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Prensa Obrera N° 310

9 de agosto de 1990 · 21 notas

Notas de este número

9 de agosto de 1990
Guerra en el Golfo Pérsico: Crisis mundial

La tensión que se fue acumulando durante todo el mes de julio entre Irak y Kuwait y con el conjunto de las naciones árabes y del Medio Oriente culminó con la ocupación fulminante de Kuwait por parte del ejército iraquí. La larvada crisis internacional estalló de inmediato. Lo que superficialmente puede parecer “un conflicto regional”, constituye en realidad una manifestación de una crisis de alcances mundiales. Irak, como la inmensa mayoría de las naciones del “tercer mundo”, se encuentra financieramente en bancarrota como consecuencia de su enorme deuda externa. Esta hipoteca se vio “generosamente” agravada por la guerra con Irán la cual sirvió maravillosamente en su momento a los traficantes de armas, a la industria militar, a los bancos y a los monopolios petroleros. La posibilidad de salir de esta bancarrota por medio de la exportación de petróleo, estuvo cerrada para Irak debido al descenso de los precios del crudo, fomentado por una situación de sobreproducción en el mercado mundial Los bajos precios del petróleo contribuyeron para que los países industrializados pudieran encarar la crisis que les creó el derrumbe de las bolsas en 1987 sin desatar una inflación. Con la ocupación de Kuwait, Irak pretende controlar la producción mundial de petróleo y manejar los precios, para lo cual debe mantener la amenaza de una ataque militar a Arabia Saudita. La ocupación iraquí ya provocó un alza del precio del petróleo y un derrumbe en la cotización de las acciones y de los títulos públicos en los principales mercados de valores del mundo. En cierto modo, la acción iraquí se parece a la de Galtieri con Malvinas, pues en ambos casos se ha procurado superar la crisis de un régimen con una acción bélica internacional. Irak afirma incluso tener reivindicaciones auténticamente nacionales sobre Kuwait, el cual es un reino dominado por una sola familia y que fuera criatura estatal del imperialismo inglés. También la acción de Galtieri estuvo ligada a la crisis de la deuda externa, que se desató precisamente en 1982. El otro aspecto que le da un alcance mundial a la crisis en el golfo es la rápida caída del régimen kuwaití. Esto pone de relieve la fragilidad de las monarquías de la región, en el marco de la radicalización provocada por la intifada palestina. No solo está en juego, entonces, el precio del petróleo y los problemas que esto crea en la economía mundial y en la sobrevivencia del régimen iraquí como de los otros muchos que están en la misma situación en el “tercer mundo", sino que está en juego la precaria estabilidad del medio oriente y el estallido de una guerra contra el sionismo israelí. Es cierto que, por el momento, la invasión iraquí le conviene a Israel, esto porque ha dividido a las naciones árabes y porque ha reaproximado al gobierno de Bush con el gobierno derechista israelí. El gobierno iraquí se ha quedado con los pozos de Kuwait a mayor velocidad que los pulpos internacionales y nativos con las áreas de YPF. Pero además de esto, el gobierno de Irak ha quedado como dueño de inmensas riquezas monetarias en oro y diamantes. La ocupación ha dejado asimismo vacante un enorme capital accionario invertido por Irak en grandes monopolios ingleses, italianos y alemanes. La ocupación iraquí de Kuwait puso al desnudo la enorme debilidad política del imperialismo mundial, que no tiene las condiciones militares para repeler la invasión. Le queda como alternativa el bombardeo de Irak hasta producir la rendición de este país, al estilo de Hiroshima de 1945. La posibilidad de llegar a un acuerdo entre el imperialismo e Irak en torno al precio del petróleo parece difícil, precisamente porque fracasó este intento en julio en el marco de la OPEP. El boicot económico a la exportación de petróleo iraquí acentuará la crisis mundial, aunque hay stock para 100 días y puede provocar la invasión de Arabia Saudita para abrir la llave de los oleoductos. La invasión de Irak no tiene un carácter progresivo porque se trata apenas de una disputa por el reparto de la torta petrolera mundial. Es la acción desesperada de un régimen que fue varias veces agente del imperialismo y masacrador del pueblo y de la izquierda. La intervención imperialista tiene, sin embargo, un carácter completamente reaccionario y llevaría a un mayor sometimiento aun de los pueblos del oriente medio. La URSS de Gorbachov ha hecho causa común con los EEUU, lo cual constituye una señal contundente de que el gobierno de la perestroika es una semicolonia del imperialismo. La URSS está aquejada, al igual que Irak y el “tercer mundo”, por el endeudamiento externo provocado por la manipulación capitalista del mercado mundial y por la caída del precio del petróleo. Gorbachov ha dejado de lado hasta los más elementales intereses nacionales soviéticos al apoyar a los Estados Unidos en la declaración de un bloqueo militar y económico que preanuncia un ataque imperialista. Cualquiera sea la evolución de la crisis, no digamos ya de un desenlace, los hechos ponen de relieve un enorme debilitamiento mundial del imperialismo, que deberá acentuarse con cualquier alternativa. La recesión y la crisis económicas han recibido un impulso fundamental con este principio de guerra internacional. El castrismo a la deriva El gobierno de Fidel Castro se sumó al coro internacional de condena de la invasión iraquí y se abstuvo en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas cuando se votó el bloqueo económico y militar a Irak. Esto significa que Cuba no ha denunciado ni condenado la intervención militar imperialista en el Oriente Medio, que cuenta con el respaldo de Gorbachov. Esta posición significa que Cuba ha sacrificado su independencia internacional a los acuerdos Bush-Gorbachov y es una admisión de principios del nuevo orden internacional de la “posguerra fría" que están armando el imperialismo y la burocracia. El significado de este acuerdo es impulsar la restauración capitalista en los Estados Obreros. La invasión de Irak a Kuwait no puede ni debe ser apoyada, porque significa un callejón sin salida para los pueblos. Pero de ningún modo puede justificarse la invasión imperialista o una posición neutral frente a ella. Esta intervención imperialista lleva a la esclavitud colonial. Esta crisis internacional muestra el lado reaccionario de la tesis castrista de "Cuba está ahora sola", pues justifica cualquier oportunismo internacional en nombre de la defensa de la seguridad nacional, la que no dependería de la alianza con los obreros y pueblos oprimidos del mundo.

9 de agosto de 1990
Correo de Lectores
Correo de lectores

Otro ángulo sobre el mundial 90 Buenos Aires. 3 de agosto de 1990 Compañeros de Prensa Obrera Es cierto que los trabajadores han vuelto a sus puestos y por carácter transitivo los ecos del Mundial '90 se diluyen o, en el mejor de los casos languidecen día a día. Otras cuestiones, más perentorias más decisivas, preocupan a las masas explotadas. Pero de todos modos creo necesario formular algunas reflexiones que me merecieron los lúcidos conceptos desarrollados por Juan Ferro en el número 308. En general suscribo las afirmaciones del compañero, quien sin embargo no estará ajeno a ciertos tics propios de los revolucionarios: desmedida reverencia a los factores materiales, cierto desdén por algunos aspectos que, aunque sutiles, no dejan de influir sobre la realidad. Ni los trotskistas podemos sustraernos a veces al desliz o la zancadilla del reduccionismo del pensamiento dilemático, mirada que se distrae. Es rigurosamente cierto que el fútbol es el deporte propio de los pobres Claro, ese factor no explica por sí sólo el fenómeno del fútbol, actividad que combina destreza, inteligencia, juego, estética, picardía y que, sobre todo promueve, potencia legitima simboliza las grandes empresas de la organización colectiva. En algunos rincones del mundo el fútbol es una expresión cultural que está incluso por encima de la música y hasta no hace mucho había más países afiliados a la FIFA que adscriptos a la Naciones Unidas. También el atletismo es un deporte de pobres. Para correr tampoco se necesita ser socio de ningún club, ni equipos costosos, etcétera. Pero ni la más electrizante final de 100 metros llanos en los Juegos Olímpicos ni el más apasionante maratón lograrán jamás colocar frente a los televisores a 1.600 millones de personas. Eso por un lado. Por otro lado, no me parece feliz afirmar que los “trabajadoras son manipulados durante treinta días..." Es obvia la utilización que los grandes capitalistas le dan a un mundial de fútbol y va de suyo que Menem no dejará pasar esa oportunidad. De hecho, no la dejó pasar. De ahí a suponer que los trabajadores siempre son manipulados hay un trecho que si pasa inadvertido nos tiñe de paternalismo o mecanicismo. En todo caso habría que hablar de un grado posible de manipulación. Influyó la cantinela chauvinista de los medios de comunicación, influyó el exhorto escarpelado del presidente, pero los trabajadores festejaron el sub-campenonato porque había un hecho trascendente que los convocaba: un hecho material, histórico, cultural, sociológico y naturalmente también de fuerte contenido subjetivo. También podríamos pensar que hay en los pueblos ciertos festejos catárticos, algo así como “no hay mucho para festejar, entonces festejemos esto". Se trataría de otro costado del tema, pero implicaría análisis más propios desde la psicología social. No es este el espacio ni el momento oportuno. Por supuesto, adhiero con el compañero Juan Ferro cuando señala que "no es correcto identificar las movilizaciones que saludaron a la selección con un repudio a Menem, tampoco es un síntoma de tiempos y movilizaciones futuras". Quien suponga tal cosa será cuanto menos un torpe incapaz de comprender los fenómenos sociales y políticos. También es una verdad de a puño que el Mundial 90 no le dejó nada a los trabajadores. A los trabajadores argentinos, en particular, apenas les dejó la efímera satisfacción del triunfo contra Brasil o la eliminación a Italia, el breve placer del golazo de Caniggia, algunos aportes que Maradona brindó en dosis homeopáticas. En suma, pequeñas satisfacciones estrictamente en consonancia con criollas almas futboleras. Con todo, se entenderá que no hubo epopeya alguna. Hubo si una manifestación de júbilo estrictamente contextual. En tren de seguir el hilo discursivo del compañero Juan Ferro, podría interpretar que los trabajadores sabían de cuál "fiesta" se trataba y estaban bien avisados de qué les esperaría el día después. Ante aquellos hechos que no son de nuestro agrado uno puede enojarse o tratar de entender. Porque creo que aún con toda la pasión del caso, los revolucionarios tenemos que tratar de entender, me permití este sencillo aporte. Fraternalmente Walter Vargas

9 de agosto de 1990
Brasil está “esquentando”

Hace pocos días culminó en Brasil una fenomenal huelga obrera, la más dura desde el ascenso de Collor de Melo. En la Ford de San Bernardo do Campo, la paralización de la planta duró 50 días y tuvo incluso características de "guerra civil”. La huelga de la Ford fue la síntesis de la nueva fase de ascenso en que ingresó el movimiento obrero brasileño, retomando las gigantescas luchas de mediados del año pasado, antes de la campaña electoral para la presidencia de la república. El mismo día que los metalúrgicos de Ford volvían al trabajo, los de la Compañía Siderúrgica Nacional de Volta Redonda entraba en su 22° día de huelga y se anunciaban las huelgas indefinidas de los petroleros, ferroviarios, portuarios y trabajadores de las usinas eléctricas. Según la CUT (Central Única de Trabajadores) el número de huelguistas trepó de 230.000 en abril a 1.100.000 en mayo y a 2.200.000 en junio. La fábrica estatal de aviones Embraer, protagonizó “la huelga más prolongada de su historia”, y también hubo huelgas en Scania, Mercedes, General Motors y Philips, en el cinturón industrial paulista; en Volta Redonda, Barra Mansa o el astillero Verolme en Río de Janeiro. Los estatales también salieron a la huelga: los trabajadores de la salud y de los subtes de San Pablo, los docentes universitarios, los judiciales y los de las usinas de Itaipú y Fumas. Una importante huelga ocurrió en el frigorífico Bordón, en San Pablo, bajo la dirección del Sindicato dos Frios (chacinado y carne). Las reivindicaciones comunes de estas luchas fueron el salario y la oposición a los despidos. El año pasado, los salarios perdieron el 66% de su valor adquisitivo. El 75% de los trabajadores gana menos de cinco salarios mínimos, suma que "apenas alcanza para vivir mal y miserablemente” (Folha de Sao Paulo, 29/7). La desocupación se duplicó desde enero. El Plan Collor no ha hecho más que agravar esta situación. La diversidad de las huelgas revela la ausencia de un planteo de conjunto de la CUT, es decir de lucha. La CUT, al contrario, desistió de lanzar un paro general ya convocado para el 13 de junio, exactamente el momento en que confluían todas estas luchas. La movilización se extiende también a las zonas rurales, donde se produjeron decenas de ocupaciones de tierra y toma de rehenes. “Hay más de 12.000.000 de campesinos sin tierras y más de 700 zonas de conflicto", informa Página 12 (25/7). La combatividad obrera empalma con el agotamiento del Plan Collor. La carestía no ha dejado de acelerarse. El descreimiento de la propia burguesía —que lo saludó con una catarata de elogios— comienza a manifestarse en el más sensible de los terrenos: la demanda de dólares es imparable y el Banco Central debió triplicar la venta de oro en junio y elevar las tasas de interés. “El único factor que frena los pronósticos catastrofistas — reconoce la Folha de Sao Paulo (8/ 7)— es el veto presidencial a la reindexación de los salarios". Es por esto que las huelgas obreras están en el centro de la escena política. La huelga de la Ford La huelga de la Ford se convirtió en una verdadera radiografía política del Brasil. A mediados de junio, el sindicato metalúrgico de la región salió a la huelga para reclamar un aumento sa larial del 166%, pero con la singularidad de que debían parar sólo las secciones esenciales de cada planta, algo que afectaba al conjunto de la producción, sin involucrar a la masa de los obreros. La patronal de la Ford lanzó su primera provocación enseguida, cuando despidió a 100 trabajadores, a la comisión de prevención de accidentes y a la comisión de base (interna). La ocupación de la planta que intentan como respuesta los 7.000 trabajadores es impedida por la Policía Militar. A fines de junio, el sindicato llegó a un acuerdo salarial con los patrones, por mucho menos que lo que correspondía por indexación (59% para junio). Pero la Ford, Scania y Mercedes se ven obligadas a seguir la huelga por el pago de los días caídos y los despidos. Los trabajadores de la Ford votan continuar hasta lograr la reincorporación de la comisión de base. La intransigencia patronal provoca las primeras violencias. La Ford que teme la ocupación de la planta, acusa a los huelguistas de “guerrilleros". Pocos días después, en una nueva provocación, se niega a pagar los salarios de los que no estaban en huelga. Hay más choques y violencia: el viernes 27 la Policía Militar intenta retomar la planta ocupada por los trabajadores y choca con 4.000 obreros durante más de seis horas. La patronal declara entonces el lock-out. Aunque están cercados por la patronal, la represión y la justicia —que legalizó las provocaciones patronales— y se encuentran aislados por la dirección sindical, que negocia en secreto con la patronal como luego lo confirmará a todo lujo el “O’Estado de Sao Paulo", los trabajadores no ceden: las asambleas se radicalizan, se rechazan las mociones de la CUT, del Sindicato Metalúrgico de San Bernardo y de la comisión de base de aceptar volver al trabajo. La dirección sindical pierde una asamblea tras otra, y esto obliga a la Ford a reducir a diez el número de las cesantías, incluida en ellas dos miembros de la interna. Se arma así la operación de pinzas que permitirá levantar la huelga a cambio de un aumento adicional del 15% en agosto, la reincorporación de 80 despedidos, de la comisión de base, excepto de sus dos dirigentes más importantes. La dirección petista de la CUT y del Sindicato Metalúrgico aislaron a los huelguistas, obligando a cada fábrica parada a arreglarse por sí misma. Evitaron así que el Plan Collor sufriera un golpe decisivo de parte de los trabajadores. La CUT no plantea una acción para derrotar el plan hambreador sino que propugna un “pacto social” con el gobierno y los empresarios, lo que según ella sería “un viraje histórico para el Brasil" (Folha. 29/7). Pero no dice para qué lado sería ese viraje. El Partido de los Trabajadores no pretende quebrarle el espinazo al plan ni al gobierno que lo sustenta. Un hecho así abriría una situación revolucionaria, en tanto que el PT es oficialmente partidario de la “defensa de la democracia y de la Constitución”. Ya en el debut del nuevo gobierno, el PT fijó como línea partidaria “apoyar lo bueno, criticar lo malo y modificarlo en el Congreso”. ¡Cómo si pudiera haber algo de “bueno” en un plan que expropió a la clase media, reventó el salario y duplicó la desocupación! ¡Y cómo si pudiera modificarse legislativamente el carácter de clase de un gobierno que actúa por decreto! Brasil es un enorme polvorín social que refleja la profundidad de la descomposición capitalista. La “carta Collor” fracasó en un suspiro. La burguesía brasileña y el imperialismo se enfrentan, otra vez, a la amenaza del creciente movimiento huelguístico de la clase obrera más fuerte de América Latina. Brasil está “esquentando” (se pone caliente) junto a toda América Latina.

9 de agosto de 1990
Descarada entrega del yacimiento norte de YPF

El proceso de entrega en el llamado Yacimiento Norte de YPF avanza a pasos agigantados. Abarca 18 áreas mal llamadas de riesgo, a un grupo de tres empresas Texaco, Astra y Plus Petrol. Esta última ya tiene de regalo el importante yacimiento Ramos desde la época de la dictadura. En todas estas áreas YPF ha realizado inversiones millonarias en dólares para exploración y líneas sismográficas. El colmo de los colmos es la entrega a una empresa fantasma (dicen que el capital en giro es de cien dólares) de la que es “propietario’' el hijo de Bush, de una zona llamada Santa Victoria, de 4800 kilómetros cuadrados de extensión. EI gran negociado aún pendiente es la entrega de la destilería de Campo Durán y del desarrollo de un polo petroquímico. Está demorado por ahora dado que YPF está haciendo una importante inversión en un oleoducto Palmar Largo (Formosa) - Aguaray, indispensable para el abastecimiento del polo petroquímico. Una vez terminada esta obra se lanzará a la caza de la destilería. Para colocar una cortina de humo sobre esta entrega la empresa ha empezado una campaña "moralizadora” despidiendo a un grupo de trabajadores por supuesta corrupción. Se coloca así al trabajador como responsable del vaciamiento de YPF, mientras se consolida el verdadero vaciamiento a manos de los contratistas, locales e internacionales. La directiva del Supe local ha bloqueado hasta ahora toda posibilidad de lucha. A moción de los compañeros del Partido Obrero en el plenario de delegados se ha aprobado ya cinco veces el llamado a asamblea general del gremio. Esta directiva valiéndose de un estatuto tramposo ha bicicleteado esta convocatoria. Ahora circula un petitorio que es firmado masivamente exigiendo la asamblea general. La ofensiva prevista en el yacimiento Norte pronto alcanzará también a nuestros empleos. La empresa está siendo paralizada y se habla de una suspensión total de la perforación. Con esto se quiere crear un cuadro para justificar los despidos. Es necesaria una respuesta enérgica, trabajar por la autoconvocatoria a asamblea general del gremio que apruebe un plan de lucha en defensa de las fuentes de trabajo, contra la privatización y por el control obrero de la empresa por los trabajadores.

9 de agosto de 1990
“Asamblea universitaria” fraudulenta
Redacción

Para el próximo 17 y 18 de agosto el Consejo de Rectores de las Universidades Nacionales convocó a una Asamblea Universitaria Nacional para debatir "la crisis que atraviesa el sector". La invocatoria fue largamente demorada porque entró en un impasse cuando el rector Francisco Delich decretó, con el apoyo de Franja Morada, el arancelamiento de la Universidad de Córdoba. Algunos de sus pares lo calificaron de “traidor” y los jóvenes radicales amenazaron con separar a sus dirigentes de la provincia mediterránea. La iniciativa fue reflotada cuando se impuso el criterio de los arancelizadores: los 27 rectores firmaron el mes pasado un “protocolo” con el gobierno comprometiéndose a colaborar con la política oficial y los franjistas se tragaron el sapo. Ahora la mentada Asamblea debatirá la “crisis de financiamiento" en los términos del menemismo: entregar la educación a las corporaciones privadas, “contribuciones" (sic) de los alumnos, exámenes de ingreso y limitacionismo, etc... Con este objetivo fueron invitados a participar los “capitanee de la industria" como Gilberto Montagna, próceres de la educación nacional como el titular de la Sociedad Rural y conspicuos representantes de la burocracia sindical como José Rodríguez, Armando Cavalieri y Mary Sánchez (Clarín, 20/7). Desde ya, además, el nucleamiento de los rectores de las casas de estudios estatales está funcionando en un local común con el Consejo de Rectores de las Universidades Privadas, liderado por el clero y el fascista Porto de la Universidad de Belgrano. El paquete viene además con moño: la asamblea nacional sería inaugurada por el ministro Salonia. Formalmente la asamblea se integrará con representantes por claustro y el rector de cada universidad, delegados que naturalmente han sido digitados sin mandato ni consulta con la comunidad universitaria. Lo grave del asunto es que en el "comité organizador” de este evento se integraron sigilosamente el presidente de la FUA y el secretario general de CONADU, síntoma de su completa bancarrota. Varias organizaciones docentes de base llevan al congreso de CONADU del próximo fin de semana el reclamo de la impugnación de esta asamblea trucha, junto al mandato del no inicio de las clases y a la profundización del plan huelguístico. Hay que decirle No a esta asamblea fraudulenta de los Cafiero, Menem y Alfonsines universitarios. Por un congreso de bases estudiantil-docente, con mandato de asamblea, para votar un plan de lucha nacional.

9 de agosto de 1990
Huelga indefinida en la Casa de la Moneda

Las autoridades de la Casa de Moneda acaban de despedir a 35 compañeros, entre los que se encuentran activistas y compañeros con buena foja de servicio. En forma simultánea han prohibido la movilidad gremial de la Comisión Interna, cerraron el local gremial y cancelaron el teléfono para comunicarse dentro o fuera de la Casa. Se trata de una clara provocación que apunta a despidos masivos y a la ENTREGA de este lucrativo negocio de fabricar billetes a sectores privados... Los trabajadores con la Interna a la cabeza han declarado el paro por tiempo indeterminado. La patronal amenaza con más despidos y presiona infructuosamente a los pocos carneros para que pongan en marcha la producción. Mientras tanto la burocracia de A. Rodríguez (UPCN) se hace la distraída, y peor, no ha tomado las mínimas medidas de solidaridad y difusión para respaldar a los compañeros. Al cierre de esta nota, se está realizando una Asamblea en la Casa, convocada por la C.I., en la que se va a proponer la realización de una marcha para el jueves 9/8 a la Casa de Gobierno, y un llamamiento a los trabajadores de la zona y a las comisiones internas para que acompañen la movilización. La Lista Naranja de la UPCN se ha pronunciado públicamente por la reincorporación de todos los compañeros despedidos y va a apelar al activismo del gremio y de ATE, para fortalecer esta lucha. 8/8/90

9 de agosto de 1990
Telefónicos: Momento decisivo
Redacción

Hasta fines de la semana pasada los telefónicos venían cumpliendo parcialmente y sin entusiasmo los paros resueltos por Foetra Nacional. Se trataba de medidas aisladas en apoyo de un reclamo salarial que la burocracia había reducido a la mitad. Sin embargo, el viernes 3 el paro comenzó a ser más masivo y el lunes en el plenario de delegados se votó la realización de un paro de 24 horas para el día 8, lo cual indicaba la profundización del movimiento. La directiva ubaldinista propone que el paro quedara “sujeto a la confirmación”, pero triunfó la moción de la izquierda de dejarlo en firme. En esta radicalización, nos comenta Sergio, delegado telefónico, influyeron “el cobro de los miserables 800.000 australes que nos tiraron por el mes y el triunfo del No en la provincia de Buenos Aires que fue vivido como una derrota del gobierno y así se hizo notar en asambleas de edificio”. Ante esta situación el gobierno dictó la conciliación obligatoria que fue aceptada por la Federación y por Foetra Buenos Aires. La Naranja (PO) y luego toda la izquierda propusieron ratificar la medida y realizar asambleas por edificio. Esta moción resultó triunfante pero la directiva dió por ganada la suya y so retiró del plenario, al mejor estilo guillanista. Aun en esta situación, el miércoles no se trabajó casi en ningún lado. Hubo asambleas que se dilataron, con trabajo a reglamento y aun con huelga de brazos caídos. 250 delegados y activistas se hicieron presentes en el local de Foetra Buenos Aires reclamando la continuidad de la lucha. La derrota de la conducción ubaldinista porteña en los plenarios está demostrando que su base se abstiene o vota junto a la izquierda. Tanto Foetra Nacional como Foetra Buenos Aires han dejado de plantear la lucha contra la “privatización”. Según Esquivel, “hemos perdido la batalla contra la privatización”, como si esto fuera posible sin derrotar primero al gremio en el pleno salarial, en la destrucción del convenio y en la liquidación de los derechos gremiales —que son las exigencias estratégicas que ponen los pulpos privatizadores. Hay una crisis de dirección en Foetra Buenos Aires. La conducción que lideró la expulsión del guillanismo y planteó la lucha contra la privatización ha defeccionado en ambos campos. Pero la situación salarial se va a agravar y la propia privatización entrará en crisis como consecuencia de la lucha entre los pulpos. Es necesario una asamblea general. Que toda la base decida. Luego de la victoria del No, todos los aparatos han entrado en crisis, mientras que las masas empiezan a ser ganadas por una confianza en su propia capacidad de decisión. ¡Es el momento de avanzar en forma decisiva! ¡Asamblea General!

9 de agosto de 1990
Capital Federal: ¿Qué posición tuvieron la UCR y la IU en el “impuestazo” de Grosso?

La UCR porteña lanzó una costosa campaña publicitaria intentando "despegarse" de ese violento atentado al pueblo que es el impuestazo votado en el Concejo Deliberante municipal. La campaña radical, sin embargo, es “trucha” porque los concejales de la UCR votaron favorablemente “en general” el presupuesto presentado por Grosso, así como lo hicieron con la correspondiente "ordenanza tarifaria". El radicalismo sólo se opuso al porcentaje de aumento de algunos impuestos, algo que también hizo la “oficialista” Ucedé. El voto favorable “en general” al presupuesto reviste una fenomenal importancia política. El presupuesto es la asignación de gastos y recursos, lo que equivale a un verdadero programa político. El presupuesto grossista establece las privatizaciones y negociados de los pulpos contratistas ligados al Intendente, el abandono de la salud y la educación municipales y la reducción del salario de los empleados municipales. El voto favorable a este programa, establecido en el presupuesto, equivale a un acuerdo estratégico de la UCR con Grosso-Ucedé. Este acuerdo no queda disminuido por los desacuerdos en porcentajes, mayores o menores, de algún impuesto. La misma conducta política que la UCR siguieron la Unidad Socialista... y la Izquierda Unida. Gustavo Cóppola, concejal de la IU, votó afirmativamente el presupuesto grossista —lo que significa un aval político— pese a "la raigal oposición a la filosofía que lo Inspira" (actas taquigráficas del Concejo Deliberante). No se trata, naturalmente, de una cuestión de “filosofías" sino de acción política. Por eso, su oposición "filosófica" no le impidió a la IU votar afirmativamente porque “este bloque no quiere dejar al Ejecutivo sin presupuesto” (ídem). Para la IU, las necesidades del aparato estatal están por encima de las necesidades populares. Los representantes del pueblo de la Capital Federal no están sentados en el Concejo Deliberante.

9 de agosto de 1990
Que Grosso y los impuestazos se vayan
Redacción

El Concejo Deliberante porteño acaba de votar una reducción del 20% sobre el brutal impuestazo votado hace apenas 15 días. La moción, presentada por el justicialismo, fue respaldada por la Ucedé, el Pl y el Partido Blanco de los Jubilados, es decir, exactamente por los mismos que aprobaron el impuestazo. El Intendente Grosso no perdió entonces la posibilidad de “elogiar la sensibilidad social" de peronistas y liberales. Es indudable que con la reducción los concejales oficialistas pretenden bloquear la rebelión popular contra el impuestazo, exactamente en el mismo momento que sobre la población trabajadora llueven los aumentos del gas, del agua, del teléfono y del transporte. La reducción es tan mínima que el impuestazo sigue en su totalidad. Aquí no hay ninguna “sensibilidad social". La reducción de los impuestos no modifica un ápice su carácter expropiador puesto que el “Impuestazo reducido" sigue siendo aún muy superior a los aumentos salariales de quienes deberán pagarlo. Pero ahora que el pueblo de Buenos Aires derrotó el impuestazo constitucional de Cafiero y Alfonsín, ¿no sería el momento de reclamar que Grosso y sus concejales se vayan y que se llame a elecciones inmediatas para terminar con el cafiero-menemismo-“liberalismo" en la capital?

9 de agosto de 1990
Pena de muerte: Quieren hacer más reaccionario el código penal

El presidente Menem aprovechó la conmoción producida por el secuestro y asesinato de Guillermo Ibáñez para enviar al Senado un proyecto de ley que viene propiciando desde la campaña electoral: la pena de muerte para los violadores, secuestradores extorsivos y para ciertos casos de narcotráfico seguidos de asesinato. El presidente, que justificó la pena de muerte por la necesidad de "proteger a la sociedad”, pone en evidencia —una vez más— la duplicidad del régimen capitalista al indultar, al mismo tiempo, a los mayores violadores, secuestradores, narcotraficantes y asesinos de la historia nacional: los genocidas del Proceso. El delito, una expresión de la descomposición capitalista El número de delitos, en particular los que afectan la propiedad, creció en los últimos tiempos en proporción directa con la desocupación y la miseria. El aumento de la delincuencia contra la propiedad es sinónimo de la descomposición del capitalismo. Los desesperados por el capitalismo son carne de cañón de bandas organizadas como empresas capitalistas (robo de autos, pasacassetes, droga) pero estos patrones nunca van presos ni mueren en “enfrentamientos" con la policía. El delito contra la propiedad y la represalia armada de los propietarios encubren una forma deformada, degenerada de una guerra civil larvada entre explotadores y explotados. Con la pena de muerte, el Estado capitalista pretende asumir mayores poderes, que en última instancia sólo aplicará contra los explotados. Los “nenes de mamá” que violaron a dos chicas en San Juan, fueron dejados en libertad, y esto ocurre en todo el mundo. Hay una “delincuencia "contra la que ya se aplica la pena de muerte, aunque no la haya aprobado ningún Congreso ni dictado ningún juez: todos los días los diarios informan sobre delincuentes "abatidos en enfrentamientos o durante una fuga”, que no son otra cosa que fusilamientos a sangre fría. La represión al delito es también una forma larvada de guerra civil. La población explotada y la juventud han pasado al estado de “sospechosos”, como los chicos de Budge o del Dock Sud, asesinados fríamente. La impunidad es la moneda corriente para la policía del “gatillo fácil" y para sus émulos civiles, como el Ingeniero Santos. Los llamados “delitos aberrantes” son otra expresión de la putrefacción capitalista: en la inmensa mayoría de ellos están involucradas instituciones oficialmente consideradas “pilares de la sociedad”. Los hombres de la SIDE y del Batallón 601 (inteligencia) están detrás de los “secuestros extorsivos seguidos de muertes” más resonantes (Sivak, Manoukian, Clutterbuck y hasta del propio caso Ibáñez). Un “trust” de policías y jueces es responsable del secuestro extorsivo de los directores del Güemes. El “severo” presidente Menem ha permitido al “cerebro” de esta banda, el juez González Moreno, eludir el juicio político. La Iglesia católica está metida hasta el cuello en el encubrimiento del asesino de la niña Jimena Hernández (miembro del personal de un colegio clerical) y son los grandes bancos los que “lavan" los millones de narcodólares. Aquí también impera la impunidad porque la investigación y el castigo no sólo debilitarían al aparato estatal sino que desnudarían irremediablemente su carácter conspirativo contra el pueblo. Más aún, la burguesía absuelve públicamente estos crímenes aberrantes cuando se los comete en “defensa de la propiedad” y cuando esa absolución sirve para reforzar los aparatos represivos: ésta es la política de amnistía que han seguido tanto Menem como Alfonsín. Una negociación reaccionaria La prensa se sorprendió de que el presidente enviara el proyecto al Congreso después que los legisladores, los partidos, miembros de su gabinete y hasta la propia Iglesia se pronunciaron en contra. Incluso porque la sanción de la ley requiere la denuncia unilateral de tratados internacionales por parte de Argentina. Pero Menem mandó la ley al Congreso como “prenda de negociación” para imponer un conjunto de reformas reaccionarias al Código Penal —no sólo contra los delitos "aberrantes” sino contra todos—, algo en lo que coinciden plenamente los legisladores, los partidos patronales y la Iglesia. El debate de la pena de muerte es la pantalla detrás de la cual se cocina una reforma al Código Penal cuyo eje —señala Clarín (31/7)—será “aumentar las penas y dificultar las excarcelaciones”. Esto, naturalmente no resolverá el problema de la delincuencia pero sí acentúa la línea represiva que finalmente apuntará al campo político y a las libertades democráticas. La gente se olvida que el régimen político argentino no está definido según la Constitución de 1853 sino de acuerdo al Código Penal. El delito es un producto de una sociedad dividida en clases. El Partido Obrero se opone a la pena de muerte y a las reformas reaccionarias que pretenden introducirse en el Código Penal. La única defensa real y efectiva de la sociedad es luchar contra el capitalismo, para abolir el régimen del Código Penal (que los democratizantes denominan Estado de derecho) e instaurar un régimen judicial electivo, revocable, y público —en el marco de un gobierno de trabajadores.

9 de agosto de 1990
Neuquén: Nueva etapa de lucha de los estatales

Hace apenas tres meses el gobierno de Neuquén firmó un acuerdo con la Coordinadora de Gremios Estatales que pulverizó el salario en las escalas más bajas de la inmensa mayoría de los empleados públicos. Pero el viernes 27, más de 1.500 compañeros marcharon hacia la Casa de Gobierno, quebrando así la parálisis impuesta por la burocracia, y retomando el conjunto de la lucha salarial. Este renacer empalma con una situación similar en la vecina Río Negro donde los docentes y los trabajadores del área salud están promoviendo una intensa lucha. Pero la burocracia no ha dado perspectiva de continuación a la movilización. El secretario general de ATE acaba de decir que “si el gobierno no deja hacer huelgas, ni paros en los lugares de trabajo sólo nos quedaba el derecho de votar” en 1991. El Partido Obrero y la Agrupación Naranja y Blanca de estatales plantean la formación de un comité de lucha que sea una real alternativa de dirección a la burocracia derrotista.

9 de agosto de 1990
Villa Constitución: Ganó la calle
Corresponsal

El pasado jueves 26. Villa Constitución fue sacudida por un imponente paro activo. Fue la respuesta a la ola de cesantías en las fábricas de la zona y en el pulpo Acindar. Esta empresa anunció un plan de "racionalización” y “flexibilización laboral”, destinado a intensificar los ritmos de trabajo y a producir, en los próximos meses, unos cuatrocientos despidos. Con este objetivo, la patronal despidió a tres delegados que se encontraban organizando a sus secciones para resistir el plan “racionalizador”. Pero los trabajadores de Acindar votaron macizamente por una lucha activa contra los despidos y todas las agresiones en curso. En una ciudad sacudida por despidos en todas sus plantas (Cilsa, Metcon) la decisión de la UOM empujó a la CGT a resolver un paro activo que englobó también al pequeño comercio. El jueves 26, cinco mil trabajadores ganaron las calles de Villa. La marcha atrajo a una importante delegación de SOMISA, cuyos trabajadores denunciaron su inminente “privatización”. La masividad y combatividad de la marcha contrastó, sin embargo, con la perspectiva que le imprimieron los dos oradores que cerraron la marcha. Piccinini —secretario de la UOM de Villa— eludió toda definición respecto de cómo continuar la lucha iniciada. El intendente local —quien cerró el acto— procuró eximir al gobierno menemista de toda responsabilidad frente a la ofensiva patronal, presentándolo como “víctima” —junto a los trabajadores— de “empresarios que sólo saben vivir de privilegios”. Pero la “víctima”, en aquellas horas, atizaba a los industriales metalúrgicos contra los reclamos salariales de la UOM. Surge de ello que la perspectiva iniciada en Villa requiere un plan de lucha, en primer lugar por la reincorporación incondicional de los delegados despedidos.

9 de agosto de 1990
UOM: Otra entregada de Miguel
Redacción

La burocracia de la UOM ha levantado el plan de lucha aceptando el ultimátum fijado por gobierno y empresarios. Se pedía un 35% para mayo y se terminó firmando por nada, el mismo básico de abril salvo una suma fija de 180.000 australes por única vez y en cuatro cuotas que se terminan de cobrar en octubre y que no cubren ni el 40% de las horas caídas. Se pedía la inflación de junio y julio y las patronales ofrecían sólo un reajuste del 8 o 9%: es esto último lo que se terminó firmando. Se explica el alborozo de las cámaras empresariales, las que su vez fueron “felicitadas por el gobierno por la manera en la que se resolvió el conflicto” (Ámbito Financiero, 31/7/90). “La UOM es oficialista", sostuvo Miguel en el cumpleaños del Presidente, al inicio del conflicto. Por esta política se impuso una lucha desgastante, no hubo reclamo a la CGT de una lucha común -a pesar de la existencia de 700.000 trabajadores en conflicto- y se terminó en esta traición total. Han sido partícipes de este derrumbe las corrientes otrora combativas del peronismo. "Hay que echar a los ‘oficialistas’ de la UOM", es la conclusión de los delegados y activistas metalúrgicos. "Se acabaron las ilusiones en el gobierno peronista y en la burocracia” PO: ¿Qué significa el compromiso firmado por la UOM? Alfredo, UOM-Avellaneda: Acá se ha operado una estafa gigantesca a los metalúrgicos. Es una traición en toda la línea, porque acá es falso lo que se dice que la gente “no daba", que ya había fábricas que empezaban a trabajar. Yo estuve presente en la última convocatoria que hicieron para los piquetes de huelga, evidentemente fue la mayor cantidad de compañeros de fábrica que participaron para ir a defender esta lucha y que la burocracia en definitiva votó. José, delegado UOM-Capital: Acá no es que la gente “no daba", el paro se fue agrandando cada vez más. Cada vez habla más gente en los piquetes de huelga y por la propia presión de las bases la directiva en un momento determinado llegó a plantear que iba a hacer el “congreso de bases". Lo que hay que denunciar es el acuerdo: en principio se planteó el 35% para mayo, luego se bajó al 23% ahora se ha arreglado por 180.000 australes que son cebrados en cuatro cuotas y la última cuota va a ser el 5 de octubre. Y tampoco es el 12% para los meses siguientes como se dice, como los acuerdos están divididos por quince, el 10% para la primera y el resto para la segunda de cada mes. Roberto, Delegado UOM-Ciudadela: No sólo eso, se firmó para agosto el 9%. La inflación que todavía no salió será superior. Quería aclarar también que esa suma fija que nombró el compañero es por única vez, por lo tanto también se ha perdido en la parte de mayo la parte que corresponde al aguinaldo. Solamente entraría el 10 y el 2 por ciento de junio. Ariel, UOM-Capital: Quiero agregar algo, en momentos que la movilización salía, que el congreso de bases salía, viene el acuerdo por parte de la actual dirigencia gremial. Un acuerdo que también se hizo antes de la votación del plebiscito bonaerense, tiene este tinte político para llegar con los metalúrgicos en “paz” al 5 de agosto... Roberto, UOM-Avellaneda: La política traidora de Miguel fue marcar en todo momento que este conflicto no era contra el gobierno, sino contra las patronales, para que este paro que estábamos llevando no se torne contra el gobierno y acá el que regimenta los salarios es el gobierno, por un lado dice que las paritarias son libres, pero ha fijado un tope y aplica toda la fuerza del Estado para imponerlo... PO: ¿Cómo se vivió este desenlace en los congresos de delegados y en las fábricas? José: Yo iba con muchas expectativas al congreso de Capital porque había habido propuestas de los delegados de fábrica, en cuanto a la necesidad de una huelga activa.... pero la bronca sólo se expresó fuera del congreso. Roberto, UOM-Ciudadela: Nosotros vivimos algo muy parecido, la burocracia en este lugar no se animó a proponer una votación de apoyo, porque había un silencio cortante, con mucha bronca. La reacción va a venir cuando vuelvan a sus fábricas, cuando conversen con sus bases y cuando muestren las planillas con los aumentos. En la fábrica todos decían “otra vez nos defraudó” PO: ¿Cuáles son las perspectivas? Roberto, UOM-Ciudadela: Ahora se va a abrir un proceso donde muchas fábricas van a empezar a tener conflictos internos por el derrumbe de los salarios. Esto va a desarrollar todo un movimiento en los cuales la tarea importante sería juntarlas desde abajo. Alfredo, UOM-Avellaneda: Las perspectivas que se abren son importantes en dos aspectos. Uno: la experiencia en relación a esta dirección, que se arrodilla ante cualquier presión del gobierno. Pero, además, hay que tocar un aspecto político que es muy importante: junto con esta traición, está también por ver qué pasa con los compañeros que mantenían ilusiones en el gobierno peronista, que hicieron incluso la campaña por Menem junto a la burocracia y hoy han visto que la burocracia y su propio gobierno les han dado un mazazo en la nuca, como lo recibo yo también. En este sentido las perspectivas para nosotros son importantísimas, porque acá se quiebra de alguna manera la burocracia sindical, con toda la ilusión peronista. Roberto, UOM-Avellaneda: La perspectiva es decir basta, pero impulsar en particular que las luchas las decidamos nosotros. La consigna es: comenzar la lucha con el voto de una asamblea general y terminar la lucha con el voto de la misma...

9 de agosto de 1990
Bush suspende su viaje debido a la enorme crisis política y económica en Estados Unidos

El presidente norteamericano George Bush tuvo que suspender por tiempo indeterminado la gira que debía emprender en setiembre por una serie de países latinoamericanos, entre ellos la Argentina. ¿El motivo de la cancelación? Pues nada menos que una crisis política desatada en Estados Unidos en torno al déficit del presupuesto, el cual plantea la necesidad de impuestazos y de cortes en los gastos sociales, y una seria crisis en lo relativo a los gastos militares. Bush ha quedado convertido en un vulgar presidente “bananero", imposibilitado de cumplir sus compromisos internacionales a causa de la gravedad de la situación interior en su país. Las conclusiones de semejante hecho son, naturalmente, enormes, pues el hombre que debía venir a América Latina a impulsar “la desregulación” y “la revolución capitalista" está obligado a quedarse en su casa, transpirando para recoger los monumentales escombros que ha dejado tras de sí la “revolución reaganiana”. Los “privatizadores” del cono sur se han quedado sin “resto” para su política pues a la hora en que quieren salir de la quiebra vendiéndose al mejor postor, descubren que el mejor de los postores se está yendo a la quiebra. “Fuera de control” Bush no puede salir de Washington “simplemente” porque las previsiones oficiales acerca del déficit fiscal pasaron de 105.000 millones de dólares, en enero, a 169.000 millones en junio. Esta desmedida progresión del déficit en pocas semanas obligó a las autoridades a reconocer que habían perdido “el control de las cuentas públicas" (Folha de Sao Paulo, 17/7), como si fueran vulgares Alfonsines o Rapanellis. Pero a este déficit hay que sumar los 100.000 millones de dólares para hacer frente en los próximos doce meses al salvataje de los bancos de ahorro, los cuales han quebrado en masa y tienen los depósitos garantizados por el Estado. El déficit federal global superarla los 250.000 millones de dólares -el doble del año pasado- en el cual no están incluidos los numerosos déficits de los estados y municipalidades. Las discusiones entre el Congreso —dominado por el Partido Demócrata— y el gobierno republicano para reducir de común acuerdo el déficit han venido fracasando sistemáticamente debido a los intereses en juego y al temor de un estallido de movilizaciones populares. Bush no quiere tocar los gastos militares y pretende aumentar los impuestos al consumo y reducir drásticamente los gastos en salud y educación, y suspender el ajuste por inflación de las jubilaciones y seguros de desempleo. Se trata de un enorme ataque al pueblo estadounidense. Bush está presionado por la vigencia de una ley (Gramm-Rudman) que obliga a reducir el déficit a 60.000 millones de dólares, mediante un corte proporcional de los gastos que golpearla duramente al establishment militar, que vería reducido su presupuesto de 310.000 a 100.000 millones de dólares. Las posibilidades impositivas se han visto achicadas ahora enormemente como consecuencia de la nueva guerra en el Golfo Pérsico, que ha provocado un aumento del precio del petróleo. En resumen, Bush y el Congreso enfrentan una crisis política fundamental. Una crisis de fondo El crecimiento del déficit fiscal es la consecuencia de los crecientes subsidios otorgados a las empresas en dificultades, del monumental gasto armamentista, absolutamente parasitario, del sostenimiento estatal de la especulación financiera y del rescate en masa de bancos y compañías financieras en quiebra. La duplicación del déficit en el curso de un año traduce, por lo tanto, la enorme aceleración de las tendencias del capitalismo yanqui a la quiebra. Los indicadores económicos señalan un agravamiento de la inflación y de la recesión. Regiones y estados enteros del país ya viven en un estado de parate económico abierto (Folha de Sao Paulo, 17/7). Hay una caída abrupta del consumo personal y de la inversión. Las ganancias empresariales se están cayendo en picada como consecuencia del alto endeudamiento y de la caída de las ventas. La cuestión presupuestaria está ligada a la crisis económica. Todo esto se manifiesta en dos puntos claves: los bancos y la Bolsa. "Los bancos norteamericanos han caldo en una depresión sin salida (y) se encuentran muy cerca de la bancarrota general. Generaron créditos dudosos por dos voces y media el valor total do mercado do todos los bancos " (Ámbito Financiero, 1/8). El Wall Street Journal (1/8) anuncia que “uno o dos grandes bancos pueden caer este arto”. A fines de julio, la Bolsa de Nueva York sufrió un nuevo “minicrack", que fue interpretado como un “preanuncio do la repetición del gran crack de 1987" (Ámbito Financiero, 24/7). “Una mala noticia para derrumbar este mercado volátil" (Wall Street Journal, 24/7). El aumento de los precios del petróleo —como consecuencia de la crisis Irak-Kuwait— se convirtió en esa “mala noticia”: cayeron los bonos y las acciones y aumentaron las tasas de interés, incrementando la carga financiera del déficit fiscal, y la recesión. Los impuestazos y las alzas en las tasas de interés pueden desatar la recesión en gran escala. Desde ya, golpearía al comercio internacional y elevarán los pagos de intereses de la deuda externa. Este solo hecho barre con todos los “planes” concebidos supuestamente para reducirla. Una visita de Bush con varios puntos de incremento en las tasas de interés sería políticamente insostenible. Detrás de la noticia de la postergación del viaje se esconde una realidad explosiva. Todos los “paquetes económicos” impuestos al sur del río Bravo (México) corren el riesgo de morir antes del primer gemido. La suspensión de la visita de Bush pone en evidencia la enorme debilidad económica y política del imperialismo y revela que el conjunto de los planes “privatizadores” tiene como principal objetivo salvar a la banca imperialista en quiebra mediante el ulterior remate de los bienes e instalaciones de las empresas estatales —y de ningún modo abren una posibilidad de industrialización o modernización. Los “nativos" que siguen a “yanquilandia" aún no han percibido que han entrado en una colosal impasse política y económica como consecuencia de la descomposición del amo norteño. Los trabajadores deberán tomar nota de esto para reclamar a nuestras organizaciones una arremetida de conjunto contra los regímenes capitalistas y para formar una dirección revolucionaria. A Bush no lo dejan salir Menem, Collor, Lacalle- en el vacío político La cancelación de la visita del presidente yanqui George Bush dejó “colgado del pincel” a Menem, quien pretendía un espaldarazo para su política de privatizaciones y “ajuste permanente”. El “efecto" de la cancelación es tan “catastrófico" para el presidente que algunos analistas patronales —Ámbito Financiero, 6/8— llegaron incluso a equipararlo con el mazazo que el gobierno había recibido el día anterior en el plebiscito bonaerense. El embajador yanki, Terence Todman, salió inmediatamente a explicar que “aunque Bush no venga, igual los deberes los debemos hacer en los próximos cincuenta años, por necesidad" (Página 12, 7/8). Idéntica conclusión extrae Ámbito Financiero, que llama a “profundizar el ajuste estructural". La Nación (6/8) va más lejos, hasta reclama una reorganización ministerial y, sobretodo, el dictado “acelerado” del indulto a los comandantes, medida que Menem había pospuesto hasta la partida de su “ilustre visitante". Estas reacciones reflejan el temor de que la no venida de Bush sea interpretada como lo que es: un reflujo del imperialismo y una expresión de la inviabilidad de los planes en curso. Es necesario que el pueblo reconozca la crisis excepcional de los opresores y concluya de ello que es el momento para una gran ofensiva de luchas populares para anular las privatizaciones, impedir el indulto, conquistar el salario mínimo de 5.000.000 y romper con el imperialismo.

9 de agosto de 1990
El “gobierno bonex”, rehén de los banqueros

El informe de “Clarín” (5/8) destapa que la misteriosa estabilidad del dólar no se explica ni por el "éxito del afuste", ni la “confianza", ni el "superávit fiscal”, sino por una variante de la misma bicicleta financiera que primero mantuvo y luego hundió al plan Austral, al “australito", al “primavera" y al de “Bunge y Born”. Como ya sucedió en esos períodos han ingresado al país capitales “golondrinas” que vienen a realizar una rápida ganancia en operaciones financieras. Esta vez entraron 800/1.400 millones de dólares para adquirir Bonex, los que se cotizaban a 18% a principio de año y han superado el 55% en la actualidad. Esta fabulosa ganancia fue creada por el gobierno mediante la confiscación de plazos fijos por Bonex. Los pequeños ahorristas —ahorcados por la expropiación— se vieron forzados a vender los títulos a los especuladores, que los acapararon cuando estaban depreciados y así triplicaron sus beneficios en pocos meses. La compra masiva de Bonex es la causa de la tranquilidad del dólar y no el ingreso de divisas por exportaciones, que los oligarcas y compañías cerealeras no liquidan para poder quedarse con los impuestos a las exportaciones cuya evasión ha provocado una brutal caída de las rentas de Aduana. Según Clarín, el ingreso de capitales “golondrinas" para la compra de Bonex fue pactado entre el gobierno y los bancos acreedores, en marzo pasado, lo que logró detener la hiperinflación del verano. Esos bancos son los principales responsables del ingreso de los dólares La ganancia de toda esta operación es el programa de privatizaciones y el pago de la deuda externa. Una señal de “desfallecimiento” en las privatizaciones o en el pago de la deuda y vuelve la “híper”. Los bonex vienen subiendo porque Super-Erman prometió que se van a usar para pagar privatizaciones y ya está previsto que se puedan negociar en la Bolsa o usarse para comprar acciones de ENTel. El informe de Clarín ilustra la dependencia financiera del gobierno respecto a los bancos acreedores y contribuye en forma decisiva a una buena caracterización del sector económico que domina el gobierno luego de la caída de Bunge y Born. Ese sector es la banca acreedora y sus comisionistas, el City, el Morgan, el Roberts, y los Alsogaray. Pero el crujido ya se hace sentir. Este negocio está desalentando las exportaciones y acentuando la recesión, lo cual provoca el rechazo de los capitanes de la industria. Jorge Born y el club de exportadores han empezado a protestar. Se viene una nueva “rosca”, en el marco de la crisis desatada por el plebiscito.

9 de agosto de 1990
Las “privatizaciones” al borde del naufragio

Las "privatizaciones” se encuentran en una gran crisis como consecuencia de la lucha entre los pulpos y del agravamiento de la situación económica mundial Se acaba de postergar la firma del contrato de adjudicación de ENTel debido a que sus nuevos “propietarios” no han reunido aún los títulos de la deuda que utilizarán como medio de pago La transferencia de Aerolíneas se encuentra en una situación aún peor y lo mismo ocurre con quienes se quedaron con las áreas petroleras. Por segunda vez en pocas semanas los directivos del Citibank desembarcaron en Buenos Aires para anunciar que no darán el “perdón” necesario para el remate de Aerolíneas y ENTel si el gobierno no aumenta los pagos mensuales de intereses de la deuda externa. De esta manera, las "privatizaciones” que se armaron con el cuento del “crecimiento” “la inversión” y la “estabilidad” están saltando por los aires y golpeando al régimen y a sus acreedores. Desastre I: Aerolíneas El consorcio de Iberia-Pescarmona-Boston que se adjudicó Aerolíneas ofreciendo títulos desvalorizados, pagos insignificantes en divisas en varias cuotas y una promesa de inversión, no tiene ni los papeles, ni la plata para cumplir con lo pactado. Clarín (8/8) informa nada menos que es un banco argentino y estatal (el Banco Provincia) el que va a tener que salir de garante del pago de las mensualidades en efectivo (130 millones de dólares) recibiendo como prenda de los inversores los bienes de la propia Aerolíneas Argentinas. Si el consorcio no cumple, la empresa queda automáticamente estatizada con las pérdidas económicas a cargo del Tesoro. De manera que el proyecto privatizador es de neto carácter estatizante. Iberia-Pescarmona ni siquiera quieren poner los pocos dólares necesarios para comprar los títulos de la deuda (que el gobierno reconoce a 100 y ellos deberían adquirir a 13). Por eso han ofrecido a los bancos a cambio de esos títulos acciones de Aerolíneas, comprometiéndose a obtener un beneficio de 34 millones de dólares en forma de dividendo Pero este super-beneficio es completamente imposible de alcanzar con los ingresos comentes de Aerolíneas, por lo cual se supone que Iberia-Pescarmona pretenden vender los aviones de Aerolíneas y repartir el dinero entre los accionistas, en lo que sería un desmantelamiento de la empresa. Esa venta de 10 aviones se compensaría operativamente con el alquiler de 15 unidades, lo cual en poco tiempo llevaría a la desaparición de A. A. Además de beneficiar a los bancos este remate beneficiaría a Iberia, cuyos beneficios son muy inferiores a los necesarios para mantenerla en competencia. Desastre II: ENTel En el caso de ENTel, los dos grandes acreedores del país —el Citi y el Manufacturera— manejan directamente la estafa privatizadora. Al igual que en Aerolíneas, ofrecen acciones a cambio de títulos a 28 dólares por unidad, es decir al doble del precio actual de cada título. Se le asegura, además, una ganancia del 22% anual, la que triplica a las tasas de interés internacionales. En este caso el dinero para garantizar semejante lucratividad saldrá de los “tarifazos”. Desde principio de año, ENTel duplicó sus precios, y es así que figura a la cabeza de los aumentos de todas las empresas públicas y ahora es inminente otro sacudón del 25%. Como la Bell y la Telefónica no están conformes, se eliminará el impuesto a los jubilados que se percibe con la tarifa y se incrementarán los impuestos al consumo (IVA) para cubrir este bache. La insignificante gravitación accionaria de Telefónica española en el paquete de la nueva empresa, confirma que no existe ninguna perspectiva de inversión industrial. La propia Telefónica está endeudada hasta la coronilla y brinda un pésimo servicio. La prensa española considera que se ha embarcado en aventuras financieras en el exterior -y que es absolutamente incapaz de cumplir con el plan de inversiones que presentó para ganar la licitación (“Página 12”, 22/6). En realidad, se ha colgado de la bicicleta montada por el Citibank para rapiñar porciones del fraude en marcha. Como ENTel es el “modelo” de todas las privatizaciones salta a la vista que han sido diseñadas para llenar los bolsillos de la “Patria Financiera”. Plan de lucha contra la entrega Al convertir todo el patrimonio de las empresas públicas en simples fichas de un gran casino especulativo, las “privatizaciones” han encendido un polvorín financiero y político. Día adía aumentan las fantásticas disputas que libran los distintos grupos capitalistas por dominar el negocio. El Citibank presiona desaforadamente por el monopolio absoluto. Lo exige al gobierno que todo pase por sus manos para asegurarse el chantaje le niega el “perdón” generalizado para las hipotecas que gravan a estas empresas. La presión del City mantiene paralizadas las licitaciones ferroviarias y del área de Defensa. Los banqueros han puesto bajo su control la liquidación de Segba, que ofrece un negocio imponente porque involucra un mercado cautivo de millones de consumidores. Lo más escandaloso es que el socio de Richard Handley será el grupo Soldati, el ex propietario de la Italo, que fue “nacionalizada" en la época de Martínez de Hoz mediante una descomunal indemnización. Los que recibieron ya un impresionante subsidio por enchufarle una compañía deficitaria al Estado ahora obtendrán otro subsidio equivalente por volver a tomar en sus manos las áreas más rentables de la empresa. El otro socio coimero es el burócrata de Luz y Fuerza, Lezcano, que según “La Nación" (14/7) se encuentra en tratativas directas con el Citibank desde hace dos meses. Las privatizaciones están creando un cuadro caótico, que revela la profunda crisis del capitalismo. Su fracaso acentuará la descomposición económica y la del gobierno, y por eso hasta los más furiosos “desreguladores” han comenzado a atemorizarse “¿Adónde irá a parar esta política del gobierno de Carlos Menem de privatizaciones aceleradas?”, se preguntaba “Ámbito Financiero” (23/7), y esto antes del repudio popular del domingo pasado. Solo la complicidad de la burocracia sindical impide el colapso total del remate entreguista. Se impone un plan de lucha del conjunto de las organizaciones, por la destitución de los interventores de las empresas estatales y la elección de los directorios de las empresas por los trabajadores y el control obrero.

9 de agosto de 1990
Correo de lectores
Correo de lectores

Los “no empadronados” votan ¡no! El fraude les salió por la culata Las "irregularidades" que prevalecieron durante toda la elección de la escuela N° 30 de Pablo Podestá (distrito Tres de Febrero) son sólo algunas de las muestras del fraude que intentaron realizar los “punteros” del P.J. y que, finalmente, de nada les sirvió. La más destacada de las buchadas fue la siguiente Antes de comenzar la votación una puntera del Partido Justicialista se hizo pasar por “presidenta de la Junta Electoral" y le dio la orden (en forma patoteril) a todos los presidentes de mesa de que dejasen votar a todo el mundo, medida que en principio parece democrática pero que ellos usarían luego con fines nefastos. Dado que en todos los colegios la gente tuvo problemas para votar, por las medidas desgastantes de que se valió Cafiero para desmoralizar a la población “consultada", iban a la escuela N° 30 donde votaba “todo el mundo". Así, a las 18hs., había tres cuadras de cola. Se hizo entrar a toda la gente y todos votaron La cantidad de votos por mesa superaba los 500 en varios casos. Al comenzar el escrutinio de las dos primeras mesas, y visto el rotundo triunfo del No, los fiscales del P.J. comenzaron a levantar actas de impugnación sobre todas las mesas con la excusa de que el número de votantes era muy superior al del padrón. Es decir que prepararon la causa que luego les serviría pare impugnar las mesas si el resultado lees era negativo. Por supuesto que denunciamos esto en el descargo, pero además varios presidentes de mesa levantaron actas contra la supuesta “presidente de la Junta Electoral". Otra “Irregularidad" fue que en una mesa donde no se presentó ni el presidente ni ninguno de los suplentes la abrieron ¡tres fiscales peronistas! Luego, alrededor de las 11 llegó la primera suplente y se retiró a las 12 denunciando que le hacían la vida imposible para quedarse ellos a cargo de la mesa. Y cuando quisimos cerrar la mesa los punteros del P.J. gritaban a la gente que “los zurdos del No no querían dejar votar a la gente" ¡en las mesas que luego ellos iban a intentar impugnar! Esto es caradurismo a la enésima potencia. Gritaban “nosotros queremos que vote la mayor cantidad de gente posible" delante de la gente para luego poder impugnar todo a sus espaldas. Otra más: los “miembros de la Junta Electoral" que se encargarían de transportar las urnas eran viejos punteros peronistas conocidos por todo el mundo. A esto debe agregarse la reiterada y sospechosa falta de boletas del No, el intento de agregar boletas en las urnas por cerrarse (para que se impugnara en la Junta Electoral), el intento de despachar urnas cerradas con cinta adhesiva, y varias cositas más. Radicales y peronistas dicen que le han tapado la boca a quienes denunciaron un posible fraude, pero si el fraude no tuvo éxito fue debido a la acción de los fiscales y a la masividad y contundencia del No. Miguel Loma Hermosa Fiscal Escuela N° 30

9 de agosto de 1990
En los barrios hubo dos únicos contrincantes: Los punteros del PJ y de los intendentes, y el comando del No
Redacción

En las barriadas obreras del Gran Buenos Aires, lejos de las “peatonales" y de los "centros comerciales", allí donde se concentran los contingentes más explotados de la población bonaerense, la batalla por el voto en el plebiscito tuvo su verdadero y real perfil. De un lado estaban los punteros del PJ y los aparatos municipales, por el Sí. Frente a ellos, sólo estaba la vanguardia obrera por el No, agrupada en el Comando del No integrado por el Partido Obrero, el PC, el Mas y otras organizaciones. Los Albamonte, Clerici y hasta Moreau, brillaban por su ausencia. La burguesía estaba encarnada solamente en el aparato del PJ, mientras que los trabajadores que buscaban repudiar al régimen convergían con la campaña del Comando del No. En cada uno de estos barrios, la batalla entre el Si y el No fue la batalla entre el pasado y el futuro. De un lado, el sometimiento de los trabajadores a la burguesía; del otro, el camino hacia posiciones de independencia respecto de los partidos patronales. Sólo como ejemplo de una escena que se repitió en cada uno de los barrios y asentamientos, los compañeros del Comando del No del Barrio Libertad (Merlo) comentaban orgullosos que en las quince escuelas de su distrito “los únicos fiscales del No fuimos los de la Izquierda”, no había “carapintadas”, ni "liberales”. En San Martín, en el Barrio de Villa Loyola, los vecinos recibieron de los partidos del Comando del No, la única explicación de por qué había que votar No en el plebiscito. Al barro y a las casas de chapa no llegaron los Clerici, ni los Rico ni los Albamonte. Tampoco los Moreau. El enfrentamiento político —e incluso físico, como en Merlo— entre el Si y el No fue entre el PJ y la izquierda. La abrumadora votación por el No en las barriadas obreras revela la evolución de las masas trabajadoras hacia las posiciones de la izquierda y la revolución. Allí no se votó No en oposición al “tufillo socializante” que según los Albamonte tenía la nueva Constitución. Allí se votó contra la reforma reaccionaria, el gobierno del hambre y el despotismo de la desocupación capitalista. Mar del Plata: Informe de campaña El PO fue el partido que más se movilizó por el No en nuestra ciudad. Abrimos públicamente la campaña con una Charla-debate de Juan C. Capurro en la Biblioteca Municipal que congregó —a pesar del frío invernal— a un centenar de compañeros. De entrada nos planteamos la necesidad de constituir el Comando del No. Una delegación concurrió para ello a la peña que convocaron el Mas y el PC en nombre de la Izquierda Unida. La idea fue bien recibida pero el Comando no se concretó. Para salvar suspicacias, el Comité Regional envió una Carta Abierta a las direcciones de los partidos de izquierda invitándolos a un plenario que realizamos con el compañero Rafael Santos de la dirección nacional. En este pleno el Mas propuso solamente coordinar fiscales. El PO realizó un acto —lamentablemente bajo la lluvia—en la peatonal con la presencia de Christian Rath. Un aspecto destacado es la campaña que se hizo sobre los medios de difusión, que orientados hacia el Sí trataron de desprestigiar nuestras posiciones. En la Universidad se concretó una Mesa Universitaria por el No. Así se consiguió que la Federación Universitaria convocara a una mesa redonda a la que concurrieron 400 estudiantes. Allí el No pudo desnudar la hipocresía de los partidos burgueses. Lamentablemente no pudimos constituir un Comité Regional, cosa que sí hizo la derecha (PSD, MID, Unión Conservadora, etc.). La izquierda democratizante se esforzó por evitar el frente único en la lucha, lo que significa que pretendió disimular las diferencias de clase en la campaña del plebiscito. Ahora vamos a convocar a una asamblea abierta para el sábado 17 para sacar un balance político de este gran repudio popular al gobierno y del trabajo partidario y de sus perspectivas. La UCD y la UCR defendieron lo mismo Masacre en General Pacheco Jorge Altamira (PO), Federico Clerici (Ucedé) y José Ramos, diputado de la UCR, participaron por Canal 5 de Tigre un debate por el tema de la reforma que no tuvo desperdicio. Ocurre que el coordinador del programa presentó a los dos panelistas del No integrando un frente político común frente al representante del Sí. Pero al cabo de los tres bloques del programa Clerici y Ramos concluyeron formando un inequívoco frente político contra Altamira, quien entretanto había atacado despiadadamente a ambos por igual. El diputado radical no pudo siquiera polemizar con las demostraciones que hacía el PO respecto al carácter reaccionario de la reforma, y Clerici tuvo que mirar para otro lado cuando Altamira denunció que en Tucumán la Ucedé (y la UCR) había participado en una reforma constitucional convocada por decreto junto a Bussi. Al final, Clerici hizo el elogio de la reforma cafiero-menemista y solo objetó el procedimiento, que -dijo- podía corregirse en otra oportunidad. Cuando Ramos pretendió que la “extrema” izquierda y la derecha se habían unido en todas las grandes circunstancias históricas, Altamira le recordó que en el 55, en el golpe del 62 contra Frondizi, en la dictadura de Lanusse, y con los 40 intendentes radicales bajo Videla, la UCR y Alsogaray habían estado juntos en las grandes canalladas perpetradas contra el pueblo argentino en los últimos 40 años. San Fernando: El comando del No aplasta con sus argumentos al comando del Si El pasado viernes 27 se realizó una mesa redonda en San Fernando sobre el plebiscito, organizada por la Asociación de la Pequeña y Mediana Empresa, que tuvo la singularidad de reunir a casi todas las fuerzas políticas del país. Participaron el PJ, la UCR, la Ucedé, el PSP, el PC, el Mas, Intransigencia Popular y el Partido Obrero. La mesa redonda se inició con una enérgica intervención del PJ que, de entrada, cuestionó a la izquierda por oponerse a una reforma constitucional "progresista", basada en el constitucionalismo “social", partidaria del derecho a la vida, al trabajo, que garantizaba la “participación popular" y hasta planteaba enseñar “derechos humanos” en las escuelas. Esta intervención generó una intensa expectativa con relación a la respuesta que darían los partidos de izquierda. El representante del Mas argumentó que una cosa eran los textos y otra la realidad, porque los políticos mentían como lo comprobaría la violación por parte de Menem de sus promesas electorales. El orador del PC admitió que el proyecto constitucional recogía algunas posiciones avanzadas, pero lo cuestionó porque no atacaba la tenencia latifundista de la tierra, lo cual imposibilitaba que llevaran a cabo las reformas de fondo, y denunció también que no se hubiera convocado a una Constituyente. El PO rebatió punto por punto al PJ mostrando el carácter reaccionario de los principios “declarativos" de la reforma, que penalizaban el aborto, admitían la violación de la correspondencia, desconocían el derecho de huelga, establecían la conciliación y el arbitraje, que hoy tienen carácter obligatorio, establecía la consulta popular como atribución del poder y no de la ciudadanía, descentralizaba la educación para eliminar la responsabilidad del Estado nacional en su financiamiento (con lo que seguía las “recomendaciones" del FMI de privatizar la escuela pública y gravar con nuevos impuestos a la población), y que establecía la enseñanza de los “derechos humanos” para ocultar el punto final, la obediencia debida y el apoyo de Cafiero al indulto. La intervención del PO fue apabullante y la reacción del público tan contundente en su apoyo, que radicales y justicialistas intentaron cambiar de flanco y pasaron a cuestionar a la izquierda por coincidir con la Ucedé. Correspondió de nuevo al PO señalar que la Ucedé estaba en el gobierno y que la “coincidencia" en el No era producto del método chantajista del plebiscito, además de reflejar la división de la burguesía mientras las masas se encolumnaban en el No. Como consecuencia de esta intervención el orador del PO cerró el debate en representación de las fuerzas de izquierda, por acuerdo general. Chacabuco: "Cafiero tiene el viento en la puerta..." Una semana antes del plebiscito el pueblo de Chacabuco ya estaba definido por el No y las únicas pintadas que se veían en los paredones eran las del Comando del No (PC-Mas-PO). En las tareas previas a la charla que el PO hizo en la ciudad los telefónicos nos manifestaban “acá todos votamos No”, al igual que los obreros de la Refinería de Maíz que están luchando por un aumento salarial. Las maestras nos decían: “¡Cómo vamos a apoyar una Constitución que traspasa la educación a la Municipalidad... Si nos pagan una miseria ahora, lo que será después...!”. Una vecina reflexionaba: “Todo lo que proponga este gobierno hay que rechazarlo, vaya a saber lo que so viene detrás...”. En la charla un trabajador rural jubilado explicaba que nunca los trabajadores habían estado peor que bajo este gobierno. Pero “Cafiero tiene el viento en la puerta”, dijo refiriéndose al fenomenal repudio popular a este gobierno hambreador. Los trabajadores de Chacabuco votaron abrumadoramente por el No y esto es un rotundo mentís a aquéllos que sostienen que el “No rural” fue el No de los terratenientes y de la Sociedad Rural. Tribunas en el Oeste La zona Oeste levantó tribunas: * En Moreno, frente a la estación, donde Néstor Pitrola habló ante 100 compañeros con presencia de gráficos, docentes, telefónicos, municipales y secundarios. * En Morón, más de 200 compañeros escucharon en la estación la intervención de Christian Rath del Comité Nacional del PO y se vendieron 50 folletos sobre la reforma. * En Paso del Rey, Altamira habló en un acto de más de 100 compañeros de esa localidad y de las zonas cercanas de Merlo y Moreno. * En Ramos Mejía, el PO y el PC levantaron una tribuna donde Gregorio Flores y Sigal durante más de tres horas fueron interpelados por decenas de compañeros.

9 de agosto de 1990
La vanguardia obrera por el No
Redacción

Una gran movilización en General Sarmiento El sábado 28 de julio a las 20 horas, acto del Partido Obrero en San Miguel. A pesar del frío y de la hora, más de 160 compañeros esperaban ansiosamente el comienzo del mitin. Mientras esperábamos la llegada de Jorge Altamira, el orador anunciado, entre guitarreadas, canciones y debates, les explicábamos a los compañeros que el retraso se debía a que Altamira estaba en un acto en San Martín. Pero pareció que la explicación no era necesaria: ninguno de los asistentes se movió de su lugar, lo que confirmó la avidez por conocer a fondo las posiciones del partido frente a la reforma reaccionaria y cómo enfrentarla en un terreno obrero y revolucionario. El acto fue organizado en muy poquitos días, porque esperábamos la confirmación de la realización de un acto conjunto del Comando del No de General Sarmiento, seguro de que así hubiéramos podido potenciar la movilización para muchos más compañeros, lo que finalmente no se pudo lograr por la negativa del PC y del Mas. A pesar de ello, el acto se convirtió en un impacto político, pues fue el único que se realizó en nuestro distrito. Pasadas las dos horas de convocado, sin que nadie se levantara de sus lugares llegó Jorge Altamira y comenzó la reunión. El público, compuesto por compañeros docentes, metalúrgicos, estatales, telefónicos, vecinos de barriadas obreras como Kilómetro '30 o “Los Olivos” siguió paso a paso los planteos políticos del PO, y al finalizar el acto decenas de compañeros se anotaron como fiscales. Sin duda, al igual que la importante cifra de fiscales obtenidos en toda la zona norte, el acto demuestra las perspectivas de crecimiento del partido en el distrito y de la posibilidad de estructurar más trabajadores alrededor de posiciones obreras y revolucionarias. La comisión interna del Hospital Francés por el No Buenos Aires, 25 de julio de 1990 "Los delegados de la Comisión Interna del Hospital Francés nos pronunciamos por el NO a la reforma de la constitución de la provincia de Buenos Aires por considerarla reaccionaria, antiobrera y antinacional. "La reforma bonaerense ataca el derecho de huelga, privatiza (destruye) la salud y la educación, refuerza la injerencia de la Iglesia, impulsa los impuestazos, ataca la autonomía de los municipios y el bolsillo de los contribuyentes, afrenta a la mujer y a la familia, restringe las libertades democráticas" Retiro: El No de ferroviarios y portuarios En nuestra zona finalmente se conformó un Comando por el No. El PO y el PC de Retiro convocaron conjuntamente a un acto para el martes 31, que se transformó en una jornada de agitación que culminó con un acto que contó con la presencia del Mas. En dicho acto hablaron el PC y el Mas, y cerró un compañero del Comité Capital de nuestro partido. Los volantes de cada corriente fueron recibidos por los trabajadores que toman en Retiro el ferrocarril hacia sus hogares. El PO trajo una importante delegación de trabajadores ferroviarios y de otros gremios. Durante la jornada se vendieron 160 folletos del No. En total, en una semana de campaña se vendieron alrededor de 500 folletos partidarios. Dentro de los talleres del Mitre y del San Martín se realizaron colocaciones extraordinarias. Esta campaña fue el bautismo de fuego del nuevo comité Retiro del PO. Tres de Febrero: En Loma Hermosa hubo comando En Loma Hermosa el Comando del No de esa localidad realizó uno de los actos más importantes de toda la campaña. Cerca de 350 compañeros se reunieron para escuchar a Jorge Altamira (PO), Sigal (PC), Monserrat (IP), Tumini (Patria Libre) y A.Cosato (Mas). Las radios de la zona cubrieron el acto con reportajes a sus protagonistas y salieron casi ochenta fiscales del No entre las distintas corrientes que participaron. Lo de Loma Hermosa mostró que esto podía ser un camino claro para todos los pueblos y distritos de la provincia. 10 puntos para todos los compañeros que sorteando todas las dificultades lograron un significativo hecho político para esa localidad. Muy buen acto en Lomas de Zamora Más de 300 compañeros estuvieron presentes, a pesar del frío, en el acto del PO en la peatonal de Lomas de Zamora, frente a la estación. Tampoco aquí se pudo concretar, lamentablemente, la formación del Comando del No y la realización de un acto conjunto en el distrito. Frente a una lucha con objetivos comunes, la izquierda se opuso a una política de frente, demostrando con ello que éste soto le importa con fines electorales o parlamentarios. La alta concurrencia al acto reveló que una acción común hubiera permitido hacer una gran movilización de trabajadores. Se vendieron más de 90 folletos y de 50 periódicos. Al terminar, 30 compañeros se anotaron como fiscales del NO. El PO levantó también tribunas en F. Varela, Peatonal de Quilmes, V. Pellerano, Estación Lomas, Dock Sud, Estación Burzaco. Todos los actos de la zona Sur fueron un campo para explicar las posiciones del marxismo y dejaron como saldo una nueva cantidad de simpatizantes. El comando del No: Acción común en el centro de la Capital El viernes 3 se concretó, en la esquina de Diagonal y Florida, la jornada por el NO, que a iniciativa del PO de zona centro, sumó al PC y al Mas Desde las 11 de la mañana hasta las 6 de la tarde se distribuyeron miles de declaraciones, se anotaron fiscales, se organizaron debates. La demanda de boletas por el No preanunciaba los resultados del domingo. Fue muy destacada la recepción del folleto sobre la reforma, más de doscientos compañeros lo compraron. Durante el mediodía y a la hora de salida de las oficinas se realizaron dos actos en los que fue fijada la postura de tos distintos partidos de izquierda sobre la reforma y la situación nacional. Desde el PO de Zona Centro entendemos que esta iniciativa común debe extenderse para desarrollar las luchas de tos trabajadores de la zona y para expulsar a la burocracia de los sindicatos, en particular con referencia a SUPE y a la Asociación Bancaria, donde habrá elecciones en fecha próxima. Corresponsal

9 de agosto de 1990
La paliza histórica del día del niño

Los trabajadores han propinado el domingo pasado un mazazo de tal magnitud a la burguesía y a su gobierno, que aun 72 horas más tarde de la impresionante victoria del No la mayoría de los políticos capitalistas no lograban digerir, y mucho menos asimilar, sus brutales efectos y consecuencias. A sólo un año de la fulminante quiebra de Alfonsín se vuelve a producir un verdadero terremoto político contra el régimen oficial. Esta vez tiene mayor proyección aun, porque pone en estado de coma al gobierno de la principal provincia del país y significa un ataque simultáneo contra los dos principales partidos patronales y contra el propio gobierno nacional. En el marco del agravamiento de la crisis económica y de la crisis internacional, semejante golpe abre sin ninguna duda un periodo de retroceso y de maniobras defensivas por parte de los explotadores y de grandes posibilidades de lucha de las masas. Albamonte y Moreau se unen La reacción política de la burguesía frente a la victoria del No se ha concentrado en un punto fundamental, que como de costumbre fue editorializado por el diario La Nación. La posición es que Cafiero no debe renunciar, que los mandatos constitucionales están para ser cumplidos o que “los políticos tienen que aprender que el voto adverso es una alternativa presente en la democracia”, esto según el recién llegado a la especialidad de derecho público, Ricardo Kirschbaum, de Clarín. Lo menos que puede decirse con relación a la solidez de los principios de esta posición, es que hace cien años el fundador de La Nación, Bartolomé Mitre, participó activamente de la conjura que llevó a la renuncia del presidente Juárez Celman, y que hace sólo cuatrocientos días todos los capitalistas juntos armaron con premeditación y alevosía la hiperinflación para provocar la caída inconstitucional del Presidente Alfonsín. ¡Y no hablemos de los reiterados golpes militares! Esta coincidencia en el rechazo a la posibilidad de la renuncia de Cafiero tiene un lado de perfidia que no deberla escapar a la percepción de ningún obrero avisado. Ocurre que al concentrar la atención pública sobre la figura del gobernador de la provincia, los “operadores” de la patronal pretenden desviar la atención del pueblo acerca de la responsabilidad política y de la derrota sufrida por el conjunto del PJ y de la UCR, de la Legislatura y Municipios de Buenos Aires y, por supuesto, del gobierno nacional. Al coincidir en la necesidad de que Cafiero siga hasta el 91, como la variante más favorable o indolora para la superación de la crisis, los burgueses argentinos pretenden por contraste convertir a Cafiero en el chivo emisario exclusivo para el caso de que la crisis política se declare en forma oficial y abierta. La posición de que los mandatos constitucionales deben cumplirse ha unido a los Albamonte con los Storani, a los Ricos con los Duhalde y a los Alsogaray con los Verbitskys y Lanatas. Los charlatanes de Página 12 deberían pensar dos veces antes de denunciar que “los extremos se Juntan", no sea que acaben escupiendo para arriba. Lo cierto, en definitiva, es que cerradas las urnas (¡en muchos casos de cartón) los “derechistas" y los “progresistas" se han unido en un frente de defensa del régimen cafiero-alfonsino-menemista y de sus partidos. Los partidos burgueses del No y del Si se han unido para birlarle al pueblo la victoria en las urnas y desconocer el mandato popular abrumador del último domingo para que Cafiero y todos los legisladores, intendentes y concejales que gobiernan con él, y que promovieron solidariamente el plebiscito, se vayan. Una crisis de conjunto Una proporción del 70% en el rechazo a la propuesta formulada en un plebiscito por el partido que gobierna la provincia de Buenos Aires, la Nación y 16 provincias, y por el partido mayoritario de oposición que gobierna las provincias restantes, es algo demasiado grande como para pretender que no plantea una crisis política de conjunto. En lo relativo a los trabajadores y a la clase obrera, estos se pronunciaron en una forma más contundente aún, a pesar del llamado de la burocracia sindical en todas sus alas a votar por el Si. En los distritos del gran Buenos Aires el No fue relativamente superior al expresado en los distritos rurales, como lo tuvo que reconocer Ámbito Financiero sin más remedio. El hecho de que los explotados se hubieran expresado de esta manera, marca en forma inconfundible el repudio al gobierno nacional y a su política, es decir al régimen de Alchourrón, del Citibank y de los Alsogaray. La circunstancia de que una parte de la burguesía hubiera llamado a votar por el No, ha producido una enorme confusión política en algunas cabezas que se consideran a sí mismas las mejor pensantes del país. Esto ciertamente no le ha ocurrido a los trabajadores, que masivamente votaron por el No, y que no lo hicieron por cierto instigados por Albamonte, quien no recoge votos ni en las internas de la Ucedé. Pero es natural que cunda esta incomprensión entre personas de la pequeña burguesía charlatana o académica, que sufre de esa hinchazón mental que se confunde a menudo con intelecto y que es generada por un sedentarismo crónico, y por una incurable genuflexión. Ocurre que esta gente no logra nunca distinguir los elementos revolucionarios de una situación política determinada y por sobre todo no quiere admitir el alcance catastrófico de la crisis y del impasse capitalista. En el plebiscito del domingo, la burguesía y la clase media que siguen su orientación y sus consignas (incluida la mayoría de la burocracia sindical) votaron en forma dividida, en tanto que la clase obrera votó en forma unificada por el No. Las urnas registraron de este modo un fenómeno típico de las situaciones revolucionarias, aunque claro está que en una forma todavía poco desarrollada: la unión de los de abajo y la división de los de arriba Esto que los tontos presentaron como la “unión de los extremos" ha ocurrido siempre en la historia y seguirá ocurriendo. Un ala de la burguesía que siente agudamente el inmovilismo y empantanamiento de su régimen se vuelca parcialmente contra él con la pretensión de reformarlo, sin percibir que ya la crisis ha Ido muy lejos para esto y que esa ruptura solo la pueden aprovechar los trabajadores, aun inconcientemente, para llevar agua a su propio molino. Los que siempre se quejan para justificar su inacción de que los trabajadores están divididos mientras los explotadores se unen, no han logrado percibir el destello del fenómeno contrario que se produjo en la votación del cinco de agosto. Es por esto que aunque Alsogaray llamó a votar por el No, bien que sin esforzarse en ello en lo más mínimo (lo cual es de por sí significativo) la victoria del No es fundamentalmente una victoria contra el régimen menemista de Alsogaray. No es cierto que Alsogaray busque el “desguace" del peronismo. El peronismo es la única alternativa política inmediata que tiene el Estado burgués. De la alianza Menem-Ucedé quien ha quedado “desguazada” ha sido la Ucedé, que ha perdido la poca relevancia que tenía como fuerza política. Los Alsogaray han sacrificado la Ucedé al menemismo para obtener a cambio las comisiones por la “privatizaciones”, que siempre ha sido lo más importante para el ingeniero. La campaña solitaria de Albamonte, quizás apoyado por el comerciante-ganadero Samid, es una prueba del “desguace” de la Ucedé. El "desguace” del peronismo es algo que viene ocurriendo desde mucho antes de Menem, debido a su agotamiento histórico, y deberá tener como beneficiario al socialismo revolucionario y no al conservadurismo pequeño burgués y bancario. No es casual que la Ucedé se oponga a la realización de elecciones generales inmediatas y que reclame que Cafiero debe completar su mandato. Plebiscito, un búmeran contra el régimen burgués Los Cafiero y los Alfonsín pretendieron por medio del plebiscito ratificar un apoyo popular al co-gobierno peronista radical en la provincia y proyectarse para más allá del 91. Pusieron sobre el platillo el peso de la autoridad o tradición histórica de sus partidos, y por supuesto sus aparatos y finanzas. Sometieron al pueblo a la opción entre esta tradición o lo desconocido, entre la reformar o la Constitución “fraudulenta” del 34, entre la continuidad o el caos. De este modo, se valieron de la función política de los plebiscitos, que es precisamente la de chantajear a las nasas con el peligro del vacío político Indiscriminado e ilimitado. Los Cafieros, Alfonsinas, Lanatas y Verbitskys pretendieron desconocer durante toda la campaña que el plebiscito significa el reclamo de un cheque en blanco, y que por eso es el método fundamental de gobierno de los regímenes bonapartistas y autoritarios. Es también el régimen de gobierno de un sistema social que se encuentra en una crisis histórica. Que en tales circunstancias la ciudadanía bonaerense (el 40% del país) haya propinado una paliza tan descomunal al Si, plantea una crisis de fondo para el conjunto del régimen existente. Es un hecho que el presidente Menem no es un hombre que se caracterice por la formulación de juicios políticos o históricos profundas; de todos modos se ha superado a sí mismo en este terreno al afirmar que la derrota de sus aliados en el plebiscito se debió al método elegido. Es indudable que no reflexionó sobre el derrumbe electoral que hubieran sufrido justicialistas y radicales en una elección para constituyentes, en medio del actual derrumbe social de las masas. Si esta elección abierta se hubiese producido con un acuerdo de reforma constitucional pactado entre el PJ y la UCR, como el que finalmente salió, los votos del No hubieran ido enteros a la oposición, en tanto que los del Si se hubieran dividido entre varios partidos y partiditos. Y si la elección hubiera tenido lugar sin ese acuerdo constitucional previo, la puja electoral entre el PJ y la UCR, sumada a la malaria económica, hubiera terminado por desprestigiar a ambos partidos ante el electorado quizá más aún que lo que ocurrió el 5 de agosto. Esta es la situación típica de un régimen sin salida. Desconocen la soberanía popular Luego de haber pretendido obtener por medio del Si una reivindicación plebiscitaria y una proyección para los próximos años, los burgueses del Si, ahora con el apoyo de los del No pretenden negarle proyección política al repudio en las urnas. “El voto es de la gente”, dicen, como si sirviera para ser usado en casa. La descalificación multitudinaria del conjunto del régimen de gobierno provincial, sin embargo, obliga a la convocatoria inmediata a elecciones generales. El domingo 5 no se salvaron ni los intendentes. Las consignas democráticas Una convocatoria a elecciones generales inmediatas no plantea la posibilidad de un gobierno de trabajadores, incluso porque un auténtico gobierno obrero solo puede ser el resultado de una revolución social. Pero si plantea un desarrollo más amplio de la presente crisis política y de una experiencia política popular masiva. Aun sin desconocer que estamos en los marcos de la democracia burguesa, el principio de que el régimen que es rechazado por un voto popular debe Irse de Inmediato, es potencialmente revolucionario, porque significa aplicar dentro de determinados límites el derecho de revocación de las autoridades políticas y estatales. Este principio es insoportable para el Estado burgués, aun dentro de los límites actuales, como lo reconocía, con su idioma claro, el periodista Kirschbaum. Por un plan de lucha Pero la crisis que se ha abierto no tiene solo un alcance provincial, ni siquiera es propiamente una crisis provincial. El derrumbe social y político del país tiene que ver con la política y el régimen político nacionales. La gente no se muere de hambre por provincias sino en todo el país. El No del domingo ha abierto una crisis política de conjunto que se irá manifestando en forma progresiva. Esta crisis se da en el marco del agravamiento de la crisis Internacional y de una fenomenal crisis con las privatizaciones, que amenazan con convertirse en fiasco histórico y cuyas adjudicaciones el gobierno ha debido postergar. Pero la crisis de las privatizaciones, la inflación y las luchas salariales vuelven a plantear la posibilidad de la hiperinflación. Es necesaria entonces una política de conjunto del movimiento obrero —un plan de lucha y el desarrollo por medio de ese plan de las condiciones para una huelga general por las reivindicaciones de los trabajadores y de la independencia nacional. Los sindicatos van a ser necesariamente un escenario de primer orden de la etapa que se ha abierto. La burocracia sindical se ha quedado sin política y se encuentra a la deriva. Se abren nuevas oportunidades para formar una vanguardia obrera y conquistar la dirección clasista de los sindicatos. Agotamiento del nacionalismo burgués El plebiscito ha puesto de relieve algo que muchos comentaristas procuraron descalificar en los días siguientes: un principio de ruptura ideológica y política de la clase obrera con los partidos “populares" de contenido burgués. Al rechazar la autoridad de esos partidos e incluso el planteo programático de ellos, expuesto en el proyecto de reforma, los trabajadores que votaron por el No declararon a su manera la caducidad histórica de estos partidos. Es el nuevo comienzo de un giro de principios de los obreros más avanzados y de las masas. Los que defendieron el proyecto de reforma como la última palabra en materia de organización del Estado y de los derechos políticos, ahora no quieren ver el contenido ideológico del rechazo que está presente potencialmente en los explotados. Allá ellos. No quieren ver que el Partido Obrero, y hasta cierto punto el conjunto de la izquierda defendió el No desde un punto de vista clasista, y que en esta medida ya existe una amplia vanguardia que votó por el No con posiciones francamente revolucionarias. Algunos comentaristas se regodean con la tesis de que una votación del 70% es obligadamente heterogénea, por lo cual ésta no tendría ningún alcance, ya que expresaría posiciones opuestas que se anulan entre sí. Tonterías. El voto fue heterogéneo en general, pero el de la clase obrera, no. De lo que se trata es de darle una perspectiva, no al 70% de los votos, sino al 80% de los obreros y trabajadores que votaron No. El 70% de los votos de repudio expresa, a su vez, heterogéneamente, el impasse político e histórico del régimen actual, entre aquellos que no pueden seguir gobernando como hasta ahora y los que tampoco aguantan seguir explotados como hasta ahora. Alternativas de hierro Si el gobierno y sus aliados pretenden desconocer lo que ha ocurrido el 5, la crisis se agravará aún más. A la política antipopular en curso se agregarán para profundizar la crisis, la pérdida de autoridad del gobierno ante los obreros y ante los capitalistas y la lucha feroz que se entablará dentro de todos los partidos. Los últimos días de Alfonsín van a ser un poroto al lado de los últimos días de Cafiero y, potencialmente, de los de Menem. La crisis se ha abierto: el reclamo democrático es que se respete la soberanía popular y haya elecciones generales en forma inmediata. El reclamo de los trabajadores es un plan de lucha de los sindicatos y de la CGT, que prepare la huelga general. El planteo que el PO dirige a los compañeros más concientes es que hay que construir y reforzar al partido revolucionario. Las tareas del comando del No Con motivo de la campaña del plebiscito se formó un Comando del No entre diversos partidos de izquierda, que tuvo el indiscutible mérito de caracterizar a la reforma como reaccionaria y contribuir do este modo a afirmar un punto de vista revolucionarlo por el No. De esta manera, el Comando del No se delimitó de la centro-izquierda que defendió el Sí en nombre del “constitucionalismo social” y de la burocracia sindical y del grupo de los 8 que pretendieron, en especial este último, ver en la reforma un contenido progresista desgajado del régimen entreguista e indultador, tanto de Menem como de Cafiero. Pero fuera de lo dicho el Comando del No no existió en la práctica, ya que no elaboró un programa de acción ni protagonizó una movilización política. La izquierda democratizante concibe al frente como un instrumento electoral, y no quiere sacar todas las conclusiones de las diferencias con la centroizquierda y el grupo de los 8, es decir de las contradicciones insalvables de la “vereda de enfrente”. La victoria del No y el agravamiento de la crisis plantean, sin embargo, enormes responsabilidades al Comando, que tiene la obligación de abrir una perspectiva. La nueva situación que se ha creado ha acentuado la distancia política con la centroizquierda, que defiende la continuidad de Cafiero y del régimen provincial sin importarle el repudio producido en Buenos Aires. El Partido Obrero llama al Comando del No a exigir elecciones generales inmediatas en Buenos Aires y un plan de lucha y la huelga general a los sindicatos y a la CGT. Para impulsar esta campaña el PO propone que el Comando del No convoque a asambleas en todos lados para ir a una Asamblea Popular Nacional. Para dar arranque a esta campaña el PO plantea un acto público central en la capital y en todas las provincias. Hay que machacar sobre caliente sobre esta oportunidad histórica.

9 de agosto de 1990
El pueblo decidió
Redacción

El pasado 5 de agosto el pueblo bonaerense repudió en forma categórica al conjunto del gobierno de la provincia de Buenos Aires: al gobernador, a la Legislatura y a los intendentes y concejales que promovieron el plebiscito. La soberanía del pueblo exige, entonces, que quienes han sido tan duramente descalificados por la ciudadanía se vayan y que se convoque a elecciones generales de gobernador, senadores, diputados y municipales en 45 días. Los partidos y los hombres que habían prometido la creación de 300.000 empleos y que en lugar de esto llevaron la masa de desocupados a casi un millón de personas, pretendieron arrancar del pueblo un voto plebiscitario que los reivindicara en sus puestos y su política y que los proyectara más allá de 1991. El 70 % de los votantes reveló, en cambio, que no tolera ni un instante más esta política de miseria y que no les reconoce a ninguno de ellos autoridad política para gobernar. Desde el punto de vista de la soberanía popular, han perdido legitimidad. Tienen que irse. Todos. Gobernadores, legisladores, intendentes y concejales. El pueblo debe decidir, mediante el voto, quién debe gobernar. Pero Cafiero no se quiere ir y los legisladores se hacen los distraídos, como si ellos no hubieran impuesto un plebiscito que nadie les pidió y no fueran responsables del desastre que han provocado en el pueblo. Ni la Ucedé, ni los Rico, etc. quieren que los Cafieros y Alfonsines se vayan. Están coaligados en la violación a la voluntad popular, porque todos están unidos en la defensa del “orden” del Citibank y de la Sociedad Rural y de la política de Menem y Alsogaray. Los defensores del derecho de propiedad dicen ahora que el No no tiene dueño. Así como nos expropian los salarios y el patrimonio nacional, nos quieren expropiar el voto. Quieren que sigan gobernando los que fueron repudiados por la ciudadanía, para de esta manera seguir con la entrega del país, los impuestazos, la anulación del derecho de huelga, la destrucción de las conquistas sociales y el hambreamiento de los trabajadores. Ningún partido se proclama dueño del No, pero el Partido Obrero sí proclama que los dueños de ese voto, el 70% que votó, tienen el derecho a reclamar que se vayan quienes fueron repudiados en forma masiva y que se convoque a elecciones generales inmediatas. La permanencia un año y medio más en el gobierno de los ejecutores del desastre en la provincia será fuente de nuevas crisis políticas y del agravamiento de una situación social insoportable. Se han quedado sin política y no tienen salida. Tienen que irse, el pueblo los ha revocado, los ha destituido. El pueblo debe elegir ya. Un repudio tan masivo supera naturalmente los marcos la provincia y, en lo que hace a la clase obrera y a los trabajadores, constituye un rechazo a toda la política de los Menem-Alsogaray. Un repudio tan amplio no se debe, como pretende Menem, a los vicios de procedimiento de la reforma. El pueblo quiere comer, quiere trabajar, quiere vivir y este gobierno es hambre, desocupación y muerte. Para ejecutar el mandamiento popular de los trabajadores y de los explotados es necesario un plan de lucha del conjunto de las organizaciones de las masas. Por el cese inmediato de las privatizaciones; por la destitución de los interventores de empresas estatales y la elección de directorios por los trabajadores; por el control obrero de esas empresas; por un salario mínimo igual al costo de la canasta familiar (5.000.000 de australes); por el desconocimiento de la deuda externa; no al indulto: juicio y castigo a todos los culpables. Llamamos al Comando del No de los partidos de izquierda a promover una Asamblea Popular para reclamar a los sindicatos y a la CGT un plan de lucha y la huelga general, y para reclamar inmediatas elecciones generales en la provincia.