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Prensa Obrera N° 230

16 de junio de 1988 · 22 notas

Notas de este número

16 de junio de 1988
Para Menem, Argentina no es nación

Los industriales que almorzaron con Carlos Saúl Menem en la sede de la UIA fueron “agradablemente sorprendidos" por las propuestas del riojano. Algunos de ellos, como Gilberto Montagna, hasta se mostraron “entusiasmados”. No era para menos: en el almuerzo de la UIA, Menem delineó un programa destinado a satisfacer el delicado paladar de sus anfitriones. Menem anunció, mientras degustaba finos manjares —que no son precisamente los mismos que “saborean" los estatales riojanos en la olla popular frente a la Gobernación, que “estamos previendo la posibilidad de crear una zona ‘off shore’, tipo de zona franca donde haya total libertad de mercado y divisas y cuentas bancadas numeradas” (Ámbito Financiero, 9/6). “Off shore” significa, literalmente, “costas afuera”, es decir, un área donde no rige la legislación que vale dentro de las fronteras nacionales. En estas zonas, los capitalistas no pagarán impuestos, explotarán a su antojo a los trabajadores y tendrán a su disposición un sistema financiero que, sin ningún control, les permitirá fugar libremente sus beneficios al exterior. La soberanía nacional es cedida a los intereses extranjeros. Pero las “agradables sorpresas” no terminaron allí, pues Menem sostuvo también, en un todo de acuerdo con De la Fuente, “la necesidad de un tipo de cambio único, alto y estable”, lo que significa una mayor reducción del poder adquisitivo de los trabajadores para beneficiar a los pulpos exportadores. Finalmente, Menem se comprometió a seguir pagando puntualmente la deuda externa (“moratoria es una forma de decir”, afirmó cínicamente, “el compromiso es pagar en la medida en que aumente el saldo de la balanza comercial” —(Ámbito Financiero, 9/6) y a “privatizar todo lo que haya que privatizar”, es decir, entregar a los pulpos todo lo que éstos reclamen. Lo que más “sorprendió y entusiasmó” a los explotadores reunidos en la mesa de la UIA, fue que “para garantizar el cumplimiento de este programa”, Menem les ofreció a los empresarios que ellos mismos elijan el próximo Ministro de Economía. Menem anunció solemnemente que “en caso de ser presidente, elegirá su Ministro de Economía de una terna presentada por los empleadores y enviará al Congreso una ley para crear un Consejo integrado por la CGT, los empresarios y el gobierno, para que la concertación tenga fuerza de ley”. “Un ministro empresario que no necesariamente tendrá que responder a un determinado partido político y la fuerza de la concertación para dominar la economía”, fue la idea que cautivó a los industriales. El "candidato de los trabajadores” es, por voluntad propia, un títere de los explotadores, que con sus millones sostienen su costosa campana electoral.

16 de junio de 1988
Menem o el federalismo en bonos

Días atrás, Carlos Menem convocó a un acto dominguero en la Capital. Ñoquis mediante, el riojano habló de “federalismo”, de “moratoria” y de “shock productivo”. Pero “La Nación” de este domingo, nos informa de “los otros ñoquis” de Menem: en los diálogos económicos que publica este diario, el “sitial de honor” —en cuanto a beneficios financieros— le correspondió... a los bonos “Federación”, los títulos de la deuda pública del gobierno de la Rioja. Veamos: —“Menem los pagó, de modo que te ganaste un fangote.” —“Y si, me llené, en este caso me llené.” Los bonos Federación treparon del 28 al 46% respecto de su valor de emisión actualizado en el curso de un mes, lo que significa que, al momento presente, “la deuda de La Rioja —continua La Nación— vale más que la deuda externa argentina” (cuya cotización no excede el 30% de su valor de emisión). El campeón de la “moratoria” ha logrado, en la cuestión de la deuda, empequeñecer al entreguismo de Alfonsín: Menem ha pagado y revaluado los títulos incobrables contra la provincia que están en poder de grandes capitalistas. Para ello se ha servido de los fondos coparticipables, de los nuevos impuestos al consumo, y de la miseria salarial en que mantiene a los estatales riojanos. El campeón del “federalismo” ha consumado —a través de los bonos “Federación” (sic)-una brutal fuga de capitales y de expoliación a su provincia, a favor de los especuladores de la City porteña. Estos, a través de "La Nación”, reconocen al émulo de Facundo los servicios prestados: “Lo importante (...) es que Menem se preocupa de mantener el crédito de La Rioja. Supongo que seguirá teniéndola respecto del crédito de la Nación” (ídem, 12/6). El campeón del shock productivo se ha revelado más “pagador” que el propio Sourrouille frente a la patria financiera local e internacional.

16 de junio de 1988
El parlamento convalida la estafa a los jubilados

La Cámara de Diputados acaba de aprobar, por unanimidad, una serie de modificaciones al régimen provisional. El acuerdo radical-justicialista (en el que confluyó toda la oposición, desde la UCD al PI) fue ponderado desde las más disimiles tiendas políticas como “un acto de estricta justicia, una reparación histórica, tardía pero no por eso menos justa, para con nuestros jubilados”. ¿“Reparación histórica”? El 78% de los jubilados cobra el haber mínimo. Los ilustres diputados de la Nación fijaron la nueva jubilación mínima en ₳ 700 para junio y ₳ 820 para julio. A esta jubilación que no alcanza a cubrir la cuarta parte de la canasta familiar, es lo que nuestros legisladores (cuyas dietas superan los ₳ 9.000) llaman “una reparación histórica”... A cambio de este “aumento”, (que aún no ha sido aprobado por los senadores, lo que cuestiona su cobro con los haberes de junio), los diputados de la “justicia social” votaron un monumental paquetazo contra los jubilados y todos los trabajadores. El despojo de la dictadura y la “democracia”. Es que a partir de la vigencia de la nueva ley queda derogada la “emergencia previsional” con relación al futuro, pero no se anulan los efectos que tuvo esta “emergencia” cuando se determinó su sanción. La deuda del Estado con los jubilados (que fue reducida por la “emergencia” de 25.000 a 3.000 millones de dólares) no será recuperada. Los jubilados que se vieron obligados a renunciar a sus derechos por el decreto 648/87, no podrán volver a reclamar por ellos. La “reparación histórica”, como los propios funcionarios gubernamentales lo reconocen, se “redujo a adelantar en 60 días la propuesta del Ejecutivo”, que “pedía al Congreso que se de por aprobado todo lo actuado hasta la fecha” (La Nación, 6/6). La derogación de la “emergencia” convalida el robo a los jubilados establecido por la “emergencia”, de las enormes sumas que les debía el Estado. La “emergencia” previsional no rige, pero... La derogación de la “emergencia previsional” hubiera podido significar, con todo, una posibilidad de recuperar las deudas por parte de aquellos jubilados que iniciaron y ganaron los juicios al Estado. Sin embargo, los diputados se apresuraron a votar modificaciones al régimen previsional que, en los hechos, reimplantan la “emergencia previsional” para este > casos. Ahora se ha fijado un plazo de tres años para que el Estado pague sus deudas en los juicios ganados por los jubilados que tienen sentencia firme. Para el elevado número con juicios en curso o que aún no los han comenzado, este plazo se alargará más allá de los cinco años. El inefable diputado cafierista Carlos Ruckauf estimó que se trata de un plazo ... “razonable”. Los diputados especulan hoy, como lo hizo ayer el Poder Ejecutivo, con que un gran número de jubilados de edad avanzada jamás llegará a cobrar. Este sería el “acto de justicia tardía” del que hablan los legisladores, es decir, póstumo. Tampoco el 82% estará vigente según la nueva ley, pues los diputados establecieron “que se llegará a él en forma gradual, mediante reajustes I mensuales según el índice de modificación del nivel general de remuneraciones” (El Cronista Comercial, 10/6). j Como todo el mundo sabe, el salario está cayendo en picada, de modo que el ajuste de las jubilaciones será por debajo de la Inflación. “Gradualmente”, el 82% no llegará nunca. Los diputados derogaron la “emergencia previsional” pero ésta sigue vigente en todos sus aspectos fundamentales. Más descuentos Los diputados también aprobaron un aumento de los descuentos provisionales, que pasarán del 12% actual al 13%, con la finalidad 'de que “los pagos del sistema previsional se hagan con independencia de nuevos aportes del Tesoro”. En el caso de los trabajadores independientes, el aumento del aporte sube del 1 al 5% (Clarín, 15/6/88). Es evidente que los hombres que confeccionan la ley no han tenido en cuenta todos los impuestos que ya aprobaron para que el consumidor (y el jubilado), y no el Tesoro, paguen la factura. Esto significa que el Estado jamás devolverá los fondos que sustrajo a las cajas jubilatorias (estimado por Brodersohn en 20.000 millones de dólares), los que fueron usados para subvencionar a la banca y al gran capital. El Estado patronal liquidé el superávit de las cajas y ahora, ante la crisis imparable del sistema previsional. reduce las jubilaciones a la nada y mete la mano en el bolsillo de los trabajadores.

16 de junio de 1988
Cumbre sobre un volcán

La “cumbre” de Moscú entre Reagan y Gorbachov no fue precisamente generosa en lo que a la firma de tratados se refiere. El representante máximo del imperialismo mundial y su similar de la burocracia rusa se limitaron en este sentido a ratificar el acuerdo que ya habían alcanzado el año pasado sobre la eliminación de las armas nucleares que Estados Unidos y la URSS tenían instaladas en Europa. El número de esas armas alcanza apenas al 4% del stock mundial, lo cual permite entender que el tratado haya sido calificado oficialmente como “militarmente marginal”. Luego de la solemne ratificación de este pacto continúan guardadas en los arsenales unas 54.000 ojivas nucleares. La reunión de Moscú fue anunciada por estas razones, como el ámbito en que se concretaría otra fase del llamado proceso de reducción de armamentos. En esta instancia se había programado acordar una reducción del 50% de los cohetes de largo alcance de ambos países, qué totalizan unas 12.000 unidades con sus múltiples cabezas nucleares respectivas. Esta segunda etapa sin embargo no se concretó, ni se concretará por muchísimo tiempo. Este aspecto fundamental de la “cumbre” constituye una flagrante derrota de los objetivos diplomáticos anunciados por Gorbachov hace mucho tiempo. Sin lugar a dudas, es una demostración de la absoluta falta de sustento de su tesis según la cual se puede construir “un mundo de paz” en las condiciones del imperialismo. El revés de la diplomacia gorbachiana es todavía más agudo si se tiene en cuenta que los neo- reformistas soviéticos han presentado a la reducción de los armamentos como una condición fundamental para al éxito de sus programas de reestructuración económica interna. En estas condiciones, lo menos que puede decirse es que la política de la burocracia rusa está fundada en una caracterización indudablemente equivocada del imperialismo y que el conjunto de su orientación es completamente empírica e improvisada. Las razones por las que la reunión de Moscú no produjo el avance anunciado en la reducción extremadamente parcial de todos modos, del enorme arsenal nuclear, son bastante variadas. Estados Unidos se ha negado a abandonar la pretensión de instalar el llamado “sistema defensivo espacial” o a reducir sus misiles crucero, que pueden ser lanzados desde naves, aviones o submarinos y que son considerados “invulnerables” (The New York Times, 25/3). Para colmo, la Marina norteamericana anunció recientemente (Washington Post, 6/4) que pretende “construir 4.000 cohetes crucero, algunos con cabezas de explosivos convencionales y otros armados con cabezas nucleares”, e incluso que “planea desplegarlos en barcos y submarinos como un seguro contra un ataque soviético”. Este programa supera cómodamente la reducción firmada de ' cohetes en Europa, que totalizan entre 1.800 y 2.000 ojivas atómicas entre los dos países. La verdadera causa del fracaso del proceso de reducción de armas no es, sin embargo, militar sino política. Incluso antes del viaje de Gorbachov a Washington, a fines del año pasado, los hombres que realmente importan en los círculos imperialistas dejaron bien en claro que la disminución de la presión armamentista debía ser graduada de acuerdo a las concesiones políticas de fondo que se arrancaran a la burocracia rusa. No solamente Kissinger se expidió claramente en este sentido. Nuestro “viejo conocido” Lord Carrington, quien después de renunciar al gabinete de la Thatcher por no haber previsto la ocupación de Malvinas (esto para no perturbar los planes en marcha de la OTAN) fuera nombrado precisamente secretario general de ésta; pues bien, este Lord Carrington explicaba claramente, hace cosa de un año que “las armas nucleares deberán seguir siendo esenciales para implementar la estrategia de la OTAN”. Con mucha sobriedad, este miembro eminente del imperialismo señalaba que la “disuasión de la que nos hemos beneficiado durante cuarenta años no requiere un número mágico de armas nucleares. Pero siempre será necesario un número suficiente y una combinación de sistemas, aunque de niveles inferiores”. Lord Carrington, como se ve, no se deja impresionar, como le ocurre a los pacifistas, por las eventuales reducciones de armamentos, que no cambian ni la naturaleza del imperialismo ni sus planes estratégicos. Para él, estos acuerdos “deben damos un marco amplio para poner a prueba las intenciones soviéticas con relación a sus actos...; el control de armas debe ser solamente un aspecto más de un vasto proceso de distensión” (reproducido por The International Herald Tribune, 29/9/87). Fue precisamente alrededor de la fecha de la publicación de este artículo, cuando el gobierno soviético amenazó con cancelar el viaje de Gorbachov a Washington si Reagan no se avenía a archivar sus planes militares. Pero Reagan no se movió un milímetro y la diplomacia soviética cedió en toda la línea. Todo esto explica porqué hace quince días en Moscú, lejos de poder presentar un acuerdo que aliviara el gasto militar de la URSS, Gorbachov tuviera que hablar, como ya ocurriera antes en Washington, de las garantías y las concesiones que la burocracia rusa es capaz de ofrecer al imperialismo mundial, para pretender otros avances diplomáticos. Los resultados obtenidos por Reagan deben haber sido, en este sentido, excelentes, al menos si nos dejamos llevar por dos opiniones tan in- ' sospechables de fantasías reformistas como los de Margarita Thatcher y de Juan Pablo II. Para la “dama de hierro” del imperialismo “hay ahora más esperanzas entre Este y Oeste que nunca antes en el tiempo de vida de la mayoría de nosotros” (Washington Post, 4/6). Del lado papal, otro “viejo conocido” nuestro, monseñor Casaroli, el arquitecto real del acuerdo del Beagle, acaba de entregar una carta a Gorbachov en Moscú, en la que “el Papa elogia la apertura soviética” (Jornal do Brasil, 8/6), lo que, según el diario de Río de Janeiro, significa que “el Vaticano Imita la acción de Reagan”. “Una visita de inspección” Despojado del macaneo pacifista, el carácter real del encuentro moscovita no se le ha escapado a ninguno de los que cortan el bacalao. Nada menos que, según Le Monde (31/5), “uno de los altos responsables del departamento de propaganda del comité central” del partido comunista ruso, lo definió así: “es la primera de las visitas de inspección en el lugar previstas en el tratado de fuerzas nucleares de alcance intermedio”, visita por supuesto política, no militar. “Sin demostrar improvisación —se sorprende Le Monde— el “alto responsable” explicó “ampliamente” que los “Estados Unidos pueden tener el deseo de tomarle el pulso a la perestroika antes de comprometerse más en la cooperación con la URSS”. Yendo todavía más lejos en los detalles, el funcionario del Kremlin se atrevió a hacer coincidir “la lentitud” en que entraron las negociaciones de armamentos con un “período de incertidumbre” en la situación política soviética. Los yanquis piensan milimétricamente lo mismo, y aún más si cabe. “Reagan dijo recientemente”, recordaba un editorial de The New York Times (30/5) que si “las otras naciones pueden ser de ayuda en el apoyo a las reformas de Gorbachov, deben serio...”. Notable declaración del jefe del “Imperio del bien”. Claro que la URSS no está pasando sólo por “un período de incertidumbre”. En Armenia la huelga general volvió por sus fueros en las últimas tres semanas. La región de Nabarakh está virtualmente paralizada desde hace meses. La burocracia ha - sido completamente impotente para frenar estos acontecimientos. Los “soviets” (seudosoviets) de Armenia y Azerbaijan acaban de entrar en un conflicto abierto. Otra manifestación del proceso de descomposición de la burocracia lo constituyen las marchas de protesta por la digitación de delegados a la próxima Conferencia del PCUS. Frente a las descomunales contradicciones del régimen burocrático, la política de Gorbachov ha pasado a depender cada vez más del imperialismo. Como lo demuestran los casos de Polonia, China, Hungría y Yugoslavia, la “reestructuración” de Gorbachov Implicará una dislocación del sistema de planeamiento, la aceleración de la inflación y los despidos en masa. El centro de gravitación de la burocracia pasará a los llamados “tecnócratas”, que no vacilan en proclamar la necesidad de la “apertura al mercado mundial”, es decir, de la abolición del monopolio del comercio exterior. La versión “moderada” y fundamentalmente “administrativa” de la perestroika, que es la que ha formulado Gorbachov hasta ahora, no ha provocado ningún impulso económico. Urge pasara la reestructuración “social”. La relación entre esta reestructuración y el imperialismo ha sido crudamente expuesta por el economista Nikolai Shmeliov, en la revista Novy Mir, comentaba por “El País”, de Madrid (ver Página 12,10/6), la cual no hace más que reproducir la posición de un editorial del muy británico The Economist, de hace algunos meses. “La URSS debe endeudarse en el extranjero para importar bienes de consumo básico y atajar, en los próximos años, un malestar social utilizable contra la reforma económica antes de que ésta se ponga en marcha”. Todo esto lo dice Shmeliov, quien agrega: “el período de euforia de la perestroika ha acabado...; lo más preocupante (es) el clima social”. “En 1962, reflexiona el economista, una subida de precios llevó a sangrientos enfrentamientos entre trabajadores y el ejército en la ciudad de Novocherkaz”. Semejante horizonte ha obligado al imperialismo a rever su opinión sobre el “imperio del mal”. La revolución política en Europa del Este y en la URSS abrirla perspectivas revolucionarias sin precedentes para toda Europa, algo que la Thatcher y Lord Carrington tenían en cuenta cuando se referían a la “estabilidad europea". No sorprende entonces que “un grupo de bancos alemanes (haya) anunciado que extenderá sus créditos a la Unión Soviética hasta 2.100 millones de dólares... para mejoras de las industrias de consumo y alimenticias en apoyo a la perestroika...” y que el principal diario de la capital norteamericana diga, en un editorial, que “seria inteligente no oponerse a estos préstamos” (The Washington Post, 21/5). La “cumbre” de Moscú ha puesto en evidencia la dependencia del régimen burocrático respecto del imperialismo y también la creciente dependencia de la fracción de Gorbachov en relación a éste, el cual está procurando volcar su peso para impedir el colapso político de la burocracia. “Conflictos regionales” Reagan y Gorbachov coinciden desde hace mucho tiempo en denominar “conflictos regionales” al gigantesco y doloroso proceso emancipador de los pueblos coloniales ya la revolución mundial que a través de esas luchas se abre camino. Al confluir en el lenguaje, el imperialismo y la burocracia no sólo se ponen de acuerdo en un trabajo de distorsión ideológica sino que también delatan su convergencia desde el punto de vista histórico. ¿Acaso hay en América Central, por ejemplo, un “conflicto” entre naciones soberanas, o como ocurre en realidad, una revolución protagonizada por las masas de cada país, en un movimiento conjunto, contra los estados títeres del imperialismo? Pues bien, “el domingo 29 de mayo, dice Le Monde (31 /5), los conflictos regionales estuvieron en el centro de las reuniones entre Reagan y Gorbachov”. Segunda distorsión ideológica, las revoluciones nacionales y sociales y la lucha entre la revolución y la contrarrevolución son presentadas como conflictos localizados de las grandes potencias. La locuacidad de los voceros oficiales en los otros puntos de la agenda, aquí se transformen ‘prudencia”. Algo que “Le Monde” encuentra comprensible, pues “encontrar soluciones a estas crisis significa, que, aquí o allá, habrá que ejercer violencia a un aliado o a un país hermano, ejercer tal o cual presión, olvidar tal o cual compromiso solemne” (Los piratas se sienten obligados a exponer escrúpulos morales). El propio Gorbachov dijo, textualmente, que los “asuntos regionales, que envuelven a Afghanistan, Cambodia, Nicaragua, a los países del Medio Oriente y otros focos internacionales calientes fueron concienzudamente abordados y que surgieron posibilidades reales de desenredar estos nudos” (International Herald Tribune, 2/6). El lenguaje prepotente del burócrata “reformista” no tiene nada que envidiar al de José Stalin, su padre conflictivo. Los “nudos” que obstaculizan el entendimiento entre los burócratas satisfechos y el imperialismo no son otros que las aspiraciones desesperadas de los pueblos oprimidos a la libertad. En el orden jerárquico de estos “conflictos” se trató primero el de Afghanistan, donde la burocracia rusa se ha comprometido a entregar el gobierno a las “fracciones moderada musulmanas” e incluso propiciar el retorno del ex-monarca de ese país, a cambio de un retiro “pacífico” del ejército rojo —que es lo que aparece ahora muy comprometido, pues ya se habla de la descomposición acelerada del régimen pequeño burgués militarista de Kabul. El pacto de la URSS y EEUU sobre Afghanistán cierra la enorme provocación montada por la burocracia rusa contra este pueblo, desde el fabricado golpe de estado “comunista” de 1977. Los observadores coinciden en que los ‘progresos de la cumbre” ponen en el próximo lugar de la agenda a África del Sur, donde los voceros soviéticos ya se han definido por el mantenimiento de la dominación de los racistas blancos (ver artículo en esta página). En lo que se refiere al Medio Oriente, la URSS está apoyando la versión norteamericana de una “conferencia de paz” que deberá llevar o a la autonomía limitada de los territorios ocupados por el sionismo o a una federación de éstos con Jordania. “La misma evolución se dibuja en América Latina y América Central, dice uno de los jefes editoriales de Le Nonde, es decir la cancillería francesa (13/4/88); “el tono y la acción ya no son la exaltación y el apoyo a los regímenes revolucionaros cubano y nicaragüense, sino al establecimiento de buenas relaciones con las grandes potencias ‘burguesas” de la región, Argentina y Brasil particularmente... El viaje efectuado a la región por Schevamadze fue muy límpido desde este punto de vista...” El editorialista prosigue: “en todo este tiempo la ayuda (de la URSS) a Cuba y Nicaragua está estancada... Es en vano que Nicaragua reclama aviones de caza a la URSS; Moscú, al revés, ha reducido seriamente sus abastecimientos de petróleo al régimen sandinista...” Y para mayor precisión, el informante del Quai d’Orsay (¿y por qué no de Downing Street?) agrega: “Sin llegar a decir que Gorbachov le ha impuesto a los sandinistas el acuerdo recientemente firmado con la contra, Y QUE SE DEBERA SALDAR, SI ES RESPETADO, POR UNA MODIFICACION DE LA BASE IDEOLOGICA DEL REGIMEN, se puede afirmar que este acontecimiento no ha sido mal visto, (lejos de eso) en Moscú, de donde venía el presidente Ortega cuando firmó los acuerdos de Sapoa con sus enemigos históricos...” Este tipo de acuerdos entre la Casa Blanca y el Kremlin no corresponde ya a un oportunismo de la burocracia frente al imperialismo, es decir, a un acomodamiento a las presiones de éste. Estamos en realidad ante un planteamiento político común para acabar con la revolución y la libertad de los pueblos en nombre de la democracia y de la paz. Fuera de sus manifestaciones anodinas o de propaganda, la reunión de Moscú ha servido para poner en evidencia el fracaso de la diplomacia “pacifista” de Gorbachov y la tendencia acentuada de la fracción gorbachiana a caer bajo la dependencia más completa del imperialismo. Período revolucionario Esta colaboración política contrarrevolucionaria, aunque envuelve a dos o más Estados poderosos, es la obra, sin embargo, de regímenes y gobiernos débiles. La crisis mundial, el derrumbe de la Bolsa, el polvorín del endeudamiento internacional y de la deuda externa de los países atrasados, el reiterado fracaso de la política de contrarrevolución armada del imperialismo; todo esto prueba, unido a la debilidad congénita del gobierno ruso y del virtual colapso de los Estados burocráticos bajo su protección, que se trata de una alianza contrarrevolucionaria con medios poderosos pero políticamente impotente. Lo único que realmente puede dar fuerza a esta coalición abominable, y la que se lo da realmente, son las ilusiones e incluso, a veces, la completa falta de independencia política respecto a estos entuertos de las direcciones que se encuentran a la cabeza de los movimientos revolucionarios y que generalmente se reclutan entre la pequeña burguesía de izquierda de los países oprimidos, la que cuenta además con fuertes resabios stalinistas o mencheviques. La amplitud de la crisis mundial brinda una oportunidad histórica inigualable para la formación de una vanguardia realmente revolucionaria con proyecciones sobre la situación mundial en su conjunto.

16 de junio de 1988
Huelga general en Sudáfrica

El gobierno racista de Sudáfrica apeló nuevamente al terrorismo más desenfrenado para enfrentar a la huelga general de tres días que llevaron a cabo más de dos millones de trabajadores negros. La huelga fue cumplida masivamente en las zonas industriales de Johannesburgo y Durban, aunque logró menor repercusión en Ciudad del Cabo y en la industria minera. Ocho muertos, entre ellos mujeres y niños, decenas de heridos y detenidos y más de mil despedidos es el saldo provisorio en víctimas de la huelga general, la movilización popular más importante, desde la implantación del “estado de emergencia” hace dos años, tras las revueltas de mediados del ‘86. La huelga fue lanzada por las dos centrales sindicales en contra de la ilegalización de 17 organizaciones antisegregacionistas en febrero pasado, contra recientes medidas que restringen las actividades sindicales y una legislación antihuelgas en curso en el Parlamento “blanco” sudafricano. El gobierno racista ha prorrogado el estado de emergencia por otro año y mantiene en las cárceles a miles de presos políticos y sociales, al punto de ostentar “el récord mundial de población carcelaria (440 por cada 100 mil habitantes) ... y de condenados a muerte, 59 fueron ejecutados este año y hay varios esperando en el corredor de la muerte, entre ellos tres integrantes del sindicato minero, condenados por el asesinato de un capataz” (Jornal do Brasil, 12/6/88). Según un periodista de la BBC inglesa, citado por Jornal do Brasil (8/6), “más de 10 mil niños fueron encarcelados desde que se decretó el estado de emergencia. Cerca del 40% de los detenidos tiene menos de 15 años”. El polvorín del Cono Sur africano El imperialismo está procurando desactivar el polvorín sudafricano como parte de sus entendimientos con la burocracia soviética, en lo que se conoce como solución de los “conflictos regionales”. Tras el compromiso de retirada soviético de Afghanistán, el sur del continente negro parecería haber adquirido prioridad. “En las últimas semanas hubo contactos entre soviéticos, norteamericanos, sudafricanos, angoleños y cubanos en Londres, Brazzaville y otros puntos. La cumbre de Moscú abordó el asunto Angola- Namibia en su lista de conflictos regionales, creciendo las expectativas de un arreglo” (International Herald Tribune, 14/6/88). El arreglo contemplaría un plan de retirada cubano de Angola, un arreglo entre el gobierno de ese país y la guerrilla derechista de UNITA y un status independiente para Namibia bajo supervisión internacional. Para el imperialismo, la clave de todo este arreglo es la estabilidad de Sudáfrica, el verdadero bastión imperialista en toda la región al sur del Sahara. Es en función de este cuadro que debe ser considerada la posición de la burocracia rusa respecto de una “salida” a la crisis planteada para el “apartheid” sudafricano. El especialista en cuestiones africanas de la Academia soviética de ciencias, Gleb Starushenko, planteó un plan de 5 puntos en la “Conferencia soviético- africana sobre la Paz, la Cooperación y el Progreso Social” (I.H.T., 21/1/87). Starushenko propone “no insistir en una amplia nacionalización de la propiedad capitalista para darle a la burguesía las necesarias garantías”. En relación al régimen político sostiene que debe haber un parlamento bicameral, en el cual “una cámara esté basada en el voto proporcional y en la otra haya Igual representación para cada comunidad con poder de veto”. El vocero soviético sugiere además otorgar “autonomía” a los blancos y finalmente considera que toda esta “solución pacífica en Sudáfrica puede ser garantizada intencionalmente, eligiendo cada parte sus garantes entre personalidades o Estados”. Mientras la lucha de clases se agrava en Sudáfrica, la burocracia rusa negocia con los yanquis un retoque político del “apartheid”, que preserve el dominio Imperialista en la región.

16 de junio de 1988
Gobierno obrero y asamblea constituyente

En un reciente número de Solidaridad Socialista (7/6) se traza un cuadro de la situación política actual, en donde se dice que luego de la derrota de la huelga docente no existen perspectivas de luchas de conjunto y que ello ha puesto a la orden del día la campaña electoral. Quien hace una caracterización de este tipo y dice al mismo tiempo que la situación es revolucionaria, o es un irresponsable o es un Impostor. Una de las condiciones mínimas de una situación revolucionaria es, precisamente, la perspectiva más o menos inmediata de grandes y poderosas luchas de conjunto de las masas por encima de los desvíos electorales que trame la burguesía. Si la campana electoral tiene la capacidad de absorber por completo la energía de los explotados durante el lapso de un año completo, la situación política no es de ningún modo revolucionaria y quien afirme lo contrario o es un aventurero o tiende una cortina de humo sobre su verdadera política. La contraposición absoluta entre las “elecciones” y las “luchas” constituye, en el caso del Mas, un caso claro de electoralismo. La presente campaña electoral es manifiestamente un componente de la crisis política del Estado, así como un gigantesco esfuerzo de parte de la burguesía para mantener a las masas bajo su control, con la promesa de que “las cosas cambiarán” con un triunfo peronista. Una campaña política socialista que desnudara’ la crisis histórica del Estado y la falsedad de las pretensiones del nacionalismo burgués, contribuiría a reforzar la conciencia de clase del proletariado y serviría a la claridad de la vanguardia obrera con relación a las presentes luchas y a su perspectiva de conjunto. Cuando se inició la huelga docente tampoco existía la “evidencia” de inminentes luchas de conjunto. Sin embargo, la notoria falta de soluciones, luego de que hubieran pasado cuatro meses desde el ascenso de los nuevos gobiernos peronistas, catalizó Indudablemente las presiones que se tradujeron en una huelga que, a su turno, abrió extraordinarias posibilidades para las masas.’ Durante la huelga docente, el Mas apoyó» en los primeros 45 minutos de juego a Arizcuren y en el segundo tiempo a Garcetti y en ningún momento planteó una política de victoria para la huelga. No combatió la conciliación obligatoria e incluso la convalidó al limitarse a reclamar que “las bases decidan”. Es decir que durante la huelga docente tampoco actuó en función de una perspectiva de conjunto o simplemente en forma consecuente, sino con la vista puesta en las elecciones. El Mas caracteriza a la situación política como revolucionaria para encubrir demagógicamente su política antirrevolucionaria y más precisamente electorera. No es un secreto que toda la política del Mas desde hace cinco años es meter un diputado en el parlamento. El verdadero programa del Mas lo definió el dramaturgo Pavlovsky cuando escribió, con el acuerdo del Mas, que el “socialismo” de éste deberá ser antes que nada “moderno”. La medida definitiva de toda esta impostura política la da las negociaciones que el Mas ha entablado con el partido comunista en torno a un frente encabezado por el fiscal Molinas pero que llevaría a un candidato del Mas al primer lugar de la lista de diputados por Buenos Aires. El vocero de este frente. Página 12, acaba de informar que la Intención de sus promotores es negociar con Cafiero el apoyo al PJ en caso de llegar al colegio electoral (domingo 12/6). Todo esto demuestra que el documento “revolucionario” sometido al Congreso del Mas es una inescrupulosa estafa política. “Gobierno obrero y popular” No creemos incurrir en ninguna falta de respeto, ni mucho menos renunciamos a una caracterización política precisa, si decimos que a la dirección del Mas la cuestión del gobierno obrero simplemente le “ne frega". En el programa del FP la sustituyó por la “democracia- con justicia social”; ahora reclama que se añada a un frente con los que propugnan la candidatura de Molinas. Si prosperan los planteos del Mas, el septuagenario demócrata progresista saltaría de fiscal del régimen burgués a candidato a presidente de la futura República proletaria. ¿Llorar o reír?. Aunque la referencia al filósofo quede en este caso demasiado grande, no hay más remedio que seguir el consejo de Spinoza y “comprender”. Es que la inconsistencia del planteo del Mas no refleja solo a un partido cuyo programa se reduce a la maniobra, sino que delata una concepción. Aunque la consigna de “gobierno obrero” o “gobierno obrero y campesino” pueda parecer clara es en realidad confusa. Para establecer la dominación política del proletariado o, como dice el Manifiesto Comunista, “convertir al proletariado en clase dominante”, no es suficiente que la clase obrera llegue al “gobierno”. Un gobierno de organizaciones o partidos obreros que deje intacto al régimen político y al conjunto del Estado, no sería realmente un gobierno obrero sino un gobierno burgués, o más precisamente un gobierno obrero-burgués. Los gobiernos del partido Laborista de Gran Bretaña, un gobierno de coalición entre el PS y el PC en Francia o en Italia y, hasta cierto punto y con ciertas reservas, el gobierno de Unidad Popular de Chile, son o serian gobiernos obreros-burgueses. En estos casos, el régimen de organización del Estado sigue en manos de la burguesía (legislación vigente, parlamento, justicia) y el propio Estado continúa siendo la organización de la dominación política de la burguesía, debido a su Constitución Política y al aparato armado encargado de hacerla respetar. La instauración de la dominación política del proletariado significa, por lo tanto, en primer lugar, la destrucción del instrumento de dominación política de la burguesía, es decir, de su Estado, empezando por sus pilares esenciales. La “democracia” en general, la “democracia con justicia social” y el “socialismo con democracia”; todos estos slogans tienen el denominador común de plantear que los explotados o “los de abajo” pueden ejercer su dominación política a través de los instrumentos estatales de la burguesía. La democracia obrera y socialista, en cambio, supone primero la destrucción del Estado burgués. Cuando el PC o el Mas hablan de “democracia” se preocupan muy bien de obviar esto. La instauración de la dominación política de la clase obrera significa, en segundo lugar, el reemplazo del Estado burgués por un nuevo Estado, que se adapte a las condiciones de la clase obrera. En tercer lugar, el Estado proletario adquiere la plenitud de su contenido histórico cuando expropia a la burguesía y abole el régimen de la propiedad privada de los medios de producción y lo remplaza por una economía planificada. La III° Internacional explicó la cuestión del gobierno obrero en una resolución especial, distinguiendo precisamente entre “gobiernos obreros-liberales” o “burgueses” y “verdaderos” gobiernos obreros. El punto esencial que permitía caracterizar a un gobierno obrero realmente como tal es sí procedía al desarme de la burguesía y al armamento del proletariado. En este caso se convertía en un “gobierno de transición” hacia la transformación del proletariado en clase dominante (programa de la IV° Internacional). El programa del Mas deshoja la margarita preguntándose si el slogan de gobierno obrero y popular es abstracto o concreto, ultra propagandístico o agitativo, para pintar paredes o para conservarlo en la intimidad. Lo único que no dice es si su condición fundamental es el desarme de la burguesía y el armamento de los trabajadores. La falta de principios del morenismo con relación al gobierno obrero y las piruetas que despliega con este slogan, no responden sólo a cálculos de maniobra; constituyen un abandono explícito de las posiciones marxistas de las resoluciones de la III° Internacional y del programa de la IV° Internacional. Luego de afirmar que el derrocamiento de la dictadura "procesista" fue una revolución, política pero no social y aun así “democrática", y que por lo tanto ahora corresponde la revolución socialista, pero sin la necesidad de la destrucción política del Estado burgués, es decir una revolución social por vía constitucional (ver notas anteriores), el planteamiento subsiguiente del “gobierno obrero y popular" por parte del Mas remata una posición enteramente burguesa-reformista. El periodista o comentarista burgués podría declararse sorprendido por una discusión sobre el poder por parte de organizaciones que no están en condiciones de tomarlo a corto plazo. Pero la cuestión es fundamental. Primero porque la cuestión del poder no depende del recuento de votos de los partidos sino de la agudeza de la impasse del régimen burgués y de los ritmos de la crisis; la revolución la hacen las masas - los partidos deben fecundar la tendencia de las masas y orientarlas y dirigirlas. Segundo porque el problema del poder constituye la estrategia de un partido. detrás de la cual se ordenan los problemas de la táctica. El programa del Mas responde a la estrategia del gobierno obrero-liberal o constitucional. Las Fuerzas Armadas El programa del Mas constituye, en esencia, un esfuerzo condenable por reemplazar las posiciones revolucionarias, marxistas, por ficciones o por prótesis de posiciones revolucionarias. El Mas plantea por ejemplo los derechos políticos y sindicales para suboficiales y soldados, y esto podría pasar por una reivindicación que equivaldría al desarme de la burguesía. La sola sospecha de que se pudiera estar tramando algo así alcanzó para sacar de quicio a Eduardo Aliverti, a los corifeos del PC y al propio PC más indignados por este planteo que por el encubrimiento de la impunidad que hacen cotidianamente los partidos y las "juventudes” de la “democracia". Pero la extensión de los derechos democráticos de la ciudadanía a los suboficiales y soldados no implica el desarme de la burguesía, ni el cese de su monopolio político y jerárquico de las fuerzas armadas. En varios países europeos existen de hecho y de derecho estas libertades, las cuales han consolidado, y no disminuido. el ascendiente de la burguesía. En ningún caso, sin embargo, estos derechos se extienden a la libre acción política en los cuarteles, recinto más sagrado para el Estado burgués que la propia fábrica. Pero fuera de esto, el derecho al voto bien podría significar agregar una masa de nuevos electores jóvenes a la burguesía, debidamente catequizados por los altos mandos. Las mismas limitaciones tendrían los derechos sindicales que dependen también de quien dirija el movimiento de sindicalización. Se trata, entonces, de consignas, que deben plantearse en función de la situación política concreta, y no con carácter general. El principio de la elección de los jefes militares por la tropa y los suboficiales constituye el principio del nuevo ejército que se vería obligado a crear el proletariado, y de ningún modo que “corrija" al Ejército actual, que es lo que plantea el Mas. La conquista de parte de las fuerzas armadas para la causa del proletariado es una de las cuestiones capitales de una política revolucionaria. Esta tarea pasa por mostrarle’ al ejército que no tiene alternativas entre el imperialismo y la revolución nacional dirigida por el proletariado, desenmascarando la “tercera vía” nacional o democrática. Es necesario armar al proletariado de un programa que lo ayude a ejercer una poderosa presión diferenciadora en las fuerzas armadas, y de ningún modo plantear que el ejército debe convertirse en el sostén democrático de la democracia, que en la realidad significa el sostén no democrático de una criatura política del imperialismo. La transformación del ejército por medio de la “reforma militar” sirve, no a la causa de la revolución, sino a la de las ilusiones pequeño-burguesas. La lucha democrática por el juicio y castigo a los genocidas no tiene futuro sobre la base de una estrategia democrática, como se comprueba cotidianamente. Ella debe formar parte de la lucha por la revolución proletaria, es decir, de la lucha por la conquista de parte del ejército para la causa de los trabajadores y por el armamento de los explotados. Las posiciones del Mas sobre las fuerzas armadas están en una línea de coherencia con su estrategia de gobierno obrero-liberal, es decir, burgués, de conciliación de clases. Asamblea Constituyente En los países de régimen despótico, es decir que no tienen organización constitucional. la consigna de Asamblea Constituyentes tiene una gran importancia, pues concreta el reclamo de la vigencia de los principios democráticos de gobierno. En los países organizados constitucionalmente. o que cuentan con tradición constitucional, la consigna solo puede tener una importancia episódica. En estos países está planteada no la democracia formal en general, sino la conquista de la democracia por medio de la dictadura del proletariado. El documento del Congreso del Mas procede al revés, y da una importancia de primer orden a la Asamblea Constituyente. De este modo, luego de decir que la revolución democrática fue conquistada en 1982. y que ahora corresponde la revolución socialista, plantea con carácter estratégico la consigna típica de la revolución democrática, es decir, burguesa. Para corregir este embrollo el Mas asigna a la Asamblea Constituyente funciones socialistas. De esta manera la introducción del socialismo deja de ser una tarea de clase para transformarse en nacional, de todas las clases. Algo así creían los obreros franceses en 1848. lo que los llevó a ir detrás de la burguesía y a la derrota. El Mas reproduce con ciento cuarenta años de demora las ilusiones de los obreros franceses, lo Pavlovsky lo caracterice como “socialismo moderno". La experiencia histórica ha demostrado que el carácter de las Asambleas Constituyentes depende de las clases o gobiernos que los convocan. El Mas no dice nada al respecto, por lo que debe entenderse que la convocada Alfonsín o Cafiero, Lenin. En cambio, reclamaba en Rusia que fuera convocada por un gobierno revolucionario, y Trotsky. en China en 1927. por un gobierno de obreros y de campesinos. Todo esto significa que el Mas está apoyando la convocatoria a reformar la constitución. que constituye el núcleo del pacto Alfonsín-Cafiero. El Partido Obrero se opone a esto y denuncia que ella pretende reforzar el carácter opresor y represivo del Estado burgués. La importancia estratégica, y no episódica. que le da a la reforma constitucional; su coincidencia con Cafiero y Alfonsín. Al no cuestionar que la convoque un régimen burgués: la pretensión de que ella introduzca el socialismo: todo esto tipifica a un programa que no sale del marco del liberalismo vulgar.

16 de junio de 1988
La justicia de la democracia termina el trabajo sucio de la dictadura

El operativo montado para asegurar la ejecución judicial de la “obediencia debida” continúa a toda marcha. El fiscal federal de Córdoba acaba de decretar la amnistía de todos los militares implicados en el asesinato del ex¬obispo de La Rioja, Monseñor Enrique Angelelli. El fiscal se pronunció por la aplicación de la Obediencia Debida al personal juzgado por ese crimen (un capitán y dos suboficiales) y de la ley de Punto Final para los militares que no llegaron a ser procesados por el hecho, “situación en que se encuentra, inclusive, el ex-Comandante del 111° Cuerpo de Ejército Luciano Benjamín Menéndez" (Página 12, 9/6) y el general Malagamba, quien cumplía funciones en La Rioja cuando el obispo fue asesinado. El fiscal opinó que “seguramente, el tribunal adoptará su criterio en forma casi automática ya que el pronunciamiento se ajusta estrictamente a la legislación vigente.” Monseñor Angelelli ha vuelto a ser asesinado, esta vez, por los “piadosos” hombres de la justicia. El Procurador General de la Nación, por su parte “ratificó los términos de su anterior dictamen sobre quienes actuaron como colaboradores inmediatos de Suárez Masón en el 1° Cuerpo” y ordenó el desprocesamiento de los generales Jorge Olivera Rovere, Andrés Ferrero y Adolfo Sigwald, de los comodores César Comes e Hipólito Mariani, además del coronel Alberto Barda, todos los cuales se desempeñaron como jefes de subzona bajo la jefatura de Suárez Masón. El representante del Poder Ejecutivo desestimó de esta manera las pruebas presentadas por Suárez Masón acerca de la responsabilidad de los jefes de subzona en la represión. Contra lo que pretendían los defensores de la “justicia independiente”, estas pruebas no sirvieron para detener el operativo amnistiador sino para hacerlo más evidente e impúdico a los ojos del pueblo. En la causa del 1° Cuerpo quedan cinco militares procesados: los generales Suárez Masón, José Montes, Juan B. Sasiaiñ y Otto Paladino, además del coronel Roberto Rualdes, todos ellos en situación de retiro. Están acusados de 39 “casos” de asesinato. La acusación que pesaba contra centenares de represores, secuestradores, torturadores y asesinos fue reducida a cinco encausados. Miles de hombres y mujeres, niños y ancianos, secuestrados, torturados, violados y asesinados fueron reducidos a 39 “casos”. Este fenomenal vaciamiento político y jurídico ha sido armado por los demócratas, que no tienen otra forma de defender su Estado, el Estado burgués. Para la burguesía, la defensa del cuerpo de oficiales está por encima de toda otra consideración. Estos constituyen el corazón del Estado, que les asegura la propiedad de “sus” fábricas, “sus” campos, “sus” bancos y la explotación del trabajo del pueblo.

16 de junio de 1988
La epopeya de lucha de los trabajadores del Parque Industrial

De un lado de la ruta, los “galpones” y fábricas que, en los últimos años, se instalaron bajo la “ley de promoción industrial”. Del otro lado, centenares de viviendas precarias, donde muchas veces el cartón o el plástico reemplazan a las paredes de ladrillo. Negociados capitalistas y superexplotación obrera: estas son las dos caras del Parque Industrial de San Luis. Rodríguez Saa, gestor de los pulpos industriales En la recorrida por el parque industrial será difícil encontrar el nombre de alguno de los monopolios instalados en el país. El parque pareciera estar poblado por un conjunto de firmas “desconocidas”. La realidad, es que los pulpos en San Luis disfrazan su identidad: así, “Impeco” (metalúrgica) encubre a Acindar. “Polipro”, “Fibrafil" y “Astrojet” pertenecen a Panam; “Brillapel” es la filial puntana de Delta Penna, la que a su vez pertenece al grupo Massuh. Las grandes empresas ocultan su razón social para no involucrar a sus matrices en ninguna de las “operaciones especiales” que se realizan al compás de la “promoción”: desde el fraude impositivo (donde se facturan exentas de impuestos mercaderías producidas en otra zona y trasladadas luego a San Luis) hasta la completa omisión de leyes y conquistas laborales. Pero por sobre todo, los capitalistas se preservan de una eventual eliminación de los beneficios impositivos: en ese caso, estas empresas “fantasmas” podrían quebrar sin afectar en nada a sus matrices. Mientras tanto, se estima que la exención de impuestos otorga a estos pulpos una ganancia extra del 38% sobre el precio de venta de sus productos. El gestor de este operativo jugoso para los capitanes de la industria es el menemista Adolfo Rodríguez Saa y su gobierno. El “adolfismo” (así se conoce en la provincia a la clique gobernante) ha intervenido en el actual debate sobre la futura ley de promoción priorizando la cuestión de la “Autoridad de Aplicación”. Esto es, si los futuros beneficios promocionales serán otorgados — como en el pasado— por el gobierno de la provincia, o si esa facultad pasará al ámbito del gobierno nacional. Más allá de la cantinela sobre la “defensa de la región puntana”, el adolfismo se aferra con uñas y dientes a su papel de gestor y comisionista de los pulpos industriales en la promoción. Pero ¿quiénes han corrido con las costas de este negociado? Penuria obrera “En los últimos cuatro años, esta ciudad ha pasado de una población obrera casi inexistente, a contar con unos 2500 trabajadores fabriles”, nos señala Ricardo, activista del Parque de San Luis. En un comienzo, los salarios, algo más elevados que en el resto del país, atrajeron a miles de trabajadores, pero esta ventaja fue arrasada rápidamente por la carestía: la ausencia de vivienda llevó a una tremenda suba en los alquileres. En la actualidad —continúa Ricardo— las tres cuartas partes del ingreso “de bolsillo” de un trabajador del parque equivalen al alquiler de una vivienda de dos cuartos. Con el ingreso restante. hay que afrontar la comida y el resto de los gastos. La afluencia de trabajadores y la mayor demanda de alimentos y bienes de consumo fue también aprovechada por las grandes patronales del comercio local: en sus proveedurías, los trabajadores deben adquirir artículos de primera necesidad con un 20 a 30% de sobreprecio respecto de Córdoba o Mendoza. La explosión obrera y fabril agravó la escasez de agua que impera en la región. Pero el “adolfismo” aseguró la provisión de agua a las Industrias, lo que condujo a un déficit permanente de este elemento entre la población trabajadora. La misma situación rige, en esta región “promocionada”, para otros servicios esenciales como educación y salud. La lucha por la organización obrera Junto al fraude fiscal y a la super- explotación, el capital cuenta en San Luis con un factor crucial para sostener sus superbeneficios: la desorganización que aún impera entre la joven clase obrera del parque industrial. “El 95% de las fábricas carecen aquí de delegados reconocidos”, nos informa Néstor, obrero de! sindicato químico. En gremios fundamentales del Parque —como la UOM, o plásticos— sólo existen en San Luis —“delegaciones, encabezadas por funcionarios de la burocracia que sabotean cualquier intento de organización por abajo”. En este cuadro, la CGT local (dirigida por burócratas de gremios de servicios afines al gobernador) está completamente ausente de los reclamos obreros del parque industrial. A pesar del bloqueo burocrático, en los últimos años se han desarrollado importantes luchas: por el reconocimiento de delegados y organizaciones fabriles de base, y contra las condiciones de trabajo “salvajes” que imperan en las fábricas. “Las empresas ignoran olímpicamente los convenios laborales vigentes” —nos comenta Ricardo, obrero de la construcción— y no gastan un centavo en capacitación o seguridad laboral. Semanas atrás, dos compañeros de nuestro gremio murieron electrocutados mientras trabajan para la constructora ORMAS, en el montaje de la planta de “Brillapel”. Con ellos, las vidas obreras que ha costado el parque industrial llegan a siete. Ya fuera de la fábrica, la historia de las barriadas obreras es una historia de ocupación de tierras y vigorosas movilizaciones. Un ejemplo de ello lo constituye el barrio “Primero de Mayo”: al ingresar en él, una pintada se destaca sobre el camino: “nadie le cambiará el nombre a nuestro barrio”. “Le pusimos primero de mayo —nos relata un compañero— porque ningún gobierno nos concedió este terreno: fue el resultado de una ocupación, de una acción de lucha de los trabajadores. Ahora, el gobierno pretende que olvidemos esta acción. Por eso, quieren rebautizar a nuestro barrio como “nuevo San Luis". La batalla por la organización inde-pendiente continúa con la puesta en pie de vecinales representativas y de lucha, contra los intentos del gobierno por apropiarse de la movilización barrial e instituir “vecinales” digitadas por los comités de los partidos patronales. Programa de acción En el curso de estos incipientes movimientos contra la voracidad patronal, la clase obrera del Parque está perfilando las principales tareas que se le plantean en el próximo periodo. En este sentido, un programa de lucha contra el capital podría sintetizarse en los siguientes puntos: —salario igual al costo de la canasta familiar en la región, que equivale a 3200 australes. Vigencia de los convenios colectivos de trabajo: control de la salubridad y seguridad industriales por parte de comisiones obreras electas en asamblea. Estabilidad e iguales derechos laborales para los trabajadores chilenos. —por un plan de viviendas y de servicios esenciales (agua, gas) bajo control de las organizaciones obreras y vecinales, financiado con un impuesto a todos los pulpos radicados en la zona: apertura de sus libros para determinar sus verdaderos beneficios y la fuga de los mismos hacia sus matrices. Reducción de los alquileres hasta el 10% del salario obrero. —por la organización obrera y vecinal independiente: contra las “delegaciones” burocráticas, por poderosos cuerpos de delegados en cada gremio, asamblea general y elección de una dirección responsable ante asamblea. Por centros vecinales independientes del Estado y de los partidos patronales. En su lucha presente, los trabajadores puntanos están haciendo su experiencia con los comisionistas del gran capital: los Rodríguez Saa y demás políticos y partidos patronales. Ello plantea, junto a la lucha independiente, la organización política independiente de los trabajadores en su propio partido. Así lo han comprendido los compañeros que, en el corazón del Parque Industrial, han comenzado la lectura y difusión de “Prensa Obrera”.

16 de junio de 1988
Intrascendente pero reveladora

En una asamblea “general” casi clandestina (350 personas en la Federación de Box, sobre una seccional de más de 50.000 afiliados, se aprobó la Memoria y Balance de ATSA Buenos Aires de 1986/87. Demasiado lejos están las preocupaciones y necesidades de los trabajadores de la Sanidad de esta convocatoria burocrática: ni la totalidad de los delegados estaban presentes. Este es el cuadro de un gremio cuya Memoria y Balance rescata como única conquista ¡el nivel de la participación sindical de las bases! La Memoria presentada es un fraude total, que ignora olímpicamente el retroceso de un gremio que está cobrando los salarios más bajos de la clase obrera argentina y donde los cierres de establecimientos y despidos masivos son moneda corriente. En cuanto al balance, fue públicamente cuestionado por la Comisión Revisora de Cuentas, por desconfianza en la política de gastos. A sus integrantes se les negó el uso de la palabra (?!). Lo interesante estuvo en las votaciones. El conjunto de la Izquierda, excepto el PO, aprobó o se abstuvo en relación al balance, con el argumento de que su rechazo podría significar la intervención del gremio. El partido comunista fue mucho más lejos, pues realizó una campaña con un documento firmado por delegados de su corriente y de CAUSA, una tendencia frentepopulista que, como el PC, tiene representación en la Directiva. Allí se llamaba a aprobar no sólo el Balance sino también la Memoria, para evitar el peligro de una ofensiva de la derecha y de West Ocampo. El resultado fue que por la aprobación total votaron Daño Pereyra, el bloque PC- CAUSA y la gente de West Ocampo!! Sólo el PO propuso el rechazo de la Memoria y Balance, denunciando la política que está destruyendo al gremio de Sanidad. Igual que a la Comisión Revisora de Cuentas, al momento de votar, no consideraron su moción. A despecho del PC el lobo votó con Caperucita. El voto PC-CAUSA marca la derechización de la izquierda que comparte con Daño Pereyra la dirección de ATSA.

16 de junio de 1988
La Naranja plantea la lucha política por una dirección clasista

El Ministerio de Trabajo convocaría próximamente a elecciones en la seccional Córdoba de Foetra, a la que tiene intervenida desde diciembre de 1986. La intervención estatal fue solicitada por Guillán. con el apoyo del Mas y de la dirección del PC (no así de una parte de sus militantes) ante el triunfo de la lista de las 62 (Azul) en las elecciones de noviembre de ese año. El gobierno radical y la dirección nacional de FOETRA vuelven a ponerse de acuerdo ahora para “normalizar” al Sindicato de Córdoba en beneficio del privatista Julio Guillán. Lo que pretende la burocracia La convocatoria electoral forma parte de una sinuosa maniobra que tiene por objeto “poner en caja” al combativo gremio cordobés y a sus activistas. No debe olvidarse que en los últimos meses la seccional Córdoba se destacó por sus reclamos de lucha por el salario; por manifestaciones y paros; y por la resolución de pedir la expulsión de Guillán por su entrega a la Telefónica-Citibank. Para hacer frente a esta situación el gobierno comprende que la intervención está agotada. Recurre por esto a Guillán, que, para superar su completa crisis en Córdoba está urdiendo un frente con la lista Blanca de Gallardo, un burócrata de triste historia entre los telefónicos de Córdoba; con la lista Morada (radical) y hasta con la lista Azul, sin que importe el desprestigio de ésta por sus traiciones ni las acusaciones de malversación de fondos. La debilidad y desprestigio de todas las fracciones de la burocracia es muy grande, de modo que, ninguna por sí sola lograría el control del sindicato, lo que acentuaría la crisis que se pretende resolver. ¿Izquierda? El Mas y el PC participaron durante varios años del Frente Gremial de Guillán. Apoyaron a éste en su pedido de que el Ministerio de Trabajo interviniera el gremio en la creencia de que el Estado patronal y la burocracia no tendrían más remedio que ofrecerles un puesto en el sindicato en las inevitables elecciones. La intervención ya lleva 14 meses atenazando a los trabajadores telefónicos. Además de haber colaborado con el agente del grupo “de los 15” y de la Telefónica-Citibank, el Mas se destacó también por su llamado a no acatar los paros generales de la CGT y de FOETRA. Los amigos de la intervención dieron como pretexto para el carnereaje que ¡la “base” no había votado los paros! La base destituyó, en asamblea, a los delegados del Mas por carnereaje. La Naranja Frente a las traiciones de la burocracia y las claudicaciones de la “izquierda” se alza la lista Naranja, un reagrupamiento de activistas independientes provenientes del PC y del PI y de militantes del PO. La lista Naranja surgió en oposición al frente de la “izquierda” con el guillanismo, lo que le valió que el PC y el Mas la acusaran de “sectaria”. Sin ninguna atadura con los agentes del estado y de los monopolios, la Naranja ha desarrollado una vigorosa lucha en el gremio. La lista Naranja denunció la intervención del Ministerio de Trabajo; repudió las traiciones de la burocracia de Guillán, fue ella quien mocionó las medidas de lucha y los planteos que fueron votados en asamblea; también fue la Naranja la que calificó de traición el apoyo de Guillán a la privatización de ENTel y reclamó su expulsión del sindicato, lo cual fue unánimemente aprobado por una asamblea. En los siete boletines que ha sacado a lo largo de sus 18 meses de vida, la lista Naranja viene planteando a la masa del gremio la necesidad de cambiar la dirección de FOETRA a través del reagrupamiento de todos aquellos sectores y compañeros que estén por la recuperación del salario, contra la privatización y por una nueva dirección, clasista, independiente de los partidos patronales y al servicio de los trabajadores.

16 de junio de 1988
“Mamá propulsora ha muerto" Huelga total indefinida y rechazo de la conciliación obligatoria
Corresponsal

Mamá Propulsora ha muerto: paro total. Propulsora de pie: paro total. Decenas de pasacalles como estos han cubierto las ciudades de La Plata y Ensenada. ¿Qué está pasando? Durante muchos años, Propulsora, empresa metalúrgica del pulpo Techint, posó de “empresa moderna”, “protectora” de sus trabajadores y hasta “benefactora de la comunidad”. Los obreros socarronamente la llamaban “mamá Propulsora”. Ahora una gran huelga metalúrgica pone al desnudo la verdadera naturaleza de esta “mamá desamorada”. Como lo denuncia un volante del cuerpo de Delegados:…”Porque Propulsora además de chapa fabrica: sordos, mutilados, cardíacos y desequilibrados mentales…” … “Porque Propulsora considera una carga vegetativa a aquellos obreros accidentados en sus instalaciones, negándoles un puesto de trabajo…” …”Porque Propulsora es una empresa perteneciente a uno de los grupos más explotadores de los obreros americanos, llamado, organización Techint”. Por que, en definitiva, mientras esta empresa sigue amarrocando dólares bajo el gobierno de la “democracia” ha hecho pingues negocios, pasando en el año ’86 al puesto 21 de las grandes empresas más venden, contra el 26 del ’85- los salarios han caído en relación al año ’84 en un 100 %”. El día 5 de mayo asumió un nuevo cuerpo de delegados que debutó con un reclamo muy sentido en fábrica: LA RECUPERACION SALARIAL (7 % que se perdió en el 87, un 4 % que llevamos perdido durante lo que va de este año, más un 20 % estimado sobre la inflación de mayo). Estas negociaciones se agotaron el 20 de ese mes, cuando la patronal contra ofertó un 20 % pero no quiso ni hablar sobre la recuperación de lo perdido. El 23 de mayo una asamblea general resolvió rechazar esta propuesta y parar dos medias horas por tumo, hasta el 31. Ante la falta de respuesta patronal la fábrica votó profundizar la medida de fuerza, a cuatro medias hora por tumo, hasta el 2 de junio. Una nueva asamblea general incrementó aún más el plan de lucha, resolviendo ahora el paro en 6 medias horas por turno, con lo, cual la fábrica queda virtual mente parada en su totalidad. Finalmente, ante la intransigencia de la patronal, la asamblea general decidió el PARO TOTAL hasta la satisfacción del reclamo de un aumento del 31 por ciento trabando hasta la comercialización de la empresa... “De la fábrica no sale una bobina". Acto seguido y después de la asamblea, se organizó una marcha con cárteles y bombo que se dirigió arlas oficinas de la empresa. Cuando la interna fue a comunicar lo decidido por la asamblea, ya estaban allí los funcionarios del Ministerio de Trabajo con el decreto de la conciliación obligatoria. Hay mucho debate en fábrica, pero el clima es uno solo: ¡Salimos para ganar! En la conciencia de muchos compañeros es-taba presente el triunfazo de Tierra del Fuego. El día 10 una asamblea masiva (más de ochocientos compañeros) decidió NO ACATAR LA CONCILIACION OBLIGATORIA y se volvió a marchar, con más polenta, con más ganas frente a las oficinas. Tenemos que destacar que de nuestro lado no solo tenemos unidad (las votaciones fueron prácticamente unánimes) sino también organización (todos los compañeros están activando por el éxito del conflicto). Se han formado comisiones para recolectar dinero, preparándose para la posibilidad de un conflicto largo y comisiones de propaganda para romper el silencio de los medios de comunicación. Se han llenado las calles de La Plata, Berisso y Ensenada con pintadas, carteles y pasacalles propagandizando nuestra lucha. La tenacidad de la lucha expresada en asambleas generales, la firme decisión de defender el paro total, la claridad con que se decidió rechazar la conciliación obligatoria (al grito de huevo, huevo, huevo…) y la disposición a quebrar una tras otra las maniobras de la empresa, justifican con creces lo que pregonan los carteles: PROPULSORA DE PIE.

16 de junio de 1988
“Garcetteada" en ATE Neuquén

El viernes 10 más de 10.000 estatales marcharon en Neuquén para reclamar la equiparación de sus salarios con los que rigen en el orden nacional. El paro y la manifestación marcaron un gran ascenso de la lucha y refleja la tendencia de las masas en el conjunto de la provincia. La participación del Hospital de Neuquén fue destacada como un síntoma de la radicalización y profundidad del movimiento, en el cual interviene todo el interior de la provincia. La marcha estatal fue una respuesta contundente a las amenazas de sanciones del gobierno sapagista y tiene lugar en momentos en que la burocracia está procurando poner un límite al movimiento. El Secretario general de ATE, Panetta, ya no menciona el reclamo de ₳ 940 de básico y sólo se refiere en sus pronunciamientos a la necesidad de “sentarse a negociar”. Por contradictorio que parezca, es precisamente en función de esta política que planteó en la marcha ¡la huelga indefinida! —con la evidente intención de provocar la conciliación obligatoria. El hilo de esta maniobra se vio claramente cuando en el plenario de delegados posterior a la marcha, la burocracia rechazó el planteo de la clasista Naranja y Blanca para firmar un compromiso público de rechazar la inevitable conciliación obligatoria y organizar un fondo de huelga y piquetes. Los jerarcas se negaron porque no tienen la más remota intención de conducir un paro indeterminado como el que llevó a la victoria a los metalúrgicos de Río Grande. Se trata, como dijeron abiertamente, solamente de una presión sobre el sapagismo para que inicie ya las negociaciones, que creen que se desenvolverán cuando se decrete la conciliación obligatoria. La burocracia trabaja con el mismo libreto que la celeste de CTERA (Garcetti) inauguró con la huelga docente y por eso crece la desconfianza de los trabajadores hacia la directiva y la adhesión a los planteos claros de la Naranja y Blanca, que llevará su propuesta a las asambleas de base para organizar en serio la huelga indefinida.

16 de junio de 1988
Curro cafierista en Tierra del Fuego
Redacción

En Tierra del Fuego se acaba de contratar el servicio de dos ambulancias de la empresa CLINICARD, para la atención de los trabajadores de ATE y UPCN. Esto estaría muy bien si no fuera que por su uso se pagarán mensualmente ¡ ₳ 300.000.-! indexados. Con esa suma se podría equipar como corresponde a los Centros Periféricos de los barrios obreros, hoy carentes de medios adecuados, así como para pagarles mejores salarios a médicos y enfermeros y trabajadores de la salud en general. Estos están cobrando en muchos casos ₳ 300 mensuales!! (y esto en Tierra del Fuego, donde todo es tres veces más caro que en el resto del país). La "empresa CLINICARD pertenece al grupo Cafiero y el intendente “Chiquito” Martínez también pertenece al sector que lidera el “gobernador del pueblo”. En materia de curros, los cafieristas ya están rivalizando con los alfonsinistas. El negociado ha despertado la indignación de los trabajadores de la salud y naturalmente de los de ATE y UPCN, de cuyos fondos saldrá el pago de ese Inconsulto contrato. En el contrato del uso de las ambulancias figura que sólo circularán por calles de asfalto, ¡cuando todos los barrios obreros a las que supuestamente están destinadas tienen calles de barro! Esta colosal estafa se inscribe en un intento de ir privatizando paulatinamente todo el sistema de salud local, hoy descentralizado en centros periféricos barriales. Estos centros carecen actualmente de médicos y cada vez tienen menos medios para funcionar adecuadamente debido a la negativa municipal de aumentarles el presupuesto. El pueblo fueguino ha comenzado a juntar firmas contra los contratos del CLINICARD y contra todo intento de cerrar los Centros Periféricos barriales.

16 de junio de 1988
La patronal de la electrónica manda los parapoliciales contra los obreros

El viernes pasado, en momentos en que se disponían a salir de la planta luego de terminar sus tareas, los trabajadores de National-Panasonic de Río Grande fueron rodeados y apaleados ferozmente por el personal de seguridad de la empresa. Para cumplir con su cobarde cometido, los parapoliciales — que pertenecen a la empresa Sardi— clausuraron las puertas con candados, cerrando el paso de los trabajadores, que resultaron duramente castigados. El hecho constituyó la “represalia” de la empresa a la negativa que los trabajadores opusieron el día anterior a un intento de requisa improcedente a un operario recientemente incorporado. Los matones a sueldo hicieron ahí mismo la debida “advertencia” a los trabajadores de que “ya van a ver lo que les espera”. Los trabajadores naturalmente no sé quedaron quietos ante el ataque, y en la resistencia que entablaron mandaron a tres matones al hospital. El jefe de la patota de National no es otro que Antonio Angel Sardí, ex-suboficial del ejército, que fue dado de baja —según información trascendida—, por robos reiterados. Sardí es la cabeza visible de la empresa de vigilancia de National y ya es conocido por sus métodos fascistas. El jefe de personal de National no movió un dedo. Los directivos japoneses de la empresa ese día casualmente habían viajado a Buenos Aires. Estamos ante una provocación más contra los trabajadores que triunfaron recientemente en la huelga metalúrgica. Hace unos días Talent no quiso pagar los salarios caídos. Es fundamental que la UOM regional convoque a una gran movilización de repudio por esta nueva represión y que se exija la más profunda investigación. Los responsables materiales y los cómplices de la empresa en la violencia ejercida deben ser expulsados de la planta. Es necesario un pronunciamiento popular masivo por el retiro inmediato de los parapoliciales de Sardí de todas las empresas de Tierra del Fuego.

16 de junio de 1988
Para que el boleto no sea puro boleto
Corresponsal

La lucha por el boleto estudiantil en La Matanza tiene su tradición y sus traiciones. El último día de clase del año pasado la intendencia dirigida por el cafierista Russo votó una resolución favorable al boleto, con lo cual pretendía dar aire a los sectores peronistas de la DES que intentaban hacer pie en la FES local. Este año no se pudo verificar el cumplimiento de la ordenanza dictada debido a la huelga docente. Pero una vez finalizada la lucha docente, los secundarios se encontraron con que el medio boleto no regia. Las empresas de transporte local (96, 621. 620. etc.) se niegan a acatar la ordenanza municipal, consideran que es inconstitucional que el gobierno los obligue a… bajar las tarifas!!! Frente a la negativa empresaria, el cafierista Russo resolvió pedir al Ministerio de Educación de La Plata el listado de los alumnos, con sus domicilios. etc., con el propósito de evaluar quienes deberían usar este boleto. Con este procedimiento “ágil" y “sencillo”, el intendente pretende que se pase el año. Mientras tanto el problema del boleto adquiere características alarmantes. Es una de las causas inmediatas de la deserción escolar. Dadas las grandes distancias hay compañeros que deben abonar ₳ 10 por jomada. Los ediles radicales han anunciado que si no hay respuesta bajarán a los colegios desde el 1° de julio a explicar en Asambleas que ellos no son los responsables por la no aplicación del mismo. “Si no se puede aplicar —dicen con lógica burocrática— que se derogue la ordenanza”. El problema debe ser tomado por los estudiantes para arrancar esta medida a la patronal transportista que se rebela contra las leyes que benefician al pueblo trabajador.

16 de junio de 1988
Crimen de Solano: ¡que la policía entregue a los culpables!
Redacción

El secuestro y apaleo del principal testigo de las muertes de Javier Sotelo y Agustín Ramírez confirman las denuncias de los familiares y vecinos de que estos dos jóvenes de Solano no murieron en un “enfrentamiento entre patotas” —como sostiene la policía- sino que fueron asesinados por su militancia política en las barriadas obreras. El testigo —Florencio Reyes— enfermero del hospital de Solano fue secuestrado por cuatro personas que se trasladaban en un Ford Falcon verde, y a golpes y patadas se lo amenazó para que se “abriera” del “caso Solano”. “Esta vez no te van a quedar muchas marcas. Pero si seguís hablando te vamos a ‘boletear’ ”. Reyes fue arrojado luego del vehículo y hospitalizado en terapia intensiva. La versión de que Sotelo y Ramírez habrían muerto en un “enfrentamiento” produjo la inmediata reacción del vecindario, donde ambos jóvenes eran conocidos por su militancia política en favor de los asentamientos de pobladores. Sotelo y Ramírez fueron muertos en lugares distintos y así lo comprobó el enfermero Reyes, quien fue el primero en llegar a reconocer los cadáveres. Sin embargo, tres horas después, la ambulancia que recogió los cuerpos los encontró juntos para dar verosimilidad al “enfrentamiento de patotas”. Los jóvenes de Solano venían siendo amenazados por integrar una comunidad de base, identificada con el periódico “gente sin techo”. Por todo esto la comisión vecinal responsabilizó a la policía de los homicidios. “Son las mismas balas que se utilizaron en Dock Sud y Budge”. Más precisos aún, los compañeros de los jóvenes muertos dicen que “los mató la policía de Rafael Calzada porque nosotros les iniciamos un juicio por daños y perjuicios”. Cambió la gobernación de Armendariz por Cafiero, pero el gatillo fácil continúa. El PARTIDO OBRERO apoya la movilización de los amigos, compañeros y vecinos de Solano hasta dar con el completo esclarecimiento de este asesinato y el castigo de los culpables.

16 de junio de 1988
Los secundarios no tuvieron satisfacción a sus reclamos

Más de 500 estudiantes manifestaron el jueves de la semana pasada por las calles céntricas de la Capital. Numerosas banderas identificaban a los colegios presentes, varios de ellos provenientes del Gran Buenos Aires. Un enorme cartel en el frente de la marcha —“SECUNDARIOS CONTRA LA REPRESION”— aludía a los gases y palazos policiales del 2 de junio, cuando fueron apaleados los compañeros que reclamaban en el Ministerio de Educación por la modificación arbitraria del régimen de faltas y del cursado de materias para los alumnos repitentes. Ahora eran casi diez veces más, exigiendo la investigación y él castigo a los represores. No a la impunidad La manifestación se dirigió al Parlamento (y no a la sede de los responsables, el Ministerio del Interior y la Jefatura de Policía), donde tres diputados aceptaron pedir una explicación de los hechos a las autoridades, aunque adelantaron su escepticismo al respecto. Si de esta manera pretendieron enfriar los ánimos de los estudiantes, el tiro les salió por la culata. A la salida del Congreso, junto a los compañeros que esperaban en la calle, los secundarios resolvieron inmediatamente convocar a una nueva manifestación para marchar, esta vez directamente, al Ministerio del Interior. Los estudiantes no quieren bicicletas ni versos, ni necesitan intermediarios; quieren que se determine quien ordenó la represión, nombre y apellido de los responsables, que sean castigados y no queden impunes, que se levanten las causas pendientes contra los compañeros detenidos el 2 de junio. En una semana y en pocas cuadras los estudiantes comprobaron mediante un “trabajo práctico’’ la impotencia de los “representantes del pueblo”, uno de los capítulos que no figuran en los manuales de “Instrucción Cívica”. A partir de las lecciones que surgen de su propia experiencia los secundarios verifican y superan los alcances de su propia acción. ¡La lucha es una gran educadora! Totalitarismo en la escuela La lucha contra las medidas arbitrarias del Ministerio y la represión policial ponen en primer plano el conjunto de los mecanismos disciplinadores y la regimentación profundamente antidemocrática que dominan en la escuela. En ella reina el “orden" jerárquico impuesto por el poder del Estado y un pérfido mecanismo de tutela y control por parte de la autoridad discrecional de los colegios. En la escuela no reina la democracia sino la imposición, el reglamento, la amonestación y aun un sistema de alcahuetería y delación. Los estudiantes no pueden disponer de sus propios organismos, pues los cuerpos de delegados, asambleas y reuniones están prohibidos o semiproscriptos en la mayoría de los establecimientos. No está vigente en la escuela el derecho democrático a la organización y a la libre expresión de los alumnos. Defensa de los derechos democráticos El desarrollo del actual movimiento plantea el cuestionamiento de este sistema de arbitrariedades sobre el que se levanta el conjunto del edificio educativo. Sus pilares fueron conmovidos por la gigantesca “indisciplina” de los docentes en la reciente huelga. Educadores y educandos se unieron ahora para repudiar el salvajismo policial y manifestarse en común: delegaciones de los maestros primarios — UMP— y secundarios —ADEMYS— se hicieron presentes en la última marcha. La movilización en curso es el punto de partida de una gran lucha en defensa de las libertades democráticas. Su desarrollo es el arma más poderosa contra todo el aparato totalitario vigente en los colegios, contra la disciplina represiva, por la libre e irrestricta organización estudiantil y docente, por la electividad de los cargos directivos en las escuelas. La tarea inmediata es impulsar y organizar la marcha al Ministerio del Interior investigación y. castigo a los represores, fuera las medidas de regimentación del Ministerio.

16 de junio de 1988
Después de la traición, el estatuto fascista

Con la presencia de un centenar de delegados, en un 80% miembros de la Celeste, sesionó el Congreso del Suteba. “Pienso que va a ser una mascarada, una instancia para ‘aprobar lo actuado’”, declaraba una congresal de Tribuna Docente días atrás. Así fue. Toda la primera parte del Congreso fue destinada a reseñar el “triunfo de CTERA”, pero para ello hubo que apelar al engaño. El contenido del informe bajado por la directiva fue adelantado por el periódico del Suteba (Todos Juntos, N°2), en el que se repite la cantinela de los “objetivos políticos" logrados ("la educación ocupó por primera vez el lugar que nunca antes había tenido"). La dirección del Suteba llega a jactarse de haber logrado un aumento salarial “que supera el con-seguido por cualquier otro gremio del país y que prácticamente duplica el salario que se cobraba en marzo en la mayoría de las provincias del país”. Pero en cifras, los 750 a mayo, que se cobran en junio, constituyen nada más que la inflación del periodo — partiendo de los 394 de febrero. No ha habido recuperación alguna del salarió y la escalada inflacionaria de estos días se está comiendo aún este mísero reajuste sin compromiso alguno de indexación para el futuro. La dirección de Suteba, sin embargo, se mantuvo tozudamente en la postura de no fijar un nuevo reclamo salarial —planteado por Tribuna en el congreso— pidiendo sólo que “funcione la comisión de política salarial” para discutir el cada vez más alejado nomenclador único y un reajuste cada dos meses. El congreso aprobó el pedido de “participación” en la dirección de IOMA, obra social docente bonaerense, que está en manos del Estado carterista. Mary Sánchez sigue así el rumbo abierto por los burócratas de la UF y otros gremios de asociarse al Estado en el manejo de los cuantiosos fondos de la obra social, con todas las prebendas imaginables, en lugar de reclamar la devolución de la obra social a sus legítimos dueños, los docentes. De cualquier modo, el “plato fuerte" del Congreso fue la aprobación de las reformas al estatuto del Suteba, que convierten a esta entidad entre las más totalitarias del gremialismo docente. Sin solución de continuidad el aparato celeste hizo aprobar una a una todas las modificaciones planteadas: liquidación de las minorías en los organismos dirigentes, anulación de la autonomía financiera de las seccionales, carta blanca al Congreso para aumentar la cuota sindical, carácter deliberativo y no resolutivo de los cuerpos de delegados. Mary Sánchez logró "dotar" al Suteba de un estatuto fascista. Homenaje Debe reconocérsele a la dirigente bonaerense la apreciación exacta de los momentos en los que es posible montar tamaña regimentación sindical. Las asambleas previas al Congreso fueron ultraminoritarias, 30 ó 40 asistentes convocados de apuro para una aprobación “a libro cerrado” de todo el paquete del congreso. En varios distritos ha comenzado un proceso de desafiliación que. en algunos casos, llega a abarcar escuelas enteras. Lo irónico de todo esto es que Mary Sánchez planteó que los congresales podían hacer todas las propuestas y mociones que quisieran, pero a la hora de votar debían atenerse taxativamente al “mandato de asambleas” cuando en los papeles Congreso y congresales son soberanos. Incongruencias de la vida: a lo largo de toda la huelga docente Mary Sánchez y la JE de CTERA se opusieron tenazmente a la soberanía de las asambleas en nombre de que “la conducción dirige”. Ahora, cuando el movimiento está en un franco reflujo, “viva el mandato de las asambleas” (de aparato, claro). La regimentación impuesta hoy al Suteba por la directiva celeste es una prueba del carácter consciente de su traición a la huelga general. La voz de orden del Congreso ha sido desmantelar rigurosamente todas las organizaciones de lucha creadas al calor de la huelga —congreso de delegados, asambleas— y convertir al Suteba en el monopolio indiscutido de una veintena de dirigentes. El rol lastimoso de la izquierda y los ataques al PO “Diez pueden ser una multitud”, dice el dicho. No fue el caso. La decena de delegados opositores —PC, Mas, PO, PTP— que eran más si se considera a los “tapados” que no abrieron la boca, jamás constituyó un bloque de oposición a las modificaciones totalitarias al estatuto. Esto estuvo planteado ya en los comicios de congresales donde el PC (con excepción de San Martín), el Mas, con excepción de algunos distritos, y el PTP en todos, se opusieron a la construcción de un frente único contra la burocracia, en la búsqueda de un compromiso político con la Celeste. Mary Sánchez tuvo esto en cuenta a la hora de separar la paja del trigo: los ataques fueron dirigidos con exclusividad al PO, “los que nos acusan de traición y desde el periódico atacan al marysanchismo”, “los que como Carlos Brassero denuncian a la JE en Salta tratando de dividir a la docencia salteña”. Cierto que esta mujer sabe que a un capitulador se lo debe seguir golpeando hasta lograr la rendición incondicional: "me vienen algunos ahora a llorar al oído —no explicó si se refería al PC o al Mas- pero si quieren que trabajemos juntos, que haya una autocrítica pública”. Una representante del PC recogió el guante: “no nos planteamos entrar en la Celeste porque tenemos nuestras diferencias, pero aquí hay una divisoria de aguas, los que estuvimos con la ‘marcha blanca’ y los que no”. ¿Es necesario recordar que toda esta falsa izquierda apoyó la “marcha de la impostura” con la que Garcetti pretendió dar una coronación “de lujo” a su traición? La dirección del Suteba ha consumado un copamiento a espaldas del gremio. Pero la batalla recién comienza. Allí donde las maestras en las escuelas toman conocimiento de la brutal regimentación operada, la indignación es un hecho y el balance de la huelga aparece con más claridad. Mary Sánchez le ha dado un eje fenomenal de denuncia a las entidades combativas y a los activistas que han hecho una reflexión sobre la huelga. Está planteada una campaña vigorosa contra el estatuto fascista, por la democracia sindical, contra la traición, por una nueva dirección. Será una excelente plataforma de lucha que tendrá un momento de prueba en las próximas elecciones seccionales y generales del Suteba. El nuevo estatuto Christian Rath Las modificaciones al estatuto del Suteba aprobadas en el último congreso son la última manifestación del proceso de regimentación sindical que se Inició en 1986. En los estatutos aprobados en ese entonces en el congreso de Mar del Plata fue eliminada la autonomía de las entidades de distrito y la soberanía de las asambleas; fue ampliado al período de mandato de la Comisión Directiva a tres años y fue reducida fuertemente la posibilidad de una representación de las minorías, esto al exigir para ello una votación del 20 al 30% en lugar de la representación proporcional. También a partir de esa fecha los delegados a los Confederales por Buenos Aires pasaron a ser digitados por la directiva del Suteba en lugar de ser designados por asamblea. Ahora, se ha escrito el segundo capítulo de la historia. Se ha abolido por completo la representación de las minorías. ‘‘Las minorías son representantes de partidos que traen ideas que no representan el sentir de los trabaja-dores de la educación”, proclamó la carterista Mary Sánchez en el congreso. Si en el estatuto del 86 se fijaba el carácter resolutivo de los cuerpos de delegados, ahora pasan a ser solo “deliberativos”. Si en el artículo 14 se permitía que las seccionales retuvieran por sí los fondos sindicales enviando a la cúpula el 30%, ahora la cúpula recibirá el 100% del dinero y tomaré a su cargo su distribución entre las seccionales. Si antes la cuota sindical era del 1% ahora será el congreso el que la fije a su entera libertad. Finalmente, en el estatuto del 86 se dejaba abierta la posibilidad de la asociación a Suteba de otras entidades representativas. Decía el artículo 36: “cuando una seccional sea constituida por más de una entidad los cargos electivos se ajustarán a la proporción emergente de la cantidad de afiliados que cada una represente”. Esto ha sido eliminado pues “ya están constituidas todas las seccionales y los dirigentes que queda-ron fuera fue por decisión de ellos”, como se volvió a escuchar en el congreso. Se proscribe y aniquila a los sindicatos independientes y antiburocráticos —Quilmes. Sarmiento, Lomas— que estuvieron a la cabeza de la huelga en sus distritos, condenando al raquitismo a las propias seccionales del Suteba.

16 de junio de 1988
Lisandro de la Torre y los "procesos de Moscú"

La reiterada colaboración política que ha caracterizado las relaciones entre el partido comunista y el demócrata progresista en el curso de los últimos cincuenta años, no se limitó solamente a eventos tales como la Unión Democrática, el golpe del 55 o el “gobierno cívico-militar” con Videla. En un momento crucial para la supervivencia del stalinismo a escala mundial, la democracia progresista estuvo firme al pie del cañón. Nos referimos a los “procesos de Moscú”, cuando la burocracia totalitaria del Kremlin eliminó a la totalidad del Comité Central del Partido Bolchevique que, en 1917, dirigió la toma del poder. También en el período de los “procesos de Moscú”, Stalin liquidó físicamente a varios millones de personas, entre los cuales se encontraban dos millones que pertenecían a las distintas corrientes de la oposición política, principalmente los trotskistas. León Trotsky había denunciado, en su oportunidad, que el pretexto que sirvió al montaje de estos “procesos” —el asesinato del líder staliniano de Leningrado, Kirov— había sido cometido por el propio Stalin, preocupado por el ascendente que aquél había demostrado en el último congreso^ del partido. Recientemente quedó completamente establecido que esto fue así. Lisandro de la Torre, jefe del PDP, defendió, se puede decir que rabiosamente, los “procesos”, así como todos los planteos Ce la propaganda stalinista. Mientras John Dewey, demócrata burgués y renombrado pedagogo, accedía a presidir un tribunal libre internacional para establecer la veracidad de los cargos de Moscú, el que sirvió como gran foro político y moral para el desenmascaramiento de la criminalidad stalinista, el “demócrata" Lisandro de la Torre elevaba su voz a la altura de la gritería asesina— como también lo haría otro “eminente” intelectual, Aníbal Ponce. Transcribimos a continuación lo que escribió Lisandro de la Torre, a principios de 1937, en el marco de una polémica “célebre” con monseñor Franceschi, un cura derechista, jefe de la Acción Católica, simpatizante del franquismo. En las “Obras de Lisandro de la Torre” (Editorial Hemisferio) Tomo lll, página 79, bajo el sugestivo subtitulo: “Lo que es el trotskismo” se puede leen Lo que es el trotzkismo. “Es falso, asimismo, loque dice el señor Franceschi cuando atribuye los sucesos de Rusia al delito ‘de no pensar como Stalin’ y los equipara a lo que sucedería aquí si al señor Justo se le ocurriera condenar a muerte a sus adversarios políticos. “El señor Franceschi falta a la verdad y temo que lo haga a sabiendas. Las sentencias de muerte a que se refiere han recaído en procesos incoados en su mayor parte ante la Corte Suprema de la U.R.S.S., las audiencias han sido públicas; los reos han tenido defensores que han reconocido su culpabilidad; y pronunciada la sentencia, se han publicado íntegramente los procesos en ruso, en inglés y en francés, y se les ha dado amplia difusión en el exterior. Yo he leído el proceso de Piatakoff, Radek, Sokolnikoff, etc., condenados en enero de este año y un hombre tan preocupado de estos asuntos como parece pretenderlo el señor Franceschi, que los comenta con desenvoltura, debió hacer lo mismo y supongo que lo habrá hecho. En caso de no haber leído los procesos, pudiendo leerlos, mostraría su parcialidad sistemática y si escribiera sin saber de lo que se trata, la mostraría con mayor razón. “Pero el ’trotzkismo’ no es tampoco susceptible de las comparaciones inconscientes que sugiere al señor Franceschi y no es en la actualidad en Rusia una agrupación política de oposición democrática comparable a nada que exista en la República Argentina. Los acusados fueron convictos y confesos de ‘traición a la patria’, consisten¬ para el asesinato de los jefes soviéticos. Kírov. figura de primer orden, fue asesinado en Leningrado. y Molotov, presidente del Consejo de los Comisarios del Pueblo, es-capó milagrosamente del atentado que se preparara contra él en Siberia. Además, los trotzkistas organizaron el sabotaje de la industrialización de Rusia, base indispensable del engrandecimiento y de la defensa nacional. “Los acusados se reconocieron culpables de haber dirigido unos y ejecutado otros, descarrilamientos de trenes con pérdidas de numerosas vidas, explosiones en las minas con igual resultado, obstrucción de los transportes tendientes a provocar el malestar económico e impedir el movimiento rápido de tropas, de perturbar el trabajo de las usinas de productos químicos, y en general de todas las industrias y de la construcción de ferrocarriles. Reconocieron que Trotsky. entendido con Alemania y el Japón, facilitaba el espionaje y preparaba, para el momento de estallar la guerra, el sabotaje de la retaguardia del ejército ruso. Las pruebas fueron abrumadoras, los reos se confesaron culpables y sus defensores, admitiendo categóricamente la verdad de los hechos confesados, se limitaron a pedir clemencia. ’ “El antecedente que emana de estos fusilamientos no puede justificar de ningún modo que el señor Franceschi pretenda con tanta ligereza que el señor Justo estaría habilitado para fusilar a sus adversarios, los que. en vez de traicionar a la patria, defienden las libertades públicas y la legalidad. Pero es sabido que el señor Justo cuenta con la adhesión de todos los que visten so-tana y de los que sin vestirla colocan el interés sectario por encima de todo. No es raro, entonces, que se le anticipe un aplauso por si se decide”.

16 de junio de 1988
Lisandro Viale, coautor del acuerdo programático con Cafiero

Las organizaciones del Fral que buscan conformar un frente electoral en torno a la candidatura de Ricardo Molinas plantean llevar como compañero de fórmula del Fiscal al santafecino Lisandro Viale. No sería la primera vez que Viale ocupe la candidatura a la vicepresidencia, pues en 1983 acompañó en ese puesto a Oscar Alende. De este modo, el frente de “personalidades independientes" tendría a su cabeza a dos hombres de amplias trayectorias en partidos “orgánicamente” enrolados en la defensa del Estado capitalista, como el PDP y el Pl. Lisandro Viale se incorporó al Pl en 1973, fecha significativa, pues ya estaba en marcha la Alianza entre el Pl, el PC y la DC. Fue vicepresidente y convencional del Pl hasta mediados de 1987, cuando fue expulsado por sellar una alianza electoral con el Fral en Santa Fe. Viale suscribió todos los documentos y posiciones políticas del PI, fue corresponsable de todos los planteamientos de éste en apoyo al régimen alfonsinista, desde el temprano respaldo al entendimiento con el FMI que propugnó el ministro Grinspun, hasta el pago “con tiempo” de la deuda externa. El procafierista Viale Lisandro Viale, una figura de segundo orden en el PI, estaba destinado (¿por quién?) a un destino más elevado. Es así que en 1986 jugó un rol destacado en el intento por emblocar al PI en un frente con el PJ dirigido por Cafiero. En aquel momento se habló mucho en los mentideros políticos de que el verdadero objetivo de Viale era quebrar el “alternativismo” del PI, algo que venía combatiendo, coincidentemente, el partido comunista. “Alternativismo” era la denominación que recibía el PI por su pretensión de ser el partido hegemónico de la izquierda. “El PI desecha cualquier alianza de tipo clasista porque constituiría un frente raquítico; —dijo Viale (quien poco después haría un frente raquítico en Santa Fe); quiere (el PI), por el contrario, un poderoso frente patriótico de liberación...” (Clarín, 27/11 /86). Con ese fin el PI designó a Viale para presidir - una mesa “para analizar las posibilidades de llegar a acuerdos programáticos con otras fuerzas que abarcan a ' representantes del sector más avanzado del peronismo renovador hasta el PC...” (ídem). Viale apuntalaba su original tesis frentista bajo la dirección de la burguesía impotente, con el argumento de que “la clase obrera está, en términos relativos, en una situación de debilidad objetiva producto de su reducción numérica..." (Clarín, 27/11/86). Pero Viale había desechado también el liderazgo de la clase obrera antes de Martínez de Hoz, cuando, según él, el proletariado era más numeroso. El santafecino no había reparado, en su ofuscación, que la clase que perdía peso social a medida que se concentraba en monopolios más reducidos, era la burguesía. Según Viale la “liberación nacional” la encarnaba nada menos que la “renovación peronista*’, que es una trenza empresarial vinculada a los grandes capitanes de la industria que hacen sus negocios con el imperialismo mundial y lucran con la hipoteca de la deuda externa. No es el número sino el lugar que ocupa en. la producción, su concentración y su tendencia de lucha, lo que dictamina el papel dirigente que le cabe al proletariado en la lucha por la independencia nacional. Aunque Viale se jactaba de realista, no vacilaba en exponer sus ilusiones. “Los intransigentes —decía— no queremos opinar todavía sobre el grado de poder que van a alcanzar los renovadores... pero creemos que en este proceso el peronismo recuperará sus históricas banderas” (La Voz del Interior, 24/11/86). “Tenemos que formar un bloque de fuerzas populares que enfrente esta alianza de derecha que está queriendo formar el radicalismo” (La Voz del Interior, 24/11 /86>. El peronismo “ha demostrado una sorprendente capacidad de recuperación a través de sus expresiones renovadoras...” (Clarín, 1 /2/87). Viale vio coronar, lo que no se sabe si fue su aspiración más honda o una maniobra maquiavélica, cuando el Comité Nacional del PI suscribió un “preacuerdo programático de 20 puntos” con el peronismo renovador y la democracia cristiana y “respaldó en todos sus términos la actuación de la comisión política presidida por Víale” (La Razón, 28/3/87). Cuando la obra “renovadora” de Viale sucumbió debido al rechazo por parte de los distritos de Buenos Aires y Córdoba del PI de la alianza con el cafierismo, el “intransigente” de Santa Fe lo atribuyó a la mano del radicalismo. Sin embargo, en lugar de insistir con su planteo estratégico desde el P, condenó la idea de un “PI alternativo” y se fue con el PC, dando lugar a los “malévolos” comentarios que se producen en semejantes circunstancias, muchas veces con fundamento. El Fralpi Lisandro Viale terminó firmando una alianza electoral con el Fral para los comicios de 1987 en Santa Fe, a pesar de su raquitismo. Insistía, en embargo, en la alianza con el PJ. Ya como candidato del Fralpi, Viale saludó la alianza electoral del PI con un sector del peronismo renovador en Neuquén— La JDP del ex-diputado Massei: “—las decisiones frentistas en otras provincias y municipios significan fidelidad a las resoluciones de la convención nacional...’* (solicitada de Víale, 9/7/87) para volver a insistir en que “la izquierda sin lo popular no sirve...”, entendiendo por “popular” a la dirección cafierista. La JDP de Massei pretendía alcanzar lo que De la Sota logró en Córdoba - un aparato justicialista absolutamente propio que desplazara al aparato oficial. Esta es la línea estratégica de sometimiento político de la izquierda que preside el frente de “lujo” que se quiere conformar ahora. Los arquitectos de este frente —el PC y el Fral— adelantaron a su vocero —Página 12— la intención de votar por Cafiero en el caso remoto de llegar al Colegio Electoral de 1989. En este frentismo burgués, todo lo que es independiente brilla por su ausencia. Lo único verdaderamente independiente es un congreso de bases de los activistas políticos, sindicales, fabriles y barriales, de la juventud y de los partidos de izquierda, para discutir un programa y elegir a los luchadores que encabecen las listas electorales.

16 de junio de 1988
Los alquileres están quemando

El Senado acaba de dar media sanción a un proyecto de ley que reduce en un 20 % el monto de los alquileres y que impone un nuevo índice de actualización, que combina en un setenta por ciento el índice del salario del peón industrial y en un 30 % el índice del costo de la construcción. El proyecto fue votado por el PJ y el bloquismo y aunque la UCR lo rechazó, esto se produjo solo después de una votación interna del bloque en que una media docena adhirió al proyecto peronista. Ahora que éste pasó a diputados, José Luis Manzano anunció que el PJ no lo votará, y lo mismo ha declarado la UCR. Alfonsín ya anunció oficiosamente que piensa vetarlo si llegara hasta esa instancia. Una aspirina para el cáncer La quita del 20 % no es otra cosa que descontar al contrato de alquiler un mes de indexación, pues ése es el valor actual del aumento del costo de vida. Un alivio para quien alquila. En lo que se refiere ai porcentaje de indexación, el 70 % del salario del peón industrial es también un alivio, pero no ocurre lo mismo con el 30 % del costo de la construcción. Este varía de acuerdo con el costo de los materiales, que generalmente es más alto incluso que el costo de vida promedio. En definitiva, el proyecto no modifica el grave problema planteado de los altísimos alquileres que consumen el 50 % de los dos salarios de una familia. La ley 23.091 de alquileres fue votada en 1984 por el PJ y la UCR. Se trata de la ley más reaccionaria dictada en el país en la materia, porque incluso la oligarquía conservadora no llegó tan lejos, ya que entonces se aplicaba el Código Civil que, con todo, no introducía expresamente cláusulas de indexación usurarias. Es decir, dejaba el alquiler al acuerdo entre las partes. En la actual ley se le quita a una de las partes —el locatario— la libertad de contratación, pues el Estado le impone monopólicamente las cláusulas del acuerdo en materia de garantes, de indexación y hasta de multa por entrega anticipada del inmueble. La actual medida en discusión es el llanto de cocodrilo de justicialistas y radicales. Primero se comieron a los inquilinos con una ley nefasta que ni Martínez de Hoz se animó a aplicar, ahora quieren (no en vano se aproximan las elecciones) hacer “quitas y mejoras”. Pero el daño ya está hecho. Quien alquila ya ha llegado a una cifra que por más quita o reducción que se le haga le significa, a valores constantes, del 80 % al 100 % del sueldo. Dado qué los sueldos no se indexan regularmente, el alquiler seguirá costando la misma proporción confiscatoria del sueldo. Pero para quienes no tienen ingresos regulares o son despedidos, incluso las “mejoras" lo condenan a la villa miseria. Este es el verdadero carácter del debate actual. ¡Y los caraduras de la UCR* todavía “dudan" sobre dar la quita del 20 %!! La burguesía se debate entre el dilema del beneficio y la explosión social. Es que sobre un déficit nacional de tres millones trescientas mil viviendas, que crece a un ritmo de 250.000 unidades de déficit por año, con una ola de ocupaciones de tierra en Gran Buenos Aires que es imparable, con una creciente rebelión a pagar de los inquilinos, con casas tomadas por todos lados, la burguesía sabe que acá se va a un estallido generalizado si no se hace algo. No es sólo por las elecciones o internas que sale al ruedo. Lógicamente, esta u otra medida de quita o reducción similar no harán sino agravar la situación. La Unión Industrial Argentina emitió (10/6, Ámbito) un comunicado donde dice que este proyecto del Senado hará que “nadie” quiera alquilar sus propiedades si se aprueba el proyecto. Nadie, no: los grandes pulpos inmobiliarios que usan sus propiedades para la especulación se retraerán de la inversión en ese sector y pasarán a comprar algún nuevo bono. Esto traerá enormes dificultades en la oferta de alquileres. Esta medida, en realidad, no satisface ni a los pulpos especuladores, ni a los trabajadores que alquilan; no sirven ni de analgésico. Es un manotazo demagógico que ni a ellos mismos les convence. De allí la impasse de los Manzano, la UCR y el Senado. El PO dice Solución hay, pero está visto que no la podrá dar la burguesía. La clase social que no ha resuelto el problema de la vivienda luego de 180 años de gobierno, no lo va a resolver justo ahora, cuando es un rehén completo y entregado de los acreedores extranjeros y del gran capital financiero (oficialmente se informa que la construcción anual de viviendas es de ¡25.000 unidades!). Es el turno de la clase obrera, ya que el problema de la vivienda no tiene soluciones capitalistas. Para los alquileres la solución de transición es: 1) Inmediato censo bajo control obrero de todas las propiedades alquiladas. 2) Las propiedades de los pulpos inmobiliarios serán inmediatamente expropiadas y escrituradas a los trabajadores en cuotas equivalentes al 10 % del salario sobre hipoteca. Las viviendas desocupadas serán ofrecidas en alquiler. 3) Las viviendas pertenecientes a pequeños propietarios serán indemnizadas a valor real mediante un impuesto especial y entregadas por escritura, a los. trabajadores, también con cuotas del 10 % del salario. 4) Total congelamiento de todos los alquileres mientras se efectúe el censo. Prohibición de venta de unidades para los grandes capitalistas. Todo bajo jurisdicción de tribunales populares. 5) Derogación lisa y llana de la ley de alquileres 23.091. 6) No pago de la deuda externa. Plan masivo de viviendas populares.

16 de junio de 1988
No da para más
Redacción

La situación económica y social se agrava día a día. La carestía “oficial” supera, en el interior del país, los índices del 25 % mensual. Los diarios ya hablan interesadamente o no, de la inminencia de la hiperinflación. La bancarrota del Estado no sólo se expresa en la cesación formal de los pagos externos. Toda la recaudación de impuestos no alcanza para cubrir la renta que devengan los bonos de la Tesorería (Clarín, 12/6/88) (y las patronales dicen que el déficit fiscal se debe a los ... empleados públicos). Las afirmaciones del gobierno sobre reducción de déficit, son puro macaneo de los funcionarios de tumo. ¿Concertación o un nuevo saqueo? El acentuamiento de la crisis ha vuelto a plantear el siempre recurrente tema de la “concertación de precios y salarios”. En verdad, se trata del anuncio de un nuevo negociado. “En primer lugar, dice Clarín (10/6), (los empresarios) requirieron que el gobierno no ponga trabas hasta el momento del anuncio del programa o la firma del pacto, a una recomposición de precios para crear un fuerte colchón (mayor al actual) de autorizaciones que les permitan ingresar cómodos a la concertación”. Con este, que ya no es colchón sino “supercolchón”, los empresarios se comprometerían a aumentar “moderadamente” los precios siempre que el gobierno les compense con nuevas prebendas. Los “capitanes de la industria” exigieron "garantías de que no habrá mayor carga impositiva”, “que se ablande la política monetaria” (créditos subsidiados), que se “dejen de lado los proyectos de modificar el ‘compre nacional’ y facilitar las importaciones del exterior”. La función de esta concertación, entonces, no es otra que asegurar, a través de la intervención del Estado, una mayor tasa de beneficio a las grandes patronales. Los nuevos subsidios y prebendas compensarían las caídas de los volúmenes de venta debido a la drástica reducción del consumo de las masas. ¿Concertación con la banca o los preparativos del “Shock”? La banca imperialista, a través del Citicorp, ha dicho claramente que no piensa otorgar nuevos créditos para refinanciar los intereses que debe Argentina, si el gobierno no pone en marcha un “plan estructural” que desvalorice aún más el austral, el salario, y abra todas las oportunidades de negocios que reclama el capital imperialista. La propia banca imperialista ha señalado que “no descarta aceptar una moratoria concertada” antes que dar nuevos créditos, y también ha dicho que “los bancos tienen suficientes fondos como para hacer frente a una moratoria concertada de la deuda” (Clarín, 10/6/88). es decir que el Estado argentino será el primero en quebrar. Por moratoria concertada se entiende aquélla que no afecta a los créditos comerciales, a las líneas privadas de cortísimo plazo y a los envíos de dividendos y regalías. La moratoria queda restringida así a las deudas con los organismos internacionales oficiales. Entretanto prosigue la capitalización de la deuda externa y el cumplimiento de los demás compromisos contraídos con la banca imperialista. Es decir que con o sin moratoria concertada, lo que el imperialismo y la burguesía discuten es la puesta en marcha de un ataque a fondo contra el movimiento obrero y la población trabajadora en su conjunto. El diario Río Negro, del ex-Ministro Rajneri, que no oculta sus simpatías por Angeloz y Terragno, plantea en un editorial (13/6/88) “que no hay tiempo para un transformación económica pausada, negociada, con compensación adecuada para todos los perjudicados por el cambio”. “Una vez comprobado, nuevamente, que el gradualismo no sirve —agrega— no queda otra opción que el programa de shock...”. La palabras no faltan para decir que hay que pasar a ejecutar un programa de caída en regla del salario, deterioro de las condiciones de trabajo, devaluación de la moneda y apertura indiscriminada al capital imperialista. La implementación de este plan pasa, necesariamente, por un acuerdo “por las buenas” o “por las malas” con el justicialismo. Un acuerdo que puede contemplar el apoyo directo o la “oposición constructiva”. La indefinición en la "interna peronista" y la probable postergación de los comicios, complican entonces la gobernabilidad” del programa antiobrero. Horas decisivas ¿Qué apreciación debe hacer la clase obrera? La situación torna a la catástrofe. Tucumán ahogada en la desocupación, salarios miserrísimos, bonos sin valor, es el modelo para toda Argentina. Pero si la gran burguesía dice que; “estamos en las vísperas” de un programa de shock, el movimiento obrero también está adecuado su lucha, sus métodos, y reclamos, a la presente situación catastrófica. Los estatales de La Rioja están hace más de un mes. en huelga general. En Tucumán y Salta hay una virtual huelga general desde comienzos de año. Ahora están en huelga los estatales neuquinos y en el gran coloso de Propulsora en La Plata también ha estallado la huelga general. La traicionada huelga docente dejó una j gran enseñanza a todo el movimiento obrero. La experiencia de la nefasta conciliación obligatoria —aceptada por Garcetti— es la que recogen hoy los trabajadores de Propulsora. ¿Con qué banderas debemos encarar esta lucha? La primera gran cuestión es la del salario mínimo que debe cubrir el costo de la canasta de consumos de cualquier familia trabajadora. Este salario debe ser la base para todos los salarios. Esta es la consigna maestra que debemos discutir los trabajadores para las luchas que se vienen y que deben adoptar un carácter de conjunto. Organización de los comités de fábrica y piquetes de huelga, base granítica para garantizar la lucha. Rechazo de la conciliación obligatoria, soberanía de las asambleas obreras. Planteamos el llamado a un Congreso de Trabajadores y de la Izquierda, cuya función es solo secundariamente electoral. La finalidad de ese congreso es agrupar a la vanguardia obrera detrás de un programa de combate y de transición hacia la toma' del poder, única vía para terminar con la catástrofe de la sociedad actual.