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Prensa Obrera N° 340

19 de septiembre de 1991 · 22 notas

Notas de este número

19 de septiembre de 1991
El “hogar” de los banqueros: El gobierno apaña el fraude

Hace ya siete meses que salió a luz la estafa del Hogar Obrero. Los “socialistas" al trente de la cooperativa, han confiscado 200 millones de dólares de pequeños ahorristas y amenazan la fuente de trabajo de 15.000 empleados. En estos siete meses, el Sindicato de Empleados de Comercio dirigido por Cavalieri no movió un dedo. Dejó que el proceso de vaciamiento siguiera su curso (venta de activos, etc.). Ahora se ha entrado en la etapa final: las góndolas están vacías, los trabajadores no cobraron sus salarios de agosto. Mientras tanto, por arriba se está gestando una “salida”. Un comité de bancos monitores la “solución final". Ese comité está constituido por el Nación, el Ciudad, el Citibank y el Credicoop. La solución: un "plan tupac amaru”, el descuartizamiento del Hogar Obrero. Sobre 300 sucursales, continuarían funcionando no más de 35 en todo el país. El 90% restante, así como fábricas y empresas que integraban el consorcio, será vendido. Para los ahorristas, el gobierno propone que transformen sus depósitos en acciones de la empresa achicada, reconociendo una pérdida del 50% de su valor. Para los trabajadores — cesantía. La situación está en manos del “comité de acreedores ", que no reconoce la existencia de los principales acreedores: ¡ahorristas y trabajadores! Esto deja una gran enseñanza: no decide un comité de acreedores sino de grandes capitalistas, frente al cual los ahorristas y trabajadores revisten en calidad de explotados. Esta es la descripción real de la sociedad, que el gobierno protege por medio de su poder político. La dirección del Sindicato de Empleados de Comercio largó preventivamente una ocupación de parte de los supermercados, para canalizar la creciente agitación. Mantiene a los trabajadores dentro de los super “cuidando instalaciones "vaciadas. En algunos, los trabajadores venden las escasas existencias para poder cobrar algo de los jornales adeudados. Los gerentes, y el personal jerárquico, prácticamente han desaparecido. Existe una acefalía empresaria. Cavalieri está desgastando la combatividad de 15.000 trabajadores, para que el gobierno y los bancos ganen tiempo en consumar sus negociados. Los trabajadores reclaman: que el gobierno garantice el pago de salarios; que no haya ningún despido y garantía laboral frente a cualquier proceso de venta y transferencia. El gobierno dice que no se mete porque es una quiebra privada. Pero aún una quiebra privada es un acontecimiento social y político, como lo prueba que está regulado por la ley y contempla la intervención de la justicia. El gobierno, en realidad, está violando la ley y el poder judicial hace gala de omisión, para favorecer el “vaciamiento” en curso. El gobierno actúa como uno de los intereses interesados en la quiebra. Las 15.000 familias trabajadoras y los 200.000 ahorristas deben tomar conciencia de esto y ganar la calle. Cuando se trata del salvataje de los “capitanes de la industria” no hay demora. Que se forme un comité independiente de ahorristas y trabajadores para investigar el desfalco y se envíe a la cárcel a los ladrones. “Que el gobierno garantice el pago de los salarios” La sucursal Paternal convoca a plaza de mayo Reproducimos a continuación un pronunciamiento votado en Asamblea de los trabajadores de la sucursal Paternal. Esta resolución abre un real camino de lucha, en total contraste con la desmovilización que promueve la dirección de Cavalieri. Los trabajadores se están organizando para enfrentar el vaciamiento del Hogar Obrero y para defender su salario y su derecho al trabajo. No es el único caso: los obreros de la panificadora CRAINSA (empresa subsidiaria del Hogar Obrero) están con una olla popular y también reclaman la convocatoria a una Asamblea General. En la zona de Saavedra-Belgrano seis sucursales se coordinaron y realizaron un acto zonal el sábado con la presencia de más de 50 compañeros. El martes 17, se han autoconvocado en Asamblea Zonal. Es necesario organizar la realización de una Asamblea General de todas las sucursales de Capital y Gran Buenos Aires frente a la Casa Central para votar el programa levantado por los compañeros de La Paternal. De los trabajadores de “El Hogar Obrero" al pueblo en general 16/9/91 Los trabajadores de “El Hogar Obrero” desde el mes de agosto no cobramos los sueldos. Lo que provoca situaciones dramáticas a 14.000 familias. ¿Por qué tenemos que pagar nosotros una crisis que no provocamos? ¿Por qué se permitió y sigue permitiéndose que los responsables del vaciamiento de la cooperativa actuaran y sigan actuando con total impunidad? Este es un problema social en el que el gobierno tiene la responsabilidad de hacerle pagar a los RESPONSABLES, y no lavarse las manos como si esto ocurriera en otro país. ¿O éste es el PARAISO DE MERCADO LIBRE que nos prometen? Desde el 25/2/91 que se declaró la convocatoria preventiva de acreedores, el gobierno y la Dirección del Sindicato —encabezada por Cavalieri— dejaron a los vaciadores concretar sin dificultades sus negociados en perjuicio de los trabajadores, ahorristas y socios: EXIGIMOS; I) QUE EL GOBIERNO GARANTICE EL PAGO DE LOS SUELDOS A TODOS LOS TRABAJADORES HASTA TANTO SE NORMALICE LA SITUACION DE LA COOPERATIVA. II) QUE SE GARANTICE LA FUENTE DE TRABAJO A TODOS LOS TRABAJADORES. LLAMAMOS: III) A UNA ASAMBLEA GENERAL DE TRABAJADORES A FIN DE DISCUTIR UN PLAN DE LUCHA QUE GARANTICE ESTOS DOS PUNTOS. PROPONEMOS IV) MOVILIZARNOS A PLAZA DE MAYO Recurrimos a: comisiones internas, cuerpos de delegados, sindicatos, centros de estudiantes, de jubilados, partidos políticos, organizaciones vecinales, de mujeres y al pueblo en general, para solicitar la solidaridad que nos permita continuar nuestra lucha hasta lograr los objetivos propuestos. TRABAJADORES DE SEDE PATERNAL DE "EL HOGAR OBRERO” En la sede central ocupada del Hogar Obrero En la sede central ocupada del Hogar Obrero, en Caballito, conversamos con varios trabajadores a fines de la semana pasada, en un descanso de las acciones de solidaridad con esta lucha. “Cobramos el sueldo por última vez el 13 de agosto, nos pagan de a puchos— nos dijeron los compañeros— de este mes cobramos hasta ahora 600.000 australes. Las góndolas están vacías. Por eso resolvimos en asamblea, el 9, parar hasta cobrar y permanecer con guardias durante la noche para preservar la fuente de trabajo”. “La propuesta en la asamblea surgió de la gente cuando se enteraron que las sedes de Ramos Mejía y Autopista fueron ocupadas” Los compañeros nos comentan que el cuerpo de delegados responde al Sindicato y a Cavalieri; por eso, dicen “formamos una comisión de empleados con 2 ó 3 compañeros por sector para trabajar en forma independiente de la Interna”. Un compañero comenta que “acá adentro hablar de Cavalieri es hablar del diablo”. La comisión de empleados llevó varias propuestas al gerente Lazzatti (funcionario de Economía bajo Alfonsín). Entre ellas, afectar parte de la recaudación en efectivo a una cuenta de sueldos y jornales, para garantizar el pago de los sueldos; la renuncia de los gerentes, entre otras, sin obtener ninguna respuesta. Una asamblea, el 26 de agosto, había resuelto una movilización junto al resto de las sucursales, pero Cavalieri les salió al cruce con otra marcha un día antes. Cuando los altoparlantes nombraban a Cavalieri se escuchaba un abucheo generalizado. Nos cuentan los compañeros que “los retiros voluntarios fueron un engaño, engancharon a la gente pagando una primer cuota, les hicieron firmar un telegrama de renuncia y nos les pagaron más”. Hay otras denuncias. Por ejemplo que “hace dos años y medio que la Cooperativa no hace aportes previsionales, ni a Casfec ni a Osecac, lo que se recaudaba en impuestos municipales, luz y gas no llegaba al fisco”. “Este edificio (sede central) tiene tres hipotecas por los préstamos que tomaron, queremos que la justicia los investigue. Sabemos que hubo enriquecimiento ilícito”. En el frente del edificio se leen los carteles de los ocupantes: “Estos son los que robaron sus plazos fijos y nos dejaron sin trabajo: J. Fernández; Puncini; Seré; Randelli; Balianti; Antenuchi; Iglesias; Frilione, Muñiz; Pacheco; Genovese; Lazzatti; etc” Todos ellos gerentes y jefes testaferros de la Cooperativa. Otro cartel dice, “Por el no cierre de la Cooperativa, por la preservación de la fuente de trabajo, por el reintegro de los depósitos a los asociados”. La actividad consiste en recolectar firmas y fondos en la puerta, organizar las guardias de permanencia y la comida para los chicos de las trabajadoras. Se acerca gente del barrio a traer su solidaridad. Varios, pequeños ahorristas de la Cooperativa, increpan a voz en cuello, “ladrones”, “acá está mi plata y no la devuelven”. Represión a los trabajadores ocupantes del Hogar Obrero central El miércoles 11 un grupo de policías de civil que bajó de varios autos, ostentando armas y sin identificarse, intentaron llevarse a un compañero, mientras lo golpeaban salvajemente. Los ocupantes rodearon a la policía y la obligaron a liberarlo. También fue golpeado un camarógrafo de Canal 13 que filmó los hechos. Los trabajadores denunciaron el hecho y obligaron a los policías a identificarse.

19 de septiembre de 1991
Uruguay: “La historia me absorberá. PCU”

El Frente Amplio y el partido comunista de Uruguay atraviesan (en forma simultánea, naturalmente) una gruesa crisis política, que plantea la posibilidad de la disolución de uno y la ruptura del otro. Se ha producido, incluso, un reagrupamiento de fuerzas en la cúpula del FA, cuya política es disolver al FA en un conglomerado de fuerzas burguesas más amplias con una orientación claramente pro-imperialista. Este reagrupamiento, que emergió públicamente con un documento llamado de “los 24”, atraviesa a casi todos los partidos del FA y ha demostrado en el reciente congreso de éste que es una fracción muy importante aunque todavía no sea mayoritaria. En el caso del PC, la mayoría abrumadora de su dirección acaba de plantear (luego de la autodisolución del partido comunista de la URSS) la formación de un nuevo partido (“socialista democrático”) con otros partidos del FA. En Uruguay se ha vuelto a verificar la dependencia mecánica con relación a la burocracia de la Unión Soviética (que caracteriza al stalinismo como tal) —en este caso hasta el suicidio común. Por muy “renovadores" u originales que se consideren los stalinistas de la otra orilla, tendrán que convenir que decidieron pasar a mejor vida con pocas horas de diferencia respecto a Moscú —¡esto solamente si no se tiene en cuenta el desfasaje horario con Montevideo! El FA es un frente de colaboración de clases que, en lo relativo a la cuestión nacional, se limita a plantear una ampliación de la autonomía política del país. Pero desde el punto de vista ideológico (si se puede decir así), y por sobre todo de sus relaciones internacionales, el Frente Amplio ha sido siempre un “camarada de ruta” del partido comunista. Hace tan sólo tres años, Líber Seregni calificaba de “progresista” a la política exterior del anterior gobierno de Luis María Sanguinetti, en razón de que ésta era favorable a ampliar el comercio con la URSS. El partido socialista de Uruguay llegó incluso a renegar de sus “padres fundadores” (Emilio Frugoni, a quien ahora reivindica como ¡precursor!), para adoptar, por la década del '60, las etiquetas “leninistas” y “centralistas democráticas” en su acepción stalinista. Esto explica, en apretada síntesis, que el desmoronamiento del stalinismo haya afectado tanto al PC como al FA. Algunos centro-izquierdistas uruguayos (ala derecha del FA) pretenden ignorar su dependencia histórica umbilical del stalinismo, pero no logran explicar, entonces, porqué sería necesaria también una “renovación" del FA (y aún su disolución), a partir del derrumbe de la burocracia rusa. Las características “unitarias" de la “Izquierda" y su influencia de masas, no han sido un impedimento para ahorrarle una crisis mortal, algo que debería hacer reflexionar a stalinistas y centroizquierdistas bonaerenses. La propuesta de la dirección del PCU de formar un nuevo partido “democrático” apunta a “reciclar” a su burocracia para cumplir una función directamente burguesa; el stalinismo abandona de este modo toda referencia histórica, organizativa e internacional a la clase obrera organizada En el caso del FA, la propuesta “renovadora" pretende disolverlo en una alianza con otros partidos de la burguesía y abandonar los planteos, los slogans y las perspectivas “nacionales y populares” para adoptar el punto de vista de la “reconversión industrial" en el marco de la “Iniciativa de las Américas” y del Mercosur. Esto significa apoyar la colonización del capital financiero internacional y destruir la legislación laboral. A fuerza de reclamar la necesidad de “construir una alternativa viable al modelo neo-liberal", la fracción más importante del FA y en especial la mayoría de la dirección del PC proponen apurar la cicuta “neo-liberal” hasta la última gota. La experiencia de la izquierda uruguaya confirma el acierto de la caracterización de la declaración votada en la Conferencia de partidos de izquierda realizada en junio pasado en México, efectuada por “Prensa Obrera”, que la definió como una inserción en la política de Bush. La izquierda de la comarca vecina se limita a seguir el camino del capitalismo mundial emprendido ya por los Gorbachov y Yeltsin. Muy original y muy independiente, por cierto. La crisis del PC El colapso de la burocracia soviética volatilizó a los partidos comunistas de todo el mundo. El hundimiento del PC uruguayo es evidente desde hace ya tiempo, como consecuencia del abandono de sus filas por miles de afiliados, la desaparición de su prensa diaria y la reducción de la intención de voto que le asignan las últimas encuestas (a poco más del 20% de los votos del FA, lo cual representa una caída del 50% en un solo año). En el 22° Congreso (1990), el conjunto de su “vieja’’ guardia ("la inmensa mayoría de los actuales miembros del CC ya lo integraban antes del golpe (1973) y lo siguieron haciendo después”) (Brecha, 6/9) inició una llamada “renovación", que por supuesto no “renovó” nada. “El programa del PC es el del FA”, o “redescubrimos el valor universal de la democracia” son slogans muy viejos del stalinismo, de seguidismo a la burguesía nacional y de defensa del Estado burgués, especialmente en situaciones revolucionarias. Pero el maquillaje “democrático”, propio del viejo stalinismo, no logró impedir que la crisis llegara a su estadio final. Jaime Pérez propuso formar “un nuevo partido socialista y democrático con otras fuerzas de izquierda” exactamente una semana después del fracaso del golpe en la URSS en una secuencia que delata una acción desesperada, aunque impúdicamente Pérez la presente como un acto de “Independencia”. Como registro de lo que hubiera sido la posición de Jaime Pérez en el caso de que el golpe se hubiera consolidado, señalemos solamente que para el secretario general del PCU el “el régimen chino (no) es una dictadura”, al menos hasta hace dos meses, luego de un viaje a Pekín (La Hora Popular, 14/7). La “propuesta" de Pérez fue respaldada, en forma inmediata, al estilo de los viejos tiempos, por la mayoría abrumadora de la dirección del PC y fue saludada con entusiasmo por los principales dirigentes del FA. Semejante reacción radiografía el carácter esencialmente burocrático del PC y del Frente Amplio. En Montevideo se pretende que el PCU ha roto su dependencia orgánica del PCUS mientras que en Moscú se jactan de haber abandonado su tutela orgánica sobre los “partidos hermanos”. Pero no es ni una cosa ni la otra: simplemente el conjunto del aparato stalinista internacional se ha volatilizado. Ni de uno ni del otro lado se ha planteado una escisión de principios. Por eso la propuesta de Pérez no tiene futuro. El partido comunista de Uruguay no ofrece ningún aporte político (programa). Se trata en lo fundamental de la maniobra de un aparato dictada por circunstancias históricas adversas y, en lo que hace al stalinismo, irreversibles. El “reciclaje” de su burocracia deberá pasar por la vía de la disolución. “Todo está en discusión, excepto el nombre”, declaraban Jaime Perez y los dirigentes stalinistas hace un año. Por eso, el planteo de que formar un nuevo partido sería simplemente una continuación de la política de “renovación” del PCU, constituye un grosero intento de preservar la infalibilidad, típicamente staliniana, de la burocracia. La pretensión de J. Pérez de formar un “nuevo partido” es inviable porque no tiene una base de principios. Para los demás partidos del FA representaría tener que cargar con la hipoteca stalinista cuando el PC pretende despojarse de ella y lanzarla al vacío. Por eso los partidos del FA aplaudieron, de un modo general, el harakiri del PC, pero han recibido con frialdad —por decir lo menos— la propuesta matrimonial de Pérez. La Vertiente Artiguista (de derecha) ha saludado el replanteo ideológico de J. Pérez como una convergencia con sus posiciones claramente proimperialistas, pero se ha negado a considerar el “aspecto organizativo” de la nueva idea (La República, 7/9), y esto a pesar de que la VA ni siquiera existe como organización. Aún más claro fue Gargano, dirigente del PS, quien señaló que “nos están invitando a un velorio que no es el nuestro” (Brecha, 6/9), aunque esto no sea estrictamente cierto. Según Brecha (6/9), los destinatarios del llamado de Pérez prefieren balconear la desintegración del PC, “en espera de la herencia”. La crisis del FA Los vasos comunicantes entre la crisis del PC y la crisis del FA son muy claros. El II° Congreso del FA —realizado a fines de agosto— vio nacer una tendencia “suprapartidaria", los “24”, impulsada precisamente por la dirección del PC. Esta corriente llama al abandono de los planteamientos antiimperialistas limitados del FA, para insertarse en “la revolución científico-técnica” que resultaría de la “(actual) expansión capitalista”, de la “reconversión Industrial y laboral” (despidos, cierres de empresas, liquidación de las condiciones de trabajo) y de la “Integración americana” (el Mercosur más la “iniciativa” Bush). Los “renovadores" del FA y del PC han hecho suyas las posiciones imperialistas de destrucción masiva de fuerzas productivas y de conquistas laborales. En “Ios 24" está ausente el planteo clásico de la autonomía nacional de los movimientos populares o nacionalistas burgueses. También en esto imitan a los Gorbachov o los Yeltsin. El documento “oficial" del Congreso del FA planteó la política de acuerdos “más amplios” (con el PGP y la DC ¡con quienes se escindieron hace dos años!, y aún con colorados y blancos), para formar “un gobierno de mayorías nacionales”. Pero para “los 24” este planteo no es suficiente, porque “podría oscurecer la Idea básica, de principios (!!!), de que la búsqueda de tales mayorías no está motivada ni exclusiva ni principalmente por la virtual Imposibilidad de lograr más del 50% de los votos en 1994, Sino porque el logro del más amplio consenso social y político seguirá siendo necesario aún en el caso de que el Frente se convirtiese en mayoría absoluta del Parlamento”. Para “los 24” la política de alianzas no debería tener ningún límite hacia la derecha y, más todavía, ni siquiera debería ser una alianza, pues ésta tiene por base el compromiso político, sino una completa convergencia ideológica. Estos “demócratas" rechazan así al método de gobierno parlamentario (mayoría y minoría) y aún al régimen republicano, pues es indudable que el “consenso más amplio” con el gran capital y los bancos supone un régimen político sigiloso y conspirativo. Es decir ¡un régimen menemista! Ciertamente que luego de esto Uruguay pasaría a ser una “democracia tutelada”. “Los 24” expresan una tendencia común a toda la izquierda democratizante latinoamericana (apoyaron “a las Naciones Unidas” en la guerra del Golfo). El “paradigma” o “modelo” de esta “izquierda” no es otro que Felipe González. No es casual que la burocracia sindical del PIT-CNT que responde al FA y en particular al PC, esté preparando un Congreso en el cual proyecta establecer la “neoliberal" “autorregulación del derecho de huelga” (Brecha, 6/9). Una oposición sin brújula La crisis del PC y del FA ha producido, como no podía dejar de ocurrir, una lucha de tendencias. Dentro de la dirección del PC, la oposición se manifiesta en la defensa de las posiciones “ortodoxas", que no solamente no son tales sino que además van sucumbiendo con el paso del tiempo. Como consecuencia de esto, más relevante que la lucha de posiciones políticas es el abandono del Comité Central y aún de la militancia práctica, por parte de una numerosa cantidad de sus miembros. Los opositores defienden una “ortodoxia” puramente libresca. No toman el elemental recaudo de delimitar al marxismo del stalinismo, a la revolución de octubre del '17 del stalinismo y al bolchevismo de los partidos comunistas stalinizados. Equiparan el principio de la lucha de clases, la dictadura del proletariado y del marxismo-leninismo, con el Thermidor soviético, es decir con la contrarrevolución stalinista, que es la base del restauracionismo capitalista actual. Por eso definen como “socialista” a la dictadura pro-capitalista masacradora u esclavista de China. Los “ortodoxos" reivindican los frentes de colaboración de clases y el apoyo político obligado que debería prestar el proletariado aja “democracia”, es decir al Estado burgués. Defienden la historia nacional “renovadora" del partido comunista de Uruguay, que consistió, precisamente, en sustituir en la década del '50 al ala “sectaria”, “dura” y afectada por la “guerra fría”, por una burocracia kruschevista, euro-comunista y demoburguesa, que no le impedía endiosar al régimen de Alemania oriental. La defensa “nacional" de un partido comunista es un evidente contrasentido, esto porque el comunismo es internacionalismo. Es también típicamente stalinista porque equivale a la defensa del “socialismo (el propio) en el propio país”. Por otro lado está la oposición en la Juventud del PC, que impulsó a una mayoría de organizaciones juveniles del FA a pronunciarse contra el Merco-sur y el acuerdo con Bush, en nombre de los documentos fundacionales del Frente Amplio. Se ha cristalizado de este modo una confrontación entre un ala abiertamente proimperialista (“los 24") y la otra que pretende mantenerse en el campo del nacionalismo o antiimperialismo de contenido burgués. Sin embargo, ambas tendencias son partidarias de ampliar las alianzas del FA hacia la derecha. Solo que la “Izquierda" hace la reserva de que debe tener contenido “antiimperialista y antioligárquico". Estas limitaciones de la “izquierda" se manifiestan por sobre todo en el hecho de que no carecteriza a la derecha como proimperialista y, por lo tanto, como incompatible en un Frente común. En el congreso del FA, ambas posiciones se “encontraron" en una síntesis de “apoyo crítico" al Merco-sur. Esto a pesar de que el Congreso rechazó una resolución que “criticaba” al acuerdo de los gobiernos del Mercosur con la Iniciativa Bush. De semejantes compromiso terminó saliendo, entonces, el “apoyo crítico”... a la Iniciativa Bush. En todo este cambalache lo que más impresiona no es la falta completa de principios sino la capacidad de auto-engaño de los “Izquierdistas”. Un presidenciable del FA, el economista Danilo Astori, hizo una advertencia muy clara acerca de la evolución derechista del FA al declarar que “si para ganar la elección el FA tiene que maquillarse, yo prefiero no ganarla”. Pero Astori es el maquillador N° 1 en su condición de autor intelectual del “apoyo crítico” al Mercosur. De cualquier manera, la declaración de Astori inaugura la disputa por la candidatura presidencial del FA y por sobre todas las cosas constituye el reconocimiento oficial de que puede plantearse una ruptura. Otra manifestación del cambalache del frenteamplismo es la posición de un aliado de los Tupamaros, D. Sarthou, opositor a una alianza de la coalición con la derecha, que acaba de proponer que se advierta al electorado que si no otorga el 51% de los votos al FA, éste se vería obligado, entonces sí, a pactar con la derecha. ¡Por culpa de la ciudadanía! La liquidación del stalinismo y el agotamiento del frenteamplismo expresan la caducidad de la burocracia obrera y del nacionalismo. No hay “tercera posición” entre la contrarrevolución comandada por el imperialismo y la revolución socialista mundial. Los obreros de la construcción dijeron lo suyo Las recientes elecciones en el sindicato de los obreros de la construcción del Uruguay (Sunca) han sido el registro de una tendencia política de las masas, que destaca las posibilidades de desarrollo que tiene abiertas un partido revolucionario. En un gremio históricamente dominado por la burocracia del PC, la agrupación “Lucha Obrera”, conformada por compañeros independientes y del PT —presentada como “trotskysta” por toda la prensa frenteamplista— obtuvo el 13% de los votos, un porcentaje que fue sustancialmente superior en Montevideo (donde salió tercera, detrás de las dos agrupaciones de la directiva) y obtuvo la victoria en las obras más importantes y con mayor experiencia de lucha como Techint o P. Noble. La lista “oficial” ganó las elecciones (con menos del 50% de los votos) pero fue derrotada en Montevideo. Su triunfo se debió a la movilización del aparato sindical en los pueblos del interior. Las listas de los “disidentes” del PC (que agrupaba a miembros de la directiva) y la del MPP (Tupamaros) obtuvieron el 20% de los votos (esta última particularmente en el interior del país). La campaña de “Lucha Obrera” estuvo centrada en la denuncia del convenio firmado en enero por las dos alas de la directiva, que aceptaba una reducción salarial y la cláusula de paz social, y en la necesidad de una lucha de conjunto del gremio por el salario y contra los despidos. La votación recibida por LO refleja el repudio a la entrega del convenio por parte de la burocracia. A mediados de junio, en una asamblea general del Sunca, la mitad de los asistentes había repudiado el convenio firmado. Es significativo el resultado de la urna de Pando (una localidad del interior) donde LO obtuvo 129 de tos 166 votos emitidos, luego de que en una asamblea tos candidatos de LO enfrentaran violentamente a la burocracia denunciando el convento. El repudio de las bases a la traición burocrática —y el suceso de la campaña de denuncia de LO— llevó a la burocracia a plantear demagógicamente la “derogación de las clausulas tramposas”... del convento que ella misma había firmado. Al mismo tiempo, la burocracia ha prohibido la entrada de los compañeros de LO a las obras, particularmente en el interior. Pero LO también debió enfrentarse a la patronal, directa beneficiaría del convento firmado por la burocracia stalinista: la patronal de Techint despidió a dos de los más importantes dirigentes de LO en medio de la campaña electoral. Mientras todos los dirigentes y las revistas frenteamplistas se alarman por “la ausencia de jóvenes de entre 18 y 30 años en el Congreso del FA”, Lucha Obrera ha logrado agrupar tras un eje clasista y de combate a un amplio sector de activistas juveniles, que en muchos casos realizan su primera experiencia sindical.

19 de septiembre de 1991
El muro de Berlín... a México
Redacción

Estados Unidos está levantando un muro armado de láminas de acero en su frontera sur con México, para evitar el paso de inmigrantes indocumentados. Ya lleva construidos ocho kilómetros y medio de los 22,5 kilómetros que han sido programados —según informa Interpress Service (8/ 9). La construcción de este Muro revela que el amurallamiento de los pueblos no es artificio exclusivo del stalinismo. El Muro americano se levanta cuando México y Estados Unidos están por cerrar un trato de libre comercio y cuando los grandes capitales cantan por el continente el himno de la integración. Este incidente viene a cuento también para recordar que uno de los mentores ideológicos del Muro de Berlín, fue nada menos que la democracia norteamericana. Exactamente tres semanas antes de que la burocracia germano-oriental comenzara a levantar el fallecido Muro de Berlín, nada menos que William Fulbright, presidente de la Comisión del Senado para Asuntos Exteriores, reclamó la construcción de una muralla semejante para “estabilizar" las relaciones europeas y las de la Unión Soviética con la Otan. Esto puede leerse en Le Monde del 27 de julio de 1961.

19 de septiembre de 1991
Correo de lectores
Correo de lectores

Algo para recordar, la “FLEXIBILIDAD LABORAL” A los inmaculados, a los intocables y ofendidos Swift-Armour y para su abrepuertas, el Sr. Todman. Transcribo maravillada este anciano documento histórico, sorprendentemente vigente, aún después de tanta porquería. El original de este contrato está en los archivos del Superior Tribunal de la Provincia de Buenos Aires. “Contrato de locación de servicios. "Entre la compañía Swift de la Plata Río Gallegos, San Julián (en lo sucesivo del presente documento denominada “La compañía") por sus agentes en esta ciudad, Compañía Swift de la Plata, Sociedad Anónima, calle 25 de mayo 195 por una parte y Manuel Pérez (en lo sucesivo del presente documento denominado “El contratante”) por la otra se ha convenido lo siguiente. "El contratante entra al servicio de la referida Compañía en sus fábricas de Río Gallegos, San Julián, en calidad de peón por el cual percibirá un sueldo de $ 0,65 moneda nacional curso legal por hora, manutención a razón de cincuenta pesos por mes por su cuenta, comprometiéndose a hacer todo el trabajo en cualquier capacidad que le fuera requerido. “La Compañía anticipará al contratante el pasaje de ¡da de tercera clase desde Bs. As. hasta Río Gallegos o San Julián descontándose el valor de dicho pasaje del sueldo que percibe por el primer mes. La Compañía se compromete a pagar al contratante a razón de 4 horas por día que sale de Bs. As. hasta el día en que empiece la matanza y desde el día en que termine la mantanza hasta el día que llegue a Bs. As. en viaje de regreso exceptuando domingos y feriados legales, como asimismo demoras ocasionadas por causas ajenas a la voluntad de la Compañía. Si el contratante permaneciese en el empleo hasta la conclusión de los trabajos o sea mientras que la “compañía” lo necesitara de sus servicios en cualquier capacidad le abonará el pasaje de ida y vuelta de Bs. As. a Río Gallegos o San Julián. "Si el contratante abandonara el empleo o fuera despedido por mal cumplimiento o ineptitud en el desempeño de sus deberes antes de concluir los trabajos “según el criterio exclusivo del gerente de la Compañía en Río Gallegos”, perderá el valor del mencionado pasaje tanto de ida como de vuelta. “En la calidad de garantía para el debido cumplimiento del contrato, la Compañía descontará $ 30 m/n mensuales y dicha suma será abonada al contratante a la terminación del contrato, pero si el contratante no cumpliera estrictamente con las obligaciones aquí estipuladas o si contribuyera de cualquier manera que fuera, ya sea directa o indirectamente a disturbios u obstaculizaciones del trabajo, perderá la cantidad así retenida. "El contratante se compromete a trabajar por el sueldo arriba fijado “todas las horas necesarias durante el día” que le sean requeridas por la Compañía. Asimismo, en el caso de que le sea requerido cumplimentar trabajo durante medio día los domingos, “tendrá que hacerlo”. La Compañía se compromete a dar al contratante 8 horas de trabajo como mínimo por día, desde la fecha que empieza la faena hasta que termine. "Si el vapor que llevase el personal a Rio Gallegos o San Julián no saliese o demorase por causas ajenas a la compañía como huelgas, incendios y casos de fuerza mayor, el contrato quedará en suspenso o anulado a juicio de la compañía. "Cualquier reclamo que se suscite contra la compañía hasta que el contratante deje su fábrica en viaje de vuelta a Bs As deberá ser presentado para su liquidación al Superintendente II de la Compañía en Río Gallegos, de lo contrario el reclamo no recibirá atención alguna. “Conforme firmamos el presente contrato en la Ciudad de Bs. As. el 9 de enero de 1921 siendo entendido que en el caso de surgir alguna diferencia entre las partes respecto a lo aquí estipulado, el contratante acepta desde ya la jurisdicción de las autoridades judiciales u otras de Bs. As. y se compromete a acatar en un todo las resoluciones de las mismas" ¿Es concebible que tengan que transcurrir tan pocos años, para que el hombre común y el funcionario y el judicial y el parlamentario y aún el historiador, hayan logrado borrar la espesa y salada sangre que anegó los talleres Vasena y poco tiempo más tarde, la Patagonia fusilada? ¿Es concebible que seamos nosotros los que pidamos disculpas a su representante de “La Compañía” Swift-Armour? El término “Flexibilidad Laboral” no es otra cosa que una terminología moderna, para regresamos a las mismas condiciones de esclavitud y dependencia, en las que estuvimos en el año 1921 PATSY

19 de septiembre de 1991
Brasil: Por una política para la huelga general
Redacción

Brasil se ha visto sacudido en los últimos días por las huelgas nacionales de los bancarios y de los petroleros y petro-químicos, y por las huelgas de profesores y recolectores de basura de San Pablo. Los huelguistas reclaman reposiciones salariales del orden del 300%. Este movimiento refleja la crisis económica y política enorme en que se vuelve a encontrar Brasil. “‘Dada la gravedad de la crisis, estamos en el vértice de un movimiento que puede llevar a la hiperinflación y a la crisis institucional’ sostuvo Sergio Abrantes, uno de los más reconocidos analistas políticos brasileños” (Clarín, 13/9). Para Clovis Rossi, de la Folha de Sao Paulo (3/ 9), “Brasil necesita gobierno. El actual se agotó con una precocidad que asusta”. En respuesta a la crisis, Collor ha planteado una enmienda constitucional que derogue el derecho jubilatorio, la enseñanza gratuita, el secreto bancario, la estabilidad de los empleados públicos y que reduzca los impuestos coparticipados a las municipalidades. Después de haber gritado “enmienda o muerte" (Folha de Sao Paulo, 12/9), el gobierno se encontró con que su iniciativa había nacido muerta y se vio obligado a embarcarse en la discusión de un “entendimiento nacional (que pretendía) formar una base de sustentación política-parlamentaria para un gobierno anémico” (FSP, 12/9). “El PSDB, el PDS, el PMDB y hasta próceres del PT, resume un editorialista patronal, regularmente “avaro” en elogios, se disponen a responder al llamado del presidente con vistas a un entendimiento de alto nivel... en una muestra de madurez que merece ser recibida con aplausos” (FSP, 5/9). La prensa patronal saludó calurosamente la apertura de estas negociaciones y hasta el británico Financial Times (6/6) vio en este “consenso político” la posibilidad de llevar a cabo “no sólo meros congelamiento de precios sino reformas de largo alcance, poniendo orden en las finanzas del Tesoro”. Esta unanimidad encubre, sin embargo, una enorme confusión y enfrentamientos de intereses aún mayores. Consultado sobre cuál es el futuro del país, Roberto Campos —la versión paulista de Álvaro Alsogaray— respondió, naturalmente en inglés, “¿Quién lo sabe?” (FSP, 12/9). Es por referencia a esta cuestión, la del “entendimiento", que las huelgas aparecen como un choque de las masas con el régimen político y su política de miseria. Esta tendencia se ha expresado también, y cómo, en el reciente Congreso de la CUT. Articulación, la tendencia mayoritaria en el PT y en la CUT, logró retener la conducción de la central obrera por apenas 65 votos entre más de 1.500 delegados. Para esto tuvo que impugnar delegaciones enteras de la oposición, de Estados y tan importantes como Minas Gerais, Río de Janeiro y Río Grande do Sul. El Congreso de la CUT reveló, aunque en forma limitada, la enorme oposición a la política de “entendimiento nacional” que pretenden seguir la burocracia sindical y el PT. Articulación piloteó la política del “pacto social" de 1990 y de aislamiento de las huelgas obreras. El enorme retroceso de Articulación en el Congreso de la CUT y las huelgas masivas de los últimos días exigen de la oposición una política muy concreta en favor de la huelga general, cuyos dos grandes ejes deberían ser una plataforma de reivindicaciones y las elecciones de comités de huelga en todo el país.

19 de septiembre de 1991
UOCRA-Neuquén: Del oportunismo a la aventura

A principios de mes Alcides Christiansen, secretario general de la UOCRA-Neuquén y ex-candidato a gobernador de la UTI, anunció el abandono del gremio nacional de la construcción y la formación de un nuevo sindicato provincial, desafiliándose de la UOCRA. Christiansen argumenta que “no nos sirve seguir peleando en el marco de la UOCRA central manejada por dirigentes millonarios y alcahuetes” (Solidaridad Socialista, n° 393). A dos años y medio de la última elección, la burocracia continúa desconociendo a la directiva provincial, la expulsó formalmente del gremio con el aval del Ministerio de Trabajo y retiene las cotizaciones de los afiliados, las finanzas y la obra social de la regional. En función de esto, Christiansen afirma que se ha agotado la experiencia con la burocracia y se ha afirmado una nueva dirección como consecuencia de una larga y exitosa lucha contra los Martínez y Farías. En realidad estamos en presencia de una aventura que pretende ocultar que el Mas ha llevado al gremio al desastre y a una creciente recuperación de la influencia de la burocracia entre los trabajadores. Desde el triunfo de la lista opositora Naranja y Violeta, el Mas buscó un acuerdo con la burocracia. La invitó a participar del mismo acto de asunción en vez de organizar una lucha obra por obra para expulsar a los delegados de la vieja conducción. El Mas copó enseguida el sindicato con sus funcionarios, desplazando con maniobras a todos los otros integrantes de la lista antiburocrática, al mismo tiempo que desmovilizaban al gremio. Esta nueva burocracia no hizo nada frente al pavoroso aumento de la desocupación y tampoco contra los atropellos patronales, que han impuesto de hecho la “flexibilización laboral" en todas las obras. En Piedra del Águila, especialmente, toleró que el obraje se convirtiera en un paraíso de la explotación, la mutilación y la muerte de varios trabajadores, mientras actuaban como “gestores" del pago de los certificados de obra de los contratistas ante el gobierno provincial. La vieja burocracia pudo recuperar así la interna de Piedra del Águila y tiene un peso creciente en las otras obras de importancia que subsisten o se van a iniciar. El Mas desaprovechó una gran oportunidad de barrer a la burocracia luego que los trabajadores expulsaran a patadas al interventor de Gerardo Martínez que intentó tomar por la fuerza el sindicato a mediados del año pasado, al no dar continuidad a esta lucha. Hoy en día la UOCRA Neuquén está completamente vaciada, no hay asambleas ni plenarios representativos de delegados. Ahora el Mas ha decretado que la “UOCRA no sirve más”, pero para ello no ha consultado la opinión de los trabajadores. Afirma que tienen acumuladas 1.000 fichas de afiliados al nuevo sindicato, pero estas fichas fueron obtenidas tiempo atrás, para reclamar la entrega de los fondos que retenía la burocracia nacional. Esta voluntad obrera también ha sido dilapidada por el Mas, que se larga desesperadamente a formar un nuevo sindicato en un momento de vertiginoso derrumbe de los restos de autoridad en el gremio. El sindicato paralelo es una aventura basada en la expectativa de un reconocimiento por parte del gobierno, en el marco de la anunciada ley de atomización de los convenios de trabajo. El derrumbe electoral de la UTI y de la candidatura de Christiansen es otro indicador del aislamiento del Mas y de la dirección de la UOCRA. La UTI perdió la mitad de sus escasos votos porque una parte de la vanguardia obrera de Neuquén rechazó el yacimiento de la UOCRA. La decisión de formar un sindicato provincial debe ponerse a discusión de una asamblea general con una concurrencia representativa de trabajadores. Lo que necesitan los obreros de la construcción no es la fachada y el nombré de un nuevo sindicato, sino una organización gremial que salga de la parálisis y sirva para la lucha. La prioridad es discutir un pliego de reivindicaciones obra por obra, un plan de lucha contra la “flexibilización laboral", un reclamo salarial unificado, y un programa de organización de los desocupados. Esta es la única vía para evitar que la UOCRA vuelva a caer en manos de la burocracia.

19 de septiembre de 1991
Debate con “centroizquierdistas”: Para la “unione”, la “benevolenza” no alcanza

El Partido Obrero fue invitado el sábado pasado a un plenario en “Unione y Benevolenza”, convocado por el Frente Democracia Avanzada —liderado por el vicerrector de la UBA, Atilio Borón— y la Corriente Protagonismo Popular, encabezada por Eduardo Sigal, para debatir un balance de las recientes elecciones. La tesis central de la convocatoria era que la ausencia de una unidad de la izquierda y el centroizquierda hizo fracasar la posibilidad de una alternativa antimenemista en los últimos comicios. La tesis no explicaba, naturalmente, qué hizo fracasar, a su vez, la posibilidad de esa unidad. La respuesta a semejante enigma fue brindada por las propias elecciones, donde el centroizquierda reveló una total incapacidad para oponerse estratégicamente al menemismo. El PO no podía, entonces, haber hecho un frente con la expresión vergonzante del oficialismo. Una parte del espectro centroizquierdista integró los sublemas del menemismo en los comicios tucumanos (Pl). La Unidad Socialista, por su lado se presentó con consignas deliberadamente inocuas y vacías de contenido (“un diputado como la gente”) y aún en un cuadro de compromisos con el oficialismo. Esto explica que el propio electorado haya consagrado en Rosario como fórmula triunfante al tándem Cavallero-Reuteman (en la propia Santa Fe el centroizquierdista Molinas contempló la posibilidad de integrar un sublema del PJ). En lugar de analizar la lucha política que entablaron tos distintos partidos en las elecciones, y caracterizar su naturaleza y limitaciones, tos representantes de tos restantes grupos políticos se conformaron con generalidades relativas a la “unidad”, a la “autocrítica” y a la “creación de nuevas formas de acción”, etc. Esto les sirvió para ocultar las razones de la ausencia de unidad del propio centroizquierda, el cual no es otra cosa que una disgregación de los partidos tradicionales. La “nueva izquierda”, simplemente está empeñada en darle una envoltura “moderna" al refrito de todos los planteos nacionalistas y democratizantes del pasado. No hubo lamentablemente ningún debate. Unione e Benevolenza fue en realidad un acto de encubrimiento donde no faltaron las reiteradas y molestas referencias al espíritu unitario de todos y cada uno de quienes acababan de sacarse los ojos por un cargo en el mercado de candidaturas en una pugna carente de principios. El exámen de la realidad fue reemplazado por una suerte de invocación mística al “frente"... en las elecciones del '93. No hubo tampoco “propuestas”, otro caballito de batalla sobre el cual cabalgan tos centroizquierdistas sin plantearse jamás una medida real de acción y movilización prácticas. El PO no rehuyó esta cuestión cuando llamó a discutir si la posibilidad de una eventual acción común en el terreno educativo (la mayoría de los plenaristas son universitarios y profesores) era compatible con el apoyo dado por Atilio Borón a la política limitaciones vehiculizada por la mayoría radical derechista en la UBA. Nadie respondió tampoco a la denuncia efectuada sobre la responsabilidad del centroizquierda en la estafa del Hogar Obrero. El lema era no discutir nada de lo que verdaderamente importara. La “nueva izquierda" vive en el limbo y la fantasía, aunque pretenda ser sinónimo de realismo. Con el mismo ánimo engañoso un periodista de Clarín, contagiado por el clima de la reunión inventó una “paradójica coincidencia” entre Borón y el Partido Obrero, sobre un inexistente “programa mínimo común”. En realidad la única paradoja de la reunión era que después de tanta profesión de fe unitaria el grupo convocante se habría dividido en dos, con el retiro del grupo de Sigal de los próximos plenarios en Unione e Benevolenza. Pero esto se debatía en la trastienda. Formalmente se convocó a una “Conferencia Nacional por un frente amplio” sin fecha ni características precisas y a la cual ninguna de las fuerzas de la centroizquierda comprometió su apoyo.

19 de septiembre de 1991
Ojo que Santa Fe no es un autódromo

En las elecciones santafesinas, el radical-menemista Uzandizaga resultó el candidato más votado, con el 39% de los votos. Sin embargo, en virtud de la “ley de lemas” la victoria le fue birlada por Carlos Reuteman, que cosechó 130.000 votos menos. El escaso 15% de votantes aportados por los restantes sublemas justicialistas y la derrota radical han dejado un tendal de crisis política en el PJ y en la UCR de Santa Fe, respectivamente. La “ley de lemas” le permitió al PJ fraguar un triunfo fraudulento, pero a costa de poner de manifiesto el repudio popular hacia sus principales “referentes". Reuteman acaba de anunciar que no aceptará “imposiciones” del PJ santafesino en la nominación de su gabinete. Ha querido decir, en definitiva, que tales nombramientos quedarán en manos del gobierno nacional, de quien el ejecutivo santafesino se ha convertido en una mera “dependencia". Pero al mismo tiempo, se ha desatado una crisis en la UCR, porque la sanción de la “ley de lemas” en la legislatura provincial contó, meses atrás, con el voto favorable de los diputados de Uzandizaga como parte de un pacto de éste con Menem. En ese momento, el ex-intendente rosarino —que descontaba su victoria en estas elecciones— se sumó a los esfuerzos menemistas para salvar al PJ santafesino. Las elecciones de Santa Fe demostraron también que el “centroizquierda" no hizo oposición política al menemismo. Esto le permitió reelegir a Cavallero como intendente de Rosario, gracias al corte de boleta de gran parte de quienes votaron a Reuteman o Uzandizaga, es decir como complemento de las alternativas menemistas. Molinas sólo alcanzó el 8% de los votos, en una provincia donde el PSP ya contaba con un “piso" electoral de cinco puntos. En el campo de la izquierda, el Mas apoyó hasta pocos meses antes de las elecciones al ex-cafierista y centroizquierdista Viale, como parte de un reparto de candidaturas con el Fral entre Santa Fe y la provincia de Buenos Aires. El Mas, en una voltereta, llamó al final a votar en blanco. La falta de una presencia independiente de los trabajadores en las elecciones es una responsabilidad de IU —del PC y del Mas. El PO de Santa Fe no pudo presentar su lista: le fue aplicado el proscriptivo estatuto electoral que condiciona las personerías partidarias a la obtención del 2% de los votos. Con esta limitación, denunciamos el carácter menemista de las alternativas electorales de la provincia y convocamos a votar en blanco. ¿Cuál es la perspectiva política planteada ahora en Santa Fe? Desde los “boxes", Reuteman exige a Reviglio que ponga "la casa en orden” en los meses que le restan de mandato. Pero el gobierno provincial está en ruinas y sin la menor autoridad. Este es el escenario de las próximas elecciones a diputados nacionales del 27 de octubre próximo. Para hacer frente al descomunal vacío creado en Santa Fe en lo referente a la presencia de una política obrera independiente, el PO llama a formar un frente de trabajadores con un plan de de intervención en las luchas.

19 de septiembre de 1991
Balance del 8: Retrato de un triunfo filo-menemista con “Izquierda Unida”

En Neuquén se registró el previsible triunfo de Sobisch, el candidato de Menem y de toda la burguesía provincial. Desde que este hombre se impuso en las internas del MPN —el partido Sapagista que controla desde hace 30 años el gobierno, pero que había llegado a una crisis extrema— quedó seleccionado por la clase capitalista como el nuevo gobernador. A diferencia de otras provincias, Menem y Cavallo no hicieron en ningún momento campaña electoral por el justicialismo, porque todos los negocios capitalistas en curso están monopólicamente manejados por el MPN. La gente de Sobish controla el pago de los bonos de la deuda pública TICAD, la construcción del gasoducto a Chile, la constitución de una “zona franca” en Zapala y todos los contratos de la Obra Pública. En todos esos negocios depende del plan Cavallo - una fuente de enormes crisis futuras. Sobisch obtuvo más del 50% de los votos, y siguiendo una tendencia nacional el justicialismo aumentó su caudal mientras que la UCR se desplomó. Se acentúa la caída de los radicales que empezó en 1987 y perdieron la minoría de la Legislatura provincial. El MPN también sacó partido del descomunal derrumbe del centroizquierda. El "Frente Social” —que núcleo a la JDP, el Pl y la Unidad Socialista— consiguió un irrisorio 1,92%, cuando en 1987 estas tres fuerzas habían reunido cerca del 20% del electorado. La política descaradamente menemista de este frente fue la causa principal de esta fuga masiva de votos hacia el MPN. Los centroizquierdistas le tiraron una soga al gobierno cuando estaba tambaleante como consecuencia de una impresionante huelga estatal de 90 días. Luego firmaron un pacto de congelamiento salarial, y en la campaña electoral prácticamente repitieron sin variantes los mismos discursos del seguro triunfador. Encubrieron, como Sobisch, el saqueo fondomonetarista y el atropello del salario y las conquistas obreras, con frases huecas sobre la “participación", la “honestidad" y la “democratización". Para el candidato a gobernador del Frente, Radonich, “se evidenció la madurez del pueblo neuquino que eligió un hombre con trayectoria y compromiso político y no a un cantante o ex corredor de fórmula uno” (Río Negro, 11/9). El “centroizquierda” está buscando, obviamente, un puesto. La UTI también sufrió algo más que un simple derrumbe electoral. Perdió la mitad de los votos de 3000 a 1500 sufragios, a pesar de elevar a un secretario general de la UOCRA y a una dirigente sindical docente como candidatos. Ocurre que este “frente" estaba desmoronado políticamente por adentro. La UTI fue algo peor que un frente sin principios; fue una deliberada organización para desmoralizar a activistas y militantes. El Mas pudo realizar en Neuquén su tesis del frente electoral práctico, o lo que es lo mismo, la prostitución práctica de un frente. Recogió los frutos que merecía. Hubo un rechazo de los trabajadores de la UOCRA al Mas por su política de vaciamiento del sindicato e incapacidad para organizar a tos desocupados, y por su capitulación ante los atropellos patronales. Significativamente, la UTI prácticamente no recibió votos en Piedra del Águila. El PO canalizó una porción de votos que abandonaron el centroizquierda y especialmente a la UTI. Nuestro partido duplicó con creces los votos de la última elección, situándose prácticamente al mismo nivel que el PC y el Mas juntos. La campaña del PO estuvo justamente orientada a lograr que el voto de los obreros y de la izquierda no retrocediera hacia las corrientes patronales, para lo cual denunció enérgicamente la criminal encerrona en que el Mas y el PC colocaron a los activistas obreros y de la juventud. Los resultados de las elecciones de Neuquén demuestran que no fue la “estabilidad” la razón de fondo del aluvión menemista del 8 de setiembre. Antes que nada fue la consecuencia de la completa incapacidad política de la “izquierda" y del “centroizquierda”. La cuestión está en la naturaleza de la dirección obrera o popular.

19 de septiembre de 1991
Balance de Tucumán: “Palito” sigue siendo una astilla

En una medida aún mayor que la de la mayor parte del resto del país, la victoria “menemista" de Palito Ortega sobre Bussi (52,5% a 42%) fue el resultado de un vertiginoso reagrupamiento de fuerzas de la gran burguesía instalada en Tucumán, que en el plano político-partidario llegó hasta la inclusión en el frente oficial (¡que tenía 127 lemas!) de la Ucedé (en Yerba Buena), la Democracia Cristiana, el Pl, la Unidad Socialista (en Monteros) e incluso un importante sector de la UCR ( en Banda del Río Salí) y aún del PC. No fue la "estabilidad" en abstracto la que salvó a Palito, al punto que los comicios tuvieron lugar en medio de una resonante huelga de los trabajadores del Banco Provincia: la victoria de Palito se perfiló como una posibilidad a partir del momento en que éste se convirtió en el representante de los principales intereses capitalistas de la provincia y en el representante de la política de Cavallo, arrastrando a la derecha y a la centroizquierda de Tucumán. La gravitación ha sido tan poderosa que el intendente electo de la capital, del partido de Bussi, se acaba de pasar de hecho al nuevo elenco oficial. En los noventa días previos a las elecciones, el gobierno nacional ejecuta el programa “histórico” de los monopolios provinciales: "desregulación" del mercado azucarero, plan de alconafta, financiación de la zafra en estas nuevas condiciones, préstamos para reconversión agrícola y ratificación del Mercosur — exportación de camiones a Brasil y de alconafta a Paraguay, en detrimento de varios monopolios en quiebra. Por último, la seguridad de la privatización del Banco Provincia. El apoyo a la candidatura de Bussi quedó reducida especialmente a una fracción de grandes cañeros y al grupo Bridas. Para "aceitar" el conjunto de este esquema, el gobierno nacional financió sin límites el déficit del presupuesto de Tucumán, lo cual deja a Palito en lo inmediato con la obligación de hacer frente a deudas enormes. Tucumán fue el escenario privilegiado de una de las mayores operaciones económico-político-electorales de la historia. La gran banca, la gran industria y el latifundio aceptaron con absoluta convicción la tesis de que era necesario un triunfo del gobierno nacional. Sin ninguna vacilación hicieron a un lado a quien hasta entonces aparecía como la única alternativa de “gobernabilidad", Bussi. Han logrado, de paso, ahorrarse los “gastos" de sustentación de un caudillo capaz de meterse en aventuras “populistas", y poner en su lugar a un gobierno “títere" de sus intereses y por lo tanto “barato". En Tucumán se ha creado una situación política francamente extraordinaria. El régimen político de la provincia y su política económica se han transformado en una dependencia del gobierno nacional. Una centralización tan aplastante asegura choques violentos con las masas. Palito, por otro lado, aunque recibió el apoyo de 127 lemas y de la mayoría de los partidos, se ha consagrado como amo absoluto, esto porque su lema ganó absolutamente la disputa interna. El PJ ha quedado completamente desplazado, en tanto que la fracción de Palito no representa políticamente nada. Se ha producido una concentración de poder en beneficio de una nulidad política, y una recomposición del gobierno provincial que es más sucursal de la Casa Rosada que la propia Intervención Federal! Caída libre del PJ, caída libre de la UCR (4% de los votos contra 43% en 1985); caída libre del Frejupo; caída libre de la Unidad Socialista, que fue aliada al PH (pasaron de 6000 a 1600 votos). En el caso del Mas y del PC, obtuvieron dos mil votos contra los 6.300 de IU, en 1989, un retroceso del 75%. El PO mantuvo los 950 votos de 1989, pero no recuperó los 1200 de 1987. La polarización entre Palito y Bussi refleja la absoluta ausencia de un proletariado con conciencia de clase o mínimamente independiente. Los trabajadores ni siquiera votaron a sus verdugos motivados por una política de colaboración de clases de las burocracias de los sindicatos. Marcharon al matadero electoral en estado de fragmentación. Solamente en estas condiciones pudo prosperar el experimento de Bussi entre 1987/1991 y el reciente operativo Palito. Pero la confusión política extrema de las masas, en una provincia cuyo movimiento obrero ha pasado por experiencias derrotadas muy diversas, no altera un ápice la catástrofe político-social de la situación y de las perspectivas de Tucumán. El PO se empeñará en explicar a los trabajadores el carácter de la nueva situación y en lanzar una plataforma reivindicativa que unifique las inevitables luchas que se producirán en cortísimo plazo. Tucumán: Vote ahora, pague después vea como la “estabilidad” ayudo al gobierno Para posibilitar la victoria de Palito Ortega, el “estabilizador” Cavallo no vaciló en "maquillar" generosamente la situación presupuestaria de Tucumán — en una de las operaciones clandestinas más descaradas de todas las que se han perpetrado con el "plan de convertibilidad". El ministro de Economía autorizó la emisión masiva de bonos para pagar los gastos corrientes, incluso también para Salta. Ahora llegó la hora de empezar a pagar, razón por la que el interventor Araoz quiere irse lo antes posible. En noviembre próximo, la administración tucumana “deberá hacer frente a una deuda que para muchos es superior a los 14 millones de dólares. Nadie sabe de dónde saldrán esos fondos” — dice La Gaceta (11/9). Pero Palito no se inmuta por el encargo, pues según le dijo al mismo diario “a mí me preocupa mucho el déficit municipal de la Capital (de Tucumán), que supera los 50 millones de dólares”. El futuro gobernador ya tiene armada su lista de prioridades — como se puede ver. La Gaceta, que naturalmente apoyó la candidatura de Palito, recuerda, sin embargo, que el interventor “Araoz prometió hablar del estado de las arcas públicas antes de los comicios, lo que no aconteció”. El "olvido" es por demás lógico cuando se tiene en cuenta que “el Banco Provincia muestra una deuda exigible de 45 millones de dólares que el Banco Central podría ejecutar en cualquier momento” — pero que no hizo, claro, antes de las elecciones. “Y todo esto, concluye La Gaceta, sin contar el desbalance del presupuesto actual, estimado en otros 150 millones de dólares". No cabe ninguna duda entonces que el menemismo ganó las elecciones gracias a la “estabilidad".

19 de septiembre de 1991
Elecciones 91: Rico
Redacción

La elección de Rico fue tan buena, que prácticamente opacó el triunfo menemista. La complacencia centro-izquierdista con el régimen y la complicidad radical, dejaron como única oposición al nacionalismo de características derechistas. De un modo general, la elección de Rico parece responder a las votaciones obtenidas desde 1987 a esta parte por diversos partidos provinciales y hasta agrupaciones municipales, y en particular a las dirigidas por ex militares. Todas ellas receptaron la desmoralización de gran parte de la clase media y de otros sectores de las masas ante la falta de perspectivas y el empobrecimiento creciente provocado por el régimen democrático. En su afán por "reciclar" a los hombres y aparatos de la dictadura a la “democracia”, los políticos “democráticos” nunca empeñaron una lucha a muerte contra estas tendencias, como una forma, seguramente, de encubrir su propia complicidad con los regímenes militares y en especial con los banqueros que los financiaron. La base operativa de todos estos partidos, y lo mismo ocurre con Rico, son los aparatos de seguridad, sea en actividad o en retiro — a lo que se agrega el viejo tronco de ideólogos nacionalistas y de punteros desplazados del peronismo. Esto dicho, para que nadie crea que Rico o quien sea, empezó de cero. Del mismo modo que ocurrió en Tucumán con Bussi, la víctima más destacada en términos de votos como consecuencia de la elección de Rico, fue la UCR. El “pollo” de Alfonsín, el veterano Pugliese, y Alfonsín mismo, aparecen entonces, quién lo diría, como auténticos aprendices de brujos, porque son devorados por las fuerzas que ellos, “obediencia debida” y democracia mediantes, contribuyeron a desatar. Pero Rico, mucho más que sus predecesores, se presenta como opositor a la política actual, en especial porque toca el tema de la política económica — algo que ninguno de los otros ha hecho. Denunció la “estabilidad” como un resultado del “infraconsumo” y al “plan Cavallo” porque transfiere el excedente económico al exterior. Evitó desarrollar su anti-marxismo y su anti-izquierdismo, para hablar en cambio de la necesidad de un movimiento nacional. Cuando se tienen en cuenta la trayectoria y las características de Rico, y la naturaleza de su organización, resulta clara su falta de principios —algo que no debe confundirse con falta de fanatismo. Rico ha dejado claro, por otra parte, que el “movimiento nacional” tiene características diferentes según “los tiempos”. No precisó cuál sería su contenido actual. Lo cierto es que apoyó la política petrolera de Frondizi y la seguida por Frigerio (hijo) en YPF bajo el gobierno de Menem. En definitiva, sería una variante diferente de la entrega. El nacionalismo de Rico tampoco sobrepasa la comarca argentina, no tiene una proyección antiimperialista latinoamericana. Sus posibilidades populares son entonces muy limitadas. Solo cuando se precisen los contornos políticos de una crisis revolucionaria, podrá verse qué función podría la burguesía asignarle a Rico en defensa del Estado burgués. Entretanto, para los activistas obreros y de la juventud el problema planteado es darle una orientación adecuada a la lucha de las masas contra el gobierno.

19 de septiembre de 1991
Elecciones en la Capital
Redacción

Las elecciones en la Capital evidenciaron un claro retroceso del oficialismo menemista, incluso respecto a 1987 en sus dos variantes: el PJ y la Ucedé. El PJ perdió en la totalidad de las circunscripciones obreras, salvo en Villa Lugano. Los 750.710 votos de la UCR, un 31% de aumento respecto a 1989, no llegan a los 779,399 votos del '87. La Unidad Socialista, pasó de 86.817 votos a 118.495, un 35% de crecimiento, confirmando lo que dijimos hace dos años, de que a IU le había salido una US. El resto de la centroizquierda (el “verde” Lazara, el frentepo-pulista Briski y la alianza Graciela Fernandez Meijide-Bloque de los 8) obtuvieron un 6% dividido. IU tuvo una caída espectacular: ¡cayó por debajo de 1983! El PO obtuvo 8.633 votos contra 6.097 en 1989, para diputados ; un incremento del 46%. Para concejales llegó a 9.149 votos. El voto del PO estuvo concentrado fundamentalmente en las barriadas obreras.

19 de septiembre de 1991
La votación del Partido Obrero en el Gran Buenos Aires
Redacción

En el balance de las elecciones de 1989 señalábamos que “la votación del Partido Obrero creció en el conjunto del país un 15% en lo que se refiere a boleta completa y en un 35% si se considera el corte para diputados y concejales. Sin embargo, en la provincia de Buenos Aires se verificó un fenómeno distinto: la votación cayó un 15 y un 5%, respectivamente. El retroceso se acentúa en el gran Buenos Aires...” (Prensa Obrera, 24/5/89). En otro lugar del balance concluíamos que “los resultados del gran Buenos Aires deben constituir un llamado de atención para el PO”. Los resultados del 8 de setiembre marcaron un progreso en el conjunto de los distritos, del orden del 22%. Pero en esta oportunidad la tendencia en Buenos Aires se revirtió, ya que el PO creció un 40%—de 20.300 a 28.543 votos. Esta reversión no se dió en la provincia como un todo, sino casi enteramente en el gran Buenos Aires, donde el crecimiento electoral fue del 105% — de 13.017 a 21.512 votos. En el interior la votación no se modificó, a pesar de los mayores votos obtenidos en Mercedes, Mar del Plata y especialmente La Plata-Berisso. Esto significa que hubo una caída en las pequeñas ciudades, fundamentalmente rurales. Al igual que lo ocurrido en los barrios más populares de la Capital, en la mayoría de los distritos del conurbano bonaerense el PO logró superar el 1% de los votos emitidos, lo cual seguramente implica porcentajes aún más altos en las barriadas obreras de estos distritos. El llamado de atención de 1989 se convierte ahora en una severa advertencia para profundizar el trabajo de integración a las luchas en el gran Buenos Aires y de organización del partido sobre la base de la formación de cuadros firmes de la nueva generación obrera.

19 de septiembre de 1991
¿Por quién lloraba Cavallo?
Redacción

Todavía debe quedar alguno que recuerde las lágrimas con que Cavallo retribuyó a los jubilados que lo carajearon hace pocos meses en el Congreso. Para mucha gente el ministro impresionó ese día como un ser humano, al fin. Para un mejor conocedor de la fibra íntima de un jugador político patronal, el módico llanto de Cavallo delataba una congénita inestabilidad psicológica. La duda entre una y otra tesis no ha demorado mucho tiempo en resolverse. Solo 24 horas después de las elecciones, y nada menos que en vísperas del día del maestro, Cavallo planteó como una prioridad en la reunión de gabinete “recortar las partidas presupuestarias asignadas a los comedores escolares”. “Ámbito” (11/9), que brinda la información, dice que, según lo planteó Cavallo, “El gobierno considera que la sociedad le ha firmado un cheque en blanco para avanzar en los cambios fiscales sin importar mucho las secuelas sociales” Esto retrata a un hombre y a un gobierno, que “ahorran" sobre el pan de un niño desnutrido mientras gatillan todos los años siete mil millones de dólares solamente en concepto de intereses de la deuda pública. ¿Los padres y los hermanos de esos niños votaron conformes con esta clase de “estabilidad”? Cuando el PO pegatinó por el país su afiche “La Bolsa o la vida”, más de uno habrá pensado que otra vez más, exagerábamos. Quizás nos hemos quedado cortos.

19 de septiembre de 1991
Santa Cruz: La mejor votación
Redacción

El peronismo obtuvo en Santa Cruz el 60% de los votos mediante el recurso de la ley de lemas (presentó, ¡50 sub-le-mas!). El radicalismo cayó diez puntos, al 35%, aunque el corte de boletas permitió al radical Fredi Martínez ganar la intendencia de Gallegos. El corte de boletas, que fue extendido y llegó al 60% en algunas localidades, se expresó también en un enorme voto en blanco del 20% en las candidaturas a diputados provinciales y en el 10% que obtuvo el Movimiento Popular Santacruceño para diputados nacionales. Este masivo corte de boleta revela que la población no percibió en las listas o partidos a agrupamientos políticos delimitados, y hasta vio en todos ellos la misma política (o falta de política) u orientación. El centroizquierda no se hizo presente, al desaparecer de la escena política el Pl, el PH y el PSP. En el caso de IU retrocedieron de 1.100 votos a 400, que es lo que obtuvo ahora el PC porque el Mas no pudo presentarse (¡y llamó a votar en blanco, no al PO!). Pero el PC presentó un panorama de desmoralización tal que sólo concurrió con listas incompletas y ni siquiera cubrió los espacios cedidos en los medios de difusión. Fue significativa su caída en Río Turbio y también en Caleta. El PO con 950 votos, aumento un 60% los votos respecto al '89 en la categoría de diputados provinciales (1,42%). En Gallegos obtuvimos el 2,35% que, con los progresos en Caleta y Turbio representa un importante avance.

19 de septiembre de 1991
Balance del 8: La violación electoral

Para la abrumadora mayoría de los analistas políticos, la victoria menemista del pasado 8 de setiembre se explica por una sola cosa: la “estabilidad". Para los especímenes derechistas o “centristas", los candidatos del menemismo simplemente convencieron al electorado del acierto de la política económica en curso; para los analistas más avanzados de la izquierda, el gobierno logró “chantajear" o “estafar” a la ciudadanía con una estabilidad “ficticia” que funcionó como persuasión real. Para unos el gobierno ganó por sabio, para otros por vivo. Esta interpretación de las elecciones no hace otra cosa que repetir después del comicio lo que el gobierno propagandeó durante la campaña electoral. Es por eso curioso que estos comentaristas no hubieran añadido otros factores “favorables”, como el mayor empleo provocado por la reactivación económica de algunas ramas industriales beneficiadas por la rebaja de impuestos; o el crecimiento del consumo y de las ventas, especialmente de lujo, determinadas por la inflación de activos debida a la especulación financiera. Democracia burguesa Pero la explicación de los resultados electorales en torno a la “estabilidad” tiene menos valor aún que la que pretendió justificar la victoria de Alfonsín en 1983 por el tema de que “con la democracia se come”, o la de Menem de 1989 por la promesa del “salariazo”. Estas interpretaciones pretenden que la ciudadanía tiene una información exacta de la realidad económica o social que se le presenta y excluyen la posibilidad de una intoxicación de la opinión pública a partir de las posibilidades que ofrece una determinada relación de fuerzas entre las distintas clases de la sociedad. Sin embargo, desde el balance fraguado de las empresas hasta los gastos no autorizados del gobierno (que el Tribunal de Cuentas por otra parte tampoco controla), la política burguesa es, desde la mañana a la noche, un inescrupuloso trabajo de intoxicación. La famosa “estabilidad” funcionó durante la mayor parte del año pasado, pero esto no impidió que Menem-Cafiero-Alfonsín perdieran el plebiscito bonaerense, ni por supuesto que la propia “estabilidad” se hiciera añicos en enero-febrero de 1991. El gobierno dice ahora que los resultados del 8 constituyen un cheque en blanco de la ciudadanía para que prosiga y “profundice” su política, sin importarle que después del plebiscito del '90 hubiera dicho que la derrota en nada afectaba la continuidad de su orientación del momento. Los politicastros interpretan el carácter de la votación popular a su gusto. La democracia burguesa considera a la soberanía popular como una ficción jurídica, que le permite imponer en la práctica la supremacía del poder sobre las tendencias populares. Convictos y confesos Casi nadie reparó que los funcionarios de la “estabilidad” son viejos violadores de la estabilidad de la moneda y viejos confiscadores de los ahorros nacionales. La carrera de Cavallo se caracteriza, por sobre todas las cosas, por el arte de manipular la moneda para desvalorizar las deudas de la gran industria. En 1982 estatizó la deuda externa y transfirió su pago por varias décadas a los contribuyentes y a los consumidores, y redujo también a la nada las deudas capitalistas con los bancos oficiales. El gobierno menemista le gana al alfonsinista 3 a 2 en materia de hiperinflación —la de diciembre de 1989, la de febrero de 1990 y la de enero-febrero de 1991. El nombramiento de Cavallo como ministro de Economía provocó, precisamente debido a estos antecedentes, una corrida cambiaría. Para ‘ganar la confianza" del capital, Cavallo tuvo que someter la paridad entre el austral y el dólar a la fuerza compulsiva de una ley—pagando algo así como una fianza para seguir en libertad condicional. ¡Pero incluso el mantenimiento de esta paridad austral/dólar es una típica manipulación de la moneda, porque se basa en un crecimiento sin límites de la deuda pública! La presencia de este gabinete económico no es una garantía, sino una carga política para la estabilidad monetaria. Que Cavallo no ceja en su empeño manipulador lo demuestra el plan de reestructuración de la banca oficial, que prevé condonar 10.000 millones de dólares de deudas de la gran industria y de agrocapitalistas, y reducir a menos de la mitad los 5.000 millones de dólares que estos sectores le deben al Banade. Una política de estabilidad debería ejecutar a estos deudores incobrables en lugar de subsidiarlos con dinero de los contribuyentes. Como incluso los electores menos avisados conocen la trayectoria inflacionaria de Cavallo y de sus secuaces, no es la “estabilidad”, real o ficticia, la que explica el voto del 8 de setiembre, sino el completo empantanamiento político de la ciudadanía y en particular los trabajadores frente a la ausencia de alternativas políticas. El bloque menemista, que abarcó desde la embajada norteamericana, el FMI, la burocracia sindical, los radicales y los centroizquierdistas, secuestró virtualmente al electorado en todo el país. ¿O la propaganda oficial se cree a sí misma cuando pretende que gracias a la “estabilidad” los jubilados votaron por el menemismo que les ha confiscado las deudas previsionales y reducido las jubilaciones a la miseria; o que los docentes hicieron lo mismo cuando no ganan para viajar y asisten al derrumbe planificado de la educación; o los médicos y trabajadores de la salud que no cobran lo que se les adeuda y se manejan con un presupuesto de mendigos; o los trabajadores de las provincias que tienen un enorme índice de desocupación; o finalmente los obreros que tienen los salarios congelados frente a un aumento del costo de vida del 20% desde abril y deben hacer frente a un costo de la canasta de alimentos que ha llegado a los cinco millones de australes? Cuando la mayoría que sufre estas condiciones vota por sus victimarios (ni siquiera por el mal menor), está reflejando una impasse política y por sobre todo el completo fracaso y la capitulación directa de todas las direcciones populares que deberían hacer frente a la política anti-obrera del gobierno. Para explotar en su beneficio esta crisis de dirección de las masas, el gobierno reagrupó en torno de sí a la más completa coalición de capitalistas de los últimos tiempos, al extremo de que algunos candidatos “opositores" resultaron más defensores de la política oficial que los propios hombres del oficialismo. El voto a favor de las listas que apoyan a la política económica de Cavallo y aun al propio gobierno, alcanzó en realidad al 80% del total de votantes. “De Devoto a la gloria” Las elecciones no se dieron, en verdad, en el marco de la “estabilidad” sino de una verdadera crisis de régimen. Los resultados electorales tienen, a su vez, limitaciones muy grandes como para que puedan ser considerados una verdadera salida para el gobierno. Edgar Mainhard, que demuestra que algunas veces un periodista asalariado puede ser bastante descarnado, dice en "Ámbito” (10/9), claro que una vez pasadas las elecciones: “Tres meses atrás no estaba en los cálculos de nadie que el menemismo alcanzaría un triunfo electoral como el del domingo. Quien hubiese pronosticado la victoria en la provincia de Buenos Aires seguro que habría sido observado con curiosidad. Y si alguien vaticinaba la gloria en Tucumán o Santa Fe sería sospechado de insano. Menem estaba para Villa Devoto, con Mario Casería o ‘Cacho’ Steimberg”. El periodista ni se pregunta, naturalmente, si los resultados electorales cambian en algo esta conclusión o evidencia jurídica. El régimen “democrático” tiene todavía por delante la tarea de “superar” esta “des-prolijidad” en la configuración del poder ejecutivo. Mainhard aporta otra “perla”: hace tres meses, dice, “Roberto Alemán hablaba de la libre convertibilidad como apenas una 'ilusión'". En julio, recuerda, se produjo la crisis con el Banco Río Negro, pero más importante todavía la liquidación del Banco de La Rioja, que comprometió al Banco de la Nación a la emisión de 250 millones de dólares en australes. La provincia del presidente era desde hacía ocho años el paraíso del vaciamiento de los cofres públicos. ¡Políticos de la “estabilidad"! Por último estaba el “Yomagate”, metódicamente impulsado por el embajador Todman para culminar su trabajo de secuestro extorsivo del gobierno nacional y del conjunto del régimen político argentino. En esta fase, Menem se conformaba a la idea de perder varias provincias, si a cambio podía conservar una mayoría parlamentaria que le salvara la piel. Pensaba en gobernar por medio de un acuerdo con Angeloz, Usandizaga y eventualmente Duhalde. La candidatura de éste se encontraba, precisamente, en plena crisis. El diario La Nación reclamaba que renunciara a la vicepresidencia y que se convocara a elecciones para sustituirlo. La embajada norteamericana exigía un acuerdo con el radicalismo, el cual en marzo había votado el aumento de los impuestos y respaldado el plan de convertibilidad. Pero estos acuerdos para el futuro no podían disimular la enorme posibilidad de una caída del gobierno, en el caso de que sufriera la derrota electoral que se preveía. La crisis inminente del conjunto del régimen político forzó, entonces, a un acuerdo aún mayor, que diera por lo menos la seguridad de una victoria oficialista en Buenos Aires. En este sentido Mainhard aporta la “perla" más importante cuando informa que “Para entonces, el gobierno había llegado a un entendimiento con el radicalismo (César Jaros-lavsky fue un interlocutor clave) para poner coto al ‘Yomagate’”. La UCR votó contra la caída del gobierno a través de una conspiración delictiva de obstrucción de justicia. La elección bonaerense quedó “arreglada”. Menem nombró ministro al “acuerdista" Manzano y liquidó de paso a Mera Figueroa y al negociado de los DNI con Francia, satisfaciendo un reclamo de Todman. ¡Pugliese dirá durante la campaña electoral que al radicalismo no le conviene ganar las elecciones bonaerenses! La Conferencia Nacional del Partido Obrero, que tuvo lugar a mediados de julio, había concluido, exactamente, que la burguesía y el imperialismo harían lo imposible para salvar a este gobierno de las “privatizaciones”. Los “analistas” políticos revelan toda su incapacidad cuando pretenden ignorar este operativo de complicidad política entre los dos partidos más importantes, bajo la directa inspiración de la embajada norteamericana. La burguesía de carne y hueso (no la abstracción económica sino la fuerza viva del capital) se vio obligada a intervenir con medios excepcionales, no para ganar una elección que tenía asegurada en la persona de cualquiera de los candidatos en presencia, sino para salvar al conjunto del régimen político de lo que amenazaba convertirse en la gota de agua final de la crisis del gobierno menemista. La Bolsa o la vida Pero la burguesía viviente necesita alimentar a su abstracción económica; sin nuevas oportunidades de beneficios no hay acuerdos políticos. El FMI acepta un acuerdo con el gobierno sobre la base de un programa fiscal que todos los economistas consideran inviable de antemano. Lo hace al mismo tiempo que el gobierno nombra presidente de la Comisión de Valores a un hombre de los Fondos de Inversión de los Estados Unidos, Martín Redrado, para lo cual viola las disposiciones vigentes en materia de designaciones. El negocio del capital financiero pasa en la actualidad por esos Fondos de Inversiones, debido a la crisis del conjunto del sistema bancario internacional. El nombramiento de Redrado significa la decisión de liquidar el Sistema de Previsión y confiscar los aportes obrero-patronales para crear Fondos de Inversión en el país, que inauguren una nueva oportunidad especulativa para el capital. Esto, unido a otro conjunto de medidas económicas, provoca el boom de la Bolsa que dejará a los especuladores nada menos que seis mil millones de dólares de beneficios ¡en un solo mes! Estas soluciones “mágicas” ponen a la burguesía en un estado tal que su psicoanalista oficioso, Mariano Grondona, se ve obligado a advertirle acerca de los peligros de la “euforia”. Por esta época, la epidemia de sarampión cobra su mayor número de víctimas, sin que esto altere la situación del ministro Porto, un hombre que representa la "eficiencia” del sector privado, y que precisamente por eso no había previsto una adecuada provisión de vacunas. En la provincia de Buenos Aires, las entidades de la oligarquía agraria y de la industria meten sus diputados en la lista del PJ. En la Capital publican una solicitada de apoyo a Grosso. Se firma el acuerdo con la UIA para liquidar la legislación laboral. Con el dólar y el salario “congelados”, el gobierno presenta al 1,2% de aumento del costo de vida de agosto como un signo de estabilidad, cuando es precisamente la demostración de la continua confiscación de los consumidores. Los intelectuales y economistas de todo pelaje decían que la nueva obtención de préstamos en el mercado mundial y el aumento de la cotización de la deuda externa argentina, demostraba que Argentina había despegado hacia el primer mundo y obtenido un reconocimiento mundial de su estabilidad. Fingían no saber que el gobierno había armado, al mismo tiempo, un bono de consolidación de deudas por 30.000 millones de dólares, que llevaba la hipoteca pública a los 100.000 millones. También fingían desconocer que Brasil, con una inflación mensual del 20%, con sus finanzas públicas en ruinas, sin haber firmado un acuerdo con el FMI y sin un plan Cavallo, ya había obtenido en ese mismo mercado préstamos por un monto ocho veces superior a Argentina. Para los brasileños la explicación de “su" boom era bien diferente: “La razón de esta positiva alteración del ambiente financiero internacional, dice un editorial de la Gazeta Mercantil (11/9), es la escasez de oportunidades de inversión de retornos elevados después de la liquidación de las colocaciones de riesgo, como eran los llamados ‘bonos basura’ (del mercado norteamericano)”. Es decir la nueva deuda nacional se explica por la grave crisis del mercado financiero internacional, que naturalmente sólo presta a corto plazo y con garantías reales. Las perspectivas, entonces, no pueden ser más explosivas. ¡El fraude electoral! En el cuadro del salvataje a este régimen en estado de emergencia política y económica, el gobierno montó además un sistema de fraude electoral que, él también, contó con el acuerdo de la “oposición". Se trata de la ley de lemas, que permitió a Reutemann ganar las elecciones aunque salió segundo, y a Palito derrotar a Bussi gracias a la integración de todas las fracciones justicialistas. La corrupción del régimen político en virtud de esta ley se aprecia en el hecho de que se llegaron a formar ¡más de cien sub-lemas! dentro del lema del Partido Justicialista. En Santa Cruz, Santa Fe y Tucumán llegaron al poder ejecutivo provincial fracciones políticas que, por sí solas, no reunieron la mayoría del electorado. El mismo mecanismo se aplicará en las elecciones de Salta, el próximo 27 de octubre. ¿Qué clase de mayoría es, entonces, esta “mayoría” oficial? Las elecciones estuvieron muy lejos de representar el escenario libre y neutro en el cual el electorado escoge sus opciones. Como ocurre en el “mercado”, donde el consumidor es la víctima del capitalista y, cuando esto no alcanza, la víctima de las ententes entre capitalistas, en las elecciones el ciudadano es víctima del poder político que representa a las clases explotadoras. Frente a esta conspiración de la burguesía contra la democracia y contra los explotados, no se levantó ninguna fuerza política con la excepción del Partido Obrero. Que la corrupción político-electoral no alcanzó a salvar al peronismo, fue notado por varios observadores. En Tucumán y en Santa Fe, no fueron los sub-lemas justicialistas sino los de Palito y Reuteman, los que se llevaron el 70% de los votos. En Buenos Aires, entraron como diputados hombres como Piotti o dirigentes de Carbap o la UIA, e incluso funcionarios formalmente justicialistas, como Solá, pero que hace tiempo son simples voceros de los intereses del capital agrario. El partido justicialista ha perdido peso oficial y ha dejado de gobernar, luego del 8, en las principales provincias: Córdoba, Río Negro, Neuquén, Tucumán y Santa Fe. Se ha empezado a hablar de menemismo en lugar de peronismo, y es rigurosamente cierto que los gabinetes de Tucumán y Santa Fe van a ser digitados por Cavallo. Menem se ha transformado en un Collor de Melo, quien nunca tuvo un partido propio. Este derrumbe del justicialismo se une al derrumbe del radicalismo — que tiene todo el derecho a temer una “tucumanización” del partido (en Tucumán cayó del 52% en 1985 al 4% reciente). Esta crisis de los partidos debilita aún más al parlamento, ya convertido en una nulidad ante la tendencia de Menem a gobernar por decreto. La disgregación de los partidos patronales y la pérdida de autoridad de sus jefes, va a acentuar la parálisis del Congreso. Las elecciones han servido como andarivel para que un conjunto de testaferros presten su figura al copa-miento directo del poder por los clanes financieros. ¡Y Menem dice que todo esto tiene que ver con la capacidad “integradora” del peronismo! (La Nación, 17/9). Claro que se trata de una “integración” al revés: no es la “integración nacional” para morigerar las presiones del imperialismo sobre el país y ampliar el área de explotación del capitalismo nativo, sino la “integración” al capital financiero para atomizar a las masas y ampliar la dominación imperialista. Menem simplemente está diciendo que se ha agotado la capacidad de la burguesía para “integrar” a la clase obrera a un proyecto de colaboración de clases. En Buenos Aires el PJ obtuvo un 18% menos de votos que en 1989, a pesar de todos sus candidatos recién llegados, pero en el Gran Buenos Aires esa caída fue del 25%. El gobierno y la camarilla que lo rodea han logrado sortear el abismo político pre-electoral, pero el régimen en conjunto sale más debilitado de las elecciones. Es mayor la crisis de sus partidos y del parlamento, menor la autonomía de los gobiernos provinciales, más aguda la dependencia económica y también más aguda la catástrofe social. Para salir del paso el régimen patronal se ha tenido que comer una parte grande de su capital político y proceder a un mayor hipotecamiento de los recursos nacionales. La responsabilidad de la izquierda La febril acción del gobierno y de sus mandantes para superar la crisis planteada por las elecciones fue, en última instancia, una lucha que la burguesía tuvo que librar contra sí misma, es decir, para conciliar las contradicciones de su propio régimen social, de su política y de sus intereses. En ningún momento tuvo que enfrentar la oposición política de los explotados, huérfanos de toda dirección. La campaña electoral pinchó la tesis de moda, según la cual la posibilidad de una alternativa de izquierda depende de su unidad, al mostrar el alineamiento pro-menemista del conjunto de la centroizquierda. No salió de ésta ningún planteo de conjunto de oposición a la política menemista, ni siquiera la denuncia sistemática de la política "estabilizadora”. Sus grupos siguieron los esquemas publicitarios de cualquier partido tradicional. Pero más allá de esto, el Pl apoyó a Palito en Tucumán, en tanto que los “socialistas” del Hogar Obrero se dividían el trabajo con Reuteman en Santa Fe. La falta de unidad puede ser cuestionada cuando existen posiciones aproximadas, nunca cuando expresan planteos antagónicos. Un comentarista extranjero (Gazeta Mercantil, 11/9) opina que “sólo unida la izquierda argentina podrá debatir ante el pueblo si la estabilidad argentina lleva al primer mundo o apenas cruza la frontera y llega a Bolivia”, pero el hombre no se ha dado cuenta que para la propia izquierda la respuesta es un enigma. Toda su estrategia, si es que tiene alguna, se basa en las posibilidades de éxito de los planes económicos, y de ningún modo en la perspectiva de su derrumbe. Lo más importante fue, con todo, el derrumbe de Izquierda Unida, que no fue solamente un desastre electoral, ya que los dirigentes del Fral y del Mas habían demolido el Frente y a cada una de sus propias fuerzas bastante antes de las elecciones. IU, el Fral y el Mas sucumbieron como consecuencia, principalmente, de sus propias contradicciones. Las elecciones mostraron, que solo en forma muy limitada el PO ganó para sus filas y en términos de votación a los luchadores que habían confiado en Izquierda Unida. Izquierda Unida se desmoronó cuando sus posibilidades electorales eran altas, pero también cuando, en aparente contradicción con esto, su retroceso en militantes era manifiesto, especialmente en el caso del Mas. Quienes habían buscado en el Mas una organización de lucha se encontraron con que capitulaba en cualquier conflicto serio, cuando no pactaba directamente con el gobierno; y quienes habían buscado una alternativa histórica al stalinismo y al nacionalismo burgués, se encontraron con una organización electorera que reproducía, con sus características, la política democratizante del stalinismo. La dirección del Mas, que se jactó siempre de que su alianza con el Fral le había servido "para crecer", nunca imaginó que ella iba a ser también la causa de su derrumbe. La escisión de IU tuvo lugar sin ninguna clase de principios. El Mas se acaba de dar cuenta ahora de que la alianza con el PC afecta su “imagen” con relación a lo que la opinión pública piensa de la crisis en la URSS. Pero este planteo refleja el vigor de la presión democratizante del imperialismo sobre el Mas, el cual no parece poner el mismo vigor en diferenciarse de los “demócratas" que constituyen la punta de lanza de la restauración capitalista en la Unión Soviética. El problema no es de “imagen" sino de políticas; si Izquierda Unida hubiera tenido una política combativa y consecuente, no sólo hubiera crecido su “imagen" sino por sobre todas las cosas la organización independiente de los trabajadores y la definitiva superación del stalinismo. La enorme impasse del Mas y su tendencia antirrevolucionaria se expresa en no haber opuesto a IU el planteo de construir un frente revolucionario, sino de “hacer grande al Mas”. Desde que la echó al ruedo, el 1° de Mayo pasado, en forma por demás desafortunada, el Mas no ha hecho más que achicarse. Un partido revolucionario debe tener una política de unidad con relación a la vanguardia de los trabajadores o a las más amplias masas oprimidas. La victoria electoral del menemismo no es la consecuencia del éxito publicitario de la campaña de la “estabilidad", sino la resultante de una relación política de fuerzas en cuyo centro se encuentra más que la crisis de dirección de los trabajadores, la desorientación de la nueva generación de éstos en la presente crisis de alcance mundial. En estas condiciones, el Partido Obrero señala el carácter revolucionario de su campaña política, el acierto de sus pronósticos y previsiones, incluso sobre la propia izquierda, y el crecimiento que está procesando sobre esta base. Choques, conflictos, luchas De acuerdo a lo previsto, el gobierno re-inició su ataque violento a las conquistas obreras y nacionales apenas terminó el comicio. “Un hombre del gobierno” le dijo al diario La República de Montevideo (11/9): “Todos sabemos que la estabilidad económica es precaria y que es necesario afianzarla. Y para esto el camino para recorrer es largo”. “Estabilidad”, entonces, “pelotas” — las masas deberán pagar aún mucho más caro el espejismo de la estabilidad capitalista. La política de Cavallo es posiblemente una de las más parasitarias de la historia económica argentina. Por medio de las “privatizaciones” ha transformado al capital público más rentable en reservas cambiarias que tienen por única función servir de garantía de pago de los préstamos internacionales. Y a veces ni siquiera esto, al haber aceptado en pago los títulos desvalorizados de la deuda externa. El plan Cavallo es una versión agravada del plan de Martínez de Hoz, porque a diferencia de la situación bajo la dictadura, la Nación está hoy completamente en bancarrota. Es cierto que las colosales concesiones otorgadas al capital, la elevada capacidad ociosa existente y algunos acuerdos con Brasil deberán provocar un reanimamiento de la producción durante 1992. Pero sus límites saltan a la vista cuando se considera que la inversión pública será cero, que el Mercosur se encuentra condicionado a una apertura de su mercado a la competencia internacional y que la capacidad ociosa tiene como valla la ausencia de inversiones productivas de conjunto a largo plazo. Aún así, la reactivación exigirá del gobierno acentuar la "austeridad" en materia de salud, educación, cobertura social, protección laboral. La reactivación necesitará el acicate del garrote contra los trabajadores. Ni primer mundo ni Bolivia. Para muchos sectores del movimiento obrero norteamericano, la situación social de las masas en Estados Unidos se “latinoamericaniza" aceleradamente. Hecho el diagnóstico, está dicha la perspectiva. La democracia del dinero “Un primer candidato a diputado no puede haber gastado menos de 800.000 dólares en propaganda, considerando los costos del segundo de publicidad televisiva, carteles callejeros y organización de mítines, estiman quienes manejan campañas políticas”—dice un cable de AFP del 9/9. Si se tiene en cuenta, entonces, solamente a los cuatro partidos con mayor respaldo económico en cada distrito, con su respectivo primer diputado y candidato a gobernador, bien podría ser que en estas elecciones se hubieran gastado entre cincuenta y setenta millones de dólares. Después de todo, el plan de convertibilidad, al igual que el plan austral o la tablita de Martínez de Hoz, valorizaron a la moneda nacional. La conclusión es que la democracia es, decididamente, un asunto de ricos. Si se consideran los catorce millones de votos emitidos, había calculado bien Manzano cuando estimó a cada voto en ¡tres dólares! La misma fuente informativa dice que en el 83 se gastaron nueve millones de dólares, en 1985 sólo cuatro millones, en la de gobernadores de 1987 catorce millones y en las presidenciales de 1989 veinte millones de dólares, o un dólar por voto. La inversión político-electoral de los capitalistas creció en estos dos años bastante más que las cotizaciones en la Bolsa. La burguesía se preocupa mucho por escamotear esta realidad a las masas, para no poner de relieve la manipulación política del electorado que es la esencia misma de una democracia de explotadores. Cuando el plumífero de la patronal comienza sus editoriales con la prevista afirmación de que “el pueblo votó por eso o por aquello... ”, simplemente está mintiendo, porque si el sistema electoral le dio el voto de ninguna manera le ha dado la voz. Para eso el ciudadano necesitaría millones de dólares.

19 de septiembre de 1991
Contra la entrega de YPF: Pueblada en el norte de Salta
Redacción

La pueblada no es casual. Es un proceso de años, ante el progresivo desmantelamiento y la entrega del Yacimiento Norte. En este proceso es muy importante aclarar el rol que han jugado todos los funcionarios provinciales. Primero Ulloa, el PJ y la UCR elevaron tres proyectos para la transformación de YPF que tienen en común la privatización parcial. La última ley votada (no la votó Ulloa, pero esto no significa nada) declara reserva hidrocarburífera a la provincia, pero no retrotrae la entrega ya hecha (Caso Yacimiento Ramos y Martínez del Tinedo) a manos de Plus Petrol y la EPP, lo que deja sólo Aguarague en manos de YPF, única área central, pero que se puede entregar por la ley de emergencia económica. Por otro lado la burocracia sindical, toda ¡bañista, impulsó hace un año y medio una empresa federal de hidrocarburos que también aceptaba la participación privada. Esto explica por qué la burocracia frenó toda resistencia de los trabajadores, negando toda posibilidad de convocar a una asamblea general, insistentemente pedida por el plenario de delegados. Llegado a este punto un grupo de trabajadores organizaron en el mes de abril de este año una agrupación de trabajadores “ypefianos” en defensa de la fuente de trabajo, en la cual los trabajadores del Partido Obrero hemos sido fundadores. Esta agrupación lanzó un plan de cuatro grandes movilizaciones, llegando a reunir a más de 3.000 trabajadores en la Plaza General Mosconi. Luego se produjo un impasse como producto de la falta de un verdadero plan de lucha, que la agrupación dudaba en lanzar. A partir de ahí nos organizamos independientemente de ella, como agrupación El Perforín, tratando de darle una nueva orientación. Luego de un retroceso en el movimiento de la zona, la Agrupación El Perforín impulsó la necesidad de organizamos en las asambleas populares que finalmente largó como consigna. Se hizo una primera de 150 personas y una siguiente decidió salir con un plan de lucha. A esta concurrieron más de 4.000 personas y representantes de todos los partidos patronales (que ante las elecciones no quieren quedarse afuera de este gran movimiento). Esta asamblea resolvió un corte en la ruta nacional 34, en la ciudad de General Mosconi, Y otro corte en la ciudad de Aguaray, donde está la destilería Campo Durán (Lo que dice la prensa de que el corte se produjo por un desabastecimiento en la destilería es llevar la causa hacia un problema absolutamente secundario). Debido a esta enorme presión el Supe larga el paro de 24 horas para el día viernes 13 y convoca en la zona a una nueva asamblea popular en el corte de la Ruta 34. Esta vez el éxito fue total. Se reunieron alrededor de 10.000 personas, pero la Agrupación levanta el corte, sin consultarlo a la asamblea, lo que deja a toda la gente con toda la bronca, porque quería continuar el corte, que podría haberse extendido, pues, según pudo saberse, a la altura de la ciudad de Oran, los trabajadores cañeros del Ingenio El Tabacal de Patrón Costa, declarado en quiebra muy recientemente, estaban por iniciar un corte en apoyo a los trabajadores petroleros, por lo que hubiera generado un virtual estado de deliberación popular en los dos departamentos más poblados de la provincia. Con esta presión las otras filiales entraron en estado de deliberación y salieron al paro que aquí fue acatado por un 80/90 % del personal. Con el pueblo en estado de alerta, cuando se tuvo conocimiento de los despidos el gremio fue virtualmente invadido por afiliados, que se encuentran hasta hoy en permanente estado de vigilia. Mientras tanto la agrupación emplaza a Federación por 48 horas a que reincorpore a todos los trabajadores o declare paro por tiempo indeterminado, pero sin convocar a una asamblea de afiliados en solidaridad con los compañeros despedidos del resto del país; mientras tanto el Perforín ha lanzado entre ayer y hoy una convocatoria a relanzar la asamblea popular y organizar una marcha sobre Salta, con asambleas populares, en las poblaciones como la de Hipólito Yrigoyen , donde se encuentran los compañeros cañeros del Tabacal. La Plus Petrol, adjudicataria del área de Ramos, durante la dictadura, facturó 18 millones de dólares anuales. El municipio de General Mosconi, donde está ubicada esta área, sólo recibe una tasa municipal de 12.300 dólares bimestrales, debido a que esta tasa es calculada de acuerdo a la extensión del terreno y no de acuerdo a lo que se extrae, lo que demuestra la ferocidad de las multinacionales para robar el patrimonio público.

19 de septiembre de 1991
Supe: Asambleas generales para resol ver la huelga general quiebra total de la burocracia
Redacción

La Federación Supe no ha tomado una sola medida de acción en defensa de los 2.300 cesantes a raíz del paro nacional del viernes 13. Con esto la burocracia deja abierto el camino al “principio de solución” que busca el gobierno, que es obtener la firma de una cláusula de “paz social” que garantice la política de privatización de YPF y sus inevitables cierres y despidos. Esta sería la base de la “conciliación voluntaria” anunciada por el interventor Estenssoro. La sospecha de que “este eventual entendimiento fue discutido en una serie de entrevistas que Diego Ibáñez, titular del gremio, mantuvo con el presidente Menem y el ministro Cavallo” (Clarín, 19/ 7), explica el inmovilismo de la Federación Supe frente a las cesantías. Los cesanteados en filial Capital y Ensenada (Destilería La Plata) están concurriendo a los lugares de trabajo y luego a las sedes sindicales, donde invariablemente los agentes de la burocracia les responden con la fórmula de “esperar el resultado de las negociaciones”. Una combativa asamblea de 2.000 petroleros realizada en Ensenada el sábado 14 reclamó salir al paro de inmediato, pero la dirección ubaldinista de la filial planteó esperar 72 horas a la respuesta de la Federación, y en caso de que no se reincorpore a los despedidos, “bajar la palanca y salir al paro por tiempo indeterminado” (la destilería continúa operando sobre la base de trabajadores afiliados al Supe y contratados). Una burocracia quebrada El paro nacional del viernes 13 había sido precedido por una asamblea popular de trabajadores de Supe y pobladores de Mosconi, que congregó 4.000 personas y el corte de la ruta internacional n° 34, para protestar contra la privatización de los yacimientos y el cierre de la destilería, lo que significaría el desmantelamiento de pueblos enteros y la desocupación masiva. El secretario general del Supe-Yacimiento Norte renunció a su cargo “al verse superado por la presión de las bases en defensa de YPF” (El Tribuno, 12/9). Hubo paros y movilizaciones en Río Gallegos; 15 días antes paró Flota y un mes atrás Comodoro. En Mendoza se realizaron marchas de 2.000 trabajadores y se anuncia una asamblea para el próximo miércoles 25. Una burocracia que ha sido cómplice de la entrega de las áreas, de la destrucción del salario y del convenio, y que poco tiempo atrás “mereció" el reconocimiento del mismo Estenssoro por su “amplia colaboración” en la reforma de YPF, no podía tener otra política que ésta de sepultar la defensa del patrimonio nacional y del derecho al trabajo. No está claro aún porqué lanzó el paro nacional del viernes 13, que no tuvo programa ni organización. En filial Capital las plantas pararon mayoritariamente, pero en Sede Central la dirección se borró o entró a carnerear. En Supe Mendoza o en las filiales del Sur el paro se cumplió débilmente o no se llevó a cabo. Fue el paro de una burocracia quebrada y en descomposición por su servilismo frente al gobierno entreguista. Esto explica que en vastos sectores de la masa petrolera exista la convicción de que fue un paro "arreglado" para consumar una derrota y ahogar preventivamente toda resistencia a los planes privatizadores. Asamblea General La Federación Supe, como aparato responsable de defender a los trabajadores y el convenio, no existe. Ni para frenar la cesantía de los 2.300 despedidos ni mucho menos para impedir el proceso de saqueo y entrega que significa la cesantía en puerta de otros 10.000 petroleros. La posibilidad de una acción sindical depende por completo de la realización de asambleas generales, de direcciones responsables ante ellas y de los planes de lucha que ellas voten. En Ensenada, una gran cantidad de compañeros impulsa la huelga general en la filial para lograr la reincorporación de los cesantes. Esto lleva a la unidad de acción con los trabajadores de Flota y de toda Ensenada. En Capital, la agrupación Granate impulsa la convocatoria a una asamblea general para decidir una lucha común y hacer frente al vaciamiento del sindicato por Crespi y Cía. En Mosconi, los activistas están impulsando la convocatoria a una nueva asamblea popular y proponen una marcha sobre Salta, a 400 Km. del yacimiento. El camino es la huelga y la movilización y las asambleas generales. El puñado de burócratas quebrados ha convertido al Supe en una cáscara vacía al servicio del gobierno peronista del Citibank.

19 de septiembre de 1991
APUBA: Lucha en cuatro centros asistenciales
Redacción

Los trabajadores del Hospital de Clínicas y de otros tres centros médicos asistenciales dependientes de la Universidad (Roffo, Lanari y Muñiz) han ¡do a la huelga en reclamo del pago en efectivo de un retroactivo por plus asistencial. La deuda oscila entre los 500.000 australes y los 10.000.000 por compañero y la masa salarial en juego es de 1.600.000 dólares. La deuda fue reconocida después de años de reclamos y movilizaciones, pero a la hora de pagar siempre había alguien antes en la cola. Ahora la Comisión Asesora de Política Salarial y el Tribunal de Cuentas de la Nación consideran que la deuda podría estar comprendida dentro de los alcances de la ley 23.982 que prevé el pago con bonos de deuda interna. Como el dinero no aparece los trabajadores de los cuatro centros de Apuba fueron a la huelga, que se desarrolló durante dos semanas con creciente firmeza. El rector de la Universidad, el radical Shuberoff, que tanto habla de la autonomía universitaria y de luchar por mayor presupuesto, reclamó la “intervención del Ministerio de Trabajo”. La burocracia “ubaldinista"de Apuba se apresuró a acatar la conciliación obligatoria reclamada por Shuberoff sin consultar a las bases, luego convocó a Asamblea y al matonismo, y por 120 a 60 logró la aceptación por 20 días de la “conciliación”. Es necesario constituir una coordinadora de activistas entre los cuatro centros asistenciales de la UBA. El pago que propugna el gobierno es un robo a mano armada. Una masiva asamblea de los centros asistenciales es la que debe decidir el curso a seguir para obtener la reivindicación.

19 de septiembre de 1991
Asamblea popular: San Lorenzo se pone de pie
Corresponsal

El comienzo de la semana encontró al movimiento obrero de San Lorenzo afrontando dos graves ataques: por un lado, el despido de 20 trabajadores en la destilería de YPF, luego del paro del pasado viernes. Por el otro, 220 “licenciados” en Fabricaciones Militares de Beltrán. En otras fábricas (Indo, Pasa), las patronales están esperando la sanción de los topes indemnizatorios para lanzar una oleada de cesantías. En este cuadro, la CGT de San Lorenzo convocó a un plenario regional de delegados. A propuesta de los representantes de un conjunto de gremios (docentes, municipales, aceiteros y otros) fue resuelta la realización de una asamblea popular para el próximo viernes 20, frente a la puerta de la fábrica militar de Beltrán. La iniciativa plantea una respuesta de conjunto del movimiento obrero regional.

19 de septiembre de 1991
Bancarios: Hay que ponerle un freno a Cavallo

Menem y Cavallo se aprestan a lanzar la ofensiva en regla contra la banca nacional y provincial, que apunta a la expulsión de un tercio del total del personal. Termina de cerrar el BANADE y el Hipotecario, transforma a la Caja de Ahorro en una dependencia del Nación, despojándola del área de seguros, y cierra una importante cantidad de sucursales del Nación. Para el caso de los bancos provinciales está planteada la privatización, la reducción del personal y, en principio, el cierre de todas las casas situadas en la Capital Federal. Entre bancos oficiales y provinciales se dejaría en la calle a 20.000 trabajadores. El gran golpe Esta ofensiva, que ya había delinea-do el gobierno radical, sigue punto por punto las “recomendaciones” del FMI y el Banco Mundial y las exigencias de la gran patronal bancaria nacional y extranjera, nucleada en las cámaras ABRA y ADEBA. El argumento es el de siempre, reducir los costos de la intermediación financiera, cuya principal causa, sin embargo, es el extraordinario porcentaje de los préstamos definitivamente incobrables (un 60% ¡promedio! por un monto de 10.000 millones de dólares) —a lo cual debe agregarse ahora la financiación (irrecuperable) del déficit fiscal, por parte del Banco Nación. En lugar de ejecutar a los deudores (que en el caso del BANADE reúne a las empresas que cotizan en la Bolsa y que adeudan 5.000 millones de dólares), el gobierno se apresta a reducir el valor de esas deudas a la mitad y en algunos casos a cancelarla. Al reducir, por vía de este gigantesco subsidio, el giro de la banca oficial a menos de la mitad, queda en la superficie un “sobrante" falso de trabajadores, que se transforman, junto a los contribuyentes en las grandes víctimas de estas estafas. (Todo esto sin mencionar el gigantesco subsidio que significó el financia-miento de los déficits fiscales de los gobiernos provinciales, que han tirado el dinero en interminables subsidios y corruptelas, con el apoyo del gobierno nacional. Ahí está para probarlo La Rioja, que se encuentra en bancarrota desde el primer día de la gestión de Menem como gobernador). El gobierno oculta, que gran parte de la expansión ficticia de la banca oficial (préstamos incobrables, de un lado, y endeudamiento a altas tasas de interés para financiarlo, del otro) fue financiado con la caída de los salarios de los trabajadores bancarios. Los salarios de los compañeros de los bancos oficiales son los más bajos del gremio (dos millones y medio de promedio) y la reducción del personal ha sido una constante desde 1976 coincidiendo con un aumento fabuloso del déficit y no con su reducción. En 1976 el Banco Nación tenía 27.000 trabajadores y ahora sólo 18.000. Ha sido precisamente a través de los directorios de turno de estos bancos, muchos de ellos colocados directamente por la patria financiera, que se fabricó la mayor parte de la deuda externa y de los préstamos incobrables a los grandes capitalistas. El mayor prócer de la fabricación de este déficit fue el propio Cavallo. Durante su gestión como presidente del BCRA, uno de los bancos que quiere echar a un tercio de su personal, se produjo uno de los mayores desfalcos de la historia de nuestro país, cuando mediante los topes a las tasas de intereses se “licuó” la mayor parte de la deuda de la oligarquía agraria e industrial. No hay detrás de estas medidas ningún beneficio nacional, sino por el contrario, un nuevo aporte al proceso de concentración del crédito en manos de la gran banca privada nacional y extranjera, y una suculenta tajada para los aseguradores sacando del mercado a la CNAS. Piedra libre para los banqueros, mano dura para los trabajadores es la consigna de Menem y Cavallo. Si de sanear el déficit se trata, si la cuestión es parar los negociados y la especulación el remedio es el contrario de Menem y Cavallo. No hay que echar a los trabajadores sino a los banqueros. Nacionalizar la banca bajo control de los bancarios y terminar con la patria financiera. La situación de los trabajadores Al escribirse estas líneas, todavía nadie conoce el contenido concreto de los decretos en torno a la cuestión de los retiros “voluntarios”. Si se sabe, en cambio, que los decretos plantean la anulación de sus estatutos internos, lo cual tira abajo el régimen de licencias, el escalafón, el régimen indemnizatorio y de sumarios, el fondo compensador para las jubilaciones, la guardería, etc... Y sobre todo la estabilidad en el empleo. Esto es completamente coherente con la próxima sanción de la Ley de Flexibilidad por parte del Parlamento. Los compañeros que se “acojan” al retiro se encontrarán con un mercado laboral signado por estas condiciones; trabajo precario, carencia de obra social, sueldos de miseria. Y esto si consiguen empleo. En los bancos esta situación comienza a ser percibida. Son pocos los que todavía se creen que el retiro puede resultar beneficioso. La asamblea del BANADE repudió los retiros e inició un plan de agitación. Lo mismo pasó en la Caja de Ahorro y en asambleas de sector realizadas en Banco Nación. Lentamente comienza a desarrollarse un principio de resistencia. La burocracia zanolista está sumida en una completa parálisis. Más allá de la demagogia, no tiene política alternativa a los cierres y a las privatizaciones, que apoyan la burguesía en su conjunto. Esperar algo del zanolismo es aferrarse a un salvavidas de plomo. “Página 12” señalaba que los retiros le significan un cuantioso ingreso a la Bancaria, como ya sucedió en oportunidad de los primeros retiros en el BANADE. Por un programa de lucha A medida que pasan los días se irán conociendo los detalles de las medidas. Es sobre esa base que el activismo antiburocrático y las comisiones internas de oposición tienen que estructurar un programa de resistencia. Ya están planteados hoy varios puntos: la plena vigencia del estatuto del personal de cada banco, la defensa de los fondos compensadores, ningún despido compulsivo. Es necesario unificar estos reclamos en todos los bancos oficiales. Que sean los representantes de los trabajadores los que fiscalicen estos procesos y no la burocracia. Hay que avanzar en la convocatoria de una marcha nacional de todos los bancarios y una asamblea general del gremio para cohesionar las fuerzas y parar la ofensiva del gobierno.

19 de septiembre de 1991
La “estabilidad” viene degollando
Redacción

Los argentinos han vuelto a tener un duro despertar post-electoral. Ahora que ya le han birlado el voto, la opinión pública comienza a ser informada de que detrás de la “estabilidad” había un sistema bancario en quiebra, un déficit de presupuesto persistente y una situación financiera insostenible. Recién ahora el gobierno le confiesa a los ciudadanos que los balances de los bancos oficiales están todos “dibujados” —mientras Eduardo Amadeo, el presidente del Banco de la Provincia de Buenos Aires, y el gobernador Cafiero sostenían en la campaña electoral todo lo contrario. También ahora los banqueros “privados” dejan trascender que el “boom” de la Bolsa fue especialmente diseñado para que los bancos pudieran hacer pingües beneficios y disimular su situación de bancarrota. Pero los explotadores y su gobierno no confiesan ahora que la “estabilidad” era un cuento sostenido mediante un alevoso endeudamiento oficial, porque hayan ido a comulgar. Lo hacen para justificar una descomunal ofensiva contra los trabajadores, que deberán convertirse otra vez más en las víctimas de la completa inestabilidad del sistema capitalista. Durante las elecciones explotaron la mentira de la “estabilidad”, ahora reclaman “sacrificios” para superar la desestabilización. Cavallo reclama el despido de diez mil bancarios con el pretexto de que el “costo laboral” encarece el crédito. La hipocresía no podría ser mayor cuando los salarios no superan los tres millones y han venido bajando sistemáticamente en los últimos cinco años. La “ineficiencia” de los bancos no consiste en otra cosa que en los 10.000 millones de dólares de préstamos que no pueden ni quieren cobrar, favoreciendo los indebidos y subsidiados beneficios de un puñado de grandes capitalistas. Como consecuencia de este “muerto” los bancos oficiales tienen un déficit de setenta millones de dólares por mes. Quieren echar a diez mil bancarios para condonar las deudas multimillonarias de una decena de capitalistas. De paso pretenden sacar de la crisis a los grandes banqueros, mediante la privatización a precio de remate de la desvalorizada banca oficial. La “patria financiera” va a consagrar así su reinado más completo. Otros diez mil trabajadores figuran en las listas de cesantes de YPF, para que la Esso y la Shell se conviertan en amos absolutos de un negocio de 8.000 millones de dólares de beneficios. El presidente de la Comisión de Valores (la Bolsa) se ha hecho cargo de redactar la ley que liquida el sistema previsional. El agente de los especuladores financieros podrá imponer así la contribución previsional obligatoria a los Fondos de Inversión privados, para alimentar el circuito de la especulación bursátil. El “mercado de capitales” se formará como “corresponde”: mediante la confiscación de los salarios de los trabajadores. Mientras el costo de la canasta de alimentos ha llegado a los cinco millones de australes, el gobierno de los que ganaron el domingo 8, pretende seguir con el congelamiento de los salarios. Los tomates y las frutas han subido entre un 40 y un 100 por ciento, y la carne sigue su camino hacia arriba. El presupuesto nacional para 1992 no prevé ninguna clase de inversión pública, pero sí el traspaso de escuelas y hospitales a las provincias y a los municipios, a pesar de que éstos no pueden financiarlas. Hasta el clero ha tenido que protestar por la medida, porque dejaría sin plata a una parte de las escuelas confesionales. Los radicales, los centroizquierdistas y la burocracia se aprestan a decir sí a todo esto, a través del “acuerdo nacional” que exige el gobierno norteamericano, como prueba de garantía política. La “estabilización" se ha mostrado rápidamente como el ropaje pérfido de la catástrofe social. El Partido Obrero llama a luchar contra este despojo sin futuro. Los compañeros de General Mosconi, en el norte de Salta, han mostrado un camino: movilizaciones y marchas — Asamblea Popular.