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Prensa Obrera N° 335

11 de julio de 1991 · 23 notas

Notas de este número

11 de julio de 1991
Por la unión libre y socialista de Yugoslavia

Con el estallido de la crisis yugoslava se franquea un nuevo paso en el desarrollo de la crisis mundial abierta con la caída del muro de Berlín. La desintegración de la “federación balcánica” no puede ser simplemente atribuida al cacareado “fracaso del socialismo” o a las consecuencias del mal llamado “socialismo real” (el cual no tenía nada de socialista y más que real era una pesadilla). Yugoslavia integra desde hace más de veinte años el Fondo Monetario Internacional, del cual ha sido uno de sus más constantes clientes. Lleva aplicados innumerables “planes de estabilización” o de “ajuste” con sus correspondientes devaluaciones de la moneda, incremento de los impuestos y reducciones de salarios. Ha sido la primer diplomada en “economía de mercado” de todos los países de Europa oriental; su sistema de “autogestión" y “autonomía” de las empresas, cuando no directamente las privatizaciones, ha permitido una acumulación privada de capital que se manifiesta por todos los poros de la economía. Recientemente, Yugoslavia conocía inflaciones del orden del 1.000 por ciento anual y tenía una de las tasas de desocupación más elevadas de toda Europa. Distante de nuestras fronteras, los “eslavos del sur" fueron los verdaderos inventores del "plan Cavallo", como que ataron su moneda al dinar, al marco alemán, de la misma manera en que el austral está atado al dólar. En marzo pasado tuvieron que mandar todo al diablo cuando descubrieron lo que debían haber sabido de antemano — que tales “planes” no resuelven nada. Es natural que esta crisis preocupe al imperialismo, esto porque constituye un espejo de las convulsiones políticas que deberán afectar a todas las naciones y Estados que pretendan embarcarse en la vía de la “libre empresa”. Checoslovaquia puede llegar a escindirse también y de hecho existe ya en Eslovaquia un importante movimiento populista con tendencias separatistas. Los países bálticos, Georgia, Armenia y Moldavia —en la URSS— experimentan un fenómeno similar. La consumación de estos separatismos avivará la vieja tendencia alemana a querer colocarlos “bajo su protección”, luego de dominarlos financieramente, lo cual alteraría el equilibrio entre los Estados imperialistas. Este compendio de perspectivas es suficiente para explicar por qué los gobiernos imperialistas se atuvieron a la política del “statu-quo” hasta las vísperas de los choques militares. Con esto querían también asegurar a la burocracia gorbachiana que no estaban planificando la desintegración de la URSS. Pero la política de la “congeladora” internacional nada ha podido frente a la marcha implacable de las contradicciones sociales y nacionales —algo que ya Marx había observado hace muchísimo tiempo y más precisamente con relación a esta vieja “cuestión de los Balcanes”. No se ha secado aún la tinta del “acuerdo de seguridad y cooperación europeos”, firmado hacia fines del año pasado, el cual establecía la intangibilidad de las fronteras del viejo mundo, cuando ya esos límites estatales están formalmente en cuestión. Claro que a los Imperialistas les interesa por sobre todo saber quién va a pagar la deuda de más de 30.000 millones de dólares si el matrimonio yugoslavo se divorcia. Ya en una oportunidad el presidente francés, Francois Mitterrand, estimó que la desintegración de cualquier estado deudor de Europa del este que comprometiera el pago de la deuda, sería suficiente para mandar a la banca francesa a la ventanilla de sus propios acreedores. Eslovenia y Croacia Yugoslavia es una dictadura burocrática, aunque los extremos de represión se hayan mitigado como consecuencia del debilitamiento del poder central. La solución progresista e históricamente más adecuada a este impedimento al libre desarrollo de los trabajadores y de los pueblos que integran la federación yugoslava es la revolución política, es decir, el derrocamiento de la burocracia por una revolución conducida por el proletariado. En ausencia de la alternativa de la revolución política, la separación estatal de las naciones de la federación constituye una reivindicación progresista frente al despotismo del poder central, fundamentalmente dominado por los burócratas stalino-nacionalistas de Serbia, el estado más extenso y numeroso. Pero esto no significa en ningún caso que se deba apoyar la política concreta de separación que siguen las cliques burocráticas o pequeño-burguesas que dirigen, por ejemplo, Eslovenia y Croacia. La política de estas cliques lleva a esos Estados a convertirse en colonias del capital financiero internacional, en particular de los alemanes. El marxista debe luchar, antes que nada, por la unidad de la clase obrera de Yugoslavia por encima de las diferencias nacionales. La defensa del derecho de autodeterminación debe ir acompañado de la denuncia del nacionalismo proimperialista. Si las circunstancias llevan a los trabajadores, con conciencia de clase sea de Eslovenia, de Croacia o de la propia Serbia, a defender o impulsar la separación nacional frente a la burocracia, esto debe estar estrechamente ligado a la consigna de la unidad socialista de Yugoslavia —de ningún modo para hacer de ese separatismo un fin en si mismo. La prensa diaria habla mucho de la “artificialidad" de Yugoslavia, simplemente para dar curso a la propaganda nacionalista. Pero aunque algunas partes se encuentran en la federación en virtud de la imposición de tratados internaciones (por ejemplo Macedonia de mayoría búlgara), la unión de Serbia, Croacia, Eslovenia y Bosnia-Herzegovina es el resultado de una larga evolución histórica. Es cierto que esta evolución nacional quedó obstaculizada y truncada como consecuencia de la formación tardía de la federación, en plena época de descomposición imperialista y de desintegración de las naciones pequeñas, o como consecuencia del despotismo burocrático, pero no por ello Yugoslavia deja de tener las características de un Estado nacional, bajo formas federativas. La destrucción de Yugoslavia como objetivo estratégico es reaccionaria. Las autoridades nacionalistas eslovenas (la mayor parte de ellas ha pasado por la Liga Comunista e integra el establishment burocrático) han reconocido que una separación estatal permanente provocaría una caída del 25% del producto bruto esloveno. La carga de esta catástrofe la pagarían naturalmente los trabajadores. Además, esas autoridades se han comprometido a asumir el pago del 15% de la deuda externa. La “rehabilitación” económica de Eslovenia quedaría en manos del capital internacional, lo cual está muy lejos de ser una vía para la independencia nacional. El estallido de las hostilidades entre Eslovenia y el gobierno central, pero fundamentalmente Serbia, lleva naturalmente la cuestión de la autodeterminación nacional al terreno concreto del lugar que se debe ocupar en el enfrentamiento, que no puede ser otro que el de oposición al gobierno central y a Serbia y por la defensa de los derechos democráticos y nacionales eslovenos. Solamente esta política podrá asegurar la vía para una unión libre y socialista de Yugoslavia. Rompecabezas intencionado Se habla mucho del separatismo esloveno y croata, pero lo cierto es que lo que los eslovenos y los croatas votaron en los referéndums fue la independencia nacional sólo en el caso en que no fuera posible negociar la transformación de la federación en confederación. Este cambio dejaría la política exterior, la moneda y las fuerzas armadas (reducidas) en manos de un gobierno central, pero es obvio que daría todas las atribuciones impositivas a los Estados individuales. Según las últimas encuestas (que hay que tomar con reservas) la relación a favor del separatismo inmediato es 44 a 34 en Eslovenia y 50 a 45 en Croacia, lo que en un sentido estricto inviabiliza la separación; no hay estados nacionales con una mitad de los ciudadanos en contra. Pero al atacar a Eslovenia, el gobierno central y la burocracia stalino-nacionalista de Serbia está impulsando la escisión. De modo que la verdad es que una corriente muy fuerte de los estados separatistas está a favor de la unión y que la política de la burocracia central unionista impulsa la división. Es que los stalino-nacionalistas pretenden transformar a Yugoslavia en una Gran Serbia, es decir, un estado unitario (no una federación) que permita a Serbia anexar a Macedonia, Bosnia Herzegovina y los territorios croatas poblados por serbios, del mismo modo en que han anexado a la región autónoma de Kosovo, de mayoría albanesa, a sangre y fuego. Este nacionalismo serbio es reaccionario y puede provocar a Bulgaria a anexar a Macedonia, a Albania a pretender lo mismo con Kosovo, y hasta reavivar reclamos de Italia y Austria sobre territorios del noroeste yugoslavo. El interés económico de este nacionalismo serbio es muy claro: en los últimos años ha utilizado clandestinamente la emisión monetaria central para subsidiar a la burocracia, un fenómeno que se convirtió en el factor N° 1 para impulsar el separatismo no serbio. Estos stalinista no quieren un banco central realmente federal! El imperialismo se ha pronunciado hace tiempo contra las separaciones debido a las ya mencionadas razones de la deuda externa y el “statu-quo”. Es evidente que al imperialismo no le interesa la desintegración de un mercado nacional en varios mercados locales; varios diarios han dicho que el principado de Luxemburgo es una prueba de la viabilidad de una nación pequeña, pero no han añadido que Luxemburgo es apenas una zona franca de los bancos, no un país. Mediante la presión de las “economías de mercado” más desarrolladas de Eslovenia y Croacia, a lo que se suma la posibilidad de negociar una confederación, el imperialismo procura llevar más a fondo la posibilidad de restauración capitalista al conjunto de Yugoslavia. Si los alemanes y los austríacos (y hasta cierto punto los italianos) han dado muestra de apoyar la secesión, no debe descartarse que lo hagan, no por intereses en el separatismo esloveno-croata, sino al revés en interés del nacionalismo serbio. Alemania, Austria e Italia son los países más gorbachianos de Europa y con mayores inversiones y préstamos en la URSS. ¿Helmuth y Mischa se tutean — cómo explicar que el teutón apoye el separatismo que el ruso en principio crítica? Es altamente probable que sea un recurso para salvar al gobierno y a la burocracia serbia, la cual, como mayor estado yugoslavo, es la que está pasando por la crisis social y política más severa. En Serbia puede surgir una situación revolucionaria, es decir un impasse régimen combinado con un levantamiento popular; el nacionalismo y la consigna de un Estado unitario y puro podría ser un recurso contra el movimiento de las masas. Alemania estaría, entonces, no tanto interesada en la separación eslovena como en el salvataje de Serbia y de Gorbachov. Hay que ocupar las barricadas contra el militarismo burocrático yugoslavo en nombre de la consigna de la unión libre y socialista de Yugoslavia.

11 de julio de 1991
Qué pasó en el Encuentro de México

El siguiente artículo fue publicado como columna de opinión en el diario La República de Montevideo, el pasado viernes 5 de julio. Cuando en junio del año pasado los partidos de izquierda de América Latina se reunieron en la ciudad de Sao Pauto por iniciativa del PT de Brasil, el propósito del encuentro fue elaborar un “modelo socialista alternativo” al derrumbe del mal llamado “socialismo real". En la nueva reunión que se realizó en México hace algunas semanas, ese planteamiento fue sonoramente archivado como un objeto casi molesto. Su lugar fue ocupado por la formulación de una política de integración económica en tos marcos capitalistas, no solamente referida a América Latina sino incluso a Estados Unidos y Canadá. El otrora “socialismo con democracia "fue sustituido nada menos que por la reivindicación de la economía de mercado en las condiciones sociales del capitalismo y de su superestructura monopolista e imperialista. La reunión de México ha simplemente registrado el grado de integración de la izquierda latinoamericana al Estado burgués de nuestras naciones semicoloniales. Si se considera que los partidos que asistieron de Uruguay y Brasil apoyan el Mercosur (1) (el cual acaba de firmar un “acuerdo-marco” con Estados Unidos); que el PRD de México defiende el Tratado de Libre Comercio impulsado por Bush (2) (con la piadosa reserva de que debería ser implementado en forma equitativa y gradual); o que el PS de Chile es co-signatario de la “apertura económica” con el gobierno norteamericano; si se tiene en cuenta esto, hay que convenir que solo la prudencia (¿o la inconciencia?) impidieron a los asistentes votar por aclamación la Iniciativa de las Américas. En el país azteca, donde la superexplotación es simplemente fantástica, la izquierda borró toda frontera de clase entre los obreros y los explotados, de un lado, y la burguesía y el imperialismo, del otro lado. Aun con el contenido político-social mencionado, las conclusiones de la reunión fueron puramente académicas, que se deberán manifestar en futuros seminarios y foros. Estuvo ausente, como ya había ocurrido en Brasil, la política de campañas; por el no pago de la deuda externa; por la salida de los yanquis de Panamá; por la defensa de las conquistas revolucionarias de Nicaragua; contra el bloqueo a Cuba por parte del imperialismo y el incumplimiento de los compromisos comerciales por parte de la URSS; por el apoyo a la ola de huelgas y luchas en Brasil, Uruguay, Perú, Dominicana o Argentina. Se trata de reivindicaciones incompatibles con lo resuelto en México, toda vez que implican una lucha de masa contra el imperialismo y las burguesías nativas. El tema de la solidaridad con Cuba es el que exige, en este marco, el mayor esclarecimiento. La reunión votó, es cierto, la ritual solidaridad, pero la política de integración capitalista que fue aprobada conduce al aislamiento de Cuba o a la liquidación de su régimen social. Una parte de la izquierda apoya la política de los países del Grupo de Río, el cual bajo la etiqueta de la democratización de la isla impulsa decididamente la liquidación de la revolución cubana, del mismo modo que el difunto grupo Contadora (apoyado por la izquierda) logró su objetivo de liquidar “democráticamente” la revolución nicaragüense. La delegación cubana al Encuentro fue más allá en toda esta política al reclamar su derecho a reintegrarse al sistema interamericano. Nada indicaría, sin embargo, que la OEA y sus instituciones hayan dejado de ser “el ministerio de colonias” de Estados Unidos. La reunión de México puso de relieve las limitaciones insalvables de la llamada “izquierda combativa” o del “protagonismo popular", que no hizo el menor intento de delimitarse del planteamiento político capitalista y aun proimperialista que hegemonizó el Encuentro. Una declaración opositora a la que fue aprobada hubiera contribuido decisivamente a la discusión y al esclarecímiento en el conjunto del movimiento de izquierda. Pero entre tos “pluralistas” volvió a campear el “unanimismo” — con la excepción, naturalmente, del Partido Obrero de Argentina. *Jorge Altamira es dirigente del Partido Obrero (PO) de Argentina Notas: (1) Según Jaime Perez (La República, 23/6/91) “en tomo al Mercosur ‘hay un entendimiento de Lula con la postura del FA’”. (2) “en vez de un acuerdo limitado y de visión estrecha... (que) se siga la vía que ha propuesto el PRD, de un pacto continental de desarrollo y comercio...” (Cuauhtemoc Cárdenas, 6/6/91 , en la “Rainbow Coalition Policy Conference”).

11 de julio de 1991
Frente Amplio de Uruguay: Mercosur, “una oportunidad”

En el Uruguay la consigna del ingreso al Mercosur ha dado lugar a una “gran unión nacional”, al recibir el apoyo de la totalidad de sus partidos, incluido el FA. Para el FA el tratado de constitución de Mercosur es nada menos que “la gran oportunidad histórica del país para iniciar un gran movimiento nacional de transformación de la sociedad...” El apoyo que en un comienzo tos frenteamplistas intentaron disimular con el adjetivo de “crítico” se ha transformado en entusiasta e incondicional, al adjudicarle una “concepción amplia y flexible (que) permitiría en el futuro mejorarlo y, sobre todo, ampliarlo", y al calificárselo de “experiencia removedora en todos los aspectos relevantes de la vida del país”. Para el teórico frenteamplista de la “integración”, Danilo Astori, el Mercosur sería incluso “una oportunidad inédita... para remover los cimientos mismos de una estructura socio-política que hasta el presente existió y funcionó para frenar la transformación del Uruguay en un sentido progresista” (Brecha, 18/4/91). Estos conceptos fueron saludados con un gesto de aprobación y con reiterados “muy bien” por parte del ex ministro colorado, Jorge Sanguinetti, cuando fueron repetidos en una mesa redonda por el dirigente del PC, Esteban Valenti. Embellecimiento Danilo Astori pretende que el Mercosur es un planteo de integración antiimperialista, algo que según él no le habría caído para nada bien al señor Bush (Brecha, 3/5), claro que lo dijo antes de la firma del acuerdo Mercosur-EE.UU. Astori veía el antiimperialismo en el hecho de que el Mercosur fuera gestado por Argentina y Brasil antes de que Bush lanzara la Iniciativa para las Américas y porque no incluiría “una sola disposición que permita arribar a la conclusión... (de que) nos impone medidas de corte liberal”. El único riesgo para Uruguay vendría de “la política económica de nuestro gobierno” (Lacalle), algo incomprensible de parte de quien, según Astori, fue capaz de una iniciativa “antiimperialista”. Pero el Frente Amplio votó en el Congreso en favor del Mercosur aun después de conocerse que los países del Mercosur firmarían un acuerdo con Bush para “compatibilizarlo” con la Iniciativa para las Américas. En ese acuerdo los gobiernos “antimperialistas” se comprometieron a reconocer las patentes extranjeras, a adoptar una política común con EE.UU. en las negociaciones del GATT, a promover una mayor apertura comercial, aduanera, a las inversiones, etc. (Clarín, 30/6). Todas esas medidas de desprotección económica ya están en curso en los países del Mercosur, en especial la aplicación a rajatablas de la capitalización de la deuda para las privatizaciones. El acuerdo marco con EE.UU. servirá para darle fuerza de tratado internacional a disposiciones que tienen un carácter legal precario. Danilo Astori sostiene que el Mercosur es una prolongación del tratado argentino-brasileño; que se limita a un acuerdo comercial; que es muy anterior a la propuesta de Bush; y que al ampliar el mercado regional ofrecería posibilidades mayores para todos los países. Todo esto es completamente abstracto. Acá no se trata de países sino de tos capitales invertidos en esos países y de tos acreedores capitalistas que condicionan financieramente a esos países. Tampoco se trata de que se crearía un “mercado regional", pues para que esto ocurra deberá haber un Estado “regional” y una moneda “regional” en el lugar de tos actuales Estados y monedas nacionales (no es suficiente que haya un arancel de importación común, que puede ser desvirtuado por barreras no arancelarias, de un lado, o franquicias especiales, del otro). Para hablar concretamente hay que referirse a la pretensión de reestructurar tos actuales mercados nacionales por parte del gran capital para acrecentar el copamiento de tos monopolios y ampliar las posibilidades del pago de la deuda externa y de la capitalización de esa deuda a cambio del patrimonio económico estatal. El Mercosur pretende ser, no un “mercado regional”, sino una plataforma de exportación y de importación a los mercados internacionales —este es el único interés, por ejemplo, que podría tener la gran industria instalada en Brasil. Unos de los primeros en aprovechar la Integración argentino-brasileña fueron la Ford y Volswagen que rápidamente formaron Autolatina en ambos países. Wolfgang Sauer, presidente de Autolatina, “festejó", según O Jornal do Brasil (8/4/88) los acuerdos Alfonsín-Sarney porque le otorgaban una plataforma para desplazar a Renault que no está presente en Brasil. La Brahma brasileña junto a un grupo argentino formaron, con capitalización de deuda, la empresa Malteria Pampa en Argentina para integrar la producción de malta. En el sector agro-alimentacio la integración favoreció a los grupos “bi-nacionales" como Bunge y Born, o a Sancor que instaló una cabeza de playa en Brasil, para desplazar a tos medianos y pequeños productores lácteos brasileños. La integración argentino-brasileña, en sus limitados alcances, ha estado bajo la batuta de la banca acreedora y de las grandes empresas imperialistas. El objetivo de la integración capitalista no es otro que producir una desocupación, superexplotación, concentración del capital, y el dislocamiento de la clase trabajadora. Por eso la palabra de moda es la “flexibilización laboral” tanto en Argentina como en Brasil. La integración uruguaya El FA y Danito Astori dicen que si Uruguay no se suma al Mercosur quedaría destruida, pero en lugar de proponer la alianza internacional de tos trabajadores de la región contra tan abominable perspectiva (integración socialista), llaman a impulsar “el imprescindible proceso de reconversión industrial” y hacer jugar las posibilidades de la “agroindustria alimenticia” uruguaya y ¡por qué no también! de las ramas que se caracterizan por funcionar en base a la adopción de tecnología de avanzada”, (Brecha, 10/5) (turismo, bancos, seguros, etc.) Pero este es, precisamente, el punto de vista del imperialismo y de la gran burguesía uruguaya. El embajador Gustavo Magariños por ejemplo, aludió a esas ventajas “lácteas" uruguayas y a sus posibilidades de desplazar a los productores de Rio Grande Do Sul (Revista Estrategia) por sus “volúmenes exportables considerables” (Clarín, 6/4). ¡Y qué decir de los “servicios”! Nada menos que el vicepresidente del Citibank en Uruguay Gustavo Marín, dijo que “la creación del mercado común en el Cono Sur fortalecerá la actividad de Uruguay como “proveedor de servicios en la región” y que “algunas actividades, como la asistencia en operaciones de comercio desde la región y hacia afuera de ella se verán incrementadas y que Uruguay tiene una imagen ya consolidada “como centro financiero a nivel continental” (Ámbito Financiero, 6/6). Inclusive un sector del imperialismo y de la burguesía uruguaya alienta el mantenimiento de las actuales zonas francas uruguayas con un status especial dentro del Mercosur. Este proceso está en curso. “La banca que hoy se instala en el departamento (de Colonia) lo hace en función de la integración”, comenta el semanario izquierdista Brecha en relación a la presencia de cinco nuevos bancos. “Es sabido que el Mercosur como elemento de unión de cuatro países-prosigue Brecha— va a precisar una plaza financiera que le garantice que la casi totalidad de sus inversiones tenga un reducto seguro, confiable, bien protegido... La poca industria que el país tenga en pie va camino a la extinción y en cambio sí va a dar servicios. Y dentro de esa área, lo mejor que puede ofrecer: la plaza financiera”. Bancarrota La posición del Frente Amplio en relación al Mercosur expresa simplemente su extraordinario grado de integración al Estado burgués. El próximo 15 de julio (a las 15 horas) asistirá a una reunión importante con el presidente Lacalle para discutir la posibilidad de una “concordancia”. Liber Seregni ha propuesto llamarla “concurrencia”, como expresión de la voluntad del FA de “concurrir” a los esfuerzos de “unidad nacional”.

11 de julio de 1991
Crisis mundial: Los mafiosos de la bolsa de Tokyo
Redacción

La persistente caída de la Bolsa de Tokyo (que el año pasado acumuló pérdidas por un billón y medio de dólares) ha puesto extremadamente nerviosos a muchos de los hasta ayer nomás hieráticos “caballeros”. Y entonces, naturalmente, han comenzado a proliferar las denuncias de corrupción. El presidente de la Nomura Securities (el mayor banco de inversión del mundo) y el de la Nikko Securities (otra gran firma bursátil de dimensiones planetarias) han debido renunciar a sus puestos como consecuencia de las revelaciones de la prensa de que sus compañías manipularon el precio de las acciones, entraron en tratos con la maffia japonesa (“yakuza”), realizaron “pagos impropios” a ciertos grandes clientes (los maffiosos y grandes empresas como Hitachi) para compensar sus pérdidas en la Bolsa y evadieron impuestos. Las mismas denuncias alcanzan a las otras dos compañías que forman “las cuatro grandes” de la Bolsa de Tokyo. Las revelaciones han puesto en estado de “shock” a los círculos financieros japoneses pero no han sorprendido a nadie. “Los yakuza se convirtieron en grandes clientes de las firmas bursátiles hace ya más de una década” (Ámbito Financiero, 26/ 6) y las revelaciones de las relaciones entre los maffiosos y la Bolsa (y las de ambos con los hombres del gobernante Partido Liberal) ya han causado la caída de dos primeros ministros (Nakasone y Takchita). Con los fondos aportados por los “yakuza”, las firmas bursátiles manipularon los precios de las acciones (para inflarlos) y destinaron las ganancias a la compra de tierras. A su vez, las hipotecas sobre estas tierras sirvieron para obtener nuevos créditos canalizados a la especulación bursátil. Así, en apenas pocos años y en un proceso puramente especulativo, se triplicaron los precios de la tierra y de las acciones. “Las maniobras especulativas para levantar el precio de las acciones son habituales (y) recibieron la tácita autorización del Ministerio de Finanzas” (Clarín, 25/6), precisamente porque esas “maniobras” eran una de las palancas gubernamentales para evitar la caída de la Bolsa y de la banca japonesa. El idilio, sin embargo, se rompió como consecuencia del crack bursátil de octubre de 1987 (cuando miles de millones de dólares se “evaporaron” en horas con la caída de las acciones) y de la continuada caída de todo el año pasado. Sencillamente, los maffiosos se negaron a aceptar sus pérdidas y comenzaron a sembrar de cadáveres de gerentes financieros las calles de Tokyo. Para frenar la matanza, pero por sobre todo, para evitar perderlos como clientes, las “cuatro grandes de la Bolsa” comenzaron a realizar “pagos resarcitorios” (ilegales) a sus clientes “yakuza” por cientos de millones. Las denuncias de otras grandes empresas que sufrieron pérdidas millonadas en la Bolsa y no recibieron un dólar en compensación desató el escándalo. Pese a las dimensiones del escándalo, los observadores coinciden en que “nada cambiará” y que la maffia seguirá actuando en la Bolsa como hasta ahora. Esto no sólo porque nada ha cambiado pese a la caída de dos primeros ministros sino además porque, además de las firmas bursátiles, “la misma policía y el gobierno han usufructuado tales prácticas” (Ámbito Financiero, 26/6). Pero la razón fundamental para que “nada cambie” es que los bancos japoneses —enfrentados en una lucha violenta con la banca norteamericana y europea— no pueden prescindir de “sus” maffiosos mientras que sus competidores estadounidenses y europeos lavan miles de millones de dólares del narcotráfico. Después de todo, el escándalo de los narcolavadores Amira, Ibrahim y Caserta revela que la banca rioplatense ha “entrado en el primer mundo”. El nuevo escándalo bursátil de los “yakuza” desnuda el absoluto parasitismo del capitalismo japonés y mundial.

11 de julio de 1991
La Corte viola la autonomía y la ley universitaria

La Corte Suprema menemista resolvió la abolición de la autonomía universitaria al establecer que el Ministerio de Educación, puede modificar decisiones adoptadas por los órganos de gobierno de la Universidad. Esta facultad ya se la había arrogado por “decreto” el ministro Salonia en 1989, cuando falló a favor del reclamo de designación efectuado por una minoría de profesores “concursados” por la dictadura videlista. Dictadura universitaria y privatización El decreto de marras significa que la dictadura civil que caracteriza al régimen político es "norma” también en la universidad. Éste avasallamiento del Congreso por parte de la Corte no fue retrucado por los legisladores, que al revés se sienten cada vez mejor en su función de ñoquis parlamentarios. Los rectores radicales encabezados por Schuberoff tampoco son ajenos a estos atropellos puesto que fue la UCR quien dictaminó por ley (la 23.068 en 1984) que la universidad se rigiese según los estatutos redactados por el gobierno del Gral. Aramburu y el golpe fusilador del 55. Naturalmente estos estatutos condicionan la autonomía al gobierno de la Universidad por parte de los clanes profesorales políticamente más derechistas, e inclusive socialmente más vinculados a los grupos capitalistas que controlan al Estado. Es por esta razón que en la actualidad la hegemonía de la jefatura de las universidades “autónomas" está en manos de decanos y rectores proclives al entrelazamiento de las casas de estudio con los grandes monopolios en los términos de la política menemista. Cuando los rectores de las universidades nacionales señalan ahora que éstas “han quedado en estado de verdadera indefensión” (Clarín, 20/6/91) revelan, por lo tanto una completa impostura. Fueron los primeros violadores de la autonomía, que sólo puede tener un contenido progresivo si es una vía para la movilización independiente del estudiantado y la docencia. En su nombre, en cambio, se ha aplicado la política gran capitalista de asfixia presupuestaria y destrucción de la enseñanza superior. ¡Los rectores “democráticos" acaban de constituir una “Comisión de Concertación” con el propio ministro Salonia para “adaptar el proceso de Reforma del Estado al ámbito específico de las universidades nacionales”! (La Nación, 14/6/91). La universidad va así a remate con la colaboración de los rectores de Franja Morada. Es una línea no ya de “indefensión "sino de vaciamiento conciente y premeditado, porque “la racionalización profunda y global de las universidades fue acordada en forma unánime por el Ministro y todos los rectores” (ídem). Esto incluye el "ajuste” del personal docente y no docente, la facultad “autónoma” de fijar aranceles, cupos de ingreso y subsidios a las empresas privadas (utilización por éstas de los recursos humanos y materiales de la Universidad). Autonomía ¿para qué? A esta política corresponde el reclamo de los mismos rectores que, frente a la resolución dictatorial de la Corte reclaman una ley del Congreso para garantizar la autonomía, pero sin plantear el juicio político al Ministro y al Presidente (y a las miembros de la Corte) por abuso de poder. La ya existente es la violada por el Ejecutivo y la justicia; pedir otra ley apunta a que el Congreso transforme en Ley el fallo de la Corte. Los rectores plantean que el Congreso se encargue de “la revisión de la legalidad de sus decisiones al Poder Judicial” (Clarín, 28/6), lo cual supone la posibilidad de que la Corte no haya actuado ilegalmente, ya que el abuso de poder no autoriza, ¡constitución mediante!, “revisiones” legislativas. ¡Fuera la Corte y el Ministerio menemista de la Universidad! Por un congreso universitario basado en representantes electos en asamblea para votar un plan de lucha en favor de la educación pública. MAS, JP: ¿problema de forma o de contenido? “Ni ley ni veto. Derogación de los edictos” La “Asamblea de la Juventud” (convocante de la marchas por la derogación de los edictos policiales y el esclarecimiento de los casos de Walter, Vanessa y demás víctimas de la represión policial) ha tomado una posición clara en relación a la ley de reducción de plazos de detención por averiguación de antecedentes votado por la Cámara de Diputados, luego vetado por Menem. Con la consigna “ni ley ni veto, derogación de los edictos policiales”, denuncia al conjunto de los edictos y leyes que autorizan las detenciones policiales sin comisión de delito alguno. En la reunión del martes 2 de julio, la UJS propuso una declaración de la Asamblea para enfrentar la campaña demagógica y electoralista de los Lázara y Cía en favor de su ley trucha. El diputado mencionado está haciendo una gira por los colegios para propagandizar su iniciativa y ya hay un festival montado para el 27 de julio. La propuesta, presentada al principio de la reunión como un arma de movilización independiente de la juventud no fue tratada por las intervenciones del Mas y la JP, quienes se negaron a pronunciarse a la hora de votar las propuestas. Esta conducta inmovilista retrata a agrupaciones en descomposición.

11 de julio de 1991
Ferroviarios: Por un balance dela comisión de enlace

Los fraternales de la sección José León Suarez —Línea Mitre— han lanzado un trabajo a “reglamento” en reclamo de un mejor salario, del pago de deudas atrasadas y de condiciones mínimas para el funcionamiento de los servicios, afectados por los “retiros voluntarios”. Los trenes de este ramal funcionan cada 30 minutos, es decir con la frecuencia que corresponde a sábados, domingos y feriados. La iniciativa fue aprobada en asamblea de la sección, que dirige el barrionuevista Zamora, uno de los carneros de la huelga grande. El movimiento expresa una corriente de bronca generalizada frente al virtual congelamiento salarial y el caos de los servicios luego de los despidos encubiertos, y si no se ha producido aún una lucha de conjunto es lisa y llanamente por la agonía en que ha entrado el plenario de seccionales rebeldes. Las convocatorias al plenario se fueron estirando en el tiempo hasta que dejó prácticamente de funcionar. La mayoría de la Comisión de Enlace, pero también el Mas y el PC han optado por concentrar su atención en la renovación electoral del 50% de la directiva por línea, establecida en los estatutos de La Fraternidad. En mayo pasado el plenario de seccionales fraternales había tomado como tarea la recolección del 10% de firmas de los afiliados para reclamar a la burocracia la convocatoria de una Asamblea General Extraordinaria de Delegados con la finalidad de exigir la renuncia de la Comisión Directiva. Reclamarle a Jaime y Cía un congreso para resolver su defenestración suena a ingenuo, pero en todo caso la campaña por las firmas cubría una exigencia estatutaria y podía servir si se impulsaban asambleas y se elegían representantes de base. Pero la “campaña de firmas" fue impulsada administrativamente, lo cual permitió a la burocracia ignorar el petitorio y dejar a los firmantes sin política. El Mas llegó a oponerse a que en el mandato de los candidatos opositores a la burocracia en las elecciones que se deben efectuar para la comisión de reclamos figura la reivindicación de una Asamblea General Extraordinaria de Delegados — un modo de plantear el congreso de bases en La Fraternidad. Ante la nueva realidad Las nuevas ejecutivas que se están eligiendo en La Fraternidad, muchas de ellas con destacados activistas probados en la huelga, tendrán a su cargo la lucha del salario y por la fuente de trabajo, lo cual hace necesario un balance de la Comisión de Enlace.

11 de julio de 1991
Somisa: Más que nunca, ¡fuera Triaca!
Redacción

Horas después de la gigantesca marcha realizada por el pueblo de San Nicolás, Jorge Triaca le “ponía fecha” a su plan de guerra contra los trabajadores de SOMISA: a partir del 20 de julio, los “retiros” dejarán de ser “voluntarios”, para convertirse en despidos lisos y llanos hasta completar la cifra de 4.500. Privatización y cesantías En forma paralela al “programa” de despidos, Triaca anunció una reducción productiva del 40%, con la probable paralización de un alto horno de la acería. La cacareada “reorganización eficiente” de SOMISA consiste, sencillamente, en su amputación, cuyos beneficiarios son los que se quieren quedar con la empresa: en primer lugar, la banca extranjera, que espera “hacerse” de la acería a cambio de papeles desvalorizados de la deuda externa. Para los usureros, la semiparalización de SOMISA permitirá justificar — como en Aerolíneas o ENTel—su remate a precios de “ganga”. Los socios del negociado serán los pulpos siderúrgicos “nacionales” (Acindar o Techint), que esperan “anexar” a SOMISA a sus plantas actuales. La privatización de SOMISA es, por lo tanto, un acto de saqueo, que implicará la liquidación de miles de puestos de trabajo y una mayor monopolización del mercado siderúrgico. La responsabilidad de la UOM de San Nicolás Las direcciones sindicales de San Nicolás y el Consejo Regional local (dirigido por los partidos y cámaras patronales) viene impulsando una “privatización consensuada”. Para estas direcciones, la privatización es una “salida inevitable" frente a la bancarrota de la acería estatal, y propugnan una venta de SOMISA que pueda conciliarse con los reclamos de los obreros y del pueblo de San Nicolás. Todo esto ya se ha revelado completamente inviable: Menem y Triaca han anunciado que no quieren “consenso” alguno sino un plan de guerra contra los trabajadores de SOMISA. Pero la “banda” privatista ha sido repudiada de un modo aplastante por los trabajadores nicoleños en la marcha del pasado miércoles 3. Los sindicatos de San Nicolás deben establecer una respuesta a la altura de este mandato popular, y del ataque lanzado por Menem y Triaca. Está planteada la asamblea general de la UOM y una asamblea popular de San Nicolás para resolver la ocupación de SOMISA y una huelga general regional hasta que se vaya Triaca. ¡Ningún despido en SOMISA ni en las empresas contratadas! Por el 40% de aumento ya otorgado a la UOM nacional; por el reparto de las horas de trabajo sin afectar el salario; repudiar la deuda externa; expropiar a los pulpos privados y establecer, junto a SOMISA, el control obrero general y un plan de desarrollo siderúrgico al servicio de la mayoría trabajadora.

11 de julio de 1991
San Luis: La política del Partido Obrero
Redacción

Ya es común calificar a San Luis como “segunda Catamarca”, en alusión a la concentración de poder de la familia Rodríguez Saá. Lo que, en cambio, no se dice, es que detrás de la “gran familia" están los intereses sociales de las grandes patronales que se radicaron en el Parque Industrial, grandes evasores de impuestos. Pero los Rodríguez Saá son también la “patria contratista y constructora” de San Luis, adjudicatarios de todas las obras que se financian con el presupuesto público. La “gran familia rica” de San Luis no se limita, por ello, a los parientes del gobernador. La integran fundamentalmente los Acindar, Massuh, Phillips, y tantos otros pulpos capitalistas. Basta echar un vistazo a la vida de los obreros, maestros, o estatales, para saber quiénes han bancado las superganancias patronales. Rodríguez Saá y sus empresarios "amigos” han sido precursores de la ‘flexibilidad laboral” que hoy Menem y Cavallo quieren legalizar. De la radicación industrial “promocionado”, los trabajadores sólo han recibido migajas. Con ellas, debieron costear los servicios esenciales de gas o de agua en sus barriadas. Aquellos trabajadores que pudieron acceder a una vivienda, debieron someterse a las cuotas usurarias del Instituto Provincial de Vivienda (IPV), que elevan a 3 o 4 veces el costo de la vivienda. ¡En esto ha consistido la “política social” del gobierno y sus constructoras “vinculadas"! Rodríguez Saá se declara “hombre de Menem”. Y tiene toda la razón, ya que defiende en San Luis los mismos intereses capitalistas. Al igual que Menem-Cavallo, para el gobierno puntano los estatales y docentes son quienes deben pagar los desastres del Tesoro Público, vaciado a favor de los pulpos industriales. Los Rodríguez Saá intentaron dictar una “ley de racionalización del gasto educativo” que reduce en un año la escuela primaria... Una oposición “trucha” En el curso del último año, se han producido importantes acciones populares contra la camarilla capitalista gobernante. La primera de ellas fue, precisamente, contra la ley educativa del gobernador: el maestrazo puntano reunió a más de 3.000 docentes y familias trabajadoras en la calle, y mandó al “archivo” el proyecto de Rodríguez Saá. Más recientemente, se realizó una seguidilla de marchas democráticas en Villa Mercedes contra la “protección” de la policía y justicia locales a elementos de la dique gobernante. Una “Multisectorial”, liderada por un arco político que se extiende desde la derecha “federalista” hasta el centroizquierda y la burocracia ubaldinista, se empeñó en desalentar la continuidad de estos movimientos de lucha, para orientarlos hacia la “salida electoral”. Se ha constituido, entonces, la “Alianza para la Victoria Ciudadana”, una verdadera “unión democrática” puntana de oficialistas desplazados y políticos oligárquicos junto al “centroizquierda”. A la hora de definir candidaturas, sin embargo, la “alianza” de los centroizquierdistas y oligarcas estalló en cinco partes, dado el desequilibrio entre la oferta y la demanda de cargos parlamentarios. La política burguesa y pequeño burguesa es pura “economía de mercado”. Desde el “Movimiento Popular Provincial (MPP)” hasta el “Frente Político y Social” (PI-DC), los ex-miembros de la Alianza son parte integrante del régimen de saqueo provincial y superexplotación obrera que dirige el “saaísmo”. Por una acción obrera independiente La experiencia de lucha del parque industrial, de los trabajadores sin vivienda, de los maestros puntanos, índice que sólo la clase obrera y los explotados pueden quebrar el dominio político y económico de la camarilla gobernante y de los capitalistas que la sostienen. Por ello es necesario, un programa, una lucha y una organización independiente de los explotadores sociales y políticos de la provincia. El Partido Obrero bregó para que esta política pudiera expresarse, en estas elecciones, a través de un frente de los trabajadores y la izquierda, para lo que convocó al Partido Comunista y al Mas. Pero tanto el uno como el otro se negaron, y tampoco pudieron “armonizar” sus contradictorios apetitos. El PC hizo un frente con partidos centroizquierdistas, que están aliados nacionalmente a cafieristas y menemistas desplazados. El Mas, a su tumo, corrigió el “error” y armó un frente con el stalinismo centroizquierdista en el resto del país. La lucha por la independencia política de la clase obrera estará expresada, en esta campaña electoral, por la lista y los candidatos del Partido Obrero. Intervenimos en ella para desenmascarar a los agentes políticos de los capitalistas —incluyendo sus falsos opositores de centroizquierda—y para impulsar, en todos los terrenos, una acción independiente de los trabajadores punta-nos. Robo y mentira: El “parque industrial” de San Luis Poco después de las elecciones provinciales del 11 de agosto, las autoridades de San Luis inaugurarán un monumento a la "reparación" de la provincia, en alusión al "acta de reparación histórica" que autorizó las radicaciones industriales "promocionadas” a partir de 1983. Rodríguez Saa descuenta la participación de todos los partidos en la ceremonia, lo que muy probablemente suceda. Si el gobierno provincial se presenta como artífice de la "industrialización y el progreso de San Luis", ninguno de sus "opositores” se atreve a desmentir la afirmación. Desde los acólitos desplazados del gobernador hasta la UCR y los burócratas sindicales, todos han participado de las prebendas de la “promoción industrial”. Para la clase obrera puntana, en cambio, las cuentas “no cierran”. Consumo El relevamiento que efectúa la Encuesta de Hogares sobre “El Poder Adquisitivo” (Cuadro 1) indicaba a comienzos del ’85 — en los “albores" de la promoción puntana—una capacidad de consumo para La población de la ciudad de San Luis similar a la de Córdoba y del 7% inferior a la de La Plata. Cuatro años después, el consumo en San Luis resultaba un 13% inferior al de la capital cordobesa y un 33% menor al platense. La “reparación" de San Luis no llegó a la mesa de las familias obreras, que soportan la expoliación de los miserables salarios fabriles, por un lado, y de los precios de los consumos populares sistemáticamente superiores a los de las provincias productoras de alimentos, por el otro. Vivienda A partir de las radicaciones promocionadas (y hasta la suspensión parcial de los beneficios), el valor agregado industrial de la provincia creció al ritmo exorbitante de un 24% anual. Semejante impulso debería arrastrar, naturalmente, a todas las actividades económicas, si la “reparación puntana" hubiera conllevado un mínimo atisbo de industrialización. Sin embargo, en el mismo período el valor agregado por la actividad constructora civil permaneció estancado. Los indicadores sobre la condición habitacional en la ciudad de San Luis dan cuenta de ello: a comienzos del 85 (cuadro 2) los índices de hacinamiento Superaban en casi el 50% a los del “populoso" Gran buenos Aires. Años más tardes ya habiendo “madurado” el “boom” industrial— casi la cuarta parte de las familias de la capital puntana se encontraban por debajo de los límites de una vivienda decorosa. El cinturón de barrios que contorna al Parque Industrial es un gigantesco “asentamiento". Los trabajadores ante la promoción La crítica de la promoción industrial se ha centrado en sus diferentes mecanismos de evasión fiscal. Ello no alcanza para explicar, sin embargo, la tolerancia de los políticos fondomonetaristas con las radicaciones “promocionadas" (en San Luis, la “fiscalista" Ucedé concurre a elecciones apoyando la candidatura de Rodríguez Saá...). Más allá de las maniobras impositivas, el traslado de industrias ha encubierto una colosal exacción al conjunto de la clase obrera nacional, donde trabajadores desocupados de los grandes centros urbanos fueron forzados a trasladarse “con lo puesto” a las “nuevas” regiones. La “reparación” de San Luis sólo llegó a los bolsillos de la “clique” gobernante y de la oligarquía puntana, que medraron con las “comisiones” y los negocios comerciales e inmobiliarios generados por la promoción. Para la clase obrera, la única “reparación” consiste en terminar con este saqueo por medio de su lucha, para imponer el fin del trabajo en negro; la vigencia de los convenios nacionales, y un incremento salarial del 100% para hacer frente a la carestía regional; por impuestos progresivos y confiscatorios a las grandes patronales para financiar las obras de vivienda esenciales; por la investigación obrera independiente de los fraudes capitalistas y el control obrero sobre el parque industrial”. M.P.

11 de julio de 1991
UTA Córdoba: Piden seis años de cárcel para los choferes
Redacción

El procurador fiscal del juzgado federal solicitó seis años de prisión para los cinco trabajadores de UTA de Córdoba que fueron detenidos en noviembre de 1989 acusados de actos de sabotaje durante la histórica huelga de choferes de ese año. Un proceso trucho La policía del gobierno de Angeloz montó un proceso basado en pruebas inventadas. La base de la acusación, dos botellas de cerveza preparadas como bombas incendiarias, no estaban dentro del auto de uno de los acusados en el momento en que éstos fueron detenidos como sostiene la policía. Una funcionaría judicial, que trabajaba en la comisaría que intervino en el caso, declaró ante el juez que “está segura que hubo irregularidades”, por cuanto las botellas aparecieron mucho después de efectuado el procedimiento. Este hecho, junto a varias contradicciones entre las declaraciones de los policías que intervinieron en la detención, llevó al juez Rodríguez Villafañe a decretar la libertad provisional de los detenidos después que éstos se “comieron” cinco meses de cárcel. Pero al renunciar el juez, su reemplazante decidió volver a encarcelarlos por considerar que la declaración de la funcionaría no era creíble; es así que los cinco choferes volvieron a la cárcel donde están desde hace siete meses y la funcionaría judicial sufre un proceso por falso testimonio así como persecuciones laborales. Los seis años de pena solicitados por el fiscal del Estado delata el sesgo político antiobrero del proceso. Una cuestión de Estado Para el gobierno y la patronal del transporte la prisión de los cinco choferes debe actuar como un escarmiento para el conjunto de los trabajadores. La huelga de los trabajadores de UTA del '89 se caracterizó por la firmeza y la disposición de los choferes a mantener su lucha hasta conseguir los reclamos, lo cual se manifestó en piquetes. Todo el proceso montado (e inventado) contra los choferes cordobeses tiene como objetivo proscribir los piquetes y condenar las huelgas. El gobierno acude a la represión para defender los intereses de la minoritaria clase capitalista. La prisión de tos choferes Sosa, Argüello, Astudillo, Suárez y Bustos se ha convertido por eso en una cuestión de Estado. La dirección de UTA: ausente sin aviso Las huelgas y los piquetes quiebran también la política de la burocracia sindical de colaboración con la patronal y el gobierno; es por eso que para la directiva de UTA la detención de estos 5 compañeros también se ha convertido en una cuestión de Estado y no ha hecho absolutamente nada para conquistar su libertad. La burocracia de UTA está dejando que los compañeros se pudran en la cárcel. Para los explotados la lucha por la libertad de los compañeros también debe ser una cuestión de principios, de clase y de democracia. Lancemos una campaña por la libertad, a través de un Comité de Movilización de partidos de izquierda y de sindicatos independientes.

11 de julio de 1991
Neuquén: Las elecciones y la rebelión popular

En Neuquén se está desarrollando una verdadera sublevación popular: desde principio de mayo se están realizando dos veces por semana manifestaciones multitudinarias de estatales, a las que se le suman judiciales, municipales, legislativos y docentes. Esta lucha impidió que el gobierno pagara en bonos los aumentos salariales, obtuvo la eliminación del presentismo y la incorporación del plus por zona desfavorable para los estatales, y también el cobro total del aumento para los municipales y parcial para los legislativos. Pero el gobierno insiste en que no tiene fondos para efectivizar el aumento prometido a ATE, en realidad pretende vencer por cansancio a los estatales y lograr que se desgaste el movimiento. Crisis en los tres poderes El poder ejecutivo enfrenta, por otra parte, una llamada “crisis de poderes". Los jueces exigen la aplicación en su jurisdicción de una ley de enganche salarial que Salvatori primero vetó y luego apeló ante la Corte Suprema. Los jueces respondieron exigiendo a la legislatura que releve al gobernador del manejo del presupuesto provincial. El enfrentamiento del Ejecutivo con el Legislativo es más grueso aún porque desde que el gobernador quedó pulverizado por la fuerza de la movilización estatal. Los legisladores pasaron a negociar directamente con ATE, sancionaron la ley de aumentos salariales y crearon una comisión de control de las finanzas públicas. En este cuadro de crisis la prensa local continúa barajando la posibilidad de una intervención federal. El gobierno carece de fondos para pagar el aumento simplemente porque destina el grueso del presupuesto provincial al pago de proveedores y porque se dispone a rescatar parte de los bonos TlCAD que emitió para financiar los grandes negociados de la “patria contratista". Salvatori dice que el dinero para los salarios debe provenir de los fondos que le adeuda el gobierno nacional por regalías atrasadas, el cual no aparece a pesar de un acuerdo que acaba de firmar con Cavallo. El monto pactado es, de todos modos, insuficiente para pagar los aumentos y tampoco se entregará en australes, sino en bonos BIOC, que habrá que reconvertir en la provincia a su valor de mercado. Es la hora de la Asamblea Popular Antes del inicio del conflicto la directiva de ATE (De Gennaro) suscribió varias actas con el gobierno aceptando el congelamiento salarial y el pago en bonos. Pero desde que se puso de manifiesto la enorme combatividad de las bases dejó correr la protesta, se negó a firmar nuevos compromisos con el gobierno y también rechazó los ofrecimientos de la Legislatura de participar en la fiscalización del presupuesto provincial. Se avino además al reclamo de profundizar las medidas de lucha y por eso comenzaron tos paros parciales y progresivos. El último plenario resolvió persistir con las manifestaciones y realizar un paro general el jueves 11. Pero el degenarismo no tiene una política para llevar la lucha al triunfo. Se ha venido entrevistando con los líderes del MPN, el PJ y la UCR para presentarlos como solidarios con el reclamo estatal. Lo peor es que los tres candidatos han dicho una y otra vez que encararán la “reforma del Estado”, lo que significa despidos, despidos y más despidos. Particularmente el candidato que tiene más chance de sustituir a Salvatori, Sobisch del MPN, directamente afirma que “sobra un 50%” de empleados, y con este personaje “racionanzador" coquetea la directiva de ATE. Esta contemporización con los enemigos declarados de tos estatales pone al desnudo el contenido político del frente de centroizquierda neuquino, en el que está enrolado ATE. Lo integra el Pl, la JDP y la DC, quienes pugnan por desviar la protesta popular hacia la ilusión electoral. Su slogan, “esto se va a acabar cuando tengamos que votar”, es más que una pavada, una confesión. El camino para impulsar la actual rebelión de los trabajadores es la asamblea popular, algo que se pondrá en evidencia, precisamente, luego de la frustración electoral. La elección de delegados de base en todos los organismos estatales en lucha, la incorporación de los sindicatos de trabajadores privados, centros de estudiantes, organizaciones barriales en un único organismo centralizador de las reivindicaciones populares es la forma de desarrollar la lucha. Está a la orden del día formular un programa provincial de emergencia basado en el control obrero de las finanzas públicas, Impuestos a las grandes fortunas, expropiación del gran capital y tos latifundios. El camino de la asamblea popular también pasa por terminar con la demagogia provincialista y plantear una convocatoria común a todos los trabajadores del país para impulsar en común la lucha contra el gobierno títere de tos bancos imperialistas.

11 de julio de 1991
Elecciones Suteba: Una victoria de aparato

La burocracia de Mary Sánchez fue reelegida al frente del Suteba con aproximadamente el 75% de los votos. En el conurbano, la oposición antiburocrática (Mas, PO, independientes, con el PC sólo en algunos distritos) obtuvo el 29% en San Martín, el 20% en Sarmiento, el 30% en Berazategui, el 20% en Varela, el 22% en Morón. En Matanza y La Plata hubo menos adhesión (un 15%) por la política deliberada de división llevada adelante por la dirección del PC y de gente que se presenta como “ex-militante" (en Matanza la lista Violeta y en La Plata la agrupación "Compromiso”). En Lomas de Zamora, el voto opositor a Mary Sánchez se dividió entre una lista “degenarista" (que solo cuestionaba a los seguidores seccionales de Mary Sánchez pero no a la dirección del Suteba y de CTERA (21 %), y el frente antiburocrático (15%). Estos porcentajes comparados a las elecciones de tres años atrás, revelan un estancamiento de la oposición antiburocrática. En lo que se refiere a la burocracia hay que computar que en términos absolutos, votó un 30% menos que en 1988. Para citar un solo ejemplo de la crisis del sindicato burocratizado, basta señalar que el padrón de afiliados en Morón cayó de 3.000 a 2.410 y los votantes de 1750 (en 1988) a 1277. Límites La dirección del PC, jugó un rol divisionista (casi de “rompehuelgas”), al tratar de promover una lista provincial —que fuera impugnada por la burocracia— y en muchos distritos al margen de un frente. Si esto no llegó a consumarse en todos lados, ello fue por la resistencia de militantes docentes del PC, que obligaron a sus dirigentes a darles "libertad de acción". Como puede verse, el maridaje histórico del stalinismo criollo con Mary Sánchez no se ha roto. Las listas antiburocráticas por su lado, no se empeñaron en ser canales de organización y reagrupamiento del activismo. El Mas se opuso a la realización de asambleas y cualquier iniciativa de acción, en función de que está en contra del “frente estratégico”, pero en realidad para disimular su crisis, sin importar que esto golpee la organización de los activistas. Las elecciones demuestran que el activismo no se organizará adecuadamente si no hay antes una derrota a fondo de los democratizantes de izquierda, que se encuentran en una fase liquidacionista.

11 de julio de 1991
Docentes: Asambleas el 22 por la huelga indefinida

El Consejo Ejecutivo del Suteba acaba de proponer a la FEB “emplazar al gobierno de la provincia de Buenos Aires hasta el 12 de julio” y “en caso de no obtener soluciones, no reiniciar el ciclo lectivo tras el receso de invierno”. Esto está muy bien: no hay un solo docente bonaerense que no esté convencido de la necesidad de golpear todos y al mismo tiempo. Está muy bien, además, porque la situación “puede llegar a límites dramáticos”, como dice la carta pública de Suteba a la FEB, en referencia al pago desdoblado del aguinaldo, al pago diferido a los suplentes o al salario congelado (retroceso). Todo está muy bien, pero el llamado a la FEB disimula el hecho de que la dirección de Suteba no ha decidido la huelga general con independencia de lo que responda la FEB. En las asambleas que se realizaron para la invitación a la FEB, el "no inicio” de la clases fue condicionado a las asambleas convocadas para el 22 (el día del retorno a las escuelas) “para evaluar" Al mismo tiempo se iniciaron las conversaciones Suteba-FEB, que la dirección marysanchista consideró "auspiciosas" aunque la Ferrabosco ratificó que la Federación Sarmiento parará el 12, el 16, el 24 de julio y el 1° de agosto, y que por lo tanto no irá al “no inicio”. Es decir, hasta ahora hubo una política de división de las luchas docentes, con paros aislados y divididos de cada sindicato, que solo sirvieron para encubrir la ausencia de un planteo de lucha real frente a la destrucción de las escuelas y el salario. El peligro es que ahora siga lo mismo. La misma Mary Sánchez declaró, días antes de la carta pública a la FEB, que “los maestros afiliados al Suteba no harán una huelga por tiempo indeterminado después de las vacaciones de invierno” (Clarín, 21/6). ¿En qué estamos, entonces? Las asambleas del Suteba fueron muy minoritarias, lo que revela la profunda desconfianza de la masa docente. Pero aun así el debate sobre el “no inicio” está instalado en las escuelas. Proponemos una campaña a todos los activistas y agrupaciones por la concurrencia masiva de docentes afiliados y no afiliados a las asambleas del 22, con el fin de reclamar la huelga indefinida. Por 4.000.000 de básico a jumo, pago completo del medio aguinaldo, pago en fecha a los suplentes, asignación a los comedores escolares equivalente a un almuerzo por día y por alumno y decidir la lucha hasta arrancarlos. Para impulsar un “confederar" de la docencia bonaerense, con delegados de base de todos los sindicatos y de todos los distritos, que es el camino para organizar una huelga de todos.

11 de julio de 1991
INTI: Buena elección de la Naranja
Armando Fastman

En las elecciones de comisión interna realizadas en el INTI, la lista Celeste y Blanca de la burocracia de Andrés Rodríguez (CGT San Martín) triunfó por 143 votos a 115 sobre la antiburocrática Naranja (impulsada por el PO e independientes). La elección estuvo restringida a los afiliados de UPCN, que son menos del 40% de los trabajadores de las sedes que representa la comisión interna. La burocracia impuso esta proscripción contra viento y marea, a pesar de un petitorio firmado por casi 400 compañeros, que reclamaban el derecho de voto para todo el mundo. En relación a las elecciones de seccional de UPCN realizadas hace un año, cuando la Naranja superó en el Inti a la Lista Blanca-Andrés Rodríguez por una diferencia de 60 votos, se advierten las consecuencias de las desafiliaciones impulsadas por De Gennaro de ATE. Aunque ATE no logró hacer pie en el Inti (nuclea unos 70 afiliados) arrastró una parte de la base electoral de la Naranja. El voto a la Naranja es el voto a una alternativa independiente frente a la burocracia y el Estado. El próximo desafío es hacer frente a la ofensiva del gobierno contra el salario y la fuente de trabajo, por lo que será decisiva la conformación del cuerpo de delegados de base, cuya elección debe ser convocada por la comisión interna electa a la brevedad.

11 de julio de 1991
Diario Crónica: La traición del MAS

Tal como señaláramos desde estas páginas, la política del Mas en Crónica llevó al suicido al activismo y a una derrota general de los trabajadores del diario. La patronal despidió en un instante a 19 activistas, pero a la burocracia del Sindicato y a la Comisión Interna dirigida por el Mas le llevó más de un mes quebrar el espíritu de lucha y la organización de los gráficos. En todas las asambleas, que fueron masivas hasta el final, cuando algún compañero propuso ir al paro hasta la reincorporación, su planteo fue sistemáticamente desmontado por el Sindicato (que habló muy poquito) y fundamentalmente por la Comisión Interna “para no caer nosotros en la ilegalidad en que ha caído la patronal que viola la conciliación”; por lo bajo, los delegados del Mas explicaban “si planteamos la huelga vamos a una masacre”. ¿Qué masacre mayor que el despido del 1 0% del taller que abarca integral-mente todo el activismo antiburocrático?(los delegados y militantes verdes y excalipos ahora verdes, quedaron todos adentro). Además, si creían que planteando ellos la huelga había una masacre, revela que tienen conciencia que la huelga salía. Y lo único que la patronal no hubiera podido soportar era la discontinuidad del diario, que significa pérdidas multimillonarias y un retroceso frente a la competencia. Se “jugaron” hasta el último día planteando que los despedidos no podían mocionar ni votar en las asambleas, las que se hacían en la calle con presencia de todos. Automutilaron así al taller, dando a los despedidos por despedidos. En volantes y afiches se autollamaron “represaliados”, evitando el término despedidos, y corrigieron a cuanto ser cuerdo hablaba de despedidos “porque el ministerio los daba por reincorporados”. De modo que para crear la ilusión de un posible salvataje ministerial los despedidos estaban adentro, pero para poder mocionar y votar en la asamblea estaban afuera. En varias asambleas algunos compañeros de base plantearon qué hacía el sindicato además de declaraciones, por qué no convocaba a un plenario de delegados. En un caso, un compañero arrancó un aplauso al decir que “García (dueño de Crónica) se pasaría por el culo el papelito de “solidaridad” de la reunión de diarios” Los delegados del Mas en cambio se ocuparon de resaltar en cada asamblea el apoyo total “que recibimos del Sindicato Gráfico” polemizando con las impugnaciones de la base. Se abrumó a la gente con pronunciamientos de apoyo, desde Jaroslavsky para abajo, con los cuales los despedidos pueden dormir tranquilos en sus casas, eso sí, sin trabajo. La ola de apoyo de representantes políticos del estado capitalista no logró ocultar que a las Comisiones Internas que se acercaron a las asambleas se les prohibió la palabra. Llegaron más lejos en este plano: la “comisión de represa-liados” prohibió “concurrir con carteles identificatorios” a una concentración vaciada por completo -no fueron ni los obreros de Crónica porque estaban trabajando. Al mejor estilo de la UOM. Alianza estratégica con la burocracia Lo descripto puede erizar la piel, pero es apenas una introducción. No-bien se produjeron los despidos, los “represaliados” del Mas firmaron un volante con la burocracia en el que sostienen que “la patronal está violando las leyes y las instituciones de la democracia representadas en este caso por el Ministerio de Trabajo”. El sindicato, sin salir de su asombro, se fue entusiasmando y sacó un afiche conjunto con la comisión interna planteando lo mismo, además de una solicitada en Clarín y algunos pasacalles, toda una campaña que costó 28 millones de australes. Negocio redondo para imponer en profundidad la estrategia de la derrota con aval de la izquierda. Un año y medio después de haber llevado a Clarín a la derrota, el Mas condujo ahora a Crónica por el mismo camino, saludando a las instituciones, los diputados y la burocracia sindical que, por supuesto siempre “apoyan” la estrategia que dice que los métodos de la lucha de clases pasaron de moda y que las huelgas conducen a la "encerrona”. Una derrota preparada Tiempo atrás, al momento de elegirse la interna en Crónica, el Mas privilegió una fórmula de compromiso con la burocracia porque “si bien una lista antiburocrática puede triunfar, lo importante es que todos los sectores estén representados”. Ahora quedó un solo sector: los dos delegados de la Verde ongarista que les hicieron la cama al resto. Con el conflicto salarial ya lanzado, el Mas no se hizo presente en la única asamblea general que convocó el gremio en tres años, lo que ponía en debate un plan de acción común por todos los talleres en conflicto, incluido Crónica, como lo reclamó la Naranja. El silencio ante Ongaro era revelador de la traición en marcha. Este manual de la derrota fue coronado por la inmoralidad de votar que entraban los delegados y quedaban fuera los demás despedidos al fin de la conciliación obligatoria. “Eso sí, para seguir militando adentro por los de afuera”. Pero la inmoralidad no tuvo frutos: la patronal no los dejó entrar, optó por pagar la multa que le impuso el Ministerio y a otra cosa. El gremio debe saber que se pudo ir a la huelga y triunfar. Que la conciliación y el Ministerio son herramientas de la clase patronal y que si planteamos que todo el problema es que una patronal viola la ley, estamos pidiendo la indemnización y aceptando el descabezamiento del movimiento obrero. Una línea de corrientes que tienen por programa su propia desmovilización y su propia derrota política.

11 de julio de 1991
Correo de lectores
Correo de lectores

Saludos del Mas (La Plata) La Plata, 28 de junio de 1991 A los compañeros del Partido Obrero Saludamos este acto de lucha (se refiere al acto del PO del 28/6) en momentos en que el Plan de Menem-Cavallo-Bush pretende avanzar sobre las conquistas de los trabajadores, pero esta tarea no les será fácil! La resistencia en la lucha de los trabajadores lo está haciendo trastabillar. Desde el Movimiento al Socialismo llamamos a los trabajadores que están encabezando esta resistencia y a los que se preparan para enfrentar los próximos ataques del Gobierno, a que nos unamos para derrotar este Plan Económico. Pero también para que elevemos esa lucha al terreno político electoral, y evitemos la maniobra de los partidos de la patronal y los burócratas sindicales (UCR, PJ, Centroizquierda, etc.) que intentarán nuevamente engañar a los trabajadores para defender este régimen y sistema putrefacto. Somos concientes que la unidad de la izquierda es un paso decisivo para facilitar que los miles de luchadores respondan al llamado de trasladar la lucha cotidiana al plano político en estas elecciones. Esto nos lo prueba el acto que realizamos el primero de mayo próximo pasado. Por ello el Mas llama a las fuerzas de izquierda y a vuestro partido a conformar un frente de los Trabajadores y la izquierda con un claro programa revolucionario. Con saludos revolucionarios. Alfredo O. Peñalva

11 de julio de 1991
Otra de I.U.: Las casquivanas salteñas

En Salta la UTI se hizo pedazos a la hora de repartirse las candidaturas. El Mas resolvió ir “sólo” en tanto que el PC Improvisó minutos antes del cierre de las alianzas un nuevo rejunte electoral, al que irónicamente bautizó “Unir” junto al PL, el Mocep y Patria Libre. Como para compensar el “frente rosa” con el PH en San Luis, en Salta el PC firmó un acuerdo que exhibe las imágenes del Che, de Fidel, de Evita, Tosco, San Martín, lo cual apenas le da algún colorido al engendro, pero ninguna consistencia. El PL apoyó la matanza de Tiennamen y hubiera deseado lo mismo para los mineros soviéticos, a tos que acusa de contrarrevolucionarios. Patria Libre es estrechamente nacionalista y levanta la consigna demagógico-electoral de la “justicia social”. El Mocep es simplemente una sigla, no existe. El Mas estuvo metido a fondo en la búsqueda de un acuerdo con el PC hasta que fracasó en sus aspiraciones de puestos. ¡Y eso que en Salta no existen posibilidades de elegir a nadie.

11 de julio de 1991
Santa Cruz: I.U. puso sus cartas sobre la mesa

Durante más de un mes el PO de Santa Cruz estuvo realizando llamados y organizando reuniones para conformar un frente de trabajadores. Ni el Mas ni el PC se presentaron a las dos primeras citas. En Caleta Olivia el PO hizo conocer su propuesta al conjunto de activistas independientes que dirigen la Asamblea Popular. En Rio Turbio hubo reuniones con la conducción de ATE y un llamado conjunto con el PC a una asamblea para debatir el frente. Con estos antecedentes, recién el sábado 6 el Mas y el PC concurrieron por primera vez al local de PO de Gallegos, a una asamblea, convocada por nuestro partido. En dicha asamblea tuvo lugar un debate instructivo sobre el tipo de frente que necesita la clase trabajadora, ante la presencia de treinta compañeros. Ni el Mas ni el PC objetaron el programa y plataforma propuesto por nuestro partido excepto en un punto: la afirmación de la declaración que comprometía a los firmantes a impulsar en común la lucha obrera y popular “antes, durante y después de las elecciones”. Este planteo le pareció al Mas absolutamente inaceptable en función de tos alcances “exclusivamente electorales del acuerdo” “No aceptamos—dijeron sus representantes— un acuerdo para impulsar las luchas porque tenemos ópticas diferentes y tampoco un acuerdo permanente porque tenemos estrategias diferentes” a lo cual un activista independiente les retrucó: “pero entonces con qué autoridad me van a pedir el voto”. El planteamiento del Mas no tiene ciertamente desperdicio. Es que si rechaza un acuerdo para impulsar las luchas, ello significa que está en desacuerdo con las luchas. Y de otra parte, si exige un pacto exclusivamente electoral en nombre de su estrategia, está diciendo con ello que su estrategia es electoralista. EI Mas pretende postularse a posiciones legislativas y ejecutivas de gobierno sin decir en nombre de quien piensa gobernar, ni tampoco con qué métodos (los que deberán ser métodos de lucha). Semejante inconsistencia política -revela la descomposición del Mas, pero por sobre todo un electoralismo que necesita negar a medida que, más se va metiendo en él. El PC por su parte propuso que el frente se denominara, no de Trabajadores, sino de Unidad Popular, para dejar clara su estrategia de colaboración con la pequeña burguesía democratizante y la burguesía nacional. En contradicción con este planteo, el delegado del PC por Río Turbio sostuvo la necesidad de un frente de lucha, pero esto no fue tenido en cuenta por su dirección. El PO denunció en esta reunión y en las siguientes el carácter electoralista y de conciliación de clases de tos planteos frentistas de tos partidos de I.U. Extraña magia tienen las elecciones que pueden juntar a partidos (Mas y PC) que no se ponen de acuerdo para lo mínimo (impulsar la lucha) ni para lo máximo (una lucha por el poder). Es la magia del oportunismo y del carrerismo político, es la extraña magia del acomodo y de la inconsistencia. El PO consideró simplemente una estafa la realización de una alianza política electoral de estas características. El Frente de Trabajadores sigue siendo una necesidad para reforzar la acción de la Asamblea Popular y de las luchas que se desarrollan en Santa Cruz, pero precisamente por ello ¡tenemos que estar de acuerdo en reforzar a la Asamblea Popular mediante la movilización, la lucha y la independencia de clase!

11 de julio de 1991
No hay frente de izquierda
Partido Obrero

El comunicado que se reproduce a continuación fue entregado al Mas, al Partido Comunista y a las colaterales de éste en forma simultánea en todas las provincias, en oportunidad de las reuniones convocadas para el viernes 5 de julio (aplazadas para el día 6), cuando faltaban 72 horas para la inscripción de las alianzas electorales en todo el país, y que a la hora de la redacción del texto se creía circunscriptas a las provincias que en él se mencionan. Se trataba de la primera reunión oficial de cualquier tipo a la que hubiera sido invitado el Partido Obrero, lo cual desmiente la falaz versión de Página 12 cuando se refiere a “un retiro del PO de las negociaciones” (9/7). La postergación de la discusión del Frente hasta el último momento fue una clara maniobra política con el fin de reducirlo a un acuerdo de cúpulas para el reparto de candidaturas, que estaba precedida por acuerdos previos entre el PC y el Mas. Como el lector comprenderá, una cosa es un frente político que ayude al desarrollo de la vanguardia obrera y otra cosa es una componenda para encubrir o avalar programas y políticas antirevolucionarias de partidos que se encuentran en descomposición y que, para colmo, no se animan a expresarse por sí mismos sino a través de políticos electorales que se encuentran revistiendo en calidad de viudas de partidos del régimen capitalista (PI, democracia cristiana). 1.- Como viene ocurriendo como norma desde 1985, el Mas y el partido comunista han esperado hasta el límite de la fecha de cierre de inscripción de las alianzas electorales (como debe ocurrir el lunes 8 para Córdoba, Santa Fe, Neuquén, Salta, Santa Cruz), para avenirse a discutir un frente. Este procedimiento refleja, por un lado, los acuerdos previos (y no públicos) ya establecidos entre el PC y el Mas, y por el otro lado el manifiesto y explicitado interés de impedir un debate amplio y abierto sobre la política que debe tener el Frente. El PO no puede aceptar la política de los hechos consumados y mucho menos la formación de un Frente que carezca de planteamientos políticos. Los veinte y pico puntos del Frepu y los otros veinte y pico de Izquierda Unida, no son una política sino un recetario deshilvanado de prejuicios, algunos de contundente contenido capitalista (como los que plantean “la reactivación económica” en el cuadro social actual, o la “profundización de la democracia”, en referencia al régimen político actual de la patronal y del imperialismo). 2.- Luego de haber obligado a la opinión pública y a los trabajadores a soportar durante meses la demagogia de las “internas democráticas”, los socios de I.U. pretenden hacer ahora un frente mediante arreglos de cúpula, sin el recurso al pronunciamiento de asambleas de militantes y luchadores. Se intenta de esta manera declarar cautivas las candidaturas principales en favor de los miembros de IU. Se aplica así uno de los peores procedimientos de la democracia burguesa: invocar derechos electorales adquiridos para asegurarse cargos o candidaturas vitalicias. 3.- Aunque tanto el Mas como el PC se vienen llenando la boca con el slogan de “frente de los luchadores”, lo cierto es que tienen reservadas las candidaturas principales para los “políticos electorales”, esos que invernan entre elección y elección, ajenos a las grandes luchas de las masas. Se trata, por otra parte, de políticos de organizaciones irrepresentativas, que han pasado además por todas las tiendas partidarias del carrerismo. Se fabrica de esta manera, nuevamente, el Frente de los Gustavo Coppola, el concejal capitalino de IU. que votó a favor del presupuesto de Grosso, y que el PO fue el primero en denunciar, seguido luego con mucha demora por sus anteriores aliados. Se fabrica el frente de los políticos pequeño burgueses responsables ante nadie. 4.- En lo que se refiere a los “luchadores”, se ofrecen candidaturas en función individual, estimulando el carrerismo en los activistas, y no en función de representantes de organizaciones de lucha y responsables ante ellas. Se trata de un intento de manipular a activistas sueltos y diluir el carácter de frente de organizaciones políticas y luchadoras que debe tener la alianza. 5.- La proyectada alianza aspira a cambiar de nombre por tercera vez, en un esforzado como pueril intento por escamotear su pasado, lo cual constituye toda una definición sobre la transparencia de sus integrantes. Se llame como se llame, la realidad es que se encuentra a la derecha de IU, lo que no es poco. Lo testimonia la reciente alianza del partido comunista con el partido humanista en San Luis. El PH integra el Frente social que promovió la intervención de Prol en Catamarca; apoya al llamado centroizquierdismo y es por lo tanto una pata del régimen capitalista y de su Estado. El PC propone extender estos acuerdos hacia otros grupos centroizquierdistas electoreros desplazados, empeñándose en imponer la estrategia codovillista del frente democrático. Esta pretendida nueva alianza no es por lo tanto un Frente de Izquierda, y menos de trabajadores. Domina en él el elemento pequeño burgués y la política electorera. 6.- Los partidos del frente, que pretenden consagrar gobernadores y legisladores nacionales y provinciales, han informado que su alianza no es estratégica ni permanente, lo que simplemente demuestra que sus inspiradores no saben dónde están parados, o al menos pretenderían fingirlo. Se trata de un maridaje que ya tiene, por otra parte, unos siete años, lo que para los niveles de estabilidad matrimonial actual es casi una proeza. De todos modos, es totalmente inadmisible aceptar un frente que declara por anticipado que no asumirá sus compromisos políticos ante la opinión pública (o que directamente no los propone) y que admite que no tiene capacidad para una acción definida en el mediano plazo. De todas las estafas a que es sometida la opinión pública argentina, esta es una de las más pérfidas. 7.- El Partido Obrero llama a los activistas obreros y a los militantes de izquierda a tomar conciencia del engaño que significa este seudo y precario pacto electoral, y a actuar por lo tanto con el Partido Obrero y en el Partido Obrero, para desarrollar una dirección política revolucionaria y socialista, con independencia de criterio y espíritu de lucha. 4 de julio de 1991

11 de julio de 1991
Izquierda en picada libre

La descomposición aguda del régimen burgués democratizante no solamente se manifiesta en el completo desgobierno de sus instituciones y en la descomunal corrupción de sus testaferros. Esa podrición es evidente también en la acción política de sus partidos, sin ninguna excepción. La derecha, por ejemplo, ya supo en el pasado hacer frentes o combinaciones políticas de diverso tipo, que estaban precedidas por sesudos planteamientos programáticos, que al final sólo ponían en práctica los gobiernos militares. Para quien observa ahora a la Ucedé, con el cabo Albamonte haciendo punta, innumerables acusaciones de fraudes y de malversaciones económicas, y ninguna idea política, queda clara la desintegración de la derecha antidemocrática. Lo mismo vale para el radicalismo, que pudo hacer importantes elecciones internas pero cuya convención nacional ha sido incapaz, por un lado de reunirse y por el otro de ofrecer un manifiesto político. Hay otras manifestaciones igualmente siniestras como el frente democrático de Palito Ortega, en Tucumán, acompañado de antiguos comunistas. Pues bien, esta misma manifestación de descomposición descolló como en ningún otro lado, en la izquierda. Todo un síntoma de que corre el mismo destino del Estado burgués, sus instituciones y sus políticos. En el caso del centro-izquierda, la incapacidad absoluta para plantear una idea política fue muy manifiesta, de manera que todas sus reyertas tuvieron que ver con las candidaturas. Patético hasta lo grotesco, el “Chacho" Álvarez calificó, nada menos que como un “sacrificio”, la postergación a un tercer puesto de su candidato a diputado en la Capital, y hasta le dedico a esta tontería un largo artículo en Página 12. Beatriz Sarlo, una intelectual de moda y a veces aguda comentarista de piezas de teatro, también en Página 12 escribió que apoyaba un frente centroizquierdista porque era un proyecto alternativo “en construcción”, una forma elegante o cínica de decir que ese frente no tiene programa y de que sus integrantes ya están violando sus promesas al electorado aun antes de haberlas formulado. Con tanto vice-rector, filósofo y sociólogo rondando por el centroizquierda, la falta de ideas y de programa de éste delata la indigencia de la “intelligentzia” criolla, pero por sobre todo su dependencia ideológica de la burguesía y del imperialismo. Aun dentro de este panorama siniestro, las palmas de la bancarrota política se las llevan, sin embargo, el PC y el Mas. Aplicando con más consecuencia que nadie los principios de la “economía de mercado”, se libraron a una negociación de candidaturas que tenía una única medida de valor: que sirva a un posible cargo parlamentario o que tenga una figuración especial de cara a la televisión y al mercado político de pases. Allí donde esto no funcionó, los mercachifles fueron con sus baratijas a otro lado. El resultado ha sido un “Frente” en tres o cuatro distritos, la ruptura en todos los demás, o la formación de otro tipo de “Frentes” con otro tipo de partidos en otros distritos. Cualquiera puede comprender que la lucha sin principios por un puesto, cargo o candidatura no solamente delata al político burgués o pequeño burgués, sino a un tipo especial dentro de este género: al político carrerista, inescrupuloso, en una palabra, corrompido, pues no se puede clasificar en esta clase al político burgués que cree en la “racionalidad” del parlamentarismo de contenido capitalista como instrumento de civilización. Esta versión degenerada de Izquierda Unida sufrió de parte de sus genitores un nuevo cambio de nombre, lo que solo delata vergüenza por el pasado y constituyen una declaración de vergüenza para el futuro. Con estos procedimientos, sus autores creen que han esquivado la necesidad de hacer un balance de Izquierda Unida cuando aún tienen pendiente el balance del Frente del Pueblo. Pero lo que son incapaces de hacer con sus cabezas, se hará con toda seguridad a costa de ellas. No deja de ser oportuno observar que esta loca caza a las candidaturas se realiza después de una cierta campaña de Zamora denunciando la impotencia del parlamento y los obstáculos burocráticos y de otros tipos que opone a una bancada de izquierda. La conclusión de semejante denuncia hubiera debido ser la necesidad de reforzar la conciencia de la opinión pública y de los trabajadores en tomo a la política y a los objetivos de la izquierda. Pero los compinches de IU estaban convencidos de que la discusión de una política es la cosa más improductiva que podría existir, de donde se desprende que el Mas pretende superar la impotencia de un diputado izquierdista mediante el único recurso de añadirle otro. Un "Frente” sin política y con existencia en tres o cuatro distritos sobre veinticuatro, no es un frente sino una parodia; vale, no para reforzar a la vanguardia de los trabajadores, sino para desmoralizarla. Los capitostes de IU fingen no darse cuenta que su política pasada ha permitido que levantara cabeza el centro-izquierdismo antes cobijado en el PI. De aquí en más, aún ese indigente centroizquierdismo acabará con los frentes Mas-Fral —los cuales no son otra cosa, por su programa, que coaliciones centroizquierdistas. El Mas parió un ratón El engendro '91 del Fral-Mas pone en evidencia el declive imparable del Mas. Hostil a una delimitación política con el PC, y en general a cualquier delimitación política, el Mas concluyó aceptando un frente con los políticos electorales (Viale, Vicente, etc.) con los que el PC monta su política de frente democrático popular, sin tomar siquiera el recaudo señalado por Trotsky de que sean elegidos por las bases organizadas de los obreros y los militantes. El Mas ha formado un típico frente de los Gustavo Coppola, el concejal de IU que votó el presupuesto de Grosso, luego de que su dirección hubiera prometido a la Conferencia Nacional de la organización, tomar las medidas para que eso no volviera a ocurrir. Toda esta ignominia política es defendida por el Mas con el argumento, repetido a lo largo y ancho del país, de que ellos no hacen frente “permanentes” o "estratégicos” con el “stalinista” Echegaray o el "clerical” Vicente (las injurias son de la boca del Mas). Por eso, prosigue, solo se debe hacer un frente "electoral” y aprovechar al-"enemigo" frentista para cazar puestos en beneficio exclusivo de uno mismo (lo que es un contrasentido porque lo mismo pretende el aliado, como lo consiguió Coppola en 1989, algún candidato del Fral en las próximas elecciones — aunque con mucha suerte).¡La descomposición política tiene, como se puede ver, sus "teóricos”! ¿Pero es posible afirmar una estupidez semejante? El Mas y el Fral ya tienen un frente "permanente” desde hace ocho años, cierto que con nombres cambiados para gambetear a los bizcos. El "clerical” Vicente ya fue su vocero político en varias campañas, defendiendo a "Evita capitana” e insistiendo en que nunca leyó a Marx. En su periódico del 26/6, luego de decir que “no podemos hacer un frente permanente” con el partido comunista, el Mas propone “un frente electoral” que “no pude ser con organizaciones patronales” sino “con la izquierda, incluido el PC”. ¡Pero por qué! Un frente que no es “permanente” ni "estratégico” podría ser incluso con la patronal, después de todo se trata de que sea electoral y sirva para darle otro diputado al Mas. Y si por otro lado es criminal hacerlo con la patronal, ¿no significa ello reconocerle al frente de izquierda "un cachito” de principio de clase, “un cachito” por lo tanto de “permanencia” y "un cachito” de aliado “estratégico” nada menos que al stalinismo? Es así nomás, el planteo del Mas respecto al PC es una redonda capitulación ante los politiqueros electorales y el stalinismo. ¿Cuánto piensa hacer durar el Mas al “gobierno de los trabajadores y el pueblo” (consigna de poder de la alianza cuadridistrital entre el Fral y el Mas), si el frente que lo levanta como reivindicación no es “permanente”? O el Mas está engañando al pueblo al presentar a su “Frente” como instrumento de lucha por ese gobierno, o lo está engañando en su propósito de luchar por él. El Mas anticipa que su candidato a gobernador tendrá, si triunfa, un carácter no democrático sino bonapartista, porque se separará de la mayoría parlamentaria constituida por los diputados "clericales” y "stalinistas” de su Frente, para gobernar arbitrando entre los bloques parlamentarios o directamente prescindiendo de ellos (por decreto). Sea por manifiesta incompetencia o por cálculo frío, los dirigentes del Mas son un peligro para la vanguardia obrera. Afirmar después de ocho años de concubinato y la promesa de varios más, de que no tiene una alianza "permanente” con el “clero” y con el stalinismo, es de parte de la dirección de Mas una perversa campaña de engaño contra sus militantes. Cuando se tiene en cuenta que todos estos dislates comienzan a aparecer en abundancia luego de la Conferencia del Mas (en realidad es una vieja idea oportunista de Nahuel Moreno), resulta claro que el Mas está metido en un “bolonqui” más grande que nunca y que esa conferencia parió... Estrategia y stalinismo Los partidos políticos pueden celebrar entre sí, y así lo hacen todo el tiempo, toda clase de acuerdos, parciales o generales, episódicos o duraderos, regionales o nacionales, que entiendan favorables a sus propósitos. Responden, como cualquiera se puede imaginar, a las diversas contingencias de la lucha. Pero cuando un acuerdo, alianza o frente tiene una base objetiva de principios (es decir una cierta homogeneidad político-social), como ocurre con los frentes obreros, de izquierda o antiimperialistas, su objetivo estratégico es innegable: consiste en la lucha por el poder. El carácter estratégico de un frente, que no responde a un fenómeno episódico o circunscripto, no significa que sus integrantes tengan la misma base social, concepción del mundo o principios programáticos; solo significa que sus reivindicaciones comunes y naturalmente transitorias, plantean la lucha por el poder. Lejos de reducirlo a un frente electoral, un partido revolucionario debería ser el más interesado en que ese frente asuma un carácter de lucha abierto, porque esto naturalmente ayuda a la movilización y combatividad de las masas, y consecuentemente al crecimiento de la influencia revolucionaria. Reducir las potencialidades o posibilidades de un frente a una actuación electoral denuncia un conservadorismo brutal, y ni qué decir que es la conducta que a la derecha o al reformismo más le conviene que tenga un partido trotskista. El Mas se comporta como un partido conservador que juega con los derechos electorales adquiridos en una elección pasada y que en función del reconocimiento de esos derechos admite una componenda con “clericales” y “stalinista”. El destino del Mas está jugado al vaivén de los resultados electorales. La oposición a que los frentes de izquierda, obreros o revolucionarios tengan objetivos “estratégicos”, es decir simplemente políticos, es típicamente stalinista. El stalinismo reserva la categoría de estratégicos a los frentes democráticos o populares; cuando se ve obligado a actuar en un frente único o de izquierda se esfuerza para que éste sea un “episodio” hacia el frente de colaboración de clases. En la cuestión histórica de la lucha por el frente único en Francia, León Trotsky lanzó la consigna de “gobierno de Blum” (jefe socialista)— Cachin (jefe comunista)”, como una forma popular de la consigna del gobierno obrero PS-PC. El Mas morenista jamás admitiría esto, como tampoco lo admitieron el PS y el PC franceses hasta que, aliados al radicalismo, lanzaron la consigna del gobierno del frente popular. Como se pude ver, los morenistas criados a orillas del Plata ignoran el legado teórico del movimiento internacional que dicen reivindicar, y para colmo se auto-asignan la función de maestros ciruelas. ¿Pero cómo es posible proponer un frente “estratégico” al “clero" y al “stalinismo”, cómo es posible luchar con ellos por el poder? ¿Es posible acaso homogeneizar las posiciones de la contrarrevolución termidoriana con las de la IV° Internacional (para decirlo de un modo neto y claro)? La propuesta de un frente político a partidos stalinistas o que vienen del social-cristianismo, y lo mismo vale para social-demócratas, castristas o “lulistas”, va dirigida a los movimientos de lucha social que canalizan esos partidos a pesar de su política, y de ningún modo suponen una componenda con las estrategias de sus aparatos o direcciones. El PO nunca aceptó una componenda de principios con el Mas y el PC, como sí lo aceptaron éstos entre ellos en las diversas declaraciones programáticas que sacaron. La propuesta de frente tiene que materializarse, por un lado, en reivindicaciones sentidas por las masas que actúan, y por el otro lado en la sistemática explotación de circunstancias de crisis nacionales o de luchas. Tiene que tener un carácter de lucha, no electorero; servir para que las masas creen organizaciones de combate supra-partidarias, no para que sigan enchalecadas por sus aparatos. La consigna de la unidad frentista debe ser la fórmula de la lucha por la unidad de los explotados como clase; las formas más altas de frente único son los Consejos de delegados de obreros y trabajadores, incluidas sus organizaciones políticas. Esta política frentista destruye la política stalinista de congelamiento de la lucha de clases por los aparatos y la política clerical de conciliación de clases, no es de ningún modo una adaptación a ellas. El arma desconocida de la dialéctica Pero esta concepción revolucionaria del frente único, “permanente" o “estratégico”, rechaza al mismo tiempo la idea del frente como “estratégico” o "permanente”. La política frentista debe estar en función de la lucha de clases, por eso los frentes hay que saber formarlos pero también cuando romperlos; no la pantomima del Mas, que no rompió el Frente del Pueblo cuando el Fral y el PC firmaron el acta democrática de Semana Santa (indultos), pero que luego invocó esta firma para romper el FP por razones electorales (razón por la que volvió al hogar, por aquello de que el que se va sin que lo echen, vuelve sin que lo llamen). En la lucha por el poder, un partido revolucionario debe saber de antemano que es extremadamente excepcional que los partidos aliados puedan mantener una posición consecuente en los momentos decisivos. Hay que saber romper también aquí, porque la lucha directa por el poder es una responsabilidad irrevocable de los revolucionarios marxistas. El "trotskista” Mas juega a las categorías metafísicas: lo permanente es lo contrario de lo transitorio; lo táctico de lo estratégico; los principios de las maniobras. No. Lo permanente puede ser transitorio y viceversa, y lo mismo ocurre con los otros, ejemplos. Solo los pequeños burgueses reclaman "valores universales” que no existen en la realidad, pero que a ellos les permite dormir hipócritamente tranquilos. El Mas tiene un frente electoral permanente con el stalinismo; sus maniobras con éste se han transformado en principios inconmovibles; en nombre de la táctica se han metido en realidad en una gran mierda democratizante de alcances estratégicos. Este es el panorama, compañeros.

11 de julio de 1991
Cavallo viola “su” ley: Emisión clandestina de moneda

“El BCRA mantiene abierta la canilla de los pases a las entidades (bancarias)” (Ámbito Financiero, 5/7). Este lenguaje críptico simplemente significa que el gobierno viola en forma sistemática la ley de convertibilidad, en cuyo nombre ahoga los salarios y las jubilaciones. Las “operaciones de pase” son créditos a cortísimo plazo del Banco Central a los bancos, es decir que emite moneda sin recibir dólares a cambio, algo que está expresamente prohibido por la ley cavalliana y que rompe, por lo tanto, la relación entre la moneda en circulación y las reservas en divisas del Banco Central. Para ocultar esta violación el Banco Central toma sus recaudos: recuperar esos préstamos a la hora de confeccionar sus balances. Por escasas 24 horas el BCRA cumple con la ley para volver al día siguiente a la calesita de los “pases”. Así, sólo en los dos primeros días de este mes, el BCRA emitió más de 678 mil millones de australes para cubrir “iliquidez (falta de fondos) de la banca (ídem). Esta emisión “primaria” de moneda es netamente inflacionaria. Pero los efectos de la expansión monetaria no se terminan ni con la cancela ción de los pases. Es que los bancos utilizan esos fondos para autorizar "giros en descubierto" que vuelven al sistema financiero bajo la forma de depósitos y que son utilizados nuevamente para otorgar nuevos préstamos. Esta emisión "secundaria" de moneda no guarda relación con las reservas del BCRA. El gobierno está emitiendo moneda clandestinamente, algo que el PO pronosticó en ocasión de la sanción de la ley de convertibilidad.

11 de julio de 1991
FMI: Argentina, un salame o la política del limón exprimido

El gobierno menemista le mandó una carta al FMI en la que se compromete a obtener un “superávit fiscal” de 4.900 millones de dólares entre marzo del 91 y marzo del 92 (ingresos por privatizaciones incluidas). El destino de este elevado excedente de recursos sobre gastos de gobierno es el pago de los diversos bonos de la deuda interna en dólares, de la deuda externa con los organismos oficiales y del cronograma de pagos en vigencia a los bancos acreedores. Para disimular el enorme tributo que estos pagos significarán para la economía del país, los “expertos” han modificado el cálculo del Producto bruto anual de Argentina, que en un pase mágico se fue de 70-80 mil millones de dólares a 140.000 millones. Con la vieja estimación debíamos pagar el 7% del ingreso nacional (un récord mundial), con la nueva “sólo” el 3,5%. Para cumplir con estos objetivos el gobierno debería aumentar el impuesto al valor agregado, escalonar el aguinaldo de diciembre y volver sobre el impuesto inmobiliario en Capital o algún sucedáneo (¿impuesto a los combustibles?). Aunque se habla de elevar el impuesto a las ganancias, el proyecto es "trucho”, pues no solo compensa la eliminación de otros impuestos directos, sino que contempla desgravar las utilidades que se “reinviertan” en la empresa, algo que bien podría consistir en retribuir bajo cuerda a los accionistas. A una disposición similar adoptada por Reagan en los Estados Unidos se la ha atribuido un rol fundamental en la creciente polarización social. La carta al Fondo también se compromete a privatizar Somisa, el único botín importante que queda para que los acreedores se desprendan con superbeneficios de los títulos de la deuda externa argentina. La parte de las privatizaciones que se abone en dólares deberá destinarse igualmente al pago de la deuda externa. En efectivo o por capitalización, toda la finalidad de las privatizaciones se ha reducido al pago usurario de la deuda usuraria a los acreedores usurarios. A semejante latrocinio la moralidad cipaya de los alcahuetes lo ha calificado de una “muestra de respaldo por parte del FMI” y naturalmente “de confianza del mundo en Argentina”. En una mesa redonda organizada por Página 12, el ex-funcionario alfonsinista, Adolfo Canitrot, llegó a decir que si su defenestrado mandante hubiera tenido un apoyo similar el “plan primavera” hubiera llegado a buen término. La comparación de Canitrot no solamente desnuda la mentalidad ilusa y colonial de los intelectuales pequeño burgueses de este país, sino que precisamente por esto mismo es muy instructiva. La memoria del ex secretario de Coordinación Económica es débil (¿o se hace?) al punto que ya no recuerda que el “plan primavera” tuvo un apoyo enormemente superior al de Cavallo de parte de la burguesía argentina y que también recibió un apoyo inusual del Banco Mundial... que para respaldar a Alfonsín, tal como se lo exigía el gobierno norteamericano, pasó por encima del FMI, al extremo de provocar una crisis internacional con éste. A partir de esta constatación, está claro que el mentado “apoyo” del FMI no tiene por ahora ningún significado, o mejor dicho, representa la aplicación de la política del “limón exprimido” o, dicho de otro modo, la política del “salame”, el cual preferentemente se come en rodajas. La carta del FMI cumple el papel de forzar al gobierno a seguir “exprimiendo” la sangre y la sustancia vital de los argentinos, incluso aunque esto no alcance para satisfacer al vampiro imperialista; después de todo, la casi totalidad de los economistas coincide en que la obtención de ese “superávit” es imposible y de que aun si no lo fuera tampoco alcanzaría para empezar a pagar los intereses atrasados de la deuda externa, que se encuentran próximos a los diez mil millones de dólares. A la luz de esto, el acuerdo con el Fondo está condicionado por parte de éste a los resultados de una negociación con los bancos por esos atrasos. En el acuerdo alcanzado con Brasil, los acreedores impusieron que se les pagase al contado el 25% de los intereses pendientes y que el resto fuese financiado con un bono. Para pagar “cash" los dos mil o dos mil quinientos millones de dólares que la banca exigirá a Argentina, habrá que mandar al diablo el “plan de convertibilidad” (como por otra parte ya ocurre, pues el Banco Central cuando paga la deuda externa oficial o los bonos no retira al mismo tiempo australes de la circulación); habrá que terminar con la “convertibilidad” y sacar las divisas del Banco Central. Por eso la carta al Fondo se compromete a incrementar en 1.100 millones de dólares las reservas del Banco Central (emisión monetaria). En estas circunstancias, una salida para el “plan Cavallo” sería lograr un acuerdo con el Banco Central de Estados Unidos, que le permitiera obtener los dólares necesarios para frenar una “corrida" contra el austral. En este caso, el Banco Central argentino pasaría a ser una sucursal de la casa central norteamericana y Argentina una variante de Panamá o Puerto Rico; la burguesía argentina perdería cualquier posibilidad de desarrollo como tal. Para evitar esta alternativa Cavallo debería poner un punto final a su “plan” y devaluar, lo cual mandaría a la lona a un elevado número de empresas y provocaría una recesión extraordinaria. En cualquiera de los dos casos, el gobierno tendría que aplicar su enésimo plan de confiscación, mediante la transformación en bonos de toda la deuda pública corriente, lo que provocaría una enorme crisis con la “patria contratista”, como lo demuestra el pago de la deuda de ex-ENTel a Siemens por parte de María Julia Alsogaray. El gran capital, naturalmente, encontrará una “salida" para desprenderse de esos bonos, por lo que los principales destinatarios de este paquete confiscatorio serán los jubilados y los trabajadores estatales acreedores del Estado por juicios laborales. El acuerdo con el FMI no ha resuelto nada y, como ocurriera con el “plan primavera" se trata de un “apoyo” que solo vale como el prólogo del cataclismo.

11 de julio de 1991
¿Los jubilados en un callejón sin salida?

El movimiento de jubilados está en un impasse y ello se debe a la política de sus direcciones, en particular de la tradicional Mesa Coordinadora, orientada por el PC. Frente a la ofensiva gubernamental contra los jubilados, la Coordinadora se limita a amenazar con “el voto castigo contra parlamentarios y candidatos que traicionen y obstaculicen nuestro destino”, pero no plantea la profundización de la lucha. En esta línea, la Coordinadora apoya la propuesta alfonsinista para que las jubilaciones se financien con un tarifazo. “Es correcto —decía la Coordinadora el 18/6— hacer efectivo el impuesto no derogado a los pulsos telefónicos, destinar el 30% de las privatizaciones para reintegrar parte de los fondos robados a las Cajas...” La Coordinadora nacional apoyó todo tipo de "movilizaciones" (truchas) convocadas por otros, pero ella se limitó a hacer actos simbólicos de un centenar de personas. Se opuso a movilizarse juntamente con los jubilados de Plaza Lavalle en momentos que éstos estaban en la primera plana por sus choques con la policía y el gobierno. El PC justificó este boicot con un argumento de abogado (ver Propuesta, 13/6) “prefiere presionar al Congreso (y no a Tribunales) pues la Justicia acciona sobre el sistema de leyes que el poder legislativo establece”. ¡Ah! ¿Será por eso que la Coordinadora fue a depositar una “ofrenda floral” ante el monumento a San Martín en el día de la independencia? Es necesario romper con esta política paralizante que imagina que los parlamentarios van a resolver los reclamos de los jubilados, sin una política que los desenmascare y sin un gran movimiento de lucha. El gobierno está buscando que el Congreso apruebe el bono de condonación de las deudas con los jubilados, el aumento del IVA, etc., y ya ha declarado que si ésta fracasa lo hará por decreto. El choque es inevitable. Miles a la calle por una jubilación mínima de 3 millones y medio, pago en fecha, pago inmediato de las deudas y juicios ganados por los jubilados. No más impuestos al consumo, los fondos hay que sacárselos al gran capital (no pago de la deuda pública con los bancos y capitalistas)

11 de julio de 1991
Los responsables de la desintegración nacional
Redacción

La acción del gobernador de Río Negro le cayó como peludo de regalo a toda la cipayería patronal del país. El Fondo Monetario Internacional, se dijo, había puesto en baño maría el posible acuerdo con el gobierno argentino, a la espera de cómo se fuera a resolver el conflicto. El pequeño gesto de una provincia patagónica hacía sudar grosso a los usureros de las diversas latitudes. La apropiación de los fondos del Banco Central efectuada por Massaccesi, puso en evidencia la desintegración nacional de Argentina como consecuencia de la obsecuencia de los gobiernos capitalistas con la banca internacional y el capitalismo. Muy pocos días antes del gesto rionegrino, la cúpula de la UCR con Alfonsín en primer lugar, se aprestaba a presentar una propuesta al gobierno menemista y a Cavallo para asegurar un “pacto fiscal y la seguridad jurídica”. En menos de lo que canta un gallo un alfonsinista rionegrino rompía la “seguridad jurídica”, imponía su propio criterio “fiscal” y dejaba pagando al acuerdo nacional. Para que la incoherencia y la cortedad de miras de Alfonsín quedaran mejor de manifiesto, el ex presidente avaló la violación jurídica perpetrada por su discípulo. En el conflicto entre Río Negro y el gobierno nacional estamos del lado de Río Negro; pensamos que el compromiso jurídico de pagar los salarios en aquella provincia antecede en prioridad al compromiso jurídico de pagarle al Banco Central, a los capitanes de la industria o a los acreedores. Si María Julia Alsogaray le dio cien millones de dólares que no le pertenecían a la contratista Siemens, cuando no se paga las deudas de los jubilados y se encuentra en trámite la emisión de un bono de deudas para los acreedores del Estado, entonces Massaccesi puede sacarle la plata al gobierno para pagar a los trabajadores. La violación jurídica para anular la violación jurídica de los derechos del pueblo, es un acto de estricta justicia. Naturalmente que Massaccesi actuó como lo hizo debido a un apuro electoral. Debe hacer pensado que le negaron fondos a propósito para debilitarlo electoralmente. Esto significa que procurará llegar a un acuerdo con el menemismo a costa del pueblo rionegrino. Los elementos de esta capitulación ya están a la vista: Massaccesi aceptaría la privatización del Banco Río Negro. A cambio de esa privatización Cavallo y el FMI le perdonan a Massaccesi hasta lo que no hizo. El gobernador de Río Negro vería así la posibilidad de quede olvidado su vaciamiento del Banco de Río Negro, en virtud de préstamos a capitalistas que estos nunca devolvieron. Cavallo está dispuesto a emitir moneda y el FMI a poner dólares, si le dan el Banco. A cambio de los bancos se perdonan estafas —este es el mensaje “ético” enviado al desfalcado banco de La Rioja, y antes al vaciado Banco provincial de Santa Fe. Estamos en definitiva ante representantes (Cavallo y Massaccesi) de la misma clase social saqueadora. Ante la gravedad de la situación, Alfonsín reitera su llamado a Menem a hacer la “unión nacional” de los partidos y políticos de la desintegración nacional. En un tramo de la crisis Massaccesi opinó que llamar a una reunión de gobernadores para que el Estado nacional pague sus deudas fabulosas con las provincias, sería “excesivo”. Nosotros pensamos, por el contrario, que hay que ir más lejos aún que adonde Massaccesi se niega a ir. Hay que llamar a Asambleas Populares en todas las provincias y en la Capital, para levantar un plan de lucha en defensa de las economías provinciales y locales, contra el saqueo de los banqueros y capitalistas que impulsa el gobierno menemista. Y que esas asambleas convoquen a una Asamblea popular nacional.