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Prensa Obrera N° 328

25 de abril de 1991 · 22 notas

Notas de este número

25 de abril de 1991
¿Es correcto el planteo del P.T.?

El Partido de los Trabajadores tiene toda la razón del mundo cuando denuncia la posición oficial argentina en ocasión de la reunión de la Comisión de Derechos Humanos de la ONU dedicada a discutir la situación cubana. En una muestra de servilismo que no tiene precedentes, el gobierno de Menem modificó el voto tradicional de Argentina con el bloque latinoamericano del “grupo do Río” para alinearse con la posición de los Estados Unidos. El giro se produjo en una forma harto grotesca y grosera, pues tuvo lugar luego de un par de llamados telefónicos de Washington (Quayle, Einaudi, Mulford) a la residencia de Olivos y porque forzó al gobierno menemista a reemplazar a su embajadora habitual por un enviado especialmente encargado de efectuar el cambio de camiseta. Argentina abandonó, de esta manera, la "solidaridad latinoamericana" e incluso a sus aliados del Mercosur, y ni qué decir la "tradición diplomática” de su cancillería, para correr al tiro en la dirección que le indicaba el “criminal de guerra" sentado en la Casa Blanca. Con todo lo que pasó después en materia de narcotráfico, Cóndor II, crisis en la Fuerza Aérea, concesiones a las empresas indicadas por Todman, lo ocurrido en la Comisión de la ONU parece a la distancia un incidente pre-colonial. De cualquier modo, los yanquis consiguieron el voto argentino como antes lo hacían con la Haití de Duvalier. Pero la carta del PT plantea cuestiones que superan por lejos la denuncia del menemismo camaleón. En primer lugar, porque el PT defiende al "grupo de Río" y la posición que éste adoptó en la ONU, lo cual equivale a apoyar la posición de Brasil, es decir la posición del gobierno de Collor. En Uruguay, Líber Seregni dejó sentada la doctrina, que fue apoyada por el Frente Amplio con la excepción de los Tupamaros, de que la izquierda podía (y por lo tanto debía) solidarizarse con los "aspectos progresistas de la política exterior" del gobierno que esa izquierda decía combatir. Esta ha sido la política tradicional de los stalinistas, los cuales en la política exterior eran todavía más “sensibles" a los intereses de la burocracia rusa (y totalmente insensibles a los del proletariado internacional) que en la política interior. La carta del PT no aclara si ha adoptado el mismo punto del FA, pero el hecho concreto es que apoya la política de los explotadores brasileños en la Comisión de Derechos Humanos de la ONU. El problema es que la posición del “grupo de Río” no es realmente diferente de la de Estados Unidos, a pesar de la magnitud que se dio a la disputa diplomática; más aún, la posición de los Estados Unidos no existe formalmente como tal, pues (¡astucia gringa!) fue presentada como una “enmienda” a la moción latinoamericana. En tanto que ésta defendía el mantenimiento de la Comisión designada con anterioridad para investigar la vigencia de los derechos humanos en Cuba, así como sus procedimientos, los norteamericanos reclamaron la renovación de la Comisión y el otorgamiento de un carácter público a sus actuaciones. Gracias al voto del gobierno Menem-Saadi (en ese entonces Saadi formaba parte del régimen menemista en forma oficial) la moción yanqui pudo triunfar, pero esto sin haber suscitado la oposición del “grupo de Río” pues éste simplemente se abstuvo. Quienes votaron en contra fueron un conjunto de países, entre los que se encontraban la URSS y China. De modo que si el “grupo de Río” hubiera votado en contra, junto a los países que así lo hicieron, la propuesta infiltrada por Bush hubiera fracasado. De todo esto resulta que a pesar de todas sus responsabilidades, “el pequeño hombre” (Víctor Hugo dixit) de la Rosada no es el principal responsable de la victoria diplomática norteamericana sino... el “grupo de Río”. Lo fundamental, sin embargo, es que la posición del PT significa que apoya la intervención diplomática (política) de la ONU en Cuba, en este caso so pretexto de una investigación relativa a los derechos humanos. Pero semejante intervención no tiene intenciones democráticas o libertarias, esto porque responde a los intereses y a la política del imperialismo y de los explotadores, incluidos los intereses y la política de aquellos explotadores que encuentran su defensa oficial en Collor de Melo. Hace muy pocos días trascendió por medio de la prensa que el genocida Mitterrand, presidente “socialista” de Francia, pretende consagrar el derecho de intervención como una atribución de la ONU, cuando se trate de la conculcación de los derechos humanos. El antiguo enemigo del derecho a la autodeterminación de Argelia quiere repetir la “fiesta aliada” del Golfo. Como verdadero energúmeno antiobrero, el imperialista galo ha descubierto que puede invertir un viejo concepto de Marx y de Trotsky, en un llamado “a explotar el aspecto reaccionario de las ilusiones democráticas de las masas". En efecto, si una reivindicación de la democracia (derechos humanos) sirve para justificar la injerencia política de los imperialistas y explotadores en otra nación que es mundialmente débil y donde se ha expropiado al capital, ello significa que se están aprovechando las limitaciones políticas de esa reivindicación para explotar su lado negativo. En este caso, la defensa de las libertades formales se convierte en un pretexto para imponer la opresión nacional y la explotación económica ulterior de Cuba. ¿O no es, compañeros del PT, lo que ha ocurrido en Nicaragua? Claro que en el último (y por ahora único) Encuentro de partidos de izquierda, realizado el año pasado en San Pablo, hemos escuchado a dirigentes del PT (José Dirceu) defender la política del sandinismo, precisamente debido a que éste habría tenido el "coraje” de “sacrificar el poder” (es decir la revolución) en favor de la “vigencia del estado de derecho”. Este planteo es un ejemplo, que podríamos convertir en clásico, de explotación reaccionaria de una reivindicación democrática. Las consecuencias las están pagando ahora los campesinos “nicas”, que se ven obligados a ceder su “derecho a la tierra" ante el “derecho” constitucionalmente superior de los viejos oligarcas a recuperar sus latifundios. ¿Cuál sería entonces el abordaje correcto de la cuestión de la democracia, o más bien falta de democracia, en Cuba? En primer lugar debería ser un planteo que parta de los trabajadores y de sus organizaciones independientes, las cuales en ningún momento deberían dejar de denunciar la perfidia democratizante del imperialismo y de la burguesía. Los trabajadores tenemos la obligación de exigir al gobierno de Cuba la libertad de todos los presos políticos, toda vez que Cuba no se encuentra en una guerra civil ni en una guerra internacional que pudiera justificar privaciones de libertad incluso de la derecha. También deberíamos reclamar la vigencia de los principios de la democracia obrera, empezando por la libertad de prensa, de movimiento y de organización para todos los partidos que acepten la legalidad histórica de la Revolución, es decir la expropiación del capital. Fuera de esta democracia obrera sólo puede reinar el despotismo burocrático que invariablemente conduce a la restauración capitalista. Esto no es lo que plantea la carta del PT. La carta del PT apoya la política de la burguesía brasileña y reclama el apoyo a esta política (invita a Menem a "sumarse al esfuerzo colectivo del grupo de Río”) para superar la ausencia de Iibertades en Cuba (“para encontrar, dice la carta, una solución justa al problema planteado”). ¿Pero quién puede tener la menor duda de que la política "brasileña" y "latinoamericana" con relación a los derechos humanos en Cuba responde a otro objetivo que restaurar la propiedad privada capitalista en Cuba en nombre de la democracia constitucional? Toda la cuestión democrática respecto a Cuba se reduce, para los explotadores, a un único asunto: las vías que habrá que impulsar para restablecer el Estado burgués en la isla caribeña. El PT prescinde del carácter de clase de las consignas democráticas, y a partir de esta enorme abstracción, establece un acuerdo político de principios con la burguesía de su país y con la burguesía mundial. Es significativo que el PT denuncie que “la posición del gobierno argentino — como ya quedó evidente en la crisis del Golfo— fragiliza la unidad latinoamericana, fragmentando la intervención (sic, sic) de los países del continente y refuerza las tentativas de aislamiento de Cuba que los Estados Unidos patrocinan desde hace treinta años”. Está claro entonces que al PT no se le escapa que estamos en presencia de un problema más general que el de los “derechos humanos", que de lo que se trata es de la re-ubicación internacional de Cuba. Pero el significado a este respecto de la política del “grupo de Río” ya lo conocemos muy bien recordando la experiencia del “grupo Contadora” con relación a Nicaragua. También entonces una fracción del imperialismo y de las burguesías latinoamericanas oponía "la integración” de Nicaragua al marco internacional a la política de “aislamiento” que se atribuía a Reagan. Se puede afirmar sin titubeos que triunfó la “integración "propiciada por las burguesías latinas, cuya “fragilidad” fue reforzada por el imperialismo europeo, una fracción norteamericana, la socialdemocracia y el stalinismo, y la nefasta política sandinista. El planteo del PT se inscribe en la política de “reintegración" de Cuba al “orden internacional”, y por lo tanto no guarda una diferencia de principios con el pequeño Menem, sino sólo de grado o de ángulo. El Partido Obrero impulsa una política que ayude a los trabajadores cubanos a expulsar a la burocracia y a tomar el poder, para de este modo instaurar una democracia obrera y defender la Revolución, apelando a la conciencia, libertad y movilización de las masas, y a la acción obrera internacional. Las “perestroikas” democratizantes están probando su descomunal fracaso y las penurias colosales que causan a sus pueblos. El impasse burocrático sólo puede ser superado por un gobierno obrero.

25 de abril de 1991
Brasil: Los compañeros brasileños han salido en libertad
Redacción

De acuerdo con una información publicada por la Folha de Sao Paulo, del sábado pasado, los concejales del municipio de Diadema, Manoel Boni y Romildo Raposo, fueron dejados en libertad al cabo de 112 días de detención. Ambos militantes habían sido detenidos como consecuencia de su participación en la defensa de los ocupantes de un terreno de la periferia de la ciudad, “Villa Socialista”, cuando eran agredidos por la policía que intentaba desalojarlos. Tanto Romildo como Boni fueron expulsados hace un cierto tiempo del Partido de los Trabajadores, precisamente porque su alineamiento con los “sin techo” los había llevado a repetidas confrontaciones con el intendente de la ciudad, un dirigente del PT políticamente respaldado por la Comisión Ejecutiva Nacional. De un modo general, los intendentes petistas se han revelado sólidos defensores de la propiedad privada (y especialmente de los empresarios de la construcción). La divisa “orden y progreso” no alcanza por cierto para borrar o atenuar la lucha de clases, pero abriga en una tienda común a los capitalistas y a los representantes estatizados de los trabajadores. La información no aclara en qué carácter han quedado Romildo y Boni en libertad, ni tampoco conocemos que alcance ha tenido su detención para su condición de concejales. De cualquier manera, estas Iibertades son un triunfo.

25 de abril de 1991
Jubilados: Una asamblea frustrada

Para enfrentar el “cavallazo” contra los jubilados (que congeló los haberes en 1.200.000 australes de mínimo hasta fin de año) la Mesa Coordinadora convocó a una Asamblea Abierta para el viernes 12, en la sede de Foetra. Más de 500 jubilados, en su mayoría militantes de los Centros, llenaron el salón. La expectativa de la mayoría de los asistentes era que se concretara un plan de lucha. Pero esta expectativa se vio frustrada cuando abrió el plenario Esquivel, el jerarca que entregó la huelga de los telefónicos. Esquivel se limitó a llamar a “la unidad en las urnas” en setiembre próximo y a aguantar hasta entonces. La asamblea había dejado de ser tal para convertirse en un acto de campaña electoral... sin candidatos todavía. A muchos compañeros que se anotaban — entre ellos el autor de la esta— no se les daba la palabra. Las intervenciones eran genéricas y si bien denunciaban cosas justas no planteaban ninguna alternativa de lucha. La concurrencia cansada, empezó a corear: “plan de lucha”. Ante esta insistencia, Fiore, de la Mesa, anunció que un compañero de Señaleros iba a anunciar el Plan de Lucha. Pero éste empezó a hablar también de cosas genéricas. Ante nuevos pedidos de Plan de Lucha, finalmente se dio a conocer la propuesta de una “sentada" para el 10 de mayo frente al Instituto de Previsión Social. Una acción aislada para dentro de un mes no es un Plan de Lucha. Los jubilados del Partido Obrero repartimos una declaración entre los asistentes que reclamaba un plan de organización en las colas y barriadas, la organización de sentadas y actos zonales que culminen en su primera etapa con una marcha a Plaza de Mayo. Para luchar por los 2.500.000 australes de mínimo indexado, por el 82 y 75% móvil, por el pago de las deudas, por el PAMI y el Instituto dirigidos por delegados electos por jubilados y trabajadores hace falta poner en la calle a los jubilados. Muchos compañeros se retiraron muy decepcionados. Para superar el impasse de esta dirección es necesario reagrupar a los jubilados más combativos detrás de una estrategia de lucha y deshechar toda maniobra electoralista.

25 de abril de 1991
SOMU (Mar del Plata): Retomar la huelga por el convenio

La directiva nacional del sindicato de marineros (SOMU) ha autorizado al Ministerio de Trabajo a "laudar” en lo relativo al convenio colectivo de trabajo. El resultado fue una inmediata reducción de los ingresos de los trabajadores, ya que el laudo disminuye del 22 al 14% el porcentaje a cobrar por kilogramo de merluza capturado. También altera en forma negativa al régimen por enfermedad o accidente inculpable. La directiva marplatense del SOMU, enrolada en el “riquismo" dice desconocer la existencia de este laudo. Esto no confundió, sin embargo, a los marineros, quienes reccionaron con huelga por tiempo indeterminado a medida que llegaban los barcos a puerto. Sin embargo, los dirigentes riquistas comenzaron a “autorizar” la salida a algunos barcos cuyas patronales se habían comprometido a no aplicar el “nuevo" convenio, y posteriormente consiguieron levantar la huelga ante el anuncio del Ministerio de que postergaba la aplicación del laudo hasta el 30 de abril. Esto ha sido un golpe bajo, que pretende desmovilizar al gremio. La “tregua” favorece a las patronales que se “aprovisionan” para aguantar una nueva huelga. Ahora se anuncia una nueva asamblea para el 26 de abril, lo que significa que la flota comienza a parar el 20. El activismo se ha organizado para asegurar el inicio del paro el sábado 20 y para que la Asamblea General del 26 vuelva a votar el paro por tiempo indeterminado. Para garantizar consecuencia en la lucha hace falta elegir un Comité de Huelga responsable ante la asamblea. Por la derogación del laudo, por un aumento de emergencia (que recupere el 33% perdido con la entregada burocrática de 1987) por elección de paritarios de base para negociar un nuevo convenio. La organización de la huelga general implica volver a los métodos históricos de la lucha marinera: piquetes en la banquina, fondo de huelga, que no salga un barco del puerto.

25 de abril de 1991
Aerolíneas: 500 compañeros reclaman aumento
Roberto

A cinco meses de "aterrizados" los nuevos “propietarios" de Aerolíneas, los anuncios de crecimiento y beneficios para el personal muestran su verdadero rostro: salarios por el suelo, amenazas de aumento de la jomada de trabajo, apertura de un registro de retiro voluntario. Se pretende canjear derechos de nuestro convenio por un aumento salarial (de esos que se esfuman a los 2 meses, como ya les pasó a los compañeros de Austral cuando aceptaron trabajar una hora más). El descontento salarial se expresó en dos importantes concentraciones realizadas en Ezeiza y frente a las oficinas céntricas. Participaron de la protesta afiliados a APA (personal de tierra), APTA (técnicos de tierra) y ATVLA (técnicos de vuelo), en lo que constituye un reanimamiento de la lucha luego de la privatización. El chantaje patronal de canjear conquistas de convenio por unos puntos más de aumento salarial plantea la necesidad de un plan de lucha de conjunto de los trabajadores aeronáuticos. En APTA se está desarrollando entre los trabajadores un creciente movimiento opositor contra el secretario L. Rodríguez que apoyó con todo el remate de Aerolíneas con el cuento de que éste traería el paraíso. Ahora este sindicalista-gerente enfrenta un generalizado reclamo por una Asamblea General para sacarlo a patadas del gremio. Los obreros de los hangares y talleres quieren recuperar su gremio. Pero somos el conjunto de los aeronáuticos los que estamos sufriendo los salarios de hambre y el intento de liquidar nuestros convenios. La dirección de APA habla de la necesidad de “la deliberación permanente de las bases”: que se convoque entonces a Asamblea General para definir un plan de lucha y la constitución de un frente intersindical en defensa del salario y del convenio.

25 de abril de 1991
San Lorenzo: Cuando el río suena

La situación del movimiento obrero del cordón industrial de San Lorenzo no es diferente a la que se vive en Villa Constitución. Cerámica San Lorenzo ha amenazado con el cierre de su planta; Celulosa viene despidiendo masivamente y PASA estaría por emprender el mismo camino. Fábricas más pequeñas redujeron o interrumpieron su producción. Al mismo tiempo, crece la agitación entre los trabajadores del SUPE, ante los anuncios de privatización o cierre de la destilería local. La dirección de la CGT ha peregrinado por los despachos oficiales en busca de facilidades crediticias e impositivas para las patronales. Pero éstas ya le han arrancado esas prebendas a Menem-Cavallo, ahora sus dardos apuntan a imponer la ‘‘flexibilidad laboral”. En un reciente plenario de la CGT regional se delinearon dos posiciones. Su dirección y la de tos principales sindicatos (papeleros, ceramistas) insistieron en que las condiciones “no daban” para emprender una acción de lucha. Los delegados de base de AMSAFE y las internas de Cerámica y Celulosa rechazaron en cambio esta posición. Señalaron que las limitaciones del plenario eran responsabilidad de la propia CGT, que lo convocó rutinariamente, y propusieron un paro activo regional, de acuerdo a los mandatos de sus bases. La moción no fue aprobada, a pesar de que reflejaba la posición de las fábricas y gremios más significativos de la región. El plenario reveló que el activismo de base y las internas comienzan a establecer su propio rumbo, en oposición a sus direcciones sindicales. Al mismo tiempo, hay que destacar que la docencia del cordón —a instancias de tos delegados de “Tribuna”— votó a favor de un paro activo en defensa de tos obreros industriales. Aunque los ubaldinistas insistan en negarlo, en San Lorenzo “el río suena”. Es necesario que el bloque de delegados que votó por el paro activo inicie una campaña común sobre todo el movimiento obrero de la región, para arrancar un plenario de delegados masivo donde se voten la política y las medidas que las direcciones sindicales no quieren impulsar.

25 de abril de 1991
Hospital Solano-Quilmes

La semana pasada, el hospital de Solano-Quilmes, fue clausurado por la existencia de infección y por falta de elementos sanitarios y medicamentos. Según denuncias efectuadas por el personal médico y auxiliar, el hospital carece de los elementos esenciales para su funcionamiento. No hay procesamiento para el material contaminado que proviene de laboratorio y hematología. Todo va al mismo pozo ciego que apenas llueve se inunda impregnando las instalaciones con agua contaminada. No hay grupo electrógeno ni existen morgue o depósito de cadáveres los que son arrojados por los pasillos. Frente a la protesta del personal ante esta situación, el Poder Ejecutivo de la Comuna montó una provocación contra los trabajadores en conflicto. El intendente fabricó un enfrentamiento del personal con los vecinos cuando estos últimos, eran, en su abrumadora mayoría, grupos y elementos perfectamente identificados, organizados por la Municipalidad. Se pretende hacer responsable de la situación a una de las víctimas —el personal— e inclusive enfrentarlo con otra de ellas —los usuarios— cuando el responsable es el propio gobierno comunal, que al igual que su par provincial y nacional, vienen consumando una sistemática política de destrucción de la salud pública. El episodio de Solano refleja la crisis sin precedentes que atraviesan las comunas cuyas finanzas están en bancarrota como resultado combinado de la evasión, los subsidios, negociados con las contratistas y prebendas de los funcionarios y la propia asfixia que ejerce la administración provincial sobre los municipios. Un concejal del PJ de Quilmes viene de denunciar la evasión de la tasa de Inspección por parte de los frigoríficos de la zona por una suma equivalente a un millón y medio de dólares mensuales. Este tipo de irregularidades no es nuevo, por otra parte, pues la administración comunal anterior en manos de la UCR fue denunciada por la comisión de entidades de bien público de San Francisco Solano (1987) de derivar a fines ajenos una partida destinada al hospital. El gobierno municipal pretende aparecer por encima de las disputas y choques entre sectores —cuando, como dijimos, él se ha encargado de provocarlos— y ejercer un papel de árbitro, ofreciendo como salida la formación de una comisión llamada de “defensa del hospital”, integrada por todos los sectores (concejales, fuerzas vivas, representantes de la comuna y un representante de los trabajadores). Esta comisión está condenada de antemano al fracaso y a lo único que puede conducir es a esterilizar la lucha iniciada por los trabajadores por la sencilla razón de que no puede haber salida a la catástrofe de mano de quienes la han engendrado Defendamos el hospital público El Partido Obrero plantea una línea de movilización sobre la base de un programa de lucha por el pleno funcionamiento del hospital: * Que se realicen las obras necesarias que permitan poner inmediatamente en condiciones los desagües cloacales y el procesamiento de los materiales contaminados. * Inmediata provisión de los elementos para la desinfección de las instalaciones. * Suministro de los medicamentos y equipos necesarios para la atención del público. Esto no puede quedar en manos de los destructores de la salud sino que debe ser asumido por los verdaderos interesados en que esta propuesta se materialice. Es necesario formar una comisión con los trabajadores del hospital y representantes de los vecinos, elegidos en asamblea y responsables ante ella.

25 de abril de 1991
Correo de lectores
Correo de lectores

Hospital Regional Ushuaia Quiero denunciar a Prensa Obrera la falta de presupuesto para mantener los servicios indispensables. Las obras de ampliación están paralizadas hace ya largos meses, lo que Impide garantizar el funcionamiento de los servicios. Nuestra Obra Social está prácticamente paralizada. A los trabajadores nos adeudan desde mayo del 90 los aumentos que fueron aplicados a nivel nacional (los que totalizan ya unos 10 millones de australes promedio por agente). El personal contratado sigue firmando contratos después de trabajar en la Salud Pública desde hace más de 3 años. Los contratos actuales se hacen por dos meses lo cual genera inestabilidad entre los trabajadores y en la prestación de los servicios. Necesitamos que se garantice el traslado de los pacientes derivados (casos de urgencia). El avión del Territorio destinado a tal fin se usa para fines proselitistas. Esta situación pone en peligro la salud de la población de Tierra del Fuego. Es necesario que una Asamblea General discuta un plan de lucha en defensa de nuestros reclamos, pero éste es un problema de todo el pueblo trabajador de Ushuaia: una Asamblea Popular debe encarar la defensa de la salud pública. Ale

25 de abril de 1991
Tierra del Fuego: ¡Que los patrones pongan parte de sus prebendas!

Cierre de empresas, despidos, violación de conquistas laborales, amenaza de lock-out patronal. Este es el panorama social que descargaron las patronales de la industria electrónica, para presionar al gobierno frente a la amenaza de que se desmontaría el régimen de la ley de promoción industrial 19.640. Así obtuvieron su objetivo, pues si bien Cavallo ha derogado algunas prebendas, ha dado otras en contrapartida. Por ejemplo, ha eliminado el pago de impuestos internos para la industria electrónica fueguina, superando la propuesta patronal que pedía una reducción del 50%. Los empresarios, Cavallo y los partidos burgueses afirman que con estas concesiones se ha salvado Tierra del Fuego del azote de la desocupación y la crisis, ya que las patronales se comprometen a no despedir hasta febrero de 1992. Pero, lo que no se dice es que las empresas ya despidieron desde fines del 90 a centenares de trabajadores y de que han establecido el trabajo “a contrato” por 30 días. Constituyente impotente Mientras se desarrollaba este “duelo” entre el gobierno y los pulpos electrónicos, la Constituyente se negó formalmente a pronunciarse sobre el tema. El presidente del Mopof, partido “federalista” mayoritario, Ruggero Preto, declaró: "mucha gente cree que nosotros desde la Constituyente, podemos producir milagros. La convención es soberana en cuanto a hacer una constitución, pero no tiene ni atribuciones de cuerpo legislativo, ni actúa como un Ejecutivo, ni tiene los medios o los recursos”. En realidad el Mopof ha establecido un acuerdo con Menem y ha aceptado el nombramiento de Fariñas como delegado interventor del Territorio. Los otros partidos dentro de la Constituyente no pasan de una “oposición” formal. El Partido Socialista Auténtico apoyó de entrada “como base de trabajo el proyecto del Mopof”. Tiempo Fueguino (5/2) afirma que el proyecto base fue votado por los representantes del Mopof, más el apoyo de Luis Augsburguer del PSA. Desde el PJ y la Fuerza Republicana se propone convertir a Tierra del Fuego en zona franca comercial, industrial y hasta financiera —¡un lavadero de las cuentas negras de los capitalistas del continente! La CGT de Río Grande, por su parte, se ha incorporado a una Multisectorial junto a las cámaras empresarias para reclamar reducción de impuestos y otros subsidios a los capitalistas. En medio de este festival de prebendas al capital es necesario que los sindicatos reclamen la protección de los trabajadores, en primer lugar contra la desocupación y en segundo lugar por el salario, en una región donde el costo de vida supera ampliamente al del continente. Por un seguro al parado y un salario mínimo de ocho millones de australes. Por la vigencia de las convenciones colectivas de trabajo, que se ponga fin al régimen de contratos precarios. Plan de lucha.

25 de abril de 1991
“Por una educación clerical, minoritaria y paga"
Redacción

La Constituyente fueguina aprobó "en comisión" el capítulo de educación, el cual elimina el principio de la educación laica, para plantear en su lugar que “la provincia reconoce la tradición cultural de la fe Católica Apostólica Romana” (art. 61). Se sigue de este modo la línea seguida por otras constituyentes (Salta, Tucumán) y se pone en práctica el planteo sostenido por el Movimiento Popular Fueguino en su plataforma electoral, pero en este caso apoyado por el PJ y la UCR. El texto aprobado por la “Comisión” aboga por el "desarrollo de la educación”, pero sin referirse a los recursos públicos para ello. Pero esto se explica fácilmente porque al mismo tiempo “estimula la enseñanza privada, que será libre en todos sus niveles” ("libre", naturalmente, del control estatal) y afirma que “el Estado provincial podrá cooperar económicamente con instituciones educativas privadas sin fines de lucro”. Esto significa que plata habrá, pero para financiar a la “educación clerical”, de un lado, y del otro la infraestructura de la “educación comercial” hasta que ésta se encuentre en condiciones de plantear su objetivo de lucro. Desde ya que las promesas preelectorales de establecer la educación secundaria obligatoria ha quedado en el olvido. La docencia, los estudiantes, los padres, las cooperadoras deben impugnar este texto constitucional y movilizarse contra su aprobación. Deben reclamar que se establezca constitucionalmente un presupuesto educacional no menor al 35%, así como la prohibición de las injerencias confesionales en la educación.

25 de abril de 1991
Elecciones en el Suteba: Unámonos contra la burocracia
Redacción

En forma sigilosa la directiva del Suteba ha puesto en marcha el proceso electoral. La convocatoria a las asambleas para la elección de Junta Electoral, no ha llegado a la inmensa mayoría de las escuelas. Estos comicios están sometidos, asimismo, a un estatuto “cárcel" que ha permitido a la conducción celeste expulsar a activistas opositores (La Plata, La Matanza), y que establece la exigencia de “ser integrantes de la comisión ejecutiva seccional o congresal” para ser candidato al Consejo Ejecutivo provincial. ¡En Suteba sólo es posible la re-elección! Elecciones con un resultado cantado han llevado en escuelas al interrogante de si “¿corresponde empeñarse en formar una lista opositora?”, cuando “sabemos que manipularán los padrones y que harán mil trampas para impedir una elección limpia”, como planteó una compañera en Morón, sintetizando las dudas. El fraude es un arma de lucha de la burocracia, a la que hay que oponer un arma que sea aun más eficaz: la unión de todas las agrupaciones que exigen una política combativa, la independencia de los sindicatos del Estado y la democracia sindical. No hay que olvidar que la burocracia de Suteba, que actúa como cómplice del gobierno menemo-cafierista, se esfuerza en presentarse ante las bases como su víctima. Hay que desenmascararla. Un frente unido que desarrolle esta tarea será un paso adelante en la situación sindical actual y en la perspectiva de formar una nueva dirección. Paran maestros de Buenos Aires El pasado 16 de abril los maestros bonaerenses pararon masivamente a partir de una convocatoria de la FEB que luego arrastró al Suteba y al sindicato de privados. Para el 24 la FEB ha llamado a un nuevo paro de 24 horas, en reclamo de 2.500.000 australes de básico a marzo. En Catamarca se ha iniciado un plan de lucha por el salario y en Santa Cruz habrá paro por retrasos en el pago de haberes. Todo esto nos está indicando que la situación social de la docencia es cada vez más grave y que la política de la burocracia la agrava cada vez más. El paro “coincidente” de la FEB y del Suteba y la tendencia a seguir con los paros aislados, plantea como consigna que las bases de uno y otro sindicato reclamemos la huelga indefinida por un salario básico de dos millones y medio para marzo, que se ajuste al costo de vida. Los docentes sin paritarias El Senado acaba de convertir en ley, con el voto de peronistas y radicales, el proyecto de “paritaria” para los docentes. De acuerdo a esta ley los acuerdos paritarios estarán condicionados a la aprobación de la “máxima autoridad educativa de cada jurisdicción”. De manera que no se reconoce la libertad de la negociación colectiva. Como complemento la ley reglamenta el derecho de huelga, al establecer el reconocimiento de la conciliación obligatoria y del arbitraje del Ministerio de Trabajo, y hasta prevé mecanismos de autoregulación tales como “suspensión temporaria de las medidas y abstención o limitación de la huelga que pudiera afectar el servicio educativo durante períodos críticos. Esta ley antiparitaria y antihuelgas ha sido considerada un “logro histórico” por la burocracia de CTERA, lo que no debería sorprender pues el anteproyecto fue parido por Triaca, Salonia, Mary Sánchez y Delia Bisutti. La única preocupación de la burocracia ha estado puesta en la cuestión del reconocimiento de la “representatividad” sindical por parte del Estado. “La reglamentación de la ley será decisiva —planteó ansiosa Marta Maffei, del Consejo Directivo—porque definirá, entre otras cuestiones, los criterios de representatividad” (La Nación, 12/4/91). De esto depende la repartija entre los sindicatos del “descuento compulsivo” sobre cada aumento pactado que fija la ley. Esta ley de paritarias es el “modelo" sobre el que se asentará toda la “negociación colectiva” en el sector público, según adelantaron varios funcionarios.

25 de abril de 1991
Mesa redonda en “El Porteño”: ¿No es posible la huelga general?

Para responder al interrogante: ¿y ahora, qué hacemos?, la revista “El Porteño” organizó una mesa redonda con la participación del diputado Chacho Álvarez, del “grupo de los 8”, Néstor Vicente, de Izquierda Unida, y Juan Vitale, miembro de la Comisión de Enlace de las seccionales “rebeldes” de La Fraternidad. El debate tuvo lugar cuando se cumplían 37 días de la huelga ferroviaria. Por este motivo no sorprendió que Juan Vitale planteara: “me pregunto y aprovecho para preguntarle al compañero Saúl Ubaldini y al resto de directivos de la CGT qué señal están esperando o qué más necesitan para tomar este conflicto...” La respuesta la dio Mary Sánchez y no tuvo desperdicio: “Saúl Ubaldini no va a convocar a ningún paro, compañero, porque para hacerlo tiene que haber un proyecto político compartido que hoy no existe entre los trabajadores. Esta es la realidad. Así Ubaldini diga paro general mañana, nadie para en el país y esto es absolutamente objetivo... si lanzamos un paro hoy es un desastre”. Pero aun sin ese "proyecto político compartido” los ferroviarios, los docentes, los estatales, los catamarqueños, los metalúrgicos de Villa o de San Nicolás, los trabajadores de San Lorenzo, los jubilados, van a la huelga o se movilizan por el salario o la defensa de la fuente de trabajo lo cual es de cierto modo un proyecto político común de las propias masas. Si en lugar de la huelga aislada (que tendría como justificativo aparente la falta del “proyecto”) todos golpearan juntos y al mismo tiempo, se pondría en práctica el reclamo de Vitale en una huelga general que sería el punto de partida de un proyecto político de los explotados y al mismo tiempo una expresión de ese proyecto que existe ya, ob-je-ti-va-men-te en las tendencias de la situación política y en las tendencias de las masas. Una lucha común (que sólo no es una realidad por el divisionismo de los burócratas a la Mary Sánchez) obligaría a superar los objetivos iniciales de la movilización para proyectarlos contra los explotadores y su Estado. A través de las Asambleas Soberanas, los trabajadores encararían su situación de conjunto frente a la crisis capitalista y adoptarían resoluciones políticas para convertirse en la alternativa de poder. ¿O Mary Sánchez cree que los “proyectos" se elaboran en probetas, fuera de la lucha de clases o como consecuencia de la idea “genial” de un caudillo inspirado? El “proyecto de Mary Sánchez” Ciertamente que el “proyecto” al que se refiere Mary Sánchez, quien viene de reventar la lucha docente en mitad de la gran huelga ferroviaria, no es el “proyecto compartido” de los explotados, sino el que éstos deberían “compartir” con la burguesía nacional. Pero este “proyecto” demostró su inviabilidad hace más de cuarenta años! Mary Sánchez llega tarde cuando dice que “se agotó el modelo reivindicativo sectorial a ultranza” (Cronista, 9/4/91) esto porque las posibilidades de la burguesía para ampliar su dominación de clase a costa de la oligarquía o del imperialismo se agotaron hace mucho. Este límite histórico del capitalismo y del nacionalismo burgués debe ser superado por la revolución proletaria. Pero el planteo de Mary Sánchez tiene también su costado “extremista”, que “comparte” con la mayoría de la izquierda democratizante. Ocurre simplemente que las “reivindicaciones sectoriales” no solamente no se han agotado sino que son hoy más agudas en términos de necesidad. Las masas no pueden renunciar a ellas ni van a hacerlo. Aunque el capitalismo no pueda garantizar esas reivindicaciones a mediano plazo, en términos de conquistas, como ocurría en su época de expansión, no es cierto que esté imposibilitado de concederlas ante una lucha obrera enérgica, y menos aún de que esta imposibilidad valga para todas las ramas de la industria o de los servicios. Cuando Mary Sánchez declara la defunción de la lucha reivindicativa, está proclamando en realidad el agotamiento de la política reformista, que se niega a aplicar en forma consecuente los métodos de la lucha de clases, y la impotencia e inviabilidad total de la burocracia sindical. La única alternativa que existe al “modelo reivindicativo”, dentro de la sociedad actual, es el “modelo corporativo”, el “modelo” de la conciliación y arbitraje obligatorios, del gobierno por decreto y de la abolición de la democracia constitucional. “Debemos proponerle a la sociedad un nuevo modelo comprometido con las fuerzas del trabajo”, afirma la dirigente de CTERA, mientras impulsa la candidatura de Ubaldini. “No somos el Partido Obrero que pretende desde los sindicatos tomar el poder” (Cronista, ídem). Para el P.O., la toma del poder a partir de los sindicatos es solo una entre varias hipótesis políticas. Lo que es cierto es que ella es superior a la política de Mary Sánchez, que asegura, desde los sindicatos, que el poder no escape a la burguesía, con la consecuente descomposición de las condiciones de vida del pueblo.

25 de abril de 1991
Ensenada: Por una lucha de conjunto
Redacción

El miércoles 10 y el lunes 15 se reunió un “Encuentro de Delegados, organizaciones sindicales y activistas”, convocado por la asamblea del Astillero, para votar una campaña de movilización contra los 1.300 despidos que amenazan al ARS. Las resoluciones, sin embargo, se circunscribieron a convocar a un Acto Público en Ensenada, para el próximo jueves 25. El llamamiento a realizar un “nuevo Ensenadazo” no supera por lo tanto las limitaciones que tiene todo acto o movilización aislada. La CGT Azopardo integra la Mesa del Encuentro, donde la presencia del cuerpo de delegados de Astilleros está diluida, pues, con excepción de La Fraternidad de Tolosa, hay una mayoría de elementos burocráticos. El ubaldinismo se ha largado con “uñas y dientes” a copar el plenario desde adentro y a encuadrarlo dentro del “frente social”. La Mesa se ha opuesto a denunciar el Plan antiobrero de Cavallo, seguramente debido a que Ubaldini está negociando su candidatura con Duhalde para las próximas elecciones. El propósito del ubaldinismo es bloquear la posibilidad de una lucha popular contra los despidos en el Astillero. La directiva de ATE Ensenada, mientras tanto, ha pactado con la patronal una lista de “despidos voluntarios”, que ya llegan a 40. Por eso mientras firma con una mano el llamamiento a la jornada del 25 (“no permitiremos los despidos en el ARS”), con la otra hace un trabajo sucio y de ablande dentro del Astillero para dividir la fábrica, “argumentando” que no se puede luchar contra las cesantías, “si los compañeros quieren irse...” Llamamos a impulsar la jornada del 25 advirtiendo que no será posible la victoria sin superar la política ubaldinista y la de sus seguidores.

25 de abril de 1991
El carácter de este nuevo acto del 1° de mayo
Redacción

El deber de todo obrero conciente, el próximo 1° de Mayo, es concurrir al acto que un conjunto de partidos de izquierda y luchadores sindicales convocan en la Plaza de Mayo, y movilizar a sus familiares y a sus compañeros para que concurran también. En medio de la descomunal crisis del régimen político capitalista que nos gobierna, o más precisamente de su enorme descomposición, el acto convocado en Plaza de Mayo será la única movilización conjunta de oposición política convocada por partidos representativos de trabajadores en lucha. En una situación de luchas, como la expresada por la huelga ferroviaria de 45 días, los paros de estatales, los paros de docentes, las grandes movilizaciones de Catamarca, y ahora la movilización de Acindar y de Villa Constitución contra el lock-out patronal, el acto del 1° de Mayo será el único reagrupamiento con características masivas de apoyo político a esas luchas — más si se tiene en cuenta que en todas las capitales de provincia se harán actos similares. Esta es la caracterización neta e incontrovertible de esta convocatoria. Pero hay más. Esta convocatoria tiene lugar en circunstancias internacionales muy especiales. De acuerdo con los impresionistas y charlatanes pequeño-burgueses de todo el mundo, que hasta ayer eran camaradas de ruta de los partidos stalinistas, la acción del movimiento obrero por su emancipación habría dejado de tener su razón de ser como consecuencia del derrumbe de la burocracia contrarrevolucionaria rusa. Con esto simplemente confiesan que su internacionalismo de antaño era una simple sujeción al prestigio conseguido con el dinero del aparato stalinista internacional. Pero lo cierto es que la lucha de los obreros soviéticos, que han creado sindicatos independientes y comités de huelga, incorpora a la causa del proletariado internacional a uno de sus sectores más numerosos y poderosos. Estos trabajadores tendrán que superar muchas ilusiones y limitaciones, ¡cómo ya lo están haciendo!, pero a esa tarea debe contribuir la clase obrera de todo el mundo con su solidaridad internacional. Los stalinistas, otrora, proclamaban a los cuatro vientos “la victoria definitiva del socialismo y del comunismo”; ahora proclaman a los cuatro vientos su derrota histórica. Mentían antes y mienten ahora. Los regímenes burocráticos no pueden construir el socialismo, tampoco tienen las fuerzas suficientes para destruirlo. Son apenas auxiliares del imperialismo mundial. Lo volvieron a mostrar en el Golfo. La lucha de los explotados contra esta burocracia concurre, objetivamente, es decir con independencia de los planteos de sus direcciones ocasionales, a la lucha común del proletariado mundial contra el capitalismo. El acto del 1° de Mayo convocado por los partidos de la izquierda declara textualmente su solidaridad con TODOS los obreros del mundo que luchan contra el imperialismo, la burguesía y la burocracia. Esto le da un carácter internacionalista. Es un ángulo poderoso para la intervención de la vanguardia obrera y socialista, cualesquiera sean las limitaciones o contenidos políticos nacionalistas y democratizantes de algunos convocantes. El interés de la prensa diaria se ha concentrado en la “interna” de la izquierda que no ha dejado de manifestarse en este acto. Lo ha hecho, naturalmente, de una manera superficial, ignorando el contenido de la lucha política entablada dentro de esa izquierda. Pero la incomprensión de esa prensa es mucho más grande cuando no ve la victoria política que significa desde un punto de vista revolucionario la realización de un acto de 1° de Mayo conjunto por parte de partidos que representan a diferentes capas de trabajadores y del pueblo en lucha, en las actuales condiciones del país y del mundo. Este acto ha sido posible, como cualquiera se puede imaginar, como resultado de un compromiso entre fuerzas de signos políticos y principistas diferentes. Pero a través de ese compromiso, y dentro de los límites de ese compromiso, se ha viabilizado la posibilidad de una celebración masiva del 1° de Mayo, en su carácter de jornada de lucha internacional del proletariado. El acuerdo político La realización del acto se logró luego de “laboriosas” gestiones entre los distintos partidos que integran Izquierda Unida y el Partido Obrero. Si se compara esta convocatoria con la del año pasado, surgen dos grandes diferencias. La primera es que Izquierda Unida no se presenta como tal aunque sigue existiendo. El Fral y el Mas siguen reivindicando políticamente a IU pero no quieren que esto se sepa; o quizás hayan dejado de reivindicarla, lo que tampoco quieren que se sepa. Esto delata naturalmente una crisis de Izquierda Unida, y más que esto un impasse político de sus direcciones. La otra diferencia es que estos partidos han levantado su veto a la presencia de un orador del PO en la tribuna del acto. Esto evidencia también una crisis política en IU, porque ninguno de sus integrantes ha dado una explicación pública respecto a este cambio de posición. Este cuadro de situación nos está diciendo que estamos frente a un acto contradictorio en su fisonomía política; no es de ninguna manera una expresión de una homogenización. Estas características contradictorias se manifiestan en el programa que fue aprobado por las diferentes organizaciones. El programa carece casi por completo de reivindicaciones capaces de movilizar y orientar a los explotados. Es un rosario de “contra esto” o “contra aquello”, que podría ser suscripto por varias corrientes opositoras de la propia burguesía (en especial las centroizquierdistas) y, lo que es peor, que cada uno podría interpretar a su manera o darle el contenido que quisiera. La crítica a los partidos patronales es vaga y no se señala la lucha por la independencia política de los trabajadores. Ni qué decir, sin embargo, que aún esas limitaciones son progresivas si se las compara con la consigna del Fral y del Mas el año pasado — “hagamos grande a Izquierda Unida”. Nuevamente la prensa diaria, ha atribuido las diferencias entre el acto del año pasado y el actual a las maniobras que estaría realizando la dirección del Mas con relación a su crisis interna; para algunos el PO está en la tribuna por una exigencia de una fracción del Mas, para otros ello se debería a una maniobra de su dirección para caucionarse ante su base con la presencia del PO. Los periodistas no parecen haber percibido que Echegaray estará en la tribuna por primera vez en el marco de la crisis del PC y de que Vicente volverá a ser un orador central a pesar de haber perdido a las tres cuartas partes de Idepo y no representando virtualmente a nadie. La crisis del Mas no explica, entonces, nada, o más bien explica una parte — la vigorosa oposición de muchos de sus miembros a una nueva proscripción política ignominiosa del Partido Obrero. En forma sintética (y con el compromiso de desarrollar el tema en los próximos números de Prensa Obrera), la fisonomía del acto está determinada, de un lado, por la inviabilidad política de Izquierda Unida, y del otro por el acierto del PO en haber caracterizado anticipadamente esta inviabilidad, y haber sabido mantener una posición crítica ante este frente democratizante, lo cual hoy es una referencia preciosa para los obreros que quieren superarlo. IU fue concebido como un frente electoral, lo cual constituye una definición estratégica, porque significa que, de un lado, no determina su política por la tendencia de lucha de las masas y las características de la situación política, sino por el calendario electoral, y de otro lado, esto significa que sostiene que el Estado burgués es un canal viable para la transformación social y de que no sería necesario destruirlo. Pero un frente electoral solo puede progresar si encuentra nuevos aliados electorales, los cuales inevitablemente están a la derecha. Por eso podemos pronosticar que si IU intenta mantenerse políticamente concluirá aliándose a la centro-izquierda que aparentemente tanto critica. Ya el año pasado habían invitado a Ubaldini al palco. El propio PC, al criticar la supuesta visión estrecha que el Mas tendría del Frente, aboga por ampliarlo a todo el espectro político de los llamados luchadores sociales, lo cual no es más que la forma edulcorada de un planteo de frente popular con la centroizquierda. Los seguidores de Echegaray solo se insurgen contra ésta, porque la centro-izquierda insiste en criticarlos. Pero los centro-izquierdistas ya han recibido el mensaje. El fracaso político de IU ha sido el marco propicio para potenciar otras divergencias de enorme importancia tanto en el Mas como en el Fral. En oposición a cualquier salida democratizante a la crisis de IU, el PO llama a realizar una discusión amplia que permita formar un frente organizador y orientador de las luchas cotidianas y un polo político de oposición socialista al régimen burgués en su conjunto. Programa del acto del 1° de mayo + Contra el gobierno de Menem, Bush y el FMI. + Contra el Plan Cavallo. No a las privatizaciones y a la entrega. No al pago de la deuda externa. + No a la sumisión política, económica, militar y diplomática del gobierno al imperialismo. + En apoyo a todas las luchas obreras y populares. Por un plan de lucha resuelto en la base que unifique las luchas y que prepare una huelga general. + Contra las suspensiones y los despidos. No a la flexibilización laboral. Por un aumento de salarios que cubra la canasta familiar. + No al indulto y a la impunidad. Cárcel para Videla y los genocidas. Libertad a los luchadores obreros y populares presos. +Contra la corrupción y la impunidad que es producto de los capitalistas y sus gobiernos. + Contra toda la burocracia sindical. Contra los partidos de la patronal que son los responsables por igual del actual desastre. Por una nueva dirección combativa y antiburocrática de la clase obrera. Por una alternativa política que luche por un gobierno de los trabajadores y el pueblo. + Por la solidaridad internacionalista de todos los trabajadores del mundo que luchan contra el imperialismo, la explotación y la burocracia. Mas - PO – Fral - CPL Pronunciamiento: Carta a los compañeros de la uta Los trabajadores estamos asistiendo a un ascenso en nuestras luchas tanto a nivel nacional como internacional. Una nueva generación de luchadores obreros y clasistas está emergiendo de las vigorosas huelgas que están protagonizando desde los metalúrgicos de Tierra de Fuego, hasta los mineros de la URSS. En nuestro país la histórica huelga ferroviaria ha sepultado, por sus métodos y organización, a la charlatanería, impotencia y sometimiento de los representantes dentro del movimiento obrero, de los partidos “populares” de la burguesía nacional, o sea la burocracia sindical, como así también a sus “negociadores” anti-obreros. Estos métodos: Asambleas, paro por tiempo indefinido, comité de huelga, movilizaciones, piquetes, propios de la clase obrera, junto a la gran conciencia de clase y a su indómito espíritu de lucha, son los que garantizaron el triunfo ferroviario. En la UTA, los Palacios y los Fernández cumplen la misma función que los Jaime en ferroviarios o Mary Sánchez en docentes. ¡Saquemos conclusiones compañeros! Solamente analizando a fondo los problemas políticos que se plantean ante el definitivo hundimiento de la orientación política de la burocracia en todas sus variantes, entenderemos la necesidad de luchar para poner en pie una nueva dirección del movimiento obrero. La tarea de la vanguardia obrera que está luchando debe ser la de proclamar con toda claridad sus objetivos de clase y superar las podridas direcciones tradicionales, junto a los inútiles programas con que pretendieron engañar durante décadas a los trabajadores. Por eso, este 1a de Mayo debe ser una instancia de definición política, basada en un programa de independencia de clase. El 1°de Mayo es hoy más que nunca una jornada de movilización obrera internacional contra el capital, contra el imperialismo y contra las burocracias gobernantes que actúan como testaferros de la burguesía mundial. Por todo esto, para este 1° de Mayo nos pronunciamos por un acto obrero, independiente e internacionalista. Delegados y Activistas de UTA-La Noria Pronunciamiento: Municipales de Avellaneda Ante la grave situación mundial provocada por los grupos de poder del capitalismo en alianza con los gobiernos de los países del este que llevan a la Humanidad al hambre y a las guerras, vemos la necesidad de que la clase obrera de todos los países se reagrupe pues es el único sector social que puede ofrecer una salida para terminar con la explotación del hombre por el hombre y construir una sociedad justa e igualitaria. Ante la miseria a que nos someten las distintas variantes de gobierno y a la traición de la burocracia sindical llamamos a todos los trabajadores a seguir el ejemplo de los compañeros ferroviarios, y de todos los que luchan en los distintos países y superar todas las variantes de la burocracia sindical. Como agrupación Naranja de trabajadores municipales de Avellaneda llamamos a que este 1° de Mayo, día internacional de los trabajadores se realice un acto obrero independiente que plantee la discusión de un programa de los trabajadores, de alcance internacional para hacer frente al saqueo al que es sometido el conjunto de la población trabajadora e impulsar la lucha por nuestras reivindicaciones, comenzando por un salario y una jubilación igual al costo de la canasta familiar. Agrupación Naranja - 17/4/91 Trabajadores Municipales Avellaneda Pronunciamiento: Delegado de la interhospitalaria Considero una necesidad imperiosa la discusión de un programa para la convocatoria a un acto del Primero de Mayo que sea un punto de reagrupamiento de los trabajadores y de los revolucionarios de carácter internacional e independiente contra el imperialismo y las burocracias comunistas, agentes del capitalismo mundial. El nuevo orden internacional compartido por los Bush, Gorbachov y los Menem es una ofensiva del capitalismo mundial contra las naciones atrasadas y la clase obrera mundial, como lo demuestra la guerra del Golfo Pérsico y los planes de ajuste, que es la política que aplican en todos los países. Ante la barbarie imperialista, la bancarrota de todo tipo de la burocracia del Kremlin y los representantes patronales del “campo nacional y popular”, PJ, UCR, etc., que se han pasado a la política de Alsogaray, ante toda esta entrega y miseria catastrófica, la única oposición real ha sido la lucha de los obreros y trabajadores de todo el mundo, que hoy tiene su expresión más alta en la lucha de los mineros de la URSS y de los ferroviarios argentinos. A estas luchas es que considero que hay que darles una perspectiva política conciente. En mi condición de militante del PC, la condición para proceder a un reagrupamiento internacionalista, e independiente de los trabajadores, es romper con el seguidismo al ubaldinismo, que es un aspecto de la política de seguidismo y sometimiento de la izquierda a la burguesía con los frentes truchos y electoraleros que solo han provocado frustraciones a los trabajadores como en Sanidad, Telefónicos, etc. Hugo Guevara Medico-Hospital Boucucci, Florencio Varela, delegado integrante de la Interhospitalaria Comunicado del sindicato de telefónicos de Neuquén ante el 1° de Mayo Los trabajadores telefónicos de Neuquén llamamos a conmemorar este 1° de Mayo, Día Internacional de los Trabajadores, como día de unidad y lucha. Hoy tanto los trabajadores mineros rusos como los ferroviarios argentinos muestran el camino para luchar contra los enemigos de la clase trabajadora. Este 1° de Mayo es el momento propicio para unificar criterios en defensa de los derechos de los trabajadores de todo el mundo, atacados para satisfacer las ambiciones de un grupo de banqueros y capitalistas, atañéndonos particularmente a los telefónicos la privatización de ENTel y la nueva traición de la burocracia sindical de FOETRA al firmar el escandaloso convenio colectivo. Por eso creemos necesario hacer un acto unitario de todas las organizaciones identificadas con esta causa este 1° de Mayo. Sindicato FOETRA de Neuquén 18/4/91

25 de abril de 1991
1° de Mayo: La comisión de enlace
Redacción

Todo indica que el acto del 1° de Mayo no contará con la presencia de la Comisión de Enlace de las seccionales ferroviarias. Es un hecho lamentable, porque le priva a la concentración de un contenido todavía más amplio en términos de clase. Cualquier explicación simplista estaría fuera de lugar, porque la ausencia de la Comisión ferroviaria responde a varias causas. La primera de ellas, a la que se la ha prestado muy poca atención, es que la realización de un acto del 1° de Mayo fue escasamente discutida en las seccionales ferroviarias. Al plenario de seccionales que trató el problema asistieron apenas una veintena de representantes, y algunos de ellos respondían a seccionales de señaleros con muy pocos afiliados. En segundo lugar, y en parte como consecuencia de lo anterior, no se le prestó importancia a la discusión de un programa. Es claro para cualquiera que un acto del 1° de Mayo tiene un alcance político nacional, de manera que su plataforma no podría reducirse a la simple proyección de las reivindicaciones de los ferroviarios. La discusión de un programa hubiera permitido esclarecer si el punto de vista de los miembros de la Comisión de Enlace es que ese programa fuera un compendio de reivindicaciones estrictamente sindicales o si, en cambio, las reivindicaciones del conjunto de los explotados, y no solo del sindicalismo, debían estar encuadradas en un planteo de oposición política clasista al régimen estatal capitalista. Si el debate hubiera mostrado la intención de darle al acto un contenido puramente sindicalista, ello hubiera sido un paso atrás, con relación a los progresos duros pero reales que se han hecho todos estos años por establecer una oposición política al régimen actual, desde la izquierda democratizante incluso, hasta los sectores obreros revolucionarios. Por el contrario, si se hubiera podido legar a un planteamiento político programático común, las diferencias con relación a las características prácticas del acto se hubieran podido superar. La Comisión de Enlace tomó la iniciativa de hacer un acto exclusivo, al que los partidos podían adherir pero en el cual no podían participar como organizadores y oradores, en un plenario minoritario y sin un debate previo adecuado. El Fral y el Mas contrapusieron en el plenario que la Comisión de Enlace se adhiriera a un acto (¡que no estaba aún definido!) de los partidos de izquierda, el cual sería cerrado por el Mas. No existió la propuesta de discutir un programa, ni mucho menos de delimitar las distintas concepciones políticas. La Comisión de Enlace exhibió la desorbitada pretensión de que los partidos de izquierda movilizaran decenas de miles de personas para hacerle coro al dirigente ferroviario que fuera designado. Por valiosa que haya sido la huelga ferroviaria, no puede ser contrapuesta a la lucha de varias décadas que los partidos de izquierda han llevado adelante en las más espantosas condiciones represivas. Pero por sobre todas las cosas, un acto "ferroviario" o "sindical” significa pretender que los partidos de izquierda abandonen el terreno político que han conquistado a los centroizquierdistas, los que en su calidad infaltable de "asesores” (es gente que nunca milita) empujaban al menos a un sector de los compañeros de la Comisión de Enlace a la posición de un acto a-partidista. Este desacuerdo entre la Comisión de Enlace y los partidos que convocan al acto en la Plaza, debería servir para clarificar algunas cosas esenciales e importantes. Una dirección es tal cuando tiene un programa político que ha sometido a la experiencia de la historia; no alcanza para serlo haber dirigido un conflicto. Cuando se exalta a la dirección práctica de una lucha obrera a la condición de “nueva dirección”, se comete una grave falta y se incurre en la demagogia. Grave falta, porque no se aclara el carácter político de esa nueva dirección, la cual puede ser, más allá de su combatividad, políticamente conservadora o inestable. Demagogia, porque se alienta el carrerismo de los nuevos dirigentes obreros en lugar de formarlos en una política revolucionaria. Es lamentable que los compañeros de la Comisión de Enlace no hayan apreciado que los únicos partidos que, independientemente de sus vacilaciones políticas, apoyaron prácticamente la huelga ferroviaria, están entre los que convocan a la Plaza. Todos los demás ignoraron la huelga, y el 90% de éstos estuvo predicando todos estos años que el “reivindicacionismo” es un "modelo” superado, al igual que la huelga indefinida. "Nuestros” intelectuales centroizquierdistas se han convertido al método nipón: dicen que la mejor forma de lucha es trabajando más, como, según la prensa, estarían haciendo en Japón... Convocatoria a la comisión de enlace Buenos Aires, 24 abril de 1991 Compañeros de la Mesa de Enlace de Ferroviarios Presente Compañeros: Con fecha 16 de abril dos de las organizaciones aquí firmantes, les enviamos una carta proponiéndoles preparar en común un gran acto para el 1° de mayo e informándoles que esa misma gestión la estábamos haciendo también frente a numerosos sindicatos, comisiones internas, cuerpos de delegados, agrupaciones de oposición a la burocracia sindical y a organizaciones y luchadores populares. Nuestra carta no ha recibido aún respuesta de la Mesa de Enlace, pero sí ha recibido una respuesta afirmativa en numerosos sectores del movimiento obrero y popular. Juntos hemos puesto en marcha numerosos actos en todo el país de los luchadores y la izquierda. En unos casos, como por ejemplo Córdoba y Neuquén-Río Negro, se han pronunciado y participarán en el acto los sindicatos como tales (Obras Sanitarias, Telefónicos y Gráficos en Córdoba, Construcción y Asociación Bancaria en Neuquén, y Sindicato de la Fruta en Río Negro). Al acto de Plaza de Mayo han adherido también esos sindicatos, los secretarios generales de 8 sindicatos, 14 comisiones internas y la Lista Bordó de bancarios, 12 comisiones internas de sanidad y decenas y decenas de delegados de la UTA, Subterráneos, estatales, metalúrgicos, docentes y otros gremios, dirigentes de Derechos Humanos, de la Mesa Coordinadora de Jubilados, del movimiento estudiantil, así como personalidades del arte y la cultura. El acto en Plaza de Mayo ya está en marcha y se realizará. Por eso queremos reiterarle la propuesta de organizado juntos: los luchadores de huelgas como la de ustedes junto a los partidos que más se jugaron junto a ustedes, que apoyaron con todo la huelga, que militaron por el fondo de huelga, participaron en los piquetes y en todas las actividades de la lucha. Los convocantes estamos convencidos de que vamos a realizar un gran acto de decenas de miles de personas donde los ferroviarios tienen un sitio de honor, la posibilidad de que lo organicemos en común, y por supuesto, un orador destacado para dirigirse a la plaza y al país con el discurso que los ferroviarios quieran hacer. No hay ninguna razón para que quienes estuvimos juntos en la lucha a pesar de no pensar todos igual, estemos separados en un día de lucha como el 1° de Mayo. Es necesaria la unidad, la misma unidad sobre la que se apoyó la gran huelga ferroviaria y la misma que necesitamos para el 1° de Mayo y para todas las luchas que tendremos que librar, especialmente para enfrentar los despidos masivos que se avecinan, después del 1° de Mayo contra este gobierno entreguista y antiobrero y sus sirvientes de la burocracia sindical. Estamos convencidos de que unidad no significa que todos pensemos igual, pero sí que respetando esas diferencias sepamos poner por delante los intereses de la clase trabajadora y la necesidad que tenemos todos de luchar contra el gobierno y la burocracia. Nuestro compromiso con la unidad y la lucha es total. Deseamos fervientemente que el de ustedes también lo sea. Fraternalmente MAS - FRAL - PO – CPL

25 de abril de 1991
Catamarca: Un interventor clerical con instrucciones del FMI

El interventor federal en Catamarca, Luis Prol, recibió de Menem instrucciones muy, pero muy precisas: “Deberá aplicar drásticamente la Ley de Emergencia Económica, ajustar el inflado presupuesto provincial, y tiene prohibido —expresamente— impulsar la investigación del caso de María Soledad cuya investigación seguirá en manos de Pedro Aquino, interventor judicial, quien continuará en funciones” (Ámbito Financiero, 18/4). Es así que luego de haber actuado como entregador del petróleo, el ahora ex subsecretario de Energía, ha ido a parar a Catamarca, no para ajustar cuentas con Saadi sino con los trabajadores. Ocurre que en estos momentos, los trabajadores estatales han iniciado una huelga de hambre en las mismas puertas de la casa de gobierno, para reclamar un mínimo de tres millones (actualmente no llegan a los dos millones) y que los salarios se paguen en término. La mayoría de los trabajadores estatales aún no ha cobrado enero y febrero. Mientras tanto, los que sí cobraron en término, con un aumento del ¡55 por ciento! que lleva la dieta a más de 23 millones, son los legisladores, incluidos los muy “opositores” del Frente Cívico (PJ “disidente” y radicales). Las “instrucciones” entregadas a Prol demuestran que el verdadero objetivo de Luis Prol y Cía es tratar de derrotar a las masas catamarqueñas, para contrarrestar de este modo la enorme derrota que significó para el conjunto del régimen político patronal la caída de los Saadi. Aquino, el ubicuo El interventor judicial Pedro Aquino, hombre de López Rega, de Miguel y del Vaticano, seguirá en funciones a pesar de que intentó a último momento evitar la intervención federal con el argumento de que Saadi se aprestaba a realizar “comicios limpios”. Según La Nación (17/4) fue una acción concertada con el propio Saadi. Sin embargo, el muy ubicuo de Aquino entregaría luego al ministro Mera Figueroa un informe en el que afirma, a pedido de éste, lo contrario —lo cual es todo muy natural porque el propio Mera había declarado pocos días antes que el adelantamiento de las elecciones era la solución al problema de Catamarca. Con la confirmación de Aquino en la Justicia queda claro que la intervención a Catamarca es un “tongo”, que no apunta a acabar con el totalitarismo político sino a salvarlo de la acción del pueblo. Apoyo espiritual Como la Santísima Trinidad, la Iglesia está en todos lados, pues además de celebrar su conferencia episcopal en Catamarca y de contar con un hombre que le es fiel (Aquino) como interventor judicial, ahora ha colocado a Luis Prol. Prol es un “ahijado político" de Carlos Alderete, reconocido hombre de paja del clero (La Nación, 18/4). Luis Prol llevará a cabo —si puede— el operativo “limpieza” (despidos y demás ataques contra los trabajadores) mientras Aquino seguirá “controlando” el caso de María Soledad el cual, como sostiene Ámbito (18/4) “deberá ser retirado del centro político”. En ambos cargos está la mano de la Iglesia, aliada del saadismo desde tiempos inmemoriales. El obispo de Catamarca, Elmer Miani, al conocerse la intervención federal, se manifestó en contra de la medida y hasta señaló que las elecciones anticipadas convocadas por Saadi, “eran una solución adecuada” (Clarín, 17/4). El propio episcopado, por su parte, señaló que ellos “no auspiciaron en ningún momento la intervención “total" a Catamarca”(La Nación, 18/4). Frente cínico El apoyo político a la intervención menemista, que fue prohijada públicamente desde Bussi y el embajador Todman hasta la centro izquierda, los ocho y tutti quanti, ha puesto al desnudo al Frente Cívico. En momentos en que la burocracia sindical ligada al saadismo, “es incapaz de controlar en lo más mínimo a los trabajadores” y de que la CGT regional “no tiene ningún poder de convocatoria” porque “los obreros le dieron la espalda hace rato”, como lo alerta un editorial del opositor diario Ancasti (13/4), el Frente Cívico sirvió para canalizar el movimiento de lucha de Catamarca al pantano de la intervención federal. ¿Pero cuánto durará el engaño? “Es hora de que los funcionarios del gobierno comprendan que los obreros no son un instrumento político, sino que es la clase que mueve la provincia”, declara un activista de ATEP (estatales) al Ancasti (14/4) para explicar las razones que tos llevaron a la huelga de hambre por aumento de salarios y pago en término. Es contra este movimiento, al que se suma la radicalización de la juventud y la pequeñoburguesía del campo y la ciudad, que la muy “cívica" burguesía en su conjunto endereza sus cañones al apoyar a la intervención “racionalizadora”. La demorada medida interventora es un recurso último para frenar la oleada obrera y popular, por eso fue reclamada desde Bush hasta el Frente Cívico. Y la luz se hizo.... Los acontecimientos han permitido que salte, implacable toda la podredumbre escondida detrás de tos hechos de Catamarca. Son una lección de los intereses de clase que se mueven detrás de ellos y del papel que juega la burguesía democratizante en toda esta inmundicia. Contra la desesperación de esta gente, que cuida sus faltriqueras bien forradas y nada más, está una realidad que se le opone en todo el país. Mas de diez mil personas fueron a la Marcha del Silencio, convocada en la ciudad de Buenos Aires, en medio de cánticos, gritos y puteadas al gobierno. Ahora es necesario que la juventud y sus aliados, en primer lugar la clase obrera catamarqueña, se preparen para aplastar la ofensiva que se trama en su contra. Más movilizaciones, en todo Catamarca y el país. Preparar una Asamblea Popular. No hay que darte respiro a estos cadáveres políticos que intentarán reconstruir el aparato estatal, bajo la fachada democratizante. El ataque que se ordenó contra tos trabajadores, sumado a la situación intolerable que se vive han puesto a la orden del día también la preparación de la huelga general. En Buenos Aires: Se quebró el silencio en la marcha El silencio que se mantuvo durante las diez cuadras que van del Congreso a la Plaza de Mayo fue violentamente quebrado cuando el diputado Marcoli —del PJ de Catamarca— no tuvo mejor ocurrencia al concluir la marcha, que proferir un “Gracias, presidente”, en alusión a la intervención de su provincia. “Salta pequeña langosta, Menem y Saadi, son la misma bosta", respondieron indignados los secundarios. Fue indudablemente la más democrática de las respuestas, porque el discurso de Marcoli revelaba que detrás del pretendido silencio de la marcha se imponía el monopolio de sus palabras y de su... menemismo... Fue sin duda una provocación, porque hay que recordar que la intervención a Catamarca fue un acto despótico dirigido a evitar que la movilización popular derrumbara a los gobernantes por la vía de la acción directa. El final de la marcha demostró que el silencio forzado es también un programa político que la prensa burguesa gusta obviamente presentar como sinónimo de madurez. La Marcha porteña fue difundida periodísticamente de un modo distorsionado: se ocultó esta significativa culminación del acto y se la presentó como resultado de la movilización “espontánea”. Falso. Centenares de chicos marcharon en las columnas de tos colegios donde viene trabajando el activismo. Por eso entre tos más nutridos estaba el Avellaneda, que viene de movilizarse masivamente para impedir la intervención del establecimiento por un funcionario designado por Salonia; el Buenos Aires —que protagonizó el año pasado impresionantes manifestaciones contra la privatización y venta de su campo de deportes—, el Pellegrini —donde existe un Centro de Estudiantes organizado y una fuerte presencia de la izquierda; colegios en tos cuales se manifestó un abierto apoyo a la reciente huelga ferroviaria, etc. Los movilizados “espontáneamente” arrebataban los volantes de la UJS que proclamaba abiertamente el significado político de la lucha por el castigo a los asesinos de María Soledad como una lucha contra el gobierno de los indultadores.

25 de abril de 1991
Teléfonos: Otra “arrugada” de Cavallo
Redacción

Luego de acusar al “lobby” de las empresas telefónicas de defender “privilegios" de una “Argentina del pasado” el ministro Cavallo dio marcha atrás en su intento de aplicar la nueva ley de convertibilidad a los servicios de Telecom y Telefónica. La aplicación de la “desindexación” implicaba una reducción de las tarifas que los nuevos dueños de las empresas ni siquiera se avinieron a considerar. La ley de “convertibilidad" que fue sancionada con todo el peso del “honorable Congreso” debutó así violada por su propio gestor. Telefónica y Telecom, sin embargo, suspendieron la aplicación del aumento del 11% que tenían previsto para marzo como un "gesto” hacia el gobierno que les ha transferido por moneditas una empresa altamente lucrativa y les aceptó una duplicación del precio del pulso (de 1,6 centavos a 3,5 centavos) desde la privatización. Quienes brindan el servicio más inoperante y caro del mundo, igualmente aclararon que “estamos en nuestro derecho de aplicar en abril” el aumento que dejaron pendiente en marzo. Los “privatizadores” argumentan que seguirán con los tarifazos para asegurar la rentabilidad de la empresa. Pero según los cálculos de la Sindicatura de Empresas Públicas al concretarse la “privatización”, con las tarifas vigentes, la tasa de ganancia se aproxima al 40% anual, es decir un nivel casi inigualado a escala internacional. Pero las inversiones previstas por Telefónica no llegan ni al 70% de lo proyectado en la época de Terragno y pueden estimarse en apenas un 18% de los ingresos anuales de la compañía. Como no existe ningún control (ni siquiera sobre el robo de líneas), los privatizadores están fugando al exterior el dinero sustraído a los usuarios, mientras se llenan la boca con el “cuento del inversor”. Además de declararlos exentos de la aplicación de la ley de convertibilidad, el ministro que promete terminar con el déficit fiscal y la emisión para financiarlo, dispuso una subvención adicional para Telefónica y Telecom al rebajarles la carga impositiva del 16% al 11%... Se trata de otro “aporte oficial” que pagarán los contribuyentes para mejorar el perfil de las empresas a pocos meses del lanzamiento de las acciones que intentarán colocar en el mercado local. El gobierno subsidia esta operación porque favorece la creación de nuevas alternativas de especulación financiera, luego del agotamiento de las bicicletas con plazos fijos, y títulos públicos y privados. Los bancos extranjeros que manejan las empresas telefónicas aspiran a utilizar el ahorro captado por esta vía como forma de pago de la deuda externa y por esta razón ni siquiera estos fondos serán destinados al plan de inversiones. Las “privatizaciones” aumentan el colapso de la economía y embarran al gobierno en un atolladero sin salida.

25 de abril de 1991
Aerolíneas, peor que el contrabando de Ezeiza

Después de cuatro meses de explotar Aerolíneas Argentinas sin haberla comprado, Iberia ha firmado un nuevo contrato con el gobierno que agrega más estafas al fraude inicial. Es que Iberia podrá seguir manejando el negocio sin ninguna clase de responsabilidad patrimonial, pues tampoco ahora tendrá que entregar los títulos de la deuda que corresponde como parte del pago de la empresa. Si llegara a cumplir con el nuevo compromiso que la autoriza a entregar en dos cuotas los 1.600 millones de dólares en papeles de la deuda, habrá usufructuado el manejo de una compañía durante siete meses sin haber puesto un solo centavo. Pero —según Clarín (18/4)— lo más probable es que no consiga juntar los bonos ni siquiera en el nuevo plazo acordado. Por eso estaría considerando “alquilar los papeles contra garantías reales, o conseguirlos ofreciendo a las entidades bancarias que los poseen acciones preferidas de Aerolíneas”. Es decir que para comprar Aerolíneas ¡deberá primero hipotecarla! Iberia tampoco obtuvo el aval de bancos internacionales de "primera" para respaldar los pagos y el plan de inversiones comprometidos en el pliego de la licitación. Esto no solamente refleja la reacción de los grupos capitalistas rivales que tratan de arruinar su operación, sino la propia insolvencia de Iberia, que fue rescatada recientemente por el Banco Español de Crédito y solo puede ofrecer garantías acordes a su propio grado de insolvencia. Esto ya nos está diciendo que Iberia no viene a "modernizar” sino a depredar Aerolíneas. Las pruebas de este saqueo ya están a la vista, porque los nuevos dueños están retirando mensualmente un millón y medio de dólares de una empresa, de que la que no son propietarios, y se disponen a empezar la venta y alquiler de los aviones. Para encubrir todo este escandaloso negociado, Cavallo afirmó que Iberia “adelantó” por lo menos la porción del pago que debía realizarse en efectivo. Se olvidó sencillamente de aclarar que este “pago” no se realizó en billetes —como se había negociado— sino en Bonex '89. En vez de abonar 130 millones de dólares, Iberia puso 149 millones en títulos, que equivalen a unos 80 millones de dólares... Como si este descuento fuera poco, apareció una deuda del Estado por pasajes vendidos antes de la transferencia por 46 millones de dólares. De esta forma, el Estado no sólo se hizo cargo de todos los pasivos acumulados por Aerolíneas, sino que va reconociendo nuevos compromisos a gusto del "comprador” para que la adquisición le resulte íntegramente gratuita. Iberia ha impuesto un control monopólico del paquete accionario de Aerolíneas desde que Pescarmona vendió su parte del negocio — que también estaba expresamente prohibido en el pliego de la licitación. Tiene ahora las manos totalmente libres para devastar la empresa y usar los fondos que rapiñe de esta liquidación para contrarrestar su propia insolvencia y la aguda competencia que enfrenta en el mercado mundial.

25 de abril de 1991
La estafa de Cavallo: Al rengo se lo reconoce andando

¿Cómo marcha el “plan Cavallo” a tres semanas de su lanzamiento? Precios A pesar del promocionado “desagio” y de los no menos publicitados “acuerdos para la reducción de precios”, el Indec pronostica una inflación del 6% para abril, más del doble de la prevista por Cavallo cuando lanzó el plan (Clarín, 16/4). Los alimentos y las tarifas van a la cabeza de la carestía. Esta inflación -que es a la vez en australes y en dólares— es una nueva y gigantesca confiscación de los trabajadores, cuyos salarios están congelados en su nivel histórico más bajo. La mentada “estabilidad” de los precios mayoristas -que descenderían el 0,1%- no refleja una rebaja de los precios industriales y comerciales sino la reducción de los impuestos (internos, devolución del IVA a los exportadores, eliminación de las retenciones) y de las tarifas industriales (electricidad, gas y gasoil). Los “acuerdos sectoriales" —como ya lo explicáramos en Prensa Obrera— son un entendimiento monopólico orquestado por el Estado para evitar la caída de los precios y proteger a los "capitanes de la industria "frente a la guerra comercial de precios provocada por la crisis y el achicamiento del mercado. En el reciente acuerdo papelero el gobierno redujo las tarifas en un 15% y eliminó los impuestos internos, para que los pulpos reduzcan sus precios un 27,3%. Pero como se tomó como base el precio de diciembre (1,4 dólares el kilo); mientras “ese producto (ya) se vende a un dólar en el mercado” (Ámbito Financiero, 18/4), los papeleros podrán aumentar el precio actual con la garantía del Estado. Déficit fiscal El “Cavallazo” agudizó el déficit fiscal, como Consecuencia del festival de eliminaciones o reducciones de impuestos. Ya la recaudación fiscal de marzo había sido 131 millones de dólares inferior a la prevista (La Nación, 12/4). En abril, “el panorama es desalentador” (El Cronista Comercial, 11/ 4): “en efecto, la diferencia en la segunda semana del mes entre las metas y lo percibido efectivamente es del 50%” (La Nación, 13/4). Para alcanzar el imposible "superávit fiscal”, el gobierno se apresta a suprimir el medio aguinaldo de junio, cuando se concentran pagos por más de 750 millones de la deuda pública. Para pagar la deuda pública Cavallo deberá entonces emitir dinero o nuevos bonos. Para llegar a un acuerdo con el FMI y los bancos, la exigencia de éstos es que se aumenten sustancialmente los pagos y que —como lo obtuvo de Brasil— se comiencen a pagar los intereses atrasados, que suman 6.000 millones. El Lloyds acaba de reclamar un pago “simbólico” de 1.000 millones de dólares "para empezar a conversar" (La Nación, 11/4). ¿Estabilidad? Como ya lo señalamos en Prensa Obrera, la “convertibilidad” es ficticia. No hay ni puede haber “reservas” que respalden el pago de la deuda pública, la de las provincias, la de las empresas públicas y judiciales. La Nación (1/4) ha revelado que las reservas líquidas del BCRA (en divisas y oro) suman 4200 millones de dólares contra pasivos inmediatamente exigibles de 5400 millones. Es falso, entonces, que el gobierno esté “sobre-respaldado”. En realidad, el gobierno necesita emitir nuevos bonos o “letras”, es decir más deuda. Eduardo Curia, uno de los primeros defensores de la “dolarización”, acaba de afirmar que “la convertibilidad aumenta la maniobrabilidad fiscal al permitir colocar deuda interna” (El Cronista Comercial, 10/4). Esto significa más hipoteca y más especulación. Especulación, inflación La banca ha pasado de un negocio especulativo a otros. Los capitales que han inflado la Bolsa en las últimas semanas — atraídos por las promesas de ganancias industriales espectaculares— provienen de los bancos (Página 12, 18/4). Además, los bancos operan en el llamado mercado del “call overnight” (depósitos de muy corto plazo en bancos extranjeros, generalmente en "paraísos financieros”), al que canalizan unos 1.200 millones de dólares. Estas operaciones ¡legales —son un canal habitual para la "limpieza" de dinero "sucio"(Clarín, 18/4) —se realizan gracias a la "libertad cambiaría". Pero como el gobierno está obligado a emitir más bonos, los bancos podrán volver al "viejo negocio”, algo que, por otra parte, “es su principal reclamo” (La Nación, 11/4). Roberto Alemán, principal mentor de Cavallo, acaba de proponer que el Banco Central se endeude con los bancos mediante la emisión de un bono, para destinar el dinero que obtenga al pago de los intereses atrasados de la deuda externa. Apoco de andar, el “científico” plan Cavallo revela su carácter de “gran estafa”.

25 de abril de 1991
¡Por la victoria, Villa!
Redacción

Esta movilización extrema de todo un pueblo contra la arbitrariedad del explotador capitalista, tiene un inconfundible carácter político, pues se refiere a la cuestión de quién decide el destino de la colectividad. López Aufranc lo señaló con claridad cuando dijo que lo que se decidía era quién mandaba en la fábrica. En consecuencia, esta lucha puede ser ganada por los trabajadores si es impulsada en forma consecuente. Luego de la victoria de los ferroviarios y de la victoria en Catamarca, Villa puede ser el escenario de la tercera victoria seguida de los trabajadores. La dirección de la UOM invitó a ocupar la tribuna del acto a Mary Sánchez, de CTERA, y a Charadía, de la burocracia de Lorenzo Miguel. De las intervenciones de ambos no surgió para nada que su presencia en Villa y su invitación por parte de Piccinini, estuviera ligada a alguna política de solidaridad práctica o activa con esta lucha. Mary Sánchez declaró recientemente que no hay ninguna posibilidad de paro general, y en su propio gremio se esfuerza por convertir a esta mentira en ley y en política. Miguel, por su lado, no solamente no ha movilizado a los metalúrgicos sino que es responsable del avance de la ley de desempleo en el Congreso, la cual está respaldada por los diputados “sindicales”, y es responsable también de que Acindar haya impuesto su política en su taller de La Tablada. Los trabajadores necesitan de los dirigentes sindicales respaldos concretos, no saludos a la bandera o lágrimas de cocodrilo. El cierre del acto estuvo naturalmente a cargo de Piccinini, quien tiene una gran autoridad en Villa y entre los trabajadores, precisamente por aquello que López Aufranc le critica y él mismo se reprocha— el papel combativo que jugó en la huelga de 1975, en el “villazo”. Los que entonces lucharon y los que entonces cayeron tienen el inmenso honor de haber sido los únicos que se opusieron al avance de la inminente dictadura militar y de sus verdugos y asesinos de la patronal de Acindar. El concepto principal que formuló Piccinini fue cuando reclamó a la patronal que “se someta al Estado de derecho y a las leyes en vigencia”. Porque aunque es cierto, en un ciento por ciento, que la patronal ha violado el derecho y la ley vigentes, ello sólo es posible porque el Estado que respalda ese derecho y los legisladores y jueces encargados de la ley, están del lado de la patronal. De manera que confiarle al Estado de derecho y a la ley la solución favorable del conflicto para los trabajadores, es una política que llevará a la derrota. El Estado de derecho convalida la violación del derecho todos los días y hasta se vale de las triquiñuelas del derecho para darle validez jurídica a su ilegalidad. Si la Constitución dice que el Presidente no puede dictar leyes, los legisladores dictan una ley (de emergencia) que autoriza al Ejecutivo a hacer por decreto lo que sólo se puede hacer por ley. En lugar de la perspectiva de un fallo favorable del Estado de derecho, es necesario un plan de lucha de la zona, del litoral, nacional que apunte a quebrar a la patronal, explotar la división que tiene con otras patronales y doblegar al Estado de derecho para imponer las reivindicaciones de los trabajadores. Mientras tanto Piccinini sigue insistiendo para quien quiera oírlo, que el sindicato ha propuesto la apertura de un registro voluntario de retiro, lo que significa que no cree en una lucha de largo aliento, y un registro que no tiene nada de voluntario porque el que se anota lo hace porque la política sindical le ha quebrado la moral. Varios dirigentes de la UOM Villa han denunciado acertadamente que está en peligro “la existencia misma de la organización gremial”. Precisamente por esto es necesario un plan de lucha de conjunto, el reclamo de un paro regional y nacional, y la convocatoria a un congreso de delegados desde San Lorenzo a San Nicolás, para decidir quién manda: si el pueblo en lucha o el Fondo Monetario. Acevedo-López Aufranc-Pellegrini 1975/1980: Acindar, centro de torturas Las ganancias de la patronal de Acindar han engordado no sólo con la explotación de miles de trabajadores sino también con la sangre, la tortura y el asesinato de decenas de delegados y activistas durante la dictadura videliana, bajo la cual la planta se convirtió en un verdadero campo de concentración. Así lo atestigua el informe del oficial inspector (RO) de la Policía Federal Roberto Peregrino Fernández, cuyo testimonio ante la Comisión Argentina de Derechos Humanos fue presentado ante las Naciones Unidas en 1983. “Las patronales de las industrias metalúrgicas instaladas allí, en forma destacada el presidente del directorio de Acindar, ingeniero Arturo Acevedo — explicó Fernández—establecieron una estrecha vinculación con las fuerzas policiales mediante pagos extraordinarios en dinero. Acindar se convirtió en una fortaleza militar, con cercos de alambres de púas. Los oficiales que custodiaban la fábrica se alojaban en las casas reservadas para los ejecutivos de la empresa... Acindar pagaba a todo el personal policial un plus extra en dinero, suplementario al propio país que percibían ya del Estado esos efectivos. El pago estaba a cargo del Jefe de Personal, Pedro R. Aznárez y del Jefe de Relaciones Laborales, Roberto Pellegrini”. En su libro “Como los nazis, como Vietnam”, Alipio Paoletti revela que “Acindar, para facilitar la actividad represiva ilegal, ordenó a fines de 1975 que sus 5.000 operarios realizaran el trámite para la obtención de la cédula de identidad de la Policía Federal y un nuevo carnet de fábrica, para el cual se procedió a fotografiar a los trabajadores. Todo este material luego fue utilizado para realizar secuestros, detenciones y asesinatos de activistas fabriles. El helipuerto reservado para los viajes del por entonces presidente de Acindar —José Alfredo Martínez de Hoz— fue base para otras naves utilizadas en la represión. A Pellegrini y a Aznárez se los acusa de co-responsabilidad en numerosos asesinatos de obreros. Ambos siguen en los mismos puestos”. Más de veinte funcionarios de Acindar —además de López Aufranc, Pellegrini, Aznárez y Acevedo— son denunciados por Ro y represores. Todos ellos continúan hoy en sus puestos en la empresa. Deuda externa, promoción industrial Los “curros” de Acindar ¿De quién es la empresa? A pesar de sus conocidas limitaciones intelectuales, López Aufranc planteó una cuestión que merece respuesta: “¿Quiénes son los dueños de Acindar, los trabajadores o los accionistas”? Para la teoría económica burguesa, el capital es el producto del esfuerzo personal de acumulación. En esta interpretación, deberían considerarse parte de la iniciativa individual las guerras internacionales y civiles, la represión, las dictaduras, la muerte y el exterminio, porque todos estos flagelos han tenido como función histórica la defensa de la propiedad capitalista, hacer factible la reproducción del capital, y la afirmación del derecho de explotación. Pero el capital no es en realidad más que el trabajo social acumulado, o sea la confiscación privada del trabajo colectivo de los obreros. En el caso de Acindar la expropiación de los obreros como génesis de la acumulación del capital, es considerablemente más prosaica. Lo mismo ocurre con otros “capitanes de la industria". Los subsidios, "curros" y estafas que se encuentran “acumulados” en el capital de tos accionistas de Acindar superan considerablemente el valor de tos activos de la empresa. En el primer lugar del ranking de los “curros" figura, incuestionablemente, la estatización de la deuda externa de Acindar, por un valor de 680 millones de dólares. En tos tiempos precisamente del primer Cavallo (1982) se tomaron las disposiciones que permitieron a los capitalistas transferir su deuda con los bancos del exterior al Estado, el cual a partir de ese momento la pagó con creces mediante la reducción de los salarios y el incremento de los impuestos al consumo. ¿De quién son, Lopecito, esos 680 millones de patos verdes: de los capitalistas que te dan las órdenes o de los contribuyentes-trabajadores de Argentina? En cualquier tribunal judicial honesto, Acindar sería inmediatamente nacionalizada o expropiada como forma de resarcir económicamente a los trabajadores. El segundo gran "curro" ha sido la ‘‘promoción industrial". Este subsidio le permitió a Acindar dejar de pagar impuestos por montos considerables y valores desconocidos, gracias al simple expediente de facturar como fabricado en un galpón de San Luis una parte de la producción de Villa Constitución. Una idea de las cifras envueltas se puede obtener de la disputa que aún mantienen varias empresas por la compra del crédito fiscal de Kohner Salgado por cerca de 500 millones de dólares. Entre el “curro” de la estatización de la deuda externa y la “promoción industrial” se obtienen valores que superan por lejos el capital declarado por Acindar en la Inspección de Justicia o en la Bolsa. Acindar, como por otra parte el conjunto de tos “capitanes de la industria", procedió en el curso de su desenvolvimiento a una gigantesca confiscación económica de los trabajadores por vía de la política fiscal y cambiaria del Estado (... y hay izquierdistas que defienden la estatización capitalista). Sólo en las semanas de hiperinflación, cuando el poder adquisitivo del salario se reducía a una tercera parte o al diez por ciento, esta confiscación económica permitía una gigantesca acumulación de capital, que luego se derivaba a depósitos fuera del país. ¿El capital es un esfuerzo individual? Patrañas interesadas, Lopecito. Por último, pero no menos importante, Acindar aumentó su producción mientras reducía personal, incrementando de esta manera el monto del sobrevalor producido por los trabajadores. A pesar de la mentira de moda, según la cual la productividad de los trabajadores no aumentaría, el Economista (22/3) nos informa que “en sólo siete años los planteles de la empresa fueron disminuidos desde 8.300 operarios a 5.950... (con lo) que obtuvo una mejora sustancial de las tasas de producción por obrero ocupado”. Estos incrementos no salieron de la musculatura fofa de los Lopecitos o Acevedos, menos de su mente pirata, y todavía menos son consecuencias del ahorro nacional de Acindar, que tiene miles de mitones de dólares en el exterior y que no invirtió nada en toda la década del'80. La respuesta es: Acindar es de los trabajadores, no sólo de los de Villa, sino de todo el país. Cuando esto se efectivice dejará de ser una cárcel y no volverá a ser nunca centro de torturas, y así se transformará en el espacio de un trabajo creador. ¡Fuera los parásitos capitalistas de Villa!

25 de abril de 1991
Acindar: Una provocación anunciada
Redacción

El cierre de la planta de Villa Constitución y el despido de sus 3.500 trabajadores responde a un objetivo de fondo que la patronal se ha trazado desde hace varios meses: la cesantía definitiva de más de 1.000 trabajadores y el pase a mejor vida del convenio colectivo de trabajo de la UOM, el cual sería sustituido por un acuerdo precario limitado a la empresa. Días antes del lock-out, la patronal había ya remitido más de 600 telegramas de despido, que afectaban en su mayoría a trabajadores que habían sido suspendidos a fines de febrero. Es decir que el cierre no es una reacción intempestiva ni mucho menos imprevista, sino la culminación de un meditado plan patronal. Estos despidos son, al mismo tiempo, la expresión de la inviabilidad de la política del Sindicato de Villa Constitución, quien pretendió evitarlos a cambio de la aceptación de la “flexibilidad laboral” que exigía la patronal. Pretendiendo que con esta política inauguraba una estrategia absolutamente renovadora para el movimiento obrero, la dirección que encabeza Piccinini no percibía que la “flexibilidad laboral” incrementaba el “sobre-empleo” alegado por la patronal, esto porque intensificaba el esfuerzo de trabajo de cada obrero individual. Esta dirección tampoco comprendía que la política de la patronal estaba dictada por la recesión económica mundial (y por lo tanto apuntaba a las cesantías) y no a un proceso de renovación de tecnología que alterara tos procedimientos de trabajo. A fuerza de querer ser “renovadora”, la dirección de Villa no caracterizó a los planteos patronales como una política de mayor explotación social y de destrucción de la fuerza productiva del trabajo, con la cual no es posible conciliación alguna. En su periódico partidario, Piccinini llegó a abogar (y aún aboga) por la creación de un padrón de retiros voluntarios y hasta por trabajar ocho horas y cobrar seis, y por la "regionalización" de los sindicatos y de tos conventos — más o menos lo que también reclama Acindar. Con estos planteos la UOM de Villa dejaba de defender la “economía de la región”, y denunciaba su falta de disposición para conducir al gremio en la lucha en gran escala que se planteaba. Esta política sindical sin salida explica que a comienzos de abril, la empresa imple-mentara una “prueba piloto" de cinco días con tos “nuevos métodos de trabajo”, lo cual contó con el expreso acuerdo de la directiva de Piccinini ¡a pesar de que ya había decenas de compañeros despedidos! El resultado del nuevo método de trabajo “multifuncional” fue pavoroso: entre otros accidentes, “tres obreros resultaron con quemaduras de diversa consideración” (La Capital, 4/4). Pasados esos cinco días, la empresa consideró a la “flexibilidad” como un derecho adquirido y continuó aplicándola sin la menor vacilación. Obtenía, de este modo, no solamente la “flexibilidad” y la aceptación de los despidos ya producidos, sino por sobre todo el reconocimiento del “convenio por empresa”, violatorio del convenio de trabajo nacional. Pero, en medio de la conmoción producida en fábrica por la prueba "piloto”, tuvo lugar en la planta una asamblea general. Allí, numerosos delegados y trabajadores denunciaron el fracaso de Fa política de Piccinini y reclamaron el inicio de un plan de lucha. La comisión interna propuso, entonces, un limitado plan de paros de dos horas por turno y resistir la “rotación de tareas", pero no de conjunto sino a partir de cada sección. A pesar de sus obvias limitaciones, este plan marcaba el inicio de la lucha. Por esto, la patronal duplicó los despidos, dejó impagas las quincenas y paralizó la producción, con el argumento de que los paros parciales imposibilitaban el “proceso continuo" pero en realidad preparando el cierre de la planta. El lock-out patronal Previendo seguramente que se marchaba al gran conflicto y a la gran lucha que había procurado evitar por todos los medios, Incluso desde 1984, Piccinini reclamó “la intervención urgente de las autoridades para zanjar el diferendo laboral" (Crónica, 14/4) como recurso ciego para salvar una política inviable. La Secretaría de Trabajo de Santa Fe se “hizo eco” del pedido y propuso una “tregua” de 45 días, durante la cual los despidos “se transformarían en suspensiones”, Acindar “no podría producir nuevas suspensiones y cesantías masivas y habrá de habilitar un registro de retiros voluntarios”, pero en la que al mismo tiempo la empresa “pondrá en práctica los nuevos métodos de trabajo” (La Capital, 18/4). La “prueba" de cinco días (que Piccinini había admitido semanas antes) se había convertido así en una "prueba de un mes y medio". La "mediación" del gobierno de Reviglio había dado lo que debía dar, la satisfacción de las exigencias patronales. Aunque el sindicato consideró a esta propuesta como una “base para negociar”, la patronal la rechazó y, horas más tarde, las cesantías alcanzaban a todos los trabajadores, mientras se cerraban las puertas de la planta. Lo que se viene Al producirse el cierre de Acindar, Piccinini destacó que la patronal “no tuvo en cuenta la última oferta (de la Secretaría de Trabajo), ni los retiros voluntarios ni la decisión de trabajar ocho horas cobrando seis, ni ninguna de las medidas de acercamiento que buscaba el personal” (Clarín, 23/4) ó “tenemos firmado un 40% de nuevas pautas (de trabajo). No nos negamos a discutir estas cosas” (Clarín, 24/4). Esto significa que la estrategia de “consensuar” había fracasado. Mientras la dirección sindical ensayaba este "acercamiento” sin porvenir, tos López Aufranc se preparaban para una “lucha a fondo” contra los obreros. Claro que el lock-out de Acindar no puede interpretarse, a esta altura de los hechos, como una acción que se circunscribe a los límites de la empresa. La patronal ha desatado, a sabiendas, una ofensiva de alcance político en la que seguramente está involucrada una parte al menos de la UIA, con certeza el Club de Exportadores y muy probablemente el personaje del momento, el embajador norteamericano. La finalidad de esta ofensiva es “desregular” las normas de trabajo y la estabilidad laboral (y liquidar el sistema previsional); acabar a partir de aquí con las atribuciones de las comisiones internas; poner fin a los convenios colectivos, y consumar la atomización de tos sindicatos. Las críticas patronales unánimes al proyecto de ley de “empleo” (sic) que se está discutiendo en el Congreso, a pesar de que anula la protección laboral y condona miles de millones de dólares de deudas previsionales de los empresarios, es una prueba de que los explotadores no tienen intención de quedarse a mitad de camino y de que pretenden superar las limitaciones de "sus” legisladores mediante la “acción directa" —aplicando los mismos métodos de crisis que tos acreedores y el gobierno Bush utilizan para “superar" las limitaciones que Menem tiene a pesar suyo. Los explotadores han condicionado su ulterior apoyo al plan Cavallo a la imposición de la “desregulación" sindical y laboral. Como lo dicen por otra parte diversos diarios, se trata de una “prueba piloto". En la industria automotriz, en los sanatorios y en telefónicos, las burocracias sindicales fueron completamente ganadas para esta política patronal, de manera que podrán seguir contando con la autorización para cobrar su cuota en tos “negocios" de tos fondos sindicales y de las obras sociales. La “brutalidad" de la conducta de Acindar y la “procesista” figura de López Aufranc han suscitado una reacción nerviosa en los círculos pequeño burgueses que se han reblandecido todos estos años en la mecedora de las ilusiones democráticas. Pero por este lado tos trabajadores no deben esperar nada, porque después de algunas palabras de solidaridad esta gente va a exigir que se acepte aún el más ruinoso de los arbitrajes. De lo que se trata es de encarar una lucha a fondo en torno a una cuestión que afecta de conjunto a los trabajadores y al sindicalismo. En este punto la cuestión es muy simple: las necesidades de trabajo y de medios de vida de los trabajadores están por encima de cualquier exigencia, necesidad o reclamo de los capitalistas. La responsabilidad por la recesión económica de los mercados mundiales no es de los trabajadores, ni mucho menos la declinación económica de Argentina. El costo de esta crisis debe salir de los beneficios actuales o acumulados del capital; no pueden ser pagados por los obreros. Si hay menos producción y menos trabajo, que se reparta el trabajo disponible sin afectar el salario; exactamente lo contrario de lo que proponía la UOM de Villa, la que al conceder que se cobraran seis de las ocho horas de trabajo estaba arruinando el poder adquisitivo de los trabajadores y del mercado interno, y para colmo incentivando la sobreproducción, creando así una espiral descendente donde luego habría que trabajar ocho y cobrar cuatro, luego dos y finalmente trabajar diez y no cobrar nada. Se puede ganar La ferocidad de la acción de Acindar no debe ocultar, sin embargo, su profunda debilidad política. La patronal se ha visto obligada a prescindir del gobierno y del Congreso, a los cuales ha colocado ante un hecho consumado. Ha creado una crisis política para poder avanzar, y se ha visto obligada a producir un choque o roce prematuro con la UOM nacional en relación al convenio y a los salarios que están bajo arbitraje. Acindar está también enfrentada con otros pulpos explotadores, como lo revela su intempestiva salida de la Unión Industrial de Santa Fe. Todo esto describe un fondo estratégico de debilidad de la apuesta táctica de la patronal. Si golpeamos a fondo, López Aufranc y Acevedo muerden el polvo. Para ganar, la "receta” es muy simple, en particular porque es una receta probada: hacer como los ferroviarios, hacer como los catamarqueños. En el caso de Acindar es necesario abrir la discusión sobre la ocupación colectiva de la empresa, su funcionamiento; un pacto con los bancarios para bloquearle los fondos a la patronal; un reclamo de paro nacional a la UOM; un paro de todo el Litoral afectado por los mismos problemas; la convocatoria de un congreso de delegados de base de toda la cuenca del Paraná (desde San Lorenzo hasta San Nicolas-Ramallo) — para dirigir esta lucha a la victoria. La bolsa felicita a Lopez Aufranc Al comentar “el desempeño de Acindar en la Bolsa (que) superó las expectativas de sus directivos... sus acciones cerraron con un aumento de casi el 4%”, La Nación (24/4) dice que, “Acindar estaría tomando la vanguardia en una estrategia que podría repetirse en varias empresas de primera línea... como una forma inicial de medir fuerzas”. Días antes la UIA había considerado “absolutamente insuficiente” el proyecto de “ley de empleo” con media sanción del Senado. Entre otras críticas la UIA reclama “tener una ley... que permita la descentralización de la negociación” (es decir convenios por empresas) “y que no tenga impedimentos para disminuir anteriores conquistas”. Al mismo tiempo exige “establecer topes indemnizatorios por despido que se adapten a las necesidades de reestructuración del aparato productivo”. La patronal de Acindar es sólo una fuerza de choque y provocación de un frente empresarial que pretende liquidar en masa la protección social (jubilaciones, estabilidad) y laboral. Por eso no corresponden, menos que en otras circunstancias, las respuestas aisladas. En esta lucha decisiva, de clase contra clase, es necesario unir a todos los trabajadores desde San Lorenzo a San Nicolás en un plan de lucha común.

25 de abril de 1991
Un virrey en la Rosada...
Redacción

A ningún argentino se le escapa que el país está gobernado por el embajador norteamericano. La prensa lo ilustra todos los días. Como consecuencia de esto el Estado nacional apoyó directamente el genocidio perpetrado en el Golfo Pérsico, junto a los ocupantes de Malvinas, a Bush y a Gorbachov. También como consecuencia de esto se han rematado los teléfonos y los aviones, y en pocos días más van a rematar a los jubilados. El espionaje yanqui acaba de recibir la autorización oficial. El nacionalismo burgués representado por el justicialismo ha completado el viraje de la demagogia antiimperialista al proimperialismo desaforado. Los trabajadores de Argentina necesitan una organización política independiente. La victoria de la huelga ferroviaria y la reciente victoria catamarqueña que volteó a Saadi son una demostración del progreso de la rebelión popular contra la colonización imperialista. Es un deber de todos los explotados y de sus organizaciones apoyar la lucha de los trabajadores de Acindar contra los despidos masivos, para obtener así una tercera victoria popular. Acindar fue bajo la dictadura un centro de torturadores, hagámosle morder el polvo de la derrota. Reclamemos todos juntos la huelga general contra esta feroz política anti-obrera. El 1° de Mayo estaremos en la Plaza para dar unidad y perspectiva políticas a la lucha de los trabajadores y de los demócratas: por un gobierno de trabajadores. Estaremos también para reivindicar el internacionalismo de esta histórica jornada, proclamando nuestra solidaridad con los ferroviarios norteamericanos; con los palestinos de la intifada: con los mineros, petroleros y metalúrgicos soviéticos que se levantan contra la burocracia restauradora del capitalismo; con nuestros hermanos explotados de América Latina. Trabajadores de Argentina, uníos. Trabajadores de todos los países, uníos.