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Prensa Obrera N° 300

17 de abril de 1990 · 18 notas

Notas de este número

17 de abril de 1990
Mary Sanchez necesita un remedio "fraternal"

El congreso de CTERA ha sido formalmente convocado para el 23 y 24 de abril. En los papeles para tratar la “continuidad de la lucha", en los hechos para formalizar la “tregua" que la dirección de CTERA pactó con el gobierno después del 21 de marzo y ha tratado de imponer a los docentes en lucha. “Las huelgas de los maestros en el interior no son estrictamente parte del conflicto docente sino una derivación del problema con los estatales", ha planteado Hugo Yasky, mano derecha de Mary Sánchez en CTERA (Pág. 12). ¡Estamos cumpliendo la “tregua", las huelgas de los maestros en las provincias “no son nuestras", son de otros! advierte el burócrata para que el gobierno sepa que el compromiso de desmovilización “va en serio". La suspensión de las medidas de fuerza nacionales y el intento de quebrar la lucha en el interior (ver Amsafe) es una política consciente de la burocracia para preservar al gobierno y preservarse ella misma al frente de CTERA. La dirección marysanchista no tiene otra perspectiva que sobrevivir al amparo del Estado burgués pues teme tanto como el gobierno y sus funcionarios a la docencia movilizada. Los paros aislados son parte de una estrategia dirigida a desgastar y desmoralizar a los docentes. El gobierno fijó para marzo, unilateralmente y por decreto 440.000 ₳ de inicial para los nacionales, con un básico de 180.000 lo que debía ser entendido como “pauta” para todos. Con esto declaró “cerrada" la discusión sobre los haberes de marzo. Ahora propone "buscar una solución global que incluya marzo y abril” y reconsiderar el descuento de los días de huelga en función de dicha “solución global” (Enrique Rodríguez, jefe de asesores del Ministerio de Trabajo, Pág. 12, 10/4/90). En contrapartida, la dirección de CTERA circunscribiría la negociación al salario de marzo, para plantearlo para abril dentro de otros 15 días y así sucesivamente, en un interminable tire y afloje que se adapta a la política de paros parciales y aislados como los conocidos. Congreso trucho y seudo paritaria En los próximos días la burocracia convocará a asambleas para fijar los mandatos frente al congreso de CTERA, mandatos que serán trampeados o directamente violados como la vez anterior. La experiencia exige impulsar la coordinación en los distritos de delegados elegidos en las escuelas, elegir coordinadoras de lucha que sean responsables ante la asamblea general y que sean ejecutores de un plan de lucha consecuente en cada distrito con independencia de lo que resuelva el congreso de CTERA. La lucha de los maestros ha sido bastardeada en aras del “plan de lucha” y ahora de la “tregua"; la “paritaria nacional" no existe, pues el salario docente está sujeto al arbitrio de cada gobierno provincial. La burocracia docente es indefectiblemente una losa que debe ser triturada en el curso de la misma lucha, dándole forma práctica al odio que recorre las escuelas por la política liquidadora de esta dirección. A los males docentes, remedios “fraternales"...

17 de abril de 1990
La base del gremio rechaza la "tregua"

El plenario de delegados del martes 10, de FOETRA Buenos Aires, resolvió por 120 votos contra 50 “trabajar normalmente para no dificultar las negociaciones salariales de la Federación". En la semana que precedió a este plenario había continuado el quite de horas extras y numerosas asambleas de edificios se habían pronunciado por el rechazo a la intimación del gobierno y a favor de retomar el plan de lucha. El objetivo de éste había sido obtener el reclamo salarial de FOETRA, la recomposición de enero, febrero y marzo y un millón de australes inicial para el cuadro 4. El plenario del 10 El día 10, cincuenta de esos mandatos de lucha llegaron al plenario de delegados. Existe fundada presunción de que otros fueron transformados por delegados de la Marrón guillanista en abstenciones (50) o incluso en votos contrarios por delegados de la Celeste que se disciplinaron al mandato de su agrupación. Algunos delegados del ala izquierda (agrupación “18 de marzo”), mocionaron en favor de una asamblea general del gremio, para colocar la decisión en manos de la base. En la reunión, hubo un operativo “peronizador” en el que convergieron la Marrón y la derecha miguelista de la Celeste, cuyos oradores atacaron a la izquierda por poner en peligro la unidad del gremio (¿con Guillán?) y la legalidad del sindicato (maniatado). Casi como una respuesta irónica, al tiempo que se levantaba toda medida, el gobierno pedía la ilegalización de FOETRA Buenos Aires y la aplicación del Código Penal. Pero al día siguiente del plenario, la totalidad de los edificios, algunos con asambleas, otros por “contagio”, rechazaron las horas extras (la “normalización del trabajo") esenciales para la Empresa para recuperar el atraso ocasionado por los paros. Esto ocurría en un gremio donde la categoría 15, con 10 años de antigüedad, cobra 265.000 australes y sólo puede sobrevivir con esas extras. El sindicato Buenos Aires en la mira El gobierno y las remozadas “62” montaron un operativo de pinzas contra FOETRA Buenos Aires, a la que no le perdonan la columna que formó el 21 de marzo ni su combatividad. Triaca plantea la ilegalización de la seccional pero no contra la Federación nacional (Guillán) que decretó el paro de 24 hs. Las “62” por su parte, armaron el "apriete" por adentro de la Celeste, para menemizar la dirección y doblegar al gremio. Esquivel, el Secretario General ha retrocedido adaptándose al dictado del miguelismo La intención de enfrentar las privatizaciones, pero manteniendo la unidad peronista de la directiva y de la Celeste, lo ha llevado a la bancarrota. El sentimiento visceral del gremio contra la privatización y su energía combativa en ascenso es irreconciliable con los agentes del menemismo en la dirección, cuya crisis es irreversible. La única salida para el sector combativo de la Celeste es romper con las 62 y constituir un frente de lucha con el activismo y las agrupaciones combativas del gremio para quebrarle el espinazo a la política de la interventora. Una tregua de corto vuelo La artillería del aparato del Estado y del miguelismo está a años luz de haber provocado una derrota de los telefónicos. Gracias a Esquivel-Varone han impuesto una tregua de muy corto alcance. Hay una enorme irritación en la base y un reclamo generalizado de adelantos, porque no alcanza ni para viajar. La privatización es rechazada por los telefónicos y por un movimiento de usuarios de los barrios que han fijado para el 27 una movilización masiva a plaza de Mayo junto con FOETRA Bs As. Las amenazas de ilegalización sólo han logrado echar más leña al fuego. El Sindicato ha resuelto una movilización de repudio ante la sede de la OIT en Bs. As. El activismo combativo y los delegados con mandato de lucha deben trabajar por un frente de acción que reclame a Esquivel-Varone que rompan con las “62” y se integren al bloque combativo contra la privatización y por el salario. Y reclamar la asamblea general de FOETRA Buenos Aires para que la base del gremio resuelva el plan de acción por esas reivindicaciones y contra las amenazas de Triaca y Dromi al gremio telefónico.

17 de abril de 1990
Gráficos: La verdad sobre "La Razón”

El diario La Razón ha vuelto a salir. Durante los cuatro meses que duró el cierre de las ediciones y el abandono de las instalaciones de la calle Hornos por parte de la patronal, la planta fue ocupada por los compañeros de prensa, que la convirtieron en un punto permanente de movilización y reagrupamiento de los trabajadores. En ese lapso se desarrolló una feroz disputa entre los pulpos capitalistas, que culminó con la adquisición del paquete accionario de La Razón en Papel Prensa, por parte de Clarín y La Nación, convertidos ahora en monopolio absoluto de la producción nacional de papel para diario. El paquete fue adquirido por chauchas, pero no en perjuicio de la familia Peralta Ramos, sino del Banco Nación, que dio por cancelada una prenda contra el paquete accionario por 5.000 millones de australes ¡sin intereses! De haberse cobrado los intereses de plaza la deuda era ilevantable. Este fue el "granito de arena” que, según Menem, el gobierno aportó para la reapertura. Esta “montaña” de dólares inyectada a los Peralta Ramos y a los dueños de Papel Prensa, debe ser denunciada por los trabajadores que estuvieron cuatro meses muertos de hambre y que ahora enfrentan la amenaza racionalizadora de una patronal que no quiere “más pérdidas ni atraso tecnológico.” No es ésta la posición de los Sindicatos de Periodistas y Gráficos. Poco importa la burda entrada en escena de Raimundo Ongaro, ausente durante cuatro meses y enemigo de la toma del diario por su sindicato. Aparece ahora para reivindicar las “gestiones” contra la actitud de "los tumultuosos” (solicitada de Ismael Alí en "La Razón” del 10 de abril). Más importa el fraude político montado por Camaño (Sec. de UTPBA), que afirma que la fuerza de los trabajadores “no radicaba únicamente en su actitud dentro de la planta, sino que la fuerza del reclamo se sostenía en el conjunto de la sociedad”. El folleto "ganamos” de la UTPBA le pone nombre y apellido a la “sociedad": Ubaldini, Cafiero, Alvarez Guerrero, Auyero, Mary Sánchez, César Jaroslavsky, etc. Lo cierto es que Ubaldini, la CGT y todos los demás ignoraron olímpicamente esta lucha, como lo hacen con la de los fraternales o la de los docentes. ¿Por qué Camaño no menciona en “la sociedad” al propio Menem, sin el cual la “prenda” de La Razón hubiera manejado a Peralta Ramos “a Berlín”? Camaño dice “que se ganó contra el infantilismo”, por “el apoyo de todas las fuerzas políticas" (Pág. 12, 10/4/90), pero ocultando que ese apoyo no fue a los trabajadores sino a la patronal de Peralta Ramos, de Clarín, de Nación y a la “libertad de prensa” de los pulpos capitalistas. No hay peor papelón que el de un “izquierdista” que quiere superar su “aislamiento” mimetizándose con la patronal, la burocracia y el estado. Un dirigente obrero jamás está aislado de su clase. Hoy, lo importante es prepararse para la próxima etapa de la lucha contra los intentos de “racionalizar” el diario y esto vale tanto para los trabajadores de prensa como para los gráficos. Desde la selección de los delegados y activistas que actuaran como organizadores de la lucha, hasta el programa de reivindicaciones salariales y de todo orden. A la hora del enfrentamiento con la patronal, entre "las fuerzas de la sociedad" no habrá más aliados que los trabajadores de ambos gremios.

17 de abril de 1990
El 27, marcha contra los tarifazos
Redacción

Veinticinco barrios estuvieron representados en el plenario realizado en FOETRA el miércoles pasado, donde se constituyó de hecho una coordinadora de la lucha contra los tarifazos en la capital. Las delegaciones dieron un breve informe de lo realizado en su barrio y coincidieron en apoyar por mayoría dos propuestas: marchas-cacerolazos el día 20 de abril en todos los barrios de la capital entre las 18 y las 19 horas, y una marcha central el 27, a las 18 horas que partirá de Plaza de Mayo para dirigirse al Congreso. Los informes en el plenario revelaron que el movimiento es aún incipiente, pero lo actuado constituye un gran paso adelanto en la lucha pare derrotar los tarifazos que recién comienzan. El gobierno postergó el nuevo tarifazo, pero sólo para adecuarlo a una previsión mayor de la inflación de abril. Paralelamente, planea un blanqueo de las deudas fiscales de los capitalistas. La marcha del 27 a Plaza de Mayo, ha sido concebida como un punto mayor de reagrupamiento vecinal. Hay que extender la agitación manzana por manzana, barrio por barrio. La organización será la que garantizará la masividad de los cacerolazos del 20 y de la marcha del 27.

17 de abril de 1990
No hay juicio ni castigo

El caso Budge ha pasado a la justicia civil. ¿Qué se reclama allí? Diez millones de australes de indemnización por la vida de Willy, Negro y Oscar, los tres pibes asesinados hace dos años por un grupo policial. Mientras tanto, el juicio penal contra los policías sigue “durmiendo” en un cajón de la Corte Suprema Provincial, sin que ese tribunal haya hecho nada para juzgar definitivamente a los asesinos. El cafierismo y el gobierno están empeñados en mantener frenado este juicio. Creemos que aunque el juicio civil alcance alguna “repercusión” periodística, sienta un peligroso antecedente. Acá hubo asesinatos y sólo con el juicio y castigo se resarcirá el crimen. Las dificultades planteadas por el gobierno, que apaña a los criminales y paraliza el juicio, no se resolverán por esta vía. Por el contrario, ellos intentarán utilizar el pago de una suma de dinero como forma de “tapar" el crimen. Esto mismo procuró hacer Alfonsín con los familiares de los desaparecidos. El juicio civil, por su naturaleza indemnizatoria, no cuestiona los asesinatos. Al contrario: se paga indemnización como si fuera un "accidente" policial, según establece el Código Civil. Lejos de ayudar a castigar a los culpables, los blanquea. Los Balmaceda y Cía no sólo siguen libres, sino que revistan en la policía con la total complicidad de las actuales autoridades. Lo mismo que ocurrió con Astiz y Cía. Para lograr el castigo de estos asesinos es necesario retomar el camino de la movilización vecinal y popular Hay que fusionar este legítimo reclamo popular con las demás luchas que libra Budge: por el control de la entrega de alimentos, la autorganización barrial y los reclamos de los trabajadores que allí viven, en cada uno de sus gremios. Hoy más que nunca la consigna es juicio y castigo a los asesinos de los pibes. Primero que nada: la la cárcel Después veremos cómo se resarce a los familiares y al pueblo de tanto dolor. Pueblo de Budge: movilización y denuncia de esta maniobra: la sangre obrera no se compra con dinero, no tiene precio: más que nunca juicio y castigo a los asesinos Cárcel perpetua para los Balmaceda y todos sus cómplices.

17 de abril de 1990
La economía mundial cruje

La reunión del llamado "Grupo de los 7” (EE.UU., Japón, Alemania, Gran Bretaña, Francia, Italia y Canadá) efectuada el sábado 7 en París, no aceptó ninguno de los reclamos del gobierno de Tokio para detener el retroceso del yen y el derrumbe de la Bolsa japonesa. Este resultado significa un enorme agudizamiento de la lucha entre las principales potencias capitalistas. El G-7, como se lo conoce, fue concebido para atenuar mediante la “cooperación” la anarquía económica capitalista y la creciente crisis mundial. La utopía de una armonización de intereses capitalistas “se convirtió en Leyenda en 1987 — según un banquero consultado por el I.H. Tribune (31/3)—, cuando los japoneses frenaron el derrumbe tras el colapso de los mercados de Londres y Nueva York”. Sin embargo, “la coordinación entre Washington, Bonn y Tokio será cada vez más difícil debido a los intereses divergentes de cada uno”. “Irónicamente —señala otro comentarista yanqui— esto ocurre cuando la debilidad del yen y la caída del mercado accionarlo (japonés) están forzando a Japón a solicitar ayuda de sus aliados por primera vez desde que comenzó el proceso de coordinación tras el acuerdo del Plaza en 1985” (IHT, 2/4/90). La decisión del G-7 de no colaborar para detener la fuga de capitales de Japón, obligará a este último a subir las tasas de interés, lo cual no sólo provocará una recesión económica sino que puede profundizar la caída de la Bolsa y precipitar una ola de quiebras. Para algunos analistas, esto puede iniciar una nueva fase de la crisis económica mundial. Enfrentamiento EE.UU - Japón La decisión del G-7 está vinculada al incremento de la tensión comercial entre EE.UU y Japón. "La tensión está cerca del punto de ruptura”, declaró el ministro de relaciones exteriores del Japón (IHT, 14/3/90). Si no hay avance en las negociaciones tendientes a reducir el déficit comercial crónico de EE.UU. con Japón, EE.UU. tomaría represalias. “En Tokio se especula, precisamente, con que EE.UU. no colaborará en cuestiones financieras hasta que Tokio no demuestre que va a colaborar en una amplia gama de cuestiones comerciales bilaterales” (IHT, 2/4/90). La dureza del enfrentamiento se tradujo en una amenaza del secretario de Defensa norteamericano para quien “el desequilibrio comercial, sino fuera controlado, podría afectar otras cuestiones de interés mutuas” (Gazeta Mercantil, 24/2/90). “Es cada vez más difícil separar las disputas económicas entre los EE.UU. y Japón y otros países asiáticos de las relaciones de seguridad” (IHT, 15/3/90). EE.UU. pretende aprovechar la actual crisis bursátil japonesa y la debilidad del yen para imponerle a Japón ventajas comerciales por las cuales viene presionando desde hace años. La guerra de las tasas Al procurar la suba de las tasas de interés de Japón, sus rivales imperialistas pretenden golpear la competitividad de la burguesía nipona, encareciendo el crédito y las suscripciones de capital. Pero al mismo tiempo un ascenso de los intereses en Tokio se puede desplazar a los otros centros financieros y desatar una guerra de tasas De hecho, el crédito se está encareciendo en todos los países, como consecuencia del elevado endeudamiento de las empresas, bancos y gobiernos. La guerra de tasas entre Alemania y Estados Unidos desató la crisis de 1987, pero más graves son las perspectivas de la que se ha iniciado ahora con Estados Unidos y Europa versus Japón. Esta “guerra de las tasas” tendrá duras consecuencias para los países de América Latina y de Europa del Este al agravar las cargas financieras de su deuda. Bulgaria acaba de sumarse a los países que han dejado de pagar la amortización de su deuda externa También serán afectados los consumidores fuertemente endeudados, especialmente con créditos hipotecarios tanto de EE.UU. como de Japón. La naturaleza general de la crisis capitalista limita los recursos de los países imperialistas para encauzarla. "Hay temores —sostiene un periodista del IHT (9/4/90)- de que los esfuerzos conjuntos por estabilizar los tipos de cambio provoquen una relación más estrecha entre la hasta ahora solitaria caída de Tokio con el resto de los mercados". Pero por otro lado, los efectos de la caída de Tokio amenazan permanentemente a todo el sistema financiero internacional. “Los rumores de que un gran grupo Inversor japonés no pudo hacer frente a sus compromisos crearon temor en el mercado" (WSJ, 9/4/90), lo que “...puede confirmarse en un futuro próximo” (id.) Guerra comercial, amenaza de represalias en el terreno de la defensa, escalada de tasas de interés. La rivalidad interimperialista está en su punto más alto desde la Segunda Guerra Mundial La crisis capitalista mundial ingresa a su fase más aguda.

17 de abril de 1990
Alemania: Empieza el baile

El jefe de gobierno de Alemania Federal, Helmut Kohl anunció que desconocerá la promesa que le permitió ganar las elecciones en el sector oriental: cambiar cada marco de la RDA por uno de la RFA. La conversión será ahora de dos por uno, lo que significa que se duplicarán los sacrificios que deberá soportar la clase trabajadora durante el proceso de anexión capitalista al Oeste. La unificación proletaria será acompañada por el fin de los subsidios a los consumos básicos en el Este y por la elevación de los precios hasta igualarlos con los de Alemania Federal. Las protestas no tardaron en estallar en forma de paros y manifestaciones, que llegaron a congregar a más de 200 mil personas. Todos los especialistas coinciden en pronosticar un derrumbe del poder adquisitivo del salario a la mitad o a su tercera parte, el empobrecimiento de jubilados y pensionados y la creación de una masa de 1 ó 2 millones de desocupados. Semejante "cirugía" tendrá naturalmente un fuerte impacto sobre la ocupación y los salarios en Alemania Occidental. La tasa de conversión de la moneda tiene que ver también con la cuestión de la apropiación de las empresas estatales de la RDA por los pulpos capitalistas. La desvalorización de las deudas de esas empresas significará un negocio colosal para sus adquirientes. El dos por uno tiene que ver con esto, y hay incluso propuestas para declarar canceladas esas deudas por completo. Pero en este caso, la circulación monetaria de la RDA, que es la contrapartida de esas deudas, debería ser anulada también para evitar una enorme inflación monetarista. Es precisamente por esto que se está pensando en transformar los ahorros y depósitos de los ciudadanos de la RDA en bonos, al estilo del “plan Bonex" de Menem o del congelamiento de Collor. La “anexión” capitalista significa, como se ve, una enorme expropiación económica, que deberá hacer estallar el proceso social. Aún en el caso de “bonexización" económica, la apropiación de la RDA por los capitalistas desataría una fuerte crisis, en razón de que "ensuciaría” el mercado de capitales con una emisión de bonos de miles de millones de dólares. Lo que todo esto demuestra es que la restauración capitalista es un proceso de destrucción económica, que es inviable, a corto o largo plazo, a través de métodos “democráticos" o “pacíficos". Las características expropiatorias de la respuesta capitalista al derrumbe de la burocracia, anuncia la profundización del período revolucionario abierto con el derrumbe de esta última.

17 de abril de 1990
Los estudiantes de las privadas le dan una lección a la FUA

Avelino Porto es un hombre “importante". Fue presidente durante muchos años del Consejo de las Universidades Privadas (CRUP) -actualmente dirigido por un sacerdote- y es rector de la Universidad de Belgrano. En el negocio educativo Porto amasó una buena fortuna: ahora es uno de los propietarios del recientemente privatizado Canal 11. Es un paladín de la “universidad-empresa", lo que le valió el homenaje del presidente Menem en ocasión de celebrarse meses atrás la tercer década de existencia de la UB, nacida de la mano de otro gran "privatizador" -Arturo Frondizi. Porto, dicen las solicitudes que abundan estos días en la prensa, es un amante de la “libertad", lo que no le impide ser un declarado apologista del genocidio de los Videla y cía. La UB es, por supuesto, paga y puede concurrir quien esté dispuesto a pagar medio millón de australes por mes, lo que se supone es un modelo de la “educación popular de mercado" y que, como en todos los casos, no es otra cosa que el despotismo del patrón. Por eso el jefe-gerente de la UB supuso que podía tirar de la cuerda impunemente y tuvo la buena idea de aumentar los aranceles el 150% en marzo pasado. Entonces la cuerda se rompió y el pacato barrio de las Barrancas asistió a un espectáculo inusual: miles de estudiantes protagonizaron sentadas y movilizaciones reclamando contra tanta arbitrariedad, acordándose en cánticos y marchitas de toda la familia del rector y de su dilecto amigo —y ahora empleado— Bernardo Neustadt. Y ganaron. La Universidad dispuso anular el aumento y al doctor Porto anunció en estas condiciones que las “actividades volvían a la normalidad". ¿Y al aumento adónde iba entonces? Pocos días después, más de 3.000 estudiantes de la Universidad del Salvador siguieron el mismo camino en pleno centro de la ciudad; organizaron una masiva sentada en Callao y Córdoba exigiendo también la anulación de los aumentos del orden del 100% en las cuotas. Una comisión interfacultades se formó para dar continuidad a la movilización porque frente a tamaña demostración el católico rector optó por fugarse de su oficina y no atender a los alumnos. Los cristianos directivos de la Universidad del Salvador olvidaron aquello de “vox populi, vox dei". Bajo la presión de una política que está arrasando con la enseñanza pública y convirtiendo a la educación en un lujo pera un puñado de ricachones, el movimiento estudiantil de las universidades privadas no tuvo otra alternativa que organizarse y movilizarse con los métodos “tradicionales": marchas, protesta, acción directa. Una buena lección para los dirigentes de la poderosa FUA que en toda la reciente huelga de los docentes universitarios no atinaron a lanzar la más mínima iniciativa de lucha. Durante un mes y medio publicaron las “gestiones" en favor de una “marcha de la educación" que todavía está por verse. Los estudiantes de los privados han mostrado cómo. Que se le ponga fecha ya a una marcha nacional estudiantil y un plan de lucha —sentadas, marchas, clases públicas— en defensa de la educación pública, el presupuesto y por el congelamiento inmediato de los aranceles de todas las universidades privadas. Como decían los estudiantes de la UB: “contra Neustadt, Menem y Porto, que nos miran por TV".

17 de abril de 1990
Por una agrupación clasista en la caja de ahorro

Dentro de los planes de desnacionalización y achicamiento de los bancos oficiales está la Caja Nacional de Ahorro y Seguro. Su área más rentable, los seguros, es una presa codiciada desde hace largo tiempo por los pulpos aseguradores privados. El paralelo con el resto de la banca oficial también se da en lo gremial. Mientras la base del banco busca una vía de resistencia, se moviliza por los salarios y la defensa de la Caja, la actual Comisión Gremial Interna, que más se parece a una embajada de Zanola, desconoce las resoluciones del Cuerpo de Delegados, desconoce las asambleas, desorganiza y botonea a los compañeros. Un recurso extremo Esta flagrante contradicción entre las bases y la Gremial no podía durar indefinidamente. Después de las últimas asambleas, y sobre todo después del carneraje a la marcha de los estatales del 21/3, el resultado iba a ser, más temprano que tarde, la expulsión de la burocracia por la acción directa de los trabajadores. Andrés Castillo, figura clave de esta Gremial y principal asesor de Zanola, decidió adelantarse a esa situación sin retorno. En una maniobra audaz, la Gremial presentó la renuncia y al mismo tiempo la Bancaria convocó a elecciones para el 20 de abril. La apuesta de Castillo es lograr que se le otorgue la “suma del poder público”. La quinta columna Sin embargo, están dadas las condiciones para derrotar a la burocracia que en la última elección se había impuesto a la lista 26 por sólo 6 votos y con fraude. Para el activismo independiente de la Caja el reflotamiento de la 26 era casi un hecho natural. La mayoría de sus integrantes, y en particular los compañeros del Anexo Velazco, han estado en la primera fila de la lucha. Sin embargo en las reuniones de constitución de la lista, los sectores vinculados al P.C. y al P.l. llevaron a fondo una política "a la Castillo”: excluir de la lista a los compañeros que los burócratas botoneaban como "violentos y aventureros". La respuesta de los compañeros de Velazco fue terminante: "Todos o ninguno. Una gremial que nace retrocediendo frente a las presiones de la burocracia no es una garantía para la Caja. El que nace reculando va a recular siempre”. Ahora, con una lista anodina y que es incapaz de despertar el entusiasmo de los compañeros en la base, ni de fijar una política clara de lucha contra la burocracia, no es descartable un nuevo triunfo de Castillo. Agrupación clasista Los compañeros de Velazco, han decidido constituir una nueva agrupación, la 26. Si actúa con energía, el terreno es absolutamente propicio para su desarrollo.

17 de abril de 1990
Neuquén - Río Negro: Miles de trabajadores ocupan los galpones de empaque
Redacción

La temporada de la fruta convoca en Río Negro y Neuquén a decenas de miles de obreros que en las escasas dos quincenas que dura la misma tratan de conseguir un ingreso que les permita "tirar el resto del año". En ese breve lapso, las patronales exportan o bien guardan en los frigoríficos gran parte de la producción del año. Como siempre, este verano, las patronales especularon con el valor del dólar respecto al austral con que pagarían a sus obreros. Es así que el 3 de marzo, en época de pleno trabajo y con el dólar en su pico más alto, la patronal firmó un acuerdo que fijaba el salario de marzo en dos millones de australes, calculado en dólares. Ahora, con una gran parte de la producción ya embalada o exportada, desconoce lo firmado aduciendo que tiene "deficiencias técnicas” y que aún no fue homologado por el Ministerio de Trabajo, algo que míster Triaca no piensa hacer nunca, según el asesor legal del sindicato. Ante semejante atropello, los obreros (en gran parte mujeres) respondieron ocupando las plantas de empaque y bloqueando la salida de la fruta embalada. Esta medida es una elemental defensa ante la estafa a la que pretenden someterlos las patronales. Esta tenacidad obrera contrasta con la actitud del secretario general del gremio (ubaldinista, y secretario general de la CGT Rio Negro), el que apoyó las medidas “siempre que se encuadren dentro de la ley y no ocurra ningún desmán", una típica alusión a la “conciliación obligatoria", que el Ministerio de Trabajo puso en efecto de inmediato lo que hizo cesar el “apoyo" de Aliaga. La “conciliación” fue naturalmente desoída por los trabajadores, que alentados por la masividad de ese movimiento (varias decenas de galpones, tanto en Río Negro como en Neuquén) siguieron adelante con la lucha. Vino entonces el pedido de desalojo por la fuerza pública, que aún no se ha efectivizado, dada la masividad del movimiento. La CAFI (cámara patronal que nuclea a los principales galpones) se lanzó entonces a un descarado chantaje que juega con las necesidades y privaciones de sus obreros: “renegociar" y pagar ya mismo un salario menor al pactado. Para llevar adelante esta ofensiva ha recurrido al gobierno, exigiéndole que ponga fin a las tomas de los establecimientos. Con una hipocresía que sólo se iguala a su gangsterismo, quienes amasan fortunas en dólares y reciben toda clase de prebendas del tesoro provincial (ley 1696, ver recuadro aparte) se rasgan las vestiduras para presentarse como víctimas de “sus" obreros. Los obreros de una juguera pusieron el dedo en la llaga cuando denunciaron que "producimos en dólares y cobramos una miseria en australes". Queda también claro en esta lucha que el derecho a la propiedad que garantiza el Estado no es el de la fuerza de trabajo y de los medios de vida de las familias trabajadoras, sino la propiedad sobre los medios de explotación. Este “derecho” constitucional ha unido al gobierno, parlamentarios y policías contra los obreros. La burocracia del gremio de la fruta dirige la CGT regional Río Negro, pero no contempla ninguna medida de apoyo. Tampoco la CGT Neuquén, a pesar que un capítulo decisivo de la lucha se desarrolla en Centenario, de esta provincia. Identikit de la patronal empacadora En 1980, en plena época del proceso, el Banco Provincia de Neuquén otorgó a los galpones de empaque créditos por valor de 10 millones de dólares. Seis años después aún no los habían devuelto, por lo que la legislatura de Neuquén (ya estamos en plena "democracia”) aprobó por unanimidad (MPN, PJ y JDP) la ley número 1.696 que otorga el perdón de una parte de la deuda y autoriza el pago del resto en cuotas sin mora ni intereses. Con este acto de “elevada calidad jurídica", los "hombres de bien” despojaron a la sociedad de diez millones de dólares. Buena parte de esos legisladores que votaron la ley 1.696, realizan ahora gestiones de “buenos oficios” para convencer a los obreros de que renuncien a la pretensión de hacer respetar el acuerdo salarial, que retribuye apenas la mitad del costo de la canasta familiar, y de que ocupar los galpones es “violación del derecho de terceros”. Elecciones en la Uocra El 25 de abril se vota en la UOCRA para elegir directiva nacional. ¿Pero cómo se vota y quienes votan? La Junta Electoral ha sido “electa" por Gerardo Martínez y sus matones. El padrón no se conoce, por la sencilla razón de que está siendo superinflado con miles de personas que no trabajan en ninguna obra. Se vota en los locales del sindicato, bajo la vigilancia de la patota, porque si se votara en obras saltaría el truchaje de los padrones. Pero, además, se vota un solo día y en horario de trabajo. Para votar el compañero deberá pedir permiso al patrón o perder el día y el premio por asistencia. Obviamente es el Ministerio de Trabajo comandado por Triaca quien avala el comicio trucho y es el gobierno de Menem-Alsogaray quien "puso" a Gerardo Martínez al frente de la UOCRA Sin este escudo protector del Estado, que ayer benefició a Farías, la continuidad del burócrata sería imposible. Todo comicio así planteado es trucho. La agrupación Lucha Obrera Lista Morada -impulsada por el PO- ha planteado movilizarse para exigir que se vote en obra y con la sola presentación del recibo de sueldo. Que los trabajadores controlen el comicio en los lugares de trabajo y levanten las actas de escrutinio. En tal caso, votar a la Naranja - Violeta, que no integramos pero es la única alternativa del activismo en estas elecciones. Pero en la lucha por una nueva dirección la elección del 25 es solo una escaramuza. Llamamos a estructurar un movimiento de lucha por el salario, la estabilidad laboral —fuera la Libreta del Fondo de Desempleo-, por un plan único de obras públicas bajo control de los trabajadores, por un seguro al desempleo equivalente al 80% de un salario igual al costo de la canasta familiar. Llamamos a impulsar todo reclamo nacido de los trabajadores imponiendo en la misma lucha una nueva dirección.

17 de abril de 1990
Astillero Domecq García: Triunfó la ocupación
Redacción

Los trabajadores del astillero vienen peleando desde hace meses contra el vaciamiento de la empresa y de sus bolsillos, por medio de paros, marchas y concentraciones en Plaza de Mayo. El 21 de marzo todo el astillero estuvo presente en la marcha de los estatales contra los planes privatizadores. Al día siguiente ocuparon el astillero para cobrar el aumento que se les adeudaba, el salario de febrero y un compromiso de no despedir. Pero pocos días más tarde, el lunes 9, tuvieron que volver a ocupar. La medida fue llevada adelante en forma combativa y organizada. Se tomaron todas las instalaciones, se formaron guardias y se constituyeron piquetes que salieron a propagandizar el conflicto y a llamar a rodear de solidaridad el astillero ocupado. Finalmente, el miércoles, el gobierno consiguió un "préstamo" para pagar los salarios adeudados de marzo y retroactivos. Se abre ahora una negociación para discutir el monto de aumento salarial. Aunque la dirección de ATE apoyó el conflicto, no da un curso para resolver los problemas de fondo existentes. El astillero tiene trabajo, pero está desactivado porque no cuenta con materias primas. Es un plan perfectamente calculado de vaciamiento de una planta moderna. Todas las empresas que dependen del área del Ministerio de Defensa se encuentran en la misma situación. Los Astilleros Río Santiago de Ensenada están parando ahora por el cobro de salarios adeudados y también denuncian el vaciamiento de sus complejas instalaciones. Los compañeros de AFNE Río Santiago han decidido marchar el martes 17 sobre el Ministerio de Defensa de la Capital. Antes de levantar la ocupación, la Asamblea de Domecq García decidió unánimemente marchar en conjunto con los compañeros de Ensenada el martes próximo. Es necesario que ATE coordine estas luchas en lugar de dejarlas desarrollar aisladamente. Para ello se impone convocar a la constitución de una Comisión Coordinadora de todas las empresas del área de Defensa integrada por delegados electos en asambleas de cada empresa.

17 de abril de 1990
La borrada de la Coordinadora Interseccional Ferroviaria
Redacción

La Coordinadora Interseccional Ferroviaria nació del intento de delegados, activistas y ejecutivas seccionales de los distintos gremios del riel para estructurar una alternativa a la burocracia. Su mayor logro fue la movilización a Plaza de Mayo de más de 7.000 trabajadores ferroviarios en febrero, al margen de la UF menemista y con el acuerdo solo formal de las direcciones ubaldinistas enquistadas en Señaleros, la Fraternidad y APDFA. Un mes y medio después, durante el desarrollo de la imponente huelga de los fraternales, la Coordinadora estuvo absolutamente inmovilizada, al punto de no sacar siquiera una declaración de apoyo a la lucha en curso. No puede entenderse este derrumbe vertiginoso si no se caracteriza la lucha política planteada en todo el último período entre dos corrientes: de un lado, quienes postularon el seguidismo hacia la burocracia ubaldinista, del otro, quienes plantearon un programa de lucha independiente, con las seccionales fraternales agrupadas en la Circunvecina como principales animadores. Este debate tuvo expresión tajante con el paro y movilización de estatales del 21, conscientemente vaciado por la Intersindical (APDFA, La Fraternidad, Señaleros) enrolada en el ubaldinismo. La Intersindical había resuelto a último momento que no hubiera paro con el pretexto de facilitar la asistencia a la marcha del resto de los gremios pero en realidad para impedir la semi-huelga general, que hubiera creado el paro ferroviario. En la “vereda de enfrente” estuvieron los compañeros de la Circunvecina que plantearon paro activo el 21 a partir de las 10 hs y un plan de paros progresivos de 48 y 72 horas hasta el paro por tiempo indeterminado en defensa del salario y contra las privatizaciones. El Mas fue un animoso defensor de la estrategia de subordinación al ubaldinismo, al Igual que el PC “oficial", descontando una posición de lucha de la Intersindical y dando a la Coordinadora el papel de rueda auxiliar de aquélla. Este empantanamiento se tradujo brutalmente con la huelga de los fraternales: ¡el 70% de los dirigentes de la Coordinadora se llamó a silencio o directamente boicoteó la lucha planteada! Tanto los directivos ubaldinistas de Señaleros que largaron el paro presionados, levantándolo luego de manera vergonzosa, con firma de “pacto social" incluido, como los de APDFA que ni siquiera amagaron con la huelga, y los de la UF Victoria que brillaron por su ausencia. “Con estos dirigentes hoy no podríamos siquiera sentarnos a una misma mesa” reflexionaron varios fraternales luego de la huelga. No hay futuro para la Coordinadora si no se emprende un claro balance de lo ocurrido. Si no se parte de que no existe ninguna perspectiva de desarrollo y de victoria si no se denuncian las posiciones y la política de la burocracia sindical y no se actúa en consecuencia. La ruptura colosal de las direcciones entreguistas con la base debe servir para organizar una nueva dirección, con asambleas, nuevos delegados, coordinadoras, congresos de bases, comités de huelga y no para “empujar” a la burocracia a que actúe más osadamente. Es necesario fijar posición rompiendo con las 62 y los ubaldinistas que siguen a Miguel, planteando un frente único con delegados, activistas y agrupaciones que luchan por una acción consecuente. Esto es condición para ponerse al frente del proceso de asambleas, paros, y elección de nuevas direcciones en las seccionales de los gremios ferroviarios.

17 de abril de 1990
CONAGREST: Una coordinadora descoordinada
Redacción

La Coordinadora de Gremios Estatales (Conagrest) saltó a la consideración pública al convocar al paro y movilización del 21. Responde a la corriente nacional impulsada por De Gennaro (ATE) y Ubaldini, y no faltó en su momento quienes la saludaran como el nacimiento de un “movimiento nacional opositor al gobierno de Menem y a la burocracia”. La realidad de este aserto fue sometida a ruda prueba el pasado lunes 9, cuando una prevista reunión de la Coordinadora decidió pasar a "cuarto intermedio” hasta el 16 ¡"dada la existencia de la huelga ferroviaria”! La Conagrest, evidentemente, es un instrumento para tiempos de "paz”, rigurosamente atada a la política de “tregua” comandada desde las 62 de Lorenzo Miguel, De Gennaro y Ubaldini. Por eso dejaron a los fraternales en la estacada. ¡Por una coordinadora de gremios estatales basada en delegados electos en asambleas y responsables ante la base!

17 de abril de 1990
¡Grande fraternales!

En el curso de dos meses, los fraternales le han propinado dos derrotas tremendas al gobierno de Menem. En diciembre hicieron reincorporar con su lucha a 300 despedidos y ahora, ante la provocación que se montó contra ellos, nuevamente le impusieron la reincorporación de todos los despedidos y un aumento salarial. Esta segunda derrota fue por demolición. Primero, quebraron la maniobra del gobierno con la burocracia de Pedraza, consistente en cerrar el tema salarial con la UF para obligar a los fraternales a una lucha aislada. Segundo, frente a los despidos y a pesar del fin de semana, se organizaron y lograron hacer parar dos líneas ferroviarias estratégicas. Tercero, en una movilización masiva a la sede del gremio impusieron el paro de las seis líneas ferroviarias. Al tercer día el gobierno agachó la cabeza, reincorporó a todos los cesantes y dio vía libre al aumento salarial. El soberbio ministro Dromi concurrió en persona a la última reunión, ante los azorados burócratas de La Fraternidad que confesaron su impotencia para frenar la huelga A esa altura, las seccionales habían resuelto la organización de un fondo de huelga y una movilización de apoyo a la huelga. Ante esto el gobierno reculó con los despidos y reclamó "que no se diera a publicidad" la reincorporación porque sería "desestabilizante”. Un camino para todo el movimiento obrero La lucha de los fraternales cuestiona los planes de privatización y de entrega no ya del ferrocarril sino del conjunto de las empresas estatales. Quiebra el espejismo de la marcha gorila del 6 de abril y saca a luz la resistencia profunda de la clase obrera a los planes de hambre y remate. La lucha de los fraternales plantea también el derrumbe de la burocracia, incluidos los seguidores del Ubaldino-Degenarismo. La intersindical “combativa” se pinchó totalmente. La burocracia señalera levantó el paro en forma vergonzosa y firmó una cláusula de “paz social" más vergonzosa aun, paralizando a su gremio por tres meses. La dirección de APDFA brilló por su ausencia y las reincorporaciones del personal de dirección como la de señaleros, se dieron porque el gobierno pretendía aislar totalmente a los fraternales en el conflicto. Los directivos fraternales, en la asamblea que decidió el paro por tiempo indeterminado, jugaron el mismo papel que el burócrata de la CGT de Salta Tuvieron que comprometerse uno a uno con el paro mientras eran abucheados por la masa del gremio Defender lo conquistado El gobierno puede intentar dar un nuevo golpe pasada la Semana Santa. Por eso hay que defender este triunfo. Ahora, todos los voceros patronales se lanzaron a una ofensiva para tratar de que se despida nuevamente a los trabajadores. Igual que en el fin de semana pasado las asambleas seccionales impondrán un nuevo conflicto si tocan a un ferroviario. El conjunto de los trabajadores ferroviarios y los trabajadores en general debemos sacar una conclusión de esta lucha. Una dirección con estos métodos es la que necesita el movimiento obrero, una dirección que confíe en sus propias fuerzas, que no salga a la rastra de los que posan de combativos, que ejerza la democracia sindical, y confíe a fondo en la organización y movilización de los trabajadores. Los fraternales se han ganado la dirección de la base ferroviaria, la dirección de hecho de la Coordinadora ferroviaria, y las simpatías de todos los trabajadores conscientes del país. GRANDE FRATERNALES. Último momento Fraternales: Quieren tomarse la revancha El lunes 16 la empresa Ferrocarriles Argentinos resolvió que los trabajadores reincorporados por la gran huelga cesaran de prestar servicio y fueran puestos “en disponibilidad” por 30 días, con pago de jornales. Al cabo de ese período la empresa “procedería a la reincorporación”, según un compromiso verbal y “secreto” de la empresa ante la Directiva de La Fraternidad, que nadie está dispuesto a creer. Este intento del gobierno de tomarse la revancha ha sido cuidadosamente pactado con la burocracia ubaldinista de La Fraternidad, la que llamó a una reunión de Presidentes de Seccionales con mandato para el 19. Al momento de escribir estas líneas, han sido convocadas las asambleas en todas las seccionales para decidir el rumbo a seguir.

17 de abril de 1990
¡Gran paliza de los ferroviarios a Menem!

Todos recordarán la paliza que recibió el gobierno a manos de los fraternales en diciembre del 89, cuando frente a un “quite de colaboración” por el salario respondió con 300 cesantías y luego de tres días de paro tuvo que reincorporar a todos los compañeros. Sin embargo, aquel triunfo fue traicionado por la dirección burocrática del gremio, que a los pocos días terminó firmando un acuerdo salarial de miseria. Como decían los compañeros: "...gracias a la intervención de Ubaldini cambiamos cesantes por salarios”. Desde hace cuatro meses los fraternales venimos “con la sangre en el ojo” por esa entregada de la directiva, cuatro meses de movilizaciones contra la privatización y por el salario (22/1, 20/2, Circunvecina de I. White, coordinadoras, movilizaciones en los pueblos, trenes de la resistencia). En estos cuatro meses se ha procesado una maduración del activismo y de las bases y se ha acrecentado el abismo que los separa de la burocracia. La política de ésta fue de fracaso en fracaso, tratando de conciliar lo inconciliable; empiezan por justificar su cobardía en la fortaleza del gobierno y terminan por tener más miedo a las bases que al gobierno No podían ni querían embarcarse en una lucha profunda. La cuestión salarial ya no daba para más, la estrategia “negociadora” no dio resultados. Luego de la movilización del 21 de marzo casi un centenar de activistas y delegados fuimos a "entrevistarnos” con nuestros directivos para exigirles un plan de lucha en serio y repudiar el levantamiento del paro ese mismo día. Durante dos semanas, ejecutivos y activistas desfilaron por la Sede Central para realizar un “seguimiento” de las tratativas. Toca esta infernal presión determinó, frente a la negativa patronal y gubernamental a recomponer salarios, que la CD largara un plan de lucha que empezó el 3 de abril con un paro de 24 horas. No le quedaba otra, tenía que hacer algún “parito” para intentar luego recobrar algo de autoridad, retomar el control, tener algo de oxígeno para maniobrar frente a las bases. Como intentando una revancha, quizás envalentonado por la “Plaza de Neustadt”, el gobierno respondió nuevamente con cesantías —en esta ocasión no fueron ni masivas ni generalizadas a todos los FFCC, para dividir mejor el gremio. Cómo surge la huelga La CD planteaba esperar hasta el lunes a las 24 horas para poder negociar. Pero la seccional Olavarría del Roca, que tenía cuatro despidos, "pateó el tablero”: una asamblea de 84 compañeros votó “paro por tiempo Indeterminado” hasta la reincorporación de todos. Tómese en cuenta que Olavarría era una seccional considerada “directivista” , es decir alineada con la burocracia, y se tendrá una idea de la profundidad de la maduración que se está operando entre los fraternales y que no se circunscribe al conurbano. A las 17 horas de ese sábado 7 se conoció la solidaridad de Flores con igual actitud. La CD trató de evitar que se extendiera el conflicto, imploraba para que se levanten las medidas: “...por favor, muchachos”; envió a un directivo a Olavarría para gestionar el levantamiento. Pero a medianoche del sábado una asamblea de más de 100 compañeros en Olavarría ratificó unánimemente seguir con el paro y —quizá sin saberlo— definían con la firmeza demostrada el paro de toda la línea Roca y luego del Sarmiento. A la 1.00 hs. del 8/4 dejaron de correr todos los trenes de ambas líneas. Una asamblea histórica Las seccionales del Gran Buenos Aires quedamos en encontrarnos en nuestra sede al día siguiente para exigir a los directivos el cumplimiento de sucesivos mandatos de Congresos y Juntas de Presidentes: en caso de represalias de la patronal por medidas de fuerza se responderá con paro por tiempo indeterminado. Cerca de 400 compañeros “ocupamos" nuestra casa, la sede central de La Fraternidad, para obligar a nuestros directivos a que larguen el paro a nivel nacional: en una improvisada asamblea ocho directivos tuvieron que bancarse los insultos y recriminaciones de las bases y debieron fijar cada uno su posición en favor del paro. Cuando uno de estos "dirigentes” dijo: “a mí nadie me va a presionar”, varios lo quisieron linchar y rápidamente otro directivo le murmuró por lo bajo: “pedí perdón porque si no nos matan a todos”. El pobrecito pidió disculpas: “perdónenme, me expresé mal porque soy un negro bruto, estoy con el paro”. Al carnero Beber, de la Tracción Eléctrica, luego de comprometerse con el paro, varios compañeros se la juraron en caso de no ir del dicho al hecho. Astiz, el carnero traidor del Sarmiento, fue vapuleado por sus bases, que lo denunciaron pública mente ante el plenario por haber levantado el paro en la seccional Me chita del interior. Los directivos estaban arrinconados contra una pared, rodeados, sin escape, patéticamente solos frente a sus representados. Éramos cientos contra ocho, pero no una turba enardecida, ciega, sino compañeros muy “calientes” y a la vez muy concientes de todas las traiciones y bicicleteadas de las que eran responsables esos “dirigentes”. Surge una nueva dirección El domingo y el lunes los directivos —en su mayoría ubaldinistas— hicieron campaña para levantar el paro “para poder iniciar negociaciones”. “El Ministerio de Trabajo no nos recibe hasta que no se levanten los paros”, decía la burocracia. “El paro se levanta cuando reincorporen a todos los cesantes”, respondían los compañeros. El lunes al mediodía resuelve parar la seccional Retiro del San Martín, más tarde la seccional Castelar —eléctricos del Sarmiento, y varias seccionales del Mitre tenían planteadas asambleas (Rosario, San Martín, Latinoamérica) para sumarse al movimiento. La CD informa que se había llegado a un preacuerdo: se levantan las cesantías en el mismo momento que se levantan las medidas. Sin embargo este preacuerdo del lunes nunca se cumplió, dado que a los cesantes no se les permitió reincorporarse. Esto lejos de debilitar la huelga, la extendió. Al no permitir tomar servicio a los despedidos, las seccionales retomaron el paro por tiempo indeterminado, ahora en las seis líneas. Este se cumplió masivamente con excepción de tres seccionales dirigidas por mafiosos a sueldo de Triaca (pero incluso en esas seccionales hubo un grupo importante de valientes compañeros que adhirieron y militaron por el paro). Los ferroviarios en general y los fraternales en particular, llevamos muy adentro la huelga del 61 (42 días), los compañeros más jóvenes nos hemos nutrido, hemos crecido escuchando a los “viejos” hablar de la huelga del 61... las persecuciones, el heroísmo, la solidaridad, los carneros, la militarización. Los viejos y muy especialmente los jóvenes nos comenzamos a preparar para llevar adelante otra gran huelga, como la del 61. El martes a la noche y el miércoles por la mañana varias seccionales organizaron “ollas populares” con víveres donados por el pueblo, se realizaron colectas para el fondo de huelga en las filas de cobro de la UF. Hay que destacar el aporte de estos compañeros, a quienes les pagaron una boleta suplementaria para azuzar la división y hacer sentir que la obsecuencia sindical vale más que la lucha. A diferencia de la CD que lisa y llanamente se borró, con el supuesto argumento de la “persecución policial”, el activismo y los nuevos dirigentes de las seccionales asumieron la tarea de organizar, coordinar y orientar la lucha. El miércoles por la noche una importante reunión de la Circunvecina resolvía la edición de un boletín de huelga nacional, la realización de una marcha y otras actividades. A medianoche, cuando la directiva informa del levantamiento del conflicto con todos los cesantes adentro, varias seccionales desconfían. Pero el jueves todos los cesantes estaban trabajando y habría un preacuerdo salarial. La condición era el silencio para que el pueblo no se entere del triunfo fraternal y de la nueva paliza que le pegamos a quien declaró: “me cortaría las manos antes de reincorporar algún ferroviario”. Queda planteado para todo el activismo de LF realizar un balance de esta lucha, extraer las enseñanzas y prepararnos para sacarnos de encima a estos “dirigentes”, llevar a la conducción de LF a quienes han demostrado en la lucha que son fieles a la clase.

17 de abril de 1990
La tercera hiperinflación menemista

¿“Vamos bien"? Es lo que anuncian, al menos, los que fabricaron dos hiperinflaciones en nueve meses, y como ya ocurriera antes están mintiendo. Inflación I Se dice que en los últimos meses viene aumentando el “superávit fiscal", considerado el principal desequilibrio de la economía. Pero el “logro" no contempla las deudas del sector público, que crecen sistemáticamente con la finalidad de obtener un “excedente de caja" completamente artificial para pagar las deudas al FMI y al Banco Mundial, y los intereses de los Bonex. La DGI dice que "persigue a los evasores", pero viene dictando una medida de "excepción" tras otra (por ejemplo, eliminación de las “retenciones” a la industria), y el grueso de los grandes capitalistas paga menos que de costumbre, con el pretexto de la recesión y la caída de las ventas. El artificial “superávit" operativo se obtuvo deprimiendo los salarios, cortando el pago a los proveedores y anulando la inversión, es decir con medidas que inviabilizan el funcionamiento del Estado a corto plazo. Los proveedores van a exigir el pago al contado (y en dólares) cuando se agoten los repuestos en las reparticiones públicas que trabajan sin suministros de ninguna índole. El parate de la inversión conduce directamente a la inhabilitación completa de los servicios públicos, que se encuentran en un estado de obsolescencia generalizada. No solo la red eléctrica o los teléfonos funcionan de milagro, sino que las cloacas están a punto de reventar. Un “superávit" de estas características no es un factor de “estabilidad". Incluso en la etapa actual de remate y privatización de los bienes y propiedades, dejar la nave del Estado a la deriva introduce nuevos factores de crisis. La “virtual paralización administrativa del Estado", que subraya en su último informe la consultora FIEL, es un retrato de este proceso de descomposición económica. Erman podrá engañar a los incautos con el cuento del “superávit fiscal", pero no a los banqueros que le toman examen en Washington. Es por eso que le han reclamado un mayor “ajuste" en lugar de darle dinero. Erman había dicho que las tarifas se reducirían “acorde con la menor inflación" y ahora resulta que las va a adelantar de acuerdo a la carestía estimada. Había prometido que “generalizaría" el IVA, pero que no elevarla la tasa, y ahora hará las dos cosas. Volvió a subir el Impuesto a los combustibles. Estas decisiones bastan por si mismas para relanzar la inflación, pero no son las únicas que calientan la hoguera. Inflación II El gobierno se ha comprometido a realizar este año pagos adicionales de la deuda externa por 1.000 millones de dólares y a abonar 1.500 millones de vencimientos de los Bonex. Para comprar los dólares emite cifras millonarias en australes. El impacto inflacionario de esta emisión se hará sentir cuando gire los dólares acumulados afuera y quede una enorme masa de australes sin respaldo flotando en el mercado. Las mismas consecuencias emisionistas, pero en mayor escala, las producirá el ingreso de dólares del superávit comercial. La “carta de intención" firmada con el FMI, prevé un déficit en el balance de pagos, a pesar del superávit comercial, lo cual quiere decir que éste será superado por los pagos de deuda externa. Los famosos “capitales que le fallan al país” se despilfarran así cumpliendo con los usureros. Si eventualmente el gobierno intentara moderar el impacto de la enorme masa de dinero que ha puesto en circulación, esto a través de la colocación de títulos públicos, (y pudiera encontrar a quien colocárselos), esto sólo volvería a resucitar el “festival de bonos" que pretendió cortar mediante la confiscación de plazos fijos. Este festival ya ha recomenzado con un reciente título que el Estado otorgó a los bancos en canje por viejos bonos, y cuyo pago exigirá emisión. Inflación III El punto más crítico de un estallido hiperinflacionario es la crisis bancaria. Si el gobierno rescata a los bancos fundidos (como se viene haciendo desde la caída del BIR hace exactamente 10 años) habrá emisión, y si en cambio se los deja caer sucederá lo mismo, porque el Estado es garante de los depósitos. La hiperinflación es un arma de ataque de la burguesía contra los trabajadores. Se desata para debilitar social y políticamente a la clase obrera. Para enfrentar estos chantajes de los patrones es imprescindible comprender que la inflación no es un “desajuste de la economía", sino una manifestación de la descomposición del capitalismo. La recesión, la desaparición del crédito y la caída del consumo popular sólo pueden frenar coyunturalmente la escalada de precios, y aun así a costa de una inmensa desocupación y caída de salarios. La única vía que tiene este gobierno para evitar una tercera “híper" es atacar aún más a los trabajadores y ganar con ello “la confianza" de los Citibank. La “estabilización" es así la consigna alternativa del hambre y el coloniaje.

17 de abril de 1990
Que significa la convocatoria de IU
Redacción

Hace dos semanas Izquierda Unida dio a conocer una convocatoria dirigida a "los de la vereda de enfrente" para realizar en común el acto del 1° de Mayo — jornada internacional de los trabajadores. Ahora sabemos que el llamamiento iba dirigido principalmente a Saúl Ubaldini y a la burocracia de la CGT Azopardo, que entretanto estaban reflotando a las 62 organizaciones con Zanola y Cavalieri como consecuencia de un pacto entre Miguel y Menem. En el mismo lapso de tiempo la burocracia ubaldinista de la Intersindical ferroviaria se esforzaba por impedir la huelga de sus gremios contra los despidos, en tanto que la CGT la saboteaba abiertamente. El miserable fracaso de la convocatoria de IU en menos tiempo de lo que canta un gallo es una demostración de que las dos veredas de la calle estaban monopolizadas, en lo que hace a su dirección política, por los enemigos de la clase obrera, y que la tarea más importante de ésta debe ser expulsar de su propia vereda a los agentes de la burguesía y a la burocracia sindical. Fue precisamente gracias a esta rotunda separación con respecto a la burocracia sindical, que triunfó la huelga de los fraternales. A la luz de todo esto no es casual que en la convocatoria de IU esté ausente la consigna histórica del movimiento obrero, la independencia política de los trabajadores Fue para conquistar esa organización independiente que se creó hace más de cien años la Internacional Socialista y que se declaró al 1o de Mayo jornada de lucha internacional de los trabajadores contra el capital. Hace cien años, en 1890, también existía una "vereda de enfrente" contra el gobierno de Juárez Celman que representaba a la patria financiera de la época, y que al igual que lo que ocurre ahora estaba dirigida por una fracción de la oligarquía que terminó capitulando ante el gobierno oficial en toda la línea. La realización del primer 1° de Mayo de la historia, precisamente en aquel 1890, marcó el primer intento de la clase obrera de Argentina de separarse del cuerpo impotente de la burguesía nacional. El llamamiento a la burocracia sindical para que presida el acto del 1° de Mayo, en medio de descomunales traiciones a la lucha, es un crimen político. El llamamiento de Izquierda Unida está dirigido también a la burguesía nacional (a "todos los partidos que se oponen a la política económica", dice el Mas), y según un reciente artículo del periódico del Mas la “vereda de enfrente" está ocupada desde la CGE hasta los trabajadores, pasando por la burocracia. Pero si se admite a la CGE se está admitiendo también a numerosos sectores de la Unión Industrial que protestan por la "falta de crecimiento". El artículo del Mas llama a la unidad política de esta “vereda", y a postergar las diferencias internas hasta que puedan ser tratadas, en forma "civilizada" por supuesto, en una Asamblea Constituyente. Esta es la concepción estratégica clásica del stalinismo, que esta vez sería un "stalinismo con democracia". La concepción revolucionaria es otra, y sostiene que para unir a la mayoría explotada de la nación en una lucha consecuente por su emancipación es necesario que la clase obrera se separe de la burguesía y de sus agentes, forme su propia dirección política y se convierta en caudillo de la lucha. El llamamiento de IU reitera la anacrónica y fracasada política de la Unión o Frente Democrático. El llamamiento a la burocracia sindical que traiciona las huelgas en curso, revela la posición de furgón de cola que IU le asigna a las coordinadoras e intersindicales que se están formando en oposición a la burocracia sindical. Significa que para IU esas coordinadoras son un factor de presión o una carta de negociación frente a la burocracia, no la perspectiva de una dirección independiente. A los luchadores obreros les decimos: el planteo de la independencia de la clase obrera debe presidir cualquier acto consecuente con el contenido que tiene el 1° de Mayo. La convocatoria también incursiona en el plano internacional, para saludar —entre otras cosas— “las luchas por la democracia y la autodeterminación en Europa del Este" El llamamiento elude a la URSS en momentos en que la burocracia gorbachiana envía tropas a Lituania y a Georgia, tiene bajo amenazas constantes a Estonia y a Azerbaiyán y amenaza con la represión de las huelgas. En la convocatoria de IU están ausentes las consignas de “fuera la burocracia" de esos países y de “solidaridad con los trabajadores soviéticos contra la burocracia". Este silencio constituye una vergonzante capitulación ante las tropas de ocupación de la burocracia opresora. La defensa que hace el manifiesto de IU de "la democracia y de la autodeterminación" deberá sonar muy bien a los oídos de la burguesía de “la vereda de enfrente", esto porque las direcciones contrarrevolucionarias de Europa oriental y la URSS se han servido de esas consignas para impulsar las privatizaciones y la restauración capitalista. IU no considera necesario delimitarse de la burocracia y ni siquiera del imperialismo, que levantan "a piacere" la demagogia democrática. Para IU, en Europa del Este se estuvo construyendo hasta ahora el socialismo y aun se lo estaría haciendo, y por eso apoya "el derecho de los trabajadores a ser (sus) protagonistas" Este planteo es una indecente distorsión de la degeneración burocrática de esos Estados y de los actuales intentos contrarrevolucionarios que se escudan con el slogan de la democracia. Es por eso que la convocatoria no denuncia el frente único que han armado el imperialismo y la burocracia contra la causa del socialismo mundial, y tampoco llama a la unidad internacional de la clase obrera para enfrentarlo. Aun desde su ángulo más progresista, las consignas de democracia y autodeterminación dejan en pie las rivalidades nacionales e incluso las refuerzan, y esto concluye en la opresión de unos pueblos por otros y en la supresión de la democracia. Es por eso que la lucha consecuente por la libertad es indisoluble de la lucha por una unión internacional de las Repúblicas trabajadoras libres. La convocatoria de IU expresa la política pequeño burguesa democrática que se opone a la socialista revolucionaria.

17 de abril de 1990
Los fraternales clarificaron la situación política
Redacción

El gran acontecimiento de la semana pasada lo constituyó la enorme paliza que los fraternales ferroviarios le propinaron al gobierno menemista. Luego aunque la huelga fuera levantada con la satisfacción de las reivindicaciones, el gobierno se libró al ridículo espectáculo de disimular su derrota para aventar la crisis política potencial que ésta le plantea. Como el castillo de naipes de la política oficial tiene como único sustento el tiempo de descuento que el gobierno norteamericano y la banca internacional le han dado al gobierno para poner en vereda a los trabajadores, la victoria de los fraternales ha sido un rudo golpe que el menemo-liberalismo no termina de asimilar. La “confianza", la “credibilidad y el “reforzamiento de la autoridad del Estado", que no son más que eufemismos para ocultar la política de provocar una derrota estratégica de la clase obrera, han salido mal parados con la huelga ferroviaria. Después de nueve meses de política de desangre, el gobierno menemista sigue en la cuerda floja. Aún más significativa que la actitud oficial fue la complicidad de los grandes “grupos económicos" y de sus voceros, con esa política de disimulo. En lugar de denunciar la vacilación gubernamental, como lo han venido haciendo hasta ahora cada vez que Menem tuvo que echarse atrás frente a una lucha obrera, los “formadores de opinión” acompañaron en esta oportunidad la patraña oficial. El hecho revela debilidad por parte de los propios monopolios capitalistas ante el hecho de que carecen de una alternativa de recambio frente a la impotencia del riojano. La alternativa del acuerdo con Angeloz no prospera como consecuencia de la imposibilidad de superar los agudos enfrentamientos entre los diversos sectores capitalistas. La huelga de los fraternales ha servido para poner al desnudo la hondura de la crisis política. También llamativa, y por diferentes motivos interesante, ha sido la actitud de la prensa diaria enrolada en la izquierda frente al desenlace de la huelga de los fraternales. Los dos diarios de circulación nacional que la representan, “compraron” la versión oficial del desenlace de la huelga a pesar de que tenían una muy precisa información de que los despedidos habían sido reincorporados. Esta complicidad con el disimulo oficial les sirvió, a renglón seguido, para lamentar el “aislamiento” de los ferroviarios, una situación que sería Irreversible por un determinado tiempo y que justificaría la necesidad de otro tipo de acción y de otra política Toda esta posición revela la adaptación de la llamada centro-izquierda a la política oficial y a la inevitabilidad del "ajuste", algo que está perfectamente reflejado por el “grupo de los 8" diputados “combativos" del PJ y en la hostilidad de los Ubaldini y las Mary Sánchez a los movimientos de lucha y de huelga en todo el país. En esta misma vena capitula-dora de la prensa centro-izquierdista, Camayo y Tortosa, burócratas de la Unión de Trabajadores de Prensa, atribuyeron la apertura de La Razón nada menos que a la “solidaridad” de los Ubaldini, Ongaro u otros de la misma especie, que por supuesto no movieron un dedo para apoyar a los trabajadores que ocuparon el diario durante cuatro meses. Toda la burocracia es aliada del gobierno Los fraternales obtuvieron la victoria en oposición a la burocracia de su sindicato, la cual se había avenido a negociar los despidos y evitar la lucha. La huelga ferroviaria fue impuesta desde abajo y en tal medida fue la expresión del surgimiento de una nueva dirección. La dimensión de la política traidora de la burocracia quedó también revelada por los acuerdos de “paz social” por 90 días, firmados por APDFA y Señaleros, en momentos en que está en marcha una política oficial de privatizaciones, en que está vigente la suspensión de las paritarias y en que se anuncia una reglamentación del derecho de huelga por decreto. A través de estos acuerdos de “tregua”, que por su lado han aceptado también FOETRA Buenos Aires y CTERA, el gobierno consiguió evitar que su derrota asumiera las proporciones de una catástrofe política. De todo esto se desprende que no es cierto, como dicen algunos “sagaces" y “realistas", que el movimiento obrero no tenga fuerza para barrer con toda la basura hambreador, sino que es precisamente esa fuerza lo que más temen esos “astutos” consejeros y lo que los empuja a la defensa de la “fantasía" oficial. Hasta los “chicos” de las Universidades de El Salvador y Belgrano demostraron la hipocresía de los “realistas” de la resignación al propinar una descomunal derrota a los dos rectorados más reaccionarios del país, con lo que de paso desnudaron la bancarrota política de la FUA, que no ha movido un dedo para defender a la Universidad, a la educación, a los estudiantes y a los docentes. La envergadura de la apuesta política que puso en juego la huelga de los fraternales está perfectamente ilustrada por el hecho de que el gobierno ha vuelto a montar una provocación contra ellos, por la necesidad política imperiosa que tiene de una revancha. Los trabajadores que el gobierno niega haber reincorporado han sido puestos ahora “en disponibilidad" por 30 días, luego de lo cual se promete la reincorporación definitiva. Es evidente que el gobierno quiere dejar prendida la mecha de una nueva provocación, para reemplazar la que le fallara hace quince días. En medio de este descomunal sabotaje, y aun traición, de la burocracia sindical ubaldinista a los más serios intentos del movimiento obrero por quebrar la política antinacional, Izquierda Unida convocó a Ubaldini a encabezar un acto para el próximo 1° de Mayo. Lo que podría ser legítimo como una política para comprometer a una burocracia sindical ante los ojos de las masas exigiendo que cumpla su papel de dirección, se transforma en una indisimulable capitulación cuando esa burocracia y todas sus fracciones se encuentran traicionando en forma práctica y abierta, una lucha obrera decisiva. El llamamiento de IU encubre la traición del ubaldinismo y revela la enorme adaptación de IU al ala “izquierda” de la burocracia y del justicialismo, los cuales se han destacado por su formidable incapacidad política. No es casual entonces que la Coordinadora Ferroviaria, donde IU tiene la principal representación, no haya hecho nada durante la huelga de los fraternales, ni siquiera sacar un volante en su apoyo. Al lobo, al lobo ¡Qué verdadero es aquello de que Dios ciega a quien quiere perder! Es que, como conclusión de la huelga de fraternales, al gobierno no se le ocurrió mejor idea que anunciar que reglamentaría el derecho de huelga. Sonoro, el planteo suena, sin embargo, más a una bravuconada que a una amenaza, cuando se tiene en cuenta que el Estado posee ya un arsenal enorme de recursos legales y extralegales contra las huelgas, que igualan y hasta superan a una reglamentación del derecho de huelga. Los menemistas se dan manija entre ellos en otro esfuerzo por disimular su debilidad política objetiva. La "amenaza" contra el derecho de huelga que el Estado viola todos los días, es una munición que se brinda a burócratas y centro-izquierdistas para que la esgriman como chantaje contra los trabajadores. En la presente situación nacional la huelga no es un ataque contra el “derecho de terceros”, como repite la monserga oficialista, sino un medio de defensa de toda la comunidad, que los obreros ejercen con su propio riesgo. Es el arma fundamental contra la confiscación capitalista de los Citibank a toda la población que trabaja. El espectáculo de la familia trabajadora que no podía tomar el tren a Neuquén, debido a la huelga, donde pensaba conchabarse como empacadora de frutas, es todo un símbolo del significado de la huelga y de la lucha, cuando se tiene en cuenta que en esa provincia y en Río Negro los galpones de empaque estaban ocupados en ese momento por 14.000 obreros, en su inmensa mayoría mujeres. El peligro no es que el gobierno reglamente un derecho de huelga que no existe y que es ejercido en la práctica solo allí donde se impone la voluntad soberana de los trabajadores, que son los dueños de sus propios métodos de lucha. El peligro estriba en la confianza en la burocracia y en la confianza en los izquierdistas que se adaptan a la cobardía política y a la estrategia entreguista de la burocracia sindical. Para superar ese peligro hay que formar una nueva dirección, es decir, un partido obrero revolucionario. Purgante sin sabor Lo que mejor retrata el impasse estratégico del gobierno es el resultado de la gestión de Erman González ante el FMI, de donde volvió con una mano delante y otra detrás. No hay créditos, no hay “retorno de capitales", no hay “reducciones de deudas”, ni aspirinas ni cataplasmas. El imperialismo plantea la expropiación lisa y llana del país para ir pagando la deuda externa. El gobierno “popular de mercado” ha sido conminado a aumentar los impuestos al consumo, a cerrar empresas estatales y bancos, a declarar en bancarrota a las provincias, y a producir con todo esto el famoso “superávit” que permita pagar los intereses de la deuda externa a los bancos, pues los otros intereses, al FMI, al Banco Mundial y a los tenedores de títulos, se pagan y se han pagado religiosamente aun en lo más crudo de la hiperinflación. Como se puede apreciar, luego de 15 años de retroceso, la catástrofe nacional ¡ni siquiera ha comenzado! Ámbito Financiero se atrevió a decir que Neustadt pudo juntar gente el pasado 6 de abril porque el “ajuste" ¡aún no se siente! Esto resume toda la perspectiva del programa oficial. Asistimos a un agudo proceso de descomposición capitalista — no al “nacimiento de un nuevo país”. El espíritu de remate que caracteriza a la política capitalista está provocando la virtual parálisis de los servicios básicos, al punto que la oficina económica de la Unión Industrial (FIEL) tiene que hablar de un abandono administrativo por parte del Estado. Semejante catástrofe plantea una lucha histórica gigantesca que requiere el re-agrupamiento revolucionario de la vanguardia de la clase obrera.