Las Madres de Plaza de Mayo han convocado para el próximo 23 de marzo a una Marcha de repudio con motivo de cumplirse un aniversario del golpe militar de 1976.
Cualquiera puede apreciar que esta convocatoria se produce en un momento muy especial en lo que hace a la vigencia de las libertades democráticas.
Hace pocos días, el gobierno nacional tuvo la osadía de crear por decreto un “comité de seguridad interior" que pone en manos de los militares de la dictadura y de los “carapintadas" el cuidado de “la vida, la libertad, la tranquilidad y la propiedad” de la ciudadanía.
¡Los raptores de 30.000 vidas, los secuestradores de los ahorros y viviendas de miles de ciudadanos y los violadores de todas las libertades han sido convertidos nada menos que en sus custodios!
El decreto prevé la creación de “zonas de emergencia” sin la necesidad de que intervenga el parlamento, y autoriza a reprimir sin que intervenga el juez. En las “zonas de emergencia” las fuerzas armadas pueden poner bajo su mando a la policía ya los servicios públicos, es decir asumir el poder político sin necesidad de un golpe de estado.
Alfonsín ha logrado, en el final de su mandato, realizar el sueño de declarar el estado de sitio por simple decreto. Ha logrado alterar la Constitución sin necesidad de reformarla.
Los alcances del decreto autorizan la represión de cualquier lucha popular que pretendidamente afecte la “tranquilidad”, la “propiedad” o la “libertad”—la “libertad” para un carnero, por ejemplo, de romper una huelga.
El decreto faculta a las fuerzas armadas a realizar tareas de inteligencia interna (¡como si no lo hubieran estado haciendo ilegalmente todo este tiempo!), es decir a espiar a los argentinos. Todo el mundo sabe que este espionaje es el instrumento clásico de la provocación y del golpe de Estado.
Ya existe desde hace más de un mes un Consejo de Seguridad, igualmente creado por decreto, que le da categoría de ministros a los comandantes en jefe de las tres armas. Se ha vuelto así al sistema de gabinete paralelo. La “seguridad nacional” es un concepto que no tiene naturalmente límites, de modo que toda la economía y la política del país quedan bajo custodio de la camarilla militar.
Estos decretos apuntan a crear una situación que haga irreversible la sanción de una “ley de seguridad interior”, cuyo envío al parlamento es inminente.
Se entiende ahora claramente porqué este régimen y sus partidos capitularon ante tres levantamientos “carapintadas” y luego se aliaron con éstos para perpetrar la masacre de La Tablada.
Frente único contra las libertades
Alfonsín y Angeloz no están solos, sin embargo, en la tarea de promover a la camarilla militar al status de custodio de la democracia.
¡Menem se queja de que se estaría “desmantelando” a las fuerzas armadas! Dice que apoya su intervención en la represión interna, aunque no concuerda en que participen en “inteligencia interior”, como si una cosa no viniera de la mano con la otra.
Carlos Saúl Menem ha recorrido todo el país, pero no ha llamado nunca a movilizarse contra esta virtual militarización del Estado. El “renovador". Cafiero, que posa de custodio de la democracia dentro del justicialismo, no ha actuado de manera diferente. Tiene un programa periodístico en Radio Provincia, pero no lo ha convertido en tribuna de movilización para la defensa de las libertades.
Alfonsín y Angeloz (¡este último va también como candidato de un partido de la dictadura y pide que lo voten como un seguro de la democracia!); Alfonsín y Angeloz no están solos. Si el justicialismo y Menem lo hubieran querido, esta militarización no hubiera podido pasar.
¡Menem acepta esta herencia represiva para su futuro gobierno!
La conclusión no puede ser más clara: los “demócratas” se levantan contra las libertades democráticas con el fin de asegurar la aplicación de los planes del FMI y los intereses de los explotadores.
Estos decretos del gobierno avalados por la oposición, son una declaración de guerra de los “demócratas” contra la democracia. Los que pactaron con la dictadura militar la “transición a la democracia”, y los que luego firmaron “actas democráticas” para capitular ante Rico y Seineldín y votar las leyes de punto final y de obediencia debida, pretenden rematar su obra.
Los “demócratas” se levantan contra los derechos políticos del pueblo en medio de una crisis económica colosal, porque pretenden superarla, precisamente, con un colosal ataque contra los trabajadores.
Llamado a las bases de la izquierda
Esta ofensiva contra las libertades democráticas encuentra a las bases de la llamada izquierda democrática en una completa crisis, como consecuencia de la política seguida por sus dirigentes.
Con el pretexto de delimitarse del “putchismo” de los que atacaron el cuartel de La Tablada, los dirigentes de Izquierda Unida y de toda la izquierda democratizante mantienen hasta el día de hoy un silencio cómplice frente a la masacre allí perpetrada por el Estado, el alto mando militar y los “carapintadas”, que emplearon para ello el bombardeo pesado indiscriminado y las bombas de fósforo.
IU y los demás justifican los decretos represivos como una respuesta que estaría legitimada por la ocupación del cuartel. Esto es una capitulación política y moral ante el Estado capitalista y sus aparatos represivos, que primero se valen de las sublevaciones “carapintadas” para justificar el punto final y la obediencia debida y luego se valen de un ataque a un cuartel “carapintada” para justificar la militarización del Estado.
La capitulación de Izquierda Unida y de sus “amigos” ha allanado el camino a la ofensiva reaccionaria, y por sobre todo ha golpeado a su base dispuesta a enfrentarla.
¿Cómo sorprenderse entonces de que Izquierda Unida y sus compadres se encuentren saboteando la movilización de las Madres? El partido de Néstor Vicente, Idepo, anunció hace diez días que no asistiría a la marcha de Madres y el partido de Luis Zamora, el hombre que concurrió al ministerio del Interior el martes 24 de enero a solidarizarse con la represión, está acusando a Madres de abandonar su programa para justificar de abandonar su programa para justificar su sabotaje a la movilización.
Vicente acaba de declarar al Tribuno de Salta que la legislación represiva vigente y la ley de Defensa nacional son suficientes y “aptas” para enfrentar lo que llamó la “violencia”, dando así su apoyo a la represión del Estado burgués. Para el izquierdista Vicente todas las violencias son iguales, las del opresor como las del oprimido. Esta es la gente que habla en su programa de desmantelar el aparato represivo.
Lamentablemente para Vicente, la ley de Defensa que él defiende plantea la necesidad de dictar una ley de seguridad interior y, mientras tanto, ella misma fija las características de esa represión interior.
Todos a la Plaza
El Partido Obrero llama entonces a todos los trabajadores y a las bases de la izquierda a marchar el 23 de marzo a la Plaza de Mayo en defensa de las libertades democráticas.
Por la investigación de la masa-ere de La Tablada, por la abolición de los Consejos de Seguridad Nacional y de Interior, por el juicio y castigo a todos los culpables de los crímenes cometidos contra el pueblo, por la cárcel a los genocidas, y por la libertad a los militantes populares.
El Partido Obrero llama a que esta movilización sirva a un reagrupamiento de fuerzas clasista, revolucionario y consecuente, que es el único que puede sacar a las bases de la izquierda del marasmo actual.
15/3/89
El PO se concentra frente al Cabildo a las 17.30 hs.
1976 – 24 de marzo – 1989
Repudiamos
• El golpe militar del 24 de mano de 1976 y los cuartelazos de Semana Santa. Monte Caseros y Villa Martelli.
• A la dictadura militar, culpable de la represión, la tortura, el asesinato, el hambre, la miseria y la explotación de todo el pueblo.
• A las FF.AA. genocidas y sus cómplices civiles: dirigentes políticos, obispos, empresarios y burócratas sindicales.
• Al gobierno y a la “oposición", responsables de la impunidad de los asesinos con las leyes de Punto Final y Obediencia Debida.
• La reivindicación de las FF.AA. y del terrorismo de estado a través de la amnistía, la “reconciliación’ o la "pacificación nacional".
• La militarización creciente de la sociedad, la reimplantación de la Doctrina de Seguridad Nacional y la creación de organismos y cuerpos especiales de vigilancia y represión de las organizaciones populares.
Hoy más que nunca
¡RESISTIR es COMBATIR!
Convocamos a la movilización popular 23 de Marzo - 18 horas - Plaza de Mayo
Madres de Plaza de Mayo