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Prensa Obrera N° 234

20 de julio de 1988 · 20 notas

Notas de este número

20 de julio de 1988
Colabore con el Partido Obrero
Redacción

Horario de entrada de la fábrica Nobleza-Picardo: militantes y simpatizantes del PO reparten un llamado a los trabajadores a aportar a la campaña financiera del Partido Obrero. Horario de salida: con alcancías y bonos los militantes del PO se hacen presentes en la puerta de. fábrica para concretar el llamamiento de esa mañana: 62 trabajadores aportan a la Campaña Financiera. Esta misma escena se repitió en la fábrica Corni, de la zona Norte. La respuesta fueron 91 aportes de los trabajadores de esa fábrica. En Fric-Rot, Rosario, la respuesta también fue masiva: más del 50% de los trabajadores del turno mañana con 75 aportes. En los próximos días, en decenas y centenares de fábricas y barriadas, se repetirá esta campaña financiera de cara a los trabajadores, pero una conclusión ya se puede extraer: en momentos de gran penuria salarial y carestía, los trabajadores están votando, no con una papeleta electoral, sino con dinero por el desarrollo y fortalecimiento del PARTIDO OBRERO. Por esto mismo es un indicador elevado de la maduración política subterránea que se está produciendo ya no sólo en la vanguardia obrera sino en la masa de los trabajadores. La campaña financiera abierta a los trabajadores se está convirtiendo así en una tarea de proselitismo político. Es que el PO está llamando a los trabajadores a aportar a la Campaña Financiera diciéndoles con claridad que el dinero que se recaude tiene un destino concreto: extender las luchas obreras y de los pobladores sin techo, profundizar la organización fabril y; barrial y apuntalar un vigoroso partido de la clase obrera.

20 de julio de 1988
Despiden trabajadores en el Mercado Central

Tres trabajadores de la nave 12 del Mercado Central han sido despedidos. El patrón, uno de los puesteros concesionarios del Mercado, decidió transferir la concesión y para ello lo hizo sin cargas. Echó a los trabajadores sin preaviso, ni indemnización alguna. Cuando estos recurrieron al Sindicato, el STIMPHRA, éste se negó a asumir su defensa, alegando que estaban fuera del gremio debido a que la patronal hace 3 meses que no aporta las cuotas sindicales que les retenía. Diversos trabajadores adheridos al STIMPHRA están organizando, la firma de un petitorio para que el sindicato convoque a una Asamblea General y encare la defensa de los despedidos. Hace unas semanas los patrones puesteros organizaron una movilización y una serie de “paros" en los que arrastraron a gran parte de los 3000 trabajadores del Mercado Central. Reclamaban que se cerraran otros mercados existentes en el conurbano en defensa de la monopolización en el Mercado Central de la intermediación de la venta de frutas y hortalizas. Lógicamente, eliminar la competencia les permitirá a estos patrones aumentar sus ganancias en detrimento de los pequeños minoristas y del trabajador-consumidor. Para arrastrar a sus trabajadores detrás de este proyecto, los patrones decían que lo hacían en defensa de la fuente de trabajo. Los sindicatos de los trabajadores del Mercado Central apoyaron estas movilizaciones patronales o tuvieron una actitud de neutralidad benevolente. Hubo corrientes de izquierda (como el Mas), que plantearon que estaban en el mismo barco los patrones y los trabajadores, en una reedición de la teoría de la conciliación de clases. Pero no pasaron unos pocos días para que los patrones volvieran a la carga contra sus trabajadores. Más que nunca se impone la organización independiente de los trabajadores de Mercado Central. Una Asamblea de STIMPHRA debe no sólo discutir la lucha por la reincorporación de los 3 despedidos, sino también el reclamo de un aumento salarial y la indexación mensual del salario de acuerdo con el costo de vida. Y extender su reclamo al de los otros trabajadores del Central, particularmente los changarines que no están organizados, ni tienen ningún tipo de protección social, sometidos a las arbitrariedades del patrón de turno.

20 de julio de 1988
¿El Estado y los patrones quieren poner fin a los asaltos a colectivos?

El brutal accionar de las patotas, los robos a los colectiveros y el accionar violentísimo de estas bandas han traído aparejado una movilización cada vez más profunda de los choferes en reclamos de mayor seguridad personal. Las líneas 740 de General Sarmiento, 228 de la Panamericana, y hasta la 60 (reconocida históricamente por no parar casi nunca), han protagonizado paros, cortes de rutas y movilizaciones para reclamar contra este brutal flagelo social. La burocracia de la UTA, verdadera “campeona” en levantar paros faltando cinco minutos, ha tenido que plantear una medida que para los burócratas es una bravuconada, pero para los que esperan un ataque en cada calle oscura, no. El paro de los colectiveros desde las 20 hasta las 4 es un reclamo genuino, de mucho peso, y que va a tratar de ser enterrado en “negociaciones” que el gobierno y las patronales quieren, por poderosos intereses, llevara la larga. Las patronales Las patronales “apoyan” el paro en lo formal, pero difieren en cuales deben ser las soluciones a este grave problema. Para los patrones el reclamo es de una militarización general del transporte colocando policías en los colectivos, y para los colectiveros la implantación del cospel para evitar el manejo del dinero. La aparición del cospel en Córdoba ha reflejado estadísticamente una sensible baja de los robos, sin embargo, las patronales se niegan a su implantación por diversas razones. La primera y fundamental es que la implementación del cospel permitiría un control al Estado de las fabulosas ganancias de las patronales, lo que pondría a consideración el precio del boleto que ya es una verdadera estafa. En el Gran Buenos Aires gran cantidad de líneas tienen, en algunos casos, mínimos de 2,80 australes, casi el doble del mínimo común. El cospel además tiene que aplicarse con un sistema similar al de ENTel, con lo que una parte de la ganancia también debe ser para los quiosqueros que los venden. Además, la recaudación diaria de las patronales permite un manejo del dinero cada 24 horas para la especulación que no lo tendrían con el otro sistema. A las patronales nada le importa la seguridad de los choferes. Cuando permiten que algunos colectiveros no entren a algunos barrios obreros en horas de la noche se debe pura y exclusivamente a que baja la recaudación y no a la seguridad, pero en las líneas cargadas imponen a sangre y fuego que se cumplan los cronogramas de recorrido. En su voracidad capitalista, han eliminado al guarda, obligando a los choferes a ritmos enloquecedores que se deben cumplir bajo pena de suspensiones. En el caso de los robos, si no se presentan a declarar los testigos (que casi nunca lo hacen por miedo a la policía y por no perder de trabajar) les hacen pagar a los colectiveros el monto de los robos. Los trabajadores del volante para sacar un sueldo que ni se acerca al costo de la canasta familiar, tienen que trabajar (esto es casi una norma) turnos de 12 horas, con riesgo de lesiones y muchas veces de muerte. El Estado La dotación de efectivos de la Policía Federal en la Capital Federal es de 63.000 efectivos lo que permite un riguroso control de las zonas bacanas y menor en las barriadas obreras donde sólo concurren a los masivos allanamientos de inquilinatos, para expulsar al estilo de las mejores dictaduras a los trabajadores de la ciudad para “mantener limpia a Buenos Aires”. En el Gran Buenos Aires, 150.000 efectivos cubren una superficie de terreno 100 veces mayor dejando a la deriva la inmensa mayoría de las barriadas obreras que son tierra de nadie luego de que oscurece. El partido de Vicente López y San Isidro en la actualidad tiene el 24% de los patrulleros con que cuenta la policía para todo el Gran Buenos Aires, éstos están al servicio de las mansiones de Martínez, Acassusso y las Lomas de San Isidro, mientras que en Budge, DockSud, Los Polvorines, y decenas de barriadas obreras la policía prácticamente no da respuesta a ninguna denuncia. Bajo la administración del “demócrata” Pirker, 531 policías tienen proceso abierto por corrupción con lo que las bandas de chorros que asolan los colectiveros, muchas de ellas tienen relaciones con la policía, como medio país lo sabe. El Estado no da respuesta porque sólo protege a su propia clase social, protege a las patronales por eso no implanta el cospel, protege las mansiones de los capitalistas dejando “en banda” a las barriadas obreras. Una gran movilización Es necesario una verdadera campaña por la implantación del cospel, son imprescindibles para ello las asambleas por empresa hasta la obtención de una ASAMBLEA GENERAL DE LA UTA que vote la implantación del mismo. La burocracia de la UTA sólo bajo una terrible presión puede ponerse en movimiento. Es más, si algunas grandes empresas logran imponer a las patronales el cospel será un paso adelante grande en este movimiento por defenderá los choferes. La aparición del cospel como producto de una movilización de los trabajadores abrirá el camino para mejorar no sólo la seguridad personal sino las condiciones de trabajo y un inmediato aumento general de salarios que las patronales están en condiciones perfectas de otorgar pues sus ganancias son realmente fabulosas.

20 de julio de 1988
La "Perestroika" se pone el uniforme

La Huelga General que comenzó el 4 de julio en Erevan, capital de la República Soviética de Armenia, se ha extendido a toda la región. Una tras otra, las principales ciudades de la república del cáucaso se fueron plegando al llamado lanzado por el “Comité de Huelga”. Un vocero desde Erevan informó a la prensa que “Erevan seguía paralizada casi en un ciento por ciento por una huelga que dura ya nueve días” (Clarín, 13/7). Mientras que la agencia Tass afirmaba que “la huelga proseguía en algunas empresas” (idem), el diario oficial Izvestia reconoció “que pocas personas trabajaron realmente” (La Prensa, 12/7). Los huelguistas reclaman que el territorio de Nagomo-Karabaj, de 160.000 habitantes, de mayoría armenia, sea incorporado a la república Armenia, tal cual es la voluntad de su población. En el propio territorio de Karabaj, la huelga general se viene cumpliendo desde el 23 de mayo. El martes 12 de julio, el Soviet del territorio resolvió, “por votación unánime de sus 102 diputados presentes, sobre 144, la separación de la república de Azerbaiján y dispuso tomar todas las medidas necesarias para reintegrarla a la vecina República de Armenia”, según anunció “un vocero del comité Karabaj armenio” (Clarín, 13/7), organización, creada por las masas armenias en el curso de su movilización de los últimos seis meses y que se extiende a través de una tupida red de comités locales a toda la región. Radicalización La nueva fase de la movilización armenia fue el resultado directo de la negativa a satisfacer sus demandas por parte de la XIX Conferencia del PCUS celebrada en Moscú desde el 28 de junio al 1o de julio. El nuevo secretario general del PC armenio, Suren Arutunian, había logrado una tregua en Erevan a mediados de junio tras una huelga general de 48 horas resuelta en una gigantesca concentración de medio millón de personas. Arutunian prometió que los delegados armenios defenderían en la XIX Conferencia las demandas de la región (el propio Soviet armenio resolvió el 15 de junio reclamar la integración del Karabaj a su república). Debemos recordar, sin embargo, que esta tregua no pudo ser impuesta en él Karabaj. Aunque, en una crucial votación realizada en asamblea pública en su capital, Stepanakert, la población de Karabaj aprobó (según el diario oficial Pravda) por estrecho margen la tregua hasta la realización de la Conferencia del PCUS, un amplio sector votó en contra de la tregua y mantuvo la huelga en forma parcial. Pero después de la conferencia aquélla adquirió mayor vigor aún. Es que los jerarcas del Kremlin rechazaron de plano los reclamos de la región. Gorbachov “rechazó la demanda de cambios de fronteras interiores... y acusó a quienes las demandan de utilizar derechos democráticos con fines antidemocráticos” (Clarín, 29/6). No puede extrañar, entonces, que el domingo 3, cuando Arutunian concluyó su informe por TV sobre los resultados de la Conferencia tuviera que responder a una multitud en la plaza central “donde sus explicaciones no contentaron a los reunidos. Un ‘comité de huelga’ declaró el paro general” (Página 12, 7/7). Miles de personas se dirigieron en las siguientes 48 horas al aeropuerto local para asegurar su paralización. El aeropuerto es el principal canal de ingreso de tropas rusas a Armenia. El martes 5, el ejército abrió fuego contra los ocupantes del aeropuerto con un saldo de por lo menos 1 joven muerto y decenas de heridos. Al día siguiente un cortejo de millares de armenios acompañó los restos del joven asesinado mientras la huelga general ganaba en amplitud. La radicalización política que tuvo lugar en Armenia puede medirse por un hecho muy significativo. El sábado 9 Arutunian llamó a suspender las medidas de acción directa a la espera de una reunión del Presídium del Soviet Supremo prevista para el lunes 18 en la cual se trataría la cuestión armenia. Una gigantesca concentración “de entre 300 mil y 400 mil personas reunidas el domingo 10 en Erevan resolvió continuar la huelga general” (Clarín, 11 y 12/7). En este cuadro de radicalización política fue que el Soviet de Karabaj resolvió “tomar todas las medidas necesarias para reintegrar (el territorio) a Armenia”. Revolución política Los acontecimientos de Armenia marcan una acelerada evolución política de las masas soviéticas. La radicalización armenia ha repercutido en otras regiones de la URSS. En un mitin efectuado el sábado 10 en su capital Vilna, “cien mil lituanos se pronunciaron por unanimidad por el derecho del Karabaj a decidir su destino mediante un referendo”. (Clarín, 11/7). Esta concentración había sido impulsada por sectores filogorbachianos. La jerarquía del PC azerbaijano, que actúa como agente de Moscú, ha vuelto a advertir que “no ahorrará esfuerzos para poner fin a las actividades de las fuerzas que incitan las tensiones étnicas” (Clarín, 13/7). Con las tropas patrullando las calles de Stepanakert y Erevan, y después de la masacre del Aeropuerto del martes 5, las amenazas tienen un claro destinatario. Las comunicaciones telefónicas con Stepanakert están cortadas mientras que en la noche del lunes 11 hubo un “apagón general” (idem). La radicalización armenia, así como sus derivaciones en el resto de la URSS (Lituania), anticipan que una intervención militar rusa en gran escala en su propio territorio puede acelerar la polarización política en curso. Aunque no se han agotado las posibilidades de nuevas maniobras, su alcance está acotado por la rica evolución política del movimiento armenio, un signo inconfundible de la maduración de la revolución política en la URSS.

20 de julio de 1988
La conferencia del PCUS

Durante los últimos días de junio y los primeros de julio tuvo lugar la prevista Conferencia del Partido Comunista de la Unión Soviética. Desde los corresponsales extranjeros que vieron en los debates que se produjeron en ella un espectáculo inusual dentro de la URSS, “no visto desde la época de Lenin”, hasta los editoriales de algunos de los principales diarios del mundo que caracterizaron a las resoluciones que fueron aprobadas como esencialmente “distraccionistas”, el evento ha suscitado una enorme polémica. De acuerdo a algunos informes insospechables de sovietismo, el impacto de la Conferencia sobre la población fue enorme. Un corresponsal francés juzgó que, si la reunión se hubiera televisado íntegramente, “la Unión Soviética hubiera quedado paralizada durante cuatro días”. Cuando se producía un flash informativo por la televisión, “todo el mundo se precipitaba a la pantalla en un silencio estupefacto; las colas frente a los kioscos de los diarios eran tan imponentes como ante los lugares de expendio de bebidas alcohólicas” (sic). Lo que provocaba tamaña conmoción eran las características de las intervenciones de algunos delegados, que ora denunciaban el período de Brezhnev, ora los crímenes de Stalin, ora los escándalos financieros en algunas Repúblicas, y hasta no faltaba quien se hacía eco de alguna reclamación popular o atacara a algunos de los más altos funcionarios allí presentes. Burocracia La diferencia entre el espectáculo inusitado que se protagonizó en los salones del Kremlin hace quince días y las tormentosas asambleas que caracterizaban a las reuniones bolcheviques era ya sin embargo patente en la filiación de los delegados. Estos no fueron elegidos en asambleas abiertas, sobre la base de la discusión de plataformas políticas opuestas, sino que fueron virtualmente designados por los comités regionales del partido comunista, que dependen desde todo punto de vista de la burocracia del Kremlin. A diferencia con lo que ocurría hasta hace poco, cuando los secretarios regionales confeccionaban directamente la lista de los candidatos a delegados, esta vez éstos fueron propuestos por los llamados “colectivos de trabajos”, lo cual no impidió que en la instancia siguiente la burocracia de los comités depurara las nominaciones y concluyera designando a su propia gente a la Conferencia. “Los comités regionales —dice un analista del The Washington Post (28/6)— parecen haber “elegido” virtualmente a todos los delegados que tenían la intención de escoger”. Le Monde (28/6), por su lado, informa que “el aparato ha sabido guardar un control suficiente sobre las elecciones de delegados como para no alimentar ansiedad sobre la composición de la “sala”. Una de las condiciones que Impuso este aparato para autorizar la convocatoria de la Conferencia fue que ésta no podría en ningún caso considerarse soberana y, entre otras cosas, proceder a modificar la composición del Comité Central. De este modo, una Conferencia convocada para votar reformas conceptuadas como fundamentales por sus inspiradores, debía aceptar de antemano que la ejecución de ellas quedara en manos de dirigentes elegidos sobre la base del régimen que se pretendía abolir. Por su composición como por su reglamento interno, la reciente Conferencia del PCUS fue una cumbre ampliada de la burocracia del Estado y del partido. De tal manera que el espectáculo que tanta tinta hizo derramara la prensa de todo el mundo, fue en esencia la expresión de la honda crisis que agobia a la burocracia dirigente y de la división que reina en sus filas. Solamente tres meses antes, la Conferencia estuvo a punto de naufragar por lo que se dio en llamar el “complot de marzo”. Es que por esa fecha, una carta publicada en un diario soviético, la cual defendía al stalinismo y atacaba a sus críticos, fue calificada como la manifestación de un complot “conservador” para derribar a Gorbachov, quien en ese momento estaba fuera del país. En la propia conferencia, ante el virtual pedido de un delegado para que se destituyera a tres altos dirigentes de la fracción “conservadora”, entre ellos el presidente Gromyko y el jefe de la policía secreta, el N° 2 de la jerarquía staliniana, Ligachev, intervino para recordar a los presentes que sin el voto de los cuestionados Gorbachov no hubiera llegado al puesto de secretario general — una manera poco sutil de insinuar que si se insistía en el pedido los “conservadores” patearían el tablero. Gorbachov, naturalmente, tuvo que pronunciarse para calmar los ánimos. “Estado socialista de derecho” Las propuestas de reformas que Gorbachov sometió al voto de la Conferencia dicen más que miles de libros sobre el carácter del régimen político implantado en la URSS por la burocracia stalinista. En la Unión Soviética no existe ninguna institución representativa del Estado ni tampoco un sistema legal. Los diputados a los Soviets son designados por la burocracia del PC y lo mismo ocurre con los funcionarios judiciales. Los Soviets celebran apenas una simbólica reunión anual, en tanto que los jueces aplican las “leyes”, y en especial el código penal, de acuerdo a las órdenes que reciben de la cúpula de la burocracia. Un corresponsal en Moscú se atrevió a decir que Gorbachov se proponía, dadas estas condiciones, nada menos que “reconstruir el Estado”. Esto obviamente no es así, porque en la URSS ha existido todo este tiempo un Estado totalitariamente dominado por la burocracia, aunque este totalitarismo tomara inevitablemente la forma de la dominación despótica del círculo superior de la burocracia y, por largos años, de su único jefe, sobre el conjunto del pueblo y la mayoría de la propia burocracia. Gorbachov prologó sus propuestas con la afirmación de que en la URSS no existía “un estado de derecho”. Aunque se reclama marxista y gusta repetir que hay que “volver a Lenin”, Gorbachov no ha querido ir más lejos en la explicación de este hecho. La especie de que la URSS era la “democracia más perfecta del mundo”, como hasta hace poco la ponderaban Nadra, Echegaray y Fava, se reveló, ¡al final!, como una desvergonzada patraña. Gorbachov propone ahora que se elija un Congreso de los Soviets a pluralidad de candidatos, pero con la salvedad de que la mitad de los diputados deberán ser designados, mediante votación, por las “organizaciones intermedias”, tales como sindicatos o asociaciones de diverso tipo, que se encuentran completamente estatizados. Este congreso de 1.500 diputados elegirá, por cinco años, un Soviet Supremo, que tendrá una labor legislativa regular. El poder político real, sin embargo, estará en manos del Presidente de la URSS, elegido por el congreso soviético, ya que ese Presidente concentrará las relaciones exteriores, la defensa y la seguridad, sin que esté claro quien designará a los funcionarios judiciales. El Presidente de la Unión Soviética y de cada una de las Repúblicas deberá ser el primer secretario del PCUS, lo cual quiere decir que el PC deberá elegir un nuevo secretario general cuando el existente no hubiera recibido la consagración por el Congreso de los Soviets. En su esquema Gorbachov ha excluido explícitamente el derecho a formar otros partidos políticos, de modo que su reforma reserva en principio el monopolio del poder para la burocracia stalinista actual. A partir de este hecho está claro que la ampliación de la representación popular seguirá controlada por la misma burocracia del PC. Es cierto que el propio PC deberá aplicar a su funcionamiento algunos criterios “reformistas”, como la elección de sus dirigentes por voto secreto, la pluralidad de candidatos y la limitación de mandatos. Pero todo esto no cambia la esencia de la cuestión, que es el monopolio del poder por un aparato, el cual coopta a los que deberán ser miembros del partido. Gorbachov ha simplemente abierto la posibilidad de que la competencia sorda y brutal que ha tenido lugar hasta ahora entre distintas fracciones del aparato burocrático, asuma a partir ahora una forma “civilizada”. Gorbachov intenta inyectar un ordenamiento jurídico en un sistema arbitrario, debido a que este sistema se ha transformado en una valla absoluta al desarrollo del país. Pero ocurre que el régimen burocrático es incompatible con el régimen democrático o representativo. La burocracia no puede delegar el poder, como lo hace la burguesía en los Estados modernos, porque ella no es nada sin el poder, en tanto que la burguesía puede controlar a su Estado por el monopolio que tiene de los medios de producción. Pero sin delegación de poder no hay régimen representativo. La dictadura del proletariado, por su lado, plantea la superación del sistema representativo (burgués) mediante el derecho de revocación de los representantes por la base, el control obrero de la producción, el armamento del pueblo y la gestión colectiva de la economía estatizada. Es decir que el Estado deja de ser Estado. Gorbachov plantea el verdadero exabrupto del “estado socialista de derecho”, sin percibir que el “derecho” es un regulador de las diferencias y antagonismos sociales, en tanto que el socialismo es la progresiva" desaparición de todo antagonismo social. Bajo el socialismo imperan las normas de la convivencia social, que mudan espontáneamente con el propio desarrollo de la sociedad. En realidad, al hablar del “derecho”, Gorbachov pone de relieve la tendencia de la burocracia a asegurar sus privilegios sociales, que ya no consigue mantener por medio de la arbitrariedad o el terror, sobre la base más solida de la propiedad .Es así que, en el curso de la Conferencia, ha repetido más de una vez que la reforma era necesaria para dar seguridad jurídica al arrendatario que se va a transformar en propietario de su tierra, o cualquier otra forma de propiedad privada, por ejemplo la propiedad privada cooperativa. En China, recientemente, se ha incorporado a la Constitución el derecho de propiedad. La tesis de Gorbachov solamente demuestra que la URSS no es socialista ni tampoco democrática. Es “curioso” que, pocos días antes de la Conferencia del PCUS, en la conferencia de los. “siete países industrializados”, realizada en Toronto, los jefes de estado imperialistas dijeran en su declaración final que “es necesario que los progresos recientes (realizados por Moscú en materia de acuerdo de armamentos, derechos humanos, apertura y descentralización económicas) sean consagrados por el derecho y la práctica”, “en síntesis, dice le Monde (22/6), que la URSS se convierta en un Estado de derecho”. El diario francés agrega que es dudoso que sea esto lo que está proponiendo Gorbachov, lo cual es lógico, porque Gorbachov no ha propuesto aún la consagración del derecho de propiedad. El Señor Presidente Los poderes omnímodos que la reforma constitucional de Gorbachov le otorga a la figura presidencial revela que no se trata de una parlamentarización del Estado, sino de consagrar un poder político que pueda arbitrar entre la burocracia del partido y la nación, de un lado, y entre las distintas fracciones burocráticas. Si se tienen en cuenta la andanada de acuerdos armados por Gorbachov con Reagan, es evidente que Gorbachov quiere asegurar la continuidad de esos acuerdos dotándose de un poder independiente dentro de aparato estatal. Resulta evidente de aquí que las reformas tienen en vista principalmente a las relaciones con el imperialismo mundial, cuyo acuerdo y apoyo es imprescindible para implantar e “socialismo de mercado” y la “apertura económica” de los Estados obreros al capital. Es necesario plasmar en un “estado de derecho” la penetración del capital imperialista y todas las diferencias sociales que ella traiga aparejada. El derecho es un producto histórico de la economía mercantil; es entonces natural que la burocracia rusa lo tenga en cuenta a la hora de desmantelar el monopolio de comercio exterior y la planificación económica. Hay que fijar los derechos privados de productores y consumidores y el reparto privado del producto entre los primeros. Lo que ha sido presentado como un paso de democracia política es, en realidad, un planteo de liquidación de las conquistas sociales de las masas de la URSS. Todo el planteo de autonomización relativa del Estado respecto al partido comunista plantea, sin embargo, cualesquiera sean sus limitaciones, un choque potencial abierto entre Gorbachov y el aparato partidario. Es significativo que Gorbachov hubiera propuesto a la Conferencia fundar un movimiento político de apoyo a la “perestroika” y que la Conferencia se lo hubiera rechazado. No es posible saber si Gorbachov se ha percatado que, en función de una política hasta cierto punto distinta, pretende remedar a Mao Tse-tung en la formación de un movimiento contra la fracción que controla al partido comunista. Las numerosas propuestas Gorbachianas no pueden esconder, sin embargo, que el secretario general que quiere devenir presidente bonaparte, es más rico en ideas que en realizaciones. Los cables periodísticos han hecho notar que la norma que permite la libertad de precios a las grandes empresas soviéticas a partir de enero pasado, no ha podido ser puesta en práctica. “The New York Times” (5/7) comenta, en un editorial, que éste es el test decisivo de la viabilidad de Gorbachov y no las reformas administrativas menores o la privatización de una parte del agro. El imperialismo reclama la “perestroika” de la gran industria para permitirle una negociación independiente con los grandes capitales internacionales, abriendo así la vía a la penetración capitalista en la URSS. Gorbachov se multiplica en iniciativas políticas e institucionales ante la comprobación de que sus iniciativas económicas se estrellan contra las contradicciones del régimen burocrático y la resistencia pasiva del país. ¡Un delegado propuso, en la conferencia, prohibir los aumentos de precios! En las calles de Moscú, los “clubes socialistas independientes”, de reciente creación y filogorbachianos, han estado exigiendo sindicatos libres, pluralidad partidaria, abolición de los privilegios económicos de la burocracia, etc. Las mismas reivindicaciones han aparecido abrumadoramente en las secciones de carta de lectores de los diarios soviéticos. ¡Se han juntado millones de firmas para reclamar la construcción de un monumento a las, víctimas de Stalin, lo cual tuvo que ser aprobado por la Conferencia! El fantasma del Comité Central bolchevique de 1917 ronda como un espectro la Plaza Roja de Moscú. La burocracia está histórica y moralmente quebrada. Estas son algunas de las características del período revolucionario que se ha abierto en la URSS.

20 de julio de 1988
La escición del MAS

El “único partido de Izquierda que crece y que no conoce crisis” terminó sufriendo una escisión profunda y espectacular cuando aún no se había secado la tinta con que había sido escrita tan inoportuna como reiterada declaración. El partido de la “consulta a las bases” y del “socialismo con democracia” fue asimismo incapaz de garantizar los derechos políticos de la fracción que cuestionaba las posiciones (mayoritarias) de la dirección oficial. Esta crisis está relacionada con la aguda acentuación de la tendencia electoralista del Mas. Una de las expresiones de este hecho es el desmedido esfuerzo del Mas por llegar a cualquier acuerdo electoral, es decir, sin principios, que tenga por referente la candidatura de Zamora. Hasta el momento, la única limitación del Mas para rehacer el frente con los partidos que firmaron la “obediencia debida” en Semana Santa (Fral), en torno a la candidatura presidencial de Ricardo Molinas, y a la de Zamora a la primera candidatura por la provincia de Buenos Aires, es el temor a una segunda escisión del Mas. La esencia de la táctica electoral y parlamentaria del marxismo, sin embargo, consiste en propagar el programa revolucionario, desenmascarar el carácter de clase de la democracia burguesa y capacitar a los trabajadores para emprender la organización de la revolución proletaria. Sólo el afán de conquistar posiciones dentro del Estado como un fin en sí mismo, puede explicar los acuerdos sin principios-, de carácter nacionalista y democratizante, por parte del Mas, con direcciones que siguen una política, que tiene alcances internacionales, de defensa y apoyo de los regímenes burgueses y proimperialistas democratizantes de América Latina. La táctica política antisocialista del Mas (electorera) desenmascara el carácter distraccionista de su caracterización del momento político del país como revolucionario. La táctica electoral de un partido de izquierda pone siempre de relieve su posición de principios frente al Estado burgués —es decir que va más allá de las condiciones de una situación política determinada. La táctica electorera del Mas desnuda, desde el punto de vista estratégico, una política de integración a las instituciones del Estado burgués. Desde la formación del PST, en 1971, la corriente del Mas viene desarrollando una política sistemática en esta dirección. Entre 1973 y 1975 suscribió varios acuerdos políticos con los partidos patronales en defensa de la llamada “institucionalización”. En marzo de 1976 caracterizó que el golpe militar tenía por finalidad recomponer el proceso político democratizante, razón por la cual calificó al régimen de Videla como “la dictadura más democrática de América Latina” (“La Yesca”, “Cambio” y otras publicaciones del PST entre abril y agosto de 1976). El exabrupto correspondía a la distinción de principios que hacía toda la política burguesa del momento, incluido el stalinismo, entre Videla y Pinochet. La crisis del Mas no se desarrolla en un vacío político donde todo se medirla por las diferencias de opinión de sus afiliados y tendencias. Esta crisis tiene que ver directamente, por el contrario, con la nueva etapa de desbocado oportunismo político y electoral en que ha entrado la dirección del Mas. Internacionalismo En la polémica que la Tendencia Bolchevique Internacionalista (TBI), luego Partido de los Trabajadores por el Socialismo (PTS), libró contra la dirección del Mas en el marco del 3o congreso de éste, las cuestiones de principio, o simplemente las cuestiones de fondo, se presentan distorsionadas, cuando no están directamente ausentes. La posición oportunista del Mas frente al Estado burgués no es siquiera mencionada. En el documento que resume las posiciones del PTS, esta omisión pone limitaciones insalvables al conjunto de su crítica. Es lo que ocurre con el principal capítulo de acusación del PTS, que denuncia al Mas por el abandono del internacionalismo proletario. Este abandono se manifestaría en la ausencia de campañas internacionales de solidaridad por parte del Mas, y en la afirmación de su dirección (“Carta de Greco”) de que “...la discusión sobre Argentina y el Mas es la única discusión verdaderamente internacionalista que podemos hacer”. El PTS califica a esto de “nacional-trotskismo” y hasta denuncia que la falta de campañas en apoyo a los trabajadores de los Estados obreros burocráticos es una consecuencia de los compromisos del Mas con el PC de Argentina. De esta manera, el internacionalismo del Mas se habría transformado en rehén de sus Intereses o maniobras “nacionales”. Este planteo del PTS es, como denuncia, ’demoledor, pero no explica absolutamente nada. ¿Por qué los “Intereses nacionales” de un partido revolucionario deberían divorciarse de los intereses del internacionalismo proletario? La tesis de que no puede existir una política revolucionaria dentro de un país si la organización que la lleva adelante no actúa en el marco de una organización internacional, no aclara nada, sólo cambia de sitio el problema. En este caso el “nacional-trotskismo” podría ser reemplazado por un internacionalismo abstracto, que no constituiría ninguna guía para los partidos nacionales, los cuales serían llevados así a recaer en el nacionalismo. En la historia de la IV° Internacional luego de la muerte de Trotsky, se ha usado y abusado de la especie de que no puede haber partidos nacionales revolucionarios sin la construcción simultánea, por parte de éstos, de la Internacional. Pero esta tesis, esgrimida por los pablistas, los mandelistas, los healystas, los lambertistas y los morenistas, solamente sirvió para la entronización de la política y de los prejuicios nacionales de los partidos nacionales de Pablo, Joe Hansen, Mandel, Healy, Lambert y Moreno. Se podría demostrar casi matemáticamente que “la política Internacional” de todas estas “internacionales” no ha sido más que una traslación de sus miopías nacionales a las organizaciones de los demás países. En nombre de la IV a Internacional se instauró la dominación “urbi et orbi” de atrasadísimas sectas nacionales, que sufrían la presión de los prejuicios nacionales de algunos sectores de los aparatos políticos o de las masas influenciadas por éstos, de sus propios países. El PTS nos dice simplemente que el Mas sigue ahora un camino ya varias veces transitado por otros grupos con anterioridad. Pero nos ofrece como remedio volver a la misma concepción que ha producido, sin excepción, los resultados que hoy vemos en el Mas. El PTS no ha logrado, en su crítica, definir el contenido del internacionalismo proletario —sólo da vueltas en el tiovivo de lo nacional y lo internacional. Pero esta calesita no lleva naturalmente a ningún lado. El asunto es: ¿cuál es el único programa que corresponde al internacionalismo proletario? El documento-resumen del PTS transcribe una afirmación de Lenin, de las Tesis de Abril, pero sin comprender lo que allí se plantea. Dice Lenin: “existe una clase” y solo una de internacionalismo verdadero, y es trabajar abnegadamente para desarrollar el movimiento revolucionario y la lucha revolucionaria en el propio país (¡subrayado por Lenin!) y apoyar (con propaganda, solidaridad y ayuda material) esta lucha, esta y sola esta línea (ahora el subrayado es nuestro, J.A.), en todos los países sin excepción”. Este párrafo de las Tesis de Abril pone ciertamente el énfasis en la lucha del partido bolchevique en Rusia por la toma del poder por los soviets. Sin embargo, no tiene un ápice de nacionalismo, esto porque la “lucha” y “línea” contra la colaboración con la burguesía y por la toma del poder en Rusia, tiene un contenido internacional. Esta “línea”, y ninguna otra, debía ser apoyada en todos los países. En el apoyo a esta “lucha” y a esta “línea” en “todos los países” consistía el “verdadero internacionalismo” ¡aun cuando no hubiera, como no había en abril de 1917, una Internacional revolucionaria! Si Lenin hubiera razonado desde el punto de vista formal de la necesidad de pertenecer siempre a una Internacional ya existente, y no lo hubiera hecho desde el punto de vista del contenido “único” del internacionalismo, hubiera propuesto seguir en el II° Internacional para reformarla. Contra esta falsa tendencia “internacionalista” apunta la citada afirmación de las Tesis de Abril. ¿Cuál es, entonces, el contenido único del internacionalismo proletario en nuestra época, época de descomposición de) capitalismo y de guerras y revoluciones? Lenin lo dice clarito, por ejemplo, en su artículo “La Tercera Internacional y su lugar en la historia”: “El significado que hará época de la Tercera Internacional, Comunista, consiste en haber comenzado a efectivizar la consigna cardinal de Marx, la consigna que sintetiza el desarrollo centenario del socialismo y del movimiento obrero, la consigna que está expresada en el concepto de la dictadura del proletariado”. En la carta que enviara para formar la I.C., Lenin invitaba sólo a “quienes están por la revolución socialista ahora y por la dictadura del proletariado”. Sobre la base de la dictadura del proletariado y del régimen soviético, la revolución de Octubre inició el camino de la construcción de una República internacional. La Unión de las Repúblicas Socialistas Soviéticas ya no correspondía más a la forma del Estado nacional; sus principios de unión federativa de consejos obreros no eran otros que los de la futura República Socialista mundial. La dictadura del proletariado: he ahí el principio del internacionalismo proletario. Programa ¿Qué es lo que caracteriza, sin embargo, a la totalidad de las tendencias políticas internacionales de izquierda, en la actualidad, si no es su rechazo teórico y práctico de la doctrina de la dictadura proletaria? No sólo el stalinismo y la socialdemocracia, sino todas las corrientes “trotskistas” sin excepción, incluida la morenista, han abjurado de la dictadura proletaria o la han borrado de su programa y de su propaganda. Se han pasado así al campo del reformismo o de la “renovación” staliniana. En la tendencia democratizante que domina el panorama mundial, confluyen desde el imperialismo hasta cualquiera de las variantes que se reclaman de la IV° Internacional. Esto no autoriza a hablar de que todos formen un “frente contrarrevolucionario mundial”, pero sí de la completa capitulación ideológica de la izquierda de cualquier color. La IV° Internacional no puede ser reconstruida sin el restablecimiento de la “consigna cardinal de Marx” como la llamaba Lenin. (Claro que esto no tiene nada que ver con la caricatura de repetir “dictadura del proletariado” sin ton ni son y en cualquier clase de situaciones). La posición democratizante del Mas sobre el Estado se encuentra formulada en el programa del Frepu y en su propio programa. El programa del Frepu postula, por ejemplo, un frente electoral ‘‘como alternativa a la crisis”. Esto es evidentemente un piadoso lugar común; la único “alternativa” a la “crisis” del capitalismo es la revolución socialista. Sostener abiertamente el punto de vista del FP no sólo marca una degeneración política completa; es además incompatible con una “línea” y una “lucha” internacionalista en todos los países. El PTS, sin embargo, no ataca nunca el programa del Frepu, y aboga él mismo, en su prensa, por un frente “electoral”, como una alternativa “clara”. En el programa del tercer congreso del Mas se propugna una Asamblea Constituyente que “culmine en la socialización de los medios de producción y de cambio”, constituyéndose esto en la más descarada negación de la revolución proletaria y de la dictadura proletaria como única aproximación práctica a la sociedad socialista. En lugar de desenmascarar la falsa pretensión de soberanía de las instituciones parlamentarias bajo el Estado burgués, y mostrar su sometimiento al capital, el Mas hace su elogio y convierte a la reunión parlamentaria de los explotadores y explotados en el camino para la “socialización”, concepto equívoco que puede significar tanto la expropiación del capital como su rescate económico progresivo a través de nacionalizaciones sucesivas con indemnización (lo cual es una utopía). Es que en el programa del Mas no se plantea la expropiación del capital, salvo en forma condicional, para el caso de que éste no repatrie los fondos que tiene depositados en el exterior. Esta posición frente a la expropiación del capital sirve para mostrar que, por nacionalización de la banca y del comercio exterior, el Mas entiende una medida parcial dentro del marco de las nacionalizaciones burguesas "por utilidad pública” que prevé la Constitución. ¿Qué clase de internacionalismo puede propugnar un partido que levanta semejante programa? Obviamente podrá organizar algunas o varias campañas de solidaridad, pero nunca impulsar la ruptura con el Estado burgués, ni la oposición de la dictadura del proletariado a la dictadura burguesa y de los soviets al más democrático de los parlamentos. El Mas plantea la “moratoria de la deuda externa” —es decir que reconoce los títulos de los acreedores, convalidando la mayor confiscación de los trabajadores en toda la historia por parte del capital. Esto constituye una defensa de la continuidad jurídica del Estado con respecto a los actos de la dictadura militar. El nacionalismo del Mas no sólo consiste, como pretende el PTS, en que privilegia “su” revolución y “su” partido, en oposición a la solidaridad con otros pueblos, sino esencialmente en haber abandonado el objetivo estratégico internacional del proletariado. Al margen de su contenido fundamental, la dictadura proletaria, la discusión sobre internacionalismo vs. nacionalismo se reduce a una discrepancia entre diferentes nacionalismos: el del país en cuestión y el de, o los de que dominan la estructura organizativa internacional, o quieren dominarla, o están insatisfechos sobre cómo es manejada, según la propia óptica de cada grupo. El Frepu En la amplia exposición que contiene el documento del PTS, no se hace una sola referencia al Frepu ni a su. programa. Sin embargo, ahí están expuestas las reivindicaciones que son incompatibles, sea con el internacionalismo proletario, sea con una política de apoyo a las luchas revolucionarias de los pueblos. Este programa recibió la bendición de Moreno» como también es de él la tesis (así lo dice el documento del PTS) de “que el Mas (es) prioridad para la LIT-CI”. El punto 21 del programa del Frepu plantea la reivindicación de “una política exterior independiente y de paz con todos los pueblos del mundo que luchan por su liberación”. Como se puede apreciar, allí donde se hubiera esperado “apoyar con propaganda, solidaridad y ayuda material” (según la cita de Lenin) a “los pueblos que luchan”, el Frepu promete una política “Independiente” (¡de esos mismos pueblos!) y “de paz” (es decir de neutralidad frente a la lucha de esos pueblos). ¿Qué otra cosa es esto sino la cándida exposición del real contenido de la política internacional de la social-democracia, del eurocomunismo y de la burocracia rusa? El solo hecho de expresarse en términos de “política exterior” es revelador. La “política exterior” supone el sistema de Estados del orden capitalista actual, pero para los explotados su tarea internacional es derribar esos Estados mediante la solidaridad entre los pueblos. La “política exterior” de un Estado obrero debe estar subordinada a la política revolucionaria internacional de la clase obrera. Es cierto que semejantes planteos nunca podrían tener cabida en un frente específico con un partido stalinista. Pero en un caso así, lo que corresponde es abstenerse de multiplicar las reivindicaciones y las definiciones, circunscribiéndolos a puntos precisos, reducidos y claros. Pero como el Frepu no es un bloque circunstancial de lucha, sino una “alternativa” de características electorales a la “crisis”, es inevitable que formule un programa de “gobierno” conforme a su naturaleza parlamentarista. De esta manera, el programa del Frepu se transforma en el verdadero y único programa del Mas. Mientras el PTS no se pronuncie sobre este programa, o mientras siga haciendo suyos sus planteos, su crítica al “nacional-trotskismo” del Mas carece de base de sustentación. Ninguna corriente internacionalista puede tener un programa nacionalista y democratizante en su propio país. Es curioso que el PTS considere como una expresión de internacionalismo el slogan de la “segunda independencia”. Si esto fuera así el conjunto del Frepu se habría pasado al internacionalismo. En realidad, el slogan de la “segunda independencia” expresa el callejón sin salida del nacionalismo pequeño-burgués que cree que es posible alcanzar la independencia “económica” en la época Imperialista. Este slogan corresponde a las fantasías autárquicas del nacionalismo, que pretende una especie de “capitalismo en un solo país”, como el que creyó poder construir el dictador Francia en el Paraguay de la primera mitad del siglo pasado. Recientemente, los abogados de la “segunda inde-pendencia” se volcaron a una causa diferente —la del Nuevo Orden Económico Internacional bajo la égida de las Naciones Unidas. En esta nueva versión, el imperialismo dejarla de ser tal para colaborar con el desarrollo autónomo de los países atrasados. El slogan de la “segunda independencia” traduce una crítica nacionalista al imperialismo; es todo lo contrario del internacionalismo proletario, el cual sostiene que la emancipación nacional de las naciones oprimidas sólo será posible con el derrocamiento del imperialismo en alianza con el proletariado de las metrópolis opresoras. El marxismo opone al imperialismo el socialismo mundial, no la utopía reaccionaria de las autonomías económicas nacionales. Es realmente sorprendente que una corriente política que pretende estructurarse con absoluta fidelidad al internacionalismo obrero, haya llegado a la posición contraria —la más pura demagogia nacionalista. La IV° Internacional tiene un slogan históricamente superior al de la “segunda Independencia”: los Estados Unidos Socialistas de América Latina. Es común al documento del tercer congreso del Mas y al documento del PTS la nula referencia que hacen al Frepu y al programa de éste. Es sorprendente cómo un congreso partidario pudo deliberar sin entrar a considerar la única cuestión que le preocupaba. La omisión del asunto Frepu ha convertido al congreso del Mas en una cáscara vacía, y en una perfecta maniobra de vaciamiento político. En el Mas y en el PTS se tiene al programa del FP nada menos que como revolucionario y hasta se lo considera una “victoria”. Después salió el programa del Fral más o menos con las mismas características, pero sin la necesidad de aportes “trotskistas”. Lo que parece impresionar a éstos es la cantidad de nacionalizaciones que propugna el FP, aunque no anule la deuda externa, ni plantee romper con el FMI, ni reivindique la expropiación de la vital industria de la salud. Pero hasta la Unión Democrática tenía su buena dosis de “nacionalizaciones”, y éstas (como ya se ha dicho) están contempladas en la propia Constitución. Es que la “nacionalización” es una forma del desarrollo capitalista a la que han apelado todos los gobiernos burgueses sin excepción, esto cuando la intervención del Estado en la economía es necesaria para superar una crisis que el “mercado” es incapaz de doblegar. Ni qué decir que el costo de esta intervención lo pagan en forma indirecta los consumidores, y los trabajadores. Por todo esto, precisamente, el programa de fundación de la IV° Internacional se vio obligado a precisar a diferencia que había entre su reivindicación parcial de “expropiación de ciertos grupos capitalistas” y la “consigna reformista bien vaga de “nacionalización’”. La diferencia, dice Trotsky, consiste en que 1) “nosotros rechazamos la indemnización”; 2) “alertamos a las masas contra los charlatanes del Frente Popular que, mientras proponen la nacionalización de palabra, continúan siendo en los hechos agentes del capital”; 3) “llamamos a las masas a contar sólo con su propia fuerza revolucionaria”; 4) “ligamos el problema de la expropiación al del poder de los obreros y de los campesinos”. Solamente en estas condiciones, la “nacionalización” es un arma de lucha contra el gran capital y el imperialismo; en caso contrario es un arma actual o potencial dirigida contra la revolución proletaria. En el documento del PTS se alerta contra el peligro de que surja un Frente Popular que paralice la revolución, sin percatarse que el programa del FP es precisamente el de ese Frente Popular. Los dirigentes del Mas y del PTS, así como también sus bases, parecen con-vencidos de que el Frepu es nada menos que un frente proletario, esto por tratarse de una alianza entre organizaciones obreras. De este modo, por mayores que sean sus defectos es un fenómeno progresivo. También se llegó a decir que era un “frente independiente de trabajadores peronistas”. Ahora el Mas propone reconstruirlo, pero sin trabajadores peronistas, y el PTS reclama un frente electoral “socialista”, incluyendo a todas las fuerzas del Frepu. La confusión alcanza aquí ribetes inimaginados, porque si los 23 puntos del FP son revolucionarios ¿por qué condicionar la formación del frente a un programa socialista? La propia expresión programa o frente “socialista” es confusa, porque no se sabe si se trata de un programa de transición hacia la revolución socialista, o de un programa “socialista” parlamentario o electoral. Pero un frente entre partidos cuya base social sea la clase obrera no es necesariamente un frente obrero, puede ser un frente burgués. Esto depende de la política del frente. Así como hay partidos obreros que son burgueses por su política —el reformismo y el stalinismo—, lo mismo puede ocurrir con los frentes. Eso depende del programa y de la lucha que entable. A partir de este criterio fundamental el Frepu es un frente pequeño-burgués reformista, porque su programa es democratizante. En cambio, una guerrilla de origen pequeño-burgués que arma a los obreros y a los campesinos es, en primer lugar, un movimiento revolucionario, y, en segundo lugar, puede llegar a convertirse en una fuerza proletaria si su programa político evoluciona hasta sus últimas consecuencias. Lo notable de todo esto es que el PTS, que no ha manifestado ninguna diferenciación política con el Frepu, cita la siguiente afirmación de Trotsky, del 5/1/1934: “Las alianzas prácticas duraderas con los dirigentes reformistas, sin programa definido, sin obligaciones concretas, sin la participación de las propias masas en las acciones militantes, constituyen la peor forma de oportunismo”. El Frepu es una variante agravada de todo esto, porque tiene además un definido programa reformista. Es decir que no basta repetir como un loro “es un frente obrero” sino que hay que distinguir al frente oportunista (burgués) del revolucionario. Morenismo Con la crisis del Mas fracasa otra “tentativa” de “reconstruir” la IV° Internacional. El largo período de dominación del reformismo y del stalinismo en el movimiento obrero mundial han determinado una aguda regresión de la política revolucionaria. Cincuenta años después de fundada la IV° Internacional, quienes se reclaman sus herederos apoyan el democratismo burgués más vulgar y algunos hasta han renunciado directamente a su parte de la herencia. Algunos apoyan al eurocomunismo; otros, en Francia, reclaman el restablecimiento de la IV° República anterior a De Gaulle; otros más, en Estados Unidos, consideran vencida la “etiqueta” de trotskista. Moreno, por su lado, le enseñó a bailar a sus sucesores el minué de la “democracia con justicia social”, entre otras cosas, por supuesto. Las posiciones de la LIT-Mas no se diferencian de las que levantan otros sectores que se reclaman trotskistas. El morenismo no fue nunca una comente independiente en el plano internacional- Desde siempre giró en la órbita de alguna fracción internacional ya existente. Sus escisiones respondieron siempre a luchas de posiciones de aparato dentro de las distintas tendencias en que se dividía el llamado movimiento trotskista. Cuando por fin creyó haber adquirido mayoría de edad, fundando la LIT, el morenísimo no hizo otra cosa que copiar letra por letra tas posiciones impresionistas de la corriente lambertista de Francia, con la cual el PO había roto en 1977. La situación revolucionaria permanente, el carácter contrarrevolucionario de todo el mundo, el frente contrarrevolucionario mundial, el frente obrero liberal, la Asamblea Constituyente, el gobierno obrero liberal o parlamentario —todo esto es de cosecha lambertiana. El PO lo puso de relieve cuando Lambert y Moreno anduvieron juntos en 1979-60. No estamos, por lo tanto, en presencia, de la crisis mortal de una “Internacional” sino de la pinchada de globo de una ficción, sostenida por medios burocráticos. La reconstrucción de la IV a Internacional es en primer lugar, una tarea de programa, que deberá encarnar en movimientos y partidos reales. La lucha por este programa es la línea de desarrollo del internacionalismo proletario. Este ha sido siempre el punto de partida de la organización de las internacionales precedentes. Marx disolvió la Liga Comunista en 1851 y la I a Internacional luego de la Comuna de París, cuando advirtió que el retroceso del movimiento obrero mundial las convertiría en sectas históricamente contrarrevolucionarias. Lenin rompió con la II° Internacional y fundó la III°, y Trotsky hizo lo mismo con ésta para fundar la IV®, para mantener viable la lucha por la revolución proletaria mundial, es decir, el programa marxista. Es éste, y no los artificios burocráticos, el que concentra la continuidad histórica del proletariado con conciencia dé clase. Después de cincuenta años de redactado el programa de Transición, y casi un siglo y medio después de la elaboración del Manifiesto Comunista, no basta con declarar la fidelidad a sus planteamientos, es necesario entablar una lucha política y práctica en su defensa, y construir sobre la base de esta lucha partidos revolucionarios que puedan plantearse de un modo efectivo la reconstrucción de la IV° Internacional.

20 de julio de 1988
Estudiantes y docentes movilizados imponen la nulidad del decreto oficial

Un “virtual estado de insurrección estudiantil” según lo definiera el rector del Colegio Nacional Avellaneda (Página 12, 16/7/88) acabó haciendo pedazos la decisión del Ministerio de Educación de acortar el receso invernal. De hecho, la movilización de los estudiantes se planteó en el cuadro de una resistencia general a la medida, concebida como represalia al gigantesco paro docente de marzo-abril. Ya varias semanas atrás la gremial de profesores secundarios de la Capital —ADEMYS— decidió no acatar la medida y promover asambleas, mesas de debate y clases alusivas en los colegios. El movimiento fue tomando cuerpo en las últimas semanas y estalló abiertamente el lunes 11. Impresionante movilización En el Avellaneda se realizó una asamblea conjunta de docentes y alumnos que resolvió repudiar la resolución ministerial y transformar las clases en debates sobre la realidad educativa y el reciente paro del magisterio. En el barrio de Belgrano los estudiantes del Cuba decretaron por su cuenta el cese de actividades y se dirigieron al Normal 10 a promover el paro. Las clases fueron suspendidas. En muchos otros estable-cimientos los estudiantes se negaron a ingresar a las aulas y se solidarizaron con sus profesores. Los del Nacional Mitre y el Joaquín V. González se concentraron frente al Palacio Pizzurno para reclamar en masa la revisión de la disposición oficial. El martes y el miércoles el movimiento se extendió a nuevas escuelas. La paralización de los colegios técnicos fue prácticamente completa. Dos mil estudiantes se congregaron nuevamente ante el Ministerio donde los funcionarios acordaron en no computar las faltas, pero reclamaron que se volviera a las aulas '"el jueves 14. La orden no fue acatada por una cantidad enorme de escuelas, que continuaron hasta el viernes resistiendo la imposición. La movilización tuvo alcance nacional. En La Plata varios centenares de estudiantes marcharon por las calles céntricas, organizaron sentadas y proclama- . ron su rechazo activo a la arbitrariedad del Ministerio. La policía “nacional y popular” reprimió a los secundarios y detuvo a algunos de los manifestantes —órdenes de Cafiero— También en Córdoba los estudiantes del ENET 4 repudiaron el acortamiento de las vacaciones y ocuparon la calle frente al establecimiento. En poco tiempo el director de la escuela decidió otorgar las vacaciones reclamadas. Recule gubernamental Esta fue la conducta general del gobierno, obligado a meter violín en bolsa ante la movilización docente-estudiantil. De entrada, el Ministerio autorizó a los rectores a alargar el receso para no ser desbordados por los acontecimientos. Pero el descontrol ya era un hecho, la prensa “lamentaba” el "caos" en el cual naufragó la pretensión de alterar compulsivamente el calendario escolar contra la voluntad de todo el mundo. De este modo uno de los puntos claves de la reacción contra los docentes huelguistas se derrumbó como consecuencia de la acción directa de alumnos y profesores. Son justamente las consecuencias de la vasta movilización docentes las que han instalado una suerte de doble poder en las escuelas. Los establecimientos educativos se han convertido en el terreno de confrontación entre los estudiantes y profesores de un lado y el Estado del otro. La dictadura de las circulares. comunicaciones y resoluciones con las cuales el Ministerio pretende regimentar la vida escolar comienza a desmoronarse. En la práctica estudiantes y docentes dieron un nuevo paso de unidad práctica en favor de la puesta en pie de la comunidad escolar contra el régimen totalitario con el cual los “demócratas" pretenden gobernar la escuela. Para completar el cuadro no estuvo ausente' la provocación. El jueves las autoridades del Ministerio cerraron las puertas del edificio y se negaron a recibir a los delegados de los estudiantes. La indignación se extendió rápidamente, mientras al grito de “abran carajo, o tiramos la puerta abajo”, comenzaron a volar algunas piedras hacia el edificio. El "Canal 2” se dedicó a estimular algunas escenas de violencia para difundir luego una insidiosa filmación sobre el “vandalismo”. El viernes el "Diario Popular” mencionaba la “infiltración del PO entre los secundarios”. Nueva etapa En verdad si se trata de “elementos extraños” y de "infiltración”, esto es lo propio de funcionarios elegidos a dedo y que pretenden imponer desde afuera el control represivo del Estado sobre la comunidad escolar. Por esto mismo la defensa de los derechos democráticos de profesores y alumnos ha quedado planteada como la gran plataforma de lucha para el periodo inmediato: abolición de todas las medidas discrecionales de la burocracia ministerial, completa libertad de funcionamiento de los Centros y gremiales docentes, comisiones conjuntas junto a los padres y control democrático del funcionamiento de las escuelas, vigencia del principio electivo para la designación de autoridades. La “insurrección" contra el decretazo sobre el acortamiento de las vacaciones es la primera victoria de la nueva etapa que vive el movimiento de la educación en su conjunto. Secundarios de Capital Victoria en el Avellaneda Aníbal Romero Por 509 votos contra 340 la lista “16 de setiembre, la noche de los lápices” se impuso a Franja Morada en las elecciones del Centro de Estudiantes del Colegio Nacional Nicolás Avellaneda. Detrás de la misma se agrupó prácticamente el 100% del activismo del colegio, vanguardia del movimiento estudiantil de la Capital, en apoyo a la huelga docente y en la movilización contra el reciente apaleamiento policial de los secundarios. El año anterior el radicalismo habla triunfado por una escasa diferencia. La lista “16 de setiembre” fue impuesta' de hecho por la voluntad mayoritaria del movimiento estudiantil del Avellaneda. La plataforma de la lista se definió en tomo al funcionamiento del Centro a partir del Cuerpo de Delegados y por su movilización en favor de los reclamos vitales del estudiantado —medio boleto y aumento del presupuesto—, por la unidad con los docentes. La lista “16 de setiembre” fue impuesta por el activismo, en una Asamblea con casi 100 compañeros, a la cual se integraron agrupaciones con perspectivas políticas diferentes —la DES, la FJC, la UJS. La (JJS apoyó este reagrupamiento del activismo y llamó a la vanguardia del colegio a reforzar la lucha por un movimiento estudiantil completamente independiente del régimen político actual, de unidad con los trabajadores por la defensa de los derechos democráticos de la juventud contra los agentes “democráticos” y “nacionales” de los explotadores. La Plata La gran huelga de los secundarios Votada en asambleas de colegios en impuesta contra la represión policial Pablo, de La Plata La huelga docente finalizó con la traición por parte de la burocracia de Ctera, pero se podría decir que dejó activada una bomba de tiempo. El Ministerio de Educación ayudó a activarla, gracias a su empeño en destruir a fondo el histórico movimiento y luego al acortar las vacaciones de invierno y otras medidas (descuentos, etc.). Esta disposición dictatorial encontró una respuesta contundente de los Secundarios de La Plata. Cuando debían iniciarse las vacaciones, Asambleas en varios colegios de Nación votaron las dos semanas de vacaciones desconociendo así la “autoridad” de las “autoridades”, y transformándose en el principal movimiento de apoyo y continuidad del de los docentes. De las asambleas se encolumnaron hacia los demás colegios para extender el paro recorriendo toda la ciudad en manifestación. La columna partió del Industrial Albert Thomas a las 8 de la mañana, dirigiéndose al Normal N°1, que se sumó: de ahí a los Normales 2 y 3 y al Comercial. Después se sumaron el nacional 2 y los ENET 4 y 5. La movilización de más de 600 compañeros se dirigió entonces a Diagonal 80, frente al diario “El Día” (por si se olvidaba de publicar la movilización) en el centro de La Plata, El martes las movilizaciones continuaron, sumándose los alumnos de las "privadas” Estrada y San Vicente. Allí hicieron su aparición los auxiliares “docentes” del Ministerio, la CANA, que con el conocido método pedagógico del garrote atacó la concentración deteniendo un compañero. Todo esto tuvo respuesta inmediata por parte de los secundarios, con una sentada que cortó el tránsito frente a la legislatura en 15, hasta las tres de la tarde cuando se levantó por decisión propia. Con su acción los secundarios cambiaron de hecho el domicilio de la DIRECCION del Colegio, trasladándolo a la asamblea estudiantil. Se destapó así la impotencia de los “Garcetti y Cia.”, mostrando que la educación no tiene por qué quedar en el primer plano de la “discusión" nacional y puede ser el escenario de la ACCION más decidida contra el régimen que la hunde. El Ministerio trata de debilitar la decisión estudiantil “manteniendo las puertas de los colegios abiertas", utilizando los medios de difusión para llamar a los padres a que manden a los chicos a la escuela y utilizando las faltas como sanción. Todo esto requiere una acción tenaz de los Centros y el activismo, para defender el paro y pelear las faltas, lo que seguramente se transformará en un nuevo motivo de indisciplina al reiniciarse las clases.

20 de julio de 1988
Se realizó la conferencia nacional de Tribuna Docente
Redacción

El 9 de julio sesionó la conferencia nacional de Tribuna Docente en la sede de la Unión de Maestros Primarios de la Capital. Se hicieron presentes delegaciones de 16 distritos, en varios de los cuales la agrupación no existía antes de la huelga, y se constató un crecimiento en los efectivos organizados en torno a Tribuna del 30% por referencia a tres meses atrás. La conferencia aprobó una campaña política centrada en tres ejes que están indisolublemente unidos: a) la lucha por el salario, por 1.500 de básico a julio y la indexación mensual, b) por la vigencia de la democracia sindical y la defensa de los sindicatos constitutivos de CTERA, frente a la ofensiva burocrática tendiente a liquidar la autonomía de las entidades de base, c) por la formación de listas consecuentes de lucha, que representen fielmente los intereses de los trabajadores de la educación en todos los distritos en los que se avecinan elecciones. Del informe central y de los debates surgió que el gremio asiste a una situación de reflujo que tiene límites precisos, esto porque la catástrofe económica vuelve a plantear el problema clave de cómo sobrevivir y la huelga ha dejado abierto un campo de maduración en el activismo cuyos frutos no caerán espontáneamente, pero están potencial mente presentes. Tribuna se delimitó enérgicamente de la burocracia y la izquierda frente a la traición de la huelga, lo que permite plantear la reconstitución del activismo golpeado y confundido: con una campaña y un programa de acción. Es inevitable que la crisis lleve a una nueva lucha contra la miseria salarial: asistimos a huelgas en el noroeste por el pago de los misérrimos 750, el salario docente está siendo derrumbado por la inflación. Se trata de impulsar cada uno de los reclamos sentidos —reconocimiento de los básicos, contra el alargue del ciclo lectivo, por el pago de los días caídos— y llevarlos al terreno de la asamblea general, en la que se apruebe una plataforma común de lucha encabezada por el salario y el reclamo del confederal. La lucha se replanteará, como está ocurriendo, en tos confines de una jurisdicción o de un distrito, pero no deben encararse como una lucha parcial. Todo el esfuerzo debe estar puesto en las consignas tendientes a reconstruir el movimiento conjunto de lucha: 1.500 de básico e indexación, nomenclador nacional, aumento del presupuesto educativo, pago de los días caídos. Ni qué decir la importancia de intervenir en todos los terrenos en los que se plantee un reclamo genuino que no necesariamente partirá del salario. La Conferencia abundó en ejemplos de la tensión política que se vive en los colegios —intimidación del cuerpo directivo, policías en las puertas— y que son todos motivos de denuncia, agitación y reclamo. Para dar el punto, de partida a la campaña planteada se aprobó un “Manifiesto”. Se resolvió, además, la salida de Tribuna Docente como periódico mensual, herramienta nacional de la agrupación y portavoz y orientador de la campaña votada.

20 de julio de 1988
¿"Ley de emergencia educativa o negociado en puerta?

Mientras el gobierno provincial anunciaba sanciones a los huelguistas y Garcetti se pronunciaba contra la huelga, la comisión de presupuesto del parlamento salteño proponía (como “aporte" a la solución del conflicto) la sanción de una “ley de emergencia educativa”, que establezca un fondo de emergencia “del 25% de la recaudación impositiva” para “incrementar el presupuesto educativo”. La promesa de esta ley fue uno de los argumentos presentados por la dirección de ADP para impulsar el levantamiento de la huelga general. Entre el activismo salteño, Alternativa Docente (Mas) venia presentando a la ley de emergencia como la vía para resolver el pliego de reclamos de la huelga. Sin embargo, ya hay una pregunta en la boca de numerosos activistas: “con el fondo de emergencia que proponen los diputados ¿se garantiza el pago de las deudas salariales, y la actualización del básico?" La ley proyectada por los diputados no dice sobre cuáles impuestos se formará el fondo de emergencia. Si se trata del 25% de los nuevos impuestos nacionales al consumo, entonces la ley no haría más que violar las leyes que resolvieron esos impuestos para pagar integralmente (100%) los sueldos de los trabajadores. Esta violación ya está ocurriendo, toda vez que el dinero de esos impuestos nacionales ha ¡do a parar al Banco de Salta, (lo cual permite un nuevo jubileo de las deudas de las patronales con el Estado). Si el 25% fuera sobre el conjunto de la recaudación impositiva, entonces el gobierno habrá encontrado la vía “legal” para meter a los nuevos impuestos nacionales en la “bolsa” del presupuesto provincial (con lo cual quedaría anulada la función propia de esos impuestos). Para la docencia y la mayoría explotada, los fondos públicos de la provincia son un secreto celosamente guardado. Ello permite hacer de las finanzas públicas un botín del gran capital. En estas condiciones, el camino debe ser la defensa incondicional de las reivindicaciones de la docencia: pago integral de las deudas salariales, ajuste mensual y pago en término del salario, que fue para esto que se votaron los impuestos en el parlamento nacional.

20 de julio de 1988
Garcetti hizo su trabajo sucio en Salta

El domingo 10 una asamblea general de la ADP salteña resolvió levantar —por 216 a 210 votos—, la huelga general que los docentes venían realizando desde hace un mes. Los docentes salieron a la lucha por el pago de retroactivos adeudados de septiembre, octubre y noviembre de 1987, y de marzo y abril de 1988. En el curso de la lucha arrancaron parte de este pliego: el pago de las deudas de octubre y noviembre — aunque sin actualizar—, y la del mes de abril. Quedaban en pie el pago integral de todas las deudas salariales, la no sanción a los huelguistas (pago integral de los días de huelga) y la satisfacción del pliego reivindicativo de la docencia salteña que cobra el básico más bajo del país ... en bonos y con 20 días de atraso. En estas condiciones Garcetti llegó a Salta. Con “amigos” así ... El mismo Garcetti, que reivindica en Buenos Aires “la conquista irrenunciable del nomenclador único”, ... se encargó en Salta de bombearlo. Ante el reclamo docente salteño, por el pago de los A 501 pactados por CTERA en el mes de marzo, Garcetti dijo: “(el retroactivo de marzo) está inmerso en la situación de la economía provincial”. “Luego no ahorró tirones de oreja a la ADP” (El Tribuno, 8/7). Así es que Garcetti “dijo no compartir la metodología empleada en algunos casos y ocasiones por la ADP”; también que “las organizaciones gremiales tienen limites en cuanto a sus capacidades de expresión” (ídem). Cuando el “mediador” de CTERA se fue de Salta, el gobierno de Salta anunció que no pagaría los A 501 de marzo. Mientras tanto, el movimiento- docente resistía con éxito el intento gubernamental por reemplazar con suplentes a. los maestros en huelga. Las condiciones estaban planteadas para ingresar a las vacaciones de julio, en pie de lucha por los reclamos pendientes. Sin embargo, la directiva de ADP hizo suyo el libreto de Garcetti, impulsando en la asamblea general una tregua sin garantía alguna para los docentes: el gobierno ha reiterado que no pagará lo que debe de marzo y setiembre del 87, ni está asegurado el pago de los días caídos por la huelga ¡esto, cuando Cornejo viene de disponer el descuento a los huelguistas de ATE y UPCN! Prepararse para una lucha a fondo Como ya lo hizo con anterioridad, el gobierno de Cornejo usufructuará la tregua para seguir postergando los reclamos docentes, a favor de la especulación financiera de los grupos capitalistas que lo sostienen; Por eso, hay que prepararse para una lucha a fondo, con el pliego de reclamos que hoy está pendiente: pago de todos los retroactivos: ajuste mensual y pago en término de los ₳ 750. Pago integral de los días de huelga. Control de los fondos impositivos por parte de las organizaciones docentes. Plan de lucha de todos los estatales por ₳ 1.300 de emergencia.

20 de julio de 1988
Se extienden las huelgas docentes

A horas de levantarse la huelga general en Salta, los docentes de Santa Cruz y Chubut han salido a la lucha. En Santa Cruz, el plenario de delegados resolvió no presentarse a trabajar durante todo el período de vacaciones invernales, contra la decisión del Ejecutivo de acortarlo a una semana. En Chubut, ATECH comenzó un plan de movilizaciones y clases alusivas que se continuará con paros demandando la equiparación salarial de los docentes provinciales con los nacionales. La asamblea general de ATECH votó, además, un pronunciamiento significativo: declarar “interlocutores no válidos” a los dirigentes gremiales docentes que se han convertido en funcionarios del gobierno peronista, Sergio España y Carlos Palacios. A su turno, continúan los paros semanales de los docentes provinciales de Jujuy y aquí mismo el Centro de Docentes secundarios resolvió no iniciar las clases luego del receso invernal, si no se abonan las diferencias salariales de marzo y mayo. Amet ha anunciado medidas de acción directa por el pago de los días caídos y contra el acortamiento del receso invernal. Este reguero de luchas provinciales está indicando el rearme del movimiento de lucha quebrado con él levantamiento de la huelga general, esto a menos de dos meses de la traición. La dirección de CTERA está en la vereda de enfrente de este proceso: actúa como “apagaincendios” de cada conflicto parcial oponiéndose a la “provincialización” de la lucha. Esto cuando CTERA ha resignado el papel de un sindicato “nacional” cual sería convertir a este torrente de movilizaciones en un único movimiento. Garcetti acaba de declarar que “de no haber soluciones, el conflicto podría agudizarse recién en 1989” (Clarín 18/7/88). El dirigente mendocino no ha inventado nada, ha rubricado la paz social hasta las elecciones, planteadas por Ubaldini días atrás. Se impone unificar el conjunto de luchas y reclamos en un gran pliego nacional común cuya base debe ser el nomenclador común de ₳ 1.500 de básico con ajuste mensual que, junto a los reclamos referidos al presupuesto, la jubilación y las reivindicaciones específicas de cada distrito deben, transformarse en una plataforma de acción unitaria de todas las entidades del magisterio.

20 de julio de 1988
Por qué no se esclarece el crimen de los activistas católicos

Ha transcurrido más de un mes desde el asesinato de los jóvenes de Solano y los autores siguen sin aparecer, pese a que el cúmulo de denuncias, pistas y evidencias apuntan en una misma dirección: la policía de Rafael Calzada que es la seccional correspondiente a la zona. Existe un operativo político que abarca al Ejecutivo Provincial, la Iglesia y el Poder Judicial para enterrar el caso. El juzgado pretendió la semana última cerrar la causa considerando que el caso estaba esclarecido a partir de la detención de un vecino criador de chanchos apellidado Francisforte. La “prueba” definitoria, según el juzgado, para inculpar a Francisforte habría sido que las cápsulas encontradas en los cadáveres serían de similar calibre del arma que posee aquél. Pero resulta que, curiosamente, es la misma clase de arma que usa normalmente la policía provincial. El vecindario conoce a Francisforte de toda una vida, por eso existe un consenso generalizado en que el criador de chanchos ha sido víctima de una maniobra destinada a ocultar a los verdaderos responsables. La declaración de nuevos testigos, que corroboraron la existencia de huellas de sangre en la zona aledaña al crimen, impidió que se cerrara el caso y obligó a que se continuara con la investigación. A esto se agregan otras irregularidades: el juzgado no mandó a hacer el identikit de otro sospechoso, que fue identificado por uno de los testigos fundamentales, Florencio Reyes, enfermero de Solano, en el lugar de los hechos el día del crimen (y que además —afirma— era la misma persona que compartía el Falcon que lo agrediera días nías tarde). Se realizó, por otra parte, la autopsia sin la presencia de los abogados que representan a los familiares de las víctimas. Pese a los pedidos, no se ha procedido a secuestrar el libro de guardia de la policía seccional, que según parece, recién tres días más tarde hizo constar el episodio. Pero más grave aún habría sido el segundo secuestro y agresión de Florencio Reyes cuyas declaraciones han sido tremendamente comprometedoras para la institución policial. Según familiares y allegados, Reyes habría sido conducido en un auto con los ojos vendados durante casi una hora, introducido en una habitación donde fue golpeado y amenazado. Luego, horas más tarde, aparecería en una comisaría de Lanús. Reyes no ha sido llamado hasta el momento a declarar por el juzgado y tampoco figura llamativamente en la nómina de testigos previstos a declarar de ahora en más. Persiste, tal como lo denunciáramos en números anteriores desde Prensa Obrera, el intento por desacreditar la veracidad de lo declarado por el enfermero de Solano. Ahora se han sumado a la maniobra las propias autoridades del hospital, quienes señalan que el servicio del mismo no contempla “reconocimientos” de cadáveres (que es competencia de la policía) pero se omite el hecho de que Reyes concurrió al sitio del crimen —no importa en calidad de qué— acompañado por un médico de la misma institución (que misteriosamente ha desaparecido de la escena). Por otra parte, los autos siguen circulando impunemente por el barrio. Un Torino blanco, sin identificación, está apostado prácticamente todos los días a dos cuadras de distancia del domicilio de la familia de Agustín (uno de los asesinados). El martes 5 de julio, un Falcon bordó, sin chapa, estaba presente a escasas cuadras del acto recordatorio por los asesinados hechos a un mes de su fallecimiento. Estas escenas son moneda corriente y se reitera con otros vehículos que están perfectamente individualizados por el vecindario. El juicio y castigo Sectores vinculados a la Iglesia (hay que tener presente que Agustín y Javier participaban de las “comunidades de base”, con estrechos vasos comunicantes con el obispado de Quilmes liderado por Novak) han pretendido ejercer su tutela política sobre el movimiento de vecinos y jóvenes, y en cierta medida lo han logrado. El punto de vista común de estos sectores es no interferir en la acción de los poderes del Estado y limitarse a una suerte de reivindicación moral de los jóvenes asesinados. Esta estrategia se revela tanto más inoperante cuanto más se pone en evidencia que la acción de los poderes del Estado conduce al encubrimiento y la impunidad de los represores- La necesidad de tomar el reclamo de juicio y castigo en sus propias manos, se va haciendo carne en las filas de vecinos, jóvenes y activistas nuclearios en la comisión. En este contexto, se inscribe la resolución adoptada en favor de un festival el próximo domingo 16. Se plantea seguir el ejemplo del Dock, que por medio de una movilización persistente e independiente del vecindario, reunió las evidencias y pruebas del crimen y logró finalmente el encarcelamiento del culpable. Detrás del caso Solano, se agitan poderosos intereses. Asistimos a un crimen de claras connotaciones políticas. Los jóvenes asesinados apoyaban los asentamientos que, hoy, se multiplican por todo el país, particularmente en el cordón del gran Buenos Aires. La acción de millares de pobladores que luego de años de letargo, postración y olvido, toman la determinación de ocupar las tierras, constituye un desafío al Estado burgués, a sus leyes y representantes. Y los poderes del Estado entran en escena, haciendo causa común con los propietarios de tierras y sus "derechos afectados" (el "derecho” a la vivienda de millones de familias les tiene sin cuidado) y cumpliendo la función que les compete. La policía ejerciendo la represión y la acción intimidatoria sobre la población, la justicia encubriendo y absolviendo a los criminales, la Iglesia, paralizando la acción pregonando la resignación (¡que otra cosa se podría esperar de una institución que ella misma es uno de los grandes propietarios de tierras!). Con esto revelan lo que son: meros órganos de una misma maquinaria representativa y al servicio de las clases poseedores.

20 de julio de 1988
En Villa Corina los pobladores imponen sus soluciones

El día 9 de abril, los habitantes de Villa Corina presenciaron algo ya frecuente en el Gran Buenos Aires. Un grupo de familias trabajadoras se instalaron en un descampado lindante a SASETRU (gran pulpo alimenticio hoy cerrado). Ese descampado era usado en épocas de actividad de la planta, como playa de maniobras. También en ese descampado, el Presidente Alfonsín, realizó en el año 84 uno de sus tantos discursos demagógicos anunciando la reapertura de la planta. Estas familias llegaron provenientes de barrios cercanos carenciados (Villa Sapito, Villa Luján, etc.), acorraladas por el hacinamiento, las inundaciones y la falta de respuestas al problema de la vivienda obrera. Iniciaron una justa lucha por el derecho al techo del trabajador. La violencia patronal, por supuesto, no se hizo esperar. El día 19 de abril, un grupo no identificado, pero que los pobladores reconocen como de la policía privada de la empresa, y que según algunas versiones depende del jefe de seguridad de SASETRU, Leyras (reconocido Herminista, miembro de la Junta promotora de Cafiero), asaltó el asentamiento al mejor estilo del “Proceso”. Golpearon a mujeres y niños, y pretendieron con dos topadoras embestir las precarias viviendas Instaladas. Tampoco se hizo esperar la respuesta de los pobladores, que reaccionaron a cascote limpio.... contra la provocación, poniendo en retirada al grupo parapolicial. Los vecinos se han organizado a través de asambleas y han formado una comisión, superando así los intentos de los partidos patronales, que han tratado de desmoralizar y quebrar el moví miento mediante las presiones y la extorsión, y también la indiferencia cómplice de la policía provincial que no movió un dedo para poner coto a las agresiones parapoliciales. Actualmente, en el asentamiento “Unidad y Lucha”, ex Sasetru, viven 70 familias. Se ha procedido a la parcelación y diagramación por manzana, la construcción de una salita de primeros auxilios, recaudando el dinero para ello a través de rifas y bingos. En la última semana la asamblea decidió por amplia mayoría, la presentación de un proyecto ante los poderes públicos de la Gobernación de la Provincia de Buenos Aires. En el mismo reclaman la expropiación por el Estado de las tierras ociosas y la entrega inmediata a las familias obreras allí asentadas, mediante el pago de una cuota mensual no mayor al equivalente del 10 % del salario mínimo. El PARTIDO OBRERO ha encarado una campaña en las barriadas y fábricas de la zona en apoyo al reclamo de los pobladores del asentamiento “Unidad y Lucha”. Frente a la indiferencia del intendente Sagol, que declara, que no hay asentamientos en su municipio, frente a la demagogia de Cafiero, que afirmó, que daría solución al problema de los “sin techo” en los primeros 90 días de su gobierno, los trabajadores comienzan a dar solución a sus problemas mediante la organización y la acción, con los métodos de lucha que les son propios.

20 de julio de 1988
La "izquierda” apoya al Estado contra el "delito "

Uno de los males que acosa a la democracia es el delito. Bajo este lema, se publicó en Clarín (8/7) una solicitada que llama a “valorar la firme decisión de la gobernación de Buenos Aires contra la corrupción policial”. “La democracia es el único camino para la solución de los problemas argentinos”, concluye el texto. Mary Sánchez, del Suteba; Adolfo Pérez Esquivel, la UOM de Quilmes y el CELS, la APDH y Familiares encabezan la solicitada. Un amplio arco político apoya sus términos: desde la Democracia Cristina, pasando por el PI y hasta el Partido Comunista, que tanto en la APDH como en Familiares, trabajó para imponer el voto mayoritario al documento. Como el texto contiene la adhesión de sectores del “campo popular”, figura también la del ámbito patronal. Varias cámaras empresarias, entre ellas la de Comercio e Industria de La Plata, firman el pronunciamiento. Se trata entonces de un apoyo de características frentepopulistas, es decir de una alianza entre sectores patronales y de la izquierda para “enfrentar el delito y la corrupción” bajo la dirección del PJ “renovador” es decir la burguesía. La salida de la solicitada no fue casual ya que el apoyo al cafierismo se produjo 24 horas antes de las internas justicialistas. Los firmantes salieron así a pronunciarse por uno de los candidatos patronales en el PJ. Pasada la interna, los efectos de la solicitada perduran, pues van más allá de una mera lucha de facciones patronales. Se dice allí que se apoya “la lucha contra la corrupción y el delito”. Veamos entonces como se encuentra esta “cruzada”. Hace unas horas, el principal detenido —comisario Rosycki—"por el robo de las naftas en Mar del Plata, fue puesto en libertad. La orden provino de la Cámara Penal de la Provincia, cuyo timón ejerce —como en todos los altos cuerpos de apelación bonaerenses— el cafierismo. La medida, señala el diario La Nación (8/7) “causó estupor y sorpresa en la Justicia”. Es que, de acuerdo con el Código Procesal Penal, la gravedad del hecho impedía legal mente que se otorgase la excarcelación y libertad a Rosycki. El comisario Eirlz sigue prófugo. “Fue citado por el juez 17 veces en 20 días sin que se haya presentado”, dice Crónica (8/7). Eirlz estaría todavía en Miami, donde se pasea públicamente, según informó Clarín. Quedan sólo dos detenidos por la corrupción, los cuales se niegan a declarar. Los dos son subordinados de Rosycki, por lo que se espera que (“obediencia debida”) también sean puestos en libertad. El anterior jefe de policía, comisario Miranda, tenía que ser procesado la semana pasada por acusaciones de Rosycki, quien lo habría denunciado como el jefe máximo de los robos (“La Semana”, 4/7). Este hecho procesal "inminente” tampoco ocurrió. Conclusión: desde que Brunati nombró al jefe de los amotinados “contra los juicios a la policía” al frente de la institución, todos los casos fueron paralizados. La causa Budge misma sigue durmiendo “en apelación” en la Corte Suprema Provincial. ¡Brunati había prometido a los propios, padres de los chicos asesinados que “en marzo de 1988” Balmaceda, responsable de la masacre, estaría preso! La lucha “contra la corrupción policial” está enterrada. Pero, como quieren los firmantes de la solicitada, todavía queda “la lucha contra el delito”, emprendida por la gobernación. Efectivamente, la gobernación acaba de impulsar lo que entiende una campaña en este sentido. El titular de la Fiscalía N° 1 de La Plata (representante de la gobernación ante la Justicia) apeló masivamente los juicios iniciados contra los ocupantes de terrenos. Calificando a las ocupaciones como “atropello impune avalado por la permisividad de los jueces” y de “extorsión contra el Gobierno”, el fiscal cafierista apeló todos los fallos favorables a las víctimas de desalojos e inundaciones. Para el representante del gobierno provincial se estaría ante delitos en “gran escala”. Agrega que “esos ocupantes están organizados”, por lo que se trataría de “asociación ilícita”, un delito penado severamente y que no es excarcelable. La prensa capitalista ha salido a apoyar con toda esta campaña. Un editorial de La Nación (9/7) saluda fervorosamente la iniciativa oficial de perseguir a estos “delincuentes”, llamando a terminar con “resoluciones de la Justicia que otorgan un privilegio” (sic) a los sin techo. Las apelaciones del fiscal están ahora a resolución de la Cámara Penal, la misma que liberó al comisarlo Rosycki. En los medios judiciales se considera inminente el procesamiento masivo de los ocupantes de terrenos. Con este panorama, está claro que la única “lucha contra la delincuencia” que el cafierismo ha dejado en pie, no es otra que el ataque del aparato represivo y del Estado contra la iniciativa de las masas en lucha por sus necesidades elementales. La Nación dice: ¡bravo! ha-y que condenar “legalmente” estos hechos. Se llama así a coronar “jurídicamente” la campaña de terror y represión desatada hace ya tiempo en los barrios. Dos meses atrás Cafiero ordenó reprimir, hiriendo a mujeres y niños, las ocupaciones de Rafael Calzada. En el barrio “Unidad y Lucha” de Dominico, 40 parapoliciales atacaron en la noche a los pobladores, intentando desalojarlos. En Solano dos militantes católicos que apoyaban las ocupaciones de tierras de la zona fueron asesinados. En todos los casos las pruebas señalan a la policía provincial. Esta conducta “contra el delito” de los “renovadores progresistas” y la llamada franja de “centro izquierda” no es una decisión aislada. En San Telmo —motorizado por la UCD— se utiliza el mismo método y argumento para tratar de desalojar a los inquilinos. A los metalúrgicos de Tierra del Fuego se los procesó por el “delito” de enfrentar la represión a la huelga. Las ollas populares y movilizacions de Tucumán, Salta y La Rioja se reprimen “por delitos contra las instituciones". A los estudiantes secundarios se los apalea mientras se los acusa de “delitos contra la propiedad”. Estamos en presencia de una campaña del conjunto de la burguesía. “El delito pone en peligro la democracia”, dice la solicitada procafierista. Su texto está al servicio, entonces, no sólo de la interna patronal del 9 de julio, sino de toda esta campaña miserable. En nombre del “realismo” y de las componendas “necesarias” para “defender la democracia” asistimos a una creciente capitulación de los burgueses de todo pelaje ante el terror y la represión, como métodos de freno al descontento popular. Los impotentes de la burguesía “progresista”, incapaces de resolver los problemas nacionales se entregan al “mal menor” de la represión, única vía que encuentran para encubrir su ineptitud como clase dirigente. En el santo nombre de la defensa de la democracia los “demócratas” —desde la UCD hasta el PJ— pisotean todas las libertades democráticas. ¡Hay que ser realistas! gritan, mientras corren asustados ante el avance de las masas que buscan una salida que ellos no saben dar. ¡Hay que ser realistas! ¡Sí! ¡Por eso llaman a la policía “corrupta” a terminar con la “delincuencia” insolente del pueblo en lucha! La burguesía es acompañada en esta campaña de “saneamiento” por esa izquierda que busca patente de respetable. Los —¡fiscales de la República!— no han abierto la boca contra todas estas atrocidades. ¡Ni una sola acción —señor fiscal Molinas— contra los asesinatos de Solano, Budge, Dock Sud, del militante barrial del PC, Villanueva; del militante universitario de Lomas, Genovesi! He aquí hasta dónde llega la solicitada “amplia” de apoyo a los Brunati y Cía.

20 de julio de 1988
“Irrumpieron en nuestras casas al mejor estilo de la dictadura militar"
Redacción

No hay día en el que los cientos de trabajadores que viven en los inquilinatos de San Telmo no sean sorprendidos por una razzia. Camiones y carros de asalto llegan al lugar, lo rodean. A patadas entran en las casas, sin orden legal de allanamiento, o con orden para una casa y no para cada uno de los departamentos individuales que luego arrasan. Atrás de ellos llega Canal 9. “La lucha contra la delincuencia en acción” anuncia el locutor servil. Se aterroriza al inquilinato. Se detiene a varios de sus habitantes. “Ladrones” anuncia la prensa y la televisión. Lo que sigue es el relato pormenorizado de uno de esos allanamientos, contado por sus protagonistas. Se desnuda allí claramente el carácter de esta “lucha contra el delito”. PO. - ¿Qué sucedió el viernes 8 de julio? Julio. - Ese día se hicieron presentes alrededor de 150 efectivos uniformados y de civil, en patrulleros, varios Falcón y un colectivo. Irrumpieron en nuestras viviendas al mejor estilo de la dictadura militar. Raúl. - O de los nazis contra los judíos. J.- Nos hicieron salir a todos a los patios a punta de Itaka obligando a las mujeres a tirarse al suelo y a los niños también. R.- Eran policías de la 18°, de la 4°, de la 6° y según dijeron también del departamento central, sin orden de allanamiento. La exigimos, pero nadie nos mostró nada. Exigimos la presencia del juez que no estaba, había dos secretarios de distintos juzgados. Luego, nos enteramos por televisión que el juez era Far Suad. del juzgado N° 27. Este juez es el mismo que allanó el barrio Ciudad Oculta. Delia. - Fue terrible. Mientras nos congelábamos en el patio, algunos casi sin ropa, ellos tiraban y rompían todo, revolvían los alimentos y los desparramaban por el suelo: la yerba mate la olfateaban como “marihuana”, el bicarbonato de sodio y la leche en polvo para los chicos, era "cocaína’’. La probaban y pateaban en el piso. PO. - ¿Cuánto duró el operativo? El día 9 de abril, los habitantes de Villa Corina presenciaron algo ya frecuente en el Gran Buenos Aires. Un grupo de familias trabajadoras se instalaron en un descampado lindante a SASETRU (gran pulpo alimenticio hoy cerrado). Ese descampado era usado en épocas de actividad de la planta, como playa de maniobras. También en ese descampado, el Presidente Alfonsín, realizó en el año 84 uno de sus tantos discursos demagógicos anunciando la reapertura de la planta. Estas familias llegaron provenientes de barrios cercanos carenciados (Villa Sapito, Villa Luján, etc.), acorraladas por el hacinamiento, las inundaciones y la falta de respuestas al problema de la vivienda obrera. Iniciaron una justa lucha por el derecho al techo del trabajador. J.- Cinco horas. Al vernos tan presionados, que no nos decían para qué era el allanamiento, sin poder hablar entre nosotros, muertos de frío... los chicos que pedían la leche y no nos dejaban prepararla, ni ir a buscarlos a la escuela. Imagínate todo eso. Empezamos a protestar, a exigir. Con decirte que se asustaron y algunos dieron vuelta las chapas de identificación, otros dijeron que “cumplían órdenes”. Otros nos amenazaban con hacernos de goma. Aparentemente los que pararon la mano fueron los secretarios del juzgado. Ana. - Canal 9 estaba afuera pero no quiso entrar. Se llevaron cuatro detenidos de acá adentro, acusados de haber robado sus propias pertenencias, aunque mostraron las boletas que mostraban que las habían comprado. Vos sabes que los pobres tenemos que guardar boletas de todo lo que compramos para poder conservarlo... También se llevaron detenidos cuatro curiosos. Canal 9 dijo que eran todos delincuentes. Delia. - Quiero denunciar que a las mujeres nos insultaban. Nos decían cualquier porquería delante de las criaturas. A una señora enferma, recién vuelta del hospital, con su hijito recién operado del brazo, los dejaron las cinco horas en el patio. A varios de los chicos, a uno de ocho años, a una nena de diez le pusieron la Itaka en la cabeza. PO. - ¿Y cómo llegaron a vivir acá? Julio. - El 28 de setiembre de 1983 fuimos trasladados aquí por la Municipalidad por orden del interventor municipal, Señor Herrera a esta ex-escuela Valentín Alsina. Antes vivíamos en Chile 1572, inquilinato donde pagábamos alquiler. Ese edificio se derrumbó después de una intensa lluvia y ahí perdimos todas nuestras pertenencias. “Defensa Civil” nos sacó a la calle y no nos dejaron recuperar nuestras cosas. Como nadie nos ofreció nada empezamos a movilizarnos porque nos dimos cuenta que sólo podíamos confiar en nuestras propias fuerzas y la movilización. Hicimos manifestaciones al Ministerio, a la Municipalidad con carteles y mientras tanto acampábamos en la calle y vivíamos del apoyo de los vecinos que colaboraban con la olla popular. Delia. - Nuestra lucha nos otorgó esta escuela como vivienda. La Municipalidad la habilitó., PO. - ¿Cuál fue para Uds. el objetivo de este operativo? Ana. - No hay motivo para semejante ataque que hemos sufrido ya que somos trabajadores de buen comportamiento como lo pueden atestiguar los vecinos ya que la mayoría hace entre 8 y 10 años que vivimos en la cuadra. Julio. - Para mí el objetivo es el desalojo de todos los trabajadores que vivimos en inquilinatos y casas ocupadas. Que es una campaña nos damos cuenta porque de repente empiezan a allanar inquilinatos en San Telmo y otros barrios, y todos casos parecidos al nuestro, siempre con el mismo verso. PO. - ¿Cuál es la salida inmediata? Raúl. - Mirá, si nos desalojan lo grave es que ninguno podemos pagar un alquiler, porque si pagamos el alquiler no comemos ni mandamos los chicos a la escuela. Julio. - Yo pienso que tenemos que organizamos todos los que vivimos en inquilinatos, hoteles y casas ocupadas y salir a la calle a gritarle a los de arriba que necesitamos soluciones. Tenemos que pelear por lo nuestro.

20 de julio de 1988
Por una dirección elegida por los trabajadores
Corresponsal

La semana pasada, las clínicas de Comodoro Rivadavia suspendieron la atención de los afiliados de la Asociación de Obras Sociales. ADOS es la obra social más importante de la Patagonia: los gremios metalúrgicos, UOCRA, petroleros privados, entre otros, están afiliados a ella. Cuarenta mil familias obreras fueron privadas de un servicio de salud que ya habían pagado. Al mismo tiempo, los trabajadores del ADOS votaron comenzar el lunes 11/7 con paros sorpresivos hasta obtener el pago del medio aguinaldo que aún se les adeuda. Ante la conmoción creada por la suspensión de los servicios del ADOS, el gobierno provincial le otorgó un crédito para salir del paso. El ADOS sigue atendiendo, la pregunta es por cuánto tiempo. Bancarrota crónica El ADOS está en una situación de quiebra crónica. A sus deudas millonadas con las clínicas, hay que agregarle otras similares con los médicos y los odontólogos. Las farmacias han cesado sus convenios con el ADOS. Como resultado, los servicios a los trabajadores son pésimos. La causa de la quiebra es muy sencilla. Los patrones evaden el pago de los aportes provisionales y hasta de los descuentos que, puntualmente, le realizan al trabajador. El Estado no sólo hace la vista gorda frente a la evasión, sino que también la convalida. En lugar de imponer el cobro compulsivo de las deudas provisionales, el INOS otorgó un subsidio mensual a ADOS para "superar su crisis financiera crónica". Pero estos fondos tampoco llegan, pues la evasión patronal también puso al INOS en bancarrota. Burocracia sindical La burocracia es uno de los agentes de la quiebra del ADOS. Toda la cúpula de la CGT regional se autoeligió “comisión asesora" de Dante Fiorenza, interventor nombrado por el INOS. Los burócratas obtienen jugosos dividendos de esta "asesoría” pues sus honorarios superan los ₳ 4.000 mensuales. Por eso no han movido un dedo para terminar con la evasión patronal ni con la amenaza de suspensión de los servicios a decenas de miles de trabajadores. Los burócratas se han Integrado a los que destruyen las obras sociales, una traición indisimulable. Salida obrera Para terminar con este saqueo del bolsillo obrero y defender la salud de la familia obrera es indispensable que las obras sociales estén en manos de los trabajadores. Contra la trenza estatal-patronal-burocrática, reclamamos la inmediata renuncia del interventor Fiorenza y su “comisión asesora" burocrática para reemplazarla por una dirección elegida democráticamente por los trabajadores. Para terminar con la evasión, que se abran los libros de las empresas para que los trabajadores investiguen adónde fueron a parar sus aportes. Cobro compulsivo de las deudas provisionales con la expropiación de las empresas evasoras.

20 de julio de 1988
La Asamblea votó movilización

Una Asamblea General de ACINDAR, la planta metalúrgica más importante de La Matanza, resolvió declararse en estado de alerta y movilizarse en caso de que la patronal decida avanzar en su plan de racionalización a costa de los obreros. La sección Forja ya fue prácticamente cerrada, ahora viene la amenaza sobre Chatarra. Se habla de que el comedor se va a “privatizar”. Esta patronal con el cuento de la promoción industrial esta intentando avanzar en el desmantelamiento de ciertos sectores de su planta de San Justo y de Villa Constitución para trasladarlas al interior del país al tiempo que quiere imponer aumentos de productividad. Pero la Asamblea de Acindar no solo votó por la defensa de la fuente trabajo, sino que también reclamó la lucha por la indexación automática y mensual del salario obrero. Con esto sale en contra de los reajustes bimensuales que está llevando Lorenzo Miguel en la UOM Nacional. También obligó así a corregir a la Comisión Interna el reclamo que ésta venía levantando, que era el de la indexación de las “primas de producción”. Por último, la Asamblea votó también el reclamo de que se levanten las expulsiones de la directiva local contra “Chapulín” un directivo del PC echado por Gdansky. Los trabajadores de Acindar están en pie contra la miseria salarial, la desocupación patronal y por la democracia sindical.

20 de julio de 1988
En Siam-Avellaneda se paró el traslado de líneas y secciones
Redacción

La nueva patronal multinacional de Siam, Aurora-Grunding, empezó a encontrar la horma de su zapato. La semana anterior, cuando en forma inconsulta trató de iniciar el traslado de la línea heladeras hacia Catamarca (donde tiene aprobado un proyecto de “promoción industrial”), un masivo piquete y la movilización dentro de planta de todos los trabajadores impidió que se cargaran las maquinarias y equipos. Ni las amenazas con escribanos y telegramas, ni el despido de tres trabajadores (dos de ellos delegados), sirvieron para amedrentar. El piquete y la movilización se extendieron por 48 horas con el respaldo de un paro general que culminó con la reincorporación de los despedidos, el compromiso de no seguir “por ahora” con el traslado, a lo que se sumó la satisfacción de otras reivindaciones. El plan patronal Desde que se adueñó de la empresa, la patronal de Grunding inició un plan de '‘modernización” y “racionalización” que, como todos los de los capitalistas, se apoya en la superexplotación obrera, comenzando por atacar todas las conquistas internas (congelamientos de plus, refrigerio, achatamiento de las escalas salariales) pero cuyo plato fuerte es el que pretende comenzar a aplicar ahora: reducción y traslado de sectores. Para ello contó con el aval de la burocracia de Guerrero (UOM) que se opuso sistemáticamente a toda iniciativa de lucha y a la convocatoria a la Asamblea General. A pesar del control que ejerce la burocracia sobre la organización sindical de Siam, desde distintas secciones comenzó en los últimos meses una resistencia a los planes patronales. Desde Matricería, Mantenimiento, Empleados y Equipos Especiales se encaró el reclamo por un plus para los oficiales que era desconocido por la empresa, y en esa última sección, coincidente con el intento de trasladar la sección heladeras, una asamblea resolvió reclamar la Asamblea General de planta por el aumento de salarios para todos y la lucha contra todo traslado. Por la Asamblea General Frente a la movilización desplegada la semana anterior, y consciente del peligro que conlleva para sus planes, la patronal aumentó el refrigerio, y otorgó un aumento parcial a los oficiales, al tiempo que congeló momentáneamente el traslado de las máquinas de “heladeras”. Pero lejos está de haber cejado en sus planes. En el acta en el ministerio hizo reserva de seguir adelante si “razones de fuerza mayor” o de “mercado” se lo imponen. Pero son justamente estas “razones” (“competencia de otras firmas desde zonas promocionadas”), las que llevan al capital a atacar a los obreros. La directiva de la UOM, que aceptó esta cláusula en el ministerio, debió ponerse momentáneamente al frente del movimiento. Pero lo hizo para evitar perder el control de la situación, por eso no convocó en ningún momento a Asamblea. Para los trabajadores se trata ahora de unificar las reivindicaciones de toda la planta (en primer lugar, el salario) y que se abran y hagan públicos los libros y los planes de la empresa, extendiendo a todas las secciones el reclamo de una asamblea general donde se vote los piquetes y la ocupación frente a. cualquier intento de vaciamiento.

20 de julio de 1988
¡Que se prohíban los traslados de empresas!
Redacción

En los últimos años bajo el régimen de promoción industrial, numerosas fábricas instaladas en el Gran Buenos Aires se trasladaron al interior del país, dejando un numeroso contingente de desocupados. El turno le llegó esta vez a Siam, pero los trabajadores, movilización mediante, impidieron el levantamiento de las secciones y el traslado de la planta (ver nota). En Acindar, Matanzas, la patronal amenaza con desmantelar la planta y trasladarla al interior. En una asamblea, los trabajadores han anunciado su disposición a defender la fuente de trabajo (ver nota). En Siam, la patronal tuvo que dar marcha atrás en sus planes porque una movilización de los trabajadores impidió que concretara su propósito. En Acindar, se va a una lucha de características similares. La decisión obrera de impedir el traslado de las máquinas se ha convertido en la respuesta más elemental en defensa de la fuente de trabajo. Ahora es necesario unificar todo este movimiento con la exigencia de que el gobierno provincial saque una resolución y una ley prohibiendo el traslado de empresas y de secciones y que la promoción se aplique exclusivamente a fábricas nuevas o a la ampliación de la producción. Este planteo debe ser patrimonio de todos los gremios, por lo que debe exigirse a las direcciones que convoquen a un plenario de delegados y a asamblea general para resolver un plan de acción con la exigencia de que el Estado prohíba el traslado de fábricas en funcionamiento.

20 de julio de 1988
La victoria de Menem en la interna peronista
Redacción

Es indudable que Cafiero se equivocó fiero cuando declaró, reivindicando una consigna de Perón, que “sólo la organización vence al tiempo”. Es que fueron suficientes siete meses, luego de haber asumido la gobernación de Buenos Aires, para dar por tierra con el proyecto de la renovación cafierista. La derrota de esta fue tan generalizada y aplastante como lo fuera el año pasado su victoria electoral sobre la UCR. Vencer al tiempo es una utopía y la pretensión de lograrlo por medio de la organización es encima reaccionaria. El tiempo no puede ser congelado, sino que se lo debe transformar, y es precisamente esto lo que el cafierismo burgués ha demostrado ser incapaz de hacer. Por más que busque y rebusque en las causas de la derrota de Cafiero, ésta tiene una sola explicación general: su impotencia para superar la crisis capitalista y el condicionamiento del imperialismo al país. El peronismo se jacta de su capacidad para renacer de sus naufragios, pero nada dice de su fracaso descomunal cuando llega al gobierno. Cafiero ha vuelto a probar la incapacidad insalvable de la clase que tiene las riendas del peronismo, la burguesía, para transformar la realidad de atraso y dependencia de la nación argentina. La causa general que explica la derrota de Alfonsín el año pasado sirve igualmente para explicar la de Cafiero. La importancia de este fracaso político no puede minimizarse cuando se tiene presente que la renovación cafierista pretendía superar la experiencia alfonsiniana y demostrar que la democracia burguesa, patronal, podía prosperar en el marco de una política de resistencia al imperialismo. Luego de la farsa de la Coordinadora radical y su nunca más mencionado proyecto de “tercer movimiento histórico”, la derrota de Cafiero ha enterrado las ilusiones de otra fracción de la pequeña-burguesía, otrora de la “gloriosa” JP. Este periódico anunció en un editorial de primera página que los que se habían empeñado en traicionar la huelga docente pagarían su fechoría con suma rapidez. Siete meses de cogobierno con Alfonsín y el apuñalamiento a la docencia determinaron el excepcional fracaso de Cafiero en una elección que decía controlar en todos sus aspectos. Luego de la interna peronista se ha creado en el país una situación por demás interesante: en todos los niveles de gobierno se encuentran tendencias políticas que fueron repudiadas por el voto popular. La completa falta de representatividad del Estado burgués, que cotidianamente sirve a los explotadores contra los intereses de la mayoría nacional, se expresa con toda nitidez. El conjunto del régimen actual se transforma así en completamente arbitrario según las reglas elementales de la democracia. La democracia burguesa es obligada así por la crisis a desnudar su carácter de dictadura del capital. En un país donde la chabacanería es moral oficial, Menem es presentado universalmente como el representante de los humildes. Es cierto que en la interna peronista recibió los votos del interior del país, del cinturón industrial del gran Buenos Aires y de los barrios de inquilinatos de la Capital. Pero que se tenga noticia, a los únicos “humildes” a los que ha beneficiado Menem hasta ahora es a los grandes capitalistas favorecidos por las leyes de “promoción industrial” con su secuela de coimas y corruptelas de toda especie. Menem ya ha dicho que es partidario de crear “zonas francas” para exportar sin pagar impuestos ni respetar la legislación social, y de “zonas libres” para los bancos donde se pueda “lavar” dinero negro de cualquier origen. Ha prometido una “ley de pacificación nacional” y ha anunciado que Robledo, el ministro de Defensa que firmó el decreto del genocidio, será su enlace con las fuerzas armadas. A la burocracia más repodrida le ha prometido el ministerio de Trabajo y a los empresarios el de Economía. No hay que espantarse, pues es más o menos lo que ha hecho Alfonsín, quien, quizás menos descaradamente, también ha pretendido que gobierna para los humildes. Menem ya anunció que votará a favor de la reforma de la Constitución, por lo cual se pretende reducir aún más la representatividad de las instituciones políticas. Menem ha evitado protagonizar la farsa de enunciar sus grandes principios políticos; él dice que le gusta hablar poco, lo que ocurre es que no los tiene. Menem es el más oportunista de los actuales políticos patronales, capaz de pegar las volteretas más extremas. Las mismas características tiene su “entorno”; el grupo de los 15, que ya integró el gobierno con Alfonsín, tenía previsto un acuerdo con Angeloz en el caso de una victoria de Cafiero. Por importante que haya sido la concurrencia de trabajadores al comido peronista, todavía es tanto o más numerosa la cantidad de trabajadores que se mantuvo marginada de él. Los medios “civilizados” del país hubieran preferido que quienes votaron lo hubieran hecho por Cañero» pero éste es un hombre del gran capital que explota al electorado trabajador del peronismo. El voto por Menem traduce la confusa búsqueda de una salida política. Este tipo, de fenómenos se produce siempre en períodos de aguda convulsión social, cuando aún no se han decantado en dos polos opuestos las grandes fuerzas políticas que van a dirigir el destino de la sociedad actual. El que nunca ha creído en el porvenir de la revolución socialista ve en el voto a Menem una prueba adicional de su incurable escepticismo. Pero lo fundamental de este proceso político es el rápido agotamiento de las alternativas burguesas, aún de las reputadas como las más sólidas hasta las vísperas de su derrota. La posibilidad de una división del peronismo aún no está excluida. Ha quedado abierta una guerra en todos los escalones inferiores del aparato peronista y de los sindicatos, que Menem. Miguel y Cafiero parecieran empeñados en controlar. Menem no tiene asegurados los votos cafieristas para las elecciones del 89. De aquí en más la política burguesa va a transitar por un juego de intrigas y conspiraciones que va a acentuar aún más la sensación de podredumbre política. Menem está obligado a tomar ahora el relevo de Cafiero en la tarea de cogobernar con Alfonsín. algo que el riojano ha hecho reiteradamente desde 1983. Lo que llevó a la debacle a Cafiero tendrá que llevar, guardando las distancias, a la debacle a Menem. Este, además, tendrá que cogobernar. o procurar que no le muevan el piso a Cafiero. Tiene por delante una tarea de bombero por partida doble, que los viajes por Europa apenas podrán postergar. La izquierda que ha estado buscando la “identidad peronista del pueblo”, en lugar de procurar detectar sus aspiraciones y tendencias más profundas, ha vuelto a perder su presa. Creía, como lo habían probado las elecciones de setiembre, que esa identidad se escondía en el ropaje cafierista, pero nunca en el de Menem, Miguel o cualquier otro de la patota. El PI ya no da directamente pie con bola. El partido comunista, en un acto de agudo oportunismo, se alegra, porque la derrota de Cafiero le permitiría atraer a hombres del cafierismo o a alguna parte del electorado de éste, al Fral. Antes, el PC planteaba aliarse, con los que personifican al peronismo, ahora con quienes lo despersonifican pues acaban de dejar de representarlo. Todo procedimiento es bueno para el stalinismo cuando se trata de justificar la formación de un frente democrático en oposición a un frente revolucionario. La conclusión del PARTIDO OBRERO es la siguiente: por doloroso y confuso que sea el proceso de la evolución política de las masas» éstas no tienen salida en el cuadro del régimen burgués. Una parte de la vanguardia de los trabajadores lo percibe y de ningún modo se ha dejado envolver por la demagogia del menemismo; otra parte está comprendiendo las razones del rápido fracaso de Cafiero. Está planteado, entonces. ahora más que nunca, la lucha palmo a palmo contra la burguesía para ganar a los trabajadores, y en especial a su vanguardia al programa y a la lucha revolucionaria. Estas condiciones ratifican la vigencia de nuestro planteo en favor de un Congreso de Trabajadores y de la izquierda, para movilizar a toda la militancia combativa en la organización de un frente revolucionario.