El hecho de que la presente campaña electoral, esté privada de calor y movilización populares no significa que ella carezca de importancia política. Si se tiene en cuenta que estas características de la situación son un resultado del “descreimiento” popular en los partidos patronales “tradicionales”, es innegable que la presente campaña electoral tiene enorme valor como oportunidad para reforzar las posiciones políticas independientes de la clase obrera. Esta necesidad de hacer avanzar el programa y la organización revolucionaria adquiere también una significación especial cuando sabemos que la presente ofensiva de tarifazos y carestía va a ser más dura aún después del 6 de setiembre, agravando con ello los antagonismos, con el imperialismo y la gran burguesía y la crisis política de éste gobierno. Lo que le da a la presente campaña electoral su importancia especial es precisamente el hecho de que tienen lugar dentro de una curva de aguda descomposición económica y política, y en vísperas de acontecimientos postelectorales verdaderamente explosivos. Desde la entrega del sistema bancario a la “patria financiera” hasta la inminente capitulación alfonsino-caputista ante el dúo Reagan-Thatcher por Malvinas, pasando por la entrega total de los superbeneficios petroleros a los monopolios internacionales; todo el andamiaje nacional va a ser duramente conmovido por las brutales políticas con las que el gran capital quiere salir de la crisis. Existe una lucha, no por sorda menos feroz, por la captura política del peronismo, de manera de lograr que apoye con todas sus consecuencias la política contrarrevolucionaria, aún como fuerza opositora. Los burócratas sindicales, sean de los 15 o de la izquierda “renovadora”, han entrado por completo a la integración de los sindicatos al Estado; ahora sólo le queda aceptar este pacto de “unión nacional” al cafierismo, el cual desesperadamente intenta salvar el último resto de autonomía del justicialismo y de algunas fracciones de la burguesía nacional La actual campaña electoral está vinculada a esta excepcional crisis política y a las perspectivas revolucionarias que se desprenden del conjunto dé la catástrofe presente. Es innegable que estas condiciones explican el acelerado proceso de maduración política que se viene observando en la vanguardia obrera y de la juventud, y de la cual son testimonio la descomposición del frentismo democratizante en sus variantes del PJ y del Frepu, y los mil y pico de candidatos de la izquierda y del movimiento obrero extrapartidarios qué van en las listas del Frente de Trabajadores-Partido Obrero. En estas elecciones hay que reforzar las posiciones políticas del FT-PO, precisamente para acelerar el ocaso democratizante y crear un poderoso polo clasista en las vísperas de los grandes acontecimientos. La alianza del Partido Obrero con activistas políticos y sindicales de primera línea, sóbrela base de una comprensión común de las tareas de la clase, obrera en el presente periodo de la historié, indica una mutación potencial formidable en el proletariado. Nunca será suficiente destacar la calidad de las definiciones programáticas que está haciendo esta vanguardia, toda vez que ellas constituyen la manifestación más alta de la conciencia de clase y de la conciencia socialista que va tomando cuerpo en la presente generación de trabajadores. Es en función de todos estos elementos y de todas estas perspectivas que él Partido Obrero llama a todos los trabajadores clasistas, combativos y revolucionarios a una movilización político-electoral excepcional. Está en juego la preparación política de conjunto de los explotados frente a una ofensiva inminente del capital, que no tiene precedentes, y cuya derrota jamás podrá ser arrancada por la burocracia sindical. Y está en juego también, en íntima relación con todo esto, poner fin a cincuenta años de dominación democratizante y burocrática en la izquierda de Argentina, y la posibilidad de poner en pie como referencia dominante a la izquierda revolucionaria. A. Sotomayor, dirigente del Mas: "En Comodoro Rivadavia, las ideas del PO han comenzado a penetrar" “En semana Santa, el Mas volvió a tener una política confusa y oportunista: fue ah Plaza cuando Alfonsín convocaba y se retiró cuando capitulaba" “A eso que en el Mas llaman sectarismo yo lo veo ahora claramente como la ruta imprescindible para construir el partido revolucionario" —¿Que determinó tu acercamiento al Partido Obrero? AS.:— Yo solo conocía al PO desde lejos, ya que desarrollé durante 13 años mi militancia dentro del MAS. Lo que sucedió hay que remontarlo a cinco años atrás con la transformación del PST en MAS, que no fue sólo un cambio de nombre, sino una acentuación de rasgos centristas del partido que estaban más ocultos durante el período de la clandestinidad. Yo comencé a observar críticamente todo ese proceso, especialmente el aliento al electoralismo y las ilusiones que se creaban en la democracia burguesa y la posibilidad de un espectacular desarrollo del MAS en este cuadro. Se acentuó en ese periodo el burocratismo dentro del MAS, las decisiones venían resueltas desde arriba y la formación del FREPU añadió otro elemento de choque con la evolución que estaba desarrollando el partido. —¿Porqué? AS.:—Ante todo te quiero aclarar que yo participé directamente de la constitución del comité electoral del FREPU en la regional, aunque no me gustaba. Reaccioné como militante y activé a favor de este frente que no le encontraba justificación, en primer lugar, porque se formó de la noche a la mañana, sin ninguna claridad política. Un día nos dijeron que se inscribía el frente MAS-PO y antes de entender por qué se hacía esto ya la dirección lo rompía aduciendo que PO era “sectario”. No me gustó nada el acuerdo con el PC porque no se comprendía para qué, aunque nos dijeron que era para “poner en crisis” al stalinismo luego de un acuerdo con ellos, pero lo que yo veía era que le salvábamos las papas a una organización desprestigiada ante la clase obrera por su política burguesa y capituladora. Tampoco me convenció el argumento de que había que aceptar el FREPU para ganar el 2 % de los votos y mantener la legalidad. El programa del FREPU no lo discutimos nunca y creo que apareció incluso mucho después de concretado el acuerdo. Pero te insisto que yo participé en todo ese proceso. Sin embargo, yo fui procesando una evolución política y seguí con más atención los pasos del MAS. Mi alejamiento definitivo se produce con la crisis de Semana Santa, que yo interpreté que estuvo muy cerca de transformarse en una crisis revolucionaria. Allí el MAS volvió a tener una posición confusa y oportunista. Fue a Plaza de Mayo cuando Alfonsín convocaba y se retiró cuando el gobierno capitulaba, hubo nuevamente ilusiones y seguidismo y empecé a mirar con más atención al Partido Obrero. —¿Allí tomaste contacto con nuestra organización? AS.:—Sí, mirá, la alternativa que se me planteaba era fundirme desmoralizado, volcarme a una salida individual o retornar la lucha por la revolución y entonces encontré un partido en el que vi tres características: honestidad, principismo y coherencia. Hablar claro es imprescindible para educar correctamente a la vanguardia obrera y eso hace el PO. A eso que en el MAS llamaban “sectarismo”, yo ahora lo veo claramente como una ruta imprescindible hacia la lucha por la construcción de un partido revolucionario. Lo otro, el enmascaramiento de las ideas revolucionarias no lleva a nada, los virajes constantes y los métodos burocráticos imperantes en el MAS sólo conducen a la desmoralización. Ahora mismo no se entiende por ejemplo las causas de la ruptura del FREPU. Es totalmente falso que la firma del “acta democrática” por parte del PC haya sido la fractura, no hubo nuevamente ningún problema de principios como lo prueba la similitud del programa del FRAL con el del FREPU. Sólo hubo una puja de candidaturas y nuevamente esto no aporta nada positivo a la organización de la clase trabajadora. —¿y qué pasos estás dando para construir el PO en Comodoro? AS.:—Bueno, yo tengo ya experiencia en la lucha política y en la organización de núcleos militantes. Aquí hemos reunido un grupo de compañeros de distintas extracciones, ya que algunos simpatizaron con el MAS en algún momento y otros compañeros no tienen experiencia político-partidaria. Hemos realizado varias reuniones y las ideas del PO han comenzado a penetrar: hemos elegido como primer paso candidatos provinciales y municipales para las próximas elecciones, y con la agitación y la venta de la prensa empezamos a tener presencia. El próximo 8 de agosto organizamos nuestro primer acto festival en la ciudad. "El Fral se inscribe en la perspectiva de aislar una alternativa independiente de los trabajadores, en beneficio de la burguesía "democrática'". Es la definición clara de Pedro Acosta, que militó 20 años en el PC de Misiones ¿Qué lo llevó a incorporarse al Frente de los Trabajadores siendo que lleva más de 20 años militando en una organización política, más precisamente el PC que plantea históricamente un frente que privilegia la colaboración de clases? Pedro: Como trabajador lucho y seguiré luchando en una misma dirección Revolucionaria, tanto política como sindical sin pasarme a la “vereda de enfrente” en mi lucha consecuente junto a los trabajadores. En las filas de las bases del P. C. existe una gran confusión en esta cuestión del Frente con el P. H. puesto que esa alianza favorece a la burguesía “democrática” en la perspectiva de aislar una alternativa independiente de los trabajadores. La firma del Acta Democrática ¿qué situación plantea a los militantes de base de la izquierda? Pedro: La firma del Acta de apoyo explícito a la Obediencia Debida que en la misma verifica determina que los trabajadores ya no tienen nada que profundizar en el Frente de la burguesía. Los trabajadores construiremos nuestra propia alternativa política. ¿Cómo considera al programa del FRAL y la alianza con el P. H.? Pedro: Al P. H. los trabajadores lo han ignorado siempre ya que el mismo no es un partido que represente a los trabajadores, por lo tanto, por ello no plantear claramente una posición clara y revolucionaria que enfrente al imperialismo, al no pago de la deuda externa, a la cuestión del poder y a la burguesía, es un programa contrarrevolucionario. Por último, el tránsito del FREPU al FRAL, ¿no significa un retroceso político objetivo, que favorece exclusivamente a la clase patronal? Pedro: Favorece directamente a los partidos de la burguesía, porque tiende a paralizar concretamente la lucha independiente de los trabajadores. Gran plataforma de lucha barrial del Frente de Trabajadores de Tucumán R. Rufino y J.C. Bianchini dicen: "Impuesto a la gran propiedad para darle vivienda al pueblo" Reportaje a Rafael Rufino y a Julio César Bianchini presidente y Secretario del Centro Vecinal Las Bases respectivamente. Rufino es dirigente del bloque “comunistas de bases” que integra el Frente de Trabajadores y es postulado como candidato a intendente por el Municipio de Tucumán. Bianchini es independiente y está postulado como segundo Concejal por San Miguel de Tucumán. Como dirigente vecinalista ¿cuáles son los problemas principales de las barriadas tucumanas? Rufino: San Miguel de Tucumán tiene uno de los índices de desocupación más altos del país y uno de los niveles salariales más bajos. Estos dos datos permiten dar una idea que nos alcanzarían para enumerar los problemas que sufren las barriadas pobres tucumanas. Quiero citar, por ejemplo, que, en San Miguel, con 500.000 habitantes, hay 120.000 personas que viven en villas de emergencia en condiciones infrahumanas, sin agua potable, pavimento y muchas veces sin luz, etc. Esta gente en su mayoría vive en tierras fiscales y se han instalado allí como fruto de haber emigrado del interior de la provincia por falta de trabajo, o gente que vivía alquilando y debido a los montos elevados de los alquileres no les ha quedado más remedio que instalarse en esos lugares. Bianchini: En nuestro barrio, sin ser una villa miseria sufrimos numerosas postergaciones, como es la falta de asfalto o la falta de gas natural. Es indudable que la municipalidad no se encarga de solucionar estos problemas. Lo poco por ejemplo que se ha realizado de obras de gas ha sido con el esfuerzo de los propios vecinos. Estos problemas para los intendentes de los partidos burgueses nunca son prioridades, y en nuestra ciudad sólo se gobierna para el micro centro. Por ejemplo, Chebaia, actual candidato a gobernador de la UCR e intendente, en seis meses está haciendo una serie de obras faraónicas en muchos casos absolutamente innecesarias en relación a las prioridades que tienen los barrios pobres tucumanos. Otro de los problemas que afectan a nuestro barrio es la contaminación del canal Norte, que fue construido como canal de desagüe pero las citrícolas lo usan como vaciadero de deshechos, sin purificar, que contamina las aguas, lo cual representa un serio peligro para la salud de todo un cordón poblacional que va desde Tafí Viejo hasta la desembocadura en el Río Salí. ¿De qué manera crees que hay que encarar la solución a estos problemas? Rafael: Lo primero que debemos tener en cuenta es que estos problemas existen, no porque no haya fondos, sino porque los fondos del Estado se usan para otros fines como ocurre con el pago de la deuda externa o con los subsidios a los grandes capitalistas, o como ocurre en nuestra ciudad al usar los impuestos que pagamos los trabajadores para dar solución a las necesidades de sólo una parte ínfima de la población, que es justamente aquella menos necesitada. La conclusión es que mientras el Estado esté dirigido por la clase capitalista, sólo se va a gobernar para los capitalistas. Bajo el régimen actual, si los trabajadores queremos ver alguna reivindicación satisfecha la vamos a tener que arrancar, y para ello tenemos que organizamos y luchar. Bianchini: Los centros vecinales tienen que ser una herramienta para la organización y la movilización de todos los vecinos, para obligar a la municipalidad a que dé las soluciones a los problemas más urgentes. Para eso las vecinales tienen que funcionar con asambleas periódicas, para concientizar a la gente e incluso como ocurre con nuestra vecinal tiene que tener su propio periódico, para poder explicar a fondo las razones de los problemas. Es una tarea muy ardua la que debernos realizar, porque en Tucumán el movimiento vecinal ha sido desvirtuado, ya que ere su inmensa mayoría está copado por caciques barriales del justicialismo y del radicalismo, que sólo los hacen funcionar para las internas partidarias o para las elecciones. Necesitamos vecinales independientes y de lucha de los vecinos. Uds. como candidatos del Frente de Trabajadores ¿qué mensaje quieren dirigirle al pueblo tucumano? Rafael: El llamado es muy claro y muy sencillo. La experiencia nos indica que si seguimos gobernados por los políticos de los partidos burgueses nos seguiremos hundiendo en la miseria, se agravará la desocupación y seguirán postergadas nuestras reivindicaciones de una vida digna. Necesitamos un gobierno de los trabajadores. En estas elecciones el único partido —el único frente que lucha por esta salida— es el Partido Obrero y el Frente de Trabajadores. Ello está reflejado en la plataforma y en los hombres que hoy integran las candidaturas, en su inmensa mayoría trabajadores, luchadores de los barrios y de los gremios. Nosotros, como dirigentes vecinalistas llamamos a los trabajadores de los barrios pobres de Tucumán a organizarse y luchar para conquistar la cesión gratuita de los terrenos fiscales donde han construido su vivienda, a luchar para que los alquileres no superen el 10 % del salario, a expropiar las viviendas vacías para que el estado pueda alquilarlas a bajo precio, disponer de un impuesto a las grandes fortunas para encarar un plan de obras relativas a la construcción de viviendas baratas y a la instalación de obras de gas, luz, pavimento en las barriadas pobres y desde ya el próximo 6 de setiembre a dar el voto a la lista 14 del Frente de Trabajadores. Bianchini: Coincido. Hoy, mientras gobiernan los capitalistas tenemos que luchar, cuando la masa trabajadora despierte del sueño de que bajo el capitalismo su problema tiene solución, se habrá acabado la burguesía, ahí tendremos las condiciones para imponer un gobierno de trabajadores que dará una solución profunda a todos estos problemas que sufrimos los trabajadores. "No hay otra alternativa que la independencia política de los trabajadores" Eduardo Bustamante, del PS (I° de Mayo) Estamos con Eduardo Bustamante, de 32 años, empleado municipal en Almirante Brown, candidato del Frente de Trabajadores. Su experiencia y sus conclusiones, y los motivos de su decisión de impulsar el Frente de Trabajadores, es lo que se va a leer en el siguiente reportaje: ¿Eduardo, qué pensás de las próximas elecciones nacionales, ves alguna alternativa para el 6 de setiembre? Eduardo: No hay alternativa electoral válida en las listas patronales vemos que luego de tres años de gobierno, de funcionamiento del Congreso, los genocidas están sueltos, hay menos asistencia médica, no hay presupuesto para educación, no veo ningún motivo por el cual tengamos que seguir sosteniendo el actual régimen. De acuerdo. Vos tuviste militancia anterior en otras corrientes de izquierda... Eduardo: Bueno, yo comienzo a los 15 años en el PSD (Partido Socialista Democrático), y buscando una alternativa revolucionaria me voy al Partido Socialista de los Trabajadores; más tarde participo en el esfuerzo de aglutinar a todos los grupos socialistas dispersos. La división que aquí se produce y el paso del sector Polino (donde se encontraba Alfredo Bravo) al gobierno, nos lleva a constituir el Socialismo 1° de Mayo, que se incorpora al Frepu. ¿Qué te deja el Partido Socialista 1° de Mayo? Eduardo: Bueno, interpreto que el Frepu trataba de juntar nombres, grupos de sellos y arribistas, y colocar en algún puesto a la gente que era peronista para seguir engañando al pueblo, de forma de servir como apoyatura para proyectar electoralmente a esta gente, y nada más. O sea, no construir una alternativa para los trabajadores Eduardo: Efectivamente, no presentaba una alternativa para los trabajadores. Por eso la consigna correcta para el momento es el Frente de los Trabajadores, por todo lo que expresé antes, porque en las elecciones no veo otra alternativa para los trabajadores que buscar su independencia política. Sobre el Fral, ¿qué nos podés decir? Eduardo: El Fral en ningún momento se plantea la toma del poder, es decir, sostiene al actual régimen, dejando todo a la entrada de un diputado, que sabemos que no va a resolver nada, como no lo resolvió Alende, no cambio nada y no va a cambiar. Por eso yo llamo a los compañeros socialistas a unirse a las filas del Frente de Trabajadores y no seguir supeditando todo al circo que nos plantea la burguesía, de las campañas y de las promesas, porque creo que todos los compañeros saben perfectamente bien que no se va a resolver ningún problema por este camino. "Desenmascarar al gobierno y sus compinches para prepararnos para tener el poder" Son las conclusiones de un viejo luchador gremial: Jorge Augusto Robledo Jorge Augusto Robledo es un luchador de siempre en las filas del movimiento obrero. De su “foja de servicios” sabemos que fue delegado entre los estibadores del puerto de Buenos Aires, protagonista de las huelgas del ’57 y de los años ’60. Encarcelado y despedido durante el gobierno de Frondizi, pasó por la histórica CADE, fue municipal en la Capital (la dictadura lo dejó cesante), y la lista sigue. Hoy, el compañero Robledo, con 55 años a cuestas, con 7 hijos criados, mantiene intacto su compromiso con la lucha de los trabajadores y como tal participa como candidato a diputado por la Cap. Fed. en la lista 14, PO-Frente de Trabajadores. ¿Nos olvidamos algo, Robledo? Falta decir que fui peronista y que rompí cuando el Viejo nos ordenó votar a Frondizi en el ’58. Luego tuve una corta experiencia en el PC, pero no me convenció su política. ¿Qué te ha enseñado la experiencia de tantos años de lucha? La lucha me dio sabores y sinsabores. El reconocimiento de mis compañeros que todavía me saludan cuando nos cruzamos y me reconocen —creo que he cumplido el compromiso con mi clase. Y también cosas fuleras (despidos, cárcel). En el balance ganan lejos los buenos recuerdos. Hoy veo que los obreros y los humildes, volvemos a ser los más castigados. Hambre, penurias, desalojos, las cosas así no pueden seguir. Creo que esta vez el enfrentamiento entre las clases va a ser duro. La lucha va a ser dura. ¿Vos pensás que en esta lucha los trabajadores tenemos una propuesta? De nada sirve la lucha mientras ellos sigan en el poder. Después de muchas frustraciones he aprendido que los trabajadores tenemos que llevar las cosas hasta el final, desenmascarar al gobierno y sus compinches y prepararnos para ser nosotros mismos, los trabajadores, quienes tengamos el poder en nuestras manos. Para ello tendremos que construir un partido que surja de la clase obrera, que llame decididamente a los trabajadores a no ser peones de los partidos patronales y que defienda a muerte este planteo de luchar por un gobierno de trabajadores. ¿Qué hay que hacer, entonces? En estas elecciones apoyar el programa de la lista 14 del PO y el FT, organizar a los trabajadores alrededor de esta propuesta y formar muchos comités de apoyo. Yo me comprometo a llevar adelante estas tareas. A esta altura de la charla se habían sumado 2 compañeros más del barrio Zavaleta (Oscar y Raúl), quienes aprobando lo que dijo Robledo decidieron constituir allí mismo el Comité de Apoyo de Barrio Zavaleta por la lista 14 y convocar como primera tarea a un acto en el barrio el próximo domingo 26/7 a las 11 horas. La cita es, entonces, en Amancio Alcorta 3100 (esquina Zavaleta). “El Fral va a terminar como el Frepu porque el PC no lo apoya" Fernando Martínez obrero ferroviario del PC, integra el Frente de trabajadores Fernando Martínez, obrero ferroviario, más precisamente conductor de trenes eléctricos de la linea Roca es, a pesar de sus 29 años, un viejo militante del PC. El compañero Martínez integrará en las próximas elecciones, las listas del Frente de los Trabajadores, junto al PO. Aquí nos explica por qué ha tomado esa decisión. P.O.: ¿Porqué decidiste integrarlas listas del Frente de los Trabajadores? F.M.: Factores hay muchos, fundamentalmente el problema de clase, la alianza sucesiva con la burguesía, que fue criticada en varias oportunidades por la base del PC y que hoy vuelve a plasmarse en el FRAL. En el FRAL los puestos preferenciales son ocupados por grupos minoritarios de ideología burguesa, no planteándose un programa consecuentemente revolucionario. Con respecto al programa del FRAL lo que más me impactó fue la propuesta de un supuesto “pacto social” que no fuera antiobrero, y a mi entender no puede haber pacto social beneficioso para los trabajadores. Otra de las razones que determinaron mi decisión son las diferencias que por años mantuve en el PC con los sistemas organizativos: daban mayor lugar a los sectores cooperativos que al movimiento obrero. En este momento, a pesar de las diferencias que pudieran existir, veo expresada la verdadera forma de interpretar al marxismo en las propuestas el F.T. P.O.: ¿A qué diferencias te referís? F.M.: Me parece importante aclarar las diferencias que mantengo con el PO, que es la cuestión del trotsquismo, pero hasta el momento no puedo decir que sea una disidencia, porque en 17 años de militancia en el PC jamás se hizo una crítica profunda ni se dieron materiales con respecto al trotsquismo, como para poder tomar una posición. Se lo ha tenido como un "cuco" del marxismo, cosa que hasta hoy está en mí, y hasta que no lo estudie no puedo definirme. P.O.: Como activista sindical, ¿cómo ves la política sindical del PC? F.M.: Hay grandes luchas en avance, que se van a ir incrementando a causa de la política antiobrera del gobierno. Estas luchas son boicoteadas y tiradas abajo por la burocracia sindical, sector con él que en diferentes ocasiones se han aliado todos los componentes del FRAL. El PC en particular, haciendo una selección inexistente entre burócratas buenos y malos, progresistas y reaccionarios. La única perspectiva de avance de esas grandes luchas es lograr que la clase obrera rompa con la ideología burguesa y se encuentre con una vanguardia organizada que sí pueda llevarla por el camino del triunfo, en la aplicación de un programa marxista. P.O.: ¿Qué perspectivas le ves a uno y otro frente? F.M.: Al FRAL no le veo ningún futuro ya que es un conglomerado heterogéneo de grupos que no tienen objetivos en común que no sea el electoral, porque no tienen un objetivo de clase. Además, la base del PC no lo apoya y va a correr igual suerte que el Frepu y otros frentes meramente electorales. En cuanto al FT creo que va por el camino acertado, puesto que no pretende engañar al obrero peronista diciéndole que su ideología y su partido pueden llegar a ser revolucionarios, sino que tiene que romper con ellos. Con un trabajo consecuente detrás del programa revolucionario se puede llegar a aglutinar a la masa de trabajadores.