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Prensa Obrera N° 299

10 de abril de 1990 · 21 notas

Notas de este número

10 de abril de 1990
Santa Cruz: A la huelga general
Redacción

La situación de la provincia se agrava. El gobierno provincial ha resuelto un congelamiento de salarios para todos los trabajadores y empleados de la provincia y municipio, que se extenderá a los meses de marzo y abril. Una categoría 10 de la provincia quedará ganando así cuatrocientos mil australes en una zona donde la canasta de subsistencia pasa los dos millones. La dirigencia de los principales gremios provinciales se ha mostrado sorprendida por el congelamiento La mayor parte del secretariado de APAP (administración pública) no participó en el congreso de bases realizado a fines de marzo en Rio Gallegos, lo mismo ocurrió con la provincial docente (ADOSAC), a pesar de que lo debatió una asamblea provincial de delegados A diferencia de las conducciones, las agrupaciones de delegados y dirigentes de APAP, ADOSAC, y SOEM y otros gremios que participaron del congreso, votaron un programa que plantea el aumento del salario al valor de la canasta familiar, el aumento del presupuesto provincial basado en impuestos especiales a las grandes petroleras, pesqueras y estancias, y el control de los trabajadores sobre las finanzas de la provincia. La indignación de los trabajadores es grande pero también es grande la confusión. Hay consenso entre los compañeros de que para luchar ahora hay que hacerlo todos juntos. Distintas asambleas de base han reclamado la coordinación de luchas por abajo a través de los cuerpos de delegados y comisiones de lucha. La asamblea docente de Río Gallegos ya votó la formación de dos comisiones, una de Prensa y otra de Lucha. Asimismo se decidió reclamar una urgente asamblea provincial y que docentes de base acompañen a la provincial en la negociación con el gobierno. Varias asambleas seccionales de APAP han elegido comisiones de lucha y reclamado una asamblea general de gremios. Los activistas reclaman que se ponga fecha al paro provincial votado en el Congreso y al segundo Congreso en forma urgente.

10 de abril de 1990
Santa Fe: A quien sirve el "ajuste” de Reviglio
Redacción

El "desenganche" recientemente anunciado por Reviglio y su ministro de Hacienda Vacchiano pretende pasar a los trabajadores del Banco Provincial a la condición de empleados públicos provinciales, en tanto que para éstos se dicta la “prescindibilidad”. Este es el “ajuste” santafesino que, restricciones presupuestarias mediante, deberá agravar aún más el estado calamitoso de los municipios, escuelas y hospitales públicos. Pero ¿a quiénes beneficia este “ajuste”? Una reciente auditoría al Banco Provincial ha revelado que “varias cuentas millonarias de plazo fijo habrían eludido la punción que aplicó el gobierno con el plan Bonex” (Somos, 4/4/90). De esta maniobra, se beneficiaron “dos grandes compañías petroleras... un frigorífico y una renombrada firma textil", entre otros. “Operaciones” como éstas constituyen un “repertorio” penal que salpica a todas las camarillas del PJ santafesino y es lo que deben financiar los estatales y bancarios con sus menores sueldos. La posibilidad de una intervención federal —que una fracción opuesta a Reviglio le reclamó a Menem— quedó precisamente postergada cuando el gobernador anunció su “ajuste" antiobrero Es que el objetivo de una intervención federal no será, desde luego, el de limpiar a la provincia de los chanchullos capitalistas. Una eventual intervención procurará, en cambio, disciplinar a los trabajadores a la política de Menem-Alsogaray, en caso de que Reviglio y Vacchiano no lo consigan.

10 de abril de 1990
Docentes y bancarios sacuden a Santa Fe

La huelga de los maestros santafesinos ha ingresado ya en su cuarta semana y acaba de superar un audaz torpedeo de las burocracias sindicales de Mary Sánchez y de la que sigue a los radicales. Para impulsar el levantamiento de la huelga, los "dirigentes” provinciales del gremio anunciaron por radio, en vísperas de una asamblea decisiva, que la docencia percibiría “700.000 australes" por el mes de marzo. No se decía, en cambio, que 200.000 de esa cifra correspondían a deudas salariales de febrero. Tampoco se mencionaba la deducción de los días de huelga ya anunciada por Reviglio. El gobierno había preferido realizar los descuentos en cuotas... a cambio de un compromiso de AMSAFE de no realizar paros en todo el año. Esta maniobra logró que el 30% de los docentes votara en las escuelas por la suspensión de la huelga, pero no pudo impedir la ratificación de la huelga general por casi el 70% de los maestros. ¡Autoconvocatoria! En la asamblea, lamentablemente, no se aprobó la moción de los delegados por San Lorenzo y la Capital de elegir un Comité Provincial de Huelga. Muy pronto se pusieron de manifiesto las limitaciones de esta asamblea provincial, cuando una movilización común a la Capital que debían realizar AMSAFE, UPCN y otros gremios estatales... fue levantada en el curso de la semana por sus direcciones. Carente de un eje de movilización, se lanzó en Rosario una huelga de hambre que rápidamente se transformó en un centro de agitación y apoyo de la población trabajadora. En la Capital, el mismo papel lo cumplieron las sentadas masivas. En estas circunstancias, delegados de Tribuna y de otras agrupaciones emprendieron la autoconvocatoria del Cuerpo de Delegados de AMSAFE Rosario, el que convocó a una movilización para el 6 de abril a toda la población, y en especial a la base y delegados de los gremios estatales y es finalmente realizada en conjunto con los trabajadores del Banco Provincial, lo que mueve a cuatro mil docentes y bancarios a ganar el centro de Rosario. La perspectiva del movimiento “Si no descuento los días de huelga, me tengo que ir", señaló Reviglio a una delegación de AMSAFE Rosario. La aplicación del “plan de ajuste provincial" (ver recuadro) exige la derrota lisa y llana de las huelgas en curso. Al tiempo el gobierno provincial encarcelaba a delegados y dirigentes de UPCN que impidieron la entrada de una cuadrilla de “contratados" a un hospital público. Pero Reviglio —y también Vanrell y Cardozo— han perdido toda autoridad sobre la población. Es necesario promover la autoconvocatoria de los delegados de base de todos los estatales en lucha y constituir una coordinadora que resuelva un plan de lucha común hasta la huelga general.

10 de abril de 1990
Docentes: Una "tregua" que destruye a la educación

La dirección de CTERA está cumpliendo la “tregua” pactada con Lorenzo Miguel y Salonia en las vísperas del 21 de marzo. En consecuencia, se han suspendido los paros nacionales y se ha acentuado la ofensiva de Mary Sánchez contra las luchas docentes del interior. “El paréntesis apunta a sanear el debate interno ‘para que algunas provincias no se corten solas’”, planteó brutalmente un colaborador de la burócrata (Pág. 12, 28/3/90). En consonancia con esto la lista Celeste se empeñaba en Santa Fe en quebrar la huelga, actuando como agente directo del gobernador Reviglio. En los días posteriores a la “tregua” han retornado a las aulas los docentes de Jujuy, Santiago del Estero y Tucumán sobre la base de acuerdos salariales que siguen la “pauta nacional” de 440.000 iniciales en marzo y 650.000 en abril, y aun cuando ni siquiera se abonaron puntualmente los 360.000 de febrero y se descontarán los días de huelga en cuotas. El gobierno fijó para marzo unilateralmente y por decreto 440.000 de inicial para los nacionales, con un básico de 180.000. Ahora propone un inicial de 650.000 para abril, con un básico aún no determinado pero que no deberá variar sustancialmente, a los que descontarán los días de huelga. Estos 650.000 constituyen una rebaja del salario en términos de poder adquisitivo respecto a marzo. La determinación de la escala salarial quedará “librada a la negociación en cada provincia la facultad de establecer cuál será el monto bonificable y qué cantidad se abonará como suma fija”. No hay entonces nomenclador único nacional ni "paritaria docente”, sólo se montó la escenografía de la “comisión participativa salarial” para embaucar a los docentes y disuadirlos de ir a la huelga indefinida en el inicio del ciclo lectivo. "No se plantea el tema de la unificación”, sostienen sin equívocos los funcionarios de Educación (Pág. 12, 23/3/90). Detrás de la “tregua” de la dirección marysanchista, los agentes celestes en la Conadu han consumado el tantas veces anunciado levantamiento de la huelga de los docentes universitarios. “Tregua” sin futuro Pero al mismo tiempo que se anunciaba el repliegue de varias huelgas en el interior, los docentes santacruceños resolvían el inicio de un plan de lucha. En las escuelas del conurbano reinaba la confusión “pero con dos reacciones simétricas, docentes que se plantean buscar todos los caminos para arrancar la huelga indefinida o que caen en el desaliento y resuelven la desafinación al Suteba”. La “tregua” no tiene futuro por la simple razón de que el gobierno no tiene otra política que la de convertir a los maestros en pordioseros y porque éstos no han sido derrotados. Es necesario organizar una campaña de repudio a la tregua y convocar reuniones y asambleas en las escuelas para formar coordinadoras a escala de los distritos y regiones.

10 de abril de 1990
El derrumbe de la bolsa de Tokio

El derrumbe de la Bolsa de Tokio, que lleva acumulada una caída en lo que va del año de cerca del 30% marca una nueva etapa de la crisis capitalista mundial. Las pérdidas acumuladas de un billón de dólares superan a las sufridas por la Bolsa de Nueva York en 1987. Equivale también a una vez y media la producción anual de toda América Latina y al doble de su deuda externa. La envergadura del derrumbe traduce, a su modo, el liderazgo que Tokio fue asumiendo en la economía mundial en los últimos años. Nueve de los principales bancos del mundo son japoneses y son nipones también la mayoría de las enormes masas de capital financiero que fluyen hacia los distintos mercados mundiales. La superación de la crisis internacional de las Bolsas del 87 fue posible por el masivo apoyo brindado por Japón para sostener al dólar. "Desde 1985 a 1988 el principal objetivo de la política monetaria de Japón fueron los Estados Unidos y no el propio Japón... para apoyar al dólar y para ayudar a los Estados Unidos a financiar su déficit externo" (The Economist, 28/3/90). Según el jefe de una importante consultora neoyorquina: “Al disminuir las presiones sobre el dólar y las tasas de interés, los japoneses nos aseguraron, nos salvaron de una recesión y, consecuentemente, garantizaron la elección de George Bush" (Business Week, 8/3/90). Los capitales japoneses “ayudaron" a cerrar el fenomenal déficit fiscal de Estados Unidos (aproximadamente 150 mil millones de dólares anuales) y también inyectaron fondos en la compra de empresas y de grandes inmuebles y en los mercados bursátiles de todo el mundo. Un índice de la dependencia de Wall Street respecto a los capitales nipones lo dio el “minicrash" de octubre de 1989, producido cuando un conjunto de bancos japoneses se retiraron de las tratativas para adquirir una gran aerolínea. “Japón, de hecho, rescató a los Estados Unidos y ahora está sufriendo las consecuencias”, afirma The Economist del 28/3/90. Para cumplir esta función. Japón emitió yenes a razón de más del 11% anual acumulativo entre 1987 y 1989. Como consecuencia de la especulación desatada por esta “plata dulce”, el precio de las acciones y el de la tierra (y consecuentemente el de la vivienda) se incrementaron a más del doble en los últimos dos años. Los inversores hipotecaban sus propiedades y entregaban sus acciones en garantía para comprar más acciones y más propiedades, y así de seguido. El endeudamiento fue creciendo en forma colosal. El precio astronómico de la tierra provocó que el total de las islas japonesas fuese valuado por el Banco de Crédito a Largo Plazo de Japón en 15 billones de dólares (IHT, 28/3/90), cuatro veces más que toda la masa de tierra de Estados Unidos, que es 25 veces más grande. Un departamento de tres ambientes en Tokio cuesta un millón de dólares, polarizando a los grandes propietarios y a las masas que carecen de vivienda. Se llegó al colmo de que “una compañía financiera comenzó a ofrecer hipotecas para comprar departamentos... a 100 años de plazo" (IHT, 28/3/90). El derrumbe de la Bolsa de Tokio significó que todo esto se ha pinchado, lo que plantea la posibilidad de quiebras en cadena a nivel internacional o, por lo menos, una recesión. Se ha abierto naturalmente una crisis política, porque mientras “El Ministerio de Economía ha sucumbido a presiones locales de grupos financieros Interesados en que no se termine el juego especulativo con que se están llenando los bolsillos” (The Economist, 23/12/89), el Banco Central hizo estallar la crisis al subir las tasas de interés y restringir la emisión de moneda. Las consecuencias más inmediatas del colapso japonés se reflejan en las previsiones sobre una caída del consumo y de la inversión en Japón, pero aún “los Estados Unidos podrán verse más perjudicados que el propio Japón” (The Economist, 8/3/90), por la disminución o el cese del flujo de capitales japoneses hacia EEUU. Para el ex vicepresidente de la Reserva Federal yanqui, John Exter: “El sistema está quebrado, lo que veo por delante es un desastre aún peor que el de la Gran Depresión. Tuvimos una tremenda liquidación de deudas a comienzos de los 30 pero esa montaña de deudas no era nada comparada con la actual" La caída de la bolsa japonesa coincide con la caída de la tasa de beneficios empresarios. “El ‘boom’ de Japón fue impulsado principalmente por los gastos de capital, y muchas de sus inversiones fueron planeadas para el largo plazo, destinados más a la producción futura que a las necesidades actuales” (The Economist, 22/2/90). En consecuencia, “El crecimiento de los beneficios empresarios se va a acabar en breve (en tanto) los costos laborales también están comenzando a aumentar por causa de la falta crónica de mano de obra y de la creciente militancia sindical" (id). La crisis agrava el enfrentamiento entre Estados Unidos y Japón porque la desvalorización del yen abarata las exportaciones de Japón y encarece las de Estados Unidos. Esta crisis se reflejó en el fracaso de la reciente reunión de Brady, secretario del Tesoro yanqui, y Hashimoto, ministro de Finanzas japonés, el viernes 23 de marzo en Los Angeles. Las consecuencias de esta crisis agravarán la lucha de clases y la crisis política en los principales países imperialistas.

10 de abril de 1990
Vargas Llosa kapütt

La coalición que llevaba como candidato a la presidencia de Perú a Vargas Llosa pensaba ganar con el 50% y ahorrarse la necesidad de una segunda vuelta. Esto hubiera significado una gran victoria para la oligarquía peruana y para el imperialismo yanqui porque Vargas Llosa reúne a todas las expresiones sociales y políticas de los explotadores. Su futuro ministro de Economía iba a ser el vicepresidente del Banco de Boston, un pulpo norteamericano en quiebra que pretende salvarse mediante el cobro de la deuda externa de Perú y los gigantescos negociados que el “liberalismo" anunciado prometía Pero la “orgía perpetua" con la que soñaba el escritor no se dio. El paciente trabajo de estructuración de una candidatura derechista, que superara la posición ultraminoritaria que los partidos oligárquicos de Perú tienen desde el siglo pasado, ha fracasado. En el marco de la descomunal crisis del Estado y la economía peruanas, este fracaso equivale a una catástrofe política Vargas Llosa sólo obtuvo un 33% de los votos y deberá perder ante Alberto Fujimori, un empresario sin partido que llegó al 30% de los sufragios luego de haber arrancado con el 1%. Fujimori fue promovido políticamente por el presidente de Perú, Alan García, con la intención de sabotear a Alva Castro, su rival político dentro del Apra. Es indudable que lo consiguió. Pero la victoria de Fujimori deberá dar lugar a un gobierno extremadamente débil, esto porque el ingeniero de origen japonés no tiene una base para arbitrar entre los distintos clanes explotadores que se disputan los despojos de Perú. Esta fuera de duda de que Fujimori deberá convertirse rápidamente, “a la Menem", en marioneta, no ya del imperialismo yanqui, sino incluso de algunos bancos aventureros. La izquierda peruana, que en algún momento acarició la idea, alimentada por las encuestas y por su victoria municipal de 1987 en Lima, de ganar la presidencia, ha sacado menos del 10% de los votos. Este retroceso político, que las elecciones deformadamente reflejan, es la consecuencia de la política democratizante en un período de crisis colosal. La izquierda peruana ha desgastado a las masas peruanas con luchas aisladas y parciales, condicionadas a las maniobras políticas, mientras el retroceso brutal de los niveles de vida consumían las últimas energías de los trabajadores. Los izquierdistas se esforzaron por evitar la polarización política por medio de la lucha de clases, la organización y la huelga general, y hasta imaginaron un gobierno coaligado con el gobernante APRA. Los izquierdistas han logrado su propósito contrarrevolucionario de salvar al régimen constitucional, y esto solo por ahora dada la implacable militarización del país, a costa de la desmoralización del pueblo. Esto explica la vigencia dentro de la izquierda de Sendero Luminoso, que no parece tener otra política que la matanza indiscriminada y que ha llevado hasta el absurdo la sustitución de la política revolucionaria por el militarismo.

10 de abril de 1990
Los intereses sociales que representa Gorbachov

¿Cuál es la base social de Mijail Gorbachov? ¿A qué intereses sociales concretos responde la perestroika gorbachoviana? La historia de Vladimir Kabaidzé —director de la fábrica de máquinas-herramientas de Ivanovo, la más grande de la URSS—, relatada con admiración por el imperialista Wall Street Journal (30/3), permite elaborar una respuesta. Ingeniero industrial, Kabaidzé es el arquetipo del gerente empresario soviético. Desde que fue nombrado director en Ivanovo, a mediados de los años setenta, ha sostenido una dura —y exitosa— lucha contra la “injerencia de la burocracia ministerial” que le impedía dirigir autónomamente “su” empresa. Lo ha hecho recurriendo a la colaboración de los directores de otros complejos industriales. Al cabo de los años, Kabaidzé —“persiguiendo un curso político tan sofisticado como sus maquinarlas” (Wall Street Journal, dixit)— fue logrando autonomía en las cuestiones fundamentales: características, precios y cantidades de su producción, salarios, insumos y abastecimientos, operaciones de comercio exterior. A Kabaidzé, como a los restantes directores de los trusts industriales, la planificación central le estorba. “Kabaidzé —relata el Wall Street Journal— ha reunido a sus influyentes compradores para que lo ayuden cuando los burócratas de Moscú pretendían hacerlo obedecer o le negaban materias primas. ‘La industria de la aviación nos proveyó de aluminio que necesitaban nuestras máquinas para construir sus cohetes' afirmó Kabaidzé. Y cuando los ministerios le negaron divisas para comprar maquinarias en Europa Occidental, él persuadió a las industrias de la defensa para compartir sus propias ‘raciones’ de moneda extranjera. A comienzos de 1980, cuando aún nadie en el mundo había oído hablar de Gorbachov, el "Imperio de Ivanovo" realizaba compras en el exterior por más de 60 millones de dólares, “un monto inusualmente alto" Los gerentes soviéticos gozan de una independencia mayor que sus "colegas-occidentales respecto de su “patrón”, el Estado. "Nadie (del Directorio) interfiere en mis decisiones profesionales", confiesa E. Birman, “financista de proyectos especiales" del banco estatal húngaro. Tal afirmación hará sonrojar de envidia a la inmensa mayoría de los “yuppies” de Wall Street Los directores empresarios tienen una autonomía aún mayor respecto de la sociedad soviética y, particularmente, de la clase obrera. Esto explica que sean los mayores defensores de la política de liquidación de las conquistas sociales de los trabajadores en nombre de la “eficiencia” empresaria y de la libertad de precios y “racionalización industrial” (despidos y mayores ritmos de trabajo). El manejo de presupuestos millonarios y la red económica que han establecido, al margen del presupuesto estatal, ha potenciado enormemente la autonomía de los gerentes y la descomposición del Estado burocrático. Anti-socialismo El tejido social conformado por los dirigentes de estos grandes complejos industriales (camiones, maquinaria eléctrica, máquinas-herramientas, químicas, y por sobre todo, industrias de la defensa) se ha convertido en la base de la actual economía soviética. Como capa social diferenciada, que también engloba a “los jóvenes ingenieros y técnicos que conforman los planos directivos y ejecutivos de la industria”, los gerentes soviéticos no sólo tienen plena conciencia de sus intereses — el "desarrollo industrial"— sino que hasta han desarrollado una "ideología" propia para defenderlos, absolutamente anti-socialista. Al respecto, el WSJ afirma que sus ideas "están más cerca de Milton Friedman que de Carlos Marx". En efecto, Kabaidzé afirma que su objetivo es "la total independencia de los directores de empresa respecto del Estado” y la abolición de toda planificación estatal, ya que —para él— “la competencia es la única vía para determinar si una compañía merece sobrevivir” “Mientras dan la bienvenida a las inversiones extranjeras y a la expansión del sector privado —afirma el WSJ— (creen) que la reconstrucción económica debe comenzar por empresas estatales más autónomas y orientadas por el mercado”. Los Kabaidzé no serían partidarios de la privatización de los grandes trusts industriales, de los cuales ellos son los gerentes “¿Quién podría comprarlos?” se pregunta el zar de Ivanovo. Tal posición, en boca de hombres “que, según WSJ, responden al llamado del capitalismo”, no debería extrañar ya que deben su status privilegiado —y su autonomía— a la propiedad estatal de las empresas. ¿Kabaidzé podría mantener la independencia de “su" imperio si Ivanovo fuera privatizada? Los gerentes soviéticos pretenden utilizar su posición dominante en la economía soviética para convertirse en los intermediarios privilegiados entre el exterior imperialista y la URSS. Por ello Kabaidzé, mientras defiende la propiedad "estatal" ha ido a fondo en su asociación (“joint-ventures”) con empresas imperialistas. Al disolver las bases sociales del Estado obrero (monopolio del comercio exterior, planificación centralizada), los gerentes se han convertido en un factor descomunal de descomposición de la economía soviética, agravada por la penetración imperialista. La dinámica de semejante proceso económico lleva directamente a una brutal diferenciación social, a la anarquía económica y, a término, a la restauración capitalista en la URSS. La perestroika La perestroika gorbachoviana, con su énfasis en la “eficiencia”, en la "descentralización” y en las “reformas económicas” está hecha a medida de las ideas de los gerentes. Más aún, parece su propia criatura. Kabaidzé —presentado por el Kremlin como “un modelo de la perestroika”— ha recibido autorización para realizar directamente operaciones de comercio exterior, para retener una parte de las divisas que obtenga de ellas y, también, para asociarse con empresas alemanas. Es decir, que actúa oficialmente al margen del Estado. Los "empresarios” soviéticos —"insustituíbles” según el WSJ— forman el núcleo de la base social gorbachoviana al interior de la URSS. Critican a la “vieja” burocracia estatal porque las características administrativas de ésta son un lastre que les impide gozar plenamente del status privilegiado que han alcanzado en la sociedad soviética. Pero, por sobre todo, la emprenden contra la clase obrera, a cuyas conquistas sociales caracterizan como una traba al “desarrollo industrial". En esta nueva "alianza social" antisocialista se apoya Gorbachov para atacar a las masas (desempleo, reducción salarial, prohibición de huelgas, liquidación de los subsidios). De ella, y del apoyo del imperialismo, ha obtenido el apoyo para convertirse en presidente con plenos poderes, es decir, en el gerente de los gerentes, con un despotismo fundado en el "derecho", la “eficiencia” y la “ley".

10 de abril de 1990
Gran Bretaña: Una amiga de la perestroika en apuros

El gobierno Thatcher se derrumba bajo la presión de la movilización de las masas y de la crisis económica capitalista Centenares de miles de británicos se lanzaron a las calles en las últimas semanas contra el nuevo impuesto "personal”, que grava a las personas en lugar de los patrimonios o los ingresos. Este impuesto a la existencia reemplaza al impuesto sobre el valor de las propiedades. En la aristocrática Inglaterra, una familia desocupada pagará más que una condesa viuda, un obrero lo mismo que su patrón. La aplicación del “poll tax” implicará gastos adicionales de hasta 1.000 dólares para cada trabajador (un aumento de más del 50% de sus gastos fiscales), los que se habrán de cargar a los ya altamente gravados salarios ingleses. Este impuesto de características feudales —ya que no grava el hecho económico sino que es corporal— fue calificado por el Wall Street Journal, en una nota editorial, como “más necesario que nunca”. Para la Thatcher y el Wall Street Journal los "gastos sociales” deben ser financiados por los trabajadores que los necesitan. Se fomentaría así en ellos una “ética" capitalista, algo que en Argentina se llama la "ética de la solidaridad”. Se trata, ni más ni menos, que una reducción de los salarios por medio de la acción del Estado. El impuesto Thatcheriano corporiza una tendencia fundamental del capitalismo en descomposición: destruir los gastos en jubilaciones, educación y salud descargando sus costos sobre los trabajadores. Esta tendencia tiene un alcance mundial: recientemente, en Uruguay se votó un impuesto a los salarios para aumentar las jubilaciones; en Argentina, el parlamento votó impuestos a los consumos populares para pagarle a los maestros y a los jubilados. El movimiento contra el “poll tax" revela que el retroceso abierto con la derrota de la huelga minera de 1984 es cosa del pasado. Desde hace ya un año, han venido creciendo sostenidamente las huelgas obreras de enfermeras, choferes de subtes, ferroviarios, obreros de la Ford, técnicos aeronáuticos. Este ascenso obrero es mortal para un gobierno que -como el de la Thatcher- se asienta en la derrota de los explotados. El telón de fondo de la agitación social en Gran Bretaña es la agudización de la crisis económica. La inflación, del 9% y creciendo, es la más alta de Europa Occidental; la desocupación supera el 10% y la recesión industrial es generalizada. El Imperio Británico enfrenta el déficit externo más elevado de toda su historia. La Thatcher ha llevado la tasa de interés a las nubes, lo que tiene un efecto confiscatorio sobre la clase media, altamente endeudada en créditos hipotecarios. Esto explica su pasaje masivo a la oposición. La derrota conservadora en las elecciones parciales realizadas en algunos de sus bastiones y el espectacular retroceso conservador en las encuestas (25 puntos por debajo del laborismo) son las evidencias de este giro fundamental de las clases medias. Está en marcha un fraccionamiento del partido gubernamental. En una importante votación parlamentaria, 32 legisladores “tories” se alienaron con los laboristas, propinándole a la Thatcher su primera derrota parlamentaria en muchos años. El ex Ministro, M. Heseltine, aparece ya como candidato a la sucesión.

10 de abril de 1990
Coordinadora vecinal contra los tarifazos

Sin la mediación de ninguna de las organizaciones tradicionales del barrio, ni sociedad de fomento, ni unidades básicas ni comités radicales, sino a través del activismo de los propios vecinos que pegaron cartelitos en ENTel, en las vidrieras de los negocios, se autoconvocó la segunda asamblea vecinal contra los tarifazos. Más de doscientos vecinos, representantes de los sectores más plebeyos del barrio y muchísimos jubilados, debatieron democráticamente el no pago de todas las tarifas incluyendo la patente automotor, así como el vaciamiento de los hospitales y escuelas públicas y la privatización de las empresas estatales, fundamentalmente ENTel. Los vecinos se declararon en asamblea permanente: la cita es todos los sábados a las cinco en la plaza. Movilizados inicialmente contra las tarifas impagables los vecinos profundizan su lucha y se unen a la de los trabajadores telefónicos, médicos y maestros. Una delegación de trabajadores de ENTel que se acercó para explicar su lucha, para solidarizarse con los vecinos en el no pago de las tarifas y para anunciar que no cortarán los servicios telefónicos aunque les fuera ordenado, fue ovacionada por la asamblea cuando anunció el plan le lucha de paros de 2 hs por turno y de 24 hs para esta semana. Esto marca un viraje en la conciencia política de vecinos que meses atrás defendían las privatizaciones. La comisión que se formó entre los más decididos tomó en sus manos la organización de dos mociones planteadas en la asamblea: un cacerolazo el jueves 5 a las 18 hs y la realización en unión con otros movimientos barriales de Capital y Gran Bs As., de una gran manifestación de protesta a la Plaza de Mayo. Se hizo una colecta que recaudó 80.000 australes en pocos minutos y se resolvió que cada vecino traiga cinco vecinos más para el cacerolazo del jueves. El entusiasmo hizo que la asamblea terminara en una manifestación por las calles tranquilas de un sábado al anochecer al grito de “No al tarifazo", "Ay, ay, ay que se vaya Alsogaray" y al detenerse frente a ENTel: "ENTel no se vende, el pueblo la defiende”, "Argentina no se vende...”. A Villa Pueyrredón aún no han llegado las boletas con las nuevas tarifas, lo que preanuncia el carácter explosivo que puede alcanzar el movimiento cuando esto ocurra. Está planteado concretar organizativamente la unidad con la lucha de médicos y maestros, además de los telefónicos, formando comisiones que visiten los hospitales y escuelas de la zona, y fundamentalmente que extiendan el movimiento a todo el barrio. Se formó una Coordinadora de la Zona Norte de la Capital Integrada por Villa Pueyrredón, Saavedra, Villa Urquiza, Parque Chas y Villa Ortúzar, que realizará actividades conjuntas y que Participará con otras Comisiones Barriales de la Capital en un plenario, de lucha contra los tarifazos en FOETRA, el miércoles 11 a las 20 hs. La propuesta generalizada es ponerle fecha a la marcha a la Plaza de Mayo para derrotar el tarifazo del gobierno peronista-liberal La creciente participación vecinal y el carácter marcadamente antigubernamental de estas movilizaciones barriales que recién se inician, sugieren que estamos ante la irrupción masiva de la clase media pauperizada en las luchas populares.

10 de abril de 1990
Vaciamiento del Área Material Córdoba

El Área Material Córdoba está totalmente paralizada. La formación de FAMA en acuerdo con Aeritalia y Augusta, terminó en la nada. El convenio con Brasil para la producción del CBA 123, un avión biplaza, ha sido prácticamente rescindido. La Voz del Interior (5/4), vocero oficial de la jefatura del A.M.C. pinta un panorama aún más sombrío ya que agrega la parálisis en las tratativas para vender el Pampa a los EE.UU. El cuadro se completa con el desmantelamiento del sector de reparación de aviones como resultado de “la privatización periférica” (que permite fabulosos negocios a empresas fantasmas en manos de ex-brigadieres) y de la actual política de “austeridad”. Alrededor del A.M.C. se desató una verdadera puja entre capitales norteamericanos y Aeritalia, pero en ambos casos se planteó la necesidad de reducir personal y la modificación del régimen de trabajo. Fiel a esto, el gobierno y la patronal (Fuerza Aérea) han congelado los sueldos desde febrero, han cortado las horas extras, fueron jubilados más de 1.500 trabajadores y quedaron en la calle 700 becarios. Esta política cuenta con la colaboración de la burocracia que, luego de intervenir el cuerpo de delegados opositores, desapareció de la planta. A mediados de marzo, 2.000 trabajadores firmaron un petitorio para exigir una asamblea general, al que la burocracia respondió con el silencio. Muchos compañeros piensan que la Fuerza Aérea no va a permitir el desmantelamiento de la planta, pero la jefatura, que ha sido cómplice en la lucha de buitres, está emblocada con la política de privatizaciones y las exigencias del Pentágono. La reactivación del Área pasa por la acción de los trabajadores. Es necesario reclamar: 1) Aumento salarial de emergencia de 1.000.000 de australes, ni un despido, ni una jubilación anticipada: derogación del decreto de Erman González; 2) Por el pase a planta permanente de los becarios con igual sueldo que los efectivos; 3) Contra el desmantelamiento de la planta: mantenimiento del proyecto CBA 123, del Pampa y del sector de mantenimiento sobre la base del control de los trabajadores; 4) Apertura de los libros de la empresa; 5) Inmediata convocatoria a un plenario de delegados de ATE de toda el área de Defensa, y 6) Plan de lucha provincial y nacional contra el desmantelamiento del área.

10 de abril de 1990
Córdoba: ¿Quién dijo que la lucha ha terminado?
Redacción

Donde hubo fuego, cenizas quedan”, tal es la situación de los empleados públicos cordobeses. Cuando la burocracia de Chiara creía haber apagado hasta los últimos vestigios de lucha, los trabajadores de Hidráulica y los empleados de la Legislatura (ambos habían cumplido con altibajos el plan de lucha) salieron a la huelga. En Hidráulica se ha decretado un paro indefinido que incluye el cierre de los diques de riego; los reclamos son los mismos que vienen motorizando la lucha del gremio: el aumento salarial, el rechazo a la destrucción del escalafón. De esta forma, el argumento del “agotamiento" y el "cansando” de los trabajadores se hizo pedazos nuevamente. En Luz y Fuerza, el dirigente Víctor Cevallos, que había logrado mantener el gremio lo más alejado posible de la lucha estatal de mediados de marzo, se ha visto obligado a salir a un plan de paros y quites de colaboración que fue profundizado por una movilización de más de 2.000 trabajadores, como no se veía desde hace tiempo en el gremio. La huelga de Hidráulica, los pronunciamientos a favor de continuar la lucha en algunas dependencias y el paro de Luz y Fuerza revelan que aquí no se ha cerrado ningún “ciclo" de luchas. El problema pasa por superar la política de la burocracia. El ejemplo de Hidráulica debe ser extendido al conjunto del gremio: elegir en asambleas una nueva dirección, responsable ante el conjunto de los trabajadores. Es imperioso facilitar la convocatoria a un Congreso de Delegados de base para unir a todos los trabajadores del Estado en un plan de lucha común.

10 de abril de 1990
Uta Córdoba: Las detenciones de activistas fueron fraude
Redacción

El viernes 30 fueron liberados los cinco activistas de UTA detenidos durante la extraordinaria huelga de septiembre pasado. Después de seis meses de cárcel el juez Rodríguez Villafañe “encontró” en el expediente un testimonio clave: una funcionaria policial declaró que le consta que entre los elementos secuestrados a los activistas no figuraban las bombas molotov sobre las que se montó toda la acusación. Meses de martirio debieron pasar los compañeros Bustos, Astudillo, Sosa, Arguello y Suárez para que el juez “leyera detenidamente" el expediente. Los compañeros de UTA estuvieron cercados por una verdadera conjura de la que tomó parte el Estado provincial, el Estado nacional y la burocracia sindical. La burocracia de UTA obstaculizó la movilización a favor de la libertad de los compañeros y hostilizó a las manifestaciones de los organismos de derechos humanos y los partidos de izquierda. Los abogados nombrados por UTA cometieron gruesos “errores” y obligó a los familiares y detenidos a evocarlos. La libertad de los compañeros a los cuales sin embargo se les sigue la causa (?), es un triunfo para todos los trabajadores.

10 de abril de 1990
Córdoba: Libertad a los compañeros telefónicos
Redacción

10 telefónicos de Córdoba se encuentran hace 7 semanas en prisión. Los compañeros fueron detenidos en sus lugares de trabajo con el cargo de "fraude y estafa contra la empresa”. La policía allanó los cofres de los compañeros en búsqueda de las pruebas, pero no encontró nada. Toda la acusación se basa en denuncias orales. Sin embargo, la justicia les dictó la prisión preventiva, lo que significa que deberán pudrirse en la cárcel mientras se sustancie todo el proceso, lo cual demorará meses y años. La detención de estos compañeros forma parte de una ofensiva represiva contra el movimiento obrero cordobés. Cuando los empleados públicos y los choferes salieron a la huelga el año pasado, también se detuvo a compañeros en base a acusaciones que luego se revelaron falsas (ver nota), pero los compañeros se tragaron varios meses de cárcel. Lo mismo que se quiere hacer con los telefónicos cordobeses, porque están haciendo punta en el gremio y en toda Córdoba. El gremio telefónico ha colocado la libertad de estos compañeros en el centro de su lucha. Todos los paros telefónicos de las últimas semanas han tenido como primer punto reivindicativo la libertad de los compañeros, reclamo que fue votado por las asambleas y plenario de delegados, ante la total parálisis de la directiva. Está planteada en Córdoba y en todo el país una lucha democrática fundamental. Se quiere castigar y condenar por anticipado a estos compañeros como un escarmiento a todo el movimiento obrero. Se quiere condenar en ellos la lucha obrera, para defender los negociados y las trapisondas de María Julia Alsogaray, Neustadt y todo el gorilaje.

10 de abril de 1990
Los barrios contra el tarifazo

“Que la pague María Julia”, era el comentario generalizado que se escuchaba en las colas que se formaban frente a las sucursales de ENTel para protestar contra las boletas descomunales de la interventora. Esta realidad explica que en más de 20 barrios da la Capital se hayan constituido comisiones vecinales para luchar contra el tarifazo retrotrayendo las tarifas a diciembre pasado. Se han levantado petitorios con miles de firmas y se han realizado actos y marchas con centenares de vecinos. El miércoles 3 tuvo lugar una Asamblea Interbarrial en el Club Pampero de Mataderos, donde se congregaron unos 60 delegados de 23 comisiones barriales. Se planteó la necesidad de una gran marcha nacional junto a entidades similares del Gran Buenos Aires. El próximo miércoles 11 se realizará un nuevo plenario interbarrial en la sede del sindicato telefónico de Capital. Varios delegados plantean la necesidad de coordinar con los trabajadores telefónicos. Sólo la acción directa y la movilización, derrotarán al tarifazo.

10 de abril de 1990
Foetra: La responsabilidad de Varone y Esquivel
Redacción

El paro nacional de 24 horas realizado el miércoles 4 por el conjunto de los gremios telefónicos tuvo características realmente históricas. Al día siguiente, todos los diarios, pero en especial La Nación y Ámbito, dejaron expresada la enorme preocupación que el alcance de la huelga había causado en los medios capitalistas. "Al bajar la palanca” que incomunicó virtualmente al país dentro de las fronteras y con el exterior, la masa de FOETRA volvió a ratificar su decisión de dar una batalla a muerte por la recuperación de los salarios y contra una "privatización” que implica un descomunal sometimiento nacional y una mayor superexplotación de trabajadores y consumidores. Aunque la declaración del paro fue efectuada por la burocracia guillanista de FOETRA nacional, la huelga respondió a una enorme presión de las bases, reflejada en las medidas de lucha de las seccionales más importantes. La resolución del guillanismo, el cual es partidario de la “privatización”, fue una maniobra para permitir al gobierno declarar la “conciliación obligatoria” y justificar de ese modo la parálisis gremial. Pero cuando el gobierno largó la “conciliación", las asambleas de sección y de edificio que se realizaron en la seccional Capital demostraron que la mayoría de la base era partidaria de continuar con el plan de lucha y aún de profundizarlo. Crisis de la Celeste y Blanca El antagonismo irreconciliable entre la posición de la base del gremio, de un lado, y el gobierno capitalista del otro, abrió una crisis en la conducción de FOETRA Buenos Aires, que recientemente derrotó al guillanismo sobre la base de oponerse a la “privatización”. En el seno de la Celeste y Blanca, las resucitadas “62 organizaciones" han clavado una quintacolumna, llamada "9 de noviembre”, para poner fin a la dirección de Varone y Esquivel, opositora a la “privatización" cualquiera sea el pliego con el que se haga la licitación de ENTel. Varone y Esquivel responden a la corriente nacional de De Gennaro y Ubaldini, los cuales se enrolaron también en "las 62” capitaneadas por Miguel. De esta manera, el arma más efectiva del gobierno y del Citibank no han sido las amenazas oficiales sino la explotación de las contradicciones de la Celeste y Blanca, enrolada en el peronismo y en la burocracia sindical, y las limitaciones que se derivan de esto. De esta manera, en el plenario de la Celeste y Blanca que trató la “conciliación” se impuso la posición de establecer un período de tregua de una semana Esquivel y Varone habían planteado el rechazo a la “conciliación”. En el plenario de delegados del Sindicato Varone y Esquivel pusieron al desnudo sus limitaciones políticas derivadas de sus ataduras con la burocracia sindical. Para conciliar la posición de las bases con la política de “las 62”, propusieron rechazar la “conciliación” pero levantar la huelga, hasta un próximo plenario de delegados que debía realizarse el martes 10. En otro gremio, CONADU, se votó la misma posición, lo cual revela que esta línea de adaptación a las exigencias del acuerdo Miguel-Menem, que impulsan “las 62”, es común a toda el ala de De Gennaro en el movimiento sindical. Los delegados "Celeste y Blancos”, se asimilaron a este compromiso en bloque y el propio guillanismo comprendió que la moción Celeste y Blanca era más conveniente que la suya propia de acatar la intimación gubernamental. La defensa de la posición de continuar la lucha quedó a cargo del Mas y del PO, en tanto que el PC se dividió en tres corrientes si, no y “ni". El resultado de la votación, 100 a 53, fue repudiado en la base. "Estábamos ganando y ahora vienen a aflojar”, fue la aguda crítica que recibió el plenario de delegados por una base que se sentía más galvanizada que nunca. En consecuencia, varias asambleas han mandatado a sus delegados para que voten la reanudación del plan de lucha en el plenario del martes y un paro activo. El compromiso no existe No existe ninguna posibilidad de conciliar la lucha contra la “privatización” con las posiciones de Miguel, quien se conforma con elevar el precio de la entrega de ENTel. Por este motivo no existe la posibilidad de conciliar una posición consecuente con una política de concesiones al ala derecha de la Celeste y Blanca con la pretensión de mantenerla unida. Por encima de la Celeste y Blanca está el sindicato, a cuyas bases hay que apelar frente al freno o sabotaje de la quintacolumna miguelista. Si Varone y Esquivel, así como los compañeros que los siguen, no entienden esto, se convertirán en instrumentos de la traición. Llamamos a la fracción de Varone y Esquivel a romper con los Miguel y a hacer un frente único con los delegados y agrupaciones que luchan por una acción consecuente. La lucha de FOETRA está en el ojo del país, esto porque la “privatización” de ENTel es la prueba de fuerza que está esperando el FMI para decidir que el gobierno de Menem tiene la capacidad para imponer la estrategia del imperialismo. Pero también por esto mismo, los usuarios, los estatales, los ferroviarios, los docentes, el conjunto de los trabajadores, son aliados de FOETRA en esta lucha que divide a la nación. La dirección de FOETRA debería llamar a todos estos sectores a formar un frente de lucha en el marco de la profundización de su propio plan de lucha sindical. El aislamiento de FOETRA no es un dato objetivo de la realidad sino una posibilidad que surge de la política frenadora y aislacionista de la burocracia sindical respecto a las luchas del pueblo. El sector combativo de la Celeste y Blanca, tiene una opción de hierro: una segunda ruptura, con las 62 después de la producida con Guillán, y un frente de lucha de delegados y agrupaciones, o la capitulación en la causa histórica por aplastar a la entrega. Con asambleas que revoquen a los delegados que no luchan y con un gran comité de lucha, responsable ante el plenario de delegados y la asamblea general, aplastaremos a la antipatria. Con un gran plenario de bases de los gremios estatales, que conduzca la lucha común, la victoria es segura. Impulsemos una Asamblea general para que la voz del pueblo sea la voz de Dios y para terminar con los clanes antiobreros enquistados en el sindicato.

10 de abril de 1990
Yacyretá: Un "curro" de los amigos y socios del gobierno

Carlos Saúl Menem no necesitaba viajar a Paraguay para concluir que Yacyretá es “un monumento a la corrupción" La previsión del costo inicial de la obra en 1.500 millones de dólares los 3.000 millones de dólares que se llevan gastados, y la factura final de 12.000 millones de dólares, todo esto ya estaba escrito en el contrato original. Menem no puede hacerse el desentendido de esto, ya que quien suscribió ese contrato fue un hombre de le entraña del PJ, el actual secretario de energía de la Provincia de Buenos Aires, Alieto Guadagni, cuando revistaba como secretario de Energía de la dictadura (con Bignone). Todo esto se puede leer en Clarín del 20 de octubre de 1983. Allí se menciona que el costo de la obra es de 1.429 millones de dólares y que la inversión para concluirla "es de 3.200 millones de dólares", cifra que puede alcanzar los 4.200 millones de dólares por la inflación mundial. "La obra se financiará —decía un comunicado de prensa firmado por el hombre del PJ -con préstamos de diferentes orígenes cuyos Intereses globales totalizan aproximadamente 5.200 millones de dólares, aunque gran parte de ellos no son pagaderos de inmediato. Sumando este monto a la cifra anteriormente mencionada, se llega a la conocida cifra de 9.400 millones de dólares" Como se ve, un monumental negociado bancario y "contratista”. En junio de 1985, el Ente Binacional Yacyretá estimaba que el costo de la obra "supera los 10.000 millones de dólares” (Clarín, 14/6/85). En agosto de 1985, Ámbito Financiero (23/8/85) decía que por "elevación de intereses y costos internacionales mediante podría ascender a cerca de 12.000 millones de dólares”. En noviembre de 1985 también Ámbito Financiero señalaba que podría rondar “los 14.000 millones de dólares" La obra es financiada por el Banco Mundial, el BID y el Eximbank, o sea que la "corrupción” es perpetrada por las "instituciones que salvarán al país”. Pero estos bancos, escogían también a los proveedores de las obras y equipos a financiar, lo cual daba lugar a otro negociado. Es así, por ejemplo, que el Eximbank financió la provisión de turbinas a través de la empresa Allis Chalmers, cuando era sabido que se trataba de una compañía con "dificultades financieras". El costo de las turbinas fue fijado en 213 millones de dólares financiados con créditos por... 800 millones de dólares (Clarín, 15/3/85). Aun así Allis Chalmers quebró y fue absorbida por la empresa alemana Vaigh que aumentó la cotización en 25 millones de dólares (A. Financiero, 18/11/85). Como resultado de esto las obras se paralizaron por un tiempo, pero no, por supuesto, los intereses. Yacyretá es un "monumento" de la expoliación imperialista y capitalista. Esto es lo que Menem intenta encubrir. No casualmente hizo su denuncia en momentos en que los trabajadores de Yacyretá reclamaban por sus condiciones de trabajo y salarios. Rápidamente, la patronal de Yacyretá reconoció las "incongruencias del proyecto” para arremetería contra los trabajadores, sus salarios y huelgas, a los cuales califica de "otra muestra de las incongruencias del proyecto” (La Nación, 4/4). Hay que abrir los libros de Yacyretá, a través de una comisión de control obrero.

10 de abril de 1990
Garrahan en pie de lucha
Corresponsal

En el hospital Garrahan se vive un período de deterioro creciente de las condiciones de trabajo, de atención de los niños y las condiciones salariales. A pesar de que en razón de su “rol político” de “vidriera” del sistema hospitalario la situación de los compañeros es mejor que en el resto de las instituciones, la terrible política de destrucción sanitaria que impulsa el gobierno ha puesto a los trabajadores del Garrahan en pie de lucha al caer sus salarios en 100% en un mes. Una coordinadora de las agrupaciones gremiales acordó en realizar una asamblea que masivamente votó el paro de los trabajadores del Garrahan en apoyo del paro de estatales del 21 de marzo pasado. En la semana siguiente se realizó una sentada de dos horas sobre la avenida Entre Ríos que reunió a 400 compañeros y en asamblea los profesionales apoyaron por unanimidad el paro del 30 de todos los médicos de Capital Federal. Los compañeros del Garrahan continúan en pie de lucha junto al conjunto de los médicos municipales, nacionales y provinciales para derrotar el fabuloso ataque del gobierno contra el hospital público y la salud. Sólo la unidad de lucha de los trabajadores de la salud contra el plan económico gubernamental podrá derrotarlo.

10 de abril de 1990
UPCN: El fraude en el Chaco

El martes 3 concurrimos a Resistencia con el compañero Jorge Altamira para participar de un programa televisivo. Sin embargo, minutos después de haber llegado al estudio, se acercó un compañero en representación de los empleados “electorales" del Chaco, que dependen del Ministerio del Interior. Por él nos enteramos que también en la Secretaría Electoral de Resistencia se había impuesto la Naranja por amplio margen: 22 contra 10, en otra demostración del carácter fraudulento de los resultados fabricados por A. Rodríguez. Como dato, en el Chaco la votación general —según la Junta Electoral— fue de 210 votos para Rodríguez contra 28 de la Naranja. (6 votos apenas en todas las mesas, excepción de "electorales"). Por supuesto que en la única mesa donde pudo fiscalizarse el escrutinio —gracias a la decisión y tesón de los trabajadores electorales de Resistencia— el triunfo correspondió holgadamente a la Naranja. En el resto de las mesas, y como fue norma en este comicio superfraudulento, “la Blanca ganó por amplio margen”. En “electorales", más importante aún que el resultado fue la forma en que se decidió el voto. Antes de la elección, los compañeros hicieron una asamblea donde decidieron votar a la Naranja y repudiaron a Andrés Rodríguez por haberle dado la espalda a la lucha de los "electorales" por su efectivización. Al día siguiente, los electorales chaqueños hicieron una asamblea a la que fui especialmente invitado. La asamblea, muy combativa y masiva, sirvió para reafirmar la necesidad de un Plan de Lucha Nacional y de conjunto en defensa de la fuente de trabajo ya que en junio vencen los contratos. En su gran mayoría, los electorales están desde hace siete años sin estabilidad laboral, por eso reclaman el pase a planta permanente. La asamblea aprobó un acta que llama a impulsar un Plenario Nacional de Electorales de todo el país para darle forma y contenido a esta propuesta. Después de la asamblea, varios compañeros pidieron el envío regular de los volantes naranjas y algunos de ellos se ofrecieron a repartirlos. En La Plata, en Tucumán y en el Chaco, los electorales han hecho una experiencia definitiva con Andrés Rodríguez. No hay que olvidar que Andrés Rodríguez fue uno de los más entusiastas organizadores de la "marcha del sí" para aplaudir las privatizaciones, las cesantías y la miseria salarial en la administración pública y en las empresas del Estado. La votación por la Naranja entre los "electorales” del Chaco confirma la posibilidad que ya se está manifestando en decenas de reparticiones de poner en pie una sólida corriente antiburocrática que nuclee al activismo más combativo del gremio. Fortalecer esta perspectiva —corporizada en la Naranja— es el gran desafío que tenemos por delante. Registro de la propiedad inmueble una lucha tenaz Desde hace 25 días los 600 trabajadores de esta repartición, agremiados en UPCN, mantienen medidas de lucha por deudas salariales impagas. Lo que comenzó con un quite de colaboración, se fue profundizando hasta el paro total, con olla popular en la puerta del establecimiento. La consecuencia es la parálisis de las transacciones inmobiliarias en toda la capital. Ni el Ministerio de Justicia, ni el Colegio de Escribanos, que codirigen el Registro, han mostrado ninguna voluntad de resolver el pago, a pesar de ser una suma miserable en relación a los importantes ingresos del Registro y una obligación legal. Por eso, los activistas piensan que se trata de una provocación para producir despidos. Confirmando esta apreciación, el jueves y viernes pasado las autoridades cerraron la repartición, decretaron asueto y comenzaron a llegar los telegramas de despido. Los compañeros nos informan que el sindicato (Andrés Rodríguez) los abandonó completamente a su suerte. Apareció a los 22 días de conflicto para plantear que iba a tratar de sacar la conciliación ministerial. Agregan que la burocracia debe ser partícipe del operativo patronal para "limpiar" a los activistas antiburocráticos del Registro, candidatos para las próximas elecciones internas. La Lista Naranja de UPCN ha llamado a la solidaridad con esta importante lucha de los compañeros del Registro. Hay que apuntalar esta huelga, que está para ganar, porque afecta directamente el bolsillo de los capitalistas. Si se aplica la conciliación, los compañeros plantearán la condición de la reincorporación electiva de los despedidos. O todos o ninguno. Corresponsal

10 de abril de 1990
Tarifazo después del cambalache
Redacción

Ermán González no se presentó esta vez a la televisión para anunciar el tarifazo. Lo hizo directamente desde Nueva York, en lo que constituye el primer caso en que medida semejante se dicta desde el extranjero. Claro que este cambio de protocolo responde a un motivo muy simple: el tarifazo fue exigido por el FMI de inmediato. Es que los bancos internacionales y sus instituciones saben que las cuentas presupuestarias que presenta el gobierno están trucadas y el déficit fiscal es mayor que nunca, a pesar de la histórica reducción de los salarios y de los niveles históricos de las tarifas y de los impuestos. Los “superávits" que reiteradamente anuncia el gobierno son “truchos”, esto porque ocultan el endeudamiento geométrico del conjunto de la administración estatal. El pueblo argentino está pagando con penurias enormes un “ajuste” que es confesadamente un fracaso, y que por lo tanto anuncia “ajustes” aún mayores. Como consecuencia del nuevo tarifazo el precio de la nafta se ha ido a cincuenta centavos de dólar, mientras que el consumidor norteamericano solo abona treinta. Como se ve, el menemo-alsogaraísmo se ha superado a sí mismo en la finalidad de “internacionalizar” los precios de la producción nacional. Es que el precio de la nafta debe remunerar las inversiones, que como se ve no tienen “riesgo”, en el campo petrolero y, por medio de los impuestos, el pago de la deuda externa. La “internacionalización” de las tarifas telefónicas está en marcha y lo mismo ocurrirá hasta con el gas, la materia prima más abundante que tiene Argentina después del ganado y de los “forma-dores de opinión pública”. Las limitaciones de la política reclamada por el FMI aparecen de inmediato cuando se tiene en cuenta que el tarifazo tiene por objetivo reunir el dinero para pagar mil millones de dólares en concepto de intereses de la deuda externa durante 1990. Es decir que agrava los problemas del presupuesto y del déficit en lugar del pretendido propósito de solucionarlos. Existe una deliberada política de presión financiera sobre Argentina que tiene por finalidad obligar al Estado a rematar sus empresas más rentables. A medida que esta presión se acentúa y que el gobierno la vehiculiza, la descomposición económica se hace mayor. Hace una semana dijimos: “¿Estabilidad? ¡Las pelotas!", algo que se ha confirmado con toda velocidad. Ahora, como consecuencia del tarifazo volverá a subir el precio del transporte y la totalidad de la canasta familiar. Esta inflación ha sido dictatorialmente impulsada por el Estado “anti-inflacionario”. La moral personal de toda esta gente, y lo mismo su debilidad política, queda demostrada por el hecho de que esperaron a que finalizara el cambalache del pasado 6, para anunciar este nuevo robo.

10 de abril de 1990
El suicidio político del peronismo
Redacción

La euforia oficial por el acto del día 6 es apenas una venda en los ojos con la que el gobierno y el partido justicialista procuran desconocer que han dado un paso hacia su virtual suicidio político. Cuarenta años después de haber entrado a la historia de la mano de un vigoroso movimiento popular, el peronismo declara su ruptura oficial con ese movimiento y con su base social-electoral para abrazarse con los enemigos históricos, no ya de los trabajadores, sino de la propia nación. Menem, Cafiero y Lorenzo Miguel han dado un salto en el vacío rifando alegremente el apoyo multitudinario de los trabajadores a la alianza con la banca internacional y con la oligarquía de diverso signo. El acto del 6 marca también una divisoria de aguas, porque significa una declaración oficial de guerra contra el movimiento de resistencia popular al hambre y a la entrega. El sentimiento de alegría oficial no puede disimular la enorme derrota que significa que todo el enjambre de intendentes, ministerios, reparticiones y aparatos sindicales del peronismo junto con el apoyo de los pulpos capitalistas, de los medios de comunicación y del gorilismo ucedeísta y de todo tipo, no haya podido juntar más de 60.000 o 70.000 personas. No fue “la gente que convocó a la gente”, sino el capital y los aparatos corporativos y estatales, que arrearon a un sector históricamente a espaldas de las epopeyas emancipadoras. La renuncia oficial del peronismo a la pretensión de ser la dirección de la mayoría trabajadora en favor del cambalache con el gorilismo, constituye una derrota política histórica para los exploradores de todas las tendencias políticas y el síntoma inconfundible de un inminente reagrupamiento revolucionario y socialista de los trabajadores.

10 de abril de 1990
Provocación contra los ferroviarios
Redacción

La huelga ferroviaria es la respuesta viril y combativa de los trabajadores a una canallesca provocación gubernamental. El gobierno ha buscado deliberadamente el conflicto para hacer de los ferroviarios el banco de pruebas de una derrota del movimiento obrero. El oficialismo se ha despojado -¡por fin!- de la santa imagen de la “armonía social” para revelar el descarnado rostro del matonismo anti-obrero. Los ferroviarios agrupados en la Intersindical, que no incluye a la traidora conducción de la Unión Ferroviaria, fueron a un paro de 24 horas la semana pasada, literalmente obligados por el gobierno, que deseaba ese paro con todo fervor. Para provocarlo echó de las reuniones de discusión salarial a los representantes de la Intersindical, en tanto firmaba con sus adictos de la UF un aumento del 80%. El gobierno fue a la provocación para poder justificar luego las cesantías de decenas de activistas e iniciar a partir de ello la decapitación de los ferroviarios. Efectivamente, luego del paro de 24 horas procedió a despedir compañeros, para lo cual utilizó el "honesto” método de hacerlo en el fin de semana. Entre la desmovilización de un día domingo y la timorata respuesta que esperaba de la conducción de la Intersindical ferroviaria, los gobernantes que reciben su inspiración de la mayor mediocridad nacional, B. Neustadt, esperaban iniciar una serie de golpes decisivos contra los trabajadores. El tiro le salió por la culata a la bestia que defiende los intereses de los explotadores. El Roca y el Sarmiento comenzaron a parar el domingo, sin esperar la decisión de una burocracia sindical que perdía el tiempo buscando funcionarios que no estuvieran jugando al tenis. El lunes, ante la evidencia de que la burocracia no tenía otra respuesta que la parálisis, 400 ferroviarios se agolparon ante la sede de La Fraternidad para protagonizar una de las más extraordinarias y bellas asambleas obreras. Esta vibrante reacción, a la vez humana y clasista, permitió que el día martes debutara con la paralización total de los ferrocarriles como respuesta a la provocación oficial. Los matones del oficialismo se ven ahora amenazados por el búmeran de una derrota mayúscula. Para esto es necesario que la acción emprendida sea mantenida en forma consecuente y que sea respaldada por todo el movimiento obrero y el pueblo. En primer lugar por los compañeros y ejecutivas de la Unión Ferroviaria, que deben ser movilizados de inmediato por la Coordinadora Ferroviaria que integran los activistas anti-burocráticos y combativos Nos jugaremos por esta victoria. ¡Muera la provocación! ¡Vivan los ferroviarios!