La decisión adoptada por la Conferencia Nacional del Partido Obrero se ha revelado acertada. El llamamiento a formar un Frente de Trabajadores está sirviendo para concretar un reagrupamiento político de los activistas de izquierda y sindicales que han agotado sus expectativas, y su experiencia en los frentes y en las políticas de subordinación a la patronal democratizante. El planteo de Frente de rebajadores está rescatando de la impasse, e incluso de la desmoralización, a un número extraordinario de militantes de izquierda que han hecho la “escuela” derrotista y desintegradora del cambalache alfonsino-intransigente, del stalinismo y de la falta completa de principios del Mas. No se ha reparado en forma suficiente que la izquierda democratizante ha renunciado en todos sus programas, planteamientos y posiciones a la reivindicación del socialismo —lo cual constituye, en un período de aguda descomposición capitalista y de desenfrenada expoliación de las naciones oprimidas, una descomunal traición política. Plantear una campaña (en la que lo fundamental es la lucha contra la influencia y la política de los partidos patronales pro-imperialistas) sin oponer a estos el socialismo y el gobierno de la clase obrera, y sin acentuar en la propaganda y en la agitación la necesidad de la organización política independiente del proletariado, equivale a reforzar la influencia de esos partidos patronales, a sabotear la maduración política de los explotados y a trabajar (“por la izquierda”) en favor del mantenimiento de este podrido régimen de explotación.
El acierto de la consigna de Frente de Trabajadores consiste en que responde al proceso de diferenciación política que se está produciendo en la izquierda y en el conjunto del movimiento obrero. Cualesquiera sean las limitaciones de ciase y aun las traiciones de los partidos políticos de izquierda, la crisis nacional y la tendencia de las masas traslada cada vez más el eje político del proletariado hacia la izquierda. Esto se comprueba haciendo el recuento de las luchas sindicales, en las cuales el activismo que se ubica a la cabeza de ellas pertenece a la izquierda y arrastra detrás de si a todo lo combativo que existe en el movimiento obrero. Pero es precisamente esta tendencia y este movimiento organizado hacia la izquierda, el que explica que por primera vez en varias décadas se desarrolle en el seno de ésta una diferenciación revolucionaria de sus integrantes. De ahí qué estemos asistiendo a una colosal fractura dentro del PI y del PC y que pronto alcanzará al Mas, entre las direcciones contrarrevolucionarias o reformistas que llaman a “profundizar la democracia”, y un vasto movimiento molecular de centenares de activistas que plantean el reforzamiento de la independencia política de los trabajadores para luchar por la revolución socialista.
Ya Lenin había observado, en una fecha tan lejana como 1906, que la política favorable a un “bloque de izquierda” de parte de los marxistas rusos, no quería decir que esa “unidad de izquierda” fuera conveniente en cualquier memento o sin que importen las condiciones políticas en las que í se basa. En 1985 el PC y el Mas formaron un “bloque de izquierda” que, por su programa / su organización, apuntaban esencialmente al bloqueo de una unidad revolucionaria de la izquierda. El PO se delimitó claramente de este bloque y puso de relieve sus mortales contradicciones con la tendencia de la clase obrera hacia su independencia política. El PO tuvo el acierto de preparar así el terreno para una verdadera unidad de izquierda. A los elementos desmoralizados y pequeños burgueses, que no soportan el “aislamiento” respecto a la moda reinante, esto les pareció una “locura”, y vaticinaron incluso la “muerte” del PO - por la cual por supuesto se pusieron a trabajar. Los acontecimientos han probado que la política del Partido Obrero es el ancla que hoy rescata de la impasse a centenares de activistas arrastrados por sus direcciones al camino mortal del seguidísimo al régimen patronal democratizante. En la prensa izquierdista democratizante “oficial”, del tipo de El Periodista o Página 12, han comenzado a aparecer plegarias que llaman al pueblo a no, “caer en la Indiferencia”, luego de la “obediencia debida”. Los autores de esas invocaciones se olvidan que la incertidumbre o la desmoralización que pudiese existir en la izquierda o en el pueblo, es responsabilidad total de ellos mismos, alfonsinianos-izquierdistas de la primera hora, renegados del socialismo, dispuestos al primer guiño presidencial a volver a la consigna de “rodear a Alfonsín”. En oposición a estos verdaderos destructores de la “moral” popular, que durante cuatro años se dedicaron a minar la confianza del pueblo en la potencialidad de una acción histórica independiente de las masas; en oposición ja esta gente con vocación de víctimas (víctimas del frondicismo, del camporismo y del alfonsinismo); en oposición a la izquierda potencialmente antiobrera y antisocialista, el Partido Obrero, libró una descamada lucha política que hoy sirve como bandera de reagrupamiento para los verdaderos luchadores. Estamos asistiendo a un proceso inédito: la estructuración de la vanguardia obrera en tomo a un programa de principios, que es a lo cual Mane, Lenin y Trotsky llamaban partido obrero, es decir transformación de la clase obrera en una clase con conciencia histórica (“para sí”). El partido de la clase obrera es la estructuración político-programática de esta, no el amontonamiento indiferenciado de activistas, incluso aunque este amontonamiento esté constituido por los más combativos y abnegados.
El Partido Obrero llama a todos sus militantes y simpatizantes a tomar cabal conciencia de esta situación y a seguir impulsando el Frente de Trabajadores, pasando de la etapa de las candidaturas a la etapa de formación de comités de acción para la campaña electoral, a la conquista de miles y miles de fiscales y de decenas de miles de votantes. Llamamos a todos los frentes de trabajadores que se han constituido en el país a que redacten sus manifiestos y señalen las reivindicaciones políticas. El Frente debe madurar como un proceso consciente y debe convertir a todos sus integrantes en cabales militantes marxistas. Llamamos a convertir a “Prensa Obrera” en una amplia tribuna de este proceso político.
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"Estatizar el petróleo bajo control obrero"
César Perico Rainieri
Delegado docente-candidato a vicegobernador
“Comenzando por la Houston I y su complemento, la Houston II, se está llevando a cabo un proceso acelerado de privatización, entregando zonas productivas a las multinacionales. Añora se plantea entregar zonas aledañas a los pozos que YPF tiene en producción. Se ha colocado una cláusula por la que a YPF se le concede 60 días para decidir si se asocia a las multinacionales en esas explotaciones. Vencido este plazo, las compañías asumen el control absoluto de la producción. Si tenemos en cuenta que a YPF se la ahoga con presupuestos bajos es segura la apropiación por las compañías de estas zonas sin riesgos.
“El sindicato, el SUPE, ha sido incapaz de movilizar a los trabajadores en defensa de la fuente de trabajo. A cambio, la burocracia está negociando el pago de una deuda salarial atrasada a los cada vez menos agentes de YPF.
“Los beneficiarios de la privatización de sectores y de los contratos a terceros que explotan a los trabajadores con salarios de 200 australes, son los punteros del radicalismo en la zona (Rodríguez) e integran sus listas de candidatos. La situación se agrava poique el costo de vida en la zona es por lo menos un 30 por ciento superior al del resto del país. YPF ha congelado virtualmente las vacantes en los dos últimos años.
"Ahora solo toma personal contratado condenando a la inestabilidad a todo un sector. Pero lo peor son los contratos por terceros, de hecho, para la juventud no hay otra posibilidad que trabajar con estos contratistas: decenas de técnicos están sin trabajo, para los obreros sin oficio solo queda la superexplotación en los pocos aserraderos en los que ni siquiera se paga el convenio. En conclusión, están vaciando a YPF, la ahogan con bajos presupuestos, disminuyen los puestos de trabajo estable y de equipamiento. Con esto se prepara la justificación para decir que YPF es ineficiente y que debe ser completamente privatizada.
“Pensamos que la salida está en la estatización de la riqueza petrolera, bajo control de los trabajadores, que se debe efectivizar al personal contratado, directamente y por terceros.
“Debemos terminar con los Milanesis (concesionario Ford, contratista de YPF y gran propietario de tierras urbanas, de las que se propone desalojar a las misiones indígenas que las ha-bitan desde siempre), verdaderos parásitos de YPF.
“Hay que construir el Partido Obrero en la zona para aportar desde aquí a la lucha por el gobierno obrero y de los trabajadores”
"Suscribamos el acta firmada por los camaradas de Tucumán"
Activista y delegada docente del partido comunista desde 1972. Candidata del Frente de Trabajadores
Mónica Álvarez
P.O. —¿Qué determinó tu acercamiento al Frente de Trabajadores?
M.A. —Es la lógica consecuencia de 17 años de desencuentros y disidencias internas dentro del partido comunista. Muchos compañeros considerábamos que se podía dar una batalla para eliminar de la dirección a los elementos burgueses y pequeños burgueses que a tantos errores nos arrastraron. Pasan hoy por mi memoria el compañero Luis García, conocido como “huevo” (Secretario de la Fede de la zona Oeste, hasta hoy desaparecido). Al producirse la desaparición muchos compañeros de la zona tomamos la Iniciativa de realizar pintadas exigiendo la aparición. La intervención de la dirección fue para “sugerir” que no Insistiéramos con esto porque era “peligroso”, sin dar ningún tipo de explicación política. Algo parecido sucedió con “Chin Chin” delegado de transportes del Oeste. Este compañero fue varias veces amenazado de muerte. Yo personalmente le sugerí que abandonara su domicilio ya que no se había tomado con él ninguna medida de seguridad. También le pedí a la dirección que tomara posición en este sentido. El compañero fue asesinado en su domicilio.
También recuerdo cuando tuve que soportar las ""‘duras críticas” (que me podrían haber llevado a la parálisis política) por mis supuestas “desviaciones trotskistas" respecto al acuerdo cívico-militar que el partido Justificaba en aquella época. Otro tanto sucedió con aquellos que nos oponíamos a que los compañeros que se estaban destacando como delegados en el seno del movimiento obrero se los rentara y nombrara funcionarios llevándolos a una total burocratización.
Los que realizábamos actividad sindical vivimos muy de cerca la brutalidad y persecución de la derecha peronista aliada a los milicos asesinos. Esta fue la razón principal para oponernos a votar a Herminio y sus secuaces en el ’83.
Después de haber levantado a Videla, se los esgrime a Herminio y a Luder como los representantes de los intereses de los trabajadores. Otra claudicación más de una dirección tremendamente descompuesta. Pero las cosas no terminaron aquí. A continuación, aparece en escena la “izquierda peronista”.
Durante el proceso eran los “guerrilleros”, los “peligrosos”. Se nos Intentó Inmunizar “educándonos" con los libros “Perón, ayer y hoy” y “El socialismo nacional”. De repente son la brecha para capitalizar a las masas peronistas.
Los compañeros docentes recordarán que fue esta línea la que permitió el ingreso a la UMP de personajes como Blondo, Quiroga, Nazar, etcétera. Los que hoy son los burócratas, los que golpean a nuestros compañeros, entraron por la puerta que el partido les abrió, abrió.
Desde el '84 observo con cierta simpatía política las posiciones que levanta el partido obrero en el gremio. Con el trabajo en la conformación de la lista Marrón y el trabajo cotidiano común, compruebo que mis coincidencias no son solo en el plano gremial sino en la política en general.
Aquí es cuando comienzo a discutir seria y continuadamente la prensa partidaria, observando que las caracterizaciones políticas se corroboran en la práctica.
P-O. —¿Caracterizas la experiencia del FREPU? ¿Qué diferencia encontrás con el FRAL?
M.A. —Mira, para mí fue una gran alegría que los compañeros del PC tomaran contacto con la base del Mas. Parecía que comenzaban a disolverse los prejuicios "trotskistas". Esto se da en el marco de una gran crisis interna.
Los vientos del XVI Congreso alentaban cambios revolucionarios. Esta fue la esperanza de muchos. Yo tenía algunas diferencias con el programa, pero comparado con el pasado significaba un paso adelante. Las ilusiones comenzaron a disiparse cuando comienzan tas luchas del 86: FORD, comercio, bancarios, etcétera. El FREPU debe mostrarse en escena y aparece incapaz, sin generar una respuesta común a los trabajadores. No se convierte en alternativa.
Para mí fue significativo que, frente a elecciones en gremios importantes, el FREPU se disolvía y surgía por abajo en muchos de ellos, el frente PO-PC.
Las diferencias con el FRAL son evidentes. El programa del FRAL es abiertamente reaccionario, surge a espaldas de las bases, como tantas otras alianzas, este es un sapo que no nos podemos comer.
P.O. —¿Por qué no te acercaste al Mas?
M.A. —la razón principal la encuentro en el terreno sindical. Tejerina, Inés Dighlan... esta "ala izquierda” del FREPU se colocaba a la derecha del PC.
La experiencia en docentes fue muy clara. Una vez que el radicalismo les cerró la puerta, vinieron a pelear el segundo puesto en la lista Marrón. Yo era uno de los compañeros que se oponían a que integraran la lista.
P.O. ¿Qué les dirías a los compañeros del PC?
M.A. —Fue mi ilusión durante años creer que al partido se lo podía transformar en revolucionarlo desde adentro. Soporté a Videla, Herminio, Villaflor, Vezza...
Viví virajes de todo tipo. Pero un revolucionario no es ciego tarde o temprano tiene que tomar otro camino.
Después de los sucesos de semana santa, donde se mete a todos con la defensa de la democracia burguesa firmando el “acta democrática", uno tiene que reaccionar.
Allí sentí que nos abrazábamos con Alfonsín, Cafiero, Alsogaray, la Sociedad Rural, etcétera.
Al Igual que otros compañeros pedí explicaciones. La respuesta fue corta: “no podíamos quedar aislados del pueblo, la política es el arte de lo posible".
Yo les pregunto a mis camaradas ¿Es necesario avalar la obediencia debida para estar junto al pueblo? ¿Tenemos que olvidarnos de los camaradas que la dictadura se llevó? ¿No será que sin esa firma nos poníamos fuera de este régimen de explotación?
Quiero desde estas páginas hacer un llamado a todos aquellos compañeros que luchan día a día contra la patronal, contra la burocracia, contra el imperialismo: Existe un camino y un programa donde gastar nuestras fuerzas revolucionarias y no es otro que el Frente de los Trabajadores. Los llamo a suscribir el acta firmada por las cámaras del Frente de Tucumán y sumarse a este frente para no tener que ensuciarnos nunca más con alianzas que nos arrastran detrás de la burguesía.
"Me alejo del peronismo porque responde a la oligarquía salteña"
Mara Maciel, docente, presidente del Centro estudiantil terciario de Tartagal (Salta)
Candidato a intendente de General Mosconi
—¿A qué se debe tu alejamiento del peronismo?
Mi alejamiento del peronismo fue provocado porque esté partido ya no es alternativa. Los sectores asalariados y obreros no pueden insertarse dentro de su estructura política porque responde a la oligarquía salteña.
Por ejemplo, el candidato a gobernador es un típico representante de este sector, es el dueño del ingenio San Isidro, es la clase social que ha llevado al atraso ya la marginalidad social a la mayoría trabajadora de la provincia; es por los gobiernos de esta clase social que en nuestro departamento es cada vez más grande el abismo social. Los 14.000 indígenas continúan en la marginalidad completa, los barrios obreros de Mosconi y Tartagal no tienen agua, cloacas ni luz. Los mismos hombres que dirigieron el municipio en el proceso son los que ahora encabezan las listas del Justicialismo.
Cuando se planteó la renovación del peronismo, algunos pensamos que eró la solución, pero luego llegamos a la conclusión de que esta renovación es ficticia, siguen siendo los mismos derechistas y entreguistas de hace 20 años. Se han dado el abrazo con Alfonsín, han firmado juntos la obediencia debida, pagan la deuda puntualmente entregándonos al FMI y condenando a la miseria a tos asalariados.
La verdad es que no hay renovación alguna, es la vieja política que parece ha sido guardada en. formol. El Partido Justicialista está ahora completamente ligado á la política de Alfonsín porque detrás de los dos está la misma clase social, los vinos trabajando juntos en semana santa para desmovilizar el pueblo y claudicar ante los militares.
Por estas razones es que me he incorporado a las filas del Partido Obrero y a la lucha por-poner en pie un Frente de Trabajadores en la zona, para luchar por el poder político para la clase obrera, única vía para la liberación. Un saludo a los compañeros. Obreros del mundo, uníos.
"Que la discusión hacia el XVI° Congreso no quede en saco roto"
Marcos Polero Vélez, 27años. Trabajador municipal integrante de la lista Violeta militante de la Federación Juvenil Comunista
—¿Por qué te integraste a las candidaturas del Frente de Trabajadores?
—Después del 16° Congreso, donde se dijo que nuestros errores habían consistido en no plantear la cuestión del poder, donde nos autocriticamos del apoyo y seguidismo en distintas oportunidades a la burguesía, nos encontramos ahora con que se nos pretende imponer sin discusión un frente —me refiero al Fral— que postula no el poder para la clase obrera y los sectores explotados sino un gobierno burgués, cuando sabemos que la burguesía es incapaz de resolver los problemas del pueblo, de la democracia y de la liberación nacional. Coincido con la propuesta programática y las candidaturas para los luchadores obreros y populares que se expresa en el Frente de Trabajadores.
—¿Qué le dirías a tus compañeros de la FJC y del PC?
—Que toda la lucha desarrollada en las discusiones hacia el 16° Congreso, que motivó un rechazo generalizado a los frentes pro-burgueses, no quede en saco roto y que el repudio general que existe en nuestras filas al Fral no nos lleve a marginamos sino todo lo contrario. En el Frente de Trabajadores, en base a una experiencia frentista, hay una propuesta concreta para combatir la explotación del hombre por el hombre, a través del poder en manos de los trabajadores.