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Prensa Obrera N° 305

13 de junio de 1990 · 19 notas

Notas de este número

13 de junio de 1990
Estatales: En el ministerio del Interior marcan el camino

Los trabajadores del Ministerio del Interior han comenzado a resolver un problema que parecía insoluble: la división de los empleados públicos. En el Ministerio del Interior se produjo un verdadero alzamiento cuando el acuerdo gobierno-UPCN (que prevé 861.000 australes de básico... en agosto para la categoría 10) fue repudiado en asamblea, así como los “dirigentes" de la cueva menemista. Los trabajadores decidieron entonces reclamar la actualización de los salarios con la repartición mejor paga (861.000, pero para mayo), elegir un cuerpo de delegados a razón de 2 titulares y dos suplentes por repartición del Ministerio que deberá tener a su cargo las negociaciones salariales Es necesario destacar que en un plenario de delegados de la administración pública convocado por ATE, realizado casi en forma simultánea, la dirección de Abdala se negó a aprobar una reivindicación común y mucho menos un plenario general de comisiones internas y delegados de las distintas ramas para resolver un plan de lucha unificado —como fuera reclamado por algunos representantes. Estos acontecimientos plantean en la administración pública la necesidad de realizar asambleas y elegir en forma masiva delegados y coordinadoras para lanzar un plan de lucha. No es casual que en las elecciones de UPCN Capital, en el Ministerio del Interior se hubiera votado masivamente por la Naranja, y que hoy sean los compañeros de éste los que están a la cabeza de este salto. La supresión del plus, de horas extras, el achatamiento de los salarios plantea la unidad entre todos los empleados públicos de todas las ramas, hasta ahora divididos por el Estado y la burocracia en convenios y escalas distintos. Así asistimos a luchas paralelas por el salario en el Ministerio del Interior y de Trabajo —rama 1428—, de los trabajadores de los hospitales —rama Salud Pública— de los compañeros del Pami — rama... y así sucesivamente, todas luchas que la dirección de ATE —no hablemos de UPCN— mantiene en compartimientos estancos y sin plantearse jamás el problema de un reclamo de una organización común.

13 de junio de 1990
Universidad de La Plata: Hay una tendencia de lucha

En la facultad de Arquitectura una importante asamblea de 200 estudiantes repudió el arancelamiento impuesto en Córdoba y resolvió ocupar la facultad como inicio de un plan de lucha. En Humanidades se realizó una reunión con 50 estudiantes en la Comisión Interjuntas donde se resolvió lanzar un petitorio contra el arancel y una asamblea general. En la facultad de Bellas Artes el activismo impulsa la convocatoria a una asamblea por el arancel, y se vienen realizando asambleas de curso y habladas. Iniciativas similares se están Impulsando en otras facultades. En oposición a esta tendencia, la Franja y el MNR impulsan las “cooperadoras" con un sentido claramente confusionista en relación al alcance de la ofensiva capitalista, y para no permitir ninguna acción de lucha. Así lo hicieron en Medicina —el aporte es de 5 a 10 mil australes y lo puso muy poca gente— y en Derecho donde funcionará a partir de junio. Hay que fecundar esta tendencia de lucha, y darle perspectiva mediante una coordinadora interfacultades y la unidad de acción con los docentes en huelga.

13 de junio de 1990
¿"Compromiso" con quién?

El 22 de mayo se realizaron elecciones en la seccional La Plata-Ensenada del Suteba, “a la medida de la Celeste”: puso su gente en la Junta Electoral, armó padrones truchos y dispuso mesas de votación en función de la concurrencia de su aparato y no de los maestros. Los resultados fueron 217 para la burocracia, 160 para la Verde (agrupación Compromiso, PC más independientes), 6G para la Naranja Marrón (Mas-PO). Cayó el número de votantes con respecto a la elección anterior, lo que refleja la desmoralización provocada por la intervención del marysanchismo al sindicato y el “plan de lucha" de CTERA. Pero aun así, la suma de los votos de la Verde y de la Naranja-Marrón es mayor que lo obtenido por la Celeste. Pero esa unión no se dio debido a la cúpula del PC enquistada en Compromiso, a quien no les interesó la defensa irrestricta de los intereses de los maestros sino defender una estrategia de unidad con la burocracia “combativa". No se encontrará en los materiales de la Verde ninguna delimitación de la Celeste sino el llamado a organizar desde abajo la “unidad de arriba". Se impone un balance entre los activistas que optaron por la Verde, y que los que quieren luchar vengan a constituir una verdadera agrupación independiente. La primera tarea es impulsar la elección masiva de delegados de escuela, barriendo con los agentes del marysanchismo.

13 de junio de 1990
Amsafe: El derrumbe de doña Mary abre una nueva etapa

La corriente radical de Ediberto Sánchez conquistó la conducción del sindicato docente santafesino, así como la casi totalidad de sus direcciones departamentales. De este modo, desplazó de AMSAFE a la "Celeste" de Mary Sánchez, que sufrió una verdadera debacle electoral: sólo logró retener las direcciones de dos departamentos menores (Iriondo y Vera). Aunque resultó segunda en el orden provincial, la celeste quedó relegada a un “cómodo” tercer puesto en las ciudades de Rosario y Santa Fe (ver recuadro). Allí, el Frente de Lucha Docente (Mas-PO-PC) obtuvo entre el 25 y 30% de los votos, proporción que, en el caso de San Lorenzo, se elevó al 43%. El derrumbe del marysanchismo en Santa Fe sanciona la hostilidad y el odio profundo de la base docente de AMSAFE hacia la dirección de CTERA. La burocracia de CTERA no pudo, en verdad, en ningún momento, imponer su política a la base de AMSAFE lo que se demostró en las permanentes derrotas que sufrió en las asambleas y en la tenaz huelga sostenida durante 45 días. Perspectivas El victorioso Ediberto Sánchez no es, sin embargo, más que un ave de paso. Viejo seguidor del “Changui" Cáceres, se ha pasado ahora al derechista Uzandizaga. Sus idas y vueltas revelan el olfato del arribista. Para el gremio docente no tiene una política diferente a la de Mary Sánchez, y solo su demagogia opositora lo salva de correr la misma suerte de aquélla. Para Ediberto las huelgas serían “aventureras", pero el hombre se niega a revelar el arma secreta con la que piensa hacer frente a la ofensiva anunciada por el gobernador Reviglio, la que consiste en reducción de grados y cursos, anulación de los salarios de interinos y reemplazantes en período de vacaciones, y naturalmente, la miseria salarial. La victoria del radical Ediberto no atenúa en nada el contenido fundamental de la nueva etapa en AMSAFE con la derrota del marysanchismo, que es el surgimiento de una nueva dirección. Don Ediberto pondrá de relieve muy rápidamente sus limitaciones insuperables y ello pondrá al rojo vivo la cuestión de esa nueva dirección en las asambleas y luchas inminentes.

13 de junio de 1990
Docentes: La burocracia de Mary Sánchez es cádaver, en tanto el gremio lucha

La huelga docente se ha vuelto a instalar en cuatro provincias. En Jujuy donde hay un paro por tiempo indeterminado por retrases en el pago de sueldos. En Santa Cruz, Chubut, Tucumán, donde hay paros de 24, 48 o 72 horas por reclamos de mayores salarios. En la provincia de Buenos Aires, entretanto, miles de docentes se han hecho presentes en distritos escolares para denunciar que no tienen dinero para viajar y para exigir ser designados en la escuela más cercana a su domicilio. Esta protesta surgió desde abajo, en contraposición con el “retiro de colaboración” establecido por la burocracia, que se limitaba a la no confección de registros ni a encarar otras tareas administrativas, lo que favorece el ausentismo escolar en un momento en que el gobierno nacional y los gobiernos provinciales pretenden reducir el plantel docente. Todo esto indica que la tregua que el gobierno armó pacientemente con la burocracia de CTERA está al borde del derrumbe. El gobierno acaba de resolver un inicial de 605.000 para mayo, con 380.000 de básico, para los docentes nacionales, y aún menos es lo que se cobrará en las provincias. Estos sueldos demuestran el definitivo y vergonzoso fracaso de la política “realista” de la burocracia de Mary Sanchez y de Solimano. Es necesario denunciar la bancarrota de esta política e impulsar, a partir de la conciencia de esta bancarrota, una nueva etapa de lucha. Corresponde a los activistas armar un plan de acción que vaya desde la agitación con volantes a la organización de encuentros de delegados, para que se revierta esta crisis y para que, en el camino, se imponga una nueva dirección de CTERA.

13 de junio de 1990
La caldera polaca
Redacción

Meses atrás, Le Monde preguntaba "¿dónde ha quedado el fantasma del comunismo que recorría Europa?" El de ahora, sin embargo, no es menos peligroso’’: las huelgas y rebeliones obreras contra la burocracia y las privatizaciones en Europa del Este. “Las huelgas se extienden por todo el país” fue el título de tapa de toda la prensa mundial durante la semana pasada. Una huelga ferroviaria paralizó Polonia, aislando el sur industrial de los puertos bálticos Los principales nudos y talleres ferroviarios se plegaron a la huelga. Los ferroviarios reclaman un aumento salarial del 85% (ganan 37 dólares mensuales, cuando la media nacional es de 80) y la destitución de los burócratas stalinistas del ferrocarril, mantenidos como propios por el gobierno de coalición del Vaticano y el stalinismo. El primer ministro, hombre de la iglesia, Tadeusz Mazowiecki, afirmó que “no cedería porque el país no puede pagar”, naturalmente algo que no repetiría ante los acreedores externos de Polonia quienes puntualmente cobran los intereses de la, allí también, fraudulenta deuda externa. El dato relevante de la huelga ferroviaria, es que fue organizada desde abajo,’ por los propios trabajadores, eligiendo sus comités de huelga, al margen de los sindicatos "oficiales", tanto de Solidaridad como del stalinista. De entrada, “el gobierno rechazó negociar con los huelguistas directamente porque la huelga no estaba sostenida por ningún sindicato” (International Herald Tribune, 25/5). Walesa, por su parte, acusó a “fuerzas demagogas" de organizar la huelga y exigió a los ferroviarios el levantamiento del paro. Todo esto fracasó y la huelga continuó extendiéndose. La huelga ferroviaria es el punto culminante de un reguero de luchas obreras que han ganado todo el país. En Gandsk, otra huelga —también organizada al margen de Solidaridad y a la que Walesa calificó de “ilegal"— paralizó por un día los astilleros en reclamo de aumentos salariales. “Los trabajadores de la Industria liviana comenzaron ayer una protesta nacional para pedir aumentos de salarios y contra los despidos masivos, mientras que los de los sectores energéticos, de transportes carreteros, astilleros navales y agrícolas llevan varios días en huelga. Los choferes de ómnibus, por su lado, observaron un paro de advertencia de dos horas por los mismos motivos" (La República, Montevideo, 17/5). En Lodz, se registraron paros en las fábricas textiles y hasta “unos 300.000 impedidos físicos en la provincia de Poznan atravesaron en sus sillas de ruedas en las calles de la ciudad en demanda de trabajo, ante la reducción de personal en varias cooperativas en las cuales trabajaban. Los manifestantes advirtieron que iniciarían una huelga de hambre" (Sur, 18/5). Las huelgas y manifestaciones revelan el enorme levantamiento obrero porque se está procesando contra los “ajustes" fondomonetaristas, que en el corriente año han llevado a una desvalorización del salario del 40%, a una caída de la producción del 30%, y a más de 300 mil despidos. Los funcionarios gubernamentales estiman que la desocupación superará el millón de trabajadores a fines de año. El empantanamiento gubernamental y la creciente belicosidad obrera llevaron a Newsweek (21/5) a caracterizar la situación polaca como ‘un limbo político”. La rebelión obrera contra el gobierno stalino-clerical revela la impotencia del capital para evitar el surgimiento de conmociones revolucionarias. Los “fantasmas revolucionarios" siguen recorriendo Europa. "Católicos y comunistas" encubren atentados criminales El incendio intencional del departamento de un periodista en Varsovia —en el que murió su esposa-sacó a la luz el verdadero entramado del régimen político que hoy gobierna Polonia. La víctima del atentado. Jerzy Jachowicz, acababa de publicar un artículo denunciando las actividades, el número y hasta los favores especiales” de la policía secreta stalinista, incluso bajo la "administración democrática" de Solidaridad. Esto elimina cualquier duda acerca de la identidad y de los móviles de los criminales “piromaníacos". El hecho provocó la vehemente reacción de algunos delegados al Congreso de Solidaridad (justamente reunido en ese momento) que reclamaron "medidas drásticas, incluso punitivas, contra la odiada policía secreta" (New York Times, 24/4). Los gobernantes católico-stalinistas respondieron sin embargo al reclamo como auténticos gendarmes rematados. Los funcionarios dijeron que están determinados a evitar la repetición de las experiencia de Alemania Oriental, donde la caótica disolución de las fuerzas de seguridad condujo a revelaciones sobre políticos prominentes que echan sombras sobre las nuevas instituciones democráticas" (ídem). Se hace referencia aquí al escándalo que estalló detrás del ex-Muro cuando se descubrió que los principales dirigentes de la actual coalición gubernamental conservadora y de la oposición social-demócrata habían sido informantes de la Stassi, la policía secreta del stalinista Honecker. Krzysztof Kozlowski, un simpatizante de Solidaridad designado delegado ante el Ministro de Interior (comunista), fue más explícito. “Dijo públicamente que renunciaría antes de revelar los archivos políticos'' ya que “de su propia revisión de los archivos surge que hay personas en posiciones prominentes que han cooperado secretamente con los servicios de seguridad” (idem). El hombre de Solidaridad llamó a estos "colaboradores” a “retirarse discretamente de la vida pública” Los hombres de Mazowiecki, de este modo, ejercen “la razón de estado" en defensa de los "grupos de tareas" stalinistas, pero en función de los intereses... “de las nuevas instituciones democráticas”, en una síntesis admirable del actual régimen político polaco. El incidente de Varsovia ilustra el descomunal esfuerzo de los "demócratas" proimperialistas para sostener los aparatos estatales burocráticos (con sus policías secretas incluidas).

13 de junio de 1990
Área Material Córdoba: Asamblea expulsa burocracia de ATE
Redacción

El jueves 7 más de mil trabajadores del Área Material Córdoba manifestaron por el centro de la ciudad para reclamar un aumento de emergencia de A 500.000 australes, un incremento del ciento por ciento del salario, el pase a planta permanente de más de 700 becarios (que hoy están contratados) y la Inclusión en el básico de todas las bonificaciones. El movimiento vino gestándose durante meses, cuando los compañeros firmaron un petitorio que exigía a la directiva local la convocatoria a una asamblea. Hace tres semanas hubo una movilización frente a la jefatura dentro de planta. A la semana siguiente los becarios realizaron una asamblea y luego cortaron la ruta. Finalmente la semana pasada se realizó una asamblea de toda la planta, que resolvió el pliego de reivindicaciones, la elección de una comisión negociadora y la marcha hacia el sindicato (ya que la directiva de ATE estaba totalmente borrada) Pissoni (secretario general de ATE-Córdoba) en un acuerdo con la patronal destruyó el año pasado la organización interna de fábrica y desde entonces reina un clima represivo Cuando los trabajadores decidieron marchar al sindicato, la directiva huyó del local sindical. El lunes 4, Pissoni se hizo presente en una asamblea pero fue expulsado al grito de “traidor, burócrata”. La comisión negociadora elegida en la asamblea tiene la responsabilidad de encarar la organización interna de fábrica eligiendo para ello delegados por secciones e imponiendo su reconocimiento.

13 de junio de 1990
Santa Cruz: Es necesaria una asamblea popular
Redacción

Los trabajadores de Santa Cruz han sabido mantener con firmeza sus reivindicaciones y movilizaciones durante todo el proceso de pugnas patronales que dio lugar a la caída del gobernador. Las vacilaciones iniciales de la Coordinadora de Gremios que insinuó sumarse a la campaña de la oposición contra Del Val, fueron rápidamente superadas por la radicalización de los trabajadores. Con la certeza que el nuevo gobernador no va a satisfacer los reclamos estatales, las huelgas continúan en toda la provincia. Los docentes están parando 72 horas por semana, los empleados de APAP continúan la huelga por tiempo indeterminado y los municipales de Gallegos realizan cuatro horas de paro por día. Las reivindicaciones se mantienen vigentes, ya que el nuevo gobierno no cumple con el aumento del mínimo a 1.300.000 australes que concedió para las categorías más bajas. Además, se arrastran las deudas salariales y los reintegros de pasajes. A este explosivo panorama se ha sumado la protesta popular en Río Turbio La villa minera se quedó sin presión de gas durante siete días. Una asamblea de 600 vecinos discutió los problemas acuciantes: inminente cierre de YCF, ausencia de una red de gas, desastre hospitalario, rutas desastrosas, falta de teléfonos, aislamiento, carestía. Se decidió una marcha a Gallegos, cuya organización fue tomada por la Coordinadora de Gremios. La marcha se realizó el miércoles 6 y reunió en Gallegos 800 compañeros. Como era de esperar el nuevo gobernador respondió "que no podía hacer nada". El problema político de la provincia continúa siendo la ausencia de una política propia de las direcciones de los gremios estatales frente a la crisis. Continúa demorándose la imprescindible convocatoria a un congreso provincial que discuta cómo se pone en marcha una asamblea popular, que asegure por medio de la acción directa la satisfacción de las reivindicaciones populares.

13 de junio de 1990
Congreso Intersindical Patagónico: Por qué no se hizo el IV Congreso

Aduciendo “dificultades presupuestarias y de organización planteadas por entidades gremiales de provincias patagónicas”, fue suspendido el IV Congreso Intersindical Patagónico que debía realizarse en Caleta Olivia en los primeros días de junio. El comunicado lleva la firma de los dirigentes de Apap y Adosac —empleados públicos y docentes— de esa localidad. Pero no es aquí donde deben encontrarse los responsables del levantamiento, porque desde su convocatoria el IV Congreso fue objeto de un bloqueo sistemático por parte de las direcciones enroladas en el ubaldino-miguelismo. La preocupación del frente burocrático se agudizó luego del 1er. congreso intersindical de Santa Cruz, en la que las agrupaciones y delegados antiburocráticos impusieron su presencia y cohesionaron a un vasto bloque del encuentro en torno a planteos que significaban una franca superación de la crisis de dirección del movimiento obrero patagónico. Más del 40% de los representantes reunidos se pronunciaron tajantemente en esa ocasión por un congreso de bases de la CGT, por el control obrero de las empresas estatales y de los presupuestos públicos provinciales y se votó masivamente la realización de un inmediato paro activo provincial, mandato que la burocracia desconoció olímpicamente (ver Prensa Obrera n° 298). El Supe (zonas Sur y Norte) y Luz y Fuerza de la Patagonia plantearon de entrada que solo podrían acceder al Congreso seis representantes por gremio “orgánicamente" mandatarios por las conducciones. Pero desde varios sindicatos de Santa Cruz se aprobó la concurrencia de delegados y activistas A la vista de esto, el bloque burocrático pasó a boicotear activamente el Congreso, lo cual puso en aprietos a ATE, que impulsaba el encuentro. “El gobierno hoy está fuerte, no hay condiciones para Impulsar la resistencia" declaraba un miembro de la conducción nacional en Río Turbio; otra fue, entretanto, la conducta de los dirigentes seccionales de ATE en la provincia de Santa Cruz, que defendieron la realización del encuentro Inter-sindical. El boicot del ubaldo-miguelismo provocó la natural escasa “representatividad" burocrática del encuentro previsto, argumento que se utilizó para anularlo, con el único apoyo del Mas, entre los sectores no burocráticos. La Coordinadora de gremios estatales de Río Gallegos (Apap, Adosac, Suoem, ATE, agrupaciones) ha tomado en sus manos impulsar la reconvocatoria del IV Congreso, proponiendo un encuentro previo para fijar fecha y características. Plantea realizarlo durante el mes de junio y con carácter abierto, sin proscripciones. Al mismo tiempo los dirigentes estatales de Río Gallegos han resuelto convocar en lo inmediato al II Congreso Intersindical de Santa Cruz.

13 de junio de 1990
No se salvan ni radicales ni peronistas

El gobernador de Santa Cruz, Del Val, fue finalmente desplazado por la legislatura provincial que le inició juicio político por “curros" y negociados. Del Val se resistió para provocar una intervención federal, pero aceptó irse luego de una negociación timoneada por el gobierno nacional Del Val cayó en un cuadro de caos y desgobierno generalizado, y de un ascenso de la lucha de los empleados públicos Puja de clanes Los dos clanes rivales a Del Val dentro del PJ —Flores del MRP y Kirchner del Frente para la Victoria— se unieron al MID para destapar tres grandes negociados que involucran cifras millonarias en una provincia que no paga los sueldos por "falta de fondos”. Se estaba negociando la contratación de un crédito externo con comisiones super-usurarias, se otorgaron licencias irregulares de pesca y el banco provincial está fundido por realizar préstamos a deudores insolventes. Estos escándalos salieron a flote como parte de la intensa disputa de los grupos por controlar el aparato del Estado. Pero nadie propicia una verdadera investigación, ya que ello salpicaría a todos los poderes de la provincia. Pero la verdadera causa del desplazamiento de Del Val fue su impotencia para “poner orden” en una provincia conmovida por la lucha de los empleados públicos, que vienen combatiendo tenazmente desde 1989 por el aumento salarial y el cumplimiento de acuerdos suscriptos y luego desconocidos por las autoridades. Justamente el incumplimiento de la ley de “emergencia económica" (despidos masivos) constituye la acusación central del juicio político. Los adversarios de Del Val se proponen entonces, arremeter más a fondo contra los trabajadores. Un recambio improvisado El vice-gobernador Granero que sustituye a Del Val carece de toda propuesta para enfrentar el derrumbe provincial. El gobierno nacional se niega a liquidar a la provincia los impuestos que le adeuda por regalías (impuestos a la extracción de petróleo) y la fuerza a subsistir en el colapso financiero. Granero es completamente impotente frente a esta asfixia Su primera acción fue repetir sin éxito el peregrinaje a Buenos Aires que realizaba periódicamente Del Val. Nuevamente los trabajadores no cobrarán los sueldos de mayo, y sólo puede esperarse algún adelanto para el 7 u 8 de junio El nuevo grupo gobernante ya enfrenta una gran crisis, pues no ha podido completar el gabinete ante la rapiña de clanes por los puestos. El año próximo se renueva el gobernador y muchos quieren preservarse como candidatos de recambio. La sustitución parlamentaria de Del Val demostró el carácter reaccionario de estos operativos, su naturaleza antidemocrática y distraccionista. Los trabajadores le dieron la espalda a los dos grupos patronales en pugna La crisis sigue abierta y el régimen político se descompone a toda velocidad.

13 de junio de 1990
Santa Fe: Una "fuga" arreglada

Hace más de un mes que se destapó el escándalo que tiene por protagonista al vicegobernador santafesino Vanrell. Se trata de la “compra" fraguada de juguetes y útiles escolares a “empresas" inexistentes, por más de un millón de dólares. A esta altura, sin embargo, el inefable Vanrell se las arregló para “pasar a la clandestinidad" y —presumiblemente— salir del país..., ¡sin granjearse siquiera una orden de captura en su contra! La historia de esta “proeza" jurídica desnuda la hipocresía y descomposición del régimen actual y dé las camarillas capitalistas que lo integran. Parodia Vanrell pertenece al riñón del menemismo, lo que no obstó para que, meses atrás, iniciara una abierta lucha por el control del PJ santafesino con otro apóstol del presidente: el entonces ministro de Acción Social, Rubén Cardozo. En aquel momento, Vanrell deschavó la “distracción" de miles de “bonos solidarios” hacia las cuentas bancarias de “prestigiosas" empresas locales, en un escándalo que culminó con la renuncia de Cardozo Ahora, la “pelota" ha regresado al campo de Vanrell Con el escándalo encima, el vicegobernador se entrevistó con Menem, quien le sugirió una “salida decorosa”: renunciar a su cargo para sortear la realización de un juicio político. Vanrell, sin embargo, temió que la renuncia —y la consiguiente pérdida de sus “fueros" de funcionario— le acarreara un juicio penal ordinario. Entonces, optó por una variante más “provechosa": declaró públicamente que permanecería en su cargo para someterse a un juicio político donde “cada uno debería hacerse cargo de las responsabilidades que le competan" (El Litoral, 19/5). El “apóstol" amenazaba, así con ventilar los chanchullos de sus propios acusadores. Ante semejante posibilidad, la legislatura provincial optó por darle a Vanrell el tiempo necesario... para su fuga. Durante tres semanas, la “comisión de juicio político” de la cámara de diputados —Integrada por todos los bloques— inició un engorroso proceso de “recopilación de antecedentes” y de “citaciones infructuosas’ a Vanrell. Aunque para la “comisión" éste revistaba “con paradero desconocido", el mismísimo Mera Figueroa informó que aquél “se habría ausentado del país” (El Litoral, 5/6). Toda esta parodia no impidió que todos los bloques legislativos —y en particular sus exponentes “centroizquierdistas" calificaran al “juicio" político... de “expresión de la fortaleza de las instituciones”. Descomposición Mientras estallaba el escándalo Vanrell, se produjo el sobreseimiento definiti-’ vo de los implicados en la causa de los bonos solidarios, uno de ellos, Cardozo, era designado embajador argentino en la ALADI. Las dificultades para sellar un acuerdo con Vanrell en similares términos han agravado la pugna entre los “apóstoles" menemistas. En tanto, y en nombre de la “lucha contra la corrupción" el gobernador Reviglio anunciaba el estricto cumplimiento de la “Reforma del Estado" lo que significa cargar las estafas de las patronales y de los funcionarios sobre el pueblo de Santa Fe. Las instituciones del Estado burgués y la clase capitalista están aún más podridos que los propios funcionarios, los cuales no hacen más que reflejar el carácter y las perspectivas del capitalismo. La "moral republicana" es incompatible con el régimen patronal.

13 de junio de 1990
Basta de indultos, obediencia debida y punto final
Cata Guagnini

Otro centro clandestino de secuestro, tortura y desaparición, que funcionó durante la Dictadura Militar ha sido denunciado. En el segundo subsuelo de la Galería Pacífico (Córdoba, Florida, Viamonte, San Martín), con entrada por la calle Viamonte, funcionó el tenebroso “Chupadero”; hay celdas, alambradas, zapatos quemados, perforaciones en las paredes, siluetas para prácticas de tiro, una caldera, rastros de inscripciones... Los abogados, Dres. Carlos Zamorano y Raúl Schnabel, el viernes último presentaron la denuncia ante el Fiscal Dr. Moreno Ocampo, para que se le sume a la Causa 450 que se le sigue a Suárez Mason y se conserve el lugar en las condiciones actuales para poder llevar a cabo la investigación. Se impone la formación de una Comisión Investigadora ad-hoc, integrada por Abuelas, Familiares y Madres, para que oriente la investigación a realizar, garantice su profundización y la reunión de todos los antecedentes hasta llegar a la verdad sobre este Centro. El jueves 14 a las 16 horas, frente a la palería Pacífico en Viamonte y Florida, organismos de Derechos Humanos, convocan a una concentración para reclamar: exhaustiva investigación, juicio y castigo a lodos los responsables, y para repudiar la impunidad El P.O. se suma a esta convocatoria.

13 de junio de 1990
El "chancho gate" retrata a un régimen sin salida

Las denuncias de Alsogaray sobre las "pinchaduras" de sus teléfonos pusieron al descubierto la violenta "guerra" que enfrentaba a los "servicios de inteligencia” y, a través de ella, la aún más violenta lucha económica entre los pulpos capitalistas. Cuando los Alsogaray responsabilizaron a la SIDE, el juez que intervino en la denuncia constató que allí “se efectuaba la intervención ilegal de teléfonos para escuchar y probablemente grabar conversaciones” y también verificó que la SIDE tenía "tomada” la línea del asesor presidencial (La Prensa 6/6). La SIDE, sin embargo negó toda responsabilidad en las "escuchas" y “atribuyó la responsabilidad del hecho a un grupo paraoficial de espionaje que funcionaría bajo la órbita de la Casa Militar de la Presidencia" (Clarín, 5/6) y cuyo jefe es el inspector Carlos Dupleich. ¡Pero Dupleich fue designado como “asesor director de Comunicaciones de la Casa Militar" por ENTel en una resolución secreta firmada por la actual interventora! ¿La "espía" era “espiada”? Página 12 sugiere que la Alsogaray habría sido víctima de una "cama” y Dupleich un “agente doble". El “affaire" Alsogaray —señala Clarín (5/6)— sería sólo el “mascarón de proa" de una larga guerra entre la SIDE y la Casa Militar, que traduce los violentos enfrentamientos entre la camarilla menemista y la militar por el control absoluto de los “servicios". Las FF.AA. querrían desplazar a Hugo Anzorreguy —un hombre de Menem— de la jefatura de la SIDE, para colocar a “uno de los suyos”, el indultado brigadier Julio Santuchone, según informan coincidentemente Página 12, Clarín y Ámbito Financiero. La "batalla de los teléfonos" expresa una fractura general de la burguesía. El otrora defensor casi incondicional de Alsogaray, Ámbito Financiero, por ejemplo, acusó a María Julia de “pinchar" teléfonos. La ingeniera, por su parte, respondió enjuiciando al diario de Julio Ramos. “Todo indica —señala El Cronista Comercial (7/6)— que esta explosión controlada podría estar siendo activada desde otros sectores del oficialismo —de dentro y de fuera del gobierno— muy preocupados por el rumbo de las ‘alianzas estratégicas' del gobierno” El escándalo de las “pinchaduras” reconoce, por tanto, el mismo origen que los ventilados choques entre Zulema y Carlos Menem. El “affaire" Alsogaray confirmó la enorme dimensión del aparato de “espionaje Interno". Revela asimismo los métodos brutales y gansteriles que utilizan la burguesía y los explotadores para "zanjar” sus diferencias de internas. "Chancho-gate" “La orden (de intervenir el teléfono de Alsogaray) fue impartida —según Página 12 (5/6)— por el presidente Menem a Anzorreguy (jefe de la SIDE) para confirmar las insistentes versiones sobre la participación económica de su colaborador en los beneficios (de un contrato del Estado)”. El "liberal" ingeniero resulta así un vulgar hombre de la "patria contratista”. Desde setiembre de 1989, Alsogaray venía "intercediendo" ante Menem para que se otorgara el consorcio yanki Towsen y Butonm Inc. —asociado con prominentes miembros de la "patria contratista" local como Benito Roggio y Cartellone— la construcción, operación y mantenimiento de dos usinas termoeléctricas por un costo de más de 400 millones de dólares. El llamado a licitación, salió en menos de un mes, y sus plazos fueron modificados tres veces para impedir la presentación de otro oferente, en lo que incluso el ministro Dromi —“asociado” con Alsogaray en el “negocio”— calificó como “una licitación a dedo" (Página 12, 7/6). El contrato aseguraba al adjudicatario “un precio sobredimensionado” (Clarín, 1/6), estimando en 200 millones de dólares, ¡la mitad del costo!, con "todas las garantías del Estado”. El Banco Mundial —radiado del contrato— se opuso al proyecto, el que también entraba en contradicción con otros “negocios", como los de Yaciretá y Puerto Nuevo. En consecuencia el Banco Mundial canceló préstamos para estos últimos. La Secretaría de Energía y el Consejo Federal de Energía, vinculados a los contratistas de las obras financiadas por el Banco Mundial se opusieron al proyecto, incluso cuando el 28 de mayo Menem firmó el decreto autorizando el negocio de Alsogaray. La “pinchadura" del teléfono de Alsogaray está ligada a esta disputa de piratas, para obtener las "pruebas” de la coima lo cual daría la oportunidad a los menemistas para deshacerse de los Alsogaray y monopolizar el negocio de las privatizaciones para sus “clientes”. La denuncia de la "pinchadura" por María Julia le habría permitido a los Alsogaray “distraer la atención de las usinas termoeléctricas” (Página 12, 5/6) y sortear el escándalo que se perfilaba por la embestida del Banco Mundial, el PJ y la Secretaría de Energía contra el decreto. Es estallido del “chancho-gate” — cuando todavía no se han apagado los ecos del escándalo del Digi II, ni las luchas por el petróleo ni por los redescuentos bancarios— revela la violentísima lucha que han entablado los pulpos capitalistas y los métodos maffiosos a que apelan para apropiarse del "botín del estado". El “chancho-gate" es la radiografía exacta de un régimen político que se despedaza inexorablemente y que reclama del proletariado una alternativa nacional de poder.

13 de junio de 1990
Quilmes: Que el "Barba" Gutiérrez convoque a una asamblea general

El panorama gremial se ha agravado notablemente en el curso de las últimas semanas. Los despedidos y suspendidos en la seccional suman 1.200. La semana laboral se ha reducido a 4 y aún a 3 días. Por lo menos en una decena de establecimientos (Faraday, Inyecta, Domec, Don Fierro, MTM, Adabar, Ragor, Croatto, ACAOM) los trabajadores están soportando una nueva oleada de cesantías o suspensiones prolongadas. Los delegados han estado reclamando en los plenarios de la seccional una respuesta de conjunto. La directiva encabezada por el "Barba" Gutiérrez sostiene, sin embargo, que la seccional “no puede cortarse sola", lo que está llevando a que cada lugar de trabajo quede librado a su propia suerte Esta situación es la consecuencia de la adaptación de la seccional a la política de Lorenzo Miguel y Guerrero. Esto ha quedado nuevamente en evidencia en la aceptación pasiva del “plan de lucha” de la UOM nacional, a pesar de las críticas que se plantearon en el plenario de delegados contra el carácter trucho del plan. Aunque la UOM de Quilmes ha anunciado el “masivo" cumplimiento en la seccional del “plan de lucha, lo cierto es lo contrario. Es necesario revertir esta situación, lo que podría lograrse con una asamblea general de la seccional que elija un comité de lucha responsable ante las bases y que vote una coordinación entre las fábricas vecinas de cada zona. A partir de aquí se podría llamar a una Interseccional metalúrgica para sacar a la UOM del pantano miguelista.

13 de junio de 1990
UOM: La farsa de Miguel

El secretariado nacional de la UOM resolvió la suspensión del “plan de lucha” cuando no quedaban dudas acerca de su absoluto fracaso. El propósito de este "plan de lucha" no era otro que preparar el escenario de un nuevo arreglo” a cambio de un lugar en la repartija de las obras sociales. Por esta razón las “intensas negociaciones” tuvieron lugar más en la Casa Rosada y el Ministerio de Bienestar Social que en la sede de la paritaria sidero-metalúrgica. El saldo hasta este momento es auspicioso para la burocracia, que obtuvo el semicompromiso de Barrionuevo de colocar a un hombre de la UOM en el Ansaal La movilización resuelta para el 31 fue un acto vaciado, pues a esta altura la burocracia ya había resuelto la suspensión del “plan de lucha". Aun así se congregaron unos 4 000 metalúrgicos rente a la sede de Adimra, donde la “patota" de Guerrero se dedicó a romper los vidrios de la cámara patronal, que luego la burocracia trató de adjudicar a “infiltrados de listas opositoras”. No hay que perder palabras en señalar la bancarrota de esta dirección. Hay que dar paso a un vigoroso reagrupamiento de los activistas y delegados combativos del gremio para organizar la lucha en serio.

13 de junio de 1990
Ocupan Astilleros Río Santiago
Redacción

Durante 48 horas los trabajadores se han mantenido en “permanencia" dentro del Astillero, ocupando sus instalaciones Esta es la culminación de todo un proceso de movilizaciones y marchas por la reincorporación de despedidos, por un aumento salarial negado desde hace 3 meses, contra el vaciamiento y por la reactivación de la fuente de trabajo, contra la privatización. En otras empresas —por ejemplo el Astillero Domeq García— existen exactamente los mismos problemas. Aquí se habla ahora de una suspensión por 20 días, lo que sería un nuevo paso en el vaciamiento de la empresa. El plenario de delegados del Rio Santiago resolvió reclamar “que se llame a un Plenario de Delegados del Área de Defensa de la A.T.E. a la brevedad posible por medio del Consejo Directivo Central.

13 de junio de 1990
La Argentina del Citibank

El gobierno ha firmado el acuerdo con el FMI en el mayor de los secretos. Los términos exactos del “memorándum" sólo fueron conocidos después de que fueran publicados en New York. El gobierno, incluso, sorteó los mecanismos constitucionales, que establecen la intervención del Congreso en todo lo referido a la deuda externa, lo que también fue “pasado por alto" por todos los bloques parlamentarios. El acuerdo con el FMI fija la política económica del gobierno argentino, hasta en sus más mínimos detalles, de modo que hablar de “soberanía nacional" es una farsa. Guerra al pueblo La esencia del acuerdo con el FMI es alinear toda la política del gobierno para reanudar los pagos de la deuda externa. Para esto se congelarán los sueldos de los trabajadores estatales (decreto 966), se despedirá a miles de ellos y se liquidará el sistema previsional. Los “tarifazos” serán sistemáticos, para "mantener el valor real de las tarifas públicas en los altos niveles históricos alcanzados". Otro aspecto sustancial es la "política de impuestos altos”: se extenderá el IVA, pagado por los consumidores, a todos los bienes y servicios, y hasta se aumentará el porcentaje actual "si la recaudación no cubre lo planificado”. Los “impuestos altos", sin embargo, no alcanzarán a los capitalistas, ya que el acuerdo establece la eliminación de los impuestos que gravan la exportación (retenciones). A todo esto el “memorándum” lo define como “mayor equidad impositiva” La privatización del petróleo, de ENTel y de Aerolíneas también ocupa un lugar central en el acuerdo con el Fondo Pero no para "mejorar los servicios” —como propagandizan por aquí— sino para recaudar dinero para pagar a los usureros. “De las privatizaciones —informa Clarín (3/6)— se esperan obtener unos 600 millones de dólares... (mientras) se calcula que sólo el valor de los aviones de AA alcanza a unos 500 millones (en el mercado de 'usados')”. Con ser mucho, esto no es todo... El “ajuste fiscal” impone también la liquidación de la salud y de la educación públicas, al punto que algunos diputados oficialistas han denunciado la suspensión de los planes materno-infantil, alimentario y el de comedores escolares (Clarín, 3/6). El “memorándum" establece finalmente que el Estado nacional transferirá a las provincias la educación secundaria, la construcción de viviendas y la vialidad. Pero al mismo tiempo cesarán las transferencias del Tesoro a las provincias y hasta disminuirán los fondos de coparticipación que les corresponde ya que “la Tesorería ha comenzado a retener las sumas correspondientes a deudas de las provincias con el Estado Nacional”. El acuerdo firmado en New York constituye así una abierta declaración de guerra al pueblo trabajador. No entra un mango Los funcionarios gubernamentales anunciaron que el acuerdo permitirá "destrabar” los créditos otorgados por el FMI. “Inmediatamente —anunciaron— ingresarían 240 millones de dólares". Pero esos dólares vendrán nunca: el “crédito" es apenas un asiento contable “para cancelar deudas viejas con los organismos internacionales'' (La Nación, 30/5). Y aún esa plata salió del Tesoro nacional pues “hay quien afirma que lo pagado por la actual administración al FMI supera con creces los 240 millones recibidos" (ídem). Lejos de establecer el ingreso de créditos, el acuerdo impone la salida de fondos hacia la banca acreedora, una parte de los cuales utilizado por ésta para "comprar" ENTel y Aerolíneas... sin poner un peso de sus bolsillos. El “memorándum” solo pudo firmarse después que el gobierno se comprometiera ante la banca a “reiniciar pagos regulares". El vicepresidente del BCRA Javier González Fraga, confesó que el reclamo fundamental de los bancos es pagos”- “Si no hay progresos con los bancos —concluye— no tendremos futuros desembolsos (del FMI)” (El Cronista Comercial, 1/6). Todo esto destruye la tesis según la cual “la firma del acuerdo demuestra la confianza de la comunidad internacional en el plan económico”. El acuerdo con el FMI ilustra acabadamente el carácter colonial de la situación del país. El gobierno nacional ha quedado reducido al papel de recaudador de impuestos para la banca usurera. El “stand-by” del FMI es la verdadera Constitución nacional y el régimen democrático una dictadura de la banca.

13 de junio de 1990
Constitución bonaerense: La reforma “progresista” es reaccionaria

Por “derecha" y por “izquierda” (ni qué decir del “centro") existe coincidencia en caracterizar como “progresista” la reforma de la Constitución de la provincia de Buenos Aires, que deberá plebiscitarse el próximo 5 de agosto. Precisamente por este supuesto “progresismo", desde la Ucedé hasta los carapintadas, pasando por el frigerismo y un sector peronista se convoca a votar por el No - la misma razón que lleva al “grupo de los 8”, a la “centro-izquierda” y a un sector de Izquierda Unida a abogar por el Si (y en el caso de un sector del PC a abstenerse). Ante semejante acuerdo en relación a la apreciación del contenido de la reforma, es natural preguntarse qué puede tener de "progresista” una reforma constitucional concebida e instrumentada por los dos partidos que han venido sirviendo escrupulosamente a la banca internacional, a los “capitanes de la industria” y a la oligarquía terrateniente en todos estos años. ¿Qué puede tener de “progresista” una reforma apoyada por Menem, el presidente que más lejos ha ido en la entrega al imperialismo y en el ataque a los trabajadores? Una reforma progresista en la organización del Estado, en las actuales condiciones históricas, sería tal si dotara a los trabajadores de mayores medios de defensa contra el capitalismo y contra el imperialismo. ¿Cómo sería posible, entonces, que Menem, Cafiero y Alfonsín hubieran podido concebir una reforma de ese alcance? ¿Cómo puede ser que el imperialismo no la hubiera objetado frontalmente y que prosiga elogiando la gestión del gobierno nacional? En realidad, la reforma constitucional bonaerense constituye una mixtura de desvergonzada demagogia “socializante", de un lado, y disposiciones políticas completamente reaccionarias, por el otro; esto último vale, incluso, cuando se la compara con la Constitución vigente, que fuera redactada por los conservadores de la “década infame”, que regenteaban prostíbulos y organizaban la “trata de blancas" (1934) Lo cual no es poca cosa. Demagogia En lo que se refiere a la demagogia el nuevo texto proclama a la provincia “un Estado social y democrático de derecho" Esto no quiere decir naturalmente nada, ya que ningún Estado existe fuera de la sociedad ni tiene otra función (en eso consiste el “derecho") que la de reglamentar los conflictos de intereses entre los miembros de ésta, apoyando ese arbitraje en el monopolio de la fuerza (lo cual no tiene nada de “democrático”). La expresión “social” podrá erizar la piel de los derechistas, pero esto sería olvidar demasiado fácilmente que la efímera República de Mussolini, de 1943, también se llamaba “social", o que los nazis no eran más que “nacional-socialistas”. El texto afirma también (art. 27) que “la propiedad privada es inviolable en el marco de su (sic) función social", una definición en la que, a “derecha” y a “izquierda”, se ha querido ver una definición "socializante”. Pero es evidente que la propiedad privada es una relación social, sin que para ello deba decirlo la Constitución, que consiste precisamente en el derecho de los poseedores a explotar a los no propietarios. Nada hay más afirmativo de la propiedad de los medios de producción que reivindicar “su” (propia) “función social". Es precisamente en aplicación de este precepto que Argentina paga la deuda externa, para defender la "función social" de la banca internacional, aunque el precio de esto sea el hambreamiento del país, que es tanto o más “social" que los privilegios de los banqueros. Al incluir el término “democrático” en la definición constitucional del Estado bonaerense, los alfonsino-justicialistas deben haber creído que inventaban una gran cosa, sin reparar que con ello lanzaban un acta de acusación contra el Estado actual, sea provincial o nacional, que no sería, entonces, democrático. Pero la reforma tampoco cambia, fuera de esa palabra, el carácter presente del Estado, que sigue siendo un órgano despótico de la dominación de una clase sobre la otra. ¡Antidemocrático! ¡Y es precisamente en la primera reforma que se introduce en la Constitución donde se desvirtúa su pretendido carácter democrático y se establece su carácter reaccionario! El nuevo artículo 2 afirma que “la soberanía... del pueblo”, se ejerce no solamente “a través de sus representantes”, sino también en las “demás autoridades legítimamente constituidas...” lo cual transforma a toda la burocracia del Estado, tanto civil como militar, y a los funcionarios digitados, incluidos los directores e interventores de empresas del Estado y hasta de sindicatos, o al presidente del Banco Central, en expresión de la soberanía popular Mediante este subterfugio, los “constitucionalistas" bonaerenses pretenden ponerle el sello de esta “soberanía" a todos los actos despóticos que la desvirtúan, como el régimen de gobierno por decreto, las confiscaciones de los ahorros que impone el Banco Central, las “privatizaciones” concertadas con los banqueros, el indulto, o las medidas arbitrarias del Ministerio de Trabajo o el Poder Judicial. En lugar de proponer la elegibilidad y la revocabilidad de todos los cargos estatales, el proyecto refuerza el sistema electoral indirecto, que permite al Congreso y al PEN nominar a su gusto a una vasta burocracia estatal, la que está protegida, además, como ocurre con las fuerzas armadas o el Poder Judicial, por un sistema de inamovilidad. De manera que la reforma “progresista” es, en realidad, una refinada liquidación de la soberanía popular. Clerical En el campo de la demagogia, el proyecto constitucional afirma regirse por “los principios (sic) del pluralismo político" (¿cuántos “principios” tiene el “pluralismo"? ¿o es acaso él mismo un “principio"?), pero a renglón seguido "garantiza” el culto a la Iglesia Católica y “coopera” con ella, lo que significa que la dota de un privilegio, pues concurre a su sostenimiento económico y al de las instituciones clericales de enseñanza y de todo tipo. En tanto que a los partidos políticos la Constitución les exige una organización “democrática", lo mismo no ocurre con el clero, que queda como un Estado dentro del Estado. En la “democrática" Constitución que apoya Página 12, no figura la separación de la Iglesia del Estado. La “nueva" Constitución prohíbe el aborto, con lo cual sigue a la reforma constitucional de Bussi en Tucumán (¡Dime con quién andas!). De este modo el flamante “Estado de derecho” deja afuera del derecho a centenares de miles de mujeres jóvenes y adultas, y de familias. El proyecto que proclama con un infinito número de adjetivos la protección de la educación, la cultura y la salud no señala el deber del Estado de promover la educación sexual y la planificación familiar, ni de proteger sanitariamente las interrupciones de embarazo. Peor: castiga con la cárcel o con el recurso a la medicina ilegal a las mujeres que se ven obligadas a hacerlo. El proyecto “progresista" ni siquiera consagra el derecho al divorcio, de manera que es una carta de sometimiento de la mujer y un acta de concesiones sin límites a la corporación clerical. Policial En tanto que la Constitución del “fraude patriótico" afirmaba, simplemente, en su art. 30 la “inviolabilidad" de la correspondencia, los “innovadores” que le han tocado en desgracia al pueblo argentino, han agregado que “la ley determinará los casos de excepción en que por orden judicial fundada podrá procederse a su examen o interceptación”. De esta manera, la violación de la vida privada que se hace hasta hoy en contraposición con el texto constitucional, de aquí en más tendrá su propio status jurídico. Esto constituye una grave concesión a un Estado dominado por los "servicios". En lugar de proceder al desmantelamiento del aparato represivo y establecer taxativamente que no podrá indultarse bajo ninguna forma a los responsables de la represión de la dictadura, la reforma “progresista" amplía el radio de acción legal de los “servicios” controlados por las fuerzas armadas. En un verdadero alarde de cinismo, el proyectado art. 42 declara “inhabilitados a perpetuidad para ocupar cargos o empleos públicos” a quienes hubieran usurpado el gobierno de la provincia, naturalmente por medio de un alzamiento. Se trata, por supuesto, de una cláusula anodina en lo que se refiere a acciones golpistas para salvar el sistema, toda vez que el derecho internacional y la Corte Suprema han convalidado a todos los regímenes de fuerza que demuestran controlar la situación del país. Esto mismo está establecido en la “ley de defensa de la democracia" y sin embargo no se conoce un solo caso de inhabilitación contra quienes protagonizaron los alzamientos militares desde las “felices pascuas" hasta hoy; sí en cambio esa ley fue usada contra los atacantes de La Tablada. Es una verdadera vergüenza que los autores del punto final, la obediencia debida y el indulto, pretendan engañar al pueblo con artículos de la perfidia de este artículo 42. Anti-huelgas Los progresistas" no se acordaron del derecho de huelga a la hora de reformar la Constitución. Pero sí se les ocurrió una innovación mayor en el art. 24. “El trabajo" dice, no solo “es un derecho" sino también “un deber social”. En lo que tiene que ver con el “derecho", el texto es guitarra pura, como lo comprueba la tasa de desocupación de la provincia. El régimen burgués no podría nunca anular una ley tan decisiva del capitalismo, como la que se refiere a la formación del "ejército de desocupados" (Marx). Pero he aquí que la reforma convierte al trabajo en “deber social”, con lo que el trabajador deja de ser libre para vender o no su fuerza de trabajo. El texto instaura el “trabajo obligatorio", como en los regímenes nazi y fascista, o más folklóricamente, como en la época de la “ley de vagancia" en Argentina, que obligaba al gaucho libre a conchabarse en el ejército o milicia. Este concepto de “trabajo obligatorio" no se aplica, naturalmente, a los capitalistas, ya que se entiende que el “trabajo” de éstos (y “social” sin ninguna duda) es hacer trabajar a los obreros y vivir del fruto del trabajo de éstos. El principio del “trabajo obligatorio" ya tuvo un comienzo de ejecución en oportunidad del “bono solidario”, precisamente en la provincia de Buenos Aires, cuando se exigió como contraprestación la realización de trabajos para las municipalidades. Semejante procedimiento podrá extenderse aún más en el futuro como consecuencia de la profundización de la crisis social y la sanción de la ley de empleo. Pero la consagración del trabajo como “deber social", en un régimen social que se caracteriza por la explotación social del trabajador, equivale también a una prohibición de las huelgas, que ocurren precisamente cuando los obreros dejan de prestarse a esa explotación o “trabajo” social. Aunque una constitución provincial no puede anular las disposiciones de la Constitución Nacional, esta anulación del derecho de huelga es un precedente para la reforma que se pretende hacer de la Constitución Nacional. A pesar de esto, Ubaldini, Mary Sánchez, Víctor De Gennaro y Abdala votarán por el Sí. Fraude En lo referido al régimen electoral, el proyecto mantiene la división de la provincia en distritos, permitiendo así que los menos poblados o dominados por la oligarquía tengan una representación similar o igual a los populosos distritos obreros del gran Buenos Aires. Esta valorización del voto de la derecha equivale a ratificar el sistema del voto calificado. Esta forma del fraude no es menos escandalosa que el simple robo de las urnas. También en el sufragio universal se manifiesta el carácter irreversiblemente despótico del Estado. Los que quieren valerse del voto para modificarlo, están soñando despiertos. La reforma también introduce la posibilidad de que los electores propongan proyectos de ley a la Legislatura a partir de un determinado porcentaje de firmas que los apoyen. Esto que parece una Innovación, es, en realidad, una traba a la posibilidad de la iniciativa popular directa en materia de leyes, porque obliga a pasar por el Congreso en lugar de que pueda ser directamente sometida a referéndum. Esta traba se aprecia mejor en el hecho de que la figura del referéndum queda condicionada a que parta o la apruebe la Legislatura o el gobernador, de modo que es un arma del Estado contra los ciudadanos y no una defensa de estos contra aquél. Por medio de este sistema que refuerza el poder del Estado, se pretende que el 5 de agosto se apruebe la nueva Constitución, o en su defecto que quede en pie la de los regenteadores de prostíbulos. Así se definen las “opciones" y las posibilidades deliberativas del pueblo en la República de la “democracia". El proyecto entrega el monopolio de la nominación de los candidatos a cargos públicos a los partidos políticos, lo cual es una violación del derecho de los ciudadanos a elegir y ser elegidos. Pero a su vez somete a los partidos al control por el Estado de “su estructura interna y funcionamiento”. De esta manera se avanza en la estatización de la “sociedad civil”, a pesar de todo lo que los charlatanes cafiero-alfonsino-menemistas han escrito y hablado en defensa de esta última. La privación del derecho ciudadano a candidatearse es una condición que permite al Estado otorgar el reconocimiento legal solo a los partidos que se encuadren en sus disposiciones. La conclusión elemental de todo esto es que no existe en Argentina libertad electoral. Dictadura civil La reforma “progresista” mantiene la figura del vice gobernador, de manera que en el caso de una acefalía del poder ejecutivo no se procede a nuevas elecciones, aunque esa acefalía haya sido provocada por una crisis política. Se trata de una restricción a los derechos ciudadanos. El vice es dotado, además, de nuevas posibilidades políticas, ya que podrá presentar proyectos de ley en el Senado. Esta modificación está reflejando la crisis política de los partidos tradicionales, los que dependen cada vez más de trenzas internas para mantenerse unidos a la hora de las elecciones. En la medida en que refuerza la política de camarillas, las nuevas atribuciones que se dan al vice-gobernador son reaccionarias. No debe existir el vice gobernador, y en caso de acefalía debería llamarse a elecciones de inmediato. Pero el tema del vice-gobernador es apenas una introducción para algo más grave, ya planteado en el frustrado proyecto de reforma constitucional impulsado por Alfonsín: el artículo 93 autoriza al Poder Ejecutivo a enviar proyectos “urgentes” que se transforman en ley si no son tratados por las Cámaras en treinta días. Aparece de este modo la figura de la ley no discutida ni sancionada por el Poder Legislativo. Esta reforma consolida la tendencia a liquidación de las instituciones medianamente deliberativas. El Estado aparece, ¡constitucionalmente!, como una conspiración secreta contra la sociedad. Esto, precisamente, en “el Estado social y democrático de derecho”!! El procedimiento de “ley urgente” podrá apocarse incluso para el presupuesto provincial!!!, con la única diferencia de que en este caso el lapso que debe transcurrir desde su envío es de sesenta días. El método de la “ley urgente" fue aplicado durante quince años por la dictadura militar brasileña (Constitución cívico-militar de 1967); esta es la fuente inspiradora de “nuestros" reformadores "progresistas". La nueva Constitución brasileña (1989) adoptó el principio aparentemente inverso, por el cual si el proyecto del PEN no es tratado en 30 días queda sin vigencia. Pero aún esto es reaccionario, porque permite que rija durante un cierto período de tiempo, una ley no tratada en el Congreso. Para reforzar aún más las características de dictadura civil del nuevo “estado social-democrático”, la reforma autoriza al gobernador a tomarse veinte días, en lugar de los actuales diez, para promulgar una ley, y aun a hacerlo en forma parcial, de manera que con una cuidadosa selección de artículos vetados y promulgados, el gobernador puede concluir editando una ley de su exclusiva confección. El proyecto “democrático" raya, así, en el terreno de la arbitrariedad más completa y convierte por entero al proceso jurídico del Estado en una mera pugna de camarillas legislativas, judiciales, civiles, militares, o cortesano-burocráticas Pero arbitrario no quiere decir caprichoso: toda la tendencia de la reforma constitucional no hace más que reflejar la práctica ya establecida del Estado burgués, el cual es cada vez más una organización conspirativa de camarillas contra la sociedad y un instrumento de acción de los grandes monopolios capitalistas que corrompen a esas camarillas contra el movimiento obrero. ¡Reelección! La burguesía del mundo entero no se avino nunca, en todo el curso de su historia, a un sistema político consecuentemente representativo. Siempre añoró al Poder Ejecutivo sólido representado en el pasado por el monarca; por eso el punto de vista clásico de la burguesía ha sido el de la monarquía constitucional o su variante subalterna - el bonapartismo. La idea del ejecutivo fuerte acompaña a la reforma “progresista” en todos sus aspectos y forma parte de ella la posibilidad de la reelección del gobernador, que es un anticipo de la pretensión de reelegir al presidente de la nación. Pero la reelección es una figura anti-democrática y más precisamente anti-republicana, porque dota de la posibilidad de sucederse en el cargo a quien es el titular y dueño de la poderosa maquinaria estatal. La “cosa pública” pasa a ser “privada". Esto no lo corrige, por cierto, la prohibición de la reelección, porque siempre se puede digitar un “delfín”, sino la eliminación de los cargos ejecutivos separados de los deliberativos y la posibilidad de revocabilidad de mandatos por parte de la ciudadanía La posibilidad de reelección que otorga el proyecto de reforma ha desatado una pugna enorme en el justicialismo, porque daría ventajas a Cafiero y podría colocarlo en la línea de sucesión de Menem. Sin embargo, éste pretende su propia reforma de la Constitución Nacional para sucederse a sí mismo en la presidencia. De esta manera, el apoyo de las diferentes camarillas del justicialismo y del radicalismo a la reforma bonaerense va acompañado de la disputa y del reparto de fracciones del poder, convirtiendo al proceso de centralización burocrática del Estado en un proceso, al mismo tiempo, de descomposición estatal. Está claro, a la luz de esto, que una victoria del No en el plebiscito del 5 de agosto, habrá de provocar una enorme crisis política, fundamentalmente por el golpe que daría a la tendencia a imponer una creciente dictadura civil. Aunque un sector de derecha de la burguesía también plantea el No, este No está determinado por intereses de camarilla, en tanto que la crítica a la reforma como una denuncia del Estado burgués, significa un ataque de características estratégicas y de conjunto. “Atado, y bien atado” Esta reforma "progresista”, que cuando no la elogian la toleran desde Menem hasta un sector mayoritario de la “vereda de enfrente”, tiene una culminación “Institucional” a gran orquesta. Constituye una “refinada” aplicación de lo que groseramente han hecho los Franco, los Videla, los Gorbachov, los Geisel - todos ellos inspirados por las “escuelas Jurídicas” de occidente. Como lo dijera el fascista español cuando nombró su sucesor a Juan Carlos I, se trata de dejar el “paquete" del Estado “muy, pero muy bien atado" Ocurre que el artículo 192 del proyecto, que se refiere a los medios para reformar la Constitución, establece: 1o que dependerá de la Legislatura que se convoque o no para ello a una Convención Reformadora, pues bien podría hacerlo ella misma o hasta confiárselo a un “grupo de notables” -a título de ejemplo. El proyecto así elaborado deberá someterse a plebiscito, forzando al pueblo a decidir en bloque por Sí o por No. De esta manera, la actual Legislatura, que de ningún modo tiene atribuciones constitucionales y que ha reformado la Constitución del 34 violando sus disposiciones, se arroga ahora en un acto arbitrario la posibilidad de decidir en el futuro cualquier cambio constitucional, esto sin consultar antes al pueblo y permitirle que elija representantes. El continuismo no puede ser más alevoso. Los jugadores fijan sus propias reglas. La continuidad del Estado está asegurada; no puede alterarla ningún voto. La soberanía popular ha dejado de existir hasta en las palabras; solo existe como un acto original (como el “pecado" de Adán y Eva), y esto para quienes entiendan que el Estado argentino nació de un acto de soberanía popular y no de los “pactos preexistentes” entre las oligarquías y caudillos provinciales, fundamentalmente del litoral, y de los agentes ingleses La cuestión clave de la democracia; la soberanía del pueblo, recibe en esta reforma “progresista” un golpe final. Sin embargo, 2°) la Legislatura podría también convocar a una Convención, pero en este caso ésta solo podría tratar el temario que le fije la Legislatura (artículo 193) en el plazo establecido también por ésta. Todo lo que haga fuera de temario o plazo será nulo. Es decir que se prohíbe la Convención Constituyente soberana. La acción constitucional queda subordinada a la legislativa y los cambios deben ser compatibles con lo establecido por el orden actual. Los “progresistas" tiran la toalla y se presentan como son: re-ac-cio-na-rios. Dejan atado de antemano el paquete de la evolución institucional del país Queda formalmente derogada la “so-be-ra-nía” popular. Como en las monarquías, las constituciones no tienen un origen popular independiente sino que son “concedidas". El propio método del plebiscito, donde hay que elegir entre opciones digitadas, viola esa soberanía - de modo que el acto electoral del 5 de agosto es absolutamente “trucho". Es necesaria entonces la denuncia de conjunto del régimen y Estado burgueses, que sólo podrá ser superado por la acción directa de las masas, para que la política del No abra una perspectiva clara para los explotados y para la conquista de la democracia (soberanía popular). El “impuestazo” Después de mantener la “inamovilidad" del Poder Judicial, que, bueno es recordarlo, está compuesto por funcionarios nombrados por las diversas dictaduras militares, y de no introducir ninguna reforma en el espantosos sistema penitenciario (¡Olmos!) ni en la policía (Tres Arroyos, Dock Sud, Budge, San Vicente, Tortuguitas!), el proyecto “progresista" se aboca a los municipios, que para sus apologistas es la gran innovación de esta reforma. La propagandeada "autonomía municipal” se reduce, sin embargo, a la posibilidad que se les otorga de dictar su “carta orgánica”, pero ésta a su vez queda subordinada, en el artículo 182, a los condicionamientos que le impone la reforma. De este modo, la “autonomía" empieza por restringir la autonomía de los habitantes del municipio. Estos condicionamientos exigen que se mantenga un Poder Ejecutivo (intendente), que puede ser reelecto y que, solo él, tiene la iniciativa de la presentación del presupuesto. También exige que el “régimen laboral” sea fijado en la “carta orgánica", es decir que es sustraído de las convenciones colectivas de trabajo. Permite la “consulta popular", pero no para derogar o modificar impuestos: Autoriza a crear “consejos vecinales", pero sin ninguna clase de poder. La esencia del nuevo “régimen" es ampliar las facultades financieras de los municipios y por lo tanto permitir el aumento de la carga económica de su sostenimiento sobre la población. Se lo autoriza así a “contraer empréstitos" y hasta a crear “entidades financieras municipales”, lo que permitirá a los capitalistas apropiarse del patrimonio y de los recursos municipales por medio del endeudamiento y a ampliar las bases del negocio bancario. Para comprender al nuevo régimen municipal hay que tener en cuenta los reclamos que desde el FMI y la banca acreedora se están haciendo para "descentralizar" los gastos, de modo que quede mayor dinero en manos del gobierno nacional para pagar la deuda externa Los municipios tendrán que asumir esta nueva carga y sus habitantes deberán pagarla con aranceles (¡Universidad de Morón!) más impuestos, tarifas o endeudamiento. A diferencia de la Constitución vigente, la reforma permite que en caso de acefalía (art. 188) “los municipios puedan ser intervenidos", en lugar de llamar de inmediato a elecciones. Esta atribución que se otorga al Estado provincial, alcanza para borrar cualquier pretensión de autonomía municipal. Esta tendencia “descentralizadora” en el plano económico, reclamada por los capitalistas, también se manifiesta en la atribución que se otorga a la provincia para hacer acuerdos con otros países, como por ejemplo para explotar el subsuelo o para traer capital. Se manifiesta así una profunda tendencia desintegrador de la Nación, mientras se impone por otro lado el centralismo y el autoritarismo políticos. Lo que corresponde es en cambio tal vigencia de la democracia política unida a una gran centralización económica ésta dirigida por auténticos representantes del pueblo de todo el país. ¡A luchar! La parte más hipócrita del proyecto menemo-alfonsinista se encuentra en la seccción de “cultura y educación", en la que se llega a propugnar el "desarrollo del juicio crítico de los alumnos", cuando estos se encuentran desnutridos como consecuencia de la política de hambre y cuando se impulsa la destrucción de escuelas y el desarrollo de la educación comercial, clerical y fragmentada, en las que naturalmente se procura el embotamiento de cualquier “juicio” sea crítico o no. Pero una comprensión adecuada de esta reforma, que prepara a su vez otra en el orden nacional, y que es por sobre todo la codificación de un régimen represivo, autoritario y anti-popular que ya existe en la práctica, una comprensión adecuada lleva a la conclusión que ella no puede ser combatida al margen de la lucha contra el Estado capitalista y contra el actual gobierno. Esto plantea que la campaña contra la reforma debe servir, por sobre todo, para potenciar la lucha y la acción de las masas y para exhortar al pueblo a una acción propia de alcances históricos —por un gobierno anticapitalista de los trabajadores. El propio mecanismo del plebiscito es antidemocrático, pues proscribe la deliberación política libre del pueblo. Sin embargo, las condiciones para el boicot a este atropello no están aún reunidas, por eso la oposición debe expresarse en el No. Tampoco hay condiciones para una variante inferior del boicot como el voto en blanco, que sólo vale si puede ser masivo o mayoritario. Por eso la posición voto-blanquista, en las presentes circunstancias, es una posición de neutralidad política ante esta reforma reaccionaria. El No debe expresar la crítica de conjunto a este Estado —las posiciones de los derechistas que votan No reflejan el proceso de descomposición de ese Estado y no determinan el carácter fundamental del No. El imperialismo y el grueso de la burguesía están por el Sí, porque cualquier otra cosa debilitaría en forma decisiva a Menem. Solamente en el caso de que en las próximas semanas la situación del gobierno Menem se hiciera insostenible el imperialismo cambiaría de posición, pero en este caso para reclamar la postergación del plebiscito para las elecciones de 1991. A la luz de todo esto llamamos al movimiento obrero y a la izquierda a un frente por el No. que organice una campaña de denuncia de la reforma y del plebiscito, del carácter reaccionario del Estado burgués; que plantee la necesidad de una lucha directa del pueblo de carácter francamente político, que impulse todas las luchas reivindicativas, y que señale la necesidad de que éstas se transformen en una huelga general. El Partido Obrero aprovechará esta campaña para propagandear y agitar a favor de un partido independiente de los trabajadores, de un gobierno de trabajadores y de un Estado obrero, y en favor de la solidaridad con el movimiento obrero mundial que en muchos países está transitando o comenzando a transitar por un camino revolucionario.

13 de junio de 1990
Se derrumba
Redacción

Durante dos semanas el presidente de la Nación se desentendió simplemente de los asuntos de Estado para apostar su destino a los botines de Maradona. Esta indecorosa fuga política traducía muy bien, en su mediocridad y chabacanería, la completa crisis de un régimen político y de un gobierno, y posiblemente la inminencia de su fin. La “guerra de los Menem”, con un Neustadt haciendo de la Celestina del divorcio, no es menos que la fuga, un símbolo de derrumbe. Zulema y sus hijos tuvieron que ser desalojados de Olivos por decreto y mediante el recurso a la fuerza pública, por la simple razón de que el hecho no encarnaba un asunto de familia sino una lucha de camarillas y de intereses que comprometen seriamente al aparato del Estado. Después de todo, otra familia, la de los Alsogaray, unida en los negociados de las privatizaciones debía enfrentar también los “pinchazos” de las camarillas rivales y organizar los suyos propios, en los que están en juego intereses económicos fundamentales de miles de millones de dólares. Argentina está sin gobierno y la maquinaria del Estado apenas logra disimular la falta del timonel. Las privatizaciones de Aerolíneas y del petróleo han entrado en una violenta crisis, e incluso ocurre lo mismo con la de Entel, en lo que manifiestamente se convierte día a día en un negociado sin precedentes y en una malversación descomunal del patrimonio estatal. Es cada vez más claro que el objetivo de las privatizaciones es la reventa posterior de las empresas del Estado por parte de quienes las adquieran, para hacer con ello un pingüe beneficio. Fue lo que pasó con los Teléfonos de Chile, que pasaron de su compradora original, un grupo australiano, a la Telefónica de España. Las noticias de los amotinamientos militares en Mendoza y en otros puntos del país, por causa de los sueldos, y la conjurada renuncia de todos los comandantes en jefe, demuestran que el régimen político capitalista se hunde por todos lados, y que Zulema es solo un símbolo. Otra expresión del fracaso y de la bancarrota de este gobierno y de sus planes, que no son otra cosa, por otra parte, que los de los grandes capitalistas, es la nueva disparada del dólar, que ha terminado con la “estabilidad” mentirosa de los González y los Alemann y ha abierto una nueva etapa de gran inflación, tal como lo pronosticara en forma sistemática este periódico. El gobierno se hunde. Está inmovilizado y no atina siquiera a un cambio de gabinete. El propio Alsogaray ha tenido que ir a las elecciones internas de la Ucedé por la necesidad de que lo “ratifiquen”, algo que no logrará aunque gane por la simple razón de que pocos irán a votar. La debacle de Alsogaray refleja en pequeño la de Menem. La explicación de esta crisis, que puede encontrarse en sus fases finales, no es otra que las contradicciones insuperables del capitalismo, su incapacidad para salir de la crisis sin provocar un cataclismo social y político, revoluciones y guerras. Si hasta la Banca Central norteamericana está investigando las privatizaciones en los países endeudados, a raíz de haber recibido denuncias de que se tratarían de negociados cuyo propósito principal es elevar la cotización de la deuda externa monopolizada por los grandes bancos. En estas condiciones de crisis, el plebiscito convocado para agosto en la provincia de Buenos Aires podría convertirse en el Waterloo de Menem y Cafiero, y también de Alfonsín. Hay sectores de la burguesía (el frigerismo, Carbap) que se están acomodando a esta posibilidad. La gestión de Duhalde, durante la ausencia de Menem, estuvo toda apuntada a convertirse en un recambio político presidencial. La variante de un acuerdo con Angeloz ha vuelto a la superficie para apuntalar lo que podría ser un inminente cambio político. Esta descomposición es la prueba de que los planes capitalistas son inviables sin suscitar el derrumbe del Estado que sostiene esos planes. Para los trabajadores es, sin duda, una alternativa sin salida. En estas condiciones, los trabajadores debemos deliberar sobre lo que está ocurriendo y reclamar un plan de lucha y la huelga general por nuestras reivindicaciones, contra la entrega del país, el cese del pago de la deuda externa, la expropiación de los principales capitalistas y el control obrero. A través de la organización de esta lucha, la clase obrera se perfilará como alternativa de poder, a la cabecera de la mayoría explotada del país. La consigna es: basta con el desgobierno entreguista del menemismo, plan de lucha, huelga general.