Compañeros y compañeras: Cada día que pasa, este gobierno se parece más por su impotencia política al gobierno de Alfonsín. Han sido necesarios tan sólo ciento veinte días, apenas cuatro meses, para que ese globo, ese gran globo de la revolución productiva, se pinchara miserablemente. En horas, en minutos, y a veces varias veces por día. Mientras los capitalistas marchaban atropelladamente sobre el dólar, a los empujones, sin respetar las filas, como verdaderos forajidos, para realizar sus ganancias, al calor de la marcha de los capitalistas sobre el dólar, se fue pinchando todo ese verso del capital productivo y de la cultura de trabajo. Macanas, compañeros, macanas. Porque esta película es vieja como el mundo. Ya los trabajadores la hemos visto en el pasado. Ni estabilidad económica ni cultura del trabajo, ni revolución productiva. Porque el plan Bunge y Born es la vieja figurita repetida que los trabajadores ya vimos en el pasado. Es la vieja figurita repetida que fracasó con el rodrigazo, que fracasó con la tablita de Martínez de Hoz, que fracasó con los planes de Sigaut y de Cavallo, que fracasó con los sucesivos Austral, Australito y Primavera. Compañeros, no hay ni siquiera originalidad en los planteos de la burguesía; no hay ni siquiera creatividad. Esta película es vieja como el mundo. Pero, compañeros, tenemos que ir más a fondo en el razonamiento para extraer en este acto todas las conclusiones políticas. Cuando la burguesía coloca ya no a sus “hombres de paja", cuando la burguesía coloca ya no a sus testaferros, a sus economistas al servicio del capital o a sus tecnócratas, sino, como dijo Jorge Born III, coloca a sus mejores hombres, a sus representantes directos, a sus hombres de carne y hueso, entonces, compañeros, el fracaso, el hundimiento del plan Bunge y Born, es mucho más que la crisis de un programa económico. La crisis del plan Bunge y Born, escuchen bien compañeros, es la confirmación de un viejo planteo estratégico del PARTIDO OBRERO, de esa brújula que, como marxistas, nos orientó donde otros partidos se perdieron irremediablemente. ¡Es la confirmación estratégica de que acá no está fracasando un plan, acá lo que fracasa es una clase social! ¡Es la burguesía, es una clase impotente, incapaz, parasitaria! Son los mismos hombres que han hecho la escuela del fracaso. Fracasaron hace treinta años, y van a volver a fracasar. Esta es la lección más importante que tenemos que extraer y que se confirma con estos cuatro meses de gobierne menemista-liberal. Compañeros: el plan Bunge y Born se está agotando rápidamente Nosotros, el PARTIDO OBRERO, tuvimos el mérito de haber pronosticado este fracaso. En nuestro periódico, el día 13 de julio, anoten bien, 13 de julio, a solo cinco días de haber asumido el Dr. Menem; lo hicimos marchando contra toda la presión de la propaganda oficial de la burguesía, y también, compañeros, contra la desorientación política de la izquierda democratizante que se había tragado el sapo de que este era un plan de estabilización económica, y de normalización de negocios capitalistas. No, compañeros, este es un plan eminentemente especulativo. El tiempo suficiente como para haberle enchufado al Estado en tan solo cuatro meses, cinco mil millones de dólares. Esos mismos capitanes de la industria que se resarcieron de sus pérdidas especulativas, con el fracaso del plan Primavera, que apoyaron este plan, ni bien fueron viendo las limitaciones profundas que tiene, marcharon en tropel sobre el dólar para realizar sus ganancias. No, Dr. Menem, no, presidente Menem, no nos vamos a dejar engañar por sus lágrimas de cocodrilo. No nos vamos a dejar engañar por ese viejo cuento de que acá hay nuevos empresarios que han saltado el charco. No, Dr. Menem, no nos va a conmover su cara de marido engañado, porque así son los monopolios... Y usted ve, bien valía haber recordado ese viejo refrán que aprendimos de chiquitos, compañeros, el que se acuesta con chicos, meado se levanta. Compañeros, y compañeras, no nos tenemos que dejar engañar; el gobierno ha hablado de la especulación pero nosotros tenemos que decirlo con absoluta claridad. Los especuladores no están afuera del gobierno, los especuladores están dentro del gobierno y forman parte de sus propias filas. Se está montando esta campaña, esta cortina de humo, para ocultar la verdadera identidad de los especuladores. De las propias filas del gobierno sale ese grito de "¡al ladrón!, ¡al ladrón!" y sabemos que esa es la vieja coartada de todos los chorros, cuando tienen que esconder sus saqueos. Los especuladores no están afuera del gobierno, forman parte de sus propias filas. Y si no compañeros, ¿por qué entonces, el mismísimo vice-ministro de Economía, el Dr. Orlando Ferreres, y hombre de Bunge y Born, fue el que ordenó al Banco Central que se largaran las letras dolarizadas al mercado, letras a ₳ 660 cuando el dólar estaba a 750? ¿Qué es esto, compañeros, sino la legalización de la especulación? ¿No han sido estos mismos funcionarios los que salieron presurosos a los medios de comunicación a decir que “acá no hay nada ilegal" en los Bonex, o en los dólares, que éstas eran operaciones jurídicamente irreprochables? Sí, compañeros, los especuladores están en las filas del gobierno. Hace dos días, hubo una movilización en las calles de la city porteña, ahí donde están las veinte famosas manzanas. A esta movilización concurrieron compañeros de la Juventud Peronista, y de la Juventud Intransigente, para gritar que muera la patria financiera, pero también para reclamar el apoyo al gobierno del Dr. Menem, a la revolución productiva y a pedirle al gobierno que publique las listas de los que están acaparando con el dólar. Compañeros, esta gente se va a dar la cabeza contra la pared. Porque es incompatible, porque es la cuadratura del círculo, pedirle al gobierno que publique las listas de los especuladores, porque estos especuladores como hemos dicho, forman parte del gobierno e integran sus filas. Y, fíjense compañeros, qué nota curiosa, porque después de que Orlando Ferreres dio la orden al Banco Central para que largara las letras, los primeros que salieron presurosos a correr a comprar las letras fueron Bunge y Born y el Citibank... los mismos pulpos las hacen, las venden y las compran. Compañeros, y ha sido justamente al calor de estas letras dolarizadas de esta especulación que se ha lanzado, esta vertiginosa disparada del dólar, los trabajadores, los militantes del PARTIDO OBRERO, tenemos que sacar, como decía antes, todas las conclusiones políticas que se van desprendiendo de la situación, y que desfilan frente a nuestros ojos. Tenemos que sacar todas las conclusiones necesarias porque cuatro meses de balance de gobierno "meneral", menemista-liberal, está poniendo de relieve la naturaleza profundamente capitalista no sólo de este gobierno sino del propio peronismo. Los trabajadores tenemos que asimilar esta experiencia e ir madurando en un proceso de ruptura con este movimiento y con este gobierno. Miren compañeros, mucho nos han enseñado desde que fuimos a la escuela que la soberanía popular está en la Casa Rosada. Trucho compañeros, mil veces trucho. La soberanía del país se ha estado negociando a muchos miles de kilómetros de esta nación y fíjense compañeros que, como en la película El Padrino, se reunieron en Brasil para pactar una verdadera tregua y acuerdo Jorge Born III y John Reed, presidente del Citicorp, de esa corporación que abarca al Citibank, al principal banco acreedor de la Argentina. Y ahí en Brasil se ha pactado una nueva política de profundización del ajuste que va a significar más hambre, más miseria para nuestro pueblo. Ahí en Brasil entre Born y John Reed se ha pactado una serie de negocios que van a beneficiar al Citibank. Richard Handley del Citibank lo ha dicho: “la capitalización es un gran negocio para nosotros". Se les va a entregar Celulosa, se les va a entregar los FFCC, se le va a rescatar parte de los títulos de la deuda. Fíjense compañeros, cuando comencé mi intervención, yo dije que se estaba montando una verdadera cortina de humo. No son los dólares los que se disparan, disparan los dólares para crear una situación de crisis que justifique una nueva política de profundización del ajuste, de reducción del salario, de hambre, de miseria, de entreguismo, de despidos, prescindibilidad y cesantías en las empresas del Estado como acaba de reconocer el Ministerio de Economía... Este plan, compañeros, es un plan de hambre para la clase trabajadora. Pero compañeros no todo lo que está subiendo en estos últimos días es al dólar y hay que tenerlo muy presente porque en estos cuatro meses también está subiendo el nivel de conciencia de organización y movilización de nuestra clase trabajadora. Ni bien subiera el Dr. Menem, hemos sido testigos de importantes luchas de nuestra clase trabajadora. De los estatales de Neuquén, los municipales de la Provincia de Bs.As., los obreros de Techint y de PASA, los trabajadores están peleando palmo a palmo, pese a la política de la podrida burocracia sindical, para que no sean reducidos sus salarios. Muchos de esos conflictos y estas luchas, es verdad, quedan aisladas, pero nosotros, el PO, dijimos y eso también está en nuestra prensa partidaria, de que estas luchas eran seguramente el preámbulo de un movimiento más profundo por parte de la clase obrera. Y ese movimiento más profundo ha tenido lugar después de que el PO dijera que en la situación política nacional se instalaba la tendencia a la huelga general. Empezó con la huelga de los choferes de UTA, esa huelga impresionante rodeada de la solidaridad, del clamor de todo el pueblo, no solo porque son ídolos sino porque todos somos choferes, todos cobramos los salarios de hambre contra los cuales salieron a luchar los compañeros. Lo dijo el PO, la huelga de la UTA, la huelga de las bases de la UTA y de los compañeros choferes fue una bocanada de aire fresco en este país de la entrega, de la miseria y del indulto. Compañeros, sin embargo acá también tenemos que hacer una reflexión política profunda, porque la huelga de las bases de la UTA fue mucho más que una simple huelga, fue mucho más que una gran huelga. La huelga de las bases de la UTA se hizo a pico y pala, ladrillo por ladrillo, hundiendo el muro de Berlín de la burocracia sindical argentina. Compañeros, la huelga de la UTA no solamente puso de relieve esta verdadera revolución en los métodos de lucha del movimiento obrero. La huelga de la UTA no sólo puso de relieve que en nuestro país hay una CGT trucha, la de Andreoni, despreciada por el movimiento obrero y los activistas. La huelga de la UTA también puso de relieve la impasse y la impotencia de Ubaldini porque cuando las bases de la UTA al grito de el "Turco nos cagó“, "queremos la huelga general", Ubaldini les dijo que iba a pensarlo y mandó, con esa vieja frase histórica, a los trabajadores a sus casas. Compañeros, reflexionemos sobre estas cuestiones, ¿qué está indicando este movimiento que vimos con la huelga de los choferes? ¿Qué está indicando este soberano papelón que recibiera Julio Isabelino Guillán cuando fue masacrado en las urnas en un verdadero plebiscito por los obreros telefónicos? ¿Qué está indicando, compañeros, esa Plaza semivacía el viernes 17 que reflejaba no solamente la desconfianza del movimiento obrero, sino como la clase trabajadora es golpeada por la política antiobrera de este gobierno? En ese acto Menem dijo que era más fácil patear penales que atajarlos. Puede ser, Dr. Menem, pero en cuatro meses se ha pasado pateando penales y no embocó un solo gol en esta país y no solo eso compañeros... ni siquiera estoy convencido de que le preocupan los penales, le preocupa lo más importante que puso de manifiesto la plaza vacía el 17 de noviembre. Dr. Menem, los obreros no solo tienen profunda desconfianza, acá el problema es que se le está vaciando la cancha, bajan las recaudaciones y la hinchada está más que caliente con esta política antiobrera y antipopular. Compañeros tenemos que sacar todas las conclusiones políticas necesarias porque ¿qué es todo esto que estamos señalando sino el reflejo de la desconfianza profunda que va madurando en las masas, de la tendencia profunda a una fractura entre los trabajadores peronistas que los votaron y el propio gobierno? El Dr. Menem dice que no le importa pagar el costo político. Nosotros compañeros, militantes y simpatizantes del PO, tenemos que dirigirnos audazmente a las fábricas, audazmente al movimiento obrero, porque cuando los capitalistas discuten, se pegan entre sí y vacilan, se abre una brecha para que el movimiento obrero intervenga y salga a luchar. Y es importante que, como puso de relieve la huelga de la UTA, los trabajadores vayamos eligiendo a nuestras propias direcciones. Hay que terminar con ese cáncer podrido que es la burocracia sindical. Pero compañeros, hay que sacar también otra conclusión política de envergadura. Estos cuatro meses han puesto de manifiesto no solo la impotencia de la clase burguesa y el carácter rabiosamente capitalista de este gobierno y por lo tanto de los dirigentes del Partido Justicialista. Los trabajadores dentro del peronismo no pueden ser sino furgón de cola. Nunca van a ser su cabeza. Nunca van a ser sus músculos y sus nervios. Por eso compañeros la gran lección de estos cuatro meses, la que debemos ir madurando es que los trabajadores tienen que romper con el peronismo, tienen que acercarse, nosotros tenemos que ir a su búsqueda para fortalecer y construir un partido propio, un partido de tos trabajadores en la Argentina. Un partido que diga claramente que los trabajadores no tenemos salida bajo el régimen capitalista, que la emancipación de los trabajadores será obra de los trabajadores mismos. Que tenemos que luchar por el socialismo, que tenemos que expropiar a esa clase parasitaria, a la burguesía, que hunde en la miseria y la desesperanza a los trabajadores. Que liquida y hunde a la educación, al sistema hospitalario, que condena a la miseria a los jubilados. Que no ofrece alternativa ninguna a la juventud. Es un régimen podrido, un verdadero cáncer que tiene que ser desterrado de nuestro país y en todo el mundo. Compañeros en esa tarea, en esa tarea militante está nuestro partido. Si el Dr. Menem cree que cuando acusa a la izquierda, a la ultraizquierda, nos va a asustar, nos va a hacer retroceder un paso, eso no es otra cosa que una manifestación de su profunda desorientación política. Compañeros, cada vez que en nombre del ataque a la izquierda se ataca a nuestro partido, yo y el PO estamos orgullosos, porque significa de que la clase enemiga, la clase burguesa, sabe que están tratando con un partido que no lo van a sobornar, que no lo van a corromper. Que es un partido que va a luchar hasta que la clase trabajadora tome el poder. Nada más. Muchas gracias y a seguir luchando con el Partido Obrero.