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Prensa Obrera N° 191

22 de julio de 1987 · 26 notas

Notas de este número

22 de julio de 1987
Una "perestroika" antisocialista

La sesión del Soviet Supremo del 30 de junio aprobó en forma unánime, como es habitual en el régimen burocrático de la Unión Soviética, una ley sobre la reforma de la empresa, que se propone una mayor autonomía financiera de las unidades productivas y una restricción del poder de los órganos centrales del Plan. La pregonada voluntad “reformista” de Gorbachov dio así un importante paso adelante. El Secretario General del PCUS suele ser presentado como un individuo preocupado de la modernización e incluso de la democratización de su país. La prensa burguesa elogia sus movimientos y los Partidos Comunistas pregonan que se ha abierto un nuevo período en la Unión Soviética, donde el stalinismo y la represión habrían quedado definitivamente atrás. Por otra parte, es evidente que la política de Gorbachov encuentra la resistencia de sectores importantes del aparato burocrático y de las cliques gobernantes de algunos de los Estados Obreros de Europa del Este. En estas condiciones, importa separar la paja del grano y caracterizar correctamente la naturaleza de la política de Gorbachov. En un período político caracterizado por la crisis cada vez más aguda del capitalismo, la burocracia soviética plantea un giro que la lleva a acentuar su colaboración con el imperialismo y a profundizar sus ataques contra las bases sociales del Estado Obrero. El estancamiento de la URSS y la respuesta de Gorbachov Luego de más de 60 años de pretendida “construcción del socialismo en un solo país”, de régimen burocrático, de aplastamiento del movimiento obrero y de represión y liquidación física de su vanguardia, de coexistencia pacífica con el capitalismo y de colaboración de clases a escala mundial, la economía soviética se encuentra en un profundo estancamiento. La productividad del trabajo es varias veces inferior a la de los países capitalistas, sectores enteros de la economía están completamente obsoletos, la cantidad y la calidad de los artículos producidos no pueden satisfacer la demanda social y las colas interminables siguen siendo una realidad de las masas de todos los días. La Unión Soviética, a pesar de reunir todas las condiciones naturales, no es capaz de satisfacer sus necesidades alimenticias. Al mismo tiempo, la corrupción de la burocracia se ha desarrollado sin ningún tipo de limitaciones: ingresos privilegiados, acceso exclusivo a ciertos bienes de consumo, un lujo insolente, control del ingreso a la educación superior, control de las designaciones de los altos funcionarios, etc. En el último período, esta corrupción dio un salto con manejos en el mercado negro y con el aprovechamiento de las relaciones financieras con los países capitalistas, incluso con las conocidas cuentas en los bancos suizos. Esta corrupción burocrática tiene como base su monopolio político, pues esta casta social delibera y decide al margen de toda intervención del movimiento obrero y de la población. La represión y el monolitismo son un componente necesario del dominio burocrático. El estancamiento de la URSS y de los otros Estados Obreros le han permitido al imperialismo el desarrollo de una política de penetración, que se propone disgregar la planificación, el monopolio del comercio exterior y la propiedad nacionalizada. Es así como muchos de los países de Europa del Este tienen una importante deuda externa que renegocian gracias a las concesiones que hacen a los intereses del gran capital y al sometimiento al Fondo Monetario Internacional. Los temas del restablecimiento de la propiedad privada, de la importancia del “mercado”, de la disminución de salarios y de la necesidad de liquidar unidades productivas y provocar desocupación, están a la orden del día en cada uno de estos países, lo cual es una adaptación a las presiones del capitalismo mundial. La política de Gorbachov consiste precisamente en impulsar esta adaptación en la URSS, bien que con una extrema cautela. El 19 de agosto de 1986 introdujo una reforma significativa en el comercio exterior, por la cual a partir del 1° de enero de 1987 el derecho a realizar operaciones con el mundo capitalista se extiende del Ministerio de Comercio Exterior a 21 ministerios y 68 empresas y organismos industriales, que pueden disponer con cierta autonomía de las divisas obtenidas por las exportaciones. El monopolio estatal del comercio exterior no queda formalmente derogado, pero al descentralizar y substraer las operaciones a la planificación central, aún en forma limitada, introduce el principio de un vínculo independiente con el mercado mundial capitalista, lo cual generará una poderosa fuerza desintegradora. Esas empresas y organismos podrán desarrollar operaciones que condenarán al mismo tiempo a eslabones enteros de la economía soviética, con los cuales están económicamente vinculados en la actualidad, a la desaparición, pues la producción de estos sectores internos será desplazada por los contratos que se hagan con los monopolios extranjeros. Lo mismo puede decirse de la reforma de la empresa. Las unidades productivas dispondrán ahora de autonomía financiera. La autonomía financiera significa que pueden fijar alzas de salarios y decidir dónde y cómo se aprovisionan de materias primas, disponiendo dentro de ciertos límites de sus “beneficios”. A su vez, pueden ser declaradas en quiebra. A este efecto, hay que recordar que el 27 de marzo se registró el hecho histórico de la declaración de quiebra de una empresa del ramo de la construcción en Leningrado, de 2.000 obreros. Estas medidas son también centrifugas, porque en lugar de desarrollar la socialización de las fuerzas productivas y de hacer las reconversiones necesarias de acuerdo a un plan, deja libradas las decisiones a cada unidad, la cual seguía por la búsqueda de su “beneficio". Es decir que entra en vigencia la anarquía de la producción. El ataque contra la clase obrera Las recientes disposiciones no permiten el despido de trabajadores por parte de las empresas, pero se trata sin duda de un paréntesis, porque las reformas se dirigen completamente en esta dirección. Una serie de economistas ligados directamente al nuevo curso de la burocracia han comenzado a proponer la desocupación, como es el caso de Nikolai Chmelev en la revista Novy Mir, que sostiene: “El riesgo de perder el trabajo no sería un mal remedio a la pereza, al alcoholismo y la irresponsabilidad”. Gorbachov no va todavía tan lejos, pero en su informe a la sesión del Comité Central que aprobó la autonomía financiera, sostuvo que “la atribución a las empresas de un derecho más amplio a utilizar sus fondos propios para mejorar los salarios y pagar primas y horas extraordinarias, debe dar lugar a que los trabajadores se interesen en la disminución de personal”. El objetivo es claro: crear una diferenciación al interior de la clase obrera, con los métodos propios del capitalismo, para imponer la desocupación y una baja de salarios para una mayoría de trabajadores. En este sentido, no tiene nada de casual que Gorbachov y sus teóricos hagan responsables a las masas soviéticas de las taras sociales que resultan de la corrupción burocrática, como ser el alcoholismo y la irresponsabilidad. Eh la Unión Soviética existe hoy pleno empleo y no hay derecho al despido por parte de los directores de las empresas. Durante largas décadas, y en especial en los últimos 20 años, la corrupción, los privilegios y la brutal ineficacia de la burocracia dieron lugar a una respuesta especifica de la clase obrera: el desgano en el trabajo. Las condiciones del empleo permitieron el desarrollo de este fenómeno, que nada tiene que ver con la pereza; es una expresión de la resistencia social del proletariado a la burocracia. De la misma manera que un obrero de una fábrica capitalista no tiene ninguna razón individual para esforzarse por su trabajo, el obrero de una empresa soviética tampoco lo tiene porque es el burócrata el que se beneficiará con ello. En el capitalismo, es el miedo al despido y la necesidad de contar con un salario, aunque sea miserable, para comer, junto con la represión propia del capataz, lo que obliga al trabajador al esfuerzo. Es esto lo que quiere introducir Gorbachov. No lo puede hacer con los métodos de la represión de la época staliniana y por eso pretende recurrir a la diferenciación salarial aguda y a la espada de Damocles del despido. La desidia y la corrupción de la burocracia han impedido que el nivel de vida de las masas soviéticas mejore en las últimas décadas, pero las bases sociales del Estado Obrero les han permitido salvaguardar un mínimo de subsistencia material, que se ha ampliado con el desarrollo social del proletariado. Los obstáculos que existen en la actualidad deberían ser liquidados con la eliminación de los privilegios burocráticos, con el control obrero, con el funcionamiento soviético de la sociedad. Pero esto sólo es posible con una verdadera revolución política, que liquide el poder de la burocracia y su existencia como casta privilegiada. Gorbachov elige un curso opuesto: tratar de disgregar a la clase obrera, reintroducir la miseria de la desocupación y los bajos salarios, disfrazada con la mejora de la posición material de una minoría, y con la competencia de los obreros entre sí. El reformismo del Secretario General del PCUS tiene un contenido profundamente reaccionario. Un acuerdo global con el imperialismo La diferenciación que la política de Gorbachov ha introducido en el aparato burocrático no separa las aguas entre defensores del socialismo y agentes del capitalismo. El origen de las tensiones en la burocracia se debe, de un lado, a la percepción de que la nueva política producirá grandes luchas de masas y del otro lado, a que en todo esto sale perjudicada la burocracia “ministerial” y favorecida la “empresarial”. El inmovilismo de Brejnev pretendía contener este curso de explosión social pero el agotamiento económico y la impasse política que acentuó, concluyeron por hacer inminente esa explosión social. Gorbachov toma la iniciativa antes de que el despertar político de la juventud y de los sectores más avanzados de la clase obrera se transforme en una poderosa irrupción antiburocrática. Lo mismo puede decirse de la opresión nacional que sufren las minorías en la URSS. El desarrollo de este programa lleva a la consolidación de un nuevo acuerdo global entre la burocracia y el imperialismo, sobre las espaldas del proletariado y las masas oprimidas del mundo. Este es el sentido de sus propuestas sobre el desarme (sobre las cuales nos referiremos en un próximo artículo). Hace pocos días, la Unión Soviética anunció que va a reducir sus envíos de petróleo a Nicaragua. Seguramente la burocracia justifica esta medida en términos de lucratividad de sus operaciones de comercio exterior. Esta lucratividad no es otra cosa que una puñalada por la espalda a las masas nicaragüenses y de toda América Latina. He aquí el verdadero rostro de la política de la casta burocrática

22 de julio de 1987
La situación revolucionaria en Haití
Redacción

Desde hace varias semanas se desarrolla en Haití una huelga general contra el régimen duvalierista presidido por el general Namphy, con enfrentamientos callejeros y lucha de barricadas, en lo que es un verdadero levantamiento popular. Es que desde la caída de Duvalier y la formación del Consejo Nacional de Gobierno apoyado en el ejército, la situación se ha ido polarizando crecientemente. El gobierno de Namphy aplicó una política fondomonetarista. que deterioró aún más las miserables condiciones de vida de la población, la más pobre de todo el continente. Tampoco fueron satisfechos los reclamos de una drástica depuración de los elementos duvallieristas de las fuerzas armadas y parapoliciales. Los odiados “Ton ton macoutes”, (los “grupos de tareas" haitianos) continuaron en sus puestos y hoy son un puntal de la represión gubernamental. La crisis actual se desencadenó hace un mes cuando el gobierno ¡legalizó a la central sindical (la Central Autónoma de Trabajadores Haitianos: CATH), detuvo a sus principales dirigentes anuló el Consejo Electoral constitucional y colocó el proceso electoral bajo control del ministerio del interior, Las elecciones municipales iban a tener lugar en julio y ya habían sido pospuestas para agosto. Hoy reina la incertidumbre sobre todo el cronograma electoral. La reacción a estas medidas dio lugar a la huelga general convocada por la CATH y un amplio abanico de organizaciones populares agrupadas en una coordinadora de 57 organizaciones. Pese a la feroz represión que costó 25 muertos y centenares de heridos, el movimiento creció en amplitud. Los barrios populares de Puerto Príncipe se cubrieron de barricadas, al igual que las principales ciudades del interior (Cap Haitien, Jacmel y Puerto Paz). El gobierno dio marcha atrás en las dos medidas: restituyó el Consejo Electoral, restituyó la legalidad a la CATH y liberó a sus dirigentes, pero no logró evitar la continuidad del movimiento que ahora exige la renuncia del CNG. El sábado 11 de julio, más de 10 mil personas recorrieron las calles de la Capital, al tiempo que numerosos funcionarios provinciales renunciaron en protesta por la acción del gobierno. El imperialismo yanqui se ha jugado con todo a defender al actual régimen. A fines de mayo, un mes antes de la huelga general, una misión militar norteamericana desembarcó en Puerto Príncipe para adiestrar al ejército haitiano en “técnicas de control de disturbios”. El Departamento de Estado llama a cesar los actos de protesta mientras amenaza con suspender la “ayuda económica" de 100 millones de dólares si va el CNG. Pero la descomposición del régimen no ha cesado. Según el diario inglés The Guardian (citado por La Razón, 7/7) “las fuerzas armadas están a punto de quebrarse”. El movimiento popular no es, por supuesto homogéneo. “La CATH aparece como la fuerza matriz del movimiento de oposición. Reivindica contar con 150 mil adherentes de los cuales dos tercios son trabajadores rurales”, señala Le Monde, 9/7. Por su parte, los lideres de los partidos burgueses democratizantes están buscando caminos de negociación con el régimen. Algunos de ellos habían llamado a cesar la huelga una vez que el gobierno dio marcha atrás en sus medidas, pero el movimiento continuó. Meginat, uno de los candidatos populares para las elecciones, que en un comienzo reclamaba la caída del CNG, ahora propone su ampliación de tres a siete miembros, manteniendo a Namphy. Pero esto no pasa de propuestas mientras Namphy y el CNG se sostienen tozudamente en el poder con apoyo yanqui. Las condiciones para un estallido revolucionario que liquide el régimen taparrabos del duvallierismo han madurado.

22 de julio de 1987
¿La CGT quiere expulsar a los compañeros chilenos?
Redacción

La CGT Neuquén ha lanzado una campaña pública contra la contratación de mano de obra brasileña para la construcción de la represa de Pichi Picún Leufu. Las razones serian el peligro de contagio del Sida (“Brasil es el país con mayor nivel de afectados de Latinoamérica”) y el agravamiento de la desocupación por el uso de mano de obra extranjera!!!) Con esta campaña, los dirigentes de la CGT salen de un prolongado letargo que los llevó a no mover un dedo durante los dos meses de huelga y conflicto de la UOCRA y estatales, y a invertir gran parte de su precioso tiempo en asados de confraternidad, para “arreglar” por arriba la futura trenza dominante en la central obrera de la provincia. La preocupación que no existió a la hora de enfrentar al gobierno y la patronal por los problemas acuciantes de la clase obrera, surge a la hora de atacar... a los trabajadores brasileños, hermanos en la esclavitud bajo el capitalismo. La hegemonía en la conducción de la CGT Neuquén corresponde a un frente de emepenistas, JDP y peronistas “renovadores”, que han encontrado este original camino para combatir la desocupación. Es falso que las fuentes de trabajo se preservan echando a los explotados de otros países. Detrás de esta posición planea la amenaza de que la CGT Neuquén esté preparando el terreno para la expulsión de los trabajadores chilenos, como lo hizo hace pocos años el general Menéndez. Las fuentes de trabajo se preservan expropiando a los “capitanes de la industria” que monopolizan el negocio de la construcción a entero benefició del gran capital y promoviendo un plan de obras públicas bajo control de los trabajadores.

22 de julio de 1987
Neuquén: demócratas se buscan
Redacción

La campaña electoral en la provincia es un modelo de ambigüedades. Cada candidato patronal se supera a sí mismo en evitar los temas fundamentales y en hacer gala de “respeto” hacia sus adversarios de los restantes partidos tradicionales. Por eso las consignas en los murales. que están hechos por letristas profesionales, podrían aplicarse indistintamente a una u otra fuerza política: “con la fuerza de la democracia y de Alfonsín” machaca la UCR, “con la fuerza del Frente y el coraje de Massei” plantea la JDP, “sigamos adelante” dice el MPN. En este panorama deliberadamente gris, donde nadie quiere tocar la “obediencia debida” porque todos la votaron, o donde se quiere soslayar la deuda externa y el FMI porque nadie puede ponerle el cascabel al gato, un candidato cometió un desliz. Carlos Vidal, candidato a vicegobernador por la UCR, acusó a Alberto Fernández, subsecretario de Coordinación Económica del gobierno de Sapag, de “colaborador de dictaduras”, por su condición de ex ministro del régimen militar del general Domingo Trimarco. Claro que el candidato radical hubiera podido acusar directamente a Sapag, porque éste ha sido colaborador confeso ya desde los tiempos de Onganía, pero "Don Felipe” es intocable para los radicales. El funcionario imputado se vio obligado a responder con lo obvio: denunciando a los “ex funcionarios con actuación en el período 1976/83 que ahora militan en la UCR y son candidatos”, entre ellos el propio Vidal, que ejerció “durante los años 1976/79 la vicepresidencia del ente estatal Corfone y más atrás fue ministro de Economía durante la Revolución Libertadora en el año 1955” (El Diario, 4/7/87). De seguir el debate, no hubiera quedado títere con cabeza y habría salido a luz un secreto a voces: la colaboración de dirigentes y candidatos del MPN, UCR, PJ y actual JDP con los regímenes militares de los últimos treinta años. Por eso, rápidamente, se tendió un manto de silencio en aras de la “tolerancia y respeto” que debe primar en la campaña electoral, para que la población no conozca con pelos y señales la impostura moral y política de estos candidatos. Moraleja: no se encontrarán demócratas en partidos patronales que no defienden otro principio que el de la propiedad privada, sea bajo el régimen que sea. En este terreno, como en muchos otros, hay dos campos: el de los carreristas políticos o el del Frente de Trabajadores.

22 de julio de 1987
Salud Pública: ¡Plan de paros y comité de huelga!
Redacción

Los trabajadores de los hospitales públicos han vuelto a la lucha. Los estatales pasaron por encima de los intentos burocráticos de dividir la lucha y realizaron un único y masivo paro de 48 horas: Esto pone de relieve el alto grado de combatividad de los compañeros de Salud pública. Los reclamos fundamentales de la lucha estatal son los mismos de la gran lucha de fines del año pasado: salarios, descongelamiento de vacantes y mayor presupuesto para la salud. La movilización surge, entonces. como resultado del monumental fracaso de la bicicleta que montaron el gobierno y la burocracia. El mentado “plan de recuperación y reescalafonamiento’’ de los trabajadores estatales ni siquiera ha logrado mantener el valor adquisitivo de los salarios. El gobierno quiere repetir sus maniobras dilatorias de principios de año y para eso Storani ha llamados la CGT a mediar. . . Pero como lo dijo el orador más aplaudido en la asamblea del Borda “todos conocemos lo que es la conciliación obligatoria, una bicicleta. Propongo que no se acepte una nueva conciliación de ninguna forma. Hay que seguir hasta ganar”. Esto es un plan de paros progresivos hacia la huelga general y la elección de un comité de huelga elegido en asamblea y responsable ante ella y por la formación de una intergremial por hospitales, rompiendo la división ATE-UPCN por abajo.

22 de julio de 1987
Separemos a los quebrados de las direcciones obreras

Martes 14. Más de 200 compañeros en la asamblea del Centro Gallego. Se huele clima de combate. Se suceden las intervenciones. “Compañeras, esto no da para más”, dice una trabajadora con 21 años de servicio. “Paro de 24 horas”, propone su compañero. “Eso no sirve, hagamos un paro indefinido”, plantea otro. ¿“Y los enfermos”? se pregunta uno. “Que los atiendan los chupa-sangres”, responde otro. Los aplausos suenan cada vez más fuertes. ¡Él clima es de lucha, es de combate, es de trabajadores dispuestos a triunfar! La asamblea resuelve paros sorpresivos de 24 horas. En ese momento, un compañero pide que la dirección del sindicato se pronuncie. La dirección se “pronuncia”: “Ojalá que el clima de unidad que reina hoy entre ustedes lo mantengan cuando esta lucha se haga más profunda, ojalá... Quiero que sepan, continuó, que existe el peligro de una intervención al sindicato. En caso de que esto ocurra, los llamamos a permanecer unidos...” Nadie aplaudió. Un Clima de hostilidad fue la respuesta. Los compañeros se fueron cantando “LUCHA, LUCHA!!!” Reflexión: La política de esta dirección es una porquería. Al grito de guerra de los trabajadores responden que les duele el culo. En vez de impulsar la energía combativa del gremio, de organizar poderosos destacamentos de trabajadores, de organizar la lucha para frenar la ofensiva patronal-patotera dicen: Si quieren luchar háganlo, pero no van a lograr nada. ¡Estoy tan desmoralizado! Estos son los que dicen que el “pueblo no da” (Fral, Mas, T.P.P.), para justificar sus posiciones de adaptación al Estado y a la patronal. Pero cuando el pueblo “da”, como en semana santa o en el Centro Gallego, salen a “bombear" la lucha. Se trata no solo de desmoralizados, sino de partidos y hombres que procuran desmoralizar a la masa popular. Este es el clásico recurso final para impedir el grande y generalizado ascenso de masas. Estos individuos no solo están quebrados. Hacen campaña para que otros se quiebren. La tarea es impedir que et tufo a podrido de la política democratizante descomponga la voluntad de lucha del movimiento obrero. Hay que ganar a los obreros de vanguardia al Frente de Trabajadores. PD: Esta plaga fue bautizada en su momento por el Partido Obrero como izquierda democratizante. ¿No habrá llegado el momento de rebautizarla como izquierda desmoralizante y quebrada?

22 de julio de 1987
Directiva de ATSA declara: "Vayamos a ver a Alderete porque las bases no dan"
Redacción

El último plenario de delegados de Atsa debía resolver el curso de acción por el salario, después del estrepitoso fracaso de la "visita" a West Ocampo, (ver P.O. precedentes). Pero nuevamente, cuando no están en juegos intereses (acciónales o de capilla, sino los problemas fundamentales del gremio, como el de la miseria salarial (Atsa es uno de los gremios más postergados salarialmente), la Directiva ha vuelto a estar unida en un único e indisoluble bloque, sosteniendo una política de parálisis del gremio. La propuesta de la "combativa” Directiva, defendida con especial énfasis por su “izquierda”, fue la de llamar a una movilización de Atsa... para pedirle una entrevista a Alderete. No contentos con haber sido basureados por West Ocampo, ahora proponen autohumillarse frente al "patrón” de los burócratas. No hay ninguna propuesta de lucha. El famoso 33 % votado en la asamblea general, hace ya tres largos meses, no salió de los cajones del sindicato Buenos Aires. Mientras tanto, el salario ha seguido hundiéndose y la burocracia ha ganado terreno. La política de la Directiva es una política consciente de derrota del gremio. Los “combativos”, con su parálisis, tratan de demostrarle a la burocracia que no hace falta intervenir Atsa para lograr integrarla al “pacto social”; intentan salvar sus sillones a costa del hundimiento del gremio. Pero esta nueva humillación no los salvará de la intervención. Por el contrario, al desmovilizar y desmoralizar a los trabajadores, los “izquierdistas” allanan el camino a West Ocampo. Nuevamente, la única voz diferente, la única voz de lucha fue la del ASIS, Agrupación. Sindical Independiente de Sanidad, que planteó votar un inmediato plan de lucha con paros progresivos, empezando por un inmediato paro de 24 horas. La Directiva, al unísono, respondió que “las bases no daban,” que “no se podía arriesgar al gremio en una lucha a fondo”. A las pocas horas de escucharse estos argumentos derrotistas, las luchas del Gallego y del Finochietto demostraban la voluntaria ceguera de la Directiva. La bancarrota política de los “combativos” de Atsa, su temor a romper con la burocracia, su fidelidad al pacto social, amenaza, cada vez con menor margen de error, con hundir el gremio. La única alternativa para acabar con la miseria y derrotar a la burocracia es la lucha. Los escépticos y desmoralizados que han abjurado de ella, son una lápida para el gremio, aunque cubran su vergonzosa retirada con argumentos de izquierda.

22 de julio de 1987
Empezó masivo y con fuerza el plan de huelgas del Centro Gallego
Redacción

Sigue el reguero de luchas en el gremio de sanidad: El Francés, el Liniers, el Mitre. Esta semana se sumó a la lucha el Centro Gallego, uno de los establecimientos más numerosos. Los compañeros del Gallego pelean por la recuperación de la “asignación”, un adicional que representa entre el 38 y el 50 % del salario (unos A 110 para un enfermero). La asamblea del Gallego demostró la gran combatividad de los trabajadores de ATSA. Con intervenciones muy duras, distintos compañeros fueron delineando el ambiente. La moción de paro de 24 horas fue rápidamente desechada: “no alcanza para nada” fue la opinión mayoritaria. Dos mociones de lucha fueron definiendo la asamblea: paros de 24 horas, progresivos y sorpresivos (votada mayoritariamente), y paro por tiempo indefinido. Una mención especial merece la intervención de la Directiva de Atsa. Presionado por los compañeros a pronunciarse, el Directivo de Atsa habló para bombear la lucha: “ojalá se mantengan unidos, dijo, porque esto es muy difícil...”. La frialdad con que fue recibido por los compañeros del Gallego, que pocos momentos atrás vivaron las intervenciones de lucha, fue todo un calificativo. El primer paro de 24 horas fue tremendamente combativo y masivo, pese a la intimidación policial (la patronal mandó varios patrulleros al Gallego). La patronal respondió ofreciendo migajas (13 % por tres meses) y despidiendo a una compañera. La segunda jornada de paro, el lunes 20, fue más masiva aún que la primera. La lucha del Gallego se suma a las de otros establecimientos, como el Finochietto, que declaró la huelga hasta lograr la reincorporación de una delegada por la patronal, y el Español, donde los compañeros paraban solos ante el atraso en los pagos. Este reguero de luchas parciales es una verdadera insurrección de las \ases de sanidad ante la pérfida política de parálisis de la directiva. Mientras los trabajadores luchan, los dirigentes de ATSA siguen bloqueando la movilización, que el gremio reclama a los gritos, y sometiendo a los establecimientos a un feroz aislamiento, creando así las condiciones para su derrota por la patronal. Como siempre, el argumento de esta política hipócrita es que “las bases no dan”.

22 de julio de 1987
Un Frente de Izquierda... ...con programa clerical

Uno de los aspectos que retrata la política del FRAL es aquella parte de su programa referida a la cuestión educativa. En este punto se destaca, el esfuerzo del FRAL por aferrarse a las frases huecas y fórmulas genéricas y obviar las contradicciones de clase que encierra la cuestión educativa. En el capítulo titulado “Derechos Humanos”, habla de ‘‘garantizar el derecho a la educación”, “garantizar en todos los niveles una educación gratuita y abierta al pueblo...”. El FRAL se limita a reiterar los derechos consagrados en la Constitución en momentos en que asistimos precisamente a su total bancarrota y hundimiento. El reconocimiento jurídico del derecho de “todos los ciudadanos y habitantes” a la educación no ha sido óbice para una feroz y creciente discriminación clasista. Detrás de la apariencia de una educación común y supuestamente neutral, se opera la desigualdad real del sistema educacional (limitacionismo, deserción, privatización, descalificación de la enseñanza). No basta enunciar y volver a reiterar un principio formal que sólo conduce a adscribirse a la impotencia del liberalismo decadente. Lo que hay que señalar son las limitaciones insalvables del planteo burgués y desenmascarar el carácter clasista y profundamente antidemocrático del sistema actual. De este modo se da paso a un planteamiento de transformación revolucionaria de la educación, en conexión estrecha con la revolución social que se desprende de la impasse capitalista. El empeño del Fral está orientado a mostrar la posibilidad de una redención de la educación compatible con el capitalismo. ¿Qué otra cosa significa una educación gratuita y abierta al pueblo “que contribuya y sea parte del desarrollo económico, técnico, científico, social y cultural de la nación” ? Este “desarrollo económico de la nación” no está suspendido en el aire, es un desarrollo capitalista, es decir, comandado por el gran capital, subordinado al imperialismo y al servicio de sus necesidades. Ahora bien, “una educación abierta al pueblo” compatible con el desenvolvimiento capitalista es un contrasentido. La tendencia del gran capital en materia educativa (no sólo a escala nacional sino mundial) es a una subutilización de los recursos humanos y a una mutilación del sistema educativo (con el argumento que está “sobredimensionado”) Esta tendencia es una consecuencia de su creciente parasitismo, es decir, de su incapacidad creciente para desarrollar las fuerzas productivas. El carácter clasista y antidemocrático de la educación es un resultado inevitable del desenvolvimiento capitalista, el cual tiende a reproducirlo y agravarlo. La pretensión de conciliar ambas propuestas es por lo menos una utopía reaccionaria. La cuestión educacional no es un campo impermeable a la lucha de clases: refracta las tendencias y fuerzas en pugna. En oposición a las fórmulas huecas y encubridoras, se plantea impulsar la politización de la educación para que sea un arma de lucha contra el imperialismo y para que sirva al predominio político de los explotados y de los trabajadores. Una educación auténticamente popular es incompatible con el capitalismo: hay que liberar a la educación de su condición de apéndice del gran capital, lo que exige expropiarlo. La independencia nacional y la confiscación del gran capital es el punto de partida para terminar con la confiscación del desarrollo cultural, científico y educacional por parte del capitalismo. Lo demás es puro charlatanerismo. Pero el Fral va mucho más allá de su utopía reaccionaria. En el empeño por no malquistarse con el Estado burgués, abandona todo planteo de lucha contra la injerencia clerical y la educación privada. ¡Brilla por su ausencia en el programa del Fral cualquier referencia a la expulsión del clericalismo de la educación y aun en favor de la enseñanza laica o neutral! El Fral no reclama en su larguísima serie de reivindicaciones el fin de la enseñanza privada-capitalista. Tímidamente, asoma el punto de “suspender los subsidios de la enseñanza privada”, no eliminarlos, y esta “suspensión” la plantea en forma “progresiva” y no en forma inmediata! ¿Qué basura, no? Tampoco es casual que las reivindicaciones referidas al magisterio se formulen de manera disipada, abstracta, no comprometiéndose con ningún reclamo concreto. “Jerarquizar —señala— la función docente: salario digno, no al doble empleo, eliminación de la superpoblación de las aulas”. Como se ve otra fórmula genérica para no decir que el salario debe ser de ₳ 800.-, igual al costo de la canasta familiar. Pero lo más grave es que la docencia nacional viene luchando por un salario de 450 australes. ¿Por qué no se recoge siquiera ese reclamo y se apoya la lucha de ese sector? Esto ilustra otra de las características del FRAL: su programa está divorciado de la acción directa y no es más que un conjunto de propuestas de reforma parlamentaria. En este contexto, reivindicaciones como el 25 % del presupuesto para educación o un sistema nacional de subsidios para el joven trabajador no pasa de la demagogia, toda vez que no tiene consecuencias efectivas ni se traduce ni se orienta a la acción dejas masas dirigidas a imponerlas

22 de julio de 1987
Carta abierta a los compañeros de la UNNE
Redacción

Hace 4 años creímos comenzara vivir una etapa democrática en el país y nos abocamos a luchar por ella, es por eso que nos dedicamos a la militancia en el radicalismo y dentro, de la Universidad, en la Franja Morada. Pensábamos que los planteos efectuados por Alfonsín y la plataforma partidaria llevarían adelante la verdadera conquista de la democracia y la liberación nacional, por eso luchamos por lograr el apoyo mayoritario del pueblo, hecho que finalmente se dio en octubre del 83. “Al andar notamos que el programa radical daba para lecturas distintas. Si bien todos sosteníamos la necesidad de asegurar la democracia, para el gobierno y el aparato partidario esta tarea requería: 1) un acuerdo a toda costa con él imperialismo (F.M.I.). 2) subordinarse a los requerimientos de la camarilla militar y el clero, y 3) asimilara la burocracia sindical al aparato estatal. "‘Lentamente caían una a una las banderas por las que ríos habíamos sumado al radicalismo. “¿A dónde fueron a parar la autonomía universitaria, el cogobierno, el ingreso irrestricto, la educación estatal, gratuita y laica? A un aumento de los subsidios a la educación privada y al oscurantismo, al descenso del presupuesto educacional. “¿A dónde fueron a parar el juicio y el castigo? A las instrucciones a 7 los fiscales, al punto final, a la obediencia debida. “¿A dónde fue a parar la democracia sindical? Al ingreso de la patota al gabinete. “¿A dónde fue a parar la promesa de "no pagar la deuda con el hambre del pueblo'' o de que “no va haber un solo niño con hambre en la Argentina”? Al agravamiento de las condiciones de vida, al aumento de la miseria, al incremento de los beneficios de la banca. “Y así con la salud, con la vivienda, etc., etc., y la lista sería muy larga de enumerar. "Ante tantas claudicaciones del gobierno al que nosotros ayudamos a llevar al poder, sacamos la conclusión de que, si queríamos seguir luchando por la democracia, por la liberación debíamos enfrentar al cogobierno radical-peronista que dirige al país coincidiendo en un mismo proyecto de subordinación al imperialismo. "En oportunidad del Congreso Nacional de Centros (C.N.C.), en junio del 86, y el congreso de la FUA (marzo del 87) decidimos que la lucha por nuestras aspiraciones debía darse fuera de la Franja Morada, que actúa como mordaza, y por eso integramos la Corriente Nacional de Liberación (CNL). “Sin embargo la CNL, no bien nacida, debió pasar dos pruebas de fuego, de las cuales estamos convencidos no se han sacado todas las conclusiones. “La primera fue el propio congreso de la FUA, donde se abandonó el debate y la organización de la lucha universitaria por el acuerdo con el cafierismo y la “banda”, en un frente sin principios. La segunda fue los acontecimientos de Semana Santa. Nosotros que habíamos roto con el oficialismo para no ser cómplices del salvataje del aparato represivo, terminemos avalando el acta “democrática” hecha a gusto y piacere de los Alsogaray, de EE.UU., del Papa y cía. Todas estas decisiones han sido hechas a espaldas de los militantes de la Corriente al igual que la decisión de sus más conocidos dirigentes de integrarse al FRAL. “Es evidente que se ha caído bajo la influencia del Partido Comunista, que ha sido el artífice del acuerdo con el cafierismo en la FUA, que firmó el acta y que ha armado un frente de cúpulas, ambiguo, sin principios, con un programa llenó de vaguedades, que se presta a dobles interpretaciones, como el del radicalismo del '83, pero destinado a negar la conclusión más importante que nosotros como militantes por la democracia sacamos. Antes no reparábamos en qué clase social dirigía la lucha, hoy sabemos por toda la experiencia vivida qué en manos de la burguesía, de los partidos que la representen, esta lucha está condenada al fracaso. “La cuestión sigue siendo la conquista de la democracia, pero este combate requiere de otra clase social que lo dirija, deben ser los trabajadores los que se coloquen a la cabeza, por eso la conclusión es: para que haya democracia es necesario un gobierno de los trabajadores. “Es por todo esto que nos sumamos al Frente de los Trabajadores, que impulsa el Partido Obrero, como única alternativa viable para la conquista de la democracia y la expulsión del imperialismo. “Sabemos que esté frente en nuestra provincia es la expresión de un movimiento nacional al que se han integrado trabajadores, estudiantes, luchadores con y sin partido, de diferentes vertientes, que han realizado; una experiencia similar a la nuestra, dando lugar a un agrupamiento pluralista en su conformación y monolítico en sus objetivos estratégicos y en su acción. “Llamamos a nuestros compañeros de la Universidad, a los trabajadores del Chaco y Corrientes a sumarse al Frente de Trabajadores y trabajar por su desarrollo''. Hebe Rosanna Caruso (consejera académica) Héctor Verón (militante de la CNL) Nelson Viera (militantes de la CNL)

22 de julio de 1987
De la UCR al Frente de Trabajadores
Redacción

Hebe Rosanna Caruso y Héctor Rubén Verón son dirigentes de la Corriente Nacional de Liberación (CNL) de la Facultad de Medicina de Corrientes y han adherido al Frente de Trabajadores. Roxana es candidata a diputada por el F.T. en el Chaco y Héctor es un activo constructor del Frente de Trabajadores en Corrientes. En una charla con Prensa Obrera nos relatan su experiencia en las filas del radicalismo primero y luego en el “radicalismo de la liberación” y la conclusión de construir el Partido Obrero y el Frente de Trabajadores. Han militado 4 años en el radicalismo. Rosanna Caruso: Durante 4 años nosotros habíamos confiado en que la lucha por la conquista de la democracia se daría desde el radicalismo y desde todos los sectores que componían el campo popular. Ahora, hechos sobresalientes como las “instrucciones” a los fiscales y el “punto final” suman a nuestra experiencia, y hacen que cuando estalla la crisis de semana santa podamos comprender que verdaderamente no existía tal democracia en el país, que no se estaba luchando por conquistarla desde esos sectores, de los representantes del radicalismo y de la burguesía nacional. Evidentemente, se desnudan las características de este régimen, se muestra a las claras quién tiene el poder, quién tiene la batuta en este país; la presión de un grupo de milicos, la influencia de la Iglesia, el imperialismo (directamente los yanquis, el embajador norteamericano) son los que deciden mientras el pueblo se moviliza, se moviliza activamente, intentando frenar la sublevación militar, y bueno, acá se ve claramente la traición que hay, traición que evidentemente no puede ser de otra manera, puesto que parte de un sector que defiende sus propios intereses de clase, los intereses de la burguesía nacional. Héctor Verón: Los hechos de semana santa fueron un detonante porque fue el ejemplo más claro o la confirmación de todos los hechos que veníamos viendo en un gobierno que nosotros ayudamos a estar donde está, desde nuestra militancia, y que cada vez nos venía decepcionando más, y veníamos descubriendo lo que en realidad representaba ese gobierno, pero faltaba lo que ocurrió en esa semana. Destapó todo lo que aún se iba cubriendo; fue imposible ocultar la traición a la cual era sometido el pueblo día a día. En esta semana santa saltó todo esto y bueno, fue ahí donde nosotros dimos un gran paso. Creo que no sólo nosotros sino el pueblo en si dio un gran paso y fue defraudado luego pero eso es muy importante y nosotros a partir de ahí comenzamos a ver la verdadera opción, la verdadera salida, porque en estos cuatro años veníamos cambiando un poquito, lentamente, porque comenzamos una militancia en lo que es el oficialismo pero tuvimos el coraje de enfrentarlo, de decir no, de decir basta, pero resulta que nos fuimos a una falsa opción, ahora nos damos cuenta que nos fuimos a una falsa opción... Vos haces referencia al "radicalismo de liberación"... Héctor Verón: Claro, claro. Es una historia que comienza un poquito en la facultad. A fines del año pasado, en noviembre, se hizo un congreso en la Federación Universitaria del Nordeste en que ya había un grupo de radicales que estaba en la Franja de Liberación en otras facultades, pero nosotros aun en Medicina no alcanzamos a aunar criterios y teníamos dos posiciones totalmente distintas en una misma agrupación y esto lleva a que en un congreso de FUNE todavía estábamos indecisos pero con el verticalismo tuvimos que asumir y recién en marzo de este año con el congreso de FUA terminamos separándonos del radicalismo oficialista pero por esto te digo, después de semana santa, nos dimos cuenta que estábamos otra vez ante una falsa opción. ¿Porqué? Héctor Verón: Porque vemos que, en un momento de crisis del país, la gente a la cual nosotros nos sentíamos unidos por un mismo proyecto de liberación, revolucionario, resulta que no es tal. No es tal, porque se limita a pretender decir que defiende la democracia firmando un acta como la que se firmó en semana santa, que no es para nada democrática ni antimperialista sino todo lo contrario; le dan el aval a las Instituciones de la dictadura militar a los representantes del Imperialismo, a la “obediencia debida’*, es una sumisión más abierta hacia la Iglesia, y bueno, en definitiva, quedan desenmascarados quiénes están del lado del pueblo y quiénes son los que no están del lado del pueblo. Y nosotros vimos que esa gente con la que nosotros estábamos militando y tratando de llevar adelante el proyecto, en el fondo no llevaba el mismo proyecto que teníamos nosotros. ¿Qué los lleva a adherir al Frente de los Trabajadores? Héctor Verón: Decía que hay que ser consecuente con nuestro proyecto porque nosotros siempre le hablamos al pueblo para terminar con la opresión del pueblo, la opresión del hombre por el hombre. Habíamos estado en una asamblea que se realiza en la facultad por el tema de la “obediencia debida”, en la cual nos damos cuenta que estamos frente a dos proyectos: uno oficialista y el nuestro y que coincidíamos con otra agrupación también de la facultad, con la cual desde el oficialismo siempre estuvimos enfrentados. Sin embargo, en esa asamblea logramos hacer una caracterización a nivel de todos los estudiantes que participaron, de lo que es realmente este régimen, de cuál es la caracterización exacta de democracia, que no coincidía para nada con este régimen y si con el gobierno de los trabajadores. Y bueno, qué otra cosa nos queda por hacer si definimos que la democracia es el gobierno de los trabajadores, no nos queda otra cosa que ponernos a luchar por una democracia, por el gobierno de los trabajadores, y es entonces donde encontramos la opción en este momento y es un Frente de los Trabajadores y entonces nos abocamos a trabajar en el Frente de los Trabajadores. Rosanna Caruso: Yo quisiera remarcar un poquito la consecuencia de esto... Cuando nosotros militamos dentro de la Franja oficialista siempre se nos maniataba, siempre se nos amordazaba diciéndonos la crítica hay que hacerla adentro, podemos criticar la privatización, el blanqueo de capitales, pero acá, dentro de casa. Ahora nosotros vivimos una experiencia muy, muy importante en julio del año pasado en el Consejo Nacional de Centros, cuando la Franja Córdoba sale a gritar a los cuatro vientos que hay que aumentar el presupuesto y cómo no hay que pagar la deuda externa. Bueno nuestra ruptura se da en función de eso de que tenemos que dejarnos de que las críticas “acá adentro", nosotros nos debemos al pueblo al que decimos que representamos, y bueno esto no es más que una consecuencia de la ruptura con el oficialismo. Si nos debemos al pueblo, el pueblo necesita un gobierno del pueblo y la consecuencia es un gobierno de los trabajadores.

22 de julio de 1987
Desde Jujuy a Tierra del Fuego, 2100 candidatos con la bandera de la independencia de la clase obrera
Redacción

El hecho de que la presente campaña electoral, esté privada de calor y movilización populares no significa que ella carezca de importancia política. Si se tiene en cuenta que estas características de la situación son un resultado del “descreimiento” popular en los partidos patronales “tradicionales”, es innegable que la presente campaña electoral tiene enorme valor como oportunidad para reforzar las posiciones políticas independientes de la clase obrera. Esta necesidad de hacer avanzar el programa y la organización revolucionaria adquiere también una significación especial cuando sabemos que la presente ofensiva de tarifazos y carestía va a ser más dura aún después del 6 de setiembre, agravando con ello los antagonismos, con el imperialismo y la gran burguesía y la crisis política de éste gobierno. Lo que le da a la presente campaña electoral su importancia especial es precisamente el hecho de que tienen lugar dentro de una curva de aguda descomposición económica y política, y en vísperas de acontecimientos postelectorales verdaderamente explosivos. Desde la entrega del sistema bancario a la “patria financiera” hasta la inminente capitulación alfonsino-caputista ante el dúo Reagan-Thatcher por Malvinas, pasando por la entrega total de los superbeneficios petroleros a los monopolios internacionales; todo el andamiaje nacional va a ser duramente conmovido por las brutales políticas con las que el gran capital quiere salir de la crisis. Existe una lucha, no por sorda menos feroz, por la captura política del peronismo, de manera de lograr que apoye con todas sus consecuencias la política contrarrevolucionaria, aún como fuerza opositora. Los burócratas sindicales, sean de los 15 o de la izquierda “renovadora”, han entrado por completo a la integración de los sindicatos al Estado; ahora sólo le queda aceptar este pacto de “unión nacional” al cafierismo, el cual desesperadamente intenta salvar el último resto de autonomía del justicialismo y de algunas fracciones de la burguesía nacional La actual campaña electoral está vinculada a esta excepcional crisis política y a las perspectivas revolucionarias que se desprenden del conjunto dé la catástrofe presente. Es innegable que estas condiciones explican el acelerado proceso de maduración política que se viene observando en la vanguardia obrera y de la juventud, y de la cual son testimonio la descomposición del frentismo democratizante en sus variantes del PJ y del Frepu, y los mil y pico de candidatos de la izquierda y del movimiento obrero extrapartidarios qué van en las listas del Frente de Trabajadores-Partido Obrero. En estas elecciones hay que reforzar las posiciones políticas del FT-PO, precisamente para acelerar el ocaso democratizante y crear un poderoso polo clasista en las vísperas de los grandes acontecimientos. La alianza del Partido Obrero con activistas políticos y sindicales de primera línea, sóbrela base de una comprensión común de las tareas de la clase, obrera en el presente periodo de la historié, indica una mutación potencial formidable en el proletariado. Nunca será suficiente destacar la calidad de las definiciones programáticas que está haciendo esta vanguardia, toda vez que ellas constituyen la manifestación más alta de la conciencia de clase y de la conciencia socialista que va tomando cuerpo en la presente generación de trabajadores. Es en función de todos estos elementos y de todas estas perspectivas que él Partido Obrero llama a todos los trabajadores clasistas, combativos y revolucionarios a una movilización político-electoral excepcional. Está en juego la preparación política de conjunto de los explotados frente a una ofensiva inminente del capital, que no tiene precedentes, y cuya derrota jamás podrá ser arrancada por la burocracia sindical. Y está en juego también, en íntima relación con todo esto, poner fin a cincuenta años de dominación democratizante y burocrática en la izquierda de Argentina, y la posibilidad de poner en pie como referencia dominante a la izquierda revolucionaria. A. Sotomayor, dirigente del Mas: "En Comodoro Rivadavia, las ideas del PO han comenzado a penetrar" “En semana Santa, el Mas volvió a tener una política confusa y oportunista: fue ah Plaza cuando Alfonsín convocaba y se retiró cuando capitulaba" “A eso que en el Mas llaman sectarismo yo lo veo ahora claramente como la ruta imprescindible para construir el partido revolucionario" —¿Que determinó tu acercamiento al Partido Obrero? AS.:— Yo solo conocía al PO desde lejos, ya que desarrollé durante 13 años mi militancia dentro del MAS. Lo que sucedió hay que remontarlo a cinco años atrás con la transformación del PST en MAS, que no fue sólo un cambio de nombre, sino una acentuación de rasgos centristas del partido que estaban más ocultos durante el período de la clandestinidad. Yo comencé a observar críticamente todo ese proceso, especialmente el aliento al electoralismo y las ilusiones que se creaban en la democracia burguesa y la posibilidad de un espectacular desarrollo del MAS en este cuadro. Se acentuó en ese periodo el burocratismo dentro del MAS, las decisiones venían resueltas desde arriba y la formación del FREPU añadió otro elemento de choque con la evolución que estaba desarrollando el partido. —¿Porqué? AS.:—Ante todo te quiero aclarar que yo participé directamente de la constitución del comité electoral del FREPU en la regional, aunque no me gustaba. Reaccioné como militante y activé a favor de este frente que no le encontraba justificación, en primer lugar, porque se formó de la noche a la mañana, sin ninguna claridad política. Un día nos dijeron que se inscribía el frente MAS-PO y antes de entender por qué se hacía esto ya la dirección lo rompía aduciendo que PO era “sectario”. No me gustó nada el acuerdo con el PC porque no se comprendía para qué, aunque nos dijeron que era para “poner en crisis” al stalinismo luego de un acuerdo con ellos, pero lo que yo veía era que le salvábamos las papas a una organización desprestigiada ante la clase obrera por su política burguesa y capituladora. Tampoco me convenció el argumento de que había que aceptar el FREPU para ganar el 2 % de los votos y mantener la legalidad. El programa del FREPU no lo discutimos nunca y creo que apareció incluso mucho después de concretado el acuerdo. Pero te insisto que yo participé en todo ese proceso. Sin embargo, yo fui procesando una evolución política y seguí con más atención los pasos del MAS. Mi alejamiento definitivo se produce con la crisis de Semana Santa, que yo interpreté que estuvo muy cerca de transformarse en una crisis revolucionaria. Allí el MAS volvió a tener una posición confusa y oportunista. Fue a Plaza de Mayo cuando Alfonsín convocaba y se retiró cuando el gobierno capitulaba, hubo nuevamente ilusiones y seguidismo y empecé a mirar con más atención al Partido Obrero. —¿Allí tomaste contacto con nuestra organización? AS.:—Sí, mirá, la alternativa que se me planteaba era fundirme desmoralizado, volcarme a una salida individual o retornar la lucha por la revolución y entonces encontré un partido en el que vi tres características: honestidad, principismo y coherencia. Hablar claro es imprescindible para educar correctamente a la vanguardia obrera y eso hace el PO. A eso que en el MAS llamaban “sectarismo”, yo ahora lo veo claramente como una ruta imprescindible hacia la lucha por la construcción de un partido revolucionario. Lo otro, el enmascaramiento de las ideas revolucionarias no lleva a nada, los virajes constantes y los métodos burocráticos imperantes en el MAS sólo conducen a la desmoralización. Ahora mismo no se entiende por ejemplo las causas de la ruptura del FREPU. Es totalmente falso que la firma del “acta democrática” por parte del PC haya sido la fractura, no hubo nuevamente ningún problema de principios como lo prueba la similitud del programa del FRAL con el del FREPU. Sólo hubo una puja de candidaturas y nuevamente esto no aporta nada positivo a la organización de la clase trabajadora. —¿y qué pasos estás dando para construir el PO en Comodoro? AS.:—Bueno, yo tengo ya experiencia en la lucha política y en la organización de núcleos militantes. Aquí hemos reunido un grupo de compañeros de distintas extracciones, ya que algunos simpatizaron con el MAS en algún momento y otros compañeros no tienen experiencia político-partidaria. Hemos realizado varias reuniones y las ideas del PO han comenzado a penetrar: hemos elegido como primer paso candidatos provinciales y municipales para las próximas elecciones, y con la agitación y la venta de la prensa empezamos a tener presencia. El próximo 8 de agosto organizamos nuestro primer acto festival en la ciudad. "El Fral se inscribe en la perspectiva de aislar una alternativa independiente de los trabajadores, en beneficio de la burguesía "democrática'". Es la definición clara de Pedro Acosta, que militó 20 años en el PC de Misiones ¿Qué lo llevó a incorporarse al Frente de los Trabajadores siendo que lleva más de 20 años militando en una organización política, más precisamente el PC que plantea históricamente un frente que privilegia la colaboración de clases? Pedro: Como trabajador lucho y seguiré luchando en una misma dirección Revolucionaria, tanto política como sindical sin pasarme a la “vereda de enfrente” en mi lucha consecuente junto a los trabajadores. En las filas de las bases del P. C. existe una gran confusión en esta cuestión del Frente con el P. H. puesto que esa alianza favorece a la burguesía “democrática” en la perspectiva de aislar una alternativa independiente de los trabajadores. La firma del Acta Democrática ¿qué situación plantea a los militantes de base de la izquierda? Pedro: La firma del Acta de apoyo explícito a la Obediencia Debida que en la misma verifica determina que los trabajadores ya no tienen nada que profundizar en el Frente de la burguesía. Los trabajadores construiremos nuestra propia alternativa política. ¿Cómo considera al programa del FRAL y la alianza con el P. H.? Pedro: Al P. H. los trabajadores lo han ignorado siempre ya que el mismo no es un partido que represente a los trabajadores, por lo tanto, por ello no plantear claramente una posición clara y revolucionaria que enfrente al imperialismo, al no pago de la deuda externa, a la cuestión del poder y a la burguesía, es un programa contrarrevolucionario. Por último, el tránsito del FREPU al FRAL, ¿no significa un retroceso político objetivo, que favorece exclusivamente a la clase patronal? Pedro: Favorece directamente a los partidos de la burguesía, porque tiende a paralizar concretamente la lucha independiente de los trabajadores. Gran plataforma de lucha barrial del Frente de Trabajadores de Tucumán R. Rufino y J.C. Bianchini dicen: "Impuesto a la gran propiedad para darle vivienda al pueblo" Reportaje a Rafael Rufino y a Julio César Bianchini presidente y Secretario del Centro Vecinal Las Bases respectivamente. Rufino es dirigente del bloque “comunistas de bases” que integra el Frente de Trabajadores y es postulado como candidato a intendente por el Municipio de Tucumán. Bianchini es independiente y está postulado como segundo Concejal por San Miguel de Tucumán. Como dirigente vecinalista ¿cuáles son los problemas principales de las barriadas tucumanas? Rufino: San Miguel de Tucumán tiene uno de los índices de desocupación más altos del país y uno de los niveles salariales más bajos. Estos dos datos permiten dar una idea que nos alcanzarían para enumerar los problemas que sufren las barriadas pobres tucumanas. Quiero citar, por ejemplo, que, en San Miguel, con 500.000 habitantes, hay 120.000 personas que viven en villas de emergencia en condiciones infrahumanas, sin agua potable, pavimento y muchas veces sin luz, etc. Esta gente en su mayoría vive en tierras fiscales y se han instalado allí como fruto de haber emigrado del interior de la provincia por falta de trabajo, o gente que vivía alquilando y debido a los montos elevados de los alquileres no les ha quedado más remedio que instalarse en esos lugares. Bianchini: En nuestro barrio, sin ser una villa miseria sufrimos numerosas postergaciones, como es la falta de asfalto o la falta de gas natural. Es indudable que la municipalidad no se encarga de solucionar estos problemas. Lo poco por ejemplo que se ha realizado de obras de gas ha sido con el esfuerzo de los propios vecinos. Estos problemas para los intendentes de los partidos burgueses nunca son prioridades, y en nuestra ciudad sólo se gobierna para el micro centro. Por ejemplo, Chebaia, actual candidato a gobernador de la UCR e intendente, en seis meses está haciendo una serie de obras faraónicas en muchos casos absolutamente innecesarias en relación a las prioridades que tienen los barrios pobres tucumanos. Otro de los problemas que afectan a nuestro barrio es la contaminación del canal Norte, que fue construido como canal de desagüe pero las citrícolas lo usan como vaciadero de deshechos, sin purificar, que contamina las aguas, lo cual representa un serio peligro para la salud de todo un cordón poblacional que va desde Tafí Viejo hasta la desembocadura en el Río Salí. ¿De qué manera crees que hay que encarar la solución a estos problemas? Rafael: Lo primero que debemos tener en cuenta es que estos problemas existen, no porque no haya fondos, sino porque los fondos del Estado se usan para otros fines como ocurre con el pago de la deuda externa o con los subsidios a los grandes capitalistas, o como ocurre en nuestra ciudad al usar los impuestos que pagamos los trabajadores para dar solución a las necesidades de sólo una parte ínfima de la población, que es justamente aquella menos necesitada. La conclusión es que mientras el Estado esté dirigido por la clase capitalista, sólo se va a gobernar para los capitalistas. Bajo el régimen actual, si los trabajadores queremos ver alguna reivindicación satisfecha la vamos a tener que arrancar, y para ello tenemos que organizamos y luchar. Bianchini: Los centros vecinales tienen que ser una herramienta para la organización y la movilización de todos los vecinos, para obligar a la municipalidad a que dé las soluciones a los problemas más urgentes. Para eso las vecinales tienen que funcionar con asambleas periódicas, para concientizar a la gente e incluso como ocurre con nuestra vecinal tiene que tener su propio periódico, para poder explicar a fondo las razones de los problemas. Es una tarea muy ardua la que debernos realizar, porque en Tucumán el movimiento vecinal ha sido desvirtuado, ya que ere su inmensa mayoría está copado por caciques barriales del justicialismo y del radicalismo, que sólo los hacen funcionar para las internas partidarias o para las elecciones. Necesitamos vecinales independientes y de lucha de los vecinos. Uds. como candidatos del Frente de Trabajadores ¿qué mensaje quieren dirigirle al pueblo tucumano? Rafael: El llamado es muy claro y muy sencillo. La experiencia nos indica que si seguimos gobernados por los políticos de los partidos burgueses nos seguiremos hundiendo en la miseria, se agravará la desocupación y seguirán postergadas nuestras reivindicaciones de una vida digna. Necesitamos un gobierno de los trabajadores. En estas elecciones el único partido —el único frente que lucha por esta salida— es el Partido Obrero y el Frente de Trabajadores. Ello está reflejado en la plataforma y en los hombres que hoy integran las candidaturas, en su inmensa mayoría trabajadores, luchadores de los barrios y de los gremios. Nosotros, como dirigentes vecinalistas llamamos a los trabajadores de los barrios pobres de Tucumán a organizarse y luchar para conquistar la cesión gratuita de los terrenos fiscales donde han construido su vivienda, a luchar para que los alquileres no superen el 10 % del salario, a expropiar las viviendas vacías para que el estado pueda alquilarlas a bajo precio, disponer de un impuesto a las grandes fortunas para encarar un plan de obras relativas a la construcción de viviendas baratas y a la instalación de obras de gas, luz, pavimento en las barriadas pobres y desde ya el próximo 6 de setiembre a dar el voto a la lista 14 del Frente de Trabajadores. Bianchini: Coincido. Hoy, mientras gobiernan los capitalistas tenemos que luchar, cuando la masa trabajadora despierte del sueño de que bajo el capitalismo su problema tiene solución, se habrá acabado la burguesía, ahí tendremos las condiciones para imponer un gobierno de trabajadores que dará una solución profunda a todos estos problemas que sufrimos los trabajadores. "No hay otra alternativa que la independencia política de los trabajadores" Eduardo Bustamante, del PS (I° de Mayo) Estamos con Eduardo Bustamante, de 32 años, empleado municipal en Almirante Brown, candidato del Frente de Trabajadores. Su experiencia y sus conclusiones, y los motivos de su decisión de impulsar el Frente de Trabajadores, es lo que se va a leer en el siguiente reportaje: ¿Eduardo, qué pensás de las próximas elecciones nacionales, ves alguna alternativa para el 6 de setiembre? Eduardo: No hay alternativa electoral válida en las listas patronales vemos que luego de tres años de gobierno, de funcionamiento del Congreso, los genocidas están sueltos, hay menos asistencia médica, no hay presupuesto para educación, no veo ningún motivo por el cual tengamos que seguir sosteniendo el actual régimen. De acuerdo. Vos tuviste militancia anterior en otras corrientes de izquierda... Eduardo: Bueno, yo comienzo a los 15 años en el PSD (Partido Socialista Democrático), y buscando una alternativa revolucionaria me voy al Partido Socialista de los Trabajadores; más tarde participo en el esfuerzo de aglutinar a todos los grupos socialistas dispersos. La división que aquí se produce y el paso del sector Polino (donde se encontraba Alfredo Bravo) al gobierno, nos lleva a constituir el Socialismo 1° de Mayo, que se incorpora al Frepu. ¿Qué te deja el Partido Socialista 1° de Mayo? Eduardo: Bueno, interpreto que el Frepu trataba de juntar nombres, grupos de sellos y arribistas, y colocar en algún puesto a la gente que era peronista para seguir engañando al pueblo, de forma de servir como apoyatura para proyectar electoralmente a esta gente, y nada más. O sea, no construir una alternativa para los trabajadores Eduardo: Efectivamente, no presentaba una alternativa para los trabajadores. Por eso la consigna correcta para el momento es el Frente de los Trabajadores, por todo lo que expresé antes, porque en las elecciones no veo otra alternativa para los trabajadores que buscar su independencia política. Sobre el Fral, ¿qué nos podés decir? Eduardo: El Fral en ningún momento se plantea la toma del poder, es decir, sostiene al actual régimen, dejando todo a la entrada de un diputado, que sabemos que no va a resolver nada, como no lo resolvió Alende, no cambio nada y no va a cambiar. Por eso yo llamo a los compañeros socialistas a unirse a las filas del Frente de Trabajadores y no seguir supeditando todo al circo que nos plantea la burguesía, de las campañas y de las promesas, porque creo que todos los compañeros saben perfectamente bien que no se va a resolver ningún problema por este camino. "Desenmascarar al gobierno y sus compinches para prepararnos para tener el poder" Son las conclusiones de un viejo luchador gremial: Jorge Augusto Robledo Jorge Augusto Robledo es un luchador de siempre en las filas del movimiento obrero. De su “foja de servicios” sabemos que fue delegado entre los estibadores del puerto de Buenos Aires, protagonista de las huelgas del ’57 y de los años ’60. Encarcelado y despedido durante el gobierno de Frondizi, pasó por la histórica CADE, fue municipal en la Capital (la dictadura lo dejó cesante), y la lista sigue. Hoy, el compañero Robledo, con 55 años a cuestas, con 7 hijos criados, mantiene intacto su compromiso con la lucha de los trabajadores y como tal participa como candidato a diputado por la Cap. Fed. en la lista 14, PO-Frente de Trabajadores. ¿Nos olvidamos algo, Robledo? Falta decir que fui peronista y que rompí cuando el Viejo nos ordenó votar a Frondizi en el ’58. Luego tuve una corta experiencia en el PC, pero no me convenció su política. ¿Qué te ha enseñado la experiencia de tantos años de lucha? La lucha me dio sabores y sinsabores. El reconocimiento de mis compañeros que todavía me saludan cuando nos cruzamos y me reconocen —creo que he cumplido el compromiso con mi clase. Y también cosas fuleras (despidos, cárcel). En el balance ganan lejos los buenos recuerdos. Hoy veo que los obreros y los humildes, volvemos a ser los más castigados. Hambre, penurias, desalojos, las cosas así no pueden seguir. Creo que esta vez el enfrentamiento entre las clases va a ser duro. La lucha va a ser dura. ¿Vos pensás que en esta lucha los trabajadores tenemos una propuesta? De nada sirve la lucha mientras ellos sigan en el poder. Después de muchas frustraciones he aprendido que los trabajadores tenemos que llevar las cosas hasta el final, desenmascarar al gobierno y sus compinches y prepararnos para ser nosotros mismos, los trabajadores, quienes tengamos el poder en nuestras manos. Para ello tendremos que construir un partido que surja de la clase obrera, que llame decididamente a los trabajadores a no ser peones de los partidos patronales y que defienda a muerte este planteo de luchar por un gobierno de trabajadores. ¿Qué hay que hacer, entonces? En estas elecciones apoyar el programa de la lista 14 del PO y el FT, organizar a los trabajadores alrededor de esta propuesta y formar muchos comités de apoyo. Yo me comprometo a llevar adelante estas tareas. A esta altura de la charla se habían sumado 2 compañeros más del barrio Zavaleta (Oscar y Raúl), quienes aprobando lo que dijo Robledo decidieron constituir allí mismo el Comité de Apoyo de Barrio Zavaleta por la lista 14 y convocar como primera tarea a un acto en el barrio el próximo domingo 26/7 a las 11 horas. La cita es, entonces, en Amancio Alcorta 3100 (esquina Zavaleta). “El Fral va a terminar como el Frepu porque el PC no lo apoya" Fernando Martínez obrero ferroviario del PC, integra el Frente de trabajadores Fernando Martínez, obrero ferroviario, más precisamente conductor de trenes eléctricos de la linea Roca es, a pesar de sus 29 años, un viejo militante del PC. El compañero Martínez integrará en las próximas elecciones, las listas del Frente de los Trabajadores, junto al PO. Aquí nos explica por qué ha tomado esa decisión. P.O.: ¿Porqué decidiste integrarlas listas del Frente de los Trabajadores? F.M.: Factores hay muchos, fundamentalmente el problema de clase, la alianza sucesiva con la burguesía, que fue criticada en varias oportunidades por la base del PC y que hoy vuelve a plasmarse en el FRAL. En el FRAL los puestos preferenciales son ocupados por grupos minoritarios de ideología burguesa, no planteándose un programa consecuentemente revolucionario. Con respecto al programa del FRAL lo que más me impactó fue la propuesta de un supuesto “pacto social” que no fuera antiobrero, y a mi entender no puede haber pacto social beneficioso para los trabajadores. Otra de las razones que determinaron mi decisión son las diferencias que por años mantuve en el PC con los sistemas organizativos: daban mayor lugar a los sectores cooperativos que al movimiento obrero. En este momento, a pesar de las diferencias que pudieran existir, veo expresada la verdadera forma de interpretar al marxismo en las propuestas el F.T. P.O.: ¿A qué diferencias te referís? F.M.: Me parece importante aclarar las diferencias que mantengo con el PO, que es la cuestión del trotsquismo, pero hasta el momento no puedo decir que sea una disidencia, porque en 17 años de militancia en el PC jamás se hizo una crítica profunda ni se dieron materiales con respecto al trotsquismo, como para poder tomar una posición. Se lo ha tenido como un "cuco" del marxismo, cosa que hasta hoy está en mí, y hasta que no lo estudie no puedo definirme. P.O.: Como activista sindical, ¿cómo ves la política sindical del PC? F.M.: Hay grandes luchas en avance, que se van a ir incrementando a causa de la política antiobrera del gobierno. Estas luchas son boicoteadas y tiradas abajo por la burocracia sindical, sector con él que en diferentes ocasiones se han aliado todos los componentes del FRAL. El PC en particular, haciendo una selección inexistente entre burócratas buenos y malos, progresistas y reaccionarios. La única perspectiva de avance de esas grandes luchas es lograr que la clase obrera rompa con la ideología burguesa y se encuentre con una vanguardia organizada que sí pueda llevarla por el camino del triunfo, en la aplicación de un programa marxista. P.O.: ¿Qué perspectivas le ves a uno y otro frente? F.M.: Al FRAL no le veo ningún futuro ya que es un conglomerado heterogéneo de grupos que no tienen objetivos en común que no sea el electoral, porque no tienen un objetivo de clase. Además, la base del PC no lo apoya y va a correr igual suerte que el Frepu y otros frentes meramente electorales. En cuanto al FT creo que va por el camino acertado, puesto que no pretende engañar al obrero peronista diciéndole que su ideología y su partido pueden llegar a ser revolucionarios, sino que tiene que romper con ellos. Con un trabajo consecuente detrás del programa revolucionario se puede llegar a aglutinar a la masa de trabajadores.

22 de julio de 1987
El ministerio de trabajo divide a CTERA para quebrar la democracia e independencia del sindicato
Redacción

El reciente Congreso de la CTERA había sido concebido, en su convocatoria hace unos meses, como una instancia para el copamiento burocrático del gremio por parte de la lista Celeste, vinculada a la derecha peronista de Alderete y los 15. Con el apoyo de los radicales nosiglistas (lista Morada) que es la otra pata del acuerdo mafioso entre el gobierno y la burocracia, la Celeste buscaba llevar a fondo la regimentación comenzada con la formación del SUTEBA en Buenos Aires. El planteo era modificar los estatutos, y por esta vía liquidar las asambleas de base, eliminar la representación proporcional en los cuerpos directivos y disciplinar a la docencia a sus compromisos con el gobierno: Pacto Social, liquidación de las tendencias de lucha. Pero los acontecimientos de los últimos meses habían demostrado que en la docencia las tendencias profundas eran contrarias a los planes de la “patota” celeste-morada. Estaba el ascenso de las luchas docentes del interior, tenaz, aunque desarticulado. Esta tendencia ya se había hecho sentir en el Congreso anterior, que impidió la reforma de los estatutos buscada por la patota. Esta patota se vio obligada, incluso, a “escupir” un paro, que por más aislado e inconsecuente que fuese siempre iba en contra de los planes de la celeste. Ese paro del 25 de junio acabó por darle carácter nacional a este ascenso hasta ese momento sólo visible en algunas provincias del interior. La masividad del paro mostraba a la docencia de este a oeste y de norte a sur, reclamando un plan de lucha. El paro influyó en las asambleas de base posteriores en las que se nominaron los delegados para el Congreso y en las que la Celeste no pudo evitar la pérdida de delegados (Tucumán, Mar del Plata, Neuquén). Frente a este cuadro era evidente que los propósitos de regimentación con los que había sido convocado el Congreso estaban en completa crisis y que la Celeste, junto a la Morada (radicales nosiglistas) no iba a poder venir simplemente a "dar un paseo" y elegir a su gusto una nueva junta ejecutiva. Comisión de poderes y ruptura del Congreso En estas condiciones, el primer objetivo de la Celeste fue dominar la Comisión de poderes para impedir la participación de una serie de entidades de base combativas, en especial las de la provincia de Buenos Aires que cuestionaban al SUTEBA. A la vez, en varias provincias concurrieron delegaciones paralelas y para la patota era crucial asegurarse la “selección” adecuada de todas estas tendencias, antes del comienzo del Congreso. El propósito de la Celeste era impedir la presencia de Gral. Sarmiento, la CONADU, Cedems, ADETBA, San Isidro y las delegaciones combativas, e incluso de los verdes que responden al secretario general, Arizcurren, radical no nosiglista, pertenecientes a Tucumán, UMP de Capital y Misiones. La Comisión de Poderes surgida por “consenso” en cada una de las 6 regiones en que se agrupa CTERA, dio una ligera mayoría en favor de la Celeste (3 a 2; la zona de Capital no logró “consenso"), lo que llevó a la elaboración de dos despachos en todos los puntos conflictivos, obligando así al pronunciamiento del Congreso. La Celeste intentó una última y desesperada maniobra: que los despachos de la comisión de poderes fueran votados sólo por los delegados reconocidos en ambos despachos, sin la presencia de las delegaciones cuestionadas. Ante su derrota, abandonó el Congreso seguida por la Morada. La conclusión es que cuando la patota y sus aliados gubernamentales comprobaron que les era imposible copar al gremio prefirieron dividirlo y aun destruirlo. Para la burocracia y los agentes del gobierno la división del gremio es el mal menor, y para eso salieron a buscar rápidamente el apoyo de sus amigos del Ministerio de Trabajo. Este triunfo sobre la patota demostraba que maduraba en el gremio la conciencia de la necesidad de defender los métodos democráticos para dar impulso a las tendencias de lucha que anidan en la docencia, lo cual ya se evidenciaba en los mandatos de lucha que traían numerosas delegaciones. Una dirección impotente Sin embargo, después de haber derrotado a la patota, después que ingresaron al Congreso las entidades- proscriptas y cuando el problema de un plan de lucha y de una nueva dirección quedó colocados abiertamente sobre la mesa, desde la Verde (Arizcuren) y la Naranja (Mas), comenzaron las maniobras dilatorias. El Mas, en especial, se convirtió en el abanderado de la impotencia: “solos no podemos salir”, necesitamos la unidad con la Celeste y la Morada, pasemos a cuarto intermedio por cuatro meses para que con el "voto directo" se pueda preparar un “Congreso democrático”. ¡Como si la unidad con la patota garantizara el éxito de los paros! ¡Y como si la patota estuviera interesada en luchar! Esta posición equivalía a declarar el vaciamiento del Congreso y de la dirección que saldría de él. Estos planteos chocaron con la voluntad de los delegados presentes de continuar el congreso. A su vez, tanto verdes como naranjas comprobaron de pronto que la ausencia de la Celeste les permitía avanzar en el copa- miento de cargos directivos más allá incluso de sus aspiraciones al llegar al Congreso. Fue así como comenzó a funcionar de hecho un bloque verde-naranja, en contra de cualquier plan de lucha, porque la situación es "crítica", “no podemos tirarnos a la pileta” (sin la patota, etc.) Este bloque buscó, además, evitar la aprobación de cuestiones que pudieran ser “irritativas” para posteriores negociaciones con la Celeste. Así fue como hubo criminales vacilaciones respecto al ingreso de Quilmes y Almirante Brown (ver recuadro); también se bajó para consideración de las bases un proyecto de reforma de estatutos que pretende incorporar el "voto directo" para elección de junta ejecutiva tal como lo reclama la patota; y, finalmente, lo más importante, se desconocieron los mandatos que traían los delegados en favor de un plan de lucha inmediato con el curioso argumento de que “había que consultar a las bases". El bloque verde-naranja hizo votar paros de 24, 48 y 72 horas, para las tribunas, esto porque sólo podrá ser votado por un próximo confederal. En este cuadro se eligió una nueva junta ejecutiva que dio abrumadora mayoría a la Verde, con participación de la Violeta (PC) y de la Naranja. Lo notable es que el cuadro de ascenso del gremio les impuso a las tres listas una realidad a la que ninguna de ellas quería llegar. Luego de la deserción de la patota, nos encontramos al frente de CTERA con una dirección que busca desesperadamente una fórmula de transacción con la patota y con el gobierno, que le huye como a la peste a una verdadera perspectiva de lucha, que nace impotente y que por lo tanto tiene firmado su certificado de defunción aún antes de haber nacido. Sólo la lista Marrón (impulsada por el Partido Obrero) marcó a lo largo de todo el Congreso una línea clara e independiente contra la patota y el gobierno hambreador y fondomonetarista, contra la regimentación y el Pacto Social, exigiendo la readmisión de las entidades de base proscriptas, defendiendo los métodos democráticos y clasistas de las asambleas de base contra la manipulación y la regimentación de los aparatos, y llamando a sacar un plan de lucha como única forma de darle consistencia a la nueva situación. La votación lograda por la lista Marrón, que se presenta por primera vez en un Congreso del gremio (6 % del congreso) refleja un proceso de maduración y crecimiento de esta corriente. Por el contrario, ni la Verde, ni la Violeta ni la Naranja tuvieron crecimiento alguno respecto del congreso de Huerta Grande de 1985. Asambleas para garantizar un plan de lucha continuado Las medidas votadas revelan la voluntad de la nueva ejecutiva de no impulsar un verdadero plan de lucha. Esto, junto a su voluntad de negociar un compromiso con la Celeste deberán entrar en choque con las tendencias profundas de la docencia. Los nuevos rodrigazos en marcha no harán sino agudizar esta contradicción. La Marrón fue fiel durante el Congreso al mandato de las bases de impulsar un plan de lucha ni bien se reinicien las clases. La tarea que está planteada en este cuadro es impulsar las asambleas de las entidades de base y hacer votar un plan de lucha. Un punto importante es impulsar, a partir de las entidades de base un nuevo congreso democrático en la provincia de Buenos Aires para enterrar ese engendro burocrático llamado SUTEBA. Hay que aprovechar el golpe sufrido por la patota, no para negociar y capitular ante ella sino para aplastarla y dar curso a la voluntad de lucha de la docencia. Así se logrará un plan de lucha de todas las entidades, que es herramienta para derrotar los planes hambreadores del gobierno fondomonetarista.

22 de julio de 1987
Quilmes y Almirante Brown imponen su ingreso a CTERA
Redacción

Luego de extensísimas jornadas se llegó al punto 5 del temario “afiliaciones y desafiliaciones de la CTERA”, donde necesariamente se tenía que tocar el punto de Quilmes y Almirante Brown. Hasta último momento el bloque verde-naranja con el silencio de la Violeta intentó dilatar y postergar el tratamiento de estas dos entidades en la línea de buscar no “irritar” a la patota del SUTEBA y dejar una puerta 'abierta a la negociación. Arizcuren introduce el tema de la incorporación de la CTERA a la CMOPE (organización socialdemócrata) con la intención de desviar el eje del debate alrededor de estas dos entidades. A esta altura del partido quedaba claro que nadie se jugaba por el ingreso de Quilmes y Brown, pero nadie tampoco tenía cara para plantear la desafiliación de estas entidades, porque era una forma de reconocer abiertamente la intención de seguir negociando con la patota. Frente a esta “sutil” maniobra los delegados de TRIBUNA DOCENTE denunciaron ante el congreso la actitud de Arizcuren exigiendo inmediatamente el tratamiento de. estas dos entidades. Ante la falta de argumentos y la poderosa presión de la barra, estos bloques se reacomodan aceptando el ingreso de los secretarios generales de Quilmes y Brown para que expongan su situación. Ambos secretarios generales denuncian que sus entidades llegaron a esa situación no sólo por las maniobras de la patota, sino también por las vacilaciones de la junta ejecutiva de CTERA, que firmó de puño y letra su expulsión. A continuación, en el marco de una poderosa presión, se vota por unanimidad el ingreso de Quilmes y Brown derrotando no sólo a la patota del SUTEBA, sino también la línea capituladora de todos los agrupamientos democratizantes.

22 de julio de 1987
¡Los compañeros de Lancemar supieron triunfar!
Redacción

La patronal de Lancemar, una fábrica textil de la zona de Barracas, está acostumbrada a pagar los sueldos cuando se les canta. Y cuando lo hace, los pagos se realizan tres o cuatro horas más tarde de finalizado el trabajo. La bronca por estos atropellos estalló la semana pasada al no pagarse la quincena, producción y aguinaldo. Unos 400 australes promedio. Los compañeros organizaron una asamblea y resolvieron parar hasta que apareciera la plata. Al segundo día de paro, la patronal trajo a la policía, pero el paro se mantuvo. Fracasado el primer intento, trajeron un escribano: los compañeros, uno a uno, certificaron ante el escribano patronal que paraban hasta cobrar. Ni la presión, ni el chantaje dieron resultados, y la patronal debió retroceder ante la firmeza obrera: se acordó un plan de pagos (que ya ha comenzado a cumplirse), el pago inmediato de vales a los compañeros que lo solicitaran y el pago en fecha y dentro de los horarios de trabajo. El triunfo de los compañeros de Lancemar, obtenido con los métodos clásicos de los trabajadores, la asamblea y el paro, contrasta con los despidos, suspensiones y destrucción del salario, único resultado concreto para los trabajadores del “diálogo” de Goyeneche con las patronales (digamos de paso, que la burocracia se negó a ir a Lancemar durante el conflicto porque “no tenía tiempo”). Está planteado hoy, un reagrupamiento clasista de los trabajadores textiles.

22 de julio de 1987
El MAS y Alderete en un solo paquete

La conducta seguida por el Mas durante el congreso de la CTERA celebrado en Santa Fe revela la profunda descomposición política de esta corriente, que se ha ido adaptando cada vez más a las tendencias más nefastas y reaccionarias de la burocracia sindical (sanidad, bancarios, etc.). El “voto directo” y un “congreso fraudulento” Desde hace tiempo el Mas viene pregonando las bondades del “voto directo” en las escuelas para la elección de la Junta Ejecutiva y de los Congresales de CTERA. Con esta posición el Mas ataca lo que es la conquista democrática fundamental de la vida gremial de la CTERA: la asamblea de base, el debate colectivo y orgánico de los trabajadores, donde estos deciden como un cuerpo único, como clase. Por el contrario, como lo comprueba la experiencia diaria dé los sindicatos dominados por la burocracia, el voto directo como expresión aislada del trabajador está, sujeto a todo tipo de presiones de los grandes aparatos y del gobierno. Ni qué decir qué en la medida en que el Mas condiciona, además, toda la posibilidad de una lucha real en el gremio a la imposición de este “voto directo”, esta posición lo ha transformado en numerosas oportunidades en promotor del carneaje. Es en definitiva una posición democratizante y burocrática. ' Pero estos planteos del Mas tienen la característica de coincidir con fas posiciones y con las pretensiones de la patota representada por la Celeste y la Morada. Las delegaciones de la patota (SUTEBA) son, precisamente, el resultado del “voto directo” con el cual se buscó liquidar a las entidades de base. El Mas llegó al Congreso de CTERA caracterizándolo de “fraudulento”, no por los fraudulentos delegados de SUTEBA sino por el contrario, por aquellos que habían sido elegidos democráticamente por asambleas. La posición del Mas coincidía así, como dos gotas de agua con la de la patota, para la cual el congreso también era fraudulento si no contaba con mayoría absoluta. La imputación de que el Congreso era fraudulento se convirtió en el argumento para dividirlo. En la práctica la caracterización del Mas se convirtió en el planteo fundamental de Alderete que seguramente desconocerá ahora al Congreso por fraudulento o antiestatutario. Del voto directo a caballo de Troya de la Celeste El Mas no se retiró, sin embargo, con los celeste-morados, pero se convirtió en sus voceros dentro del congreso. Primero reclamó pasar a cuarto intermedio por cuatro meses, en un evidente puente hacia la patota. Con el argumento del voto directo se opusieron, luego, a que se eligiera una nueva Junta Ejecutiva, y sólo viraron cuando calcularon que podía obtener un puestito. Para ese entonces la posición del Mas pasó a ser "elijamos una Junta Ejecutiva que se comprometa a llamar a elecciones directas”. A esta altura, el planteo era pura demagogia y esto quedó de relieve cuando el Mas obtuvo dos puestos en la Ejecutiva y entonces su dirigente, Castro (Atlez), no tuvo empacho en afirmar que “ojalá esta Ejecutiva sea renovadla por voto directo... dentro de dos años”. La silbatina le impidió continuar. Toda la conducta del Mas fue favorable a un entendimiento con la Celeste: se opuso a tratar la incorporación de Quilines y Almirante Brown (proscriptos por SUTEBA), para no crear nuevos hechos “irritativos” hacia la celeste. Y finalmente se negó a votar un plan de lucha del gremio con el argumento de que “'solos (es decir, sin la patota) no podemos salir”. Estas resoluciones han dejado a CTERA en tal grado de indefensión e impotencia, que la convierten en un sello para volver a negociar con la patota, a la cual el Mas pedirá una retribución por los servicios prestados. El gran caballito de batalla del Mas, el voto directo, es el planteo con el cuál la derecha quiere liquidar a las entidades de base y a los activistas, y será la posición fundamental, del Ministerio de Trabajo, el cual se apresta ya a intervenir en el gremio. Renunciar al marco de decisión y de organización de las Asambleas es entregar CTERA al Estado.

22 de julio de 1987
La maffia de Casella-Alderete contra los trabajadores
Redacción

Los trabajadores de los subterráneos ganan alrededor de ₳ 200 por mes, una cuarta parte de lo necesario para vivir, en condiciones de alta insalubridad e inseguridad. Los compañeros de los subtes han dicho basta y han salido a la lucha en reclamo del cobro de una deuda que la empresa mantiene desde hace largo tiempo: en reclamo de que no se descuenten los ₳ 50 de aguinaldo, y por un aumento de ₳ 80. La lucha de los subtes ha sacudido a la ciudad. El gobierno-patrón, que ha respondido con la suspensión de 40 trabajadores y el despido de otros 12, se niega a recibir a los delegados y sólo se aviene a tratar con la burocracia de la UTA. La patronal ha salido ya a utilizar la aún no sancionada ley antisindical, que exige que las comisiones internas y cuerpos de delegados actúen solamente en conformidad con la posición de la burocracia. La burocracia de la UTA, por su parte, se ha negado a bajar a las asambleas de los subtes, porque se niega a respetar la voluntad de las bases y la lucha por las reivindicaciones obreras. También la burocracia de Palacios aplica la nueva ley antisindical y está tratando con ella de descabezar al cuerpo de delegados. La vieja y corrompida burocracia de la UTA está contra los reclamos de los huelguistas y es cómplice del gobierno a cambio de coimas suculentas, como las obras sociales y la condonación de las deudas de la CGT. La lucha de los compañeros de Subterráneos tiene un contenido democrático de fondo, que debe definir a toda la población. Ocurre que, en este conflicto, se busca mostrar la viabilidad práctica de la alianza delictiva entre la mafia de la UCR, controlada por Nosiglia, y la vieja mafia sindical de Alderete-Triaca, del llamado "grupo de los 15”. Estamos ante una lucha de gangsterismo oficial-sindical contra el pueblo, que en este caso está representado por las organizaciones de base de los subtes. La derrota de éstas significará el control mafioso creciente del Estado: su victoria será un golpe a favor de la libertad política para el pueblo

22 de julio de 1987
Fracasó la maniobra represiva contra Juan C Capurro
Redacción

El jueves pasado, nuestro compañero J. C. Capurro, candidato a primer diputado nacional por Buenos Aires, fue detenido cuando asistía a una reunión de partidos políticos con la Junta Electoral Nacional, con el pretexto de que no se notificó de una citación que le fuera enviada, por parte del Juzgado de Córdoba, a una dirección equivocada. A pesar de toda la constatación del error administrativo por el Juez Fégoli, de Capital Federal, el juzgado de Córdoba insistía en mantener detenido a Capurro hasta su traslado a esa ciudad. Simultáneamente, por los medios de difusión se difundía la especia de que Capurro había sido detenido por falsificación o venta de pasajes oficiales. Este conjunto de hechos tipificaba una represión arbitraria, una campaña de difamación política masiva y una virtual proscripción del ejercicio de la campaña electoral. La detención de Capurro causó una inmediata indignación popular porque nadie se tragó e! sapo de la "falsificación” y lo relacionaron con el papel activo que Capurro jugó en la defensa de los familiares y barriadas de Ing. Budge y Dock Sud, acosadas por la represión. La difamación de Capurro se complementaba también con los desesperados esfuerzos que está haciendo ese mismo juzgado cordobés por responsabilizar a un militante de izquierda por el atentado en la universidad de Córdoba. Esto se enlaza con la campaña de la gran prensa (Ambito, La Nación) y sectores derechistas por “probar” que no existe en el país una conspiración derechista y que hay “rebrote subversivo”. La firme actitud de Capurro de rechazar su detención y eventual traslado a Córdoba, unido a las primeras reacciones que se suscitaron apenas fue detenido, determinaron que a las pocas horas fuera puesto en libertad y que se comprobara la falsedad de las acusaciones que se echaron a rodar. Ha sido indudablemente una victoria política que confirma una vieja lección: "la movilización, rinde”. San Telmo en la calle por la libertad de CAPURRO Eran las 20 hs. cuando nos enteramos que el compañero Capurro estaba preso. Estábamos tres compañeros de guardia en el local. Mientras uno preparaba un cartel, dos salimos a avisar a las casas más cercanas. Las compañeras dejaron la cena a medio hacer, se pusieron un tapado arriba de lo que tenían puesto; cargaron a sus hijos en brazos y a las21hs; nos reunimos alrededor de 30 compañeros y compañeras en el local de México. A las 21:30 con la pintura aun fresca del improvisado cartel que rezaba "Libertad a JUAN CARLOS CAPURRO", un bombo, un megáfono y mucha bronca, estábamos en la puerta de Tribunales gritando: Suelten a Capurro, abogado de los pobres y metan en cana a los asesinos del pueblo que están en libertad. En esos momentos se sumó, a nuestro grupo el padre de uno de los trabajadores, víctimas de Dock Sud. San Telmo Exitosa Peña-Baile Alrededor, de 150 compañeros se reunieron en el local de San Telmo, en la primera peña de esta campan a electoral. EI intenso frío de la noche fue combatido con el vino y las empanadas, y las hermosas canciones de TATA ÁVILA, Ernesto López (ex Quilapayún), Omar Serra y la actuación "Canciones chilenas iluminadas" de un Comité Chileno de Tres de Febrero. Habló la candidata a primer concejal por la Capital, compañera Cecilia Silvia Amorín, organizadora junto al compañero Capurro de la Comisión Barrial de la Vivienda de San Telmo y Monserrat, organización de lucha contra los desalojos en la zona. La compañera explicó en su intervención que sólo la lucha consecuente de los trabajadores por un gobierno de trabajadores, su autoorganización independiente, de la burguesía puede garantizar el logro de sus reivindicaciones, aún las más elementales como son la vivienda, la salud y la educación, e hizo un llamado a fortalecer las filas del PARTIDO OBRERO y a acumular fuerzas ganando votos en esta campaña electoral.

22 de julio de 1987
El día en que el PO consiguió "prensa"
Redacción

Apenas se conoció la noticia de la detención de Juan Carlos Capurro, la reacción entre los trabajadores fue coincidente: es por lo de Ing. Budge y Dock Sud. Tanto en San Telmo como en esas localidades, los vecinos se reunieron espontáneamente para organizar una movilización sobre el juzgado para exigir la libertad de Capurro. Mientras tanto, la radio y la televisión propalaban la versión de que Caparro había sido detenido por falsificar pases oficiales. ¡Qué notable!, decían unos trabajadores municipales: nunca pasan una noticia o comunicado del PO, pero para echar mierda, la cobertura informativa es completa. Y así es; la difamación contra Capurro y el PO es una prueba más de la censura que los medios de información ejercen sobre nuestro Partido. Hubo trabajadores mecánicos que nos decían: conocemos a Capurro por la defensa que ejerció durante la ocupación de Ford y por sus denuncias claras por la represión en Dock Sud e Ing. Budge. Lo de la “falsificación” es una calumnia y provocación por parte de los mismos que se apresuraron a desprocesar y dejar en libertad a los genocidas de la dictadura. Esto nos favorece, nos dijo otro trabajador. Quién se va a tragar el sapo de estas acusaciones. Todos se dan cuenta que es por lo de Ing. Budge y Dock Sud. Contestemos a esta provocación, con una mayor denuncia y agitación. El viernes en Avellaneda, el sábado en Mar del Plata, el domingo en Florencio Varela, Capurro, candidato a diputado nacional, habló en sendos actos públicos y en todos recibió la solidaridad y el apoyo de los compañeros.

22 de julio de 1987
Leyes laborales para destruir los sindicatos y corromper burócratas
Redacción

La Cámara de Diputados, con el voto favorable del conjunto de los "partidos populares” (PJ, UCR, PI, DC) acaba de aprobar la Ley de Asociaciones Profesionales. ¿Cuáles son los rasgos salientes de esta ley, presentada como “el más grande avance sindical en los últimos diez años”? Enumerémoslos. Posibilidad de reelección indefinida de la burocracia (art. 17); reducción del número de delegados, hasta llevarlo al mismo de la ley de la dictadura —1 cada 100— (art. 45); tutela absoluta de la burocracia sobre las comisiones internas (art. 43); facultad de la burocracia de destituir delegados (art. 42) y de intervenir seccionales y sindicatos opositores (art. 36); facultad para la patronal de despedir delegados y candidatos a delegados, antes o después de las elecciones (art. 52). La ley votada es el avance más reaccionario del Estado contra el movimiento obrero, aun considerando a la dictadura militar de Videla. Pretende la eternización de la burocracia y pone al movimiento obrero, a sus delegados y activistas fuera de la ley. Dentro del marco de la ley no existe, para los trabajadores, ninguna posibilidad de defensa ante los ataques patronales. Su objetivo es la completa estatización de los sindicatos para convertirlos en meros apéndices del Ministerio de Trabajo. Esto significa la completa destrucción de los sindicatos como organizaciones de resistencia obrera. Esta ley no cae del cielo, pues retoma toda la tendencia de la legislación constitucional sobre las organizaciones sindicales. Reproduce “lo mejor” de las leyes de Frondizi (1958) y Perón (1973), pero va más lejos aún en su intento de destruir la organización interna de fábrica, que es el tejido vital de los sindicatos. Persigue con métodos “pacíficos”, “legales”, lo que la dictadura intentó con el terrorismo antiobrero. El trámite de aprobación parlamentaria de la ley antisindical fue, sin embargo, el terreno de una áspera confrontación política. Ocurre que el ala patronal del grupo de Martínez de Hoz vio en las leyes una oportunidad para recuperar posiciones con una demagogia antisindical. De esta manera, la perspectiva del pacto entre los "capitanes de la industria” y los 15 quedó condicionado por una lucha interna dentro de la burguesía. Pero en su conjunto estas "leyes laborales” son un reclamo del conjunto del régimen político patronal. No en vano el embajador Gildred visita regular-mente a los burócratas y los considera invitados regulares de sus recepciones. El propio Alderete lo recordó. "Las leyes laborales —explicó el ministro—son necesarias para que las organizaciones gremiales cumplan él rol qué sé les fijó en esta "transición democrática” (Clarín, 15/7). Mas claro agua. El rol es viabilizar la enorme confiscación económica a que son sometidos los trabajadores. El secretario de organización del SMATA Raúl Amin, también habló claro: “es necesario —dijo— para que el movimiento obrero no se siga anarquizando” (Clarín, 15/7). Otra definición clara contra el movimiento antiburocrático, y de democracia sindical. La media sanción de la ley ha significado, para la burocracia, la orden de ataque para "depurar” a los cuerpos de delegados y comisiones internas, como se ha puesto de manifiesto en los conflictos de Corni (solicitada de la UOM Vicente López contra la Interna) y de Subtes (UTA desconoce a los delegados de las líneas de subterráneos en conflicto). La sanción de la ley no significa, todavía, el triunfo definitivo de la burocracia y el gobierno. Habrá que Imponerla, descabezando internas, delegados y seccionales combativas, en el marco de un brutal ataque patronal contra los salarios y las condiciones de trabajo, que debilitará aún más las posiciones de la burocracia entre los trabajadores. Se abre, entonces, un periodo de grandes luchas salariales y antiburocráticas y de organización por abajo del movimiento obrero. El Partido Obrero repudia la ley antisindical y llama a organizar conscientemente esta lucha contra la destrucción de las organizaciones obreras, mediante asambleas de empresas y sindicatos que voten el rechazo a la ley y un plan de lucha inmediato por un salario mínimo de ₳ 700.-

22 de julio de 1987
“Dedocrática” nominación del derechista Luder
Redacción

Antonio Cafiero venía “sintiendo” que la campaña justicialista “no andaba”. En pocas palabras, que el pueblo no se identifica con su versión capitalista de la “justicia social”. Esto lo ha llevado a hacer un “gesto dramático” ¿Hacia el pueblo? No, hacia la patronal y, por, sobre todo, hacia el clero, la camarilla militar y el imperialismo. Es así que “dedocráticamente” nominó al derechista Luder candidato a primer diputado por la provincia de Buenos Aires. El septuagenario papista se apresuró a declarar naturalmente, que representa a “todos” los peronistas, en un desesperado intento de involucrar en la campaña a toda la patota sindical. Es indudable que la “renovación” cafierista acabó por perder las plumas. La nominación de Luder agravará, si aun cabe duda, la crisis del justicialismo. Es que este profesor de derecho ha decidido desde hace un tiempo propugnar la inconveniencia de reformar la constitución, proyecto que ya constituye la base de un pacto entre el gobierno, los 15 y los renovadores del grupo Digon y Manzano. Si Cafiero logra evitar que este nombramiento desarticule aún más su campaña y la desprestigie aún más en el pueblo, el único rédito que le quedaría sería el de contar con un apoyo mayor del clero derechista contra la “sinagoga radical”.

22 de julio de 1987
Malvinas: el acuerdo Reagan-Alfonsín esta consumado para después del 6 de diciembre

La cuestión de las Malvinas estuvo a punto de convertirse en un gran tema de la campaña electoral como consecuencia de los ataques de la derecha a la política oficial. El hecho de que este asunto vital sea escamoteado por todo el mundo, refleja la extraordinaria aproximación del gobierno a las posiciones del imperialismo. Para precisar la línea de las negociaciones diplomáticas en curso, conviene precisar lo siguiente: — Desde que, a fines del año pasado, el gobierno de Gran Bretaña estableció la zona de exclusión económica en torno a las Malvinas, el Departamento de Estado norteamericano planteó las negociaciones directas entre Gran Bretaña y Argentina para delimitar los territorios marítimos en disputa y regular los derechos de pesca en la región. — A principios de junio, el propio Alfonsín, durante su vuelo de retorno de Suiza, avaló el "importante esfuerzo” que estaría realizando el gobierno de Estados Unidos para impulsar negociaciones en torno a las Malvinas. También subrayó los buenos oficios del gobierno suizo (fiel expresión del capital financiero y representante diplomático de los intereses británicos en Argentina). — En el mismo mes de junio, durante la visita de Alfonsín y Caputo a los Estados Unidos, Caputo y el embajador yanqui en Argentina, Theodore Gildred, anunciaron coincidentemente que el gobierno de Estados Unidos busca "una solución buena y justa para ambas partes... y está interesado que en este año se comience a hablar sobre cosas importantes respecto del problema” (DYN, 21/6/87). —No puede sorprender en este cuadro que, en esos mismos días, en un artículo de La Prensa (22/6/87), Iglesias Rouco informara que el gobierno se aprestaba a iniciar conversaciones sin colocar previamente la cuestión de la soberanía a través de una "conversación multilateral acerca de la preservación de la pesca y los demás recursos naturales del Atlántico austral, que lógicamente tendrán a Buenos Aires y Londres como principales interlocutores”. Todo este movimiento diplomático que busca reinsertar completamente a la Argentina en el cuadro diplomático y militar del imperialismo, forma parte del conjunto de la política alfonsinista de cara al imperialismo: planes del FMI, capitalización de la deuda, etc. Es indudable que el acuerdo sobre Malvinas ya está armado en un 90 %, y que sólo se espera para anunciarlo la realización de las elecciones el 6 de septiembre. Derechas e izquierdas frente a Malvinas ¿Cuál es la posición frente a esto de parte de las demás fuerzas políticas? Desde la derecha “desmalvinizadora” que abarca a la UCD, la Nueva Mayoría y el MID etc, se impulsa en forma más desembozada el restablecimiento de relaciones con Gran Bretaña y el inicio de negociaciones incondicionales. Para estos agentes más o menos directos del imperialismo, lo prioritario es recomponer todos los lazos con las potencias imperialistas, incluyendo la plaza londinense. Es significativo que Oscar Camillón aparezca como un muy publicitado candidato a diputado, cuando es un reconocido abanderado de esta línea y ha escrito en La Nueva Provincia (24/6/87): “A partir de la aceptación de la existencia del conflicto es posible establecer relaciones bilaterales. Al mismo tiempo es posible y necesario tratar, al margen del marco diplomático, problemas de distinta índole que interesan a los dos países”. ¿Y los sectores "belicistas”? Es notable el silencio que guardan, revelando su completa impotencia política. Su nacionalismo no supera lo emocional. Jamás han comprendido las razones que llevaron a la derrota en la guerra del ‘82 (falta de política nacional antimperialista y revolucionaria, aislamiento de la causa nacional argentina de la lucha revolucionaria de masas contra el imperialismo en todo el mundo) y no logran superar la impasse de su falta de perspectiva política. En el campo de la izquierda dominan holgadamente las posiciones proimperialista de cuño pacifista. En una solicitada aparecida el 2/4/87, a 5 años de la guerra, quienes luego formarían el Fral (Etchegaray, Pava, Viale, De la Vega, Soarez, Tieffemberg) firmaron junto al PI (Lorences, Rabanaque, Subiza, Barthe) y representantes del justicialismo renovador (Manzano, Digon, Duhalde) un llamamiento que coloca la reivindicación de las Malvinas en el cuadro de la OMU y de los foros imperialistas internacionales, con el pretexto de que se hallaría ahí el apoyo de los No Alineados y ‘ ‘Otros Estados”, eufemismo para designar a la burocracia rusa. Como lo reveló la guerra del ’82, por sí hacía falta otra prueba, la ONU fue la cobertura diplomática del ataque de la flota pirata, con la burocracia y No alineados incluidos. La izquierda democratizante reclama el cumplimiento de las resoluciones de la ONU sobre la reanudación de las negociaciones, "olvidando" que esta resolución no compromete ni a Gran Bretaña, ni a Reagan, ni a Alfonsín, los cuales están armando un acuerdo por cuerda separada. El FRAL no denuncia la entrega diplomática del gobierno, ni la impotencia de cualquier planteo diplomático. Los piadosos reclamos del Fral constituyen un vergonzoso seguidísimo a la burguesía nacional; su posición diplomática la ubica en el campo de la capitulación alfonsinista. La posición revolucionaria sobre Malvinas es ésta: la expulsión del imperialismo de Malvinas pasa por la unidad socialista de América Latina. La expulsión del imperialismo de Malvinas es una tarea que pone inmediatamente de relieve el carácter internacional de nuestra revolución. La unidad de América Latina y la alianza con la clase obrera mundial aislarán el imperialismo y permitirán resolver completamente la querida cuestión nacional de Malvinas. Esta es la base de la crítica a la impotencia de los nacionalistas malvineros, que no pueden ir más allá del verbo y del gesto, y al entreguismo de los pacifistas de derecha y de izquierda.

22 de julio de 1987
El FRAL "radicaliza" sus planteos: "humanizar la democracia”
Redacción

Hasta ahora habíamos escuchado que la “democracia” se podía profundizar. Resulta que también se la puede “humanizar”. Pero si “profundizar’’ la democracia es una tesis reaccionaria, porque de lo que se trata es de superar sus limitaciones de clase e históricas por medio de la acción directa de las masas, la humanización de este régimen explotador es toda una impostura. Los propios capitalistas ya dicen que el móvil de la ganancia y la acumulación son esencialmente humanos, y que hacen a la idiosincrasia del hombre, de modo que esta deshumanización es propia del régimen social y del Estado burgueses la cual no puede ser revertida sino por el derrocamiento del capitalismo. “Humanizar la democracia” es la consigna de la caridad y del P.A.N., es decir de la desmoralización del trabajador. En estas elecciones es la consigna del FRAL

22 de julio de 1987
Extraordinaria confesión radical: El gobierno depende del espionaje extranjero
Redacción

El informe que el ministro Tróccoli brindó en la Cámara de Diputados en la interpelación “secreta” que se le efectuó por la mutilación de las manos de Perón no tiene desperdicios. El responsable de la seguridad interior reconoció que actúan en la Capital, Rosario, Mendoza y Tucumán “siete células de extrema derecha”, responsables de los atentados que a diario sacuden a esas ciudades. Esas “células” están compuestas por elementos que “habrían trabajado en el pasado para la SIDE pero actualmente —habría dicho Tróccoli— no forman parte del organigrama de inteligencia sino que actuaban contratados, por lo que no están registrados” (La Nueva Provincia, 9-7). Indicó también que el material explosivo empleado por los derechistas “no es de uso civil y en algunos casos excepcionales lo utiliza YPF” y su procedencia es “extranjera”. Facundo Suárez, secretario del SIDE, por su parte, admitió que “hay elementos de los servicios que están operando en los atentados con explosivos” y que con el asesoramiento de los servicios de inteligencia de Alemania Federal e Israel “se está efectuando una limpieza en la SIDE”. Sin embargó; ni Tróccoli ni Facundo Suárez supieron explicar por qué fue ascendido el teniente coronel Juan Carlos Sacco, quien dirigió el “grupo de inteligencia” que secuestró a Osvaldo Sivak. Tampoco pudieron dar una respuesta a la denuncia de que dos grupos conspirativos, llamados Leal y Centroamericano, actúan el primero, “dentro del Ejército y el segundo en la Marina" (Página 12, 9/7). Por último, el Jefe de Policía Pirker admitió también investigaciones “sobre el personal desprocesado de las Fuerzas Armadas” (idem) que sería responsable de los atentados. Resulta evidente de este resumen periodístico de la interpelación en la Cámara de Diputados, que existe una vasta red derechista compuesta por el personal de los "servicios” y de los hombres de la dictadura que actúan con total libertad e impunidad delante de las narices oficiales. La política oficial consiste en encubrir a estos elementos, desprocesarlos, dejarlos en libertad, ascenderlos de grado. Inclusive se admite que los “servicios" alemanes e israelíes han tomado en sus manos la dirección de la reestructuración de los “servicios” argentinos, lo que significa que el imperialismo tiene oficialmente a su cargo la infiltración de los servicios del Estado Argentino. En la comida de “camadería” de las FF.AA., Alfonsín señaló que los “servicios” seguirán bajo el control de las FF.AA. y que no se admitirá ninguna injerencia gubernamental o parlamentaria. “Requeriremos de cada Jefe de Estado Mayor —dijo— un programa especial de los respectivos servicios de inteligencia”. Los informes de Tróccoli y de Suárez son, sin duda, imperdibles. De ellos surge con toda nitidez: 1) que el aparato del Estado está fuera del control del gobierno, el cual en este terreno es tan “autónomo” como en todos los otros campos políticos y económicos; 2) que los atentados terroristas son ejecutados por el propio Estado. Facundo Suárez dijo que los grupos que atentaron contra los 16 locales de la UCR “lo hicieron con un nivel de seguridad máxima, a calle abierta” (La Prensa, 20.7); 3) que en la realidad, el gobierno democratizante es la fachada de un Estado mafioso, terrorista y de camarilla; 4) que en cuatro años de gobierno democratizante ha fracasado en la tarea elemental dé establecer un control “civil", no digamos democrático; 5) que para hacer frente a esta situación se ha recurrido a fuerzas aún más incontrolables, los servicios de espionaje extranjeros y, en alguna medida, a los servicios de las fuerzas armadas, de modo que hay una renuncia explícita a erradicar el flagelo conspirativo del aparato del Estado, y que hay una política de instalar un aparato aún más pernicioso, antinacional y absolutamente antidemocrático. Al querer resolver el problema de los “servicios”, el gobierno queda tipificado como un gobierno de los “servicios". Su pretensión democrática queda así reducida a la nada. El pueblo debe saber, a partir de todo esto, que estamos mucho peor que bajo Isabelita, lo cual es lógico porque Alfonsín arranca de un nivel más alto de infiltración terrorista del que dejó aquel infausto gobierno. La “tranquilidad pública” depende del delicado equilibrio de una guerra entre maffias.

22 de julio de 1987
Videlistas 1, Galtieristas 0
Redacción

La semana pasada el jefe del ejército, Candi, dejó cesante al subjefe, Fausto González. Con esta medida se rompió el delicado equilibrio establecido en semana santa entre las dos tendencias principales en que se había dividido el arma los videlistas y los galtieristas. La separación de González no produjo el “temido" acuartelamiento de su fracción. Para cubrir el puesto vacante, el gobierno nombró a un general de artillería, Abatte, quien goza de una especial antipatía por parte de las huestes de Rico. Según los principales prensa, la victoria de Candi no es definitiva, y de aquí en más importa ver lo que ocurrirá con los dictámenes que, a partir de setiembre, elevará la Junta de Clasificaciones del ejército, que es el organismo que propone los ascensos y retiros del personal. La opinión más generalizada es que el ejército está aún más fracturado que en el pasado reciente, de modo que si la Junta no actúa de una manera “equilibrada”, se van a volver a producir otras “crisis militares”. La derrota aparente de la fracción “galtierista" (a la que llamamos así únicamente porque reivindica tanto la política de asesinatos como la guerra de Malvinas), puede provocar la impresión de que las maniobras oficiales en semana santa no fueron una capitulación y que hasta habrían constituido un acierto, pues habrían servido para deshacer “indoloramente” la crisis y ganar tiempo para golpear a los sectores derechistas con maniobras de oficina. El hecho de que el gobierno no haga alarde de esta “victoria” demuestra, sin embargo, que no lo entiende así o que considera prematuro afirmarlo. De todos modos, el semanario "El Periodista" interpretó en su tapa que la victoria de Caridi significaba que el “ejército se lava la cara”, una infeliz alusión a que los “carapintadas” de Rico dieron un paso atrás y una afirmación de que los “carapálidas” de Caridi representarían el triunfo “civil”. Tenemos así resucitada la tesis que el PC y el morenismo esgrimieron en 1976, cuando presentaron al videlismo como un ala democrática en relación, precisamente, a los Suarez Masón, Menéndez y Galtieri. Como se puede apreciar, una idea podrida nunca desaparece por el solo hecho de que se la niegue, o sin tomarse el trabajo de una crítica que la erradique. En realidad Caridi y su fracción son los que cuentan con el mayor respaldo del Pentágono norteamericano y de Reagan, porque son los que sostienen que hay que reconstruir la “cadena de mandos” y acatar al régimen constitucional, aunque por esto último entienden el acatamiento del gobierno a las exigencias de que reivindique “la guerra antisubversiva”. Esta fuera de cuestión que Caridi no hubiera ganado la “guerra de timbres” contra González, contra la posición del “establishment” militar norteamericano. Esta victoria del grupo "civilista” le ha costado al país la sanción de la “obediencia debida” y el fortalecimiento de una fracción de tipo videlista medios de que reclama la amnistía completa. El “civilismo” vuelve a ser en este caso una de las formas más pérfidas e insidiosas del militarismo y de las posiciones antinacionales. Queda por saber en qué términos han asimilado los galtieristas, que sin embargo prefieren el mote de “malvineros", los recientes acontecimientos. Es sabido que, para las fracciones militares nacionalistas, la fuerza armada tiene el espíritu de cuerpo y la mística necesarios para convertirse en fuerza de “regeneración nacional”, no en vano insisten en que "el ejército es anterior a la Patria”. Esta tesis no ha resistido, sin embargo, la prueba de la realidad, como lo demuestran los fracasos militares nacionalistas en todo el mundo y la propia guerra de Malvinas. Es que los límites de cualquier pretensión militar para sustituir a las clases sociales en la finalidad de desarrollar el país, son precisamente los intereses de clase dominantes y las posibilidades históricas del régimen social en el cual actúa el ejército y del cual es, en definitiva, su expresión armada. Si en semana santa Rico no pudo imponer a su hombre en la comandancia de la fuerza, y ahora tiene que aceptar el desplazamiento de González, ello se debe a que esos fueron los límites y los respaldos establecidos por el Pentágono norteamericano. El 1 a 0 a favor de Caridi hace suponer que el equipo rival pondrá un mayor empeño en los minutos restantes del partido, pero para ello debería lograr la superación imposible de sus contradicciones. Sólo le queda esperar que el fracaso del régimen democratizante se acentúe y que este hecho ponga en cuestión la estrategia videliana. Pero en este caso los galtieristas deben saber de antemano que tampoco tendrán un rol autónomo, esto porque si se embarcan en un golpe proimperialista marcharán dirigidos por los videlianos, y porque si eligen enfrentarse a éstos quedarán sin sustento ni apoyo en el gran capital y en el imperialismo, a cuya "civilización occidental” dicen pertenecer.

22 de julio de 1987
¡El FMI y el gobierno mienten!
Redacción

El gobierno dice que tiene un terrible déficit fiscal. “Naturalmente”, reclama que lo solventemos “entre todos”. ¿Pero por qué tenemos un terrible déficit fiscal si cuando se largó el Plan Austral, Alfonsín juró que se acaba el derroche de plata por parte del Estado? En aquel momento el gobierno aseguró que no se pasaría de la raya de un déficit “tolerable” de 1.500 millones de dólares. Si hoy ese déficit es estimado en 7.500 millones de dólares, es que estamos ante un gobierno de incompetentes que está llevando la nación a la bancarrota. Hubo que esperar a que se llegara a este nivel de fracaso para que el gobierno “confesara” las verdaderas cifras que durante larguísimos meses mantuvo ocultas. ¿Pero -insistimos- por qué tenemos semejante déficit fiscal? Por los gastos de educación y de salud no será. Estos dos rubros, que ocupaban tradicionalmente el 40% de los gastos del Estado, hoy apenas llegan al 10% del presupuesto. Por los salarios de los empleados del Estado tampoco puede ser. Los salarios públicos fueron los más golpeados en la última década y hoy representan un 40% de lo que representaban en 1975. Por la asistencia a las provincias, ni qué hablar. En Tucumán y Salta las administraciones estatales están emitiendo su propia moneda. En La Rioja y Catamarca se ha recurrido a grandes empréstitos públicos para financiar los gastos del gobierno. ¡Las jubilaciones son las que menos que nada pueden justificar el brutal déficit fiscal! En los jubilados, más que en nadie, se concentra la parte del pueblo que vive con salarios inferiores a la subsistencia. ¿Entonces por qué tenemos déficit fiscal? ¿Por qué hemos llegado a una situación de bancarrota que se quiere superar con mayores sacrificios de los que ya nada tienen para sacrificar? El gobierno no dice por qué. El hierático Sourrouille dice con sus lentes ahumados que hay que “reformar las estructuras”, pero no dice por qué estamos en bancarrota y cuál es la responsabilidad del gobierno. El gobierno exige que se apliquen los planes del FMI, pero qué seguridad tenemos que estos “planes” son una solución si nadie nos informa de la causa de la quiebra de las finanzas del Estado. Pero las causas las sabemos todos. Los intereses y las comisiones de la deuda externa son de 6.000 millones de dólares — de los cuales 3.000 se pagan y 3.000 se refinancian, aumentando la deuda y los futuros pagos. Lo que se paga en dólares equivale exactamente al 40% del déficit fiscal. Los subsidios que el Banco Central da a los capitalistas son fantásticos, pero el gobierno se ha limitado a dar la cifra aproximada del déficit “cuasi-fiscal” del Banco: 2.000 millones de dólares anuales. Esto equivale a cerca del 30% del déficit del gobierno. Otros 2.000 millones de dólares se van en el pago de los intereses de la deuda “interna” de bonos y bicicletas financieras, con lo que tenemos otro 30% del déficit. La evasión de impuestos y la evasión de aportes previsionales es del monstruoso orden del 50%. En plata, esto significa que los patrones dejan de aportar anualmente una cifra que oscila en los 6.000 y los 7.000 millones de dólares, es decir, casi todo el déficit. Pero más grave aún si cabe, es que la mayor parte de estos impuestos el pueblo ya los ha pagado en los precios de lo que consume o en los aportes que realiza, y que la patronal los retiene en lugar de depositarlo. Es decir que hay mucho más que una evasión en todo esto: hay una confiscación, económica del pueblo. Y finalmente tenemos, esto si dejamos de lado las coimas y robos cotidianos de burócratas y capitalistas, los gastos militares, que el gobierno dice que no superan los 1.800 millones de dólares, pero que un estudio internacional reciente lo eleva a 6.000 millones de dólares. ¡Qué rica que es Argentina, compañeros, y qué explotados son sus trabajadores, para poder alimentar tanto parasitismo! El déficit podemos suprimirlo de la noche a la mañana si atacamos este parasitismo, es decir si cesamos de pagar la deuda fraudulenta; si cesamos de pagar la usura de la “patria financiera”; si terminamos con los “subsidios” a la gran patronal; si hacemos que los patrones paguen los impuestos, controlando su producción y abriendo los libros de bancos y empresas; si reducimos los gastos militares. La solución está a mano, pero ello exige la lucha consecuente del trabajo contra el capital y de la nación contra el opresor nacional. Alfonsín y Sourrouille, agentes semicoloniales del FMI, siguen por otra vía: aumentan las tarifas y aumentan los precios de los productos de primera necesidad. Con la carestía pretenden cobrar impuestos más altos. ¡Pero esto no es solamente impopular, señores ¡. Esto tampoco nos sacará del pozo, porque los capitalistas se guardan los impuestos para sí. El calvirrojo secretario de Hacienda, Brodherson, ha informado que por impuesto a las ganancias ingresan apenas 1.200 millones de dólares, sobre un nivel general de beneficios anuales de ¡40.000 millones de dólares! de empresas e individuos. El Partido Obrero llama a luchar contra la nueva ofensiva contra el pueblo, que el gobierno ejecuta en nombre del FMI y con el pretexto del déficit fiscal. Que la CGT declare un paro general y organice un plan de lucha por 700 australes de salario mínimo. Contra la privatización, la destrucción de YPF y el desmantelamiento de los bancos oficiales. Destruyamos la ofensiva contra el pueblo en la calle y en la acción. Pero también destruyamos esta ofensiva en las urnas votando al partido que combate por la expulsión de la gran patronal del Estado y su reemplazo por un gobierno de trabajadores.