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Prensa Obrera N° 322

4 de febrero de 1991 · 9 notas

Notas de este número

4 de febrero de 1991
Jubilación privada: Los bancos reclaman el “botín”
Redacción

El subsecretario de Seguridad Social, Santiago de Estrada, renunció confesando que no cumplió con ninguna de sus promesas de mejorar la situación de los trabajadores retirados. Había anunciado que derogarte definitivamente el 82% que marca la ley, pero que igualmente elevaría las mensualidades que efectivamente cobran los jubilados hasta ubicarlas en el 65% del salario medio, y terminó destrozándolas hasta el espantoso nivel actual de menos del 40% de los sueldos. Por supuesto tampoco pagó la bicicleteada deuda de 4.000 millones de dólares que el Estado mantiene con los jubilados. Pero la catástrofe que desencadenó su dimisión fueron las “privatizaciones” de ENTel y la “desregulación” petrolera, porque estas medidas implementadas en nombre de aumentar los recursos para la educación y la previsión social significaron la eliminación y disminución de los pocos impuestos que se destinaban al pago de las jubilaciones. Las Cajas se quedaron de un plumazo sin 650 millones de dólares por año y por eso, a pesar de la inflación creciente, los jubilados cobraron sin ningún reajuste ni en diciembre ni en enero. Para colmo, con otro cuento (“favorecer la autonomía del Banco Central”) se anuló el sistema vigente desde hace años para la financiación de los pagos y ahora cobran sus haberes con más de 20 días de atraso. Estrada confirmó en un reportaje (Clarín, 27/1) que las Cajas tampoco recibieron un solo austral del aumento de la tasa del IVA del 13 al 15,6% que se sancionó con el pretexto de aliviarlas financieramente. Como la evasión patronal de los aportes previsionales está en uno de sus picos más altos, existe la amenaza cierta de que en febrero y marzo los jubilados cobren con mayores atrasos y en cuotas, como ya es habitual en muchas provincias. Para los jubilados la hiperinflación que se está desatando con el derrumbe del austral es un suplicio sin precedentes. El gobierno de Menem ha apostado mucho más que sus antecesores a “resolver” el problema de los jubilados. La clase capitalista que confiscó primero el superávit de las cajas previsionales formada con los aportes obreros y luego potenció esta estafa pagando por debajo del 82%, ha colocado a los jubilados en una situación límite. El haber mínimo está en 25.000 australes diarios. El desfalco de la “jubilación privada” Estrada declaró que las compañías de seguro precipitaron su desplazamiento, porque quieren que se implante la jubilación privada obligatoria. Desde hace dos años la jubilación privada rige como opción voluntaria y, por eso, está naturalmente restringida a sectores burgueses, de altos ingresos. Las compañías pretenden que abarque a toda la masa de asalariados para colocar bajo su control los aportes obreros y patronales. Una “privatización” del manejo de esta fantástica suma de dinero, que ronda los 4.000 millones de dólares anuales, abrirte otro lucrativo campo de especulación para los financistas: que agotaron el negocio de los plazos fijos, luego del "Plan Bonex". En los países imperialistas, las operaciones con los fondos jubilatorios constituyen una de las actividades más rentables de los grandes bancos. En las actuales condiciones, la “privatización” de las Cajas y los aportes previsionales equivaldría lisa y llanamente a suprimir la única fuente de ingresos que les queda a los 3.000.000 de jubilados y pensionados. Como las contribuciones de los trabajadores se “pulverizaron” en sucesivas expropiaciones de la clase Capitalista, los jubilados sobreviven con el dinero que aportan los trabajadores en actividad y que deberían solventar los futuros retiros de éstos. Si se privatizan los actuales aportes y contribuciones, no existirían fondos para pagarles a estos 3.000.000 de jubilados. Para disfrazar que la “privatización” de las Cajas es el camino más corto para conducir a los jubilados al cementerio, los traficantes de pensiones proponen que los actuales aportes a las Obras Sociales, a los subsidios familiares y al FONAVI vayan a la jubilación privada. Esta es la propuesta conjunta que acaban de elevar la Asociación Argentina de Compañías de Seguro y la Asociación de Bancos (ADEBA). Las jubilaciones actuales se financiarían con los actuales aportes que es sabido no alcanzan sino para una jubilación de miseria. Los 3.000.000 de compañeros quedarían condenados a un congelamiento definitivo de su mísero ingreso actual como ocurrió en el “paraíso” jubilatorio chileno (ver nota adjunta). Además como único pago de los 4.000 millones de dólares de la deuda millonaria que arrastra el Estado, recibirían un bono a 15 años de plazo, que los expertos calculadores de la “patria financiera” saben que ningún anciano vivirá para cobrarlo. Una privatización explosiva Como ocurre con el peaje, con el petróleo y todas las privatizaciones también con ésta se les entrega a los capitalistas los recursos ya existentes (el fondo previsional) a cambio de nada, y por la sola promesa de mejorar las pensiones futuras. Este porvenir queda en manos de los tiburones que vienen despedazando la economía nacional desde hace décadas. Pero, ¿qué garantía pueden brindar los bancos y compañías de seguro de que van a capitalizar los fondos previsionales privatizados y devolverlos cuando los trabajadores se jubilen? Pero, además, el Estado debería endeudarse con los bancos y compañías de seguro por la transferencia de los aportes y contribuciones de los trabajadores que no se han jubilado y que en el futuro lo harían por el sistema privado. Por lo menos, se trata de una masa de 30.000 millones de dólares porque abarca a unos 6 millones de trabajadores. El Estado deberla entonces emitir un bono por esa suma, lo cual significa una hipoteca explosiva. En el paraíso de los vaciamientos, las estafas y la fuga de capitales que es la Argentina, 4.000 millones de dólares anuales adicionales en manos de la “patria financiera” son la carnada para un nuevo desfalco, y su conocida secuela: salvataje del Estado e hiperinflación. El acaparamiento de esta masa de dinero está produciendo fuertes choques entre los bancos que quieren ingresar al negocio y las compañías de seguro que exigen exclusividad. También se presenta un conflicto en potencia con los grupos que no participan de este negocio, y que como la Cámara de la Construcción usufructúan de impuestos (FONAVI) o los sanatorios (obras sociales) que se destinarían al sostenimiento del fraude con las pensiones. La burocracia sindical está prendida en el negocio de la jubilación privada, como lo revela el simple hecho de que Triaca es uno de sus impulsores. Roberto Alemann, la Unión Industrial, los bancos, reclaman la privatización del sistema previsional y esta hiperinflación está provocada para conseguirla, entre otras propuestas. Pero en medio del actual quebranto de las finanzas públicas y descontrol total de la economía, el gobierno no cuenta con la mínima capacidad para garantizar el aumento de la recaudación impositiva que se necesita para financiar a los jubilados actuales. Además, el aumento de la deuda pública con el que se solventaría el pasaje de una gran masa de trabajadores en actividad al sistema privado —siguiendo el “modelo chileno”— añadiría una hipoteca totalmente ilevantable en el futuro cercano. De todas las privatizaciones programadas, la de las jubilaciones es la más explosiva por los efectos verdaderamente catastróficos que tiene para el conjunto de la población. Se requiere una movilización inmediata y nacional para impedir este nuevo atropello: por una jubilación igual a la canasta familiar y el pago inmediato de todo lo adeudado por incumplimiento del 82% móvil. Es falso que no haya plata. Hay que confiscar a los expropiadores del esfuerzo nacional, implantar el control de los aportes patronales por parte de las comisiones internas y delegados para terminar con la evasión e imponer un impuesto a los grandes capitales, que sirva para compensar todas las confiscaciones del pasado. Jubilación chilena: Otro cuento privatista El sistema de jubilación privada que la dictadura pinochetista implantó hace una década en Chile y cuya copia promueven en la Argentina las compañías de seguros se sostiene en la expropiación directa de los trabajadores, el hambreamiento de los jubilados y el descontrolado aumento del endeudamiento público. Se estableció que el mantenimiento del millón de jubilados y pensionados pasaba a ser una nueva obligación del Estado, para lo cual se implantó un “impuestazo”. Mediante la generalización del IVA, todos los consumidores del país debieron bancar el negocio de las 12 compañías de seguro que se quedaron gratuitamente con el dinero de lo que quedaba en las cajas previsionales. Los jubilados — que iban a ser los beneficiarios de semejante confiscación— fueron las principales víctimas: sus haberes quedaron congelados y en la actualidad cobran un sueldo inferior al mínimo vigente en la Argentina, que además se está deteriorando aceleradamente. A los trabajadores en actividad con varios años de aportes se les ofreció una opción: mantenerse en el viejo sistema y auto-condenarse al infierno que padecen los jubilados actuales o pasarse al régimen privado. En este caso comenzaron a entregar su cuota a las compañías de seguro y el Estado se hizo cargo de todas las contribuciones acumuladas anteriormente, mediante la emisión de un bono equivalente a 12.000 millones de dólares, que recibieron las compañías. Los banqueros especulan con este título, que tiene un rendimiento mínimo asegurado y se sostiene en la garantía estatal de todo el negocio de la privatización jubilatoria. En cambio, el trabajador no tiene ninguna seguridad que cobrará lo que le corresponde el día que deba retirarse, porque si las compañías quiebran — como ya ocurrió en Chile en 1982-83— el Estado deberá poner la plata y volver a estatizar las jubilaciones con mensualidades de miseria. A los jóvenes que recién ingresan al mercado laboral se les obliga sin ningún tipo de disimulo a canalizar sus aportes hacia las compañías con el agregado de dos contribuciones adicionales del 3,5% y el 6% en concepto de seguro de vida y médico. Sus “expectativas” de cobrar alguna vez el dinero que entregan dependen también de la suerte de los negocios que realizan los bancos con los fondos que confiscan. Como Chile no es ninguna excepción a la generalizada ola de especulación financiera y bursátil que predomina en todos los mercados latinoamericanos, el régimen de privatización jubilatoria descansa en una bicicleta sostenida en el endeudamiento público. Cuando explote, se pinchará otro cuento privatista.

4 de febrero de 1991
Tucumán: Araoz, marioneta de los banqueros

La intervención Federal impuesta a la Provincia ha desatado una fenomenal ofensiva contra los salarios y la fuente de trabajo de los empleados públicos. Aráoz decretó la eliminación de todos los sistemas de enganche salarial, y se crea un nuevo sistema por 180 días que como sostuvo, el ministro de Economía, Diego García, estará basado en el congelamiento de todos los salarios, nada menos que en momentos de disparada hiperinflacionaria. Las diferencias salariales y los pagos de tos sueldos atrasados, la intervención los dejó condicionados “al saneamiento de las finanzas públicas”, pero ninguna medida se ha adoptado para el cobro de las deudas impositivas, previsionales y crediticias que el gran capital tiene con la Provincia. Sólo la deuda impositiva de tos ingenios supera los 50.000 millones de australes. Con esto, las promesas de pago de la deuda salarial que se estima en unos 50 millones de dólares, quedará para las calendas griegas. Por otro lado se están produciendo despidos masivos. Unos 5000 contratados de las comunas y municipios han quedado en la calle, medida que se piensa profundizar en la administración central, y para facilitarla se han modificado los horarios de trabajo, imponiendo el turno cortado (mañana y tarde). El plan racionalizador se extiende a la banca provincial. La intervención anunció un plan dirigido a la privatización de la banca provincial, para lo cual se piensa fusionar a los tres bancos oficiales con la consiguiente racionalización de personal y salarios. Además ya fue anunciada la privatización de los servicios de reconocimiento médico, lo cual va de la mano con las designaciones en la dirección del SIPROSA (Sistema Provincial de Salud) de varios dueños de grandes sanatorios. La intervención está ejecutando, con los métodos del bussismo, el mismo plan que Domato intentó aplicar en los últimos años y que no prosperó. Precisamente por eso, la campaña judicial promovida por la intervención contra Domato, su gabinete y otros funcionarios del anterior gobierno, transformándolos en tos patos de la boda, tiene por función crear una cortina de humo para hacer pasar la ofensiva contra tos trabajadores. Esta política, dirigida a darle consenso popular a la intervención, buscando crear la imagen de que se estaría ante un gobierno dispuesto a extirpar la corrupción y tos negociados, tiene el apoyo del conjunto de la dirigencia sindical y todos los partidos patronales, en especial los bussistas ahora que Aráoz sancionó la constitución bussista, además de compartir el ataque al movimiento obrero. Los justicialistas ven en Aráoz la posibilidad de coronar el “ajuste” que la descomposición del gobierno de Domato no podía consumar. Por eso, Aráoz es una bisagra entre el menemismo y Bussi. Los radicales, para no quedar fuera del escenario instruyeron a sus intendentes que aceptaran ser delegados interventores en sus propios municipios, en los cuales fueron disueltos tos concejos deliberantes. La CGT de Azopardo (Ubaldini) tampoco podía faltar en su apoyo al menemista Aráoz. La careta “populista” con la cual se presenta la intervención se está cayendo por el nivel del ataque antiobrero, por su impotencia para resolver los problemas más acuciantes de la Provincia y las masas, y por el agravamiento de la crisis económica y política nacional, lo cual condicionará sus márgenes de maniobra ante las disputas entre diversos grupos capitalistas de la Provincia. En este cuadro, la cuestión central para los trabajadores pasa por articular un plan de lucha dirigido a defender el salario, la fuente de trabajo y demás conquistas laborales, lo cual abrirá el terreno para una lucha en profundidad para echar “al interventor de los banqueros”.

4 de febrero de 1991
Esso y Shell se llevan una ganancia extra de 40 millones de dólares
Redacción

Que Menem es un peón de la Esso y la Shell se ve en un simple número: desde la implantación de la “desregulación” petrolera, hace un mes, las refinadoras (Esso y Shell) tuvieron “una recuperación de renta del 25%” (Clarín, 3/2). A pesar de la caída del precio internacional del crudo, tos precios de los combustibles subieron tres veces en 30 días, embolsando una ganancia neta de 40 millones de dólares mensuales. Con la desregulación, Shell y Esso concretaron la “reinserción Argentina en el mundo”, porque sus casas matrices hicieron exactamente lo mismo en Francia y Estados Unidos. Según el Wall Street Journal (18/1), las dos compañías, junto a las otras "hermanas” de la intermediación petrolera internacional congelaron sus precios de venta al público acaparando tos réditos de la caída de la cotización del crudo. En la Argentina, esta maniobra es el gran debut hacia la monopolización integral del negocio petrolero a manos de la Shell y Esso, de la mano de Menem. El actual director de YPF, Estenssoro, era empleado directo de Shell antes de servirla desde su función actual, y fue ratificado por el equipo Cavallo. Desde la implantación de la “desregulación”, “accedió a abastecer (a las dos refinadoras) de mate rías primas a un 20/25% menos que en valor internacional” (Clarín, 27/1). Además como la empresa estatal controla el 60% de la refinación, sin su acuerdo hubiera resultado imposible encarecer el precio fin de la nafta. Estenssoro está perpetrando la liquidación de YPF (reducción de personal y niveles de producción), y asegurando la venta de las áreas periféricas y centrales descubiertas para la empresa a precios irrisorios para favorecer a los pulpos imperialistas. Esso y Shell han sido puntualmente beneficiadas con la entrega de reservas comprobadas y explotadas por YPF. Tienen importantes pre-adjudicaciones para las cuatro áreas más disputadas, que se entregarán en los próximos meses y que son la “perla de las privatizaciones", porque se entregarán en concesiones por décadas, y se pagan con el primer año de producción (ver P.O. n° 307). Con el absurdo pretexto que sólo Shell y Esso detentan la “tecnología moderna” para explotar los pozos ya detectados, el gobierno se apresta a asegurarles un lugar privilegiado en las licitaciones. Este comportamiento forma parte de una tendencia internacional de las grandes compañías a recuperar el dominio pleno de la producción y venta de petróleo mediante el aniquilamiento de Irak, la reconstitución de Kuwait y el desmantelamiento de la OPEP. Este cartel ya sufrió un severo debilitamiento en la última década ante la saturación del mercado mundial, la irrupción de productores desvinculados de los acuerdos del nucleamiento y la política de conservación energética de los principales importadores. Según los expertos, de no mediar la actual guerra, el precio del crudo debería situarse por debajo de los 10 dólares el barril, lo que ha sido impedido en lo inmediato por el conflicto bélico. Las grandes compañías tenderán a evitar la baja en el futuro si logran controlar el proceso de monopolización. El gobierno de Menem involucró a la Argentina en la guerra contra Irak como un acto de servilismo cipayo hacia las compañías y para contribuir a su política imperialista. La Shell y la Esso ya han conquistado extraordinarias posiciones bajo este gobierno y se aprestan a reforzar aún más su poder con la cobertura de la aventura militar de tos buques argentinos en el Golfo. Conflictos con los “capitanes del petróleo” Los Perez Companc, Astra y Bridas han comenzado a patalear contra la política que privilegia a Esso y Shell y tiende a colocarlos bajo su directa dependencia. La Cámara de petroleros exige una distribución “más equitativa” de la rapiña de las riquezas del sub-suelo. También viene protestando contra la desventajosa situación en que los ha colocado el nuevo régimen “desregulatorio”, y contra la “política discriminatoria” que los ha dejado afuera en varias de las licitaciones de las áreas centrales de YPF. Hasta el año pasado lucraban con la venta del petróleo a YPF que les garantizaba un precio invariablemente mayor al vigente en el mercado internacional y espectacularmente superior a sus costos de producción. Con la “apertura", Shell y Esso los compran directamente el crudo incluso por debajo del precio internacional, con el chan-taje de importarlo más barato, dado el dominio que tienen de los circuitos mundiales de comercialización. Por eso las principales empresas de la “patria contratista, que están asociadas a Shell y Esso en la explotación de varios yacimientos, han comenzado a hacer ruido contra las superganancias de los dos grandes, que amenazan con barrerlos del mercado. Shell y Esso también se han lanzadla apropiarse de las estaciones de servicio. Como ya ocurrió en Chile, el efecto inmediato de la “desregulación” es el acaparamiento de esta franja de la actividad capitalista con escaso poder de resistencia ante la arremetida de los refinadores. En vez de “transparencia”, “competitividad", “riesgo empresario”, la “desregulación” viene acompañada de negociados y riesgos y riquezas para un puñado de monopolios y miseria para la inmensa mayoría de la población.

4 de febrero de 1991
Estatales bonaerenses: Preparar la huelga general
Redacción

A tres semanas de las grandes movilizaciones y paros que pusieron en pie de lucha a los hospitales y a las reparticiones públicas, Cafiero ha lanzado un nuevo ataque contra los estatales bonaerenses. Esta vez, y por medio del desdoblamiento del pago del salario de enero (1.150.000 australes en concepto de “anticipo” y el resto con fecha incierta para después del 15) el gobierno ha confiscado una parte de los salarios para financiar con la miseria de los empleados, médicos, maestros y jubilados, la bancarrota de las finanzas provinciales. La postergación de los pagos en diciembre y ahora, el fraccionamiento del cobro, no son ni más ni menos que la continuidad del plan de ajuste de la provincia de Buenos Aires. Desde octubre del año pasado los salarios estatales están virtualmente congelados por la antiobrera Ley de Reforma del Estado Provincial, enviada a la legislatura pero que ya ha comenzado a aplicarse y ejecutarse por decreto. La “reforma del estado con sensibilidad social” apoyada por todas las fracciones de la burocracia sindical y el “arco político ubaldinista” ha alumbrado cesantías masivas de docentes, despido de compañeros contratados, jubilaciones forzosas y privatizaciones (talleres gráficos y el “parque automotor”). El pago en “cómodas” cuotas va en camino de institucionalizarse como un mecanismo de confiscación permanente del salario: cuando aún no se terminó de cobrar la primera parte del salario de enero el gobierno ya ha advertido que “muy probablemente se va a seguir con el pago dividido el mes que viene...” Con el anticipo Cafiero ha querido evitar que se repitiera la oleada huelguística de enero que conmocionó al gobierno y desbordó por completo a la burocracia. Es el temor a un nuevo reguero de asambleas masivas, elección de delegados y representantes de base, paros y marchas a la casa de gobierno, lo que decidió a Cafiero a elegir la variante de las cuotas y el anticipo en lugar de volver a postergar el pago de la totalidad de los sueldos — lo que hubiera provocado una reacción imparable. Pero ahora la escalada del dólar, la remarcación brutal de los precios y la hiperinflación han terminado por pulverizar el miserable salario estatal, y ni qué decir del anticipo. El “millón a cuenta” de Cafiero, ya no alcanza para cubrir nada. Ya la interhospitalaria que agrupa a los médicos de La Plata y del conurbano y que se ha integrado a la Coordinadora Interestatal ha votado un reclamo de aumento del 100% para compensar la pérdida salarial. Cafiero dice que no tiene plata para pagar los sueldos, pero la crisis del Banco Provincia ha desenmascarado por completo la hipocresía de estos argumentos. La “quiebra” del Banco Provincia se debe a que la oligarquía no paga tos impuestos que cobra y a que la banca privada le prestaba al 40% mensual dinero que el gobierno le daba al 8%. Ahora, además, la refinanciación de la deuda del Provincia se ha convertido en un negociado fenomenal para los banqueros acreedores, a quienes se les va a pagar con títulos dolarizados ¡y en dólares! El problema de fondo no es entonces la “falta de recursos”, sino tos intereses de clase que defiende el gobierno y por lo tanto el destino de tos “recursos” que surge de la explotación diaria de tos trabajadores. Las direcciones sindicales de UPCN y salud y tos burócratas de Asepba apoyan a Cafiero. A su vez la conducción de ATE ha sumado a su parálisis, el ataque faccioso a la interestatal, promoviendo una coordinadora de la CGT Azopardo local la cual es claramente divisionista. La unidad de todos los estatales es la prioridad, quebrar el divisionismo burocrático a través de la reconstrucción de las asambleas de base, en todos los ministerios y reparticiones, la realización de asambleas conjuntas de médicos y no profesionales en los hospitales (como ya se está dando a partir de la interhospitalaria) y la extensión del movimiento de docentes, judiciales y jubilados para votar un plan de lucha provincial contra el pago en cuotas y por un aumento de emergencia de tres millones de australes incorporados al básico. La coordinadora interestatal ha nacido en las asambleas de principio de enero y representa a ciento cincuenta delegados y representantes de base. Llamamos a impulsar asambleas de base y a fortalecer la interestatal eligiendo nuevos delegados responsables ante las asambleas, con el programa de preparar la huelga general.

4 de febrero de 1991
Gorbachov en terapia intensiva

La crisis política y económica en la URSS se acelera a un ritmo vertiginoso. La caída y desorganización de la producción industrial no tiene precedentes desde la Segunda Guerra Mundial, en medio de un desabastecimiento alimenticio que amenaza desencadenar la hambruna en importantes franjas de la población. El fracaso de las cosechas no ha sido tan gravitante como el total colapso del sistema de distribución de comida hacia las ciudades, que se encuentra totalmente bloqueado por la fantástica ampliación del mercado negro. En los últimos años Gorbachov prometió inminentes reformas en el agro basadas en el estímulo a las ganancias, la “liberalización” de tos precios y la “privatización” de la tierra. Precipitó de esta forma el acaparamiento masivo de alimentos en los mercados paralelos donde se cotizan a precios varias veces superiores a los vigentes oficialmente. Los burócratas que controlan el abastecimiento de productos de primera necesidad lucren con el desastre que padece el grueso de la población. La desarticulación de la comercialización agrícola acentúa a su vez el dislocamiento nacional, ya que las Repúblicas que tienen alimentos han montado verdaderas aduanas interiores para impedir su distribución al resto de la URSS. La falta de comida tiende a agravarse porque la publicitada “ayuda de Occidente” está a punto de cortarse. No se trata en realidad de ningún “auxilio”, sino de simples ventas — financiadas con créditos— de excedentes de cereales almacenados y super-abundantes en los mercados internacionales. Estados Unidos y Europa se disputaron al cliente soviético, pero ahora se retraen porque la URSS se encuentra al borde de la cesación de pagos y crece la desconfianza en su solvencia como deudor. El imperialismo ha puesto en la congeladora no solo las inversiones que prometieron desde el inicio de la “Perestroika” sino también los préstamos de corto plazo atados a la exportación del sobrante agrícola. Caos monetario, “reforma” inservible La catástrofe alimenticia es apenas una expresión del desorden económico general que ha creado el intento de introducir la “economía de mercado” en el estado burocratizado. La generalización de los “mercados negros”, el acrecentamiento de la fortuna personal de tos burócratas involucrados en “privatizaciones”, el acaparamiento de grandes masas de medios de pago para el manejo de “empresas descentralizadas” ha sido financiado durante los seis años de “Perestroika” a través del endeudamiento público, la emisión monetaria y el déficit fiscal. Solamente en el transcurso del año pasado la deuda interna se triplicó y se registró lo que el “Financial Times” (29/1) ha denominado una “orgia de emisión". Como además los planes de eliminación de subsidios, “liberalización de precios” que formularon sucesivamente los distintos economistas gorbachovianos se suspendieron antes de aplicarse, el excedente de dinero —en relación a la masa de bienes existente— alcanzó un nivel espectacular, que presagiaba últimamente la inminente devaluación del rublo y el estallido inflacionario. La cotización del dólar alcanzó en el mercado paralelo un precio 40 veces superior al vigente en el mercado oficial. Gorbachov acaba de disponer una “reforma monetaria”, mediante un cambio compulsivo de billetes. Pero ninguna reforma monetaria puede resolver la desintegración económica a la que somete la acción imperialista y de la propia burocracia. Esta conversión monetaria es efectiva para confiscar ahorros a trabajadores, jubilados y profesionales, pero resulta totalmente inútil para controlar el mercado negro que manejan los burócratas con las divisas, mercancías y alimentos que han acaparado. La reforma tampoco frena la desintegración territorial como lo demuestra su rechazo en varias repúblicas (Rusia, Armenia, Báltico) que se niegan a implementarla. La gestión burocrática es incompatible con la “estabilidad monetaria” ya que requeriría en primer lugar la expropiación del dinero que vienen acumulando los propios burócratas para llevar adelante la política de desestatizaciones que alienta la “Perestroika”. La reforma monetaria es inservible porque la política restauracionista que la produjo provoca el retroceso de la producción, la caída de la productividad, el desempleo y desabastecimiento general. El “nuevo” rublo no puede alterar este panorama de degradación económica, así como el peso ley, el peso argentino y el austral no bajaron la inflación. La reforma monetaria carece además de toda apoyatura política porque se implementa en medio de la ' desintegración del equipo gorbachoviano. Quienes la propugnaban como parte de un “shock de confianza” para acelerar el proceso de privatizaciones se han abierto del gobierno, y han impuesto en cambio por el momento un parate en el proceso de desmantelamiento de la planificación burocrática con la pretensión de frenar la tendencia hacia la desintegración económica y política para relanzar la política restauracionista. Declinación de Gorbachov, ascenso de las masas El caos económico, la división burocrática y la sublevación incontenible de las nacionalidades están llevando a los principales voceros del imperialismo a proclamar que Gorbachov es un cadáver político y a postular un recambio. Con la brutalidad y el cinismo que lo caracteriza, el semanario inglés “The Economist” (ver “El economista", 25/1) lo dice abiertamente: “Gorbachov no es, a menos que pruebe a la brevedad lo contrario, el salvador potencial de la Unión Soviética y por lo tanto no es un hombre al que el mundo libre deba apoyar...”, “Su utilidad para Occidente, bien que no ha terminado, ha disminuido significativamente”. “La Perestroika es un caso de hospital, después de casi seis años de fracaso de Gorbachov en dar un salto rumbo a la economía de mercado”. El vocero imperialista plantea directamente que “Occidente debería buscar a otro hombre a quien ayudar” y que “...ninguna ayuda debe ser dada a un gobierno que siga la ruta de Gorbachov en el actual momento...”. Declara además su predilección por Yeltsin como sucesor y señala que la oportunidad del cambio debería quedar sujeta a la finalización de la guerra contra Irak. “Desde agosto Gorbachov viene siendo inmensamente útil en la construcción de la coalición contra Saddam Hussein. Ese auxilio todavía es bienvenido para fortalecer al sector árabe de la coalición en medio de la lucha, pero no es indispensable, y cuando la lucha termine no será en absoluto necesario”. Un reciente editorial del “Wall Street Journal” formula un [cortado en el original] La crisis está pulverizando por completo al hasta hace poco aplaudido “Premio Nobel de la Paz” y el imperialismo busca un sustituto para continuar la política de penetración capitalista. Pero está demostrado que con Gorbachov o con Yeltsin esta política requiere un acentuamiento de todos los rasgos dictatoriales y represivos de la opresión burocrática, especialmente contras las nacionalidades sublevadas. El imperialismo apoya este giro hacia un “gobierno fuerte”, tendiente a reforzar la integridad del Estado contrarrevolucionario soviético en el marco de la “Perestroika” y por eso avaló la ocupación militar de las naciones bálticas como contrapartida del apoyo de la burocracia a su agresión a Irak. Aunque apela a la demagogia anticentralista, para diferenciarse de Gorbachov, Yeltsin es otro exponente de esta burocracia y de su política opresiva y pro-capitalista, que pasa por un reforzamiento inmediato de la acción policial, medidas “de excepción” y cercenamiento de las libertades públicas. La agresión militar contra Lituania fue acompañada en las últimas semanas por una arremetida general de la KGB en todo el país y se habla ya de la reinstauración de la censura de prensa y el fin de la "glasnot”. La URSS es un polvorín a punto de estallar. Luego del atropello militar contra Lituania las protestas se han generalizado. En la capital de esta República, más de medio millón de personas se reunieron para acompañar los funerales de las víctimas del asalto burocrático. En Ucrania, Georgia y Moldavia y en la propia Rusia, también se registraron manifestaciones de repudio. Pero un informe de la prensa extranjera destaca que estas protestas empalman con un nuevo ascenso de la movilización obrera. “Los mineros de Kuzbas, en Siberia Occidental, anunciaron una huelga general por tiempo indeterminado reclamando la renuncia de Gorbachov”. También en 25 empresas de Moscú y en 500 fábricas e institutos de Leningrado, “los trabajadores cruzaron los brazos en protestas de hasta dos horas en rechazo a la intervención militar al Báltico”. Gorbachov está en terapia intensiva.

4 de febrero de 1991
Genocidio imperialista

Tras haber llevado a cabo más de 25 mil misiones aéreas, en lo que constituye por lejos el más grande bombardeo de la historia, el imperialismo ha dado un paso más en su escalada bélica al lanzar los gigantescos bombarderos B-52 “y los misiles Crucero contra zonas pobladas de Bagdad”, en un anticipo de que “Bush autorizaría, como último recurso, el empleo de armas nucleares como autorizó el uso de los B-52” (Clarín, 2/2). Para el imperialismo el objetivo de la guerra no se limita a restituir Kuwait sino que pretenden liquidar totalmente la capacidad bélica de Irak y dar lugar a un profundo reordenamiento de toda la zona bajo tutela americana. El ministro de defensa británico, Tom King, fue explícito al señalar que el propósito de la guerra es “destruir la obscena maquinarla bélica iraquí" y que “no podemos dejar el trabajo a medio terminar” con lo que “quedó suficientemente claro que los aliados no tienen en sus planes retirarse de la zona una vez terminado el conflicto” (Ámbito, 28/1). Pocos días después, fue el primer ministro inglés el encargado de explicitar ese objetivo al afirmar que “habrá que revisar todo el problema de la seguridad en el conjunto de la región, no solo en la frontera entre Irak y Kuwait sino en todos los países del área. Es evidente que no habrá un retorno a la situación anterior a la guerra” (Clarín, 2/2). El sionismo A pesar de la propaganda imperialista que insiste en presentar al sionismo como prescindente en esta guerra, el gobierno israelí ha dado nuevas muestras de que es el principal interesado en una política de aplastamiento de Irak. Frente a la mención en un comunicado ruso-americano de que habría alguna remota posibilidad de tregua (lo que fue luego totalmente desmentido por los voceros norteamericanos), el premier israelí, Shamir, declaró que su país se opone a una tregua porque “compromete su destino” y que “exige ser consultado” (Clarín, 31/1). ¡¡Extraño lenguaje para un país supuestamente no beligerante!! Dos días después, el canciller israelí, David Levy insistió: “la derrota de Saddam es previa a toda solución al tema palestino” (Clarín, 2/2). Para Levy, es necesaria “una derrota de Saddam y de todo lo que él representa (porque eso) dejaría a los EEUU en posición de ejercer una influencia decisiva en el proceso de paz de oriente medio” (Ídem). Europa, Japón, la URSS La prensa se ha ocupado de señalar las disensiones que acorren la coalición imperialista El ministro de defensa francés renunció en desacuerdo con los ataques a Irak (aprobaba, en cambio ataques a Kuwait). También renunció el jefe de la dotación naval italiana destacada en el Golfo, mientras que los gobiernos de Alemania, Japón y la URSS son reticentes a involucrarse más abiertamente en las acciones bélicas. Es indudable que a los imperialismos rivales de los Estados Unidos y a la burocracia de la URSS, una victoria que deje en manos de los yanquis el control del abastecimiento petrolero mundial, no les resulta muy grata. Naturalmente que esto no los lleva a ninguna contemporización con Irak, pues para ellos la defensa del orden mundial de dominación y el aplastamiento de las pretensiones de los países oprimidos está por encima de sus rencillas interimperialistas. Pero al diferenciar su posición de la del imperialismo yanqui, se preparan a actuar como red de seguridad ante un eventual empantanamiento de la ofensiva bélica norteamericana. Sus planteos tienen un carácter complementario de la ofensiva militar en curso. Hoy hacen “banco” y sólo entrarían a la cancha si la alternativa bélica fracasara. Secundariamente, con esta posición, tanto el imperialismo alemán como el japonés se ahorran chocar con el sentimiento contrario a la guerra de sus pueblos. En Alemania centenares de miles marcharon contra la guerra y las encuestas indican que más de un 70% de la población está en contra. También en Japón, cuando el gobierno quiso enviar naves fue repudiado masivamente y dio marcha atrás. Derrotar al imperialismo La única posición democrática consecuente es luchar por la derrota del imperialismo, la que será el resultado de la confluencia de la movilización política de masas contra la agresión imperialista, sobre todo en los países imperialistas, y de la lucha iraquí. El movimiento contra la guerra es aun débil y está en sus comienzos. Es necesario intervenir en él y ayudarlo, por medio de la experiencia, a desembarazarse de los bloqueos que impiden su desarrollo y crecimiento. El imperialismo puede ser derrotado tal como lo muestran las grandes lecciones de la historia. Lo decisivo en esta lucha no es la sofisticación del armamento sino la evolución de la conciencia política de las masas del mundo entero. Crecen las movilizaciones La movilización de masas contra la guerra ha tomado impulso en dos sectores directamente involucrados en el conflicto: los países árabes y Estados Unidos. Entre los primeros se destacaron las movilizaciones de 70 mil personas en la capital yemenita de Saná y los diez mil en los campos de refugiados en el sur libanés. En Argelia salieron a las calles cientos de miles y otros cien mil se manifestaron en la capital al conocerse la ocupación iraquí de Khanji. En Marruecos, país que participa con tropas de la coalición imperialista, tuvo lugar una masiva huelga general en apoyo a Irak y el domingo 3 trescientas cincuenta mil personas manifestaron en su capital. En Estados Unidos el movimiento contra la guerra concentró a 100.000 personas en Washington y 200.000 en la costa oeste (San Francisco) el sábado 26 convirtiéndose así en la mayor movilización antigubernamental desde la guerra de Vietnam y, a diferencia de aquéllas, con mayor presencia sindical. Importa destacar, en este caso, la evolución política de algunos sectores pacifistas que encabezan estas movilizaciones como es el caso de Ron Kovic, quien alcanzó fama internacional cuando su autobiografía fue llevada a la pantalla en la película “Nacido el 4 de julio” (allí se muestra como Kovic evolucionó desde su patrioterismo inicial —se alistó como voluntario en Vietnam— a una posición pacifista militante contra la guerra dentro del ala “izquierda” del Partido Demócrata). Actualmente Kovic tomó distancia de ese partido, y critica al líder negro cuya candidatura a presidente por el Partido Demócrata había apoyado (Jesse Jackson) por haber tomado una posición blanda frente a la guerra. Para Kovic la lucha contra la guerra debe necesariamente adquirir características revolucionarias y culminar con la caída del gobierno en lo que denomina una “revolución socialdemócrata”. Kovic llama a no confiar en las instituciones parlamentarias porque las considera apéndices de los monopolios y llama al pueblo a ganar las calles, a bloquear las rutas, a impedir el funcionamiento del Estado, a la desobediencia civil. Para Kovic los objetivos de esa movilización son la vigencia de los derechos democráticos de la constitución burguesa norteamericana y de la Declaración de la Independencia pero llama a conquistarlos por métodos revolucionarios, a romper con los partidos tradicionales y a llevar la lucha a las calles, mostrando la evolución que se está operando en un sector del actual movimiento pacifista norteamericano contra la guerra. Izquierda” sionista: “guerra ahora” En momentos que la guerra del golfo ha suscitado una serie de movimientos antimperialistas y pacifistas en todo el mundo, incluyendo EEUU y Europa, la izquierda sionista no sólo ha renunciado a sus “poses” anti-ocupación sino que se ha manifestado en favor de la intervención yanqui y por el aplastamiento de las masas iraquíes y árabes. Dirigentes de “Paz ahora”, los escritores A. Oz y A. Ben Yeoshua realizaron una conferencia de prensa el día 28/1 en la que llamaron a boicotear las marchas en contra de la guerra que se están realizando en América y Europa. La excusa es que Irak es el agresor y ellos más que contra las guerras están “contra las agresiones”, lo que no les impide apoyar la agresión imperialista. Para estos dirigentes de un estado opresor y agresor como Israel obviamente la causa nacional palestina es agresión pura. Al calor de los bombardeos a Bagdad y los misiles enviados a Tel Aviv, se asiste en Israel a la vuelta del llamado “consenso sionista”, que incluye al gobernante bloque derechista de Itzhak Shamir (Likud), y a la “oposición” constituida por el partido laborista, de Shimon Peres. A estos dos bloques se le agrega la llamada izquierda sionista, Mapam (partido obrero unificado) y Ratz (Movimiento por los derechos civiles), quienes dirigen el movimiento “Paz ahora”. Es así que el diputado de Ratz, Yosi Sarid ha declarado al semanario Kol Hair (11/1/91) que la guerra es necesaria para la paz; “hay que doblegar a Saddam Hussein” ya que si no recibe un golpe fuerte “no va a haber ningún proceso de paz en la región”. Hay que recordar que Sarid es miembro de la comisión de seguridad del parlamento israelí desde hace años y en su momento (cuando aún estaba en el laborismo) fue partidario de la invasión al Líbano. Desde una posición de “izquierda" dentro del mismo partido Shulamit Aloni ha dicho que a pesar de que: “esta no es nuestra guerra... nosotros no podemos interrumpir lo que no iniciamos” (Kol Hair, 18/1/91). En otra declaración junto con Yahir Tzaban, diputado del Mapam dijo que la vinculación propuesta por Saddam Hussein entre la crisis del golfo y la cuestión palestina no es tal, y que aunque se oponen a la guerra no pueden hacer nada para detenerla, es decir que no queda más remedio que apoyarla. ¿Neutralismo? La movilización de masas contra la guerra en los países imperialistas es un factor decisivo en la lucha contra la agresión de Bush y los “aliados”. Pese a que aparece dominada por fuertes tintes pacifistas, los marxistas tienen el deber de participar en ellas procurando desenvolver las tendencias de lucha que anidan en las masas y que los dirigentes pacifistas pretenden habitualmente desviar o bloquear. Otra cosa son los movimientos neutralistas que, además, no pasan de los papeles. Esta tendencia neutralista y paralizante se manifiesta en nuestro país y explica por qué a pesar de la masiva oposición al envío de las naves al golfo Pérsico, las movilizaciones han sido hasta ahora minoritarias. En una solicitada publicada en “Página 12” el 27 de enero, firmada por un amplio espectro que va desde la centro-izquierda (la APDH, el "grupo de los 8”, etc.) hasta sectores de la IU como su concejal metropolitano Coppola, Carlos Vicente, Eduardo Duhalde, el ex PC Sigal y el aliado del Mas en las internas de IU, Luis Zas, los firmantes pretenden colocarse por encima de los bandos en pugna en el Golfo, poniendo un signo igual entre Irak y el “ataque militar norteamericano”, e incluso justificando a este último por la “provocación” de Hussein. Con este expediente, los firmantes eluden tomar partido por la nación oprimida y se niegan a colocarse en la trinchera militar de Irak contra el imperialismo y la burocracia con la obligación de denunciar la política despótica y burguesa del régimen de Hussein. Naturalmente la solicitada concluye en el inocuo llamado a una Conferencia Internacional con la cual Bush acuerda una vez que derrote a Irak. Además pide que se “respeten los derechos palestinos” (¿cuáles?) sin cuestionar la existencia del Estado sionista, verdadero enclave colonialista en la zona, y sin cuya destrucción política es imposible la autodeterminación nacional palestina. Esta postura es coherente con la negativa de los firmantes de la solicitada a movilizarse durante la visita a nuestro país de Bush, en plena preparación del actual genocidio, y con el hecho de que algunos de ellos, como Simón Lázara, participen de los actos de la embajada sionista en plena guerra. Más bombas que en Hiroshima Las agencias noticiosas imperialistas y los medios de comunicación “nacionales”, ocultan hipócritamente el genocidio que la aviación y los misiles imperialistas están llevando a cabo en Irak y Kuwait. Solo en la primera semana, la coalición imperialista lanzó “10 mil misiones, el equivalente a 100 mil toneladas de dinamita equiparables a siete Hiroshimas” (Folha de Sao Paulo, 23/1), sumando otras 15 mil misiones en los diez días siguientes, el mayor bombardeo de la historia. Implacablemente las noticias sobre el genocidio han comenzado a filtrarse a pesar de la censura. El diputado socialdemócrata alemán Dieter Schinzel denunció en base al informe de refugiados llegados a Jordania que “millares de civiles murieron a causa de los bombardeos” (ídem). Manfred Opel, un general de la reserva de la fuerza aérea alemana declaró, por su parte, que “amigos” norteamericanos le informaron que “las estimaciones de los militares norteamericanos eran de 300 mil civiles muertos” (id., 24/1). La prensa turca calcula en doscientos mil los muertos civiles. Según el Washington Post el Pentágono “estima” que “solo” dos mil civiles iraquíes mueren por los bombardeos, un reconocimiento sintomático pero insignificante frente a la barbarie en marcha. El vocero de la Casa Blanca reconoció por su parte que “los ataques alcanzaron blancos civiles” (id., 23/ 1) mientras que el corresponsal de la CNN en Bagdad testimonió en directo “el bombardeo de la única planta procesadora de leche en polvo de Bagdad” (Clarín, 25/1). Todo esto se conoció antes de que Bush ordenara los masivos bombardeos de saturación con los gigantescos B-52 y el “lanzamiento de los misiles Crucero sobre las zonas pobladas de Bagdad” (Clarín, 2/2), en lo que se interpreta como un anticipo de que “Bush autorizaría el empleo de armas nucleares como autorizó en uso de los B-52” (id.): ¿Quién derramó el petróleo? Un pato bañado en petróleo fue la imagen que recorrió el mundo para probar que Saddam derramaba el crudo adrede en el mar. Sin embargo, la BBC de Londres informó que “las fuerzas aliadas atacaron a petroleros iraquíes en la región norte del golfo... mientras que el teniente-coronel Greg Pepin en una entrevista a una emisora de Riad aclaró que el petrolero fue atacado porque reportaba datos de inteligencia” (Gazeta Mercantil, 25/1). A su vez “un vocero de las fuerzas armadas norteamericanas informó que un A-GE Intruder de la Marina disparó a un petrolero y a un Hovercraft iraquianos en el golfo Pérsico y que ocurrió un derramamiento de petróleo, probablemente como consecuencia del ataque” (ídem). Nuevo “premio" para Gorbachov Gorbachov recibió un nuevo premio, pero esta vez no fue el Nobel de la Academia sueca. Fue el crédito de mil millones de dólares otorgados por la ex-casa reinante de Kuwait al gobierno moscovita, según informó el “embajador” de Kuwait en Moscú (Gazeta Mercantil, 24/1/91), en indudable reconocimiento del alineamiento del Kremlin junto a la coalición imperialista. Se trata sin embargo de una “modesta” retribución, si se tiene en cuenta la inmensa fortuna que los jeques kuwaitíes esperan recuperar y que equivale a la friolera del 5% de las reservas petroleras mundiales. No es la primera vez que la burocracia rusa recibe “compensaciones” por su alineamiento con las provocaciones imperialistas. El año pasado Alemania le otorgó un crédito de 5 mil millones de dólares por “aceitar” la “anexión” de la ex-República Democrática Alemana. Claro que con la bancarrota a la que la burocracia llevó a la URSS estos créditos no son más que aspirinas para un moribundo, rápidamente evaporadas en el pago de su abultada deuda externa.

4 de febrero de 1991
90% para nosotros también
Redacción

En cuestión de horas, Menem premió a los banqueros, a los exportadores y a los especuladores con un 90% de beneficio. Que Cavallo le cuente a su mujer que el dólar se disparó solito, como dijo por televisión. La devaluación del austral de ₳ 5.000 a 10.000 fue una acción orquestada de los banqueros y exportadores que Cavallo le dio un nuevo impulso al aumentar luego la “franja” a ₳ 9.000/10.000 por dólar. Los “chantapufis” que aburrieron al pueblo con la “estabilidad”, los Alemann, los Alsogaray y también el propio Cavallo, todos “invitados de honor” de Neustadt, han provocado esta HIPERINFLACION con el propósito confeso de reventar el salario y las jubilaciones. Cavallo dice que aunque estaba en el gabinete nunca imaginó que el desastre era tan grande. Mentiras. Cavallo fue el “teórico” del plan Bonex y de los planes de Erman González y sus asesores de la Fundación Mediterránea seguían día a día los números oficiales. “¿Estabilidad? LAS PELOTAS”, dijimos desde el PARTIDO OBRERO. Nos cansamos de insistir: no creerles a estos “chantas” de fracasados e impotentes. Cómo iba a existir estabilidad si habían armado una suculenta “bicicleta financiera” desde el propio Banco Central, que le prestaba a los Citibank, al Banco Río, y a los demás bancos privados al 8% mensual para que éstos lo representaran al Banco Provincia, al Banco Nación y demás bancos provinciales al ...40% mensual. Cómo iba a existir estabilidad si las privatizaciones eran una descomunal estafa, donde los privatizadores no ponían un mango y facturaban a precio dólar. Ahí tenemos la “desregulación petrolera”: la ESSO y la Shell, con la complicidad de YPF, remarcando la nafta cuando les viene en ganas. HIPERINFLACION es el grito de guerra que ha lanzado el gobierno y los explotadores contra el pueblo trabajador. No hay motivo para que aumenten los precios, dijeron el primer día. No hay “desborde” insistieron el segundo, mientras las remarcaciones de precios ya eran del 50%. El domingo largaron la artillería que faltaba: Impuestazos, tarifazos, boletazo, naftazo... ¿Y los salarios? ¿Y las jubilaciones? Según Cavallo, en estos únicos dos rubros los aumentos nominales no benefician ni a los trabajadores ni a los jubilados. Que Cavallo vaya con este cuento a los remarcadores y les diga que no se beneficiaron con los aumentos del 50 y 70%; que les diga a los banqueros y exportadores que el aumento nominal del dólar del 90% los perjudicó. HIPERINFLACION, es el grito de guerra capitalista. Con una evasión impositiva capitalista del 70%, Cavallo acaba de anunciar que habrá subsidio para los exportadores y la oligarquía, que habrá un blanqueo a los que no pagaron los impuestos si prometen... portarse bien de ahora en más. ¿Ingenuo? No. Perfidia. Hipocresía, indulto a los evasores, al servicio de la hiperinflación. En sólo dos años, los explotadores lanzaron 5 hiperinflaciones (2 con Alfonsín y 3 con Menem). Es una prueba de que se trata de una clase fracasada e impotente, y los Andreoni y los Ubaldini han unido su destino social a estos fracasados. Movilizarse es la consigna del momento. Hacer frente a la hiperinflación, reclamando el 90% de aumento salarial y de las jubilaciones ya. Asambleas en todos lados. Plenarios de delegados y coordinadoras. No esperar nada de la burocracia porque de ella no puede venir ningún impulso a la lucha. Preparar la huelga general. El PARTIDO OBRERO dice: CONFISCAR A LOS EXPROPIADORES CAPITALISTAS. Desconocer la deuda externa usuraria y fraudulenta. Control obrero. Expropiar la banca, los monopolios y el comercio exterior. POR UN GOBIERNO DE LOS TRABAJADORES. 4/2/90

4 de febrero de 1991
La tercera hiperinflación menemista

Los lectores de Prensa Obrera ciertamente no se deben haber sorprendido cuando la semana pasada estalló la tercera hiperinflación menemista. Desde estas páginas señalamos anticipadamente la bancarrota del plan Menem-Erman-Alsogaray-Alemann, en todas sus variantes y su triste final en una maxi-devaluación del austral y en una nueva “híper”. “La bicicleta financiera se quedó sin pedal” A partir de la confiscación de los depósitos (Plan Bonex), los Menem, los Alemann, los Cavallo, los Alsogaray y demás "chantapufle" enarbolaron la teoría de que hablan asestado un duro golpe a la especulación financiera y se abría, por lo tanto, un periodo de estabilidad económica. En Prensa Obrera dijimos lo contrario: “Derrumbe y nueva crisis” (PO 292, 13/1/90, pág. 3), pronosticando que “no es difícil que anunciemos una gigantesca crisis, no sólo económica sino también política, y la posibilidad del derrumbe del gobierno menemista”. Efectivamente el Plan Alemann-Alsogaray desembocó rápidamente en una crisis con la segunda hiperinflación menemista en febrero (la primera fue en diciembre) que llevó el dólar entonces de 1.800 a superar la marca de los 6.000 . Esa crisis se la logró “detener” en marzo por medio de un acuerdo con los bancos privados extranjeros y nacionales, básicamente sobre la base de dos grandes “curros”: las privatizaciones y una nueva “bicicleta financiera”. Los grandes bancos acreedores (el Citibank, la banca Morgan) pilotearon las privatizaciones de ENTel y Aerolíneas en abierta disputa con otros bancos (Manufacturera) y monopolios (Bell), y se quedaron con ambas empresas sin pagar un solo austral (incluso los títulos de la deuda aún no los entregaron y no existe certeza de que lo hagan). Por otro lado, se abrió un fuerte terreno especulativo porque se les aseguró a la gran banca y al capital financiero una elevada tasa de interés en dólares. De esta manera entraron unos 1.500 millones de dólares (“capital golondrina” y “narco-dólares”, como informó Clarín), que sirvieron para comprar Bonex a una baja cotización (20%) (concretando la confiscación de los ahorristas) y para depósitos y plazos fijos que redituaron un 400% de interés en dólares. No fue el “superávit fiscal” ni la “confianza” ni el “éxito del ajuste” ni “el gran superávit del comercio exterior” lo que mantuvo durante unos meses el dólar en torno a los 5.000. El negocio de las privatizaciones y por sobre todo la bicicleta financiera que se había armado requerían un dólar fijo (aunque se lo pretendiera disimular con el cuento de la libertad cambiaría) que garantizara la efectiva apropiación de la fenomenal ganancia especulativa en dólares. El soporte de toda esta especulación eran el Banco Central y los bancos provinciales. Menem, con total desparpajo, reconoció que “los grandes bancos privados estaban tomando préstamos (del Banco Central) a 8% mensual, recibían depósitos a 8% y prestaban a los bancos de provincia al 40% mensual” (Ámbito Financiero, 29/1). Acá está una de las explicaciones de por qué los bancos provinciales están en la “quiebra”. Erman González y González Fraga armaron con los fondos del Banco Central una “bicicleta” en beneficio directo de los grandes bancos privados. Pero este gran “negoción” se vino abajo precisamente cuando salió a la superficie que el Banco de la Provincia de Buenos Aires —esquilmado a esas altas tasas de interés— había entrado en cesación de pagos y que el Banco Nación, la Caja de Ahorro y la mayoría de los bancos provinciales corrían con idéntica suerte. Ante esta “quiebra” los “González” pretendieron obtener un descuento de la deuda que el Banco Provincia había acumulado con los bancos privados, algo que éstos no quisieron ni siquiera escuchar. Como impulsor de esta bicicleta financiera y testaferro de los bancos, González Fraga creyó que los banqueros privados serían “comprensivos”. “Creo que por esto (los bancos privados) no pueden protestar — dijo el ex presidente del Banco Central—ya que muchos venían ganando adicionales de tasa de interés, hasta más de 50 puntos, con el pedal de los bancos provinciales” (Ámbito Financiero, 29/1). Pero al igual que los “forros” (que se usan y luego se tiran), los banqueros comprendieron que había llegado la hora de agradecerle a González Fraga “los servicios prestados”. Este “cortocircuito” llevó a los banqueros al convencimiento de que el “pedal” de la “bicicleta” se había roto y era hora de pasarse al dólar. “Algunos operadores atribuyeron este incremento (del dólar, de 6.400 a 6.700, el jueves 24 de enero) — señaló Clarín (25/1)— a la sensación de malestar que invadió a la 'city’ (léase bancos) porteña ante las versiones sobre objeciones realizadas desde el Banco Central a la propuesta de refinanciación de pasivos realizada por el Banco de la Provincia de Buenos Aires con sus acreedores bancarios privados”. También La Nación (26/1) señaló que “algunos bancos privados se habrían puesto de acuerdo para ignorar al Central en la plaza como una respuesta a las trabas que puso González Fraga al convenio del Banco Provincia con las entidades acreedoras". El viernes el dólar estaba en 7.000 y el lunes superó la marca de los 8.000. Tenemos aquí una radiografía de “las leyes del mercado". Alfonsín a comienzos de junio de 1989 había dicho que solamente renunciaría a la presidencia si se lo pedían “loe mercados”. El “demócrata” respetuoso de la "voluntad popular” juraba así su fidelidad a los grandes explotadores. En menos de 30 días, “don Raúl” presentó la renuncia ante el “voto” de los exportadores y banqueros haciendo tronar el dólar. Los González vieron el lunes 28 en sus computadoras que el dólar superaba la marca de los 8.000 y corrieron a Olivos con la renuncia firmada. Menem, para quien también “los mercados” —registro de la voluntad de los banqueros— son los celosos guardianes de la “soberanía popular”, las aceptó. El terreno estaba despejado para el galope del... Cavallo. Todo esto lo pronosticamos en Prensa Obrera (N° 310, 9/8/90): “El ingreso de capitales ‘golondrinas’ para la compra de Bonex fue pactado entre el gobierno y los bancos acreedores, en marzo pasado, lo que logró detener la hiperinflación del verano pasado. Esos bancos son los principales responsables del ingreso de dólares. La ganancia de toda esta operación es el programa de privatizaciones y el pago de la deuda externa. UNA SEÑAL DE “DESFALLECIMIENTO" EN LAS PRIVATIZACIONES O EN EL PAGO DE LA DEUDA Y VUELVE LA “HIPER". En Prensa Obrera N° 313 (10/9) vaticinamos: “Los intentos del Banco Central en el último mes para evitar el derrumbe de los BONEX tomando nuevos préstamos con un veintena de bancos a tasas super especulativas han desatado un caos financiero de alzas y bajas de tasas, QUE NO ELIMINAN LA PERSPECTIVA DE UN ESTALLIDO. EL “CRACK" ESTA VEZ SERA MUCHO PEOR QUE EN EL PASADO PORQUE EL ENDEUDAMIENTO ACTUAL ES NUEVAMENTE SUPERIOR AL EXISTENTE ANTES DE LA CON FISCACION DE LOS PLAZOS FIJOS EN DICIEMBRE PASADO". En una nota de Jorge Altamira para el periódico “Propuesta” (reproducido en Prensa Obrera N° 313, 10/9), ante el anunció del Plan Erman V, se señaló: “La descomposición del gobierno se mide por la confesión do que ha acumulado una deuda interna de 12.000 millones de dólares, ¡a 6 meses del plan Bonex ! EL GABINETE TIENE. NATURALMENTE, LOS DIAS CONTADOS. Pero más allá de esto, la crisis de las privatizaciones, la fuga de capitales, la parálisis legislativa y la creciente disgregación del justicialismo y del radicalismo, PLANTEAN LA POSIBILIDAD DE UNA CRISIS POLITICA EXCEP CIONAL Y DE UNA HIPERINFLACION". Maxidevaluación La única medida que adoptó Cavallo la semana pasada fue llevar el dólar a una franja de 8.000 -10.000, impulsando hacia arriba la cotización del dólar. Aunque la prensa y todo un sector de la burguesía presenten a este Cavallo como el verdadero timonel de la economía, el “laureado” economista al día siguiente elevó la franja del dólar a 9.000-10.000 porque, como confesó, “en un principio no tenía elementos de juicio para decidir en qué nivel se ubicaría” (Clarín, 1/2). Y ahora, ¿los tiene? Nuevamente, los “chantapufis” dicen que el nuevo esquema cambiario —piso de 9.000 y techo de 10.000— tiene “solidez”, porque relaciona la base monetaria con las reservas. Pero la base monetaria (a la que habría que incluir los depósitos) ha de crecer rápidamente por la emisión y por las siderales tasas de interés, mientras que las reservas se van a desplomar por tos pagos de tos intereses de la deuda externa y de los Bonex. En realidad, la burguesía está totalmente fragmentada, lo que explica el absoluto inmovilismo del gobierno y su nuevo gabinete. En donde sí coinciden es en la maxidevaluación pero a partir de ahí la división y el fraccionamiento es total. Los exportadores han dicho que desatan la “guerra” si se aplican retenciones o impuestos a la exportación; los bancos han dicho que desatan la “guerra” si no pagan tos Bonex y demás “compromisos externos” o si se “tocan” los depósitos en dólares; un sector de la Unión Industrial saluda el “dólar Cavallo” y reclama la “flexibilización” laboral para abaratar tos despidos y terminar de reventar el sistema previsional, pero amenaza con desatar la “guerra” si Cavallo pacta con los exportadores y banqueros. El ofrecimiento de la presidencia del Banco Central a Roberto Alemann fue una expresión de esta división (un sector de la Unión Industrial se opuso violentamente) y su rechazo expresa que no existen ni siquiera márgenes para la “convivencia”. Aunque Cavallo jure que tiene las divisas suficientes para que el dólar no pase el techo de tos 10.000, lo real es que la espectacular fuga de divisas, el mayor déficit fiscal (la maxidevaluación “licuó” las deudas impositivas y previsionales de las patronales) el incremento de la evasión de impuestos y la nueva escalada de las tasas de interés (¡70% mensual después de una maxi-valorización del dólar de más del 70%!) revelan, en un cuadro de crisis y división de tos explotadores que la devaluación del austral recién comienza. Hiperinflación Con total cinismo Ámbito Financiero señalaba el viernes 1° de febrero que no había un “desborde” de precios, esto luego de la suba del 50% en la carne, el aumento de los combustibles, remedios 30%, comestibles 20% y artículos de limpieza entre un 30 y 40%. Cavallo “invitó” a tos grandes capitalistas a remarcar “libremente” los precios: “nosotros creemos en la libertad de los mercados”, fue su frase célebre. A través de la hiperinflación, la clase explotadora se ha largado a golpear el salario, golpear las jubilaciones y producir despidos masivos. Es un cuento chino que Cavallo es el ministro del “crecimiento”. Con ese “cuento” Jaroslavsky y Juan Carlos Pugliese apoyan a Cavallo. La burocracia sindical, en especial la ubaldinista, se ha prendido también rápidamente al carro del Cavallo planteando que ahora hay que “concertar” (léase aceptar el golpe al salario), cuando de lo que se trata es de defender el nivel de vida los trabajadores de la violencia económica que tos explotadores han descargado sobre la población. La función de la maxi-devaluación e hiperinflación es forzar al gobierno a entregar nuevas prebendas al gran capital nativo y extranjero, en el terreno de las privatizaciones, liquidación de YPF y de tos bancos oficiales, legislación laboral, régimen previsional e impuestazos y tarifazos. Una nueva “tregua” de los explotadores solamente surgirá como resultado de estos nuevos “curros” y “negociados”, para lo cual Menem le entregó el manejo de las privatizaciones a un “ejemplar” de la “patria contratista”: Vittorio Orsi, claro que, bien pavimentados por la suba de precios y la devaluación del austral. Aun así, deberán producirse nuevas crisis para dirimir quién se quedará con tos nuevos “botines”. La demolición del régimen menemista es imparable. Así como Menem tuvo que entregar la cabeza de Dromi, Romero y Kohan debido a las disputas por las privatizaciones, por exigencia del embajador yanqui Todman, ahora tiene una nueva y formidable crisis política y de gobierno por el descomunal desmoronamiento económico-financiero. A los tumbos, el régimen menemista transita por la cuerda floja. 1/2/91

4 de febrero de 1991
La tercera hiperinflación menemista
Redacción

Miércoles 30/1: Bancarrota Ni la confiscación de los depósitos bancarios (plan Bonex) ni las privatizaciones a precio vil y sin siquiera haber entregado aún los acreedores los títulos de la deuda, ni la reducción espectacular de los salarios y las jubilaciones, ni la desocupación masiva y la caída general de los ingresos de la población trabajadora —nada de todo este imponente saqueo al pueblo logró darle vida al plan justicialista-liberal-angelocista. Ahora, a través de Cavallo y la maxidevaluación, se ha desatado una política conciente de hiperinflación en beneficio directo de la patria contratista y exportadora. Es un puro “cuento” de que habrá “inversión y crecimiento”. El empantanamiento es total; el gran capital está dividido en el reparto de los superbeneficios devaluatorios y de confiscación del salario. Como resultado de esto, el dólar seguirá subiendo y se abre un violento proceso de violencia económica contra los trabajadores y el pueblo. Sin embargo, el gobierno que ejerce esta confiscación y violencia económicas contra el pueblo es políticamente débil como consecuencia de sus reiterados fracasos y de la división existente en sus filas. Con Cavallo, la crisis política no se cierra sino que se abre aún más y se avecinan nuevas crisis de gabinete, todo lo cual profundizará la fuga de capitales, la evasión impositiva y fiscal. Jueves 31/1: La tercera hiperinflación menemista Ha comenzado la tercera hiperinflación menemista. Al igual que las anteriores esta “híper" es una consecuencia de la crisis bancaria, en este caso de la “quiebra” del Banco Provincia y demás bancos oficiales. La banca oficial sustentó durante todos estos meses una formidable bicicleta financiera, lo que permitió rescatar a los bancos privados quienes se alzaron con una suculenta ganancia. La “estabilidad” del dólar hasta diciembre no se debió al “superávit fiscal”, a la “confianza" o al “éxito del ajuste”, sino a una variante de la misma bicicleta financiera que mantuvo y hundió al plan “austral”, al "australito”, al “primavera” y al “Bunge y Born”. Ahora a través de la maxi-devaluación de la moneda y la hiperinflación el gobierno busca descargar sobre el salario, las jubilaciones y la ocupación toda su bancarrota política y económica. No se abre ningún “crecimiento" y mucho menos habrá “inversión". La devaluación del austral recién comienza. Sábado 2/2: Manotazo La asunción de Cavallo es un manotazo desesperado de un gobierno que ha fracasado en toda la línea. Es un cuento chino que se abre una etapa de reactivación o que se ha alcanzado un nuevo techo devaluatorio. La hiperinflación y la devaluación del austral pegarán un nuevo salto hacia arriba, impulsado aún más por las disputas intercapitalistas. A los bancos, a los exportadores, a los especuladores y remarcadores, Menem les dio en dos días el 90% de aumento, lo que se valorizó el dólar, y pretende dar una ‘compensación’ salarial menor al 10%. El PO dice: 90% para ellos; 90% para nosotros. Terminemos con este caos capitalista, confiscando a los expropiadores del esfuerzo nacional… Lunes 4/2: El “Plan” Cavallo impulsa la hiperinflación Indulto a los evasores El plan Cavallo en realidad no es un plan. Con las arcas fiscales vaciadas por la evasión impositiva capitalista del 70%, Cavallo no tuvo mejor ingenio que decretar el indulto a los evasores, la exención impositiva a las “inversiones" extranjeras y reabrir la “caniIla" de subsidios a los exportadores y a la oligarquía, después de haberlos premiado con un aumento del dólar del 90% y rebajarle a toda la clase capitalista las deudas con el Estado con la devaluación del austral. Este “plan” va rápidamente al fracaso y es una expresión del empantanamiento del régimen menemista, de la profunda división que recorre las filas de los explotadores y de la profundidad de la bancarrota capitalista. La única carta que tiene este “plan" es la hiperinflación, para reventar el salario y las jubilaciones. Confiscar a los expropiadores capitalistas es la única solución al caos actual. Ni 200.000 para los jubilados ni 250.000 para los trabajadores. ¡90% de aumento salarial y de las jubilaciones, pagaderos esta semana! Que el cuento de que los ajustes nominales son un engaño, que Cavallo se lo cuente a los remarcadores y especuladores capitalistas.