Gris es el salario y verde el color del fraude Redacción
El delegado electoral del Ministerio de Trabajo ha convocado a elecciones al Sindicato Gráfico para el próximo 27 de abril, sin que se hubieran modificado los mecanismos de fraude montados para los comicios que fueron suspendidos en diciembre último. La lista Verde de Ongaro ha borrado toda diferencia de principios con el resto de la burocracia sindical antiobrera: violenta la democracia obrera; recurre al apoyo del Estado; viabiliza, por todo esto, la política de la patronal. En tanto que algunos “izquierdistas” se esfuerzan por ignorar esta situación para continuar el apoyo a Ongaro (es el caso del Secretario General y del CC del Partido Comunista, del PI, del FRAL, del Movimiento Todos por la Patria, de la dirección del Mas), el activismo del gremio sostiene sin distinciones, dentro de su diversificado arco ideológico, a la Lista Naranja, en tanto agrupamiento de lucha por la independencia de clase y la democracia sindical. En este campo están los trabajadores combativos del gremio. El alineamiento de esa izquierda democratizante con el Estado y contra la vanguardia obrera, no teórica sino prácticamente, es una definitiva clarificación política respecto al carácter de las fuerzas en presencia en el campo revolucionario. Completando su evolución anti-obrera de los últimos años, Ongaro acaba de agregar otro “Camel” a su política antisindical: ha firmado por su propia cuenta y determinación, sin asamblea ni mandato de nadie, un nuevo y ruinoso convenio salarial para los gráficos. Néstor Pitrola: (Candidato a Secretario General por la Lista Naranja) Acá hemos sufrido una expropiación. Ongaro firmó un 13% para marzo y un 11 % para abril (todo sobre los básicos de febrero, es decir, que no es acumulativo). Nadie lo autorizó para esto. Otra vez violentó la participación, la decisión y hasta la mera opinión de todos los gráficos. Ni la Comisión Directiva, ni el Cuerpo de Delegados y mucho menos los compañeros de los talleres aprobaron esto. Con estas cifras, lo perdido frente a la inflación es absoluto. ¡Qué razón tuvo la Naranja cuando planteó el 50% de aumento en oportunidad del plenario de delegados por La Razón! En los talleres, el que menos pide reclama un 30% sobre el salario de bolsillo. Crónica impuso el 21% sobre bolsillo y costo de vida mensual a partir de marzo. El aumento salarial del sindicato desautoriza a los talleres y retrata definitivamente la impotencia de esta dirección que firma por ₳ 940 para la categoría máxima, cuando los docentes piden ₳ 1.000 de mínimo. En un volante nosotros decimos que el gremio tiene un arma para terminar con la expropiación: votar a la Naranja el 27 de abril. El primer acto de la Naranja como nueva Comisión Directiva será convocar a la Asamblea General del gremio para establecer el monto de nuestra reivindicación salarial mínima, por la aprobación del anteproyecto de convenio y para la elección de delegados paritarios. Prensa Obrera: El próximo 27 de abril es entonces decisivo en función de las elecciones en el Sindicato Gráfico... Néstor Pitrola: La convocatoria por si sola habla de la connivencia entre el Ministerio de Trabajo y la Lista Verde de Ongaro. Se produce a dos meses de la asunción del delegado electoral y durante ese tiempo quienes trabajaron sobre los padrones fueron los mismos elementos de la disuelta Junta Electoral. No se nombró una comisión integrada por las tres listas. El resultado fue que no se escuchó casi ninguno de los reclamos naranjas: que en sede se vote con recibo de sueldo (o con recibo de haberes, en el caso de los jubilados), que se elimine la votación en subsedes (porque son asentamientos organizados para el fraude), etc. PO: ¿Y esta vez entregaron los padrones? NP: Este es un tema clave. El 2 de marzo, fecha que vencía el plazo, no los entregaron. Recién lo hicieron el día 4 a las 21 horas. Nos hemos encontrado con un padrón por empresas que tiene 6.000 personas menos que el padrón alfabético que ellos mismos nos dieron. Nos encontramos además con que 30 talleres de más de 20 afiliados no fueron incluidos en la convocatoria como lugares de votación, mientras que otros talleres que no llegan a 20 afiliados sí fueron Incluidos. En el corto lapso que tenemos los padrones, hemos visto que también faltan cantidades de afiliados, que pueden ser centenas y aun miles, en talleres con poderosa influencia naranja. La primera conclusión es que la intervención del Ministerio de Trabajo no ha garantizado la limpieza de los comicios. Tenemos que ser nosotros, los gráficos y la Lista Naranja, quienes lo garanticemos, con un trabajo de depuración de padrones, de centenares de fiscales y presidentes de mesa y de pronunciamientos de talleres sobre la mecánica electoral. Es decir, con una gran movilización tenemos que imponer la democracia en los comicios. PO: ¿Cuántas listas se presentan? NP: Las mismas de antes, la Naranja, la Verde y la Calipo, pero el panorama es diferente. A la Naranja se sumaron 5 comisiones internas más y la adhesión de decenas de delegados que no pudieron ser inscriptos en la lista porque directamente no caben en ella (ya que están representados 51 talleres). La Verde en cambio ha sufrido la baja de algunos delegados de taller y se ha incorporado Ismael Ali, mano derecha de Ongaro, ligado a las cámaras patronales de encuadernación y otras y jefe de la patota de la Verde, como segundo suplente. Es decir que después de la suspensión de las elecciones, al interior de la Verde se ha procesado un reforzamiento de su derecha, incorporando elementos cuya expulsión del sindicato fue pedida desde distintos talleres en estos años. Finalmente se presenta la Calipo, que carece de Inserción en los talleres, pero refleja una crisis de la burocracia sindical en su conjunto. Es una escisión de la alianza Ongaro-Calipo, que se desmoronó después de la asamblea general del 16 de noviembre. PO: La campaña electoral gráfica se desarrollará conjuntamente con la discusión de las paritarias. ¿Cómo enfocan el ongarismo y la Naranja esta cuestión? NP: En este plano, el ongarismo es un calco de la política de la burocracia en su conjunto. El anteproyecto no fue aprobado ni en asamblea de rama ni en asamblea general, se niegan a elegir a los paritarios en asamblea (la Comisión Directiva aprobó, por mayoría y contra la moción naranja, elegirlos a dedo). El anteproyecto en cuestión incluye cláusulas directamente redactadas por las patronales, como la legalización del despido por cambio tecnológico o la incorporación de los encargados en el convenio. Ongaro se apresta a firmar convenios por rama: es el caso de la desastrosa experiencia de Envases Flexibles, que está firmando aparte y donde las patronales llevan embolsada una deuda salarial con los trabajadores del 36%, sólo en los meses de noviembre a enero. Por su lado, la Naranja, como nadie en el movimiento obrero argentino, ha empezado por difundir el propio proyecto de la burocracia, presentando luego un proyecto alternativo, que fue llevado a conocimiento y debate del gremio, reclamando su aprobación y la elección de paritarios en asamblea general. PO: ¿Cuáles son las perspectivas de la Naranja? NP: Es incesante la Incorporación de delegados y activistas a la lista. Un número cercano a los 200 compañeros participó en los 11 plenarios realizados desde setiembre a la fecha, transformando así a la lista en una escuela de educación clasista y antiburocrática. A partir de esta realidad, nuestra perspectiva es una campaña electoral superior a la que culminó en diciembre pasado. Habrá un festival de cierre de campaña a mediados de abril y estamos impulsando un encuentro antiburocrático nacional de los gráficos, al tiempo qué lanzamos nuevas rifas y colectas masivas para financiar la campaña. PO: ¿Querés agregar algo más? NP: Si, una convocatoria a todos los sindicatos, delegados, agrupaciones sindicales y partidos políticos que luchan contra la burocracia sindical a apoyar política, militante y económicamente esta gesta, porque su triunfo será un espaldarazo a todas las luchas obreras y abrirá un cauce de confianza y reagrupamiento por la expulsión de la burocracia de los sindicatos y por una CGT de clase, Independiente del Estado y la burguesía.