politicaobrera.com Archivo de Política Obrera
Prensa Obrera › Prensa Obrera N° 243

Prensa Obrera N° 243

28 de septiembre de 1988 · 19 notas

Notas de este número

28 de septiembre de 1988
¡”Abajo Pinochet"! “No al desvio de la clase obrera”
Corresponsal

Convocado por la Comisión de Solidaridad con los presos políticos chilenos en la Argentina, se realizó el pasado sábado 24 de setiembre un acto frente a la cárcel de Devoto, donde están detenidos tres de los cinco presos de la resistencia a la dictadura pinochetista. En el acto estuvieron como fuerzas organizadas el Partido Obrero y el Partido de la Liberación. El Mas, el PC, el PTS y la FJC—que se habían comprometido a participar— no concurrieron. La consigna central del acto fue el de la “libertad a los patriotas chilenos presos en la Argentina”. Durante el mismo se cantaron canciones y leyeron textos alusivos a la lucha antimperialista en común, aquí y en Chile. También se destacó la lucha por la libertad de todos los presos políticos que aún mantiene el gobierno alfonsinista. El acto se realizó frente al edificio donde están presos tanto los compañeros chilenos como los argentinos, lo que permitió que ambas franjas de luchadores populares participaran desde atrás de las rejas. Cerró el acto uno de los detenidos chilenos quien, desde lo alto del pabellón en donde está detenido, fustigó duramente la maniobra burguesa de salida “elegante” para Pinochet y sus secuaces. “Queremos salir de aquí —agregó luego— para que nunca más una mujer con su pañuelo blanco, como las que están hoy aquí, tenga que seguir pidiendo Justicia para sus hijos” y enfatizó: “Queremos salir de aquí para seguir la lucha hasta vencer, es decir para impedir que se desvíe la lucha obrera y popular en Chile en un régimen a la uruguaya o a la argentina. Dijo finalmente: "luchamos y lucharemos para terminar no solo con Pinochet sino con el pinochetismo, con ese régimen y esa clase social que fueron los cómplices del Imperialismo y de su flota en la guerra de Malvinas”. El PO invitó a todos los presentes al acto que, por la libertad de los compañeros en la Argentina realizará el día 1° de Octubre. Todos los presentes coincidimos finalmente al cerrarse el acto en redoblar esfuerzos para que el 4 de octubre se realice una gran actividad unitaria por los objetivos que Impulsa la Comisión de Solidaridad.

28 de septiembre de 1988
Movilización divida por Chile
Redacción

La Comisión de Solidaridad con los Presos políticos Chilenos en la Argentina integrada por las esposas de los detenidos y por partidos políticos entre los que se cuentan el PC, PO, PL, PTS, y Mas había acordado una serie de actividades por la libertad de los compañeros de la resistencia chilena encarcelados por Alfonsín flamante aliado de Pinochet. Para el 24 de setiembre estaba previsto un acto frente a la cárcel de Devoto y para el 4 de octubre una marcha por el centro de la ciudad. La semana pasada, el Mas y el PTS propusieron cambiar la fecha del 4 con el atendible argumento de que un viernes facilita “la capacidad de convocatoria”. Fue así que se acordó una movilización para el viernes 30 de setiembre, por dos consignas centrales: “Abajo el pinochetismo” y “Libertad a los presos políticos chilenos en la Argentina”. El Mas, sin embargo, supeditó la aprobación de estas consignas a una consulta con el PC. Sorpresivamente, al día siguiente, el órgano del Partido Comunista, “Que Pasa”, anuncia la convocatoria a una marcha para el día Jueves 29 de setiembre. En una nueva reunión de la Comisión, el Mas coincide con esta modificación unilateral. Pero al mismo tiempo propone cambiar las consignas de la manifestación, que ahora deberla hacerse “Por Chile”. En una inescrupulosa demostración de desprecio por el trabajo de Frente Unicode la Comisión, el Mas advierte también que el PJ y el PI y hasta algunos sectores “progresistas” del radicalismo estaban de acuerdo con la "nueva" convocatoria. Naturalmente que el “pato de esta boda serían los presos chilenos en Argentina. Efectivamente, el PC pasó a informar que para mantener la "amplitud" de la convocatoria proponían cambiar la consigna ya votada por la Comisión, por la de “libertad a los presos políticos” en general. Los compañeros chilenos de la Comisión se opusieron a este cambio por entender que se desvirtuaba el contenido fundamental de la movilización, que es para arrancar a los compañeros chilenos de las cárceles argentinas y contra el pinochetismo. A nadie se le escapa que estas alteraciones del eje político de la movilización responden a una estrategia. De un lado existe el empeño, por parte del PC y del Mas, de asumir un “perfil” claramente electoralista de cara a las elecciones del 89. Se busca fabricar una imagen de izquierda "moderna”, como textualmente lo expuso "Solidaridad Socialista” en mayo último. De otro lado está también el apoyo político del PC y del Mas a la “democratización" chilena que quedaría planteada por una victoria del NO. De ahí que consideren inadecuado que la izquierda se oriente con la consigna de “abajo (es decir derrocamiento) de Pinochet”. Ni esta consigna ni la libertad de los compañeros chilenos sería compatible con los partidos del frente de Menem o del radicalismo porque éstos, frente a Pinochet, han levantado cualquier tipo de “barrera ideológica”. Hace largo tiempo que tanto el PC como el Mas le están dando la espalda a la movilización por la libertad de los compañeros chilenos y hasta a la mera denuncia o agitación. Junto con el PTS, estos dos partidos boicotearon el acto frente a la cárcel de Devoto que la Comisión propuso para el pasado sábado 24. El Partido Obrero no es empeñadamente partidario de esta lucha por (afiliación política que tengan los compañeros presos, sino por una cuestión de principios democrática y, más allá de esto internacionalista. ¡Qué queda del internacionalismo cuando se rehúsa a luchar contra la propia burguesía del país en defensa de los explotados de otra nación! El martes 27, sin embargo, comenzaron a pegarse afiches en la Capital, que planteaban la libertad de los compañeros chilenos y hasta un “fuera” Pinochet, que es una expresión diplomática para sugerir el apoyo a una lucha revolucionaria sin estar, sin embargo, a favor de ella. Esta nueva sustitución de consignas, en este caso por el Fral, pareciera indicar que se ha querido simplemente romper la Comisión en una maniobra que apuntaría a excluir al Partido Obrero y a las fracciones de la resistencia chilena vinculada a los compañeros presos. A raíz de esta situación la Comisión se vio obligada a mantener su proyectada movilización para el 4 de octubre. El Partido Obrero llama a votar por el NO porque existe la evidencia de que este es el camino que transitará el pueblo chileno en el plebiscito, luego que la izquierda chilena hubiera abandonado por completo la línea revolucionaria que alegaba defender. Pero el voto por el NO es solo una fase de la crisis política en el país transandino, que la izquierda debería esforzarse en transformar en crisis revolucionaria. Por otra vía no habrá democracia política. Para el Mas, el NO es en cambio sinónimo de "revolución” (“democrática”), lo cual es una verdadera impostura. El voto por el NO seguramente esconde las aspiraciones revolucionarias de los explotados chilenos, pero el paso que lleva a la revolución depende de una clara conciencia de los límites descomunales del plebiscito, que han sido denunciados hasta por los liberados de los países imperialistas. Los partidarios de la "unidad amplia” han dividido así a un frente de izquierda que tenía la posibilidad de actuar clarificadoramente en relación a la crisis continental que planteará el resultado del plebiscito chileno. Esta decisión es un resultado de una política democratizante y de alianza con los partidos de la burguesía nacional. Esta misma “amplitud” exige sacrificar a los compañeros chilenos en el altar de la "Justicia independiente” del Estado argentino. Es evidente, de todos modos, que el deslinde de responsabilidades por la división de la movilización quedará confuso para la mayoría de los seguidores de la izquierda, porque ha habido la intención de procederán esa forma confusa. En el futuro habrá que hacer frente con mayor sagacidad a estas provocaciones calculadas. Ahora es necesario hacer una gran campaña por el acto por la libertad de los compañeros chilenos que convoca el Partido Obrero para el sábado 1° y la movilización llamada por la Comisión para el martes 4.

28 de septiembre de 1988
El Gobierno Obrero y la Revolución Boliviana de 1952

Dos cuestiones decisivas hacen de la experiencia boliviana de 1952 un punto insoslayable en cualquier análisis sobre la revolución contemporánea. En primer lugar, es una de las expresiones más altas, si no la mayor, de la insurgencia proletaria en nuestro continente. Los mineros del Altiplano protagonizaron entonces un levantamiento revolucionario de envergadura desconocida en América Latina: enfrentaron al Ejército, se lanzaron al asalto de los cuarteles, a dinamitazo puro quebraron a una fuerza armada completamente descompuesta, derrotaron a siete regimientos y concluyeron por disolver la corporación militar y por imponer con su victoria la vigencia de las milicias obreras. Lo que fue concebido como un golpe palaciego de un sector de las FFAA, vinculado al nacionalista MNR, acabó dando paso a una revolución obrera. No fue el proletariado, sin embargo, el que tomó el poder. Su lugar fue ocupado por Paz Estensoro y Siles Suazo, representantes de la pequeña burguesía nativa. La clase obrera no pudo coronar su obra colocando al frente de la nación a sus propios hombres y a sus propias organizaciones independientes, canal de la irrupción revolucionaria de las masas. La contradicción creada será resuelta ulteriormente por el equipo nacionalista en beneficio del Estado burgués, de la reconstrucción de sus instrumentos de dominio —el Ejército en primer lugar—y de la burocratización de las organizaciones obreras. Paz Estensoro es aún hoy una de las expresiones vivas más acabadas de la evolución del nacionalismo que debuta como antiimperialista, con ropaje obrero y aun revolucionario y acaba como comisionista del imperialismo y de la reacción política más extrema. El Partido Obrero Revolucionario En segundo lugar, la peculiaridad de la revolución boliviana consiste en que en el Altiplano los trotskistas ocupaban un lugar preponderante entre la vanguardia obrera. Algunos años atrás el POR había impuesto en el Congreso de la Federación Sindical Minera las llamadas “tesis de Pulacayo", un programa que por primera vez en nuestras latitudes planteaba abiertamente las limitaciones insalvables de la burguesía nacional y proclamaba la revolución social dirigida por el proletariado como la única vía para quebrar la opresión foránea. Las “tesis de Pulacayo” tradujeron en el plano de una organización de masas las consignas del ‘Programa de Transición” de la IV Internacional y trazaron la ruta de la lucha por el gobierno obrero-campesino. Pulacayo encarnó en su momento la perspectiva de la vanguardia minera que, pocos meses antes, en enero de 1946, había asistido a la completa bancarrota del stalinismo, transformado en tropa de choque de un golpe gorila de la oligarquía boliviana (“la rosca”) contra el gobierno nacionalista de Villaroel. La impotencia y la quiebra del nacionalismo burgués, por un lado; así como la traición del stalinismo por el otro, abrieron paso entre lo mejor del proletariado boliviano a una aguda conciencia sobre la necesidad de plantearse una estrategia propia y superar políticamente a las direcciones comprometidas con la contrarrevolución y con la frustración de sus luchas históricas. El POR no sólo impuso las “tesis de Pulacayo" sino que se transformó en el período inmediato posterior en el receptáculo de una nueva generación obrera y juvenil: “circunstancias excepcionalmente favorables nos habían colocado a la cabeza de las masas; aglutinamos la atención y la simpatía de los explotados en la política Interna del país, nos convertimos en un poderoso partido... lo más Inteligente de la juventud boliviana se entregó al POR, contamos con un magnífico equipo de agitadores" (1). En la misma época el POR “hacía un tiraje de 10000 ejemplares de ‘Lucha Obrera’, periódico del partido que se vendía en número mayoral periódico burgués de circulación diaria, El Diario” (2). En 1947el POR y la FSTMB forjan un bloque político electoral por el cual diez candidatos ingresan al Parlamento (2 senadores y 8 diputados). Desintegración política Durante todo el período previo al 52 se desarrollan grandes batallas entre el movimiento obrero, los explotados y el gobierno rosquero-stalinista. Se sucedieron las masacres en las minas y la represión fue brutal en las ciudades y el campo. El POR fue duramente golpeado, pero, por sobre todas las cosas, fue irremediablemente desintegrado por un proceso de descomposición política. Por un lado, “la extrema debilidad del partido se expresaba en su rudimentarismo organizativo y en una especie de desprecio pequeño burgués por el trabajo político diario” (3) lo que equivale a decir que no llegó realmente a estructurarse como partido, no se empeñó en transformarse en una organización consciente, militante, centralizada, de la vanguardia obrera. El POR aparecía como una suerte de usina ideológica del MNR, cuyo “equipo sindical entrenado y templado en la lucha diaria logró aglutinar a valiosos luchadores que supieron cumplir exitosamente su misión” (4) En estas condiciones la propia dirigencia trotskista se fue desplazando a la idea de que la materialización de la revolución obrera consistía en llevar al poder al... MNR. En 1951 la IV internacional, que integra el POR, sostiene abiertamente este punto de vista: ante la inminencia de un estallido revolucionario “bajo la Influencia del MNR, nuestra sección apoyará al movimiento con todas sus fuerzas, no se abstendrá, sino que, por el contrario, Intervendrá enérgicamente en él con el propósito de impulsarlo tamo como sea posible hasta la toma del poder por el MNR” (5). La consecuencia de este proceso será catastrófica: el POR estará completamente ausente en la revolución de abril de 1952 y el MNR conseguirá confiscar de un modo acabado el heroico levantamiento del proletariado boliviano. Una verdadera catástrofe No hablamos apenas de su intervención práctica, concreta en los acontecimientos, del hecho de que “el POR no estuviese físicamente presente en las jomadas de abril de 1952”: “no estuvo presente la línea política trotskista claramente diferenciada del MNR, como una otra alternativa para las masas, con la intención de irlas ganando a lo largo del desarrollo de los acontecimientos... su dirección se quebró... resultó anonadada por lo que ocurría...” En los abundantes escritos de Guillermo Lora —secretario general del POR desde 1946— se plantean los elementos de un balance de esta terrible catástrofe, pero puede afirmarse que todo es presentado de manera parcial, unilateral e inclusive deformada por lo cual una apreciación de conjunto de la cuestión queda aún por realizarse. Todavía diez años después de los sucesos del 52 en un largo y clásico trabajo titulado "La Revolución Boliviana” Lora dedica una página, sobre 400, al análisis de los “errores del POR” en tales acontecimientos. Algunas otras observaciones críticas se suceden con carácter disperso en el resto de la obra sin que, no obstante, resulte un balance claro y de carácter integral. Para apreciar como un todo la actuación del POR en 1952 debe puntualizarse lo siguiente: a) la consigna de “ocupación de las minas” fue omitida por el POR; “el que esta consigna no hubiese sido oportunamente lanzada en 1952, determinó que la nacionalización de las minas se convirtiera en un engaño al país y a la clase obrera" (6). Luego de desmoralizar a los trabajadores y nombrar una “comisión” para “estudiar” el problema, el gobierno movimientista pactará una nacionalización “concertada” con la rosca y el imperialismo sobre la base de suculentas indemnizaciones. b) el POR no planteó “todo el poder a la COB”, la central obrera fundada pocos días después de la revolución, con una notable influencia de dirigentes poristas y que constituía la base de un órgano de poder propio del proletariado insurgente. “En los primeros meses de la revolución solamente la COB contaba con fuerzas armadas, las milicias armadas de obreros y campesinos... Los obreros descontaban que las fábricas y las minas debían convertirse en trincheras de la revolución" (7) c) el POR sí planteó, en cambio, el cogobiemo con el MNR, con lo cual de entrada se ubicó como ala izquierda de la democracia burguesa montada en la revolución proletaria y no como expresión de ésta en su enfrentamiento irreconciliable con el gobierno burgués que pretendía contener primero—y destruir después— los elementos autónomos del poder proletario. Exactamente lo contrario a la táctica de Lenin, a su combate por llevar “todo el poder a los soviets” a partir de la delimitación sistemática respecto al gobierno pequeño burgués que tendía la soga democrática al cuello de la revolución proletaria (el lugar del MNR era ocupado por los mencheviques y socialrevolucionarios en el octubre ruso). Menchevismo El carácter inacabado del análisis de Lora se verifica en dos puntos fundamentales. Primero. Luego de criticar como un “error” el haber evitado plantear “todo el poder a la COB” Lora defenderá en su misma obra el punto de vista contrario: esta consigna sólo puede plantearse—dirá—cuando el partido revolucionario conquista la mayoría en los soviets (“La Revolución Boliviana", págs. 364-6). El planteamiento es incorrecto y doblemente cuando se afirma que tal fue la táctica de los bolcheviques en 1917. La oportunidad del reclamo de “todo el poder a los soviets” es pertinente desde el momento en que son un canal de las masas insurrectas y se encuentran bajo su presión directa. En este caso son la. materialización del poder obrero frente al poder burgués y al luchar por el gobierno soviético, gobierno obrero-campesino, el partido revolucionario se coloca en el terreno de su propio desarrollo en el seno de la organización de las masas para desplazar a los elementos conciliadores con la burguesía, imponer su propio liderazgo y la conquista de la dictadura del proletariado. Después de 1953 la consigna “todo el poder a la COB” no era correcta, no porque el POR no tuviera la mayoría, sino porque el MNR la había transformado en una particular dependencia estatal en manos de la burocracia movimientista. En cualquier caso y ... luego de afirmaciones formalmente contradictorias sobre esta consigna clave el propio Lora reivindicará, aún un cuarto de siglo luego de 1952, el planteo del POR de exigir “más ministros obreros” en el gobierno del MNR (8). Lo cual se da de patadas con el reconocimiento formal del “error" sobre la omisión de “todo el poder a la COB”. Segundo. Todavía en 1953 el propio Lora sostuvo un punto de vista menchevique en las tesis de la “X Conferencia del POR”, las cuales aún hoy son consideradas como una petición de principios en favor del trotskismo ortodoxo contra lo que el dirigente boliviano considera desviaciones nacionalistas de otros sectores del partido. Pero es en estas tesis donde se plantea —una vez más— que “la tarea inmediata del POR no es gritar ‘abajo el gobierno* sino exigir que realice las reivindicaciones fundamentales de la revolución”. No es lo único: se formula aquí además la hipótesis de una hegemonía del ala izquierda del MNR sobre el gobierno, en cuyo caso “se podría plantear la eventualidad de un gobierno de coalición del POR y del MNR, que sería una manera de realizar la fórmula ‘gobierno obrero- campesino’ que, a su turno, constituiría la etapa transitoria hacia la dictadura del proletariado". Es decir, se postula la variante de una ejecución por parte del MNR, de las “reivindicaciones fundamentales de la revolución” y de la alternativa de un gobierno obrero-campesino que no sería la dictadura del proletariado, que no emergería como fruto de un desplazamiento del poder hacía las organizaciones soviéticas de las masas sino como resultado de una combinación del POR y el MNR. De conjunto esto significa que el desarrollo concreto de la revolución se plantea en los marcos del Estado burgués, lo que constituye la esencia menchevique de la formulación. En estas condiciones una parte entera del grupo de Lora sacó todas las. conclusiones del caso y pocos meses después se pasó... al MNR. Si la tarea era exigir que el movimiento ejecutara la revolución y alimentar el desarrollo de su ala izquierda, altos dirigentes poristas juzgaron que la defensa de la construcción del partido revolucionario era abstracta y debía integrarse al movimientismo. Otro grupo del POR propugnó entonces también que “no había tiempo" para la construcción del partido revolucionario en Bolivia (la escisión de esta fracción se producirá, sin embargo, recién en 1956). ¿Podía el POR tomar el poder? En este punto cabe considerar una de las posiciones más tajantes y de carácter general que formula Lora en su obra de 1963. “¿Podía el POR —se pregunta— llegar al poder en el lapso comprendido entre 1946 y 1952? Tiene que responderse categóricamente que no. Dos son los factores que hacían no viable tal perspectiva: los obstáculos Insalvables que se oponían a los esfuerzos hechos para conquistar a las masas y la evidencia que el programa partidista no estaba acabadamente estructurado (añadiremos que las masas no habían madurado aun suficientemente para comprender este programa), este último factor tenía necesariamente que traducirse en una debilidad organizativa de la vanguardia proletaria” (9) La apelación a tos obstáculos insalvables no tiene ninguna importancia puesto que si estos tienen una entidad propia la mención sobre el programa “no acabadamente estructurado” es superflua y si esto último es cierto lo primero es completamente secundario. Pero lo peligroso de esta última apreciación es la dilución en una generalidad autojustificadora de tos desastres de 1952. No es verdad que la quiebra del POR tenga que ver con una “insuficiencia programática”. El POR se quebró bajo las presiones de la clase enemiga y se transformó en apéndice del MNR, es decir, del nacionalismo burgués. El trotskismo abandonó posiciones ya conquistadas, convirtió a las tesis de Pulacayo en una referencia literaria y las dejó de lado cuando podía basarse en las mismas como punto de partida de una acción revolucionaria. El programa “acabadamente estructurado” es una entelequia. Un partido que reniega precisamente de la acción revolucionaria—¡en una revolución! — (ocupación de las minas), que se omite al momento de orientar a esta última hada una forma de poder propio del proletariado (todo el poder a la COB) y siembra ilusiones en el cogogobiemo con la pequeña burguesía no debiera siquiera insinuar que las masas “no han madurado” para comprender sus posiciones. En este caso el balance toma la forma de un procedimiento completamente fraudulento. Balance En 1952 se abandonaron de un modo integral las posiciones del bolchevismo, lo que equivale a decir, del marxismo y la revolución. El trotskismo boliviano reveló particularmente una notable incapacidad para comprender que el partido revolucionario es una cabeza sin cuerpo si no concibe su construcción en estrecha vinculación con las organizaciones propias de las masas, de sus instrumentos de poder y de su estructuración autónoma. El análisis y el trabajo para la construcción de una organización soviética de las masas fue sustituido por las ilusiones en el MNR. La emancipación de los trabajadores es obra de los trabajadores mismos y tos órganos de su emancipación son los consejos, tos soviets, los canales de su estructuración revolucionaria de masas, sobre tos cuales debe cabalgar el partido revolucionario. La revolución es el partido más los soviets, el cerebro y sus instrumentos de acción en un desarrollo común. EL POR no asimiló esta cuestión y ha tendido a presentar de un modo unilateral y abstracto la construcción del partido. Todavía en 1971, en relación a la Asamblea Popular Lora se opondrá a levantar la consigna de “todo el poder a la Asamblea Popular”. Notas (1) G. Lora—'La crisis del POR boliviano", Buenos Aires 1950 (citado por Liborio Justo) (2) G. Lora — ‘Bosquejo de la historia del POR boliviano, San Pablo, 1986 (en ‘Estudos'del Centro de Estudos do Terceiro Mundo) (3) G. Lora—‘La revolución Boliviana', La Paz, 1963 (4) Idem. (5) “Fourth International", New York, 1951 (citado por Liborio Justo) (6) G. Lora ‘La Revolución Boliviana" (7) Idem (8) G. Lora 'Contribución a la historia política de Bolivia" La Paz, 1978 (9) G. Lora ‘La Revolución Boliviana

28 de septiembre de 1988
Por una Armenia independiente y socialista

La movilización del pueblo armenio en favor de la transferencia de la región Nagomo Karabaj (de población mayoritariamente armenia) a la República Soviética de Armenia ha vuelto a cobrar grandes dimensiones. Una huelga genera) paraliza desde hace dos semanas el territorio de Nagomo-Karabaj, y en la propia República Armenia se suceden manifestaciones y asambleas de decenas de miles de armenios. Después de un cuarto Intermedio, motivado sobre todo por el envío de fuertes contingentes de tropas a la región y por la detención de los principales dirigentes del movimiento, las masas armenias volvieron a ganar la calle “La revuelta —informa Página 12 (20/9)— detalló de nuevo a los pocos días de que fueran retiradas las tropas que ocuparon Erevan todo el verano”. La experiencia del pueblo armenio La nueva etapa de las movilizaciones armenias no es una simple repetición de la anterior. “Las pancartas en favor de la perestroika y los retratos de Gorbachov que presidieron las primeras manifestaciones masivas, de febrero a junio, habían desaparecido. “Después del 18 de julio”, fecha en que el Soviet Supremo rechazó la petición armenia de reunificación con Nagorno - Karabaj, “volver a alzar esas pancartas sería una hipocresía” explicó uno de los participantes en la manifestación” (Página 12, 20/9). Frente a la Plaza de la Opera, “la multitud abucheó al jefe del PC en Armenia, Suren Arutinian” (Página 12,20/9). Los manifestantes no olvidaron que “el buró político del PC armenio aceptó por unanimidad la resolución del Soviet Supremo de la URSS (de desconocer el reclamo armenio)” (Clarín, 26/7). “Ante los cordones militares se formaron “piquetes de obreros” veteranos para Impedir las provocaciones” (Página 12, 23/9). La expresión más alta de la experiencia política que están recorriendo los trabajadores armenios es el fortalecimiento del Comité Karabaj, reconocido dirigente de las huelgas y manifestaciones, que actúa como contrapoder del burocrático soviet oficial. Represión La burocracia del Kremlin reaccionó militarmente frente a la nueva movilización del pueblo armenio. Inmediatamente fue dispuesto el toque de queda y pocas horas después “tropea soviéticas y vehículos blindados, bloquearon el centro de Erevan” (Clarín, 24/8). “Testigos presenciales revelaron que unos 2000 soldados patrullan las calles de Stepanakart, procediendo a controles de identidad y que las autoridades militares habían tomado el control ejecutivo de la dudad, que tiene 50.000 habitantes" (Página 12, 23/9). “Sin embargo, la presencia de los soldados no ha coartado los mítines de decenas de miles de personas en la Plaza de la Opera de la capital armenia, mientras la huelga general toma aún más tuerza, con una adhesión del 80% en Erevan y del 100% en Stepanakart" (Página 12, 23/9). La represión militar es una demostración de lo más elemental de que la URSS burocrática no es una unión libre de pueblos. Autodeterminación La vitalidad del movimiento armenio es la expresión más desarrollada de un vasto proceso político que se desarrolla en todo el territorio de la URSS: la revolución política contra la burocracia. Fronteras fuera de la Rusia Central, decenas de pueblos, malones de almas, son víctimas del yugo brutal de una burocracia “extranjera", la burocracia moscovita. Armenios, letones, lituanos, georgianos y otros han sufrido el pillaje y el pisoteo de sus derechos nacionales por una casta privilegiada que ha expropiado a los malones de obreros y campesinos de su poder político. Los pueblos de la URSS, Armenia en el primer lugar están luchando por sacudirse este yugo insoportable. La reivindicación de la “Independencia” (la bandera tricolor en la Plaza de la Opera) no está (fingida contra las bases sociales del Estado Obrero (estatización de la propiedad y planificación económica) sino contra el dominio despótico de la burocracia y sus servidores locales. Es por este motivo que Gorbachov, quien con la “economía de mercado” y al “derecho de propiedad” plantea la “emancipación” de las tendencias capitalistas en la URSS, se opone al surgimiento de una Armenia independiente y socialista.

28 de septiembre de 1988
Situación Revolucionaria en Perú

El gobierno nacionalista de Alan García ha aplicado un "rodrigazo" que ha dejado empequeñecidos a los conocidos por estas latitudes. El “Plan Cero", como fuera bautizado en tierras incaicas, debutó con una devaluación del “inti” del 600% y un alza de las naftas de más del 125% lo que llevó en una semana a Incrementos de los precios de los alimentos, medicamentos y servidos públicos de entre un 150 y un 600%. El salario mínimo fue congelado por 120 días en el equivalente a 60 dólares (o sea unos 900 australes). Se calcula que la caída del poder de compra de los salarios como consecuencia del “paquetazo" alcanzaría a entre un 30 y un 60 % (Le Monde, 10/9). El “rodrigazo" peruano es un clásico programa FMI con la peculiaridad que es llevado a cabo por quien hasta hace pocos meses posaba de intransigente antifondomonetarista. El líder nacionalista peruano había sido elevado hace dos años por peronistas e izquierdistas al pedestal del antiimperialismo, porque había planteado al comienzo de su gobierno que no pagaría más que el 10% de los ingresos de las exportaciones peruanas en concepto de intereses de la deuda externa. Hemos denunciado reiteradamente que dicho planteo jamás fue cumplido. El año pasado, García anunció una rimbombante nacionalización de la banca que dio pie a una movilización opositora de la derecha en defensa de la sacrosanta "patria financiera" peruana y al consabido apoyo de la izquierda democratizante peruana y local. Naturalmente todo terminó en un fraudé (“sólo uno de los bancos señalados quedó bajo control gubernamental"), (Newsweek, 8/8). Todo esto no ha sido óbice para que aún hoy, después del paquetazo, el PC peruano califique a la medida como “positiva” (reportaje en El Popular, Montevideo, 16/9/88 al secretario del PCP). El desbarranque del gobierno nacionalista no empezó ahora. Desde octubre del arto pasado se viene llevando a cabo un "plan gradualista" que ya ha reducido el “poder de compra de la población en un 15%" (Le Monde, 10/9), mientras que “la Inflación alcanzó en tos 8 primeros meses de este año el 240%, el déficit público llega al 15% del producto bruto y la fuga de capitales durante el año 1987 fue de 2000 millones de dólares” (Ídem). El “superrodrigazo” de García es la confesión de su completa impotencia, y por su envergadura es comparado internacional- mente al que aplicó Paz Estenssoro hace tres años y que se tradujo en un brutal descenso de las condiciones de vida del pueblo boliviano. El gobierno de García señaló también su interés en obtener el apoyo del FMI: “la voluntad del gobierno es reiniciar conversaciones con el FM”, declaró el primer ministro Villanueva (Página 12,16/9). Clarín, 27/9, por su parte, comenta desde Berlín, que el ministro de economía peruano, Abel Salinas, “viene arremetiendo con entrevistas de primer nivel, para que su país vuelva al Banco Mundial y al FMI. Dijo Salinas que a todo lo anterior, a todo lo que hicieron sus antecesores, hay que borrarlo de un plumazo. Duro trabajo le espera a Salinas. Se cree que no tendrá problemas en ninguna de las dos instituciones después de la severa estrategia de shock montada recientemente por Alan García”. Polarización La bancarrota del gobierno nacionalista y sus golpes contra la economía popular le fueron quitando naturalmente el apoyo que tenía y acrecentado la polarización política. "Durante el primer semestre de este año, las huelgas fueron tres veces más numerosas que durante todo el año 1987”, informa Le Monde, del 10/9. Solo en el mes de mayo se computaron 132 huelgas en el sector privado. En junio. 15.000 obreros dela construcción paralizaron sus labores por dos semanas, seguidos por 18 mil trabajadores de telecomunicaciones y transportes. A mediados de julio entraron en movimiento los mineros y los bancarios. En enero y nuevamente el 19 y 20 de julio se realizaron masivos paros generales convocados por la CGTP y la ANP (Asamblea Nacional Popular) que agrupa junto a la anterior a las confederaciones de campesinos, de educadores, de trabajadores estatales, de bancarios, de estudiantes y hasta de vendedores ambulantes. La organización y participación de estos últimos en la ANP es un signo elocuente de la temperatura política de las masas. Después del paro general nuevos gremios se lanzaron a la lucha, incluyendo a la siderurgia, y en algunos casos, como el de los mineros, obligaron al gobierno a ceder parcialmente a sus demandas. Izquierda Unida Parafraseando a Trotsky, puede afirmarse con certeza que la situación peruana es todo lo revolucionaria que puede ser dados los frenos políticos que Imponen las direcciones democratizantes y contrarrevolucionarias que encabezan a las masas, la más importante de las cuales es la coalición Izquierda Unida, hegemonizada por el stalinista PCP (dirige la CGTP y la ANP) y el nacionalista de Izquierda Partido de Unificación Mariateguista (PUM). En un país donde cualquier conquista parcial es arrebatada por la burguesía con la otra mano en pocas semanas, la Izquierda Unida ha engrillado al movimiento popular detrás de. la perspectiva adormecedora de las elecciones que están previstas para 1990. Después del "paquetazo” el secretario del PCP Insiste en que la estrategia es "avanzar de tal manara (sic) que afrontemos correctamente las enormes perspectivas de ganar las elecciones del 90” (“El Popular”, ya citado). Esto significa tomar sólo aquellas medidas de lucha aisladas y parciales que eviten, de un lado, la completa ruptura de las masas con esta izquierda impotente y, del otro lado, el surgimiento de una situación revolucionaria. Los paros generales han sido dosificados cuidadosamente a razón de uno cada 6 meses sin ninguna perspectiva política con el añadido de que cada gremio debe arreglarse por su cuenta sin ningún tipo de centralización. El “paquetazo" no fue respondido hasta ahora con ninguna medida de conjunto, mientras que sectores de pobladores desesperados por las nuevas medidas se han lanzado a la calle donde fueron reprimidos violentamente por la policía (Clarín, 23/9). La IU está colocada enteramente en el campo democratizante y por lo tanto necesita evitar que el fracaso del gobierno se transforme en colapso de manera de salvar el ilusorio proceso electoral del 90. El paro de julio fue realizado específicamente “en defensa de la democracia”. La negativa a tomar una iniciativa centralizada de lucha contra el ‘paquetazo”, que lleva inevitablemente a un choque con la "democracia fondomonetarista”, es coherente con esta estrategia. El principal líder de la IU, el intendente de Lima, Barrantes (presunto candidato presidencial para el 90), es un vulgar cómplice de la matanza perpetrada por las tropas en la cárcel de Urna nace tres años que costó la vida de centenares de guerrilleros presos. Como “hombre del sistema” fue advertido previamente de la operación, pero guardó en secreto el anticipo como un verdadero hombre de Estado. El empantanamiento de la IU ha llevado naturalmente a una seria crisis al PUM, que se debate entre quienes quieren llevarlo al electoralismo más crudo y quienes se resisten parcialmente a ello, con el único señalamiento de que "se debe poner énfasis en los factores de poder popular que serían la garantía de un gobierno de Izquierda Unida”. Es decir, que pretenden confiar la estrategia electoralista con consignas radicales. Sendero Luminoso Las guerrillas maoístas, que pretendieron ser nada menos que el pueblo en armas, se han visto objetivamente marginadas de la explosiva situación política peruana. Como lo reconoció recientemente su máximo líder, Guzmán, en un reportaje en El Diario (vocero oficioso de Sendero Luminoso), sus "bases siguen siendo estrechas... la mayoría de nuestros militantes son campesinos una de nuestras limitaciones es un número insuficiente de obreros”. Esto ocurre cuando el movimiento proletario y sindical es el protagonista indiscutiblemente de la oposición activa al régimen nacionalista en descomposición. La “guerra prolongada” del “campo a la ciudad” ha quedado impugnada. El gobierno se ha lanzado a apoyar la represión con un monstruoso cuerpo legal, so pretexto de la guerrilla. En su reciente discurso ante el Parlamento el 28 de julio, Alan García anunció una serie de leyes que acentúan la naturaleza policial del Estado. García también defendió la militarización de amplios sectores de la Sierra: 30 provincias sobre las 180 que tiene el país son hoy zonas bajo control militar, en las cuales crece el número de “desaparecidos". La política “antiterrorista” de García ya ha dado nacimiento a la versión peruana de la triple A argentina, el llamado "comando Rodrigo Franco", que asesinó recientemente a un abogado defensor de presos políticos guerrilleros. Rodrigazo y Triple A son una mezcla bien conocida por nosotros y caracterizan a un gobierno nacionalista en completa bancarrota que busca desesperadamente llevar a cabo el programa político y económico del gran capital En caso de fracasar ya conocemos como sigue la película, se abriría el camino para un golpe militar. Los mandelianos peruanos, entre quienes se cuenta Hugo Blanco (Imprecor, 5/9), deducen de esta extremada polarización política que (atarea de la hora sería evitar a toda costa un golpe a lo Videla, sin reparar en que antes de dar el golpe la tarea de la burguesía y del gobierno nacionalista (con la colaboración de la IU) es paralizar y desmoralizar al movimiento obrero. Blanco no tiene otra línea que “evitar el golpe”, lo que es una adaptación pasiva al electoralismo de la IU que enchaleca ciegamente al proletariado. ¡Lo que está planteado en Perú es la lucha por el poder —sobra esta Blanco no dice una sola palabra. Perspectivas Como ya dijimos la situación es todo lo revolucionaria que puede ser con las direcciones democratizantes que están al frente del movimiento obrero. Las masas necesitan, por el contrario, salir del letargo electorero y plantearse firmemente como alternativa revolucionaria frente a la catástrofe que amenaza al Perú. Un golpe no está aun a la orden del día. Alan García está buscando, mediante un acuerdo con el FMI, estabilizar la situación económica, aunque sea en forma precaria. Las encuestas le dan un 4% de apoyo, y ante esto Alan estuvo a punto de renunciar. Pero la burguesía necesita su continuidad. Vargas Llosa lo ha redamado desesperadamente desde la derecha Según la prensa norteamericana, la derecha está muy por atrás de la IU en las encuestas populares, es decir, que la situación va hada la izquierda en medio de una situación de catástrofe. En estas circunstancias hay que lanzar las consignas motoras que lleven a las masas a una lucha decisiva. La huelga con ocupación de empresas, minas, bancos y poblaciones es, según toda la experiencia del movimiento obrero internacional, la línea fundamental de desarrollo. El control obrero y la elección de comités de empresa marcan la vía al doble poder, a los consejos obreros, En el curso de esta lucha está planteado el armamento del proletariado. La cuestión es saber si la izquierda que está fuera de la IU y el ala izquierda de ésta son capaces de unirse detrás de esta plataforma. La posibilidad de que la Asamblea Nacional Popular se transforme en soviet es remota, dada la naturaleza de sus direcciones y de su aparato. Las ilusiones que una parte de la izquierda revolucionaria tiene en esta posibilidad es mortal Lo que es necesario son las Asambleas populares por lugar de trabajo y por poblaciones y su coordinación. Si la situación revolucionaria se disipa, ello se hará acosta de las masas.

28 de septiembre de 1988
Haití: el ejército, la última estructura social

Tras el golpe militar del sábado 17 una impresionante ola de motines de soldados y suboficiales recorrió la estructura de las fuerzas armadas. Decenas de jefes y oficiales vinculados al duvalierismo y a los “tontone-macoutes" (“grupos de tareas” haitianos) fueron destituidos por asambleas y comités de soldados y suboficiales. “La estructura de los tontons-macoutes, montada hace 26 artos y que resistió a la propia calda do la dinastía Duvaller, fue destruida en pocas horas, junto a los militares ligados al antiguo régimen; siendo reemplazados por oficiales elegidos por los soldados" (Jornal do Brasil, 22/9). “La tropa sacó do sus cargos a 60 oficiales” informaba Clarín, 23/9. En la volteada cayeron el comandante de la marina y de la fuerza aérea, así como los jefes del regimiento de elite, los Leopardos. Le Monde habla de un “movimiento de los 'sin galones' que está destituyendo y sustituyendo prácticamente a toda la jerarquía de las fuerzas armadas haitianas” (cit. en u do B, Ídem). El nuevo presidente, general Avril, criado en las entrañas del duvalierismo y que hasta el sábado era ayudante del anterior tefe de gobierno, general Namphy, fue desbordado por el movimiento de la tropa y tuvo que convalidar los cambios en la cúpula castrense. En todas las reuniones importantes y ceremonias oficiales aparece acompañado por el sargento Joseph Hebreux, de 27 artos, verdadero líder de las tropas amotinadas. Según Clarín (23/9) hay un “virtual cogobierno de Avril y de los consejos de soldados". Derrumbe de la “transición" La revuelta terminó de derrumbar la trabajosa “transición" hacia un “duvalierismo sin Duvalier" que intentaban llevar adelante las fuerzas armadas desde que un movimiento popular derrocó a la dinastía Duvalier en febrero de 1986. La “transición” pretendía recubrir de una fachada seudoconstitudonal la preservación de la estructura social heredada del duvalierismo y por sobre todo al corazón del régimen, los “tontons-macoutes”, Esta “transición" contaba naturalmente con el auspicio del imperialismo yanqui, pero fue sufriendo numerosos tropiezos. A mediados de 1987, la Junta Militar, entonces presidida por el mismo Namphy, derrocado hace unos días, enfrentó un virtual levantamiento popular, que incluyó una huelga general declarada por la CATH (central autónoma de trabajadores de Haití), la que duró varias semanas, mientras se levantaban barricadas en las principales ciudades con decenas de muertos y centenares de heridos. La huelga había sido declarada en protesta contra la política fondomonetarista de Namphy y su pretensión de digitar el proceso “electoral”. Una enorme concentración recorrió entonces la capital haitiana redamando la caída de la Junta Militar, mientras la descomposición del régimen era evidente al punto que el diario, inglés The Guardian alertaba sobre el peligro de que “las fuerzas armadas están a punto de quebrarse” (7/7/87, citado en PO N8 191, 22J1K1 “La situación revolucionaria en Haití"). Desde entonces el régimen apeló para sobrevivir al incremento de la represión. Las elecciones de noviembre de 1987 fueron interrumpidas por una descomunal matanza perpetrada el día del comido por los “tontons-macoutes". En nuevas elecciones amañadas, “triunfó” el candidato derechista Leslie Manigat pero no llegó a gobernar tres meses y fue desplazado por el general Namphy. La polarización política se incrementó. El 11 de setiembre, en una acción que fue detonante de la rebelión, los “tontons-macoutes" llevaron a cabo una feroz matanza en una iglesia de la capital donde se habían reunido miles de opositores, y luego le prendieron fuego. Guerra Civil La quiebra de la estructura de las fuerzas armadas dio rienda suelta a las tendencias profundas de las masas a liquidar de una vez por todas a los odiados “grupos de tareas”. “Haitianos enardecidos atacaron a miembros de los temidos tontons- macoutes en varios puntos del país. Hubo linchamientos de esos elementos el miércoles en Cabo Haitiano y en Puerto Príncipe y saqueo de sus casas y las de sus allegados” (Clarín, 23/9). “Un Integrante de los tontons-macoutes fue rociado con gasolina y prendido fuego” (La Nueva Provincia, 22/9). Página 12, (del 21/9) informa, por su parte, que “soldados rasos mataron a balazos al tontón macoute Henri Toussaint quien había tenido participación en la represión a una manifestación pacífica de mujeres en Julio de 1987 y eliminó personalmente a una de ellas”. Esta tendencia de las masas contrasta con la conducta benevolente seguida por los jefes de las tropas amotinadas con los oficiales destituidos, los que no sólo no son ejecutados sino ni siquiera detenidos. En una reciente reunión de dirigentes afines al movimiento se escuchó denunciar que “lo único que hicieron fue perseguir a los peces más chicos y dejar sueltos a los más grandes” (Clarín, 26/9). También se señaló en dicha reunión que “nadie molestó al líder máximo de los tontons-macoutes, el ex-coronel duvalierista Claude Raymond ni al derrocado alcaide de Puerto Príncipe Frank Romain (a quien se sindica como responsable de la matanza del 11/9), otro ex oficial duvallerista" (Ídem). Está planteada crudamente el espectro de la guerra civil. “El peligro de un “contrataque” por parte de militares leales al derrocado Namphy o de los numerosos terroristas civiles que continúan armados (es Inminente)” ... “Uno que ha sobrevivido al levantamiento es el coronel Jean- Claude Paul, comandante del brutal y temido batallón Dessalines, de 700 hombres, única unidad Importante del ejército cuyos soldados no se amotinaron" (ídem). Las limitaciones de un movimiento restringido a la suboficialidad son naturalmente profundas. El uniformado, por bajo que sea su rango, es incapaz de una acción autónoma de las clases. Debe expresar forzosamente la estructura social imperante o levantarse contra ella, pero en esta última alternativa estarían siguiendo la política de los explotados. Los suboficiales haitianos declararon que se proponen restablecer la democracia, eliminar la corrupción y depurar a las fuerzas armadas y policiales, con lo que no hacen más que repetir los lugares comunes del democratismo. No plantean el armamento del pueblo, y esto demuestra que continúan encerrados en el programa del Estado oficial. El cumplimiento de un programa democrático elemental es inviable sin la participación activa de las masas populares y éstas no se limitarán a los reclamos democráticos, máxime en un país que ostenta el récord de pobreza del continente y en el que la dieta está por debajo de la mayoría de los países africanos. El imperialismo está inquieto no por los generales sino por restablecer una cadena de mandos en las fuerzas armadas. No por los militares, sino por el ejército. “Esperamos para ver si Avril puede controlar el ejército, declaró un preocupado diplomático europeo” informa el Washington Post (22/9), que agregó “La única fuerza organizada en el país es el ejército. SI se quiebra, no queda nada”. El pueblo no sólo ha comenzado a ejecutar a tos “grupos de tareas". También emprendió la depuración de tos agentes duvalieristas a cargo de las empresas. “Administradores civiles han sido destituidos por sus subalternos en las compartías estatales de servicios, luego de acusarlos de duvalieristas” (Clarín, 23/9). Los cables informaban, por su parte, que "los trabajadores de la empresa nacional de electricidad, de los puertos y molineras se unieron a la rebelión, declarando una huelga para que renuncien los gerentes nombrados por el gobierno” (21/9). Este es el porvenir del movimiento. La liquidación de la contrarrevolución, el armamento popular, el control obrero y el surgimiento de organizaciones sovietistas están planteadas como tareas inmediatas en el país más atrasado del continente.

28 de septiembre de 1988
Con los empleados públicos se acabaron los cuentos

Cerca de mil empleados y obreros de la Administración Pública, afiliados a APAP, se movilizaron el lunes 26, abandonando sus tareas a las 10 de la mañana para entregar un petitorio en la Casa de Gobierno. En el petitorio se solicitaba un mínimo de bolsillo para la categoría 10 (la menor) de ₳ 4.890; un reajuste mensual de un 5% por encima de la inflación hasta llegar al 100 % en marzo del 89; y el control del gremio sobre la confección de la nómina salarial. El gremio protagonizó hace dos meses una semana completa de huelga general, que culminó con un levantamiento muy confuso basado en supuestos compromisos de aumentos salariales por parte del gobierno, que fueron pura mentira de la burocracia de APAP. Por eso, se aprobó en asamblea un plan de lucha que comenzó con la movilización del lunes. Durante esta semana se tendrá que realizar una nueva Asamblea después de conocida la respuesta oficial, que tiene que darse en 48 horas. Las distintas corrientes de izquierda que militan en el gremio (PO, PC, PTS e independientes) se han unido para impulsar el plan de lucha y conformar una agrupación clasista y combativa. En estos días continuará el debate iniciado entre los partidos de izquierda sobre la necesidad del Frente.

28 de septiembre de 1988
¡Basta de chuleadas!

El 30 de setiembre se realizarán elecciones en el sindicato de los Municipales de Avellaneda. De las tres listas que se presentan, dos responden a distintos bloques de la burocracia. La Verde, actual dirección, al Cholo García, vinculada a los 25. La Blanca, a la patota de Izzeta, que controla la Federación y que está vinculada a los 15. Frente a ellas se presenta por primera vez, la Naranja, que nuclea alrededor de la CI del Hospital Wilde al activismo antiburocrático. La naranja propugna un programa de lucha por el salario y las reivindicaciones. La dirección del Cholo ha llevado al Sindicato al más completo colaboracionismo con la Intendencia radical, integrando con Sagol una “comisión de salarios" que aprueba, al margen de toda consulta al gremio, los “ajustes” que “permite” el presupuesto. El salario de los municipales se ha reducido a ₳ 1.500.- El Cholo, actual concejal justicialista, implementa esta masacre del salario anulando toda forma de soberanía de los trabajadores. Desde hace un año no convoca a Asamblea, y desde hace seis meses no reúne al Plenario de delegados. La Naranja levanta en su programa la soberanía de las asambleas, la independencia sindical del Estado y la Asamblea General y el plan de lucha por el salario y todas las reivindicaciones abandonadas.

28 de septiembre de 1988
“El Frente opositor tiene que asumir sus responsabilidades”

El paro de 24 horas convocado por Foetra y el resto de gremios de Entel fue aplastante, le sigue ahora un trabajo a reglamento que se cumple masivamente. La empresa se había comprometido un mes atrás a discutir un reajuste salarial y el pago de la deuda, pero no pasó nada. Pera ésta no es la única razón del conflicto. El guillanismo ha sacado de buenas a primeras estas medidas como un intento de evitar la disgregación de su propia base. El movimiento de lucha tiene la “marca en el orillo” de otras tantas medidas inconsultamente lanzadas e inconsultamente le- yantadas ante la menor migaja. La decisión de pararse conoció por tos diarios, no hubo asambleas previas, la única instancia orgánica fue una reunión de apuro de los delegados generales—uno por edificio—que se reunió el sábado previo al paro. Tampoco hay plan de lucha si portal se entienden objetivos claros —no hay reclamo salarial preciso, no se plantea el pago incondicional de una deuda que se arrastra desde el 84. En esta emergencia, Guillán ha actuado con el mayor sigilo, lo que se explica por el temor del burócrata a un desborde de la base. La oposición está empantanada... En la seccional Buenos Aires de Foetra una decena de agrupaciones han constituido un frente opositor al guillanismo, que fue activo protagonista de la asamblea frustrada en la Federación de Box. En este frente actúan peronistas renovadores, de base, comunistas, junto al Mas y a la lista Celeste y blanca—de las 62. Pero la cúpula de esta oposición que se proclama partidaria de “echar a Guillán”, le teme a sus propias palabras. Desde la asamblea de la Federación de Box que no pudo elegir la Junta electoral pues Guillán, en minoría llamó en su socorro a Tonelli, esta oposición está paralizada. Desde aquella asamblea, en la que llamó a “calmar los ánimos” y optar por lo “legal” cuando los activistas querían ocupar el sindicato, no ha planteado nada. En lugar de luchar por la autoconvocatoria a una asamblea general la oposición ha resuelto “un petitorio en defensa de Entel para ser entregado a todos los bloques de ambas cámaras legislativas” y un acto contra la entrega y asambleas en los edificios y plenarios de delegados y activistas “cuando se anuncie la firma del pre-contrato con la Telefónica de España”. Estos no son más que “juegos de cintura en el momento en que los ojos de gran parte de la base del gremio miran hacia este frente opositor. …es necesaria una orientación La base de la oposición constituye el 90 % del activismo antiburocrático que se nuclea en FOETRA Buenos Aires. Es allí donde se está procesando la experiencia y maduración de los trabajadores peronistas que han roto con el guillanismo, que encuentra un freno en los “guillanistas sin Guillán" que están a la cabeza del frente opositor y que necesita una orientación. Esta orientación es sencilla. Autoconvocatoria a Asamblea para designar la Junta Electoral Plan de lucha por ₳ 3.500.- para el cuadro 4 con indexación mensual Apertura de los libros y registros de Entel y control obrero Ocupación de Entel y huelga general contra el convenio con la Española o quien sea...

28 de septiembre de 1988
La gran batalla electoral en Tribuna Docente
Redacción

Al momento de escribir estas líneas, se realizan las elecciones en el Suteba, en las que se vota el consejo ejecutivo provincial, los delegados al Congreso de Ctera y de Suteba y las comisiones ejecutivas seccionales. La agrupación clasista TRIBUNA DOCENTE Lista Marrón participa e impulsa los frentes antiburocráticos contra el oficialismo celeste formados en La Matanza (lista Naranja -Marrón), Morón (Naranja-Marrón), Moreno (Naranja-Marrón), San Martín (Naranja-Marrón), Florencio Varela (Violeta), Berazategui (Violeta) y La Plata (Naranja y Marrón). Esta ha sido la oportunidad de una vigorosa campaña que ha multiplicado las relaciones e influencia de Tribuna; no sólo en estos distritos. Una de las intervenciones más enérgicas le ha correspondido a la Naranja-Marrón de La Plata, cuya candidata a secretaria general es AMELIA GARCIA, delegada de la escuela 516 y dirigente de Tribuna. Estas son sus respuestas a Prensa Obrera. PO: ¿Cuál es el panorama electoral en la seccional? Amelia: Se presentan la Celeste, que impulsan Garcetti y Mary Sánchez; la Blanca, que es el color de “compromiso", frente del PC y otras corrientes y actual dirección de la seccional; y nuestro frente antiburocrático Naranja-Marrón. PO: ¿Cual es son las tendencias que se observan en la base docente? Amelia: El vaciamiento provocado en CTERA por la actual JE, carnereaje a las huelgas genuinas del interior, paros “truchos" y reformas totalitarias al estatuto han generado un profundo rechazo entre I los docentes contra la celeste y el marisanchismo. Por eso. para estas elecciones, han tenido que recurrir al fraude encubierto. Han afiliado a todos los maestros justicialistas de otros distritos que, fruto de tos “pases técnicos” hoy están agrupados en el Ministerio de Educación del gobierno cafierista. De esta manera se han asegurado una votación que les per-mita salva el “honor” en nuestra seccional. En síntesis, en ADU-SUTEBA La Plata, la Celeste ya perdió. El voto de los docentes será masivamente contra la parálisis de CTERA, contra la reforma a tos estaturas de CTERA, contra la burocracia celeste que intenta destruir nuestro gremio. PO: ¿"Compromiso" no aparece como el “mal menor” frente a la Celeste en estas elecciones? Amelia: Es lo que están intentando, presentándose a sí mismo como aposición “antiburocrática y combativa” frente al “cuco" celeste. Pero aquí no hay “mal menor”. Sobre Compromiso pesa la responsabilidad de haberse opuesto, en la histórica asamblea del 8 de abril pasado (en el anfiteatro de Física, donde hubo más de 1.000 compañeros) a la moción de TRIBUNA DOCENTE que reclamaba un pronunciamiento de nuestra seccional contra toda decisión inconsulta de la JE de CTERA sobre el tema de la conciliación obligatoria Así colaboraron con Garcetti para dejarle las manos libres para que éste consumara la traición pactada con Cafiero y Alfonsín. Esto quedó claro cuando luego “Compromiso" avaló y apoyó explícitamente la aceptación de este ultimátum legal. “Compromiso” no quiere echar a la burocracia celeste de la conducción del Suteba. Lo único que les importa es no perder ellos el “aparato” seccional. “Compromiso” va adquiriendo un carácter cada vez más acusado de burocracia local. PO: ¿Como está planteada la situación en el resto de los distritos y en la provincia? Amelia: Tribuna Docente luchó denodadamente por la conformación de un frente único antiburocrático en todos los niveles. Hemos constituido listas junto a Alternativa (Mas), delegados y activistas independientes en siete distritos. A nivel provincial este frente no se ha podido concretar uno, debido a la subordinación del PC ante la Celeste, (en nombre de un rescate del “contenido combativo del peronismo” que es la manera de presentar su maridaje con la burocracia). Dos, porque el Mas pretendió regimentar a toda la oposición bajo su sello partidario. Dimos la batalla para oficializar la lista Marrón, ante la quiebra del frente provincial, pero la Junta Electoral de la burocracia nos impugnó violando sus ya restrictivos estatutos. Para Tribuna estas elecciones son un terreno ganado, porque han servido para desarrollar una agrupación clasista en el gremio, la única apuesta con futuro en el Suteba.

28 de septiembre de 1988
Convocar al Parlamento Obrero para declarar la huelga general

Córdoba ha sido escenario de decenas de movilizaciones en los dos últimos meses. Los municipales llevan ya seis semanas con un plan de lucha que prácticamente ha paralizado el municipio. Los empleados públicos están cumpliendo un nuevo plan de lucha. Los no docentes y los gráficos se han sumado a la protesta callejera. Médicos, ama: de casa, vecinos, trabajadores de OSN, Correos, Luz y Fuerza, desfilaron por las calles céntricas y de los barrios por redamos salariales, por la vivienda, contra los tarifazos, etc... Existe como se ve una gran convulsión en las masas cordobesas. Los capitalistas están preocupados, pero no encuentran la forma de terminar con la protesta callejera y temen que adquiera un verdadero carácter de conjunto. El intendente Mestre ha fracasado una y otra vez en liquidar la huelga municipal; sacó un decreto ilegalizándola, pero los municipales profundizaron la huelga. Amenazó con contratar personal y los piquetes obreros se lo impidieron. Se jugó al desgaste y al aislamiento, pero lejos de esto, los trabajadores; se han cohesionado y las bases de los gremios estatales la toman como ejemplo para salir también a la lucha. El PJ junto a la DC, el MID y otros partidos plantearon 48 horas antes del paro del 9 una “tregua social” por 180 días que partía justamente de que los trabajadores aceptaran la desindexación salarial, y, obviamente, el levantamiento de las huelgas. Incapaces de disciplinar el movimiento, los partidos de la propuesta de “tregua social" han pedido la intervención del gobernador Angeloz en el conflicto de los municipales, pero ahora con la adhesión del PC, el MTP y el Fral. La burocracia sindical está dividida en dos cegetés; sin embargo, ha mantenido una política similar. El sector de Correa (ortodoxo) se ha llamado a silencio. La CGT de Salusso (Lima), donde están la mayor parte de los gremios en conflicto, había sido signataria del pedido de tregua social. Coherente con esta línea se mantuvo con posterioridad en una gran parálisis. Se remite a hacer estériles declaraciones de apoyo, pero el lunes 25 un plenario de la CGT Lima sólo atinó a declarar el estado de “alerta”. El martes 26, sin embargo, la CGT de Salusso tuvo que largar un paro activo de 14 horas para el 5 de octubre. La dirección del Sindicato de Municipales (SUOEM) ha lanzado un petitorio para reclamar un referéndum que revoque al intendente Mestre (odiado por todos los trabajadores de la ciudad). Se basa para esto en un artículo de la Constitución Provincial que contempla la posibilidad de esa iniciativa si reúne 40.000 firmas. Este petitorio desplaza el eje de la lucha, que es la extensión de la huelga y la lucha por la huelga indefinida de estatales y del movimiento obrero de Córdoba. La concreción del referéndum depende de un conjunto de maniobras parlamentarias que se alargarán en el tiempo. Abrir una ilusión constitucional cuando hay que buscar el camino de la acción decisiva de las masas, es un grave error. El paro del 5 es un reclamo de las bases, cero aún en estas circunstancias es una maniobra de la burocracia para terminar con las luchas. “Si esto no da resultado habrá que buscar un compromiso” no dejará de decir la burocracia de la “tregua social”. Por eso es tan importante la orientación de estas luchas. Creemos que en Córdoba hay que convocar a un gran Parlamento de los trabajadores que sea naturalmente ejecutivo, y con esto nos referimos a un Congreso de Delegados de empresas de todas las ciudades. Este parlamento ejecutivo deberá llamar a la huelga indefinida, organizar su desarrollo y provocar la capitulación del gobierno.

28 de septiembre de 1988
¿Coordinadora de Jubilados o Coordinadora Radical?

El gobierno acaba de decretar la “normalización” del PAMI. De esta manera el nuevo directorio estará integrado por seis representantes del Estado (incluido su presidente), por cuatro de las organizaciones de jubilados y por dos de la CGT. Esto quiere decir que, a pesar de los cambios, el PAMI seguirá firmemente en manos del gobierno. Los representantes de los jubilados y la CGT serán rehenes políticos de la mayoría oficialista, con la que deberán obligadamente colaborar. El dinero del PAMI es de los trabajadores, pero su manejo continuará siendo orientado por el Estado capitalista. La “normalización” llega después de doce arios de intervención, en los cuales el PAMI fue llevado a una situación de completa bancarrota. La “solución” que encontró el gobierno para paliar la crisis fue un aumento de los aportes de los trabajadores, activos y pasivos, superior a los 200 millones de dólares al año. La integración minoritaria de los representantes de los jubilados y de la burocracia sindical a la dirección del PAMI significa la renuncia a que éste sea dirigido por sus verdaderos dueños —los trabajadores y jubilados—y también el completo blanqueo de los robos y estafas que se produjeron hasta hoy. Es también la aprobación a la exacción reciente al bolsillo de los trabaja-dores y jubilados. Hipocresía presidencial La “normalización” fue celebrada como un “festival”, donde Alfonsín ocupó el centro del escenario. “Era necesario —dijo Alfonsín— revolucionar el sistema provisional. Se logró una ley que hace esa revolución, que busca cambios absolutos, diferentes en la financiación del sistema jubilatorio". En un hombre que se ha destacado por atacar todo tipo de propuesta revolucionaria y por mofarse de los cambios “absolutos”, estas palabras tienen su magia. En realidad, la "revolución" de Alfonsín es contrarrevolución, pues significa financiar al PAMI con el exclusivo aporte de los trabajadores y de los consumidores. Las ganancias capitalistas tienen un destino menos "solidario”. A Alfonsín no se le movió una pestaña cuando recordó “los esfuerzos realizados desde el gobierno para mejorar la situación de los jubilados”. Ciertamente, pasar a una jubilación mínima de ₳ 1.175 que no cubre una cuarta parte de la canasta familiar, debe haberle costado la gota gorda. La traición de la Mesa Coordinadora A cambio del “puestito” en el PAMI, los dirigentes de la Mesa Coordinadora apoyaron enteramente y sin reservas la enorme patraña gubernamental. Cuando Estrella Monteverde —presidente de la Mesa—se abrazó con Alfonsín, estaba metiéndose en el bolsillo el reclamo de la Mesa de un haber mínimo y único de ₳ 3.175 para setiembre. Aceptaba además el desconocimiento por el Estado de las deudas por la “emergencia provisional”. “No tenemos que permitir que la obra social salga de nuestras manos” declaró Monteverde, perdiendo la noción de sus propias extremidades superiores. “Nuestras manos” en este caso son las del gobierno, y “no perderlas" significa respaldarlo en las elecciones nacionales. Entusiasmada con su nuevo puesto, Monteverde se esperanzó con la “vigencia de la democracia para siempre". Esta expresión netamente oficialista, olvida que “democracia” es el sinónimo del reconocimiento general de las deudas con la banca extranjera y la “patria financiera". Los dirigentes de la Mesa Coordinadora se han portado más dócilmente con el gobierno del FMI que la Sociedad Rural y la Unión Industrial.

28 de septiembre de 1988
A los Trabajadores
Redacción

La clase obrera argentina se encuentra políticamente maniatada por partidos y caudillos que no corresponden a sus intereses históricos sino a los de la caduca burguesía argentina. Esta es la razón fundamental por la que sus profundas luchas reivindicativas terminan siendo bloqueadas en lugar de abrir un nuevo político nuevo al país. Todo el decrépito Estado nacional encuentra en esta Impasse de los explotados el mecanismo de su sobrevivencia. Por eso se empeña ahora con tanta perfidia en recrear un cuadro de “polarización” entre el radicalismo y Menem, que convierte a este último en una especie de salvador nacional para las masas desesperadas. Se plantea, entonces, la necesidad de una lucha política tenaz y despiadada para emancipar a los trabajadores de esta monstruosa pairada de la burguesía y del Imperialismo. El “sujeto" que puede emprender esta tarea es la vanguardia obrera que a golpes y con extremas dificultades se ha desarrollado en los últimos años. Por eso el Partido Obrero plantea un frente de Izquierda, que sirva para unifícala esta vanguardia con una plataforma políticamente Independiente del nacionalismo y del democratismo de contenido burgués. Es necesario explotar el agotamiento de la experiencia democratizante Iniciada en 1983, que no es la del gobierno radical sino la del conjunto del régimen político democratizante. Para impulsar el frente de Izquierda el PO se ha dirigido, oficialmente, a los partidos de Izquierda, pero es Indudable que tiene que apoyar este planteo coa una campada política, tas limitaciones para formar ese frente son evidentes, desde el momento que la “ideología oficiar de la Izquierda sigue siendo democratizante y etapista, revelando así su dependencia aún no superada con relación a fo sociedad capitalista, la campaña del PO consiste en el lanzamiento de un “petitorio” a ser firmado por los trabajadores y los jóvenes y por los militantes políticos y activistas sindicales. Es necesario que la tendencia Incipiente de muchos trabajadores hacia una política Independiente sea fecundada mediante la acción política, la experiencia fracasada del frentismo democratizante que se pretendió inaugurar en 1985 y remedar torpemente en 1387, ha enseñado que la lucha por un frente revolucionario tiene que ser abordada en términos de una campaña Integral. Sería un crimen político permitir que se encolumne a la Izquierda y a la vanguardia de los trabajadores detrás de aparatos puramente electoreros. El frente de izquierda es otra cosa: es la estructuración política de esa vanguardia detrás de un programa que señale la estrategia elemental de los explotados de una nación sometida y oprimida como Argentina. En la huella de la campaña por este “petitorio”, el PO realizará Igualmente una campaña de asambleas, que sirvan para elaborar resoluciones políticas y de acción, y un congreso de representantes de esas asambleas. Es necesario explotar con toda tenacidad las tempranas señales que Menem está dando de su compromiso con los monopolios y su pacto de freno del movimiento obrero, y el rápido eclipse de los aventureros pequeño-burgueses que quisieron confiscaren beneficio propio, con maniobras y abundante publicidad, la dura lucha del activismo en los últimos años, en el fracasado intento de un frente centro-izquierdista. La experiencia ha servido para desenmascarar el contenido político contrarrevolucionario de las alianzas bajo la dirección de estos políticos pequeño-burgueses. Compañeros: En Argentina los que viven de su trabajo no tienen ninguna perspectiva. Cuando en una sociedad ocurre una cosa semejante, ello significa que la organización social de ese país se encuentra completamente agotada y que sólo sobrevive organizando el desgaste físico y moral de sus trabajadores. Para los explotados se plantea entonces una lucha mortal por la sobrevivencia y la necesidad de terminar con este sistema de explotación. En el país del trigo el consumo de pan ha caído en un 50% en el último año. Esto lo informa la Asociación de patrones de panadería. Claro que la oligarquía triguera aumentó sus ganancias por diez. ¿Pero la caída de un consumo como el del pan o el de la leche no testimonia la profunda Indigencia que los dueños de los bancos, de las empresas y del Estado han provocado en el pueblo argentino? El salario de un trabajador no especializado no cubre el costo mensual de la alimentación. El de uno especializado se encuentra por encima de esto, pero m uy por debajo del costo del conjunto de la canasta familiar. Esto lo dice el instituto de Estadística Oficial. ¿No gráfica esto la situación sin salida del 99.99% de los argentinos que viven de su trabajo? El jubilado o la empleada doméstica cobrarán, roción en octubre y hasta fin de ario, un salario (¿se lo puede llamar así?) de ₳ 1300. ¿De quién es la responsabilidad de esta situación? De los acreedores imperialistas que se cobran la deuda externa usuraria; de los banqueros de la "patria financiera” nacional; de los aún más "nacionales’ capitanes de la industria; es decir de los capitalistas y explotadores de todos los colores. Pero no sólo de ellos. Estos “chupasangres” gobiernan, como la dice la Constitución, "por medio de sus representantes”. El presidente, los gobernadores, los parlamentarios, los jueces y naturalmente los militares. Pero junto asilos están los curas y los burócratas sindicales. Han sido precisamente estos últimos quienes acaban de firmar con el gobierno el salario mínimo de ₳ 1300. Ningún régimen puede gobernar sin una corrompida corto de "cipayos". Semejante catástrofe histórica les plantea a los trabajadores una encrucijada también histórica. No es posible seguir transitando por el camino que ofrecen los representantes de este sistema acabado. El capitalismo no deja lugar a las salidas Individuales basadas en el esfuerzo propio, ni tampoco le da posibilidades de salida a los políticos que defienden al capitalismo. Aunque se llamen Cafiero o Menem. Estos, en función de gobernadores, han mostrado sobradamente estas limitaciones. El riojano ya no habla de "salariazo”, no ya para hoy sino tampoco para mañana. Ahora pide dos arios do tiempo desde fines de 1969. Entretanto ya está pactando con los grandes monopolios. NO nos engañemos con la polarización entre Angeloz y Menem. Está expresamente armada para que los trabajadores no busquen su salida fuera de los políticos patronales y de su sistema. Ponen cara de perros en la televisión, pero luego discuten por las noches la 'co-gobernabilidad’ entre “buffets fríos" y vinos de calidad. Ninguna nación puede ser contenida en los marcos asfixiantes de un sistema sin esperanza. Las incesantes luchas obreras de estos años demuestran que hay voluntad imperiosa para salir de esta miseria. La columna vertebral de los trabajadores está demasiado bien erguida para curvarse ante un atropello que no tiene límites ni futuro. EL PARTIDO OBRERO destaca a fondo esta situación y llama a sacar de ella todas las conclusiones. Necesitamos una nueva herramienta política de acción. Necesitamos un FRENTE de los luchadores y de los activistas que plantee una perspectiva de oposición y lucha para los explotados y ofrezca una alternativa a esta nación oprimida. El PARTIDO OBRERO aboga por un FRENTE de los partidos de izquierda que nuclean a estos luchadores y de todas las agrupaciones combativas de los sindicatos y de la juventud. Un FRENTE DE LUCHA que oriente todo el combate natural de nuestro pueblo hacia su única alternativa: el gobierno de los trabajadores, de los explotados, de los de abajo. Que abra bs ojos de la mayoría nacional sobre la hipocresía de la política oficial en todas sus variantes; que rescate a bs sindicatos usurpados por una burocracia corrompida; que oponga al presente Estado del imperialismo y la burguesía un Estado Independiente, de los trabajadores; que termine con la división antinacional de América Latina y la una en una poderosa federación de naciones libres. Llamamos a todos los trabajadores, jóvenes y hombres libres de nuestro país a impulsar una campaña por un FRENTE DE IZQUIERDA, que discuta en asambleas y congresos un programa de lucha hada la emancipación nacional y social y que se dé una organización unitaria con relación a todos los combates que el pueblo argentino tiene a la orden del día. Petitorio 1. Los abajo firmantes somos trabajadores de la industria o del campo, manuales o Intelectuales, activistas sindicales o militantes políticos que entendemos necesario que los explotados y oprimidos de Argentina se organicen en una alternativa política propia e independiente, que luche por la emancipación nacional y social La experiencia histórica ha demostrado que bs políticos y los partidos que representan a la clase patronal, por más populares que hayan intentado ser o que lo hayan efectivamente sido, han sido incapaces de luchar por la independencia nacional y por los intereses históricos de las masas. El completo agotamiento de la experiencia iniciada en 1983 se manifiesta en la imparable entregado la soberanía nacional y en el despiadado empobrecimiento de los trabajadores, pero también en la completa nulidad de las instituciones políticas constitucionales, en especial el parlamento, que han asistido impotentes o cómplices al saqueo económico del país y del pueblo a la “obediencia debida”, a las imposiciones del imperialismo o de los “capitanes” de la industria, del agro, de la banca y de las fuerzas armadas, columna vertebral de la dictadura militar. La clase patronal ha fracasado en su pretensión de implantar un régimen democrático. Este fracaso histórico compromete por igual a bs Alfonsín, Menem, Angeloz, Cafiero, Alende o Molinas, poique todos ellos son defensores históricos del presente régimen político y social de explotación. La vanguardia de la clase obrera y del pueblo explotado tiene planteada la tarea de superar políticamente a la dase explotadora mediante la organización política independiente de los trabajadores. 2. Llamamos en consecuencia a la formación de un frente político de bs trabajadores y de los explotados, que combata el monopolio político de los partidos y de bs políticos de la gran patronal o que procuren representarla, y que organice la lucha de conjunto por un gobierno de trabajadores. Nos dirigimos con este fin al partido comunista (PC), al Partido de Trabajadores por el Socialismo (PTS), al Movimiento al Socialismo (Mas) y al Partido Obrero (PO). y a todas las agrupaciones clasistas y revolucionarias del movimiento sindical, campesino, profesional y de la juventud, la unidad política independiente de la izquierda solamente puede ser cuestionada por quienes aun albergan ilusiones infundadas en los representantes del orden político y soda! actual. Llamamos a discutir democráticamente las divergencias políticas entre las organizaciones para impulsar un paso al frente real del movimiento de los explotados. Necesitamos un frente que Impulse la adopción de planes de lucha consecuentes y la huelga general hasta la conquista de nuestras reivindicaciones; que luche para expulsar a la burocracia de bs sindicatos y convierta a éstos en organización auténtica de los trabajadores; que luche por la expulsión del imperialismo, el desconocimiento de la deuda externa, la expropiación de los monopolios y la banca, y el control obrero de la producción; que plantee osadamente la perspectiva de un gobierno de los de abajo y de los explotados; que combata por poner fin a toda forma de explotación y opresión; que formule el objetivo de la unidad socialista de América Latina, que es la vía que han abierto las grandes revoluciones de nuestro continente — la boliviana, la cubana y la nicaragüense. 3. Llamamos a intervenir en las elecciones de 1989 sobre la base de una plataforma programática discutida en asambleas de activistas, luchadores y militantes, y a formar una lista de candidatos compuesta por los hombres y mujeres surgidos de la lucha, votados por sus compañeros de trabajo o estudio, en el marco de asambleas y congresos de bases. La polarización electoral que se esfuerzan por organizar el gobierno y el justicialismo puede sembrar una enorme confusión en las masas, que sólo podrá ser realmente combatida con la movilización política conciente de los luchadores obreros y de la juventud. La lucha electoral y la banca parlamentaria deben estar bajo el control de la base del frente de izquierda y deben servir para desenmascarar la política de la burguesía y reforzar la conciencia revolucionaria de los explotados. 4. El país, y no solamente los trabajadores, se pregunta porqué la izquierda no se une. La razón es que se mueven en su seno, confusa o más conscientemente, tendencias hostiles a la independencia política de bs trabajadores, como si las patronales grandes o chicas pudieran ser los artífices de la liberación nacional y social Por medio de este petitorio y de este pronunciamiento llamamos a superar a estas tendencias mediante el debate democrático común y la unidad de acción en todos los terrenos.

28 de septiembre de 1988
Para qué sirven estos 1.250 millones de dólares

El día lunes el título de tapa de todos los diarios fue el anuncio de que el Banco Mundial había otorgado créditos por 1.250 millones de dólares. La pregunta implícita que suscita una novedad tan destacada es: ¿se estabilizan “el plan primavera” y la economía argentina? ¿La deuda externa ha dejado de ser un obstáculo para promover una corriente de préstamos externos? En fin: ¿Argentina ha salido de la pendiente hada abajo? Emergencia Los préstamos del Banco Mundial son, antes que nada, una operación de emergencia para enfrentar una situación de colapso financiero de las naciones endeudadas de América Latina. Testimonio de este colapso es la inflación mensual del 100% del Perú; la del 1.000% anual de Brasil (país cuya deuda pública interna en la actualidad es de 40 mil millones de dólares, en tanto que la externa supera los 120 mil millones); o la situación argentina, cuya deuda interna creció ¡1.200 veces! desde mediados de 1985 y es hoy de 92.000 millones de australes, por los cuales el Estado debe pagar unos 80.000 millones en concepto de intereses anuales. En este marco Argentina ha dejado de pagar una parte de los intereses de la deuda externa, incurriendo en mora por cerca de mil millones de dólares. La acción del Banco Mundial tiene que ver con esta bancarrota. Uno de los economistas norteamericanos con más injerencia en los asuntos de América Latina acaba de escribir: EI FMI se encuentra trabajando en un préstamo de 1.200 millones de dólares para Argentina, y el Banco Mundial espera anunciar dentro de poco un apoyo de 800 millones de dólares para el balance de pagos por los próximos doce meses. Estos dos mil millones de dólares de préstamos oficiales deberán permitir a los bancos (acreedores) recibir pagos por Intereses de Argentina de dos mil millones de dólares por encima de los nuevos préstamos (que otorguen esos bancos). (Jeffrey Sachs, en International Herald Tribuna, 27/9/88). Esto quiere decir que el Banco Mundial, que es una institución de gobiernos, sale a poner la plata que los banqueros no quieren poner, para permitir el pago de los intereses de la deuda externa. En efecto, dice el articulista citado, “La asociación de los banqueros, el ‘Instituto of International Finance´, fue muy explícita con relación a la estrategia de los banqueros la semana pasada cuando le notificó al FMI que los bancos privados no contribuirán de aquí en más con nuevos fondos a los países en desarrollo, en cuya sustitución reclaman fondos oficiales” (ídem). De esta manera, el préstamo anunciado por el Banco Mundial a Argentina aparece como una consecuencia de la caída del crédito internacional del país, es decir como una consecuencia de la situación de bancarrota de Argentina y de la negativa de los acreedores a financiar el pago de la deuda externa y las inversiones de capital. El aislamiento económico internacional de Argentina se ha acentuado como consecuencia de toda esta situación. Al pasarte al Banco Mundial el fardo de evitar que los países' endeudados se declaren formalmente en quiebra, los bancos privados alcanzan varios objetivos simultáneamente. De un lado obligan a los consumidores de sus países, es decir, a sus propios trabajadores, a solventar con impuestos los préstamos del Banco Mundial a los países hipotecados. De otro lado, se cobran los intereses de la deuda externa por medio de esos créditos oficiales. La expropiación económica de los trabajadores de los países endeudados se extiende así, ahora, a los trabajadores de las naciones desarrolladas. Esta operación debe servir también para sacar de la bancarrota a un grupo de bancos norteamericanos muy poderosos, como el Bank of América o el Manufacturera Hannover, cuya quiebra hundiría al sistema financiero internacional. La acción del Banco Mundial y del FMI apunta naturalmente a elevar la cotización de los títulos de (adeuda externa que poseen los bancos acreedores, con lo cual se aumenta la ganancia contable de éstos y el precio de sus acciones en la Bolsa. En síntesis, el gran anuncio es otro endeudamiento más con el imperialismo para pagar la inacabable deuda externa, que más que una deuda es un mecanismo político y económico de succión de las naciones oprimidas y de apropiación de sus recursos. Ataque El papel protagónico del Banco Mundial constituye un refuerzo de la presión política del imperialismo sobre las naciones vasallas, pues ahora es mayor la injerencia de los Estados imperialistas. El Banco Mundial va más allá que los bancos acreedores, ya que “ata" sus créditos no solamente al pago de la deuda externa sino al compromiso por parte de los Estados deudores de modificar “estructuralmente” sus economías. El sentido de esta modificación “estructural” es siempre el mismo: desvalorizar la producción y el trabajo nacionales para, naturalmente, abaratar su explotación y apropiación por parte del imperialismo. “Si no hacen las reformas, no recibirán el dinero”, dijo el vocero del Banco Mundial, Frank Vogel. Por eso también el préstamo será desembolsado en cuotas, de modo que los banqueros verifiquen que las “metas" se cumplan: “150 millones el mes próximo; a principios de 1989, otros 350 millones y meses después, 200 millones de dólares más” (La Nación, 26/9). Es así que el gobierno se comprometió a reestructuradlos principales bancos oficiales" y a eliminar los préstamos que son atribución del Banco Central. En reemplazo de la banca estatal y hasta de la central se deberá “facilitar el acceso del sector privado a los recursos financieros" (Clarín, 26/9). De esta manera se monopolizará más aun el crédito interno, ya ampliamente concentrado en favor de un pequeño número de capitalistas. Pero el juego es todavía más amplio. Los capitalistas que tengan deudas con la banca privada podrán cancelarlas al 20 o 30% de su valor (II), esto porque se les permite pagarlas con títulos de la deuda externa cuya cotización está en ese porcentaje. El Banco Central aceptará estos títulos de los bancos privados al 70% de su valor. De esta manera, la banca privada recuperará los préstamos, los capitalistas anularán sus deudas por chaucha y palitos, y toda la pérdida resultante será cargada al Banco Central (II). Para “soportar" este desfalco, una parte de los préstamos del Banco Mundial irán al Banco Central (II). A esto se lo denomina, sin rubor, racionalidad” y “eficiencia”. El hecho de que, por medio de este procedimiento, una gran parte del dinero en circulación, emitido por préstamos, no vuelva al Banco Central, es altamente inflacionario, ya que transforma al crédito en un mecanismo de dirección única: los préstamos que no se cancelan tienen que afectar el valor de la moneda y su carácter de medio de pago. La otra exigencia del Banco Mundial es la rebaja de aranceles a la importación para facilitar a los monopolios nativos e internacionales la integración de Argentina a sus circuitos de producción y comercialización. Es por eso que toda una franja de los “capitanes de la Industria" apoya directamente esta reforma contra lo que diga Clarín, vocero opositor. La Nación (24/9) sostiene que “el frente industrial no tendría, por consiguiente, una franja de opositores frontales a la reforma tan poderosa y resuelta como algunas demostraciones podrían hacer creer". Las críticas que se oyen desde la UIA buscan obtener a cambio nuevas prebendas en materia impositiva, como las que obtuvieron la Petroquímica y la Siderurgia a principios de año cuando les aplicaron “concertadamente” a ellas la “apertura”. La oposición patronal a la rebaja arancelaria ha quedado confinada a sectores medios y del interior del país, que no tienen vinculaciones directas con los monopolios y con las corrientes comerciales internacionales. El préstamo del Banco Mundial pretende “cubrir" los menores ingresos que recibirá el Estado por la rebaja de los aranceles. Naturalmente que estos impuestos que se eliminan deberán ser reemplazados por otros. No hay que ser adivino para saber que la “reforma arancelarla" la pagarán los consumidores con nuevos impuestos. Al “liberarse" las importaciones deberá aumentar la demandada divisas y por lo tanto la cotización del dólar. La industria nacional quedará “protegida" así de la competencia y tendrá más beneficios para exportar. La desvalorización consecuente del austral significa que se ha aprobado una política estratégica de reducción de los salarios. Lógico, todo el plan es abaratar el trabajo nacional. En el plan del Banco Mundial figura un punto explosivo: que Argentina admita cobrar sus exportaciones en títulos de la deuda externa. En este caso el predo de las exportaciones argentinas caería por debajo de la mitad, sin perjuicio naturalmente para los exportadores, que cambiarían esos títulos a un porcentaje considerablemente superior al Banco Central. Llegado a este punto, Argentina volverá en todos sus aspectos a la posición que tenía antes de 1810. Permitir que la deuda externa pueda convertirse en australes al 70 u 80% de su cotización original, cuando en las Bolsas se cotiza al 20 o 30%, significaría desatar una inflación colosal y devaluar profundamente el austral. Esto es lo que ocurrirá con cualquier paso que se dé en esa dirección. La burguesía industrial está interesada en el negocio, porque ella ya ha comprado títulos de la deuda a bajo precio y porque le interesa la devaluación del austral para exportar. Todo esto se impulsa cuando una investigación reciente del Banco Mundial y del FMI acaba de demostrar que la “conversión" o “capitalización" de (adeuda externa ha producido una expansión monetaria del 33% al 59% en los cuatro países más endeudados. (International Herald Tribuna. 27/9) Endeudamiento y ataque a los trabajadores Los créditos del Banco Mundial pretenden financiar este proceso de expropiación nacional El Banco Mundial pretende cubrir con un préstamo la caída de los impuestos a la importación, el menor superávit comercial y las pérdidas del Banco Central. De este modo, con más deuda externa se financia un proceso especulativo, parasitario y monopólico. El gobierno no sólo se comprometió con las grandes “metas” sino hasta en los más mínimos detalles: “El gobierno emprenderá ajustes para mantener las tarifas en términos reales”. "Es Intención oficial ajustar tos precios relativos del gas y del gasoil". “El Poder Ejecutivo suscribirá el decreto de Petroplan" (entrega de las áreas de YPF a los pulpos privados). Lo que se llama un modelo de “obediencia debida” a la banca internacional. El cumplimiento de este plan requiere la liquidación de la estabilidad laboral, la caída del salario y la pérdida de conquistas del movimiento obrero. Se avecina, entonces, un enorme paquete de "reestructuraciones" y “racionalizaciones" para desarticular al movimiento obrero, incrementar la explotación y reducir su nivel de vida. Es decir, un proceso de luchas tremendas. A todo esto, Menem ha dicho: “okey". ¿O no?

28 de septiembre de 1988
La “placidez total” de la oligarquía agraria

Después que Alfonsín fue abucheado en la Exposición Rural, los dirigentes ruralistas se pintaron para la guerra. Se anunciaron “Jornadas de lucha”, “movilizaciones” y “camionetazos". Sin embargo, no pasó nada. Al contrario, los anunciados paros agrarios y “camionetazos” fueron suspendidos indefinidamente. “El sector agropecuario —informó La Nación, 17/9—(se encuentra) en una placidez total”. ¡Esto sí que está bueno! ¿Por qué la sangre no llegó al río? “Porque los dirigentes en sus salidas al interior no habrían hallado entre las bases un ambiente que permita y justifique mantener medidas de fuerza... porque no hay un deterioro Inmediato en lo económico" (La Nación, 17/9). La “base” decidió. No paran porque la oligarquía está ganando como nunca. “Quizás haya contribuido a la calma el paquete de medidas que se espera” (La Nación 17/9). El gobierno acaba de anunciar el reajuste de los precios sostén (alrededor de un 25%), la eliminación de ciertas retenciones, “que Implican un sacrificio fiscal de 50 millones de dólares" (La Nación 17/9) y la financiación de la cosecha gruesa a través del apoyo gubernamental a bonos que circularán en la Bolsa de Cereales. Con estas medidas en la mano, los dirigentes se aprestan a “retornar al diálogo” con el gobierno.

28 de septiembre de 1988
“El consumo de pan cayó un 50% en Argentina”

“El consumo de pan cayó un 50% en la Argentina” (La Gaceta de Tucumán, 20/ 9). Esta aseveración, verdaderamente aterradora, fue hecha por el presidente de la Federación Argentina de Panaderos en el curso de un congreso realizado en Tucumán. Cuando una familia obrera debe reducir a la mitad el consumo del pan es porque ya ha reducido, y aún eliminado, una enorme cantidad de consumos “superfluos”, tales como la carne, el azúcar o los huevos. No hablemos, entonces de ropas o cuadernos para los chicos. La reducción a la mitad del consumo de pan certifica, con la dramaticidad irrefutable de las cifras, la abismal caída del salario obrero. Esto no debería extrañar en momentos en que la burocracia sindical acaba de firmar un salario mínimo que no cubre, siquiera, una cuarta parte de la canasta familiar. En el marco de la “democracia” patronal, la clase obrera está condenada a subsistir con un salario de hambre, en el sentido más estricto y literal de la palabra. Superbeneficios para la oligarquía Detrás de la reducción del consumo popular de pan se esconde un gigantesco negociado de la oligarquía agroexportadora. “La bolsa de harina informa la Gaceta (20/9) cuesta ₳ 135.-, mientras que dos meses atrás el precio rondaba los ₳ 90", es decir que aumentó en un 50%. Por lo tanto, la reducción de las ventas de trigo — por la caída del 50% del consumo de pan— se vio más que “compensada" por el aumento del 50% de los precios del trigo y de la harina destinados a todos los usos internos (fideeras, galletas, etc.). En la reducción del consumo popular de pan la oligarquía encontró una fuente de superbeneficios. Los pulpos impulsaron los aumentos en el mercado interno para crear, por la fuerza del hambre popular, un “excedente” dirigido por entero a la exportación. Con ello aprovecharon a fondo los gigantescos superbeneficios derivados del alza internacional de los cereales y la devaluación interna del austral. La oligarquía cerealera ha obtenido superbeneficios tanto en el mercado interno como en el de exportaciones sin aumentar, en una sola tonelada, la producción cerealera. Todo esto pudo ocurrir gracias a la complicidad abierta del gobierno que devaluó (amoneda, rebajó o eliminó las retenciones a los pulpos exportadores, impulsó activamente la hiperinflación y redujo infinitamente los salarios. La reducción del consumo popular de pan y los superbeneficios adicionales de la oligarquía son las dos caras de una misma moneda. Es el “perfil” de la “Argentina moderna”. Bajo el capitalismo, aún en su versión “democrática”, sobre la miseria, las privaciones y las penurias de millones se amasan montañas de ganancias especulativas para un puñado de chupasangres.

28 de septiembre de 1988
Con el templo del dinero y con los mercaderes del templo

El candidato presidencial peronista, Carlos Menem se ha convertido en la cabeza visible del operativo de “gobernabilidad” del sistema democrático y de su “continuidad" política y económica más allá de cualquier cambio de gobierno en 1989. El "caudillo” está protagonizando una verdadera maratón de entrevistas, reuniones, "almuerzos”, y "desayunos de trabajo” con los hombres del “establishment” patronal, que tienen por finalidad la elaboración de un plan político y económico para la “transición” al 89 y naturalmente para después. Así fue como la semana pasada, Menem se reunió con los "capitanes de la Industria” a quienes prometió una catarata de jugosas concesiones y futuros superbeneficios, amén de “un pacto social con fuerza de ley... de modo que el que no la cumpla sea sancionado y castigado como corresponde" (Página 12, 22/9) Los capitanes no tomaron el planteo de Menem como una amenaza, lo que demuestra que va dirigido contra la dase obrera. La reglamentación de los sindicatos mediante un pacto social, transforma a la justicia penal y a la policía en los “árbitros” de la lucha de clases. Es decir que Menem y los “capitanes” han convenido en adosarle a la democracia una poderosa dosis de totalitarismo. Pocas horas después del desayuno en las oficinas de Bunge y Born, Domingo Cavallo y Eduardo Bauza se entrevistaron, en representación de Menem, con los directivos del Citibank en Buenos Aires, a los que les ofrecieron “una propuesta por la cual el peronismo por primera vez toma cierto giro favorable a la capitalización y los “on lending”... pero aplicados a los intereses de la deuda externa” (Ámbito Financiero 21/9). De esta manera, el riojano terminó con el cuento de la “moratoria" y se pasó a la política del pago más usurero que existe de la deuda externa. Casi inmediatamente, Menem se reunió con uno de los hombres más encumbrados de la Curia católica, el arzobispo cordobés Raúl Primatesta, hombre de confianza de los jefes del III Cuerpo de Ejército. El encuentro de Menem con el cura tuvo un carácter ultrasecreto. “No resultó posible — informa Clarín (23/9)— lograr siquiera su confirmación oficial en fuentes eclesiásticas”. ¿Qué tramaron Menem y Primatesta en el sigilo? Subordinación al clero “Hubo otro momento de placer para Primatesta cuando Menem aludió, por la Inquietud eclesiástica, que de ser gobierno adscribirla a las decisiones que tomó el Congreso Pedagógico" (Ámbito Financiero, 21/9). Las resoluciones del Congreso Pedagógico, que Menem se esforzará en cumplir, “santificaron” todas las posiciones de la Iglesia en materia educativa: legitimaron los subsidios a la escuela confesional y declararon la necesidad de introducir la enseñanza religiosa en la escuela pública. Menem está dispuesto a poner así la educación en manos del clero. No conforme del todo, Primatesta “Insistió en conocer más datos sobre el programa y la gente del peronismo en la educación”. Solícito, “Menem prometió satisfacer ese requerimiento en el próximo encuentro” (Ámbito Financiero, 21/9). La entrega de la enseñanza al clero significa abolir la democracia en materia de educación y barrer con la independencia de los trabajadores docentes. Todo esto significará un condicionamiento político total del Estado. La sotana, el bastón y la toga son los símbolos del menemismo. Solo falta la bota. Amnistía Otro de los puntos tratados entre Menem y Primatesta fue la propuesta del candidato de una ley de “pacificación nacional”, “un tema sobre el cual la Iglesia ha venido exhortando a toda la sociedad desde la asunción del actual gobierno” (Clarín, 23/9). A esta altura de los acontecimientos, ¿qué cosa puede significar “pacificación nacional” si no es el entierro definitivo de los juicios a los militares acusados de genocidio y hasta la amnistía para los pocos “Insalvables”, como Vidala, Massera y Campa? Con Menem, los viejos amigos de la Curia, los militares del Procesó, volverán a caminar libremente entre todos nosotros. Los radicales no tienen nada de que extrañarse: Menem culminará lo que ellos iniciaron con las leyes de Obediencia Debida y Punto Final. Libertad para los genocidas, educación en manos de la reacción clerical, superbeneficios para los empresarios, cárcel para los huelguistas. En sus reuniones con el “establishment”, el candidato peronista está delineando un gobierno de guerra contra los trabajadores.

28 de septiembre de 1988
“Salariazo” de Menem

El salario mínimo fue fijado en ₳ 1310 —una cuarta de una canasta familiar de ₳ 5.000. Pero esta vez el salario de la miseria contó con el voto de la CGT, mientras los patrones, complacidos con la cifra, se daban el lujo de votar en contra. Este salario mínimo ha dejado de ser tal, pues no retribuye la reproducción de la fuerza de trabajo. La limosna que se ha votado deberá permanecer fija hasta fin de año. El alineamiento de la burocracia con el gobierno —que “no registra antecedentes” (Clarín, 24/9)— revela la bancarrota de la burocracia. Ante la alternativa indigencia o lucha se quedó con la primera Esto es natural por parte de quienes no cobran el salario mínimo. El congelamiento del mínimo hasta fin de año, “para acompañar el Plan Primavera”, es una victoria política del gobierno. Esperamos que esto sirva de lección para los que, como el PC, apoyaron el “paro trucho" de la CGT. Ubaldini, con cara de piedra, intentó justificar lo injustificable. "Si no votábamos (a favor de) la propuesta del gobierno, no había aumento…, porque la propuesta de los empresarios era aún menor (₳ 1.190). No habla otra salida” (Clarín, 24/9). Efectivamente, la colaboración de clases ha metido al pueblo en un callejón sin salida. Según Clarín (21/9) “fuentes confiables revelaron que el presidente del PJ, Antonio Cafiero, se reunió con Saúl Ubaldini. Según trascendió, este encuentro evitó que la CGT se enfrentara con el gobierno y abandonara, una vez mis, el Consejo del Salarlo, llevando a los gremialistas a un nuevo plan de lucha”. Pero como todos saben Cafiero ya no actúa solo; ejecuta la política de Menem. De esta manera, el "co-gobierno” radical- justicialista se asienta en la miseria de los trabajadores.

28 de septiembre de 1988
Abajo Pinochet
Redacción

Cuando hace 15 años Pinochet descargó su criminal golpe militar, América del sur ingresaba en una temporaria etapa de reacción política. En todos los países de la zona, los gobiernos nacionalistas y los regímenes constitucionales habían demostrado su completa incapacidad para resolver siquiera uno solo de los problemas nacionales; golpear al menos alguna posición fundamental del imperialismo; o emprender la más limitada destrucción del aparato estatal de los grandes capitalistas. En Brasil en 1964, o en Bolivia en 1971, o en Uruguay en 1973, o finalmente en Argentina en 1976, esos “antimperialistas” o “demócratas” burgueses se habían mostrado, en cambio, muy expertos en paralizar la iniciativa de lucha popular, mecer a las masas en la ilusión de la filiación democrática de las camarillas militares, e incluso en colaborar con todos los medios para que los zarpazos golpistas encontraran la menor resistencia popular. América del sur pagó con muchísima sangre las veleidades políticas de la impotencia democrática. En Chile, esta monumental crisis histórica adquirió su forma de expresión más alta. Porque aquí, desde las más altas esferas de un gobierno que se llamaba de la Unidad Popular, se desarmó a los trabajadores y a los soldados y oficiales que observaban en su ámbito la conspiración imperialista, y se jugó hasta el último momento la carta de los militares “democráticos y patriotas” contra la alternativa opuesta, que era la dictadura del proletariado. Porque, efectivamente, en los “cordones industriales”, en las “juntas comunales”, en los “comités de abastecimientos”, y en los cuarteles, las masas chilenas buscaban armarse y formar sus unidades de lucha para aplastar para siempre al golpe y abrir la perspectiva de su propia dominación clasista. El aborto de la revolución proletaria por el gobierno democratizante de la UP condujo a la terrible victoria del golpe fascista. No era la primera vez que en el mundo ocurrirá una cosa así. La. situación de conjunto de América Latina no es hoy, por supuesto, la misma El período de reacción política ha dado paso a una etapa prerrevolucionaria. En todos los países, la recomposición de las organizaciones populares y la ferocidad de la crisis económica capitalista dieron por tierra con los regímenes militares. El impulso político más poderoso para el pasaje de una etapa a la otra lo dio la insurrección armada de los trabajadores de Nicaragua. La dictadura de Pinochet se encuentra navegando desde hace rato fuera de su medio natural, que es el de una situación de derrota de las masas. El régimen militar chileno se encuentra a contrapelo de la propia situación política en el país trasandino. El abismo más profundo de la derrota de los trabajadores fue dejado atrás a partir de 1982, y un poco de tiempo más tarde comenzó una vigorosa y masiva lucha de resistencia popular. Un fenómeno de estas características es incompatible, al cabo de cierto período, con la existencia de un régimen reaccionario. Los capitalistas chilenos se mienten a sí mismos cuando dicen creer en las perspectivas del “boom” económico que habrían logrado materializar en el país. La crisis de conjunto del capitalismo mundial inviabiliza por sí sola semejante pretensión. El Plebiscito En la inteligencia de esta situación de conjunto están las claves que explican la naturaleza del operativo político que tiene por eje al plebiscito. A nadie se le ha escapado, por supuesto, que intervienen en él fuerzas que exceden largamente las fronteras de Chile. Los últimos días han sido testigos de la cita internacional que se han dado en Chile todas las tendencias políticas del imperialismo mundial y de las burguesías menores. Más allá del intento indudablemente presente de perpetuar a Pinochet, el plebiscito tiene la intención de integrar al conjunto de la oposición política sin excepción a las instituciones de la dictadura. A decir verdad, el plebiscito ha sido lanzado a partir de una concordancia previa entre el pinochetismo y la oposición, qué tiene por marco la Constitución de Pinochet impuesta en 1980. Esto explica la “libertad” electoral que reina hoy en Chile en torno a un acto tan manifiestamente antidemocrático como una votación controlada por un poder absoluto y terrorista, donde la opción del elector se reduce a elegir a Pinochet por otros ocho años o a permitirle que vuelva a intentar (sin perder su condición de comandante en jefe del ejército) la obtención de ese mandato en elecciones abiertas que se prevén para el año próximo. Cualquiera sea incluso el resultado de esta segunda votación, Pinochet ocupará una banca en el futuro Senado y el poder político quedará en manos de un Consejo designado por los mandos militares. El plebiscito tiene la peculiaridad de ser alevosamente antidemocrático, pero de ningún modo “trucho”. La oposición tendrá derecho a controlar la votación mediante cuarenta mil fiscales, un sistema de cómputo propio y la asistencia de observadores internacionales. Pinochet podrá valerse de todos los recursos de la dictadura, pero tendrá que ganar con votos. Si recurriera al fraude abierto quedaría roto su compromiso con la oposición burguesa y el imperialismo, en cuyo caso el régimen entraría por la vía de un Marcos filipino o un Duvalier haitiano. Los pinochetistas no piensan ganar el plebiscito, esto está muy claro. Entienden que si logran perder “cabeza a cabeza” podrían presentarse en 1989 como una holgada primera minoría frente a la heterogeneidad de la oposición. Esta es la maniobra de Pinochet. A partir de aquí buscaría partir en varias partes a la oposición y ganar las elecciones contra sus diversos opositores en el 89. El imperialismo ha aceptado que se intente la maniobra, pero con el resguardo de una alternativa para el caso de que la victoria del NO sea terminante. La oposición Todos los partidos opositores tienen un pacto de hecho o de derecho con el régimen entorno a las alternativas del plebiscito, con la excepción de una fracción del MIR y de la mayoría del FPMR. Han aceptado la Constitución del 80, lo que hace algún tiempo ella misma reputaba como inconcebible. Naturalmente, ha declarado que aceptaría una victoria “legítima” del SI, como si en el Chile de Pinochet la legitimidad fuera algo más que un sonido vocal. La oposición, incluida la Izquierda Unida, plantea discutir con las fuerzas armadas las características de la “transición política” para el caso de una victoria aplastante del NO. En el temario está puesta también la designación de un candidato de consenso para 1989. Un bloque de seis partidos, encabezado por la Democracia Cristiana, ya ha planteado su decisión de negociar ese candidato único. Resulta muy claro entonces que cualquiera de las alternativas que produzca el plebiscito son vistas por el oficialismo y por la oposición como dos caminos de una común integración en el marco estatal diseñado por Pinochet en estos 15 años. El jefe de uno de los PS, Ricardo Nuñez, acaba de declarar que "interpreta el triunfo del NO como un mandato muy específico que el pueblo hace para concordar con las Fuerzas Armadas y no para otra cosa. Cualquier otra definición... es una provocación” (El Mercurio, 27/9). Otro jefe “socialista”, Ricardo Lagos, “convocó” a las Fuerzas Armadas, en un mensaje racial, “porque son instituciones, dijo, de la patria toda. A ustedes el pueblo de Chile le abrirá los brazos” (ídem). Al día siguiente, Germán Correa, del izquerdísimo PS fracción Almeyda, integrante de la Izquierda Unida, “reafirmó los principios y acuerdos de la Concertación de Partidos Políticos por el NO, especialmente en cuanto a concordar con las FFAA y del Orden los términos del necesario cambio político Institucional que asegure el más rápido y ordenado tránsito a la democracia”, agregando “que cualquier llamado que no coincida con (estos) planteamientos... solo sirven para confundir a la opinión pública...” (El Mercurio, 28/9). El plebiscito se ha transformado así en un mecanismo del arbitraje montado por el imperialismo para dirimir las divergencias dentro de la burguesía chilena y aun entre la burguesía mundial sobre la salida a darle al régimen pinochetista. Toda la prensa mundial oscila entre la expresión del “temor” por el triunfo de una oposición heterogénea que no tiene un real control sobre las masas y el “temor a un mandato de ocho arios más a Pinochet que podría polarizar brutalmente la ya polarizada situación política chilena. En este juego del imperialismo mundial se destacan el Vaticano y el episcopado chileno, al que un semanario trasandino lo definió como “mirando desde el balcón” y “una posición de distancia de la oposición” (Análisis, 26/9). “La Nación" del miércoles 28 levantó menudo escándalo al acusar al PC de propiciar un “levantamiento popular” y a “ganar las calles” la noche del plebiscito. No registró, sin embargo, el comunicado posterior emitido por la Comisión política del PC que presentó la propuesta de formar un “inmediato gobierno provisional” como “una sugerencia susceptible de discutirse democráticamente”, que “no representa una imposición” y que en todo caso “no podía materializarse por la voluntad de un solo partido, sino que requería el consenso de todas las fuerzas que estén por el NO" (Mercurio, 28/9). Las otras fuerzas, como ya vimos, “no queremos un vacío de poder”, como lo reiteró Patricio Alwyn, jefe de la Democracia Cristiana (Hoy,26/9). El PC está embarcado en el pacto que plantea el frente opositor, y si su lenguaje altera a veces los nervios de sus aliados es porque “los integrantes de la Juventud Comunista”, según Volodia Teitelboim, jefe del PC, “tienen una actitud muy combativa y un fervor revolucionarlo... sin embargo, sus posibilidades de desarrollo Ideológico han sido muy difíciles...” (Análisis, 26/9), es decir que no están debidamente encuadradas en la estrategia pactista. La victoria del NO Claro que si se produce la vigorosa victoria del NO que anuncian las encuestas, el régimen pinochetista va a ingresar en una aguda crisis política de grandes alcances. La consigna del NO está convocando enormes multitudes. Es precisamente para hacer frente a esta eventualidad que los dirigentes burgueses del NO y del SI están cerrando filas. La política democratizante revela en el caso chileno, en condiciones en que aún está en pie la más feroz de las dictaduras antiobreras, su neta filiación contrarrevolucionaria. La explotación consecuente de la derrota pinochetista dependerá enteramente de la enérgica delimitación política que establezca la vanguardia revolucionaria que indudablemente existe en Chile.