politicaobrera.com Archivo de Política Obrera
Prensa Obrera › Prensa Obrera N° 220

Prensa Obrera N° 220

6 de abril de 1988 · 32 notas

Notas de este número

6 de abril de 1988
“Votemos por una nueva dirección que deje de tratarnos como peones de estancia"

La lista Naranja Gráfica ha logrado agrupar a una importantísima valiosa camada de secretarios generales de taller, de miembros de comisiones internas y de activistas. Este desarrollo de la Naranja ha tenido lugar en el marco de una lucha aguda contra el ongarismo, el cual ha dejado de ser el receptor de los mejores hombres del gremio y se ha transformado en una red de camarillas que se pelean entre sí por el manejo de los fondos sindicales y las coimas de patrones y gobernantes. La vanguardia del gremio ha llegado a la conclusión que detrás de la demagogia democratizante, e izquierdizante de Ongaro, no hay otra cosa que la burocracia sindical, cuya función es actuar como agente de los patrones y de su Estado en las organizaciones obreras Junto a los compañeros que cuentan con una tradición de años de lucha sobre sus espaldas, se encuentran en la Lista Naranja jóvenes compañeros, miembros de una nueva generación de militantes sindicales, que habiendo expulsado a la burocracia de sus propios talleres ahora se plantea la recuperación del sindicato. Entre ellos está el compañero Fernando Navarro, delegado general de Rollingforms y candidato a prosecretario dé Organización del SGA, con el cual Prensa Obrera tuvo oportunidad de dialogar. Prensa Obrera: Cómo ves el panorama electoral? Fernando Navarro: Mirá, la gran diferencia entre estas elecciones y las que se suspendieron en diciembre pasado es el derrumbe del conjunto de la burocracia gráfica, sea Verde o Calipo, y el fortalecimiento de la Lista Naranja. Esto se puso de relieve en que una serie de candidatos abandonaron la lista ongarista. Lo mismo puede decirse de la Calipo. Por el contrario, la Naranja se ha fortalecido porque ha sabido plantear las reivindicaciones y reclamos concretos de los gráficos, frente al salario y frente a las paritarias contra las agachadas de la Lista Verde. Te decía que esta es la gran diferencia, porque desdé él punto de vista de la limpieza de las elecciones no ha habido grandes progresos. El delegado electoral del Ministerio de Trabajo no cumplió una serie de promesas, como la conformación de una Comisión de las tres listas para trabajar sobre los padrones, y se siguió manejando arbitrariamente con los miembros de la disuelta Junta Electoral de la Verde. El resultado fue un padrón tan “anormal” como el de diciembre pasa-do. La Naranja realizó una gran movilización en los talleres para depurar a los "muertos” e incorporar a los verdaderos gráficos que no figuraban en el padrón. Prensa Obrera: hablaste de las agachadas de la Verde con las paritarias... Femando Navarro: Ocurre que el anteproyecto fue elaborado en secreto, no lo discutió nadie, ni asambleas de rama, ni plenario de delegados, ni una asamblea general. El anteproyecto incorpora una serie de puntos que el gremio rechaza, como la incorporación de los jefes y encargados al convento, la legalización del despido por cambio tecnológico y el descuento del 50% del primer aumento para el sindicato sin especificar para que. Respecto de mi rama, formularios continuos, el convenio es por demás defectuoso: una serie de máquinas modernas no están especificadas en cuanto a dotación, tiraje y salubridad. Por otro lado, el gran problema de la rama, como son los despidos por el traslado de las plantas al interior, ni siquiera está contemplado. Como en formularios continuos sucede con todas las ramas: el anteproyecto no contempla los problemas reales de los gráficos. Prensa Obrera: No hay ninguna diferencia con el resto de la burocracia... Fernando Navarro: Así es, por eso hay que votar por la Naranja, que es sólo votar por una nueva dirección que deje de tratarnos como peones de estancia y también votar porque el salario y el convenio sean discutidos y resueltos por todos los gráficos.

6 de abril de 1988
Menem tuvo que volver a su garito
Redacción

Carlos Saúl Menem tuvo que suspender su campaña proselitista, para la cual había pedido una licencia de 90 días. El turismo del macaneo tuvo que dejar paso a la realidad. Es que al igual que otras tantas provincias, y aun el Estado nacional, La Rioja está en bancarrota. Los empleados públicos tuvieron que paralizar durante dos semanas a la administración provincial, por-que el “gobierno del pueblo" no les pagaba los sueldos. El menemismo no pudo escamotear más las cosas y tuvo que cerrar las puertas del banco provincial, declarando así formalmente la cesación de pagos. En la huella de esta quiebra se produjo naturalmente una crisis de gobierno, al cual renunciaron varios ministros. La bancarrota de La Rioja tiene fundamentos similares a los del resto del país: el subsidio a los capitalistas que fugaron sus capitales al exterior o a la economía “paralela”. Pero en la provincia de Menem, el gran capital recibe beneficios “extras” al amparo de la llamada “promoción industrial'’, la cual los exime de pagar los impuestos provinciales; les subsidia la luz, el gas y los combustibles; y además les reembolsa los impuestos nacionales. Como se ve, un verdadero “paraíso". Cafiero aprovechó naturalmente esta situación para decir que: "la experiencia del gobierno de La Rioja sólo puede (¿puede?) terminar en un fracaso". Pero de lo que debería preocuparse Cafiero no es de las “barbas” de Menem sino de las suyas propias, porque Buenos Aires sigue el camino de La Rioja, Salta y Tucumán.

6 de abril de 1988
Porqué el salario mínimo cae en picada

El nuevo salario mínimo, de ₳ 520, es un 41,5 % inferior en términos de poder adquisitivo al de diciembre de 1983, según informa el diario El Cronista Comercial (4/4). Como, este mínimo se ajusta semestralmente, en los próximos meses no quedará ni su recuerdo. Solamente para que pueda recuperar el valor en que lo dejó la dictadura, sería necesario que el salario mínimo se incrementará en un 70 % en otras palabras, que se vaya a ₳ 864.- La persistencia del gobierno y las patronales por arrasar con el salario mínimo se debe a un hecho sencillo: en el mínimo están gran parte de los empleados públicos y los superexplotados gremios del vestido, la carne y textiles, y una buena parte de los docentes de las provincias, incluida la de Buenos Aires. Otra razón de fondo más es que las indemnizaciones por despido no pueden sobrepasar los tres salarios mínimos por año de antigüedad. Las patronales han abaratado el despido y quieren continuar aún más por esa vía. Tanto afán: ¿no anuncia una inminente ola de cesantías masivas y, aún más, el régimen del despido permanente, conocido como "rotación de mano de obra”, para bajar los salarios medios?

6 de abril de 1988
La sangre de la burocracia no llega al río

El salario mínimo a partir de abril (o sea, a cobrar en mayo) fue fijado en ₳ 520. Durante seis meses, desde octubre pasado, estuvo inamovible en ₳ 350. Si el gobierno y los patrones se hubieran limitado a actualizarlo de acuerdo con la inflación de estos 6 meses, el nuevo monto hubiera debido rondar los ₳ 700. El nuevo mínimo de ₳ 520 cubre una cuarta parte, apenas, de la canasta familiar oficial valuada en ₳ 2.000.- La burocracia de la CGT votó en el Consejo del Salarlo Mínimo en contra de los ₳ 520. Pero como dice La Nación (28/3) “la sangre no llegó al río y los dirigentes cegetistas concurrieron a la reunión del Consejo”, sabiendo que se aprobaría el nuevo monto por mayoría gobierno-empresario. La burocracia insiste en participar de los mecanismos de confiscación del salario de los trabajadores. Claro está que, a cambio de su aval a esta parodia de salario mínimo, la burocracia ha recibido el premio de una ley sindical que la atornilla en los sillones sindicales.

6 de abril de 1988
Viaje por el país, si es carterista

El asesor de Cafiero y actual presidente del Banco Provincia, Eduardo Amadeo, corrigió la información periodística: los 25 asesores del directorio del Banco recientemente designados por él no ganan ₳ 8.000 sino ₳ 6.000. Según Amadeo, esta retribución la tendrían bien ganada por los “importantes éxitos” del Banco, los cuales sin embargo no especificó. Pero ya sabemos que éstos no son otros que los beneficios crediticios acordados a la oligarquía agropecuaria bonaerense, que fueron refinanciados a bajísimas tasas de interés. La mano generosa del cafierismo no se detiene aquí. Los funcionarios superiores de la Administración bonaerense podrán pasar, gracias a reciente decreto 956/88, un gasto mensual de “hasta el equivalente a 1.000 litros de nafta super (unos ₳ 2.800) en concepto de movilidad”, lo que es más o menos como recorrer unas tres veces todo el país de punta a punta. La mano abierta de Cafiero permanece, claro está, bien cerrada cuando se trata de empleados públicos y docentes.

6 de abril de 1988
Falta la “puesta a punto " de Alfonsín

La Cámara de Diputados dio la otra media sanción a la “controvertida” ley sindical sin necesidad de mayores debates. Resta aún su promulgación por el Poder Ejecutivo. Pero, en este caso, no se trata de un paso meramente formal. Las cámaras patronales quieren el veto presidencial al artículo que establece la necesidad de la intervención previa de la justicia para despedir a un delegado y al artículo que autoriza medidas de fuerza dentro de las empresas (aunque en este último caso creen que una “reglamentación” de la ley por el PEN podría resolver el obstáculo). Según Gilberto Montagna, de la UIA, “el (artículo) más grave es el sistema de prejudicialidad porque genera un fuero sindical especial” (para los delegados). Los patrones reclaman la libertad para destruir a las organizaciones de fábrica que no se plieguen a sus dictados. Idas y vueltas La ley fue aprobada en Senadores gracias a un acuerdo forjado por radicales y justicialistas. Se redujo el número de delegados, fueron suprimidos del texto de la ley las “medidas de acción directa”, abriendo el camino para su prohibición por vía del decreto reglamentario, y se estableció la intervención previa de la justicia (“prejudicialidad”) para decidir sobre el despido de delegados, con el agregado de que podrán ser suspendidos mientras se tramitaba su despido. Las cámaras patronales consideraron “insuficientes” estas modificaciones. Inmediatamente se movilizaron hasta Olivos a reclamarle a Alfonsín la inmediata “rectificación” en Diputados. Según Ámbito Financiero (28/3) “el empresariado habría recibido del Ejecutivo la promesa de que el trámite en Diputados seria lento”. La ley sindical no ha tenido un trámite tranquilo. Durmió tres años en la Cámara de senadores como resultado de la presión patronal para imponer una serie de reclamos: la reducción del número de delegados, la anulación de su estabilidad y la prohibición de las medidas de acción directa (quites de colaboración, paros sorpresivos, etc.). Diputados aprueba la ley ¿Qué sucedió entonces para que los diputados radicales votaran la ley? “Los legisladores radicales votaron la ley para evitar un conflicto mayor en medio de la agudización de la crisis económica-social” (Ámbito Financiero, 28/3). El gobierno juzgó demasiado peligroso abrir un flanco de enfrentamiento con la burocracia en el marco de la huelga docente, de la paralización de las provincias del Norte, de la inexistencia de un acuerdo cerrado en torno al salario mínimo y las obras sociales y de los crecientes reclamos salariales de los estatales. Para la burocracia la sanción de la ley era una cuestión vital para poder presentarse a la reelección en los comicios sindicales (lo cual está prohibido por la legislación vigente de la dictadura). Era necesario aprobar la ley para salvar esta situación, dejando al cuidado del veto presidencial los artículos “cuestionados”.

6 de abril de 1988
Correo de Lectores
Correo de lectores

Correo de lectores MISIONES: COMO EN LOS TIEMPOS DELMENSU Un interesantísimo conflicto se desató en una Estación de Servicio, ubicada en pleno centro de la Ciudad de Posadas. El personal de lavadero, de atención de surtidores y las cajeras comenzaron una lucha por el pago de las horas extras (50 y 100 %), las categorizaciones y el refrigerio correspondiente. Desde tiempo inmemorial se adeuda, tanto a los empleados de mayor antigüedad como a los más Jóvenes, el cumplimiento de estos derechos, por parte de una patronal superexplotadora que actúa más o menos como si se estuviera en la época de los mensú. El alto grado de combatividad, firmeza y unidad de los compañeros (lo que resalta más aún debido a que por la ubicación del establecimiento los mismos se encuentran en un ambiente poco propició) obligó en parte a la patronal a ceder terreno abonando las horas a partir del mes pasado y a abstenerse de efectuar despidos o suspensiones por el momento, no obstante, todavía no haber pagado lo adeudado en años anteriores ni actualizado las categorías. La firmeza de los compañeros en la lucha y su movilización obligó a la Dirección de Trabajo de la Provincia a la clausura del establecimiento por 48 horas, ya que éste no hizo caso a las intimaciones que la misma le hiciese reiteradamente. Decimos “obligó”, porque el funcionario actuante declaró ante la prensa que había hecho todo lo posible por evitar aplicar la ley y que lamentaba profundamente lo ocurrido. La Cámara de Empresarios se reunió con el gobierno, y con los representantes de la CGT local, acordándose evitar hechos como éste (el de la clausura). El conflicto recién comienza y ha servido para reforzar la organización de los compañeros. G. F. SUPRIMEN SERVICIOS MEDICOS PARA JUBILADOS Desde hace varias semanas se suprimieron sorpresivamente los servicios médicos gratuitos para jubilados en la cercana ciudad de Moreno. Se habla intentado esa medida, primero en Zárate y Villa Constitución. El sistema del médico de cabecera gratuito, como lo tenemos en Capital, se suprime, pretextando un presunto sistema “optativo", mediante el cual se Introduce el pago de un arancel por cada visita al médico, que en algunos casos es de 9 australes, en otros de 18 y en otros de 36 australes... ¡A la miserable jubilación que tenemos se pretende añadirle ahora el pago de cada visita médica! La tentativa de Moreno, como la de Zárate y Villa Constitución tiene el carácter de “prueba” dentro del plan gubernamental de suprimir todos los beneficios que el sistema existente acuerda a los jubilados “civiles". Las jubilaciones militares, parlamentarias, presidenciales y de los gobernadores tienen unos montos y beneficios adicionales que el gobierno no discute ni objeta. Toda la acción del gobierno, fraternalmente secundado por sus cómplices, los funcionarios destacados en el país por el Fondo Monetario Internacional, está encaminada a destruir el sistema jubilatorio (que es solamente nuestro) y dejar en la impunidad el robo escandaloso de tos fondos jubilatorios, robo que sucesivamente han perpetrado los gobiernos constitucionales y militares. Don Carlos (Barracas)

6 de abril de 1988
La lucha por la liberación de la mujer

El día internacional de la mujer conmemora a las 129 obreras que murieron quemadas en Nueva York, cuando el patrón prendió fuego a la fábrica, después de que las compañeras se declararon en huelga. Con este motivo tuvieron lugar, a principios de marzo, actos y manifestaciones en homenaje a las víctimas de aquel infausto día y contra la opresión que afecta a la mujer. Una de las consignas coreadas en una de esas movilizaciones fue: “se va acabar, se va acabar, esa costumbre de pegar”, ese gravísimo flagelo reactualizado por el caso Monzón. ¿Cruzada antimasculina, entonces? No creo, sin embargo, que el problema deba abordarse de esta manera. Tenemos que esforzarnos por interpretar la causa de la violencia contra la mujer (¡y contra el niño!) que se producen cotidianamente. La expresión más alta de la violencia es el crimen, el cual aparece en los albores mismos de la humanidad. Si hemos de dar crédito a los investigadores como Morgan, Engels y otros estudiosos de las comunidades primitivas, es posible encontrar muy tempranamente las primeras manifestaciones de violencia, debido al medio natural hostil en que se desenvolvía el hombre primitivo. Pero la violencia institucionalizada y junto con ella el sometimiento de la mujer, hace su aparición mucho más tarde, cuando la sociedad se divide en clases. Al decir de Engels: “...el primer antagonismo de clase que apareció en la historia coincide con el antagonismo entre el hombre y la mujer en la monogamia; y la primera opresión de clases, con la del sexo femenino por el masculino. La monogamia (matrimonio único) surge de la acumulación de la riqueza en una mano, de la necesidad, como dice Engels, de traspasar esas riquezas a los hijos de ese hombre y a ningún otro” (Origen de la familia...). Morgan dice “...que fue el desarrollo de la propiedad y el deseo de que fuese transmitida a sus hijos lo que hizo de fuerza motriz para introducir la monogamia’’ (Origen de la civilización, p.408). Quiere decir entonces que los antagonismos entre el hombre y la mujer tienen un origen económico y no es de ningún modo innato a la diferencia de sexos. Para cambiar esta situación hay que modificar las condiciones sociales de la vida humana. Si en lugar de la propiedad privada que permite la acumulación de riquezas en pocas manos, con la desigualdad consiguiente, socializamos esas riquezas, habremos eliminado uno de los principales factores de la opresión. Esta es la primera cuestión. En segundo lugar, los actos de violencia que nos sacuden a diario tienen sus raíces en un orden social y político que no podría sobrevivir ni un instante sin el auxilio de la violencia. El Estado es antes que nada una organización concentrada de la violencia, que permite a una ciase explotar a la otra. De sus filas e instituciones salen los culpables de los crímenes más atroces contra los oprimidos; y también los jueces que los absuelven! Esto alcanza para explicar a los “monzones” que con fama y dinero tienen la impunidad prácticamente asegurada. Si el Querubín de la muerte, Alfredo Astiz, es ascendido y liberado después de estar imputado en los asesinatos dé Azucena Villaflor, las monjas francesas y la Hagelin; lo dé Monzón es una cuenta más en el largo rosario de crímenes efectuados al amparo del Estado burgués. La liberación de la mujer no puede ser concebida a expensas del hombre, sino en la lucha común por el derrocamiento de la burguesía y la destrucción del Estado burgués, como tránsito necesario a la abolición de los antagonismos de clase y de todos los derivados de él. La mujer revolucionaria se inspira en el legado histórico de una Juana Azurduy, una Flora Tristán, una Rosa Luxemburgo, nuestras Madres y las millones que tomaron por asalto los castillos de Versalles, los palacios de Invierno, y los cuarteles de un Batista o un Somoza.

6 de abril de 1988
Rodolfo Ghioldi en Río de Janeiro
Enrique Montoya

Muchas veces los acontecimientos históricos superan a la pura ficción en patetismo y tensión dramática y sus protagonistas adquieren un carácter emblemático, sin por ello dejar de estar llenos de vida y tener una encarnadura conmovedora. Es el caso del libro de Fernando de Moráis, “Olga”, sobre la vida de quien fuera una destacada militante comunista y compañera de Luis Carlos Prestes, “O cavaleiro da Esperança”. El escenario donde transcurrirá el drama de Moráis es el mundo y en particular, el movimiento obrero internacional, desde antes del ascenso del nazismo hasta el triunfo de los aliados al finalizar la segunda guerra; Sus principales protagonistas son Luis Carlos Prestes, quien adquiriera popularidad comandando la “Columna Prestes” (parte del Ejército brasileño que protagonizó un levantamiento militar de características antiimperialistas y que se retiró al exilio luego de hacer 25.000 km. por el interior de su país, sin ser derrotado) y que se afiliara posteriormente al Partido Comunista de Brasil; Arthur Ewert, militante comunista alemán, designado luego de una misión en China por el Komintern para acompañar a Prestes, al igual que Víctor Barron, militante norteamericano; Rodolfo Ghioldi, en representación de la sección latinoamericana y Olga Benario, la principal protagonista, esposa de Prestes. Todos ellos ingresarán clandestinamente al Brasil con el objetivo (dictado por el Komintern) de producir un levantamiento popular, cuya clave será la influencia y popularidad de Prestes en las Fuerzas Armadas. (El Komintern, luego de los desastrosos resultados de la política de conciliación con la burguesía en China — que llevaron a las masacres de comunistas en Cantón y Shangai— ingresa en una etapa en la que propicia levantamientos en todos lados, más allá de las condiciones particulares del desarrollo de la lucha de clases en cada país) Desde su militancia en la “Fortaleza Roja”, como denominaban en la década del 20 a Neukölin —principal barrio obrero de Berlín—, hasta su muerte en las cámaras de gas de Bernburg, a mano de los nazis, Moráis sigue los pasos de Olga Benario, sobre la base de una rigurosa investigación, en la que no faltan documentos de varias cancillerías, entrevistas con algunos de los protagonistas de entonces, correspondencia personal y hasta datos extraídos de los archivos del Ejército del Brasil. La contundencia de los acontecimientos habla por sí misma y los actos de heroísmo-genuino y de integridad personal como los de Olga Benario, Arthur Ewert o Víctor Barron contrasta bruscamente con las orientaciones políticas dictadas por el stalinismo, que llevan al PC de Brasil a la aberración de apoyar al gobierno de Getulio Vargas, el mismo gobierno que 10 años antes, de la mano del fascista Jefe de Policía de Río de Janeiro, Filinto Müller, masacró —con la colaboración de la Gestapo, el Servicio de Inteligencia Británico y el Departamento de Estado— a miles de comunistas. Efectivamente, siguiendo la evolución de las orientaciones del Komintern, del putchismo a los frentes populares, el Partido Comunista se lanza al apoyo de una “salida democrática” prometida por Vargas y auspiciada por el imperialismo yanqui. El mismo Prestes, con el peso sobre sus espaldas de la noticia de la muerte de Olga a mano de los nazis —merced a la deportación' del gobierno de Vargas—, en el acto organizado por el PC, a raíz de la amnistía de 1945 que lo deja en libertad, hace un llamado en ese sentido. Este de algún modo es el fin de la historia. Pero dentro de la historia grande hay otra más pequeña, de particular interés para los militantes de la izquierda argentina. Cuando las grandes razzias de 1936, que sucedieron a la frustrada “intentona” de noviembre del 35, la presa más codiciada por la policía política eran sin duda Prestes. Hero las huestes de Filinto Müller no sabían un detalle que facilitaría la pesquisa y su captura, y que fuera proporcionado por un militante argentino. Prestes no estaba solo sino con una mujer: Olga. Tampoco sabía la policía de la existencia de Víctor Barron —militante norteamericano, especialista en comunicaciones— que luego fuera asesinado a golpes por los torturadores de Müller, de la cual también fue generosamente informada por ese mismo militante argentino. Este no es otro que ROFOLFO GHIOLDI, quien delató a Olga y a Víctor a la policía brasileña, sin que ésta hubiera tenido que apelar a la tortura. El juicio de la historia, como decía Trotsky llegará, y los que fueron enlodados serán enaltecidos y los traidores ocuparán el lugar que se merecen. Seguramente Ghioldi no pudo decir lo que Olga en su carta de despedida, antes de entrar a la cámara de gas de Bernburg: “luché por lo justo, por lo bueno y lo mejor para el mundo. Te prometo ahora, al despedirme, que hasta último instante no tendrán por qué avergonzarse de mí”. El libro de Moráis sin reflejar las polémicas políticas de la época, (sólo menciona la oposición de Ewert a la política del Komintern para Alemania por su caracterización de social- fascista al Partido Socialista Alemán y su desprecio por el gran enemigo, el partido Nazi) hace un aporte a la comprensión de toda una época del movimiento obrero internacional y especialmente de Brasil. - La juventud puede encontrar en “Olga" algunas claves para comprender lo que es el stalinismo y de este modo trazarse una perspectiva revolucionaria.

6 de abril de 1988
La confesión firmada de un reo
Redacción

He dado instrucciones a mi director general de Escuelas de que converse con los docentes dictándoles podemos iniciar este camino común con una oferta que no contempla lo que ustedes quieren” (Crónica, 5-4). Esta frase pertenece al “gobernador del pueblo” y es la confesión escrita de Antonio Cafiero contra la huelga docente. Precisamente la orientación de quebrar la huelga docente a través de “ofertas” provinciales fue elaborada por Cafiero y Alfonsín en la reunión que mantuvieron el jueves pasado 24 de marzo. “Con el paro docente se prendió una mecha que va a desatar una serie de conflictos igualmente legítimos, que nadie tiene idea de cómo se van a resolver dentro de las pautas económicas”, declaró a Página 12 un vocero de Antonio Cafiero (26-3-88). La premura de Cafiero no son "los chicos” ni “la educación" sino la lección que el pueblo puede recibir de una victoria docente. Todo el peso de la política del Estado contra los docentes ha pasado a concentrarse en los gobiernos provinciales. Este desembozado rol antiobrero de los "gobernadores del pueblo" define con claridad el carácter rabiosamente capitalista del cafierismo y del menemismo.

6 de abril de 1988
Una Asamblea popular reúne a docentes y pueblo del interior de Tucumán
Corresponsal

Convocada por la Coordinadora de Lucha y Movilización de la localidad de Monteros, se realizó una asamblea popular a la que asistieron unas 700 personas entre docentes, trabajadores y estudiantes secundarios. Esta coordinadora se formó al comienzo del conflicto impulsada por los docentes medios y técnicos, y posteriormente se sumaron los docentes primarios en cuyas escuelas se han elegido delegados de base para integrar la coordinadora. Coordinadoras similares se han formado en otros pueblos del interior (Concepción, Agüitares, Alberdi), cuyas delegaciones de la misma se hicieron presentes en la asamblea. En el transcurso de la reunión hubo numerosas intervenciones que reafirmaron la necesidad de profundizar y extender la lucha. Llamando a la formación de Comités de apoyo, a reforzar el Fondo de Huelga para sostener la movilización y a participar de una marcha central convocada para este jueves en San Miguel de Tucumán. Terminadas las deliberaciones se organizó una marcha que recorrió las principales calles del pueblo.

6 de abril de 1988
Dentro de la huelga todo, fuera de la huelga nada

El lunes 28 de marzo un plenario de 200 delegados votó en Florencio Varela el rechazo a los ₳ 500 ofrecidos por el gobierno. Tres días más tarde, 600 docentes colmaron el salón para realizar la asamblea general más masiva que tuvo lugar en el distrito. El rechazo estaba tácito en el ambiente y ni siquiera se votó. Se había aclamado con un aplauso la moción de pasar a discutir directamente las tareas de la huelga. Pero un compañero advirtió, fuera del orden del día, la ausencia de la cláusula gatillo entre los reclamos de la CTERA (g). Otro docente recogió el guantee hizo moción para que se votara explícitamente la ratificación del reclamo de ₳ 770 desde febrero con cláusula de actualización mensual. Llegada la hora de votar la moción, sin embargo, la Comisión Directiva planteó que las cláusulas de reajuste se plantearían oportunamente en las futuras paritarias. Esta posición merece una reflexión pues es muy difícil que sea el resultado de una Improvisación. ¿Una dirección de distrito, jugando por la propia en torno a una futura paritaria? Parece evidente que la Directiva de Varela ha revelado uno de los secretos de la posición de la CTERA (g): no “importunar” una negociación sobre la huelga con el reclamo del ajuste mensual automático, que es el único medio que existe para garantizar que a las conquistas salariales de la huelga no se las coma la inflación en pocas semanas. La Directiva confirmó la presunción de que éste era un planteo oficial de Junta Ejecutiva. Muchos compañeros reclamaron entonces que la divergencia se pusiera a votación. Sin embargo, la Comisión Directiva replicó que no se debía votar porque ello contradecía una posición ya tomada por la Junta Ejecutiva (ver nota sobre democracia en la CTERA (g). “Que lo refrende la asamblea”, fue la respuesta de los compañeros del auditorio. Luego de varios cabildeos y de otras tentativas infructuosas por confundir las mociones, se votó por unanimidad los A 770 desde febrero con cláusula de actualización. La dirigencia de SUTEBA y CTERA (g) desean, evidentemente, tener las manos libres en las negociaciones con el gobierno. Garcetti habló de ₳ 692 de nomenclador único recién para abril, aceptando la financiación en cuotas de su pago, lo que significaba dejar de lado la actualización mensual del salario que, de cualquier modo, no figuraba en las tratativas. La huelga docente es la paritaria docente; no hay ni puede haber otra; sólo en el marco de la huelga pueden y deben imponerse los reclamos. Fuera de la huelga, las paritarias son traición. ¿O los dirigentes piensan lanzar otra gran huelga dentro de dos meses en el caso más que probable del fracaso de esas “paritarias”? Basta de camelos. Dentro de la huelga, todo fuera de la huelga, nada.

6 de abril de 1988
Se impuso el apoyo incondicional a la huelga docente
Redacción

“He dado instrucciones a mi director general de Escuelas de que converse con los docentes dictándoles podemos iniciar este camino común con una oferta que no contempla lo que ustedes quieren” (Crónica, 5-4). Esta frase pertenece al “gobernador del pueblo” y es la confesión escrita de Antonio Cafiero contra la huelga docente. Precisamente la orientación de quebrar la huelga docente a través de “ofertas” provinciales fue elaborada por Cafiero y Alfonsín en la reunión que mantuvieron el jueves pasado 24 de marzo. “Con el paro docente se prendió una mecha que va a desatar una serie de conflictos igualmente legítimos, que nadie tiene idea de cómo se van a resolver dentro de las pautas económicas”, declaró a Página 12 un vocero de Antonio Cafiero (26-3-88). La premura de Cafiero no son “los chicos” ni “la educación" sino la lección que el pueblo puede recibir de una victoria docente. Todo el peso de la política del Estado contra los docentes ha pasado a concentrarse en los gobiernos provinciales. Este desembozado rol antiobrero de los “gobernadores del pueblo” define con claridad el carácter rabiosamente capitalista del cafierismo y del menemismo.

6 de abril de 1988
¿Hay estatutos democráticos en la CTERA (g)?

En una reciente asamblea del Suteba Florencio Varela, la dirección impugnó el derecho de sus afiliados a votar una moción que iba a contramano de la política oficial de la Junta Ejecutiva de la Ctera (g). La moción planteaba el reajuste mensual de los salarios, lo cual la dirección del gremio ha dejado de lado para llevarla a la mesa de futuras paritarias. En una asamblea del Suteba La Plata, la secretaria general planteó en una línea similar que “la asamblea general no puede resolver esto (de convocar a una asamblea conjunta con otras entidades del distrito) porque iría contra los estatutos”. En la Ctera (g) la soberanía gremial reside en la cúpula de los secretarios generales, que a partir de la nueva ley sindical tendrán asegurado su mandato irrevocable por cuatro años. De esta manera, el sindicato reproduce las características fundamentales del Estado, que consisten en que el ciudadano se despoja cada seis años sin interrupción de la soberanía popular para entregarla a un funcionario con corona. La esencia de la democracia obrera, sin embargo, reside en la capacidad de convocar asambleas generales y en la completa soberanía de éstas, tanto en referencia a los dirigentes sindicales como al propio Estado. Todo esto quiere decir que los estatutos de la CTERA (g) son antidemocráticos. Fueron elaborados precisamente para abolir la característica de la asamblea soberana que se había acentuado en CTERA desde su fundación. No debe olvidarse que Garcetti y Mary Sánchez logran el reconocimiento legal como consecuencia del Ministerio Alderete, cuando la burocracia estableció un acuerdo político de fondo y forma con el gobierno radical.

6 de abril de 1988
Wilde. centro y secundarios reclaman comité de todos los sindicatos de Avellaneda
Redacción

Las coordinadoras docentes de Wilde y Centro han sacado un pronunciamiento reclamando una Asamblea General conjunta de todos los docentes del distrito de Avellaneda, sin distinción de sindicatos. El llamamiento está dirigido a la Suteba, a la CEA adherida a la Federación Sarmiento y a otros sectores como los profesores secundarios del Amet. Todos están en huelga por tiempo indeterminado, pero no actúan unidos debido principalmente a la política de aparato y reglamentadora del Suteba, que sin embargo es muy débil en la zona. Hoy martes se reunirá la asamblea de los profesores secundarlos, quienes la semana pasada iniciaron el paro con una manifestación y corte de avenidas. En este plenario ya existen numerosos mandatos para promover la realización de la Asamblea conjunta de todo el distrito. Esta es hoy una tarea central para unificar en la lucha a la docencia de Avellaneda.

6 de abril de 1988
Boomerang en Santa Cruz
Redacción

En Santa Cruz el paro se cumple masivamente, luego de que fracasara el intento de la Directiva de levantarlo hace una semana. Se realizó un nuevo congreso de delegados provinciales que decidió sumarse formalmente al paro nacional. Se reclama un básico para la provincia de 853 australes, y no ₳ 770.- Al calor de la huelga docente se han iniciado los planes de lucha de APAP y Municipales, que son los gremios mayoritarios de la provincia, creando una situación virtual de huelga general. La política de quebrar la huelga docente se volvió contra sus promotores.

6 de abril de 1988
En Tierra del Fuego, también
Redacción

El paro docente se cumple en forma total en Rio Grande y con menor acatamiento en Ushuaia. En la isla, donde el básico de 600 australes se eleva por el adicional por zona fría a 1600, los docentes reclaman también un incremento del presupuesto educativo, obras de infraestructura escolar y el 82 % para los jubilados. En Grande se han formado comisiones de solidaridad con padres y vecinos y la dirección de los gremios es radical.

6 de abril de 1988
La huelga docente es la respuesta del pueblo al Congreso Pedagógico

“¿Hay humanos que no sean personas?” El interrogante fue planteado por una anónima docente universitaria (Página 12,3/3). Es que para el Congreso Pedagógico, la educación “ha de partir de una visión del hombre como persona humana (sic) desde el momento mismo de su concepción, como unidad bio-psicosocial y espiritual, abierta a la trascendencia en las diversas dimensiones, cultural, social, histórica y también religiosa”. La fórmula, además de poco novedosa, es enteramente clerical. Ya en la época de la católica y sangrienta colonización del nuevo continente fue utilizada para justificar el genocidio de los indígenas, a los que se tipificaba como “humanos” que no eran “personas”. Ahora, sobre el final del siglo XX, se pretende fundar la educación “moderna” sobre el principio de que es “infrahumano” lo que no está “abierto a la trascendencia religiosa”. De paso, el pedagógico evento incluyó la condenación del aborto mediante la “espiritualización” del espermatozoide y el óvulo: así es que la mentada “persona humana” sería una “unidad biológica, social y espiritual” desde el momento mismo de la concepción. Algo que no tiene nada de “trascendente”. El objetivo clero-oficial fue cumplido: “las grandes líneas sustentadas por la Iglesia fueron aprobadas”, señaló el obispo Bianchi Di Cárcano, responsable del área educativa en el Episcopado (Ámbito Financiero, 15/3/88). “El lenguaje (de las resoluciones fundamentales) —agregó— es un lenguaje casi católico (Clarín, 15/3). El clero ha dado con esto una lección de semiología y, por sobre todo, de política. Estatismo y privatismo Que el “lenguaje” haya sido motivo de preocupación por parte de los obispos es una señal de la seriedad de sus empeños. El Congreso “santificó” todas las posiciones de la Iglesia en materia educativa: legitimó los subsidios a la escuela confesional y se declaró partidario de introducir la enseñanza religiosa en la escuela pública. Un sector de los delegados eclesiásticos propuso inclusive introducir su dictado “dentro del horario de clases”. La propia jerarquía, sin embargo, buscó evitar un choque abierto con los representantes del oficialismo. El mismo obispo-presidente de la comisión de educación del Episcopado planteó desde un inicio la necesidad de “conciliar las posiciones sobre principalidad y subsidiariedad del Estado en la enseñanza” (Clarín, 25/2). En realidad, la división del Congreso entre “principalistas o estatistas” y “privatistas o subsidiaristas”, que la prensa presentó como la clave del mismo, fue ficticia. Los denominados “estatistas”, vinculados al gobierno, representan a una burocracia que actúa como agente público de la gran banca, la usura y el capital privados; los “privatistas”, por su lado, representan a la burocracia de los monopolios encargados de la presión sobre el Estado. En estos términos afines, las definiciones en favor de la función “principal” o “subsidiaria” del Estado en la educación, son —dice el documento del Consejo Superior de Educación Católica, (Clarín 8/2)— “principios complementarios”. Laicismo Los delegados del PJ al Congreso apoyaron este punto de vista clerical y buena parte de ellos actuó en bloque con los eclesiásticos. Los diputados nacionales del PJ declararon que la “antinomia” entre enseñanza pública y laica o privada y libre está superada (Clarín, 28/2). En verdad, la cuestión del laicismo entendida como la lucha contra el clero y sus privilegios políticos, no está superada para la clase obrera. La injerencia clerical y la educación confesional son Incompatibles con la necesidad histórica de destruir la maquinaria estatal de opresión de la burguesía y de hacer valer la ciencia sobre la superstición. Se trata de una cuestión democrática porque la escuela confesional es una dependencia administrativa de una corporación jerárquica manejada por un Estado extranjero y el imperialismo. Las autoridades en los colegios católicos son designadas por los Arzobispados y están sujetas a la aprobación del propio Vaticano. Gozan de hecho de una especie de extraterritorialidad, pues en su seno los docentes y los estudiantes carecen de los derechos que las regulaciones oficiales consagran para la escuela pública. Reacción en toda la línea Con la pantalla del “derecho de los padres” a “elegir” la educación de sus hijos, lo que se sancionó en el Congreso Pedagógico no es la “libertad de enseñanza” sino la libertad del aparato clerical y de los monopolios capitalistas de la educación para imponer totalitariamente su propia escuela. Este privilegio se lo confieren los recursos y subsidios económicos del Estado, los cuales provienen de la confiscación del propio salario del trabajador. La “libre elección de los padres” es una abstracción en favor del monopolio eclesiástico de ramas enteras de la enseñanza. La “democracia” de los Alfonsín, Cafiero y Menem se ha revelado en el Congreso Pedagógico como una agencia política clerical. No tiene nada de casual que la huelga docente haya enfrentado desde el vamos, la violenta oposición de esta alianza “non sancta”. La huelga docente es la réplica al Congreso Pedagógico, del que la docencia no participó. Por sus fines y reclamos, el movimiento docente es incompatible con la educación clerical y con el despotismo en general del Estado burgués.

6 de abril de 1988
El MAS, la política de la derrota

La política del Mas en la huelga docente ha estado al servicio de la confusión y de la atomización del gremio. Su consigna política central al principio de la huelga fue el reclamo de una “ley de emergencia educativa”. Esto significaba mandar la huelga docente a la vía muerta de una comisión integrada por el cogobierno radical-justicialista y contribuir a la desmovilización mediante el aliento a las ilusiones en el parlamentarismo impotente. Las manifestaciones docentes que pasaron frente al Congreso Nacional denunciaron a viva voz su desprecio por el mismo. En el transcurso de toda la huelga el Mas impulsó un activo apoyo político a Arizcuren. Pero Arizcuren actuó desde el comienzo como un agente del gobierno. Vació conscientemente a la CTERA(a), propició el levantamiento del paro en Corrientes y su fracción en Santa Fe ha estado maniobrando todo el tiempo para arribar a un arreglo por separado. El Mas llegó, sin embargo, a provocar una trifulca en la “marcha blanca” de Plaza de Mayo para que hiciera uso de la palabra Arizcuren. Ahora estas dos orientaciones centrales han sido guardadas por el Mas (pero no revisadas), quien ha pasado al apoyo a la dirección garcetista de la CTERA. En el último Solidaridad Socialista (n° 229, 29/3) no aparece ninguna orientación dirigida a profundizar la huelga. En una nota editorial escrita por Roberto García (dirigente docente del Mas en La Matanza) se levanta la conocida “línea” de que “la base decida”, la cual no es más que una receta sobre cómo discutir las “eventuales ofertas” que recibiría la dirección sindical. Este enfoque es una línea de derrota, porque es evidente para cualquier mortal que la capacidad de decisión de la base y su destino mismo dependen de la profundización y ampliación de la lucha. El mismo García delata claramente la política del Mas cuando dice que “entramos en un momento en el que hay que decidir su continuidad y evaluar las posibles ofertas”. A partir de aquí el Mas se prepara para una consulta general a la base para ver si seguimos o no con la huelga. “Lo importante —dice García— es que, con el mismo esfuerzo que trabajamos para preparar la marcha blanca, trabajemos ahora para preparar esa consulta general a la base”, precisando que esto deberá hacerse “de acuerdo a las características y tradiciones de cada lugar”. Entrando en detalles, dice que la consulta “puede ser en asambleas por escuela, por distrito o generales masivas”. El planteo del Mas lleva el sello inconfundible del derrotismo, que apenas logra disimular su interés de que la huelga se levante. Es que el Mas ha logrado el milagro de producir esta perorata sin definir su posición sobre las “ofertas”, Al igual que toda la burocracia sindical, no se define, ni reclama l tampoco, como es natural, que los dirigentes se definan. El silencio es salud i deben pensar los del Mas, quienes sin embargo se consideran trotskistas; enemigos de la diplomacia y más aún de la secreta. Sin embargo, el problema clave de la huelga es la dirección, la comprensión de su política por parte de las bases y, elementalmente, la debida información sobre sus actos y posiciones. El que el Mas soslaye la cuestión de la dirección y de su política nos dice con toda claridad que han cambiado de amo. En sus maniobras sin principio tienen en vista ahora a la burocracia de Garcetti. Esto explica que hayan abandonado sus responsabilidades en la entidad de base de General Sarmiento (UDEBGS). Pero si esto no fuera prueba suficiente del completo derrotismo del Mas, alcanzada para probarlo el hecho que no planteen que cualquier decisión sobre la huelga deben adoptarla los delegados a un Confederal de todos los sindicatos con mandatos de sus asambleas generales. Las asambleas atomizadas que propone el Mas, desvinculadas de un mandato que imponga el rumbo a un confederal no pasa de ser una encuesta, algo que el Mas ya propuso en el pasado. De cualquier modo, queda la cuestión clave de que la democracia no es el derecho a elegir el entierro más apropiado sino a imponer un curso de lucha victoriosa. En estas condiciones, el simple hecho de dirigir la atención de los docentes sobre las condiciones formales del levantamiento de la huelga, y no sobre la política que mejor ayudaría a la victoria, es una traición. Y esto es lo que hace el Mas. Es lógico que todo esto haya llevado a un excepcional naufragio político del Mas en la huelga docente. A esto se llega como consecuencia de una política carente de principios y de un democratismo de contenido rompehuelgas. ¿O el Mas no dice acaso que el movimiento obrero superara a su dirección cuando cincuenta fábricas carnereen un paro general?

6 de abril de 1988
La Capital le rompió los dientes a los rompehuelgas oficiales (radicales y justicialistas)

Si “Ámbito Financiero” el diario de la gran banca, reconoce que, sobre 500 establecimientos escolares en Capital, sólo 16 funcionan normalmente, está todo dicho. La huelga docente va, y con ello ha fracasado el objetivo fundamental, no ya de los Suarez Lastra y Mathov, sino de Cafiero, Menem, Bordón, Reviglio, etc., de derrotar la huelga golpeando a una de sus cabezas estratégicas. De nada sirvió entonces, el carnereaje de Camyp ni el martilleo de la televisión durante todo el fin de semana proclamando el “fin” de la huelga, ni tampoco la pretensión de que el anuncio del no pago de los días caídos rindiera por hambre a los trabajadores. El fracaso del operativo rompehuelga diagramado por radicales y justicialistas no cayó, sin embargo, del cielo, sino que fue el resultado de la alta maduración política de la vanguardia docente de la Capital. En la asamblea general del miércoles 30, esa vanguardia planteó el rechazo del “aumento”, reclamó una segunda marcha a Plaza de Mayo y armó un plan de trabajo: asambleas permanentes en los distritos, un festival en el Obelisco (que nucleó a 5.000 personas), y una concentración con sentada en la Municipalidad (a la que asistieron 3.000 docentes). A tal esfuerzo movilizador, tal resultado. En Capital Federal es donde más claramente se ha planteado una perspectiva consecuente en esta lucha y donde con más lucidez y tenacidad se ha enfrentado la política de apaciguamiento, y regimentación de los aparatos celestes y morados. En la asamblea del 30, Tribuna Docente hizo una moción a favor de un confederal unitario para profundizar la huelga y darle una dirección, la que cosechó 1.800 votos. Bajo la presión de esta posición, el ala derecha del PC tuvo que reclamar un Confederal, abierto de la CTERA (g), que sólo recogió 80 votos, en tanto la lista Celeste propugnaba el ingreso formal a ella de la UMP, con el escaso rédito de unos 30 votos. Se ha aprobado, entonces, con toda claridad la necesidad de una dirección práctica y sin exclusiones de la huelga, desechando las maniobras de cúpula que apuntan al futuro reparto de cargos cuando la huelga haya concluido. Un dato muy importante es que en la Cantal se ha impuesto, contra Celestes, Morados y PC el funcionamiento resolutivo y permanente de las asambleas generales y de las asambleas por distrito. Los delegados docentes de cada zona dirigen la huelga en una conducción centralizada. No es casual que la consecuencia de esta política sea un paro masivo y el surgimiento de centenares de activistas en el distrito más “difícil” por la presión que sobre él ejercen el Estado y sus agentes en las escuelas. Las asambleas sucesivas de Capital han sido testigos de una creciente radicalización de la base contra todas las intenciones de levantar el conflicto o simplemente de desmovilizarlo. Es que en la línea de apaciguamiento trabaja un bloque que va desde los Morados y Celestes hasta el PC de “izquierda” y “derecha”. El etchegaraísmo llegó a proponer en la asamblea del 30 “aceptar los 70D” y seguir la huelga, como si la huelga pudiera continuar aceptando que se le propine un golpe de muerte. Este virtual planteo de levantamiento fue estruendosamente rechazado con una rechifla. La Coordinadora de Acción Gremial refleja mayoritariamente a este bloque capitulador, el cual ha venido oscilando por la poderosa presión de la huelga. En la UMP, los activistas dirigen hoy la lucha en el 99 % de los distritos.

6 de abril de 1988
No a las negociaciones por separado con Reviglio
Muni Filkenstein

Hace dos semanas, en ocasión de la “marcha blanca”, 800 docentes rosarinos bajaron a Buenos Aires. Esto es una muestra del vigor de un movimiento que, en su tercer semana, no ha sufrido mella. La fuerza de la huelga se concentra en los comités de lucha zonales, donde los delegados de escuela han garantizado el cumplimiento de la huelga y su difusión a través de mesas públicas, pegatinas y campañas de firmas. ¿Pero en qué anda la directiva de Amsafe (Integrante de la junta directiva de CTERA (a)? En lugar de imprimirle un curso más profundo a la huelga, ha procurado desviar la atención de los docentes con la discusión del estatuto del docente provincial y hasta ha convocado a elecciones. Detrás de esta conducta “anodina”, hay, sin embargo, una orientación muy precisa. Desde el comienzo de la huelga, la directiva de Amsafe integró con Reviglio una “comisión salarial provincial”, que es la vía elegida por el gobierno justicialista para quebrar la huelga. Ahora, cuando todos los gobiernos justicialistas vuelven a la carga contra la huelga, la dirección de Amsafe ha anunciado cuál sería su política: “poner a consideración de las bases cualquier ofrecimiento salarial” (La Capital, 4/3). Esto significa que ha archivado el reclamo de ₳ 1.000 de básico para febrero (hoy ₳ 1.300), que motivó la huelga indefinida en la provincia. En vez de defender este mandato, Amsafe se hará vehículo de las propuestas salariales oficiales de romper la huelga. Esta posición de Amsafe significa romper la unidad de la huelga docente a nivel nacional, que es donde ha residido su fuerza. Celestes de derecha Aprovechando la acción dislocadura de la directiva provincial, la lista Celeste santafecina ha desatado una campaña... por la integración de Amsafe a la CTERA de Garcetti, pasando por alto la negociación por separado dé Amsafe con el “celeste" Reviglio. La denuncia de todo esto sólo fue realizada por “Tribuna Docente”. La celeste pone su mayor empeño en encuadrar a Amsafe con Garcetti, pero ha sido incapaz de combatir el grave peligro que significa un “arreglo en Santa Fe”. La celeste cierra los ojos ante esta cuestión central, porque depende políticamente del rompehuelgas Reviglio. Los celestes santafecinos se han puesto a la derecha de Garcetti, quien denunció la misma maniobra en Mendoza, por parte de su justicialista, Bordón. Las tareas planteadas Para impedir el éxito de la política de quiebra de la huelga hay que organizar el reclamo por el retiro de Amsafe de la comisión salarial provincial, la ratificación del reclamo de ₳ 1.000 de básico y profundizar la lucha mediante asambleas generales de cada departamento. El llamado “aislamiento nacional” de Amsafe (en el que se escuda su directiva para arreglar por separado) tiene una salida opuesta a la elegida por arizcurenistas: autoconvocatoria a las entidades de la CTERA. (Arizcuren) y a las entidades de base no alineadas, para reclamar a la CTERA de Garcetti un confederal común, con delegados mandatados en asamblea. Un confederal que se convierta en dirección nacional, única y representativa de la lucha planteada. Sobre estas bases es necesario poner en pie, ante la convocatoria electoral, un agrupamiento que aborde y organice las tareas necesarias para llevar esta huelga a la victoria.

6 de abril de 1988
Llamamiento de Neuquén a toda la docencia y los trabajadores del país
Susana De Luca

Una asamblea general de ATEN, con la presencia de 1.200 docentes votó masivamente la necesidad de profundizar la huelga general. Para ello resolvió: 1) la realización de un Festival de Solidaridad abierto a todos los trabajadores, 2) El inicio de una marcha a Plaza de Mayo desde el sábado 9, con la participación de 200 huelguistas que realizarán actos públicos de apoyo a la huelga en puntos neurálgicos de su caminata, 3) El llamado a todas las entidades docentes en lucha y a la CTERA (g) a tomar la misma iniciativa “para converger desde el Norte, el Sur, el Este y el Oeste” en una movilización masiva sobre la casa de gobierno, 4) La realización de asambleas populares en apoyo a la huelga en cada zona de Neuquén, 5) La convocatoria a asambleas semanales de ATEN para seguir paso a paso la ejecución de este programa de actividades. Las propuestas fueron compatibilizadas en la resolución final a partir de mociones de la Comisión Directiva y de la agrupación Tribuna de Lucha. Desde Neuquén ha llegado el llamado a una huelga más “caliente”. Más aún la resolución vino a quebrar un período de incertidumbre que se abrió luego del fracaso de la negociación salarial nacional, y en el que sectores del cuerpo gremial y de la propia Celeste (peronismo revolucionario, ala derecha de la agrupación), comenzaron a plantear la perspectiva de un arreglo en la provincia. Estos elementos directamente no aparecieron en la asamblea general, que ha dado este vuelco vigoroso al conflicto.

6 de abril de 1988
Que no nos birlen la victoria que está al alcance de la mano

La huelga docente ha pegado un gran salto hacia adelante al fracasar el plan diseñado para romperla, en vísperas de Semana Santa, por parte del gobierno y del justicialismo. El lunes 4, los docentes porteños le quebraron la “vidriera” capitalina a los vidrieristas oficiales. Los Arquímedes del gobierno y de la “oposición" no pudieron encontrar el punto de apoyo que desesperadamente estaban buscando, para consumar sus nefastos propósitos. También Córdoba rechazó las “ofertas” de su gobernador-candidato. Esta victoria de la docencia, y en realidad de todo el pueblo, tiene naturalmente un alcance descomunal. Ha provocado de inmediato una crisis política, algo completamente saludable en un régimen que ha perdido toda autonomía frente al imperialismo. Alfonsín tuvo que empeñarse abiertamente en el reclamo de que la huelga se levante, en una actitud que contrasta brutalmente con el total silencio que procuró mantener durante cuatro semanas. Con su discurso solamente logró meter al poder ejecutivo del Estado en la crisis política, directamente. Al cierre de esta edición ese plan radical-cafierista había agotado sus posibilidades de quebrar la huelga. Es un índice altamente sintomático de la crisis del bloque oficial que los Cafiero, Menem, Ubaldini y Lorenzo Miguel (sin excluir a monseñor Laguna) se hayan puesto de acuerdo para declarar un paro general, luego de que Alfonsín dijera en su discurso que “hemos demostrado en estos días que sabemos abandonar el canibalismo político y cerrar filas ante la amenaza de desestabilización”. ¡La vigencia de esta declaración no duró ni 48 horas! La victoria de la huelga docente en la Capital destruyó los lineamientos establecidos por Cafiero y Alfonsín para terminar con la huelga, lo cual obliga al frente formado por los partidos y políticos oficiales a una reformulación política. Sin precedentes El fracaso de la política de quebrar la huelga por medio de acuerdos separados por provincias, empezando por la Capital, constituye una tercera derrota del frente oficial. Desde el nombramiento de Alderete como Ministro de Trabajo, y el consecuente reconocimiento legal de la CTERA (g), el frente oficial creyó que había encontrado al “interlocutor válido” para seguir embromando a la docencia. No logró, sin embargo, impedir el no inicio de las clases, aun contando (¡como todavía lo cuenta hoy!) con la disposición de Garcetti a aceptar un “nomenclador único” de un tipo muy especial, pues admitía un básico inferior a los ₳ 770, no ya para febrero sino aun para abril, de ₳ 680; aceptaba que la diferencia entre éste y el que ofreciera el gobierno se pudiera pagar en cuotas; dejaba de lado los ajustes mensuales ulteriores por inflación, cuyo tratamiento dejaba a cargo de una futura paritaria; y por último llegaba a aceptar que si algunas provincias declaraban que no podían pagar el “nomenclador”, esto podía ser tratado separadamente (sobre esto último véase declaraciones de Garcetti en La Pampa, transcriptas por “La Nueva Provincia”, 5/4). El gobierno, a pesar de todas estas concesiones, no pudo evitar la huelga, porque su política es incompatible con los más mínimos de los reclamos salariales y, fundamentalmente, porque tres años de bicicletas, maniobras, desgastes y abusos, terminaron privando de todo margen de dilación y maniobreo a la burocracia sindical docente. Pero al fracaso inicial de impedir la huelga se agregó luego el fracaso de la política para levantaría, a pesar del concurso prestado para ello por la totalidad del justicialismo. Por eso, cuando Cafiero y Alfonsín decidieron, el jueves 24 de marzo, pasar a la política de los acuerdos separados, en el caso de fracasar una última tentativa de arreglo nacional, admitieron con ello una gran derrota estratégica. Esto es así, ese fracaso, porque desenmascara prematuramente al cafierismo como representante agresivo de la clase capitalista y como socio político de Alfonsín. Lo es también por que muestra la incapacidad del aparato sindical burocrático montado por el gobierno y el justicialismo para cumplir con su papel de freno y contención. La crisis que ha sido la consecuencia de esto, ha llevado a un principio de ruptura entre Garcetti y el cafierismo, como se puso de relieve en los choques del primero con el gobernador Bordón y luego en la denuncia de los gobernadores peronistas, por parte de Mary Sánchez, que “piensan (según ella) en las elecciones del 89 más que en el futuro de los docentes y la educación”. La incapacidad' del frente oficiar para lograr el levantamiento de la huelga, y el intento de sustituir la política previa por los acuerdos por separado, agudizó el enfrentamiento entre los trabajadores y el Estado, y radicalizó a los docentes. Mucho antes que la Capital, Rio Negro y Córdoba le dijeran no a la política de cortar la huelga en rebanadas, las asambleas en Buenos Aires y en el distrito metropolitano habían puesto de relieve esta nueva situación de mayor combatividad. La derrota ahora del frente oficial con relación a la huelga en la Capital, y para peor con la inclusión del discurso de Alfonsín en el menú, agrega a la derrota estratégica de los Alfonsín y los Cafiero, una derrota inmediata, en el plano táctico. El Frente oficial se ha vuelto a quedar sin política. La huelga ha obligado a un replanteo general. Cafiero y Ubaldini aceptan, luego de cuatro semanas de inactividad de la CGT, declarar un paro general para encuadrar la huelga en. una nueva discusión sobre los términos para levantarla. “Si ayuda a superar el problema, se justifica” - dice el mentor de la mayoría de los protagonistas de cúpula, monseñor Búfano, quien espera, además, recibir como tajada un aumento de los subsidios a las escuelas confesionales y poner en vigencia las resoluciones del Congreso Pedagógico. Llegados a esta etapa de la lucha, se aprecia el enorme acierto de la agitación del PARTIDO OBRERO contra Cafiero, quien indudablemente ha sido el protagonista político más importante del frente oficial para quebrar la huelga. Esta agitación sirvió para golpear al eslabón más reaccionario y estratégicamente más importante - del frente que forman el justicialismo y la burocracia sindical renovadora. Ha servido, en consecuencia, pana introducir una cuña de clarificación entre la masa de los docentes en huelga y del pueblo, y la dirección patronal, proimperialista y antiobrera del justicialismo. La política del PARTIDO OBRERO, que consiste en desarrollar las conclusiones revolucionarias de la experiencia que vive el propio pueblo, se ha visto confirmada por los acontecimientos. ¿Alfonsín irá a la guerra? Para seguir con la política actual Alfonsín debería disponerse a aguantar tres semanas más de huelga, enfrentar el paro de la CGT, atacar económica-mente a los gobiernos peronistas y, por último, pero no menos importante, declarar el estado de sitio. No debería descartarse, dentro de la perspectiva general de la crisis política, que Alfonsín renuncie efectivamente o que use su renuncia para reclamar poderes de emergencia. El gobierno está muy débil para ir a la guerra, pero precisamente por esto puede jugar la carta de polarizar la situación para obligar al cafierismo a sostenerlo de nuevo. Es muy probable, sin embargo, que se incline por una nueva negociación de ía política a seguir, no ya con respecto a la huelga docente, sino en todos los planos. Esto no solamente incluye la cuestión docente sino la ley de asociaciones, el rescate económico de las provincias y hasta la revisión de un conjunto de decisiones económicas que afectan a grupos patronales defendidos por el cafierismo. Si la burocracia de la CGT ha lanzado el paro para el 13, seguido de otro para el 27 y luego de un acto el 1° de mayo, es obvio que quiere una negociación urgente. Tanta “combatividad" es sospechosa de parte de una dirección que tomó el recaudo de recabar el con-sentimiento previo de Cafiero y Menem: que sólo largó dos paros al hilo una vez en los últimos doce artos, cuando el país estaba parado en respuesta al “rodrigazo”; y que no se acuerda del 1° de mayo, si la memoria no nos falla, desde hace más de veinte años. Según un comentarista de la agencia DYN, para Ubaldini y los renovadores, “la falta de un paro nacional sólo beneficiará a quienes propician la anarquización de los reclamos obreros y el debilitamiento de la CGT (La Gaceta, Tucumán, 3/4). Los burócratas repiten su tesis de que los paros deben ser usados para “encuadrar” las luchas que tienden a escapar de su control, y no para llevarlas a la victoria. Esté programa cegetista de tres movilizaciones en veinte días es una dosis de caballo para forzar una negociación. Es altamente probable que la súbitamente tan criticada Comisión de Política Salarial, por parte de los radicales, sea puesta nuevamente en funciones para habilitar una nueva negociación con Garcetti, y que incluso Alfonsín, incapaz de ir a los cuarteles de CTERA, haga venir a la Rosada a su secretario general reconocido, para consumar un compromiso capaz de levantar la huelga. No se debe perder de vista que cuando una lucha se radicaliza, y los enfrentamientos se acentúan, se crea una situación inestable en términos políticos, y volátil en el tiempo. Con la promesa del paro en la mano, Ubaldini acentuará la presión sobre CTERA para que ésta ponga todos los frenos a la lucha. La agudización de la crisis hace más probable, y no menos, las oscilaciones y aun la capitulación abierta de las direcciones burocráticas. En esta etapa, para los representantes oficiales y no oficiales de la burguesía no cuenta solamente el resultado de un enfrentamiento con los explotados, sino por sobre todo la estabilidad e inmunidad del Estado capitalista. En cualquiera de estas variantes, lo importante es no bajar la guardia, que es lo que busca conseguir la burocracia de Ubaldini, duchísima en levantar y esterilizar “planes de lucha”. La consigna debe ser profundizar la huelga, que el paro de la CGT no sea pretexto para postergar una gran marcha a Plaza de Mayo; en definitiva, es necesario que cada vez más la huelga docente esté en manos de los docentes. Obrando de este modo en forma independiente, podremos aprovechar el “plan de lucha” que los Ubaldini se vieron obligados a lanzar a pesar suyo. Un programa simple y claro Precisamente porque la lucha se agudiza, hay que esperar giros bruscos y hasta maniobras veloces contra la huelga. La gran receta para marchar hacia adelante y contra todo tipo de traiciones es tener un programa claro. La huelga ha sido declarada por un salario básico nacional de ₳ 773 por parte de la CTERA (g) y de ₳ 1.000 por parte de la CTERA (a), no para cobrar a partir de marzo o abril, sino desde febrero. Este básico equivaldría hoy a ₳ 990 y a ₳ 1.300, respectivamente. Es a la luz de esto que la consideración de las propuestas oficiales se mantendría fiel a las reivindicaciones definidas por los sindicatos. El reclamo salarial sólo tiene sentido si incluye la previsión del reajuste mensual por inflación. De lo contrario cualquier conquista duraría apenas un mes. La CTERA (g) ha declarado que éste es un problema que deberá resolver una futura paritaria. Absurdo. A partir de esta huelga indefinida, esta paritaria es hoy. El pago de los días caídos es una reivindicación ilevantable, porque de un lado se trata de cobrar un salario de mera subsistencia y del otro porque la responsabilidad política y legal por la huelga es del Estado, que ha violado todos sus compromisos. A los ojos del país debe identificarse al responsable por el no dictado de las clases. La huelga docente debe servir para el respaldo de las demás huelgas y para el estímulo al espíritu de lucha del pueblo. Es necesario profundizar la huelga, y en primer lugar mantenerla en las manos de los docentes. El deber de la CGT es apoyar la lucha; no se debe permitir que sea vaciada en su contenido y dirección por parte de la burocracia sindical. Es más importante que nunca el llamado a una segunda “marcha blanca” a Plaza de Mayo. Poner cien mil o doscientas mil personas en la Plaza puede ser más decisivo que un paro aislado de la CGT. La burocracia cegetista lo promete para el 27, ¡pero para esto faltan todavía tres semanas! El tiempo de la bicicleta está agotado. Para completar el programa es necesario responder a la anomalía de que la dirección de la huelga no incluye a un número muy grande de sindicatos. Ello se debe, de un lado, a la política traidora de Arizcuren, que mandó a paseo a la CTERA (a) desdé el inicio de la huelga, y del otro lado, a la política de la CTERA (g) de conservar el monopolio sindical que le dio el Estado que hoy los docentes combaten, y de oponerse a que la dirección de la huelga funcione sobre la base de un Confederal, con delegados con mandato de las asambleas generales de sus distritos. La política de división facilita la táctica del gobierno de los acuerdos por separado. Es necesario un confederal único con mandatos de asamblea. ¿Es posible que Santa Fe, La Rioja, Santa Cruz, Capital no estén en la dirección de la huelga? ¿Es posible que los acuerdos que cotidianamente votan las asambleas no tengan valor imperativo o resolutivo, quedando relegadas a una mera consulta do opinión de las bases, por parte de una reducida Junta Ejecutiva? Impulsando este programa y apoyando incondicionalmente la huelga frente a sus enemigos alfonsinistas y cafieristas, decimos: más que nunca el objetivo de mínima es la victoria.

6 de abril de 1988
Para un cafierista no hay nada mejor que un pulpo petrolero

“Las cosas estarán mejor para nosotros si el próximo gobierno es peronista” El lector pensará que esta frase fue dicha por algún trabajador cuyas ilusiones son inmunes al desaire que está causando Cafiero. Pero no. Esas palabras pertenecen —dice Ámbito Financiero (4/4)— a los petroleros privados que “con su reconocido buen olfato” (!) reconocen que el peronismo tiene más interés que la UCR (!!) en desmembrar a YPF. “Ámbito” hace este comentario político en el momento en que el gobierno decide traspasar a los pulpos petroleros 247 áreas pertenecientes a YPF y permitirles además la explotación de las llamadas áreas centrales de donde YPF extrae el 80 % de su producción. Este plan se inspira en las “recomendaciones” que el año pasado formulara el actual Ministro de Obras Públicas de Cafiero, Alieto Guadagni. Guadagni sostiene ahora que este plan “es ‘en principio interesante y tiene puntos de contacto con la propuesta que él y Pablo Gerchunoff (asesor de Alfonsín) elaboraron el año pasado para el sector petrolero...” (Ámbito, 4/4).' Un plan de entrega...“nacional” La explotación de las áreas de YPF es una vieja aspiración de los pulpos petroleros, los que podrían pasar así a manejar un negocio superrentable sin riesgo ni inversiones. No olvidemos que, con la elevación del precio interno del petróleo al nivel del internacional, YPF le paga a los contratistas “por su propio petróleo, que ella descubrió y puso en producción, entre 2,5 y 3 veces más de lo que cuesta producirlo” (Diario de Río Negro, 22/3/88). Antes del anuncio del plan, el reparto de estas áreas había provocado las divergencias entre los pulpos, fueran estos extranjeros o nativos. Una fracción de los monopolios encabezada por la Shell veía con satisfacción la entrega de las grandes áreas sin importarle que para ello tuviera que asociarse minoritariamente a YPF, siempre que tuviera la exclusividad para operar los pozos. Otra fracción, integrada por Esso, reclamaba la entrega total de los pozos a cambio del pago de una regalía a YPF. Un grupo de “nacionales”, piloteado por ASTRA, planteó que sólo se licitaran las áreas más chicas, ya que ellos no tenían capacidad para operar las más grandes. El nuevo plan contempla básicamente las exigencias de la fracción de los pulpos nacionales, que ya se frota las manos por la entrega de las 247 áreas “marginales” de YPF. La asociación minoritaria con YPF para operar las áreas grandes, que es el otro aspecto del plan, fue recibida con recelo por los pulpos extranjeros, que quieren quedarse con el 100 por ciento de los yacimientos. Así es que mientras el Presidente de la Cámara Petrolera “nacional” recibió eufórico el anuncio del nuevo plan (“una decisión inteligente y audaz”), el titular de la Cámara de empresas multinacionales dijo que hubiera preferido “la ‘desregulación’ al nuevo programa anunciado” (El Cronista, 4/4/88). La disputa no está, sin embargo, cerrada, porque también resultaría que aún en los casos en que YPF figure como socio mayoritario, la operación de los pozos podría ser exclusivamente privada, aunque el plan se la da a YPF. Es obvio que una asociación de ese tipo seria lo mismo que arrendar los pozos a cambio de un canon. Formalmente parece haberse impuesto el plan de entrega de inspiración... justicialista, aunque con toda probabilidad esta no sea más que un primer paso. De ahí la euforia petrolera “nacional” con el PJ, aunque el noviazgo justicialista-petrolero venga de larga data. Los cafieristas Guadagni y Cavallo hace tiempo que trabajan para los pulpos nativos y no por casualidad son los dos candidatos a ocupar el ministerio de economía en una eventual presidencia de Cafiero. Teniendo en cuenta que aún correrá mucha agua en relación a esta entrega, los pulpos imperialistas ya están realizando el trabajo de zapa para quedarse con las áreas codiciadas. ¿Y el SUPE? La euforia petrolero-justicialista no- está sólo provocada por la posibilidad de que Guadagni o Cavallo sean ministros del gobierno nacional. La burocracia sindical del SUPE también está asociada a este plan de despedazamiento de YPF y desde hace tiempo ha hecho suya la bandera de la “participación privada”. Esto explica que mantenga al gremio en la parálisis total mientras los pulpos se quedan con el negocio de la exploración (plan Houston), con el negocio del aumento del precio y ahora con el negocio de las áreas directas de YPF. ¿Podría la Nación, soberanamente, explotar su propio petróleo, y evitar de este modo caer bajo la dependencia de los pulpos, que en este negocio ni siquiera alegan que su presencia incorpore tecnología moderna? Si YPF recibiera la parte de precio del petróleo que hoy se va a impuestos para pagar la deuda externa, duplicaría automáticamente sus ingresos y su capacidad de explotación autónoma. El mecanismo de la deuda externa resulta esencial, como se ve, para la descapitalización de las empresas del Estado y, consiguientemente, para el saqueo imperialista. Es necesario entonces expulsar a los pulpos, confiscar sus inversiones largamente pagadas ya por el país, no pagar la deuda externa y trazar un plan nacional bajo control de los trabajadores.

6 de abril de 1988
"No podemos tener más confianza en los Alfonsín, Cafiero y Menem" dicen los inundados
Osvaldo Taborda

El domingo 3 de abril se realizó en Ingeniero Budge una Asamblea Popular a la que concurrieron más de 200 vecinos para debatir el drama de las inundaciones, sus consecuencias y las soluciones necesarias para los trabajadores afectados. El clima general era de gran bronca e indignación contra las autoridades nacionales, provinciales y municipales. La Asamblea denunció que la Municipalidad de Lomas de Zamora no había entregado aun los colchones, víveres y medicamentos destinados a los inundados. La tribuna de la Asamblea se convirtió en una aguda requisitoria popular contra los partidos patronales. Un vecino declaró que “no les podemos tener más confianza porque siempre vienen a los barrios antes de las elecciones a prometernos el oro y el moro y después ni se acuerdan que existimos. Esto no se aguanta más.” Una vecina de Villa Amelia, denunció a viva voz que “Cafiero, Menem, Duhalde y Toledo (intendente de Lomas de Zamora) son la misma porquería, son iguales que los radicales”. Otro vecino que se reconocía como ex- alfonsinista reconoció que “esto sólo se va a arreglar solamente cuando los trabajadores seamos gobierno”. Por unanimidad, los vecinos presentes resolvieron aprobar un petitorio y formar una comisión para hacerlo firmar en todo el barrio. El petitorio exige: 1) la exención del pago de los impuestos y las tarifas de los servicios para todos los afectados; 2) La inmediata ejecución de un plan de obras públicas financiado con impuestos a las grandes empresas radicadas en la zona; 3) La indemnización para todos los afectados. La asamblea decidió también encarar la coordinación con los restantes barrios de Cuartel Noveno (Villa Albertina, Malvinas Argentinas, Facundo Quiroga, Santa Marta, General Paz, etc.) para impulsar una gran Asamblea Popular de todo el barrio, para luchar por el conjunto de los problemas comunes a los habitantes de este gran dormitorio obrero, tales como la escrituración de las tierras, la luz, el agua, el gas, los hospitales y la prevención de las inundaciones. Se ha puesto en marcha la organización independiente de los vecinos para luchar por sus propias reivindicaciones. Este es el camino.

6 de abril de 1988
Abajo la represión de la democracia de Cafiero y Alfonsín

La Corte Suprema de Justicia ratificó la condena de tres años y tres meses de cárcel impuesta por la Cámara Federal a los “presos del Plan Austral", los compañeros peronistas Marcelo Langieri, Luis Ortiz, y Carlos González, que fueron detenidos el 13 de junio de 1986 —mientras se cumplía un paro de la CGT— acusados de tenencia de materiales inflamables. La ratificación de esta condena, pese a las reiteradas negativas de los acusados de los hechos que se les imputaban, así como la de los jóvenes del PC detenidos en oportunidad de la Marcha por el Punto Final, y aún el cautiverio de presos políticos heredados de la dictadura militar, desnudan el carácter represivo de este régimen “democrático" y sus instituciones: impunidad a los genocidas, persecución a los militantes populares. La libertad de los Almirantes del ESMA y de tantísimos torturadores, en tanto que se priva de tres años de libertad a tres luchadores por supuesta portación de materiales inflamables, es una descarada manifestación de hipocresía. El fallo de la Corte Suprema es una severa advertencia de la burguesía a los trabajadores y a los militantes populares: en la “democracia" de la Obediencia Debida y del Punto Final, los trabajadores que luchan contra la opresión capitalista están en “libertad condicional". Los peronistas deberán preguntarse cómo es posible que esto haya ocurrido luego del 6 de setiembre y con Cafiero como gobernador cogobernante del régimen actual.

6 de abril de 1988
No hay ningún pone-bombas preso
Camila Islas

La escalada terrorista de estos días responde, por sus dimensiones, a una organización de amplios alcances. A más de una semana de las primeras detonaciones se repite lo ocurrido en ocasiones anteriores: en lugar de detenidos, los servicios del gobierno prodigan a la población abundantes especulaciones. Todo ello resulta más grave si cabe, si se tiene en cuenta que el ministro Tonelli —quien ya anticipara los acontecimientos del año pasado— previno también esta vez la posibilidad de una “campaña desestabilizadora”. Facundo Suárez, titular de la SIDE (Servicio de Inteligencia del Estado) explicó que la dependencias su cargo “sabia de la existencia de una acción sicológica” en preparación (La Prensa, 31 /3). El tema de las bombas fue tapa de distintos diarios antes que los explosivos detonaran. Rico desmintió cualquier vinculación; los “militares clandestinos” también (La Prensa, 31/3). Pocos días más tarde el titular de la Central Nacional de Inteligencia, Ricardo Natale, decía tener “sólo la tendencia ideológica de sus autores”. Demasiada confusión en un barrio cuyo vecindario se conoce desde hace cuarenta años. La conclusión que se impone es una: los servicios de inteligencia conocen al centímetro a los autores de estos crímenes, pero el poder político es in-capaz de actuar. Cafiero le dijo recientemente a Candi que la depuración del ejército debía hacerla dentro de ciertos limites. El gobierno quiere llegar a un compromiso con los terroristas para evitar con ellos una guerra declarada y porque no confía en sus propios servicios. Mantener incólume al aparato represivo es su preocupación central en momentos de grandes luchas populares.

6 de abril de 1988
¿"Las elecciones están en la calle"?
Redacción

En el editorial de nuestro número anterior, que lleva la firma de J. Magri, se deslizó un involuntario error que entendemos necesario aclarar. El primer párrafo de la segunda columna del artículo decía: "La crisis política generalizada ha dejado ‘pagando’ a la campaña electoral que apresuradamente iniciaron los partidos patronales como consecuencia de sus brutales peleas internas, aunque con la finalidad principal de desviar la atención de la opinión pública. Los izquierdistas que hace dos meses aseguraban que “las ilusiones están en la calle", han vuelto a dar una prueba de completa falta de realismo a fuerza de querer serlo. Ahora los candidatos deben dejar su recorrida electoral para salir a tapar los agujeros de la crisis”. En su lugar debe decir: “La crisis política generalizada ha dejado “pagando" a la campaña electoral que apresuradamente iniciaron los partidos patronales como consecuencia de sus brutales peleas internas, aunque con la finalidad principal de desviar la atención de la opinión pública. Los Izquierdistas que hace dos meses aseguraban que “las elecciones, están en la calle”, ha 'vuelto' a dar una prueba de completa falta de realismo a fuerza de querer serlo. Ahora los candidatos deben dejar su recorrida electoral para salir a tapar los agujeros de la crisis".

6 de abril de 1988
El monopolio ha muerto, viva el monopolio

El “anti-monopolista” Terragno decidió abolir el monopolio de ENTEL, para consagrar en su lugar el monopolio de la Telefónica Española-Citibank. En estos términos puede resumirse el acuerdo firmado la semana pasada para asociar a la Telefónica Española con ENTEL. “Contrato de concesión que asegure al monopolio el manejo de la red troncal para la nueva ENTEL y rentabilidad asegurada por ley”, así definió El Cronista Comercial (25/3/88) la negociación con los “españoles”. Es que detrás del “memorándum de entendimiento”, el gobierno se comprometió, como dijo Luis Solana, presidente de la Telefónica, “a clarificar los ingresos”, (léase tarifas) (Clarín, 26/3) y a garantizar el manejo monopólico de las Telecomunicaciones. “Si hay acuerdo en ambos puntos, la asociación prosperará”, sentenció el Cronista Comercial. En esto han terminado los decretos de desmonopolización adoptados por Terragno hace tres meses. No podía ser de otro modo, toda vez que la tendencia del capitalismo es hacia la concentración, y no hacia la competencia. La “desmonopolización" y la “privatización periférica” se han pinchado, simplemente porque la burguesía nacional es incapaz de asumir la dirección económica del país, que debe dejar al imperialismo. ¿Pero quién es este nuevo monopolio? En la carta de intención se habla del “grupo liderado por Telefónica”, sin que en ningún lugar se diga quién lo compone. Ya se sabe que el Citibank está en el negocio y que tendrá en sus manos la “capitalización de deuda” con que Telefónica “aportaría” a la nueva empresa. Terragno se ha creído muy sagaz afirmando que se eligió a la Telefónica Española como socia de ENTEL por ser “un operador, y no un proveedor de equipos”, lo que tendría la ventaja de que evitaría que el nuevo socio busque “su rentabilidad en la transacción a través de la compra de equipos fabricados por él mismo” (Clarín 19/3). Pero de la Telefónica Española participan la francesa Alcatel y la italiana Teletra, dos multinacionales que tienen contratos de venta e instalación de equipos importados en el país, y hay otras que podrán ingresara este cartel monopólico. Es decir que habrá “rentabilidad en la transacción de la compra de equipos fabricados” por los integrantes de Española. La Telefónica se queda con control de la nueva empresa y con monopolio de las telecomunicaciones sin casi aportar nuevo capital, pues deberá poner 500 millones de dólares en dos años y medio para controlar en forma Inmediata una compañía valuada en 4.000 millones de dólares y con un valor-llave todavía superior.

6 de abril de 1988
"Que se anulen el contrato con los españoles y los decretos de Terragno"
Redacción

El último plenario de delegados del Sindicato Buenos Aires de Foetra votó la comparecencia de Julio Isabelino Guillán a una asamblea general que se realizará el 12 de abril, para cuestionar el apoyo de éste a la privatización de ENTEL. Una asamblea en Córdoba resolvió, por su parte, pedir la expulsión del Secretario general de Foetra. Pero al cierre de esta edición, siete días después de las resoluciones del plenario de delegados, la directiva del Sindicato Buenos Aires no había convocado a la asamblea general. Es indudable que la política de Guillán es incompatible con la democracia sindical. Esto debería obligar al plenario de delegados a autoconvocarse para efectivizar sus resoluciones. Precisamente para tratar los problemas que el activismo y los trabajadores telefónicos tienen planteados en esta etapa de la lucha, Prensa Obrera dialogó con el compañero Juan Peri, delegado de Tráfico Concentración Sur. JUAN PERI: Guillán parece hoy más un agente de los monopolios que un dirigente sindical: está intentando que los telefónicos aceptemos la privatización. Esta posición la viene maduran-do, por lo menos, desde hace tres años, cuando viajó a España. Con los fondos sindicales ha pagado solicitadas en favor del ingreso de capitales privados a Entel, organizó un congreso con los proveedores y el gobierno (el Conacom ’87) para impulsar la privatización. El propio Neustadt, campeón de la privatización y enemigo de los telefónicos, ha dicho varias veces, en presencia de Guillán, que ambos coincidían plenamente. Esta política del sindicato, del gobierno y de los monopolios no ha hecho mella en la mayoría de la base telefónica a la que los delegados hemos explicado detenidamente cuáles serán las consecuencias de la privatización. PO: ¿Cuáles serán esos daños? JP: Para el abonado habrá aumentos de tarifas y un peor servicio y para los trabajadores reducción de salarios, despidos y mayores ritmos de trabajo, porque ése es el camino de la “rentabilidad” como lo entiende el capital. Por eso el último plenario de delega-dos del Sindicato Buenos Aires se pronunció abiertamente contra Guillán. El Consejo de Administración trató de salvarlo recordando sus años de cárcel y lucha. Pero acá se notó la maduración del activismo telefónico que, contra el Consejo de Administración, arrancó la asamblea general del gremio, exigiendo que Guillán se haga presente en la misma antes de su viaje a España. PO: ¿Por qué se produce esta maduración? JP: Es la reacción natural ante lo que Guillán viene haciendo desde hace años, con convenios salariales desastrosos que en la práctica fueron verdaderas traiciones, como la aceptación de la reducción de las horas extras. A partir de allí, empieza a dársele vuelta el plenario de delegados. PO: ¿Qué planteamiento debería aprobar esta asamblea general? JP: Un plan de lucha consecuente y consignas claras. No sólo “contra la privatización" en general, sino concretamente exigir la anulación de la carta de intención con los españoles y la derogación de los decretos desmonopolizadores de Terragno. Tenemos que exigir que se anulen porque el Sindicato (y algunos opositores) quieren que esto vaya al Congreso, que es una vía muerta para nosotros. La asamblea ge¬neral debe decir: no queremos que va¬yan al Congreso sino que se anulen. Junto a esto el tema salarial y el de la deuda. En la última asamblea la Comisión Administrativa trató de salvar el acuerdo firmado por Guillán diciendo que esto se iba a solucionar con las paritarias. Pero no aclaró que las paritarias eran regimentadas y que sólo se iban a tratar condiciones de trabajo. La asamblea tiene que elegir paritarios y luchar por paritarias libres con discusión salarial. Algunos sectores de la oposición soslayan el tema salarial para atacar la privatización. Creo que es un error, tanto uno como otro son temas centrales. Si luchamos para que Entel no sea privatizada y seguimos ganando 500 palos, ¿de qué nos sirve la lucha? PO: Una asamblea telefónica de Córdoba resolvió reclamar la expulsión de Guillán de Foetra. JP: Me parece correcto. La burocracia siempre habla de “organicidad” y hasta ha sancionado a delegados opositores por sus declaraciones. Guillán empeñó la palabra del Sindicato sin consultar a nadie. Esto no es un error, es lo que viene diciendo desde hace años. No se trata sólo de un planteamiento inorgánico sino también contra los intereses de los telefónicos y del país. Quiero remarcar la importancia de la asamblea general (a la cual la burocracia todavía no le fijó fecha). Los delegados y activistas empecemos a trabajar para llenarla e imponer la expulsión de Guillán y un plan de lucha por: a) anulación del acuerdo con los españoles y los decretos de Terragno, b) salarios, deuda y elección de paritarios. Los docentes nos están enseñando que si no queremos ser traicionados nuevamente hay una sola opción: tomar decididamente la lucha en nuestras manos.

6 de abril de 1988
La victoria está a un paso
Partido Obrero

La continuación de la huelga docente en su cuarta semana. ha asestado, un golpe mortal a los planes que trazaron Alfonsín y Cafiero para quebrarla. El vigor de la respuesta docente en la Capital terminó con la ilusión del bloque bipartidario oficial, de que el distrito se pudiera convertir en la "vidriera” modelo para romper la huelga. El rechazo a los propósitos similares de los Bordón y de los Angeloz ha hecho ingresar a esta gran huelga a etapa más alta. Compañeros trabajadores: Los docentes sufrieron durante tres años el bicicleteo de sus reclamos; los paros parciales que desgastaban: y las huelgas indefinidas de las provincias a las que ninguna dirección sindical prestaba solidaridad. Ahora han encontrado el camino de la lucha consecuente .que deseaban desde el fondo el fondo del alma (¡la huelga indefinida!), el camino de la victoria. ¡Asimilemos esta lección! El paro de la CGT En cuatro semanas de una huelga que involucra a 600.000 docentes, 8 millones de alumnos y varios millones de familias, la burocracia de la CGT se mantuvo inmóvil. Difícilmente podían asumir una posición de lucha quienes tienen una tregua pactada con el gobierno; quienes han aceptado que se imponga un salario mínimo de ₳ 520 o una jubilación de ₳ 350; quienes no han tenido nada que objetar a las reglamentaciones de las paritarias; quienes están dejando hundir a los compañeros de las provincias; y quienes son aliados políticos de dos de los principales políticos rompehuelgas —Menem y Cafiero. Pero luego del fracaso de esta semana de Alfonsín y Cafiero. a la CGT se le ha hecho imposible seguir ignorando la situación. También los grandes bonetes de la burocracia han sido golpeados por el ascenso de la huelga docente. Una experiencia de años y años debiera servir ahora a toda la vanguardia docente y a toda la vanguardia popular para tomar, el paro de la CGT con beneficio de inventario. Muy bien el paro, pero ningún apoyo a la burocracia. — Muy bien el paro, pero no "matero" como está programado. Hagámoslo activó, con. manifestaciones callejeras.. . Muy bien al paro, pero no desensillemos mientras tanto; ¡Hagamos una segunda “marcha blanca” a la Rosada! Muy bien el paro, pero esto no autoriza a asociar a la burocracia de la CGT a la dirección de la huelga docente. Lo que sí es hora de hacer es llamar a un confederal con todas las entidades sindicales docentes. con delegados mandatados por sus asambleas. La burocracia de la CGT ha largado el paro con el acuerdo de los Cafiero y los Menem, que durante cuatro semanas y hasta nuevo aviso quieren derrotar la huelga docente. Esto nos está indicando de que reclamarán a cambió un derecho de supervisión sobre.su desarrollo de aquí en más y un derecho de injerencia abierta en las decisiones. Separemos la paja del trigo. Paro, sí; burocracia, no. Todo el pueblo a la lucha La huelga docente es una lucha de todo el pueblo porque con ella están en juego, claro está, la educación, los salarios y el porvenir del movimiento obrero, y porque su fortaleza no hubiera sido posible sin el gran apoyo popular que la acompaña. La huelga docente es trascendente para todo el pueblo porque su victoria plena y cabal es incompatible con el gobierno del FMI. No puede sorprender entonces que la huelga docente haya puesto al gobierno en un callejón, sin salida. desatando con ello una virtual crisis política.. Rápido para la estafa, el gobierno ya está llamando a que metamos violín en bolsa para “defender la democracia”. Los servicios de inteligencia no meten presos a los pone-bombas, precisamente para usar a los carapintadas para presionar y chantajear al movimiento popular. Nuestro camino La vía de la conciliación en las grandes crisis políticas ha llevado en el pasado a la victoria de la reacción. Irla llevado a la victoria de la “fusiladora”, de Onganía y de Videla. En este aspecto nuestro pueblo no debe aceptar de nuevo las viejas y trágicas lecciones. En relación a la crisis política debemos proseguir el camino de la lucha y .desarrollar sobre la base de ella la organización de masa "de los¡ trabajadores y del pueblo explotado., Como lo mostró la huelga docente: asambleas soberanas; comités de lucha y de huelga responsables ante las asambleas; coordinadoras de las organizaciones en lucha; congreso de todo el movimiento obrero. Es sobre la base de esto que la clase obrera y los explotados se convertirán en la alternativa política a la irreversible descomposición de este régimen de explotación antinacional. 6/4/88

6 de abril de 1988
La victoria está a un paso. Por una segunda marcha blanca

Recuadro Tapa PO N° 220 Ante el discurso de Alfonsín Comunicado de Prensa Fue el discurso de un gobierno impotente, tanto para doblegar la justa huelga docente como para desenmascarara los pone bombas criminales, que cuentan con la complicidad de sectores del aparato del Estado. Esta impasse hace prever una crisis política más o menos inminente, en la que el presidente podría poner en juego su renuncia para reclamar poderes de emergencia. La mejor respuesta al discurso y sus perspectivas es profundizar la lucha popular, la única que puede abrir nuevos horizontes. 5 de abril de 1988