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Prensa Obrera N° 190

15 de julio de 1987 · 17 notas

Notas de este número

15 de julio de 1987
Elecciones en España: Un proceso pre-revolucionario en incubación
Redacción

A diferencia de los otros procesos electorales que acaban de realizarse en Europa (Gran Bretaña e Italia), las elecciones españolas del pasado 10 de junio habían estado precedidas por intensas movilizaciones de la clase obrera. Estas movilizaciones dieron lugar a verdaderas "puebladas” y estuvieron a punto de culminar en una huelga general. Los resultados confirman que se ha producido un giro hacia la izquierda en la situación política, el cual tiene lugar en condiciones de extrema confusión y dispersión. La importante pérdida de votos que sufrió el PSOE no significó un reforzamiento electoral de la derecha, sino que se expresó en un desplazamiento hacia otras opciones de izquierda, en un crecimiento de Herrí Batasuna, en una inflación circunstancial de partidos regionallstas y en la abstención. La consecuencia más importante de las elecciones es que el gobierno encuentra ahora dificultades crecientes para imponer el “pacto social", mientras ios dirigentes de la UGT se ven obligados a insistir en sus críticas a la política económica del ministro Soichaga. La autoridad del gobierno de Felipe González y su capacidad de imponerle a las masas sus planes de racionalización capitalista han sufrido otro golpe. Se ha abierto un periodo de reacomodamiento político, que puede transformarse en una verdadera crisis si el movimiento obrero encuentra los recursos y los medios para sostener y profundizar su combate. El PSOE perdió 1,3 millones de votos en menos de 1 año. Una gran parte de la caída se ha concentrado en las grandes ciudades y hasta pierde la mayoría absoluta en 21 de las 27 capitales de provincia. Todo esto quiere decir que una fracción significativa de la clase obrera ha roto con el PSOE y ello está en relación directa con los recientes movimientos huelguísticos. Izquierda Unida, que agrupó a la fracción stalinista de Gerardo iglesias y a otros grupos menores, pasó del 4,66 al 7 por ciento de los votos. Este crecimiento, sin embargo, es mucho menor del que se hubiera debido traducir por la mayor influencia que IU ha logrado al ganar Comisiones Obreras. El alza del movimiento obrero no ha fortalecido sino marginalmente a las diversas variantes surgidas del desmembramiento del Partido Comunista Español. Herri Batasuna, en cambio, logró crecer en el país vasco, convirtiéndose en la segunda fuerza electoral detrás del Partido Nacionalista (PNV) y desplazando al PSOE, y su lista europea obtuvo cerca de 150.000 votos en el resto de España, fuera del país vasco. Una fracción de la juventud, en particular, respaldó al nacionalismo vasco en el conjunto del Estado español, a pesar de que su programa era estrechamente nacionalista, y ello como repudio a la política y a los métodos del gobierno. El panorama político del país sigue dominado por la izquierda y por ahora es el PSOE el que debe seguir ejecutando el “trabajo sucio” que requiere la burguesía, pero en condiciones de un serio deterioro La burguesía española, como el resto de las burguesías europeas, no ha logrado atomizar al movimiento obrero a pesar de la larga crisis de éste y de las políticas del stalinismo y la socialdemocracia. La particularidad española es ahora que el ciclo del gobierno socialdemócrata se está cerrando con un rompimiento del movimiento obrero hacia la izquierda y un fuerte enfrentamiento con su política. Es una inflexión significativa en relación, por ejemplo, a lo sucedido en Francia de 1983 a 1986, que potenció a la derecha. Se ha abierto un periodo de enfrentamiento más agudo entre las clases y de una radicalización de la situación política.

15 de julio de 1987
Conferencia Nacional de la Organización Cuarta Internacional
Redacción

El 4 y 5 de julio último se realizó en San Pablo la II Conferencia Nacional de la Organización Cuarta Internacional. Reunió a más de 50 delegados, provenientes de diversos estados del país, desde Rio Grande do Sul hasta Paraiba y Ceará en el lejano nordeste brasilero. Entre los representantes, una notable mayoría estaba constituida por dirigentes sindicales, incluyendo a compañeros con posiciones de liderazgo en las regionales de la Central Única de Trabajadores (CUT). La propia composición de la Conferencia es testimonio de la evolución política de la vanguardia obrera brasilera. La lucha de clases en el país vecino ha alcanzado un nivel sin precedentes en las últimas décadas, por su dimensión nacional, su extensión a las capas más amplias de los explotados y la impresionante belicosidad de sus huelgas y movilizaciones. La semana previa a la Conferencia un levantamiento popular sacudió a Rio de Janeiro y obligó al gobierno a anular el aumento decretado en los pasajes del transporte urbano. En Porto Alegre, más de 30.000 docentes se concentraron ante la sede gubernamental en el pico más alto de un paro general que lleva más de 90 días. Al mismo tiempo, en el distante estado de Acre, en el extremo noreste amazónico, miles de manifestantes se con- . centraban en un acto de repudio a la visita de Samey. El lunes 6 los trabajadores estatales de Santa Catarina mantuvieron sitiado al gobernador en su despacho y derrotaron los esfuerzos policiales por desalojarlos. En los barrios populares de Rio y San Pablo los saqueos a los supermercados se suceden cotidianamente. En el campo, campesinos y trabajadores rurales se encuentran envueltos en una situación de guerra civil apenas encubierta. El análisis de las características revolucionarías de la actual crisis nacional fue el eje de los debates de la Conferencia de la OCI. En su base se encuentra una monstruosa crisis económica que el gobierno pretende enfrentar con una declaración de guerra a los trabajadores: congelamiento de los salarlos, luego de aumentar 30% los precios y anuncio de un plan de “austeridad” para negociar con el FMI. Esto se encuentra en completa contradicción con el desmoronamiento del régimen encabezado por Sarney. El partido oficialista -PMDB- está paralizado y dividido, la Constituyente es una nulidad política, incapaz de ofrecer cualquier alternativa. La recomposición de la capacidad de arbitraje del estado reposa ahora en el Ejército. Un sector del gobierno, con el apoyo de los altos mandos, lanzó ya la propuesta de suspender los trabajos de la Constituyente. Los ministros militares advierten que respaldan al Ejecutivo y no tolerarán la reducción del mandato presidencial. La prensa habla de la “militarización del poder” y de “bordaberrización”. En cualquier caso la clave es como hacer retroceder la insurgencia popular. Para esto no bastan los fusiles. Un golpe militar podría hacer estallar el volcán. La operación política de salvataje del régimen se apoya en la adaptación de la izquierda stalinista y democratizante. La CGT —dirigida por el stalinismo y los viejos burócratas— y la CUT, surgida de las grandes luchas de principio de la década -, están paralizadas. El PT —a la cabeza de esta última— se ha limitado a plantear el adelantamiento de las elecciones presidenciales y la revitalización de la Constituyente. Se mueve enteramente en el terreno del régimen actual. Por eso renunció a formular un plan de lucha y una perspectiva capaz de centralizar el ascenso obrero en curso. La vanguardia obrera carece de un eje de desarrollo propio; esto en la fase más alta de la crisis política. Por esto mismo la delimitación respecto al PT es indispensable para abrir una vía de reagrupamiento revolucionario del proletariado, lo que significa construir su propio partido, establecer el derrotero de la lucha por un gobierno obrero y campesino. La comprensión de conjunto del proceso político actual debe traducirse en una formulación estratégica. Esta fue la conclusión clave de la Conferencia de los trotskistas brasileros: plantear de un modo directo la construcción del partido revolucionarlo darle a la vanguardia obrera una organización consciente, un programa de lucha por la revolución proletaria. En función de dotar al movimiento de masas de una perspectiva autónoma en la actual situación, la, Conferencia de la OCI planteó intervenir en los sindicatos y en la CUT en favor de un Congreso de trabajadores para resolver un plan de lucha contra la carestía y los despidos en masa que están planteados, por la ocupación de las fábricas, manifestaciones callejeras y la preparación de la huelga general. Los trotskistas plantean en este movimiento un programa de reivindicaciones transitorias—que parte del reclamo de la escala móvil de salarios y horas de trabajo—y la organización de las masas movilizadas en comités de huelga, coordinadoras interfabriles y regionales. La perspectiva es oponer a la clase obrera como tal al régimen en descomposición, elevarla como caudillo del movimiento de todos los explotados y abrir la vía para la lucha revolucionaria por el poder. La conciencia sobre los desafíos que presenta la situación actual para la organización trotskista marcó los trabajos de la Conferencia de la OCI. Fueron votadas una serie de resoluciones dirigidas a garantizar la disposición organizativa (en términos de agitación, propaganda, recursos) para transformar a la agrupación trotskista en el partido obrero revolucionario que se impone poner en pie. Las delegaciones del Partido Obrero de la Argentina y del Partido de los Trabajadores del Uruguay, calurosamente recibidas, fueron invitadas a organizar en conjunto una actividad internacional en ocasión de aproximarse la celebración del 40 aniversario de la IV Internacional. ¡Por la reconstrucción de una dirección revolucionaria internacional de la clase obrera!

15 de julio de 1987
La Plata: votar a la 26
Redacción

La oficialización de la 26, Celeste- Rojo y Azul de La Plata es un gran éxito del activismo antiburocrático platense. Los compañeros enfrentaron el estatuto, las trabas y aún el atentado terrorista contra uno de los integrantes de la Lista (el compañero José Lovazzanck-delegado general del Crédito Provincial). Los derrotaron con su movilización y hoy en La Plata hay una lista que defiende realmente los intereses de los trabajadores bancarios. La burocracia de Bandini (zanolista) se presenta aliada con los radicales. Los patoteros de siempre se han juntado con los demagogos de ayer (los que iban a luchar contra la patota). La Lista Azul de Bandini es la lista del “pacto social”, la lista de Alderete, la lista de los “mete-bombas”, la lista de la obediencia debida, y de la capitalización de la deuda externa. La Lista Azul es la lista de los patrones. La 26, que desde hace tres años viene luchando contra la burocracia bandinista, está integrada por compañeros del PO, del PC, peronistas, radicales e intransigentes independientes, en todos los casos los delegados que constituyen la vanguardia combativa de la seccional. La 26 hoy expresa la experiencia de lo mejor del activismo platense contra la burocracia y por la democracia sindical y la lucha por las reivindicaciones. Votar a la 26 es votar a la antiburocracia, votar a la 26 es votar contra la patota.

15 de julio de 1987
Bahía Blanca: Una fiesta de la 'banca cooperativa' muy particular
Redacción

El jueves pasado, se realizó en esta ciudad, una "fiesta de la banca cooperativa". Desde el palco, dirigentes del Banco Coopesur y economistas vinculados, todos ellos, al Partido Comunista, desgranaron todas las reivindicaciones de los banqueros nacionales: subsidios y facilidades por parte del Banco Central, y sostuvieron que la banca cooperativa y sus trabajadores debían marchar y crecer juntos". Pero la realidad de los trabajadores del banco Coopesur Indica lo contrario: éstos vienen sosteniendo un conflicto salarial, donde la patronal —además de mantenerse Inflexible— ha aplicado sanciones a veinte delegados y activistas. En medio de la fiesta cooperativa, un miembro de la comisión gremial de este banco pidió la palabra. Antes que intentara abrir la boca, el animador de la fiesta le indicó que “no estaba prevista” su intervención, y pasó a anunciar el “siguiente número artístico”. Trabajadores y delegados presentes se retiraron, entonces, de la reunión. Entre los que se fueron, estaban varios compañeros comunistas, militantes activos del FRAL. El programa y la estrategia del Fral ya estaba dictada... pero por los del palco. Llamamos a los militantes del PC a integrar el Frente de Trabajadores.

15 de julio de 1987
Bahía Blanca: La Marrón es la alternativa
Redacción

La oficialización de las listas burocráticas en la Seccional Bahía Blanca constituye uno de los escándalos más resonantes (y es mucho decir) de la historia de la Asociación Bancaria. Tres listas se presentaron. La Blanca zanolista, encabezada por Carrique, la 26 encabezada por el actual secretario general de la Seccional, Rabino, y la Marrón antiburocrática, conformada por compañeros del PO, del PC, peronistas e independientes. La Junta electoral local, dominada por la ultraderecha, comprobó que Rabino había falsificado la firma de 5 de sus candidatos, mientras que la Blanca presentaba 11 candidatos “truchos”. La propia burocracia zanolista es incapaz de cumplir con sus propios estatutos! Estaba claro que Carrique podía reemplazar los candidatos impugnados, pero no así Rabino, que había fraguado las firmas. ¿Cómo se solucionó todo? En Buenos Aires, en un “acuerdo de caballeros”. La Junta Electoral Nacional dejó correrá la lista de Rabino. Este sólo hecho define cómo se orienta la burocracia zanolista en Bahía. Después del acuerdo de Buenos Aires, el hombre de Zanola es Rabino. A partir de la oficialización de Rabino, por la personal intervención de Zanola, la presentación de la lista carriquista es un hecho puramente formal: todos los huevos de Zanola está en la canasta de Rabino. En Prensa Obrera dijimos que Rabino quemaba las naves hacia un acuerdo con Zanola. Hoy está claro que en Bahía hay sólo dos opciones, Zanola- Rabino o la Marrón antiburocrática. La oficialización de la Marrón pone en marcha la propia campaña electoral, que debe definirse en un sentido claramente antiburocrático y antipatronal: los que aumentaron la cuota, los que entregaron el convenio y la ley de estabilidad, los que dividieron al gremio, los que pisotearon la democracia sindical, Zanola-Rabino o la Marrón antiburocrática.

15 de julio de 1987
La Plata y Bahía realmente contra Zanola
Redacción

Pese a todo, pese al Estatuto, el más proscriptivo del sindicalismo argentino, pese a las maniobras burocráticas, pese a las bombas, las listas antiburocráticas de La Plata (26-Celeste-Rojo y Azul) y de Bahía Blanca (10-Marrón) han sido oficializadas. Hay que ser claros. En toda la Bancaria, el único movimiento real de oposición al zanolismo y al tejerinismo, el único movimiento por la democracia sindical es el protagonizado por los compañeros de la Marrón bahiense y la 26 platense. En Buenos Aires, donde el Mas y el PC batallaron a fondo contra la formación de una lista de oposición real, el movimiento por el boicot se encuentra completamente empantanado. Es evidente que un amplio sector del activismo se ha desmoralizado ante el hecho dé qué Zanola y Tejerina corran solos en Buenos Aires, donde el año pasado ganaron la seccional los sectores antiburocráticos con la Lista 26. En Bahía y La Plata, desgraciadamente sólo allí y no en todas las seccionales, hay una bandera contra; la burocracia, por la democracia sindical y las reivindicaciones pisoteadas. Trabajar por su triunfo es la obligación, y la necesidad, de todo trabajador bancario consciente

15 de julio de 1987
Alfonsín: enemigo N° 1 de los bancarios
Redacción

“El Poder Ejecutivo (es decir, Alfonsín) acaba de vetar la ley de reincorporación de los cesantes bancarios entre 1959 y 1983. Según el P.E.N., la ley desconoce la libertad de trabajo y la libertad de contratación" (Clarín, 11- 7). Alfonsín, otra vez por mandato directo de los banqueros y la patria financiera, vuelve a actuar a cara descubierta contra los bancarios. Primero fue la ley de Estabilidad: miles de bancarios quedarán en. la calle gracias al presidente. Ahora, los cesantes. Es evidente que el gobierno ha aprobado a libro cerrado todos los actos de la dictadura, por eso los cesantes no serán reincorporados pero los genocidas están libres. Y no se piense que la ley vetada imponía la inmediata reincorporación de los compañeros cesantes. No, sólo se “comprometía” a darles prioridad en el ingreso, en caso de que existieran vacantes. Está claro que las patronales iban a apelar a todo tipo de maniobras para que esto quedara en letra muerta. Pero no hizo falta llegar a tanto, Alfonsín vetó la ley. El giro proimperialista del gobierno radical no soporta siquiera la mínima demagogia hacia los trabajadores. El mensaje está claro: para estos hipócritas “libertad de contratación” significa libertad de despido para los patrones. La lucha por la reincorporación de los cesantes sigue en pie, pero han sido demolidas para siempre las ilusiones de quienes creyeron que los cesantes volverían a trabajar de la mano del gobierno.

15 de julio de 1987
Foetra: ola de movilizaciones
Redacción

En las últimas semanas, los trabajadores telefónicos vienen protagonizando una serie de luchas parciales, por edificio, contra el ingreso de empresas privadas a ENTEL En el edificio Defensa, una asamblea votó el inmediato paro y la formación de piquetes para evitar la entrada de las privadas Teyma y Texcel, que venían para cumplir el relevamiento del cableado telefónico. En pocas horas, se sumaron al paro Administración y el conjunto de los planteles exteriores de Zona Este. La movilización logró evitar y trabar el ingreso de los privatizadores a la Central Defensa. También en la Central Caballito, un paro frenó la entrada de Sade a la Central. En Coghlan se realizó una asamblea en la calle que repudió la entrega de construcciones a la privada Natelco. Lo mismo sucedió en el edificio Golf. Es evidente que alrededor de la resistencia a la entrada de los pulpos privados se está gestando un reanimamiento del gremio telefónico. Esto plantea conflictos de mayor envergadura: la privatización de importantes sectores de la empresa es uno de los objetivos centrales del holding y Gallo, ad-ministrador de ENTEL y están utilizando el atraso del Plan Megatel (causado por las contratistas privadas) para forzar la mano de la privatización. Las movilizaciones contra la privatización empalman con los reclamos ante la caída en picada del salario (el aumento salarial enero/mayo fue del 18 %, contra una inflación del 34 % y un incremento de las tarifas telefónicas del 83 %) y el pago de las deudas. La burocracia guillanista está jugada por completo al ingreso de capitales privados a ENTEL Por eso ha organizado el Conacom '87, en conjunto con el gobierno y las multinacionales (Siemens, Standard, Pecom-Nec). Es por eso que no ha movido un dedo por estos conflictos y los ha bicicleteado. Esto se puso claramente de manifiesto en el último plenario de delegados, que fue pasado a cuarto intermedio sin tomar ninguna resolución, excepto la convocatoria a una asamblea general, en fecha incierta. Para terminar con la bicicleta y poner al gremio en pie de lucha el plenario de delegados debe votar el pliego de reivindicaciones (pago inmediato de la deuda de Entel con los telefónicos. Investigación y anulación de los contratos, efectivización de los 1.400 contratados, salario mínimo de ₳ 600) y un inmediato pero activo de advertencia. La asamblea general (con abandono de tareas para garantizar la asistencia de los compañeros) debe votar la continuidad de la lucha.

15 de julio de 1987
Cinco sindicatos votaron no reanudar las clases
Redacción

El Congreso Ordinario y Extraordinario de la CTERA que se realizará el próximo fin de semana en Santa Fe, deberá decidir la nueva conducción del gremio y expedirse sobre la reforma de los estatutos y la continuidad de las medidas de lucha docentes. La realización del Congreso Extraordinario fue impuesta por la lista Celeste (peronista) con un objetivo que ni Mary Sánchez ni Garcetti se preocuparon por ocultan imponer, mediante la reforma antidemocrática de los estatutos, la verticalización y burocratización de la CTERA. Los celestes pretenden demoler los Confederales (con delegados elegidos por voto directo de los maestros y sujetos a los mandatos de la base), sustituyéndolos por plenarios generales debidamente encuadrados y derogando la representación proporcional. Estaría abierto, entonces, el camino a una dirección directamente ligada al Ministerio de Trabajo y al gobierno, una dirección que no tenga ningún reparo en hundir la lucha docente o en intervenir despóticamente las entidades de base independientes. Se pretende también que el Congreso postergue cualquier medida de lucha real y consistente, intentando quebrar la creciente combatividad de los maestros. No en vano los celestes son los hombres del “pacto social”, bendecidos por Alderete y el propio Stubrin. La Morada de la UCR del Coti Nosiglia comparte con la Celeste los objetivos de regimentación del gremio y hundimiento de los reclamos docentes, pero se ha organizado separadamente de la burocracia peronista al sólo efecto de obtener una mayor representación en la nueva conducción de la CTERA. El debilitamiento del bloque celeste Sin embargo, no todo está del lado de Mary Sánchez y Garcetti. En el último Congreso no pudieron imponer la reforma de los estatutos a causa de la escasa homogeneidad interior de la propia lista Celeste. El proceso de elección de delegados para este Congreso, lejos de fortalecer las posiciones de la burocracia peronista, mostró un debilitamiento de este bloque. Han perdido delegados en Mar del Plata, en Rosario, en Chaco, en Salta y en Neuquén. El debilitamiento del bloque celeste es la contracara del fortalecimiento de la tendencia de lucha que recorre nacionalmente al gremio docente, puesta de manifiesto en el último paro nacional del 25 de junio. Los maestros castigaron con su voto a quienes, desde principio de año, aparecieron como los más decididos impulsores del hundimiento de la lucha docente. La masividad del paro, y el brutal deterioro del salario, han abierto terreno para un replanteo de la lucha generalizada y nacional del gremio. La Rioja, Río Negro, Salta, la Conadu y los nacionales de Mendoza han votado no iniciar las clases. Esta tendencia combativa de la base docente socavará aún más las posibilidades de la Celeste de imponer el bloqueo de la lucha y la reforma antidemocrática de los estatutos. La Verde no es alternativa Frente a la Celeste, Arizcuren aparece como la cabeza del otro bloque burocrático mayoritario. Arizcuren acaba de formar la lista Verde, con el objetivo de captar el voto de los radicales antinosiglistas y de una parte de la Izquierda. Sin embargo, entre Arizcuren y los celestes no hay diferencias de principios sino de metodologías. La Junta Ejecutiva, encabezada por Arizcuren, fue corresponsable del aislamiento de las luchas del Interior, de la postergación de la lucha nacional y de la subordinación de la CTERA al gobierno hambreador. Fue Arizcuren quien dio la luz verde para la formación burocrática del SUTEBA y proscribió a los sindicatos de Almirante Brown y Quilmas para favorecer a Mary Sánchez. Fue Arizcuren, declarado partidario del pacto social, ferviente sostenedor, junto a los celestes, de Ja capitulación del gobierno frente a los milicos en Semana Santa (capitulación que ambos acompañaron levantando conjuntamente el paro nacional programado para fines de abril). Arizcuren, por su subordinación al gobierno patronal no es ninguna alternativa valedera, no sólo para llevar los reclamos docentes a la victoria, sino aún para frenar el copamiento de la CTERA por los celestes. Por un frente antiburocrático en el Congreso La cuarta fuerza presente en el Congreso serán los delegados antiburocráticos, combativos y de la izquierda. ¿Qué perspectiva se abre a estos delegados? El entrelazamiento de los bloques burocráticos y su corresponsabilidad por la entrega de la lucha y la subordinación al gobierno del FMI, en el marco de una radicalización del gremio, ponen a la orden del día la lucha por una nueva dirección, antiburocrática y de lucha para la CTERA. Para ello es necesario conformar un fuerte frente de delegados antiburocráticos, independiente de los bloques tributarios de los partidos patronales. Sin embargo, esta estrategia independiente no es compartida por el conjunto de la izquierda. El MAS plantea “un frente contra el verticalismo de la Celeste", es decir un frente con Arizcuren, y aún con sectores a la derecha de éste. Por su parte, la cúpula del PC hace un desesperado intento por marchar con la lista Verde, encubriendo los crímenes de la dirección de la CTERA era todo este período. El objetivo de la dirección del PC es recrear la posibilidad de mantener a la actual conducción de la CTERA. No debe extrañar que el dirigente de PC Juan Carlos Valdez firmara el llamamiento de la Verde. En su intento por rescatar a Arizcuren, la cúpula del PC viene librando una dura lucha contra su propia base, la cual evoluciona hacia un frente antiburocrático. Le preguntamos a los compañeros de base del PC: ¿Vamos a permitir, una vez más, el encumbramiento con los votos de la izquierda de les enemigos de los trabajadores? No fue suficiente con Zanola, Guillán y Rodríguez? El triunfo de la Verde con los votos de la izquierda, en los términos de Arizcuren, no es ningún progreso: es un triunfo del pacto social y lleva a un entendimiento Verde-Celeste contra los maestros (¿O esto ya no ha sucedido con el coronamiento del SUTEBA y la proscripción de Almirante Brown y Quilmes?). Esta izquierda esconde dificultosamente que está a la caza sin principios de un puestito en la dirección, a la sombra de la burocracia, importándole un rábano el destino de CTERA y de la vanguardia del gremio. Los delegados antiburocráticos deben procurar que el Congreso defina, antes de entrar a otros puntos, un plan de lucha nacional consecuente, la readmisión de todas las entidades proscriptas y la convocatoria a un Congreso extraordinario de todas las entidades de base en la provincia de Buenos Aires. Hay que procurar que el Congreso se delimite, en primer lugar, en tomo a estas cuestiones. Ahora y siempre la única valla consistente a la entrega de la CTERA a los personeros del pacto social y del gobierno será la estructuración de un bloque independiente de ambos agrupamientos burocráticos que sostenga la necesidad de un real plan de lucha hasta alcanzar la satisfacción de los reclamos docentes y de una nueva dirección, antiburocrática y de lucha en la CTERA.

15 de julio de 1987
"No vendamos más nuestra vida por 30 lucas"
Legui

En los primeros meses del año, en el puerto hubo más de 12 víctimas fatales por accidentes de trabajo. En los últimos días, el compañero Martín Sosa sumó su nombre a la larga lista de los que les fue arrancada la vida para satisfacerla voracidad patronal. Legui, un activista con más de veinte años de caminar los muelles, nos escribió denunciando a los responsables de la miseria y la muerte de los estibadores: las patronales, el Ministerio de Trabajo y la burocracia de Loza y nos dice cómo terminar con esta miserable trenza antiobrera. El amigazo Martín Sosa es la nueva víctima, asesinada por este maldito sistema de desamparo gremial, desocupación, falta total de garantías laborales, seguridad e higiene al que nos someten las empresas de estibajes, ante el silencio cómplice de la mayoría de la Comisión Directiva del SUPA. Aceptan los métodos negreros a cambio de cientos de australes que pasan directamente a sus bolsillos, sin Importarles que en la ribera suceden muertes o mutilaciones casi a diario. No es novedad que ante cualquier estibador que no quiere carnerear mandando superlingadas, “ciertos capataces” toman por su cuenta la vara de la justicia, dejando sin pique (tabajo) al obrero que desobedeció hacer superplus. Hace rato que los estibadores estamos huérfanos de conducción sindical. Las empresas saben muy bien que el plan de hambre del FMI, llevado adelante por el gobierno (desocupación y bajos salarios) en el puerto tiene su representante, César Loza. Debemos parar este sistema de entrega y accidentes. Ayer fue Galeano, López, Torres, hoy Sosa, sin contar las mutilaciones que a diario suceden. Exijamos una asamblea deliberativa y resolutiva, donde se nombre una comisión paralela, que busque solución a la problemática laboral y económica, donde se elabore un reglamento laboral provisorio, que no permita la explotación del estibador. Compañero estibador, es hora de poner los h... sobre la mesa y hacer sentir nuestra bronca. Basta de superlingadas. Basta de superplus. No vendamos más nuestra vida por 30 lucas. No engordemos más ganado ajeno. Exijamos una asamblea por el control del estado de las herramientas por parte de los estibadores, por un jornal de ₳ 30 por carga general, basta de plus (valía), por un reglamento laboral inmediato basado en la 121/74, por el 82% a todo compañero en condiciones de jubilarse. No a la exigencia de los 5 jornales para cobrar la garantía. Por una nueva conducción sindical independiente del Estado y los partidos patronales. No más víctimas del hambre y la desocupación. No más lingadas gigantes. No más entregas sindicales. Basta de trepadores y zoqueteros. Por una nueva conducción para el SUPA.

15 de julio de 1987
Barrio San Felipe-Campana
Redacción

El sábado pasado, en el barrio San Felipe de Campana, los vecinos realizaron un baile a beneficio de la construcción de la Capilla en la zona y de los próximos festejos del Día del Niño. Imprevistamente, el policía Rubén Heredia, que estaba en el baile de civil, provocó reiteradamente al joven Juan Roberto López, desafiándolo a pelear y emprendiéndola a golpes de puño; no contento con esto extrajo su arma reglamentaria y le descerrajó un tiro a quemarropa. Ante el giro de la situación, los vecinos avanzaron sobre Heredia para desarmarlo; fue entonces cuando otros dos policías de civil — también presentes— extrajeron sus armas en apoyo de Heredia, contra los vecinos, entre los que se contaban niños y ancianos. Como los vecinos no les permitían retirarse, exigiéndoles que entregasen las armas, los policías comenzaron a disparar contra la multitud, hiriendo de gravedad a varios de los presentes: Carlos Romero de 15 años, Daniel González de 19, Alberto Leyes de 21, Fabian Lucero de 21 y Víctor Gradoli, del vecino barrio de Villanueva. Al caer los heridos, prácticamente todo el barrio de San Felipe rodeó a los policías, obligándolos a refugiarse en una casa de la zona, desde donde fugaron por los fondos en momentos en que el vecindario había resuelto en improvisada asamblea entrar a la casa y sacarlos a la fuerza. Inmediata reacción del barrio A las pocas horas de ocurridos los hechos se reunió en asamblea el vecindario y junto a los familiares de los jóvenes abatidos formaron una Comisión de Familiares, amigos y vecinos —como en Budge y Dock Sud— para exigir justicia y castigo para los responsables de los hechos. Los vecinos pintaron pancartas, sacaron un petitorio para que se firmase no sólo en Barrio San Felipe sino en todas las barriadas obreras de la zona, denunciando el hecho. La asamblea vecinal resolvió al mismo tiempo emitir un pronunciamiento de repudio al hecho señalando que "individuos que portan armas y cuyos sueldos paga con sus impuestos la población trabajadora sean capaces de comportarse provocadoramente y atacar salvajemente a jóvenes indefensos, poniendo en peligro tanto la vida de adultos como de niños, por lo que exigimos justicia exigiendo que estos individuos sean inmediatamente encarcelados”. La Comisión Vecinal ha planificado una movilización sobre la municipalidad y la comisaria locales, exigiendo se esclarezcan los hechos, dado que una comisión policial que estaba en el lugar para cuidar al candidato a intendente del PJ renovador Pablo Garrido no intervino para prevenir los hechos, y según algunos vecinos, los policías de civil que ayudaron a Heredia iban en la custodia del PJ. Autoorganización obrera La extraordinaria y rápida reacción de los vecinos de San Felipe ha demostrado el vigor de la tendencia de los trabajadores a enfrentar con la movilización barrial los atropellos de que son víctimas por parte del aparato armado del Estado capitalista. Una vez más, como en Budge y Dock Sud, la respuesta ha sido la de organizarse en forma independiente del Estado y los partidos patronales. Como en estas barriadas del Gran Buenos Aires, la tendencia es ampliar y profundizar la organización barrial para que esta adquiera un carácter permanente, para sumar la lucha contra la represión y prepotencia policial al resto de las reivindicaciones de las barriadas.

15 de julio de 1987
Ante la desmoralización democratizante el Frente de trabajadores es un factor de reagrupamiento de la izquierda
Redacción

La decisión adoptada por la Conferencia Nacional del Partido Obrero se ha revelado acertada. El llamamiento a formar un Frente de Trabajadores está sirviendo para concretar un reagrupamiento político de los activistas de izquierda y sindicales que han agotado sus expectativas, y su experiencia en los frentes y en las políticas de subordinación a la patronal democratizante. El planteo de Frente de rebajadores está rescatando de la impasse, e incluso de la desmoralización, a un número extraordinario de militantes de izquierda que han hecho la “escuela” derrotista y desintegradora del cambalache alfonsino-intransigente, del stalinismo y de la falta completa de principios del Mas. No se ha reparado en forma suficiente que la izquierda democratizante ha renunciado en todos sus programas, planteamientos y posiciones a la reivindicación del socialismo —lo cual constituye, en un período de aguda descomposición capitalista y de desenfrenada expoliación de las naciones oprimidas, una descomunal traición política. Plantear una campaña (en la que lo fundamental es la lucha contra la influencia y la política de los partidos patronales pro-imperialistas) sin oponer a estos el socialismo y el gobierno de la clase obrera, y sin acentuar en la propaganda y en la agitación la necesidad de la organización política independiente del proletariado, equivale a reforzar la influencia de esos partidos patronales, a sabotear la maduración política de los explotados y a trabajar (“por la izquierda”) en favor del mantenimiento de este podrido régimen de explotación. El acierto de la consigna de Frente de Trabajadores consiste en que responde al proceso de diferenciación política que se está produciendo en la izquierda y en el conjunto del movimiento obrero. Cualesquiera sean las limitaciones de ciase y aun las traiciones de los partidos políticos de izquierda, la crisis nacional y la tendencia de las masas traslada cada vez más el eje político del proletariado hacia la izquierda. Esto se comprueba haciendo el recuento de las luchas sindicales, en las cuales el activismo que se ubica a la cabeza de ellas pertenece a la izquierda y arrastra detrás de si a todo lo combativo que existe en el movimiento obrero. Pero es precisamente esta tendencia y este movimiento organizado hacia la izquierda, el que explica que por primera vez en varias décadas se desarrolle en el seno de ésta una diferenciación revolucionaria de sus integrantes. De ahí qué estemos asistiendo a una colosal fractura dentro del PI y del PC y que pronto alcanzará al Mas, entre las direcciones contrarrevolucionarias o reformistas que llaman a “profundizar la democracia”, y un vasto movimiento molecular de centenares de activistas que plantean el reforzamiento de la independencia política de los trabajadores para luchar por la revolución socialista. Ya Lenin había observado, en una fecha tan lejana como 1906, que la política favorable a un “bloque de izquierda” de parte de los marxistas rusos, no quería decir que esa “unidad de izquierda” fuera conveniente en cualquier memento o sin que importen las condiciones políticas en las que í se basa. En 1985 el PC y el Mas formaron un “bloque de izquierda” que, por su programa / su organización, apuntaban esencialmente al bloqueo de una unidad revolucionaria de la izquierda. El PO se delimitó claramente de este bloque y puso de relieve sus mortales contradicciones con la tendencia de la clase obrera hacia su independencia política. El PO tuvo el acierto de preparar así el terreno para una verdadera unidad de izquierda. A los elementos desmoralizados y pequeños burgueses, que no soportan el “aislamiento” respecto a la moda reinante, esto les pareció una “locura”, y vaticinaron incluso la “muerte” del PO - por la cual por supuesto se pusieron a trabajar. Los acontecimientos han probado que la política del Partido Obrero es el ancla que hoy rescata de la impasse a centenares de activistas arrastrados por sus direcciones al camino mortal del seguidísimo al régimen patronal democratizante. En la prensa izquierdista democratizante “oficial”, del tipo de El Periodista o Página 12, han comenzado a aparecer plegarias que llaman al pueblo a no, “caer en la Indiferencia”, luego de la “obediencia debida”. Los autores de esas invocaciones se olvidan que la incertidumbre o la desmoralización que pudiese existir en la izquierda o en el pueblo, es responsabilidad total de ellos mismos, alfonsinianos-izquierdistas de la primera hora, renegados del socialismo, dispuestos al primer guiño presidencial a volver a la consigna de “rodear a Alfonsín”. En oposición a estos verdaderos destructores de la “moral” popular, que durante cuatro años se dedicaron a minar la confianza del pueblo en la potencialidad de una acción histórica independiente de las masas; en oposición ja esta gente con vocación de víctimas (víctimas del frondicismo, del camporismo y del alfonsinismo); en oposición a la izquierda potencialmente antiobrera y antisocialista, el Partido Obrero, libró una descamada lucha política que hoy sirve como bandera de reagrupamiento para los verdaderos luchadores. Estamos asistiendo a un proceso inédito: la estructuración de la vanguardia obrera en tomo a un programa de principios, que es a lo cual Mane, Lenin y Trotsky llamaban partido obrero, es decir transformación de la clase obrera en una clase con conciencia histórica (“para sí”). El partido de la clase obrera es la estructuración político-programática de esta, no el amontonamiento indiferenciado de activistas, incluso aunque este amontonamiento esté constituido por los más combativos y abnegados. El Partido Obrero llama a todos sus militantes y simpatizantes a tomar cabal conciencia de esta situación y a seguir impulsando el Frente de Trabajadores, pasando de la etapa de las candidaturas a la etapa de formación de comités de acción para la campaña electoral, a la conquista de miles y miles de fiscales y de decenas de miles de votantes. Llamamos a todos los frentes de trabajadores que se han constituido en el país a que redacten sus manifiestos y señalen las reivindicaciones políticas. El Frente debe madurar como un proceso consciente y debe convertir a todos sus integrantes en cabales militantes marxistas. Llamamos a convertir a “Prensa Obrera” en una amplia tribuna de este proceso político. Salta "Estatizar el petróleo bajo control obrero" César Perico Rainieri Delegado docente-candidato a vicegobernador “Comenzando por la Houston I y su complemento, la Houston II, se está llevando a cabo un proceso acelerado de privatización, entregando zonas productivas a las multinacionales. Añora se plantea entregar zonas aledañas a los pozos que YPF tiene en producción. Se ha colocado una cláusula por la que a YPF se le concede 60 días para decidir si se asocia a las multinacionales en esas explotaciones. Vencido este plazo, las compañías asumen el control absoluto de la producción. Si tenemos en cuenta que a YPF se la ahoga con presupuestos bajos es segura la apropiación por las compañías de estas zonas sin riesgos. “El sindicato, el SUPE, ha sido incapaz de movilizar a los trabajadores en defensa de la fuente de trabajo. A cambio, la burocracia está negociando el pago de una deuda salarial atrasada a los cada vez menos agentes de YPF. “Los beneficiarios de la privatización de sectores y de los contratos a terceros que explotan a los trabajadores con salarios de 200 australes, son los punteros del radicalismo en la zona (Rodríguez) e integran sus listas de candidatos. La situación se agrava poique el costo de vida en la zona es por lo menos un 30 por ciento superior al del resto del país. YPF ha congelado virtualmente las vacantes en los dos últimos años. "Ahora solo toma personal contratado condenando a la inestabilidad a todo un sector. Pero lo peor son los contratos por terceros, de hecho, para la juventud no hay otra posibilidad que trabajar con estos contratistas: decenas de técnicos están sin trabajo, para los obreros sin oficio solo queda la superexplotación en los pocos aserraderos en los que ni siquiera se paga el convenio. En conclusión, están vaciando a YPF, la ahogan con bajos presupuestos, disminuyen los puestos de trabajo estable y de equipamiento. Con esto se prepara la justificación para decir que YPF es ineficiente y que debe ser completamente privatizada. “Pensamos que la salida está en la estatización de la riqueza petrolera, bajo control de los trabajadores, que se debe efectivizar al personal contratado, directamente y por terceros. “Debemos terminar con los Milanesis (concesionario Ford, contratista de YPF y gran propietario de tierras urbanas, de las que se propone desalojar a las misiones indígenas que las ha-bitan desde siempre), verdaderos parásitos de YPF. “Hay que construir el Partido Obrero en la zona para aportar desde aquí a la lucha por el gobierno obrero y de los trabajadores” "Suscribamos el acta firmada por los camaradas de Tucumán" Activista y delegada docente del partido comunista desde 1972. Candidata del Frente de Trabajadores Mónica Álvarez P.O. —¿Qué determinó tu acercamiento al Frente de Trabajadores? M.A. —Es la lógica consecuencia de 17 años de desencuentros y disidencias internas dentro del partido comunista. Muchos compañeros considerábamos que se podía dar una batalla para eliminar de la dirección a los elementos burgueses y pequeños burgueses que a tantos errores nos arrastraron. Pasan hoy por mi memoria el compañero Luis García, conocido como “huevo” (Secretario de la Fede de la zona Oeste, hasta hoy desaparecido). Al producirse la desaparición muchos compañeros de la zona tomamos la Iniciativa de realizar pintadas exigiendo la aparición. La intervención de la dirección fue para “sugerir” que no Insistiéramos con esto porque era “peligroso”, sin dar ningún tipo de explicación política. Algo parecido sucedió con “Chin Chin” delegado de transportes del Oeste. Este compañero fue varias veces amenazado de muerte. Yo personalmente le sugerí que abandonara su domicilio ya que no se había tomado con él ninguna medida de seguridad. También le pedí a la dirección que tomara posición en este sentido. El compañero fue asesinado en su domicilio. También recuerdo cuando tuve que soportar las ""‘duras críticas” (que me podrían haber llevado a la parálisis política) por mis supuestas “desviaciones trotskistas" respecto al acuerdo cívico-militar que el partido Justificaba en aquella época. Otro tanto sucedió con aquellos que nos oponíamos a que los compañeros que se estaban destacando como delegados en el seno del movimiento obrero se los rentara y nombrara funcionarios llevándolos a una total burocratización. Los que realizábamos actividad sindical vivimos muy de cerca la brutalidad y persecución de la derecha peronista aliada a los milicos asesinos. Esta fue la razón principal para oponernos a votar a Herminio y sus secuaces en el ’83. Después de haber levantado a Videla, se los esgrime a Herminio y a Luder como los representantes de los intereses de los trabajadores. Otra claudicación más de una dirección tremendamente descompuesta. Pero las cosas no terminaron aquí. A continuación, aparece en escena la “izquierda peronista”. Durante el proceso eran los “guerrilleros”, los “peligrosos”. Se nos Intentó Inmunizar “educándonos" con los libros “Perón, ayer y hoy” y “El socialismo nacional”. De repente son la brecha para capitalizar a las masas peronistas. Los compañeros docentes recordarán que fue esta línea la que permitió el ingreso a la UMP de personajes como Blondo, Quiroga, Nazar, etcétera. Los que hoy son los burócratas, los que golpean a nuestros compañeros, entraron por la puerta que el partido les abrió, abrió. Desde el '84 observo con cierta simpatía política las posiciones que levanta el partido obrero en el gremio. Con el trabajo en la conformación de la lista Marrón y el trabajo cotidiano común, compruebo que mis coincidencias no son solo en el plano gremial sino en la política en general. Aquí es cuando comienzo a discutir seria y continuadamente la prensa partidaria, observando que las caracterizaciones políticas se corroboran en la práctica. P-O. —¿Caracterizas la experiencia del FREPU? ¿Qué diferencia encontrás con el FRAL? M.A. —Mira, para mí fue una gran alegría que los compañeros del PC tomaran contacto con la base del Mas. Parecía que comenzaban a disolverse los prejuicios "trotskistas". Esto se da en el marco de una gran crisis interna. Los vientos del XVI Congreso alentaban cambios revolucionarios. Esta fue la esperanza de muchos. Yo tenía algunas diferencias con el programa, pero comparado con el pasado significaba un paso adelante. Las ilusiones comenzaron a disiparse cuando comienzan tas luchas del 86: FORD, comercio, bancarios, etcétera. El FREPU debe mostrarse en escena y aparece incapaz, sin generar una respuesta común a los trabajadores. No se convierte en alternativa. Para mí fue significativo que, frente a elecciones en gremios importantes, el FREPU se disolvía y surgía por abajo en muchos de ellos, el frente PO-PC. Las diferencias con el FRAL son evidentes. El programa del FRAL es abiertamente reaccionario, surge a espaldas de las bases, como tantas otras alianzas, este es un sapo que no nos podemos comer. P.O. —¿Por qué no te acercaste al Mas? M.A. —la razón principal la encuentro en el terreno sindical. Tejerina, Inés Dighlan... esta "ala izquierda” del FREPU se colocaba a la derecha del PC. La experiencia en docentes fue muy clara. Una vez que el radicalismo les cerró la puerta, vinieron a pelear el segundo puesto en la lista Marrón. Yo era uno de los compañeros que se oponían a que integraran la lista. P.O. ¿Qué les dirías a los compañeros del PC? M.A. —Fue mi ilusión durante años creer que al partido se lo podía transformar en revolucionarlo desde adentro. Soporté a Videla, Herminio, Villaflor, Vezza... Viví virajes de todo tipo. Pero un revolucionario no es ciego tarde o temprano tiene que tomar otro camino. Después de los sucesos de semana santa, donde se mete a todos con la defensa de la democracia burguesa firmando el “acta democrática", uno tiene que reaccionar. Allí sentí que nos abrazábamos con Alfonsín, Cafiero, Alsogaray, la Sociedad Rural, etcétera. Al Igual que otros compañeros pedí explicaciones. La respuesta fue corta: “no podíamos quedar aislados del pueblo, la política es el arte de lo posible". Yo les pregunto a mis camaradas ¿Es necesario avalar la obediencia debida para estar junto al pueblo? ¿Tenemos que olvidarnos de los camaradas que la dictadura se llevó? ¿No será que sin esa firma nos poníamos fuera de este régimen de explotación? Quiero desde estas páginas hacer un llamado a todos aquellos compañeros que luchan día a día contra la patronal, contra la burocracia, contra el imperialismo: Existe un camino y un programa donde gastar nuestras fuerzas revolucionarias y no es otro que el Frente de los Trabajadores. Los llamo a suscribir el acta firmada por las cámaras del Frente de Tucumán y sumarse a este frente para no tener que ensuciarnos nunca más con alianzas que nos arrastran detrás de la burguesía. "Me alejo del peronismo porque responde a la oligarquía salteña" Mara Maciel, docente, presidente del Centro estudiantil terciario de Tartagal (Salta) Candidato a intendente de General Mosconi —¿A qué se debe tu alejamiento del peronismo? Mi alejamiento del peronismo fue provocado porque esté partido ya no es alternativa. Los sectores asalariados y obreros no pueden insertarse dentro de su estructura política porque responde a la oligarquía salteña. Por ejemplo, el candidato a gobernador es un típico representante de este sector, es el dueño del ingenio San Isidro, es la clase social que ha llevado al atraso ya la marginalidad social a la mayoría trabajadora de la provincia; es por los gobiernos de esta clase social que en nuestro departamento es cada vez más grande el abismo social. Los 14.000 indígenas continúan en la marginalidad completa, los barrios obreros de Mosconi y Tartagal no tienen agua, cloacas ni luz. Los mismos hombres que dirigieron el municipio en el proceso son los que ahora encabezan las listas del Justicialismo. Cuando se planteó la renovación del peronismo, algunos pensamos que eró la solución, pero luego llegamos a la conclusión de que esta renovación es ficticia, siguen siendo los mismos derechistas y entreguistas de hace 20 años. Se han dado el abrazo con Alfonsín, han firmado juntos la obediencia debida, pagan la deuda puntualmente entregándonos al FMI y condenando a la miseria a tos asalariados. La verdad es que no hay renovación alguna, es la vieja política que parece ha sido guardada en. formol. El Partido Justicialista está ahora completamente ligado á la política de Alfonsín porque detrás de los dos está la misma clase social, los vinos trabajando juntos en semana santa para desmovilizar el pueblo y claudicar ante los militares. Por estas razones es que me he incorporado a las filas del Partido Obrero y a la lucha por-poner en pie un Frente de Trabajadores en la zona, para luchar por el poder político para la clase obrera, única vía para la liberación. Un saludo a los compañeros. Obreros del mundo, uníos. "Que la discusión hacia el XVI° Congreso no quede en saco roto" Marcos Polero Vélez, 27años. Trabajador municipal integrante de la lista Violeta militante de la Federación Juvenil Comunista —¿Por qué te integraste a las candidaturas del Frente de Trabajadores? —Después del 16° Congreso, donde se dijo que nuestros errores habían consistido en no plantear la cuestión del poder, donde nos autocriticamos del apoyo y seguidismo en distintas oportunidades a la burguesía, nos encontramos ahora con que se nos pretende imponer sin discusión un frente —me refiero al Fral— que postula no el poder para la clase obrera y los sectores explotados sino un gobierno burgués, cuando sabemos que la burguesía es incapaz de resolver los problemas del pueblo, de la democracia y de la liberación nacional. Coincido con la propuesta programática y las candidaturas para los luchadores obreros y populares que se expresa en el Frente de Trabajadores. —¿Qué le dirías a tus compañeros de la FJC y del PC? —Que toda la lucha desarrollada en las discusiones hacia el 16° Congreso, que motivó un rechazo generalizado a los frentes pro-burgueses, no quede en saco roto y que el repudio general que existe en nuestras filas al Fral no nos lleve a marginamos sino todo lo contrario. En el Frente de Trabajadores, en base a una experiencia frentista, hay una propuesta concreta para combatir la explotación del hombre por el hombre, a través del poder en manos de los trabajadores.

15 de julio de 1987
"Que se quiebre el Banco Provincia pero que se salven los ingenios azucareros" -declara el gobierno justicialista.

Los medios de comunicación masivos están siendo inundados por una publicidad millonada a favor de tres candidatos: el empresario Cornejo (PJ), Espeche (UCR) y el militar retirado Ulloa (partido Renovador). ¿Qué significan estas candidaturas? Hernán Cornejo aspirante a suceder al actual gobernador Romero, es nada menos que el dueño del ingenio azucarero San Isidro. A través del justicialismo gobiernan en Salta las nuevas "dinastías" de la oligarquía azucarera, las familias "ilustres*’ de la provincia, explotadoras de los zafreros norteños. El justicialismo salteño llevó adelante el salvataje de esta oligarquía. Recientemente, el ministro de gobierno declaró que era preferible la quiebra del Banco de la Provincia, a que quebraran sus grandes deudores. A éstos, el gobierno les refinanció sus deudas por cinco años, "perdonándoles” el pago de intereses punitorios- ¿Pero quién paga estos subsidios? Cerca del 80 % del dinero circulante en la provincia está bajo la forma de un "bono”. Los estatales reciben sus salarios en este papel. El estado provincial rescata a la oligarquía aumentando las tarifas y los impuestos y endeudándose con el pueblo, al que luego estafa rescatando los bonos a precios desvalorizados. ¿Y la UCR? Basta señalar que Romero, en Salta, no ha hecho más que reproducir el mismo proceso del gobierno patronal de Alfonsín: traspaso de la deuda capitalista a la masa laboriosa, a través del Estado. Pero hay que sería lar, además, que el primer "alfonsinista” de Salta, es el propio gobernador Romero, quien apoyó todos y cada uno de los pasos del gobierno nacional: Plan Austral, pacto social, obediencia debida. El tercer candidato —Ulloa, gobernador de Salta bajo la dictadura—... es quién dicta el libreto a radicales y justicialistas: en Salta se aprobó la enseñanza religiosa en las escuelas; en Salta, se mueven con "soltura” los responsables de la sedición derechista de Pascuas, y los autores del crimen de Palomitas. Al cabo de cuatro años de régimen patronal seudo- constitucional, Romero y Alfonsín, han cumplido con el programa del capitán Ulloa: beneficios al gran capital, oscurantismo clerical, obediencia debida. Pero también, en estos años, la izquierda provincial —el PC, y los que hoy integran el FRAL— careció de toda independencia frente a este bloque reaccionario: el punto más alto de este sometimiento fue la firma del Acta Democrática, donde la dirección del PC salteño estampó su firma junto a la del mismo Ulloa. Frente a las próximas elecciones, llamamos al activismo combativo y de los partidos de izquierda, a los luchadores barriales ya la juventud antiimperialista, a romper con un régimen que, en nombre de la democracia, gobierna para los "barones” salteños. En Salta también se ha puesto en pie un Frente de Trabajadores, con candidaturas de luchadores barriales, de estatales y docentes que enfrentan a la miseria salarial. No hay salida a la miseria provincial, sin la expropiación del gran capital, de los ingenios y las grandes propiedades agrícolas, y su puesta en marcha bajo control de los trabajadores, que será resultado de la lucha revolucionaria por un gobierno de trabajadores.

15 de julio de 1987
Carta abierta a los trabajadores de Córdoba

En estos cuatro años de gobierno hambreador y miseria, los radicales no estuvieron solos: en todas las cuestiones decisivas, el peronismo respaldó al gobierno, co-elaboró el Plan Austral y hasta tiene ministros secretarios y asesores de primer rango en las filas del gobierno fondomonetarista y del punto final. Sí nos dirigimos a los trabajadores peronistas y al conjunto de los trabajadores es porque sabemos que los trabajadores se interrogan y ven con ojos muy críticos todo lo que está sucediendo a su alrededor. Quienes construimos el Partido Obrero somos un producto de la clase obrera, somos un producto de esos mismos interrogantes y de esas mismas reflexiones que se hacen el conjunto de los trabajadores. Es innegable que la clase obrera adhirió masivamente al peronismo del 45 porque vio en él un programa de independencia nacional y de satisfacción de las grandes necesidades de las masas oprimidas. Ahora bien: ¿Representan los dirigentes actuales del peronismo un programa de liberación nacional y de recuperación de las conquistas sociales? DECIDIDAMENTE NO. El hecho de que ese interrogante esté planteado ya nos está demostrando que el trabajador peronista piensa en su fuero íntimo que ni los Cafiero, ni los De la Sota, representan ese programa. Es más, la experiencia del último gobierno peronista fue un terrible balde de agua fría sobre las ilusiones y las esperanzas de los trabajado-res. Bajo ese gobierno dirigieron el país la mayoría de los que hoy se presentan como candidatos del justicialismo. De lo que pasó entonces nos acordamos todos los que vivimos aquella amarga experiencia. Nos agredieron con el Rodrigazo, una especie de Martínez de Hoz peronista. Frente a ese plan económico tuvimos que ir a la huelga general protagonizada mayoritariamente por los trabajadores peronistas contra el gobierno que ellos mismos habían elegido. Desde el gobierno peronista se organizó la triple A, se intervino a gobiernos libremente elegidos como sucedió en Córdoba, y quienes colaboraron como funcionarios del interventor Laccabane, como es el caso de José M. De la Sota, hoy se presentan como “renovadores" y quieren ser los herederos de aquel programa de soberanía política, de la Independencia económica y de la justicia social. Pero resulta que para llevar adelante ese programa no encuentran nada mejor que aliarse con los grandes capitalistas, los mismos que en las fábricas nos succionan las energías todos los días con salarios miserables, con despidos y desocupación. Ahora resulta que De la Sota nos quiere vender el buzón de que llevando a Cavado como candidato, los grandes capitalistas que él representa en Fundación Mediterránea se van a poner de parte de los trabajadores. La reflexión es muy sencilla. En Fundación Mediterránea se agrupan empresas de los quilates de Sevel, Ancor, Sancor, Estructuras Astori (su presidente) y muchas otras. Cavado es su hombre de confianza. Precisamente cuando fue presidente del Banco Central durante la dictadura. Cavado le transfirió al Estado la deuda privada de esos capitalistas, haciéndosela pagar al conjunto de la población. Estos capitalistas son lo que van a financiar la costosa campaña electoral de los renovadores. Entonces, preguntamos: ¿Cuándo estén en su función de gobierno —De la Sota y Cavado— para quien van a gobernar, para los trabajadores o para los capitalistas? La respuesta está muy clara. Si para muestra sobra un botón, digamos que Fundación Mediterránea se constituyó el 6 de junio de 1977, es decir en plena dictadura militar, y en el acto inaugural estuvo presente desde el gobernador de ese entonces, general Bernardo Chasseing, la cúpula del Tercer Cuerpo de ejército iy cuándo no! el muy reaccionario cardenal monseñor Raúl Primatesta. ¡Lindos aliados se ha buscado el renovador. De la Sota para llevar adelante un programa que beneficie a los trabajadores! Por otro lado, tenemos que destacar que junto a todos estos se encuentran siniestros personajes como Elpidio Angel Torres, un viejo entregador de las luchas obreras. Justamente en el momento en que dirigentes obreros como René Salamanca, Adrián Machado, Mario Sánchez y tantos otros, eran secuestrados y se los hacía desaparecer, el inefable Elpidió Torres colaboraba con la dictadura militar “normalizando el sindicato”. Lo mismo cabe para el “renovador” Tránsito Rigattuso - que entregaba a los chicos del Manuel Belgrano y los hacia desaparecer cuando él era el Director de ese Colegio. De todas estas experiencias hay que sacar las conclusiones que nos permitan repudiar si a los radicales en las elecciones, pero esto no se logrará votando al justicialismo, que es la otra cara de la misma moneda. Por todo esto no nos sorprende que los trabajadores se planteen interrogantes y estén en la búsqueda de una nueva alternativa política. El Partido Obrero reitera una vez más el llamado a los trabajadores para que rompan con las opciones de los patrones y luchen por la organización independiente de los trabajadores y para construir un Gran Partido Obrero. No es posible seguir repitiendo experiencias que nos han llevado en los últimos años de frustración en frustración. Si se quiere destruir al alfonsinismo y a su demagogia democrática, hay que romper con los Cafiero y los De la Sota y abrir otra alternativa, una alternativa obrera, un partido de la clase obrera que sea el caudillo de la mayoría explotada del país. La clase obrera y ¡os explotados solo podrán determinar su propio futuro el día que tengan su propio partido. Luchamos por conseguir los votos de los trabajadores porque entendemos que ellos son la vanguardia de la lucha por la emancipación nacional.

15 de julio de 1987
¡Contra el salario, la jubilación y el derecho al trabajo!
Redacción

El Fral ha presentado en su programa un capítulo referido a la “justicia social'’, la que sería realizable, según sus redactores, en los marcos del capitalismo. Se trata de un miserable engaño, porque el capitalismo solamente puede existir a expensas del nivel de vida de las masas trabajadoras, concentrando la riqueza en un puñado de capitalistas y la miseria en la masa trabajadora… Por esto no es casual que las reivindicaciones de “justicia social” que levanta el Fral en su programa se formulen de manera disipada, abstracta, no comprometiéndose con ningún reclamo obrero. Así su primer punto plantéala recuperación del nivel salarial que supere el deterioro sufrido. Salario mínimo, vital y móvil. Alcanzar en forma progresiva y en un periodo breve su equiparación con los mejores niveles históricos de salario real”.. Como se ve un montón de palabras para no decir que el salario debe ser igual al costo de la canasta familiar, evaluada hoy en 800 australes. Porque “el mejor nivel histórico del salario real” siempre fue inferior al costo de la canasta familiar. Aun así, el Fral no propugna la elevación salarial inmediata sino “progresiva’’, en un lapso indeterminado de tiempo. De igual modo no dice a cuánto debe ascender el salario mínimo ni tampoco plantea su Indexación mensual de acuerdo al costo de vida. Que el Fral todas estas cuestiones no se le pasaron por alto, por descuidó, se ve en el punto 2, referido a las jubilaciones, porque aquí si dice “aumento de jubilaciones y Pensiones, tomando como referencia la canasta familiar”. Pero ¿qué significa tomar como referencia la canasta familiar? Precisamente los haberes jubilatorios han sido reventados en referencia a la canasta familiar, al punto que cubren menos de un 25% de ella. Lo que corresponde es que también las jubilaciones sean iguales a la canasta familiar. El programa del Fral plantea la "plena ocupación”, lo cual es otro engaño porque el capitalismo es inseparable de la existencia y acrecentamiento de un “ejército de desocupados”. La impostura de esta “plena ocupación" se ve a renglón seguido porque el programa del Fral postula una “garantía inmediata para la subsistencia de los trabajadores desocupados". Del engaño pasan a la caridad. El Fral no plantea, contra las suspensiones y despidos, la escala móvil de horas de trabajo, o sea, el reparto de las horas entre todos los trabajadores sin afectar el salario. El Fral no pasa de los lugares comunes de los programas burgueses nacionalistas impotentes para luchar contra las tendencias del capital a descargar su crisis sobre los trabajadores.

15 de julio de 1987
La gran lección del paro litúrgico de la CGT

La burocracia cegetista convocó el pasado lunes 6 de julio a un paro nacional, con concentración y misa, “en desagravio del General Perón”. La respuesta no pudo ser más desalentadora para los burócratas: escasos treinta mil asistentes (pese a haber utilizado la cadena nacional de TV para convocar), ausencia de columnas sindicales, nula repercusión del paro. ¿Qué reflejan la flaca asistencia a la misa y la debilidad del paro? ¿Cuáles son las lecciones políticas que el activismo debe sacar de la jornada del 6 de julio? Impotencia y maniobras La primera cuestión que debe ponerse de manifiesto es el carácter impotente y maniobrero del paro. En realidad, la misa fue una excusa para no hacer nada. La burocracia y el peronismo (convocante de la misa junto a la CGT) no fueron a fondo con la movilización porque esto hubiera significado cuestionar a la cúpula militar genocida, a la cual ambos se propusieron salvar en Semana Santa con la firma del Acta Democrática. La misa fue un saludo a la bandera, un gran cero a la izquierda, que puso de relieve la completa subordinación nacionalismo burgués frente a la camarilla militar y su abandono de banderas más elementales de la democracia. La burocracia no sólo hizo ostentación de su impotencia, sino también del descarado intento de manipular a los trabajadores. En esto también fueron acompañados hasta el final por los renovadores. Unos y otros creyeron encontrar en el desagravio la veta para un reflotamiento de las ilusiones en el peronismo. “(Ubaldini) es posible que haya pensado que con esto el peronismo encontraba un elemento de movilización interna, como no lo tiene desde 1983.” (Clarín, 5/7). Esta ilusión recorrió a todos los sectores de la burocracia. Sin embargo, estas ilusiones duraron menos que se tardó en formularlas. La escasa concurrencia a la misa, pese al asueto gubernamental, puso de manifiesto la percepción en las más amplias capas de trabajadores de la impotencia burocrática frente a la escalada derechista y el gobierno que la encubre. Ni siquiera el "carisma” de Saúl Querido pudo salvar la ropa, cuando los trabajadores percibieron que detrás de la misa no había ninguna propuesta de lucha. Ni por las manos ni por nada. Crisis burocrática El desagravio puso de manifiesto la descomposición de los acuerdos burocráticos, soldados alrededor del ingreso de Alderete al Ministerio de Trabajo. Los “15” no participaron de las discusiones (se fueron pegando un portazo) y Miguel dio su apoyo a Ubaldini y los renovadores, lo que fue considerado como una afrenta por los hombres de Alderete. El empantanamiento de las leyes sindicales y la profundidad de la crisis económica vienen socavando, desde hace unas semanas, el acuerdo Miguel-Ubaldini-Alderete. El apoyo de Lorenzo a los renovadores en esta instancia es una toma de distancia respecto del “compañero Ministro”. Ante el completo colapso del Austral II, todo un sector de la burocracia opina que es imposible llevar adelante una política de colaboración con el gobierno permaneciendo dentro de él. Por eso, Ubaldini ha declarado recientemente que “la renuncia de Lavagna demuestra que ya no hay lugar para ministros extrapartidarios”. El surgimiento de luchas salariales aisladas que son el preanuncio de grandes movilizaciones obreras terminan de poner por completo en crisis el “pacto social”, acariciado por todos los bloques burocráticos. Sin embargo, la dirigencia sindical se obstina en cerrar el paso a cualquier movilización contra el gobierno hambreador. Esto también se puso de manifiesto en la misa: una movilización seria podría haber abierto un curso contra el gobierno, cosa que la burocracia quiere evitar como la peste. Profundo sentimiento antiburocrático ¿Como percibió esto la clase obrera? ¿Qué realineamientos se procesaron a su interior? Este es el hecho políticamente más importante porque pone de manifiesto cuál es el proceso profundo, real, que viven los trabajadores de nuestro país. El paro, dio lugar a un amplio debate sindical y político, que resaltó el repudio a la burocracia y la voluntad de lucha que recorren a las capas más amplias de trabajadores. Numerosas asambleas se pronunciaron contra la burocracia porque la misa no significaba una medida real de lucha y reclamaron un plan de lucha nacional por el salario y contra los terroristas. Los ejemplos sobran. En Sade (UOCRA-La Plata) la burocracia fue repudiada (“no hacen nada por el salario”) y se resolvió parar y no concurrir. En los Astilleros Domec García (ATE-Capital) la burocracia convocó una asamblea y se encontró con que el tema que se discutió no fue el paro sino las deudas salariales que la, empresa mantiene con los trabajadores. En los grandes diarios (gráficos) las asambleas reclamaron un plan de lucha de la CGT por el salario y votaron paros parciales en repudio de los atentados. En este marco, la escasa concurrencia a la misa refleja la profundidad del movimiento antiburocrático y combativo que recorre a la clase obrera. Esta es la gran lección del paro del 6 de julio. La clase obrera percibió el carácter impotente, maniobrero y sin voluntad de lucha del paro decretado por la burocracia y lo puso de manifiesto en asambleas y pronunciamientos. En este fuerte sentimiento antiburocrático y combativo que anida en la base obrera hay un futuro promisorio. La burocracia, completamente entregada, es un espectro del pasado que se hunde aceleradamente. A Ongaro no lo arreglan ni "las manos" Las asambleas repudiaron la “misa "de la CGT Ongaro se adhirió presuroso al paro-misa del 6 y sacó profusos volantes llamando a concentrar masivamente porque “nos unifican las manos” sin embargo una franja muy importante del gremio gráfico realizó asambleas de taller en las que se repudió la convocatoria. Los diarios y algunas editoriales hicieron paros de una hora o menores de repudio a la profanación, resueltos en asambleas en las que se criticó que la CGT no convocara por los demás atentados, contra la represión al movimiento obrero ni por el salario y las paritarias y hoy nos “quiere hacer parar para ir a una misa sólo por las manos de Perón". Varias comisiones de diarios criticaron a la conducción ongarista por llamar a extender el paro de la CGT hasta las 24 horas, “más papistas que el papa”, cuando una semana antes palotearon un plenario de delegados para que no se discutiera el salario. La Interna de Clarín sacó un pronunciamiento en este sentido y pidió un espacio a la patronal para difundir su posición respecto del paro de la CGT en la que reclamaba un plan de lucha contra toda la escalada derechista: crímenes de Budge y Dock Sur, bombas en locales partidarios y sindicales, represión a las luchas obreras y pedía juicio y castigo a los culpables. La patronal que accedió al principio luego negó el espacio, que sin embargo cede permanentemente a los partidos patronales y a la burocracia sindical. Otros talleres de obra de lo más profundo del proletariado industrial como Rotográfica Argentina también realizaron asambleas y resolvieron no parar como decisión consciente contra la política del sindicato y del conjunto de la burocracia sindical. En otros esta realidad se mantuvo oculta porque usaron el paro como herramienta interna de lucha como el caso de Quela en pleno conflicto salarial. Una parte paró dividida por ausencia de asamblea de sus internas y muchos otros pararon, pero se fueron a sus casas. Al punto que Ongaro arrancó del sindicato acompañado de un grupo de 30 personas que es inferior a la cantidad de empleados que el sindicato tiene. A la bronca por el paro "litúrgico" desprendido de toda lucha consecuente por el esclarecimiento de la profanación se sumó la bronca por la política de desmovilización por las reivindicaciones del gremio.

15 de julio de 1987
Llamamiento electoral del Partido Obrero
Redacción

Se acercan las elecciones del 6 de setiembre. El Partido Obrero los llama a participar activamente en ellas para reforzar las posiciones de los auténticos luchadores de la clase obrera y de todos los explotados. El Partido Obrero llama a poner todo el empeño necesario para debilitar la fuerza política de los partidos que entregan día a día la nación al imperialismo y que usan el poder despótico del Estado para descargar sobre las espaldas ya duramente golpeadas de los trabajadores la miseria que engendra el sistema capitalista. Trabajadores, el Partido Obrero los llama a intervenir decididamente en la campaña electoral y a conquistar para la causa obrera y del socialismo a la mayor cantidad de compañeras y de compañeros. No olvidar lo vivido ¡Compañeros! En los últimos 30 años los trabajadores hemos librado luchas colosales. Las dictaduras "libertado-ras”, onganianas y videlistas fueron barridas por la extraordinaria movilización popular encabezada por la clase obrera. Las tentativas más feroces contra el pueblo fueron aniquiladas por luchas enormes que alcanzaron proporciones revolucionarias. La intención del imperialismo y del gran capital nativo de convertir a la Argentina en una colonia amordazada, sin ninguna clase de derechos democráticos y de organización obrera, fue pulverizada por la acción práctica del pueblo. Esta acción se manifestó en huelgas activas, ocupaciones de empresas, movilizaciones callejeras y jornadas históricas como el Cordobazo y otras puebladas revolucionarias. Solo la acción directa del pueblo fue capaz de hacer retroceder al imperialismo, de tumbar las dictaduras y de obligar a la clase patronal a devolver las libertades democráticas arrebatadas. En contraste con estas victorias verdaderamente históricas arrancadas por la movilización popular encabezada por la clase obrera, cada vez que los partidos defensores del sistema capitalista se pusieron al frente del Estado, la nación y los trabajadores sufrieron grandes retrocesos y aun terribles derrotas. Los frondicistas, Illia, la dirección patronal del peronismo, el alfonsinismo, todos ellos pactaron con el Imperialismo, todos ellos se sometieron a la banca mundial y al FMI, todos ellos redujeron los salarios, todos ellos restringieron las libertades democráticas conquistadas y todos ellos terminaron capitulando ante el siguiente golpe militar. ¡Trabajadores, bajo ninguna circunstancia debemos olvidar esta importante lección! La clase patronal y todos sus partidos son completamente incapaces de apoyarse de un modo consecuente en el pueblo para luchar por la emancipación nacional y la conquista de la democracia. Cada vez que estuvieron a la cabeza del país, lo traicionaron en beneficio de un puñado de ricachones y usureros imperialistas. La clase capitalista argentina demostró hasta el cansancio su completa impotencia como pretendida clase nacional, llevando a la nación y a los trabajadores a las catástrofes y tragedias más inimaginables. Luchando contra las dictaduras militares y por la democracia, los trabajadores han buscado reconquistar sus derechos de organización para profundizar el combate contra la expoliación imperialista y para abrir el camino hacia una sociedad socialista, es decir, hacia la completa libertad. Los partidos patronales, en cambio, se unían solo a último momento al carro de la lucha contra las dictaduras (con las cuales habían estado pactando todo el tiempo), para evitar que los trabajadores tomaran el poder y para asegurar, mediante fachadas constitucionales, que el Estado siguiera en las manos de la misma clase explotadora que se había beneficiado con esas dictaduras. Al seguir a estos partidos patronales y falsamente democráticos, los trabajadores terminaron sufriendo las más crueles derrotas. Es necesario aprender definitivamente esta lección, lo cual significa que debemos organizamos en forma independiente de todo partido patronal por más “popular” que éste se pretenda, y reforzar las posiciones de los verdaderos luchadores de la causa de la clase obrera y del socialismo. Cuatro años de entrega y miseria ¿Esta lección de la historia no se ha vuelto a confirmar ahora, con estos cuatro años de pretendido gobierno ‘‘constitucional”? ¡Qué decir de un régimen político que desconoce la deuda acumulada del Estado con los compañeros jubilados (¡los que peor están!) y que, sin embargo, paga (¡y con yapa!) una monstruosa deuda externa, que no fue contraída por el pueblo sino por una pequeña banda de grandes capitalistas! El pago de la deuda externa, qué fuera impuesta por la dictadura, revela el hilo clasista que une al régimen constitucional con el gobierno militar. ¡Qué decir de un régimen político que, para cumplir con los compromisos impuestos por el imperialismo y con los subsidios y prebendas que le exige la patronal nacional, destruye sin miramientos la salud y la educación, y reduce a la nada a la economía familiar! En los cuatro años de sistema "democrático”, la producción industrial creció aproximadamente en un 20 %, en tanto que se redujo el número de obreros. La explotación de los trabajadores creció, y aun en estas condiciones los salarios han descendido y la carestía sigue creciendo. Si juntamos todos estos datos a los extraordinarios beneficios obtenidos por la especulación financiera, constataremos que nunca los capitalistas han ganado tanto como bajo el régimen actual, al precio de una creciente miseria popular. El salario y jubilación mínimos de ₳ 200, nos ubican dentro de los peores niveles de miseria de América latina. Pero esta obra de destrucción del nivel de vida del pueblo y de entrega del patrimonio nacional no es la obra de un solo partido patronal. En 14 provincias argentinas y centenares de municipios gobiernan, no los radicales, sino los justicialistas. En el senado, cámara fundamental para aprobar las leyes, hay una mayoría justicialista, no radical. Desde hace dos años se encuentran en el gobierno asesores y ministros justicialistas, y recientemente fue nombrado ministro de trabajo un burócrata sindical del justicialismo. ¡No hay excusas esta vez! Son los dos partidos patronales los que están hundiendo a los trabajadores y comprometiendo la soberanía nacional a manos del imperialismo mundial. Como "es lógico, esta situación no podría mantenerse sin una ofensiva anti-democrática contra el pueblo. En 1985 se mandaron las tanquetas contra los trabajadores de Ford; ahora hay una ola de represión y de crímenes, encubiertos por el Estado, como lo ocurrido en Ingeniero Budge y Dock Sur, o con la represión a fábricas en conflicto. Han comenzado a producirse intervenciones en sindicatos no controlados por los burócratas y pululan de nuevo los matones de estos burócratas y de la policía en los sindicatos. Los genocidas de miles de trabajadores quedan en libertad y el congreso radical-justicialista asciende a militares responsables de los asesinatos. La ‘‘democracia” refuerza el aparato represivo y la casta militar. No para pelearle a los ingleses, sino para utilizarlos contra el pueblo. Se ha llegado al extremo de dictar una ley “de obediencia debida”, que "presume” la inocencia de reos ya encontrados culpables por la justicia, como Etchecolatz, Bergés, Barreiro, etc. Los demagogos de la democracia han revelado su verdadero rostro de estranguladores de la democracia. Los explotadores han explotado todas y cada una de las instituciones del régimen constitucional en contra de los intereses populares. Las peores leyes de la dictadura siguen en pie; se ha dictado la amnistía militar; el presidente veta las leyes que favorecen a los trabajadores (estabilidad bancada), pero se niega a cumplir las resoluciones judiciales que benefician a los jubilados (pago de la deuda provisional); los jueces convalidan las leyes reaccionarias del Parlamento y liberan a policías que masacran a trabajadores; la burocracia del Estado hace la vista gorda a la evasión previsional e impositiva de los patrones el Estado da su aval y su garantía a los bancos que quiebran, a las empresas que no pueden pagar sus deudas, a los especuladores y a los que fugan el capital al exterior, pero interviene despóticamente para congelar los salarios. Ahora está en el Parlamento una ley que declara la “emergencia económica”, la cual desconoce las convenciones laborales y un paquete de “leyes laborales" que destruye las paritarias y las comisiones internas de las empresas. Por presión patronal se pondrá, además, fuera de la ley las medidas de fuerza de los trabajadores y se autorizará el despido de los delegados. Agachándose ante la presión del clero, el Parlamento ha sancionado una ley que imposibilita el derecho al divorcio y que rechaza la reorganización libre y democrática del núcleo familiar. Con el pretexto de que hay que impedir que la democracia sea volteada por un nuevo golpe, los "demócratas” ejecutan todas las exigencias de los monopolios y de la camarilla militar. El Partido Obrero llama a “aprender” del manejo que hace la burguesía de las instituciones parlamentarias. Aprovechemos en beneficio de los explotados las posibilidades del sistema constitucional, para reforzar las posiciones de la clase obrera y de los oprimidos contra el capital y contra el Imperialismo, y para organizar más decididamente la lucha contra el Estado patronal. Debemos participar activamente en la campaña electoral del Partido Obrero y reforzar mediante esta participación y mediante el voto, la posición política de los luchadores obreros y revolucionarios. La definitiva lección de semana santa ¡Trabajadores! Los acontecimientos de semana santa le han dado un golpe mortal al mito de que estaría vigente en el país la voluntad popular. El régimen que beneficia a los banqueros contra los trabajadores y contra la propia soberanía nacional, mal podía ser un régimen basado en la soberanía del pueblo. En semana santa el pueblo salió» a la calle en defensa de la democracia y del estado de derecho. Sin embargo, no sólo el gobierno, sino los principales partidos patronales y de izquierda, las entidades empresariales, los burócratas sindicales y el clero, se unieron para entregar la movilización popular y capitular ante las exigencias del movimiento derechista. La crisis que latía entre la camarilla militar y el gobierno, y dentro de las fuerzas armadas, como consecuencia de la derrota de la dictadura en 1982- 83 y de la movilización popular por el castigo a los genocidas, se resolvió (¡por el momento, solamente!) mediante un acuerdo entre estos últimos y el conjunto de la llamada “civilidad", en contra de los intereses y de las aspiraciones populares. La crisis de semana santa reveló que el poder no está en el voto popular ni en la voluntad popular, sino en los cuarteles, curias, oficinas del gran capital y embajadas imperialistas. Ronald Reagan, el embajador norteamericano, la Sociedad Rural y sus similares —éstos fueron los que dictaron la “solución”, mediante la obediencia debida y la ulterior amnistía total. Los políticos que hoy se presentan a buscar el voto de la ciudadanía capitularon miserablemente ante estas exigencias, revelando con ello que carecen de la menor autonomía respecto del militarismo, del clero, de los monopolios y de los gobiernos imperialistas y que son unos impostores cuando se presentan como demócratas. La lección de semana santa es que las instituciones del Estado están en manos del capital y no del pueblo; que los trabajadores no pueden hacerse la menor ilusión respecto de ellas; y que la tarea de todo obrero consciente es reforzar las posiciones de lucha de los trabajadores contra la gran patronal, para conquistar el poder político, destruir el poder de la burguesía y hacer posible, mediante un gobierno de trabajadores, la real vigencia de la soberanía popular. La conducta del gobierno y de los principales partidos patronales y de izquierda en semana santa se explica por el hecho de que estos partidos no quieren acabar con la camarilla militar ni tampoco imponer los principios de la democracia dentro de las fuerzas armadas. Lo que quieren es “armonizar” a estas fuerzas armadas con el "proyecto” de la “democracia”, para dar toda la solidez necesaria a la política de pagar la deuda externa y destruir las conquistas históricas de la clase obrera. La consigna de “subordinar las fuerzas armadas a la constitución” es la consigna que responde a esta política, lo cual significa al mismo tiempo dejar a las fuerzas armadas fuera de todo control o dirección verdaderamente nacional y democrático. Una victoria de la fracción “constitucional" (alfonsinista) de las fuerzas armadas, encabezada hoy por Caridi, centra las fracciones derechistas encabezadas por los Camps y compañía, no será nunca una real victoria de la democracia, esto porque significará homogeneizar al ejército detrás de una conducción proimperialista, significará cerrar la crisis en beneficio de uno de los sectores derechistas y significará otorgar enormes concesiones antidemocráticas al militarismo, reclamadas por todas las fracciones de la camarilla militar por igual. El Partido Obrero denuncia al llamado “campo civil", formado por los capitalistas, curas, burócratas y políticos patronales, como al verdadero responsable de las conspiraciones militares. El Partido Obrero también impugna a los nacionalistas que sostienen que el ejército debe transformarse en el eje de una reconstrucción soberana de la nación. Las fuerzas armadas ya han fracasado en esta pretensión en el pasado y en todas las latitudes del planeta, y ello se debe a que no tienen ninguna posibilidad de actuar al margen de las clases antagónicas de la sociedad, o de expresar proyectos nacionales independientes del imperialismo y de los trabajadores. El Partido Obrero sostiene que la posibilidad de una reconstrucción soberana de la nación (que sólo puede ser asegurada por la unión socialista de América latina) descansa enteramente en manos de la clase obrera, en calidad de caudillo del conjunto de las masas explotadas. El Partido Obrero señala las limitaciones insalvables del nacionalismo militar y el carácter clasista de las fuerzas armadas. Estas son una continuación de la política patronal en períodos de crisis. Por eso el PO plantea la necesidad de desarmar a la burguesía proimperialista y armar al conjunto del pueblo para luchar por la independencia nacional y el socialismo. Contra la tentativa del imperialismo de resolver la “crisis de mando” de las fuerzas armadas imponiendo una jefatura reaccionaria y “constitucional”, el Partido Obrero reivindica el derecho a la más irrestricta deliberación política para los estratos inferiores de las fuerzas armadas. Esto servirá para neutralizar a la camarilla militar reaccionaria y para desarrollar la influencia de la clase obrera entre los uniformados. La experiencia de Malvinas ha demostrado de un modo definitivo las limitaciones insalvables de la burguesía nacional y del propio ejército que es su brazo armado. La derrota militar ante la flota anglo- yanqui estuvo determinada de antemano por la capitulación política del régimen militar y del conjunto de los partidos patronales ante el imperialismo. Las tentativas diplomáticas actuales para recuperar Malvinas encubren concesiones inminentes al imperialismo anglonorteamericano. La solución diplomática que se reclama, tanto desde la UCD (que propugna la reanudación de las relaciones con Gran Bretaña) como del Fral (que plantea el cumplimiento de la resolución de la ONU en favor de una solución negociada), conducen todas a la entrega de la soberanía nacional. No pueden haber soluciones bélicas o diplomáticas verdaderamente nacionales en el marco del sometimiento actual del país. El Partido Obrero plantea que el único camino que permitirá la reconquista de la soberanía territorial es la unidad de los obreros y campesinos de América latina, es decir, la unidad socialista latinoamericana. Esta unidad aislará mortalmente al imperialismo mundial y permitirá acabar con su intromisión. La “hipótesis de conflicto” de un gobierno de trabajadores será la lucha latinoamericana contra el opresor nacional. Votar por el Partido Obrero A las elecciones del 6 de setiembre se presentan un conjunto de partidos. Tenemos, primero, a la derecha reaccionaria y proimperialista de la UCD, que levanta por programa el sometimiento nacional, la militarización de los trabajadores, la reducción del nivel de vida de la población laboriosa y la destrucción de sus organizaciones. Este es el bloque de la contrarrevolución abierta. En segundo lugar, tenemos al gobierno radical y al partido justicialista, unidos en el gabinete ministerial y dispuestos a formar un gobierno de coalición después de las elecciones. El programa de estos dos partidos principales de la burguesía nacional ha sido ejecutado a “grosso modo” por Alfonsín, en términos de pago de la deuda externa, subsidios al capital, sometimiento al FMI, hundimiento de los salarios y jubilaciones, entrega a precio vil de las riquezas y patrimonio nacionales. Esta política expresa, no las tendencias "modernizantes” que tendría el capitalismo, sino el completo parasitismo de éste. Radicales y justicialistas luchan por la conquista del apoyo de la misma clase social: los “capitanes” de la industria, el latifundio y la banca. Ambos están de acuerdo con las privatizaciones, con el pago de la deuda mediante entrega del patrimonio nacional, con la "apertura” de la economía y con la pauperización salarial — como lo demuestra el completo entreguismo de la CGT. La UCR y el PJ llevan adelante, dentro de las posibilidades de la actual situación, la política que la UCD solo podría ejecutar en un 100 % con otro golpe videliano. Tanto la UCR como el PJ marchan unidos a partidos y hombres de la dictadura videliana; los Manrique y partidos provinciales, en un caso, los Cavallo, los Anchorena o los Cirigliano, en el otro. Entre estos partidos “constitucionales” y las instituciones de la dictadura, la línea divisoria es muy fluida. Los principales candidatos del PJ (Cafiero, De la Sota, Di Tella) fueron hombres de Isabelita, del navarrazo y del FMI. El fracaso completo de la política oficial para promover una reactivación de la economía o para conseguir un aligeramiento del peso de la deuda externa, ya está llevando a un rodrigazo, el cual obligará a una lucha defensiva de vida o muerte a los trabajadores. La integración de un burócrata sindical justicialista al gabinete, apoyado por la CGT y Ubaldini, ha acentuado la ofensiva antipopular, lo que desnuda el carácter completamente reaccionario de la coalición radical-justicialista y de la burocracia. Radicales y justicialistas actuaron en común en semana santa, de la mano del embajador yanqui, en el crimino que llevó a la obediencia debida. En un tercer bloque se agrupan diversos partidos de izquierda, los cuales son naturalmente mirados por los activistas como los que podrían marcar una dirección consecuente para la lucha de los trabajadores. Pero este bloque de la izquierda está dividido en tres sectores. De un lado están el PI y el Fral. Estos firmaron las “actas democráticas” en semana santa, que definían el acuerdo entre el gobierno y el movimiento militar derechista. Tanto el PI como el Fral quieren, ante la crisis peronista, reconstruir el movimiento nacional bajo dirección burguesa. La prueba de esto es el intento efectuado por el PI para formar un frente con Cafiero y la presencia en el Fral de hombres que firmaron ese acuerdo entre el PI y Cafiero (luego frustrado). Después de haber suscitado una gran ilusión en sus posibilidades, el PI se ha hecho literalmente polvo, demostrando con ello que la pequeñoburguesía no puede liderar un movimiento autónomo, o tercera vía, entre la clase obrera y la gran patronal. En el caso del Fral, se trata de un frente artificial, organizativamente manipulado por el PC, empeñado fundamentalmente en impedir una evolución revolucionaria de la izquierda y del activismo sindical y juvenil. El XVI° Congreso del PC no significó una ruptura con el stalinismo, es decir, con la burocracia contrarrevolucionaria que llevó al PC a remolque de la burguesía y aun del imperialismo. En los programas del Pl y del Fral no se plantea un gobierno de trabajadores, lo cual quiere decir que conciben la emancipación nacional bajo un régimen burgués. Tanto el PI como el Fral tienen en su seno sectores potencial mente antiobreros y antisocialistas, que han carnereado, por ejemplo, las huelgas no docentes desde la FUA y que integran la burocracia sindical. En este bloque no fue aceptado el Mas, a pesar de que éste no discrepa con el programa del P! ni del Fral y que tampoco considera una divergencia de principios el que el PI y el Fral hayan firmado con el imperialismo las "actas democráticas” de semana santa. Entre el Mas, de un lado, y el Pl-Fral, del otro, no hay una diferencia política sino burocrática. El PO representa a los militantes de la izquierda que luchan por la independencia de la clase obrera, por un frente antiimperialista dirigido por la clase obrera, por la confiscación del imperialismo y del gran capital, por la unidad socialista de América latina, por un gobierno de trabajadores y por la revolución socialista. Un amplio sector de la izquierda y de los activistas sindicales combativos han formado en provincias, ciudades y barrios un frente de trabajadores con esas banderas. Solo por la vía de desplazar a la burguesía y formar un gobierno de trabajadores se podrá liquidar al aparato represivo, enjuiciar y castigar a los responsables del genocidio, conquistar la independencia nacional, terminar con la oligarquía terrateniente y con la “patria financiera” y conquistar realmente la democracia. ¡Compañeras y compañeros trabajadores, unámonos en una campaña electoral obrera independiente para conquistar el voto consciente y masivo de los trabajadores!