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Prensa Obrera N° 356

9 de mayo de 1992 · 30 notas

Notas de este número

9 de mayo de 1992
El "Caracazo" de George Herbert Walker Bush

La enorme sublevación negra de Los Ángeles es, antes que nada, un síntoma inconfundible de la poderosa descomposición, no ya social, sino política que se ha acumulado en los Estados Unidos. Durante tres días, la segunda ciudad de la potencia imperialista más poderosa del planeta estuvo a merced de una “pueblada” protagonizada por una masa de oprimidos, desocupados y desheredados negros, pero también latinos y blancos que The New York Times (3/5) no vacila en caracterizar como un “motín arcoíris”. Al grito de “sin justicia no hay paz”, descargaron su furia contra los signos más visibles y cercanos de la explotación capitalista y del poder político: asaltaron y quemaron tiendas y supermercados —particularmente los de los coreanos, “mercaderes del hambre, comerciantes que cobran mucho por sus mercaderías de tercera porque saben que sus clientes no tienen opción”, según Santiago O’Donell, de Los Ángeles Times (Página 12, 2/5), asaltaron edificios municipales y quemaron estaciones y móviles policiales y miles de banderas norteamericanas. El “caracazo” norteamericano se extendió mucho más allá de Los Ángeles: se registraron manifestaciones y choques con la policía en lugares tan lejanos como Washington, Seattle, San Francisco, Miami, Las Vegas y otra docena de ciudades. Una crisis política inmensa Las “instituciones” de la “democracia” —la Justicia, el Parlamento, y todos los niveles del ejecutivo, desde la Casa Blanca al gobierno municipal, los partidos políticos y hasta las iglesias— se mostraron absolutamente impotentes para canalizar el descontento que debió tomar el camino obligado de la sublevación. El conjunto de las instituciones políticas del Estado yanki revelaron su total falta de autoridad política sobre las masas. ‘“¿Y por qué no robar?’ decía la gente. ‘Este presidente le vende armas a Irak para después hacerle la guerra, los millonarios funden bancos y el gobierno los rescata, los congresistas firman cheques sin fondos y ni siquiera pagan multas. Los negros, reciben palazos y el jurado blanco dice que no vio nada”’, escribe O’Donell repitiendo lo que escuchó en las calles (ídem). Incluso la población que no participó en los disturbios expresó su “comprensión” y hasta “su admiración (!!!) por la furia de los manifestantes contra ‘el sistema’”, 3/5). Otra manifestación inapelable del desplome del aparato estatal fue la “desaparición” de las calles de la “policía brava” de Los Ángeles, absolutamente superada por el ascenso irresistible de la “pueblada”. Frente al hundimiento de todos los poderes “políticos” y de una parte del aparato represivo, la única respuesta fue el recurso a las fuerzas armadas: Bush convocó al Consejo de Guerra, declaró el toque de queda y envió miles de “marines” veteranos del Golfo para dominar a una masa desarmada. Su rival electoral, el demócrata Bill Clinton, lo apoyó sin reservas. Al comparar Los Ángeles con Beirut, los Balcanes o Afganistán, la burguesía norteamericana expresó abiertamente su terror ante la rebelión, ante la crisis política aguda que ésta puso de manifiesto y, particularmente, hacia el futuro. “El humo se ha disipado y las sirenas han callado en Los Ángeles —editorializa The New York Times, 3/5— pero allí y en cada gran ciudad una alarma aguda perfora el aire. Hasta tanto los (gobernantes) norteamericanos la tomen en cuenta, habrá más fuegos y habrá más próxima vez”. El “temor” cundió en todo el mundo. Las burguesías británica, francesa y alemana expresaron su propia preocupación con las “puebladas” de sus propios “ghetos” y, por sobre todo, por la crisis política que significa el estallido de masas en Estados Unidos, cuando éste tiene la enorme responsabilidad de encausar la “salida” a la crisis de Europa oriental y la ex URSS y de enfrentar la fundición en cadena de regímenes y gobiernos en Europa y América. El “caracazo” de Los Ángeles se inscribe, entonces, en la crisis política mundial. Una explosión largamente preparada Todos los observadores coinciden en que la absolución de los cuatro policías que golpearon hasta casi matar a un obrero negro desocupado fue, apenas, el detonante de una explosión largamente anunciada. La enorme degradación de las condiciones de vida de las masas norteamericanas, particularmente las negras, en un cuadro de inusitado crecimiento de las ganancias especulativas del gran capital, agudizaron brutalmente las tensiones sociales y hacían pensar que la rebelión podía llegar “en cualquier momento”. Desde el ascenso de Reagan, Estados Unidos se “latinoamericanizó”: la riqueza se concentró aún más; los programas de asistencia social fueron vaciados; se impuso una violenta “flexibilidad” laboral. El fin de la ola especulativa sacó a la superficie toda la resaca reaganiana: el 10% de la población come sólo gracias al subsidio estatal, los analfabetos y sin techo se cuentan por millones, aún más son los que no cuentan con ningún seguro social o de salud. El Estado se ha convertido en una máquina de recaudar impuestos para pagar la deuda pública: las escuelas y los hospitales están en terapia intensiva, los barrios se han derrumbado. Todo esto ha significado un enorme golpe para los sectores más desprotegidos de las masas, mayoritariamente negros y latinos, que no ven ninguna salida en el “paraíso capitalista”: la mitad de los niños negros viven por debajo del nivel de pobreza y su posibilidad de sobrevivir al nacimiento es exactamente la mitad de los bebés blancos. La desocupación de los negros duplica la de los blancos, y en el caso de los jóvenes llega al 40%. El 70% de los muchachos negros no termina la secundaria y hay más jóvenes negros en prisión que en la universidad. Los dirigentes negros han denunciado “un lento y pavoroso genocidio racial” (Clarín, 2/5). Un poblador blanco sintetizó la situación de esta manera: “Si las condiciones sociales no cambian —afirmó— ocurrirá otra vez y otra vez, y no sólo en Los Ángeles” (NYT, 3/5). Otro fracaso de Bush Frente a la degradación social de las masas, la política oficial de Reagan-Bush fue la “lucha contra el crimen” (y la consiguiente “libertad de acción” para la policía) y el ataque a los demócratas por “blandura”. Desde entonces, las denuncias de brutalidad policial se multiplicaron geométricamente y en los últimos 'dos años se produjeron “puebladas” en Washington y Miami por el asesinato de sospechosos detenidos y esposados. Días después de la golpiza contra Rodney King, Bush había calificado al jefe de policía de Los Angeles —al que todos sindican como directo responsable de la brutalidad y sadismo policial en la ciudad— como “héroe nacional norteamericano” (Clarín, 6/5). Desde hace tiempo se esperaba el estallido de esta enorme caldera social avivada por la represión indiscriminada. Ningún poder del Estado, político o represivo, pudo evitarla. Ahora, . después de la sublevación, The New York Times (3/5) editorializa que “el más obvio requerimiento (de la situación) es defender al pueblo de la policía(!!!) que ha quedado fuera de control”. Este juicio es una señal inconfundible del crecimiento de la marea popular y del enorme temor de la burguesía de provocar un nuevo estallido. La política de “mano dura” ha fracasado. La crisis política y social se despliega abiertamente y Bush se ha quedado sin política frente a ella: una señal inconfundible del alcance de la crisis norteamericana. Revolución Mundial Es indudable que el “caracazo” norteamericano — por su falta de objetivos políticos, de programa y de dirección— no podía oponer otro poder al poder del Estado oficial. Pero sólo los escépticos incurables son incapaces de no ver sus alcances. La historia de las revoluciones populares enseña que éstas han sido precedidas, sistemáticamente, por grandes explosiones de ira y de violencia populares. Esto resalta el enorme significado revolucionario de la sublevación de Los Ángeles. Y estamos hablando de la tendencia a la guerra civil en Estados Unidos. “Juicio oral y público” y la dictadura del capital La absolución de las cuatro policías que golpearon salvajemente al detenido e indefenso Rodney King, obrero de la construcción desocupado, puede constituir un verdadero escándalo jurídico pero de ninguna manera es una “anomalía" del “sistema". La impunidad del aparato represivo es la norma básica del Estado burgués, aún —y especialmente— en sus formas más desarrolladas y “democráticas". Una vez que no pudieron archivar el caso por la aparición de la filmación que mostraba la saña y el sadismo con que los policías golpearon a King, el aparato jurídico del Estado preparó larga y concientemente la absolución de los gendarmes. El escenario del juicio fue cuidadosamente elegido: la ciudad de Simi Valley, a 95 kilómetros de Los Ángeles, de población mayoritariamente blanca y racista. Hasta hace poco un cartel prohibía entrar al pueblo con “perros y negros" (Clarín, 6/5). Un periodista de Los Ángeles Times escribe que “es bien sabido acá que los actores viven en Hollywood, los millonarios en Beverly Hills y los policías en Simi Valley“ (Página 12, 2/5). El ultraderechista Ronald Reagan construyó su monumental biblioteca y ha pedido ser enterrado allí. Los jurados fueron cuidadosamente elegidos: “diez blancos, un latino y una filipina... dos eran ex policías, siete eran miembros del lobby que defiende el derecho a portar armas y casi todos los demás trabajan para fábricas de armamentos o eran vecinos o parientes de policías" (ídem). El defensor de los policías —obviamente— no citó a Rodney Kin ... ¡pero tampoco lo hizo el fiscal, es decir el acusador que representa al Estado! La mayoría de los 54 testigos fueron policías. El juez y el fiscal —los dos representantes del Estado— fueron las piezas claves para obtener la absolución de los represores. El “perdón" estaba tan “cantado" que dos semanas antes de la finalización del juicio, los dirigentes de la comunidad negra de Los Ángeles formaron un comité para evitar la rebelión que, suponían, desataría la absolución (Clarín, 2/5). La impunidad del aparato represivo está por sobre todas las normas del Estado burgués y da vuelta como un guante incluso los aspectos más democráticos de la organización estatal como el juicio público, oral y por jurados. Luis Oviedo

9 de mayo de 1992
Crisis mundial: Las huelgas alemanas

La burocracia de los sindicatos ale­manes decidió levantar los moyana- tos de huelgas que se fueron profundizando a lo largo de sus diez días de duración, aterrorizada por la enverga­dura que había alcanzado la adhesión a los paros y por la “inesperada” facilidad política de un gobierno que los “sabios” del mundo entero venían señalando como la gran potencia emergente en la actual situación inter­nacional. Luego de dos días de reuniones secretas, la burocracia alemana pactó un aumento salarial del 5,4% para los trabajadores públicos, un porcentaje considerablemente inferior al 9,5% de aumento inscripto en sus redamos e incluso inferior al señalado por un mediador que había sido designado por las partes, ya que el nuevo convenio entrará en vigencia a partir del 1° de mayo —noventa días más tarde de la fecha en que había vencido el convenio actual y aunque este aumento compen­se la inflación anual de los precios, no tiene en cuenta la reducción soportada por los salarios como consecuencia de los impuestos que fueron creados du­rante el año. Nada en la siempre remanida cues­tión de las “relaciones de fuerza” justificaba esta entrega, porque esas “relaciones de fuerza” eran amplia­mente favorables a los trabajadores. Las huelgas alemanas pusieron en evidencia un hecho que muchos pre­tenden pasar por alto porque violenta sus cálculos más queridos: a saber, que durante diez días el movimiento obrero se convirtió en un doble poder y que fue capaz de reducir al Estado a la más completa inacción. En Alemania las disposiciones legales exigen que las huelgas sean aprobadas por el voto secreto del 75% de los afiliados, aun­que para ser levantadas sólo se requie­re la mitad más uno de tas decisiones. En esta oportunidad, la huelga de los empleados públicos fue aprobada por el 90% de los trabajadores, pero en el caso de los correos el porcentaje Regó al 96%. Son más que excepcionales los casos en la historia del movimiento obrero mundial en que una adhesión llega a esos extremos. El proletariado alemán es un asunto serio: ya en los años sesenta, por ejemplo, logro impe­dir por medio de una manifestación política de masas que un gobierno socialdemócrata fuera veteado por un putsch derechista. Es incuestionable que te burocracia de los sindicatos levantó la huelga por "razones de Estado”, si el gobierno Kohl hubiera capitulado ante el movimiento obrero habría caído al día si­guiente — o el día previo. Los rumores de que la- crisis política alemana po­drían exigir un gobierno de coalición cristiano-socialdemócrata abundaron en Alemania incluso poco antes del inicio de los paros. Si el régimen político alemán se encuentra en este estado de empantanamiento y descomposición luego de su “victoria" sobre el “comu­nismo'', cómo habría quedado en el caso de haber sufrido una derrota. El derribamiento del muro de Berlín, en realidad, ha acelerado la crisis de con­junto del capitalismo, pues si ya era incapaz de darle trabajo a tres millones de trabajadores antes de la “reunificación”, que posibilidades podía tener de darle ocupación a los 16 millones de habitantes del sector oriental. La pode­rosa Opel, subsidiaria de la General Motors, acaba de anunciar la intención de reducir en un 30 % su plantel de tra­bajadores en su principal planta en Ale­mania, ubicada en Frankfort, alegando la necesidad de “reducir costos y mantener la competitividad” (Finan­cial Times, 5/5). No es este un “defec­to", entonces, de la estructura produc­tiva del sector oriental: la sobreproduc­ción de mercancías y de capitales que caracteriza a la crisis capitalista trans­forma en “obsoletas” e “improduc­tivas” a las unidades de producción que hasta ayer nomás era señaladas como un modelo de “revolución tec­nológica”. Que las huelgas en Alemania plan­ten una crisis de poder sugerirá segura­mente en más de un intelectual una evocación “retro”, o como dicen los franceses, de “deja vu” (ya visto an­tes). Es que de pronto el “despolitizado" proletariado alemán vuel­ve a crear con sus luchas más elemen­tales la misma crisis histórica para el capital que el que acostumbraban a producir sus igualmente poderoso an­tepasados en el último siglo y medio. La historia, en lugar de desvanecerse, retoma sobre sus pasos, obligada como está a saldar todas sus cuentas pendientes. La burocracia sindical y la socialdemocracia alemanas son plenamente conscientes de “su circunstancia”. Es por eso que en ningún momento con­templaron la posibilidad de proclamar una huelga general en el sector público, apocando en su lugar las llamadas huelgas “giratorias”. A éstas se les la ventaja de que importarían un menor “costo" para los trabajadores. Pero por el acuerdo que finalmente los burócratas se ve que esto no es así, y que por sobre todo no es esa, la de reducir los “costos” de la lucha para los obreros, la intención. Los burócratas evitaron la huelga general simplemente porque de lo contrario hubieran volteado al gobierno derechista y hubieran provocado una situa­ción de deliberación colectiva acerca del destino de la unidad de Alemania. El muro de Berlín que las masas tiraron abajo (aunque según Fidel Castro y Echegaray esto lo logró un complot siniestro de la CIA y la inteligencia ale­mana que las siniestras KGB y Stassi no pudieron desbaratar); ese pulveriza­do Muro volvió a resurgir de la mano de la burocracia sindical, que trazó a la puerta de Branderburgo como frontera de la huelga de los trabajadores. Los golpeados trabajadores del este y sus reclamos fueron excluidos del movi­miento; la burocracia y los socialdemócratas, no digamos ya los cristianos derechistas, no están de acuerdo con la unidad nacional, real, efectiva, de­mocrática, de Alemania. Huelgas “gi­ratorias”, circunscriptas a la región oc­cidental —ésta fue la política contrarre­volucionaria puesta en práctica para estrangular en su simiente la posibili­dad de una victoria de las masas. El gobierno cristiano de Kohl esgri­mió los elevados costos de la “unificación" como la razón principal para negar los aumentos reclamados por los trabajadores. Pero esos “costos” son una consecuencia de la política de desmantelamiento industrial seguida por el gobierno de Kohl y por los generosos subsidios que otorgó a los grandes capitalistas para ejecutar, encima del desastre, la “reconstruc­ción”. Lo que se presenta como un “costo” para el erario, que pagan y deberían seguir pagando los trabajado­res, ha sido una fuente de colosales superbeneficios para los capitalistas; una suficiente demostración de ello es que esos subsidios dilataron en más de un año la recesión en Alemania occi­dental, provocando incluso un boom económico que contrastó con la crisis en toda Europa. “El 80% de los 90 mil millones de marcos recaudados en concepto de Impuestos para finan­ciar la ‘unificación” fueron pagados por los trabajadores, en tanto que los capitalistas sólo Invirtieron en el este 30 mil millones de marcos sobre el fondo disponible de 670 mil millones” (International Herald Tribune, 2/5). No son los “costos” de la “unifica­ción” el centro del problema sino los “costos” de la crisis capitalista, de la sobreproducción y de la caída de la tasa de los beneficios, que sólo se puede resolver desde un punto de vista capitalista reduciendo los salarios, In­crementando el ritmo de trabajo y des­truyendo una elevada parte del equipo industrial “sobrante" que fuera creado en los ciclos expansivos anteriores. Es a este problema fundamental que se añade la “unificación" como una cuestión subordinada. Es por eso que los industriales me­talúrgicos alemanes son aún más rea­cios que Kohl a otorgar aumentos de salarios. El patrón de la Daimler Benz ha otorgado en el último tiempo nume­rosas entrevistas con la sola finalidad de divulgar la especie de que el obrero alemán es “muy caro” y de que en esas circunstancias el pulpo comenza­ría a transferir sus plantas a México y al sudeste asiático. Cualquiera dispuesto a despojarse de las anteojeras de los prejuicios de clase debe admitir que las masas del este y del oeste de Alemania enfrentan un problema común, ¡que los fuerza a la acción común!; la destruc­ción de sus derechos sociales y de sus condiciones de existencia por parte del capitalismo. La “tragedia” irremedia­ble del capitalismo mundial es que la “caída" del “comunismo" tuvo lugar sin que antes hubieran sido liquidados tos derechos democráticos y de organi­zación de las masas de occidente, y de que fuera la voluntad de conseguir estos derechos lo que obró en muchos casos para que las masas del este marcharan hacia el derrocamiento de la burocracia stalinista. La imposibilidad para el capitalismo de satisfacer estas aspiraciones, en conjunción con su necesidad de acabar con las conquis­tas del proletariado occidental era un dato harto suficiente para pronosticarla gigantesca crisis actual y es harto sufi­ciente para prever de que adquirirá características revolucionarias en un plazo no muy lejano. ¡Y el pobre Yeltsin quiere que los alemanes le financien la reconversión capitalista de Rusia! El contraste no puede ser más grande entre la imagen de los últimos días, mostrando al capi­talismo alemán incapacitado para otor­gar una reposición de salarios por infla­ción, y la posibilidad de que el capitalis­mo mundial abra la bolsa de sus crédi­tos a las empresas fundidas de la burocracia rusa. Las huelgas alemanas, a pesar de las ’“fronteras” que les trazó la burocracia y su carácter “giratorio", han puesto en evidencia los límites del capitalismo mundial en su conjunto en la etapa actual. Antes de “anexarse” al “comunismo" deberá enfrentar la guerra de clases en su propia casa. ¿Y la “unidad europea”? La crisis financiera alemana y por sobre todo las huelgas han servido para demostrar que ninguna burguesía del viejo conti­nente puede, o quiere, prescindir de "su” Estádo, o del derecho a manipular su propia moneda. Sólo la soberanía de Alemania sobre el marco le ha permiti­do subsidiar a sus capitalistas, un “de­recho” al que éstos no pretenden re­nunciar. Pero con las huelgas y los aumentos de salarios se acentúa aún más la disputa entre los distintos Esta­dos para atraer los créditos y capitales hacia sus países —desatando una guerra de tasas de interés que puede culminar en una guerra monetaria. Cualquiera sea su futuro, la moneda única europea se encontrará, por un largo tiempo, durmiendo en los archi­vos. Un corresponsal norteamericano constata que el “tratado de Masstrich (que establece la unidad monetaria de Europa) está siendo desafiado por que ningún país, con la excepción de Gran Bretaña (¡que es la que más reservas ha expresado sobre ese acuerdo!), ha debatido sus disposi­ciones” (The New York Times, 19/4/ 92). Esa capitulación de la burocracia sindical alemana “desilusionó a mu­chos miembros” de la base de los sindicatos, dicen los diarios. De acuer­do a las informaciones, la ratificación del acuerdo se lograría con apenas poco más de la mitad de los votos, es decir con oposición del 45%. Los em­pleados públicos del lado oriental, por su lado, han anunciado que pretenden ir a la huelga en agosto-setiembre para reclamar un sueldo equivalente al 80% del occidental; y está pendiente el conflicto metalúrgico, donde “una dila­tada huelga, dice la agencia Reuter, sería mucho más grave” que la del sector público. Pero la crisis va, naturalmente, más lejos que esto, porque la burguesía alemana sabe que zafó de un momento difícil pero está muy insatisfecha con los resultados y con el cuadro de debi­lidad que puso de manifiesto. Mientras que la burocracia cree haber alcanzado un nuevo equilibrio, la realidad es que la burguesía va a largar una contraofensi­va que va a romper los equilibrios que aún quedan. El ministro de Finanzas, Theo Wagel, ya informó que pretende cortar en tres mil millones de dólares los subsidios de desempleo y realizar cor­tes aún más drásticos en los presu­puestos municipales. La previsión de este agudizamiento de la crisis fue lo que llevó a la renuncia de Hans Dieter Genscher, canciller alemán durante diecinueve años y, por sobre todo, la “muñeca" del régimen político teutón en las circunstancias más decisivas. El “caracazo" de Los Angeles y la agudi­zación de la lucha de clases en Alema­nia trazan con toda claridad el nuevo perfil de la situación mundial—un perfil de lucha de clases, y de guerras civiles y crisis políticas. Cuando en una de sus definiciones más apretadas y rigurosas, León Trotsky tuvo que definir la vigencia de la Revolución de Octubre, luego de seña­lar a la conciencia de los obreros que la llevaban en la memoria y a las relacio­nes de propiedad que la revolución había creado, añadió como tercer factor “la crisis del capitalismo mun­dial”. La próxima etapa probará el acierto de este juicio.

9 de mayo de 1992
Los pronósticos del Partido Obrero sobre Alemania
Redacción

La “cuestión alemana” constituye una prueba política de alcances históricos contra la que se estrelló la inmensa mayo­ría de las corrientes “trotskistas”, en primer lugar el morenismo, para el cual “la teoría marxista no podrá ser la misma que antes de la caída del Muro de Berlín". La posición fundamen­tal de estos “trotskistas” fue defender la existencia de ese engendro contrarrevolucionario que daban en llamar “el Esta­do obrero de Alemania orientar sin comprender en lo más mínimo que con esta consigna estaban defendiendo la división de la clase obrera de Alemania y, por lo tanto, la pieza central del “orden imperialista” montado entre el capitalismo mundial y la burocracia del Kremlin. En oposición a esta consigna reacccionaria, el PO levantó históricamente las consignas de la revolución socialista en Alemania y del derribamiento del muro de Berlín, y más adelante fue el único que se esforzó sistemá­ticamente por poner de relieve la íntima relación existente entre la caída del régimen stalinista oriental y el renacer del proleta­riado occidental. Mucho antes de la caída del Muro —y aún antes de que co­menzaran las manifestaciones que derrocaron a Honecker—el PO planteó que “la partición de Alemania... tuvo por objetivo impedir la autodeterminación nacional" y “ha sido un factor de distorsión artificial de la lucha de clases en Europa” (PO 281,21/9/89). Planteábamos entonces que “lo que pone sobre el tapete la cuestión de la unidad alemana... es... la des­composición conjunta del imperialismo y de los regímenes burocráticos y el completo agotamiento de las relaciones políticas establecidas entre ellos a partir de la posguerra”, y por eso levantábamos “la consigna de la unificación socia­lista de Alemania (que) apunta a quebrar el artificio monta­do para dividir al proletariado más poderoso de Europa”. “Su función —reiterábamos (PO 284, 19/10/89) — es unir a los explotados de ambos lados en un combate común”. A principios de noviembre de 1989 la movilización popular derribó el odiado Muro de Berlín, lo que caracterizamos (PO 287, 16/11/89) como “la mayor conquista histórica de la clase obrera desde la Segunda Guerra Mundial y la Revolu­ción China”. Señalábamos entonces que, con la caída del Muro, “en poco menos de 48 horas la situación política de Europa ha cambiado decisivamente (porque) un viejo pro­blema revolucionario, la unidad de Alemania, volvía a la primera plana de la política mundial ...” Alertábamos, sin embargo, antes de la “anexión" del este, que “ningún sector de la izquierda alemana tiene una posición revolucionaria sobre la unidad de Alemania, y éste es sin dudas el gran talón de Aquiles del proletariado alemán” (PO 293,1/2/90). Las burguesías alemana y mundial, consientes del vacío de poder creado por la caída del Muro, se lanzaron a un osado operativo de “anexión" de la RDA, con el apoyo del stalinismo (¡obvio!), sin haber logrado reunir, como condición previa, las condiciones contrarrevolucionarias necesarias para proceder en un marco de “orden" y aún de “estabilidad". En función de todo eso precisamos el carácter contradicto­rio de la situación que se había creado. De un lado una revolución confiscada en sus inicios por las maniobras “democráticas" del imperialismo y la burocracia; del otro, la convicción de que las tareas progresistas de la unidad de Alemania superaban al imperialismo, lo que debería abrir un período revolucionario en toda Europa. En relación a la confiscación política de la revolución dijimos: “los sucesos de noviembre y diciembre pasados, que acabaron con la inamovilidad de los stalinistas y con el Muro de Berlín, no fueron una revolución sino una semi-revolución, lo cual hasta cierto punto o relativamente signi­fica que fueron una contrarrevolución”. Esto porque “la burocracia no fue derrocada, de modo que tampoco se procedió a su expropiación política. La dirección política quedó en manos de tas corrientes gorbachovianas que pro­pugnan la integración al capitalismo mundial (P0 297,27/3/90). Por eso, “la reunificación, en tanto sucedáneo de la anexión... significa la integración del aparato estatal stalinista y sus burócratas al régimen capitalista” (ídem), y “constituye la anexión económica más espectacular de toda la historia... cuidadosamente concebida para evitar la unificación del proletariado alemán” (PO 307,3/7/90). Pero, por otro lado, “el panorama que se abre para el pueblo del este, y en consecuencia para el oeste, es absolutamente negro. El desempleo masivo oriental se sumará al del oeste y servirá de acicate para que las patronales reduzcan los sueldos en Alemania Federal... La crisis este-alemana comenzará a partir de ahora a tener reflejos catastróficos sobre el oeste. Los grandes capitalistas pretenden usar el desempleo y los bajos salarios orientales para lanzar un ataque a fondo contra la clase obrera del oeste, con la cual existen relaciones tensas y ásperas por la falta de acuerdo en relación a los convenios colectivos” (PO 297, 27/3/90). En octubre de 1990, cuando se consumó la disolución de la ex-ROA en la RFA, el PO enfatizó que el llamado “costo de la unificación” (y que se expresa en el crecimiento geométrico del déficit fiscal) “en realidad está expresando dos cuestio­nes fundamentales: de un lado, la falta de pujanza, el envejecimiento o la descomunal crisis del capitalismo mundial, y, del otro, los métodos de destrucción económica que inevitablemente ha tenido que imponer para encarar la “unificación”... Todo esto importa —concluíamos—porque demuestra los límites insalvables de la penetración capita­lista en el este, y su tendencia a generalizar las condiciones revolucionarias al este y al oeste de Europa” (P0 315,11/10/) La “anexión" efectivamente significó una enorme destruc­ción de fuerzas productivas en Alemania oriental: desparecie­ron las dos terceras partes del PBI industrial este-alemán y la desocupación trepó más allá del 40% de la población activa. Se produjeron entonces las movilizaciones en el Este contra Kohl y fueron tomando “un carácter francamente político, pues plantean la renuncia del gobierno democristiano... Esta­mos en presencia, por tanto, no de una crisis episódica referida a la ex Alemania oriental, sino de lo que se deberla llamar con toda propiedad la crisis alemana” (PO 327,27/4) Contra todas las corrientes que dieron por cancelada la cuestión alemana con la “anexión", el PO planteó que “las semi-revoluciones de 1989/90, confiscadas inicialmente por la pequeño burguesía (Nuevo Forum) y un sector de la burocracia stalinista, pasaron luego, como consecuencia de esta confiscación, al completo control político de la burguesía imperialista. Sin embargo, la conjugación del desmantelamiento del aparato de opresión del stalinismo con la declinación histórica mundial del capital ha abierto un período de características revolucionarias, cuya pers­pectiva sería la de unir al conjunto del proletariado alemán en un combate común. La cuestión de la unidad alemana sigue abierta: o se consuma como resultado de una revolu­ción socialista o como resultado de una contrarrevolución burguesa —cuya misión no es solamente el desmantela­miento de la propiedad estatal en la parte oriental sino la liquidación de las conquistas sociales y democráticas del movimiento obrero de Alemania occidental. No se puede comprender la situación alemana si no se establece la conexión histórica y política que objetivamente existe entre el conjunto de la clase obrera de Alemania” (PO 327,27/4/ 91). “El problema —recalcábamos— es el oeste (porque) “la madre del borrego está ahí: en los salarios... La crisis oriental camina hacia una crisis general (porque) la política capitalista apunta a la convergencia de salarios” y a “una radical liberalización del mercado de trabajo en toda Alema­nia”. Esto significa aguzar la competencia entre los trabaja­dores mediante la eliminación de la estabilidad en el em­pleo y la introducción de la famosa4flexibilidadSe trata de utilizar el desempleo oriental para reducir el salario occi­dental... La necesidad de emprender esta ofensiva está determinada por la seria crisis que se ha creado en el mercado financiero y de capitales como consecuencia del déficit público creciente. En una situación que tiende a la recesión, las tasas de interés como resultado de la necesi­dad de financiar el déficit están subiendo. Esta suba afecta a toda Europa. La “locomotora” alemana se está transfor­mando en un pesado furgón de cola... Las perspectivas de la evolución de esta situación... le imponen a los trabaja­dores alemanes una política común” (PO 327,12/4/91). La oleada de huelgas que hoy se extiende por toda la región occidental de Alemania —y sus alcances sobre él esté y el oeste— son una enorme confirmación práctica de estos pronós­ticos, de estas caracterizaciones y de esta política.

9 de mayo de 1992
Crecen las huelgas del "primero" al “cuarto mundo”
Redacción

El 1° de Mayo de 1992 encontró a la clase obrera librando combates contra el capital y las burocracias restauracionistas a lo largo y lo ancho de todo el mundo. Esta es una apretada síntesis de esas luchas. Rusia Mientras la prensa burguesa mundial centra su atención en las maniobras que tienen por escenario al parlamento ruso, la clase obrera está protagonizando luchas huelguísticas parciales generalizadas. Sólo desde enero se han producido “567 huelgas en 35 regiones del país”: “entre enero- marzo los precios de los artículos de consumo subieron 13 veces, los alimen­tos 16, mientras la carne, la manteca, huevos y lácteos subieron 29 veces" (La República, 24/4). Poco antes del 1° de Mayo estalló una huelga del personal médico de toda Rusia en reclamo de aumentos salariales y de financiamiento para la Salud Pública. La huelga comenzó con paros locales para extenderse luego a todo el país y “ha sido seguida por gran parte de los médicos: frente a la sede del gobierno ruso se halla un piquete de huelga, mientras manifestaciones de pro­testa son llevadas a cabo en Moscú, don­de están llegando módicos de Smolensk, Kaluga y San Petersburgo”. Colombia - Venezuela Los telefónicos colombianos han parali­zado completamente las comunicaciones interurbanas y con el exterior para hacer recular al gobierno que pretende privatizar la telefónica estatal (International Herald Tribu­na, 28/4). La huelga —que según el diario norteamericano ha convertido el sistema te­lefónico en un “caos"— es enormemente combativa: los telefónicos “comenzaron la huelga saboteando las computadoras centrales, borrando programas e inutilizando cables de transmisión con harina de cocina” (ídem). El diario norteamericano señala que “el presidente César Gaviria está tratando de evitar aparecer debilitado”, un comentario cuya sola mención revela el enorme empuje de la huelga. En la vecina Venezuela, mientras tanto, se desarrolla una huelga petrolera por au­mentos salariales saboteada por la burocra­cia sindical (“hay indicios de que muchos líderes de organizaciones sindicales no adhirieron al movimiento comenzado ayer") (Gazeta Mercantil, 28/4). Chile - Noruega - Francia Los trabajadores portuarios están su­friendo un ataque a sus condiciones laborales de dimensiones planetarias: la agudización de la “guerra comercial” mundial ha puesto a los portuarios en el ojo de la “flexibilización laboral”. En este verano, los portuarios uruguayos sostuvieron una dura lucha – que fue derrotada – contra una ley que liquida conquistas históricas del gremio. En Argentina se ha impuesto el “cambio de bandera” que permite a los armadores nacionales desconocer la legislación labo­ral argentina. En vísperas de este 1° de Mayo, los portuarios chilenos, noruegos y franceses estaban en huelga. Los chilenos han reali­zado un paro general de 15 horas para protestar contra las condiciones de traba­jo, que paralizó los puertos de Arica, Iquique, Tocopilla, Montt, Punta Arenas y Tal cahuano. Los puertos noruegos están paralizados por una huelga salarial que “ha provocado el cierre de las líneas de ferry y amenazan la producción de la mayor refinería y de la terminal de exportación de petróleo del país" (Gazeta Mercantil, 30/4). Los portuarios fran­ceses realizaron en abril “una huelga por tiempo indeterminado para protestar contra la decisión del gobierno de modificar las leyes laborales y reducir el número de empleos” que incluyó “la ocupación de 12 puertos" (Gazeta Mer­cantil, 23/4). “Desde octubre, los trabaja­dores de los puertos de Francia vienen haciendo huelgas para protestar contra la intención del gobierno de modificar las leyes laborales” (Gazeta Mercantil, 30/4). España En las páginas de esta edición de Pren­sa Obrera comentamos la huelga de los estatales alemanes y de sus inmensos al­cances políticos. En el último número de Prensa Obrera informábamos acerca del desarrollado las huelgas ferroviarias en el Japón y el balance de la durísima huelga de la Caterpillar norteamericana. Todas ellas ponen de manifiesto el violento endu­recimiento de las relaciones de clase en los países imperialistas. Otro de los países (¿del “primer mun­do”?) donde se está expresando la tensión social en la movilización obrera es España. El gobierno “socialista” acaba de anunciar un plan de “austeridad” con el fin de enca­jar a la desencajada España dentro de los límites financieros y presupuestarios decidi­dos en la reciente cúpula de la CEE en Maastrich. “Es claro que esos cortes (pre­supuestarios) se harán en el mercado de trabajo” (Financial Times, 4/4): el gobierno anunció que aumentará de seis meses a un año el período requerido para tener derecho al subsidio de desempleo y que también prorrogará el período de vigencia del trabajo por “contrato temporal”. El gobierno “so­cialista” va a fondo en una "flexibilización” que empezó hace mucho: “la des­trucción del empleo fijo es uno de los síntomas que caracteriza el mercado laboral español... en los últimos cinco años se han destruido 409.000 contratos indefinidos” (El País, Madrid, 1/3). Contra la propaganda oficial, nada de esto logrará disminuir el desempleo, que es uno de los más altos de Europa (16%). Las centrales sindicales—la UGT socia­lista y las Comisiones Obreras, bajo direc­ción de los stalinistas—han convocado a un paro general en mayo y a una serie de protestas que deberá culminar en un nueva huelga general (Gazeta Mercantil, 28/4). Temiendo la enorme presión popular, The Financial Times ya ha comenzado a “acon­sejar” al gobierno español “no alterar las metas con la CEE”.

9 de mayo de 1992
Polonia: El clero y los “comunistas” preparan golpe de estado contra solidaridad

Polonia se debate en un clima políti­co y social detestable" editorializaba hace pocos días Le Monde (24/4) sin poder ocultar su preocupación. El hundimiento de la producción (cavó un 40%), el crecimiento de la desocupación (alcanza el 11% y se pro­nostica su duplicación para este año) y la caída en picada de los salarios (más del 30%) han convertido al gobierno del primer ministro Olszewski (como ya había ocurrido con les que lo precedieron) en el blanco del ocio popular. Este sentimiento se verificó en la pasividad de una reciente manifestación de Solidaridad “oficial” (existe otra, disi­dente) convocada para recia mar un “cam­bio del rumbo económico”. La manifesta­ción estuvo precedida por una serie de huelgas en empresas y por dos “paros generales” de una hora de duración, uno convocado por Solidaridad y el otro por Solidaridad "disidente" y por la central de los viejos burócratas del PC. Para algunos observadores la manifes­tación habría contado con el guiño, y aún con el visto bueno de Walesa, enfrentado con el primer ministro, como parte de una maniobra para obligarlo a renunciar. “Wale­sa declaró abiertamente, dice un cable, que se acerca la hora de pensar en un nuevo primer ministro y en una amplia coalición parlamentaria que lo apoye" (Clarín, 26/4). Pero si Walesa pretende desembara­zarse de Olszewski que intentó, sin fortuna por supuesto, abrir paso a una política de “ajuste con equidad social” para ejecutar otro “shock económico”, entonces las próximas movilizaciones de Solidaridad no reunirán 70.000 sino 700.000 manifestan­tes... Walesa no está pensando, sin embargo, en un recambio de ministros. Con la coope­ración de la jerarquía stalinista de las FF.AA (las mismas que Nevaron al poder a Jaruzelski) Walesa está preparando su autogol- pe. El ministro de Defensa de Oiszewski, Jan Parys, acaba de acusar a "un alto fun­cionario" (por Walesa) de “complotar con los militares para voltear la democracia con la ayuda de las FF.AA.” (Washington Post, 13/4). Coincidentemente, “dirigentes políticos en Varsovia han expresado públicamente su preocupación por la po­sición del Ejercito, adjudicándole inten­ciones antidemocráticas al presidente Walesa" (New York Times, 9/4). Por si esto fuera poco, “Walesa confirmó los infor­mes, dice el corresponsal del Washington Post, de que su equipo habla elaborado planes de emergencia de 'rutina' para el caso de que fuera necesario imponer la ley marcial". Walesa ya ha dicho varias veces que pretende que el parlamento le otorgue “poderes extraordinarios" y ha hecho in­cluso la defensa de la necesidad de un “dictador civil” para superar el enorme vacío de poder provocado por el fulminante agotamiento del gobierno. La coalición del primer ministro Olszewski es minoritaria y no ha logrado hacer aprobar el presupuesto, el cual tampoco cuenta con el apoyo del FMI. Los observadores le adjudican a la coalición apenas dos semanas de vida (Clarín, 26/4). Pero el candidato a Fujimori polaco no es menos débil que su colega peruano. Como ya hemos señalado en Prensa Obrera (13/2/92), “su intento (de conver­tirse en un “dictador civil”) nace rengo. “Su autoridad moral ya no es la de antes” (The Economist, 27/2) y ‘apenas el 20% de la población piensa que Walesa jue­ga el papel de árbitro y la mayoría pien­sa que debe irse"(La Repubblica, 7/2). Mientras el proletariado, incluso el que está organizado en Solidaridad, se esfuer­za por superar al social-clericalismo, Wale­sa prepara un golpe con el apoyo todavía imprescindible de los “comunistas”. La coalición del clero, la banca y los “comunistas” no ha podido salir de la crisis de Estado creada por el derrumbe de la dicta­dura staliniana, y hasta se ve forzada a pro­fundizar esta crisis como consecuencia de la política restauracionista. Lo que está redondamente claro es que la clase obrera lucha objetivamente contra la restauración del capital, en tanto que los “burócratas” son el brazo armado de esa restauración capitalista.

9 de mayo de 1992
“Modernos” industriales de la carne

El “Rioplatense", junto con el "Con­signaciones Rurales" (del mismo holding empresario), así como el "Cocarsa" y el “ Banca lari", todos ellos clausurados e in­vestigados en dos causas judiciales, son los frigoríficos que encabezaron recientemente el reclamo de “modernizar” el procesa­miento y la comercialización de carne en el mercado interno. Satisfecha por el gobier­no, la “reivindicación” consistía en la obli­gación de distribuir al comercio minorista la carne trozada en medias reses, envuelta en polietileno y refrigerada. De este modo, argumentaba la cámara de los grandes fri­goríficos, se “mejoraría” la “higiene” y las condiciones “sanitarias” de la alimenta­ción. ¿Estaban realmente “preocupados” por la salud de la población los que al mismo tiempo envenenan los ríos? Tratándose de grandes capitalistas (también todos ellos grandes hacendados) que hasta nuestros días han sido incapaces de erradicar la fiebre aftosa, es evidente que la verdad está en otro lado. Especializada para la exporta­ción, la industria frigorífica “nacional” está “en la lona”. Históricamente, Argentina exportaba el 50% de la faena total de gana­do vacuno, actualmente sólo el 10%. Nues­tros “grandes” exportadores no pueden “competir” si no es mediante la devalua­ción constante de la moneda. Por esto mismo, estos “capitanes” se encuentran en retroceso frente a los grupos extranjeros. El Citibank tiene ya una partici­pación en el grupo “Rioplatense”—dueño también del “Santa Elena- y el segundo frigorífico en importancia en faena y ventas, el Swift-Armour, pertenece enteramente a otro grupo yanqui, cuyo titular es cuñado del procesado presidente del “Rioplatense” (La Nación, 24-4). Toda esta “cría” quiere salvarse ahora del colapso penetrando en la comercializa­ción minorista. Detrás de la carne “embol­sada” comercializada en forma aparente­mente más higiénica, no hay ninguna mejo­ra fundamental; sino la pretensión de des­truir al comercio minorista de las “carnice­rías”, para ampliar la acción devoradora de las grandes cadenas de supermercados, asociadas a los grandes frigoríficos. El car­nicero de barrio se abastece en los matari­fes, entre los que hay todavía muchos de propiedad o bajo concesión de los munici­pios. Se procura así “privatizar” entera­mente esta actividad. Como consecuencia de todo este plan del precio de la carne al consumidor registrará un importante au­mento" y "posibilitará la concentración oligopólica de unos pocos frigoríficos", denuncia la cámara que agrupa a los mata­rifes (Clarín Rural, 4/4). Este grupo de grandes frigoríficos, entre los que se encuentran los principales “envenenadores” del Reconquista, integra por supuesto también, el corazón de la patria capitalista “evasora” y “deudora”. El “Rioplatense”está en la lista de “moro­sos” del Banco Central; y ahora saltó que el grupo CEPA defraudó al fisco por varios millones de dólares. Los cinco grupos frigo­ríficos citados hasta aquí reúnen más del 20% de la faena total de ganado vacuno, según datos de la ex-Junta Nacional de Carnes. ¿Ecologismo o lucha de clases? La brutal superexplotación en los frigorí­ficos —vastamente conocida—, una de las actividades industriales con menor compo­sición de capital fijo; y la destrucción y el envenenamiento creciente del hábitat poblacional por parte de estas industrias “mo­delo”, ponen de relieve que no hay ningún fenómeno de “modernización” o “progre­so” de conjunto que difunda el capitalismo en nuestros días. Pirelli, la “moderna” industria del neumático, es una de las principales acusa­das de contaminación del Reconquista (Página 12, 25-4). Su “reputación” en concepto de “modernidad” tiene que ver con los salvajes ritmos de producción y superexplotación obrera, pues sus moder­nas computadoras siguen los ritmos de producción de cada máquina y registran hasta los segundos que un operario ocupa en ir al baño; la “flexibilización laboral” impuesta a fondo ha eliminado la califica­ción de insalubre de varias secciones; las normas que exigen convenciones mundia­les —O.I.T. por ejemplo—son alevosamen­te violadas, transformando al obrero del neumático en “hombre muerto” o envene­nado de por vida en un lapso de 5a 10años. Pero estos envenenadores de la industria del neumático se hacen “ecologistas” cuando es el bolsillo propio el que cuenta. Por eso chillaron reclamando la prohibición de la importación de neumáticos usados, alegando que el caucho elaborado es un material no degradable y muy tóxico, razón por la que los países imperialistas “pagan” incluso por sacárselo de encima; como hacen también con otros desechos indus­triales. ¡Qué decir de las industrias del tabaco, de las curtiembres y de las petroquímicas, como las ya citadas anteriormente, todas industrias de las más “dinámicas” del desarrollo capitalista argentino, responsa­bles de la contaminación del Reconquista y de propagar graves riesgos a la salud de la población! La lucha contra la contaminación am­biental no es entonces un problema “ecoló­gico”. La única perspectiva victoriosa en este plano es asumir este combate como un aspecto de la lucha de ciases, por el socia­lismo y el gobierno de los trabajadores. No hay posibilidad de preservar —ya no hablemos de mejorar— la vida humana bajo el reino de la economía “de mercado”. El capitalismo, “la libre competencia, la lu­cha por la existencia, que los economis­tas celebran como la más grande con­quista histórica, es el estado natural del reino animal" (Engels). ¿Cuántos muertos necesita un “Good Mark”? Meses atrás, tres bebés de la localidad de Bancalari (norte del conurbano), murieron por paros respiratorios originados en la inha­lación de gases tóxicos de industrias instala­das en los alrededores de las barriadas obre­ras en que vivían. Comenzó a abrirse paso así, por reclamos de los propios vecinos, la denuncia que estalló con la actuación del juez Marquevich. Esto es, la catástrofe de la contaminación ambiental en toda la cuenca del río Reconquista, que abarcó a alrededor de 12 distritos del Gran Buenos Aires, afec­tando a más de un millón de habitantes de escasísimos recursos asentados a la vera del río y sus afluentes, donde operan “12 mil industrias” (Clarín, 24/4). “Rostros con un dejo de vehemencia y otro tanto de resignación. Dificultades respiratorias, oculares y hasta epidérmi­cas. Y la seguridad de que no existe otra alternativa más que aceptar un destino: el ser envenenados, día tras día”; es la crónica de una periodista, no de “Prensa Obrera”, sino de “La Nación” (21/4), que informa de la vida “cotidiana” de los vecinos de alrededor de 50 industrias del partido de Taré que arrojan derechos tóxicos al aires y al agua. La denuncia que inició una organización ambientalista de este distrito determinó la acción judicial, que llevó al banquillo de los acusados, entre otros “peces gordos”, al grupo frigorífico más importante del país (Rioplatense), vinculado al Citibank produc­tor de las “afamadas” marcas de hamburguesas “Good Mark”. La “cana” que se tuvo que comer el presidente del Rioplatense, claro que por unas pocas horas (“Hugo Anzorreguy, Julio C. Aráoz, José L. Manzano, Carlos Corach, Luís Barrionuevo y León Arslanian, entre otros muchos personales influyentes bombar­dearon... si juez para mostrar su preocu­pación por el estado del empresario” Clarín, 25/4—; “igualita” a la que ponen para atender las necesidades populares!!) esa “cana”—decíamos— tiene que ver con que, “desde hace artos” —dice la informa­ción judicial— las empresas acusadas arro­jan desechos al rio o a sus afluentes, que pro­pagan bacterias de enfermedades infecto- contagiosas muy peligrosas como “el tifus, la salmonella, la brucelosis y la neumonía” (Clarín, 23 y 25/4). Como se ve, “pavada” de acusación.

9 de mayo de 1992
El Reconquista: 10% de rio, 90% de cloaca
Corresponsal

“Las aguas del Reconquista, otrora (hace 30 arlos) límpidas y potables, son hoy un hervidero de Inmundicias de toda laya", dice la Comisión Vecinal Moreno- Merlo Pro-Canalización y Saneamiento del Rio Reconquista (La Comuna, 2/3). El juez Marquevich, que interviene en la causa abierta contra los frigoríficos y otras indus­trias contaminantes del río, ha dicho tam­bién que “tiene un 10% de rio y un 90% de enfermedad" (Clarín, 23/4). El Reconquista se ha transformado en una cloaca abierta que recorre el corazón del conurbano por dos motivos centrales: a) la contaminación de origen industrial; b) por "el vuelco permanente (en palabras de Melchor Posse) de materia fecal que hace el Estado por falta de infraestructura apropiada”. El intendente radical de San Isidro, agregó: “En el Gran Buenos Aires 10 millones de personas carecen de planta depuradora y 7 millones de ellas ni siquiera tienen agua potable... estamos sentados sobre un volcán". En muchos distritos del conurbano, por falta de presupuesto, las instalaciones que normalmente se usan para descargar los tanques atmosféricos —el Digestor munici­pal- no funcionan. La misma Comisión ya citada denuncia: “El alto grado de dese­chos de origen cloacal es preocupante. De la autoría material de esta calamidad son responsables las empresas de tan­ques atmosféricos y la descarga cruda de las instalaciones sanitarias del acan­tonamiento de Campo de Mayo". En los distritos más alejados del conurbano esta situación está completamente “legaliza­da”. En Marcos Paz, sobre el arroyo Mora­les, afluente del Reconquista “los camio­nes atmosféricos vacían sus cargas, un matadero vierte la sangre, las fábricas de queso el suero, y también al lado se arroja basura" ("El Tábano", de M. Paz, 4/ 92). En Moreno, "el embalse de la presa Roggero no escapa a este flagelo -—dice la Comisión de Merlo-Moreno—ya que se sabe que el arroyo La Choza (en el parti­do de Gral. Rodríguez) aporta su gran cuota de contaminación cloacal". La irresponsabilidad de Obras Sanita­rias de Buenos Aires (OSBA), es decir, de los funcionarios del régimen capitalista que nos gobierna, respecto del tratamiento de las aguas es directamente criminal visto el peligro del cólera. ÓSBA se encuentra en proceso de “racionalización” y desmantelamiento, como parte del proceso de “priva­tización” en marcha. "La Comuna", de Moreno, ilustra esta situación con un caso dramático: "Dios te salve Catonas en tiempos de cólera", advierte, esperando “contar con la gracia divina si la inmun­dicia no hace estragos allí". Se trata de un complejo habitacional inaugurado dos años atrás en la localidad de Moreno, donde viven 16 mil personas, y cuya planta depuradora de líquidos cloacales no funciona. “La Co­muna" dice que desde julio de 1991 existe un informe "donde consta que del com­plejo Las Catonas se arrojan criminal­mente una tonelada diaria de excremen­tos al arroyo Las Catonas que metros más adelante se une al Reconquista" (2/ 3). En Moreno, también como en Merlo, tas autoridades municipales han cesanteado o dejado en disponibilidad, a personal califica­do que ha hecho graves denuncias sobre las negligencias oficiales. La ex-jefa de Bromatologia, la Dra. Campos, junto con vecinos de Villa Zapiola, ha dicho que “la curtiem­bre (Gibaud) nos mata", refiriéndose a la descarga de desechos industriales de ésta en el Reconquista. La empresa se niega a regularizar su planta de tratamiento de cueros, que está considerada como una industria, totalmente contaminante, lle­gando al extremo de que países desarro­llados como los EE.UU. no permiten su funcionamiento. Por otra parte, logra­mos tomar conocimiento de que se halla­rla adelantada una posible enajenación de la industria a otros poderosos del ramo como es el clan Yoma" (L.C., 2/3). El gobierno provincial ha enfrentado el riesgo de la propagación del cólera en el conurbano fumigando las zonas más “in­mundas” del río. Esto ha sido presentado como una “gran” obra, como antes Cafiero cuando limpió de basurales los puentes que atraviesan el río para evitar las inundacio­nes. Por supuesto, ni se evitó la formación de nuevos basurales que anegan zonas enteras muy pobladas cada vez que llueve por encima de los 100 milímetros, ni se parará el cólera con tas nuevas medidas. La irresponsabilidad de las autoridades gubernamentales llega al extremo de que, según denuncia la Comisión ya citada, el B.I.D. —una institución financiera imperia­lista— habría aprobado un préstamo para emprender obras hidráulicas de sanea­miento y canalización del Reconquista, que el Ministerio de Economía de la Nación no avala hasta tanto la provincia apruebe un plan de Saneamiento Financiero (L.C., 2/3). Quiere decir que se harán esa obras, sí las autoridades logran reducir otros “gastos” m educación, salud o servicios a la comunidad. Como en el ´86-´87 frente a las inunda­ciones, está planteado poner en pie una COORDINADORA DE COMISIONES VECINALES DE TODA LA CUENCA DEL RECONQUISTA que tome en sus manos la lucha contra la contaminación, por el sanea­miento y la canalización del río. Hay que atar indisolublemente a esta lucha por la defen­sa de las condiciones ambientales la lucha por las reivindicaciones obreras en cada fábrica. Por un impuesto a las gran­des patronales de toda la cuen­ca del reconquista para realizar todas las obras necesarias.

9 de mayo de 1992
Chaco: Cómo salimos del desastre

El Chaco vive una situación de verdade­ro desastre: a la caída vertiginosa en el precio del algodón, se suma la bancarrota declarada del Tesoro y del Banco provincial. Desde luego, no son los pulpos acopladores y comercializadores de algodón (que hicie­ron su agosto en los tiempos de precios altos) ni los capitalistas que fundieron al Banco del Chaco los que pagan las conse­cuencias de esta crisis: desde que asumió la gobernación, la “Acción Chaqueña” de Ruiz Palacios ha puesto en marcha un plan de “saneamiento financiero” cuyas consecuencias para la población están a la vista: cese de contrataciones en la administración pública, congelamiento salarial, y desmantelamiento de los hospitales públicos a pesar de la amenaza del cólera. Este “plan” fue suscripto por el PJ y la UCR chaqueños a través de un “pacto de gobernabilidad”: en él se aseguraba que a cambio de estas “contenciones de gastos” el gobierno nacional menemista auxiliaría a la provincia. Las principales direcciones gre­miales (ATE, Bancarios, UPCP) avalaron con su política este pacto al aceptar retiros voluntarios y renunciar al menor reclamo salarial. Los impulsores del programa antiobrero no han obtenido, sin embargo, absoluta­mente nada de Menem y Cavallo: emisarios del ministerio de Economía nacional acaban de explicitar que la “ayuda” nacional de­berá tener como contrapartida un “incre­mento de la recaudación tributaria provincial” (más impuestazos y tarifazos), el despido de al menos 2000 estatales y el cese de toda contratación en la administra­ción pública (lo que amenaza con dejar sin médicos a los hospitales provinciales). Pero los recursos que se reúnan de este modo deberán ser aplicados al saneamiento del Banco del Chaco... para que éste salde su9 deudas con el Banco Central. Los trabajadores chaqueños tendrán que enju­gar las deudas que dejaron los capitalistas, para que luego el gobierno proceda a la privatización del Banco y de las principales empresas públicas de la provincia. La misma estafa se prepara con el subsidio que reclaman los productores algodoneros por la mala campaña: el gobierno nacional sólo está dispuesto a “aportar" el 20% de lo reclamado por los productores. Pero estos recursos —aclaró Cavallo— deberán ser “compensados" desde la propia provincia: en consecuencia, los productores han pedido “financiar" el subsidio... con la eximición de los aportes patronales a los trabajadores rurales. En ese caso, ¡la cri­sis algodonera terminaría siendo bancada por los cosecheros! Fracaso Los “chaqueñistas" de Ruiz Palacios ganaron las elecciones presentándose como “abanderados de los intereses pro­vinciales". En cuatro meses de gobierno, se han revelado como rehenes completos del menemismo. La situación provincial se ha agravado, el gobierno no ha logrado nada con su programa de austeridad, y no tiene otra cosa que ofrecer que mayores padecimientos a los trabajadores. De espal­das a esta realidad, las direcciones gremia­les de los estatales (donde predominan tas de cuño centroizquierdista) proclaman su “acuerdo con la reforma del Estado, pero con garantías a los estatales" cuando la reforma consiste, precisamente, en la elimi­nación de toda garantía respecto de los estatales y de las masas en general. El ministro de salud chaqueta acaba de decla­rar que el “mejoramiento de los sueldos de salud y de toda la estructura sanita­ria... está atado a la crisis del Banco del Chaco". Para Ruiz Palacios, Menem y Cavallo, sólo los capitalistas morosos y el FMI merecen verdaderas “garantías “ El Partido Obrero del Chaco viene reali­zando una campaña política sobre la natu­raleza de la crisis provincial, y convoca a los delegados combativos, activistas y trabaja­dores a debatir un programa: aumento de emergencia para estatales y privados. Esta­bilidad para los estatales Investigación de los grandes morosos con el Banco del Chaco, confiscación de sus fortunas. Con­trol obrero de la banca y de las empresas públicas.

9 de mayo de 1992
Artes-Tucumán: Victoria de la lista delegados
Redacción

El jueves 30 de abril, la Lista de De­legados (frente de la UJS y compañeros independientes) ganó la elección para renovar la comisión directiva del centro, controlada por la Franja Morada. La Lista de Delegados obtuvo 177 votos contra 139 de Franja, mientras que 15 días antes, en la elección de consejeros estudiantiles, la Franja había triunfado por 220 votos a 195 (un anexo de la fa­cultad en la ciudad de Aguilares no par­ticipa en la elección de centro). Con relación a las elecciones pasa­das, votaron unos 100 compañeros menos, principalmente de la carrera de Decoración. Los votos a la LD provinie­ron de las carreras fundamentales de la facultad (Plástica y Teatro). La LD libró una importante campaña de denuncia del plan del gobierno para la universidad, y de la complicidad de los rectores y decanos, que ya se verifica en la campaña por implementar un arancelamiento disimulado con el bono para la cooperadora, la reducción del presu­puesto y los bajos salarios de docentes y no docentes. Se destacó la política de parálisis de la Franja en la dirección del Centro. El triunfo de la LD ha causado un gran impacto y ha golpeado a Franja donde hay síntomas de fractura.

9 de mayo de 1992
Delich: un “adelantado” de la UCR menemista

A fines de abril Francisco Delich asumió su segundo mandato como rector de la Universidad Nacional de Córdoba. El ex- Izquierdista, ex-alfonsinista y ahora angelocista Delich fue reelecto gracias a los votos de los consejeros de Franja Morada. La Franja había cuestionado el arancelamiento impuesto por el rector pero resolvió apo­yarlo con la condicición de ingresar en el “Consejo de administración” de los fon­dos que se recauden (Clarín, 25/3). Si algu­na vez se dijo que no hay general que resista el cañonazo de un millón de dólares habrá que con venir que los dirigentes juveniles del radicalismo pueden doblarse a un costo más reducido. Logrado el acuerdo, “el propio presidente Carlos Menem elogió a Delich y lo puso como ejemplo (...); se inicia una escalada mayor para introdu­cir el arancel”, concluía entonces el edito­rial de Clarín. Ahora Delich anuncia, como gran nove­dad, la introducción en la UNC de “un régi­men de salario diferenciado para el per­sonal docente”, a través de “premios a la productividad” (Clarín, 26/4), para los docentes que “provean ingresos a la uni­versidad”. El anuncio de Delich es simultá­neo con la reglamentación por el Poder Ejecutivo de la ley 23.877 de “innovación tecnológica", que permite la “vinculación de universidades estatales con las em­presas” para “actividades destinadas a investigación y desarrollo”. Para los “proyectos en conjunto” el gobierno des­tinó 20 millones de dólares cuya aplicación dependerá de un organismo consultivo inte­grado por la Unión Industrial Argentina, la Sociedad Rural y otras cámaras patronales (Clarín, 22/4). En resumen, los docentes "diferenciados" proveerán “ingresos” a los capitalistas con dinero del Estado. Para todo lo que caiga fuera de este ámbito seguirán los sueldos de miseria “indiferenciados” o el despido. Delich se ha convertido, entonces, en la punta de lanza de la política de Cavallo y Menem. Como dice Clarín (5/3) “el rector radi­cal encarna al mejor aliado del gobier­no". Delich encarna la menemización del radicalismo, a la que se va plegando el conjunto del aparato radical de las universi­dades y Franja Morada.

9 de mayo de 1992
Docentes: Farías, te lo merecías

La defenestración de la secretaria de escuelas bonaerenses, Susana Farías de Castro, no se debió solamente a la frase que la hizo célebre en el país: “las escuelas diferenciales públicas son receptoras de pobres hijos de borrachos, prostitutas y drogadictos". El “rajo” fue un paso obliga­do del gobierno provincial ante el empantanamiento de la llamada “reforma educativa". El plan de vaciamiento de La educación pública impulsada por Duhalde chocó con los padres, maestros y alumnos, que se movilizaron contra el cierre de aulas, esta­blecimientos y ramas, y con el retiro silencio­so de miles de profesores y maestros que se negaron a tomar sus puestos ante la reducción del salario y los cambios en el régimen de licencias. “En algunos distritos existe hasta un 40% de horas de cátedra sin cubrir" (Clarín, 5/4), unos 150.000 niños y jóvenes no comenzaron sus clases normal­mente y al día de hoy Concurren a los esta­blecimientos para recibir alguna que otra hora de enseñanza. Más de 3.500 docentes renunciaron a sus cargos siendo reempla­zados sólo en algunos casos por estudian­tes no diplomados. Este caos deliberado tuvo como finali­dad forzar a los padres a llevar a sus hijos a las escuelas privadas. Parejo a la imposi­ción de la “reforma" se habilitaron cientos de establecimientos privados en cuestión de horas y con el consabido subsidio del Estado. El operativo del gobierno tropezó, sin embargo, con la resistencia de todos los afectados y con la incapacidad del gobierno para hacer pasar su aventura anárquica. A poco de iniciarse las clases, el gobierno debió dar marcha atrás en el proyectado cierre de grados y establecimientos en numerosos distritos y tuvo que reponer — “transitoriamente"— la “asignación por ruralidad”. El movimiento “autoconvocado" de docentes y alumnos contra la reso­lución 1003 —desaparición de ramas espe­cíficas de la enseñanza—volvió a manifes­tarse el 28 en La Plata y se ha extendido a otros distritos. Duhalde estableció una “concertación" con las burocracias sindicales docen­tes, a las que prometió un aumento salarial que se derivaría de los “ahorros” que se obtendrían con la “racionalización”. Pero el gobierno provincial no ha podido dar un paso en este terreno, porque la “reforma” ha aumentado los gastos educativos por la inminente transferencia de los servicios educativos nacionales. El tema salarial, que ya ha sido planteado por los “autoconvocados" de La Plata, tenderá a instalarse inexorablemente en las escuelas, colocan­do a la “reforma” ante una crisis mayor. Impotente para dar salida a esta situa­ción, Duhalde hizo renunciar a su secretaria de escuelas, nombrando a una cafierista en su lugar, cambio que fue recibido con “be­neplácito” por la burocracia y por la UCR aunque el mandato que recibió la funcionaria fue "profundizar" la "reforma". Impul­semos la “autoconvocatoria" y la movili­zación de todos los afectados. Para Duhalde: "La escuela es un santuario" En el acto de asunción de la nueva directora general de escuelas de la provincia, «I gobernador Duhalde no se comió las palabras: el objetivo de la “reforma educativa" - dijo—es transformar la escuela “en un santuario transmisor de valores de la doctrina social de la iglesia” (Pág. 12, 5/5). Uno de los mayores beneficiarios de la "racionalización” de la educación pública es, precisamente, el clero, cuyos institutos subsidiados por el Estado son receptores de gran cantidad de los alumnos expulsados por la política de cierres de grados y establecimientos. El gobernador fue uno de los impulsores de la reciente modificación al régimen de subsidios a la escuela privada —diciembre 1991 — que benefició en particular a los establecimientos de la Iglesia. Duhalde no hace sino continuar la línea planteada en la fracasada reforma de la Constitución bonaerense impulsada por Cafiero y la UCR, que abogaba por la "cooperación del Estado para los (privados) que no persiguen fines de lucro”, (“sin fines de lucro” declarados, pero rigurosamente lucrati­vos bajo cuerda) donde predominan las controladas por la Iglesia. El propósito del indultador de Chacabuco, es convertir a la escuela en un gigantesco convento que eduque a la juventud en el espíritu de la resignación y de la autorrepresión, de la hostilidad al pensamiento científico y crítico, de oposición a las luchas reivindicativas y a la revolución social. No hay otros “valores" que pueda pregonar el clero que bendijo a los genocidas y funda su propio poder en la asociación con los grandes monopolios del capital. Ch. R.

9 de mayo de 1992
Sanidad: El Antártida levanta cabeza
Corresponsal

La patronal del Antártida era uno de los pilares de ASERSA, la asociación “trucha” que “manejaba" el PAMI. Tiene experiencia en matufias. Ahora está en un plan “racionalizador” (superexplotación de sus trabajadores). En bs últimos 5 meses ha venido despidiendo todos los fines de mes, y ya lleva acumulados más de 100 despidos. Pero el trabajo aumenta, los trabajadores que quedan se ven obli­gados a incrementar su ritmo de trabajo, el deterioro de la atención a los pacientes es cada vez más evidente. Las enfermeras atienden 24 camas cuando por ley deben aten­der 12 y la Organización Mundial de la Salud plantea que no más de 6. En las secciones se resisten los intentos de la patronal, pero no se ha logrado organizar una resistencia de conjunto. Esto se debe fundamentalmente a la actitud desorganizado­ra de la Comisión Interna (orientada por compañeros públi­camente reconocidos como del Mas) que siempre justificaba su "borrada" can el argumento de “que la gente no da”. El 30 de abril la patronal notificó nuevos despidos. Pero hubo reacción: una Asamblea en la puerta resolvió resistir los des­pidos, reclamar la reincorporación, un aumento de emergencia, oponerse a esta reestructuración súper-explotadora. El 1° de Mayo un grupo de trabajadores fue al acto de la Plaza de Mayo a denunciar su lucha. La Comisión Interna está en crisis: el subdelegado general acaba de renunciar a la em­presa dejando semi-acéfala a la conducción gremial Entre bs activistas y trabajadores están organizando la resistencia. El lunes a la salida del turno mañana se cortó la avenid« Rivadavia y se hizo una “sentada". Ahora los compañeros se preparan para realizar una concentración en el central el jueves 6. Es necesario rodear este conflicto toda la solidaridad del resto del gremio de la Sanidad y trabajadores de la zona.

9 de mayo de 1992
Telefónicos de Córdoba: Por la expulsión de Daniel Sánchez
Redacción

En Prensa Obrera N° 355 denunciába­mos que la dirección de PC cobija en su seno a Daniel Sánchez, secretario general del Sindicato Telefónico de Córdoba, res­ponsable de expulsar (con la complicidad del Ministerio de Trabajo menemista) del sindicato a los compañeros Gómez y Sosa (secretario de Organización y vocal titular de la Comisión Directiva respectiva­mente) por haber disentido con el balan­ce, que presentaba serias irregularidades e incluía una parte del período en que el sindicato fue dirigido por el burócrata Ve­nencia. Sánchez, además, se solidarizó con el pedido de desafuero a cuatro dele­gadas de Tráfico (3 de ellas de la lista Naranja) y del Secretario gremial, Piñón, efectuado por la patronal, por haber realizado una asamblea sin su consentimiento. Sánchez consideró a la asamblea (que se realizó por bs continuos atrope­llos de la empresa) como “alocada" y el reclamo patronal como "razonable", y separó a Piñón del manejo del conflicto, luego le quitó el permiso gremial y más tarde b separó de la secretarla que ocu­paba. Sánchez se dedica a la caza de opositores, en complicidad con la patronal, al mejor estilo de la burocracia. Sánchez, que ganó las elecciones a la burocracia en una lista opositora a la política de ésta, ha asumido claramente las funcio­nes de ella: es un alcahuete de la empre­sa, antidemocrático y patotero. El comple­mento de esta política es la entrega del salario (acaba de aceptar el aumento de las horas de trabajo a cambio de una compensación salarial, violando el manda­to de una reunión de delegados) y las conquistas obreras, así como la asocia­ción con la burocracia de Foetra en la estafa de las acciones de clase C (“obre­ras”) del programa de “propiedad parti­cipada”. Todo este listado de fechorías, transfugueadas y canalladas (velozmente acu­mulado) no han alcanzado para que el PC considere la expulsión de Sánchez (que es miembro del CC de ese partido, elegido en el 17s Congreso) e incluso oculta el hecho a los trabajadores. La exigencia aparecida en PO N° 355 está avalada por distintos sindicatos y tenden­cias políticas, y debe servir para organizar un frente unido que b expulse del movi­miento obrero.

9 de mayo de 1992
El "cepo" de Esquivel y Varone: Que se pronuncien los telefónicos
Redacción

Invocando en forma falaz una “falta de quórum” la directiva de Foetra sindicato Buenos Aires frustró la posibilidad de que la asamblea que debía tratar el salario y la modificación de la jornada laboral, fuera más que un decorado y sirviera para orga­nizar la movilización sindical. Se hicieron presentes 1.200 telefónicos, lo que no es poco si se considera que la mayoría de la Comisión Administrativa trabajó para que no fuera nadie. La propuesta que defiende la burocracia de la Federación, expuesta allí y precisada en días posteriores, consiste en reclamar un aumento real del 9.5% a cambio de trabajar 8 horas “efectivas”, lo que significa entre­gar la actual media hora de refrigerio. La pérdida registrada en los salarios desde el inicio del “plan" Cavallo se deja sin com­pensar lo que equivale a un beneficio para las empresas igual al 20% de la masa sala­rial de todo un año. Esquivel, “Informó", que la directiva Buenos Aires “mantenía" los reclamos votados en los plenarios de delegados — 300 pesos de aumento en el básico con vuelta a las 7 horas de trabajo—y prometió una movilización y una asamblea a las que no puso fechas. Con esta política se puede adelantar que la burocracia porteña irá al próximo encuentro de la Federación, votará en contra y volverá diciendo: “más no podemos hacer, porque somos mino­ría”. En el gremio se está asistiendo a un resurgir del movimiento de lucha por el salario y contra la destrucción del convenio. Esta se ha expresado en la movilización de más. de 2.000 telefónicos en abril, en el pronun­ciamiento de los delegados de la Zona Oeste —que votaron un reclamo de 1.000 de básico por 7 horas, luego “consensua­do" en los 300 de aumento que se piden ahora—y en el realineamiento de una serie de delegados y activistas en favor de posi­ciones de lucha. Este proceso está abona­do, además, por la descomposición de la bu­rocracia, que se ha partido entre un sector (Varone) que va hacía el menemismo y otro (Esquivel) alineado con Burzaco/Rosario. Ante esta situación creemos que la sali­da es organizar una campaña de pronuncia­mientos, de firmas y de asambleas por edi­ficio para reclamar la defensa del petitorio de 300 pesos de aumento y 7 horas de labor, y para exigir una Asamblea General con un paro general de actividades.

9 de mayo de 1992
Gráficos: Balance de las elecciones

En la elección gráfica, la Verde ongarista obtuvo 3.929 votos, la Naran­ja 1.325, y Nucleamiento Gráfico, 547. La lista clasista obtuvo un 23,5% de los votos, triunfó en 20 talleres medianos y grandes y empató en otros tres. La Naranja obtuvo el principal apoyo en el sector del gremio gráfico que ha sido protagonista de reclamos y luchas por el salario, y por la defensa del con­venio, y allí donde se produjo una renovación combativa de comisiones inter­nas. La Naranja ganó en Perfil, obtuvo, votaciones del 40% en los diarios, ganó con un 90% en Atlántida y su voto refleja, en general, un proceso de reagrupamiento del activismo tanto en grandes establecimientos —Conforti, Ciccone, Zupan II, con votaciones del 30 al 40%— como en una lista intermi­nable de talleres con distinto nivel de apoyo. Entre la anterior elección, en el 88, y la que tuvo lugar recientemente, hu­bieron profundas modificaciones en el gremio gráfico. El '89, '90 y parte del '91, y se caracterizan por un reflujo importante, determinado por la conjunción de la desocupación y el trabajo desorganizador de la burocracia de Ongaro que incluyó el descabezamiento de comi­siones internas y delegados combati­vos. Las derrotas de Crónica y Clarín fueron solo el ejemplo mayor de otras tantas derrotas. El sindicato gráfico se convierte en un organismo absoluta­mente vaciado, en el que desaparecen no ya las asambleas, sino los plenarios de delegados y el más mínimo movi­miento gremial. La burocracia ongaris­ta se afianzó, sin otra política que la adaptación a la ofensiva patronal y el esfuerzo por “amputar” a la Naranja taller por taller con los jefes de personal como la mejor ayuda. Por referencia a este proceso, el voto Naranja revela que la etapa del reflujo está siendo superada en parte por la reactivación de la industria y en parte por la resistencia ofrecida (sor­da, dispar, tenaz) a bancar esta reacti­vación con la introducción de la “flexibilización laboral”; el trabajador gráfi­co comienza a levantar presión para salir a disputar a las patronales el sala­rio y rechazar más firmemente los regí­menes de “productividad”. Prueba de este cambio son las luchas de Letta, FPP, Atlántida, Fabril, Abril, etc. y las comisiones internas combativas que han surgido en decenas de talleres en pleno proceso electoral. Lo significati­vo es que la lista clasista peleó y obtuvo los votos en la franja de compañeros que ha vuelto a hacer una experiencia de lucha y que es la avanzada de un proceso de recomposición que tiende a extenderse a la totalidad del gremio gráfico. La amplia capa, de donde extrajo sus votos Ongaro, está aún “lamiendo las heridas” por los golpes recibidos en el pasado reciente. Este sector per­manece silencioso, en una mezcla de temor y desconfianza a la acción sindi­cal que alimenta y realimenta la buro­cracia. Incluso una franja de compañe­ros votó al oficialismo con dudas, inclu­yendo delegados verdes que prefirieron “desensillar hasta que aclare” con críticas al ongarismo, pero carentes aún de determinación política para encarar la lucha por la expulsión de la burocracia fracasada. A otro nivel, Nucleamiento —gana­dor en 6 talleres—captó algunos dele­gados y activistas, en proceso de ruptu­ra con la dirección del gremio. Nucleaminto no es más que una “lista de distracción" y estos compañeros tendrán en la Naranja una perspectiva para seguir la lucha contra la burocra­cia. La responsabilidad de la Naranja Cuando los trabajadores pueden sacar un balance, cuando los activistas distinguen las estrategias, el papel del Estado, las clases y la burocracia sindi­cal, cuando existe una corriente como la Naranja que “opera” ese proceso en cada experiencia, toda acción obrera se traduce en lección para próximos combates. Lo relevante es que el gre­mio gráfico ha comenzado a ponerse nuevamente de pie, se está abriendo una nueva situación y la Naranja es la expresión de ese proceso vivo y la he­rramienta para impulsarlo. Por contraste, el oportunismo frente a la burocracia, en lo que consideran “una etapa de derrotas", ha llevado a las corrientes de izquierda a su virtual disolución. La cuestión del salario, la lucha contra la “flexibilidad laboral” y el robo jubilatorio son parte primordial de las necesidades del gremio y los ejes por los que ha de transitar la recons­trucción del sindicato de abajo hacia arriba. La Naranja ya está planteando: “Que Ongaro, antes de recorrer el país diga qué va a hacer con el con­gelamiento salarial, con el posible cierre de Quela y con las luchas sa­lariales”.

9 de mayo de 1992
Línea 79-San Vicente: La explotación de los trabajadores de UTA
Redacción

Lo que relatan en el reportaje algunos acti­vistas y uno de los delegados de la línea 79 (Zona Sur del Gran Buenos Aires), es una foto­grafía de la inmensa mayoría de las líneas del conurbano. La imposición de ritmos de producción desesperantes, el trabajo a destajo, el desconocimiento de las más elementales conquistas da como resultado un enriquecimiento sin límites de las patronales que cambian las unidades año a año a costa de una brutal explotación. P: Nos enteramos que en la línea hay un reclamo a la patronal Mario (delegado): Aquí el problema en la San Vicente viene desde que nos inicia­mos como Cuerpo de Delegados. La empre­sa estaba fuera de los carriles normales y le­gales, porque se estaba haciendo trabajar a los coches-fuera de las condiciones permiti­das y haciendo trabajar a los compañeros doble jomada con una remuneración ínfima P: ¿Cuándo asumen su delegación? Ernesto: En setiembre del '90, y desde ese momento comenzamos con los recla­mos. El primer reclamo que se nos presen­tó como prioritario fue presentar ante la Subsecretaría de Trabajo la denuncia de que el promedio de enfermedad y vacacio­nes no se pagaba, es decir, que por ejemplo a un compañero que había estado 10 días de parte de enfermo se le pagaban 8 horas todos los días, sin tomar los promedios de los últimos 6 meses trabajados, por lo que nosotros hicimos la cuenta y esta gente re­novaba las unidades año a año con la plata que nos debía a nosotros. En octubre y me­diados de noviembre, es decir, un mes y medio después nos comienzan a liquidar el promedio. P: Tenemos entendido que hace 15 días ustedes hicieron una asamblea. R: Claro, hace unos días hicimos une asamblea por un incentivo que por un incentivo que solicitamos a la parte empresaria, ya que vemos que están juntando plata a paladas, era bueno que se lo incentivara al trabajador para trabajar un poco más cómodo. Somos en el país los únicos que trabajamos por dos, debido a la multiplicidad de tareas que tenemos arriba del transporte (dar el vuelto, dar cambio, manejar, prestar atención, conver­sar con el pasajero cuando este nos pregun­ta algo) y esto nos desgasta mucho. R: Planteamos hacer un redamo por escrito, que la empresa contestara ese reclamo para que de una vez por todas la empresa empiece a contestar los petitorios que nosotros le presentamos, que al fin son, nada más y nada menos, que las necesida­des de los trabajadores. P: ¿Qué contenta al último reclamo? R: Peticionábamos 4 ó 5 puntos de fundamental importancia, por ejemplo tener las unidades en condiciones, porque de ultima el que paga el plato roto es el trabajador, porque es el que choca, porque no tiene freno de mano, tiene recapadas las cubiertas delanteras, no tiene matafuego, se llueve en el interior cuando hay lluvia afuera, y de esta manera queríamos humanizar este trabajo, hacerlo más digno, y también solicitábamos un incentivo (dado el mayor trabajo que tenemos debido a que por el problema del FFCC viaja más gente) para que el trabajador estuviera mas cómodo, a lo cual se negaron rotundamente. Ellos quieren dar incentivos “selectivos” pagando en negro. P: ¿Qué opinan del arreglo de UTA con respecto al salario? R: Yo pienso que en algún aspecto es favorable (por el aumento), pero en cierto aspecto nos destruye, porque se negocia­ron las vacaciones, lo cual los trabajadores de corta distancia lo van a rechazar, porque no son trabajadores de temporada, sino somos trabajadores de todo el año y con esa política nueva, el día de mañana con este acuerdo de partes que hubo, nos van a decir que tomemos las vacaciones en abril y la vamos a tener que tomar; esto con la excusa de la productividad, pero como yo decía, si no somos trabajadores de temporada, las vacaciones las tenemos que tomar como la tuvimos siempre. P: ¿Con respecto al reclamo salarial Para toda la UTA? R: Yo creo que con los aumentos que se han logrado hasta el presente no vamos a estar bien, pero es un punto de partida ya que está todo reglamentado, inclusive el Consejo del Salario Mínimo, Vital y Móvil que no aparece nunca y tendría que aparecer, porque si tomamos el valor de la canasta familiar vemos que con la plata que gana­do nos alcanza. Está planteada, por lo tanto, la reactivación de los reclamos por el salario, pero lamentablemente esto se maneja en forma muy burocrática y a la cual nosotros por ejemplo comenzamos hoy un reclamo y nos van a dar bolilla dentro de 90 días, que tampoco sirve de esta manera porque la inflación nos sigue comiendo el aumento, cuando vemos que a los empresarios le dieron el 8% de golpe, además le bajan los insumos (las cubiertas, los repuestos, etc.). Entonces, que quiere decir esto, que cuan­do el empresario pide un aumento, el gobier­no se lo da en el acto y cuando el que pide es el trabajador, se lo da en cuotas (en 8 meses como a nosotros), es decir que re­cién en agosto vamos a estar libres de este pacto, para poder iniciar un movimiento para pedir aumento. P: Luego de la respuesta de la empresa, ¿qué van a hacer? R: Lo que tenemos en mente es clarificar a los compañeros de cuál es la postura de los empresarios, para que ellos mismos se den cuenta que trabajando más nos van a sacar más y nos van a dar menos. Lo que tenemos que hacer es trabajar lo necesario para poder vivir bien y, por ejemplo, tomar­nos los francos, porque ahora estamos tra­bajando hasta 4 y 6 francos por mes porque para ellos es negocio, para nosotros nunca fue negocio. El negocio para nosotros es trabajar dignamente con un sueldo y tam­bién disfrutar nuestra familia. Pero lamenta­blemente tenemos que vivir aquí adentro, porque nuestro trabajo es atípico; o vivís para trabajar adentro de la empresa dejan­do a tu familia de lado, o no venís más. Esta es la postura del empresario para con lo« choferes, no solo de esta línea sino de todas las líneas.

9 de mayo de 1992
Cavallo tomó el poder en la UTPBA

El sector de la mayoría en la conduc­ción de la Unión de Trabajadores de Prensa de Buenos Aires (UTPBA) se ha lanzado a una profusa campaña de pro­paganda (folletos, volantes, semina­rios) para exaltar las ventajas de ligar los aumentos de salarios a cláusulas de incremento de la “productividad”. En la peculiar visión de esta direc­ción —conformada, básicamente, por ex-azopardistas, algunos de los cuales hoy lideran el centroizquierdista “En­cuentro de Burzaco” — los reclamos de aumentos salariales que compen­sen el desfasaje ocasionado por la in­flación son “algo del pasado” y deben ser reemplazados por la “relación de los trabajadores con la gestión em­presarial”, lo cual sería la “forma pro­gresiva” de entender la “productivi­dad”. Estos gremialistas “modernos” (que levantan la vieja política de conci­liación de clases al igual que la burocra­cia tradicional) afirman, sin sonrojarse, que están animados por el propósito de desenvolver una tarea “docente” de cara a los patrones, faltos de “prepara­ción'’ para el debate de la “productivi­dad”, e incluso sin “el training nece­sario”. Mientras esta larga educación va tomando forma, y aun con indepen­dencia de su incierto resultado, los tra­bajadores deben “comerse” el “cepo” salarial y agachar cada vez más el lomo convirtiendo a la “pedagogía” de UTPBA en un suculento negocio para los “alumnos”. Lo que habría que pre­guntarse es cuánto cobran los “profesores” por sus “clases”. El “optimismo educativo” de los burócratas apenas logra esconder una irreversible bancarrota. Es una “reali­dad, dicen, que en más de una déca­da, los trabajadores de prensa no he­mos podido revertir (la declinación del salario) y que se instaló pese a los numerosos planes de lucha”. Blanqueando a la burocracia “tradicional" y a sí mismos, los centroizquierdistas sostienen —un folleto suscripto por el prosecretario Gremial— que “expe­riencias de diversos gremios de mayor peso cuantitativo y cualitati­vo no pudieron revertir la firme reso­lución gubernamental” (de congelar los salarios). Este es el lenguaje que usa para “describir” la traición de Mary Sánchez a la huelga histórica de docentes o a la complicidad de la buro­cracia en su conjunto con Menem. El charlatán metido a sociólogo afir­ma sin la menor vergüenza que se habría producido una “penetración del discurso empresarial en la cabe­za del trabajador medio quien, ante la falta de alternativa sindical y la gravedad de la crisis, busca como salida el rebusque individual”. A la única que se le ha metido el empresariado, y no con el discurso, es a los burócratas centroizquierdistas que quieren la “propiedad participa­da” en las empresas privatizadas y la mencionada “relación con la gestión empresarial”. Detrás de estos “planteos” está la decisión de la mayoría de entregar el convenio único para todo el gremio. En el trabajo citado se dice que “es nece­sario utilizar todas las herramientas legales y normativas que nos permi­tan obligar (?) a las empresas a nego­ciar articuladamente el Convenio Marco (¡ojo!), profundizarlo y exten­der la negociación a cada lugar (¡ojo!) de trabajo con la participación de los delegados paritarios, la conducción y las comisiones internas”. El prose­cretario general convoca a “obligar” a las patronales a negociar convenios por empresa como si este no fuera el objetivo más acariciado de los capitalis­tas. Ismael Malher, titular de la UIA coincidió “por anticipado” con el pro­secretario cuando reclamó “fijar un básico para todo el gremio y sobre esa base negociar por sub-ramas o empresas en función de productivi­dad medible y probable”. Estos “luchadores”, que acusan a otros de mentalidad “empresarial”, nun­ca convocaron a un paro general del gremio por aumento de salarios en los ocho años que llevan en la conducción de la UTPBA. Por el contrario, cuando distintas empresas grandes del gremio salieron a la lucha por aumentos (Cróni­ca, Clarín, Página 12) la directiva evitó darle una proyección más general. La Naranja —minoría en la conduc­ción de la UTPBA— llama a realizar una campaña en el gremio contra esta trai­ción a los principios sindicales. Por la defensa del convenio único y su con­quistas, por la lucha contra la “flexibilización laboral” y la “productividad”. Aumento general de emergencia del 50%. Asambleas en las empresas, pre­parar una Asamblea General para votar un plan de acción por el aumento. Congreso de FATPREN: El silencio, toda una opinión El reciente congreso de la Federación Argentina de Traba­jadores de Prensa (FATPREN) tuvo como rasgo distintivo que ninguno de los problemas fundamentales que enfrentan los trabajadores del gremio fueron tratados en el curso de las deliberaciones. Aunque la “problemática sindical” aparecía en uno de los puntos del orden del día, la cuestión salarial, los cierres y despidos, las medidas a implementar frente al ataque oficial a las jubilaciones, la salud de los trabajadores y la organización sindical no “distra­jeron" la atención de los burócratas, abocados a la pelea por los puestos en la directiva, que se renovaba en ese congreso. En la “Memoria” se plantea que la FATPREN y la UTPBA se retiraron de la CGT de Azopardo "en la práctica". Ocultan así que la acom­pañaron hasta que se hundió en un inmenso fracaso y luego de una larga labor de freno y destrucción del movimiento obrero. La mayoría de la dirección centroizquierdista de la UTPBA tiene en sus filas a varios dirigentes nucleados en el “Encuentro de Burzaco” los que, en el Congreso terminaron conformando una lista única con los adversarios ubaldinistas de Fatpren Institucionalmente” la Fatpren no se definió ni por Parque Norte ni Burzaco, lo cual demuestra que se puede hacer una tortilla burocrática con las dos clases de huevos. Esta dirección '‘unificada” ha vuelto a sostener que es “Imposible" cualquier lucha de los trabajadores ante la “avasallante ofensiva neo­liberal”. “Reniegan "del “sindica­lismo de protesta" en favor de un sindicalismo “de propuesta”, lo que es la misma cosa, ya que la "protesta” se agota en su incapacidad para ofrecer una salida de conjunto a las masas, y la "propuesta" se marchita en la esterilidad. Es necesario un sindicalismo de carácter revolu­cionario, contenido socialista y dirección independiente. Nelson Marinelli (delegado al Congreso de la Fatpren por la minoría de la UTPBA)

9 de mayo de 1992
Importante resolución de asambleas del Roca: Defendamos las seccionales

El gobierno está aprovechando la de­rrota infligida a los fraternales para ampliar el radio de su ofensiva. La empresa ha aumentado la lista de “disponibles” y ofrece a cambio el retiro voluntario “selectivamente” excluyendo al activismo más combativo. FEMESA, por otra parte, se ha apre­surado a levantar una serie de servicios urbanos de la línea Roca. No es un secreto para nadie que varios ramales no son de interés para tos privatizadores. Ya en su oportunidad una consultora cana­diense contratada por el gobierno había aconsejado el cierre definitivo de los mismos. Estamos ante el comienzo de una reestructuración más amplia que sólo dejará en pie a la red eléctrica de pasaje­ros. Quieren barrer El blanco principal del gobierno es la organización gremial. La empresa y la bu­rocracia están empeñadas en barrer la or­ganización de las seccionales. La burocracia aún no ha podido nombrar interventores en las seccionales, salvo en Escalada, donde cuenta con un grupo organizado de carneros y con te conducta derrotista de la ejecutiva. Las comisiones ejecutivas rebeldes no son reconocidas ni recibidas por la empresa. Ante esta situación, un sector de los elementos desmoralizados y vacilantes proponen elegir inmediatamente una “co­misión normalizadora" en reemplazo de las actuales ejecutivas que actúe de “interlocutor" de la empresa. La tendencia dominante y mayoritaria rechaza esta perspectiva y pone de relieve que la política del gobierno y del sindicato es vaciar a las seccionales del todo para suplantarlas por una organización vertical como ocurre en el Ferro-expreso Pam­peano. La asamblea de Temperley reafirmó a la ejecutiva, denunció la actitud de la empresa y del sindicato como violatoria de la legislación vigente, y aprobó la con­formación de una comisión integrada por compañeros en actividad de enlace entre la conducción gremial y el conjunto de los compañeros. Decisiones similares se adoptaron en Tolosa y Kilo 1. En contraste con ello, la ejecutiva de Escalada (Mas) está poniendo un broche final a su obra entreguista. Poetto y demás ejecutivos “bolchevique” del Mas Intentan anudar un compromiso con Jaime para formar una comisión normalizadora “consensuada”. En Escalada, de todos modos, hay un activismo que está discutiendo una coordinación para hacer frente a la nueva etapa que se abre.

9 de mayo de 1992
Ferroviarios: De nuevo, un balance de la huelga

El martes 21, a partir de las 24 horas y casi al culminar los cuarenta días de huelga, los fraternales volvieron al trabajo sin obte­ner la reincorporación de cesantes, suspen­didos y “disponibles" —cerca de 300. Se espera de un momento a otro que la burocra­cia trate de efectivizar la intervención a las seccionales rebeldes. El tema salarial que­da en manos de la paritaria empresa-buro­cracia, es decir en nada. Con los datos crudos de la derrota, en las mismas asambleas en las que se decidió el levantamiento final del paro, los fraternales votaron la realización de un acto el 1° de Mayo en Plaza de Mayo contra el gobierno entreguista y por un sindicalismo opuesto a las burocracias de Parque Norte y Burzaco. Así se pronunciaron las asambleas de Kilo 1, Temperley, Tolosa y Haedo. En Reme­dios de Escalada la votación contra el acto triunfó por escaso margen. Junto a la decisión de convocar al 1° de Mayo, la mayoría de las seccionales se pronunció por la continuidad del Plenario de Seccionales rebeldes. Si señalamos estas decisiones es porque revelan el esfuerzo de una franja de activistas combativos, por ir más allá de la huelga y plantearse el proble­ma de una nueva dirección para el movi­miento obrero. Suspensión De los 15 cesantes en el inicio del conflic­to se ha pasado a 120 —según los datos de la empresa—, más una masa de “disponi­bles”. Los que aceptaran trabajar debían someterse a condiciones de trabajo humi­llantes dictadas por los interventores. El espíritu de lucha de los fraternales se expresó hasta el último minuto de la huelga y en dura pugna con las tendencias derrotis­tas. Esto no sólo se expresó en el “inesperado "relanzamiento del paro ante la multiplicación de despidos y "disponibi­lidades". En las asambleas de Kilo 1, Tolo­sa y Temperley, a posteriori de la “nueva" huelga y con el movimiento debilitado, se enjuició duramente a la comisión ejecutiva de Remedios de Escalada y en particular a su dirigente Poetto (Mas) por apelar a cual­quier recurso y maniobra propios de la burocracia para forzar el levantamiento del paro. En las dos primeras seccionales se votó reemplazar la “mesa de negociación” armada con dos representantes por línea en el origen del conflicto, por una “mesa coordinadora” con dos represen­tantes por seccional votados por asamblea. Temperley votó que la “mesa" incluyera sí o sí sus representantes, todo en la línea de seleccionar una dirección consecuente en la lucha. Una derrota distinta La huelga, como dijimos en su momen­to, fue el esfuerzo final del activismo para impedir la destrucción del sindicato y la liquidación de sus conquistas. La iniciativa partió ahora de solo un sector de las seccio­nales que llevaron adelante la huelga gran­de del ‘91, que tuvieron que enfrentar en su propio seno la oposición del Mas y del centroizquierda, corrientes desmoraliza­das que entraron a la huelga contra su propia voluntad y actuaron en ella en línea con su política derrotista. Para el Mas y el centroizquierda, antes de la huelga, se tra­taba de llegar “aunque sea en muletas" a la “privatización" para recién después “pelear". Pero limpiar la mitad de ferrovia­rios, imponer la “flexibilidad laboral" acabar con la organización gremial tradicio­nal, que es el propósito de los pulpos, chocaba de lleno con la existencia de las seccionales llamadas rebeldes. Esas corrientes capituladoras se opusieron tozudamente a impulsar el reclamo salarial surgido de algunas seccionales del Roca y en particular del activismo más combativo en nombre de que “la situación no da "(lo que sí hizo el PO). El argumento de “espe­rar la privatización " tuvo la única función de dejar inerme a la masa fraternal trente a la iniciativa del gobierno. Durante la huelga, esta política se ex­presó en el inmovilismo de su dirección (carecía de una agitación y de una orienta­ción de trabajo frente al resto del gremio). La cuestión salarial, en la que la burocracia no pudo avanzar un milímetro a pesar de sus promesas y que preocupa al conjunto de la base fraternal, no fue explotada en lo más mínimo a lo largo de la huelga. Los activistas ferroviarios durante la anterior huelga estuvieron profundamente influidos por la política del centroizquierda y de la izquierda derrotista. Los dirigentes que fueron referencia en la huelga anterior y que impulsaron la política de cooptación con la burocracia han pasado a jugar un papel de retaguardia en la dirección del movimiento de lucha o se han retirado. El Mas vino a oficiar de relevo, con su misma política, y el enfrentamiento con las tenden­cias de lucha e independientes ha quebra­do al propio Mas. Por todo esto decimos: hay derrotas y derrotas, y esta honrosa derrota de los fra­ternales no es como las últimas que se han operado en el movimiento obrero (Acindar, San Nicolás). Abre una perspectiva, lleva a sus dirigentes a orientarse en la búsqueda de una nueva dirección para la clase obre­ra, planteó un 1° de Mayo de lucha contra el gobierno capitalista y la burocracia, abre un camino para el activismo que busca un reagrupamiento revolucionario de la clase obrera.

9 de mayo de 1992
Treinta años de traiciones del Partido Comunista a la Revolución Cubana

En los últimos cinco años, el partido comunista ha hecho todo los posible (y aún lo imposible) para aparecer como el campeón sin rivales de la revolución cubana y como el heredero político, nada menos, que del Che Guevara. La tarea fue tomada con tanto empeño que cualquier observador con un mínimo de sagacidad hubiera podido percibir la maniobra típica de los conversos tar­díos (y, por lo tanto, inconsecuentes), de ningún modo una reivindicación de revolucionarios de la primera hora. Echegaray, y las deshilachadas huestes que aún le quedan, pretende incluso dar lecciones sobre la defensa de Cuba y de la revolución. Para semejante “maestro", la circunstancia de formar un “frente del sur” con par­tidarios de la liquidación política de la revolución cubana es un detalle que se le pasa muy naturalmente por alto. Pre­cisamente, la figura del Che y la revolu­ción cubana deben servirle para disi­mular políticas contrarrevolucionarias de este tipo. Partidario de desarrollar “un espacio" común con los defenso­res acérrimos de la “flexibilidad labo­ral" (Piccinini, Piccone, De Gennaro), su pretendida defensa de la revolución cubana es simplemente (o mejor, des­vergonzadamente) una impostura, por­que hasta un niño sabe que el objetivo de cualquier revolución socialista es abolir la explotación del hombre por el hombre y de ninguna manera incre­mentar los ritmos de trabajo y acrecen­tar la plusvalía relativa de los capitalis­tas. ¿Pero tiene títulos el partido comu­nista, en general, y Patricio Echegaray, en particular, para arrogarse la condi­ción de defensor de la revolución cuba­na y de albacea testamentario del Che? En un país donde es posible distinguir al charlatán con sólo oírle decir que es necesario “rescatar la memoria his­tórica”, ¿no sería oportuno hacer un poco de historia para refrescar la memoria a los patricios y. a los que no lo son, y por sobre todo para que la nueva generación se forme y se eduque sim­plemente en la verdad? Porque la ver­dad histórica es ésta: el partido comu­nista ha sido un enemigo histórico de la revolución cubana y su dirección ha sido una de las responsables políticas del asesinato del Che. Echegaray co­noce esto de primera mano, sin embar­go hasta el día de hoy el partido comu­nista, en su nuevo envase, no ha hecho la denuncia ni la crítica de sus posicio­nes pasadas ni de sus dirigentes, por la simple razón de que en esta cuestión, como en todas las otras referidas a su subordinación al stalinismo y a la KGB, tales denuncias y tales críticas pon­drían al desnudo el carácter histórica­mente contrarrevolucionario del partido comunista. Avanzada contra la “evolución Cubana La victoria de la revolución cubana tuvo como consecuencia destruir las dos principales tesis del conjunto del stalinismo mundial y del codovillismo en particular: la primera, la que se refe­ría al “tránsito pacífico” o “parlamen­tarlo” al socialismo; la segunda, la que tenía que ver con el carácter democrático-burgués, no socialista, de la revolu­ción en América Latina. La indisimulable hostilidad hacia la evolución socia­lista de la revolución cubana se puso de manifiesto, entre otros ejemplos, cuan­do la juventud universitaria del PC volcó todo su aparato para impedir que el Congreso de la FUA, de fines de 1961-, votara como presidentes honorarios de sus sesiones a la Revolución Cubana y a Fidel Castro. El PC argentino se asignó la tarea de actuar como "avanzada" latinoa­mericana de la lucha contra el “aventurerismo castrista”. El intento de los stalinistas cubanos que respondían más directamente a Moscú (quienes no se privaban, como Aníbal Escalante, de calificar al Che como un “aventure­ro sin patria”—ver “Fidel de Cuba" de Jean Pierre Clerc) de copar el partido unificado que se estaba creando en 1961/62 y luego el acuerdo entre Ken­nedy y Kruschev, a espaldas del gobier­no cubano, en oportunidad de la crisis de los misiles, llevaron a un punto muy alto la ruptura entre los castristas y los partidos comunistas, en especial el argentino. En ese entonces, mientras Fidel denunciaba el acuerdo yanqui- ruso como una violación a la soberanía de Cuba, Victorio Codovilla aplaudía la “enérgica y flexible” posición del PCUS (ver “Tres hechos que definen la situación internacional", en Obras Es­cogidas). Apenas un año más tarde, en 1963, Moscú ordenó al PC venezolano ia ex­pulsión de una fracción que había co­menzado la lucha guerrillera bajo la dirección de Douglas Bravo, miembro del buró político del PCV. Mientras Castro y el Che denunciaron sistemáti­camente la “traición” del PCV a la guerrilla, el PC argentino se alineó sóli­damente con Moscú y el PC venezola­no. Los partidarios de Fidel y el Che fueron sistemáticamente expulsados del PC venezolano con el apoyo de Moscú y del partido comunista argenti­no. ¿Dónde estaba entonces “la pato­ta de Fidel y el Che Guevara” que hoy día dice comandar Echegaray? La responsabilidad en la muerte del Che En 1967, pocos días después del asesinato del Che en la selva boliviana, Rodolfo Ghioldi fijó la posición política fundamental del stalinismo ante la gue­rrilla del Che nada menos que en la Pravda soviética, lo que revela que actuaba a las órdenes de Moscú. Allí, bajo la atenta mirada de los censores del Kremlin, Ghioldi afirmó rotunda­mente que la política castrista “se con­funde con desviaciones maoístas, trotskistas y anarquistas” y “es per­judicial para la política soviética de acercamiento con los gobiernos de América Latina” (Ultima Hora, 27/10/ 67, citado por Guillermo Lora en “Reva­lorización del método de guerrillas’). ¿Es posible imaginar una acusación más violenta y una declaración de repu­dio más tajante contra la guerrilla del Che formulada por el aparato stalinista internacional a través de su “agente" argentino? El PC argentino —consecuente hasta el final en su ataque a la revolu­ción cubana— se negó a participar en las Organización de Solidaridad Lati­noamericana (OLAS), formada por Castro para extender la lucha armada en América Latina. A la luz de etas declaraciones de Ghioldi (que coincidían plenamente con las de otros connotados stalinistas, principalmente con las del chileno Luis Corvalán, también publicadas por Pravda)y con denuncias de los sobrevi­vientes de la guerrilla, está perfecta­mente claro porqué Fidel Castro de­nunció públicamente la traición de va­rios partidos comunistas al Che y la complicidad en su asesinato, una acu­sación de la que Fidel Castro no se ha retractado en un cuarto de siglo.Es evidente que Castro se refería a esos hombres —Ghildi, Corvalán— al hablar de “traición”. Cualquiera puede leer esta denuncia en el prólogo de Fidel Castro al “Diario del Che en Bolivia” imposible de conseguir en Liberarte. La traición de los partidos comunis­tas al Che y su complicidad política y física en el asesinato ha sido abundan­temente probada por los sobrevivientes de la guerrilla boliviana y por historiado­res de las más distintas tendencias políticas (ver el diario del Inti Peredo, las declaraciones de los sobrevivientes publicadas por la prensa chilena, “La guerrilla del Che" de Regis Debray, “El Che" de Hugo Gambini, “El Che y Lati­noamérica" de Juan Maestre Alfonso, “Mi amigo el Che" de Ricardo Rojo y, so­bretodo “El diario del Che en Bolivia” y el prólogo de Fidel Castro). Para justificar el boicot y el aisla­miento de la guerrilla del Che —dictado por la política de Moscú, tan claramente delineada por Ghioldi en Pravda— el dirigente del PC boliviano Mario Mongó le exigió al Che que se subordinara a su dirección. Cuando Guevara rechazó este ultimátum inaceptable, el PC rom­pió relaciones con la guerrilla, le negó la colaboración y el apoyo material pro­metidos, interceptó militantes que se dirigían a la selva a unirse a la guerrilla y realizó propaganda antiguerrillera entre su militancia. La traición del stalinismo —en quien el Che había delegado funciones de apoyo logístico— agravó decisivamen­te el aislamiento de la guerrilla y facilitó su liquidación por los esbirros del impe­rialismo. Estos son los hechos que Echega­ray conoce de sobra. Esta es la verdad que, como siempre, es revolucionaria. Los que hoy se autoproclaman “albaceas testamentarios” del Che y “de­legados personales” de Castro en Ar­gentina no han expulsado —aun póstumamente— y ni siquiera han denuncia­do los crímenes de sus mayores contra la revolución cubana y el Che. Al con­trario, no hace mucho tiempo, los “guevaristas" del partido comunista —ya renovado” y "cubanizado, con Echegaray a la cabeza, rindieron un homenaje póstumo al contrarrevolucio­nario Rodolfo Ghioldi organizando su sepelio con gran pompa y circunstan­cia. El stalinismo ha sido un enemigo histórico de la revolución cubana, de su carácter socialista, de su extensión a América Latina. Esto no ha cambiado un ápice. Hoy sus aliados son los parti­darios de liquidar políticamente la revo­lución cubana, de la misma manera que defendieron la política que llevó al co­lapso de la revolución nicaragüense. Frente Sandinista: Una “vanguardia heroica” pide el ingreso a la internacional socialdemócrata Al mismo tiempo que "se ha abierto una agria disputa por el futuro del Frente Sandinista de Liberación Nacional y (que) altos dirigentes par­tidarios y periodistas se dividen en torno a las políticas editoriales del periódico prosandinista Barricada” (El Mercurio, 15/3), “la Asamblea Sandinista decidió respaldar la soli­citud de ingreso como miembro ple­no de la Internacional Socialista” (Brecha, 29/4). El semanario montevideano Brecha informa que esta resolución fue adopta­da por 81 votos contra 10, una “muy có­moda" mayoría. La integración de los ex "partidos marxistas-leninistas”, es decir, de los aparatos stalinistas, a la pro-imperialista Internacional Socialista está a la orden del día: el semanario montevideano reseña que son 80 los partidos del ex "bloque comunista” que han pedido su ingreso a la Interna­cional Socialista. También los sindica­tos—estatizados— del ex “bloque co­munista” están entrando en masa a la CIOSL—el gran aparato de burocracia sindical europea. La central sindical rumana, incluso, tiene un puesto en el Comité Ejecutivo de la CIOSL (La Repú­blica, 26/3). La evolución ha confirmado todas nuestras caracterizaciones y pronósti­cos acerca de esta organización pe­queño burguesa. Pero los izquierdistas argentinos no se dan por aludidos, ni siquiera cuando uno de ellos, el urugua­yo Eduardo Galeano, constata que “esos dirigentes sandinistas... que habían sido capaces de perder la vida en la guerra y en la paz no han sido capaces de perder las cosas... y se han quedado con los autos, las casas y otros bienes públicos” (Página 12, 12/4) mientras la desocupación golpea al 56% de la población. Echegaray, mientras tanto, continúa engañando a los sufridos lectores de “Propuesta” con la cantinela de que el FSLN es "la vanguardia heroica del pueblo nicaragüense".

9 de mayo de 1992
Correo de lectores
Correo de lectores

No soy un emulo de Corzo Gómez Me ofrecieron derecho a réplica y aquí estoy. Escribo —jamás me pareció más absurdo hacer­lo— pese a mi propia resistencia a las aclaracio­nes después de veinte años de militante en el gremio de prensa. Siempre fui —y lo seguiré siendo— un laburante y no un periodista estrella, de manera que me molesta esta súbita notorie­dad. En la edición del 9 de abril de Prensa Obrera fui mencionado en una nota crítica donde aparez­co mezclado con los “curros” del PAMI y "Corzo Gómez", nada menos. Se dice que a través mío tuvieron espacio en Página 12, donde trabajo y soy delegado gremial, los que están “interesa­dos” en “vender” como bueno el nuevo modelo de prestaciones módicas del PAMI. Sólo diré que en la nota transcribí el proyecto de nuevo modelo prestacional, aclarando que el que confía en su eficacia es el nuevo directorio del PAMI, integra do por sectores de jubilados que fueron los que más denunciaron a Corzo Gómez y a los "curros” del PAMI. No son míos el título y la bajada de la nota, mencionados expresamente en el comentario de P.O. que firma Luis Oviedo. Por lo general no opino en mis notas de Página 12. De todos modos, si quieren saber algo de lo que pienso sobre los “curros” en el PAMI, lean las notas que salieron con mi firma el 17/3/ 91, el 25/7/91, el 10/8/91, el 15/10/91, el 22/10/ 91, el 25/10/91, el 26/11/91, el 3/1/92y el 10/1/92. Fue intencional mi participación para dar pie, en esas notas, a los "interesados” en denunciar los “curros” del PAMI. Pregunten, por cualquier duda, a la Mesa Coordinadora de Jubilados, a los trabajadores honestos del PAMI, a algunos médicos que no están en el “curro” y que desde hace años vienen luchando contra los corruptos. Y si quieren tener más claro mi pensamiento, lean la nota aparecida con mi firma en el número 122 de El Porteño, de febrero pasado. Allí Oviedo podrá enterarse de lo que dije, con pruebas fundamentadas, sobre la política de saqueo y privatización del PAMI. Y si quieren conocer más profundamente lo que pienso, lean lo que escribo en el periódico Madres de Plaza de Mayo. Allí firmo con mi nombre completo, Carios Ernesto Rodríguez, para que quede claro que soy yo, porque Carlos Rodríguez hay varios en el gremio y alguno me pidió que aclarara porque no querían que nos confundan Si objetan lo que escribo en Madres, algo que es totalmente posible, polemicemos porque lo que allí digo es lo que pienso, sin censuras. Cuando escrioo la galena de represo­res o tiro mierda contra la policía, antes investigo mucho. Fundamento todo, aunque se trate de personajes tan nefastos como Massera, Camps, Videla o Suárez Masort Por eso me extraña que ustedes hayan opinado sobre mí sin preguntar en el gremio. Les habrían aclarado que integro la lista Naranja, junto a compañeros del PO„ de manera que no soy “centroizquierdista”. La Naranja es la única lista del gremio que integré. Compañeros del PO con mucha más trayec­toria que yo en el gremio me conocen bien. No soy un émulo de Corzo Gómez. Para los compañeros de Prensa Obrera Carlos Rodríguez Guadalajara no solo es un llano México está ubicado en un área particular­mente propensa a ciertos cataclismos naturales. Pero lo que viene sucediendo en los últimos años allí tiene otro origen: el carácter completa mente criminal de la economía y la política capitalistas, y de su Estado, en materia de garan­tizar seguridades elementales para las explotaciones petroleras y sus derivados, que constituyen el principal recurso de saqueo de los gran­des monopolios sobre el país azteca. México es el modelo en que se miran los privatistas de nuestro país, para "vender” el "buzón” del progreso y el desarrollo. En 1084 casi 500 personas murieron en un incendio que arrasó con un barrio popular de la dudad de México, la más poblada de Latinoamérica, tris la explosión de dos grandes depósitos de gas butano. Ahora otra explosión, en otro barrio obrero de la segunda ciudad mexicana, en el Estado de Jalisco, dejó otro tendal de muer­tos. Ambas explosiones tuvieron su origen en filtraciones no detectadas de combustibles des­de grandes plantas de PEMEX, la YPF mexicana. La negligencia oficial, en esta oportunidad, fue tan escandalosa, que Salinas de Gortari tuvo que buscar un “chivo-expiatorio” entre altos funcio­narios de la petrolera estatal, que como la nues­tra, está en avanzado proceso de desmantela miento, para su próxima enajenación a los gran des pulpos imperialistas. La nueva tragedia mexicana ilustra el carác­ter mundial del desmantela miento de los servicios públicos en las grandes ciudades, incluso en los países “ricos". Como O.S.N u O.S.B.A., el Servicio de Agua y Alcantarillado de Guadalajara estaba completamente en ruinas, y fue el vehículo a través del cual se filtraron millones de litros de gasolina que provocaron la explosión de 8 kilómetros de calles En los últimos años, aún sin tomar en cuenta las guerras, tos cataclismos originados sólo en el carácter anárquico e irracional de la industrialización capitalista en el tercer mundo, superan por lejos todo tipo de tragedia “natural”. Recorde­mos aquí no más la tragedia de shopal, en India, el 2 de diciembre de 1984, cuando casi 3 000per son as fallecieron por envenenamiento quema­duras y lesiones, originadas en emanaciones de gas venenoso de una planta elaboradora de pla­guicidas, del capital norteamericano Nuestro drama del río Reconquista sintetiza nuestra particular inserción capitalista semi-colonial en et mercado mundial, en les condiciones de completo sometimiento a sus tendencias más parasitarias. Victoria Bueno – Merlo

9 de mayo de 1992
Córdoba: El asesinato de un senador radical
Redacción

El 6 de setiembre pasado fue asesinado en Córdoba el ex senador Regino Maders, un hom­bre del radicalismo y más precisamente del alfonsinismo. Maders, que fue funcionario de EPEC y decano de la Universidad Tecnológica de Córdo­ba, venía realizando (según sus familiares y allegados) un estudio de las serias denuncias formuladas sobre la privatización de la empresa de energía, que relacionaban a capitales prove­nientes del narcotráfico con esta privatización. El gobierno provincial, a través de la policía, presentó primero al asesinato como un caso de “delincuencia” común; más tarde, ante la in­consistencia del argumento (no hubo robo), dijo que era un hecho pasional. Pero la acción de los hermanos y de la mujer de Maders permitió que meses más tarde el hecho adquiriera un carácter abiertamente político, al extremo de involucrar a la policía y al propio gobernador Angeloz. Medina Allende, diputado provincial y hom­bre del gobernador (responsable de las finanzas de las campañas electorales de la UCR), apare­ció directamente implicado por testigos que afir­man que contrató a los ejecutores del asesinato; tiempo atrás Medina Allende había confesado haber traído (utilizando su inmunidad parlamen­taria) miles de dólares en una valija (al mejor estilo Amira) por pedido de un amigo español, destinados a la campaña electoral. Guidone, “que tiene un frondoso prontua­rio por diversos delitos contra la propiedad y otros ligados al consumo y tráfico de estupefacientes” (EI Porteño N° 125), fue dete­nido como responsable de organizar el asesina­to. Guidone estuvo preso por el asesinato del abogado Ferreira en 1988, quien llevaba una causa por lavado de narco-dólares, pero fue libe­rado por errores “procesales”. Esto, sin embar­go, no fue obstáculo para que estuviera relacio­nado con la policía provincial con la que “cola­boraba en asuntos de drogas”. Para que lo­dos los hilos se junten, Guidone está relaciona­do con el clan Menem ya que, apodado “Fierrito, fue compañero de Carlos Menem hijo en los rallies” (ídem). El caso Maders ha puesto al desnudo las características mafiosas del aparato estatal, la lucha por el usufructo de los beneficios de negocios “non sanctos” (como la droga o la prostitución); así como el verdadero carácter y alcance de las privatizaciones. El asunto Maders es utilizado por el justicialismo para obligar a Angeloz a negociar las privatizaciones de EPEC, de EPOS y del Banco Provincia Sin embargo, las implicancias que comenzó a cobrar el caso con la detención de Guidone obligó a De la Sota a reclamar pruden­cia para no “caotizar la provincia”, dijo. Justicialistas y radicales están obligados a encubrir­se mutuamente.

9 de mayo de 1992
La reina está en pelotas
Redacción

Menem acaba de “digi-confirmar” a Carlos Grosso como Intendente de Buenos Aires hasta el final de su mandato, en 1995, después de calificar su gestión como “excelente”. Pocos días después un informe de La Nación (25/4) ponía al descubierto la “dramática crisis finan­ciera (que) esconde el Tesoro de la Comuna” y revelaba que “la Reina” está virtualmente en quiebra. El informe estima el déficit anual de la Comuna porteña en 900 millones de dólares y señala que “hay una preocupante paraliza­ción de los pagos a contratistas de escuelas, hospitales, limpieza y recolección de resi­duos, mantenimiento cotidiano de la Capi­tal”. La catástrofe alcanza al punto que “hace cinco meses que las escuelas públicas no tienen fondos para mantener las mínimas condiciones de funcionamiento” y en los hos­pitales Álvarez y Santojani se exige a los interna­dos que traigan sus propias sábanas. Todo esto, sin embargo, es apenas una pálida perspectiva de lo que ocurrirá cuando la Nación transfiera a la Municipalidad escuelas y hospitales: ese tras­paso implicaría erogaciones extras de 335 millo­nes de dólares. ¿Qué tiene de “excelente” entonces la gestión de Grosso para merecer el elogio del presidente? Para el riojano —y para los capitalistas— es “excelente” que Gosso haya convertido el pre­supuesto municipal en un coto de caza de la “patria contratista". Los mismos funcionarios oficiales reconocen que las privatizaciones han provocado un agujero negro en el presupuesto comunal: “el secretario de Hacienda ejemplificó que ‘hemos recibido más de 40 privatiza­ciones cuyos contratos fueron elaborados durante épocas impregnadas por la hiperinflación’..." lo que significa que están brutalmen­te inflados. Grosso es un representante directo de los “contratistas”, no en vano proviene del "grupo Macri” Después del escándalo de las “escuelas-shopping”, cuando el Concejo Deli­berante discute —bajo la presión popular— su anulación, “la posibilidad de derogar la ordenanza parece escasa teniendo en cuenta la presión que ejerce el intendente Grosso en la bancada oficial para la defensa del proyecto” (Ámbito Financiero, 23/4). Para los capitalistas, también es “excelen­te” Grosso tolere una evasión del 40% en el impuesto a los ingresos brutos mientras le rom­pe la cabeza a los ciudadanos con el cepo y el impuesto inmobiliario. Naturalmente también les parece “excelente" que Grosso planee “superar” la crisis financiera municipal atacan­do a los trabajadores municipales y a la pobla­ción laboriosa. “El secretario de Hacienda anticipó una paralela reducción de 15.000 puestos en la administración y una renego­ciación de deudas, precios y calidad de pres­taciones con los contratistas”. La solución de Grosso es menos trabajadores, menos comida para los hospitales y las escuelas, menos mate­rial didáctico y hospitalario y, por supuesto, salarios de miseria para los municipales. La gestión de Grosso resume la “excelencia” capitalista: la expropiación de la población para enriquecer un puñado de parásitos.

9 de mayo de 1992
Luego del paro: ¿Adónde va la UOM?

La UOM cumplió el paro de 24 horas masivamente y tiene otro previsto de 48 para el 19 y 20, ante el fracaso de las nego­ciaciones salariales. Para el día 14 de mayo han sido convocados los congresos de de­legados, que en el caso de las seccionales de Capital y Gran Buenos Aires sesionarán en forma conjunta en la Federación de Box. “De persistir la intransigencia empresaria” —informan los dirigentes de la UOM—el Congreso Nacional Extraordina­rio de Delegados (integrado por represen­tantes electos en los congresos de delega­dos seccionales) sesionará a fin de mes y podrá "profundizar” el conflicto. Puede verse que la conducción de la UOM ha hecho el máximo esfuerzo por presentar un conjunto de medidas suscep­tibles de ser apreciado como un plan de lucha contundente, ante la desconfianza natural en los paros aislados o levantados cinco minutos antes de su puesta en mar­cha. Luego del masivo paro en enero la bu­rocracia resolvió un quite de colaboración por tiempo indefinido que fue rechazada por inoperante en numerosas asam­bleas de fábrica. La sucesión de reclamos, conflictos y pequeñas pero importantes victorias que se suceden todos los días y rigurosamen­te al margen de la burocracia ha sido reconocida por esta misma: “algunas em­presas —sostuvo Naldo Brunelli hablando por el Secretariado, — han soslayado la negociación de convenios con la UOM y han dado aumento y ahora llegó la hora de blanquear esta situación” (Diario Gre­mial, 7/4). “En varias fábricas se les ha arrancado a los patrones aumentos, premios o adelantos a cuenta... en fábri­cas mayores han tenido que acordar mejoras que ya logran superar el 150% respecto del convenio", informa un dele­gado de la UOM San Martín. El “plan de lucha” anunciado no se propone orientar y profundizar este proce­so, sino abortarlo. Los paros fueron resuel­tos en función de una negociación que se hace a espaldas de los trabajadores me­talúrgicos, en la que la UOM “se allana a discutir por ramas, por productividad” (solicitada 21/4) y en cuanto al salario plan­tea “una mejora de aproximadamente el 30%, similar a la inflación sumada desde el plan de convertibilidad” (Clarín, 4/5). Esto, para el sector que obtuvo mejoras, es prácticamente nada. Al convenio por empresa Según el informe dado por la conduc­ción de la UOM, la propuesta empresarial consta de una mejora del 14% e incremen­tos de 12% hasta fin de año, todo "a cam­bio de la derogación lisa y llana del convenio y restringiendo la labor sindi­cal” e incluso quitar el litro de leche diario, disminuir la provisión de ropa y calzado de seguridad o anular el seguro de vida y sepelio. Israel Mahler, dirigente de la UIA y de la Asociación de Industriales Metalúrgicos, viene proponiendo desde hace tiempo "fi­jar un básico para todo el gremio y sobre esa base negociar por sub-ramas o empresas en función de productividad medible y probable” (La Voz del Interior, 9/10/91). Ahora, "los empresarios de la rama automotriz — considerada “testi­go”— unificaron sus posiciones y pre­sentaron una propuesta de pauta técni­ca para medir la productividad pasada y futura y sobre esa base acordar las me­joras” (Diario Gremial, 24/4/92). Se preten­de imponer un básico “asistencial” y dejar la discusión de criterios de “produc­tividad" (“rotación” y “multiplicación” de tareas) por taller y fábrica. Ya al momento actual ¡a UOM ha sido “partida” en 21 ramas, a lo que vendrá la nueva división en “subramas” y empresas, es decir el des­amparo para la inmensa mayoría de me­talúrgicos.

9 de mayo de 1992
Si, es Fujimori

Con los errores, la única solución es corregirlos a tiempo. Y es indudable que me equivoqué cuando dije recientemente en la Plaza de Mayo que “Pino" Solanas era un “Fujimori de izquierda”. Solanas no es de ninguna manera de izquierda. En octubre de 1983, cuando faltaban diez días para las elecciones que ganaría Raúl Alfonsín, Solanas declaraba su apoyo a Ítalo Luder, de quien decía que era “un excelente intérprete” del “proyecto na­cional y popular” del peronismo. En la publicación que recogió sus dichos ("Sali­mos”, 20/10/83), Solanas no aclaró si su apoyo se extendía a Herminio Iglesias, el candidato a gobernador de la Provincia de Buenos Aires. De cualquier manera, para el rescate de la “memoria social” que recla­ma Solanas, recordemos que Ítalo Luder, en su calidad de presidente provisional, dictó el famoso decreto de “aniquilamiento” de la “subversión”, que habría de conducir finalmente a la desaparición de 30.000 argenti­nos. También para la “memoria”, dejemos constancia que el reemplazo transitorio de Isabelita por Luder, en 1975, fue la primera manifestación golpista de la política del nuevo comandante en jefe del Ejército, el general Videla. Más recientemente, cuando yo anticipa­ba en “Página 12"que las elecciones del 14 de mayo de 1989 serían una “estafa políti­ca”, Solanas le anunciaba a la revista “Siete Días” (14/4/89) su voto a Menem, aún “disintiendo... con su propuesta de pri­vatizar los canales de televisión”. De modo que “Pino” sabía por quién votaba. Pero incluso el 18 de julio del mismo año, cuando los Bunge y Born y los Alsogaray ya integraban el gobierno peronista y Octavio Frigerio ya estaba encargado de acabar con YPF, Solanas le escribe una carta al flaman­te mandatario para “ofrecer su colabora­ción con las futuras autoridades del In­stituto Nacional de Cinematografía” y para “desearle éxito al 'querido com­pañero y amigo' Carlos Saúl Menem” (Nuevo Sur). Para Menem, recíprocamente, Solanas era “un candidato de lujo, según su propia definición”, para dirigir el Institu­to (Página 12,14/6/89). “El viaje”, concebi­do ya en aquella época, no tenía, por cierto, al Rana como protagonista. ¿Es entonces su “trayectoria política" lo que ha convertido a Solanas en candidato a Senador? Para los que votaron por Luder, en 1983, y por Menem, en 1989, para las viudas políticas de la “revolución y reductiva” Solanas es astilla del mismo palo. Pero para los diversos grupos políticos y “personalidades” que en el transcurso de casi dos años fueron incapaces de unirse por medio de un programa político, Solanas es por sobre todo una tabla de salvación. Como hombre de la industria del espectácu­lo puede obtener votos, de otra manera remisos, que son el oxígeno del político sin principios. La izquierda, que ya no habla de “pue­blo” y menos de “proletariado” o simple­mente de “clases” porque prefiere el vocablo “gente" manipulado por “Bernar­do" se embarca con Solanas en la definitiva despolitización de la política, un objetivo general del imperialismo. Pero la conquista del poder por tos explotados (eso es la polí­tica para los oprimidos) sólo es posible por medio de organizaciones con programas; de líderes responsables ante las organiza­ciones que han contribuido a construir; de partidos que hayan sometido sus pronósti­cos políticos al juicio de la experiencia histó­rica. La montaña centroizquierdista parió un Fujimori. (*) Este articulo enviado a Página 12 para su publicación.

9 de mayo de 1992
Jorge Altamira, candidato a senador por el Partido Obrero
Redacción

Al aceptar su postulación para senador por la Capital por parte del Partido Obrero, Jorge Altamira señalo las principales ideas de su campaña en los siguientes términos. 1- El panorama electoral de la Capital Federal se ha modificado decisivamente en los últimos días como consecuencia del acuerdo alcanzado entre el gobierno y la Unión Cívica Radical para privatizar a la brevedad el sistema de previsión social y aumentar la edad para Jubilarse. El alineamiento de De la Rúa con lo que constituye de por lejos la principal aspira­ción de la banca internacional y de las gran­des corredoras bursátiles en el momento actual, convierte al candidato radical en el representante fiel de la política de Menem y de Cavallo y en el seguro jurídico e institu­cional de la continuidad de los grandes negocios de Bolsa y de las privatizaciones. Porto no tiene ya ninguna posibilidad de convertirse en lo que fueron Palito Ortega frente a Bussi y Reuteumann frente a Usandizaga; el candidato “liberal-Justicialista", vaticinó Altamira, no pasará del tercero o cuarto lugar. La privatización del sistema jubilatorio, insistió Altamira, significa la destrucción de la previsión social y un nego­cio de cuatro mil millones de dólares anua­les para los bancos y las compañías, que se apropiarán compulsivamente del 10% del sueldo de unos ocho millones de asalaria­dos, y se meterán en el bolsillo, en concepto de comisiones, el 30% de esa confiscación "legal”. 2- En lo relativo a la oposición centro- izquierdista, la renuncia que le fue im­puesta a Alfredo Bravo a la candidatura de un frente de esa corriente sirvió para poner en evidencia que ese centro-izquierdismo y la Unidad Socialista son apenas la pantalla de un lobby financiero que opera en dos tableros principales: el salvataje del Hogar Obrero y la privatiza­ción del Puerto de Rosario. Las conexio­nes del socialismo democrático con el número y del PSP con el segundo, permitieron al gobierno nacional exigir a Polino y Laporta, por un lado, y a Estévez Boero, por el otro, que impidieran la concreción de un frente que podía sacarle votos al candidato “justicialista". Bravo, que ya fue víctima de este chantaje en las elecciones del año pasado, ha sido nuevamente incapaz de denunciar el atropello y renunciar a su partido-empresario. 3- Altamira aceptó la postulación, que le fue formulada por un congreso del PO, con la convicción de que podría corporizar la perspectiva de una franja importante de trabajadores manuales e intelectuales, convencida por su propia experiencia de que los frentes electoreros, dominados por el arribismo, carentes de principios y ausen­tes de las luchas cotidianas, son una ruina Para la causa de los explotados y para la posibilidad de terminar con el gobierno menemista de los banqueros, de los sa­queadores y de la clase capitalista que tiene aún más cuentas pendientes en la justicia de los bancos de las Bahamas y de la isla Caimán, La decisión de una parte de la izquierda de levantar la candidatura de un hombre de la industria del espectáculo, menemista hasta el arto 1990 con Bunge y Born y Alsogaray, carente de un pro­sterna político e incluso de una única rei­vindicación, traduce la bancarrota política de esa izquierda e introduce en el campo popular a un Fujimori que, si logra algún éxito electoral, lo usará para confiscar en su beneficio el largo trabajo de organización de quienes lo apoyen. Altamira denunció a la candidatura del cineasta Solanas como la expresión de una política destinada a des­potizar a la clase obrera y a la izquierda, que pone al hombre providencial o de moda por encima de la organización, y que adopta con considerable tardanza y mucha velei­dad, una estrategia que el imperialismo viene realizando desde hace varias déca­das. Si Solanas es la caricatura “izquierdista” que ha evacuado la descomposición del peronismo, completó Altamira, los hombres del Modin representan una caricatura de derecha, que nada tiene que ver con un movimiento nacional que se apoye en la lucha de las masas contra la colonización del imperialismo. El voto de los diputados bonaerenses del Modin para que Duhalde despida empleados públicos y haga el “ajuste" que impone el FMI reflejan el carácter antiobrero del grupo de Aldo Rico, al cual desde Ámbito Financiero se lo incita a defender abiertamente los intereses de los capitanes de la industria afectados por la apertura de la importación y el sobrevalua- do tipo de cambio. 4- La campaña del Partido Obrero se centrará en las siguientes consignas: abajo el “cepo” salarial y los “cepos” de todo orden —por un salario mínimo igual al costo de la canasta familiar: la defensa de las jubilaciones, reclamando el pago inte­gral de la deuda a los jubilados en dinero, la aplicación del 82% móvil sobre el costo de la canasta familiar y la abolición del secreto empresario y comercial para someter a un control democrático las cuentas, el pago de impuestos y los apor­tes provisionales, etc., por parte de los capitalistas; lucha contra la entrega, re­nacionalización de los sectores estratégi­cos bajo control obrero ¡reincorporación de todos los compañeros ferroviarios despedidos. Altamira terminó su alocución llamando al conjunto del Mas a apoyar al Partido Obre­ro en votos y trabajo organizativo común, a partir del reconocimiento de que el Partido Obrero pronosticó con insistencia y tenaci­dad que el frentismo concebido como estra­tegia electoralista y parlamentarista con el Partido Comunista y los aliados fabricados por éste equivalía a un trabajo de destruc­ción de la independencia de la clase obrera y de la posibilidad de organizar de un modo revolucionario a su vanguardia, y ante la evidencia de que el Partido Obrero luchó por todos los medios para rectificar ese rumbo liquidador. Si el Mas entiende hoy que le corresponde hacerse una autocrítica, ésta soto será auténtica y honesta si pone en claro que en la lucha política de los últimos años, el Partido Obrero desarrolló a fondo, a veces en el más duro aislamiento, una política cuarta internacionalista consecuente.

9 de mayo de 1992
El 1° de mayo en el interior
Redacción

En Córdoba: El retrato fiel de cada cual El jueves 30 en el centro de la ciudad y el viernes 1° en Barrio Mauller, el PO de Córdoba levanto sendas tribunas para denunciar la miseria salaria, el robo de los aportes jubilatorios y la reforma previsional, la destrucción de la salud y la educación provisional, la bancarrota de los gobiernos patronales y la complicidad y asociación de la burocracia sindical con el régimen político capitalista. En el acto central, Claudio Sosa (militante del PO y dirigente telefónico “expulsado” del gremio por el “comunista” Daniel Sánchez) puso de manifiesto el resultado de la privatización tanto para los trabajadores (superexplotación) como para los usuarios (aumentos de tarifas), Sosa destacó la asociación de la burocracia “izquierdista” (el gremio telefónico esta conducido por sectores que se reclaman de la izquierda) con la patronal y la burocracia menemista; el carácter estratégico de esta asociación, ya que reclaman la participación en las acciones de la empresa, por eso defienden el programa de propiedad participada y el convenio antiobrero, Eduardo Salas, en nombre del comité provisional, reivindicó el carácter clasista, de lucha e internacionalista de la jornada trazó un panorama de la situación política nacional y provincial y de los trabajadores, para plantear una campaña de unidad obrera contra la reforma previsional y por el aumento de salarios. Objetivamente, el PO fue el único que ofreció una perspectiva a los trabajadores en este 1° de mayo. El resto de la izquierda colocó la jornada al servido de sus necesidades de aparato. El Mas hizo dos actos en lugares cerrados, colocados en relación a su lucha interna, que ahora tomó es­tado público: el sector “zamorista" no aceptó la propuesta del PO de hacer un acto común (como tampoco lo había aceptado cuan­do el partido estaba formalmente unido), b que denuncia bs redu­cidos alcances de la decisión de Zamora de ir a la Plaza de Mayo. El PC directamente no hizo nin­gún acto ni actividad, b cual tam­bién demuestra que fue a la Plaza de Mayo contra su voluntad. La derechización de los dirigentes telefónicos (Daniel Sánchez es del PC), la decisión de Bazán de embarcarse en una misma políti­ca con la burocracia de todos bs signos en función de unificar la CGT, dejaron al PC ante el dile­ma de seguir públicamente a sus aliados o participar vergonzosa­mente de esa política; éste último fue el camino que eligió. Patria Libre se negó explícita­mente a hacer un acto común de lucha y de oposición al gobierno y a la burocracia, y más precisa­mente a hacer un acto, es decir, levantar una tribuna y a fijar una orientación. Prefirió una marcha callejera, “solos", sin otra pers­pectiva que un despliegue de aparato frente a sus “ex socios” del PC. El cuadro presentado por la izquierda democratizante en este 1° de Mayo en Córdoba es de una profunda regresión políti­ca. Este 19 de Mayo fue elegido por un grupo de sindicalistas para presentar su intención de unificar la CGT provincial. Pero la buro­cracia se mueve a espaldas de los trabajadores, las decisiones son tomadas por bs secretarios gene­rales de bs gremios sin ningún mandato de asamblea y la prime­ra resolución de la comisión unificadora fue pedir una entrevista al gobernador Angeloz. Es por esto que el acto de la CGT no despertó ninguna atracción entre bs traba­jadores. En la “unidad” están embarcados burócratas como Chara, de empleados públicos, que ha permitido la masacre sala­rial y la liquidación de las conquis­tas de bs trabajadores provincia­les, o Salusso de la UOM, que negocia convenios por rama, y en qué pleno “auge" de la industria automotriz tiene inmovilizados a los trabajadores de Sevel cuando sus salarios están congelados desde hace un año; o Faustino López, de Bancarios, que permi­tió la eliminación de la estabilidad de bs bancarios y la implementa­ción de bs retiros voluntarios; o Cortez, viejo socio de los milita­res; o Grahovac, de la UEPC, que responde a la corriente provincial del peronismo que apoya a Cavallo contra De la Sota. A ellos se sumó Bazán (que el 1° de mayo pasado, desde la Plaza de Mayo, reclamaba la constitución de una corriente nacional antiburocráti­ca) para reclamar capitales de “riesgo" como “alternativa" a la privatización de la EPOS (obras sanitarias), cuando el gobierno ya tiene municipalizada (y por b tanto privatizada) la mayor parte de la empresa cordobesa El PO lucha por la unidad obrera contra el gobierno entregador y capitalista con un progra­ma que exprese los reclamos de los trabajadores (salarios, jubilaciones), que rechace las privati­zaciones y establezca el control obrero de los servicios públicos, que organice la lucha contra la fle­xibilidad laboral, contra las modifi­caciones en bs convenios que han terminado con conquistas históricas, que rechace la propie­dad participada en las acciones de las empresas, que desconoz­ca el pago de la deuda pública usuraria, que implante el control obrero de la producción y la nacio­nalización de la banca y el desarrollo del comercio exterior bajo control de bs trabajadores. Catamarca: Se confirmó el gran debut del PO El jueves 30 de abril, 50 compañeros se dieron cita en el acto que el PO convocó para celebrar el día del trabajador. Se hizo presente una delegación de trabajadores de DECA (Dirección de Energía), un grupo de trabajadores estatales, docentes, artesanos y 8 compañeros del departamento de Valle Viejo. El acto público del PO fue el único realizado en la provincia y coronó un intenso trabajo de agitación y de lucha política, como asimismo de intervención en la lucha que bs cesantes de la DECA venían librando desde hace 60 días. En el Acto hablaron Enrique Traverso, dirigente del PO provincial, Juan Carlos Capurro y Daniel Blanco por la Dirección Nacional. También hicieron uso de la palabra dos compañeros de DECA, quienes relataron la experiencia de su lucha, que ha culminado con la reincorporación parcial de los cesantes. La intervención de una de las compañeras de la DECA, que había perdido un embarazo de 8 meses como conse­cuencia del hambre y las tensiones vividas durante la lucha produjo el momento más emotivo del acto, cuando señaló que si bien “el gobierno y la patronal no me van a devolver a mi hijo, tenemos que seguir unidos para seguir en la lu­cha". Luego del acto se realizó una peña, en cuyo transcurso hubo importantes debates con bs compañeros asisten­tes. En Rosario El acto del primero en esta ciudad fue abierto por Mana Elena Molina militante del PO y candidata a secretaria general de AMSAFE en las próximas elecciones do­centes. Molina contrapuso la situación de desquicio de la educación pública provincial satisfacción que han obtenido los capitalistas a sus “reclamos " de entrega de los puertos, de rebajas especiales "en las tarifas del gas y de la electricidad. Luego, vinculó la lucha electo­ral del gremio con los realineamientos nacionales en el movimiento obrero: “la presencia de Ediberto y Mary Sánchez en el encuentro de Burzaco revela la coincidencia de fondo que existe entre las dos burocracias docentes (la radical y le ex-ubaldinista), contra las que sale a dar batalla el “Frente de Lucha Docen­te”. Marcelo Peralta destacó fuego la batalla dada por el PO para la concreción de actos untarás de lucha en todo el país. En Rosario, el PO propuso al Mas una convo­catoria común al activismo obrero a partir, precisamente, de la beta opositora docente. A pesar de que sus docentes integran esta lista, el Mas se opuso a la propuesta. De todas maneras, los docentes de Tribuna y el PO reataron actos en San Lorenzo y en Santa Fe, con la presencia de María Elena Molina. En Salta, acto único El Partido Obrero tomó la iniciativa de proponer un acto que fue rechazada por el Mas y finalmente aceptada por el PC y el PL, los tres partidos más la comisión de cesantes de estatales convocamos en una noche muy fría a unos cien compañeros en lo que fue el único acto obrero en Salta. El Mas, a la misma hora, no pudo convocar más que a una volanteada. Se hicieron presentes delegados y activistas estatales, barriales, estudiantiles, además de bs cesanteados que venían de cumplir una semana de huelga de hambre que culminó con la reincorporación de 500 sobre un total de mil El representante de la Comisión de cesantes cerró el acto señalando como un triunfo pardal las reincorporaciones obteni­das y reclamando la continuidad de la lucha por la reincorporación total. La intervención de) PO puso el eje en la necesidad de construir una nueva dirección para el movimiento obrero que supere en Salta la fraca­sada experiencia del Frente de Gremios Estatales cuyos dirigentes huyeron en este de Mayo hacia el congreso "trucho "que Mary Sánchez y Cía. realizaron en Corrien­tes. A la misma hora la CGT oficial llamó a misa. Corresponsal En Tucumán El PO realizó un acto en su sede que reunió a 60 compañeros, entre los cuales había compañeros de la sanidad, estata­les, UTA, ferroviarios, y compañeros de va­rias facultades. Hizo uso de la palabra Sergio Días, obrero municipal de Taffi Viejo, quien relató la experiencia emprendida de organización y movilización barrial que el PO está impulsando en esa zona. Rene Sotelo, por el Comité provincial, puso de re­lieve la crisis provincial y la envergadura del conflicto de bs cañeros con los ingenios, que amenaza con desatar un verdadero caos social en la provincia, en un cuadro de reanimamiento de la lucha obrera que, como en el caso de be obreros de la cons­trucción, fuego de 14 días de paros lograron un importante aumento salarial. El acto fue cerrado por Daniel Blanco, quien resumió el cuadro político en que se celebraba la jornada del 1° de Mayo, desenmascaró la política de la burocracia cegetista provincial y al conjunto de gremios ali­neados con el Encuentro de Burzaco, quie­nes estuvieron peleándose por la organiza­ción de un acto único, con un único orador... Palito Ortega Como el “cantautor” pretirió una misa de la CGT oficialista, los centroizquierdista hicieron un acto minoritario en la Banda del Río Salí. En Neuquén Con la presencia de más de 100 compañeros se desarrolló en Neuquén el acto del PO de conmemoración del 1° de Mayo. A diferencia del año pasado, cuando se realizó un mitin unitario de toda la izquierda con la participación del PC, el Mas, y Patria Libre, en esta oportunidad estas corrientes rechazaron la propuesta del PO de concretar una actividad común en los términos, el programa y (a convocatoria de Plaza de Mayo. Este hecho ilustra —en el caso del PC— que su presencia en Plaza de Mayo fue un hecho forzado, y demagógico, desencajado de su política actual. En Neuquén, el PC —por intermedio del Sindicato de la Fruta— desechó cualquier acto “clasista" que no contara con la presencia del sector de la burocracia sindical que lidera ATE, al que califican de “combativo" Pero la directiva de ATE participa con el gobierno en la CORE (Comisión de Reforma del Estado) mientras se mantienen congelados los salarios y se atropellan una tras otra las conquistas de bs trabajadores. ATE nótenla, por otro lado, la menor intención de realizar una acción con la izquierda; se limitaron a realizar una peña, las vísperas del 19. El Mes, por su parte, se fracturó en dos actos, uno de bs seguidores de Zamora y el otro de bs partidarios de Plaza Once, (aunque dentro de éstos partí cipa una tercera fracción). El acto del PO tuvo lugar en la calle, en la Plaza San Martín —la principal de la ciudad— y estuvo precedida por una importante agitación de 30 pintadas y 5.000 volantes. Fue muy significativa esta actividad en el cuadro de disgregación de la izquierda democratizante, frente a la cual el PO constituye un dique contra la desmoralización de sus cuadros y 1a única referencia de evolución política. Los oradores denunciaron los atropellos del gobernador Sobisch contra bs trabajadores y especialmente contra bs empleados públicos. Explicaron que para ajustarse a las exigencias fondomonetaristas de Cavallo, mantiene congelados bs salarios e intentó forzar renuncias masivas mediante la imposición de un horario cortado en la administración pública. Mientras habla de reducir por esta vía el gasto del Estado, paga puntualmente bs intereses a bs bancos acreedores de la enorme deuda pública de la provincia. Aunque bs oradores destacaron el agotamiento de la etapa democratizante en América Latina y señalaron la importancia de las huelgas y movilizaciones populares a escala internacional, pusieron especial énfasis en realzar la fuerte movilización obrera y popular en curso en la provincia. Los estatales protagonizaron hace pocas semanas una multitudinaria manifestación que obligó al gobernador a dar marcha atrás en la imposición del horario cortado, aunque sin reimplantar el horario matutino que regía anteriormente. Además iniciarán la próxima semana un plan de asambleas como base de una movilización en favor de un aumento de emergencia de 200 pesos. También esa cifra reclama los municipales, que vienen realizando paros pardales y tienen previsto un calendario de paros sorpresivos, y be docentes que dieron mido a un plan de lucha con una marcha a la que concurrieron 600 compañeros. El redamo de aumento unifica a todos be gremios, y el acto del PO sirvió para impulsar este lucha, y bregar por una nueva dirección en el movimiento obrero que lleve estos reclamos a la victoria.

9 de mayo de 1992
Discurso de Jorge Altamira
Redacción

Compañeras y compañeros trabajadores: El acto que realizamos hoy en Plaza de Mayo es, de nuevo, como en el '90 y '91, una victoria política de lo mejor que tiene el movimiento obrero argentino. Contra la campaña de prensa que nos quería presentar en un estado de caos y de incapacidad para reunimos y luchar contra el gobierno menemista, esta multitud de miles y miles de com­pañeros demuestra una vez más que es un acto de unidad obrera internacional contra el gobierno de los ladrones, de los ministros ladrones, de los diputados ladrones, explotadores y capitalistas. Es un acto de unidad política de la clase obrera. Por eso el problema, compañe­ros, es el siguiente, ¿vamos a permitir— vos, vos, usted, ustedes, que vinieron acá por los motivos profundos que le son propios— ustedes van a permitir que este acto extraordinario se disipe en la nada? (Gritos: ¡No!) ¿Vamos a permitir que esta unidad política para luchar contra el enemigo común se disuelva cuando termine el acto? (Gritos: ¡No!) Este es el problema porque ya hemos hecho otros 1° de mayo y no hemos podido salir adelante con la unidad polí­tica de clase contra el gobierno capitalista. ¿Vamos a permitirlo por tercera vez? (Gritos: ¡Nol) Esa es la cuestión. Tene­mos por delante luchas. Los compañe­ros fraternales, las seccionales queridas nuestras de La Fraternidad, luego de una lucha heroica en que fueron traicio­nados por la CGT de Parque Norte y por el Encuentro de Burzaco que les dio la espalda, fueron derrotadas. Pero aquí estamos nosotros reunidos por miles en esta Plaza de Mayo para mostrarle a los compañeros fraternales que ellos han obtenido una victoria política, su huelga se ha transformado en bandera y estan­darte de la unidad de los mejores activis­tas y agrupaciones del movimiento obre­ro. ¿Vamos a permitir que esto se disi­pe? (Gritos: ¡No!) El Partido Obrero dice que no. El Partido Obrero llama, en el campo sindical, a oponer a la CGT de Parque Norte y al Encuentro de Burzaco un Encuentro de trabajadores clasistas y antiburocráticos convocados por to­das las comisiones internas, las seccionales rebeldes y los partidos aquí pre­sentes. El Partido Obrero dice no, no, no vamos a permitir que esto se disuelva. Para las próximas elecciones, que salga un candidato único de la clase obrera aquí reunida para disputarle a Porto, para disputarle a De la Rúa, para dispu­tarle a Rico y para disputarle a la centro- izquierda el derecho que tenemos como viejos luchadores, como luchadores de los explotados, con un programa, a construir una nueva dirección y a dirigir estas luchas. No queremos Fujimoris de izquierda, queremos representantes de la clase obrera. No nos van a salvar los hombres del espectáculo. Nos va a salvar la organización de los ferroviarios que han luchado, que sean ellos tam­bién nuestro candidato común. Que los fraternales, que las comisiones internas sean nuestro candidato común para las próximas elecciones. Este es el servicio que le hacemos a la clase obrera inter­nacional y éste es el juramento que nos tenemos que hacer todos nosotros aquí o de lo contrario esta enorme victoria política no nos servirá para terminar con el hambre, la miseria y la explotación. Adelante compañeros. ¡Viva la clase obrera internacional!

9 de mayo de 1992
Balance del 1° de mayo

El acto realizado en la Plaza de Mayo para celebrar el día internacional de la clase obrera, fue, sin la menor sombra de duda, una expresión política de la lucha en curso de los trabajadores contra el gobierno capitalista-entreguista de Menem. Una cosa diferente, aunque por supuesto muy importante, es que en el acto se hayan mani­festado las limitaciones políticas fundamen­tales que aún tiene la actual generación de luchadores obreros y una parte de la izquier­da que está vinculada a ellos, y por sobre todo las posiciones francamente contrarre­volucionarias de algunos de los participantes, en particular de la dirección oficial del partido comunista. Desde su lugar en la tribuna, y también mediante la acción de lo que fue la columna más impor­tante de la Plaza, el Partido Obrero formuló una política (el único que así lo hizo), para impulsar un avance y un reagrupamiento de la vanguardia obrera y para desenmascarar a los partidarios de la colaboración de cla­ses. El incuestionable carácter combativo del acto político de la Plaza estuvo expresado, como manifestación principal, en los casi diez mil asistentes, que se movilizaron de esta manera masiva a pesar de la campaña En la prensa capitalista para presentar al acto como una de las tantas manifestacio­nes marginales que producía la izquierda en este 1a de Mayo. La otra expresión política combativa de la concentración fueron los luchadores y activistas presentes en la tribu­na, fundamentalmente las seccionales re­beldes de La Fraternidad. Lamentable, y previsiblemente, los representantes de los partidos políticos se “colgaron” en su tota­lidad de la nítida expresión de lucha que caracterizaba al acto, para adular con frases demagógicas a los activistas presentes, exaltar la lucha por la lucha misma despre­ciando su contenido y finalidad políticas, en suma, para despolitizar un acto de unidad política de clase contra el capital. Burzaco y el Mas Otra muestra del carácter de clase del acto de la Plaza (con todas las limitaciones que deban incluirse en su inventario), se aprecia en el cotejo con los dos actos que pretendieron “rivalizar" con él. Tanto el del Mas oficial, en Plaza Once, como el del Encuentro de Burzaco, en la distante Co­rrientes, fueron manifestaciones completa­mente marginales, una limitación colosal que no fue salvada por la naturaleza de los planteos políticos que se formularon en uno y otro lugar. En el acto de Once estuvo presente una fracción de fraternales que saboteó sistemáticamente la última gran huelga, un hecho que califica por sí solo al acto del Mas oficial. No tiene mejores títulos el que fue su orador sindical principal, el bancario Jorge Mera, que actuó como lade­ro de Zanola en el reciente conflicto por los “retiros voluntarios” en el Banco Nación, llevando naturalmente a la derrota a los tra­bajadores. En el acto del Mas oficial se hicieron apreciaciones condenatorias terri­bles sobre el Mas, cuya política hasta el pasado reciente fue caracterizada como electorera y parlamentaria y hasta de cómplice del stalinismo, es decir contra­rrevolucionaria. Sin embargo, los mismos que hicieron estos severos juicios (no sabe­mos si con el aplauso de la escasa concu­rrencia o para espanto de ella), no solamen­te no sacaron ninguna conclusión significa­tiva sino que convocaron a fortalecer al partido que incurriera en semejantes des­viaciones políticas y dijeron que eso era clave para la victoria futura de la revolución. También llamaron a fortalecer a la Liga Internacional de Trabajadores, una carica­tura de IV° Internacional morenista, sin infor­marle a los presentes que la otra sección im­portante de esta LIT, la Convergencia de Brasil, no solamente se encuentra en una crisis de las características del Mas sino que está empeñada en la actualidad en llegar a un acuerdo con la dirección pro-capitalista del PT por medio de un frente llamado “Naluta PT” (como un último recurso para evitar su expulsión por parte de esa dirección). Ningún orador del acto de Once tuvo la ho­nestidad de señalar que los dirigentes del Mas están descubriendo recién ahora, y esto de una forma harto defectuosa y sin ningún alcance revolucionario, lo que el Partido Obrero les señaló “allá lejos y hace tiempo”, en 1985, con relación al Frepu y a la alianza democratizante con el PC, el Fral y la burocracia peronista, y que les repitió incansablemente durante todo este tiempo. Es significativo, a este respecto, que la “autocrítica” del Mas oficial no se extienda a su capitulación ante el peronismo, ya que en 1985 se presentaron a través de una campaña como peronistas de primera hora para justificar la alianza con el burócrata Villaflor; ni su capitulación ante el ejército y los carapintadas cuando junto al PC y al Fral encubrieron la masacre militar en La Tabla­da; ni sus reiterados acuerdos con el alfonsinismo para retirar la consigna de “juicio y castigo a todos los culpables” en oportu­nidad de las movilizaciones contra el indul­to. ¿A la luz de estos antecedentes, no exageran un poquito Ernesto González y Nora Ciapponi cuando se presentan como el ombligo universal de la revolución? El acto del Encuentro de Burzaco no fue casi registrado por la prensa, lo que es de por sí solo un síntoma. La burocracia que lo convocó no esconde para nada sus objeti­vos antiobreros. De Gennaro “se resiste a considerarse 'combativo'”, le dijo el diri­gente de ATE al Cronista Comercial (24/4), y esto con sólidas razones: “tenemos mucha prudencia política”, continuó De Gennaro, lo que es toda una capitulación o entregada cuando se tiene en cuenta que el movimiento obrero debe hacer frente a un gobierno súper-reaccionario como el de Menem. Para De Gennaro esta actitud de doblegamiento ante el menemismo revelaría, de parte de su bloque de burócratas, Muna absoluta claridad ideo­lógica”. Esta “claridad” se reduce a lo siguiente: “No queremos convocar paros, sino discutir proyectos para los trabaja­dores”. El interlocutor para un intercambio de ideas tan constructivo no podría ser otro que el gobierno y la patronal. Frente único en la Plaza Confrontado a estos dos actos “rivales", el de la Plaza se destaca por sus connotaciones de lucha obrera. Varios acti­vistas, y en particular los de La Fraternidad, llamaron a realizar un “encuentro de traba­jadores”, en oposición a la burocracia de “Parque Norte” y a la “de Burzaco. Este solo planteamiento, compañera Ciapponi y compañero González, ya sería suficiente para hacer un frente único en una Jorna­da de lucha. Porque ojo: el 1° de Mayo es una jornada de lucha, no simplemente de reflexión; históricamente es un día de huelga general universal por las reivindicaciones obreras — la deserción de esta lucha Podría clasificarse en muchos casos de carnerismo. Pero quizás el Mas oficial no aprecia ese punto planteado por los ferroviarios: hace dos semanas la dirección del Mas mando a sus delegados a intervenir en la reunión de Rosario en el Encuentro de Burzaco. ¿La "ortodoxia trotskista” no estará encubriendo, en todo este caso, a un “obrerismo burocrático”? La dirección oficial del Mas estuvo esperan­do que Burzaco largara la formación de un partido de trabajadores, pero los Mary Sánchez y compañía ya han dicho que no piensan ni en sueños convocar a la forma­ción de “una fuerza política clasista” (Crónica, 26/4). El colmo de las contradic­ciones del Mas oficial es que llaman a forta­lecer a su partido cuando al mismo tiempo están pensando en trabajar por otro. Es indudable que la fracción de Zamora- Díaz vio más claro que sus rivales cuando decidió concurrir a la Plaza: formó una columna bastante superior a la que co­rresponde a su fuerza interna dentro del Mas, ofreciendo con ello otra demostración de que incluso para la base del Mas el terreno de la movilización de41s de Mayo estaba en ocupar la Plaza de Mayo y en disputársela a cualquier expresión con­trarrevolucionaria que quisiera explotar en su beneficio el acto obrero. Pero la política de la fracción de Zamora-Díaz mostró tres falencias fundamentales. La primera es que no concurrió a la Plaza con una política de partido ni con una política de frente político, sino con una posición de demagogia con los compañeros ferroviarios y con los llamados “luchadores” en gene­ral del movimiento sindical, como si en los partidos de izquierda no hubiera “luchado­res ”, como si la mayor parte de las luchas no tuvieran el concurso organizativo y la in­fluencia política (siempre decisiva) de los partidos, y como si existiera alguna salida de conjunto para la clase obrera, para los activistas y para los “luchadores” que no pase por la construcción de un partido revolucionario y por transformarse ellos mismos en organizadores políticos de la clase obrera, pasando de la condición de activistas a la de militantes políticos re­volucionarios. Es decir que la fracción de Zamora-Díaz sabía adónde tenía que ir, pero no tenía la menor idea de para qué. La segunda falencia de esta fracción es que se negó a hacer un acuerdo político con el Partido Obrero, en términos de consig­nas, propuestas y organización, precisa­mente porque pretendía darle al acto el perfil completamente ficticio de “movilización convocada por ferroviarios”. En esto Zamora coincidía, punto por punto, con el PC. Pero eran los partidos, y no los “ferro- viarios” los que podían decidir e iban a decidir el carácter del acto. La posición del Mas disidente condujo a éste a un frente de hecho con el PC para, entre otras cosas, poblar de “luchadores” la tribuna del acto, sin importarle incluso que algunos de esos “luchadores”, que en el acto hablaron a favor de la “lucha armada” pertenecen a agrupaciones favorables al Encuentro de Burzaco. Las características despolitizadoras que se manifestaron en el acto, y en especial el hecho de que el deshilachado PC pudiera imponer un número de oradores “sindicales” injustificado, tiene que ver por sobre todo con la completa miopía política de la fracción de Zamora-Díaz y con su “obrerismo”, el cual se opone concreta­mente a la construcción y al desarrollo del partido revolucionario. La tercera falla es que esa fracción fue a la Plaza a pronunciar un discurso y no a plantear una política, que por otra parte no tenía. Zamora habló para la “interna” del Mas, por un lado, y de la ex-IU, por el otro. Fue al acto a diferenciarse y a justificarse ante ambas tendencias. Por cierto que la rebelión de Los Angeles y la defensa de Cuba sin defender al gobierno de Castro son importantes, y que también lo es la lucha de los obreros polacos, pero el tema de la Plaza era si la multitud iba a ser llevada al frente contrarrevolucionario de Solanas, poblado de enemigos de la Revolución cubana, o a un frente independiente de trabajadores. La concepción que Zamora y Silvia Díaz se dieron del acto sirvió como anillo al dedo a la política de Echegaray, que iba a usar la tribuna para hablar de Cuba con tanta mayor pasión cuanto mayor era su necesidad de ocultar el carácter reaccionario y anti-cubano del Frente del sur. Sabotaje político v organizativo del PC Aunque el cronista filo-staliniano de Clarín (lo de filo es una concesión de nues­tra parte) le aseguró a sus lectores que la mayoría de los concurrentes era del PC, esto no solamente es completamente falso sino que el PC saboteó el acto del 1°. El comité de la Capital de este partido, nada menos, llamó a ir a Corrientes, y en varios bancos los delegados stalinistas sacaron volantes contra el acto en la Plaza. Desde un punto de vista político el sabotaje fue más amplio, esto porque el PC plantea integrar­se al "espacio” o Burzaco, integrado por los campeones de la “flexibilización labo­ral”, e incluso tiene en la dirección de Bur­zaco a un miembro de su Comité Central, conocido como notorio rompe-huelgas y agente de Telecom en Córdoba, Héctor Daniel Sánchez. Echegaray utilizó sin ningún escrúpulo el espacio que no le correspondía en la Plaza de Mayo, para usar a la Revolución Cubana y a Fidel Castro contra los trabaja­dores que luchan en Argentina. No tuvo cojones para reclamar el apoyo a Solanas o a Burzaco, que si lo hubiera hecho habría podido sentir el depresivo sabor de la chifla- tina colectiva. Echegaray afirmó que no se puede defender a Cuba sin defender la política del gobierno castrista, con la misma convicción con que hasta hace poco decía que no se podía defender a la revo­lución nicaragüense sin defender a los hermanos Ortega. Como pertenece a un partido y a una dirección que practicó la hostilidad contra la Revolución Cubana durante varias décadas, mientras fue al mismo tiempo políticamente dócil con la última dictadura militar (y la anteúltima también), es natural que Echegaray desco­nozca la evolución política en Cuba desde 1959 y bs giros y re-giros que ya pegó su gobierno, partiendo de su condición revolu­cionaria democrática inicial a su actual condición ostensiblemente bonapartista Echegaray ni se molestó en defender de un modo concreto la política del gobierno, algo que ni sabría hacer, sino que se limitó a destacar los méritos del partido único y del hombre providencial. Es el mismo Echega­ray que apoyó a Gorbachov, al que adjudi­caba la intención de “renovar el socialis­mo”. La postración ideológica de la izquier­da en Argentina se evidencia en que aún se tome o se deba tomar en serio a este perso­naje. Echegaray fue favorecido en su política distraccionista por los oradores sindicales que militan en líneas opuestas a él dentro del PC, pero que no han trazado una línea de delimitación clara y definitiva con el stalinismo, y que igualmente utilizaron el tema de Cuba y del Che, sin denunciar nunca, claro está, a los responsables políticos de la muerte de este último. El ya citado filo-staliniano cronista de Clarín anunció hace pocas semanas la disolución del PC o por lo menos su naufragio en un movimiento polí­tico amplio con otras fuerzas “que susten­ten principios democráticos, progresis­tas y patrióticos” (según reza una solicita­da de un “chirolita” del PC, la Intransigen­cia Popular). Mientras el pueblo cubano, al menos, se entrena todos bs días para resistir una invasión en nombre del “comunis­mo”, sus amigos vernáculos se bajan el nombre de “comunismo” sin que se dispa­re una solo tiro (la política comunista la bajaron hace ya más de sesenta años), salvo que bs porteños se estén anticipando a una decisión de cambiar el nombre del PC cubano por el de Partido martiano. PO Fue la lucha que empeñó el PO la que le dio a la Plaza características políticas y la que se delimitó de la demagogia sindicalera. El PO denunció el frente de colaboración clasista y llamó a un frente independiente de trabajadores. El PO apoyó el llamado a un Encuentro de Trabajadores. El PO golpeó de lleno en la vaca sagrada de Solanas, para destacar que su condición de Fujimori es un ataque al principio de organización política de las masas y de lucha de ciases consiente. La polémica distraccionista so­bre Cuba ocupó la primera plana de bs diarios, pero se va diluyendo con el paso de los días; ocurre b contrario con el frente contrarrevolucionario del Sur y con la hipocresía del PC. Los fraternales que creyeron que existía una remota posibilidad de sepa­rar a éste del “espacio” Burzaco, ya deben estar más que desengañados. Si no se dejan adular o engrupir por la demagogia “obrerista” o “guerrillerista” sabrán ver con toda rapidez que hay que unirse al Partido Obrero para que la vanguardia obre­ra pueda tener una existencia real en Argentina. Secundarios votaron concurrir a la plaza El martes 28 de abril se realizó una reunión de compañeros secundarios que están organizando una Coordinadora de colegios en el barrio de Almagro. Estaban presentes delegados del Nacional Mariano Moreno y activistas del Mariano Acosta, la escuela de Cerámica y el Nacional 17. Aun­que no estaba incluido en el temario, una delegación de la U JS informó sobre el carác­ter del acto del 1° de Mayo, distribuyó la convocatoria y planteó la necesidad de con­currir con las reivindicaciones propias de los secundarios. Algunos delegados vinculados al PTS y al PTP trataron de evitar que el punto siquiera se debatiera apelando a argumen­tos reaccionarios (problema de “política” y “partidos" que no debía considerarse). Por amplia mayoría, más de 20 votos, los secun­darios presentes votaron a favor de la concu­rrencia conjunta al acto de la Plaza. Una prueba no sólo del espíritu de lucha sino de la politización que existe en un amplio sector del activismo secundarios de la Capital. Corresponsal Frente a la Bolsa: No a la estafa anti-previsional El lunes 27 se realizó frente a la Bolsa de Comercio, un acto de repudio al Seminario sobre la reforma provisional. Convocado por 15 comisiones internas bancarias, fijó una posición de rechazo a este robo del siglo', el mismo día que se anunciaba el acuerdo PJ-UCR que extiende en 5 años la edad jubilatoria. Participaron delegados y activistas de la Lista Naranja de distintos bancos y miembros de las comisiones gremiales de los bancos Provincia, Patricios, Alemán, Shaw, Río, entre otros. También se hizo presente con su adhesión una delegación del Plenario de Organizaciones de Jubilados, de la Comisión de Jubilados del Banco Provincia y de la Comisión Interna del INDEC. Ésta única manifestación de repudio en las barbas de los responsables de un ataque histórico a las condiciones de vida de los trabajadores, no deja de ser un hecho aislado que es necesario superar mediante una vigorosa campaña.

9 de mayo de 1992
De la Rúa, el candidato de Menem

El ministro de trabajo convocó a lo que los diarios consideraron una “inu­sual” conferencia de prensa en la Casa de Gobierno para anunciar, como prin­cipal conclusión del dialogo político, que la UCR había estampado su firma “para impulsar el pronto tratamiento de la reforma del sistema previsional”. Al lado del ministro Rodolfo Díaz se encontraba, para avalar la ceremonia, el ex ministro de Alfonsín, Aldo Neri, en la actualidad asesor de Fernando De la Rúa. Como consecuencia inmediata de este acuerdo la UCR firmó el dictamen de la Comisión del Congreso que pro­pone elevaren cinco años la edad para jubilarse. Menem destacó la celebración del acuerdo en el discurso de inauguración del período legislativo. Desmintiendo a quienes afirmaron que el objetivo del “diálogo político” iniciado a princi­pios de año era la reforma de la consti­tución y la reelección del presidente, la realidad confirmó la denuncia solitaria del PO de que su finalidad era acabar con la previsión social y privatizar el sistema jubilatorio. La superación de este tema ha limado las divergencias entre el gobierno y la UCR de cara a las elecciones de la Capital. De la Rúa se ha convertido en el candidato oficial de la banca y del gobierno norteamerica­no, convirtiendo a Porto en un problema estrictamente “Interno" del aparato justicialista. Desde el momento en que el “diálo­go político" resolvió en su “solemne” ámbito el robo de los aportes jubilatorios y la destrucción del sistema provi­sional, el secretario de Seguridad So­cial pudo confirmar todo lo que dijo que no dijo y ratificar lo que ahora es un “gran acuerdo nacional"-. Los trabajadores menores de 45 años serán transferidos compulsiva­mente a un sistema de jubilación priva­do, sin reconocérseles los aportes y contribuciones efectuados durante su vida laboral. Recibirán cuando se reti­ren, como suerte de “Indemniza­ción", “una jubilación equivalente al 20% del salario medio” es decir unos 100 dólares mensuales. De la jubila­ción “privada" recibirán otro tanto, con lo cual la jubilación total podría rondar los 200 dólares mensuales, un 40% del salario medio, o si se quiere un 16% del costo de la canasta familiar. Los trabajadores mayores de 45 años permanecerán en el sistema público reduciendo al 70% la garantía actual del 82%. Pero esta garantía tampoco será respetada porque su efectivización dependerá de los recur­sos del sistema, que, de entrada, pier­de de recaudar unos 2.000 millones de dólares por año por la transferencia del aporte del 10% de los trabajadores me­nores de 45 años al sistema privado. No termina aquí, sin embargo, el "gran acuerdo radical-Justicialista" Schutthess señaló “que se estudia au­mentar en 1 % esta carga (el descuen­to al trabajador), la que se destinarla totalmente a la nueva Administrado­ra de Fondos de Jubilación y Pen­sión (AFJP), quedando finalmente en el 11%" (Ambito, 29/4). Esto explica por qué el mismo Schulthess le señaló a Clarín (3/5) que la capitalización del trabajador en la jubilación privada será del 8%. Es que si bien el trabajador aportará el 1 l%de su salario, solamen­te le acreditarán en su cuenta de retiro un 8% porque el resto son comisiones y prima por un seguro de invalidez. De este modo, sobre un sueldo de 500 pesos, al trabajador le descontarán 55 pesos, pero a su cuenta irán 40. Las Ad­ministradoras y compañías do seguro se embolsaran 15. aun antes de haber empezado sus "negocios". Nuevo impuesto El gobierno anunció también la im­plantación de un nuevo impuesto para financiar el sistema jubilatorio oficial. Este gravamen a la previsión social sería del 10% de las ventas de todas las empresas, descontadas las compras y pago de salarios. Se trata de una espe­cie de IVA destinado a financiar jubilaciones. Pero, en su lugar, el aporte patronal del 16% sobre los salarlos será reducido a tan sólo el 6%. De esta manera, la teoría oficial de que con el nuevo gravamen las Cajas recaudarán más se desmiente a sí mismo, porque dejarán de percibir 10 puntos de aporte empresario. Los 2.400 millones de dó­lares anuales que se recaudarían por el Impuesto a la Previsión Social se per­derían con creces por la reducción del aporte empresario del 16 al 6% y por la transferencia del descuento del 10% a los trabajadores menores de 45 años. Entonces, ¿por qué este cambio? Para transformar un impuesto directo (aporte patronal), trasladable sólo parcialmente a los precios, en un impuesto indirecto, que se traslade directamente a los precios, es decir, en un impuesto al consumo. De este modo, la financiación del sistema previsional oficial que aún perduraría deja de ser una responsabilidad empresarial para trans­formarse en una “responsabilidad de la sociedad", novedosa culpable de la banca­rrota del régimen jubilatorio. La burguesía pretende borrar las huellas patronales del desfalco de las Cajas, enchufándoles a los trabajadores el costo de sus fechorías. Adelante radicales En febrero. De la Rúa anunció con bombos y platillos la elaboración de un proyecto “alternativo" de reforma jubilatoria de su autoría (Clarín, 19/2/92). El proyec­to planteaba aumentar gradualmente la edad jubilatoria a 65 años, derogar el 82%, aumentar los aportes de los trabajadores a través de un sistema de capitalización a cargo del Estado. El proyecto de alternativo no tenía nada; era más bien una variante de la destrucción previsional que estudiaba el gobierno. Ahora De la Rúa acepta discutir el proyecto de Cavallo-Redrado-Schulthess artículo por artículo, luego de darle su apro­bación en general. Con esta táctica se anota puntos con los pulpos, porque ayuda a que salga la ley, y disimula su complicidad con el saqueo propugnando que la capitalización se haga en el marco oficial, algo que él sabe que es inviable en el marco actual y más si se liquida el aporte patronal. “La destrucción del sistema jubilatorio si no la hacemos entre todos, no la hace nadie" fue la consigna que lanzó el oficialismo al convocar al diálogo político. La UCR recogió el guante y tenemos ahora el proyecto de “gran acuerdo nacional''. De la Rúa se transformó con esto en el repre­sentante del oficialismo, en el verdadero .candidato de Menem, Cavallo y Redrado. Por eso la Bolsa saludó el apoyo de De la Rúa al proyecto oficial con un Inusual ingre­so de fondos a la compra de acciones. Es que el corazón de la nueva ley está puesta en la Bolsa porque los fondos de los traba­jadores que embolsarán las Administrado­ras serán volcados a la especulación bursá­til. De este modo, la jubilación de millones de argentinos estará a merced de los mismos hombres y la misma clase social que hoy engrosa las listas del Central.