Tierra del Fuego: Confesiones de un “socialista”
El "socialismo auténtico” fueguino es constantemente promovido por la prensa regional, que no se cansa de hablar de la “madurez política de Augsburger" su único legislador y actual candidato a intendente de Ushuaia. Por eso es muy interesante la explicación que ofreció Augsburger en un reportaje a “La voz fueguina” de su decisión de no presentarse como candidato a gobernador. La razón de Augsburger es que “en el actual estado de la provincia (no) alcanzar los voluntarismos ni las expresiones de buenos deseos, sino que hay que luchar contra toda una coyuntura y situación económica, política y social que no es precisamente la que, con total honestidad, nosotros estamos en condiciones de asumir y creo que esto sería trampear un poco la confianza que la gente ha depositado en el PSA y en algunos de sus hombres en particular”. Más adelante declara: “la cuestión del cómo se va a hacer y con qué medios se va a hacer, si bien tiene su importancia no es una cuestión que en última instancia sea determinante”, pero si tuviera que “transmitirle a la comunidad un proyecto político condicionado a las posibilidades concretas de realización... seguramente no tenemos nada para decirle”. El planteo de este hombre puede, entonces, resumirse de esta manera: en las “condiciones concretas” de la actualidad... deben gobernar Menem y Cavallo. Es lo mismo que opinan, curiosamente, Alfonsín y Alsogaray, quienes tampoco se consideran “alternativa” al gobierno menemista. Alfonsín debido a una “inadecuación” política, Alsogaray a una “inadecuación" partidaria. Hemos tenido que ir a Tierra del Fuego para encontrar el raciocinio que justifica el apoyo de la Unidad Socialista a Menem, e incluso del Pl o de otros centroizquierdistas. Cuando la voz de mando de la burguesía es el apoyo a Menem, los Augsburger con toda lógica se quedan sin nada que decir. Incluso los capitalistas “medianos” lucran con el menemismo, como lo atestigua el apoyo del sector cooperativo más capitalizado de Tucumán a Palito Ortega, o el reciente giro de Volando hacia el oficialismo en medio de la renegociación de la deuda bancaria de la Federación Argentina de Cooperativas Agrarias. Cuando los trabajadores más necesitan una orientación contra la salvaje explotación en curso (el 20% de la población de ingresos más bajos sólo recibe el 0,8% del ingreso nacional) en tanto que el 20% superior se queda con el 75% de la torta, los “socialistas”\es dicen que no tienen ninguna, es decir, que apoyan la que está vigente, con las reservas “morales” y “filosóficas” que ningún pequeño burgués dejará de destacar en ocasión de un “renunciamiento” tan solemne. Pero Augsburger está obligado a comer y a vestirse, entre otras cosas para poder seguir “filosofando”. Por eso se presenta como candidato a intendente, y lo hace con un programa “inmejorable”: el apoyo sinuoso (“no tengo nada que decir”) al futuro gobernador menemista (Mopof o PJ), acompañado con ingredientes de escepticismo social y de intimismo personal. En la época del estrellato político de Palito, Reuteman, Xuxa y “Yuyito” González, ese coctel es perfecto para seducir a la farándula y a sus cholulos. Augsburger quiere que todo el mundo “participe” en su eventual intendencia en Ushuaia (Programa del PSA) pero tendrá que hacerlo para administrar el derrumbe del hospital público y la privatización de la salud, porque Augsburger ya ha dicho que no tiene respuestas al modelo económico vigente. Por eso propone resolver los problemas de la vivienda y de la urbanización mediante la "autoconstrucción”— no sea que a alguien se le ocurra reclamar su parte del presupuesto provincial o créditos sin interés del Banco a privatizarse. La alternativa es que las obras las haga la “patria contratista”, cuyos “certificados de obra” son el monumento nacional a la sobre-facturación. Llegamos así a la conclusión que no hay cosa más pérfida que un menemista socialista, porque a diferencia de un vulgar menemistas riojano pretende además que los explotados “participen” en cavar su propia tumba. Ushuaia: La superexplotación forma parte del paisaje Ushuaia es el paraíso de la “flexibilidad laboral". Más de la mitad de los trabajadores metalúrgicos son contratados. No existe la jornada de 8 horas, es obligatorio trabajar de 10 a 12 horas. Las patronales imponen ritmos y modalidades de trabajo. Los trabajadores van a trabajar enfermos para no perder los contratos. Las 24 horas extras por quincena reciben un premio del 12%. Los eventuales y contratados son provistos por la empresa “Socios", que actúa ligada a la cámara patronal. La agrupación Felipe Valiese (que integra el Frente del centroizquierda junto al Pl, al PH, la Democracia Cristiana) se jacta de tener influencia en la directiva de la UOM local. Pero salvo algún comunicado no hace nada para luchar contra los “socios” de las patronales, efectivizar a los contratados y detener la creciente explotación. La semana pasada, las empresas anunciaron que se postergaban para el 6 de enero las vacaciones anunciadas para el 23 de diciembre. Esto originó una revuelta de los trabajadores, que en forma masiva abandonaron las extras. En un turno de Bencer sólo se quedaron cuatro de los noventa trabajadores. Es que los trabajadores de Ushuaia provienen en su mayoría del continente y es tradicional que viajen a pasar las fiestas con sus familias. Para el capital no existe la familia. Las vacaciones (y el cierre de las plantas) se extenderán desde el 6 de enero hasta el 3 de febrero. Y aquí viene la segunda parte de la historia. El 2 de febrero vence la prórroga de la ley de promoción industrial para las plantas de Tierra del Fuego. Las patronales se preparan ya para no retomar más del 50% de los trabajadores que están "contratados". La inestabilidad laboral (“flexibilización”) es utilizada para aumentar la tasa de superexplotación y como instrumento de chantaje. El PO fueguino llama a los trabajadores metalúrgicos a organizarse y a reclamar una Asamblea General para luchar por la efectivización inmediata de todos los contratados y por un aumento salarial que nivele el salario de Ushuaia al de Río Grande (que gracias a una huelga ganada años atrás, es el doble). La lucha de los estatales A los trabajadores estatales de Tierra del Fuego (ATE y otros sindicatos menores) no se les pagó una serie de aumentos que, tardíamente y gracias a la lucha emprendida, la intervención de Torres tuvo que conceder. Desde ese entonces se arrastra una importante deuda que oscila en los 30/40 millones de australes por compañero. Producto de las luchas estatales, un nuevo interventor, Fariña, propuso un plan de pagos que se iniciaba con una primer cuota de 500.000 australes, que las asamblea rechazaron. Ahora, la nueva interventora, Matilde Menéndez, se encontró con la amenaza de un masivo “cese de prestaciones " (huelga) en vísperas de las elecciones. Luego de rechazar diversas propuestas de pago en cuotas y en bonos, las asambleas aprobaron a instancia de las direcciones sindicales, un plan para cobrar la deuda en diez cuotas mensuales consecutivas que oscilaran entre los dos y cinco millones de australes por compañero, de acuerdo a las categorías. Los compañeros estatales temen, sin embargo, encontrarse frente a un nuevo engaño una vez pasadas las elecciones del 1° de diciembre. La constitución provincial, impulsada por el Mopof, no reconoce carácter provincial a las deudas contraídas por la intervención federal. “Qué garantía, tenemos de que vamos a cobrar la cuotas”, preguntan los trabajadores. “La misma garantía que cuentan para cobrar los sueldos”, contestó, González el nuevo ministro de Economía, de la interventora Menéndez. Tampoco las direcciones sindicales saben responder al interrogante de los compañeros. Pueblada en Tolhuin Tolhuin, es un pequeño pueblo de 200 habitantes, en mitad de la Isla de Tierra del Fuego, entre Río Grande y Ushuaia. Sus habitantes se han visto defraudados por las estafas perpetradas por los dueños de los aserraderos contra los trabajadores de la madera. Sus autoridades son nombradas a dedo por “Chiquito” Martínez, intendente de Río Grande, y candidato a gobernador del PJ. El actual delegado, Montero, es repudiado por su matonismo y corrupción. Hace dos meses irrumpió en la única radio local y agarró a trompadas a un periodista por el único delito de criticar su gestión gubernamental. La semana pasada, la interventora y el “Chiquito" Martínez organizaron un “festejo” (electoralista) en el aniversario de la fundación del pueblo. Pero cuando llegó el helicóptero con la delegación oficial, los pobladores salieron a la calle con carteles: "no queremos otra Catamarca”, “Fuera Montero y su camarilla”, “Basta de acomodados y ñoquis”. El intento de "Chiquito” de hablar a la población fue masivamente abucheado. Y cuando se sirvió un asado, el pueblo se retiró a sus casas, dejando solos a los funcionarios con sus chorizos electorales. Frente a la pueblada de Tolhuin la intervención propuso formar una comisión de notables que investigue los cargos de corrupción contra Montero y su camarilla. Pero al igual que en Catamarca, la “camarilla” se defiende: Montero sigue en su puesto. El PO fueguino plantea la necesidad de destituir de inmediato al representante de “Chiquito" Martínez y que una Asamblea Popular del Tolhuin asuma el gobierno local e investigue los cargos en forma independiente (abriendo libros, etc.). Quieren privatizar la salud La interventora Matilde Menéndez es reconocida por su “actuación" como subsecretaría de Salud de la Nación, en la época que los diarios denunciaron durante semanas que en el Hospital Nacional Moyano se moría un internado por día... de hambre. En Tierra del Fuego se presenta, entonces, como una abanderada de “drásticas medidas" para mejorar el sistema de salud. Con bombos y platillos habla de los importantes ‘‘convenios" que firmó con los hospitales de Río Grande y Ushuaia. Pero estos “convenios" sólo mencionan la “inmediata iniciación” o la "terminación" de trabajos de refacción emprendidos hace mucho tiempo (y que tampoco serán finalizados antes de las elecciones del 1° de diciembre). Entre otras cosas plantean "señalizar" a\ hospital para que la gente no se pierda en los pasillos, o poner bancos en la sala de espera. Pero también establece no "incorporar” más gente a la planta permanente, lo cual dejará afuera a los trabajadores que viven pendientes de la renovación de los contratos. Simultáneamente, la Matilde firmó un "convenio” menos publicitado por cierto, por el cual el Instituto de Obras Sociales del Territorio va a derivar enfermos a las nacientes Clínicas privadas. Los hospitales públicos están desequipados; faltan profesionales; en Ushuaia no hay cardiólogo, ni radiólogo. Un anestesista viaja semanalmente desde Río Grande para operar. La Clínica San Jorge cuenta ahora con el único tomó-grafo computado, al cual la gobernación se ha comprometido derivar los enfermos por cuenta del erario público. El PO fueguino plantea la reivindicación de duplicar el presupuesto para equipar a los hospitales de atención gratuita, y terminar con los “convenios” truchos que promueven a los mercaderes de la salud. Es necesario aprobar también la carrera sanitaria, ya discutida y reglamentada, para promover la incorporación de profesionales y técnicos al Hospital y la efectivización de los contratados.