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Prensa Obrera N° 224

4 de mayo de 1988 · 19 notas

Notas de este número

4 de mayo de 1988
Conadu: otro levantamiento sin justificación

En una disputada votación —14 votos contra 11— la CONADU resolvió levantar la huelga general en las Universidades Nacionales. Lo que inclinó el fiel de la balanza fue la campaña en contra de la continuidad del paro lanzada, desde la propia dirección sindical, por los representantes afines a la dirección de Garcetti y Mary Sánchez. Estos debieron admitir que no contaban con ninguna propuesta que se aproxime siquiera a los reclamos de los profesores. Es que los “aumentos” que divulga la prensa —10% retroactivo a enero, 30% en abril, junio y octubre— son porcentajes de modificación en el escalafón de los docentes (nomenclador); los salarios subirían en apenas 10% en abril. Conclusión, la huelga se levantó por menos de los que motivó la sus-pensión de la misma en octubre último y con un salario real 40% por debajo de aquél. Frente a esta traición los garcettistas de la CONADU esgrimen la necesidad de la movilización unificada con toda la docencia. ¡Pero si la movilización unificada fue quebrada por la completa capitulación de la dirección de CTERA! La dirección de la CONADU quiere la unidad de cúpula con los Garcetti y Cia. en el cuadro de desmovilización. La unidad del magisterio debe tener un carácter de lucha y debe hacerse por medio de la democracia sindical. Debe haber un Confederal único de todas las organizaciones docentes con representantes elegidos y mandatarios por su base, como ocurre en la CONADU. Esta conquista debe ser defendida.

4 de mayo de 1988
Compañeros del PC: no se dejen llevar por el camino de la traición

El 11 de mayo habrá elecciones en las seccionales del Suteba para elegir los miembros del Congreso Provincial, organismo máximo de la entidad gremial. Es un cuerpo de índole burocrática, cuyos integrantes se eligen por tres años (en la CTERA anterior a Garcetti el congreso se constituía cada año), y para ser candidato se deben superar condiciones ultraproscriptivas. Estos comicios son, por lo tanto, una etapa más en el camino de la destrucción de la democracia sindical en CTERA y de su integración al Estado. Tienen lugar, como cabía esperar, luego de la traición a la huelga, es decir en un marco de control por parte de la burocracia. La vanguardia que ha luchado contra esta traición se presentará en más de diez distritos claves de la provincia, en oposición a la burocracia celeste. Las oposiciones se están abriendo paso a pesar del carácter proscriptivo de la elección. El estatuto del Suteba exige que se reúna el 10 % de los afiliados del distrito en calidad de avalistas de las listas; asimismo sólo pueden ser candidatos o incluso votar los afiliados que tengan más de seis meses de antigüedad, lo cual borra a la inmensa masa no afiliada de docentes que fueron los verdaderos protagonistas de la huelga. Aunque el estatuto establece que los padrones deben exhibirse con 30 días de anticipación, esta condición fue directamente desconocida por el marysanchismo. En estas condiciones, la presentación de más de 10 listas opositoras confirma la existencia de una poderosa tendencia antiburocrática. Sin embargo, la dirección del Partido Comunista se ha apartado violentamente de este movimiento. La dirección del PC plantea descarnadamente la necesidad de una convergencia política y hasta la disolución en el garcettismo, esto en nombre de la alianza con la “izquierda” peronista. Con esta posición están pugnando por romper las listas antiburocráticas en el Suteba. La orden es cubrir por “izquierda” a la dirección de la CTERA. La Agrupación Aníbal Ponce ha calificado al levantamiento de la huelga como un “error”, pero evitando decir al mismo tiempo de qué modo este debería ser “corregido”. Pero en lugar de hacer esto y reclamar un Confederal elegido por las bases, han apoyado al congreso regimentador convocado por Garcetti, el que votó en favor de lo actuado por la dirección de CTERA. Si antes hubo un “error” esto ya ha dejado de ser tal para transformarse en una política consciente. Llamamos a los militantes del PC a luchar por un frente en Suteba, por una dirección fiel a los intereses de los trabajadores de la educación.

4 de mayo de 1988
La Matanza: adelante con el Frente

Las elecciones del 11 de mayo para elegir delegados al congreso de Suteba prolongan la lucha política librada, en el transcurso de la reciente huelga docente. El repudio a la traición del marysanchismo, que levantó la huelga siguiendo los dictados del acuerdo Alfonsín-Cafiero, debe manifestarse también en el ámbito electoral. Por esto el activismo antiburocrático tenía centrada su expectativa en la constitución de un Frente combativo opositor. En oportunidad de la elección de la Junta Electoral, las agrupaciones Alternativa (Mas), 1° de Mayo (PC), Almafuerte (Todos por la Patria y otros) y Tribuna Docente (PO), pusieron en pie ese frente. La moción de la lista frentista en favor de la composición proporcional de la Junta Electoral perdió por solo 30 votos. Pero cuando se daba por descontada la constitución de un frente antiburocrático en Suteba de La Matanza, las agrupaciones 1° de mayo y Almafuerte anunciaron que presentarían lista aparte, alegando diferencias “estratégicas” con Alternativa Docente y Tribuna Docente. La 1° de mayo y Almafuerte son partidarias de un “acuerdo estratégico” con la “izquierda” peronista, que según ellos estaría representada en la lista Celeste. También invocan para ello el “pluralismo”, pero entendiéndolo hacia la derecha. Lo concreto es que al dividir el frente anti-burocrático capitulan frente a la burocracia cafierista que traicionó la huelga. Un ejemplo de esto es que se acaban de abstener, en la última asamblea, frente a la moción de avalar lo actuado por la dirección de CTERA, presentada por la celeste. Entre Alternativa Docente y Tribuna Docente se han sentado las bases para constituir dicho Frente antiburocrático, a pesar de trayectorias y apreciaciones programáticas divergentes. Este frente servirá como instrumento para el activismo que repudia la traición de la burocracia, y en esta medida juega la fundación positiva de desarrollar a la vanguardia del sindicato.

4 de mayo de 1988
Adelante con el Frente

Las elecciones del 11 de mayo para elegir delegados al congreso de Suteba prolongan la lucha política librada, en el transcurso de la reciente huelga docente. El repudio a la traición del marysanchismo, que levantó la huelga siguiendo los dictados del acuerdo Alfonsín-Cafiero, debe manifestarse también en el ámbito electoral. Por esto el activismo antiburocrático tenía centrada su expectativa en la constitución de un Frente combativo opositor. En oportunidad de la elección de la Junta Electoral, las agrupaciones Alternativa (Mas), 1° de Mayo (PC), Almafuerte (Todos por la Patria y otros) y Tribuna Docente (PO), pusieron en pie ese frente. La moción de la lista frentista en favor de la composición proporcional de la Junta Electoral perdió por solo 30 votos. Pero cuando se daba por descontada la constitución de un frente antiburocrático en Suteba de La Matanza, las agrupaciones 1° de mayo y Almafuerte anunciaron que presentarían lista aparte, alegando diferencias “estratégicas” con Alternativa Docente y Tribuna Docente. La 1° de mayo y Almafuerte son partidarias de un “acuerdo estratégico” con la “izquierda” peronista, que según ellos estaría representada en la lista Celeste. También invocan para ello el “pluralismo”, pero entendiéndolo hacia la derecha. Lo concreto es que al dividir el frente anti-burocrático capitulan frente a la burocracia cafierista que traicionó la huelga. Un ejemplo de esto es que se acaban de abstener, en la última asamblea, frente a la moción de avalar lo actuado por la dirección de CTERA, presentada por la celeste. Entre Alternativa Docente y Tribuna Docente se han sentado las bases para constituir dicho Frente antiburocrático, a pesar de trayectorias y apreciaciones programáticas divergentes. Este frente servirá como instrumento para el activismo que repudia la traición de la burocracia, y en esta medida juega la fundación positiva de desarrollar a la vanguardia del sindicato.

4 de mayo de 1988
Garcetti sin pretextos

La Comisión de Política Salarial ha entrado en franca agonía: Angeloz ha anunciado su retiro irreversible y detrás de él se encolumna Río Negro, Capital y Tierra del Fuego. El paquete salarial del gobierno reitera las fórmulas anteriores: no hay pago de los días caídos, no hay ni aproximación a los 770 actualizados, no hay nomenclador. Esto a pesar de que CTERA ha rebajado los reclamos. ‘'Los sectores sindicales insisten en los 750, ahora para el mes de mayo” informa Clarín (29/4). Incluso fue abandonada la bandera “irrenunciable” del nomenclador, pues ahora se piden ₳ 640 de “piso” para abril y la unificación para las calendas griegas. Las pruebas del delito son cada día más abrumadoras: el levantamiento de la huelga fue una traición lisa y llana, una rendición ante el acto de fuerza del Estado patrocinado por Alfonsín y Cafiero, al que la burocracia se prestó conscientemente. Es natural que la burguesía no acepte el reclamo básico de un nomenclador nacional cuando está procurando “desenganchar” los salarios de los empleados públicos de las provincias con relación al salario nacional y liquidar, por lo tanto, la legislación laboral nacional. Una “alta fuente” vinculada a Cafiero señaló que “no hay un real impedimento económico (para dar el nomenclador), se trata en realidad de una decisión política” (Clarín, 27/4). La “decisión política” es enfrentar las crisis provinciales retrasando sistemáticamente los salarios con referencia a los nacionales, camino que están tomando uno a uno los gobernadores justicialistas. ¿Para esto levantamos? Detrás de esta pregunta, que recorre crecientemente las escuelas, asoma la perspectiva de una gran crisis en la CTERA. La expresión más clara de esta crisis potencial es que Garcetti-Sánchez-Solimano han tenido que amenazar con un reinicio de la huelga general ante la crisis total de la negociación con el gobierno. No existe sin embargo la menor voluntad de reemprender la lucha de parte de la burocracia. Por eso llamó a un congreso regimentado; por eso la JE reclamó la facultad para tomar la decisión sobre el rumbo a seguir; por eso se aprobó la "contraoferta” de 750 para abril que ahora va para mayo; por eso los garcettistas en la CONADU fueron artífices del levantamiento de la huelga; por eso, finalmente, se anuncia el rápido ajuste de los estatutos de CTERA a la nueva ley sindical, la cual faculta a los burócratas a intervenir las organizaciones de base. Lo que sí se puede prever son acciones aisladas de lucha o “planes de lucha” desgastantes como fue la constante antes de la huelga general. Para reconstruir la plataforma de reivindicaciones pisoteada y un real movimiento de lucha es necesario terminar con la regimentación. Esto en la CTERA tiene nombre: Confederal, tal como fue reclamado por Amsafe en el Congreso fraudulento y por numerosas asambleas de distrito. Confederal en el que resuelvan delegados electos y mandatarios por asamblea y no representantes “permanentes” del tronco burocrático; Confederal en el que restablezcan los reclamos actualizados, anulando el cheque en blanco que se ha dado la burocracia a sí misma para negociar en los términos fijados por el gobierno y los gobernadores. El bloqueo del movimiento docente puede ser superado por medio de una actividad consecuente que tenga por finalidad fundar una nueva dirección en CTERA. El gremio está muchísimo más maduro para esta perspectiva luego de la gigantesca “escuela” que ha significado la huelga general: el mejor ejemplo es la experiencia actual en Suteba, donde surgen listas antiburocráticas en distritos que hasta ahora eran fortalezas inexpugnables del marysanchismo. Se requiere un trabajo de explicación y organización en torno a las conclusiones políticas decisivas de la huelga: confederal, pliego de reclamos actualizado, nueva dirección. No hay que mezclarse con la demagogia de la burocracia o de sus seguidores izquierdistas que mienten cuando afirman que la “lucha continua”. Se trata de llevar la batalla a fondo contra la dirección capituladora y emprender vigorosamente la batalla por dotar de un programa a la vanguardia y lanzarla a la conquista de posiciones prácticas en cada sindicato docente.

4 de mayo de 1988
Correo de lectores
Correo de lectores

A los compañeros de Prensa Obrera: Hace aproximadamente un año y medio que trabajo con ustedes. Después de haber sido defraudado por el Partido Intransigente por las razones ya conocidas, comencé a recibir la Prensa Obrera, la cual me pareció sumamente clara en sus aseveraciones. Me hice eco de la consigna de que cada militante debía desenvolverse como agitador a fin de crear una conciencia socialista. A tal efecto, comencé a entregar a mis compañeros de trabajo la prensa y a recabar sus opiniones, debatiendo con ellos los artículos que leían o les parecían interesantes. Últimamente, algunos me hicieron críticas debido a los términos empleados en la misma (me refiero a vulgarismo). Un ejemplo, puede ser el artículo que lleva como título “El tata se caga en el salario mínimo”, aclaro que no es el contenido del mismo lo que fustigaron, sino la forma de expresarlo. Me vine a la memoria lo que alguna vez leí en la misma prensa sobre un artículo de Hugo Katzevich, donde decía que para algunos “izquierdistas" la cultura era patrimonio de la clase enemiga, y sostengo que está en lo cierto. Por supuesto sé que el de ustedes no es el caso mencionado, por ello creo que se puede mejorar el nivel de expresión, sin que ello desmerezca lo que se expone, de nuestro periódico. Juan (Telefónicos)

4 de mayo de 1988
La "intifada “palestina y el asesinato de Abu Jihad

Mientras el levantamiento (“intifada”) palestino entraba en su 5 to mes, Khalil al-Wazir, hombre N° 2 del Fatah y miembro del comité ejecutivo de la OLP, era asesinado en Túnez por un grupo comando sionista. El comandante Abu Jihad, así era llamado por sus compañeros, no fue elegido como víctima al azar. No solamente fue el “arquitecto” militar de la organización palestina durante los últimos años, sino por sobre todo fue el principal sostenedor del levantamiento popular, cuando la mayoría de la dirección de la OLP demoró más de un mes en pronunciarse. Abu Jihad había propuesto, en una última entrevista con el diario Al Anbaa de Kuwait, que el levantamiento palestino tenía que pasar de la etapa actual a la preparación de un aparato militar local, vía las organizaciones de base, y al “uso de patrullas armadas de combate con pistolas y granadas fuera de las zonas del levantamiento, tales como las patrullas que chocaron con las fuerzas israelíes en el Norte y en el Negev”. Abu Jihad había comenzado a ganar la simpatía entre los militantes palestinos, aún más que Arafat, a quien muchos caracterizan de haber traicionado la causa palestina y haberse “consagrado” a la diplomacia pura. Apenas conocido el asesinato miles de palestinos se lanzaron a las calles sin esperar orden ninguna de sus dirigentes. No hay dudas de la responsabilidad de Israel en el asesinato de Abu Jihad, quién recibió más de 100 disparos de bala. La revista Time describe con lujo de detalles como el comando de 8 hombres y una mujer del ejército israelí llevó a cabo el asesinato. La cadena NBC de los EE.UU. afirma que el primer ministro Shamir, el canciller Peres y el ministro de defensa Rabin autorizaron personalmente el crimen, lo que fue también confirmado por el Centro de Estudios Estratégicos de la Universidad de Tel Aviv (The Jerusalem Post, 18/4/88), “semillero” de los servicios de inteligencia israelíes. La intención de Israel ha sido infligir una “derrota" a la OLP suponiendo que con ello el levantamiento en los territorios cesaría por la desmoralización de las masas. “Si Israel no mató a Abu Jihad, debería haberlo hecho”, dijo la diputada Geula Cohen, representante de la ultraderecha sionista. "Israel continuará ‘golpeando’ los líderes terroristas palestinos”, dijo el jefe de la inteligencia militar Amnon Shahak. Estas son frases que corresponden bien a ese punto de vista. Sin embargo, detrás del asesinato de Abu Jihad se esconde un trasfondo político de mayor envergadura. “Tenemos que desterrar la violencia como un factor para un proceso diplomático o como un factor que impida un desarrollo diplomático”, dijo Shimon Peres, el mismo que dio el OK al asesinato de Abu Jihad. En realidad, lo que quería decir es que el asesinato también puede utilizarse como un elemento de presión diplomática. El gobierno israelí, por boca de un importante vocero, afirmó que ahora esperaba poder llevar a Yasser Arafat a la política que tanto los EE.UU. como la Unión Soviética están impulsando. Según estas fuentes (ver The Jerusalem Post, 17/4/88) Abu Jihad era la principal fuente de oposición a las maniobras de Arafat y a la presión de la burocracia soviética que pretende forzar a la OLP a aceptar los términos de la propuesta del rey Hussein de Jordania, a saber, que la delegación palestina que pueda concurrir a una supuesta conferencia internacional sea canalizada a través de ese país. El papel de la burocracia de Gorbachov en todo esto es clave y ejerce un “trabajo de pinzas" con el imperialismo. La conferencia que ella planea tiene como punto importante el reconocimiento del Estado de Israel y de todas las resoluciones de las Naciones Unidas referidas a su “seguridad". El imperialismo, a través de su secretario de Estado, George Shultz, ha presionado a Israel para que acepte la retirada de los territorios ocupados, en el entendimiento que la radicalización de la situación llevará a una situación insostenible que pondrá en peligro no sólo la estabilidad del estado sionista (en los límites previos al ’67), sino de todo el esquema montado por el imperialismo en el Medio Oriente. El problema es cómo controlar Gaza y la Cisjordania (ya sea como territorios autónomos, ya sea como pertenecientes a Jordania) y aquí el imperialismo asigna a los dirigentes palestinos un rol preponderante. La burocracia soviética no escatima esfuerzos en este proceso y por eso Gorbachov acaba de manifestar públicamente que los israelíes tienen el derecho a vivir en un estado “seguro” es decir con tutela militar sobre sus eventuales vecinos (Jerusalem Post, 25/3/88). La consigna del PC palestino, Rakakh, es "Dos Estados parados pueblos". Pero en todo esto están ausentes los dos pueblos. La realidad es que la intifada sigue; que las masas palestinas han tomado lugar primerísimo en la escena política, creando sus propias organizaciones de base en los territorios y en Israel; que el método de la huelga, método por excelencia de lucha de los trabajadores del campo y la ciudad, marca el ritmo de la lucha. Las muertes diarias, que ya llegan a más de 200 desde diciembre último, sólo templan el espíritu de las masas. La dirección que éstas han forjado, el Comité unificado para el levantamiento, es su propia obra y no la de la dirección de la OLP, a pesar de que en ese comité participan representantes políticos de los territorios de todas las corrientes del campo palestino. En el campo judío existe una gran crisis. Son cientos los casos de soldados que se niegan a ir a los territorios, y decenas los que purgan condenas en las cárceles del ejército israelí. Las masas judías no pueden sobrevivir a la experiencia sionista, y deben ligarse a la lucha palestina.

4 de mayo de 1988
Cómo el imperialismo mundial y la burocracia rusa pusieron en pie al Estado Sionista

El medio oriente atrajo la codicia de las principales potencias europeas durante la expansión imperialista en la segunda mitad del siglo XIX. La apertura del Canal de Suez lo convirtió en el nudo de las comunicaciones de Europa con la India y Oriente. La crisis del atrasado imperio otomano facilitaba la penetración europea. Francia, Italia e Inglaterra ocuparon el norte de África. Las posesiones europeas de los turcos habían quedado reducidas a una pequeña franja alrededor de Constantinopla en vísperas de la primera guerra mundial. El reparto de los restos del imperio otomano (lo llamaban “el hombre enfermo”) fue uno de los motivos de la primera guerra mundial. Ingleses y sionistas durante la primera guerra Los alemanes alinearon a los turcos de su lado. Los anglo-franceses, por su parte, celebraron el tratado secreto conocido como Sykes-Picot por el cual Francia se adjudicaba Siria y el Líbano, y Gran Bretaña Irak, la Transjordania y el sur palestino, quedando el resto de Palestina bajo dominio internacional, reservándose los británicos el control del puerto de Haifa; La diplomacia zarista aliada de los anglo-franceses, pretendía el control de los accesos al Mediterráneo. Los ingleses prometieron al jerife de La Meca, Hussein, la formación de un gran reino árabe, para lograr su apoyo en la guerra contra los turcos. Esto no evitó que, paralelamente, el gobierno inglés se comprometiera, mediante la declaración Balfour del 2 de noviembre de 1917, “a emplear todos sus esfuerzos para facilitar el establecimiento de un Hogar Nacional para el pueblo judío en Palestina”. Entre los varios propósitos de esta declaración está el de ganar a la población judía rusa frente a la inminente revolución bolchevique (que se concretará 5 días después de la declaración). Weizman, principal líder sionista telegrafió a los judíos rusos para pedir “su apoyo a la causa aliada”, contra las maniobras alemanas y bolcheviques. El embajador británico en Retrogrado, Buchanan le manifestó a una delegación judía: “espero que la juventud judía ya no seguirá a los bolcheviques”. Su fundador, Herzl, consideraba al sionismo, parte de la expansión colonial europea: "Para Europa formaríamos parte integrante del baluarte contra Asia". Con ese propósito realizó gestiones ante todas las grandes potencias de la época, incluidos el Kaiser alemán y los ministros antisemitas zaristas; a estos últimos los trató de seducir con la expectativa de una mayor influencia rusa en el medio oriente y de servir de válvula de esca-pe a la rebelde población judía. Los grandes burgueses judíos de Europa Occidental (como el Barón Rotschild) fueron interesados por motivos similares: incrementar la influencia de sus países y a la vez disminuir la inmigración judía desde Europa Oriental hacia la Occidental. Esta sólida confluencia de intereses entre el imperialismo británico y el sionismo va a cimentar una alianza que durará un cuarto de siglo. Los ingleses lograron ocupar Jerusalem y Damasco con la ayuda de las tropas árabes al mando del oficial inglés “Lawrence de Arabia”. Cuando el hijo del jerife, Faisal pretendió coronarse rey de Siria, los franceses, cumpliendo sus acuerdos con los ingleses, lo desalojaron por la fuerza, otorgándole los británicos el trono de Irak. El hermano de Faisal, Abdullah, fue coronado rey de Transjordania (que los británicos separaron de Palestina) y en la península arábiga se instalaba la monarquía Saudita, todas ellas títeres del imperialismo británico. Faisal, a instancias de Lawrence, firmó un acuerdo con Weizman el 3 de enero de 1919 por el cual “se compromete a garantizar plenamente la ejecución de la declaración inglesa del 2/11/17”, facilitando de este modo la instauración del Protectorado británico sobre Palestina. Este pacto es el antecedente del que su hermano Abdullah alcanzará con Ben Gurion durante la guerra de 1948 para repartirse los restos de la Palestina árabe, esta vez con auspicio anglo-yanqui. La III Internacional denunció tempranamente esta conjunción entre el sionismo y el imperialismo. En las tesis sobre la cuestión nacional y colonial escritas por Lenin en julio de 1920 para el Segundo Congreso se afirma: “Como hiriente ejemplo de los engaños perpetrados contra la clase trabajadora de los países sojuzgados por los esfuerzos combinados del imperialismo de los aliados y de la burguesía de tal o cual nación, podemos citar el asunto de los sionistas en Palestina, donde con el pretexto de crear un Estado Judío, en ese país donde los judíos forman una minoría insignificante, el sionismo ha entregado a la población marginada de los trabajadores árabes a la explotación de Inglaterra”. Palestina bajo el mandato británico Bajo el manto "protector” del imperialismo británico, la población judía en Palestina se duplicó en 5 años, pasando de 55 mil en 1918 a 110 mil habitantes en 1924. Herbert Samuel, Lord sionista, ex ministro de Su Majestad, fue nombrado primer Comisionado. La crisis económica, sin embargo, detuvo la ola inmigratoria: en 1926 hubo muchos retornos y en 1927 el balance fue de 5.000 retornos contra 2.700 llegadas. Esta inmigración no absorbía más que una ínfima parte de la inmigración judía proveniente de Europa Oriental. Desde 1880 a 1929, 4 millones de judíos abandonaron sus hogares y sólo 120 mil se radicaron en Palestina (EE.UU. en ese mismo lapso absorbió casi 3 millones). La Revolución Rusa, por su parte, dio lugar a una brusca caída de la emigración judía: el antisemitismo disminuyó hasta casi desaparecer y sólo volvió a renacer de la mano del stalinismo, que lo utilizó para atacar a los "judíos” Trotsky, Kamenev y Zinoviev. El ascenso del nazismo junto a las trabas para la inmigración a Estados Unidos generó una gran ola inmigratoria. En 1935, la población judía ascendía ya a más de 300 mil habitantes. Tras esa oleada tuvo lugar la gran rebelión árabe de 1936-9, que los británicos lograron sofocar mediante una impresionante fuerza militar y la colaboración de los sionistas. Hasta ese entonces los disturbios árabes habían sido controlados con la colaboración de las direcciones feudales palestinas, que mantuvieron a lo largo de todo el Mandato británico buenas relaciones con los ocupantes, incluso con los sionistas (con quienes hacían pingües negocios con la venta de tierras). Inglaterra instrumentó durante todo su mandato la rivalidad intercomunitaria para justificar la prolongación de su presencia. Fue así que, durante la rebelión, en 1937, una comisión de investigación británica propuso por primera vez la partición del país en un estado judío y otro árabe, reservándose Gran Bretaña la zona de Jerusalem y Haifa, la defensa y relaciones exteriores. La propuesta fue rechazada tanto por árabes como por los sionistas. Estos querían incrementar la inmigración de modo de adquirir mayor preponderancia económica y demográfica con vistas a obtener el control de la totalidad de Palestina. Fracasada la propuesta de partición y derrotada la rebelión, el gobierno británico publicó un “Libro Blanco” en 1939, por el cual limitaba la inmigración sionista para los siguientes 5 años a no más de 75 mil personas, y también la compra de tierras. En vísperas de la segunda guerra, los ingleses querían contrarrestar la influencia del Eje sobre el mundo árabe: el Mufti, (líder espiritual) de Jerusalem se exilió en Berlín como aliado de Hitler y en 1941 estalló en Irak una revuelta pro-Eje. Los sionistas, por su parte, aunque rechazaron el “Libro Blanco” se alinearon naturalmente contra la Alemania Nazi y hasta formaron brigadas, con aval británico. Durante la guerra, el sionismo fue virando en su política de alianzas. En el Congreso de Biltmore (Nueva York), en 1942, triunfaron por primera vez las posiciones proyanquis. Se aprobó un reclamo en favor de la inmigración ilimitada y la inmediata constitución de un Estado sionista. Los EE.UU. aparecían como la potencia en ascenso durante la guerra y los sionistas obtuvieron del presidente norteamericano Roosvelt el compromiso de que apoyaría estos propósitos. Tal como había hecho Inglaterra en la primera guerra, Roosvelt se comprometió, al mismo tiempo, con los árabes, a “no tomar ninguna determinación sobre Palestina sin consultarlos”. EE. UU, Gran Bretaña y los sionistas en la posguerra En la posguerra, la importancia estratégica del medio oriente se acrecentó debido a la explotación del petróleo a un costo extraordinariamente bajo. Mientras que, en 1914, la producción alcanzaba a los 2,7 millones de barriles, en 1939 había ascendido a 114 y en 1946 a 254. Grandes oleoductos lo transportaban hasta el Mediterráneo pasando por Siria y Palestina. La rivalidad entre las compañías yanquis y las inglesas formaba parte de una intrincada red de tensiones entre las principales potencias imperialistas. Gran Bretaña había salido debilitada de la guerra; EE.UU., fortalecido, buscaba sustituir a las potencias europeas en diversas zonas del planeta. El imperialismo yanqui vio en el sionismo un instrumento para la penetración en el medio oriente en detrimento de los británicos. Los yanquis reclamaron, invocando “razones de humanitarismo” el inmediato ingreso de 100 mil refugiados judíos, sobrevivientes del holocausto nazi (¡que ellos por su parte se negaban a admitir en los Estados Unidos!). Los ingleses, naturalmente, se negaron, al mismo tiempo crearon la Liga Árabe, en 1945, para controlar el avance norteamericano. Los sionistas, con el guiño favorable de los yanquis, recurrieron a la inmigración ilegal y al terrorismo. Este último estuvo cuidadosamente controlado, aunque algunas acciones de los grupos menores (el Irgun y el grupo Stern) tuvieron características espectaculares. De aquí nace la pretensión de los sionistas “de izquierda” y de los stalinistas, de que el enfrentamiento entre sionistas e ingleses durante 1945-7 fue una “guerra de liberación”. En todo momento, la dirección sionista sostuvo que no buscaban derrotar a su antiguo aliado, sino convencerlo de la necesidad de favorecer la instauración de un Estado sionista. Cuando Inglaterra anunció finalmente el cese de su Mandato en 1947 y la ONU aprobó la partición, los yanquis fueron firmes promotores de la iniciativa. Sin embargo, ante los enfrentamientos que provocó la partición postularon un nuevo "Mandato” de la ONU, que los tendría seguramente como principales beneficiarios. Esta propuesta, en febrero de 1948, cuando las acciones bélicas aun no estaban definidas fue finalmente rechazada por los sionistas, quienes con el dinero girado por los judíos norteamericanos se habían asegurado una masiva provisión de armas checoslovacas. Una nueva potencia aparecía en esos cruciales meses de 1947-8 en Palestina: la URSS. Resta señalar que el apoyo norte-americano al estado sionista fue decisivo a lo largo de toda su existencia. EE.UU. reconoció al nuevo estado a los pocos minutos de su proclamación, y fueron los primeros en hacerlo “de facto”. Gran Bretaña no rompió por esto sus vinculaciones con el sionismo: como resultado de los acuerdos Abdallah-Ben Gurion, el reino Hachemita de Jordania se anexó la Cisjordania, que quedó de ese modo bajo influencia inglesa. Pocos años después, en 1956, tropas anglo- francesas en coordinación con los sionistas, ocuparon el Canal de Suez. El cielo sionista fue también corredor libre para los aviones ingleses que en 1958 aterrizaron en Jordania y en Irak. La URSS y el stalinismo con los sionistas El rol decisivo de la URSS en la constitución del estado sionista ha sido reconocido por las principales figuras del sionismo. El primer ministro Ben Gurion declaró el 7 de noviembre de 1948: “nuestro pueblo nunca olvidará la ayuda que la Unión Soviética dio a las víctimas del nazismo, ni su apoyo consecuente a Israel en la lucha por la libertad e independencia de su solar histórico”. Bastante tiempo después, Nahum Goldman, entonces presidente de la Organización Sionista Mundial, declararía: "sería un error histórico no reconocer con profunda gratitud la contribución de la URSS a la resolución histórica de las Naciones Unidas en favor de un Estado judío en Palestina. De no mediar la posición de Gromyko, el Estado de Israel quizá no habría surgido”. En su discurso en la ONU, el representante soviético, Gromyko no se limitó a expresar un apoyo diplomático: ‘‘sería injusto —dijo— rechazar al pueblo judío (del mundo entero) el derecho a realizar su aspiración hacia la creación de un Estado para ellos”. Para justificar esta política de la URSS, los stalinistas han “desarrollado” complicados galimatías. Para el historiador stalinista de origen árabe Abdel Kader el sionismo era ni más ni menos que la avanzada socialista frente a la reaccionaria feudalidad árabe. Para Abdel Kader las “formas democráticas” del sionismo colonial, basado en la expulsión y expropiación de la población autóctona, son históricamente superiores a los derechos de las masas palestinas expropiadas, debido al hecho de que éstas estaban dirigidas por clanes feudales ligados al imperialismo. El stalinista criollo Alfredo Bauer (“Historia Crítica de Ios Judíos”) afirma, por su parte, que la “resistencia ofrecida por los judíos al ocupante inglés... constituía la primera guerra de liberación nacional desencadenada en el Cercano Oriente’’, y que lo mismo vale para la posterior guerra contra la Liga Árabe, pues ésta era una agencia de los ingleses. Los palestinos, para el stalinismo, no existían. Bauer llega hasta justificar “la destrucción de varias decenas de aldeas árabes... por ser estratégicamente beneficiosa” aunque haciendo la salvedad de que fue una "actitud injusta y políticamente perjudicial”. Incluso a la masacre de Deir Yassin la considera “un asunto que tuvo un epílogo particularmente trágico". De allí que califique a la guerra de 1947-8 como “guerra de liberación nacional, pero con elementos francos de chovinismo y racismo”. Cuando más tarde la URSS revierte sus alianzas a favor de los árabes, todos estos autores van a comenzar a hablar de la desviación del sionismo. En realidad, la posición de la burocracia rusa es teóricamente insostenible desde un punto de vista marxista y se da de patadas con la política de la III Internacional leninista. Alega para sí, la necesidad de maniobrar diplomáticamente frente al imperialismo inglés en el Medio Oriente. ¡Pero la diplomacia no puede estar por encima de los intereses de la revolución, ni justifica la adulteración de la caracterización de la situación histórica del medio oriente y del carácter de las fuerzas en conflicto! Con la “tesis diplomática” la burocracia rusa había obligado al Partido Comunista de Palestina a avalar, durante el pacto Hitler-Stalin, al Mufti pronazi y a la rebelión de igual signo en Irak. Cuando Alemania atacó a la URSS, nuevo viraje, y el PCP pasó a impulsar, más que los sionistas y junto a ellos, las brigadas con Inglaterra, de modo que el PCP desfiló, al terminar la guerra, tras las banderas sionistas. Con esa misma orientación prosionista continuó el PCP después de la guerra hasta llegar al apoyo a la partición y a la creación del Estado sionista. Los PPCC de los países árabes, quedaron completamente aislados de las masas árabes, porque apoyaron la partición y el derrotismo en los ejércitos de la Liga Árabe que luchaba contra el flamante estado sionista. Todos estos virajes fueron nefastos para el PCP (luego de 1948, PC Israelí), que sufrió varias purgas y divisiones durante la década del 30 y 40. En los cuarenta años que han transcurrido desde la fundación del Estado sionista, la burocracia rusa nunca dejó de apoyar vi-go-ro-sa-men-te su “derecho a la existencia”, incluida en esto último todas las ampliaciones territoriales oficiales de Israel, y algunas más. El apoyo irrevocable al Estado sionista es otro de los crímenes del stalinismo contra las masas oprimidas del mundo. ¿"Tercera posición" o primera y media? En oportunidad de votarse en las Naciones Unidas, Argentina, entonces bajo el gobierno de Perón, se abstuvo. De este modo, el nacionalismo burgués argentino fue incapaz de salir en defensa de la causa nacional palestina. Para quienes sostienen que el internacionalismo es un concepto abstracto, esto debiera servir para mostrar que no hay cosa más abstracta que el antiimperialismo burgués para luchar contra el imperialismo mundial.

4 de mayo de 1988
La bancarrota de la izquierda en Francia

El 24 de abril y el 8 de mayo se realizan las dos vueltas de la elección presidencial francesa. Todos los pronósticos anuncian al triunfo electoral de Mitterrand. Este hecho pone de relieve dos cosas simultáneamente: las dificultades de la burguesía para mantener un gobierno de derecha que vaya a fondo contra el proletariado y las libertades democráticas, y el estancamiento político del movimiento obrero, que carece de una perspectiva política propia. El fracaso político del gobierno de derecha Aunque en marzo de 1986 los partidos de derecha ganaron las elecciones legislativas, no se animaron a ir a una crisis política abierta pidiendo la renuncia de Mitterrand. Así nació la cohabitación entre la derecha y el PS. La posibilidad de este entendimiento estaba dictada naturalmente por una determinada evolución política. Luego de la victoria de Mitterrand en 1981, el Partido Socialista y el Partido Comunista, junto a grupos y personajes burgueses, gobernaron hasta 1984 y el PS continuó solo hasta 1986. El período 1981-1986 se caracterizó, luego de una primavera de concesiones inmediatas, por una política antiobrera de una amplitud que la derecha no se había animado a hacer entre 1974 y 1981: aumento masivo del desempleo, congelamiento de salarios, recortes de las prestaciones sociales, la discriminación contra los inmigrantes, fortalecimiento del aparato represivo del Estado. Esta política fue ejecutada por un gobierno elegido por el movimiento obrero contra la derecha. La ausencia completa de una crítica revolucionaria a este gobierno de “unión de izquierdas", dejó sin alternativas de acción política a la vanguardia de la clase obrera. Sobre esta realidad se montaron los partidos de derecha para ganar en 1986. En los primeros meses el gobierno de Chirac ejecutó una ofensiva fulminante contra la clase obrera y la democracia. Pero su ofensiva se quebró a fines de 1986 ante la gran movilización estudiantil y la larga huelga ferroviaria. Entonces la burguesía tuvo que optar por dilatar en el tiempo un enfrentamiento de fondo. Si un sector importante de la pequeña burguesía se había desplazado electoralmente hacia los partidos de la extrema derecha, no se la pudo movilizar en la calle contra los trabajadores — como se intentó hacerlo durante la huelga ferroviaria. Las manifestaciones estudiantiles tuvieron en cambio un apoyo masivo de la población. Es así que la derecha llega a estas elecciones presidenciales dividida. El desmoronamiento del reaganismo se manifiesta a su manera en Francia. El ala extrema del Frente Nacional tiene un peso cierto, pero es un fenómeno político aislado. Un ala de la burguesía se plantea desde ya la necesidad de formar una mayoría parlamentaria con Mitterrand. El juego político de Mitterrand La candidatura de Mitterrand se presenta bajo un aspecto diferente al de 1981, aunque su contenido histórico sea el mismo. Siete años atrás pretendía ser el portavoz de la izquierda y postulaba la disolución de la Asamblea Nacional y un gobierno del PS y del PC, con una larga serie de reivindicaciones inmediatas a satisfacer. Ahora, anuncia un gobierno de unión nacional sobre 1a base del Parlamento actual — que tiene mayoría de derecha. Esta política representa al polo dominante del juego electoral. En las actuales condiciones, un gobierno fuerte de la derecha aparece como una aventura imprevisible. Por otro lado, el movimiento obrero carece de una perspectiva independiente. Es de esta manera que Mitterrand puede proclamar un programa de “paz social”, que debe entenderse así; si bien habrá una continuidad de las medidas capitalistas contra las masas, ellas no deberían provocar ninguna explosión social. La candidatura de Mitterrand va a cristalizar también el voto mayoritario del movimiento obrero, los asalariados y de la juventud, con la ilusión de que constituye una barrera al triunfo de la derecha. A diferencia de 1981, este voto no será sinónimo de confianza política; es más bien un recurso electoral y político contra los partidos reaccionarios en un cuadro de retroceso y de relativa desmoralización de las masas. Las otras candidaturas de izquierda no representan ninguna alternativa efectiva para el movimiento obrero. El stalinismo tuvo que salir del gobierno en 1984 pero mantiene el conjunto de su orientación. En 1986 se opuso a la huelga ferroviaria y se mantuvo al margen de la movilización estudiantil; durante los 2 años del gobierno de Chirac no se propuso ninguna acción efectiva contra sus medidas reaccionarias. Ahora apuesta a un triunfo electoral de 1a derecha con la esperanza de que esto termine con su retroceso electoral en favor del PS. Por primera vez, el así llamado sector “renovador” del PC presentó su propio candidato, Pierre Juquin, que cuenta también con el apoyo de fuerzas que intervinieron en la Unión de Izquierda, como el PSU, y de la LCR, sección francesa del Secretariado Unificado de la IV Internacional. Juquin rechaza explícitamente ser un candidato del movimiento obrero y el programa marxista; su “renovación" respecto al stalinismo es simultáneamente formal con el proletariado; pretende reconstruir la Unión de Izquierda sin importarle que se haya revelado como un verdugo "reformista” del proletariado francés. Dos organizaciones que se reclaman del trotskismo presentan también sus candidatos, Laguillier por Lutte Ouvriere y Lambert por el PCI; Laguillier se inscribe en el seguidísimo al PC, porque considera que el PC vira hacia posiciones de clase. El PCI se ha lanzado, desde hace un par de años, a la construcción de un “Partido de los Trabajadores" y se presenta en nombre de este movimiento. Sus banderas son la democracia y el cumplimiento de las promesas de 1981; ha renunciado a la consigna del gobierno obrero y en su lugar plantea 1a destrucción de las instituciones de la V° República, es decir el retomo a un caduco parlamentarismo. La bancarrota política del llamado trotskismo es absolutamente completa. Es así como las próximas elecciones presidenciales francesas representarán un episodio político menor. Las contradicciones políticas y sociales del capitalismo parasitario deberán abrir oportunamente un nuevo periodo de ascenso. La quiebra mortal de la izquierda francesa deberá encontrar su superación en la construcción de un partido revolucionario.

4 de mayo de 1988
¿Hay en Argentina una situación revolucionaria?

En la primera parte de esta serie de artículos, se puso en evidencia que el Mas carece de una caracterización de la situación política. Es cierto que el documento para el congreso del Mas hace una referencia reiterada a la existencia en Argentina de una “situación revolucionaria”, pero vacía a este concepto de cualquier contenido. Es así que la “situación revolucionaria” no es para el Mas la premisa política de la revolución proletaria, o la situación concreta en la que se reúnen las condiciones políticas para la lucha revolucionaria por el poder. La define, por el contrario, como un período o paréntesis “entre dos crisis revolucionarias”: la primera habría estado constituida “por la guerra de Malvinas y la caída (sic) de la dictadura”, y la segunda sobrevendrá en el futuro cuando se produzca un “derrumbe de las instituciones”. Pero una situación revolucionaria que no plantea la revolución como tarea, sino que se limita a un pronóstico sobre una crisis futura, no es una situación revolucionaria. Otra evidencia de que el Mas carece de una caracterización de la situación política, lo constituyen las reiteradas afirmaciones públicas de sus dirigentes de que el proletariado no tiene ni tendencia ni aspiración a la lucha por su propio poder. En el Propio documentó se dice que la clase obrera está poseída de una “conciencia peronista”, la cual significa, dice, “que la clase obrera, no ve la necesidad de ejercer el gobierno ni por vía electoral ni, mucho menos, por vía revolucionaria”. ¿Se puede sostener, en estas condiciones, que existe una “situación revolucionaria”? Las contradicciones del documento son tan violentas, que luego de afirmar que la situación sería revolucionaria, dice sin pestañear que la consigna del gobierno obrero es “ultra propagandística y abstracta”. Pero si no está planteada la cuestión del poder es una tontería hablar de situación revolucionaria. La situación revolucionaria y la crisis revolucionaría no son dos categorías diferentes, como se esfuerza por presentarlas el Mas. Una situación revolucionaria significa al mismo tiempo una desintegración de la dominación política de los explotadores y una acción revolucionaria de las masas. Las instituciones no se derrumban solas, esto porque en la sociedad y en la política no puede existir el vacío; deben ser derrumbadas por la movilización de los explotados. Ello explica que ni la guerra de Malvinas, ni el desplazamiento de la dictadura hayan producido un “derrumbe de las instituciones”, ni una “crisis revolucionaria”, precisamente porque las masas siguieron dominadas por los partidos del orden capitalista, sea el justicialismo o el radicalismo. No hubo una “caída” de la dictadura sino un recambio indoloro y “pacífico” en los marcos del Estado, burgués. ¿Qué queda de la "situación revolucionaria” cuando, de un lado, se pone a la desintegración política del Estado burgués en el pasado (Malvinas) o en el futuro en tanto se insiste del otro, que la clase obrera sigue girando alrededor de la burguesía y del peronismo? La ambigüedad en la caracterización de la situación política es un signo inconfundible de centrismo. La ambigüedad teórica es el reflejo de una posición ambigua entre las clases, y en especial entre la vanguardia de la clase obrera, de un lado, y los agentes pequeño burgueses, burocráticos o stalinistas de la burguesía dentro del proletariado, del otro. El centrismo se caracteriza por la inestabilidad de sus posiciones políticas y se diferencia del reformismo en el uso que hace de la fraseología revolucionaria. ¿Hay una situación revolucionaria? Está absolutamente fuera de duda que Argentina integra el pelotón de países cuyas condiciones económicas y sociales han madurado para el surgimiento de una situación revolucionaria. La producción nacional se ha estancado o incluso reducido en las últimas dos décadas; el peso de la economía nacional en la economía mundial declina sistemáticamente, el ingreso nacional ha disminuido; y el empobrecimiento de las grandes masas tiene características estructurales. Esta brutal decadencia económica y social se refleja en el veloz agotamiento del régimen democrático. A pesar del inédito agotamiento del régimen militar como consecuencia de la derrota en Malvinas, y a pesar de la crisis y división excepcionales en las fuerzas armadas, la democracia ha fracasado para transformar democráticamente al Estado o para realizar la unión nacional dirigida por la burguesía, para romper la enorme hipoteca que el imperialismo tiene sobre el país. El régimen democrático ha capitulado, a través de todas sus instituciones, ante el militarismo en crisis, y se ha transformado en un mero instrumento político del Fondo Monetario y de los bancos acreedores. La lucha de clases, lejos de amortiguarse, se ha acentuado al extremo, lo cual es incompatible con el régimen democrático. La prematura descomposición del régimen democrático pone en evidencia los límites insalvables que le pone a éste el capitalismo en bancarrota, desnudando con ello su raíz clasista. Todos estos elementos demuestran el alto grado de desarrollo que han alcanzado los requisitos sociales y económicos de una situación revolucionaria. Pero los requisitos no son todavía la situación revolucionarla. Para que el agravamiento agudo de las condiciones de existencia de la sociedad se transforme en un cuestionamiento de su sobrevivencia, es necesario que la conciencia de las diferentes clases sufra un cambio radical. Sin estas modificaciones subjetivas no podría surgir una situación revolucionaria, entendiendo al mismo tiempo que estas modificaciones subjetivas son enteramente objetivas, desde que se producen con independencia de la voluntad (previa) de los grupos aislados y de los partidos, así como de las clases” (Lenin). De esta manera, el cambio en la conciencia de las distintas clases no está sujeto a ninguna clase de arbitrariedad ni queda librada al azar, sino que se produce bajo el imperio de una necesidad histórica. De la profundidad que alcancen esas modificaciones subjetivas (en términos de programa y de organización) dependerá, a su vez, que la revolución sea derrotada o que triunfe, alterando con ello el curso objetivo subsiguiente del proceso histórico. Contra esta ley histórica nada pueden hacer las conciencias “peronistas”, “laboristas”, si es que existen o que pudieran existir. En realidad, el proletariado existe “en sí” o "para sí”, es decir, o acepta el orden existente o busca una realidad fuera de él. No vemos la necesidad de enmendar esta tesis fundamental de Marx. No existe tal filosofía de vida 'como la “conciencia peronista”; ni tampoco es esta “conciencia” la que explica el seguidismo de clase obrera al peronismo. Para mantenerla en el cuadro político del peronismo, la clase obrera ha debido sufrir tremendas derrotas, en las cuales jugó un papel fundamental la izquierda no revolucionaria. La “teoría" de la "conciencia peronista’’ sólo apunta a encubrir esta responsabilidad. Para convertir a la clase obrera en clase revolucionaria, en clase* "para sí”, hay que luchar por un partido político independiente. La teoría de la "conciencia peronista” se parece como dos gotas de agua a la teoría de la "Identidad peronista” que esgrime el PC. Ambas son un pretexto para capitular ante el nacionalismo burgués, como ocurrió con las candidaturas burocrático-peronistas del Frepu, y como volverá a ocurrí según se desprende del conjunto del texto. Cómo surge una situación revolucionaria Si arrancamos de la clase obrera, una situación revolucionaria sólo se puede desarrollar cuando el proletariado busca activamente una salida a su situación insoportable por la vía de la acción revolucionaria contra el Estado burgués. Esto es elemental. No cualquier lucha es una acción revolucionaria. Para que tenga este carácter debe oponer colectivamente a la clase obrera contra la burguesía organizada en el Estado, adquiriendo así un carácter político; los métodos de lucha deben ser los propios de la acción directa de las masas; y sobre esta base los trabajadores deben romper con los partidos burgueses tradicionales y la burocracia sindical, estructurando organizaciones adaptadas a su lucha y dando un viraje hacia los partidos revolucionarios, allí donde éstos existen. Una parte de este camino se recorrió con el “cordobazo” y los “rosariazos” y "tucumanazos”, así como con la huelga de junio y julio de 1975. La segunda característica de una situación revolucionaria es que la clase media no sólo luche cotidianamente por sus reivindicaciones, sino que también rompa con los partidos tradicionales y siga al proletariado en su giro revolucionario. Sin esta evolución de la mayoría de los estratos medios, el proletariado no podría luchar por la toma del poder —una señal de que la situación no es todavía revolucionaria. Por último, es necesario un cambio subjetivo en la propia clase dominante, la cual comienza a desmoralizarse ante su propia incapacidad y la acción de los explotados. Todos estos elementos de una situación revolucionaria se están desarrollando, pero de ningún han llegado han llegado a su madurez. La clase obrera ha librado importantes luchas, pero ellas han podido, ser contenidas por parte de la burocracia sindical. La clase media se ha despojado, en gran medida, de las ilusiones inspiradas por el alfonsinismo, pero aún está muy lejos de haber roto con la democracia burguesa y sus partidos. La confusión en los círculos superiores es cada vez mayor, pero de ningún modo existe todavía una desmoralización de conjunto. Aquí juega un rol fundamental el imperialismo, que sostiene por todos los medios al régimen, aunque lo haga como la soga que sostiene al ahorcado. Las tendencias de descomposición de los dos partidos principales del centro político son muy agudas, pero todavía cuentan con las ilusiones de las grandes masas. Existe una tendencia hacia la formación de una situación revolucionaria, pero ésta aún no existe. La política democratizante de la izquierda; la formación de frentes no revolucionarios, como el Frepu; la alianza con burócratas que paraliza a los sindicatos, como ha ocurrido en Sanidad; esto también ha jugado un papel de freno en la formación de una vanguardia obrera y por lo tanto en el desarrollo de una situación revolucionaria. El documento del Mas se caracteriza por no hacer el balance de su política en los tres años que pasaron desde su congreso anterior. En estas condiciones da por constituida una situación revolucionaria sin poder explicar con qué política contribuyó a formarla. Pero es indudable que el partido revolucionario, si existe, es un factor de primer orden en el surgimiento de la situación revolucionarla, ya que tiene la función histórica de hacer consciente el proceso inconsciente de las masas. SI el Mas proclama, junto al stalinismo, que la tarea que se desprende de la situación revolucionaria es conquistar “la democracia con justicia social”, es evidente que está enchalecando a los trabajadores dentro del orden existente. Si dice que el gobierno obrero es abstracto, o que hay que apoyar una supuesta vanguardia peronista (Villaflor), ocurre lo mismo. Si dice que hay que propugnar la “moratoria”, como Sarney, le hace el juego al cobarde nacionalismo burgués. Declarar que la moratoria a la Sarney sólo sirve si conduce a la “expropiación de los capitalistas”, es una monumental tontería. La moratoria, y aun a lo Sarney, significa, no la expropiación, sino el reconocimiento de la propiedad capitalista. Una evidencia de que no ha madurado una situación revolucionaria es la ausencia de una polarización entre los extremos políticos, a pesar de la aguda “polarización social”. La polarización política significaría que las masas rompen con el justicialismo y con el radicalismo, cosa que no ha ocurrido. El crecimiento de la Ucedé no llega al nivel electoral de un Aramburu, en 1963, o incluso de la “federación de centro”, de pocos años antes. Tomarlo como índice de polarización raya en el ridículo. Los mismo vale para UPAU, si se lo compara con el peso que el clericalismo humanista tuvo entre 1960 y 1966. La Ucedé, por otra parte, es el partido de la reacción en una situación democratizante, pero no podría serlo en una situación revolucionaria, cuando el capital necesita al ejército, a las tres A o al fascismo. El Mas confunde primero la polarización política con la social, y en segundo lugar la describe, no en términos revolucionarios, sino electorales. Para el Mas, haber sacado el 1,6% de los votos en las elecciones del 87 es un síntoma de polarización; en 1973 había sacado el 2,2%. La esencia de toda política democratizante, desde la derecha a la izquierda, consiste en combatir cotidianamente la posibilidad de una polarización política revolucionaria. Esto explica el esfuerzo que ponen los partidos, la Iglesia, la burocracia y las fuerzas armadas en darle vida al parlamento y en subordinar todo a las elecciones. Para oponerse a una polarización de los extremos políticos se ha formado la “mesa de consenso” y se ha suscripto el “pacto de gobernabilidad”. En las fuerzas armadas han aislado a Rico y puesto todo el apoyo en Caridi. El Imperialismo no avala ninguna aventura extremista. Esta estrategia política procura reprimir un estallido de la polarización revolucionaria. La ausencia relativa de una situación revolucionaria no significa de ningún modo la inviabilidad de una política revolucionarla. Al revés, una política revolucionaria es esencial para arribar a aquélla. Lo que sí está completamente caduca es la política democratizante, pues las contradicciones del régimen actual conducen inevitablemente a una situación revolucionaria.

4 de mayo de 1988
Extractos del discurso de Jorge Altamira
Redacción

La putrefacción de la democracia Ningún periodista va a poder decir, viendo el acto que desarrollamos hoy, que aquí se atacó a los políticos adversarios, se los carajeó o se los insultó. También en este aspecto nos vamos de la moda, porque siempre ha caracterizado a nuestro partido, por convicción y por principios, un rechazo sistemático a las modas que emanan de los círculos capitalistas o de los círculos pequeñoburgueses. ¿Pero por qué esta moda del insulto? Cuando se discutió en la Cámara de Diputados el impuesto a la nafta, cuando se discutió el pago de la deuda externa o los salarios nadie vio que justicialistas, alsogaraístas o radicales se putearan. Tampoco cuando hubo que tomar la decisión de estatizar los 50.000 millones de dólares dé la deuda externa nadie atacó a la madre de nadie. Pero en el día de anteayer cuando hubo que discutir el reparto de los impuestos de la coparticipación federal, el reparto de las coimas de la compra de ENTel por parte del Citibank, el reparto de las coimas por los contratos en la provincia de Neuquén, el reparto de las coimas por la entrega de AA, estos políticos civilizados se carajeaban, se insultan, atacan a sus. madres como salvajes depredadores de la Nación. Pero cuando hubo que atacar salvajemente a la huelga docente, cuando hubo que imponer por medio de la violencia estatal el levantamiento incondicional y artero de la huelga docente, Cafiero concurrió a la residencia de Olivos sin carajear a Alfonsín, sin decirle que su política es una cagada, y a los abrazos y en secreto pactaron el apuñalamiento de una lucha popular que abría grandes perspectivas para la Nación argentina... Por un gobierno de trabajadores ...El Partido Obrero se propone empecinadamente fundar la política de la clase obrera no en la ilusión, no en la utopía, no en el extremismo, sino en la apreciación realista y revolucionaria de la situación. El que tiene ojos para ver y el que tiene oídos para escuchar comprueba cotidianamente que éste es un régimen político que de democracia tiene la máscara y que es simplemente una forma decadente, prostituida y saqueadora de la etapa final de la dominación de la clase capitalista. Por eso, en este acto del PO, reafirmamos como la consigna más concreta, como la consigna más fundamental, como la consigna con más contenido y realidad, la consigna del derrocamiento de la burguesía y por un gobierno de los trabajadores. Una consigna política no es decir al trabajador el día domingo cómo resuelve todos sus problemas el lunes por la mañana, porque esa consigna no existe ni existirá jamás. La función de una consigna política concreta y con contenido, es marcar al conjunto de los explotados la única vía de salida a su existencia en el globo terrestre: la única vía de salida ante las contradicciones insuperables, agobiantes, espantosas, que sufren los maestros, jubilados, inundados, pobladores sin tierras y sin terrenos, obreros, intelectuales, estudiantes y el conjunto de la juventud de nuestro país. Esa es la función de una consigna política, esa es la función de la consigna por un gobierno de trabajadores. Sólo puede tachar de abstracta; sólo puede tachar de irreal; sólo puede tachar de eufemística la consigna de gobierno de los trabajadores ante un cuadro total de descomposición capitalista, el que no cree en absoluto en que la salida a esta situación es la victoria de la revolución nacional conducida por la clase obrera... Una nueva etapa de las masas La huelga docente es educativa no sólo porque la protagonizaron los maestros. La huelga docente es extraordinariamente educativa; la masa del gremio se configuró con características de poder político. Cuando allí donde según la ley sólo se delibera y sólo se gobierna por medio de los representantes, 600.000 docentes se pusieron a deliberar por sí mismos, se configura un poder político. En asambleas cotidianas, soberanas, adoptando resoluciones, protagonizando marchas y movilizaciones, discutiendo el futuro político, discutiendo sus propias consignas. Cuando los explotados se organizan para deliberar masivamente y para enfrentarse por medio de la deliberación masiva al poder burgués, están construyendo las organizaciones de su propia revolución. ¿Esto solamente ocurre con los docentes? Incluso si sólo ocurriera con los docentes, las características del movimiento docente son un síntoma po-de-ro-so que debe llamarle la atención a todo hombre y a toda mujer argentinos, interesados en ver cómo las masas explotadas de nuestro país recorren el camino de su propia emancipación. Pero no es así. En la lejana Tierra del Fuego el gobierno y la burocracia declararon la conciliación obligatoria, y una asamblea general de metalúrgicos de Tierra del Fuego con sus piquetes, en la ciudad de Rio Grande, obligó a desconocer la conciliación obligatoria, a pasar por encima de Tonelli, Cafiero, Alfonsín y Lorenzo Miguel, y a continuar la huelga general por tiempo indefinido. Los diarios no informan, que en la patria chica de Menem hay una huelga general de empleados públicos contra el gobierno que lleva ya un mes. Y naturalmente Menem y la burocracia de los empleados públicos intentaron apuñalar esta huelga, o ¿Uds. se imaginan que podría ocurrir de otra manera? Se rechazó el levantamiento de la huelga de los empleados públicos, y ante la traición de la burocracia se constituyó el Comité Ejecutivo de los cuerpos de delegados de los empleados públicos de La Rioja. Hoy La Rioja continúa en huelga. En Tucumán los trabajadores se están esforzando por poner en pie un Comité de Huelga, y ahí está el caso concreto de los bancarios que en diferentes oportunidades se negaron a girar o a aceptar los cheques que se presentaban en ventanilla porque no querían dejar salir australes en beneficio de los capitalistas, procurando guardarlos para el pago de los salarios. El trabajador que en una ventanilla de un banco dice de aquí no sale un austral porque primero estamos nosotros, está actuando como el poder político, el embrión en prefiguración de la clase obrera argentina... El frente El PO dice, sin embargo, que una masa entera de los trabajadores en las elecciones de 1989 va a votar por el saqueador Cafiero o por el otro saqueador, Menem. El voto de la masa mayoritaria de los trabajadores significa que va a votar por una experiencia más hambreadora, más impotente, más descompuesta y con menos salida que la del propio Alfonsín, experiencia que esa masa tendrá que enfrentar por medio de la lucha y que por medio de esa lucha se emancipará, despertará, comprenderá, que tiene que abandonar definitivamente a los políticos burgueses y a los políticos patronales. Pero hay una capa de trabajadores que no quiere votar por Cafiero y por Menem, hay una capa minoritaria de trabajadores que está buscando una salida fuera de tos marcos capitalistas, fuera de los partidos patronales, una salida que no encontró pero que está buscando. En el gremio docente, los maestros que se han puesto el cartelito “Maestro Traicionado” están buscando una salida fuera de los partidos patronales y fuera del capitalismo, los trabajadores metalúrgicos de Tierra del Fuego, los gráficos que masivamente votaron a la Lista Naranja, los compañeros de los sanatorios y de los hospitales que han ocupado los establecimientos, la vanguardia de la clase obrera de Tucumán. El PO desde esta tribuna considera que está más vigente que nunca el llamamiento al conjunto de estos activistas y al conjunto de la izquierda argentina en favor de un Frente de Trabajadores y de la Izquierda para darle expresión de combate a la parte de la clase obrera que evoluciona claramente hacia la independencia política de los trabajadores, hacia una acción independiente y que rompe con los partidos patronales. El PO llama desde esta tribuna a luchar por un Congreso de Trabajadores, un Congreso de Bases y de Partidos para construir un Frente de Trabajadores y la Izquierda. A través de un Congreso, el delegado de fábrica, el activista sindical y el huelguista docente y el joven que está renovando en su medio las perspectivas de lucha de la juventud argentina, pueden jugar un rol protagónico. Pero además y por sobre todas las cosas porque por medio de un Congreso rompemos esa impasse paralizante a que han sometido a la perspectiva de un Frente de Trabajadores y la Izquierda los partidos democratizantes.

4 de mayo de 1988
Por un Congreso de Trabajadores y de la Izquierda
Redacción

Adhesión de los presos políticos Villa Devoto, 1° de Mayo 1988 A los Compañeros del Partido Obrero Queridos compañeros: Como rehenes del sistema explotador que impera en el país, queremos estar junto a Uds. en el DIA INTERNACIONAL DE LOS TRABAJADORES. No podemos menos que hacerles llegar nuestro fervoroso saludo revolucionario al esfuerzo que vienen empeñando junto al pueblo para resistir la ofensiva del Capitalismo monopolista de Estado que viene sumiendo a los trabajadores y al pueblo en la más cruda miseria y extremada explotación y para ello se valen del andamiaje represivo que vienen legalizando sus representantes en el Parlamento. El imperialismo y la oligarquía, estado mayor de la reacción con su brazo armado el partido militar, hasta ayer agazapados se aprestan a poner en funcionamiento sus ordas represivas para contener el avance de las luchas obreras y populares. podemos dejar de recordar a los compañeros asesinados, desaparecidos, torturados y encarcelados por ser consecuentes con los intereses de los trabajadores y el pueblo y por ser consecuentes con las mismas luchas del presente. Desde la prisión rendimos homenaje a todos los mártires que entregaron sus vidas, su libertad en todas partes del mundo para erradicar la injusticia social y alcanzar la definitiva liberación de los oprimidos y explotados. Convencidos en el triunfo obrero y popular, nos despedimos abrazo revolucionario. Francisco Carrizo Tomas Cormack Rubén Emperador Lázaro Rodríguez Aníbal de Moraiz Jorge Fuente Martín Paz Fermín Núñez Oreste Chileno Omar Fernández Pascual Manganiello Actos en el interior Tucumán El viernes 29 de abril, 100 trabajadores y jóvenes se dieron cita en el Club Avellaneda Central en el acto del 1 ° de mayo del PARTIDO OBRERO. Entre la concurrencia había un importante grupo de trabajadores docentes medios, de la Sanidad, bancarios, y un grupo de secundarios y estudiantes de la Tecnológica. La adversidad meteorológica durante toda la semana previa y en varias zonas el mismo día del acto, conspiró contra una mayor concurrencia. Abrió el acto, Jorge Figueroa, secretario de cultura del Centro de Estudiantes de la Facultad de Artes, quien destacó la movilización de la juventud en apoyo a la huelga docente, en especial de los secundarios. Luego, Raúl Armas, uno de los dirigentes de la Coordinadora docente de Monteros, puso de relieve, que el único acto del 1o de mayo realmente clasista era el del PO, pues allí se iba a defender y a convocar a luchar por conquistar la independencia politica de los trabajadores. Relacionó esto con la lucha que está planteada en el gremio docente, por una nueva dirección, mostrando cuanto se había avanzado en Monteros en el proceso de lucha en poner en pie organizaciones (la coordinadora) representativas de las masas en lucha, y el funcionamiento de las asambleas soberanas. Finalmente, Daniel Blanco cerró el acto mostrando el derrumbe de la provincia por responsabilidad del gobierno nacional radical y los gobernadores peronistas. Destacó las luchas de los bancarios, empleados públicos, Sanidad, etc., como expresiones firmes de un movimiento obrero que está transitando el camino hacia la imposición de sus propias soluciones: el gobierno de los trabajadores. Neuquén La huelga docente, presente Con la presencia de más de 120 compañeros se realizó el acto del Partido Obrero de Neuquén en el barrio Progreso. El mitin fue precedido por una campaña de agitación y organización que permitió la concurrencia organizada de activistas de vanguardia de distintos gremios y comisiones barriales. El grueso de los participantes intervino junto al PO en la creación y desarrollo de “comisiones de apoyo” a la huelga docente en los barrios Progreso, Parque Industrial, San Lorenzo, Plottier y Villa Florencia. La concurrencia vino a escuchar el balance que extrajo nuestro partido de la traición garcettista. Fue significativo, además, el número de docentes que se hicieron presentes en la jornada. Con el acto, el PO neuquino retomó la tradición de mítines callejeros en un cuadro de total desmovilización de la burocracia sindical local, que reiteró su costumbre de “festejar” el día del trabajador en forma dominguera. Fue llamativo en cambio, que una fracción del PC (iscaristas) resolviera lanzar a las apuradas y con gran despilfarro de dinero una “peña musical" a dos cuadras del acto del PO, con el inocultable propósito de crear cierta confusión en el barrio y restar vecinos de la actividad del Partido Obrero. Abrió el acto la compañera Susana de Luca, dirigente del gremio docente, quien detalló la evolución de la huelga en la provincia y balanceó el comportamiento de las distintas corrientes, en especial la dirección celeste, estableciendo la necesidad de fortalecer el reagrupamiento clasista y antiburocrático en el gremio. Luego Intervino el compañero Alberto Vidal, que explicó la historia del 1° de mayo, rescató su significado revolucionario y denunció la brutal opresión que sufren los trabajadores neuquinos. Los enormes recursos naturales de la provincia están siendo disputados en la actualidad por varios grupos capitalistas, bajo el arbitraje del sapagismo, que intenta regimentar a fondo a la clase obrera para garantizar las Inversiones proyectadas por la burguesía. Finalmente cerró el acto el compañero Claudio Revel, quien trazó un balance de cinco años de gobierno radical, denunciando al cafierismo y al menemismo como dos variantes antiobreras e impotentes para sacar al país de la crisis. El palco, los afiches, las banderas rojas y la Internacional expresaron el entusiasmo revolucionario de todos los concurrentes. Rosario Las enseñanzas de huelga docente “Sólo la traición consciente de la Junta Ejecutiva de Garcetti pudo quebrar el desarrollo de nuestra huelga. Una lucha victoriosa de los docentes y de toda la clase obrera requiere, por eso, de una nueva dirección independiente del Estado y los partidos burgueses". Muni Finkelstein, dirigente docente y del PO rosarino, concluyó con esta Idea su intervención en el acto del PO en esta ciudad. “En Santa Fe, los docentes han alcanzado un elevado grado de comprensión respecto de la traición de los Garcetti y Arizcuren: esta es la base para que desarrollemos agrupamientos clasistas en nuestra provincia". Es en este activismo docente donde el PO rosarino se esforzará por abrir una vía de desarrollo para el comité regional. En la ciudad de Santa Fe, una reunión partidaria congregó a afiliados y simpatizantes en el barrio Estanislao López. Allí, Raquel Camniti y Cacho Calarota, —activistas de AMSAFE— trazaron un balance de la huelga docente y de la situación política. Mar del Plata El SOMU presente Más de 100 personas respondieron a la convocatoria del PO, entre ellas destacados luchadores del gremio docente y del SOMU, actualmente en lucha. En el acto, hicieron uso de la palabra la compañera Laura Lorenzo, dirigente del Comité de Lucha de DASEBA, sindicato docente zonal y una de las principales activistas de la reciente huelga de los maestros. También ocupó la tribuna Gimena Iparaguirre, dirigente de los comités de apoyo estudiantiles a la lucha docente en la zona. La agrupación clasista del SOMU se hizo presente en el acto enviando una adhesión, destacando la necesidad de la clase obrera de “luchar por el gobierno de los trabajadores y por el socialismo”. En esta agrupación junto a los compañeros del PO militan compañeros de base del PC. Cerró el acto Juan Carlos Capurro. Río Gallegos Más de 100 compañeros concurrieron al acto que el Partido Obrero realizó el 1° de mayo en Río Gallegos. El número y el vigor del mitin revelaron avances importantes de la actividad en relación al año pasado. Se hicieron presentes delegaciones de compañeros de la construcción, empleados públicos y municipales, que protagonizaron recientes asambleas contra el congelamiento salarial dispuesto por la gobernación peronista. La denuncia del decreto 514 que desengancha a los trabajadores del Estado de los convenios colectivos y regimenta todo incremento salarial, fueron los ejes del acto. Hablaron los compañeros Vargas, Lahera y del Pía, que trazaron un balance de la huelga docente en la Provincia, remarcaron el significado histórico e internacional del día del trabajador y llamaron a la puesta en marcha de un plan de movilización contra la política de hambre que implementa el gobierno. El mitin despertó una gran expectativa en la localidad ante la ausencia de toda iniciativa por parte de la burocracia y corrientes de izquierda como el PC. Después del acto, el PO estableció un plan de reclutamiento e incremento de la venta de la prensa. Chaco Por primera vez en la provincia del Chaco el Partido Obrero hizo un acto por el Primero de Mayo. Este “debut" (que congregó 40 personas) coincidió con un momento de luchas generalizadas en la administración pública provincial frente al congelamiento salarial y a los atrasos en los pagos. El acto permitió hacer un análisis, y un planteamiento de la crisis provincial; la intervención del compañero Luis Dellamea destacó la responsabilidad de la burguesía tanto nacional como chaqueña en la situación de la provincia, así como planteó un programa de emergencia basado en la lucha de las masas y en su organización independiente. Deberíamos agregar que este debut fue sumamente auspicioso ya que, tanto en la actividad de invitación previa como en el mismo acto, el Partido tomó contacto con los trabajadores docentes, municipales y empleados públicos en lucha y con su vanguardia. Fue el único acto político por el Primero de Mayo en Resistencia. Córdoba El sábado 30 el Partido Obrero de Córdoba realizó un acto con peña posterior en conmemoración del 1° de Mayo. Entre la concurrencia se destacó la presencia de un nutrido grupo de docentes. Las intervenciones de los compañeros Interlandi y Manuel Sosa estuvieron dedicadas a sacar todas las conclusiones sobre esa lucha. Cerró el acto Gregorio Flores. "Tenemos reconstruir nuestro propio partido " Discurso de Gregorio Flores El 1° de mayo es el día internacional de los hombres y mujeres que, en las fábricas, en las oficinas, en las escuelas, en el campo y en la ciudad dejan sus energías, su salud y hasta sus vidas en beneficio de un puñado de capitalistas. El 1° de mayo es el día Internación de lucha del esclavo moderno a quien se le hace creer que es libre y que goza de igualdad para mejor ocultar explotación y la violencia a la que es sometido. Hablar de esclavitud en las postrimerías del siglo XX puede parecer exagerado, puede parecer un juicio demasiado duro, pero en que consiste la libertad de un jubilado que ha dejado lo mejor de su vida en el trabajo y este régimen social, este régimen de explotación, no le garantiza su subsistencia. Cuál es el régimen de libertad para los desocupados, los sin techo, los inundados. Qué pensarán de este régimen social esos miles de mujeres y de hombres que pasan su existencia bajo un techo de lata y paredes de cartón sin otra perspectiva en la vida que la marginación, la mendicidad, el alcoholismo y la prostitución Hay libertad y hay democracia eso: para un puñado de gente, para un grupo de personas, para los bien alimentados, para los dueños de las fábricas, los dueños de las tierras, los dueños de la especulación, los dueños de banca. Esos sí pueden hablar democracia y de libertad y también lo pueden hacer sus personeros, pueden hablar de libertad Magdalena Ruíz Guiñazú, puede hablar de libertad Mariano Grondona y su dilecto amigo Bernardo Neustadt. Pero la verdadera libertad, la verdadera democracia y el único signo de justicia que ha aparecido en los últimos tiempos ha sido este tacho de engrudo en manos de los obreros de ENTEL. Las clases patronal y sus representantes políticos, los Cafiero, los Alfonsín, quieren hacernos creer de que vivimos en un régimen democrático porque de tanto en tanto se le permite al trabajador poner un voto en la urna para elegir a sus propios verdugos. Son los verdugos, porque durante toda la campaña electoral se les escuchará decir, el salario no va a ser la variable de ajuste y los mismos que dicen eso van a reventar el salario, esos mismos políticos hablarán de la democracia participativa, pero proscribirán a las paritarias. Esos políticos que les ofrecen una ancianidad feliz a los jubilados y después los mandan al pozo durante toda la vida ¿no son hipócritas, no son una raza de víboras, no son los filisteos de antaño de los que habla la biblia? Claro que sí, porque para que estas cosas no sucedan, los trabajadores tenemos que comprender que tenemos que librar la lucha en todos los terrenos no solamente en el área sindical sino fundamentalmente en el área de la lucha política y para que ello sea posible, para que verdaderamente se cristalicen aquellas posiciones del 1° de mayo de 1886 que significó la posición de emancipación de la clase trabajadora, los trabajadores tenemos que construir nuestro propio partido, esa es la perspectiva de los trabajadores y esa es la herramienta más necesaria. Hace poco estuve conversando con un compañero del justicialismo y le pregunté ¿vos votarías por Alsogaray? ¡No, jamás!, me contestó. Y yo le dije, pero votas por Cafiero y Cafiero lleva adelante con diferencias de matices la misma política de Alsogaray. Nada más. (Aplausos)

4 de mayo de 1988
El balance de la Lista Naranja
Redacción

AL GREMIO GRAFICO: “La batalla democrática” El sábado pasado los activistas y delegados de la lista Naranja del Sindicato Gráfico analizaron en profundidad, en el marco de la democracia obrera, el resultado de las elecciones sindicales. Pero también en los talleres se hizo este balance, que nuestras páginas recogen en la presente edición. El común denominador de las conclusiones de la vanguardia del gremio es la necesidad de desarrollar aún más a la tendencia clasista, porque ella es la nueva perspectiva de salida para los trabajadores. Colmar la brecha para agrupar a la mayoría del gremio detrás del clasismo, por medio de la lucha, es el camino que ha trazado en estos días el conjunto del activismo gráfico. “Ante todo la Lista Naranja quiere reivindicar su gran batalla democrática que permitió llevar urnas a los talleres de más de 20 afiliados, que eliminó miles de personas inexistentes en el padrón, que logró la incorporación de muchos otros (aunque cierto número de compañeros de Chulka, Rolling Forms, de Recali, de Abril y otros increíblemente siguieron faltando). “Impusimos que voten solamente los gráficos y que controlemos cada urna todas las listas. Esto queda como valioso antecedente en nuestro gremio y en todo el movimiento obrero y ha llevado la elección a sus verdaderos términos, a reflejar los verdaderos porcentajes de la verdadera votación. Como agrupación de lucha que somos supimos y pudimos llevar esta lucha democrática con movilización y madurez capaces de aprovechar las contradicciones internas de un estado y una legislación que amparan a la burocracia sindical. “Una lucha entre dos concepciones “A partir de la presentación de la Lista Naranja se planteó una lucha entre dos concepciones, entre dos programas. Entre dos conductas frente al salarlo y al convenio, entre dos prácticas sobre la democracia interior del gremio, entre dos conceptos del delegado de fábrica, entre dos estrategias sobre el papel del sindicato y su independencia de las patronales y el estado. “Nada más lejano a la elección gráfica que una lucha de puestos. Por eso no fue casual que diversos sectores de la burocracia sindical gráfica que participaron de la Calipo o el Nucleamiento se agruparan en la Verde de Ongaro. Esto explica que sectores que siempre combatieron a Ongaro aparezcan ahora a su lado incluso algunos elementos de la Comisión Transitoria de los tiempos de la dictadura. La desaparición virtual de la Calipo no se debe a los votos naranjas sino a que la Verde ha pasado a ocupar su lugar. “Lo que revelan las cifras” “La Naranja obtuvo 1.696 votos que constituyen el 31 % de los votantes activos contra el 61% de la Verde y el resto para la Calipo y en blanco. Este considerable apoyo a la Naranja se expresó en el triunfo electoral en 21 talleres y en elecciones muy parejas en otra gran franja. Tenemos mayoría electoral en los talleres de más de 150 afiliados. La Naranja ganó Atlántida, Clarín, Crónica, Nación e hizo excelentes elecciones en el resto salvo el viejo bastión Calipo que se pasó a la Verde que es Fabril, y allí de cualquier manera la Naranja derrotó a la Azul. “Esta votación está ligada al trabajo de dirigentes, delegados y activistas naranjas en la lucha contra los despidos, por el salario, por el convenio y ya en pleno proceso electoral por la renovación combativa de decenas de Comisiones Internas que hoy configuran un valioso canal y herramienta de lucha frente a los grandes problemas del gremio. “Fuera de los slogan, mucho más allá de la propaganda intervinimos como una agrupación de lucha, jugando el papel que le cabría a la dirección del sindicato. Esto revela que la escisión de los dirigentes Naranjas de la Comisión Directiva no fue algo subjetivo o personal, sino que correspondía verdaderamente a una necesidad y a una aspiración de gran cantidad de compañeros y así lo testimonia el 31% de los votos de los gráficos. “La Naranja sacó votos en 122 de los 128 talleres a los que fue urna (descontando por supuesto los de los fiscales). Si la Agrupación Naranja no hubiera convocado a esta lista hubiera estrangulado, hubiera asfixiado a esta enorme cantidad de gráficos que pugnan por cambiar la dirección del sindicato. “Una cuarta boleta: la abstención” “La característica fundamental, con todo, ha sido la abstención masiva. No fue que la gente no se dio cuenta que había elecciones después de 6 meses de campaña, en condiciones en que iba la urna a su propio taller. Se abstuvo el 85,6% de los votantes en sede. Votaron 2600 gráficos menos que en 1984, después de 3 años de vida sindical, con 250 talleres organizados (antes éramos un portado luego de la dictadura) y con 7.000 números de afiliados extendidos (desde el 35.000 al 43.000). "La abstención debe ser Interpretada en todas sus dimensiones y será parte de la lucha y del trabajo de los próximos meses determinar las causas exactas que nos permitan llegar, interesar y organizar a los compañeros. “Por sobre todo y antes que nada la abstención es un repudio a la burocracia sindical. Un común denominador entre el voto Naranja y miles de abstenciones. El disconformismo y repudio a la conducta de la dirección del Sindicato. Esta masa de compañeros que tuvieron como referencia en el pasado a la Lista Verde castigaron con su no voto allí dónde la Naranja no pudo llegar a revertir la política de derrota, de desmovilización y de escepticismo de la dirección del sindicato. “La Verde gana el sindicato con el 25% de los votos del gremio. La Naranja pierde con el 12% de esos votos. Es evidente que un gran caudal de compañeros tenía la posibilidad de damos la victoria. “La juventud de nuestra lista que va por primera vez a elecciones por separado y la dosis de confusión introducida por la Verde y las propias patronales, destinada al miedo, ha seguramente jugado un papel que no podemos dejar de tener en cuenta. “La lección principal: seguir con nuestras propuestas” “Estas son las lecciones que sacamos y nuestro desvelo a partir de este momento será cómo responder a la enorme responsabilidad como dirección alternativa del gremio que nos ha conferido esta votación masiva, mayor en esta primera elección que la que varias veces sacara la lista Verde hasta ganar la conducción del sindicato. “De aquí en más llevaremos a todos los ámbitos de la vida del gremio nuestras propuestas. “El problema del salario y el convenio. Los 1.000 de mínimo a marzo, el rechazo al 50% de descuento del primer aumento para el sindicato, la exclusión definitiva de la cláusula de despido por cambio tecnológico son parte primordial de las necesidades del gremio. Clarín salió a un plan de lucha por la defensa de su fuente de trabajo ante el avance tecnológico, Bianchi está amenazada por el traslado total de su planta y como ella otras grandes gráficas. “La necesidad del plenario de delegados y la asamblea general del gremio responden a los problemas de los gráficos, acuciantes todos ellos y acumulados por el inmovilismo practicado en los últimos años". LISTA NARANJA GRAFICA México 337-Tel.: 30-9866 Hugo García (DIRIGENTE DE LA AGRUPACION GRAFICA SANTIAGO RYAN TALLERES ALLIONI) [TIENE ERROR DE EDICIÓN AL PRINCIPIO] enfrentado a la burocracia sindical, a la burocracia oficial encarnada en el Ministerio de Trabajo y la patronal, este resultado ha sido muy, muy bueno. Hemos ganado en grandes y medianos talleres y también aportado votos naranjas en las pequeñas empresas. La burocracia sindical hizo un serio abuso de los fondos sindicales en la campaña, falseó datos y padrones, paloteó, toda una serie de irregularidades que fuimos allanando. A esto se agrega la campaña macartista que lanzó la Verde. “En cuanto a la burocracia oficial, también nos puso trabas de todo tipo, de hecho, se vio la concordancia existente con la Verde. En cuanto a la patronal, tuvo una política completa-mente represiva hacia todos los que se manifestaran naranjas y de apoyo a Ongaro, como cuando el miércoles 26 en el mismo canal de TV propiedad del dueño de Crónica se hizo una apología de la CGT de los argentinos. “Hemos tenido que luchar contra todo esto y el resultado es exitoso. “La Naranja es una verdadera escuela sindical; de acá han salido activistas gremiales, militantes en potencia que han adquirido una experiencia extraordinaria en estos meses. Esto en cuanto al pasado inmediato; en cuanto al futuro pienso que esto tendría que seguir porque la base ya está afirmada, no es algo que está en el aire como el Nucleamiento Gráfico y otras listas, que, al no tener un programa, desaparecieron. Nosotros tenemos un programa, gente representativa y una militancia maravillosa. “Veo el futuro muy promisorio”. “Yo quiero resaltar el apoyo masivo de los gráficos peronistas, compañeros que ya están cansados de las mentiras, las hipocresías y la descomposición de Raimundo Ongaro.” Víctor Araoz (DELEGADO DE CELOPRINT) “Mi balance es muy positivo. No me siento derrotado sino al contrario, con más fuerzas que antes por el apoyo de los compañeros que es el fruto del trabajo realizado. En mi taller, después de las elecciones, los compañeros venían a saludarme y hasta algunos me dijeron que se arrepentían de haber votado a la Verde. Queda la obligación de seguir por respeto a los compañeros que nos votaron y a otros que, aunque no nos votaron, hoy vienen a apoyarnos. “La Naranja ha conquistado a una gran parte del gremio, especialmente en los talleres grandes, donde con más claridad los trabajadores vieron las posiciones de lucha de la Naranja y donde la traición de Ongaro no se pudo tapar. Ongaro ganó y nada más, pero la Naranja sin el apoyo de las patronales, la burocracia y el Ministerio de Trabajo la peleó de igual a igual. "En las próximas paritarias vamos a tener la confirmación de lo que dijimos antes de las elecciones: no se luchó por un básico para aguantar hasta las paritarias y vamos a seguir sumergidos viviendo de vales”. "Hubo abstención porque los compañeros se cansaron de escuchar promesas que no se cumplen. Ongaro no puede reivindicar nada positivo en estos cuatro años: los salarios, la Obra Social, el camping son un desastre. La base esta vez no creyó en nuevas promesas, especialmente en nuestra rama, de envases flexibles, donde hemos sufrido una discriminación salarial respecto del resto del gremio por los intereses que Ongaro tiene en esta rama. "La abstención fue un voto de castigo a Ongaro y a cuatro años de conducción burocrática del Sindicato.". Adolfo Rodríguez (CANDIDATO A SECRETARIO ADJUNTO DE LA NARANJA-CRONICA) “Esta elección me deja un balance positivo desde la óptica de un activista gremial. Porque no es casualidad que la Lista Naranja haya hecho una buena elección precisamente en tos talleres más organizados, es decir donde hay participación masiva de los compañeros mediante asambleas, plenarios, donde se discute qué posición se debe llevar frente a las patronales. “Es decir que los 1.700 votos naranjas son los votos pensados, los votos que fueron afirmados por los personales de los talleres que militan activamente dentro del gremio. “En Crónica, taller al que pertenezco, dimos un voto afirmativo a la Lista Naranja y esa afirmación se refleja en la euforia de los compañeros activistas de Crónica que ven que esta primera batalla, más que el final de una lucha, es el comienzo de un combate que tendrá su expresión masiva dentro de tres años cuando masivamente nuestro gremio tenga que dar su veredicto en las urnas."

4 de mayo de 1988
Es posible luchar contra el traslado de empresas y los despidos
Corresponsal

En los últimos años, bajo el régimen de promoción industrial, un número creciente de empresas ha desmontado sus plantas en las zonas densamente industrializadas del Gran Buenos Aires, Córdoba y el cordón fabril del Paraná para radicarse en el interior del país. El ritmo de los traslados se aceleró en los últimos meses ante el vencimiento del régimen actualmente vigente (30 de junio) y las fuertes presiones del FMI y del gobierno por reducir y anular los beneficios de la promoción. La “mudanza” industrial afecta seriamente las fuentes de trabajo en muchos gremios industriales, como la UOM, alimentación o gráficos, donde se han producido cierres, despidos y suspensiones. ¿“Promoción industrial”? El régimen promocional en vigencia no solamente estipula la exención de impuestos y aranceles de importación y el subsidio de los servicios públicos a las empresas industriales que se radiquen en determinadas provincias no industrializadas (La Rioja, San Juan, San Luis, Catamarca y Tierra del Fuego). También el capital de las nuevas empresas se constituye con los impuestos que pagan los consumidores y que los “inversionistas” pueden retener como “aporte” propio. Es decir que los capitalistas montan sus empresas con el dinero de los consumidores. “El Estado nacional —dice ámbito Financiero, 30/9/86— asumió el 53,8% de las inversiones, porcentaje que se incrementará significativamente” si se agregaran los “costos fiscales” de los futuros ejercicios. Pero aun con estas prebendas, el régimen de promoción industrial, vigente desde la dictadura lanussista, ha fracasado como vía para industrializar el país: la producción industrial se halla estancada en los mismos niveles de 15 años atrás, su peso en la economía nacional ha disminuido, no ha sustituido ninguna de las importaciones críticas, ni ha desarrollado industrias de base. Tampoco dio lugar a un crecimiento de la población trabajadora: según el último censo, el empleo industrial se redujo un 10 % entre 1974 y 1985, y en las 5 provincias promocionadas creció en apenas unas 25.000 personas. La gran mayoría de las plantas instaladas en las zonas promocionadas son simples traslados de fábricas ya existentes. En muchos casos, estos traslados sirvieron para reducir la capacidad de producción en las ramas en crisis. Obviamente, este régimen de subsidio de parte del Estado capitalista ha dado lugar a corruptelas de todo tipo. Por ejemplo, al solo fin de conseguir los subsidios, se han montado verdaderos "galpones de facturación” (la expresión es de Eduardo de la Fuente, presidente de la UIA, que conoce perfectamente de lo que habla) en los cuales sólo se confecciona la boleta de venta de los productos, que siguen fabricándose en otro lugar. Según un informe de la Dirección General Impositiva, “de un total de 2014 empresas acogidas al régimen de promoción, se pudo recoger información de sólo 576, entre otros motivos, porque 567 de ellas no se encontraban en los padrones de la DGI e incluso 150 empresas ni siquiera pudieron ser localizadas en el domicilio denunciado” (Ámbito, 30/9/86). El gobierno plantea ahora reducir y gen algunos casos anular estos subsidios, Pero lo hace por indicación directa del FMI que quiere, en primer lugar, que los fondos del Estado vayan al pago de la deuda externa y hacia aquellas industrias en las que está interesado el gran capital imperialista (petroquímica, petróleo, gas, exportaciones industriales). El FMI reclama los fondos que hoy se destinan a la “promoción Industrial" para Imponer otra forma de subsidio: la llamada “capitalización de la deuda externa”, la cual exigirá al Banco Central destinar decenas de miles de millones de australes para comprar los bonos en poder de los acreedores extranjeros. Superexplotación Un objetivo primordial de la “promoción industrial" es desorganizar a la clase obrera de las grandes zonas de concentración del proletariado. El traslado de empresas les sirve a los patrones para cambiar las condiciones de trabajo aprovechando el enganche de nuevos obreros en provincias. Es una forma de superexplotación de la clase obrera. Los traslados provocan también en las zonas de concentración obrera un tendal de desocupados, aumentando la competencia entre los trabajadores Detrás de la promoción hay un programa de profunda degradación económica y social, y por lo tanto política, de la clase obrera. La burguesía quiere a los trabajadores lejos de los centros donde se concentra el poder político, para evitar nuevos cordobazos y nuevos junio-julio del '75. Para los patrones, desactivar el cinturón obrero que rodea el poder es decisivo. Es necesario un programa La burocracia sindical carece de política para dirigir la movilización contra los despidos provocados por el desmantelamiento de empresas. La CGT no ha dicho una palabra frente a esta cuestión vital. Algunas burocracias seccionales, como la UOM de Avellaneda, reclaman la aplicación de la promoción industrial en sus distritos, para evitar que se vayan las fábricas, Pero esto no nos lleva a ninguna parte, porque ninguna plata del mundo alcanzaría para subsidiar a los patrones en todos lados a la vez. Es necesario un plan de lucha de los sindicatos contra el traslado de fábricas, planteando que la promoción o lo que sea se aplique a fábricas nuevas o a la ampliación de la producción. Esta reivindicación sólo puede ser arrancada al Estado por medio de una lucha generalizada. Los sindicatos, sin embargo, ya llevan años aceptando esta situación, reflejando así el carácter reaccionario de la burocracia sindical. Contra esta situación debemos actuar en varios planos, uno de los cuales es la exigencia de que se llame a asambleas para que la base pueda intervenir y para que se determine un plan claro de acción. La vanguardia sindical debe tener presente esta perspectiva y plantear la ocupación inmediata de toda empresa que comience a retirar siquiera un tornillo de los almacenes, a bajar el nivel de la producción o a despedir algún compañero. El arma contra el traslado es impedir el vaciamiento. Cuando éste ya está semiconsumado, la ocupación de fábrica ha perdido ya sus mejores posibilidades. A partir de esta defensa de nuestra existencia elemental tenemos, como clase, que plantear una alternativa a la desindustrialización capitalista y a su intento de sustituirla mediante el ingreso confiscatorio del imperialismo. Esta alternativa debe pasar por el no pago de la deuda externa, la expropiación del sistema bancarlo (que se apoya en ella) y el control obrero en la industria para determinar por qué y para qué se aplican los fondos del pueblo para subsidiar al capital. -Cuando este subsidio no se justifique para el interés nacional y cuando su instrumentación sólo beneficie a la patronal, la expropiación de esa empresa bajo control obrero podrá ser planteada claramente como una medida de rescate nacional. Es falso que no se puede luchar contra las tendencias capitalistas; lo único que no se puede hacer es oponerle alternativas caducas o medios de acción Inadecuados. Una alternativa caduca es, por ejemplo, pretender que el propio Estado capitalista “corrija” o revierta las tendencias del capitalismo. Solamente una acción independiente de los trabajadores podría forzar al Estado a impedir el levantamiento de fábricas, agudizando con ello la impotencia de éste frente a la clase obrera. Semejante crisis revolucionaria del Estado será un factor que impulsará a las masas por la vía de su propio poder político. (Artículo elaborado por un colectivo de militantes)

4 de mayo de 1988
Benjamín Menéndez fue "desprocesado" en ¡800 causas!

El procurador general de la Nación, Andrés D’ Alessio, dictaminó el desprocesamiento del general Luciano Benjamín Menéndez en las ochocientas (800) causas seguidas por violaciones de los derechos humanos ocurridas en Tucumán bajo el terror dictatorial. Ochocientos hombres y mujeres, jóvenes y ancianos, secuestrados, torturados y asesinados por Menéndez han vuelto a ser secuestrados y asesinados por el régimen de la Constitución: sus casos no volverán a ver la luz. El caso de Menéndez, cuya foto amenazando con un cuchillo a la población se hizo famosa a principios del régimen constitucional, es un caso decisivo porque “este oficial superior era, tras la aplicación de las leyes de punto final y obediencia debida, el único afectado” (Clarín, 30/4). Con el sobreseimiento de Menéndez, la “democracia" ha salvado de culpa y cargo a la totalidad de los represores dictatoriales (excepción hecha de los comandantes). Para el “señor de la vida y de la muerte”, en el campo de concentración de La Perla, quedan pendientes aún las causas abiertas por violaciones de derechos humanos en Cuyo. Pero la resolución del procurador crea el precedente jurídico para el sobreseimiento también en estas causas. Por otro lado, la propia Corte aplicó la ley de obediencia debida a los represores cuyanos, al coronel Juan Bautista Menvielle (jefe del área 332), al vicecomodoro Alcides Francisca (jefe de la Policía mendocina), al mayor Carlos Franco y al capitán Carlos Plá (jefe y subjefe de la policía de San Luis). El camino para la absolución completa y definitiva de Menéndez está abierto de paren par. D’ Alessio dicta el sobreseimiento de Menéndez apenas una semana después de hacer lo propio con Camps, Etchecolatz y otros cinco miembros de la “célula terrorista” acusada de los atentados ocurridos en 1987 y con Guglielminetti y con el general Acdel Vilas y otra decena de jefes militares con altas responsabilidades en la represión dictatorial. El procurador, defendido por los democratizantes como miembro de la Cámara Federal que procesó a los comandantes, no actúa por mano propia. El procurador es nombrado por el Poder Ejecutivo y recibe las instrucciones directas del Presidente. Bajo el régimen de la Constitución y la democracia, el aparato represivo goza de una total Impunidad: Alfonsín sigue al pie de la letra los acuerdos firmados con el carapintada Rico en Semana Santa.

4 de mayo de 1988
Un Manzano color petróleo
Redacción

Luis Rey es un “capitán" de la industria petrolera. En enero acompañó al diputado peronista Manzano y otros “renovadores" en su gira por los Estados Unidos y participó de los encuentros que se realizaron con los pulpos petroleros. “¿Fue una presentación exitosa?” le preguntó un periodista a este “capitán" petrolero. “Si, lo fue” — fue la respuesta de Rey. Era importante que el peronismo diera confianza a eventuales inversores”, agregando que Manzano “tranquilizó a los petroleros sobre el curso a seguir si el peronismo gana las próximas elecciones presidenciales”. (Informe Industrial, marzo de 1988). Manzano podrá insultar para las tribunas, pero ante los “barones” petroleros es un hombre disciplinado.

4 de mayo de 1988
Cafiero ataca de nuevo a los pobladores sin vivienda
Redacción

El gobierno municipal de Quilmes, encabezado por el justicialista y carterista Eduardo Camaño, notificó a 4.000 pobladores que ocupan terrenos ubicados en San Francisco Solano que debían desalojarlos inmediatamente. La inmensa mayoría de los ocupantes de estas tierras, así también como la de los restantes siete asentamientos ubicados en el partido de Quilmes, son trabajadores que se vieron expulsados de sus viviendas por las inundaciones. “Aquí hay gente que viene de La Cava, La Florida, Santa Ana y Las Piedras que tuvieron que irse por las inundaciones”, declaró uno de los vecinos. El mismo gobierno que fue incapaz de prevenir los desquiciadores efectos de las inundaciones, que fue incapaz de construir una sola vivienda para los sin techo, (pese a toda la demagogia pre-electoral, que ahora se continúa en la demagogia pre-interna y que seguirá con la renovada demagogia preelectoral el año próximo), el gobierno que fue incapaz de prestar la más mínima ayuda a los damnificados porque, como dijo Guadagni, “no hay plata para las soluciones”, hoy sale, nuevamente, a atacar a los inundados. No hay tierras para ellos, porque como lo explicó un funcionario del municipio justicialista “nuestra posición es respetar la propiedad, aun en muchos casos que no cumple una función social” (La Nación, 29/4). Frente a los inundados se cayó el verso carterista de que “la propiedad debe cumplir una función social", con que los candidatos justicialistas se llenan la boca en las campañas electorales. Pese a la opinión del funcionario municipal, las tierras ocupadas cumplen una muy precisa “función social”: son el capital que asegura el beneficio especulativo de los pulpos inmobiliarios, ante los cuales el cafierismo se pone de rodillas. Por eso los inundados deben ser expulsados —dicen los funcionarios— para garantizar la “función social” de la propiedad capitalista. “La solución —reconoce otro de los vecinos del asentamiento— es la expropiación de las tierras y que la provincia nos venda los lotes a pagar en cuotas”. Toda la experiencia de las luchas barriales del Gran Buenos Aires enseña que para que esta solución se haga realidad, es necesaria la organización propia de los vecinos, independiente de los partidos que, como el justicialismo, son el vehículo de los intereses de los pulpos inmobiliarios y especulativos.

4 de mayo de 1988
Gran victoria en el SOMU de Mar del Plata
Redacción

El lunes 2 de mayo una asamblea general de 350 trabajadores del SOMU aprobó un anteproyecto de convenio, eligió los delegados paritarios y exigió de la Directiva Local y Nacional la reincorporación de Federico Clemente, pro-secretario del sindicato, suspendido de sus funciones por la burocracia sindical. Esta asamblea fue el resultado de más de un mes de gran trabajo de los activistas y delegados combativos. Barco por barco se juntaron firmas exigiendo la realización de la asamblea, con el temario de las paritarias y la reincorporación de Clemente. Con 235 firmas, los compañeros organizaron una marcha sobre el sindicato de 200 trabajadores, arrancando la realización de la asamblea. Finalmente, la burocracia la convocó en medio de un clima de gran intimidación, en un local fuera de la zona portuaria, pero aun así no pudo impedir que 350 compañeros le infringieran una soberana paliza al discutirse el temario y luego al tratarse cada punto. La asamblea resolvió que el 30 de junio se realice una nueva asamblea para evaluar la situación. El activismo se ha lanzado ahora a una gran tarea: la elección de delegados por barco, propagandizar las resoluciones de la asamblea en todo el gremio y hacerlas respetar integralmente. En el SOMU de Mar del Plata, está alumbrando una nueva dirección.

4 de mayo de 1988
El último plan de guerra de Alfonsín

El largo y fatigoso discurso de Alfonsín ante la Asamblea Legislativa tuvo el enorme mérito de definir la política oficial ¡en una sola frase! En una fórmula super-concentrada el presidente planteó como tarea reconstruir “la renta de la tierra, la renta petrolera, la oportunidad de concertar con el mundo negocios provechosos...” Los privilegiados de esta operación son, entonces, la oligarquía agropecuaria, los pulpos petroleros y petroquímicos y el capital financiero. En nombre de la “desestatización”, el discurso del presidente pone a la maquinaria del Estado al servicio de una minoría de pulpos explotadores. El capital “emprendedor” no podría nada por sí solo; necesita el intervencionismo despótico y monopolista del Estado. Alfonsín ha planteado una acción confiscatoria directa contra los trabajadores y la mayoría de la nación. “Reconstruir la renta agraria” no es otra cosa que elevar los precios agropecuarios para el consumidor argentino mediante un dólar caro para la exportación. “Reconstruir la renta petrolera” es subir el precio que se paga a los pulpos en cinco veces por encima de sus costos e incluso por encima del precio internacional. “Reconstruir los negocios con el exterior” es disponerse a pagar la deuda externa con australes a los pulpos imperialistas y autorizarlos a usarla para “comprar” las empresas estatales. Los precios de los servicios públicos (luz, gas, teléfonos, etc.) se ajustarán de ahora en más hasta llevarlos a valores internacionales, esto es, 5 ó 6 veces superiores a los precios actuales. Pero lo salarios deberán quedar bien abajo de esos niveles internacionales. Esta “adecuación” de las tarifas es una exigencia del capital imperialista para quedarse con las empresas públicas, como es el caso de la Telefónica Española con Entel o de SAS con Aerolíneas. Los “negocios provechosos” serán una fenomenal confiscación de la economía nacional y del nivel de vida de la población. “Reconstruir las rentas” es también golpear a algunos sectores capitalistas, como los beneficiarios de la “promoción industrial”, para volcar de lleno los fondos del Estado a los pulpos petroleros; a la oligarquía terrateniente y a los bancos. “Reconstruir los negocios con el exterior” significa entregar la obra pública a los pulpos extranjeros en asociación con los gran-des “capitanes de la construcción”. El Estado, siempre el Estado Si el presidente planteó “reconstruir las rentas” es que éstas no existen. El precio del trigo es hoy más bajo que en 1963; el del petróleo ha caído de 35 dólares el barril a 14. La renta financiera perjudica al país, no 16 beneficia, porque Argentina es deudora, no acreedora. La carga anual de la deuda externa, por capital e intereses, se lleva al 20% de la renta nacional. Esto solo anula cualquier renta futura, y el país no tiene acceso a ninguna clase de crédito. Como no se pueden crear “rentas” incrementando la torta nacional, Alfonsín propone redistribuir la torta, en beneficio de los pulpos y en contra de trabajadores y consumidores. Del único lugar que puede venir la “renta alfonsiniana” es de un agravamiento colosal de las condiciones de vida y de existencia de las masas y de la autonomía del país. Lo que propone ahora Alfonsín es que la maquinaria del Estado reconstruya los beneficios de los sectores más concentrados del Capital. La vía de esta “reconstrucción” es una violenta transferencia de fondos de la población al gran capital y el “arreglo”, lindante en el delito, de negocios específicos con el capital extranjero. Alfonsín propone, pero... ¿Podrá Alfonsín imponer este plan confiscatorio? Digamos de entrada que este plan significa una colosal sangría para el Estado capitalista, aun mayor que la actual. La razón es sencilla: los “negocios provechosos” y las “rentas elevadas”, exigen subsidios colosales. La “capitalización de deuda” obliga al Banco Central a emitir australes para los acreedores, liquidando el crédito interno. Gas del Estado deberá pagar el doble por la construcción de la planta de gases que se le dio al ENI; Entel lo mismo por la digitalización; YPF le pagará a los pulpos petroleros, por el petróleo que ella descubrió, un precio un 600% superior al costo; con la petroquímica pasa lo mismo; las exportaciones industriales le cuestan al Tesoro 400 millones de dólares anuales. No hay en absoluto un corte de los subsidios y de las prebendas, como dijo Alfonsín en su discurso. Hay una nueva distribución de los subsidios, que ahora estarán concentrados hacia el pago de la deuda externa e interna y hacia los grandes grupos monopolistas. Pero el alfonsinismo se propone implementar esté plan cuando está políticamente liquidado. Viene de fracasar en un intento por reformar la Constitución con el objetivo de concentrar el poder político y descartar los derechos electorales y democráticos. Alfonsín quería que el Ejecutivo pudiera disolver el Parlamento; que los proyectos se convirtieran automáticamente en leyes, etc., todo esto con el fin de pasar brutalmente por encima de la inevitable oposición a esta entrega. Pero por sobre todas las cosas fracasó en sus planes para reducir a la clase obrera al silencio; huelgas como la docente son un canto fúnebre para los planes de “rentas" del Estado. Para imponer este plan hay que derrotar efectiva y durablemente a los trabajadores. Esta es una tarea que queda para Cafiero. Entretanto la crisis y las luchas se agudizan cada vez más.