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Prensa Obrera N° 204

28 de octubre de 1987 · 28 notas

Notas de este número

28 de octubre de 1987
La primera revolución victoriosa de la historia
Redacción

25 de octubre de 1917 (7 de noviembre según nuestro calendario): se produce en la lejana Rusia la primera revolución proletaria victoriosa de la historia. Bajo la conducción del partido obrero revolucionario, conocido como el partido bolchevique, la burguesía es desplazada del poder mediante una insurrección, y es reemplazada por un gobierno de “delegados (comisarios) del pueblo” responsable ante el congreso de los consejos obreros ("soviets”) de toda Rusia. Hace 70 años la humanidad entraba en la época de la revolución socialista mundial. Doble poder Ocho meses antes, en febrero, una revolución popular había derrocado al zarismo, es decir, a la monarquía rusa, cuyo despotismo sobrepasaba al de la monarquía europea clásica. Hecho relevante, las masas victoriosas no se dispersaron al día siguiente del triunfo; lejos de ello, se agruparon en consejos de soldados, de obreros y finalmente de campesinos. Esas masas no hacían más que seguir su propia tradición y aun la de otras clases obreras, pues ya en la revolución (derrotada) de 1905 habían puesto en pie ese tipo de organización, como también lo hiciera a su manera la Comuna de París en la revolución de 1871, y también, aún más lejos en la historia, las “secciones populares" parisinas de la revolución francesa de 1792. ¿Qué eran estos “Consejos”? Pues eran la representación directa de las masas en lucha. Sus delegados se eligieron por lugar de trabajo o distrito obrero según una determinada proporción, y lo mismo ocurrió en las unidades militares y en las circunscripciones campesinas. La posibilidad de la organización de los soldados en “consejos” fue brindada por el pasaje de gran parte del ejército al campo de la revolución. Los “consejos” agrupaban a los trabajadores sin determinación de oficios ni categorías, ni tampoco su finalidad era profesional. El agrupamiento del proletariado como un todo, convertía a los “consejos” en organización política de masa, es decir, en organismo de poder. En los primeros días de la revolución los soldados tuvieron una representación dominante por referencia a los obreros, lo cual permitió a los políticos de la izquierda democrática tomar la dirección de los Soviets. Con el desarrollo de la revolución los soviets obreros adquirieron primacía, en particular los de la capital, que entonces era Retrogrado, y de Moscú. En el congreso soviético de toda Rusia, los consejos de obreros tenían una representación electoral superior a la de los soldados y campesinos. Otro producto fundamental de la Revolución de Febrero fue la aparición de los “comités de fábrica”, que eran organizaciones encargadas del “control obrero” de las fábricas, el cual se había hecho necesario por el sabotaje capitalista. Se formaron decenas de miles de comités, y a me-diados de año se organizó una conferencia de “comités de fábrica”. Las entidades empresarias habían resuelto, en forma taxativa, responder al control obrero con el lock out (cierre de empresas), de modo que muy rápidamente el proletariado tuvo que asumir la dirección de la producción. Antes de que la revolución triunfante de octubre decretara el “control obrero”, éste ya se había desarrollado durante el proceso revolucionario como un producto de las propias masas. Si la revolución de febrero dio lugar a este sistema de consejos de obreros, campesinos y soldados: ¿por qué hubo de ser necesaria en octubre una segunda revolución? Es que el gobierno oficial que surgió de esta revolución no fue un gobierno obrero y campesino, sino un gobierno burgués, esto debido a que los dirigentes de los soviets (que eran democratizantes) se oponían al establecimiento de un gobierno proletario, en el entendimiento de que era la burguesía, y no la clase obrera, la única madura para dirigir la nación, a pesar de que no había dirigido la revolución. De esta manera surgió un gobierno provisional al lado del poder de los consejos. Es decir, un doble poder, una situación inestable e insostenible. El gobierno oficial era impotente para ejecutar sus órdenes, pues necesitaba siempre el aval de los soviets, pero éstos estaban condenados a una impotencia mayor, pues entregaban la dirección oficial del país a la burguesía. Ahora bien, ésta estaba empeñada en estrangular la revolución, conteniendo al movimiento campesino, que reclamaba el desmantelamiento del latifundio, postergando la proclamación de la República y la convocatoria de una Asamblea Constituyente, negándose a permitir la libre determinación de las naciones oprimidas por Rusia, y, por sobre todo, procurando mantenerse en la guerra mundial que desangraba al pueblo, con el fin de cumplir con sus compromisos con el imperialismo aliado —anglo-francés— y de arrebatar a Austria y a Turquía nuevos territorios en caso de victoria. El rearme del partido bolchevique ¡Pero la línea democratizante no solo prevalecía entre los Ubaldini y De Gennaro rusos! ¡Era mayoritaria también en la dirección del partido obrero (los bolcheviques)! Durante la Revolución de Febrero, la mayoría de la dirección de los bolcheviques estaba exiliada o deportada, y aunque los círculos obreros del partido jugaron en ella un papel dirigente (por ejemplo el distrito Viborg), éstos se vieron inicialmente desbordados por la marea democratizante encarnada por los soldados (mayoritariamente campesinos). A mediados de marzo, dos dirigentes deportados, Kamenev y Stalin, se hicieron cargo de la dirección partidaria y le imprimieron una orientación democratizante: “apoyo al gobierno provisional... siempre que éste se opusiera a la reacción y la contrarrevolución”. Como caracterizaría más tarde Lenin, le pedían al gobierno burgués imperialista que dejara de ser imperialista. En la conferencia bolchevique reunida a fines de marzo, Stalin llamaba en su informe a “no forzar el curso de los acontecimientos acelerando la ruptura de las capas burguesas”. Como culminación de esta orientación conciliadora y democratizante, Stalin y ‘Kamenev propiciaron tratativas de unidad con el partido obrero democratizante (llamado menchevique), una especie de combinación de PI, PC y Mas (aunque sería más justo decir que el Mas no existía como partido, sino que su programa político estaba encarnado por la izquierda menchevique y la derecha bolchevique). Cuando otros bolcheviques objetaron las tratativas por las profundas diferencias existentes, Stalin les respondió que “La vida del Partido es imposible sin que haya divergencias. Hemos de digerir estas menudas discordias dentro del Partido". Cuando Lenin llegó a Petrogrado, el 3 de abril, libró una dura lucha política por reorientar al partido, sin lo cual los bolcheviques difícilmente hubieran triunfado en octubre. Lenin llamó a “no otorgar el menor apoyo al gobierno provisional... sino desenmascararlo como un gobierno de capitalistas”, y a luchar por el poder para los Soviets. Lenin decía que, si la revolución desembocaba en una república parlamentaria, ello sería un retroceso en relación a una república basada en los consejos obreros. Denunció las tratativas de unidad con los democratizantes y denunció a quienes falsamente se autodenominaban “democracia revolucionaria” pues ni eran demócratas (le entregaban el poder a una minoría de capitalistas) ni revolucionarios (el gobierno burgués negaba la tierra a los campesinos, seguía la guerra y preparaba la contrarrevolución). Lenin llamó a desarrollar una intensa labor de agitación y propaganda para conquistar una mayoría bolchevique en los soviets, y en su lucha por rearmar al partido denunció a los "viejos bolcheviques” democratizantes "que se han pasado a la pequeña burguesía”. Fuera de Lenin, solamente León Trotsky, que aún no era miembro del partido bolchevique, abogaba por la toma del poder por los soviets, es decir, la dictadura del proletariado. El proceso de la revolución de 1917 había confirmado al milímetro el programa que, hasta ese momento, había sido exclusivamente trotskista: a saber, que en Rusia solo podía haber una revolución democrática victoriosa bajo la dirección de la clase obrera y bajo la dictadura del proletariado apoyado por los campesinos. Las jornadas de julio El régimen de doble poder era, por lógica, inestable. La carestía y el desabastecimiento, impulsados por los capitalistas, agravaban las condiciones de vida de las masas. El primer intento del gobierno provisional de reemprender la guerra provocó violentas manifestaciones en la capital, conocidas como las “jornadas de abril”, que obligaron a renunciar a los ministros de guerra y relaciones exteriores (aunque no se modificó la orientación belicista). El 6 de mayo asumió el gobierno la primera coalición, llamada así porque en él participaban por primera vez 6 ministros de la izquierda democratizante junto a 10 ministros burgueses. El compromiso entre el poder oficial y el poder obrero encontraba, así, su expresión a nivel gubernamental. La burguesía recurría (no por primera vez) a un gobierno de coalición con los partidos pequeño burgueses y obreros democratizantes (ya lo había hecho en la revolución de 1848 en Francia), ni tampoco lo haría por última vez (lo haría numerosas veces más —los llamados Frentes o Unidades Populares en Francia, España, Chile, Cuba, etc.) En el primer congreso nacional de los Soviets, los democratizantes obtuvieron amplia mayoría, pero simultáneamente una manifestación de medio millón de soldados y trabajadores de la capital enarbolaba por primera vez en forma casi total las consignas bolcheviques: “¡Abajo los 10 ministros capitalistas! ¡Todo el poder a los Soviets!”. Estas “Jornadas de junio” demostraban el claro avance revolucionario de los obreros de la capital. Aquí, los bolcheviques ya dirigían los comités de fábrica. Es decir, que en la base el proletariado ya era bolchevique, lo cual demostraba que aun una organización tan democrática como los Soviets (cuyas elecciones de base se habían hecho dos meses antes) no reflejaban la realidad del espíritu de la clase obrera. Pero en los primeros días de julio las masas de Retrogrado se lanzaron a las calles espontáneamente para rechazar la tentativa del gobierno de organizar una nueva ofensiva en el frente de guerra. Los bolcheviques, que trataban de evitar las demostraciones callejeras que condujeran a un enfrentamiento prematuro, tuvieron que encabezarlas para evitar un choque decisivo desfavorable, lo que lograron. Los democratizantes quedaron espantados, sin embargo, ante la impresionante marea humana que les exigía romper con la burguesía. Por supuesto que se negaron a cumplir el reclamo de las masas y solo esperaban la llegada de tropas fieles del frente para derrotar a los revoltosos. El curso febril de los acontecimientos rusos estaba determinado por los problemas apremiantes del país: la tierra, el hambre, pero por sobre todo la guerra, que los resumía a todos. Sin embargo, había un factor históricamente más decisivo en la determinación del ritmo revolucionario, había un partido revolucionario excepcionalmente dotado, que supo hacer que las masas se convencieran por medio de su experiencia de la firmeza de la táctica revolucionaria y que actuó como un verdadero estado mayor del ejército de los explotados. Esto se vio en estas “Jornadas de Julio” y en la conducta ante el subsiguiente golpe de Kornilov. El golpe de Kornilov Las Jornadas de Julio constituyeron una divisoria de aguas en el curso revolucionario. Los bolcheviques habían logrado preservar las fuerzas revolucionarias para una segunda revolución, que consideraban inevitable. Los burgueses y pequeños burgueses democratizantes lanzaron una feroz persecución contra los bolcheviques, a quienes acusaron de agentes del extranjero y, naturalmente, de "desestabilizadores de la democracia" (no se ha inventado nada nuevo). Las imprentas bolcheviques fueron asaltadas y sus dirigentes perseguidos (Lenin y Zinoviev se tuvieron que ocultar y Trotsky [su grupo se había fusionado con los bolcheviques] y Kamenev fueron detenidos). El "gobierno de coalición” mostraba su verdadera naturaleza contrarrevolucionaria. La izquierda democratizante se justificaba apelando a la “defensa de la democracia” frente a los sectarios bolcheviques. Pero la burguesía, elevada al poder por la revolución, era enemiga de la democracia y partidaria de una dictadura. El golpe de estado se preparaba casi a la vista de todos, mientras el gobierno dejaba hacer con el cálculo de llevar a los militares a apoyar a una dictadura civil que gobernara con la ley marcial. Las dos alternativas “bonapartistas”, que se excluían y se procuraban recíprocamente, eran el jefe de gobierno, el "socialista” Kerensky, y el comandante en jefe del ejército, el general Kornilov. Kornilov dio el golpe a fines de agosto. Pero durante julio y agosto los bolcheviques habían ido conquistando la simpatía de las masas mediante una labor semiclandestina. A pesar de que los soviets de las ciudades habían perdido el peso que tenían antes de julio, como consecuencia del choque entre democratizantes y revolucionarios y del creciente sometimiento de la dirección soviética al gobierno burgués, los bolcheviques fueron ganando uno tras otro los soviets de los barrios de Retrogrado y de los principales regimientos. Ante el golpe de Kornilov, los democratizantes quedaron paralizados o procuraron “encauzarlo". Pero por iniciativa bolchevique se formaron comités de defensa de los soviets que salieron a combatirlo sin apoyar ni por un instante al gobierno democrático. Rápidamente se formaron guardias rojas en la capital; los ferroviarios y los telegrafistas paralizaron el avance de las tropas golpistas cortando las vías y bloqueando sus comunicaciones. Recobrada la confianza por esta acción, los regimientos revolucionarios se lanzaron a la conquista de las tropas golpistas, a las que ganaron políticamente casi sin disparar un solo tiro. Kornilov fue derrotado, el partido bolchevique dio un salto enorme, el gobierno se debilitó brutalmente, los soviets recobraron la iniciativa en condiciones en que sus electores ya estaban desertando en masa de los democratizantes. Sube la marea y nuevo debate Después de la derrota de Kornilov, la situación se radicalizó rápidamente. A principios de setiembre, el soviet de Retrogrado dio mayoría a los bolcheviques y León Trotsky fue elegido su presidente, como ya había ocurrido en 1905. A los pocos días ocurría lo mismo en Moscú. Las revueltas agrarias alcanzaron durante setiembre su máxima intensidad, abarcando a las tres cuartas partes del país. Los democratizantes, que conservaban la mayoría de la cúpula nacional del congreso de los Soviets, elegido en junio, pretendieron retomar la iniciativa convocando a una Conferencia Democrática, cuyo propósito era, de un lado, controlar a Kerensky (cuya complicidad con los preparativos de Kornilov era un secreto a voces) y, del otro, evitar la marea bolchevique. De la Conferencia Democrática, reunida a mediados de septiembre, surgió luego un “preparamento”. Este “preparlamento" provocaría la lucha final contra el ala democratizante del propio partido bolchevique. Lenin y Trotsky se pronunciaron firmemente por el boicot y por la preparación de la insurrección, por el llamado a un segundo congreso nacional de Soviets (que removiera a la cúpula conciliadora) y por un régimen estatal soviético. Kamenev se opuso al boicot en nombre de la necesidad de no saltar la etapa parlamentaria y “perfeccionar la revolución democrática". Los bolcheviques democratizantes aceptaban que la revolución había sido necesaria para abatir al zarismo, pero que debía detenerse allí, pues la democracia parlamentaria debía ser la escuela necesaria para llegar al socialismo. Los bolcheviques debían participar del preparlamento, esperar la Asamblea Constituyente y constituir en ella la bancada de izquierda. ¡Pero al inicio triunfó la posición “participacionista"! ¡Sólo el 7 de octubre, luego de una intensa presión de Lenin (escondido aún en Finlandia), los bolcheviques se retiraron del preparamento! La insurrección de octubre La insurrección de octubre fue el levantamiento popular más organizado y previsible de la historia, al punto que se lo discutió públicamente durante aproximadamente todo el mes previo a su desencadenamiento. El debate bolchevique que condujo al boicot al preparlamento fue correctamente interpretado por todo el mundo como un llamado a la insurrección. Los bolcheviques reclamaban la convocatoria del segundo congreso nacional de los Soviets, que los democratizantes retrasa-ban. Los bolcheviques reunieron entonces un congreso soviético de la zona norte (abarcaba Retrogrado, Moscú, las principales guarniciones, la flota y grandes ciudades) y obligaron a los democratizantes a convocarlo, lo que ocurrió finalmente para el 25 de octubre. Los debates sobre la necesidad de que el poder pasara a los soviets abarcaron a fábricas, comités agrarios y regimientos en todo el país. La insurrección se preparaba a la luz del día. Después de las jornadas de abril, de junio, y especialmente de julio, las masas comprendieron que no se trataba ya de producir motines aislados o demostraciones de fuerza. La futura insurrección debía ser el resultado de una firme confianza en la victoria bajo la dirección revolucionaria. La insurrección, que comenzó de hecho varios días antes del propio 25, apelo al mínimo imprescindible de conspiración. El gobierno de Kerensky, en un último esfuerzo por evitar su derrocamiento, pretendió sacar de Retrogrado los regimientos más revolucionarios. El Soviet lo prohibió y nombró un Comité Militar Revolucionario, presidido por Trotsky, para velar por la seguridad del próximo congreso de los Soviets. Así, a la vista de todos, se creó el órgano de la insurrección. El 24 de octubre por la noche los guardias rojos y los destacamentos de confianza comenzaron a tomar los puntos estratégicos; por la mañana fue ocupado el Palacio de Invierno, sede del gobierno, y fue detenido el gabinete (aunque Kerensky logró escapar). Ante el congreso de los Soviets ya reunido, fue puesta a votación la toma del poder. En un ambiente febril y enloquecedor se nombró el primer Consejo de Delegados (Comisarios) del pueblo presidido por Lenin. A las pocas horas se dictaban los decretos de la Tierra, la Paz y el Control Obrero.

28 de octubre de 1987
El Partido Obrero de Reconquista ante los despidos en INTERMEC
Redacción

La empresa INTERMEC amenaza con seguir despidiendo trabajadores. Ya despidió más de 75 y está en juego la fuente de trabajo de 450 familias más. ¿Por qué motivo la empresa adopta esta actitud? Por un lado, se alega que el FONAVI no cumple con los pagos de la obra (Plan de Viviendas) de los que la empresa es contratista. Por el otro, los voceros empresarios dicen que seguirán despidiendo "a los que protestan” por la actual situación. INTERMEC no es una empresa nueva en Reconquista. Ya en el pasado adoptó la misma actitud que ahora: comienza despidiendo, genera problemas con su personal, y — así lo hizo antes— un día desaparece de la ciudad quedando las obras sin terminar. Hace unas horas la empresa pagó la quincena que adeudaba y que originó el conflicto con el personal, derivando en los despidos. Pero aún se adeudan dos meses de la libreta de fondo de desempleo. Todo indica que desde el gobierno se aceleró el pago de los haberes para evitar una agudización del conflicto, a pocos días de las elecciones municipales. Pero la amenaza de nuevos despidos sigue firme, seguramente para después de las elecciones. Mientras todo esto sucede, la dirección de la UOCRA local no ha dado un solo paso por la reincorporación de los despedidos y para preparar un plan de lucha ante el posible "vaciamiento” con despidos de INTERMEC (según trascendidos se estaría por paralizar la obra). La única "medida" de los dirigentes de UOCRA ha sido ir a una misa, junto a los propios empresarios causantes de los despidos de trabajadores. El Partido Obrero de Reconquista denuncia la actitud de la empresa INTERMEC que ahora pide "ayuda y comprensión", pretendiendo hacer socios de sus supuestas "pérdidas" a los trabajadores, dejándolos en la calle. El PO señala que deben investigarse esas supuestas pérdidas por falta de pago del Estado y qué se hizo con los aportes anteriores del FONAVI. El PO de Reconquista plantea: • No a los despidos. Reincorporación de todos los despedidos. Plan de lucha con ocupación de obra, votado en asamblea, ante cualquier nuevo despido. • Inmediata convocatoria al plenario de delegados regional y provincial de UOCRA para implementar un plan de lucha provincial de solidaridad y apoyo a la lucha contra los despidos en INTERMEC. • Control obrero con ayuda de profesionales honestos, de los libros de contabilidad de INTERMEC para ver si es cierto que no hay fondos e Investigar qué se hizo con los fondos ya recibidos del FONAVI. • No al "vaciamiento” de INTERMEC. Mantenimiento de la obra y de la fuente de trabajo. Municipalización inmediata de la obra bajo control de los trabajadores en caso de cierre o cese de INTERMEC como contratista.

28 de octubre de 1987
Plataforma electoral del P.O. de Reconquista
Redacción

Reconquista es una zona en la que el capitalismo se encuentra en alta expansión (Parque Industrial), con el incentivo de la evasión impositiva y de tasas municipales, el crédito estatal barato, junto a la existencia de una mano de obra barata y abundante. El poder político real no reside sino en el gran capital (aceiteras, frigoríficos, textiles), junto a los grandes latifundios (Árbol Solo S.A.). Estos sectores acrecientan día a día su tasa de ganancia (congelamiento de los ya bajos salarios, aumentos siderales de precios). El ejército de mano de obra barata se nutre básicamente de los pequeños productores llevados a la ruina por la banca usurera (indexación de créditos) que pierden sus magras extensiones a manos de la concentración del gran latifundio, por vía de remate. La creciente clase obrera vive en condiciones de indigencia: falta de vivienda (tenencia precaria y sin escritura de la tierra), de red cloacal, de agua potable (enfermedades endémicas por contaminación), de una infraestructura hospitalaria y centros sanitarios descentralizados. Uno de los problemas más serios de Reconquista es el transporte público: concebido como un servicio es en realidad una fuente de ganancia indiscriminada, pues sólo funciona en los horarios de mayor movimiento (de 5 a 20,30). En los horarios en que, a juicio empresario, “da pérdida” el transporte está autorizado municipalmente a no circular. Este servicio restringido está así exclusivamente al servicio de la producción capitalista (horarios de fábrica). Un "servicio”, por otra parte, caro: 0,64 el mínimo y 0,80 en el interurbano. Los precios de ciertos productos se encarecen en la zona el doble o el triple (¡la carne faenada en Reconquista vale la mitad en Goya que allí mismo!), a manos de la especulación que aprovecha el aislamiento geográfico y económico. El presupuesto municipal está al servicio de las grandes fábricas y, en menor medida, del centro comercial. La ampliación de la red de luz —esto reconocido por el propio intendente Fabrissin— benefició sólo a la zona céntrica (270 lámparas). En materia de vivienda, siempre según los datos oficiales, se han construido en los últimos años poco más de mil viviendas, cuando la tasa de crecimiento del déficit habitacional es diez veces superior a esa cifra. Las llamadas "villas de emergencia” proliferan masivamente en las zonas bajas del cordón de Reconquista. La "erradicación de villas” que se propugna desde el municipio, en estas condiciones, no es otra cosa que la condena al desalojo liso y llano de los barrios obreros, que viven en estas condiciones por la falta de infraestructura imputable al propio municipio y a la voracidad empresaria que contrata trabajadores sin asegurar el techo cuando emigran hacia Reconquista. La evasión de tasas municipales por parte de las grandes empresas es una de las formas de “subvención” estatal al parque industrial, que ya se encuentra en proyecto de ampliación (Pque. Industrial II). Por el contrario, en los barrios obreros (sur de la ciudad) se colecta la tasa de alumbrado, barrido y limpieza; y no se brinda ninguno de estos servicios, configurando una brutal exacción del bolsillo obrero. La política de nula inversión en obras populares evidencia su máxima agudización en la histórica desidia del capitalismo local por implementar la canalización de El Rey, brazo del Paraná, lo que evitaría —como en el pasado— los desbordes del Paraná, causando la pérdida de todo para las familias obreras que viven en la periferia de Reconquista. Ante este cuadro general de situación regional —al que se suma el peligro de cierre y “vaciamiento” de ciertas empresas (UOCRA, textiles)— el Partido Obrero de Reconquista llama a imponer con la lucha las siguientes reivindicaciones que imprime en su plataforma para las próximas elecciones del 8 de noviembre. Plataforma del Partido Obrero de Reconquista • Por un salario igual a la canasta familiar (1200 australes). • Por la imposición de una tasa extraordinaria a las grandes empresas de la zona, bajo control obrero, destinada a la construcción masiva de viviendas y financiamiento de obras barriales (agua, cloacas, canalización de El Rey, etc.). • Inmediata escrituración de los terrenos fiscales y privados (mediante ordenanza de venta obligatoria), actualmente ocupados por los trabajadores; pago del precio mediante cuota mensual que no exceda el 10 por ciento del salario mínimo. • Funcionamiento, bajo control obrero vecinal, del transporte público durante las 24 horas. Imposición del boleto diferencial para los trabajadores en horarios de funcionamiento de escuelas (docentes), hospitales y fábricas. Boleto gratuito para escolares primarios. Ampliación del boleto estudiantil secundario hasta las 20 horas. • Control popular del pago de las tasas por las grandes empresas con apertura pública de libros municipales y de las empresas. Saneamiento inmediato de las deudas de esos sectores con el pago de lo adeudado con más intereses y punitorios. Los fondos serán para abonar lo adeudado. Derogación de todo decreto de moratoria que legalice estos incumplimientos. • Municipalización bajo control obrero de toda empresa que cierre, quiebre, preservando la fuente de trabajo. Prohibición de privatizar toda empresa confiscada y saneada por el esfuerzo de los trabajadores. • Control popular de los precios de los artículos de primera necesidad, a través de la dirección independiente de las organizaciones obreras. • Por una CGT elegida directamente por los trabajadores, independiente de los patrones y el Estado.

28 de octubre de 1987
Correo de lectores
Correo de lectores

No es la hora de la gran reacción popular Tucumán, 18/10/87 Compañeros: En Prensa Obrera del 14/10/87 Uds. titulan "Es la hora de la gran reacción popular”, y solamente comparto en forma parcial y relativa dicho título ya que, si bien se han desarrollado una serie de importantes luchas sectoriales tanto a lo largo y lo ancho del país como así también en la ciudad y en el campo y en las facultades, últimamente dichas luchas han sido estrictamente por reivindicaciones salariales y lo conservación de las fuentes de trabajo y no se ha planteado la toma del poder a través de estas luchas. Por otra parte no existe armamento del pueblo y fundamentalmente de los trabajadores como así también no existe un partido obrero, fuerte y totalmente clasista, que aglutine a millones de trabajadores, que por otra parte siguen atados, aunque parcialmente, al cano de la burguesía, ya que en muchos lugares de trabajo se han organizado huelgas que no fueron convocadas ni apoyadas por la burocracia sindical; por consiguiente corresponde organizar sistemáticamente esta espontaneidad a los fines de crear una nueva dirección sindical fuerte y totalmente clasista. Como ejemplo práctico de la falta de armamento del pueblo y de los trabajadores en Tucumán, los policías, que si están armados y que el Estado patronal los necesita para la represión, cobran en forma y término sus haberes mediante “bonos” que tienen aceptación en todo el comercio; no sucede así con el resto de los empleados públicos que cobran en letras efectivizables a largo plazo y de difícil aceptación en el comercio y además por las cuales los usureros cobran jugosos Intereses para cambiadas en efectivo deteriorando aún más los bajos sueldos de los empleados públicos. Por consiguiente, es obvio que no es todavía la hora de la gran reacción popular, pero si la lucha por los siguientes puntos en esta etapa de crisis post electoral: 1) Por un Partido Obrero 2) Peronistas, radicales indecisos afíliense al Partido Obrero. 3) Adoctrinar, organizar y movilizar al pueblo para las duras luchas que se avecinan. 4) Movilizar 30 millones de argentinos, armados y organizados, bajo la dirección de la clase obrera. Además, sería conveniente tener en cuenta la reciente huelga de PECIFA (Personal Civil de las Fuerzas Armadas) y los rumores, cada vez más frecuentes, de un paro de suboficiales, para intentar orientar esa huelga, en sentido clasista, aprovechando estos aparentes signos de descomposición de las Fuerzas Armadas. Alexis Praxis (18/10/87) De los "dos demonios” al demonio subversivo La prensa burguesa, siempre fiel a los Intereses del imperialismo, desarrolla hoy, en sus turbias páginas, teorías tan variadas como reaccionarias. Y esto no es casual ni accidental, ya que existe un firme compromiso con el gobierno radical de permitir este tipo de "libertades de expresión”. Hace pocos meses eran los propios trabajadores, desde sus puestos de trabajo, los que coartaron el intento de que los asesinos del proceso se reivindicasen a través de una solicitada. Hoy resulta fácil leer en dicha prensa sendas notas donde no sólo se reivindica la lucha “antisubversiva" como "gesta patriótica” sino que también se eleva a la categoría de “héroes nacionales” a los asesinos que masacraron a los militantes populares. ¿En qué quedó la nefasta teoría de los “Dos demonios"? SI hoy se reivindica a los asesinos como héroes nacionales, dicha teoría quedarla reducida a una que la supera en lo reaccionaria, “El demonio subversivo". Confirma esto, volantes aparecidos en Tucumán diciendo “el asesino de Viola está suelto", “Lamentable libertad” (La Nación 13/10/87) haciendo expresa referencia al militante popular Fermín Núnez, recientemente liberado bajo “Libertad condicional”. Pero que quede claro que esto no es un "problema personal” que tiene la prensa burguesa con Fermín Núnez. Estos son los primeros avances de una gran campana instrumentada por la derecha con el consentimiento y la complicidad del gobierno Radical- Justicialista. los partidos patronales y el clero reaccionario con el objeto de aplastar el movimiento de lucha por los Derechos Humanos y para imponer por la fuerza el plan hambreador del FMI. Desde ya que el parlamento no es ajeno a esta “Avanzada" ya que sistemáticamente se hace el "oso” para tratare) proyecto de ley sobre revisión de causas y condenas tendiente a liberar a los presos políticos. La semana pasada unos 2000 efectivos policiales de la Provincia de Buenos Aires hicieron una salvaje razzia en Ciudad Oculta a plena luz del día, donde mataron cobardemente a dos personas y detuvieron a otras 200. Mientras tanto, todos sabemos que a fin de año liberan al genocida Agosti, luego de gozar unas cortas vacaciones en Magdalena. Es obvio, suponer que a estas "pequeñeses” la prensa burguesa no les dedique mucho espacio, éstos están reservados para 'desarrollar infantiles interpretaciones sobre el “romanticismo del Che Guevara” y su "apoyo” a Arbenz en Guatemala, aunque esto signifique falsear la historia. Nuevamente estamos ante un hecho revelador, ya que se evidencia claramente cómo las instituciones burguesas actúan coordinadamente cuando se trata de defender el orden burgués. Hoy como ayer estamos ante la misma disyuntiva: o nos movilizamos para frenar la ofensiva reaccionaría detrás de una estrategia política clara. que se plantee el desenmascaramiento de las retrógradas instituciones ya en crasis, a través de la denuncia de la complicidad de los partidos patronales, la burocracia sindical, el clero, el parlamento y la justicia con los asesinos y con los que imponen el hambre a través de los planes del FMI, o caemos nuevamente en los mismos errores del pasado, como consecuencia de la política de la "izquierda democratizante“ y "oportunista” que no se plantea la ruptura con los planteos parlamentaristas de la burguesía y fue furgón de cola de éstos. Quique (Barracas)

28 de octubre de 1987
Un balance necesario
Redacción

A mediados de setiembre, el Directorio del Provincia ofertó un aumento del 5% sobre el básico, pasar el incentivado del 20 al 30% del básico y pagar adelantada la mitad del aguinaldo y el premio de fin de año. El Cuerpo de Delegados, contra la posición de la Comisión Interna, rechazó la oferta y resolvió salir a la lucha por un 36 % de aumento, cifra que significaba la recuperación del desfasaje inflacionario entre enero y agosto. Hoy, después de cuatro tarifazos en un mes; después de la brutal carestía desatada por el gobierno y las patronales; después de cuatro días de paro masivamente cumplidos; después de todo esto, fue aceptada la propuesta patronal que fuera rechazada hace treinta días. La comisión interna tiene el raro caradurismo de presentar esto como un triunfo. Este resultado negativo de la lucha no puede ser explicado por la falta de combatividad de los trabajadores, que mantuvieron parado el banco durante 4 jornadas, aún contra las terribles presiones del Directorio. La causa de esta frustración hay que buscarla en la conducta de las direcciones. En primer lugar, la Asociación Sanearía, cuyos representantes en el banco trabajaron contra la lucha. El secretario general de la Interna (Spagnoletta-JCN), que renunció en oposición al planteo de lucha y el resto de la Interna no hicieron nada, ni siquiera un comunicado. El peronismo renovador (Duce) llamó a levantar los paros porque “con esta Interna no se puede ir a ninguna parte”, y porque “el 10 de diciembre (cuando suba Cafiero) se soluciona todo”. El cuerpo de delegados, dentro del cual existe un importante núcleo combativo e independiente, fue el que soportó sobre sus hombros todo el peso de la lucha y quien acentuó la oposición a la interna. Sin embargo, de su seno no alcanzó a surgir la dirección alternativa necesaria para llevar la lucha a la victoria. Esa fue su gran debilidad. Los recibos de sueldo de este mes están inflados por los retroactivos y los aguinaldos adelantados. El gobierno y la burocracia solamente han comprado tiempo. Para llevarla adelante es necesario sacar la conclusión fundamental de este combate: es necesaria una nueva dirección.

28 de octubre de 1987
Por un plan de lucha
Redacción

El martes 3 de noviembre se realizará la Asamblea General Telefónica, para tratar la Memoria y Balance, los salarios, la deuda de la empresa con sus trabajadores y las privatizaciones. La primera convocatoria de la asamblea fracasó por falta de quórum, a causa de la absoluta responsabilidad de la Directiva que no hizo ningún esfuerzo por propagandizaría y movilizar al gremio. El nuevo llamado a asamblea se produce en el marco de una renovada ofensiva contra los salarios (“rodrigazo”) y privatista (contratos con la francesa Alcatel, TPA, contratos de obras, etc.). Naturalmente, los reclamos y movilizaciones salariales han comenzado a plantearse en algunos sectores del gremio, como Tráfico, que viene levantando el reclamo de un aumento de emergencia de ₳ 300. Para terminar con la degradación de las condiciones de vida de los telefónicos es necesario un plan de lucha enérgico por el inmediato pago de las deudas de ENTEL con los trabajadores, un inmediato aumento de ₳ 300 de emergencia, un salarlo mínimo de ₳ 1000 indexados y la denuncia unilateral de los convenios y acuerdos con los pulpos.

28 de octubre de 1987
Seguirlo con una Asamblea General y un Plan de Lucha
Redacción

La Asociación Bancaria convocó a un paro nacional de tres horas por turno para los días 28, 29 y 30 de octubre. Reclama un salario básico de ₳ 950 (al 1 o de setiembre), la reincorporación de los cesantes de los bancos liquidados, la plena vigencia del convenio 18/75 y el reconocimiento del plus por zona desfavorable. Nadie puede poner en duda la justicia de estos reclamos. Desde enero a la fecha, los salarios han caído más del 30%, fueron dejados en la calle centenares de compañeros de los bancos liquidados y el convenio continúa ignorado por las patronales. Mientras tanto, la patria financiera se ha embolsado los fabulosos subsidios del Banco Central (estimados en 10.000 millones de australes) y ahora ha obtenido la libertad para fijar las tasas de interés sin renunciar, por supuesto, a esos subsidios. Un conjunto de Comisiones Internas y delegados opositores han planteado su sospecha de estar ante un nuevo “paro concertado” entre la burocracia y las cámaras empresarias, que deberá culminar con la traición a las principales reivindicaciones. La experiencia de los anteriores planes de lucha y el reciente estrangulamiento de la lucha de los bancos liquidados abonan esta idea. Sin embargo, más allá de las intenciones de Zanola, existe un debate y movilización en el gremio por la cuestión salarial, que esta propuesta de paro deberá ahondar. A partir de esto, el activismo tiene la oportunidad de plantear la superación de la política de los burócratas, luchando en todos lados por asambleas, elección de comités de lucha y el reclamo de una Asamblea General de Capital y Gran Buenos Aires. Esta política servirá para poner las columnas de una nueva dirección.

28 de octubre de 1987
Córdoba: Sumémonos a este gran ascenso de luchas
Corresponsal

El paquetazo que el gobierno de Alfonsín descargó sobre la población trabajadora ha comenzado a recibir respuesta. En la provincia del “sucesor”, Angeloz, los trabajadores han salido a la lucha. Los empleados públicos (SEP) se encuentran en estado de movilización con paros y asambleas, y de no recibir una respuesta satisfactoria decretarían un paro de 48 horas. Pero lo del SEP no es lo único. Los empleados de comercio acaban de protagonizar una jornada de paro activo nunca vista en el gremio. Los empleados del Banco Córdoba han comenzado un plan de lucha con paros de cinco horas. Los trabajadores de EPOS (Obras Sanitarias) y EPEC (Luz y Fuerza) también se están movilizando. Los actores han convocado a una marcha. En Renault ha comenzado un movimiento por aumentos salariales que ha llevado a la patronal a suspender por un día el plantel de Santa Isabel con el objetivo de quebrar al movimiento. El radicalismo está preocupado. Al impotente Angeloz no se le ha ocurrido nada mejor que responder con una declaración provocadora: “Hay quienes alientan la idea —dijo— de que el foco, el escenario de la confrontación, debería ser la provincia de Córdoba” (Clarín, 24-10). Pero también están preocupados los renovadores. No es para menos. En el SEP, que está dirigido por el peronismo, las bases y el cuerpo de delegados han impuesto el método de asambleas y ya llevan realizadas tres en quince días. En estas asambleas las propuestas de “agarrar” la oferta patronal son repudiadas sistemáticamente. Los dirigentes docentes (responden a la CTERA de Garcetti) y municipales se apuraron a acordar aumentos (29.6 y 20% respectivamente) rompiendo expresamente el frente de hecho que habían formado con el SEP. Para ello tuvieron que impedir el ingreso de los activistas del SEP a la asamblea docente, donde pretendían informar que el SEP continuaba hasta conseguir los ₳ 200 reclamados. El peronismo que dirige los gremios en lucha, pretende dispersarlos con medidas sin perspectivas. Por eso la CGT no ha dicho esta boca es mía. Pero la tendencia a una lucha generalizada se acentúa día a día. En las próximas horas los no docentes resolverán medidas de fuerza: el 29 y 30 hay un paro nacional docente; el conflicto de la CONADU no está cerrado; hay talleres gráficos ocupados por cierres y lo de Renault recién comienza. En Córdoba se ha abierto un nuevo alza sobre el que el activismo debe reflexionar. El movimiento no puede ir detrás de variantes burocráticas, es necesario dotarlo de un programa de reivindicaciones perentorias (salario mínimo de 1.000 australes, no pago de la deuda, confiscación de la banca, control obrero) votado en asambleas en todos los lugares de trabajo, que organicen comités de huelga y preparen la huelga general en la Provincia, dando lugar a que el movimiento crezca y pueda enterrar el plan antiobrero. Sigamos el ejemplo de Empleados Públicos Los afiliados al Sindicato de Empleados Públicos de Córdoba han iniciado una lucha por el 50% de aumento salarial (200 australes para la categoría inicial; En una asamblea que reunió a más de 1.600 compañeros, realizada el 14-10, se resolvió rechazar por insuficiente el aumento otorgado por el ejecutivo provincial (17,6% de recomposición por julio, agosto y setiembre, más 6,9% para octubre) y dar 24 horas de plazo para la respuesta del gobierno; también se rechazó el proyecto de ley de equipos de salud humana, con el cual Angeloz pretende destruir el hospital público. La nueva asamblea general ratificó el reclamo de ₳ 200 frente a la nueva oferta (29,6%) y convocar a un paro activo de 24 horas, con marcha hasta la casa de gobierno para el 21-10. El paro se cumplió en un 95% y la movilización reunió a 3.000 compañeros. Para el 28 de octubre habrá una reunión con el gobierno y una asamblea general evaluará los resultados, que de no haber respuesta satisfactoria en todos sus puntos se convocaría a un paro de 48 horas. El SEP no ha hecho esperar su respuesta al plan de hambre de este gobierno. En la base y el cuerpo de delegados existe una gran combatividad, que es la que le ha dado vida a la lucha, por eso es necesario profundizar las medidas de fuerza, coordinar con los demás gremios en lucha como única forma de hacer retroceder al gobierno.

28 de octubre de 1987
Gran paro de empleados de comercio
Corresponsal

El paro general de los trabajadores de comercio tuvo características masivas y activas. Ya el miércoles 22 por presión del activismo se había logrado que la directiva organizara una jornada de agitación, consistente en volanteadas, asambleas en los lugares de trabajo y un acto en la peatonal que reunió a 350 trabajadores. Con este clima se fueron preparando los piquetes de huelga, que el día sábado 24, desde la primera hora, fueron recorriendo los comercios para asegurar el paro. La labor de los piquetes de huelga fue fundamental. De un grupo original de 40 activistas y dirigentes, se llegó al mediodía a una enorme manifestación de 1500 trabajadores. En este paro hizo su aparición la agrupación "Movimiento Obrero Mercantil” (MOM) integrada por delegados y activistas que cumplieron un importante papel en la organización del paro. Una declaración del MOM señalaba la importancia de que el paro no fuera un paro dominguero como acostumbraba a realizarlo la dirigencia, y por otro lado que la medida se constituyera en el punto de partida de un plan de lucha. En función de esta orientación el MOM está trabajando a nivel de los delegados y el activismo para reclamar un plenario general que vote la continuidad de la lucha.

28 de octubre de 1987
Hagamos asambleas para elegir delegados a un comité provincial de huelga
Redacción

En un reportaje televisivo (el martes 22), el ministro de Economía de la provincia, Apaza, señaló, parafraseando a Alfonsín, “que en Tucumán hay varias bombas que desactivar”. Se refería con ello no sólo a la tremenda crisis política y económica sino de manera especial a que la mayoría de los gremios estatales estaban de huelga y a que las manifestaciones y las barricadas se repetían sin cesar, haciendo crecer la belicosidad de los trabajadores de día en día. Tremendas luchas El ministro era muy realista. En los últimos 15 días el recuerdo del tucumanazo volvió a aflorar en la preocupación de muchos políticos y en la conciencia de muchos trabajadores. La situación es limite porque para pagar el mes de setiembre el gobierno tuvo que emitir letras de tesorería, que fueron particularmente tomadas por Papel de Tucumán. Sin embargo, los gremios (con excepción de UPCN) votaron seguir los paros de brazos caídos por el pago de la diferencia por deudas salariales desde 1986 y para que se dicte el decreto por el cual reconoce el nuevo salario mínimo fijado por la Nación en ₳ 350. Crisis política En medio de toda esta convulsión, las negociaciones para designar gobernador en el Colegio Electoral están en una impasse. El PJ necesita una solución pactada con el radicalismo, quien maneja los resortes necesarios para operar un rescate económico del estado provincial, Banco Central, Dirección Nacional de Azúcar. En el otro extremo, tanto Cirnigliaro (peronista de derecha) como Bussi juegan sus cartas a que el Colegio no resuelve nada, de modo que sea obligado a realizar nuevas elecciones. Sin embargo, las condiciones políticas se han modificado en relación a las semanas previas al 6 de setiembre, pues tanto la crisis como la intervención de los trabajadores han cobrado un ritmo acelerado, lo que hace riesgoso nuevas elecciones. La tensión está llegando a un punto explosivo, pues el gobierno provincial no puede dar respuesta a los nuevos requerimientos salariales, por medio de sus solos recursos presupuestarios. Desde el gobierno nacional se ha planteado que hay que reducir gastos, achicando los sueldos y el personal. Un acuerdo político con la UCR sólo podría paliar la situación por cortísimo tiempo. Lucha decisiva La burocracia sindical sabotea todas estas luchas, lo que es natural porque defiende al gobierno y al Estado con uñas y dientes. La CGT no hace nada. En lo que se refiere a los gremios estatales, la coordinadora que formó la burocracia actúa en las sombras, con una cada vez menor vinculación con la lucha de la masa. Es indudable que toda la situación está reclamando que los activistas sindicales y los partidos de izquierda formen un polo de organización y de combate. La concentración de estas fuerzas permitirá una agitación de masa en favor de la huelga general y, con ella, la formación de un Comité Provincial de Huelga. Semejante acción permitirá también estructurar una alternativa política (un frente de trabajadores) en caso de fracaso del Colegio Electoral. Los salarios pueden ser pagados si se establece un impuesto, para ello, a las grandes fortunas. Dos meses antes de las elecciones el gobierno pretendió superar esta situación mediante la emisión de un empréstito que la burguesía rechazó en bloque. Es decir, que hay una solución, sólo hay que imponérsela a los explotadores mediante la lucha.

28 de octubre de 1987
Después del 10 de diciembre Cafiero pacta con Miguel
Redacción

La disputa que llevó a los burócratas de las 62 Organizaciones a renunciar a los cargos en la CGT no está cerrada de ningún modo. Es necesario analizar detenidamente este fenómeno pues su trasfondo tiene un significado negro para las. trabajadores. La primera cuestión que salta a la vista es que todas las fracciones en pugna han aceptado el rodrigazo y que todos han salido a frenar cuanta lucha obrera se ha desarrollado en el país en el último período. Existe un frente férreo de todos estos sectores para no luchar por el salarlo, permitiendo de ese modo que se impongan los planes del gobierno y el FMI. ¿Una pelea por los puestos? La izquierda democratizante le ha dado un tratamiento absolutamente liviano a la disputa de los burócratas. Correctamente la han denunciado como violatoria de la democracia sindical, pero no han analizado el contenido político de esta disputa. Lorenzo Miguel, de larguísima experiencia en las luchas de trastienda con cualquier gobierno, era absolutamente consciente de que no resultaría fácil modificar una decisión del peronismo “político" triunfante en las últimas elecciones y, además, cambiar una lista única confeccionada en acuerdo por los propios gobernadores elegidos. Si esta cuestión estaba clara, el cuestionamiento a García y a Linghieri es parte de una estrategia mucho más profunda del miguelismo que la lucha por los puestos, a la que no es ajena el gobierno y el propio imperialismo. No más burócratas “vocingleros” El fondo del problema, que de ningún i modo está saldado con el acuerdo alcanzado en el último Confederal de la CGT, es la estrategia del miguelismo y del gobierno para cambiar las estructuras y los métodos de la intervención de la burocracia sindical en el actual periodo. Para el gobierno y el imperialismo, la estructura de una CGT dirigida por el ubaldinismo es inadecuada. No porque el ubaldinismo no tenga una voluntad abiertamente colaboracionista; sino por la debilidad de esta burocracia frente a la magnitud del ataque que está planteado al conjunto del movimiento obrero. El primer paso que se dio para este cambio fue el pacto del gobierno con Miguel para copar la mitad de la CGT, en oportunidad de la “normalización" de ésta. El segundo paso fue la estrategia del grupo de los “15”, manejada por Miguel, para meterse dentro del aparato del Estado. Demócratas necesitan patoteros La derrota del radicalismo el 6 de setiembre hizo entrar en crisis el proyecto de los “15”, pero el gobierno sigue necesitando este “tipo” de sindicalismo i para gobernar. La clave de la cuestión es que el “vocinglerismo” que sirvió para reestructurar la cara de la burocracia bajo la dictadura ya no se corresponde con la actual situación; el gobierno y el imperialismo necesitan la vuelta a la patota, a la mano dura, al despido masivo de activistas y al apriete como única forma de contención. La presencia de Curto es la más cabal expresión de ¡o que se quiere hacer. Curto ha sido el único burócrata sindical que no ha variado los métodos desde los tiempos de Isabel, apalea a los partidos de izquierda en la puerta de la Fiat, hace echar a cualquier activista sospechoso de ser zurdo, “garantiza” así la superexplotación más grande de las empresas automotrices en la actualidad, actuando de gendarme a cuenta de la patronal imperialista. En ese modelo está apoyado Miguel y el gobierno y a esto se juegan en la disputa dentro de la CGT. Cafiero también necesita patotas El enfrentamiento de Miguel con Cafiero es sólo parcial y temporal. Cafiero va a necesitar a esta burocracia “fuerte”, sólo que, para el gobernador de la provincia de Buenos Aires, aún no es el “momento político" de ello. No por nada le ofrecieron a Curto la vicepresidencia de la Cámara de Diputados, que Miguel rechazó pues se jugaba y se sigue jugando a su proyecto político. El problema fundamental no ha sido zanjado. La prensa que ha analizado los i acontecimientos sindicales está completamente despistada. Dice que el miguelismo ha sido afectado por la situación de retroceso industrial en beneficio de los gremios de servicios. También ha calificado a la derrota de Miguel en la CGT como una segunda derrota vandorista. ¡No ha visto que al margen de la aparente derrota de Miguel ha crecido el desplazamiento de los principales gremios desde el ubaldinismo hacia el miguelismo! No hay que descartar una nueva embestida cuando, después del 10 de diciembre, el peronismo tenga que “afrontar” desde las gobernaciones y el parlamento la resistencia popular. Los trabajadores no deben alentar, naturalmente, expectativas en ninguna de las fracciones políticas de la burocracia, pues ellos representan la política de la patronal en el movimiento obrero. La lucha por asambleas que voten la huelga general por los 41.000 de mínimo y las paritarias libres, barrerá, junto con los planes del gobierno, todas las maniobras antisindicales y antiobreras de los burócratas. Lo que ellos están discutiendo es cuál es la mejor forma de enfrentar a los trabajadores y de preservar sus intereses de capa parasitaria y su entrelazamiento con el Estado, contra los trabajadores. Los trabajadores, a lo largo y a lo ancho del país empiezan a resistir tenazmente y con ello reventarán todas las maniobras del aparato burocrático e impondrán un ascenso que abra una nueva situación política, radicalmente diferente. El abrazo del Confederal El jueves pasado, Saúl Ubaldini se bajó del estrado de la presidencia del Comité Central Confederal para confundirse en un abrazo con Lorenzo Miguel, y obtener así que los miguelistas no mocionaran a favor de la convocatoria del Congreso de la CGT, donde tienen mayoría. El abrazo arreglado dejó sin habla a mucha gente que cree en Ubaldini y en los 25, no advirtiendo que el imperialismo apoya la carta de Miguel y que por eso Cafiero tendrá que morir en un acuerdo con el burócrata de la UOM. El “gesto” de Ubaldini no estuvo improvisado, sino que fue resultado de un 11 acuerdo al que no fue nada ajeno Antonio Cafiero, quien ofreció a Hugo Curto la vicepresidencia del bloque de diputados nacionales del peronismo. Mientras algunos hablan de la “madurez” de Ubaldini y otros de la “sagacidad” de Miguel, la realidad pasa por otro lado. El peronismo está por un pacto con el gobierno, como lo reclama el imperialismo. Su "credibilidad” ante los explotadores pasa por aquí. Así es que le dio el visto bueno al paquetazo y procura firmar un pacto de “gobernabilidad”. Para esto necesita que la burocracia sindical asegure el “enchalecamiento" de las organizaciones sindicales. El paro del 4 de noviembre salió por instancias de Miguel, quien de esta manera le dice a Alfonsín y a Cafiero por dónde pasa el meridiano de la burocracia sindical. El despliegue de patoterismo que exhibió el Confederal es un anuncio de lo que se viene contra el activismo sindical. La maniobra de la burocracia solo puede ser derrotada poniendo fin a las ilusiones en ella y desnudando los límites infranqueables de Ubaldini y los 25. Hay que denunciar ante la masa toda que los burócratas sabotean la lucha contra el hambre y la entrega, esto al aprobar un paro sin continuidad ni reivindicaciones. En oposición a este sabotaje, llamamos a los activistas y a la Izquierda a organizar un polo de lucha por las asambleas generales y la formación de comités de base y de coordinación, cuya base reivindicativa sea: ₳ 1000 de mínimo, no pago de la deuda externa, paritarias libres, expropiación de la banca.

28 de octubre de 1987
El paro en suspenso fue a la congeladora
Redacción

El último Congreso de Delegados de ATSA Buenos Aires votó hace ya quince días la realización de un paro "en suspenso"... Han pasado más de quince días (¡y qué quince días!), el plenario no se ha vuelto a reunir, no hay información sobre las tratativas con las patronales y el propio paro tiene, a es la altura, más suspenso que una película de Hitchcock. Sin embargo, se han podido conocer parcialmente los resultados de las negociaciones con las patronales, gracias a West Ocampo, que ha hecho público su fracaso, lo cual era esperado por cualquiera que no fuera un incauto. Aun frente a este naufragio Darío Pereyra y la Directiva do Buenos Aires continúan en la pasividad. Entretanto, los salarios han caído al nivel más bajo de la historia: gran parte del gremio, aun con el 12 % de octubre. ha quedado por debajo del nuevo salario mínimo. Aunque los hospitales y laboratorios han salido a la lucha por el salario. obteniendo conquistas salariales parciales sin esperar a la directiva, la ausencia de una respuesta de conjunto del gremio ha permitido que una amplia franja postergada salarialmente y con menor organización interna siguiera con salarios de absoluta miseria y que las patronales encararan una campaña de despidos selectivos contra el activismo que estuvo a la cabeza de las últimas luchas. Es necesaria una asamblea general del gremio que vote un programa, un plan y una dirección para la lucha. Por un salario mínimo de ₳ 1000 indexados. no a los despidos, por la entrega de la Obra Social, por la Huelga General. Un plan de lucha para imponerlo: paros progresivos de 24 horas hasta la huelga indefinida, piquetes de huelga fondo de huelga. Una dirección para la victoria: por un Comité de Huelga elegido en la Asamblea y responsable ante ella que dirija la lucha. Detrás de esta perspectiva debe, comenzar a estructurarse un núcleo de delegados antiburocráticos para llevarlo al plenario de delegados.

28 de octubre de 1987
El Mas reincide contra los ferroviarios
Redacción

A lo largo de todo el conflicto ferroviario, el Mas ha jugado un papel deleznable. Se opuso con toda su fuerza a la extensión de las luchas parciales en nombre de una supuesta lucha general que debería encabezar la Directiva. Fue así que sumó su grano de arena al aislamiento de las seccionales en huelga y el impasse de los que querían luchar. Pero no estamos sólo frente a un déficit de orientación o a un problema táctico. La conducta del Mas en la última asamblea de la seccional Victoria lo demuestra acabadamente. Allí el Mas sostuvo la moción de realizar una movilización a la sede de las negociaciones entre la Unión Ferroviaria y la empresa, fuera del horario de trabajo. Es decir que; conjuntamente con la burocracia sindical, el Mas se oponía desde el vamos al paro de la seccional. Pero como la burocracia se vio obligada a retroceder y no pudo mantener su posición original (ver artículo), el Mas también levantó su moción original y votó, Junto con la burocracia, la moción de la Ejecutiva, contra los activistas y trabajadores que reclamaban medidas contundentes por los ₳ 300 y los despedidos. El Mas se opuso al paro y terminó votando con la burocracia. Ahora está claro qué cosa exactamente significa para el Mas "que la Directiva encabece": "que los burócratas decidan y nosotros nos ponemos detrás de ellos”. Con socialistas así, Tárate y Pedraza agradecidos.

28 de octubre de 1987
Comienza el segundo acto
Redacción

La burocracia ferroviaria volvió a trastabillar en Victoria. En la asamblea realizada el viernes 23, volvió a sufrir una derrota política. La asamblea fue convocada para las 18 horas, un horario inusual y difícil para los compañeros de Victoria. Con todo, unos 300 compañeros se hicieron presentes. Masciotta y Caro, directivos del Mitre, cayeron con la novedad de que se habían conseguido ₳ 40 y la reincorporación de uno de los despedidos de Victoria. Por lo tanto, solicitaron que se le otorgara un nuevo plazo a la Directiva hasta el martes 27, cuando se realizaría una asamblea informativa fuera del horario de trabajo. En la base se puteaba por lo bajo y por lo alto se reclamaban los ₳ 300 de aumento inmediato y la reincorporación de todos los despedidos. Frente a la moción de la burocracia, el sector combativo y antiburocrático que encabezó la lucha del último período reclamó un paro de actividades para el martes a las 10 horas y la movilización al lugar de las negociaciones entre la directiva y la empresa. La moción fue ganando cuerpo. La burocracia, temerosa de volver a perder otra votación en Victoria, debió cambiar su posición original y plantear que la asamblea del martes se realizara con abandono de tareas. Esta propuesta de la burocracia se impuso por el 60% de los votos, contra un 40% que votó directamente por el paro. Esto marca una derrota política de la burocracia que debió recular ante la presión de abajo por los ₳ 300 y los despedidos, y no pudo evitar el paro parcial de Victoria para el martes. Los resultados de la asamblea de Victoria ponen de manifiesto que la profundísima lucha ferroviaria está muy lejos de haberse cerrado. Se acerca el cobro de los sueldos de octubre que, frente a la carestía, son aún menores que los de setiembre, cuando se inició el reguero de luchas en las seccionales. La asamblea de Victoria muestra los preparativos del segundo acto de la lucha ferroviaria.

28 de octubre de 1987
Otro acuerdo salarial ruinoso
Redacción

El ongarismo ha firmado con las cámaras patronales un aumento del 20% para el mes de octubre. Como el acuerdo absorbe los aumentos gubernamentales, en realidad lo obtenido se reduce al 8%. Pero este 8% no compensa, naturalmente, la pérdida de más del 20% sufrida por la escala salarial gráfica entre enero y setiembre, ni tampoco compensa la carestía de octubre, que superará el 20%. Finalmente, el acuerdo no prevé el ajuste futuro del salario frente a la inflación, de modo que equivale a un congelamiento del salario. En resumen, nuevamente el ongarismo ha firmado un acuerdo salarial ruinoso. En cuanto a los métodos de democracia sindical, hay que decir que el acuerdo, como ya se ha convertido en una norma en el Sindicato Gráfico, no fue discutido ni por la Asamblea General, ni por el plenario de delegados, ni aun por la propia Directiva. Es más, hasta el momento la lista Verde le continúa ocultando a aquélla y al gremio el texto del acuerdo. Es decir, que el acuerdo no reúne ni las condiciones de validez legal. El único ámbito en que ha sido discutido el nuevo acuerdo fue en reuniones de pequeños grupos de delegados escrupulosamente seleccionados por la Secretaría de Organización. Pero incluso aquí, la Verde recogió el repudio: “¿Para qué nos llamaron si han firmado lo que ustedes quisieron?” —decían con toda lógica los delegados. Disolución sindical El nuevo acuerdo firmado por Ongaro obliga a los talleres a luchar aisladamente por aumentos sobre salarios de bolsillo. La política del ongarismo disuelve el Sindicato y convierte a las comisiones internas en verdaderos “sindicatos de empresa”. En el gremio gráfico se está viviendo la nulidad de una dirección, la Lista Verde, que ha convertido al convenio en una ficción para la mayor parte del gremio (que merced a su organización interna ha conseguido aumentos superiores a los del sindicato) y en una realidad miserable para algunas franjas que, por su debilidad y escasa organización, no pueden ir más lejos de lo que “consiga” el sindicato. Asamblea General y aumento de emergencia Se impone un aumento salarial de emergencia, discutido no entre cuatro paredes sino de cara al gremio en una asamblea general. La gran oportunidad es la Asamblea General que, obligatoriamente, debe convocarse para elegir a la Junta Electoral, asamblea que el ongarismo viene dilatando hasta el límite. La lucha por las elecciones limpias y democráticas debe entroncar con la lucha por un inmediato aumento de emergencia en el reclamo de la Asamblea General. La Lista Naranja Gráfica, antiburocrática y clasista, está en la primera fila de ambos combates.

28 de octubre de 1987
Los trabajadores de Yacyretá volvieron a la lucha
Redacción

El conflicto de los obreros de Yacyretá Apipé, que desde hace un año vienen reclamando un 25% de aumento por zona desfavorable, más un plus por desarraigo y 21 días de licencia para los trabajadores con más de tres años de antigüedad, volvió a cobrar fuerza. El día lunes una asamblea rechazó el aumento del 12% ofrecido por el consorcio constructor y declararon un paro indefinido, cortando el tránsito por la ruta 12. La lucha de Yacyretá se inició en agosto pasado con medidas de fuerza y movilizaciones hasta las oficinas de la empresa ante la negativa de ésta en acordar la demanda de los trabajadores. En esta oportunidad la huelga se ha ampliado; además de los obreros de la construcción (UOCRA), se adhirieron la Unión de Empleados de Grandes Obras y Conexas (UDEGOC) y la Federación de Empleados de Comercio de la localidad de Ituzaingó, en la provincia de Corrientes.

28 de octubre de 1987
Rebelión en Comercio
Redacción

El sábado 24 miles de empleados de comercio ganaron las calles en todo el país ante el llamado de la Confederación capitaneada por Andreoni. Las propias secciónales del interior controladas por Cavalieri y la patota de los 15, pararon y se movilizaron en Jujuy, Avellaneda, Tucumán. Lo que fue concebido como una medida restringida, en día sábado, sin preparación, como una movida de piezas en el enfrentamiento entre Andreoni (25) y Cavalieri (15), se transformó en un canal de movilización sin precedentes de la masa del gremio. Salió a luz una tendencia profunda de la base acicateada por la miseria y la superexplotación patronal: el promedio de salarios en la Mayoría del gremio es de 250 australes. La excepción a esta verdadera rebelión de los empleados de comercio fue Capital, el bastión de Cavalieri, donde la burocracia organizó el repudio al paro. A último momento, el viernes por la noche» Cavalieri y las cámaras empresarias acordaron salir al cruce a Andreoni con 420 australes de básico (Andreoni pedía 450). Ante la explosión del sábado, las patronales se echaron atrás, resolviendo pagar los decretos del gobierno (básico de 350). Cavalieri quedó así colgado del pincel y convocó a una reunión ultrarrestringida del plenario de delegados —concurrieron 80 sobre 300— para declarar “que por un paro ridículo se había perdido lo logrado en la negociación” y auto-otorgándose un mandato para “seguir discutiendo”. Pero Andreoni (seguramente el primer sorprendido por la movilización) se apresuró a notificar que no habrá nuevos paros... hasta las fiestas de fin de año. Acá arrugaron los burócratas de conjunto, la divisoria de aguas pasa por el pacto social de las distintas variantes de la burocracia o la lucha independiente de los trabajadores por los 1.000 australes de mínimo indexados. Se ha abierto una nueva situación en el gremio de Comercio. Capital, la seccional más importante, se pondrá en marcha por encima del varias veces derrotado Cavalieri. Las asambleas de empresa reclamando el plan de lucha y la asamblea general deben ser acompañadas por la promoción de los mejores activistas en las elecciones de delegados.

28 de octubre de 1987
La CONADU propicia la confusión

La dirección de la CONADU postergó el plenario que debió realizarse el sábado 24 para el miércoles 28. Los docentes, mientras tanto, desconocen absolutamente las características de las negociaciones que se realizan con el Ministerio. Como cualquier ciudadano reciben las confusas e interesadas informaciones periodísticas. Primero se anunció la concreción de un acuerdo, luego se informó de un rechazo debido al desacuerdo con la propuesta de aumento para los profesores con dedicación exclusiva, finalmente se dijo que esto ha sido modificado. Las cifras que se difunden carecen de todo significado. A todo esto, el salario ha vuelto a caer en agosto y setiembre, en circunstancias en que el reclamo mínimo de CONADU era de 20% de aumento real para el propio agosto. Siguen pendientes de confirmación el "enganche" de los universitarios en el Nomenclador Docente Nacional y el pago de aumentos no liquidados entre mayo y junio. La desmovilización actual ya ha sido aprovechada por el gobierno, sin embargo, para imponer la prolongación del curso lectivo, medida rechazada abrumadoramente durante la huelga en las asambleas de base. La completa falta de información ha vaciado las Asambleas docentes. Se llegará al plenario del miércoles 28 sin mandato de las bases. El jueves y viernes está planteado el paro de la CTERA y hasta ahora la dirección de la CONADU no ha dicho si lo apoya o no. Se trata de una dilación que ya significa un sabotaje al paro. El manejo burocrático de todas las cuestiones domina la situación actual. Una buena indicación del camino que se debe seguir ante este cuadro confusionista, fue dada en una Asamblea realizada el viernes pasado en Filosofía de Buenos Aires. Allí se votó el apoyo al paro de CTERA del 29 y 30 con realización de asambleas, y se reclamó que CONADU brinde una información completa para que las bases puedan decidir.

28 de octubre de 1987
EL PARO VA (A PESAR DE LA BUROCRACIA)
Redacción

El Confederal de CTERA (sector Arizcuren) decidió adherir al paro de 48 hs. convocado por la CTERA (sector Garcetti) para el próximo 29 y 30 de octubre. Este sector impulsa un pliego de reclamos propio donde sobresalen los pedidos de 600 australes de básico para el maestro de grado, nomenclador único y aumento del presupuesto educativo nacional al 25 %. Además, se comprometió a la JE a efectuar a la brevedad un llamado público a la CTERA de Garcetti para realizar un Confederal el próximo 7 de noviembre con el objeto de determinar un curso de lucha común en lo inmediato. La Verde se abstiene El conjunto de resoluciones adoptadas por el confederal fueron ganadas por escaso margen (36.000 a 21.000) ya que una ancha franja de entidades— en su mayoría dirigidas por la Verde— con el argumento de “no tener mandato” se abstenían de votar cualquier iniciativa que apuntalara un curso de lucha. Las entidades dirigidas por la Verde que sí avalaron el paro, no lo hicieron por su propia iniciativa, sino porque fueron derrotados en sus respectivas asambleas, como en el caso de Santa Fe. Esta línea de la Verde se vio claramente reflejada al inicio del Confederal cuando Steimber (abogado de CTERA y hombre del arizcurenismo) planteó que las posibilidades de obtener la legalidad con la designación de Tonelli en la cartera de trabajo eran interesantes, y que no las podíamos desperdiciar “pegándonos con la CTERA de Garcetti en una medida común”. Esta fraseología significaba en realidad que para obtener la legalidad el sector Arizcuren debe antes que nada hacer buena letra con el gobierno de los tarifazos. La línea abstencionista de la Morada (UCR) en la Ctera de Garcetti y la misma línea aplicada por la Verde en la CTERA de Arizcuren, demuestra que ambos sectores se hallan fuertemente enlazados alrededor de la defensa del gobierno. La Celeste entra en crisis Garcetti llamó al paro de 48 hs (ratificado masivamente en su confederal) ante el fracaso absoluto de la concertación con el gobierno por un lado y la incesante presión de los docentes del interior por el otro. En este sentido el paro de 48 hs es una derrota de la burocracia que en todo momento se ubicó en un terreno de capitulación completa frente al rodrigazo. A esta situación se le suma la fractura entre los renovadores (Garcetti, Anzil y Mary Sánchez y los ortodoxos afines a las 62, Solimano) que hizo eclosión en el último confederal de la CGT, donde unos y otros se disputaban la acreditación como delegados por la CTERA. Este conflicto se ve agravado por la situación de la CONADU, donde la UDA es partidaria de disolverla y los renovadores de regimentarla por separado como un feudo afín a ese sector de la burocracia sindical. Al margen de estas peleas de cúpulas, el movimiento de lucha sigue su curso: Salta continúa en paro por tiempo indeterminado y Tucumán viene con paros semanales desde hace 15 días. Santa Cruz, por su parte, arrancó 480 australes de básico al gobierno provincial con su reciente lucha. El clima de descontento se generaliza en todo el movimiento docente y preanuncia un paro masivo para el 29 y 30 de octubre. De su masividad dependen las resoluciones que tomen las asambleas posteriores en relación a un curso de lucha posterior. Por los 600 australes de básico, por una CTERA unida en la lucha contra el gobierno hambreador y por un nuevo confederal conjunto que discuta un plan de lucha posterior debemos parar masivamente el próximo 29 y 30 de octubre.

28 de octubre de 1987
Importante plenario de la Verde
Redacción

Más de medio centenar de trabajadores del transporte pertenecientes a la lista Verde, realizaron una asamblea el sábado pasado para evaluar la jornada de protesta del viernes anterior, y para dar continuidad a la movilización contra la impugnación de todas las listas opositoras. El plenario analizó la táctica a seguir para lograr la vigencia de la democracia sindical resolviendo en consecuencia proseguir con los acuerdos prácticos con las otras listas proscriptas en lo que hace a ese único punto: oficialización de las listas. Se acordó también sacar un boletín informativo para nuclear a los trabajadores de UTA en la alternativa antiburocrática que encarna la lista Verde. También se resolvió la apertura de un local en Capital (Rivadavia 2009) y en aquellas regionales donde se considere necesario. En el curso del debate quedó resuelta la participación de la Verde en el paro convocado por la CGT, quedando establecido que la lista impulsará en dicha jornada la consigna para que haya un plan de lucha, en lugar del paro aislado, por un aumento de salario, contra el Plan Austral y por la moratoria de la deuda externa. En principio quedó resuelta una nueva movilización para el día miércoles lo que quedarla sujeto al acuerdo que se logre con las otras listas. A los efectos de financiar los gastos que ya se están realizando y todo lo que demandará la campaña se pondrá en venta una rifa para que sea distribuida en los distintos frentes. En las próximas elecciones de UTA deberían presentarse cinco listas, la Celeste y Blanca oficialista de Palacios, la Blanca, la Gris, la Amarilla Azul y la Verde. Pero la Junta electoral de UTA designada en forma fraudulenta impugnó a todas las listas opositoras. Todo el activismo antiburocrático está nucleado en la Verde, siendo los otros desprendimientos de sectores burocráticos encabezados por Aznar, Flores y Estévez. Para los trabajadores de UTA está claro que sólo la movilización y la lucha podrá revertir esta situación proscriptiva que impide que las bases decidan sobre su futuro.

28 de octubre de 1987
No a la destrucción de la FES
Redacción

Más de 100 activistas de varias decenas de colegios de la Capital se reunieron el sábado pasado en el Plenario de la FES, realizado en el Colegio Nacional Avellaneda. La Federación atraviesa una enorme crisis. Está ausente en los colegios y se mantiene al margen de su lucha, como se manifestó recientemente en la movilización por la reincorporación de los compañeros del Nacional 31. El propio plenario fue citado casi sigilosamente. No se supo el lugar de su realización hasta último momento y muchas escuelas ni siquiera fueron informadas de la convocatoria. La FES es una conquista de la lucha de los estudiantes secundarios que se movilizaron por-la libre agremiación; es un viejo objetivo de los radicales de Franja Morada liquidarla para montar una organización oficial. Esta ofensiva fue ahora asumida por la UES, cuyos representantes en la Comisión Directiva renunciaron a sus cargos en el plenario y plantearon lisa y llanamente el levantamiento del Congreso previsto para el próximo mes y la suspensión de toda actividad hasta el año entrante. Los representantes de Franja Morada apoyaron esta “iniciativa” sin preocuparse por asumir el liderazgo del trabajo Iiquidacionista. La UES se encargó de encubrirlo desde su condición de agrupación “opositora". La reacción a este planteo quedó en manos del activismo independiente, de buena parte de los compañeros de la FJC y de la UJS, que plantearon convocar a un nuevo plenario con delegados mandatados por colegio, con el objetivo de convocar al Congreso de la Federación. La propuesta fue aprobada. El Mas, que tiene dos puestos en la directiva, no apareció y en el camino quedó la propuesta de un dirigente del PC de convocar a un Congreso para el sábado entrante, lo que sólo podía conducirá una maniobra de aparato. La tarea inmediata es superar las limitaciones de este plenario. Ahora, la cita es pública y anticipada; movilizarse en los colegios, agrupar al activismo y concurrir todos al plenario del sábado próximo. No a la destrucción de la FES, por un Congreso con delegados mandatados por su base. Por una FES de lucha, independiente del régimen del rodrigazo y la regimentación de la juventud.

28 de octubre de 1987
Votar a la UJS
Redacción

En la mayoría de las Universidades del país se está votando para la renovación de los representantes estudiantiles en los Consejos. Directivos de las facultades y para la dirección de los Centros de Estudiantes. Con esto se pretende probar la vigencia de la democracia en la enseñanza superior. La realidad sin embarco es que se ha montado en la Universidad un régimen corporativo y completamente antidemocrático. Una situación que encubren de conjunto quienes disputan los comicios, incluida la izquierda democratizante. Antidemocracia El voto para los Consejos Directivos “tripartitos” no tiene un carácter igualitario. Se vota por claustros y se otorga mayoría absoluta en el Consejo al claustro profesoral, cuya base electoral es, sin embargo, una nimiedad, respecto a la estudiantil. Los “ciudadanos” universitarios, como se ve no son iguales ante la ley: algunos son más iguales que otros. La misma sobrerrepresentación se aplica a los graduados, cuya representación es manipulada por las trenzas reaccionarias de los “colegios" profesionales. Pero además la mayoría de los docentes —auxiliares— está excluida del claustro profesoral. ¿Qué es todo esto? Corporativismo, maniobras y regimentación: no hay democracia en la Universidad. Burocratización Este operativo se completa ahora con una regimentación paralela de las organizaciones gremiales. El régimen gobernante pretende formar una burocracia estudiantil estatizada que vacíe de todo contenido a las organizaciones de los estudiantes. Recientemente, los centros dé Franja Morada, actuaron como rompehuelgas de la más grande movilización de la docencia universitaria. Ahora, las elecciones de Centro en la UBA, como antes en el interior del país, se han convertido en “obligatorias” por disposición del Estado, con la complacencia de la derecha, de la JP y el PI y, aun de la izquierda. La función de está obligatoriedad es poner en minoría al movimiento estudiantil, es decir al estudiantado que se organizó y que lucha dentro de los centros de estudiantes, y reglamentar su funcionamiento. La finalidad es completar el proceso de transformación de los Centros en oficinas de la reacción y el Estado, en conformidad con el régimen universitario de conjunto. Votar a la UJS La autonomía y el cogobierno son una ficción, una pantalla tras la cual el régimen político actual ha perpetuado el manejo de la Universidad al servicio de la reacción política, no del pueblo sino de los monopolios nacionales y extranjeros, a los que ahora se pretende entregarles directamente la tarea de investigación y desarrollo en la enseñanza superior. (Esto es lo que propone un proyecto de ley enviado por el Ministerio de Educación al Congreso). ¿Qué otro objetivo podían trazarse los que convierten al país en colonia del capital financiero, sino la de transformar a la Universidad en vehículo de la política de entrega, de sumisión al FMI, de amnistía para los genocidas del Proceso? La Universidad fue convertida en rueda auxiliar de la burguesía democratizante en el poder, completamente sometida al imperialismo, al clero y al militarismo reaccionario. LA UNION DE JUVENTUDES POR EL SOCIALISMO llama la atención del movimiento estudiantil sobre el carácter de la ofensiva en curso contra sus reivindicaciones y organización. Los Alsogaray, Alende y Cafiero se empeñan en asegurar la “gobernabilidad” del régimen de los tarifazos, los salarios de hambre y la ruina de la educación en completa oposición al pronunciamiento de la voluntad popular. Sus representantes en la Universidad pactan para sostener un sistema de gobierno antidemocrático, completamente regimentado por el Estado, instrumento de la degradación material de la enseñanza. Democracia y educación son incompatibles con un régimen atado por mil lazos al gran capital, a una clase parasitaria que se hunde confiscando las condiciones más elementales de vida de los trabajadores, que está llevando al país y al mundo a un colapso generalizado. La UJS plantea las reivindicaciones fundamentales de la educación (salarios, presupuesto, gobierno democrático) en completa oposición a este régimen y a sus representantes "populares”, en favor de la unidad política del movimiento estudiantil y docente, por la autonomía y el cogobierno de la comunidad universitaria, por la unidad con los trabajadores para la transformación revolucionaria del país y la educación. No hay otra salida.

28 de octubre de 1987
Se extiende el movimiento del no pago del gas
Redacción

El movimiento contra el pago del gas ha vuelto a tomar impulso con la llegada de las nuevas boletas. En La Matanza, una masiva asamblea de vecinos resolvió exigir la anulación del tarifazo y coordinar una acción conjunta con otros barrios. En la asamblea se denunció que la “reconsideración” de las facturas por parte de la Empresa Gas del Estado fue una maniobra, esto porque se efectuó un descuento mínimo sobre el consumo y no sobre las tarifas, por lo que ahora, en el nuevo bimestre, se lo vuelve a añadir. Pero, como aclaró un dirigente de la Sociedad de Fomento de La Matanza, el descuento anterior significa un mayor perjuicio porque los metros cúbicos descontados son agregados ahora a una tarifa inmensamente más cara. En la asamblea se denunció también que las boletas de agua corriente están llegando a “precios de locura” por lo que se planteó unificar los reclamos contra ambos tarifazos. Este movimiento se suma al que están protagonizando varios barrios de Rosario. Como dijimos en los anteriores números de Prensa Obrera, la maniobra de Gas está saltando a la luz y con ella la movilización de la población.

28 de octubre de 1987
Los partidos del "pacto social" no quieren movilizar contra la represión estatal
Redacción

La Junta Vecinal de Villa Ciudad Oculta (mayoría PJ-PI) dejó morir la respuesta al operativo represivo de la Policía en el pantano de los pasillos del Parlamento. Contra la propuesta de una serie de activistas del barrio de realizar un acto y movilización de repudio, impulsó una conferencia de prensa en el Congreso con dirigentes de la Intervillas, diputados de la oposición parlamentaria y miembros de la Iglesia de la Pastoral Villera (los partidos “no parlamentarios” fueron privados de la palabra). Mientras tanto en, una asamblea barrial de más de 100 personas, un grupo de vecinos del barrio aledaño de “Los Perales” denunció que el concejal de la UCD, Benegas, está impulsando una campaña contra Ciudad Oculta y en apoyo del operativo policial. Una propuesta de responder con una concentración en Avda. del Trabajo fue ovacionada por la asamblea, pero bicicleteada por la directiva de la Junta. La lucha contra la represión en las barriadas obreras, requiere una política independiente de los partidos patronales del “pacto social”.

28 de octubre de 1987
Nafta: Un impuesto que favorece a los patrones
Redacción

El gobierno acaba de enviar un proyecto al Parlamento que instituye un impuesto a las naftas del 33% para financiar el sistema previsional. La crisis de las Cajas de jubilaciones tiene sus orígenes en la impresionante evasión patronal (superior al 50%, equivalente a 1.000 millones de dólares anuales), el aumento del llamado “trabajo negro” (o sea, el no registro previsional por parte de las empresas de los trabajadores empleados y que según el INDEC abarca al 20% de los trabajadores asalariados de las grandes ciudades) y en la utilización de los fondos provisionales por parte del Estado para cubrir sus déficits, originados por los pagos de intereses de la deuda y otros subsidios al gran capital. Con el nuevo proyecto, el gobierno declara que no piensa combatir esta evasión, y que pretende sustituir los aportes empresarios por un impuesto directo a la población trabajadora. Pero, claro está, las. patronales seguirán reteniendo en sus bolsillos el 12% que les descuentan a los trabajadores. Esto significa que el proyecto alentará la evasión patronal y no servirá en nada aumentar, aunque más no sea en forma miserable, los haberes jubilatorios. Podemos decir que este impuesto cubrirá, no la evasión actual, sino la que él mismo promueve.

28 de octubre de 1987
Otoño capitalista
Redacción

Ya no hay nadie que pretenda que la brutal caída de las principales Bolsas del mundo ha sido un mero desvío en un proceso económico que sería básicamente sano. El krach de los mercados de valores no fue un mero "ajuste” de las cotizaciones luego de un largo periodo de alzas. Aunque a regañadientes, los políticos y los economistas de la burguesía ya tienen que admitir que es la expresión de una profunda tendencia a la depresión económica mundial. Este "giro” en las opiniones ha sido forzado por los acontecimientos mismos. El mercado de valores de Hong Kong, que tiene una enorme gravitación como canal de capitales en Asia, tuvo que ser cerrado durante una semana, cuando se constató que los propios operadores bursátiles, los comisionistas de la Bolsa, se hubieran visto en la obligación de declararse en quiebra por incapacidad para cumplir con los contratos firmados. En Londres, la privatización de la gigantesca British Petroleum se ha quedado sin adquirentes, forzando con ello a los bancos encargados de la operación a suscribir la totalidad de las acciones que se pondrán en venta. En la misma "City” británica, las firmas de corredores de Bolsa están despidiendo masivamente a sus funcionarios y clausurando una parte de sus operaciones, cuando hace exactamente un año se desesperaban por entrar al mercado londinense. En París, las privatizaciones han sido directamente suspendidas, lo cual deja en el aire a una cantidad enorme de capitales que estaban a la espera de este negocio lucrativo. Las autoridades de Nueva York ya prevén un hundimiento de las finanzas municipales y el incumplimiento en el pago de su deuda pública, como consecuencia del despido masivo de funcionarios por parte de las agencias de bolsa de la ciudad y del éxodo de numerosas oficinas, empresas, fondos y corredores dedicados a la timba bursátil. Estos son síntomas irrevocables de una crisis duradera. El otoño boreal empezó muy mal. Pero los datos fundamentales aún no se conocen, como ser el grado de insolvencia o la quiebra de los que fueron perjudicados por la descomunal caída de los precios accionarios. El asunto es, sin embargo, serio, realmente serio. Ocurre que una gran parte de la especulación bursátil que llevó los precios de las acciones por las nubes, estuvo constituida por el copamiento de empresas mediante la compra de sus acciones financiada con préstamos bancarios. Para apoyar estos copamientos se llegó a juntar dinero mediante la emisión de bonos de empresas irrelevantes, los cuales alcanzaron un porcentaje importante del mercado financiero. En síntesis, ahora hay que devolver esos préstamos o cancelar esos bonos, y esto ya no se puede hacer vendiendo acciones. La ola de quiebras aún no ha comenzado, pero la certeza de su inevitabilidad está dada por las garantías que ha tenido que dar el gobierno norteamericano de que socorrerá al sistema financiero. Para peor, gran parte de éste está “clavado” con préstamos incobrables a industrias que hace largo tiempo están deprimidas (energía, construcción, agro). “No ocurrirá lo de 1929”, dicen a coro los expertos, pero todo indica que será peor. Ya lo está señalando el hecho de que el Estado ha bajado las tasas de interés, cuando hace dos semanas las hizo subir, en una indicación de que está dispuesto a refinanciar a los endeudados o quebrados. Pero esto solo lo podrá hacer emitiendo moneda, desestabilizando el dólar y desatando la inflación. Bien mirado, el Estado y la sociedad capitalista están hoy en peores condiciones de manejar una crisis financiera con relación a 1929, esto debido a la proporción superior del capital especulativo en relación a la producción que existe en la actualidad, y debido al enorme endeudamiento del Estado y de las naciones — lo cual es la contrapartida de esa brutal acumulación de capital financiero. ¡Qué van a estar mejor hoy! ¡Si, al igual que en 1929, el grito de guerra es equilibrar los presupuestos del Estado! Efectivamente, de la lectura de la prensa internacional surge claramente que la burguesía ve como el peligro mayor derivado de la crisis un hundimiento del dólar y un estallido financiero. Para evitarlo plantea disminuir el déficit fiscal norteamericano (160.000 millones de dólares), lo que frenaría la emisión de billetes verdes. Esta acción desataría una recesión en los Estados Unidos. ¡Pero Reagan no quiere saber nada con esto, como no quiso saberlo en todos estos últimos cuatro años! Su grito de guerra es que la crisis la paguen los otros (Japón, Europa), a los cuales amenaza con una guerra comercial ejecutada mediante una devaluación mayor del dólar. Estos datos nos están diciendo que la crisis financiera es una crisis económica profunda que se conjuga con una crisis política en Estados Unidos y una crisis internacional. Un síntoma de esta última es el aplazamiento que ha sufrido la reunión cumbre de Reagan y Gorbachov. Hace ya un tiempo dijimos que se había producido un “viraje en la política mundial”. Ahora podemos agregar que la crisis presente nos incorpora a un período de características prerrevolucionarias en los principales países.

28 de octubre de 1987
Vaciamiento de la democracia
Redacción

Alfonsín quiere “gobernabilidad”. ¿Pero para qué? Para mantener los salarios bajos, asegurar una corriente permanente de beneficios a los terratenientes, a los banqueros y a los exportadores, y para convertir a la deuda externa fraudulenta y sin valor en un usurero derecho de propiedad sobre el patrimonio nacional en beneficio de los acreedores y de los capitalistas nacionales que tienen sus dólares en títulos extranjeros. Un semejante sistema de expoliación no debe ser defendido sino combatido. No hay que olvidar que Alfonsín es también el gobierno del punto final y de la amnistía. La reacción se atrinchera en este régimen político, por eso los Alsogaray reclaman la “gobernabilidad”. De esta “gobernabilidad”, los reclamos del pueblo y la democracia solo pueden ser sus víctimas. Pero, con lógica naturalidad, los impulsores del pacto de “gobernabilidad” comienzan haciendo trampa. Es así que para aprobar el paquete impositivo que elevará aún más los alquileres y los combustibles, pero que dejará en pie la evasión impositiva previsional de los pulpos, Alfonsín convoca al congreso de la Nación rechazado por el voto el 6 de setiembre. El gobierno minoritario se convierte, como una obra de alquimia, en mayoría parlamentaria. El misterio de esta capacidad milagrosa, se puede identificar con claridad: los Cañero y Manzano, los Saadi y Miguel, los Digon, De Gennaro u Oscar Alende, que por interpósitas personas o directamente brindarán quorum para que se consume el despojo a las mayorías nacionales. La “democracia” ya no procura siquiera conservar la imagen. Es, en forma desnuda, el despotismo de los capitalistas. Que se discuta un pacto político de “gobernabilidad.’' es un signo inequívoco de la inviabilidad de la democracia burguesa. El pacto pretende que quienes lo suscriban aseguren la sanción de las leyes vitales para el Estado. Es decir que procura instaurar, ni más ni menos, un régimen de coacción sobre los “representantes del pueblo”. Se desconoce el derecho de éstos a sabotear la sanción de leyes contrarias al interés popular, aunque ella contemple el llamado interés del Estado. De nuevo, el “pacto” despoja a la democracia de sus formas, con lo que deja al desnudo su contenido de clase. El “pacto” no solamente tiene una finalidad, también tiene su estilo. Pero en el régimen político argentino el Estado. no necesita de leyes, de modo que tampoco depende del congreso. ¡Hace más de treinta años que el presupuesto se vota al final del año! Todos saben también que el que finalmente se aplica nada tiene que ver con el que fuera votado. Las deudas externas e internas se contratan y se pagan sin necesidad de congreso y lo mismo ocurre con las modificaciones a los impuestos existentes. En el caso de la tasa de interés el despojo de las instituciones pega un saltito adicional, porque se fija directamente en Nueva York! Con semejantes derechos y prerrogativas, para qué quiere Alfonsín un pacto? Ciertamente que para que el congreso pueda funcionar permitiendo a la “democracia” mantener su propia ficción. Pero por sobre todo para hacer frente a la única oposición a la política capitalista en curso, a la oposición belicosa de las masas. Los oficialistas, sin embargo, dicen que no quieren un “pacto social” sino “político”. Son unos mentirosos. Por medio de Cafiero procuran reconstruir la política que llevó a Alderete al gabinete. En todos los ámbitos la burocracia sindical está integrada al Estado. En realidad, el “pacto social” es un hecho, porque gira en tomo a las “leyes laborales” que reclaman los burócratas y que solo necesitan el "okey” de Cafiero, quien se declaró en contra de ellas antes de las elecciones. La burocracia de los 25 es la que más lejos ha ido por el camino del “pacto”, pues ya ha aceptado la “racionalización” y “reconversión” de las empresas estatales. Por esto mismo estos 25 fueron quienes más se opusieron a la posibilidad de un paro nacional, inmediatamente después de que se conociera el “paquetazo”. Que se hayan dado vuelta (ellos como los 15) es un síntoma de la presión popular. Quien reclama un pacto de “gobernabilidad” hace una confesión pública de impotencia. Es una declaración preventiva de la bancarrota del régimen político. Si el pacto fracasa el régimen se verá obligado a efectivizar su declaración. Las contradicciones nacionales que el “pacto procura encorsetar son enormes. La situación de las provincias es por sí sola un eje de crisis política. La derecha impulsa más que nadie el “pacto”, porque éste favorece a los magnates y porque podría servir para desprestigiar al peronismo ante su electorado y acentuar la evolución de la UCR hacia la derecha. Angeloz, aparente candidato presidencial de la UCR, aceptará un pacto con la Ucedé en el colegio electoral, arruinando las posibilidades de Cafiero. Ya se proclama que en 1989 no se respetará la voluntad popular. Es claro el agotamiento de las posibilidades populares dentro de las alternativas políticas patronales. El “pacto” de la “gobernabilidad” es una etapa ascendente de la crisis política del Estado burgués.

28 de octubre de 1987
Tomemos el paro activo en nuestras manos
Redacción

El paro activo nacional del próximo miércoles 4 de noviembre no fue una decisión que el Comité Central Confederal haya tomado de buen grado o animado de una auténtica voluntad de lucha. Para “gracias, Sourrouille” (como se lo conoce a Lorenzo Miguel), o para el presuroso huésped de Olivos, que le dio el visto bueno a Alfonsín hace sólo dos semanas —nos referimos a Ubaldini—, un paro nacional contra el paquetazo había dejado de figurar en los planes. Puntales de Cafiero, recordaban muy bien que éste había calificado a las huelgas, poco antes de las elecciones, como un arma que favorecía a los enemigos. Pero en Córdoba y en Tucumán; en docentes, comercio, sanidad, ferroviarios o gráficos; se decidió de otra manera. En los supermercados y puestos de venta de comestibles, el pueblo quiere que sea de otra manera. La reacción popular va cobrando forma, por la simple razón de que el “rodrigazo” de Alfonsín no sólo perjudica a la nación y favorece al imperialismo; no sólo golpea con brutalidad a los trabajadores y beneficia al capital; sino por sobre todas las cosas porque no lleva a ningún lado, sino a un nuevo “ajuste”, a un nuevo “sacrificio” y a un nuevo “rodrigazo” para dentro de muy poco tiempo. A todo lo largo y ancho del país los trabajadores obligan a sus dirigentes burocráticos a convertirse en pilotos de tormentas. En todos los sindicatos se está viviendo el fenómeno de las bases imponiendo a los burócratas medidas de lucha, que éstos asumen inconsecuentemente y con la vista puesta en desgastar la voluntad combativa de las masas. El paro nacional activo ha sido arrancado por la base a la burocracia, y lo que para ésta es una maniobra, para los trabajadores es un paso hacia la generalización de la acción. Preparemos a fondo este paro, votando en asambleas el pliego de reivindicaciones que la CGT no formula y organizando con todo el pueblo explotado los piquetes y las manifestaciones callejeras. Llamamos a los activistas y a los militantes a un frente de acción por la victoria del paro nacional y la continuidad de la lucha. Llamamos a la izquierda a concretar en el combate la vocación unitaria que pregona. * Por la anulación de los aumentos de precios y tarifas. * Por un salario y jubilación mínimos e indexados de ₳ 1.000 * Por el no pago de la deuda externa. * Por la expropiación de la banca, la apertura de los libros de las empresas y el control obrero de la producción.