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Prensa Obrera N° 361

16 de julio de 1992 · 17 notas

Notas de este número

16 de julio de 1992
Brasil: El escenario y las bambalinas

El gobierno de Collor de Mello y el conjunto del régimen democratizante brasilero se encuentran atravesando una extraordinaria crisis política, que es explicada a la opinión pública como un resultado de la descomunal corruptela del entorno presidencial y del propio presidente. La interpretación en boga es que la descomposición política del Estado está confinada a la camarilla de Collor, denominada también “Repúbli­ca de Alagoas” —por el Estado de donde es oriundo el advenedizo presi­dente. Como es común en Venezuela o Argentina, se atribuye a la crisis un ámbito “puramente" político; es decir que aquélla no estaría determinada por la economía ni tendría repercusiones sobre ésta. El mundo “práctico" del capitalismo andaría a las mil maravi­llas, en oposición a su mundo “espiritual" o “Ideológico”, contami­nado por contradicciones insolubles y, peor aún, violentas. Semejantes expli­caciones se desmienten, naturalmen­te, a partir de ellas mismas, ya que no se entiende cómo una “camarilla" podría estar en condiciones de tener en jaque a todo un Estado, o por qué maligno motivo una economía pujarte no es capaz de dar a luz un sistema político más saludable, o al menos disi­mular sus “pecados” y atenuar los costos de sus desmanes. La circuns­tancia de que todas las corrientes polí­ticas en vista de Brasil coincidan con semejante caracterización de la crisis, constituye una muestra excepcional de encubrimiento político, sin que se deba descartar por ello una dosis enorme de ignorancia y de ceguera. Es cierto que la camarilla “collorida” se ha enriquecido a un rit­mo impresionante a fuerza de ejercer el método del “robo para la corona". Pero es indudable también que en es­tos menesteres ha enriquecido a am­plios sectores de la burguesía, que se vieron retribuidos por los “favores” oficiales. El tráfico de influencias, la coima y la corrupción no son, después de todo, otra cosa que la extensión de los principios del mercado y del benefi­cio privado a la esfera de la administra­ción pública. Quién puede tirar la prime­ra piedra en Brasil, o en cualquier otro lado, cuando el jefe del principal partido opositor es conocido por haber acumu­lado una enorme “caja” de campaña, que rivaliza con la del propio presiden­te, y cuando acusaciones similares pesan sobre las administraciones del PT de Sao Paulo. El tema de la corrupción “collorida " habla encontrado un principio de "so­lución” hace pocos meses con un amplio cambio de gabinete que había alejado de las cercanías del poder a las “eminencias grises” de Collor. El conjunto de la prensa había saludado a esas modificaciones como un acto de “moralización política" —un monu­mental embuste del que participó el propio PT, cuya dirección, no casual­mente, acababa de pronunciarse en el 1° Congreso del partido contra la consigna de "Fuera Collor". ¿Si la “ciru­gía" ya se había producido, por qué ahora esta investigación parlamentaria que puede derivar en el juicio político a Collor? La explicación de la crisis brasileña no pasa por los parámetros que se ofrecen para la intoxicación de la opi­nión pública sino por la crisis económi­ca y la violenta presión del imperialis­mo. A la luz de todas las pavadas que se leen en los “comentarios" editoria­les de la prensa brasileña, debería sorprender que el acto político más importante de toda la crisis hubiera sido protagonizado hace una semana por una “cena-homenaje" ofrecida por los “pesos pesados” de la burguesía bra­sileña al ministro de Economía, Marcilio Marques Moreira. Del mismo modo que el “Grupo de los 7” países industrializados no puede dominar ni encauzar la crisis mundial, que responde a fuerzas históricas su­periores a las de los gobiernos, el go­bierno brasileño tampoco ha podido superar la descomunal bancarrota económica de Brasil. Al cabo de tres años, Brasil se encuentra ante la misma amenaza de hiperinflación que encon­tró Collor cuando llegó al gobierno y decidió congelar depósitos bancarios por un monto de 80.000 millones de dólares. Un fracaso tan contundente condena a cualquier gobierno, y si esa condena no pasa a la vía de la ejecu­ción ello se debe a que la burguesía no tiene políticas alternativas y las masas no tienen una política revolucionaria. En las vísperas de la presente crisis, Brasil presentaba una tasa de desocu­pación industrial próxima al 20% de la población activa; una tasa de inflación mensual del 30%; un principio de fuga de capitales; tasas de interés mensua­les cercanas al 40%; moratoria en el pago de la deuda externa; una recesión espectacular. La burocracia de los sin­dicatos se había unido a la Federación de Industriales para propiciar “vigi­lias" contra la recesión. El único punto “luminoso” en este negro panorama era el crecimiento de las exportaciones brasileñas y de su superávit comercial como consecuencia de una política de subsidios y de desvalorización del cruceiro, que precisamente realimentaba la inflación. La abundancia de moneda inflacionaria obligaba al gobierno a ab­sorbería a cambio de títulos de la deuda pública, que es donde están colocados los fondos de los bancos. El "shock anti-inflacionario” parecía inminente, y esta perspectiva puso "en pie de lucha" a la mayoría de la burguesía brasileña. Las consecuencias del "shock anti-inflacionario” serían la liquidación de las prebendas a la expor­tación y la posibilidad de que se aplique un “desagio" a los títulos públicos, esto al mejor estilo “cavallano" La burguesía paulista se puso en pie con­tra la perspectiva de una "dolarización" o “plan de convertibilidad". Es llamativo que a medida que fue empeorando la situación “procesal” de Collor, su situación política se fuera, en cambio, estabilizando, y la razón de esto no es otra que el compromiso del ministro de economía y del gobierno de que no alterarían la política actual de un cruceiro barato. En el discurso que pronunció en la “cena-homenaje”, Marques Moreira tuvo que pronunciar­se contra la posibilidad de “una mone­da Importada de afuera o gestada en los laboratorios de una experimenta­ción artificial más”. Un “plan de con­vertibilidad”, como se estaba pla­neando en el ministerio de economía, habría implicado una revalorización del cruceiro y la imposibilidad de seguir acumulando deuda pública mediante refinanciaciones diarias. Ambas medi­das implicaban el riesgo de mandar a la lona a más de una rama industrial. Es esta cuestión, y no el enjuicia­miento de Collor, lo que divide los campos en Brasil. A la luz de estas divergencias, el desplazamiento del presidente ha quedado relegado al nivel de una entelequia, entre los que opinan que Collor está “débil” para gobernar y los que piensan que su “relevo” traería consecuencias peo­res. El destino de Collor no se juega en el congreso brasileño sino en el campo de la lucha de intereses enfrentados, algo que se agudiza con el agravamien­to de la crisis económica. Aunque todo indica que el capital fi­nanciero internacional en su conjunto sería partidario de un “plan de conver­tibilidad” que impulse el ingreso de capital especulativo a Brasil, el pago de la deuda externa y una aceleración de las privatizaciones, aún en este campo los intereses no son homogéneos. La industria automotriz, por ejemplo, con­trolada por capitales norteamericanos y europeos, ha puesto un veto drástico a una “apertura económica” que lleva­ría a la penetración del capital japonés. Existe asimismo una dura pugna en torno a los títulos que deberían servir para las privatizaciones, con los ban­cos reclamando que sólo se reconoz­can los bonos más importantes (que se encuentran en sus carteras) y no así los llamados "bonos podridos", en pose­sión de grupos menores o de bancos en situación precaria. En medio de esta crisis sorprendió que los bancos acreedores autorizaran el ingreso de Brasil al "plan Brady", de "reducción” de la deuda externa. Pero el tema se aclara cuando se sabe que con ese ingreso los bancos norteame­ricanos pueden sacar del rubro pérdi­das a las deudas brasileñas y mejorar con ello su situación patrimonial frente a la Bolsa. El “Financial Times”, sin embargo, se encargó de disipar “ma­lentendidos", al caracterizar que “el acuerdo no supera (el problema de) la deuda externa”, para agregar: “el riesgo de que el acuerdo de princi­pios nunca sea ratificado es alto, e Incluso si llega a buen término su In­cumplimiento aún es posible”. La bancarrota económica del país, del ca­pitalismo; en esto consiste el volcán brasileño. Los acreedores siguen ca­breros y la crisis no está para nada resuelta. A la luz de todo esto se puede com­prender muy claramente la política cri­minal del PT, el cual simplemente se ha aliado a los partidos opositores y aún a los oficialistas con el pretexto de llevar a buen término la investigación sobre la corrupción de Collor. Juega así como peón dentro de la lucha intercapitalista, en cuyos extremos se amparan políti­cas terriblemente anti-obreras. En medio de esta descomposición, el PT caracteriza que un juicio político por parte del Congreso, “sería un camino... cuyo trazado sigue paralelamente al de la maduración de la joven y ya vigorosa democracia brasileña” (Aloizio Mercadante, en Folha de Sao Paulo, 14/7). El nivel de la ceguera o la imbecilidad de este planteo no tienen pa­ralelo. Pero se trata de una ceguera “útil”, porque sirve a una política con­forme a los intereses capitalistas de preservar a su Estado convertido en harapos. Esto se ve mejor en lo que un dirigente aún más prominente del PT le declaró a La Nación (16/7): “Itamar Franco (el vicepresidente) tendría condiciones de gobernar, afirma Eduardo Suplicy Matarazzo, ante la duda del cronista. Tendría inclusive el apoyo de todos los partidos (¡!)... También habría voluntad de que for­mara un gobierno de entendimiento nacional (¡!) Es posible que mantu­viera a Marcilio en el gabinete” (¡!). ¡Eureka! El PT responde al llamado de la gran burguesía: hay que apoyar al ministro del hambre que se acaba del pronunciar por los intereses de la patria exportadora y financiera, luego de haber coqueteado con un “plan de convertibilidad”. Con esa política el J PT está dispuesto a hacer un gobierno de “unidad nacional”. La corruptela de Collor es pretexto para una traición descomunal: la “joven y ya vigorosa “democracia” necesita, más que nun­ca, el sacrificio de los obreros y la traición de los partidos que dicen represen­tarlos. En este cuadro de confusión y de cinismo nadie reparó que el mayor co­rrupto es el propio congreso, integrado por una mayoría de "colloridos” y de estafadores por cuenta propia. Este congreso no alzó su voz contra la cons­piración de los explotadores que mane­jan los hilos de toda la crisis, y que son los que decidirán su desenlace sin importar lo que piense al respecto te comisión investigadora. Brasil necesita una barrida general, no simplemente meter la basura "alagoana” bajo las al­fombras. Hay que desenmascarar al Congreso que acaba de liquidar los convenios de los portuarios, con el voto del PT y llamar a la expulsión de Collor y a la disolución del congreso; a la solución de la crisis mediante el contri obrero y la ocupación de las empresas, a la escala móvil de salarios y al reparto de las horas de trabajo; a un impuesto excepcional a las grandes fortunas y patrimonios; a desconocer la deuda externa e interna del Estado con los especuladores; a un congreso de bases del movimiento obrero y de las masas; a un gobierno de trabajadores.

16 de julio de 1992
Correo de lectores
Correo de lectores

Quién destruye el ferrocarril Cada vez que los trabajadores del riel realizábamos paros contra las políticas de hambre de los gobiernos fondomonetaristas, en particular el de Menem, nos acusaban de destruir el ferrocarril y de atentar contra los intereses de los pasajeros. Cuando los trabajadores salimos a la calle por la defensa de nuestro salario o por la defensa de nuestra fuente de trabajo ¿de qué se nos acusó? De atentar contra la clientela ferroviaria, que no son otra cosa que trabajadores. Después de tantas acu­saciones aparece claramente quiénes son los que destruyen el ferrocarril, quiénes son los que verdaderamente joden a los pasajeros y al conjunto de las poblaciones que dependen en gran medida del tren. El Go­bierno fondomonetarista de Menen-Cavallo, para seguir las recomendaciones del Banco Mundial, destruye 18.000 puestos de trabajo, dejó de invertir durante años para que el ferrocarril se venga abajo y justifica la privatización de 7.000 Km. de vías impo­niendo métodos de súper-explotación y poniendo al filo del cierre definitivo a 28.000 Km. de vías. Esto ha significado esta política conscientemente destructiva, merecen el juicio político por atentar contra los intere­ses de la Nación. El último paso La decisión de cerrar una parte de los ramales de las líneas del Belgrano, San Martín y Mitre, porque dan “déficit", del le­vantamiento de vías, es el final del camino que recorren los ferrocarriles hacía la priva­tización. Todo un sector que al entender de los capitalistas no rendiría un beneficio a los "capitales Invertidos" debe desaparecer para darle el “mercado” a las empresas de autotransporte que actualmente significa para el trabajador un 70 al 100% más de costo en pasajes. No es muy difícil imaginar­se cuando monopolicen el recorrido cuáles van a serlos costos. Esta es la realidad, a los “hombres del crecimiento” no les interesa un bledo los diez millones de pasajeros que mueve anualmente el ferrocarril, no les inte­resa un bledo que para cientos de pueblos os vital para comunicarse con la Capital, para servicios asistenciales, etc., etc., nada de eso les interesa. La “imaginación” de Pedraza Con esta “dirección" sindical vamos muertos. Ya sabemos qué hace mucho han tirado la toalla para pasar a defender los intereses del Gobierno que no son otros que los de la patronal. Pedraza acaba de declarar (Crónica 8/7) “hay que agotar la imagi­nación”, afirmando que se podría discutir una “racionalización parcial” de los trenes y descontando de plano cualquier medida de fuerza en caso de que el gobierno cierre definitivamente estos ramales. Co­nociendo a la perfección la intención del gobierno, está haciendo declaraciones que moralizan al conjunto de los ferroviarios del riel. Pedraza es consciente de esta política, ya que él encabeza un consorcio interesado en hacerse cargo del Urquiza. Vaya plato de lentejas. Hay un camino, ¡Sí! Ante la traición del sindicato tenemos que buscar el camino que nos agrupe en defensa del tren. Los pueblos empiezan a sentir la magnitud de este ataque, lo que demuestra que esta lucha no es de los ferroviarios solos. Es necesario reagrupar- nos para llamar a todos los afectados a organizar comisiones en defensa del tren. Ferroviarios de los cuatro gremios, usuarios de los pueblos; partidos políticos, comisio­nes vecinales y todos aquéllos que quieran defender el tren. Debemos discutir como paramos semejante destrucción, y un plan de sostenimiento y desarrollo para el ferrocarril bajo el control de los trabajado­res ferroviarios, que obtenga la inmedia­ta inversión de fondos por parte del Esta­do para salvar al ferrocarril. Felipe López Los “bonos” de los jubilados Los diputados oficialistas y presunta­mente opositores se complotaron para pagar en bonos la deuda originada por el no pago de jubilaciones en el 82 por ciento del sueldo actual del trabajador que ocupa el puesto del jubilado. El cálculo se hizo a gusto y paladar de las autoridades, y se reconoció un importe que gira alrededor de la mitad de la deuda. Como se recuerda, los diputados radicales y el único diputado del Partido Blanco de los Jubilados, fueron cómplices de la bancada peronista pues, en lugar de negar el quórum, sentaron el culo en las bancas a las 14 horas, y estuvie­ron sentados hasta las 24, cuando el presi­dente de la Cámara, peronista, logró reunir diputados propios en número suficiente para ganar (fueron 85 contra 75 “oposito­res"). Los bonos que fueron aprobados co­mienzan a ganar intereses (de un 5 ó 6 por ciento anual, “tasa libor”) en 1997, y el capital e intereses sólo comenzarán a pa­garse a partir del año 2001. Los cálculos financieros determinan que tales bonos valen exactamente 16,39 dólares cada 100 nominales. Sin embargo, a poco de darse el certificado, comenzaron a pagarse 30 y 35 dólares, y ascendieron hasta 72 cada 100 nominales. Con la baja de la Bolsa descen­dieron y estaban a unos 50. ¿Por qué hay quienes pagan una cifra superior al valor “financiero" del Bocón? Simplemente porque hay un escandaloso peculado detrás. Estos suben de precio porque una camarilla de pillos cercanos al gobierno, están comprándolos para com­prar bienes del Estado en una licitación que se producirá muy pronto, donde el Banco Hipotecario y otros entes oficiales harán un remate, amañado en tal forma que sólo podrán participar en él los representantes de la camarilla que aparecerá con los 700 millones de dólares de los bonos “de los jubilados’... Se calcula que los bienes del Estado tendrán un valor superior a los millones, y que sólo podrían ser adquiridos por esta camarilla. Naturalmen­te, mientras esta pandilla no tenga todos los bonos en su poder, los entes oficiales no pondrán en venta esos bienes... Ahora aparece una novedad, un grupo de diputados movidos por algunos que no están en la camarilla del peculado, y que desean ingresar, o bien a sabiendas de que la ley será vetada y no insistirán, o en que será rechazada por el Senado, han aproba­do un proyecto de ley que autoriza a pagar deudas y servicios del Estado con bonos, hasta la miserable suma de 100 pesos... Ni siquiera esta posibilidad habrá, pues se anuncia el veto ministerial. El ministro Cavallo ha declarado ya que no será admitido ese pago y que la ley será vetada. Esta declaración permite barruntar quiénes integran la camarilla. El pretexto aducido por el ministro no tiene ninguna consistencia: es evidente que la razón ver­dadera de la oposición al pago de servicios por parte de los jubilados, es que la pandilla desea que no se les escape ni un bono. Quieren tenerlos todos. Si el jubilado pagará servicios, tendría que reconocérseles el importe de 100 dóla­res, en lugar de 50. No pueden admitirlo. Desean que solamente se reconozca el valor de 100 dólares cuando el bono esté en su poder. Entonces sí, cuando se les reconozca el valor de 100 y para comprar bienes por el valor de 200 dólares o hasta de 300 por cada 100 nominales. Carlos (Jubilado de Capital) Micro-emprendimientos Sr. Director: La intensa prédica de Triaca en favor de los micro-emprendimientos viene dando sus frutos. La Mini-Carpa fue o sigue siendo la unión transitoria de micro-emprendedores para la obtención de macros negocios, no considerándose tal el pago de la deuda a las Naciones Unidas. El Swift-Gate fue también la tarea de un micro-emprendedor “anóni­mo”. El Yoma-Gate nos reveló el esfuerzo coallgado de tres micro-emprendedores con experiencia en áreas diversas. El inten­to de contratar la provisión francesa de D.N.I. habría sido también un micro-emprendimiento de un ex-ministro. Según el Go­bierno Argentino la venta al Estado de leche contaminada para ser esparcida por todo el país a elevado precio —esto último para recuperar sin reclamos inversiones electo­rales—también habría sido obra de un solo “micro-emprendedor”. A co-emprendedores que constituyeron una S.A. con un capital ni siquiera integrado no mayor de dólares, se les adjudicó por PAMI una contratación directa. Con ello se les asegu­raba un ingreso mensual de 8 millones de dólares más el anticipo para el pago del sellado del contrato. Según la oficina espe­cializada de las Naciones Unidas, como otra evidencia que la Argentina “tiene peso”, el país es plaza firme para el lavado de narco-dólares. Ello también corona el esfuerzo de “micro-emprendedores” aunque preten­dan atribuirte a la sacada de verdes del “colchón”. En la zona de propagación del cólera, pese a ser fronteriza no ha concurri­do ni concurrirá ningún embajador “itine­rante”. No hace al “micro-emprendimiento” de sus propios negocios. Recientemen­te un compañero de militancia política de Triaca ha sostenido que en lugar de ratificar y cumplir los convenios internacionales de la OIT sobre los pueblos aborígenes, a éstos debería facilitárseles “micro-emprendimientos”. Según la procesada María Julia Alsogaray, SOMISA valdría 450 millones de dólares. Si mantuviéramos la proporción Asersa S.A.- Pami, bastaría que un núcleo selecto de “neo-liberales micro-empren­dedores” constituyan 50 nuevas Socieda­des Anónimas, cada una con un capital no mayor de 1.000 dólares, para que unidas se les adjudique SOMISA. Todo ello importa exteriorizaciones de la denominada “eco­nomía popular de mercado". Habiendo garantizado con una propiedad una caución judicial fijada en 100.000 dólares para poder así mantenerse en libertad, se sugiere la conveniencia que Triaca informe y eduque masivamente al país qué otros “micro-emprendimientos” deben realizarse para que nadie tenga necesidad de ensuciarse con un “reconocimiento” de 35.000 dólares. Existe el convencimiento que esa labor educativa posibilitará que el país salga de la crisis, con el enriquecimiento simultáneo de todos sus habitantes. Dr. Ángel F. Di Paola -abogado-

16 de julio de 1992
Corrientes: ¡Fuera Durañona y Vedia!

El pasado 7 de julio, más de 6000 traba­jadores estatales, docentes, alumnos y pa­dres marcharon a la casa de gobierno correntina. Al asumir la intervención de Co­rrientes, el ucedeísta Durañona y Vedia se presentó a sí mismo como “un mero árbi­tro” en la indefinición producida en el Colegio Electoral entre el justicialismo y el Pacto Autonomista Liberal. El “árbitro" ya lleva medio año de gobierno, en cuyo transcurso se “comió” un mes entero de sueldo de bs estatales (¡están cobrando con un mes de atraso!). La movilización de estos últimos, empalmó con los docentes y secundarios de las escuelas nacionales, contra la transfe­rencia de sus escuelas. Crisis política Aunque las elecciones para definir la gobernación están convocadas para el 27 de setiembre próximo, Durañona ha anun­ciado un verdadero “plan de guerra”, que consiste en entregar la provincia con 9000 estatales menos. El plan de la intervención cuenta con la vista gorda del Pacto Autono­mista Liberal (PAL): a cambio de ello, la intervención le ha prometido a los Romero Feris el “Indulto" de sus múltiples negocia­dos (comprobados) en el Banco Provincial y la administración correntinas. La movilización del pasado 7 ha conmocionado a la provincia. El plan de “ajuste relámpago" de Durañona ha “tro­pezado" con una fuerte resistencia obrera Luego del paro activo, han transcendido dos posibles salidas políticas a la crisis plantea­da: una de ellas es la postergación de las elecciones, el recambio de interventor y la continuación del "ajuste” en manos de otros personeros directos de Menem y Cavallo. La otra variante es un pacto político con el PAL (que domina la Legislatura) para que este partido (posible ganador de las eleccio­nes) concrete los despidos masivos. Como gesto de buena voluntad en esa línea, los "pactistas "aprobaron recientemente Legislatura (donde cuentan con mayoría)- transferencia de tas establecimientos cativos nacionales a la provincia. La “salida Institucional’ está da por todos lados al plan de hambre de Menem-Cavallo. Es necesario marchar a una lucha de conjunto por todas reivindicaciones (pago de bs atrasos salariales, renacionalización de los colegios, aumento salarial) por la expulsión de la intervención y elecciones generales para todos los cargos.

16 de julio de 1992
La privatización del PAMI

La nueva administración menemista de PAMI (Matilde Menéndez) ha presen­tado con bombos y platillos un nuevo programa de salud que no es otra cosa que una nueva confiscación de los aportes de jubilados y activos por un grupo de empresas capitalistas. Lejos de mejorar los servicios como lo prego­na, incluso, la Mesa Coordinadora de Jubilados, el nuevo sistema deteriorará la ya deficiente atención de los jubilados y complicará al extremo el acceso a la misma. Capitación e infraprestación El plan se basa en la contratación de servicios de salud a través de una serie de grupos empresarios formados al efecto, que a su vez subcontratan sanatorios, laborato­rios, etc. El PAMI pagará mensualmente la cobertura de una cantidad fija de afiliados asignados, independientemente de la canti­dad de servicios (consultas, estudios, internaciones) que éstos utilicen. Este siste­ma de pago fijo por cabeza, “capitación", resulta siempre en una infraprestación por parte de las empresas prestadoras, porque cuanto menos y más baratas sean las pres­taciones, mayor es el beneficio. A estas empresas se les ha otorgado, sencillamen­te, un mercado cautivo. Los mismos con distinto olor Como se dijo, la contratación de los prestadores no es directa, sino por interme­dio de grupos empresarios que contratan un pool de sanatorios y laboratorios (Unidades Prestacionales Integradas) y se quedan con el beneficio de la intermediación. No hay, en este sentido, ninguna diferencia con los famosos contratos truchos del ex-interventor Nazur con aquellas empresas fantasma (ASERSA, UTE, CENER), que en combina­ción con autoridades del PAMI y del gobier­no, se “levantaron” la facturación de PAMI, sin que esto diera lugar a investigación pública ni juicios penales conocidos. El nuevo plan es una continuidad de aquellos negocios. Los grupos empresarios que intervienen son las mismas o nuevas combinaciones de ellos, Sanatorio Antártida, Metropolitano, Güemes, etc. Una “maña de Manco "con estrechas vinculaciones con el poder y la medicina oficial. Los contratos de Nazur se fueron al bombo luego de una campaña de denuncias del diario Clarín, porque grupos poderosos como el Hospital Italiano (Macri) habían quedado afuera del negocio. El ministro Aráoz y la presidenta Matilde Menéndez tuvieron la sagacidad de acordar un reparto más equilibrado de la torta. La millonaria recaudación de PAMI queda cautiva de un grupo de empresas cuya verdadera identi­dad se oculta detrás de la fachada de los grandes sanatorios. Un mercado cautivo y monopólico con márgenes asegurados y sin ningún riesgo. Al mejor estilo de Telefónica y Aerolíneas. La Ley de Obras Sociales en marcha Si se mira bien, el nuevo plan PAMI es una aplicación textual del proyecto de ley de Obras Sociales (que no casualmente sale de la mano del “Chiche" Aráoz). Las nue­vas UPI del PAMI son las cabezas de playa de las empresas que se quedarán con el mercado de las Obras Sociales. Esta virtual privatización de PAMI es la prueba piloto de la privatización del conjunto de la atención de salud. Los hospitales públicos, que son pre­sentados como titulares de algunas de es­tas “Unidades Prestacionales" le PAMI, actuarán en realidad como terceros, prestadores de la UPI, cuya titularidad real es un consorcio empresarial privado, que pagará por servicio al hospital valores de aranceles subvalorados respecto del mer­cado privado, embolsando la diferencia No a la entrega del PAMI La aplicación del nuevo sistema ha provocado indignación y protestas tanto entre los jubilados como entre los traba­jadores de PAMI. La distribución de los afiliados en las distintas Unidades se ha hecho arbitrariamente, por sorteo, con lo que un jubilado que vive y tiene el médico de cabecera en La Boca puede tener que ir hasta Liniers para consultar especialistas o internarse. Los pacientes son arrancados de sus lugares de atención, incluso con operaciones gramadas o ya internados. Los jubilados del conurbano todavía no tienen cobertura porque la empresa que se ocupaba huyó antes de finalizar el contrato, un verdadero caos que provoca la indignación y desesperación de los afiliados, u contratación de prestaciones privadas siempre fue un fraude. Ahora es un cándalo. Matilde Menéndez tiene ya en su haber el escándalo del Moyano y acusación por manejo fraudulento del sistema de salud de Tierra del Fuego. PAMI: Coordinadora y sindicatos encubren la entrega 91 La complicidad del stalinismo y los gremios de PAMI La dirección de la Mesa Coordinadora de Jubilados, orientada por el Partido Co­munista, integra con un director propio el Directorio de PAMI. En ese carácter son co­autores del nuevo “plan de salud" del Ins­tituto. La Mesa, con la firma de Antonio Forte y Miguel Zárate, hizo pública una carta a Matilde Menéndez. En ella, luego de caracte­rizar al nuevo sistema como un “cambio fundamental en beneficio de las presta­ciones de salud”, eleva una serie de pre­ocupaciones y sugerencias. Por ejemplo alerta sobre la posibilidad de que los “Consorcios UPI" se transformen en in­termediarios similares a la “nefasta ASERSA" ¡Pero son ellos mismos los que aprobaron en el Directorio los pliegos y contratos que instituyen la intermediación de las UPI. Sostienen que el nuevo sistema “tiende a superar la engorrosa disper­sión de servicios”...“que obliga a los pa­cientes a deambular”. Y resulta que con la nueva modalidad un afiliado de Barracas tiene el laboratorio en Once y el sanatorio en Flores. Nunca el sistema fue tan irracional y tan perjudicial para el jubilado. Los dirigentes de la Mesa, finalmente, elogian una serie de artículos de los nuevos contratos que establecen mecanismos de auditoría médica y un sistema de multas contra incumplimientos de los mismos. Como si no supieran, ellos que ya participaron en administraciones anteriores de PAMI, que estos controles son burlados por la compli­cidad que existe entre las cúpulas de los prestadores y las gerencias del Instituto encargadas de decidir sobre premios y cas­tigos. Fuente de venalidad, coima y nego­ciados ¿Es distinto el régimen de Matilde? Un botón de muestra. Los recién veni­dos jerarcas matildistas han dispuesto le­vantar la actual auditoría de los Centros coordinadores, dentro de los propios es­tablecimientos, que controlan durante 7 ho­ras diarias los movimientos de la patronal, y reemplazarlos por auditores volantes en toda la capital. Una vieja aspiración de las em­presas sanatoriales. ¿Qué dicen de esto los “inadvertidos "Zárate, Liberman e Imizcoz? Contra jubilados y trabajadores Estos dirigentes codirectores de PAMI están encubriendo la privatización del PAMI. La coordinadora debe denunciar la entrega de la Obra Social a la voracidad capitalista y no colaborar con la política de Matilde Menéndez. También los gremios que actúan en PAMI tienen una política de complici­dad. La nueva patota de gerentes matildistas, que entró por la ventana con suculentos sueldos, persigue a los em­pleados, acusándolos de maltrato de los afiliados, amenazando con despidos masivos y promoviendo todo tipo de ar­bitrariedades. Los sueldos están conge­lados desde hace más de un año. UPCN se ocupó de manifestar un apoyo caluro­so y público a la gestión de la Menéndez (Crónica 20/4), ATE por su parte no dice esta boca es mía. Hay que abrir un debate en el seno de los trabajadores y los jubilados para aclarar bs términos de esta entregada, exigir la derogación del sistema y la investigación por una comisión electa de jubilados y trabajadores del PAMI, de tas contratos vigentes y los anteriores. P.M.

16 de julio de 1992
Pronunciamientos contra la proscripción del PO
Redacción

Partidos -Bases PC Estimados compañeros del Partido Obrero: Por la presente queremos reiterar nuestra solidaridad militante hacia Uds. El ataque a ustedes es el ataque a todos los que nos negamos a entrar al cajón neoliberal que con tanto cuidado y dedicación están preparando el menemismo y los radicales neoconservadores, estos como opción prolija de lo mismo. Con saludos militantes y solidarios Partido Comunista Dirección zonal circ. 24 y 25 Centros vecinales -Centro Vecinal Teresa A. Israel Buenos Aires, 25 de junio de 1992 El Centro Vecinal Teresa Israel repudia la proscripción que atenta hoy contra el Parido Obrero, como así también nos pronunciamos en contra de todo tipo de proscripción hacia cualquier partido político democrático Trabajadores -Ferroviarios A los compañeros del Partido Obrero Quiero hacer llegar mi más profundo repudio a la medida tomada por el ladrón de Menem en contra del PO. Como obrero y argentino tengo temor que estas medidas sigan siendo impuestas en el Futuro a la educación, las leyes laborales y la libertad. Saludo a ustedes. R. W. Cejas, ferroviario de Kilo 1, activista de base -Telefónicos Buenos Aires, 26 de junio de 1992. A la dirección nacional del Partido Obrero Los abajo firmantes, trabajadores telefóni­cos del Edificio Cuyo (Capital Federal) nos pro­nunciamos contra la proscripción que se pre­tende imponer al PARTIDO OBRERO, y elegi­mos que se respeten todos sus derechos políti­cos. Siguen firmas -Asociación Judicial Bonaerense 1992 A los compañeros del Partido Obrero: Queremos expresar por la presente nues­tro repudio a la proscripción administrativa que ha recaído en el Partido Obrero por parte del gobierno nacional, frente al acto eleccionario del próximo domingo. Esta actitud muestra una vez más la voluntad del gobier­no y su partido de bloquear to­das las opciones a la que pue­da recurrir el campo popular en defensa de sus derechos. Aprovechamos la oportuni­dad para saludarlos.- Lidia Papa-Sub.Sec. De Prensa Carlos Ochoa-Sec. Adjunto Nilda Pallaria-Sub. Sec. De la Mujer y Propaganda -Comisión Interna del Iota Buenos Aires, 24 de junio de 1992. Los abajo firmantes nos pronunciamos en contra de la proscripción al Partido Obrero y reclamamos su inmediato re­conocimiento, siendo que esta medida atenta contra los princi­pios democráticos. (Siguen 16 firmas por la Comisión Interna de INTA-Cas- telar) -Delegados y Trabajadores de Techint-Kantec Delegados y trabajadores de TECHINT- KANTEK U.T.E. repudiamos la actitud proscriptiva de la Junta Electoral para con el Partido Obrero, después que sus listas de candidatos para las elecciones fuera oficializada.ñeclamamos el levantamiento de las medidas qué atontan contra la Campaña Electoral. (Siguen firmas de cinco delegados) Estudiantes -Centro De Estudiantes De Humanidades (La Plata) La Plata, 20 de junio de 1992 Señores del Comité Central del PARTIDO OBRERO. De nuestra mayor consideración: Desde el Centro de Estudiantes de Humanidades y Ciencias de la Educación de la Universidad Nacional de La Plata, manifestamos nuestro más enérgico repudio a la proscripción que está sufriendo su candidato a senador por la Capital Federal. Jorge Altamira. La proscripción al P.O se inscribe en el marco de un gobierno que intenta regimentar al máximo la vida social y política, como lo expresan la detención de militantes que pegan carteles, o la detención de periodistas opositores. Distribuyan las boletas del P.O. porque de lo contrario se tratarla de un serio ataque a las libertades democráticas. Rochetau, Leonardo Presidente -Centro de Estudiantes de Bellas Artes (La Plata) La Plata, 25 de Junio de 1992. El C.E.B.A. _Centro de Estudiantes de Bellas Artes_ se pronuncia en contra de la medida arbitraria y contradictoria de la Justicia de proscribir a una fuerza política en las elecciones a Senador por la Capital Federal, que en forma autoritaria no hace otra cosa que violar las libertades públicas y el derecho constitucional de elegir y ser elegido. Por el levantamiento de la proscripción al P.O. Miguel A. Garritano Pacto de San José de Costa Rica - Artículo 23. Derechos políticos 1- Todos Los ciudadanos deben gozar da los siguientes derechos y oportunidades: a) De participar en la dirección da los asuntos públicos, directamente o por medio de representantes libremente elegidos; b) De votar y ser elegidos en elecciones periódicas auténticas, realizadas por sufragio universal o igual por voto secreto que garantice la libre expresión de la voluntad de los electores y c) De tener acceso, en condiciones generales de igualdad, a las funciones públicas de su país. d) La ley puede reglamentar el ejercicio de los derechos y oportunidades a que se refiere el inciso anterior, exclusivamente por razones de edad, nacionalidad, residencia, idioma, instrucción, capacidad civil o mental, o condena, por juez competente, en proceso penal. - Articulo 29. Normas de interpretación "Ninguna disposición de la presente Convención puede ser interpretada en el sentido de: a) Permitir a algunos de los Estados Partes, grupos o persona, suprimir el goce y ejercido de los derechos y libertades reconocidas en la Convención o limitarlos en mayor medida que la prevista en ella; b) Limitar el goce y ejercicio de cualquier derecho o libertad que pueda estar reconocido de acuerdo con las leyes de cualquiera de los Estados Partes o de acuerdo con otra convención en que se aparte de uno de dichos Estados; c) Excluir otros derechos y garantías que son inherentes al ser humano o que se deriven de la forma democrática representativa de gobierno, y d) Excluir o limitar el efecto que puedan producir la Declaración Americana de Derechos y deberes del Hombre y otros actos internacionales de la misma naturaleza.

16 de julio de 1992
Informe Internacional al V° Congreso del PO: La crisis mundial
Redacción

La situación internacional ocupó, sin lugar a dudas, el lugar central en los debates del V° Congreso del Partido Obrero. No conforme con esto, el informe que presentó el compañero Jorge Altamira estuvo dedicado, en toda su primera parte, a reclamar la realización de una conferencia especial del PO dedicada a la cuestión internacional. La propuesta estuvo fundamentada en la necesidad de una intervención en los debates sobre es­te tema de todo el Partido; de elaborar reivindicaciones y consignas referidas a la lucha de clases considerada a nivel mundial y de establecer una política siste­mática del PO en este terreno. Método Político (El siguiente es un resumen del infor­me presentado al Congreso, cuya versión completa será publicada en la revista “En Defensa del Marxismo”). Cuando se debaten los problemas da la situación internacional se hace referen­cia, normalmente, a la coyuntura política del momento, la cual se desenvuelve en un cuadro histórico determinado. La ca­racterística principal de la presente situa­ción internacional, sin embargo, no tiene que ver con una cuestión de coyuntura si­no con la ruptura del cuadro político pre­existente, esto como consecuencia de una serie de acontecimientos de impor­tancia capital: el derrumbe de la burocracia, la crisis económica más seria del ca­pitalismo y la llamada “unidad” de Ale­mania. No estamos, al menos en lo fun­damental, frente a una alteración de las relaciones de fuerza entre las clases en un cuadro determinado, sino ante la rup­tura de ese cuadro; frente a una crisis mundial. A diferencia del stalinismo, de mu­chas corrientes nacionalistas e incluso del liberalismo burgués, el marxismo par­te, como método, de la economía y de la política mundiales; no establece barreras entre los distintos países que integran la economía mundial, sean cuales fueran sus estadios de desarrollo y sus caracte­rísticas sociales. Para los marxistas no han existido cosas tales como el “campo socialista’ y el “campo capitalista" co­mo dos entidades separadas, cuando desde el punto de vista histórico el mun­do se constituyó desde hace mucho tiem­po como una unidad, e incluso cuando el surgimiento de Estados que tuvieron por base la expropiación del capital se debió a la madurez histórica alcanzada por esa unidad. Aunque no se aprecien los víncu­los y las presiones de la economía mun­dial sobre el conjunto de sus partes com­ponentes, aquéllos hacen un trabajo lento pero implacable que en determinado mo­mento adquiere proporciones gigantes­cas. Este ángulo metodológico ya nos es­tá diciendo que la crisis en Europa del Este y el derrumbe de la burocracia so­viética y de sus estructuras políticas tota­litarias, independientemente de sus ca­racterísticas particulares, son una expre­sión de una crisis de alcance mundial. Crisis mundial La crisis mundial es una categoría histórica precisa, que se refiere al mo­mento en que la descomposición de con­junto del capitalismo (sistema mundial) adquiere la forma de crisis políticas y re­voluciones, y que integra a los Estados Obreros burocratizados, ya vinculados a la circulación económica mundial y a la burocracia como una agencia de la bur­guesía mundial en el seno del Estado Obrero. Trotsky ya había señalado que si la burocracia lograba estabilizar su domina­ción, se preparaban al mismo tiempo las condiciones de la restauración capitalista. En el curso del proceso histórico, el en­trelazamiento entre la burocracia y el ca­pitalismo se fue haciendo cada vez más intenso, desde el respaldo a los créditos de guerra de Francia (1934), el ingreso a la Sociedad de las Naciones (1935) (1) y los frentes populares, hasta los acuerdos de Yalta y Postdam (2),la firma de la Car­ta de la ONU (3) y los tratados de Helsin­ki (1974) (4), que establecen, con carác­ter de ley internacional, los principios bá­sicos del derecho burgués. Aún en los momentos de mayor enfrentamiento entre la burocracia y el imperialismo (guerra de Corea, 1950/53; “crisis de los misiles”, 1962; Afganistán, Irán, 1979; etc.), estos acuerdos nunca perdieron vigencia. La tendencia de la burocracia a la restauración capitalista tiene un largo re­corrido. En este marco se montó en los últimos años un proceso de integración económica, que tiende a revertir por com­pleto el rechazo al Plan Marshall y al in­greso al FMI y al Banco Mundial, por par­te de Stalin, en 1946. Lo testimonian el acuerdo de abastecimiento de gas de la Unión Soviética a Europa Occidental; el ingreso de Hungría, de Yugoslavia y de Polonia al Fondo Monetario Internacional y las “reformas económicas" consi­guientes; los acuerdos entre Alemania Oriental y Occidental en materia de crédi­tos y el propio endeudamiento internacio­nal de la URSS. La revuelta de bs traba­jadores polacos y el fracaso de las "re­formas económicas" denuncian una cri­sis del orden mundial, no crisis naciona­les específicas. Si no se considera esta integración operada entre esos Estados Obreros y el imperialismo y la rebelión de las masas contra las políticas fondomonetaristas y contra las burocracias que las llevaban adelante, no se puede com­prender el lugar histórico de la crisis ni, mucho menos, sus alcances revoluciona­rios de conjunto. ¿“Revolución tecnológica capitalista” o crisis mundial? Para los apologistas del capitalismo, entre bs que se cuentan los burócratas stalinistas, existiría nada menos que una victoria del capitalismo sobre el socialis­mo. Se trata de un punto de vista que comparten, con agregados, el castrismo o el PT brasileño, quienes "explican" esta victoria como consecuencia de una "revolución científico-tecnológica" capita­lista. Pero esta gente no dice que aún es­ta supuesta “revolución tecnológica" no sólo ha dejado en obsolescencia com­parativa a las fuerzas productivas de la URSS o de Cuba (su retraso relativo con respecto al capitalismo es muy antiguo y tiene un origen histórico preciso), ha teni­do un resultado aún más grave para la in­mensa mayoría de las industrias de los propios países capitalistas. El proceso de fabricación mundial del capital ha creado un capital excedente extraordinario, que no encuentra lugar en el mercado. El “desguace" industrial no sólo caracteriza a las naciones atrasadas y a los “países socialistas", sino a regiones y ramas enteras de los países desarrollados. La des­valorización del capital bancario y finan­ciero o de industrias como la automotriz, la siderúrgica y sectores enteros de la electrónica supera en envergadura a todo el "capital" de los Estados Obreros, un desnivel que se encuentra oculto debido al gigantesco remate de la propiedad es­tatal realizado en los últimos cinco años por la burocracia. Desde el punto de vista de la circulación internacional de mercan­cías, capitales y fuerzas productivas, la crisis en la Unión Soviética, China, en Po­lonia, o en Cuba, es una manifestación excepcional de la crisis general del capi­talismo, que se refracta en los Estados obreros por el agotamiento absoluto de las posibilidades de la burocracia para ju­gar un papel de intermediación entre el imperialismo y las masas. Crisis económica Resulta muy evidente que la crisis mundial, desde el punto de vista estricta­mente económico, no es ni coyuntural ni cíclica. La crisis presente del capitalismo pone de relieve limitaciones estructurales profundas de su actual etapa histórica. Como régimen históricamente progresivo el capitalismo llegó al límite de su desa­rrollo hace mucho tiempo, con la Primera Guerra Mundial, la crisis del '30, y la Se­gunda Guerra Mundial. A través de bs re­cursos políticos del Estado, de una cen­tralización económica enorme, encontró en el pasado bs medios para superar la crisis en términos cíclicos. Esos medios extra-económicos, sin embargo, desnu­daban a un régimen que se estaba sobre­viviendo a sí mismo: no eran las fuerzas productivas del capital las que, desenvolviéndose libremente, superaban bs esco­llos a su desarrollo, sino la intervención de una fuerza exterior, del poder político del Estado, de las guerras. El capitalismo utilizó a fondo las posi­bilidades del gasto armamentista, del de­sarrollo parasitario, de la formación de capitales ficticios, del desarrollo incluso artificial de las naciones atrasadas con vistas a crear mercados para exportar sus capitales y sus mercancías. Lo hizo de una forma absolutamente sistemática y en ese proceso agotó sus recursos. En la crisis actual, la producción mun­dial cae por primera vez desde 1945, pe­ro no aparecen las medidas capaces de reactivar la economía. La principal de ellas, ya señalada por Marx en “El Capi­tal", es la continua expansión del crédito, es decir, la expansión del mercado más allá de sus verdaderos límites. Pero hoy, la deuda general de los EE.UU. es de ca­torce billones de dólares; no hay régimen monetario que la pueda seguir sostenien­do; de ahí la amenaza de un derrumbe monetario general, la caída del valor de las monedas, de los patrimonios, de los capitales, de los salarios y la perspectiva de una hambruna generalizada en medio de la abundancia general. Estados Uni­dos no puede expandir más el crédito pe se a la rebaja continua de las tasas de descuento, porque ni los bancos quieren dar créditos (porque los deudores son in­solventes) ni las empresas quieren tomar­los (porque no tienen a quien venderle su producción). Más aún, la reducción de las tasas de interés a corto plazo está en contradicción con la altísima tasa de inte­rés real a largo plazo, lo que bloquea la reactivación ya que bs bancos canalizan el dinero “barato” a la especulación bur­sátil, en tanto el crédito para la inversión más caro, es incompatible con las actúales tasas de beneficio capitalista. En este marco general (el endeudamiento de las familias en los EE.UU. es del 110% sus ingresos), el sistema económico ¿a encuentra formalmente en quiebra, algo que explica sobradamente la confusión de la propia burguesía imperialista frente a la crisis. La agudeza de la crisis económica los sucesivos fracasos de los “remedios" destinados a superarla y la insoportable tensión social consiguiente, han puesto en crisis al conjunto de los regí­menes políticos imperialistas desde Tokyo a Washington. En pocos meses han rodado cabezas de varios gobiernos (Cresson, Thatcher, la coalición “penta- partido" italiana); se han producido grue­sas crisis —como la ocasionada en Ale­mania por la renuncia del ministro Hans Dieter Genscher— y los partidos oficialis­tas han recibido significativas derrotas electorales en todos lados (Canadá, Ita­lia, Francia, Alemania). [Un cronista de “Los Angeles Times” acaba de definir la reciente reunión del “G-7" realizada en Múnich como “una reunión de perdedo­res”]. La crisis también ha avanzado de lle­no al régimen político norteamericano, lo que se expresa deformadamente en las desventuras pre-electorales de Bush y fundamentalmente en la impotencia del conjunto de las instituciones del estado frente a la crisis económica (fracaso de bs acuerdos entre el Ejecutivo y el Parla­mento —dominado por la oposición— pa­ra reducir el déficit fiscal) y frente a las agudísimas contradicciones sociales (el conjunto de las instituciones “democráti­cas” del Estado y sus partidos e incluso una parte del aparato represivo quedaron paralizadas frente a la rebelión de Los Angeles). Cuando más necesita el impe­rialismo una mano fuerte y segura para enfrentar la crisis mundial, la revolución política en el Este, el agotamiento de los regímenes democratizantes latinoameri­canos y el ascenso huelguístico en sus propios países, la crisis política golpea al corazón de los regímenes políticos imperialistas. En estas circunstancias se agravar las luchas interimperialistas (la ronda Uru­guay del GATT sobre acuerdos comercia­les está al borde del fracaso). El protec­cionismo se agudiza, no solo con respecto al comercio agrícola sino también respecto a la industria, los servicios, patentes, etc. La lucha comercial tiene ya alcances muy amplios en la política mundial, es decir, en las relaciones entre los distintos Estados. Con relación a los países del Este y de la ex-URSS, se va a desarrollar una lucha feroz entre los distintos Estados capitalistas para copar el mercado soviético. Antes de poder conquistar económicamente a la ex-URSS van a tener que sacarse los ojos entre ellos, para ganarse el derecho a esa conquista. Fracaso de la utopía del socialismo en un solo país La economía mundial no es la suma de sus partes: entre la economía mundial como un todo y los distintos países y naciones y mercados nacionales, existe una relación contradictoria. El derrumbe de los regímenes burocráticos (sus fuerzas productivas dejaron de crecer) es consecuencia de la política general de esos Estados que se desprende necesariamente de su estructura estatal burocrática. Esta política debía conducir inevitablemente al derrumbe porque pretendía desarrollar en un marco autárquico las fuerzas producti­vas que mucho antes habían adquirido una dimensión internacional, o alcanzar a los estadios modernos del desarrollo económico al margen de la división interna­cional del trabajo. En tanto que naciones que expropiaron al capital, esos Estados sólo podían integrarse a la economía mundial por medio de la victoria de la re­volución en los principales países avan­zados. La política de la burocracia en el campo económico ha sido la autarquía (socialismo en un sólo país) y, en el cam­po político, la coexistencia con el imperia­lismo, en calidad de nueva casta parasi­taria que intermedia entre el imperialismo mundial y las masas de su propio país. Por lo tanto, no se trata simplemente de la superioridad de la economía mundial sobre las naciones atrasadas en abstrac­to, incluso sobre aquéllas que han expro­piado al capital, sino que se trata del impasse general a la que han llevado a esas sociedades los regímenes burocráti­cos. Las contradicciones generadas por la autarquía y por la presión del capitalismo estrangularon la posibilidad de desenvol­vimiento de los Estados obreros y lleva­ron las conquistas sociales de la' revolu­ción a una complete impasse. El régimen burocrático ha significado una traba ex­traordinaria al desarrollo económico; la ausencia de libertad política para las ma­sas inviabiliza, a partir de cierto momen­to, cualquier desenvolvimiento económico en términos absolutos. Los progresos gigantescos de la Unión Soviética en el campo militar y espacial demuestran el carácter social parasitario de la burocra­cia, que ha sacrificado el porvenir de los Estados Obreros en aras de “su" seguri­dad, y al mismo tiempo refuta las tonterí­as descomunales de los centroizquierdistas que afirman que la planificación sería un factor de bloqueo del desarrollo mo­derno y que sólo la anarquía de la pro­ducción permitiría tal desarrollo. Cuando la burocracia intentó por ené­sima vez llegar a un acuerdo con el capi­talismo mundial, a través de Gorbachov, en función de recibir apoyo crediticio, in­tegrarse pacíficamente a la economía mundial, etc., se puso de manifiesto: a) que no puede haber auto-reforma de los regímenes burocráticos sin crear una si­tuación revolucionaria, y b) que la buro­cracia no puede desarrollar ninguna polí­tica de acuerdo con el capitalismo mun­dial sin desarrollar, al mismo tiempo, las bases de la restauración capitalista. Este es el punto de vista que sostuvo el PO frente a la política de Gorbachov y que se ha confirmado plenamente, contra las principales corrientes del “trotskismo", que afirmaban que Gorbachov era el Biamarck o el Roosveelt de la Unión Soviética, el hombre que pretendía salvar al régimen burocrático aplicando medidas que el conjunto de la burocracia rechazarla. Revolución política Hemos señalado las contradicciones de los regímenes burocráticos, la inviabilidad de la autarquía; la política de saqueo de la propiedad estatal por parte de la burocracia, que se apropia en su beneficio de la economía del país y que va destru­yendo sus bases; la presión del capitalis­mo mundial. Pero el desarrollo histórico concreto debe ser precisado; la inviabilidad histórica de los regímenes burocráti­cos se materializó en la forma de una lu­cha de clases determinada. La primera manifestación profunda y de gran alcance que determinó el origen y las consecuen­cias de esta crisis fue la huelga general polaca de 1980, la ocupación de los asti­lleros y el surgimiento de Solidaridad. A quienes niegan el fenómeno de la revolu­ción política y disuelven la crisis en térmi­nos de “tecnología", “presión", etc., hay que recordarles que fueron las luchas de las masas en Polonia, Hungría, Che­coeslovaquia, Alemania Oriental, las que determinaron la inviabilidad política con­creta de los regímenes burocráticos. La burocracia lanzó la perestroika y el glasnost, antes que para resolver su problema económico, como una medida de defensa contra la revolución proletaria y como un reclamo de apoyo al imperialismo contra la revolución. En Europa del Este y la URSS existe un proceso de revolución política porque 1a) los regímenes han sido quebrados por sus propias contradicciones, 2a) no han sido sustituidos por una contrarrevolución triunfante, y 3°) han caído porque ya no pueden contener más a las masas. Se ha abierto un proceso revolucionario: o el ré­gimen restablece y por vías democráticas o contrarrevolucionarias directas, un nue­vo equilibrio o vamos a una revolución. El grado actual de participación de las ma­sas en esta revolución política importa para determinar su grado de claridad, or­ganización, compromiso, envolvimiento, es decir, para comprender en qué etapa del desarrollo revolucionario nos encontramos, pero de ningún modo para negar ese carácter. La crisis mundial y la rebelión de los trabajadores de la URSS y Europa del Este forma parte de la revolución mun­dial. Al defender sus conquistas sociales y sus nuevas conquistas de organización y de acción, la lucha de las masas del Es­te generaliza, apuntala y ayuda a la de­fensa de esas mismas conquistas dentro de los países capitalistas. Esto explica las tendencias ascendentes que empiezan a manifestarse en las masas de occidente luego del derribamiento de bs regímenes burocráticos. El capitalismo ha tenido que contemporizar con la clase obrera de los diferentes países y defender las superes­tructuras democratizantes que las masas les impusieron cuando cayeron las dicta­duras militares, en contraste con el cua­dro político Ideal para el imperialismo frente a una crisis como la de la URSS, que seria tener bien sujetas a las masas en Occidente. El imperialismo no puede ir a la contrarrevolución en la URSS en un cuadro de libertades democráticas y huel­gas en su propia ciudadela. Algunos “trotskistas”, como en la revista que dirige Pierre Broué, sostienen que en la URSS hay una revolución políti­ca, pero no una revolución política "so­cialista" sino “democrática". Identifican a la revolución política no con la dictadura del proletariado sino con el parlamentaris­mo, el cual sólo puede significar, de un lado, un camuflaje de la burocracia que conserva su dominación económica y, del otro, el camuflaje de la restauración. El contenido histórico del parlamentarismo es contrarrevolucionario. El Mas, por su parte, afirmó en su momento que habla una revolución política antiburocrática, un enorme movimiento de masas y activistas de vanguardia, pero que el imperialismo logró luego lanzar una “contraofensiva" por la falta de un partido revolucionario. Pero esto no pasa de ser un esquema. Para tener un partido revolucionario, los grandes movimientos revolucionarios tu­vieron que pasar, antes, por diversas eta­pas de maduración revolucionaria. El Par­tido Obrero Socialdemócrata de Rusia, por ejemplo, se fundó en 1896, hubo grandes huelgas, movilizaciones y luchas en 1902, el "ensayo general" de 1905; la lucha por derrocar a la monarquía des­de los estratos inferiores de la nobleza comenzó en 1825. Hoy estamos, enton­ces, ante bs primeros pasos (que son di­ferentes en cada país) de un movimiento de enorme alcance; no se puede negar la revolución política y condenar los esfuer­zos de las masas con el pretexto de que falta un partido. Cuando Trotsky señaló la perspectiva de una contrarrevolución, afirmaba que si el partido burgués tomaba el poder, pri­mero aplastaría a las masas y luego or­ganizaría la restauración capitalista; pri­mero el Estado debía potenciarse en su capacidad de acción contrarrevolucionaria. Una manifestación de que estamos en un proceso de revolución política es que estos Estados se han quebrado co­mo consecuencia de la crisis y de los mo­vimientos de las masas, y de ningún mo­do se han potenciado. En Rusia Yeltsin que es Presidente y Primer Ministro, no controla las localidades ni los municipios ni las empresas, que no llevan adelante muchas de sus medidas. El carácter del Estado en la ex-URSS La crisis actual ha demostrado que la burocracia es efectivamente una casta parasitaria que expropia económicamente las conquistas de la Revolución y el patri­monio del país, y que expropia política­mente al proletariado, pero que sólo pue­de afirmar sus privilegios si se transforma en una clase propietaria. En este proceso se manifiestan en forma extraordinaria las tendencias restauracionistas capitalistas de la burocracia. Está claramente en de­sarrollo un proceso abierto y declarado de acumulación privada del capital. Algu­nas corrientes "trotskistas", como los posadistas y especialmente Mandel, decí­an que esto era imposible porque la buro­cracia depende de la propiedad estatal y que, por lo tanto, estaba “condenada” a defenderla ante la presión del imperialis­mo. Mandel afirmó que la burocracia está constituida por dieciocho millones de personas, divididas en numerosos estratos, y que como la inmensa mayoría de estos estratos no tenía ningún recurso para transformarse en capitalista, estaba "condenada" a defender la propiedad estatal. El primer error es creer que los burócratas necesitan recursos para convertirse en capitalistas; lo que necesitan es el poder para expropiar propiedad estatal, y esto depende de su alianza con el capital mundial. El otro error fundamental es que entre el millón de burócratas superiores que dominan las palancas del Estado y los otros diecisiete millones existe la misma relación que entre la gran burguesía y la pequeñoburguesía en el proceso de polarización social capitalista o se someten a sus dictados y se asocian a ella o se proletarizan. El proceso de disolución del Estado Obrero y la tendencia restauracionista de la burocracia ya estaban presentes con anterioridad a la perestroika; en Polonia (que con una deuda externa de 40.000 millones de dólares se había convertido en una semi-colonia financiera del FMI, al igual que Hungría, Rumania o Yugoslavia); en los acuerdos con el FMI, en la “reforma económica” en la URSS en la época de Liberman y Kruschov y en su elevada deuda externa. Asistimos a un giro muy importante de la situación mundial. Los procesos de restauración capitalista que se inician tímidamente bajo Gorbachov, adquieren de golpe características muy acentuadas con la toma del poder por Yeltsin. Pero Yeltsin no tiene una sola idea clara sobre como introducir el capitalismo, porque la restauración capitalista que no arranca de la victoria de la contrarrevolución y de la militarización de las masas es un proceso absolutamente caótico de descomposición económica. Es a partir del Estado que se puede cambiar la naturaleza social de las sociedades intermedias; al revés sería un proceso extremadamente largo y convulsivo. Por eso, cuando Yeltsin se lanza con mayor vigor a la restauración capitalista es porque la crisis del Estado llega a un punto tan extremo que sin el sostén abierto y descarado del Fondo Monetario Internacional y de la banca mundial, la burocracia no puede hacer frente a las masas ni por un instante. Tiene que dar el salto desesperadamente hacia el vacío para poder presentar un frente común con el imperialismo contra las masas. El Partido Obrero define el carácter de clase de la ex-URSS como un Estado Obrero en descomposición, en disolución, cuyos elementos dinámicos son, de un lado, la negación del Estado Obrero a través de una política de restauración capitalista (y en esa medida, el Estado Obrero, como protección de las relaciones sociales de la Revolución, ha dejado de existir) y, del otro lado, la revolución política de las masas que potencialmente tiende a la expropiación de la propia burocracia. Ese es el elemento contradictorio de la situación, donde no hay una expresión políticamente consciente de los trabajadores en defensa de sus propias conquistas. No se puede encasillar un proceso de restauración capitalista como éste en términos que son apenas sus variantes. Por ejemplo, que un Estado Obrero no sería capitalista hasta que no esté el “sujeto histórico”, a saber, que haya capitalistas. Si fuera con esa condición no va a haber nunca capitalismo en la URSS, porque es muy difícil que aparezcan como clase dominante los sujetos capitalistas si antes no se apoderan del poder del Estado. El capitalismo no desarrollo a los intersticios de la sociedad feudal a través del capital comercial; en la URSS no va a ocurrir una cosa de este tipo o por lo menos es una variante extremadamente remota. Primero hay que resolver el problema político, luego, el problema de las relaciones sociales. Esto no significa que el poder político inventa las relaciones sociales, porque ese poder político que fue capturado por fuerzas restauracionistas va a impulsar el capitalismo apoyándose en todas las relaciones económicas internacionales gestadas bajo el régimen burocrático. Trotsky señalo que si triunfara, la contrarrevolución y tomara el poder, la Unión Soviética dejaría de ser un Estado Obrero, "inclusive, aunque toda la pro­piedad sea estatal” y hasta llega a afir­mar que la contrarrevolución no va a privatizar inmediatamente las empresas; que por el contrario procuraría aprove­char las ventajas del monopolio estatal, que producirá plusvalía, beneficios, que por distintos canales del presupuesto del Estado, del comercio exterior, etc., servi­rían para alimentar la acumulación privada del capital mundial. Sólo cuando se estabilice, el poder contrarrevolucionario podrá empezar entonces un proceso de privatización en beneficio de los grandes pulpos monopólicos internacionales. ¿Dónde está aquí el “sujeto capitalis­ta”? En la fuerza política que tomó el po­der del Estado, que es la representante del capitalismo, de Estados capitalistas, y por lo tanto, el imperialismo mundial el “sujeto” de este Estado. Lo que interesa destacar es que este Estado, con este gobierno —que no es un gobierno capitalista sino restauracionista, es decir, burocrático— no defiende las relaciones de propiedad frente a la presión imperialista. Pero si es un Estado obrero en disolución ¿desde qué ángulo es todavía un Estado Obrero? Desde uno que no tiene nada que ver con la estruc­tura formal del Estado. Las empresas so­viéticas no están aún en manos de los capitalistas, no tienen las características de una fábrica de cualquier país capitalis­ta, en donde la autoridad sobre el obrero tiene una base histórica y está fundada en una relación de propiedad: en la ex - Unión Soviética los obreros todavía se consideran dueños de su fábrica. El prin­cipio estatal está en contradicción, o está en crisis, en la sociedad. El Estado Obre­ro todavía existe como realidad en esta presencia, en esta dominación intangible de los trabajadores sobre los medios de producción, en este poder de veto de los trabajadores sobre los medios de producción, que aún debe ser quebrado; en la conciencia de las masas, en la revolución política. Existe como una de las tenden­cias de la situación en su conjunto. La caracterización del PO de la URSS como un Estado obrero en des­composición o en disolución se atiene es­trictamente a lo señalado por Trotsky en “La Revolución Traicionada” cuando explicaba que “la revolución social, trai­cionada por el partido gobernante (no sólo) vive todavía en las relaciones de propiedad, (sino también) en la concien­cia de los trabajadores y en las condiciones de la crisis capitalista”. Las re­laciones de propiedad están en completa destrucción; la conciencia de tos trabaja­dores va redescubriendo el programa re­volucionario; la crisis capitalista es mayor que nunca, y por lo tanto las condiciones de la revolución mundial. El destino de todo este movimiento, por lo tanto, depende de la marcha de la situación mundial y del papel que juegue la clase obrera occidental en la lucha con­tra el capitalismo, que va a ejercer una in­fluencia enorme en potenciar o no la con­ducta de los trabajadores de la ex-Unión Soviética, con referencia al dominio de la propiedad. Un proceso político de restauración capitalista diferente es el de China, donde la burocracia masacró a los trabajadores y estudiantes, reforzó el poder político contrarrevolucionario y, a partir de un po­der consolidado, la penetración del capital en China es infinitamente superior a la de la URSS. Es decir, donde rige el “comunismo", el capitalismo está avanzando más que donde rige el “capitalismo". El objetivo de Yeltsin, en realidad, es aproxi­marse todo lo que pueda a China, en el sentido de un régimen políticamente fuer­te, con un control general de tos recursos, de la propiedad estatal, es decir, un Esta­do sólido que pueda negociar, con garan­tías efectivas, con el capital extranjero, crear zonas francas y, hasta cierto punto, impedir la llamada "restauración capita­lista salvaje” en donde van despedazan­do propiedades. Pero la crisis social en China tiende a crear la misma crisis políti­ca que se ha producido en la URSS y abrir una nueva etapa revolucionaria. El derrumbe de los Estados Obreros burocratizados abre para el capitalismo la gran posibilidad de sobrevivir, de tomar el control de esas vastas naciones de millo­nes de personas, expropiar la propiedad estatal, tomarla bajo su control, y abrir fe­nomenales posibilidades de acumulación capitalista. Pero esta empresa va a tener que pasar por revoluciones y contrarrevo­luciones gigantescas, porque en tanto que la revolución política va a colocar en el escenario mundial a ochenta millones de proletarios, la contrarrevolución va a aniquilar a cien millones de trabajadores, los va a someter a la esclavitud y va a re­ducir en proporciones catastróficas la economía soviética. En las condiciones de la crisis del capitalismo, la expropia­ción de la propiedad estatal por parte del capitalismo va a significar al mismo tiem­po la destrucción generalizada de fuerzas productivas, las que están en demasía en el mercado mundial. Por la independencia de las repúblicas de la ex-URSS Es preciso distinguir entre la desinte­gración de la URSS (en tanto que "federación”) y la descomposición del Estado Obrero (como estructura social no capita­lista). Detrás de la fachada de la URSS existía una descomunal opresión de las nacionalidades, no sólo de las naciones periféricas, sino de la propia nación rusa. Ya en la “Revolución Traicionada”, Trotsky mostró el enorme perjuicio que el régimen burocrático había significado pa­ra el desarrollo nacional de Rusia. Hoy, después de la “desintegración”, ningu­na república de la ex-URSS es, sin em­bargo, independiente. La CEI —que es presentada como una “ficción"— tiene la concreta función de seguir negando la in­dependencia efectiva y real de las repú­blicas. Ucrania, por ejemplo, no puede emitir su propia moneda porque el FMI la ha obligado a seguir aceptando los ru­blos. ¿Cómo va a ser soberano un país que no puede emitir su propia moneda y que, además, se comporta como colonia del FMI? La independencia nacional de las re­públicas sigue siendo una tarea revolucio­naria, es un ariete de la revolución políti­ca. Esto porque no puede haber indepen­dencia efectiva de las repúblicas sin la expulsión de la burocracia stalinista, ni tampoco habrá revolución sin darle un contenido anti-burocrático y anti-restauracionista a los reclamos independentistas de las masas de las repúblicas. Los derechos nacionales de tos pueblos son la condición para su desenvolvimiento político y su libertad. Como demócratas consecuentes —es decir, como partida­rios del derrocamiento revolucionario de la burocracia— defendemos la vigencia irrestricta para las masas de todos los derechos políticos, el derecho a la independencia nacional (separación) en pri­mer lugar. Como Lenin, no comprometemos el prestigio de la revolución y la cau­sa del socialismo reteniendo a ninguna nación por la fuerza, porque la revolución depende, no de un metro de territorio, si­no de la conciencia internacionalista de los trabajadores. Se trata de una gran di­ferencia con el Mas que, mientras está a favor de la desintegración de Yugoslavia, es partidario de la unión de la URSS en función de la necesidad de mantener la “integración económica" (obviamente, no le importa la “economía" de Yugosla­via). El PO, por el contrario, está por la “desintegración" de la Unión Soviética y por la unión socialista de Yugoslavia, porque para el PO la cuestión nacional no es un problema económico (en este caso de violencia económica) —que pue­de resolverse simplemente mediante la cooperación entre repúblicas libres— ni étnico —que es un planteo feudal que nos llevaría, directamente, al fascismo— sino histórico que plantea las tareas pro­pias de la democracia y que en el caso de tos países donde se ha expropiado el capital son parte de la revolución política (dictadura del proletariado). ¡Que las ma­sas de las diferentes naciones deliberen colectivamente y decidan sus destinos! Reivindicamos así la tradición política del bolchevismo que, bajo el zarismo, luchó por el derecho de todas las naciones a separarse libremente del imperio (y que luego, en el poder, otorgó efectivamente ese derecho) mientras que en los Balca­nes luchaba por una “Federación Socia­lista de los Balcanes”. Una cosa es la llamada “desintegra­ción” de la URSS, la existencia de repú­blicas independientes, otra cosa diferente es la desintegración del Estado Obrero, es decir, la restauración del capitalismo. El PO lucha contra la restauración capita­lista, contra la desintegración de la base del Estado obrero; por la nacionalización de la propiedad, el control obrero de la producción y la dictadura del proletaria­do. Alemania Para todas las corrientes internacio­nales del trotskismo, con excepción del lambertismo, con el cual en una época el PO integró el Corci, Alemania estaba constituida por un Estado Obrero y un Estado capitalista. El PO siempre negó el carácter de Estado nacional a Alemania Oriental porque era una dependencia de la burocracia rusa y del Ejército Rojo pa­ra dividir al proletariado alemán. La revo­lución alemana era imposible sin la unión de la clase obrera alemana, por eso nun­ca levantamos la consigna: “por la revo­lución política en Alemania Oriental”. Cualquier acción del proletariado alemán, en el este o el oeste, planteaba su uni­dad, y la revolución sólo podía triunfar a través de la unidad. Para nosotros la consigna siempre fue “por la Revolu­ción Socialista en Alemania”, la uni­dad, la destrucción del Muro. La destrucción del Muro tiene un al­cance revolucionario independientemen­te de sus consecuencias inmediatas, aparentes, porque sin ella no había nin­guna posibilidad de revolución socialista en Alemania. Al contrario, era con el Mu­ro que Alemania Oriental volvía al capita­lismo porque sus bases sociales se des­componían aceleradamente frente a la presión capitalista. La caída del Muro ha abierto la posibilidad de que las masas tomen el problema político de conjunto del país como una unidad de clase. La clase obrera alemana tiene una tradición histórica, es, objetivamente, una unidad clasista. Restaurar esta unidad en la práctica es la clave del porvenir de la re­volución europea. Las últimas huelgas marcan el resurgimiento del proletariado alemán. Hoy la clase obrera alemana co­mienza a transformarse realmente en un factor político y este es un hecho comple­tamente novedoso que el PO pronosticó. Dijimos que como consecuencia de la ca­ída del Muro, la tendencia del capitalismo a reducir el nivel de vida y aumentar la explotación de tos obreros de Alemania Occidental se iba a acentuar. La liquida­ción de las conquistas sociales por parte del capitalismo en Alemania Occidental forma parte de la tendencia del capitalis­mo a liquidar las conquistas sociales en todos lados. ¿Cómo podría entonces sostener los derechos y las conquistas sociales de tos obreros orientales, mejo­rar sus perspectivas? En Alemania estuvo ausente una di­rección revolucionaria, pero tampoco existió la menor posibilidad de que hubie­ra esa dirección, porque ninguna corriente política de la izquierda planteaba la unidad socialista de Alemania. El valor de la consigna de la unidad alemana era tomar la gran tendencia histórica de la« masas y darle un contenido anticapitalista y revolucionario, empezando por reda, mar que la unidad se hiciera por medio de la deliberación popular, y no por la anexión de Alemania Oriental por parte de Alemania Occidental. La posición de la izquierda fue “democraticemos Alemania Oriental”, “no a la unidad”. Resultado: las corrientes de izquierda que y dejaron los movimientos de masas se "fundieron" unas semanas después la caída del Muro, cuando se produjo la votación por la Alemania unida. En cam­bio, el jefe del partido demócrata cristia­no de Alemania Oriental, que integraba desde hacía cuarenta años la coalición con el partido comunista, se pasó al partido Demócrata Cristiano de Kohl y sesenta días después ganó las elecciones. Alemania y el proletariado alemán se han transformado en factores políticos inter­nacionales, lo que significa un cambio profundo en todo el mapa político mun­dial. ¿Alemania va a mantener una pos­tura de unidad con el capitalismo euro­peo para competir con Japón y EE.UU. —y además para tomar la delantera en relación a los Estados obreros— o rom­perá el acuerdo con Francia y el resto de Europa para marchar a un acuerdo con EE.UU. con vistas a la colonización con­junta de Europa del Este? Existe una pugna abierta para ver cómo se distribu­yen las piezas en el tablero imperialista y hacia qué lado se inclinará Alemania y esta pugna se ha expresado en la crisis desatada por la reciente renuncia del mi­nistro de Relaciones Exteriores Hans Dieter Genscher. Cuba Detrás de una fachada de slogans socialistas, Cuba está en un proceso de acercamiento al capital internacional ab­solutamente descomunal. Cuando Fidel Castro dijo, en 1986, que “no habla po­sibilidad de Revolución Socialista en América Latina, por cincuenta años,” ya estaba señalando una orientación, porque de ahí se desprendía que había que ir a una política de concordancia con el imperialismo, algo que se reafirmó cuando señaló que “ha caído el socia­lismo” es decir, que se ha producido un retroceso irreversible, lo que se despren­de de confundir a la burocracia, negación del socialismo, con el socialismo. En Le Monde Diplomatique, reproducido por Página 12, un artículo de un alto miem­bro de la burocracia cubana, Lisandro Otero, vicepresidente de la Unión de Es­critores, plantea la reforma vía el merca­do, la libertad de propiedad, se opone a la libertad de partidos y hasta reclama la renuncia de Fidel Castro. En el plano de la política internacional, el castrismo apo­ya al PT, a los sandinistas, a Felipe Gon­zález, etc., lo que tiende a reforzar el aislamiento de Cuba respecto al cerco capi­talista, aunque de otro lado refuerza la confianza del capital internacional en Fi­del Castro. Echegaray reclama defendí a Fidel Castro y a su política, como antes reclamaba hacerlo con el FSLN y los her­manos Ortega. Los resultados están a te vista. El bloqueo norteamericano ha sido un factor histórico de estrangulamiento para la Revolución cubana y sigue exis­tiendo como factor político. Pero hay un cambio de tendencias: una reciente esta­dística del New York Times mostraba que el comercio Cuba-EEUU ha pegado un gran salto desde 1989. Cargill, que pretende dominar el mercado de explotación del azúcar cubano, ya tiene contratos de venta del azúcar cubano a cam­bio de darle a Cuba los productos necesite. No hace falta decir hacia dónde va este tipo de política. La particularidad de Cuba es la exis­tencia una colonia cubana capitalista, económicamente poderosa (que reclama la devolución de todas las propiedades que tenía en 1959). La presión de la colo­nia gusana, en la eventualidad de un de­rrumbe del régimen castrista, llevaría a una guerra civil implacable. Por eso, la política de Castro de mantener el Estado firmemente en sus manos mientras llega a acuerdos de distinto tipo con el capita­lismo, no es mal vista por grandes círcu­los del capitalismo mundial. Reconocemos a Cuba el derecho a recurrir a maniobras económicas. Pero en este caso, es todavía más imprescindible la libertad completa de organización y derechos políticos de las masas, para que los obreros tengan toda la capacidad pa­ra defenderse de la presión capitalista y de la burocracia. Al revés, junto a las con­cesiones al capital, el castrismo acentúa el ataque a estos derechos. La reforma de la constitución pretende poner una cáscara parlamentaria al régimen buro­crático y establecer un compromiso con los representantes “democráticos” del imperialismo. El Frente Contrarrevolucionario Mundial El Mas quedo herido de muerte, desde el punto de vista de la teoría y del programa, cuando afirmo que existía un “frente contrarrevolucionario mundial”: que Gorbachov, Yeltsin, Thatcher, Castro, Bush, Alan Garcia o Alfonsín eran lo mismo (¡mientras llamaba a apoyar las “moratorias” de Grinspun, Alan Garcia, Sarney, etc.!). pero las contradicciones entre aquellos son muy grandes, ocupan posiciones diferentes en la sociedad y reflejan de distinto modo la situación, la evolución de cada uno de sus países tiene diferentes ritmos. Comprender el con­tenido de clase, la perspectiva, los límites de los distintos sectores, no significa ali­nearlos en un “frente contrarrevolucio­nario mundial”, algo ya superado por la Crítica de Marx a la afirmación del Programa de Gotha, de 1875, de que frente al proletariado el resto de las clases so­ciales era ‘una única masa reacciona­ria’’. No existe un bloque homogéneo del otro lado; del otro lado existe un bloque completamente heterogéneo que se divi­de, se rompe, se quiebra, lleno de contradicciones; por eso la revolución es posi­ble. El movimiento obrero y la IV° Internacional El Partido debe prestar mucha aten­ción a seguir las modificaciones de con­junto que se han comenzado a producir en el panorama mundial, a las grandes crisis entre los grandes países imperialis­tas y a las tendencias huelguísticas, a las grandes modificaciones entre EE.UU. Eu­ropa, a la evolución del movimiento obre­ro, etc. ¿Cómo proveemos el desarrollo del movimiento obrero mundial, de la van­guardia, de la IV° Internacional? El con­junto de las corrientes trotskistas no tiene ya nada que ver con el marxismo, ha su­frido un proceso de degeneración política muy claro como consecuencia de su ais­lamiento, compromisos y burocratismo. El papel del lambertismo en el PT es contra­rrevolucionario; lo mismo vale para su po­sición neutral en la guerra del Golfo. La corriente de Mandel votó a favor de la ex­pulsión del PT de nuestros compañeros de Causa Operaria y votó a favor de la expulsión del Mas (Convergencia Socia­lista). Son corrientes completamente podridas, dominadas por la pequeña burguesía de Europa Occidental, de los me­dios universitarios. Han perdido el filón revolucionario y han sido tragadas por la profunda descomposición de la sociedad imperialista. El fenómeno tiene caracte­rísticas mundiales. El movimiento obrero no se va a re­componer en términos de perspectivas revolucionarias por un desarrollo inde­pendiente en cada país; se va a recom­poner por el desenvolvimiento de la experiencia mundial como un todo. Las huel­gas en Alemania se lanzaron con el voto del 96 y el 98 % de los obreros; cuando la burocracia firmó el acuerdo, perdió las elecciones que debían ratificar el acuer­do. Este es un fenómeno político profun­do, porque quiere decir que a nivel de las masas se ha impuesto la tendencia a lu­char, lo que también se refleja en las ten­dencias huelguísticas que se desarrollan en Europa Occidental (España, Francia) y en América Latina. Derrumbe de los regímenes burocrá­ticos y crisis política de los regímenes im­perialistas, agotamiento de los regímenes democratizantes en América Latina; crisis económica, recesión, dislocación de ra­mas y regiones enteras, ataques brutales a las condiciones de vida de las masas en todo el planeta; revolución política en "Oriente", ascenso huelguístico en "Oc­cidente", descalabro de las direcciones tradicionales del movimiento de masas y de las tendencias democratizantes, en primer lugar de las “trotskistas’'. Estas son las condiciones en que tendrá que lu­char el proletariado mundial y en que su vanguardia debe desenvolverse hacia un reagrupamiento internacionalista y clasis­ta. La crisis mundial ha abierto una pers­pectiva revolucionaria de dimensión pla­netaria. 24 de mayo de 1992 Notas: (1) Sociedad de las Naciones: organiza­ción de Estados formada al finalizar la Primera Guerra Mundial “para defender la paz’’ a iniciativa del "pacifista” Woodrow Wilson, presidente de los Estados Unidos. Según Trotsky (“La Revolución Traicionada’), “la SDN, según el pro­grama bolchevique que ya conoce­mos, ‘consagra sus esfuerzos inme­diatos a reprimir los movimientos re­volucionarios”’. (2) Postdam y Yalta: acuerdos estableci­dos entre las potencias vencedoras al fi­nalizar la Segunda Guerra Mundial por los que se dividió a Alemania y se esta­blecieron "zonas de Influencia" entre la burocracia soviética y el imperialismo. En función de estos acuerdos, el stalinismo hundió las revoluciones en Grecia, Italia y Francia, ubicadas en la “zona occiden­tal”. 3) Carta de la ONU: documento fundacio­nal de las Naciones Unidas, de cuya ma­triz surgieron el FMI, el GATT, el 8aneo Mundial como instrumentos de penetra­ción económica del imperialismo y autori­zaba la intervención política y militar mun­dial de! imperialismo bajo la bandera del “derecho internacional' (guerras de Corea y del Golfo). (4) Tratados de Seguridad y Cooperación Europea (de Helsinki): firmados por una treintena de países de Europa Occidental y Oriental, Canadá y Estados Unidos, que consagró la Intangibilidad de las fronteras europeas de post-guerra (división de Ale­mania, ocupación del Báltico y de regio­nes polacas por la URSS) y los derechos de libre comercio y de propiedad indivi­dual a los ciudadanos de todos los países signatarios.

16 de julio de 1992
V° Congreso del PO: La lucha del PT de Uruguay
Redacción

Juan Vital Andrade, dirigente nacional del Partido de los Trabajadores de Uruguay, representó al PT en el V- Congreso del PO. Militante sindical docente de toda la vida, ahora Jubilado, candidato a presidente por el PT, constructor del PO durante su exilio en Argentina, Juan Andrade Intervino en el Congreso del PO resaltando la lucha que viene sosteniendo el PT uruguayo. Estas son sus reflexiones al finalizar el V- Congreso del PO. P: ¿Qué expectativas trajo el PT al Con­greso del PO? R: Para nosotros fue un Congreso don­de fundamentalmente llegamos con un espíritu internacionalista, llegamos a aprender, también a compartir la expe­riencia de las luchas, a debatir un enfo­que de la situación internacional. Tam­bién hemos dado al Congreso del PO un informe sobre la lucha que libra el PT de Uruguay. Nuestra expectativa, en es­te Congreso, si podemos sintetizarla, era que nos sirviera para tener una vi­sión más global de la situación latinoa­mericana y mundial. Evidentemente, desde este punto de vista, llegamos al éxito de haber compartido y discutido esos problemas. P: Porqué no resumís, para los lectores de Prensa Obrera, tu intervención en el Congreso. R: El PT es un partido que reivindica los intereses y las luchas de los trabajado­res y de los explotados del Uruguay, que lucha por la revolución proletaria, por la dictadura del proletariado y por la reconstrucción de la IV Internacional. La crisis de la burocracia sindical del PIT-CNT y del propio FA, abre una enorme posibilidad de desarrollo para un partido revolucionario en Uruguay. Un ejemplo, que resalté en detalle en el Congreso, es el de la lucha contra las privatizaciones. Este gobierno logró en el parlamento una ley de "empresas públicas” que lo autoriza a privatizar las empresas estatales. Naturalmente, estas privatizaciones significarían, entre otras cosas, el despido de miles de fun­cionarios. El movimiento obrero ya comenzó a pelear; estuvieron las huelgas portua­rias, la marcha de los obreros del Espinillar, en Salto, de ANCAP; marcharon 500 km. hasta Montevideo. Pero la dirección del sindicato de ANCAP apoya, junto con PIT-CNT, el FA y un conjunto de partidos burgueses, la realización de un referéndum por la derogación parcial, de sólo 5 artículos, de la Ley de privati­zaciones, una “derogación” que autori­za la privatización de la Aerolínea PLUNA, la “desmonopolización” de UTE (centrales y distribución de energía eléc­trica) y la liquidación de ILPE (pesque­ra). Cuando el Sindicato de Trabajado­res de PLUNA lanzó la idea de un refe­réndum por la derogación total de la Ley privatizadora, el PT se jugó a fondo por ella porque entendimos que podía ser un canal de expresión de ruptura de un sector de los explotados con el Frente Amplio y su política de integración al Es­tado. Las 17.000 firmas entregadas en marzo, conseguidas frente al boicot abierto del PIT-CNT, del FA y de sus partidos, confirman esa tendencia a la ruptura de los trabajadores con el FA. Esa misma tendencia se ha expresado en un conjunto de luchas sindicales, en particular en la construcción. Nuestro partido ha jugado un rol im­portante en esta lucha, pero no sólo en la recolección de firmas. Frente a las va­cilaciones de la dirección del Sindicato de PLUNA (dirigido por el MPP), por las presiones del PIT-CNT y del FA, y por las maniobras de la justicia que obligan a dividir el voto, y hasta su pretensión de retirar el referéndum total, nos dirigi­mos a las asambleas de los trabajadores de PLUNA para mantener el referén­dum. Entendemos que el voto de las asambleas por mantener un referéndum por la impugnación total es un triunfo político del PT y una derrota política del Frente Amplio. P: ¿Qué balance sacas de nuestro Con­greso? R: Para nosotros, decimos que es tam­bién el Congreso del PT, donde real­mente me parece que fue extraordinaria la participación de todos los compañe­ros, tanto en las sesiones plenarias co­mo en las comisiones, más de cien compañeros participando incluso en­mendándole la plana a veces a compa­ñeros dirigentes del partido, en la pers­pectiva de lograr lo que más conviene a los intereses de la revolución proletaria Por eso yo digo que éste ha sido un Congreso extraordinario y con el correr de los días vamos a ir midiendo con más tranquilidad sus resoluciones, que se van a ir discutiendo en las bases y también en nuestro partido. Nosotros in­tervenimos en la Comisión Internacio­nal, y evidentemente esta caracteriza­ción que se hace acerca de la crisis mundial, de las distintas fuerzas políti­cas mundiales, todo eso nos va a ayu­dar, con las particularidades del Uruguay, a afirmar nuestro trabajo. 29 de mayo de 1992

16 de julio de 1992
V° Congreso del Partido Obrero: La voz de los delegados
Redacción

“Me impresiono el desarrollo de todos los temas” El Congreso me pareció un ámbito importante en el cual se discutieron en general todas las ideas que hacen a la clase obrera y su dirección, el análisis en profundidad que se hizo, si bien es la primera vez que asisto a un Congreso, me impresiono mucho el desarrollo de todos los temas, y me parece que hay una caracterización correcta con respecto al gobierno nacional y que el Plan Cavallo bloquea las fuerzas productivas y que es ese sentido no tiene porvenir. Yo vengo de una ciudad en la cual se nota profundamente la crisis a la cual están asistiendo las masas, está quedando desolada la Patagonia con retiros voluntarios que nosotros caracterizamos en el Turbio como despidos encubiertos. Pero también sacamos conclusiones para la acción, la inviabilidad de todo ese plan y ver la manera de enfrentar todo esto, plantear un programa de acción: si la mina no está bajo el control de los trabajadores no tiene perspectiva y en ese sentido avanzar hacia el control de los trabajadores de las finanzas y de la producción de la provincia y en el país. Cristóbal (Rio Turbio) “Corporizar las conclusiones del Congreso en tareas, desarrollo y organización” En mi opinión el Congreso ha significado un avance en la comprensión de problemas tácticos y de problemas estratégicos y en la comprensión de la propia importancia que tiene el Partido Obrero en esta situación. Desde este punto de vista, considero que en sí mismo el Congreso ha dado para todo el Partido un salto político y lo que se plantea es aplicar sus conclusiones y corporizarlo en tareas, desarrollo y organización. Dante (Comité de Norte) "Una escuela de formación política revolucionaria" Creo que para mí, como dijo Rath en la clausura, el Congreso ha sido una ver­dadera escuela de formación política re­volucionaria y espero poder expresar en la práctica cotidiana y militante la asimilación de las enseñanzas que este Congre­go me ha dejado. Creo que ha sido una instancia de elaboración colectiva muy importante que va a homogeneizar al Partido Obrero y colocarlo en una inmejorable situación para desplegar la lucha política qué tiene planteada para ganar a la clase trabajadora en función de un pro­yecto revolucionario. Esta es la conclusión fundamental. Claudio Sosa (dirigente del sindicato telefónico de Córdoba) "Una reafirmación política y militante" Haciendo un balance de lo que signi­fica al Congreso para una regional como la de Río Grande, que está en un cuadro de reflujo militante, surge que el Congre­so fue una escuela, un aprendizaje, una reafirmación de la línea de politización y a partir de esta experiencia, de esta escue­la y de esta balance volvemos a la regio­nal con una caracterización más profunda de cuáles son los planteos, los desarro­llos y la estructuración que habría que de­sarrollar en nuestra regional. El balance del Congreso es positivo y desde el punto de vista subjetivo es importantísimo tras­ladarlo al plano del desarrollo del partido en la Regional Río Grande. Adrián (Río Grande) “Dotarnos de la política y los métodos para convertirnos en una corriente que oriente a los trabajadores” El momento del Congreso, en un punto de inflexión de la situación política y particularmente, de la situación de los explotados, buscó dotar al Partido de una política y de los métodos para convertir­nos en un factor integrante de ese proce­so de inflexión, en el sentido ser una co­rriente que oriente a los trabajadores en la lucha por su independencia política y por terminar con los planes de hambre del gobierno tal cual ha sido votado en la resolución política. Carlos Frígoli (San Martín)

16 de julio de 1992
En la UTPBA se pelea contra el convenio

En una reunión del cuerpo de delegados de la Unión de Trabajadores de Prensa de Buenos Aires (UTPBA) —convocada a ins­tancias de la Lista Naranja para organizar el reclamo salarial— la mayoría de la conduc­ción impulsó la firma de un "Convenio Marco" y convenios “específicos" por empresa que significan, en la práctica, la liquidación de las conquistas fundamenta­les e históricas de los trabajadores del gre­mio. Una demostración clara de esto son los casos de Clarín o DYN, por ejemplo, (avalados o impulsados por la mayoría de la conducción) donde las patronales impusie­ron o reclaman una extensión del horario de trabajo a cambio del aumento salarial. La rotunda oposición de los compañeros de la Naranja en el plenario bloqueó estaorientación de la mayoría. Plantearon, en oposición, —y fue aprobado por el plena­rio— iniciar una campaña por un aumento salarial, la defensa del convenio único para todo el gremio y la denuncia de las patrona­les que quieren quebrarlo. La mayoría de la conducción se negó a fijar un salario mínimo para el reclamo y la campaña posterior —desconociendo las decisiones del plenario— consistió en un engañoso afiche donde dicen que "la UTPBA lucha por aumento de salarios" justo cuando han elevado a la categoría de una “teoría" el abandono de la lucha. Poco después del plenario apareció un repentino llamado a elecciones del gremio (adelantadas en casi un mes). Alertamos que la mayoría seguramente pretenderá superar la instancia electoral para lanzarse más a fondo en la entrega del convenio y los acuerdos con las patronales. Distintas manifestaciones de repudio a la política de la mayoría (desplazamiento de los delegados oficialistas en las recientes elecciones internas en Clarín, rechazo en Pagina 12 a la propuesta del sindicato de discutir los salarios por productividad, rechazo del DYN a la propuesta de cambiar aumento salarial por aumento en el horario) son una base firme para iniciar una campaña contra esta traición a los principios sindicales, por el convenio único, contra la “flexibilidad” laboral, la “productividad” y por un aumento general de salarios del 50%.

16 de julio de 1992
Foetra Buenos Aires: Varone, “al choque”; Esquivel," parte de enfermo’
Redacción

La Federación de Box estaba colmada de telefónicos. El único punto de la Asam­blea General que allí debía realizarse era la separación de Foetra Buenos Aires de la Federación nacional —en repudio a la en­trega de conquistas pactadas por Rodríguez como, por ejemplo, la extensión de la jorna­da de trabajo— y la recuperación para el sindicato Buenos Aires de la plena soberanía en las negociaciones paritarias. El veedor del ministerio de Trabajo, sin embargo, se negó a legalizar la asamblea... “por falta de quórum". Acto seguido, una patota que respondía a Varone, de la directiva, montó una provocación para disolver la asamblea. Esquivel, secretario general del gremio y enrolado en la CGT de Burzaco, simple­mente dio “parte de enfermo”. La conducta de la burocracia en la Fede­ración de Box, apoyándose en un funciona­rio estatal y en la patota para disolver una asamblea masiva, fue el punto final de una tarea consciente y consecuente de sabotaje de la asamblea y, en consecuencia, de defensa de la subordinación de Foetra Bue­nos Aires a la burocracia de la Federación nacional, menemista y “soda" de los privatizadores. Para Varane, “romper con la Federación nos dejaría aislados”. Por eso, “aislaron" a los telefónicos, convo­cando a la asamblea fuera del horario de trabajo y sin poner micros para facilitar la asistencia La concurrencia de los trabaja­dores de los edificios representados por los delegados “varonistas” fue casi nula, otra demostración del boicot burocrático. Organizar la bronca En el gremio se está desarrollando una tendencia a la recomposición sindical, rota por la traición burocrática a la gran huelga del '90: en las oficinas se ha comenzado a reclamar el “blanqueo” de una gratificación “no remunerativa" del 15-20% y se ha logrado, con paros de oficina, frenar algunos intentos patronales de imponer sancio­nes arbitrarias. La masividad de la asamblea —pese al boicot burocrático—eso reflejo de la recomposición de las bases telefónicas. En las próximas semanas comienza la renovación de delegados y en octubre la discusión del convenio. El activismo debe prepararse para estas batallas. El reemplazo de los delegados burocráticos por activistas luchadores será un enorme paso pan superar el lastre de una dirección entregada y para organizar la lucha por el convenio, que debería ser discutido por pantanos electos y un pliego de reivindicaciones votado en Asamblea General.

16 de julio de 1992
Bancarios: Hacia el paro nacional y la asamblea general

El 2 de julio es una fecha que divide aguas en el panorama del gremio bancario. Toda la banca oficial, con la suma de varios bancos provinciales, realizó un paro total de actividades. Hace dos años que esto no sucedía. Las banderas del paro fueron él reclamo salarial ($540 de básico inicial) y la lucha contra la liquidación del convenio co­lectivo. El paro fue un éxito rotundo, aún en los bancos donde más dudas se tenían, como el Nación, La apreciación de la Lista Naran­ja, cuando señaló que las medidas que venía aplicando de común acuerdo la Inter­na del Nación (Burzaco-Mas) con la buro­cracia zanolista eran distraccionistas y que estaba planteada la cuestión del paro, se vio confirmada por la realidad. El paro no sólo fue un directo a la man­díbula de Dadone y de toda la política cavallista para la banca oficial, sino un claro mentís para los teóricos de que la “gente no da” y de “nuevas formas de lucha”, (normalmente significa no hacer nada). A tal punto se retomaron los "viejos” métodos, que el paro fue garantizado desde las 0 hs. mediante un piquete común de todas las corrientes, la interna y el activismo. Se abre una nueva situación Dijimos al principio que el paro divide aguas, porque emerge una nueva situación, que empalma con un proceso más vasto de luchas (las marchas por la educación, por ejemplo). Tampoco se puede dejar de lado el paro de la semana anterior de la Casa Central del Provincia en defensa de la Caja de Previsión, que culminó con una vigorosa movilización a La Plata. Gracias a la inter­vención del activismo el paro se extendió a otras seccionales como Bahía y Chivilcoy, pese a la cerrada oposición de la burocracia de Bandini. Al mismo tiempo, en el marco de un proceso de reclamos internos y pequeñas asambleas, en varios bancos privados se obtuvieron victorias salariales, y se empezó a recomponer la organización sindical. Frente a la inminencia de un ascenso la política de las direcciones de los bancos más importantes (Nación, el Provincia, el Central) cobra una importancia decisiva. Pero los mismos que en su momento afir­maban que a Zanola lo iban a “echar a patadas en el culo", ahora han cerrado fi­las con la dirección de la Bancaria. El argu­mento es el de siempre: “ahora Zanola se ve obligado a luchar”. Como si la burocra­cia careciera de una política general y su conducta estuviera dictada por las circuns­tancias. Esta orientación negativa se pudo apre­ciar en el hecho de que el primer plenario de delegados del Nación se convoca diez días después del paro, dejando pasar el momen­to y frente a una posición extendida en la base que esperaba que la interna convocara al paro y planteara su extensión a todo el gremio para el 15 o 16. Esto fue reemplaza­do por una marcha y por un paro, todavía en veremos, para el 22. La ilusión es que el gobierno y las patronales vayan a aflojar antes de esto. Pero Cavallo declaró a los cuatro vientos que no está dispuesto a aflo­jar un tranco de pollo. La lista Naranja cree que hay que cam­biar este rumbo: poner el acento en la con­vocatoria de una Asamblea General o de un Plenario Nacional de Comisiones Gremia­les Internas, delegados de base y activistas que impida que el nuevo ascenso que se está incubando en nuestro gremio sea conducido a un nuevo desastre por el zanolismo.

16 de julio de 1992
Primer paso contra la destrucción ferroviaria
Corresponsal

Ferroviarios de los talleres del Mitre, del San Martin, Fraternales del Mitre, Señaleros del Roca y del Mitre, compañeros de APDEFA y cesantes ferroviarios se reunieron para discutir y organizar la defensa del tren. A diferencia de las asambleas que se realizan cada muerte de obispo en la UF, ésta ya sacó resoluciones para defenderse de este ataque. Como primer paso se organizó una Radio Abierta en Retiro para esclarecer al público y llamando a los usuarios a organizarse junto a los ferroviarios en la defensa del tren. Este es el primer paso, la meta es crear un gran movimiento que impida la destrucción del ferrocarril.

16 de julio de 1992
Traición en los muelles porteños

Hace unos días se conoció entre los trabajadores portuarios un acta que con fecha 26/6 habrían firmado dirigentes del SUPA (sindicato de estibadores dirigido por Loza) y el patronal Centro Coordinador de Actividades Portuarias. De acuerdo con esta "acta” los empre­sarios del estibaje se “comprometen" a tomar paulatinamente en relación de de­pendencia permanente en 60 días a 1400 trabajadores, unos 1800 menos con rela­ción a los actuales 3.200. Para los que quedan afuera se propician “retiros voluntarios" (despidos encubiertos) de 4.000 pesos para los mayores de 57 años y 5.700 para los menores de esa edad. Para los compañeros con 30 años de antigüedad esto significa una cuarta parte de la indem­nización que les correspondería por ley. El Centro Coordinador se ha comprometido también a tomar durante los 60 días de transición a 40 delegados con mandato vi­gente, con relación al total de 82 delegados. El sindicato ha entregado a la mitad del cuerpo de delegados; a los compañeros más combativos, que integraron las listas de oposición y que encabezaron la lucha por el jornal diario. El acta declara en “emergencia" la si­tuación del puerto lo que permitirá la exen­ción de aportes previsionales y de obras sociales. Los sindicatos presentes se com­prometieron a impulsar este acuerdo al res­to del país. Por último los “sindicalistas” también aceptaron discutir un “nuevo convenio” acatando así el decretazo menemista 816/ 92. Traición En el mismo momento en que más de 2000 portuarios manifestaban hacia la Rosada reclamando la “derogación lisa y llana del decreto 816/92” Loza y sus secuaces firmaban este acta a escondi­das. En la marcha del viernes 26 los estiba­dores reclamaron un paro activo nacional. La Intersindical conformada por los dirigen­tes de los sindicatos marítimos y portuarios acaba de declarar la necesidad de seguir “con el plan de lucha" (declaraciones del secretario general del sindicato de Apunta­dores Marítimos, Crónica 11/7). Es necesa­rio que el activismo de los estibadores or­ganice una campaña contra la traición de Loza. Asamblea General, son los trabaja­dores los que deben decidir.

16 de julio de 1992
Proyecto alternativo: Que sea discutido y votado por padres, docentes y alumnos
Redacción

La media sanción de la ley gene­ral de educación por la unanimidad de los senadores debería ser suficiente para desechar la posibilidad de “con­sensuar" una “alternativa" parla­mentaria. Pero una ley por "consenso”, es lo que, precisamente, viene prego­nando un conglomerado de tendencias políticas (Frente del Sur, dirigencia de CTERA y el arco político centroizquierdista). Se trata de un verdadero contrasentido que simplemente refleja el carácter reaccionario que toman necesariamente los planteos democráti­cos (parlamentarios) en coyunturas de agudización de la lucha social y la crisis política. Entre los jóvenes, los padres y los docentes existe una vasta corriente de repudio al encajonamiento de la movilización en el pasilleo parlamenta rio, lo que da lugar a un planteo más radical, a saber, elaborar un proyecto de ley que sea “Impuesto por noso­tros” El movimiento de docentes nacionales autoconvocados acaba de proponer, por ejemplo, que junto al básico de 500 pesos para todo el país y al rechazo total de la Ley, “el antepro­yecto de Ley Alternativa sea discutido y confeccionado por las comuni­dades educativas, en las escuelas de todos los niveles, ramas y modalida­des”. Un proyecto de este tipo entrará en choque con el parlamento reaccio­nario y mostrará al pueblo que la cues­tión de la educación es una cuestión de poder, es decir, que reclama el reem­plazo del Estado capitalista por un go­bierno de trabajadores. Pronunciamiento de “autoconvocados" La Asamblea de Delegados de la Coor­dinadora de Base de Delegados de Escue­las Nacionales de Capital Federal, Gran Buenos Aires y La Plata, reunida en la Escuela Nacional de Comercio N9 7 de Capital el10/7/92. Resolvió: 1°) Ante las declaraciones efectuadas por el Presidente en la ciudad de Jujuy el 5/ 7/92, cuando al referirse a las marchas de la Comunidad Educativa en Defensa de la Edu­cación Pública, afirmo:... “no vaya a ser que volvamos a tener otro contingente de Plaza de Mayo reclamando por sus hijos”. Afirmamos como muchos de los manda­tos de escuelas señalaban, que lo dicho por el Presidente constituye una amenaza ex­plícita a todos aquéllos que hoy vemos conculcados nuestros derechos constitu­cionales por el Proyecto de la Ley Nacional de Educación y el congelamiento salarial. Tal manifestación, además conforma una afrenta a cientos de miles de padres, alum­nos y docentes que día a día hacen posible que aún exista la Escuela Laica, Gratuita y Obligatoria; pretendiendo con estas decla­raciones, detener la movilización que se ha gestado en su defensa. 2°) Ratificar: -Rechazo total a la Ley General de Educa­ción. -Exigir un aumento suficiente del porcenta­je asignado a Educación del presupuesto nacional. -Solicitar un salario básico de $500 en todo el país, para cargo testigo, ajustado a la canasta familiar. -Que el Anteproyecto de la Ley Alternativa sea discutido y confeccionado por las comu­nidades educativas, en las escuelas de to­dos los niveles, ramas y modalidades. 3°) Adherir al paro de docentes naciona­les convocado para el 15/7/92, dándole carácter activo, con la modalidad que cada zona o escuela defina. 4°) Convocar para el 20/7/92 a un Plenario de Docentes Autoconvocados, con invi­tación a delegaciones de Docentes Autoconvocados del Interior, a los Cen­tros de Estudiantes Secundarios y Uni­versitarios y a las Comisiones de Padres, para discutir con mandatos escritos, pare resolver como continuar la lucha y la ampliación del pliego de reclamos. Se realizará en la Facultad de Ciencias So­ciales de la UBA. —M.T de Alvear2232, Capital Federal, a las 15.00hs. 5°) Denunciar, como grave ejemplo de privatización, la situación de la ENET N° 3 de San Martín, que ante la falta de presu­puesto para su funcionamiento ya han reci­bido oferta de particulares para comprarle. Los docentes ya han decidido el No inicio de clases después de las vacaciones, si no se revierte tal problemática. Se propuso llevar a la discusión de las Asambleas de escuelas para traer mandato el próximo plenario las siguientes cuestiones: a) participar en forma plena de la mesa defensa de la Escuela Pública, conformada por cooperadoras primarias y secundarias de Capital, gremios docentes (Ctera, AMET, SEDEBA, ADEF, etc.), Comisiones de Padres, FUBA, FUA, FUT. b) Incluir en el pliego de reclamos: Rechazo explícito a la transferencia de los servidos educativos nacionales a las jurisdicciones. Pedir que se dicte una Ley de Emergencia Educativa que provea los fondos necesarios para detener el actual colapso de la hasta que la Comunidad Educativa elabore la Ley General de Educación, c) En el plenario del 7/7/92 SUTEN ratificó su negativa a: -Una Comisión docente designa a en el Plenario que participe como veedor negociaciones. -Pliego de reivindicaciones. -Constitución de un plenario un Se sugiere participar del próximo plenario de SUTEN con mandato expreso Coordinadora de base de Delegados de Escuela

16 de julio de 1992
¡Sí! Es “laica o libre"

La Iglesia se ha convertido en el gran artífice de lo que ha dado en llamarse “salida consensuada" del conflicto educativo. Al comienzo de las movilizaciones, el Consudec (Consejo Superior de Educación Ca­tólica) tomó posición en el sentido de “diferen­ciar" los “justos reclamos sociales" de los “intentos de volverá la vieja antinomia entre escuela libre o laica”, es decir, “tirarle” algunos pesos a los docentes para calmar las aguas y congelar el furibundo cuestionamiento a la ley antieducativa. El clero y los patrones de la ense­ñanza no estaban simplemente lanzando una política de conjunto, sino cuidando el propio huerto: docentes y alumnos de numerosos cole­gios privados participaron en masa en tos paros y las movilizaciones. El planteo de “satisfacer los justos re­clamos” llevaba implícito un “mangazo” al Estado para que se incrementaran los subsidios a las privadas. Dicho y hecho, días después del pronunciamiento del clero, el gobierno autorizó un aumento de aranceles del orden del 15 % para los colegios que no gozan de subsidio estatal y “la actualización de los topes fijados hace meses para los colegios privados que reciben subsidios” (La Nación, 7/7/92). (Del total de colegios privados, el 95 % recibe subsi­dio y el 65 % de ellos recibe un monto equivalente a la suma total de los sueldos pagados). Obtenido esto, la jerarquía no perdió tiempo en orquestar la defensa de los “valores éticos y religiosos” contenidos en el proyecto de ley y cuyo cuestionamiento iba avanzando lenta pero inexorablemente en las escuelas y asambleas. “En las próximas horas —señala Clarín del 8/7— podría concretarse una reunión entre el Presi­dente Carlos Menem y el cardenal Antonio Quarracino. Según los trascendidos, Menem dejó entrever que en ese encuentro adelantará que el Poder Ejecutivo está dispuesto a garan­tizar que la ley de educación preservará aspec­tos religiosos de los individuos, a pesar del laicismo que pregonan legisladores enrolados en las corrientes otrora “progresistas”. La UCR es otra pata del clero contra la educación: “como titular del Comité Nacional de la UCR, Mario Losada está preocupado en mejorar las relaciones del partido con la Igle­sia. Su agenda está cargada de charlas con dirigentes eclesiásticos (y con) Italo Di Stefano, presidente de la Comisión de Pastoral Social surgieron llamativas coincidencias” (Clarín, 8/ 7). De la Rúa, a horas de su victoria electoral, se preocupó por precisar que “es posible una ley por consenso”. Siendo un probado hombre de la Iglesia, ya puede adelantarse quien le soplará el texto. ¡El lobby de la Iglesia incluye a CTERA! que defiende la privatización de las escuelas y la injerencia del clero y tiene más de un sólido lazo con la “jerarquía”. El grupo de Mary Sánchez nunca fue laicista y siempre consideró al clero como parte del “frente nacional” al igual que lo hace con las fuerzas armadas como institución. Todo este “sólido" bloque busca en el “consenso” la forma de parar las movilizaciones. “Para mediados de agosto próximo, podría haber un dictamen de nue­vo proyecto para la ley de educación”, planteó Jorge Rodríguez, del PJ y titular de la Comisión de Educación, resumiendo los acuer­dos en el seno de diputados (Diario Gremial, 8/ 7). Se plantea que el nuevo texto “va a ser consensuado con todos los sectores políti­cos y gremiales y con los padres de los alumnos”, lo que busca instalar un debate acerca de un proyecto parlamentario alternati­vo cuyo único propósito es anestesiar el movi­miento de lucha. El centroizquierda, que forma parte de este operativo político, “cauteloso” por "temperamento”, está proclamando, sin embargo, que “se arrancó la victoria al dete­ner la ley que venía del Senado”. En lugar de alertar, impulsa la confianza en los agentes parlamentarios del clero. Pero el gobierno no ha dado una sola concesión real en materia de salario, presu­puesto o traspaso de escuelas, por la sencilla razón de que pondría en riesgo el congelamiento salarial de conjunto y ensombrecería aún más las perspectivas del “plan de estabilidad”. La suba de aranceles en tos privados puede abrir otro flanco de reclamos. La ley a la basura, convirtamos la defen­sa de la escuela pública y de maestros y profe­sores en un pliego de reivindicaciones y en la base para continuar la lucha. El “proyecto” ataca derechos sindicales Los alcances reaccionarios de la “ley de educación " afectan el terreno laboral y la organización sindical docente y hasta la organización estudiantil. Es que el proyecto de ley establece “el derecho da los alumnos a que se respete su integridad, su dignidad y su conciencia”, un conjunto de abstracciones que omite el derecho de los estudiantes a organizarse sindical o reivindicativamente, el marco de este proyecto se podría usar derecho al “respeto a la conciencia" Para impugnar una huelga, un piquete o una movilización. Para los docentes, la ley promete “una legislación específica… que establecerá los derechos y deberes” de los trabajadores de la educación. Así, el proyecto anticipa la próxima derogación de la legislación “especifica” ya existente, el Estatuto Docente. La “lógica”, de los “reformadores” es ciertamente indiscutible: la destrucción de la escuela pública es incompatible con el Estatuto Docente, que incluye un conjunto de conquistas del ma­gisterio arrancadas con la gran huelga de 1958. La elección democrática por los do­centes de las juntas de calificación y discipli­na, la garantía del haber jubilatorio del 82% y las cláusulas de defensa del salario real que establece el Estatuto —y que han sido sistemáticamente violadas o mutiladas por los gobiernos patronales— son incompati­bles con la política oficial de liquidación de la educación. Los términos que se adelantan de la nueva “ley específica" se asemeja en for­ma notable al archirreaccionario Estatuto que rige para los docentes privados (ley 13.047.de 1947), celosamente defendido por el Consudec (Consejo Superior de Educación Católica), “casualmente" el verdadero inspirador de la ley anti-educativa. El Estatuto de los privados establece, por ejemplo, el despido por justa causa (sin indemnización) “por conducta pública (del docente, fuera de la escuela) en contra­dicción con la Ideología del estableci­miento”, aun cuando esa conducta se manifieste fuera de la escuela. Comisiones de padres: ¡la ley a la basura! A diferencia de la dirección de la CTERA que pretende “reformar", “con­senso” mediante, la ley de educación votada por el Senado, diversas comisiones de pa­dres de colegios de la Capital reclaman su derogación. Colegio Mariano Acosta “Que los diputados sepan... Invi­tamos a los padres a que envíen cartas a todos los diputados nacionales, que en po­cos días tratarán el proyecto de ley de educación, expresando nuestra oposición a su sanción y pidiéndoles que lo re­chacen de plano”. Colegio Mariano Moreno “La ley Federal de Educación con media sanción del Senado... constituye un paso más en la destrucción de la educación pública... llamamos a venir a la Asamblea del Colegio para organizamos. Se está produciendo un gran movimiento a nivel nacional contra esta ley que probablemente lleve a una huelga nacional de la educa­ción para conseguir que no se apruebe”. Colegio Nacional N° 19 ‘Por el rechazo al proyecto de Ley General de Educación con media sanción del Senado y su retiro inmediato del Parla­mento, sin modificaciones, ya que considera­mos que no hay modificación del articulado posible en una ley cuyo espíritu es el de acabar con la responsabilidad del Estado con respecto a la educación. Nos pronun­ciamos en contra de la transferencia edu­cativa... exigimos que el Estado asuma ín­tegramente su responsabilidad para ase­gurar realmente el derecho a aprender y no como pretende la ley el “derecho a ense­ñar" con lo que protege a la enseñanza privada a la que se sigue suministrando todo tipo de subsidios en detrimento de la educación pública que sobrevive aún hoy, sin Ley General de Educación de por medio, gracias al esfuerzo de padres y docentes.

16 de julio de 1992
Córdoba: Que la coordinadora le ponga fecha al paro general
Redacción

La pretensión del gobierno de Angeloz de privatizar la Empresa Provincial de Energía (EPEC) ha provocado una fuerte lucha de los trabajadores. Ha habido movilizaciones (algunas con otros gremios estatales), ocupaciones de dependencia, paros, manifestaciones callejeras y desde hace tres semanas un quite de colaboración. La lucha de los trabajadores ha servido para poner al descubierto las características de la privatización, las consecuencias de la misma y la corrupción entablada en tomo a ella. Lo que era un debate a puertas cerradas ha sido sacado a la luz por la acción de los trabajadores. Angeloz pretende entregar por concesión la generación de energía licitando dos de las principales plantas térmicas, en principio, los grupos que accederían a la concesión son los que han venido esquilmando a EPEC como proveedores (CAT) y que ahora recibirán un negocio por el cual no tendrán que pagar absolutamente nada, salvo un canon mensual <te 50.000 dólares. Lo que es habitual en la práctica comercial estará ausente de este negocio: los beneficiados con la concesión tendrán en sus manos la producción de energía con un comprador asegurado, con capacidad de "exportar" al sistema nacional, es decir, un negocio en pleno funcionamiento, con clientela sin pagar siquiera “llave”. El gobernador dice que él conserva el patrimonio provincial por dar la empresa en concesión, pero esto es una burda mentira: al final de la concesión la maquinaria habrá cumplido sobradamente su tiempo útil de vida; además la política de las concesiones (bendecida por Juan Alemann, es decir, por la banca usuraria) es exigida por el capital financiero que no quiere desembolsar un dólar ni menos los bonos de la deuda ahora valorizados. La privatización además implica un descuartizamiento de la empresa donde las partes más rentables serán dadas en concesión y las menos absorbidas por el estado. El “prolijo” Angeloz nada tiene que envidiar a María Julia Alsogaray. Lógicamente, la privatización conlleva un ataque a los trabajadores, que será por dos vías. Como usuarios deberán sufrir el aumento de tarifas que resulta de los mayores costos del uso domiciliario respecto del industrial, y como miembros de la empresa en la liquidación del convenio (que entre otras cosas pretenden introducir la “muItifunclonalidad") y el despido, vía retiro voluntario, del 25% del personal (1000 trabajadores). La privatización cuenta con el beneplácito de las cámaras empresariales que ven la posibilidad de un buen negocio: instalar sus propios generadores acaparando el negocio sobre pueblos enteros, que pasarán así a subsidiar el consumo de las plantas industriales (es lo que quiere hacer Arcor en Arroyito). Los industriales pidieron que la privatización abarate el consumo y por lo tanto los costos, lo que sólo será posible para el grupo que controle el negocio. Como se ve una lucha de buitres está planteada. Que la Coordinadora le ponga fecha al paro general La movilización de los empleados de EPEC ha coincidido con la lucha del conjunto de los trabajadores: empleados públicos, docentes, de obras sanitarias, médicos, etc. Toda la movilización tiene que ver con los bajos salarios, con los posibles despidos, con el deterioro de la salud y la educación. La dirigencia sindical que corresponde a los trabajadores en conflicto se ha nucleado en la coordinadora de gremios estatales cuyo objetivo declarado es participar en la “necesaria transformación del Estado provincial”, para que ésta sea con “Justicia social”, una política que sólo puede terminar en el reclamo de una porción accionaria de las empresas, algo que ya está haciendo la Asociación Bancaria con respecto al Banco de la Provincia. Sin embargo la lucha obrera, los plenarios de delegados y activistas han obligado a la Coordinadora a plantear medidas de lucha. En este cuadro es que la Coordinadora ha resueno un paro general pero al que no ha puesto fecha y que piensa atar a la suerte del paro “prometido’' por la CGT nacional. La exigencia de las asambleas de gremio y la acción de los delegados y activistas debe estar dirigida a que la coordinadora ponga fecha al paro y a la convocatoria del plenario abierto para desarrollar la lucha por los $ 500 de básico y el 50% de aumento. El rechazo a los retiros voluntarios, jubilaciones anticipadas, y las privatizaciones, por la defensa de las conquistas laborales y los puestos de trabajo.

16 de julio de 1992
Todos juntos a la huelga general
Redacción

Ahora está más claro que nunca que la gigan­tesca irrupción del movi­miento de docentes, pa­dres y alumnos en defen­sa de la educación públi­ca, no ha sido más que la chispa de un movimiento aún más general de todos los trabajadores del país que aspira a poner fin a la política de hambre del gobierno capitalista y al saqueo ilimitado del pa­trimonio nacional. Desde los estatales de Jujuy; los trabajadores de Luz y Fuerza de Cór­doba; el pueblo de Bara­go; los usuarios “incomunicados” de los telé­fonos; las poblaciones servidas por el ferrocarril; empleados públi­cos de Corrientes: los bancarios; los metalúrgicos; los trabajadores de Somisa y de Acindar; in­cluso los alumnos que concurren a las escuelas privadas; en todos los ámbitos de la actividad y en todo el territorio na­cional se alza el mismo reclamo contra el plan explotador: pan, trabajo, libertad. El lenguaje “duro” de Menem no ha intimidado a nadie; sus amenazas y provocaciones han acicateado el espíritu de lucha popular. La crisis de go­bierno se ha acentuado, como lo revela la caída creciente de la Bolsa, las divergencias crecientes sobre la reforma de la Constitución, la crisis so­bre el derecho a réplica, las nuevas revelaciones sobre el Yoma-gate. La burguesía ha perdido su confianza en el gobierno; una crisis es inminente; las- cabezas de varios ministros deberán rodar; los Alemann o sus seme­jantes reclaman posicio­nes de control más direc­tas en el poder del Esta­do. La consigna aprobada por el V° Congreso del PO está en plena vigencia: "Acabemos con los planes de hambre y con sus gobiernos”. Dentro de esta situa­ción de conjunto, la posi­bilidad de que la CGT llame a un paro nacional es un factor secundario. Lo que importa en todo esto es el movimiento ge­neral de las masas explo­tadas del pueblo. Frente a este movimiento el plan Cavallo es incapaz de concesiones; la crisis po­lítica es inevitable para restablecer la “confian­za” de los explotadores y un acuerdo con el radica­lismo. Es la hora de una vasta deliberación popular, de planes de lucha, de orga­nización por abajo, de reclamo y de exigencia de una huelga general para obtener la plena satisfac­ción de las reivindicacio­nes. Salario y jubilación mínimos de 500 pesos; aumento general del 50%; vigencia de los con­venios colectivos; fuera la ley de educación; basta de confiscación económi­ca —renacionalización sin pago de la empresas entregadas; no al pago de la deuda externa; por un congreso de delegados de todo el pueblo en lucha.