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Prensa Obrera N° 247

26 de octubre de 1988 · 10 notas

Notas de este número

26 de octubre de 1988
Mandel y el neocapitalismo tardío

A principios de la década de 1960, el belga Ernest Mandel (“Germain”) pasó a ser el principal teórico y dirigente de la IV Internacional (para entonces, “Secretariado Unificado”), creando una teoría que le abriría incluso un lugar en los medios académicos. El “neocapitalismo”, que surgió como una explicación de la ausencia de revolución en los países avanzados, convergió con una serie de teorías que, en los años 50, procuraban explicar este hecho como un producto de factores “objetivos”, para cuya superación propugnaban reemplazar al programa revolucionario (dictadura del proletariado) por las llamadas “reformas de estructura” o la llamada “autogestión de las empresas”. En esta “veta” se embarcaron también Marcuse, André Gorz, Bruno Tronti, etc. Según Mandel, “el capitalismo entró en una tercera etapa de desarrollo, tan diferente del capitalismo monopolista, descripto por Lenin e Hilferding, cuanto el capitalismo monopolista lo había sido del capitalismo liberal del siglo XIX”. Mandel no se tomó el trabajo de criticar la concepción de Lenin, para quien el capitalismo de los monopolios (imperialismo) era la “fase superior y última del capitalismo”, no una fase intermedia. Para Mandel, la posibilidad del neo- capitalismo estaba insertada en el hecho de que la “historia internacional del capitalismo se presenta ahora apenas como una sucesión de ciclos industriales que se extienden por 7 ó 10 años, pero también como una sucesión de períodos largos, de cerca de 50 años” (1). La idea de las “ondas largas” de la economía, sobrepuestas a los ciclos de capital analizados por Marx, había sido desarrollada en los años 20 por el economista ruso Kondratiev, para quien “las ondas de larga duración están vinculadas al período de vida de ciertos bienes duraderos de capital” (2). Una renovación profunda del capital fijo produciría una “onda larga”’ de crecimiento, seguida de crisis cíclicas: para Kondratiev, las “ondas de largo ciclo” de crecimiento habrían acontecido en 1789/1823, 1848/1873 y 1894/1914. Mandel adoptó este esquema sin ninguna restricción, reconociendo que “esta teoría no despierta ahora mayor interés en cuanto a los ciclos marxistas, aunque Trotsky hubiera utilizado una noción similar en su famoso informe presentado en el III Congreso Mundial de la Internacional Comunista” (3). Para Mandel, una onda de esa naturaleza se habría iniciado con la II Guerra Mundial. En esta onda, como “en otros ciclos expansivos que conocemos de la historia del capitalismo, encontramos ahora y siempre una constante, a saber, revoluciones tecnológicas”. En esta “tercera revolución industrial", nos encontramos ante una transformación casi ininterrumpida de las técnicas de producción, fenómeno que es un subproducto de la carrera armamentista, y de la guerra fría”. Una necesidad política del capitalismo, pues, impulsaría un ciclo de expansión capaz de engendrar una nueva etapa histórica de este sistema: su dinámica de conjunto estaría así determinada por un fenómeno superestructural. Esa dinámica sería ayudada por la “industrialización de los países subdesarrollados, o neo coloniales, con una nueva burguesía, que es otro soporte, juntamente con la revolución tecnológica, de la tendencia expansiva a largo plazo de los países capitalistas avanzados”. En virtud de eso. Mandel sería el teórico “cuya obra permitió que se superase la lectura ingenua del Programa de Transición, que aseguraba que la economía capitalista estaba estancada y era incapaz de hacer crecer las fuerzas productivas” (4). Para otro discípulo de Mandel “hubo un aumento del bienestar y de la productividad como nunca antes. La revolución tecnológica, los nuevos recursos energéticos, los grandes gastos militares, el nuevo papel del estado como planificador e interventor coyuntural; todo eso proporcionó a la burguesía un campo de maniobra totalmente nuevo. La fuerte expansión económica permitió hacer concesiones a la clase obrera en materia de salarios. La nueva situación llevó a una crisis de conciencia en las organizaciones comunistas: ¿tenía validez ahora la perspectiva de una revolución?” (5). El círculo “neo-capitalista” se cierra: la nueva dinámica objetiva del sistema explica la incapacidad revolucionaria subjetiva de la clase obrera. La esencia del sistema teórico de Mandel y su objetivo son los descritos: un capitalismo que habría conseguido la llave para un amplio desarrollo de las fuerzas productivas y para la “revolución tecnológica permanente”, en la carrera armamentista (y no más en la carrera por el beneficio), evitando de paso las crisis (factor que desencadena revoluciones), a las que transforma en “recesiones’”. Su metodología consiste en poner el método marxista al revés: éste demostraba que todos los factores de desarrollo del capitalismo se transforman, por su propia dialéctica interna, en factores de crisis, Mandel va a procurar demostrar cómo todos esos factores de crisis se transforman en factores de desarrollo. Los peros que Mandel agregó para dejar al marxismo dentro de su teoría, solo consiguen imprimirle a ésta un tono ecléctico (6). Cuando la crisis del capitalismo se instala abiertamente (1973/1974), es difícil explicar su origen, en la medida en que la rueda maestra del “neo-capitalismo” (el armamentismo) está funcionando cada vez más... En ese momento, sin embargo, el “neo-capitalismo” mandeliano se transforma en “capitalismo tardío” un sorprendente caso de envejecimiento precoz. Al contrario de lo que dice Mandel, Trotsky había rechazado la teoría de las “ondas largas” de Kondratiev: “Se puede rechazar de antemano las tentativas del profesor Kondratiev de atribuir a las épocas que él llamarte ciclos prolongados el mismo ritmo estricto que se observa en los ciclos cortos. Eso constituye claramente una generalización equivocada sobre la base de una analogía formal. La periodicidad de los ciclos cortos está condicionada por la dinámica interna de las fuerzas capitalistas, lo que se manifiesta cuando y donde hay un mercado. Los prolongados intervalos (50 años) de la curva capitalista, que el Prof. Kondratiev llama precipitadamente ciclos, están determinados en su carácter y duración, no por el juego Interno de las fuerzas capitalistas, sino por las condiciones externas en las que tiene lugar el desarrollo capitalista. La absorción por el capitalismo de nuevos países y continentes, el descubrimiento de nuevos recursos naturales, y factores significativos de orden superestructural como guerras o revoluciones, determinan el carácter y la frecuencia de épocas expansivas, estancadas o declinantes del desarrollo capitalista” (7). Para Trotsky, la dinámica de los ciclos expansivos o de estancamiento no obedecían a “leyes” internas del propio capitalismo, capees de transformarlo en “neo-capitalismo”. Trotsky opuso a los “ciclos (u ondas) largos” la “curva de desarrollo capitalista”, declinante desde su entrada en la etapa monopolista imperialista, aunque el capitalismo pudiese alcanzar puntos de equilibrio durante ese período histórico al precio de una destrucción masiva de fuerzas productivas. “Trotsky rechazó el concepto de ciclos largos pues Kondratiev había oscurecido la diferencia entre ciclos periódicos y períodos históricos separados. Marx acertó en discernir las regularidades en el patrón de los ciclos cortos, porque ellos eran consecuencia de las contradicciones del capitalismo. Para que se pueda hablar de ciclos largos regulares, sin embargo, debía plantearse la existencia de un regulador interno. Mas, como demostró Trotsky, los puntos de viraje en el desarrollo capitalista se encontraban regulados por condiciones externas y por la relativa autonomía de los fenómenos superestructurales. Los puntos de viraje, por lo tanto, eran imprevisibles por su propio carácter y no era posible en ellos ninguna periodicidad automática” (8). Lenin, durante la etapa monopolista del capitalismo, tiene analizado uno de esos momentos de viraje determinados por fenómenos externos (el fin del reparto del mundo entre los monopolios y entre las grandes potencias). Para Trotsky, “si se intentase establecer un ciclo largo para cada país separadamente, toda la cosa se haría polvo. El ciclo de Marx, por el contrario, puede ser confirmado, como un todo, para cada país separadamente” (9). Trotsky, así como otros economistas soviéticos, negó la existencia de “ciclos largos”, oponiéndoles la idea de “épocas” o “períodos” históricos: la teoría de Kondratiev no permitía comprender el ingreso del capitalismo en una etapa de declinación (agotamiento) histórica definitiva. Los "ciclos largos”’, como una regularidad del desarrollo capitalista, significa que el capitalismo habría de tener una duración histórica indefinida, y que las revoluciones anticapitalistas pasarían a ser un fenómeno puramente casual. Para Kondratiev, “las grandes inversiones requieren sumas importantes de capital disponibles para empréstitos. Por esto, para iniciar el ascenso de una onda larga, deben cumplirse necesariamente, las siguientes condiciones: 1) una alta tendencia al ahorro; 2) oferta relativamente grande de capital para empréstitos a bajo interés” (10). Para Mandel, en el “capitalismo tardío” la superacumulación de capital, aunque es causada por la tendencia decreciente de la tasa de beneficio, juega el mismo papel que el crecimiento de los fondos prestables juega durante la “onda descendente” de Kondratiev. El factor de crisis histórica del capital (la sobreacumulación), se transforma en factor de expansión: el capitalismo habría hallado la fórmula de la expansión eterna. Las revoluciones serían posibles en la “onda descendente”: Los buenos economistas capaces de anticiparla serían los brujos de la revolución. Como dice Richard B. Day, “la torpeza de Mandel cuando trata de esos asuntos se explica por el hecho de que uno de los propósitos del “Capitalismo Tardío” es reforzar las conclusiones de Kondratiev con explicaciones marxistas ortodoxas (...) Está de acuerdo simultáneamente con Kondratiev y con Trotsky, lo que es lógicamente imposible. O el capitalismo se desenvuelve de acuerdo con un patrón evolutivo, sin traumas, en cuyo caso es posible hablar de ondas largas; o, por el contrario, la teoría de las ondas solo mistifica el desenvolvimiento desigual del capitalismo como sostenía Trotsky. Ninguna sutileza puede superar el hecho básico de que, para Trotsky, las ondas o ciclos prolongados eran incompatibles con una periodización marxista del capitalismo” (11). El capitalismo, en la práctica, nunca formó un sistema cerrado. Guerras y crisis destruyeron enormes cantidades de fuerzas productivas. La exportación de capital desvió o congeló otras cantidades por largos períodos de tiempo. El ciclo expansivo del capitalismo occidental de posguerra, —posibilitado, en primer lugar, por el fracaso de la revolución en Europa Occidental y por su atraso en EEUU— nada tiene de una “onda larga” de Kondratiev, basada en una nueva “revolución Industrial”. Ese ciclo se apoyó, primariamente, en la reconstrucción del ciclo capitalista después de la masiva destrucción de fuerzas productivas operada en la II Guerra Mundial. Dos características ya .presentes en el ciclo anterior estaban ahora más acentuadas: 1) el motor del desarrollo económico fue el armamentismo, no por las necesidades de la “guerra fría” (que fue su pretexto ideológico) sino porque el gasto parasitario del Estado era la única vía de salida para la crónica super-acumulación de capital; 2) la expansión se produjo, por lo tanto, con una base de parasitismo capitalista sin precedentes (capital ficticio), del cual el endeudamiento de la economía y del Estado norteamericanos y la deuda externa de los países atrasados son una expresión contable particularmente visible. En los gastos armamentistas Mandel sólo ve un factor de equilibrio del “(neo) i capitalismo tardío”. Se le escapa su significación más profunda. A través de la carrera armamentista, el capitalismo consiguió atenuar su crisis crónica de superproducción, que ya provocó dos guerras imperialistas por el reparto de los mercados del mundo. Pero solo fue una atenuación, pues la producción de armas no elimina, al contrario, acentúa ulteriormente, las tendencias que conducen al capitalismo a su descomposición. Concentrando porcentajes cada vez mayores de progreso científico y técnico, es en la industria armamentista donde se verifica con mayor agudeza la tendencia al aumento de capital constante (máquinas y equipamientos) con relación a la variable (fuerza de trabajo). El desarrollo colosal del armamentismo de los últimos años no condujo a una baja del desempleo en los países avanzados (al contrario). Ese es el mecanismo de la tendencia decreciente de la tasa de beneficios, esto es, de la cantidad cada vez menor de plusvalía que se extrae en relación al capital total. Los gastos armamentistas, paliativos de la crisis de superproducción, acaban por recrearla a una escala mayor, pues incrementan la tendencia a producir un exceso de capital. Los gastos armamentistas son financiados a través del recurso al crédito por parte del Estado, crédito que es así desviado del resto de la industria capitalista. Con la crisis mundial, en los años 70, el armamentismo se transforma en el único mercado capitalista que no retrocede. Pero su expansión es insuficiente para movilizar todo el capital ocioso generado por la crisis, impulsando al mismo tiempo una enorme inflación, pues gran parte de ese capital ocioso son créditos incobrables contra empresas o naciones en bancarrota. Ese es el otro punto señalado por Mandel como “factor de equilibrio”; en verdad, otro factor de crisis más. La (semi) industrialización de (algunos) países atrasados se realizó en base a un fantástico desarrollo parasitario, expresado en la monumental deuda externa de esos países que, significando un retroceso a formas usurarias del capital, evidencia que el capital es cada vez más incapaz de reproducirse productivamente (como capital industrial). La deuda externa, que amenaza con la bancarrota del sistema financiero mundial, es una expresión del agotamiento del modo de producción capitalista. La industrialización de las naciones atrasadas las tomó más dependientes de los centros imperialistas (y, por lo tanto, más vulnerables a sus crisis). Fue una acentuación y no una superación (como piensa Mandel) de las características elementales del imperialismo. Pierre Frank, su compañero de ideas, afirmó que “los marxistas que reivindican las concepciones de Lenin sobre el imperialismo, pensaban que la pérdida de las colonias llevaría a un hundimiento de las metrópolis. En vez de eso, el mundo capitalista conoció durante 15 años una prosperidad económica sin precedentes”. (12) Frank-Mandel se reivindican de Lenin, pero piensan como Kautsky Lenin enfatizó que la independencia política formal no le evita a ningún país la penetración del capital financiero (imperialista), el cual ejerce un efecto devastador sobre sus sistemas económicos, permitiendo también una temporaria atenuación de las contradicciones de clases en los países imperialistas, a través de la cooptación de la aristocracia obrera. El desarrollo económico capitalista de posguerra no tuvo por base una nueva etapa histórica del capitalismo, sino la acentuación al máximo de las características esenciales del capitalismo imperialista, definidas por Lenin. Las conclusiones políticas de Mandel (que son, en verdad, las premisas de su teoría) sustituyen la lucha por la destrucción del Estado burgués (transformada en teóricamente imposible) por la reivindicación prioritaria de “control obrero”, pero entendido como una “reivindicación cualitativa”: “¿quién debe dirigir sus máquinas, determinar sus Inversiones, decidir qué o cómo producir?”. Así, “una serie de prioridades de producción, establecidas en discusiones democráticas, comenzará a posibilitar ¡a creación de una auténtica igualdad de oportunidades para todos”, pues “los socialistas no deben aceptar el mito del neo-capitalismo. A los valores de consumo creados por un sistema accionado por la optimización del lucro privado en beneficio de unos pocos monopolios, los socialistas deben oponer sus propios valores de consumo. Deben denunciar la incapacidad del neocapitalismo en realizar cualquier cambio en la estructura autocrática de los negocios, que es la base de la alienación del trabajo, en la Industria contemporánea (14). Viva, pues, la estructura “democrática” de los negocios, que acabará con la alienación. En la era de las “reivindicaciones cualitativas”, las bellas “reivindicaciones cuantitativas” están superadas. Más aún: la toma del poder y el socialismo también lo están, pues para la clase obrera “la conquista del poder y la socialización de los medios más importantes de producción y de cambio fracasan en sus objetivos hasta cierto punto (!) si no son acompañados por cambios radicales en la atmósfera (!) de la empresa” (15). La IV Internacional de Mandel se transforma en el partido de la “contracultura”, de los cambios atmosféricos. La IV deja de ser así, según palabras de Trotsky, “la única organización internacional que no sólo toma claramente en consideración las fuerzas motrices de la época imperialista, sino que está también armada de un sistema de reivindicaciones transitorias que pueden unir a las masas para ia lucha revolucionaria por el poder”. El revisionismo pablista significó el abandono del objetivo estratégico de la dictadura del proletariado, en función de una apreciación impresionista y unilateral de la burocracia soviética, en-cargada de destruir el imperialismo y el Estado burgués. Con Mandel, eso se transforma en una teoría que se contrapone punto por punto con el marxismo, apuntando a dejar de cuestionar el poder político de la burguesía en una sociedad agotada, para criticar sólo la forma en que la burguesía dirige las empresas en una sociedad en plena expansión. NOTAS: (1) Ernest Mandel, Le troisieme age du capitalism, Paris, Unión Generale d'Editions, 1976, página 234. (2) Nicoali Kondratieff, Las ondas largas de la economía, Madrid, Revista de Occidente, 1946, p.79 (3) Ernest Mandel, “A economía de neocapitalismo". Problemas e perspectivas do socialismo, Río de Janeiro, Zahar, 1969, p.36 (4) En tempo, 25 de febrero de 1988 (5) Kent-Ake Anderson» La larga marcha. Historia de la Cuarta Internacional, Barcelona, Ediciones Rojas, 1976, p.27 (6) Michel Kidron, Capitalismo e Teoría, Lisboa, Iniciativas, 1976, p.86 (7) León Trotsky, “La curva del desarrollo capitalista", Una escuela de estrategia revolucionaria, Buenos Aires, Ediciones del Siglo, 1973 (8) Richard B. Day, “La teoría del ciclo prolongado de Kondratiev, Mandel y Trotsky “Críticas de la Economía Política n2 4”, México, El Caballito, Setembre 1977, p.59. (9) Richard B. Day, op.cit. p. 69 (10) Nicolai Kondratieff, op.cit., 79 (11) Richard B. Day, op.cit. p. 72 y 74 (12) Pierre Frank, La IV Intemacionale, Paris, Francois Máspero, 1973, p.66 (13) Pierre Lambert, Actualité du programe de Transitlon, Paris, SELIO, 1973, p.16 (14) Ernest Mandel, “A econnomía do neocapitalismo", op. cit. p. 50 y 51 (15) Ernest Mandel, Marxist Economic Theory, London, Mertin Press, 1968, p.643

26 de octubre de 1988
LA VANGUARDIA OBRERA SE PRONUNCIA SOBRE EL FRENTE
Redacción

Notable movilización en la Plata por un Frente revolucionario El PO de La Plata viene luchando intensamente por la constitución del Frente de Izquierda. Luego del exitoso acto del 12 de agosto que congregara a casi 300 trabajadores y activistas, la Regional desarrolló una intensa campaña unitaria por la libertad de los compañeros presos de la resistencia chilena, en cuyo transcurso realizamos un acto con 100 personas en la Facultad de Humanidades. La campaña por el Frente de Izquierda se ha centrado en esta etapa en una profunda agitación por el ENCUENTRO DE LOS TRABAJADORES Y LA JUVENTUD POR UN FRENTE REVOLUCIONARIO DE LA IZQUIERDA, programada para el viernes 11 de noviembre, y hay un amplio trabajo de difusión y discusión del petitorio. Hemos ido con el petitorio a puertas de fábricas como Techint y Sade de la UOCRA, recogiendo la adhesión de decenas de activistas y varios delegados, algunos de ellos del PC, del MAS y del PTS. También han firmado el petitorio varios delegados generales de la bancaria, delegados y activistas de Ministerios o reparticiones estatales, delegados y activistas docentes, candidatos y activistas de la Lista Verde de UOM (que le disputan la conducción local del gremio al burócrata Di Tomasso el próximo 22 de noviembre), activistas ferroviarios, del astillero Río Santiago, de la Universidad (más de 100 firmas de la Facultad de Humanidades), telepostales, etc. Con este número de Prensa Obrera iniciamos una serie de reportajes y pronunciamientos de quienes constituyen el sector revolucionario de la vanguardia obrera en nuestra regional. La Plata - Elecciones en Humanidades Gran intervención de la U.J.S. por el Frente de Izquierda Tras cuatro años de dirección franjista, y al calor de la huelga universitaria del 87, los estudiantes de Humanidades vivieron un proceso de radicalización profundo. La conducción del Centro pasó a manos de un frente JI-JUP que tuvo que posar de “izquierdista” y relegar la tradicional denominación de FUNAP por el nombre de "29 de Mayo”. La izquierda también hizo una muy buena votación. Este frente, no obstante, reivindicar el cordobazo, convirtió su "protagonismo" en absoluta parálisis del movimiento estudiantil, en un año en que llovieron reivindicaciones (Psicología, educación física), cuando no en el carnereaje directo, como en ocasión de la huelga docente del 88 (con el argumento de “no vaciar la facultad” pero con el resultado concreto de vaciar de todo contenido de lucha el movimiento y colaborar con la derrota de los docentes). Dieron cuenta de su "pedigree popular” organizando, por ejemplo, una charla con Floreal Ferrara sobre “ El florecimiento del peronismo, Menem presidente”, para los mismos días en que este último repudiaba el cordobazo. La debacle de los "nacionales y populares" fue total, lo cual culminó en la división lastimosa del frente de cafieristas y menemistas, y con su descrédito ante la masa de estudiantes. Frente de Izquierda Se había creado entonces la ocasión para que se constituyera un poderoso frente de los activistas y de la izquierda (ésta en su momento había apoyado al "29 de Mayo"), para barrer con toda esta “burocracia estudiantil" (sea justicialista o radical) Este fue el eje de intervención de la UJS, que sacó un petitorio en ese sentido, el que recogió la adhesión de más de 70 firmas. Pero el conjunto de la izquierda, más allá de sus cacareos a favor del frente de izquierda, sigue impregnada hasta los tuétanos de una profunda ilusión en estos representantes juveniles de los partidos patronales. La Santiago Pampillón buscó por todos los medios un acuerdo con los menemistas (PI, PR, PB, Peronismo de Base) aunque sin éxito. Pero no por ello abandonaron a sus aliados “estratégicos". Se negó así a la constitución del frente de izquierda, atomizando toda posibilidad de superar por la izquierda al nacionalismo burgués justicialista, y abriendo de par en par el camino al triunfo de la Franja (que ganó por 950 votos contra 500 de menemistas y menos de300 de los cafieristas). El MAS y el PTS se encerraron en su "interna”, como excusa para colaborar con esta estrategia divisionista. En particular fue grotesca la posición del PTS, que luego de llamar al PO a un frente, desistió del mismo porque...¡¡ la UJS no existe!! (regalando de esta manera un vocal al... ¡MNR!) La UJS centró su campaña en el petitorio por el frente revolucionario de la izquierda e hizo una muy buena elección, puesto que luego de varios años de no presentarse a elecciones obtuvo la misma votación que el PTS y el MAS, que tienen una larga tradición en esta facultad, y que inclusive tuvieron cargos en el pasado en la Comisión Directiva. La actitud criminal del PC, MAS y PTS se comprueba en el hecho de que aun dividida, la izquierda obtuvo más de 400 votos. Juntos, el frente de izquierda hubiera representado una opción clara contra la Franja. La división ayudó a mantener a los estudiantes en el redil de la calesita radical-justicialista. El frente de izquierda debe ser un instrumento para vencer estas tendencias hostiles a la independencia política de los trabajadores y la juventud. En los próximos días esta disyuntiva volverá a plantearse para las elecciones de claustros. La UJS insiste en poner en pie un poderoso frente revolucionario de la izquierda. “¡Necesitamos un frente para la acción!” Dice Aníbal Izvrieta de la Comisión Interna de IOMA Aníbal Izvrieta es un joven activista de IOMA. Cuando los trabajadores estatales de la provincia salieron, en junio de este año a resistir el decreto de las 40 hs del gobierno cafierista, Aníbal, junto a la interna de lOMA, estuvo a la cabeza de las movilizaciones y de la organización de los “cuerpos de delegados de base” en cada ministerio y repartición estatal. Los trabajadores estatales se daban asísu propia forma de organización, pasando por encima de las burocracias de UPCN y ATE. El conflicto, aunque derrotado, permitió la consolidación de las “comisiones internas” surgidas al calor de la lucha, preparando el terreno para próximos combates. Este es el caso de la interna de IOMA encabezada por Aníbal. Este es el diálogo que mantuvo Prensa Obrera con Aníbal P.O.; ¿Cómo ves en estos momentos el problema de la construcción del Frente de Izquierda? A.: El frente de izquierda es un instrumento para que todos los partidos y organizaciones de izquierda, o que se reclaman clasistas, trabajen en el desarrollo de la conciencia de la vanguardia y en la formación de los dirigentes de la clase obrera. Yo creo que el régimen, en cierto modo, está girando cada vez más a la derecha. Esto se nota por sus candidatos (Angeloz, Menem, Alsogaray) y sus propuestas (deuda externa, represión, etc). Por eso, me parece, tampoco hubo espacio para el frente de centro-izquierda proyectado por Auyero y que el propio PC defendió. El “Que Pasa" bregó constantemente por el frente de centro-izquierda, un frente popular, llamando a luchadores “antiimperialistas*’, “combativos" y “patrióticos" como... el fiscal Molinas! El Mas, por su parte, solamente denunció a Molinas en el “Solidaridad" cuando el mismo Molinas en un programa televisivo dijo que no iba a participar de ese frente porque él, Molinas, es... un burgués! Por eso me parece que el frente del Mas y el PC sigue incubando en su seno el embrión del frente popular. Quizás esto no se vea claro en el programa, que tiene puntos progresivos respecto de lo que fue el FREPU. Pero se ve en otros elementos como por ejemplo el tipo de candidatos (N. Vicente por el PC), o en el interés exclusivamente electoral del Mas por meterlo a Zamora de diputado; o en el nombre de Izquierda Unida que es el mismo que usan en Chile y Perú los frentes populares de esos países. Yo rompí con el Mas por todas estas cosas. Y en este marco me acerco al PO, donde encuentro una herramienta de trabajo, que es la propuesta frentista revolucionaria. Esto me permite acuerdos concretos con el PO como, por ejemplo, el trabajo con el petitorio reclamando la discusión del programa del frente y la elección democrática de candidatos obreros. P.O.: ¿Qué te parece nuestra propuesta del Congreso de Trabajadores? A.: Yo lo escuché a Altamira en agosto, acá en La Plata. Ahí conocí la propuesta frentista (que me parece la más coherente) y la idea del Congreso de Trabajadores como herramienta para ejercer la democracia obrera, que es lo que me habían inculcado teóricamente en mi militancia en el Mas, es decir, la elección de los candidatos por asamblea, que es lo que yo pretendo. ¡Y que vayan a la cabeza de las listas los luchadores docentes, de subtes, de Sudamtex, etc., y no dirigentes puestos a dedo extraídos de la pequeña burguesía, como Vicente! Creo que la propuesta del PO es clara y hay que llevarla adelante. Creo que Prensa Obrera tiene que denunciar a los candidatos pequeños burgueses y sus métodos de elección. P.O: ¿Cómo ves la relación entre el Frente de Izquierda, la lucha y las elecciones? A.: Como ya te dije, acá están Menem, Angeloz y Alsogaray; todo cada vez más a la derecha. Por eso tiene que haber un acuerdo electoral de la izquierda. Pero no nos podemos quedar solamente en esos temas. El tema principal es el frente para la acción, la unidad de acción en la lucha de clases cotidiana Esto implica un problema para la consolidación del frente, más allá de la cuestión de los candidatos, porque esto significa problemas de estrategia, que habrá que discutir entre toda la vanguardia de la clase obrera. Volviendo a las elecciones, es evidente que es un polo de referencia. Ahí tenemos el hecho concreto de “Menem presidente", con la patota y la represión. Hay que dar una respuesta para la clase obrera y su vanguardia. Pero lo fundamental de esta respuesta, insisto, es el frente para la acción. En la lucha contra el decreto de Cafiero de las 40 hs. viví la experiencia de participar como codirección del conflicto. En ese entonces también militaba en el Mas. En esa lucha no hubo unidad de las corrientes de izquierda. Y creo que, más allá de un balance más profundo que habría que hacer al respecto, esto colaboró en nuestra derrota. Hoy los estatales sufrimos no sólo los salarios más bajos de nuestra historia sino también la persecución de los militantes de izquierda y de los activistas comprometidos en la lucha. Pero lo de esta el frente es fundamental. “Sí la IU autoriza a votar por Menem, sería un frente de derecha” “Me parece novedoso que el Mas se preste a colaborar con esto” Nazario Peña es activista ferroviario y militante de izquierda. En 1985 fundó el Frepu en el barrio de Tolosa y fue candidato a Concejal. Luego fue delegado al XVI Congreso del PC. En 1986 fue candidato a Secretario General para la Seccional local de la UF por la Lista Granate. Hoy fruto de su experiencia política se ha acercado al PO. Este es el diálogo que con él sostuvo Prensa Obrera. P.O.: Vos fuiste un activo constructor del FP. ¿Qué balances haces de esa experiencia en vista de la construcción de una nueva experiencia frentista de la izquierda? N.P.: Considero que un frente de izquierda, antes que nada, tendría que apuntar a la discusión de un programa que represente realmente los intereses históricos de la clase obrera. En ese sentido considero que el petitorio que impulsa el Partido Obrero es una necesidad de la vanguardia. La experiencia del FP se demostró insatisfactoria; dejó un vacío de contenido político. Y esto se demostró en Semana Santa (culminación de esta experiencia de ruptura del frente) cuando se vio que la clase obrera no tuvo una dirección política independiente. El FP surgió como un mero acuerdo electoral, y se demostró que era sólo y nada más que eso; por esto entiendo que es fundamental reprogramar un frente de izquierda que sea discutido por el sector más avanzado de la clase obrera. En ese sentido el método de la votación directa con padrón abierto, que plantea Izquierda Unida, no lo lleva a nada; no obedece a las tradiciones de la clase obrera. Los trabajadores siempre nos hemos manejado con el método de las asambleas. En ellas votamos y elegimos en función de la discusión. Este método de padrón abierto de Izquierda Unida desvirtúa el carácter de clase de los trabajadores, más a llá de las apariencias "democráticas" o participativas, porque en la realidad no representan el contenido de lo que es la discusión en las asambleas y el aporte que puede hacer cada trabajador. Considero que I.U. plantea este método porque la preocupación de izquierda unida comienza y termina en el periodo electoral. El FP fue un simple acuerdo electoral y cuando se dieron situaciones en que de alguna forma había que llevar adelante una política para la clase obrera, el acuerdo Mas PC quedó corto. Cada uno agarró para su lado. P.O.: ¿Cómo ves el fracaso del frente de centro-izquierda? N.P.: Considero que Izquierda Unida quiere ocupar el espacio vacío que dejó el frente de centro-izquierda. Si bien es cierto que ya no están presentes los Auyeros y Molinas, hay otros personajes encargados de garantizar su continuidad programática como son Néstor Vicente e incluso Zamora. Ellos van a defender una continuidad programática que viene de los 23 puntos de FP o de los 26 puntos de Ubaldini. Una continuidad programática que no da ninguna salida para los trabajadores. El programa de un frente revolucionario debe plantear fundamentalmente el problema de la toma del poder por los trabajadores. Si no, no sirve para nada. Y ese programa debe ser discutido y aprobado en asambleas que son las que garantizarán que el mismo se llevará adelante hasta las últimas consecuencias por la misma clase obrera. P.O.: ¿Cómo ves el planteamiento del PC de que los electores de IU voten por Menem en caso de una crisis en el colegio electoral? N.P.: Eso sería lo más desastroso que en estos momentos puede hacer el P.C. Sin embargo no me extraña porque ya hay hechos históricos que lo han llevado a actuar de ese modo. El PC siempre se colocó como furgón de cola de los procesos democráticos burgueses. Esto se dio con Herminio Iglesias y Luder. Por eso no me extraña. Lo que si me parece novedoso es que el Mas se preste a colaborar en este tipo de hechos. En ese caso, Izquierda Unida perdería todo contenido. Pasaría a ser un programa, ya no diría de centroizquierda, sino de derecha prácticamente. P.O.: ¿Qué te parece la propuesta de Congreso de los Trabajadores? N.P.: A mí me parece correcta porque es el único medio de poder plasmar un verdadero programa realmente alternativo para la clase trabajadora que sería llevado adelante por la vanguardia obrera que participe de ese congreso. Es ahí, y solamente ahí, donde se puede garantizar la conformación de un programa revolucionario y la efectivización del mismo. “En asamblea salen los mejores luchadores” “Colo” Ramírez es un reconocido activista vecinal de la zona de Zeballos. Actualmente, integra la comisión directiva de la Sociedad de Fomento "Estanislao Zeballos" y se ha volcado entusiastamente a impulsarla campaña por la formación de un frente de trabajadores y la izquierda. Prensa obrera: ¿Qué pensás del petitorio? Colo: Yo creo que el petitorio sirve para poder llegar a los trabajadores, sociedades de fomento, centros de estudiantes y fábricas. El frente sirve siempre que sea una herramienta de lucha; no como el Frepu que se creó para una etapa electoral o como el Fral que se diluyó en un tiempo muy corto. Un frente tiene que ser de lucha y no electoral. PO.: ¿A la luz de tu experiencia como integrante de la Sociedad de Fomento y de las luchas barriales , qué importancia le asignás a la conformación de ese frente? C: Yo creo que en este barrio y en todos los de la provincia de Buenos Aires se vive una situación explosiva, con infinidad de problemas y reclamos sin resolver. Tenemos, por ejemplo, el tema del gas que la Municipalidad se comprometió a colocar a fines de 1988, por intermedio de licitación pública Rescatando la experiencia de otros barrios como el Gaucho (Burzaco) donde hubo facturas que no se pudo pagar, la gente arremetió contra el Concejo Deliberante y obligaron a las autoridades a que no se pague lo que la Municipalidad reclamaba. Yo creo que en este barrio va a suceder lo mismo. Las características son parecidas. El intendente planteó que iba a realizar la obra por licitación pública; cuando vengan las boletas para pagar no se lo que va a pasar. Yo creo que el frente va a servir como una herramienta política para dar respuesta no sólo al problema del gas sino a todas las luchas que se avecinan. PO.: ¿Cuál es el método para construir el frente? C: El método debe ser el de las asambleas y no el de las urnas. Te pueden por interme¬dio de esta última, tirar un nombre, pero no se termina de conocer al dirigente que va a la cabeza. En cambio, en asamblea, salen los mejores luchadores y permite que los traba-jadores discutan y decidan el programa a llevar adelante. Humanidades de Rosario: Se constituyó el “Frente de Izquierda para la lucha” Las elecciones de Humanidades en la Universidad de Rosario encuentran a un centro de estudiantes literalmente vaciado. Hace un año conquistaba la dirección del centro el "Frente de Unidad y Participación", integrado por la FJC y la JP de esa Facultad. Muy pronto este frente entró en completa crisis: sus integrantes peronistas se declararon representantes primero de Cafiero y —luego— de Menem. En ese carácter boicotearon la gran huelga docente y se borraron luego de la propia dirección del centro. Ante la deserción de sus aliados peronistas, los dirigentes estudiantiles de la Fede renunciaron también a la dirección del Centro. Este quedó acéfalo. O mejor dicho: a merced de los agentes del gobierno en la Universidad (MNR, FRANJA). En estas condiciones el estudiantado de Humanidades afrontó la ofensiva liquidadora del gobierno sobre esta Facultad, que se expresó en el ahogo presupuestarlo y en la descalificación de los títulos. Ante la convocatoria a elecciones, corrientes de izquierda y activistas de la facultad iniciaron un debate con el objetivo de intervenir en ellas: la JS (Mas), el PL y la UJS acordaron la convocatoria a un plenario para poner en pie un frente “contra los agentes del pacto radical-justicialista en el movimiento estudiantil". Además de las comentes mencionadas y de estudiantes independientes, a este plenario concurrió también la Fede. AHI, la UJS planteó un balance de la situación del Centro en donde se puso de relieve el fracaso del frente con los partidos patronales. Este "frente" no sirvió para ampliar la fuerza del estudiantado combativo y disgregó al centro, como consecuencia de sus limitaciones de clase. La FJC rechazó este balance: según ella, lo que habría fracasado no fue la estrategia de la dirección del Centro, sino... el centro mismo, como organización de lucha de los estudiantes, lo que debería resolverse con formas de organización de “nuevo tipo". Dicho esto, la Fede se retiró del plenario. En la reunión, que prosiguió se constituyó el “Frente de Izquierda para la lucha" integrado por la JS, el PL, la UJS y estudiantes independientes. Veinticuatro horas más tarde, la Fede presentaba "su" frente, junto al Modepa y los radicales de liberación: este "frente amplio" omite puntillosamente cualquier denuncia del menemismo y del gobierno en la Universidad: Es una repetición del viejo frente que llevó al centro de estudiantes al colapso. ¿Si la Fede no denuncia al menemismo a pocos meses de las elecciones nacionales, ello será porque los centros de "nuevo tipo" que auspicia serán organismos integrados al Estado? En Humanidades de Rosario, hay que votar por el "Frente de Izquierda para la lucha". “Utilizar los métodos de la democracia obrera” “El frente de izquierda debe impulsar la huelga general indefinida, hasta conquistar un salario igual a la canasta familiar” P.O.: ¿Que opinas sobre el petitorio que impulsamos? J.: Me parece lo más oportuno, creo que el petitorio hace un acertado balance de la actual situación política y, lo más importante, abre la discusión entre los trabajadores y militantes sobre cuál es el rol que la izquierda debe jugar frente a lo que está planteado. Mira, Menem, frente a los trabajadores y las masas populares cada vez se quema más, cada vez que abre la boca es para reafirmar, él mismo, que será la mejor continuidad de la política de hambre del alfonsinismo. Frente a esta realidad, me parece más que oportuno que se una la izquierda, y es fundamenta) que lo haga con un criterio de principios, como está expresado en el petitorio, para que sea un canal de expresión de todos los trabajadores y fundamentalmente de su vanguardia, es decir, de aquellos trabajadores que han roto con los partidos patronales, que hunden a los trabajadores y al país en la miseria más absoluta. P.O.:¿Cuál debe ser la función de un frente de izquierda, y como te parece que habría que construirlo? J: Mirá, para contestarte esta pregunta, primero quiero señalar algunas cosas. Durante el último periodo en la Argentina, todos los trabajadores de todos los gremios hemos protagonizado importantísimas luchas, y en el transcurso de estas luchas, los trabajadores hemos madurado mucho políticamente, ahí tenés nuestra grandiosa huelga docente, que le gritó masivamente a todos los gobernantes, radicales y peronistas, “quién decide los salarlos, los docentes o el fondo monetario", esto sumado a grandes luchas de innumerables gremios por el salario y otras reivindicaciones. Es evidente, hoy por hoy, que, a la hora de elegir gobernantes, amplias masas de estos mismos trabajadores siguen detrás de los hombres y los partidos que aplican la política de hambre contra los trabajadores y de entrega del país, como seguramente sucederá con Menem en el 89. ¡El frente de izquierda debe ser un canal por el cual los trabajadores podamos superar esta contradicción! y, para eso, el frente de izquierda debe tener un planteamiento muy claro, te voy a dar un ejemplo: todas las luchas a las que hacía referencia anteriormente, han sido en su mayoría traicionadas por las direcciones burocráticas de los sindicatos, que son agentes del estado patronal dentro de las organizaciones obreras, como Garcetti y Mary Sánchez, que reventaron la huelga general de marzo y siguen reventando las luchas de los compañeros del interior. El frente de izquierda debe plantear la superación de estas direcciones traidoras, ajenas a los intereses del movimiento obrero, para poner en pie direcciones clasistas en los sindicatos. Sobre como habría que construir el frente, creo que está muy bien definido en el petitorio, el frente hay que construirlo sobre la base da la discusión de los interesados, a mí no me cabe ninguna duda que todos los militantes del Mas, el PC, el PO, como muchos trabajadores independientes quieren un verdadero frente de izquierda y son ellos quienes deben discutirlo, acá la izquierda tiene la oportunidad histórica de unir en sus filas a lo más combativo de la vanguardia obrera, pero para eso tiene que empezar a llar- marta desde ya, los partidos de izquierda tienen que llamar ahora a los trabajadores a discutir como construimos el frente en congresos y asambleas, y no formar un frente a espaldas de los trabajadores y después decirles, acá está el frente, vengan a votarlo. Los partidos de izquierda se dicen partidos de la clase obrera, pues entonces tienen que utilizar los métodos de la democracia obrera, no los métodos de la democracia burguesa, como es esta cuestión de la interna abierta donde vale lo mismo el voto de un luchador obrero que el de alguien ajeno a los trabajadores. Solo los métodos de la democracia obrera y la discusión de un programa claro podrán evitar fracasos como el Frepu o el Fral, que se armaron de la noche a la mañana, con candidatos elegidos a dedo. P.O.: ¿Querés agregar algo más? J: Sí, los docentes como todos los trabajadores del país necesitamos imperiosamente recuperar el poder adquisitivo del salario, que ha caldo estrepitosamente bajo el co-gobiemo de radicales y justicialistas, para eso necesitamos una huelga general indefinida que, entre otras reivindicaciones plantee claramente el salario igual a la canasta familiar. Creo que un frente de izquierda que se diga tal, debe impulsar la huelga general como una medida básica y elemental frente al insostenible problema salarial de los trabajadores. "Jorge Zapata es docente de Moreno delegado de dos escuelas, la N° 19 y 36, fue uno de los principales activistas de la histórica huelga y es actualmente uno de los constructores de Tribuna Docente en Moreno “Que exprese los intereses de los trabajadores”* P.O.: ¿Qué pensás del menemismo y de la propuesta del petitorio por el frente de izquierda como salida política para los trabajadores? C.M.: Mirá, en caso de ganar Menem en las elecciones del 89 no va a ser una salida política para los trabajadores. Lo vamos comprobando desde ahora viendo la actitud de compromiso y apoyo al gobierno radical al no hacer nada para parar el plan primavera. Tomando como ejemplo nuestro gremio tenemos el grave problema de los traslados y despidos por promoción industrial y todos sabemos que Menem es uno de los que más apoya esa ley tramposa. En caso de ganar en el 89 ya sabemos lo que nos espera; como mínimo va a seguir jugando el rol que juega hoy el radicalismo. En cuanto a la propuesta del petitorio lo considero un camino viable y posible porque presenta un programa antipatronal y de lucha contra la burocracia expresando claramente los intereses de los trabajadores y cómo llevados adelante, que es lo que necesitamos. A la vez considero muy importante que tos candidatos al frente deben ser elegidos en asambleas y congresos de trabajadores donde podamos elegir a los activistas combativos y dirigentes honestos de los trabajadores. P.O.: ¿Pensás que el frente de Izquierda tiene que ser solamente electoral? C.M.: Creo que no, acuerdo totalmente con lo que expresa el petitorio en este punto. El papel más importante del frente de izquierda es llevar adelante la lucha de los trabajadores en los sindicatos, barrios, fábricas, etc., formando frentes del activismo combativo para derrotar a la burocracia de tos sindicatos y de la propia CGT que desde el 83 hasta la actualidad hizo 13 paros generales sólo para desgastar al movimiento obrero y terminar firmando y entregando el salario como lo hicieron recientemente con los 1.330 australes hasta fin de año. P.O.: ¿Qué papel te parece que puede jugar ese frente en el Sindicato Gráfico? C.M.: Se desprende de lo que te dije antes. El papel sería el de formar un frente de lucha contra la burocracia ongarista que está entregando el salario, la fuente de trabajo y traicionando todo tipo de lucha como la de Queta por salubridad. El frente de izquierda tiene que esforzarse por agrupar toda la vanguardia de nuestro gremio para revertir esta situación sindical. Hoy tenemos un sindicato que nonos res pende a los trabajadores por lo tanto necesitamos una nueva dirección que constituya un frente de lucha real que rompa con los condicionamientos que atan al sindicato con las patronales. César Miguel, delegado de Rolling Form (Gráfico) “Asambleas para un Frente que luche por la huelga general por tiempo indeterminado” Reportaje a SOTO, de la comisión interna de CORMASA (UOM) P.O.: ¿Qué opinas de la formación de un frente de izquierda? R.: Creo que es necesario para los trabajadores, pues los partidos mayoritarios, UCR y PJ, han demostrado que gobiernan para los patrones, como la Fortabat, y ¡a izquierda debe unirse para luchar por un frente de trabajadores, los pobres y los que nada tienen. P.O.: ¿Cómo debe formarse ese frente de izquierda? R.: Con asambleas en las zonas para que participemos todos los trabajadores y allí se voten los candidatos y el programa del frente. P.O.: ¿Quiénes deben formar el frente? R.: Todos los partidos de izquierda, el MAS, el PC, el PO y otros, y tenemos que decir en el programa que queremos luchar contra las suspensiones, como ahora en la UOM, contra los despidos y por un inmediato aumento de salarios. La CGT y la UOM largan paros cuando ya han parado la mitad de las fábricas y yo creo que hay que hacer un plan de lucha que comience con paros de 24,48 y 72 horas, por la huelga general por tiempo indeterminado hasta la obtención de las reivindicaciones. Pienso que el frente debe servir para que nos preparemos para la lucha y para que, aunque Menem gane las elecciones, nosotros con compañeros de las fábricas y de los barrios nos unamos para luchar, junto a aquéllos que no confían en Menem, Angeloz o Alfonsín. “El método más cristalino: Asambleas”* P.O.: ¿Es necesaria la conformación de un FRENTE DE LOS TRABAJADORES Y LA IZQUIERDA? R.: Miró, los trabajadores vivimos una situación de injusticia que no va a revertirse mientras que el poder político continúe en manos de las patronales y sus partidos. Quiero aclararte que esto que parece una frase hecha, es nada más y nada menos que la realidad que vivimos diariamente. Si existen para alguien dudas, basta que participe activamente de algún conflicto laboral de mediana importancia para palpar esta realidad en toda su dimensión. En marzo algunos docentes ya lo sabían, otros necesitamos vivirla experiencia huelguística para ver claramente el poderío de los trabajadores en movimiento y el pavor que sembraba ese movimiento de unidad de las bases y de las escuelas cabeceras que dirigían las zonas, aterrorizando a las direcciones sindicales burocratizadas, a los gobernadores y al gobierno. Marzo y su huelga tuvo la virtud de mostrarnos en todos sus detalles la articulación del poder del Estado en contra de los trabajadores, allí “descubrimos” el hilo conductor que une a los defensores del Régimen político actual, las maniobras y el operativo desarrollado por el gobierno, los gobernadores, el parlamento y la lista Celeste (PJ renovadores, menemistas, ortodoxos, cafieristas, Demócratas Cristianos, PI, etc.) En fin, el Gobierno se hizo el sordo, su aparente “oponente" el PJ lo auxilió e hizo todos los esfuerzos necesarios para quebrar a los docentes, no obstante, el “trabajo fundamental" la “tarea destacada", el "capo lavoro”, estuvo a cargo de la burocracia quien organizó concienzudamente la desmovilización, desmontó los organismos creados durante la Huelga (Coordinadora, Escuelas cabeceras, etc.) desmoralizando por último a quienes habían luchado consecuentemente. Fue allí donde los docentes vimos como TODO UN SISTEMA se oponía a nuestra lucha. Bueno en este punto es preciso destacar que la intervención de TRIBUNA nos facilitó a los docentes que hicimos los primeros palotes en la lucha gremial, la comprensión de lo que pasaba, para entender el "extraño” comportamiento de las organizaciones gremiales y políticas ante la flagrante TRAICION, situación esta, que incluso algunas corrientes de izquierda se negaron a denunciar mientras otras recién se atrevieron a hacerlo cuando habían transcurrido varios días de la finalización del conflicto y después de habernos presentado personalmente varios balances que ante nuestra intransigencia fueron modificando, en el transcurso del tiempo, hasta adaptarlo a la situación de bronca de las bases. Para redondear la idea, por lo que expliqué para mí y para un conjunto de trabajadores de la Educación que potencialmente han procesado estas experiencias vividas, está claro que solo los trabajadores organizados autónomamente en un FRENTE PROPIO, en un verdadero FRENTE DE LUCHA, seremos capaces de imponer nuestras propias banderas. P.O.: El PO ha lanzado un petitorio que ya conoces ¿qué te parece? R.: En el marco del análisis anterior y en medio de una situación de reanimamiento de la lucha docente, donde los compañeros se toman de cualquier paro sea de FEB, SUTEBA o de quien lo convoque, la propuesta del PO y sobre todo el método es el camino más cristalino y adecuado para organizar a los trabajadores y constituir un movimiento genuino. Como docente del Distrito Lanús estamos trabajando y proponiendo a los compañeros organizamos mediante el debate de clarificación y las Asambleas para desde nosotros empezar a damos una organización que nos integre no a un FRENTE meramente electoralista sino a un verdadero FRENTE DE LUCHA que empiece por enfrentar a nuestro enemigo más cercano: LA BUROCRACIA SINDICAL, para luego y/o al mismo tiempo desarrollamos en el combate por la Liberación Nacional y Social. Patricia, es maestra primaria en Lanús siendo además una de las docentes que más se destacaron al calor de la Gran Huelga Docente de Marzo último.

26 de octubre de 1988
CARTA AL PARTIDO COMUNISTA Y AL MAS

Al Comité Central del Partido Comunista Al Comité Nacional del Movimiento al Socialismo Compañeros: Como les consta muy bien, durante siete semanas resultaron infructuosos todos nuestros esfuerzos, los del Partido Obrero, para obtener de ustedes la posibilidad de una reunión entre las tres organizaciones con vistas a discutir el programa y -la modalidad organizativa de un Frente de Izquierda. Pero las numerosas reuniones bilaterales que realizamos con vuestros representantes en estas siete semanas sirvieron para subrayar, por esta misma circunstancia, vuestra férrea determinación de excluimos del proceso de la formación de un Frente. A la hora de los hechos, la muletilla que ha caracterizado a algunos de ustedes en los dos últimos años, con relación a abandonar la “soberbia” y el “sectarismo”, brilló ostensiblemente por su ausencia. El resultado de semejante procedimiento, reñido totalmente con una segunda muletilla, la “transparencia”, ha sido la proclamación en el día de ayer de la Izquierda Unida como un hecho consumado, en otras palabras, como un ultimátum dirigido a nuestra organización, pero que alcanza a todos los activistas populares. Ustedes se han encargado de impugnar, de esta manera, la afirmación contenida en la gacetilla que han distribuido como "Texto para Conferencia de Prensa”, según la cual “(no quieren) hacer... un acuerdo de dirigentes, sino sobre la base del protagonismo popular”. Han ofrecido, en la proclamación de la IU, un programa en el que está ausente el más importante de los “protagonismos populares” —el que se refiere a la participación en la elaboración de la política y las reivindicaciones de un Frente. Denunciamos la exclusión de nuestro partido como una manifestación de una metodología de exclusión que ha afectado al conjunto de los activistas de la clase obrera. Obligan a éstos a ser ovejas de rebaño, lo que equivale a destruirlos como vanguardia política y revolucionaria. Afirman que “Izquierda Unida tiene un carácter abierto” y hasta “(invitan) a otras fuerzas políticas de izquierda (y) a todos aquellos que quieran sumarse a su construcción”, pero de esto se acuerdan después, y no antes, de producir el hecho consumado y el ultimátum. No sorprende, por esto, que condición en esa "invitación" a la “(coincidencia) con (las) bases programáticas” de IU en las cuales solo ustedes pudieron intervenir y actuar como únicos y exclusivos protagonistas. Ustedes “abren” el ingreso a un frente cerrado y ofrecen “construir” un edificio cuyo proyecto ya está diseñado. Reclaman albañiles, pero no maestros mayores de obras ni ingenieros. Reclaman la participación de “intelectuales” y de “personalidades independientes”, pero no les ha interesado la intervención intelectual de los activistas y de otros partidos de izquierda, ni por supuesto que estos puedan contribuir con la independencia de su personalidad. “¡Que las bases decidan!” ha sido dejado de lado como otro producto de la demagogia. En el mencionado “Texto para conferencia de prensa”, reivindican para ustedes “una nueva forma de relación entre los sectores de izquierda, en donde las posiciones encontradas no se resuelvan de manera canibalesca, sino sobre la base del debate franco y argumentando”. Lamentablemente, han debutado con una acción de antropofagia, pues han excluido del pretendido “debate franco” a nuestro partido, a otros partidos y al conjunto de las bases de izquierda. Ahora condicionan lo que ya han transformado en un pedido de incorporación, a la aceptación de un programa en el cual solamente ustedes han tenido arte y parte. Como en aquel poema de Brecht, que empezaba por los comunistas y terminaba con los cristianos, el canibalismo que caracteriza a vuestra acta de fundación concluirá con vosotros mismos. ¡Quién mejor que ustedes para saberlo, que en 1985 utilizaron el mismo método de exclusión (y luego lo repitieron en las elecciones de Córdoba de diciembre de 1986), y luego se fagocitaron sin ningún escrúpulo en abril-mayo de 1987! Declaran que están por producir un acontecimiento “inédito” en Argentina (“las internas”), pues—reivindican—“no nos limitamos a los militantes o simpatizantes de las organizaciones de izquierda, ya que pretendemos romper sectarismo y prejuicios, receptando el mandato de una parte de la sociedad”. Llama poderosamente la atención que caractericen como “sectarismo” el mandato de los militantes y simpatizantes de la izquierda, que está fundado en la lucha cotidiana, el sacrificio y la entrega de la propia vida por la causa de la revolución. A esa “parte de la sociedad” a la que hacen referencia, hay que ganarla para que se convierta en “militante y simpatizante”, es decir en constructora consciente del futuro, y no caer en la bajeza demagógica de proclamarla depositaría de un “mandato” que no se conquista sino por medio de la lucha. En lugar de denunciar las limitaciones del sufragio, en todo lo que no puede sustituir a la intervención, política consciente y organizada, ustedes hacen la apología de una de las mistificaciones con que la burguesía engaña cotidianamente a los explotados. Ustedes han puesto de esta manera a los militantes por debajo de la “sociedad”; al darle el mismo valor al voto del activista que al del “ciudadano” pisotean los principios del marxismo revolucionario respecto al Estado, en relación con algo más delicado aún—la formación de un frente de izquierda. Ni qué decir que todo este desborde verbal democrático oculta la exclusión de todo los mencionados en la tarea de determinar el programa y la modalidad organizativa de la IU y que se les reserva esos proclamados derechos” solo para la selección de las candidaturas. Esto no tiene nada de “inédito” en Argentina o en cualquier otra “democracia” burguesa como ustedes bien lo saben, pues ellas también se caracterizan por negarle al pueblo el derecho a fijar el derrotero de la nación y a brindarlas como premio consuelo la elección de “sus representantes”. Lejos de pretender producirán un acontecimiento sin precedentes, ustedes no hacen más que aplicar el precepto de la Constitución que la IU defiende en su programa) que afirma que “el pueblo no delibera ni gobierna sino por medio de sus representantes”. Llamar a “una parte de la sociedad” a ratificar con el voto programas y candidatos que ella no ha elaborado es implantar el referéndum y el plebiscitos, lo cual es aún peor que la democracia parlamentaria. En estas siete semanas, el Partido Obrero no se limitó, por supuesto a reunirse repetidas veces con cada uno de y con otras organizaciones igualmente excluidas, sino que desarrolló una campaña en el movimiento obrero, estudiantil y popular, principalmente en las fábricas y en los sindicatos, favor de un Frente de Izquierda fundado en un programa consecuente y en el planteo de la intervención activa de las bases militantes de la izquierda y de los activistas sindicales, por medio de asambleas y hasta de un congreso de trabajadores y de la izquierda. Llevamos la cuestión del frente al campo de la agitación, señalando divamente que era un camino para luchar contra los partidos que representan a los explotadores y para formar una vanguardia revolucionaria de los explotados. Nuestra “ Prensa Obrera ” publicó diversas tomas de posición sobre el proceso frentista tal cual se iba desarrollando y estrangulando. Excluidos “del debate franco” y de la posibilidad de los “argumentos”, debatimos francamente y argumentamos. Ninguno de ustedes, ni el PC ni el Mas» fijó la más mínima posición sobre nuestros planteos El proceso de la proscripción fue no solo de forma sino también de contenido. Los activistas de la clase obrera lo han percibido y lo continuarán percibiendo. Los intentos de disimular vuestras maniobras, haciendo circular la especie de que “estamos en conversaciones”, están fracasando y fracasarán todavía más. Nuestra consigna es “¡que se discuta!”. No aceptamos los hechos consumados ni por la “positiva” ni por la “negativa", ni capitulando entre vuestros métodos y posiciones, ni autoexcluyéndonos de aquí en más o renunciando a nuestras posiciones. Alertamos desde ya que ustedes pretenderán presentar nuestras divergencias con vuestros planteos como una prueba ex post facto que justificaba nuestra exclusión anticipada. Pero ello los obligará a poner de relieve vuestros planteos en su totalidad, y no en la forma camuflada con que aparecen en vuestro programa. Por sobre todas las cosas, sin embargo, el método de la justificación a posteriori desmiente el principio del “debate franco” y de los “argumentos”, del hecho “inédito”, del “protagonismo” y de cualquier otro exceso verbal democratizante. Cualquier frente que no esté sustentado en la claridad y en principios habrá de “fracasar”, como ya se dijo alguna vez. El Partido Obrero, esto lo repetimos por centésima vez, no pretende “imponer” nada, por la simple razón de que somos contrarios a los “ultimátum”; queremos un programa frentista que defienda a rajatablas la independencia política del proletariado, que es la cuestión que nos plantea en este país el dominio de los partidos burgueses sobre los trabajadores. Que estos dejen de ser el carro de tracción del beneficio capitalista y el furgón de cola de la política patronal. Que dejen de seguir a una de las variantes de la clase enemiga y que tomen el destino en sus propias manos. Vamos a seguir con nuestra campaña frentista y la exposición positiva y polémica de nuestras ideas, y reclamamos de ustedes la apertura de la discusión. El programa de IU solamente lo tomamos como una de las bases de esa discusión. no nos sentimos condicionados a aprobarlo a libro cerrado como se desprende de vuestra declaración de prensa. Democracia y revolución El programa de ustedes plantea la vía del Proceso democrático para “terminar con la explotación”. No caracterizan sin embargo el contenido de clase de ese proceso democrático, que es burgués, que es el de los “capitanes de la industria”, que es el del imperialismo, que es el del mantenimiento del Estado burgués —maquinaria de opresión crecientemente perfeccionada, que cínicamente procuran disimular las formas parlamentarias. Es necesario despertar la conciencia de esta situación y capacitar a los explotados para superarla, mediante el derrocamiento del Estado capitalista. La participación en las elecciones constituye una obligación para todos aquellos que quieren poner de relieve esta situación; por eso la campaña electoral debe estar enderezada a capacitar a la vanguardia de los explotados y a las masas en la comprensión del carácter de clase y opresor del proceso democratizante. La clase que gobernó bajo la dictadura gobierna bajo la democracia y es esto lo que ilumina el carácter contrarrevolucionario de los políticos y de los burócratas sindicales que ofician de integradores de las masas y de sus organizaciones al Estado de los explotadores, con el cuento del sistema democrático. El hundimiento de los Alan García y de los Siles Suazo, en los cuales ustedes depositaron ilimitadas esperanzas, pone de relieve que la situación argentina no es el resultado, como dice vuestro programa “de promesas electorales que no se cumplen”, sino que es la consecuencia del antagonismo de principios, de clase, entre el democratismo de contenido burgués y las aspiraciones de las masas, antagonismo agravado por las brutales condiciones de la crisis, y que por lo tanto tolera menos las ilusiones de la izquierda en la democracia. Cuando están verdaderamente en juego los principios democráticos, la burguesía y todos sus partidos se abroquelan a muerte en la defensa de su Estado contra la democracia. Esta es la enseñanza de semana santa, de las actas democráticas, del punto final y de la obediencia debida. En la lucha contra la represión, el militarismo, la reacción y el golpe, la izquierda debe tener claro que estos son engendrados por la clase que hoy da su contenido al proceso democrático, y por el Estado burgués, de modo que esa lucha debe ser otra de las formas de combate para superar al propio régimen democratizante e instaurar un régimen de los explotados y de los trabajadores. Ustedes reclaman “las libertades de reunión, prensa, asociación, a la vida, al trabajo, a la sindicalización, a la defensa enjuicio, a la inviolabilidad del domicilio y la correspondencia”; “los derechos de la mujer trabajadora”; “los derechos de los jóvenes”; en los términos de la “plena vigencia y ampliación de las libertades consagradas en la Constitución nacional”; es decir en el marco del proceso democratizante y del Estado que lo sustenta. Es notable que partidos marxistas no sepan que, en tales condiciones, esos derechos no pueden ser garantizados y que ellos son vulnerados cada vez más, aún dentro de sus limitaciones de clase, por la tendencia histórica creciente opresiva y represiva del Estado burgués. En lugar de reivindicar la Constitución nacional, debería plantearse la República de los trabajadores. Una de las características más relevantes y abyectas del proceso democratizante a la escala de América Latina, es la presión que se ejerce sobre la Nicaragua agredida, bloqueada y desangrada para que ponga en “plena vigencia” y aún “amplíe” las “libertades” que consagran las Constituciones como la argentina a los explotadores. Estas Constituciones tienen por base histórica y social a la propiedad privada sobre los medios de producción, la supremacía política de los explotadores y el dominio cultural e institucional de los aparatos que masacraron y violentaron a nuestros pueblos indígenas durante “la colonización” y a los pueblos del interior durante “la organización nacional” —nos referimos a las fuerzas armadas y a la iglesia. La otra característica relevante del proceso democratizante es el operativo dirigido por el imperialismo, pero con epicentro en Buenos Aires, para viabilizar la continuidad política del pinochetismo bajo la cobertura del “plebiscito”. Esto ustedes no lo denuncian, porque no le ven interés al desenmascaramiento de la maniobra democratizante a nivel internacional. Es así que, en el programa, atacan a Alsogaray porque le dio el SI a Pinochet, y no hacen lo mismo con Alfonsín, Angeloz y Menem, que son peores aún que Alsogaray, porque ha dependido de aquéllos y no de éste el éxito de la maniobra en Chile. Menem saludó también al Comando del SI, demostrando con ello que es una candi datura reaccionaria y de derecha. Izquierda Unida se ha presentado a sí misma como “alianza para las elecciones generales de 1989” (conferencia de prensa), es decir que renuncia a i ser un Frente y se limita a la pretensión de explotar una ocasión electoral. Esto quiere decir que ya en el' acto público de presentación de su programa ustedes renuncian a la proclamación de este programa cuando afirma que “hace falta una alternativa a los partidos del régimen”. El derrocamiento de los partidos y de su régimen no puede pasar por las “elecciones generales de 1989”, necesita un Frente que se nutra en la acción de masas, que subordine el parlamentarismo y las elecciones a la capacitación de esta acción y que se dote de un programa que oriente la acción que nace de las condiciones de la explotación capitalista, de la opresión nacional y de la tendencia de los explotados. Estas limitaciones de concepción de vuestro programa, explican que en él no haya ninguna palabra sobre la expulsión de la burocracia de los sindicatos y sobre la huelga general. Ustedes y han anunciado que se sacarán los ojos, en las internas, sobre vuestras respectivas posiciones sobre los paros de la CGT, en una típica actitud de canibalismo, perchan renunciado a resolver la discusión en “un debate franco”, pero por sobre todas las cosas en un debate de orden general, un programa de acción para los trabajadores, esto porque están empeñados en una pura definición electoral. El Partido Obrero reivindica la unidad de la izquierda en las elecciones para hacer un Frente político y revolucionario, pero de ninguna manera para sumar a la izquierda, como “cuarta fuerza”, al electoralismo burgués, es decir al engaño despiadado de las masas. También prometen sacarse los ojos sobre el asunto de la sindicalización de la policía o la democratización de las fuerzas armadas, o el acta democrática de semana santa, pero en vuestro programa plantean “el desmantelamiento del aparato represivo” en el marco de la vigencia de la Constitución y aún de las “elecciones generales”. Antes de pensar en sacarle los ojos al otro sería mejor mirarse en los propios ojos. Con toda modestia les decimos que no encontrarán en toda Argentina alguien que haya puesto y esté poniendo tanta pasión y lo que puede de su inteligencia en contribuir a un “debate franco” de ideas, para formar un frente revolucionario, como lo ha hecho y lo está haciendo el Partido Obrero. ¿No se dan cuenta que una “alianza electoral y un planteamiento electoralista no puede decir, como!; dice vuestro programa, “¡basta de promesas electorales que no se cumplen!”, porque es propio de todo electoralismo el sistema de “promesas” y la seguridad del su incumplimiento? No han dado lugar a un Frente ¿Al menos será de “izquierda”? ¿Vicente y Zamora o Menem presidente? Cuando ustedes ni siquiera habían tenido la oportunidad de presentar el programa de Izquierda Unida, el periódico del PC “Que Pasa” (N° 395) publicó un editorial que da por tierra con todo ese programa, cualesquiera sean sus limitaciones. Escrito por uno de los partidos de IU, el lineamiento del editorial expone una política que compromete irremisiblemente a los dos. El programa de ustedes dice claramente lo siguiente: “Los políticos del sistema (todos—PO) ya fracasaron”; “hace falta una alternativa a los partidos del régimen” (todos—PO); “no hay términos medios”; “la cúpula de los partidos y candidatos del sistema (todos—PO) nos ofrecen el camino de hacer más rica a la Argentina de los ricos y agravar las penurias y sufrimientos de la Argentina de los pobres”. El editorial del “Que Pasa” (N° 395) lo ve de otra manera: “muchas veces nos empantanamos —dice— criticando de la misma manera a Angeloz, Alsogaray y Menem”. Ya aparecen los “términos medios”. “NO hay mayor debate —prosigue “Que Pasa”— acerca de la necesidad de ser absolutamente duros, frontales, opositores al proyecto neoderechista de Angeloz y al liberalismo pinochetista de los Alsogaray y CIA” ¿No la hay? En el Beagle, cuando Semana santa, cuando Alfonsín llamó a la Plaza para anunciar la “economía de guerra”, hubo a tal punto debate que el PC votó por SI en el referéndum del Beagle, firmó con el pinochetista Alsogaray las actas democráticas, y fue (y luego se dividió) cuando Alfonsín llamó a la Plaza. Ustedes compañeros de las direcciones del PC y del Mas, seguramente tendrán presente los elogios que, unos, hicieron a la política exterior de este gobierno, y otros, a supuestas resistencias al imperialismo (Grinspun) o a supuestas luchas de Alfonsín contra los “carapintadas” (por ejemplo, como lo caracterizó el Mas). No solo con referencia a Menem hay diferencias, por parte de Angeloz y Alsogaray, también las hay entre estos dos. Pero no solo Alsogaray es pinochetista, los otros dos defienden también la continuidad del régimen chileno, y Menem defiende a Stroessner, al igual que Alsogaray! Con todo esto queremos decir que al reivindicar que los tres son agentes del régimen burgués se tienen presentes sus diferencias, y que al tener presente a éstas no se niega que son representantes, a igual título, del sistema de explotación. Pero para el “Que Pasa” ... “Las complicaciones empiezan” ... “con Menem, con relación “alas particularidades de su discurso político y a lo que promete y muy difícilmente cumpla”. Ya no se trata, como dice el programa de IU, de “las promesas que no se cumplen” sino de las que improbablemente se cumplan, es decir que quizás puedan cumplirse. El programa de la IU se ha venido abajo. ¿Cuál es el programa con el que hay que “coincidir”? “Si Menem promete salariazo, revolución productiva o dice que la contradicción es entre “liberación o dependencia”, sigue el “Que Pasa”, lo primero que tenemos que decir es que estamos de acuerdo”. Así como se lee: “estamos de acuerdo” con las “promesas electorales que no se cumplen”. “Es más, dice “Que Pasa”, quisiéramos que esas promesas se hicieran realidad Y LUCHAREMOS PARA QUE SE CUMPLAN” (el subrayado es de “Que Pasa”, las mayúsculas son nuestras, PO). ¿Es tan difícil ver aquí que para que las “promesas se hagan realidad” y para poder “luchar para que se cumplan”, primero es necesario que Menem sea presidente? Menem ya no solo es distinto de Alsogaray y de Angeloz, sino que es algo más; su “discurso” tiene “peculiaridades” que “complican” a la Izquierda Unida, al punto que ésta abandona las caracterizaciones de su programa con relación a los partidos del régimen y a las promesas de éstos. Pero además de estas “peculiaridades” truchas, el “discurso” de Menem tiene otras “peculiaridades”. Estas otras el PC no las nombra: “ley de pacificación nacional”; “arbitraje obligatorio en los conflictos sindicales”; la aparición del nuevo lopezreguismo del “entorno” menemista; las alas para los Bussi y el clero con su “congreso pedagógico”; los “vigías de la comunidad”; las “zonas francas” para la “patria financiera”, donde también se derogue la legislación laboral; la liquidación de una parte de ésta (¡como ocurre en La Rioja!) para que se “cumpla” la “revolución productiva” que reclama “Que Pasa” y que tiene en José Rodríguez a uno de sus amanerados (“racionalización” de Autolatina). La candidatura de Menem es reaccionaria y derechizante, enemiga de la libertad y de la democracia, es la versión 1988 de Perón, como éste y su mujer frieron la versión 1974-5. Los democratizantes no distinguen al candidato antidemocrático desenfadado y desvergonzado. ¿Caracterización “gorila”? Menem apoyó a Alfonsín en 1983-85, contra la dirección del peronismo. Apoyó el Beagle, el “tercer movimiento histórico", la reforma de la ley sindical, el plan austral, Nosiglia lo señaló públicamente como sucesor de Alfonsín, etc., etc., etc., Gas fuentes de esta información las pueden encontrar en nuestro periódico Prensa Obrera). Menem representa a la vez al “neoderechismo” de Angeloz, el “aperturismo” procesista de Alsogaray y el neolopezreguismo del justicialismo. Las citas escogidas de las “peculiaridades” del “discurso” de Menem, no agotan la caracterización de éste, pero sí dicen bastante de sus flamantes defensores. Izquierda Unida se ha transformado en víctima de su propio electoralismo y de su insuficiente diferenciación del nacionalismo burgués, el cual no sería tan parte del régimen. Por lo que se ve, el PC no ha superado la etapa del voto a Luder, pues vuelve a ella, y la razón de ello es que la nueva dirección del PC no ha comprendido las raíces de los errores de la vieja. No se ha seguido el criterio del adolescente Marx de que las críticas tienen que ser radicales, es decir, que tienen que ir a la raíz. A la luz de esto se entiende por qué el Mas y el PC no tocaron en su conferencia de prensa el tema crucial de la actitud de Izquierda Unida en el colegio electoral, al cual irá con varias decenas largas de electores. Hasta 1912, y luego desde 1973, la cuestión del colegio electoral fue la cuestión más importante del sistema electoral argentino. Allí deben tejerse los acuerdos a espaldas del pueblo que garanticen un presidente constitucionalmente mayoritario. La Izquierda Unida no ha querido decir si en el colegio electoral votará o no por Menem. El editorial del "Que Pasa" nos da la respuesta: sí lo votará. Esto provocó una crisis en las reuniones de ustedes, pocas horas antes de la conferencia de prensa, que han “zanjado” (si se puede decir así) de una forma diplomática, que reafirma la posición del PC. Es así que en un acta que ustedes no han dado a conocer oficialmente se dice que los electores votarán en la primera ronda por los candidatos de la IU, pero que “en caso de que circunstancias políticas particulares plantearan la necesidad de rediscutir esta postara (es decir revisarla, PO), IU analizará en concreto esta situación para determinar su posición”. Es decir que revisan la independencia de Izquierda Unida si Menem necesita los votos para ser ungido, de modo de posibilitar así que ustedes puedan ‘luchar” para que “cumpla" con sus “promesas”. Plantean la posibilidad de traicionar el mandato que les dé la ciudadanía que vote por IU, en favor de Menem. A partir de esto vuestros electores son menemistas. Aunque diga que no tiene la posición del PC y de que “en ninguna circunstancia” votaría por Menem, el Mas ha establecido un acuerdo que autoriza esa votación. El voto a Menem cuenta con la anuencia del Mas, independientemente de lo que hoy se comprometan a hacer sus propios electores. Tenemos entonces lo siguiente: Ni Vicente ni Zamora, Menem presidente. El programa de ustedes ha quedado tan vaciado que ni el inmodesto slogan de Vicente presidente o Zamora presidente se mantiene en pie. La IU ya dice que no es ninguna “cuarta fuerza” sino el auxiliar de una de las dos primeras. Se ha desmoronado la lucha contra el bipartidismo. De los planteos de ustedes no queda nada, más que el más desnudo seguidismo el peronismo. Esta es la realidad, la simple y cruda realidad. Si no es así, que IU diga con todas las letras que sus electores se juramentan a no votar por Menem en ninguna circunstancia. Fuera de esto, IU es un simple canal de la candidatura de Menem, a igual título que la DC o el PI, pero menos honestamente. La cuestión del colegio electoral moviliza cada día más el proceso de la crisis política con relación a las elecciones. Se estuvo tejiendo un proyecto de reforma constitucional que consagre la figura del primer ministro y todo un conjunto de dispositivos reaccionarios en trueque del reconocimiento de la victoria de la primera minoría en el colegio electoral. Angeloz está buscando aliados entre los partidos provinciales y aún de la Ucede; Menem se ha enganchado la democracia cristiana, al Midy al PI. Alsogaray piensa vender muy caros sus votos. Del resultado final depende la posibilidad de un entendimiento entre la UCR y el PJ. No puede excluirse tampoco la perspectiva de un terrible impasse. La izquierda no puede votar en ninguna circunstancia a un candidato de derecha y del régimen. Si lo hace toda su campaña electoral se transforma en la estafa más espantosa que alguna vez se haya producido en la política argentina. En setiembre de 1973, la izquierda toda, con excepción de lo que hoy son el Mas y el PO, votaron por la fórmula Perón-Perón, para converger con la “identidad del pueblo peronista”, es decir por la fórmula de la triple A, de los secuestros y desapariciones de los compañeros, del nombramiento de Videla como comandante en jefe y de Harguindeguy como jefe de policía. ¿El “pueblo peronista” puede comprender que no votemos a Menem en el Colegio electoral? Si aplicamos el método del “Que Pasa”, no, no lo va a comprender. No va a comprender que quienes creen, aunque “difícilmente”, en las “promesas” de Menem, lo privilegian sobre los otros candidatos y se comprometen a luchar para hacer realidad el programa menemista, no lo voten, y dejen que prevalezca el contubernio podrido entre Angeloz y Alsogaray y otros, en el colegio repodrido inventado, tolerado y defendido por todos los políticos burgueses por igual. ¿O acaso recientemente en Tucumán, no se hizo un acuerdo entre los semirenovadores de Domato y los fascistas de Cinigliaro, para nombrar a Domato y repartirse la administración pública como un botín? Sí va a comprender a quienes le digan que Rousselot, no; burocracia gansteril, no; “capitanes de la industria” no; clero y Seineldín, no; los que quieren mejorar la amnistía de Alfonsín, no; los que votaron los ascensos de los genocidas, no; los que viajan a Houston, no. NO. NO.NO. La IU va a las elecciones pensando en no defraudar al “pueblo peronista”. Qué desastre, en lugar de ir a la lucha por poner en pie a ese pueblo del lado de la izquierda y de la revolución, al cual, sí, no puede traicionar. ¿La IU se propone traicionar el millón o millón y medio de trabajadores revolucionarios y de demócratas que se dice capaz de atraer, en nombre de la defensa de un electorado policlasista, en parte obrero y en parte burgués, clerical en principio, donde los obreros serán las víctimas inevitables, como ya ocurriera en 1973-75? Tenemos que denunciar al Colegio electoral como antidemocrático y preparar políticamente al pueblo sobre esta cuestión. ¡Pero no solo por ' partidos patronales y el Estado, un probable contubernio Angeloz-Alsogaray, sino por el mucho más probable Menem-Angeloz, e incluso Alsogaray! La traición a las famosas “promesas” se producirá ya en ese recinto innoble. La UCR y el PJ están discutiendo las características de un gobierno de transición de mayo a diciembre de 1989, y lo seguirán haciendo mientras hacia afuera se sacan chispas. Abajo toda esta porquería “constitucional” — tiene que decir la izquierda. Desenmascarar. Afirmarse sobre sus propios pies y por sobre todo sobre su propia cabeza. Estamos exponiendo el cáncer del democratismo y electoralismo burgueses, y del seguidismo a las consignas nacionalistas, en todas sus consecuencias. El Partido Obrero plantea: No a los candidatos burgueses en cualquier circunstancia. Desenmascaramiento de estos, de sus instituciones y del colegio electoral. Si vota a un Menem le puede salir un Menem o algo peor (acuerdo de Menem con Ucedé o UCR en el Colegio electoral). Por la izquierda, por los candidatos de los explotados, por la organización revolucionaria de la vanguardia de los trabajadores. “Hagamos el “debate franco” A partir de estos planteamientos cruciales, creemos que el debate es más necesario que nunca, y que, de él debidamente organizado por los partidos, debe participar toda la vanguardia y los trabajadores e intelectuales, en asambleas y congresos. Los planteos de la IU en tomo al colegio electoral transforman a las previstas “internas” en presa codiciada de los partidos del régimen, que irán a meter la mano para que salgan de ellas los “electores” que más les puede convenir. A los aparatos peronistas, el editorial del “Que pasa” les debe sonar como una convocatoria al voto, máxime después que el mismo “Que Pasa” declara “respetarles” el “espacio de acumulación” dentro del peronismo, y les pide que "respeten" el "espacio de acumulación" del PC dentro de la izquierda. Nos separamos por un tiempo para luego convivir mejor. En este contexto proponemos un conjunto de modificaciones a vuestro programa. En lugar de la “ruptura de los pactos con el FMI y el Banco Mundial”, "ruptura con el FMI y el Banco Mundial por un frente antiimperialista internacional por el desconocimiento de la deuda externa y de toda la deuda usurera mundial que afecta a los trabajadores del campo y de la ciudad de los países imperialistas “. Por “un inmediato salario mínimo igual al costo de la canasta familiar” (hoy de ₳ 5.500) y por un aumento del ciento por ciento de los salarios. Vuestra propuesta de “aumento de salarios” sin decir cuánto y de “recuperación” del salario mínimo, los coloca por detrás del “salariazo” de Menem. El programa mínimo de un Frente de Izquierda debe ser el mínimo que un trabajador necesita para vivir en las presentes condiciones históricas. El salario mínimo igual a la canasta familiar inviabiliza los planes del capital, el pago de la deuda externa, y prepara el camino para una lucha integral por el conjunto de las reivindicaciones vitales y por el poder político. Entendemos naturalmente esta reivindicación, no en el marco parlamentario sino de la lucha, es decir de la huelga general indefinida. Por una agitación en este sentido. Por congresos obreros y sindicales para discutir la lucha por el salario mínimo. Por la movilización de los jubilados. Abajo las jubilaciones privadas. Abajo las de privilegio”. Que las organizaciones sindicales y de jubilados rompan con el gobierno, los partidos, las patronales y el Estado. Por la expropiación de todo el gran capital, sea bancario, industrial, agrario y comercial -nacional y extranjero. Por la ocupación de fábricas y bancos, contra el vaciamiento o despido masivo. Por coordinadoras de empresas ocupadas, por la formación de comités barriales de apoyo. La “nacionalización” es una expresión confusa de vuestro programa y de exclusivo carácter parlamentario. Por el control obrero general y colectivo de la producción, de las finanzas y el comercio. Esta debe ser la base de un plan económico alternativo, ya que prepara a los trabajadores contra el sabotaje capitalista y para la gestión obrera de la economía nacional. Contra las privatizaciones abiertas o disfrazadas (contratos de licencia y tecnología), ocupación de las empresas del estado por sus trabajadores. Monopolio estatal de la educación. Ustedes plantean apenas que el Estado la “asegure”, es decir, que conviva con la privada y confesional. Este es el punto de vista oficial. Vuestro programa es un retroceso desde el punto de vista del laicismo. Por una educación politizada y revolucionaria. Por la separación de la Iglesia del Estado, que ustedes no plantean. Esta consigna debe ser entendida en su contenido revolucionario latinoamericano, a saber, abajo la religión de los opresores históricos de nuestros pueblos indígenas y de sus funcionarios clericales; unión con los cristianos que se acercan a los pueblos indígenas para luchar por sus derechos y por su emancipación social. Expulsión de la burocracia de los sindicatos. Por una dirección sindical revolucionaria. Por la participación de los sindicatos en la organización de comités de huelga y coordinadoras interfabriles. Independencia política completa de los sindicatos del Estado. Política unitaria frentista en los sindicatos. Abajo la conciliación y el arbitraje obligatorios. Abajo el “garcettismo” sindical. Soberanía de las asambleas. Denuncia del colegio electoral y de las maniobras bi y tripartidistas, y de la propuesta reaccionaria de reformar la constitución, con su colección de estados de sitio y la aprobación de leyes por decurso de plazo. Entendemos equivocado en estas condiciones, vuestro planteo de Asamblea Constituyente, y hacemos notar que el PC ha criticado esta consigna vuestra recientemente y que ahora la apoya cuando el menemismo se declara partidario de la reforma constitucional. Luchar por la formación de coordinadoras fabriles y barriales, en el terreno de la lucha popular cotidiana, para asegurar la dirección obrera de la revolución. El desmantelamiento del aparato represivo plantea la lucha revolucionaria. Por el armamento de los trabajadores. Por la formación de una tendencia de frente de izquierda en las fuerzas armadas, para luchar contra las tendencias riquistas, el alto mando proimperialista y la “tercera” variante democratizante. El único ejército al servicio de la nación son los explotados en armas, para lo que debemos ganar a los uniformados antimperialistas. Ni “desmalvinización” ni “malvinización”. Esta última es la bandera de agitación de los carapintadas y del nacionalismo impotente y verborrágico. Por la unidad socialista de América Latina. Contra el armamentismo mundial, expropiación sin pago de los monopolios armamentistas y de la banca que los financia. Control obrero para su reconversión. Internacionalismo proletario contra los Estados capitalistas y su conspiración contra los pueblos. Denuncia de la diplomacia pacifista como la hoja de parra que encubre el mantenimiento de 50.000 ojivas nucleares y la capacidad de guerra del imperialismo. Para el arte, el matrimonio, la ciencia, el sexo: libertad, toda la libertad y nada más que la libertad. Protección de la familia y la mujer trabajadores. Derecho al aborto, protección a la maternidad. Por la liberación nacional y por la libertad de todas las naciones sin excepción. Por la revolución socialista mundial. * * * Compañeros: los llamamos a discutir. Los problemas que están planteados en esta carta no los hemos inventado nosotros, están en la realidad. Los que parezcan inventados, señálenlos y los abandonaremos. Se ha llegado a una situación en que vuestra Izquierda Unida no es un frente (es una “alianza electoral” para 1989); no es de “izquierda” (porque admite que sus electores puedan votar por un candidato del régimen y de derecha), ni es “electoral” (porque no llevaría candidatos propios, ya que para el electorado los candidatos de la IU o una parte considerable o mayoritaria de los que sería escogidas en la “interna” ya son votos cautivos del menemismo). Antes de que el país pueda apreciar las ventajas de vuestro programa, ustedes lo han negado, o dicho de otra manera, lo han confirmado negativamente. Esperamos que vean en esta carta la expresión, que difícilmente hallarán en otro lugar, de las convicciones frentistas de nuestro partido.

26 de octubre de 1988
Laura, hasta siempre

Laura Inés Dabas de Correa, de 37 años, militante del Partido Obrero ha fallecido el sábado 22 víctima de un accidente automovilístico. Laura venía de participar en un plenario nacional de responsables de comités partidarios donde se discutió extensamente la lucha del PO por poner en pie un Frente Revolucionario de la Izquierda. Laura se dirigía el sábado por la tarde a su trabajo cuando fue fatalmente atropellada. Hacía 20 años que Laura militaba en el PO. Fue parte de esa generación que se incorporó a la lucha revolucionaria inflamada por el mayo francés del 68, por la ofensiva del Tet en Viet Nam y por el “cordobazo”. En 1968 fue una de las fundadoras de la Tendencia Estudiantil Socialista Revolucionaria (más conocida como TERS) en el movimiento secundario. A partir de ahí dedicó toda su vida a la causa revolucionaria. Militante constante, nunca flaqueó. En los momentos de crisis y dificultades, su constancia agigantaba su labor. En la época de la dictadura sangrienta de Videla continuó visitando a su compañero militante que estaba detenido a “disposición del Poder Ejecutivo” desde la época de Isabelita, en las cárceles de Coronda primero y Rawson después. Participó activamente en el movimiento de Familiares de Detenidos y Desaparecidos por Razones Políticas. Por ello fue secuestrada y torturada en las mazmorras de la Escuela Mecánica de la Armada (ESMA). Su integridad militante frente a la brutalidad de sus torturadores ha sido y es un digno ejemplo para divulgar y realzar entre las nuevas generaciones lo que es el “hombre nuevo” que se forja en la gran causa revolucionaria. Liberada gracias a una vigorosa campaña política, se mantuvo en su puesto de lucha Según testigos, su muerte se debió a la negligencia de un conductor irresponsable. Gran mujer, madre ejemplar de dos hijos adolescentes, joven, de integridad y convicciones militantes, su muerte es una gran pérdida para sus familiares, sus amigos, sus compañeros, el Partido y la Revolución. Laura: nuestro homenaje. “Hasta la victoria de siempre”!

26 de octubre de 1988
El “entorno” Lopezrreguista de Menem ya tiene su brujo

Luis Barrionuevo no es un burócrata sindical de última hora. Integrante de las comisiones asesoras de las intervenciones militares a los sindicatos bajo la dictadura, Barrionuevo tejió sólidas relaciones con los “servicios de inteligencia”, al punto que éstos le informaron con anticipación de los “incidentes” que se producirían en Plaza de Mayo durante el acto de la CGT del ternes, algo de lo cual el hombre se vanagloria. Ligado a “los 15", Barrionuevo ingresó a las huestes alfonsinistas con el ministerio de Alderete. “Después chocamos con Economía y nos fuimos...” reconoció en Página 12 (23/ 10), pero quedó su relación privilegiada con Nosiglia. La “Mesa Sindical Menem Presidente” lo tiene a su cabeza, y con Rousselot y Santilli han formado un sólido bloque “más menemista que Menem”, reeditando el “entorno” lopezrreguista de 1973/76. Barrionuevo fue una punta de lanza de Menem y de Nosiglia para vaciar por completo el “paro trucho” de la CGT del viernes 9. Se opuso a que saliera el paro, y cuando fracasó se puso a bombardearlo. Los “incidentes" le vinieron como anillo al dedo, tanto como si los hubiera elegido él mismo en compañía del Ministro del Interior. “No habrá más paros generales hasta diciembre de 1989”, porque Menem y Ubaldini pactaron esa tregua con Alfonsín, dijo Barrionuevo hace pocos días. Menem y Ubaldini apenas pudieron disimular su dificultad para desmentir lo dicho por Barrionuevo. “Esas cosas no se dicen en público”, lo amonestó Menem; “perdón, mi gobernador” -le contestó Barrionuevo. Al igual que López Rega, Barrionuevo piensa poner “sus” ministros en el gabinete de Menem, entre ellos el de Bienestar Social. También impulsa contra cafieristas y miguelistas las listas menemistas en la interna del PJ, como los lopezrreguistas contra los gelbardianos y miguelistas, entre 1973/76. El Menemismo es una variante patronal de derecha, reaccionaria, que ya tiene configurada su ala fascistizante, con “vigías de la comunidad” y patotas de la burocracia, ligadas a los “servicios de inteligencia”.

26 de octubre de 1988
¡Votar a la Marrón-Blanca!
J. C. Interlandi

Ha quedado delineado el mapa político electoral para las elecciones en la UEPC— sindicato docente de Córdoba. Se presenta la lista Celeste, actual conducción, vinculada al aparato del PJ cordobés, sector renovador y colaboracionista del gobierno de Angeloz; la Azul y Blanca, también actual conducción, progarcettista y que cuenta con el aval de Mary Sánchez; la Violeta-Verde, que agrupa a los sectores radicales angelocistas y viejos elementos burocráticos de distinta extracción política patronal (los Verdes fueron comisión de UEPC antes de la dictadura militar); finalmente la Marrón y Blanca, que se presenta por primera vez a nivel provincial. Confluyen aquí Tribuna Docente (impulsada por el PO), la Aníbal Ponce (PC), Alternativa (Mas), Vanguardia (PI), sector del “movimiento blanco" y activistas independientes. La presentación de la Marrón y Blanca provincial significa una superación de las posiciones sustentadas por la cúpula del PC, que privilegiaba el acuerdo con el sector burocrático Azul y Blanco, al que consideran combativo. Se han ocupado de sostener que “no son Iguales a los celestes” y reivindican a fondo la segunda “marcha blanca”, punto máximo de la maniobra garcettista para blanquear su traición. La lista Marrón y Blanca provincial quedó armada cuando faltaban pocas horas para el cierre de presentación de listas y se vio muy limitada en su posibilidad para reagrupar a mayor cantidad de activistas y de elementos que rompían con la Celeste. Dentro de la Marrón y Blanca la lucha por un reagrupamiento antiburocrático en toda la provincia lejos de haberse cerrado está en sus comienzos. En su interior se visualizan dos tendencias: por un lado, quienes quieren hacerlo crecer como agrupamiento de lucha y antiburocrático, por otro quienes tratan de abortarlo en función de diversas adaptaciones y acuerdos con los bloques burocráticos. Cuatro listas, dos opciones. Las listas Celeste, Azul y Blanca y Verde-Violeta representan al cogobierno que ha funcionado estos últimos cuatro años en el gremio. Las dos primeras son parte de la Junta Ejecutiva de UEPC y ocupan en importante proporción las asambleas departamentales (especie de congreso provincial), máximo organismo resolutivo. Los Violetas dirigen varias delegaciones del interior y son corresponsables de la traición a la huelga. Con relación a la reforma de los estatutos de CTERA, celestes, azules y blancos se agruparon en torno a una propuesta ultraverticalista y burocrática, mientras los violetas pusieron el grito en el cielo al ver que podían quedar marginados del aparato sindical. La estrategia del activismo antiburocrático debe ser la independencia total de estos sectores. Un agrupamiento con futuro no debe formarse en base a las maniobras, que podrán ser válidas sólo si se ajustan a una estrategia de lucha por una nueva dirección combativa y antiburocrática, independiente del Estado y de los partidos patronales. Votar la Marrón y Blanca contra las distintas variantes burocráticas, fortalecer a la agrupación clasista Tribuna Docente, estas son las consignas.

26 de octubre de 1988
Caputo ve “una luz en el túnel” de la Tatcher

“Argentina abandona la exigencia de incluir el tema de la soberanía en las conversaciones sobre Malvinas” confió el canciller Caputo a la TV británica. “Es— agregó— una fórmula precisa: ninguna condición de nuestra parte, ninguna de ellos" (Clarín, 19/10). Después de años de negociaciones indirectas secretas, bajo la intermediación de la diplomacia yanqui, Caputo decidió hacer pública la orientación fundamental de la diplomacia alfonsinista. Esta fórmula ya fracasó hace tres años en Berna. Pero ahora debe estar ocultando algún “acuerdo secreto" porque Caputo dijo que sería “una lucecita en el túnel”. Esto, de cualquier manera, no alcanzaría para abrir las ansiadas “negociaciones”: la Corona exige, además el “cese de las hostilidades", una alternativa que el Palacio San Martín viene barajando, también, desde hace largo tiempo. Caputo y el canciller pirata pretenden discutir sobre las cuestiones “prácticas", tales como la “delimitación de jurisdicciones, derechos de explotación de la pesca, la minería”, etc. lo que servirá para oficializar del lado argentino la “zona de exclusión” montada por el imperio. La necesidad de que "Argentina y Gran Bretaña” se sienten a discutir "serenamente” sobre la explotación de los “lucrativos negocios de la pesca y la minería” de las islas es una preocupación de larga data de Estados Unidos. Para el Departamento de Estado y el Pentágono no se trata sólo de unos cuantos “cientos de millones de dólares”. La “Fortaleza Malvinas” y el "eje" con la isla Ascensión son decisivos en el dispositivo, militar estratégico yantó pues lo sustancial de su fuerza nuclear está instalada en su flota submarina, en continua circulación en el Atlántico Sur, incluida nuestra plataforma continental. La integración de las FF.AA. al dispositivo militar imperialista crece hora a hora. Después de cinco años, las armadas argentina y norteamericana han vuelto a realizar operaciones conjuntas en nuestro mar continental (el viejo Operativo Unitas, ahora rebautizado América). El reequipamiento militar, que Jaunarena y Caridi negociaron recientemente en Washington, está en el mismo camino, e incluso ha sido sometido a la supervisión británica. El ex jefe del Pentágono, Caspar Welnberger “se comprometió a consultar a los británicos sobre el pedido (de armas) argentino”’ (Jornal do Brasil, 2/11/87). Para reforzar esta integración, los legisladores votaron la Ley de Defensa que ratifica el Tratado de Río de Janeiro y el TIAR, que convierten al ejército argentino en una sección del ejército yanki. Caputo-Alfonsín se han hundido hasta el cuello en la defensa de los intereses imperialistas contra las Malvinas, lo que demuestra el carácter antinacional de la burguesía “nacional” argentina. Cuando Caputo fue elegido secretario general de la Asamblea General de las Naciones Unidas, en Buenos Aires no faltó el imbécil que dijera que se trataba de “una victoria argentina sobre Gran Bretaña”. La capitulación caputiana, a los pocos días de la elección, entierra la última ilusión en la "Independencia” de la diplomacia alfonsinista.

26 de octubre de 1988
¡Empezó “la revolución especulativa”!

El candidato Carlos Menem no deja pasar la oportunidad de prometer una gran “revolución productiva” para cuando llegue al gobierno. "Su motor será la inversión extranjera” confió en un reciente reportaje (La Nación, 30/9). Hombre emprendedor, el riojano no esperó hasta 1989 para dejar sentado cuál será la “inversión extranjera" que motorizará su "revolución". En efecto, "peronistas y radicales han acordado sobre la necesidad de que Aerolíneas se asocie con alguna compañía internacional” (Clarín, 20/10). El primer paso de la privatización será la “transformación de AA en una sociedad anónima de mayoría estatal, algo en que peronistas y radicales han llegado a un acuerdo pleno" (ídem). Los justicialistas, en particular Eduardo Menem, objetan -solamente- que el beneficiario de la privatización de Aerolíneas sea la SAS (Scandinavian Air System). Reclaman "escuchar una segunda oferta”, la de Alitalia, pulpo que se ha mostrado sumamente interesado en el negocio. El mene- mismo exige, bajo el rótulo de la 'transparencia”, que se extiendan a los italianos las mismas prebendas que a los suecos. La fusión de AA, ya sea con los italianos o los suecos, en el marco de un mercado mundial en agudo proceso de concentración y monopolización, convertirá a la empresa estatal en una presa de los pulpos, al tiempo que desintegrará el mercado de cabotaje argentino. Los sueco-radicales y los ítalo-menemistas se han convertido en gestores directos de los pulpos imperialistas contra Aerolíneas. Después de dejar instrucciones a sus parlamentarios, el candidato viajará a España. Al aterrizar en Madrid, inmediatamente se dirigirá a las oficinas de la Telefónica Española. “La visita de Menem a España estará signada por este tema. Felipe González (el “socialista que gobierna España) hizo saber que el diálogo con Menem pasará ineludiblemente por la Telefónica" (El Cronista Comercial, 25/10). Apostador seguro, la Telefónica gana, gane quien gane en 1989. En uno y otro caso, las empresas estatales van a remate: su valuación es muy inferior a la real, las condiciones de pago son leoninas, se entrega al capital imperialista el control gerencial y poder de veto en las decisiones del directorio (pese a ser accionista “minoritario") y se le otorga un beneficio "asegurado”. Bajo el nombre de "privatización", menemistas y radicales pilotean una gigantesca confiscación del trabajo nacional de obreros, empleados y usuarios de las empresas estatales en favor del gran capital imperialista. El rasgo común de ambas operaciones es la utilización de la capitalización de la deuda externa, lo que significa que el gobierno nacional acepta, como dinero contante y sonante los desvalorizados títulos de la duda externa argentina, que hoy se cotizan al 30% de su valor nominal. Un gigantesco negociado especulativo para los tenedores de esos títulos, la gran banca acreedora. Los hombres de Menem, Cavallo y Bauza, ya le han ofrecido al Citibank extender este mecanismo, parasitario y usurero, al pago de los intereses de la deuda externa, lo que ha sido, obviamente, bien recibido en los “círculos financieros”. El candidato Menem está rindiendo examen ante el gran capital, al que le demuestra que el motor de su “revolución” será la entrega y la especulación. Los trabajadores, también, deben tomar debida nota.

26 de octubre de 1988
Para un menemista no hay nada mejor que una jubilación de privilegio

“El bloque de diputados justicialistas, en pleno, fustigó en duros términos a su par Carlos Ruckauf por su proyecto de derogación de los regímenes especiales de jubilación (Clarín, 20/10). Ruckauf, tachado por sus colegas de “botón”, sólo “atinó a reconocer su error de no consultar con sus pares, sin hallar explicación alguna que fundamentara las razones y la conveniencia de promover su proyecto."(idem). Según los preclaros legisladores, “estas jubilaciones—que superen, en relación a los años de aporte, entre 100 y 200 veces el haber jubilatorio mínimo—son una protección para la actividad política. Si no fuera por ellas, se preguntaron, ¿de qué viviríamos durante los años de dictadura y prisión?” (idem). Los señores diputados, que afirmaron — no una sino cien veces— que “se terminó la era de los golpes militares”, entienden, en realidad, que el régimen constitucional es un mero interregno entre dos dictaduras. Una impensada revelación política, que justificaría la acumulación de prebendas “democráticas” como “previsión” al inevitable golpe. La afirmación retrata política, y hasta sicológicamente, a la clase “dirigente argentina." Los que votaron la Obediencia Debida, el Punto Final, el ascenso de los genocidas y hasta una Ley de Defensa que legaliza el espionaje interno y la integración argentina al TIAR, es decir, que dejaron intacta la maquinaria golpista, alegan que deben cubrirse monetariamente para cuando venga el próximo golpe. El mejor seguro es que estos “privilegios" también beneficien a los militares, quizás para cuando deban “sufrir" el retorno de los gobiernos civiles. “Lo único que falta" —le espetó el grosista Vaca al atribulado ex ministro de Isabel— “es que nos tiremos contra los militares suprimiendo sus jubilaciones especiales" (idem). ¡Favor con favor se paga!. Los diputados peronistas, además, acusaron a "Ruckauf” de “gorila”, porque la supresión de las jubilaciones privilegiadas significaría que “sólo deben hacer política los que tienen mucho dinero” (ídem). Pero eso es lo que ocurre ahora; sólo estos “legisladores” pueden hacer “política”, los trabajadores solo pueden pensar en parar la olla. Los explotados no sólo están excluidos de la “política” sino también de la educación, la salud y la ciencia, de la cultura humana misma. La única “actividad política" permitida a los trabajadores bajo el capitalismo es la de elegir, de tiempo en tiempo, a los miembros de la clase patronal que los explotarán desde el Congreso y la Rosada.

26 de octubre de 1988
ALFONSÍN Y MENEM TIENEN RAZON: ¡FUERA LOS DOS!
Redacción

El lunes 24, la totalidad de los gobernadores peronistas publicaron en los diarios del país una solicitada que acusaba al gobierno radical de ser el “campeón” de “los fracasos económicos” y de haber sumido en el ahogo financiero a las provincias. Al día siguiente, Raúl Alfonsín utilizó una tribuna que le fuera ofrecida por su condición de presidente de la República, para calificar a Menem como el peor gobernador del país, que ha llevado a La Rioja al “desquicio económico”. Estos tiroteos de acusaciones fueron recogidas por otros radicales y peronistas, que se responsabilizaron por la bancarrota económica del país. Por una vez el Partido Obrero no tiene más remedio que coincidir, y no sólo en parte sino por completo, con radicales y peronistas, con Alfonsín y con Menem. Sí, han reventado al país y a las provincias; han colaborado entre sí en esta repugnante tarea- Al igual que una banda que se siente descubierta, cargan el delito sobre sus compinches y se reprochan entre ellos el fracaso en el ocultamiento del delito. Pretenden de este modo ser “absueltos” en las urnas sin por ello dejar en ningún momento de buscar todas las maneras de entendimiento para seguir con la política del saqueo. Así es la cosa, compañeros. Saqueo El régimen constitucional inaugurado en 1983 fue urna operación política y económica montada por la gran banca y el gran capital nativo y extranjero, que permitió pagar en estos cinco años 20.000 millones de dólares por interésese de la deuda externa y elevar otros 15.000 millones de dólares ese endeudamiento. Alfonsín completó la estatización de la deuda privada iniciada por la dictadura y colocó al Estado como avalista de otros préstamos negociados de los monopolios. Como resultado de todo esto, las finanzas públicas se hundieron miserablemente, lo que llevó a la masiva emisión de moneda y a nuevas deudas, como los famosos “festivales de bonos”. La “deuda interna” paga mensualmente 700 millones de dólares en concepto de intereses. “La deuda total del Banco Central aumentó en el primer bimestre de aplicación del Plan Primavera un 21% en términos reales-.” informa Clarín (25/10). Los beneficiarios de todo esto no son otros que la banca extranjera, el capital privado y los especuladores nativos. La culminación de este “desfalco” constitucional es la tolerancia y hasta el aliento a la evasión impositiva y provisional por un monto del orden de los 4.000 millones de dólares, ¡equivalente, ella sola, a los intereses de la deuda externa! Ahora el régimen constitucional de los Alfonsín y de los Menem ha comenzado a pagar el propio capital (no ya solo los intereses) a través de la llamada capitalización o conversión de la deuda externa. ¡Se han “acogido” a ella todos los bancos de provincia, con sus 17 gobernadores y directorios de bancos peronistas! Solamente en cuatro licitaciones de capitalización recientes, los capitalistas sacaron un beneficio de 87 millones de dólares, que pagó el Banco Central mediante la emisión de moneda. El saqueo del país ha contado con el apoyo del PJ. Existió un verdadero “cogobierno’ de sumisión al imperialismo y el gran capital. El PJ votó los impuestazos y tarifazos, integró el gabinete de Alfonsín, con ministros “gremiales” del “grupo Menem”; Menem respaldó la fraudulenta consulta de Beagle; juntos fueron los arquitectos de la capitulación en Semana Santa, los justicialistas aportaron con ministros y funcionarios a la elaboración y ejecución del Plan Austral; Alfonsín y Cafiero “arreglaron” el ataque del Estado contra la huelga docente; Tonelli y Ubaldini votaron el salario mínimo de ₳ 1.300 hasta fin de año; todos empujan juntos el “plan primavera”. Más saqueo Ya en 1983, la mitad de las provincias eligieron gobernadores justicialistas, los que se transformaron en 17, en las elecciones del 87. El justicialismo aplicó en todas ellas la política fondomonetarista del gobierno nacional. A los monopolios azucareros de Tucumán, Salta y Jujuy, los gobiernos peronistas los llenaron de plata a través de préstamos nunca devueltos de sus bancos provinciales, y luego cuando vino el derrumbe empezaron a pagar con bonos desvalorizados los sueldos de los trabajadores del Estado. En la Capital, el “festival de bonos” se bailaba al compás del tango y en el norte peronista con música de quena. La plata fabricada por los bancos peronistas era después invertida por los capitalistas en las “mesas de dinero” del gobierno radical. La Rioja fue un modelo de este desfalco. A través de una ley nacional de promoción, que exime de pagar impuestos, tasas, luz y gas a las empresas que se radiquen en esa provincia, Menem tejió una amplia red de negociados con los “capitanes de la industria” y los monopolios. En su inmensa mayoría, no se radicaron empresas sino “galpones de facturación”, es decir empresas ficticias que facturan la producción que realizan en sus empresas ubicadas en otro lado, para quedarse “legalmente” con los impuestos. Solamente en concepto de “tragada” del IVA, se calcula que los capitalistas se han quedado con 2.000 millones de dólares al año. En las provincias “promocionadas”, como La Rioja o San Luis, no se respeta la legislación laboral, y esto es usado como elemento de presión contra los trabajadores de Buenos Aires, que ven caer sus conquistas bajo la amenaza de sus patrones de “irse al interior”. Menem acaba de proponer oficialmente profundizar aún más este sistema de desquicio y superexplotación, mediante la creación de una “zona franca” en Misiones, llamada también “zona libre bancaria”. Misiones sería para “Menem Presidente” lo que Tierra del Fuego para el “presidente Alfonsín” - el garito superior. Polarización Ya hemos explicado porqué Menem y Alfonsín se dan con un caño: porque el negociado está en crisis, porque el pueblo no aguanta más el peso de las hipotecas con que la “democracia” proimperialista ha gravado sus salarios, en definitiva, porque la crisis pone a los asaltantes al descubierto. Pero esto es también puro teatro: a través de estos “enfrentamientos” ambos buscan reforzar la polarización electoral para emblocar a los explotados detrás de alternativas igualmente patronales y proimperialistas. Qué mejor demostración de esto que el hecho de que en medio de estas acusaciones, radicales y justicialistas están metidos afondo en la discusión de los términos del cogobierno para 1989 y adelante. “El justicialismo y el alfonsinismo acordaron un documento en el que plasmaron las reformas que serán introducidas en la Carta Magna... (sobre la base de que) un acuerdo reformista podría garantizar el equilibrio del sistema democrático cualquiera sea el ganador en 1989” (Página 12,14/10) Asesores de Menem adelantaron que en caso de que éste ganase las elecciones, Alfonsín formaría hasta diciembre un gabinete de coalición con los menemistas. Luis Barrionuevo, un hombre de riñón radical y menemista (ver nota), se jugó a fondo contra el paro del viernes 9 y ahora sin escrúpulos dice que la burocracia de la CGT y Meneen han firmado un pacto para que no haya paros generales hasta diciembre de 1989. Radicales y justicialistas se disputan el apoyo y el dinero de los “capitanes de la industria” y éstos apuestan sus australes a los dos. Basta de teatro, que para el arte dramático Argentina tiene verdaderos creadores; para seguir aguantando el saqueo nuestro pueblo no tiene estómago; y si se trata de circo que por lo menos tenga gracia.