Para la gran prensa, “una evolución saludable” La dirección del PT ha acusado a la prensa brasileña de realizar una cobertura “interesada” de su 1er Congreso, que tuvo lugar a fines de noviembre. No se trata, como podría creerse, sin embargo, de que la prensa hubiese realizado una “clásica” cobertura maccartista. ¡Al contrario! La gran prensa y los principales políticos patronales de Brasil han sido unánimes en calificar al resultado del congreso como un paso decisivo en la política de integración del PT al Estado. Este generalizado acogimiento de la gran prensa, al poner “en aprietos" a la dirección del PT ante la masa obrera, ha obligado a Lula a pasar a una imposible política de encubrimiento. ¡Pero las conclusiones de la gran burguesía y del imperialismo constituyen evidencias irrefutables de la verdadera dirección hacia laque ha sido lanzado el Partido dos Trabalhadores! Aplausos, aplausos Al trazar un balance del Congreso, Lula señaló que “el PT ha madurado” y se ha convertido “en una alternativa de poder”. ¿Qué reproche le puede hacer, entonces, a la gran prensa, que coincide, precisamente, con esta conclusión? Obtener ese “reconocimiento” fue, precisamente, el objetivo del Congreso. “El PT asumió públicamente una nueva postura", editorializa la “Folha de Sao Paulo”, un diario que expresa las opiniones de tos capitanes de la industria del principal Estado- del país. “El Congreso condenó la dictadura del proletariado y el uso de la violencia y asumió una política amplia de alianzas. Se dio un paso — concluye la Folha— para asumir lo inevitable: la democracia y la economía de mercado". “Saludable evolución del PT” coincide una editorial nada menos que del “Estado de Sao Paulo” (3/12), un diario que está en la línea ideológica de La Prensa de Buenos Aires. “El Congreso —continúa O’ Estado— llevó al PT a una nueva fase (con) un perfil más abierto y más democrático y, consecuentemente, menos radical. A partir de ahora el PT admite el sistema capitalista de mercado, con control social; acepta que el presidente Collor cumpla su mandato hasta el final y se endurece con las varias tendencias que se esconden en su sigla”. Mauro Chaves, editorialista político de O'Estado, señala que “por el esfuerzo en la búsqueda auténtica —y valiente— de la propia identidad, el PT sólo puede merecer los mejores saludos de la sociedad (ya que ahora) el PT es más un partido de los ciudadanos y menos de una clase social”. Exactamente ésta es la posición política de la tendencia de derecha Nueva Izquierda y de la tendencia de Lula, Articulación: el PT no debe ser un partido de clase sino de los “ciudadanos”. Leoncio Martins Rodrigues, profesor de Ciencias Políticas de la Universidad de San Pablo (y un ignorante “crítico" de la “utopía" marxista) afirma sin la menor sombra de duda que en el Congreso “se produjo un avance de las concepciones más democráticas, modernizantes, que fortalecen al PT como un partido más parlamentario y electoral que militante y de vanguardia” (FSP, 5/12). Gilberto Dimenstein, editorialista de la Folha (3/12), sostiene por su parte que “cuando el PT abandona fósiles ideológicos se habilita para entrar en el juego presidencial no como un candidato carismático como fue Lula sino como una estructura partidaria capaz eventualmente de garantizar mayorías en el Congreso (y de) entenderse no sólo con la CUT sino también con la FIESP (la central empresaria paulista)”. El senador Fernando Henrique Cardoso, que une a su condición de operador político del “entendimiento nacional” entre Collor y la oposición su condición de viejo “zurdo” y de reputado sociólogo, asegura “con claridad (son sus propias palabras): si el PT cumple lo que resolvió pasa a ser no sólo un partido radicalmente democrático sino también un socio necesario para la transformación del país (porque) hoy los partidos de izquierda reconocen la importancia de la empresa y del mercado” (FSP, 5/12). ¿Podría haber una conclusión más rotunda de la apreciación de la patronal brasileña sobre el Congreso del PT? Esta caracterización común del Congreso es compartida más allá de las fronteras de Brasil. Un cable de France Press — reproducido por La República (29/11), al pronosticar el triunfo de tos “renovadores”, decía que “reivindican la economía de mercado, con el Estado como regulador y distribuidor, y una democracia pluralista y participativa”. El corresponsal en San Pablo de la frenteamplista, lulista y castrista Brecha, de Montevideo (6/12), llega muy lejos: “Lula cambió a Cuba por la social-democracia”. Tendencias ¿La burguesía se engaña? Pero tos patrones nunca se han apresurado a otorgar certificados de "respetabilidad” a los partidos de izquierda. ¡Esto se ve muy bien en el apoyo entusiasta que han dado a la prohibición “totalitaria" de las tendencias de izquierda resuelta por el Congreso!! “A las tendencias sólo les queda el derecho de opinar, siempre que esa opinión no sea pública... lo que equivale a un tiro de gracia”. O’ Estado (5/12) no ve nada de mato en esta solución bélica, todo lo contrario: “para defender el pluralismo democrático, la economía de mercado, la libertad política y las alianzas partidarias tan propias de la democracia —dice— el PT tuvo que recurrir a métodos represivos, liquidadores del pluralismo y de la libre manifestación ideológica de su militancia... ¿es que había otro camino?”. El stalinismo no deja de tener para la burguesía sus aspectos democráticos. Fuera Collor En la principal votación sobre la coyuntura, el Congreso rechazó la consigna “Fuera Collor", levantada por Convergencia Socialista (morenistas), O Trabalho (lambertistas) y otras fuerzas de la “izquierda potista”. La consigna, sin embargo, se limitaba a plantear un recambio parlamentario de Collor, no solamente previsto en la Constitución sino también imaginado por algunos políticos patronales de la oposición, “articulando nuestra capacidad de movilización social, nuestra intervención parlamentaria y nuestra acción, en las prefecturas (para) impulsar un amplio movimiento de masas por la reducción del mandato, elecciones generales y anticipo del plebiscito, utilizando todas las alternativas constitucionales tales como ‘impeachment’ o enmiendas constitucionales” (Tesis del Movimiento Tendencia Marxista, MTM, votado en conjunto por toda la “izquierda”). Su carácter, más que democratizante, inocuo, salta a la vista; tos “izquierdistas", simplemente, se "olvidaron” de plantear la huelga general para echar a Collor. El rechazo del Congreso —que, naturalmente, contó con la aprobación unánime de la prensa patronal— equivale al sostenimiento de un régimen de hambre, entrega y corrupción en completa crisis. La pretensión de un columnista del diario La República (5/ 12), Niko Schvarz, de que el Congreso resolvió luchar contra la política de Collor, evitando el ultrismo de plantear su caída, es simplemente una estupidez, vista la explosiva situación social y política de Brasil. En el explosivo cuadro brasileño—crisis política y económica, huelgas, manifestaciones callejeras, ocupación de tierras— el Congreso votó, entonces, por una política de estrangulamiento de una situación pre-revolucionaria, y la alianza con tos partidos patronales. Luces y sombras A fuerza de tantos elogios han pasado casi desapercibidas las verdaderas “críticas" de la burguesía al PT... Mientras el vocero más derechista de la prensa paulista (O Estado) hace un verdadero panegírico del Congreso, el menos derechista (la Folha, 3/12) levanta la guardia: “si el partido camina en el sentido de desembarazarse de una serie de antigüedades teóricas, persiste por otro lado una extrema confusión en cuanto a la ideología capaz de sustituirlas” —un comentario claramente “humillante" para las “lumbreras" modernizantes del PT, venidas del stalinismo. “Se habla difusamente... de la primacía de una óptica humanista, sin que se sepa cómo esto se materializa en la práctica”. Realmente lapidario. La burguesía se felicita con la “maduración" del PT, precisamente porque esa “maduración” es completamente inconsistente. La conclusión de la Folha es también importante por otro motivo. A la burguesía, el PT no le interesa como "partido de gobierno" sino como freno activo de las masas. A la Folha hasta le preocupa el “amorfismo doctrinario” y la “pérdida de identidad” del PT por la “enorme responsabilidad” que le confiere “ser el representante de un vasto sector de la clase trabajadora”. La burguesía tiene ya muchos partidos de “ciudadanos", por eso no quiere que el PT se pierda como partido burgués dentro de la clase obrera. La conclusión no puede ser más clara: el PT se ha agotado como marco de desarrollo político de la clase obrera y tiende a transformarse en un instrumento de tos negocios menores de la pequeña burguesía y de la burocracia sindical. Se ha convertido en el único “quilombo” (refugio de los esclavos brasileños en el siglo XVIII y XIX) de los stalinistas y de sus camaradas de ruta de izquierda dejados a la intemperie por el derrumbe de la burocracia rusa y reconvertidos a la restauración capitalista. Un yanki en Sao Bernardo do Campo Las invitaciones a un Congreso partidario nunca son inocentes. Ningún partido obrero invitaría a su Congreso a los representantes de la patronal o de su Estado, es decir a sus enemigos. La invitación del PT al cónsul norteamericano a participar en su Congreso —del que se excluyó arbitrariamente a delegados votados por sus regionales, que pertenecen a Causa Operaria —es una confesión de que el PT no es un partido de trabajadores; no considera al imperialismo como su enemigo. Es la confesión de que el PT está integrado al sistema internacional de Estados existentes. Marco Aurelio García, su secretario de relaciones internacionales, justificó la presencia del cónsul yanki en el hecho de que “el PT cuando gobierne el país deberá mantener relaciones con el gobierno de EEUU”. Pero Marco Aurelio no sólo confunde aquí las relaciones entre Estados con la relación entre un partido obrero y un Estado imperialista, sino que además ¡da por descontado que ese Estado imperialista mantendría relaciones con un gobierno que fuera realmente de los trabajadores! Lo que Marco Aurelio da por descontado, en realidad, es que un eventual gobierno del PT no darla ningún “motivo" al imperialismo para romper “relaciones". En el concepto de Marco Aurelio García, el PT se identifica con el Estado burgués y con el ordenamiento internacional vigente. Un congreso con voto cautivo La respuesta del periodista de la Folha de Sao Paulo, José Arbex (6/12) a la acusación de Lula de haber “tergiversado” el Congreso del PT, ha servido para poner de relieve el carácter antidemocrático de la dirección del PT y de su Congreso. Arbex relata que "pasadas las 14 horas del domingo, ya cerca de la hora de finalizar el Congreso, la discusión sobre la coyuntura (“Fuera Collor") siquiera había comenzado”. La orientación política del PT frente a la crisis política brasileña se convirtió en “asunto menor". “A la hora de la votación, Articulación practicó aquello que más crítica en las tendencias: ‘bajó el centralismo’. Prácticamente todos los delegados de Articulación votaron contra ‘Fuera Collor’, a pesar de que Articulación estaba dividida en esta cuestión”. Arbex recuerda que en el Encuentro preparatorio de San Pablo, Articulación hizo aprobar una tesis que reclamaba "la anticipación del plebiscito 'para acabar cuanto antes con el flagelo llamado Collor’”. “A menos que ahora ‘haya salida’ con Collor —pero esa conclusión tendría que haber sido fruto de un debate— lo que ocurrió en Sao Bernardo fue simple: la dirección cambió su estrategia y la base aprobó sin discutir. Es el ‘voto cabresto' (voto guiado por la dirección)”, concluye Arbex. La descripción es demoledora. Los delegados fueron obligados a votar en contra de sus opiniones, algo que retrata su carácter burocrático y pequeño burgués. El PT suprimió las tendencias precisamente en el congreso en que su dirección actuó a fondo como fracción de aparato, violentando la soberanía de los delegados. El partido “de los ciudadanos” hizo gala de crudo verticalismo. Mas - Convergencia Socialista: Conclusiones de las que nada se concluye Las conclusiones que saca el Mas del reciente congreso del PT de Brasil hablan por sí solas de su congénito seguidismo a los políticos democratizantes de izquierda y a la burocracia sindical. Afirmaciones como "un viraje a la derecha", “definición socialdemócrata" “sofoco (de) la democracia (interna)", adaptación del “partido a la institucionalidad y al electoralismo” son todas caracterizaciones vacías porque no responden a la cuestión de si el PT sigue siendo una organización independiente de los trabajadores y si es aún el marco para el desarrollo de una vanguardia obrera. El PT, en lo que se refiere a su dirección, hace tiempo que está adaptado al “electoralismo "y a la “institucionalidad"; descubrirlo ahora es una claudicación. El problema es saber si esta dirección ha logrado o no confiscar la independencia del partido y vaciarlo en lo que hace a canal de las luchas obreras. Acerca de esto el Mas no dice ni “mu", lo cual es hasta cierto punto comprensible porque la tendencia brasileña afín al Mas, Convergencia, apoyó el principio de viraje a la derecha del PT cuando la dirección de éste formó el Frente Brasil, frente de conciliación de clases, mucho antes de las últimas elecciones presidenciales. Convergencia denuncia hoy un estrangulamiento de la democracia, pero hizo caso omiso, al igual que el resto de la “izquierda" del PT, a la exclusión de “Causa Operaría” — a la que, por ese motivo, no ha admitido en ese "frente de la Izquierda". Cada chancho aplica la inquisición en su propio chiquero. Pero el Mas no es tan vacío como parece cuando titula el artículo de su periódico: “Su dirección quiere domesticar al PT”. ¿Estamos entonces solamente en el estadio de las pretensiones? ¿Aún no lo ha “domesticado”, es decir confiscado de forma irrevocable para su política de integración al Estado? ¿El congreso del PT no fue acaso, en lo que hace a la mayoría, un congreso de funcionarios —sean éstos sindicales, parlamentarios, municipales y de partido? El Mas simplemente no nos puede decir si el PT es un organismo vivo de la masa de trabajadores o si se ha agotado como posibilidad para el desarrollo político de sus luchas. El Mas tampoco señala el carácter contrarrevolucionario de la política de la dirección del PT con relación a la situación explosiva y pre-revolucionaria que existe en Brasil. Los explotados necesitan contar con una referencia y con una posibilidad de acción política Independientes, que no los puede dar la dirección del PT, que está empeñada, por el contrario, en que las masas sufran los costos de la crisis con la consigna O Brasil tem jeito' (equivale a Brasil tiene salida o Brasil es viable), cuando lo que un obrero consecuente debería declarar es que este Brasil, el Brasil del capital, ¡¡ "nao tem jeito, nao”!! Que la dirección del PT sólo estaría en condiciones de pretender “domesticar" al PT, pero que aún no ha logrado llevarlo a esa política contrarrevolucionaria, el Mas lo reafirma cuando añade que “la izquierda resiste”. Pero la “izquierda "resistió tan poquito que fue incapaz de producir un retiro colectivo (aún parcial) de repudio ante la confirmación de la presencia del cónsul yanqui en el congreso y que se negó a plantear la cuestión de la expulsión de delegados de Brasilia, ordenada porque pertenecían a Causa Operaría. El Mas no hace la menor referencia al hecho de que la nueva reglamentación de las tendencias internas del PT hace imposible su existencia, salvo para la tendencia oficial que recibe recursos del exterior a través de una "Fundación" pantalla, Cajamar, y que puede expresarse públicamente por medio de los grandes medios de difusión. Convergencia Socialista no señaló nunca el agotamiento del PT como marco de desarrollo político, por lo cual no preparó a sus militantes ni a los activistas para comprender la nueva situación. En los términos en que la “famosa" izquierda planteó el primer Congreso — “resistir" la “domesticación"— ella salió indudablemente derrotada. Otra cosa hubiera sido en el caso de haber preparado el terreno para una escisión clara y franca. Un Congreso encargado de discutir “ideología" está viciado como marco de cualquier resistencia, porque está expresamente concebido como un recuento de fuerzas y un ajuste de cuentas a cargo de su dirección. Es evidente que al Mas le falta una comprensión de conjunto de la situación, y lo mismo debe ocurrir, o probablemente ocurra, con Convergencia. La teoría del “frente de izquierda" para “resistir” así lo demuestra, si se tiene en cuenta que los demás aliados, y en particular el lambertista O Trabalho—la fuerza más importante — están atados al lulismo y al democratismo pequeño burgués de un modo umbilical. O Trabal-ho se negará rotundamente a preparar francamente una escisión, porque es una corriente internacional que se traga la cicuta del entrismo hasta la última gota — hasta que toda su política hubo quedado en la ruina. A tos lambertistas les alcanza que Lula diga que no es social-demócrata para fingir que le creen y para seguirle los pasos esgrimiendo esa creencia fingida. Es necesario establecer un trabajo preparatorio de escisión con la dirección democratizante y burocrática, mediante una declaración abierta de rechazo a las conclusiones políticas y organizativas del Congreso y mediante un programa que unifique la lucha para terminar con el gobierno Collor sobre la base de la acción directa de tos trabajadores. Mónica Jacobs Claudia Korol miente y traiciona a Cuba El partido comunista deberá someter a un “examen crítico y autocrítico" a la flamante esposa de su secretario general. Es que Claudia Korol ha sobrepasado ampliamente los límites de la mentira en su “informe" sobre el Congreso del PT (Propuesta N° 107, 5/12). ¿O será que no entiende el portugués? La cronista vio un “partido democrático” allí donde se prohíbe la existencia de tendencias y la libertad de expresión, algo comprensible en alguien que abandonó el stalinismo con fórceps y que acusa señales de regresión a un útero que ya no existe. Vio “democracia” en un Congreso que no puede votar a la dirección del Partido y vio un “debate democrático” allí donde se practicó, y en abundancia, el “voto en bloques”. La cronista miente cuando anuncia la “renovación del socialismo”, pues el Congreso defendió al Estado burgués (“la democracia como valor universal por encima de las clases”) y la “economía de mercado”. Miente otra vez, y a sabiendas, cuando afirma que en el Congreso se “reafirmó la revolución social” y cuando oculta a sus lectores que se rechazó lanzar la consigna “Fuera Collor”, es decir que se votó el sostenimiento de un régimen de hambre, entrega y corrupción en completa crisis. A la Korol no se le ocurrió (¿o sí?) que si las encuestas de opinión y las huelgas piden que Collor se vaya, el rechazo a esa consigna equivale a enfrentar las tendencias y movilizaciones populares. La esposa del secretario general no se detiene. Miente cuando habla de la lucha parlamentaria del PT (¿se referirá al voto de la bancada petista de un salario mínimo equivalente a la tercera parte de la canasta familiar? ¿O al voto favorable a la apertura del mercado de la informática al capital extranjero?); vuelve a mentir cuando habla de “la experiencia que significa dirigir importantes gobiernos municipales combinando las demandas populares con la capacidad de implementar medidas concretas” (como ¡¡¡la “concreta" imposición de la educación religiosa en las escuelas municipales de San Pablo!!!, el “concreto" despido de municipales huelguistas y la "concreta” persecución de delegados de tos gremios municipales o la también muy “concreta” represión a las ocupaciones de los “sin techo”); miente otra vez cuando escribe sobre “las exigencias de la lucha de masas, la dirección de la clase obrera” (¿el “pacto social” de la CUT en 1990 y la política de aislamiento (derrota) de las huelgas es una “exigencia" del movimiento de masas o de la burguesía?); no se cansa de mentir cuando señala “la preocupación del PT en la alianza de fuerzas necesarias para la construcción de una alternativa democrática y popular”... con tos partidos de la gran burguesía “progresista”(PSDB, PMDB) y con Mario Amato, de la FIESP. La “enviada especial" escribe sin ruborizarse que “en relación al tema de las tendencias se reglamentó su derecho y al mismo tiempo se establecieron límites para su actuación”. Los “límites" son la prohibición de tener prensa, locales, finanzas y hasta relaciones internacionales, en resumen a expresarse y aún a existir; su "derecho” se reduce, como dijo Lula, a elegir entre someterse o irse. Todas estas mentiras -monstruosas- son apenas el "aperitivo" para las grandes mentiras del “informe Korol”. La dama afirma que “un momento de tensión se produjo cuando los delegados se enteraron que estaba presente en las sesiones el cónsul de EEUU”. Oculta, sin embargo, que esta presencia fue defendida a gritos por Articulación y los derechistas contra las tendencias de izquierda; oculta que su permanencia fue sometida a votación y que las corrientes mayoritarias "ordenaron” a sus delegados el voto por la permanencia del cónsul; oculta finalmente que “Marcus Sokol (el delegado que reclamó la expulsión del consul)(terminó) siendo él mismo —y no el cónsul— retirado a empujones de la sala” (Brecha, 6/12). “La explicación dada por la dirección del PT —continúa Korol—en el sentido de que se habían cursado invitaciones a todos los embajadores no conformó a gran parte de los petistas”. La “explicación”, sin embargo, parece haber "conformado" (y bastante) a la Korol que, sin dar ninguna importancia al “incidente”(una radiografía exacta de la integración del PT al orden burgués), titula su “informe” sobre el Congreso “una estrella en ascenso”. El partido comunista debería entonces —por lo menos para evitar que su “estrella" siga cayendo en picada— invitar a su próximo congreso a todos los “representantes diplomáticos’’... empezando por el moreno Terence Todman. Finalmente, Korol miente —y esta vez desaforadamente— cuando afirma que el Congreso “ratificó la solidaridad con Cuba”. Sergio Pinedo, corresponsal en San Pablo de la insospechable Brecha (6/12), revista montevidiana, frenteamplista y procastrista, informa que en una ruptura histórica de su tradicional posición de solidaridad, el PT aprobó una moción en que sostiene que 7a mejor forma de combatir el bloqueo impuesto por EEUU es que Cuba se democratice y convoque a elecciones para elegir autoridades’”. La presencia de Daniel Ortega es enteramente consistente con esta moción: finalmente fue él quien llevó a cabo en Nicaragua la política que el PT preconiza para Cuba. Los resultados son por demás conocidos. La prensa brasileña no pudo más que felicitar al PT por esta resolución que, sin embargo, no tiene nada de original, pues es la posición de la burguesía “democrática” de América Latina y del imperialismo norteamericano. ¿Cómo extrañarse entonces de la presencia de su cónsul en el Congreso? Cuando afirma que el Congreso votó “la solidaridad con Cuba”, la dama pasa por alto, nada menos, que en él estaba presente el representante del Estado que bloquea a Cuba desde hace treinta años y, además, que la dirección del PT hizo una “cuestión de honor" de su permanencia en la sala. Pero esto es toda una definición política respecto a Cuba, que Claudia Korol finge ignorar. La presencia del yanki significa, nada menos, que la renuncia del PT a cualquier acción de clase en defensa de Cuba contra el imperialismo, algo evidente ya que el primer paso de esta lucha es el combate al imperialismo en la “casa" de uno. La “defensa de Cuba” que dice realizar el PT se reduce a meras “declaraciones de apoyo" (que a nada comprometen) y al apoyo concreto ala política del “Grupo de Río" de los países latinoamericanos. Una política contrarrevolucionaria para una situación pre-revolucionaria En el Congreso del PT, su ala "izquierda” (morenistas, lambertianos, maoístas) levantó la consigna “Fuera Collor” con el carácter de un recambio parlamentario. No planteaba la necesidad de impulsar la organización de la huelga general ni la incompatibilidad de la consigna con la dirección del PT, empecinada en defender a Collor. El planteo morenista-lambertiano se limitaba a lanzar un slogan electoral, que a lo sumo podrá servir de “gancho", para Lula, en las elecciones de 1992 (municipales). Aún asi, el Congreso rechazó el “Fuera Collor”. La dirección del PT argumentó que “la defensa de las instituciones” permitirá abrir “el dialogo con la sociedad". Las encuestas demuestran exactamente lo contrario: la mayoría de la población —¡y no hablemos de los explotados!— no quieren saber nada con la continuidad de Collor. Una muestra adicional de esta tendencia popular la dio uno de los partidos que el PT ha elegido como “aliado”, el PSDB. El senador José Richa anunció que el PSDB pasaba a la “oposición frontal” al gobierno porque “las bases estaban esperando una señal clara de confrontación con Collor” (Jornal do Brasil, 28/11). El repudio popular a Collor es un reflejo de la explosiva situación brasileña (crisis económica y política, huelgas y manifestaciones callejeras, ocupaciones de tierras y viviendas) que la dirección del PT pretende disolver, precisamente, sosteniendo al régimen collorido. Mayoritariamente, la burguesía brasileña considera que el régimen político cuenta con los medios políticos (y represivos) para impedir que la situación “se salga de madre” y desemboque en una crisis revolucionaria, entre ellos —y no de poca importancia— que la dirección de tos explotados se ha definido, pública y explícitamente, por el sostén del régimen político. Esto no significa que la burguesía deje de expresar sus “temores”. La prensa brasileña coincide en señalar que en los próximos meses —y como consecuencia del acuerdo que está a punto de firmarse con el FMI— se producirá “una recesión extremadamente dolorosa en términos de producción, inversiones, empleos y salarios” (FSP, 5/12), y Helio Jaguaribe, el sociólogo más conocido de Brasil, habla de “millones de desocupados y hambrientos” (FSP, 2/12). Le Monde (8/12) caracteriza la situación brasileña como “explosiva” y a la carta de intención que el gobierno envió al FMI nada menos que como “el germen de una masacre social”. A pesar de todo esto, Collor juró que “Brasil ejecutará el programa de ajuste con obstinación, sean sus resultados positivos o negativos” (FSP, 4/12). Es en estas condiciones que el PT rechaza la consigna “Fuera Collor”. Pero el gobierno que ejecuta semejante ataque a los trabajadores está en una crisis brutal. No logra hacer aprobar su “enmienda constitucional” en el Congreso, pese a que éste como lo reconoció el diputado "opositor" José Serra, del PSDB, “no puso mayores trabas a las iniciativas del gobierno” (FSP, 3/12). Jornal do Brasil (2/12) pronostica que en marzo Collor atravesará su peor crisis política como consecuencia de la tensión social generada por la recesión. Jaguaribe, directamente advierte que “las grandes masas, en breve, no tendrán acceso a la alimentación básica. Brasil será sacudido por grandes tumultos en las calles” (JDB, 2/ 12). El New York Times estima que “las protestas callejeras de fines del mes pasado pueden haber sido el presagio de mayores revueltas urbanas” (ídem). No es el único. En un discurso pronunciado en la Cámara de Comercio brasileño-norteamericana, “el brasileñista más importante de Estados Unidos, Thomas Skidmore, evaluó que ‘el gobierno ya acabó, puesto que virtualmente destruyó su mandato”, el cual será acortado, pronosticó, por un pedido de “impeachment" (juicio político) (FSP, 24/11). Las resoluciones del Congreso petista, confrontadas con esta gigantesca crisis política de alcances revolucionarios pronostican que se convierte en contrarrevolucionario. Lula con el pacto social: “Durmiendo con el enemigo” “¡Obreros y empresarios unidos jamás serán vencidos!” Con este “saludo” —según Clarín, 16/12—fue recibido Mario Amato, presidente de la FIESP, la central empresaria paulista, en el local del Sindicato Metalúrgico de Sao Bernardo do Campo por “sindicalistas y simpatizantes de Lula”. Mario Amato había pronosticado en las vísperas de las pasadas elecciones presidenciales que si Lula ganaba se produciría una masiva fuga de capitalistas. Ahora opina, en cambio, con la ventaja que le da haber logrado impedir que Lula fuese presidente, “que el hecho de habernos recibido de esta manera ya es una forma de pacto social... basado sobre la convergencia de intereses de las fuerzas presentes. El líder industrial agregó que quedaron sentadas las bases para que el acuerdo alcanzado se extienda a todo el Brasil” (ídem). La reunión de tos empresarios, burócratas sindicales, dirigentes del PT, etc. actuó como una verdadera “síntesis” de la política aprobada en el Congreso del PT. La “vigilia contra la recesión”, así llamada por sus organizadores, el Sindicato Metalúrgico de Sao Bernardo do Campo, contó con “la participación de los gobernadores de Sao Paulo (Luiz A. Fleury, del PMDB) y de Ceará (Ciro Gomes, del PSDB), de la intendente paulista (Luiza Erundina, del PT), del cardenal Paulo Evaristo Arns y del presidente de la FIESP, Mario Amato, entre otros” (Folha de Sao Paulo, 12/12). Como se puede ver, la alternativa “democrática y popular” del PT cuenta con el aval de tos explotadores del país y de sus representantes políticos y espirituales. La "vigilia" consistió en “una mesa redonda para debatir las propuestas para salir de la crisis” (ídem) y sus conclusiones fueron un “llamado a movilizar a toda la sociedad brasileña para que el gobierno cambie su política económica”. En un Estado donde —según la Folha— son despedidos ¡12.000 trabajadores por semama!, el PT pretende “luchar” contra la desocupación intercambiando “opiniones”, y nada menos que con los que mandan los telegramas. Pero exactamente en el momento en que el secretario general del sindicato, Vicentinho, llamaba a “encender la llama de la producción”, el gobernador Fleury pactaba con Collor el voto favorable de su partido, el PMDB, al proyecto de presupuesto del gobierno, elaborado en los moldes “recesivos” del FMI. Lula y sus amigos se han prestado simplemente a encubrir una estafa. El presupuesto "collorido" fondomone-tarista prevé un incremento del impuesto al consumo de 12.000 millones de dólares al año, y otro tanto en concepto de incremento de las tarifas “reales” de los servicios públicos. El señor Amato simplemente está aprovechando a tos Lulas para bloquear la presión en favor de la apertura de las importaciones, ya que su otro reclamo—la reducción de la tasa de interés— la ha obtenido precisamente a través del acuerdo “recesivo" con el FMI, que autoriza a contratar préstamos en el exterior, donde son un 40% inferiores a los de Brasil —con la “yapa" de que puede hacer una bicicleta re-prestándolos dentro del país. En un artículo —publicado en la Folha de Sao Pablo (12/12)- Lula afirma que “Brasil se suicida si no invierte en actividades productivas”, algo que sería “una garantía de elevación progresiva del salario mínimo”. Lula parece persuadido de que su tarea es enseñarles a hacer capitalismo a los capitalistas. Cae como consecuencia en una suerte de “romanticismo económico” en donde la economía está exenta de contradicciones sociales. En una época de crisis y de largo retroceso productivo, el capitalismo sólo tiene una probabilidad de desarrollar las fuerzas productivas potenciales sólo si antes logra destruir las fuerzas productivas existentes, que se han desarrollado en “exceso” con relación a las posibilidades del mercado mundial y de producción de beneficios crecientes. Por eso Amato aplaude el acuerdo con el FMI, que Lula critica, y aplaude a Lula—criticado por el FMI—en razón de su freno a las luchas obreras. La intendente de San Pablo, Luiza Erundina, ha demostrado menos “romanticismo" que Lula, a pesar de su condición femenina al firmar una resolución municipal que establece la “flexibilización laboral” para los mercantiles paulistas, como consecuencia de la posibilidad que brinda al comercio de abrir sus puertas tos domingos. La resolución de la intendenta fue reclamada por las cámaras empresarias y contó con la oposición del sindicato mercantil. Este es otro buen ejemplo de lo que el PT entiende por “gobernar para todos los ciudadanos". En el mismo artículo donde defiende a la “vigilia” como un ejemplo de la “resistencia de la sociedad civil”, Lula reclama que “la sociedad civil (es decir, la burguesía, tos partidos patronales y la curia) tome la iniciativa”. En su reciente viaje a Brasil, el interlocutor privilegiado de Michel Camdessus fue, precisamente, no Collor sino la “sociedad civil" pues sin el apoyo de la oposición parlamentaria no salía la reforma fiscal enviada por Collor. Por eso Camdessus produjo el “hecho Inédito" de reunirse con los líderes opositores antes de hacerlo con el presidente. Pero si hasta el propio “teórico económico" del PT, Atoizio Mercadante, concordó en que era “Imprescindible administrar remedios amargos para garantizar el superávit fiscal y el aumento de la recaudación” (Jornal do Brasil, 2/12) ¡El propio teórico apoya el “pacto recesivo" del FMI, mientras sus jefes pasan una noche en vela (que no es la de San Silvestre) para firmar el pacto contra la recesión. Lula reclama que “la sociedad civil tome las riendas del país” como si la burguesía y sus representantes las hubieran perdido. Y si por acaso las están perdiendo, ¿por qué permitir que las recuperen? El romance de la Ford y la burocracia sindical Días antes del Congreso del PT, una delegación integrada por miembros del Sindicato Metalúrgico de Sao Bernardo do Campo (dirigido por la CUT) y del PT (Plinto Arruda Sampaio, del ala derecha de Articulación) viajó a tos Estados Unidos para entrevistarse con la dirección de la Ford norteamericana con el objetivo de evitar el cierre de la planta de motores y tractores que la empresa tiene en esa ciudad, en la periferia de San Pablo. La Ford había dispuesto el cierre porque la planta se ha tornado obsoleta y porque una planta tecnológicamente avanzada que posee en Estados Unidos se encuentra “con capacidad ociosa” (Folha de Sao Pauto, 16/12). La crisis capitalista mundial, en particular en la industria automotriz, ha convertido a la planta de San Bernardo en superfina (y, por lo tanto, virtualmente sin “valor de mercado "alguno). El cierre de la planta de motores retrata las dimensiones cada vez más agudas que va tomando la quiebra del capital mundial. La prensa brasileña puso énfasis en destacar que la reunión entré la delegación del PT-CUT y los directores de la Ford fue “un hecho excepcional”, porque quebró la regla de la Ford de no recibir a delegaciones de trabajadores extranjeros. El “hecho excepcional”, fue explicado como consecuencia de “un compromiso, que fue mantenido, de tratar asuntos más amplios, además de la cuestión de la planta de San Bernardo” (FSP, 23/11). ¿De qué “asuntos más amplios" se trata? El veto fue levantado por un columnista de la Folha (16/12), Luis Nassif, cuando informó que “está en marcha un intento de los trabajadores de comprar la empresa". Al día siguiente, Vicentinho confirmó la especie en el mismo diario, al afirmar que su viaje a los Estados Unidos ha servido para mantener “la esperanza” en la continuidad de la planta. ¡El “genio” capitalista de la Ford parece haber “encendido la llama" de comisionista de la patronal de Vicentinho, para pergeñar la compra de una empresa sin valor por parte de trabajadores que carecen de capital! La "ingeniería” de la “operación" consiste en que la banca estatal y tos fondos de pensión de las empresas del Estado financien la compra de la planta y que el mismo renuncie al cobro de impuestos en los primeros años. La otra condición fundamental, claro, es que los dispongan a reducir voluntariamente sus salarios” (FSP, 16/12) y que se autoimpongan, naturalmente, la “flexibilidad laboral". La “parte" de la Ford en este “trato" sería un compromiso de “transferir la planta a precios accesibles” (Ídem), o sea rescatar a su propia empresa en quiebra a costado la superexplotación obrera. La Ford obtendría el beneficio completamente inesperado de vender una planta sin valor de -mercado. Con razón, el columnista señala que “el cierre no interesa a nadie”... ¡tampoco a la Ford!, aunque la afirmación entraña una dosis descomunal de irrealismo. Un papel clave en el viaje de la delegación del PT-CUT a Detroit lo jugó el embajador de Collor en Washington, Rubens Ricupero, quien además gestionó que el ministro de Economía, Marcilio Marques, recibiera a los viajeros a su regreso a Brasil. ¡Que lo parió! Estos datos retratan, más que una delegación sindical, a una misión diplomática del Estado. Pero la destrucción de las fuerzas productivas, despidos y miseria que plantea la quiebra capitalista no puede ser resuelta con “misiones diplomáticas" y mucho empresas en quiebra a costa de tos trabajadores. La viabilidad de una planta obsoleta de autopartes en un mercado automotriz “sobreofertado” es un disparate. El Estado no va a poner la plata y menos todavía tos fondos de pensión, salva que prefieran el “harakiri”. La cuestión de la planta de motores tiene que ver con un tema que a la Ford le interesa todavía más: si el Mercosur y Brasil van a abrir las puertas a la importación japonesa. Los yanquis de Detroit se están valiendo de Vicentinho para hacer "lobby "contra la competencia nipona. Si lo logra, también revalorizará, por un tiempo, sus inversiones en Brasil y a la propia planta en crisis. Estos son tos asuntos “más amplios” que movilizaron al embajador en Washington y al ministro de Economía. La Folha de Sao Paulo (28/11) —en un editorial especialmente dedicado al tema— señala por su lado que el hecho de que “los trabajadores defiendan a sus patrones, que aparentemente es peleguismo, se transforma en sentido común (defensa de la fuente de trabajo)”. En realidad, este diario ha sido pillado en una contradicción flagrante. Partidario de la “modernidad” y de la apertura comercial'' es al mismo tiempo defensor de los intereses de la burguesía paulista, incluida la automotriz. La “filosofía” de la Folha choca con el rostro descarnado de las necesidades de caja de sus mandantes. Salvar el empleo de tos 250 trabajadores de la planta por medio de la compra, es pura demagogia. Un disparate, como solución “parcial", antiobrera porque significa más explotación y menos salarios, estos “métodos” no podrían dar cuenta de la situación de conjunto. Sólo en San Pablo 12.000 trabajadores están perdiendo semanalmente sus empleos como consecuencia de la crisis capitalista. En un sólo Estado de Brasil "cierran” mensualmente 250 fábricas como la que Vicentinho fue a "defender" a Detroit. ¿La CUT pensará “comprar" 250 fábricas mensuales? Las reivindicaciones de escala móvil de horas de trabajo y expropiación de toda fábrica que cierre son insustituibles. Todo esto revela que el PT no tiene política frente al cataclismo social de la crisis capitalista y que su dirección se ha transformado en un “lobby" de las patronales y multinacionales. ¡Y Vicentinho dice, en el mencionado artículo de la Folha, que la CUT ha abandonado el corporativismo!