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Prensa Obrera N° 246

19 de octubre de 1988 · 25 notas

Notas de este número

19 de octubre de 1988
La verdad sobre Chile

Toda la prensa mundial sin excepción se ha concertado para escamotear la amplitud de la victoria del NO en el plebiscito manipulado de la dictadura pinochetista. Se pretende con este segundo fraude disimular la profundidad de la descomposición del régimen criminal en un operativo completamente dictado por la necesidad de operar una transición “en orden” a un "pinochetismo sin Pinochet”. Es que el NO no sólo fue mayoritario en las barriadas obreras, o en las grandes ciudades. ¡También ganó en las zonas rurales aisladas, en las mesas de mujeres y jóvenes y aún en el residencial Barrio La Providencia (nuestro porteño Barrio Norte) (!!). La revelación de este desastre la tuvo que hacer el presidente de la Confederación de la Producción, Manuel Feliú, cuando aún no se han oficializado los resultados definitivos, para reclamar a la dictadura no jugar con fuego (Mercurio, 16/10). Esta es la situación de crisis mortal del régimen, que en el cuarto oscuro fue abandonado hasta por una parte de la burguesía alentada por la política “democratizante” (si se puede llamar así) del pinochetista Reagan. Las masas no necesitaron esperar los resultados, pues sus conclusiones políticas eran anteriores al NO e iban más lejos que la maniobra plebiscitaria. “¡A la calle para echar a Pinochet!” fue la consigna de conjunto que se opuso a los llamados del Comando del NO, de la Izquierda Unida y del PC a “festejar en los hogares”. Eran las dos de la madrugada del jueves 6 cuando “comenzó la hora de las multitudes" (Análisis, 10/10). Una muchedumbre se congregó en el centro santiaguino y al grito de “ya cayó” se dirigió a La Moneda (casa de gobierno). “Nadie los convocó, nadie dio facilidades, los llamados a los dirigentes opositores a retirarse no fueron oídos” (idem). Cada intento de llegar a La Moneda fue duramente reprimido, pero nadie quería irse. Al contrario, llegaban más y más manifestantes, los cuales desbordaron completamente el control policial. Al caer la noche, la dictadura tuvo que producir un apagón en toda la capital y desatar una brutal represión (que dejó tres manifestantes muertos) para contener a un pueblo anticipadamente traicionado por toda la “oposición política”. El salvataje democrático de una dictadura En la madrugada del 6, en una “sesión tormentosa y violenta”, el gabinete pinochetista renunció en masa. Durante toda la jornada, Chile careció de gobierno. “Nunca como en esas horas, la dictadura estuvo tan débil” (ídem). A toda prisa, fue montado un operativo de emergencia para evitar, como señalara Patricio Alwyn, presidente del Comando del No, “un salto en el vacío”. Dirigentes del NO mantuvieron "intensas negociaciones” durante toda la jornada con dirigentes de Renovación Nacional (principal partido del bloque pinochetista) y con el general Stange, miembro de la Junta Militar. En ellas el Comando del NO aceptó que la información conjunta del resultado electoral presentara una menor diferencia entre el NO y el SI, a cambio del reconocimiento inmediato del triunfo de la oposición. Crónica de Buenos Aires (8/10) señala que “se habrían traspasado hasta un millón de votos del NO al SI”. El '70/30” emergente de las urnas, que significaba la caída automática de Pinochet, fue convertido, con el asentimiento de la oposición, en un "57/43” para salvar al régimen. Se confirma así la caracterización que solamente Prensa Obrera en todo el ámbito internacional realizará el mismo 6 de octubre. Durante la crisis, la preocupación central de la oposición fue la de evitar la intervención de los explotados. Patricio Alwyn negó "enfáticamente” que reclamase la renuncia de Pinochet. "Esa es una exigencia de grupos minoritarios”, aventuró (Mercurio, 7/10) mientras decenas de miles de personas superaban el control policial frente a La Moneda. La oposición fue todo lo lejos que fue necesario para rescatar a Pinochet. “Alejandro Hales, presidente del Comando de Independientes por el NO, se introdujo en un Huáscar (carro policial) —ante la solicitud de los carabineros totalmente superados por la multitud (I!) —y llamó al público por altoparlantes a despejar el sector de La Moneda” (Análisis, 10/10). ¡La “oposición” ya ha encontrado en el tanque de los represores el símbolo de su política! Al día siguiente, 7 de octubre, el Comando por el NO organizó una concentración, pero, claro está, lejos del centro. Hasta un órgano del imperialismo francés tuvo que destacar que se “caracterizó por la total ausencia de discursos políticos” y que los manifestantes la denunciaban como “pura música" (Le Monde, 9/10). El acto “se transformó en amargura” para cientos de miles que habían llegado allí al grito de “¡que se vaya!” (ídem). “¡Grupos minoritarios!" La red de seguridad montada por la oposición, incluida la IU, y el oficialismo, logró salvar al régimen en su día más aciago. Por la noche del 6, Pinochet confirmó a su gabinete, desairando así una "esperanza” de la oposición. Los pinochetistas le prometieron un cambio ministerial para más adelante, lo que satisfizo totalmente a los “opositores”. El Departamento de Estado, la Iglesia, los empresarios y hasta el general Mathei, miembro de la Junta, felicitaron a la oposición por su “cordura”, lo que les permitía respirar aliviados. En las condiciones de la crisis brutal desatada por el alud de votos contra la dictadura, la burguesía y la izquierda democratizantes revelaron su impotencia, pero por sobre todo su carácter contrarrevolucionario. “Una nueva etapa” “El 5 de octubre fue un día maravilloso, terminó una etapa de la historia de Chile y empezó otra”. Esto lo declaró, no la viuda de Allende, sino de nuevo el pinochetista Manuel Feliú, presidente de la central empresaria (Mercurio, 16/10). El nuevo signo histórico tiene sus peculiaridades, claro. “Pinochet - señaló Feliú— no debe renunciar ni como presidente ni como comandante porque es el garante principal de este proceso (histórico). Hay que ser realistas” (idem). En el “realismo” que reclama el presidente de los empresarios coinciden la DC y hasta el stalinismo. “Con el triunfo del NO, la libertad debe volver cuanto antes, pero esto— aclaró V. Teitelboim, figura máxima del PC en Chile —no significa que Pinochet deba Irse esta noche o mañana (Mercurio, 9/10). Es que Teitelboim es también “garante” del proceso, más aún que Pinochet, y por eso se apresura a usar la frase de los manipuladores: "Hoy no se fía, mañana sí”. La pinochetista Renovación Nacional, el Comando del NO, la IU y hasta Feliú se reunieron de inmediato en la noche del 5 para reclamar la inmediata renuncia del Ministro del Interior, Sergio Fernández, responsable de la campaña por el SI, al que califican, sólo a él, de “provocador”. Precisamente, la “nueva etapa” comenzaría con "el cambio de gabinete que se haría efectivo la próxima semana” (La Época, 14/ 10). El reemplazante de Fernández sería un ex diplomático del régimen ligado a RN. Su función política fue definida por el “socialista” Núñez. “Ese nuevo ministro — señaló— vendrá con un plan político de apertura que permitirá a los integrantes de la Junta de Gobierno sentirse habilitados y convocados al diálogo, porque las Iniciativas nacerían del Poder Ejecutivo (es decir Pinochet mismo). El nuevo jefe de gabinete haría las veces de puente entre ambos poderes, lo que facilitaría la comunicación sin fricciones. El clima que genere puede abrir canales insospechables de entendimiento entre la oposición y la Junta” (Época, 14/10). El ministro “político” será la ficción que oficiará de intermediario entre la oposición democratizante, los partidos de derecha, la Junta Militar y... Pinochet. La función del nuevo ministre es ocultar que la sartén, y el mango también, siguen sólidamente en manos de Pinochet y de su clan en el Ejército. La negociación no tiene por objeto garantizar la retirada “pacifica” de la dictadura sino una continuidad digerible para las masas. “Bastaría -señaló Andrés Zaldivar, de la DC- que se designara un Ministro de Interior con plenos poderes para que el plazo para realizar las elecciones fuera Irrelevante... para la reforma electoral tampoco hay apuro” (Mercurio, 16/10). Para lo que sí hay “apuro” es para un entendimiento entre “opositores” y pinochetistas, de modo de fusionar a la maniobra demagógica con la represión en un sólido frente antipopular. Pinochet, que no renunciará ni a la presidencia ni a la comandancia, seguirá teniendo en sus manos los hilos de la “transición”, con la única salvedad de que deberá interpretar el papel de un "verdadero demócrata”. Esto, de paso, servirá para confirmar la veracidad de la tesis de que “de una dictadura siempre se puede salir”, lo cual alivia los dolores de entrar en ella, y la justifica. La oposición democratizante fue al plebiscito a derrotar las aspiraciones democráticas de las masas, no al pinochetismo. El Mercurio (13/10), por primera vez en 15 años, elogió su “cordura y racionalidad”. Elecciones a dos bandas En el paquete de la “transición negociada” ya ha comenzado a montarse el escenario electoral para 1989. Los sectores fundamentales de la burguesía chilena y el imperialismo se orientan, en principio, a repartir el esquema del plebiscito. Dos grandes bloques, los partidarios del SI, con eje en Renovación Nacional de una parte, los partidarios del NO, detrás de la DC, del otro. El oficialista El Mercurio se ha lanzado a una campaña para unificar a todos los partidos del SI. Renovación Nacional está embarcada a fondo en esta tarea, presentándose como el partido del “orden” y la “libre empresa”, y concediendo también el mismo carácter a la Democracia Cristiana. De aquí puede salir la variante de un “único candidato” presidencial. Voceros del propio imperialismo, por su parte, han hecho notar a la oposición la necesidad de presentar un candidato único. Larry Birns, del Consejo de Asuntos Hemisféricos, advirtió que “los políticos de Chile siempre han sido cortos de vista. Ello hace muy probable que haya tres candidatos de oposición, exactamente lo que desea Pinochet”. (El Mercurio, 9/ 10). La oposición tomó nota del consejo: El Comando por el NO anunció que “habrá un candidato único de la oposición” y que será un hombre de la DC. La burguesía se regocija porque “el país se encamina a una confrontación electoral a dos bandas, que podría conducir a la moderación de los esquemas y a augurar un futuro de estabilidad política, económica y social” (Mercurio, 16/10). La función política de las “dos bandas” es garantizar, mediante dos bloques sólidamente ligados al gran capital, la continuidad del “modelo económico". La polarización electoral detrás de los dos partidos burgueses tiene por objeto anular la polarización social, es decir, borrar a los explotados (y a las organizaciones en que se nuclean) de la vida política. La izquierda, tanto dentro como fuera del Comando por el No, ya declaró que se adapta a este escenario. “El PS Núñez, la Izquierda Cristiana, el MAPU, el PS Almeyda y el PPD de Lagos ya habrían prestado su disposición a apoyar a un abanderado democristiano" (Mercurio, 14/10). El stalinismo, por su parte, anunció que “estudiará su posible apoyo a un candidato único con espíritu constructivo" (Clarín, 15/10). Este “espíritu constructivo" ya lo había demostrado sobradamente bajo el gobierno de la U.P. La “negociación política” vía Ministerio de interior y el montaje de un escenario electoral antidemocrático en 1989 son la llave para abrir la discusión de reformas parciales a la Constitución de 1980. El general Mathei señaló que “podremos comenzar a negociar cuando veamos cómo se alinean los políticos, pero —aclaró— no aceptaremos cambios en el marco fundamental de la Constitución" (Clarín, 15/10). La derecha se ofreció como intermediaria, “siempre que no haya modificaciones importantes da la Constitución” (Mercurio, 16/10). Los “opositores” aceptaron, desde ya, el compromiso. “La oposición —declaró Alwyn—reclama que se estudie el modo de hacer viable la reforma de la Constitución en el futuro (I), debido a que los cambios aparecen como imposibles (!) antes de la elección del Congreso (¡es decir, en 19891)" (Clarín, 15/10). Se encuentra aquí plasmada la “colaboración entre los partidarios del NO, los del SI y las FFAA” reclamada insistentemente por la Curia. Pinochet no jugó su última carta “Pinochet está derrotado y sabe que a plazo fijo 61 y toda su gente tienen que irse", declaró con mucha convicción el democristiano Gabriel Valdez (Clarín, 13/10). Lamentablemente, Valdez se cuidó de ponerle fecha a este “plazo fijo”. Pinochet, por de pronto, mantiene la presidencia y la comandancia del Ejército. Su Constitución se mantendrá vigente, por lo menos hasta 1989, y a través del ministro “político” mantendrá los hilos básicos de la “transición”. El dictador está en retroceso: ¿pero ha renunciado a dar su propia batalla? Pinochet sigue siendo un actor importante porque representa a dos fuerzas sociales importantes: a los comisionistas y agentes del capital financiero engordados a la sombra de la capitalización de la deuda externa y de las privatizaciones, y del ejército, orgánicamente pinochetista. La oposición reivindica precisamente este “modelo económico" y a las FFAA (“Instituciones de la patria toda”) para calmar a los soportes de Pinochet Con ello, fortalece la posición del dictador, quien aún conserva el margen de maniobra necesario para “pudrir” la “transición". No sería la primera vez. En 1983, abrumado por las masivas movilizaciones y las huelgas, Pinochet dio un paso atrás para dar dos adelante: nombró Ministro de Interior a Jarpa Reyes, que subió con la impronta de la “apertura”. Permitió la salida de diarios y revistas opositoras, el retorno de los exiliados y un funcionamiento semiilegal de los partidos. La oposición saludaba también entonces “el comienzo del fin” de la dictadura. La “primavera de Jarpa" fue sólo eso: una estación. Con una combinación de represión, provocaciones, alguna concesión y una mayor integración económica con el imperialismo, Pinochet regresó al primer plano... y se mantuvo cinco años más. La reedición de este camino no está definitivamente excluida, por la política de la “oposición". El imperialismo y la burguesía “seria" no creen en la factibilidad de una nueva edición de la maniobra de 1983, que podría llevar a Chile al “caos social”. Pero Pinochet aún no abatió todas sus cartas. La oposición burguesa y su ladera la IU, no advierten que al mantener todo el poder en Pinochet y en la camarilla militar, se someten a un nuevo aniquilamiento. Pinochet aspira a designar a su sucesor, como variante “de mínima” en su política. La Izquierda Unida, dominada por el stalinismo, está sólidamente integrada al dispositivo de institucionalización del régimen pinochetista. Ha renunciado a exigir la caída de la dictadura (“Pinochet no llene que irse hoy o mañana"), a denunciar la Constitución pinochetista (“no nos oponemos a las reformas constitucionales que signifiquen pasos en el camino de la democratización del país”, —dijo Teitelboim en El Mercurio, 15/10—,y se ha sumado a las nuevas elecciones plebiscitarías. La completa adaptación de la IU a la estrategia democratizante refleja no sólo la presión del imperialismo y de la burguesía chilena, sino también latirme determinación de la burocracia soviética de “estabilizar" el Cono Sur americano. La “izquierda” se ha colocado en el campo de la institucionalidad pinochetiana y de sus cuerpos armados. “Hay un consenso en la IU —declaró su presidente Aníbal Palma —de confiar en que las FFAA estarán a la altura de su responsabilidad histórica” (El Mercurio, 2/10). El baño de sangra del 11 de setiembre y quince años de dictadura militar no le han enseñado nada. La "Izquierda” ha hecho en Chile un descubrimiento típicamente alfonsiniano o menemista. “Los elementos Involucrados en crímenes —sostiene Palma— son un sector minoritario y no creo que las FFAA estén por ampararlos" (idem). Palma obviamente no cree en dios, pero su respeto por el Estado burgués es religioso. La burguesía no está resentida con la izquierda Zaldívar, DC, luego de reivindicar el papel del PC bajo Allende, señaló que “es necesario conversar con los dirigentes del PC, plantearles las posiciones, hacerles ver lo que el país espera de ellos para que su conducta no sea sancionada” (El Mercurio, 2/10). Fronteras afuera, en Buenos Aires y en Washington, se discutía la necesidad de “separar al PC del MR y del FPMR para sumarlo al centroderecha y al centroizquierda, al tiempo que se buscaba una actitud disuasiva de Castro para el FPMR” (Página 12, 7/ 10). A estas “señales" Volodia Teitelboim respondió: “hemos influido para que los sectores populares asumieran responsablemente (!) el triunfo del NO” (Mercurio, 6/10). La “responsabilidad” como se sabe siempre requiere de un gendarme que la asegure. La vigilia de los explotados Los explotados chilenos protagonizan desde hace tiempo una excepcional movilización. Desde 1983, han salido a la calle en “jornadas de protesta", huelgas generales y “cacerolazos” que han convertido a la dictadura en un anacronismo. Las multitudes que se congregaron en los actos del NO y la gigantesca movilización post-plebiscito son los hitos más cercanos de esta lucha. Ahora, ante todas estas maniobras políticas de “los de arriba”, los explotados trasandinos observan y analizan, agazapados; la situación, evalúan tendencias y partidos, preparan las condiciones políticas para un nuevo salto. El ánimo de sus sectores más avanzados lo dio un dirigente poblacional en la marcha del 6. “Hemos venido —señaló— porque no queremos que Pinochet siga un año más y, por lo tanto, la única negociación que aceptamos es la de miles de chilenos en las calles, defendiendo su decisión de no más Pinochet ahora" (Análisis, 10/10). En estas condiciones, el PO le plantea a la vanguardia revolucionaria de Chile la formación de un partido obrero revolucionario, organizado clandestinamente en fábricas, fincas y barrios, enérgicamente delimitado de la izquierda democratizante. El principio estratégico de este partido debe ser la lucha por el gobierno obrero y campesino, es decir la dictadura del proletariado. La consigna democrática más importante en la situación actual es al derrocamiento de Pinochet y la convocatoria de una Asamblea Constituyente libre y soberana. En el curso de la lucha inevitable que plantea la descomposición del régimen, el partido deberá impulsar la formación de “comités" y el desarrollo de los que ya existen, en empresas, barros y fincas. La lucha armada contra la dictadura deberá aún madurar en el seno de las masas para convertirse en insurrección popular. Un planteamiento foquista sería un lamentable retroceso para el proceso revolucionario chileno, porque simplemente no se puede forzar desde afuera la evolución política de las masas. Una tentativa semejante solo serviría para abortar la necesaria tarea de diferenciación de la vanguardia revolucionaria respecto a la izquierda democratizante que marcha atrás del Comando del NO. El planteo foquista adolece en Chile del defecto adicional de que levanta un programa "patriótico" que no supera los marcos democrático-burgueses, es decir que no corresponde a la estrategia del gobierno obrero-campesino. La solidez del planteo de construir un partido obrero revolucionario cuenta en su favor con la evidencia de que una experiencia democratizante en Chile tiene menos vigencia y alcances que en Argentina o Uruguay, donde está completamente agotada. La perspectiva del periodo en su conjunto es la revolución proletaria, de los explotados del campo y la ciudad.

19 de octubre de 1988
La profanación de los compañeros asesinados
Redacción

La dictadura pinochetista ha sido el régimen de la guerra civil contra los explotados chilenos. Durante quince años, secuestró, encarceló, torturó, asesinó y mandó al exilio a miles de chilenos. Los dos jóvenes quemados vivos en las calles de Santiago son un ejemplo de la brutalidad que el pinochetismo descargó sobre el pueblo chileno. De repente, el reclamo del juicio y castigo a los responsables de los miles de crímenes “Aparece como una dificultad mayor para la esperada transición democrática” (Río Negro, 18/10). Esto retrata, con toda precisión, a la “transición democrática” y a sus defensores. ¿Cómo se resolverá este tema? se pregunta la corresponsal del New York Times en Santiago. La dictadura dictó en 1978, una amnistía que cubría la mayoría de los crímenes perpetrados por los militares. Ahora “una prominente figura política dijo en privado que el general Gordon miembro de la Junta Legislativa, afirmó que era necesario borrar el pasado y comenzar una nueva etapa” (Río Negro, 18/10). Pero lo que importa es que los dieciséis partidos del Comando del No (entre los que figura una parte de la Izquierda Unida) firmaron un acuerdo que “prescribe que las persecuciones se basarán en cargos verdaderos sobre crímenes específicos, hechos con fundamentos" (ídem). La Izquierda Unida, por su parte, señaló que “los responsables de crímenes son una minoría en las FFAA... (las) que no deben asumir (en conjunto) esa responsabilidad” (Mercurio,2/10). En resumen, no se planteará un enjuiciamiento de conjunto a los aparatos de represión, sino que quien se considere "damnificado" deberá hacerlo en forma particular y a sus costas ante los estrados judiciales. El detalle es que la “justicia" seguirá siendo pinochetista; que existe ya una “amnistía" que funciona como "cosa juzgada" y que los “servicios" seguirán actuando bajo un eventual gobierno del Comando del NO. "Expertos políticos dijeron que el tema se discutirá en las negociaciones que los partidos de oposición buscan concretar con el régimen para un cambio sin sobresaltos” (idem). La profanación de los compañeros asesinados es una de las armas con que los “opositores" chilenos quieren someter a la nueva generación que tiene delante de sí la tarea de derrocar, al riesgo de la propia vida, al tirano.

19 de octubre de 1988
Desvergonzada traición
Redacción

La huelga municipal de Berazategui por tiempo indeterminado, sobre la que informáramos en el anterior número de Prensa Obrera, fue abruptamente levantada por la burocracia. Menemistas y renovadores (burocracia y municipio) montaron un operativo dirigido a dividir la huelga, que consiste en votar a favor de un supuesto acuerdo con la Municipalidad, que en realidad no toca el tema del salario. La burocracia pasó por alto, incluso, la resolución de la consulta que ella misma habla promovido. Es así que en los sectores que ella maneja ni se votó, la gente volvió directamente a trabajar. Esto sucedió en Corralón y en otros sectores menores, lo cual sembró una confusión y división mayúsculas. Simultáneamente, el intendente Mussi desplegó una acción intimidatoria contra los trabajadores en conflicto. Con todo, la oposición al operativo Cafiero-menemista afloró en las filas de los trabajadores. El Palacio Municipal, uno de los sectores más numerosos votó por continuar con la medida de fuerza y mantuvo el paro durante media jomada. Una situación parecida se dio en el Centro Sábato. La burocracia logró hacer retroceder el movimiento huelguístico pero la situación está lejos de estar cerrada. Reina un enorme descontentó con la actitud de la burocracia. El salario de indigencia de ₳ 1.000 (si se lo puede llamar salario) crea y recrea las tendencias a salir a la lucha. En otras palabras, se terminó una etapa de lucha, pero ya se está incubando la siguiente. Se plantea sacar todas las lecciones de la experiencia recorrida: reforzar la organización del activismo en cada lugar de trabajo, extender la organización antiburocrática a las dependencias que aún maneja la burocracia. Es necesario ir creando las bases de una nueva dirección que asuma la conducción del movimiento que, a breve plazo, tenderá a reabrirse.

19 de octubre de 1988
Que SUTEBA se sume y profundice el plan de lucha de la Federación Sarmiento

En la docencia bonaerense se ha abierto una nueva situación. El Congreso extraordinario de la Federación Sarmiento (FEB) resolvió un plan de paros progresivos y escalonados durante todo el mes de octubre por ₳ 3.000 de básico. Al concluir el último de los paros que se prevén por 96 horas, habrá un nuevo congreso, el 5 de noviembre, para debatir la continuidad del plan de lucha. La resolución votada fue mucho más allá de lo planteado por la dirección de la Ferrabosco, de paros progresivos a partir de una hora por turno en la primer semana, y esto expresa el mandato de un conjunto de entidades de base —La Plata, Mercedes— donde los docentes se pronunciaron por una lucha a fondo. En el primer día de huelga, miles y miles de docentes pararon como un solo hombre- sin detenerse a considerar si estaban afiliados a uno u otro gremio, y se aprestan a huelgas más masivas en las próximas jomadas de paro. En decenas de establecimientos los maestros pararon y votaron reclamos para que el SUTEBA se sume decididamente al movimiento de lucha. ¿Quién se atreve ahora a decir que el "año está perdido" cuando corre en las es-cuelas el reclamo creciente de no terminar las clases si no se arranca los ₳ 3.000 de mínimo y la "cláusula gatillo”? Dirigentes del SUTEBA plantearon en una asamblea de Morón “jamás pararemos con la dirección gorila de la FEB”. Tuvieron la respuesta de los propios docentes: ¿"Acaso no pararon los docentes de la FEB en la huelga general desoyendo a sus propios dirigentes?”. Para los que están bancando los paros, la unidad en la lucha está por encima de las divisiones entre Mary Sánchez y la Ferrabosco. El fraccionamiento de las direcciones es un arma de los enemigos cuando lo que está a la orden del día es que todos los docentes se vuelquen a la lucha común y necesaria. Que no se deje pasar la oportunidad. Es hora de organizar colectivamente la extensión del movimiento de lucha, a través de asambleas en las escuelas que voten los paros y la convocatoria de asambleas generales en cada distrito donde confluyan los afiliados a la FEB, al SUTEBA, a todo sindicato docente y donde se resuelva la continuidad de la lucha y la elección de una dirección unitaria en cada distrito responsable ante la asamblea general. Que las entidades independientes se coloquen a la cabeza de esta perspectiva. Reclamemos y organicemos asambleas del SUTEBA para votar y decidir en función de un movimiento común de lucha. El gobernador Cafiero ha salido a abrir una cuña en el movimiento a través de Suteba. Ha anunciado el pago progresivo del 82% a los jubilados desde aquí hasta el año que viene, el nomenclador básico provincial, que beneficia en algunos puntos a los cargos directivos, y la nominación de sendos representantes del Suteba para el IPS e IOMA. Votemos los ₳ 3.000 y el ajuste en Suteba y pongamos en pie de lucha a toda la docencia bonaerense.

19 de octubre de 1988
A quién beneficia la parálisis de la UOM
Redacción

Los trabajadores metalúrgicos de Quilmes están atravesando una situación extremadamente convulsiva. ADABOR se presentó a la quiebra y anunció el cierre de la fábrica. Días más tarde, retiró la solicitud de quiebra. La planta sigue funcionando, pero reina un gran grado de incertidumbre sobre su futuro. SAIAR, la fábrica más importante de la zona, tiene sobre sus espaldas el cierre, para trasladarse definitivamente a San Luis. CENA suspendió a su personal y luego arregló vacaciones por adelantado. CROATO está en lucha ante el despido de un activista. Otro tanto ocurre con ACROW, donde hay suspensiones, mientras en FARADAY PNEUMATIC se plantean reclamos y medidas parciales por el salario. El sindicato, hasta ahora, solo ha atinado a un "estado de alerta”. En Saiar la resistencia al vaciamiento ha sido sustituida por una inoperante comisión del sindicato que asiste impotente a los preparativos del traslado. El propio sindicato llamó a desocupar ADABOR pese a que la situación ni por asomo está resuelta. El plenario de delegados de la UOM que dirige el “Barba” Gutiérrez, no tomó ninguna resolución de lucha. Los arreglos parciales logrados en algunas fábricas (Cena, Adabor) no justifican tal inacción, ya que de ninguna manera revierten el cuadro general y esos mismos arreglos son absolutamente precarios. La situación reclama urgentemente un cambio de rumbo si el gremio no quiere ser triturado por la ofensiva capitalista. Croato es el mejor testimonio de que con una lucha firme se puede triunfar. Cuatro días de paro hicieron retroceder a una de las patronales más negreras de la zona. En estas condiciones, el Partido Obrero viene impulsando la necesidad de la convocatoria de una asamblea general que discuta un plan de lucha por el salario, por 4000 de básico y la ocupación de toda fábrica que cierre o despida, sostenida por la movilización activa del conjunto del gremio.

19 de octubre de 1988
La patronal metalúrgica o el que no “llora” no “mama”
Redacción

La patronal de varias fábricas siderometalúrgicas de Quilmes vienen quejándose contra la llamada "apertura económica", la cual supone el libre ingreso de productos de origen extranjero hasta ahora virtualmente prohibidos y una rebaja de los aranceles de importación. Las empresas afectadas protestan contra lo que denominan la "desleal" y “ruinosa" competencia extranjera. Una de las fábricas que encabeza este reclamo es Pneumatic cuyo dueño es Israel Mahler, presidente de ADIMRA (Asociación de Industriales Metalúrgicos de la República Argentina). Pneumatic viene de hacer una presentación ante la UOM y ASIMRA recabando el apoyo de ambos contra las nuevas medidas económicas que “producen — según reza el texto— en forma automática la desaparición de un conjunto de industrias, entre ellas, la nuestra". Sin embargo, este hecho no fue un obstáculo para que Mahler siguiera figuran-do entre los entusiastas defensores de la política del gobierno. “Se dio la paradoja de que el titular de la industria metalúrgica fue desautorizado por sus pares cuando hizo una defensa de la política del gobierno. El apoyo de Mahler fue cuestionado por dirigentes de la Industria siderúrgica…”(Clarín, 9/9) La defensa calurosa de la política gubernamental se explica si tenemos en cuenta las ¡numerables prebendas (préstamos, refinanciación de deudas, exenciones y ventajas impositivas) que se vienen negociando a cambio de la puesta en práctica de las nuevas medidas económicas. De todos modos, mientras se mantenga un dólar alto, y un austral bajo, las patronales tienen asegurada una virtual barrera proteccionista. En realidad, se han cargado deliberadamente las tintas sobre supuestos perjuicios de la apertura para sacar nuevas y mayores concesiones del estado. Por algo, la UIA salió "satisfecha" del cónclave con el gobierno. Las lágrimas de cocodrilo de los empresarios apuntan también en una segunda dirección. Con el cuento de la apertura, de los perjuicios y amenazas de cierre de la fuente de trabajo, se quiere amedrentar y paralizar al movimiento obrero y acallar los reclamos de carácter salarial. Pneumatic, sin ir más lejos, abona a un operario especializado — una de las categorías más numerosas— 1.800 australes juntando las dos quincenas o a lo sumo 2.100, si agregamos los premios. ¡Esta es la mejor "protección" de los intereses de la burguesía nacional! Es necesario terminar con esta impostura. Nada de deponer nuestros reclamos. Si la patronal afirma que no tiene fondos, reclamemos que se abran los libros de la empresa y que los trabajadores tengamos acceso al verdadero estado del establecimiento. Esto pondrá en evidencia los beneficios, negociados, y prebendas que obtienen las patronales, a expensas del país y de los trabajadores.

19 de octubre de 1988
¿Quiénes “supieron luchar contra el golpe gorila” de 1955?

[Nota incompleta] Una de las mayores distorsiones de la nutrida mitología morenista es la repetida afirmación de que fueron los “únicos" que “supieron luchar" contra el golpe de 1955, es decir “la Libertadora”. “Hubo en aquellos años- dicen aún hoy —un solo grupo obrero que alertó correctamente sobre los acontecimientos tal como ellos se produjeron" (publicación del Mas, “Un siglo de luchas", pág. 116/117). “Fue el grupo trotskista La Verdad, que integraba el Partido Socialista de la Revolución Nacional." Sin embargo, un análisis de las posiciones morenistas de aquella época indican precisamente lo contrario. La ofensiva golpista en 1955 no era un misterio para nadie, máxime después de la intentona sangrienta del 16 de junio. Pero el punto crucial del proceso golpista, que llevaría a la capitulación de Perón ante los “fusiladores” el 16 de setiembre, lo constituyó la presentación de la renunciada Perón a la Presidencia de la República ante la Comisión Directiva (burocracia) de la CGT, apenas quince días antes, el 31 de agosto. Esta renuncia fue el anticipo, precisamente, de la renuncia que entregaría el 19 de setiembre ante una Junta Militar. Se trataba día capitulación sin lucha y de la victoria “pacifica" de la contrarrevolución. Pues bien, el grupo morenista, en su periódico La Verdad, llamó a la CGT a aceptar la renuncia de Perón. Nahuel Moreno lo dice en su libro “Y después de Perón, qué?" (año 1956): “en Plaza de Mayo en agosto de 1955 (los militantes de “La Verdad”) arrojaron volantes proponiendo que se aceptara la renuncia de Perón por no servir ni al país ni a los trabajadores." Este llamamiento coincidía palabra por palabra con la ofensiva golpista. Moreno también reclamaba que el Parlamento eligiera “a un senador de la CGT para la vicepresidencia primera del Senado, que en caso de renuncia del Presidente y Vicepresidente, pase a regir los destinos del país... ¡Por la elección de un senador de la CGT para el cargo de presidente en caso de aceptarse la renuncia de Perón!". (La Verdad, 5/ 9/55). En el libro mencionado, Nahuel Moreno dice que una variante como ésta hubiera significado “un gobierno obrero elegido en un congreso democrático de la CGT...” La aceptación de la renuncia de Perón y la elección de un burócrata sindical por un Parlamento digitado por el peronismo para sucederlo, apenas hubiera disimulado la victoria del golpismo. y naturalmente no hubiera pasado de ser una guardia transitoria del Estado, para pasárselo “en orden" a los militares. Lo que había que hacer era, por el contrario, denuncian a Perón por negarse a luchar contra el golpe (a eso equivalía su renuncia), advertir de este modo a las masas sobre la inminente capitulación “pacifica” y plantear la huelga general, las ocupaciones de fábrica, y el armamento de los trabajadores. La posición morenista en el '55 fue toda una claudicación. “No supieron "luchar contra el golpe, algo que habría de repetirse varias veces, incluyendo marzo de 1976. La burocracia sindical, a la que “La Verdad" pedía que se entregara la Presidencia del Congreso (lo mismo planteara el PST en julio de 1975 con relación a una renuncia de Isabel), será la primera en colaborar con Lonardi, hasta que éste es desplazado por Aramburu en noviembre de 1955. El grupo “La Verdad" en pleno golpe de la “Libertadora" planteaba que “hay que apoyar la acción de la CGT contra si golpe", cuando ésta disimulaba su inacción con una montaña de proclamas. En 1951 ante el golpe antiperonista del General Menéndez y el teniente coronel Lanusse, la organización de Moreno levantó la consigna de “contra el peronismo, el putsch y la oposición burguesa" colocándose en un plano neutral frente a los golpistas y negándose a ocupar el campo de lucha del “gobierno popular" con una política independiente de éste, como hubiera debido ser la política de un cuartainternacionalista. El análisis histórico demuestra que, en 1955, “La Verdad”, claudicó ante la presión golpista y frente **** como organización de la IV Internacional.

19 de octubre de 1988
El significado del III congreso de la IV

El III Congreso de la IV Internacional (1951) estuvo dominado por las ideas de Michel Pablo. Pablo sostenía la inevitabilidad de una tercera guerra mundial del imperialismo contra la URSS, esto como consecuencia de una crisis sin salida de la economía capitalista, que la obligaría a expandir sus mercados en los estados obreros, y de lo que juzgaba el amenazante ascenso de la revolución vigente según él aún a principios de la década del 50. Pablo no mencionaba siquiera el plan Marshall de reconstrucción de Europa, por parte de Estados Unidos, ni la reactivación económica armamentista iniciada con la guerra de Corea (1950). Pablo planteaba que el mundo había quedado dividido en dos “bloques": el "campo" capitalista y el “campo" socialista, con el stalinismo transformado —a pesar suyo— en un factor progresivo que se orientaba a la formación de estados obreros. Entre el capitalismo y el socialismo se abría un período histórico “centurias de transición”- que se caracterizaría por la expansión territorial del stalinismo. Este enfrentamiento haría evolucionar a los partidos comunistas hada la revolución, de modo que a los trotskistas les correspondía apuntalar esta evolución ingresando como fracción en los PPCC. Al sustituirla lucha de clases internacional entre el proletariado y la burguesía por una confrontación entre “bloques” el pablismo pulverizaba a la clase obrera como sujeto histórico y único factor de progreso de la humanidad. La clase obrera de los países imperialistas, como Estados Unidos o Gran Bretaña, quedaba situada en un mismo “bloque" con la burguesía, y la clase obrera de la URSS con la burocracia. La clase obrera era convertida en categoría profesional, que desaparecía como dase independiente. Con sus propias palabras: “nos guste o no, estos dos elementos —el régimen capitalista y el mundo stalinista—esencialmente constituyen la realidad social objetiva, ya que la abrumadora mayoría de las fuerzas que se oponen al capitalismo están ahora bajo el liderazgo o la influencia de la burocracia soviética.” (¿A dónde vamos? M. Pablo). Al referirse al rol del proletariado dentro del "mundo stalinista” afirmará: “el espíritu revolucionario de las masas dirigidas contra el imperialismo actúa como una fuerza adicional complementando las fuerzas materiales y técnicas que se levantan contra el imperialismo” (que no son otras que la industria soviética y las divisiones del Ejército Rojo). De este modo "el espíritu revolucionario de 400 millones de trabajadores chinos, vietnamitas, coreanos y todo el pueblo trabajador en el “mundo stalinista" son —para Pablo— las fuerzas auxiliares del bastión socialista conducido por Stalin", señalaba Bleibtreu-Favre, dirigente del PCI—sección francesa de la IV— a quién cupo el mérito de hacer una crítica lapidaria a estas posiciones revisionistas. La concepción pablista conducía a la liquidación de la IV y a su conversión en una agencia de la diplomacia soviética. La burocracia stalinista dejaba de ser un accidente histórico surgido del aislamiento de la revolución rusa y de la usurpación transitoria del poder de los soviets por parte de una capa de funcionarios privilegiados, para transformarse en el motor del desarrollo de la humanidad, durante siglos. Justamente en la época en que la burocracia comenzaba a anudar más profundamente sus lazos con el imperialismo, a consolidar la política contrarrevolucionaria de la “coexistencia pacífica” a escala internacional, a sofocar a los trabajadores y pueblos oprimidos bajo su dominación, el pablismo le atribuía al stalinismo una capacidad de regeneración revolucionaria no abonada por un solo acontecimiento de la política mundial. Dos años después, los obreros berlineses iniciaban la revolución política en los estados obreros y daban por tierra con las “centurias de transición”. En Berlín en el 53, en Bolivia en el 52, en Francia en 1953, la tesis reveló su carácter contrarrevolucionario al colocarse el pablismo junto a la burocracia rusa, el nacionalismo burgués y la burocracia sindical, respectivamente en cada uno de esos países, contra potentes movimientos revolucionarios del proletariado. Las posiciones del III Congreso van a constituir la matriz teórica de todos los intentos, del 51 hasta nuestros días, de saltarse la etapa de construir partidos bolcheviques en cada país, expresando las tendencias ciegas de la pequeño burguesía.

19 de octubre de 1988
Qué fue el “pablismo”

En 1948, la creación del Kominform (Comité de Información de los PPCC en el gobierno, más el francés y el italiano) y la ruptura Stalin-Tito evidenciaron la crisis que afectaba a la burocracia stalinista, en el momento exacto en que muchos la consideraban en pleno apogeo. La IV dio su apoyo a Tito y centró sus actividades en la solidaridad con la revolución yugoslava, a punto de decir en su III Congreso Mundial (1951) que los tres últimos años “podrían ser llamados el período yugoslavo de la IV Internacional''. (1). Si intervenir en esa crisis era esencial, inclusive con la publicación de “Cartas Abiertas" a Tito y a la dirección de la Liga Comunista Yugoslava, no era, sin embargo, necesario que la dirección de la IV se hiciese ilusiones sobre la posibilidad de ganar a Tito para la IV. El secretario general de la IV, Michel Pablo, seudónimo del griego Michel Raptis, hizo grandes esfuerzos para conseguir ser recibido personalmente por Tito. Esa actividad evidenciaba la búsqueda de “un atajo” para la construcción de la Internacional. En 195O,esas ilusiones se desbarrancaron cuando Yugoslavia votó favorablemente en la ONU, por el envió de tropas (yanquis) a Corea. Con la " guerra fría" en pleno desarrolló la IV registraba varios fracasos en los procesos políticos más importantes. ¿Sería capaz su joven dirección de analizarlos detalladamente, sacando todas las conclusiones que le permitieran reorientar las actividades? Ocurrió todo lo contrario, intentando combatirlos de manera empírica. En el documento político más importante del III Congreso dirigido por Pablo se afirmaba que "la realidad social objetiva para nuestro movimiento está compuesta esencialmente del régimen capitalista y del mundo stalinista. Lo querramos o no, esos elementos constituyen la realidad objetiva en su totalidad, pues la mayoría abrumadora de las fuerzas opuestas al capitalismo se encuentran dirigidas o influenciadas por la burocracia soviética (...) El ímpetu revolucionario de las masas levantadas contra el Imperialismo se suma come una fuerza suplementaria a las fuerzas materiales y técnicas que combaten el Imperialismo (...) La transformación de la sociedad capitalista en socialista ocupará probablemente un período histórico de varios siglos, caracterizado por formas y regímenes transitorios, necesariamente alejados de las formas puras y de las normas". (2) El impresionismo fantástico de este análisis muestra que la IV se encontraba mucho más sujeta a las presiones de los aparatos contrarrevolucionarios que a la presión de la revolución. Se daba a la burocracia un papel histórico independiente del capitalismo y de la clase obrera. El futuro progreso de la humanidad pasaba por el avance de la burocracia stalinista, que no sufriría divisiones internas provocadas por la clase obrera (las únicas divisiones serían provocadas por él imperialismo: ejemplo Tito). El papel de la clase obrera y de las masas explotadas de los países atrasados sería apenas de “fuerza suplementaria” de la burocracia. La premisa política del programa de la IV— la crisis de dirección del proletariado— no existía más; Pablo escribió que “el proceso objetivo es, en último análisis, un factor determinante, que sobrepasa todos los obstáculos de orden subjetivo". El verdadero y propio fundamento del movimiento obrero independiente, la lucha de clases, ya no existía la historia pasaba a tener su eje en la lucha de la burocracia contra la burguesía imperialista. Se trataba de una revisión total del programa trotskista, es decir, del propio marxismo; y del abandono del objetivo estratégico de la IV: la dictadura del proletariado. Las conclusiones políticas eran, obviamente, liquidadoras: se preconizaba un "entrismo sui-generis" en los Partidos Comunistas o, en el caso de los países atrasados, en los movimientos nacionalistas. “Sui-generis” porque se prolongaría a lo largo de los “Siglos de transición" (!) y apuntaría a llevar a la burocracia a posiciones anti-capitalistas. La debilidad política de la IV se evidenció en el hecho de que semejante programa despertara escasas resistencias en su interior. Sólo un dirigente de la sección francesa, Bleibtreu-Favre, elaboró una crítica revolucionaria de conjunto al programa pablista (3). La propia sección, sin embargo, se opuso menos al programa que a las consecuencias políticas, la disolución en el PCF, razón por la cual aprobó una crítica limitada realizada en la propia dirección de la IV por el dirigente belga E. Germain (seudónimo de Ernest Mandel). Para Germain, como para Pablo, se vivían las vísperas de la III Guerra Mundial (EEUU vs. URSS, lo que obligaría a la burocracia a jugar un papel revolucionario). La IV se debía cuidar de “cometer dos errores: de subestimar la Importancia del movimiento de masas, dejándose engañar por su dirección stalinista (error cometido por ciertas secciones en los casos de Vietnam, de Grecia o China) o de sobrestimar la amplitud de este movimiento considerándolo capaz de sobrepasar necesariamente el control burocrático (error cometido en el caso de Europa del Este)” (4). En función de ese ''término medio" Germain extraía que la expansión de la burocracia estaba reservada para los países atrasados siendo “poco probable la coexistencia amable durante un cierto período de la revolución victoriosa en un país avanzado y de la burocracia soviética". A partir de esta extraña futurología, Germain concluía que la burocracia solo podría “esbozar “ un desarrollo revolucionario, pero no llevarlo hasta su término. La justificación de la existencia de la IV residía “en el hecho confirmado por tres décadas dramáticas de Incapacidad del stalinismo de derrocar al capitalismo mundial”. Semejante crítica centrista (la burocracia puede ser revolucionaria nacionalmente, mas no internacionalmente) también falseaba una premisa del marxismo: no existe economía y política "nacional", separada de la internacional, pues las fuerzas productivas capitalistas son por principio mundiales (El manifiesto Comunista). La dictadura del proletariado en un país significa la declaración de guerra civil internacional contra la burguesía: ése es el significado del carácter internacional de la revolución proletaria, comprobado por la Revolución de Octubre, y ése fue también el origen de la divergencia entre Stalin y Trotsky. Entre Germain y Pablo la diferencia era de grado, no de programa. Germain, por eso, aceptaba “las tesis de orientación general que han fijado las perspectivas generales de la revolución y de nuestro movimiento en los próximos años”. Las tesis de Germain fueron derrotadas en el Comité Ejecutivo Internacional (CEI) de la IV, que determinó que ellas no podrían ser defendidas en el III Congreso Mundial. La sección francesa, el PCI, quedó entonces sin argumentos (el propio Germain acató la decisión del CEI) y tuvo que aceptar, en el Congreso, el compromiso de llevar adelante la línea pablista. Las consecuencias políticas del pablismo fueron desastrosas, en especial donde la IV estaba realmente vinculada al movimiento de masas. En Ceylan una fracción (William da Silva y Suba Singh) rompió con el LSSP y con la IV, para incorporarse al PC, alegando que el III Congreso probaba que la URSS y la China formaban la dirección revolucionaria mundial (5). En Bolivia, el POR, muy disminuido por la represión, apoyó en el inicio de la revolución de 1952 al “ala Izquierda” del MNR (Movimiento Nacionalista Revolucionario, llevado al poder por el levantamiento del 9 de abril de 1952), en el momento justo en que existía una situación de “doble poder” entre la COB (Central Obrera Boliviana) y el gobierno MNR, del cual el “ala izquierda” formaba parte. En Europa, el “entrismo sui generis” liquidó por varios años la actividad trotskista independiente. Peor aún, el SI pablista manchó la bandera de la IV no apoyando la rebelión de los obreros de Europa Oriental contra la burocracia, que era justamente el origen político de la Internacional. En 1953, durante el levantamiento de los obreros de Berlín Oriental, el SI, afirmó que "los dirigentes soviéticos están obligados a perseverar en la dirección de mayores y reales concesiones para no correr el riesgo de perder el apoyo de las masas, y provocar explosiones más fuertes. No podrán detenerse a medio camino” (6). No se detuvieron: reprimieron realmente. Aun así, el SI, en 1956, en plena rebelión de los obreros polacos, saludó “el papel dirigente del POUP (el PC polaco), transformado por la tendencia Gomulka, expresión deformada de la tendencia de las masas, pero tendencia centrista que evoluciona a la Izquierda". Días después, Gomulka lanzaba a la policía contra huelguistas y estudiantes (los obreros acabaron derrocando a Gomulka en 1970).. En la revolución húngara de 1956, el S.l. pablista criticó a Imre Nagy (secretario general del PC húngaro, que se colocó a la cabeza de la rebelión, y acabó ahorcado por la burocracia rusa) por “maniobrar fuera del campo de clase”. EI "campo de clase” era ...el Kremlin. Se puede decir en favor de Pablo que, llevando en serio el “entrismo” en el nacionalismo, fue preso por contrabandear armas para el FNL argelino, junto a Sal Santem, dirigente holandés del SI. Un militante trotskista argentino (Muñiz, dirigente sindical metalúrgico y candidato a gobernador de Buenos Aires, por el Partido Obrero Trotskista) organizó la fábrica de armas livianas para el FNL, contribuyendo a la lucha contra el colonialismo francés. El Comité Internacional En 1952, la mayoría de la sección francesa (PCI) rechaza la disolución en el PCF decidida por el III Congreso Mundial. Según el PCI, “el pablismo usa las confusiones y contradicciones del III Congreso Mundial, donde no consiguió Imponerse, para ganar la partida después del Congreso” (Abril 1952). El SI de la IV siguiendo la metodología burocrática ya usada en el Congreso, se niega a abrir un debate internacional, y excluye a la mayoría del PCI sin más trámites. El PCI, por su parte, excluye a la minoría pablista dirigida por Pierre Frank. Su llamado a otras secciones para combatir al pablismo quedó, en lo inmediato, sin respuesta (o con respuesta negativa, como el caso de James P Cannon, dirigente histórico del SWP de EE.UU). Las maniobras del PCI también fracasaron: el 3 de junio de 1952 pedía al SI el reconocimiento de las dos secciones francesas (obviamente sin consecuencias). Las cosas cambian en 1953, cuando otras secciones de la IV comienzan a sufrir las consecuencias del liquidacionismo pablista (disolución en los PPCC). Las secciones inglesa y norteamericana resisten: Pablo organiza en ellas fracciones. Abierto el conflicto, los dirigentes que habían saludado las posiciones pablistas del III Congreso (Cannon, y Healy de Inglaterra) comienzan a denunciarlas. EI SWP lanza en noviembre de 1953 una “Carta Abierta a los trotskistas de todo el mundo", llamando a luchar contra la política y los métodos del SI pablista. En diciembre, las secciones francesa, inglesa, norteamericana y suiza constituyen el Comité Internacional (CI) de la IV Internacional El Cl se declara “representante de la mayoría trotskista de la IV Internacional” y llama “a todas las secciones de la Internacional a integrarse al Cl" (7). El SI pablista responde explotando la contradictoria trayectoria política de los componentes del C.I. (8). El PCI llamaba a “expulsar a la dirección liquidadora" (de la IV Internacional) y a “emprender la más completa autocrítica sobre todas las fases y causas del desenvolvimiento de la gangrena pablista”. El C.l. insistía en que reunía a la “mayoría de las fuerzas trotskistas”. La "dirección liquidadora", entretanto, no fue expulsada ni liquidada, ni tampoco hubo autocrítica. El C.l. se constituyó sobre la base de posiciones políticas contradictorias, y de una política ambigua con relación al pablismo. El LSSP de Ceylán declaraba, en 1954, que las tesis pablistas "llevan a una revisión fundamental de las posiciones trotskistas sobre el stalinismo y eliminan toda justificación sobre la existencia independiente del movimiento trotskista” (9) Entre tanto el LSSP permaneció en el S.l. pablista. EI IV Congreso Mundial (1954) organizado por el S.l. pablista, resolvió "actuar por la reunificación del movimiento trotskista". El C.l. mantuvo una posición expectante. “Desconoció” el Congreso, pero no convocó el suyo: en los años siguientes sólo realizó una conferencia, en1958 (en Leeds, Inglaterra). La ausencia de iniciativa internacional del Cl, reflejando la esperanza de “reforma” al pablismo, lo que era contradictorio con la caracterización de “liquidador", le ahorró también la tarea de discutir las propias posiciones políticas del C.l. Así, el representante latinoamericano del Cl (el Secretariado Latinoamericano del Trotskismo ortodoxo, dirigido por N. Moreno) lleva adelante una política perfectamente "pablista”—la disolución en el peronismo; “bajo la disciplina del general Perón”—sin que el Cl tuviese nada que decir. Notas, I. Livingston "La revolution yougoslave et la IV International", Boletín Interno del Secretariado International,enero 1951.2. Michel Pablo, "¿A dónde vamos?" Jornadas de Estudio sobre la IV Internacional. Setiembre de 1988, Ediciones Prensa Obrera. 3. gleib- treu-Favre,"¿A dónde va Pablo?", 1951, Op.Cit.4. Ernesto Germain, ¿Qué debe ser modificado y qué conservado de las tesis del segundo congreso mundial de la IV Internacional sobre la cuestión del stalinismo? (Diez Tesis). 195l.0p.Cit. 5."Escisión dans le LSSP", La Verité NB 325. París, 20/1/ 1953.6. Declaración del Secretariado Inter- nacional de la IV Internacional (1953) 7. Declaración de! Comité Internacional de la IV Internacional, 8/12/53. 8. En Defensa de la IV° Internacional, 14° Pleno del Comité Ejecutivo Internacional de la IV Internacional, diciembre de 1953. 9.S. T.Peng, "Pabloism reviewed" (enero de 1955).

19 de octubre de 1988
En CORNI plantean: “Programa clasista y candidaturas votadas en Asamblea”
Redacción

En la metalúrgica, CORNI, de Tigre, 41 trabajadores firmaron el "petitorio" lanzado por el PO en favor de un frente de izquierda y de un programa revolucionario. La campaña provocó una gran discusión en la fábrica, que llegó a prolongarse durante algunos días. Esto quiere decir que las firmas que se pusieron abajo del texto de nuestro partido, son más firmes que las que tienen lugar ante escribano público. Un 25% de apoyo en una fábrica de Argentina, retrata la vigorosa definición de una vanguardia de la clase obrera. El compañero que responde a la entrevista que se publica a continuación representa a la primera línea de luchadores de CORNI. Su parteo central es muy claro en lo que se refiere a la fisonomía que debería tener un F.l. en todos los aspectos. Esperamos que, en los próximos mineros de Prensa Obrera, los compañeros de Tigre nos puedan transmitir los diversos aspectos de los debates que se han producido en ésa como en otras fábricas de la zona. PO:¿Que opinás de la formación de un frente de izquierda? R: Me parece que la izquierda debe unirse más allá de las candidaturas que proponga cualquier partido. PO; ¿Para que debe servir un frente de izquierda? R; Para que la clase obrera se una tras un programa clasista y para dar participación concreta a los compañeros que compartan ese programa. PO; ¿ Que metodología debe aplicarse? R; Asambleas votadas por los militantes y simpatizantes de cada partido, del programa y las candidaturas, con derecho a cualquier compañero a que se postule como candidato. PO; ¿Quienes deberían formar el frente de izquierda? R; En el MAS, el PO y el PC me parece que están la vanguardia obrera y barrial que enfrenta a los patrones, la burocracia sindical, y a este gobierno nefasto. PO; ¿ Que estrategia debe tener el FI? R; Creo que el frente no debe ser puramente electoral si bien la circunstancia se da ahora para que sea un frente electoral. Creo que este frente donde está la vanguardia, debe servir para que lleve adelante las luchas que están y las que vendrán, y luche con un programa.

19 de octubre de 1988
Opina Mariana, de la Comisión Directiva del Centro de Estudiantes del Nacional 10
Redacción

Prensa Obrera: ¿Qué pensás de la propuesta del Frente de Izquierda que formula el Partido Obrero? Mariana: Creo que el Frente es necesario para un reagrupamiento de la vanguardia trabajadora consciente Hoy esta necesidad se ve ante la polarización que quiere crear la burguesía entre Menem y Angeloz. Prensa Obrera: ¿Con qué programa se debe unir a la izquierda? Mariana: El Frente tiene que tener una característica no electoralista, lo contrario del Frepu o el Fral; tiene que ser un elemento de lucha para los trabajadores, en sus sindicatos y organizaciones. No tenemos que ver como una salida viable las elecciones por urna en la izquierda, hay que levantar la opción de un Congreso de Trabajadores, donde se discuta el programa y candidatos del Frente y no en urnas que pueden tener un carácter fraudulento. Por eso me comprometo a hacer firmar el petitorio y a promover el Frente Revolucionario.

19 de octubre de 1988
“Un frente a partir de asambleas abiertas”
Redacción

Víctor Hugo Araoz ("Cañita") reúne la doble condición de activista vecinal y gremial. Es miembro de la dirección de la Sociedad de Fomento "Estanislao Zeballos”. En calidad de integrante de la lista I, formada por vecinos, jóvenes y trabajadores del barrio derrotó en las elecciones, realizadas meses atrás, a la lista peronista, manipulada por el aparato del municipio. Asimismo, es delegado de la fábrica gráfica Celoprint, donde tiene una desecada y activa participación en la lista Naranja, agrupación combativa y antiburocrática del gremio. P.O.: ¿Qué te parece el petitorio del PO? Hugo: La iniciativa es muy importante porque un frente de lucha es lo que necesita la clase obrera. Hasta ahora la izquierda no ha representado a los trabajadores porque se ha volcado a apoyar intereses ajenos a ellos. De lo que se trata es que la izquierda encarne —o se empeñe en hacerlo— el movimiento real de los trabajadores y se convierta en su expresión política. P.O.: A la luz de la experiencia recogida en el barrio ¿cómo ves la cosa? Hugo: Mirá, todo está representado en las dos listas que se conformaron, aquí, en el barrio. Una, la de los vecinos que querían trabajar por el barrio, por el bienestar de la barriada, y otra representativa del aparato municipal que responde al peronismo. Si bien a la lista I, nuestra lista, se la tildó de “zurda", había gente de distintas corrientes políticas, muchos peronistas, interesados y dispuestos a cambiar las cosas. Lo de “zurdo" no les valió de nada, porque a la hora de votar los vecinos distinguieron perfectamente quienes éramos los que estábamos comprometidos con los reclamos. Estos mismos compañeros o muchos de ellos que nos apoyaron se volcaron a las elecciones internas del peronismo. Esto se va a volver a repetir en las elecciones nacionales a menos que surja una alternativa de los trabajadores y la izquierda. P.O.: ¿Qué objetivos debe tener el frente? Hugo: La función del frente es encabezar tanto las luchas gremiales como barriales, unir a toda la masa que es despojada de lo más elemental. Es necesario un frente que sirva para expulsar a la burocracia sindical, construir agrupaciones desistas y organizar a la población que hoy está desesperada y cuyos reclamos están más vigentes que nunca con esta bendita democracia que nos refriegan en las narices. P.O.: ¿Métodos para hacer el frente? Hugo: Hay que terminar con la oscuridad de las urnas. El frente debe construirse a partir de asambleas abiertas. Los que impulsamos el frente debemos vernos las caras, trabajar a cara descubierta, decidir luego de debatir y escucharlas distintas propuestas.

19 de octubre de 1988
La Campaña del PO no es un tigre de papel
Redacción

Los militantes del Partido Obrero se han lanzado a la puerta de las fábricas, de los colegios, de las universidades, de todos los lugares donde se concentran los trabajadores y la juventud explotada a fin de divulgar su llamamiento a la formación de un Frente Revolucionario de la Izquierda. En TIGRE en la zona Norte del Gran Buenos Aires se obtuvieron 41 adhesiones en la puerta de la fábrica metalúrgica CORNI, mientras que en CORMASA -fábrica mediana de la UOM- fueron 30 las adhesiones recogidas en el petitorio partidario. En la puerta del Frigorífico RIOPLATENSE un 10% de los trabajadores, 30 compañeros, firmaron en forma entusiasta el llamamiento a constituir un Frente de Izquierda. En la zona de MORÓN, en el Frigorífico Tres Cruces, 70 compañeros firmaron el petitorio que impulsa el P.O. Allí la burocracia salió a “prepear" a los compañeros. "Cuando gane Menem, se va a acabar con esta agitación de los zurdos” decían los burócratas que persiguen al activismo en fábrica, frenan las luchas y temen convocar a elecciones internas por temor al pronunciamiento de las bases. En Lomas de Zamora en la fábrica metalúrgica LOMBARDI. 70 compañeros firmaron el petitorio. Un compañero se acercó a la brigada partidaria en la puerta de fábrica y pidió petitorios para hacer firmar entre trabajadores de su barriada. En la barriada de PARQUE BARON una jornada realizada el fin de semana sirvió para recoger 62 adhesiones al petitorio frentista. Aquí se prepara la realización de una reunión para constituir un comité que impulse la campaña del PO. En CÓRDOBA, en el ÁREA MATERIAL CORDOBA, se obtuvieron 45 adhesiones, pero la campaña recién empieza. A la madrugada se había repartido el texto del petitorio. Dentro de fábrica se debatió en corrillos la validez de constituir una alternativa política independiente al menemismo. A la salida de una parte del turno mañana, los obreros venían con la adhesión firmada en la mano. A partir de esto el comité de Córdoba del PO procurará llegar a la mayoría de los trabajadores del Área. En la puerta de la gran obra que tiene TECHINT en La Plata firmaron 28 compañeros, entre ellos dos destacados dirigentes del PC en la UOCRA. En el terciario MARIANO ACOSTA de la Capital ya se llevan recolectadas 25 firmas, entre ellas compañeros del Mas. Los compañeros de la CAPITAL fueron el sábado 14 a la CANCHA DE RIVER a divulgar la propuesta del PO en el festival por los Derechos Humanos. Allí obtuvieron I96 adhesiones. Militantes del PC, del Mas, del PTS, de los movimientos de derechos humanos, simpatizantes de las organizaciones de izquierda del Uruguay y Chile, estudiantes y trabajadores, adhirieron al petitorio. Muchos de ellos pidieron establecer relaciones para sumarse a la campaña política. La campaña de masas, sin embargo, aún está en pañales. Es necesario que se comprenda que ella tiende a establecer una hueva base política de gran alcance en relación a la vanguardia de la clase obrera. Que los trabajadores voten un programa revolucionario es un acontecimiento revolucionario. Los planteos que parten del activismo superan la mayor parte de las veces como se ha podido ver en los pronunciamientos que ha estado publicando el PO, las limitaciones de la izquierda democratizante. El PO quiere convertir la voluntad de miles y miles de trabajadores en favor de la constitución de un Frente Revolucionario de la Izquierda en una gran fuerza política de lucha por la independencia política de los trabajadores frente al democratismo y al nacionalismo burgueses que capitulan y traicionan las luchas nacionales y de los explotados.

19 de octubre de 1988
“El frente no puede limitarse a la disputa electoral”
Redacción

Jorge Lasalle es delegado general de la oficina Moreno de ENTel - seccional Luján. El compañero Lasalle junto a otros activistas llamó a votar en Asamblea de Edificio un programa clasista para enfrentar al burócrata Velázquez en las próximas elecciones del gremio. Este programa fue apoyado por la unanimidad de la asamblea, la que llamó a impulsar una agrupación clasista y de lucha, por una nueva dirección de Foetra Luján. PO: ¿Qué te parece el petitorio que impulsa el Partido Obrero? JL: La idea del petitorio es buena porque abre el debate en la base de la militancia. Tanto en mi lugar de trabajo como en otros lados escucho frecuentemente el reclamo de que la izquierda se una, pero yo sostengo que lo fundamental es la unidad sobre la base de un programa combativo, que refleje los intereses de la clase trabajadora y se diferencie de los partidos y políticos patronales, algo que el petitorio plantea claramente y por eso es muy importante firmarlo y difundirlo masivamente. PO: ¿Cúal es la función y cómo se construye un Frente de Izquierda? JL: El frente debe servir para formar a los trabajadores en la comprensión de que nuestros problemas y reivindicaciones sólo pueden ser solucionados por los trabajadores mismos. El frente debe ser un instrumento para forjar direcciones clasistas en los sindicatos desplazando a las viejas burocracias que entregan nuestras luchas. El frente no puede limitarse a una disputa electoral. El frente de izquierda debe plantear claramente que la única clase social que puede sacar al pueblo de la miseria y reconstruir nuestro país es la clase obrera, como caudillo de todos los explotados.es decir el frente debe plantear el gobierno de los trabajadores y el socialismo y no sólo en Argentina sino en todo Latinoamérica. PO: ¿Qué pensás de nuestra propuesta de un Congreso de Trabajadores? JL: Sería muy importante que delegados obreros y de las barriadas populares de todo el país, mandatarios por asamblea junto a los partidos que se reclaman de la clase obrera, pudiéramos discutir democráticamente un programa de lucha y nuestros propios representantes. No tengo dudas que un Congreso así, significaría un paso fundamental, decisivo, en nuestra evolución política como clase y demostrarla la capacidad de organización y sobre todo la monstruosa fuerza que de conjunto podemos tener tos trabajadores. No en vano Menem, Angeloz, etc. nos llaman a quedarnos tranquilos y a confiar en ellos; lo que pasa es que le temen como a la peste a la organización política independiente de los trabajadores explotados. PO: ¿Como deberían surgir los representantes y candidatos del Frente? JL: Los representantes y candidatos de un Frente de Izquierda deben ser tos propios trabajadores, aquellos que se hayan destacado en las luchas concretas del pueblo, aquellos que hayan sido verdaderos baluartes en la defensa de los intereses de la clase trabajadora, y el mejor método para solucionarlos es el de la democracia obrera, es decir asamblea y mano alzada.

19 de octubre de 1988
“Asambleas abiertas como hacemos las Madres en Plaza de Mayo”
Redacción

P.O.: ¿Qué opinas del petitorio? G.J.: Me parece perfecto que todos los sectores de izquierda que luchan puedan formar un frente. Con ello se evitaría entre otras cosas que, como resultado de la atomización, como ocurrió el año pasado, se produzca un desastre electoral. Las Madres desde hace tiempo sostenemos que todos los sectores que luchan por la Liberación Nacional y Social deben unirse. P.O.: ¿Qué función debería tener el frente de izquierda? G.J.: Primero hay una función inmediata, pues tenemos las elecciones encima y es la de brindar una alternativa al pueblo para que pueda elegir. Hasta ahora esto no ha ocurrido pues el pueblo ha votado por descarte. Pero hay otra función que se proyecta a más largo plazo, y que está por encima de la cuestión comicial, y es que debe ser un instrumento de lucha, de combate, por la liberación nacional y social, y no sólo un ámbito para repartirse cargos. Un Frente de Izquierda debe impulsar la lucha por todos los problemas que agobian al pueblo, y medidas como el no pago de la deuda externa, la expropiación de los latifundios, la eliminación de los aspectos tributarios que gravan al pueblo que trabaja, la defensa de la escuela pública y gratuita a expensas de los intereses de la educación privada, que es hoy la gran privilegiada, y bueno, desde las reivindicaciones relativas a los derechos humanos, esencialmente la anulación de la ley de punto final y obediencia debida, y la libertad de todos los presos políticos (los de antes y los de ahora, como asimismo a los patriotas chilenos). P.O.: ¿Cómo crees que deberían seleccionarse los candidatos del frente? G.J.: Bueno, creo que no sólo los candidatos sino también el programa debería ser discutido y aprobado por asambleas populares. Las Madres en Buenos Aires todos los segundos jueves de cada mes, después de la marcha, realizamos asambleas abiertas donde cualquier persona puede volcar su opinión o su inquietud, no sólo sobre los problemas derivados de hechos represivos, sino a otro tipo de problemas como pueden ser tos problemas de los desalojos, las inundaciones, o un reclamo salarial. Son asambleas de verdadera democracia. Creo que, mediante asamblea de este tipo, donde todo el que participe pueda opinar y decidir, realizadas en los barrios, fábricas, en los colegios y universidades, se puede armar el programa y también elegir a los candidatos que deben ser personas con trayectoria de lucha, sean miembro o no de un partido político.

19 de octubre de 1988
Pronunciamiento de 15 activistas. Ferroviarios de la Seccional Retiro
Redacción

Los abajo firmantes trabajadores ferroviarios del F.C.G.S.M., planteamos la realización de un Congreso de Trabajadores y la Izquierda donde se discutan el programa; la dirección y las candidaturas para la concreción de un Frente Revolucionario, que dé respuesta a la necesidad histórica de acabar con el régimen capitalista, que nos explota hundiéndonos en la miseria más absoluta. Así mismo, dicho frente debe impulsar la lucha por imponer direcciones clasistas en los sindicatos, expulsando a las burocracias, agentes del Estado burgués en las organizaciones obreras. Los trabajadores tenemos que abrir una perspectiva propia de lucha, independiente de los partidos patronales, que plantee la toma del poder político por los explotados, es decir, la dictadura del proletariado. 18/10/1988 Claudio La Rosa - Carlos Brassesco - Roberto Páez - Rubén Pizarro - Lucio Villegas - Walter Fernández - Ramón Rearte - Carlos Sassi - Sergio Guerrero - Carlos Marcaida -Tito Vergara- Eduardo Vargas - Miguel Galassie - Marcos Kollatski - Sergio Altamirano

19 de octubre de 1988
Movilicemos a la vanguardia obrera por el FRENTE DE IZQUIERDA
Redacción

El Partido Obrero no está luchando por concretar el Frente de Izquierda porque le interesen las candidaturas o la figuración electoral. Lucha por el Frente de Izquierda para dotarse de una herramienta más amplia para su combate de toda la vida, que es que la clase obrera rompa con los partidos patronales y sus caudillos, y conquiste el lugar que le corresponde en la historia -el de dirección política del conjunto de las masas explotadas, única forma de materializar la revolución social. Esto último es su estrategia y su programa, el cual nos esforzamos para que se ponga más en evidencia el actuar en un acuerdo frentista con otros partidos de izquierda. Lo que queremos es que lo más avanzado del movimiento obrero, que entrega su vida cotidianamente en la lucha parcial o reivindicativa contra el capital, transite el camino que le permita conquistar su verdadera fisonomía política. A través de este proceso todos los que integramos esa vanguardia superaremos las actuales limitaciones políticas y nos convertiremos en una imparable vanguardia revolucionaria. Es decir que construiremos un poderoso partido obrero revolucionario. Esto explica la campaña de pronunciamientos y firmas que el PO está realizando entre .la vanguardia de la clase obrera, con un resultado por momentos sorprendente. La “convulsión política” que registramos entre esa vanguardia y aun masas más amplias en oportunidad del último “paro trucho” con que la burocracia de la CGT procuró disimular su total entrega a la patronal y al Estado, ha vuelto a ponerse de manifiesto en esta campaña política. Las discusiones, los pronunciamientos y las firmas atestiguan la existencia de una conciencia de clase en una parte significativa, aunque minoritaria, de los trabajadores. Pero ella es un reflejo anticipado de la inevitable evolución de las grandes masas, y será la fuerza que le dará la conciencia necesaria para su organización y su victoria. El Partido Obrero convoca a intervenir en esta campaña, así como en las asambleas que haremos, incluso quizás con otros partidos de izquierda, para discutir el programa frentista y los candidatos que deben encabezarlo en la lucha electoral contra los partidos patronales y contra el Estado de éstos. Como culminación de estas asambleas el Partido Obrero mantiene vigente la convocatoria a un Congreso de Trabajadores, que sirva para fortalecer la comprensión común con relación a las características, no ya del frente, sino del proceso político actual en su conjunto, y de las tareas que él reclama. Superar las limitaciones del proceso político en curso, poner de relieve en el campo de la experiencia misma cuál es la estrategia del proletariado con conciencia de clase -así entiende su misión está organización que se llama PO.

19 de octubre de 1988
Aplastar el golpe de estado de Darío Pereyra y la Patota
Redacción

Darío Pereyra, secretario general de ATSA, Bs.As., ha lanzado un golpe de mano para echar a la izquierda de la Comisión Directiva, y controlar el aparato sindical. Pereyra convocó a una asamblea general extraordinaria del gremio para el 21 de Octubre, a efectos de modificar los estatutos sindicales y adecuarlos a la nueva ley gremial. Pero lo hizo expresamente en contra de la mayoría de la C.D. que venía de votar (14 a 3) la difusión previa de un proyecto de estatuto para su debate en el gremio. Cuando 16 miembros de la C.D. denunciaron la convocatoria antiestatutaria de Darío y llamaron a su vez a asamblea general para el 18/11, con el mismo temario, el secretario general cargó afondo. En una solicitada (11/ 10), acusó a dichos miembros de "acatamiento a ideologías extremistas” ratificó su convocatoria a asamblea y resolvió poner a consideración las “medidas" correspondientes contra sus adversarios. Entre los destinatarios de la solicitada figura el Ministerio de Trabajo. Estamos ante una escalada en regla de la “Izquierda” peronista, que contaría con el apoyo de las “62” y del propio Ministerio, dirigida a expuIsar a la izquierda de la dirección y a alinear a ATSA con la burocracia peronista de derecha. Ya el 12 de septiembre, en el Congreso de FATSA, en Córdoba, West Ocampo modificó los estatutos para intervenir filiales opositoras. También dejó sentado que sólo se reconocería la Capital como ámbito de ATSA Bs.As. mutilando a las zonas Norte y Sur del Gran Bs.As. El Congreso de delegados previo de ATSA Bs. As. había mandatario a sus congresales contra estas reformas. El proyecto de estatuto que ahora quiere imponer Pereyra, facilitaría la intervención de los cuerpos de delegados y le daría el control de las finanzas y de la Junta Electoral. Pasar a la ofensiva contra Darío y la derecha La mayoría de la Directiva (PC, agrupación CAUSA, UCR, Mas), han encarado la cuestión con un criterio legalista impugnación de la asamblea de Darlo, presentación al Ministerio y a la justicia, y convocatoria propia. Se está buscando el arbitraje ministerial. No se encara, sin embargo, una campaña de movilización. El Congreso de delegados convocado para esta semana tendrá carácter “informativo”. No podrá, por ende, tomar sanciones contra Darío Pereyra ni resolver medidas de movilización. Es por lo menos ingenuo descansar en la buena voluntad de Tonelli. Debe convocarse un Plenario de delegados con barra y resolutivo. Votar la expulsión de Darío y sus secuaces y lanzar una campaña de asambleas y pronunciamientos de todos los establecimientos. Ninguna modificación reaccionaria del estatuto; defensa de los cuerpos de delegados, las asambleas de establecimiento y la más plena democracia sindical. Preparar la asamblea general del gremio y votar un plan de lucha por un aumento de emergencia del 100%. ¡Este punto es fundamental!. La defensa de la democracia sindical debe estar ligada con la lucha por terminar con el hambre y la terrible superexplotación de este gremio.

19 de octubre de 1988
QUELA: Ongaro se pone en contra de una conquista
Redacción

Hace un mes salió un fallo ministerial decretando las 6 horas para dos secciones insalubres de la gráfica Quela. Es el primer fallo luego de 15 años de haberse obtenido igual conquista en la fábrica Lorilleux, tras una histórica lucha capitaneada por una Comisión Interna Clasista. Es poco menos que imposible obtener un fallo de este tipo con el Ministerio de Alfonsín. En este caso, después de años de tramitarlos, el fallo se hizo inevitable por la actitud desafiante de la patronal que no intentó ni disimular las pésimas condiciones de trabajo. Quela es una empresa líder, su dueño preside la Cámara de Envases flexibles y uno de sus socios es el presidente de Confederaciones Rurales Argentinas. En la fábrica trabajan habitualmente dos turnos de 12 horas. El fallo aún no se aplicó y en el tiempo transcurrido la patronal montó un brutal chantaje. Creó una artificial falta de trabajo mandando pedidos afuera, desató una ola de suspensiones y amenazó con cerrar el taller. El operativo de la patronal tuvo un cómplice. El sindicato tapó la cosa. No sólo no hizo una convocatoria al gremio para defender la conquista de Quela sino que la ocultó al punto de no informar una palabra en el boletín del sindiato. Al operativo aislamiento para acompañar el "ablande" Ongaro en persona le puso su broche. Tras una reunión a solas con los patrones propuso dejar el fallo de lado, aceptar un cronogramade suspensiones y crear una “comisión mixta” que fiscalice un plan de reformas a plazo. Semejante postura desató una crisis que empezó con el despido del médico sindical que tramitó la insalubridad y parece que arrastrará al representante de Quela en Comisión Directiva. Se trata de una purga pendiente porque el profesional pertenece a la trencita de "zurdos" que aportan a la Verde. La fiebre menemista no perdona, y ello es síntoma inequívoco del reforzamiento del carácter burocrático del ongarismo. Los trabajadores de Quela se resisten a aplicar el plan de Ongaro, a pesar del aislamiento. La tarea de la hora es llenar de pronunciamientos solidarios el gremio, llevarlos a Quela para alentar el movimiento, a la par que exigir un inmediato plenario de delegados que tome esta lucha, la reivindicación salarial y las paritarias.

19 de octubre de 1988
De Gennaro se fue en yunta con Zanola y Miguel

Germán Abdala es lo que el PC ha dado en llamar un representante del "sindicalismo de liberación". Ahora con el visto bueno de Víctor De Gennaro, (ambos son dirigentes de ATE) acaba de suscribir con Lorenzo Miguel, "las 62” y los menemistas Amadeo Genta de Municipales y Zanola de bancarios, para conformar la lista interna capitalina del PJ que lidera Carlos Grosso. La decisión de Abdala y De Gennaro de ir con los miguelistas y una parte del aparato de “los 15” fue imitada por Andrés Rodríguez de UPCN y abrió una crisis en “los 25“, un agrupamiento del cual aquéllos se reivindican su ala izquierda. El sector de derecha (Roberto Digón) había decidido patear el tablero porque el acuerdo de Grosso con Miguel les relegaba en las precandidaturas a diputados. Abdala, en cambio, resolvió ser más “realista” y ocupar el quinto lugar; lo mismo hizo el "Chacho” Álvarez, un teórico de la renovación y del pluralismo, que se quedó con el tercer puesto. De Gennaro aclaró, por si hacía falta, que su frente con Miguel y los 15 fue una decisión política, que servirá para “Aprovechar los espacios de las listas de unidad cafiero-menemistas”. Esto que para Abdala-De Gennaro pretende ser una justificación, es un acta de acusación. Después de haber prometido extirpara la patota sindical, Abdala y el “Chacho” Álvarez en una lista “unitaria” con Grosso, Lorenzo Miguel, Genta y Zanola estos dirigentes de la “izquierda peronista”, primero se subieron al carro de Cafiero, el cual pactaba con Alfonsín, el cual pactaba a su vez con los 15 (Alderete ministro). Luego de digerir la derrota de don Antonio, se han subido al carro de Menem y de los que en las vísperas denunciaban como "aliados del gobierno", “ministros o partícipes de un gobierno que el pueblo repudió en las urnas”, “aliados de los factores de poder, con los capitanes de la industria, las transnacionales y los políticos que sólo quieren la democracia formal..."(De Gennaro en Página12, 22/9/ 88). Está claro que Menem se chupó el “espacio" renovador y también el de la “izquierda” de éste. Este acuerdo con Miguel, Genta y Zanola significa que De Gennaro y compañía han terminado con sus veleidades de lucha contra éstos en los respectivos sindicatos dominados por esta patota. De Gennaro le cede el “espacio" de las listas de oposición que lo seguían a los mariscales de la derrota". También el peronismo revolucionario anunció su propósito de acompañar la lista del grossismo, en la medida en que se asegurara a Pablo Unamuno su postulación para diputado nacional” (Clarín, 14/10). (En 1985, el Frepu le ofreció a Pablito Unamuno la diputación nacional). De Gennaro y Abdala han sido cortejados por el PC, a quienes éste bautizó de “sindicalismo de liberación". "A los peronistas combativos y revolucionarios...- les décimos -afirma el PC- que comprendemos sus objetivos de recomposición de ese espacio y de su lucha en el terreno del peronismo y, a la vez, que ellos comprendan que nosotros tenemos que desarrollar la unidad de la Izquierda y la de hacer predominar en ella un proyecto frentista de liberación”-Este reclamo de encubrimiento y complicidad políticos mutuos, el PC deberá extenderlo ahora al “espacio” de Zanola y Lorenzo Miguel. Esta política está completamente fundida y se la pretende disimular ganando tiempo con un planteo electoral dirigido a la izquierda. Los hechos y la vida demuestran que las variantes nacionalistas burguesas de las que el PC pretende conscientemente ser furgón de cola, son a su vez, furgones de cola de los representantes políticos y sindicales del gran capital nativo e imperialista.

19 de octubre de 1988
Jubilaciones: Perdonar es “divino”
Redacción

El gobierno acaba de otorgar a los empresarios el “perdón previsional”. Las empresas de menos de cien empleados podrán acogerse a un plan de facilidades da hasta 60 cuotas (5 años) para saldar sus deudas provisionales, “régimen dentro del cual se Incluirán todos los aportes que debiera hacer el sector patronal más las retenciones hechas a los trabajadores". (Clarín, 16/10). El acuerdo firmado entre el gobierno y la UIA, cuyas condiciones son “altamente beneficiosas para el sector" (Clarín, idem) es parte del paquete de prebendas y concesiones que en su momento convinieron empresarios y funcionarios para lanzar el Plan Primavera: devaluación masiva, inflación anticipada, “colchones” de precios y beneficios, rebaja salarial. El “perdón previsional” significa la completa convalidación de la evasión de los aportes patronales, que alcanza el 50%y que ha fundido a las cajas provisionales y reventado las jubilaciones. Con el acuerdo UIA-gobierno se da un nuevo paso en el camino de la independización de las cajas provisionales de los aportes patronales, pues aquéllas pasarán a depender por entero de los tarifazos e impuestazos descargados sobre la población laboriosa.

19 de octubre de 1988
Astiz, todavía
Redacción

“La Junta de Calificaciones de la Armada habría firmado días atrás la aprobación del legajo del capitán de corbeta Alfredo Astiz. Por decisión unánime, los Integrantes del organismo se pronunciaron en favor de la continuidad de Astiz en la Institución" (Ámbito Financiero, 13/10). El Alto Mando naval dejó de lado la “sugerencia” hecha por presidente Alfonsín en diciembre pasado, para que “se estudiara la posibilidad de que fuera pasado a retiro en 1988”. La negativa del almirantazgo no significa, ni mucho menos, una “insubordinación al poder civil", ni siquiera un “desconocimiento de la Investidura presidencial”. Al final, Alfonsín solo “sugirió” el retiro, al tiempo que efectivamente firmaba el ascenso. La Junta de Calificaciones de la Armada, por unanimidad, coronó la maniobra “distraccionista” de Alfonsín, sancionando la permanencia de Astiz —un verdadero prototipo de los grupos de tareas y la rendición de Malvinas— en las filas de la marina y con una “foja de servidos” intachable. El silencio del presidente ante el desconocimiento de su “sugerencia”, revela que ésta era sólo una maniobra “para las tribunas”. Los democratizantes que a fines del año pasado aplaudieron a Alfonsín por la “valentía” de la “sugerencia” ¿comprenderán alguna vez que la impunidad del aparato genocida es la “razón de Estado” de la democracia burguesa?

19 de octubre de 1988
“Los argentinos somos derechos y humanos”
Alejandra y Pablo

El 15 de octubre se realizó en Buenos Aires el concierto organizado por Amnistía Internacional, en la que participaron entre otros, Sting, Bruce Springsteen, y Peter Gabriel. Esta gira, la más grande de la historia del Rock, fue orquestada bajo la consigna central de Derechos Humanos, YA! Los 20 conciertos fueron presentados en 15 países con el objetivo de difundir la Declaración Universal de los Derechos Humanos de la O.N.U. Lo que pudo haber sido el loable propósito de llevar a la humanidad la difusión de la defensa de los derechos elementales del hombre, mediante un canal ampliamente convocante como es el rock, se ve convertido, en manos de una organización democratizante como Amnesty, en un evento carente de la más mínima claridad política, consecuentemente centrista y cómplice de la política del imperialismo en Latinoamérica y en el mundo en materia de derechos humanos. Los organizadores del Festival pretenden defender los derechos humanos al lado de notables “estrellas invitadas" que tuvieron reservado su lugar en el palco destinado a las autoridades: Carlos Menem (ausente con aviso por el lanzamiento de su candidatura presidencial en la hambreada Rioja), Eduardo Angeloz, Enrique Nosiglia y Facundo Suarez Lastra, entre otros. No debe sorprender a nadie que los defensores de la amnistía abierta y encubierta ocuparan el palco oficial, mientras los invitados especiales, pertenecientes a las organizaciones de derechos humanos dispusieran de butacas en el palco bandeja de River Plate. Mientras tanto, el vocero oficial de la gira, Magdaleno Rose Ávila, expresó (Clarín, 14.10.88) que: "Latinoamérica es un ejemplo Importante de cómo situaciones de Injusticia se pueden superar. En cierto sentido, hasta es un vocero de los derechos humanos, ya que Latinoamérica puede educar el mundo y mostrar porque los mismo deben ser respetados. Llegamos a la Argentina considerándola un ejemplo de toda Latinoamérica, porque todos sufrimos por sus desaparecidos y este país nos enseñó a ser fuertes en el dolor y demostró como un pueblo puede recuperar la democracia sin violencia”. Como el capitalismo, espera hoy que sus aliados cumplan puntualmente en Chile lo que ayer esperó de Argentina, Uruguay y Brasil. Semejantes declaraciones ponen al descubierto la orientación política de la gira, eminentemente burguesa y centrista. Así, los argentinos somo ejemplo. Ejemplo con presos políticos, con punto final, con instrucciones a los fiscales, con ley de obediencia debida, con un gobierno representante del FMI y de sus acólitos criollos, con una oposición igualmente desmovilizadora, burocrática y patronal. Estos son los “laureles que supimos conseguir”, la “democracia” que los argentinos recuperamos sin violencia, la “Revolución en Paz” que los democratizantes se enorgullecen en presentar a los trabajadores. A partir de esta experiencia, se concluye inevitablemente en que la defensa consecuente de los derechos humanos solo puede estar en manos de organismos que encaren revolucionariamente las luchas por los derechos elementales del hombre sin estar confiadas a direcciones o entidades que abierta o encubiertamente estén ligadas a intereses opuestos a los de los propios interesados: los oprimidos y explotados del mundo.

19 de octubre de 1988
Menem y Angeloz: ¿Candidatos presidenciales o “avalistas” de la estafa?
Redacción

Una noticia, muy poco publicitada, da cuenta que el Tesoro Nacional (que dice no tener plata para los empleados públicos y los jubilados) debió pagar 3,5 millones de dólares a los acreedores de la empresa Industrias Metalúrgicas Pescarmona” por una deuda que este grupo debió haber cancelado en mayo último. Como el Tesoro Nacional era avalista de la operación tuvo que poner 3,5 millones de dólares al acreedor que no es otro que el BID, Banco Interamericano de Desarrollo. La información agrega que se trata del “tercer vencimiento” que Pescarmona no paga y del cual “tiene que hacerse cargo el Tesoro Nacional” por lo que en total “la firma privada adeuda al Estado 83 millones de australes, en valores actualizados al 30 de setiembre pasado (N.A. 15/10). Pescarmona compró el año pasado a precios de remate y en cómodas cuotas, la empresa Austral y ofreció comprar ahora Aerolíneas Argentinas, en disputa con S.A.S. Pescarmona está pagando las cuotas de Austral con el dinero que el Tesoro Nacional está poniendo para pagar sus deudas Lo que se llama un extraordinario “Impulso de la Iniciativa Privada”. Esta es la clase con la que Menem piensa hacer la “revolución productiva; Alsogaray, el “shock liberal”; y Angeloz la “modernización racional”.

19 de octubre de 1988
El programa de Izquierda Unida

Está circulando entre los partidos de izquierda, la mesa de redacción de los diarios y con seguridad por otros lugares menos santos, un texto cuya primera parte se titula “Declaración de Izquierda Unida” y su parte segunda “Bases Programáticas”. El documento fue elaborado por el PC (o el Fral) con el Mas, pero no lleva la firma de ninguna organización al pie. No se sabe entonces si se trata de una versión definitiva o sujeta aun a modificaciones. La versión que está dando vueltas tiene agregados efectuados a mano y enmiendas añadidas al final, lo que avalaría la suposición de que su elaboración no estaría completamente terminada o de que no ha sido todavía rubricada oficialmente. A las divergencias que aun podrían subsistir se añade el hecho de que los partidos involucrados están discutiendo el “Reglamento electoral” de la “interna abierta”, de cuya sanción depende que mantengan los acuerdos sobre el “programa”. Se ha creado así la muy singular situación, nada extraña dentro de este sector de la izquierda, de que la vigencia política del programa se encuentre condicionada al método que se convenga para repartir las candidaturas paralas elecciones de mayo de 1989. De la discusión y elaboración de este programaba sido excluido el Partido Obrero (así como otras organizaciones de izquierda), a pesar de que el PO es el partido que más títulos ha acumulado para participar de cualquier debate al respecto. No debe olvidarse que ya en 1983, cuando el PC llamaba a votar a Luder y el Mas se oponía a cualquier clase de frente luego de haber pretendido entrar a la Multipartidaria y de haber planteado la formación de un Partido Socialista con Estévez Boero, Adolfo Bravo y Polino; ya entonces el Partido Obrero planteaba la formación de un Frente de Izquierda. Algo similar ocurrió en 1985: cuando el Mas y el PC ya habían declarado su incapacidad para formar el frente, el PO lanzó una campaña nacional masiva (con un acto final en el Luna Park) que condujo al frente con el Mas y, de rebote, a la reacción desesperada del PC que logró ponerse de acuerdo con los primeros, apenas en un par de horas, para formar un frente sin futuro (el Frepu), de cuya gestación se excluyó, al igual que ahora, al Partido Obrero. Un título mayor, si cabe, lo constituye el hecho de que nuestro partido fue el único que sometió a una crítica precisa a los programas de la izquierda, sea el FP o el PI, el XVI Congreso del PC, luego el Fral, y más tarde el 38 congreso del Mas. A pesar de que esa crítica fue oficial y públicamente reclamada por el propio Frepu en diciembre de 1986, nunca fue considerada o respondida. En esa crítica el PO desmenuza la posición del FP sobre el golpismo y pronostica virtualmente la firma del “acta democrática” con Alsogaray y el embajador norteamericano, en Semana Santa. Es decir que tuvo el mérito, que se constata raramente, de señalar una orientación precisa y anticipada ante acontecimientos de naturaleza crucial. Como el tábano de Sócrates el PO fue la única corriente política que aguijoneó la conciencia inquieta de los trabajadores y el intelecto complaciente de la izquierda. En este año 1988 hicimos una campaña despiadada contra el frente dirigido por Molinas, cuyo desmoronamiento es lo que permite que el PC y el Mas puedan hablar hoy de Izquierda Unida. Se desprende de todo esto la obligada conclusión de que el PC (y el Fral) y el Mas han obrado de este modo antidemocrático porque los une un acuerdo de principios, el cual, ya por sus métodos, conspira contra la solidez y la perspectiva de un Frente de Izquierda. No se nos escapa en absoluto que los dirigentes de estos partidos dirán que han obrado de esa manera por ser los partidos “más representativos” de la izquierda, es decir, los que más votos sacaron en las últimas elecciones. ¡Pero este enfoque electorero es de por sí una redonda declaración de principios! Ningún trabajador está forzado, por supuesto, a aceptar la política de los hechos consumados. Es necesario intervenir para que el programa de Izquierda Unida sea discutido sin ninguna clase de exclusiones y naturalmente con el pleno derecho a introducir modificaciones. Al Partido Obrero no lo guía solamente el deber de delimitarse de los planteos de las otras organizaciones de la izquierda, sino también el interés explícito de contribuir al mejoramiento del programa frentista. Un programa puede llegar a moldear la perspectiva política de toda una generación. Cuando uno tiene presente la experiencia de la izquierda peronista de la década del 70 o la de la Unidad Popular de Chile, percibe hasta qué punto la simiente de la derrota ya estaba establecida en sus respectivos programas. Un programa frentista no suplanta, ni podría hacerlo, al programa partidario, pero debe constituir un arma común de lucha contra los explotadores. El Partido Obrero actúa cotidianamente en conformidad con su estrategia de revolución proletaria y defenderá el programa frentista contra los ataques de la burguesía. Esta es la única actitud honesta, clara y revolucionaria que cabe. Por la claridad de los objetivos políticos El proceso político argentino, y no solo argentino sino mundial, se caracteriza por la tentativa del imperialismo y de la burguesía de cada país de integrar al proletariado a su Estado a través de los regímenes democratizantes. Esta política constituye, sin duda alguna, un recurso último del imperialismo ante el desmoronamiento de las dictaduras militares, el fracaso de sus guerras contrarrevolucionarias y, de un modo general, la crisis de conjunto del capitalismo mundial. Aun en la mayoría de los Estados obreros ha surgido la moda del “pluralismo” como un medio de desviar a las masas del camino de la revolución y de la implantación de una verdadera dictadura del proletariado. Los gobiernos imperialistas no han vacilado en saludar y en apoyar estas tentativas democratizantes en los países que hasta hace poco calificaban como el “imperio del mal”. En lo que se refiere a América Latina, el secretario de Estado norteamericano, George Schultz, acaba de hacer una declaración política fundamental llamando a “una nueva clase de diplomacia” ... una diplomacia de solidaridad democrática”. Dio como ejemplo de ella la “suspensión de Panamá” por parte del “grupo de los 8” y “la presión a Nicaragua para que cumpla sus promesas democráticas” (La Nación, 12/10/88). El plebiscito de Pinochet y los acuerdos que se están gestando entre el conjunto de la oposición chilena con la dictadura sangrienta, son el último ejemplo de la política imperialista democratizante, que en el caso de Chile llevó a una inusitada movilización de la mayoría de los estados capitalistas de todo el mundo en apoyo del plebiscito pinochetiano. La izquierda argentina, y no solamente ella sino el conjunto de la izquierda mundial, no ha sabido delimitarse de esta política de integración de los explotados al régimen político del capitalismo. Se ha formulado más de una vez la pretensión de conquistar la ‘justicia social” a través de la “democracia”, es decir del Estado burgués y del capitalismo. La democracia, sin embargo, no existe como fenómeno político “puro” ni tampoco tiene un “valor universal”; encubre la dictadura de clase de la burguesía. La izquierda debe, naturalmente, desenmascarar la naturaleza de la democracia y sacar de ello la consecuencia de que es necesario destruir el Estado burgués y edificar sobre las ruinas de éste un régimen político de los explotados. A la “nueva diplomacia” que reclama Reagan debe oponer una política internacional de derrocamiento de los explotadores. En la “Declaración de Izquierda Unida” se percibe con nitidez la completa crisis en que han entrado las posiciones de la izquierda democratizantes. Allí donde la declaración política del Frepu “propugna (ba) la conquista de una auténtica democracia con justicia social”, IU plantea el objetivo de una democracia auténtica, que termine con la explotación de los trabajadores y la injusticia social”. También afirma que su programa “solo podrá aplicarlo consecuente-mente un gobierno de los que nunca gobernaron en nuestro país, los de abajo, los trabajadores y los sectores populares interesados en lograr la liberación nacional y social”. Esto ni siquiera afloraba en el programa del Frepu. Está claro, sin embargo, que ni la más “auténtica” de las democracias terminará con la explotación capitalista, y que un “gobierno de trabajadores” que se vea obligado a circunscribirse a los marcos de esa democracia (con sus fuerzas armadas, su burocracia, su justicia, su parlamento negatorio de la soberanía popular), será estrangulado por estas propias limitaciones políticas. Izquierda Unida presenta disimuladas las posiciones democratizantes del FP, y lo que en éstas eran contundentes afirmaciones es reemplazado por giros indirectos. Algunos saludarán estos cambios como un avance; lo correcto es señalar, sin embargo, sus limitaciones, para superarlas. No es la democracia sino la revolución la que acabará con la explotación — que será cuando habrá de florecer sin cortapisas el régimen de la libertad. La filiación democratizante del planteo de IU queda muy clara cuando en su “Programa” plantea la “plena vigencia y ampliación de las libertades democráticas consagradas en la Constitución nacional”, y cita expresamente “la libertad de prensa”, “de reunión”, de “inviolabilidad del domicilio y la correspondencia” y hasta la libertad “a la vida”. Pero bajo el capitalismo la libertad de prensa siempre será el monopolio de una minoría de propietarios, la de reunión dependerá de la arbitrariedad de la policía y de la justicia, la inviolabilidad de los domicilios y de la correspondencia de la buena voluntad de los servicios de informaciones y sus medios “electrónicos”. Todos estos planteos son pura chapucería. Solo un régimen político de los explotados puede hacerlos realidad. La Constitución Nacional, al organizar el régimen social y político del país sobre la base de la propiedad privada y de la supremacía política de los explotadores, está opuesta por el vértice a la libertad y a la soberanía popular. ¡Reclamar el derecho o libertad “a la vida”, nada menos que al capitalismo, a un régimen de explotación, represión y guerras, es un completo desvarío! Precisamente la democracia burguesa podría, en condiciones excepcionales de presión popular, conceder hasta el oro y el moro en materia de derechos formales, pero es simplemente incapaz de hacerlo en materia sustancia], en materia de una vida y humanidad superiores. La vida y la explotación son históricamente antagónicos, por eso el socialismo fue señalado como el verdadero comienzo de la historia del hombre. Cuestión electoral La “Declaración de IU” tiene, en conformidad con sus limitaciones democratizantes, un acusado carácter electoralista. Es así que llama “a los que luchan...para que el día de la elección no se frustren nuevamente votando a los políticos de este sistema”. Pero no solo, ni principalmente,” el día de la elección” los hombres del sistema “frustran” a las masas. ¡Lo hacen por sobre todo traicionando las huelgas, como Garcetti y Mary Sánchez, dándole así al sistema la oportunidad de armar su “salida electoral”! Por otra parte, no solamente votar a Angeloz o a Menem conduciría a una “frustración” popular, también lo constituiría la creencia de que podría haber soluciones en el marco electoral o parlamentario. La “Declaración” se procura corregir en este aspecto con la aseveración de que votando a IU se "(crearía) una nueva alternativa política-para proseguir la lucha, porque ése es el único camino para conquistar una nueva sociedad”. Pensamos que esta afirmación, que impresiona como consecuente, no es sino una expresión confusa de electoralismo. Es que “una nueva sociedad” no se alcanza simplemente con “la lucha” sino con una lucha orientada a la destrucción del Estado burgués y la superación del capitalismo. Si no se dice esto, todo lo que nos ofrece la tesis de IU es una calesita que empieza con el reclamo de un apoyo electoral para potenciar la lucha, la cual a su vez reforzaría las posibilidades electorales subsiguientes, y luego de nuevo la lucha— girando en un círculo en tomo al Estado capitalista del cual no se sale más, salvo por una iniciativa golpista de la reacción. El radicalismo verbal que caracteriza al documento de IU con relación al del Frepu solamente disimula los planteamientos comunes de uno y otro. El documento de IU acusa a “las multinacionales y a la burguesía monopolista” por el “hambre, la miseria, la desocupación y la entrega del patrimonio nacional”, y esto suena a una verdad completa. Hay que decir, sin embargo, que lo realizan, no ellos directamente, sino por medio de los políticos democratizantes pequeños burgueses, como Alfonsín, Cañero o Menem, Nosiglia o Guillan, Rodríguez y hasta De Gennaro — toda vez que la “entrega del patrimonio nacional” se verifica en los contratos de tecnología y licencias con las multinacionales, por parte de las empresas del Estado. Es decir que se ejecuta por medio del régimen constitucional y del “proceso democrático”. De lo contrario parecería que estamos aún bajo Videla, cuando las “multinacionales” actuaban sin la mediación de los políticos pequeño-burgueses. ¡También aquí, y especialmente aquí, hay que saber distinguir entre “dictadura” y “democracia”! “Los políticos del sistema, dice IU... son los responsables de la crisis.” No les da para tanto; el responsable de la crisis es el capitalismo, y no el “capitalismo dependiente”, como dice el texto, sino simplemente el capitalismo. La deuda externa, que es una brutal manifestación de la dependencia, es una aún más brutal expresión de la crisis de conjunto del capitalismo mundial. Por eso la lucha por la liberación nacional debe ser una lucha internacional. “Los políticos del sistema” son los encargados de la ofensiva política concierte del capital para descargar la crisis capitalista sobre los explotados. Es dentro de todo este cuadro de conjunto que cobra su verdadero significado las acertadas afirmaciones de la “Declaración” con relación a que “Alfonsín administra el país para el FMI, el imperialismo y los capitanes de la industria” o de que Menem se apoya en “los capitanes de la industria y los banqueros del FMI”, o de que “la cúpula de los partidos y candidatos del sistema (es decir que también los Abdala y otros candidatos de la “izquierda” peronista) ... ofrecen… hacer más rica a la Argentina de los ricos y agravar las penurias y sufrimientos de la Argentina de los pobres, restringiendo la democracia y aumentando la represión”. Pero estas no pueden ser frases de efecto de una política que se mantiene en el campo democratizante, sino que deben ser las vigorosas razones para explicar las limitaciones insalvables del proceso democratizante para la independencia nacional y para los explotados. No es que “Alfonsín (haya) renegado de sus promesas” o de que las “promesas electorales no se cumplen”, como dice IU. Los políticos patronales nunca las podrían cumplir por sus compromisos de clase. Las “promesas” son la salida hipócrita con que el régimen democratizante, sus partidos y sus dirigentes procuran hacer frente a la contradicción entre su necesidad de recurrir al voto popular y las limitaciones históricas del capitalismo en decadencia. Nosotros, la izquierda, no somos simplemente políticos honestos frente a la corrupción y al engaño; somos los representantes políticos de la clase obrera, el proletariado y los explotados. Debemos denunciar la hipocresía inevitable de los “políticos del sistema? no el “incumplimiento “de sus promesas electorales”. Al atacar a Alsogaray, la Declaración lo acusa de “apoya(r) a Pinochet”. Pero una vez que se ha dicho esto, suena a encubrimiento la ninguna denuncia a los verdaderos pinochetistas de la Argentina, el radicalismo y el justicialismo. Estos tienen conformada una “mesa de consenso”, que integran Caputo y Bordón, la cual se ha caracterizado, precisamente, por actuar en común acuerdo con Reagan para hacer viable el plebiscito pinochetista. Alfonsín se jactó el año pasado, ante las acusaciones por su supuesta ayuda a Nicaragua, del papel que estaba jugando para evitar un “desborde” en Chile. Caputo llegó a un arreglo con Pinochet para qué éste lo vote a la presidencia de la Asamblea de la ONU. Alfonsín ha encarcelado a militantes chilenos con la complacencia del parlamento. Las piezas claves del operativo contrarrevolucionario democratizante en Chile no es Alsogaray, sino Alfonsín y Menem. La denuncia de este operativo esclarecería contundentemente la posición de la IU sobre los procesos democratizantes, y con referencia al decisivo proceso chileno. Menem, al igual que Reagan, felicitó tanto al Comando del NO como al del SI. El anterior gobierno peronista colaboró en el derrocamiento de Allende, el próximo lo hará para garantizar el continuismo político y estatal de los golpistas del ’73. ¿No debería Izquierda Unida cambiar el ángulo de análisis de la cuestión chilena, para no terminar emparentándose como hermana gemela de la Izquierda Unida trasandina? Golpismo, Constituyente, FMI La crítica a los planteamientos democratizantes cobra una importancia especial en torno a la lucha contra un golpe militar. IU dice al respecto lo mismo que el FP: "Contra todo intento golpista. Por la movilización popular para impedirlo”. Es evidente que ni el PC ni el Mas aprendieron nada de “Semana Santa”, cuando la realidad demostró que el imperialismo no es hoy golpista sino democratizante, y que por lo tanto no hay que entrar en el juego distraccionista del golpe, y que la movilización popular necesita de una dirección política independiente para no caer en las “frustraciones” que a IU solo le preocupan en ocasión del “día de las elecciones”. Existe un verdadero empecinamiento en no querer entender, y esto en un país que tiene todo un “pédigrée” golpista, que es en ocasiones de golpe y crisis militar cuando menos hay que someterse a los límites democráticos, porque todo auténtico aplastamiento de un golpe se realiza por medios extraconstitucionales, que incluso el gobierno burgués víctima del golpe procura que no sean adoptados por las masas. Una vigorosa movilización anti- golpista de los explotados plantea la inminencia de una situación revolucionaria, esto porque las armas o quedan en manos del ejército o pasan al pueblo. Un programa antigolpista debe plantear la insubordinación de los soldados y el armamento de los trabajadores. Estar contra “todo” golpe por igual es una muestra de cretinismo constitucional, toda vez que la forma de oponerse a un golpe del tipo del peruano de 1968, o del boliviano del 51-52 y también del 68, que tenían características nacionalizantes, no es la misma que ante golpes como el de Videla o Pinochet, o Rico. En Semana Santa todos los democratizantes capitularon ante los “carapintadas”, bajo la batuta del imperialismo, y sin embargo la “Declaración de IU” sigue planteando lo mismo que el FP y habla de la “movilización de Semana Santa” corno si hubiera que repetir, y no superar, esa experiencia de frustración. Sorprendentemente, el “Programa” plantea “una Asamblea Constituyente libre y soberana”, sin fundamentar el reclamo ni fijarle sus objetivos. Esto lleva a la conclusión de que IU pretendería realizar su programa reivindicativo por medio de un parlamento. Lo que no se entiende en este caso es por qué un parlamento “constitucional” tendría más capacidad para lograr la “emancipación nacional y social” que el parlamento corriente que vemos funcionar algunos días de la semana Luego de haber declarado la posibilidad de “ampliar las Libertades de la Constitución” hasta garantizar incluso el derecho “a la vida”, la IU está proponiendo la revisión de esta Constitución. La “lucha” que se repite cada tres por cuatro en el documento del Fral-Mas concluye siempre en la lucha... parlamentaria. Lo que hace particularmente negativo a este planteo es que la burguesía argentina tiene en marcha la iniciativa de una reforma constitucional de características reaccionarias, que IU no denuncia, y que, con este planteo, si no llega a avalaría, la vehiculiza. Son varias las constituciones provinciales que han sufrido ya una reforma regresiva. Se pretende establecer un sistema de estado de sitio múltiple, restringir la ley electoral, crear un consejo patronal-estatal-sindical y hasta reforzar la presencia del ejecutivo en el parlamento mediante la figura del primer ministro y la aprobación de las leyes por vencimiento del plazo para su tratamiento. Es necesario denunciar ferozmente este intento reaccionario y no coquetear con la demagogia reformista de la Constitución, que eso significa, ahora, la asamblea constituyente. El “Programa” denuncia “el actual proceso de ‘desmalvinizáción’ ”, sumándose así sin ninguna critica a la demagogia nacionalista de los “carapintada” y de todo un sector de la derecha peronista, que encubre así su reclamo de fortalecimiento del ejército y de los que llama los “sectores nacionales”, entre los que ponen a la iglesia. Una y otra son dos caras de la política de los explotadores y ambas buscan recomponer relaciones con el Pentágono. La izquierda no tiene necesidad de hacer demagogia sobre Malvinas para insuflar la conciencia revolucionaria de las masas que liberará a la nación. Contra “desmalvinizadores” y “malvinizadores”, opongamos la unidad revolucionaria de los explotados de América Latina para acabar con la opresión nacional en su conjunto. La “Declaración” plantea la “integración latinoamericana con los países que rompan con el imperialismo (y) una política exterior inde-pendiente”. Si tenemos en cuenta que el PC y el Mas apoyaron a Siles Suazo, Alan García y Sarney, por lo que ellos entendían que era una “ruptura” con el imperialismo, nos damos cuenta qué clase de “integración” se desprende de la declaración. En oposición a las burguesías impotentes es necesaria la “integración” de los explotados, es decir la unidad socialista de América Latina. Asimismo, esto no se logrará con una política entre gobiernos, es decir con una “política exterior”. Ello se logrará con una política hacia los pueblos, es decir, no diplomática, sino revolucionaria. Ni el programa del FP ni el del Fral planteaban, aunque no se crea, la ruptura con el FMI. La IU tampoco. Ahora habla, sí, del FMI, pero solo para que se “rompan los pactos” con él. Es lo que hacen intermitentemente los Sarney, Alan Garría o Grinspun. Repetimos lo que ya dijimos en otra oportunidad: se colocan detrás de Perón, que en 1945 se negó a entrar al FMI. Hay que llamar' a romper con el FMI, y esto a todos los pueblos de América Latina y del mundo. El FMI, el Banco Mundial, las Naciones Unidas, forman parte de un complejo mecanismo de dominación mundial armado después de la segunda guerra. Todo lo que contribuya a hacer saltar ese orden mundial es progresivo. Hay que dejarse de joder compañeros: por tercera vez consecutiva la izquierda democratizante no es capaz de plantear la ruptura con el Fondo. Control Obrero El “Programa” no plantea una cuestión central: el control obrero, y sin embargo pretende, sin él, “controlar los precios”, “impedirla evasión impositiva” y hasta “un plan económico alter-nativo que beneficie a los trabajadores y al pueblo y sea elaborado por las organizaciones del movimiento obrero y popular”. Cualquiera puede elaborar cualquier cosa, y ya Ubaldini “elaboró" 26 puntos que hicieron las delicias de los democratizantes en la misma medida en que ese programa no servía para nada y era propatronal. El asunto es ejecutar ese plan, lo cual es imposible sin un control obrero colectivo de la producción, que prepare a los obreros para la gestión económica ante el inevitable sabotaje de la burguesía, y que permita poner en pie un sistema de control y gestión obrera colectiva a nivel nacional a través de un congreso económico de los comités de fábrica encargados del control. Se reclama “igual salario para igual trabajo” para los jóvenes y la mujer, pero esto no puede funcionar si no hay poder de veto de los comités de fábrica sobre las decisiones de las empresas, que empezarán a despedir a jóvenes y mujeres. Se reclama un “seguro de desempleo garantizado por el Estado” y no el “reparto de las horas de trabajo disponibles entre tedios los trabajadores”. Se niega así la exigencia del “derecho al trabajo” que se hace en la parte de “ampliación de la constitución”, y se coloca a los trabajadores en condición de dependientes del Estado. Sin control obrero de la producción, en definitiva, cualquier programa realmente popular está condenado al fracaso y a la indefensión frente a los capitalistas. Se plantea “terminar con la inflación”. ¡Qué absurdo! La inflación está presente potencialmente siempre en todo sistema capitalista y de mercado. Donde hay mercancías y dinero, siempre puede florecer la inflación, e inevitablemente florece en las condiciones de crisis. En lugar de frases vacuas como “abajo la inflación”, hay que plantear seriamente: abajo el capitalismo, porque solo a partir de aquí y de ningún modo inmediatamente sino a través de un período de transición de características internacionales, se podrá terminar con la inflación y con varias cosas más. El “Programa” de IU no plantea un salario mínimo inmediato igual al costo de la canasta fa-miliar, sino la “recuperación” de él, lo cual supone un período determinado de tiempo. ¡Pero qué tiempo tienen que esperar los explotados para que se les pague la reproducción de su capacidad de trabajo, es decir, el mínimo “digno” en las condiciones de la esclavitud capitalista! Si el gobierno “de los trabajadores” ya empieza a regatear el salario mínimo, está renunciando a un plan de lucha audaz y decisivo en todos los demás planos. El “Programa” reserva la consigna de “expropiación” para las fábricas que cierren; para la banca y los monopolios habla de “nacionalización”. Este tratamiento diferente significa que las nacionalizaciones serán indemnizadas. Iremos así a la Corte de Justicia de La Haya, con la cual no habremos roto, porque solo rompemos determinados “pactos”. Hay sí un complicado planteo de “embargo” a los capitalistas que no restituyan los fondos que sacaron del país o que se hicieron estatizar su deuda externa ¡Cómo si fueran a repatriar capitales por una amenaza del gobierno de los de abajo! Salvo que sea un ofrecimiento de sólidas garantías para quienes lo hagan, es decir una especie de conversión “socialista” de la deuda externa. El “Programa” no plantea la separación de la iglesia del Estado, ni prohíbe la educación confesional fuera del ámbito religioso, ni tampoco la lucrativa. No plantea una auténtica ley de divorcio, reclamo esencialmente democrático, estrangulado por la ley “trucha” del parlamento clero-democratizante. Nada se dice del derecho al aborto gratuito, ni de una política especial de apoyo a la maternidad. No hay un planteamiento de defensa de los homosexuales contra todas las formas de discriminación. Por último, digamos que se plantea el “desmantelamiento del aparato represivo”, sin aclararse si se entiende que se lo logrará por medios constitucionales o revolucionarios. Se trata, por lo tanto, de una frase vacua. Solamente si se superan las limitaciones democratizantes de este programa de IU, la izquierda podría entrar a discutir una política profunda con relación al armamento de los trabaja-dores y con relación a las fuerzas armadas. Hace varios años que el Partido Obrero está empeñado en la discusión de la estrategia revolucionaria, de modo que somos quienes mejor sabemos que su desarrollo no será obra de un día. Pero esto no es excusa para no empezar hoy, y mucho menos para los hechos consumados. Para individuos que quieren actuar conscientemente por la causa de la emancipación nacional y social, el programa no puede ser un asunto superficial. 18/10/88