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Prensa Obrera N° 263

5 de abril de 1989 · 14 notas

Notas de este número

5 de abril de 1989
Crece la movilización político-electoral del Partido Obrero
Redacción

Gregorio Flores realizó una gira por el norte del país. La lluvia lo acompañó en gran parte del trayecto, pero no logró enfriar los ánimos. A pesar del aguacero decenas de compañeros de SAN PEDRO (Jujuy), de GENERAL MOSCONI y de TARTAGAL (Salta) asistieron a las charlas. Fue entrevistado por la radio y los diarios. El sábado 1° en la Capital de Salta luego de entrevistas con una serie de medios (habló en directo en dos radios, tuvo entrevistas con diarios y habló en otras radios "alternativas") se realizó un acto en el centro de la ciudad al que concurrieron 140 compañeros. Allí hablaron también un compañero de la juventud y Claudio del Pla. El domingo Gregorio fue invitado por un núcleo de trabajadores a un asado que se realizaba en la localidad de Cerrillos. Alrededor de 30 trabajadores se nuclearon para escucharlo. En Cerrillos por primera vez el Partido presenta candidaturas. En su mayoría son trabajadores que viven allí pero trabajan en Salta Capital. Discutieron no sólo la situación política nacional, sino los problemas de lucha concretos por los que atraviesan (contra el transporte caro, etc.). El lunes 3 en TUCUMAN, Gregorio Flores desde primera hora fue requerido por las radios y televisión en varias de las cuales habló por largo tiempo en directo. En algunas fue reporteado junto a Daniel Blanco, primer candidato a diputado por la provincia. Al mediodía, en la localidad de SAN PABLO realizó una charla con 20 compañeros en su mayoría trabajadores del Ingenio de la Papelera y de la zona. Por su parte en COMODORO RIVADAVIA Altamira fue reporteado por dos radios y dos diarios de la ciudad (El Patagónico y Crónica) y por dos canales de televisión. Altamira participó en una charla-debate y en reuniones con militantes de diversos grupos políticos de Comodoro. El viernes 31 en La Plata en el acto en las calles 7 y 49 Altamira habló ante una concurrencia de 400 compañeros. Hizo uso de la palabra también la compañera Amelia García, dirigente docente y candidata a primer diputado por la sección provincial. El acto tuvo la presencia de importantes delegaciones de la construcción, docentes, trabajadores estatales, del Astillero, de Villa Argüello de Berisso. Concurrieron también compañeros de la juventud estudiantil y de otras corrientes políticas. Durante el día Altamira aprovechó las posibilidades que fueron ofrecidas por algunos medios de comunicación. En el acto muchos asistentes adhirieron para ser fiscales partidarios en las elecciones del 14 de mayo. El sábado 1° Altamira y Pablo Rieznik (candidato a senador por la Capital) dirigieron un Plenario de Artistas, Profesionales e Intelectuales. Asistieron más de 70 compañeros. Se resolvió publicar una declaración política e iniciar el trabajo para constituir una tendencia revolucionaria en ese ámbito. El domingo Altamira y Juan Carlos Capurro (candidato a diputado provincial) fueron a las barriadas del Gran Buenos Aires. A la mañana estuvieron en la plaza central del Barrio de Santa Marta de Lomas de Zamora donde hablaron ambos compañeros, así como también el dirigente vecinal y primer candidato a concejal Juan Ramón. En esta barriada de Cuartel 9° se reunieron casi 100 compañeros, de los cuales 18 firmaron para ser fiscales del PO. A la tarde en una proyección de un Video partidario en el barrio de Santa Ángela de Esteban Echeverría, participaron unos 40 compañeros, con Capurro y Altamira. Como conclusión de la misma los compañeros decidieron abrir un local partidario en la barriada y 21 compañeros firmaron su aceptación de ser fiscales del PO. El sábado 1° Christian Rath participó en la inauguración de un local en el cruce de Varela con unos 50 compañeros. El jueves y viernes Pablo Rieznik hizo una gira por la provincia de MISIONES donde asistió a Asambleas partidarias en Posadas y El Dorado con una veintena de compañeros en cada caso y realizó entrevistas públicas en estas ciudades y en Iguazú. También el viernes 31 Capurro y Nora Biaggio (candidata a diputado por la sección provincial) participaron de un acto en el Barrio los Olivos de General Sarmiento, donde concurrieron 80 compañeros. El barrio está participando de un importante proceso de luchas por la expropiación de tierras. Junto a los candidatos nacionales del Partido se movilizan —y queremos que vaya en aumento— todos los candidatos del Partido. Nelson Marinelli realizó una charla pública en el sindicato de Empleados de Comercio de Bahía Blanca ante una veintena de compañeros. En el Barrio Los Aromos de Merlo, quince compañeros se reunieron para escuchar a nuestros candidatos. Día a día esta movilización política del Partido, de sus candidatos y de sus militantes tiene que ir incrementándose. En todas partes levantar tribunas para denunciar al régimen, para llamar a reagruparse revolucionariamente a los trabajadores. Así interviene el PO en la campaña electoral.

5 de abril de 1989
La guerra y la paz en El Salvador

Alfredo Cristiani, el candidato de la ultraderechista Alianza Republicana Nacionalista (ARENA) se impuso —con el 53% de los votos emitidos— en las recientes elecciones presidenciales de El Salvador, sobre el candidato oficialista, el demo-cristiano Fidel Chávez (36%) y el izquierdista Guillermo Ungo de la Convergencia Democrática (3%). La abstención (propiciada por el FMLN) fue muy alta: 45% en la capital y mayor aún en las zonas rurales. Con estos resultados, Cristiani no necesitó de “segunda vuelta” para acceder a la presidencia. El FMLN (Frente Farabundo Martí de Liberación Nacional) había declarado a los comicios “objetivo militar”, luego del fracaso de su “proyecto de paz”. Así, “las elecciones se realizaron en medio de Intensos enfrentamientos entre la guerrilla y las FF.AA... Gran parte del país se hallaba sin electricidad por los sabotajes rebeldes y por lo menos en 24 distritos (sobre 262) no hubo elecciones debido a las amenazas de la guerrilla. Otros 21 municipios habían quedado fuera del proceso con anterioridad pues el Consejo Electoral estimó Imposible convocar elecciones en zonas dominadas por el FMLN” (La República, 20/3). El paro de transportes, decretado por la guerrilla, fue total. Con Cristiani, la ultraderecha ligada a los siniestros “escuadrones de la muerte” retoma al gobierno. Ahora domina el Ejecutivo, luego de haber obtenido el control de la Asamblea Legislativa en las elecciones del año pasado. Cristiani, latifundista cafetalero, banquero y miembro de una de las “14 familias” que dominan El Salvador, ha tratado de presentarse como “ajeno” a los “escuadrones de la muerte”. Sin embargo, esto no es más que “una fachada, un ‘niño bonito' elegido para encubrir la complicidad del partido con el terror y sus lazos con los 'escuadrones', los que han comenzado a actuar nuevamente en los meses recientes”. (International Herald Tribune, 22/3). Detrás de Cristiani, “es el coronel D’A-buisson (creador de los “escuadrones” y sindicado como el asesino del arzobispo Romero en 1980) quien maneja los hilos del partido”. (The Economist, 11/2). La “propuesta de paz” del FMLN El cuadro político de las elecciones salvadoreñas estuvo enteramente dominado por los debates acerca de la “propuesta de paz” presentada por el FMLN, a fines de enero. Los comandantes guerrilleros ofrecieron “el definitivo cese del fuego, su Integración a la vida política y el reconocimiento de la existencia de un único ejército a cambio de la postergación hasta setiembre de las elecciones presidenciales —para permitir su participación en ollas—, el nombramiento de un presidente Interino Independiente, el juicio a los militares acusados de masacres, la reducción de las FF.AA. y la disolución de los cuerpos represivos especiales” (The Militant, 10/3). Es decir que se proponía la disolución de la guerrilla y el abandono estratégico de la vía revolucionaria. Con respecto a los puntos “irritantes" de la propuesta, “fuentes próximas a los alzados creen que el FMLN —al Igual que la CD de Ungo— podría ser flexible en la exigencia de los juicios si se acepta su idea general” (Página 12, 23/2). La reacción yanqui fue unánimemente favorable al planteo del FMLN. “La propuesta —señaló el vocero del Departamento de Estado, Charles Redman— es seria y vale la pena examinarla con atención”. “Washington debe dar la bienvenida a esta aparente apertura a una salida en El Salvador”, señaló el Washington Post (28/1). The Economist (11/2), por su parte, añadía que “en un país desesperado, alguien fue sanamente razonable y, por primera vez, fueron los rebeldes marxistas” (!!!). Luego de estas declaraciones coincidentes, “no menos de nueve reuniones entre representantes del FMLN y de la administración norteamericana están agendadas” (Página 12, 5/3). Como “gesto de buena voluntad” con la nueva administración de Bush, “el FMLN anunció la suspensión de ataques a instituciones civiles y diplomáticas norteamericanas” (La Nación, 3/2). Originariamente, el presidente Napoleón Duarte había rechazado discutir la oferta guerrillera, pero las presiones yankis lo obligaron a considerarla. Fue así que se llevó a cabo en México una reunión entre el FMLN y trece partidos salvadoreños, incluidos la oficialista DC y la ultraderechista Arena, que se pronunciaron por la “rápida apertura del diálogo FMLN-gobierno”. Las FF.AA. vetaron la instrumentación inmediata del plan pero no sus lineamientos estratégicos. “El rechazo de las FF.AA. a la posibilidad de que el FMLN tuviera alguna prerrogativa en caso de incorporarse el proceso democrático fue irreductible. La amenaza de derrocar a Duarte puso fin, abruptamente, a cualquier Intento de postergar las elecciones” (La Nación, 17/3). Fracasada esta etapa de las negociaciones, el FMLN consideró a las elecciones como un “objetivo militar” vinculado a la realización ulterior de su “propuesta de paz”. El “proceso" de la paz La propuesta guerrillera se da en el marco de una situación en que “el ejército pagado, entrenado y asesorado por los Estados Unidos ha fracasado en contener a la guerrilla del FMLN” (The Economist, 28/1). Es decir en una situación revolucionaria extrema que puede quebrar los “planes de paz” en Centroamérica y obligar al imperialismo norteamericano a enviar los “marines”, con la consecuente crisis explosiva internacional. De aquí el marco internacional del planteo del FMLN. “América Central es la primera preocupación de la política exterior de Bush” (The Economist, 28/1) y “está en el primer lugar en la agenda de negociaciones soviético-estadounidenses" (I.H.T., 4/3) El planteo guerrillero se inscribe en el cuadro de estos acuerdos, y da una satisfacción de principios al imperialismo. El planteo del FMLN se vincula con las negociaciones sobre Nicaragua, donde los presidentes de cinco naciones centroamericanas (Honduras, El Salvador, Guatemala, Nicaragua, y Costa Rica) firmaron el acuerdo de Esquípulas II, ratificado a mediados de febrero por el de “Costa del Sol”. Estos acuerdos establecen el compromiso sandinista de impulsar la "democratización y reconciliación nacional” mediante elecciones libres controladas por la oposición y la ONU, el libre ingreso de la contra a los medios de difusión y la liberación de los somocistas presos. A cambio, Nicaragua obtiene el compromiso del "desarme de los contras". En consonancia con estos acuerdos, el sandinismo acaba de lanzar un “programa económico" absolutamente antipopular: despidos en masa, devaluación del córdoba, acuerdos de largo plazo con los empresarios privados y anuncio de no más expropiaciones de tierras (The Militant, 17/3). “Los presidentes —reza el texto del acuerdo de Costa del Sol —exhortan a todos los sectores, especialmente a las fuerzas irregulares y a los movimientos rebeldes a adherir al proceso político constitucional. Con ese espíritu, los presidentes llaman para que todos los sectores de El Salvador participen de la próxima elección” (O Estado de Sao Paulo, 19/2). La finalidad de estos acuerdos no tiene nada de “democrática”: “giran en torno a la Idea de confinar la revolución nicaragüense al propio país y de usar la presión económica y diplomática para lograr que los sandinistas sean más democráticos” (Clarín, 27/3). “Una opción 'brava' para el presidente Bush —explica el imperialista The Economist (28/1) —sería ofrecer a Nicaragua un programa de ayuda económica férreamente condicionado a una reforma monetaria, libre comercio y libertades políticas”. La visita que por estos días realiza Gorbachov por tierras cubanas tiene como uno de sus objetivos fundamentales, la verificación de la marcha de estos “acuerdos”. El confinamiento nacional de la revolución nicaragüense y su enclaustramiento en los marcos de la democracia parlamentaria significará su subordinación al imperialismo, en el marco de un conjunto de acuerdos internacionales garantizados por Washington y Moscú Contratiempos La victoria electoral de ARENA, por la presencia de D'Abuisson y sus “escuadrones de la muerte”, “es una sombra que se proyecta sobre los proyectos de paz que alimentan las grandes potencias” (La Nación, 20/3). Pero hasta por ahí nomás. Poco antes de las elecciones, The Economist (11/2) señalaba que “todos, excepto la mayoría de los votantes salvadoreños, quieren frenar a ARENA. Los otros partidos, la guerrilla, los militares —que necesitan los subsidios americanos que una victoria de ARENA puede cortar—, los americanos... Todavía — agregaba— queda una chance: que con el apoyo de los militares, la guerrilla y la embajada americana, la DC alcance penosamente la segunda vuelta. Esta es la única esperanza para salvar a El Salvador de los escuadrones de la muerte, de la guerrilla y de la hambruna que seguiría al retiro de los subsidios americanos”. Pero, como esa “única esperanza" fracasó, ahora se plantea manipular a Arena. Inmediatamente, todos los voceros de la prensa imperialista yanki y europea y el propio vicepresidente Quayle advirtieron que “se cortará toda ayuda si resurgen los escuadrones”. El corte de la ayuda yanki —que solventa más de la mitad de los gastos de la nación— pretende “civilizar” a la ultraderecha y ofrecerla como contrapartida al acuerdo con los "contras" en Nicaragua. Los tiempos han cambiado. La política exterior yanki —en acuerdo con el Kremlin — “tiende a ir desplazando el foco de lo militar hacia lo político" (La Nación, 30/ 3). Los “contras" y los “escuadrones" pasan a la reserva. Los métodos cambian, pero el objetivo de hundir la revolución centroamericana permanece constante.

5 de abril de 1989
Elecciones en la URSS: La burocracia en estado deliberativo

Las elecciones en la URSS constituyeron una gigantesca derrota para muchos candidatos oficiales, digitados por el aparato partidario que hoy controla de punta a punta Gorbachov. El caso más resonante se produjo en Moscú, donde un burócrata desplazado, pero con amplias relaciones con la burocracia, Boris Yeltsin derrotó por más de 5 millones de votos contra menos de 400 mil a su oponente Yevgeny Brakov, el candidato nombrado por la organización partidaria moscovita. Yeltsin no sólo recibió un masivo apoyo de los trabajadores sino también hizo una gran votación en los barrios habitados por los altos funcionarios del partido y por militares. En Moscú, también fue derrotado el segundo secretario local, en tanto que el alcalde, Valery Saikin, no alcanzó el 50% de los votos y deberá competir en una segunda vuelta. “En Leningrado, aún dominada por un aparato partidario conservador, el secretario local, Anatoli Gerasimov, logró sólo el 15% de los votos y fue derrotado por el ingeniero naval, Yuri Boldyrev, que obtuvo el 74%" (International Herald Tribune, 28/3/89). Tampoco alcanzaron su postulación en Leningrado ni el alcalde, ni su adjunto ni un miembro suplente del todo poderoso buró político nacional, al no lograr el 50% de los votos a pesar de presentarse como candidatos únicos (!). Esto pone en evidencia no sólo el repudio de los trabajadores a los burócratas puestos a dedo por Gorbachov sino la fractura de la propia burocracia, que va más allá del aparato partidario, en relación con la situación y la política oficial. El mismo fenómeno se repitió en la segunda república de la URSS, Ucrania, en cuya capital, Kiev, fueron derrotados el alcalde y el secretario local del PC. En las repúblicas del Báltico se impuso ampliamente una alianza entre los movimientos nacionalistas locales y las fracciones del PC de Gorbachov. Así resultaron elegidos los secretarios generales del PC de Estonia y Lituania, Vaino Vialas y Alguirdas Brazauskas, "con muy buenas relaciones con el Frente Popular” (Clarín, 28/3/89), pero fueron derrotados el segundo secretario del PC lituano, así como el jefe de Estado, el primer ministro y el ministro de justicia. “La lista de perdedores es asombrosa. Incluye al comandante en Jefe de la región militar de Moscú, al alcalde de la ciudad, al primer ministro de Lituania, al jefe de la KGB de Estonia, al almirante de la flota del norte, al comandante de las fuerzas en Alemania del Este y muchos otros” (IHT, Ídem). El repudio popular a los candidatos nombrados oficialmente fue tan grande que donde se presentaban como candidatos únicos no lograron el 50% de los votos. En Armenia, por su parte, donde los líderes que encabezaron la movilización popular antiburocrática del último año fueron proscriptos, la abstención fue calculada por la corresponsal de la agencia oficial Novosty en “la mitad del electorado mientras que la madre del dirigente local Martin Martorosian, la estimaba en un 70%” (La Nación, 28/3). ¿Estructura alternativa? La reforma electoral, que permitió la presentación de varios candidatos por distrito, pretendió encauzar en forma “ordenada" una “democratización" que, lejos de cuestionar la dominación de la burocracia, anclará aún más su legitimidad en el establecimiento de un “estado de derecho”. Tuvo lugar así un enfrentamiento electoral entre camarillas de la burocracia, salvo excepciones. El 85% de los candidatos eran miembros del PC, una cifra incluso mayor que en las anteriores elecciones que se realizaba con el sistema de candidato único. En 380 sobre 1.500 circunscripciones (un cuarto del total) este viejo sistema del candidato único siguió en pie. De las 2.250 bancas que forman el Congreso de Diputados del Pueblo sólo estaban en disputa 1.500, porque los otros 750 diputados fueron “designados” por las llamadas “organizaciones intermedias”, todas ellas controladas por la burocracia. Sin embargo, la disputa dentro de la burocracia está lejos de “ordenarse". A caballo de la impasse económica y social han florecido los choques entre las burocracias “ministeriales" y las “regionales" o las económicas y las políticas por la redistribución de privilegios y de poder que plantea la reestructuración encarada por Gorbachov. Una pequeña punta de este gigantesco témpano quedó al descubierto en el juicio a la llamada “maffia uzbeka", con fuertes ramificaciones en toda la URSS, a la cual se le imputó una defraudación por unos 6.400 millones de dólares. Para algunos analistas, los resultados de las elecciones deben entenderse en el sentido de que “Gorbachov está creando una estructura paralela aparte del partido con la cual embestirlo y hasta eventualmente reemplazarlo” (The Washington Post, 29/3/89). A su manera y con distintos objetivos sociales, Gorbachov estaría repitiendo la experiencia maoísta de la Revolución Cultural china de la década del 60, algo que ya señalamos desde estas páginas. De todos modos, las reformas políticas del año pasado entronizaron la figura de un todopoderoso Presidente de la Nación, a cuyo cargo quedan la segundad, la defensa y las relaciones exteriores y que Gorbachov espera asumir con un mandato irrevocable de 5 años y reelegible. El líder soviético pretende erigirse así en un árbitro omnipotente entre el PC y las masas, a la vez que mantiene su cargo de secretario general del PC. Esta concentración de poderes en el marco de un Estado totalitario ha sido calificada por el disidente pro Gorbachov. Andrei Sajarov, como “una locura” (ídem) La amplitud de la derrota de los candidatos oficiales y el repudio a aquellos que se presentaban como únicos candidatos “sembró un tal desconcierto en los medios políticos soviéticos que la prensa moscovita se abstuvo de comentar ese escrutinio marcado por numerosas sorpresas” (La República. Montevideo, 29/ 3/89). El comentario tardío de Pravda fue que los resultados de las elecciones requerían “un profundo y muy serio análisis por parte de las organizaciones del partido” (El Cronista Comercial, 28/3/89). Esto es un signo de próximas purgas que pondrán de relieve los profundos desgarramientos que sacuden a la capa burocrática que monopoliza el poder. Un terreno de disputa inminente será seguramente las elecciones del futuro Soviet Supremo, que según la reforma política del año pasado estará compuesto por dos cámaras de 271 diputados cada una, renovables en un quinto cada año y que deberá ser elegido por los 2250 diputados del Congreso del Pueblo recientemente electos. Boris Yeltsin ya denunció que “los mecanismos de elección (para el Soviet Supremo) nadie los conoce hasta ahora”, añadiendo “su temor de que los miembros del Congreso se vean obligados a ‘sólo aprobar' una lista de 542 nombres designados previamente” (Clarín, 28/3/89). Este Soviet Supremo, pese a la similitud de nombres nada tiene que ver con el poder de los soviets, pues tiene un período limitado de actuación anual; sus miembros no rinden cuenta ante nadie ni son revocables. Su elección indirecta les quita representatividad popular y está sometido a un todopoderoso poder ejecutivo. Movilización popular Aun cuando la disputa electoral se dio básicamente entre sectores de la propia burocracia, ella fue el marco de una creciente movilización popular, que tomó la forma de un repudio a los privilegios y un reclamo de igualdad social, exactamente lo contrario de lo que plantea Gorbachov con su perestroika. La decisión de lanzar una huelga general en Moscú en caso de un fraude electoral es un síntoma de movilización potencial. Los reveses electorales han sido tomados como una advertencia por Gorbachov y por la burocracia del PC. Se teme que la crisis política lleve a las masas a plantear con audacia la supresión de los derechos políticos de la burocracia; reelección en los soviets; legalidad a todos los partidos obreros; libertad e independencia de los sindicatos; comités de fábrica y control obrero de la producción; abolición de los privilegios de los funcionarios y un salario que no sea superior al de los obreros mejor remunerados.

5 de abril de 1989
Uruguay: Quién le teme al triunfo “verde”

Cualquiera sabe que el diario La Nación es un termómetro fiel de la política de la burguesía y hasta de su estado de ánimo. Por eso resulta por demás interesante el artículo de su corresponsal en Montevideo (2/4), que se refiere al referéndum del próximo 16 de abril, en el cual se habrá de votar sobre la vigencia o no de la ley de impunidad, aprobada en 1986, la cual declaró caducos los juicios iniciales contra los militares que cometieron delitos contra los derechos humanos bajo la dictadura militar de aquel país (1973-85). El mencionado corresponsal comienza por presentar el problema desde un ángulo muy concreto: (en) “Uruguay, dice, temen el triunfo ‘verde'", que es el color de la boleta que representa el rechazo a la ley de impunidad. El periodista utiliza un concepto general para reflejar, por supuesto, las aprensiones que son exclusivas de la burguesía y de los sectores reaccionarios. En efecto, la opinión reservada de los medios oficiales y de las fuerzas armadas uruguayas es que el voto “verde" se impondrá en la consulta que debe realizarse dentro de diez días. De acuerdo con algunas encuestas el “verde” derrotará al “amarillo" (ratificación de la impunidad) por 65 a 35 en Montevideo, una diferencia que los resultados en el interior del país no alcanzarán a revertir. “La presunción (es), dice La Nación, que a estas horas pudiera ser tarde para revertir el voto en la capital...”. Más precisamente, “el gobierno está dando muestras de temer seriamente que el referéndum del 16 del actual revoque la ley de caducidad”. La derrota de la ley de impunidad por la vía del plebiscito significaría a no dudarlo una victoria política democrática de los trabajadores contra el gobierno, los partidos patronales y el imperialismo. Reabriría una crisis política que se dio prematuramente por cerrada. Desnudaría el carácter reaccionario del parlamento y de los partidos tradicionales del país, que votaron en su momento la aberrante ley que sería derogada mediante el voto popular. Si se tiene en cuenta la enorme presión que se está ejerciendo sobre el electorado para que ratifique la impunidad, la victoria “verde” sería una auténtica hazaña del pueblo hermano. En contradicción con esto, sin embargo, la perspectiva que estaría causando zozobra en los círculos capitalistas de Uruguay, no le quita el sueño al corresponsal mitrista. A boca de jarro, el periodista le dispara al lector lo siguiente: “Líber Seregni (presidente del Frente Amplio) admitió que la anulación de la ley de caducidad (de los juicios) demandará una solución política a la situación emergente”. El corresponsal emplea el término “anulación” de la ley, en lugar del de “derogación”, porque tanto blancos como colorados interpretan que el voto “verde” anularía la ley con relación al futuro pero no deroga sus efectos en el período que tuvo de vigencia. Si se acepta esta versión, el plebiscito sería una descomunal estafa, ya que no tendría ningún significado práctico contra los militares acusados por torturas, secuestros y homicidios. El parlamento uruguayo acaba de establecer, precisamente que cualquier otro referéndum que se realice en el futuro sólo tendrá alcances anulatorios de las leyes que cuestione, pero no efectos derogatorios de los beneficios que haya otorgado, lo cual permite que la Corte Suprema de Justicia adopte este criterio ahora, para determinar los alcances del referéndum del 16 de abril. Pero además de este fraude está la posición del FA. Según el corresponsal de La Nación, “(Seregni) no ha dejado que se cuele ningún indicio de su pensamiento sobre el particular, pero es evidente que sabe que la anulación (sic) de la ley dejaría un vacío que deberá llenarse indefectiblemente con algo de dimensiones muy parecidas a las del faltante". No es completamente cierto, sin embargo, que Seregni no haya dejado ninguna pista respecto a sus intenciones. En declaraciones recientes, planteó “un amplio cambio de ideas de todas las fuerzas políticas y sectores sociales... para encontrar una salida política”, que vislumbra en términos de “sanción de una ley que determine con precisión cuáles son los delitos que deben ser juzgados… (pues) será imposible investigar la totalidad de las denuncias", además de que habría que tener presente la caducidad de los delitos como consecuencia de su prescripción (La República, 26/2). Es decir que el Frente Amplio se presta a desconocer al alcance del voto “verde”, que sin embargo propugna, mediante un acuerdo nacional bajo forma de ley, que establezca una limitación decisiva al juicio de los militares acusados por delitos de lesa humanidad. La posición del FA le hace decir al hombre de La Nación que “Lo extraordinario del caso es que cualquiera fuere el acuerdo... la campaña del Frente Amplio por el referéndum y la anulación (sic) de la ley de caducidad no habría tenido sentido alguno”. ¡No se puede menos que coincidir! El FA fue llevado de mala gana a impulsar un referéndum para hacer frente a la presión democrática del pueblo, pero de ningún modo con la perspectiva de derrotar al Estado burgués. Pretendió agotar la experiencia popular, desangraría, desviándola por los laberintos de las maniobras, acuerdos y nuevas leyes, en un intento sinuoso y contrarrevolucionario por reconciliar las presiones del pueblo con los intereses del Estado y de su cuerpo de oficiales. Estas evidencias explican por qué el FA y su agente en el movimiento obrero, la dirección del PIT-CNT, confinaron la lucha contra la impunidad al procedimiento parlamentarista del referéndum durante un año y medio, oponiéndose entre tanto a respaldar esta lucha mediante la acción directa de las masas En oportunidad de la sanción de la ley a fines del 86 el FA hizo terribles esfuerzos por llegar a un acuerdo con el Partido Nacional en favor de una ley que dejará impune a la inmensa mayoría de los mandos, pero admitiendo alguna suerte de adjudicación de responsabilidades a algunos jefes de las fuerzas armadas, y aun esto luego de una suspensión de los juicios por un año. “Así las cosas, concluye son soberbia fundada el corresponsal de La Nación, resulta difícil discernir que será más perjudicial para el Frente Amplio: si un fracaso o un triunfo en el referéndum..."(!!) Efectivamente, la política y la perspectiva de la izquierda pequeño burguesa uruguaya coincide con una derrota del referéndum, la cual piensa procesar de cualquier manera luego de abiertas las urnas. Todos le “temen” al triunfo “verde”, no sólo los representantes políticos de los grandes explotadores. Si se sigue a La Nación, estos no “temen” incluso realmente nada, pues entienden poseer los recursos jurídicos y violentos necesarios para privar de alcance a la derogación de la ley de impunidad y cuentan además con la colaboración del FA Esta circunstancia explica las formas “civilizadas” con que ha desarrollado su campaña hasta ahora la burguesía: el Partido Nacional poco interviene en ella aunque la mayoría de sus fracciones apoyan el voto "amarillo" Quién realmente le teme al voto “verde” ¡es la dirección del FA!

5 de abril de 1989
Siguen las huelgas en Brasil

Continúa en Brasil la tendencia huelguística que antecedió, y luego prolongó, el reciente paro general del 14 y 15 de marzo. En un “año electoral”, este impulso huelguístico constituye un testimonio de la disposición de las masas a tomar en sus manos la solución de sus problemas, saliendo al paso de este modo a la pretensión de encaminarlas por las sendas ‘‘constitucionales”. En Recife los conductores y cobradores de ómnibus entraron en huelga en reclamo de un 80% de aumento salarial. La adhesión fue total pues sólo circuló el 2% de los 1.500 ómnibus. También hubo importantes piquetes de huelga. En Río, cinco millones de cariocas quedaron sin transporte por la huelga de los colectiveros y de los trenes urbanos. En Minas Gerais la adhesión a la huelga en la empresa de electricidad ha ido creciendo al punto de “amenazar el abastecimiento eléctrico de todo el eje industrial del sudeste”. En Campinas, estado de San Pablo, hubo enfrentamientos entre los metalúrgicos de la Singer y la Policía Militar, que dejó varios heridos cuando la policía pretendió impedir una asamblea obrera. Dos grandes plantas siderúrgicas de Belo Horizonte estuvieron ocupadas desde el 14 de marzo En la estatal Belgo-Mineira se logró un acuerdo por el cual la patronal accedió a incrementar los salarios un 26% (el mayor aumento logrado por el gremio hasta ahora en todo el país), a reincorporar a los directores obreros despedidos y a descontar los días de paro en seis meses. En la Mannesmann, en cambio, la situación se mantuvo tensa durante toda la semana pasada, como consecuencia del cerco montado por la policía militar y de la disposición de los trabajadores a impedir el desalojo violento. "Los trabajadores aparecían con los rostros cubiertos, con barras de hierro en las manos y afirmando que ya habían colocado barriles de combustibles en lugares ‘estratégicos’, listos para ser detonados. En caso de ataque, los altos hornos serían desactivados, lo que presupone un riesgo de daños Irremediables” (El periodista, 24/3). Los trabajadores desocuparon la planta cuando la patronal tuvo que prometer un acuerdo similar al firmado en la Belgo. “Pero Mannesmann puede volver a parar, al negarse la empresa a otorgar el 26%...el presidente del sindicato lo consideró una traición y confirmó la posibilidad de retomar las medidas en la asamblea a realizar” (O Estado, 28/3/89). Las negociaciones del gobierno con las burocracias sindicales de la CUT y de la CGT se encuentran, por su lado, en un completo impasse. El gobierno no ofrece más de un 13% de reposición de los salarios, cuando las pérdidas provocadas por el “plan verano” fueron del 50%. Esta situación se agrava en virtud del creciente aumento del costo de vida desde enero. Las remarcaciones de precios están a la orden del día a pesar del “congelamiento” oficial. En estas circunstancias, el gran capital está presionando al gobierno y en especial al parlamento a reglamentar el derecho de huelga y especialmente a impedir los piquetes y las ocupaciones de fábrica, algo de lo que se ha hecho eco la gran prensa. La burocracia sindical amenaza ahora con declarar otro paro general pero no toma ninguna medida que concrete el planteo Es evidente que los paros aislados no tienen consecuencias prácticas. La burocracia se orienta a salir de este impasse no por medio de la huelga general sino por acuerdos por ramas, en el marco de una prometida “libre negociación de los convenios”. El corresponsal de El Periodista, un viejo democratizante, ha tenido que escribir que "Las Imágenes de obreros dispuestos a cualquier tipo de sacrificio en defensa de sus reivindicaciones quedaron grabadas en la conciencia nacional” (El Periodista, ídem). Ese es el fenómeno dominante de la situación política brasileña.

5 de abril de 1989
Chaco: Huelga general para apoyar a los docentes en huelga
Redacción

La asamblea provincial de ATECH resolvió, por unanimidad, rechazar una nueva propuesta salarial del gobierno, reafirmar la huelga y marchar desde toda la provincia sobre Resistencia para concentrarse frente a la casa de gobierno hasta la resolución del conflicto La semana última el frente único de Baroni —gobernador— y la lista Celeste garcettista se empeñó a fondo en la quiebra de la huelga El gobierno provincial publicitó ampliamente su “última propuesta” que, en rigor, no significaba un peso de aumento: por un lado se acrecentaba el básico de 2 .500 a 2.700 y por otro se descontaba la mitad de los días caídos — la huelga lleva un mes. En forma conjunta el gobierno y la lista Celeste martillaron por la aprobación del acuerdo. El Frejudepa movilizó hombres y recursos para quebrar el espíritu de lucha de la docencia chaqueña. Un comunicado conjunto del Pl, la Democracia Cristiana y el PTP denunció a los docentes por elegir el camino “contrario" al tomado por la burocracia de CTERA, “escondiendo a los culpables de la crisis de la educación y provincializando el conflicto" (Norte, 1/ 4). Monumento al forraje, no vacilan en atacar a los docentes después de haber bendecido el más colosal desvío de fondos hecho por el gobierno provincial con los recursos del impuesto a la nafta y los cigarrillos votados para mejorar el salario docente. La asamblea de San Fernando San Fernando es el distrito que nuclea a Resistencia, Barranqueras y su zona de influencia, es decir a la mayoría de la docencia organizada. Aquí es donde se concentró la ofensiva del gobierno y la burocracia para dar vuelta a la huelga. En asamblea realizada el viernes 31 la maniobra oficial se desmoronó al conocerse los mandatos votados en las escuelas: 1.247 docentes votaron por la continuidad del paro, 557 por el levantamiento si no se descontaba un solo día y 103 por el inicio de las clases y la aceptación de la propuesta del gobierno (moción de la Celeste). Los 557 votos reflejan la prédica rompe-huelga desde la propia dirección de la seccional de San Fernando. Un sector de la agrupación 11 de setiembre (orientada por el PC) reclamó la renuncia de Sergio Romero y Zulema Casanova, cabeza de puente del garcettismo en la conducción del distrito, por su conducta divisionista. El planteo fue ovacionado, pero los dirigentes de ATECH y el propio dirigente máximo del PC —Taba-res— no impulsaron el relevo, llevando la asamblea a un impasse y evitando la expulsión de los agentes de la derrota. “Ocupar hasta vencer” Cuando esta semana más de 7.000 docentes se congreguen frente a la casa de gobierno del Chaco y llamen a la movilización solidaria al pueblo, el conflicto habrá entrado en una fase crucial. Luego de una huelga granítica de más de un mes, de una marcha blanca que congregó 5.000 trabajadores, de esta ocupación multitudinaria del centro del poder político provincial, ¿qué más se les puede pedir a los docentes chaqueños? Es necesario convertir a esta huelga en huelga provincial de todo el movimiento obrero. En todo el último período la perspectiva de un movimiento huelguístico común, junto a los municipales y los empleados públicos, estuvo planteada una y otra vez. Los agentes del gobierno provincial en los sindicatos trabajaron activamente para impedir un frente común de lucha que hubiera colocado a Baroni al borde de la derrota. Una semana atrás, 7 distritos del sindicato municipal se mantenían en huelga pero Sampayo, secretario general, participó del plenario de delegaciones regionales y trajo la orden de Menem y Ubaldini de imponer la paz social en la provincia. Arregló por chauchas y levantó el conflicto. Pero nada está perdido: la insatisfacción frente a salarios que rozan el “mínimo vital y móvil” y una carestía en flecha, es generalizada. No casualmente los trabajadores han protegido con su adhesión la huelga docente y el gobierno provincial reclama infructuosamente que “lleven sus chicos a las escuelas" para enfrentar a las maestras. Sí, “ocupar hasta vencer” y reclamar la huelga general provincial hasta arrancar la victoria de los “docentes de hierro".

5 de abril de 1989
Uocra – Neuquén: ¡Gran victoria clasista contra la burocracia de Carlos Menem!
Redacción

Cuando la Junta Electoral confirmó el triunfo sin atenuantes de la lista antiburocrática Naranja-Violeta (1.788 votos) quedó en claro que el trabajador de la construcción había votado contra todos los que actuaron en la conducción de la Uocra Neuquén en los últimos cuatro años, cualquiera fuese el disfraz usado para el comicio. La burocracia se presentó fracturada en cuatro listas, pero cada una de ellas estaba inspirada por los responsables del desquicio producido en el sindicato: Selesky, el “flaco” Ojeda o el “petiso" Ojeda. La Azul, ligada al peronismo renovador, salió segunda, con 1.282 votos, luego la Franja Verde-Blanca-Celeste, que postulaba a Salesky —hoy recostado en las 62— con 892 votos. La Celeste y Blanca, otro fraccionamiento burocrático obtuvo 565 votos, y quedó última la Amarilla, del MPN, con 377 votos. El sapagismo invirtió sumas millonadas en la campaña electoral de su lista, pero ¿quién hace olvidar a los obreros de la Uocra las veces que fueron apaleados por la “policía brava” de Don Felipe? Los datos totales encubren una derrota aún más aplastante de las fracciones burocráticas, porque en las grandes obras la Naranja-Violeta prácticamente duplicó en votos a la Azul. En Neuquén Capital tuvo 480 votos contra 219, en Piedra del Águila 840 contra 520. Esta victoria por robo se produjo incluso allí donde no estaban presentes los hombres de la lista antiburocrática. En numerosas obras, con delegados burocráticos que suponían que contaban con la unanimidad de los votos, la votación Naranja-Violeta superó holgadamente al resto. Es que, como dice un compañero al que reporteamos a continuación, "la burocracia había tocado fondo”. La Uocra Neuquén se había convertido en un edificio ocupado por un conjunto de parásitos: sin obra social, sin la organización del más mínimo reclamo ante las patronales, éstas a la ofensiva, infestando las obras de contratistas para desembarazarse de toda responsabilidad en materia de salario y condiciones de trabajo. El triunfo en la Uocra Neuquén sacó a luz el brutal proceso de descomposición burocrático, que es general en todo el gremio, pero se agrava aquí por la tradición combativa y la radicalización de los trabajadores del Neuquén. Los “cuerpos orgánicos” de la Uocra Neuquén eran fantasmas, que volaron sin contemplaciones no bien los trabajadores pudieron expresarse. El aislamiento y la crisis de la burocracia la llevó a un fraccionamiento tras otro y 24 horas antes de la presentación de listas se seguían cambiando dirigentes como figuritas de una lista a otra. Fue esta profunda división burocrática la que posibilitó la elección de una Junta Electoral con presencia de la izquierda y finalmente la realización de los comicios más democráticos en la historia de la Uocra Neuquén. Se votó sin padrones fraudulentos y con recibo de sueldo sufragaron 5.000 trabajadores, el 50% del padrón estimado (cuatro años atrás habían votado 1.200, sobre un padrón aproximadamente igual). La contienda electoral fue un aspecto de un proceso más amplio, que se expresó en asambleas que dieron por tierra con varias internas oficialistas y donde se comenzaron a plantear los reclamos del gremio. Es decir que abrió un proceso de recomposición del activismo, duramente golpeado luego de la derrota de la huelga de Piedra en el 87 y los despidos en masa del período posterior. El dato político relevante es que en la Uocra Neuquén fueron barridos los hombres de Menem, que iban en cada una de las cuatro listas burocráticas. A ningún trabajador de la Uocra se le escapa que la lista a la postre triunfante era una lista e izquierda. La burocracia podrá argumentar que el 60-70% de los obreros de la Uocra Neuquén son chilenos, expresan “otra evolución política” y no votan el 14 de mayo, pero serán sólo palabras frente a la realidad granítica de que la crisis de los sindicatos burocratizados está dando paso a una tendencia a la fractura abierta de los trabajadores con la burocracia sindical. Ahora vendrán las zancadillas y los bloqueos de la burocracia nacional y provincial contra la nueva conducción y el debate sobre la puesta en pie de la Uocra Neuquén. Esto llevará a una delimitación en el seno mismo de la joven directiva, en la que el bloque mayoritario responde a Izquierda Unida. Lo que está ya planteado, es la necesidad del relevo de todos los delegados burocráticos, para dar ¡aso a una representación genuina y de lucha en las distintas obras. Es decir, cumplir con el mandato que surge de las urnas y debilitar a fondo el elenco de arribistas dispuestos a servir a la burocracia caída. Lo que va a leerse es un reportaje a Ricardo Toro, ex delegado en Alicurá, Piedra del Águila y Dicasa y René Jara, activista, ambos forjadores del triunfo de la Naranja Violeta, ambos miembros de la agrupación Lucha Obrera Lista Morada Nacional. Toro y Jara asumieron la representación de Ceferino Torres, miembro del secretariado de la nueva conducción Naranja Violeta, que se encontraba en San Martín de los Andes (Torres es colaborador gremial en esta ciudad, en la que la Naranja Violeta triunfó de modo aplastante, 75 votos contra 9 de la Azul). “Ganamos porque los trabajadores quieren terminar con la burocracia sindical” Hablan Ricardo "oso" y René Jara, activistas de la Naranja-Violeta P.O.: ¿A qué atribuyen Uds. el triunfo de la Naranja-Violeta en la Uocra Neuquén? Jara: El triunfe de la Naranja-Violeta no es inesperado. Se debe fundaméntate ente a la tendencia de los trabajadores a terminar con la burocracia sindical, a romper con Selesky, con la gente del menemismo, que son la vieja burocracia que hay en el sindicato. Toro: Se ha reflejado acá una situación muy clara. La burocracia misma no ha sido capaz de garantizar la elección con todo el aparato a su disposición El compañero vio en esto que la burocracia estaba tan repodrida que no había otra solución que votar la lista Naranja-Violeta. Pienso que la burocracia, aquí, en Neuquén tocó fondo, no tiene más cabida en el movimiento obrero de Neuquén P.O.: Ahora, Toro, vos decías que en el periodo previo a la elección, en varias obras y después de un cierto reflujo en la base obrera de la Uocra se empezaron a producir cambios internos por reacción de la base. ¿Cómo fue esto? Toro: A un cierto tiempo de la elección, hace 20 días, la burocracia tenía delegados en varias obras y fueron cayendo paulatinamente, la misma base los fue repudiando y los fue dejando en el camino y esto fue dando una tendencia de que los compañeros ya no querían saber absolutamente nada ni con Selesky ni con la burocracia sindical En 20 días cayeron tres comisiones internas que manejaba Selesky, que eran Techint, Villa La Angostura y Paihuen -San Martín de los Andes donde los compañeros repudiaron unánimemente al delegado porque no servía como delegado y aparte porque estaba con Selesky a quien ellos veían como la burocracia más podrida de acá de la provincia Se dio un hecho fenomenal porque los mismos compañeros reaccionaron frente a todo esto y fueron volteando antes del comicio comisiones de Selesky. P.O.: ¿Cómo se forma la Naranja-Violeta y cómo participa en ella el activismo? Jara: La Naranja-Violeta se forma como producto de las conversaciones entre las diferentes agrupaciones sindicales de Neuquén, principalmente las de izquierda. Y es el reagrupamiento de los trabajadores para formar una dirección combativa, una dirección de lucha que trate de canalizar los reclamos de los trabajadores, las reivindicaciones del trabajador. Toro: Es cierto lo que dice el compañero. En San Martín de los Andes, esto se ve claramente, donde Ceferino Torres es el colaborador gremial y tiene un gran apoyo, ahí la Lista Naranja realmente arrasó en las elecciones justamente por eso. P.O.: SI Uds. quisieran hacer una comparación entre el proceso de la Naranja que lleva a Selesky en el 85 y lista Naranja-Violeta, ¿cuál sería? Toro: La comparación es que esta lista es netamente de izquierda. En su momento, la lista de Selesky era un reagrupamiento de diferentes corrientes políticas, no era una corriente de izquierda sino que era de todos los partidos políticos donde... como se dice vulgarmente era una "bolsa de gatos" donde nadie sabía quién era quien, y esto tiene una gran importancia porque el trabajador que votó a la Naranja sabía exactamente que era una Lista de Izquierda y que no iban nada más que compañeros de izquierda. P.O.: ¿Cuál es la participación de Lucha Obrera-Lista Morada en la actual Comisión Directiva recientemente electa y cuál fue en dos palabras la campaña electoral de la Morada? Toro: El compañero Ceferino Torres está en el secretariado y el compañero González es vocal titular. La campaña fue intensa, más que nada en el sentido de que somos una agrupación clasista y contamos con nuestra fuerza, no teníamos una gran publicidad porque todo lo hicimos a fuerza de pulmón y es así que estas luchas son verdaderas porque acá no hay nada que sea camuflado sino que sale de las mismas bases donde nosotros dijimos es necesario hacer la agrupación Lucha Obrera y empezar a luchar por un gremio combativo y en eso estamos. P.O.: Desde la formación de la Naranja-Violeta, donde confluyen el PC, el Mas y el PO, prácticamente definida a finales de año, hasta ahora han ocurrido hechos como La Tablada o La Marcha de las Madres que dieron lugar a una serie de realineamientos que conmovieron profundamente a la Izquierda. ¿Cómo reaccionó el activismo de la Naranja-Violeta ante estos hechos? Toro: Yo he tenido experiencias con compañeros del Mas que eran de fierro en su momento y difieren ahora profundamente con la dirección del Mas y se han ¡do de sus filas por las posiciones que tuvieron con lo de La Tablada. Ellos no justifican de ninguna manera que el Mas vaya al Ministerio del Interior diciendo que apoya a los militares con el golpe de La Tablada, eso para los militantes del Mas fue un terrible golpe bajo y acá en Neuquén se ha ido mucha gente que era importante, que realmente trabajaban y ahora coinciden con las posiciones del PO. Pero que están indecisos en reagruparse para seguir luchando. Jara: No haber acompañado a las Madres de Plaza de Mayo en la marcha y no haberse plantado en un mismo terreno con las posiciones que planteaban las Madres, fue la gota que derramó el vaso de Neuquén. P.O.: ¿Qué perspectivas le ven a la lista de aquí para adelante? Toro: Primero y principal acá hay que hacer un reagrupamiento de todo el activismo. El gremio está dividido en 20 mil pedazos y la primera tarea fundamental es unificar el gremio para dar una gran lucha dentro de la provincia No hay otra alternativa la Lista Naranja-Violeta tiene que hacer el trabajo de reagrupamiento para sacar a toda la burocracia podrida que queda en las obras, en estas elecciones se reflejó que ningún delegado en la provincia de Neuquén realmente sirve Porque si no ¿cómo se entiende que en ninguna de las obras de Neuquén ganaron los delegados de la burocracia? La primera tarea fundamental que tiene que hacer el sindicato es llamar a elecciones en todas las obras de Neuquén para reagrupar a los verdaderos compañeros combativos. Jara: También hay que remarcar que si bien la Naranja-Violeta está formada por tres agrupaciones de izquierda, el papel fundamental lo tiene que garantizar la agrupación Lucha Obrera-Lista Morada Nacional porque es la alternativa verdadera de lucha de los trabajadores.

5 de abril de 1989
Zamora y Vicente se pintan la cara

La dirección del Mas ha descendido el último peldaño de la degeneración política. Sin mosquearse, acaba de franquear un nuevo paso en su alineamiento político con el Estado y con la represión “carapintada”, que se manifestara en oportunidad de la masacre de La Tablada. En esta ocasión, siempre es pedagógico recordarlo, Luis Zamora se apresuró al ministerio del Interior a expresarte al gobierno la solidaridad política del Mas, cuando los “carapintadas” estaban aún en plena “faena". Dos meses más tarde, los dirigentes del Mas llamaban a boicotear la marcha de Madres contra la militarización y las leyes represivas que habían sido horneadas por las bombas de fósforo lanzadas el 23 de enero. Nadie le trazó a la dirección del Mas la línea divisoria; ella se la dibujó sola. Eligió el campo de la reacción política, no solo por presión sino por vocación. Pero ahora la dirección del Mas se ha superado incluso a sí misma. Su consigna del momento es: “Defender legalmente a los atacantes es reclamar su libertad... estamos en contra de defenderlos”. El abogado de los “derechos humanos” ya le ha sacado a este tema todo el jugo que podía favorecer su carrera política; el puesto de diputado, ahora, depende de su servilismo para con la represión. Los dirigentes del Mas aún piden la “Investigación de La Tablada”, pero no necesitan de ella para reclamar la condena de los atacantes. Tampoco esperan a que se pruebe la culpabilidad de los acusados en un juicio impecable; al igual que a los “carapintadas", el “estado de derecho” los tiene sin cuidado. Ahora está claro que cuando la dirección del Mas le reprochaba a Madres de Plaza de Mayo el no levantar la consigna de juicio y castigo a todos los culpables, se estaba refiriendo al castigo de los militantes del MTP. Es a esto que la dirección del Mas llama mantener las banderas históricas. Esto es algo más que una sutileza, porque nadie que mantenga la continuidad de la lucha contra el aparato represivo del Estado puede coincidir con éste, como coincide la dirección del Mas, siquiera por un momento. Para los dirigentes del Mas, la condena judicial de los militantes del MTP se justifica por completo, porque lo contrario, su defensa, “solo puede hacerse, dicen, sobre la base de reconocer que algún aspecto del asalto a La Tablada fue reivindicable o progresivo”. De acuerdo con este raciocinio, si así se lo puede llamar, la solidaridad mutua de los militantes populares, contra la represión estatal debería estar condicionada, en cada oportunidad, a un acuerdo político unánime sobre la naturaleza de la política de cada uno de ellos. Está claro que si la solidaridad debe pasar primero por esta clase de exámenes, ella ha quedado concretamente liquidada. La dirección del Mas no se limita a pedir cárcel para los activistas del MTP; va más lejos aún al sentar una doctrina divisionista sobre la unidad popular frente al Estado burgués Precisamente, la solidaridad popular frente al Estado burgués debe ser incondicional; condicionarla significa plantar en el seno del pueblo que lucha la gangrena de la delación policial. Desde el momento en que pide la condena criminal, la dirección del Mas está obligada a considerar “progresiva” la delación de los criminales. Cuando a Vicente se le preguntó recientemente si denunciaría a gente ligada al MTP en el caso de que perteneciera a Izquierda Unida, respondió que en IU no hay gente ligada al MTP... Como se ve, Vicente sacó con mucha anticipación las conclusiones que se derivan de la doctrina de los dirigentes del Mas. ¿Quién se hubiera imaginado hace un tiempo que Vicente y Zamora alcanzarían tal grado de “homogeneidad” política? Para los dirigentes del Mas “ningún aspecto” de la acción del MTP es “reivindicable”. Pero esto no solo depende de lo hecho por el MTP, depende también de la estrategia y de la política de quien critica esa acción. Para una dirección carrerista y arribista no hay nada de “reivindicable” en alguien que se juega la vida, independientemente de que protagonice una acción política irresponsable. Para una dirección revolucionaria es, sin embargo, “reivindicable” la disposición a entregar la propia vida en la lucha por un ideal. También es “reivindicable” la decisión de pasar de las denuncias verbales a los hechos frente a los que no pasan nunca del charlatanerismo. Los dirigentes del Mas no encuentran nada “digno” en la acción del MTP porque son ellos quienes carecen de dignidad. Poner de relieve el aventurerismo político y las alusiones democratizantes del MTP constituye un juicio sobre el conjunto de la política de éste, de ninguna manera supone condenar los propósitos morales y las intenciones generales de sus miembros. Los dirigentes del Mas no perciben nada “reivindicable” en la acción del MTP que justifique defender, no la política de éste, sino su libertad frente al Estado burgués, por la simple razón de que para ellos, los sucesos de La Tablada habrían perturbado el festín electoral que calculaban hacer el 14 de mayo. La condena judicial que la dirección del Mas pide para los sobrevivientes del MTP, es un intento último que ella realiza para salvar su aspiración a meter un diputado en el próximo parlamento. Los dirigentes del Mas son muy “francos” Dicen que “no confían en la justicia burguesa", lo que en este caso debe entenderse en el sentido de que ella sería excesivamente benigna con el MTP. Ante una “justicia popular", dicen, pedirían la cárcel para quienes pretendieron copar La Tablada. Pero si hubiera “justicia popular” en La Tablada no habría “carapintadas”. La “justicia popular” solo sirve para enmascarar la exigencia de que la justicia del Estado burgués condene con fuertes penas a los asaltantes del cuartel. Los dirigentes del Mas se han convertido por sí mismos en fiscales del alto mando militar y en verdugos de sus compañeros —porque hasta el día anterior buena parte de los asaltantes se codeaba por las mismas oficinas que los dirigentes del Mas. Los dirigentes del Mas han tomado prestada la caracterización del MTP del vocero de Alfonsín, José Ignacio López. Son “delincuentes” —dijo éste-no estamos en presencia de una acción política. ¡Qué bajeza! En un país que presenció tres levantamientos militares, el intento de copar un cuartel, con la certeza o presunción de un cuarto levantamiento, no sería una acción política. La sustracción de 50.000 ejemplares de varios libros, en perjuicio de la editorial El Yunque, perpetrada por Moreno en 1976, al amparo de la dictadura militar, fue, en cambio, un gesto de cuño marxista. La negativa a reconocer el carácter político de todo lo ocurrido en La Tablada tiene como propósito ocultar la naturaleza política que tuvo la decisión de reprimir. Un hecho delictivo común o no tan común no requiere de un decreto reservado del Poder Ejecutivo ni un pacto con el alto mando militar, ni las garantías de que los represores no serían interrogados por la Justicia con posterioridad. Como consecuencia de su propia miopía, ésta sí típicamente criminal, la dirección del Mas ni siquiera cree que exista un proceso de militarización del Estado. Pero: ¿y si fueran delincuentes? La delincuencia es un fenómeno social, y es en este carácter que debe apreciarlo un marxista. La delincuencia tiene por fondo histórico la propiedad privada. Al condenar indiscriminadamente a la delincuencia, los dirigentes del Mas revelan su vocación de fiscales del Estado. Aun si lo de La Tablada hubiera sido una acción delictiva, es decir, donde estuviera cuestionada su motivación general, antes de condenar a sus protagonistas habría que investigar los antecedentes y circunstancias de los hechos. Tanto los dirigentes del Mas como el juez de instrucción, prefieren pasar olímpicamente por encima de las circunstancias políticas, ignorar la destrucción de pruebas dentro del regimiento controlando por los “carapintadas”, escamotear los planteos previos de Alfonsín y Menem acerca de un inminente levantamiento militar, hacerse los distraídos con relación al proceso institucional que puso en marcha la represión —en fin, prefieren mantener el velo sobre la acción sigilosa y las conspiraciones internas del Estado opresor, para lo cual necesitan clasificar al incidente como delincuencia y mutilar luego la investigación integral del "delito". Los dirigentes del Mas afirman que lo de La Tablada sirvió de excusa para la represión, sin percibir que con ello confiesan que se trató de una acción política. Pero como sujetos políticamente capituladores, la emprenden, no contra la represión sino contra los que le habrían servido como excusa y contra los que, como el 23 de marzo, se movilizaron contra la militarización sin aceptar historias ni excusas. Los dirigentes del Mas pretenden hacer creer a los incautos que tienen una larga trayectoria de defensa de los derechos políticos de militantes que hubieron participado en acontecimientos violentos o foquistas, cuando estos hechos “formaban parte, dicen, de la justa lucha popular”. Pero los dirigentes del Mas no nos dan, ¡ay!, el precioso secreto que les permite distinguir al terrorismo individual que “forma parte de la lucha popular” del que no tiene esa característica. Lo que, sin embargo, la dirección del Mas en realidad reivindica es el terrorismo individual exitoso del que no lo es, independientemente de su relación con la techa popular. Los dirigentes del Mas no perciben que el carácter no revolucionario del terrorismo se acentúa precisamente cuando emerge un movimiento de lucha del pueblo, y de que prospera en cambio en el reflujo. No es contradictorio el intento de copar La Tablada con la falta de apoyo popular, precisamente porque La Tablada se produce como consecuencia del fracaso del movimiento popular en aplastar a los carapintadas y en impedir las leyes de impunidad. La excusa del copamiento del MTP, ésta sí bien real, ha sido brindada por todos los políticos impotentes, incluidos los de izquierda, que apoyaron las "actas democráticas” y que elogiaron la “lucha" de Alfonsín contra las sublevaciones militares El asesinato de Aramburu o del Sallustro de la Fiat o muchos otros, no formaron parte de ninguna “lucha popular” sino de la crisis de la dictadura de aquel entonces y de la política de la burguesía, Perón y Balbín por reconstruir la estabilidad política del Estado burgués en el marco del llamado proceso de institucionalización, que el Mas de entonces apoyó con la totalidad de sus recursos políticos. A fuerza de no encontrar nada “reivindicable” en el MTP, en beneficio entero de los “carapintadas”, los dirigentes del Mas se libran a la apología del foquismo del 70, que habría sido parte de la “lucha popular”, escamoteando su naturaleza antirrevolucionaria, que terminó por llevarlo al fracaso, a la derrota y a la liquidación de una generación. Esto sí la dirección del Mas lo saluda. Cuando los dirigentes del Mas dicen hoy que en la época de la dictadura militar defendían a los presos, se refieren a que fueron los únicos dirigentes, hasta el día de hoy, de toda la izquierda (y en aquella época adelantándose incluso a la dictadura), que denunciaron a Madres y Familiares, en 1981, por no reclamar una ley de amnistía Bajo Isabelita se negaron a luchar por la libertad de los presos guerrilleros (porque sólo debían defenderse, afirmaban a los “civiles" que estaban detenidos “a disposición del Poder Ejecutivo”, es decir no juzgados ni condenados por tribunales civiles o incluso militares) mientras mandaban, sí, telegramas de condolencias a los miembros de los aparatos represivos que caían en la lucha contra los foquistas de aquel período. “Dime de qué te jactas y te diré de qué adoleces". Tanto cuento sobre el pasado pretende tapar las fechorías de entonces y los crímenes de hoy. Izquierda Unida, por sorprendente que le pueda parecer a más de uno, se ha venido a dar de bruces en torno a la cuestión de las libertades democráticas. Néstor Vicente coincidió en el tiempo y en el espacio con estas posiciones que sin vergüenza Zamora también reivindica como propias. Vicente y Zamora han puesto al descubierto ante la izquierda que la defensa de la democracia, en tanto organización política históricamente determinada, no es más que la defensa del Estado burgués como órgano de opresión de la clase capitalista. Por eso en nombre de la democracia renuncian a la lucha por las libertades democráticas, cuya viabilidad está condicionada a que se la entienda como una lucha contra el Estado. Así como la Coordinadora radical inventó aquello de “somos la vida, somos la paz”, para concluir su trayectoria con tres capitulaciones ante la derecha, el ascenso de los genocidas y la masacre de La Tablada, la izquierda democratizante reimprimió la muletilla de la "democracia con justicia social” solamente para renunciar a la defensa de las libertades conculcadas por la democracia con la ratificación de su justicia.

5 de abril de 1989
Néstor Vicente en la corte de Ernestina
Redacción

Hace diez días los candidatos a las próximas elecciones dejaron de lado sus enfrentamientos y olvidaron las injurias para reunirse festivamente en una celebración común. A su zaga marcharon diputados y empresarios, artistas y burócratas sindicales. El "tout Buenos Aires”, pero principalmente sus lacayos, se abalanzaron a la ceremonia de la inauguración de una nueva planta del diario Clarín. En el entrevero pudieron distinguirse los anteojos redondos y la barbilla en punta de un campeón de la liberación nacional: Néstor Vicente. Aunque no se hizo presente, sí mandó un “saludo" otra especie del mismo género: Raimundo Ongaro ¿Qué fue a celebrar al feudo de doña Ernestina Noble todo este conglomerado humano? ¿La victoria del trabajo? ¿Un triunfo del esfuerzo? ¿El progreso del país? ¿Un avance de la democracia? La nueva planta de Clarín consagra la inversión de los enormes beneficios obtenidos por la empresa. ¿De dónde han salido estos beneficios? En primer lugar del trabajo, del esfuerzo y del sudor de sus trabajadores, gráficos y periodistas. Pero los que han hecho posible la nueva planta no serán por ello sus dueños. La nueva planta no consagra la victoria del trabajo y del esfuerzo sino la victoria del capital sobre el trabajo y sobre el esfuerzo. Es el triunfo del pillaje de la labor ajena. Es por eso que en la fiesta participaron todos los carreristas políticos y los explotadores que son sus mandantes, pero no los trabajadores de Clarín. Pero la fiesta no consagró solamente la victoria del capital sobre los trabajadores de una empresa determinada. El capital de Clarín lleva inscripta la huella de otros numerosos fraudes y atropellos. Clarín no hubiera podido celebrar seguramente nada si no hubiera contado con el gigantesco pillaje que realizó con la adquisición a precio vil de “Papel Prensa” y con la protección que el Estado le ha otorgado para vender el papel por encima de tos precios internacionales y sin la menor investigación de sus costos de producción. A través de los impuestos de los contribuyentes así desviados y a través de la carestía así establecida, se construyó la nueva planta de Clarín. Ella representa entonces la victoria del capital parasitario sobre el pueblo y sobre la Nación, la victoria de los confiscadores y del Estado que lo hizo posible sobre los trabajadores argentinos. Como ha ocurrido con el resto de la clase capitalista, también los beneficios de Clarín han salido de la especulación con la deuda pública del Estado, de la fuga de capitales y del sabotaje a la moneda nacional. La nueva planta de Clarín, que reunió en común alegría a derechas e izquierdas, a patrones y burócratas sindicales, y que tuvo por protagonista destacado ¡al futuro presidente de este país!, es ciertamente un progreso para Clarín, que verá aumentar sus beneficios enormemente, pero no para el pueblo de la Nación. Los costos del diario bajarán, pero no así su precio, que subirá. Los mayores beneficios posibilitarán a Clarín la realización de su sueño más dorado: apoderarse de varias radios y de por lo menos un canal de televisión. Es la consagración del monopolio. La situación de los trabajadores del diario se hará más vulnerable, porque de aquí en más se procurará reducir el personal y aumentar en consecuencia su explotación. En los mismos días en que la sonrisa fácil iluminaba a la patronal del “matutino" y a sus amigos, la comisión interna del diario se veía obligada a liderar una lucha contra cesantías masivas Precisamente en la fiesta estuvieron presentes tos Alsogaray, Angeloz y Menem, que son partidarios de la “flexibilidad laboral” que necesita el capital como Clarín para avanzar en la superexplotación de la clase obrera. Más beneficios para la patronal, monopolio, diario más caro, despidos. ¿Qué hay para celebrar? ¡Pero Clarín no es un capital en general, un capital en abstracto! Clarín es un medio de difusión, un medio de prensa, un medio político, un medio ideológico. En esta condición Clarín apoyó la agitación derechista que derribó a todos los gobiernos constitucionales del país. A Perón en 1955, a Illia en 1966, a Isabel en 1976; sostuvo a todas las dictaduras, incluso a las más sangrientas. Apoyó, naturalmente, el regreso de todas las democracias, cuando las experiencias dictatoriales se venían aguas abajo como consecuencia de la lucha popular. Los numerosos huéspedes que reunió el diario hace diez días fueron, entonces a festejar el éxito de la reacción y del golpismo contra la democracia, y el éxito de las restauraciones democráticas fraudulentas contra los anhelos del pueblo. Aquí también estuvo alzando su copa Néstor Vicente, el candidato de Izquierda Unida, que dos semanas antes boicoteara la Marcha de Madres de Plaza de Mayo, junto con Luis Zamora. Los hechos valen más que una docena de programas.

5 de abril de 1989
Malvinas: Eduardo Menem reclama la intervención norteamericana

El hombre que “aclara” las palabras de Carlos Menem se reunió días pasados con los ex-embajadores argentinos que integran el Consejo para las Relaciones internacionales (CARI), un organismo considerado muy importante “por la cercanía de sus miembros con el Departamento de Estado (yanqui)” (El Heraldo, 4-4). Ante esta dependencia del gobierno norteamericano Eduardo Menem se explayó sobre el tema Malvinas, junto a “personalidades" como Roberto Alemann, Aja Espil y Ángel Robledo. El senador dijo que el justicialismo en el gobierno “prevé un rol protagónico de los Estados Unidos como mediador entre nuestro país y Gran Bretaña en torno del conflicto de Malvinas”. Para Eduardo Menem, está “agotada la tradición diplomática argentina de recurrirá las Naciones Unidas para obtener el pronunciamiento en favor de las negociaciones. Con eso no alcanza y ahora más que nunca Estados Unidos puede jugar un gran papel”. ¿Saldrá ahora Carlos Menem a “aclarar” los dichos de su hermano? Estas aclaraciones confirman que el Menemismo sigue enhebrando los pasos de una tratativa directa con la Thatcher, bajo el patrocinio de Bush. A fines del año pasado, durante su visita a Europa, el candidato peronista había planteado públicamente su disposición a negociar con los ingleses “sin precondiciones de soberanía”, argumentando que este era el único camino viable para “intensificar las relaciones económicas con Europa” y atraer sus capitales. Eduardo Menem “aclaró" posteriormente estas declaraciones y al recorrer la Patagonia Carlos Menem volvió a dar rienda suelta a la demagogia nacionalista. Habló de recuperar con "sangre” las islas y expropiar los bienes de la corona en el sur. aunque reconociendo que desconocía la existencia efectiva de estas propiedades. Menem sabe que las bravuconadas malvineras solo forman parte del torneo electoral y que luego del 14 de mayo pondrá en marcha la negociación con los colonialistas yanquis o ingleses. Ahora el hermano senador confesó abiertamente que evitaran rodeos y se empeñarán en tratativas con el imperialismo, aún más que lo hecho por Alfonsín-Caputo. Por este camino el Menemismo se dispone a avanzar por la vía que ya estaba transitando el Justicialismo a través del gobernador Bordón, que tiene establecido de hecho un gabinete compartido con Caputo y que ha refrendado toda la política alfonsinista de sometimiento a la sucesión de atropellos británicos en el Atlántico sur. El cercenamiento de la jurisdicción pesquera, el incremento de maniobras militares y el viaje del Indiana no se conciliaron sin el visto bueno de la diplomacia radical-justicialista. A siete años del 2 de abril la línea común de toda la burguesía es la capitulación frente al imperialismo en la más sensible de todas las reivindicaciones nacionales pendientes. Néstor Vicente de la Izquierda Unida también se ha acoplado a esta tendencia proclamándose partidario de "presionar" por las Malvinas en los toros internacionales Este es el conocido camino de la frustración nacional y de la diplomacia secreta a espaldas de los pueblos. La recuperación de Malvinas jamás se logrará por esta vía. Será obra de la lucha antiimperialista de todos los trabajadores latinoamericanos y del proceso de formación de los Estados Unidos socialistas de América Latina.

5 de abril de 1989
El Partido Justicialista adopta la reforma impositiva que exige el Banco Mundial

El sistema impositivo argentino se encuentra virtualmente desmantelado como resultado de la gigantesca evasión que perpetra el conjunto de las empresas. Los impuestos que pagan los consumidores no ingresan a las arcas del Estado, de manera que se convierten en una fuente adicional de beneficios para el capital con la consecuente ruina de las finanzas públicas. Fuentes oficiales calculan esta expropiación del bolsillo de los consumidores en favor de los patrones en 4.000 millones de dólares. Pero otra fuente de confiscación del pueblo son los subsidios y desgravaciones oficialmente autorizadas en favor de las grandes empresas. El ahora ex-Secretario de Hacienda Brodersohn reveló que "el costo fiscal de los subsidios al sector privado alcanzó en 1988 los 4.000 millones de dólares” (La Nación, 28/3/89). Esto equivale, reconoció Brodersohn a dos veces y media el total de los sueldos de la Administración Pública Nacional, “tres veces los gastos de educación, siete veces las erogaciones en seguridad interior y veinte veces el presupuesto de la justicia” (!!!). ¿Qué piensa hacer el justicialismo frente a tamaño saqueo de los consumidores y de las finanzas públicas? Es sabido que los gobernadores justicialistas son los campeones de estas prebendas y subsidios, a los que propagandizan como factores de una “promoción Industrial”. Pero el PJ va más lejos aún. El ministro de Economía de la provincia de Buenos Aires, que “es uno de los coordinadores de los equipos económicos menemistas”, reveló a Clarín detalles de una reforma impositiva que se las trae. Frigeri sostuvo que el peronismo propugnará “la eliminación de los tributos a los capitales y patrimonios”, y que ante la necesidad de llenar el “bache fiscal" propiciará “que se implemente algún Impuesto de emergencia antes del 10 de diciembre” (31/3/89). Más allá de esto propugna descentralizar gastos e impuestos hacia las provincias y los municipios, para obligar a éstos a financiar sus jurisdicciones con impuestos y tarifas propias que hoy no existen. Se desarrollará así la tendencia que ya está en marcha para que los usuarios financien de sus bolsillos las instalaciones de alumbrado, el consumo de luz pública, el agua corriente y la inversión y mantenimiento de los pavimentos. Semejante planteo no es más que la prosecución de la política impulsada por Martínez de Hoz. Es indudable que el PJ ha asumido en toda su dimensión una estrategia elaborada por el Banco Mundial, el cual ha condicionado todos los préstamos internacionales a una reforma impositiva de estas características. El pueblo tiene que comprender que el sistema impositivo no es más que un procedimiento confiscatorio del salario. Los impuestos, para el Partido Obrero, deben servir para gravar el beneficio capitalista y para confiscar progresivamente al capital en beneficio de una economía planificada por los trabajadores.

5 de abril de 1989
Patricio Echegaray confirma denuncia del Partido Obrero y pone en ridículo a Vicente y a Zamora

La semana pasada casi todos los diarios reprodujeron las declaraciones en las que Néstor Vicente sostuvo que los electores de IU votarán por sus propios candidatos en el Colegio Electoral “aun cuando el Colegio deba decidir el resultado de las elecciones”. ¿Significa entonces que IU revisó su posición, establecida en un acta pública, de votar por Menem en el caso de que éste no obtuviera la mayoría absoluta en el Colegio Electoral? ¿La denuncia que en su momento efectuara en este sentido el PO ha quedado "superada”? ¿IU derogó el acta que firmaron el PC y Mas, donde se contempla el voto a Menem? Quien se ha encargado de precisar las cosas ha sido el Partido Comunista, que es el que, después de todo, “banca” la campaña de Vicente. En su último número (N° 417), Qué Pasa dice que el voto de IU por sus propios electores es condicional. “No nos atamos de manos —dice el PC— y la IU ya ha dicho que de ser absolutamente necesario, en caso de crisis política, analizará la situación concreta en el momento concreto”. Es decir que la política de IU está sólidamente “atada” a los candidatos reaccionarios de la burguesía ¿En qué quedan, entonces, las supuestas “mentiras”, “ciencia ficción” y “chicanas” que Vicente y Zamora adjudicaron a las denuncias del PO de que IU está dispuesta a votar por Menem o para el caso por cualquier opción patronal y derechista en el Colegio Electoral? Desde ya que todo esto supone que IU concurrirá al Colegio Electoral, una institución burocrática concebida para limitar aún más el sufragio y para conjugar allí toda clase de maniobras contra los derechos democráticos de las masas. Participar del Colegio Electoral, incluso si se lo hace votando por los propios candidatos, significa darle “quórum” a esas maniobras contra el pueblo e impedir que éste se movilice para imponer sus derechos electorales. Se admite también que la actual asamblea legislativa resuelva la elección del presidente en caso de que ningún candidato sea elegido por el Colegio Electoral. Las declaraciones de Vicente (que Zamora reitera cuando puede) son un engaño deliberado a las bases de la izquierda y al pueblo. Pero incluso cuando afirma que votará por su propia fórmula presidencial también encubren las maniobras reaccionarias que tienen como centro el Colegio Electoral y a la Asamblea Legislativa. Si vota por Menem en el Colegio Electoral (o por Vaca en el Colegio de la Capital) IU apoyará una alternativa cafierista reaccionaria. A IU la seduce contribuir con sus votos al cafierista que disputa la Senaduría por la Capital, porque ello podría ser el punto de partida para un frente con el peronismo en el futuro. No es casual que varios cafieristas hablen de cortar boleta por IU en algunos distritos y que ya votaron por el Fral en la “interna" de IU. El “episodio” del Colegio Electoral forma parte de toda una estrategia de conciliación de clases. Pero si vota por sí mismo, en circunstancias en que ningún candidato tiene mayoría propia, contribuye a que decida la Asamblea Legislativa en favor de Angeloz o de una fórmula de “recomposición” entre el PJ y la UCR. Cuando Vicente se pronuncia como lo hace también revela la claudicación ante los candidatos burgueses reaccionarios. No hay que descartar que exista una diferencia en IU sobre este punto, ya que un ala del stalinismo mundial (PC de Italia y probablemente Gorbachov) favorece a Angeloz. Por todo esto el boicot al Colegio Electoral es insoslayable. Cualquier otra posición es complicidad con la burguesía. El boicot al Colegio Electoral significa defender la vigencia del sufragio, incluso por medio de la huelga general. Aun cuando las masas voten por sus verdugos, sólo se las podrá ganar a la causa de la revolución defendiendo sus derechos democráticos (elección directa en este caso) a ahorcarse con la soga que le tienden los electoreros burgueses y de izquierda.

5 de abril de 1989
La Corte Suprema da el paso inicial del plan de amnistía

La Corte Suprema dispuso que la Cámara Federal le remita todos los expedientes de las causas del Cuerpo de Ejército I y de la ESMA —las únicas que la Cámara tiene pendientes— con el argumento de analizar los recursos de aplicación de la obediencia debida planteados por la defensa. De esta manera la realización del juicio oral y público en estas causas, que era inminente queda para después de las elecciones y formará parte del paquete de la “transición”. En la causa del 1° Cuerpo están procesados los generales Suarez Mason, Sasiaiñ, Montes, Ferrero, Sigwald y Olivera Rovere; en la de ESMA, los almirantes Torti y Vañek. Todos ellos son responsables confesos de los miles de secuestros, torturas y asesinatos cometidos en esas jurisdicciones, de las cuales eran la máxima autoridad. Puesto que la Corte Suprema no está sujeta a plazo alguno para dictar resolución, "en el ámbito tribunalicio (se tiene) la sensación de que el alto tribunal había adoptado una decisión política para congelar ambos urticantes expedientes hasta pasada la fecha clave del 14 de mayo... (para que) no coincidieran en el tiempo las elecciones con la ventilación pública de alguno de ambos procesos, prevista para comienzos de mayo” (La Nación, 4/4). La resolución de la Corte, sin embargo, va mucho más allá del deseo de no arruinarle la “digestión electoral” a los candidatos patronales. El “alto tribunal” es el brazo ejecutor de un preciso cronograma de amnistía pactado por los radicales y justicialistas con las FF.AA. después de la masacre de La Tablada. Según informaba con todo detalle, hace ya más de un mes, Ámbito Financiero (28/ 2) “el plan de amnistía fue acordado en reuniones directas del “carapintada” Seineldín con representantes del alto mando y que luego fue girado al Ministerio de Defensa. Comenzaría con el congelamiento de los juicios a los jefes del proceso, cuya vigencia hasta setiembre sería garantizada por un acuerdo radical-peronista. Antes de la asunción del nuevo gobierno -continuaba el diario de la patria financiera—quedarían en libertad los ex-comandantes mediante un Indulto o amnistía cuyas características también respaldarían radicales y justicialistas.” Ya se ha puesto en práctica el primer paso. Esta política amnistiadora es firmemente respaldada por Menem, quien ha señalado reiteradamente que es fundamental “no hostigar a las FF.AA."(Río Negro, 28/3). La impunidad es la política oficial de la democracia “carapintada”.

5 de abril de 1989
Coalición contra el pueblo
Redacción

No fue, por supuesto, Angeloz quien volteó a Sourrouille. Varios días antes de que el candidato radical pidiera el relevo del Ministro de Economía, Sourrouille ya estaba “renunciado”. “El recambio de las autoridades económicas — informó DYN— comenzó a gestarse el lunes último (27 de marzo)...” Angeloz se subió a un caballo lanzado. Las razones de la “caída” las informó Clarín (1/4). “Hacía semanas que al equipo económico no lo recibían en los centros de poder...” es decir, los bancos acreedores y el FMI. El jueves Sourrouille y Machinea lanzaron “un S.O.S.” al embajador norteamericano Theodore Gildred y a Alfred Corrigan, titular de la Junta de la Reserva del Estado de Nueva York. El “no” de la embajada yanqui convenció a las autoridades económicas del país que debían irse. Esta apretada crónica revela que a Sourrouille lo voltearon los mismos banqueros y capitalistas que lo llevaron al Ministerio de Economía en 1985. También cayó por las mismas razones que su predecesor, Grinspun: por la cesación de pagos en que entró el Banco Central. La caída de Sourrouille fue pronosticada por el PO, cuando Alfonsín juraba que no pagaría los intereses de la deuda si la banca no renovaba los créditos. En un comunicado de Prensa del 5 de marzo (publicado en PO N° 259 del 7/3) el PO señaló que las palabras del Presidente eran “una cortina de humo de una inminente nueva devaluación del austral... cuando esto ocurra el equipo económico caerá fatalmente porque carecerá de autoridad ante la estampida inflacionaria”. Se produjo, matemáticamente, lo pronosticado. Pugliese debutó con una maxidevaluación de la moneda, que por sus características indeterminadas puede ir del 30% al 50%. También anunció un nuevo tarifazo y el compromiso de mantener los subsidios a los graneles capitales y exportadores. Estas medidas llevarán la carestía a niveles impresionantes. Aun así, el nuevo planteo ni supera ni calma la crisis, debido a que conserva, considerablemente agravados, los rasgos de la política de Sourrouille. Sigue en pie el esquema de un doble mercado cambiario, que pretende que la especulación no impacte totalmente sobre los precios. Mantiene una especulación electoralista que está en contradicción con las exigencias de la banca internacional y de los exportadores nativos. El dólar “libre” seguirá, entonces, yéndose para arriba, lo cual provocará un enorme desequilibrio financiero y comercial. Después de haber recorrido la mitad del camino que le ha indicado la banca mundial, el jovial Pugliese se verá obligado a dar los pasos restantes. En la puerta asoma, más cercano que nunca, el fantasma que acechó durante seis años al radicalismo, el fantasma del “rodrigazo”. Gobierno de coalición Pero el significado fundamental de la renuncia de Sourrouille no se limita a la posibilidad que ofrece de modificar el esquema económico para permitir la reanudación de los pagos de los intereses de la deuda externa, a costa de un violentísimo “ajuste” contra el pueblo. La parte “política” de la maniobra es, si cabe, más importante aún. Los banqueros internacionales han decidido despejar la “incógnita Menem” bien antes del 10 de diciembre próximo. El nombramiento de Pugliese, quien tiene aceitadas relaciones con el justicialismo, apunta a conseguir el apoyo del PJ, y aun obtener ministros de éste, para respaldar el cambio en la política económica . El PJ dio inmediatamente el visto bueno a este convite, por medio de Cafiero, Manzano y Menem. Los tres plantearon su expectativa de que la gestión Pugliese dure hasta fin de año y no solamente hasta las elecciones. Es decir que sirva para pilotear toda la “transición”. Pugliese respondió expresando su apoyo a la propuesta de un gobierno de coalición efectuada por Cafiero y recordó, de paso, el acuerdo que existe entre la UCR y el PJ para reformar la Constitución. La banca fuerza con este esquema el compromiso político anticipado del justicialismo con los planteos del FMI. En lugar de conformarse con promesas, descuenta el pagaré que le ofrece el justicialismo antes de su vencimiento. El capital financiero internacional y el gobierno norteamericano particularmente, demuestran con esta acción todo lo que han aprendido en el manejo de las crisis internacionales y en la manipulación de los gobiernos que coquetean con la fantasía de resistir al imperialismo sin movilizar al pueblo ni romper con el capitalismo. La decisión de la Corte Suprema de paralizar los juicios pendientes contra algunos militares, para después de las elecciones, pone en evidencia toda la gama de recursos políticos que se han puesto en marcha para sostener esta “transición”. La paralización de las causas constituye el primer paso formal del plan de amnistía. ¿Cómo puede influir todo esto en el desarrollo electoral? Es indudable que “Cafiero and Company” entraron con toda rapidez en el apoyo a Pugliese para mostrar que el PJ es un partido de “orden” y de “estabilidad”, y también porque creyeron que con este apoyo le “robaban” a Angeloz la paternidad de la caída de Sourrouille. Ahora Angeloz y Menem se han quedado con una papa hirviente entre las manos. Es indudable también que si la estampida ya imparable de la carestía se combina con un fracaso del remedo que están armando entre Pugliese y Cafiero, las elecciones del 14 de mayo tendrán lugar en el punto más alto de la crisis. Una parte del electorado podría despertar a tiempo con respecto a la demagogia del menemismo y reconocer con toda rapidez a su enemigo de clase. Más importante aún será el hecho de que este proceso político se combinara con una irrupción de la lucha de masas, que podría cuestionar las elecciones o adelantar la asunción del gobierno por parte del nuevo presidente. En toda esta situación, la alicaída CGT, que ha elegido el tono bajo para facilitar la ofensiva contra el pueblo, tendría que aparecer abiertamente enfrentando a los trabajadores, como lo hizo durante todo un período en el “rodrigazo” de 1975. A luchar En cualquier variante, de todos modos, la ofensiva económica contra el pueblo está lanzada. La carestía, para abril, se calcula en el 30%; en mayo orillará el 40-50%. Todo esto no es el resultado de una calamidad de la naturaleza, ni siquiera de una calamidad en el aparato de producción. Es el resultado fundamental, si no exclusivo, del secuestro en que se encuentra la nación argentina por parte de la banca internacional. Todo el desquicio financiero no fue más que una campaña especulativa contra un país que no tiene los medios para defenderse, porque es una colonia de los especuladores y porque el gobierno y los partidos de la patronal nativa son incapaces de superar los límites que les establece la clase social explotadora que esos partidos representan. La crisis económica y política acerca a los partidos que, de cara al electorado, parecen enfrentados por antagonismos insuperables. La crisis une a los representantes políticos de la burguesía en un solo bloque, frente al proletariado y las masas, dispuestos a rebelarse contra la miseria. Se establece así con claridad definitiva la naturaleza de clase de esos partidos y su unidad histórica. Es precisamente en estas circunstancias que la vanguardia de la clase obrera debe hacer el esfuerzo gigantesco por poner en pie el frente de los explotados, que es naturalmente un frente de organización y lucha de clases, y de ningún modo de fantasías electoreras. La unión de los partidos del capitalismo ante la crisis pincha, precisamente, el proceso electoral, que ya no es de ningún modo un mecanismo para definir alternativas diferentes, sino la ficción que esconde la preservación del insoportable orden actual. El Partido Obrero pone al descubierto el carácter fundamental de la crisis presente, en su condición de ofensiva de la burguesía y del imperialismo contra los trabajadores, y desnuda los planteos de los partidos patronales que quieren esconder este carácter fundamental. A partir de aquí llama a impulsar la movilización huelguística en defensa del salario y por la expropiación de los banqueros y especuladores, y a formar un gran partido obrero.