Religión, demonios, capitalismo y medios Para las trabajadoras, las opiniones religiosas no puedan ser por su naturaleza más dignas de respeto que otras. Por el contrario, hay acabadas pruebas que casi siempre tienden a ser marcadamente estúpidas y suelen provocar persecuciones, masacres, guerras o directamente crímenes y que tienen siempre detrás una rentabilidad económica en favor de sus jerarcas. Sus normas o códices son contrarios a la naturaleza y están enfrentadas con el pensamiento y el desarrollo científico hoy, como en tiempos de Galileo Galilei. Por los derechos infantiles todas las religiones tuvieron desde sus orígenes una marcada preocupación. Por lo que el abuso a la inferioridad física del niño no es un problema de reciente abordaje para los teólogos. En el libro del Pentateuco, escrito por Moisés, y que luego facilitó el desarrollo de la Biblia, el infanticidio era un ritual justificado para agradar a Dios. Las grandes civilizaciones antiguas consideraban normal la eliminación física de niños con defectos congénitos. Desde la cima del Taigeto (montaña del Peloponeso), los espartanos, luego de espléndidas ceremonias, arrojaban al vacío a niños pequeños y deformes. ¿Quién no recuerda las brutales matanzas de neonatos ordenadas por Herodes, quién avisado de la llegada del Mesías por magos y hechiceros, liquidaba a todos los menores de 40 días? En la China de Confucio, para mantener el control de nacimientos, al cuarto hijo se lo arrojaba a las fieras, pues el límite oficial de las familias era de tres niños. A los pequeños nacidos con defectos físicos en la India sé los consideraba endemoniados y era permitido destrozarlos. Es decir que el maltrato a los pibes, y su muerte por ritual, han sido y son justificados por distintas creencias religiosas. Un aspecto relevante de la violencia generalizada, abonada por la alienación y la neurosis del capital, son las entre 50 y 60.000 víctimas de malos tratos de padres a hijos que se registran anualmente en EE.UU. También lo son las 12.800 muertes por año registradas en Inglaterra, producto de la agresividad de los adultos contra los chicos. Hace poco se conoció que integrantes de un culto religioso, habían descuartizado a por lo menos un niño por encargo de familiares del intendente de una ciudad de Brasil. Esta regresión al ofrendatorio de vidas humanas para agradar a los dioses, sirvió para que las grandes patronales del periodismo vernáculo explotaran la ignorancia y la superstición "deleitándonos" con los detalles más truculentos del suceso. Lo fantástico de este festival de la hipocresía y la simulación, fue la presentación del hecho por parte de los "comunicadores sociales". Los más osados mostraron lo obvio. “La violencia ejercida contra los niños tiene que rastrearse en la debilidad de las víctimas y en la falta de atención de los adultos, por el ritmo que nos imponen los nuevos tiempos”. En este sentido, Magdalena Ruiz Guiñazú invitó a sociólogos y sicólogos que concluyeron diciendo que "los niños pobres están desamparados y los ricos no tienen afecto”. Sesudo razonamiento, aunque ya usado en 1989 por otro charlatán venido de La Rioja. A pesar del verso desarrollado, en cada nota escrita, oral o visual estaba presente la sangre, el ritual religioso, la magia y todos los ingredientes que a contramano de la lógica posibilitaban descuartizar a la/s víctima/s una y otra vez en pantalla. El rol estelar lo ocupó la “Santa Iglesia Católica "quién aprovechando su rango de seda oficial se lanzó a la arena para disputarle la clientela "a aquellos falsos profetas", adjudicándose para sí ser los verdaderos “Nigromantil Mediums” que tienen línea directa, sin intermediarios, con los dioses para interferir o promover la voluntad divina. Es decir "por la misma guita (U$S 2.000) y tocando algunas influencias terrenales el intendente de Paraná, seguro, seguro no pierde la elección". Lo que estos charlatanes, laicos y clericales no dijeron, ni dirán, es que por ahora el género humano transita por su dolorosa prehistoria, donde la feroz explotación de un puñado de capitalistas, descompone, entorpece y rompe el tejido social, pulverizando y degradando a las familias trabajadoras, La barbarie exterminadora del actual régimen político-económico contra los niños se supera todos los días. La OIT difundió un estudio sobre la superexplotación del trabajo infantil en todo el mundo. En Paquistán, por ejemplo, la industria textil, emplea pibes a partir de los 8 años, debido a sus finos dedos son capaces de manipular las delegaciones hebras de lana y por la capacidad física de soportar jornadas de 12 a 14 horas sin cambiar posición frente al telar, estos pequeños están condenados de antemano: el 80% fallece antes de cumplir los 13 años. Radio América informo que en el Gran Buenos Aires carias empresas recolectoras de residuos en distintos municipios emplean mano de obra infantil que pagan a razón de $1 la hora. El juicio y castigo a los asesinos de niños y sus mandantes y la liquidación del régimen de apropio y explotación están ligados a una sola y única posibilidad: La organización propia de trabajadores y explotados que le arrebate el poder a los patrones. Solo el triunfo de la clase obrera garantiza el futuro y da una perspectiva a la humanidad. Libros consultados: Dioses y mitos en la Picota (L. Meneken) El castigo a los hijos (varios) Lisandro Martínez – Lanús Debate sobre una devaluación del peso San Miguel, 3 de agosto de 1992 Dejando aclarado que me llamo Rodolfo y no Roberto, que sigo sin ser el ministro y que creo, modestamente, no estar confundido en la lectura del Informe Político ni del artículo de PO NB 353, es que paso a contestar tu réplica de PO N° 359, dado que no me satisfacen tus argumentos, y con todo respeto a tu nivel de militante, entiendo que tengo que cumplir con mi obligación: mientras crea tener argumentos para contraponer tengo que exponerlos (siempre que no entre a divagar). Centrando mi contestación a tu respuesta desarrollada en el quinto párrafo, creo conveniente seguir tu mismo ordenamiento: 1- "La seguridad de enormes negocios” es la condición "sino qua non“ para el ingreso de capitales golondrinas, independientemente de las revalorizaciones monetarias (caso Chile, febrero del '92), las tasas impresionantes de inflación (caso Brasil: 240% en el primer semestre del '92); con respecto a las altas tasas de interés, planteo lo siguiente: ¿cuál sería la tasa de interés ofrecida a los capitales (que ya están o que vengan) como para mantener el “negocio"? Como mínimo tendrían un piso igual a la tasa de devaluación; y con respecto a las privatizaciones no están nominadas en pesos (lo que haría beneficioso una devaluación) sino en dólares (lo que independiza el negociado de la devaluación); Cavallo puede hacer lo que quiera (esto en el supuesto de que tuviera independencia) con la moneda: devaluarla, destruirla (como en el caso de las monedas de 1 centavo que llegaron al país acuñadas en Chile y que nunca tuvieron valor), etc. pero al no ofrece "negocios" (altas tasas de interés, privatizaciones a precio de remate, bicicletas bolseras, etc.), aquí no entra un mango. 2- Afirmar que ni uno solo de los dólares se iría del país es no tomar en cuenta: a) El comentario del especialista (citado por Altamira en PO N° 353) de la crisis bancaria que originaría la no cobertura de los dólares depositados con los préstamos en pesos, lo que provocaría una crisis bancaria y una corrida cambiaría (a no ser que opinemos que el capital se la aguantara piola), y b) Ante la menor sospecha de devaluación, la corrida cambiaría agotaría las reservas del Banco Central (mayoritariamente en Bonos y no en dólares), todo esto porque una devaluación disminuiría las ganancias de los especuladores (no las anula totalmente porque las ganancias son fabulosas y no habría devaluación que pudiera equipararlas), por lo tanto no encuentro el sustento a esa afirmación. 3- Tus argumentos sobre este punto se contradicen, prima facie, con lo que transcribís ocho renglones más abajo, el mismo párrafo del Informe Político (pág. 9) lo que uso en mi carta para demostrar lo contrario de lo que vos afirmas: si el peso es el medio de cambio y no la medida de valor, reservada al dólar, la mayor cantidad de pesos por cada dólar ingresado, a lo sumo, comprarían lo mismo que antes (eso sin tener en cuenta la experiencia de devaluaciones anteriores, donde los precios internos aumentan más que la tasa de devaluación); no hay en el país algún bien (mueble, inmueble, de consumo, durable o no, etc.) o servicio que tenga su precio nominado en pesos (sino tomar cualquier Clarín dominguero). En cuanto al párrafo de tu respuesta: “Este ingreso masivo… como ocurrió en Chile”, creo que falta un dato importante (que Altamira aporta en su artículo y que yo tome en cuenta en mi carta), que es el siguiente: después de la revaluación del peso chileno (febrero del ´92) que implica menos pesos por dólar ingresado, la emisión de moneda para cubrir los dólares entrados subió un 53% en 15 días de marzo. Como una revaluación es todo lo contrario a una devaluación, surge la duda que origina mi pedido de explicación, dado que darían el mismo resultado: un mayor ingreso de capitales especulativos. Inclusive el caso chileno de esto« últimos días, donde se produjo una devaluación, viene a confirmar la hipótesis planteada por Altamira en su artículo, de que sólo pueden devaluar por devaluaciones de las monedas de los países imperialistas. Las monstruosas emisiones yanquis provocaron, por comparación una súper-revaluación del peso chileno (mayor cantidad aún de dólares con respecto a las necesidades del país), lo que toma imposible el movimiento económico: no pueden exportar nada (sus costos en pesos revaluados no son compensados por los precios de venta en dólares devaluados). La única medida que podía lomar el gobierno chileno era devaluar para restablecer, mínimamente, el equilibrio anterior. Agreguemos el siguiente detalle: según Clarín (12/7/92) Chile adopta como medida de valor una canasta de monedas, algo que Cavallo había anticipado como posibilidad (El Cronista, 20/3/92, PO N° 353) para el caso del dólar “súper-fuerte" (todo lo contrario). De más está decir que las monedas de esa canasta se encuentran momentáneamente revaluadas con respecto al dólar, lo que confirma y potencia la crisis planteada por Altamira en su artículo: a la devaluación de las monedas europeas por problemas internos se le suma ahora la necesaria devaluación para poder competir en el mercado norteamericano (lo contrarío aumentaría las recesiones industriales). El mismo Clarín anticipa que el equipo cavallano estudia un camino parecido al chileno, (¿incluirá la devaluación?); si a esto le sumamos la caída de la Bolsa, el empantanamiento del proyecto de jubilación privada, los reclamos sociales, etc., “los días da Cavallo estarán contados”. Todo lo anterior demuestra prácticamente la consistencia de los análisis del Informe Político, que yo no puse en duda; por lo tanto, entiendo que cuando Altamira afirma: “Si Cavallo devaluara el peso en las actuales condiciones, el ingreso de dólares sería aún mayor”, está tomando elementos de análisis que, lamentablemente no llego a ver por lo cual mi duda persiste. Rodolfo Díaz – José C. Paz – Zona Norte La larga marcha de una organización trotskista hacia su ocaso París, 23 de Junio de 1992 De ninguna manera se trata en esta carta de proseguir con la cuestión de las vicisitudes de la principal organización de la corriente trotskista-lambertista OCI (Organización Comunista Internacionalista) que se transformó, en 1982, en PCI (Partido Comunista Internacionalista). Esta organización que en los años 1950-1960 tuvo el mérito de luchar casi sola contra el revisionismo de los dirigentes oficiales de la IV° Internacional, Pablo, Frank, Mandel, que supo reconstruirse tanto nacionalmente (contando hasta 6500 militantes en los años 1982-83) como internacionalmente (impulsando al CORCI del cual Política Obrera fue miembro hasta 1978); esta organización no es hoy día más que la sombra de lo que fue, transformándose poco a poco en el “grupo Lambert” pero desgraciadamente Lambert ya ni parece Lambert. Recordemos simplemente que, en 1984, uno de los principales dirigentes “históricos”, Stephane Just, fue "puesto fuera del partido” con varias centenas de militantes. Dos años más tarde, la “estrella creciente” del PCI, antiguo presidente del sindicato de estudiantes, la UNEF, J.C. Cambadelis rompió brutalmente con el partido, y pasó al PS arrastrando consigo varias centenas de militantes y principalmente todo el sector estudiantil. En 1987, dos años más tarde, el dirigente del trabajo internacional, Luis Favre, partirá con siete miembros del Consejo General (dirección internacional). La fecha de esta ruptura es también la del ocaso de la corriente Lambertista en América Central y del Sur. En 1989, Pierre Broue, el historiador del partido Bolchevique, el biógrafo más autorizado de León Trotsky, director de la revista “Lea Cahiers León Trotsky”, fue expulsado sin contemplaciones del PCI, en el cual militó 45 años. En 1991 será el turno de André LANGEVIN, durante varios años redactor en jefe del semanario del partido: “Informations Ouvriers”. Cada nueva expulsión es acompañada de lo que se da en llamar “una carreta”, compuesta de los amigos, de los que dudan, de los que piden explicaciones de esas purgas incesantes… ¡Puesto que pedir explicaciones significa no confiar en la dirección! Pero el nuevo “affaire” arreglado por la dirección del PCI (que estaba entonces transformándose en CCI, Corriente Comunista Internacionalista) merece una consideración especial. La organización lamberista abandona y transgrede alegremente, ahora, principios vitales, y esto, justamente en el momento en que Lambert, quizás para conjugar la mala suerte, transforma los restos del PCI en una ciudadela agrietada y sitiada por sus propios demonios y pretende “proclamar la IV° Internacional” sobre la única base de su propia tendencia, lo que parece bien presuntuoso, dado el estado de la corriente lambertista y el desmembramiento de las fuerzas que se reclaman del trotskismo en el mundo, en el que las practicas organizativas de los lambertistas tienen una enorme responsabilidad. Efectivamente, en marzo de 1992, cuatro miembros del Comité Central del PCI, varios “permanentes” y la gran mayoría de los militantes abocados al trabajo en la juventud, son echados del partido, siendo imposible para un observador exterior comprender porque, ya que ninguna divergencia o texto contrario fue publicado en los boletines preparatorios del Congreso. Uno de los excluidos, Pedro Carrasquedo, periodista de “Informations Ouvrieres”, miembro de la dirección del PCI, era arrestado e inculpado por la política francés a unos días después de su expulsión del PCI por el Congreso, en el marco de una investigación conducida por la justicia francesa, por cuenta del gobierno español, a propósito del apoyo prestado a la organización independentista vasca, el ETA. Estando Carrasquedo en prisión, Pierre Lambert publica un comunicado que constituye una verdadera traición a los principios elementales de la solidaridad obrera, que debe expresarse más allá de las divergencias y los diferendos, por profundos que fueren. Y aún más cuando, como aquí, se trata de una colusión de la política de origen franquista con la policía y la justicia francesas, bajo el presidente Mierrand, que se dice socialista y que exhibe su nostalgia de la época de Petain (como lo pone en evidencia el reciente sobreseimiento otorgado a Touvier, antiguo responsable de la milicia de Vichy). Lambert dice: “Comunicado de Pierre Lamber, responsable de la Corriente Comunista Internacionalista, sección francesa de la IV° Internacional (antiguo PCI): En un comunicado de la AFP fechado el 13 de marzo de 1992, se indica que Pedro Carrasquedo, - que pertenecía hasta el mes de marzo al PCI – fue interpelado < en el marco del operativo conducido por la policía francesa por encargo del juez Laurance Le Vert contra < la red logística de apoyo, en Francia, a la organización independentista vasca, ETA >>. Es exacto que Pedro Carrasquedo perteneció al PCI. Sin embargo, hay que recordar la posición de la IV° Internacional: es sobre el plano estrictamente político que ésta da un apoyo al derecho de los pueblos de disponer de sí mismos; es sobre el plano estrictamente político que se pronuncia contra la represión y por el derecho de pueblo vasco a definirse por sí mismo, sin interferencia de quienquiera.” Como se ve, no hay palabra para exigir liberación o la anulación de las inculpaciones (en efecto, 150 personas de nacionalidad francesa están, sea en prisión, sea en libertad pero inculpados). El comunicado se conforma con transcribir la versión de la agencia AFP. “Le Monde”, diario burgués, será más cuidadoso que Lambert, ya que hablara de “presumido apoyo a militantes separatistas vascos” y dará, además cuenta de la carta de los “élis” (representantes) locales de Bretaña pidiendo la liberación y la anulación de las inculpaciones, y, en seguida, de las manifestaciones callejeras en Quimper (Bretaña), lo que “Imformations Ouvrieres” no hará jamás. Pero este comunicado no es más que el primer paso de un deslizamiento hacia la ignominia. Pues he aquí que P. Carrasquedo tuvo la desgracia de declarar al juez de instrucción que el PCI no debía ser implicado en este asunto. Los últimos amigos de Lambert no ven en esta declaración el acto de un militante revolucionario responsable sino que encuentra allí la prueba de su infamia. “Además, cuando se escribe que Pedro Carrasquedo declaró a la policía que - el PCI no debe ser implicado en este asunto -, se deja flotar la sospecha que el Partido de los Trabajadores si - podría ser implicado en este asunto-” (Informations Ouvieres N° 26). (El Partido de los Trabajadores es la nueva “pasta” de organización más amplia, en la que el PCI acaba de disolverse – asumiendo casi toda la dirección - ¡En tanto que corriente CCII). Mientras que la defensa del derecho de los pueblos a disponer de ellos mismo provoca siempre la prisión de los militantes, los ridículos razonamientos de la dirección lamberista ya no matan más desde hace un buen tiempo. Esta concepción policial de las luchas políticas internas, ese desprecio por la solidaridad obrera contra la represión, dan una imagen repugnante del trostkismo y son una verdadera puñalada por la espalda a todos aquellos que luchan por una internacional, por la IV° Internacional. Pero toda orientación política aun cuando radicalmente errónea y peligrosa, tiene su lógica. Es por ello que los lamberistas, o al menos lo que queda de su dirección, pasaron rápidamente de abandono de los principios al uso de la violencia y en un mitin parisino llamado para luchar contra la represión en Argelia, el servicio de orden del CCI agredió y golpeo a militantes. Mientras que en el mundo entero los jóvenes, los militantes tratan de encontrar el medio que les permita organizarse para resistir frente al desmoronamiento del viejo mundo, mientras que el stalinismo repulsivo vive sus últimas horas, mientras que la socia-democracia tensa todas sus fuerzas para evitar lo peor, es indispensable que en las filas de los combatientes por la IV° Internacional, aquellos métodos sean condenados y rechazados. Carta de un corresponsal francés Libertad a los presos políticos Han pasado las elecciones para elegir Senador por la Capital Federal. Una vez más desde los medios de comunicación asistimos al espectáculo de las campañas políticas. Estas tomaron la forma de pretendido "debate" donde los candidatos de los partidos mayoritarios sacaron los "trapitos al sol" se cruzaron acusaciones de corruptela, se pasaron la pelota unos a otros. En este debate ¿dónde están las propuestas? ¿Por qué no se reflejan los problemas concretos de nuestra gente? ¿Cuál es el motor de tantas disputas políticas? Sin duda el acceso a los privilegios cada vez pesa más y la política toma en este sentido un carácter puramente individualista; en pos de proyectos personales se le termina dando la espalda a los padecimientos, a las necesidades y a los sueños del pueblo. Mientras tanto aquí abajo, la realidad es otra, somos miles los argentinos que no tenemos ningún privilegio, ni siquiera el de tener trabajo, qué venimos pagando los efectos de este terrible plan económico con la miseria y el atraso. Son tantas las dificultades para ir cambiando la situación, para ir recorriendo caminos fuera de este “espectáculo”. Hay sectores progresistas y populares, dirigentes honestos que hoy se plantean seguir buscando, junto al pueblo, salidas alternativas. Poder sumar estas voluntades, darle fuerza a la unidad manteniendo los principios, reivindicando los mejores valores del pueblo, es la principal herramienta que tenemos actualmente. La democracia en la Argentina es cada vez más endeble, cada vez más restringida: genocidas indultados, carapintadas "presos” en cárceles de lujo, funcionarios corruptos protegidos por la justicia cómplice... En esta Argentina, junto a los jubilados hambreados, a los estatales arrojados a la calle por los ajustes, junto a la comunidad educativa que lucha contra la destrucción de la educación pública, junto a las poblaciones del interior condenadas al aislamiento por el cierre de los ramales ferroviarios, a los jóvenes acosados por la represión de la policía de “gatillo fácil”. Junto a todos ellos hay 25 presos políticos que luchan por la libertad. Como hicieron con tantos otros temas, ningún partido político, ningún candidato tomó una posición frente a la situación de los presos políticos, cerrándole los ojos y oídos a este problema concreto. La justicia que juzgó y condenó a los compañeros está totalmente subordinada al Ejecutivo, desacreditada y sospechada de corrupta. Estos poderes no tienen moral alguna para mantener en las cárceles a quienes siempre lucharon por una sociedad justa, a quienes se levantaron contra el autoritarismo. Por ello entendemos como una cuestión de principios, como una obligación moral de todos los sectores democráticos y progresistas, de los partidos que se definen populares y de los dirigentes honestos, que tomen una posición clara y definida con respecto a los compañeros presos. Queremos que tengan la valentía de comprometerse con la libertad de los presos políticos, que informen al pueblo sobre la situación de los compañeros y convoquen a la solidaridad. Para unir, de esta manera el reclamo de libertad de los compañeros a los reclamos de todo el pueblo«, porque es la misma lucha. Comisión Argentina por la libertad de los presos políticos - Corrientes 1785 2° “C”