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Prensa Obrera N° 350

29 de enero de 1992 · 25 notas

Notas de este número

29 de enero de 1992
Tierra del Fuego: Por qué retrocedimos en las elecciones

En el PO N° 347, se promete un balance de la campaña electoral en Tierra del Fuego, luego de señalar que “También el PO retrocedió al 0,4% de los votos, una tercera parte de su votación en 1989 y una cuarta parte de la de 1990...”(En realidad la mitad y un tercio respectivamente) Nuestra intervención para esta cam­paña electoral fue muy diferenciada de la que tuvimos en las elecciones consti­tuyentes (diciembre 1990). 1- Correctamente, caracterizamos que justicialistas y Mopof eran dos va­riantes menemistas y desarrollamos una línea de denuncias contra ambos partidos. Pero mientras que la situación a fi­nes del ‘90 era de despido de trabajado­res, desactivación de la industria, ahora la industria electrónica, principal fuente de trabajo, estaba reactivándose —gra­cias a las desgravaciones y otras pre­bendas. La característica no era la des­ocupación, sino la superexplotación. Teníamos que haber dado cuenta de esta situación, explicar su carácter y sus límites, y denunciar que tos capitalistas se estaban llenando los bolsillos a ca­rradas, mientras los trabajadores te­nían tos salarios congelados y se veían obligados a dejar la vida dentro de fábrica (jomadas de 11 a 13 horas). La denuncia de un desempleo ca­tastrófico (agigantada en la propagan­da verbal) no encontraba el eco que tuvo en época de la constituyente, un año atrás. Los capitalistas que ham­breaban a tos trabajadores, obligándo­los a trabajar 12 horas diarias para parar la olla. El aumento salarial, debió haber sido una consigna central. Necesitábamos una caracteriza­ción más ajustada de la situación que nos permitiera una intervención tam­bién más ajustada, que golpeara direc­tamente sobre la experiencia del traba­jador. 2- Desde el punto de vista metodológico, tenemos dificultades para es­tructurarnos sobre el movimiento obre­ro y sus luchas. Esto en gran parte se debe a la "represión social" que su­frió el Partido con el despido de militantes y dirigentes de los principales movimientos de lucha en Rio Grande. La lucha de las barriadas, la huelga de los metalúrgicos, las huelgas, moviliza­ciones y listas de oposición en la UOCRA, nos tuvieron siempre a la cabeza. Fuimos empujados —en un pueblo chi­co— fuera de los "frentes”. Ya no estábamos naturalmente ligados y su­mergidos en las luchas. Necesitamos superar esta situación con un plan polí­tico de penetración y desarrollo. Lo mismo sucedió en Ushuaia, donde el Partido es más joven. Estas dificultades exigen, más que nunca, un mayor traba­jo de dirección política que ayude a ca­racterizar, que forme políticamente a los compañeros ávidos de formación, que oriente políticamente a penetrar en las luchas de las masas, etc. 3- También están las dificultades de centralización que provocan las distan­cias. Además ante las dificultades de atención a la regional, no existe ningún organismo que hubiera podido detectar la necesidad de una rectificación a tiem­po de nuestro trabajo. Hemos sacado un balance con los compañeros, estamos rearmando la in­tervención partidaria —que desde el punto de vista principista fue impeca­ble— armando un padrón de colocación de prensa, orientándola hacia frentes de masas, promoviendo una dirección re­gional. En el marco del debate congresal, tenemos que centralizar (regionalización mediante) al comité fueguino.

29 de enero de 1992
Campaña financiera: Coronar los objetivos
Redacción

Con datos parciales la Campaña Fi­nanciera ha superado el 70% promedio de su objetivo (ver recuadro). Hay comités que informan de un éxito im­portante en colectas públicas: la regio­nal santafesina, por ejemplo, dice que en las colas de cobro del gremio docen­te, aportaron160 maestros en Rosario, San Lorenzo y Santa Fe. En la puerta del frigorífico Cepa, en Merlo, 45 trabajadores aportaron al PO. En el sanato­rio Ottamendi, de Capital, también se obtuvieron 21 aportes en una colecta realizada en la puerta. Las rifas lanzadas por el partido en los gremios han permitido en la mayoría de los casos que se duplicara la canti­dad de compañeros que trabaja para la Campaña. Más de 100 rifas se vendie­ron entre los trabajadores del Hospital Francés. En el Banco Nación, en YPF, entre los trabajadores de los talleres ferroviarios, en la metalúrgica Carrier, en el Inti, fueron colocadas centenares de rifas solidarias con el PO. Ahora se trata de culminar la Cam­paña Financiera. Hay todavía decenas de simpatizantes que no han aportado. Algunos se han comprometido a colo­car su aporte con el cobro de fin de mes o de la próxima quincena. Otros aún no han sido visitados. La proporción de rechazos es ínfima. Se trata entonces de planificar en los círculos la actividad de estos últimos 15 días para terminar de recorrer todo el padrón, para con­cretar los aportes pendientes. Están dadas las condiciones para ganar esta batalla por el sostenimiento financiero del PO. Hacemos un llama­do a los simpatizantes y trabajadores a concretar su aporte para ayudar así a construir un gran partido de la clase obrera. Gran Buenos Aires: “Un salto cualitativo” La campaña financiera en nuestra regional del Sur del Gran Buenos Aires alcanza hasta el momento las siguien­tes cifras: Quilmes 80%, Florencio Va­reta 65%, Berazategui el 65%. Consta­tamos con la campaña que los simpati­zantes y la periferia, incluso la más alejada responde a la campaña del PO a pesar de la miseria y la desocupación. El salto cualitativo en esta campaña es que el 15% del total de los aportes son docentes, el 10% son municipales y el 5% estudiantes secundarios que par­ticiparon activamente en la lucha contra la “transferencia" educativa. En docentes y en algunos "barrios, muchos aportes y compromisos provie­nen de militantes del Mas y de una agrupación de maestros con la que hemos tenido grandes debates en es­tos años en relación a IU, UTI, y a las tácticas del trabajo en los sindicatos. Las rifas sirvieron casi en su totalidad para que un sector de la periferia hiciera campaña, que en algunos barrios y fábricas alcanzó ventas masivas. El alza de la campaña está ligada a una mayor consistencia política adqui­rida por las últimas intervenciones polí­ticas del partido en la zona .Esto se refleja en un sustancial aumento de la venta de la prensa. Parte del dinero de la campaña financiera lo destinaremos a la inmediata apertura de un local en el centro de Varela para potenciar el tra­bajo político en docentes, secundarios y en dos fábricas fundamentales del distrito. Pepe

29 de enero de 1992
Japón -o las barbas del vecino

La "desafortunada" visita de Bush a Japón sirvió para focalizar la crisis económi­ca en Estados Unidos, pero al mismo tiempo para disimular la hondura de la crisis japone­sa. Esta última, sin embargo, está llamada a tener una influencia decisiva en la profundización de la crisis mundial. En noviembre, la producción industrial cayó un 0,6% respecto de la de noviembre de 1990, después de haber caído el 1,7% en octubre (Le Monde, 28/12). La tasa anual de crecimiento del PBI, por su lado se desplo­mó a sólo el 0,8% en el segundo semestre de 1991 (ídem). Un informe del Dai-Chi Kangyo Bank (The Wall Street Journal, 26/12) señala “tendencias preocupantes": consumo en baja, caída de las ventas de automotores por primera vez en más de una década, las ventas de los supermercados se redujeron en el 1% en el tercer trimestre de 1991 y las ventas minoristas están en caída desde mediados de 1991. “El crecimiento de las inversiones de capital actualmente están estancadas”, hay una “calda del número de horas extras trabajadas" y el MITI Pronostica “una inversión casi nula en 1992" (Le Nouvel Observateur, 19/12) La caída de los beneficios da los gran­des monopolios en el telón de fondo de la crisis industrial. “Las utilidades de las empresas industriales que cotizan en Bolsa cayeron un 12% respecto de 1990”, “las bancarrotas se han converti­do en una plaga al ritmo mensual de cinco mil millones de dólares de insol­vencia” (La Repubblica, de Roma, 6/1). Crisis bancarla y financiera Bajo la presión de los grandes monopo­lios industriales y, sobre todo, bancarios, el Banco Central de Japón acaba de reducir la tasa de interés. El Wall Street Journal (31/ 12) advierte, sin embargo, que “la baja de la tasa de interés en Japón puede no acica­tear a la economía", esto porque “se espera que los bancos se resistan a tras­ladar la reducción de tasas” a sus clientes ya que “necesitan márgenes más amplios" para hacer frente a “los requeri­mientos de capital (propio) más estrictos y al aumento da las quiebras de las em­presas”. Los banqueros japoneses están senta­dos sobre una verdadera montaña de crédi­tos incobrables. Según los analistas de Salomen Brothers, “los créditos incobrables de la banca Japonesa superan los 155.000 millones de dólares, alrededor de un 7% del total de sus préstamos“ (WSJ, 11/12), A esto habría que agregarle —según informa La Repubblica (6/1) – otros “340.000 miñones de préstamos bancarios cuyas garantías se han desva­lorizado enormemente“ como resultado de la caída de los precios de los inmuebles y la tierra, y aún otros “340.000 millones de créditos de alto riesgo del sector finan­ciero no bancario”. Una verdadera catás­trofe. Como consecuencia del “crecimiento alarmante de los créditos incobrables" (WSJ, 11/12), “las ganancias de los grandes ‘trusts Banks’ cayeron un 45% en los seis meses que van de marzo a setiembre de 1991 y se espera que sus balances presenten pérdidas sustanciales” (ídem). Las pérdidas de la Bolsa ya han adquiri­do esas dimensiones. “La capitalización de la Bolsa de Tokyo alcanzaba a 5,2 billones de dólares al 31/12/89; a finas de noviembre de 1991 apenas llegaba a 3,2 billones", informa el diario romano La Repubblica. ¡En apenas dos años se “eva­poraron "(des valorización) capitales por 2 billones de dólares, lo que equivale —nada menos— a que “se hubiera cerrado las Bolas de Walt Street" (ídem)! La caída de los bancos y de la Bolsa pone si desnudo el fin del boom especulativo que mantuvo funcionando a la economía japonesa durante la década del ´80. Entre 1985 y 1989 los créditos bancarios habían crecido un 60%, los créditos hipotecarios se triplicaron y la capitalización de la Bolsa se multiplico varias veces; en el mismo periodo del PBI solo creció menos del 30%. La “burbuja” especulativa, “hico caer, en el curso de los últimos doce meses, a los presidentes del Sumitomo Bank, del Fuji Bank, del Kyowa Saitama Bank, del Industrial Bank of Japan, DE LAS CORREDORAS DE Bolsa Nomura y Nikko y hasta al ministro de finanzas Hasymoto” (La Repubblica, 6/1). Otros ejecutivos han tenido menos suerte: la mafia japonesa – que pasó a ocupar un lugar preponderante en la Bolsa al calor de la fiebre especulativa de los ´80 – sembró de cadáveres de financistas y ejecutivos las calles de la “city” de Tokyo para “vengar” sus enormes pérdidas. En virtud de la crisis “de gran financista del mundo, Japón se ha convertido en importador neto de capital a largo plazo. Para cubrir sus pérdidas o devolver las deudas contraídas en los últimos años, las empresas están comenzando a vender títulos norteamericanos y europeos” (La Repubblica, 6/1). Pero la “retirada” del capital japonés de Estados Unidos ha dejado sin financiamiento al déficit fiscal norteamericano. Con la reducción de la taza de interés el gobierno de Bush pretende “licuar” (desvalorizar) los intereses que debe pagar por su monumental deuda pública de cinco billones de dólares. Pero para lograr este propósito necesita que los restantes países también reduzcan sus tazas, de lo contrario los capitales monetarios abandonaran en masa los Estados Unidos. Un anticipo de esta “fuga” es la huida de 31 mil millones de dólares de depósitos bancarios que se han pasado a Fondos de especulación bursátil.

29 de enero de 1992
Uruguay: La burocracia sindical contra los trabajadores
Redacción

Uruguay vive un verano como se debe, es decir, "caliente". A mediados de enero, y por segunda vez en menos de un mes, un paro general del PIT- CNT paralizo al país, para repudiar la salvaje represión desatada contra los trabajadores de FUNSA (Fábrica Uru­guaya de Neumáticos SA), que ocupa­ban la planta desde hacía una semana en reclamo de la reincorporación de 116 despedidos y contra el envío al “seguro de paro" a la totalidad de los trabajadores del sector industrial de la empresa. Mercosur Después del desalojo policial circu­ló la versión de que FUNSA había sido comprada por Michelin —el pulpo fran­cés del caucho— para dedicarla a la fabricación de cubiertas para autos antiguos y de colección, con vistas a entrar al Mercosur. Este “mercado regional” fue planteado por los gran­des monopolios y apoyado por el go­bierno Bush, pero cuenta también con el apoyo político del Frente Amplio y la burocracia del PIT-CNT. Aunque Mi- chelín desmintió la versión, el Sindicato del Neumático de Argentina, ratificó que los franceses se encuentran en tratativas desde hace tiempo para quedarse con Funsa y con Fate. Para hacerse cargo de Funsa Michelin habría exigido el despido previo de la mitad del personal (actualmente 1000 trabajadores) y la completa extir­pación de la actividad sindical. La burocracia del PIT-CNT El conflicto de FUNSA saltó a con­tramano de la orientación seguida por la dirección frenteamplista del PIT- CNT. “No buscamos la conflictividad” había declarado uno de sus diri­gentes ( La Hora, 18/1) pese a que los despidos de FUNSA se sumaban a la pretensión oficial de liquidar las condi­ciones de trabajo en el puerto y a la re­ducción general de salarios de todo el movimiento obrero (12% de aumento contra una inflación del 20% en el últi­mo cuatrimestre). José D'Elia, secretario general del PIT-CNT, por su parte, intentó conven­cer a los trabajadores para que desalo­jaran la planta, su arma de lucha. D'Elia quedó luego “desacomodado" por la represión, pero también por la negativa de los trabajadores a retirarse en las condiciones y términos exigidos por la policía (Brecha, 16/1). El paro general fue votado, según el semanario frenteamplista Brecha (16/ 1), en una “reunión por momentos tormentosa”, que puso al descubierto que la dirección del PIT- CNT no está por la lucha ni por la victoria de los trabajadores de Funsa. En efecto, en esa reunión triunfó la posición de un paro “pelado"(dominguero) de 24 ho­ras; si se considera que a mitad de di­ciembre el PIT-CNT convocó a un paro activo de 36 horas contra la declaración de la actividad portuaria como "servi­cio esencial”, es evidente que ahora ha decidido “bajar el perfil". Después del paro general, la buro­cracia ha decidido el aislamiento de FUNSA. En efecto, “la movilización de mañana, pese a las declaraciones e intenciones de los dirigentes sindi­cales, termina por cerrar la etapa de movilizaciones que se había iniciado en diciembre con los sucesivos conflictos de ANCAP (petroleros) AEBU (bancarios), la estiba, el puerto y FUNSA” (Brecha, 16/1). Los dirigentes “cierran" la movilización, ¡cuando los trabajadores de FUNSA seguían en huelga! Según el semanario frenteamplista, “hasta el reinicio de los debates par­lamentarlos sobre las leyes de em­presas públicas, la agenda sindical sólo muestra las atomizadas nego­ciaciones salariales por rama en el sector privado...” El "calendario" de la dirección del PIT-CNT está determi­nado por el parlamento. Su actividad central para 1992 sería la recolección de firmas para reclamar un plebiscito sobre la ley de empresas públicas. “Curiosamente, cuando la conflictividad con el gobierno entra en una impasse, puede estallar un con­flicto largamente postergado contra la administración frenteamplista de Tabaré Vázquez”, intendente de Mon­tevideo (ídem). La dirección del PIT- CNT se negó a incluir el reclamo de los municipales montevideanos de un aumento de emergencia en el pliego de reivindicaciones del paro general. Aislamiento de FUNSA; desconoci­miento de los reclamos de los munici­pales: la dirección del PIT-CNT —que es la misma que la del Frente Amplio— es hostil a los trabajadores.

29 de enero de 1992
El PC de Uruguay se entrevista con el gusano Mas Canosa
Redacción

Jorge Mas Canosa es el presi­dente de la Fundación Nacional Cubano-Americana, la fracción más terrorista, más revanchista y más ligada a la CIA, a la contra nicara­güense y al narcotráfico de toda la gusanería de Miami. Mas Canosa ya se siente “un hombre de Estado" —y comportándose como tal— se entrevistó recientemente con Menem cuando éste viajó a los Estados Unidos en noviembre. En aquella ocasión, el semanario “Propuesta" (n° 105,21 /11) lo definió como el presidente de “un grupito irrepresen­tativo de gusanos, que conspiran desde las costas de Miami, paga­dos por el dinero yanky, algunos de los cuales ostentan con orgullo la ciudadanía americana y las con­decoraciones de la CIA". ¡Exacta­mente! ¡Pero La Hora Popular, el sema­nario del PC uruguayo, lo recibió con los brazos abiertos! En su edición del 18 de enero publicó un extenso re­portaje a este enemigo declarado del pueblo cubano. Mas Canosa alboro­zado, hasta “agradeció a La Hora Popular la posibilidad de ofrecer a la izquierda uruguaya la verdad sobre Cuba“. Después del “agra­decimiento”, Mas Canosa se des­pachó con su habitual sarta de mentiras, insultos y ataques, pre­sentó “un agresivo plan basado en la privatización y en la capitaliza­ción”. La Hora Popular publicó todo esto sin polemizar, chistar, ni des­mentirlo. El entrevistador llegó inclu­so a preguntarle al terrorista Mas Canosa “¿qué haría si mañana (¡!) fuera presidente (¡!) de Cuba?" ¡Estos son los “amigos" de Cuba! El reportaje se inscribe en una lí­nea proimperialista de conjunto de la izquierda democratizante. El FA apoya la Iniciativa de las Américas y el Mercosur; el PT invita a su Con­greso al cónsul yanqui y reclama “elecciones en Cuba”; el Ejército Sandinista condecora al agregado militar norteamericano en Managua; el FMLN se integra al estado salva­doreño. Esta integración de la izquierda latinoamericana al orden imperialis­ta mundial representa una traición a la revolución cubana. No debe sor­prender, entonces que cuando la “izquierda" atacaba a Menem por entrevistarse con Mas Canosa en noviembre, Prensa Obrera advirtiera que Cuba debía cuidarse, por sobre todo, de sus “amigos”.

29 de enero de 1992
Acuerdo de paz en El Salvador: Es contrarrevolucionario

La guerrilla y el gobierno salvado­reño acaban de sellar un “acuerdo de paz" que establece “el desarme e Integración de los combatientes del Frente Farabundo Martí a la vida civil salvadoreña", la disolución de los “cuerpos de elite” del Ejército y la constitución de una “nueva" Policía Nacional Civil, con participación de ex­combatientes de la guerrilla (‘Página 12". 17-1-92). Según el “The New York Times” la clave para el acuerdo residió “en el abandono de los reclamos de los rebeldes de compartir el poder” y, sobre todo, en algunas modificaciones en sus planteamientos políticos, que incluyen la “sorprendente” (Sic) “defensa de un comandante marxista de una política de privatización bancada” y las más recientes declara­ciones de Joaquín Villalobos, “el más militarista de los jefes rebeldes, que ahora habla del pragmatismo y la socialdemocracia como sus Ideales de conducta”( “The New York Times’. 5/ 1/92). El pacto salvadoreño, celebrado bajo el auspicio de la ONU, contó con el patrocinio principal del Departamento de Estado, cuyo subsecretario (Bernard Aronson) declaró que “no vemos todo esto como un mal necesario para acabar con la guerra, sino que creemos en las reformas negociadas” (Heraid Tribune, 5/1). En este clima, los ex-rebeldes retribuyeron el gesto aclarando que “no se opondrán a la continuidad de la ayuda militar a El Salvador” (ídem). Las gentilezas no terminaron aquí por­que el propio Baker “abogó por que lo más pronto posible et FMLN sea reconocido como partido político y tomadas en serio las preocupacio­nes de sus miembros” (“El Cronista’, 19/1/92). El Estado salvadoreño preserva el conjunto de su aparato de dominación y aún se fortalece por la integración política de los ex-guerrilleros. Shafik Handal, comandante del FMLN y uno de los supuestos líderes, junto al argen­tino Etchegaray, de la “renovación revolucionaria” de los PC(s) latinoa­mericanos, aseguró que el acuerdo, conducirá aun “poder más pluralista” (“Página 12”, 17/1). Cristiani tuvo sus razones para declarar que “los milita­res hablan salido fortalecidos” (ídem). Es que como parte de los acuer­dos, el parlamento sancionó, por unani­midad, una ley de amnistía que —se­gún la Comisión de Derechos humanos de El Salvador— “sanciona el perdón y el olvido para los culpables de gravísimos crímenes” y que “(pondrá) en libertad a los autores de terribles violaciones a los derechos humanos”(Página 12,25/1). A diferen­cia de la Argentina, en El Salvador la amnistía ha sido promulgada por la derecha y por la “izquierda Como se ve, los sitiados y los sitia­dores han vuelto a coincidir en un acuerdo político-estratégico internacio­nal. Joaquín Villalobos, comandante del FMLN: “Me cago en el marxismo” El FMNL no firmó los “acuerdos de paz” por consideraciones tácticas, por lo menos es lo que sostiene su máximo jefe, Joaquín Villalobos. Después de todo la firma de un “acuerdo” que integra al FMLN a la defensa del Estado burgués, de la propiedad privada y hasta de la penetración imperialista no tiene nada de táctico. Esto el coman­dante Joaquín Villalobos lo expone sin pelos en la lengua en un reportaje con­cedido a Bertrand de La Grange, envia­do especial de Le Monde (16/1) a San Salvador. “El comunismo ha muerto” decla­ró Villalobos, reconvertido en un Yeltsin centroamericano, para explicar las ra­zones que llevaron al FMLN a firmar los “acuerdos”. No solo esto: “hemos abandonado —Insiste— las teorías dogmáticas del marxismo-leninis­mo” (ídem). Es decir que Villalobos había tomado las armas cuando ésa era la política de la burocracia rusa; ahora que ésta se hace restauracionista, Joaquín le sigue miserablemente los pasos. Pero Villalobos no sólo parece haber “descubierto” las “virtudes” de la “democracia” en un país donde catorce familias manejan el país como una plantación. También descubrió que el imperialismo “no existe”. En efecto, “en su esfuerzo por convencer a sus Interlocutores, (Villalobos) no duda en declarar que siente “mucho más afinidades con los Estados Unidos que con cualquier otro país del mun­do”. Incrédulo ante semejante declara­ción, el periodista volvió a preguntar. “¿Eso Incluye a Cuba?” “‘Sin comentarlos' respondió, preocupa­do por no enfrentarse con su antiguo aliado” (ídem). Pero el periodista se excede. Villalo­bos cree que el gobierno cubano se­guirá el mismo camino que no en vano apoya (es mucho más que eso) tam­bién los “acuerdos de paz". “El FMLN sobrevivió —conclu­ye— porque nosotros hemos sabido adaptamos a las nuevas realidades políticas...'’ El ex guerrillero se declara discípulo de Bismarck (“real-polltik”) aunque las "nuevas realidades” pro­duzcan decenas de millones de deso­cupados. Para Villalobos, las “viejas realidades" eran aquellas donde la burocracia stalinista podía reinar a “sangre y fuego" contra los trabajado­res. Para el periodista, los dichos del “comandante”. Ilustran la victoria del pragmatismo sobre la Ideología” (ídem). El “desarme" del FMLN es militar pero sobre todo político. No abandona un método de lucha sino que renuncia a toda pretensión de lucha revoluciona­ria y antimperialista para convertirse en un “partido del orden”. Humberto Ortega condecora a militar norteamericano “El jefe del Ejército Popular Sandinista —general Humberto Ortega— condecoró la semana pasada con la medalla Camilo Ortega, la más alta distinción del EPS, al teniente coronel Dennis Quinn, agregado militar de la embajada de Estados Unidos en Nicaragua” (La Nación, 21/1). El “acontecimiento” provocó una avalancha de condenas de las bases sandinistas, que calificaron a Ortega como “vendepatria”, “servil" y “opor­tunista" (ídem). Ortega justificó la con­decoración por el papel jugado por el militar yanqui “en los momentos muy complejos del polarizado conflicto nicaragüense” (ídem). Vaya que sí. El imperialismo yanqui fue el artífice de la colaboración política entre la cúpula sandinista, y en particular el ejército con el gobierno Chamorro. El arbitraje norteamericano ayudó a convertir al Ejército Popular sandinista en el brazo armado del Estado burgués. La condecoración coincidió con la firma de los “acuerdos de paz” salva­doreños otro “conflicto polarizado", si los hubo, donde los yanquis arbitraron pero esta vez con la valiosa ayuda, seguramente, del comandante Ortega ¿lo condecorará Cristiani a Humberto Orte­ga, próximamente? Se trata de una polí­tica común a toda la izquierda democra­tizante latinoamericana y recíprocamen­te al gobierno de Bush. El PT brasileño invitó recientemente a su congreso al cónsul norteamericano en San Pablo y el PC de Uruguay acaba de entrevistarse con el “gusano” Mas Canosa (ver nota).

29 de enero de 1992
El bloqueo a Cuba divide al imperialismo

Un debate en los Estados Unidos acer­ca del bloqueo norteamericano a Cuba está aportando elementos de juicio muy claros respecto a la política del imperialismo yan­qui con respecto a la Isla. En su edición del 13 de diciembre pasa­do, el semanario ultra-castrista The Militant, que se publica en Nueva York, hace revela­ciones que sorprenderán a más de uno. Por ejemplo que “el comercio de las firmas norteamericanas (con Cuba) a través de sus subsidiarias en terceros países se ha incrementado a medida que ha declinado el comercio de Cuba con la URSS y Euro­pa del Este. Las compañías norteameri­canas recibieron licencias para exportar bienes agrícolas y no agrícolas por valor de 560 millones de dólares en 1990 con­tra 110 millones en 1988”. Siempre de acuerdo al Militant, “una de la empresas que más se beneficia del co­mercio con Cuba es Cargill, una de las mayores operadoras norteamericanas de cereales (y) la única compañía norte­americana importante en el mercado mundial de azúcar”. Sus operaciones con Cuba son manejadas por sus filiales en Suiza y Gran Bretaña. Este comercio con Cuba es absoluta­mente legal y hasta cuenta con la autoriza­ción de Departamento del Tesoro de los Estados Unidos. De acuerdo a la ley de embargo impuesta por Estados Unidos contra Cuba hace más de 30 años, las filiales extranjeras de las empresas nortea­mericanas deben solicitar la autorización del Tesoro para comerciar con Cuba. Cuando recientemente, el senador re­publicano Connie Mack (un hombre ligado a la gusana Fundación Nacional Cubano- Americana) impulsó la prohibición del co­mercio de las subsidiarias norteamericanas con Cuba, Cargill desató una “agresiva campaña” sobre el Congreso, argumen­tando que “con la prohibición del comer­cio, las subsidiarias norteamericanas perderán su participación en el mercado mundial en beneficio de los japoneses, europeos y otros”. La “iniciativa Mack” no tuvo mejor recepción en la Comunidad Económica Europea y parece que menos en la “estre­cha aliada" Gran Bretaña, donde se en­cuentra la cabeza de las operaciones de la Cargill hacia la isla. El gobierno de la Corona le “recordó" a Bush que “le corresponde al gobierno británico, no al Congreso norteamericano, determinar la política comercial de Gran Bretaña hacia Cuba” (The Militant, 29/11). Corroborando lo anterior, un funcionario del Departamento de Estado “dijo recientemente (que) ‘no podemos legis­lar para compañías que actúan en suelo extranjero’. Varios aliados de Estados Unidos, agregó el personero, ‘son muy firmes en lo que se refiere a promover el comercio con Cuba y les molesta cual­quier esfuerzo da Estados Unidos para restringir a las subsidiarias’”. Pese a la campaña de Cargill y a la posición de los “aliados" de Estados Uni­dos, la “enmienda Mack” fue aprobada por el Congreso. Aunque Bush la vetó, la políti­ca oficial en este punto aún no ha quedado definitivamente establecida, porque la “en­mienda Mack" formaba parte de una ley ómnibus que Bush había amenazado vetar. Pero como la enmienda fue introducida tam­bién en otra ley de comercio exterior que el Senado acaba de aprobar, queda por verse la actitud que adoptarán los diputados y luego el propio Bush. Lo que sin duda agrega interés a toda la historia es que mientras autoriza a las sub­sidiarías norteamericanas a comerciar con Cuba, e incluso a compensar el retroceso del intercambio de Cuba con el Este, Bush ejerce enormes presiones para bloquear ese mismo comercio cuando es ejercido por empresas europeas. Todo indicaría que Bush querría ¡monopolizar el comercio con Fidel Castro! En efecto, Cuba en la ONU, denunció ante la Asamblea General las presiones y amenazas de represalias económicas y po­líticas que recibieron gobiernos y empresas europeas, particularmente españolas y suecas, que mantienen relaciones comer­ciales con Cuba. Denunció también el em­bargo de sus exportaciones “sospechosas" de contener azúcar o níquel cubano a los Estados Unidos (The Militant, 29/11). Ciertamente, la recesión económica mun­dial ha agravado la guerra comercial entre los diferentes imperialismos, incluso cuan­do se trata del intercambio con Cuba La llamada ’’desaparición" de la URSS no puede sino acicatear el interés de los monopolios norteamericanos en Cuba, en especial de Cargill. El intercambio con el Este ha dejado de ser entre Estados para transformarse en privado y con ajuste al pago en divisas. Ucrania y Rusia se han convertido en "mercado” para el azúcar y tabaco cubanos y lo mismo ocurrirá con el estratégico níquel, incluso más allá de los países del Este. Son muy concretas, entonces, las con­tradicciones entre los gusanos y los mono­polios internacionales de Estados Unidos.

29 de enero de 1992
Adonde va cuba

Cuba está pasando por una crisis que todo el mundo considera muy grave. Para los enemigos de la revolución social y de los trabajadores esta crisis seria incluso “ter­minal”, porque respondería al fracaso his­tórico del “comunismo”. La crisis se manifiesta en una escasez generalizada, que ha colocado a todos los bienes de consumo en la cartilla de raciona­miento, en algunos casos extremo. Según las autoridades cubanas, una acentuación de la falta de abastecimiento de petróleo del exterior obligaría a pasar a la llamada “opción cero", lo que significaría cierre de empresas, laboreo agrícola sin tracción mecánica, o sea una economía de subsis­tencia. Esto estaría ocurriendo ya en impor­tantes sectores de la economía. “En las actividades agrícolas la austeridad energética, dice un análisis publicado en el uruguayo Brecha (4/10/91), llevó a la utili­zación de métodos primitivos que impli­can una desindustrialización. El trabajo humano, de los bueyes, e incluso de los búfalos — importados— está sustitu­yendo el trabajo de los tractores, cose­chadoras y demás maquinarla agrícola. En algunas industrias, altamente consu­midoras de combustible, se llegó al cie­rre de plantas. Es el caso de la industria del cemento. La producción de cemento de la isla, que en 1990 llegó a 3,2 millones de toneladas, en 1991 disminuiré en más de un millón de toneladas, a pesar de la construcción de hoteles y de las instala­ciones requeridas para los Juegos Pana­mericanos”. (Uno se pregunta aquí a qué intereses podía responder, entonces, la realización de estos Juegos). Caracterización La opinión oficial en Cuba atribuye esta colosal crisis al incumplimiento de los com­promisos de abastecimiento de petróleo por parte de Rusia (heredera jurídica de la URSS) y de un modo general al derrumbe de su comercio con el este europeo (no sólo la URSS sino la ex RDA). En consecuencia la política de Cuba apunta a reorientar su comercio internacional. Pero la crisis no data del año pasado, ni tampoco de dos años antes. Cuba tuvo un marcado crecimiento del producto nacional desde los años ‘70 hasta mediados de 1980 cuando registró una caída del 1,5% (1986) y otra más severa del 3,3% en1987 (Rittor, The Cuban Fconomy in the 1990s). Dos grandes factores explican esta cri­sis desde el punto de vista económico. Por una parte, el subsidio petrolero que Cuba recibía de la URSS (al reexportar parte del petróleo que ésta le vendía a precios inferio­res a los internacionales) se tornó negativo — Cuba paso a subsidiar a la URSS. La razón de este fenómeno es que Cuba pagaba con retraso el petróleo, mientras en el ínterin habla caído el precio en el mercado internacional, provocando a Cuba pérdidas financieras de 38 millones de dólares, en 1985, de 326 millones en 1986 y de 190 millones en 1987. El otro factor fue la enor­me deuda externa contraída por Cuba con los países occidentales, que se duplicó en la década del ‘80, llegando a unos 6.500 millo­nes de dólares. El pago de los intereses pasó a representar el 30%de las exportacio­nes, y en conjunto con la amortización del capital, casi un 70% de todo lo que Cuba vendía al exterior. Estos factores pusieron en crisis el con­junto del comercio internacional de Cuba, bastante antes por cierto de que se cayeran los “muros". En 1986 Cuba tuvo que decla­rar una moratoria sobre la deuda externa e iniciar una renegociación con el Club de París, que aún parece no haber terminado. Un desarrollo industrial que dependía de maquinarias y técnicas soviéticas que no tenían aceptación en el mercado internacio­nal, y un financiamiento dependiente de la banca internacional fueron los sustentos más importantes que iniciaron la presente crisis. El endeudamiento cubano con la banca siguió lo tendencia propia de todos los "países socialistas" un aquel momen­to, y que igualmente llevó a cada uno de ellos a su respectiva crisis internacional. Subsidio soviético Algunos datos ya mencionados sirven para impugnar la tesis de un subsidio de la burocracia soviética a Cuba. Si bien la URSS compraba el azúcar cubano a precios superiores al mercado internacional, esto es común a casi todos los compradores de azúcar, ya que el mercado internacional de este producto es prácticamente un mercado de excedentes. La URSS compraba el azú­car a un precio inferior al de su costo de pro­ducción, lo cual es un beneficio razonable, y más todavía si le garantiza un abasteci­miento regular, mientras que el petróleo que vendía a Cuba con descuento, estaba siem­pre por encima de sus costos. Pero como ya se señaló, a veces, el comercio de petróleo se convertía en pérdida para Cuba. Lo más importante, sin embargo, es que Cuba adquiría equipos que el este no hu­biera podido vender a ningún precio en el mercado mundial, y esto sí que es un gran subsidio, a la vez que una desventaja para la productividad potencia! de la economía . cubana en el mercado mundial ¿El hecho de que Cuba hubiera podido comprar sis­temáticamente más de lo que vendía a la URSS, acumulando de paso una deuda externa de 20.000 millones de dólares (en rublos), compensa esa desventaja? La críti­ca a la teoría del subsidio de Moscú, que durante mucho tiempo fue un arma de lucha contra la propaganda imperialista, sirve hoy para ilustrar que las condiciones y características del comercio y la industrialización montada a partir de las relaciones bilatera­les con la distorsionada economía soviética llevaban a Cuba, más tarde o más tempra­no, a una completa crisis, como ocurrió por otra parte con el conjunto del bloque bu­rocrático. El marginamiento de la economía mundial (autarquía) no como un recurso transitorio sino como estrategia para “construir el socialismo”, no lleva a ninguna parte. La política económica de un Estado revolucionario debe estar condicionada, no a los acuerdos de largo plazo entre burocra­cias o a objetivos de autarquía, sino a la marcha de la lucha de clases mundial, in­cluidos los levantamientos de las colonias y semi-colonias. Política Pero no sólo de economía vive el hom­bre. En toda la década del ‘80 el gobierno cubano, mientras se endeudaba con la banca internacional, aconsejaba a los pue­blos de América Latina a no impulsar la revolución socialista, a pesar del extraordi­nario período revolucionario que la revolu­ción sandinista había iniciado para Centro- américa. Esta política ha concluido por re­forzar la presión del capital internacional sobre la economía y sociedad cubanas. A) comienzo de la década del ’80, los procesos revolucionarios en Nicaragua, El Salvador, Irán, y hasta Guatemala, Panamá y Grana­da, colocaban al imperialismo yanqui ante un colosal impasse. Como consecuencia de la política democratizante de pacificación en Centroamérica, al final de la década los yanquis han colocado en total crisis a Cuba y sus aliados. La convulsiva crisis mundial tiene sus “corsi e ricorsi”. Incluso la crimi­nal política seguida por todos estos sectores en relación al período revolucionario de Solidaridad en Polonia, facilitó la derrota de la clase obrera polaca y el acuerdo restauracionista posterior entre el Vaticano y Gorba­chov. Las energías de las masas cubanas fueron disipadas en este período en Angola, una verdadera proeza militar que simple­mente redundó en un pacto entre las bur­guesías y los movimientos nacionalistas “progresistas" con los racistas sudafrica­nos y el imperialismo yanqui. Los cubanos pusieron el coraje y la burocracia rusa la estrategia política. El impasse cubano refleja la completa bancarrota de una estrategia de conjunto, que enfrentaba a las tendencias a la revolu­ción mundial y se adaptaba al capitalismo y a la contrarrevolucionaria moscovita. Salida La política concebida por la dirección castrista frente a la crisis, es por un lado la austeridad extrema, y por el otro el recurso al capital extranjero. Ya fuerte en el turismo, la asociación con el capital extranjero co­mienza a extenderse a la industria, y ya se menciona el petróleo con la francesa Total, destilerías de rhum (The Wall Street Jour­nal), equipos médicos de alta tecnología y calderas industriales (Cambio 16, 2/12/91). 'Los cubanos, dice la revista española, admiten ya que el socio extranjero tenga mayoría de capital y se han extendido las concesiones de 25 a 50 años. Además... en tres años y medio las empresas mix­tas ya establecidas recuperaron la inver­sión y en diez años triplicaron el capital. Además, el gobierno cubano concede amplias facilidades para repatriar los beneficios obtenidos”. Es claro que una inversión de capitales de la diversidad que se señala, desnaturali­zaría en un determinado período de tiempo el carácter no capitalista de Cuba. Por de pronto, el turismo y las tiendas especiales que abastecen al visitante extranjero ya son una fuente de diferenciación social enorme, porque la burocracia económica y estatal tiene acceso a esos privilegios. Por otro lado, “el empleador cobra en divisas (dó­lares) pero el trabajador recibe pesos. Se está pensando en ofrecer una parte en divisas...Esto lo dice el secretario gene­ral de la Central de Trabajadores de Cuba, Pedro Ros, a Brecha del 30 de agosto de 1991. “Cambio 16” informa, a su vez, que los empresarios españoles piden a las autoridades cubanas que flexibilicen mucho más la legislación laboral. Por ahora, el empresario foráneo puede contratar y despedir a los trabajadores cubanos. A lo que el gobierno de Castro se niega es a que los empleados reciban incentivos materiales en dólares...”. Despidos sí, entonces lo otro vendrá tam­bién, porque sólo con salario real capaz de adquirir productos se puede lograr una dis­ciplina laboral. Esta política en tanto que estrategia, debe conducir a la restauración del capita­lismo, quizas en forma más "ordenada" que en la ex URSS. En un discurso antes estudiantes de Enseñanza Media, Fidel Castro “(se) pregunta si puede haber capitalismo sin capitalistas y cuándo es­tarla funcionando un capitalismo en la Unión Soviética. Es posible que pasen 20, 30, 40 ó 50 años...porque los países capitalistas desarrollados se organiza­ron como tales explotando a las colonias y saqueando al mundo durante cientos de años. Me pregunto si esa historia se puede repetir y si eso se puede resolver en dos, tres, o cuatro años” (Página 12, 14/12/91). La respuesta sería que los que vienen atrás “acortan camino” que no es el capitalista el que crea al capitalismo sino éste a aquél, y por otra parte ya hay capita­listas, que dominan el mercado mundial ¡y algunos de ellos invierten en Cuba! Pero un analista ya citado señala una evidencia: “Los esfuerzos (estatales, PO) en el desarrollo de tecnologías de punta (biotecnología, energía nuclear, etc.) están en contradicción con el retorno a tecnologías primitivas en sectores cla­ves como el agro” (Brecha, 4/10). Es decir que las fuerzas productivas bajo el coman­do del Estado marchan a un completo impasse, mientras progresa la inversión extranjera incluso en esos rubros. Esta po­lítica de austeridad parece, entonces, guar­dar bastante parecido con la que seguía Ceaucescu, que mataba de hambre al pue­blo para pagar la deuda externa. El canciller cubano Isidoro Malmierca, deja en eviden­cia algo similar al señalar recientemente que “Estamos creciendo en nuestras reservas de moneda convertible pero nuestras reservas no están todavía a la altura de las necesidades" (Brecha, 27/2/ 91). Es decir que la austeridad es para acumular dólares, incluso al precio de la desindustrialización. Para justificar esta austeridad se exagera la imposibilidad de superar el abastecimiento de petróleo, que si bien era muy difícil cuando se cotizaba a 40 dólares el barril (guerra de Irak), no debiera serlo ahora que está a 16 dólares, es decir al nivel del último acuerdo con la URSS, pero sin necesidad de pagar el cos­toso transporte desde el oriente. Pero esta “reconversión ’’económica e industrial no puede reemplazar todavía el papel que el azúcar juega en la economía de Cuba. Para esto habría que poner a la propia industria azucarera bajo el control del capital. En una palabra, el recurso al capital extranjero, si no tiene el carácter de un recurso limitado y temporal, conduce a la li­quidación de la Revolución Cubana. Salida política Es indudable que, en estas condiciones, el estado cubano ha visto acentuado su rol de intermediario entre el capital extranjero y los sectores que giran cada vez más en su órbita, de un lado, y las masas cubanas, del otro. Solo que mientras los capitalistas tiene a su alcance recursos impresionantes, tos trabajadores no tienen ningún medio de defensa de sus intereses económicos ni un medio político revolucionario de lucha. Por más que se quiera justificar el parti­do único en Cuba, el problema ya no es que sea único sino que no es un partido, sino un canal de selección burocrática de funciona­rios. El PCC no nació de la lucha de clases ni de la lucha de ideas sino que es una creación vertical del Estado. El único poder está en la cúpula. Un cubano anónimo se lo graficó a un periodista de esta manera: “en la base hay mucha democracia pero ningún poder y por arriba hay mucho poder y ninguna democracia” (Gillan Gun, International Review, invierno 1990/91). Lo ocurrido en el reciente congreso del partido comunista es elocuente. El corres­ponsal de un periódico fito-castrista ya cita­do varias veces, tuvo que informar que “en La Habana se decía ¿en broma? que aquello (el IV° congreso) era el festival del monólogo1800 delegados discutiendo siempre en sesión plenaria con las in­tervenciones torrenciales de Fidel Cas­tro que desembocaban en la unanimidad de la inmensa mayoría de las votaciones. ¿El procedimiento más democrático? No le parecía así a quienes criticaban, ade­más del monólogo, la aparente exclusión de opiniones conflictivas en las delega­ciones y que no llegaran al congreso cuestiones tan importantes, planteadas en las asambleas de los centros de traba­jo, como los privilegios de algunos diri­gentes, la burocracia que ‘tiene un pro­blema pira cada solución’, los robos y la mala distribución que favorecen el mer­cado negro, la inoperancia del sindicalis­mo oficial y la mala calidad de los servicios" (Brecha, 25/10/91). Para defender a la revolución y a sus intereses inmediatos, las masas necesitan sindicatos independientes y un partido revo­lucionario. Pero para esto son necesarias las libertades de opinión y de organización y el asalto del poder burocrático mediante el control obrero. El congreso decidió, en cambio, fabricar un parlamentarismo bur­gués (pero sin partidos) y “laicizar" al PCC con el ingreso de creyentes, es decir, abolir su filosofía atea. Son medidas de “norma­lidad" capitalista, que por otra parte no sirven para nada. ¿El unanimismo del congreso refleja el unanimismo del pueblo? ¡Pero la reciente decisión de armar a trabajadores en activi­dad para impedir robos de bienes refleja una espantosa agudización de las contradictores sociales! El IV° congrego navegó sin rumbos en medio de estos antagonismos y en medio de una notoria falta de política internacional. Esto último lo prueba el hecho de que Cuba retiró de la votación en la ONU el tema del bloqueo norteamericano, como lo había anunciado, por exigencia... de sus “amigos" latinoamericanos del "pacto de Rio" (México, Venezuela, Brasil). Todo el arbitraje del Estado se resuelve en Fidel Castro; a sus espaldas discuten, traman y complotan toda clase de sectores burocráticos. La crisis puede estallar desde adentro cuando la tensión política y social alcance su punto de saturación. Para una vanguardia revolucionaria está a la orden del día la lucha por la libertad de organiza­ción independiente de las masas. Internacionalismo castrista “Los chinos hablan inglés” En un reportaje realizado en La Habana al canciller cubano Isidoro Malmierca (Brecha, Montevideo, 27/12) el periodista Juan Gasparini señaló al entrevistado que “Cuba (no) condenó la represión en la plaza Tien An Men en Pekín”, en referencia a la masacre de la gigan­tesca movilización estudiantil-obrera que recla­maba por libertades democráticas en China. Malmierca respondió lo siguiente: “Era evi­dente que habla una acción inspirada desde el exterior para promover los disturbios en China. Cualquiera que haya visto las transmi­siones de la televisión recordaré que todos los chinos hablaban inglés. Yo he estado tres veces. Cuesta trabajo encontrarse con los angloparlantes en China”. Lo que cuesta creer es que un canciller Pueda decir semejantes tonterías; un millón de chinos hablando inglés. Incluso si fuera cierto, la teoría del complot occidental quedaría desechada, porque tantos chinos angloparlantes son suficientes para montar un “complot exclusivamente “doméstico". Las declaraciones de Malmierca delatan en forma por demás cruda el apoyo del gobierno de Cuba a la burocracia contrarrevolucionaria china, puyo pro-capitalismo rivaliza con ventaja incluso con Yeltein. El apoyo a los gerentes chinos equivale a una política de restauración capitalista de alcance internacional. Estos mismos “comunistas” chinos apoyaron luego a los conspiradores del “exterior" a masacrar al Pueblo de Irak. Lo de Malmierca no es un exa­brupto; ya Fidel Castro declaró una vez que en China mil millones de personas continuaban viviendo en “el socialismo” El castrismo no es una fuerza política cuya estrategia esté basada en la organización y acción políticas independientes del proletariado internacional; ni que, en consecuencia, comprenda la unidad objetiva que tienen las luchas de los explotados contra la burguesía y los burócratas con la revolución socialista mundial, son inde­pendencia de las banderas e ideologías coyunturales de esos movimientos de lucha. Esto explica que haya visto en la movilización estudiantil-obrera de Pekín de 1989 a un movimiento contra­rrevolucionario, quizás por su ideología demo­cratizante, y que en cambio haya considerado a la burocracia rusa como una sólida fuerza histó­rica de defensa del socialismo. Así le ha ido. Una razón más prosaica del apoyo de Mal­mierca a la matanza de Pekín, debe haber sido el acuerdo económico firmado entre Cuba y China en enero de 1991. Pero un convenio de intercambio y cooperación económica es algo coyuntural, los intereses de la revolución socialista son estra­tégicos. China es un canal de presión del capitalismo, esto porque ha Ingresado de lleno al circuito de los negocios internacionales del capitalis­mo. El acuerdo no disminuye sino que acentúa esa presión capitalista La propia burocracia china se está diferenciando socialmente en forma acentuada y en muchos casos los burócratas actúan ya como gerencia directa del capital internacional. Carta a Brezhnev 12 de diciembre de 1976 “Querido camarada Brezhnev, Hace algunos meses usted me escribió para felicitarme en ocasión de mi cincuenta aniversario. Me toca a mí renovar hoy este gesto de amistad. Nuestro partido y nuestro pueblo comparten con los comunistas y ciu­dadanos soviéticos la alegría inmensa de verlo a usted alcanzar los setenta años de plena salud y vigor. El sentido profundo de este aniversario deriva del hecho de que después de haber recorrido un largo camino, desde las posicio­nes más humildes a las responsabilidades políticas más grandes, usted ha consagrado su vida a la noble y justa lucha de los pueblos de la URSS y de toda la humanidad. Usted ha podido vivir una época excepcional mar­cada por el pasaje del capitalismo al socialis­mo, y usted tuvo el triple privilegio de ser un hijo del pueblo que lo ha realizado, de ser el alumno del dirigente genial que ha permitido esta enorme victoria y de haber sido promo­vido en circunstancias singulares, gracias a vuestras capacidades y a vuestros méritos, a la dirección del partido heroico que permi­tió una gesta tan extraordinaria. Las generaciones futuras reconocerán este aporte excepcional a la causa de la paz en un periodo extremadamente complejo y difícil de la historia de la humanidad y os serán agradecidas Vuestros amigos cuba­nos estarán orgullosos de haber podido contar con vuestro afecto y vuestra amistad. Deseo que conserve durante numero­sos años la juventud de espíritu, la inteligen­cia vigorosa y las cualidades humanas que caracterizan a vuestra vida noble y valiente, a fin de que pueda servir durante mucho tiempo a nuestros hermanos soviéticos, al movimiento comunista internacional y a todos los pueblos del mundo. Reciba en esta ocasión las felicitaciones más sinceras de un pueblo que le admi­ra, que le quiere, y nuestro afecto, nuestra gratitud por todo lo que usted ha hecho por Cuba, así como nuestros deseos de salud y paz. Vuestro amigo y compañero de lucha. Fidel Castro Ruz” (Traducido del libro “Rupturas a Cuba”, Janette Habel. La Breche)

29 de enero de 1992
Ex-URSS: Comienza la rebelión popular contra el hambre

Una serie de manifestaciones populares y huelgas parciales se han producido en todo el territorio de la ex-URSS como respuesta a la “liberación de los precios” decretada por Boris Yeltsin y las burocracias de las restantes Repúblicas. “De Starvopol a Jaroslav, de Murmansk a Nijni Novgorod, una multitud incrédula, furiosa y hambrienta asaltó los negocios donde el pan, la carne y la leche costaban diez o veinte veces más que la semana pasada”, señala La Repubblica (8/1). El diario romano agrega que en la mayoría de las ciudades las autoridades debieron recurrir a la milicia para disolver las manifestaciones, Las manifestaciones más importantes se realizaron en la capital de Uzbekistán, república del Asia Central, donde miles de estudiantes manifestaron durante varios días e incluso chocaron violentamente con la policía para reclamar la renuncia del presidente de Uzbekistán; en las banderas que portaban los estudiantes se podía leer “Dennos pan” y “Abajo los demócratas”. En la ciudad siberiana de Irkust, una encuesta reveló que el 45% de la población esperaba “grandes manifestaciones y huelgas” en los próximos días y un 38% declaró que participaría en ellas. Las respuestas —y hasta la misma formulación de la pregunta—traducen la explosividad de la situación. El movimiento obrero, por su parte, está librando una serie de huelgas políticas de carácter parcial: los choferes de ambulancia de Tashkent (Uzbekistán), los maestros de Kalingrado, los mineros de Vorkuta (en el Círculo Polar ártico) y los de Karaganda en la república de Kazajstán. Ha comenzado, también, una huelga de médicos, enfermeras y personal de la salud que, con distintas modalidades, abarca todo el país. Los mineros de Kusbass —la cuenca más importantes de la ex-URSS que fue escenario de las gigantescas huelgas mineras de 1989 y 1991- “viven una situación de prehuelga”, según la definió uno de los miembros del Comité de Huelga: se han realizado huelgas espontáneas en varias minas y la cuenca está discutiendo la salida a la huelga general. Una delegación enviada por el Comité de Huelga del Kuzbass a Moscú amenazó con parar la cuenca si no se tomaban “inmediatas medidas de protección social” (The New York Times, 14/ 1). La debilidad del régimen burocrático restauracionista se puso de manifiesto ante estas reacciones populares cuando las autoridades de las ciudades involucradas ordenaron una inmediata reducción de los precios. También son significativos los carteles de la manifestación de Uzbekistán y, sobretodo, la declaración del Comité de Huelga de Kusbass que afirma que “la liberación no favoreció al pueblo trabajador, sino a los viejos comunistas que abandonaron el partido y usaron sus posiciones para tomar el poder en la industria” (International Herald Tribune, 16/1). Se trata de conclusiones que corresponden a un movimiento obrero que hasta hace poco tiempo aceptaba la dirección política de la burocracia restauracionista democratizante de Yeltsin. De todos modos aún persiste el interrogante de si esta tendencia de características revolucionarias es dominante en el conjunto de la situación en la ex-URSS. Para el enviado de La Repubblica, Alberto Ronchey, “ los tumultos contra la carestía en Starvopol, Jaroslav, Murmansk o Nijni Novgorod” o los ataques a Yeltsin “en las calles de Saratov y Samara, no son más que escalofríos o sobresaltos mínimos de un inmenso cuerpo social (que) por ahora soporta todo aunque el rublo esté anclado al viento...”Esto mismo piensa el gobierno ruso. Pero se trata de una visión desde Moscú, una ciudad burocrático-administrativa, que tampoco acompañó en el pasado reciente las grandes huelgas contra Gorbachov. La catástrofe en la ex URSS no da a las masas margen para la adaptación, por lo cual las huelgas ya lanzadas y las otras que se anuncian deberán actuar de guía para el conjunto de los trabajadores y para dejar en claro el carácter revolucionario del conjunto de la situación de la ex Unión Soviética.

29 de enero de 1992
El carácter del estado en la ex-URSS

La caída de Gorbachov ha dado paso a un régimen político que expresa plenamente los intereses de la restauración capitalista. La restauración capitalista no significa, como lo pretenden los trotskystas “vulgares”, que sea necesario que se consume antes la privatización de todas y cada una de las grandes empresas estatizadas. Bastaría con que la economía -aun cuando comporte un alto porcentaje de empresas estatizadas— se integre a la circulación del capital mundial a través del comercio exterior, de la deuda pública y de la progresiva formación de un mercado. A esto apuntan precisamente las medidas que han abolido el monopolio estatal del comercio exterior y de las finanzas, la liquidación de la planificación estatal, la liberación de los precios y la autorización a la formación de empresas mixtas con el capital extranjero. La restauración capitalista comporta fatalmente un pillaje y una destrucción sin precedentes de las fuerzas productivas que se encuentran estatizadas. La transición del “socialismo” al capitalismo significa una enorme regresión social y su desarrollo es imposible sin una victoria de la contrarrevolución en el plano político. La brutalidad del pillaje en curso tiene dimensiones que han escandalizado a representantes tan rancios del capital mundial como “el dirigente liberal británico Sir David Steel, (que) acaba de regresar de la URSS aterrorizado por una privatización" sin criterios, sin control y que consiste efectivamente en dejar saquear los bienes públicos por aquéllos que están en condiciones de hacerlo” (Le Nouvel Observateur, 26/12). “¡Esto es el Far West!” declaró recientemente un inversor norteamericano en Moscú. Es lo que el propio viceprimer ministro de Yeltsin, Gennadi Bourbulis, ha llamado la “acumulación primitiva” de capital (ídem). Los “capitanes de la industria” “Los gerentes se han apoderado de las empresas”, dice el Wall Street Journal (10/12) y “se han independizado de cualquier control estatal”, agrega The New York Times (28/12). En efecto, han obtenido la autorización —todavía en tiempos de Gorbachov— para manejarse autónomamente en sus operaciones comerciales y financieras con el exterior y en el mercado interno. Como consecuencia de esto, “es un secreto a voces que las empresas estatales soviéticas han hecho todo lo que estuvo a su alcance para mantener esas divisas fuera del Banco Central”, incluso en cuentas en bancos del exterior (Christian Science Monitor, 10/1). La “independencia” que ganaron los “gerentes” se ha acentuado con el colapso de la planificación estatal, y “las empresas recurren al trueque o directamente a las Bolsas de mercancías que están surgiendo en toda la URSS” para comprar insumos o vender su producción (CSM, 27/12). Finalmente, los “gerentes” han asociado “sus” empresas con el capital imperialista “que ofrece su tecnología y una modesta infusión de efectivo a cambio de una participación en tos activos más valiosos de la tierra de la ex-URSS: petróleo, algodón, materiales de construcción, minerales y metales” (The New York Times, 28/12). Por regla general, el capital extranjero retira sus beneficios no en dólares —mucho menos en rublos— sino directamente en materias primas. Los directores de las granjas estatales y colectivas también han sabido conquistar su “independencia” del Estado. “En todo el país -señala el Christian Science Monitor, 10/1- se niegan a cumplir las órdenes estatales”, lo que incluye el no pago de impuestos en especie. Frente al colapso de la planificación, sus directores recurren al trueque con las empresas para obtener los bienes que necesitan, o venden su producción en las Bolsas de mercancías, que pagan precios más de quince veces superiores a los del Estado. Liquidado el monopolio estatal del comercio exterior y la planificación estatal; creando un “mercado” entre empresas semi-independientes y un intercambio “privado” entre la ciudad y el campo; y forjando relaciones estrechas entre las empresas estatales y el capital imperialista, se van creando las relaciones económicas internas e internacionales, así como la base social de la restauración. En estas condiciones concretas, la propiedad estatal (no capitalista) queda reducida a una ficción jurídica, que en la vida real sirve para la acumulación privada, si no directamente capitalista, sí introductoria del capitalismo, en la forma de reservas en divisas, créditos, licencias y mercados junto al capital extranjero. “Antiguos burócratas -explica el Christian Science Monitor (27/12)- están comercializando la propiedad estatal en su propio beneficio. En los últimos tiempos se formaron más de 1500 compañías (privadas) en Ucrania; los activos estatales -desde máquinas hasta fábricas-fueron comprados por antiguos funcionarios comunistas que están relativamente bien ubicados y, dadas sus estrechas conexiones con las empresas estatales, bien ubicados para pagar precios verdaderamente bajos”. La “patria financiera” de Moscú El cuadro se completa con el surgimiento de bancos comerciales. Desde la liquidación del monopolio de los bancos estatales en 1988, el número de bancos comerciales ha pasado de 41, en enero de 1988, a alrededor de 1500 en la actualidad. En opinión del corresponsal del Christian Science Monitor (10/1), “inevitablemente algunos bancos comerciales formados en los últimos dos años tienen origen en la economía estatal. Una reforma bancaria de 1986 dividió al Banco del Estado en un sistema de bancos, ampliamente (usado) como mecanismo para transferir dinero de tos ministerios centrales a las empresa ... En algunos casos, los existentes bancos estatales fueron registrados como bancos comerciales justamente después de 1988. En otros, grupos de empresas crearon un banco basándose en sus depósitos. Pero esos bancos -continúa- además tienen como activos los enormes y ampliamente no utilizados préstamos que el gobierno hace a las empresas como-subsidios por pérdidas. Los bancos usan esos activos para prestar dinero a corto plazo al 20% de interés promedio”. Como estos préstamos “virtualmente (no tienen) control ni supervisión del Banco Central” (ídem), los bancos comerciales los “desvían” a la naciente “actividad privada”. Esta banca “comercial-estatal”, “dirigida por la nomenklatura que conoce las vías para poner el dinero estatal en los bolsillos privados” (ídem), es una enorme evidencia de la absoluta “independencia” que ha conquistado la burocracia con relación al Estado y a las masas, y su completa subordinación al mercado, al lucro privado y a la circulación del capital. Un buen ejemplo de esto es el Menatep, el mayor banco comercial de la ex-URSS, “que ha crecido desde su inicio en 1986 como una rama empresaria del Komsomol (Juventud Comunista) y es una sospecha ampliamente difundida que el banco es una fachada del Partido Comunista y la KGB y que lava dinero del partido en sus cuentas del exterior” (CSM, 10/1). Esto bastaría para explicar su veloz crecimiento y “diversificación”, de “un banco estatal que financiaba alquileres y servicios sociales” a “un grupo financiero internacional que opera en todo, desde especulación con moneda extranjera hasta financiación del comercio. Tiene lazos de corresponsalía con el Bank of America, el Citibank y el Credit Lyonnais”, pero su “corazoncito” “está en un banco suizo con el que mantiene un contrato real para proteger la confianza de sus clientes” y al cual su director financiero, Platón Lebedev, llama “nuestro segundo hogar” (ídem). Autorizado a operar en moneda extranjera, el Menatep está monopolizando crecientemente las operaciones en este rubro mientras el Banco del Estado para el Comercio Exterior está en quiebra, agudizando el peligro de una crisis financiera. Tenemos aquí una descripción del “tránsito” de la banca estatal única a la banca privada, un fenómeno que la hiperinflación de estos días habrá de impulsar afondo al pulverizar el valor de los depósitos bancarios de los ahorristas de la ex-URSS. El sistema legal “El mercado libre no está esperando (la adecuación) del sistema legal. Los negocios están en marcha, aunque los contratos... pueden ser difíciles de poner en marcha. Esto es particularmente cierto para las provisiones que asignan a una nueva empresa privada cosas tales como maquinarias, aviones o edificios técnicamente todavía propiedad del Estado” (The New York Times, 18/1). Lo mismo vale para las Bolsas de mercancías -que todavía no son legales- y para los bancos comerciales. La ausencia de normas legales que “protejan” la “transición” al capitalismo no ha sido obstáculo para que se organice un sistema contractual que hace las veces de una suerte de “derecho comercial privado”. Sus principales redactores son los abogados neoyorkinos, especializados en fusiones especulativas de Wall Street, que recientemente han abierto oficinas en Moscú. Pero este embrionario “derecho comercial privado” no habría podido surgir si no tuviera la protección del Estado, el cual aún no ha desarrollado sus propias normas constitucionales y legales de protección de la propiedad capitalista. Si el carácter social de un Estado lo determinan las relaciones sociales que protege con su acción política y coercitiva, la aparición de un sistema contractual privado define al Estado en los territorios de la ex-URSS como “restauracionista”, de ningún modo obrero, anticapitalista o expresión degenerada de la dictadura del proletariado. Muchos de los contratos firmados, confiesa el dueño de una Bolsa de mercancías que firma cientos de ellos al día, “no serían reconocidos por las cortes”. La inadecuación del sistema legal a la vida económica real revela el estado precario del proceso en curso. Esta precariedad agudiza el carácter de pillaje de la “transición” y pone al desnudo su explosividad. Esta “nomenklatura-capitalista”, que ha liquidado el monopolio estatal del comercio exterior y de las finanzas y la planificación estatal, que ha convertido la propiedad estatal en una ficción —es decir, que ha liquidado las bases sociales del Estado obrero—tiene una única preocupación, “no perder el control de sus monopolios” (WSJ, 10/12) en el tránsito a la “economía de mercado”. Esta es la base social del régimen yeltsiniano y de sus réplicas republicanas. Komsol, una guardería de capitalistas El Partido Comunista de la URSS y, particularmente, la organización de la Juventud, el Komsomol, fueron la principal base de lanzamiento de esta “nomenklatura capitalista”, según la definición del Wall Street Journal. El diario de los financistas neoyorkinos, en su edición del 9 de enero, informa que, a poco de lanzada la perestroika, el Komsomol formó “una escuela de empresarios” gracias a la cual “jóvenes aparatchickis de ayer hoy son capitalistas”. En efecto, el Komsomol entregó fondos públicos (el PCUS y la Juventud eran en la URSS organizaciones estatales) a sus miembros para montar sus empresas. El Menatep, el mayor banco comercial de la ex-URSS, está dirigido por el ex-komsomol Michail Hodorkovsky, quien recibió tres millones de rubios para fundarlo. Germán Sterligov, otro ex-komsomol —hijo de un ex ministro de construcciones civiles—, es dueño de una Bolsa de compra-venta de materiales de construcción, “que gana miles de rublos al día”. Sterligov es, además, fundador del “Club de Jóvenes Millonarios Soviéticos”... todos los cuales pasaron por la “escuela” del Komsomol. Estos “jóvenes”, ninguno de los cuales supera los treinta años (Sterligov tiene apenas veintidós) son la expresión viva del “progreso social” de la burocracia. Sus padres no pudieron transferirles directamente sus privilegios; debieron hacerlo a través de su formación como “jóvenes burócratas” en el Komsomol. Ahora, ellos se han “independizado” y convertido en capitalistas plenos que -por la vía del derecho de propiedad y de herencia- podrán traspasar sus empresas a sus descendientes. Ya en “La Revolución Traicionada”, León Trotsky señalaba que la necesidad de asegurar a sus hijos el goce de los privilegios alcanzados llevaba a los burócratas a buscar apoyo en el derecho de propiedad (restauración). L.O. Una hiperinflación intencionada La liberación de los precios desató una brutal hiperinflación en todo el territorio de la ex-URSS. Los precios de los productos de primera necesidad se multiplicaron hasta treinta veces y la canasta alimentaria de emergencia pasó a costar 1600 rublos, el equivalente a cuatro salarios medios. Un arma contra las masas La hiperinflación es el camino elegido por la burocracia para apropiarse violentamente de los recursos del país y, sobre todo, para derrotar a las masas. Por eso fue concientemente preparada por medio de una “emisión sin control para satisfacer las demandas de las repúblicas, de los gerentes de empresas y otros”, luego del fracasado golpe de agosto. En estas declaraciones al Washington Post, (14/1) el presidente del Banco Central ruso, Georgi Matyukhin, agrega que “el descalabro del valor del rublo en el mercado libre permitirá que toda nuestra república sea comprada por un dólar” (ídem). También se “capitalizarán” (¡y cómo¡) los gerentes de las empresas que “habiéndose apoderado de las propiedades estatales quieren ver tos precios liberados” (Wall Street Journal, 10/12). Esta es la base social de la híper. La hiperinflación servirá también para la completa licuación de los depósitos bancarios, estimados en más de 600.000 millones de rublos. En un país donde el trabajador no puede “ahorrar en bienes” (comprando o construyendo su vivienda por ejemplo), esto equivale a la expropiación de los ahorros de toda su vida. El FMI exigió precisamente la libre flotación (devaluación) del rublo para apoyar a Yeltsin (WSJ, 20/12). Esta hiperinflación, perfectamente planificada, constituye un régimen de guerra civil y de terrorismo económico contra las masas, un arma política de la burocracia contra los trabajadores, para desmoralizarlos y atomizarlos, y reducir a sus organizaciones a la impotencia. Contradicciones La hiperinflación ha agudizado también los choques entre las repúblicas de la ex-URSS, que se niegan a recibir los rublos desvalorizados emitidos por Yeltsin a cambio de sus producciones, y ha puesto al desnudo su completa falta de independencia nacional. Ucrania está levantando barreras aduaneras; Rusia respondió prohibiendo la exportación de decenas de productos a Ucrania. Como las repúblicas, también las granjas y las empresas estatales se niegan a recibir rublos. La reforma agudiza la ya catastrófica dislocación del aparato productivo. David Roche -director en Londres del banco Morgan Stanley y un especialista en la URSS- “prevé que la reforma no va a funcionar porque no conseguirá impedir el colapso de la moneda” (Gazeta Mercantil, 28/12). Jude Wanninski -presidente de la Polyconomics, una consultora norteamericana- reveló que Yegor Gaidar, yice-premier ruso y ministro de finanzas confesó que “sólo espera que la caída del rublo se detenga por sí misma en algún momento... aunque no sabe cómo eso podría ocurrir” (WSJ, 20/12). Gaidar retrata las limitaciones insalvables de las “reformas de mercado" yeltsinianas: la estabilización del rublo sólo sería posible frenando la emisión y la fuga de divisas e imponiendo el control obrero de la producción, es decir, expropiando a la burocracia. Pero la limitación fundamental del plan yeltsiniano no es económica sino política y es que debe derrotar a las masas que se resisten a morir literalmente de hambre. La debilidad del régimen yeltsiniano a este respecto es manifiesta. Frente a las primeras manifestaciones populares, las autoridades locales ordenaron la reducción de los precios de algunos productos esenciales. “Las reducciones podrían ser la señal de que el gobierno no tendrá fuerza para mantener los aumentos si el pueblo se rebela” (La Repubblica, 8/1).

29 de enero de 1992
Noticiero sindical
Redacción

Ley patronal Las enfermeras quieren voz y voto Hace un par de meses se aprobó la Ley de Enfermería, que exige un título habilitante para poder ejercer la profesión, cuando la inmensa mayoría de las actuales enfermeras no lo tienen. Aunque la ley otorga un plazo de 2 63 años (de acuerdo a la categoría) para obtener el título habilitante, las posibilidades de lograrlo son harto escasas para trabajadores obligados a trabajar 12 horas o más. Frente a esta situación las enfermeras levan­tamos dos reclamos: a) cursos en los horarios y lugares de trabajo (o de lo contrario becas para salir del trabajo a estudiar); b) derogación de la retroactividad de la ley y entrega del título habili­tante a compañeras que con 15,20 ó 25 años de trabajo han demostrado su idoneidad y eficien­cia. Ninguna compañera se va a negar a estudiar para mejor capacitarse y calificarse, pero la pa­tronal debe compartir el sacrificio. La exigencia del título apunta a descalificar a las compañeras y a sustituirlas sin el pago de indemnizaciones. La ley tiene otros elementos perjudiciales. Otorga por ejemplo poder de policía a la subse­cretaría de Salud Pública para juzgar la idoneidad de cada enfermera (matriculada o no), si tiene negligencias, etc. Esto es un tribunal especial que debemos rechazar porque puede convertirse en un arma de persecución. La ley tampoco contempla la posibilidad de negarse a atender pacientes infectocontagiosos (Sida, etc.), cuando no se cuenta con elementos de protección adecuados, lo que la hace punible. Tampoco plantea la obligatoriedad del control periódico sanitario de las enfermeras, ni protege (estabilidad en el empleo) al trabajador que por ética hace una denuncia acerca de irregularida­des sanitarias (reciclaje de jeringas presunta­mente descartadles como sucedía en el Sanato­rio Güemes, etc.). La ley ahora está en la etapa de la “regla­mentación” Pero ¿quiénes son los “asesores” de los “reglamentadores”? Las burocracias de Fatsa (West Ocampo), ATE, Municipales, y ciertas “asociaciones” de enfermería alejadas por completo de la gran masa de enfermeros en relación de dependencia. El primer paso para defender nuestros derechos es abrir el debate en los lugares de trabajo y reclamar que las enfer­meras tengamos voz y voto en lo que hace a nuestro régimen de trabajo. Al margen del conve­nio de trabajo, se nos pretende regimentar a través de esta ley. Una Asamblea de enfermeras (sin distinción de gremio —Sanidad, Municipali­dad, ATE) debe elegir una comisión para defen­der nuestros derechos. Ah, por último, pero no menos importante: para impulsar el desarrollo de la enfermería es necesario jerarquizar nuestra profesión, pero no en los papeles, sino a través de un salario mínimo digno no menor a la canasta familiar. Clidia-Ana (Sanidad) Hospital Francés: Por un aumento salarial del 50% El Francés está en plena “expansión". Más edificios, más servicios, pero lo que no aumenta es el salario. Según Clarín, un ingreso por debajo de la canasta de emergencia de $ 630 corresponde a la marginalidad. En el Francés entonces somos todos marginales. La patronal tiene plata, pero sólo acepta dar aumentos selectivos y dis­criminatorios para desarticular un reclamo sala­rial. Se aprovecha para ello de la situación de bancarrota en que se encuentra la mayoría de la interna dirigida por el Mas (renuncias, etc.). En Hematología, cuando los jefes anunciaron au­mentos discriminados, los trabajadores lo recha­zaron redamando un aumento general. De cas­tigo recibieron, “igualitariamente” $ 10 cada uno, cuando antes les habían anunciado cifras de $ 100 o más. Ahora se ha logrado imponer un pe­titorio que está siendo firmado masivamente re­damando a la patronal 50% de aumento general de emergencia. Diversos carteles han sido pega­dos en el hospital impulsando el petitorio. Es necesario que preparemos una gran concentra don frente a Personal para apoyar su entrega y una pronta respuesta. Corresponsal UOM: En ciudadela arrancan aumentos de salarios A partir de marzo de 1991, el salario del convenio metalúrgico se "congeló” en 1,05 para el peón y 1.68 por hora pera el oficial múltiple. Mientras los dirigentes de la UOM inician acciones legales contra las cámaras patronales por la negativa de éstas a discutir sus redamos y fingían oponerte al régimen de “productivi­dad”, cuatro diputados “metalúrgicos” daban vía libre a la ley de “empleo” (cuyo artículo 24 obliga a los sindicatos a discutir salarios “en base a la productividad”). En este cuadro, Lorenzo Miguel lanzó su tradicional “plan de lucha” de paros de una hora por turno y luego de dos, para suspenderlo luego sin que nadie logre saber cómo seguirá esta tradicional bicicleta. Para los burócratas la continuidad de este plan ya no dependerá de la recomposición real del salario sino de las negociaciones por el control de las obras sociales. Sin embargo el clima que se vive entre los trabajadores es de mucha bronca; en varias fábricas de Ciudadela han arrancado, mediante asambleas, quites de colaboración y paros por turno, aumento de salarios. Se “palpa” que es el momento de salir a pelear, esto por la reactivación de muchas metalúrgicas, trabajando a pleno, y el reclamo más sentido es unificar el salario con la empresa mejor paga. Las distintas luchas, Artimsa, Lixktet (Camier), Faben, Iruma, muestran que se pueden obtener las reivindicaciones a pesar de los popesde la UOM Corresponsal UOM-Ciudadela Victorias en La Fraternidad de Retiro La semana patada te produjo un quite de colaboración en La Fraternidad de Retiro del ferrocarril San Martin que de hecho paralizó todo el servicio. Este quite se debió a que la empresa no quería reincorporar a dos trabajadores acusados de ser responsables del accidente de Santos Lugares, a pesar que el Juez que atendía la causa los declaro inocentes. Esta actitud de firmeza hacia la ofensiva patronal hizo que la empresa retrocediera y firmara un acta de compromiso con la directiva para reincorporar a los dos compañeros a partir del 10 de febrero. Una asamblea decidió atacar el plazo pero advirtió a los Directivos que si los compañeros no están trabajando para esa fecha vuelven al trabajo a reglamento. En estos dos meses distintas seccionales de la Fraternidad han salido a la lucha por diferentes motivos. Todos estos hechos demuestran que la Fraternidad no ha sido derrotada y que se encuentra latente al desencadenamiento de otra gran lucha. Felipe (Retiro) La oposición a Loza en el puerto Las elecciones que se realizan en el puerto el 31 de enero para renovar la conducción sindical han concentrado la atención de los activistas combativos. Se ha constituido un frente de agrupaciones y activistas en torno a la Lista Azul Grana, que se presenta como la oposición a Loza. Los compañeros Azcarraya y Artaza, ambos delegados y candidatos a secretario de prensa y vocal de la lista opositora, nos dicen que “el espíritu de los trabajadores era conformar una lista no entre cuatro paredes”. Por ello se hizo una Asamblea General en “la tarima”, donde los candidatos fueron propuestos y votados a mano alzada. Pancho Montiel fue electo mayoritariamente candidato a secretario general. “la constitución de la lista anti-Loza es un triunfo”. Los opositores a Loza le ganaron el cuerpo de delegados a la burocracia en el ´90 combatiendo a los delegados. “Una parte de estos traicionaron y hoy están con Loza pero los queremos limpiar, queremos recuperar el sindicato”. Loza fue destituido en varias oportunidades. “El 7 de febrero de 1991, una masiva Asamblea General criticó a los burócratas y los destituyo. Pero a pesar de las gestiones y delegaciones, el Ministerio no solo se negó a reconocer lo que había votado la asamblea respecto a la destitución, sino que tampoco dieron cauce a las reivindicaciones”. La lista levanta como punto central “la defensiva de la fuente de trabajo”, porque el gobierno quiere “racionalizar” el puerto, “flexibilizar”, despedir trabajadores, borrar conquistas y aumentar ritmos de trabajo vía la “privatización”. El eje pasa por la defensa del convenio colectivo de trabajo 61.80, la recuperación del pago por jornada (en contra del pago quincenal que se “impuso” en 1991), la defensa de las “manos” constituidas (dotaciones mínimas de personal para las tareas en cada bloque). La lista está trabajando a todo vapor, la consigna es echar a Loza y a Menem del puerto, recuperar el SUPA para los trabajadores y tener un instrumento para derrotar los ataques de la patronal. Reporte realizado por el comité Retiro

29 de enero de 1992
Derrota en Fate

Después de más de 45 días de te­naz lucha, la huelga do FATE ha termi­nado en una derrota. De los 850 opera­rios soto reingresaran a la planta 550 y a los 300 restantes sólo les reconoce el 75% de las indemnizaciones, que serán pagadas en seis "cómodas" cuotas. La responsabilidad da la derrota recae por completo en la d ir acción del Sindicato del Neumático, SUTNA, que “trabajó” desde el primer día por la quiebra de la huelga. La comisión inter­na, con grandes lazos con el sindicato a través de los hombres de la delegación San Fernando del SUTNA, nunca se delimitó de las posiciones del gremio y terminó como vocero oficial de las pro­puestas que el sindicato, la patronal y el Ministerio de Trabajo armaron para derrotar la huelga. La dirección del SUTNA termino aceptando los 300 despidos nada me­nos que como una "victoria" En los últimos tres días de conflicto “fabricó" con el Ministerio una conciliación "vo­luntaria'' para derribar cualquier resis­tencia a la aceptación de la derrota. El inequívoco e inconfundible carácter reaccionario y antiobrero de la política del Sindicato se revela con ab­soluta claridad en la total inversión de roles que impuso a la huelga: en lugar de cumplir con el papel que corres­ponde al sindicato, de organizar la lucha mientras la posición en las ne­gociaciones es fijada por la base en huelga, la burocracia se arrogó el papel de negociadora, mientras de­jaba a los débiles recursos de las bases las tareas de organización del combate. De aquí resultó, naturalmen­te, el heroísmo de tos activistas y la traición de tos burócratas. Cuando el dirigente negocia y no organiza actúa como funcionario del Estado y no como jefe de su clase. Las patronales del neumático han logrado consolidar sus posiciones pues también en Pirelli y Good Year han impuesto la productividad" a sangre y luego con la anuencia de esta direc­ción sindical que se dice “centroizquierdista". El cuadro que se abre ahora para los trabajadores de FATE será durísi­mo, pues los despidos de 300 com­pañeros refuerzan ¡as condiciones de explotación e imponen cambios en los ritmos de producción y pérdidas de conquistas La dirección del gremio lanzo una campaña abierta en especial contra et Partido Obrero a medida que se acer­caba le definición del conflicto por nuestra política consecuente y activi­dades prácticas de organización. El Mas en Fate Para muchísimos compañeros sólo dos partidos (el PO y el Mas) estuvieron codo con codo junto a los trabajadores en huelga durante el conflicto. Era natural que varios activistas se preguntaran qué diferencias podían explicar la existencia de dos partidos diferentes. Pero a medida que el conflicto se fue polarizando, lo que parecía pequeños conceptos diferentes entre ambos partidos se mostraron como grandes diferencias. Al llegar los despidos la diferencia fue funda­mental. Para el Mas en determinado momento del conflicto aceptar tos despidos fue “pro­gresivo", aun cuando el Mas no estaba en condición alguna de garantizar el pago de ¡as indemnizaciones que reclamaba, por­que esa discusión la llevaba adelante la burocracia que traicionó la huelga. El Mas presentó su aceptación de tos despidos de esta manera: “Esta asamblea fue categórica en el rechazo a la propues­ta y a la "‘conciliación'' haciendo una contrapropuesta de 100% de indemniza­ción para los que queden afuera y 30% de aumento para los que entren. Si bien esta postura era un paso atrás respecto al reclamo anterior de que entren todos, ello obedecía a la realidad de muchos compañeros que han decidido no volver a ingresar a la planta" (Solidaridad Socia­lista N9 408 15/1/92). El Mas votó en esa asamblea por tos despidos. El argumento de tos que se que­rían ir, era un manejo del Mas, pues al llamado de la empresa a entrar 550, se presentaron todos y sólo quedaron afuera LOS QUE QUISO LA EMPRESA. En el punto de tos despidos, nada menos, el Mas y la burocracia coincidieron. Ante la patoteada de los hombres del sindicato el PO repartió un volante denunciando esta políti­ca de la burocracia y alertando sobre el problema de tos despidos. J.F. La olla de Fate Muchos de los trescientos compañe­ros despedidos siguen concurriendo a la olla popular que se mantiene con la soli­daridad de las colectas. En los cambios de turno tos compañeros se reúnen y mu­chos de ellos tienen centrada la expecta­tiva en que el día 6, (fecha en que vence la "conciliación voluntaria”) se rediscuta su situación. La patronal, que originalmente propu­so 237 despidos, despidió a 300, para después renegociar “caso por caso" con el sindicato algunas reincorporacio­nes. La garantía de cobro total de las in­demnizaciones sólo podrá verificarse después de varios meses, porque se pagará en cuotas. Pero para el cobro de la indemniza­ción no es necesario el sindicato, basta con un abogado. Los despedidos no deben tener ninguna expectativa en las negociaciones que haga el ’sindicato, deben hacer juicio a la empresa ya (no con tos abogados del gremio), y reclama: a sus compañeros que sigan la lucha salarial y en defensa de sus condiciones de trabajo que pretenderán ser modifica­das producto de la derrota del conflicto. La enorme experiencia adquirida en esta lucha deberá servir, para otras lu­chas, y para hacer un balance acabado de estas direcciones sindicales centro- izquierdistas tan dañinas al movimiento obrero como lo más podrido de la buro­cracia.

29 de enero de 1992
El vaciamiento de Hipasam

El gobierno acaba de anunciar la liquida­ción de Hipasam en un acto de vaciamiento para regalar la empresa a los monopolios capitalistas. Luego del anuncio del cierre por “inviable”, el gobernador Massaccesi declaraba que se estaban estudiando “proyectos existentes en torno de la planta de pelletización, considerada como una de las más modernas de Sudamérica” (Rio Negro 22/10), aludiendo al plan que Erman González ya anunciara meses atrás de “concesionar y/o privatizar la planta pelletizadora; reconvertir el puerto (para) recibir mineral de importación y vender los activos improductivos” (Río Negro, 2/10/91). La planta pelletetizadora será ad­quirida por la Compañía Minera del Pacífico, que extrae y procesa pellet de hierro en Chile. ¡La parte más jugosa de Hipasam irá al capital privado! Las “850 viviendas y locales comerciales, acueductos (...) una línea de alta tensión desde Puerto Madryn, un gasoducto de 42 kilómetros” (La voz del Interior, 8/10), po­drán ser adquiridos por los compradores de la planta pelletizadora a valores irrisorios. La “liquidación” es, entonces, un vulgar negociado. “¿Inviable?” Para justificar el cierre de la planta, los funcionarios dijeron que “la crisis de SOMISA cerró los caminos para la viabi­lidad de la empresa” (R. Negro, 21/1). La “inviabilidad” de HIPASAM (sobre la que se escribieron ríos de tinta) se reduce, al final, a que SOMISA dejó de comprarle pellet...pero en función del alto horno cerra­do por Triaca.... ¡que luego hubo que reacti­var! Casi simultáneamente al anuncio del cierre de HIPASAM, trascendió que “Acindar se presentarla a concurso para la compra de Altos Hornos Zapla, en un consorcio también integrado por... la “Compañía Minera del Pacífico”. En su último balance, Acindar reconoce haber mejorado su “situación de mercado”, a causa de las “dificultades” de SOMISA. El remate de HIPASAM integra un ope­rativo montado desde el Estado para salvar a los pulpos privados del hierro y el acero de su quiebra, en momentos en que la crisis mundial exige “achicar” la siderurgia. AOMA Luego de la reapertura parcial del yaci­miento arrancada hace unos meses, la di­rección local de AOMA apostó a un proyecto “cogestionario” entre la consabida com­pañía chilena, en la que los obreros aporta­rían sus indemnizaciones para la nueva sociedad. El gobierno y los pulpos se sirvieron de este “compás de espera”, para ir a fondo en una privatización que exige que el Estado despida todo el personal y se pueda “recomenzar” con menos gente y más explotación. La dirección de AOMA plantea que “nos han ganado esta guerra, no nos queda otra alternativa que aceptar que nos paguen las indemnizaciones y Dios nos ayude” (22/1). Último momento: Paro metalúrgico La UOM ha declarado un paro de 24 horas para fin de mes y un posterior quite de colaboración por tiempo indefinido ante el fracaso de las negociaciones salariales con las cámaras patronales. En realidad —como puede verse en otro artículo en esta misma página— el paro de la UOM es la consecuencia de la tremenda presión de las bases que se expresa en planteamientos, conflictos y medidas de lucha en una enorme cantidad de fábricas. La burocracia, en cambio, ha estado arrastrando la situación, para concluir con un paro aislado en medio de las vacaciones. El quite de colaboración, por otra parte, es una medida difusa, poco clara y, por lo tanto, difícil de cumplir. La bu­rocracia pretende, en realidad, tomar el control de las luchas que están en curso. Es un momento oportuno para la lucha salarial, debido a la limitada reactivación y a los enormes superbeneficios que se están embolsando las patronales. Por eso es también oportuno exigir un plan de lucha y la huelga general por el salario.

29 de enero de 1992
El gobierno de los “contratistas” lanza feroz ataque contra los municipales
Corresponsal

Los despidos de 1400 trabajadores en la comuna de Merlo en vísperas de Navidad fueron apenas el anticipo de un ataque en regla contra los municipales bonaerenses. En Avellaneda, Lomas de Zamora, Moreno y La Matanza se han descargado ahora entre tres y cuatro mil despidos. En Morón se ha declarado “en disponibilidad” a todos los agentes comunales para proceder en 90 días a reducir el plantel de 5700 traba­jadores a 4500, según anunció Rousselot. Una política común Esta ofensiva ha sido preparada larga­mente. Pocos días después de las eleccio­nes de septiembre fue presentado un plan “racionalizador” por el ex-intendente de Lomas, actual secretario de gobierno de Duhalde, para despedir a treinta mil agentes en el Gran Buenos Aires. La legislatura votó antes de fin de año una “reforma administrativa” que otorga a los intenden­tes los poderes necesarios para proceder con las cesantías masivas. La prensa patro­nal ha disimulado servilmente esta ofensiva pretendiendo que se trataba de un ataque a los “ñoquis” (en Merlo, los tres hospitales zonales han “perdido” el 60% de sus enfer­meras). Para la burguesía y sus partidos la responsabilidad del déficit público es de los trabajadores. Lo cierto es que los esquilmadores histó­ricos del Tesoro público, los grandes capita­listas, vuelven a imponer su política de redu­cir salarios y trabajadores para destinar los presupuestos municipales a sus “curros” y mejorarlos.' Por eso, junto a la ley de “re­forma administrativa"—que el justicialismo votó con el MODIN (¡atención tra­bajadores!) y la UCD—salió un bono de consolidación de deudas provin­cial (éste apoyado también por los radi­cales), que beneficia a un puñado de grandes contratistas del Estado. El Bono tiene características rentables como los ya conocidos VAVIS, por unos 600 millones de dólares, lo cual transformará al servicio de la deuda pública en el rubro más importante de las erogaciones provinciales. A su vez, las nuevas autoridades están transformando las principales actividades de los municipios en un botín. Se están “privatizando” a marcha forzada los servi­cios públicos (recolección de residuos, seguridad, concesión de parques públicos, etc.), cuyo costo se manifestará en mayores tasas, tarifas e impuestos. Esto, mientras el 55,5% de los grandes contribuyentes del impuesto inmobiliario no lo paga (Crónica, 24/12) Los sindicatos municipales En Merlo, los primeros despidos desata­ron una Huelga General que el gobierno respondió con represión policial. Pero esta resistencia encontró las valla de una direc­ción completamente entregada al plan de gobierno. El 13 de enero la Federación municipal bonaerense publicó una solicita­da en la que mendiga “participación” en los planes de reestructuración del Estado, para lo cual “desactiva” los focos rebeldes y acepta las “privatizaciones” y los Bonos. Una política diferente Aunque los primeros despidos han pa­sado, no está dicha la última palabra. La ofensiva en curso plantea un agravamiento general de las condiciones laborales, dero­gación de conquistas sociales y nuevos despidos. Plantea, además, un empeora­miento generalizado de la condiciones de vida de las mayorías populares en el conurbano, por desactivación de hospitales, salitas, y abandono a la buena de dios de las zonas con menor capacidad de pago. Fren­te a esto el PO plantea: -Ningún despido, no al pago de los salarios en forma desdobla­da, aumento salarial de emergen­cia. Salario mínimo de $500. -Que se abran los libros de las comunas y la provincia, que se diga en que se utilizan los fon­dos. No a la privatización. Con­trol obrero directo de las licita­ciones y contratos públicos. -Plan de obras públicas para atender la salud, el alumbrado público, el bacheo y las cloacas inexistentes en el 80% del conurbano. -Impuesto a las grandes fortu­nas para solventar los salarios y gastos que insuman las necesi­dades populares. No al pago de la deuda externa e interna.

29 de enero de 1992
Foetra Córdoba: Venencia tuvo cría
Redacción

En una reunión "truchada", la mayoría de la Comisión Directiva del Sindicato de Telefónicos de Córdoba decidió convocar a una asamblea para el mes de marzo a los efectos de expulsar del gremio a los com­pañeros Guillermo Gómez (secretario de Actas y Organización) y Claudio Sosa (vocal titular), ambos dirigentes de la Lista Naranja (Frente Antiburocrático Telefónico) y mili­tantes del Partido Obrero. Pero avanzando en su decisión, la supuesta reunión de Comisión Directiva decidió desplazar a tos compañeros de su lugar y funciones dentro de la conducción sindical al nombrar al Se­cretario General, Daniel Sánchez, para hacerse cargo de la secretaría de Actas y Organización. Ni qué decir que todas estas disposiciones son ilegales y antiestatuta­rias. Los compañeros Gómez y Sosa son sancionados por haber llamado a votar, y haber votado, en contra de la Memoria y Balance presentada a la asamblea ordinaria del 22 de noviembre pasado. Los compañe­ros adoptaron esta actitud ante las eviden­tes irregularidades que presentaban las cuentas sobre el manejo de los fondos sin­dicales, por un lado, y por el otro, por la pretensión de un sector de la comisión di­rectiva de obtener un cheque en blanco para endeudar al sindicato con préstamos bancarios o de la conducción de FOETRA Nacional. Acompañando la sanción a los compañeros de la Lista Naranja, la Comi­sión Directiva cortó tos permisos gremiales a Gómez, al secretario gremial, Piñón, y al vocal Varas, ambos miembros de la lista Verde (Mas). Burocratización y descomposición La sanción a tos compañeros Gómez y Sosa es la expresión de una creciente y acelerada descomposición y burocratización de la actual conducción del SOETC. Hace un año había ganado el gremio a Venencia (un burócrata ligado a Rodríguez y a Guillan, en su momento), con una lista formada en su mayoría por izquierdistas. A lo largo de este año ha mantenido una política de “convivencia" con los nuevos dueños de la ex Entel. Se negó a llevar adelante una acción por el salario a pesar de las elevadas ganancias de Telecom, lejos de esto reclama un premio a la "productivi­dad”, que cumple la doble función de aumentar la superexplotación y preparar el terreno para despidos. Se negó a unificar al conjunto de los trabajadores tras los conflic­tos y reclamos que aparecieron en las dife­rentes secciones (Tráfico, Internacional, COR, etc.) como resultado de la aplicación del nuevo convenio colectivo (una avanzada de “la flexibilización laboral" firmada por la burocracia de Rodríguez y el Citibank en abril del año pasado). Idéntica política llevó en relación a la burocracia de la FOETRA. Después de haberse opuesto al nuevo convenio, la mayoría de la conducción avaló las resolu­ciones del Congreso de la FOETRA celebra­do en Jujuy (liquidación del reclamo salarial a cambio de premios, aval al convenio “menemista", liquidación y entrega de la obra social, liquidación del fondo compensador) y levantó el convocado Encuentro de Delega­dos y activistas telefónicos. El broche de oro fue la campaña a favor de que los trabajado­res otorguen un poder a la FOETRA para que ésta se haga cargo de las acciones de clase C, de Telecom, incorporando al sindi­cato a la patronal. A los compañeros Gómez y Sosa se los sanciona no sólo por no compartir esta polí­tica, por haberla denunciado públicamente, por haber llamado a los trabajadores a combatirla. No sólo por todo esto; la expul­sión de los compañeros es la ofrenda de la dirección “izquierdista” a la ultra corrupta burocracia nacional y a la patronal, y para manejar el aparato sindical (con todas sus prebendas) al margen de los trabajadores y en beneficio propio. Al Capone La mayoría de la Comisión Directiva exige a los compañeros sancionados "leal­tad" frente a los chanchullos, agachadas y otras yerbas. Pero la “lealtad" entre miem­bros de una comisión sindical (o política, o de lo que sea) significa un pacto contra tos representados por esa conducción, en este caso los obreros afiliados a Foetra. La Comi­sión Directiva (y ni qué decir la “mayoría" de ella) es una real minoría frente a la única mayoría: el conjunto de tos trabajadores telefónicos y sus intereses. La Lista Naranja ha caracterizado la sanción a tos compañeros Gómez y Sosa como un ataque al conjunto de los telefóni­cos cordobeses, por esto ha llamado a movilizarse para repudiar la pretensión del grupo dominante en la Comisión Directiva y asestarle un duro golpe a la política de subordinación a la FOETRA y a la patronal.

29 de enero de 1992
La “propiedad participada” es un gran camelo
Redacción

La ley de privatizaciones contempla un “programa de propiedad partici­pada”, que en el caso de Entel significa el derecho para los trabajadores de adquirir el 10% de las acciones. La intención evidente es 'asociar” a los explotados con los explotadores, con la utópica finalidad de abolir la lucha de clases. La ejecución del “programa" plan­tea ahora dos problemas: el primero es el precio de las acciones; ¿será el de 7 centavos que se usó para entregar el 60% del capital a los consorcios de Telefónica y de Telecom, o el cuadrupli­cado de 28 en que se vendió en la Bolsa el 30% restante? El primer precio podría considerarse un beneficio ines­perado para los trabajadores —el se­gundo un robo, porque además los tra­bajadores no pueden negociar libre­mente sus acciones. El segundo pro­blema se refiere a la exigencia de la ley de que los trabajadores elijan una “sin­dicatura” o administradora de las ac­ciones, algo que la burocracia quiere reservarse para sí. La directiva nacional de Foetra está pidiendo a los traba­jadores que le firmen un “poder” para administrar acciones y lo mismo preten­de la burocracia del Sindicato Buenos Aires. Hay una puja, como se puede ver, para ganar el derecho a sentarse en el directorio de los pulpos en calidad de patronal. No firme cheques en blanco Los telefónicos del PARTIDO OBRERO se oponen a que tanto Foe­tra Nacional como Foetra Buenos Aires se conviertan en “administradores" de las "acciones obreras". El sindica­to está para luchar por el salario y las reivindicaciones de los trabajadores, y para recuperar las conquistas gremia­les perdidas en el último período. Tam­bién están para educar a los explotados en la lucha contra el capital y en el espíritu de la solidaridad de clase. Un sindicato que asume la defensa de los trabajadores en carácter de accionistas (dividendos), está obligado a impulsar la superexplotación de esos accionis­tas en su calidad de trabajadores. Si el precio de las acciones se iguala al que pagaron los pulpos con títulos desvalorizados de la deuda externa, es muy probable que una mayoría de tra­bajadores será inducida a comprar las acciones. En este caso el gobierne podría transformarlos, si no en aliados de una política de superexplotación, sí al menos en aliados de una política de aumentos de tarifas, es decir, de explotación de los trabajadores en su calidad de consumidores. Un entendimiento correcto de los intereses nacionales y populares impone el rechazo a la com­pra de acciones, una tarea que debería impulsar el sindicato, junto a un progra­ma de renacionalización de las telecomunicaciones. Pero si los trabajadores son llevados a comprar acciones en términos favorables, para que el “nego­cio no lo hagan otros", en ese caso la sindicatura debe ser totalmente inde­pendiente de los sindicatos y funcionar con un régimen de control obrero y con salarios para sus funcionarios iguales a los establecidos en el convenio de Foetra. ¡Que todo se resuelva en Asamblea! ¡Viva la corrupción! El objetivo del "programa de pro­piedad participada" es corromper a la burocracia sindical y/o a una capa de trabajadores-administradores, y entre­lazar a los sindicatos con el estado y los capitalistas. Por eso debería por lo menos sor­prender que la “agrupación Peronista Telefónica, 9 de noviembre, Celeste y Blanca" salude fervorosamente el |programa" con el argumento de que con ello tendremos “derecho de voto en las Asambleas de Accionistas” y podremos “designar a los Directores”. Pero los grandes monopolios ya tie­nen "ganadas "las Asambleas de Accio­nista al dominar como mínimo el 60% de los paquetes accionarios. Otro argumen­to es que participando del directorio de las empresas, “podrían aportar infor­mación acerca de la gestión de las empresas con alguna utilidad para nuestra acción sindical”. ¿Usted lo cree compañero? ¿Usted cree que los patrones le pasarán a usted la “información confidencial"? ¿Y, por otra parte, ella es realmente necesaria para la acción sindical?

29 de enero de 1992
Correo de lectores
Correo de lectores

Copia para el Partido Obrero Ramos Mejía, 23 de enero de 1992 CERTIFICADA. Señor Director del diario Página 12 Av. Belgrano 671,1092- Cap. Federal Ref: Futura Ley de Jubilaciones. Los jubilados ante la Ley 23.982 De mi consideración: Adjunto un volante del Partido Obrero y una nota del matutino “Clarín”, simultáneos en su publicación (11 y 19/En), de corrientes de opinión disímiles, pero que coinciden en lo básico del tratamiento del tema. Soy partidario de que cada crítica se complemente con una solución alternativa (más justa, lógica y humana). El Partido Obrero tiene una propuesta de cuatro puntos que, no solo debería hacer a los trabajadores y jubilados, sino plantearla oficialmente ante el Poder Legislativo. Coincido con la misma, salvo el punto 4 en que el acogimiento puede ser a los 65 años, dadas las mayores expectativas de vida. Por su parte “Clarín”, publica una interesante propuesta de F.I.E.L., por intermedio de la especialista Marcela Cristini, señalando “...Que principios básicos de equidad conducen a idear algún tipo de mecanismo que contemple la especial situación de los trabajadores mayores de 40 años y de los actuales jubilados”. “Una transacción absolutamente equitativa” — expresa Cristini. Como podrá apreciar, Señor Director, la importancia del tema merece un profundo estudio e investigación a cargo de especialistas en lo social y político-ecónomico. Sin embargo, para que esta crónica sea más completa, quiero transcribir a continuación mis observaciones respecto a la Ley 23.982 y Dto. Regl. 2140/91. El día 10 de enero corriente, al percibir el haber del mes de diciembre/91 con el medio aguinaldo, recibí, como todos los jubilados una comunicación informando que existe a mi favor un crédito de $ 10.765,28 ó U$S 9.265,28 (¿a 86.05?). Para el cobro de esa deuda (implícita y descaradamente reconocida), puedo elegir una de las 4 opciones que figuran en un formulario que debo firmar y entregar al Banco al percibir los haberes del mes de febrero/92, y son : A) Pago en pesos. B) Pago en pesos y Bonos valor pesos. C)Pago Bonos valor pesos. D)Pago Bonos valor dólar U.S.A. Veamos: Si elijo la opción A) Cobro en pesos, la oportunidad en que recibiré el pago, va a depender de los fondos que anualmente asigne el Congreso para tal fin, de acuerdo a un orden de prioridades comenzando con tos de mayor edad y menor deuda (Y si no entro en el orden de prioridades ¿cuando cobro?). No aclara qué plazo de tiempo tiene el Congreso para asignar los fondos que cancelen la deuda total más los intereses, del monto global de los jubilados que han elegido esta opción. ¿Puede ser un año, cinco, diez, veinte? En una palabra: nuestra suerte queda librada a los vaivenes de la política en un futuro que nadie puede predecir. Además, desconozco que el Congreso pueda asignar fondos fuera del Presupuesto que eleva anualmente el P.E, que tranquilamente puede calcular míseros recursos para amortizar esta deuda (?l) (Salvo sus “dietas - tipo Porcel”). MUY IMPORTANTE: Las Cajas para determinar las deudas al 31/3/91 han debido forzosamente calcular el haber reajustado del jubilado a partir del 1 /4/91. Sin embargo en ninguna parte se indica a partir de qué mes y año, el jubilado empezará a percibir su haber reajustado y la retroactividad correspondiente. Por esta nueva deuda ¿tendremos que accionar otra vez administrativa y/o judicialmente? La Licenciada Cristini habla “del derecho a un haber jubilatorio equivalente a la renta vitalicia que -según cálculos actuariales— le correspondería de acuerdo con esos mismos aportes”. Sin entrar a considerar las otros tres opciones, hablemos de los “Bonos”: 1°) En ningún lado dice que si opta parcial o totalmente por los “Bonos”, estos le serán entregados, sino por el contrario aclara que “... no recibirá la tradicional lámina con cupones que caracteriza a otros valores públicos... y que el banco donde se cobra habitualmente extenderá un comprobante que acreditará fehacientemente que usted posee títulos en esa entidad bancaria en una cuenta a su nombre”(¿Qué títulos?) Si existen fehacientemente ¿por qué no se entregan al “acreedor” que es el jubilado? ¿Porqué se me quiere obligar a operar con un banco que no me interesa, ni mantengo relaciones comerciales (cta. cte., caja de ahorros, plazo fijo, etc.) ¿ O es que se han cambiado las normas básicas del Derecho y las Cajas pueden pensar por mí? 2°) En UTILIZACIÓN Y VALOR DE LOS BONOS, dice: “Los bonos de Consolidación de Deudas Previsionales cotizarán en las Bolsas y Mercado de valores del país...”. Señor Director ¿conoce usted estos papeles o certificados que los sustenten?¿Se puede enviar a la Bolsa Bonos sin cupones por los intereses, ni amortización por seis años?¿Quién los va comprar y a qué precio? No sólo desconocen mis derechos sino que también delegan graciosamente en mi persona los riesgos inherentes de esta clase de operaciones. (¡Si por lo menos el Estado garantizara un porcentaje mínimo de retorno¡) Luego expresa: “si decide venderlos debe autorizar a la entidad bancaria que mantiene los títulos (?) depositados en su cuenta para que lo venda total o parcialmente... acreditando en mi cuenta el neto resultante que queda a mi disposición”. Continúa diciendo: “S¡ Usted decide conservar los Bonos, total o parcialmente, tenga en cuenta que durante los primeros 6 años (del 1/4/91 al 30/4/97) los intereses no los cobrará (ni tampoco el capital). A partir del 1° de Mayo/97 cobrará el total acumulado en 48 cuotas mensuales consecutivas ” (4 años). ¿Cómo debo interpretar los párrafos precedentes? si yo no deseo conservar los Bonos total o parcialmente ¿no tengo que esperar 10 años? (Podré cobrarlos no bien se coticen en Bolsa) ¿Cuándo podrá ocurrir esta —por ahora— hipotética circunstancia? Señor Director, como jubilado (71 años de edad con 46 años de trabajo certificados) recurro a un medio de comunicación masivo, cómo única esperanza de que, previa investigación, se den respuesta a miles de “abuelos desamparados” a los que en estos momentos el Gobierno (Menem Cavallo), con este comunicado, nos pone, como al burro, una “zanahoria inalcanzable”. (Una burla total y despiadada). Agradeciendo su atención, saludo a Usted muy atentamente. Eduardo F.Gómez Brizuela DNI 1.667.084 Rosales 769 (1704) Ramos Mejía (Bs.As.) Teléf: 658-1267 P.D: Como carezco de recursos económicos, desearía que vuestra Asesoría Legal y Jurídica, me informara sobre la posibilidad que prospere un “Recurso de Amparo”; “Inconstitucionalidad de la Ley citada” o “Desigualdad ante la Ley” la que me obliga a pagar los “servicios ” del Estado Nacional, como gas, OSN y Segba, mientras debo mantener ociosos “créditos” que el mismo Estado reconoce. (¿No se puede aplicar ese crédito al pago de los “servicios públicos”, hasta su extinción?). Muchas gracias. Prensa Obrera a veces carece de objetividad Las masas no pueden crear por sí solas su propia política. Esta teoría se la sabe de memoria y no es utilizada para comprender el estancamiento de las masas. El método de análisis del movimiento de las masas está invertido. El concepto de lucha se aplica a todas las manifestaciones. Como ley general está bien. En lo particular, no son más que manifestaciones de protesta de formas colectivas: se juntan para protestar (marchas, huelgas, etc). Es decir, están dentro del cascarón sin romper el huevo. Se mantienen en la relación de fuerzas interburguesas. En PO340 hay una tímida reflexión (col. 3, pag. 4). En el diario aparece como un espejismo, vemos que las masas no tienen el comportamiento que deseamos y este desfasaje es lo que confunde y desmoraliza. A esta situación la ejemplifico de la siguiente forma: Nos interesa si el chico camina; si no escucha, si no ve, no importa, el asunto es que camine. Las masas están ideológicamente condicionadas por la ideología dominante. La lucha genera conciencia revolucionaria y permite a las masas avanzar. Las protestas tienen un sentido contrario, nos confunden a nosotros mismos, Vivimos en esta situación, compleja, confusa. ¿Qué hacer? seguir luchando, pero tranquilo, no calentarse, nos queda el siglo que viene. Los diarios de Izquierda colaboran mucho en esta confusión. Denunciamos muy bien todo. Analizamos todo muy bien. Los títulos de los artículos son fabulosos: “Argentina, levántate y échalos”, “La estabilidad viene degollando”, “Hay que ponerle un freno a Cavallo”, “Ultimo momento: Asamblea popular”, “San Lorenzo Se pone de pie”, “Asambleas generales para resolver la huelga general”; “Contra la entrega de YPF”; “Pueblada en el norte de Salta”; etc. El contenido de estos titulares también tienen petardo. Los otros diarios, del PC y Mas, a nivel de título plantean lo mismo. La diferencia está en el contenido: En el PO el carácter de clase y el objetivo socialista está un poco más definido que en los otros diarios. Esta situación me hace acordar a un compañero del PC que en cada reunión planteaba que la revolución ya estaba para mañana. Esta cosa así, desgasta y destruye. Se critica a los otros partidos de su fracaso; no tienen una política clara para seguir luchando. Esto en el fondo como militantes lo entendemos bien, pero las masas no nos diferencian bien al Mas, del PC y PO. Félix Barranqueras- Chaco, noviembre 1991 A la redacción de Prensa Obrera: ¿Las enfermeras, son personal de 2°? Los trabajadores de sábado, domingos y feriados en el Hospital de Clínicas trabajan en condiciones inhumanas; sueldos que no llegan a 200$ y ni siquiera comida adecuada en jornadas laborales de 14 horas, más aún cuando muchos se quedan el fin de semana en el hospital porque el viaje largo, insume tiempo y dinero. Hasta no hace mucho directamente no había comida, se arreglaban con lo que sobraba de los pacientes, y donde no hay internación, ¡NADA! En la campaña electoral, la burocrática Lista Celeste, de Caruso y Aisar, presentó como un logro la comida para los tranqueros. Esta era buena en cantidad pero de tan mala calidad que más que comerla instaba a desecharla. Se organizó una protesta, prácticamente todo el personal firmó una nota que se entregó a la Comisión Interna. Y en una reunión de presentación de candidatos éstos quedaron muy mal parados al plantear “esto es preferible a nada”. Los trabajadores reclamaron una comida sana y la cosa mejoró, se dijo que ahora es igual a la de los médicos. Pero no es así: carece de postre, de fiambre, y la calidad es inferior, además no hay acceso al comedor, hay que retirarla personalmente de la cocina (y no siempre hay alguien para dejar en el servicio). Si se hace tarde, mágicamente la comida ¡se acaba! ¿Por qué esta discriminación? Es necesario organizar un reclamo ya: Mismo menú para todos, derecho al comedor, horario para comer. ¿Fondos para la ficha magnética (o sea para controlar más a los trabajadores) hay, y para un refrigerio digno no? Una compañera del Hospital de Clínicas – Capital Revolución improductiva En cualquier país progresista del mundo, a todo el que se anima a construir su casa, o a iniciar cualquier taller de una u otra cosa, los gobiernos los alientan, brindándoles asesores técnicos y económicos gratuitos, amplios créditos, subvenciones y hasta premios honoríficos por la originalidad y belleza de sus emprendimientos. Aquí en nuestra Argentina, es todo lo contrario, trabas e impuestazos para todo el que quiera hacer algo. Se calcula, que solamente en Mar del Plata, ya somos más de 40.000, los que nos atrevimos a construir nuestras viviendas, pero que todavía no pudimos pagar los honrosos “derechos de construcción” y los correspondientes planos. Y en vez de créditos y premios, fuimos declarados delincuentes ante la comuna por el sólo “delito” de pretender revertir a esta revolución improductiva, mantenida por políticos de muy poco criterio Jorge L. Martín (Mar del Plata) un delincuente más Posdata: ya que se indultaron a los destructores de la patria, no sería mucho pedir, que también nos indulten, a los que a pesar de todo, nos quedamos en nuestro país, para construir.

29 de enero de 1992
Argentina pierde peso

Es sabido que Cavallo está siguiendo una dieta rigurosa para evitar la acumulación de grasa y de rollos. Pero con la “nueva" moneda la propaganda oficial pretende lo contrario: “Argentina comienza a tener peso", asegu­ra la publicidad menemista. La realidad señala, sin embargo, que la dieta de la “nueva” moneda es todavía más dura que la que sigue su progenitor. Desde abril a diciembre del arto pasado, el poder adquisitivo del austral “convertible” adelga­zó un 20% como consecuencia del aumento en el costo de vida. A partir del 1° de enero del nuevo año, la performance empeoró: el poder adquisitivo del peso se reducirá en el primer mes en un 2.3%, de acuerdo a las previsiones acerca de la carestía de enero. En estas condi­ciones, febrero debutará con una inflación de "arrastre" del uno por ciento. Lejos de “tener peso“. Argentina continúa perdiéndolo a pasos acelerados. ¿Y las perspectivas? Las perspectivas tam­poco pintan bien, por cierto. En un acto despó­tico que viola su propia legalidad, y ante la aceptación de todos los partidos “parlamen­tarios", míster Cavallo acaba de anunciar un aumento del 47‘3r en el precio del gas domicilia­rio, simplemente una “locura tercermundista", que según Página 12 tendrá otra manifes­tación hacia setiembre con otro aumento del 15 un 74% en total. El “tarifazo” deberá servir para asegurar beneficios monopólicos a los privatizadores de Gas del Estado y a las petroleras que extraen el gas en los yacimientos des­cubiertos por YPF. El peso, y él bolsillo del pueblo, seguirán adelgazando. Otro ajuste para este peso que carece de peso, está representado por el alza del precio del trigo y de la carne. El primero ya provocó un aumento del 20% en el precio del pan. Los “eco­nomistas” se consuelan con la idea de que el precio del trigo debería bajar en el invierno cuando comience a venderse la cosecha del he­misferio norte, pero también es en invierno cuando se produce la escasez estacional de ganado. Pero el aumento del precio del pan es desmesurado con relación a lo ocurrido con el trigo, un componente fundamental pero solo uno de ellos. En el aumento del precio del pan como de todas las otras mercaderías, intervie­ne la política inflacionaria del gobierno. ¿No lo demuestra esto el espectacular au­mento, del ciento por ciento, en los alquileres, los cuales según Cavallo hubieran debido bajar a los niveles de mediados de 1990? El aumento de los alquileres no tiene nada que ver con un aumento de la demanda de vivienda de alqui­ler, algo por otra parte imposible con salarios en caída. La razón del “alquilerazo” es el au­mento que se ha producido en el precio de la propiedad de los inmuebles como consecuencia de una especulación financiada por el gobierno a través de una emisión monetaria del 7% men­sual promedio. Con tasas de interés del 6% anual en el exterior, los capitales “golondri­nas" se abalanzan sobre América Latina don­de, gracias a la política de “plata dulce” y de “apertura " de sus gobiernos, pueden hacer ga­nancias extraordinarias en la Bolsa o en el mercado inmobiliario. La inflación de acciones e inmuebles concluye trasladándose a la mesa del consumidor. Argentina pierde peso, ciertamente. Pero aunque la prensa lo describe “inquieto” y “per­turbado”, Cavallo dice que la inflación “de enero” no le preocupa, porque la economía tiene “una sólida situación estructural”. Lo mis­mo decía el presidente Hoover, de los Estados Unidos, en las vísperas del colapso económico de 1929. Para Cavallo la fortaleza de las estructuras y del peso estarían dadas por las fuertes reser­vas en dólares que tendría el Banco Central, por la existencia de un superávit fiscal y por una “convertibilidad” de uno a uno con el dólar que estaría asegurada por la ley. ¿Es esto así? No, es “truchaje” puro. El Banco Central ha logrado acumular reser­vas por unos 6.000 millones de dólares en un año en el que el saldo favorable del comercio exterior disminuyó marcadamente y cuando se anuncia un déficit comercial de aquí en más. ¿De dónde salieron las divisas, entonces? Solo en muy pe­queña parte de las "privatizaciones”, porque en realidad ellas se destinaron a enjugar el déficit fiscal; las divisas fundamentalmente entraron por endeudamiento con el exterior o, lo que es lo mismo, ingreso de capital “golondri­na”. Como consecuencia de esto las reservas del Banco Central se encuentran bajo secuestro, pueden esfumarse en cualquier corrida, son menos sólidas que la espuma. Incluso las “pri­vatizaciones” y la compra de pozos petroleros se han hecho mediante endeudamiento en el mercado internacional. Es por esto que la deuda externa argentina no ha bajado a pesar de los siete mil millones de dólares en títulos “recupe­rados” por la privatización de Entel y los otros millones de dólares por Aerolíneas, ferrocarri­les y petróleo. Desde el punto de vista del respal­do en reservas, el “peso menemista” es más frágil que el “austral alfonsiniano”. Después de todo, a fines de ‘92, al primero ya no le quedarán más empresas públicas para rematar. Esta creación inflacionaria de reservas, ex­plica la inflación de los precios. Palabra por pa­labra, así lo reconoce un economista “liberal”: “La abundante expansión monetaria ocu­rrida de abril a diciembre de 1991, dice Adolfo Buscaglia (Ámbito, 28/1/92), a raíz del profuso regreso (?) De capitales al país, contrarrestó el natural ajuste descenden­te de los costos y precios de la producción doméstica... posibilitando un ascenso de los costos y precios en un entorno del 25- 30% anual, en moneda convertible”. El “regreso de capitales” al que se hace alusión es capital “golondrina” —la prueba está que se ha “invertido” principalmente en la Bolsa. Según este mismo “liberal”, esa inflación ha provocado "una progresiva pérdida de mercados” a los exportadores, lo que significa que son nulas las posibilidades de respaldar al peso con el ingreso de divisas del comercio ex­terior. El peso, pobre, es un rehén... de las “golondrinas”, es decir, del eurodólar y del Banco Central norteamericano. Naturalmente, la menor penetración comercial argentina en el mercado internacional significa que el país tie­ne cada vez más, menos peso. Pero a Cavallo todo esto no lo conmueve: su consigna 6igue siendo, “don't worry, be happy”. ¡Tenemos “superávit fiscal”, el asunto se arregla con esto! Pero el superávit de Cavallo está “dibujado”, ya que no calcula deudas impagas, intereses, déficits provincia­les y municipales, ni tampoco las deudas con­traídas por las empresas del Estado con el Banco Nación.... para pagar impuestos! El presupuesto consolidado de todo el Estado nacional para 1992 da déficit. Pero para el señor “liberal” ya mencionado este déficit “es tan sólo la punta del iceberg, cuya por­ción no registrada ni visible está com­puesta por los intereses devengados de la deuda externa, la necesaria cancelación parcial de la inmensa deuda pública con­traída con los proveedores y muchos otros acreedores del Estado, a lo que debe sumarse el déficit (cuasifiscal) del Banco Central y del sistema bancario oficial, entre otros conceptos”. ¡Qué tal el “dibu­jo”'. La referencia a un déficit de la banca oficial es serio, esto porque confirma lo sostenido por los candidatos del PO en las últimas elecciones acerca de que el Nación y el Provincia estarían en quiebra. Pero lo mejor viene aquí: según Buscaglia, el déficit consolidado del presupuesto “se situaría en un entorno del 10% del Producto Bruto Interno”. ¿Cuánto es esto? La friolera de 15.000 millones de dólares. Interesante el “superávit fiscal” de Cavallo. Claro que en tren de consolamos podríamos recurrir a la “certeza” de que la paridad con el dólar está asegurada por la entidad augusta de la ley, lo que serviría para que el peso, aunque enmagrezca, no sufra un ataque de anorexia. ¿Pero qué seguridad puede ofrecer una ley en un Estado en que se gobierna por medio de decretos de “necesidad y urgencia”? Maña­na (incluso en un sentido literal) un decreto como esos podría voltear la paridad, para luego pedir la ratificación del Congreso. La ley de convertibilidad, sin embargo, no sólo no es una “seguridad” sino que es una verdadera trampa. Es que la ley convierte al tipo de cambio en un seguro estatal, es decir al Estado en garante contra cual­quier pérdida financiera que provoque una devaluación de la moneda. La estatización de la deuda privada es, en la actua­lidad, automática —esta es la pérfida “mejo­ra” que Cavallo le ha introducido al viejo programa de Martínez de Hoz. Por eso, precisa­mente, vienen los capitales “golondrina Es decir que cuando Cavallo dice que el endeu­damiento acelerado con el exterior no le preo­cupa, porque sería privado y no estatal, está mintiendo descaradamente. “Pacto de precios” o “desregulación” las pelotas Los principales líderes de la Unión Industrial han comenzado a negociar con el Gobierno un “pacto de prados", a cambio de lo cual obtendrían “un compromiso de que las tarifas de gas y de luz después de las privatizaciones estarán para las empresas alineadas a los valores internacionales” (Ámbito Financiero. 21/1/92), y la Imitación de ciertas importaciones y ventajas crediticias. El acuerdo implicaría, sin disimulos, al momo da la “regulación de los mercados", luego de que la “desregulación” sirviera para aumentar los precios en un 20% durante el plan de convertibilidad, y para des­mantelar la legislación laboral y las paritarias. En esta misma línea “refutatoria", el gobernador tucumano Ortega reclamó al gobierno “una ba­rrera arancelarla móvil”, luego de que los prin­cipales ingenios y cooperativas cañeras resolvía tan una “retracción en las yantas para que loe precios trepan a niveles más rentables”. (La Nación, 19/1/92). ¿“Desregulación"? Las pelotas. M.P. Desregulación 2: el precio del trigo No terminaba de anunciar Cavallo el “triun­fo da la estabilidad", cuando el pan acumulaba una suba del orden del 20% en enero. Un opera­dor de la Bolsa de Cereales señalaba, sin embar­go, que “el trigo aún no subió todo lo que tiene que subir", presunción basada “en la menor cosecha trente a lo esperado y en la reduc­ción de la olería Internacional’' (Página 12,12/ 1/92). Los capitalistas y terratenientes apelaron a la reducción de la producción para mejorar sus ganancias, algo que tos trabajadores —obliga dos a vender su tuerza de trabajo diariamente para sobrevivir— naturalmente no pueden hacer ¡Sólo los explotadores pueden disfrutar de la llamada “desreputación”!. Como consecuencia de ello, la oligarquía se ha "comido", en pocas horas, una parte salario obrero. M.P.

29 de enero de 1992
Privatización de los casinos
Redacción

No al garito y al narcotráfico La proyectada “privatización” de los casinos es una más de la corrupción oficial al servicio de la mafia internacional, que no sólo pretende “promover" el juego, sino que lo utiliza para el “lavado” de dólares. El Partido Obrero denuncia al gobierno porque promueve el juego no sólo para llenar de dinero el bolsillo de los capitalistas, sino para desmoralizar a la población traba­jadora. Para los “progresistas", en cambio, el juego es un vicio instalado que conviene legalizar justamente para que sus ganan­cias fueran invertidas en favor de la socie­dad. Un gobierno acusado de ligazón con el narcotráfico y de corrupción y negociados, promueve ahora la entrega del casino a los testaferros de Las Vegas, a los promotores del tráfico de drogas. El Partido Obrero de Mar del Plata se opone a que nuestra ciudad sea conver­tida en un garito y nudo de distribución de droga. Por eso el Partido Obrero se opone a la privatización de los casinos, y denuncia que es necesario investigar —a través de una comisión de trabajadores y vecinos electa públicamente— adonde han ido a parar sus ganancias. Rodrigo (Mar del Plata) Vicios chicos, abstenerse Russo Basile, interventor en la Lotería de Beneficencia Nacional y hombro de Manen, es “vanguardia" en la promoción de la privatización de los casinos nacionales. Para ello esgrime criterios “morales”. Propugna que el Ingreso de jugadores a los casinos sea “selectivo"', “prohibiría —dice— el ingreso de los marplatenses... Si fuera por mí tratarla de discriminar el ingreso al Casino... Yo diría ingresos tipo miembro o asociados. En una palabra: que tenga identificación para Ingresar y jugar, Para mí eso sería lo ideal. Pero yo trataría de no permitir el Ingreso al ciudadano local, porque eso es lo nocivo” (El Atlántico 4/1). El hombre tiene su moral... los “vicios” grandes son para los ricos, el pobre… juegos de menor jerarquía. Basile ha sido denunciado como un hombre ligado desde siempre al juego. La verdad es que detrás de la privatización del juego viene la mafia, el narcotráfico, la corrupción Esta ha sido la experiencia en EE.UU. El comité de control del juego en Nevada ha podido corroborar que a pesar de todos los esfuerzos "el crimen organizado maneja y controla infiltradamente los principales casinos de Nevada". Menem-Basile nos quieren llevar en este plano al primer mundo.

29 de enero de 1992
Pago de deuda a jubilados: La conseguimos luchando, luchemos para que nos paguen lo que nos deben

El gobierno intimó a los jubilados a escoger entro las cuatro fórmulas de cobro de las deudas del Estado con ellos, sin que nadie les haya explicado cómo llegó a la determinación de las formas ofrecidas. Los abogados de los jubilados dicen que los montos son muy superiores a los reconocidos por el gobierno. Sólo cuan­do las comisiones de jubilados y sus auditores verifiquen el cálculo se podría determinar el verdadero monto de la misma Variante tramposa ¿Bonos en pesos o en dólares, efec­tivo en pesos, qué elegir? La variante del pago en bonos se comienza a pagar en 48 meses a partir de 1898. Quienes adopten esta opción tendrán primero que “sobrevivir" para contarlo. El bono sufrirá de entrada un descuento confiscatorio para quien lo quiera vender, porque son inferiores en calidad a los que están en circulación, habiéndoselos bautizado ya como “bonos basura”. “Efectivo”, no tanto La variante del pago en efectivo deberá esperar, a que cada año el Congreso vote una partida de dinero a ese efecto, la que se repartirá proporcio­nalmente entre los que se hayan acogi­do a la opción, con un techo de 1500 pesos por persona, por año, y sin ningu­na indexación para mantener el valor de la deuda hasta el vencimiento en el 2002. Los intereses serán los de Caja de ahorro común, los más bajos de plaza. La “trampa” dólar Para tos reyes de la “convertibilidad” la paridad dólar-peso es uno por uno. Pero a los efectos de la deuda a los jubilados se tomó una tabla con las pari­dades anteriores al plan Cavallo, donde un peso es ochenta centavos de dólar. Una deuda de 15.000 pesos fue conver­tida en otra de 12.000 dólares. El gobierno sólo ha reconocido deu­das establecidas al 31/3/91, por ahora existe silencio total sobre las contraídas por incumplimiento del 82% en los meses siguientes. El “aroma” del desconocimiento flota en el aire. El gobierno ha tenido que dar el paso de reconocer oficialmente que tiene deudas con tres millones de jubilados, por sobre todo por la movilización de todo este último año. La lucha rinde, pro­fundicémosla, entonces, para controlar el cálculo que se ha hecho y para exigir su indexación, en pesos y en dólares (los dólares también se devalúan); para que los intereses sean los que paga el Esta­do por los títulos que coloca, y para impedir el desfalco de la “Reforme Previsional"

29 de enero de 1992
Cavallo miente

Del comienzo hasta el final, el discurso de Cavallo “al país” de la semana pasada, no fue más que un largo cúmulo de falseda­des. “Superávit” fiscal Cavallo afirmó que “en 1991... en lugar de cerrar las cuentas con déficit, hemos producido superávit fiscal”. Pero nadie sabe mejor que él hasta qué punto ese su­perávit es una ficción, comenzando porque sólo considera los gastos efectivamente desembolsados por el Estado, pero no las deudas contraídas y aún las vencidas cuyo pago fue diferido: los proveedores y contra­tistas estatales, o los jubilados y sus agui­naldos entre otros, recargando al Tesoro con nuevos intereses. Las cuentas de Cava­llo tampoco “consolidan” a las cajas de las provincias, cuya situación es de catástrofe declarada como acaba de revelarse en Santa Fe, Santa Cruz (no se han pagado los salarios de diciembre) y aún en la "rica” Córdoba. El superávit cavalliano es aún más trucho, si cabe, por el lado de los ingresos: allí aparecen los ingresos por impuestos de empresas del Estado que fueron financiadas... con créditos del Banco Nación. Detrás del “cumplimiento” fiscal de Somisa u otras, se prepara la quiebra del Banco Nación. Cavallo se vanagloria de una “sustan­cial disminución del gasto público”, cuando las cuentas del propio ministerio demuestran que el 60 % de ese “ahorro" (unos 2600 millones de dólares) responden a “inversiones" que ya eran nulas. El “cie­rre” de los números de Cavallo encubre el derrumbe de la red vial y de la infraestructu­ra eléctrica, sanitaria y educacional. Carestía y superexplotación Cavallo pretende que “se terminó la inflación”, recurriendo, para eso, al burdo expediente de comparar los índices actua­les con las hiperinflaciones de 1989. Pocas horas después se anunció un tarifazo del 42% en el gas domiciliario. Pero Página 12 (26/1) anuncia que “el gobierno va a aumentar otro 15% las tarifas de gas, por lo que el aumento total será del 75%”. Pero el 2% de inflación mensual del “plan de convertibilidad” se produce con un tipo de cambio fijo y con salarios conge­lados: para los capitalistas remarcadores ha representado, por lo tanto, un incremento neto de sus beneficios por agiotismo que, en los últimos diez meses fue del 25%. El mismo método utiliza Cavallo para medir la “recuperación industrial, al comparar la producción actual con tos ca­tastróficos niveles de 1989: no dice, en cambio, que la totalidad de las ramas indus­triales —aún las reactivadas— registran índices de producción inferiores a los de 1986/87, ya de por sí mediocres. Cavallo anunció en su discurso la “recuperación del poder adquisitivo de la población", cuando mediciones de enti­dades patronales como FIEL acusan una caída del poder de compra del salario del orden del 10 % en lo que va del “plan”. Inflacionario Puesto a explicar el rebrote inflacionario actual, Cavallo resolvió echarle la culpa al pago del magro aguinaldo, olvidándosele el papel inflacionario de la especulación bursátil organizada desde el gobierno, y el alza fantástica en los precio de los inmue­bles (propiedades, tierras) y bienes de con­sumo durables. Esta valorización especula­tiva de la propiedad ha elevado en un ciento por ciento los alquileres. La hipocresía de Cavallo llega, por ello, a límites increíbles, cuando dice que la suba de tos alquileres... es “injustificable”. Por detrás del rebrote inflacionario, está la gruesa emisión encubierta de moneda lanzada por el gobierno: en el comienzo del plan “la base monetaria era de 4800 millo­nes de pesos, ahora es de 8215, o sea que creció un 71%”(la Capital de Rosario, 19/1 /92). Pero la “base monetaria” (moneda y depósitos en el Banco Central) es sólo una parte del crecimiento monetario: los depósitos en dólares crecieron en más del ciento por ciento (de tres mil a siete mil millones) y en un 80% se transformaron en créditos en australes para especulación inmobiliaria o bursátil y para otras formas de crédito. Este movimiento especulativo explica por qué la tasa de interés local—20% anual— multipli­ca por cinco o por seis los valores vigentes en EEUU, lo que delata el costo colosal que se descarga sobre trabajadores y consumi­dores. La especulación bursátil obligará al go­bierno a conceder elevadas tarifas en las privatizaciones de gas y electricidad, para asegurarle una rentabilidad jugosa a los títulos de estas empresas públicas que serán colocados a la venta en la Bolsa. Fracaso Mientras Cavallo salía a anunciar los logros de su “plan”, la opinión de los ban­queros era bien diferente: en la renegocia­ción en curso de la deuda externa, el FMI ha colocado como precondición “la necesidad de una pronta aprobación parlamentaria de los proyectos de reforma impositiva y nuevo régimen previsional" (La Nación, 9/1/92). Sucede que “Washington no está tan convencida de que Argentina logre cumplir la promesa de 200 millones de superávit (fiscal) mensual a lo largo de 1992 y aseguran que esa meta sólo se logró en el último trimestre gracias al diferimiento al pago de los jubilados” (Ámbito, 17/1). En definitiva, Cavallo miente.

29 de enero de 1992
La reforma previsional le saquea 150.000 millones de dólares al pueblo

Dos informes de consultores especiali­zados (Clarín, 19/1) han venido a confirmar la denuncia efectuada en estas páginas acerca de las características confiscatorias de la reforma provisional que está montan­do Cavallo, que el FMI está exigiendo como condición ineludible para aceptar el actual “plan” económico. El proyecto establece la creación de un sistema provisional “mixto”, integrado por las actuales Cajas jubilatorias estatales y las llamadas Administradoras de Fondos de Pensión (AFP), empresas financieras priva­das. Los trabajadores de entro 18 y 45 años deberán entrar obligatoriamente al “siste­ma mixto”-, los mayores de esa edad per­manecerán en el actual sistema. El "sistema mixto” otorgará una jubilación "asistencial”, que oscilaría entre 80 y 100 dólares, igual para todos los jubila­dos, independientemente de sus salarios de cese y del monto de los aportes realizados, más el importe que surja de la capitalización de las contribuciones mensuales a las AFP. Estas disposiciones derogan el 70/82% móvil sobre el salario al cese, no solamente para los jubilados actuales. Los trabajado­res en actividad tampoco podrán recibir el 82% porque al aporte jubilatorio le será quitada la contribución patronal, que es hoy del 16% y que es b que le otorga a las jubilaciones un significado de “conquista social" y “redistribución (progresista) de los ingresos”. Reducido al 10% del salario, y descontadas las "comisiones” que co­brarán las AFP, el aporte del trabajador en actividad será tan bajo que nunca logrará recibir al final el 82% de su salario a la fecha del cese—ni aun sumándole la “jubilación asistencial”. En efecto, siguiendo los cálculos reali­zados por Towers Perrin/Marcú (Clarín, 19/1), un trabajador de 35 años que cobre un salario de 500 dólares mensuales y aporte durante treinta años percibirá, al cese, un haber “privado” de 133 dólares (a los que deberá agregar los 80-100 de la jubilación estatal). Para llegar a este monto los consul­tores estimaron una tasa real del 5% para capitalizar los aportes cuando, en realidad, “las tasas de interés tienden a ser nega­tivas a largo plazo, lo que restringe la capacidad de aumentar el ahorro y, en consecuencia el monto de las prestaciones” (Reforma del sistema previsional chileno, FIDE, agosto de 1991). Es decir que la jubilación podría ser todavía menor. El especialista Amancio López señala (“Monetarismo y previsión priva­da”) que "existen estudios basados en ejercicios de simulación que han logrado demostrar cómo, después de 45 años, de aportes ininterrumpidos, el haber al momento de cese no podría superar el 35% del último salario”. Esto sin contar que las AFP no cuentan con ningún tipo de garantía y que si quiebran —o realizan in­versiones fallidas— el trabajador perderá los aportes realizados. ¡Pero para decidir acerca del destino del 10% de su salario, el trabajador no necesita régimen provisional, porque debería poder hacer con él lo que se le canta y aplicarlo al negocio que él, y no la AFP, lo considere conveniente! La eliminación del aporte pa­tronal vinculado a cada trabajador y la obli­gación que se impone a éstos de entregar el 10% del salario, constituye una de las más ignominiosas confiscaciones directas que se atreviera a hacer el Estado capitalista en toda su historia. Es cierto que el gobierno dice que ha creado un nuevo impuesto para pagar jubilaciones, el IEPE, pero 1) este impuesto puede ser descontado por los patrones del impuesto a las ganancias, 2) como se calcula sobre el valor agregado, os un impuesto indirecto que se traslada a los precios —lo que no debía ocurrir con el aporte patronal, que era directo, 3) el IEPE es un impuesto general que se destinará a pagar las jubilaciones y no un aporte com­plementario del de cada trabajador, que este podría reclamar como un patrimonio propio. El robo del siglo Pero todo esto es apenas el comienzo. “El proyecto señala que las contribucio­nes efectuadas hasta el momento de entrada en vigencia de la reforma y apor­tadas al actual régimen público, dice la Consultora Towers Perrin/Marcú, en Clarín, 19/1, no serán reconocidas ni transferi­das al fondo de Jubilación privada. De esta manera, todos los activos menores de 45 años, a los que se les efectuaron re­tenciones desde que ingresaron al mer­cado de trabajo, comenzarán a contribuir al fondo previsional privado con sus cuentas en cero”. “Si se calcularan los aportes de todos los mayores de 35 años se llegaría a la suma total de 80.000 millo­nes de dólares, calcula Marcela Cristian), especialista de FIEL (Fundación de In­vestigaciones Económicas Latinoameri­canas)”. Pero aún este cálculo se queda corto, porque si se agregaran los aportes de los menores de 35 años y se realizaran las capitalizaciones correspondientes a esos aportes se llegaría a una cifra cercana a los millones de dólares, exactamente el PBI argentino. En Chile (tomado como ejemplo por nuestros “reformadores’) el monto total de los aportes realizados por los trabajadores activos que pasaron al sistema mixto “ha sido estimado en una suma equivalente al PBI generado por Chile a lo largo de un año” (Amancio López, “Monetarismo y previsión privada”, Mi­nisterio de Economía de la Provincia de Buenos Aires). Si se calcula que la participa­ción de los asalariados en el ingreso nacio­nal de Argentina es del 30% del PBI, ¡la reforma provisional significa, nada menos, que el robo de los salarios de tres años completos de trabajo! Todo este saqueo a varias generacio­nes de trabajadores activos y pasivos tiene la única finalidad de poner en manos de los pulpos capitalistas una cifra que el “yuppie” Martín Redrado calcula en 40.000 mi­llones de dólares al cabo de pocos años (Prensa Económica, noviembre de 1991). La estafa “motoriza una dura lucha entre la compañías de seguro de retiro y los grandes bancos, que aspiran a tomar parte en el prometedor negocio“(ídem). En efecto, las AFP recibirán aportes estima­dos en 2.500 millones de dólares anuales durante veinte años sin pagar un sólo peso de jubilación. Mercado de capitales ¿Dónde irán los fondos que se embolsan las privadas? A financiar todo tipo de espe­culación bursátil o inmobiliaria, y a embol­sarse rápidos beneficios a costa de los aportantes. En este sentido, Prensa Econó­mica revela que “lo que está claro que no quieren los aseguradores de retiros es que cualquier legislación intente impo­nerle criterios de inversión de los fondos que captan en cuanto a rubros y rendi­mientos. Como tampoco quieren escu­char que se les exija un fondo de garan­tía”. Los especuladores reclaman “mano libre” para saquear los fondos de los traba­jadores aportantes. Pero como las cajas de jubilaciones estatales serán vaciadas —ya que dejarán de percibir los aportes de los trabajadores y los aportes patronales del Estado (la admi­nistración pública no paga el IEPE) — los fondos de pensión financiarán... al Estado para pagar las “Jubilaciones asistencia- les”, por lo que cobran una jugosa comisión. Esto ya sucede en Chile, donde “casi las tres cuartas partes de las inversiones de los fondos de pensión están en valores estatales y depósitos a corto plazo en bancos estatales o intervenidos por el Estado” (La Voz del Interior, 12/11). Este robo descomunal (que se suma a la estafa del “pago de la deuda provisional" contraída con los actuales Jubilados) es la principal exigencia del FMI. Para este, el presupuesto fiscal de Cavallo sólo “cierra " si se elimina el 82% móvil, si se eleva de 60 a 65 años la edad para jubilarse, y si se crea un “mercado de capitales” cautivo de millones de dólares robados a los trabajadores para financiar el déficit que igualmente se producirá en las finanzas del Estado. Sobre la necesaria "aprobación parlamentaria" del proyecto en danza, Ámbito Financiero (21/1) se preguntaba si “¿acaso alguien puede imaginarse a políticos veteranos en el arte de la "ros­ca "devanándose los sesos por el futuro del sistema provisional, cuando se sabe que casi todo está dicho sobre este tema en el Ministerio de Economía porque esos números fiscales mucho tienen que ver con el Acuerdo de Facilidades Extendidas que se busca con el FMI?” Contra el saqueo menemo-fondomonetarista de nuestras jubilaciones y aportes, el Partido Obrero propone desa­tar un movimiento de masa de trabajadores y jubilados con­tra este proyecto infame y para exigir un haber mínimo del 82% del costo de la canasta fami­liar; la administración de las cajas de jubilaciones por los trabajadores activos y los jubi­lados; la no derogación de los aportes patronales; el recono­cimiento absoluto de todos los aportes y contribuciones ya realizados y su constancia en un registro. Cuenta o bono con nombre y apellido de cada tra­bajador; y la defensa de la jubilación en 55 años para las muje­res, 60 años para los hombres y de los regímenes especiales para los trabajos en tareas in­salubres.

29 de enero de 1992
La situación del movimiento obrero: Una propuesta política

Nunca ha sido tan grande el abismo existente entre la burocracia sindical y los trabajadores. Con sueldos congelados desde hace un año, miles de despedidos, implantación de las leyes de “empleo” que liquidan convenios y condiciones de trabajo, la burocracia ha llegado casi al límite de lo que se puede entregar. Ahora, a partir de la “desregulación" de las obras sociales se transformará, en el camino de Triaca, en asociada de los nego­ciados de los grandes laboratorios y en un engranaje más de la “patria financiara". En varios gremios estratégicos, sin embargo, han tenido lugar asambleas y reuniones de activistas que muestran un cuadro de gran bronca salarial. Las obras sociales El proyecto de “desregulación" de las Obras Sociales constituye una de las pre­bendas más grandes que se le haya otorga­do a la burocracia sindical en la historia. El proyecto permitirá a los burócratas manejar los fondos de las Obras sociales sin control alguno del Estado (desaparece el ANSSAL) ni tampoco de tos bancos oficia­les, donde hasta ahora debía depositarse la recaudación. “Esa solicitud —dice La Na­ción— fue efectuada a Aráoz (Ministro de Acción Social) el jueves último, por el titular del gremio mercantil, Armando Cavalleri, representante de una de las más poderosas obras sociales, OSE- CAC, que recauda mensualmente 17 millones de dólares” (17/1/92). La conse­cuencia de esta “desregulación" será la disputa entre los bancos privados para ofre­cer las mejores “comisiones” a los buró­cratas sindicales. Las “obras sociales” gozan de un mercado cautivo de decenas de miles de afiliados por gremio, lo que las coloca en inmejorables condiciones de competencia. Los trabajadores incluso ya tienen allí sus historias clínicas, sus médi­cos y sus tratamientos. No es difícil pronos­ticar, entonces, las "alianzas" que se pro­ducirán con los empresarios de la medicina privada. Con la adición de un arancel “espe­cial” podrán obtener servicios de tecnolo­gía y aparatología en sociedad con grandes clínicas y laboratorios. Este manejo millonario colocará a los burócratas como las “vedettes "de la espe­culación financiera para los bancos que pugnarán por operar con los gremios. El negociado es de tal magnitud que ya provocó la voltereta de la CGT de San Martín que, en un principio se había opuesto al proyecto. Los únicos que hasta ahora no tienen asegurada su participación en el negocio son los pequeños sindicatos que no cuentan con sanatorios, laboratorios o a parata logia y que tendrán que fusionarse para “sobre­vivir”. Pero, a la larga, tanto las “obras sociales” chicas como grandes concluirán por ser absorbidas por tos pulpos financie­ros de la salud, que controlan todo el proceso, desde la medicación, el servicio y hasta el crédito de la salud. (La oposición de Ubaldini se debe a que su gremio no existe). Este fabuloso negociado tendrá un cos­to enorme para los trabajadores, porque a cambio los sindicatos deberán aceptar cláu­sulas de "paz social", congelamientos salariales, "flexibilidad laboral”, "produc­tividad” y los despidos que requieran las “privatizaciones”, Las obras sociales naturalmente se encarecerán al nivel de las clínicas priva­das. El movimiento obrero En medio de este “paisaje”, los trabaja­dores buscan una salida a su insostenible situación salarial. Ahí están tos ferroviarios... Ya en oportu­nidad de la demora en la liquidación de los sueldos de fin de año, tos guardas del FFCC Roca y algunas seccionales de La Fraterni­dad largaron un paro fulminante que sólo fue levantado cuando aparecieron los camio­nes pagadores. Ahora te están realizando plenarios dé activistas, y de algunas seccionales fraternales donde se ha planteado la coordinación de un redamo salarial mediante asambleas en todas las seccionales. El resultado de la pri­mera asamblea realizada en la seccional Kilo 1 del Roca fue el voto de un quite de colabo­ración (un paro de hecho) para el 1° de febrero, que se coordinará con otras seccio­nales. Una situación similar se da en la UTA donde las negociaciones de la burocracia están totalmente empantanadas. Las patro­nales dilatan las conversaciones pero ya han reclamado un aumento del boleto del 20 por ciento por “mayores costos”. Muchas asambleas de grandes empresas de la zona Sur y Norte del Gran Buenos Aires han votado él reclamo a la dirección de UTA de la realización de paros progresivos nacionales (no más los paros inoperantes por sector). La burocracia está dejando pasar el período clave de las vacaciones para imponer tos au­mentos salariales. En la UOM, mientras Miguel realiza su acostumbrado “plan de lucha” de una hora por turno para suspenderlo a las dos horas y levantarlo por cualquier negociación, tos tra­bajadores de muchas fábricas han comen­zado a realizar asambleas y quites de horas extras; trabajos a reglamento, y paros por turnos. Han arrancado aumentos considera­bles, allí donde las patronales están reactiva­das y necesitan sacar la producción (ver nota UOM Ciudadela). Mientras la burocracia prepara su pasa­je al “primer mundo "las consignas salaria­les comienzan a movilizar a la mayoría de las fábricas. Por este motivo deberá ser la consigna fundamental para reagrupar a la clase obre­ra en este período, junto a la lucha contra la confiscación de las jubilaciones y de tos aportes jubilatorios, y contra la entrega eco­nómica del país al imperialismo y a la quebra­da burguesía nativa.

29 de enero de 1992
“Reelección”: Los corruptos quieren más
Redacción

Las denuncias de corrupción y las renuncias forzadas que han vuelto a sacudir al gobierno mene mista son la señal inconfundible de la violenta lucha entablada por los diferentes grupos capitalistas por el acaparamiento del negociado de las “privatizaciones”, por el manejo de la deuda externa y por el control de los Fondos de Previsión que se van a quedar con la plata de los aportes jubilatorios. Una vez más la crisis fue detonada por los yanquis, quienes pasaron a los diarios las de­nuncias contra Vicco, por ejemplo, un hombre ligado a los negocios con Italia, o contra Erman González, Manzano y Bauza, que habían bloqueado la licita­ción de las comunicaciones de las FFAA y la presidencia, porque favore­cía a la empresa norteamericana GTE. La “leche podrida” es un puro pretex­to, por eso los denunciantes tuvieron “dormido" el asunto durante más de un año. Ámbito Financiero (17/1) afirma que el desplazamiento de Vicco fue “obra" de Cavallo para golpear al “clan Alsogaray”, el cual reclama que no se negocie la deuda externa sino que se la cancele con “privatizacio­nes" a cambio de títulos. Se deduce de aquí que las denun­cias de corrupción son un arma de los corruptos para desplazar a sus compe­tidores. La embajada norteamericana denunció la “corrupción” exactamen­te en el momento en que “se cayó" la concesión del sistema de comunicacio­nes militares a la empresa norteameri­cana GTE. Los yanquis no sólo preten­dían dominar el estratégico sistema de comunicación del ejército sino que, además, “cobraban un precio carísi­mo” por ello, según el canciller Di Tella (Página 12, 12/1). Se trata como se puede ver, de un enfrentamiento entre corrompidos. El embajador Todman —que en cada aparición hace gala de “moral” protestante— no dice una sola palabra cuando la “corrupción" favorece a los intereses norteamericanos. Por ejem­plo cuando los bancos que forman el Comité Director de bancos acreedores utilizan información confidencial sobre la negociación de la deuda para operar con ventaja en el mercado de títulos de la deuda argentina (Clarín, 28/1). Manzano, Cavallo o Todman no son más que “gestores” de grupos econó­micos de dimensiones mundiales, lo cual confirma la tesis de Marx y de Engels de que los gobiernos “de­mocráticos” no son otra cosa que el consejo de administración de la bur­guesía. La crisis política gubernamen­tal trasciende en mucho las fronteras argentinas. Los Fondos de Inversión norteamericanos —que han hecho enormes ganancias especulativas gracias a la inflación provocada en la Bolsa- defienden a muerte a Cavallo, en especial desde que éste se asoció con el representante de esos Fondos extranjeros, Martín Redrado, nombra- _do para presidir...¡la Comisión de Valo­res! Los bancos que quieren usar la deuda externa para "privatizar" y no tener que pasar por la Bolsa para ha­cerlo, chocan con el “plan" Cavallo, por lo menos en parte. La “corrupción" no es de ninguna manera patrimonio de los “funciona­rios". Así lo demuestra el enfrenta­miento judicial entre la extra-bursátil Extrader y el pulpo Alcatel o las más “prosaicas" estafas de la evasión impositiva y provisional. La “corrup­ción” es una forma de sobrevivencia de los pulpos, y por sobre todo una auténtica expresión do la "economía de mercado”. Que los "escándalos" de “corrup­ción" afecten simultáneamente a las Bolsas de Nueva York (Salomón Brothers y Bancos de Ahorros), Tokyo (Nomura) o Londres (Maxwell, BCCI, Lloyds), demuestra que loa pulpos se ven obligados a violar las normas jurídicas que pretenden proteger la propiedad privada en general, para poder sobrevivir a la crisis y a la bancarrota La guerra sin límites entre los grupos capitalistas es un síntoma de la tendencia a la disolución del capitalismo y del propio Estado. Frente a esta lucha de camarillas y pulpos de dimensiones planetarias, el gobierno menemista es incapaz do imponer un arbitraje, y en eso consista la crisis política. Reforma constitucional Es para desviar la atención sobre su situación y sobre sus hombres que las camarillas menemistas se han lanzado a una campaña por la reelección presidencial (la reforma constitucional). El objetivo es abiertamente reaccionario, en un país donde se gobierna por de­creto (con el visto bueno de la "oposi­ción”), donde la Corte Suprema y los organismos de control administrativo- financiero del Estado son hojas de parra y donde el parlamento y las pro­vincias son impotentes. La reelección presidencial refuerza el despotismo del Estado y sus características burocráti­cas. Junto a la campaña reeleccionista se ha lanzado un proyecto de reforma electoral que pretende la eliminación de las posibilidades parlamentarias de la mayoría de los partidos pequeños y el alargamiento de los plazos de elección de los diputados (y hasta hacerlos coincidir con los de presidente). La reforma electoral es una zanahoria que los menemistas le ofrecen a la UCR, interesada en asegurarse un bipartidismo por ley. La propuesta de reforma constitucional no ha ganado el apodo de ningún sector de la burguesía ni tampoco del imperialismo. Es por ahora un “globo” para “tirar la pelota (de la corrupción) fuera de la cancha”. Solo sirve para revelar los “apetitos” del menemismo. La campaña por la reelección – en medio de una crisis política y con la oposición de “la embajada” – queda reducida a un operativo de distracción política. Lo que quiere el imperialismo ahora es la aprobación parlamentaria de las leyes que envía el Ejecutivo al parlamento por exigencia del FMI. No es casual que en el “paquete” del “debate político” con la UCR se hayan incluido la reforma electoral, la constitucional y la previsional, el gobierno ofrece a la UCR la zanahoria del bipartidismo (que la salve de la descomposición) a cambio de la aprobación inmediata de la reforma previsional, la principal condición que ha puesto el FMI para dar curso al acuerdo de Facilidades Extendidas por 3.000 millones de dólares que está negociando Cavallo. Los trabajadores debemos recha zar las tentativas reaccionarias de re forma constitucional y, sobre todo, no dejarnos distraer: las tareas de la hora son la organización de la lucha por el salario y contra la liquidación del régimen provisional.

29 de enero de 1992
¡El salario no es de palo!
Redacción

En marzo del año pasado el 'monarca” Cavallo decretó la abolición del aumento de los precios (II). Como la paridad del difunto austral había que­dado fija con respecto al dólar, los precios no debían subir nunca más. Una ley especial le dio a la decisión un carácter compulsivo. En muchos casos los precios debían incluso bajar a los niveles de mediados de 1990: por ejemplo los servicios y los alquileres, y por sobre todo... los salarlos. Pero los servicios en lugar de bajar subieron y los alquileres se duplicaron en sólo nueve me­ses. El autor de la ley decretó aumentos de tarifas en los ser­vicios telefónicos, con la única finalidad de beneficiar a los “pobres” privatizadores, y ahora aumenta un 42% la tari­fa del gas domiciliario para congraciarse con quienes aca­pararán la empresa dentro de poco. Los salarios siguen ahí, aunque incluso los precios del pan y de la carne hayan subido escandalosamente en los últi­mos días. Un aumento del 20% en el precio del trigo en el mercado internacional, ha pro­vocado un aumento del 65% en el precio de la harina. Los molineros brasileños se han ne­gado, entonces, a importar la harina argentina —prefieren seguir comprando trigo. Cavallo viola su propia ley. Claro que no con los salarios. Con un salario que no se ha movido en todo un año, el poder adquisitivo de los trabajadores ha caído en más de un 20%. Las estadísticas disimulan (pero con dificultad) este robo, debido al incremento de las horas trabaja­das. La caída del salario apenas pudo ser compensada con el incremento del esfuerzo físico y mental de los trabajadores, con una mayor esclavización a la fábrica o taller y con un tiempo menor aún para dedicarlo a la familia o al desarrollo personal. Por eso es justo decir que vi­vimos en un régimen de embru­tecimiento humano. Se ha puesto a la orden del día la lucha por el aumento de sala­rios. Las patronales están ha­ciendo beneficios extraordina­rios con la reactivación, pero no están dispuestas a soltar un peso si no son obligadas a ello por una enérgica acción de lu­cha. Pretenden imponer clausulas laborales de superexplota­ción, lo que equivale a una des- valorización de la fuerza de trabajo. Lo de la productividad es un cuento, porque ésta debe aumentar como consecuencia del progreso técnico y no del agotamiento humano (e/i este caso se produce un agotamiento de la fuerza productiva repre­sentada por el trabajador). Pero los capitalistas no invier­ten, de un modo general, por­que no oreen en lo más mínimo en las posibilidades de vender la producción a mediano pla­zo. Esta apenas está llegando a los niveles de 1988 y aún está por debajo de muchos años de la década del ‘80. De cualquier manera la reactiva­ción actual se ha producido ex­clusivamente por una explota­ción más intensiva de los re­cursos existentes, incluido el trabajador, sin que éste haya recibido ningún beneficio. Está planteada la batalla del salarlo, y en ella ya han entrado numerosos talleres metalúrgicos, gráficos, pape­leros. La burocracia, “preocu­pada” por las obras sociales, no le ha dado a la lucha un carácter de conjunto, más bien procura abortarla. Pero los trabajadores no co­memos vidrio, ni los salarlos son de palo; cuando más lo contengan, más fuerte será el torrente de lucha. La consigna es organizarse en las fábricas para reclamar un aumento salarial, que no puede ser inferior al 40% —25% por au­mento de costo de vida, 15% por recuperación salarial. Esta batalla debe enlazarse con otra fundamental: la lucha contra la entrega de la previ­sión social. Porque esta entrega significa: derogación del monto Jubilatorio del 82% del último salarlo (ahora se cobra, violan­do la ley, el 28%); derogación de los aportes patronales; des­conocimiento de todos los apor­tes realizados a las Cajas (obre­ros y patronales) que se hayan hecho hasta el momento a nombre de cada trabajador — un desfalco que priva a los tra­bajadores activos de 180.000 millones de dólares; obligación de entrar a una Caja privada para que lucren un grupo de parásitos, sin ninguna garan­tía de que la plata no se esfume, para recibir al final una Jubila­ción que no pasará del 35% del último salario; elevación de 60 a 68 años de la edad mínima para Jubilarse, extendiendo el tiem­po de lucro de las Cajas priva­das y estatales; vaciamiento de las actuales Cajas, que sólo re­cibirán el dinero de un nuevo impuesto deducible de otros (lepe), con lo cual por una década no podrán aumentar el palo y medio que hoy ganan los Jubilados. Paremos la mano a este robo. Aplastemos la mayor con­fiscación económica de toda la historia argentina