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Prensa Obrera N° 303

15 de mayo de 1990 · 23 notas

Notas de este número

15 de mayo de 1990
Budge: Tres años después

Comenzó la etapa definitiva del juicio contra los policías acusados del asesinato de los jóvenes obreros de Budge por “homicidio en riña" Esto significa que, según la versión oficial, hubo un tiroteo. Los testigos del hecho declararon, ni bien comenzó el juicio, que había sido un asesinato a mansalva. Uno de los jóvenes, Argañaraz, fue llevado con vida del lugar ante la vista de los propios vecinos y —según consta en la causa— “fusilado a diez cuadras". La forma en que la justicia tiene caratulada la causa preanuncia el intento de imponer una pena menor que permita a los acusados salir excarcelados ahora o dentro de poco tiempo. Durante estos tres años estuvieron en libertad, lo que confirma la presunción de la condena “simbólica". Tanto el anterior gobierno radical como el actual del cafierismo han apoyado la versión oficial; los policías de “gatillo fácil" son el corazón de esos aparatos, los que salen al ruedo cuando hay que reprimir al pueblo. A pesar del empeño puesto para hacer morir el caso Budge, la persistencia de la movilización popular posibilitó que se llegue a este juicio. Pero las circunstancias en las que a él se llega, condicionan el resultado. La propuesta gubernamental de otorgar una indemnización en juicio civil a los familiares aparece como un intento de hacer más aceptable una condena menor. El Partido Obrero apoya con todos sus medios la actual batalla de pedido de cadena perpetua para los asesinos de los pibes y sus cómplices.

15 de mayo de 1990
El P.A.I.S., que no vimos y la estafa que si vemos

El Plan de Asistencia Integral Solidaria (P.A.I.S.), cuidadosamente anunciado por el gobierno de la provincia de Buenos Aires, contemplaba, entre otras cosas, la creación de comedores en los barrios carenciados, a razón de 20 familias necesitadas cada uno. Para ello, las familias debían ser censadas y las vacantes y los alimentos para los comedores serían otorgados luego de la inspección ocular de una visitadora social. Cuando los vecinos de barrios carenciados de Quilmes solicitaron ser incluidos en el PAIS se encontraron de entrada con el primer escollo: no había planillas para censar a todos. En el ínterin, se enteraron que el PAIS solo preveía para Quilmes la apertura de 60 comedores, es decir, para 1.200 familias, cuando solo en este distrito los desocupados y carenciados se cuentan por decenas de miles (1.200 suman los despedidos y suspendidos del gremio metalúrgico). Pero el asunto no termina ahí. Cuando finalmente consiguieron las preciadas planillas para censar a sus vecinos, luego de un verdadero calvario que los llevó a recorrer las dependencias de Acción Social tanto en Quilmes como en La Plata, recibieron la noticia que el plan había quedado sin efecto. En otras palabras, el proyecto murió antes de nacer. Esta es una pequeña radiografía del panorama de conjunto que se está experimentando en el Gran Buenos Aires. Es imposible disimular el hecho de que el sistema de asistencia social está al borde del colapso No solo no se habilitaron los prometidos comedores sino que están seriamente comprometidos los comedores escolares que están en funcionamiento, que representan un recurso último para centenares de miles de familias que no pueden darle de comer a sus hijos y paliar la hambruna que azota a sus hogares. Las partidas son irrisorias: 1.600 australes por chico por almuerzo, cuando en la Capital Federal, para tomar un ejemplo, la asignación que se otorga a las concesionarias que brindan el servicio asciende a 7.000 australes. Numerosas escuelas se han visto obligadas a sustraer las partidas destinadas a otro rubro, la copa de leche, —suprimiendo virtualmente este servicio—, sin conseguir por ello revertir el problema ni aproximarse a ello. Esto ya ha dado lugar a reclamos por parte de padres y cooperadoras. En Berazategui se viene de realizar una movilización de varios barrios en defensa de los comedores escolares, exigiendo aumentos para almuerzo y copa de leche. El efímero PAIS ha sido, ahora, sustituido por el “trabajo solidario”, que consiste en la entrega de 120.000 australes por mes para los vecinos desocupados a cambio de cuatro horas en obras de zanjeo, arreglo de calles, alumbrado, etc. Dejemos de lado el hecho que esta suma es una limosna y que no tiene nada de “solidarla” sino de superexplotación vergonzosa. También en este caso, como en su momento con los bonos o las cajas PAN, este plan asistencial ha sido objeto de una colosal manipulación, a través de la distribución de los puestos disponibles por parte de los punteros del peronismo de cada barrio En algunos distritos, se ha vuelto además, a reflotar la entrega de alimentos, pero el total de los víveres disponibles al igual que su asignación por barrio es un secreto celosamente guardado por las autoridades Como de costumbre, han empezado a salir a la superficie denuncias sobre el robo y sustracción de las mismas por punteros y elementos afines al intendente. Teniendo en cuenta esta situación y el agravamiento de las condiciones de vida de los trabajadores que se avecina, se plantea oponerle a la política del gobierno un programa y una línea muy precisa de acción: —Defender el funcionamiento de los comedores en todas las escuelas. Que se equipare la asignación con la de la Capital Federal. 7.000 australes para almuerzo y 1.000 por copa de leche. —Que el municipio de a conocer el total de puestos disponibles para el “trabajo solidarlo" y que su distribución entre barrios y dentro de éstos sea establecida por una comisión independiente de los municipios, integrada por representantes elegidos en asamblea de cada barrio. —Que se provea de ropas y útiles de trabajo a los vecinos designados y su retribución no sea inferior a 600.000 australes. —Entrega sin cargo de medicinas, alimentos y ropa por parte de las municipalidades. Control vecinal de las entregas casa por casa. Para ello es imprescindible: —organizar los barrios mediante asambleas generales y designar delegados por manzana para organizarse. —coordinar con las cooperadoras y docentes el reclamo común a los municipios en defensa del funcionamiento de los comedores escolares. —impulsar la organización interbarrial, bajo la forma de coordinadoras, para darle a los reclamos un carácter de conjunto.

15 de mayo de 1990
Olmos: Tragedia en un centro "protegido" de la droga

La muerte de 35 de los 44 reclusos del pabellón número 7 de la cárcel de Olmos ha desatado un sinnúmero de editoriales hipócritas sobre cómo deberla ser la seguridad de las cárceles argentinas, las “responsabilidades de los guardiacárceles o la confección apropiada de los colchones”. En los próximos días el juez a cargo hará algún pronunciamiento, pero el tema es ese submundo de corrupción y drogas, que es el gran negocio que se monta alrededor de estos penales. Pabellón de buena conducta Llamó profundamente la atención que los hechos se hubieran desarrollado en un pabellón caratulado como de buena conducta. Rápidamente los familiares dieron la pista del carácter de este privilegio, al que se accedía luego de pagar entre doscientos y trescientos dólares, como si el penal fuera un hotel de distintas categorías. Así, pago mediante, se hallaba conformado un pabellón donde de los 35 muertos sólo 10 eran condenados y 25 estaban procesados (El Día de La Plata, 9/5). La posibilidad de acceder a este pabellón era además portadora de otros beneficios, como los 200 litros de kerosene, que también se encontraban en poder de los presos. La intervención del guardia “que no arregla” sino que reprime, ante la circunstancial pelea de dos reclusos, produce el quite de todas las pertenencias ilegales y el decomiso de cubiertos, alcohol y drogas, los que luego son nuevamente vendidas por los guardias. El temor a la requisa en un pabellón de esas características explica la resistencia de los reclusos y la tragedia. Juicio y castigo El jefe de la Unidad Carcelaria de Olmos y el grupo con el cual controla el penal deberían ser destituidos e investigados. La señora del gobernador es “madrina” de la institución para ejecutar un supuesto programa de “rehabilitación” que no puede tener ningún efecto en las condiciones señaladas. La democracia sólo vacía las cárceles para los asesinos del “proceso" pero no encara la cuestión del “hacinamiento”, y vale como dato de esto que el 29 de mayo de 1986 en Olmos hubo un amotinamiento porque la cantidad de presos llegó a 2.000. Hoy el penal tiene 3.000 presos Los gobiernos de Alfonsín y Menem son responsables del ocultamiento de las bandas que negocian con la complicidad de los guardiacárceles dentro del penal. El 24 de mayo del 87 se produjo la muerte de un preso y detrás de esto saltó que la banda de “Los Pitufos" controlaba los pisos superiores del penal (el pabellón número siete entre ellos) hacía ejercer la prostitución a homosexuales que viajaban “libremente” por esos sectores de la prisión, lo cual les permitía de paso, pasar drogas con la complicidad de las autoridades. El diario El Día de La Plata señala que la cárcel de Olmos “es una de las cárceles de mayor consumo y distribución de drogas de la Argentina” (9/5/90). El principal “problema de seguridad” de la cárcel de Olmos es el juicio y castigo de los responsables del penal y sus bandas a cargo. El principal “problema” de todo el país es el Estado burgués.

15 de mayo de 1990
¿Reforma agraria en peligro?

La situación en Nicaragua no ha demorado mucho en manifestar sus tendencias explosivas y en poner por lo tanto en duro trance el acuerdo entre el gobierno Chamorro y el FSLN, que tuvo su debut en el congreso con la votación de una ley de amnistía. El conflicto más serio lo constituye la huelga de trabajadores públicos, a los cuales el gobierno ha compensado con un aumento salarial de solo el 60% el aumento exorbitante de los precios, que en el caso de la tarifa de agua corriente fue del 100%, de energía del 300% y de teléfonos de hasta un 1.300%. A este desfasaje evidente se agregó la decisión de derogar la ley de servicio civil, lo que permitiría el despido masivo de empleados estatales sin pagar indemnización. En este marco de características hiperinflacionarias el gobierno también adoptó otras medidas, que tienen que ver con el régimen de propiedad. Una de ellas se refiere a la revisión de las enormes transferencias de bienes y propiedades estatales realizadas en beneficio de los funcionarios del FSLN luego de su derrota electoral. Otra de las medidas admite la revisión de las expropiaciones para la reforma agraria que se comprobaran ilegales o arbitrarias. Una tercera medida entregaría en arriendo las propiedades agrícolas en poder del Estado. Estos planteamientos ponen a prueba el alegato del FSLN de que defendería las “conquistas sociales”. En realidad, los despidos fueron practicados por el gobierno anterior y es probable que solo se discuta la cuestión indemnizatoria. Una negociación tendría lugar también en lo que se refiere al traspaso de propiedades estatales o a las expropiaciones realizadas contra no somocistas. El FSLN tiene el control del poder judicial, de manera que la transacción es inevitable y seguramente redundará en indemnizaciones a algunos de los latifundistas afectados. La cuestión más interesante e importante tiene que ver con las tierras en manos del Estado, que ocupan el 20% de la superficie cultivable. Su entrega en arriendo significa el comienzo de un proceso de privatización, que dará lugar a una nueva concentración de la propiedad agraria. Estos alquileres o adquisiciones de tierras permitirían invertir las indemnizaciones que el gobierno pudiera establecer para latifundistas desafectados por la reforma agraria. El FSLN difícilmente podría oponerse a este proceso netamente capitalista, luego de haber pregonado la necesidad de una etapa capitalista de recuperación económica, incluso con ayuda extranjera. De este modo, la reforma agraria sandinista no habría sido más que un episodio dentro de un proceso de redistribución capitalista de la tierra planteado por la necesidad de liquidar el monopolio de la familia Somoza. La revolución democrática demuestra así su incapacidad para liberar a la masa agraria de la explotación.

15 de mayo de 1990
El FSLN, sin pelos en la lengua

En un imperdible reportaje, el comandante sandinista Víctor Tirado definió recientemente (Sur, 22/3) con crudeza la estrategia política que ha llevado al FSLN a establecer el “pacto de gobernabilidad” con el gobierno derechista de Chamorro y, de un modo más general, la política sandinista que puso fin a la revolución nicaragüense. Las declaraciones de Tirado reducen a la nada las supuestas explicaciones que tienen por centro las tesis de que “perdimos por la crisis”, “nos derrotaron por el bloqueo o la agresión” u otras del mismo tenor. Tirado pone al desnudo que el FSLN ha impulsado una política concientemente capitalista en calidad de objetivo estratégico; una política de adaptación igualmente estratégica al imperialismo mundial; una política, en fin, que proclama, incluso como finalidad última, la coexistencia con los regímenes oligárquicos en Centroamérica y la necesidad absoluta de poner fin a la revolución dentro de Nicaragua. El planteo de Tirado expresa el punto de vista fundamental del FSLN y esclarece que la derrota electoral del sandinismo y el reemplazo del gobierno del FSLN por el de la contrarrevolucionaria UNO no altera los principios del régimen político existente en Nicaragua, pues este recambio sólo constituye una variante en la recomposición del Estado burgués iniciada por el FSLN. “Etapa necesaria” Tirado señala de entrada que lo que “Sur" denomina “el período que se abre con el ascenso de la derechista UNO”, es “una etapa necesaria”. Esta declaración es francamente extraordinaria porque equivale a desechar como factores fundamentales del ascenso de la UNO las circunstancias adversas que habrían obstaculizado el “proyecto" sandinista (guerra, bloqueo económico) y confesar, en cambio, que ese “proyecto” no era otro que el de extirpar al somocismo para entregar el poder político a la burguesía “nica” como clase. La rotunda caracterización de que el gobierno Chamorro no es un “accidente” sino una “necesidad” nos revela que la revolución sandinista se autoimpuso como límite de sus transformaciones el marco de la sociedad capitalista, en la que naturalmente el poder corresponde a los capitalistas. Claro que afirmar que el gobierno de la contrarrevolución es una “etapa necesaria” de la revolución, equivale a revelar que el objetivo último del FSLN era el estrangulamiento estratégico de la revolución. Esta línea de liquidación estratégica de la revolución nicaragüense fue formulada por el propio imperialismo (Carter, gobiernos europeos) desde el mismo 19 de julio de 1979. Todo esto alcanza y sobra para explicar el cogobierno actual de la UNO y el FSLN y la para muchos sorprendente situación del Ejército Popular Sandinista, que se ha constituido en el resguardo del actual régimen político y de las relaciones sociales capitalistas en las que éste régimen se apoya. “Etapa capitalista” Tirado va muy a fondo. Esta “etapa (es) necesaria” —dice—, de modo que no cabe interpretarla como aleatoria o accidental, o como un retroceso táctico en una guerra civil entre campos enfrentados por un antagonismo irreconciliable o principios históricos opuestos. Precisamente por esto Tirado puntualiza que la “etapa (es) capitalista", lo que significa que en Nicaragua está planteado como posibilidad el desarrollo económico y social, es decir el desarrollo de las fuerzas productivas en términos capitalistas y sólo en términos capitalistas. Basta mirar el mapa latinoamericano, sin embargo, para constatar lo contrario, que “la etapa” es de desintegración capitalista, es decir que es imposible un desarrollo general de las fuerzas productivas en este marco histórico social. El cuadro de América Latina es de regresión en todos los planos. Tirado no se limita entonces a hacer la apología del capitalismo, sino que con este pretexto hace objetivamente la apología de la descomposición capitalista. A partir de semejante posición, nada más natural que el comandante justifique los planes desintegradores del FMI que aplicó el FSLN y que ahora aplica la Chamorro. Pero justificar como una “etapa necesaria” estos planes lleva lógicamente a rechazar el combate huelguístico contra ellos, un combate que puede llevar a la huelga general, plantear la cuestión de poder y destruir la fatal “necesidad” de esta “etapa capitalista”. Claro que no hace falta sacar las conclusiones inevitables del planteo de Víctor Tirado, esto porque él mismo las dice con sus propias palabras. Para Tirado “en primer lugar hay que rescatar la economía”, naturalmente dentro del marco capitalista y por medio del gobierno chamorrista, es decir, a expensas de los obreros y los campesinos. “Luego”, dice “en un ambiente de paz y democracia se pondrán en juego todas las fuerzas sociales...”. Obviamente para Tirado, el “ajuste” fondomonetarista tendrá el inédito resultado de promover el bienestar general. De manera que la consecuencia del desarrollo capitalista no sería el de atentar contra las conquistas sociales de la revolución y agudizar la lucha de clases. No. Para Tirado la consecuencia sería crear el “ambiente pacífico y democrático” En este marco, el “juego de las fuerzas sociales" es definido por Tirado como la“competencia" entre el sector estatal y privado de la “economía mixta". Para Tirado la economía “estatal" triunfaría sobre la “privada” luego de su fracaso bajo el gobierno sandinista y cuando los planes FMI apuntan a la expropiación del sector “estatal" en beneficio del privado. A fuerza de hablar de economía “mixta”, los dirigentes del FSLN creen haber descubierto la “tercera posición” entre el capitalismo y el socialismo y fingen desconocer que la “economía mixta" no es más que un régimen de explotación y acumulación capitalista, en el cual el Estado cumple un papel de acumulación original para viabilizar el capitalismo a secas, que es siempre, en última instancia, una acumulación privada. Los dirigentes del FSLN conocen todo esto muy bien, y si ello no se revela en el plano de su comprensión teórica, sí se evidencia en el plano empírico, ya que bajo el gobierno sandinista el Estado subsidió sistemáticamente a latifundistas, ganaderos y exportadores como ocurre con cualquiera y vulgar “patria" financiera, agraria o contratista. La consecuencia de estos subsidios fue la inflación rampante. Así es como se ha “desarrollado” el capitalismo en Nicaragua y también como la "economía mixta” tuvo la oportunidad de revelar su “secreto” de expropiadora de los trabajadores en beneficio del capital. Los subsidios y la hiperinflación significan precisamente la expropiación de la fuerza de trabajo. Es sorprendente que luego de la experiencia sandinista de capitalismo, Tirado diga que para Nicaragua está planteada la opción entre un “capitalismo ‘salvaje’” o uno que tenga en cuenta reivindicaciones sociales. A esto ha quedado reducido el revolucionario sandinista, que ni siquiera percibe que el capitalismo “salvaje” es el único posible en las naciones sometidas. Sólo en los países imperialistas se produce alguna morigeración del “salvajismo” capitalista como consecuencia de los superbeneficios que produce la superexplotación de las naciones atrasadas. Es así que una decena de naciones se privilegian con el saqueo a las otras 9/10 partes de la humanidad. ¡Y aun, porque esto no incluye a los trabajadores inmigrantes en Europa y Estados Unidos (hindúes, turcos, pakistaníes, portugueses, yugoslavos, africanos, mexicanos y centroamericanos)! Socialismo, las pelotas Tirado va muy, muy a fondo. Tan a fondo, que la sospecha emerge: ¿No será que el FSLN llamó a elecciones aun sabiendo que perdía y hasta precisamente porque iba a perder? Es que para Tirado “se está cerrando el ciclo de las revoluciones antimperialistas”. Lázaro Costa se tendría que hace cargo de las doctrinas de Marx y Lenin “Hay que buscar otras opciones" —insiste. ¿Cuál? “...hacer la revolución coexistiendo con una política de paz con el imperialismo". Para esto es necesario naturalmente, que gobierne la Violeta. Esto es muy grave, y no tanto por “minucia” de que Tirado se ha pasado de la “economía mixta” a la política mixta que mezcla la revolución con la contrarrevolución, suprime a una y otra y nos deja con la vieja cháchara de la “armonía social”. Lo muy grave es que Tirado con su re clamo de “paz con el imperialismo" denuncia a la revolución como belicista hace la descomunal concesión de justificar las agresiones del imperialismo, le que no serían más que respuestas a la falta de “una política de paz” de los revolucionarios. ¡Pero Tirado, desde Robespierre (y hasta cierto punto desde Cromwell) la política de todos los revolucionarios, fue la paz! La “política de paz con Estados Unidos” que propone Tirado significa así capitular ante las exigencias del imperialismo para dejar a Nicaragua “en paz", lo que no significa más que sustituir la agresión abierta por la encubierta y la militar por la política y económica. Tirado plantea la supresión de la revolución, el fin de las “revoluciones antimperialistas”. Es lo que está haciendo FSLN en Nicaragua. Está claro entonces que en febrero pasado no se produjo un “tropiezo electoral" sino el cumplimiento de una definida estrategia política. Por todo esto Víctor Tirado puede decir en el reportaje de Sur, (que es una transcripción del cable enviado por la muy sandinista Agencia Nueva Nicaragua) una monumental contraverdad histórica: “pienso que la autodeterminación y la soberanía se pueden mantener dentro de la democracia electoral dentro del marco del mundo capitalista desarrollado”. ¡Qué tal! Pero el comandante va más, mucho más lejos aún, porque se anima a decir que para pasar de una sociedad de explotadores “a otra de igualdad es necesario el desarrollo económico... incluso... el apoyo económico externo que se dé en los próximos años a esta nueva administración". Es decir que la Chamorro es necesaria y que si no hubiera tenido la posibilidad de ganar las elecciones habría sido necesario fabricarle la victoria electoral. Víctor Tirado deja entender con bastante claridad que la victoria electoral Chamorro —UNO pudo haber sido hasta montada por el propio FSLN. Sus palabras no permiten tergiversación, sin Violeta no hay “ayuda” y sin ésta no se podría pasar a la sociedad de “igualdad” (que es una definición precapitalista del socialismo). ¡Si el imperialismo es el motor del desarrollo, he aquí al FSLN rindiendo el homenaje supremo al capitalismo “salvaje y a sus sacerdotes rioplatenses: Menem, Alsogaray y Neustadt! Menos mal que el “ñoqui" Neustadt no se enteró de la entrevista a Tirado, aunque es probable que de haberlo hecho los conceptos de Tirado hubieran superado su capacidad de discernimiento. ¿La culpa la tiene la URSS? Como cualquiera se puede imaginar, hasta el periodista sandinista que entrevista a Tirado se sorprende. Entonces le señala al Comandante que sus conceptos son bien “diferentes” a los del FSLN de hace diez años. Tirado lo admite, aunque la más elemental confrontación entre el “programa de reconstrucción” de Nicaragua de 1979 y lo que el FSLN dice hoy, permitiría mostrar las coincidencias. ¡No en vano ese programa fue la base del primer co-gobierno con Violeta Chamorro en 1979-81! De cualquier manera, Tirado explica esta supuesta mutación del FSLN, apelando al comodín de moda: “en ese entonces, dice, teníamos la ayuda del campo socialista”. Tirado también agrega como causas de su supuesto cambio de opinión y de política el “desgaste” de los trabajadores (sin señalar qué política los “desgastó") y la “subestimación” de la “democracia electoral". Al cabo de una década, el directorio del FSLN descubre, Tirado mediante, que hubiera podido ahorrarse la insurrección y despojarse de Somoza con una papeleta electoral. ¡El juicio de la historia sobre la más grande insurrección popular de todos los tiempos en América Latina, será evidentemente otro! ¡Pero al menos la culpa la tiene la URSS! El instinto o el juicio apresurado llevarían a contestar por sí, pero la respuesta es no. Tampoco en esto Tirado y el FSLN tienen razón. ¡Proclamamos a la URSS, no culpable! Es que la caracterización de Tirado se las trae. “Antes” el “campo socialista” ayudaba, ahora no. ¿Por qué se ha producido este cambio? Porque los regímenes de ese “campo” se han debilitado, responden los sandinistas y democratizantes argentinos. ¿Y por qué ha ocurrido esto? Porque la estatización de los medios de producción, prosiguen, se demostró inviable y porque los trabajadores y las nacionalidades se han levantado contra la burocracia. El “colectivismo" y los obreros de la URSS han “jodido” al FSLN. ¡Otra cosa era con Brezhnev! ¡Qué bueno cuando el ejército rojo masacraba en Berlín, Budapest y Praga! ¡Entonces sí el “socialismo" tenía posibilidades en América Latina! ¡Si al menos Gorbachov invadiera lisa y llanamente Lituania, Letonia y Estonia! Entonces quizás podríamos volver a cambiar de opinión, retornar a las afirmaciones de una década atrás y hasta volver a “subestimar” la “democracia electoral”. Pero las cosas son, lo lamentamos por Tirado, al revés. La burocracia rusa ha tenido como política invariable confinar las revoluciones a sus marcos nacionales y presionarlas para que tengan una “política de paz con el imperialismo", como lo propugna en la entrevista el comandante. La “ayuda del campo socialista” estuvo siempre condicionada a esta estrategia, cuyo resultado inevitable fue el estrangulamiento de la revolución. La oferta de la “ayuda" en reemplazo de una lucha internacional contra el imperialismo es obviamente contrarrevolucionaria, porque no se puede pretender que el progreso social e histórico de una revolución dependa indefinidamente de que la “banque” otro Estado. No es entonces la nueva situación mundial y de la URSS, sino la “vieja" estrategia de los “viejos" tiempos la que llevaba a las revoluciones nacionales a contradicciones insuperables, que nunca podrían remediar, como no lo remediaron, ni las “rectificaciones" cubanas, ni “los saltos adelante” chinos, ni “las grandes zafras”, y que las llevaba a caer, más o menos explícitamente, bajo la dependencia del imperialismo. Gorbachov, naturalmente, ha proseguido y profundizado esa vieja política. Esto es lo que ha cambiado, claro que hasta cierto punto, como consecuencia del desmoronamiento de los regímenes burocráticos, de las libertades conquistadas por las masas y del despertar político del proletariado soviético, porque ahora la burocracia rusa tiene menos condiciones, si es que tiene alguna, para imponer su política contrarrevolucionaria al movimiento obrero o antimperialista del resto de los países. Esto ha debilitado al imperialismo mundial, del cual la burocracia es asociada, y hasta ha reducido su margen para desatar la guerra contra las revoluciones victoriosas, porque además no puede justificarlas ante su opinión pública popular en términos de “seguridad nacional" (“peligro soviético") y porque compromete sus posibilidades de demagogia liberal ante los pueblos del este y de la URSS. Podrá dar cuenta, claro, de un impotente Noriega o de un Galtieri, pero no de una revolución. Hasta ahora el imperialismo podía partir a la guerra contra los pueblos sin alterar su régimen político “democrático” interior, pero de aquí en más solamente podrá emprender una política de guerra civil hacia el exterior, fascistizándose, es decir, partiendo hacia la guerra civil contra su propio proletariado. La URSS no es culpable. Aun con sus limitaciones, el ascenso del proletariado soviético ha abierto una enorme brecha en el muro de la política mundial dominada por los Estados imperialistas, a los cuales se ha aliado estratégicamente la burocracia stalinista rusa. Esta brecha es la consecuencia de un proceso histórico de fondo, la creciente desintegración del capitalismo mundial, que se manifiesta brutalmente en el “tercer mundo”, pero también en “el este”, donde el desmoronamiento de la burocracia ha dado paso, no a “un nuevo orden”, sino a una serie de crisis revolucionarias sin paralelo en la historia. Y aun en el “oeste”, como lo indica la serie de crisis financieras que lo sacude, sin paralelo en la historia, y como lo revela la caída del nivel de vida de amplios sectores populares de Estados Unidos, Gran Bretaña o Francia. La dirección del FSLN ha asumido ante esta crisis histórica mundial, una posición contrarrevolucionaria, porque ve en el alzamiento de las masas del este a un enemigo y en los burócratas acosados y quebrados a sus amigos Cede así ante las presiones desesperadas del imperialismo, que pugna por cabalgar sobre una crisis mundial que no tiene condiciones de resolver y que sus propias cabezas pensantes tampoco creen posible resolver por un largo período. Señala con el dedo a la URSS pero se refiere, no a la burocracia cuya política acepta, sino al proletariado soviético que ha vuelto a entrar al escenario mundial como clase luego de sesenta años. IV° Internacional La gran enseñanza de la experiencia sandinista es que las armas no resuelven la ausencia de un programa revolucionario, no ya nacional sino internacional. Enseña que es necesario un partido obrero perfectamente delimitado de los planteos democratizantes y que la explotación de todo lo regresivo y reaccionario que contienen las ilusiones democráticas (defensa del régimen estatal burgués, por “constitucional”) lleva a la bancarrota. Ninguna organización logró en los últimos tiempos el gigantesco desarrollo del FSLN, y ninguna tuvo la excepcional ocasión de poder respaldar un programa democrático burgués con una autoridad revolucionaria que ganó en el marco de una guerra civil. Por eso la bancarrota política del FSLN anticipa el futuro de los que pretenden emularla en sus características oportunistas. La historia no ha encontrado todavía el sustituto al partido obrero revolucionario en el plano nacional e internacional.

15 de mayo de 1990
Córdoba: "La traición de Franja Morada"

La resolución de arancelizar la Universidad de Córdoba constituye un brutal golpe contra la lucha por un mayor presupuesto universitario para todas las universidades del país, el cual ha caído de 500 millones de dólares en 1987 al actual de 70 millones de dólares. Esto ha llevado al rector de la UTN, Recalcatti, a decir que “lo de la Universidad de Córdoba es una traición... las universidades quedamos ahora listas para recibir una indicación más agresiva del Ministerio de Educación” (La Nación 12/5). Dentro de la Universidad de Córdoba y aún de los propios impulsores del arancel existen divergencias con relación al monto de la contribución obligatoria y a la administración de fondos. Mientras los decanos radicales y Franja Morada, quieren dejarlo en manos de las autoridades de la Universidad, los decanos justicialistas y la UPAU reclaman que el control quede a cargo de los Concejos de Facultad. Franja Morada impulsa a fondo el arancelamiento. Los pretextos de que el “el monto es bajo” o de que “el control en manos de estudiantes a través de cooperadoras garantizará su buen uso”, son sólo señuelos ya que el gravamen será cada vez más alto y no es justamente el radicalismo una garantía de buen manejo de dinero. El arancel dejará a miles de estudiantes en la calle. La agrupación radical ha convertido los centros de estudiantes en oficinas del rectorado. FUNAP (JUP Y Pl) y la Pampillón han opuesto al arancelamiento la venta de servicios universitarios a las empresas entre otras formas del llamado “autofinanciamiento”. Todo, como se ve, “muy constructivo", lo que sirve para aceptar la metodología política de “la revolución conservadora” y abandonar la lucha por un mayor presupuesto. Estas posiciones explican por qué no ha habido aún una reacción estudiantil.

15 de mayo de 1990
Docentes La Plata: Votar a la Naranja-Marrón (Mas-PO)
Redacción

El 22 de mayo se vota en la seccional La Plata del Suteba, que está intervenida desde fines del año pasado por la burocracia de Mary Sanchez con la complicidad del Ministerio de Trabajo y la Justicia. Ahora se apresta a “legalizar” la usurpación con una elección que proscribe a cientos de docentes. Los “celestes” se han asegurado el control absoluto de la junta electoral, el manejo fraudulento de los padrones, y además, han “seleccionado cuidadosamente” escuelas donde se va a votar. A pesar del desafío planteado por la burocracia no se logró una lista única del activismo. “Compromiso”, conducción desalojada —ahora lista verde (PC)— desconoció la resolución votada por el activismo en la asamblea de la Coordinadora interescuelas, que planteaba criticar los límites del plan de lucha de CTERA, en una evidente maniobra para aproximarse a la burocracia. Luego exigió que las agrupaciones que componían la lista no realizaran ninguna clase de actividad propia y sometieran a la política de compromiso. Esto responde a una política conciente de impedir la formación de la lista. Llamamos a votar por la Naranja-Marrón, frente impulsado el Mas y el PO.

15 de mayo de 1990
Alfonsín y Menem se unen para arancelizar la universidad

La Universidad Nacional de Córdoba acaba de aprobar el cobro de un arancel obligatorio para todos sus alumnos. La decisión, impulsado por el rector radical —Francisco Delich—, contó con el apoyo de los delegados estudiantiles de Franja Morada. Como la disposición es ilegal porque la gratuidad de la enseñanza está explícitamente, definida en el estatuto de la Universidad, se usó la argucia de definirla como una “contrición para servicios exclusivamente paraeducativos”. EI aporte de los estudiantes fue fijado en 200.000 australes anuales, suficientes para provocar una mayor deserción estudiantil, pero inútiles a resolver la crisis del presupuesto universitario. Claro que el arancel puede ser aumentado tan arbitrariamente como se lo dictó. La arancelización forma parte de un operativo más vasto, porque el Ministerio de Educación menemista y el Consejo de Rectores de la Universidad (alfonsinista-renovador) están discutiendo nuevos “patrones de financiamiento”, lo que significa condicionar los estudios e investigaciones superiores a los subsidios de corporaciones privadas. Estos se ahorrarán los costos de la infraestructura universitaria instalada y de los gastos de mantenimiento, de manera que se producirá un nuevo subsidio en beneficio de las grandes empresas. Estos capitalistas reclaman el arancelamiento (¡exigencia del Banco Mundial!) para reducir la matrícula estudiantil y suplantar la formación universitaria (etimología de integral) por investigaciones fragmentadas que se integran al universo capitalista a través de una división del trabajo científico organizada por los pulpos. Llamamos a la lucha contra el arancelamiento y a defender el acceso del pueblo a la educación en todos los niveles, dado que la reducción de las posibilidades de ingresar a la Universidad redunda inevitablemente en la reducción de toda la matrícula escolar. Si los capitalistas se van a beneficiar con la explotación de la fuerza de trabajo científica, que paguen por su formación, mediante un impuesto generalizado.

15 de mayo de 1990
Mas: ¿Qué significa un "congreso abierto"?

El congreso del Mas previsto para el próximo 25 de mayo, tendrá una característica peculiar: “será abierto a todos los trabajadores que están en la vereda del no en su preparación, discusión de documentos, elección de delegados y deliberaciones” —según anunció al Mas en un comunicado (La Nación, 8/5). Clarín destaca (7/5) que “por primera vez se realizará un congreso abierto de la agrupación”. Es indudable que en esto del “congreso abierto a todos los trabajadores" hay un porcentaje de demagogia, que bien puede llegar al 90%, ya que nadie puede participar realmente de un congreso que debe definir orientaciones políticas, con un preaviso de dos o tres semanas. Leer los documentos, discernir su contenido, discutirlos y elaborar un criterio propio lleva naturalmente su tiempo, y aún más que esto, supone una experiencia y una militancia políticas. Cuando se tiene en cuenta esto, resulta claro que su condición de “abierto” no le da al congreso condiciones más democráticas o simplemente democráticas. Otra cosa es cuando se llama a un congreso de esas características para definir un determinado curso de acción, por ejemplo en una campaña salarial o electoral o en una huelga. Pero más que ninguna otra cosa, el congreso juega un rol definitorio en la determinación del carácter del partido —por algo es su organismo supremo. Al plantear que pueden participar en condición de delegados los trabajadores opositores al gobierno, no importa si son socialistas o no, ubaldinistas, stalinistas o militantes de una secta religiosa, la dirección del Mas ha redefinido el carácter de su organización, que ya no puede reclamarse trotskista, marxista, internacionalista o socialista, independientemente de que lo sea en la práctica o no, porque a partir de ahora incluye dentro de sus márgenes a los partidarios del “no”, los que precisamente debido a esta característica carecen de un programa político definido y hasta pueden ser hostiles a la definición de un programa político cualquiera. Como decía Trotsky, el partido es el programa, y es evidente que el Mas se apresta a poner en mayor consonancia su planteo de partido con su programa democratizante. La característica que el Mas le ha impreso a su congreso lo transforma en el partido del “no”, el cual en esencia se reduce a decir no a la rebaja de los salarios, a la desocupación y a las privatizaciones. Con estas definiciones ningún movimiento obrero podría ir siquiera hasta la esquina. Varios diputados del “no”, por ejemplo, gastan su tiempo y el dinero de los contribuyentes procurando no sacar los pies del plato del ámbito parlamentario, ni que tampoco lo hagan los sindicatos o los trabajadores. Un partido del “no” se jacta por carecer de programa, es decir que se auto-define como oportunista. Pero un partido que se considera él mismo oportunista es una contradicción de términos, porque el partido político supone la existencia de un programa y de principios. El Mas se re-define con su congreso abierto en el partido del “no” y en un no partido, es decir que se convierte en movimiento, que no casualmente es lo que dice la primera palabra de su nombre actual. El lector habrá observado que el Mas llama a que intervenga en la elaboración de su línea política cualquier trabajador del “no”, lo cual excluiría a los no trabajadores. Pero esta delimitación de clase es solo aparente, porque un trabajador puede ser vehículo de posiciones patronales y los propios patrones y su Estado pueden hacerse presentes en un congreso abierto a través de trabajadores que se ofrezcan a defender su programa. El programa del “no” no es un programa obrero porque no plantea la acción política independiente del proletariado y porque reúne las quejas de diversas clases sociales contra el programa oficial de Menem-Alsogaray. La expresión “trabajadores del no” no quiere decir nada, incluye a los “no trabajadores”, es una definición ambigua de carácter policlasista. El planteamiento del “congreso abierto de los trabajadores del no” significa la pretensión de fundar un movimiento policlasista. Cualquier parecido con la definición histórica que el peronismo ha hecho de sí mismo es una coincidencia que merece ser reflexionada. Es imposible no percibir que un “congreso abierto” constituye una suerte de mordaza que se pone a los militantes del Mas para ventilar críticas o diferencias en un ambiente donde están presentes personas ajenas a su organización y que pretenden ganar a ella. La pretendida democracia del congreso abierto se convierte en su contrario. A la hora de elaborar la orientación política, el congreso abierto debe contemplar las posiciones de los elementos extrapartidarios y que pueden encontrarse en las antípodas políticas, y no permite desenvolver las posiciones de los militantes, que seguramente han aquilatado una experiencia teórica y de lucha. Los términos de este congreso abierto también permiten apreciar qué es lo que el Mas entiende por partido de trabajadores (de masas). Este debería ser indefinido en cuanto a su programa y tampoco habría que luchar para conquistarlo programáticamente. Las corrientes socialistas revolucionarias que pudieran intervenir en su formación deben adaptarse al nivel de los dirigentes obreros del momento y no esforzarse para que adquieran una condición revolucionaria. En el marco de un partido de trabajadores las corrientes marxistas se limitarían a ser facciones que pugnan por controlar un aparato sin que esto tenga ninguna significación de principio. Así hemos podido ver como el Mas o el PTS llaman a los trabajadores a formar un partido propio sin que para ello deban perder su condición de peronistas o radicales, es decir su dependencia ideológica de la burguesía. Naturalmente que un partido revolucionario no abordarde el llamado a formar un partido de trabajadores por el lado ideológico, sino que procuraría que a través de un definido programa de reivindicaciones políticas los activistas ajusten definitivamente cuentas ideológicas con la burguesía. Solo así podrán ser constructores de un Estado obrero y militantes de la revolución socialista mundial.

15 de mayo de 1990
Almagro: "En plaza de mayo también somos locales"
Corresponsal

Cuando el Partido decidió realizar su acto para el 1° de Mayo en el Parque Centenario, en nuestro círculo nos sentimos locales, además porque es donde en muchas oportunidades vamos a piquetear. Cuando vino luego la orientación votada por el plenario de responsables de impulsar la marcha a Plaza de Mayo, hubo compañeros que plantearon su dudas "No nos dan orador" decían, la dirección del Mas y el PC quieren el monopolio político democratizante del acto. Pero luego del debate acerca de la importancia política de conjunto que tenía la realización de una manifestación antigubernamental —a pesar del divisionismo y de la política de las corrientes oportunistas- los militantes del círculo nos empezamos a movilizar. Después de todo nuestro P.O. fue el único que planteó sistemáticamente la movilización a la Plaza como factor de unificación de las luchas, y con una acusación política de este tipo el año pasado encarcelaron a la dirección del Partido. En Plaza de Mayo también nos sentimos locales. Hicimos reuniones en los inquilinatos donde se explicaba y se votaba concurrir. Se fue juntando dinero para realizar previamente un “encuentro" de los trabajadores y vecinos. Se prepararon 200 empanadas por parte de compañeras, jugo y vino y el 1° al mediodía 35 vecinos, muchos de ellos con sus hijos (había 15 chicos de diferentes edades), nos encontramos en la Plaza Almagro. Allí esperamos el micro. Habíamos preparado una bandera del PO Almagro con la que entramos a la columna del Partido en la Plaza. Gran entusiasmo en la marcha y también entre los militantes por el acierto político que significó marchar a la Plaza. Ahora vamos a abrir un local, queremos realizar una charla sobre la situación política con el compañero Altamira o con algún compañero de la dirección, vamos a organizar un círculo de juventud y otro de trabajadores y vecinos. Vamos a darnos un plan para encarar el problema de la vivienda —tan agudo en nuestra zona; seguir interviniendo en la lucha contra los tarifazos y empezar a intervenir sobre el movimiento obrero zonal.

15 de mayo de 1990
Gráficos: Cara y ceca en el día de los trabajadores
Redacción

Ceca: Raúl Goldar, secretario adjunto del Sindicato Gráfico, anunció su adhesión a la movilización política del 1° de mayo en la Plaza de Mayo. Pero su adhesión fue “personal", no lo acompañaban más que unos pocos colaboradores. El sindicato gráfico no movilizó al gremio en el día de lucha de los trabajadores. Tampoco es movilizado cotidianamente por la directiva gráfica en la lucha por sus reivindicaciones. Goldar no convoca al plenario de delegados, ni a la Asamblea General. No movió un dedo, carnereó la lucha de La Razón. Cara: Tras un gran cartel que decía Gráficos del Partido Obrero se nuclearon más de 60 compañeros del gremio. Llamó la atención la gran delegación de Atlántida y la presencia de delegados y activistas de 13 talleres del gremio Durante la marcha y concentración pasaron por la columna otros gráficos que habían venido por su cuenta o que estaban en columnas barriales. En todos existía la misma indignación por la inclusión de Goldar en el palco. En todos existía el mismo espíritu: es necesario poner en marcha al gremio. En todos la misma alegría: frente a Ongaro que había apoyado la Plaza del Sí de Neustadt y Menem, aquí estaban los gráficos en la Plaza de Lucha de los trabajadores. La Lista Naranja ha convocado un Plenario abierto para el 18 de mayo, para impulsar un Encuentro de delegados y activistas que ponga en funcionamiento el Sindicato hoy vaciado por la directiva burocrática.

15 de mayo de 1990
1° de mayo en Ushuaia
Fabiana

Se realizó un acto en el club Soriel de esta ciudad el 30 de abril pasado, convocado por el sindicato Gastronómico, junto a delegados de ATE, docentes, Luz y Fuerza y Municipales, entre otros. El secretario general de ATE (que responde a De Gennaro) condicionó el “apoyo oficial'’ del gremio a que “los partidos políticos" que apoyaban el acto (PC, Mas, PO) no concurrieran con una presencia organizada (oradores y banderas), lo cual fue rechazado por los convocantes. De todos modos numerosos delegados y activistas de ATE trabajaran por su éxito. El orador del Partido Obrero subió a la tarima en primer lugar, ante unos doscientos trabajadores presentes. Muchos de ellos desocupados, víctimas del ataque feroz que está llevando a cabo la patronal negrera de Ushuaia en fábricas, hoteles y restaurantes. “El hecho que seamos nosotros, en Ushuaia —planteó el PO— los que realizábamos el único acto obrero y de lucha de la ciudad, convoca a la necesidad de una nueva conducción política y sindical del movimiento obrero". El PO señaló que “la lucha de los trabajadores de Ushuaia es la misma que se libra en Rio Grande, en Neuquén y en Buenos Aires. Pero es también la de los obreros rusos y alemanes para derribar a la burocracia". Las posiciones del Mas fueron a favor de una Asamblea Constituyente y del PC por un "frente de liberación" y no suscitaron el interés político que logró nuestra intervención. Sin dudas, la jornada de lucha de los trabajadores en la capital de la Isla del Diablo estaba allí, en este “primero" frío y nevado.

15 de mayo de 1990
Aerolíneas: El 1° de mayo con el mazo dando
Corresponsal

La movilización de los trabajadores a Plaza de Mayo el 1° significó un gran canal para protestar contra la política de hambre y respaldar nuestras propias luchas. La necesidad de enfrentar al gobierno y ofrecer una oposición obrera de masas al plan menemista encontraba en esta marcha una gran oportunidad. Sin embargo, el sindicato que nuclea a la mayoría de los trabajadores aeronáuticos, APA, desconoció esta convocatoria a pesar de impulsar un plan de lucha contra la entrega de Aerolíneas. Llamó en cambio a asistir el mismo 1° a... la misa de Ubaldini. Pero como entre muchos trabajadores se coincidía en la necesidad de marchar a la Plaza para unificar la lucha de Aerolíneas con la de los demás sectores, el resultado fue que se realizó una convocatoria y una treintena de luchadores contra el remate de nuestra empresa se juntó en la plaza convencida de que la entrega no se para con ruegos y sí con movilización. Ahora, nuestra lucha tiene otra instancia: un inminente plan de lucha por el salario si la patronal no afloja en las conversaciones que se vienen desarrollando con el sindicato.

15 de mayo de 1990
Mar del Plata en la plaza
Redacción

Transcribimos un volante común editado por los compañeros del comité Puerto del PO de Mar del Plata con el Fral de la zona. Allí se convoca al acto que se realizó el lunes 30 y luego a marchar a Plaza de Mayo el 1° Este volante fue distribuido en las fábricas del pescado, entre los trabajadores del Somu y en las barriadas de la zona. La actividad culminó con la salida de un micro que movilizó a delegaciones de esos trabajadores a la Plaza de Mayo. •EL 1° TODOS A PLAZA DE MAYO •Los trabajadores del puerto sufrimos en carne propia la política de hambre y miseria del gobierno Menem-Alsogaray. •Frente a este ataque frontal al movimiento obrero ya se está levantando la resistencia de los trabajadores, que repudian los miserables convenios salariales firmados por la burocracia sindical. Estamos soportando una oleada de despidos y los “dirigentes" dicen que el Sindicato no puede hacer nada. •Estos mismos dirigentes apoyaron el acto del SI gestado por Neustadt, Alsogaray y Cía., donde se reafirmó la política antipopular del gobierno y se abrazaron con los gorilas y los enemigos históricos de la Nación. •En el Día Internacional de los Trabajadores te convocamos a dar una respuesta de movilización y lucha unificada. Para apoyar todas las luchas obreras, repudiar la represiva ley anti-huelgas, fortalecer las agrupaciones antiburocráticas y combativas, para forjar una nueva dirección del movimiento obrero y reclamar un Plan de lucha y Resistencia de la CGT. •Compañero: •Si la política de este gobierno nos puso en la vereda de enfrente, digámosle NO, en nuestro día. •Venía al Acto del Lunes 30 en Peatonal y San Luis, a las 19. •Para marchar a Plaza de Mayo, anótate en Lebensohn 4692 (41 y Cerrito), de 18 a 20hs. Mar del Plata 27/4/90 FRAL - IZQUIERDA UNIDA PUERTO PARTIDO OBRERO PUERTO"

15 de mayo de 1990
Llamemos a una asamblea popular

En la primer semana de mayo fue salvajemente reprimida en las puertas mismas de la Casa de Gobierno una manifestación de más de 1.000 empleados públicos de Río Gallegos que se movilizó contra un nuevo intento de congelamiento salarial. La represión conmovió a la ciudad y provocó una nueva marcha, esta vez de más de 3.000 manifestantes, para pedir la cabeza de los responsables de la represión. Ante la marea popular, el gobernador echó la culpa a los funcionarios “negligentes e irresponsables” de su propio elenco y forzó la renuncia del ministro de gobierno y de los jefes de la policía provincial en tanto otros fueron puestos en "disponibilidad”. Esto llevó a un amotinamiento en masa de los efectivos policiales para exigir una “reivindicación pública” de su accionar (pues “solo obedecimos órdenes”) así como la reincorporación de los jerarcas "en disponibilidad". En 48 horas, el gobernador menemista Del Val volvió sobre sus pasos, se hizo responsable en persona de la represión, ensalzó el accionar policial y se asegura que ya habría ordenado el reingreso de la oficialidad sancionada. El frente “opositor” Los sucesos exacerbaron la crisis política en la provincia, que tiene vieja data y gira en torno a cómo encontrar el medio para poner fin a las luchas de los empleados públicos, que han combatido tenazmente durante el 89 y lo que va del 90 por el aumento de los salarios y aún por el cumplimiento de acuerdos salariales debidamente firmados y luego desconocidos. La UCR y parte del peronismo, que no pasaron de expresar su "indignación ante el desgobierno” cuando los manifestantes ganaron las calles, volvieron a reclamar el relevo del gobernador y presentaron un proyecto de “Juicio político” en la Legislatura. La iniciativa está públicamente liderada por la UCR, pero tiene el respaldo del Mid y de elementos enfrentados a Del Val en la interna del PJ. El operativo político apunta a instalar en el gobierno al vicegobernador Granero, hombre del Mid, comprometido con la entrega del petróleo de esta provincia petrolera. Ha sido Granero, interinamente a la cabeza de la gobernación durante un largo período, quien enfrentó aún con más saña que Del Val, a los trabajadores estatales. Entre los fundamentos del "juicio político”, se reprocha al gobernador "la no puesta en vigencia del estado de emergencia provincial, votado por la Legislatura” (La Opinión Austral, 9/5/90) y la “no reducción del empleo público” Los impugnadores no enjuician tampoco al gobernador por la represión policial, prohibida taxativamente en la Constitución provincial. La operación de recambio político es profundamente antiobrera y pretende superar la debilidad de Del Val frente a los trabajadores. Los sindicatos En el movimiento sindical de la provincia los gremios determinantes son Adosac -docentes-, Apap —empleados públicos— y municipales, si se exceptúa, claro, a ATE Río Turbio. Junto a Judiciales y Personal legislativo vienen cumpliendo un plan de lucha de cuatro horas diarias de paro por un pliego encabezado por el reclamo de un mínimo de 1.600.000 australes. El gobierno de Del Val ha anunciado una escala que prácticamente otorga este reclamo para las categorías más numerosas, y que achata los sueldos más altos. Es un paso atrás de Del Val para quitarles a sus adversarios el argumento del “caos social”, pero que seguramente acentuará la acción de la oposición. Un bloque de dirigentes de repartición de Apap ha planteado la necesidad de continuar con el plan de lucha para obtener la cláusula gatillo más un 5% mensual sobre el costo de vida que permita llegar al costo de la canasta familiar. Pero la salida a esta lucha está condicionada en gran parte por la crisis política, ya que ni el gobernador sabe de dónde saldrán los fondos para pagar los aumentos, y su responsabilidad de gobierno terminaría con el juicio político. Convoquemos una asamblea popular Las direcciones de los gremios estatales no tienen una política propia frente a la crisis. Luego de la represión no ahorraron calificativos contra el gobernador y reclamaron su renuncia, pero luego se encerraron en la fórmula ritual de la “defensa del sistema democrático e institucional", lo que es un aval a cualquiera de las variantes burguesas en danza. Ante esta situación los trabajadores enfrentan al problema de que la cris política sea usada como pretexto para rechazar sus reivindicaciones y al peligro de que el desenlace de esa crisis beneficie a una alternativa más anti-obrera que la actual. En estas circunstancias es necesario que los explotados adopten una política común, para lo cual las organizaciones obreras deberían llamar a una Asamblea Popular. Esto permitiría movilizar al pueblo en torno a un programa que asegure la satisfacción de las reivindicaciones: 1) Establecer un control obrero en las reparticiones públicas para asegurar que la recaudación impositiva sea íntegramente pagada por los patrones y para fiscalizar que vaya al pago de los salarios reivindicados. 2) Impedir el desmantelamiento de YCF y la entrega de las áreas petroleras de San Jorge y Huemul, organizando la ocupación de estos centros contra el despojo y los despidos. 3) Apertura de libros y control obrero de las empresas, para denunciar e impedir los negociados y poner fin a la evasión impositiva y previsional. 4) Ante la deuda de 1.000 millones de dólares de la Nación en concepto de impuestos y regalías y el retaceo de fondos a la provincia: recaudar en boca de pozo el pago de las regalías y los impuestos co-participables. 5) Expropiación de los latifundios -en particular los de la lana- e impulsar la colonización agrícola. 6) Por la disolución del GOES (Grupo de Operaciones Especiales), cuerpo selecto de represión formado por Del Val. Por una comisión investigadora de la acción de los cuerpos de seguridad y por desmantelar el aparato represivo que esté formada por las organizaciones obreras Ni en Santa Cruz, ni en ninguna parte, los trabajadores deben ser furgón de cola de sus enemigos, menos aun cuando asistimos a la descomposición del régimen burgués. ¿Elecciones en 60 días o asamblea popular? El frente “opositor” integrado por la UCR, el MID y las corrientes opositoras al peronismo oficialista ha recibido el apoyo resuelto del Mas, que ha acusado poco menos que de traidor a quien no se encolumne en la campaña por la renuncia de Del Val. El Mas plantea que la Legislatura, corresponsable del desastre provincial y del ataque a los empleados públicos, se haga cargo del poder y llame a elecciones en 60 días. Esta no es una salida “democrática” a la crisis política, sino una salida patronal, pues los partidos patronales, privatistas y entreguistas por añadidura, controlan el parlamento. Esta “salida” tendría un mandato político definido (elecciones en 60 días) lo que significa que subordina la solución de los reclamos sindicales. La “campaña electoral” sería el recurso último para imponer la “tregua social” que Del Val no ha logrado. Todo esto retrata una posición política reaccionaria. El eje de la situación es que el movimiento obrero está de pie y luchando, y que es necesario que se abra camino para imponer sus reivindicaciones. En relación a esto, la cuestión de la permanencia de Del Val, su reemplazo por Granero o el recambio por vía electoral sólo constituyen diferencias de grado, que apuntan a desviar a los trabajadores de su acción. Lo que importa es profundizar esta acción y darle estatura política independiente. Por eso planteamos un Comité provincial de huelga de los sindicatos y una Asamblea Popular.

15 de mayo de 1990
Correo de lectores
Correo de lectores

Brown: ¿Intendente de San Martín o de Nobleza Piccardo? El lunes 7/5, 600 vecinos de San Martín, representando a las barriadas de V. Zagala. L. Hermosa, V. Maipú, L Suárez, V. Bonich, V. Libertad y otros, se movilizaron a la municipalidad de San Martín, con pancartas que denunciaban el abusivo incremento de impuestos y tarifas. En asambleas realizadas previamente en cada barrio, los vecinos votaron una reducción del 50% de impuestos y tarifas y la excepción de pago de las mismas para la clase pasiva, y presentaría al Intendente por escrito. Ante la presión de los vecinos que se negaron a retirarse de la plaza, éste se vio obligado a recibir a la comisión. Cuando los mismos fueron recibidos por Brown, después do una larga media hora donde se los instaba a marcharse, éste se dedicó a insultarlos y la respuesta que obtuvieron fue "que dichos delegados no eran a su criterio representativos, que si querían ser representativos de algo debían reunir 600.000 personas en la plaza y que recién entonces accedería a escucharlos." Este “representante del pueblo", que ha blanqueado las deudas impositivas millonarias de empresas tales como Nobleza Piccardo, Supercoop, y otras metalúrgicas importantes de la zona, descarga estos blanqueos en las espaldas de los trabajadores y jubilados de San Martín, subvaluando sus propiedades ante la imposibilidad de los mismos de pagar los abusivos impuestos. Esto desnuda el carácter de clase y la corrupción de los funcionarios de la "democracia", que no dudan en aplicar los planes de hambre y explotación del gobierno a través de impuestazos y tarifazos, los que se verán acentuados si se aplicasen los planes de autofinanciamiento municipal, que quieren imponer a través de la reforma anti democrática de la constitución de la Provincia de Buenos Aires. Esto pondrá más descarnadamente de manifiesto sobre qué sector de la población recaerá la financiación de los municipios y sus parásitos. Ante esto los vecinos de San Martín han votado el no pago de los impuestos y tarifas, hasta no obtener una respuesta satisfactoria a sus reclamos. Se ha convocado a los vecinos a formar comisiones independientes de las sociedades de fomento (en su mayoría copadas por el P.J. y la U.C.R.), que duermen la siesta ante este brutal saqueo. Se ha puesto en pie una coordinadora inter-barrial, para organizar y profundizar la próxima concentración ante el Concejo Deliberante. La población de San Martín ha ganado la calle, este es un primer paso para la organización Independiente de los barrios, para dar continuidad a la lucha contra los impuestazos, y los tarifazos, que deberá madurar hacia el rechazo a la reforma de la Constitución, como nuevo método de expoliación al pueblo explotado. Mariela y Lily - S. Martín

15 de mayo de 1990
Tucumán: De la crisis constitucional al violento ataque a los trabajadores

El gobierno provincial acaba de disponer una serie de medidas profundizando su ofensiva contra el conjunto de los trabajadores estatales. Ha dispuesto el pago de los salarios de abril en tres partes, y ha anunciado que los de mayo se pagarían también fraccionados y parte de ellos con letras de cambio. No ha reconocido tampoco el aumento del 25% otorgado a los empleados públicos nacionales, y en el caso de la docencia decretó el descuento de los días de huelga de este año. El gobernador Domato ha planteado que está en estudio racionalizar la planta de personal, en especial en las comunas rurales. El gobierno justicialista está ejecutando el programa de los grandes capitalistas agrupados en la Fundación del Tucumán (Banco Roberts, Bridas, Aguilares) reiterado recientemente por su presidente. El Estado provincial y las municipalidades han sido vaciadas por los capitalistas, como lo revela el hecho de que el 45% de los gastos del presupuesto corresponden a los intereses de la deuda pública, la cual supera los 100 millones de dólares. Entretanto la oligarquía azucarera pudo disminuir su propia deuda, que equivalía a un millón de toneladas de azúcar en 1983/84 (una zafra completa) y que ahora equivaldría a 200.000 toneladas, esto como consecuencia de la prescripción de las deudas impositivas, y del aumento del precio del azúcar. La situación se agrava por la exigencia del FMI de que los impuestos destinados a las provincias sean destinados en buena parte, al pago de la deuda externa. La ofensiva del gobierno ha puesto de manifiesto el completo fracaso de la burocracia sindical de estatales, que a principio de año levantó diversas luchas para ingresar a una comisión de “ordenamiento" salarial creada por el gobierno. La dirigencia sostuvo entonces que una “poda” de los salarios “privilegiados” podría mejorar los salarios más bajos. Pero ahora la burocracia teme ser desbordada por las bases y por eso ha tenido que convocar en algunos gremios a asambleas y paros y a un plenario de gremios de la CGT ubaldinista. Aun en estas condiciones, los dirigentes han señalado que podrían aceptar el pago accionado de los salarios si se les reconoce el aumento del 25%. Amagan con la lucha y ya la están quebrando desde adentro. Pero sólo una lucha decidida y de conjunto podrá derrotar la política del gobierno.

15 de mayo de 1990
Las "tragedias" del mar tienen responsables
Redacción

En 9 meses el mar se ha tragado a 30 trabajadores marítimos. Recientemente, otra “tragedia", en Necochea, se ha cobrado la vida de otros marineros embarcados. El hundimiento del “Amapola" y el “Angelito” produjo un agudo dolor entre la clase trabajadora marplatense. 150 familias y trabajadores se concentraron ante la Prefectura para reclamar las razones por las que la empresa no acató el aviso del temporal y los motivos por los cuales el guardacosta Thompson no se hizo al mar para obligar a los barcos a regresar al puerto a tiempo. El trabajador no solo ha pagado con su vida la voracidad capitalista que lo obliga a embarcarse en naves de museo (son de madera), sino que ahora aparecen “acusados" aquellos que se vieron obligados a alquilar sus libretas para repartirse el pan con compañeros sin trabajo. Las empresas del seguro dicen que los muertos son infractores y que a sus familiares no les corresponde entonces la indemnización. El PO marplatense distribuyó en el puerto y en toda la ciudad un volante que luego la hinchada de Aldosivi (el equipo de fútbol del puerto) hizo suyo en el partido que se jugó en el estadio mundialista. En la declaración el PO denuncia que la Prefectura hace “1.000 veces la vista gorda en las inspecciones de seguridad" en beneficio de “las patronales (que) violan cotidianamente todas las normas y leyes para amasar fortunas millonarias en dólares”. “Se quiere poner ‘bajo sospecha’ a los pescadores, dice el PO de Mar del Plata, cuando ya han dado hasta la vida, como la heroica tripulación del Angelito, que cumplió con la sagrada ley del mar al socorrer al Amapola. “Es cierto, no podemos evitar los temporales, ni devolverle la vida a nuestros familiares, amigos y compañeros. Pero sí podemos y debemos imponer el CONTROL OBRERO DE LA SEGURIDAD A BORDO. “Sí podemos y debemos movilizarnos para formar una COMISION INVESTIGADORA DE FAMILIARES Y AMIGOS DEL AMAPOLA Y EL ANGELITO, para exigir que se sepa TODA LA VERDAD, e imponer el JUICIO Y CASTIGO”.

15 de mayo de 1990
Neuquén: Los bancarios, víctimas de Zanola y la burocracia ubaldinista

Después de una lucha tenaz y valiente de más de tres semanas, los trabajadores bancarios del Banco Provincial de Neuquén fueron obligados a volver al trabajo sin obtener la reincorporación de los despedidos, ni el reconocimiento del convenio salarial. El conflicto fue provocado por el gobierno provincial al desconocer el acuerdo salarial alcanzado a nivel nacional por gremio con la Cámara patronal. La huelga se masificó cuando el gobierno provincial despidió a 42 compañeros. Los huelguistas hicieron funcionar una olla popular que conmovió al centro de la ciudad y que recogió innumerables muestras de solidaridad gremial y popular. Los compañeros también hicieron denuncias de corrupción del directorio del Banco, que ni siquiera inmutaron al gobierno. El gobierno lanzó toda suerte de provocaciones para quebrar el paro. Amenazó con despedir a todos, anunció el contrato de 2.000 rompehuelgas y organizó el carnereaje, pero la gran mayoría de los compañeros no se achicó. Con el precedente de los embaladores de fruta, a los que también se pretendió desconocer convenios firmados, los bancarios se jugaron a derrotar la provocación. Traición La huelga se perdió por culpa de la burocracia sindical ubaldinista, la cual controla al mismo tiempo la Bancaria, los principales gremios de la provincia y la CGT. Se negó de entrada a extender el conflicto, no convocó a un plenario de gremios, ni por supuesto al paro. Solo a disgusto llamó a último momento, por la presión de abajo, a un acto solidario el 1° de mayo. El pretexto que “hay que ser orgánicos" y que la “lucha se gana sin apresuramientos”, fue usado para rechazar la constitución de “comités de solidaridad” en los barrios. El operativo desmovilizador tuvo por protagonista directo a Zanola, un “experto" en reventar luchas. Hizo un viaje relámpago a Neuquén para hacer “gestiones", “ablandar" y asegurarse de que el conflicto no se extendiera. Luego de prometer que organizaría “paros de dos horas en todo el país”, se borró. La directiva local ubaldinista lo auspició para que hiciera este “trabajo sucio” y luego impuso el levantamiento de la huelga a cambio de nada. Por una nueva dirección Este ataque contra los bancarios es un episodio muy importante de un plan todavía más vasto. Al gobierno no le alcanza con 42 despidos en los bancos porque está comprometido con el FMI a una limpieza general de empleados Se encuentra en ejecución un plan de venta de distintos sectores del banco y el desmantelamiento de sucursales. Los salarios -anticipó el gobierno- se fijarán de ahora en adelante por decreto provincial. Es necesario tomar conciencia de las nuevas luchas que se plantean, para encararlas con una preparación adecuada. Los activistas obreros de Neuquén, e incluso los de otras organizaciones populares y de la juventud, debemos discutir un plan de acción que quiebre la política traidora de la burocracia y alumbre una nueva dirección.

15 de mayo de 1990
Repudiamos las provocaciones yanquis contra Cuba
Redacción

Con motivo de la invasión ilegal del espacio cubano por parte de una emisora de TV de los Estados Unidos, ha circulado un pronunciamiento de repudio que cuenta ya con la firma de diversos dirigentes políticos y de parlamentarios. Los dirigentes del Partido Obrero fueron también invitados a suscribir ese texto que deberá aparecer como solicitada, algo que ocurre con muy escasa frecuencia con relación a nuestra organización. No fue posible, sin embargo, acompañar esa declaración, debido a que contenía conceptos políticos incompatibles con una posición de lucha contra el imperialismo que se pretende repudiar. Dada la importancia de los problemas envueltos, damos a conocer a los compañeros lectores el tenor de la carta en la que explicamos nuestra posición a los auspiciadores de la solicitada. "Le agradecemos profundamente que se haya preocupado por solicitar la participación del P.O. en la suscripción de una solicitada para repudiar la agresión política del imperialismo norteamericano contra la República de Cuba. “Coincidimos totalmente en el repudio a las transmisiones televisivas ilegales de Estados Unidos hacia Cuba y en tipificarlas como una violación de la soberanía nacional de Cuba. "Lamentamos, sin embargo, no poder suscribir la solicitada propuesta, debido a que otros conceptos que se insertan en ella son totalmente incompatibles con una posición antiimperialista o con una posición nacional consecuente. “Nos referimos a la afirmación de que estaría en curso un “proceso de distensión a escala mundial” o de un “clima de paz que todos deseamos lograr en nuestra región”. Estas aseveraciones suponen un juicio que no compartimos sobre la naturaleza del imperialismo mundial y del capitalismo, cuya sola existencia es incompatible con la “distensión” o “paz” en el mundo. Esas afirmaciones contrarían en forma alevosa la realidad, toda vez que la anexión de Alemania oriental a Alemania occidental y su incorporación a la OTAN; la violenta injerencia del FMI y la banca imperialista en Europa del Este; el golpe asestado por el imperialismo a la revolución nicaragüense, por medios político-económico-militares; la instalación de bases militares en Perú (y en general la militarización que acompaña a la acción contra el narcotráfico); la invasión a Panamá; la continua agresión al pueblo de El Salvador y Guatemala; la agresión político-económico-militar contra los países bálticos y caucásicos, que el imperialismo ha respaldado explícitamente; todo esto, en definitiva desmiente lo dicho en la solicitada, y lo que es peor significa un encubrimiento de la guerra civil internacional de los explotadores contra los explotados, de la cual es parte al ataque a Cuba. “La existencia de la base militar en Malvinas y su convalidación por el gobierno de Menem, demuestra que estamos muy lejos de que “todos” estén por la paz. "Qué decir de la implacable política de imponer el pago de la deuda externa a los países sometidos, lo cual constituye una enorme agresión política v social. “Solicitar la adhesión de políticos y legisladores patronales al repudio a la acción yanqui es una cosa; adaptarse a la política contrarrevolucionaria de éstos, es indudablemente otra cosa. "Les enviamos nuestra posición por escrito por una razón elemental de claridad, por respeto a vuestra propuesta y como una posibilidad de que se inicie y profundice una discusión en la izquierda”. Con saludos revolucionarios. Jorge Altamira, por el Comité Nacional del Partido Obrero

15 de mayo de 1990
Ubaldini candidato
Redacción

Ubaldini ya está actuando con una mirada puesta en las elecciones del 91. Pero su pase a la política apenas logra disimular que se trata de una compensación que se le ofrece para desalojarlo de la CGT en octubre y permitir el acuerdo Miguel-Barrionuevo que reunifique a la burocracia. Este aspecto de la promoción de Ubaldini como futuro candidato constituye un acomodamiento a las maniobras en danza de la política patronal y un completo renunciamiento a movilizar a los sindicatos contra la política menemista. Es curioso que, en tales circunstancias, Mary Sanchez bautice a Ubaldini como “referente político de los trabajadores”, cuando en realidad se transformaría en un rentado oficial de la burguesía. No está claro, con todo, a qué cosa se candidatea Ubaldini. Hay quienes dicen que lo sería a vice-gobernador de la provincia de Buenos Aires en fórmula con Cafiero. Este sería el proyecto de Miguel para meter una cuña en los negocios de la provincia Pero el puesto tiene muchos competidores. De cualquier manera, Ubaldini no dice todavía esta boca es mía, por una razón tan obvia como comprometedora: está a la espera de los resultados del plebiscito constitucional previsto para agosto. No quiere pegarse a un Cafiero que puede perder, lo que significa que él también especula con la derrota del plebiscito. Pero si esto ocurre quedará poco peronismo para albergar a los precandidatos que se disputarán la candidatura. Más importante aún, una derrota del plebiscito puede desatar una descomunal crisis en el PJ y la UCR, que lo propician, y provocar un realineamiento y hasta una polarización electorales. Recién después de agosto, entonces, será posible saber a qué atenerse con respecto a Ubaldini, si será o no precandidato, a gobernador o vice, y por último si irá por el PJ o tendrá que conseguir el patrocinio de otra agrupación. Una candidatura de Ubaldini no revestiría un carácter político independiente para los trabajadores si por ejemplo representara al PJ, que es un partido patronal y un partido oficial del Estado. Pero tampoco lo sería si fuera lanzado por, digamos, una agrupación de base del peronismo que rumbeara para otro lado en las próximas elecciones. El carácter político de un dirigente o de una dirección está determinado por el conjunto de su política así como por la posición que ocupa dentro del conjunto de la situación política. Ubaldini es, desde hace más de dos años, una de las llaves maestras que ha llevado al movimiento obrero a su catástrofe actual, porque lo sometió al menemismo y lo forzó a aceptar el violento ajuste de tres hiperinflaciones y de un sinnúmero de planes fondomonetaristas. Un burócrata sindical puede, en determinadas circunstancias, operar un viraje hacia la izquierda y hasta postularse como una dirección independiente de los trabajadores o como “su referente político". Pero para ello está obligado a dar un impulso o a ponerse a la cabeza de las luchas obreras, no puede simplemente reducirse a la retórica y defender al mismo tiempo al Estado capitalista en los conflictos diarios. Por eso, el llamamiento a formar un partido de trabajadores no puede ser dirigido a una burocracia que entrega al movimiento obrero, porque ello sería encubrir su rol traidor y bloquear la independencia de la clase obrera. Debe ser dirigido a todos los luchadores que combaten la explotación capitalista, no importa las limitaciones que puedan manifestar, convocándolos a asumir un programa de acción definido de carácter político, frente a las patronales y frente al Estado.

15 de mayo de 1990
1° de mayo: Por un partido de trabajadores

El impacto político del 1° de Mayo se ha reflejado en los análisis que provocó en la prensa y en los partidos, obligando a casi todo el mundo a algún tipo de pronunciamiento. Casi sin excepción, se ha evaluado el acto en función de perspectivas políticas más generales, y más precisamente electorales. Semejantes interpretaciones son indudablemente interesadas, porque pretenden negar que la movilización fue, en primer lugar, un repudio a la política del gobierno y del régimen, en segundo lugar, una manifestación de solidaridad con las luchas populares, y en tercer lugar, una acción independiente de la burocracia sindical, lo que dejó al desnudo la necesidad de una nueva dirección política de los trabajadores. “Patear” el alcance de la movilización hacia las elecciones del 91, apunta a proseguir la tregua actual de la burocracia sindical con relación a la redoblada ofensiva privatizadora del gobierno. Así tenemos a Foetra y a la Intersindical ferroviaria paralizadas y a la Asociación Bancaria impulsando con inigualable perfidia los despidos en masa en el Hipotecario, Nacional de Desarrollo y la Caja, y dentro de poco tiempo más en los bancos privados que se van a "racionalizar”. La mayor parte de los “balances” y “evaluaciones” pasan por alto la magnitud de la crisis del régimen político actual y del aparato estatal, que fue un poderoso factor para impulsar la movilización del 1°. La “crisis de gobierno” en cerca de la mitad de las provincias del país y su total estado de bancarrota; la lucha feroz entre los pulpos capitalistas que se manifiesta en la cuestión petrolera, en la evasión del IVA por parte de las cerealeras, en la disputa por ENTel; las cargas insoportables que establece el nuevo convenio con el FMI; el crecimiento constante de los precios y el agotamiento de la “estabilidad" que siguió a la última hiperinflación; todo esto pone de relieve que no existe la posibilidad objetiva de tregua para los trabajadores y que ello acentúa la perspectiva de nuevas luchas. La movilización del 1° de Mayo refuerza, entonces, la vigencia de los planteos de lucha por los salarios, contra la desocupación y las privatizaciones, y a la huelga general como respuesta colectiva de los explotados a la imparable crisis capitalista. Por todo esto, lo primero que se observa en algunos balances de la propia izquierda es la suplantación de las circunstancias concretas de la movilización y de su carácter de acción directa de los trabajadores, por la especulación electoral o de tipo similar, que dejan de lado la relación del acto del 1° con la lucha de las masas por el pan cotidiano. Naturalmente que semejantes “caracterizaciones” del 1° de Mayo corresponden exactamente a lo que sus autores sostenían ya antes del 1° y a la finalidad que le dieron a la convocatoria. Ya habíamos dicho antes del 1° que se pretendía usar a la movilización como “un recurso extremo” para forzar un “frente del no”, es decir de todos los que se declaran opositores al plan oficial, aunque defiendan en todos los terrenos al presente régimen económico y estatal, en especial cuando se trata de golpear a la clase obrera, como ocurre, entre otros muchos ejemplos, con la reglamentación del derecho de huelga. Electoralismo (1) Es natural, entonces, que uno de los oradores del acto, Néstor Vicente, afirme que “ahora se trata de ensanchar la Plaza y que, en las elecciones de 1991, cuando en el juego democrático se tome la temperatura de la sociedad... la Izquierda puede proponer una alternativa auténtica... (que) daría cabida a todos sin exclusiones” (Sur, 8/5). Vicente es abogado y no médico, menos aún político revolucionario, por eso su termómetro no registra la elevada temperatura que revelan las luchas, las crisis y los desplazamientos políticos en curso. Esto pone de manifiesto la gran contradicción del 1° de mayo, que consiste en que un político para tiempos electorales fuera puesto en la dirección de una movilización "fuera de temporada”. No solamente Vicente, sino muchos comentaristas, se han preocupado por concluir de que es necesario “ampliar el espacio de la izquierda”, por supuesto que no hacia los explotados sino hacia la “centroizquierda” que “pierde espacios” diariamente por su impotencia, su “dulce espera” del 91 y hasta su sometimiento al gobierno de Menem, al cual defienden en nombre de las “instituciones democráticas”. Esta "nueva alternativa popular” englobaría a los que defienden la “autorregulación de las huelgas” (Auyero, "bloque de los 8”) y a los que frenan la lucha contra las privatizaciones (Abdala, Esquivel). Se trata, por lo tanto, de una expropiación política de los trabajadores y la juventud que concurrieron a la Plaza de Mayo en beneficio de los políticos patronales o de “clase media”. La perspectiva política puesta en las elecciones de 1991 constituye una violentísima contraposición con el carácter de la movilización, cuyo éxito obedeció a la convicción de los asistentes de que ella servía para dar un golpe práctico a la política de miseria, de entrega y de hambre, y para apoyar también en forma práctica las luchas obreras. Es evidente que la presencia militante del PO en la Plaza permite poner de relieve todas estas contradicciones de la movilización y hacerlas concientes entre sus protagonistas. Estuvimos ahí con toda claridad: “para Izquierda Unida —dijimos antes del 1°— la movilización del 1° de Mayo es un medio de presión extremo para forzar un acuerdo o frente con los ubaldinistas y las tendencias políticas que podrían girar en su torno, incluida la centroizquierda” (PO, 301, 24/4). Electoralismo (2) El balance del Mas tiene aspectos contradictorios sobre los cuales vale detenerse. Solidaridad Socialista, (n° 329, 3/5), por ejemplo, afirma que “(en la Plaza de Mayo) surgió una nueva dirección”, con lo que señala una perspectiva o posibilidad que no había siquiera esbozado con anterioridad. En realidad, el Mas había llamado a Ubaldini a cerrar el acto, sin exigirle que movilice a la CGT y a los sindicatos en defensa de los trabajadores, ni que tampoco rompa su integración al Estado burgués. De modo que si en la Plaza surgió una nueva dirección, ello ocurrió a pesar del Mas. El PO, sí había planteado, en cambio, con anterioridad al acto, que la convocatoria demostraba la caducidad de las viejas direcciones y la necesidad de una nueva. Pero si esta nueva dirección surgió en la Plaza, ésta no puede ser otra que Izquierda Unida, esto porque toda dirección es antes que nada un programa y una organización. Pero Izquierda Unida nunca se ha planteado ser nueva dirección sino el embrión de un "frente amplio". Para unos éste debería ser un “frente de liberación”, para otros el “frente del no”, en ambos casos está ausente el planteo de construir una dirección obrera independiente, es decir un partido obrero o de trabajadores. De cualquier manera, la caracterización de que habría surgido una “nueva" dirección desnuda nuevas contradicciones en Izquierda Unida. Revela, por otro lado, una evidente confusión con relación a su política futura. Otra conclusión del Mas es que el acto ha revelado la existencia de una "alternativa de gobierno”, que no se sabe si está constituida por el “frente (o la plaza) del no”, por IU que monopolizó el acto o por el Mas que es el autor de la idea. Tantas alternativas no permiten saber si la “alternativa de gobierno” que habría surgido es una alternativa “nacionalista” (el “no”); democratizante (I.U.) u obrera parlamentaria (Mas). Todo esto traduce, aunque solo hasta cierto punto, una enorme confusión política. El concepto “alternativa de gobierno” tiene, en especial si el que la formula frecuentó la literatura trotskista, un contundente carácter electorero. Significa simplemente la posibilidad de ganar las elecciones y ocupar el poder ejecutivo. El poder político, es decir el Estado, seguiría siendo capitalista e instrumento de la dictadura de clase de la burguesía. El gobierno, sea nacionalista o izquierdista, sería el gerente transitorio de ese Estado. La dirección del Mas ha tomado el éxito de la movilización del 1°, para jugar a fondo la carta de partido electoral. El "socialismo con democracia” queda desnudado así, no como el régimen de la democracia obrera de un Estado proletario, sino como el subterfugio del “socialismo electoral”. Estamos ante una distorsión extremadamente evidente, toda vez que la movilización de la Plaza fue política, lo cual significa siempre y en todas las circunstancias que tuvo un carácter de poder. Se movilizaron los trabajadores y la juventud contra el Estado, en nombre del conjunto de los trabajadores y de los explotados. Una cosa así es, larvariamente o como tendencia, una oposición de poder. El desarrollo consecuente de esta tendencia debe llevar la suplantación del Estado burgués por el obrero, en tanto que la derrota de esa tendencia o su estrangulamiento debe llevar a la atomización de los explotados o a su regimentación, con lo que cesan por un tiempo sus posibilidades de oposición política al régimen burgués. Los trabajadores no protagonizaron el 1° una acción electoral, lo que significaría que proclaman la sustitución o subordinación de la acción colectiva por la papeleta electoral, ni tampoco se trató de un movimiento reivindicativo parcial. Precisamente porque tuvo el carácter de movilización política, el 1° planteó la cuestión de una nueva dirección, y nueva dirección significa “alternativa de poder” y no de “gobierno”. Estamos ante otra contradicción en las conclusiones del Mas. Estas serias contradicciones políticas pueden ser armonizadas por medio de una demagogia de contenido electorera, pero es esencialmente reclaman la necesidad de superarlas. Por un partido de trabajadores La naturaleza exacta de la movilización del 1o de Mayo es que puso de relieve la tendencia de una parte de los trabajadores a la movilización política independiente. Este hecho es una respuesta evidente a la caducidad del nacionalismo burgués y de la burocracia de los sindicatos para proteger a los trabajadores de los ataques del capital. Es decir que la Plaza fue la expresión de una situación de conjunto de los explotados. Todo esto solo puede encontrar expresión concreta en un partido obrero o partido de trabajadores, es decir en una organización política independiente de la clase obrera. La cuestión que se plantea es, por esto, colaboración de clases, frente popular o partido de trabajadores. Un partido obrero significaría un giro histórico para los trabajadores, por eso solo puede ser el resultado de la lucha, lo cual excluye a la burocracia de los sindicatos que está integrada al Estado o expresa el sometimiento político de los trabajadores y de los sindicatos a la burguesía y al Estado capitalista. La posibilidad de un partido obrero ha sido frenada varias veces en los últimos cuarenta años, pero no es casual que ello llevara a las grandes derrotas de la clase obrera de este período. El llamado fundamental que el PO dirige a los trabajadores, a los activistas sindicales, a los luchadores, y a la izquierda que pretende hablar en nombre de los intereses históricos del proletariado, es que formemos un partido obrero, un partido de trabajadores, que impulse una acción histórica independiente de las masas bajo la dirección del proletariado.

15 de mayo de 1990
Estamos mal y vamos peor
Redacción

El Instituto de Estadísticas hizo un loable esfuerzo y el país tiene de ahora en más el índice oficial del costo de vida calculado por semana. Pero el debut no pudo ser más escalofriante: en los últimos siete días la carestía aumentó un 6%, lo que arrasa con las posibilidades anunciadas por el gobierno de que en mayo sería inferior al 10%. Al ritmo del 6% semanal, la macaneada estabilidad menemista se convierte en el principio de una nueva hiperinflación. Pero los síntomas de descomposición económica que apuntan hacia la híper no se reducen al índice. Las cerealeras se han estado guardando el impuesto al valor agregado, lo cual constituye un principio de fuga de capitales. Los latifundistas bonaerenses no quieren pagar los impuestos y en esto han sido alentados por el propio presidente. La emisión monetaria goza de extraordinaria salud y lo mismo ocurre con la especulación, llamada antes “festival de bonos”, como lo prueba la constante suba del precio de los Bonex. Para impedir la fuga al dólar las tasas de interés son alevosamente altas, un costo que los industriales repasan a los precios. Los lácteos están a la cabeza de las remarcaciones. El FMI, al que nada se le escapa, ya ordenó a Erman González aumentar el IVA y el impuesto a los combustibles, porque no cree que el gobierno pueda reunir el dinero para pagar la deuda externa con las instituciones oficiales y mucho menos con los bancos que están haciendo cola en la ventanilla. La hiperinflación es un arma del capital y del Estado para reducir nuevamente los salarios y bajar todavía más el consumo, condiciones necesarias para satisfacer a los acreedores. Para hacer frente al posible “estallido” que podría volver a provocar la crisis, el gobierno ajusta los torniquetes represivos, como lo prueba la reglamentación del derecho de huelga. A pesar de la “tregua” de la burocracia sindical de todos los colores, los trabajadores siguen luchando en todo el país y deberán hacerlo todavía más en el futuro. En ninguno de estos conflictos el gobierno cedió, siquiera en mínima parte, a los reclamos salariales apremiantes. Dicen que la estabilidad de los salarios es la clave de la estabilidad. Lo cierto es que se despiden trabajadores con el argumento de la reforma del Estado, pero esta “reforma” es cada vez más un “curro”, como lo prueba lo ocurrido con el Banade. Se han despedido numerosos trabajadores bancarios, pero el negociado que arruinó al banco está más floreciente que nunca. El presidente del Banade es un hombre designado por la UIA, es decir por los deudores industriales que no pagan sus deudas al Banade. Ahora se les aplicará a esas deudas un “desagio” y se permitirá pagarlas con títulos de la deuda externa. Los capitalistas siguen entonces negociando a costa de las finanzas públicas, es decir de la inflación y de la miseria del pueblo. Llamamos al pueblo a unir sus reclamos y a una lucha de conjunto, que arranque un plan de lucha y la huelga general. El pasado 1° de Mayo una multitud de trabajadores y de jóvenes dijo, aunque no se los atendiera en el palco, que su voluntad es terminar con esta política de hambre sin pérdida de tiempo.