El III° Encuentro del Foro de San Pablo: La declaración de Managua (2da nota)
Al término de sus deliberaciones, el III° Encuentro del Foro de San Pablo reunido en Nicaragua a mediados de julio (ver nota en PO N° 365) aprobó, por unanimidad, la llamada “Declaración de Managua" Su rasgo más notorio es la ausencia de un programa de reivindicaciones y de un balance de las numerosas y persistentes luchas que se vienen librando en el continente (lo cual hubiera obligado a tomar posición acerca del papel que han jugado en ellas los partidos de izquierda). Es natural, entonces, que la "Declaración de Managua” no formule tampoco ningún llamado a la acción política de las masas. Para el Foro de San Pablo, las “mayorías populares", a las que la “Declaración" se refiere en abundancia, son, apenas, un telón de fondo para la "acción” de sus “representantes" en los parlamentos, en las municipalidades y tos gobiernos. Defensa de los regímenes democratizantes La "Declaración" caracteriza a los regímenes políticos latinoamericanos como “democracias controladas”, pretendiendo separar al régimen político, la democracia, de su contenido de clase, burgués, proimperialista; como si la primera pudiera existir sin el segundo, y aun pretendiendo que el "control” capitalista de la democracia sería un agregado puramente circunstancial y no una derivación inevitable y fatal del régimen social de explotación que domina en América Latina. Para el PC argentino, este macaneo que hace las veces de una caracterización constituiría, sin embargo, una “superación” respecto de la declaración “impregnada de posibilismo” votada en México, “que pretendía no ponerle adjetivos a las democracias latinoamericanas de los ‘80” (Propuesta, N9 135, 6/8). Naturalmente, el PC se cuida muy bien de explicar por qué votó entonces la resolución “posibilista” en México y, además, por qué criticó al Partido Obrero, que fue el único que votó en contra de dicha resolución. Pero en todo caso, a la democracia, como a cualquier otro régimen político, no hay que adornarla de un adjetivo sino establecer su contenido de clase, algo que los “toristas” se cuidan muy bien de hacer; lo que obliga a aplicarles él adjetivo de encubridores. Al igual que la declaración “posibilista” de México, la “esencialmente correcta” (Propuesta, N® 134, 30/7) votada en Managua prescribe la estrategia de la “profundización de la democracia” que condena a los explotados a subordinarse al régimen político de sus explotadores. Así, la “Declaración de Managua” sostiene la necesidad de “ampliar (!) la influencia (!) de las mayorías nacionales” y hasta de “fortalecer la sociedad civil”, ¡sin reparar siquiera que una cosa está en contradicción con la otra! La “sociedad civil” no es otra cosa que la estructura de clase de la sociedad, es decir que se encuentra bajo la hegemonía de la burguesía. Si las “mayorías nacionales” son las que están abajo de los grandes capitalistas, es evidente que el crecimiento de su influencia deberá producir un debilitamiento de la “sociedad civil" burguesa, una amenaza que la "sociedad política", es decir el Estado se encargará de evitar. Los firmantes del manifiesto no han tenido la menor vergüenza de reclamar el "fortalecimiento” de la hegemonía de los explotadores, y hasta fingen no darse cuenta de que el "fortalecimiento de la sociedad civil” significa el recíproco “debilitamiento" del Estado (frente a la “sociedad civil”, ¡no frente a las masas!), es decir, que son partidarios de la llamada “desregulación económica” o “privatización", mejor dicho, de la confiscación del llamado “patrimonio público” y de las conquistas nacionales y sociales en favor de los monopolios capitalistas. El Foro rechaza “la identificación de la democracia con el capitalismo” y repite la especie de que la democracia sería un “valor universal”. Pero en este caso se podría rechazar también la “noción” de capitalismo, y las de burgueses y proletarios, ya que e6te antagonismo social no sería tal o estaría condenado a atenuarse como consecuencia de los “valores", más que comunes, “universales” (históricos) que unen a los hombres. Es simplemente un paso lógico derivar de la premisa de que pudieran existir regímenes políticos o Estados neutros, la conclusión de que también son neutrales las sociedades que son la base de esos Estados. ¿Pero en este caso, para qué son necesarios los Estados, con su cohorte de burócratas y policías, sostenidos por el trabajo de la sociedad? El alboroto repetitivo respecto a la democracia —a la que se reivindica "como una condición humana”— es una inclinación ritual que el Foro realiza todos los años ante el imperialismo “democrático”. Encubre también que el Foro ha sido incapaz de una lucha democrática consecuente, precisamente porque tal cosa chocaría con la “estabilidad” de las “democracias controladas” y aún de las dictaduras. Escandalosamente, la “Declaración de Managua” reclama “la elección democrática (en Perú) de un Congreso Constituyente soberano, previo acuerdo de sus características y de la legislación electoral entre las fuerzas políticas y el gobierno "de facto’”. En la misma línea que el imperialismo y las burguesías latinoamericanas, el Foro reclama una “salida” a la crisis peruana negociada entre los partidos burgueses, Fujimori y los militares que detentan el poder, la cual se realizará, lógicamente, contra las masas y la democracia. No menos escandaloso es el silencio que guarda la “Declaración” respecto de tos sistemáticos fraudes electorales en México, de la violenta represión de las movilizaciones populares por parte de la “democracia venezolana” y de la crisis política brasileña. Son más que evidentes los “esfuerzos” de la “izquierda” latinoamericana por mostrarse como una fuerza “responsable” y hasta un factor ’’estabilidad”. Son las "credenciales” con que esperan abrir las puertas a su futuro acceso al gobierno. Pro-imperialismo El capítulo de "Alternativas y exigencias” de la “Declaración de Managua” es un rosario de planteos abiertamente proimperialistas. Reclama “la democratización de los organismos multilaterales, y en especial, las Naciones Unidas (y) la reorientación de las políticas y funciones del FMI y el Banco Mundial”, es decir, nada menos que la “reforma” pacífica y democrática del imperialismo. Una completa fantasía, más aún cuando la guerra comercial interimperialista alcanza dimensiones planetarias y cuando la crisis económica y política obliga al imperialismo a lanzar ataques históricos de la ONU de todos los "organismos multilaterales”. Otra fantasía, igualmente proimperialista, es el reclamo de “la reorientación de los gastos militares de tos grandes potencias hacia el desarrollo del Sur”. Llama a “resolver definitivamente el grave problema de la deuda“, lo que no es otra cosa que un reconocimiento de principios de su pago, algo que los partidos fundamentales del foro (el PT, el PRD, los integrantes del FA) ya han hecho en sus respectivos países, pero que es absolutamente incompatible con cualquier desarrollo” o “liberación" de América Latina En Managua, se relanzó la fracasada estrategia del “frente de deudores” y esa negociación, refinanciando otra vez más la deuda y asociándose a las “privatizaciones", que se pagan con tos títulos de la deuda. Apoya las “negociaciones de paz" en Colombia y Guatemala, que —bajo los moldes de tos acuerdos salvadoreños— pretenden la integración de las guerrillas a los Estados burgueses y al orden imperialista continental. El Foro, incluso se postuló para “participar en la fiscalización de las negociaciones con los gobiernos”. En el caso de Haití, el Foro vuelve a reclamar “la plena aplicación de las sanciones”, por parte del imperialismo, votadas por la OEA, para forzar un acuerdo entre Aristide y los golpistas. El Foro renuncia al reclamo de la restitución incondicional de Aristide para “apoyar (su) propuesta de que las negociaciones (con los golpistas) se lleven a cabo en Haití”. Esta sarta de entregadas es lo que el PC vernáculo califica como una declaración “esencialmente correcta”. Documentos preparatorios El carácter de la "Declaración de Managua” está claramente ilustrado en los documentos preparatorios presentados por los partidos del llamado “Grupo de Trabajo”, que “opera” como la dirección política del Foro. “Es evidente —señala el “aporte” del PT brasileño— que sectores enteros de las actuales economías latinoamericanas pueden y deben ser privatizados” (Página 12, 12/7). (¡Hay que “fortalecer la sociedad civil”!) ¿Pero evidente para quién? La experiencia de las privatizaciones revela que éstas no son otra cosa que una política de liquidación abierta de las fuerzas productivas de los países atrasados y un mecanismo de salvataje financiero de la banca acreedora. Aún en aquellos sectores que resguarda para la "intervención estatal activa... porque falta capital”, el PT impulsa la “inversión del capital externo”... es decir, su privatización “periférica". El Frente Sandinista, partido “anfitrión’’, afirma que “el antiimperialismo y el no-capitalismo deben ser reevaluados dentro de los grandes cambios globales dentro de la cultura de paz y democracia. Esto requiere una contextualización que pueda incluir a amplios sectores del Norte, iniciando un proceso de debate para ir encontrando síntesis acumulativas y de consenso internacional sobre la problemática del Nuevo Orden”. El documento presentado por el PC de Cuba, al que se caracteriza como la “izquierda” del Foro, dice que “Un proyecto nacional alternativo debe partir de la evolución actual y previsible de la economía del mundo, pero sobre la estrategia de una inserción que permita avanzar hacia la independencia”... (Para lo cual es necesario) el desarrollo de nuevos sectores productivos, de tecnología de punta, para poder competir y obtener recursos de capital. Hay que plantearse una reconversión económica que abarque desde el problema de la tierra hasta la transformación de la industria obsoleta buscando adecuar la infraestructura a las necesidades básicas del mercado internacional”, ¡Pero, precisamente, lo que el imperialismo exige a las naciones atrasadas es su “reconversión” de acuerdo a las “necesidades básicas del mercado Internacional”, es decir liquidar ramas enteras “obsoletas“ de sus industrias porque el mercado mundial está abarrotado de capitales y mercancías sobrantes! En el “proyecto alternativo” del PC de Cuba se ha infiltrado el punto de vista del imperialismo mundial. Cuba El párrafo de la "Declaración" dedicado a Cuba es muy significativo, particularmente porque fue Impulsado por la propia delegación cubana. Reclama “la asistencia económica internacional masiva para impedir que se sigan profundizando las nefastas consecuencias del bloqueo". El giro político impreso en este párrafo, no por sutil es menos evidente. La consigna del levantamiento del bloqueo imperialista deja de ser incondicional y deja de ser el reclamo de la aplicación de los principios del Estado de derecho a las relaciones internacionales. El bloqueo es presentado como un prejuicio y no como una violación de derechos, y como alternativa a este bloqueo imperialista se ofrece la asistencia imperialista, no el derecho al comercio entre iguales. Se trata de una capitulación, esto porque se rechaza el bloqueo a condición de que sea reemplazado por la asistencia, es decir, la penetración del imperialismo. El Foro en crisis La abrumadora coincidencia en las posiciones democratizantes y pro-imperialistas no evitó, sin embargo, que el Encuentro concluyera en un escándalo. La delegación del PRD mexicano propuso una declaración de condena al fraude cometido en su perjuicio por el gobierno de Salinas de Gortari en las recientes elecciones a gobernador de Michoacán. El PC de Cuba —con el apoyo de sus satélites (entre ellos el PC argentino) —, el FSLN y el FMLN vetaron la resolución, con la amenaza de romper el Foro si se votaba una declaración contra el “gobierno amigo” de Salinas de Gortari. Así, la supuesta "izquierda" del Foro quedó parada' a la derecha de la “derecha", avalando con su silencio la violación de la voluntad popular expresada en el voto y el fraude contra uno de sus miembros. La alianza —de características antidemocráticas— del PCC (supuesta "izquierda" del Foro) y del FSLN (que presentó las posiciones más declaradamente derechistas) revelan que el Foro no es ninguna “alternativa" para la izquierda y las masas latinoamericanas sino sólo un “escenario" para las maniobras diplomáticas de los partidos que ejercen el gobierno o de aquéllos que esperan ejercerlo en poco tiempo. Inmediatamente, el PRD mexicano, el PT brasileño, el MAS venezolano, el M— 19 colombiano y el "Movimiento Bolivia Libre” declararon que el Foro se encuentra en una “grave crisis (que) hay que tratar urgentemente porque de lo contrario se termina todo” (Ídem). Estamos en presencia de un principio de disolución del Foro de la izquierda democratizante y pro-imperialista del continente.