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Prensa Obrera N° 323

15 de febrero de 1991 · 10 notas

Notas de este número

15 de febrero de 1991
Caja de Ahorro: La lucha que se viene
Redacción

Apenas se conoció la decisión de Cavallo de “cerrar” la Caja, los compañeros ocuparon la Casa Central y todas las sucursales del país, declarando el paro por tiempo indeterminado. 24 horas después, Una de las movilizaciones más masivas de la historia de la Caja, marchó hacia el Ministerio de Economía. Allí, luego de una entrevista con funcionarios, los burócratas de la Barcaria (Zanola, por la conducción nacional y Castillo, por la Gremial de la Caja) anunciaron a los manifestantes el logro de una “victoria completa”. “La Caja está segura...” afirmaron, por cuanto Cavallo se comprometió a suspender la transferencia al Nación de la operatoria minorista y prometió que la privatización de los seguros no se haría por decreto sino a través del Parlamento. Para ilustrar las “victorias” de Zanola están las experiencias recientes del Banade y el Hipotecario, y la Caja de Ahorro no puede ser la excepción. El gobierno evitó el choque abierto con los trabajadores, con el compromiso de la burocracia de levantar la combativa huelga y dar paso a un vaciamiento de la Caja por etapas, que el Estado se ocupará de consumar dado el peso que tiene en su operatoria. El mismo día en que se anunció la “victoria completa”, tanto Menem como Cavallo reafirmaron su intención de privatizar los seguros y la burocracia reafirmó su compromiso con la privatización—que entraña la liquidación— a condición de “consensuarla” en el Congreso. La movilización había permitido que los trabajadores comenzaran a hacer conocer el conjunto de chanchullos y negociados que estaban detrás del promocionado “déficit” de la institución. Tuvo que ver con esto y con el desbarranque político del gobierno de lastres hiperinflaciones el calor popular que rodeó la huelga activa de los trabajadores. La etapa que se abre El plan del gobierno menemista es desmantelar la Caja a través de una restricción orquestada de sus operaciones, que será el escenario para poner a la orden día los “retiros voluntarios” y los despidos encubiertos. El diagnóstico es el derrumbe del salario y el ataque a la fuente de trabajo y la burocracia de Zanola será cómplice de este desmantelamiento tipo Banade, con el cobro de la comisión respectiva. Está más vigente que nunca la lucha contra la privatización, por la apertura de los libros y la denuncia de los grandes beneficiarios del “curro” a la Caja, por la defensa del salario junto al resto del gremio bancario, por la expulsión de la burocracia y sus agentes de la Caja. El activismo y los delegados deben discutir el camino para enfrentar el vaciamiento que se viene.

15 de febrero de 1991
Matanza: Se unifican docentes y estatales
Redacción

El día viernes 8 en la sucursal del Banco Provincia de Isidro Casanova de La Matanza cuando se informó que se carecía de la orden de pago de los sueldos estatales y docentes, la respuesta de los trabajadores no se hizo esperar. Inmediatamente la “cola” formó un cordón que cortó la ruta 3 por espacio de tres horas. Sólo cuando el gerente salió a confirmar los pagos y los primeros compañeros cobraron se deshizo el bloqueo y se permitió el tránsito. Esta acción en realidad no fue única, en diversos lugares los trabajadores estatales y los maestros hicieron cortes de ruta (en Moreno los maestros ocuparon el consejo) y otras acciones que fueron las que motivaron que se diera la orden de pago. En el caso de La Matanza, los dirigentes de ATE, luego de producido el corte, se acercaron con banderas y bombos, aunque fue claro que se colaron a último momento. Pero allí se les reclamó la realización de asambleas conjuntas con los docentes para accionar de común acuerdo. Se invitó a todos los compañeros a participar de una asamblea en el Hospital Paroissien, un reclamo de los trabajadores estatales y los docentes. Una semana antes representantes docentes pidieron participar de una asamblea del Paroissien, lo que fue negado por el burócrata que la dirigía. Al día siguiente una delegación de los compañeros del Hospital fue rechazada por los dirigentes del Suteba en la asamblea docente. La resolución de la asamblea de Paroissien es un paso adelante que permite comenzar a unificar la lucha estatal-docente.

15 de febrero de 1991
Docentes: Preparar la huelga

En Chubut, maestros y padres han ocupado las escuelas de Comodoro Rivadavia y Esquel ante el despido en masa o la “disponibilidad” de un millar de maestros y trabajadores auxiliares de la enseñanza. En Río Negro, los docentes de varias localidades han iniciado un plan de lucha frente al retraso en los pagos y en demanda de aumento. En Salta y Jujuy, los gobiernos ya han debido suspender sin fecha el comienzo de las clases de 1991 —que habían resuelto adelantar para recuperar jornadas perdidas— porque los maestros no han cobrado los sueldos de enero y corrían el riesgo de “iniciar” el año lectivo con una huelga masiva. Este proceso de resistencia al aniquilamiento de la educación y la condición de vida de los docentes también se dio en Buenos Aires. En todos los distritos, en las colas de cobro, al conocerse la decisión de Cafiero de postergar el pago de haberes, se produjeron verdaderas rebeliones, con cortes de ruta y ocupaciones de bancos que arrancaron el pago que el gobierno pretendía bicicletear. Se trata, literalmente, de una feroz lucha por la subsistencia frente al gobierno capitalista. Lo que los maestros deben comprender es que, con todo lo pavoroso que surge de estos datos, la situación será aún más grave en los próximos días. La línea oficial es: más despidos, más cierre de escuelas, más sueldos impagos; aplicar impiadosamente la regla del sistema capitalista de que el miserable debe ser miserablemente educado o directamente condenado al embrutecimiento absoluto. “Sólo dentro de 60 días habrá indicios (sic) de ofertas salariales concretas para el sector” plantea Clarín (13/2), lo que es aún optimista pues el propio Salonia condicionó cualquier oferta a la “legislación impositiva que debe aprobarse en el Parlamento y a la recaudación impositiva consiguiente”. Los míseros salarios ya no se pagan al día en más de una docena de provincias, la Dirección de Escuelas bonaerense ha anunciado la supresión inmediata de 600 cargos docentes no afectados a clases, luego de la “racionalización” planteada a miles de docentes por la vía del “retiro obligatorio”. ¡Otra vez el cuento de la “paritaria”! Obviamente, Salonia no tuvo nada que ofrecer a la burocracia de los gremios docentes en su reciente entrevista pero esto no obstó para que se gestara un acuerdo. Más allá de desgarrarse las vestiduras por la “situación terminal” de la educación, Mary Sánchez dio la clave de la conducta a seguir por CTERA: “no podemos seguir negociando nada sin una Ley de Paritarias, ni sin las posibilidades de una concertación...” (Crónica, 12/2). Momentos después de la entrevista, Salonia y Díaz —Ministro de Trabajo— sacaban una declaración conjunta planteando que “en breve podría ser elevado al Congreso un proyecto con las bases normativas aplicables a las convenciones colectivas de trabajo que encuadran al sector docente público” (Cronista, 12/2). ¿Vuelta a la historia de la paritaria “trucha”? Exactamente en marzo del año pasado la burocracia de CTERA presentó la constitución da la “comisión participativa salarial” —un organismo en el que estaban el Ministro de Educación, ministros provinciales y la burocracia sin poder de resolución alguno— como el “gran logro” de la “paritaria docente”. Fue simplemente un globo para justificar ante los docentes la desmovilización en el comienzo del ciclo lectivo 1990. Luego, cuando arreciaron las huelgas del interior, burocracia y ministro volvieron al tema “paritaria”. En el mayor de los sigilos “consensuaron” junto al Ministerio de Trabajo un proyecto de ley de paritaria a la medida del gobierno menemista. Allí se plantea la liquidación de las huelgas docentes a través de la conciliación obligatoria, de la “autoregulación” y las “guardias mínimas” y lo de la paritaria docente es sólo una ficción. La negociación no compromete a nadie pues “los acuerdos a los que se arribe deben ser firmados por la máxima autoridad educativa de cada jurisdicción” (art. 3). Este proyecto, que es en realidad la liquidación de una paritaria nacional genuina, es el que una vez más Salonia-Díaz y burocracia ofrecen como base para una tregua a los docentes. Esto indica simplemente que la dirección de CTERA no tiene política frente a una crisis de envergadura histórica. Pero que los docentes hambreados acepten el señuelo de la “paritaria”. Y que ésta sea la base de un compromiso con el gobierno no lo cree nadie, empezando por la propia burocracia. Es simplemente una maniobra para presentar de algún modo la decisión tomada de desangrar la lucha docente y disipar las tendencias huelguísticas. El propio planteo de “triplicar los básicos” está en la línea de moderar el reclamo salarial pues los básicos han quedado tremendamente achatados, y el sueldo es una serie interminable de “sumas fijas” y asignaciones que en muchos casos nada tienen que ver con aquellos. La huelga sólo vendrá de los distritos De lo que se trata es de tomar la lucha en manos propias, por medio de la autoconvocatoria de asambleas de afiliados y no afiliados, abiertas y sin proscripciones que elijan direcciones responsables ante los trabajadores docentes. En la provincia de Buenos Aires la huelga vendrá a partir de los distritos, pues el Suteba o la FEB cumplen la única y exclusiva función de organizar “centralizadamente” la desmovilización de los maestros. Coordinadoras de lucha en los barrios, en los distritos, de escuelas con escuelas y junto a los padres para impulsar un plan de lucha consecuente y la huelga general por un básico de 3.000.000 para jornada simple y aumento de emergencia del 100%. Las direcciones celestes de CTERA y los sindicatos docentes deben irse, pues han fracasado y los tiempos estatutarios nada tienen que ver con las necesidades de una lucha victoriosa para poder comer y educar. Que se vayan, que renuncien los dirigentes de CTERA, los congresales “truchos” y las direcciones de distrito para dar paso a elecciones anticipadas generales, fundadas en la democracia sindical. En cada distrito se trata de unir la lucha a la puesta en pie de una nueva dirección.

15 de febrero de 1991
Golfo Pérsico: Paz, la guerra por otros medios

El imperialismo mundial continúa descargando miles de toneladas de bombas y misiles sobre el pueblo iraquí en un genocidio “científicamente” planificado y “tecnológicamente” ejecutado. “Estimaciones de militares norteamericanos (no divulgadas oficialmente) elevan a 300.000 el número de civiles muertos (en los bombardeos)” (Folha de Sao Paulo, 23/1). Transcurrido ya un mes de guerra, es evidente que el objetivo fundamental de los yankis no es restituirle el trono perdido al reyezuelo kuwaití. La brutalidad de los bombardeos aéreos y la magnitud de los medios bélicos empleados revelan que lo que persiguen los yankis es la destrucción político-militar del Estado iraquí, y aún su desmembramiento. Este objetivo político -y no la supuesta pretensión de “ahorrar” vidas humanas- es lo que explica que Bush haya postergado la ofensiva terrestre y ordenado la intensificación de los bombardeos aéreos puesto que lo que se pretende no es expulsar al ejército iraquí de Kuwait sino destruirlo. Con insuperable cinismo, el Wall Street Journal señala que “a la luz de los acontecimientos en el campo de batalla, la guerra contra Irak está alterando sus objetivos”. El diario de los financistas yankis plantea que “está claro que la fuente de los problemas no está en Kuwait: está en Bagdad... Saddam es un pirata que debe ser neutralizado y no apenas mandado de vuelta a su cubil en el norte”. El Wall Street Journal reclama explícitamente que “cuando llegue la campaña (terrestre), esperamos que no haya santuarios ni ninguna necesidad de pausa en las fronteras de Kuwait”. El planteamiento de los banqueros de arrasar Irak y de ocuparlo militarmente coincide plenamente con el reclamo sionista de llevar la guerra al corazón de Irak, “golpeando al norte de Kuwait o más al oeste, cerca de Jordania... La ocupación de una porción de Irak podría servir —explica el ex-jefe del Estado Mayor israelí, el general Mordejai Gur— como base para crear una resistencia interna, fomentaría las deserciones y profundizaría las disidencias políticas o militares en el régimen de Bagdad, confrontándolo así con la perspectiva de la secesión” (Página 12, 10/2). Lejos de estar “autorrestringido”, el Estado sionista es un factor determinante en la orientación estratégica de la guerra. Con la ocupación de Irak, Washington impondría sus “soluciones” a todo el Medio Oriente: presencia militar imperialista permanente en Arabia Saudita y Kuwait, protectorado naval yanki sobre el Golfo Pérsico y las rutas de abastecimiento petrolero, liquidación de la cuestión palestina en el marco de un “acuerdo de seguridad global”, fortalecimiento de los regímenes reaccionarios de la región. Los objetivos que Washington persigue en Irak, sin embargo, no sólo tienen que ver con Medio Oriente. La victoria militar fortalecería al imperialismo yanki frente a los pueblos atrasados del mundo, frente a las masas de Europa del Este y la URSS, frente a sus rivales imperialistas y frente a los propios trabajadores estadounidenses. Este fortalecimiento le permitiría a Bush “lidiar” con la enorme crisis económica y financiera y la recesión que oprime al imperialismo, descargando los “costos” de la “recuperación” yanki sobre los trabajadores de todo el mundo y aún sobre las burguesías rivales. Es su propia crisis financiera y política la que empuja al imperialismo yanki a librar una guerra de exterminio contra Irak. Sólo los imbéciles y los hipócritas pueden repetir que la guerra contra Irak tiene por objeto “la defensa de la legalidad internacional”. División del trabajo Mientras arrecian los bombardeos y la masacre imperialista contra Irak surgieron —desde el campo mismo de la coalición imperialista— una serie de “iniciativas de paz”, en particular el promocionado viaje de Eugeni Primakov, enviado personal de Gorbachov, a Bagdad. Horas antes de despachar a su enviado, Gorbachov señaló que los operativos militares contra Irak estaban a punto de “exceder” los alcances de las resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU. Estas declaraciones y las distintas “tratativas de paz” llevaron a la prensa internacional a tejer especulaciones diversas sobre “divergencias” y aun sobre la “ruptura” de la coalición imperialista. Es evidente que Francia, Alemania, Japón y la URSS tienen divergencias con Bush acerca de los acuerdos y las perspectivas de la post-guerra. Francia, Alemania o Japón, naturalmente, no pueden estar muy cómodos si las rutas de abastecimiento petrolero son monopolizadas por los yankis, sus rivales comerciales. Tampoco lo estaría la burocracia de la URSS con una enorme concentración de fuerzas yankis en los bordes de su convulsionada frontera sur (Armenia, Azerbaiyán). Pero estas “divergencias” no anulan su solidaridad de principios con la defensa del “orden” imperialista mundial —al cual están atados de pies y manos— cuyo mantenimiento exige hoy la derrota de Irak. Que no existe ninguna “divergencia” —y mucho menos una “ruptura”— en la coalición imperialista-burocrática a este respecto sino apenas una “división de trabajo” lo demuestra el contenido de la “propuesta de paz” gorbachoviana que no es otro que el retiro iraquí de Kuwait y su rendición sin condiciones. “No habrá paz sin desalojo de Kuwait” (El Cronista Comercial, 14/2) señaló el vocero de la cancillería soviética luego del regreso de su enviado a Bagdad. La burocracia soviética ha jugado un papel de primerísima importancia en la escalada imperialista en el Golfo Pérsico al votar las resoluciones de la ONU que autorizaron el uso de la fuerza militar contra Irak. Sus objetivos son los mismos que los de la aviación imperialista, en la cual se apoya para exigir diplomáticamente la rendición incondicional de Irak. “Moscú estimó ayer conveniente ‘garantizar la integridad territorial de Irak’... una cuestión que puede intervenir solamente después de que Irak haya mostrado su voluntad de retirarse de Kuwait” (El Cronista Comercial, 14/2). Pero toda esta cuestión de las “garantías” es pura hipocresía de los burócratas para esconder la exigencia de la rendición incondicional. El Kremlin no está en condiciones de garantizar nada por la sencilla razón de que necesita como el aire del apoyo político y financiero de los imperialistas frente a su imparable crisis. La propia burocracia soviética ha pretendido dejar en claro que, pese a las “tratativas de paz” (o quizás precisamente por ellas), no alienta ningún rasgo de “independencia” respecto del imperialismo. “Primakov negó que la URSS esté apartándose de su respaldo a la resolución del Consejo de Seguridad que autorizó el uso de la fuerza para lograr el retiro iraquí (y enfatizó que) Moscú mantiene su actitud de no retirar su apoyo a la coalición” (La Nación, 14/2). Gorbachov, pero también Bush, encuentran otro “mérito” decisivo para estas hipócritas “conversaciones de paz”: son una fenomenal punta de lanza para adormecer y desviar las movilizaciones de los pueblos contra la guerra imperialista que han comenzado a desarrollarse —en forma creciente— en todas partes del mundo. Las “tratativas de paz” —que incluyen el llamado a una Conferencia internacional después de la rendición iraquí— no son opuestas a los B-52 sino que son, apenas, su complemento diplomático, algo que el imperialismo ha sabido apreciar debidamente. El carnicero Bush acaba de recordar que “la URSS continúa siendo un sólido miembro de la coalición” mientras que su canciller, James Baker, “restó importancia a la presencia de las tropas soviéticas en el Báltico” (El Cronista Comercial, 11/2), un punto de extrema “sensibilidad” para la burocracia. Por la derrota del imperialismo Para todos los pueblos del mundo, la única solución verdaderamente democrática a la guerra en el Golfo es la derrota de la coalición imperialista-burocrática, detrás de la cual están alineadas todas las fuerzas de la reacción mundial, incluida naturalmente “nuestra” burguesía argentina y su presidente. Sólo la derrota de los yankis y sus aliados puede abrir el camino a una paz justa, que tenga en cuenta las aspiraciones de independencia nacional de los pueblos árabes. Cualquier otra paz que no esté basada en la derrota del agresor imperialista reforzará la opresión sobre los pueblos árabes y de todo el mundo y será una fuente de sufrimientos enormes para los explotados de todo el planeta en beneficio de un puñado de chupasangres. Una paz de estas características sería el anuncio de nuevas e inevitables masacres y guerras. Como se “auto-restringe” Israel Mientras la prensa mundial alaba la supuesta “autorrestricción” del Estado de Israel y hasta se conmueve por su “sacrificio” de no tomar represalias inmediatas contra Irak por sus ataques, el Estado sionista ha lanzado una masiva escalada militar contra el sur del Líbano que no tiene nada que envidiarle a los raids imperialistas contra Bagdad. “En lo que podría llamarse ‘la guerra de una semana’, Israel respondió con una masiva escalada, a un ataque con misiles de corto alcance cerca de su frontera norte. El ataque israelí se produjo en crecientes oleadas: artillería, luego fuego naval, luego ataques aéreos y finalmente asaltos terrestres apoyados por los helicópteros. Por lo menos 12 libaneses murieron, incluido un niño de 12 años, según informes provenientes del Líbano. Este es el mayor desplazamiento militar en el sur del Líbano desde hace dos años” (Clarín, 13/2). En el lenguaje de las granadas y las bombas, el Estado sionista ha desmentido una tras otra todas las tonterías que se difunden sobre la “no beligerancia” y hasta sobre la “neutralidad” de Israel. El ataque sionista tuvo por objeto golpear a los palestinos del sur del Líbano exactamente en el momento en que renacen en Israel los temores a un resurgimiento de la “intifada" palestina en Cisjordania y los territorios ocupados. Pocos días después del ataque sionista, los palestinos de los territorios ocupados convocaron a una huelga general de tres días en repudio a la masacre imperialista al refugio civil de Bagdad. Durante la jornada preparatoria de la huelga general y durante la propia huelga se produjeron violentos enfrentamientos entre los palestinos y las tropas sionistas. La represalia sionista contra los campamentos palestinos y las ciudades del sur del Líbano coincidió también con la visita a Washington del Ministro de Defensa israelí, Moshe Arens, en la cual discutió con Bush “la eventual revisión del papel militar de Israel” (Clarín, 12/2). “Acaso, para Jerusalén y para Washington — por distintos senderos— ha llegado el momento del replanteo. Así, el perfil bajo israelí pasaría a formar parte de una leyenda, de un dato cierto para el archivo” (Clarín, 13/2). Israel se apresta a entrar “oficialmente” en la guerra, algo que no debería extrañar ya que para el Estado sionista la guerra es el método más directo para liquidar la cuestión palestina, anexar definitivamente los territorios ocupados y expulsar de ellos a los palestinos. El sionismo prepara la inmigración de un millón de judíos rusos para ocupar “civilmente” los territorios ocupados y para utilizarlos como fuerza de choque contra el pueblo palestino. Este es el verdadero rostro de los “acuerdos humanitarios” entre la burocracia soviética y el imperialismo. La liquidación de la cuestión palestina está en el centro de la preocupación israelí, antes, durante y después de la guerra. Una masacre minuciosamente preparada El imperialismo está llevando a cabo una sistemática “operación masacre” contra el pueblo iraquí a la que la frondosa “guerra sicológica” de las agencias noticiosas imperialistas ya no logra ocultar. En menos de un mes de guerra, los bombarderos de los “civilizados” yankis, británicos y franceses “han tirado más tonelaje de explosivos que entre 1939 y 1945”. “En Bagdad, la nube de los incendios —no más benéfica que los temibles gases tóxicos— sencillamente ha oscurecido el sol” (Clarín, 14/2). El criminal bombardeo de un refugio civil en un barrio residencial de Bagdad — que dejó más de 1.000 muertos, la mayoría mujeres y niños— es la mejor expresión del carácter conciente de este genocidio. “Un misil dirigido contra el edificio dio en la entrada anulando cualquier posibilidad de salida a sus ocupantes. Cuatro minutos después, el segundo misil agujereó su techo, de tres metros de espesor, y estalló en el interior del refugio” (ídem) "La precisión del ataque habla a las claras de que esto no fue improvisado” reconoció el vocero militar yanki en Arabia Saudita, el general Neal. “Hemos atacado este refugio desde el inicio de la guerra” señaló el vocero de la Casa Blanca (Clarín, 14/2). Esto basta para demostrar la plena conciencia que tienen los imperialistas del genocidio que llevan a cabo. Los yanquis no podían desconocer — satélites espías e “inteligencia” mediante— lo que afirmó el propio corresponsal de la yanqui CNN en Bagdad: “no era visible que hubiera” (en el refugio) ninguna actividad militar" (La Nación, 14/2). Hipócritamente, los voceros imperialistas argumentan que “no sabíamos que había civiles. De saberlo no hubiéramos bombardeado”. ¡Mentira! El bombardeo, en realidad, fue planificado y sistemáticamente ejecutado, precisamente, exactamente, porque había civiles, porque había niños y mujeres. El corresponsal de la CNN dijo que era conocido “que los habitantes del vecindario”—pero solo las mujeres, menores de edad y los ancianos— habían tomado la costumbre, desde el comienzo de la guerra de ir a pasar la noche en el refugio antiaéreo” (La Nación, 14/2). A su vez, todos los periodistas que recorrieron el refugio destruido “dijeron que a todas luces la estructura se empleaba como refugio de civiles, y que no habría elementos que hicieran pensar que tenía algún uso militar" (Clarín, 15/2). El portavoz militar británico, por su parte, señaló que la masacre de Bagdad sería, apenas, “un trágico error” (ídem). El bombardeo a la población civil es la regla: el mismo día del ataque al refugio civil en la capital iraquí, una cuadrilla de cazabombarderos aliados atacaron e incendiaron vehículos civiles en los cuales decenas de refugiados civiles se dirigían a Jordania! Allí —según informa Clarín (14/2)— murieron más de sesenta civiles de nacionalidad jordana. La noticia mereció apenas un pequeño recuadro en las páginas interiores de los diarios. La TV yanki, por ejemplo, bautizó con el nombre de “carpet bombing”(bombardeos de alfombra) el “modus operandi” de la aviación imperialista, lo que significaba, simplemente, que se “bombardean grandes áreas sin blancos específicos” (Página 12, 10/2). Las regiones sometidas a este tipo de bombardeos reciben el expresivo nombre de “killing zones” (zonas asesinadas). Toda la estrategia militar imperialista está diseñada para la masacre. Después de autorizar la utilización de los “superbombarderos” B-52 para ataques masivos, el carnicero Bush autorizó el uso de explosivos super-sofisticados y de un poder destructivo fenomenal: las llamadas “fuel air explosive” y las BLU-82. Las primeras dispersan en el aire una bruma inflamable que arrasa todo lo que encuentra a su paso. Las BLU son las mayores bombas del arsenal yanki: 7.500 kilos de explosivos (equivalente al peso de un camión cargado, cuatro veces mayores que las bombas usadas hasta hoy) que destruyen toda señal de vida en un radio de 6 cuadras. Su detonación “tiene un impacto similar al de una pequeña explosión nuclear” (Clarín, 13/2). El congresal republicano Dan Burton, por su parte, reclamó el uso de armas nucleares contra Irak, algo que “en zonas claves del poder de decisión norteamericano no es radicalmente desechado” (Clarín, 12/2). ¿“Bombardeos quirúrgicos"? ¿“Objetivos militares”?. No; lo que los imperialistas persiguen es un “buen” genocidio que ponga a Irak de rodillas.

15 de febrero de 1991
Huelga Ferroviaria: La vía de la victoria
Redacción

El gobierno ha recibido una primera y contundente respuesta al ataque desatado contra el pueblo. Los trabajadores salieron a enfrentar lo que constituye un verdadero saqueo al bolsillo de los trabajadores. “Nada de migajas”. “Que los 250.000 australes se los metan en el culo”. “Queremos 100% de aumento” — dijeron y salieron al paro. Cuando los trabajadores del riel se plantean este reclamo y se rebelan contra este robo están hablando no sólo por si mismos sino por boca de todo el pueblo agredido por el gobierno. Lo que plantean los ferroviarios responde a una estricta lógica: Si los banqueros y capitalistas recibieron un 100%, nosotros los trabajadores queremos también un 100%. Una huelga antiburocrática Pero el significado de la huelga adquiere su verdadera dimensión cuando tenemos presente la gestación y desarrollo del actual movimiento. La huelga nació y se desenvolvió exclusivamente por el impulso de lucha desde las seccionales. Este hecho incontrastable, no tuvo, sin embargo, un gramo de improvisación. Los conflictos anteriores (particularmente, los de diciembre del 89 y abril del 90) sirvieron de laboratorio, a partir de los cuales se fue procesando una maduración del activismo. Los fraternales pudieron comprobar el escollo que representaba la dirigencia ubaldinista del sindicato, constataron la esterilidad de ejercer una política de presión dirigida hacia los burócratas y llegaron, a través de la experiencia recorrida, a la necesidad de arrebatarle el manejo del conflicto, asumiéndolo en sus propias manos. Se discutieron y precisaron en plenarios y asambleas los reclamos, así como las medidas organizativas destinados a imponerlos. Se aprobó anticipadamente el paro por tiempo indeterminado en caso de despidos y se establecieron los contactos y comunicación con las otras seccionales. Este proceso de preparación, se coronó con la autoconvocatoria de asambleas y la coordinación entre las seccionales, estableciendo el plenario de seccionales como mecanismo de unificación y centralización de las medidas a tomar. Las asambleas de las seccionales fueron el escenario de una derrota aplastante de la burocracia. Los burócratas asistieron impotentes a la consumación del paro y recibieron verdaderas palizas, inclusive, en las seccionales donde aún conservaba algún tipo de control. La comisión directiva volvió a evidenciar su actitud camera, desligando toda responsabilidad con las medidas de fuerza impulsadas desde las seccionales y llamando a un paro para el día 18 de febrero “disciplinándose” a la reglamentación del derecho de huelga vigente. En otras palabras, un paro “trucho” cuyo levantamiento no está descartado y cuya única función era oponerlo a la genuina lucha que se estaba desarrollando, procurando arrebatarle la iniciativa a los trabajadores en conflicto. La burocracia fraternal, para no hablar de la Unión Ferroviaria y demás gremios ferroviarios, está actuando de la misma forma que los Andreoni y los Ubaldini, quien se apresuró a saludar la política de “crecimiento” de Cavallo en el momento de su asunción y no se cansa de señalar que ha reemplazado la “protesta” por la “propuesta”. La huelga de 48 horas reveló que el movimiento ha ganado en extensión y en profundidad. Se sumaron nuevos ramales (San Martín y Mitre) cuyas líneas quedaron paralizadas. Se plegaron algunas seccionales de señaleros y la lucha empezó a ejercer su influencia y contagiar a las seccionales de la Unión Ferroviaria. En Victoria (del ramal Tigre-Mitre) se viene de protagonizar sendos paros de 24 hs. en el transcurso de la semana y la seccional Rosario acaba de realizar una masiva asamblea de 1.500 compañeros en que se reclamó un millón de australes ahora y se repudió la conducta del burócrata Pedraza. Apenas se enviaron los telegramas de despidos, comenzó la huelga general por tiempo indeterminado y se inició la etapa decisiva del conflicto. La cuestión clave pasa, frente a las presiones ya existentes y las que vendrán, por mantener la firmeza y cohesión de la huelga, lo que reside, enteramente, en un 100%, en la capacidad del actual plenario de seccionales en afianzarse y consolidarse como un polo alternativo a la burocracia, concentrando férreamente en sus manos el manejo y dirección de la lucha. Que este problema está presente en la conciencia de los delegados y activistas ferroviarios lo puso en evidencia la discusión en torno a la fecha de realización del paro de 48 horas, que se efectivizó esta semana (ver nota sobre el plenario). Por una política de victoria Las directivas del momento son precisas: barrer a la burocracia del gremio en los ramales que aún no se han plegado a la lucha y también en las seccionales que se han incorporado al conflicto; el impulso y la adhesión a la huelga deben ser la oportunidad para destruir a las comisiones ejecutivas, o a los elementos afines a ellas, alcahuetas de la directiva, poniendo al frente a compañeros comprometidos con los reclamos y responsables ante la base; una política activa hacia los otros gremios ferroviarios, llamándolos a parar junto a los fraternales. Las posibilidades de triunfo de los ferroviarios están potenciadas por la bancarrota gubernamental. Formemos un gran frente de lucha en apoyo a la huelga ferroviaria y por la huelga general. Crónica ferroviaria: “… hasta el triunfo” Con el paro de 24 hs. de más de una decena de seccionales fraternales del pasado martes 5, se iniciaba una impresionante lucha obrera que todos los trabajadores, debemos incorporar y extraer sus enseñanzas. No bastaron ni las amenazas del gobierno ni las gastadas maniobras de la burocracia sindical. La pomposamente llamada “Asamblea General de delegados” de La Fraternidad, controlada por la burocracia, además de votarse viáticos de 450.000 australes por día, cuando se enteró del plan de lucha de las seccionales largó un supuesto “plan de lucha” totalmente trucho. Aclararon, por si hacía falta que se “ajustarían a la reglamentación vigente”. Expresaban así por adelantado su voluntad de someterse y someter a los trabajadores a los dictados del gobierno, a la conciliación obligatoria, el arbitraje, a los paros con aviso, etc., como ya nos sucediera en infinidad de oportunidades. Por esto este plan de lucha de las seccionales no es una mera “explosión” o una “reacción espontánea," sino que es parte de un proceso profundo, es el tercer capítulo de una pelea que NO pudimos definir a nuestro favor totalmente en diciembre del 89 ni en abril del 90 por un solo motivo y responsable: la propia dirección sindical que trabajó concientemente para entregarnos y derrotarnos en ambas luchas. Los días posteriores al paro del 5 se desarrolló un proceso de reuniones de activistas y asambleas de base en infinidad de seccionales que una a una se pronunciaron a favor de la continuidad de la lucha con un nuevo paro, esta vez por 48 hs. y la ratificación del paro por tiempo indeterminado en caso de cesantes. El lunes 11 por la noche se realizó un plenario, de ejecutivas y activistas para evaluar los mandatos votados por las bases y acordar la fecha de la medida (lo que dio lugar a un largo debate que comentamos aparte). A las seccionales que pararon el 5 se le sumaron otras: se informó la resolución de Olavarría de adherir votada por 60 a 0, la adhesión de la asamblea de White, de J. L. Suarez del Mitre. El paro del 13 y 14 La fecha elegida demuestra en sí misma la firmeza de esta lucha, la decisión inquebrantable de llevarla hasta la victoria, y torcerle el brazo al gobierno hambreador. Sumado a esto el impresionante apoyo del pueblo expresado hasta por la TV marcó un camino que las bases de otras seccionales decidieron recorrer: a este nuevo paro se sumaron las seccionales Retiro, Alianza, Junín, Rufino, Mendoza del F.C. San Martín las seccionales de la tracción eléctrica del Mitre la combativa seccional Olavarría, White y Maipú, del Roca, todas de La Fraternidad. Pero la cosa no terminó allí seccionales y especialidades de la UF se pronunciaron, votaron paros, adhesiones o quites de colaboración: paro de Latinoamérica el 12, paro de depósito de locomotoras de Rosario, quites en Escalada, quites en guardas Castelar, señaleros del Sarmiento etc., es decir que nuestra heroica lucha abrió un canal por donde se expresan las tendencias de lucha y de repudio al gobierno y a la traidora burocracia sindical. Al momento de escribir estas líneas se acaba de realizar una movilización al Congreso y mucho más importante (porque las soluciones no vendrán de esa mole inútil ni de los ñoquis que la habitan) se acaba de decretar el paro por tiempo indeterminado hasta la reincorporación de los cesantes y el aumento salarial. Luego de muchas semanas y vacilaciones el gobierno, se ha decidido a despedir compañeros como último intento desesperado para quebrar el paro. Un lugar destacado ha jugado la Comisión Directiva de La Fraternidad y sus alcahuetes (como la CPR del Roca), quienes asumiendo su rol de verdaderos policías han elaborados las listas y marcado a los activistas y delegados combativos que impulsaron y garantizaron este proceso de lucha y han intentado organizar el carnereaje, pero ya han chocado con la firmeza y contundencia del activismo dispuesto a jugarse hasta las últimas. Nosotros estamos decididos a llevar esta justa lucha por el pan de nuestras familias y por nuestra dignidad hasta el triunfo total. Turco (fraternales) Cómo se gestó el paro de 48 horas El lunes 11 en la seccional Kilo. 1 de La Fraternidad se reunieron más de 20 seccionales del gremio, tres de Señaleros y delegados y activistas de la UF. El desarrollo del plenario fue mostrando el alto grado de combatividad y maduración de la base fraternal. El debate que ocupó gran parte de la reunión fue la fecha en que debía realizarse el nuevo paro, esta vez por 48 horas. El 70% de las seccionales presentes habían votado realizar el paro los días 13, 14 o 15. Sólo dos seccionales traían mandato abierto considerando la posibilidad de realizarlo para el 18 y 19, confluyendo con el paro anunciado por la burocracia fraternal para el 18. Esta cuestión de fechas entrañaba un problema político, pues postergar la continuidad del plan de lucha resuelto por las seccionales para empalmar con la promesa del paro burocrático, planteaba volver a darle la iniciativa a una dirección repudiada por la base y que está por la derrota de los fraternales. El paro anunciado por esta burocracia ubaldinista para el 18 era una maniobra para asfixiar al movimiento de lucha y colocarlo en vía muerta, con la posibilidad cierta de levantarlo como tantas veces cinco minutos antes para dar paso a la “conciliación obligatoria". En el plenario la posibilidad de “confluir” con la burocracia el 18 fue abiertamente derrotada y sólo un sector minoritario (el Mas) se empecinó en esta postura hasta el último minuto. Esta corriente política fue aún más lejos: el 12, durante la asamblea de Señaleros de la seccional 17 de Marzo (Avellaneda-Línea Roca) llamó a no parar si la comisión Directiva no se ponía a la cabeza del conflicto. T.F. U.F. Olavarría: Rebelión de las bases La asamblea de la UF-Olavarría, por 119 votos contra 32 de la burocracia, acaba de resolver la huelga por tiempo indeterminado por el salario y contra las cesantías a los fraternales. ¿Cómo se gestó el movimiento de lucha? El mayor tráfico de producción (cantidad de toneladas) de toda la línea del Roca lo posee la seccional Olavarría (el 70%), siendo la segunda a nivel nacional. Entre ferroviarios y fraternales suman alrededor de 800 compañeros del riel. Después que la burocracia negó la realización de una asamblea y la cesión del local sindical, 150 compañeros autoconvocados en las adyacencias de la estación, votaron un programa de reivindicaciones y la exigencia a la conducción para realizar la asamblea, que finalmente se concretó; aprobándose con la presencia de más de 200 compañeros los reclamos por un salario de australes 2.500.000 para los activos, 2.000.000 para los jubilados y uno de emergencia sin descuentos para todos de 1.000.000 de australes, decidiéndose para el logro de tales reivindicaciones un paro de 24 horas y movilización. El martes 12 se realizó el paro con un acatamiento del 85%, ya que la burocracia gris-verde (ayer renovadores, hoy menemistas), a pesar de haber votado el paro lo boicotearon. La Policía Federal, patoteó a un grupo de compañeros que se encontraban en la sala de maquinistas, uno de ellos tras ser golpeado fue trasladado a la sede judicial, donde se lo mantuvo esposado por más de dos horas, para luego ser puesto en libertad. El miércoles 13 y jueves 14 se desarrolló el paro de fraternales, con un 100 por ciento de adhesión. El mismo jueves 14 se realizó la movilización que por lluvia no pudo concretarse el día acordado, contando con la presencia de más de 400 personas: ferroviarios, un importante número de jubilados ferroviarios, compañeros de otros gremios, militantes de partidos de izquierda, público en general. El viernes 15 una nueva asamblea resolvió el paro por tiempo indeterminado, esta vez para sumar a los reclamos salariales, la solidaridad con los primeros compañeros cesanteados (Fraternales de Las Flores). Así se expulsa a la burocracia El jueves 14 al mediodía, una importantísima seccional adhirió al paro. Se trata de Latinoamérica Eléctrica del Mitre que conducen los trenes del ramal Retiro-Tigre. Una combativa asamblea repudió a la ejecutiva camera, votó el paro y eligió nuevos representantes para que participen en la coordinadora de seccionales. Este es el camino que debe seguirse en todas las seccionales. Barrer a la burocracia traidora y sus agentes que sabotean la lucha y elegir en su reemplazo ejecutivos de base, responsables ante la asamblea y proceder a su integración a la coordinadora.

15 de febrero de 1991
El momento político actual

Con toda corrección, el PO caracterizó el actual momento como el de la “tercera hiperinflación menemista”. A pesar de las evidencias, el gobierno y algunos economistas insisten en que no existe posibilidades de caer en la hiperinflación como si las remarcaciones del 50%/70% no fueran “hiperinflacionarias”. La nueva tesis, entonces, es que no habría una cuarta hiperinflación porque el gobierno cuenta con grandes reservas de divisas que le permitirían mantener el dólar por debajo de los 10.000 australes, cualquiera sea la intensidad de la “corrida cambiarla”. Con este argumento, vaticinan una estabilización y hasta una baja de algunos precios. Ilusión 1 Se trata de una vana ilusión. Aunque el gobierno dice contar con 3.000 millones de dólares de reservas, se estima que este mes debe pagar unos 650 millones de dólares por BONEX y pagos de intereses de la deuda. “Clarín” (8/2) sostiene que “el Banco Central tendrá que abonar hasta fin de marzo 1.240 millones de dólares al exterior”, o sea que en 40 días se habrá consumido casi la mitad de las reservas. Pero como a su vez el pago de esos dólares, por la devaluación, ha crecido en australes, La Nación (7/2) estima “un aumento del déficit fiscal de unos 350 millones de dólares generado por el mayor costo de los servicios de la deuda en australes”. Pero, por otro lado, el gobierno está emitiendo “a lo loco”. El Banco Central “otorgó préstamos (en australes) por alrededor de 350 millones de dólares desde que se hizo cargo el ‘team’ Cavallo” (Ámbito Financiero, 12/2). Como el déficit fiscal se agrava (la recaudación impositiva volvió a caer), el Banco Central deberá seguir emitiendo, con lo cual la publicitada “convertibilidad” de Cavallo se va arriba de 20.000 australes por dólar. El dólar se mantiene, sin embargo, en torno de la "banda” de los australes 9.000/10.000 sencillamente porque el Banco Central está pagando altísimos intereses para absorber los australes que emite, agrandando así el déficit fiscal (llamado por los economistas, “cuasifiscal”). Esto significa que se ha puesto en marcha una “mini-bicicleta financiera”, porque en dólares los intereses son usurarios. Claro está que cuando los especuladores pasen esos australes acrecentados al dólar, el tipo de cambio volverá a irse por las nubes. Ilusión 2 Cavallo dijo que esta bancarrota es transitoria porque con la sanción del “paquete fiscal”, se elimina el déficit fiscal. Ilusión 2. Todas las cámaras patronales, sin excepción, desfilaron por la Comisión de Presupuesto de Diputados para adelantar que no van a poner ni un sólo austral de los nuevos impuestos que se sancionen. No hacía falta, por cierto, esperar esta nueva declaración patronal de evasión impositiva puesto que si la burguesía estuviera dispuesta a pagar los impuestos (que sí pagamos los consumidores y que las empresas retienen para sí) no haría falta el “paquete” de Cavallo. El paquete impositivo lo único que hará es elevar la evasión patronal actual del 70% al 80%. Los pulpos exportadores saben perfectamente que el “plan” Cavallo no existe y por eso se largaron presurosos a anotar ventas, lo que “implica que al momento de ingresar los dólares lo hacen en la condiciones actuales, sin retención” (Clarín, 6/2). Así, prosigue Clarín, “se anotaron ventas por 1,2 millones de toneladas de soja, otro millón de maíz, 800.000 de trigo y 200.000 de sorgo”. ¡Nada menos que más de tres millones de toneladas! La “especulación” exportadora es sencilla: como todo esto se va al “bombo” y el gobierno va tener que volver a devaluar, podrá verse tentado a implantar retenciones. Con un simple registro administrativo, los exportadores se aseguran que cuando liquiden las divisas, no tendrán ninguna retención. De esta manera los pulpos legalizan la evasión futura y esterilizan por adelantado una alternativa que podría aplicar el gobierno en una nueva devaluación. Ilusión 3 Los economistas burgueses que critican el seudo plan Cavallo no dan ninguna respuesta a las inevitables contradicciones de éste. Básicamente se han dividido en dos líneas: los que reclaman un acuerdo político (“concertación”) con un plan similar, y los que dicen que la crisis se debe a que Menem no profundiza la política seguida hasta ahora. Ambos planteamientos son totalmente ilusos. El impasse actual se debe a la política seguida y profundizarla lleva al régimen en su conjunto al abismo. A su vez, el acuerdo con los radicales no le puede dar “aire” a Menem, sencillamente porque el alfonsinismo está en “carpa de oxígeno”. División El gobierno menemista está totalmente fracturado. La fracción Alemann-Alsogaray, que durante un año monopolizó al gobierno, ha retrocedido con la salida de Erman González. Por esta razón Neustadt se quejó ante Menem por no conservar a González como Ministro de Economía. Esta fracción pronostica que Cavallo tiene “corta vida" por lo que según Alsogaray “hay que comenzar a prepararse porque Menem no tiene equipo económico de recambio y en medio del desorden tendrá que llamarnos a nosotros” (Ámbito, 6/2). Para esta fracción, Menem debería sancionar la “flexibilidad laboral”, la jubilación privada obligatoria y entregar las áreas de YPF, como objetivos inmediatos, pero, por sobre todo, quedarse con el “queso” de las privatizaciones. Sin embargo, para todo un sector de industriales y grandes monopolios se trata de una “aventura” que puede hacer estallar el gobierno. De allí es que a través de Eduardo Menem se lanzó el acuerdo con los radicales. Este llamado “acuerdo parlamentario” busca sacar el negocio de las privatizaciones de las manos exclusivas de la trenza liberal-menemista, pero, por sobre todo, actuar como una alternativa de rescate del gobierno menemista para hacer frente a la protesta popular y la reacción de los trabajadores. Ya a comienzos de enero, el embajador Todman y el Departamento de Estado intervinieron decididamente para provocar una crisis de gabinete y sacar del medio a sectores de la dique menemista. Sin embargo, esa crisis no pudo prevenir la “tercera hiperinflación menemista”, pero marcó la estrategia del imperialismo: ampliar la base gubernamental al radicalismo para sostener el embate de las masas. La burocracia sindical acompaña toda esta política de realineamientos en la burguesía. Cavallo acaba de señalar que en febrero, fuera del miserable ajuste de australes 250.000 (en dos cuotas), no habrá aumento salarial y la burocracia no abre la boca. Los burócratas, en especial los ubaldinistas, están jugados a la “concertación” creyendo que serán invitados al reparto del botín. Pero las bases ferroviarias, en especial los fraternales, pasaron por encima de las direcciones “gallinas” y “cameras” y se lanzaron al paro general. Organizar la huelga general La tendencia es hacia un agravamiento de la crisis, que puede transformarse en una “crisis de gobierno”. Ya el gobierno es una hoja al viento, carcomido por la división, los choques y las acusaciones mutuas, sentado sobre un polvorín social. Ferroviarios es tan sólo la punta del ovillo. En el interior, los estatales están pugnando por romper la fenomenal parálisis de la burocracia menemista-ubaldinista. Lo mismo en docentes. En Jujuy, comenzó un paro de estatales de 72 horas. La consigna del paro general se extiende al influjo del paro ferroviario, pero elementalmente porque el salario ha quedado reducido al 10 o al 15% del costo de la canasta familiar. La catástrofe económica y las luchas en curso impulsan la tendencia a la huelga general. Esta está surgiendo del activismo, que no sólo no deposita un gramo de confianza en la burocracia sino que le ha pasado por encima. Al caos, la desorganización y catástrofe económica de los explotadores impulsemos el frente de lucha por la huelga general y por una nueva dirección del movimiento obrero.

15 de febrero de 1991
Citibank: ¿Quién financia a quién?
Redacción

“El año pasado, por primera vez, las ganancias del Citicorp en los países en desarrollo fueron mayores que sus pérdidas en los países desarrollados, y la diferencia entre los beneficios en los primeros y las pérdidas en los segundos no fue pequeña: nada menos que 729 millones de dólares” (Gazeta Mercantil, 25/1). Las ganancias del Citi en los países atrasados, según el informe, crecieron un 50% sólo en los últimos dos años, pasando de 285 millones de dólares en 1988 a 430 millones el año pasado. Los especialistas revelaron que “las operaciones en moneda local y los servicios al consumidor en el exterior son la parte más lucrativa del (franchise) Citibank”. “El banco –continúan- es especialmente lucrativo en las operaciones con monedas locales”, es decir, con la especulación contra el dólar y las corridas cambiarías, con las inflaciones e hiperinflaciones, con el manejo de los títulos de la deuda interna y con la monopolización del ahorro y del crédito interno. El Citi, en resumidas cuentas, ha obtenido suculentos super-beneficios (“la parte más lucrativa”) del conjunto de bicicletas financieras que los gobiernos “nacionales” han instrumentado, pauperizando a las masas del “Tercer Mundo”, desquiciando sus finanzas públicas y motorizando una fenomenal fuga de capitales de cientos de miles de millones de dólares a los países imperialistas. El balance del Citi pone en evidencia la magnitud del saqueo de la banca imperialista sobre los países atrasados y, al mismo tiempo, la profundidad de la crisis financiera mundial. Pero después del balance del Citi, ¿qué queda de la remanida tesis según la cual “los bancos pierden plata con el Tercer Mundo’”? Las enormes ganancias obtenidas por el Citicorp en los países atrasados le permitieron a su directorio tapar el verdadero “agujero negro” de sus pérdidas en los mercados yanki, europeo y japonés. Las ganancias en estos mercados -que en 1988 alcanzaban los 810 millones de dólares- se desplomaron en los dos últimos años. En 1990 las pérdidas alcanzaron los 300 millones de dólares a causa de la incobrabilidad de los créditos hipotecarios -ante la caída del valor de los inmuebles en Estados Unidos y Japón-, el hundimiento de la especulación financiera y bursátil en Wall Street y Tokio y la recesión mundial. Las crecientes pérdidas del Citibank en estos mercados llevaron a los analistas -ya en abril- a degradar la valuación de los activos del Citi y a los especialistas financieros a editorializar sobre su “deficiente situación de capital”, algo que equivalía a dictar una verdadera condena de muerte... a término. El Citi es el principal banco yanqui y su debilidad traduce la de todo el sistema financiero norteamericano. No debe extrañar, entonces, que “Taiwán, que posee una de las mayores reservas de divisas extranjeras en todo el mundo, haya retirado la mayoría de sus depósitos de los bancos comerciales de Estados Unidos a causa del temor a la caída de los bancos norteamericanos”(lnternational Herald Tribune,15/1) por nada menos que 35.000 millones de dólares ¡El Citibank, el Morgan, el Manufacturers Hanover y otros grandes bancos yankis se han convertido, a los ojos de los grandes inversores mundiales, en vulgares “bancos Alas” de los que hay que escapar rápidamente! “América Latina es una región clave para la red mundial del banco” reconoce uno de los capitostes del Citi. Los acreedores corren a saquear los países atrasados de la mano de las burguesías nacionales para defender sus dividendos, atenazados por la crisis capitalista.

15 de febrero de 1991
Alí Babá y los 500 ladrones
Redacción

El ministro Cavallo se reunió en el Teatro Gral. San Martín con 500 empresarios. Allí el ministro les prometió a los remarcadores de precios “premios” a granel: rebajas impositivas, devolución de impuestos a los exportadores, pago al día de las deudas del Estado y también que podrán utilizar los bonos públicos para las privatizaciones... si rebajan los precios. Conocedores del “negocio”, los empresarios hicieron coro en denunciar la “extorsión” oficial, pero en las trastiendas comenzaron a negociar los “premios” ofrecidos. Cavallo dijo que no habrá control de precios, tampoco control de los costos y que la libertad de precios se mantiene incólume. Entonces, ¿cómo hará para bajar los precios? En realidad, Cavallo pretende “camuflar” el otorgamiento de nuevas y suculentas prebendas a los grandes pulpos. Cavallo no solo anunció “premios” también prometió “castigos”, pero no a los que vuelvan a remarcar los precios, sino a los que, presionados por la lucha obrera, otorguen aumentos salariales. “Deben ser muy prudentes en el momento de aumentar los salarios. No pueden pagar más de aquello que la productividad da; el atraso de los sueldos no se puede resolver dando alzas nominales. El sector privado debe ser muy cuidadoso al fijar los nuevos salarios” (Clarín, 13/2). Pero la “productividad” aumentó en los últimos 5 años nada menos que el 100% y los salarios reales cayeron un 40 %. Si tos explotadores dieran el aumento de productividad, el aumento del salario debería ser del 400%. Lo cual es totalmente lógico porque la canasta familiar de febrero ronda los australes 8.500.000 y el salario medio entre 2.000.000/ 2.500.000, el 25%. Con total desparpajo, Cavallo finalizó prometiendo “combatir duramente la evasión”... a través de “un sistema por el cual el que pague ahora, no le revisarán hacia atrás sus obligaciones”. Los evasores ovacionaron.

15 de febrero de 1991
Enron: Un “curro” de Todman
Redacción

A fines de 1989, la compañía norteamericana Enron presentó al recién ascendido gobierno menemista un proyecto que había sido rechazado por el alfonsinismo: la construcción de una planta separadora de gas natural en Neuquén. La Enron reclamaba para poner en marcha la planta, además de una serie de franquicias impositivas (no pagar impuestos), hacer la “inversión” con capitalización de deuda, o sea con subsidio del Estado y que YPF le vendiera el gas natural (su principal insumo) a un precio de 0.75 dólares cuando el precio internacional era de dos dólares. Se trataba, evidentemente, de un negoción fenomenal para los yankis. Según indican todas las versiones judiciales y periodísticas, Granillo “apuró” el expediente de la Enron y en enero de 1990 se firmaba —sin evaluación técnica de ningún organismo del Estado— el decreto presidencial que satisfacía los reclamos de la Enron. El embajador Todman y su secretario de negocios, Thomas Forbord, junto a directivos de la Enron visitaron entonces a Menem para festejar la firma presidencial (La Nación, 28/2/90). A un año de firmado el decreto, sin embargo, la planta separadora de gases no salió de los papeles. El pulpo Pérez Companc tenía un proyecto similar con idénticas “ventajas”. La lucha entre los pulpos paralizó al gobierno. El embajador Todman intervino entonces personalmente para salvar el “negocio” de sus amigos. En su publicitaria carta al entonces ministro Erman González, Todman reclamó una solución “extremadamente urgente... al caso de la Enron” y denostó que “el decreto presidencial... no haya sido honrado hasta la fecha". Contrariamente a lo que señaló toda la prensa, el embajador yanki no envió su carta para “denunciar la corrupción" sino para acelerar la concreción de un “negocio" del cual era un activo gestor. Crisis política El “affaire Enron” pone en evidencia, una vez más, el enfrentamiento de las camarillas que desgarra al gobierno menemista. Apenas Granillo Ocampo fue acusado por la Fiscalía, varios ministros y funcionarios (Mera Figueroa, César Arias, Manzano, Eduardo Menem) reclamaron su cabeza, algo que Menem logró frenar hundiendo al fiscal Molinas y a varios de los “asesores” de Granillo. La lucha por la caza de subsidios y prebendas, ha agravado la lucha interburguesa. La crisis con la embajada yanki, las pugnas interburguesas y los enfrentamientos en el gabinete y el Estado no son más que la envoltura de una lucha salvaje por el saqueo de la nación y de sus trabajadores. Es el retrato de un gobierno fundido y de un régimen social parasitario.

15 de febrero de 1991
Los ferroviarios marcan el camino
Redacción

El Presidente Menem ha vuelto a poner el ejemplo de Frondizi como derrotero de su gobierno. Este apego al cadaverismo político es toda una definición de bancarrota. No es casual que después de señalar su voluntad de seguir los pasos de Frondizi, Menem se haya vuelto a recluir en un monasterio. “Vengo a decirles a quienes operan en la ‘city’ que se queden tranquilos, que si están de acuerdo con este plan, va a continuar hasta las últimas consecuencias”. Menem ha vuelto a declarar su servilismo hacia la banca pero esto no le asegura ninguna “estabilidad”. El pago de la deuda usuraria y las prebendas de todo tipo al gran capital conducen a la hiperinflación, algo común a todos los países endeudados, y hunden a los gobiernos burgueses semicoloniales. Menem es un vivo retrato de este colapso político de la burguesía “nacional y popular”. Los fraternales, los ferroviarios, los señaleros han potenciado la crisis gubernamental y señalan el camino que todo el pueblo quiere recorrer. Las provocaciones de Menem le han dado a la huelga mayor fuerza. La huelga no solo nació de abajo, de las bases ferroviarias. Antes de lanzarla, los delegados y activistas discutieron las reivindicaciones y los métodos para conseguirlos: 100% de aumento, dirección propia, expulsión de la burocracia, paro indeterminado si se producen despidos, plenarios y asambleas permanentes. Este es el programa inmediato de todo el movimiento obrero. La consigna del momento es hacer TODO por la VICTORIA de los fraternales.