Después del 6 de setiembre, “Qué Pasa” ha publicado varios artículos referidos a la situación política de Tucumán. El Nro. 347 le dedica casi dos páginas. Del largo artículo salta a la vista que no hay ninguna propuesta para Intervenir, no hay programa, no hay línea de acción. Es un signo de profunda impasse, que podría responder a la expectativa de que la crisis en el PJ se resuelva en favor de la renovación, o directamente refleja que hay una disputa interna en el PC sobre la conducta a seguir. Lo que de cualquier manera se desprende de la caracterización que hace de la crisis provincial y del fenómeno del bussismo, es un tremendo despiste político. Para el PC, Bussi es nada menos que una “avanzada del fascismo” o una expresión de “populismo fascista”. Esto significa que para el PC existiría en Tucumán una tendencia reaccionaria de masas, cuya cabeza seria Bussi. Se trata de una caracterización completamente falsa. El PC viene de autocrítica en autocrítica, pero no avanza un milímetro en analizar la realidad desde un punto de vista marxista. Con el mismo superficialismo con que en el 45 el PC caracterizó a un movimiento nacionalista de la burguesía (el peronismo) como nazifascista, ahora da la misma caracterización con Bussi. Pero tanto éste como Perón constituyen distintas formas de arbitraje burocrático, que responden a una crisis histórica del régimen democratizante y del Estado burgués en general. Bussi es una expresión parcial, localizada, de un intento bonapartista, manifiestamente más repodrido del que intentó protagonizar bajo la dictadura, cuando contó con el apoyo de un sector del propio PC. El fascismo, en cambio, es un movimiento reaccionario de masas pequeñoburguesas y hasta obreras desclasadas, organizadas como fuerzas de choque contra las organizaciones obreras independientes. Se trata de un movimiento financiado por el gran capital para orientarlo a una guerra civil contra la clase obrera, buscando destruir cualquier tipo de organización independiente (partido, sindicato, etc.). Bussi no expresa bajo ningún punto de vista este fenómeno, ahora, ni tampoco cuando fue gobernador bajo el “proceso”. Que Bussi haya conquistado casi 100.000 votos el 6 de setiembre, y que ahora, luego del fracaso del Colegio Electoral, haya muchos signos de simpatía hacia su persona, no hace sino expresar la enorme desilusión de amplios sectores de las masas ante la charlatanería democrática. Bussi explota su imagen de “orden” y de “pago puntual de los sueldos”, ocultando que las soluciones prácticas que promete tendrán lugar sobre las espaldas de los trabajadores. Bussi expresa el agotamiento objetivo y subjetivo del régimen burgués democratizante. La caracterización de una situación determinada tiene una importancia colosal a la hora de definir la táctica. En un QP anterior, el 340, se señala que el “bussismo amenaza a toda la sociedad” ... o sea, a explotados y explotadores. De esto se desprende que, para el PC, Bussi se ha transformado en un enemigo contra el cual hay que unir todas las fuerzas “en defensa de la democracia”, que era precisamente el planteo del documento con el cual se convocó a la marcha contra Bussi en Tafí Viejo, antes de las elecciones. El PC entiende que solo una política democratizante de defensa del orden actual puede enfrentar a quien consideran una avanzada del fascismo. Pero es esta una política de suicidio de la izquierda. El orden actual no tiene ninguna posibilidad de resolver los problemas de las masas, peor aún, las conduce a la desesperación. La lucha democrática contra Bussi debe hacerse en nombre de la revolución proletaria, lo que significa con una política obrera independiente y con los métodos de la acción directa de las masas. Sólo esta táctica nos ganará la adhesión de las masas que siguen a los líderes democratizantes, desenmascarando el compromiso de éstos con la oligarquía y los Bussi. El PC reivindica la alianza con fuerzas políticas que hoy contribuyen a abrirle la puerta a Bussi (el documento por Tafí Viejo fue refrendado por el PJ, la UCR y demás fuerzas democratizantes de la provincia). El “fenómeno” del bussismo es explotado por el gran capital, pero es un intento lleno de contradicciones, que se apoya en un 90 % en la falta de luchas decisivas de la clase obrera y en el carácter democratizante de la política de la izquierda. Pero precisamente lo que quieren los democratizantes es que no haya luchas. Si se compara la situación actual con la existente en el 76-78, en la que accedió al gobierno de la mano del golpe de Estado, vemos que todos los factores hoy son completamente desfavorables a Bussi. La clase social en la cual se respalda Bussi defiende hoy a nivel nacional al actual régimen político; la clase trabajadora no está derrotada como en el 76, y la situación económica y las finanzas del Estado son catastróficas. Debemos combatir todos los análisis superficiales de la izquierda que tienen el propósito de justificar el frente (subordinación) democrático con la burguesía democratizante hambreadora. La táctica de la izquierda en Tucumán debe tener en cuenta dos factores: 1) la catástrofe económica y política; 2) la completa impotencia y descomposición democráticas. Esto significa plantear la cuestión del poder por medio de un plan de lucha, la formación de organizaciones de doble poder de los trabajadores a partir de esa lucha, y la estructuración de un frente político independiente. El Partido Obrero hace un llamado al Partido Comunista; a su militancia combativa, como al resto de la izquierda, y al activismo obrero, a poner en pie un frente político basado en un programa que una a los explotados en una lucha a fondo contra los explotadores y sus representantes políticos. Que la Coordinadora Estatal vote un plan de lucha El gobierno provincial, aprovechando el aislamiento en que ha quedado la lucha docente (los demás gremios estatales han levantado o suspendido las medidas de fuerzas), ha decidido quebrar a este combativo gremio. Para ello decidió extender el periodo de clases hasta el 18 de diciembre y descontar los días de huelga. El gremio docente está en huelga porque el gobierno sigue debiendo diferencias salariales por malas liquidaciones de 1986 y 1987. porque no hizo efectivos los aumentos del 7 y 10 % de agosto y setiembre pasados: y porque no paga nunca los sueldos en término. Como vemos, la docencia está luchando por reivindicaciones completamente mínimas. ¡Pero lo que ocurre con los docentes pasa con todos los sindicatos sin excepción! Organicemos asambleas en las reparticiones para reclamar a la Coordinadora Estatal un plan de acción, que comience con un paro con movilización y continúe con la huelga general. La bancarrota del peronismo Revolucionario En una reciente declaración, el PR hace referencia a “...la conducta de hombre bien del Ingeniero Domato, que no se dejó presionar por la voracidad rencista...” (o sea Cirnigliaro). La Gaceta (13/11/87) en otra posterior, señala que “...mientras nosotros (refiriéndose al PJ) discutimos, el enemigo principal, la oligarquía azucarera y Bussi, llevan dos meses de campaña electoral...”. El grado de derechización de la que fue en alguna época una corriente de Izquierda del peronismo, es fantástico. En este año el PR ha Ido tomando distintos referentes dentro del PJ tanto a nivel nacional como provincial. Ahora, en medio de una crisis colosal del PJ, toma como referente a Domato, un político derechista de la ortodoxia justicialista. Domato fue quien Inauguró las negociaciones secretas con Bussi, mucho antes del 6 de septiembre, la que deschavada por el periodismo provocó una aguda crisis en el PJ. Domato fue el político que desde febrero de 1984 se hizo presente en todos los actos de las FFAA, reivindicativos del Operativo Independencia, en el cual se masacró al activismo obrero y antimperialista, entre los cuales hubo decenas i de militantes Montoneros y de la JP. Domato, en estos 4 años', desde su posición de presidente del Senado, presidió la Comisión bicameral del Azúcar, defendiendo todos los reclamos de la oligarquía. Que Domato no haya llegado finalmente a un acuerdo con Cirnigliaro, solo demuestra que éste pedía más de lo que se le podía dar. El PARTIDO OBRERO llama a los compañeros que integran las filas del PR a romper con esa política nefasta y a unir fuerzas para formar un polo político Independiente de la patronal democratizante, para combatir a Bussi, a la oligarquía azucarera y a los explotadores. “