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Prensa Obrera N° 302

3 de mayo de 1990 · 25 notas

Notas de este número

3 de mayo de 1990
Santa Cruz: Huelga indefinida de los trabajadores provinciales
Redacción

Comenzó la huelga de los empleados provinciales. El 2 de mayo, a las 12 horas, más de 1.000 trabajadores del gremio municipal, Apap y docentes se movilizaron hacia la casa de gobierno, desbordando un cordón policial que cortaba la calle. Sin mediar ninguna provocación la policía disparó gases lacrimógenos, bombas de agua, balas de goma, dispersando a los manifestantes que se reagruparon frente a la Cámara de Diputados. Allí exigieron a los diputados que acompañaran a los dirigentes de los gremios a una entrevista con el gobernador. Durante más de una hora los trabajadores presentes se mantuvieron frente al cordón policial frente a la casa de gobierno. Al salir de la casa de gobierno los dirigentes informaron que se había dado al gobierno un plazo de 24 horas para remover a los responsables de la represión, entre ellos al ministro de gobierno. Los presentes dijeron que no se irían hasta conseguir la liberación de los detenidos y que la policía debía abrir la calle para que pudiera pasar la manifestación. Después de varios minutos de tensión esto se consiguió, los detenidos fueron liberados y la policía se retiró a los jardines de la casa de gobierno. Está convocada para el 3 una asamblea conjunta de todos los gremios provinciales en el Colegio Salesiano y se ha decretado la huelga por tiempo indeterminado hasta tanto renuncien los responsables de la represión.

3 de mayo de 1990
Tierra del Fuego: Turismo y miseria

Durante el debate legislativo acerca de la provincialización de Tierra del Fuego, algunos diputados justicialistas señalaron que la ley era necesaria para dar “garantías” a las inversiones requeridas para montar una “industria turística”, que se convertiría en la clave del futuro desarrollo de la isla. Esto significa que la burguesía, después de la suspensión de la promoción industrial que cerró los mercados para la industria electrónica, ha decidido “cambiar de ramo”, trasladando sus negocios de Río Grande a Ushuaia y condenando a Grande —y a sus trabajadores— a desaparecer. Lejos de ser una plataforma para el despegue” de la isla, el primer resultado del “proyecto turístico” —que se asentará en Ushuaia— será la desintegración de Río Grande. Al convertir a Ushuaia en un “centro turístico internacional”, también empeorarán las condiciones de vida de sus trabajadores, que sufrirán un encarecimiento general, a precios internacionales, de sus condiciones de vida. La situación habitacional de los trabajadores será especialmente grave ya que los recursos provinciales —ahora independientes del Estado nacional— serán utilizados para subvencionar la construcción de hoteles. El proyecto “turístico” —ligado a la privatización de Aerolíneas Argentinas— significará la desintegración de la isla y un ataque a fondo a sus trabajadores.

3 de mayo de 1990
La destrucción de Tierra del Fuego

En un país donde la autonomía provincial (federalismo) ha tenido un significado histórico democrático, resulta de extrema importancia poner en evidencia que la provincialización de Tierra del Fuego no ha provocado la simpatía sino el rechazo, y hasta el repudio, de la mayoría de su población, en especial de los trabajadores. ¿Por qué? La razón es por demás simple. En las condiciones actuales, la política del Estado nacional es transferir a las provincias la totalidad de los gastos sociales y educativos y disminuir el peso de los impuestos que se coparticipan, lo cual se hace con la finalidad de obtener un superávit del presupuesto nacional que permita pagar la deuda externa y alimentar con subsidios a los pulpos exportadores y bancarios. La consecuencia de esta política ha sido fundir literalmente a las provincias, donde el nivel de vida de los trabajadores ha caído mucho más aún que en la capital. La desocupación masiva y los salarios de hambre en las provincias son “variables de ajuste’’ fundamentales del plan actual de entrega capitalista. Está claro a partir de esto que la obtención de la autonomía provincial o la provincialización no constituye una conquista democrática sino una maldición. Para Tierra del Fuego este cambio en el status político significará la eliminación de los subsidios que el territorio recibía del Estado nacional, en especial los referentes al consumo de gas para calefacción, que en las heladas tierras del sur consume una elevada proporción de los salarios. El cierre masivo de las empresas electrónicas instaladas en el territorio, con el consiguiente desempleo en masa, se verá agravado ahora por la obligación que tendrá el nuevo Estado provincial de bancar con sus propios recursos el conjunto de los gastos imprescindibles de sus habitantes. Una consecuencia de la nueva situación jurídico-política será la tendencia del Estado provincial a vender las tierras fiscales donde se asientan las precarias habitaciones de los trabajadores, lo cual se hará a un precio prohibitivo para ellos. El Congreso nacional votó la provincialización de Tierra del Fuego, y los diputados que representan al territorio lo hicieron con lágrimas en los ojos, precisamente en circunstancias políticas que le privan a la conquista de la autonomía provincial cualquier significado democrático y la convierten en una carga económica sobre los agobiados hombros de los explotados. Ningún bloque parlamentario, ni siquiera el uninominal de Izquierda Unida, denunció esta maniobra anti-obrera, cual explica que nadie propusiera medidas de protección para los trabajadores del territorio. Con la Thatcher El otro aspecto de la provincialización es que la ley atribuye al nuevo Estado la soberanía sobre Malvinas, otras islas y el sector Antártico, en lo que no es más que una refinada patraña de la "democracia”. El artículo 2° de la ley condiciona explícitamente esa soberanía a los tratados que firme el Estado nacional, lo que ya se ha hecho, y por los cuales se entrega Malvinas y el sector antártico al imperialismo, en particular a la Thatcher. La restricción de la soberanía argentina que establece ese artículo 2°, constituye un reconocimiento de hecho de los derechos de Gran Bretaña, y equivale por lo tanto a un “paraguas” protector de la posición inglesa. La disposición “patriótica” de incluir a Malvinas dentro de la jurisdicción de la nueva provincia significa en realidad una disposición vende-patria. Es natural que los propios ingleses interpretaran a la ley como una “maniobra interna” de los peronistas para obtener rápidamente dos senadores por el ex territorio, y que insistieran en que “el reciente progreso en las relaciones entre el Reino Unido y la Argentina fue solo posible en el entendimiento de que no estamos dispuestos a discutir la soberanía sobre las islas” (La Nación, 28/4). Este cable de la cancillería tatcheriana constituye la revelación pública de los acuerdos secretos que han alcanzado Menem-Cavallo con los piratas. Como consecuencia de ello es incluso posible que Menem vete el artículo de la ley que extiende la jurisdicción de la nueva provincia más allá de tierra firme. Defendernos La provincialización acentuará el proceso en marcha de destrucción de Tierna del Fuego. Por eso llamamos a luchar por la protección de los trabajadores y de los consumidores con reclamos como seguro al parado, menores precios para los productos energéticos de consumo, entrega gratuita de la tierra para vivienda, créditos sin interés para los materiales de construcción e inmediata reapertura de las fábricas cerradas bajo el control de los trabajadores. La lucha por estas reivindicaciones debe ser nacional, del conjunto de los trabajadores y sindicatos del país. Llamamos a luchar por la derogación del artículo 2°. Llamamos a los trabajadores fueguinos, que en su mayoría ya saben lo que es la desintegración de las provincias, esto porque son inmigrantes internos, a sacudir a los sindicatos de la parálisis y formar un poderoso partido obrero.

3 de mayo de 1990
Lituania: El imperialismo al socorro de Gorbachov

Kohl y Mitterrand acaban de reclamar en forma conjunta a Lituania que suspenda la declaración de independencia de la URSS, en forma coincidente con la exigencia y las acciones intimidatorias de Gorbachov. Esto demuestra el frente mundial imperialista que se ha formado para sostener a Gorbachov y permitir el pisoteo de las libertades nacionales. Ahora bien, ¿en nombre de qué procura mantener Gorbachov a Lituania bajo la tutela moscovita? ¿En nombre del Socialismo? ¿En nombre de la unidad internacionalista? El propio líder soviético respondió al interrogante ante una delegación de altos dirigentes de Letonia que visitaban Moscú. Es así que les ofreció un “status especial dentro de la URSS (...) conviniendo a la reglón báltica (que forman Letonia junto con Estonia y Lituania) en un tipo de zona económica especial” (Wall Street Journal, 20/4/90). Esto significa que las repúblicas bálticas serían transformadas en caso de mantenerse en la URSS, en una región preferencial para la penetración del capital extranjero, lo que se traduciría en una legislación de excepción que permita la libre repatriación del capital invertido y de las utilidades, la “flexibilización laboral" que asegure la baratura de la mano de obra, y las exenciones impositivas. Gorbachov concibe al Báltico, desde hace varios años, como la puerta de entrada y salida del capital extranjero al conjunto de la URSS. ¡Se opone a la independencia de Lituania en nombre del capitalismo, no del socialismo! El resultado de esto sería naturalmente un doble sometimiento para Lituania y las demás repúblicas bálticas: al látigo de Moscú y a la esclavitud económica imperialista. Las direcciones pequeño burguesas que encabezan el movimiento independentista lituano también se orientan en la misma dirección capitalista. Estas direcciones traducen la aspiración de la burocracia y de los sectores acomodados de la pequeña burguesía de beneficiarse con la intermediación entre la inversión extranjera y la explotación de los trabajadores. Les interesa la independencia política para aislar a Lituania de la crisis revolucionaria que se procesa en la URSS y para poder sustraerse ellos mismos al control popular. Cuando el imperialismo, por boca de Kohl y Mitterrand expresa su “voluntad de no complicar la tarea de Gorbachov frente al problema de las minorías en la URSS" (Clarín. 27/4/90) tiene presente, precisamente, esta crisis revolucionaria. Las presiones imperialistas han llevado a los dirigentes lituanos a adaptarse a las presiones de Moscú y a postergar la efectivización de la independencia. Con esto han demostrado su completa falta de independencia política del imperialismo y por lo tanto su definitiva incapacidad para alcanzar la libertad nacional. Para el proletariado la defensa del derecho lituano a la independencia nacional debe formar parte de la lucha contra la burocracia y contra el imperialismo, y de unidad internacional con la clase obrera rusa y mundial por una república socialista mundial. En este sentido la defensa de la independencia lituana es parte de la lucha contra la política contrarrevolucionaria conjunta del imperialismo y la burocracia.

3 de mayo de 1990
Nicaragua: El ejército sandinista, respaldo del gobierno Chamorro

Con la asunción de Violeta Chamorro, Nicaragua ha entrado rápidamente en una violenta crisis. Apenas “a 72 horas de la asunción -informa Clarín (28/4)- el gobierno está al borde de un cisma”. La crisis gubernamental está relacionada con los acuerdos alcanzados por la Chamorro con el FSLN y en especial el referido a la ratificación temporal de Humberto Ortega como comandante del ejército. Semejante acuerdo equivale a un pacto de cogobierno, cuyo alcance se manifestó de inmediato en la alianza entre el sector de la UNO que responde a la presidente y el FSLN para integrar las autoridades del Congreso. Precisamente por esto Daniel Ortega afirmó que “el cumplimiento de estos acuerdos implicará aislar a los extremistas (sic) de ambos lados" (Clarín, 26/4). Se ha interpretado que esta afirmación explica el retiro político de Tomas Borge, quien incluso se iría del país. El acuerdo Ortega-Chamorro desnuda los límites insuperables del militarismo sandinista, para quien la existencia de un ejército propio sustituía la formación de un Estado obrero basado en el armamento de los explotados y en la expropiación del capital. Como consecuencia de estas limitaciones el Ejército Popular Sandinista se ha convertido en el guardián de las relaciones sociales capitalistas de Nicaragua y de los planes del FMI que resultan necesariamente de esas relaciones capitalistas. Por medio del acuerdo, el ejército sandinista se convierte en custodio de la Chamorro frente a las masas —no en vano los asesores de la presidenta lo justificaron para "evitar las huelgas". Los dirigentes sandinistas se han comprometido a reducir el ejército a la mitad, algo que al presidente de Costa Rica, Oscar Arias, le parece “insuficiente” (The Washington Post, 27/4/90). La reducción implicará al mismo tiempo una “depuración política” de la llamada ala “extremista" del sandinismo. Algunas versiones adjudicaron al subsecretario de Estado para América Latina de Bush, Aronson, una profunda “irritación” por el mantenimiento de Ortega al frente del ejército. Pero el “enojo” no va más allá, por la evidente razón de que el imperialismo no tiene un sustituto militar para el ejército actual. El Estado burgués no puede prescindir de un ejército permanente, y éste es el carácter del Ejército Popular Sandinista. Esta realidad explica que Bush haya reabierto los créditos oficiales a Nicaragua y la cuota azucarera, y que los principales diarios norteamericanos lo exhorten a seguir por esa vía "aún si el nuevo gobierno toma medidas que no son de su gusto” (editoriales de The Washington Post y de The New York Times). Incluso el superderechista The Wall Street Journal (27/4) concluye que “las inquietudes respecto a Nicaragua (con relación a la división de la UNO y los acuerdos Chamorro-Ortega) pueden ser exageradas". La primera medida del nuevo gobierno fue devaluar la moneda en gran escala, incluso poniéndola a un nivel superior al que registraba el mercado negro. Esto demuestra la enorme agudización de la lucha de clases que se plantea en Nicaragua y que ahora no cuenta con la amortiguación que significaba en el pasado el llamado del FSLN a no hacer huelgas para defender la revolución. En las agravadas condiciones actuales el ejército sandinista aparece como un potencial árbitro político entre las clases antagónicas, que debidamente "depurado” puede ser en un futuro próximo el único apoyo real del nuevo gobierno. Daniel Ortega prometió que el FSLN volvería al gobierno en una futura elección pero es muy difícil que se mantenga unido y en todo caso no será para nada un retorno revolucionario. En Nicaragua ha fracasado el democratismo en su expresión más avanzada, incluso revolucionaria, y ha fracasado también el nacionalismo por su incapacidad para superar las imposiciones internacionales del imperialismo y la burocracia rusa. Nicaragua demuestra, por la negativa, la necesidad de una estrategia socialista revolucionaria y de unidad con el proletariado mundial.

3 de mayo de 1990
La política frente amplista hace fracasar la concentración
Redacción

En Montevideo, el acto convocado por la central obrera PIT- CNT reunió a un escaso número de trabajadores. Los propios organizadores estimaron la concurrencia en 25.000 personas, aunque existen estimaciones que son aún inferiores. En 1983, en el mismo lugar, se realizó el 1° de Mayo el primer acto de masas bajo la dictadura con la presencia de más de 100.000 personas. Esta situación es el resultado de la política de la dirección frenteamplista de la Central Obrera (mayoritariamente del PC) que ha aislado y desangrado las luchas obreras y que no ha dado respuesta a la ofensiva capitalista, en primer lugar al "fiscalazo" de los Lacalle y Cía. Ha sido la política de subordinación al parlamentarismo y de freno de las luchas lo que ha conducido al vaciamiento de los sindicatos y a la desmoralización de las bases obreras. Mientras el gobierno de coalición Blanco-Colorado está lanzando un paquete que incluye impuestos a los sueldos y a las jubilaciones, privatizaciones y cierre de empresas estatales, despidos, la dirección sindical se ha limitado a paros parciales inefectivos, que son repudiados por las bases obreras. Esta inconducta de la dirección sindical da vía libre a la política fondomonetarista del gobierno y ha dejado desarmados a los trabajadores.

3 de mayo de 1990
Bajaron del palco al Menem ruso
Redacción

Mijaíl Gorbachov y toda la plana mayor del PCUS fueron obligados a retirarse del acto oficial del 1° de Mayo celebrado en Moscú, corridos por la silbatina y las consignas hostiles levantadas por decenas de miles de manifestantes en la Plaza Roja. "¡Abajo la KGB!” "¡Abajo el Politburó!” “¡Que Gorbachov renuncie!” reclamaban a gritos los manifestantes. “¡Vergüenza!”, “¡La comida no es un lujo!” rezaban los carteles, en alusión a las penurias de los trabajadores que contrastan brutalmente con los privilegios de los burócratas. Los manifestantes no olvidaron pintarle a Gorbachov y a la burocracia su futuro: “Ceaucescus del Kremlim, de los sillones a una cama en la prisión” (New York Times, 2/5). Esta monumental manifestación de repudio popular a la burocracia, a su dictadura, a sus privilegios y a su corrupción en el acto del 1° de Mayo testimonia la rebelión popular que crece en la URSS. Esto mismo se manifestó en el desfile de los sindicatos oficiales que portaban banderas y carteles "contra el desempleo, la propiedad privada y la desregulación de los precios y reclamaban la renuncia del primer ministro Nikolái Rizhkov” (ídem). Esto explica que, "los asesores económicos de Gorbachov confesaron que la amenaza de un levantamiento de los trabajadores es la principal razón que los llevó a retroceder en la aplicación de una terapia de shock hacia la economía de mercado" (Ídem). Mientras en la noche del 1° de Mayo en Buenos Aires, Menem y Neustadt nos mentían que “los obreros en la URSS quieren el capitalismo”, los Neustadt y los Menem moscovitas se encontraban en el palco —con Gorbachov— y no en la calle con los trabajadores: “Gavril Popov, Jefe del Consejo Municipal de Moscú y un economista del libre mercado compartió el palco con los líderes del gobierno y del PC" (ídem). La burocracia suspendió los actos del 1° de Mayo en Armenia, en los países del Báltico y en Azerbaiyán por temor a las manifestaciones de los pueblos de la URSS en reclamo de sus derechos nacionales. Pero estos reclamos explotaron en Moscú: las “organizaciones Informales” —que marcharon después de los sindicatos— portaron miles de banderas con la bandera lituana y carteles reclamando “¡Gorbachov, fuera las manos de Lituania!”. Las consignas de estos “grupos informales” movilizaron a cien mil personas —fueron una verdadera requisitoria contra la corrupción y los privilegios de la burocracia y su pisoteo de los derechos nacionales y democráticos del pueblo. Los reclamos, las consignas y las banderas de la Plaza Roja muestran la crisis total de la política gorbachoviana procapitalista. La manifestación de Moscú fue, por este motivo, una enorme derrota política para Gorbachov, pero también para quienes lo sostienen y defienden, los Bushs, los Kohls y los Mitterrands. Hace 63 años León Trotsky inició las movilizaciones contra la burocracia Según la prensa mundial la chiflatina que sufrió Gorbachov el 1° de Mayo habría sido la primera manifestación de oposición política contra la burocracia del Partido Comunista de la URSS desde 1917. No es cierto. El mismísimo Stalin fue ya objeto de una manifestación vigorosa de oposición política, también en un acto oficial, la celebración del 10° aniversario de la Revolución de octubre, el 7 de noviembre de 1927. Ese día, la Oposición de Izquierda del PCUS, dirigida por León Trotsky e integrada por miles de veteranos revolucionarios, irrumpió con sus propias banderas y sus propias columnas en la manifestación “oficial”. “¡Qué se cumpla el Testamento de Lenin!” (que reclamaba la destitución de Stalin como secretario general del PC), “¡Que se rompa el fuego contra la derecha: el campesino acomodado, el nuevo rico burócrata!". Tales fueron las consignas con que marchó la Oposición de Izquierda aquel 7 de noviembre. Como ahora, también en aquella oportunidad las manifestaciones contra la burocracia se repitieron en Leningrado y otras ciudades. Esta manifestación fue violentísimamente reprimida por la policía y los provocadores. El propio auto de Trotsky fue tiroteado. Una semana más tarde, diez mil oposicionistas marcharon en Moscú en honor a A. Joffe, diplomático soviético que se suicidó en repudio al stalinismo. Estas fueron las últimas movilizaciones políticas abiertas contra la burocracia, pero la lucha contra ella no cesó nunca en forma subterránea en fábricas, campos y escuelas, y en los campos de concentración.

3 de mayo de 1990
Morón: Pongamos en pie la coordinadora interbarrial
Redacción

El viernes 27 unos 3.000 vecinos de Morón se movilizaron hacia la municipalidad para reclamar contra los abusivos aumentos en las tarifas e impuestos. En las asambleas que se realizaron previamente en distintos barrios de Haedo, Ituzaingó, Morón, Villa Tesei y Hurlingham, los vecinos hablan votado también la apertura de los libros para investigar en qué se invierten los fondos recaudados. En algunos barrios se resolvió suspender el pago hasta obtener una respuesta satisfactoria de las autoridades. Los "representantes del pueblo", el intendente y la mayoría de los concejales no aparecieron en la movilización, como tampoco lo hablan hecho en las asambleas barriales, a las que hablan sido convocados para una interpelación. Si lo hizo la UCR que de todos modos pretendió eximirse de responsabilidades aduciendo que su bloque es minoría. Pero resulta que éstos gobernaron el municipio durante cuatro años y son tan responsables como el PJ. Este mismo concejo deliberante que aprueba y apoya los tarifazos e impuestazos, dos meses atrás aprobó una ordenanza por la cual blanqueó una deuda de millones de australes de los contratistas del matadero con la municipalidad. Este solo ejemplo desnuda el carácter de clase corrompido de las "instituciones de la democracia" Ninguna confianza en los concejales “oficialistas" u "opositores" Solo la movilización independiente de los vecinos puede lograr los objetivos planteados. La jornada del 27 fue un primer paso. De ahora en más se hace imprescindible la puesta en pie de una coordinadora interbarrial de todo Morón, con representantes de todas las asambleas vecinales, que dé continuidad a un plan de lucha contra los impuestazos, tarifazos y el conjunto de los problemas de los barrios.

3 de mayo de 1990
Inti: ¡No a las patoteadas!

En el Inti, la Lista Naranja triunfó por 143 votos a 111 de la Blanca en los recientes comicios de UPCN La victoria fue mucho más notoria si se considera que cincuenta trabajadores naranjas del Inti fueron fiscales fuera de su lugar de trabajo. El voto en blanco, preconizado por la Celeste —ligada a la ubaldinista Azul—, no superó los 30 votos. Este solo dato planteaba una crisis en la organización gremial del Inti. De un lado está la comisión interna, que se emblocó con la Blanca, y del otro, el cuerpo de delegados de base, que en su gran mayoría fue protagonista del triunfo Naranja. Pero esta crisis se profundizó cuando la comisión interna aceptó la intimación del Ministerio de Trabajo para suspender por 30 días los paros y movilizaciones por el salario, sin consultar a nadie. La asamblea general repudió masivamente esta conducta y puso en debate la continuidad de la propia interna. La interna desconoció la asamblea general y se ha lanzado ahora a desconocer al cuerpo de delegados. Ante esto la Lista Naranja ha reclamado elecciones anticipadas y por sobre todo la defensa irrestricta del cuerpo de delegados y de las decisiones de la asamblea general. Responsabilidad Fijar una política frente al hambreamiento salarial va mucho más allá de una consigna salarial. La burocracia de UPCN subsiste sobre la base del apoyo del Estado y la fragmentación de la lucha del gremio entre las reparticiones y los organismos. Tenemos un gremio partido en varios —Ciencia y Técnica 1428, etc. — frente a un mismo patrón que es el Estado y escalas de miseria que son comunes. La representación de UPCN en la “comisión participativa" es nombrada por el “dedo sabio” de Andrés Rodríguez y no responde a otro mandato que el de la camarilla dirigente. El INTI es, por peso y tradición, un lugar estratégico en UPCN. ¿Cómo debe intervenir frente al vaciamiento sindical? Uniendo el reclamo y la lucha por el salario al planteo de la asamblea general de los estatales para decidir quiénes van a discutir y qué van a discutir en la "participativa", impulsando la elección de delegados genuinos y la coordinación de lucha a todos los niveles. Un primer objetivo puede ser el reclamo de un 150% de emergencia y la equiparación con la CONEA (Energía Atómica) de todo Ciencia y Técnica.

3 de mayo de 1990
Un "enano fascista"… entre los radicales de Amsafe

Edilberto Sánchez, dirigente radical de AMSAFE Rosario, ha remitido una “carta documento" a Tribuna Docente, intimándola a “ratificar o rectificar" nuestra posición respecto de su actuación en la reciente huelga provincial. La “carta documento" nos amenaza con inminentes acciones legales y alude específicamente a un volante de “Tribuna”, donde denunciamos la política “de sistemático vaciamiento de la huelga por parte de Edilberto Sánchez y de la directiva provincial de AMSAFE". La intimación no es solamente un abierto llamado a la intervención del Estado-Patrón (el mismo que está hambreando a la docencia) dentro de la vida del gremio. Sino que es por sobre todo un reclamo para que el Estado reprima a los activistas que disienten con la burocracia y es una convocatoria a sustituir la democracia sindical por la cárcel. La conducta de Sánchez es incompatible con su pertenencia al movimiento sindical, debe ser expulsado, porque tipifica un crimen político contra las organizaciones obreras y sus activistas. No puede haber lugar en los sindicatos para quienes convocan a la intervención de la represión. Sánchez, se presenta a sí mismo invariablemente como “adalid de la democracia sindical", pero acaba de revelar que su “modelo" sindical es el de Triaca y Barrionuevo, el de la regimentación gremial y la reglamentación del derecho de huelga. “Tribuna” ha publicado una carta abierta a la docencia, donde trazamos un balance de la huelga que demuestra la completa deserción a la misma por parte de quien hoy nos pretende enjuiciar. Hemos iniciado una campaña de pronunciamientos por escuela para repudiar esta maniobra represiva, dirigida a ocultar la inconducta de esta dirección gremial durante la huelga. Reclamamos, además, que esta inconducta sea juzgada por un tribunal docente, integrado por delegados de base electos en asambleas.

3 de mayo de 1990
Docentes: Cómo superamos la traición de Mary Sanchez
Redacción

El congreso de CTERA resolvió suspender todo tipo de paros, porque su continuación —dijo Mary Sánchez— “serviría al gobierno para justificar medidas de mayor dureza”. En su lugar programa movilizaciones callejeras el 23 de mayo frente al Congreso Nacional y las Legislaturas provinciales, un quite de colaboración en las tareas consideradas extraescolares y la presentación de un proyecto de financiamiento educativo. Para la burocracia esto equivale a “continuar la lucha desde las aulas”, pero no es otra cosa que un acta de rendición. Sobre el filo del congreso, el gobierno anunció un salario inicial (abril) de 550.000 australes para los maestros nacionales, con solo 225.000 de básico, cifras de miseria que ni siquiera están garantizadas en las provincias. Obviamente, la “comisión participativa salarial”, a la que se presentó como “paritaria” para embaucar a los docentes, es un simple cadáver. Recuperar a CTERA La tregua resuelta por el congreso coincide con el fin de las huelgas del interior, en las que los maestros se batieron heroicamente contra el aislamiento armado a conciencia por la burocracia Celeste y respaldado por la seudo oposición radical. Pero se trata de un desenlace provisorio, que debe ser superado por la coordinación en los distritos de delegados elegidos en las escuelas y por la realización de asambleas soberanas, así como por la convocatoria a una Conferencia Nacional de todos los delegados y activistas que han encabezado las últimas huelgas docentes a lo largo del país.

3 de mayo de 1990
PTS: Q.E.P.D.
Patricia Greis · Rafael Santos

Los dirigentes del PTS han demostrado este 1° de mayo que están acabados como posibilidad política revolucionaria y que han pasado a revistar en las filas del parasitismo político. Desde que rompieron con el Mas por razones que ellos mismos ignoran, no han hecho más que repetir planteamientos antimarxistas sin asumir en ningún momento la responsabilidad de llevarlos a la práctica. Una buena parte de sus militantes ha vuelto al Mas, y aunque varios vinieron al PO, su escisión de hace tres años no aportó nada más que confusiones suplementarias. Esto debía ocurrir necesariamente con un grupo preocupado por sobre todo por la personería electoral, que no se ha tomado la menor molestia por ajustar cuentas teóricas con su miserable pasado ni por elaborar antes que nada un programa político. La escisión del PTS con el Mas fue lamentablemente un aborto político, debido a las descomunales limitaciones políticas del PTS para diferenciarse del Mas, y aún más por la completa falta de ideas Palabrerío Los dirigentes del PTS rechazaron el acuerdo que les ofreció el PO para impulsar la movilización a Plaza de Mayo, el 1° de Mayo, con una posición política independiente de IU y con una plataforma de acción centrada en las consignas de huelga general y por una nueva dirección de la clase obrera. El PO les señaló la necesidad de sostener esa movilización política contra el gobierno y de defensa de las luchas en curso con un planteamiento internacionalista en apoyo a las luchas de las masas en la URSS contra la coalición del imperialismo y de la burocracia. Los dirigentes del PTS escogieron en lugar de esto el palabrerío y prefirieron la defensa de su política democratizante, que se parece como dos gotas de agua a la de IU, a impulsar la política revolucionaria. Los dirigentes del PTS no quisieron ir a Plaza de Mayo simplemente por el temor a quedar sometidos a las posiciones revolucionarlas del PO o, en su defecto, a pasar desapercibidos como democratizantes Armaron una “tercera posición" con la vulgar finalidad de seguir vegetando. A la Plaza del SI El argumento "fuerte" de los dirigentes del PTS para no convocar ni tampoco apoyar la movilización popular a Plaza de Mayo, es decir a la Rosada, merece quedar en el recuerdo de la tontería: "Es un acto para ir a putear, dicen en Avanzada Socialista (25/4) Es un acto de protesta y no de propuesta, subrayan ellos mismos, de cómo luchar”. Parece escrito por Neustadt: es un acto del NO y se necesita un acto del SI. El PTS hizo ese acto del SI en Ensenada. Un acto que seguramente no fue destructivo sino constructivo, escaso o nulo de protestas y críticas y lleno de contribuciones y aportes. ¿Es posible que en la cabecita de los dirigentes del PTS no haya entrado la idea de que la movilización a Plaza de Mayo debía ser apoyada por la negativa y nunca por la positiva, por la "puteada" (no de unos dirigentes sino de cien mil trabajadores) y no por las “propuestas”, las cuales, dado el carácter político de IU nunca podrán ser clasistas o consecuentes sino democratizantes y frentepopulistas? No es cierto como se alega en el periódico de los dirigentes del PTS que IU no llama a un plan de lucha o incluso a la huelga general (en realidad al paro general de 24 horas). ¿Nunca escucharon a algún conglomerado de compañeros de IU cantar “Ubaldini escucha, queremos plan de lucha”? La edición del periódico del Mas posterior a la movilización de estatales del 21 de marzo, plantea paro general. El propio PTS plantea la huelga para impulsar el “programa económico" de Ubaldini, que tiene un carácter capitalista. Los dirigentes del PTS creen que esos dos puntos agotan las características de un programa consecuente. Si esto fuera así la historia de la propia burocracia sindical en los últimos cuarenta años sería casi revolucionaria. Los dirigentes del PTS no tienen idea de lo que diferencia a los programas políticos, y por eso sus posiciones forman parte de las que con mayor o menor reiteración levanta IU. Por la colaboración de clases En el mismo A. Socialista, los dirigentes del PTS que rechazaron la Plaza de Mayo defienden, sin embargo, “la unidad con sectores patronales pero a condición de que sean (sic) por uno o dos puntos bien concretos...". Pero sean “dos puntos” o “diez”, y “bien concretos” o no “tan bien” ni tan "concretos", lo que estos dirigentes dicen es que son partidarios de acuerdos políticos, incluso con la patronal; de acuerdos sobre la base de “propuestas" y no de "puteadas”. Menem también se quejó por los insultos de la Plaza en “Tiempo Nuevo” del último martes. Lo que Trotsky nos enseña, sin embargo, no es que debamos hacer acuerdos políticos con la burguesía o con los democratizantes, sino acuerdos “prácticos” de acción contra enemigos comunes (Balance y perspectivas de la revolución china). Esto fue lo que hizo el PO: no un acuerdo político de “dos puntos” con IU, que no hubiera tenido dificultades en alcanzar, sino un acuerdo práctico para "llenar la plaza" contra el gobierno de Menem-Alsogaray y para apoyar las luchas actuales del movimiento obrero. IU nos bloqueó la realización de un cabal acuerdo práctico como hubiera sido la organización común del acto, lo que se explica porque no admitía un orador del PO y porque quería copar el centro de la Plaza para “los que la miran por TV". Pero esta movilización sirvió a nuestra política porque golpeó la pasividad de los sindicatos burocratizados, unió objetivamente las luchas y desnudó la caducidad de la vieja dirección (a la que IU busca adaptarse). Los dirigentes del PTS han llegado a tal punto de vaciamiento mental que desconocen que ya el Manifiesto llamaba a apoyar los movimientos prácticos y revolucionarios contra el orden existente, y que lo mismo hicieron la I° y III° Internacionales, con independencia de las limitaciones políticas de las clases que estaban a la cabeza de esos movimientos Y no sólo apoyarlos sino reclamar un frente único a esas direcciones para ejecutar acciones de movilización política contra los regímenes opresores. Los dirigentes del PTS no fueron a la Plaza simplemente porque han capitulado ante toda esa pequeña burguesía “descreída” que siempre tiene un “pero" escéptico ante las luchas. También han capitulado para poder seguir centreando entre IU y el PO, entre el democratismo y la dictadura del proletariado. ¿Nueva dirección? De todos modos IU no es simplemente “la patronal” sino movimientos de trabajadores dirigidos por la pequeño burguesía. Se trata de una contradicción ante la cual no somos neutrales, queremos influir para que el proletariado pueda llegar a tener la dirección política adecuada. De ahí que el PO tenga con las organizaciones que integran IU una invariable política de frente único contra los explotadores y que denuncie su integración política "democrática” al Estado Burgués. Los dirigentes del PTS abusan de la ingenuidad que aún pueda quedar entre sus escasos lectores, para decir que tiene coincidencias con PO y no con IU. Es al revés. Cuando los dirigentes del PTS “coinciden” con el PO acerca de la lucha por una nueva dirección, entienden que esta está representada... ¡por De Gennaro! ¿O no apoyaron, al igual que el Mas, al programa y a la dirección del Congreso Intersindical Patagónico, donde se reivindicó al estatismo burgués, el sindicalismo “orgánico”, es decir burocrático, y la política oficial de la fracción de De Gennaro? Los dirigentes del PTS, como los del Mas, están por una "nueva dirección” burocrática y subordinada al nacionalismo burgués. Los dirigentes del PTS apoyaron los 26 puntos de Ubaldini y la “moratoria de la deuda externa” al igual que IU (ver Forja Obrera, 14/3). No estamos de acuerdo tampoco con su "huelga general", esto porque los dirigentes del PTS la reclaman para "imponer” el “programa económico distinto” de Ubaldini (Ídem). Aquí tenemos un ejemplo de los “dos puntos" con los que los dirigentes del PTS harían un acuerdo con la burocracia y con IU. Entre los dirigentes del PTS e IU no hay ninguna diferencia ideológica o de programa. El PTS, como diría Hegel, existe pero no es real, no corresponde a ninguna necesidad histórica, solo satisface los requerimientos psicofisiológicos de sobrevivencia de su grupo dirigente. ¿Partido de Trabajadores? Dicen coincidir con el PO en la consigna de partido de trabajadores. No. En esto coinciden con el Mas, no con el PO. La prueba es que dicen: "No les decimos (a los trabajadores) que dejen de ser peronistas sino que rompan para siempre con lo que ustedes llaman 'no peronistas' o sea (sic) los patrones" (A.S., 30/3). Esto es morenismo puro y destilado —un partido de trabajadores peronistas— es decir un partido confuso, sin propósito, que viene como anillo al dedo a la demagogia de Ubaldini. Un partido con los "patrones” peronistas, porque los trabajadores llaman “no peronistas” a los gorilas, no a los patrones peronistas, y la prueba es que tendrían aún que romper con ellos. Los dirigentes del PTS proponen un partido de trabajadores de Ubaldini, ya que dicen que hay “que repetir la experiencia del Partido Laborista que surgió a partir de las organizaciones gremiales de esa época” (A.S., 30/3). Hasta la palabra “repetir” en esta cita es antimarxista, porque lo que se repite, decía Marx, se transforma en farsa, y más si se trata de repetir al Partido Laborista de 1945 que ya era una farsa, comparado con los inicios políticos de la clase obrera de Argentina. El pasado, decía el genial barbudo alemán, oprime como un peso muerto el cerebro de los vivos, y aun así se refería a un pasado glorioso, en tanto que los dirigentes del PTS se refieren a un sainete armado para apoyar la candidatura del general del ejército argentino Juan Domingo Perón. ¿Zamora invitó a Saúl a la Plaza? Los dirigentes del PTS van más lejos todavía, porque dicen mentirosamente que Ubaldini ya está al frente de las luchas “obligado" por los trabajadores (A.S., 30/3). ¡Asamblea Constituyente! Los dirigentes del PTS también coinciden con el Mas, y por lo tanto con Alfonsín, en el reclamo de una Asamblea Constituyente. ¡Y estos impostores querían hacer un acto principista con el PO! La consigna de la Asamblea Constituyente significa, sin embargo, llamar a las masas a pasar por una experiencia parlamentaria, que es la experiencia por la que ya están pasando de nuevo, y por sobre todo sufriendo, desde 1983. Es decir que se invita a los explotados a marcar el paso en el mismo lugar; a estrangular las posibilidades socialistas de sus luchas y revueltas con la soga parlamentaria. La consigna de la Constituyente es un enunciado político democrático de la unidad nacional y supone que la democracia burguesa no está agotada como posibilidad para el desenvolvimiento progresivo de la sociedad. Es la lucha de clases y no la unidad nacional, y es el gobierno obrero y no la Asamblea Constituyente, lo que está planteado en Argentina, para asegurar su desenvolvimiento histórico en unión con la lucha política de clases del proletariado mundial. Diagnóstico: cáncer El PTS es un tejido extraído del cuerpo del Mas en lo que resultó ser una biopsia política. El análisis químico-político de ésta permite observar una de las formas de degeneración que adoptó esa corriente que se llamó morenismo y que reemplazó las ideas políticas por el aparatismo.

3 de mayo de 1990
Derecho de huelga: La "reglamentación" de Ubaldini es peor que la de Menem

A Ubaldini le produjo “satisfacción” el envío del proyecto de reglamentación del derecho de huelga al Congreso. El burócrata sindical confiesa de esta manera que su especie social habita con más comodidad en las salas de reuniones del parlamento que en el ambiente de las luchas obreras que defiendan la vigencia del derecho de huelga contra el despotismo de los patrones y del Estado. En esta calidad de asesor no remunerado de la burocracia legislativa, Ubaldini se pronunció por una “autorregulación” del derecho de huelga, que en forma transitoria asuma el carácter de una ley para luego plasmarse de un modo definitivo en los estatutos de los sindicatos y en los convenios de trabajo. Esta “autorregulación" que goza de las preferencias de Ubaldini tiene también el apoyo del “grupo de los 8”, de Auyero y de otros centroizquierdistas, los cuales visiblemente no militan en la “vereda” de los trabajadores aunque se los exhorte a ello. Muy pocos, sin embargo, parecen percibir que el "proyecto” ubaldino-centroizquierdista es en su contenido infinitamente más reaccionario que el del propio Menem. Ocurre que el planteo del gobierno constituye una anulación del derecho de huelga que es formulado desde el exterior del movimiento obrero, desde afuera de los sindicatos, desde el Estado, como una imposición despótica que deberá hacerse valer mediante el empleo de la justicia y de la policía. El planteo ubaldino-centroizquierdista impulsa, en cambio, la degeneración interna de los sindicatos y la adopción por parte de estos de la política anti-huelgas— lo cual los convierte en policías internos de los trabajadores y enrola a la burocracia como auxiliar político-represivo del Estado burgués. Es natural que la burocracia acepte este criterio de reglamentación del derecho de huelga esto porque la función policíaca es propia de ella desde su nacimiento y porque el verdadero objetivo del actual intento de anular las huelgas apunta no solo a defender el plan de Alsogaray y del FMI sino a defender también a los burócratas de las bases. La rebelión de los trabajadores contra su caduca dirección ha sido el rasgo común de la huelga do los fraternales, docentes, empaquetadores do fruta, telefónicos y muchos más. Es natural que los derechos que se encuentran establecidos en las constituciones burguesas sufran la reglamentación de la ley, debido a que se trata de formulaciones abstractas que escamotean la realidad social. El derecho de propiedad tiene que sufrir la acción de la ley para regular los conflictos do los burguesas entre sí, sus choques de intereses y hasta la colisión entre el interés privado particular y el interés colectivo de la burguesía expresado por el Estado. Esto explica que las constituciones admitan las nacionalizaciones “por razones de utilidad pública", es decir de utilidad general de los capitalistas. Pero el derecho de huelga no puede sufrir ninguna reglamentación por la simple razón de que es el único derecho de defensa do los obreros contra todos los derechos de explotación de la burguesía. El capital tiene, por su monopolio de los medios de producción y por su monopolio de los medios de coerción y de represión del Estado, un virtual derecho de vida y de muerte sobre los trabajadores, a los cuales puede reducir a condiciones de mera subsistencia mediante la reducción de los salarios o incluso a privarlos de ella mediante el desempleo en masa. Precisamente por esto los trabajadores luchan por limitar el derecho capitalista a la explotación y a la coerción contra los trabajadores, y no pueden permitir de ninguna manera que se les limite el derecho de huelga (lo que en la práctica es siempre su anulación), que es el medio con que cuentan para poner un freno a los excesos del capital. Por último, la huelga económica (por sindicato) y la huelga política (cuando la ejerce colectivamente la clase obrera contra el Estado) son medios históricos irremplazables en la educación de loe explotados para la lucha por la conquista del poder político.

3 de mayo de 1990
Río Gallegos: Importante acto de la coordinadora de gremios
Redacción

La coordinadora de base surgida del Congreso de Trabajadores realizado a fines de marzo tuvo su bautismo el 1° mayo y se ha transformado a partir de ahora en una alternativa para el movimiento obrero de Santa Cruz. Más de doscientos compañeros concurrieron al Colegio Salesiano donde se realizó una auténtica asamblea de trabajadores con presencia docente, de Luz y Fuerza, Apap, de la UOCRA, municipales, petroleros y otros. La CGT hizo campaña abierta en contra de la realización del acto presionando a dirigentes y ofreciendo cargos en la conducción. A pesar de estos "esfuerzos” de trastienda, la asamblea de Adosac y Apap votaron la partición que al día siguiente convocaba frente a la legislatura el Frente Gremial de los estatales para repudiar el veto del gobernador y exigir a la legislatura la ratificación de una reciente ley por la cual no se descontaban los días de huelga de la última lucha (fueron 50 días de huelga) y la fijación de una escala salarial, que aunque lejos de los reclamos levantados en el curso de la huelga, demuestra que el gobierno al vetarla está buscando imponer, en base a la caída del salario y la racionalización de los empleados, el ajuste provincial que le reclama Menem y los capitalistas de la provincia.

3 de mayo de 1990
Tucumán: Dos grandes actos del PO

El PO realizó dos importantes actos conmemorativos del 1° de mayo. El viernes 27 en la Peatonal de San Miguel y el sábado 28 en la localidad de San Pablo. Los intentos previos de concretar un acto unitario con el resto de la izquierda se vieron frustrados por la posición de IU (en especial el Mas) de que la convocatoria se debía realizar con el manifiesto con el que IU convocó al acto en plaza de Mayo. Con esta posición IU quedó con las manos libres para realizar un acto propio en alianza con un sector de la UCR, hasta el punto que un legislador radical fue uno de los oradores, en circunstancias en que el radicalismo acaba de pactar con Bussi la sanción de una constitución reaccionaria en la Constituyente provincial. Los actos del PO en cambio tuvieron un carácter combativo y permitieron expresar una plataforma para la intervención de los explotados tanto en la crisis nacional como en la crisis política provincial. El acto en la capital se concretó con una nutrida presencia de trabajadores (alrededor de 400), entre los cuales se destacaban compañeros de reparticiones estatales de la Dirección Nacional del Azúcar (a la salida se realizó una asamblea con la presencia de Daniel Rapanelli) del Ministerio de Trabajo, de la Dirección de Arquitectura, como asimismo compañeros ferroviarios, docentes, de Luz y Fuerza, bancarios y sectores juveniles (de la facultad de Artes, de la Tecnológica) y compañeros secundarios, y un sector importante de trabajadores y jóvenes que asistieron fruto de la importante agitación realizada. El acto en San Pablo fue todavía más numeroso que el de la ciudad, y estuvo compuesto fundamentalmente por trabajadores del ingenio. Pero también había numerosos trabajadores del pueblo que trabajan en fábricas vecinas (de Papel, de una metalúrgica de Owanta, de la comuna) amas de casa y ex trabajadores del ingenio. En gran medida el acto creó una importante expectativa por varios factores, el principal es la situación irresuelta del ingenio (permanece cerrado desde noviembre) y el eje con el cual se convocó al acto fue el de explicar la propuesta del PO para lograr la reapertura del ingenio. El PO en tal sentido viene haciendo un importante trabajo de agrupamiento de trabajadores que han intervenido en las últimas asambleas y en la última movilización que se realizó a la Plaza Independencia (a fines de marzo). En el acto hicieron uso de la palabra un obrero de Papel Tucumán, un trabajador y un ex trabajador del ingenio. Cuando Daniel Blanco, otro de los oradores, concluyó su intervención, se debió enfrentar una provocación de la burocracia del sindicato que envió a algunos matones que rompieron las conexiones del sonido y la luz. Pero le salió el tiro por la culata, el acto pudo proseguir con un equipo de sonido de relevo, y la gente lejos de dispersarse por el incidente se agrupó alrededor del escenario, de manera que Daniel Rapanelli pudo coronar el cierre del acto.

3 de mayo de 1990
Salta: Presencia de 150 compañeros
Redacción

El PO concretó el lunes 30 un acto en la peatonal en el que se hicieron presentes unos 150 trabajadores. Entre la concurrencia se destacaba la presencia de más de 30 compañeros del barrio Finca Independencia, que puso a una compañera como oradora del acto, denunciando las razzias y atropellos policiales constantes y llamando a organizar desde los barrios una movilización contra la represión. Se hallaban también presentes compañeros municipales, estatales, docentes, y sectores de la juventud. El acto sirvió de tribuna para explicar el programa del PO ante la crisis nacional y provincial, y para llamar a intervenir en la movilización que al día siguiente convocaba trente a la legislatura el Frente Gremial de los estatales para repudiar el veto del gobernador y exigir a la legislatura la ratificación de una reciente ley por la cual no se descontaban los días de huelga de la última lucha (fueron 50 días de huelga) y la fijación de una escala salarial, que aunque lejos de los reclamos levantados en el curso de la huelga, demuestra que el gobierno al vetarla está buscando imponer, en base a la caída del salario y la racionalización de los empleados, el ajuste provincial que le reclama Menem y los capitalistas de la provincia.

3 de mayo de 1990
Neuquén: Marcha en defensa de los bancarios
Redacción

El 1° de mayo en Neuquén estuvo dominado por la gran lucha que están desarrollando los trabajadores del Banco Provincial. Más de 700 compañeros vienen llevando a cabo un paro por tiempo indeterminado desde hace 16 días, porque el gobierno provincial desconoció los acuerdos firmados por ABAPRA (cámara de bancos provinciales) y homologados posteriormente por el ministerio de trabajo. Los compañeros respondieron a la prepotencia del gobierno y al intento de rebajarlos salarialmente a la categoría de empleados provinciales con paros progresivos, lo que a su vez produjo el despido de 42 trabajadores y la intimación a otros 29. Inmediatamente una asamblea votó el paro por tiempo indeterminado y la instalación de una olla frente a la casa matriz en pleno centro. La firmeza del conflicto impulsó a la inmensa mayoría de los compañeros de la casa central y las sucursales a sumarse a la lucha. Los trabajadores han denunciado también la corrupción del directorio y del gobierno provincial, ya que diputados del gobernante MPN (Movimiento Popular Neuquino) crean mutuales fantasmas como el MITAN, que se embolsan donaciones de 3.800 millones de australes, que representan cuatro meses de sueldo de la totalidad del personal del banco. El titular de la Asociación Bancaria, Ricardo Bandieri, secretario de la CGT ubaldinista, se esforzó para que el conflicto no llegara al conjunto de los trabajadores de la provincia. Había organizado un acto en el interior de la provincia, completamente intrascendente, y que naturalmente no iba a contar con la presencia de los bancarios. A último momento y como consecuencia de las presiones de abajo y la agitación política, la CGT llamó a una marcha el día 1°, que nucleó a 1.000 trabajadores. Durante el acto la consigna “huelga provincial por la victoria de los bancarios" fue reivindicada por una gran parte de la concurrencia. En otro acto-festival realizado el día 30 por iniciativa de ATE, en un local cerrado, que agrupó a 2.000 compañeros, también se gritó la consigna “huelga provincial” y "solidaridad activa con los bancarios”. El PO centró su agitación política en la necesidad de un solo acto el 1° de mayo para imponer una victoria de los bancarios como la conquistada hace solo una semana por los trabajadores de la fruta. Levantó el acto que tenía programado en el Barrio Progreso para sumarse a la marcha de la CGT y participó con el reclamo de impulsar la huelga provincial. Las próximas jornadas serán decisivas: la tarea del momento es realizar un plenario de bases de delegados de la CGT, formar un comité de apoyo a la lucha de los bancarios en todos los barrios y bregar por la huelga provincial. Hay que repetir el triunfo de la fruta y frenar la ofensiva que prepara el gobierno contra la población neuquina.

3 de mayo de 1990
Córdoba: Gran acto del PO

En Córdoba la iniciativa de los sindicatos combativos y las organizaciones de derechos humanos de convocar a una movilización política para el 1° de Mayo fracasó como consecuencia de la política de Izquierda Unida y de sus insuperables contradicciones. El resultado fue que hubo dos actos, uno de IU que congregó como máximo a 1.800 personas y otro del PO, que reunió a 700 compañeros. La iniciativa sindical se frustró cuando la división existente en IU en torno a quien debía ser el eje de convocatoria, si los sindicatos o los partidos de izquierda, se trasladó al seno de las organizaciones sindicales y llevó a estas a retirarse de la organización del acto. El Mas se empeñó en resaltar la necesidad de colocar a IU al frente de la convocatoria. Mientras en Buenos Aires puso el micrófono a disposición de Ubaldini hasta último momento, en Córdoba le negaba el derecho de convocatoria a los sindicatos en lucha (Gráficos, EPOS, delegados del SEP y de Luz y Fuerza). Para el Mas, si no se conseguía que el ubaldinismo convocara, se debía ir a un acto de frente que llevara por programa a la "democracia con justicia social”. La realización de una jornada de lucha en este 1° de Mayo como se había acordado, hubiera tenido un poder de convocatoria similar al que tuvo en Buenos Aires. En esta perspectiva el PO de Córdoba había tomado la decisión de levantar su propio acto. La política de IU para el acto en Córdoba puso de relieve el carácter paralizante que tiene su contenido pro-ubaldinista y pro-centroizquierdista.

3 de mayo de 1990
Una plaza de lucha
Redacción

La hermosa mañana del 1° nos planteó un gran desafío. Los compañeros del Gran Buenos Aires debían verificar si la gran agitación, las pintadas, las volantea-das, en fábricas, barrios y estaciones daban el resultado esperado. Desde temprano, en muchos lugares, compañeros independientes se acercaban a los locales para preguntarnos a qué hora salían los micros, nos decían que les gustaba la posición del partido respecto a la conducta frente a Ubaldini, nos decían que tenía que hablar Altamira. Antes del mediodía los compañeros que concurrieron ya estaban decididos. Casi nadie se subió a última hora. La gente que se quedaba con sus familias salía y saludaba. No existió, en las barriadas, ningún clima de hostilidad hacia el acto. Con muchísima seriedad los compañeros planteaban antes de subir que como era 1° de mes no tenían dinero, que sólo podrían aportar “una o dos lucas”, pero que querían ir, con la señora y los hijos. Vinieron micros desde: Garín, Maq. Savio, Benavidez, La Paloma, Boulogne, Klm.30, Los Polvorines, Grand Bourg, Del Viso, Barrio Olivos de Pablo Nogués, San Miguel, J.C. Paz, Loma Hermosa, San Martín, Zagala, Inti, Metalúrgicos de Ciudadela, Docentes, Caseros, Ramos Mejía, San Justo, el Klm.29, el 35, Morón, Morris, Tesei, Palomar, Merlo desde Samoré, Los Aromos, barrio Rivadavia, Centro, Moreno, desde Centro, Marilo, barrio Parque, Las Catonas, Cruce Castelar. Luego casi al filo de comenzar la marcha, llegó Lomas desde Budge, Santa María, Parque Baron, Villa Albertina, Malvinas, Puente la Noria, y la juventud desde el centro de Lomas. De Quilmes, del barrio Pasco, de Malvinas Argentinas, Pueblo Joven, de Varela, de Zeballos, barrio Pepsi, y centro de Berazategui, Güemes, La Serranita, docentes, metalúrgicos. De Esteban Echeverría desde Ezeiza, y el barrio Santa Angela, de Alte. Brown desde El Gaucho, y Glew, de Lanús de Pellerano, centro, juventud, Ferroviarios, de Avellaneda de Dock Sud, centro, y Unidad y Lucha. Habían cumplido todos, hicimos una de las más numerosas columnas que haya hecho PO. Durante el acto y al final, fue constante el ingreso de compañeros, salimos del acto con muchísima fuerza, a pesar de que no nos dejaron participar de la organización del acto, ni de la conferencia de prensa, de que no tuvimos ningún orador, la presencia combativa del PO no pasó desapercibida para los miles de manifestantes. Ahora está abierto un importante camino en muchos barrios donde aún no tenemos locales partidarios y sacamos micros de compañeros. Nuestro próximo desafío es abrirlos y fusionar al PO con esa vanguardia que surge día a día. Compañeras de enfermería del Hospital Francés organizadas en la Agrupación Sindical Independiente de la Sanidad (ASIS) votaron marchar a la Plaza el 1°. Con una sábana hicieron un simpático cartel donde una Mafalda vestida de enfermera gritaba en un globito de historieta: “Basta de gobiernos patronales. Huelga general" 10 compañeras marcharon sosteniendo esta Mafalda de lucha. Más de 70 compañeros marcharon desde nuestro local de San Telmo. Entre ellos se destacaron un núcleo de 4 familias de un edificio de la calle Balcarce que está por ser desalojado. Venían con una bandera propia: “Plan de Lucha contra los desalojos”. La habían preparado compañeros durante la semana en su casa. Querían que el acto del 1° de Mayo fuera un acto de lucha por las reivindicaciones de los explotados. La UJS impulsó para que el Centro de Estudiantes del Instituto Terciario N° 1 llamara a la Plaza. El 1° una delegación vino con nuestra columna. El comunicado que sacó el Centro planteaba: “El único camino es la movilización. EL 1o A PLAZA DE MAYO. La Comisión Directiva del Centro de Estudiantes del INES “Alicia Moreau de Justo” convoca a todos los compañeros el 1° a Plaza de Mayo, como una demostración en defensa de la educación pública —aplastada por la política del actual régimen privatizador y entreguista—, por una dirección consecuente y combativa del movimiento estudiantil, y en apoyo a las luchas que están protagonizando los trabajadores, especialmente los del sector docente, a lo ancho y largo del país". ¡Diez puntos! Hace un mes un par de compañeros se volcó a apoyar el movimiento de lucha contra los tarifazos en la barriada de Saavedra de la Capital. Allí tomaron contacto con simpatizantes del Partido y con otros vecinos dispuestos a luchar. Cuando se lanzó la campaña por el 1° de Mayo a Plaza de Mayo, decidieron plantearle a todo el núcleo de simpatizantes que desde Saavedra sacaran un micro. Toda la semana hicieron un trabajo de agitación —pegatina de afiches, pasaron con una bocina por toda la barriada llamando a marchar a la Plaza, etc.— y de organización —casa por casa. El 1° llenaron un micro. Luego se dirigieron hacia la Estación Saavedra donde se juntaron con otros dos micros con gente del PC y del Mas. Hicieron una caravana conjunta que fue hasta Plaza de Mayo y luego volvió conjuntamente. Los compañeros de Saavedra han constituido un círculo y han decidido abrir de inmediato un local del Partido en la zona. ¡Adelante! Se presentó en el local de Belgrano. Dijo que había venido a Buenos Aires a realizar algunos trámites pero que quería colaborar en la organización del acto del 1° de Mayo. Estuvo pegando afiches con una brigada. Luego fue a volantear. Leyó nuestras posiciones, y nos invitó a su pueblo a una charla para que las divulgáramos. Se propuso crear un círculo de trabajadores en Benito Juárez. Pidió que le publicáramos esta denuncia: “Mi pueblo tiene 25.000 habitantes y una sola fábrica (la UFO de pantalones). Se dice que la van a cerrar; la desolación es enorme. La situación de los trabajadores es desesperante. Hay empresas que tienen sus oficinas en la calle Lavalle de la Capital y le pagan a un oficial albañil en Juárez 5.000 Australes por día! Luego de las elecciones, tanto peronistas como radicales dan la espalda al pueblo. El intendente niega las cosas más elementales que reclaman las barriadas pobres, mientras junto con la policía protege a las familias adineradas. Yo quiero justicia, que una familia pueda vivir dignamente con el sueldo de un trabajador. El Intendente justicialista cerró un comedor. Tenemos una ambulancia, que hace 2 meses no funciona. Murió una nena porque no se la pudo trasladar a tiempo. Casi 90 compañeros “reventaron" literalmente dos micros de la Villa Ciudad Oculta. Superaron los cálculos previos de movilización. Hasta el lunes 30 se llevaban vendidos 40 boletos, pero el martes a la mañana la situación cambiaba aceleradamente. Culminaba así el gran trabajo de propaganda, agitación y organización que los militantes del Partido habían encarado en el Barrio. Arriba de los micros se juntaron 140.000 australes más con lo cual se financió cómodamente toda la actividad. Esta es la respuesta al interrogante de “Ámbito Financiero” acerca de dónde había salido el dinero para los micros. Unos 20 compañeros se habían movido en todas las tareas previas. En la puerta del Mercado de Hacienda una gigantesca pintada de más de 40 metros decía: “Contra el hambre y por la huelga general. Contra los decretos de Menem y Alsogaray. Todos a la Plaza, Partido Obrero". En la columna se juntaron luego un núcleo de compañeros del Mercado de Haciendo, metalúrgicos, de sanidad, etc. Participaron compañeros del Barrio Transitorio, aledaño a la Villa. La columna de Ciudad Oculta ingresó tocando sus bombos y agitando por la huelga general. El PO había convocado a un acto para el 1° de Mayo en la peatonal marplatense. Al resolverse organizar la movilización política a la Plaza de Mayo, el comité marplatense del Partido planteó marchar hacía Buenos Aires. Resolvió levantar su acto y convocó al PC, al Mas y a los sectores que adherían a la marcha en Plaza de Mayo, a realizar una actividad en común. El lunes 30 se realizó en la peatonal un acto. Dicho acto fue llamado con convocatorias separadas. La Izquierda Unida convocó a un acto de la “vereda de enfrente" mientras el PO llamó a luchar por una nueva dirección para el movimiento obrero, por la necesidad de un plan de lucha hacia la huelga general. En el acto hicieron uso de la palabra dos compañeros de agrupaciones de base de Foecyt y Foetra y un miembro de cada partido (PO, PC y Mas). Más de 200 compañeros de los tres partidos —cada uno con sus banderas— salieron en la madrugada del 1° en micros hacia la Plaza de Mayo. El círculo de la UJS del Colegio Avellaneda intentó que el Centro de Estudiantes se pronunciara por marchar a Plaza de Mayo el 1°. La UES no quiso pronunciarse. Decían que les caía “simpático" el acto, pero no se definían. No querían cruzar de vereda respecto al gobierno y al cafierismo. Los jóvenes pusieron una “mesa” en el Colegio, promovieron una reunión con 40 estudiantes que se pronunciaron por asistir. El 1° en la Plaza la UJS del Avellaneda llevó una importante delegación. El PO aún no tiene local partidario en el Barrio Santa Rita de José C. Paz. Desde hace un tiempo venimos discutiendo con diversos compañeros, aún de otras corrientes políticas, las propuestas del partido y una acción común ante los problemas barriales. La política del PO que levantó su acto en Parque Centenario, para marchar a Plaza de Mayo y que criticó la “invitación” a que hablara Ubaldini, que estaba hundiendo las huelgas, dio sus frutos: más de 25 compañeros vinieron con el PO. Los compañeros reclamaron una reunión para definir cómo seguir el trabajo político luego del acto. Está planteado abrir el local y darte una perspectiva a todo ese sector de trabajadores que se quiere organizar junto al Partido. Los compañeros del PO de Villa Gesell pegaron el afiche del Partido en las calles de esta pequeña ciudad balnearia. Pero no se quedaron de brazos cruzados. Organizaron la venida a la Plaza de Mayo. 9 compañeros se apretaron en una camioneta y se hicieron a la ruta. En la Plaza se vio un cartel "PO, Villa Gesell". El PO de Loma Hermosa acaba de abrir su local partidario. Los compañeros desarrollaron una intensa actividad política previa a esta movilización. Días pasados G. Flores habló en un acto público en la feria del barrio. El día 30 en una locreada organizada por compañeros del FRAL, el PO habló ante los 80 compañeros presentes siendo muy aplaudido por sus posiciones. Los compañeros del barrio desarrollaron una gran campaña de agitación y de pintadas que dio sus frutos. Dos micros salieron del barrio con el PO. Al regreso, en un clima de gran euforia, los compañeros querían darte una inauguración “a lo grande" a su local pues un sector importante de la vanguardia del barrio simpatiza con las posiciones del Partido. Una columna más o menos numerosa de la Juventud Socialista Democrática con un gran cartel pasó por avenida de Mayo y Perú casi a las 16. Cantaban “a este gobierno del hambre lo vamos a reventar todos los trabajadores con la Huelga general" ole, ole ole, ole ole ole ola. Desde nuestra columna fueron muy aplaudidos. ¿Los tenemos que enchalecar a la “centroizquierda" o ayudarlos a que la superen?. Los compañeros de la UJS promovieron que el Pellegrini marchara. Pero el Centro de Estudiantes dirigido por la Franja, prácticamente vació la concurrencia al sacar un pronunciamiento de adhesión en el "día del trabajador", pero negándose a concretar una cita de encuentro para marchar. La Naranja, impulsada por el círculo de la UJS del Pelle pegó los afiches, hizo un gran cartel, habló en una serie de cursos y repartió la declaración partidaria. Los jóvenes lograron que una docena de estudiantes marchara con el Partido. Importante paso adelante. El local Once del PO encaró un Encuentro de Trabajadores para el mediodía del 1° de Mayo. Allí participó una delegación de 15 compañeros trabajadores no docentes del Hospital de Clínicas. Estuvieron presentes 25 telefónicos. También una delegación de Sanidad donde se destacaron los compañeros del Francés. Trabajadores de Comercio, 20 municipales de distintas reparticiones. Docentes primarios, docentes universitarios, etc. Alrededor de 150 compañeros se encontraron y realizaron una gran “choripaneada” en la calle. Posteriormente se realizó un acto donde intervino una compañera del Comité Once del PO, un trabajador de la Sanidad, un compañero del Clínicas y cerró el acto otro dirigente partidario y miembro de la Lista Marrón de Municipales. Desde allí los compañeros de Once se encolumnaron con carteles y pancartas “No a la tregua, Huelga General, Partido Obrero”, “Huelga en defensa del derecho de huelga, PO" decían éstos. Marcharon por las calles siendo saludados por los vecinos. 15,30 en Avenida de Mayo y Perú. El cartel grande del PO encabezaba la columna que se estaba formando. Una importantísima columna del Mas de la regional Matanza estaba haciendo su ingreso. Sus organizadores pidieron espacio para que pasara su columna. Después de pasar el cartel mayor del Mas, desde su columna empezaron a surgir aplausos por nuestra presencia en la plaza que se hicieron más intensos. Los nuestros retribuyeron del mismo modo. Así son las cosas. Un barrio de lucha, Los Olivos (Gral. Sarmiento), que ha peleado palmo a palmo por sus tierras, que ha logrado hacerlas suyas a través de la movilización estuvo presente en la plaza. Un micro repleto salió con el PO del barrio. Llevaban carteles con sus propias consignas y con los de la huelga general. Antes habían organizado una comida donde se debatieron las posiciones de los punteros del peronismo que llamaba a boicotear la movilización y las de concurrir con el PO. Llamó poderosamente la atención el cuadro de solidaridad de los trabajadores con el acto, aún aquellos que no concurrían por estar con sus familias, saludaban el paso del micro.

3 de mayo de 1990
Tarifazo en DEBA

La Dirección de Energía de Buenos Aires (DEBA) ha sido presentada reiteradamente por Cafiero como “modelo” de privatización “popular” pero resulta que esta empresa que abastece de electricidad a las ciudades y pueblos del interior de la provincia acaba de producir en pleno proceso privatizador un descomunal incremento de tarifas que las ubican muy por encima de las de SEGBA. Según denunciaron legisladores opositores, “las tarifas se ajustaban históricamente a un nivel entre 30 y 40 dólares por megavatio/hora; entre 1988 y 1989 ese valor ascendió a 55 para trepar en marzo a 104 y en abril a 131, es decir el 330% sobre el nivel histórico” (Clarín, 28/4/90). Los funcionarios de DEBA defienden los aumentos por necesidad de “sincerar" las tarifas, claro que guardando bajo siete llaves los números de la empresa, que pondrían sobre el tapete las denuncias de los trabajadores de Luz y Fuerza de la provincia sobre los fenomenales sobreprecios pagados durante la construcción de la central termoeléctrica de Bahía Blanca. El “sinceramiento” proclamado por los privatizadores cafieristas se parece como dos gotas de agua a los tarifazos de la ingeniera liberal y están al mismo servicio de la entrega y la confiscación de la economía popular.

3 de mayo de 1990
Constitución de Buenos Aires: No a la reforma de Menem-Cafiero-Alfonsín

En un acto que contó con la asistencia de Menem, de Alfonsín y de Ubaldini, Cafiero convocó al plebiscito que deberá pronunciarse sobre la reforma de la Constitución bonaerense. La reforma se hizo en forma secreta y antidemocrática. Para ocultar mejor su obra y evitar la deliberación política del pueblo, los reformadores evitaron convocar a una Convención Constituyente. Los “reformistas” también se han destacado por el “apresuramiento”. El acuerdo entre Cafiero y Moreau que alumbró la reforma estableció que ésta debía votarse en la Legislatura antes del 10 de diciembre pasado, antes de que asumieran los elegidos el pasado 14 de mayo. ¿Qué obtuvo Moreau a cambio de aprobar la reelección de Cafiero? Este es uno de los secretos mejor guardados del pacto celebrado por cafieristas y alfonsinistas con el conocimiento de Menem. En su necesidad de sigilo, los “demócratas” no han vacilado en violar la Constitución vigente. En efecto, ésta reserva la vía del plebiscito —que debe realizarse junto con las habituales elecciones legislativas— para la introducción de enmiendas aisladas, no para una reforma general como la que se ha hecho. El plebiscito para votar la modificación de 98 artículos es entonces anticonstitucional Por esta vía, los “campeones de la democracia” se aprestan a protagonizar una grosera manipulación del voto popular, al obligar al votante a pronunciarse en bloque en favor o en contra de las modificaciones de casi cien artículos desconocidos. Crisis política La reforma constitucional bonaerense —que ha unido en su apoyo a los “enemigos" Menem y Alfonsín— ha servido para poner de relieve la crisis política y la descomposición de los partidos patronales. Menem se vio obligado a concurrir a La Plata a bendecir una maniobra que perjudica a sus aliados bonaerenses (Macaya, Samid, Barrionuevo), duramente enfrentados con el gobernador, porque lo contrario hubiera derrumbado no sólo la reforma sino al propio gobierno provincial, en momentos en que Buenos Aires es un verdadero polvorín. Angeloz, por su parte, no quiso quedar pegado a una reforma que lo ata a Alfonsín y por sobre todo porque el plebiscito podría sufrir una derrota. Desnudó con su ausencia la división de la UCR y el retroceso del proyecto de “acuerdo de gobernabilidad” que exigen los yanquis. No a la reforma La indiferencia popular frente a una reforma que fue tramada a sus espaldas, la crisis descomunal de los partidos patronales y el repudio popular al gobierno de los tarifazos e impuestazos en la provincia, abren la posibilidad cierta de que la reforma fracase y sea rechazada en el plebiscito, pese al apoyo de todo el “arco democrático”. El fracaso de la reforma “trucha” favorecerá las luchas populares al revelar la impopularidad del régimen democratizante. El Partido Obrero rechaza la reforma antidemocrática, los pactos a espaldas del pueblo y la manipulación del voto popular y llama a votar “no a la reforma” en defensa de la soberanía popular, de las reivindicaciones de los explotados de la provincia y contra el gobierno de los impuestazos y los tarifazos.

3 de mayo de 1990
1° de Mayo: La exclusión del PO
Redacción

Aunque declaró que el acto del 1° de Mayo “no era propiedad de nadie" y hasta último momento ofreció la palabra a Ubaldini para que lo cerrara, Izquierda Unida no aceptó de ninguna manera que el Partido Obrero participara de la organización de la movilización a la Plaza, ni tampoco aceptó que tuviera un orador. Convirtió así en un monopolio político de IU una movilización que presentó como unitaria. Exigió incluso que las columnas del Partido Obrero no ingresaran a la Plaza y que se limitaran a ocupar toda la lateral de la avenida Rivadavia, con la finalidad de copar el centro del acto y su eventual televisación. Todas estas exclusiones fueron intencionalmente discriminatorias contra nuestro partido — la única organización política nacional convocante fuera de IU. No solo esto, sino también la única organización que desarrolló una amplia agitación en todo el país, recibió una atención de la prensa y pudo ocupar espacios televisivos y radiales para pelear en defensa del éxito del acto. Esta es la conducta real de las direcciones que no se cansan de pontificar sobre la unidad de la izquierda y que tampoco se inhiben de mostrar un permanente cuadro de divergencias mutuas y hasta acusaciones muy duras, como ocurrió recientemente con motivo de la elección en la UOCRA. Pero toda conducta organizativa, y aún más las proscriptivas, tiene una explicación política, y este caso no es una excepción cuando se reflexiona sobre lo que los oradores de IU plantearon desde la tribuna.

3 de mayo de 1990
1° de mayo: Vicente
Redacción

El discurso de Néstor Vicente tuvo una sorprendente coherencia expositiva y su contenido reflejó una cuidadosa preparación. Esto sirvió para revelar su claro propósito de dejar perfectamente establecida desde la tribuna de Plaza de Mayo una definida estrategia política. No expuso una opinión personal sino que delineó en forma precisa la perspectiva que plantea el Fral y en particular la actual dirección del partido comunista. Néstor Vicente reivindicó sin diferenciar acontecimientos y personalidades de la historia del país y del movimiento obrero del presente siglo. Juntó para ello a la Patagonia Rebelde o a la Semana Trágica con el 17 de octubre y el Cordobazo, y a los anarquistas y socialistas de principios de siglo con Perón, Tosco, la CGT de los Argentinos y las Madres de Plaza de Mayo. “Esta es la Plaza de las Madres, de Perón y del pueblo” -llegó a decir. Pero este rescate indiscriminado de movimientos y direcciones políticas diversos y hasta contradictorios no significa de ningún modo que haya procedido a una reconstitución de la continuidad histórica de la lucha de los explotados de este país. La posición del dirigente conciente de las tareas históricas que corresponden a la etapa que le toca vivir, le impone que señale las limitaciones de aquellos movimientos sociales y políticos, sus condicionamientos históricos y los límites de clase de sus direcciones, esto porque de lo que se trata ahora es de superarlos. Perón representó un enérgico intento de consolidación del Estado burgués y ató férreamente a las organizaciones obreras a ese Estado por medio de una burocracia sindical Sus proyectos nacionalistas (dentro del capitalismo) fracasaron y cualquier intento de repetirlos sufrirá un fracaso mayor. Los trabajadores deben superar al peronismo, si esto no ocurre no podrán construir una dirección que los lleve a una victoria decisiva contra los explotadores. Tampoco se trata de reivindicar al “Cordobazo” como un enunciado, porque lo que hay que decir es que fue una semi-insurrección obrera contra la burguesía, que no pudo ir más adelante porque careció de un partido obrero que la dirigiera. El fracaso del "Cordobazo” en realizar sus objetivos permitió que Perón pudiera retornar al país para salvar al Estado en crisis, nada menos que en un pacto con el gorilaje militar y civil. En su línea de exposición, Vicente nunca hubiera podido decir que los hijos de las Madres de la Plaza desaparecieron a partir de las órdenes del último gobierno de Perón de crear lo que luego serían las tres A. Esta confusión deliberada de la historia del país y de sus protagonistas tiene el inconfundible objetivo de plantear la colaboración política entre fuerzas antagónicas y disipar la necesidad de una estrategia independiente y socialista de la clase obrera. Esta es llevada así a la ¡dea de que debe adaptarse a las características y limitaciones políticas de corrientes ya superadas por la historia y por la experiencia, y a no dar el salto adelante de su completa emancipación política. El discurso de Vicente fue un intento de mantener encadenada al pasado a la vanguardia obrera que concurrió a la Plaza. Cuando tuvo que definir lo que él mismo llamó el “perfil” de la actual izquierda argentina (por supuesto de IU), dijo que no tenía nada que ver con la izquierda que fue gorila ni con la que subestimó el valor de la democracia (esto en referencia a la guerrilla del 70). Pero es evidente que es más fácil para Vicente disparar frases que comprender los procesos históricos La izquierda gorila" se caracterizó por darle un valor insuperable a la democracia burguesa y por valorar la alianza con los partidos "democráticos” —desde ese campo se opuso al “totalitario” Perón sin importarle que éste movilizara a las masas ni sus medidas nacionalistas. El democratismo burgués y el seguidismo a la burguesía caracterizaron a esa izquierda, cuyo carácter "gorila” es secundario porque solo hace referencia a su enfrentamiento con el peronismo. Cuando Vicente ahora reivindica a la democracia como un valor supremo, escamoteando que es la forma disimulada de la dominación anti-democrática de la burguesía; y cuando Vicente propugna la alianza de toda la “vereda de enfrente” , en referencia a los que no fueron y sabotearon la movilización del 1°, supuestamente reafirma los principios de la izquierda que formó la Unión Democrática de 1945 y hasta apoyó a la “Libertadora”. La afirmación de Vicente de que la guerrilla despreció la democracia es una terrible concesión política a la dictadura militar, que levantó ese argumento para desaparecer a 30.000 argentinos. Al hacer de la democracia un valor no ya superior sino aún absoluto, Vicente condena la acción directa y la lucha revolucionaria en general. El foquismo del 70 no tuvo el defecto de despreciar a la democracia, a la cual reivindicó en todas sus proclamas — sino su seguidismo a la burguesía y su pretensión de sustituir la lucha de clases por el militarismo. Toda la estructura del discurso de Vicente apuntó a la conclusión de llamar a la centroizquierda, al ubaldinismo político y sindical e incluso al PO a un frente que "democratice la sociedad”, algo que propone alcanzar en el marco de la constitución política del Estado burgués y de las relaciones sociales capitalistas. Vicente ha vuelto a plantear un frente de colaboración de clases, en el cual el proletariado está subordinado a la política de la pequeña burguesía pro-capitalista. No basta, como lo hizo Vicente en un pasaje de su discurso, con decir que los trabajadores deben estar a la cabeza, porque lo que importa es que impongan su proyecto histórico, el socialismo; solo así la clase obrera es dirección política, de lo contrario pone la cabeza para la guillotina que sigue al fracaso de los planteos democratizantes y colaboracionistas. La Plaza de Mayo puso en evidencia el 1o de Mayo la bancarrota definitiva de las viejas direcciones, del nacionalismo burgués y de los agrupamientos pequeños burgueses, que se revelan impotentes para enfrentar la ofensiva imperialista de Menem-Alsogaray y que hasta son cómplices de ella. Pero el planteo de la tribuna, efectuado por Vicente, es un llamado a enchalecar a la joven y combativa vanguardia que fue a la Plaza al cadáver político maloliente de aquellos sectores, con una perspectiva que no supera el marco electoral y parlamentario.

3 de mayo de 1990
1° de mayo: Zamora
Redacción

El discurso de Zamora se diferenció del de Vicente en que mientras éste se empeñó en trazar una clara línea política, Zamora se esforzó por disimular la ausencia de un planteo estratégico por parte del Mas. En el balance de los dos discursos, el de Vicente quedó como el que definió la política de Izquierda Unida. Aunque parezca extraño en un dirigente que se considera trotskista, la argumentación de Zamora giró en torno a la aritmética, y en particular a la electoral. De entrada dijo que la Plaza del 1° de Mayo demostraba que la “vereda de enfrente" era mayoría, con lo cual dejó establecida su razón fundamental para reclamar nuevas elecciones que permitan reunir una Asamblea Constituyente. Hacia el final reforzó este argumento con la afirmación de que al programa del gobierno lo había votado el 6% del padrón electoral, que corresponde a los votos de la Ucedé, de modo que el 94% del país estaba en contra. Semejante constatación no lo llevó, sin embargo, a explicar por qué el 6% lograba imponer sus planes al 94%. Si lo hubiera intentado, habría debido meterse por los vericuetos marxistas de la lucha de clases, la naturaleza de clase del Estado y la política traidora de las burocracias obreras y populares que revistan, según Izquierda Unida y el Mas, en la “vereda de enfrente". Entonces habría podido explicar a la multitud que el electoralismo burgués es una estafa y un espejismo de democracia, y habría convocado a una firme y consecuente lucha de clases. En lugar de esto propuso elecciones para una Constituyente, que quedó así como la principal conclusión política que ofreció a los trabajadores reunidos. Es la misma posición de Alfonsín, el cual desde que fue gobierno y con mayor insistencia hace algunos meses planteó lo esencial que era la reforma de la Constitución para la “gobernabilidad" del Estado En la máxima jomada de lucha del proletariado de todo el mundo, Zamora tomó para sí la propuesta constitucional-alfonsinista, en lugar de convocar a la lucha, a la organización y a la acción contra el hambre, y a la construcción de una nueva dirección política. Para el Mas la Constituyente debe ser convocada por medio de los procedimientos establecidos en la Constitución, y en alguna oportunidad sugirió que Menem enviara un proyecto de convocatoria. Los dirigentes del Mas han dicho que si Menem, Angeloz y compañía alcanzaran la mayoría de la Constituyente, ello legitimaría sus planes de hambre y privaría a los trabajadores del derecho a resistirlos. De modo que la Constituyente es presentada como una posibilidad de reforzar enormemente el poder del Estado contra los explotados. Luego de una Constituyente con mayoría burguesa que impusiera sus reformas, Zamora y sus compañeros pasarían a ocupar, según su propia confesión, el lugar que ocupa hoy Ubaldini. Es posible que pocos hayan reparado que el Mas retiró la consigna de la Constituyente en la campaña de la convocatoria a la movilización a la Plaza, como lo prueba su ausencia del programa de ocho "no" publicado en su periódico del 24/4. Esto demuestra que en la práctica no era una consigna convocante del pueblo, lo que significa que es inservible, lo cual le deja como única característica el peligro de desviar al pueblo de la organización y la lucha contra la burguesía hacia la ilusión electoral, donde la capacidad de acción de los explotados es reducida a la emisión de una papeleta. Es evidente que Zamora no comparte las opiniones de Marx, Lenin o Trotsky, relativas al carácter de clase burgués del parlamentarismo. El otro tema del discurso de Zamora fue Ubaldini, al que antes había llamado a ser único o principal orador del acto. Zamora lo había convocado a venirse a la “vereda de enfrente" como orador, sin importarle que estuviera en la “vereda oficial" por sus acciones e inacciones. En el periódico del Mas del 24/4 se puede leer la extraordinaria afirmación de que el “llamado de IU (a Ubaldini) sigue en pie más que nunca, ahora que decenas de miles de trabajadores peronistas ven con simpatía el acto". Es decir que cuando los obreros peronistas superaban a Ubaldini, el Mas le ofrecía a éste la oportunidad para recuperarlos mediante el recurso de una presencia oportunista y de un discurso demagógico. Zamora se esforzó en su discurso por trivializar los problemas que enfrenta el movimiento obrero y la naturaleza de lo que debería ser su política. Es el lenguaje habitual del Mas, que se caracteriza por la despolitización. Es así que llegó a decir que si se suspendía "por un año" la privatización de los ferrocarriles y se los entregaba al “control de los trabajadores" se vería “quién beneficia a la Argentina". En realidad la experiencia se ha encargado de demostrar que cuando se toma una medida aislada como ésta, los trabajadores fracasan estrepitosamente, porque pasan a ser con desventaja un engranaje del sistema económico capitalista. Zamora es un posibilista; para el Mas todo tiene solución en 24 horas, sin pasar por el histórico esfuerzo de derrocar a la burguesía. Los trabajadores se fueron de la Plaza sin una orientación ni consignas de clase, poniéndose en evidencia un descomunal vacío, no ya de dirección, sino de ideas políticas propias, que fueran capaces de hacer conciente el proceso inconciente de lucha de las grandes masas.

3 de mayo de 1990
Las posibilidades abiertas por este gran 1° de mayo
Redacción

No habían pasado aún dos horas desde la finalización del acto de la Plaza de Mayo y ya era posible percibir el golpe que la movilización multitudinaria había propinado a la burguesía. Los noticieros de la televisión ignoraban el acontecimiento y lo sustituían con informaciones banales como en la “mejor” época de la dictadura militar. Al día siguiente, algunos lectores podían enterarse por Ámbito Financiero que el gobierno había ordenado que se disminuyera la importancia del acto, lo cual se comprobó en los escasos comentarios radiales. La presencia de entre setenta y ochenta mil trabajadores y jóvenes, convocados exclusivamente por la izquierda, había dejado “groggy” a una parte del aparato estatal. La confrontación entre la imagen de la Plaza desbordada y las tristes figuras de Miguel, Ubaldini y Mary Sánchez, hincados con el rostro desencajado en una iglesia, no podía ser transmitida por los “libres” medios de comunicación “social” que monopolizan los capitalistas y su Estado. La jornada del 1° de Mayo, jornada de movilización contra el gobierno y en defensa de las luchas obreras y populares, puso de relieve la importancia de la modificación que se está produciendo en la situación política del país y en la conciencia de la avanzada de los trabajadores. Neustadt inauguró demudado su programa de ese martes, a pesar de los colores que podía haber ganado gracias al radiante sol de ese día. Con hábil perfidia rompió el fuego con el anuncio de que a la Plaza sólo habían concurrido entre 30.000 y 50.000 personas, pero tomando el necesario resguardo de no mostrar ninguna imagen fílmica de la movilización. La debilidad política en que había sido puesto el “comunicador” del Citibank saltó a la vista. Pero esto quedó en mayor evidencia aun cuando tuvo que recurrir a la presencia de Menem, sin esperar al anuncio de “las empresas que respaldan este programa”. El presidente, que según él mismo había pasado la tarde discutiendo de economía con el gabinete, paso sin embargo de inmediato a la ofensiva contra el acto, apelando a diversos recursos. Uno fue desvirtuarlo con el argumento de que en Moscú se estaba repudiando al comunismo en ese mismo momento; otro fue recurrir al fantasma del extremismo, con la afirmación de que en la Plaza se había levantado el programa bolchevique de 1917; un tercero fue que los oradores habían usado un lenguaje insultante en sustitución de propuestas políticas. Lo cierto es que Menem, jefe de Estado, tuvo que hablar durante media hora por televisión acerca de un acto al que se le puso el rótulo de “no apto para argentinos de cualquier edad” y por lo tanto irreproducible en los horarios de protección de menores y mayores. Como el presidente tiene la costumbre de hablar solo, no fue posible contradecirlo públicamente y demostrarle que en Moscú y en Buenos Aires había tenido lugar una misma movilización política contra los agentes del FMI, contra los privatizadores, contra los reglamentadores del derecho de huelga, contra los burócratas corrompidos y contra la explotación directa o Indirecta del imperialismo. Acierto de una consigna El hecho inédito de que la raquítica izquierda argentina hubiera podido llenar la Plaza de Mayo, tiene que ver por sobre todo con el acierto de la consigna de marchar a la Plaza para protestar contra la política de hambre y para respaldar las luchas de los trabajadores. La mitad de la concurrencia, que asistió fuera de los marcos partidarios, lo hizo impulsada por la convicción de que la convocatoria permitía dar un golpe al gobierno y de que era un medio adecuado para superar la parálisis de los sindicatos por parte de la burocracia sindical. La convocatoria a la lucha, en sustitución del proselitismo de tinte electoral — esto fue lo que permitió cubrir la Plaza de Mayo de palmo a palmo y establecer un nuevo cuadro político para la evolución de los trabajadores argentinos. Que la débil izquierda argentina hubiera podido llenar la Plaza con el aporte de contingentes hasta ahora ajenos de trabajadores, es una prueba descomunal de la completa caducidad de la vieja dirección obrera, o mejor de la dirección patronal que existe en los sindicatos. Fue una prueba contundente de la caducidad del nacionalismo burgués y de la posibilidad de que las masas transiten la experiencia de una nueva dirección, de carácter socialista y revolucionaria. El periodismo oficial y comercial no ha podido asimilar el hecho del 1° de Mayo, y se limita a registrarlo mal o a deformarlo de acuerdo al prisma de la política de Izquierda Unida. Esta consiste en especular acerca de las oportunidades que la concentración le puede brindar para nuevas alianzas electorales o simplemente con vistas a los comicios del 91. El mandato de la Plaza Los trabajadores no se movilizaron el 1° convocados por alguna vaca sagrada tradicional, sea de la burocracia, del peronismo o de la centroizquierda. Los políticos y las organizaciones tradicionales del régimen burgués no se limitaron a brillar por su ausencia, sabotearon la movilización. El acto fue un éxito a pesar de ellos. Esta sola constatación ya nos está diciendo que el mandato de la Plaza es marchar con decisión a la formación de una nueva dirección, naturalmente revolucionaria. La concurrencia se encargó de acentuar esta exigencia con cánticos acerca del “socialismo que llegará al poder”, “se va a acabar la burocracia sindical”, “dónde está que no se ve la famosa CGT", y “huelga general contra el plan Alsogaray”. Los oradores autodesignados del acto por IU, plantearon una perspectiva diferente: el frente centroizquierdista, el rescate de la burocracia de Ubaldini, Mary Sánchez y en definitiva un frente democrático o de conciliación de clases, que no es más que un salvavidas a las direcciones superadas por la historia y la crisis capitalista. Incluso se planteó como conclusión fundamental el reclamo de una Asamblea Constituyente, lo que constituye un desvío electoral de la acción emprendida por una parte creciente de trabajadores, y que se manifestó en el sorprendente éxito de concurrencia a la Plaza. Todo esto quiere decir que la movilización política del 1° de Mayo no tuvo la dirección adecuada a su significado y a sus perspectivas. Este es el problema capital. A pesar de sus crisis, retrocesos y tendencia a la extinción, la dirección del PC no ha renunciado al frente popular, y hasta se diría que lo ha acentuado como consecuencia del hundimiento de la burocracia stalinista y de la conducta política del sandinismo frente a la contrarrevolución democrática de la UNO. Integrado a un frente estratégico común, el Mas está adaptado a esta política, a la que suma su soberbia electorera y su completo oportunismo cotidiano. La cuestión del carácter de la política de la izquierda ha cobrado más importancia que nunca. Después del 1° La movilización del 1° de Mayo ha introducido nuevos factores que aceleran la descomposición de la burocracia sindical y de los partidos tradicionales. El imperialismo presionará, debido a esto, para que se superen las divisiones de cúpula y se establezca el “acuerdo de gobernabilidad” que dote al Estado de los medios para derrotar sin atenuantes a los trabajadores e imponer sin atenuantes la espantosa política fondomonetarista. Por un período, las ilusiones expuestas por Zamora y Vicente en el acto, de un “frente amplio”, no saldrán del papel. El papel más dinámico del proceso político lo seguirá cumpliendo la descomposición económica y la prosecución de la crisis política del gobierno y de los partidos patronales. Esto provocará el despertar de nuevos contingentes obreros y nuevas luchas. En tomo a éstas y a una política que las impulse consecuentemente, incluida la huelga general, se seguirá formando la vanguardia obrera que construirá en Argentina un partido obrero revolucionario poderoso. Llamamos a la izquierda a debatir la nueva situación y a tomar conciencia de sus posibilidades revolucionarias, lo cual significa plantear al proletariado como la dirección política de una revolución de carácter socialista y de alcance internacional.