Los candidatos patrocinados por el presidente Collor han sido derrotados sin atenuantes en todos los estados importantes en el segundo tumo de las elecciones a gobernador. Al igual que en el primer turno, el segundo se caracterizó por el elevado índice de las abstenciones, votos en blanco y votos nulos, con un crecimiento de las abstenciones. En Rio Grande do Sul, la suma de abstenciones, votos nulos y en blanco subió del 30 al 38% y superó el número de votos obtenidos por el candidato perdedor. Lo mismo sucedió en Paraná, en Amapá y en Acre, donde no votó (o lo hizo en blanco o nulo) más de la tercera parte de la ciudadanía. La Folha de Sao Paulo (27/11) constata que "el porcentaje de votos nulos y en blanco aumenta a medida que se pasa de los barrios más ricos a los más pobres". El abstencionismo y los votos nulos y en blanco del segundo turno expresan — como señalaba Prensa Obrera en el balance del primer turno— "el repudio generalizado a los partidos y al régimen político tomado en su conjunto " (PO 316, 25/10). Estos resultados impugnan la pretensión de Collor de formar un partido político o bloque propios sometidos a un poder personal. El gobierno se verá obligado a llegar a un acuerdo con el PMDB —el principal partido patronal— al que muchos (incluidos nosotros) dábamos por muerto desde 1987. A las pocas horas de conocidos los resultados, los ganadores ofrecieron un acuerdo al gobierno. Luis A. Fleury y Oreste Quercia —quienes triunfaron en San Pablo con el voto vergonzante del PT— declararon que "el PMDB no será una oposición radical porque tenemos que ver también por la gobernabilidad del país" (Folha de Sao Paulo. 27/11). Albuino Azeredo, del PDT de Brizola, electo gobernador de Espíritu Santo con el voto del PT, señaló que "defiende la colaboración entre los gobiernos estaduales y el gobierno federal" (idem). "No somos un frente de oposición” (ídem) declaró su compañero de partido y gobernador electo de Rio Grande do Sul, también con los votos del PT, Alceu Collares. El apoyo del PT (y de los "trotskistas " del PT) a los candidatos que representaban el ‘mal menor" en relación a los candidatos de Collor, se reveló en sólo 24 horas como un voto disfrazado al propio régimen de Collor y al conjunto de su política. Rio Grande do Sul: Dirección del PT reclama el allanamiento del sindicato bancario La resolución de la Convención del PT de Río Grande do Sul de votar por Alceu Collares —un candidato patronal, abrumado por las denuncias de corrupción— provocó una enorme repulsa en la base del PT. El rechazo a Collares se verificó también en el crecimiento de la abstención y los votos blancos y nulos (más de la tercera parte de los votantes). Quince días antes de las elecciones, el Directorio Regional del PT — dirigido por las tendencias Articulación (lulistas) y Democracia Socialista (mandelianos) — recurrió a la justicia para impedir la divulgación de un afiche —impreso en el sindicato ban-cario y firmado por la Alianza de Juventudes Revolucionarias (AJR) —que decía "Soy PT y no voto a un burgués". Por orden del juez, la policía allanó el local sindical para secuestrar el afiche. Al llamar al Estado burgués —incluido su aparato represivo— contra una organización sindical obrera, la dirección del PT fue mucho más lejos que una pretendida defensa de la "propiedad intelectual” de su sigla: violó la independencia de los sindicatos frente al Estado burgués y reforzó la "jurisprudencia" de la intervención judicial-patronal contra los trabajadores y sus organizaciones. La acción del Directorio del PT no está dirigida, como lo pretende, a "evitar una falsificación de la posición del PT”, ya que el afiche está firmado por la AJR. Es una medida juramente represiva contra la expresión política de las bases del PT. Articulación y Democracia Socialista utilizan los instrumentos del Estado patronal para ir pedir la difusión de una posición política opositora. Tiene inconfundibles características policiales. El tándem Articulación-Democracia Socialista tiene muy claro que su acción jurídico-policial es una medida extrema para imponer una política que no tiene sustento en la base del PT. “'Si convocásemos a un plenario hoy — informa el diario Hora Zero de Porto Alegra, 8/10— rechazaría cualquier apoyo a Collares’ fue la conclusión de la mayoría de la cúpula petista". Es por esto que no convocó a un Encuentro de delegados elegidos en base a un mandato. La dirección pudo violar así la consigna histórica del PT. “trabajador vote trabajadores" Un párrafo especial le corresponde a Convergencia Socialista, el Mas brasileño, cuya política frente a estos sucesos fue abiertamente reaccionaria. El sindicato bancario agredido está dirigido por un frente recientemente electo, cuya mayoría corresponde a la CS. Lejos de defender al sindicato frente al ataque judicial-policial, los morenistas aceptaron la acusación de "falsificación ideológica" (propiedad intelectual) y declararon que “la responsabilidad por los afiches es de la corriente Causa Operaría, representada en el sindicato por el director Alfeu Goulart", el que fue amenazado de expulsión (Boletín O Bancario, 14/ 11). Una verdadera AL-CA-HUE-TEA-DA. Así, el Mas brasileño se convirtió en instrumento complementario de la represión contra la base del PT y contra el sindicato que él mismo dirige. Convergencia no defendió públicamente el voto nulo en el segundo turno, por lo cual capituló en la lucha por la independencia de clase del PT (uno de sus concejales declaró públicamente en la Cámara Municipal su apoyo a Collares después de la convención estadual). También capituló ante el elemental deber de defender a las organizaciones obreras atacadas por el Estado. El violentísimo ataque contra Causa Operaria y los que reclaman la independencia de clase del PT contrasta vivamente con las suaves "advertencias” que recibieron los representantes más eminentes del PT —sus diputados e intendentes— por haber usado la prensa patronal para hacer campaña por los burgueses Fleury (en San Pablo) y Helio García (en Minas Gerais), violando las resoluciones oficiales del partido de "votar nulo". Erudina: Es preciso gobernar De la noche a la mañana, Luiza Erundina —del PT y alcaldesa de la Ciudad más populosa del continente, San Pablo— se ha convertido en la “niña mimada" de toda la prensa patronal por su campaña en favor del voto del PT por el candidato patronal del PMDB. “Luiza Erundina —editorializa la Folha de Sao Paulo, 2/12— es el símbolo destacado del tránsito veloz y progresivo de la reorientación en las actitudes del PT... Las posibilidades de que Luiza Erundina despunte como una líder nacional se muestran aún mayores ...” La burguesía no es avara en sus agradecimientos. "Su argumento —dice el editorial— es que, sobretodo, es preciso gobernar". El diploma de la alcaldesa paulista es, entonces, su condición de "mujer de estado" Esto no es, estrictamente, una novedad pues Erundina reveló su condición de “estadista" cuando en las huelgas municipales, despidió huelguistas y trabajadores, descontó días de huelga y redujo los sueldos de los municipales en beneficio del "equilibrio presupuestario". Erundina ha explicado su actuación en el segundo turno electoral alegando que “el mandato del intendente es diferente” (Folha de Sao Paulo, 2/12). Erundina se presenta a sí misma como una “funcionaria ejecutiva” y no como una militante obrera que actúa en una institución estatal. La diferencia entre una y otra la convierte en agente de la burguesía contra los explotados. Consultada acerca de si formaría un frente con el gobernador electo, Fleury, contra Collor de Mello, respondió: “No vamos a formar un frente contra personas (Collor) hasta por el hecho de que el municipio y el estado dependen, precisan y exigen que el gobierno federal redistribuya (el presupuesto) también con San Pablo capital y con San Pablo Estado" (Folha de Sao Paulo. 28/11). “Nos oponemos —aclaró— a esa política económica (de Collor)”. Esta afirmación de Erundina deja claramente establecido que al ocupar una posición dentro del Estado, el cuadro del PT deja de representar a los trabajadores y pasa a representar al Estado. En conformidad con esto toda la política del PT, que en esencia consiste en participar de las elecciones, no es otra cosa que una pasarela para cambiar de camiseta. Se obtiene así la notable conclusión de que el PT se propone disolver el carácter de clase de sus cuadros en lugar de hacerlos servir a una política de fortalecimiento de la conciencia de clase de los explotados. La distinción que hace Erundina entre el funcionario estatal de un partido obrero y el militante de ese mismo partido, es vieja como el propio reformismo. Para éste las posiciones estatales son un fin en sí mismo, no otra trinchera de la lucha contra el Estado burgués y la explotación capitalista. Esto significa que conquistan una posición electiva, no para desenmascarar el carácter de clase del Estado, sino para encubrirlo. Los planteos de Erundina representan la real posición política de la dirección del PT. Pero por esta vía, el PT se convierte en un aparato que explota en beneficio de una minoría la creencia de los trabajadores de que el PT es un partido obrero. Pero la explotación política de las masas es aún más condenable que la explotación económica, porque ésta al menos representó en cierta etapa un progreso en el desarrollo de las fuerzas productivas de la humanidad. Las afirmaciones de Erundina las podría hacer suyas el intendente de Montevideo Tabaré Vázquez, del Frente Amplio y del PS, quien al entregarle las llaves de la ciudad a Bush, demostrara que un alcalde no solo depende del poder ejecutivo nacional sino del propio imperialismo. Balance de la política del PT El Partido de los Trabajadores ha entrado en una violenta crisis política como consecuencia de la división que generó su posición frente al segundo turno de las elecciones brasileñas. En San Pablo, el sector más derechista del PT —integrado mayoritariamente por sus funcionarios estatales— se pronunció y se movilizó por el voto al candidato del PMDB y ex-secretario de Seguridad de Sarney, Luis A. Fleury —una marioneta política del actual gobernador, el derechista Oreste Quercia Esta candidatura era apoyada por los derechistas PFL, el PL (una Ucedé brasileña) y el PTB, el partido de Janio Quadros. La convención del PT de San Pablo había resuelto, sin embargo, el “voto nulo”, con el singular y decisivo agregado de que no debía hacerse campaña en respaldo de esta decisión. Esto significó naturalmente un voto vergonzante al candidato del PMDB y un triunfo político de la derecha del PT. “Al carecer de aplicación práctica (pues no habrá campaña pública) la resolución por el “voto nulo" (presentada como "un triunfo" por la Convergencia Socialista, el Mas brasileño) se transforma en su contrario: ata las manos a la base petista y le deja las manos libres a la derecha", decíamos en PO 318, 23/11. Exactamente eso es lo que ocurrió. Campaña por la patronal Luiza Erundina —alcaldesa de San Pablo— “articuló" la campaña de los intendentes y funcionarios estatales del PT en apoyo a Fleury. En los dias previos a las elecciones, se entrevistó en dos oportunidades con el gobernador Quercia — “sponsor” de Fleury— y pronunció abundantes declaraciones contra el candidato “collorido" (Maluf). La corriente interna que ella orienta, “PT Vivo", “votó en bloque por Fleury” (Folha de Sao Paulo, 26/ 11). Jacó Bittar, intendente de Campiñas, después de criticar públicamente el “voto nulo" del PT, concurrió con Quercia a los actos de inauguración de obras públicas que formaban parte de la campaña proseli-tista de Fleury. Mauricio Soares, intendente de San Bernardo, declaró abiertamente que “mi voto para Fleury es irrevocable" (Jornal da Tarde, 10/11). Helio Bicudo, diputado electo y miembro de la Ejecutiva nacional del PT, no tuvo empacho en hacer campaña por Fleury y declarar luego que "voté por Fleury... y punto" (FSP, 30/11). También se había pronunciado por el voto a Fleury antes de la convección estadual. el senador electo del PT, Eduardo Suplicy. Los intendentes petistas corrieron tras Fleury seducidos por las “promesas" presupuestarias del gobernador Quercia y del electo Fleury. “Es necesario ser oportunista para conseguir lo mejor para la ciudad", confeso sin disimulo el intendente Soares (Folha de Sao Paulo, 30/10). Un alto dirigente del PT justificó la política de los intendentes y diputados: “Los intendentes —declaró Glauco Arbix, secretario de orga nización del PT paulista— no creen que Fleury es progresista; lo que quieren es coquetear con el poder para ganar beneficios administrativos" (Folha de Sao Paulo, 28/11). Este apoyo petista fue decisivo para la victoria de Fleury, algo que el mismo gobernador electo se encargó de puntualizar. Pocas horas después de terminadas las elecciones, Fleury visitó a Erundina “para agradecerle su valiente ayuda y sus declaraciones favorables" (Folha de Sao Paulo, 28/11). Está claro que la resolución del “voto nulo sin campaña" apuntó a amordazar a la izquierda del partido y dar vía libre a la derecha. Esto explica que quienes hicieron campaña por Fleury no fueron sancionados por el PT, pese a violar abiertamente la disciplina partidaria La razón para ello es la dio el mencionado Arbix: "sus actitudes son interpretadas como perfectamente naturales en función de los cargos que ocupan" (Folha de Sao Paulo, 29/11). En el PT se habría instaurado una "división de trabajo”, que permite a su burocracia ligada al Estado toda clase de acuerdos con la burguesía, en tanto la dirección del partido proclama su prescindencia de esos acuerdos. El miembro de la Ejecutiva, Helio Bicudo, “recibirá como máximo una advertencia, una sanción casi formal" (ídem), mientras que a Mauricio Soares le fue "revocada la advertencia" que había recibido. Estas “sanciones casi formales" que la dirección del PT impone a los derechistas contrastan con el ataque judicial de la dirección de Rio Grande do Sul contra Causa Operaria (ver aparte) y con el “proceso" que la dirección paulista inició contra el presidente del Sindicato de Trabajadores de la Universidad de Sao Pablo. Magno de Carvalho, (“acusado" de hacer campaña en favor del “voto nulo"! Carvalho, según la Folha de Sao Paulo, no recibiría una suave "advertencia" sino una suspensión de su afiliación partidaria por seis meses. La evidente "diferencia de criterios" con que la dirección del PT mide a los derechistas y a los izquierdistas obedece a que los Bicudo, los Soares y las Erundina llevan a fondo una política de integración con el Estado burgués, en tanto que Causa Operaria defiende una linea de independencia y lucha de clases. "El caso de Mauricio (Soares) —explica el secretario general del PT paulista José Amenco Dias— es un problema episódico. No existe (con él) ninguna diferencia de fondo (Folha de Sao Paulo, 29/11). Aunque ya lo sabíamos, no podemos menos que agradecer a Días que haya puesto fin a la política del disimulo. ¿La resolución del "voto nulo sin campaña" se ha revelado o no como “una enorme victoria derechista y un veto explícito a la campaña contra Fleury" como señaláramos en Prensa Obrera (n° 318, 25/11)? Posición frente a Collor Con relación al nuevo gobernador paulista tampoco hay “diferencias de fondo" entre los derechistas y los “oficialistas” del PT. “Estoy en contra de la oposición ya” declaró Helio Bicudo (FSP, 30/11) “Buscaremos un entendimiento” señaló Erundi-na (FSP, 28/11). “Cuando haya medidas que estén de acuerdo con nuestro programa, podemos apoyar", declaró Paulo Okamoto, presidente del PT paulista. (FSP, 30/11). Los partidarios del “voto nulo sin campaña" declaran así su apoyo al candidato ungido con el voto al “mal menor". En Amapá, donde su candidato llegó a disputar la segunda vuelta, el PT labró un acuerdo con el ex-presidente Sarney (PMDB) para obtener el apoyo del ex-man-datario. Los trabajadores de Amapá le dieron la espalda a esta política y produjeron un verdadero "record" de abstenciones, votos nulos y en blanco, que superaron el 40% del padrón. En Minas Gerais, los diputados del PT Joao Paulo Pires y Raúl Messias fueron sancionados apenas con una “advertencia" por la dirección local por su apoyo público al candidato super-derechista del PRS, Helio García, en contraposición con el “voto nulo” resuelto por la convención estadual. En Rio Grande do Sul, la dirección del PT impuso el voto al burgués Alceu Collares, candidato del PDT, acusado por el propio PT de corrupción en la venta de tierras fiscales durante su gestión como intendente de Porto Alegre. Collares ya ha declarado que no hará oposición a Collor. En Espíritu Santo, el PT votó por otro candidato patronal, Albuino Azeredo, del PDT, también acusado de corrupción durante su anterior gestión gubernamental. Collares y Azeredo, candidatos patronales no se diferencian en nada, desde el punto de vista de clase, de Helio García o de Fleury La otra cara de esta política de colabora ción de clases de la dirección del PT es la participación de la CUT en el “entendimiento nacional" (pacto social) montado por el gobierno, los patrones y la burocracia Colaboración de clases La experiencia brasileña enseña que aunque el aparato stalinista ha recibido golpes descomunales en todo el mundo está lejos de haber muerto como programa —subordinación del proletariado a la burguesía. En Nicaragua o Brasil, direcciones no stalinistas (y hasta los "trotskistas han tomado el programa de la colaboración de clases y a sus filas (en especial a su aparato) han ido a parar los cuadros que pertenecieron a los partidos comunistas.