí, por 450 de básico

La UTE (CTERA) ha convocado a dos paros de 24 horas con movilización, el miércoles 19 y el viernes 28 de mayo, a los que han adherido hasta el momento ADEF (Educación Física) y Sedeba. La dirección marysanchista se ha visto forzada a dar este paso ante el absoluto empantanamiento de su política. Durante el ‘92, UTE llamó a una serie de paros aislados y a cuentagotas, que fueron cumplidos cada vez menos vigorosamente y no condujeron a nada. Pretendía discutir el “ajuste educativo” y no derrotar al gobierno. El gobierno se valió de este desangre para avanzar en la destrucción de la escuela pública. La lucha está planteada hoy ya no contra el congelamiento salarial que lleva 15 meses, sino contra el intento de reducir el haber miserable que se cobra. La Comuna ha dejado de pagar el “fondo educativo” y la asignación por material didáctico, sumas fijas que permitían llegar a un inicial de 330 pesos —inicial que, dicho sea de paso, jamás llegaron a percibir los docentes transferidos. La “racionalización” —lease despidos— ha llegado a la enseñanza pública, contra todas las promesas hechas por Bouer. Para la secretaria de Educación del Municipio, Gervasia Sica de Matzkin, ciertas ramas “tendrán que rendir tributo a la supervivencia de la educación sistemática”. Por caso, “acá hay todo un proyecto de lo no formal que está bastante incorporado a la tradición escolar, pero que no tiene nada que ver con la escuela” (La Nación, 5/5). Esto plantea la liquidación de infinidad de cursos de apoyo y de los docentes a cargo de ellos. La dirección de UTE dice que los paros se deben a que “esta gestión, en seis meses, no recibió a los gremios... nos quitó una herramienta fundamental para el diálogo, la mesa de discusión laboral y salarial que se reunía cada quince días” (Alejandro Demichelis, secretario de prensa de UTE, a Clarín,11/5). Es decir que los paros no están acompañados de ninguna reivindicación concreta. La decisión de parar tiene así un carácter preventivo frente a los importantes signos de descontento en las escuelas por la ofensiva en curso. Cuando CTERA bajó una “encuesta” impostora “preguntando” a los docentes si querían un plan de lucha nacional, numerosos establecimientos reclamaron un plan de paros progresivos y enviaron sus pronunciamientos a la UTE. La decisión de parar ha sido tomada en el mayor de los secretos, convocando a “asambleas zonales” a las que nadie concurre y que son el supuesto sustituto a la asamblea general y a las asambleas de distrito, que el marysanchismo ha borrado del estatuto y de su existencia. Este accionar sigiloso revela que lo que se pretende es hacer alguna “gimnasia sindical” y no organizar una lucha a fondo. Solo los docentes pueden abrir otra perspectiva. Por asambleas de escuela y de distrito; por la asamblea general y un plan de lucha “de paros progresivos y escalonados” hasta arrancar los 450 de básico y la equiparación de los transferidos. Oponer a la desorganización de la burocracia la elección masiva de delegados en todos los establecimientos.

17 de mayo de 1993
Sindicato Unico de Pintores Unidos Zona Norte-Autónomo
Comisión Administrativa Secretaría Eduardo Nuñez

Los militantes del Sindicato de Pintores de la Zona Norte, repudiamos la llamada ley de flexibilización laboral. Esta no es más que un nuevo avance en favor de la restauración del régimen conservador por parte del gobierno anti-obrero de Menem y sus aliados de la oligarquía capitalista. Nosotros llamamos a los trabajadores a organizarse para resistir esta nueva legalización de la esclavitud. Por una organización independiente y autónoma de los trabajadores. 10 de mayo de 1993 Plumerillo 1635/39 (1609) Boulogne

17 de mayo de 1993
¿En las vísperas de una huelga minera nacional?

Mientras se desarrollan un conjunto de huelgas parciales en varias minas de carbón no sindicalizadas, como la de Buck Creek (en Indiana) o la de la Ziegler Co. (en Virginia), el UMW, sindicato nacional de los mineros del carbón, se encuentra a la puerta de un conflicto nacional, que podría alcanzar a todos los trabajadores de la minería del país, la primera de su tipo en los Estados Unidos en varias décadas. El contrato colectivo de los mineros ha expirado —y también sus sucesivas prórrogas— sin que las patronales acepten discutir los dos principales reclamos sindicales: la contratación de obreros sindicalizados en las minas nuevas, abiertas bajo la administración de “compañías fantasmas”, y el compromiso de seguridad en el empleo. La utilización de “compañías fantasmas”, que no se encuentran adheridas a las cámaras patronales, es un recurso que vienen utilizando los grandes pulpos del carbón para vulnerar el convenio colectivo, tanto en cuanto a los salarios y condiciones de trabajo como a las condiciones de seguridad. Así, se ha producido en los últimos tiempos un enorme aumento de los accidentes, derrumbes y explosiones en las minas no sindicalizadas, que han cobrado la vida de decenas de mineros. Los analistas patronales sostienen que el sindicato está “obligado” a lanzar una huelga nacional, resignando la táctica común de la burocracia norteamericana de las “huelgas de presión” sobre determinadas empresas seleccionadas. La necesidad de la huelga nacional sería la consecuencia de un convenio interno de las cámaras patronales, por el cual las empresas se reparten las pérdidas ocasionadas por las huelgas parciales. Una huelga general del carbón por el convenio colectivo, que abarque a todos los mineros del país, no podrá menos que conmover a todo el movimiento sindical norteamericano, precisamente cuando se prepara la renegociación de los convenios colectivos de la UAW (sindicato mecánico) con las tres grandes empresas automotrices (GM, Ford y Chrysler). La burocracia de la UAW llega a la renovación de los convenios cargando con el lastre del completo fracaso de su política de “colaboración con las empresas” y de “participación en comités de eficiencia sindicales-empresarios”. El mentado “trabajo en equipo” de los burócratas con las patronales, que en los hechos significó una renuncia unilateral enorme a importantes conquistas obreras (flexibilidad), no ha logrado impedir ni los despidos ni los cierres de decenas de plantas ( la GM sola anunció el cierre de una veintena de fábricas y el despido de 75.000 trabajadores). El hundimiento de la industria automovilística, tanto en los Estados Unidos como en el exterior, empuja a las patronales a reclamar nuevos “sacrificios” : esta vez su objetivo es derrumbar los sistemas de pensión y de salud. En medio de la catástrofe —la UAW perdió más de un tercio de sus afiliados desde 1982, cuando comenzó su política de “trabajo en equipo”— la burocracia intenta seguir adelante con esa política: acaba de firmar un contrato con la Mack, fabricante de camiones de gran tonelaje, en el que realiza nuevas concesiones en las condiciones de trabajo a cambio de una “garantía de aumento de producción”; con las concesiones obtenidas, la patronal desplazará su producción desde su planta en Canadá, que será cerrada, a sus plantas norteamericanas ... más baratas y menos sindicalizadas. El retrato del fracaso de la política de la burocracia no puede ser mayor. Es natural, entonces, que la prensa patronal refleje una creciente “lucha” entre dos fracciones burocráticas, a las que identifica como “flexibles” (oficialistas) y “militantes”, estas últimas partidarias de abandonar la política de “trabajo en equipo”.

17 de mayo de 1993
Brunelli, Miguel, Piccinini son precursores de la “reforma laboral”

Apenas conocidas las “criticas” de la burocracia cegetista al proyecto de “reforma laboral” (si se pueden llamar asi), el ministro de Trabajo se encargó de puntualizar que, después de todo, el propio Brunelli “había negociado reformas en el convenio colectivo de Somisa” (Clarín, 5/5). Dos días después, una solicitada de la UOM pretendía que el “ministro falta a la verdad”, ya que la “flexibilidad” que está siendo aplicada, lo ha sido sólo por “la vía de la imposición, mediante resoluciones, laudos y decretos”. “Ni Naldo Brunelli, ni Alberto Piccinini, ni la UOMRA, ni los trabajadores, concluye la solicitada de la UOM, pudieron haber negociado algo que el propio Ministerio de Trabajo no quiso negociar”. La UOM admite, entonces, que la “flexibilidad” ya se viene implementando en el conjunto del gremio. Pero, ¿ha sido contra la voluntad de los Brunelli, Piccinini y Miguel? SOMISA En el segundo semestre de 1990, el entonces directorio de SOMISA anunciaba para ese año una reducción en el “costo laboral” de 40 millones de dólares. Los ahorros correspondían a la supresión de horas extras y cesantías de trabajadores contratados, política que la patronal llevó adelante con la connivencia de la UOM. En ese momento, Naldo Brunelli hizo plebiscitar la privatización como la tabla de salvación para la siderúrgica nicoleña. Pero la condición para vender SOMISA era una reducción drástica de los puestos de trabajo y un aumento de la “productividad”. Un plan semejante exigía despedir al 60% de la planta y superexplotar a los “sobrevivientes”, imponiendo la rotación y “multiplicidad” de tareas. Lejos de resistir este plan, Brunelli se comprometió a fondo con él: dos meses después de asumir Triaca e iniciar su plan de retiros “voluntarios”, el interventor amenazó con completar la supresión de puestos de trabajo a través de cesantías lisas y llanas. Entonces, Miguel y Brunelli firman una “tregua” con el interventor. A través de la misma, Triaca admitía ... extender la vigencia de los “retiros voluntarios”, los que —a partir de la firma de este acuerdo— pasaron a contar con el beneplácito de la UOM. El mensaje a los trabajadores era claro: Brunelli y Miguel apoyaban los “retiros”. En pocas semanas, dos mil trabajadores se inscribieron en las listas de “retiros”. Tres meses después, cuando el gobierno exigió 3.000 despidos más y los metalúrgicos estaban al borde de ocupar SOMISA, Brunelli pactó otra “tregua”: ahora los “despidos” se transformarían en “suspensiones”, que sólo serían levantadas si “otro personal se acoge al régimen de retiros”. Brunelli, en tanto, señalaba que “no podemos impedirle a la empresa que abra los retiros voluntarios, ni tampoco vamos a hacer piquetes para evitar que se anoten...” (Norte, 27/10/91). Es decir que llamaba abiertamente a los suspendidos a “agarrar” el “retiro”. Miente, por lo tanto, la solicitada de la UOM cuando dice que “Triaca racionalizó laboralmente la empresa despidiendo “voluntariamente” a 6422 trabajadores, utilizando para ello la gendarmería”. Ahora, Miguel y Brunelli “ironizan” acerca del carácter ‘voluntario’ de las cesantías, ¡pero fueron ellos los encargados de “venderle” a los trabajadores de SOMISA la política de los “retiros”, a la que presentaron como un mal menor! Mientras renunciaba a miles de puestos de trabajo, Brunelli presentaba como un triunfo de sus “treguas” y pactos la “continuidad productiva” de la acería. Lo que esto significaba, sencillamente, era el compromiso gremial para producir “lo mismo” con la tercera parte de los trabajadores, es decir, la renuncia de hecho al convenio colectivo y la admisión de la “flexibilidad”. Acindar La solicitada miguelista sale en defensa del “centroizquierdista” Piccinini, al afirmar que tampoco en Acindar se negoció nada, y lo “que si existió fue una tremenda presión patronal a través de un lock out admitido y fomentado por el Ministerio de Trabajo”. Pero mucho antes de esto, el burócrata de la UOM de Villa se había declarado partidario de la flexibilidad laboral: “no cedemos ante ninguna conquista de nuestro convenio por rama pero adecuamos ciertos mecanismos a la medida de cada fábrica, de cada región, de cada taller”, afirmaba Piccinini en su efímero vocero “Propuesta de los Trabajadores”, al tiempo que le admitía a la patronal de Acindar una “prueba de cinco días” con los “nuevos métodos de trabajo”. Según el actual dirigente del CTA, la aceptación de la “flexibilidad” podía parar los despidos en masa. En cambio, fue la renuncia de la UOM Villa a la defensa incondicional del convenio lo que “cebó” a los Acevedo para largar las 1.000 cesantías y el “lock out” patronal. En esas condiciones, Piccinini inició una negociación secreta con Acindar, levantó los piquetes obreros que cercaban la planta y terminó imponiéndole a los trabajadores un “acta acuerdo” que sancionaba, explícitamente, la incorporación de los “nuevos métodos de trabajo”, mientras “empaquetaba” los despidos en un plan de retiros y suspensiones progresivas. La UOM Pero la señal de largada a lo sucedido en Acindar y Somisa la dió el propio Miguel en abril de 1991: entonces, la UOM aceptó el arbitraje obligatorio en la cuestión del convenio metalúrgico. La injerencia estatal permitía incluir a la UOM en la política “cavallista” de condicionar incrementos salariales a “aumentos en la productividad”, esto es, a la superexplotación y a la renuncia al convenio colectivo. Sometida la UOM a este “arbitraje”, se lanzó la ofensiva “flexibilizadora” que Brunelli y Piccinini admitieron. Pero que, en cambio, fue resistida en Propulsora, donde asambleas generales rechazaron un “premio por productividad” y también la “multiplicidad de tareas”. La solicitada de la UOM termina afirmando que el “acuerdo obrero patronal” que propone el gobierno “no puede lograrse si el Estado no asume su papel de árbitro y conciliador”. ¡Pero es el propio gobierno el que ha largado la reforma laboral antiobrera! Miguel está diciendo, simplemente, que no está dispuesto a luchar contra la “reforma laboral”, sino que se someterá a una parodia de acuerdo o negociación en torno de la misma. Como en 1991, los “pactos” miguelistas (y de sus “modernos” aliados de centroizquierda) terminarán con la aceptación incondicional de las exigencias de las patronales y el gobierno.

17 de mayo de 1993
Para avanzar al siglo XXI retrocedamos dos siglos atrás
Varias firmas

Mayo 8 de 1993 Tal es la irracional propuesta del gobierno formulada en el mensaje del 1º de Mayo sobre la llamada “flexibilidad laboral”... Aunque no se ha dado en su integridad el proyecto del gobierno, se dejó trascender la idea de abolir la jornada de ocho horas diarias para legislar sobre otra de diez horas diarias. En última instancia, la ofensiva privatista del gran capital no encuentra otra vía para sus planes que aumentar la explotación de los trabajadores y para ello, retroceder dos siglos. Tal propuesta, además de salvaje, pone a la luz la irracionalidad del sistema. Es salvaje, en cuanto aprovechando la coyuntura de desorientación en el proceso de recomposición de los trabajadores, pretende asestarle a éstos un nuevo golpe en sus conquistas. Este es el objetivo político del proyecto, que sacado de este contexto carece de toda irracionalidad. Basta considerar que el portentoso desarrollo de las fuerzas productivas pone en evidencia ya y desde hace tiempo, lo anacrónico de la jornada de ocho horas. Los avances científicos y técnicos aplicados al desarrollo de las fuerzas productivas expulsa del mercado de trabajo a una masa cada vez creciente de la humanidad. Más de cuarenta millones de desocupados conviven bajo el régimen de seguridad social en el mundo del capitalismo avanzado y en el país —según el ministro de trabajo— los desocupados y semiocupados ascienden al 16 o 18% de las fuerzas vivas de trabajo. Por sospechosas que sean estas estadísticas son en sí mismas reveladoras. Frente a esta realidad, se ha desenvuelto en el movimiento obrero una solución de fondo: la reducción de la jornada de trabajo. El movimiento obrero metalúrgico alemán ha conquistado las 35 horas semanales. Y el movimiento obrero europeo avanza a generalizar esta conquista en función de las 30 horas semanales. Según las estadísticas, si se redujera la jornada a treinta horas semanales, manteniendo la capacidad adquisitiva del salario, permitiría incorporar al circuito productivo a la inmensa masa de desocupados, tanto en los países centrales como en los periféricos. Y siempre, según los economistas especialistas en la materia, esta incorporación junto a la reducción de jornada, implicaría un nuevo impulso al nivel de producción, con la correspondiente ampliación del mercado de consumo. Decimos esto, a fin de dejar en claro lo falaz de la argumentación que mediante la flexibilidad laboral se habría de rebajar el costo salarial y aumentar la rentabilidad. Este mismo hecho pone en evidencia que el interés no es sólo económico, sino sobre todo político. En efecto, si se rebaja la jornada de trabajo para incorporar al circuito productivo a la masa de desocupados, se produciría, entre otros, dos efectos contrarios a los intereses del capital: a) Los trabajadores cohesionarían su fuerza en cuanto sector explotado superando la contradicción entre el ocupado y el desocupado, desalojando del escenario un factor de lesión a los vínculos de solidaridad de clase. b) Los trabajadores con una jornada menor contarían con el tiempo disponible para su capacitación y su progreso sociocultural, su organización y su intervención en la resolución de los problemas colectivos y en el control sobre el Estado mediante el ejercicio de sus derechos ciudadanos. Además de repugnante el plan propuesto carece de racionalidad. Nadie podría pensar seriamente que con tal decisión se habría de mejorar la rentabilidad competitiva de la rasposa y avarienta burguesía nativa o que tal ventaja atraería la inversión del capital mundializado. Es irracional pretender atacar la desocupación ampliando la jornada de trabajo del obrero ocupado, rebajando el precio o anulando el sobreprecio de las horas extras. Como socialistas denunciamos y nos oponemos a las horas extras, por bien pagas que fueran, pero no podemos dejar de considerar que su generalización se ha presentado como única alternativa para hacer frente a la caída vertiginosa del poder adquisitivo de los salarios. Es sintomático que unido a este anuncio, el gobierno haya formulado el de la modificación de la ley de accidentes de trabajo. Son concientes que la causa fundamental de los accidentes de trabajo es tanto la fatiga obrera por la extensión de su jornada de trabajo, como la inobservancia por rapiña burguesa de las normas de higiene y seguridad industrial. Algo debe quedar claro: es inadmisible la pasividad mediante la cual la burocracia sindical ha dejado pasar, sin organizar la lucha, los antecedentes de esta ofensiva (la llamada ley de empleo, la modificación de la ley de accidentes de trabajo Nº 9.688 y 23.643 y el cierre de una buena parte de los tribunales de trabajo). La movilización popular hizo retroceder al gobierno con sus ataques a la educación pública. La movilización de los jubilados lo hizo retroceder parcialmente en su ley de privatización de la jubilación. Una gran movilización popular puede derrotar la nueva ofensiva que se anuncia. Se trata de combatir contra este proyecto en su integridad y de imponer la reducción de la jornada semanal de trabajo a 35 horas, manteniendo el salario global incluidas las horas extras e incorporando a los desocupados a un nuevo turno productivo. Debemos lanzar desde ya una campaña unificada de las organizaciones revolucionarias, corrientes combativas y sindicatos en general para clarificar los verdaderos alcances de estos proyectos, organizar la resistencia y avanzar en la formulación del programa alternativo. Intelectuales y Militantes por la Causa del Socialismo Angel Fanjul Jorge Muller Ricardo Zambrano Dora Coledesky Roque Moyano

17 de mayo de 1993
Clinton también vota por Menem

En un hecho que las agencias internacionales no dudaron en calificar de “sin precedentes”, “los Estados Unidos apoyaron públicamente la candidatura argentina para ocupar una banca en el Consejo de Seguridad (de las Naciones Unidas) para el bienio 1994/95” (Clarín, 6/5). El hecho “sin precedentes” no es, ciertamente, que el imperialismo norteamericano apoye la candidatura de un régimen que ha sido títere y comparsa de los yanquis en cuanta causa reaccionaria se haya pesentado, como el envío de tropas argentinas al Golfo y a Yugoslavia o la“alineación automática” con los Estados Unidos en las votaciones en todos los organismos internacionales. Lo “excepcional” es que Washington haya anunciado su voto favorable al menemismo con cinco meses de anticipación, rompiendo con ello una tradición diplomática norteamericana, que consiste en abstenerse de anunciar públicamente su voto en favor de uno u otro país. El “entusiasmo” con que el gobierno menemista recibió el inesperado anuncio público del Departamento de Estado es el típico de todo cipayo que recibe la palmada en el hombro de su amo. Como los lectores de “Prensa Obrera” saben, el anuncio de la diplomacia norteamericana no ha sido la única “sorpresa” relacionada con el apoyo a la candidatura de un menemista al Consejo de Seguridad: pocas semanas atrás, en lo que la prensa calificó como “un giro de 180 grados”, la diplomacia castrista ya había anunciado su voto en favor del pretendiente argentino al sillón vacante en el máximo organismo de la ONU, un hecho sumamente grave sobre el cual el PC argentino y todos los “amigos de Cuba” en nuestro país siguen sin pronunciarse. Casual o no, estamos ante una coincidencia de objetivos políticos entre el castrismo y el gobierno de Clinton. El gobierno cubano acaba de declarar que el principal objetivo de su nuevo canciller, Roberto Robaina es romper por vía diplomática el bloqueo a Cuba. Si esto tiene algun significado, quiere decir que Castro ha obtenido un compromiso de Menem en este sentido, sin que le importe que el gobierno argentino siga promoviendo la intervención norteamericana en todo el mundo, desde su nuevo sitial. Menem, a su vez, es un monigote de los yanquis. La coincidencia del voto de Clinton y Castro nos está revelando una operación de “triangulación política” . ¿Washington rompe sus “tradiciones diplomáticas” sólo para darle una “satisfacción” a su lacayo riojano o está anunciando que avala los compromisos de Menem con Castro? Existe coincidencia en los medios diplomáticos internacionales en que Clinton viene a terminar con el bloqueo a la isla, es decir a “reinsertarla” en el capitalismo mundial. La perseverancia con que la dirección castrista ha emprendido la política restauracionista está fuera de toda discusión. La Constitución ha sido reformada con el objeto de garantizar el derecho de propiedad, la libre remesa de los beneficios a los grupos capitalistas instalados en Cuba y el desmantelamiento del monopolio del comercio exterior. Cada día se suman nuevas evidencias: un funcionario de segundo orden —Octavio Castilla, vicepresidente del CECE, ministerio que canaliza la inversión externa en la isla— acaba de anunciar que “no excluye la capitalización de la deuda externa” (Clarínn, 5/5), es decir el cambio de papeles de la deuda cubana (6.500 millones de dólares) por activos, es decir el “plan Brady” de “privatizaciones” por papeles,... un tipo de “operaciones” en las que el menemismo “hizo escuela”. Ya existe en Cuba, por lo menos un caso de “capitalización”: una empresa mixta con México cuya producción es dedicada a amortizar la deuda (hasta ahora “impagable”) con ese país. El mismo funcionario declaró su “optimismo en cuanto a la evolución en la isla del tema bancario y de la creación de empresas financieras mixtas” (ídem) y anunció que “tarde o temprano habrá que considerar la creación de una bolsa de valores” (ídem), lo que significa la definitiva destrucción de la planificación económica y el reinado de la especulación financiera mundial. Una “importante fuente gubernamental” citada por un enviado especial de la “Folha de Sao Paulo” (22/4) a La Habana, reconoce que “la apertura económica trajo la dolarización. La moneda nacional está muy desvalorizada, no es convertible, y el dólar se convirtió incluso en la moneda de varias de nuestras instituciones”. Esto explica no sólo el voto al candidato menemista a la ONU o las declaraciones de “confianza en Clinton”, sino también “los varios mensajes que —según el diputado cubano Lázaro Barredo— el gobierno cubano envió a los cubanos que viven en Miami para que vuelvan al país e inviertan aquí”, o los señalamientos de altos dirigentes cubanos de que “una solución de tipo parlamentarista es una buena forma de encaminar el proceso sucesorio en Cuba (algo de lo que) el propio Fidel Castro parece estar convencido” (Folha de Sao Paulo, 22/4).

17 de mayo de 1993
Dos grandes victorias

En las elecciones de delegados en el Francés y en el Antártida, las listas antiburocráticas infligieron una rotunda derrota a la burocracia de West Ocampo (Celeste y Blanca), conducción del gremio. En el Francés la lista Bordó, un frente del Mst y la agrupación ASIS (PO), se impuso a la Celeste y Blanca por 292 votos a 251, en la elección de delegados general y sub. Para delegados de sector (que se votan aparte), la burocracia perdió en todas las secciones. En el Antártida la derrota burocrática fue aplastante; la lista de la Interna (Mst) obtuvo 228 votos en la general; ASIS 110 y la Celeste y Blanca 64. De la votación en los 10 sectores, la burocracia sólo obtuvo 2 delegados. A pocos meses de su triunfo en las elecciones seccionales de ATSA, la burocracia de West Ocampo aparece retrocediendo en los establecimientos. Esto fue más manifiesto en el Francés, donde la Celeste y Blanca había ganado aquellas elecciones. Esto es consecuencia, por un lado, de que la burocracia no ha producido un solo hecho, en lo que lleva de mandato, para cambiar las agobiantes condiciones de explotación de los trabajadores de Sanidad. La expectativa de que la conducción de Daher fuera una renovación respecto de la impotente conducción anterior de la izquierda democratizante, se está derrumbando. Por otro lado, la burocracia no puede manipular los padrones de los establecimientos como sí lo hizo en la elección regional, donde sólo votaron los afiliados. El papel que le cupo a la agrupación ASIS en este triunfo antiburocrático fue fundamental. Las internas salientes de ambos establecimientos, con mayoría del Mst, se habían ganado un extendido desprestigio por su sistemática negativa a luchar contra los atropellos patronales, incluidos decenas de despedidos que no fueron defendidos jamás (Antártida). La presencia de los compañeros de ASIS, compartiendo la cabeza en el Francés y presentándose en forma independiente en el Antártida, hizo que decenas de votos que querían castigar a las internas impotentes, se volcaran al campo antiburocrático. Ningún otro balance se puede hacer de los 110 votos de ASIS en el Antártida. Con esta caracterización política, hace más de un mes ASIS propuso públicamente (boletín de ASIS y carta abierta al Mst y a otras corrientes de izquierda) presentar el frente Bordó (frente antiburocrático que obtuvo el segundo puesto en las elecciones de ATSA) para las elecciones de delegados en todos los establecimientos. El Mst rechazó el planteo, por supuesto no públicamente. Su sectarismo tiene un contenido mezquinamente oportunista, a último momento aceptó la presentación conjunta en el Francés porque era evidente que en una presentación dividida la burocracia ganaba. En el Antártida, en cambio, se negaron a constituir la unidad del activismo. Del balance del Francés y el Antártida se desprende la necesidad de reconstruir el frente Bordó en todos los establecimientos. Tanto para encarar las restantes elecciones de delegados, como para fijar una política y una dirección de lucha antipatronal y antiburocrática en el gremio de la Sanidad. Ese es el planteo de ASIS para superar la atomización de la resistencia de los trabajadores de la Sanidad.

17 de mayo de 1993
Saludo por el 1º de Mayo desde la ex URSS
Militante ruso

Voronezh, URSS, 10 de abril de 1993 A la redacción de Prensa Obrera- Argentina Como miembro de la Unión Obrera Socialista (ex-URSS) y único quién conoce el castellano leí en 1993 veinte o más periódicos de vuestra organización, que habian sido enviados por ustedes a nosotros para Moscú. Vuestras publicaciones nos ayudaron muchísimo en nuestra lucha, muchísimas gracias por todo.

17 de mayo de 1993
A un tris de la huelga general

La “amenaza“ de una huelga general en Suecia, o de una sucesión de grandes huelgas por sindicato, que la prensa pronosticaba para los próximos días, parece haberse alejado tras la firma de un acuerdo salarial entre el sindicato de trabajadores de la industria electrónica y las cámaras patronales. El acuerdo serviría como marco para las negociaciones salariales de las restantes industrias. Días antes de su firma, tuvo lugar una importante huelga de los 400.000 obreros de la industria electrónica, mientras las patronales amenazaban con un lockout. Los sindicatos de prensa, gráficos, vigilancia y recolectores de residuos ya habían amenazado con comenzar sus propias huelgas si las respectivas cámaras patronales rehusaban firmar los convenios colectivos. El acuerdo de último minuto entre la burocracia sindical y las cámaras patronales evitó una explosión de la tensión social acumulada en Suecia tras años de recesión y desempleo en ascenso. ¿Por mucho tiempo? El corazón de la disputa es la pretensión de los patrones —que han acumulado enormes pérdidas como consecuencia de la recesión— de desmantelar el sistema de negociaciones colectivas para pasar a imponer convenios por empresa y hasta por planta. Aunque los acuerdos salariales fueron firmados con el sindicato —es decir, que se trata de acuerdos por rama, no convenios por empresa—, la agudización de la crisis capitalista, de la recesión europea y de la guerra comercial, obligarán a la burguesía sueca a intentar nuevamente romper los convenios colectivos, exactamente la misma política que la crisis impone a las burguesías de Alemania o Gran Bretaña.

17 de mayo de 1993
El 19, paro y movilización
Corresponsal

El 19 de mayo se realizará en Córdoba un paro y una marcha de trabajadores de distintos gremios estatales. La jornada va a unificar a gremios que están en conflicto en este momento; es una oportunidad para que los trabajdores golpeen juntos contra el gobierno provincial, que ha llevado el salario a sus más bajos niveles, que pretende trasladar, jubilar y “retirar voluntariamente” a miles de empleados públicos, esto a la par que liquida convenios y conquistas laborales como resultado del proceso de “privatización” del servicio de energía eléctrica, de agua y del banco provincial; que piensa liquidar las cajas provinciales de jubilación, y que ha llevado la educación y la salud a la ruina. La jornada fue convocada originalmente por el Sindicato de Empleados Públicos, pero luego se sumaron los docentes, los judiciales y los de DIPAS (obras sanitarias) y aún sería posible que se sumen otros gremios como bancarios o Luz y Fuerza. La burocracia que convoca a la marcha del 19 no tiene prevista una lucha a fondo contra el gobierno. Hasta ahora ha propiciado “planes de lucha” que se circunscriben a acciones aisladas (una por mes), parciales (paros zonales), o limitadas por la injerencia oficial (conciliación obligatoria en Judiciales). Estas acciones han recibido duras críticas de los trabajadores, no sólo en el comentario cotidiano sino también en las asambleas o reuniones sindicales. La burocracia tampoco ha establecido ningún programa concreto. Reclama una “recomposición salarial” o un “salario digno”, sin concretar, adelantando su disposición a agarrar “lo que le tiren”. Tampoco reclama el cese de los traslados o de “los retiros voluntarios”, apenas discutir la reubicación del personal desplazado. A las pretensiones gubernamentales de cambiar los convenios “opone” sus propios planes de restructuración de empresas. La política de la burocracia ha fracasado en toda la línea y ha dado paso a crecientes ataques patronales. El paro y la movilización del 19 debe darse un programa de reivindicaciones: 600 pesos de salario básico, cese de los traslados y cesantías, no a las privatizaciones. A su vez, para darle a la lucha un carácter realmente de conjunto, habría que organizar un plenario provincial de delegados y activistas de base y preparar el paro provincial.

17 de mayo de 1993
Ex militante del PC sobre el acto del 1º de Mayo
ex-militante del PC de Marcos Paz y Merlo · Wálter Nieto

De los tres actos o movilizaciones que las fuerzas que se reclaman de la izquierda realizaron el 1º, el acto de Plaza de Mayo fue, sin dudas, el más importante y el mejor. La propuesta de Altamira me pareció muy buena. Estoy con una propuesta de liberación, que tiene que terminar definitivamente con los viejos planteos stalinistas. Sin embargo, reconozco que aún el planteo “trotskista” (me refiero a la última parte del discurso de Altamira) no me convence. Tenemos que hacer unas cuantas “charlas políticas” para ver cómo se plasma la propuesta del Comando Político en la zona, y cómo a partir de nuestra realidad podemos iniciar un reagrupamiento.

17 de mayo de 1993
Entre bueyes no hay cornadas

La victoria electoral —fraude mediante— que obtuvo el candidato colorado Juan Carlos Wasmosy, “caballo del comisario” del presidente Rodríguez, de los mandos militares y de los grupos capitalistas más poderosos del Paraguay, no logra ocultar el hundimiento del Partido Colorado, partido-Estado de la burguesía paraguaya desde hace medio siglo. Del 75% de los votos en las presidenciales de 1991 cayó al 50% en las constituyentes de 1992 y a poco más del 35% de los votos en las presidenciales del domingo pasado. El Partido Colorado está fracturado. Luis María Argaña, vencedor en las internas coloradas, fue “vetado” por Rodríguez, el alto mando y los “barones de Itaipú” (los contratistas de obras públicas ligados a Stroessner que se enriquecieron con los negociados y corruptelas de los contratos de Itaipú y Yacyretá). Wasmosy es uno de los mayores “barones”, célebre por haber acumulado una fortuna de 20.000 millones de dólares... ¡sólo por los sobreprecios de Itaipú! El “golpe” contra Argaña, al que se lo sindicaba como el candidato de Stroessner, tuvo su correlato en las FF.AA., donde fueron desplazados —bajo denuncias de corrupción— los mandos adictos a éste. Despojado de la candidatura colorada, Argaña llamó públicamente a votar contra Wasmosy. Las divergencias entre Argaña y Wasmosy fueron sintetizadas por este último: “él está por el estatismo; nosotros por la iniciativa privada”. Detrás de la disputa por la candidatura colorada se enfrentaron dos poderosos grupos capitalistas: uno, el de Argaña, ligado a las prebendas de las empresas estatales; el otro, el de Wasmosy, que pretende apropiarse de esas empresas mediante su “privatización”. El programa perfectamente menemista de Wasmosy no presenta ninguna diferencia sustancial, sin embargo, con los de los “opositores” Laino (liberal auténtico) y Caballero Vargas (Encuentro Nacional). Un corresponsal llega a afirmar que “(hay) tres candidatos con igual programa económico: todos proponen apertura, equilibrio fiscal y privatización” (Ambito Financiero, 5/5). Esta coincidiencia fundamental explica la completa de la “oposición” frente al fraude montado en favor de Wasmosy. La consustanciación de los tres candidatos con la “iniciativa privada” explica la confusión de la prensa a la hora de definir cuál de los candidatos contaba con el apoyo de la embajada norteamericana: para Clarín, el embajador yanqui apoyaba a Laino, para La República (de Montevideo) el apoyo “se repartía por igual” entre Wasmosy y Caballero Vargas. El imperialismo, en realidad, apoyó al “frente privatizador oficialista-opositor” que monopolizó las elecciones. Frente a los “barones de Itaipú” se encontraban los capitalistas que sostenían a Caballero Vargas, un magnate textil apoyado por la Iglesia y visto con simpatía por amplios círculos imperialistas, cuyo “combate” contra la dictadura se redujo a rechazar las invitaciones a las fiestas de cumpleaños de Stroessner. Aunque los “barones de Itaipú” ganaron la presidencia, la “oposición” ha obtenido la mayoría en el Congreso. El resultado electoral obliga a los “privatizadores” a marchar a un cogobierno de la “oposición democrática” y los “nietos” de Stroessner, no sólo para imponer las privatizaciones sino además para hacer frente a una crisis potencialmente explosiva por el hundimiento del partido colorado, la división de las FF.AA., la agudización de las luchas interburguesas y el agravamiento de la crisis económica. Pocas horas después de las elecciones, Wasmosy se declaró partidario de un “amplio acuerdo parlamentario” y hasta de integrar a algunos hombres de la oposición en el gabinete. Ya antes de las elecciones, Caballero Vargas había reclamado “una amplia concertación política y social que haga efectiva la gobernabilidad” (La República, 29/4). Como no podía ser de otra manera, el stalinismo y la centroizquierda fueron la “pata izquierda” del festín privatizador en ciernes. “Asunción para todos”, la coalición centroizquierdista-stalinista-burocrática que conquistó la intendencia de Asunción hace dos años, se dividió: una fracción apoyó directamente a Caballero Vargas; la otra, en la que revistaba el stalinismo, levantó la candidatura de Eduardo Canese, con una “plataforma que está lejos del estatismo preconizado años atrás por esos mismos grupos” (La Nación, 4/2). Pocos días antes de los comicios, Canese desistió de su candidatura para llamar a votar por Caballero Vargas.

17 de mayo de 1993
Las limitaciones de la Comisión Interna

El salario de los trabajadores de Propulsora cayó un 50% desde el inicio del “plan” Cavallo, y los ritmos de propducción se han intensificado. Esta situación terminó por reventar, cuando la Interna y los delegados convocaron a asambleas por sector para impulsar un reclamo de 200 pesos de incremento salarial. Cuando Techint (patronal de Propulsora) rechazó de plano el reclamo varias líneas pararon espontáneamente, hicieron asambleas por turno con los delgados, y ratificaron el reclamo de los 200 pesos. Como consecuencia de una iniciativa de la base de la fábrica, se generalizó el corte de horas extras afectando duramente los compromisos de entrega con las fábricas automotrices. Como contrapartida, Di Tomaso y la burocracia seccional de la UOM La Plata (Lista Azul) salieron a pinchar el reclamo calificándolo de ... ¡¡excesivo!! Mientras la empresa amenazaba con quitar los “lunchon tickets” (asignación por comida), la burocracia se dedicó a apretar a los delegados para que no se tomaran medidas de acción directa. Con este telón de fondo, cuando la Interna y el Cuerpo de delegados convocaron a asamblea general para resolver si se aceptaba o no una contra oferta patronal de 55 pesos, el criterio dominante de los delegados era rechazar e ir a la lucha pero la Interna decidió no tomar posición. A pesar de la desorientación provocada por la Interna, la mayoría voto por el rechazo a los 55 pesos y por el inicio de un plan de lucha progresivo para arrancar los 200 pesos, pero sin precisarlo. La burocracia se tomó de la indecisión de la Interna para amenazar con desconocer los resultados de la votación, lo que llevó a la Interna a convocar a otra asamblea para “ratificar o rectificar” lo aprobado. El resultado era previsible: con la CI a la defensiva y en una asamblea minoritaria se votó ajustadamente aceptar los 55 pesos ofertados por Techint. El curso que ha seguido la Interna expone los límites de una dirección sindical que viene de encolumnar el voto antiburocrático de los metalúrgicos de la zona en las elecciones de la UOM (a la cabeza de la Violeta, obtuvo el 44% de los votos y triunfó en las concentraciones obreras más importantes). La tortuosa aceptación de los 55 pesos ha dejado disconforme a la mayoría de la fábrica.

17 de mayo de 1993
Panorama político de Santiago del Estero
Corresponsal

La huelga docente se ha transformado en un factor clave de la crisis política provincial. La impotencia del gobierno de Mujica en resolver el conflicto, ha vuelto a plantear la posibilidad de la Intervensión de la provincia, o una licencia del Gobernador y su reemplazo por el Vice, Fernando Lobo. La preparación de una operación de este tipo fue lo que precipitó el famoso discurso de Zavalía, cuando llamó a una rebelión armada, cuyo objetivo era desalentar un recambio de gobierno en momento que las encuestas lo daban cómodo vencedor para las próximas elecciones. En el propio gobierno nacional, el caso Santiago es materia de diversas pugnas. Por el momento prevalecería un acuerdo impulsado por el Senador Juárez y Beliz, por el cual se le devolvería a Juárez la presidencia del partido justicialista de Santiago, actualmente intervenido, se sellaría un acuerdo para sostener a Mujica, con recambio en el gabinete, se desplazaría a los sectores vinculados al exgobernador Iturre, y por esa vía, con alguna ayuda nacional emprenderían la campaña electoral. Zavalía, aunque mantiene los discursos “combativos” en las marchas, ha tomado una serie de posturas que lo pintan de cuerpo entero. Por un lado, entre gallo y medianoche armó las listas para las internas de la UCR, marginando a todos los grupos que integran el MOP (Movimiento de Acción Popular), a los cuales les había prometido algunos puestos, anzuelo con el cual los había puesto a trabajar en función de su candidatura y por lo tanto de la UCR. Este hecho demuestra el carácter descompuesto y sin principio del centroizquierda provincial, quién completamente ajeno a las luchas de los explotados, ha salido a patalear por el desaire de Zavalía. Es interesante señalar que en estos grupos se encuentran los “Peronistas Desamisados” (ex integrantes del Fral), el Partido Humanista (actual integrante del frente del Sur), Encuentro Popular (del grupo de los 8, integrantes del Frente Grande) y otros grupos menores de extracción peronista. Por otro lado Zavalía, ha salido a proclamar sin pelos en la lengua que “se deben hacer todos los esfuerzos posibles para producir una reforma profunda y seria del Estado, y para eso se necesita una fuerte autoridad política” (El Liberal, 28/4), con lo que se colocó como candidato para los hombres del gran capital en la provincia. Zavalía se cuidó muy bien de dar manija al conflicto docente (ver nota), planteando que “no voy a hablar fuerte porque no vaya a ser que me traten como inimputable” (El Liberal, 22/4). Mientras los partidos patronales afinan sus maniobras para engatuzar al pueblo en las próximas elecciones, la miseria social causa escalofrío: el 68% de la población de Santiago tiene las necesidades básicas insatisfechas, el desempleo llega al 14% y con los subocupados al 26%, el analfabetismo ya superó el 22% (El Liberal, 22/4).

17 de mayo de 1993
Las prebendas para Techint y la situación de los trabajadores

Techint acaba de anunciar el propósito de aumentar un 25% su producción siderúrgica en Propulsora, luego de las prebendas que ha recibido del gobierno, como la disminución del impuesto a sus elevados activos o la aplicación de la legislación “antidumping” a las importaciones en este rubro, o la nueva moratoria previsional, “pensada” por Cavallo para beneficiar especialmente a Techint, acusado de fraguar quebrantos impositivos para obtener fondos públicos. La patronal pretende aumentar la producción sin alterar el congelamiento salarial y profundizando aún más la “productividad”. En este último punto, la explotación del trabajo en Propulsora tiene características brutales. En la planta de Ensenada, se obtiene con 700 trabajadores una producción superior a la de diez años atrás con 1.200. La productividad por obrero en la industria siderúrgica aumentó más de un 160% en lo que hace a la producción de acero crudo y en más de un 60% en el rubro de laminados (Propulsora). Ciertamente, los 200 pesos que reclaman los trabajadores no debería afectar la competitividad de Propulsora. Pero el capital tiene un apetito voraz por el beneficio. Para Menem-Cavallo y los Roca, además, abrir una brecha cuando se juega la “reforma laboral” y la liquidación de los convenios sería suicida. Pero los trabajadores, que están hartos de la miseria salarial y de la intensificación del trabajo, deben aprovechar esta necesidad de mayor producción para luchar por lo suyo.

17 de mayo de 1993
Derechito a la cesación de pagos

La devaluación monetaria que se incuba en México va a tener características y consecuencias mucho más profundas y catastróficas que cuando el país azteca se declaró en 1982 en “cesación de pagos”. Entonces se inició la llamada crisis de la deuda externa , de la que hasta ahora no salió ningun país latinoamericano, mal que le pesen a Cavallo y a Brady. Algunos “expertos” hablan de una devaluación del 30 %, pero ese porcentaje se perfila solamente como el puntapié inicial. Desde ya la devaluación monetaria arrastrará al resto de las monedas latinoamericanas por la misma senda, si no la anticipan. Solamente en los últimos tres años Méjico acumuló un déficit en su balanza comercial del orden de los 40.000 millones de dólares, sin incluir en este momento las cifras de un contrabando espectacular. Mientras las importaciones aumentan a un ritmo vertiginoso (26 % en 1992), las exportaciones están estancadas. Al mismo tiempo, el conjunto de la economia mejicana está estancado, por lo que las importaciones sustituyen a la producción interna. Para este año, el déficit del comercio exterior podría rondar los 30.000 millones de dólares. Segun la revista inglesa The Economist, “estos déficits coinciden con aquellos registrados en vísperas de la crisis de la deuda externa latinoamericana a principios de la década de 1980”. Tamaño descalabro fue provocado por un feroz endeudamiento impulsado por los “certificados de depósitos bancarios en Méjico (que) ofrecen un interés anual de hasta un 22 por ciento” (El Cronista, 27/4), 6 o 7 veces más que en EE.UU. Pero la verdadera “ganga” son los bonos del gobierno mejicano, cuyos “intereses están a 16 puntos más” (ídem). “No hay otro país en el mundo en el que se puedan comprar bonos del Estado con un tan alto rendimiento y tan seguros”, declaró a The New York Times, Robert Beckwitt, director de varios fondos de inversión en Fidelity. El grueso del dinero que fluye hacia Méjico es eminentemente especulativo. “Este dinero podría fugarse tan rapidamente como ha llegado”, recordó The Economist. El problema es que, aunque los intereses mejicanos siguen en alza, los certificados y bonos ya no son tan seguros. “De mantenerse esta tónica en la balanza comercial, el gobierno mejicano podría verse obligado a llevar a cabo una devaluación del peso para impulsar las exportaciones, lo que perjudicaría las inversiones en papeles del Estado”. El aumento de la tasa de interés es una señal de que los capitalistas descuentan una devaluación. Por esta razón los capitales extranjeros han comenzado a tomar sus precauciones fugando divisas de Méjico. Así como lo indica la caída de las reservas del Banco Central mejicano y las persistentes caídas de la Bolsa. Los “cavallistas” mejicanos dicen que no hay ningun riesgo de devaluación porque todo este fenomenal endeudamiento corresponde al sector privado, a diferencia de las cuentas fiscales, que estarían en orden. La libérrima revista The Economist le salió al cruce a este pueril análisis recordando que “lamentablemente este es el mismo argumento empleado por Nigel Lawson, entonces ministro de Finanzas de Gran Bretaña, a fines de la década de 1980. Desde entonces la economía británica no se recuperó más”. Es que el endeudamiento privado, sin un correlato en el aumento de la producción y las exportaciones, lleva a la quiebra industrial, y está al rescate generalizado de estos grupos por parte del Estado. La cuestión del NAFTA, el mercado comun entre Mejico, EE. UU. y Canadá, que debería entrar en vigencia el proximo 1º de enero, refuerza la perspectiva de la devaluacion mejicana. Si el Congreso norteamericano no ratifica el Tratado del NAFTA (algo que es posible), el capital especulativo norteamericano podría acelerar la fuga de capitales. Y si lo aprueba, se aceleraría la necesidad mejicana de devaluar la moneda para hacer frente al diluvio, ya no inundación, de productos norteamericanos y canadienses.

17 de mayo de 1993
UTA nos lleva a una derrota

Hace un mes los trabajadores del subte paralizaron el tránsito de la Capital con sus masivos paros en favor de una serie de reclamos salariales. Intimados por el Ministerio de Trabajo la mayoría de las asambleas de sector habían mandatado al Plenario de Delegados a retomar el plan de lucha y en caso de cesantías iniciar una huelga por tiempo indeterminado. Pero la directiva de la UTA desconoció este mandato y comenzó a realizar una serie de maniobras dilatorias. Finalmente convocó a un “plebiscito” para que las bases resuelvan directamente. Según los propios dirigentes de la UTA —que son los que “fiscalizaron” la votación— la mayoría se habría pronunciado por un trabajo a reglamento y el reclamo a que la UTA, la confederación de gremios del transporte (UGTT) y la CGT convocaran a una movilización conjunta. Pero no tendría validez este resultado porque sólo habría votado el 44%. El “plebiscito” se evidencia como una maniobra desmovilizadora de la burocracia. Intimidación patronal Ahora la empresa Subterráneos de Buenos Aires (SBA) acaba de sacar un “comunicado al personal” anunciando que en dos meses traspasará la misma a manos privadas. Benito Roggio y un consorcio se harán cargo de SBA anunciando a través de la prensa que de 3.000 trabajadores quedarán sólo 1.300. El comunicado anuncia que “comenzará a principios de mayo el Plan de Retiro Voluntario que se orientará al personal que no tenga cabida en los planteles del concesionario (el que) está evaluando los antecedentes de cada agente a fin de preseleccionar quien formará parte de sus planteles”. No se trata siquiera de un “retiro voluntario” sino de un “despido inducido”. En el mismo comunicado la actual dirección de SBA les recuerda a los trabajadores “la ilegalidad de las medidas de fuerza dispuesta por el Ministerio de Trabajo (y que), la adopción de acciones que atenten contra el servicio coducirá... a generar despidos sin indemnización alguna y perjudicará la posibilidad del personal en el plan de preselección del concesionario y/o retiro voluntario”. Asamblea La amenaza patronal está acompañada por la maniobras burocráticas que pretenden quebrar todo intento de resistencia y el espíritu de lucha que se desarrolló entre los trabajadores del subte. Los delegados y activistas combativos quieren la convocatoria de una Asamblea General a fin de discutir un plan de lucha. Ante la amenaza de despidos en subtes, Ferrocarriles, Elma, Aerolíneas, es necesario que todos los gremios del transporte aprueben un plan de lucha, de paros y movilizaciones para frenar este nuevo zarpazo antiobrero del gobierno y los privatizadores.

17 de mayo de 1993
Cayó el cobre y se acabó el “milagro”

Se acabó el llamado milagro económico chileno. En las últimas semanas el peso chileno se desvalorizó un 10 %, con tendencia a acelerararse. La Bolsa sigue en picada y la inflación en aumento. Los balances de las grandes empresas privatizadas, bautizadas de “exitosas”, han comenzado a registrar pérdidas y los exportadores y grupos oligárquicos piden a gritos una mayor devaluación de la moneda. “Por primera vez en 10 años la balanza comercial será negativa” en unos 500 millones de dólares.(El Mercurio, 25-4-93). El detonante de esta crisis es la caída espectacular del precio internacional del cobre y de los otros tres o cuatro productos que exporta Chile: harina de pescado, kiwi, manzanas y celulosa. De este modo la crisis mundial terminó por pulverizar la “especialización exportadora” chilena, que tuvo un cierto período de auge gracias a los espectaculares precios internacionales de esos productos. Las consecuencias son catastróficas. “Ante la fuerte baja en el precio de la celulosa... Copec detuvo por dos años un megaproyecto forestal por mil millones de dólares. El mismo grupo acaba de anunciar el cierre de dos plantas de harina de pescado, producto que el año pasado representó el 41 % del total de las exportaciones pesqueras” (ídem). “Y siguiendo con el motor de la actividad economica —prosigue El Mercurio— nos topamos con que la construcción también está deprimida. La venta se frenó prácticamente a la mitad de la del año pasado” “Los productores de kiwis y manzanas están viviendo una muy difícil situación derivada de los negativos resultados de la exportación de sus productos al mercado europeo” (El Mercurio,24-4-93). La caída del precio internacional del cobre —responsable por el 40 % de las exportaciones— es del 35 % en relación al pico de u$s 1,20 la libra que alcanzó en 1990. Ahora cotiza a u$s 0.79 pero se espera una caída adicional de otro 20 % (Financial Times, 11/5). Por cada centavo que cae el precio del cobre, Chile deja de percibir 22 millones de dólares. Por esta razón se calcula que la pérdida de ingresos en el año puede superar los 500 millones de dólares. El problema es que el grueso de la produccion y exportación del cobre está en manos del Estado y durante todos estos ultimos años , debido a los altos precios internacionales, el Estado chileno pudo acaparar esta renta extraordinaria para financiar a los grupos capitalistas y a la “jubilación privada”. Ahora la situación se ha invertido, porque el Estado necesita meter mano en la caja de los grupos capitalistas para financiar el presupuesto. Mientras el gobierno quiere prorrogar el actual 15% que grava a las ganancias, para controlar el deficit en que incurriría el Presupuesto Nacional, la burguesía chilena quiere reducirlo al 10%, alegando su propia quiebra. Mientras tanto, “ya algunos inversionistas están transfiriendo sus ahorros en acciones hacia la compra de dólares” (El Mercurio, 9/5). Se ha recreado, en consecuencia, el mercado negro con un agio creciente . Además han caído las utilidades de las grandes empresas y algunas ya operan “en rojo”, por lo que se espera una mayor depresión en la Bolsa y una fuga hacia el dólar. La “exitosa” Endesa “sufrió un duro golpe este primer trimestre que le significó reducir sus ganancias netas en 89,6 % frente a igual lapso de 1992”. Tambien Copec “fue golpeada con firmeza” y Enersis anotó una caída del 74,6 % en sus resultados. Las pesqueras pasaron directamente a registrar pérdidas.

17 de mayo de 1993
Mar del Plata: Triunfo en el Inrps
Corresponsal

Los trabajadores del INRPS (Instituto de Rehabilitación Psicofísica del Sur, ex Cerenil), alrededor de 200 y en su gran mayoría afiliados a ATE, han logrado una victoria significativa. Luego de un paro por tiempo indeterminado que se prolongó por una semana, con cortes de ruta y volanteadas se logró arrancar el pago de un adicional de 200 pesos por mes. Este aumento había sido arrancado al gobierno nacional luego de las movilizaciones de los hospitales nacionales descentralizados de febrero último. Mientras los funcionarios, tanto provinciales como nacionales, se pasan la pelota sobre quién se hace cargo del hospital, los trabajadores se movilizaron en defensa de su salario, las condiciones laborales y la salud de la población, ya que además se reclama el reingreso como hospital nacional, la inmediata cobertura de vacantes para un mejor funcionamiento del establecimiento y el reparto del dinero que ingresa por las obras sociales. La “descentralización”, presentada como un paso adelante por el gobierno, hoy es vista por los trabajadores como una forma de acelerar el desmantelamiento del Instituto y su entrega a los privatizadores de la salud. Además del paro y los cortes de ruta, una caravana de la totalidad de trabajadores recorrió la ciudad. El 30 de abril se cobraron 400 pesos de adicional de abril y mayo. Los compañeros lo celebraron con una asado por el triunfo y el 1º de Mayo. Este primer paso demuestra que “la gente da” y la lucha sirve. Las asambleas convocadas para esta semana en el resto de los hospitales deberán registrar esta victoria, para reclamar que todo ATE Mar del Plata siga el camino del Instituto.

17 de mayo de 1993
Humanidades reclama paro de 36 horas
Centro de Estudiantes de Humanidades y Ciencias de la Educación U.N.L.P. - F.U.A

La Plata, 4 de mayo de 1993 La comisión directiva del Centro de Estudiantes de Humanidades y Ciencias de la Educación de la Universidad Nacional de La Plata, resuelve: Ante el ataque por parte de este gobierno a las conquistas históricas del movimiento obrero, como ser liquidación de la jubilación, flexibilidad laboral, reducción salarial, etc. Como así mismo el ataque a la Universidad pública a través de la reducción presupuestaria, y otras medidas: la destrucción y entrega de las empresas del Estado. Urge la necesidad de unificar todas las luchas planteadas como lo manifiestan la huelga de los docentes de Santiago del Estero, los trabajadores del subte, los docentes universitarios, los Astilleros, los estatales del Chaco y Formosa, y otros tantos. Teniendo en cuenta esta situación y la necesidad de encontrar un canal unificado del pueblo en lucha, desde el C.E.H.C.E. reclamamos a la CGT y al CTA la realización de un paro activo nacional de 36 horas.

17 de mayo de 1993
Quaker presente en el reclamo salarial

Los trabajadores de QUAKER, hace aproximadamente un mes vienen realizando un plan de lucha, que consiste en un quite de colaboración (trabajos con ritmos más bajos que los habituales, la no realización de horas extras, no realizando tareas que no corresponden a la categoría de cada uno, etc., etc.). Este plan de lucha surgió como producto de que la comisión interna viene reclamando un aumento salarial de un 30% (100 pesos aproximadamente). En diversas reuniones mantenidas con la patronal, la respuesta fue siempre la misma: no podemos tocar este tema porque los productos que la empresa fabrica han bajado notoriamente en el mercado. Toda esta cuestión termina de encuadrarse, cuando días atras la empresa contrató personal para carga y descarga por un día, abonando por la terminación total del trabajo la suma de 128 pesos por cada una de las personas. Si a esto le sumamos el tema de que la fábrica viene trabajando a full, ya que las líneas de producción que ésta posee (7 líneas), están trabajando en su totalidad. Cómo se explica entonces este planteo por parte de la patronal. Como resultado de este plan de lucha, hoy sólo trabajan 3 líneas a 5 por turno, dado que los que hacían el trabajo de maquinista y tenían una categoría inferior, hoy se rehusan a realizar dicha tarea. Este marco refleja que los trabajadores, cada vez más van tomando conciencia del problema salarial. Lomas de Zamora

17 de mayo de 1993
Abajo la reforma menemista de Delich
Corresponsal

Para este 22 de mayo Francisco Delich, rector de la Universidad Nacional de Córdoba, ha convocado a la asamblea general universitaria con el objetivo de llevar a cabo una reforma al estatuto de la universidad, con el propósito de prolongar el mandato de los decanos y del rector. Esta reforma será producida en el peor momento de la universidad cordobesa: reducción del presupuesto como nunca en su historia, desmantelamiento progresivo de carreras, arancelización de la enseñanza, limitaciones brutales al ingreso, edificios derrumbados, ausencia de profesores, etc., etc. Este es el resultado de una política combinada entre el gobierno nacional y el rector para “privatizar” a la universidad: los estudiantes deben pagar para aprender, se quiere cerrar las carreras menos “rentables”, se remata el patrimonio físico de la universidad con la venta de las zonas verdes de la Ciudad Universitaria, se venden “servicios” universitarios abandonando la investigación y el aprendizaje. Esta política “privatizadora” ha agravado los problemas existentes. La actual estructura del gobierno de la universidad es antidemocrática, toda vez que las autoridades son elegidas por vía indirecta y no son revocables. Los “vientos” menemistas soplan fuerte en la Universidad Nacional de Córdoba. Otra cara de la misma moneda es el segundo punto de la convocatoria a la asamblea universitaria: la incorporación de representantes docentes al Consejo Superior, limitado a los jerárquicamente superiores. Lo que se busca es meter en el gobierno de la universidad a las trenzas profesorales, que en su mayoría están ligadas a institutos privados (Blas Pascal, AIP, etc.). La Federación Universitaria de Córdoba y los centros de estudiantes, en manos de la Franja Morada, nada han dicho hasta ahora de esta convocatoria, lo que podría indicar que sus representantes en el Consejo Superior se aprestan a “comerse a otro sapo”. La Unión de Juventudes por el Socialismo ha llamado a oponerse a las modificaciones “menemistas” al estatuto por parte de Delich. A la reforma reaccionaria del estatuto le ha opuesto el reclamo del cogobierno estudiantil-docente con mayoría estudiantil, la elección de las autoridades por asambleas de todos los estudiantes, docentes y no docentes y por voto directo y la revocabilidad de todos los cargos, por simple decisión de asamblea general.

17 de mayo de 1993
Se constituyó un Comando de las agrupaciones de izquierda

Hace 15 días, el Plenario de Delegados de Foetra Buenos Aires tomó resoluciones de lucha que luego fueron totalmente deformadas por la Directiva. El plenario había resuelto una movilización del Sindicato Buenos Aires por los reclamos postergados, en particular el aumento salarial y la estabilidad laboral. Los salarios se encuentran congelados, y a la presión permanente patronal por los “retiros” se ha agregado un trascendido empresario sobre una reducción de personal del 20%. El sector Montero (CTA) de la Comisión Administrativa (compartida con el sector Varone, ubaldinista, y Esquivel, “62”) ha bajado a los plenarios zonales anunciando que la movilización sería a Congreso, para realizar un acto con oradores parlamentarios “opositores” y con el centro colocado en la denuncia a los usuarios de la situación empresaria. Posteriormente, la Directiva publicó un comunicado criticando el contenido de la reforma laboral proyectada por el gobierno. Pero no fijó una posición de repudio del gremio ni planteó un curso de acción, ni un reclamo a la CGT. El comunicado ramataba, en cambio, con una posición ridícula: “Este es un año electoral y los trabajadores tenemos buena memoria...”. Pero en el Sindicato hay un reguero de manifestaciones de lucha y reclamos de distintos sectores, contra los atropellos empresarios y avasallmiento de conquistas (Tráfico, Conservación, Construcciones, etc.). En estas condiciones, un vasto sector de delegados de la izquierda (PO, Mst, Mas, independientes) ha llegado a un acuerdo, constituyendo el Frente Tricolor, para impulsar una línea de lucha. Para la movilización del 20/5 llevará al plenario de delegados previo, propuestas concretas: 1. La reivindicación salarial; que el Sindicato Buenos Aires tome la iniciativa de la lucha por el aumento de emergencia. 2. Contra los proyectos de reforma laboral gubernamentales, reclamar que la CGT haga efectivo el paro de 36 horas. 3.Que la movilización sea encabezada por el plenario de delegados con las banderas del salario y la estabilidad. 4. Que la movilización se realice sobre las empresas y que no sea utilizada como tribuna por diputados opositores. Con esta política de intervención en la lucha, las corrientes de izquierda sientan las bases para constituirse en polo de organización del activismo y los delegados combativos del gremio. Que debe proyectarse también como un frente que dispute en las próximas elecciones la conducción a la burocracia varone-monterista. Está planteado dirigirse a los delegados que siguen al CTA (Movimiento Encuentro Telefónico) a romper con la política de oportunismo parlamentarista del CTA y sumarse a las filas de la unidad para la lucha.